HARVEY, David. Ciudades rebeldes
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HARVEY, David. Ciudades rebeldes


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Una version espacial del «goteo» se encargaria 
de resolver, en el proverbial largo plaza (que nunca llega) esas la­
tosas desigualdades regionales, espaciales y urbanas. jEntregar la 
ciudad a los promotores y especuladores financieros redunda, se­
gtin ese mantra, en beneficia de todos ! Si el estado chino hubiera 
liberalizado el uso del suelo en sus ciudades, entregandolo a las 
fuerzas del libre mercado -aseguraba el informe del Banco Mun­
dial-, su economia habria crecido alin mas rapidamente. 
El Banco Mundial favorece abiertamente al capital especulati­
vo por encima del pueblo. Nunca cuestiona la idea de que a una 
ciudad le puede ir bien (en terminos de acumulacion de capital) 
aunque a su poblacion (aparte de un sector privilegiado) y al me­
clio ambiente les vaya mal. Alin peor, el informe es profundamen­
te complice de las politicas que fomentaron la crisis de 2007-2009, 
lo que resulta particularmente llamativo ya que se publico seis 
meses despues de la bancarrota de Lehman Brothers y aproxima­
damente dos afios despues de que el mercado estadounidense de 
la vivienda se ensombreciera y comenzara el tsunami de los de­
sahucios. Se nos dice, por ejemplo, sin un asomo de comentario 
critico, que 
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desde la desregulaci6n de los sistemas financieros en la segunda mi­
tad de la decada de 1 980, la financiaci6n de la vivienda con criterios 
de mercado se ha expandido rapidamente. Los mercados de hipote­
cas residenciales equivalen ahara en los pafses desarrollados a mas 
del 40 por 1 00 del producto interior bruto (PIB), pero en los pafses 
en desarrollo es mucho mas pequefi.o y en promedio no llega al 1 0 
por 1 00 del PIB. El papel de los gobiernos deberfa consistir en esti­
mular una participacion privada bien regulada [ . . . ] Establecer los 
fundamentos legales para contratos hipotecarios simples, ejecuta­
bles y prudentes serfa un buen comienzo. Cuando el sistema de un 
pais esta mas desarrollado y es mas maduro, el sector publico puede 
alentar un mercado hipotecario secundario, desarrollar innovacio­
nes financieras y expandir Ia titulizacion de las hipotecas. Las vivien­
das que son propiedad de sus ocupantes, habitualmente el mayor 
activo con mucho de una familia, es importante en Ia creacion de 
riqueza, Ia seguridad social y Ia politica. La gente propietaria de su 
vivienda o que goza de una tenencia segura suele participar mas ac­
tivamente en su comunidad y es por tanto mas probable que presio­
ne por una disminucion del crimen, una gobernanza mas fuerte y 
mejores condiciones medioambientales locales4. 
4 World Development Report, cit. , p. 206. Tres de los autores del Infor­
me respondieron mas tarde a las criticas de los geografos, pero eludieron 
cualquier consideracion de las criticas mas basicas que yo habia planteado 
(como Ia de que «la tierra no es una mercancia» y que existe una relacion 
no examinada entre las crisis macroeconomicas y las politicas de Ia vivien­
da y Ia urbanizacion), aduciendo sorprendentemente que todo lo que yo 
argumentaba realmente era «que Ia reciente crisis de las hipotecas subpri­
me en Estados Unidos implica que Ia financiacion de Ia vivienda no sirve 
en absoluto para atender a las necesidades de cobijo de los pobres en los 
paises en desarrollo>> , y que esto quedaba, en su opinion, «fuera del ambi­
to del lnforme>>. lgnoraron, pues, absolutamente los fundamentos de mi 
critica. Vease Uwe Deichmann, Indermit Gill y Chor-Ching Goh, «Tex­
ture and Tractability: The Framework for Spatial Policy Analysis in the 
World Development Report 2009>>, Cambridge Journal of Regiom, Economy 
and Society 4/2 (20 1 1 ) , pp. 1 63 - 1 74. El unico grupo de economistas que 
han reconocido desde hace tiempo Ia importancia de que «los valores in­
mobiliarios y de Ia construccion hayan subido considerablemente poco 
antes de las principales depresiones>> y hayan «desempeiiado un importan­
te papel en el desarrollo de Ia burbuja y Ia subsiguiente implosion>>, es el ?e los seguidores de Henry George, que desgraciadamente son tambien 
1gnorados totalmente por los principales economistas. Vease Fred Fold­
vary, «Real Estate and Business Cycles: Henry George's Theory of the 
Trade Cycle>>, ponencia presentada en Ia Lafayette College Henry George 
Conference, 1 3 de junio de 1 99 1 . 
