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UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA 
COORDINACIÓN GENERAL ACADÉMICA 
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Biblioteca Digital 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La presente tesis es publicada a texto completo en virtud de que el autor 
ha dado su autorización por escrito para la incorporación del documento a la 
Biblioteca Digital y al Repositorio Institucional de la Universidad de Guadalajara, 
esto sin sufrir menoscabo sobre sus derechos como autor de la obra y los usos 
que posteriormente quiera darle a la misma. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Tesis 
que para obtener el grado de 
 
DOCTOR EN CIENCIA DEL COMPORTAMIENTO 
(ORIENTACIÓN NEUROCIENCIA) 
 
presenta 
 
 Yaira Chamorro Díaz 
 
Comité tutorial 
 
Dra. María Esmeralda Matute y Villaseñor (Directora) 
Dra. María de Lourdes Martínez Dueñas (Codirectora) 
Dra. Julieta Ramos Loyo 
Dra. Olga Inozemtseva 
 
 
 
Guadalajara, Jalisco Diciembre de 2017 
 
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA 
 
Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias 
División de Ciencias Biológicas 
Departamento de Ciencias Ambientales 
 
INSTITUTO DE NEUROCIENCIAS 
 
“Asociación entre la inhibición sacádica y un polimorfismo 
del gen DRD4 en progenitores de niños con Trastorno por 
Déficit de Atención e Hiperactividad.” 
 
 
 
2 
 
Agradecimientos 
A mi familia. Gracias a mis padres por ser grandes ejemplos de vida, las primeras personas 
que me mostraron el mundo de la investigación. Gracias por enseñarme la importancia de la 
responsabilidad y el servicio. Gracias infinitas por su cariño, por apoyarme en mis proyectos y por 
enseñarme a volar. A Ali, mi mejor amiga, muchas gracias por ser parte de una aventura más, por 
acompañarme con tu compu por toda la ciudad, en cafés y bibliotecas. No lo hubiera logrado sin tu 
paciencia y apoyo. A mis abuelitas, que siempre me animaron a seguir el camino de la ciencia, sus 
palabras y cariño siempre será parte mí. 
A mis directoras, la Dra. Esmeralda Matute, gracias por invitarme a formar parte de su 
equipo, por todo el tiempo, paciencia y gentileza para guiarme en la investigación en 
Neuropsicología. Gracias por todas las enseñanzas y oportunidades que me ha brindado, gracias por 
confiar en mí. Gracias a la Dra. Lourdes Ramírez por presentarme el increíble mundo de la 
genética, por explicarme pacientemente una y otra vez esos conceptos nuevos, gracias por 
escucharme y por todo el apoyo que me ha brindado. 
A mis tutoras que con sus comentarios y preguntas me ayudaron a pulir este trabajo. A la 
Dra. Olga Inozemtseva, por tus enseñanzas y tu amistad, gracias por tus consejos y tu apoyo. A la 
Dra. Julieta Ramos gracias por sus observaciones, por las reflexiones y por impulsarme a 
profundizar en mi trabajo. 
A todas las personas que hicieron posible este trabajo. Al Lic. Enrique Arana, por 
acompañarme hasta el otro extremo de la ciudad a conseguir muestras de sangre y por participar en 
este proyecto siempre en la mejor disposición. A la Dra. Adriana Mendizábal, por encargarse del 
análisis genético, aun bajo marchas forzadas, es un gusto colaborar con personas que trabajan en 
otro campo del conocimiento. Al Dr. Mario Treviño por realizar el código para el análisis del 
movimiento ocular, muchas gracias por tu tiempo y consejos. A las familias que aceptaron 
participaron en este estudio, por compartir su tiempo, aprendí sobre el esfuerzo que hacen muchos 
padres para sacar adelante a sus hijos. 
A mis amigos, a todos, esa familia que uno va eligiendo. Ya sea en el escritorio de lado, o 
en otra ciudad del país, estuvieron animándome, escuchándome, haciéndome sonreír, aligerando los 
días pesados. Gracias por su cariño y por la alegría que le imprimen a mi vida. Aunque algunos 
caminos han tomado cursos diferentes, siempre vale la pena hacer una pausa y compartir la vida con 
las personas valiosas que han llegado para quedarse. 
A mis compañeros de laboratorio, alumnos, voluntarios y prestadores de servicio, gracias 
por los aprendizajes, alegrías y estrés compartidos en los seminarios, congresos, tutoriales, en la 
hora de la comida y también en la hora del relax; por el café de la mañana, por los consejos, el 
esfuerzo y la pasión compartida en este proceso. 
 
 
 
 
 
 
3 
 
Índice 
Resumen ................................................................................................................................. 5 
Abstract ................................................................................................................................... 6 
Introducción ............................................................................................................................ 7 
Antecedentes ........................................................................................................................... 9 
I.  Modelos de asociación genética para el estudio de patologías ............................ 9 
Conceptos genéticos ............................................................................................... 11 
Métodos de asociación gen-conducta ..................................................................... 13 
El modelo de endofenotipos ................................................................................... 15 
Estudios con familiares de primer grado ................................................................ 17 
I.  El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad - TDAH ....................... 19 
Definición y diagnóstico ........................................................................................ 19 
Características neuropsicológicas del TDAH ......................................................... 23 
Contribución genética en el TDAH ........................................................................ 25 
II.  La falla en la inhibición de respuesta como endofenotipo del TDAH ............... 29 
El control inhibitorio. ............................................................................................. 30 
Modelos teóricos del control inhibitorio. ...................................................... 31 
La inhibición de la respuesta oculomotora ................................................... 37 
El control inhibitorio en personas con TDAH ........................................................ 40 
La falla en la inhibición oculomotora como endofenotipo ..................................... 43 
III.  El estudio de familiares de personas con TDAH ............................................... 47 
La inhibición oculomotora en familiares de personas con TDAH ......................... 49 
Planteamiento del Problema ................................................................................................. 53 
Objetivo General .................................................................................................................. 55 
Objetivos particulares ................................................................................................. 55 
Hipótesis General ................................................................................................................. 56 
Hipótesis particulares .................................................................................................. 56 
 
 
 
4 
 
Método .................................................................................................................................. 57 
Participantes ................................................................................................................ 58 
Materiales .................................................................................................................... 61 
Material para la conformación de la muestra......................................................... 61 
Material para el estudio .......................................................................................... 62 
Variables de estudio .................................................................................................... 68 
Equipo ......................................................................................................................... 69 
Procedimiento ............................................................................................................. 71 
Análisis estadístico ...................................................................................................... 74 
Resultados ............................................................................................................................. 78 
Discusión .............................................................................................................................. 94 
Referencias ......................................................................................................................... 108 
Anexos ................................................................................................................................ 116 
Anexo 1. Historia clínica .......................................................................................... 116 
Anexo 2. Formato de la exploración clínica del movimiento ocular. ....................... 122 
Anexo 3. Cuestionario de conductas de TDAH actuales .......................................... 123 
Anexo 4. Carta de invitación ..................................................................................... 126 
Anexo 5. Consentimientos de participación ............................................................. 127 
Anexo 6. Consentimiento Muestra Sanguínea .......................................................... 130 
Anexo 7. Historia clínica genética. ........................................................................... 131 
 
 
 
 
 
 
5 
 
Resumen 
Introducción. Diversas investigaciones señalan a la falla en el control inhibitorio 
como una característica central del TDAH; su evaluación a través de tareas oculomotoras se 
ha postulado como un posible endofenotipo del trastorno. De ser así, se esperaría que dicha 
característica se observe en familiares de primer grado de las personas con TDAH y se 
asocie con genes de riesgo identificados en estudios previos de TDAH. Objetivo: Determinar 
si la ejecución en tareas de control oculomotor en progenitores de niños con TDAH sugiere en 
ellos una falla en el control inhibitorio, y si su ejecución se explica por la presencia de un 
polimorfismo del gen DRD4. Metodología. Mediante tareas prosacádicas y antisacádicas en 
condición de intervalo y de traslape, evaluamos el control oculomotor en progenitores de niños 
identificados con TDAH y progenitores de niños que tuvieron un desarrollo típico. Analizamos 
las respuestas correctas, los errores de dirección, los errores anticipatorios y los tiempos de 
reacción sacádico. En todos los participantes determinamos la presencia o ausencia del 
polimorfismo VNTR de 7 repeticiones del gen DRD4 y la presencia de síntomas de TDAH 
(actuales y en la niñez). Resultados. Se observó una tendencia en el Grupo de Progenitores de 
Niños con TDAH (PN-TDAH) a realizar más anticipaciones en el bloque prosacádico de 
intervalo en contraste con un Grupo de Progenitores de Niños con Desarrollo Típico (PN-
noTDAH). Entre los padres de niños con TDAH, aquellos que presentaban el polimorfismo de 
7 repeticiones del gen DRD4, fueron los que realizaron una menor cantidad de aciertos y una 
mayor cantidad de errores anticipatorios. Los síntomas de TDAH mostraron asociaciones 
mínimas con las medidas sacádicas. Conclusiones. La mayor cantidad de las anticipaciones 
realizadas por el grupo de PN-TDAH, particularmente por los portadores del polimorfismo de 7 
repeticiones del gen DRD4, sugiere en ellos una menor habilidad para suprimir el inicio de 
respuestas en ausencia de referentes de control externo (condición de intervalo) y en tareas con 
baja carga cognitiva (prosacádica) en comparación con los padres de niños con desarrollo 
típico. Estos hallazgos abonan a la hipótesis de que las fallas en el control inhibitorio son 
potenciales endofenotipos del TDAH. 
 
 
Palabras clave: TDAH, progenitores, prosácadas, antisácadas, endofenotipos. 
 
 
 
 
 
 
6 
 
Abstract 
Introduction. The inhibitory control has been proposed as a core characteristic of ADHD and a 
potential endophenotype of this disorder. If this was the case, one will expect to find this 
characteristic among first degree relatives of person with ADHD. Objective. The aim of the 
present study was to determine if the oculomotor inhibitory control of parents with ADHD 
children suggests a failure in their oculomotor control and establishes associations with a 
genetic polymorphism of the DRD4 gen, previously identified in ADHD studies. Method. By 
using prosaccadic and antisaccadic tasks, in gap and overlap conditions, we assessed the 
oculomotor control oculomotor in parents of children identified with ADHD symptoms and 
parents of children with typical development. We analyzed the correct responses, direction 
errors, anticipatory errors and saccadic reaction time. For all participants we determined the 
presence or absence of the VNTR-7repeats polymorphism in the DRD4 gene, and the presence 
of ADHD symptoms (in adulthood and childhood). Results. We observed a trend in the 
saccadic performance of parents with ADHD children to realize more anticipations in the 
prosaccadic-gap task compared to the parents with control children. Among the parents of 
ADHD children, those carriers of 7-repeat polymorphism realized a greater number of 
anticipatory errors. The ADHD symptoms showed minimal associations with the saccadic 
measures. Conclusions. A greater number of anticipatory errors in the parents of ADHD 
children, particularly in those with the DRD4 7-repeat polymorphism, suggest in them a failure 
in the ability to withhold the initiation of responses in the absence of external control references 
(gap condition) and in tasks with low cognitive load (prosaccadic). 
Key words: ADHD, parents, prosaccades, antisaccades, endophenotype. 
 
 
 
 
 
 
 
 
7 
 
Introducción 
Los estudios de asociación entre factores genéticos y características conductuales, que 
comprenden al modelo de endofenotipo, permiten ahondar en el conocimiento sobre la 
etiología de trastornos conductuales complejos. En este tipo de estudios, la evaluación de 
familiares de primer grado, permite analizar las características comportamentales asociadas 
a los trastornos, en personas que comparten la susceptibilidad genética, pero no 
necesariamente presentan el trastorno. 
El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), ha sido abordado 
desde esta perspectiva por su complejidad y por la importante contribución genética en su 
etiología. Para su estudio, se han postulado distintos endofenotipos, o en otras palabras, 
procesos que se encuentran en el punto medio entre la expresión comportamental de los 
trastornos y sus bases genéticas; entre ellos destaca la falla en el control inhibitorio, que 
además es identificado como una de las características principales del TDAH. Dado el 
componente genético que implican los endofenotipos, se esperaría que estos se encuentren 
en personas que comparten la carga genética, aun cuando ellos no presenten el trastorno. En 
el presente trabajo nos planteamos el objetivo de indagar si la falla en el control inhibitorio 
como característica distintiva del TDAH se observa en los progenitores de personas con el 
trastorno y si se relaciona con uno de los polimorfismos de riesgo asociados con el TDAH: 
7 repeticiones en tándem de 48 pares de bases en el tercer exón del gen DRD4. De esta 
forma determinaríamos si lafalla en el control inhibitorio cumple con el requisito de 
observarse en familiares de personas con TDAH y aportaríamos evidencia sobre su 
componente genético. Con esta finalidad comparamos evaluaciones la inhibición de la 
respuesta ocular sacádica entre un Grupo de Progenitores de Niños con síntomas de TDAH 
 
 
8 
 
(al cual nos referiremos como Grupo PN-TDAH) y un Grupo de Progenitores de niños sin 
síntomas de TDAH (PN-noTDAH). 
En la primera parte del trabajo, haremos una revisión de los conceptos básicos 
relacionados con los estudios de asociación genética, particularmente los endofenotipos, el 
control inhibitorio de la respuesta oculomotora como un endofenotipo del TDAH y su 
presencia entre familiares de las personas con TDAH, para confirmar los componentes 
genéticos. Lo cual conlleva a nuestra pregunta de investigación, así como los objetivos e 
hipótesis. En la segunda parte del trabajo abordaremos los aspectos metodológicos de la 
investigación, los resultados y la discusión de los hallazgos. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
9 
 
Antecedentes 
I. Modelos de asociación genética para el estudio de patologías 
En la actualidad se conoce la causa precisa de algunas patologías de origen genético. Por 
ejemplo, se sabe que la enfermedad de Huntington es causada por un defecto del gen en el 
cromosoma 4, que codifica la proteína de la Huntingtina (De Long, 2000). En este caso, la 
asociación entre la causa genética y la expresión de la enfermedad es de 1 a 1. Existen otros 
trastornos cuya etiología no se explica por la alteración de un gen particular o por la 
presencia de un factor específico, sino por la suma de la acción de varios genes y su 
interacción con distintos factores ambientales, estos padecimientos o rasgos son 
identificados como de causa o herencia multifactorial (Nussbaum, McInnes, & Willard, 
2007). 
El diagnóstico de este tipo de patologías está basado en aspectos clínicos, esto es, en 
la identificación de un conjunto de signos y síntomas que se presentan de forma 
concurrente (Derks, Hudziak, & Boomsma, 2009). Éste es el caso de condiciones 
comportamentales patológicas como son la Esquizofrenia, el Trastorno Obsesivo 
Compulsivo, el Trastorno Oposicionista Desafiante y el Trastorno por Déficit de Atención 
con Hiperactividad (Nussbaum et al., 2007). Si los comportamientos asociados a una 
patología son asumidos como características cuantitativas con una distribución continua, la 
presencia de dicha patología puede explicarse a partir de un modelo de umbral como el que 
se representa en la Figura 1. Este modelo indica que la manifestación de una característica 
de origen multifactorial resulta de la acción conjunta de distintos factores. Por una parte, la 
acción de varios genes, cada uno de los cuales ejerce un efecto determinado y aditivo que 
contribuyen de forma individual o en interacción con otros genes desde el momento de la 
 
 
10 
 
concepción y el desarrollo. Por otra parte, la exposición a factores ambientales que 
impactan la expresión de los genes y por ende, el desarrollo y funcionamiento de un 
individuo. La suma de estos factores (genéticos y ambientales) se denomina 
“predisposición” y varía en cada individuo en sumas únicas que generan una población de 
una distribución continua fenotípica (Figura 1). Cuando las contribuciones de los factores y 
sus interacciones alcanzan determinado nivel umbral en el continuo, la manifestación 
patológica ocurre (Crosbie, Perusse, Barr, & Schachar, 2008). A medida que la cantidad de 
genes y factores asociados a una patología confluyen en una persona, su vulnerabilidad para 
presentar dicha condición, aumenta. Por tanto, es importante para el entendimiento de estas 
patologías, identificar cuáles son los factores de riesgo tanto genéticos como ambientales 
que en conjunto hacen que una enfermedad se manifieste. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Los estudios de asociación genética, buscan determinar la contribución de los 
factores genéticos a la manifestación de la patología, localizando los genes que incrementan 
la susceptibilidad de manifestar un trastorno así como investigando el rol que dicho gen 
juega dentro del sistema biológico asociado a un trastorno en particular (Willcutt, in press). 
Umbral
Personas afectadas 
con el trastorno
Predisposición
Figura1. 
El modelo de umbral para los 
trastornos multifactoriales. A la 
izquierda del umbral el trastorno 
no se expresa, a la derecha del 
umbral los individuos presentan 
el trastorno (Tissot & Kaufman, 
2013). 
 
 
 
11 
 
Identificar el gen o los genes candidatos asociados a una patología, permite clarificar las 
alteraciones neurofisiológicas que las subyacen. Si logra establecerse una asociación entre 
un gen y su sitio de acción, es posible elaborar modelos sobre los mecanismos fisiológicos 
implicados (Doyle et al., 2005). A continuación haremos una breve revisión de los 
conceptos genéticos básicos que se manejan en los estudios de asociación genética. 
 
Conceptos genéticos 
El DNA contiene la información genética para especificar todos los aspectos de 
embriogénesis, desarrollo, crecimiento, metabolismo y reproducción de un organismo 
(Nussbaum et al., 2007). En su forma más simple, un gen puede ser definido como el 
segmento de una molécula de DNA que contiene el código o la secuencia de aminoácidos 
necesarios para la producción de un producto funcional, por ejemplo una proteína. Un gen 
está constituido por secuencias codificantes (exones) y secuencias de nucleótidos 
adyacentes necesarios para su correcta expresión (intrones o regiones no codificantes). 
Estas secuencias adyacentes proveen las señales de inicio y fin para la transcripción de 
determinado gen (Nussbaum et al., 2007) (Ver Fig. 2). 
 
 
 
 
 
 
Figura 2. Representación clásica de un gen (Tomado de (Speicher, 2010). 
 
 
 
12 
 
El genoma contenido en el núcleo de las células somáticas humanas (aquellas que 
contribuyen a la formación de estructuras corporales) está constituido por 46 cromosomas, 
dispuestos en 23 pares, de los cuales 22 se denominan autosomas y son semejantes entre 
hombres y mujeres; el par restante corresponde a los cromosomas sexuales. Los miembros 
de un par de cromosomas homólogos contienen los mismos genes en la misma secuencia, 
no obstante, pueden existir distintas versiones de un mismo gen, o de un segmento de él, 
debido a mutaciones. Las diferentes versiones de un segmento de DNA, en una locación 
cromosómica específica (locus), son conocidas como alelos. Cuando una persona posee un 
par de alelos idénticos en un locus particular, se le identifica como homocigota (AA, o la 
otra versión: aa) para ese gen; cuando los alelos son diferentes se identifica como 
heterocigota (Aa) (Nussbaum et al., 2007). El genotipo de una persona es el conjunto de 
alelos que da lugar a su constitución genética, mientras que el fenotipo es la expresión 
observable de un genotipo con sus características morfológicas, clínicas, celulares y 
bioquímicas. 
Para muchos genes, hay una versión o un alelo que prevalece, que está presente en 
la mayoría de los individuos de determinada población y que es conocida como alelo 
normal o silvestre (en inglés wild-type). Cuando existen al menos dos versiones o alelos de 
un locus específico, y este prevalece en más del 1% de los cromosomas de la población, se 
habla de polimorfismos genéticos. Aquellos alelos que tienen frecuencias menores al 1% 
son identificados como variantes raras (Nussbaum et al., 2007). Los polimorfismos 
genéticos pueden ser el resultado de distintos fenómenos, por ejemplo variaciones de un 
nucleótido sencillo, en el que se sustituye una base por otra (Single Nucleotide 
Polymorphisms - SNPs), la inserción o la ausencia de una secuencia determinada 
(Insertion/Deletion Polymorphisms –Indels), repeticiones de secuencias cortas (Short 
 
 
13 
 
Sequence Repeats – SSRs; CNV; VariableNumber of Tandem Repeats – VNTR), 
variaciones a gran escala que implican repeticiones de secuencias largas en un número 
variable de copias (Copy Number Variant – CNV; ), inversiones en la orientación de las 
secuencias, o combinaciones de algunas de las anteriores (polimorfismos mixtos) 
(Antonarakis, 2010). 
El genoma humano es altamente polimórfico. Existen muchas variantes de la 
secuencia de DNA entre individuos, estas variaciones representan la base molecular para la 
individualidad genética de cada miembro de nuestra especie. Además, la variabilidad 
genética es el sustrato molecular de los procesos evolutivos. No obstante, esta misma 
variabilidad también puede conllevar a fenotipos patológicos o a la predisposición de 
presentar un trastorno(Antonarakis, 2010). 
 
Métodos de asociación gen-conducta 
En la búsqueda de los componentes genéticos que se asocian a diversas patologías, 
se han utilizado diferentes métodos de análisis. Cuando se analiza si una conducta o un 
trastorno está ausente o presente, éste se asume como una medida cualitativa o discreta. En 
el análisis de medidas cualitativas, generalmente se analiza la concordancia-discordancia 
entre familiares. Se puede determinar, por ejemplo, el riesgo de un familiar de presentar el 
mismo trastorno que afecta a un paciente en particular. Así también, se compara la 
frecuencia de presentación de una característica particular entre individuos afectados con 
una patología y la población típica. Los comportamientos o trastornos también pueden ser 
analizados a través de medidas cuantitativas, no sólo como la presencia o ausencia del 
trastorno (medida categórica), sino por ejemplo, al considerar el número de síntomas que la 
 
 
14 
 
persona presentó al momento del diagnóstico, o el resultado de la ejecución de una tarea en 
particular, o de una valoración fisiológica, bioquímica, etcétera. Los métodos de 
correlación son ampliamente utilizados para analizar este tipo de medidas, a través de ellos 
se puede evaluar si la variabilidad observada en la medida de un individuo corresponde con 
la variabilidad de un familiar cercano, así, el análisis de correlación puede ser usado como 
estimador de la influencia genética sobre una característica cuantitativa, siempre y cuando 
se asuma que el grado de similitud entre los valores es proporcional al número de alelos que 
comparten los familiares (Nussbaum et al., 2007). 
No obstante, la similitud entre medidas de familiares puede reflejar no sólo la carga 
genética en común, sino también la exposición a los mismos factores ambientales. Por lo 
tanto, es importante determinar qué características comportamentales son de origen 
genético y cuáles de origen ambiental. El concepto de heredabilidad (h2) permite 
determinar qué fracción de la varianza en los valores de una medida es explicada por los 
factores genéticos (Nussbaum et al., 2007). Esto ha sido determinado en diferentes 
trastornos a través de estudios con muestras amplias de gemelos monocigóticos y 
dicigóticos, a través de los cuales se ha determinado la contribución genética para 
patologías como la Diabetes Mellitus (Poulsen, Ohm Kyvik, Vaag, & Beck-Nielsen, 1999), 
el Trastorno por Déficit de Atención por Hiperactividad (Biederman, 2005), entre otros. 
Una vez que se ha identificado que un trastorno o una característica conductual 
tienen un componente genético importante, lo siguiente es identificar y localizar los genes 
que están involucrados. Existen dos métodos principales: los estudios de ligamiento y los 
estudios de asociación (Flint & Willis-Owen, 2010). El análisis de ligamiento, utiliza el 
estudio de familias para determinar si dos genes están ligados cuando son transmitidos de 
una generación a otra, o en otras palabras, si se heredan juntos o en “paquete”, se basan en 
 
 
15 
 
el análisis de la recombinación genética (intercambio de segmentos entre cromosomas 
homólogos previo a la división celular meiótica del ciclo celular), para identificar si una 
ubicación o locus genético específico (marcador) recombina con el locus asociado a un 
trastorno, con una frecuencia menor al 50 por ciento esperado para loci no ligados. En el 
segundo método, de asociación, se busca identificar si un alelo o gen en específico (gen 
candidato) se encuentra con una mayor frecuencia entre individuos afectados con un 
trastorno en comparación con individuos no afectados. La fuerza de la asociación puede ser 
medida en términos de razón de probabilidades (Odds Ratio o Razón de momios), que se 
calculan a partir de las frecuencias de un alelo específico en pacientes y controles. 
Asimismo, diversos métodos se han desarrollado para analizar si existe asociación entre la 
presencia de alelos específicos y las medidas continuas de una característica 
comportamental en particular (Nussbaum et al., 2007). 
Así pues, se han desarrollado diversos métodos y fórmulas para determinar la 
contribución genética a diversas patologías conductuales, dependiendo de las características 
de la muestra de estudio y de las medidas analizadas. 
 
El modelo de endofenotipos 
Un tipo de estudio de asociación genética es el modelo del endofenotipo, el cual permite 
establecer una relación entre genes específicos y la expresión de características 
comportamentales particulares (Castellanos & Tannock, 2002). 
El término de endofenotipos fue acuñado e introducido en 1966 por Lewis (citado 
en Ertekin-Taner, 2011) en sus estudios genéticos sobre la Drosophila, para distinguir entre 
los fenotipos que son externos (exofenotipos) y los fenotipos que son microscópicos o 
 
 
16 
 
Genes Proteínas Células Sistemas Endofenotipos Comportamientos Trastornos
Neuropsiquiátricos
internos (endofenotipos). Posterioremente, el término comenzó a ser empleado en la 
psiquiatría con la finalidad de identificar características comportamentales objetivamente 
cuantificables, que superaran la imprecisión y heterogeneidad de los criterios diagnósticos 
psiquiátricos (Ertekin-Taner, 2011). Así, un endofenotipo puede ser entendido como un 
constructo interno, no directamente observable, que se ubica en el punto medio de una 
cadena de relación causa-efecto (Ver Figura 3) o bien, como un fenotipo intermedio 
(Kamradt, Nigg, Friderici, & Nikolas, 2017). En un extremo de dicha cadena se ubican los 
síntomas clínicos o síndromes, es decir, la expresión comportamental o fenotipo, mientras 
que al otro extremo se encuentran los genes asociados o el genotipo (Chan, Gottesman, Ge, 
& Sham, 2010). Los endofenotipos de patologías conductuales pueden ser procesos 
bioquímicos, endocrinológicos, neurofisiológicos, neuroanatómicos o neuropsicológicos 
(Gottesman & Gould, 2003). Al ubicarse entre la causa biológica y la expresión conductual 
de un trastorno, los endofenotipos contribuyen al entendimiento de los efectos 
neurobiológicos que tienen los genes y así, a la fisiopatología del trastorno (Doyle et al., 
2005). Asimismo, se considera que la arquitectura genética de los endofenotipos es más 
simple que la de la totalidad de la patología, es decir está asociada con una menor cantidad 
de genes, al incluir características específicas y no la expresión completa del trastorno 
(Ertekin-Taner, 2011). 
 
 
 
 
 
Figura 3. De los genes a los trastornos (adaptado de Gould, Husseini & Manji, 2004) 
 
 
 
17 
 
Un endofenotipo debe cumplir con algunos criterios para ser considerado como tal. 
Debe ser una característica común entre individuos afectados (sensibilidad), relativamente 
exclusivo del trastorno (especificidad) y comparativamente infrecuente en la población en 
general (Levy et al., 2008). Los endofenotipos son una característica heredable, lo que 
implica que la variación endofenotípica en la población debería explicarse por la variación 
genética entre individuos, además pueden estar presentes en familiares de individuos 
afectados, aun cuando ellos no presenten el trastorno.Esto implica que los endofenotipos 
tienen la capacidad para detectar portadores genéticos asintomáticos (Crosbie et al., 2008). 
Así mismo los endofenotipos deben ser independientes del grado de afectación del trastorno 
y en teoría, deberían ser medidos de forma confiable y replicable a través de múltiples 
mediciones de los mismos sujetos o muestras (Crosbie et al., 2008; Ertekin-Taner, 2011). 
Finalmente, es preciso que haya una relación entre las bases fisiológicas de la característica 
postulada como endofenotipo y las del trastorno. 
Estudios con familiares de primer grado 
Al estar relacionado con un componente genético, se espera encontrar al endofenotipo entre 
personas que comparten la carga genética (consanguíneos de las personas afectadas) en 
mayor proporción de lo observado en la población general (Gottesman & Gould, 2003). 
Principalmente en parientes de primer grado (hermanos, gemelos dicigóticos y padres) 
quienes al compartir una carga genética más alta que cualquier otro familiar (hasta el 50% 
en los hermanos en progenitores y en hijos, y 100% en gemelos monocigóticos), tienen una 
mayor probabilidad de presentar dicha característica o endofenotipo (Nussbaum et al., 
2007). 
 
