SAEZ,David Cordoba Javier.VIDARTE, Paco(Org.)Teoria Queer Politicas Bolleras, Maricas,Trans,Mestizas(2007)
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SAEZ,David Cordoba Javier.VIDARTE, Paco(Org.)Teoria Queer Politicas Bolleras, Maricas,Trans,Mestizas(2007)


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Di'-ersitat i Diferencia, organizada bajo el amparo de la 
Regiduria de Drets Civils del Ayuntamiento de Barcelona (marzo de 2003), 
actualmente en fase de coordinación de la Segunda Convención (2005). 
[ 17] 
José Manuel Martínez-Pulet (Madrid, 1970). Es licenciado en Filosofía por 
la Universidad Pontificia de Comillas y Doctor en Filosofía por la Universidad 
,-\utónoma de Madrid. Continuó esrudios en Italia y Alemania. Ha trabajado 
el pensamiento de autores como Platón, Goethe, Nietzsche, Foucault y 
Eugenio Trias, y ha publicado artículos en diversas revistas de ámbito nacio-
nal. Es autor del libro Variaciones de límite: la filosojia de Eugenio Trias (Ed. 
Nóesis, 2003). 
Su interés por la teoría queer. se inició hace unos años tras la lecrura de El 
último l-O//((/IIIt. Ha participado en varios foros de teoría queer y pornografía. 
Acrualmente está terminando un libro que aborda la rustoria, las prácticas, la 
teoría y el activismo político de la subculrura leather/SM. Algunos contenidos 
de este libro puede verse en su página web dedicada al colectivo leather. 
www.terra.es/personal8/leatherweb. 
[ 18] 
Eduardo Nabal Aragón (Burgos, 1970). Ha estudiado BiblioteconomÍa y 
Documentación en la Universidad de Salamanca y actualmente cursa 
Humanidades en la Universidad de Burgos, donde ha sido miembro del aula 
de cine y audiovisuales durante tres años en labores de organizador y progra-
mador. Ha cursado los tres grados del curso de Historia y Estética de la 
Cinematografía de la Universidad de Valladolid. 
Ha colaborado en diferentes publicaciones sobre literatura, cine, homo-
sexualidad y teoria queer como Mensllal, lnfogai, ZERO, Astllrias Gdi, Versión 
Original, ,VfonográJico ... , y colabora habitualmente en la revista electrónica quccr 
\vww.hartza.com. Durante la década de los 90 fue activista del grupo La 
Radical Gai y editor del fanzine queer LA Kanpeadora. Actualmente prepara una 
recopilación de ensayos sobre cultura y disidencia sexual. 
l 1 SI J 
Marcelo Soto (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 1965). Licenciado en Filología 
Hispánica, es profesor de literatura y escritor. Fue finalista del Premio 
Adriano de Novela Histórica con su novela Las bodas tristes (Ed. Apóstrofe, 
1999). Es el crítico literario de la revista ZERO desde el año 2000. Ha cola-
borado con diversas revistas de activismo queer como Planeta Marica, LA 
Kampeadora, Infogai, etc., r en varios libros colectivos de relatos (T" piel en mi 
boca, Ed. Egales, 2004). 
Ha impartido numerosas conferencias sobre literatura, cine y culturas 
queer. Durante cinco años ha dirigido un taller de escritura creativa. 
Actualmente trabaja en Madrid como profesor de literarura. 
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TEORÍA QUEER: 
REFLEXIONES SOBRE SEXO, SEX1,JALIDAD E IDENTIDAD. 
HACIA UNA POLITIZACION DE LA SEXUALIDAD 
Por David Córdoba García 
INTRODUCCIÓN 
Qlleer. 1. extraño, raro, excéntrico; de carácter cuestionable, dudoso, 
sospechoso; sin suerte, atolondrado, sentirse al borde del desmayo (fee! 
queer); borracho; homosexual (especialmente en un hombre); in Q. 
Street (en dificultad, en deuda, de mala reputación). / / 2. homosexual. 
/ / 3. echar a perder, roto. 
(Conci..re O;.for-d English Dictionno'Jl, citado por Aliaga, 2000: 40). 
