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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA 
 DE MÉXICO 
 
 FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES 
 ARAGÓN 
 
 
 
“DEROGACIÓN DE LA AUDIENCIA PREVIA Y 
DE CONCILIACIÓN EN EL JUICIO 
ORDINARIO CIVIL DE RECTIFICACIÓN DE 
ACTA QUE DISPONE EL ARTÍCULO 272-A DEL 
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES 
PARA EL DISTRITO FEDERAL, DADA SU 
INEFICACIA PROCESAL” 
 
 
 
 T E S I S 
 
 QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE 
 
 LICENCIADO EN DERECHO 
 
 P R E S E N T A: 
 
 LUCIA CESAREO CRUZ 
 
 
 
 
ASESOR: 
LIC. HUMBERTO GAONA SÁNCHEZ 
 
 
 
 
 
 MÉXICO, ARAGÓN 30 DE JUNIO DE 2014 
 
 
 
UNAM – Dirección General de Bibliotecas 
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ÍNDICE 
INTRODUCCIÓN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . I 
 
CAPÍTULO I 
EL REGISTRO CIVIL DEL DISTRITO FEDERAL 
Pág. 
1.1 Antecedentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..2 
1.2 Definición. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..13 
1.3 Marco Jurídico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16 
1.3.1 Fundamento Constitucional. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 
1.3.2 Código Civil del Distrito Federal. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .18 
1.3.3 Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal. . . . . . . . . . . . . . . .29 
1.4 Carácter público del Registro Civil. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..20 
1.5 Actas que emite el Registro Civil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .22 
1.6 Inscripciones y Anotaciones Marginales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 
 
CAPÍTULO II 
 
GENERALIDADES 
 
2.1 Concepto de Rectificación de Acta. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35 
2.2 Clases de Rectificación de Acta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 
2.3 Desarrollo del Juicio de Rectificación de Acta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 
2.4 Partes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47 
2.4.1 Actor, Persona Física . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51 
2.4.2 Demandado, Registro Civil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 55 
2.4.3. Capacidad y Legitimación Procesal de las Partes . . . . . . . . . . . . . . . ..58 
2.4.4 Juez y Secretario Conciliador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .60 
 
CAPÍTULO III 
LA AUDIENCIA PREVIA Y DE CONCILIACIÓN 
 
 
3.1 Antecedentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68 
3.2 Concepto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .75 
3.3 Naturaleza Jurídica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .80 
3.4 Principios que la Rigen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 82 
3.5 Eficacia Procesal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86 
 
CAPÍTULO IV 
 
ANÁLISIS DEL ARTÍCULO 272-A DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS 
CIVILES PARA EL DISTRITO FEDERAL 
 
 
4.1 Desarrollo de la Audiencia Previa y de Conciliación en el Juicio de 
Rectificación de Acta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92 
4.1.1 Asistencia de las partes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96 
4.1.2 Propuesta de Solución al Conflicto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .98 
4.2 Aspectos que Impiden Someter a las Partes a la Conciliación . . . . . . . ..102 
4.3 Problemática de la Conciliación en los Juicios de Rectificación de Acta. 103 
4.4 La Sociedad y su Necesidad en la Correcta Aplicación de la Ley Civil… 104 
4.5 Propuesta de Reforma al Artículo 272-A del Código de Procedimientos 
Civiles Vigente para el Distrito Federal en la Aplicación de los Juicios de 
Rectificación de Acta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .107 
 
CONCLUSIONES. . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .111 
 
BIBLIOGRAFÍA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . 116 
INTRODUCCIÓN 
 
Hoy en día la impartición de justicia es una de las mayores inquietudes de 
nuestra sociedad, por lo que, se han llevado a cabo reformas legislativas con 
el propósito de mejorarla. 
En el ámbito judicial es necesario proponer reformas o adiciones que aumenten 
la calidad de los procedimientos. Es en este sentido que se propone la reforma 
del artículo 272-A del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito 
Federal, ya que derivado de su contenido se establece la celebración de la 
Audiencia Previa y de Conciliación y en el supuesto específico del Juicio 
Ordinario Civil de Rectificación de acta, derivado de la práctica forense dicha 
audiencia es ineficaz dado que por la especial naturaleza del juicio esto es el 
estado civil de las personas, no puede ser materia de convenio, siendo 
importante señalar que la parte demanda lo es C. Director del Registro Civil 
es decir una autoridad, luego entonces de conformidad con el Código de 
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal la rectificación de las actas 
debe hacerse del conocimiento del Juez Familiar. 
En este orden de ideas como consecuencia se ve afectada la celeridad del 
procedimiento pues los juicios tienden a ser largos e impidiendo que se dé 
cumplimiento a la justicia pronta y expedita que establece nuestro máximo 
ordenamiento legal. 
De lo anterior consideramos que de nada sirve el señalar fecha de audiencia 
conciliatoria si por las manifestaciones de las partes en pro de la rectificación 
no pueden ser materia de convenio. 
Estas reflexiones, son la que animan nuestra propuesta, porque en la actualidad 
nada justifica que haya procedimientos judiciales largos, que en nada 
contribuyen para que la justicia sea pronta y expedita. 
Por lo que consideremos que la rectificación de un acta del Registro Civil, debe 
resolverse en la vía judicial con la mayor celeridad y prontitud posible en su 
trámite. 
En ese orden de ideas, la etapa conciliatoria, es ineficaz, y a diario se llevan a 
cabo audiencias conciliatorias innecesarias de ahí que proponemos que en los 
juicios de rectificación de acta, se suprima la audiencia previa y de conciliación. 
Finalmente el objetivo del presente trabajo es llevar a cabo un análisis de la 
figura de la audiencia previa y de conciliación desde sus orígenes, hasta su 
actual aplicación en los juicios de rectificación de acta, así como de la 
Institución del Registro Civil y su participación como demandado en juicio. 
Por último planteamos la importanciay consigo los beneficios que traería la 
reforma al párrafo segundo del artículo 272-A del Código de Procedimientos 
Civiles para el Distrito Federal, y en esa forma complementar nuestro objetivo. 
 
 
 
 
 
1 
 
CAPÍTULO I 
EL REGISTRO CIVIL DEL DISTRITO FEDERAL 
 
1.1 Antecedentes 
1.2 Definición 
1.3 Marco Jurídico 
1.3.1 Fundamento Constitucional 
1.3.2 Código Civil del Distrito Federal 
1.3.3 Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal 
1.4 Carácter Público del Registro Civil 
1.5 Actas que Emite el Registro Civil 
1.6 Inscripciones y Anotaciones Marginales 
 
 
 
 
2 
 
1.1 Antecedentes 
Los antecedentes del Registro Civil históricamente tienen su origen de 
carácter religioso, toda vez que era la iglesia católica la que se encargaba 
de llevar los registros en los casos de nacimiento, bautizo, matrimonios y 
defunciones, en tal caso los curas parroquiales inscribían en libros especiales 
los actos del Registro Civil; pero originalmente, sólo tratándose de los 
matrimonios y entierros, por los que cobraban ciertos derechos. La finalidad 
inmediata de esos libros, era el de consignar una especie de cuentas donde se 
registraban las sumas cobradas y sobre todo, las que se les debían. 
Algunos autores pretenden ver en los registros que Servio Tulio organizó en 
la Roma primitiva, el origen remoto del Registro Civil sin embargo Luis 
Muñoz nos dice: “en realidad fue que dichos registros tenían un fin político y 
militar y no civil.”1 
A la caída del imperio Romano da inicio una época conocida como la Edad 
Media, cuya característica fue la expansión y auge de la iglesia católica. 
Desde entonces fue ésta la que tomó bajo su responsabilidad el registro de 
matrimonios y nacimientos, detectándose en Francia a mediados del siglo XIV 
los primeros libros, pues con el Concilio Ecuménico de Trento de 1563, 
dice Galindo Garfias “tomó el acuerdo de instituir en cada parroquia, tres 
libros para registrar nacimientos, matrimonios y defunciones.”2 
En este concilio de Trento se trataron asuntos de suma importancia para el 
desarrollo de las instituciones civiles y religiosas como los referentes a 
impedimentos para contraer matrimonio y la indisolubilidad de éste. 
En un principio se llevó el control por medio de legajos o listas por lo cual era 
muy difícil encontrar antecedentes de las personas, sin embargo, prontamente 
trataron de subsanar las deficiencias. 
1 Muñoz, Luis, Derecho civil mexicano, t. I. (Introducción. Parte general. Derecho de Familia), Ediciones 
Modelo México. 1971, p. 314. 
2 Galindo Garfias, Ignacio, Derecho Civil. Primer Curso (Parte general. Personas. Familia), Porrúa, 
México. 1973, p. 378. 
 
3 
 
A mediados del siglo XIV y parte del siglo XV surgen los registros parroquiales, 
organizados por los clérigos, quienes por separado llevaban en tres libros 
diferentes las anotaciones correspondientes de acuerdo al acto consumado, 
que podrían ser tanto bautizos, como matrimonios y entierros. 
En el Concilio de Trento del 13 de diciembre de 1545 al 4 de diciembre de 
1563, se dictaron reglas concernientes a los registros de bautismos, entierros 
y matrimonios; además de confiarse a los sacerdotes el cuidado y custodia de 
estos registros, en estos tiempos la prueba del estado civil se hacía mediante 
testigos. 
En México en la época prehispánica algunos estudiosos de la Arqueología 
manifiestan que por ciertos jeroglíficos se puede traducir que se trataba 
exclusivamente de actos de orden político y no de preceptos legales de 
Derecho Civil. 
Se sabe que los sacerdotes de las distintas culturas no intervenían en las 
cuestiones jurídicas para regular o darle contenido sustancial, sino solamente 
para predecir si serían afortunados o no de acuerdo a los augurios religiosos. 
Dichos sacerdotes se dedicaban tanto al estudio del espacio sideral, como a la 
naturaleza, pues esto era de más importancia que ponerse a elaborar normas 
jurídicas, dejando esta labor en manos de los reyes, príncipes y caciques. 
El estado civil de las personas se hacía constar esencialmente en 
jeroglíficos, eligiéndose para ello a todos los hombres casados con lo cual se 
forma una especie de censo, que servía no solamente para la formación de 
los grupos guerreros, sino también para la carga de índole pecuniaria del 
Estado. Estas inscripciones planteadas en el censo debían contener el nombre, 
profesión, y lo más trascendental era manifestar la ascendencia y 
descendencia del ciudadano así como todas las personas de su parentesco. 
En forma general los nacimientos, matrimonios, defunciones etc., quedaban 
registrados en diferentes libros dependiendo de que los registros fuesen 
españoles, criollos o indios, sin embargo para estos últimos propiamente no 
4 
 
existía si no eran evangelizados, como nos lo refiere el maestro Rafael de Pina: 
“En realidad, esta Institución tiene sus antecedentes en los registros 
parroquiales de la iglesia católica.”3 
En México independiente la guerra de reforma en nuestro país fue la 
culminación de un conflicto añejo incubado desde los tiempos mismos de la 
Colonia, provocado por tendencias antagónicas de vida, naturales en toda 
sociedad humana, y con transcendencia política y cultural. 
El proceso político y cultural osciló entre dos posiciones contrastantes la 
conservadora y la reformista o innovadora; la primera siempre inclinada por los 
modos tradicionales de existencia, y la segunda pretendía la transformación de 
las instituciones sociales en un sentido de mejoramiento y progreso. 
En 1833 existía ya una corriente renovadora, encabezada por el vicepresidente 
Valentín Gómez Farías y por el diputado José María Luis Mora. Las ideas 
reformistas respondían a un programa de gran alcance, que era, a la vez, un 
credo político de contenido liberal, cuyos principales puntos eran: abolición de 
los fueros e inmunidades del clero y de la milicia; destrucción del monopolio que 
ejercía el clero en la educación: e implantación de la igualdad política y social 
de todos los ciudadanos del país ante la ley. 
Ante el empuje de las ideas radicales de los reformistas, la reacción de los 
conservadores no se dejó esperar, y se produjo a través del presidente Antonio 
López de Santa Anna, quien dejó sin efecto la obra legislativa innovadora. 
La lucha interna continuó y se centró definitivamente en atacar y defender, por 
los reformistas y los conservadores, respectivamente, las canonjìas de que 
gozaban el clero y la milicia. 
El ejército mantenía al país en estado de crisis permanente, bajo el mando 
autocrático de jefes y caudillos ambiciosos, representados dignamente por el 
general López de Santa Anna. 
3 De Pina, Rafael. Elementos de Derecho Civil, Vol. 1, Décimo sexta Edición. México. 1989. 
 
5 
 
A raíz del triunfo norteamericano, en 1847, la República se sumió en un 
periodo de abatimiento en todos los aspectos, que dio lugar a una actitud de 
examen autocrático de la problemática nacional. 
En el campo ideológico, esta situación propició el reinicio de la búsqueda de 
soluciones viales a los problemas que aquejaban al país. 
El programa liberal, reestructurado y como producto de una época de crisis, 
enfatizaba la urgente necesidad de rescatar a México del régimen de 
privilegios heredado de la Colonia. 
Era apremiante garantizar al individuo el goce y disfrute de todas sus 
libertades, incluidas las de pensamiento, expresión, de creencia y de trabajo, 
así como el derecho de apropiación del producto de su actividad. Esto setendría que lograr a través de un régimen de gobierno organizado sobre 
bases federalistas y de representación democrática, soberano, laico e 
independiente de toda intervención eclesiástica. La lucha reformista se 
visualizó como una verdadera revolución social encaminada a establecer otra 
estructura institucional y nuevas reformas constitucionales de organización 
política y social. 
Expatriado en 1847, el general López de Santa Anna regresa al país en 
1852, para asumir en forma interina, por un año, la presidencia de la República 
debido a la caída de del régimen del general Mariano Arista personaje de 
tendencias liberales pero moderadas. No obstante, en diciembre de 1853, se 
decretó la continuación de un gobierno con facultades omnímodas por el 
tiempo que juzgara necesario y que, dado el caso, podía nombrar a quien lo 
sucediera, implantado, de esta forma, un régimen con características 
dictatoriales. Cabe destacar que la tiranía del general López de Santa Anna 
contaba con el apoyo incondicional del ejército y del grupo conservador 
encabezado por Lúcas Alamán, quien, a su vez, era jefe del gabinete de 
Santa Anna. 
6 
 
A mediados de ese mismo año, en Nueva Orleans se gestaba una 
conspiración en contra del gobierno autocrático, dirigida por un grupo de 
liberales formado por Melchor Ocampo, Benito Juárez, José María Mata, 
Ponciano Arraiga, Juan José de la Garza, Manuel Gómez y otros, obligados 
a radicar fuera del país por sus tendencias reformistas. Incluso, a principios 
de 1854, protestaron públicamente por la firma del tratado de la Mesilla entre 
López de Santa Anna y el gobierno de los Estados Unidos de América. Este 
grupo sustentaba una doctrina cuyos puntos principales consistían en: la 
emancipación del poder civil con respecto del religioso; la supresión de los 
fueros y de las comunidades religiosas; la nacionalización de los bienes del 
clero; la abolición de las alcabalas, y el afianzamiento de la libertad de 
conciencia y demás garantías individuales y derechos que la constitución, a 
su tiempo, debería reconocer y proclamar. 
Después de que el coronel Florencio Villareal, junto con el general Juan 
Álvarez y el coronel Ignacio Comonfort, lanzaron el Plan de Ayutla, el 1º de 
marzo de 1854, el grupo de radicales expatriados se constituyó en una junta 
revolucionaria, adquiriendo gran notoriedad y convirtiéndose en una honda 
preocupación para el régimen dictatorial, debido a que sus ideas reformistas 
coincidían con las que agitaban al país, y por el generalizado repudio hacia 
el gobierno existente que, aunado al estímulo de los pronunciamientos 
realizados, aportaron al movimiento militar un diferente sentido ideológico, 
hasta convertirlo en una verdadera revolución social. El referido movimiento 
desconoce en sus funciones al general López de Santa Anna. 
A mediados de 1855, el movimiento revolucionario había cundido en varios 
estados de la República Mexicana, provocando que el dictador renunciara al 
cargo presidencial al fracasar todos los intentos por contrarrestar el 
incontenible empuje de las ideas liberales. 
Al triunfar el movimiento, es reconocido por todas las fracciones el general 
Juan Álvarez como jefe supremo de la revolución, quién, conforme a lo 
dispuesto por el Plan de Ayutla, nombró a los representantes de los 
7 
 
Departamentos que debían elegir al presidente provisional, siendo electo el 
propio general Álvarez. El nuevo presidente integró su gabinete con 
destacados elementos radicales de tendencias reformistas, resueltos a llevar 
a cabo los principios de su ideología liberal y progresista, entre los que 
sobresalían: Melchor Ocampo, Benito Juárez, J. Miguel Arrioja, Guillermo 
Prieto, Ponciano Arriaga e Ingacio Comonfort. 
El 23 de noviembre de 1855 se expidió la Ley sobre Administración de 
Justicia y Orgánica de los Tribunales de la Nación, del Distrito y Territorios, 
“Ley Juárez”, que suprimió los fueros eclesiásticos y militares. Esta disposición, 
primera surgida de la Reforma, provocó violentos pronunciamientos armados y 
verbales de los conservadores y del clero, la renuncia del presidente Álvarez y 
el advenimiento de una administración moderada representada por Ignacio 
Comonfort. 
EL gabinete del presidente Comonfort, formado por elementos liberales 
moderados, no correspondía al clima de efervescencia política que prevalecía 
en el país, ya que los conservadores, impulsados por el clero, incitaban, a su 
vez, a los militares para que se lanzaran a la guerra civil; en tanto que los 
radicales, dispuestos a llevar adelante las reformas sociales al amparo de la 
Constitución en elaboración, no coincidían con la política contemplativa del 
gobierno. 
“Los trabajos de los constituyentes continuaban, pero a Comonfort le urgía 
asegurar el poder político, por lo que, decretó, sin la intervención del 
Congreso: un Estatuto Orgánico provisional para regir a la nación, procediendo 
de manera paralela a la expedición de diversos ordenamientos de carácter 
reformista, entre los que se encuentra la Ley Orgánica del Registro Civil, del 
27 de enero de 1857. Hasta entonces los únicos registros disponibles eran los 
que celebró el clero, que sólo inscribió con base en los sacramentos, 
nacimientos, matrimonios y defunciones, omitiendo otros actos del estado civil 
de las personas. 
8 
 
Sin embargo fue un esfuerzo legislativo que, al contravenir el artículo 5º de la 
Constitución del 5 de febrero, ya que establecía la separación Estado e Iglesia 
nunca estuvo en vigor, por lo que, resultaba imposible poner en vigor una 
disposición cuyos preceptos chocaban abiertamente con el nuevo orden 
constitucional. No obstante, su importancia está dada al reconocer que fue el 
primer ordenamiento en materia de Registro Civil.”4 
La ley Orgánica del Registro Civil estaba integrada por un total de cien 
artículos, agrupados en siete capítulos, con la siguiente denominación: primero, 
organización del Registro; segundo, de los nacimientos; tercero, de la 
adopción y arrogación; cuarto, del matrimonio; quinto, de los votos religiosos; 
sexto, de los fallecimientos; y séptimo, disposiciones generales. 
Ordenaba el establecimiento en toda la República de oficinas del Registro 
Civil, y la obligación para todos los habitantes de inscribirse en ellas, 
advirtiendo que el incumplimiento impediría el ejercicio de los derechos 
civiles y originaría la aplicación de una multa. Reconoce como actos del 
estado civil el nacimiento, matrimonio, adopción y arrogación, el sacerdocio y 
la profesión de algún voto religioso temporal o perpetuo y la muerte. 
En relación con la ubicación de las oficinas del Registro Civil, se determinó 
establecerlas en todos aquellos pueblos donde había parroquia. En cuanto a la 
ciudad de México, los registros se distribuirían por cuarteles mayores. Cada 
oficina contaría con su respectivo oficial y el número de empleados que 
designaran los gobernadores, de conformidad con las necesidades de cada 
pueblo. 
En cada una de estas oficinas, se contaba con libros exprofeso para el 
registro de los actos de su competencia. Cinco para anotar las partidas, 
otros cinco para asentar en forma extractada los actos que se consignaban 
en los primeros libros, previniéndose así cualquier extravío. Había, además, 
4 El Registro Civil en México, Antecedes Históricos-Legislativos, Aspectos Jurídicos y Doctrinarios, 
Secretaria de Gobernación, Segunda Edición, 1982, p. 29. 
 
9 
 
otros libros para el padrón general y para la población flotante. Dichos libros 
y sus expedientes y extractos,por ningún motivo saldrían de la oficina, en 
donde debían quedar archivados, remitiéndose los duplicados de cada uno 
para su depósito a la oficina de hipotecas del partido. 
El registro de los actos obedecería a un proceso secuencial, sin 
abreviaturas, enmiendas o raspaduras. Las fechas se anotarían 
exclusivamente con letra. En las actas se consignaría el año, mes, día y hora 
del registro, los nombres, apellidos, origen, vecindad, habitación, edad, estado y 
profesión de los interesados y sus testigos, que deberían ser varones 
mayores de veintiún años. 
Disponía la ley, que las actas fueran firmadas por los interesados y los 
testigos en unión del oficial registrador, previa lectura de su contenido; 
después de la firma, ya no se permitiría anularla ni modificarla más que por 
mandato judicial. La ley denominaba Oficiales del Registro Civil a las 
personas que se encargarían de inscribir los actos de su competencia, por 
tratarse de empleados públicos ajenos a la función jurisdiccional. 
Sin embargo dicha obra constituyente de 1857 marcó un avance en las 
instituciones del país y creó las condiciones indispensables para la posterior 
expedición de las leyes de Reforma. 
Para el 20 de octubre de 1857 el presidente Comonfort cambió su gabinete, 
nombrando a Juárez, entonces gobernador de su natal Oaxaca, Ministro de 
Gobernación, quien obtuvo la licencia correspondiente para tomar posesión del 
ministerio el 3 de noviembre del año en cuestión. 
Al celebrarse las elecciones, conforme a lo previsto en la Carta Magna, el 
general Ignacio Comonfort fue electo Presidente de la República y el 
Licenciado Benito Juárez resultó electo Presidente de la Suprema Corte de 
Justicia de la Nación, lo que, por ministerio de ley le confería el carácter de 
Presidente Sustituto, en caso de ausencia del primero. 
10 
 
El presidente asume el cargo sin contar con la fuerza que las circunstancias 
del país demandaban, debido a que el congreso Constituyente reservó para el 
Poder Legislativo una plenitud abrumadora de facultades que limitaban el 
máximo la libertad de acción del poder Ejecutivo. 
Convencido el general Comonfort de que no podía gobernar respetando la 
Constitución, con el apoyo del clero y de todos los sectores afectados por las 
reformas sociales y políticas que introducía la Carta Magna, fraguó una 
conspiración. El general Félix Zuloaga, hombre de confianza del presidente, se 
pronunció el 17 de diciembre proclamando al Plan de Tacubaya, que además 
de conferir plenas facultades al presidente, anulaba la Constitución del 5 de 
febrero de ese año, y convocaba a un congreso extraordinario para elaborar 
una nueva constitución. Dos días después, Comonfort en un manifiesto a la 
nación se adhiere al Plan de Tacubaya, se erige como dictador y manda 
aprehender a Juárez. 
Ante una serie de presiones por parte de los conservadores, reconoce su error 
político sin poder hacer nada por remediarlo. El 11 de enero es víctima de un 
golpe de Estado que lo obliga a dejar el país, liberando previamente a 
Juárez. 
En cuanto se conoció el golpe de Estado, a iniciativa del General Anastacio 
Parrodi, gobernador de Jalisco, se formó una coalición de gobernantes 
estatales, quienes se obligaron a reconocer en Juárez al Presidente 
Sustituto de la República, tan pronto se presentara en cualquiera de los 
estados coaligados. 
El principal problema que enfrentó Juárez con su gobierno fue el conseguir 
recursos económicos para sostenerse por medio de la guerra, la vigencia de 
la constitución. 
Dos opciones existían para lograr el reconocimiento del gobierno juarista, una 
por parte de los Estados Unidos de América en que se comprometía la 
11 
 
soberanía del territorio nacional y otra que consistía en nacionalizar los bienes 
del clero. 
En julio de 1859, el gobierno de Juárez, mediante un manifiesto a la nación, 
anunció desde Veracruz la próxima expedición de un cuerpo de 
disposiciones denominado Leyes de Reforma, culminación ideológica y 
doctrinaria del movimiento liberal, encaminadas a dar unidad y vigencia al 
ideario de la causa reformista. Por estas medidas legislativas se consumó la 
separación de la iglesia y el Estado, causa directa de la introducción en 
México del Registro Civil. 
Tiempo después se presentó el problema de determinar el grado de validez 
constitucional de las leyes de Reforma, debido a que fueron promulgadas sin 
participación del Congreso. No fue sino hasta 1873 cuando se incorporaron a 
la Constitución de 1857 en calidad de adiciones y reformas, cuyo texto es el 
siguiente: 
 Artículo 1.- El estado y la iglesia son independientes entre sí. El 
congreso no puede dictar leyes estableciendo o prohibiendo religión 
alguna. 
 Artículo 2.- El matrimonio es un contrato civil, éste y los demás actos 
del estado civil de las personas son de exclusiva competencia de los 
funcionarios y autoridades del orden civil, en los términos previstos 
por las leyes, y tendrán la fuerza y la validez que les atribuyan. 
 Artículo 3.- Ninguna Institución religiosa puede adquirir bienes 
raíces, ni capitales impuestos sobre éstos con la sola excepción 
establecida en el artículo 27 de la Constitución. 
 Artículo 4.- La simple protesta de decir verdad y de cumplir las 
obligaciones que se contraen, sustituirá al juramento religioso, con sus 
efectos y penas. 
 Artículo 5.- Nadie puede ser obligado a prestar trabajos personales 
sin la justa retribución o sin pleno consentimiento. El Estado no 
puede permitir que se lleve a efecto ningún contrato, pacto o convenio 
que haga por objeto el menoscabo, la pérdida o el irrevocable 
sacrificio de la libertad del hombre, ya sea por causa de trabajo, 
educación o de voto religioso. La ley, en consecuencia, no reconoce 
órdenes monásticas, ni puede permitir su establecimiento, cualquiera 
que sea la denominación u objeto con que pretenda eregirse. 
12 
 
Tampoco puede admitir convenio en que el hombre pacte su 
proscripción o destierro. 
La lucha por las reformas, implementaron en México el Registro Civil y la 
secularización de los cementerios, siendo el primer antecedente de dicha 
Institución. 
Ahora bien entre las leyes importantes promulgadas por el presidente Juárez se 
encuentra la Ley Orgánica del Registro Civil, promulgada el 28 de julio de 
1859, ya que fue la que estableció el Registro Civil. En la Exposición de 
motivos se señaló lo siguiente: 
“Para perfeccionar la independencia en que deben permanecer recíprocamente 
el Estado y la Iglesia, no puede ya encomendarse a ésta por aquél el Registro 
que había tenido del nacimiento, matrimonio o fallecimiento de las personas; 
registro cuyos datos eran los únicos que servían para establecer en todas las 
aplicaciones prácticas de la vida el estado civil de las personas y que la 
sociedad civil no podría tener las constancias que más le importan sobre el 
estado de las personas, si no hubiese autoridad ante la que aquellos se 
hiciesen registrar y hacer valer.”5 
En su aspecto general, encontramos que esta ley está integrada por cuarenta y 
tres artículos, con un párrafo transitorio, agrupados en cuatro capítulos 
denominados: disposiciones generales, de las actas de nacimiento, de las actas 
de matrimonio y de las actas de fallecimiento. 
Esta ley reconoce como actos del Estado Civil el nacimiento, la adopción, el 
reconocimiento, la arrogación, el matrimonio y el fallecimiento. Dispone el 
establecimiento en toda la República de jueces del Estado Civil. 
Para tal efecto los gobernadores de los estados, distritos y territorios, deberían 
determinar las poblaciones en que residirían los jueces, así como el número 
que correspondería a las grandesciudades y la jurisdicción en que deberían 
ejercer sus actos. 
5 El Registro Civil en México Op. Cit. p 35. 
 
