HARVEY, David. Ciudades rebeldes
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HARVEY, David. Ciudades rebeldes


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D E CAPITAL M E D IANTE LA U R BAN IZAC ION 
La urbanizaci6n, como vengo argumentando desde hace tiem­
po, ha sido uno de los medias clave para Ia absorci6n de los exce­
dentes de capital y de trabajo durante toda Ia historia del capita­
lismo19. Ejerce una funci6n muy particular en Ia dinamica de 
acumulaci6n del capital debido a los largos periodos de trabajo y 
de rotaci6n y Ia larga vida de Ia gran mayoria de las inversiones en 
el entorno construido. Tambien tiene una especificidad geografica 
unica que convierte Ia producci6n del espacio y de monopolios es­
paciales en parte intrinseca de Ia dinamica de acumulaci6n, no solo 
en virtud de las pautas cambiantes de los flujos de mercancias en el 
espacio, sino tambien en virtud de Ia propia naturaleza de los espa­
cios y lugares creados y producidos en los que tienen Iugar tales 
movimientos. Pero precisamente porque toda esa actividad -que 
dicho sea de paso, es un terreno enormemente importante para Ia 
producci6n de valor y plusvalor- es a tan largo plazo, exige como 
algo absolutamente fundamental para su funcionamiento cierta com­
binaci6n de capital financiero e intervenci6n estatal. Esta actividad 
es claramente especulativa a largo plazo y siempre corre el riesgo de 
reproducir, mucho mas adelante y a escala muy ampliada, las pro­
pias condiciones de sobreacumulaci6n que ayuda inicialmente a ali­
viar. De ahi el car:icter proclive a las crisis de las inversiones urbanas 
y en otros tipos de infraestructuras fisicas (ferrocarriles y autovias 
transcontinentales, grandes presas y cosas parecidas). 
El car:icter ciclico de tales inversiones ha quedado bien docu­
mentado para el siglo XIX en Ia meticulosa obra de Brinley Thomas 
(vease Ia figura 3)20. Pero Ia teoria de los ciclos econ6micos en Ia 
construcci6n se descuid6 despues de 1 945 , por poner una fecha, en 
1 9 David Harvey, The Urbanisation ofCapital, Oxford, Blackwell, 1 985 ; y 
The Eniwna of Capital, And the Crises of Capitalism, cit.; Brett Christophers, 
«Revisiting the Urbanization of Capital>>, Annals of the Association of Ameri­
can Geographers 1 0 1 16 (20 1 1 ), pp. 1 - 1 1 . 
20 Brinley Thomas, Migration and Economic Gruwth: A Study of Great Bri­
tain and the Atlantic Economy, Cambridge, Cambridge University Press, 1 97 3 . 
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parte porque las intervenciones de estilo keynesiano dirigidas par 
el estado se consideraron suficientemente eficaces para contrarres­
tarlos. Robert Gottlieb, en un detallado estudio de muchos ciclos 
locales en Ia construcci6n (publicado en 1 976), detect6 ciclos largos 
en Ia construcci6n residencial, con una periodicidad media de 1 9,7 
afios y una desviaci6n tipica de cinco afios, si bien sus datos tam bien 
sugerian que esas oscilaciones habfan menguado, si no desapareci­
do, durante el periodo posterior a la Segunda Guerra MundiaF 1 \u2022 
Pero el abandono de las intervenciones sistemicas antidclicas de 
tipo keynesiano desde mediados de Ia decada de 1 970 en muchos 
pafses del mundo induda a pensar que un regreso a ese comporta­
miento dclico era alga mas que una mera posibilidad, y eso es exac­
tamente lo que hemos vista, aunque yo creo que se puede argu­
mentar que tales cambios dclicos escin ahara mas estrechamente 
relacionados con las burbujas efimeras de activos que en el pasado 
(si bien los estudios de la Oficina Nacional de Investigaci6n Econ6-
mica sabre la decada de 1 920 podrian ser considerados una prueba 
en contra de esa opinion). Esos movimientos dclicos han mostrado 
tambien -lo que tiene la misma importancia- una configuraci6n 
geografica mas complicada, en Ia que las expansiones en un Iugar 
(el sur y oeste de Estados Unidos en Ia decada de 1 980) coinciden 
con contracciones en otros lugares (las viejas ciudades desindustria­
lizadas del Media Oeste durante el mismo periodo). 