5 5 
Esas aseveraciones resultan bastante asombrosas dados los re­
cientes acontecimientos. Dan pabulo al negocio de las hipotecas­
basura, alentado por mitos de facil asimilacion sobre los benefi­
cios de la propiedad de la vivienda para todos y el hacinamiento 
de hipotecas toxicas en CDOs altamente valoradas para ser ven­
didas a inversores ingenuos . Promueve la proliferacion de urbani­
zaciones perifericas que consumen mucho mas suelo y energia de 
lo que seria razonable para la sostenibilidad del planeta como ha­
bitat para la poblacion humana. Los autores podrian argiiir plau­
siblemente que no entraba en sus atribuciones relacionar el tema 
de la urbanizacion con el problema del calentamiento global. AI 
igual que Alan Greenspan, podrian argumentar tambien que les 
habian pillado por sorpresa los acontecimientos de 2007-2009 y 
que no cabia esperar que anticiparan ninglin problema en el esce­
nario rosado que pintaban. AI insertar los terminos «prudente» y 
«bien regulado» en su argumentacion se habian «protegido», por 
decirlo asi, frente a posibles criticas. 
Pero dado que citan innumerables ejemplos historicos, «pru­
dentemente elegidos» para apuntalar sus tesis neoliberales, \ufffdcomo 
se les pudo pasar que la crisis de 1 973 se inicio con un crac del 
mercado global inmobiliario que provoco la quiebra de varios 
bancos? \ufffdNo se dieron cuenta de que la crisis de «Asociaciones 
de Credito y Ahorro» [Savings and Loans] de finales de la deca­
da de 1 980 en Estados Unidos, inducida igualmente por las So­
ciedades de Credito Inmobiliario, clio Iugar al hundimiento de 
cientos de instituciones financieras costandoles unos 200 mi­
llardos de dolares a los contribuyentes estadounidenses (una si­
tuacion que irrito tanto a William Isaac, entonces presidente de 
la Corporacion Federal de Segura de Depositos [Federal Deposit 
Insurance Corporation, FDIC] , que en 1 987 amenazo a la Asocia­
cion de Banqueros Americanos con la nacionalizacion si no en­
mendaban su comportamiento)? \ufffdQue el final del boom j apones 
en 1 990 (del que J apon todavia no se ha recuperado) fue provo­
cad a por una caida vertiginosa de los precios del suelo? \ufffdQue 
el sistema bancario sueco tuvo que ser nacionalizado en 1 992 
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como consecuencia de los excesos en el mercado inmobiliario? 
2Que uno de los desencadenantes del colapso en el este y sures­
te de Asia en 1 997- 1 998 fue el excesivo desarrollo urbano en 
Tai l andia? 5 \u2022 
2D6nde estaban los economistas del Banco Mundial mientras 
sucedfa todo esto? Desde 1 973 ha habido cientos de crisis finan­
cieras (mientras que antes eran mucho menos frecuentes), y buen 
numero de ellas han sido provocadas por el desarrollo inmobilia­
rio o urbano. Casi cualquiera que se hubiera puesto a pensar so­
bre ello -incluyendo, al parecer, a Robert Shiller- sabfa que algo 
estaba yendo muy mal en el mercado de la vivienda estadouniden­
se a partir de 200 1 , poco mas o menos, pero crefan que era algo 
excepcional, no sistemico6\u2022 
Shiller podrfa argiiir, por supuesto, que todos los demas ejem­
plos mencionados eran meros acontecimientos regionales. Pero 
entonces, desde el punto de vista de los brasileiios o los chinos, 
tambien lo era la crisis de la vivienda de 2007-2009. Su centro fue 
el suroeste de Estados U nidos y Florida (con algunas repercusio­
nes en Georgia), junto con otros puntos calientes (la crisis de eje­
cuciones hipotecarias que comenz6 a finales de la decada de 1 990 
en areas pobres de ciudades antiguas como Baltimore y Cleveland 
era demasiado local y -<<poco importante» porque