13 
 
Por lo que respecta a los libros, la ley disponía que fueran llevados en número 
de tres con sus correspondientes duplicados, reservando el primero para 
nacimientos, adopción, reconocimiento y arrogación; el segundo para 
matrimonios; y tercero para las actas de fallecimiento. 
Para la inscripción de cualquier acto debían observarse determinadas 
formalidades y requisitos. Los interesados comparecerían ante el Juez 
registrador, ya sea personalmente o por representante legal que se acreditase 
por escrito, acompañados por sus testigos que debían ser personas mayores 
de dieciocho años; dos para cada acto, excepción hecha para el matrimonio, en 
el que debían testificar cuatro, dos para cada contrayente. Satisfecho lo 
anterior, el juez del Estado Civil consignaría de su puño y letra, las 
declaraciones hechas por las partes, iniciando con el año, mes, día y hora 
finalizando con la lectura del documento, con el objeto de que manifestarán si 
quedaban conformes con su contenido, en cuyo caso, procederán a firmar el 
acta. 
 
1.2 Definición 
 
Es de suma importancia establecer propiamente lo que se entiende por 
Registro Civil, por lo cual, acudimos a los siguientes tratadistas: 
Rafael de Pina Vara considera: “El Registro Civil es una oficina u organización 
destinada a realizar uno de los servicios de carácter jurídico más 
trascendentales entre los que el Estado está llamado a dar satisfacción.” 
Asimismo el autor citado considera; “Constituye el Registro Civil un servicio 
público organizado por el Estado con el fin de hacer constar de una manera 
14 
 
auténtica todas las circunstancias relacionadas con el estado civil de las 
personas físicas y que lo determinan inequívocamente.”6 
José Peré Raluy, en su obra Derecho del Registro Civil, lo define “como la 
institución o servicio administrativo a cuyo cargo se halla la publicidad de los 
hechos afectados al estado civil de las personas o mediatamente relacionados 
con dicho estado, contribuyendo en ciertos casos a la constitución de dichos 
actos y proporcionando títulos de legitimación de estado.”7 
Ignacio Galindo Garfias lo define al Registro Civil como “La Institución de orden 
público que funciona bajo un sistema de publicidad. Tiene por objeto hacer 
constar por medio de la intervención de funcionarios debidamente autorizados 
para ello y que tienen fe pública, todos los actos relacionados con el estado civil 
de las personas. Estos han de hacer constar precisamente en los registros 
autorizados por el Estado, para tal objeto. Estos registros se denominan formas 
del Registro Civil.”8 
Además de que el Registro Civil constituye un servicio público, es decir, que 
puede ser conocido por todo el mundo, y al respecto el mismo maestro Rafael 
de Pina considera como principio básico y orientador de la Institución del 
Registro Civil la publicidad y opina: “Es la publicidad sin duda, la que le da un 
valor esencial que verdaderamente tiene y que siempre se ha reconocido como 
necesaria para que cumpla satisfactoriamente la finalidad que está llamada a 
satisfacer. La publicidad es el alma de Registro.”9 
El valor social de esta institución es extraordinario, porque permite fácilmente, 
en cualquier momento, el conocimiento de la personalidad civil de todos los 
miembros de un Estado, y tiene interés, tanto desde el punto de vista 
público como desde el punto de vista particular o privado, además de que da 
6De Pina, Rafael, Derecho Civil mexicano, Porrúa, México, 1972, vol. I. Parte Segunda, cap. V, p. 231. 
7 Pere Raluy, José, Derecho del Registro Civil, t. I, Editorial Aguilar, Madrid. 1962, p. 40. 
8 Galindo Garfias, Ignacio, Derecho Civil, Primer Curso (Parte General. Personas. Familia.) 
Decimasegunda Edición, México. 1993, p. 407. 
9De Pina, Rafael, citado por Pedro Treviño García en su obra, Registro Civil, Séptima Edición, McGraw-
Hill, p. 10. 
 
15 
 
seguridad y certidumbre a la vida civil pues lleva acabo la realización válida 
de los actos jurídicos del estado civil, ya que es necesario que dichos actos 
consten de un modo auténtico e indiscutible y puedan ser conocidos por todo 
el mundo. 
Para averiguar el estado civil de un sujeto sirven los medios ordinarios de 
prueba, pero en ocasiones resultan insuficientes, ya que son lentos en su 
práctica y ejecución, siendo, por consiguiente, un medio que podría paralizar 
la vida civil, por lo que, hay que acudir a un medio extraordinario que consista 
en prueba preconstituida o anterior a los actos que se realicen, por todos los 
hombres y sus estados y circunstancias. Esta debe ser solemne, para que 
ofrezca garantías de certidumbre, y público, o sea de fácil acceso para todos 
aquellos a quienes interesa su conocimiento, a esta necesidad responde el 
Registro. 
Por otro lado el Código Civil define en forma general a la Institución del 
Registro Civil ya que se refiere a las actuaciones que deberá realizar el “Juez 
de Registro Civil” a su vez el Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal 
establece lo siguiente: 
 
 Artículo 1.- Las disposiciones del presente ordenamiento son de 
orden público e interés social y tienen por objeto regular la 
organización, funciones y procedimientos del Registro Civil del Distrito 
Federal, a cargo de la Administración Pública del Distrito Federal. 
 
En conclusión el Registro Civil es la institución de buena fe, cuya función 
pública es conocer, autorizar, inscribir, resguardar y dar constancia de los 
hechos y actos del estado civil de las personas, que dispone el Código Civil 
para el Distrito Federal, con legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y 
eficiencia, por conducto de los Jueces del Registro Civil, debidamente 
autorizados para dichos fines. 
 
16 
 
1.3 Marco Jurídico 
 
De nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su 
artículo 121, párrafo primero, Fracción IV, se desprende la función registral del 
estado civil, que a la letra dice: 
En cada Estado de la Federación se dará entera fe y crédito, de los 
actos públicos, registros y procedimientos judiciales de todos los 
otros. El Congreso de la Unión, por medio de Leyes Generales, 
prescribirá la manera de probar dichos actos, registros y 
procedimientos y el efecto de ellos, sujetándose a las bases 
siguientes: 
IV. los actos del estado civil ajustados a las leyes de un Estado, 
tendrán validez en los otros. 
 
En tanto que en su artículo 130 expresa: 
 Los actos del estado civil de las personas son de exclusiva 
competencia de las autoridades administrativas en los términos que 
establezcan las Leyes, y tendrán la fuerza y validez que las mismas 
les atribuyan. 
 
Por su parte el Código Civil para el Distrito Federal establece en los siguientes 
preceptos: 
Artículo 35.- En el Distrito Federal estará a cargo de los Jueces del 
Registro Civil autorizar los actos del estado civil y extender las actas 
relativas a nacimiento, reconocimiento de hijos, adopción, matrimonio, 
divorcio administrativo, defunción de los mexicanos y extranjeros en 
el Distrito Federal, al realizar el hecho o acto de que se trate, así 
como inscribir las ejecutorias que declaren la ausencia, la presunción 
de muerte, el divorcio judicial, la tutela o que se ha perdido o limitado 
la capacidad legal para administrar bienes y las sentencias que 
ordenen el levantamiento de una nueva acta por la reasignación 
para la concordancia sexo-genérica, previa la anotación 
correspondiente al acta de nacimiento primigenia, siempre y cuando 
se cumplan las formalidades exigidaspor los ordenamientos jurídicos 
aplicables.” 
17 
 
Artículo 36.- Los Jueces del Registro Civil asentarán en formas 
especiales que se denominarán Formas del Registro Civil, las actas 
a que se refiere el artículo anterior. 
Las inscripciones se harán a través de los soportes informáticos que 
se contengan y en su caso, mecanográficamente. 
El Registro Civil, además resguardará las inscripciones, por medios 
informáticos aquellos que el avance tecnológico ofrezca, en una 
base de datos en los que se reproduzcan los datos contenidos en las 
actas asentadas en las Formas del Registro Civil, que permitan la 
conservación de los mismos y la certeza sobre su autenticidad. 
 
Finalmente el Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal: expresa: 
 
Artículo 1.- Las disposiciones del presente ordenamiento son de 
orden público e interés social y tienen por objeto regular la 
organización, funciones y procedimientos del Registro Civil del Distrito 
Federal, a cargo de la Administración Pública del Distrito Federal. 
 El Registro Civil es la institución de buena fe, cuya función 
pública es conocer, autorizar, inscribir, resguardar y dar constancia 
de los hechos y actos del estado civil de las personas, que dispone 
el Código Civil para el Distrito Federal, con legalidad, honradez, 
lealtad, imparcialidad y eficiencia, por conducto de los Jueces del 
Registro Civil, debidamente autorizados para dichos fines.” 
Articulo 9.- El Registro Civil contará con los Juzgados necesarios en 
el Distrito Federal, de acuerdo a la situación sociodemográfica de 
cada Delegación para el debido cumplimiento de sus funciones, de 
conformidad al contenido de los ordenamientos jurídicos 
correspondientes. 
 
1.3.1 Fundamento Constitucional 
 
De acuerdo a nuestra Carta Magna los actos del estado civil se atribuyen a las 
autoridades administrativas en los términos que establezcan las leyes, luego 
entonces se ha encomendado dicha función al Registro Civil cuya tutela está a 
cargo de la Administración Pública, perteneciente al Poder Ejecutivo Federal. 
18 
 
De conformidad con nuestro máximo ordenamiento legal los actos del estado 
civil de las personas son de exclusiva competencia de las autoridades 
administrativas dando la fuerza y validez que las mismas les atribuyan. Por lo 
que en cada Estado de la Federación se dará entera fe y crédito, de los actos 
públicos, registros y procedimientos judiciales de todos los otros. 
Asimismo se encomienda al Congreso de la Unión, la emisión de Leyes 
Generales, por las que se prescriba dichos actos, registros y procedimientos y 
el efecto de las mismas, dando validez a los actos del estado civil en cada 
Estado. 
 
1.3.2 Código Civil del Distrito Federal 
 
Como se ha mencionado el Código Civil Vigente para el Distrito Federal, 
como ley secundaria establece las disposiciones bajo las cuales el Registro 
Civil del Distrito Federal lleva a cabo su función pública. 
En ese sentido se expresa que en el Distrito Federal corresponde a los Jueces 
del Registro Civil autorizar los actos del estado civil y extender las actas 
relativas a nacimiento, reconocimiento de hijos, adopción, matrimonio, divorcio 
administrativo, defunción de los mexicanos y extranjeros en el Distrito 
Federal, al realizar el hecho o acto de que se trate, así como inscribir las 
ejecutorias que declaren la ausencia, la presunción de muerte, el divorcio 
judicial, la tutela o que se ha perdido o limitado la capacidad legal para 
administrar bienes y las sentencias que ordenen el levantamiento de una 
nueva acta por la reasignación para la concordancia sexo-genérica, previa la 
anotación correspondiente al acta de nacimiento primigenia, siempre y cuando 
se cumplan las formalidades exigidas por los ordenamientos jurídicos 
aplicables. 
19 
 
En complemento a lo anterior las actas del estado civil deben levantarse 
cumpliendo los requisitos que establece el Código en cita mismas que deben 
asentarse en formas especiales que se denominan, Formas del Registro Civil, 
en virtud de los requisitos que para tal efecto se encuentran establecidos por el 
ordenamiento sustantivo referido. 
En rigor los Jueces del Registro Civil deben dar exacta observancia al Código 
Civil para el Distrito Federal, actuando dentro de los parámetros de su función, 
esto es que como autoridad administrativa están obligados a llenar los 
requisitos que señale la norma secundaria aplicable y a cumplir las 
formalidades esenciales del procedimiento. 
 
1.3.3 Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal 
 
La función administrativa que recae en el Registro Civil del Distrito Federal 
tiene como aspecto fundamental el conocimiento de los actos del estado civil, 
siguiendo las disposiciones que establece el Código Civil. 
No obstante lo anterior como parte del marco jurídico de dicha Institución se 
halla el Reglamento del Registro Civil mismo que regula su organización, 
funciones y procedimientos. 
Conforme al artículo 1 de dicho Reglamento tiene por objeto regular la 
organización, funciones y procedimientos del Registro Civil del Distrito Federal, 
a cargo de la Administración Pública del Distrito Federal, siendo sus 
disposiciones de orden público e interés social. Además se hace el 
señalamiento que el Registro Civil es una institución de buena fe, cuya función 
pública es conocer, autorizar, inscribir, resguardar y dar constancia de los 
hechos y actos del estado civil de las personas, que dispone el Código Civil 
para el Distrito Federal, con legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y 
20 
 
eficiencia, por conducto de los Jueces del Registro Civil, debidamente 
autorizados para dichos fines. 
En relación a la organización del Registro Civil determina que la distribución de 
los Juzgados, será de acuerdo a la situación sociodemográfica de cada 
Delegación para el debido cumplimiento de sus funciones. 
En cuanto a sus funcionarios estará bajo la dirección del titular el cual tiene 
entre sus facultades más relevantes la dirección, organización, coordinación, 
inspección, supervisión así como el debido cumplimiento de las funciones a 
cargo del Registro Civil. Por lo que hace a los Jueces autorizan las actas del 
estado civil de las personas relativas al nacimiento, reconocimiento de hijos, 
adopción, matrimonio, divorcio administrativo y defunción de mexicanos y 
extranjeros en el Distrito Federal; las inscripciones de las ejecutorias que 
declaren la ausencia, presunción de muerte, el divorcio judicial, la tutela o que 
se ha perdido la capacidad legal para administrar bienes; así como autorizar la 
inscripción de anotaciones derivadas de instrumentos notariales o cualquier otra 
resolución que anule, revoque o modifique actos del estado civil, siempre y 
cuando se cumplan las formalidades exigidas por el Código Civil y por los 
ordenamientos jurídicos aplicables. 
Finalmente en cuanto a sus procedimientos conoce de la aclaración de actas, 
en los supuestos establecidos, debiéndose tramitar ante la Dirección, de 
conformidad con lo que establezca el Código Civil. 
 
1.4 Carácter Público del Registro Civil 
 
En cuanto a la naturaleza jurídica del Registro Civil, han sido varios los 
tratadistas que se han ocupado de tan importante característica y por 
consiguiente tenemos a Rafael De Pina Vara quien opina “El Registro Civil es 
una oficina u organización destinada a realizar uno de los servicios públicos 
21 
 
de carácter jurídico más trascendental entre todos los que el Estado está 
llamado a dar satisfacción.”10 
Como lo menciona el autor aludido el Registro Civil brinda un servicio público, 
esto es que puede ser conocido por todo el mundo ya que hace constar de 
manera auténtica todas las circunstanciasrelacionadas con el estado civil de 
las personas físicas y que lo determinan inequívocamente. 
Por otro lado “El registro del estado civil es público, toda persona puede pedir 
testimonio de las actas del mismo, así como de los apuntes y documentos con 
ellas relacionados y los oficiales del Registro Civil están obligados a darlos.”11 
Ricardo Treviño García, nos dice “No sin razón se dice que una de las notas 
características del Registro Civil es su naturaleza pública.”12 
De ahí que La publicidad del registro constituye una de sus características 
esenciales y sin duda, la que da el valor especial que tiene y siempre se le ha 
reconocido como necesaria para que cumpla satisfactoriamente la finalidad que 
está llamado a satisfacer. 
Así mismo su carácter público consiste en dar publicidad a todos los actos y 
hechos del estado civil de las personas, pues la no inscripción de dichos actos 
conlleva la aplicación de sanciones. 
Cabe mencionar que los interesados en cualquier momento y ante cualquier 
situación pueden acudir a solicitar los datos que necesiten, pues esta 
institución en todo tiempo lleva un archivo con los datos que ahí se 
inscriben, y acerca de ello el Código Civil establece: 
Artículo 48.- Toda persona puede pedir testimonios completos o en 
extracto de las actas del Registro Civil; así como de los apuntes y 
documentos con ellas relacionados y los Jueces y Registradores 
estarán obligados a darlos. 
10 De Pina, Rafael,Op. Cit., P. 10. 
11 El Registro Civil en México, Op. Cit., p. 93. 
12 Treviño García, Ricardo Registro Civil, Séptima Edición, Mc-Graw-Hill, p. 11. 
 
22 
 
Por tanto los Jueces del Registro Civil quedan obligados a inscribir todos los 
actos y hechos del estado civil de las personas que ante ellos se constituyan, 
para lo cual el Ministerio Público cuidará que las actuaciones e inscripciones 
que se hagan en las formas del Registro Civil se realicen conforme a la Ley, 
pudiendo inspeccionarlas en cualquier época, así como consignar a los 
Jueces del Registro Civil que hubieren cometido delito en el ejercicio de su 
cargo, o dar aviso a las autoridades administrativas de las faltas en que 
hubieren incurrido los empleados del Registro Civil. 
Espín Cánovas Opina: “El Registro Civil es necesario no solamente para el 
individuo de cuyo estado civil se trata, sino también al Estado y aún para los 
terceros en general. Respecto al individuo, para poder probar su condición de 
ciudadano, hijo, cónyuge, pariente, mayor de edad, emancipación, etcétera, 
cuando de alguna de estas condiciones integrantes del estado civil dependa la 
adquisición de un derecho que se reclama o el ejercicio de un derecho ya 
adquirido. Respecto al Estado para la organización de muchos servicios 
administrativos, como el militar, censo electoral, etcétera. Y respecto a los 
terceros, porque del conjunto de las circunstancias que consten en el Registro 
resultarán la capacidad o incapacidad de las personas con quienes contratan o 
celebran cualquier otro negocio jurídico, cuya validez dependerá de aquella 
capacidad.”13 
 
1.5 Actas que Emite el Registro Civil 
 
Por lo que hace a las actas que emite el Registro Civil, nacimiento, matrimonio, 
defunción etc., es preciso delimitar su concepto: 
13Espin Casánovas, Diego Manual de Derecho civil español, Vol. I, Editorial Revista de Derecho Privado, 
Madrid, 1951, p. 172. 
 
23 
 
Manuel Mateos Alarcón las define como: “Los documentos redactados por un 
funcionario público creado por la ley, los cuales tiene por objeto acreditar el 
estado civil de las personas.”14 
Para Galindo Garfias son “Documentos auténticos, destinados a proporcionar 
una prueba cierta sobre el estado civil de las personas, se han de levantar 
precisamente en registros públicos, que constan de formas especiales y que se 
llevan en las oficinas del Registro Civil.”15 
Bajo este esquema podemos definir que las actas del estado civil son los 
documentos en los que se hace constar de manera autentica e inequívoca el 
estado civil de las personas físicas y son redactados por funcionarios dotados 
de fe pública además de constituir prueba plena y con ello dar seguridad y 
certidumbre al trato de la vida social. 
En cada una de las oficinas del Registro Civil de acuerdo con el artículo 36 del 
Código Civil, los Jueces del Registro Civil asentarán en las formas especiales 
que se denominarán formas del Registro Civil, las actas a que se refiere el 
mismo ordenamiento. 
Las inscripciones de las actas se harán mecanográficamente y por triplicado en 
las formas especiales destinadas a ese objeto. 
Por otro lado es preciso definir estado civil Mateos Alarcón lo define como “la 
posición que se guarda en la sociedad, por razón de sus cualidades de padre, 
hijo, soltero, casado, mayor, menor de edad, etcétera.”16 
Toda persona desde que nace debe tener un estado reconocido por la ley, 
dicho estado define la posición que el sujeto guarda en relación a la 
sociedad además de ser un atributo de la personalidad. 
14 Mateos Alarcón, Manuel, Estudios sobre el Código Civil del Distrito Federal, t. I. (Tratado de las 
personas) Librería de J. Valdés y Cueva, México, 1885, Lección Quinta, p. 51. 
15Galindo Garfias, Ignacio, Op. Cit., p. 377. 
16 Mateos Alarcón, Manuel, Op. Cit., 515. 
 
24 
 
Se dice que una persona se halla en posesión de estado, cuando se ostenta 
públicamente de una manera regular y constante con un estado civil (estado 
de cónyuge que puede o no coincidir con el que jurídicamente le pertenece). 
“Constituye el estado civil de las personas una situación jurídica que se 
determina por la relación que las mismas guardan dentro del seno de la 
familia, podemos considerar como consecuencias de dicho estado las 
siguientes: a) parentesco b) matrimonio c) divorcio y d) concubinato.”17 
Ahora bien, las actas que emite el Registro Civil son las siguientes: 
Actas de nacimiento: 
Todo padre o madre tienen la obligación de declarar el nacimiento de su hijo, a 
falta de éstos los ascendientes en línea recta, colaterales iguales en segundo 
grado y colaterales desiguales ascendientes en tercer grado. 
Las declaraciones de nacimiento se harán presentando al niño ante el Juez del 
Registro Civil de su elección dentro de los seis meses siguientes a la fecha 
en que ocurrió el nacimiento. 
Un requisito indispensable para el registro de un nacimiento es acompañar el 
certificado de nacimiento que debe ser suscrito por médico autorizado para el 
ejercicio de su profesión, o persona que haya asistido el parto en el formato 
expedido para tal efecto por la Secretaria de Salud del Distrito Federal ya que 
dicho certificado hace prueba del día, hora y lugar de nacimiento, sexo del 
nacido y maternidad. Para el caso de no contar con certificado de nacimiento, 
el declarante deberá presentar constancia de parto en los términos que 
establezca el Reglamento del Registro del Civil. 
Cuando por causas de fuerza mayor, de conformidad con lo que establezca el 
reglamento, no se cuente con certificado de nacimiento o constancia de parto, 
17Rojina Villegas, Rafael Derecho Civil Mexicano, Tomo I, Introducción y personas, Editorial Porrúa, S. A., 
México, 1980, Tercera Edición, p. 467. 
 
25 
 
deberá presentar denuncia de hechos ante el Ministerio Público donde se 
haga constar las circunstancias de los hechos. 
En caso de registro extemporáneo de un nacimiento, deberá estarse a lo 
dispuesto en el Reglamento del Registro Civil. 
El contenido de las actas de nacimientoson el día, la hora y el lugar de 
nacimiento, el sexo del presentado, el nombre o nombres propios y los 
apellidos paterno y materno que le correspondan; así mismo la razón si el 
registrado se ha presentado vivo o muerto y la impresión digital del mismo. 
El Juez del Registro Civil tiene la facultad de exhortar a quien presente al 
menor que el nombre propio con el que se pretende registrar no sea 
peyorativo, discriminatorio, infamante, denigrante, carente de significado o que 
constituya un signo, símbolo o siglas, o bien que exponga al registrado a ser 
objeto de burla. 
Así mismo en todas las actas de nacimiento se deberá asentar los nombres, 
domicilio y nacionalidad de los padres, los nombres y domicilios de los abuelos 
y de las personas que hubieren hecho la presentación. 
 
Actas de reconocimiento: 
Artículo 60 del Código Civil del Distrito Federal.- Todo padre y madre 
están obligados a reconocer a sus hijos, cuando no estén casados 
dicho reconocimiento se hará concurriendo los dos personalmente o 
a través de sus representantes, ante el Registro Civil. 
La investigación de la maternidad como la paternidad, podrá 
hacerse ante los tribunales de acuerdo a las disposiciones relativas 
a este Código. Además de los nombres de los padres, se hará 
constar en el acta de nacimiento su nacionalidad, edad, ocupación y 
domicilio. 
Artículo 61.- Si el padre o madre no pudiere concurrir, ni tuvieren 
apoderado, pero solicitaren ambos a alguno de ellos, la presencia del 
Juez del Registro Civil, éste pasará al lugar en que se halle el 
interesado, y allí recibirá de él la petición de que se mencione su 
nombre; todo lo cual se asentará en el acta. 
26 
 
Artículo 78.- En el caso de reconocimiento hecho con posterioridad 
al registro, se harán las anotaciones correspondientes en el acta 
de nacimiento original y deberá levantarse nueva acta de nacimiento 
original en términos de lo dispuesto por el artículo 82. 
Artículo 82.- En el acta de nacimiento originaria se harán las 
anotaciones correspondientes al reconocimiento, la cual quedara 
reservada y no se publicará ni expedirá constancia alguna salvo 
mandato judicial. 
 
Es importante mencionar que el reconocimiento que se haga por sentencia 
judicial bastará la presentación de la copia certificada de la sentencia 
ejecutoriada para que se dé cumplimiento. 
En relación a los requisitos para el reconocimiento de un hijo éstos se 
encuentran contenidos en el artículo 58 del Reglamento del Registro Civil 
del Distrito Federal que a la letra dice: 
I.-Solicitud de registro de reconocimiento debidamente requisitada; 
II.-Presentación del menor a reconocer, en caso de que se trate de 
mayor de edad, será necesaria la comparecencia de éste con el 
propósito de que exprese su consentimiento; 
III.-Comparecencia de quien deba otorgar el reconocimiento con 
identificación oficial; 
IV.-En su caso, comparecencia con identificación oficial de quien 
ejerza la patria potestad o tutela del menor a reconocer fin de que 
otorgue su consentimiento; 
V.-En su caso, documento público o privado mediante el cual se 
acredite la personalidad del o los mandatarios, cuando el que deba 
otorgar el reconocimiento no pueda concurrir personalmente a 
celebrar el acto, firmando por el otorgante y dos testigos y 
ratificadas las firmas ante Notario Público o autoridad judicial; 
VI.-Copia certificada de reciente expedición del Acta de Nacimiento 
de la persona que va a ser reconocida; 
VII.-Copia certificada del Acta de Nacimiento de la persona que va 
efectuar el reconocimiento, con el fin de asentar la afiliación 
correspondiente de la persona a reconocer. 
VIII.- Derogada 
27 
 
IX.-Comprobante del domicilio declarando por él o los presentes de la 
persona a reconocer. 
 
