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mandel cien años de controversias en torno a la obra de karl marx

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económico, parte del plusvalor producido 
por la clase trabajadora y apropiado por los capitalistas se 
debe gastar productivamente y no desperdiciar improductiva­
m ente en bienes de consumo (y bienes suntuarios) por parte 
de la clase gobernante, sus sostenes y parásitos. En otras pa­
labras, se debe transform ar en capital constante adicional (edi­
ficios, equipo, energía, materias primas, materiales auxilia­
res, etc.) y en capital variable adicional (capital dinerario 
disponible para comprar una fuerza de trabajo cada vez ma­
yor). La acumulación de capital no es más que esta capitaliza­
ción (parcial) del plusvalor, es decir, la transformación (par- 
Icial) de la ganancia en capital adicional.10 
\ La reproducción ampliada denota un proceso por medio del 
chal la rotación del capital (tanto los capitales individuales 
como el capital social global, aunque no necesariamente todos 
los capitales individuales; dada la competencia, podemos de­
cir incluso: nunca, a largo plazo, todos los capitales) conduce, 
después de un cierto número de etapas intermedias estudiadas 
minuciosamente en el libro segundo, a una escala cada vez ma­
yor de una operación productiva. Más m ateria prim a es trans­
formada por más trabajadores que usan más maquinaria en 
la manufactura de más productos terminados, con un valor 
general mayor que en el ciclo de rotación anterior. Esto resul­
ta en unas ventas globales y ganancias finales mayores, que a 
su vez perm iten una suma absoluta mayor (si no en todos los 
casos un porcentaje mayor) de ganancia que se agregará ai 
capital. Y así continúa la espiral de crecim iento...
El estudio de la circulación de mercancías, la reproducción 
(y acumulación) del capital y la rotación del capital en su 
totalidad abarca constantemente la unidad-y-contradicción dia­
léctica de los opuestos contenida en la mercancía forma de
Es muy significativo que la acumulación de capital requiere también 
que los medios de producción que producen m edios adicionales de pro­
ducción se agreguen a los medios de producción que producen bienes 
de consumo o que simplemente sustituyan los medios de producción 
desgastados en la continuidad de la producción.
98 EL LIBRO SEGUNDO
producción, a saber la unidad contradictoria de valor de uso 
y valor de cambio, doblada en la de mercancías y dinero. Una 
de las características sobresalientes del libro segundo de El ca­
pital, a la que tanto los comentadores académicos como los 
marxistas 11 han dedicado una atención insuficiente, es precisa­
mente la forma magistral en que Marx desarrolla este tema 
inicial del libro prim ero de El capital a lo largo de su análisis 
del proceso de circulación. Ya tendremos ocasión de regresar 
a este punto.
2 . LAS TRES FORMAS DEL CAPITAL
Desde el comienzo, Marx pone en claro que el capital, en el 
modo capitalista de producción,12 aparece en tres formas: ca­
pital dinerario, capital productivo y capital mercantil. El capi­
tal dinerario es la forma original y m eta final de toda esta 
empresa diabólica. El capital productivo es la condición previa 
básica de la espiral en constante crecimiento. Sin la penetra­
ción del capital en la esfera de la producción, el producto y 
el plusproducto sociales sólo pueden redistribuirse y reapro- 
piarse, mas no verse incrementados por la empresa capitalista. 
Bajo tales condiciones, los capitalistas actuarían esencialmen­
te como parásitos y saqueadores de las formas precapitalistas 
(o poscapitalistas) de producción, más que como amos de la 
producción y apropiación de plusvalor (de plusproducto so­
cial). En cuanto al capital mercantil, el curso básico del capi­
talismo es que las mercancías deben pasar por la fase en la 
que contengan —aun cuando sea en una forma no realizada— 
el plusvalor producido por la clase obrera. En otras palabras, 
antes de que el capital dinerario pueda regresar a su forma 
original, aumentado por el plusvalor, tiene que pasar por la 
etapa intermedia de valor de la mercancía —de valor incor­
porado a mercancías que todavía tienen que pasar por la prue­
ba decisiva de la venta.
