A maior rede de estudos do Brasil

Grátis
559 pág.
AGENTES FÍSICOS TERAPÊUTICOS de Jorge Enrique. ECIMED 2008

Pré-visualização | Página 12 de 50

constituye también la prin-
cipal fuente natural de producción de luz y otras
radiaciones fundamentales para la vida (Fig. 2.1).
Figura 2.1. La radiación solar es muy variada, agrupa
elementos derivados de la radiación solar pura y
mezclados con las radiaciones cósmicas en el llamado
viento solar. A la superficie terrestre solo llegan las
radiaciones de más de 200 nm, puesto que las de longitud
de onda inferior son absorbidas en las capas altas de la
atmósfera.
La radiación solar que finalmente llega a la super-
ficie terrestre está compuesta por 3 radiaciones
fundamentalmente. La primera constituye el 59 %
de la radiación total y corresponde a la banda
infrarroja (IR), la segunda, el 40 % y se trata de
radiación en el rango de luz visible; y la tercera, la
más peligrosa, aunque solo representa 1 % del total
de radiación, corresponde a la radiación ultra-
violeta (UV).
Como se puede apreciar, la radiación del sol es
muy variada; sin embargo, esta pequeña porción
de rayos ultravioletas es rechazada por la capa de
ozono al llegar a la atmósfera, de lo contrario no
existiría la vida tal y como se conoce en la actuali-
dad. De manera que las capas de la atmósfera
desempeñan un papel trascendental en la protec-
ción de la vida en la tierra.
Se admite que de la totalidad de la radiación solar
recibida por la tierra, 36 % se difunde, 44 % se
transmite y 20 % se absorbe. Hay que tener en
cuenta que, del total de la radiación difundida y
transmitida, solo 40 % llega al suelo.
Como es conocido el clima en nuestro planeta se
ha deteriorado, debido al daño significativo y pro-
gresivo a la capa de ozono, acompañado del cam-
bio climático. Esto ha provocado que la cantidad
de radiación que incide en la superficie del planeta
sea hoy superior. Sin embargo, en Cuba persiste
la tendencia a ir a tomar sol para “solearse” y ad-
quirir “un mejor color”, a veces solo porque “se
pone de moda”.
Un país como Cuba, con grandes extensiones de
costas, de hermosas playas, invita a personas de
todas las edades a una exposición que puede re-
sultar peligrosa y esto es algo que se debe expli-
car en todas las oportunidades (Fig. 2.2).
Figura 2.2. Todavía existe la tendencia de acostarse en la
arena de las playas para “disfrutar” de una mañana
soleada. Sin embargo, esta conducta puede ser muy
peligrosa por los daños (se incluye quemaduras fre-
cuentes) que trae para la piel, una exposición desmedida a
la radiación solar.
La radiación infrarroja (IR) incluye radiaciones cu-
yas longitudes de onda están comprendidas entre
los 760 y los 15 000 nm. A efectos prácticos, los
 23 Capítulo 2. Helioterapia
rayos IR suelen dividirse en IR cercano (760 a
1 500 nm) y rayo IR lejano (1 500-15 000 nm).
Estas radiaciones son las responsables del efecto
térmico del sol, sin este calor tampoco sería posible
la vida en nuestro planeta, tal y como se conoce.
La radiación UV ocupa la parte del espectro elec-
tromagnético existente entre la luz visible y los ra-
yos X de menor energía. El límite con la luz visible
se sitúa en torno a los 400 nm, que es el límite de
percepción visual del color violeta; como es un
parámetro fisiológico, algunos autores lo sitúan
entre los 400 y los 390 nm. El sol es la principal
fuente natural de radiación ultravioleta; la emite en
una amplia gama de frecuencias UV.
Por último, la luz visible constituye la gama del es-
pectro perceptible por la retina humana. En con-
diciones normales, comprende longitudes de
onda desde 780 hasta 400 nm, situados entre la
radiación IR y UV. La luz blanca es, en realidad,
una mezcla de los diferentes colores (los del es-
pectro visible), cada uno de estos con diferentes
longitudes de onda. Normalmente, se habla de los