Actas de adopción: 
En los casos de adopción, se levantará un acta como si fuera de nacimiento, 
en los mismos términos que la que se expide para los hijos consanguíneos 
para tal efecto a partir del levantamiento del acta, se harán las anotaciones en 
el acta de nacimiento originaria, la cual quedará reservada. No se publicará ni 
se expedirá constancia alguna que revele el origen del adoptado ni su 
condición de tal, salvo providencia dictada en juicio. 
Dictada la resolución judicial definitiva que autorice la adopción, el juez, dentro 
del término de tres días, remitirá copia certificada de las diligencias al Juez 
del Registro Civil que corresponda, a fin de que, con la comparecencia del 
adoptante, se levante el acta correspondiente. 
Los requisitos para la autorización de las actas de adopción se encuentran 
contenidos en el artículo 66 del Reglamento del Registro Civil: 
I.- Solicitud de registro de adopción debidamente requisitada; 
II.- Copia certificada de la sentencia definitiva y del auto que la 
declara firme; así como oficio de autoridad jurisdiccional 
competente que ordene el levantamiento del acta 
correspondiente; 
III.- Copia certificada del Acta de Nacimiento del adoptado y del o 
los adoptantes; y 
IV.-Comparecencia del o los adoptantes, así como del adoptado. 
Reunidos los requisitos para la autorización del acta, se harán las anotaciones 
en los tantos que contengan el Acta de Nacimiento, la cual quedará reservada. 
No se publicará ni se expedirá constancia alguna que revela el origen del 
adoptado ni su condición de tal, salvo providencia dictada en juicio. 
Se levantará el acta como si fuera de nacimiento en los términos que la 
que se expiden para los hijos consanguíneos. 
28 
 
Actas de matrimonio: 
 Artículo 146.- Matrimonio es la unión libre de dos personas para 
realizar la comunidad de vida, en donde ambos se procuran respeto, 
igualdad y ayuda mutua. Debe celebrarse ante el Juez del Registro 
Civil y con las formalidades que estipule el presente código. 
 
De acuerdo a lo establecido en el artículo 97 del Código Civil del Distrito 
Federal: 
“Las personas que pretendan contraer matrimonio, deberán presentar 
un escrito ante el Juez del Registro Civil de su elección, que deberá 
contener: 
I.- Los nombres, apellidos, edad, ocupación, domicilio y nacionalidad 
de los pretendientes, nombres, apellidos y nacionalidad de sus 
padres. 
II.- Que no tienen impedimento legal para casarse y 
III.- Que es su voluntad unirse en matrimonio. 
Este escrito deberá ser firmado por los solicitantes, y asimismo contener su 
huella digital. 
Para el caso de los matrimonios fuera de las oficinas del Registro Civil deberá 
observarse lo establecido en el Reglamento del Registro Civil. 
Artículo 98.- Al escrito a que se refiere el artículo anterior, se 
acompañará: 
I.- Copia certificada del acta de nacimiento de los pretendientes; 
II.- La constancia de que otorguen su consentimiento las personas 
a que se refiere al artículo 148 de este Código, para que el 
matrimonio se celebre. 
III.- Un documento público de identificación de cada pretendiente o 
algún otro medio que acredite su identidad de conformidad con lo 
que establezca el Reglamento del Registro Civil. 
IV.- Derogada. 
 V.- El convenio que los pretendientes deberán celebrar con 
relación a sus bienes presentes y a los que adquieran durante el 
matrimonio. En el convenio se expresará con toda claridad si el 
29 
 
matrimonio se contrae bajo el régimen de sociedad conyugal o bajo 
el de separación de bienes. Si los pretendientes son menores de 
edad, deberán aprobar el convenio las personas cuyo 
consentimiento previo es necesario para la celebración del 
matrimonio. No puede dejarse de presentar ese convenio ni aun a 
pretexto de que los pretendientes carecen de bienes, pues en tal 
caso, versará sobre los que adquieran durante el matrimonio. Al 
formarse el convenio se tendrá en cuenta lo quedisponen los 
artículos 189 y 211,y el Juez del Registro Civil deberá tener especial 
cuidado sobre este punto, explicando a los interesados todo lo que 
necesiten saber a efecto de que el convenio quede debidamente 
formulado. Si de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 185 fuere 
necesario que las capitulaciones matrimoniales consten en escritura 
pública, se acompañará un testimonio de esa escritura. 
VI.- Copia del acta de defunción del cónyuge fallecido, si alguno de 
los contrayentes es viudo, o de la parte resolutiva de la sentencia de 
divorcio o nulidad de matrimonio, en caso de que alguno de los 
pretendientes hubiere sido casado anteriormente. 
VII.- La manifestación por escrito y bajo protesta de decir verdad, en 
el caso de que alguno de los pretendientes haya concluido el 
proceso para la concordancia sexo-genérica, establecido en el 
Capítulo IV Bis del Título Séptimo del Código de Procedimientos 
Civiles para el Distrito Federal misma que tendrá el carácter de 
reservada; y 
VIII.- Copia de la dispensa de impedimentos, si los hubo. 
Artículo 101.- Todo matrimonio deberá celebrarse dentro de los ocho 
días siguientes a la solicitud de matrimonio, en el lugar, día y hora 
que se señale para tal efecto. 
 
De conformidad con el artículo 103 del Código Civil del Distrito Federal las 
actas matrimonio deben contener la siguiente información: 
I.- Los nombres, apellidos, edad, ocupación, domicilio, lugar de 
nacimiento y nacionalidad de los contrayentes; 
II.- Derogada; 
III.- Los nombres, apellidos, edad, ocupación, domicilio y nacionalidad 
de los padres; 
IV.- En su caso, el consentimiento de quien ejerza la patria potestad, 
la tutela o las autoridades que deban suplirlo; 
V.- Que no hubo impedimento para el matrimonio, o que éste se 
dispensó; 
30 
 
VI.- La declaración de los pretendientes de ser su voluntad unirse 
en matrimonio y la de haber quedado unidos, que hará el Juez en 
nombre de la Ley y de la sociedad; 
VII.-La manifestación de los cónyuges de que contraen matrimonio 
bajo el régimen de sociedad conyugal o de separación de bienes; 
VIII.- Derogada. 
IX.- Que se cumplieron las formalidades exigidas por el artículo 
anterior. 
 
Dicha acta será firmada por el Juez del Registro Civil, los contrayentes y las 
demás personas que hubieren intervenido si supieren y pudieren hacerlo, 
además de contener las huellas digitales de los contrayentes. 
 
Actas de defunción: 
Ninguna inhumación o cremación se hará sin autorización escrita dada por el 
Juez del Registro Civil, quien se asegurará suficientemente del fallecimiento, 
con el certificado de defunción expedido por médico legalmente autorizado. 
La inhumación o cremación deberá realizarse dentro de las cuarenta y ocho 
horas siguientes a la defunción, excepto en los casos de muerte considerada 
violenta, o por disposición que ordene otra cosa por la autoridad competente. 
El certificado de defunción hace prueba del día, hora, lugar y causas del 
fallecimiento, así como del sexo del fallecido. 
En el acta de defunción se asentarán los datos que contenga el certificado de 
defunción, así como los datos que el Juez del Registro Civil requiera y será 
firmada por el declarante. 
El acta de fallecimiento contendrá: 
I.- El nombre, apellido, edad, ocupación y domicilio que tuvo el difunto; 
31 
 
II.- El estado civil de éste, y si era casado o viudo, el nombre y apellido de su 
cónyuge; 
III.- Derogada. 
IV.- Los nombres de los padres del difunto si se supieren; 
V.- La causa o enfermedad que originó el fallecimiento de acuerdo a la 
información contenida en el Certificado de Defunción, y el lugar en el que se 
inhuma o cremará el cadáver; 
VI.- La hora de la muerte, si se supiere, y todos los informes que se tengan en 
caso de muerte violenta, debiendo asentar los datos de la Averiguación Previa 
con la que se encuentre relacionada. 
Los que habiten la casa en que ocurra el fallecimiento; los directores o 
administradores de los establecimientos de reclusión, hospitales, colegios o 
cualquiera otra casa de comunidad, los huéspedes de los hoteles, mesones o 
las casas de vecindad tienen obligación de dar aviso al Juez del Registro Civil, 
dentro de las veinticuatro horas siguientes del fallecimiento y en caso de 
incumplimiento se sancionarán con una multa de quinientos a cinco mil pesos. 
Cuando el Juez del Registro Civil, sospeche que la muerte fue violenta, dará 
parte al Ministerio Público, comunicándole todos los informes que tenga para 
que proceda a la averiguación conforme a derecho. Cuando el Ministerio 
Público averigue un fallecimiento, dará parte. 
 
1.6 Inscripciones y Anotaciones Marginales 
 
Se deben inscribir todos aquellos actos relativos al estado civil de las 
personas que la ley,de manera expresa, ordena hacer, en los demás casos, si 
así lo establece la ley, se harán constar en anotación marginal. 
32 
 
Son objeto de inscripción: nacimientos, reconocimiento de hijos, adopción, 
matrimonio, divorcio, defunción e inscripciones de sentencias que declaren la 
ausencia, la presunción de muerte, la tutela o la pérdida o limitación de la 
capacidad legal para administrar bienes. 
En los casos de divorcio judicial ejecutoriada dicha sentencia se remitirá en 
copia certificada al Juez del Registro Civil para que realice la anotación en 
el acta de matrimonio correspondiente tal como lo establece el artículo 291 
del Código Civil Vigente para el Distrito Federal que a la letra dice 
“Ejecutoriada una sentencia de divorcio, el Juez de lo familiar, bajo 
su más estricta responsabilidad, remitirá copia de ella al Juez del 
Registro Civil ante quien se celebró el matrimonio, para que realice 
la anotación correspondiente en la del matrimonio disuelto.” 
En los casos de divorcio administrativo una vez levantada dicha acta se 
mandará anotar en la de matrimonio de los divorciados. 
Para los casos en que se declare la ausencia, la presunción de muerte, la 
tutela, el divorcio o que se ha perdido la capacidad legal para administrar 
bienes la autoridad judicial que conozca remitirá dentro del término de ocho 
días al Juez del Registro Civil correspondiente, copia certificada de la 
ejecutoria respectiva. El Juez del Registro Civil hará la anotación 
correspondiente en las actas de nacimiento y de matrimonio, en su caso, e 
insertará los datos esenciales de la resolución judicial que se le haya 
comunicado. 
En los casos de rectificación, modificación y aclaración de las actas del 
Registro Civil la sentencia que cause ejecutoria se comunicará al Juez del 
Registro Civil y éste hará una referencia de ella al margen del acta 
impugnada sea que el fallo conceda o niega la rectificación. 
Al respecto el artículo 103 del Reglamento del Registro Civil del Distrito 
Federal establece: 
“las inscripciones que señalan los artículos 35 y 180 del Código 
Civil, así como el numeral 166 de la Ley del Notariado del Distrito 
Federal, se tramitarán ante la Dirección, transcribiendo los puntos 
33 
 
resolutivos de la sentencia judicial firme o a la parte relativa de la 
escritura pública que los contenga.” 
Asimismo los artículos 104, 105, 106 del indicado Reglamento textualmente 
ordenan: 
Artículo 104.- se inscribirán ante la Dirección, la rectificación, 
modificación y aclaración de las actas del estado civil de las 
personas que señalan los artículos 134 y 138 Bis Código Civil. 
Artículo 105.- Las inscripciones de hechos o actos del estado civil de 
los habitantes del Distrito Federal, ocurridos en el extranjero, se 
inscribirán ante el Juez Central, mismas que deberán contener la 
transcripción íntegra del documento presentado, el cual deberá 
presentarse debidamente apostillada o legalizada,en caso de estar 
redactado éste en idioma distinto al castellano, se requerirá 
traducción realizada por perito autorizado por el Tribunal Superior de 
Justicia del Distrito Federal. 
Tratándose de divorcios ocurridos en el extranjero, además de los 
requisitos antes señalados, la resolución que ordene el divorcio 
deberá presentarse debidamente homologada por el Tribunal 
Superior de Justicia del Distrito Federal. 
Artículo 106.- Una vez recibida por la Dirección la sentencia firme 
que ordene la inscripción o anotación que corresponda, se verificará 
que ésta cumpla con los requisitos de Ley, remitiéndose por escrito 
la misma al Juzgado respectivo para que el Juez, de resultar 
procedente, efectúe la inscripción o anotación en el acta 
correspondiente y envíe un ejemplar a la Oficina Central y otro, en su 
caso, al Archivo Judicial para los efectos conducentes. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
34 
 
CAPÍTULO II 
 
 
GENERALIDADES 
 
2.1 Concepto de Rectificación de Acta 
 
2.2 Clases de Rectificación de Acta 
 
2.3 Desarrollo del Juicio de Rectificación de Acta 
 
2.4 Partes 
 
2.4.1 Actor, Persona Física 
 
2.4.2 Demandado, Registro Civil 
 
2.4.3 Capacidad y Legitimación Procesal de las Partes 
 
2.4.4 Juez y Secretario Conciliador 
 
 
 
 
 
 
 
35 
 
2.1 Concepto de Rectificación de Acta 
 
En concepto del tratadista Ricardo Treviño García “La rectificación de acta 
tiene lugar para corregir errores esenciales o accidentales de un acta del 
estado civil, esto es, cuando los datos contenidos en el acta no corresponden a 
la realidad del acto o hecho jurídico que obre en dicho instrumento público, ya 
que se plasmaron equivocadamente.”18 
De lo anterior podemos deducir, que la rectificación de acta busca variar un 
dato esencial contenido en un acta del estado civil de las personas, que fue 
plasmado erróneamente, ello con la finalidad de ajustarlo a la realidad social. 
En este contexto dicha rectificación exige que se pruebe el error a que se 
refiera, esto es que quede plenamente demostrada la necesidad de la 
enmienda ya que no responde a un simple capricho, y debido a que se trata de 
un acto de interés público en el que no se puede actuar de mala fe, ni ser 
contrarío a la moral, ni se pretenda defraudar o establecer o modificar la 
filiación ni se cause perjuicio a tercero y mucho menos que sea constitutivos de 
hechos delictuosos. En este sentido no procederá la rectificación de un acta en 
los casos en que una persona arbitrariamente haya venido usando un nombre 
que no le corresponde. 
Ahora bien, todo aquel que requiera rectificación de su atestado deberá hacerlo 
valer mediante acción promovida ante los jueces de lo familiar, esto es que no 
procede la rectificación ante la misma autoridad que asentó el hecho u acto de 
que se trate, por lo que la legislación civil al respecto prevé: 
Artículo 134.-La rectificación o modificación de un acta del estado civil 
no puede hacerse sino ante el juez de lo familiar y en virtud de 
sentencia de éste, salvo el reconocimiento de un hijo, el cual se 
sujetará a las prescripciones de este Código. 
18 Treviño García, Ricardo op. cit., p. 29. 
 
36 
 
Por lo tanto la autoridad competente para conocer de un juicio sobre 
rectificación o modificación de un acta del estado civil son los jueces de lo 
familiar en los términos que establezca el Código de Procedimientos Civiles. 
Luego entonces en el caso específico de rectificación o modificación de actas 
del estado civil el demandado viene siendo el Director del Registro Civil, en 
cuya oficialía se asentó el acta que se pretende rectificar o modificar. 
Por lo que respecta al tipo de juicio que procede en función de la solicitud para 
rectificar o modificar un acta del estado civil, deberá promoverse juicio ordinario 
civil para pedir la rectificación de un acta del estado civil, pues es una 
controversia que no tiene señalada tramitación especial. 
También es importante hacer mención de los casos en que procede la 
rectificación, por lo que de conformidad con el artículo 135 del Código Civil del 
Distrito Federal ha lugar a pedir la rectificación: 
I.- Por falsedad, cuando se alegue que el suceso registrado no pasó; 
II.- Por enmienda, cuando se solicite variar algún nombre u otro dato 
esencial que afecte el estado civil, la filiación, la nacionalidad, el sexo 
y la identidad de persona. 
Así mismo es indispensable recalcar que los sujetos que pueden pedir la 
rectificación son los siguientes: 
Artículo 136.- Pueden pedir la rectificación de un acta del estado civil: 
I.- Las personas cuyo estado se trata; 
II.- Las personas que se mencionan en el acta como relacionadas con 
el estado civil de alguno; 
III.- Los herederos de las personas comprendidas en las dos fracciones 
anteriores. 
IV.-Los que según los artículos 348, 349 y 350, pueden continuar o 
intentar la acción de que en ellos se trata. 
En esta tesitura, una vez que el Juez de lo Familiar mediante sentencia 
ejecutoriada ordene la rectificación de acta del estado civil, el Juez del registro 
civil competente para realizar la rectificación será el de la ubicación de la 
oficialía del Registro donde se haya levantado el acta. 
37 
 
El acta rectificada debe quedar tal como está en los registros, esto es que el 
original del acta permanece intacto, y se rectificara mediante anotación marginal 
en el atestado. 
Finalmente la Sentencia Definitiva que pronuncie el Juez, puede ser recurrida, 
mediante el recurso de apelación que podrá interponerse una vez que 
transcurrido el término legal que es de quince días hábiles contados a partir de 
que surta efectos, 
Es de suma importancia la rectificación de una acta del estado civil, que el 
legislador ha establecido que la Sentencia Definitiva que dicte el Juez, pueda 
ser revisada por los Jueces de Segunda Instancia cuando así lo solicite el 
interesado para examinar la legalidad de la sentencia, pues en muchos de los 
casos en los juicios sobre modificación de actas del estado civil trascienden, en 
ciertos, casos, de los intereses puramente privados y afectan el orden público. 
 
2.2 Clases de Rectificación de Acta 
 
De conformidad con el artículo 135 del Código de Civil Vigente para el Distrito 
Federal, ha lugar a pedir la rectificación: 
I.- Por falsedad cuando se alegue que el suceso registrado no pasó; 
II.- Por enmienda, cuando se solicite variar algún nombre u otro 
dato esencial que afecte el estado civil, la filiación, la nacionalidad, 
el sexo y la identidad de persona. 
Como se desprende de la fracción segunda, por aplicación de dicha disposición, 
una persona puede variar su nombre en forma esencial o accidental, siempre 
que judicialmente aduzca razones fundadas, suficientemente lógicas, 
aceptables y serias, con absoluta exclusión de todos casos en que el motivo 
determinante sea inmoral, arbitrario o caprichoso, contra las buenas costumbres 
38 
 
o con mayor razón si se trata de un motivo delictuoso, puede el interesado 
demandar. 
Refiriéndose a esta cuestión la Suprema Corte de justicia de la Nación ha 
expresado: “Es cierto que la fracción II del artículo 135 del Código Civil autoriza 
la rectificación de las actas del Registro Civil por enmienda, cuando se solicite 
variar algún nombre o circunstancia esencial o accidental; y ya la Suprema 
Corte de Justicia ha aceptado, en varios casos, que se haga, pero sobre la 
base de que se prueba el error que se requiere enmendar, o aunque no lo 
haya, que la causa aducida sea muy grave y también a condición de que la 
existencia de esa causa y su gravedad quede plenamente demostradas y 
justifiquen la necesidad de la rectificación de las actas; no obstante, siempre 
deben considerarse estos casos comoexcepcionales, pues existe un gran 
interés en que sean intocables.”19 
Transcribimos, también cuatro criterios más de la Suprema Corte de Justicia de 
la Nación, relacionados con la rectificación de actas: 
“Aún cuando en principio, el nombre con que fue registrada una persona es 
inmutable, sin embargo, en los términos de la fracción II del artículo 135 del 
Código Civil para el Distrito Federal y Territorios Federales, es procedente la 
rectificación del nombre en el acta de nacimiento, no solamente en caso de 
error en la anotación, sino también cuando existe una evidente necesidad de 
hacerlo, como en el caso en que se ha usado constantemente otro diverso de 
aquél que consta en el registro y solo con la modificación del nombre se hace 
posible la identificación de la persona; se trata entonces de ajustar el acta a la 
verdadera realidad social y no de simple capricho, siempre y cuando, además 
esté probado que el cambio no implica actuar de mala fe, no se contraría la 
moral, no se defrauda ni se pretende establecer o modificar la filiación ni se 
causa perjuicio a tercero.”20 
19 Seminario Judicial de la Federación, Sexta Epoca, Cuarta Parte, Vol XLI. Pag. 9. 
20 Jurisprudencia 206 (Sexta Epoca), página 901, Sección Primera, Cuarta Parte, Tercera Sala, Apéndice de 
Jurisprudencia de 1917 a 1965 del Seminario Judicial de la Federación. Imprenta Murgía, México. 1965. 
 
39 
 
“Existe el principio de acuerdo con la ley y la doctrina, de que el nombre es 
inmutable, atemperándose, sin embargo, este principio, por las excepciones 
que la misma ley expresamente determina, cuales son los casos de 
modificación del nombre por adopción, por legitimación de hijos naturales y por 
reconocimiento de hijos nacidos fuera del matrimonio. Siempre, pues, que 
exista una disposición legal al respecto, el nombre de la persona puede ser 
modificado; pero no puede serlo en cualquier otra situación, porque siendo de 
estricta aplicación las salvedades de la ley, no puede aplicarse analógicamente 
al caso no previsto expresamente por ella. Pues bien, el Código Civil del 
Estado de Zacatecas, claramente y sin lugar a dudas autoriza la modificación 
del nombre por vía de rectificación de acta correspondiente, por lo cual una 
persona puede variar su nombre en forma esencial o accidental, a condición de 
que judicialmente aduzca razones fundadas, suficiente lógicas, aceptables y 
serias con absoluta exclusión de todos los casos en que el motivo determinante 
sea inmoral, arbitrario y caprichoso, contra las buenas costumbres puede el 
interesado demandar la enmienda, ya sea esencial o accidental, de su nombre, 
en el acta del Registro Civil, como en el caso, por ejemplo, en que manifieste 
existe un divorcio, suficientemente probado, entre el nombre del registro y el 
que en realidad usa esa persona en su vida diaria, en sus relaciones jurídicas, 
y en todos los asuntos en que por cualquier causa interviene, ya que entonces, 
se colige, con toda claridad, la legal justificación de la enmienda, la que, por lo 
demás, permitirá al interesado lograr la desaparición de las dañosas 
consecuencias naturalmente inherentes a las discrepancias de tales 
nombres.”21 
 
“Si una persona, en la vida familiar, en la vida social, en la escuela e institutos 
de cultura superior ha usado el segundo apellido del segundo esposo de su 
madre y no el de su propio padre, ha sido tratada por aquel como hija (o) y no 
se ha opuesto a que lleve su apellido, se debe autorizar la rectificación del acta 
21 3ª. Sala, Sexta Epoca, Volumen CXXXII, Cuarta Parte, pág. 67. 
 
40 
 
de nacimiento a efecto de ajustarla a la realidad en los términos aludidos, con 
fundamento en los artículos 134 y 135 fracción II del Código Civil que faculta a 
la autoridad judicial para decretar la modificación respectiva cuando se solicite 
variar en un acta del Estado Civil el nombre o cualquier otra circunstancia 
esencial o accidental toda vez que existe propósito legítimo y su finalidad es 
ajustarla a la realidad social e individual. 
En la inteligencia de que la enmienda del apellido no indica un cambio en la 
filiación del actor (a), ni que se considere al segundo esposo de su madre como 
su padre, en vez del verdadero; y de que el acta debe permanecer intacta a 
este respecto y solamente se hará una anotación en el sentido de que el 
interesado cambió su primer apellido por el que siempre había usado, sin 
perder sus derechos y sus obligaciones económicos y morales frente a su 
verdadero padre y sin adquirir ningunos frente a la persona cuyo apellido 
adopta.”22 
“En varias ejecutorias la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la 
Nación ha sostenido que procede la rectificación del acta del Estado Civil para 
variar el nombre de una persona, de acuerdo con la fracción II del artículo 135 
del Código Civil, cuando se demuestre que no hay un propósito de 
defraudación o de mala fe y que la única finalidad es ajustar a la realidad social 
e individual el acta de nacimiento. Pero también procede la rectificación cuando 
el interesado pretende evitarse un perjuicio cuando su nombre se presta a 
críticas o al ridículo.”23 
También en el Código Civil se prevé otro supuesto en que se puede pedir 
rectificación de acta esto es en los casos del levantamiento de una nueva acta 
de nacimiento por asignación de concordancia sexo-genérica. 
22 Tesis 84 de la Compilación de la Jurisprudencia y Tesis Sobresalientes de la 3ª. Sala de la Suprema 
Corte de Justicia de la Nación, 1955-1963, Mayo Ediciones, pág. 33 
Semanario Judicial de la Federación. Sexta Epoca. Cuarta Parte. Vol. XIII. Pág. 258. 
23 3ª. Sala. Informe 1958, pág. 48. 
 
41 
 
Esto es para aquellas personas que requieran el reconocimiento de su 
identidad de género. El mismo código expresa que se entenderá por identidad 
de género la convicción personal de pertenecer al generó masculino o 
femenino, es inmodificable, involuntaria y puede ser distinta al sexo original. 
Con el propósito de reforzar lo anterior expuesto se transcribe el siguiente 
criterio jurisprudencial: 
“REASIGNACIÓN SEXUAL ES UNA DECISIÓN QUE FORMA PARTE DE LOS 
DERECHOS AL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD. 
Partiendo de que el derecho al libre desarrollo de la personalidad implica 
necesariamente al reconocimiento a los derechos de identidad personal, sexual 
y de género, pues a partir de éstos el individuo se proyecta frente a sí mismo y 
dentro de una sociedad, se concluye que la reasignación sexual que decida una 
persona transexual para adecuar su estado psicosocial a su físico y de ahí, vivir 
en el sexo con el que se identifica plenamente y ser reconocido como tal por los 
demás, constituye una decisión que forma parte del libre desarrollo de la 
personalidad de la persona, respecto a su percepción sexual y de género ante 
sí mismo, que influye decisivamente en su proyecto de vida y en todas sus 
relaciones dentro de la sociedad.”24 
La rectificación de acta de levantamiento de acta por reasignación para la 
concordancia sexo-genérica, se promueve a través de juicio especial dispuesto 
en los artículos 498, 498 BIS, 498 BIS 1, 498 BIS 2, y demás relativos del 
Código de Procedimientos Civiles. 
 