Marx usó la fórmula ''metamorfosis del capital” para indi­
car que, como un insecto que pasa por etapas sucesivas de 
oruga, crisálida e imago, el capital adopta las formas de capital 
dinerario, capital productivo y capital mercantil, antes de re­
gresar a la etapa de capital dinerario. Si bien estas tres formas 
son en gran medida sucesivas en el proceso de rotación del
Una excepción importante es Rosdolsky, op. cit.
12 Esta especificación es necesaria. Aun cuando el capital puede apare­
cer y sobrevivir en las sociedades precapitalistas y poscapitalistas (en 
transición del capitalismo al socialismo), lo hace esencialmente fuera del 
área de la producción. En ningún caso puede dominar los sectores prin­
cipales de la producción. Esto sólo ocurre con la aparición del capital 
productivo —la forma propia del modo' capitalista de producción.
LAS TRES FORMAS DEL CAPITAL 99
capital, también son coexistentes. Una de las secciones más 
importantes y brillantes del libro segundo es la que subraya 
una y otra vez la naturaleza discontinua de la reproducción 
de las tres formas del capital y el nexo orgánico de esta dis­
continuidad con la esencia misma del modo capitalista de 
producción.
Precisamente porque el modo capitalista de producción es 
producción generalizada de mercancías, el capital dinerario 
no puede meramente preceder y seguir a la aparición genera­
lizada del capital; tiene que existir a su lado. De manera si­
milar, el capital dinerario no es sólo el resultado de la venta 
de mercancías: su existencia social es una condición previa de 
esa venta. Finalmente, el capital mercantil no es simplemente 
el resultado del funcionamiento del capital productivo: es tam­
bién su base necesaria. Desde luego, la continuidad de la pro­
ducción sólo es posible (y esto se aplica en especial a las mer­
cancías cuyo ciclo vital o período de producción supera el 
promedio) si todas las mercancías producidas durante el ciclo 
anterior de rotación no han sido todavía vendidas a los con­
sumidores finales —es decir, si las existencias y reservas de 
materias primas, energía, materiales auxiliares, productos in­
termedios y bienes de consumo necesarios para reproducir la 
fuerza de trabajo están disponibles en gran escala. Puede decir­
se que la continuidad del proceso de producción depende de 
la falta de continuidad o desincronización del, ciclo de rotación 
del capital dinerario, capital productivo y capital mercantil.
Además, la naturaleza misma de las relaciones capitalistas 
de producción requiere de la existencia previa del capital dine­
rario en los inicios del proceso de producción. La separación 
de los trabajadores "libres" con respecto a sus medios de pro­
ducción y subsistencia implica una constricción sobre los due­
ños de los medios de producción para la compra de fuerza de 
trabajo antes del comienzo de las operaciones productivas.
Y deben tener a su disposición capital dinerario para efectuar 
la transacción: "En la relación entre capitalista y asalaria­
do la relación dineraria, la relación entre comprador y vende­
dor, se convierte en una relación inmanente a la producción 
misma.” 13
Así, en gran medida, el libro segundo examina el entrelaza­
miento constante entre la aparición y la desaparición del ca­
pital dinerario, el capital productivo y el capital mercantil —de 
la esfera de la circulación a la de la producción y de nuevo 
a la esfera de la circulación, hasta que la mercancía es final­
mente consumida. Cada forma pasa a la siguiente, sin despla­
zarla enteramente de la esfera de la circulación, para no ha­
blar de la liza social general. Desde luego, podemos decir que
13 Véase El capital, n /4 , p. 137.
10 0 EL LIBRO SEGUNDO
la dialéctica del dinero (el capital dinerario) y lis mercancías