HARVEY, David. Ciudades rebeldes
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HARVEY, David. Ciudades rebeldes


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Para sobrevivir politicamente, aquel emperador autoritario recu­
rrio a una energica represion de los movimientos politicos de 
oposicion, pero tambien sabia que tenia que resolver el problema 
de la absorcion de capital excedente, para lo que impulso un vasto 
programa de inversiones en infraestructuras, tanto en el propio 
pais como en el extranjero. En el exterior esto se concreto en la 
construccion de vias ferreas en toda Europa, llegando hasta Es­
tambul, asi como en la financiacion de grandes obras publicas 
como el canal de Suez. En Francia supuso la consolidacion de la 
4 Para un repaso mas completo de estas ideas, vease David Harvey, The 
Enigma of Capital, and The Crises of Capitalism, London, Profile Books, 2 0 1 0 
[ ed. cast. : El Enigma del Capital_y las crisis del capitalismo, Madrid, Akal, 20 1 2 ] . 
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red de ferrocarriles, Ia construcci6n de puertos, el drenaje de ma­
rismas y cosas parecidas, pero sobre todo Ia reconfiguraci6n de Ia 
infraestructura urbana de Paris. En 1 85 3 el emperador llam6 a 
Paris a Georges-Eugene Haussmann para que se hiciera cargo de 
las obras publicas en Ia capital. 
Haussmann entendia perfectamente que su misi6n consistia en 
resolver el problema del excedente de capital y mano de obra me­
diante Ia urbanizaci6n. La reconstrucci6n de Paris absorbi6 enor­
mes cantidades de trabajo y de capital para los niveles de Ia epoca, 
lo que sumado a la supresi6n autoritaria de las aspiraciones de los 
obreros de Paris fue un instrumento esencial de estabilizaci6n so­
cial . Haussmann echo mano de los planes ut6picos propuestos 
durante la decada de 1 840 por los fourieristas y saintsimonianos 
para la reconfiguraci6n de Paris, pero con una gran diferencia: 
ampli6 la escala a la que se habia imaginado aquel proceso. Cuan­
do el arquitecto Jacques-Ignace Hittorf le mostr6 sus pianos para 
un nuevo bulevar, Haussmann los rechaz6 inmediatamente di­
ciendole: «No es lo bastante ancho [ . . . ] Usted me presenta un 
disefio de 40 m, y yo quiero 1 2 0». Haussmann proyectaba una 
ciudad a mucha mayor escala y para ello la acrecent6 enorme­
mente anexionando los suburbios y redisefiando barrios enteros 
(como el del mercado de Les Hailes), sin limitarse a pequefias 
remodelaciones del tejido urbano. Cambi6 de golpe toda la ciu­
dad en Iugar de hacerlo poco a poco. Para hacerlo necesitaba nue­
vas instituciones financieras e instrumentos de credito al estilo 
saintsimoniano (el Credit Mobilier y la Societe Immobiliere) . De 
hecho contribuy6 a resolver el problema del excedente de capital 
disponible mediante un plan de tipo keynesiano de mejoras infra­
estructurales urbanas financiadas mediante la deuda. 
