C0uto 2a ed (Espanhol) part 2de 4
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C0uto 2a ed (Espanhol) part 2de 4


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renal. El diagnóstico de la azotemia renal
se confirma si el estado azotémico tiene asociación
persistente con la isostenuria o una orina de concen-
tración mínima (véase tabla 41-9). Como la orina sue-
le almacenarse en la vejiga durante varias horas, es
importante no evaluar la densidad de la orina elabo-
rada antes del comienzo de la azotemia. Por ejemplo,
la azotemia prerrenal puede suceder en respuesta a la
cíente puede parecer un azotémico renal si la orina
hiperstenúrica producida en respuesta a ía deshídrata-
ción es diluida por un mayor volumen de la orina for-
mada antes y menos concentrada. La diferenciación
entre azotemia prerrenal y renal puede ser un desafío
diagnóstico en algunos pacientes. La deshidratación
prerrenal que ocasiona azotemia y se acompaña con
disminución de la capacidad de concentración urina-
ria puede confundirse con azotemia renal. Los ejem-
plos de condiciones que pueden provocar este sín-
drome incluyen el tratamiento con furosemida, la
cual causa deshidratación e hipercalcemia paraneo-
plásica, que induce discapacidad de concentración y
redunda en deshidratación secundaria al vómito.
Aunque ¡nicialmente suele implementarse la fluidote-
rapia en pacientes con azotemia prerrenal o renal pa-
ra manejar la deshidratación, el pronóstico es bastan-
te diferente. Con frecuencia, la respuesta a la fluidote-
rapia es el mejor medio para diferenciar entre azote-
mia prerrenal y renal; la azotemia renal no resuelve en
respuesta a la fluidoterapia sola.
La falla renal es un estado de hipofunción renal en
na condición corporal, sedimento urinario activo, hi-
perpotasemía y acidosis metabólica relativamente
pronunciadas y sintomatología de relativa intensidad
para el grado de la azotemia (tabla 41 -10). La falla re-
nal crónica (FRC) desarrolla durante un período de se-
manas, meses o años y las manifestaciones clínicas a
estado azotémico. Los signos particulares de la FRC a
menudo comprenden antecedentes de pérdida pon-
deral y poliuria/polidipsia, mala condición corporal,
anemia arregenerativa, ríñones pequeños e irregula-
res y osteofíbrodistrofia originada por el hiperparati-
roidismo renal secundario (tabla 41 -10).
RENOMECALIA
El agrandamiento renal por lo regular se detecta me-
diante examen físico o radiología o ultrasonografía
nal en las placas radiográficas abdominales debería
T A B L A 4 1 1 0
mal agudr
Antecedentes de isque-
mia o exposición a
productos tóxicos
Valor de hematócrito
normal o aumentado
Ríñones tumefactos
Hiperpotasemia (con
oliguria)
Acldosis metafaólíca
más pronunciada
Sedimento urinario
activo
Buena condición
corporal
Signos clínicos relati-
vamente intensos
para el nivel de la
Antecedentes de enferme-
dad renal o poliuria/poli
dipsia
Anemia arregenerativa
Ríñones irregulares pequef
Potasemia normal o reduc
da
Acidosis metabólica leve o
ausente
Sedimento urinario inactiv
Pérdida ponderal
Signos clínicos relativamer
te leves para el nivel de
disfunción
IOS
o
la
C A P I T U L O 41 Sintomatolotjía de la enfermedad urinaria
ser aproximadamente equivalente a 2,5-3 veces el lar-
go de la 2a vértebra lumbar en los felinos y 2,5-3,5
veces el largo de ésta en los caninos. Los ríñones
agrandados con forma normal pueden relacionarse
con edema, inflamación aguda, enfermedad neoplási-
ca infíltrativa difusa, hipertrofia compensatoria unila-
teral, traumatismo (hemorragia intracapsular) o hi-
dronefrosis. Los ríñones agrandados de forma anor-
mal pueden relacionarse con neoplasias, quistes, abs-
cesos, hidronefrosis o hematomas. La ultrasonografía
y urografía EV pueden emplearse para definir mucho
mejor la forma renal y delinear los detalles internos.
La ultrasonografía es de particular utilidad para eva-
luar el agrandamiento renal asociado con colectas
(por e¡., hidronefrosis, abscesos y quistes perirrenales
y parenquimatosos) y también se la puede aprove-
char para guiar la aspiración con aguja fina o biopsia
con aguja del riñon afectado. La biopsia renal a me-
nudo es necesaria para confirmar la causa de la reno-
megalia; sin embargo, está contraindicada si hay un
solo riñon o se sospecha en un proceso hemorrágico,
hidronefrosis, quiste o absceso.