Sin una perspectiva general de ese tipo no podemos siquiera 
empezar a entender Ia dinamica que llev6 en 2008 a Ia catastrofe 
del mercado de Ia vivienda y Ia urbanizaci6n en ciertas regiones y 
ciudades de Estados Unidos, asf como en Espana, Irlanda y el 
Reina Unido. Par Ia misma raz6n, tampoco podemos entender 
algunas de las vias que se siguen ahara, particularmente en China, 
para salir del embrollo que se produjo fundamentalmente en otros 
lugares; ya que asf como Brinley Thomas document6 movimien­
tos antidclicos entre Gran Bretafia y Estados Unidos durante el 
2 1 Leo Grebler, David Blank y Louis Winnick, Capital Formation in Re­
sidential Real Estate, Princeton, Princeton University Press, 1 956. 
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Figura 3 . Ciclos largos en Ia construcci6n 
en Estados Unidos y en el Reino Unido 
Actividad constructors per capita en Estados Unidos, t 9 t 0- t 950 (en d61ares de 1 9 1 3 per capita) 
"' 
5. . ., " 
\ufffd 0. "' 
60 
40 
20 
0 
/\ / -1 I I I V 
1 830 1 850 1 870 1 890 1 9 1 0 1 930 1 950 
25 Venta de terrene publico (en millones de acres) en Estados Unidos, 1 800-1 930 
1 8 1 0 1 830 1 850 1 870 1 890 
"' 20 Diferentes ritmos de inversi6n en el entorno construido en relaci6n con el PIB \ufffd en Estados Unidos y en el Reino Unido, 1 860-1 970 :c 0 
.§ 1 6 
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Reino Unido 
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1 850 1 870 1 890 1 9 1 0 
Ano 
1 930 1 950 
Fuente: Brinley Thomas, Migration and Economic Growth: 
1 970 
A Study of Great Britain and the Atlantic Economy, Cambridge, 
Cambridge University Press 
7 5 
siglo XIX, de modo que una expansion en la construccion residen­
cial a un lado del Atlantica iba acompafiada por una contraccion 
al otro lado, ahora vemos que el estancamiento en la construccion 
en Estados Unidos y en gran parte de Europa occidental se ve 
compensado por un enorme expansion de la inversion en urbani­
zacion y en infraestructuras en China (con ramificaciones en otros 
lugares, en particular en los paises agrupados bajo las siglas BRIC). 
Y aunque solo sea para precisar esa macro-imagen, debemos se­
fialar inmediatamente que Estados Unidos y Europa occidental 
estan empantanadas en tasas muy bajas de crecimiento, mientras 
que China registra una tasa anual de crecimiento del 1 0 por 1 00 
(seguida de cerca por los otros BRIC). 
La presion del mercado de la vivienda y el desarrollo urbano 
en Estados Unidos para absorber el excedente y el capital sobre­
acumulado mediante la actividad especulativa comenzo a inten­
sificarse a mediados de la decada de 1 990, cuando el secretario 
de Vivienda y Desarrollo Urbano del presidente Clinton, Henry 
Cisneros, presento la «Estrategia Nacional de Propiedad de la 
Vivienda» [National Homeownership Strategy: Partners in the 
American Dream] que debia conferir los supuestos beneficios de 
la propiedad de su domicilio a la poblacion con bajos ingresos y 
a las minorias. Se ejercieron presiones politicas sobre institucio­
nes financieras respetables, incluidas Fannie Mae y Freddie Mac 
(empresas patrocinadas por el gobierno federal que emitian y 
comercializaban las hipotecas) , para que aliviaran las condicio­
nes de prc:!stamo acomodandose a esa iniciativa . Las instituciones 
hipotecarias respondieron con gusto -prestando sin restriccio­
nes y cortocircuitando los controles reguladores- mientras que 
sus directores cosechaban enormes fortunas personales, todo 
ello en nombre del bienestar publico y de la ayuda a la gente 
menos privilegiada para que disfrutara de los supuestos benefi­
cios de la propiedad de su vivienda. Ese proceso se acelero enor­
memente tras la implosion de la burbuja de la Nueva Economia 
la gran caida de la bolsa en 200 1 . Para entonces el lobby de la vi­
vienda, encabezado por Fannie Mae, se habia consolidado con-
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virtiendose en un centro autonomo de creciente riqueza, in­
fluencia