A maior rede de estudos do Brasil

Grátis
541 pág.
Anatomia Patologica

Pré-visualização | Página 50 de 50

a 
translocación o mosaicismo. La probabilidad de aparición 
del síndrome de Down en los embarazos siguientes 
depende de si la anomalía se ha producido por no 
disyunción meiótica (relativamente baja), por 
translocación materna (alta) o por mosaicismo mitótico 
(relativamente baja); esto es importante para el consejo 
genético. 
 
 
 88 
6. FACTORS GENÉTICOS Y DEL DESARROLLO EN LA ENFERMEDAD 
 
 La no disyunción es la responsable del 95% de 
los casos, con un riesgo de recurrencia de alrededor del 
1%. 
 
 Cerca del 4% de los casos se deben a 
translocaciones: 
 
• Translocación robertsoniana 14;21. Recurrencia del 
15% si la madre es la portadora y del 1% si el 
portador es el padre. 
• Translocación 21;22. Recurrencia del 15% si la 
madre es la portadora y del 5% si el portador es el 
padre. 
 
 Otras trisomías autosómicas son mucho más 
raras (fig. 6.13) y representan el 1% de los casos. 
 
 
Los trastornos del número de cromosomas 
sexuales se deben a no disyunción 
 
Las anomalías más importantes del número de 
cromosomas sexuales se deben a no disyunción de éstos 
durante la división meiótica de los gametos masculinos y 
femeninos. 
 
• La división meiótica en la gametogénesis femenina 
debe producir dos células (óvulos), ambas con un 
único cromosoma X. La no disyunción puede 
producir una célula con dos cromosomas X (XX) y 
uno sin ningún cromosoma sexual (-). 
• La división meiótica en la gametogénesis masculina 
debe producir dos células (espermatozoides), uno con 
un cromosoma X único y otro con un cromosoma Y 
único. La no disyunción puede producir uno con 
cromosomas X e Y y otro sin cromosomas sexuales 
(-). 
 
 Los síndromes más importantes producidos por 
la no disyunción de los cromosomas sexuales son: 
 
• Síndrome de Turner (generalmente X-) (fig. 6.14), 
• Síndrome de Klinefelter (generalmente XXY) (fig. 
6.15). 
 
 
 
Nombre 
 
Anomalía cromosómica 
 
Síntomas 
 
Síndrome de Patau 
 
Trisomia 13 
 
Retraso mental 
Microcefalia y microftalmos 
Labio leporino y paladar hendido 
Anomalías cardíacas, por ejemplo, comunicación ínterventricular (CIV) 
Pies anormales («planta en mecedora») 
Polidactilia 
 
Síndrome de Edwards 
 
Trisomía 18 
 
Retraso mental 
Hipotonía/hipertonía 
Deformidades de los dedos en flexión 
Anomalías cardiacas (p. ej., DTV) 
Pies anormales («planta en mecedora») 
Morfología cefálica anormal (occipucio prominente) 
Pabellones auriculares de implantación baja 
Fig. 6.13 Trisomías autosómicas menos frecuentes. 
 
 
 89 
6. FACTORS GENÉTICOS Y DEL DESARROLLO EN LA ENFERMEDAD 
 
 
 
 
Medicina de laboratorio 
 
El análisis del cariotipo de los cromosomas suele 
realizarse en el diagnóstico prenatal y en la investigación 
de enfermedades durante la vida posnatal. 
 
 En el diagnóstico posnatal se consiguen células 
de los linfocitos sanguíneos o mediante biopsia cutánea 
para obtener fibroblastos. En el diagnóstico prenatal las 
células se obtienen por amniocentesis o biopsia de una 
vellosidad coriónica. 
 
 Las células se cultivan y se realiza una 
preparación de los cromosomas. Éstos pueden teñirse 
según varios métodos que producen un patrón de bandas, 
siendo el más frecuente de ellos la tinción de Giemsa 
(bandas G). Cada vez se utilizan más sondas de ADN para 
analizar la presencia de cromosomas o regiones 
cromosómicas específicas. 
 Las principales situaciones clínicas en las que es 
útil comprobar si hay anomalías cromosómicas son: 
 
• Práctica pediátrica 
• Anomalías congénitas o estados dismórficos. 
• Retraso mental o dificultades de aprendizaje. 
• Retraso del crecimiento. 
• Falta de desarrollo sexual en la pubertad. 
 
• Práctica obstétrica 
• Infertilidad. 
• Abonos espontáneos recidivantes. 
• Embarazos en mujeres mayores. 
 