 
 
18 
 
Predisposición
Media Poblacional Media de familiares  
de primer grado
Media de las 
personas afectadas
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Esta característica puede verse expresada como una diferencia significativa en la 
media de alguna medida cuantitativa o una diferencia significativa en la frecuencia de una 
medida cualitativa en comparación con la población general (ver Figura 4) (Levy et al., 
2008). El hecho de que se identifique un endofenotipo en familiares del paciente, no 
necesariamente significa que ellos también presenten o vayan a desarrollar el trastorno en 
cuestión. Como se había comentado previamente, las patologías de origen multifactorial, 
implican la presencia de diversos factores que en conjunto propician el desarrollo de una 
afectación. Aun cuando los familiares tengan el mismo componente genético predisponente 
(un polimorfismo o variante de un gen en particular) no necesariamente estuvieron 
expuestos a todos los factores de riesgo que producen la manifestación del trastorno, pero sí 
tienen un mayor riesgo de presentarlo en comparación con la población en general (Ver 
Figura 5) (Nussbaum et al., 2007). 
 
 
Figura 4. Método para calcular el riesgo de recurrencia de un trastorno 
multifactorial en familiares de primer grado (Tissot & Kaufman, 2013) 
 
 
19 
 
Umbral
Predisposición
Poblacional 
Normal
Familiares de 
primer grado
Riesgo de 
recurrencia
 
 
 
 
 
 
 
 
Otra característica del endofenotipo es que es independiente del grado de afectación 
del trastorno (Chan et al., 2010; Gottesman & Gould, 2003), por lo tanto es un rasgo que 
puede encontrarse en personas con afectaciones leves o severas. 
Los hallazgos reportados hasta ahora señalan a los endofenotipos como una 
herramienta útil para identificar y caracterizar la naturaleza de la contribución genética en 
trastornos complejos (Doyle et al., 2005), un trastorno que destaca por su variabilidad 
etiológica y de expresión es el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad 
(TDAH) y cada vez son más los estudios que abordan al trastorno desde la perspectiva 
endofenotípica en un esfuerzo por comprender la heterogeneidad en su etiología y 
expresión. 
 
I. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad - TDAH 
Definición y diagnóstico 
El Manual Diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría en su versión actual 
(DSM-5, American Psychiatric Association, 2013), identifica al TDAH como un trastorno 
Figura 5. Riesgo de recurrencia de un trastorno multifactorial en familiares de 
primer grado (Tissot & Kaufman, 2013). 
 
 
20 
 
del neurodesarrollo que se caracteriza por niveles inadecuados de inatención, hiperactividad 
e impulsividad, que aparecen, antes de los 12 años de edad, son relativamente crónicos y no 
son explicados por daño neurológico, por disfunción sensorial, lingüística o motora, por 
retraso mental o por una afectación emocional severa. Estas dificultades están típicamente 
asociadas con deficiencias en el seguimiento de reglas así como en el mantenimiento del 
patrón de ejecución de alguna tarea, de manera consistente a través del tiempo, y afectan 
múltiples dominios de la actividad diaria, son relativamente estables en el tiempo y pueden 
persistir en la adolescencia y en la vida adulta en más de la mitad de los casos. 
Los síntomas típicos de este trastorno se pueden englobar en tres dominios: la 
incapacidad para mantener la atención, la hiperactividad y la impulsividad (Barkley, 2000). 
Para su clasificación, en el Manual Diagnóstico (DSM-5, American Psychiatric 
Association, 2013) los dominios de la hiperactividad e impulsividad se reúnen en una sola 
presentación (antes llamada subtipo), dando como resultado una clasificación del trastorno 
en tres presentaciones: predominantemente inatento, predominante hiperactivo-impulsivo y 
de tipo combinado. 
El TDAH es considerado uno de los trastornos conductuales más diagnosticados en 
la niñez (Mill & Petronis, 2008). Se estima que su prevalencia mundial es del 5.39% en 
población de 6 a 18 años de edad, con un rango del 1% a casi el 20 % (Polanczyk, Silva de 
Lima, Lessa-Horta, DBiederman, & Rohde, 2007). En población mexicana (de la Zona 
Metropolitana de Guadalajara) se reporta una prevalencia de 8.9% en niños de edad escolar 
(Barrios-Amador, 2006). A través de diferentes trabajos se ha observado que la prevalencia 
es mayor entre niños que entre niñas, con una relación de diez a uno en muestras referidas a 
clínicas (Gaub & Carlson, en Biederman et al., 2002), y de tres a uno o de dos a uno en 
muestras de población abierta (Barrios-Amador, 2006; Gaub & Carlson, 1997). Así mismo, 
 
 
21 
 
el subtipo combinado es el más identificado en poblaciones referidas a clínicas. Se ha 
reportado también una interacción entre género y presentación, en el que las mujeres suelen 
ser más propensas a la presentación de inatención, mientras que los hombres presentan con 
mayor frecuencia el tipo combinado (Biederman et al., 2002). 
Aunque existen diversas formas de diagnosticar el TDAH, la más utilizada a lo 
largo del mundo es la aplicación de cuestionarios basados en los criterios propuestos en el 
DSM (Polanczyk et al., 2007). Como se muestra en la Tabla 1, el primer criterio consiste en 
determinar si la persona presenta conductas típicas del TDAH y con qué frecuencia. Con 
esta finalidad, se presenta un listado de 18 comportamientos (9 relacionados con la 
inatención, 6, con la hiperactividad y 3, con la impulsividad) que se puntúan a través de una 
escala de tipo Likert de 0 a 3 (nunca=0, casi siempre=3). Se considera que un síntoma está 
presente cuando fue calificado con las frecuencias más altas (2 ó 3). Posteriormente, se 
suma el número de síntomas presentes de Inatención (criterio A1) y/o de Hiperactividad-
Impulsividad (criterio A2). Si el total de síntomas es de 6 o más en alguno de estos dos 
apartados se establece el diagnóstico presuntivo de TDAH; predominantemente Inatento si 
los comportamientos son del Criterio Ay predominantemente Hiperactivo-Impulsivo, si son 
del Criterio A2. En el caso de que la persona obtenga 6 ó más síntomas en los dos 
apartados, el diagnóstico se establece como de tipo Combinado. 
En los 4 criterios siguientes, se establece la edad de aparición de los 
comportamientos (criterio B), si la afectación se presenta en diferentes ámbitos (Criterio C), 
si los síntomas interfieren significativamente con el desempeño de la persona en estos 
ambientes (Criterio D) y si existe otra condición neurológica o psiquiátrica explique la 
presencia de los síntomas (Criterio E). 
 
 
 A1. Inatención. Seis o más de los siguientes síntomas de desatención han persistido porlo menos durante 6 meses a un nivel inconsistente con el nivel de 
desarrollo y que impactan directamente en sus actividades sociales y académicas/ocupacionales.
a. A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades 
b. A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas 
c. A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente 
d. A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargo u obligaciones en el centro de trabajo. 
e. A menudo tiene dificultad para organizar tareas y actividades 
f. A menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares para 
adolescentes y en adultos preparar reportes, completas formas o revisar un gran cantidad de papeles) 
g. A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (como juguetes, trabajos escolares, lápices, libros, herramientas, cartera, llaves, papales 
del trabajo, lentes, celulares). 
h. A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes. 
i. A menudo es descuidado en las actividades diarias 
A2. Hiperactividad e Impulsividad. Seis o más de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses a un nivel inconsistente 
con el nivel de desarrollo y que impactan directamente en sus actividades sociales y académicas/ocupacionales. 
a. A menudo mueve en exceso las manos o los pies o se remueve en el asiento 
b. A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en las que es inapropiado hacerlo 
c. A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en las que es inapropiado hacerlo (en los adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos 
subjetivos de inquietud) 
d. A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio 
e. A menudo ‘está en marcha’ o actúa como si ‘tuviera un motor’ 
f. A menudo habla en exceso 
g. A menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas 
h. A menudo tiene dificultades para guardar turno 
i. A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros 
B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o de inatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 12 años de edad. 
C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en casa, la escuela y en casa, o en el trabajo, con los 
amigos o familiares). 
 
D. Debe existir evidencia clara de que los síntomas interfieren o reducen la calidad del funcionamiento social, académico o laboral. 
E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de trastornos como la esquizofrenia u otro trastorno psicótico y no se explican mejor por la 
presencia de otro trastorno mental (p.ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o a un trastorno de la personalidad). 
Tabla 1. 
Criterios diagnósticos para el TDAH de acuerdo al DSM-5 (American Psychiatric Association, 2013). 
 
 
Características neuropsicológicas del TDAH 
Diversos modelos teóricos abordan las alteraciones cognitivas y comportamentales que 
caracterizan al TDAH y lo distinguen de otros trastornos. Sergeant, Geurts, Huijbregts, 
Scheres, & Oosterlaan, (2003) destacan cinco modelos actuales: 1) Modelo de aversión al 
retraso, 2) Modelo de inhibición/activación, 3) Modelo de Inhibición, 4) Modelo cognitivo-
energético, 5) Modelo de funciones ejecutivas. En la Tabla 2 se describen brevemente cada 
uno de estos modelos y las regiones neurales con las cuales se vinculan. 
 
 
 
 
Modelo Descripción Región del SNC comprometida 
Aversión al retraso 
(Sonuga-Barke, 
1996) 
Las personas con TDAH no son capaces de 
contener o retrasar la búsqueda de recompensas 
o reforzadores. Tienden a elegir recompensas 
inmediatas aunque sean desventajosas. A partir 
del modelo se pueden observar dos subtipos de 
patologías en el TDAH, las relacionadas con la 
falla en el control inhibitorio y las relacionadas con 
aspectos motivacionales y fallas en el sistema de 
recompensas. 
El primer subtipo se asocia con el sistema 
meso-cortical que se proyecta hacia la 
corteza prefrontal. El segundo subtipo se 
vincula a alteraciones las vías meso-
límbicas. 
Inhibición/activación 
(Quay, 1988) 
El déficit en el TDAH no radica únicamente en la 
supresión de los comportamientos, sino que 
también presentan una excesiva activación. Esto 
se explica a partir de la falla de dos sistemas de 
regulación del comportamiento: el sistema de 
activación y el de inhibición comportamental. El 
sistema de activación envía las señales para que 
el organismo tenga el estado apropiado para 
responder ante una situación determinada, 
mientras que las señales de inhibición se han 
asociado con la capacidad de anticipar el castigos 
o los reforzadores. La falla en estos sistemas, 
ocasiona una sobreactivación en las personas con 
TDAH que un débil sistema inhibitorio no puede 
regular efectivamente. 
El Sistema Activador involucra el área 
septo-hipocampal, y sus conexiones con 
la corteza prefrontal. Mientras que el 
Sistema Inhibidor se ha asociado con 
proyecciones hacia regiones pontinas 
(locus coeruleus). 
Inhibición 
(Barkley, 1997) 
Las alteraciones comportamentales del TDAH se 
pueden atribuir por completo a la falla en el control 
inhibitorio. Este modelo postula al déficit inhibitorio 
como la falla primaria en el TDAH que además 
ocasiona las deficiencias en las otras funciones 
ejecutivas (memoria de trabajo, autorregulación 
del afecto-motivación-activación, internalización 
del lenguaje y reconstitución), que por lo tanto, 
son alteraciones secundarias. De este modo, el 
Corteza Prefrontal y las redes que forma 
con otras regiones cerebrales, 
principalmente el estriado. 
Tabla 2 
Modelos teóricos sobre las características neuropsicológicas del TDAH (adaptado de Seargeant, 2003) 
 
 
 
24 
 
modelo ubica al control inhibitorio en la base de 
todas las Funciones Ejecutivas. 
Cognitivo-
Energético 
(Sergeant, 
Oosterlaan & Meere 
1999) 
Los efectos del TDAH se observan en tres niveles: 
en el nivel cognitivo relacionado con la ejecución 
de la respuesta, el nivel energético relacionado 
con la activación y el esfuerzo y el sistema de 
control asociado al funcionamiento ejecutivo. El 
modelo buscan integrar los procesos cognitivos y 
de control ejecutivo (de tipo top-down) con los 
procesos de activación y regulación de dicha 
activación (tipo bottom up). Postulan que las fallas 
en el TDAH provienen de ambos tipos de 
procesos. 
Las señales top-down provienen de 
regiones de la Corteza Frontal 
ventromedial, Corteza Anterior Cingulada, 
Área motora suplementaria, corteza 
prefrontal orbitofrontal y dorsolaterial, 
Ganglios basales y Tálamo. 
Núcleo accumbens y amígdala. 
Disfunción ejecutiva 
(Smith & Jonides 
1999; Bush et al. 
1999) 
Los modelos de funcionamiento ejecutivo, 
proponen que la causa de las alteraciones en el 
TDAH no se explican por la falla de un solo 
elemento ejecutivo, y que las deficiencia 
observadas en la ejecución de tareas de control 
ejecutivo pueden explicarse por fallas tanto en 
control inhibitorio, como en la manipulación y 
mantenimiento de la información (memoria de 
trabajo) y el control ejecutivo sobre la atención que 
permite focalizarla o dividirla sin perder el objetivo 
planteado. 
Entre diferentes regiones analizadas, 
destaca la Corteza Prefrontal 
Dorsolateral, Corteza Cingulada Anterior 
(ACC), la Ínsula. 
 
 
Otros modelos sobre el TDAH que Seargeant no considera en su revisión han 
sugerido alteraciones en los sistemas o redes atencionales, Posner & Petersen (1990) 
postulan que la atención es un sistema integrado por tres subsistemas: alerta, orientación (o 
sistema atencional posterior) y control ejecutivo (o sistema atencional anterior). Estas tres 
redes pueden trabajar de manera independiente,pero también interactúan para dar lugar a la 
orientación y focalización de la atención. El sistema de alerta, lo vinculan con regiones 
subcorticales como el locus coeruleus, y con regiones corticales parietal y frontales 
derechas. El sistema de orientación, lo vinculan con regiones posteriores y temporales del 
lóbulo parietal, así como con regiones oculares frontales y con los colículos superiores. El 
sistema ejecutivo lo vinculan con la corteza cingulada anterior, la corteza prefrontal y los 
ganglios basales. 
Como puede verse a lo largo de los modelos expuestos, es constante la implicación 
de las regiones frontales de la corteza cerebral para explicar las alteraciones a nivel 
 
 
25 
 
ejecutivo, el control inhibitorio y el control atencional emergen como componentes 
importantes de la neuropsicología del TDAH. Así también, las regiones parietales se han 
vinculado con las alteraciones de orientación de la atención, y las estructuras pontinas con 
los procesos de activación y alertamiento. 
 
Contribución genética en el TDAH 
Estudios realizados con hermanos gemelos y hermanos adoptivos de pacientes con TDAH, 
han reportado una heredabilidad muy alta del trastorno, que sobrepasa el 70% (Biederman, 
2005)(Biederman, 2005), lo cual indica que los factores genéticos tienen una importante 
contribución en la etiología de este trastorno. 
En la búsqueda de genes candidatos, los estudios de meta-análisis o de revisión, 
permiten detectar las replicaciones y obtener un panorama más completo. Los hallazgos de 
los polimorfismos genéticos más replicados en el estudio del TDAH son los relacionados 
con el sistema dopaminérgico (Levy, Hay, & Bennett, 2006), no obstante, también han sido 
identificados genes precursores de otros sistemas, por ejemplo adrenérgico y 
serotoninérgico (Gizer, Ficks, & Waldman, 2009). Así lo reportaron Faraone et al., (2005) 
en su revisión de distintos estudios que han vinculado distintos genes al TDAH, los autores 
analizan los datos reportados sobre 7 genes que muestran evidencia significativa de 
asociación con el TDAH. En su estudio, el polimorfismo VNTR de 7 repeticiones en el 
exón III del gen DRD4 destaca por tener una mayor cantidad de replicaciones y un mayor 
Odds Ratio (Ver Tabla 3). 
En un meta-análisis posterior, Gizer et al. (2009) analizaron estudios de asociación 
genética y TDAH diagnosticado con los criterios del DSM-IV (American Psychiatric 
 
 
26 
 
Association, 1994). En su trabajo incluyeron polimorfismos de genes relacionados con el 
sistema dopaminérgico (DAT1, DRD4, DRD2, DRD5, DRD3, COMT), adrenérgico (DBH, 
SLC6A2, ADRA2A), serotoninérgico (5HTT, SLC6A4, HTRIB, HTR2A, TPH1, TPH2, 
MAOA también relacionada con dopamina y noradrenalina) colinérgico (CHRNA4) y 
factores de desarrollo del sistema nervioso central (SNAP-25 y gen del factor neurotrófico 
o brain derived neurotrophic factor – BDNF). Los autores reportan que la mayor cantidad 
de estudios con asociaciones significativas se concentran en polimorfismos de los genes 
DAT1 (VNTR de 10 repeticiones en la región no codificante 3’), DRD4 (VNTR de 7 
repeticiones en el exón 3) y 5HTT (alelo largo de la región promotora 5HTTLPR). Las 
asociaciones con los diversos genes candidatos muestran magnitudes moderadas, con Odds 
Ratio entre 1.12 y 1.33. El polimorfismo del gen DRD4 es el que reporta el Odds Ratio más 
alto (Ver Tabla 3) y el que en general cuenta con una mayor cantidad de estudios que 
respaldan la asociación con la presencia de TDAH (Bidwell et al., 2011; DiMaio, 
Grinzenko, & Joober, 2003; Fernandez-Jaen, Fernández-Mayoralas, Calleja-Pérez, Muñoz-
Jareño, & López-Arribas, 2012) (Ver Tabla 3). 
Así pues, el polimorfismo de 7 repeticiones se ha postulado como uno de los 
candidatos más fuertes para los estudios de asociación genética del TDAH. No obstante, los 
hallazgos no son concluyentes y de hecho, algunos estudios han reportado un efecto 
protector con la presencia de este polimorfismo (Hawi et al., 2000). La heterogeneidad 
metodológica entre los estudios dificulta el cálculo preciso de un tamaño del efecto con el 
cual comparar los estudios de forma directa. 
 
 
 
 
 
27 
 
 
Sistema Genes 
precursores de 
Polimorfismo Número de 
estudios1 
OR (I.C. 95%) 
Dopaminérgico Transportador 
DAT1 
VNTR de 10-rep región 
3’UTR 
34 1.12 (1.00–1.27)1 
1.13 (1.03-1.24)2 
 
 VNTR de 3 rep, intrón 8 5 1.25 (0.98–1.58) 
 Alelo G, rs27072, región 
3’UTR 
7 1.20 (1.04–1.38) 
Receptor DRD4 VNTR de 7-rep, exón 3 26 1.33 (1.15–1.54)1 
1.45 (1.27-1.65)2 
 Alelo T, región promotora 5 1.21 (1.04–1.41) 
Receptor DRD5 Alelo 148pb, flanco 5’. 9 1.23 (1.06–1.43)1 
1.24 (1.12-1.38)2 
Serotoninérgico Transportador 
5HTT 
Alelo largo, 5HTTLPPR, 
región promotora 
19 1.17 (1.02–1.33)1 
1.31 (1.09-1.59)2 
Receptor 
HTR1B 
Alelo G, rs6296, exón 1 9 1.11 (1.02–1.20)1 
1.44 (1.14-1.83)2 
Colinérgico Subunidad 
CHRNA4 
Alelo T, rs2273506, exón 2 4 1.19 (0.92–1.54) 
 Alelo T, rs6090384, intrón 2 4 1.28 (0.89–1.84) 
Otros Proteína SNAP* Nrs3746544, 3’UTR 7 1.15 (1.01–1.31)1 
1.19 (1.03-1.38)2 
 
 
 
 
 
 
 
Gen del receptor de dopamina D4 (DRD4): El gen DRD4 localizado en el 
cromosoma 11p15, codifica una proteína transmembranal que constituye el receptor D4 de 
la familia D2 de receptores inhibitorios de la Dopamina. Este receptor actúa como un 
autorreceptor y se encuentra tanto a nivel presináptico como postsináptico (Barr, 2001).
 Los receptores D4 se distribuyen en corteza prefrontal, en estriado, hipotálamo y en 
el hipocampo, esta distribución hace que su presencia en el cerebro sea un notable blanco 
de acción de fármacos en el tratamiento de distintos trastornos (Aguirre-Samudio & 
Nicolini, 2005), es particularmente relevante para el estudio del TDAH porque la 
Nota: OR=Odd’s Ratio estimado a partir del análisis de distintos trabajos, en inglés se le identifica como 
‘Pooled Odds Ratio’); IC=Intervalo de Confianza; rep=repeticiones. 
1 Datos tomados del meta-análisis realizado por Gizer et al. (2009) 
2 Datos tomados de la revisión realizada por Faraone et al. (2005) 
 
Tabla 3 
Polimorfismos genéticos asociados al TDAH 
 
 
28 
 
localización de sus receptores en regiones frontales y prefrontales, vinculadas con la 
atención y la inhibición, sugiere que este tipo de receptores tienen un papel importante en 
procesos tales como el funcionamiento ejecutivo y la regulación de la atención (Bidwell et 
al., 2011; Swanson et al., 1998). 
El gen DRD4 tiene una región polimórfica, un VTNR de 48 pares de bases en el 
exón III, con versiones cortas (de 2 a 4 repeticiones) y versiones largas (7 repeticiones o 
más) que se manifiestan en la tercera asa citoplásmica de la proteína del receptor y generan 
distintas interacciones con la proteína G (Van Tol et al., 1992). Estudios realizados con 
animales sugieren que la variante de 7 repeticiones del gen debilita la eficacia del receptor 
(Arnsten, 2006). 
En estudios con humanos, la presencia de este polimorfismo se ha asociado con 
características cognitivas como la inatención (Gizer & Waldman, 2012)(Gizer et al. 2012) 
y, como ya hemos mencionado, es uno de los polimorfismos cuya asociación con la 
presencia del TDAH cuenta mayor cantidad de replicaciones en diversos estudios (Bidwell 
et al., 2011; Cheon, Kim, & Cho, 2007) incluso en población mexicana (Trejo García, 
2014). 
 
 
 
 
 
 
 
 
Figura 6. Esquema de la ubicación de los polimorfismos y mutaciones en el gen DRD4 
(Tomado de Barr, 2001). 
 
 
29 
 
Los resultados moleculares obtenidos al momento no son concluyentes, DiMaio et 
al. (2003) reconocen que es necesario realizar más estudios que respalden las relaciones 
genotipo-fenotipo previamente reportadas, así como para identificar qué alelos o 
mutaciones específicas de los genes son responsables de estas asociaciones. Así también, 
Gizer et al. (2009) refieren que las diferencias metodológicas y las característicasde cada 
muestra influyen en la posibilidad de detectar asociaciones y dificulta realizar 
generalizaciones entre los estudios. 
Como se ha comentado, los factores etiológicos del TDAH incluyen variaciones o 
mutaciones de varios genes, y la presencia de factores ambientales (Castellanos & Tannock, 
2002; Lifford, Harold, & Thapar, 2009). Por esta razón, se considera al TDAH como un 
trastorno multifactorial, con una gran variabilidad en la expresión (Franke, Neale, & 
Faraone, 2009). De ahí la importancia del modelo de endofenotipos, que permite 
“seccionar” el trastorno en características particulares asociadas a una menor cantidad de 
genes, lo cual permite tener un mayor poder estadístico en los análisis moleculares además 
de ahondar en el conocimiento sobre fisiopatología del trastorno (Pironti et al., 2009). 
 
II. La falla en la inhibición de respuesta como endofenotipo del TDAH 
En el nivel neuropsicológico se han propuesto distintos endofenotipos para el estudio del 
TDAH, principalmente vinculados con las funciones ejecutivas. Entre ellas se encuentran 
las alteraciones en el control ejecutivo de la atención (Fan, Wu, Fossella, & Posner, 2001), 
en la memoria de trabajo (Castellanos & Tannock, 2002) y en el control inhibitorio 
(Barkley, 2000; Castellanos & Tannock, 2002; Nigg, Blaskey, Stawicki, & Sachek, 2004). 
El control inhibitorio, particularmente, ha sido propuesto como la base para el 
 
 
30 
 
funcionamiento en general ejecutivo y la autorregulación, así como el requisito que permite 
la internalización de los otros componentes ejecutivos; de tal modo que, un déficit en el 
control inhibitorio explicaría las alteraciones observadas en las otras funciones (Barkley, 
2000). 
El control inhibitorio 
El control inhibitorio es un componente de las funciones ejecutivas, puede ser entendido 
como la capacidad para detener aquellas acciones o pensamientos que resulten inapropiadas 
en determinado contexto o que interfieran para alcanzar la meta establecida y así poder 
realizar otras acciones más pertinentes para la situación (Simmonds, Pekar, & Mostofsky, 
2008). El control inhibitorio, funge como la base de la autorregulación y además permite la 
internalización de los otros componentes ejecutivos (Barkley, 2000). Un deficiente control 
inhibitorio se revela en conductas impulsivas, anticipadas o inadecuadas, por ejemplo, 
comenzar una tarea antes de que se hayan dado las instrucciones pertinentes o se tenga 
suficiente información, permitir que la atención sea desviada por estímulos irrelevantes a la 
tarea, o fallar en corregir respuestas obviamente inapropiadas (Schachar & Logan, 1990). 
Algunos autores proponen distintos componentes dentro del control inhibitorio, por 
ejemplo, la inhibición cognitiva y la inhibición motora (Bari & Robbins, 2013) así como la 
inhibición automática y la voluntaria (Nigg, 2000). Existen diferentes modelos teóricos que 
buscan explicar estas distinciones, entre ellos destaca el de Logan & Cowan, (1984), el de 
Barkley, (1997) y el de Nigg (2000). Algunos incluyen aspectos tanto cognitivos como 
motores, voluntarios y automáticos, y además, permiten identificar los componentes que se 
evalúan a través de las pruebas neuropsicológicas, que en su mayoría implican respuestas 
motoras. 
 