 
 
 
24 Seminario Judicial de la Federación y su Gaceta XXX, Novena Epoca, Diciembre 2009, Pág. 17. 
 
42 
 
2.3 Desarrollo del Juicio de Rectificación de Acta 
 
El juicio ordinario civil de rectificación acta se encuentra comprendido en el 
derecho civil, correspondiente a la rama del derecho privado que tiene por 
objeto regular tres aspectos fundamentales: a) personas; b) familia; c) 
patrimonio. 
Los sujetos del derecho civilse encuentran clasificados en cuanto a su materia, 
para el derecho familiar podemos considerar como sujetos del mismo a todos 
aquellos que tengan la calidad de parientes, por consanguinidad, afinidad o 
adopción, a los cónyuges y personas que ejerzan la patria potestad o tutela. La 
calidad de cónyuge es la base para determinar todas aquellas relaciones 
jurídicas que se establecen por el matrimonio y, por lo tanto, también asignará 
la doble función de sujeto activo y pasivo a quien tenga ese carácter. En cuanto 
a las relaciones inherentes a la patria potestad o la tutela, encontramos 
derechos y deberes subjetivos que respectivamente se imputan tanto a las 
personas que ejercen esos poderes, como a los sujetos incapacitados que los 
sufren. Tanto los incapaces como quienes desempeñan la patria potestad o 
tutela, tienen la doble calidad de sujetos activos y pasivos, pues se trata de 
relaciones sinalagmáticas que imponen derechos y obligaciones recíprocos. 
En el régimen de los derechos reales podemos distinguir como sujetos activos 
a todos los titulares de esas facultades y, como sujetos pasivos tanto a los 
dueños de las cosas objeto de un gravamen que reportan las obligaciones 
reales inherentes al mismo, frente a los sujetos activos, cuanto a los terceros 
que integran el sujeto pasivo universal con obligaciones de no hacer, 
consistentes en abstenciones para no violar o perturbar los derechos reales. 
En cambio, en la propiedad y en los derechos de autor no existe el sujeto 
pasivo determinado, encontrando sólo al sujeto universal. Sólo en la relaciones 
de vecindad o colindancia, para la propiedad inmueble, podemos encontrar en 
los colindantes o vecinos sujetos especiales que tiene la doble calidad de 
43 
 
activos y pasivos, por tratarse de relaciones que imponen recíprocamente 
derechos y obligaciones. En materia de obligaciones o derechos personales 
tenemos definidos respectivamente a los dos sujetos que clásicamente 
intervienen en toda relación jurídica, y que en el caso llevan el nombre de 
acreedor y deudor. Sin embargo puede complicarse el vínculo de derecho 
mediante una pluralidad de acreedores y deudores, lo que da lugar a las figuras 
jurídicas denominadas mancomunidad simple y solidaridad. 
En el régimen de la herencia, existe una diversidad de sujetos por cuanto que 
encontramos como tales a los herederos, legatarios, los acreedores y deudores 
de la herencia, los albaceas y los interventores. Cada uno de ellos desempeña 
una función especial en este sistema de liquidación patrimonial. 
Para el derecho civil podemos considerar que las consecuencias se encuentran 
clasificadas en: sancionadoras y no sancionadoras, las primeras comprenden la 
inexistencia, la nulidad, la rescisión, la reparación del daño y la ejecución 
forzada; las segundas se refieren a la creación, transmisión, modificación o 
extinción de derechos y deberes jurídicos. 
El proceso jurídico, en general, puede definirse como una serie de actos 
jurídicos vinculados entre sí por el fin que se quiere obtener mediante ellos y 
regulados por las normas legales. 
Todo proceso se desenvuelve a través del tiempo y evoluciona a un fin 
determinado por virtud del cual los actos en que el proceso consiste, son 
solidarios los unos de los otros; los posteriores no pueden existir válidamente 
sin los anteriores, en los que tiene su base y razón de ser. 
Hay diversas clases de procesos jurídicos, como son el administrativo, el 
legislativo, el fiscal, y así sucesivamente pero al momento el que nos concierne 
es el llamado proceso jurisdiccional. 
 
__________________________ 
44 
 
El juicio ordinario civil de rectificación de acta se inicia por demanda presentada 
ante el Juez de lo familiar, conteniendo los requisitos legales establecidos en el 
artículo 255 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal. 
Una vez presentada la demanda con los documentos y copias prevenidos, se 
correrá traslado de ella a la parte demanda, en el caso que nos ocupa al C. 
Director del Registro Civil del Distrito Federal, para que la conteste dentro del 
término de quince días. 
El C. Director del Registro Civil del Distrito Federal formulará su contestación a 
la demanda en términos del artículo 260 del Código de Procedimientos Civiles 
del Distrito Federal. 
Una vez contestada la demanda, el Juez señalará fecha y hora para la 
celebración de la audiencia previa y de conciliación dentro de los diez días 
siguientes, dando vista a la parte que corresponda con las excepciones que se 
hubieren opuesto en su contra, por el término de tres días, (Artículo 272-A del 
Código de Procedimientos Civiles del Distrito Federal) 
Si asistieran las dos partes, el C. Juez examinará las cuestiones relativas a la 
legitimación procesal y luego se procederá a procurar la conciliación que estará 
a cargo del conciliador adscrito al juzgado. El conciliador preparará y propondrá 
a las partes, alternativas de solución al litigio. Si los interesados llegan a un 
convenio, el C. Juez lo aprobará de plano si procede legalmente y dicho pacto 
tendrá fuerza de cosa juzgada. 
En caso de desacuerdo entre los litigantes, la audiencia proseguirá y el juez, 
que dispondrá de amplias facultades de dirección procesal, examinará en su 
caso, las excepciones procesales que correspondan. 
El mismo día que se haya celebrado la audiencia previa de conciliación y de 
excepciones procesales, si en la misma no terminó el juicio por convenio a más 
tardar al día siguiente de dicha audiencia, el Juez abrirá el juicio a periodo de 
ofrecimiento de pruebas, que es de diez comunes, que empezarán a contarse 
45 
 
desde el día siguiente a aquél en que surta sus efectos la notificación a todas 
las partes del auto que manda abrir el juicio a prueba, (Artículo 290 del Código 
de Procedimientos Civiles del Distrito Federal). 
Al día siguiente en que termine el periodo de ofrecimiento de pruebas, el Juez 
dictará resolución en la que determinará las pruebas que se admitan sobre cada 
hecho, pudiendo limitar el número de testigos prudencialmente, (Artículo 298 
del Código de Procedimientos Civiles del Distrito Federal) 
La recepción de las pruebas se hará en una audiencia a la que se citará a las 
partes en el auto de admisión, señalándose al efecto el día y la hora teniendo 
en consideración el tiempo para su preparación. Deberá citarse para esa 
audiencia dentro de los treinta días siguientes a la admisión. La audiencia se 
celebrará con las pruebas que estén preparadas, dejándose a salvo el derecho 
de que se designe nuevo día y hora para recibir las pendientes, para ello se 
señalará en el acta que para dicho efecto se levante, la fecha para su 
continuación, la que tendrá verificativo dentro de los veinte días siguientes, 
misma que no podrá diferirse por ninguna circunstancia, salvo caso fortuito o 
fuerza mayor o que existan disposiciones dentro del Código de Procedimientos 
Civiles para el Distrito Federal, (Artículo 299 del Código de Procedimientos 
Civiles del Distrito Federal). 
Antes de la celebración de la audiencia, las pruebas deberán prepararse con 
toda oportunidad para que en ella puedan recibirse. 
Constituido el tribunal audiencia pública el día y horas señalados al efecto, 
serán llamados por el secretario, los litigantes, peritos, testigos y demás 
personas que por disposición de la Ley deban intervenir en el juicio y se 
determinará quienes deben permanecer en el salón, y quienes en lugar 
separado, para ser introducidos en su oportunidad, (Artículo 387 del Código de 
Procedimientos Civiles del Distrito Federal). 
La audiencia se celebrará concurran o no las partes y estén o no presentes los 
testigos y peritos y los abogados. 
46 
 
Las pruebas ya preparadas se recibirán, dejando pendientes para la 
continuación de la audiencia las que no lo hubieren sido. 
La pruebade confesión se recibirá asentando las declaraciones de las partes 
haciendo constar las contestaciones dadas a las posiciones. El juez debe 
particularmente atender a que no se formulen posiciones extrañas a los puntos 
cuestionados. Las partes pueden hacer recíprocamente preguntas y formularse 
posiciones y el juez tiene la facultad de asentar, el resultado de este careo, o 
bien las contestaciones conteniendo las preguntas, (Artículo 389 del Código de 
Procedimientos Civiles del Distrito Federal). 
En seguida se relatarán los documentos presentados, poniéndose de manifiesto 
plano, croquis o esquemas. Las partes con sencillez pueden explicar al juez los 
documentos en que funden su derecho, mostrándolos y leyéndolos en la parte 
conducente; el juez puede hacer todas las preguntas necesarias sobre el 
contenido de los instrumentos. No se requiere hacer constar en el acta las 
exposiciones ni las preguntas del tribunal, (Artículo 390 del Código de 
Procedimientos Civiles del Distrito Federal). 
Los testigos indicados en el auto de admisión de pruebas serán examinados en 
la audiencia, en presencia de las partes. El juez puede de oficio interrogar 
ampliamente a los testigos sobre los hechos objeto de esta prueba, para el 
mejor esclarecimiento de la verdad. Las partes también pueden interrogar a los 
testigos, limitándose a los hechos o puntos controvertidos; y el juez 
estrictamente debe impedir preguntas ociosas o impertinentes, (Artículo 392 del 
Código de Procedimientos Civiles del Distrito Federal). 
Concluida la recepción de las pruebas, el tribunal dispondrá que las partes 
aleguen por sí o por sus abogados o apoderados, primero el actor y luego el 
demandado; el Ministerio Público alegará también en los casos en que 
intervenga, procurando la mayor brevedad y concisión. No se podrá hacer uso 
de la palabra por más de un cuarto de hora en primer instancia y de media hora 
47 
 
en segunda, (Artículo 393 del Código de Procedimientos Civiles del Distrito 
Federal). 
De esta audiencia el secretario, bajo la vigilancia del juez, levantará acta desde 
que principio hasta que concluya la diligencia, haciendo constar el día, lugar y 
hora, la autoridad judicial ante quien se celebra, los nombres de las partes y 
abogados, peritos, testigos interpretes, el nombre de las partes que no 
concurrieron, las decisiones judiciales sobre legitimación procesal, 
competencia, cosa juzgada e incidentes, declaraciones de las partes, (Artículo 
397 del Código de Procedimientos Civiles del Distrito Federal). 
Y una vez que no hubieren pruebas pendientes por desahogar se deberá dictar 
sentencia definitiva dentro de los quince días siguientes a aquél en que surta 
sus efectos la notificación, en el boletín judicial, del auto en que se hubiera 
hecho la citación para sentencia. 
 
2.4 Partes 
 
El estudio de la norma tiene al ser humano como único punto convergente en 
atención a que es el destinatario y las consecuencias jurídicas que en todo caso 
se generen, a él serán atribuidas, sea como derechohabiente o como obligado. 
En efecto, la observación y el estudio de una norma jurídica, el análisis de su 
estructura, la creación y el ofrecimiento de un concepto del derecho subjetivo y 
del deber jurídico, la elaboración, interpretación y aplicación de una disposición 
legal, su vigencia, abrogación y en general, cuanto concepto jurídico, institución 
o figura sea objeto de atención, siempre será en función de los sujetos en cuyos 
status van a dirigirse y situarse los resultados de sus consideraciones. 
No se puede hablar de derecho sin titular, es por ello la existencia de un sujeto; 
pues sin sujeto el derecho no puede existir, como no puede existir una fuerza 
48 
 
sin cuerpo, como nos dice Jorge Alfredo Domínguez Martínez “En la facultad 
de querer y de obrar es indispensable pensar en un sujeto que quiere y que 
obra.”25 
Así mismo el autor citado Jorge Alfredo Domínguez Martínez establece 
“Siempre hacer una patente una cierta atribución de poder, de disfrute, de 
tutela, es preciso que haya un destinatario, una persona investida de este bien 
jurídico. Podrá este destinatario ser incierto, indeterminado, futuro, pero es 
indiscutible que debe existir.”26 
Ahora bien que un individuo sea sujeto de una situación y de una relación, 
implica el reconocimiento en el de una personalidad jurídica; más aún, 
precisamente por dicha personalidad es que aquel es sujeto de Derecho, 
pues le hace ostentar el carácter indicado. Todos los seres humanos, por una 
parte, tenemos personalidad jurídica, a propósito de lo cual tanto la doctrina 
como la ley nos denomina persona físicas, aun cuando también en menor 
medida se nos conoce y califica como personas humanas o personas naturales; 
los otros sujetos de derecho son las organizaciones o agrupaciones carentes de 
vida física propia y que no ocupan un lugar en el espacio nos referimos a las 
llamadas personas morales. No obstante lo anterior es preciso mencionar el 
significado de persona, jurídicamente, persona significa todo ser o ente sujeto 
de derechos y obligaciones; con ello se alude tanto a los humanos como a las 
personas morales, precisamente los primeros como seres y las segundas como 
entes. Ambos son sujetos de derechos y obligaciones. 
Ahora bien personalidad jurídica es definida por Jorge Alfredo Domínguez 
Martínez como “la aptitud para ser sujetos de derecho y obligaciones, con 
ligeras variantes.”27 
25 Domínguez Martínez, Jorge Alfredo¸ Derecho Civil, Parte General. Cosas. Negocio Jurídico e Invalidez. 
Editorial Porrúa, S.A. , México, 1994, Cuarta Edición, p. 123. 
26 Ibídem, p. 124. 
27 Domínguez Martínez, Jorge Alfredo. Op. Cit. p. 129. 
 
49 
 
En consecuencia no se puede tener más o menos personalidad jurídica 
comparativamente con otras personas; no se puede por lo mismo, ser más o 
menos persona; se tiene personalidad jurídica y así se es persona y es 
suficiente con que el orden jurídico reconozca este carácter para que se tenga 
personalidad sin limitación alguna; no hay personalidad graduable. 
De lo anterior entremos al estudio de las dos personas más importantes en el 
litigio es decir las partes, y al respecto Eduardo Pallares da el siguiente 
concepto “Por parte no debe entenderse la persona o personas de los 
litigantes, sino la posición que ocupa en el ejercicio de la acción procesal.”28 
Rafael de Pina considera “Que las partes son las que aparecen como 
defensoras del interés privado. No actúan por obligación, si no por interés, si 
bien el Estado aprovecha este estímulo privado para dar satisfacción al fin 
público que el proceso debe cumplir.”29 
Para otros autores por partes se entiende a los contendientes en el proceso, 
el sujeto activo y pasivo o bien la persona que propone, y la persona contra 
quien se propone, adquiriendo con ello la calidad de partes en el proceso. 
Y derivada de la práctica forense a las partes se les llama como parte actora y 
parte demandada, aunque las denominaciones varían según los tipos y faces 
del procedimiento. 
De ahí que no debe confundirse a las partes como sujetos de la relación 
procesal controvertida, sino como los sujetos de la acción, por lo que, se debe 
de distinguir entre sujeto procesal y parte, las partes son desde luego, sujetos 
procesales; pero no todos los sujetos procesales son parte. 
Normalmente figuran en la relación jurídica procesal los órganos 
jurisdiccionales, el actor y el demandado, así como los terceros intervenientes. 
28 Pallares, Eduardo Derecho Procesal Civil, Sexta Edición, Editorial Porrúa, S.A., México, 1976, p. 131. 
29De Pina Vara, Rafael Instituciones del Derecho Procesal Civil, Desimasegunda Edición, Editorial Porrúa 
S.A., México, 1978, p. 258.50 
 
Sin embargo para ser sujeto de una relación procesal es requisito necesario 
gozar de capacidad jurídica, el Código Civil para el Distrito Federal determina 
quiénes son personas físicas y morales que tienen personalidad jurídica: 
Artículo 22.- La capacidad jurídica de las `personas físicas se 
adquiere por el nacimiento y se pierde con la muerte; pero desde el 
momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección 
de la ley, y se le tiene por nacido para los efectos declarados en el 
presente Código. 
Articulo 25.- Son personas morales; 
I.-La Nación, el Distrito Federal, los Estados y los Municipios; 
II.-Las demás corporaciones de carácter público reconocidas por la 
ley; 
III.-Las sociedades civiles y mercantiles; 
IV.-Los sindicatos civiles las asociaciones profesionales y las demás 
a que se refiere la fracción XVI del artículo 123 de la Constitución 
Federal; 
V.-Las sociedades cooperativas y mutualistas; 
VI.-Las asociaciones distintas de las enumeradas que se propongan 
fines políticos, científicos, artísticos, de recreo o cualquier otro fin 
lícito, siempre que no fueren desconocidas por la ley. 
VII.- Las personas morales extranjeras de naturaleza privada, en los 
términos del artículo 2736. 
La enumeración que hace el artículo 25 es limitativa, y por tanto, no gozan de 
personalidad jurídica los entes que no aparecen en ella, salvo que alguna ley 
especial se las conceda. 
El Estado tanto nacional como extranjero puede formar parte de la relación 
procesal, en dos casos: cuando actúa como ente de derecho privado, y cuando 
considerado como persona de derecho público internacional, se somete a la 
decisión de un tribunal también internacional. 
En principio, los abogados, los peritos y los testigos no son sujetos del juicio 
aunque intervengan en el proceso. 
51 
 
El Ministerio Público, el representante de la Secretaría de Hacienda, el de la 
Beneficencia Pública, también son sujetos de la relación procesal en los juicios 
sucesorios y en todos aquellos casos que la ley los faculta o los obliga a 
intervenir en un proceso. 
Los terceros se convierten en partes, y toman el carácter de sujetos del 
proceso, cuando intervienen en el, o son llamados para intervenir por el 
órgano jurisdiccional. 
 
2.4.1 Actor, Persona Física 
 
El vocablo “persona”, en su acepción común denota al ser humano, es decir 
tiene igual connotación que la palabra “hombre”, que significa individuo de la 
especie humana de cualquier edad o sexo, por consiguiente persona física es el 
hombre en toda su plenitud, considerado como un ser dotado de voluntad y al 
mismo tiempo como destinatario de las disposiciones legislativas. 
La persona humana no es un dato que el derecho haya elaborado, es más bien 
una realidad bilógica y social. La persona humana es un valor metajurídico, en 
el sentido de que es el fundamento de múltiples reglas de derecho, al punto de 
que el Derecho no puede negar su existencia, sin negarse a sí mismo. 
No obstante que las palabras “persona” y “hombre” designan a los seres 
humanos, su connotación ofrece una diferencia: en tanto que con el sustantivo 
“hombre” propiamente se particulariza la especie en un individuo determinado 
como perteneciente a la humanidad, con la voz “persona” se requiere decir 
algo más, se apunta en manera más clara y con mayor énfasis a la dignidad del 
ser humano, porque alude implícitamente al hombre en cuanto está dotado de 
dignidad de libertad para proponerse así mismo fines y para decidir la dirección 
de conducta, con vista a la realización de tales fines; en suma como un ser 
52 
 
responsable ante sí mismo y ante los demás, de su propia conducta, loable o 
vituperable, desde el punto de vista moral y social. 
Como ser libre y además responsable, la persona es capaz de realizar deberes 
y tiene conciencia de la existencia de esos deberes, morales, religiosos, 
sociales y jurídicos. 
Lo anterior desde un punto de vista biológico, ético, y social, sin embargo 
desde el punto de vista jurídico, el Derecho no toma al ser humano, para 
calificarlo como persona, en toda la amplísima y variada gama de fines íntimos, 
religiosos, éticos, sociales, económicos, políticos, etc., que el ser humano 
puede proponerse durante su existencia, al derecho le interesa una porción de 
la conducta del hombre, aquella parte de la conducta que el Derecho toma en 
cuenta, para derivar de ella consecuencias jurídicas. 
Por lo que para el Derecho no solo persona es el hombre o ser humano dotado 
de voluntad y con la conciencia de la existencia de valores morales, religiosos, 
sociales y jurídicos. 
Por tanto las personas físicas o seres humanos son sujetos de derechos y 
obligaciones; las llamadas personas morales las cuales no tienen vida propia, 
pero por disposición del derecho, adquieren personalidad para realizar ciertos 
fines distintos a los fines particulares de cada uno de los miembros que la 
componen. 
Al respecto Eduardo García Máynez realiza una distinción entre persona física y 
persona moral y manifiesta lo siguiente “Personas jurídicas divídense en dos 
grupos físicas y morales, el primer término corresponde al sujeto jurídico 
individual, es decir, al hombre, en cuanto tiene obligaciones y derechos; se 
otorga el segundo a las asociaciones dotadas de personalidad.”30 
30 García Máynez, Eduardo, Introducción al Estudio del Derecho, Cuadragesimoseptima Edición, Editorial 
Porrúa, S.A., México, 1995, p 274. 
 
53 
 
Por ello se dice que el objeto de la ciencia jurídica no es el hombre sino las 
personas jurídicas. Sin embargo por el momento nos enfocaremos al estudio 
de persona física. 
Y a efecto de robustecer lo anterior citaremos las subsecuentes acepciones de 
persona física: 
Para el tratadista Eduardo García Máynez persona física es “Desde el punto 
de vista ético, persona es el sujeto dotado de voluntad y razón; es decir un ser 
capaz de proponerse fines libremente y encontrar medios para realizarlos.”31 
Para Ignacio Galindo Garfias persona física “Es el ser humano, dotado de 
libertad para proponerse a sí mismo fines, capaz de realizar deberes y ser 
destinatario de las disposiciones legislativas.”32 
Toda persona física goza de personalidad, ésta lleva consigo los llamados por 
la ciencia jurídica atributos de la personalidad. 
Ahora bien la persona física como parte actora en un proceso, es aquella que 
ejercita su derecho de acción ante el órgano jurisdiccional. Los procesalistas 
distinguen a la parte actora desde un punto de vista formal ya que consideran 
que actúan ante los tribunales, haciendo las promociones para el desarrollo del 
proceso y defensa de los intereses que representan. 
En términos prácticos la parte actora es aquella que propone la demanda ante 
el Juez, aunque ésta resulte infundada, improponible o inadmisible, basta ella 
para hacer que surja la relación procesal cuyos sujetos son precisamente las 
partes. 
La posición de actor implica, por lo regular, mayores cargas como lo es, la 
carga de la prueba, pues es primeramente el actor el que tiene que probar 
primeramente los hechos constitutivos del derecho que afirma, sin embargo 
31 García Maynez, Eduardo, Ibidem, p. 275. 
32 Galindo Garfias, Ignacio, Derecho Civil, Primer Curso, Parte General, Personas, Familia, Decimasegunda 
Edición, Editorial Porrúa, S.A., México, 1993, p. 301. 
 
54 
 
frente a la demanda del actor propuesta contra el demandado, éste 
convirtiéndose en actor a su vez, propone en el mismo proceso una demanda 
contra el actor originario esto es la reconvención, que en relación con esta 
demanda propuesta contra él, asume, a su vez, la posición de demandado. Así, 
las posiciones iniciales se invierten, y ambas partes aparecen a la vez,según 
se trate de la demanda principal de la reconvencional, como atacantes o 
atacadas. 
Corresponde al juez examinar de oficio la capacidad para ser parte, siendo 
como es un presupuesto procesal, sin perjuicio de que el demandado, cuando 
estime que el demandante carece de ella, pueda oponer la excepción dilatoria 
comprendida en la fracción IV del artículo 35 del Código de Procedimientos 
Civiles para el Distrito Federal. 
La situación de actor asumida con el hecho de proponer la demanda, hace que, 
por lo común, pese sobre al actor la carga de provocar el contradictorio, esto es, 
de llevar a conocimiento del demandado la demanda propuesta contra él, a fin 
de ponerlo en condiciones de defenderse antes de que el órgano judicial provea 
acerca de ella. Pero en ciertos procedimientos por razones de urgencia y 
celeridad, se sigue un orden distinto; la demanda del actor es presentada 
inicialmente al Juez con el fin de que provea antes de que el demandado sea 
informado de ello y éste tiene únicamente la facultad de oponerse a la 
providencia ya emitida, dentro de un plazo que comienza a correr a partir del 
momento en que recibe la notificación. 
Por otro lado también puede haber en un proceso pluralidad de partes (caso 
de Litis-consorcio). Este caso se produce siempre que en un proceso figuren 
varios actores contra un demandado (activo), un actor contra varios 
demandados (pasivo) o varios actores contra varios demandados (mixto). 
Puede ser simple o especial, según se produzca por determinación de las 
partes o por exigencia de la ley. 
55 
 
En el proceso, además del actor y el demandado partes principales, pueden 
aparecer otras personas que, ocupando posición diferente, tengan, no obstante, 
también la consideración de partes, aunque con carácter accesorio. 
La intervención principal, aparece cuando las cosas se presentan del modo 
siguiente: dos personas siguen un proceso a propósito de un objeto o de un 
derecho, y un tercero aprovecha la ocasión de estarse discutiendo sobre ellos. 
Por ejemplo, durante el curso de un proceso entre “A” y “B”, donde se ventila a 
quién de ellos pertenece una cosa determinada, interviene “E” contra los dos, 
alegando que el propietario es él; o “X” litiga contra “Y” por un crédito, y “Z” se 
mezcla con la afirmación de que el crédito sobre que se discute le ha sido 
transmitido a él antes de suerte que el verdadero acreedor es él. 
 