siete colores espectrales:
Rojo – Naranja – Amarillo – Verde – Azul – Añil
– Violeta
Estos colores son distinguibles con cierta facilidad
en la descomposición de la luz blanca, tanto de for-
ma artificial, utilizando un prisma, como natural,
cuyo ejemplo más conocido es el arco iris (Fig. 2.3).
Figura 2.3. Un arco iris se forma cuando las gotas de
lluvia descomponen la luz solar en su espectro,
apreciándose los diferentes colores.
Efectos biológicos de la helioterapia
Uno de los estudios más completos publicados,
en relación con los beneficios de la luz solar en
humanos fue realizado por el Dr. Darell Boyd
Harmon para el Departamento de Salud del esta-
do de Texas, EE.UU. Su investigación inicial se
concentró en los factores físicos de las aulas, que
pudieran ser causa directa del comportamiento
infantil. Se encontró que la mitad de 160 mil niños,
desarrollaron al menos dos deficiencias prevenibles
que podían ser tratadas con el espectro óptimo de
la luz natural del sol. Las deficiencias tratadas y su
porcentaje de mejoría con el tratamiento fueron:
dificultades visuales (63 %), problemas nutri-
cionales (47,8 %), infecciones crónicas (43,3 %),
problemas posturales (25,6 %) y fatiga crónica
(55,6 %). Como parte del tratamiento se instala-
ron luces fluorescentes especiales que también te-
nían luz UV. Su estudio demostró la relación directa
de la falta de la luz UV con problemas de salud y
aprendizaje en los niños.2
Para la biología la radiación solar tiene gran in-
terés por sus efectos diversos, fototérmicos,
fotoluminosos y fotoquímicos. En la actualidad
es posible conseguir, por medios artificiales, prác-
ticamente todos los componentes del espectro
de radiación solar.3,4
La exposición de la luz solar sobre la piel produce
la dilatación de los vasos sanguíneos que se en-
cuentran situados inmediatamente por debajo de
ella. Por esto el primer efecto ante la exposición
al sol, consiste en un enrojecimiento de la piel, se-
guido de proyección de calor en las partes ex-
puestas, lo que se conoce como eritema solar. El
tiempo que toma para aparecer es variable, y de-
pende específicamente de la intensidad de la luz
solar a que se haya expuesto y el tipo de piel de
cada persona (aparecerá antes, en pieles blancas
que se han expuesto al sol). Inmediatamente des-
pués de la fase llamada eritema, si continúa con la
exposición al sol, pueden empezar a producirse
Parte 2. Agentes físicos naturales 24
quemaduras, básicamente con formación de am-
pollas rellenas de líquido, y, luego, con toda segu-
ridad, la pérdida de la capa superficial de la piel.
Contra lo anterior, y como defensa del organis-
mo, la piel se protege de la exposición al Sol; y
esta puede acrecentar su pigmentación mediante
la producción de melanina –sustancia elaborada
por células especiales, que se encuentran en una
de las capas intermedias de la piel–, lo que pro-
voca que aparezca progresivamente el color “mo-
reno” como se conoce y que algunos desean tener
en su piel para lucir mejor.
La reacción del organismo durante la helioterapia
depende, fundamentalmente, de la influencia simul-
tánea de los rayos IR, visibles y ultravioletas.3 De
este modo se explican las fases de reacción, que
se caracterizan por:
– Elevación de la temperatura corporal.
– Hiperemia por liberación de sustancias
vasodilatadores y estimulantes de la migra-
ción linfocitaria.
– Reacción local por la irritación de recepto-
res de la piel, que impulsa o desencadena
cambios reflejos y el fortalecimiento de los
procesos humorales en el organismo.
– El aumento de la temperatura, la vasodi-
latación y la turgencia tisular condicionan el
denominado eritema solar, que comienza al
cabo de 2 horas y que suele alcanzar su ma-
yor intensidad de 12 a 14 horas después
de la exposición al sol. Esta última reac-
ción conlleva a la pigmentación y