 
31 
 
Modelos	teóricos	del	control	inhibitorio.	
En el modelo propuesto por Logan y Cowan (1984), el control inhibitorio es 
explicado como el resultado de una competencia entre dos tipos de procesos: los procesos 
relativos a los pensamientos o acciones que se realizan, y los procesos relativos a atender 
una señal de alto que indica a la persona que debe detenerse. Los autores postulan que 
cuando el primer tipo de procesos domina, es decir, cuando la persona hace caso omiso a la 
señal de detenerse, la respuesta o el pensamiento continúan indefinidamente. Pero si los 
procesos relativos a la señal dominan, es decir la señal es atendida e identificada 
adecuadamente, ésta se impone y permite regular las acciones y pensamientos ya sea para 
interrumpirlos o para corregirlos (Logan & Cowan, 1984). Dado que los tiempos de los dos 
tipos de procesos pueden variar azarosamente, el resultado de la competencia entre ellos es 
aleatoria, por lo tanto, en este modelo se asume que la inhibición es una cuestión de 
probabilidad (Schachar & Logan, 1990). A partir de esta teoría, los autores desarrollaron la 
tarea “Stop Signal” o “Señal de Alto” con el fin de evaluar la capacidad para interrumpir 
respuestas en marcha. En ella se solicita a las personas a responder de una forma específica 
ante una señal auditiva o visual determinada (por ejemplo presionar un botón cuando 
aparece la letra X en una pantalla) y ocasionalmente aparece una señal distinta (por 
ejemplo, un sonido), que indica que la respuesta debe ser suprimida. 
Otro modelo usualmente referido en la evaluación neuropsicológica clínica o 
experimental es el propuesto por Barkley (1997), quien define al control inhibitorio con 
base en tres procesos interrelacionados: la supresión de una respuesta inicial preponderante 
en determinada situación, la retención de una respuesta en marcha y el control de la 
interferencia. Las respuestas predominantes o preponderantes (en inglés, prepotent 
responses), son definidas como aquellas respuestas para las cuales el reforzador inmediato 
 
 
32 
 
(positivo o negativo) está disponible o ha sido previamente asociado con la respuesta. Esta 
definición se puede entender desde la dinámica de las tareas de tipo Go/ no-Go. En ellas, se 
establece una respuesta preponderante, entrenando al participante para ejecutar una 
respuesta (por ejemplo, presionar un botón) ante determinado estímulo que aparece de 
forma predominante, en una relación de 8 a 2, con relación a los otros estímulos dentro de 
un bloque de ensayos. Entonces, el primer componente de la inhibición se asocia con la 
supresión de respuestas cuya ejecución predomina sobre otras (un ejemplo de una falla en 
este mecanismo inhibitorio sería tomar la ruta de regreso a casa de forma automática, 
cuando en realidad nos dirigíamos a otro lado, es el acto que hemos automatizado o que 
realizamos con más frecuencia). El segundo componente, la inhibición de respuestas en 
marcha, permite suspender una respuesta que ya había iniciado pero que de pronto alguna 
señal o estímulo le indica a la persona que debe parar (por ejemplo, detener el automóvil 
ante un peatón que cruza inesperadamente la calle, cuando el automovilista se había puesto 
en marcha). La tarea de Stop Signal previamente citada, estaría asociada con este 
componente. Finalmente, el control de la interferencia, Barkley lo identifica como la 
protección del periodo durante el cual se planean o ejecutan las acciones. Este componente 
abarca aspectos tanto cognitivos como motores y la supresión de los estímulos distractores 
que dirigen a la persona a una respuesta diferente, que compite con la respuesta inicial o 
que interfieren con las operaciones que se realizan ((Nigg, 2000). En su modelo, Barkley 
postula que el control inhibitorio es el componente central de las funciones ejecutivas, ya 
que a la vez, permite el correcto funcionamiento de los otros componentes ejecutivos, de tal 
modo que, una falla en el control inhibitorio ocasiona alteraciones en las otras funciones 
ejecutivas tales como la memoria operativa o la autorregulación (Barkley, 1997; Goto et al., 
2010). 
 
 
33 
 
Finalmente, el amplio modelo de Nigg (2000) incluye aspectos motores, cognitivos 
y motivacionales, en un sistema de inhibición dividido en tres grandes grupos: los procesos 
de inhibición voluntarios, los procesos de inhibición automáticos (en el contexto de la 
orientación de la atención) y los procesos de motivación implicados en la inhibición. Los 
procesos de inhibición voluntaria, son los procesos de control intencional o supresión de 
respuestas que se ejecutanen función de metas de orden superior o a largo plazo, dentro de 
este componente, Nigg incluye cuatro elementos: a) el control de la interferencia (prevenir 
la competencia entre estímulos o con una fuente distractora), b) la inhibición cognitiva (o 
supresión de ideas no pertinentes para proteger las operaciones realizadas en memoria de 
operativa o atención), c) la inhibición conductual (o supresión de respuestas automáticas o 
inapropiadas), d) la inhibición oculomotoras (que también implica la supresión de 
respuestas automáticas e inapropiadas oculomotoras, pero que las ubica en un nivel 
diferente por la implicación de áreas corticales adicionales). En el grupo de la inhibición 
automática, Nigg incluye a los procesos relativos a la operación de la atención, en ellos se 
incluye e) la inhibición hacia estímulos recientemente atendidos (o inhibición de retorno), y 
f) la inhibición de información en ubicaciones no atendidas (negligencia o extinción). 
Finalmente, tras una revisión de distintos modelos de personalidad y temperamento, Nigg 
resalta la importancia de considerar los procesos de inhibición motivacional en el estudio 
del control inhibitorio, ya que la supresión de una conducta puede suprimirse no sólo por 
estímulos inmediatos o metas a largo plazo, sino también por miedo o ansiedad ante 
situaciones sociales, como el miedo al castigo, o la ansiedad ante una situación novedosa. 
Con ellos, Nigg agrega dos elementos más a su modelo g) la inhibición como respuesta a 
claves de castigo y h) la inhibición ante la novedad. 
 
 
34 
 
 
Paradigmas clásicos para la evaluación del control inhibitorio. 
Diferentes tareas han sido desarrolladas para evaluar los componentes identificados en el 
control inhibitorio tanto con fines de investigación como clínicos. Partiendo del modelo de 
los tres componentes inhibitorios de Barkley, surgen tres paradigmas clásicos: la inhibición 
de respuestas preponderantes se evalúa a través de tareas denominadas Go/ No-go 
(Simmonds, et al., 2008); la inhibición de respuestas en marcha con las tareas de Stop 
Signal o Señal de Alto (Aron et al., 2007) y el control de la interferencia se evalúa a través 
de la tarea de Stroop (Egner & Hirsch, 2005). En la Tabla 4 se presentan a detalle las 
características de estos paradigmas. 
Algunos de estos paradigmas han recibido críticas por no ser tareas “puras” de 
control inhibitorio que hacen llamado de otras habilidades tales como la memoria operativa, 
la toma de decisiones e incluso la habilidad lectora. 
 
 
 Paradigma Descripción Componente que evalúa Medidas de análisis 
Go/No-go En esta tarea se presentan dos tipos de estímulos: los “Go” (para responder) y 
los “No-go” (para suprimir la respuesta). Los participantes son entrenados 
para responder de forma rápida ante la presentación de los estímulos “Go” y 
retener dicha respuesta ante los “No-go”. Es mayor la cantidad de estímulos 
“Go” que se presentan (generalmente el 80%) con la finalidad de crear una 
tendencia preponderante de ejecutar la respuesta, y una mayor demanda del 
esfuerzo inhibitorio para suprimir la respuesta ante la aparición esporádica de 
los estímulos “No-go” (Simmonds, et al., 2008). Con el fin de poder decidir si 
responden o no, dependiendo de si se trata un estímulo “Go” de los uno “No-
go”, la persona debe seleccionar una estrategia (ya sea para responder o 
inhibir) antes de iniciar la respuesta, motivo por el cual en estas tareas también 
se ha identificado un componente de toma de decisiones (Alegre et al., 
2004)(Alegre, et al., 2004). 
Capacidad de retener o 
suprimir una respuesta antes 
de que esta inicie (Eagle, 
Bari, & Robbins, 
2008)(Eagle, Bari, & 
Robbins, 2008). 
Porcentaje de aciertos 
(respuestas exitosamente 
suprimidas), errores de 
comisión (respuestas ante 
estímulos “No-go”) y errores 
de omisión (no respuesta 
ante estímulos “Go”) (Eagle, 
et al., 2008). 
Señal de Alto 
(Stop Signal) 
En este tipo de tareas también se instruye a la persona para que responda ante 
un estímulo “Go”. En algunos ensayos, el estímulo “Go” va seguido de una 
señal visual o auditiva que representa la Señal de Alto, ante esta señal el sujeto 
debe contener la respuesta. Para realizar esta tarea se instruye a la persona de 
responder tan rápido como le sea posible en los ensayos “Go”, para inhibir la 
respuesta cuando aparezca la señal de alto (Aron, et al., 2007) y con ello, 
suprimir la tendencia a ejecutar la respuesta preponderante aun cuando ya 
había iniciado (Roberts, Fillmore, & Milich, 2010)(W. Roberts, Fillmore, T., 
Milich, R., 2010). Cuando el retraso entre la aparición del estímulo “Go” y de 
la Señal de Alto es corto, la persona puede inhibir mejor su respuesta. Al 
variar el tiempo de aparición sistemáticamente, se puede computar la variable 
del tiempo de reacción como un estimado de la velocidad de los procesos 
involucrados en la inhibición de la respuesta. 
Capacidad de interrumpir 
una respuesta u operación 
mental cuando ésta ya se 
estaba ejecutando (Eagle et 
al., 2008)(Eagle, et al., 
2008). 
El tiempo de reacción de la 
Señal de Alto constituye la 
principal medida de análisis 
de esta tarea, el cual es un 
estimado a partir del tiempo 
que le tomó a la persona 
atender, procesar y 
completar un proceso de 
inhibición ante una señal de 
parada (Eagle et al., 
2008)(Eagle, et al., 2008). 
 
 
 
Stroop La persona debe leer una serie de palabras impresas en diferentes colores en 
una cartilla (las palabras son precisamente nombres de colores: rojo, verde, 
azul, etc.). El nivel de conflicto es manipulado variando las propiedades de los 
estímulos relevantes para la tarea: de incongruente(por ejemplo la palabra rojo 
impresa en tinta verde) a congruentes o neutras (palabra rojo impresa en tinta 
de color rojo). Se conoce como el “Efecto Stroop” al hecho de que una 
persona tarda más tiempo y comete más errores cuando tiene que nombrar 
palabras incongruentes que cuando nombra las congruentes (MacLeod, 1991; 
Nigg, 2000) lo que es interpretado como que el significado de la palabra está 
causando interferencia con la acción de nombrar el color de la tipografía. 
Capacidad para controlar la 
interferencia de estímulos o 
de información no relevante 
para la ejecución de alguna 
actividad. 
Tiempo de reacción y el 
porcentaje de errores (Egner 
& Hirsch, 2005). 
 
 
Un paradigma que ha cobrado importancia recientemente es el del control del 
movimiento sacádico, que se define como el movimiento ocular realizado para desplazar la 
fóvea rápidamente de un punto a otro dentro del campo visual (Duchowsky, 2007). Las 
denominadas tareas prosacádicas y antisacádicas han sido diseñadas para evaluar la 
generación automática de sácadas o su supresión, dependiendo de la instrucción. Estos 
paradigmas proveen beneficios sobre otros procedimientos debido a que los mecanismos 
cerebrales implicados en el control de las sácadas están ampliamente documentados, lo cual 
ha permitido profundizar en el conocimiento de la fisiopatología de distintos trastornos 
entre los cuales se encuentra el TDAH. Asimismo, las sácadas proveen información que no 
sólo implica los procesos directamente relacionados con funciones superiores, tales como la 
inhibición, sino también arrojan información sobre las métricas y las dinámica del control 
oculomotor, tales como la velocidad, la amplitud y la duración de los movimientos 
sacádicos, lo cual permite tener un entendimiento más preciso de los mecanismos 
implicados en su ejecución (Rommelse et al., 2008). Si bien, estas tareas podrían situarse en 
el componente de la inhibición de respuestas preponderantes del modelo de Barkely (1997), 
el modelo de Nigg ofrece una categoría especial para este tipo de supresión motora dentro 
del componente voluntario de la inhibición que se ejecuta en función de una orden superior 
(por ejemplo, la instrucción de no realizar el movimiento automático y realizar uno 
alternativo) debido a quela supresión de estos movimientos demanda áreas corticales 
especializadas en el movimiento ocular, como son los campos oculares frontales y 
suplementarios. Asimismo, la respuesta oculomotora no corresponde exactamente a la 
definición de las respuestas preponderantes, puesto que no debe ser entrenada en 
laboratorio; la respuesta que se suprime (la tendencia de dirigir la mirada hacia los 
estímulos visuales) ya es una respuesta automática en las personas aunque de cierta forma 
 
 
37 
 
fue entrenada a lo largo de la vida de un individuo. De hecho Roberts, Fillmore, & Milich, 
(2011) refieren que esta característica, le da ventaja a la respuesta oculomotora frente a 
otras modalidades de respuesta para evaluar el control inhibitorio, los participantes no 
tienen que aprender la respuesta, puesto que ya son naturalmente automáticas. 
No obstante, la propuesta de Barkley sobre el control inhibitorio como el eje central 
de las funciones ejecutivas y la base para explicar las fallas de impulsividad, es pertinente 
para este estudio si además consideramos las teorías que postulan la falla en el control 
inhibitorio como una de las principales características neuropsicológicas del TDAH. 
 
La	inhibición	de	la	respuesta	oculomotora	
El análisis de los movimientos oculares se ha convertido en una herramienta muy útil para 
la evaluación neuropsicológica en general. Los movimientos oculares sacádicos permiten 
cambiar de manera rápida la ubicación foveal de un punto a otro en el campo visual, la 
fóvea es la región de mayor agudeza visual de la retina y su reubicación permite llevar a 
cabo un análisis visual detallado de determinado punto dentro del campo visual 
(Duchowsky, 2007; Goldberg, 2000). Las sácadas son los movimientos oculares más 
frecuentes y son consideradas como manifestaciones de la intención de cambiar 
voluntariamente el foco de atención (Duchowsky, 2007). 
El movimiento ocular es el resultado de la acción de los seis pares de músculos que 
se encuentran unidos a los globos oculares, cuatro rectos (superior, inferior, medial y 
lateral) y dos oblicuos (superior e inferior). Estos músculos están inervados por neuronas 
motoras cuyos axones constituyen los pares craneales III, IV y VI (Goldberg, 2000), dichas 
neuronas están conectadas a neuronas premotoras localizadas en regiones mesencefálicas, 
 
 
38 
 
pontinas y medulares de la formación reticular, las cuales constituyen el circuito generador 
de sácadas del tallo cerebral, a su vez este circuito recibe señales de los colículos 
superiores, el cerebelo y distintas regiones de la corteza cerebral, para dar inicio, detener o 
corregir un movimiento sacádico (Leigh & Zee, 2006). El inicio de las sácadas reflexivas, o 
automáticas involucra las regiones occipitales y parietales de la corteza cerebral, así como 
sus proyecciones a los colículos superiores, y de éste hacia el tallo cerebral y el cerebelo. 
Los procesos de la supresión de las sacadas reflexivas y la programación de sacadas 
voluntarias han sido vinculados con actividad en la corteza prefrontal dorsolateral, los 
campos oculares frontales y suplementarios, y sus proyecciones a ganglios basales 
(especialmente a sustancia nigra) y de allí hacia colículos superiores y al circuito premotor 
del tallo cerebral (Munoz, Armstrong, Hampton, & Moore, 2003). 
El amplio conocimiento sobre las bases neurales implicadas en el control sacádico 
ha permitido diseñar e interpretar experimentos de funciones cerebrales superiores (Crevits 
& Vandierendock, 2005), entre ellas se encuentran las tareas prosacádicas, las 
antisacádicas, la inhibición de regreso, el retraso de la respuesta, la captura oculomotora, 
entre otras. 
Las tareas prosacádica y antisacádica, están particularmente ligadas con el control 
flexible sobre el comportamiento. En la tarea prosacádica, diseñada para evaluar la 
ejecución de las sacadas reflexivas, el participante debe dirigir su mirada de un punto de 
fijación a un estímulo objetivo que aparece repentinamente. En la tarea antisacádica, 
encaminada a evaluar las sácadas voluntarias, los movimientos oculares deben ser 
realizados en la dirección opuesta al estímulo objetivo. Para esto, la respuesta automática 
de dirigir la mirada hacia el estímulo externo debe ser suprimida y una respuesta 
alternativa,en sentido opuesto, debe ser realizada (Dafoe, Armstrong, & Munoz, 2007). 
 
 
39 
 
Un aspecto importante del control ejecutivo es que permite que el comportamiento 
no siempre sea desencadenado por los estímulos externos sino también por 
representaciones internas (por ejemplo, la intención de apegarse a una instrucción 
previamente dada). Este aspecto es el que convierte a las tareas antisacádicas en una prueba 
de funciones ejecutivas, ya que en su ejecución, la respuesta automática dirigida a la 
ubicación del estímulo debe ser inhibida y en su lugar una respuesta alternativa debe ser 
realizada, con una dirección incompatible a la ubicación del estímulo y sin un punto de 
referencia, por lo tanto, la ejecución de la respuesta debe ser controlada internamente, 
basada en la percepción del estímulo y apegándose a la instrucción dada (Klein, Fischer Jr., 
Fischer, & Hartnegg, 2002). Debido a que una prosácada errónea o un error de dirección en 
la tarea antisacádica es interpretado como una falla para inhibir la respuesta automática, una 
gran cantidad de errores se asume como un deterioro en la inhibición de respuestas 
inapropiadas (Van der Stigchel et al., 2007). 
Otro aspecto que evalúa la regulación conductual endógena, es la presencia o 
ausencia del punto de fijación durante la aparición del estímulo objetivo. Se ha observado 
que al remover el punto inicial de fijación antes de la aparición del estímulo (condición de 
intervalo) el tiempo de reacción de la sácada es menor y las personas son más propensas a 
cometer errores anticipatorios y de dirección (el denominado Gap effect), en comparación a 
cuando el punto de fijación permanece visible (condición de traslape) (Munoz et al., 2003). 
De acuerdo a estos autores, en la condición de intervalo el comportamiento es controlado 
por componentes endógenos, mientras que en la condición de traslape un estímulo externo 
(el punto de fijación) activa procesos neurales que mantienen la fijación hasta que el 
movimiento es requerido (Machado & Rafal, 2000). Por lo tanto, se considera que la 
 
 
40 
 
condición de intervalo, demanda un mayor control ejecutivo del comportamiento (Klein et 
al., 2002). 
El control inhibitorio en personas con TDAH 
La presencia de conductas impulsivas y perseverativas, observadas a través de los distintos 
paradigmas, ha respaldado el modelo postula al déficit en el control inhibitorio como una 
falla central de este trastorno (Barkley, 1997). 
En diferentes estudios se han reportado ejecuciones menos precisas en personas con 
TDAH en comparación con los grupos controles al ejecutar los paradigmas clásicos de 
control inhibitorio como las tareas tipo Go/ No-go (Epstein et al., 2007; Uebel et al., 2010; 
Wieserma & Roeyers, 2009), y la tarea de Señal de Alto (Alderson, Rapport, Sarver, & 
Kofler, 2008; Schachar et al., 2007; Tillman, Thorell, Brocki, & Bohlin, 2008). Esta pobre 
ejecución proviene de los resultados de diversas medidas; una mayor cantidad de errores es 
interpretada como una incapacidad para suprimir o cancelar respuestas inapropiadas; una 
mayor variabilidad en sus ejecuciones refleja la incapacidad para mantener un nivel de 
ejecución constante a lo largo del tiempo. En la evaluación con tareas de control 
oculomotor, se ha reportado de forma consistente que las personas con TDAH tienen una 
incapacidad para inhibir las respuestas automáticas o preponderantes puesto que comenten 
una gran cantidad de errores en las tareas antisacádicas (Armstrong & Munoz, 2003; Klein, 
Raschke, & Brandenbusch, 2003; Munoz et al., 2003). 
En la ejecución de las tareasde control inhibitorio, los estudios de neuroimagen 
típicamente reportan la activación de regiones frontales, como el área premotora 
suplementaria y la corteza prefrontal dorsolateral (Simmonds et al., 2008), así como de sus 
proyecciones hacia el estriado que conforman los circuitos frontoestriatales (Durston et al., 
 
 
41 
 
2003; Schulz et al., 2004). En el caso del TDAH, se ha reportado patrones de activación 
distintos durante la ejecución de este tipo de paradigmas. Tal es el caso del estudio 
realizado por Durston et al., (2003) quienes reportaron que, durante la ejecución de tareas 
de tipo go/no-go, los niños con TDAH muestran la activación de una red más difusa en 
comparación con niños con desarrollo típico, que se extendía a regiones prefrontales más 
posteriores y dorsolaterales. En otro estudio realizado por Schulz et al., (2004) se 
reportaron diferencias en los patrones de activación en adolescentes identificados con 
TDAH en comparación con adolescentes sin historia de TDAH, en los primeros, la 
inhibición de una respuesta preponderante produjo una mayor activación del giro cingulado 
anterior, las regiones frontopolares, la corteza prefrontal ventrolateral y el giro frontal 
medial. Por su parte, Epstein et al. (2007) comparó la activación cerebral durante la 
ejecución de una tarea de tipo go/no-go en jóvenes y adultos con TDAH y grupos controles 
pareados por edad. Observó que los jóvenes sin TDAH presentan una mayor activación en 
el cíngulo anterior, el giro inferior y el núcleo caudado en el grupo control en comparación 
con el de TDAH, por su parte, los adultos del grupo control tienen una mayor activación en 
el núcleo caudado así como en el giro frontal inferior, mientras que los participantes adultos 
con TDAH muestran una mayor activación en el cíngulo anterior y el precuneus. Dado que 
en los resultados conductuales se observaron puntuaciones más bajas en los grupos con 
TDAH, los autores concluyen que las alteraciones en la activación frontoestriatal están 
presentes no sólo en jóvenes sino también en adultos con TDAH. Así, las diferencias en los 
patrones de activación de las regiones frontoestriatales en personas con TDAH, apoyan la 
hipótesis de disfunción frontoestriatal en el trastorno. 
En la base de estas alteraciones fisiológicas se ha postulado una disfunción en el 
sistema dopaminérgico (Solanto, 2002). Se sabe que en las regiones frontales de la corteza 
 
 
42 
 
cerebral así como en los ganglios basales, hay una vasta inervación dopaminérgica (F. Levy 
& Swanson, 2001). Así mismo, se ha reportado que los fármacos estimulantes (tales como 
el metilfenidato y las anfetaminas) que actúan al nivel de la dopamina, bloqueando los 
transportadores de Dopamina e incrementando los niveles sinápticos de ésta, controlan 
efectivamente los síntomas del TDAH (DiMaio et al., 2003). Todos estos estudios arrojan 
evidencia suficiente para postular al déficit inhibitorio como un potente predictor en la 
identificación del TDAH y por lo tanto como un candidato de endofenotipo del trastorno 
(Chan et al., 2010). 
Al tomar toda esta información en conjunto, se puede observar que el control 
inhibitorio cumple con varios requisitos como candidato a endofenotipo del TDAH. En 
primer lugar, cumple con el criterio de sensibilidad propuesto por Levy et al. (2008) ya que 
consistentemente se han detectado fallas en el control inhibitorio en personas con TDAH, 
reflejadas en pobres ejecuciones de los paradigmas clásicos en comparación con los grupos 
controles (Alderson et al., 2008; Schachar et al., 2007; M.V. Solanto et al., 2009; Tillman et 
al., 2008; Uebel et al., 2010; Wieserma & Roeyers, 2009). En segundo lugar, distintos 
estudios señalan implicaciones de las redes frontoestriatales tanto en la inhibición de 
respuesta como en la fisiopatología del TDAH (Alegre et al., 2004; Aron et al., 2007; 
Epstein et al., 2007; Muggleton, Chen, Tzeng, Hung, & Juan, 2010). Finalmente, en el nivel 
molecular, aun cuando las bases genéticas en general del TDAH son complicadas, debido a 
que no hay un gen candidato específico, sino una contribución de varios genes 
(poligenética) que a su vez interactúa con factores ambientales y dan como resultado la 
expresión del trastorno (Sagvolden, Aese, Johansen, & Russell, 2005). Así se ha 
determinado una contribución de genes precursores de dopamina, de noradrenalina y de 
serotonina a la manifestación del TDAH. En el particular caso del control inhibitorio, se ha 
 
 
43 
 
reportado una asociación entre el déficit en el control inhibitorio observado en el TDAH y 
los genes precursores del sistema dopaminérgico, los estudios más replicados implican al 
gen del receptor de dopamina DRD4 y al gen del transportador de Dopamina DAT1 
(Bidwell et al., 2011; Castellanos & Tannock, 2002; DiMaio et al., 2003). 
No obstante, existe la crítica de si las tareas utilizadas para evaluar los dominios 
neuropsicológicos, se traslapan entre dominios al hacer llamado de distintos procesos 
cognitivos (Nigg et al., 2004; Rubia, Smith, Brammer, Toone, & Taylor, 2005). Sería 
interesante analizar si estos criterios se cumplen también para la tarea de control 
oculomotor sacádico que se asume como una tarea más pura sobre el control inhibitorio y 
que presenta otras ventajas frente a otras formas de evaluación. 
La falla en la inhibición oculomotora como endofenotipo 
En la literatura se ha reportado de forma consistente que en la ejecución antisacádica las 
personas con TDAH presentan tiempos de reacción más largos y un elevado porcentaje de 
errores en comparación con los controles (Goto et al., 2010; Klein et al., 2002; Klein et al., 
2003; Munoz et al., 2003). Una prosácada errónea en lugar de una antisácada es 
considerada como una falla para inhibir la respuesta automática de dirigir la mirada hacia 
un estímulo, una mayor cantidad de errores indican una menor capacidad en las personas 
con TDAH para suprimir respuestas automáticas (Levy et al. 2004). El tiempo de reacción 
se ha vinculado más con la programación y ejecución efectiva de una respuesta alternativa 
(LeVasseur, Flanagan, Riopelle, & Munoz, 2001). 
Estos resultados respaldan la hipótesis del déficit inhibitorio en pacientes con 
TDAH (Rommelse et al., 2008). En la Tabla 5 se presenta una recopilación de estudios que 
han utilizado la tarea antisacádica en distintas poblaciones con TDAH, en ella puede 
 
 
44 
 
observarse, que la medida de los errores de dirección se incluye en todos los estudios y 
consistentemente marca diferencias entre los grupos de estudio y los controles. El tiempo 
de reacción, también muestra diferencias, aunque en algunos estudios corresponde al 
tiempo de las respuestas correctas, en otros al tiempo de los errores, cometidos tanto en las 
tareas prosacádicas como en las antisacádicas, la interpretación en cada caso, es diferente. 
Los resultados reportados dan pie para considerar a la falla en la inhibición de la 
respuesta sacádica, como un endofenotipo del TDAH, dado que consistentemente la 
ejecución antisacádica marca diferencias entre las personas afectadas y la población típica, 
particularmente en la medida de los errores de dirección. Asimismo, la ejecución de estas 
tareas, implica las áreas frontales de la corteza cerebral (Muggleton et al., 2010); así como 
sus conexiones hacia el cuerpo estriado (Goto et al., 2010). Al involucrar las mismas 
regiones identificadas en fisiopatología del TDAH, la inhibición de la respuesta sacádica 
cumple con el otro criterio de los endofenotipos referente a las bases fisiológicas. Distintos 
patrones de activación en regiones frontales han sido reportados en estudios como el 
realizado por Goepel, Kissler, Rockstroh, & Paul-Jordanov (2011) quienes analizaron la 
activación de la corteza frontal medial y temporal anterior en niños con TDAH durante la 
ejecución de una modalidad auditiva de la tarea antisacádicay observaron que en general 
los niños con TDAH tienen una mayor actividad en ambas regiones en comparación con los 
niños controles. Los autores concluyeron que niños con TDAH requieren de una mayor 
activación de estas áreas durante la realización de la tarea antisacádica para alcanzar un 
nivel de ejecución similar al de los niños controles. 
 
 
Autores Muestra Medidas 
antisacádicas 
Resultados Hallazgos 
Goto et al. 
(2010) 
 
19 niños con TDAH (6 a 
11 años de edad). 
50 controles sanos 
4 niños con lesiones 
frontales 
Errores de dirección. 
Latencia sacádica 
 
Latencias más largas, más errores de dirección 
en el TDAH, principalmente en los niños de 
menor edad, pequeños (6 a 8 años). 
Asimismo, una gran cantidad de errores en 
niños con síndrome de desconexión frontal, 
lesiones de ganglios basales y malformación de 
la corteza cingulada. 
La deficiente inhibición de respuesta contribuye 
a la impulsividad e hiperactividad observada en 
el TDAH. 
Conducta dirigida por estímulos. Compromiso 
de corteza prefrontal, campo ocular 
suplementario, corteza cingulada anterior, ínsula 
y ganglios basales. 
Hanisch et 
al. (2007) 
22 Niños con TDAH y 22 
controles sanos (entre 11 y 
12 años) 
Errores de dirección Sólo una tendencia no significativa, de reportar 
una mayor cantidad de errores de dirección en el 
grupo de TDAH. 
El componente motor de la inhibición no se 
encuentra tan afectado en el TDAH, es el 
componente cognitivo el que falla más. 
Mahone et 
al. (2009) 
60 niños con TDAH 
60 niños con desarrollo 
típico 
Edades: entre los 8 y 12 
años. 
Comparación entre niños y 
niñas 
Errores de dirección 
Latencia sacádica en 
las tareas 
prosacádicas. 
Mayor cantidad de errores en el grupo con 
TDAH. 
Interacción en grupo x sexo en la latencia de la 
tarea prosacádica, niñas con TDAH más lentas. 
 
