Barbara Ann Brennan   Hágase la Luz
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Barbara Ann Brennan Hágase la Luz


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«se mostrará» débil. En lugar de presentar un color vivo y nítido de melocotón, el páncreas 
tendrá un color de melocotón muy pálido. Puede que esté dilatado debido a su incapacidad de funcionar 
correctamente. El sanador puede «verlo» a través de la EPS visual. Aumentando la resolución visual, el sanador 
puede apreciar también montones de células de un color amarillento-ámbar en varias zonas del páncreas. El libro 
de anatomía nos dice que son los islotes de Langerhans. En algunos casos, puede haber un mayor número de 
esas acumulaciones de células, o cada islote puede presentar más células y ser más grande de lo normal, o cada 
islote puede estar constituido por células de un color amarillento-ámbar ensanchadas. El exceso de islotes de 
Langerhans refleja el esfuerzo corporal por producir más secreción de la que producen aquéllos. La EPS auditiva 
o un libro de fisiología nos dirá que esta secreción es la hormona insulina. Usando la sensibilidad cinestésica, el 
sanador comprueba que la vibración orgánica del páncreas es más lenta de la que considera normal. El páncreas 
funciona por debajo de sus posibilidades. Así, la EPS visual, auditiva y cinestésica combinadas nos anuncian que 
ese paciente requiere un trabajo curativo para restablecer el funcionamiento normal del páncreas. 
Cuando un páncreas debilitado empieza a vibrar más lentamente de su pulsación normal, generalmente co-
mienza a afectar la vibración del riñón izquierdo, situado directamente debajo de él. Pronto, este riñón vibra a un 
ritmo que corresponde a la pulsación más lenta del páncreas. Esto hace que el riñón vierta azúcar en la orina. El 
riñón aparece más oscuro que su color habitual. El sanador percibe que el funcionamiento del páncreas y del 
riñón ha disminuido. Incluso el tejido conjuntivo que envuelve los órganos, llamado fascias, empieza a 
endurecerse, contraerse y atar los órganos entre sí. Las fascias son el medio fisico que transmite la mayor parte 
del flujo de energía de la primera capa del campo aural a través de éste. Cuando se endurecen, su capacidad de 
conducir energía disminuye notablemente. Esto, a su vez, limita la cantidad de flujo energético que el órgano 
envuelto en las fascias puede recibir de los campos de energía que nos rodean. 
Yo opino que esta conductividad limitada a través de las fascias tiene mucho que ver con el envejecimiento. 
Cuando se trabaja para ablandar los tejidos endurecidos, llega mucha más energía al órgano o al músculo 
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envuelto por las fascias. Ese órgano o músculo despierta y restablece la actividad y la salud. Este tipo de trabajo, 
combinado con una tarea de curación energética, es eficaz incluso en el caso de lesiones muy antiguas. Reactiva 
tejidos que han permanecido inservibles durante años. Se requiere mucho tiempo y atención para reparar las 
viejas lesiones, pero para mucha gente vale la pena. Las personas que realizan un trabajo corporal o energético 
que ablanda las fascias permanecen jóvenes más tiempo. Muchas de esas personas aparentan diez años menos 
de los que tienen. 
Todos los sanadores emplean las mismas técnicas de EPS mencionadas arriba para describir problemas en los 
niveles del hara y de la estrella del núcleo. Esta información incluirá la descripción de cualquier deformación o 
disfunción en dichos niveles. (Los niveles del hara y de la estrella del núcleo y los cinco objetivos de la curación 
se verán en los capítulos 16 y 17.) 
 