• Oncología 
• Neoplasias malignas, especialmente leucemias. 
 
 
 90 
6. FACTORS GENÉTICOS Y DEL DESARROLLO EN LA ENFERMEDAD 
 
 
 
 
DEFECTOS GENÉTICOS Y 
ENFERMEDAD 
 
Muchas enfermedades importantes se deben a anomalías 
de un único gen o de pequeños grupos de genes, siendo 
normal el número de cromosomas. Tales defectos pueden 
expresarse como trastornos dominantes o recesivos según 
un patrón hereditario mendeliano o requerir la 
coexistencia de factores ambientales para producir 
alteraciones patológicas (herencia poligénica o 
multifactorial, véase pág. 97). 
 
 
Los defectos monogénicos siguen diversos 
patrones mendelianos 
 
Las enfermedades por defecto monogénico pueden 
clasificarse según dos criterios: 
 
• Según que el gen anormal se localice en uno de los 
22 pares de autosomas (autosómica) o en los 
cromosomas sexuales (ligada al sexo). 
• Según que la enfermedad se produzca sólo cuando el 
gen anormal está presente en los dos miembros del 
par de cromosomas (homocigótica) o pueda aparecer 
cuando se halla sólo en uno de los miembros del par 
(heterocigótica). 
 
 Son posibles los siguientes patrones de herencia 
mendeliana de defectos de un único gen: 
 
• Herencia autosómica dominante (se expresa en 
heterocigotos). 
• Herencia autosómica recesiva (SC expresa en 
homocigotos). 
• Herencia recesiva ligada al sexo. Prácticamente 
todas las anomalías ligadas al sexo se asocian a genes 
del cromosoma X y, por tanto, se expresan 
principalmente en varones que sólo poseen un 
ejemplar y no pueden compensarlo con un 
cromosoma X normal como las mujeres. 
Generalmente no se expresan en mujeres 
heterocigotas, que poseen un cromosoma X normal 
y otro anormal, aunque en algunos trastornos ligados 
a X puede haber «portadoras sintomáticas», por 
ejemplo, en la distrofia muscular de Duchenne (véase 
pág. 433). 
 
 La herencia dominante ligada al sexo es muy 
rara. 
 
 
 91 
6. FACTORS GENÉTICOS Y DEL DESARROLLO EN LA ENFERMEDAD 
 
PUNTOS CLAVE: 
Herencia autosómica dominante 
 
• Tanto los homocigotos como los heterocigotos 
manifiestan la enfermedad pero la gran mayoría son 
heterocigotos (como todos los individuos afectos de 
la fig. 6.16). 
• Afecta por igual a varones y mujeres, por ejemplo., 
III, 4 y 5. 
• Sólo los individuos afectados pueden transmitir la 
enfermedad a sus hijos; los individuos sin síntomas 
clínicos no pueden transmitir la enfermedad (p. ej., 
II, 1). 
• La enfermedad se transmite (como media) sólo a la 
mitad de los hijos. 
• La enfermedad aparece en todas las generaciones. 
 
 
En la herencia autosómica dominante el gen anormal 
causa la enfermedad en heterocigotos, en los que hay 
también un alelo normal 
 
Teóricamente, en la herencia autosómica dominante el gen 
puede producir la enfermedad tanto en los homocigotos, 
donde el gen anormal está presente en los dos miembros 
de un par de cromosomas, como en los heterocigotos, 
donde sólo un miembro del par de cromosomas posee el 
gen anormal. Dado que son muy raros los individuos 
homocigotos, el cruce habitual es entre un individuo 
homocigoto normal y un individuo heterocigoto afectado. 
 
 Todos los individuos afectados son 
heterocigotos para la enfermedad y poseen un genotipo 
Aa para el gen implicado (A es el gen anormal, a su alelo 
normal), los individuos sanos presentarán un genotipo aa. 
Los gametos producidos por el varón afectado en la 
primera generación (I) serán A y a y la mujer no afectada 
producirá gametos a y a. Así las posibles combinaciones 
tras la fertilización son las que muestra la figura 6.17. 
 
 
 
 
 
Varias enfermedades importantes se deben a 
repeticiones consecutivas inestables de 
trinucleótidos. 
 
El análisis genético molecular de varios trastornos 
hereditarios ha revelado un factor común en la anomalía 
genética subyacente. 
 
 En la distrofia miotónica, la enfermedad de 
Huntington, la neuropatía bulboespinal ligada