Postulan a la latencia sacádica como 
componente del fenotipo neurobiológico de las 
niñas con TDAH. 
Klein et al. 
(2003) 
46 niños y adolescentes de 
7 a 15 años de edad y 46 
controles sanos pareados 
por edad y sexo. 
Errores de dirección 
Sácadas correctivas 
TR de los errores 
Mayor cantidad de errores en TDAH que tendió 
a disminuir con la edad. 
Menor cantidad de errores corregidos en el 
grupo de TDAH. 
TR más lento en TDAH, y no disminuyó con la 
edad, mientras que en el grupo control sí. 
 
Munoz et al. 
(2003) 
76 niños con TDAH (de 6 
a 16 años) 38 adultos (de 
18 a 59 años), comparados 
sus correspondientes 
grupos controles. 
 
Errores de dirección 
TR Sácada 
Mayor cantidad de errores de dirección, mayor 
variabilidad intra-sujetos en TR tanto en niños 
como en los adultos con TDAH. 
En los grupos controles, el nivel de ejecución de 
los adultos fue alcanzado en los grupos de 16 
años de edad, en este mismo aspecto el grupo 
con TDAH la variabilidad fue muy amplia. 
Se sugiere que una fisiopatología en las 
proyecciones frontoestriatales está implicada en 
las deficiencias observadas en el control de la 
inhibición característico de las personas con 
TDAH. 
Tabla 5. 
Estudios de ejecución antisacádica en el TDAH 
 
 
La evaluación antisacádica, se ha utilizado para estudiar otros trastornos además del 
TDAH. No obstante, se distinguen algunas diferencias entre los patrones de ejecución 
reportados de cada patología. Para el estudio del Síndrome de Tourette, se han reportado 
diferencias en los tiempos de reacción de las ejecuciones antisacádicas (Mofstoski et al., 
2001; LeVasseur et al. 2001). Como se puede apreciar en la Tabla 3, los estudios realizados 
con personas con TDAH, en su mayoría reportan diferencias en la precisión (una mayor 
cantidad de errores de dirección en los grupos con TDAH) y en algunos estudios también se 
observan diferencias o mayor variabilidad en la velocidad para iniciar la respuesta. Aunque 
el criterio de especificidad de un endofenotipo sería mejor evaluado a través de 
comparaciones directas entre trastornos (estudios que comparen distintos trastornos a través 
de una misma tarea e integren los resultados conductuales con información sobre la 
actividad cerebral), se puede esperar que las diferencias que se establezcan en la ejecución 
antisacádica de personas con TDAH en relación a la población típica, se encuentren 
principalmente en la precisión. Por su parte, Chan et al. (2010) menciona que aun cuando la 
especificidad es identificada por algunos autores como un requisito del endofenotipo, su 
grupo de estudio lo considera como un aspecto útil, pero no necesario, puesto que el 
endofenotipo se asocia a una variante genética en común que puede tener una influencia 
causal sobre diversos trastornos. En nuestra búsqueda encontramos pocos estudios 
realizados con familiares que respaldan al control inhibitorio como una característica 
heredable y que además de la expresión comportamental (fenotipo) analicen las 
características genéticas de los familiares (Nigg et al., 2004). 
 
 
47 
 
III. El estudio de familiares de personas con TDAH 
Como se mencionó anteriormente, al compartir factores genéticos y ambientales, los 
familiares de una persona con TDAH tienen un mayor riesgo de presentar el trastorno en 
comparación con la población en general. En un estudio longitudinal sobre agregación 
familiar del TDAH en Suecia reportaron que entre l985 y 2006, la incidencia acumulada de 
TDAH entre hermanos y primos de personas afectadas fue de 25.3% mientras que la 
incidencia entre hermanos y primos de personas no afectadas fue de 3.6%. Los autores 
calcularon la agregación familiar a partir del “hazard ratio” (o cociente entre dos tasas) al 
dividir la tasa de casos de TDAH en familiares de personas afectadas entre la tasa de casos 
de TDAH en familiares de personas no-afectadas. Observaron que el hazard ratio entre 
entre primos es de 3.04 (Intervalo de Confianza o IC: 2.86-3.23), entre gemelos dicigóticos 
y hermanos es de 11.42 (IC: 7.93-16.45) y de 11.10 (IC: 10.55-11.69) respectivamente, y 
entre gemelos monocigóticos es de 127.15 (IC: 70.68-228.72). Sus hallazgos sugieren que 
la agregación familiar del TDAH incrementa a medida que incrementa la carga genética 
compartida (Chen et al., 2017). 
 Así también, se espera que los endofenotipos se encuentren entre familiares de las 
personas afectadas con mayor frecuencia de lo que se observa en la población abierta, aun 
cuando los familiares no presenten el cuadro clínico completo del trastorno. Esto se vería 
reflejado en una diferencia significativa en la media de alguna medida cuantitativa o una 
diferencia significativa en la frecuencia de una medida cualitativa (Levy et al., 2008). 
En el aspecto genético, se ha reportado que los familiares de personas con TDAH 
presentan frecuencias de polimorfismos genéticos diferentes a lo esperado para la población 
típica. En un estudio reciente realizado con población jalisciense se encontró que en padres 
 
 
48 
 
de chicos con TDAH se observa una mayor frecuencia del polimorfismo de 7 repeticiones 
(III exón) del gen DRD4, a lo esperado para la población abierta (desequilibrio de Hardy-
Weinberg) (Trejo, Toscano-Flores, Matute, & Ramirez-Duenas Mde, 2015). Los autores 
concluyen que la diferencia entre las frecuencias observadas y las esperadas en Jalisco se 
deben a la selección de su muestra (solo padres con al menos un hijo con TDAH). La 
presencia de este polimorfismo genético en familiares de personas con TDAH, abona a su 
asociación con el trastorno. 
En cuanto a los hallazgos neuropsicológicos, se han reportado diferencias en 
distintos dominios cognitivos entre familiares de personas con TDAH y población típica. 
Tal es el caso del estudio realizado por Nigg, Swanson y Hinshaw (1997) en el que 
analizaron padres biológicos y adoptivos de varones que habían sido identificados con 
TDAH (con los criterios del DSM-III-R) a través de una tarea de orientación visual. Los 
autores reportan que los niños con TDAH y sus padresbiológicos, pero no los adoptivos, 
tienen una orientación lenta hacia los objetivos visuales presentados en el hemicampo 
visual izquierdo. Estos resultados coinciden con la función de alertamiento del sistema de 
vigilancia propuesto por Posner y Petersen (1990) que tiene una lateralización derecha y 
que se asume como deficiente en el TDAH. Una de las limitaciones de este estudio fue que 
no describieron la presencia de síntomas de TDAH en los padres, no obstante, sus 
resultados apoyan la noción de que las características neuropsicológicas asociadas al 
TDAH se pueden observar en progenitores de los chicos, independientemente de que ellos 
tengan o no el trastorno. En un estudio posterior de este mismo grupo, Nigg, Blaskey, 
Stawicki, y Sachek, (2004) evaluaron a padres y hermanos de niños diagnosticados con 
TDAH (con criterios del DSM-IV), a través de una evaluación amplia de las funciones 
 
 
49 
 
ejecutivas, con pruebas de planeación, control de la interferencia, control inhibitorio, 
flexibilidad cognitiva, así mismo evaluaron la variabilidad de la respuesta. Los autores 
reportaron fallas en la flexibilidad cognitiva, el control inhibitorio y la variabilidad de 
respuesta, evaluadas a través del Trail Making Test, Stop Signal Task y medidas 
compuestas de la variabilidad del tiempo de reacción, en los familiares de niños con TDAH 
y no así en los familiares de niños de un grupo control. Estas diferencias se mantuvieron 
aún después de controlar la presencia de TDAH en los familiares. Los resultados de los 
autores apoyan la utilización de medidas cognitivas y neuropsicológicas como 
endofenotipos del TDAH, principalmente de flexibilidad cognitiva, el control inhibitorio y 
la variabilidad de respuesta. Las cuales proveen medidas continuas y objetivas que están 
altamente correlacionadas con el fenotipo comportamental del TDAH. 
 
La inhibición oculomotora en familiares de personas con TDAH 
Algunos estudios aportan evidencia de que la falla en el control inhibitorio puede 
observarse en familiares de personas con TDAH. El estudio realizado por Nigg et al. (2004) 
mencionado anteriormente fue uno de los primeros en que incluir al control inhibitorio 
como endofenotipo del TDAH y reportar fallas en este dominio, así como en la flexibilidad 
cognitiva, y en la variabilidad de respuesta en los familiares de niños con TDAH. 
Posteriormente, Goos et al. (2009), analizaron la ejecución de la tarea stop signal en 32 
niños con TDAH, 14 hermanos no afectados y 58 progenitores, además de dos grupos 
controles de niños y de adultos. Los niños con TDAH mostraron una ejecución más baja 
que los del grupo control, los hermanos se ubicaron entre los niños con TDAH y los 
controles, mientras que los padres mostraron una marcada deficiencia en comparación con 
 
 
50 
 
los controles adultos. Uebel et al. (2010) también analizaron el control inhibitorio pero a 
través de la tarea go/no-go en 205 niños con TDAH, 173 hermanos biológicos no afectados 
y 53 niños sin antecedentes de trastornos neuropsicológicos. Los niños con TDAH 
muestran ejecuciones más lentas y más variables en la ejecución de la tarea, mientras que 
los hermanos se situaron en un nivel intermedio en el tiempo de reacción, las falsas alarmas 
y los errores de omisión (Uebel et al., 2010). Este tipo de estudios muestra que, aun cuando 
las medidas de los familiares no siempre son diferentes de las grupos controles, suelen 
ubicarse en un punto intermedio entre las personas con desarrollo típico y sus familiares 
con TDAH. Lo cual sugiere en ellos la presencia de algunos factores genéticos o 
ambientales que, aun cuando no fueron suficientes para generar el TDAH, sí los 
predisponen al trastorno y separan ligeramente de la población típica. 
En el caso del control de la respuesta motor-ocular, se han realizado algunos 
estudios con personas con esquizofrenia y sus familiares (Curtis, Calkins, Grove, Feil, & 
Iacono, 2001; Levy et al., 2008) que han permitido identificar a la ejecución antisacádica 
como una característica heredable (Malone & Iacono, 2002). No obstante, es poco lo que se 
ha estudiado sobre las alteraciones antisacádicas en familiares de pacientes con TDAH. 
En la literatura revisada, encontramos estudios sobre otros aspectos del movimiento 
ocular, como por ejemplo la captura oculomotora. En un estudio realizado con niños 
diagnosticados con TDAH, sus hermanos no afectados y un grupo control de niños sin 
TDAH, se observó que los niños con TDAH y sus hermanos no afectados tienen respuestas 
sacádicas más lentas que los controles en este tipo de tarea sacádica. La precisión no marca 
diferencias entre los grupos, por lo tanto, se sugiere que el déficit en la velocidad de 
respuesta, más que la precisión, puede estar relacionado con factores familiares (Van der 
 
 
51 
 
Stigchel et al., 2007). En otro estudio realizado por Rommelse et al. (2008), al comparar la 
ejecución de una tarea sacádica guiada visualmente (dirigir la mirada hacia la ubicación en 
donde se presentó un estímulo, después de un determinado lapso de tiempo), entre niños 
con TDAH, sus hermanos no afectados y un grupo control. En este estudio observaron que 
tanto los niños con TDAH como sus hermanos no afectados presentan menos aciertos y 
más errores anticipatorios durante la fijación, en comparación con el grupo control. Los 
resultados sugieren una alteración en la memoria de trabajo viso-espacial así como una en 
la inhibición oculomotora en niños con TDAH y sus hermanos, que están vinculados con el 
riesgo familiar para desarrollar TDAH y que, por lo tanto, constituyen un candidato de 
endofenotipo de este trastorno (Rommelse et al., 2008). En un estudio de seguimiento con 
esta misma muestra, Thissen et al., (2013) evaluaron el control inhibitorio (tarea de señal de 
parada visual) y la memoria de trabajo (verbal y visuo-espacial) en los entonces 
adolescentes con y sin TDAH, en sus padres. Los autores no observaron diferencias entre 
los padres del grupo de TDAH y los del grupo control después de controlar por el CI. En 
los adolescentes no se observaron las mismas deficiencias reportadas en la niñez, solo 
permanecieron las observadas en el control inhibitorio. La falta de asociación entre el 
funcionamiento ejecutivo y la presencia de TDAH de los padres con los de los hijos, llevó a 
los autores a cuestionar si las fallas ejecutivas y el trastorno parten de los mismos factores 
etiológicos. 
Al momento no hemos encontrado la comparación con familiares de personas con 
TDAH en la ejecución de la tarea antisacádica, como se ha revisado, la afectación en 
familiares es uno de los criterios importantes para determinar un endofenotipo. Estudios 
sobre los padres y hermanos de pacientes permiten aportar validez a la medida postulada 
 
 
52 
 
como endofenotipo, no obstante la relación entre padres y sus hijos provee una perspectiva 
diferente en cuanto a la transmisión del riesgo genético. Los hermanos comparten en 
promedio el 50 % de sus genes, dependiendo de la transmisión de los genes de cada padre, 
algunos hermanos pueden compartir muy pocos genes, mientras que otros hermanos pueden 
compartir casi el 100% de la información genética. Padres e hijos comparten el 50% de sus 
genes, pero este valor no representa un promedio como sucede con los hermanos, la mitad 
de los genes de un niño están representados en cada padre con un 100% de certeza (Goos, 
Crosbie, Payne, & Schacar, 2009). 
En general, son pocos los estudios sobre familiares que además, integran el análisis 
de las características comportamentales, con los componentes genéticos. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
53 
 
Planteamiento del Problema 
Dada la alta contribución genética que se ha identificado en el Trastorno por Déficit de 
Atención e Hiperactividad, y de acuerdo con el modelo de endofenotipos, se espera que las 
características comportamentales distintivas delTDAH y los genes de riesgo identificados 
en el trastorno estén presentes en familiares de personas diagnosticadas con el trastorno, 
aun cuando ellos no presenten o no lo hayan presentado. 
La alteración en el control inhibitorio ha sido reportada como una de las 
características distintivas del TDAH. Nosotros consideramos que, la inhibición de la 
respuesta ocular sacádica, medida en las tareas antisacádicas, es un buen candidato como 
endofenotipo del TDAH, por distintos motivos. En primer lugar se ha reportado, de forma 
consistente, que las personas con TDAH comenten más errores en este tipo de tareas en 
comparación con lo observado en la población típica. En segundo lugar, la inhibición 
sacádica involucra las redes frontoestriatales implicadas en la fisiopatología del TDAH. En 
tercer lugar, ofrece algunas ventajas metodológicas frente a otras evaluaciones pues como 
la respuesta oculomotora es automática, no necesita ser entrenada en el laboratorio; 
asimismo, las condiciones de presentación de los estímulos (intervalo o traslape) permiten 
identificar si la ejecución es diferente dependiendo de la presencia de elementos de control 
exógeno. 
Identificar una gran cantidad de errores en las tareas antisacádicas de progenitores 
de niños con TDAH en comparación con progenitores de niños con desarrollo típico, 
sugerirá en ellos una falla en el control inhibitorio, aportando evidencia de que dicha 
característica cumple con el criterio de estar presente en familiares de las personas con el 
trastorno. Si además, la ejecución observada se explica por la presencia de un polimorfismo 
 
 
54 
 
del gen DRD4 (uno de los candidatos más fuertes para los estudios de asociación genética 
del TDAH), se contribuirá al conocimiento sobre los mecanismos fisiológicos de esta 
característica conductual, sobre el conocimiento como endofenotipo del TDAH y sobre el 
componente genético del este trastorno. 
 
Así, dos preguntas guían este trabajo: 
El control inhibitorio oculomotor de los familiares de personas con TDAH ¿sugiere en ellos 
una falla en la inhibición de respuestas sacádicas automáticas?. De ser así, ¿esta 
característica conductual se encuentra asociada con la presencia de polimorfismos 
específicos del gen DRD4? 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
55 
 
Objetivo General 
 Determinar si la falla en el control inhibitorio oculomotor, como candidato a 
endofenotipo, se observa en progenitores de niños con TDAH y si ésta se asocia con la 
presencia de un polimorfismo del gen DRD4. 
Objetivos particulares 
1. Determinar si existen diferencias entre progenitores de niños con TDAH y 
progenitores de niños sin TDAH en las medidas de las tareas sacádicas. 
2. Determinar si estas diferencias dependen de la presencia de referentes de control 
exógeno (el punto de fijación en la condición de intervalo). 
3. Determinar si existe una relación entre el número de conductas de TDAH 
reportadas (actuales y en la niñez) y la ejecución sacádica de los progenitores. 
4. Determinar si la presencia del polimorfismo VNTR de 7 repeticiones en el gen 
DRD4, establece diferencias en la ejecución sacádica de los progenitores de 
niños con TDAH. 
 
 
 
 
 
 
 
56 
 
Hipótesis General 
 Los progenitores de niños con TDAH tendrán ejecuciones que denoten una falla del 
control inhibitorio en la respuesta sacádica en comparación con los progenitores de niños 
sin TDAH, y esta diferencia será más evidente ante la presencia del polimorfismo VNTR 
de 7 repeticiones del gen DRD4. 
Hipótesis particulares 
1. Los progenitores de niños con TDAH tendrán una mayor cantidad de errores y 
tiempos de reacción más prolongados en las medidas de la tarea antisacádica, en 
comparación con los progenitores de niños sin TDAH. 
2. La diferencia entre progenitores de niños con TDAH y progenitores de niños con 
desarrollo típico, permanecerá aun cuando esté presente un referente de control 
exógeno. 
3. Las diferencias observadas en la ejecución sacádica de los progenitores serán 
independientes de la presencia de síntomas de TDAH en ellos. 
4. Entre los progenitores de niños con TDAH, aquéllos que tengan el polimorfismo del 
gen DRD4 (VNTR de 7 repeticiones) presentarán una ejecución sacádica con más 
errores, que denoten una deficiente inhibición de la respuesta ocular motora. 
 
 
 
 
 
 
57 
 
Método 
El presente trabajo forma parte de un Proyecto titulado “Perfil neuropsicológico del 
Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños mexicanos y su 
correlación con el factor familiar determinado por condiciones psicosociales y 
polimorfismos de los genes DAT1, DRD4, y DRD5” (registrado ante Conacyt, Ciencia 
Básica 2007, #84494) desarrollado en el laboratorio de Neuropsicología y Neurolingüística 
bajo la dirección de la Dra. Esmeralda Matute. 
La muestra de estudios se identificó a partir del proyecto “El Trastorno por Déficit 
de Atención con Hiperactividad en niños de primero a sexto grado de escuelas primarias 
públicas de la ciudad de Guadalajara” realizado también en el Laboratorio de 
Neuropsicología y Neurolingüística, a partir de 1997. Durante la realización de este 
proyecto se identificaron a 197 niños que cumplieron con el criterio A del DSM-IV para el 
diagnóstico de TDAH, de acuerdo con el informe de padres y maestros (Barrios, 2006); 
también se detectaron 422 niños libres de síntomas de TDAH. En un estudio intermedio 
entre el de 1997 y el presente (Bolaños, 2017) se recontactaron a 27 de los niños (ahora 
jóvenes) identificados con TDAH, para conocer los cambios en las características 
neuropsicológicas asociadas con el TDAH. Los progenitores de estos 27 niños fueron 
invitados a participar en dos estudios paralelos, uno para establecer la relación entre el 
polimorfismo del gen DRD4 y el control atencional (Trejo García, 2014) y el otro es el 
presente trabajo para el cual además convocamos a los progenitores de aquellos niños que 
en el estudio de 1997 fueron identificados como libres de síntomas de TDAH (que en total 
tuvieran menos de 3 síntomas) para conformar un grupo control. 
 
 
58 
 
Participantes 
En total, contactamos a los progenitores de 19 niños identificados con síntomas de 
TDAH (n=30, 14 papás y 16 mamás) y a los progenitores de 21 niños libres de síntomas de 
TDAH (n=36, 16 papás y 20 mamás). Nos referiremos a ellos como el Grupo de Padres de 
Niños con TDAH (PN-TDAH) y el Grupo de Padres de Niños No-TDAH (PN-noTDAH). 
No incluimos a los progenitores que refirieron presencia de enfermedad 
incapacitante, sordera, ceguera, o alteraciones visuales no corregidas. 
Excluimos a un papá del Grupo de PN-TDAH por presentar diagnóstico de 
esquizofrenia y a tres progenitores del Grupo PN-noTDAH: una mamá que refirió haber 
sufrido una concusión en la adolescencia y que a partir de entonces sufre de migraña; una 
mamá que tuvo una cirugía por neuro-cisticercosis y un papá con dependencia al alcohol y 
a la cocaína. Una de las familias identificadas en el Grupo PN-noTDAH reportaron tener 
otro hijo con diagnóstico de TDAH en la infancia, por lo que cambiamos a estos padres al 
Grupo de PN-TDAH. 
Así, se incluyeron 31 progenitores (17 hombres) en el Grupo PN-TDAH y, 31 
progenitores (17 hombres) en el Grupo de PN-noTDAH. La caracterización de los 
participantes se presenta, por grupo, en la Tabla 6. La comparación de los años de edad, de 
escolaridad o del CI no resultó significativa. En los años de edad el valor de significancia 
no alcanzó el valor estipulado para la correcta pareación de grupos (p>.5, Kover et al. 
2013) pero los valores de d Cohen y la proporción de varianzas se ubicaron por debajo de 
lo estipulado (0.2 y 1.33, respectivamente; Kover et al. 2013). Aun cuando los años de 
escolaridad estuvieron por arriba de dichos valores, el traslape de ambos grupos sobrepasa 
el 88% . 
 
 
59 
 
 
 
 Tabla 6 
 Medias y (DesviaciónEstándar) de las características demográficas de los participantes 
 
 
 
 
 
 
Para el análisis exclusivamente genético (frecuencia alélicas y génicas), los 
progenitores que fueron excluidos por accidentes, neurocisticercosis, etc. (factores 
ambientales) fueron reintegrados a la muestra de estudio. No se incluyeron los datos 
genéticos de ocho padres del Grupo PN-TDAH y tres del Grupo PN-noTDAH ya que sus 
muestras no pudieron ser analizadas en el laboratorio por razones técnicas. Por lo tanto, se 
contó con el genotipo de 24 progenitores (11 hombres) del Grupo PN-TDAH y 31 
progenitores (15 hombres) en el grupo PN-noTDAH. Clasificamos a las personas de 
acuerdo a la presencia o ausencia del polimorfismo de riesgo para TDAH (VNTR de 7-rep 
en el tercer exón del gen DRD4). En cada grupo, los progenitores fueron identificados 
como personas con alelo largo (7-rep o más) o personas con alelo corto (6-rep o menos). 
Para el análisis que integra los datos genéticos y conductuales comparamos estos 
cuatro subgrupos: PN-TDAH con alelo largo o alelo corto, PN-noTDAH con alelo largo o 
alelo corto. La prueba no paramétrica de Kruskall Wallis indicó que no había diferencias 
entre estos cuatro subgrupos en la edad (H(3)=6.2, p=.10, E2R =.12), en los años de 
 Grupo 
 PN-TDAH
(n=31)
PN-noTDAH
(n=31)
t p d s1 / s2
Edad en años 48.1(6.45) 46.9 (6.2) 0.72 0.48 0.18 1.1
Años de escolaridad 14.2 (4.5) 13.1(3.5) 1.05 0.29 0.26 1.6
CI WAIS 106.8(10.2) 107.4(10.3) -0.22 0.82 -0.05 1
 
 
60 
 
escolaridad (H(3)=2.14, p=.54, E2R=.04) ni en el C.I. (H(3)= 2.96, p=0.39, E
2
R =.05), 
además en todos los casos el tamaño del efecto (E2R ) fue pequeño. 
Dado que analizamos la frecuencia de presentación de los polimorfismos genéticos, 
era importante tomar en cuenta de dónde son originarias las familias de nuestra muestra de 
estudio, ya que estas frecuencias varían de una región a otra. Todos los progenitores 
incluidos en el estudio son originarios de México. En ambos grupos, más de la mitad de los 
padres son originarios del estado de Jalisco: el 75.4 % de los padres del grupo de PN-
TDAH y el 67.6 % del grupo PN-noTDAH (Ver Figura 6). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
75%
7%
6%
3%
3%
3% 3%
Progenitores 
de niños TDAH
Jalisco (24)
Ciudad de México (2)
Sinaloa (2)
Baja California (1)
Colima (1)
Estado de México (1)
Michoacán (1)
70%
6%
6%
6%
3%
3% 3%
3%
Progenitores 
de niños control
Jalisco (23)
Michoacán (2)
Nuevo León (2)
Tabasco (2)
Ciudad de México (1)
Guanajuato (1)
Nayarit (1)
Zacatecas (1)
Figura 6. Estados de la República Mexicana de donde son originarios los participantes (n). 
 
 
61 
 
Materiales 
Material para la conformación de la muestra 
1. Historia Clínica 
Para contar con los antecedentes del desarrollo y clínicos de los participantes, realizamos 
una entrevista estructurada en la cual se recolectaron datos de identificación, edad, nivel de 
escolaridad, ocupación, así como antecedentes neurológicos o psiquiátricos (Anexo 1). 
Aquellas personas identificadas con antecedentes, neurológicos o psiquiátricos, no fueron 
incluidas en el estudio conductual. 
2. WAIS: Escala de Weschler de inteligencia para adultos III. Forma abreviada dual 
(Wechsler, 2003) 
Aplicamos la forma abreviada que comprende las subescalas de Vocabulario y Cubos, con 
la finalidad de obtener el cociente de inteligencia de los participantes. Todos los 
progenitores incluidos en el estudio tuvieron un CI por arriba de 80. 
3. Cartilla de Snellen para evaluar la agudeza visual 
Para determinar que la agudeza visual de los participantes estuviera dentro de los rangos de 
normalidad, realizamos la evaluación de visión lejana mediante las cartillas de Snellen. Esta 
prueba es ampliamente utilizada para determinar la agudeza visual, en ella se ubica al 
participante a 1.5 metros de una plantilla que tiene impresas letras negras sobre un fondo 
blanco, se cubre uno de los ojos y se le pide al participante que lea las letras empezando 
desde la parte superior. Se anota la última línea que la persona puede leer sin errores y 
posteriormente se procede con el otro ojo. Se incluyeron a los participantes cuya agudeza 
visual normal o corregida estuvieron dentro de los rangos de normalidad (20/20). 
 
 
 
62 
 
4. Formato para la exploración clínica del movimiento ocular. 
Para descartar anomalías en el movimiento ocular realizamos una exploración rápida de tres 
aspectos oculomotores: movimiento ocular conjugado (seguir con la mirada un objeto en 
movimiento o dirigirla a hacia estímulos específicos), movimiento convergente y 
divergente (sostener la mirada en un objetivo visual que se ubica frente a la persona a la 
altura de los ojos y se aleja y acerca varias veces) y evocación del nistagmo optoquinético 
(mantener la ubicación de la fóvea ante estímulos en movimiento constante). Un neurólogo 
nos asesoró para realizar el formato de evaluación y nos capacitó para llevar a cabo la 
exploración (Anexo 2). Ninguno de los participantes incluidos mostraron anormalidades en 
sus movimientos oculares conjugados, divergentes, convergentes, ni en sus reflejos. 
 