El titulo de este trabajo exige una aclaración previa de tipo terminológico. La 
elección de la palabra inglesa queer y la opción de no traducirla tiene ventajas 
e incom·enientes que deben ser aclarados para e\·itar, dentro de lo posible, 
malos entendidos, aun teniendo en cuenta que cualquier traducción y/o 
exportación terminológica conlleva una serie de desplazamientos y contami-
naciones culturales que no se pueden controlar completamente y que exceden 
las intenciones de quien los usa!. El término queer ha sido elegido frente a su 
posible traducción por varios motivos. El primero, por ser ya un término de 
uso común en los ámbitos de! activismo (o de un cierto activismo) y de la 
poca (o de una parte de la muy poca) teoría gay y lesbiana española, y por lo 
tanto por haber sido ya importado e injertado en nuestra (sub)cultura, perte-
neciendo ya a ella aunque sea como un extranjero. Esta cuestión de la extran-
jería nos lleva al segundo motivo: utilizar e! término queer en inglés nos sitúa 
en una posición de reconocimiento con una comunidad que, pese a carecer de 
un suelo o un lugar dentro de las fronteras geopolíticas actuales, ha tenido y 
tiene una fuerza específica en el ámbito anglosajón; y a la vez nos sitúa en una 
posición de extrañamiento, de una cierta exterioridad respecto de nuestra cul-
tura nacional, en la cual somos/estamos exiliados. Priorizar las conexiones 
con las comunidades gays y lesbianas allí donde se han desarrollado con más 
fuerza, por encima de las especificidades nacionales, ha sido y es una práctica 
necesaria para gays y lesbianas. El tercer motivo tiene que ver con la cuestión 
del género de la palabra. Queer es una palabra que en el uso de la lengua ingle-
1. P;an ~n:a rdlc:xlún sobrt' b u,-ori:¡ qucer cnm() ru,duccJ('¡n, asi como de los efccws de b cxponacion de La mism:l :.1 Francia ~. :a E~paña 
en. tcmuno, dt cunrn.lnndo, ver Prmadn y RouraeT (2001). Tambien pueden cnconrnrsc rcne:x.iones en torno:.1 12 tt2dUCClOn del ter-
rruno en Lhm:u (1·)~tI) y en Ali:a¡!:I (Il.rJH, 2lltlll). 
[ 21 1 
sa puede referirse tanto a sujetos masculinos como a sujetos femeninos, r por 
extensión a todas y cada una de las combinaciones de la dicotomía de género 
que pudiéramos imaginar o que podamos articular en la práctica cotidiana de 
comunidades marginales respecto de la heterosexualidad. En este sentido, 
queer es más que la suma de gays y lesbianas, incluye a éstos y a muchas otras 
figuras idenotarias construidas en ese espacio marginal (transexuales, transgé-
nero, bisexuales, etc.) a la vez que se abre a la inclusión de todas aquéllas que 
puedan proliferar en su seno. Finalmente, el cuarto motivo para mantener el 
término en inglés es conservar su significado de «raro», «extraño», «excéntri-
co», ya que queer pretende hacer referencia a todo aquello que se aparta de la 
norma sexual, esté o no articulado en figuras idenotarias'. 
Los inconvenientes de! uso de! término en inglés nos remiten directamen-
te a la fuerza performativa que el término conoene (no el término en sí, sino 
los contextos de autoridad que cita y trasporta en su enunciación). Queer es 
un insulto. Sus equivalentes en español más comunes son marica, bollera, tor-
tillera). La pronunciación del término traslada en su enunciación la carga de la 
violencia y la discriminación ejercidas por la sociedad heterosexual contra 
gays y lesbianas, y es precisamente esa fuerza la que se subvierte al utilizar e! 
término en primera persona. Esta estrategia de subversión performativa es e! 
elemento central de las políticas queer, y es hacia ese desplazamiento y resig-
nificación producidos por la reapropiación del performativo hacia lo que 
apunta su uso en e! marco de la teoría queer. Todo eso se pierde al usar la pala-
bra sin traducción. Perdemos su incorrección política, su malsonancia, su 
contenido obsceno e insultante, y podemos acabar quedándonos con un sig-
nificante neutro políticamente, que simplemente señala una corriente de 
moda dentro de la posmodernidad cultural y teórica. Para intentar remediar 
este efecto (completamente indeseado pero posible) propongamos algunas 
otras formulaciones del título de este trabajo, que podrán ser intercambiadas 
con e! propuesto: «Teoría maricona», «Teoría bollera», «Teoría maribollo», etc. 
Recójase de estas expresiones su carácter inapropiado en un contexto acadé-
mico, y véase en ello un índice: e! de la exclusión de los estudios sobre la 
sexualidad, y, sobre todo, la exclusión de las aproximaciones gays, lesbianas y 
queers en el marco de la academia y de sus disciplinas. 
Hablar de teoría queer, hacer teoría