HARVEY, David. Ciudades rebeldes
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HARVEY, David. Ciudades rebeldes


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la cultura en todas sus acepciones (desde la cul­
tura del producto a las practicas culturales que rodean su consu­
mo y el capital cultural que puede evolucionar junto a el, tanto 
entre los productores como entre los consumidores) . La perpetua 
busqueda de rentas de monopolio implica buscar criterios de es­
pecificidad, unicidad, originalidad y autenticidad en cada uno de 
esos campos. Si la unicidad no se puede establecer apelando al 
«terroir>> y Ia tradicion ni mediante una descripcion directa del 
sabor, hay que recurrir a otros metodos de distincion para defen­
der las pretensiones de monopolio y elaborar discursos destinados 
a garantizar la veracidad de esas proclamaciones (el vino que ga­
rantiza la seduccion o el vino que acompafia la nostalgia frente al 
fuego en la chimenea son metaforas publicitarias habituales en 
Estados Unidos) . En la practica, lo que encontramos en el nego­
cio del vino es un manton de discursos en competencia, todos 
ellos con diferentes pretensiones de verdad sabre la unicidad del 
producto; pero volviendo a mi punta de partida, todos esos des­
plazamientos y giros discursivos, asi como muchos de los que se 
han producido en las estrategias para dominar el mercado inter­
nacional del vino, tienen sus raices en la busqueda, no solo de 
beneficia, sino tambien de rentas de monopolio, ocupando un Iu­
gar muy destacado el lenguaje de la autenticidad, originalidad, 
unicidad y cualidades especiales e irreproducibles. La prevalencia 
de un mercado globalizado produce, de forma coherente con la 
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segunda contradicci6n que especifique antes, una poderosa fuerza 
que trata de garantizar, no solo la prolongaci6n de los privilegios 
de monopolio de la propiedad privada, sino las rentas de mono­
polio derivadas de presentar las mercancias como incomparables. 
LAS EMPRESAS U R BANAS Y LA BUSQU EDA DE RENTAS DE MONOPOL IO 
Las recientes pugnas en el sector vitivinicola nos ofrecen un 
modelo util para entender una amplia variedad de fen6menos en 
Ia fase actual de la globalizaci6n. Tienen una importancia particu­
lar para entender como se integran las tradiciones y los desarro­
llos culturales locales en los calculos de la economia politica a fin 
de obtener rentas de monopolio. Tambien plantean en que medi­
da esta vinculado el interes actual por la innovaci6n cultural y la 
resurrecci6n e invenci6n de tradiciones locales al deseo de extraer 
y apropiarse de tales rentas. Dado que capitalistas de todo tipo 
(incluidos los financieros internacionales mas acaudalados) son 
tacilmente seducidos por la perspectiva de lucrarse de alglin po­
der de monopolio, apreciamos inmediatamente una tercera con­
tradicci6n: que los mas avidos globalizadores apoyaran los desa­
rrollos locales capaces al menos potencialmente de ofrecer rentas 
de monopolio, incluso si el efecto de tal apoyo es generar un eli­
rna politico local enfrentado a la globalizaci6n. Insistir en la uni­
cidad y pureza de la cultura balinesa local puede ser vital para el 
sector hotelero, las lineas aereas y la industria turistica, \ufffdpero que 
ocurre si eso alienta un movimiento balines que se resiste violen­
tamente a la «impureza» de la comercializaci6n? El Pais Vasco 
puede parecer una configuraci6n cultural potencialmente rentable 
debido precisamente a su singularidad, pero ETA, con su exigen­
cia de independencia y su disposici6n a realizar acciones violen­
tas, puede ser un obstaculo para la comercializaci6n. En cualquier 
caso, las distancias que estan dispuestos a recorrer los intereses 
comerciales pueden ser muy sorprendentes. Tras la presentaci6n 
de la pelicula Cidade de Deus, que presentaba con un realismo des-
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camado (que algunos considerarian exagerado) la violencia y las 
batallas relacionadas con la droga en las favelas de Rio de Janeiro, 
varias empresas del sector turfstico comenzaron a ofrecer visitas a 
algunos de los barrios mas peligrosos (cad a uno podfa elegir e1 
nivel de riesgo preferido). Sondeemos un poco mas profunda­
mente esa contradicci6n que afecta a la politica de desarrollo ur­
bano, aunque para hacerlo debamos examinar brevemente la rela­
ci6n de esa politica con la globalizaci6n. 
