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Av. Hidalgo 935, Colonia Centro, C.P. 44100, Guadalajara, Jalisco, México bibliotecadigital@redudg.udg.mx - Tel. 31 34 22 77 ext. 11959 UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA COORDINACIÓN GENERAL ACADÉMICA Coordinación de Bibliotecas Biblioteca Digital La presente tesis es publicada a texto completo en virtud de que el autor ha dado su autorización por escrito para la incorporación del documento a la Biblioteca Digital y al Repositorio Institucional de la Universidad de Guadalajara, esto sin sufrir menoscabo sobre sus derechos como autor de la obra y los usos que posteriormente quiera darle a la misma. Tesis que para obtener el grado de DOCTOR EN CIENCIA DEL COMPORTAMIENTO (ORIENTACIÓN NEUROCIENCIA) presenta Yaira Chamorro Díaz Comité tutorial Dra. María Esmeralda Matute y Villaseñor (Directora) Dra. María de Lourdes Martínez Dueñas (Codirectora) Dra. Julieta Ramos Loyo Dra. Olga Inozemtseva Guadalajara, Jalisco Diciembre de 2017 UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias División de Ciencias Biológicas Departamento de Ciencias Ambientales INSTITUTO DE NEUROCIENCIAS “Asociación entre la inhibición sacádica y un polimorfismo del gen DRD4 en progenitores de niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.” 2 Agradecimientos A mi familia. Gracias a mis padres por ser grandes ejemplos de vida, las primeras personas que me mostraron el mundo de la investigación. Gracias por enseñarme la importancia de la responsabilidad y el servicio. Gracias infinitas por su cariño, por apoyarme en mis proyectos y por enseñarme a volar. A Ali, mi mejor amiga, muchas gracias por ser parte de una aventura más, por acompañarme con tu compu por toda la ciudad, en cafés y bibliotecas. No lo hubiera logrado sin tu paciencia y apoyo. A mis abuelitas, que siempre me animaron a seguir el camino de la ciencia, sus palabras y cariño siempre será parte mí. A mis directoras, la Dra. Esmeralda Matute, gracias por invitarme a formar parte de su equipo, por todo el tiempo, paciencia y gentileza para guiarme en la investigación en Neuropsicología. Gracias por todas las enseñanzas y oportunidades que me ha brindado, gracias por confiar en mí. Gracias a la Dra. Lourdes Ramírez por presentarme el increíble mundo de la genética, por explicarme pacientemente una y otra vez esos conceptos nuevos, gracias por escucharme y por todo el apoyo que me ha brindado. A mis tutoras que con sus comentarios y preguntas me ayudaron a pulir este trabajo. A la Dra. Olga Inozemtseva, por tus enseñanzas y tu amistad, gracias por tus consejos y tu apoyo. A la Dra. Julieta Ramos gracias por sus observaciones, por las reflexiones y por impulsarme a profundizar en mi trabajo. A todas las personas que hicieron posible este trabajo. Al Lic. Enrique Arana, por acompañarme hasta el otro extremo de la ciudad a conseguir muestras de sangre y por participar en este proyecto siempre en la mejor disposición. A la Dra. Adriana Mendizábal, por encargarse del análisis genético, aun bajo marchas forzadas, es un gusto colaborar con personas que trabajan en otro campo del conocimiento. Al Dr. Mario Treviño por realizar el código para el análisis del movimiento ocular, muchas gracias por tu tiempo y consejos. A las familias que aceptaron participaron en este estudio, por compartir su tiempo, aprendí sobre el esfuerzo que hacen muchos padres para sacar adelante a sus hijos. A mis amigos, a todos, esa familia que uno va eligiendo. Ya sea en el escritorio de lado, o en otra ciudad del país, estuvieron animándome, escuchándome, haciéndome sonreír, aligerando los días pesados. Gracias por su cariño y por la alegría que le imprimen a mi vida. Aunque algunos caminos han tomado cursos diferentes, siempre vale la pena hacer una pausa y compartir la vida con las personas valiosas que han llegado para quedarse. A mis compañeros de laboratorio, alumnos, voluntarios y prestadores de servicio, gracias por los aprendizajes, alegrías y estrés compartidos en los seminarios, congresos, tutoriales, en la hora de la comida y también en la hora del relax; por el café de la mañana, por los consejos, el esfuerzo y la pasión compartida en este proceso. 3 Índice Resumen ................................................................................................................................. 5 Abstract ................................................................................................................................... 6 Introducción ............................................................................................................................ 7 Antecedentes ........................................................................................................................... 9 I. Modelos de asociación genética para el estudio de patologías ............................ 9 Conceptos genéticos ............................................................................................... 11 Métodos de asociación gen-conducta ..................................................................... 13 El modelo de endofenotipos ................................................................................... 15 Estudios con familiares de primer grado ................................................................ 17 I. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad - TDAH ....................... 19 Definición y diagnóstico ........................................................................................ 