Material para el estudio 
1. Tareas sacádicas 
Utilizamos el paradigma experimental propuesto por Klein et al. (2005; 2003). En este 
modelo se presentan tareas prosacádicas y antisacádicas en dos condiciones de fijación 
(intervalo y de traslape). Se presenta en la pantalla un punto de fijación (PF) ubicado en el 
centro de la pantalla (un triángulo de 0.2º por lado). Posteriormente aparece el estímulo 
periférico (EP), un cuadrado de 0.2º x 0.2º, que se ubica a una distancia de 4º del punto de 
fijación y aparece aleatoriamente a la izquierda o derecha de PF en el mismo eje horizontal 
de éste. 
En los bloques prosacádicos, el participante debe fijar la mirada en el punto 
central de fijación y en cuanto aparezca el estímulo objetivo, dirigir su mirada a él. En los 
bloques antisacádicos, se pide a los sujetos que después de observar el punto de fijación, no 
 
 
63 
 
vean directamente el estímulo que va a aparecer en la pantalla, sino que dirijan la mirada al 
lado opuesto en el eje horizontal. Las instrucciones fueron asignadas verbalmente antes de 
comenzar cada uno de los bloques. 
Un ensayo comienza cuando aparece el punto de fijación, que permanece durante 
1000 ms como único estímulo en la pantalla, después de este tiempo pueden suceder dos 
eventos: 1) En la condición de traslape el punto de fijación permanece presente durante la 
aparición del estímulo periférico, 2) En la condición de intervalo, el punto de fijación 
desaparece y después de un intervalo de 200 ms aparece el estímulo periférico y permanece 
en la pantalla por 1000 ms, al terminar este lapso desaparecen todos los estímulos de la 
pantalla y queda totalmente en negro por 1000 ms, indicando que el ensayo terminó. Un 
nuevo ensayo inicia cuando vuelve a aparecer el punto de fijación, el (triángulo central). La 
ubicación del estímulo periférico (4º a la izquierda o derecha) es aleatoria. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Ciento veinte ensayos conforman un bloque, 60 ensayos por cada ubicación del 
estímulo periférico (derecha o izquierda), distribuidos aleatoriamente dentro del bloque. Un 
Figura 7. Esquematización de las tareas sacádicas. Se presenta la secuencia de eventos en 
un ensayo en cada uno de los cuatro bloques sacádicos que realizaron los participantes. 
 
Antisacádica 
Intervalo
Antisacádica 
Tras lape
Prosacádica 
Tras lape
Prosacádica 
Intervalo
2
00
 m
s
20
0 
m
s
10
00
 m
s
10
00
 m
s
10
00
 m
s
10
0
0 
m
s
10
0
0 
m
s
 
 
64 
 
bloque es completamente de ensayos prosacádicos o antisacádicos y tiene una duración 
aproximada de 6 minutos. Como se puede apreciar en la Figura 7, cada participante realizó 
4 bloques, 2 prosacádicos (uno con la condición de traslape y uno con la de intervalo) y 2 
antisacádicos (de traslapee intervalo). 
Con la finalidad de controlar un posible efecto de la secuencia de presentación de 
los bloques, se determinaron dos secuencias de tal manera que la mitad de los participantes 
comenzaran con un bloque prosacádico (ProInt – AntiInt – ProTras – AntiTras) y la otra 
mitad con un bloque antisacádico (AntiInt – ProInt – AntiTras – ProTras). Los participantes 
de cada grupo fueron asignados de forma aleatoria a una de las dos secuencias. 
 
Definición de medidas sacádicas: 
Para definir las variables a estudiar, es conveniente retomar las definiciones de sácada y 
fijación descritas previamente en los antecedentes vinculándolas con el registro que lleva a 
cabo el equipo de rastreo ocular. Las fijaciones son los puntos del campo visual en el cual 
la mirada permanece relativamente fija. El desplazamiento que se da entre dos fijaciones 
consecutivas (que indican que el ojo se movió de un punto a otro), es lo que se considera 
como sácada o movimiento sacádico. El tiempo de reacción sacádico corresponde al 
intervalo comprendido entre la aparición del estímulo periférico y la realización del primer 
movimiento sacádico. En el presente trabajo, las ejecuciones sacádicas fueron clasificadas 
como normales cuando tuvieron tiempos de reacción superiores a los 80 ms. Cuando el 
tiempo de reacción fue menor a 80 ms, las sácadas fueron clasificadas como anticipatorias. 
Este límite corresponde al retraso del sistema visual para el procesamiento de un estímulo, 
(que va de los 80 a los 120 ms); se infiere que las respuestas realizadas con tiempos de 
 
 
65 
 
reacción menores no se deben a la percepción visual del estímulo, sino a procesos distintos 
como la deducción o predicción de la ubicación del próximo estímulo (Leigh & Zee, 2006). 
En los estudios con tareas sacádicas se manejan rangos de 80 a 100 ms de tolerancia (Klein 
et al., 2003; Munoz et al., 2003). 
 
* Medidas de la tarea prosacádica. 
En todas las tareas analizamos la primera sácada realizada al aparecer el estímulo 
periférico. En la tarea prosacádica consideramos una ejecución como correcta cuando la 
sácada tuvo la misma dirección que la ubicación del estímulo y un tiempo mayor a los 80 
ms. Si la sácada se realizó en una dirección opuesta a la ubicación del estímulo, fue 
considerada como un error de dirección, siempre y cuando su latencia fuera mayor a los 80 
ms (si el TR fue menor a los 80 ms, la sácada fue considerada como anticipatoria). Las 
medidas que se desprenden de la tarea prosacádica son: 
1. Porcentaje de aciertos: proporción de respuestas en las cuales el primer 
movimiento se realiza hacia el estímulo objetivo. 
2. Porcentaje de errores de dirección: proporción de respuestas en las cuales el 
primer movimiento se realiza en una dirección opuesta (ejecuciones antisacádicas) 
al lugar de ubicación del estímulo, o en una dirección distinta. 
3. Porcentaje de errores anticipatorios: proporción de respuestas realizadas antes de 
que apareciera el estímulo objetivo, o con un tiempo de reacción menor a 80 ms. 
4. Tiempo de reacción sacádico (Pro-TRS) de los ensayos correctos (o latencia 
sacádica). Es el tiempo comprendido entre la aparición del estímulo periférico y el 
inicio del primer movimiento sacádico cuando éste tiene la misma dirección que la 
ubicación del estímulo. 
 
*Medidas de la tarea antisacádica: 
Se considera que una ejecución antisacádica es correcta, cuando la primera sácada realizada 
al aparecer el estímulo periférico, tiene la dirección contraria a la ubicación del estímulo 
 
 
66 
 
periférico dentro de un rango de 3º con un tiempo de reacción mayor a los 80 ms. Las 
medidas que se analizaron en esta tarea son: 
1. Porcentaje de aciertos: proporción de respuestas en las cuales el primer 
movimiento se realiza en dirección opuesta a la ubicación del estímulo objetivo. 
2. Porcentaje de errores de dirección (movimientos prosacádicos, hacia el 
estímulo). 
3. Porcentaje de errores anticipatorios: proporción de respuestas realizadas antes 
de que apareciera el estímulo objetivo, o con un tiempo de reacción menor a 80 ms. 
4. Tiempo de reacción sacádico (Anti-TRS) de los ensayos correctos. 
 
 
2. Cuestionario de síntomas actuales del TDAH para adultos: DSM-IV-R (American 
Psychiatric Association, 2000) 
 
Con la finalidad de determinar la presencia de conductas características del TDAH en los 
padres, utilizamos un cuestionario basado en los criterios diagnósticos del DSM-IV en su 
versión para adultos. El cuestionario fue desarrollado y probado previamente en el 
laboratorio de Neuropsicología y Neurolingüística (Trejo García, 2014). El cuestionario 
consta de 18 preguntas relacionadas con conductas de TDAH. A cada participante se le 
instruyó de indicar la frecuencia con la que ha presentado cada una de las conductas en los 
últimos seis meses (nunca=0, algunas veces=1, muchas veces=2, casi siempre=3). Cuando 
la frecuencia reportada es “muchas veces” o “casi siempre”, se califica como síntoma 
presente (1), cuando la frecuencia fue “nunca” o “algunas veces” se califica como síntoma 
ausente (0). El cuestionario incluye además 4 preguntas para indagar en qué contextos se 
presentan las conductas, (familiar, social y laboral) y desde qué edad (Anexo 3). Las 
medidas utilizadas fueron: número de número de síntomas presentes de (de 0 a 9), de 
Hiperactividad/ Impulsividad (de 0-9) y total de síntomas (de 0-18). 
 
 
 
67 
 
3. Cuestionario adaptado de Wender-Utah de síntomas de TDAH en la infancia del 
TDAH (Rodriguez-Jimenez et al., 2001) 
Para evaluar la posibilidad de que los padres hayan presentado el trastorno o síntomas de 
TDAH en la niñez, aplicamos la adaptación al español de Rodriguez-Jimenez et al. (2001) 
de la Escala Wender Utah para adultos (Ward, Wender, & Reimherr, 1993) Se trata de un 
cuestionario auto informe, retrospectivo, con 61 preguntas sobre conductas que el adulto 
presentó (o no) durante la niñez; relacionados con la conducta, estado de ánimo, problemas 
familiares, figuras de autoridad, problemas médicos y escolares (Anexo 3). Los 
participantes indicaron la presencia de cada una de estas conductas durante su niñez, 
mediante una escala tipo Likert (nada o casi nada=0, un poco=1, moderadamente=2, más de 
lo esperado=3, mucho=4). Entre las 61 preguntas que contiene el cuestionario, se han 
identificado 25 que tienen una mayor sensibilidad para identificar personas que tuvieron 
TDAH en la niñez. Estas preguntas corresponden a cuatro factores estrechamente 
relacionados con el TDAH: problemas emocionales subjetivos, impulsividad-trastorno de 
conducta, impulsividad-hiperactividad y dificultades atencionales. La medida utilizada 
corresponde a la sumatoria del puntaje asignado a cada una de las 25 preguntas 
relacionadas con TDAH. El punto de corte de >46 permite identificar a adultos que 
tuvieron TDAH durante la niñez (Ward et al., 1993). 
 
 
 
 
 
 
68 
 
Variables de estudio 
DEPENDIENTES 
Desempeño en las tareas sacádicas 
 
 
 
 
 
 
Síntomas de TDAH 
 
 
 
INDEPENDIENTES 
1. Grupo: 
Progenitores de niños con síntomas de TDAH. 
Progenitores de niños con desarrollo típico. 
2. Polimorfismo genético. 
Presencia / ausencia polimorfismo VNTR de 7 repeticiones. 
 
 
 
 Antisacádica Prosacádica 
Intervalo Traslape Intervalo Traslape 
Aciertos (%) Aciertos (%) Aciertos (%) Aciertos (%) 
Errores de 
dirección (%) 
Errores de 
dirección (%) 
Errores de 
dirección (%) 
Errores de 
dirección (%) 
Errores 
Anticipatorios (%) 
Errores 
Anticipatorios (%) 
Errores 
Anticipatorios 
(%) 
Errores 
Anticipatorios (%) 
TR aciertos (ms) TR aciertos (ms) TR aciertos (ms) TR aciertos (ms) 
Niñez Adultez 
Puntaje cuestionario Wender UTAH 
 
Número de síntomas DSM-IV 
 
 
69 
 
Equipo 
El movimiento ocular fue rastreado con la técnica no intrusiva de detección del reflejo 
corneal, a través de un equipo Tobii ET-1750. Este dispositivo operabinocularmente a 50 
Hz con una precisión de aproximadamente 0.5º (margen de error del ángulo visual). Los 
estímulos se presentaron en un monitor de 17 pulgadas, con una resolución de 1024 x 768 
pixeles. La pantalla tiene integrada un dispositivo de emisión de luz infrarroja (LED; Light 
Emitting Diodes) y una cámara de video que constituyen el mecanismo de detección del 
movimiento ocular y las fijaciones. Esta unidad se encuentra conectada a un segundo 
ordenador en el cual el evaluador monitorea la presentación de las tareas, la ejecución del 
participante y la estabilidad de la señal de rastreo ocular. 
 El software Tobii Studio (Tobii Techonology, AB) fue utilizado para la 
presentación de los estímulos visuales, la detección del movimiento ocular, y la exportación 
de los datos. Durante las sesiones de rastreo, las personas se ubicaron a 60 cm~ del monitor, 
en una silla especial. Los experimentos se llevaron a cabo de forma individual, en silencio y 
en condiciones normales de iluminación. Cada sesión de rastreo inició con la fase estándar 
de calibración de 5 puntos. 
Debido a que el software del equipo registra la información en función de las 
fijaciones, y no de las sácadas, es preciso contar con un programa que calcule las medidas 
sacádicas. El Dr. Mario Treviño (Laboratorio de Plasticidad Cortical y Aprendizaje 
Perceptual, Instituto de Neurociencias, Universidad de Guadalajara) nos apoyó con la 
realización de un programa en Matlab para obtener las medidas sacádicas. 
El primer paso fue identificar las sácadas entre los datos que arroja el rastreador 
ocular. Se desarrolló un código para identificar la información perteneciente a una fijación 
 
 
70 
 
y la de una sácada, este análisis trabaja a partir de la detección de un umbral de velocidad 
de 50º/s. Cuando la velocidad detectada se encuentra por debajo del umbral, se clasifica 
como una fijación, cuando se encuentra por arriba de dicho umbral se clasifica como sácada 
(Ver Figura 6). Este tipo de umbral ha sido propuesto y analizado en distintos estudios 
(Duchowsky, 2007; Komogorstev, Gobert, Jayarathna, Koh, & Gowda, 2010; Yarbus, 
1967), en las unidades que arroja el equipo de rastreo corresponde a 0.8 x 106 pixeles. El 
umbral se encuentra dentro del rango indicado por (Komogorstev, Jayarathna, Koh, & 
Gowda, 2009) para umbrales de velocidad (de 30-70º/s). 
Una vez identificado el trazo sacádico, clasificamos cada respuesta como válida o 
inválida dependiendo de algunos criterios: las sácadas válidas son los movimiento que 
iniciaron después de que apareciera el estímulo y con un tiempo mayor a 80 ms, en las 
sácadas inválidas se incluyen las omisiones y las sácadas anticipatorias (sácadas ejecutadas 
con un tiempo menor a 80 ms, o que iniciaron antes de que apareciera el estímulo objetivo). 
Dado que las omisiones no sabemos si se deben a una ausencia de respuesta o una 
falla en el registro del equipo, decidimos removerlas para el análisis. El total de ensayos 
ejecutados por sujeto corresponde a la sumatoria de los aciertos, errores de dirección y 
errores anticipatorios. Calculamos el porcentaje de cada una de estas medidas, por sujeto. 
 
 
 
 
 
 
 
 
71 
 
 
 
 
 
 
 
 
Figura 8. Representación de los eventos registrados durante un ensayo 
 
Procedimiento 
El procedimiento de evaluación tanto para el Grupo PN-TDAH como para el Grupo 
PN-noTDAH, se llevó a cabo en distintas fases: 
1. Contacto con las familias: 
Contactamos a las familias a través de llamadas telefónicas o visitas a su domicilio, 
para entregarles la carta de invitación (Anexo 4) que explica brevemente los objetivos de la 
investigación. Aquellas familias que aceptaron participar fueron citadas en el Instituto de 
Neurociencias. 
 
2. Sesiones de evaluación: 
En la primera sesión se les explicaba con detalle la participación de cada miembro 
de la familia, y cada uno firmó un consentimiento informado (Anexo 5) En las sesiones se 
llevaron a cabo las siguientes actividades de forma individual. 
 
 
72 
 
 Entrevista para recabar la información sobre las historias clínicas de los 
hijos (genéticas y de desarrollo) y de cada padre (de desarrollo). 
 Aplicación de cuestionarios: Síntomas de TDAH actuales (DSM-IV, 
American Psychiatric Association 1994) y en la niñez (Wender Utah, 
Rodríguez-Jimenez 2001), escala de lateralidad de Edimburgo. 
 Evaluación de la agudeza visual lejana y exploración oculomotora breve. 
 Estimación del CI: aplicación de las subpruebas de cubos y vocabularios de 
la Escala Wechsler para adultos (Wechsler, 2003). 
 Realización de las tareas antisacádica y prosacádica (en condición de 
intervalo y de traslape) en el equipo de rastreo ocular. 
 Toma de muestras sanguíneas. 
Las sesiones de evaluación se realizaron en dos o tres visitas al Instituto (dependiendo 
de las posibilidades de los participantes) cada sesión tuvo una duración aproximada de 2 a 3 
horas. 
 
3. Análisis genético 
El material genético se obtuvo a partir de muestras sanguíneas. Las tomas fueron realizadas 
por el Lic. en Enfermería Enrique Arana Villareal, quien fue responsable de extraer, rotular 
y almacenar las muestras de sangre (eran almacenadas temporalmente en un refrigerador 
antes de ser entregadas al equipo de genética). Previo a la toma de muestra el Lic. Arana 
explicó brevemente el procedimiento de extracción (punción) y mostró que el material era 
completamente nuevo y estéril. El análisis genético estuvo a cargo de personal 
especializado coordinado por la Dra. María de Lourdes Ramírez Dueñas (Laboratorio de 
 
 
73 
 
Neuropsicología y Neurolingüística, Instituto de Neurociencias) y la Dra. Adriana 
Mendizabal (Laboratorio de Biología Molecular, Centro Universitario de Ciencias Exactas 
e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara). El equipo de genetistas apoyó en la 
aplicación de historias clínicas genéticas y se encargó de la extracción de ADN. A partir de 
las muestras de sangre, se amplificó el polimorfismo de repeticiones variables en tándem o 
VNTR (por sus siglas en inglés) del tercer exón del gen DRD4 mediante la técnica de 
reacción en cadena de la polimerasa, (PCR, por sus siglas en inglés). Mediante 
electroforesis en gel se determinó el número de repeticiones del VNTR presentes. Los 
análisis se realizaron con el equipo especializado del laboratorio de Biología Molecular, del 
Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías, de la Universidad de Guadalajara. 
Los resultados fueron entregados en una base de datos. Las personas encargadas del análisis 
genético fueron ciegas a los datos neuropsicológicos y viceversa. 
 
Aspectos éticos 
Los procedimientos propuestos en la presente investigación fueron sometidos a 
dictaminación del Comité de Ética del Instituto de Neurociencias de la Universidad de 
Guadalajara, el cual confirmó que se respetan los lineamientos de la Ley General de Salud 
en Materia de Investigación para la Salud, que establece los criterios para la ejecución de 
proyectos de investigación para la salud en seres humanos en México, en apego a los 
lineamientos propuestos por la Declaración de Helsinki de 1975 y sus enmiendas, para las 
buenas prácticas en la investigación clínica internacional. 
 Todos los participantes firmaron un consentimiento informado (Anexo 5) 
respetando su voluntad sin procedimientos coercitivos; los participantes siempre tuvieron la 
 
 
74 
 
posibilidad de pedir un descanso o de abandonar la evaluación si así lo deseaban. Los 
responsables del proyecto estuvieron atentos a responder cualquier pregunta que los 
participantes plantearan acerca de los procedimientos, beneficios o cualquier otro asunto 
relacionado con la investigación. 
Evaluación neuropsicológica: En el presente estudio el riesgo fue mínimo. Las personas 
encargadas de las evaluaciones neuropsicológicas fueron cuatro psicólogos previamente 
capacitados enla aplicación de las pruebas y cuestionarios. Las evaluaciones 
neuropsicológicas y la técnica de rastreo ocular son procedimientos no invasivos. 
Análisis genético: El análisis genético estuvo dirigido por la Dra. María de Lourdes 
Ramírez Dueñas, genetista. Las muestras de sangre fueron extraídas por personal 
capacitado del área de enfermería o genética, con experiencia previa en la técnica. Los 
participantes firmaron un formato de consentimiento específico para la toma de muestra 
sanguínea y obtención de ADN, en el que autorizaban extraer 5- 10 ml de sangre venosa 
por punción en el brazo (Anexo 6) así como aportar datos familiares para la elaboración de 
una historia genética familiar (Anexo 7). Dos personas no aceptaron donar muestras 
sanguíneas pero sí a realizar tomas de saliva. 
 
Análisis estadístico 
Para el análisis de las medidas sacádicas, además del grupo, analizamos el efecto del tipo 
de tarea (antisacádica/prosacádica) y la condición de presentación de los estímulos 
(intervalo/traslape). Así también, consideramos pertinente analizar el orden de presentación 
de los bloques debido a que, después de excluir y reacomodar padres en los grupos de 
estudio, en el grupo de TDAH quedaron más padres que habían iniciado con el bloque 
 
 
75 
 
prosacádico de intervalo (secuencia1, n=10, secuencia2, n= 21), mientras que en el grupo 
control los participantes quedaron distribuidos de forma más homogénea entre los dos 
órdenes de presentación (secuencia1, n=16; secuencia2, n=15), aun cuando las 
distribuciones no resultaron diferentes a lo esperado (x2=2.38, p=0.123). Utilizamos un 
modelo lineal general mixto en el cual incluimos la tarea (antisacádica vs prosacádica) y la 
condición (intervalo vs traslape) como factores intra-sujetos; y utilizamos el grupo (TDAH 
vs. Control) y el orden de presentación (inicio con anti-int vs inicio con pro-int) como 
factores inter-sujetos. Los análisis fueron realizados con α corregida por múltiples 
comparaciones (corrección de Bonferroni, p<0.006). Optamos por este tipo de análisis ya 
que permite identificar interacciones entre factores, no obstante, no todas las medidas 
cumplieron con los criterios de homogeneidad de varianza, por lo que corroboramos todos 
los efectos observados con comparaciones no paramétricas (U de Mann Whitney y 
Wilcoxon). Como los efectos observados se mantuvieron al probarlos con la estadística no 
paramétrica, preferimos reportar los resultados sacádicos con estadística paramétrica. 
Para el análisis de los síntomas de TDAH en la niñez y la adultez, comparamos del 
número de síntomas y los puntajes obtenidos en los cuestionarios de TDAH mediante la 
prueba no paramétrica para grupos independientes U de Man Whitney (por el tipo de 
medida y la dispersión observada en cada una). Además analizamos la distribución de 
frecuencias de la cantidad de síntomas por grupo, con la finalidad de contrastarlo con el 
modelo de riesgo de recurrencia mencionado por Tissot & Kaufman (2013). Posteriormente 
realizamos correlaciones entre los síntomas de TDAH y las medidas sacádicas, mediante la 
r de Spearman (corrección de Bonferroni, p<0.004). 
 
 
76 
 
Respecto a los polimorfismos del gen DRD4, determinamos dos categorías para 
agrupar a las personas de acuerdo a la presencia o ausencia del polimorfismo de riesgo para 
TDAH (VNTR de 7-rep) al que también nos referiremos como “alelo largo”. Así, los 
padres de cada grupo se subdividieron en personas con alelo largo (7-rep o más) o personas 
con alelo corto (6-rep o menos). En primera instancia, analizamos si las frecuencias alélicas 
observadas estaban en equilibrio, mediante el análisis de equilibrio de Hardy Weinberg 
(p2+2pq+q2), realizamos este análisis en cada grupo por separado. La Xi cuadrada de 
bondad de ajuste y la prueba exacta de Fisher (para el grupo de TDAH que tenía casillas 
con valores <5) nos permitieron comparar si las frecuencias genotípicas observadas eran 
diferentes de las esperadas. 
Para analizar el efecto de la presencia del polimorfismo en el control ocular 
sacádico, comparamos las medidas sacádicas y las conductas de TDAH entre los cuatro 
subgrupos: PN-TDAH con alelo largo (n=10), PN-TDAH con alelo corto (n=13), PN-
noTDAH con alelo largo (n=12) y PN-noTDAH con alelo corto (n=17). Dado que estos 
subgrupos quedaron conformados por una menor cantidad de personas, utilizamos la prueba 
no paramétrica de Kruskal Wallis para grupos independientes. Posteriormente realizamos 
comparaciones por pares del grupo PN-TDAH con alelo-largo con los demás grupos 
mediante la U de ManWhitney (alfa corregida para comparaciones múltiples, p<0.016). 
Finalmente realizamos un análisis de regresión jerárquica para identificar qué factor 
predecía mejor la ejecución sacádica: el grupo, la presencia del polimorfismo en el gen 
DRD4 (VNTR de 7-repeticiones en el exón III), o los síntomas de TDAH (Inatención e 
Hiperactividad/Impulsividad). En principio, realizamos un análisis de regresión lineal 
incluyendo en un solo paso distintos factores que teóricamente pudieran estar relacionados 
 
 
77 
 
con la ejecución sacádica: grupo, secuencia, presencia del polimorfismo, síntomas de 
TDAH, años de escolaridad, C.I., edad. Solo el grupo y los síntomas de TDAH presentaron 
valores significativos. Una vez descartada la presencia de otros posible predictores, 
procedimos a realizar el análisis con nuestros tres factores seleccionados. En el primer paso 
incluimos el grupo (TDAH=1, control=2), en un segundo paso incluimos la presencia de 
polimorfismo (presente=1, ausente=0) y en un tercer momento incluimos los síntomas de 
TDAH (número de síntomas de inatención e hiperactividad/impulsividad). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
78 
 
Resultados 
Ejecución sacádica 
Los resultados descriptivos de las medidas sacádicas (aciertos, errores de dirección, errores 
anticipatorios y tiempo de reacción) se presentan, por grupo, en la Tabla 8. A groso modo, 
se aprecia que la menor cantidad de aciertos, así como la mayor cantidad de errores de 
dirección y errores anticipatorios se realizaron en el bloque antisacádico de intervalo (Anti-
Int). En los bloques prosacádicos (Pro-Int, Pro-Tras) los errores de dirección son mínimos y 
en las condiciones de intervalo (Anti-Int, Pro-Int) es en donde se realizan más errores 
anticipatorios. 
Tabla 8 
Medias y (Desviaciones Estándar) de las medidas sacádicas, por grupo. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. 
Medida 
Tarea / 
condición 
Grupo 
 Total PN‐TDAH PN‐noTDAH
Aciertos (%) Anti / int 69.1 (20.9) 72.8 (20.9) 70.9 (20.7) 
Anti / tras 81.8 (18) 84.9 (14.3) 83.3 (16.2) 
Pro / int 82.8 (11.4) 91.7 (7.5) 87.5 (10.5) 
Pro / tras 94.7 (9.8) 98.2 (2.2) 96.5 (7.2) 
 
Errores de 
dirección (%) 
Anti / int 20.1 (18) 20.6 (18) 20.4 (17.8) 
Anti / tras 13.3 (15.3) 12.5 (13) 12.9 (14.0) 
Pro / int 1.2 (1.1) 0.7 (0.9) 0.9 (1.0) 
Pro /tras 2.3 (6.5) 0.3 (0.7) 1.3 (4.7) 
 
Errores 
anticipatorios 
(%) 
Anti / int 10.8 (9.1) 6.6 (7.8) 8.7 (8.6) 
Anti / tras 4.7 (6.8) 2.7 (4.2) 3.7 (5.7) 
Pro / int 16 (10.9) 7.6 (6.9) 11.6 (9.9) 
Pro / tras 3 (5.7) 1.4 (1.8) 2.2 (4.3) 
 
Tiempo de 
reacción (ms) de 
los aciertos 
Anti / int 394 (69) 350.5 (60) 372.2 (67.6) 
Anti / tras 394.6 (67.2) 386.8 (67.8) 390.6 (67.1) 
Pro / int 261.8 (30.1) 257.3 (33.9) 259.4 (32) 
Pro /tras 291.5 (30) 286.8 (30.9) 289.2 (30.2) 
 
 
79 
 
El modelo mixto (con alfa corregida, p<0.006) realizado para detectar los efectos 
del grupo, el orden de presentación de los bloques (factores intersujetos), la tarea y la 
condición (factores intrasujetos) mostró, que el grupo no tuvo efecto en la medida de los 
aciertos (F(1,34)=1.7, p= .21, η2p=.04, potencia observada=.23) ni el orden de presentación 
de los bloques (F(1,34)=0.30, p=.59, η2p=.01,potencia obs.=.08). Se observaron efectos 
principales de la tarea (F(1,34)=29.8,p<.001, η2p=.46, potencia obs.=1.00) y la condición 
(F(1,34)=60.4, p<.001, η2p=.64, potencia obs.=1.00), sin interacciones entre los factores. Lo 
anterior indica que, independientemente del grupo y del orden de presentación, hubo una 
menor cantidad de aciertos en los bloques antisacádicos (M= 78.38, IC 95%,[72.4-84.3]) en 
comparación con los prosacádicos (M= 92.8, IC 95%, [90.9-94.6]) y en la condición de 
intervalo (M= 79.4, IC 95%,[75.2-83.7]) en comparación con la condición de traslape (M= 
91.73, IC 95%, [88.3-95.1]) (Ver Figura 9A). 
En los errores de dirección tampoco se reportaron efectos del grupo (F(1,34)=0.028, 
p=.87, η2p=.001, potencia obs.=.05) ni del orden de presentación de los bloques 
(F(1,34)=0.47, p=0.49, η2p=.01, potencia obs.=0.10). Se observaron efectos principales de 
la tarea (F(1, 34)=40.7, p<.001, η2p=.54, potencia obs.=1.00) y la condición (F(1,34)=15.2, 
p<0.001, η2p=0.04, potencia obs.=.23) así como una interacción entre ambos factores 
(F(1,34)=15.6, p<0.001,η2p=0.31, potencia obs.=.96). Es decir, hubo una mayor cantidad de 
errores en los bloques antisacádicos (M= 16.25, IC 95%,[10.8-21.7]) en comparación con 
los prosacádicos (M= 0.94, IC 95%, [.06-1.8]), y más errores en la condición de intervalo 
(M= 20.7, IC 95%, [14.2-27.3]) que en la de la de traslape (M= 11.7, IC=95%,[6.6-16.7]), 
pero solo en los bloques antisacádicos (Ver Figura 9A). 
 