La actividad empresarial urbana ha cobrado importancia na­
cional e intemacional en las tiltimas decadas. Con ese concepto 
me refiero a la pauta de comportamiento en la gobemanza urbana 
que combina los poderes ptiblicos (locales, metropolitanos, regio­
nales, nacionales o supranacionales) con una amplia variedad de 
formas organizativas de la sociedad civil (camaras de comercio, 
sindicatos, iglesias, instituciones educativas y de investigaci6n, gru­
pos comunitarios, ONGs, etcetera) e intereses privados (indivi­
duales o de grupos empresariales) para formar coaliciones a fin de 
promover o gestionar el desarrollo urbano o regional de un tipo u 
otro. Existe una abundante literatura sobre ese tema que muestra 
que las formas, actividades y objetivos de esos sistemas de go bier­
no (conocidos con diversos nombres como «regfmenes urbanos», 
«motores de crecimiento» o «coaliciones para el crecimiento re­
gional») varfan mucho segtin las condiciones locales y la combi­
naci6n de fuerzas en su seno1 2 \u2022 Se ha examinado tam bien con de­
talle el papel de ese empresariado urbano en relaci6n con la forma 
neoliberal de globalizaci6n, habitualmente bajo la rtibrica de las 
1 2 Bob Jessop, «An Entrepreneurial City in Action: Hong Kong's Emer­
ging Strategies in Preparation for (lnter-)Urban Competition>>, Urban Stu­
dies 3 7/ 1 2 (2000); pp. 2, 2 87-3 1 3 ; David Harvey, «From Managerialism to 
Entrepreneurialism: The Transformation of Urban Governance in Late 
Capitalism>>, Geograjiska Annaler 7 1 B ( 1 989), pp. 3-1 7 [en cast. : «De la ges­
tion al empresarialismo: la transformacion de Ia governanza urbana en el 
capitali\ufffdmo tardio>>, cap. 1 6 de Espacios del Capital, Madrid, Aka!, 2007] ; Neil 
Brenner, Spaces of Neoliberalism: Urban Restucturing in North America and 
Western Europe, Oxford, Wiley-Blackwell, 2003 . 
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relaciones entre lo local y lo global y la Hamada «dialectica espa­
cio-plaza». La mayoria de los ge6grafos que han examinado el 
problema han concluido acertadamente que es un error categ6ri­
co considerar la globalizaci6n como una fuerza causal en relaci6n 
con el desarrollo local. Lo que esta en cuesti6n, argumentan con 
raz6n, es una relaci6n bastante mas complicada en diversas escalas 
en las que las iniciativas locales pueden difundirse a escala global 
y viceversa, al mismo tiempo que los procesos en una escala par­
ticular -Ia competencia interurbana e interregional son los ejem­
plos mas obvios- pueden remodelar las configuraciones locales y 
regionales sobre las que influye la globalizaci6n. 
Asi pues, Ia globalizaci6n no se deberia considerar como una 
unidad indiferenciada, sino como una pauta geograficamente ar­
ticulada de actividades y relaciones capitalistas globales 1 3 \u2022 \ufffdPero 
que significa exactamente una «pauta geograficamente articula­
da»? Hay, por supuesto, muchas pruebas del desarrollo geogra­
fico desigual (a diversas escalas), y al menos cierta teorizaci6n con­
vincente con respecto a su l6gica capitalista. Parte de ella se puede 
entender en terminos convencionales como una aspiraci6n por 
parte de capitales m6viles (en los que el capital financiero, co­
mercia! y productivo tienen diferentes capacidades a este res­
pecto) a obtener ventajas en Ia producci6n y apropiaci6n de plus­
valor desplazandose de un !ado a otro. De hecho se pueden 
discernir tendencias que se adecuan a modelos bastante simples 
de «Carrera hacia el abismo», en las que Ia fuerza de trabajo mas 
barata y mas facilmente explotada se convierte en el faro que guia 
Ia movilidad del capital y las decisiones de inversion; pero hay 
muchas pruebas en contrario que sugieren que esa es una enorme 
simplificaci6n cuando se