19 Características neuropsicológicas del TDAH ......................................................... 23 Contribución genética en el TDAH ........................................................................ 25 II. La falla en la inhibición de respuesta como endofenotipo del TDAH ............... 29 El control inhibitorio. ............................................................................................. 30 Modelos teóricos del control inhibitorio. ...................................................... 31 La inhibición de la respuesta oculomotora ................................................... 37 El control inhibitorio en personas con TDAH ........................................................ 40 La falla en la inhibición oculomotora como endofenotipo ..................................... 43 III. El estudio de familiares de personas con TDAH ............................................... 47 La inhibición oculomotora en familiares de personas con TDAH ......................... 49 Planteamiento del Problema ................................................................................................. 53 Objetivo General .................................................................................................................. 55 Objetivos particulares ................................................................................................. 55 Hipótesis General ................................................................................................................. 56 Hipótesis particulares .................................................................................................. 56 4 Método .................................................................................................................................. 57 Participantes ................................................................................................................ 58 Materiales .................................................................................................................... 61 Material para la conformación de la muestra......................................................... 61 Material para el estudio .......................................................................................... 62 Variables de estudio .................................................................................................... 68 Equipo ......................................................................................................................... 69 Procedimiento ............................................................................................................. 71 Análisis estadístico ...................................................................................................... 74 Resultados ............................................................................................................................. 78 Discusión .............................................................................................................................. 94 Referencias ......................................................................................................................... 108 Anexos ................................................................................................................................ 116 Anexo 1. Historia clínica .......................................................................................... 116 Anexo 2. Formato de la exploración clínica del movimiento ocular. ....................... 122 Anexo 3. Cuestionario de conductas de TDAH actuales .......................................... 123 Anexo 4. Carta de invitación ..................................................................................... 126 Anexo 5. Consentimientos de participación ............................................................. 127 Anexo 6. Consentimiento Muestra Sanguínea .......................................................... 130 Anexo 7. Historia clínica genética. ........................................................................... 131 5 Resumen Introducción. Diversas investigaciones señalan a la falla en el control inhibitorio como una característica central del TDAH; su evaluación a través de tareas oculomotoras se ha postulado como un posible endofenotipo del trastorno. De ser así, se esperaría que dicha característica se observe en familiares de primer grado de las personas con TDAH y se asocie con genes de riesgo identificados en estudios previos de TDAH. Objetivo: Determinar si la ejecución en tareas de control oculomotor en progenitores de niños con TDAH sugiere en ellos una falla en el control inhibitorio, y si su ejecución se explica por la presencia de un polimorfismo del gen DRD4. Metodología. Mediante tareas prosacádicas y antisacádicas en condición de intervalo y de traslape, evaluamos el control oculomotor en progenitores de niños identificados con TDAH y progenitores de niños que tuvieron un desarrollo típico. Analizamos las respuestas correctas, los errores de dirección, los errores anticipatorios y los tiempos de reacción sacádico. En todos los participantes determinamos la presencia o ausencia del polimorfismo VNTR de 7 repeticiones del gen DRD4 y la presencia de síntomas de TDAH (actuales y en la niñez). Resultados. Se observó una tendencia en el Grupo de Progenitores de Niños con TDAH (PN-TDAH) a realizar más anticipaciones en el bloque prosacádico de intervalo en contraste con un Grupo de Progenitores de Niños con Desarrollo Típico (PN- noTDAH). Entre los padres