Objetivo 2: Curación mediante la imposición directa de las manos 
 
Tal y como se ha descrito anteriormente, el sanador actúa como conductor de las energías curativas proce-
dentes del campo de salud universal, o campo energético universal, que nos rodea. El campo energético humano 
no debe considerarse menos real que el cuerpo fisico. Existen varios niveles de cuerpos. El sanador trabaja con 
cada uno de ellos. Los niveles primero, tercero, quinto y séptimo del campo aural están estructurados de tal forma 
que contienen todos los órganos que conocemos en el cuerpo fisico, además de los chakras, que son órganos de 
entrada que metabolizan la energía del campo energético universal para la región del cuerpo en el que están 
alojados. Estos niveles estructurados parecen estar constituidos por rayos de luz fija. Las capas de numeración 
par no están estructuradas. Parecen manchas o nubes de líquido en movimiento. El líquido circula por las líneas 
de luz fija de las capas estructuradas. 
El trabajo del sanador en los niveles estructurados consiste en reparar, reestructurar y recargar los cuerpos 
energéticos. La tarea del sanador en los niveles no estructurados del campo consiste en despejar las zonas 
estancadas, cargar las zonas debilitadas y equilibrar las áreas sobrecargadas con el resto del campo. 
Todo esto tiene un importante efecto en el funcionamiento del cuerpo físico. Aun cuando el órgano fisico haya 
sido extraído, el hecho de reconstruirlo en las capas estructuradas del campo y cargarlo en las capas líquidas 
del campo tiene un efecto curativo muy intenso en el cuerpo. En los casos en que se ha extirpado la glándula 
tiroides, yo he visto nítidamente cómo una tiroides reestructurada en el nivel aural reducía la dosis de 
medicación tiroidea que debía tomar el paciente. La actividad curativa de la imposición de manos suele dis-
minuir el tiempo de curación en un tercio a la mitad del tiempo normal, limita la cantidad de medicación nece-
saria y reduce en gran medida los efectos secundarios de las modalidades invasoras. 
Una amiga mía que era muy alérgica a los fármacos sufrió una doble operación de cataratas. Tan sólo ingirió 
medicamentos durante la intervención quirúrgica. Luego no tomó calmantes, practicó la autocuración varias 
veces al día a diario, y sanó el doble de rápido que el tiempo de recuperación «normal» tras la extracción del 
cristalino de un ojo. Los problemas sencillos, como un esguince de tobillo, que generalmente requiere dos 
semanas ayudándose con muletas, pueden curarse en media hora o tres cuartos de hora si se trabaja con ellos 
de inmediato. 
Si no es posible administrar una curación de imposición de manos inmediatamente, otros métodos curativos 
desarrollados por la medicina osteopática, la integración estructural (rolfing), el trabajo con tejidos profundos o 
miofascias, reducirán el tiempo de curación a unos pocos días. Cuando ocurre una lesión de esa naturaleza, el 
cuerpo retrocede y se contrae ante la lesión. Las fascias y los músculos permanecen a veces en una posición 
contraída. Estos métodos son muy útiles para curar lesiones que dan lugar a desalineaciones, tensiones, 
esguinces, cardenales, fracturas y trastornos en la columna vertebral. Manteniendo el cuerpo en determinadas 
posiciones de tensión y siguiendo las vibraciones corporales, se puede conseguir la relajación de las torsiones 
que resultaron de la lesión. 
Recientemente, una mesa muy pesada se hundió sobre la espinilla y el pie de una alumna de técnicas cura-
tivas. La incorporamos en seguida y trabajamos con ella durante unos cuarenta y cinco minutos. Ella temía ha-
berse roto la pierna. Tras un detenido examen con EPS visual, comprobamos que no estaba rota. Presentaba 
muchas erosiones y moratones. Recurrimos a técnicas de imposición de manos para reestructurar el campo 
energético, simultáneamente con una técnica de relajación estructural. Al cabo de los cuarenta y cinco minutos 
ya no había hinchazón, muy pocos cardenales, y alguna erosión. Ella descansó unas horas con una aplicación 
de hielo sobre la zona afectada, y al día siguiente andaba con normalidad. Parecía como si se hubiera golpea-
do en la pierna dos semanas antes. 
Yo he visto tumores benignos «operables» que ya no era necesario operar tras unas sesiones curativas con 
imposición de manos. He visto pacientes aquejados de afecciones cardíacas que eludían una intervención a 
corazón abierto, pacientes con cáncer que limitaban la dosis de