El sistema funcion6 bastante bien durante unos quince afios y 
supuso no solo una transformaci6n de las infraestructuras urba­
nas sino la construcci6n de una forma de vida y un tipo de habi­
tantes de la ciudad totalmente nuevos. Paris se convirti6 en «la 
Ville-Lumiere» y en el gran centro de consumo, turismo y pla­
cer: los cafes, los grandes almacenes, el novedoso sector de la 
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moda, las grandes exposiciones, todo aquello cambio la forma de 
vida urbana abriendo la posibilidad de absorber grandes exce­
dentes mediante un inmenso consumo (lo que ofendia a los tra­
dicionalistas y al mismo tiempo excluia a los trabajadores) . Pero 
el agigantado sistema financiero, cada vez mas especulativo, y las 
estructuras de cn!dito en las que se basaba, se vinieron abajo en 
la crisis financiera de 1 868. Haussmann fue destituido y en su 
desesperacion Napoleon III recurrio a la guerra contra la Alema­
nia de Bismarck, que perdio; en el vado de poder que se produjo 
surgio la Comuna de Paris, uno de los mayores episodios revolu­
cionarios de la historia capitalista urbana. La Comuna se debio 
en parte a la nostalgia del mundo urbano que Haussmann habia 
destruido (sombras de la revolucion de 1 848) y al deseo de recu­
perar su ciudad por parte de los desposeidos por sus obras; pero 
tambien articulo visiones progresistas en conflicto de una moder­
nidad socialista alternativa a la del capitalismo de los monopolios, 
enfrentando los ideales de un control jerarquico centralizado (la 
corriente jacobina) a las visiones descentralizadas anarquistas de 
control popular (propugnadas por los proudhonianos) . En 1 872 , 
en medio de intensas recriminaciones sobre quienes eran los 
principales responsables del fracaso de la Comuna, se produjo la 
drastica ruptura politica entre los marxistas y los anarquistas que 
desgraciadamente sigue dividiendo a buena parte de la oposicion 
de izquierda al capitalismo5 \u2022 
Avancemos ahora a Estados Unidos en 1 942 . El problema del 
capital excedente que pareda insoluble durante la decada de 1930 
(y e l desempleo que l e acompafiaba) fueron temporalmente re­
sueltos por la enorme movilizacion del esfuerzo de guerra, pero 
todos temian lo que pudiera suceder despues. Politicamente la 
situacion era peligrosa. El gobierno federal estaba dirigiendo de 
hecho una economia nacionalizada (y lo hada con mucha eficien-
5 Este compendia esta mas desarrollado en David Harvey, Paris, Capital 
of Modernity, Nueva York, Routledge, 2003 [ed. cast: Paris, capital de Ia mo­
dernidad, Madrid, Aka!, 2008] . 
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cia). Estados Unidos se habia aliado con la Union Sovietica co­
munista en la guerra contra el fascismo. Como consecuencia de la 
Gran Depresion, durante la decada de 1930 habian surgido fuer­
res movimientos sociales con inclinaciones de izquierda y sus sim­
patizantes se habian incorporado al esfuerzo de guerra. Todos 
conocemos la subsiguiente historia del macartismo y la Guerra 
Fria (de la que ya habia abundantes presagios en 1 942). Como en 
el caso de Luis Bonaparte, las clases dominantes de la epoca nece­
sitaron evidentemente una generosa dosis de represion politica 
para reafirmar su poder. \ufffdPero que paso con el problema del capi­
tal excedente sin posibilidad de inversion rentable? 
En 1 942 aparecio en la revista Architectural Forum una detalla­
da evaluacion de los esfuerzos de Haussmann, documentando en 
detalle lo que este habia hecho en Paris y ofreciendo incluso un 
analisis de sus errores. El articulo iba firmado nada menos que 
por Robert Moses, quien despues de la Segunda Guerra Mundial 
hizo en la region metropolitana de Nueva York lo que Haussmann 
habia hecho antes en Paris6, al cambiar la escala de pensamiento 
sobre la urbanizacion e incluir en sus planes toda la region metro­
politana y no solo la ciudad en sentido estricto. Mediante un sis­
tema de autopistas y transformaciones infraestructurales financia­
do mediante la emision de deuda, el desplazamiento de las capas 
acomodadas a urbanizaciones perifericas y la remodelacion de 
toda la region metropolitana, ofrecio una via para absorber renta­
blemente los excedentes de capital y de mano de obra. Cuando 
ese proceso se reprodujo a escala nacional en los principales cen­
tros metropolitanos de Estados Unidos (otra ampliacion de esca­
la) , desempeiio un papel crucial en la estabilizacion del capitalis­
mo global despues de la guerra (un periodo en el que Estados 
Dnidos podia permitirse propulsar toda la economia no comunis­
ta incurriendo en deficits comerciales) . 
6 Robert Moses, «What Happened to Haussmann», Architectural Forum 
77 (julio de 1 942), pp. 5 7 -66; Robert Caro, The Power Broker: Robert Moses 
and the Fall of New York, Nueva York, Knopf, 1 974. 
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Esa suburbanizacion o «dispersion hacia las afueras» no fue 
solo cuestion de nuevas infraestructuras. Tal como habia sucedido 
en Paris durante el Segundo Imperio, suponia una trasformacion 
radical del modo de vida, basada en Ia produccion y comercializa­
cion de nuevos productos, desde las hileras de casas individuates 
identicas de uno o dos pisos con dos coches a Ia puerta hasta los 
frigorificos y acondicionadores de