de niños con TDAH, aquellos que presentaban el polimorfismo de 7 repeticiones del gen DRD4, fueron los que realizaron una menor cantidad de aciertos y una mayor cantidad de errores anticipatorios. Los síntomas de TDAH mostraron asociaciones mínimas con las medidas sacádicas. Conclusiones. La mayor cantidad de las anticipaciones realizadas por el grupo de PN-TDAH, particularmente por los portadores del polimorfismo de 7 repeticiones del gen DRD4, sugiere en ellos una menor habilidad para suprimir el inicio de respuestas en ausencia de referentes de control externo (condición de intervalo) y en tareas con baja carga cognitiva (prosacádica) en comparación con los padres de niños con desarrollo típico. Estos hallazgos abonan a la hipótesis de que las fallas en el control inhibitorio son potenciales endofenotipos del TDAH. Palabras clave: TDAH, progenitores, prosácadas, antisácadas, endofenotipos. 6 Abstract Introduction. The inhibitory control has been proposed as a core characteristic of ADHD and a potential endophenotype of this disorder. If this was the case, one will expect to find this characteristic among first degree relatives of person with ADHD. Objective. The aim of the present study was to determine if the oculomotor inhibitory control of parents with ADHD children suggests a failure in their oculomotor control and establishes associations with a genetic polymorphism of the DRD4 gen, previously identified in ADHD studies. Method. By using prosaccadic and antisaccadic tasks, in gap and overlap conditions, we assessed the oculomotor control oculomotor in parents of children identified with ADHD symptoms and parents of children with typical development. We analyzed the correct responses, direction errors, anticipatory errors and saccadic reaction time. For all participants we determined the presence or absence of the VNTR-7repeats polymorphism in the DRD4 gene, and the presence of ADHD symptoms (in adulthood and childhood). Results. We observed a trend in the saccadic performance of parents with ADHD children to realize more anticipations in the prosaccadic-gap task compared to the parents with control children. Among the parents of ADHD children, those carriers of 7-repeat polymorphism realized a greater number of anticipatory errors. The ADHD symptoms showed minimal associations with the saccadic measures. Conclusions. A greater number of anticipatory errors in the parents of ADHD children, particularly in those with the DRD4 7-repeat polymorphism, suggest in them a failure in the ability to withhold the initiation of responses in the absence of external control references (gap condition) and in tasks with low cognitive load (prosaccadic). Key words: ADHD, parents, prosaccades, antisaccades, endophenotype. 7 Introducción Los estudios de asociación entre factores genéticos y características conductuales, que comprenden al modelo de endofenotipo, permiten ahondar en el conocimiento sobre la etiología de trastornos conductuales complejos. En este tipo de estudios, la evaluación de familiares de primer grado, permite analizar las características comportamentales asociadas a los trastornos, en personas que comparten la susceptibilidad genética, pero no necesariamente presentan el trastorno. El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), ha sido abordado desde esta perspectiva por su complejidad y por la importante contribución genética en su etiología. Para su estudio, se han postulado distintos endofenotipos, o en otras palabras, procesos que se encuentran en el punto medio entre la expresión comportamental de los trastornos y sus bases genéticas; entre ellos destaca la falla en el control inhibitorio, que además es identificado como una de las características principales del TDAH. Dado el componente genético que implican los endofenotipos, se esperaría que estos se encuentren en personas que comparten la carga genética, aun cuando ellos no presenten el trastorno. En el presente trabajo nos planteamos el objetivo de indagar si la falla en el control inhibitorio como característica distintiva del TDAH se observa en los progenitores de personas con el trastorno y si se relaciona con uno de los polimorfismos de riesgo asociados con el TDAH: 7 repeticiones en tándem de 48 pares de bases en el tercer exón del gen DRD4. De esta forma determinaríamos si lafalla en el control inhibitorio cumple con el requisito de observarse en familiares de personas con TDAH y aportaríamos evidencia sobre su componente genético. Con esta finalidad comparamos evaluaciones la inhibición de la respuesta ocular sacádica entre un Grupo de Progenitores de Niños con síntomas de TDAH 8 (al cual nos referiremos como Grupo PN-TDAH) y un Grupo de Progenitores de niños sin síntomas de TDAH (PN-noTDAH). En la primera parte del trabajo, haremos una revisión de los conceptos básicos relacionados con los estudios de asociación genética, particularmente los endofenotipos, el control inhibitorio de la respuesta oculomotora como un endofenotipo del TDAH y su presencia entre familiares de las personas con TDAH, para confirmar los componentes genéticos. Lo cual conlleva a nuestra pregunta de investigación, así como los objetivos e hipótesis. En la segunda parte del trabajo abordaremos los aspectos metodológicos de la investigación, los resultados y la discusión de los hallazgos. 