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LIVRO Dermatología   Arnaldo B

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estados fisiológicos como el embarazo también pueden producir 
lesiones de prúrigo y existen casos crónicos, recalcitrantes como el prúrigo 
nodular de Hyde de muy difícil tratamiento.
Apartado 4: Ulcera
Las úlceras son pérdidas de sustancia, que pueden interesar dermis su-
perficial o profunda, hipodermis e incluso estructuras subyacentes como la 
fascia o el músculo.
Las diferencias morfológicas pueden ser útiles para identificar la causa que 
las ocasiona por eso es necesario precisar:
• La localización y el tamaño: Por ejemplo 
la úlcera hipertensiva se localiza prefe-
rentemente en la cara anteroexterna de la 
pierna, por encima del maléolo.
• La forma: La sífilis produce úlceras arri-
ñonadas, la leishmaniasis redondeada u 
ovalada. (Fig.2-20)
• Los bordes: Cortados a pico (leishmania-
sis), despegadas (pioderma gangrenoso) 
(Fig.2-43), en pendiente suave (chancro 
sifilítico).
• El fondo: Puede ser limpio, del color de 
los tejidos (ajamonado en el chancro sifilí-
tico), purulento, necrótico.
• La secreción puede faltar, ser escasa o abundante.
• La consistencia puede ser dura (elástica o leñosa) o blanda.
• La superficie circundante: Edema, excoriaciones, cambios de color, tumo-
ración.
• La evolución puede dar lesiones serpiginosas, fagedénicas (con extensión 
rápida y destructiva en superficie), terebrante (de tendencia destructiva en 
profundidad).
• Síntomas acompañantes: Dolor en las hipertensivas.
• Finalmente, la cicatriz puede orientar en el diagnóstico (cicatriz apergami-
nada de la úlcera leishmánica).
Fig. 2-43: Ulceraciones con borde relevado 
violáceo (Pioderma gangrenoso)
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 2 Ulcera Varicosa
Es la causa más frecuente de úlceras en miem-
bros inferiores. Es el estadío final de una serie 
de cambios producidos por la insuficiencia ve-
nosa crónica esencial o postrombótica funda-
mentalmente.
Presenta estadios clínicos previos, que se ini-
cian con edema progresivo y en la bipedesta-
ción, angiodermitis ocre, purpúrea y pigmen-
taria (por extravasación sanguínea, depósito de hemosiderina con cambios 
en su coloración), dermatoesclerosis (induración leñosa de los planos pro-
fundos haciendo que la piel sea difícil de plegar), lesiones de eczema e 
infección secundaria y por último la úlcera que en el momento del diagnós-
tico suele coexistir con todos los cambios anteriores y formar parte de las 
características de la piel circundante. (Fig.2-44, 2-45)
La úlcera venosa se localiza habitualmente en el tercio inferior, cara interna 
de las piernas. Desencadenada por un pequeño traumatismo, o por el ras-
cado, produciéndose una excoriación tórpida, sin tendencia a la curación. 
Habitualmente única, de forma redonda u oval, tamaño variable (desde una 
moneda hasta un manguito que envuelve toda la zona supramaleolar), el 
borde en pendiente suave hacia el fondo de la lesión y en las antiguas, 
indurado calloso. El fondo es congestivo, granulante, alternando con partes 
saniosas o necróticas. 
La lesión puede ser indolora pero a veces pre-
sentar dolor que se exagera con la marcha, la 
estación de pie y mejora con el decúbito.
El diagnóstico se confirma con el eco-doppler 
y el tratamiento es médico (reposo, tratamien-
to de la infección, limpieza de la úlcera, medias 
elásticas o vendajes oclusivos) y quirúrgico de 
la causa de la úlcera (patología venosa), cuan-
do las lesiones de la piel lo permitan.
Fig. 2-44: Ulcera vascular 
(Enfermedad venosa crónica)
Bibliografía
1. Sampaio S, Rivitti E. Dermatología. 3ª ed. Sao Paulo: Artes Médicas, 2007.
2. Freedberg I, Eisen A, Wolff K, Austen K, Goldsmithl, Katz S. Fitzpatrick-Dermatología en Medicina General. 6ª ed. 
Buenos Aires: Editorial Médica Panamericana, 2005.
3. Cabrera H, Gatti C. Dermatología de Gatti – Cardama. Buenos Aires: El Ateneo, 2003.
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Aires: Panamericana, 1997.