LECTURAS SUGERIDAS
Bartges (W, Osborne CA: Clinical algorithms and data bases for uri-
nary tract disorders. In Osborne CA, Finco DR, editors: Canine
and feline nephrology and uroiogy, Philadelphia, 1995, Williams
& Wilkins.
Littman MPt Urinary obstruction and atony. In Ettinger S|, Feldman
delphia, 1995, WB Saunders.
Lusk RH: Discolored uriñe. In Ettinger SJ, Feldman EC, editors: Text-
book oi veterínary interna! medicine, ed 4, Philadelphia, 1995,
WB Saunders.
Merlc SM: Polyuria and polydipsia. In Ettinger S|, Feldman EC, edi-
tors: Textbook o! veterinary interna! medicine, ed 4, Philadelphia,
1995, WB Saunders.
Moreau PM, Lees CE: Incontinence, enuresis, nocturia, and dysuria.
In Ettinger S|, Feldman EC, editors: Textbook of veterínary inter-
na! medicine, ed 4, Philadelphia, 1995, WB Saunders.
Osborne CA: Technlques of uriñe collection and preservaron. In
Osborne CA, Finco DR, editors: Canine and íeline nephrology
and uroiogy, Philadelphia, 1995, Williams & Wilkins.
Metodología
diagnóstica para
el sistema urinario
EXCRECIÓN RENAL, 638
Volumen de filtración glomerutar, 638
Depuración fracciona!, 640
CUANTIFICACION DE LA PROTEINURIA, 640
OSMOLALIDAD DEL PLASMA Y LA ORINA,
PRUEBA DE PRIVACIÓN DEL AGUA
Y RESPUESTA A LA HORMONA
ANTIDIURETICA EXOGENA, 641
FUNCIÓN VESICAL Y URETRAL, 642
SENSIBILIDAD ANTIBIOTICA BACTERIANA, 643
IMACENOLOGIA DIAGNOSTICA, 643
CISTOSCOPIA, 650
BIOPStA RENAL, 650
EXCRECIÓN RENAL
Volumen de filtración glomerular
Las concentraciones séricas del nitrógeno ureico y crea-
tinina rinden un índice grosero sobre el volumen de fil-
tración glomerular (VFC). Sin embargo, como la creati-
ninemia está influida por menos variables extrarrenales
y la creatinina no es reabsorbida por los túbulos rena-
les, sus niveles en suero son un índice mejor del VFC
que el nitrógeno ureico. No obstante, la azotemia re-
sultante de la disfunción renal no es detectable hasta
aproximadamente la pérdida de los tres cuartos de los
nefrones en ambos ríñones. Este porcentaje incluso
puede ser más elevado en los perros y gatos con enfer-
medad renal progresiva crónica, porque los nefrones
viables remanentes a menudo experimentan hipertro-
fia compensatoria. En consecuencia, la depuración re-
nal y el VFG pueden brindar una información más
exacta sobre la función excretora que las concentracio-
nes séricas de creatinina y nitrógeno ureico, en especial
en el curso temprano de la enfermedad renal antes que
se pierdan los tres cuartos de los nefrones.
La depuración renal es el grado en que una sustan-
cia es depurada por completo desde cierto volumen
de plasma. Las sustancias empleadas para medir la
C A P I T U L O 42 Metodología diagnóstica para el sistema urinario
depuración renal deben ser filtradas con libertad por
el glomérulo (sin fijación a proteínas) y no afectadas
por la resorción o secreción tubular o por el metabo-
lismo en otras partes del cuerpo. Asimismo, tal sus-
tancia no debe modificar el funcionamiento renal. La
depuración renal de la inulina es el método estándar
para la determinación del VFG; sin embargo, es difícil
medir la concentración de inulina en plasma y orina.
Por otra parte, es relativamente fácil determinar la de-
puración renal de la creatinina y por lo tanto resulta
puede calcularse multiplicando su concentración en
orina por el nivel de producción urinaria y luego divi-
diendo el producto por la concentración sérica de
creatinina, de la siguiente manera:
= (Orinac, [mg/dl] x volumen de orina [ml/m¡n])/SueroCr (mg/dl)
Por ejemplo, si la concentración de creatinina en
la orina es de 60 mg/dl, el flujo