Minimanual - Reumatologia
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de los pacientes los síntomas persisten y hasta un 25% 
de los enfermos presentan recidivas.
El dolor crónico de los talones es uno de los síntomas más 
incapacitantes. Cuando la enfermedad presenta un curso crónico, 
se asemeja mucho a una EA, con asociación al HLA B27 y presencia 
de sacroileítis.
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS.
En la fase aguda, existe anemia y los parámetros de inflamación 
(reactantes de fase aguda) están elevados. El líquido sinovial es de 
tipo inflamatorio, con predominio de neutrófilos. Recuerda que en 
la ARe los cultivos de orina, sangre y articulares son negativos.
Inicialmente no se observan alteraciones en las radiografías, 
a excepción de una osteoporosis yuxtaarticular. En las formas 
avanzadas existen erosiones marginales y desaparición del es-
pacio articular.
Como en todas las espondiloartropatías, la inflamación cróni-
ca induce la formación de nuevo hueso de forma reactiva, siendo 
típico la formación del espolón calcáneo. Es posible encontrar 
datos de sacroileítis (20-30%) e incluso sindesmofitos.
DIAGNÓSTICO.
El diagnóstico es clínico, ya que ningún dato analítico ni radiológico 
tiene valor diagnóstico. El antecedente de infección (si existe), junto 
con la distribución característica de la artropatía y los síntomas 
extraarticulares asociados, sirven para establecer el diagnóstico de 
ARe (MIR 02-03, 222). 
Se debe establecer diagnóstico diferencial preferentemente con 
la artritis gonocócia y la psoriasis.
1. Gonococia diseminada: no afecta al esqueleto axial, los 
síntomas articulares se localizan tanto en las extremidades 
inferiores como en las superiores, es posible cultivar el gono-
coco en la sangre, piel y la sinovial, las lesiones vesiculosas 
se encuentran por todo el cuerpo y responde al tratamiento 
antibiótico.
2. Artritis psoriásica: el comienzo es paulatino, afecta a miembros 
superiores y no se asocia a aftas orales, uretritis ni síntomas 
intestinales. 
TRATAMIENTO.
No existe tratamiento específico para la ARe.
1. Los AINES mejoran la sintomatología de la artritis aguda. Se 
utiliza la indometacina, reservándose la fenilbutazona para los 
casos refractarios (ya que tiene una alta toxicidad) 
2. Los corticoides se pueden utilizar como en la EA de forma in-
tralesional para calmar la sintomatología de las tendinitis y las 
entesitis, nunca de forma sistémica.
3. Según ciertos estudios, la sulfasacina es beneficiosa para el 
tratamiento de la ARe. 
Reumatología
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4. Si el paciente es resistente a los AINEs y a la sulfasalacina, se 
ha probado con éxito la administración de inmunosupresores 
como el metotrexate y la azatioprina. 
5. El tratamiento con tetraciclinas parece ser útil en las infecciones 
por Chlamydia , ya que parece que evita la aparición posterior 
de una artritis reactiva.
6. En los pacientes VIH positivos, el tratamiento con AZT (zidovu-
dina) mejora notablemente las lesiones cutáneas.
6.3. Artropatía psoriásica.
EPIDEMIOLOGÍA.
La artropatía psoriásica es una artritis inflamatoria crónica que 
afecta del 5 al 8% de los psoriáticos. Aunque la afectación cutánea 
suele preceder a la artritis, también es posible que ocurra de forma 
inversa.
La artropatía debuta entre la 3º y 4ª década y globalmente la 
proporción es de 1/1 entre ambos sexos. Los estudios en familias 
hacen pensar que existe una predisposición genética a padecer la 
enfermedad.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS.
Se aprecian diferentes patrones clínicos de la enfermedad. En todas 
ellas es muy frecuente la artritis de las IFD y la dactilitis o dedos en 
salchicha en manos y pies.
El 80% de los pacientes con artritis psoriásica tienen afectación 
ungueal , siendo típico el pitting o punteado, la queratosis subun-
gueal y la onicólisis (MIR 01-02, 78; MIR 98-99F, 100; MIR 99-00F, 
91; MIR 96-97F, 89).
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS.
Analíticamente se observa un aumento de los parámetros de 
actividad inflamatoria, junto con incremento de la IgA. Existe 
hiperuricemia debida al gran recambio celular que se produce a 
nivel cutáneo.