2.4.5 Demandado, Registro Civil 
 
El demandado es el sujeto pasivo de una relación jurídica procesal, pues es en 
contra de quien se ha entablado la demanda, y a diferencia de la parte actora 
o sujeto activo, goza del derecho de defensa en juicio, ya que en nuestro 
sistema jurídico mexicano dicho derecho deriva del II párrafo del artículo 14 
Constitucional, que expresa: 
“Nadie podrá ser privado de la vida, de la libertad, de sus propiedades, 
posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales 
previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del 
procedimiento.” 
Entendemos del precepto citado, que el demandado tiene derecho a ser oído 
en defensa en juicio, para que tenga oportunidad de contradecir las 
pretensiones del accionante, defender y practicar pruebas que respalden su 
defensa así como expresar alegatos. 
56 
 
En virtud de lo anterior frente a una demanda puede contestar o no contestar la 
misma, si contesta realizará un acto en su propio beneficio; si no lo hace no 
recibirá ninguna sanción, sólo se colocará en una situación jurídica procesal 
desfavorable en relación con la probable sentencia, y jurídicamente su 
inactividad procesal lo constituye en rebeldía. 
Ahora bien si el demandado, en ejercicio de su derecho procesal de 
defenderse, contesta la demanda, puede asumir una gran variedad de actitudes 
que a continuación se enumeran: 
1.- Aceptar las pretensiones del actor (allanamiento). 
2.- Reconocer que los hechos afirmados por el actor en la demanda son ciertos 
(reconocimiento). 
3.-Admitir la aplicación de los preceptos jurídicos invocados como fundamento 
de la demanda (reconocimiento). 
4.-Pedir que el proceso se haga del conocimiento de alguna otra persona, para 
que también se le dé la oportunidad de defender el derecho controvertido y para 
que, en todo caso, la sentencia que llegue a dictarse en tal proceso también se 
le pueda aplicar (denuncia). 
5.-Negar que los hechos afirmados por el actor, en su demanda, sean ciertos o 
decir que los ignora por no ser propios (negación de hechos). 
6.-Negar que el demandante tenga derecho a las pretensiones que reclama en 
su demanda (negación del derecho). 
7.-Oponerse al proceso mismo, aduciendo la ausencia o el incumplimiento de 
presupuestos procesales (excepciones procesales). 
8.-Oponerse al reconocimiento, por parte del Juez, de los derechos alegados 
por la parte actora, afirmando, en contra de la pretensiones de ésta, la 
existencia de hechos extintivos, modificativos o impedimentos de la relación 
jurídica material invocada por el actor (excepciones sustanciales). 
57 
 
9.-Formular nuevas pretensiones en contra de la parte actora, aprovechando la 
relación procesal que ya se ha establecido (reconvención). 
En concreto todas estas actitudes implican la contestación formal de la 
demanda. Fuera del caso del allanamiento, en el cual no hay ninguna 
resistencia por parte del demandado. 
Registro Civil 
Por otra parte, si bien es cierto, que el Registro Civil del Distrito Federal, tiene 
a su cargo la función registral del estado civil de las personas, también lo es 
que puede demandársele la rectificación de acta a través del Juicio Ordinario 
Civil. 
El Registro Civil, como persona jurídica tiene capacidad para ser parte en el 
proceso, ejercitando su derecho a través de sus representantes legales, 
señalados por la Constitución, por la ley de su creación etc. 
Al respecto el artículo 12 Bis del Reglamento del Registro Civil establece: 
“El Titular podrá representar al Registro Civil en los juicios y 
procedimientos relativos al Estado Civil en los que sea parte, sin 
perjuicio de las facultades de representación que otorga el 
Reglamento Interior de la Administración Pública del Distrito Federal 
al Director General de Servicios Legales. 
El titular podrá delegar mediante oficio, en servidores públicos del 
registro civil, la facultad de representación a que se refiere la fracción 
que antecede, así como revocar dichas delegaciones en los casos 
que estime procedente.” 
En los juicios en que el Registro Civil del Distrito Federal sea parte, actuará en 
representación, el C.Director General del Registro Civil en el Distrito Federal. 
Ahora bien, el Registro Civil del Distrito Federal, como parte demandada en el 
Juicio Ordinario Civil de rectificación de acta, no tiene facultad para modificar el 
estado civil de la población del Distrito Federal y así alterar el estado civil de 
una persona, ya que en defensa del interés público, deben ser oídas en juicio 
todas las partes que puedan tener intereses opuestos al actor. 
58 
 
2.4.6 Capacidad y Legitimación Procesal de las Partes 
 
La capacidad es el atributo más importante de las personas. Todo sujeto de 
derecho por serlo, debe tener capacidad jurídica. Siendo además un atributo 
inseparable de la persona humana; se adquiere por el hecho mismo de la 
existencia; esto es, por nacimiento y desde el momento del nacimiento; y 
acompaña al sujeto hasta la muerte. 
En efecto como atributo de la personalidad del sujeto y de su existencia para 
el derecho, está constituido por su capacidad jurídica o capacidad de derechos 
que es la aptitud para ser sujeto de derechos subjetivos, de manera que no se 
conciben seres humanos que no estén dotados de la capacidad jurídica. 
Nuestro Código Civil del Distrito Federal establece: 
“Artículo 2.- La capacidad jurídica esigual para el hombre y la mujer. 
A ninguna persona por razón de edad, sexo, embarazo, estado civil, 
raza, idioma, religión, ideología, orientación sexual, identidad de 
género, expresión de rol de género, color de piel, nacionalidad, origen 
o posición social, trabajo o profesión, posición económica, carácter 
físico, discapacidad o estado de salud, se le podrá negar un servicio o 
prestación a la que tenga derecho, ni restringir el ejercicio de sus 
derechos cualquiera que sea la naturaleza de éstos.” 
“Artículo 22.- La capacidad jurídica de las personas físicas se 
adquiere por el nacimiento y se pierde por la muerte; pero desde el 
momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección 
de la ley y se le tiene por nacido para los efectos declarados en el 
presente Código.” 
 
A su vez la capacidad jurídica se divide en capacidad de goce y de ejercicio: 
La capacidad de goce es definida como la aptitud para ser titular de derechos o 
para ser sujeto de obligaciones. 
Si bien es cierto que la capacidad de goce de una persona nunca puede ser 
suprimida, también lo es que puede hacer sufrir restricciones, hablamos del 
59 
 
grado mínimo de capacidad de goce como lo es para el ser concebido pero no 
nacido, ya que de conformidad con el Código Civil del Distrito Federal, el 
embrión tiene derechos subjetivos patrimoniales, es decir. derecho de heredar, 
de recibir legados, o recibir donaciónes; también es la base para determinar 
su condición jurídica de hijo legítimo o natural. No puede tener otra clase de 
derechos por que su misma naturaleza se lo impide. 
Ahora bien respecto de los menores de edad aunque estén en pleno goce de 
sus facultades mentales, existen restricciones a su capacidad de goce, y por 
mencionar un ejemplo no cuentan con derechos políticos ya que éstos solo 
pueden ejercitarse con la mayoría de edad y sin confundir con su capacidad de 
ejercicio, pues los menores de edad no gozan de ellos, pero si tiene posibilidad 
de ser titulares de derechos y obligaciones a pesar de su minoría de edad, solo 
necesitan de un representante para ese efecto. 
En cuanto a la capacidad de ejercicio es la aptitud de la persona para adquirir y 
para ejercer derechos por sí mismo. 
Rafael Rojina Villegas la define como “La posibilidad jurídica en el sujeto de 
hacer valer directamente sus derechos, de celebrar en nombre propio actos 
jurídicos, de contraer y cumplir obligaciones y de ejercitar las acciones 
conducentes ante los tribunales.”33 
De ahí que surja la incapacidad de ejercicio la cual impide al sujeto hacer valer 
sus derechos, celebrar en nombre propio actos jurídicos, contraer y cumplir 
obligaciones y ejercitar acciones. Luego entonces es así como surge la 
representación legal en el derecho como una institución auxiliar de la 
incapacidad de ejercicio. 
Cabe mencionar que la incapacidad puede ser total o parcial, la primera 
sepresenta cuando al incapaz se priva totalmente del ejercicio de sus 
33 Rojina Villegas, Rafael, Derecho Civil Mexicano, Introducción y Personas, Tomo Primero, Sexta Edición, 
Editorial Porrúa, S.A. México, 1990, p. 445. 
 
60 
 
derechos, ejercicio que se encomienda a otras personas. Es parcial en caso 
contrario tal y como sucede con el menor emancipado. 
Es importante hacer énfasis en cuanto a la legitimación procesal de las partes, 
ya que de esta figura y como ha quedado establecido es que se pone en 
práctica la capacidad de ejercicio. Por tanto para ser parte en juicio se requiere 
tener capacidad procesal y al respecto el Código de Procedimientos Civiles 
para el Distrito Federal establece: 
Articulo 44.- Todo el que, conforme a la ley, esté en el pleno ejercicio 
de sus derechos civiles puede comparecer en juicio. 
Para Rafael de Pina Vara, “la capacidad procesal o para obrar en juicio, en 
nombre propio o representación de otro puede definirse como la facultad de 
intervenir activamente en el proceso.”34 
Por su parte Eduardo Pallares define “la capacidad procesal es el poder jurídico 
que otorgan las leyes a determinados entes de derecho para que ejerciten la 
acción procesal ante los tribunales.”35 
En consecuencia en los casos de incapacidad para suplirla la legislación 
procesal Civil establece en su artículo 45: 
“Por los que no se hallen en el artículo anterior, comparecerán sus 
representantes legítimos, o los que deban suplir su incapacidad, 
conforme a derecho. Los ausentes o ignorados serán representados 
como se previene en el título XI, Libro Primero del Código Civil.” 
 
2.4.7 Juez y Secretario Conciliador 
Juez 
En el derecho romano el concepto de Juez se daba con el término 
“Iudex,Arbiter o Recuperatores de quienes refiere el maestro Guillermo Floris 
Margadant: “Las fuentes favorecen el término Iudex cuando éste a de 
34 De Pina Vara, Rafael, Op. cit., p. 261. 
35 Pallares, Eduardo, Derecho Procesal Civil, Sexta Edición, Editorial Porrúa, S.A., México, 1976, p. 132. 
 
61 
 
declarar que una de las partes tiene razón, y la otras no. Cuando el Juez recibe 
la facultad de dictar sentencias intermedias, otorgando algo a ambas partes, se 
prefería el término Arbiter.”36 
Luego entonces en Roma el concepto de Juez (Iudex, Arbiter) ya sea que 
fuese ostentando por particulares o funcionarios públicos, siempre prevalece la 
característica principal de ser funcionarios dotados de un poder de decisión. 
En el derecho mexicano al concepto de Juez se le ha definido como: 
“Juez, m. Lat. Iudex). Magistrado encargado de juzgar y sentenciar.”37 
Para Rafael de Pina el concepto de Juez se aplica “Al funcionario público que 
participa en la administración de la justicia con la potestad de aplicar el 
Derecho por la vía del proceso.”38 
La función de Juez en uno y en otro caso es la de aplicar el Derecho, no 
pudiendo crearlo, por no ser su tarea legislativa, sino jurisdiccional. 
“El Juez no está instituido como tal para juzgar del derecho ni para crearlo; su 
misión es aplicarlo.”39 
El juez no juzga una cosa si no juzga a otro hombre. 
Como características de los juzgadores se encuentran las siguientes: 
Independencia: 
La independencia judicial que es la actitud que debe a sumir el juzgador para 
ejercer la función jurisdiccional sólo desde la perspectiva del derecho, evitando 
y rechazando cualquier presión o influencia extraña a éste proveniente de 
autoridades, organismos autónomos, factores externos e internos y poderes de 
36Floris Margadant, Guillermo, Derecho Romano, Novena Edición, Editorial Esfinge, 1979. p. 144. 
37 García Pelayo y Gross Ramón, Pequeño Larousse Ilustrado, Editorial Larousse, México, 1991, p. 604. 
38 De Pina Vara, Rafael, Diccionario de Derecho, Décimonovena Edición, Editorial Porrúa, México. P. 336. 
39 Ídem. 
 
 
 
62 
 
hecho; el juez debe determinar desde el derecho vigente la decisión justa, 
evitando aun la apariencia de ser presionado por factores ajenos a derecho. 
Dejar claro con su comportamiento que no recibe ningún tipo de influencia 
directa o indirecta y que rechaza cualquier recomendación que pudiera influir 
en la tramitación o resolución de los asuntos que se someten a su potestad, 
incluyendo las influencias providentes del propio poder judicial al que sirve. 
Reclamar que se le suministren los medios que posibiliten o faciliten su 
independencia, y denunciar el hecho de su incumplimiento. 
Preservar el recto ejercicio de su función denunciando cualquier acto que 
tienda a vulnerar su independencia. 
Abstenerse de insinuar o sugerir, fuera de su competencia legal, el sentido en 
que los demás juzgadores deben dictar sus resoluciones. 
Abstenerse de tomar decisiones por temor a la crítica, por obtener popularidad 
o por motivacionesajenas a la función judicial. 
Abstenerse de participar en la política activa, en propaganda o difusión 
partidaria, salvo la emisión de su voto. 
El juzgador es necesario, es elegido entre aquellos que se encuentran en el 
punto más alto de este desarrollo. Nunca se darán suficientes ciudadanos para 
esta elección; ni para determinar en torno al juez ambiente de bienestar y 
prestigio; capaz de estimular a los mejores para desear tal oficio. 
Entre los factores de la personalidad merece particular atención la cultura, la 
moralidad y la idoneidad del juez, pero una de sus cualidades más importantes 
es su posición frente a las partes. Tal posición, que recibe el nombre de 
imparcialidad, se resuelve en una equidistancia de las partes. 
 
_________________________ 
63 
 
Imparcialidad: 
La imparcialidad judicial exige que el juez dicte sus resoluciones con desinterés 
en las posiciones de las partes, ubicándose en el centro equilibrado y 
equidistante de ellas, con el sólo interés subjetivo y objetivo de dirimir en 
derecho la controversia, evitando cualquier designio anticipado a favor o en 
contra de los contendientes. El juzgador debe: 
Mantener a lo largo de todo el proceso una equitativa distancia con las partes y 
con sus abogados, evitando favoritismo, predisposición o perjuicio respecto de 
ellas. 
Abstenerse de intervenir en aquellas causas donde se vea comprometida su 
imparcialidad, o en las que desde la mirada de un observador razonable pueda 
entenderse que hay motivos para pensar así. 
Evitar todo trato o apariencia de trato preferencial o especial a alguna de las 
partes, de sus abogados o de todas aquellas personas que directa o 
indirectamente se encuentren relacionadas con ellas, con la finalidad evitar 
controversia entre las partes, y se vea afectada su imparcialidad. 
Ordenar la prohibición de recibir regalos o beneficios de cualquier índole 
provenientes de las partes o de terceros con motivo de sus funciones. Dicha 
prohibición alcanza a sus colaboradores y demás integrantes del órgano 
judicial. Rechazar las invitaciones de las partes o de sus abogados, 
absteniéndose también de hacer invitaciones a ellos. Tal rechazo obliga 
también a sus colaboradores y demás integrantes del órgano judicial. Evitar 
entrevistas a solas con una de las partes o sus abogados a no ser en la oficina 
del juzgado, pero en este caso con las puertas abiertas y dando la misma 
oportunidad a la contraparte. 
Objetividad: 
Objetividad judicial es la actitud que debe asumir el juzgador para buscar la 
verdad sólo perspectiva de la razón y el derecho, quitándose prejuicios, 
64 
 
fanatismo y partidismos, de sus gustos o aversiones o de una voluntad 
irrazonable. El juzgador debe tomar sus decisiones sean individuales o 
colegiadas buscando siempre la realización del derecho, aunque el sentido de 
la resolución no sea de su agrado personal. 
Actuar con serenidad de ánimo y equilibrio interno, a fin de que sus decisiones 
estén desprovistas de aprensiones y prejuicios, no buscando nunca ningún tipo 
de reconocimiento. 
Motivación: 
El principio de motivación exige que el juez inspire seguridad a las partes y 
confianza a la sociedad, a través de resoluciones que se justifiquen por sí 
mismas con base en razones jurídicamente válidas y con apego a la verdad, 
deducida de los hechos probados. El juzgador debe: 
Expresar en forma ordenada y clara las razones jurídicas que sustenten sus 
resoluciones, argumentando de manera lógica y convincente. 
Examinar cada una de las pruebas con rigor analítico especificando 
convenientemente lo que, en su caso, demuestran para luego hacer la 
apreciación lógica y humana de todos los elementos en conjunto con la finalidad 
de descubrir la verdad y ponerla de manifiesto mediante argumentaciones. 
Fundar debidamente sus resoluciones, lo que implica no sólo citar artículos, 
tesis o principios, si no argumentar convincentemente por qué son aplicables al 
caso. Estar consciente de que el principio de motivación tiene por objeto 
asegurar su legitimidad ante la sociedad, así como el buen funcionamiento del 
sistema judicial, y del poder del que es titular y, es decir, la justicia de sus 
resoluciones. 
Profesionalismo: 
Profesionalismo es aquella disposición de ánimo mediante la cual el juez 
persevera de manera seria y responsable en seguir capacitándose en la ciencia 
65 
 
y técnica del derecho para desempeñar de manera excelente la función 
jurisdiccional, desarrollando la tareas encomendadas con ánimo de servicio y 
plena convicción. El juzgador debe: 
Actualizar permanentemente sus conocimientos jurídicos, estudiando a 
profundidad los textos legales, la jurisprudencia y los avances más significativos 
de la doctrina jurídica. 
Facilitar y promover, en la medida de lo posible, la capacitación del personal 
subordinado del juzgado. 
Estudiar con constancia y aplicación los asuntos en los que le toca intervenir 
despachándolos en forma expedita. 
Asistir puntualmente a su juzgado o tribunal y administrar éste con diligencia, 
esmero y eficacia. 
Cortesía judicial: 
Es la puerta de entrada a la ética y al buen trató social; consistente en el 
respeto y consideración que el juzgador ha de dispensar a los justiciales, 
testigos, abogados, a sus subalternos, a sus colegas. 
Secreto profesional: 
Tiene como objetivo central proteger los derechos de las partes y de sus 
allegados, así como de todas aquellas personas involucradas en el proceso 
frente al uso indebido de informaciones obtenidas por el juez en el desempeño 
de sus funciones. 
Transparencia judicial: 
Obliga a toda autoridad a regirse, como regla general, por la disposición de la 
máxima publicidad, con las excepciones y moderaciones que las normas 
jurídicas, interpretadas prudentemente, establezcan. 
 
66 
 
Secretario Conciliador 
 
Por lo que hace al C. Secretario Conciliador, éste procura la conciliación entre 
las partes con la finalidad de dar solución al litigio. El Código de Procedimientos 
Civiles para el Distrito Federal en su artículo 272-A que a continuación se 
transcribe expresa: 
“una vez contestada la demanda, y en su caso, la reconvención el Juez 
señalará de inmediato fecha y hora para la celebración de una audiencia previa 
y de conciliación dentro de los diez días siguientes, dando vista a la parte que 
corresponda con las excepciones que se hubieren apuesto en su contra, por el 
término de tres días. 
Si asistieran las dos partes, el juez examinará las cuestiones relativas a la 
legitimación procesal y luego procederá a procurar la conciliación que estará a 
cargo del conciliador adscrito al Juzgado. El conciliador preparará y propondrá 
a las partes, alternativas de solución al litigio.” 
Por tanto notamos que derivado del numeral antes citado, la conciliación de las 
partes se deja a cargo del C. Secretario Conciliador adscrito al Juzgado. 
Luego entonces el C. Secretario Conciliador tiene en principio la obligación de 
conocer con toda amplitud el litigio planteado por las partes en sus escritos de 
demanda y contestación, y con ello estar en condiciones de sugerir alternativas 
de solución que resulten equitativas y prácticas para las partes, es decir intentar 
la conciliación de las pretensiones y excepciones de las partes, como forma de 
solucionar la controversia sin tener que agotar todo el proceso, evitando los 
gastos y costas, las dilaciones y las situaciones de incertidumbre que aquél trae 
consigo. El Secretario Conciliador no debe limitarse a preguntar a las partes 
si han o no llegado a una conciliación, puesto que difícilmente se logrará ésta 
y ni el conciliador ni la audiencia estarán cumpliendo con la función que les 
atribuye la ley. 
67 
 
CAPÍTULO III 
 LA AUDIENCIA PREVIA Y DE CONCILIACIÓN 
 
 
3.1 Antecedentes 
 
3.2 Concepto3.3 Naturaleza Jurídica 
 
3.4 Principios que la Rigen 
 
3.5 Eficacia Procesal 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
68 
 
3.1 Antecedentes 
 
La conciliación es una figura que data desde los principios mismos de las 
instituciones jurídicas de todos los pueblos, en nuestras instituciones apenas 
lleva poco de ser conocida. 
Lo que está claro es que en el pasado acudir a terceros imparciales para 
resolver las diferencias entre las partes, resultó ser un recurso de solución para 
dirimir discrepancias entre afectados por el conflicto, lo que evitaba recurrir a la 
función del Estado ejercida por la jurisdicción establecida mediante jueces y 
magistrados. 
La conciliación ha sido aplicada en diversas culturas, en la antigua china, los 
conflictos se solucionaban con la persuasión moral y el acuerdo, y no bajo 
coacción, lo anterior en apariencia rechazaba un mecanismo de intervención de 
un adversario que ponía fin a una relación armoniosa. 
En Japón también se tiene noticia histórica de que tanto en la ley como en las 
costumbres existían las figuras de la conciliación y la mediación a cargo de un 
líder que tenía la responsabilidad de ayudar a los miembros de la población a 
resolver sus desavenencias. 
En Africa se solucionaba de manera informal las discrepancias con una junta de 
vecinos, en la cual una persona respetada acercaba a las partes para que 
llegarán a resolver su situación; los grupos familiares eran extensos en estas 
comunidades en las que también se acostumbraba una solución por parte del 
cabeza de familia. 
En Roma tuvo un especial auge la conciliación, la Ley de las Doce Tablas 
“daba a cada uno de sus textos fuerza obligatoria a lo que convinieran las 
partes ir a juicio.” Cicerón aconsejaba la conciliación porque, según afirmaba, 
había que alejarse de los pleitos.” En Grecia durante el periodo Clásico, 
existieron los testotetes, personas que tenían competencia para analizar las 
69 
 
causas generadoras del litigio y con base en dicho análisis intentaban acercar 
a las partes para obtener un acuerdo vía transacción, celebrado por ellas. 
Las comunidades religiosas siempre han mediado en las desavenencias de sus 
feligreses y durante siglos los sacerdotes, ministros o rabinos han sido llamados 
para intervenir en conflictos tanto en materia familiar para resolver problemas 
de convivencias y reorganizar sus relaciones, como posteriormente lo hizo el 
derecho canónico, donde hay noticias de que fundados en los pasajes 
bíblicos40 ordenaban en todos los casos la procuración de un arreglo amistoso 
tendiente a evitar la Litis o si ésta había tenido lugar ya, a darla por terminada. 
En los siglos VII a XII los procedimientos eclesiásticos ordenaban procurar la 
reconciliación de las partes antes de una sentencia judicial, pero aquella era 
una alternativa facultativa, sin que existiera como en las legislaciones de Estado 
la imposición de una figura como presupuesto procesal. 
Modernamente, la conciliación de conflictos hizo presencia entonces en los 
imperios; tal es el caso de España, que a principios del siglo XIX lo introdujo 
como medida general en su Carta Política, además de disposiciones especiales 
en materia mercantil, como las previstas en las Ordenanzas de Bilbao, donde 
se exigió como requisito obligatorio que los cónsules llamaran a los interesados 
a proponer transacción entre los mismos, previo a la autorización de un trámite 
de juicio; lo propio ocurrió con las autorizaciones de marina que fueron 
investidas de la obligación de citar “ los matriculados o aforados para avenirlos.” 
En el imperio Español existió un antecedente dirigido a los corregidores, donde 
se les ordenaba que evitaran pleitos a fin de que encontraran una convergencia 
amistosa y voluntaria, utilizando medios persuasivos, para resolver situaciones 
irreconciliables y bajar los ánimos a los litigantes. 
Sin embargo la audiencia preliminar propiamente dicha fue introducida en el 
código procesal civil austriaco de 1895, obra de Franz Klein: quien “afirmaba 
que la finalidad de la audiencia preliminar era la de evitar que ya en pleno 
40 Mateo 18, versículos 15-16. 
 
70 
 
debate oral, se puedan presentar inconvenientes que obsten a una rápida 
solución y que puedan alargar y diluir el procedimiento; por ello a través de la 
audiencia preliminar se resuelve y limpia el proceso de obstáculos a fin de 
evitar interrupciones en el debate sobre el fondo de la controversia.”41 
El despacho saneador surgió en el derecho portugués moderno con el decreto 
número 12.353 de 22 de septiembre de 1926, en cuyo artículo 24 se 
determinaba que el juez emitiese despacho para conocer de cualquier nulidad, 
de la legitimación de las partes y su representación, así como de otras 
cuestiones que pudiesen obstar a la resolución sobre el fondo de la 
controversia. Posteriormente, el artículo 10 del decreto número 18,552 de 3 de 
julio de 1930, determinó que el despacho saneador también sirviese para que el 
juez conociera de todas las otras cuestiones para cuya decisión el proceso le 
ofreciese los elementos necesarios. 
El artículo 510 del Código de Proceso Civil portugués, de 28 de diciembre de 
1961, atribuyó al despacho saneador los fines siguientes: 
1. conocer de las excepciones que puedan conducir a la absolución de la 
instancia, así como de las nulidades procesales; 
2. decidir si procede alguna excepción perentoria, cuando existan los elementos 
necesarios para ello; 
3. conocer directamente la pretensión de la excepción, si la cuestión de fondo 
fuese únicamente de derecho y si el proceso contuviese todos los elementos 
para una decisión fundada. 
El despacho saneador fue regulado también por el Código de Proceso Civil 
brasileño de 1939, con el objeto de “expurgar el proceso de vicios y defectos y 
resolver las cuestiones previas, a fin de que el Juez decida el fondo de la causa. 
Las cuestiones principales que debía resolver el juez, de acuerdo con el artículo 
294 del ordenamiento mencionado, eran tres: 
41Instituto de investigaciones Jurídicas, Estudios en Homenaje a Jorge Barrera Graf, Tomo II, Universidad 
Nacional Autónoma de México, México, 1989, p. 1164. 
 