 
80 
 
En los errores anticipatorios, se observó que el Grupo PN-TDAH realizó una mayor 
cantidad de errores en comparación con el Grupo de PN-noTDAH (Figura 9B). No 
obstante, el efecto del grupo no superó la corrección del alfa (p<0.006) por comparaciones 
múltiples (F(1,34)=7.04, p=.012, η2p=.17, potencia obs.=.73). Se observaron efectos 
principales de la condición (F(1,34)=47.98, p<.001, η2p=0.58, potencia obs.=1.00), pero no 
de la tarea (F(1,34)=1.27, p=.27, η2p=.03, potencia obs.=.19) ni del orden de presentación 
(F(1,34)=0.006, p=.93, η2p=0, potencia obs.=.05); lo cual indica que se realizaron más 
errores anticipatorios en la condición de intervalo (M= 9.7, IC 95%, [7.11-12.3]) en 
comparación con la de traslape (M= 1.9, IC 95%, [1.2-2.5]). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Figura 9. Aciertos, errores de dirección y errores anticipatorios (Media+/-2EE) en los cuatro bloques sacádico, en 
(A) la muestra completa y (B) en cada grupo. 
100
%
 E
rr
o
re
s 
d
e
 d
ir
e
cc
ió
n
%
 A
ci
e
rt
o
s
%
 E
rr
o
re
s 
d
e 
d
ir
e
cc
ió
n
%
 A
ci
er
to
s 
%
 E
rr
o
re
s 
a
nt
ic
ip
at
o
ri
o
s
%
 E
rr
o
re
s 
an
tic
ip
a
to
ri
o
s
Anti/Int
Anti/Int
Anti/Int
Anti/Int
Anti/Int
Anti/Int
Pro/Int
Pro/Int
Pro/Int
Pro/Int
Pro/Int
Pro/Int
Anti/Tras
Anti/Tras
Anti/Tras
Anti/Tras
Anti/Tras
Anti/Tras
Pro/Tras
Pro/Tras
Pro/Tras
Pro/Tras
Pro/Tras
Pro/Tras
100100
100100 100
8080 80
8080 80
6060 60
6060 60
4040 40
4040 40
2020 20
2020 20
PN-TDAH
PN-noTDAH
A.
B.
 
 
81 
 
En cuanto a los tiempos de reacción de las respuestas correctas, no observamos 
efectos del grupo (F(1,34)=2.65, p=.11, η2p=.07, potencia obs.=.35) ni de la secuencia 
(F(1,34)=2.54, p=.12, η2p=.07, potencia obs.=.34) pero sí del tipo de tarea (F(1,34)=128.6, 
p<.001, η2p=.79, potencia obs.=1.00) y la condición (F(1,34)=19.92, p<0.001, η
2
parcial=.36, 
potencia obs.=.99). No hubo interacción entre factores. Estos resultados indican que en 
ambos grupos los tiempos de reacción fueron más largos en las tareas antisacádicas (M= 
382.2, IC 95%,[360.3-404.1]) en comparación con las prosacádicas (M=275.8, IC 
95%,[266.2-285.4]) y en la condición de traslape (M= 341.24, IC 95%, [326.4-356.2]) en 
comparación con la de intervalo (M= 316.8, IC 95%,[301.7-331.8]) (Ver Figura 10). La 
secuencia no tuvo efecto principal ni interacciones. Dado que el orden de presentación no 
mostró efectos sobre ninguna medida sacádica, esta variable fue descartada para posteriores 
análisis. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 Figura 10. Tiempo de reacción (TR) de los aciertos (M+/-2EE) en (A) la muestra completa y (B) en 
cada grupo. 
 
 
 
T
R
 (
m
s)
 d
e
 a
ci
er
to
s
T
R
 (
m
s)
 d
e 
ac
ie
rto
s 
Anti/Int Anti/IntPro/Int Pro/IntAnti/Tras Anti/TrasPro/Tras Pro/Tras
500 500
400 400
300 300
200 200
100 100
PN-TDAH
PN-noTDAH
 
 
82 
 
 
Relación de la ejecución sacádica con los síntomas reportados de TDAH 
Antes de analizar la asociación entre los síntomas y las medidas conductuales, indagamos si 
el número de síntomas en los dos grupos era diferente. Los resultados de los síntomas en la 
modalidad categórica (número de conductas) se presentan en la Tabla 9. Tanto en El Grupo 
de PN-TDAH, como en el de PN-noTDAH, la respuesta más frecuente consistió en indicar 
que en la actualidad no presentan ningún síntoma de inatención ni de 
hiperactividad/impulsividad (moda=0). Se observan rangos más amplios en los puntajes 
reportados por el Grupo PN-TDAH en comparación con el de PN-noTDAH. No obstante, 
la prueba U de Mann Whitney no detectó diferencias significativas entre los grupos en el 
número de conductas reportado en la vida adulta (Inatención U=432.5, p=.41, r=-.14; 
Hip/Imp U=391.5, p=.16, r= -.25; Total U=390 , p=.17, r= -.24). En los síntomas de la niñez 
(cuestionario Wender UTAH, adaptación de Rodríguez-Jiménez et al. 2001) se observaron 
rangos más amplios pero las diferencias entre grupos no fueron significativas (U= 366.5, 
p=.15, r=-.25). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
83 
 
 Tabla 9 
 Descriptivos de los síntomas de TDAH en la adultez y en la niñez, por grupo. 
 
 
 
 
 
 
 
N 
 
Nota: D.E.= Desviación Estándar. 
 
Los análisis de correlación realizados entre las medidas sacádicas (aciertos, errores 
anticipatorios y tiempo de reacción) y los síntomas de TDAH (actuales: DSM, de la niñez: 
Wender UTAH), mostraron que los aciertos no se relacionaron con los síntomas reportados 
en la actualidad ni en la niñez (Tabla 10). 
 
 Tabla 10 
 Correlación entre los aciertos en los cuatro bloques sacádicos y los síntomas de TDAH en la 
 adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). 
 
 Aciertos 
Anti/ int Anti/ tras Pro/ int Pro/ tras 
DSM 
 Inatención -0.08 -0.128 -0.350 -0.1 
Hiperactividad/ 
Impulsividad 
0.003 -0.030 -0.229 -0.146 
Wender UTAH -0.217 -0.008 0.039 -0.072 
 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. 
Grupo 
 Número de conductas DSM Puntaje 
Wender Utah. 
para TDAH 
Inatención Hiperactividad/
Impulsividad
Total
PN-
TDAH 
Media 0.94 1.1 2.03 21.23 
Mediana 0 1 1 17 
Moda 0 0 0 8 
D.E. 1.652 1.599 2.938 13.62 
Rango (0-6) (0-7) (0-12) (5-62) 
PN-
noTDAH 
Media 0.48 0.77 1.29 17.17 
Mediana 0 0 0 13 
Moda 0 0 0 5 
D.E. 0.962 1.543 2.254 12.42 
Rango (0-4) (0-6) (0-10) (0-42) 
 
 
84 
 
 Los errores anticipatorios en el bloque prosacádico de intervalo mostraron una 
correlación positiva con el número de síntomas de inatención (Tabla 11) reportados en la 
actualidad. 
Tabla 11 
Correlación entre los errores anticipatorios de los cuatro bloques sacádicos y los síntomas de 
TDAH en la adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). 
 
Errores Anticipatorios 
Anti / int Anti / tras Pro/ int Pro /tras 
DSM 
 Inatención 0.095 0.129 0.372** 0.172 
Hiperactividad/
Impulsividad
0.132 0.097 0.227 0.151 
Wender UTAH 0.078 -0.066 -0.032 0.073 
 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. 
 **p<.004 
 
Al realizar este análisis por grupo, las correlaciones no resultaron significativas, no 
obstante, observamos que específicamente en el bloque prosacádico de intervalo, las 
asociaciones se explican porque en el grupo control, las personas que reportaron menor 
número de síntomas de inatención son las que cometen un menor número de errores 
anticipatorios (Figura 13).Figura 13. Asociación, por grupo, de 
los errores anticipatorios en el bloque 
Prosacádico de intervalo (Pro/int) y 
el número de síntomas de Inatención. 
PN-TDAH
PN-noTDAH
 
 
85 
 
No se observaron asociaciones significativas entre los síntomas de TDAH, el 
porcentaje de errores (Tabla 12), ni el tiempo de reacción de los aciertos (Tabla 13). Los 
síntomas reportados en la niñez (Cuestionario Wender Utah) tampoco mostraron asociación 
con ninguna medida sacádica (Tablas 10-13). 
 
 
Tabla 12 
Correlación entre los errores de dirección de los cuatro bloques sacádicos 
y los síntomas de TDAH en la adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). 
 
Errores Dirección 
Anti / int Anti / tras Pro/ int Pro /tras 
DSM 
 Inatención 0.123 0.022 0.005 0.001 
Hiperactividad/
Impulsividad -0.269 -0.233 0.08 0.126 
Wender UTAH 0.176 -0.029 -0.051 0.075 
 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. 
 
 
 
 
 
 
Tabla 13 
Correlación entre el tiempo de reacción en los cuatro bloques sacádicos 
y los síntomas de TDAH en la adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). 
 
Tiempo de Reacción de aciertos 
Anti / int Anti / tras Pro/ int Pro /tras
DSM 
 Inatención 0.063 -0.011 -0.078 -0.047
Hiperactividad/
Impulsividad 0.071 0.003 0.048 -0.134
Wender UTAH -0.173 0.079 -0.01 -0.025
 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. 
 
 
 
 
 
 
86 
 
Polimorfismos del gen DRD4 
Para el análisis genético, contamos con las muestras de 24 progenitores del Grupo PN-
TDAH (48 alelos) y de 31 del Grupo PN-noTDAH (62 alelos). Se detectaron 7 diferentes 
polimorfismos VNTR (por sus siglas en inglés, “Variable Number of Tandem Repeats”) en 
el tercer exón del gen DRD4, que van de dos a ocho repeticiones. El polimorfismo más 
frecuente en ambos grupos fue el de 4 repeticiones, seguido por el de 7 repeticiones (Ver 
tabla 14). 
 
 
 
Tabla 14 
Frecuencias alélicas netas (y en proporción) observadas en los polimorfismos del gen DRD4, por 
grupo. 
 
 
 
 
 
Para los análisis estadísticos, tomamos como punto de corte el alelo de riesgo 
asociado con el TDAH: 7 repeticiones (7-rep) o “alelo largo”. En cada grupo, separamos a 
las personas en dos subgrupos de acuerdo a la presencia de este alelo: con alelo largo (7-rep 
y más), con alelo corto (6-rep o menos). 
En el análisis del equilibrio de Hardy Weinberg (p2 + 2pq + q2) que realizamos, “p” 
representa el número de personas con doble dosis de alelo largo, “pq” el número de 
 
Grupo 
Número de repeticiones Total
2 3 4 5 6 7 8 alelos
PN-TDAH (n=24) 3 1 29 2 0 11 2 48
 (.06) (.02) (.60) (.04) (0) (.23) (.04) (1)
PN-noTDAH (n=31) 5 0 28 2 3 24 0 62
 (.08) (0) (.45) (.03) (.05) (.39) (0) (1)
Total 8 1 59 4 3 35 2 112
 (.07) (.01) (.53) (.04) (.03) (.31) (.02) (1)
 
 
87 
 
personas heterocigotas (largo/corto) y “q” el número de personas con doble dosis del alelo 
corto (Ver Tabla 15). 
Los análisis de bondad de ajuste con Xi cuadrada (χ2) se realizaron por separado 
para cada grupo. No se reportaron diferencias entre las frecuencias observadas y las 
esperadas en el Grupo PN-TDAH (χ2= 1.73, p=.42, Prueba de exacta de Fisher: PA,B= .639) 
ni en el Grupo PN-noTDAH ( χ2=0.32, p=.85). Estos resultados indican que las frecuencias 
observadas del alelo de 7 repeticiones o más, se encuentran en equilibrio en ambos grupos 
(Tabla 16). Tampoco hubo diferencias al comparar directamente las frecuencias observadas 
de los dos grupos (χ2= 2.13, p=.34). 
 
Tabla 15 
Frecuencias genotípicas observadas y esperadas en cada grupo 
 
 
 
 
 Nota: Frec= frecuencias, Obs=Observadas, Esp= Esperadas, p: número de personas con 
 doble dosis de alelo largo, pq: número de personas heterocigotas (largo/corto); q: número 
 de personas con doble dosis del alelo corto. 
 
Presencia del polimorfismo DRD4/7rep y control de la respuesta sacádica 
Para analizar el efecto de la presencia del polimorfismo de 7 repeticiones sobre las 
conductas de TDAH y las medidas sacádicas contamos con los datos genéticos y 
conductuales de 23 PN-TDAH y 29 PN-noTDAH. Comparamos los resultados entre los 
cuatro subgrupos determinados por el grupo y el genotipo: 1) PN-TDAH con alelo corto, 2) 
Progenitores de niños Frec.
p 
largo/largo
pq 
largo/corto
q 
corto/corto Total 
PN-TDAH(n=24) Obs. 3 7 14 24 
 
Esp. 2 10 12 24 
 
PN-noTDAH (n=31) Obs. 5 14 12 31 
Esp. 4 15 12 31 
 
 
88 
 
PN-TDAH con alelo largo, 3) PN-noTDAH con alelo corto y 4) PN-noTDAH con alelo 
largo. En los resultados descriptivos de los aciertos, errores y tiempos de reacción sacádicos 
de cada subgrupo (Tabla 16) se observan las mismas tendencias que en los datos crudos 
originales: menor cantidad de aciertos en Anti-Int, mayor cantidad de errores de dirección 
en Anti-Int y Anti-Tras, mayor cantidad de anticipaciones en Anti-Int y Pro-int. La prueba 
de Kruskal Wallis, indicó que existen diferencias entre grupos en el porcentaje de aciertos 
del bloque prosacádico de intervalo (H(3)=10.43, p=.015, E2R =.24). 
 
 
Tabla 16 
 Medias y (Desviación Estándar) de las medidas sacádicas obtenidas en cada subgrupo. 
 
 
 
 
 Progenitores de Niños / Alelo 
Variable Tarea/ 
Condición 
TDAH /corto 
n= 13 
TDAH / largo 
n=10 
noTDAH / corto 
n=12 
noTDAH / largo
n=17 
Aciertos (%) Anti / Int 61.6 (27.2) 69 (13.9) 70.8 (26.5) 73.9 (17.9) 
Anti / Tras 78.7 (22.2) 82.1 (14.1) 88.2 (15.3) 84.8 (12.2) 
Pro / Int 85 (9.5) 76.7 (14.5) 92.4 (7.5) 91.7 (8) 
Pro / Tras 93.8 (9.7) 92.3 (13.3) 98.1 (2.1) 98.2 (2.5) 
 
Errores de 
dirección (%) 
Anti / Int 27.5 (24.9) 16.8 (10.6) 20 (22.6) 21 (15.7) 
Anti / Tras 15.2 (20) 13.7 (10.5) 10.2 (14.9) 13 (12) 
Pro / Int 1.2 (1.1) 1.1 (1.2) 0.6 (0.9) 0.7 (0.9) 
Pro / Tras 3.8 (9.5) 2.0 (3.9) 0.2 (0.4) 0.5 (0.9) 
 
Errores 
anticipatorios 
(%) 
Anti / Int 10.9 (12.5) 14.2 (4.4) 9.2 (12) 5.1 (3.9) 
Anti / Tras 5.7 (8.6) 4.2 (5.2) 1.7 (2.2) 2.2 (3.5) 
Pro / Int 13.8 (8.9) 22.1 (14.2) 7.0 (7.2) 7.6 (7.2) 
Pro / Tras 2.4 (2.6) 5.7 (9.5) 1.8 (2.1) 1.3 (1.8) 
 
Tiempo de 
reacción (ms) 
de los aciertos 
Anti / Int 379.6 (61.3) 414.3 (80.7) 350.7 (57) 350.4 (63.8) 
Anti / Tras 373.6 (48.9) 418.9 (65.9) 382.2 (60.2) 392.4 (77.9) 
Pro / Int 254.4 (30.9) 257.6 (18.4) 253.8 (31.4) 262.1 (37.7) 
Pro / Tras 281.2 (29.7) 296.5 (26.1) 279.4 (26) 292.3 (35.4) 
Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, Int= intervalo, Tras= traslape.
 
 
89 
 
En la Figura 14 se puede observar que en los dos subgrupos PN-noTDAH (con y sin 
alelo largo) la mayoría de los padres puntuaron cerca del 100% de aciertos. Las 
comparaciones por pares (U de ManWhitney, alfa corregida, p<0.016) mostraron que los 
progenitores del subgrupo PN-TDAH con alelo largo realizaron un menor número de 
aciertos que los progenitores del subgrupo PN-noTDAH con alelo-corto (U=11, p=.013, r= 
-.58). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
También observamos diferencias entre grupos en los errores anticipatorios 
cometidos en los bloques antisacádico (H(3)=9.97, p=.019, E2R=.27) y prosacádico 
(H(3)=10.77, p=.013, E2R=.25), ambos, en la condición de intervalo (Figura 15). En las 
comparaciones por pares encontramos que el subgrupo PN-TDAH con alelo largo realizó 
Figura 14. Diagramas de cajas de los aciertos registrados en el bloque 
prosacádico de intervalo (Pro/Int) en los cuatro subgrupos genotipificados. 
PN-TDAH
PN-noTDAH
 
 
90 
 
más errores anticipatorios que el PN-noTDAH con alelo largo (U=7, p=.002, r= -.68). En el 
bloque prosacádico, el subgrupo PN-TDAH con alelo largo cometió más errores 
anticipatorios que los padres del subgrupo PN-noTDAH con alelo corto (U=10, p=.010, 
r= -.60) y con alelo largo (U=18, p=.015, r= -.51). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
No se reportaron diferencias entre los subgrupos en los errores de dirección (Anti-
Int H(3)=1.40, p=0.71; Anti-Tras H(3)=1.51, p=0.68; Pro-Int H(3)=2.26,p=0.52; Pro-Tras 
H(3)=6.91, p=0.07) ni los tiempos de reacción (Anti-Int H(3)=3.82, p=0.28; Anti-Tras 
H(3)=2.08, p=0.55; Pro-Int H(3)=0.48, p=0.92; Pro-Tras H(3)=1.91, p=0.59). 
Posteriormente, comparamos el número de síntomas de TDAH reportados en cada 
uno de los subgrupos (Ver Tabla 17) mediante la prueba de Kruskal Wallis. Observamos 
diferencias entre los subgrupos en el número de conductas de hiperactividad/impulsividad 
Figura 15. Diagramas de cajas de los errores anticipatorios registrados en los bloques Antisacádico de 
intervalo (Anti / Int) y Prosacádico de intervalo (Pro / Int), en los cuatro subgrupos genotifipificados. 
 
 
91 
 
(H=14.45, p=.002, E2R =.28) y en el total de síntomas (H=17.34, p=.001, E
2
R =.34) pero no 
en las conductas de inatención (H=6.9, p=.75, E2R =.13). Tampoco observamos diferencias 
entre grupos en los síntomas reportados en la niñez (H=5.12, p=.16, E2R =.10). 
 
Tabla 17 
Descriptivos de los síntomas de TDAH reportados en los grupos genotipificados. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En las gráficas de cajas de la Figura 16 se muestran el número de síntomas de 
hiperactividad/impulsividad reportados por cada grupo. Se aprecia que prácticamente todos 
Grupo / 
Alelo 
 Número de síntomas DSM 
Puntaje 
Wender Utah 
para TDAH 
Inatención Hiperactividad
Impulsividad
Total
PN-TDAH 
/alelo corto 
Media 1.38 1.92 3.31 21.15 
Mediana 0 1 2 18 
Moda 0 1 1 5b 
D.E 1.85 1.89 3.28 12.87 
Rango (0-5) (0-7) (0-12) (5-57) 
 
PN-TDAH 
/alelo largo 
Media 0.2 0.4 0.6 15.2 
Mediana 0 0 0 16 
Moda 0 0 0 16 
D.E 0.42 0.70 0.84 4.69 
Rango (0-1) (0-2) (0-2) (8-23) 
 
PN-noTDAH 
/alelo corto 
Media 0.08 0.17 0.25 13.25 
Mediana 0 0 0 11 
Moda 0 0 0 4b 
D.E 0.29 0.58 0.87 12.37 
Rango (0-1) (0-2) (0-3) (0-45) 
 
PN-noTDAH 
/alelo largo 
Media 0.76 1.24 2.06 20.38 
Mediana 0 0 1 18 
Moda 0 0 0 8 
D.E 1.20 1.92 2.75 12.70 
Rango (0-4) (0-6) (0-10) (5-43) 
 
 
92 
 
los padres PN-noTDAH con alelo corto, reportaron no tener ningún síntoma de 
hiperactividad o impulsividad en la actualidad. Al realizar comparaciones por pares, 
observamos que dentro el subgrupo PN-TDAH con alelo largo no se diferenciaron de los 
otros grupos, sino el subgrupo el PN-noTDAH con alelo corto, reportaron un menor 
número de síntomas en comparación que el subgrupo de PN-TDAH con alelo corto 
(U=19.5, p=.001, r= -.69). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Dado que en los errores anticipatorios registrados en el bloque prosacádico de 
intervalo fueron la medida sacádica en donde se observaron diferencias entre grupos (PN-
TDAH> PN-noTDAH), entre los subgrupos genotipificados (PN-TDAH/alelo-largo > PN-
noTDAH/ alelo largo y corto), y marcaron una tendencia de asociación con los síntomas de 
TDAH, optamos por realizar un análisis de regresión para identificar qué factor o factores 
Figura 16. Diagramas de cajas de los síntomas de hiperactividad/ impulsividad 
en los cuatro subgrupos genotipificados.
 
 
93 
 
son los predictores de más peso para cometer, o no, errores anticipatorios en este bloque. 
Realizamos un análisis de regresión jerárquico en el que la variable dependiente fueron los 
errores anticipatorios registrados en el bloque prosacádico de intervalo y como predictores 
introdujimos, en un primer paso, el grupo (PN-TDAH/ PN-noTDAH), en segundo 
momento, la presencia del polimorfismo de 7-rep, y finalmente el número de síntomas de 
TDAH (de Inatención e Hiperactividad-Impulsividad). En este análisis observamos que el 
predictor que alcanzó los niveles de significancia en los tres modelos fue el grupo: explicó 
el 22% de la varianza de los errores anticipatorios. Al añadir el polimorfismo en el modelo, 
el cambio no fue significativo y explicó solamente un 3% de varianza adicional y, un 5% 
cuando añadimos los síntomas de hiperactividad-impulsividad (Tabla 18). Los datos 
apuntan a que el predictor que explica una mayor parte de la varianza observada en los 
errores anticipatorios es el grupo. Dado que el coeficiente de regresión es negativo, se 
infiere que el incremento de una unidad en la variable grupo (grupo 2=grupo control) está 
asociado con un decremento en la cantidad de errores anticipatorios. 
Tabla 18 
Regresión jerárquica realizada para identificar los predictores 
de los errores anticipatorios en el bloque prosacádico de intervalo. 
 
 
 
 
 
 
 
 
Nota: E.E.=Error estándar de B, ΔR2= Cambio en R. 
* p<0.01 
** p<0.001. 
 B E.E. β ΔR2
Paso 1 
 Constante 26.77 4.68
 Grupo -9.72 2.81 -0.47* .22** 
Paso 2 
 Constante 26.02 4.68
 Grupo -10.43 2.83 -0.51*
 Polimorfismo 3.71 2.78 0.18 .03 
Paso 3 
 Constante 23.72 4.98
 Grupo -9.71 2.85 -0.45* 
 Polimorfismo 3.63 2.75 0.19 
 Síntomas Inatención -0.99 1.36 -0.13 
 Síntomas Hip./Imp. 2.00 1.11 0.31 .06 
 
 
94 
 
Discusión 
En el presente trabajo, nos planteamos el objetivo de conocer si la falla en la 
inhibición de la respuesta oculomotora, propuesta como un posible endofenotipo del 
TDAH, se observa entre progenitores de las personas con síntomas del TDAH, aun sin 
presentar el trastorno. Con esta finalidad evaluamos la ejecución prosacádica y antisacádica 
en padres cuyos hijos presentan síntomas de TDAH (PN-TDAH) y la comparamos con la 
de un grupo de padres que tienen hijos con desarrollo típico (PN-noTDAH). Nosotros 
hipotetizamos que la falla en la inhibición de la respuesta sacádica está presente en los 
progenitores de los niños con TDAH, y que esto se reflejaría en una mayor cantidad de 
errores de dirección y mayores tiempos de reacción en las ejecuciones antisacádicas en el 
grupo de PN-TDAH en comparación con el grupo de PN-noTDAH. Es bien conocido que 
en las tareas antisacádicas, las personas tienden a cometer más errores y los tiempos de 
reacción son mayores que en las tareas prosacádicas, y que esta diferencia es aún más 
pronunciada en las personas con TDAH. Por lo tanto, nosotros esperábamos observar un 
patrón similar entre los padres de niños con TDAH y más aún en los portadores del 
polimorfismo de 7 repeticiones del gen DRD4. En nuestros resultados observamos que no 
son los errores de dirección de las tareas antisacádicas, sino las anticipaciones cometidas en 
la tarea prosacádica en la condición de intervalo las que marcan diferencias entre los grupos 
de progenitores. Aun cuando dicha diferencia se observó como una tendencia, al analizar el 
genotipo de los padres, pudimos observar que son los portadores del polimorfismo de 7 
repeticiones los que se diferencian de los progenitores de niños sin TDAH, no obstante, el 
grupo fue el único factor que predijo significativamente la varianza observada en los 
errores anticipatorios. En las siguientes secciones discutiremos las implicaciones de 
 
 
95 
 
nuestros resultados, comenzaremos con la interpretación de los resultados conductuales en 
las tareas sacádicas y de los síntomas de TDAH, posteriormente discutiremos la presencia 
del polimorfismo en nuestra población y finalizaremos con la integración de los resultados 
genéticos y conductuales. 
 