5. Mascaró M. Claves para el diagnóstico clínico en Dermatología. Barcelona: Doyma, 1987.
Fig. 2-45: Ulcera vascular venosa.
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VIROSIS CUTANEA
Dra. Rosana Yaluk – Dra. Lidia Cardozo 
Muy comunes en la práctica dermatológica. Se consideran en este capítulo 
las más importantes en Dermatología.
I. Molusco Contagioso
Es una enfermedad benigna y frecuente de la piel, excepcionalmente de las 
mucosas, debida a un virus ADN grande de la familia Poxvirus que produce 
hiperplasia epitelial.
Se observa en todo el mundo, en ambos sexos y a cualquier edad, pero 
predomina en niños (3 a 9 años) y jóvenes (16 a 24 años), en los que puede 
ser una infección sexualmente trasmitida. Es autoinoculable y trasmisible 
de persona a persona por contacto directo. La incubación dura una a varias 
semanas. 
Clínica: Pápula semiesférica, sésil, color 
piel brillante, de 1 a 2 mm de diámetro con 
umbilicación central, en número variable, 
de lesión única a varias, más frecuente-
mente numerosas.(Fig.3-1)
La lesión es asintomática, excepto si se 
inflama por una respuesta inmunológica 
del huésped, que generalmente precede 
a la involución espontánea. Sin tratamiento 
persiste por 6 a 9 meses y al curar no deja 
cicatriz.
Aparece en cualquier parte de la piel, pero 
tiene predilección por el rostro, párpados 
(niños), extremidades, región genitopubia-
na (jóvenes) (Fig.3-2) En los inmunocom-
prometidos las lesiones pueden ser de ta-
maño grande, de características atípicas y 
muy diseminadas.
Diagnóstico: Generalmente la clínica es 
muy sugerente, pero en los casos de duda 
diagnóstica, la citología y la anatomía pa-
tológica pueden confirmar al observar las 
inclusiones víricas intracitoplasmáticas o 
cuerpos de moluscos en los queratinoci-
tos.
Fig. 3-2: Molusco Contagioso.
Lesiones en área pubiana, probable IST.
Fig. 3-1: Molusco Contagioso
Algunas pápulas con halo inflamatorio.
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Otras infecciones producidas por Poxvirus son: el ORF o Ectima con-
tagioso y el Nódulo de los ordeñadores, caracterizados por lesiones nodu-
lares, pustulosas, en personas que manipulan animales infectados (ovejas, 
cabras y vacas).
II. Verrugas
Son proliferaciones epiteliales benignas, contagiosas, de piel y mucosas, 
producidas por el Virus del Papiloma Humano (HPV, por sus siglas en in-
gles). Son auto y heteroinoculables, pudiendo desaparecer espontánea-
mente y permanecer en estado subclínico durante largos periodos. Com-
prenden la verruga vulgar, plana, plantar y genital o condiloma acuminado.
Etiología: Producida por el HPV, que es un virus ADN pequeño de la familia 
de los Papovavirus. Comprende más de 150 tipos, con afinidades diferentes 
por regiones anatómicas, y algunos con potencial carcinogénico (tipos 16, 
18, 31) importante en la patogenia de cáncer de cuello uterino pero también 
en cáncer de boca, laringe, pene y ano.
Verrugas Vulgares
Son las más frecuentes, se deben al HPV tipos 1, 2, 4 entre otros. Se trans-
miten por contacto directo pero los microtraumas son importantes para 
que el virus entre en contacto con las células 
basales de la epidermis. El periodo de incu-
bación varía de 1 a 6 meses y la incidencia 
máxima es entre 12 a 18 años de edad.
Clínica: Se caracterizan por pápulas o pla-
cas de color piel o pardo, bien definidas, con 
superficie queratósica en donde se suelen 
observar puntos oscuros o negros debidos 
a capilares trombosados. Pueden ser únicas 
o más frecuentemente múltiples (Fig.3-3), 
Diagnósticos Diferenciales: Verrugas planas, adenoma sebáceo, verru-
gas genitales, foliculitis. En inmunocomprometidos, criptococosis e histo-
plasmosis.
 
Tratamiento: El curetaje es el tratamiento más efectivo que puede facilitar-
se con anestesia tópica oclusiva horas antes del procedimiento. Imiquimod 
al 5% en crema en uso prolongado (hasta en 12 semanas), modifica la 
respuesta