71 
 
1. La legitimación de las partes y su representación; 
2. El interés procesal; 
3. Las nulidades e irregularidades. 
El Código de Proceso Civil brasileño de 1973 también prevé el despacho 
saneador para resolver sobre las siguientes cuestiones: 
1. condiciones de admisibilidad de la acción y de validez del proceso; 
2. práctica de la prueba pericial, y 3. Señalamiento de la audiencia de 
instrucción y juzgamiento, así como determinación de las pruebas que se deben 
practicar en ella. 
En la reforma llevada a cabo el 6 de agosto de 1984 a la Ley de 
Enjuiciamiento Civil española de 1881, se regula, en forma similar a la 
audiencia preliminar austríaca, la comparecencia en el juicio de menor cuantía, 
en la cual se deben tratar, entre otras, las siguientes cuestiones: 
1. intentar la conciliación de las partes; 
2. resolver sobre la procedencia del juicio de menor cuantía; 
3. invitar a las partes para que declaren y delimiten los términos del debate; 
4. subsanar, cuando fuere posible, los defectos de los escritos iniciales y los 
presupuestos procesales; en caso contrario, resolver el sobreseimiento del 
proceso; que las partes soliciten, cuando proceda, el “recibimiento a prueba del 
pleito.” 
Dentro del sistema procesal angloamericano existen, con funciones similares a 
la audiencia preliminar austríaca, la Summons for Directions, creada en 
Escocia desde 1868 e introducida en Inglaterra en 1883; y el Pre-trial, puesto 
en práctica por el Tribunal Supremo de Boston en 1934 y difundido 
posteriormente en los demás Estados de Norteamérica.72 
 
Por lo que hace a los antecedentes en México en el Archivo Histórico se 
guardan registros denominados series de “Juicios de conciliación” y “Actas de 
juzgados conciliatorios”, que de acuerdo a dichos registros abarcan los años 
1813 hasta 1848; en que inicio un sistema de jueces menores nombrados por el 
gobierno de la capital. Este pequeño acervo judicial, da testimonio de la gran 
fuerza de los alcaldes del Ayuntamiento al asumir una importante 
responsabilidad ciudadana, la de administrar justicia por parte del pueblo 
mexicano. En general, pocos de los alcaldes habían estudiado las leyes y el 
derecho; sin embargo, sus ciudadanos llegaron a sus hogares buscando 
justicia. Llegando centenares de ciudadanos con sus quejas sobre el valor de 
un sombrero, un sarape, trastes o cualquier cosa de la vida material. Igualmente 
hubo juicios verbales para que un inquilino pagara su renta, para que un 
mutuario cubriera su deuda, para que un comprador pagara su recibo, es decir, 
el cumplimiento de cualquier deuda líquida. 
Por la década de los años 1820 hasta 1840, se capacito a ciudadanos jueces, 
quienes tenían que aprender cómo administrar la justicia y como tratar de 
conciliar a las partes en los juicios conciliatorios. 
 A principios de la década de los años 1820, un ciudadano abogado redactó su 
directorio político para alcaldes constitucionales para que los alcaldes supieran 
como llevar acabo sus diversas responsabilidades incluyendo la de ser 
ciudadano juez. 
Por lo que todo el que tenía que demandar á otro por negocios civiles ó por 
injurias graves, puramente personales, debía presentarse al alcalde ó juez de 
paz pidiendo que se librara una cita para que el demandado compareciera á 
contestar. El alcalde o juez de paz daba la cita fijando el lugar, día y hora en 
que se había de celebrar, expresando la clase de negocio, dicha cita por lo 
regular se entregaba al mismo que la solicitó. Si el demandado no comparecía 
a la hora citada, o a la que el alcalde o juez habían señalado en sus juzgados, 
se expedía segunda cita con los mismos requisitos y además apercibiendo al 
demandado con una multa de dos a diez pesos, para el caso de que no 
73 
 
compareciera. La cita se mandaba con un ejecutor o dependiente del juzgado 
para evitar que el actor no entregara la cita al demandado y causara un mal 
irreparable al mismo. 
Si el demandado no comparecía, además de hacerse efectiva la multa con que 
se le apercibió, se declaraba intentada la conciliación y se expedía la 
certificación que la acreditaba. 
Si por el contario el demandado comparecía, manifestando que renunciaba al 
beneficio de la conciliación, de igual manera se levantaba la certificación 
correspondiente. En uno u otro caso se asentaba en el libro de conciliadores la 
respectiva diligencia; firmando el juez o el alcalde, el demandante y en su caso 
los testigos de asistencia. 
Si el demandado renunciaba al beneficio, y no concurría a decirlo al juez, podía 
hacer la renuncia por escrito. Entonces se asentaba en la diligencia, insertando 
la contestación en el libro, con expresión de haber declarado el alcalde o juez 
de paz haberse intentado el beneficio. Dicha diligencia era firmada por el juez o 
alcalde, demandado o escribano o testigos de asistencia. 
La certificación que daban los alcaldes o jueces debía ser la copia fiel de la 
partida del libro, autorizada por ellos solamente. 
Pero en caso de que ambas partes comparecieran, reunidos el juez, los 
litigantes, exponían lo que consideraban conveniente respecto de la demanda, 
á fin de que se realizaran las preguntas necesarias. Estando instruidos y 
retirados los interesados, daban aquellos su parecer o consejo sin defensas y 
sin razones, ya que no eran abogados ni jueces, sino consejeros amigables. El 
juez oído el dictamen, daba la providencia que consideraba conveniente ya 
fuera inmediatamente o dentro del término de ocho días a lo más. Dicha 
determinación se hacía del conocimiento de las partes interesadas, así como de 
los litigantes, para que en su conjunto expresarán si su debida conformidad 
con ella, en caso afirmativo se asentaba en el acta y el libro respectivo y que 
firmaban el alcalde o en caso el juez, las partes y los litigantes. 
74 
 
En caso contrario de que hubiera inconformidad se expresaba la no 
conformidad y la declaración de haberse intentado la conciliación. Si el 
demandado residía en otro pueblo que no fuera la cabecera del partido, pero 
que fuese de la misma jurisdicción se realizaba la citación por conducto del juez 
del pueblo del demandado, librando aquel un oficio en estos términos: 
Procederá V. a notificar al ciudadano N, que comparezca en mi juzgado (tal día 
y tal hora) con la parte interesada a contestar la demanda (sobre tal cosa) que 
en conciliación le promueve el C.N. Dios y libertad. Si el demandado no 
comparecía, se libraba segundo oficio al que se le agregaba sobre lo dicho el 
siguiente párrafo: igualmente lo apercibirá V. a que para el caso de que no 
comparezca ni renuncie el beneficio en forma, será castigado (con tantos 
pesos) de multa acusándome V. el recibo. 
 El juez requerido notificaba al demandado, que debía darse por citado 
concebido en estos términos: he notificado al C. N. para que comparezca (tal 
día a tal hora) a la conciliación que le promueve el C.N., con apercibimiento de 
multa para su caso, y ha quedado citado. Dios y libertad. 
 Los libros de conciliaciones debían archivarse, concluyendo el año en el mismo 
juzgado, o en la secretaria del ayuntamiento en los lugares donde hubiere. Todo 
aquel interesado que necesitare certificación tenía que solicitarla al juez de 
paz, quien la mandaba a sacar del libro respectivo. Dicha certificación era una 
copia fiel de la partida del libro y se transcribía en los siguientes términos: 
”Fulano juez primero de paz de tal parte-certifico: que en el libro de 
conciliaciones de este juzgado, perteneciente al año (de tantos) a la fojas ( 
tantas) se encuentra un partida que ( a la letra es como sigue: ( aquí se copia 
literalmente) y (a pedimento de la parte que la solicita, doy la presente que firmo 
en ( tal parte) ( a tantos) – El juez y los testigos de asistencia, o el escribano, si 
lo hubiere, firmaban la certificación”. 
 
75 
 
Sin embargo lo anterior es un acervo sin investigar, pero consideramos 
importante mencionarlo. 
Hoy en día en el Código de Procedimientos Civiles, la función conciliadora se 
encomienda al funcionario denominado “conciliador”. En el Diario Oficial de la 
Federación de 7 de febrero de 1996 se publicó la nueva Ley Orgánica del 
Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, en cuyo artículo 60 se 
previene las atribuciones y obligaciones de los conciliadores: “los conciliadores 
tendrán las atribuciones y obligaciones siguientes: 
1.-estar presentes en la audiencia de conciliación, escuchar las 
pretensiones de las partes y procurar su aveniencia; 
2.-dar cuenta de inmediato al titular del juzgado del convenio al que 
hubieren llegado los interesados para efectos de su aprobación, en 
caso de que proceda, y diariamente informar al juez de los resultados 
logrados en las audiencias de conciliación que se les encomienden: 
3.-autorizar las diligencias en que intervengan; 
4.- sustituir al Secretario de Acuerdos en sus ausencias temporales y; 
5.- Las demás que los Jueces y esta ley les encomienden, incluyendo 
emplazamientos y notificaciones. 
En Diario Oficial de 10 de enero de 1986, se adicionaron al Código Civil los 
artículos 272-A, 272-B, 272-C, 272-D, 272-E, 272-F, 272-G, referentes a la 
conciliación y a la depuración procesal. 
 
3.2 Concepto 
 
Por “audiencia” se entiende desde el punto meramente gramatical, en una de 
sus acepciones clásicas, al acto por el cual los jueces oyen a las partes en 
litigio. 
El vocablo “audiencia” provienedel verbo latino “audire” que significa oír, por 
lo tanto la audiencia representa la oportunidad procesal por la que el juez puede 
76 
 
escuchar directamente a las partes que intervienen en el proceso, así como a 
los terceros que tienen injerencia en su carácter de apoderados, abogados, 
testigos o peritos. 
Por regla general la audiencia previa y de conciliación tiene verificativo en el 
local del Juzgado y solo en caso de enfermedad legalmente comprobada se 
trasladará al domicilio de aquél, donde se efectuará la diligencia en presencia 
de la otra parte si asistiere. 
Por otra parte el vocablo “conciliación” deriva del latín “conciliatio, conciliatonis” 
y es la acción y efecto de conciliar, conveniencia o semejanza de una cosa con 
otra. 42 
 A su vez también proviene del latín “conciliare”, que significa componer y 
ajustar los ánimos de quienes estaban opuestos entre sí.43 
La conciliación supone advenimiento entre intereses contrapuestos, el problema 
que afrontan voluntades encontradas, arreglo que puede lograrse dentro la 
conciliación. Por tanto se encuentra presente la intensión de solucionar 
pacíficamente el litigio. 
En una segunda acepción hace referencia al hecho de “conformar dos o más 
proposiciones o doctrinas al parecer contrarias.”44 En su parte, “conciliador”, 
del latín conciliator, conciliatoris es la persona que concilia o es propenso a 
conciliar.45 En plena concordancia con su significación gramatical, el Código de 
procedimientos civiles para el Distrito Federal se ha introducido una etapa 
forzosa en la que se hace el intento de conciliación de las partes, con la 
intervención de un conciliador. 
En lo que atañe a su depuración procesal, respecto a su significación procesal, 
por depuración entendemos la acción y efecto de depurar. 
42 W. M. Jackson, Diccionario Léxico Hispano. Octava edición, Inc. Editores, 1980, p 365. 
43 Real Academia de la Lengua Española, Diccionario. 
44 Ídem. 
45 Ibídem. 
 
77 
 
Depurar es un verbo que deriva del latín depurare y significa limpiar, purificar. 
Limpiar, del latín limpidarees quitar imperfeciones y defectos. 
Purificar, del latín purificare, de purus, puro y facere, hacer, alude al hecho de 
limpiar de toda imperfección una cosa no material. En cuanto al adjetivo 
“procesal” tenemos que se refiere a lo que es perteneciente o relativo al 
proceso. 
“Proceso”, en su acepción forense, del latín processus, correspondiente a los 
autos y demás escritos en cualquier causa civil o criminal, así como a las 
actuaciones por trámites judiciales o administrativas. 
Por tanto, según su significación gramatical, entendemos por “depuración 
procesal” la tarea que se realice, dentro del proceso civil tendiente a eliminar 
las imperfecciones y defectos. En ese típico sentido idomático, el Código de 
Procedimientos Civiles previene, después de la demanda y la contestación, al 
lado de la etapa forzosa de la conciliación, la posibilidad de que el juzgador 
realice la depuración procesal, en ejercicio de facultades discrecionales para 
ese efecto. 
Por lo que hace a su concepción la conciliación es considerada como: 
“Institución procesal mixta, consistente en la actividad del juez que convoca el 
acto, “mediante la proposición de fórmulas adecuadas que éste debe concebir, 
y que en ningún caso deben dejar translucir su idea sobre el progreso o 
rechazo de la acción, obtiene la autocomposición del litigio, a la que las partes 
arriban celebrando una transacción.”46 
La conciliación también es definida como: 
“Es un acto en que los litigantes manifiestan sus negocios, fiando a la 
discreción, fe y prudencia del juez, el que les propongan un medio salvador, si 
46 Wilde, Zulema, “Mediación y conciliación”, Revista del Colegio de Abogados de Buenos Aires, t. 55, 
núm. 1, julio de 1995, pp. 9 y 10. 
 
 
78 
 
no que dirima la cuestión, al menos que la reduzca a un estado conveniente á 
ambos. Es una transacción amigable que corta de una vez las diferencias, que 
no arregladas en principio, dan fatales resultados y de difícil reparación.”47 
Para la Universidad Autónoma de Nayarit es “un medio establecido en un 
sistema jurídico, que permite la solución directa y amistosa de las diferencias 
que puedan surgir de una relación contractual o extracontractual, mediante la 
cual, las partes en conflicto, con la intervención activa de un tercero, llamado 
conciliador, ponen fin al asunto, a través de un acuerdo de transacción.”48 
En atención a las anteriores definiciones consideramos que la audiencia 
previa representa la oportunidad procesal para las partes de ser oídas en 
cuanto a sus pretensiones, previa al desarrollo de la secuela procesal, con 
intenciones de lograr una conciliación. 
Por otra parte, algunos doctrinarios han clasificado a la conciliación de la 
siguiente forma: Preprocesal, Extraprocesal, Intraprocesal. 
La conciliación preprocesal tiende a la obligatoriedad, porque no puede verse 
de otra manera, es decir que va a ser conducida por jueces; al igual que la 
intraprocesal antes de iniciar, la secuencia lógica del procedimiento 
administrativo, judicial o jurisdiccional, se indica por ley a los representantes del 
Estado, en instituciones como la CONDUSEF o la PROFECO; en juzgados 
civiles, mercantiles, familiares o en la junta federal o local de Conciliación; tratar 
de conciliar los intereses de las partes antes de iniciar el procedimiento como 
tal, independientemente de que ya se haya presentado la demanda, la queja o 
reclamación, como se denomine en su caso. 
La conciliación extraprocesal, como vemos claramente, está supeditada 
únicamente a la voluntad e intención de las partes. De esta clasificación 
47 Linda Arnold, Juzgados Constitucionales, catálogo de los libros de juicios verbales y conciliatorios del 
ayuntamiento de la Cuidad de México que se custodian en el Archivo Histórico del Distrito Federal, 
Primera Edición, Editorial Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, México 2001. p. 17. 
48 Universidad Autónoma de Nayarit, Justicia Alternativa en Mèxico, Mediación, Conciliación y Arbitraje, 
Primera edición, México. 2009, p. 67. 
 
79 
 
estimamos que si se da fuera de todo procedimiento, entendemos con 
precisión que si se dice que es “obligatoria y voluntaria”, en el primer caso, se 
refiere a la obligatoriedad moral o interna del individuo de tener la intención de 
llegar a un acuerdo, vía conciliación, con la persona con la cual existe el 
conflicto de intereses. 
En cuanto al carácter voluntario de la conciliación extraprocesal, queda más 
que nítido su contenido, pues en el caso de existir una intención clara en la 
“voluntad de las partes” habrá que pensar en que tal intensión tendrá como 
resultado la verdadera “conciliación de intereses”; todo ello en libre voluntad, sin 
intervención de un tercero, como lo es en el caso de la conciliación preprocesal 
y la conciliación intraprocesal. 
Conciliación intraprocesal, se da dentro el proceso y por ende es en la que, si 
así lo prevé la ley de la materia, interviene obligatoriamente el sujeto que 
representa al Estado, para realizar su labor en conciliación. 
Conciliación judicial, debe entenderse claramente que es aquella que tiene 
lugar dentro del proceso jurisdiccional iniciado ante los tribunales; por ende es 
dirigida por el juez, sea antes de iniciado el procedimiento o una vez iniciado. 
Conciliación extrajudicial, es la que se realiza fuera de un proceso judicial y es 
de dos tipos: antes de iniciado un proceso y después de iniciado. En la 
conciliación extrajudicial se persigue una línea o directriz de negociación o 
práctica a través de unaestrategia de carácter racional, con un ámbito de 
colaboración, de cooperación de las partes, para arribar al punto de logro de 
una solución pretendida de las partes, para la solución de su problema o 
conflicto. 
Continuando con el tema que nos ocupa, es importante hacer mención de los 
fines que se persiguen con la audiencia de conciliación: 
José Ovalla Favela los clasifica en el siguiente orden: 
“1.- Intentar la conciliación de las pretensiones y excepciones de las partes; 
80 
 
2.- Examinar y resolver tanto las condiciones de la acción como las excepciones 
y presupuestos procesales a fin de sanear el proceso de los defectos a la válida 
constitución y desarrollo de la relación jurídico procesal; 
3.- Fijar en definitiva tanto el objeto del proceso, así como las pretensiones de la 
parte actora y las excepciones de la demandada, como el objeto de la prueba, 
los hechos controvertidos y eventualmente el derecho extranjero o 
consuetudinario; 
4.- Resolver sobre la admisión de las pruebas que se hubiesen ofrecido en los 
escritos iniciales, ordenando las medidas conducentes a su preparación.” 49 
En conclusión el concepto de audiencia previa tiene diferentes acepciones, esto 
derivado del punto de vista de cada autor, pero para la sustentante se refiere 
básicamente, a un medio pacífico de solución de controversias, que forma 
parte del sistema jurídico mexicano, que evita el desarrollo de la secuela 
procesal. 
 
3.3 Naturaleza Jurídica 
 
Es menester hacer mención de la naturaleza jurídica de la figura en estudio, 
por lo que se cita las siguientes concepciones: 
Nieto Alcalá-Zamora y Castillo explica: 
“La conciliación pertenece a la jurisdicción voluntaria”, dentro de los que llama 
“procesos preventivos”. Al estudiar los procesos preliminares, encuadra a la 
conciliación dentro de los procesos preliminares originarios, específicamente en 
los preventivos, al referirse a la conciliación preprocesal. Se pregunta si los 
procesos preliminares son fases, procedimientos o procesos auténticos, 
49 Ovalle Favela, José, Estudios en Homenaje a Jorge Barrera Graf, Tomo II, Universidad Nacional 
Autónoma de México, México. 1989, p. 1166. 
 
81 
 
respondiéndose así: “si el procedimiento preliminar de tipo preparatorio, 
preventivo o cautelar va efectivamente seguido del proceso de fondo, sería en 
rigor una mera fase accesoria del mismo, mientras que si esa sucesión no se 
produce, habrá que contemplarle como un proceso autónomo, con 
independencia del resultado positivo o negativo que alcance”50 
El autor citado refiere que de no llegarse a conciliar y dar por terminado el litigio 
en ese acto y se continuare con la secuela del proceso seria entonces una 
fase del proceso. 
Pero por el contario si se llegase a conciliar dando por terminado el conflicto, 
se considera entonces como un proceso autónomo. 
Osvaldo Alfredo Gozaini considera: 
“Si el avenimiento se formula como un proceso natural e independiente sería 
lógico considerar que obra como tal, ya que la decisión de acudir a un juez 
para solucionar una diferencia de intereses supone el fracaso anterior de 
negociaciones tendientes a evitar justamente el litigio. Sería tanto como decir 
que la conciliación es un proceso que tiende a eliminar el proceso ulterior, 
circunstancia que destaca la dificultad para entenderla como un proceso 
independiente.”51 
El autor referido considera que la conciliación es un acto procesal y no un 
proceso independiente, puesto que de haber sido un proceso independiente los 
interesados no hubieren tomado la decisión de acudir ante el juez, ya que eso 
implica un fracaso en un intento de conciliar extrajudicialmente previo a 
accionar la activad jurisdiccional. 
El mismo autor señala que; “Si la conciliación se da previa al proceso, 
tampoco perdería su condición como acto del proceso porque si las partes 
están en condiciones de transigir los intereses y resuelven hacerlo ante el juez, 
en esa intervención da sentido, utilidad y eficacia al mismo acto de avenimiento. 
50 Alcalá y Zamora y Castillo, Nieto, Proceso, autocomposición y autodefensa, México, p. 77. 
51Gozaíni, Osvaldo Alfredo, Notas y Estudio sobre el proceso civil, México, UNAM, IIJ, 1994, p.45. 
 
82 
 
Consideramos correcto en cuanto que una conciliación previa al proceso no 
pierde su eficacia sin embargo no formaría parte del procedimiento como tal. 
Por otro lado el tratadista Couture plantea que “la cuestión consiste en resolver 
si la conciliación es un acto del proceso o se trata de un avenimiento entre 
partes, donde puede haber renuncias bilaterales y, en su caso, transacción 
propiamente dicha.” 52 
Por otro lado consideramos que si la conciliación se impone como etapa previa 
a la introducción al proceso, su naturaleza tiende a señalarla, como proceso 
autónomo cuando logra alcanzar su objetivo. 
De este modo sería posible confirmar que existe un proceso independiente 
porque tiene partes, un órgano que intermedia y pacifica y consigue un 
resultado útil y efectivo al interés de los comparecientes. 
 
3.4 Principios que la Rigen 
 
Los principios son elementales como fuente del derecho y son vitales a la hora 
de interpretar las normas, pues incluso el artículo quinto de la Ley Orgánica del 
Poder Judicial les da el carácter de ley en ausencia de norma y establece la 
obligatoriedad de los jueces de aplicarlos e integrarlos al ordenamiento escrito. 
Los principios procesales son aquellas premisas máximas o ideas 
fundamentales que sirven como columnas vertebrales de todas las instituciones 
del derecho procesal; constituyen el origen y la naturaleza jurídica de todo 
sistema procesal, a la vez que actúan como directrices que orientan a las 
normas jurídicas para que logren la finalidad que medió su creación. 
52Couture, Eduardo J., Estudios de derecho procesal civil, Buenos Aires, Editorial Depalma, 1979, t. I, p. 
229. 
 
83 
 
Los principios procesales que rigen la audiencia previa de conciliación son los 
siguientes 
Equidad: 
Como objetivo de la labor judicial se encuentra la realización de la justicia a 
través del derecho, por lo que, su impartición debe ser equitativa, de ahí que 
surge la obligación para el conciliador de ofrecer propuestas de solución al 
conflicto justas y equitativas que sean aceptadas por las partes, además de 
apegadas a derecho. 
Y para el caso de que las partes presenten convenio éste debe no ser contrario 
al derecho a la moral y a las buenas costumbres, en tanto el conciliador no 
debe admitir información falsa e inadecuada dejando fuera toda negociación 
de mala fe que pueda ser constitutiva de hechos delictivos. 
Toda propuesta que realice el secretario conciliador deben ser tomando en 
cuenta las peculiaridades del conflicto, coherentes con las normas y 
proporcionales. 
Imparcialidad: 
La conciliación debe desarrollarse en un ambiente de imparcialidad, esto es que 
no debe tornarse en un ambiente de favoritismo sino por el contrario debe 
existir equidad y equilibrio entre las partes. 
El Secretario Conciliador tiene la obligación de abstenerse de intervenir en 
aquellas causas donde se vea comprometida su imparcialidad, rechazando 
cualquier presión o influencia ajustando sus propuestas al derecho vigente. 
Así mismo debe evitar todo trato o apariencia de trato preferencial o especial a 
alguna de las partes, de sus abogados o de todas aquellas personas que 
directa o indirectamente se encuentren relacionadas con ellas. 
Además dicho funcionario debe mostrar una actitud de respeto y tolerancia 
hacia las partes y sus abogados, escuchando y atendiendo sus peticiones. 
84 
 
Buena fe y veracidad entrelas partes: 
Por lo que hace a las partes en conflicto, es de suma importancia la buena fe 
de que las mismas dispongan, dado que deben prestarse al dialogo, 
escuchando y formulando propuestas. 
En la práctica forense uno de los impedimentos para que la audiencia previa y 
de conciliación cumpla con su objetivo, es precisamente la actitud negativa de 
una o ambas partes, ya que imposibilitan que pueda solucionarse el conflicto. 
Por otro lado también influye la preparación de quien representa al actor y al 
demandado, esto es sus abogados patronos, quienes por un impulso de 
soberbia obstaculizan la conciliación. 
Oralidad: 
A diferencia de las demás etapas en el proceso, esta audiencia se lleva acabo 
de manera oral, esto es mediante el dialogo sostenido entre las partes y el 
secretario conciliador se intenta resolver las pretensiones de las partes, 
dejando a un lado el procedimiento escrito, es decir, se prescinde de los 
escritos de las partes, pues en primera instancia el secretario conciliador 
tratará de proponer mecanismos de solución a las partes, y éstas a su vez 
tratarán de llegar a un arreglo. 
Contradicción: 
Consiste en dar vista a la parte contraria con las excepciones procesales 
opuestas para que manifieste lo que a su derecho convenga. Este principio fija 
las bases sobre las cuales deberán ser resueltas las excepciones en audiencia 
conciliatoria. 
Publicidad: 
De manera expresa, la publicidad corresponde a las audiencias en los 
procedimientos, esto es se debe permitir el acceso al público, salvo los casos 
85 
 
de excepción previstos por la ley, ya que los jueces deben mantener el buen 
orden, pudiendo imponer las correcciones disciplinarias. 
Profesionalismo del Secretario Conciliador: 
La Ley encomienda la audiencia previa y de conciliación al Secretario 
Conciliador tal y como se desprende del artículo 272-A del Código de 
Procedimientos Civiles: 
“Una vez contestada la demanda, en su caso, la reconvención el juez señalara 
de inmediato fecha y hora para la celebración de una audiencia previa y de 
conciliación dentro de los diez días siguientes, dando vista a la otra parte que 
corresponda con las excepciones que se hubieren opuesto en su contra, por el 
término de tres días. 
Si asistieron las dos partes, el juez examinará las cuestiones relativas a la 
legitimación procesal y luego se procederá a procurar la conciliación que estará 
a cargo del conciliador adscrito al juzgado. El conciliador preparará y propondrá 
a las partes, alternativas de solución al conflicto. Si los interesados llegan a un 
convenio, el juez lo aprobará de plano si procede legalmente y dicho pacto 
tendrá fuerza de cosa juzgada.” 
Conforme al precepto en cita el Secretario Conciliador es quien con asistencia 
del juez propone a las partes alternativas de solución al litigio, se le encomienda 
dicha función ya que tomando la posición de imparcialidad que debe asumir el 
juez a lo largo del proceso, no es adecuado encomendar a aquél esta fase 
conciliatoria, pues no estaría en condiciones de procurar convencer a las partes 
ni de hacer las propuesta concretas para llegar a la conciliación. 
Finalmente el secretario conciliador en ejercicio de sus funciones tiene las 
siguientes obligaciones: 
a) Conocer con toda amplitud el litigio planteado por las partes en sus 
escritos de demanda y contestación, no puede tener un contenido 
86 
 
improvisado ya que esto implica que se constituyan soluciones 
posiblemente catastróficas en perjuicio del fondo del asunto; 
b) Intentar la conciliación de las pretensiones de las partes a través de la 
formulación de alternativas de solución que resulten equitativas y 
prácticas para las partes, que deberá expresar en forma ordenada y 
clara. Si se limita a preguntarles si pueden o no llegar a una conciliación, 
ésta difícilmente se logrará y ni el conciliador ni la audiencia estarán 
cumpliendo con la función que les atribuye la ley. 
c) Poner en práctica los principios de imparcialidad, equidad, ética y 
secreto profesional; 
d) Conducirse con respeto y tolerancia, escuchando y atendiendo las 
manifestaciones de las partes y sus abogados, manteniendo una actitud 
abierta y paciente para escuchar propuestas. 
De lo anterior, consideramos que el éxito de la conciliación depende de la 
función del conciliador. 
 