La ejecución sacádica en los progenitores de niños con TDAH y progenitores de niños 
control. Efectos de la tarea y la condición. 
Los efectos más fuertes que observamos en los datos sacádicos se relacionan con el 
tipo de tarea (Anti vs pro) y la condición de presentación de los estímulos (Traslape vs 
Intervalo). Pudimos constatar en nuestros datos el efecto “antisacádico” ya referido que 
implica cometer más errores en los bloques antisacádicos en comparación con los 
prosacádicos (Munoz & Everling, 2004) También observamos el efecto “gap”: menores 
tiempos de reacción sacádico y una mayor cantidad de anticipaciones en la condición de 
intervalo en comparación con la de traslape (Crevits & Vandierendock, 2005). Estos efectos 
aportan validez a los datos de la muestra evaluada. 
En nuestra primerahipótesis planteamos que en la tarea antisacádica y en la 
condición de intervalo un desempeño más bajo en el Grupo de PN-TDAH se explicaría por 
la mayor demanda de control inhibitorio de estas condiciones. En el bloque antisacádico de 
intervalo ambos grupos realizaron menos respuestas correctas y más errores de dirección, 
por lo que esta tarea, aunque fue la de mayor dificultad, no fue la más sensible para marcar 
diferencias entre grupos. Inicialmente propusimos las medidas antisacádicas como meta, 
dado que la literatura sobre TDAH reporta de forma consistente que una mayor cantidad de 
errores de dirección antisacádicos diferencia a personas con TDAH de la población típica, 
 
 
96 
 
tanto en niños (Goto et al., 2010; Hanisch et al., 2006; Mahone et al., 2009) como en 
adolescentes (Klein et al., 2003) y en adultos (Munoz et al., 2003). En estos mismos 
estudios se ha propuesto analizar las medidas antisacádicas como marcadores biológicos 
del TDAH, e incluso se proponen como candidatos para estudios de endofenotipos. Por 
estas razones nos propusimos analizar si estas mismas medidas marcaban una diferencia 
entre progenitores de niños con TDAH y con desarrollo típico. Los resultados obtenidos en 
las medidas antisacádicas no dan evidencia de una falla en la inhibición de respuestas 
oculomotoras automáticas en los progenitores de niños con TDAH. 
En los bloques prosacádicos, como era de esperarse, los participantes de ambos 
grupos cometieron una cantidad mínima de errores de dirección, tal como se ha reportado 
(ver por ejemplo (Klein et al., 2003; Munoz et al., 2003). Así también, en el bloque 
prosacádico de intervalo fue en donde los participantes de ambos grupos reportaron los 
menores tiempos de reacción, algo esperado ante el efecto gap (Munoz et al., 2003). Llamó 
nuestra atención que el Grupo PN-TDAH mostró una tendencia a realizar mayor cantidad 
de anticipaciones en el bloque prosacádico de intervalo, en comparación con el Grupo PN-
noTDAH, incluso más que en bloque antisacádico de intervalo. Aun cuando las diferencias 
observadas fueron marginales, pudiera ser que las anticipaciones cometidas ante la ausencia 
un referente de control endógeno (la desaparición del punto de fijación en la condición de 
intervalo) son las medidas que marcan diferencias entre los grupos. 
Los errores anticipatorios también se pueden relacionar con componentes del 
control inhibitorio, no con la inhibición de una respuesta dirigida a un estímulo, sino con la 
supresión del inicio de una respuesta hasta el momento apropiado o indicado, en este caso, 
el momento que se indicó en las instrucciones de la tarea (“hasta que aparezca el 
 
 
97 
 
estímulo”). Como se ha reportado en la literatura, la desaparición del punto de fijación en la 
condición de intervalo, favorece la iniciación del movimiento ocular y reduce los tiempos 
de reacción (Crevits & Vandierendock, 2005) lo cual resulta en una mayor cantidad de 
anticipaciones en comparación a la condición cuando el punto permanece en la pantalla. En 
esta situación (o condición) el comportamiento es controlado de forma interna y no 
depende de referentes de control externo (el punto de fijación) (Klein et al., 2002). Aunque 
este efecto se observa en la población en general (Crevits & Vandierendock, 2005; Munoz, 
Broughton, Goldring, & Armstrong, 1998), en el caso de las personas con TDAH, se ha 
propuesto que presentan mayores índices de distractibilidad cuando la atención prestada a 
una tarea depende del control interno y no de referentes asociados con la tarea (Friedman-
Hill et al., 2010). Esto podría explicar por qué el Grupo de PN-TDAH mostró una tendencia 
a realizar más errores anticipatorios en la condición de intervalo que los observados en el 
Grupo de PN-noTDAH. 
El hecho de observar mayores diferencias entre los grupos en el bloque prosacádico 
que en el antisacádico (en cuanto a los errores anticipatorios) pudiera ser contra-intuitivo, 
ya que la tarea antisacádica ha sido identificada como la que demanda mayor control 
inhibitorio (Klein et al., 2002) y de haber un déficit, es en ella en la que se esperaría 
encontrar más errores en la ejecución. Pudiera ser que ante una tarea demandante como la 
antisacádica, las personas se enfocan más para realizar la tarea mientras que una tarea 
sencilla como la prosacádica, en donde se realizan respuestas automáticas, propicia que las 
personas se enfoquen menos en la tarea y cometan los errores característicos del efecto gap. 
Al respecto, Friedman-Hill et al. (2010) proponen la existencia de un “umbral” que se debe 
superar para hacer llamado de procesos de control tipo “top-down” en las personas con 
 
 
98 
 
TDAH. En su estudio sobre discriminación de estímulos en niños con TDAH, observaron 
que los niños tenían más errores cuando los estímulos distractores eran poco llamativos (en 
término de la relevancia perceptual) y la tarea era menos demandante. Los autores explican 
que cuando los distractores son muy relevantes y la tarea es complicada, se activan ciertos 
procesos de control “top-down” que les permiten a los niños con TDAH realizar la tarea al 
mismo nivel que sus pares con desarrollo típico, pero cuando los distractores son poco 
relevantes y la tarea es muy sencilla, no se supera el umbral para hacer llamado de dichos 
procesos y esto solo se observa en los niños con TDAH. En nuestros resultados, la mayor 
cantidad de errores anticipatorios del bloque prosacádico se observaron en el Grupo de PN-
TDAH y no en el de PN-noTDAH. Lo que sugiere que las anticipaciones que se observan 
en los progenitores de niños con TDAH se presentan ante tareas de baja demanda cognitiva 
más que en la ejecución de tareas demandantes. 
Cabe mencionar que los efectos grupales en nuestros datos son marginales, y que 
estudios con muestras más amplias pudieran acentuar los efectos observados, o bien, 
atenuarlos. Al respecto, el estudio realizado por Rommelse et al. (2008) en niños con 
TDAH y sus hermanos no afectados, reporta un dato interesante sobre las anticipaciones en 
una tarea de captura oculomotora. Los hermanos no afectados no se diferenciaban 
drásticamente del grupo control en la cantidad de anticipaciones, pero tampoco del grupo 
de TDAH sino que se ubican en un punto intermedio entre los dos. No tenían tantos errores 
anticipatorios como sus hermanos con TDAH pero tenían más que los niños sin 
antecedentes del trastorno. Este hallazgo se puede explicar, de acuerdo con el modelo de 
endofenotipos, porque los familiares no afectados tienen algunos de los factores que 
desencadenan el TDAH, pero no reúnen todos los que se necesitan para desarrollar el 
 
 
99 
 
trastorno. Futuros estudios que incluyan adultos con el diagnóstico de TDAH, pudiera 
confirmar si las diferencias drásticas se establecen entre controles sin antecedentes y 
personas afectadas con el trastorno, mientras que los familiares se ubican en un punto 
intermedio entre los dos grupos. 
Al momento, tenemos indicios para sugerir que no son los errores de dirección en 
los bloques antisacádicos en donde se observan diferencias entre progenitores de chicos con 
TDAH y progenitores de chicos controles, sino los errores anticipatorios en condición de 
intervalo y en la tarea prosacádica. Al traducir estos hallazgos en habilidades cognitivas, 
nos referimos a la capacidad de retener el inicio de una respuesta en ausencia de referentes 
de control externo y en una tarea de baja demanda cognitiva. 
 
Relación entre la ejecución sacádica y los síntomas de TDAH en los progenitores 
Una interrogante que surge al intentar explicar qué reflejan los errores anticipatorios es si 
dicha falla en la ejecución se relaciona con características de impulsividad, hiperactividad o 
de inatención del TDAH. Para indagar en esta cuestión realizamos las correlaciones entre 
las medidas sacádicas y los síntomas de TDAH. 
Los errores anticipatoriosobtenidos en el bloque prosacádico de intervalo se 
asociaron de forma positiva con el número de síntomas de inatención reportados en la 
adultez. No obstante, la asociación encontrada se explica principalmente por los resultados 
de los padres del grupo control; puesto que aquellos progenitores que realizaron muy pocos 
errores anticipatorios también fueron los que reportaron ausencia de síntomas de inatención 
(cero síntomas). Por su parte, en el Grupo de PN-TDAH, los padres que reportaron 
ausencia de síntomas no necesariamente realizaron pocos errores anticipatorios. Por lo 
 
 
100 
 
tanto, el análisis de los síntomas de TDAH, no permite explicar en los progenitores de 
niños con TDAH, la presencia de una gran cantidad de errores anticipatorios se asocie con 
síntomas de inatención, en todo caso, que en los padres de niños con desarrollo típico, 
reportar una ausencia de síntomas de inatención corresponde con una ejecución sacádica 
con pocos errores anticipatorios. 
Cabe mencionar que, la mayoría de los padres (en ambos grupos) reportaron pocos 
síntomas de TDAH en la vida adulta. De hecho solo el reporte de una mamá del Grupo de 
PN-TDAH sugiere la presencia de TDAH en ella. No obstante, los datos conductuales 
mostraron que en dicho grupo, no existe una correspondencia entre la cantidad de síntomas 
que reportan (pocos síntomas) y la calidad en la ejecución de las tareas (muchos errores 
anticipatorios). Una disociación entre los síntomas de TDAH y los aspectos cognitivos ha 
sido discutida por el grupo de (Coghill, Hayward, Rhodes, Grimmer, & Matthews, 2014) 
quienes reportan una falta de asociación entre las funciones ejecutivas y el número de 
síntomas reportados en la niñez y en la adolescencia. Los autores plantean que el modelo 
propuesto para explicar los eventos causales del TDAH, no es precisamente una cadena 
secuencial o lineal en donde los aspectos cognitivos, preceden a los síntomas de TDAH y 
estos a su vez producen las fallas conductuales; sino que los aspectos cognitivos y los 
síntomas se ubican en un mismo nivel de análisis dentro del modelo causal, uno no 
antecede al otro, sino que ambos se derivan de las fallas neurofisiológicas y contribuyen de 
forma directa e independiente a las fallas conductuales. De hecho, los autores proponen que 
en la práctica clínica, los síntomas y los déficits cognitivos sean abordados de forma 
independiente, así como la necesidad de replantear los síntomas con los que se diagnostica 
 
 
101 
 
el TDAH para que incluyan también la evidencia de los estudios cognitivos (Kamradt et al., 
2017). 
Los síntomas que analizamos en el presente estudio se desprenden de cuestionarios 
de auto-reporte que dependen de que la persona sea capaz de identificar sus fortalezas y 
limitaciones o bien, de que desee reportarlas. De allí la importancia, de que para la 
identificación de características de TDAH, los instrumentos de auto-reporte sean 
complementados con un informante y que se continúen haciendo estudios 
neuropsicológicos que aborden tanto los aspectos sintomatológicos como los cognitivos. 
 
Presencia del polimorfismo en el gen DRD4 en los progenitores y su relación con la 
ejecución sacádica 
En el presente estudio nos propusimos analizar uno de los polimorfismos que cuenta con 
una vasta cantidad de replicaciones en los estudios de asociación genética de TDAH: el 
VNTR de 7 repeticiones en el tercer exón del gen DRD4. En los datos genéticos de nuestra 
muestra, no detectamos diferencias entre los grupos en las frecuencias observadas del 
polimorfismo de 7 repeticiones, de hecho, éste mostró estar en equilibrio en los dos grupos 
de padres. Por lo tanto, no podemos concluir que el dicho polimorfismo se observe con 
mayor frecuencia entre familiares de personas con TDAH. Un dato importante es que el 
polimorfismo más frecuente en nuestra muestra (en ambos grupos) fue el de 4 repeticiones, 
lo cual sugiere que en nuestra población el polimorfismo “silvestre” o “wild type” es el de 4 
repeticiones. A nivel mundial, el polimorfismo de 4 repeticiones ha sido identificado como 
el que se presenta con mayor frecuencia, seguido por el de 7 repeticiones; esto se ha 
reportado con poblaciones de África, Europa, Asia, Islas del Pacífico (Chang, Kidd, Livak, 
 
 
102 
 
Pakstis, & Kidd, 1996) y Norteamérica (Bidwell et al., 2011; Swanson et al., 1998). No 
obstante, en algunas poblaciones Sudamericanas (Colombiana, Quechua) el polimorfismo 
más frecuente es el de 7 repeticiones (Chang et al., 1996). En población mexicana, también 
se ha identificado al polimorfismo de 4 repeticiones como el más frecuente y al de 7 
repeticiones como el segundo más frecuente, entre adolescentes que habitan en la Ciudad 
de México (Martínez-Levy et al., 2013) y en población Maya (Chang et al., 1996). Nuestros 
datos muestran que las frecuencias de los polimorfismos en el tercer exón del gen DRD4 de 
la muestra estudiada, coinciden con las reportadas en el centro y sureste de nuestro país, así 
como con las que se han observado en población norteamericana y europea. 
Al comparar la ejecución sacádica de los subgrupos genotipificados, observamos 
que dentro del Grupo de PN-TDAH, el subgrupo de portadores del alelo de 7 repeticiones 
fueron los que se diferenciaron de los dos subgrupos de PN-noTDAH (alelo largo y con 
alelo corto). Esto pudiera explicar el efecto marginal de grupo observado en los errores 
anticipatorios en el bloque prosacádico de intervalo (PN-TDAH > PN-noTDAH), ya que 
cuando únicamente analizamos los datos conductuales observamos una tendencia o efecto 
marginal de grupo porque dentro del Grupo de PN-TDAH, hay tanto portadores como no 
portadores del alelo de riesgo (o uno de los alelos de riesgo); pero cuando analizamos por 
separado a los portadores y no portadores, observamos que las diferencias se establecen con 
los progenitores portadores del polimorfismo de 7 repeticiones (el grupo PN-TDAH con 
alelo corto no mostró diferencias con los subgrupos de PN-noTDAH). Previamente, se ha 
descrito que las medidas analizadas como endofenotipos suelen mostrar una mayor 
variabilidad en los familiares en comparación con los grupos controles, debido a que como 
grupo, los familiares de primer grado representan una mezcla de portadores y no portadores 
 
 
103 
 
de un polimorfismo genético (Levy et al., 2008), de allí la importancia de contar con la 
genotipificación de los participantes. 
Los estudios realizados con personas con TDAH en donde se ha buscado establecer 
una relación entre los genes y las características neuropsicológicas del trastorno no son 
concluyentes dado que arrojan datos hasta cierto punto contradictorios. Así como existen 
estudios que reportan una asociación entre el polimorfismo VNTR de 7 repeticiones y 
algunas tareas de atención sostenida (Gizer & Waldman, 2012; Kieling, Roman, Doyle, 
Hutz, & Rohde, 2006); existen otros que no encuentran asociación entre el polimorfismo y 
los procesos cognitivos (Kamradt et al., 2017) o que incluso reportan una asociación pero 
con la ausencia del polimorfismo (Johnson et al., 2008). Ahora bien, los estudios realizados 
con familiares de personas con TDAH, se han centrado en analizar la presencia de síntomas 
de TDAH o la diferencia en medidas de control inhibitorio evaluadas a través de diferentes 
tareas (Crosbie & Schachar, 2001; Goos et al., 2009; Nikolas & Nigg, 2015) pero son pocos 
los que analizan dicha asociación con los polimorfismos genéticos. El estudio que precede 
al nuestro, reporta que el grupo de progenitores de niños con TDAH portadores del 
polimorfismo de 7 repeticiones realizaban una mayor cantidad de errores de comisión en 
una tarea de atención sostenida en comparación con el grupo de no portadores; la 
frecuencia de estos errores se interpretó como una muestra de la ejecución impulsiva que 
caracteriza a las personas con TDAH (Trejo García, 2014). 
Nuestros resultadosaportan algunos elementos para sugerir que la presencia del 
polimorfismo del gen DRD4 en el grupo PN-TDAH contribuye a las diferencias observadas 
entre los grupos; no obstante, conviene tomar con cautela estos resultados dado que no 
encontramos una diferencia significativa con los otros padres del grupo PN-TDAH (los no 
 
 
104 
 
portadores) y en el modelo de regresión, no fue significativo el cambio observado al incluir 
el polimorfismo como predictor de los errores anticipatorios. 
Un aspecto a destacar es que el polimorfismo de 7 repeticiones también se observó 
en el Grupo de PN-noTDAH. Pudiera ser que la mera presencia de un polimorfismo del gen 
DRD4, no se asocie al TDAH, sino en interacción con otros polimorfismos genéticos. De 
hecho, la presencia del polimorfismo pudiera tener efectos protectores cuando se presenta 
aislado (y por eso también lo encontramos entre los padres del grupo control) y ser un 
factor de riesgo cuando se presenta en interacción con otros polimorfismos. Estudios que 
incluyan otros polimorfismos permitirían aclarar esta interrogante. Por ejemplo, se han 
analizado la asociación del TDAH y polimorfismos en la región promotora de este gen 
(duplicación de 120 pares de bases) (Kamradt et al., 2017) así como con otros 
polimorfismos relacionados con genes de dopamina, como el gen del transportador de 
dopamina (DAT1) que también han mostrado asociaciones con el TDAH, particularmente 
con características de inhibición más que con fallas atencionales (Gizer et al., 2009; 
Kamradt et al., 2017). Un estudio de haplotipos en los que se analice la acción de varios 
genes pudiera incrementar la proporción de varianza en las medidas conductuales que se 
explican por los factores genéticos; o bien, los estudios de barrido genómico. 
Los estudios sobre la interacción de los factores genéticos y ambientales, también 
permiten analizar cómo las personas que tienen el mismo polimorfismo genético presentan 
conductas diferentes o incluso opuestas. De hecho, Belsky et al. (2009) propone usar el 
concepto de genes “plásticos” en lugar de genes de riesgo o de vulnerabilidad ya que quizás 
lo que producen algunos polimorfismos es que las personas sean más susceptibles al efecto 
de diversos factores ambientales, tanto favorables como desfavorables (Belsky et al., 2009). 
 
 
105 
 
Al analizar los síntomas de TDAH entre los subgrupos genotipificados, observamos 
diferencias entre los subgrupos en el número de síntomas de hiperactividad. De acuerdo a 
lo observado en la Figura 16, este efecto se explica principalmente porque en el subgrupo 
de PN-noTDAH con alelo corto, prácticamente todos los progenitores reportaron no tener 
ningún síntoma de hiperactividad. Este dato abona más a la comprensión de lo que sucede 
ante la ausencia de síntomas. 
El análisis de regresión, nos permitió identificar que el factor “Grupo” fue el único 
que arrojó un modelo significativo y el que explicó la mayor parte de la varianza (más del 
20%). El polimorfismo genético explicó un 3% adicional y lo síntomas de TDAH 
(inatención e hiperactividad/impulsividad juntos) explicaron un 6% adicional. Si bien, el 
porcentaje de varianza explicado por los genes es bajo, estudios realizados previamente con 
barrido genómico en otras poblaciones sugieren que la influencia genética en distintas 
funciones cognitivas implica muchos genes de pequeño efecto (Docherty et al., 2010). Lo 
cual apoya la idea de seguir buscando el efecto aditivo o en interacción de más genes, así 
como el de otros factores relacionados con el grupo que subyacen a las diferencias 
observadas entre los progenitores de niños con TDAH y los progenitores de niños con 
desarrollo típico. En nuestra muestra tratamos de controlar medidas como el CI, los años de 
escolaridad y el sexo. Estudios en el que se incluyan genes asociados con otros sistemas de 
neurotransmisión, así como factores ambientales pudieran ayudar a aclarar esta 
interrogante. 
Limitaciones 
Como ya lo comentamos previamente, una mayor cantidad de participantes permitiría 
incrementar el poder estadístico observado en nuestros resultados. El presente estudio se 
 
 
106 
 
desprende de un proyecto que incluye padres, madres e hijos, y el hecho de cuidar que en 
ningún miembro de la familia se presentaran otras condiciones genéticas, neurológicas, o de 
consumo de sustancias, así como que los hijos fueran alumnos de escuelas públicas, 
complicó incluir un mayor número de participantes en nuestros grupos. 
La evaluación de los síntomas de TDAH resultó poco informativa. Nosotros 
utilizamos el instrumento que está avalado por la American Psychiatric Association (2000): 
el cuestionario con los criterios del Manual Diagnóstico (DSM-IV, que era la versión 
vigente al inicio del estudio). No obstante, este instrumento contiene un cuestionario que se 
interroga sobre la ausencia y presencia de un síntoma de TDAH. Por la redacción de las 
preguntas y la forma de calificación (escala Likert, de 0 a 3 puntos) en este cuestionario se 
indaga sobre las fallas conductuales y no se consideran los aspectos positivos del 
comportamiento, es decir el lado opuesto a la inatención y la hiperactividad (las buenas 
habilidades atencionales y niveles de actividad normales, o incluso bajos). Por este motivo, 
en otras poblaciones se han desarrollado cuestionarios alternos con preguntas neutras (su 
redacción no está enfocada en las fallas conductuales) que se califican con una escala que 
va de -3 a +3 puntos, para obtener puntuaciones que en la práctica y en la teoría reflejen 
una distribución continua de las conductas (Hay, Bennett, Levy, Sergeant, & Swanson, 
2007). Contar con este tipo de instrumentos para población mexicana, permitiría evaluar las 
conductas de TDAH como un continuo, sin necesidad de formar grupos y subgrupos con 
una cantidad reducida de sujetos. 
 
 
 
 
 
107 
 
Conclusiones 
 Los datos del presente estudio sugieren que los progenitores de niños con TDAH, 
presentan diferencias en características del control de las respuestas sacádicas en 
comparación progenitores de personas sin antecedentes del trastorno. Estas diferencias no 
se relacionan con la supresión de respuestas automáticas dirigidas a un estímulo, tal como 
lo esperábamos, sino con una menor capacidad de suprimir el inicio de respuestas 
automáticas en ausencia de referentes de control exógeno y en tareas con menor carga 
cognitiva. Para completar el modelo hipotético de endofenotipo, ubicaríamos en el extremo 
que corresponde al fenotipo o la conducta observable, las respuestas anticipatorias 
realizadas en tareas relativamente sencillas que no contienen referentes externos. En el 
punto intermedio, el componente inhibitorio que permite retener el inicio de respuestas 
motoras en ausencia de referentes externos, y en el extremo opuesto que corresponde al 
genotipo, el polimorfismo de 7 repeticiones en el gen DRD4. Queda pendiente probar si la 
interacción con otros polimorfismos, fortalece la asociación de los genes con las medidas 
conductuales. El análisis de la expresión de los polimorfismos genéticos, así como de la 
actividad cerebral relacionada con las tareas sacádicas en posteriores estudios, permitirán 
complementar este modelo hipotético de endofenotipo del TDAH. 
 
 
 
 
 
 
108 
 
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Ward, M. F., Wender, P. H., & Reimherr, F. W. (1993). The Wender Utah Rating Scale: an 
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Willcutt, E. G. (in press). The Etiology of ADHD: Behavioral and Molecular Genetic 
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Psychopathology Oxford University Press. 
Yarbus, A. (1967). Eye Movements and Visions. New York: Plenum Press. 
 
 
 
116 
 
Anexos 
Anexo 1. Historia clínica 
HISTORIA 
CLÍNICA DEL 
DESARROLLÓ 
PADRES 
Nombre: 
Apellidos: 
Iniciales: Fecha de 
nacimiento: 
 
Género: Edad: Fecha de aplicación:
 
PROYECTO 
CONACYT # 
84494 
Código: Entrevistado
r 
Respondido por:
Padre□ Madre□ 
Hijo□ 
 
 
DATOS DE IDENTIFICACIÓN 
 
Dirección: 
______________________________________________________________________ 
Colonia: ________________________________ Teléfono: 
______________________________ 
Municipio: ____________________________ Estado 
________________________________ 
 
Lateralidad manual: Diestra ( ) Zurda ( ) Ambas ( ) 
 
Número de Hijos: _________________ 
 
 
1) HISTORIAL DE SALUD 
 
Accidentes 
Traumatismo 
craneoencefálico 
a) Pérdida de conciencia b) Vómito c) Mareo d) 
Hospitalización 
Enfermedades a) Epilepsia b) Meningitis c)Encefalitis 
Hospitalizaciones 
Cirugías (bajo anestesia y 
de qué tipo) 
 
Medicamentos 
Alergias 
Fracturas 
Transfusiones 
 
 
 
 
117 
 
 
 
 
0 = nunca, 1 = algunas veces, 2 = muchas veces y 3 = casi siempre 
Comportamiento 5 a 12 años Actual 
 
a) Actividad 
Activo 0 1 2 3 0 1 2 3 
b) Atención 0 1 2 3 0 1 2 3 
Periodo breves 
Periodos variables 
Dificultad para concentrarse 
c) Impulsividad 
Se enoja fácilmente 0 1 2 3 0 1 2 3 
Avienta cosas cuando se enoja 0 1 2 3 0 1 2 3 
Destructivo 0 1 2 3 0 1 2 3 
Agresivo 0 1 2 3 0 1 2 3 
d) Relaciones familiares 
Dificultad para relacionarse con la pareja NA 0 1 2 3 NA 0 1 2 3 
Dificultad para relacionarse con los hermanos NA 0 1 2 3 NA 0 1 2 3 
Dificultad para relacionarse con los papás 0 1 2 3 NA 0 1 2 3 
Dificultad para relacionarse con los hijos NA 0 1 2 3 0 1 2 3 
e) Sueño 
Promedio de horas que duerme de noche 
Dificultades para dormir 0 1 2 3 0 1 2 3 
Sonambulismo SI No ? SI No ? 
Pesadillas o terrores nocturnos SI No ? SI No ? 
Dificultad para conciliar el sueño SI No ? SI No ? 
Difícil despertar SI No ? SI No ? 
Sueño continuo SI No ? SI No ? 
f) Hábitos alimenticios 
¿Cuántas comidas al día realiza? 
Compulsivo (come de más) 0 1 2 3 0 1 2 3 
Selectivo con la comida 
g) Tiempo libre 
TV 0 1 2 3 0 1 2 3 
Videojuegos 0 1 2 3 0 1 2 3 
Computadora 0 1 2 3 0 1 2 3 
Juegos de mesa (especificar) 0 1 2 3 0 1 2 3 
Lectura 0 1 2 3 0 1 2 3 
Internet 
Deportes 
Deportes extremos 
Apuestas 
0 1 2 3 
0 1 2 3 
0 1 2 3 
0 1 2 3 
0 1 2 3 
0 1 2 3 
0 1 2 3 
0 1 2 3 
Reunión con amigos 0 1 2 3 0 1 2 3 
Otros: 
 
 
 
118 
 
 
 
 
2) HISTORIA ESCOLAR 
 
Escolaridad (años de estudio): __________ Máximo grado alcanzado: 
_____________ 
 
Estudia actualmente: Sí No Especificar____________ 
M = Malo, R = Regular, B = Bueno 
ESCOLARIDAD PRIMARIA SECUNDARIA PREPARATORIA UNIVERSIDAD 
 
 Privada / Pública Privada / Pública Privada / Pública Privada / Pública 
Periodo 
Rendimiento M R B M R B M R B M R B 
Grados repetidos 
Terapias de apoyo Tipo tipo tipo tipo 
Reportes de conducta 
Reportes de 
aprovechamiento 
Dificultad tareas 
Problemas 
específicos 
Hostigamiento 
Cambios de escuela 
Motivo Motivo Motivo Motivo 
Cambios de carrera 
 Motivo 
Clases particulares 
 
Carrera Rendimiento Titulado 
Técnica M R B Si No 
Licenciatura M R B Si No 
Maestría M R B Si No 
Doctorado M R B Si No 
 
 
3) HISTORIA OCUPACIONAL 
 
 
 
119 
 
1. ¿Cuál es su estatus de empleo actual (circule uno)? 
 a. a tiempo completo c. desempleado e. ama de casa 
 b. a tiempo parcial d. estudiante f. incapacitado 
 
2. ¿Cuál es su ocupación actual? ____________________________________________ 
 
3. ¿Cuál es su antigüedad en el empleo actual? ______________ 
 
 
 
 
4. Historial de empleo: 
 
Título del empleo Tiempo en el empleo (años) Razón para marcharse 
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________ 
 
 
5. Describa brevemente los tipos de problemas que ha experimentado con el trabajo, ya 
sea en su empleo actual o en el pasado: 
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
__________________ 
 
 
6. Ingreso económico aproximado actual: ___________________ 
 
 
4) HISTORIAL SOCIAL 
 
1. ¿Cómo describiría su estado de ánimo la mayor parte del tiempo? (circule uno) 
 a. alegre/feliz c. cambia todo el tiempo e. enojado/irritable 
 b. triste/deprimido d. ansioso/nervioso f. imperturbable/indiferente 
2. ¿Cambian sus estados de ánimo en forma muy frecuente, 
abrupta y/o impredecible? 
Si No 
3. ¿Tiene dificultad para hacer amistades? Si No 
4. ¿Tiene dificultad para conservar amistades? Si No 
5. ¿Tiene dificultad para relacionarse con otros? Si No 
6. ¿Tiene problemas con su carácter? 
Detalles: 
Si No 
7. ¿Ha dado “mordida” en alguna ocasión? 
Detalles: 
Si No 
8. ¿Le han multado por no respetar el alto, o por estacionarse en algún lugar indebido? 
 
