Barbara Ann Brennan   Hágase la Luz
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Barbara Ann Brennan Hágase la Luz


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la realidad principal ni como algo de importancia fundamental. De hecho, para ellos 
es poco menos que ilegal efectuar esa clase de diagnóstico. Este derecho ha sido reservado a las almas 
valerosas y consagradas que se han graduado en las facultades de medicina. 
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Liz no me pidió ningún diagnóstico; en cambio, fue ella quien me lo facilitó a mí. Rellenó el formulario de 
ingreso de clientes, donde se pide el historial clínico del paciente. Yo comprobé la información que ella me 
había dado. Mediante la EPS, pude ver que parte del tejido estomacal estaba desgarrado, y que los tejidos que 
quedaban en esa zona estaban inflamados. Mostraban un color rojo. A partir de la información obtenida a 
través de la EPS, también llegué a la conclusión de que Liz tenía una úlcera. Sin embargo, en mi calidad de 
sanadora, yo no diagnostico más que usted, cuando puede comprobar con sólo mirar que alguien se ha 
producido un corte o se ha roto un brazo. 
 
Cómo trabajan los sanadores con el campo energético humano 
 
Hay técnicas curativas específicas para cada nivel del campo energético humano. Yo, por lo general, me 
concentro en los niveles inferiores del campo de un paciente cuando trabajo, empezando por el primer nivel. El 
trabajo incluye la percepción, limpieza, equilibrado, reparación y carga del campo. Las más de las veces, cada 
capa debe tratarse por separado para garantizar la curación de todos los niveles. Una curación integral debe 
incluir la curación de todos los niveles del campo, o de todos los cuerpos energéticos además del fisico. Así 
pues, recorro los niveles de los campos energéticos del paciente que corresponden no sólo a su naturaleza 
física, emocional y mental, sino también a su naturaleza espiritual y a sus creencias básicas en la realidad. 
Todo ello debe ser equilibrado. Para conseguirlo, el sanador ahonda en el campo de salud universal contenido 
en el universo holográfico. Si no se hiciera así, el paciente podría crear perfectamente la misma u otra dolencia. 
Los sanadores suelen nacer con el talento de aprender a percibir y trabajar con el campo energético. Ese 
talento no es distinto al que posee otra persona para la música, las matemáticas o los negocios. La mayoría de 
sanadores han recibido una formación, al igual que otros profesionales, para convertir esos talentos innatos 
en un arte curativo. Esta formación enseña al sanador a desarrollar la elevada percepción sensorial, con la 
que percibe los niveles del campo energético humano y, a largo plazo, los niveles del hara y de la estrella del 
núcleo ocultos bajo el aura. Esto incluye, probablemente, una formación para aprender a canalizar. 
A través de la práctica diligente de múltiples ejercicios diseñados para incrementar la sensibilidad de sus 
sentidos, los sanadores aprenden a usar esos sentidos más allá del alcance normal de la percepción 
humana. Muchos sanadores pueden sentir, oír y ver ese campo de energía, así como intuir más información 
al respecto. Además de percibir el campo, el sanador también puede aprender muchas cosas sobre cómo 
trabajar con el campo para sanar mediante sus niveles, así como sobre anatomía humana, fisiología, 
psicología, patología y ética de la curación. 
Gracias a la elevada percepción sensorial, los sanadores distinguen los múltiples niveles del campo 
energético humano. Puesto que cada capa de ese campo de energía penetra también en el interior del 
cuerpo, los sanadores perciben asimismo el campo que hay dentro del cuerpo humano. Los sanadores más 
experimentados desarrollan también la capacidad de percibir el campo energético de todo el cuerpo, de una 
sola célula, y a veces incluso de las partículas más pequeñas. Con el uso de la EPS, los sanadores pueden 
acceder a una gran cantidad de información para utilizarla en el proceso curativo. 
Por encima de todo, la principal herramienta de los sanadores es el amor. Toda curación se efectúa en el 
contexto del amor. Yo creo que el amor es el tejido conjuntivo del universo. Lo mantiene todo cohesionado. 
El amor puede curarlo todo. Los sanadores no sólo trabajan desde una posición de amor, sino que enseñan 
a sus pacientes a amarse a sí mismos. A medida que avancemos por este libro, se verá cada vez mejor la 
importancia que tiene el amor. Quererse a sí mismo es una ocupación de jornada completa. La mayoría de 
nosotros tenemos mucho que aprender en lo que se refiere a este aspecto. 
Las sesiones curativas de Liz progresaron lentamente a través de los niveles de su aura. Su tercer chakra, 
situado en la zona del estómago, estaba desgarrado. Yo lo reparé, y su úlcera empezó a cicatrizar. En el 
nivel emocional, ese chakra está vinculado a la relación con otras personas y a la capacidad de recibir 
nutrición de ellas de un modo saludable. Sus relaciones se volvieron más estrechas y más satisfactorias a 
medida que trabajábamos para enseñarle a mantener un equilibrio saludable de la energía en esa zona de 
su cuerpo. En un nivel más profundo de la psique, ese chakra está relacionado con quien es usted en el 
universo, con su lugar en la Tierra y en esta vida. En cuanto esos niveles de su campo se estabilizaron de 
una forma sana, Liz adquirió más seguridad en sí misma. 
 