3.5 Eficacia Procesal 
 
De acuerdo a nuestro derecho positivo el Código Procedimientos Civiles para 
el Distrito Federal, en su artículo 272-A establece la conciliación como una 
etapa del procedimiento ordinario civil, que funciona como un medio de 
solución de controversias, previo al desarrollo de la secuela procesal. 
El legislador con su creación pretende evitar la saturación del sistema judicial, 
esto es mediante la conciliación se pretende que gran mayoría de controversias 
sean resueltas sin que éstas tengan que conocer del arduo proceso judicial en 
todas sus etapas. 
87 
 
Su aplicación funciona con la participación de las partes actora, demandada y 
el tercero llamado secretario conciliador, sin la intervención del Juzgador 
quien sólo lo hará en el caso de la existencia de convenio. 
Debe mencionarse que a pesar de que las partes hayan decidido participar en 
la conciliación y en ésta lograran ponerse de acuerdo para una solución 
pacifica, el acuerdo al que hayan llegado pasará al conocimiento del juez a 
través del conciliador a cargo con la finalidad de que el mencionado juez la 
apruebe, ya que tal acuerdo de las partes deberá estar sujeto a derecho, es 
decir, no deberá ser contrario al derecho, a la moral ni a las buenas 
costumbres, por tanto el juez intervendrá aprobando o desaprobando. 
En caso de que el juez apruebe lo convenido por las partes, deberá dictar 
sentencia y dicho pacto tendrá fuerza de cosa juzgada. 
Es pertinente señalar que el conciliador quien está a cargo de la conciliación 
únicamente podrá proponer soluciones al conflicto pero jamás impondrá su 
voluntad a las partes; en la conciliación las partes dialogarán sobre la solución 
aportando cada una sus opiniones que a su persona convengan y que la otra 
acepte dándose esto de forma recíproca. 
Es obligación del órgano jurisdiccional citar a las partes, para audiencia previa y 
conciliación a pesar de que éstas no deseen participar en conciliación alguna 
para solucionar el conflicto. 
Por tanto no es una disposición potestativa para las partes, el conciliador o para 
el Juzgador, porque siempre debe llevarse, de no ser así se privaría a las 
partes la posibilidad de proponer alguna alternativa de conciliación y se dejaría 
de cumplir por el conciliador la obligación de llevar acabo alguna propuesta a 
las partes de alternativa, para solucionar el conflicto como lo establece el tercer 
párrafo del artículo 272-A del Código en cita. 
En consecuencia si la conciliación es obligatoria y tiene como objetivo la 
depuración del procedimiento, entonces surge una interrogante ¿cuál es la 
eficacia procesal de la audiencia previa y de conciliación? 
88 
 
En la práctica judicial su implementación resulta favorecedora al proceso civil. 
La figura en si es excelente no tiene problema en su regulación, aunque 
obviamente, cualquier intento de mejora en este sentido debe ser bien recibido. 
De hecho es más que un instrumento de resolución de conflictos. Sustrae los 
conflictos a la solución legalista y los deriva a soluciones más equitativas, 
evitando que se plasme el resultado que toda resolución judicial tiene: un 
vencedor y un vencido, y con ello la ruptura en definitiva, de las relaciones entre 
sujetos contendientes. 
La conciliación es a todas luces beneficiosa y potencialmente útil. 
Como ya dijera Voltaire la mejor Ley, es el uso más excelente, el más útil que 
yo he visto, cuando quieren litigar dos personas, tienen que acudir 
primeramenteal Tribunal de los jueces conciliadores. Si se presentan las partes 
con abogados o procuradores, se hace retirar a estos últimos, como se separa 
la leña del fuego que se quiere apagar. Los conciliadores le dicen a las partes 
“sois unos locos en gastar vuestro dinero en haceros mutuamente 
desgraciados: vamos a conciliar sin que os cueste nada.” 
A nuestro criterio es relevante la intervención del secretario conciliador ya que 
se ha mencionado mucho depende de la labor que realice para que las partes 
lleguen a un acuerdo, en atención a lo cual debe estar plenamente capacitado 
mediante la utilización de técnicas que faciliten el concenso y acercamiento 
entre las partes. 
El secretario conciliador debe tener presente el principio de profesionalismo 
capacitándose en la ciencia técnica del derecho para desempeñar de manera 
excelente su función conciliatoria, debe actualizar permanentemente sus 
conocimientos jurídicos, estudiando a profundidad los textos legales, la 
jurisprudencia y los avances más significativos de la doctrina jurídica. 
 
_______________________ 
89 
 
Ovalle Favela respecto a la audiencia previa y de conciliación opina “Su 
eficiencia práctica depende, en muy buena medida de la preparación y 
responsabilidad de los conciliadores y de los jueces.” 53 
El mismo autor señala “la audiencia previa y de conciliación deberá irse 
ajustando con base en los resultados de la experiencia práctica y en las 
sugerencias de quienes participan en ella.” 
De acuerdo a lo que establece nuestra Ley Procesal Civil vigente en el Distrito 
Federal, en la audiencia previa y de conciliación, el conciliador tendrá la 
obligación de proponer a las partes alternativas de solución al conflicto, sin 
embargo en cuanto al juicio ordinario civil de rectificación de acta dicho acto no 
puede llevarse en atención a la naturaleza del juicio indicado, punto que 
abarcaremos en el punto siguiente del presente trabajo. 
En este orden de ideas, consideramos importante hacer mención del término 
autoridad de manera general misma que se entiende como órgano investido de 
poder de mando. Tales como la autoridad legislativa, la autoridad 
administrativa, la autoridad judicial, la autoridad militar etcétera. 
La noción de autoridad jurídica gira, alrededor del concepto de facultad la cual 
indica el poder o capacidad de un individuo para modificar la situación jurídica 
existente. El concepto jurídico de autoridad indica que alguien está facultado 
jurídicamente para realizar un acto válido, presupone la capacidad o potestad 
para modificar válidamente la situación jurídica de los demás. Por extensión la 
expresión se aplica para designar a los individuos u órganos que participan del 
poder público, nombrando así a los detentadores legítimos del poder. 
El derecho reclama autoridad para regular toda forma de comportamiento, 
reclama autoridad para prohibir permitir o imponer condiciones a la autoridad de 
otras instituciones sociales. El derecho manifiesta su autoridad prescribiendo o 
legitimando las actividades de las demás instituciones sociales. 
53 Ovalle Favela, José. Op. cit. P. 1169. 
 
90 
 
En rigor los funcionarios públicos siempre están dotados de autoridad, es decir 
están previstos de poder público, de poder de decisión y ejecución pero 
siempre apegados a las facultades que la Ley les confiere. Pueden trasladar, 
si la Ley los autoriza, parte de esa autoridad a otros funcionarios y empleados 
públicos a través de un acto de delegación de facultades en forma temporal o 
indefinida. 
En consecuencia a lo anterior, mencionamos que la intervención del Registro 
Civil del Distrito Federal en juicio es limitativa, pues su contestación siempre 
irá encaminada en el sentido de oponerse o no a la acción intentada por el 
actor, dejando que sea el juez quien resuelva. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
_________________________ 
91 
 
CAPÍTULO IV 
 
ANÁLISIS DEL ARTÍCULO 272-A DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS 
CIVILES PARA EL DISTRITO FEDERAL 
 
 
4.1 Desarrollo de la Audiencia Previa y de Conciliación en el Juicio de 
Rectificación de Acta 
 
4.1.1 Asistencia de las partes 
 
4.1.2 Propuesta de Solución al Conflicto 
 
4.2 Aspectos que Impiden Someter a las Partes a la Conciliación 
 
4.3 Problemática de la Conciliación en los Juicios de Rectificación de Acta 
 
4.4 La Sociedad y su Necesidad en la Correcta Aplicación de la Ley Civil 
 
4.5 Propuesta de Reforma al Artículo 272-A del Código de Procedimientos 
Civiles Vigente para el Distrito Federal en la Aplicación de los Juicios de 
Rectificación de Acta 
 
 
 
 
 
 
92 
 
4.1 Desarrollo de la Audiencia Previa y de Conciliación en el Juicio 
Ordinario Civil de Rectificación de Acta. 
 
Para la comprensión de la propuesta que se presenta con la investigación es 
necesario el estudio del desarrollo de la audiencia previa y de conciliación en 
la práctica judicial, por lo que resulta preciso definir brevemente juicio y 
procedimiento civil. 
Juicio según Marco Antonio Díaz de León, “es el acto procesal por medio del 
cual el juez realiza un estudio pormenorizado de los hechos contenidos en la 
causa, concatenándolos de una manera lógica y natural con todas y cada una 
de las pruebas que obran para estar en posibilidad de pronunciar una sentencia 
que conforme a derecho proceda.”54 
Rafael de Pina puntualiza que juicio o proceso, en términos que estima 
sinónimos, significa “conjunto de actos regulados por la ley y realizados con la 
finalidad de alcanzar la aplicación judicial del derecho subjetivo y la satisfacción 
consiguiente del interés legalmente tutelado en el proceso concreto, mediante 
una decisión del juez competente.” 55 
En el diccionario jurídico Mexicano se encuentra los siguientes datos: “JUICIO: 
del latin iudicium, acto de decir o mostrar el derecho en términos generales, la 
expresión juicio tiene dos grandes significados en el derecho procesal. En 
sentido amplio, se le utiliza como sinónimo de proceso, y más 
específicamente, como sinónimo de procedimiento o secuencia ordenada de 
actos a través de los cuales se desenvuelven todo un proceso.”56 
54 Díaz de León, Marco Antonio. Diccionario de Derecho Penal, Editorial Porrúa, S.A., México. 1986. p. 
380. 
55 Diccionario de Derecho, Editorial Porrúa, S. A. , México. 1965, p. 237. 
56 Diccionario Jurídico Mexicano, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones 
Jurídicas. Editorial Porrúa, Tomo I. México. 2001. 
 
93 
 
Carlos Arrellano García expresa “El proceso es el desarrollo regulado por la ley 
de todos los actos concatenados cuyo objetivo es que se diga el derecho a 
favor de quien tenga la razón total o parcial.”57 
El mismo autor indica “el proceso es, por su propia naturaleza, enteramente 
dinámico. El órgano jurisdiccional y quienes acuden ante él desarrollan una 
actuación preliminar al dictado de un fallo con el objetivo antes indicado de 
resolver la controversia planteada. Al conjunto de esos actos es a lo que se le 
denomina proceso.” 
A través del procedimiento civil se busca que derivado del desempeño de 
facultades jurisdiccionales, se aplique la norma jurídica general, abstracta e 
impersonal, a situaciones concretas en controversia, para determinar quién 
tiene la razón total o parcial, entre las partes que han deducido sus 
pretensiones ante el órgano estatal facultado para resolver el litigio. 
Ahora bien, el procedimiento ordinario civil de rectificación de acta, se integra 
por los siguientes actos procesales: Demanda, contestación y fijación de la litis, 
audiencia previa y de conciliación y de excepciones procesales, audienciadesahogo de pruebas y alegatos y resolución definitiva. 
En relación al desarrollo la audiencia previa y de conciliación el Código de 
Procedimientos Civiles en su artículo 272-A establece: 
“una vez contestada la demandada, y su caso, la reconvención el Juez señalara 
de inmediato fecha y hora para la celebración de una audiencia previa y de 
conciliación dentro de los diez días siguientes, dando vista a la parte que 
corresponda con las excepciones que se hubieren opuesto en su contra, por el 
termino de tres días. 
Si asistieran las partes, el juez examinará las cuestiones relativas a la 
legitimación procesal y luego se procederá a procurar la conciliación que estará 
a cargo del conciliador adscrito al juzgado. El conciliador preparará y propondrá 
57 Arellano García, Carlos. Teoría General del Proceso. Editorial Porrúa, 15ª Edición. México. 2006. p.3. 
 
94 
 
a las partes alternativas de solución al litigio. Si los interesados llegan a un 
convenio, el juez lo aprobará de plano si procede legalmente y dicho pacto 
tendrá fuerza de cosa juzgada. En los casos de divorcio, si los conyuges llegan 
a un acuerdo respecto del convenio, el juez dictará un auto en el cual decrete la 
disolución del vínculo matrimonial y la aprobación del convenio sin necesidad 
de dictar sentencia. 
En caso de desacuerdo entre los litigantes, la audiencia proseguirá y el juez, 
que dispondrá de amplias facultades de dirección procesal, examinará en su 
caso las excepciones procesales que correspondan. 
En los casos de divorcio, no se abrirá el período probatorio a que se refiere el 
artículo 290 de este Código, toda vez que las pruebas relacionadas con el 
convenio propuesto debieron ofrecerse al momento de presentarse la solicitud 
y, en su caso, la contestación a la misma, por lo que únicamente se ordenará su 
preparación y se señalará fecha para su desahogo en el incidente 
correspondiente.” 
A su vez el artículo 277 del Código en cita establece: 
“El Juez mandará recibir el pleito a prueba en el caso de que 
los litigantes lo hayan solicitado, o de que él la estime 
necesaria.” 
De lo anteriormente mencionado la conciliación debe celebrarse dentro de los 
diez días siguientes a que se haya contestado la demanda y en su caso la 
reconvención y debe ser presidida por el juez y el conciliador, y en la cual se 
deben examinar la legitimación de las partes, continuando con la conciliación y 
en caso de desacuerdo se proseguirá con el estudio de las excepciones 
procesales que se hubieren opuesto, pasando con ello a la fase probatoria. 
Haciendo alusión a lo expuesto se transcribe a continuación un acta levantada 
de la audiencia en estudio para su mejor comprensión: 
 
_________________________ 
95 
 
“En la ciudad de México Distrito Federal, siendo las TRECE HORAS CON CUARENTA 
Y CINCO MINUTOS DEL DIA SIETE DE JUNIO DEL DOS MIL DOCE, día y hora 
señalados para que tenga verificativo LA AUDIENCIA PREVIA, DE CONCILIACIÓN Y 
EXCEPCIONES PROCESALES, presentes en el local de este Juzgado Trigésimo 
Noveno de lo Familiar del Distrito Federal, su titular Maestra en Derecho SARA LÓPEZ 
PANTOJA, por ante la C. Secretaria Conciliadora Licenciada MARÍA FÉLIX SÁNCHEZ 
PORRAS, quien autoriza y da fe, enseguida se procede a llamar en voz alta a las 
partes en el presente juicio, asistiendo la actora señora MIRIAM RUIZ HERNANDEZ, 
quien se identifica con credencial para votar numero 000024681, expedida a su favor 
por el Instituto Federal Electoral, documento que se da fe de tenerlo a la vista y se 
devuelve a la interesada para su debido resguardo.Se hace constar que no 
comparece la parte demandada C. DIRECTOR DEL REGISTRO CIVIL ni persona 
que legalmente lo represente.- LA C. JUEZ DECLARO ABIERTA LA AUDIENCIA.-
En seguida se procede a examinar la legitimación de las partes para comparecer en el 
presente juicio, las cuales se encuentran legitimadas, la parte actora con su escrito 
inicial de demanda y documentos fundatorios de su acción que acompaño a la misma; 
el demandado C. DIRECTOR DEL REGISTRO CIVIL DEL DISTRITO FEDERAL, con 
su notificación y emplazamiento a juicio, así como su escrito de contestación a la 
demanda. Enseguida se procede a dar inicio al periodo de conciliación en el presente 
juicio, en el cual no es posible proponer alternativas de solución para dar por concluido 
el presente juicio, toda vez que no compareció el demandado en el presente juicio a 
esta audiencia, a pesar de estar legalmente notificado del día y hora en que tendría 
verificativo la presente audiencia; enseguida se procede a depurar el procedimiento y 
visto que de las constancias de autos no se desprende que existan excepciones 
procesales que resolver en la presente audiencia, continúese el procedimiento por 
todas y cada una de sus etapas procesales. Con lo que concluyó la presente audiencia 
siendo las catorce horas con cinco minutos del día en que se actúa, firmando en ellas 
los que intervinieron en unión de la C. Juez y C. Secretaria Conciliadora quien autoriza 
y da fe”. 
Bajo este rubro es que se celebran en la práctica forense las audiencias 
previas y de conciliación ante los jueces de lo familiar. Cumpliendo con la fase 
conciliatoria del procedimiento civil. 
96 
 
Y para el caso de que las partes llegaran a un acuerdo sobre sus 
pretensiones, el convenio que formulen deberá ser aprobado por el juez y con 
él cual se dará por concluido el juicio, elevando el convenio a su carácter de 
cosa juzgada. 
Sin embargo es importante mencionar que en el juicio de rectificación de acta 
no hay conciliación entre las partes, debido a que él Registro Civil del Distrito 
Federal carece de facultad para convenir el estado civil de las personas y por lo 
tanto en ningún caso un conflicto de esta naturaleza será terminado a través 
de esta etapa conciliatoria. 
 
4.1.1 Asistencia de las Partes 
 
La labor de las partes resulta fundamental en todo proceso, su actitud debe 
estar encaminada en una buena cooperación, contraria a aquella que 
imposibilita la buena comunicación. 
En este campo tanto el cliente como su abogado tienen el deber de coadyuvar 
con la administración de justicia. Asimismo las partes tiene la obligación de 
comparecer personalmente a las audiencias. 
No obstante siendo aquel el panorama ideal que debería imperar, en la 
actualidad nos encontramos con un sin fin de quejas sobre la inobservancia de 
ese deber, quejas que redundan en la inasistencia injustificada de los 
interesados a las audiencias señaladas. 
Así, un gran número de causas deben ser suspendidas diariamente por la 
inasistencia de las partes a las audiencias, hecho que no solo dificulta a una 
pronta solución del conflicto, afectando al procedimiento y a su vez causando 
perjuicios económicos para la administración de justicia 
97 
 
Por lo que hace al juicio ordinario civil de rectificación de acta el código de 
procedimientos civiles para el Distrito Federal establece que la audiencia previa 
y de conciliación dará lugar una vez contestada la demanda y en su caso la 
reconvención, dentro de los diez días siguientes, asimismo menciona que para 
el caso de que asistieran ambas partes, el juez examinará las cuestiones 
relativas a la legitimación procesal y luego se procederá a procurar la 
conciliación que estará a cargo del conciliador adscrito al juzgado. 
Si una de las partes no concurre sin causa justificada, el juez debe imponerle 
una sanción consistente en una multa de conformidad con el Código de 
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal. Si dejaren de concurrir ambas 
partes sin justificación, el juez sancionará de igual manera. 
En los juicios ordinarios la conciliación es la primera audiencia dentro del 
proceso a la que deben comparecer ambas partes y que serápresidida por el 
tribunal con muy complejo contenido, pero con el fin primordial de evitar el 
litigio, o limitar su objeto y depurar el procedimiento. 
El conciliador preparará y propondrá a las partes alternativas de solución al 
litigio. Si los interesados llegan a un convenio, el juez lo aprobará de plano si 
procede legalmente y dicho pacto tendrá fuerza de cosa juzgada 
Ahora bien uno de los aspectos importantes de la audiencia es precisamente la 
asistencia personal de las partes dado que de esta manera el conciliador quien 
es un perito en Derecho estará en contacto directo con ellas, y en actitud de 
dialogar personalmente sobre las pretensiones de cada una. 
Sin embargo en el juicio de rectificación de acta la asistencia de las partes es 
de mero trámite, pues de antemano los litigantes son sabedores de que no 
habrá conciliación ya que le corresponde al juez resolver sobre la litis, en ese 
orden de ideas en la práctica judicial la asistencia de partes es deficiente 
dado que al ser consientes de la imposibilidad para convenir es que no se 
presentan a la audiencia previa y de conciliación. 
98 
 
En este supuesto el representante legal del Registro Civil asiste ya que en 
razón de criterio de jueces, dictan apercibimiento para el caso de inasistencia, y 
con la finalidad de no hacerse acreedores a una sanción pecuniaria. 
Por otro lado en el caso de que ambas partes concurran a la audiencia no 
implica que haya posibilidad de convenio, un factor puede ser como lo 
mencionamos en líneas anteriores que exista apercibimiento para el caso de 
inasistencia circunstancia que obliga a su asistencia, o por otro lado que se 
haya promovido excepciones de litispendencia, cosa juzgada o incompetencia 
etc., o bien simplemente su sentido de responsabilidad procesal. 
Luego entonces la asistencia o inasistencia de los litigantes no implica una 
afectación al procedimiento ni a la defensa de las partes es decir no impide a 
las partes probar los hechos constitutivos de su acción o de sus excepciones y 
defensas. 
Por consiguiente el juez, que dispondrá de amplias facultades de dirección 
procesal, examinará en su caso, las excepciones de conexidad, litispendencia 
y cosa juzgada, con el fin de depurar el procedimiento, y se procederá con la 
fase probatoria. 
 
4.1.2 Propuesta de Solución al Conflicto 
 
El trabajo de los conciliadores en los juzgados es fundamental, pues en ellos 
recae la obligación de intentar que las partes en conflicto lleguen a un arreglo 
para dar por terminado el juicio. En este sentido al presidir las audiencias 
previas de conciliación están obligados a realizar propuestas de solución a los 
litigantes. 
Los conciliadores deben encontrarse predispuestos a recibir a las partes en 
un juicio con caracteres hostiles ya que han tenido que acudir a un Tribunal a 
99 
 
resolver sus intereses contradictorios, por lo que el carácter y la buena 
disposición como profesionista, deben predominar en los conciliadores desde 
el inicio de las audiencias previas de conciliación y excepciones procesales, y 
continuar en esas condiciones durante toda la diligencia. 
Primordialmente su finalidad predeterminada debe llevarla a cabo intentando 
un arreglo para terminar un juicio; lo cual no se cumple con indicarles que 
economicen tiempo, dinero y esfuerzo, y que en caso contrario tendrán que 
continuar con toda una serie de trámites en ese juzgado. Tampoco concluye su 
trabajo asentando en al acta respectiva que no llegaron a ningún convenio o 
permitir por comodidad que los abogados dicten las audiencias y los convenios 
con las cláusulas que mejor les convenga. 
Para que el conciliador proponga a las partes alternativas de solución al litigio 
debe conocer previamente el asunto sobre el cual ha de intervenir y conocer 
las normas de derecho sustantivo y de derecho adjetivo aplicables a ese 
asunto. En ese orden de ideas, deberá plantearse en forma precisa la materia 
de la litis de ese negocio, y de un análisis mesurado, reflexivo y profesional, 
debe dar en cada uno den los asuntos que interviene varias alternativas de 
solución para cada una de las partes. 
Por tanto los abogados que asumen ese cargo judicial deben tener 
características de análisis, precisión y claridad en sus criterios, a fin de que 
propongan a las partes las soluciones más viables y de convencimiento, con el 
objeto de concluir en forma justa y anticipada un asunto. 
Así es necesario que el conciliador tenga una mentalidad positiva, práctica, 
rápida, es decir, que aun en los asuntos más difíciles y en donde plantean las 
partes una mayor resistencia para conciliarse, el funcionario tenga lista la 
conciliación, para poder limar asperezas entre las partes y tener siempre como 
meta el logro de un sinnúmero de convenios. 
El conciliador actual debe ser metódico y ordenado. En la vida de cualquier 
persona, es necesario guardar estas máximas, las cuales dan el fracaso o éxito 
100 
 
en las metas más difíciles; por lo que debe solicitar al juzgador que le permita 
los expedientes de sus audiencias conciliatorias, con el fin de ordenarlas y 
estudiarlas para que puedan conocer cuáles podrían ser alternativas de 
solución prácticas, justas y equitativas para evitar mayores problemas entre las 
partes, lo cual se logra al estudiar anticipadamente los expedientes. 
La conciliación también depende de la personalidad del Conciliador, ya que 
es él quien debe recibir a las partes en un juicio, y quien debe dar imagen 
amable y agradable a las partes que han llegado a un juzgado, haciéndolas 
sentir cómodas en ese lugar; por lo que resulta sumamente desagradable la 
primera impresión de un juzgador cuando conoce la personalidad negativa de 
su conciliador, ya que se trata de una persona desarreglada malhumorada, 
fracasada y que considera que su trabajo de conciliador es denigrante por que 
merece otro trabajo. 
Otro aspecto importante es la situación de las partes en el juicio, ya que en 
ocasiones las mismas se encuentran molestas, agresivas, renuentes a 
cualquier plática o dialogo, en donde quisieran explotar en contra de su 
colitigante. Sin embargo, al acudir a un juzgado solicitando su intervención, 
cada una de las partes deberá comprender que para que se logre prestar el 
servicio que solicitan, y que es el de impartir justicia, deben las personas estar 
tranquilas, calmadas y convencidas para que el juzgado pueda cumplir con su 
trabajo, y esto sucede en muchas ocasiones, ya que en la mayoría sus 
fricciones se deben a malos entendidos, malas interpretaciones, malos 
consejos y aparentes discordancias. 
En la conciliación frente a un perito de Derecho se puede comunicar, dialogar, 
interrogar y cualquier duda que surja se debe solicitar al Conciliador se les 
aclare; encontrándose esta disposición en las partes podrán escuchar las 
alternativas de solución a su problema y ponderar cual es la más equitativa y 
justa, y la que más se acerque a los intereses de ambos. 
101 
 
Lograr cambiar la resistencia de las partes para lograr una conciliación es un 
reto para el conciliador de cualquier juzgado, pero el logarlo, le dará la 
satisfacción del deber cumplido. 
Otro aspecto adverso a la conciliación, es la resistencia de los postulantes que 
asesoran a las partes, y que en ocasiones resulta que es la más fuerte, porque 
existen momentos en donde las partes han logrado una solución a su problema 
y es el patrocinador de uno de ellos quien les aconseja que no concilien y que 
no haya arreglo. Sin embargo, este fenómeno es minoritario, pueden tener 
justificadas razones para los profesionistas que lo argumenten, considerando 
que pueden ganar el juicio, porque tiene bien estructuradas sus defensas y han 
realizado su trabajo con mucho profesionalismo. Pero este obstáculo también 
es posiblesalvarlo, toda vez que llegar a un arreglo o convenio, en ningún 
momento debe significar la rendición de los abogados en un asunto, hacerlos 
sentir derrotados o considerar poco profesional su conducta, sino por el 
contrario, se les dará un mayor prestigio profesional por contribuir a lograr una 
solución rápida, justa y equitativa al asunto. 
Ahora bien en el caso concreto de los juicios de rectificación de acta, el 
secretario conciliador ve frustrada su labor dado que por la naturaleza misma 
del juicio en el que se encuentra en pugna el estado civil de una persona no 
hay lugar a una conciliación de intereses entre el actor persona física y el 
Registro Civil del Distrito Federal a través de su representante legal; por 
consiguiente, en la audiencia previa y de conciliación el conciliador está 
impedido para proponer soluciones equitativas y favorables a las partes, dado 
que el estado civil no es materia de transacción, por lo que únicamente se 
entra en estudio de la legitimación procesal de las partes, así como de resolver 
sobre las excepciones procesales que hayan opuesto. 
En conclusión no hay propuestas de solución, por lo que se levanta el acta 
respectiva en el sentido de que las partes no pudieron llegar a un arreglo y con 
lo que se abre el juicio a prueba. 
102 
 
 
4.2 Aspectos que Impiden Someter a las Partes a la Conciliación 
 
Es importante mencionar que al proponerse el juicio ordinario civil de 
rectificación de acta, se busca corregir errores esenciales o accidentales de un 
acta del estado civil, esto es, cuando los datos contenidos en el acta no 
corresponden a la realidad del acto o hecho jurídico que obre en dicho 
instrumento público, ya que se plasmaron equivocadamente. 
Ahora bien las acciones del estado civil de manera general, están previstas en 
el artículo 24 del Código de Procedimientos Civiles cuyo texto determina: 
“las acciones del estado civil tiene por objeto las cuestiones relativas al 
nacimiento, defunción, matrimonio o nulidad de éste, filiación, reconocimiento, 
emancipación, tutela, adopción, divorcio y ausencia o atacar el contenido de las 
constancias del Registro Civil para que se anulen o rectifiquen. Las decisiones 
judiciales recaídas en el ejercicio de acciones de estado civil, perjudican aún a 
los que no litigaron.” 
En las acciones del estado civil, se parte del supuesto de que, se trata de un 
procedimiento judicial dirigido contra quien tenga el carácter de demandado 
que, normalmente será la persona que está vinculada con el actor en relación a 
su estado civil de que se trate. En tal situación, tendrá el carácter de 
demandado el Director del Registro Civil como cuando se trata de una 
rectificación de acta del estado civil. 
Con la rectificación se busca modificar una acta del estado civil donde la 
persona física o natural demanda ante el órgano jurisdiccional al Registro Civil a 
fin de que se rectifique su acta. La ley protege el interés de la personas en 
materia de estado civil debido a sus importantes consecuencias además de ser 
de interés público; en consecuencia la voluntad de los particulares en principio 
no puede constituir, modificar o extinguir estados civiles, en materia de estado 
103 
 
civil, la voluntad de los particulares no puede producir ningún efecto sino en la 
medida en que la propia ley le da la intervención. 
Precisamente de lo expresado en el párrafo que antecede surge el principal 
impedimento para que las partes sean sujetas a una conciliación, esto es que 
el estado civil no puede ser materia de transacción por lo tanto las partes no 
pueden disponer de él y con sus manifestaciones en la audiencia previa 
expresar su voluntad si quieren o pueden llegar a un arreglo.De ahí que es 
forzoso que se desahogue la etapa probatoria, y sea el juez de lo familiar quien 
resuelva sobre la procedencia de la acción. 
 