En la radiología destaca la desaparición del espacio articular 
y las erosiones. No hay osteoporosis (encontrándose en todo caso 
osteopenia en las primeras fases). Son datos típicos las erosiones en 
la IFD y la reabsorción de la falange distal. Imágenes propias de la 
artritis psoriásica son el \u201clápiz \u2013copa\u201d (reabsorción de un extremo 
y proliferación ósea del otro) y \u201clápiz-lápiz\u201d (reabsorción de ambos 
extremos de la articulación) 
Las alteraciones radiológicas en el esqueleto axial se presentan 
en forma de sacroileítis asimétrica y sindesmofitos, que son más 
asimétricos e irregulares que en la EA.
Tabla 22. Formas clínicas de la artritis psoriásica.
CERF OXES ALH ACINÍLC
SITIRTRAOGILO
ACIRTÉMISA
%05 M=V
71B
6wC
alneDFIalatcefA
eroirepusdadimertxe
roirefni
SITIRTRAILOP
ACIRTÉMIS
%52 M 4RD
ecerapeS.ralucocatcefaoN
soludónnisorepRAala
,sediotamuer
SITILIDNOPSE %52 V 72B
catcefaedañapmocaeS
sitinidnet,aciréfirepcitra
etneucerfsoneM.aelíuqa
eneit%03lE.ralucocatcefa
selanitsetnilfnisenoisel
DFINÓICATCEFA %5 V
.añualyDFIedcatcefA
amrofaanoiculovE
ralucitrailop/ogilo
AMROF
ETNALITUM
%5 V
,egnalafednóicrosbaeR
oadalsiaamroF.TTM,PCM
cerF.seroiretnasalaº2
sitíeliorcas
DIAGNÓSTICO.
El diagnóstico es clínico, al encontrar la existencia de artritis y pso-
riasis. Sin embargo, hay que recordar que las lesiones cutáneas de 
psoriasis pueden ser mínimas y ocultas (cuero cabelludo, pliegue 
interglúteo). (MIR 00-01F, 84)
Hay que pensar en artritis psoriásica cuando nos encontremos 
ante una artritis asimétrica, de predominio en miembros superiores, 
asociada a dactilitis, onicodistrofia y entesitis, con especial predilec-
ción por las articulaciones IFD. La afectación de las articulaciones 
IFD se diferencia de la artrosis por las alteraciones radiológicas que 
se visualizan y por la ausencia de nódulos de Heberden.
TRATAMIENTO.
El tratamiento se basa en 3 pilares:
1. Fisioterapia para evitar la incapacidad funcional
2. AINEs, que disminuyen el dolor y la inflamación (en su defecto, 
se pueden utilizar corticoides en dosis bajas)
3. Para evitar la progresión se añaden fármacos modificadores 
de la enfermedad (FAME), al igual que en la AR. No sirven en la 
afectación axial. De elección se utiliza el metotrexato , que ha 
demostrado su eficacia tanto para el control en la artritis como 
en las lesiones cutáneas, pero que puede agravar la enfermedad 
en los pacientes VIH positivos.
Otros fármacos de posible uso son la sulfasalacina, la ciclospo-
rina o la azatioprina. Aunque la cloroquina mejora la artropatía, 
puede empeorar notablemente la psoriasis. 
6.4. Artritis en la enfermedad inflamatoria intestinal.
Los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulce-
rosa o enfermedad de Crohn) pueden presentan síntomas de artritis 
periférica o de espondilitis-sacroileítis (MIR 98-99F, 98).
La artritis periférica aparece en el 25% de los casos, tras el debut 
de la enfermedad intestinal. Se produce con más frecuencia en los 
pacientes que tienen afectación de colon. La prevelencia es igual 
entre ambos sexos y el curso de los síntomas articulares es paralelo 
al de la afectación gastrointestinal. 
Se trata de una poliartritis asimétrica migratoria no erosiva de 
grandes articulaciones de miembros inferiores. El tratamiento es el 
mismo que es de la afectación intestinal. 
La espondilitis/sacroileítis se produce en el 20% de los pacientes 
con EII. Es más frecuente en varones y puede preceder a los síntomas 
gastrointestinales. El curso clínico es independiente de la actividad 
inflamatoria intestinal. Los síntomas son similares a los de la EA, 
así como los hallazgos radiológicos. Existe una asociación con el 
HLA B27 (50-75%). Recuerda que la uveitis y el pioderma gangre-
noso también llevan un curso independiente del de la enfemedad 
intestinal.
 
TEMA 7. ENFERMEDADES METABÓLICAS ÓSEAS.
7.1. Osteoporosis.
La osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más