La mecánica de una sesión curativa 
 
La mecánica de una sesión curativa es bastante simple desde el punto de vista fisico. Claro que varía 
según cada sanador. La mecánica que describiré a continuación es la que siguen los hombres y mujeres que 
se han graduado en la Barbara Brennan School of Healing. 
Si usted ha decidido someterse a las manos curativas de uno de estos graduados, primero le pedirán que 
rellene un formulario de ingreso, generalmente describiendo su historial clínico y las molestias que le aque-
jan. El sanador le entrevistará para hacer que se sienta cómodo y para encontrar un terreno de comunicación 
común en el que hablar. Una pregunta habitual será: «¿Por qué está usted aquí? ¿Qué pretende 
conseguir?». 
A partir de su respuesta, el sanador no sólo averiguará qué es lo que usted quiere, sino que empezará a 
descubrir su nivel de experiencia con la tarea curativa. 
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Mientras el sanador le escucha y encuentra un campo común de comprensión, utiliza también la EPS para 
explorar su campo energético con el fin de percibir desequilibrios, desgarramientos, estancamientos y agota-
mientos. Observará su flujo de energía en constante variación mientras usted habla. Relacionará esos cam-
bios con su estado psicológico mientras usted describe sus problemas. Leerá su cuerpo fisico con la visión 
normal para descubrir el entorno psicológico de su infancia a partir de su estructura y lenguaje corporales. 
Escrutará también su nivel fisico con la EPS para comprobar la alineación estructural interna y las funciones 
orgánicas. El sanador suele dedicar de diez a quince minutos a este sondeo para encontrar las principales 
zonas de conflicto en su cuerpo y en el sistema energético. A veces, compartirá esta información con usted 
si está lo bastante seguro de ella y si entiende que el hecho de facilitársela no interferirá en su proceso 
curativo. En otras palabras, le hablará en términos que no le asusten, no interrumpan su flujo energético ni 
disminuya su capacidad de absorber energía. Toda esta información se integra en un modelo holográfico, 
puesto que todos los niveles de funcionamiento se afectan unos a otros. 
Tras obtener una visión general, el sanador le pedirá que se quite los zapatos y los calcetines y se tienda 
en la camilla de tratamiento. No debe quitarse nada más. A veces, las joyas o los cristales pueden interferir 
en su campo, y el sanador le pedirá que se los quite. El sanador procede simplemente a colocar las manos 
sobre los pies de usted y envía energía a través de su cuerpo. Va subiendo lentamente por el cuerpo, 
situando las manos en posiciones clave y usando diversas técnicas curativas, según lo que la EPS ha 
revelado