4.3 Problemática de la Conciliación en los Juicios de Rectificación de 
Acta. 
 
La rectificación de acta hasta entonces deberá de ser del conocimiento de los 
jueces de lo familiar y de acuerdo a la legislación civil, solo por medio de 
resolución judicial debidamente ejecutoriada se podrá rectificar un acta del 
estado civil de las personas. 
La eficacia de la audiencia previa no está en duda pues diversos litigios han 
sido resueltos por medio de esta figura jurídica, sin embargo en los juicios de 
rectificación de acta no hay lugar a la conciliación dada la propia naturaleza del 
juicio, ya que la rectificación de acta no depende de las manifestaciones 
vertidas por las partes en conciliación en el sentido de que si pueden o no 
conciliar, pues por un lado el actor persona física tiene un interés que se 
traduce en la rectificación de acta del supuesto de que se trate, y por el otro el 
demandado Registro Civil quien no tiene un interés personal por lo que la 
participación de esta Institución en juicio será contestar oponiéndose a la 
acción intentada por el actor haciendo valer sus excepciones y defensas así 
104 
 
como ofrecer pruebas o bien no oponerse a la acción y esperar la resolución 
del juez de lo familiar. 
En este orden de ideas no se habla de que la figura de la conciliación sea poco 
práctica, o que sea un error su implementación en el procedimiento judicial, sino 
que dada la naturaleza jurídica del estado civil, la conciliación es ineficaz en el 
juicio de rectificación de acta, circunstancia por la que consideramos que la 
audiencia previa y de conciliación es innecesaria como etapa procesal en el 
juicio ordinario civil de rectificación de acta. 
 
4.2 La Sociedad y su Necesidad en la Correcta Aplicación de la Ley Civil. 
 
La audiencia previa y de conciliación ha venido funcionando como un medio de 
solución de conflictos: y en la actualidad está fuera de duda su aplicación y 
funcionalidad práctica, pues forma parte de la impartición de justicia. 
Textualmente artículo 272-A del Código de Procedimientos Civiles del Distrito 
Federal la establece de la siguiente forma: 
“una vez contestada la demanda, y en su caso, la reconvención el Juez 
señalará de inmediato fecha y hora para la celebración de una audiencia previa 
y de conciliación dentro de los diez días siguientes, dando vista a la parte que 
corresponda con las excepciones que se hubieren apuesto en su contra, por el 
término de tres días. 
Si asistieran las dos partes, el juez examinará las cuestiones relativas a la 
legitimación procesal y luego procederá a procurar la conciliación que estará a 
cargo del conciliador adscrito al Juzgado. El conciliador preparará y propondrá a 
las partes, alternativas de solución al litigio.” 
El bien jurídico que se tutela por excelencia, en la conciliación es la impartición 
de justicia, dicha tutela la resguarda la legislación civil que la establece como 
105 
 
obligatoria en los procedimientos del orden civil, con la finalidad de evitar la 
secuela procesal, por lo que no se puede pasar por alto su aplicación. 
En atención a las manifestaciones vertidas en los apartados que anteceden la 
sustentante llega a la conclusión de que la audiencia previa y de conciliación 
en el juicio ordinario civil de rectificación de acta, resulta innecesaria ya que su 
aplicación en dicho juicio, impide una pronta impartición de justicia y si bien la 
audiencia de referencia es eficaz en otro tipo de conflictos no lo es tratándose 
de la rectificación de acta, sin embargo los jueces se ven obligados a seguir 
cada etapa del procedimiento civil. 
La celebración de la audiencia de conciliación es una etapa del procedimiento 
civil y no obstante que la justicia debe ser pronta y expedita, a menudo se 
celebran audiencias conciliatorias innecesarias que en nada benefician al 
procedimiento ordinario de rectificación de acta. 
Hoy en día la justicia es una de las mayores inquietudesde nuestra sociedad, 
tan es así que hoy podemos decir que lo que une a los ciudadanos, sean o no 
parte en un juicio, es el ideal de justicia que todos compartimos. 
En todos los espacios socio-políticos existe el consenso de que urge reformar 
nuestro sistema de justicia, tanto en el ámbito federal como en el local. Ya se 
han llevado a cabo varias reformas legislativas con el propósito de mejorar la 
impartición de justicia y existen aún iniciativas de ley pendientes de ser 
discutidas. 
Es evidente la reflexión sobre la calidad de la justicia y su consecuente 
evaluación del papel social de los juzgadores, el surgimiento de nuevas 
expectativas de los justiciables y la modernización indispensable del Estado. 
En efecto, asistimos desde hace varios años a una judicialización creciente de 
nuestra sociedad consecuencia de un mayor acceso a la justicia y de una 
inflación legislativa. Por ello, se dice que el juez actual regula la vida social. 
106 
 
Al modificarse el rol de los juzgadores su poder en la sociedad ha aumentado, 
por lo que los justiciables exigen mayores garantías en el proceso y una mayor 
responsabilidad profesional y social por parte de los impartidores de justicia. 
En el ámbito judicial, la calidad puede definirse como la capacidad del sistema 
de impartición de justicia para responder a las expectativas que la sociedad 
tiene de él. 
La justicia como organización, no puede analizarse como un órgano autónomo, 
ya que debe también tomarse en cuenta que el sistema judicial se caracteriza 
por ser un conjunto en el que intervienen los otros dos poderes de Estado, el 
Ejecutivo y el Legislativo, así como los particulares, a través de las partes y de 
los abogados y, la experiencia nos lleva a decir que también influyen en él y, a 
veces en gran medida, los medios de comunicación. 
Tomar como punto de partida para la evaluación el término medio de resolución 
de un asunto puede llevar a los juzgadores a resolver en primer término 
aquellos que requieran de menor tiempo para su estudio, disminuyendo así los 
tiempos promedio. 
Si bien es cierto que la implementación de la conciliación en los procesos 
judiciales es una gran aportación al derecho mexicano, y que favorece la 
impartición de justicia, también lo es que incide en la celeridad del juicio de 
rectificación de acta, ya que su celebración es obligatoria aun cuando se sabe 
que es innecesaria debido a que no se puede convenir el estado civil de las 
personas, y como consecuencia no se da la conciliación. 
Por lo que, en la realidad es común que en el juicio de rectificación de acta 
exista una pérdida de tiempo procesal, ya que las partes solo acuden a la 
celebración de la misma con la intención de no hacerse acreedores a una 
sanción pecuniaria, pues dependiendo el criterio de cada juez se acuerda fecha 
de audiencia con apercibimiento de multa para el caso de inasistencia. 
107 
 
Lo anterior trae como consecuencia un retardo en la celeridad del 
procedimiento en estudio, lo que en términos generales afecta la impartición de 
justicia, situación que afecta a la población en general, ya que al saber el 
tiempo que implica un juicio prefieren no darle seguimiento y sobre todo a 
personas con escasos recursos, que no pueden pagar los servicios de un 
abogado para que los represente, y si bien es cierto que existe la defensoría de 
oficio, que asesora, elabora escritos y asiste a las audiencias todos los 
trámites los tienen que realizar las partes y eso implica mucho tiempo, lo que 
crea desanimo en los interesados, quienes muchas de las veces abandonan su 
juicio. 
 
4.3 Propuesta de Reforma del Artículo 272-A del Código de 
Procedimientos Civiles Vigente para el Distrito Federal en la Aplicación en 
la Aplicación de los Juicios de Rectificación de Acta. 
La audiencia previa y de conciliación contemplada en el artículo 272-A del 
Código de Procedimientos Civiles Vigente en el Distrito Federal se regula de la 
manera siguiente: 
ARTÍCULO 272-A; 
 “Una vez contestada la demanda, en su caso, la reconvención el juez 
señalará de inmediato fecha y hora para la celebración de una 
audiencia previa y de conciliación dentro de los diez días siguientes, 
dando vista a la otra parte que corresponda con las excepciones que 
se hubieren opuesto en su contra, por el término de tres días. 
Si asistieron las dos partes, el juez examinará las cuestiones relativas 
a la legitimación procesal y luego se procederá a procurar la 
conciliación que estará a cargo del conciliador adscrito al juzgado. El 
conciliador preparará y propondrá a las partes, alternativas de 
solución al conflicto. Si los interesados llegan a un convenio, el juez 
108 
 
lo aprobará de plano si procede legalmente y dicho pacto tendrá 
fuerza de cosa juzgada.” 
Una vez llevada a cabo una investigación cuidadosa respecto a la problemática 
que implica el hecho de que se celebre la audiencia previa y de conciliación en 
el juicio ordinario civil de rectificación de acta, misma que es innecesaria por lo 
ya explicado, luego entonces proponemos la siguiente reforma al referido 
precepto, a fin de quedar como sigue: 
 
La propuesta de reforma al artículo indicado es la siguiente: 
 
“Artículo 272-A.- Una vez contestada la demanda, en su caso, la 
reconvención en los juicios que proceda, el juez señalará de 
inmediato fecha y hora para la celebración de una audiencia previa y 
de conciliación dentro de los diez días siguientes, dando vista a la 
otra parte que corresponda con las excepciones que se hubieren 
opuesto en su contra, por el término de tres días. 
En los casos de rectificación de acta, no se abrirá el periodo 
conciliatorio a que se refiere el párrafo anterior, toda vez que el 
estado civil de las personas no es materia de transacción,por lo 
que, una vez contestada la demanda se ordenará se abra el 
juicio a prueba. 
Si asistieron las dos partes, el juez examinará las cuestiones relativas 
a la legitimación procesal y luego se procederá a procurar la 
conciliación que estará a cargo del conciliador adscrito al juzgado. El 
conciliador preparará y propondrá a las partes, alternativas de 
solución al conflicto. Si los interesados llegan a un convenio, el juez 
lo aprobará de plano si procede legalmente y dicho pacto tendrá 
fuerza de cosa juzgada.” 
 
La derogación de la audiencia previa y de conciliación en el juicio ordinario civil 
de rectificación que propone la sustentante, no vulnera las formalidades 
esenciales del procedimiento siendo aplicable al respecto el criterio sustentado 
en la tesis aislada que a continuación se transcribe: 
109 
 
“La celebración de la audiencia previa y de conciliación prevista en el artículo 
272-A del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, fue 
creada para favorecer la justicia pronta y expedita; la finalidad de la diligencia 
es depurar la litis desahogando las cuestiones relativas a un adecuado y eficaz 
desenvolvimiento del proceso, y no es una disposición potestativa para las 
partes o para el Juzgador, porque siempre debe llevarse a efecto; de no ser así 
se privaría a las partes la posibilidad de proponer alguna alternativa de 
conciliación y se dejaría de cumplir por el conciliador la obligación de llevar 
acabo alguna propuesta a las partes de alternativa, para solucionar el 
conflicto como lo establece el tercer párrafo del artículo 272-A del Código en 
cita. Esta fase en que puede llevarse a cabo la conciliación y depurarse el 
procedimiento, no puede considerarse como formalidad esencial del 
procedimiento, ni incide en una adecuada y oportuna defensa. Tampoco impide 
a las partes probar los hechos constitutivos de su acción o de sus excepciones 
y defensas. La celebración de dicha audiencia no es necesaria para una 
adecuada y oportuna defensa de las partes de manera específica en su fondo, 
de modoque su falta de verificación no se traducirá en una infracción procesal 
de carácter grave que afectara de manera grave su oportunidad de ofrecer y 
desahogar pruebas, por lo que no puede considerarse como una violación 
procesal que produzca indefensión de las partes. En efecto la finalidad que se 
persigue a través de esa diligencia establecida para los juicios ordinarios es, 
como ya se precisó, depurar la Litis desahogando las cuestiones relativas a la 
legitimación procesal de las partes, la regularización de la demanda y de la 
contestación, la conexidad, la litispendencia y la cosa juzgada, centrando el 
pleito de manera específica, es decir, tiene el fin de depurar el procedimiento 
respecto de anomalías relacionadas con presupuestos procesales que, por 
tratarse de una cuestión de orden público, el juzgador tiene obligación de 
efectuar su análisis no solo al celebrarse dicha diligencia, sino en cualquier 
estado o etapa del juicio, incluso en sentencia o apelación a través del agravio 
respectivo.” 
110 
 
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER 
CIRCUITO. 
Amparo directo 88/2010. Neydy Sagnite Cruz García y otros. 15 de abril del 
2010. Unanimidad de votos. Ponente: Neófito Ramos López: secretaria María 
Guadalupe Gutiérrez Pessina. 
El porqué de este tema que es central para el desarrollo jurídico de nuestra 
sociedad, pues hoy en día con los juicios largos se retarda la impartición de 
justicia por lo que se deben tomarse medidas necesarias que permitan elevar 
la calidad de los procedimientos judiciales, proponiendo aquellas reformas o 
adiciones que permitan elevar la calidad de los procedimientos judiciales y 
cumplir con el ideal constitucional que establece en su artículo 17 “toda 
persona tiene derecho a que se le administre justicia por tribunales que 
estarán expedidos para impartirla en los plazos y términos que fijen las leyes 
emitiendo sus resoluciones de manera pronta, completa e imparcial.” 
La sustentante considera que la modificación que se propone, traerá como 
resultado una mayor celeridad del juicio en estudio y al ser el trámite más 
rápido pueda darse prioridad a asuntos que requieran mayor estudio. 
 
 
 
 
 
 
 
 
111 
 
CONCLUSIONES 
 
PRIMERA.- Desde tiempos remotos se buscó contar con registros de 
nacimientos, matrimonios, defunciones, bautizos etc., siendo la iglesia católica 
quien tenía el control de dichos registros mediante la utilización de libros 
especiales, sin embargo con el paso del tiempo se dio gran importancia que 
se volvió obligatorio su registro, creándose tres libros uno para matrimonios, 
otro para nacimientos y el último para defunciones. En nuestro de derecho 
con la llamada guerra de reforma se buscó la abolición de los fueros e 
inmunidades del clero y de la milicia e implantación de la igualdad política y 
social de todos los ciudadanos del país ante la ley, fue entonces en el gobierno 
del presidente Benito Juárez con las Leyes de Reforma que se consumó la 
separación Estado-Iglesia, dando el control del estado civil al Registro Civil 
causa directa de su introducción en el Estado Mexicano. 
 
SEGUNDA.- La mencionada Institución encuentra su fundamento en lo 
dispuesto por el artículo 130 Constitucional, en el Código Civil del Distrito 
Federal, así como en su Reglamento. En cuanto a su concepción es aquella 
Institución que brinda un servicio público a través del cual se hace constar de 
manera auténtica todas las circunstancias relacionadas con el estado civil de 
las personas físicas. Siendo su carácter público una de las características 
esenciales que hacen de suma importancia su función y la cual se ve 
materializada mediante la expedición de actas de nacimiento, matrimonio, 
defunción, reconocimiento, adopción etc. 
 
TERCERA.- La rectificación de acta modifica datos esenciales plasmados en 
actas del estado civil de las personas que se asentaron equivocadamente, y 
de conformidad con lo dispuesto por el artículo 135 del Código Civil del Distrito 
Federal tiene lugar para corregir errores esenciales o accidentales de un acta 
112 
 
del estado civil por falsedad y por enmienda, esto es cuando los datos 
contenidos en el acta no corresponden a la realidad del acto o hecho que obre 
en dicho instrumento público, ya que se plasmaron equívocamente. 
 
CUARTA.- La capacidad jurídica de los individuos derivado de las diferentes 
acepciones que se mencionaron concluimos que es la aptitud para ser sujetos 
y derechos y obligaciones, y al respecto nuestra legislación establece que es 
igual para el hombre y la mujer y a ninguna persona por razón de edad, sexo, 
embarazo, estado civil, raza, idioma, religión, ideología, orientación sexual, 
identidad de género, expresión de rol de género, color de piel, nacionalidad, 
origen o posición social, trabajo o profesión, posición económica, carácter físico, 
discapacidad o estado de salud, se le podrá negar un servicio o prestación a la 
que tenga derecho, ni restringir el ejercicio de sus derechos cualquiera que sea 
la naturaleza de éstos. La capacidad se adquiere por el nacimiento y se 
extingue con la muerte. 
 
QUINTA.- El juez participa en la administración de la justicia con la potestad de 
aplicar el derecho en vía del proceso, su función en uno y en otro caso es la 
de aplicar el derecho. Por lo que hace a la celebración de la audiencia previa 
tiene injerencia en cuanto al examen de la legitimación procesal de las partes y 
en la depuración del procedimiento o en su caso de existir conciliación aprobar 
el convenio celebrado por los litigantes. Sin embargo la conciliación está a 
cargo del secretario conciliador adscrito al juzgado y en éste recae la función de 
lograr conciliar a las partes. 
 
SEXTA.- En el juicio de rectificación de acta la labor del conciliador se ve 
frustrada por la naturaleza misma del juicio en el que se encuentra en pugna el 
estado civil de una persona, por lo que no es materia la conciliación entre el 
113 
 
actor persona física y el Registro Civil del Distrito Federal, en virtud de que la 
rectificación no depende de las manifestaciones vertidas por las partes, si no de 
la resolución que dicte el juez, que se fundamentara de los medios de prueba 
aportados por ambas partes. 
 
SÉPTIMA.- La conciliación ha sido un medio de solución pacífica de conflictos 
desde tiempos remotos, en el pasado acudir a terceros imparciales para 
resolver las diferencias entre las partes, resultó ser un recurso de solución para 
dirimir discrepancias entre afectados por el conflicto, lo que evitaba recurrir a la 
función del Estado ejercida por la jurisdicción establecida mediante jueces y 
magistrados; se ha aplicado en diversas culturas como un medio de solución 
de conflictos a través del cual las partes en controversia dialogan exponiendo 
sus pretensiones ante un tercero denominado secretario conciliador quien 
propone diversas alternativas de solución a fin de dirimir el conflicto. 
 
OCTAVA.- Los principales fines de la función del secretario conciliador son 
intentar la conciliación de las pretensiones y excepciones de las partes, 
examinar y resolver tanto las condiciones de la acción como las excepciones y 
presupuestos procesales a fin de sanear el proceso de los defectos a la válida 
constitución y desarrollo de la relación jurídico procesal, fijar en definitiva tanto 
el objeto del proceso, así como las pretensiones de la parte actora y las 
excepciones de la demandada, como el objeto de la prueba, los hechos 
controvertidos y eventualmente el derecho extranjero o consuetudinario, 
resolver sobre la admisión de las pruebas que se hubiesen ofrecido en los 
escritos iniciales, ordenando las medidas conducentes a su preparación. 
 
NOVENA.- La conciliación es a todas luces beneficiosay potencialmente útil, 
de hecho es más que un instrumento de resolución de conflictos. Sustrae los 
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conflictos a la solución legalista y los deriva a soluciones más equitativas, 
evitando que se plasme el resultado que toda resolución judicial tiene: un 
vencedor y un vencido, y con ello la ruptura en definitiva, de las relaciones entre 
sujetos contendientes. Sin embargo en el juicio de rectificación de acta es 
innecesaria dada la naturaleza de este juicio. 
 
DÉCIMA.- En necesario que sea reformado el primer y segundo párrafo del 
artículo 272-A del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, ya 
que como hemos mencionado en el presente trabajo de investigación la 
audiencia previa y de conciliación es innecesaria en el Juicio de Rectificación de 
acta, por lo que su derogación implicaría dar mayor celeridad en el trámite en 
dicho Juicio. 
 
DÉCIMA PRIMERA.- La reforma del artículo 272-A del Código de 
Procedimientos Civiles del Distrito Federal que propone la sustentante es la 
siguiente: “Una vez contestada la demanda, en su caso, la reconvención, 
en los juicios que proceda, el juez señalará de inmediato fecha y hora para 
la celebración de una audiencia previa y de conciliación dentro de los diez 
días siguientes, dando vista a la otra parte que corresponda con las 
excepciones que se hubieren opuesto en su contra, por el término de tres 
días. 
En los casos de rectificación de acta, no se abrirá el periodo conciliatorio 
a que se refiere el párrafo anterior, toda vez que el estado civil de las 
personas no es materia de transacción, por lo que, una vez contestada la 
demanda se ordenará se abra el juicio a prueba. 
Si asistieron las dos partes, el juez examinará las cuestiones relativas a la 
legitimación procesal y luego se procederá a procurar la conciliación que 
estará a cargo del conciliador adscrito al juzgado. El conciliador preparará 
115 
 
y propondrá a las partes, alternativas de solución al conflicto. Si los 
interesados llegan a un convenio, el juez lo aprobará de plano si procede 
legalmente y dicho pacto tendrá fuerza de cosa juzgada. ” 
Como consecuencia a lo anterior consideramos que dicha reforma beneficiaría 
la celeridad en la tramitación del juicio en estudio, evitando los juicios largos 
que en la práctica forense se llevan a cabo, prosperando la impartición de 
justicia. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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FUENTES CONSULTADAS 
 
LIBROS 
ARRELLANO GARCÍA, Carlos, Derecho Procesal Civil, 1ª ed., Editorial Porrúa, 
México, 2003. 
 
BAILÓN VALDOVINOS, Rosalío, Teoría General del proceso, y Derecho 
Procesal Civil, Preguntas y Respuestas, 2ª ed., Editorial Limusa, México. 2004. 
 
BECERRERA BAUTISTA, José, Introducción al Estudio del Derecho Procesal 
Civil, 4ª ed., Cárdenas Editor Y Distribuidor, México. 1985. 
 
CALAMANDREI, Piero, Derecho Procesal Civil, Colección Clásicos de Derecho, 
Editorial Pedagógica Iberoamericana. 
 
CARNELUTTI, Francesco, Derecho Procesal Civil, Colección de Clásicos de 
Derecho, Editorial Pedagógica Iberoamericana. 
 
CERVANTES MARTÍNEZ, J. Daniel, Manual del Funcionario y Empleado 
Judicial, La Impartición de la Justicia de los Servidores Públicos que Integran, 
una Nueva Generación Comprometida con su Sociedad y Su País, 1ª ed., 
Editorial Ángel, México. 1999. 
 
DE PINA VARA, Rafael, Elementos de Derecho Civil Méxicano, Introducción, 
Personas, Familia, 18ª ed., Editorial Porrúa, S.A., México. 1993. 
 
DE PINA VARA, Rafael y CASTILLO LARRAGAÑA, José, Instituciones de 
Derecho Procesal Civil, 12ª ed., Editorial Porrúa, S.A., México. 1978. 
 
117 
 
DOMÍNGUEZ DEL RÍO, Alfredo, Compendio Teórico, Práctico de Derecho 
Procesal Civil, 1ª ed., Editorial Porrúa, S.A., México. 1977. 
 
DOMÍNGUEZ MARTÍNEZ, Jorge Alfredo, Derecho Civil, Parte General. 
Personas. Cosas. Negocio Jurídico e Invalidez, 4ª ed., Editorial Porrúa S.A., 
México. 1994. 
 
GALINDO GARFIAS, Ignacio, Derecho Civil, Primer Curso, Parte General. 
Personas. Familia. 12ª ed., Editorial Porrúa S.A., México, 1993. 
 
GARCÍA MÁYNEZ, Eduardo, Introducción al Estudio del Derecho, 47ª ed., 
Editorial Porrúa, S.A. México. 1995. 
 
GÓMEZ LARA, Cipriano, Derecho Procesal Civil, 6ª ed., Editorial Oxford, 
México 1998. 
 
MEDINA RIESTRA, J. Alfredo, Teoría del Derecho Civil, 4ª ed., Editorial Porrúa, 
México. 2002. 
 
MOTO SALAZAR, Efraín, y MIGUEL MOTO, José, Elementos de Derecho, 41ª 
ed., Editorial Porrúa, S.A., México. 1996. 
 
NIETO ALCALÁ-ZAMORA Y CASTILLO, Derecho Procesal Mexicano, Tomo I, 
2ª ed., Editorial Porrúa S.A., México. 1995. 
 
PALLARES, Eduardo, Derecho Procesal Civil, 6ª ed., Editorial Porrúa, S.A., 
México. 1976. 
 
TREVIÑO GARCÍA, Ricardo, Registro Civil, 7ª ed., Editorial Porrúa, México. 
118 
 
OTRAS BIBLIOGRAFÍAS CONSULTADAS 
 
REVISTAS 
 
El Registro Civil en México, Antecedentes Histórico-Legislativos, Aspectos 
Jurídicos y Doctrinarios, Secretaria de Gobernación, 2ª ed., México. 
 
Instituto de Investigaciones Jurídicas, Universidad Nacional Autónoma de 
México, Estudios en Homenaje a Jorge Barrera Graf, Tomo II, 1ª ed., México 
1989. 
 
Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, Juzgados Constitucionales, 
(1813-1848), Catalogo de los Libros de Juicios Verbales y Conciliatorios del 
Ayuntamiento de la Cuidad de México que se custodian en el Archivo Histórico 
del Distrito Federal, Editorial Arnold, México, 2001. 
 
La Audiencia previa, Consideraciones Teórico-Prácticas, (Comentarios A Los 
Artículos 414 a 430 De La Ley De Enjuiciamiento Civil De 7 De Enero Del Año 
2000) 1ª ed., España. 2000. 
 
Universidad Autónoma de México en Nayarit, Unidad Académica de Derecho, 
Justicia Alternativa en México, Mediación, Conciliación y Arbitraje, Un Estudio 
Referido al Sistema Jurídico Mexicano, 1ª ed., México. 2009. 
 
FUENTES LEGISLATIVAS 
 
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. 
 
Código Civil del Distrito Federal. 
119 
 
Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal. 
Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal. 
 
	Portada
	Índice
	Introducción
	Capítulo I. El Registro Civil del Distrito Federal
	Capítulo II. Generalidades
	Capítulo III. La Audiencia Previa y de Conciliación 
	Capítulo IV. Análisis del Artículo 272-A del Código de Procedimientos Civiles Para el Distrito Federal
	Conclusiones
	Bibliografía