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LIVRO Dermatología   Arnaldo B

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sensitivos y motores pudiendo 
dejar secuelas irreversibles. El estado ge-
neral es afectado con malestar y fiebre no 
elevada.
La bacteriología es positiva sin globias, 
con tendencia a negativizarse, el Mitsuda 
es positivo débil y la anatomía patológica 
muestra congestión de vasos, edema intra 
y extra celular.
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y lento incremento, afectación de pocos nervios, sin síntomas generales y 
donde los corticoides no son eficaces. 
Reacción de Degradación: Es menos frecuente, se debe a la disminución 
de la inmunidad celular con evolución hacia el polo lepromatoso, con bac-
teriología positiva.
Reacción tipo II: Se produce por cambios a nivel de la inmunidad humoral, 
es debida sobre todo a destrucción de los bacilos por la terapia específica, 
con liberación de gran cantidad de antí-
genos, su combinación con anticuerpos y 
formación de inmunocomplejos que acti-
van el complemento, atraen neutrófilos y 
liberan sustancias como el factor de ne-
crosis tumoral (FNT). Estos inmunocom-
plejos se depositan en la piel pero tam-
bién en nervios, ojos, testículos, vísceras 
determinando muchos síntomas. Es un 
reacción de tipo III de Gell y Coombs y se 
observa en la lepra lepromatosa y menos 
frecuentemente en la dimorfa. En la piel 
se pueden observar los siguientes cua-
dros:
Eritema nudoso lepromatoso: Nódulos dolorosos recubiertos de piel eri-
tematosa y brillante, de evolución aguda, subaguda, muchas veces recidi-
vantes o con brotes subintrantes. Son evolutivos, durando 8 a 15 días cada 
lesión, y al desaparecer van cambiando de coloración. Puede necrosarse y 
afectar cualquier zona de la piel aunque más frecuentemente las piernas, 
brazos y cara. (Fig.5-17, 5-18) 
El eritema nudoso se puede deber a otras causas (estreptococcias, micosis, 
tuberculosis, farmacodermias) pero en estos casos se suele limitar a los 
miembros inferiores. En un país endémico como el nuestro, ante el diagnós-
tico de eritema nudoso, se debe plantear la posibilidad de la lepra.
La anatomia patológica muestra un infiltrado lepromatoso con gran can-
tidad de neutrófilos, bacilos gene-
ralmente fragmentados con o sin 
necrosis de las paredes vascu-
lares pero que no llega a causar 
auténtica vasculitis.
Eritema multiforme: Placas con 
ampolla central que puede ulcerar-
se, bordes turgentes, más elevados 
y eritematosos, menos frecuente 
que el eritema nodoso con el que 
puede coexistir. (Fig.5-19)
Además de la piel, las reacciones 
Fig.5-17: L.L. Eritema nudoso
Fig.5-18: L.L. Eritema nudoso
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pueden comprometer:
Nervios: Los nervios se palpan dolorosos, 
hipertróficos. Afecta el cubital, mediano, 
auricular, ciático poplíteo externo. Las 
parestesias y anestesia son frecuentes.
Osteoartromuscular: Dolor corporal, arti-
cular y muscular.
Adenopatías: A veces muy importantes 
incluso pueden fistulizar.
Oculares: Iridociclitis, fotofobia, dolor in-
tenso.
Fig.5-20: L.L. Fenómeno de Lucio
Vísceras: Hepatitis, hepatomegalia dolorosa, glomerulonefritis.
Sangre: VSG aumentada, leucocitosis con polimorfonucleares aumentados, 
hipergammaglobulinemia.
Testículos: Orquiepididimitis aguda.
Además fiebre elevada, astenia, edema de manos y pies.
Las reacciones representan una complicación en el curso de la enfermedad 
pero no justifica la suspensión del tratamiento específico.
El tratamiento de las manifestaciones cutáneas de estas reacciones de tipo 
II se basa en el uso de la talidomida 200 a 400 mg/día, siendo de absoluta 
contraindicación el embarazo, por lo que debe ser además de descartado 
evitado con por lo menos dos recursos anticonceptivos.
Si las reacciones son leves pueden ser controladas con antiinflamatorios no 
esteroides además del reposo. La prednisona tiene precisas indicaciones 
como:
- Compromiso neurítico (considerar también cirugías de descom-
presión).
- Compromiso testicular, ocular. 
- Manos y pies reaccionales. 
- Reacción severa.
-Contraindicación de la talidomida o no contar con ella.
Otras alternativas terapéuticas son la clo-
fazimina (a mayor dosis) y la 
pentoxifilina.
Fenómeno de Lucio: Máculas purpúri-
cas (Fig. 5-20, 5-21) policíclicas que se 
necrosan (Fig.2-23) en el centro, se cu-
bren de una costra, que al desprenderse 
deja una úlcera y luego cicatriz atrófica. 
Predominan en miembros inferiores y se 
observan sobre todo en pacientes con LL 
difusa, aunque a veces también en otras 
variedades de la misma y excepcional-
Fig.5-19: L.L. Eritema multiforme o polimorfo
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Esquema de tratamiento en mayores de 15 años
• Multibacilar:
Rifampicina 600mg 1 vez por mes supervisada.
Dapsona: 100 mg/día
Clofazimina: 300 mg 1 vez por mes supervisada, más 50mg /día
Duración: 12 blisters(*) en no más de 18 meses. Los que tienen IB +++ o 
más al completar el esquema y si clínica y laboratorialmente no mejoran 
deberán recibir 12 blisters más.
 
