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Jung, C.G. Psicologia y religion 1949

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Psicología y religión Carl Gustav Jung

Psicología y religión
C. G. Jung

Prólogo de
ENRIQUE BUTELMAN

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Psicología y religión Carl Gustav Jung

PROLOGO DE LOS EDITORES

En PSICOLOGIA Y RELIGIÓN, título que ofrecemos ahora a la consideración del público
estudioso de habla catellana, enfrenta C. G. Jung ciertos temas capitales que en sus anteriores
trabajos solo consideraba dentro del conexo general y brinda un tratamiento directo su más
discutida hipótesis, la del inconsciente colectivo. Partiendo de un fenómeno subjetivo,
individual, se alcanza la historia psicológica de la humanidad y se intenta mostrar cómo, en
cada hombre, guárdanse latentes las experiencias, repreentaciones y emociones de la
humanidad toda. Entendida la religión como una fe viva, como un entusiasmo espontáneo,
explícase en virtud de que el hombre la necesita premiosamente –sea cual fuere la religión
ingenua o superior-, a fin de lograr un feliz desarrollo y adaptación de su personalidad. Se
indica por qué debe dejarse libertad al alma para encontrar una auténtica solución religiosa
como expresión de la propia peculiaridad total, consciente e inconsciente, y cómo la
imposición al hombre de una moral y religión tradicionales constituye una fuente de
conflictos neuróticos. Por consiguiente, también en esta materia –y no podía ser de otro
modo- Jung se opone a la explicación freudiana de la religión como una gran neurosis
obsesiva, como un falso sentimiento de seguridad logrado por el enmascaramiento de las
neurosis menores de la existencia.
Por su ilustración del uso curativo de la religión esta obra interesa al psicoanalista y al
psicoterapeuta. Más su interés va más allá de dominio de la psicología y de la psiquiatría y
toca intimamente a la filosofía y a la ciencia e historia de las religiones. En virtud de sus
análisis del simbolismo religioso de los procesos inconscientes y de las raíces psíquicas del
acto religioso, es en particular en el campo de esas dos últimas discipinas que PSICOLOGIA
Y RELIGION constituye, además de una contribución a la técnica de la asistencia
psicologica, un valiosísimo aporte al saber contemporáneo.
A fin de facilitar la comprensión del texto, en numerosas ocasiones difícil y que supone el
conocimiento de ciertos conceptos en otros trabajos, se ha agregado algunas notas redactadas
casi siempre en base a definiciones del mismo Jung. Tales notas distínguense por hallarse
señaladas con un asterisco.

LOS EDITORES

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Psicología y religión Carl Gustav Jung

PROLOGO

Es probable que el lector que se acerque a este libro del gran psicólogo suizo experimente al
principio una sensación de desconcierto. En efecto, al lado de declaraciones en que se afirma
tratar la materia desde un ángulo rigurosamente científico, natural, tropezará con numerosas
hipótesis y planteamientos de problemas que le parecerán trascender con mucho del dominio
de la empirie científica. Semejante actitud ante escritos de Jung -en particular si pertenecen a
la última fase de su producción--, no es cosa rara. Muchas veces se lo ha tildado de místico, se
ha dicho que sus teorías descansaban o desembocaban en especulaciones metafísicas que muy
poco tenían que ver con la psicología. Tales juicios--diríamos más bien prejuicios--débense en
parte a una escasa comprensión de su criterio metodológico, en parte a determinados temas
que el desenvolvimiento de su labor le ha llevado a indagar, pero sobre todo arraigan en
causas más hondas y nucleares. Es cierto que encontrar en una obra, de psicología práctica,
según su autor, largas digresiones relativas a símbolos gnósticos y medievales, o intentos de
demostrar la existencia en la psique de una auténtica función religiosa, no puede menos que
chocar a los espíritus formados en una concepción del mundo positivista, y presuntamente
empiristas como la que prevaleció en el campo de la psicología profunda a partirde las
enseñanzas de Freud. No creemos necesario insistir que en esa última circunstancia es donde
vemos nosotros las causas hondas y nucleares anotadas.
Si quisiéramos resumir lo esencial de la psicología analítica, nada mejor que recordar una
frase apotegmática que figura en el presente libro: “La psique existe, en efecto, es la
existencia misma”. “Es un prejuicio casi ridículo suponer que la existencia no puede ser sino
corpórea. De hecho, la única forma de existencia de la que poseemos conocimiento inmediato,
es anímica”.
Esta afirmación absoluta de la realidad de lo psíquico, así como el rechazo terminante de
cualquier reducción de lo psíquico a categorías biológicas, constituyen dos de los principios
fundamentales de Jung, quien califica su método de fenomenológico: "que trata de sucesos, de
acontecimientos, de experiencias, en resumen, de hechos. Su verdad es un hecho, no un
juicio". No incumbe a la psicología el problema de si determinada idea es verdadera o falsa.
“Solo se ocupa del hecho de su existencia y en tanto existe es psicológicamente verdadera". El
tercero, implícito en los anteriores, es la actividad creadora de lo inconsciente.
Pero no corresponde aquí extendernos sobre estos puntos. De otro lado, el lector los
encontrará ampliamente desarrollado en el texto del autor. Interésanos más destacar el
enfoque junguiano del problema psicológico de la religión y en qué difiere sustancialmente de
las teorías psicoanalíticas.
En numerosas ocasiones se ha puesto de relieve las ingentes dificultades que entraña el
estudio psicológico de los fenómenos religiosos, y de tales dificultades quizás la más ardua y
principal sea la que Scheler formula como sigue: “Esta es la situación peculiarísima que se
encuentra en la psicología de la religión, que sólo en la fe puede darse la realidad del objeto
de cuya reacción psíquida se trata”. ¿Salva Jung estos obstáculos? Previamente, el carácter
mismo de la pregunta hará que unos respondan en forma afirmativa y otros negativa. En
nuestro concepto, parécenos factible establecer cierto vínculo de parentesco entre la
exploración junguiana de la vivencia religiosa y lo que Scheler llama fenomenología concreta
de los objetos y actos religiosos, aunque convenimos en la crítica que se le hace a Jung en
razón de calificar a su método de fenomenológico, puesto que el conocimiento de los estratos
profundos de la psique alcánzase a través de inferencias, y no mediante la intuición
fenomenológica. Pero baste con mentar la objeción, no entremos a iscutirla. Señalemos sí, en
lo atinente a la dificultad apuntada por Scheler, que en diversas oportunidades afirma Jung
categóricamente la subjetividad forzosa de toda psicología e incluso declara que “nuestra
psicología es una confesión mejor o peor elaborada de unos cuantos individuos”. Y es
justamente en ésta su opinión acerca del carácter subjetivo de cualquier ciencia sobre el ama
que ve él uno de los rasgos que más lo separan del creador del psicoanálisis, a quien entre
otras cosas repróchale no entrar nunca a criticar filosóficamente sus premisas personales.

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Psicología y religión Carl Gustav Jung

El analisis freudiano –dice Jung- es el antídoto más eficaz contra las ilusiones idealistas
acerca del hombre. Merced a sus minuciosos estudios de la “parte sombría del alma”,
incorpórase en forma definitiva al acervo