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Manual del residente traumatologa COT 2

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inervar ramas distales de un nervio lesionado. Es famosa, por su buena función, la 
transferencia de las ramas motoras del nervio cubital para inervar el nervio músculo- cutáneo lesionado27. 
También se pueden hacer transferencias de nervios sensitivos como por ejemplo en las lesiones altas del plexo 
braquial, en las que queda un defecto sensitivo en los dos primeros dedos, se pueden transferir colaterales del 
tercero o el cuarto espacio al colateral radial del segundo y cubital del pulgar. 
 
5.2.6. Neuroma en continuidad (neurolisis)
La limpieza quirúrgica de la fibrosis intraneural que ahoga en ocasiones la conducción nerviosa es una técnica 
crítica para la evaluación de lo que se conoce con el nombre de “neuroma en continuidad” (lesión de grado VI de 
McKinon y Dellon), que es aquella lesión en la que se juntan los 5 grupos patológicos de Sunderland. Se utiliza 
para diferenciar los fascículos viables, (aquellos que presentan una lesión del grupo I, II ó III), de los no viables 
(los que presentan lesión del grupo IV ó V). Es una técnica difícil de realizar, pudiéndose lesionar los fascículos 
nerviosos normales. 
 
6. Rehabilitación postoperatoria
Después del tratamiento quirúrgico el miembro ha de ser inmovilizado durante tres o cuatro semanas, según la 
gravedad de la lesión. Una vez retirada la inmovilización hay que iniciar fisioterapia motora, mediante estimulación 
eléctrica pulsátil de los músculos denervados, seguida de ejercicios activos del músculo según se vaya 
reinervando.
Después de la regeneración nerviosa hay siempre algunas fibras sensitivas equivocadas, que provocan 
alteraciones en la localización de la sensibilidad. Cuanto antes se inicie la rehabilitación y más se insista en la 
reeducación sensitiva, mejor reinterpretados por el enfermo van a ser los nuevos impulsos nerviosos. Se empieza 
por desensitivación en el postoperatorio inmediato y en el momento en que el paciente comienza a tener tacto se 
inicia el trabajo en la localización de aquél, la percepción del movimiento, la distinción de objetos y texturas, etc. 
Siempre hay que hacerlo de forma lenta y progresiva para que no aparezca la frustración en el enfermo18,28.
La reorganización funcional del córtex somatosensorial es probablemente la primera razón de la recuperación 
incompleta de la estereognosis después de una reparación nerviosa en el adulto. La recuperación de la función 
sensitiva requiere una reprogramación cerebral, un proceso de reaprendizaje que puede ser sencillo en los niños, 
pero que es muy complicado en los adultos. Los programas de entrenamiento específico de la sensibilidad han 
demostrado que es posible reprogramar el cerebro mediante una combinación de acciones visuales y sensoriales 
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(como cuando se aprende una nueva lengua), consiguiendo volver a tener algunas funciones estereognósicas 
útiles29,30.
 
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9. Síndromes canaliculares de la extremidad superior 
Autoras: Eva Gilabert Dapena y Katia Ramón López 
Coordinadora: Maite Martí Faus 
Hospital de Sagunto 
Valencia 
 
1. Introducción
Los síndromes canaliculares comprenden el conjunto de manifestaciones clínicas derivadas de la compresión de 
un nervio a su paso por un canal inextensible o por