Si No 
 
 
120 
 
9. ¿Alguna vez ha sido detenido por conducir ebrio? 
Si es así, cuantas veces fue arrestado: 
Si No 
10. ¿En cuantos accidentes de auto ha estado involucrado? 
11. Cree que tiene el trastorno por déficit de atención e hiperactividad?, 
De ser así, por favor díganos ¿en qué manera sus síntomas del TDAH han interferido con su vida? 
 
 
 
5) IMPULSIVIDAD 
 
Involucramiento en: 
 
Accidentes automovilísticos No Si 
Riñas y peleas física No Si 
Infracciones de tránsito No Si 
Detenciones por violaciones de la ley No Si 
Mal manejo de dinero (mal uso de tarjetas de crédito) No Si 
Deudas (retraso de pagos) No Si 
 
 
 
6) HISTORIA FAMILIAR 
 
1. ¿Cuál es su estado civil actual (circule uno)? 
 a. casado c. divorciado e. unión libre 
 b. separado d. viudo 
 
2. ¿Cómo es su relación de pareja actual? Mala Regular Buena 
 
3. ¿Cuánto tiempo tiene su relación actual? ______________(años) 
 
4. En caso de relaciones anteriores, informe su historial de relaciones previas: 
 
 Periodo en la relación (años) Tipo de relación razón de 
rompimiento 
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
__________________ 
 
7) HISTORIAL PSIQUIATRICO PASADO 
 
¿Había sido usted diagnosticado con TDAH previamente? Si No 
¿Está viendo a un terapeuta o psiquiatra actualmente? 
 Detalles: 
Si No 
¿Alguna vez ha visto a un psicólogo o psiquiatra? 
 Detalles: 
Si No 
¿Alguna vez ha tenido tratamiento psicofarmacológico? 
 Detalles: 
Si No 
 
 
121 
 
¿Alguna vez ha tenido problemas de depresión? 
 Detalles: 
Si No 
¿Alguna vez ha tenido algún pensamiento suicida? 
 Detalles: 
Si No 
¿Alguna vez ha tenido algún intento suicida?Detalles: 
Si No 
Número de intentos suicidas: 
¿Alguna vez ha tenido problemas de ansiedad? 
 Detalles: 
Si No 
¿Alguna vez ha tenido algún problema con el abuso de alcohol/drogas/medicamentos? 
 Detalles: 
Si No 
¿Alguna vez ha sido tratado por problemas con el abuso de 
alcohol/drogas/medicamentos? 
 Detalles: 
Si No 
¿Ha tratado de resolver presiones ambientales a través del uso de medicamentos? 
Detalles: 
Si No 
 
 
8) USO DE SUSTANCIAS 
 
 Edad de Inicio Frecuencia (en la semana) Problemas derivados 
Alcohol 
a. nunca b. 1 trago c. 2.4 tragos d. 5 a 10 
tragos e. más de 10 tragos 
Tabaquismo 
Marihuana 
a. nunca b. 1 cigarro c. 2.4 cigarros d. 5 a 
10 cig. e. más de 10 cig. 
Medicamentos 
Otros 
 
¿Ha sido internado o ha requerido atención médica por alguno de estos motivos? 
________________________________________________________________________ 
 
 
 
 
 
 
 
 
122 
 
Anexo 2. Formato de la exploración clínica del movimiento ocular 
 
REGISTRO DE 
EXPLORACIÓN 
VISUAL 
 
Nombre: Iniciales: Fecha de nacimiento: 
 
Escolaridad (en años): Ocupación: Fecha de aplicación: 
 
PROYECTO CONACYT 
# 84494 
Código: Entrevistador: Padre:□Madre: □Hijo: □ 
 
DATOS DE IDENTIFICACIÓN 
Edad: __________ Sexo: Masc. ( ) Fem. ( )Lateralidad: _______________ 
 
1. AGUDEZA VISUAL 
 Normal Corregida 
Ojo Derecho: ____/____ ____/____ 
Ojo Izquierdo: ____/____ ____/____ 
 
Usa: Anteojos ( ) Lentes de contacto ( ) 
Problema de: Miopía ( ) Hipermetropía ( ) 
 Astigmatismo ( ) 
 
2. MÚSCULOS OCULARES √ = normal X = anormal 
 Seguimiento visual: 
 
 Sacadas reflexivas: Normal ( ) Atípico ( ) 
 
 Sacadas Voluntarias: Normal ( ) Atípico ( ) 
Velocidad : Normal ( ) Lentitud ( ) 
Amplitud: Hipométrico ( ) Hipermétrico ( ) 
 
3. Convergencia Normal ( ) Atípico ( ) 
4. Divergencia Normal ( ) Atípico ( ) 
5. Nistagmo O. 
 Horizontal: Normal ( ) Atípico ( ) 
 Vertical: Normal ( ) Atípico ( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
( ) 
 
 
123 
 
Anexo 3. Cuestionario de conductas de TDAH actuales 
ESCALA DSM‐IV  
Nombre: ________________________________________Fecha______________ 
Llenado por: Padre______ Madre ______ Otro ______ 
En cada renglón marque con una X la frecuencia con 
la que observa cada uno de los siguientes 
comportamientos en si mismo, considerando los 
últimos 6 meses. 
 
Nunca Algunas
veces 
Muchas 
veces 
Casi 
siempre 
a. No pone atención a detalles, o comete errores por descuido en 
la escuela, trabajo u otras actividades. 
   
b. Mueve en exceso manos y pies, o se muestra inquieto cuando 
está sentado (juega con objetos en la mano). 
   
c. Tiene dificultad para mantener su atención en tareas 
relacionadas con el trabajo o escuela (Incapacidad de mantener 
su atención por un periodo largo). 
   
d. Se levanta de su asiento en el salón de clases, en el trabajo o en 
otros lugares en donde se espera que permanezca sentado; 
tiene dificultad para mantenerse sentado por periodos largos 
(al hacer tareas, asistir a juntas, comidas). 
   
e. Parece no escuchar cuando le hablan directamente.    
f. Se aburre fácilmente; es muy inquieto (frecuentemente cambia 
de una actividad a otra). 
   
g. Le cuesta trabajo seguir instrucciones y terminar tareas 
escolares o del trabajo en tiempo (Hace el intento por cumplir, 
pero no lo logra). 
   
h. Tiene dificultad para relajarse y participar en pasatiempos 
tranquilos (prefiere estar rodeado de ruido y le desagrada estar 
quieto). 
   
i. Tiene dificultad para organizar actividades, tareas escolares o 
del trabajo (Se le olvidan los deberes y tiene dificultad para 
organizar tareas). 
   
j. Se mantiene en movimiento y actúa como si tuviera un motor 
por dentro; siempre tiene que estar ocupado haciendo algo (no 
se puede sentar a menos de que esté exhausto). 
   
k. Evita, no le agrada o se muestra reacio para participar en tareas 
que requieren esfuerzo mental sostenido, como tareas de la 
escuela o del trabajo. (Se le complica realizar lecturas o trabajos 
escritos muy largos). 
   
l. Habla en exceso, acapara o monopoliza conversaciones.    
m. Extravía o pierde cosas necesarias para tareas o actividades 
(llaves, lápices, notas, libros, trabajos). 
   
n. Contesta o actúa antes de que le terminen de preguntar.    
o. Se distrae fácilmente por estímulos externos (sonidos o     
 
 
124 
 
Solamente para los comportamientos que usted presenta Muchas veces o Casi siempre 
marque con una X  
a) ¿En qué lugares los presenta?   
  Escuela     En el trabajo     Casa de familiares  . 
  En la Calle            Casa de amigos    .         Otro:_____________________________________ 
b) Estos comportamientos le ocasionan problemas en 
Rendimiento Académico  NO  SI 
¿Dificultad para terminar metas académicas? 
  
  
Quejas constantes de maestros acerca su desempeño o conducta 
Otros 
Rendimiento Laboral  NO  SI 
Dificultad para obtener un trabajo estable 
  
  
Problemas por mal desempeño en el trabajo que lo llevan a perder el empleo 
Problemas con jefes o compañeros 
Cambia de trabajo constantemente, renuncia frecuentemente porque el trabajo no le 
convence. 
Otros 
Relaciones Familiares  NO   SI 
Problemas en sus relaciones con padres o hermanos 
  
  
Dificultad para convivir en reuniones 
Problemas en su familia ocasionados por situaciones o actividades en las que su hijo está 
involucrado 
Otros 
Relaciones Sociales  NO  SI 
Problemas para relacionarse con amistades 
  
  
  
  
Dificultad para convivir en reuniones 
Riñas o peleas físicas 
Dificultad para controlar emociones con sus amistades 
situaciones que suceden alrededor). 
p. Tiene dificultad para esperar turnos (al hacer fila, esperar en el 
tráfico, tomando el turno para hablar o esperando el servicio en 
una tienda). 
   
q. Es descuidado y olvidadizo en actividades diarias 
(Frecuentemente olvida lo que acaba de escuchar o leer, no 
puede mantener ideas en la mente). 
   
r. Interrumpe conversaciones o actividades de los demás.    
         
         
 
 
125 
 
Divorcio o problemas de pareja 
Problemas con la ley, detenciones por actividades delictivas  
Otros 
Salud   NO  SI 
Accidentes en auto por manejar a alta velocidad 
  
  
Accidentes físicos (caídas o accidente vial) 
Consumo de alcohol en exceso 
Consumo de drogas 
Enfermedades de transmisión sexual 
Otros 
Económicos  NO  SI 
Mal manejo de dinero y pago de cuentas 
  
  
Retraso en pagos y deudas grandes 
Juegos de Apuestas que afecten su economía 
Mal manejo de tarjetas de crédito 
Otros 
c) Estos comportamientos los presentaba antes de los 7 años de edad:  SI    NO 
 d) ¿Ha recibido algún tipo de apoyo? No  Si   Si ha recibido indique: 
e) ¿De qué tipo? 
Médico   ctualmente   . 
 Hace menos de 1 año   . 
  Hace más de un año   . 
Nombre del medicamento: 
      Educativo  
       Actualmente   . 
 Hace menos de 1 año   . 
  Hace más de un año   . 
 
 Psicológico  
       Actualmente   . 
 Hace menos de 1 año   . 
  Hace más de un año   . 
 
    Otro    
__________________________ 
       Actualmente   . 
 Hace menos de 1 año   . 
  Hace más de un año   . 
 
 
 
126 
 
Anexo 4. Carta de invitación 
 
Estimados Padres de Familia: 
 
Un grupo de investigadores en el área de la Neuropsicología pertenecientes a la Universidad de 
Guadalajara estamos realizando un trabajo sobre “Las características cognitivas y comportamentales en 
adolescentes”. El objetivo de este trabajo es conocer la relación entre el perfil cognitivo, las características 
comportamentales (de atención, control de la actividad motora y control de los impulsos) y su correlación con 
el factor familiar. 
 
Este trabajo es de gran importancia dentro del conocimiento científico dado que permitirá comprender 
los procesos cognitivos básicosy con ello mejorar las estrategias de intervención ligadas al control del 
comportamiento de los sujetos con las características comportamentales arriba mencionadas. Nos gustaría 
invitar a ustedes y a su hijo(a) a participar en este importante proyecto. 
 
 Su participación implicaría: 
 
De ustedes: 
 Proporcionar información para elaborar una historia clínica y familiar de su hijo. 
 Responder un cuestionario sobre respuestas ante situaciones familiares y cotidianas. 
 Realizar dos tareas cognitivas. 
 Explorar su agudeza visual y lateralidad manual. 
 Registrar su desempeño ante la presentación de estímulos visuales frente a un monitor. 
 Responder cuestionarios de comportamientos ante situaciones cotidianas. 
 
De su hijo. 
 Proporcionar información sobre su desenvolvimiento en los ambientes escolar y/o laboral y 
familiar 
 Explorar su agudeza visual y lateralidad manual. 
 Registrar su desempeño ante la presentación de estímulos visuales frente a un monitor. 
 Responder cuestionarios de comportamientos ante situaciones cotidianas. 
 Realizar tareas cognitivas. 
 
Con tal fin se le solicitaría realizar estas diferentes actividades en las instalaciones del Instituto de 
Neurociencias en aproximadamente 4 horas distribuidas en 2 o 3 sesiones según su conveniencia. Queremos 
recalcar que si ustedes o su hijo (a) en un momento se cansan o no quieren continuar con la actividad, ésta 
será suspendida. 
 
El trabajo con cada uno de los participantes será realizado por un grupo de profesionales 
coordinados por el Mtro. Omar Barrios estudiante del Programa de Doctorado en Ciencia del Comportamiento 
(opción Neurociencias). 
 
La información que recabemos de esta investigación será confidencial y el nombre de usted o su hijo 
no aparecerá en ninguno de los documentos finales del proyecto. Si usted tiene alguna pregunta o inquietud 
acerca del proyecto, o bien interés en conocer los resultados de su hijo favor comunicarse conmigo al teléfono 
3818-0740 o a mi dirección electrónica: ematute@cencar.udg.mx 
 
Agradeciendo la invitación que le hacemos para participar en este proyecto, quedo de usted 
 
Atentamente 
“Piensa y Trabaja” 
 
____________________________ 
 Dra. Esmeralda Matute Villaseñor. 
Coordinadora del Proyecto 
 
 
 
127 
 
Anexo 5. Consentimientos de participación 
 
Por este documento manifiesto que: 
 
1.- He sido invitado a participar en el trabajo de investigación “Las características cognitivas y 
comportamentales en adolescentes” (Proyecto CONACYT #84484) que se realiza en el Instituto de 
Neurociencias de la Universidad de Guadalajara y cuyo responsable es la Dra. Esmeralda Matute 
Villaseñor. 
 
2.-Mi participación voluntaria consiste en proporcionar datos de mi familia para la elaboración de 
una historia clínica; llenado de cuestionarios para establecer perfiles conductuales y familiares, 
realización de tareas frente a un monitor y realización de tareas cognitivas. 
 
3.-Entiendo que mi participación no representa mayores molestias ni riesgos para mi persona. 
 
4.- Autorizo a la Dra. Esmeralda Matute y a quienes ella indique para hacer uso de la información 
resultante con fines Científicos, docentes y estadísticos, siempre y cuando se haga en el marco de 
la ética profesional y se guarde la confidencialidad de mi participación. 
 
5.-Se me ha orientado para dirigirme con la Dra. Esmeralda Matute Villaseñor, responsable del 
proyecto en caso de querer tratar cualquier asunto relacionado con mi participación en este 
proyecto. 
 
6.-Mi firma en este documento manifiesta mi participación voluntaria en este proyecto de 
investigación. Tal participación no libera a los investigadores e institución su responsabilidad ética 
para conmigo. 
 
 
Fecha: _________________________________________________________________________ 
Lugar: 
__________________________________________________________________________ 
 
 
 
 
Iniciales Firma Parentesco Número de registro. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
128 
 
CONSENTIMIENTO PARA MENOR DE EDAD 
 PROYECTO CONACYT # 84494 
 
Padre o tutor: Fecha: _________ 
 
Yo, __________________________________________________autorizo a mi hijo(a) a 
participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en 
adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del padre, madre o tutor Teléfono de contacto 
 
Hijo: Fecha: 
 
Yo, _______________________________________________acepto participar voluntariamente 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
Padre: Fecha: 
 
Yo, ______________________________________________________________acepto participar 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
Madre: Fecha: 
 
Yo, ______________________________________________________________acepto participar 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
Hermano(a): 
 Fecha: 
 
Yo, ______________________________________________________________acepto participar 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
CONSENTIMIENTO DEL ADOLESCENTE PARA RECIBIR INVITACIONES POSTERIORES 
 
Yo, __________________________________________autorizo que mi nombre y teléfono se 
conserven en una base RESGUARDADA con el fin de que se me pueda INVITAR a participar en 
investigaciones posteriores. 
 
 
|Nombre y firma Teléfono de contacto 
 
 
 
129 
 
CONSENTIMIENTO PARA MAYOR DE EDAD 
 PROYECTO CONACYT # 84494 
 
Hijo: Fecha: 
 
Yo, _______________________________________________acepto participar voluntariamente 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
Padre: Fecha: 
 
Yo, ______________________________________________________________acepto participar 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
Madre: Fecha: 
 
 
Yo, ______________________________________________________________acepto participar 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
Hermano(a): 
 Fecha: 
 
Yo, ______________________________________________________________acepto participar 
en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” 
 
 
Nombre y firma del participante Teléfono de contacto 
 
CONSENTIMIENTO DEL ADOLESCENTE PARA RECIBIR INVITACIONES POSTERIORES 
 
Yo, __________________________________________autorizo que mi nombre y teléfono se 
conserven en una base RESGUARDADA con el fin de que se me pueda INVITAR a participar en 
investigaciones posteriores. 
 
 
Nombre y firma Teléfono de contacto 
 
 
 
130 
 
Anexo 6. Consentimiento Muestra Sanguínea 
 
HOJA DE CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA PROPORCIONAR UNA MUESTRA 
SANGUÍNEA 
PROYECTO CONACYT # 84494 
 
Por este documento autorizo a la Dra. Lourdes Ramírez Dueñas y al Dr. José de Jesús Toscano 
Flores a realizar el siguiente procedimiento: 
 
1. Extraer de 5- 10 ml de sangre venosa de mi brazo. 
2. Aportar datos de mi familia para la elaboración de una historia familiar. 
 
He sido informado de que el objetivo de proporcionar la muestra sanguínea es realizar estudios 
familiares y de tipo poblacional siempre y cuando se mantenga la confidencialidad de misdatos 
personales. 
 
Manifiesto que he sido debidamente informado de los alcances de mi participación en el proyecto y 
se me ha indicado que puedo retirarme del proyecto en cualquier momento que considere 
conveniente. 
 
El investigador se compromete a que toda la información recabada sea estrictamente confidencial 
y que será utilizada únicamente para los fines científicos, docentes y estadísticos de la 
investigación propuesta. 
 
Mi firma en este documento manifiesta mi participación voluntaria en el proyecto de investigación 
Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes”. Tal participación no 
libera a los investigadores e institución de su responsabilidad ética para conmigo. 
 
Lugar y 
Fecha:_________________________________________________________________________
_________ 
 
 
Responsable de la toma de muestra: 
 
Nombre y 
Firma:__________________________________________________________________________
______ 
 
 
Voluntario 
 
Nombre y Firma: 
_______________________________________________________________________________
_ 
 
Parentesco:_________________________Número de registro: 
__________________________________________ 
 
 
 
 
 
 
131 
 
Anexo 7. Historia clínica genética 
 
NOMBRE_______________________________________FILIACIÓN_______________________ 
Sexo:_________ EDAD FECHA ACTUAL FECHA DE NACIMIENTO 
DOMICILIO: 
 
Colonia:_____________________________ Teléfono: ____________________ 
Municipio:__________________________Estado:________________________ 
 
Escuela:_________________________________________________________ 
Turno:________________________ Pública( ) Privada ( ) 
 
Padres: 
 
Nombre del 
Padre_________________________________________________Edad________ 
Grado máximo de estudios:__________________ 
Ocupación: Profesional ( ) Técnico ( ) Obrero ( ) 
especifique el área:____________________________ Agricultor ( ) 
Otra ( )_____________________ Ninguna ( ) 
 
Nombre de la 
madre_______________________________________________Edad________ 
Grado máximo de estudios:__________________ 
Ocupación: Profesional ( ) Técnico ( ) Obrero ( ) 
especifique el área:____________________________ Agricultor ( ) 
Ama de casa ( ) Otra ( )_____________________ Ninguna ( ) 
 
El adolescente vive con: 
Ambos padres ( ) su madre ( ) su padre ( ) padres adoptivos ( ) 
algún pariente ( ) padre y madrastra ( ) madre y padrastro ( ) Otros ( ) 
 
Estado civil de los padres: 
Casados ( ) Separados ( ) Divorciados ( ) Viudo ( ) Unión Libre ( ) 
 
Padecimiento actual 
 
 
HISTORIA 
CLÍNICA 
GENÉTICA 
 
Nombre: Iniciales: Fecha de nacimiento: 
 
Escolaridad (en años): Ocupación: Fecha de aplicación: 
 
PROYECTO 
CONACYT # 
84494 
Código: Entrevistador: Padre: □ Madre: □ Hijo: □ 
 
 
 
132 
 
ANTECEDENTES HEREDO FAMILIARES: 
ENFERMEDADES O TRASTORNOS EN FAMILIARES (PADRES Y HERMANOS y otros) 
 
 Familiar que lo 
presenta 
 Familiar que lo 
presenta 
Problema de 
lenguaje 
 Alcoholismo 
Deficiencia sensorial Enfermedad 
psiquiátrica
 
Parálisis cerebral 
 
 Síndrome de Down 
Epilepsia Retardo Mental 
Déficit de la 
atención 
 Problemas de 
aprendizaje
 
Problemas de 
coordinación motora 
 Retraso Escolar
 
 
Drogadicción 
 
 Otros: 
Especificaciones: 
 
 
 
 
 
 
 
 
Antecedentes GINECO-OBSTÉTRICOS de la madre: 
S 
 
Gesta 
 
Término 
 
Resolución 
 
Sexo 
producto 
 
Peso al 
nacimiento 
 
Edad actual del 
procucto 
 SI NO sem. 
gest. 
P C A fecha F M I en gramos Años Meses 
1. 
2. 
3. 
4. 
5. 
6. 
7. 
8. 
9. 
10. 
11. 
12. 
13. 
 
Resumen: 
Gesta_________Para________Abortos________Óbitos_________Cesáreas________
_ Hermanos vivos Femeninos____ Masculinos____ 
 
 
133 
 
Hermanos muertos Femeninos____ Masculinos____ 
 
ANTECEDENTES PERINATALES: 
FUM______________FPP______________ 
Grupo sanguíneo___________________ 
Control médico prenatal de la gestación _______________________________ 
Número de consultas prenatales_______________Promedio______________________ 
Complicaciones____________________________________ 
Peso anterior al inicio del embarazo______________________ 
Peso al final del embarazo________________ 
Incremento de peso total____________Promedio de incremento mensual___________ 
 
 Evolución y complicaciones del embarazo 
 
 
 
 
 
 
Ingesta de Alcohol 
 SI___ NO___ 
 especificar cantidad 
tiempo de gestación 
____________________
___ 
Infecciones perinatales:
 Luética SI___ NO___ 
?____ Toxoplasmosis 
SI___ NO___ ?____ 
Rubéola SI___ NO___ 
?____, Citomegalovirus 
SI___ NO___ ?____ 
Herpes SI___ NO___ 
?____ 
Ingesta de medicamentos
 Litio SI___ NO___ ?____ 
Talidomida SI___ NO___ ?____ 
Anticonvulsivantes SI___ NO___ 
?____, Otros SI___ NO___ ?____ 
especifique______________ 
tiempo de 
gestación___________________
____ 
 
Tabaquismo 
SI_____NO____ 
Especificar número de 
cigarrillos/día, etapa de 
gestación y duración 
 
 
 
Otras dependencias
 
Marihuana SI_____NO____ 
 
Cocaína SI_____NO____ 
 
Otros SI_____NO____ 
 
especificar cantidad tiempo de 
gestación 
_______________________ 
 
Incremento de peso al final 
del embarazo___________ 
 
 
 
 
 
134 
 
Datos del propósitus 
Al Nacimiento: 
Parto ( ) Eutócico ( ) Distócico ( ) Motivo______________________________ 
Duración del Trabajo de parto: _____________________ 
Cesárea ( ) Motivo______________________________ 
Se utilizaron fórceps: Si( ) No ( ) Motivo_____________________________ 
 
Semanas de Gestación: Pretérmino: (menos de 38 semanas) ( ) 
 Término: (38 semanas) ( ) 
 Postérmino: (más de 42 semanas) ( ) 
Datos antropométricos 
Talla 
 
Peso Perímetro cefálico Perímetro torácico 
 
 Apgar Silverman Maniobras de resucitación
SI( ) NO( );
Características de la placenta 
 
 
OTRAS 
COMPLICACIONES; 
Sufrimiento fetal 
SI ( ) NO ( )
RPM 
SI( ) NO( ); 
Líquido amniótico meconial 
SI ( ) NO ( )
 
 
Hipoglucemia 
 SI ( ) NO ( ) 
Hiperbilirrubinemia 
SI ( ) NO ( ) 
Crisis convulsivas 
SI ( ) NO ( ) 
Permanencia por mas de 24 
horas en incubadora 
 SI ( ) NO ( ) 
anomalías congénitas 
SI ( ) NO ( ) 
 
Broncoaspiración 
SI ( ) NO ( ) 
Traumatismo al nacer 
SI ( ) NO ( ) 
Insuficiencia respiratoria 
SI ( ) NO ( ) 
Membrana hialina 
 SI ( ) NO ( ) 
 Otras_______________________________________________________________________ 
 
 
NEONATALES PRIMERAS 48 HORAS 
Permanencia por 
más de 24hrs en 
incubadora 
SI ( ) NO ( ) 
Broncoaspiración
 SI ( ) NO ( ) 
Insuficiencia 
Respiratoria 
 SI ( ) NO ( ) 
Membrana hialina
 SI ( ) NO ( ) 
Hipoglucemia 
SI ( ) NO ( ) 
Crisis convulsivas
SI ( ) NO ( ) 
Anomalías 
congénitas no 
cardiacas 
SI ( ) NO ( )
Infección 
SI ( ) NO ( ) 
 
 
135 
 
 Otras_______________________________________________________________________ 
______________________________________________________________________________ 
 
 
ANTECEDENTES PERSONALES PATOLOGICOS: 
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
_____________________________________________________ 
 
Desarrollo psicomotor 
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________
_______________________________________________________________________________________________________________________ 
GENEALOGÍA 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
EXPLORACIÓN FISICA: 
Edad en 
meses 
Talla 
Peso 
Perímetro 
cefálico 
 
 
Perímetro 
torácico 
brazada segment
o 
inferior 
segment
o 
superior 
relación 
de 
segmento
s 
Percentil 
para edad 
y sexo 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
136 
 
 
 
 
137 
 
 
 
 
138