• Paucibacilar: 
Rifampicina 600 mg 1 vez por mes supervisada
Dapsona; 100 mg/día
 Duración: 6 blisters en no más de 9 meses.
 
(*) Cada blister contiene medicamentos para un mes.
mente en la LDL. Histológicamente 
es una vasculitis leucocitoclástica 
con gran cantidad de bacilos. Es una 
forma reactiva grave de tipo II, que 
se observa generalmente en pa-
cientes con importante morbimorta-
lidad por la propia reacción, por las 
intercurrencias y complicaciones. No 
responde a la talidomida y además 
del tratamiento específico antiba-
cilar, de las medidas generales, del 
tratamiento de las complicaciones 
e intercurrencias, se puede indicar 
prednisona.
IV. Tratamiento
En el año 1982 la Organización Mundial de la Salud (OMS) instaló la poli-
quimioterapia (PQT), con una cobertura del 97% de los pacientes. Los ob-
jetivos de la terapéutica son: la curación completa y sin secuelas, reducción 
de la posibilidad de transmisión, prevención de las resistencias farmacológi-
cas y reducción de dosis individuales para disminuir la toxicidad y costos.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS para aplicar 
el esquema de tratamiento dividen a los pacientes en dos grupos: multiba-
cilares (MB) que comprende a los portadores de LL, DL, DD, DT (con más 
de 5 lesiones) y LI con baciloscopía positiva. El segundo grupo es el de los 
paucibacilares (PB): LT, LDT con menos de 5 lesiones y LI con baciloscopía 
negativa.
Fig.5-21: L.L. Fenómeno de Lucio.
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 5 Esquema de tratamiento en menores de 15 años
• Multibacilar: 
Menores de 10 años:
Rifampicina 300 mg 1 vez por mes supervisada.
Clofazimina 100 mg 1 vez por mes supervisada más 50 mg 2 veces por 
semana.
Dapsona 25 mg/día.
De 10 a 14 años:
Rifampicina 450 mg 1 vez por mes supervisada
Clofazimina 150 mg 1 vez por mes supervisada más 50 mg días alternos
Dapsona 50 mg/día 
• Paucibacilares
Menores de 10 años
Rifampicina 300mg 1 vez por mes supervisada
Dapsona 25 mg/día 
De 10 a 14 años
Rifampicina 450 mg 1 vez por mes supervisada
Dapsona 50 mg/día
Observaciones: Las dosis supervisadas se toman el primer día del ciclo.
La duración es igual que en el esquema de los adultos.
Principales efectos colaterales:
Dapsona: Hemólisis, metahemoglobinemia, síndrome de sensibili-
dad a sulfona, molestias gastrointestinales, agranulocitosis.
Rifampicina: Hepatoxicidad, plaquetopenia, inhibición de anticoncep-
tivos (importante en el caso del uso de Talidomida), cambio del color 
de la orina (durante la toma de la dosis, sin importancia).
Clofazimina: Pigmentación cutánea, que desaparece meses des-
pués de completado el tratamiento, piel seca, molestias gastrointes-
tinales.
 
Las embarazadas seguirán el mismo esquema, pero tienen absoluta contra 
indicación de usar la talidomida. El recién nacido puede nacer hiperpigmen-
tado y con bajo peso. 
Una vez completado el esquema de tratamiento,