9 Antecedentes I. Modelos de asociación genética para el estudio de patologías En la actualidad se conoce la causa precisa de algunas patologías de origen genético. Por ejemplo, se sabe que la enfermedad de Huntington es causada por un defecto del gen en el cromosoma 4, que codifica la proteína de la Huntingtina (De Long, 2000). En este caso, la asociación entre la causa genética y la expresión de la enfermedad es de 1 a 1. Existen otros trastornos cuya etiología no se explica por la alteración de un gen particular o por la presencia de un factor específico, sino por la suma de la acción de varios genes y su interacción con distintos factores ambientales, estos padecimientos o rasgos son identificados como de causa o herencia multifactorial (Nussbaum, McInnes, & Willard, 2007). El diagnóstico de este tipo de patologías está basado en aspectos clínicos, esto es, en la identificación de un conjunto de signos y síntomas que se presentan de forma concurrente (Derks, Hudziak, & Boomsma, 2009). Éste es el caso de condiciones comportamentales patológicas como son la Esquizofrenia, el Trastorno Obsesivo Compulsivo, el Trastorno Oposicionista Desafiante y el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (Nussbaum et al., 2007). Si los comportamientos asociados a una patología son asumidos como características cuantitativas con una distribución continua, la presencia de dicha patología puede explicarse a partir de un modelo de umbral como el que se representa en la Figura 1. Este modelo indica que la manifestación de una característica de origen multifactorial resulta de la acción conjunta de distintos factores. Por una parte, la acción de varios genes, cada uno de los cuales ejerce un efecto determinado y aditivo que contribuyen de forma individual o en interacción con otros genes desde el momento de la 10 concepción y el desarrollo. Por otra parte, la exposición a factores ambientales que impactan la expresión de los genes y por ende, el desarrollo y funcionamiento de un individuo. La suma de estos factores (genéticos y ambientales) se denomina “predisposición” y varía en cada individuo en sumas únicas que generan una población de una distribución continua fenotípica (Figura 1). Cuando las contribuciones de los factores y sus interacciones alcanzan determinado nivel umbral en el continuo, la manifestación patológica ocurre (Crosbie, Perusse, Barr, & Schachar, 2008). A medida que la cantidad de genes y factores asociados a una patología confluyen en una persona, su vulnerabilidad para presentar dicha condición, aumenta. Por tanto, es importante para el entendimiento de estas patologías, identificar cuáles son los factores de riesgo tanto genéticos como ambientales que en conjunto hacen que una enfermedad se manifieste. Los estudios de asociación genética, buscan determinar la contribución de los factores genéticos a la manifestación de la patología, localizando los genes que incrementan la susceptibilidad de manifestar un trastorno así como investigando el rol que dicho gen juega dentro del sistema biológico asociado a un trastorno en particular (Willcutt, in press). Umbral Personas afectadas con el trastorno Predisposición Figura1. El modelo de umbral para los trastornos multifactoriales. A la izquierda del umbral el trastorno no se expresa, a la derecha del umbral los individuos presentan el trastorno (Tissot & Kaufman, 2013). 11 Identificar el gen o los genes candidatos asociados a una patología, permite clarificar las alteraciones neurofisiológicas que las subyacen. Si logra establecerse una asociación entre un gen y su sitio de acción, es posible elaborar modelos sobre los mecanismos fisiológicos implicados (Doyle et al., 2005). A continuación haremos una breve revisión de los conceptos genéticos básicos que se manejan en los estudios de asociación genética. Conceptos genéticos El DNA contiene la información genética para especificar todos los aspectos de embriogénesis, desarrollo, crecimiento, metabolismo y reproducción de un organismo (Nussbaum et al., 2007). En su forma más simple, un gen puede ser definido como el segmento de una molécula de DNA que contiene el código o la secuencia de aminoácidos necesarios para la producción de un producto funcional, por ejemplo una proteína. Un gen está constituido por secuencias codificantes (exones) y secuencias de nucleótidos adyacentes necesarios para su correcta expresión (intrones o regiones no codificantes). Estas secuencias adyacentes proveen las señales de inicio y fin para la transcripción de determinado gen (Nussbaum et al., 2007) (Ver Fig. 2). Figura 2. Representación clásica de un gen (Tomado de (Speicher, 2010). 12 El genoma contenido en el núcleo de las células somáticas humanas (aquellas que contribuyen a la formación de estructuras corporales) está constituido por 46 cromosomas, dispuestos en 23 pares, de los cuales 22 se denominan autosomas y son semejantes entre hombres y mujeres; el par restante corresponde a los cromosomas sexuales. Los miembros de un par de cromosomas homólogos contienen los mismos genes en la misma secuencia, no obstante, pueden existir distintas versiones de un mismo gen, o de un segmento de él, debido a mutaciones. Las diferentes versiones de un segmento de DNA, en una locación cromosómica específica (locus), son conocidas como alelos. Cuando una persona posee un par de alelos idénticos en un locus particular, se le identifica como homocigota (AA, o la otra versión: aa) para ese gen; cuando los alelos son diferentes se identifica como heterocigota (Aa) (Nussbaum et al., 2007). El genotipo de una persona es el conjunto de alelos que da lugar a su constitución genética, mientras que el fenotipo es la expresión observable de un genotipo con sus características morfológicas, clínicas, celulares y bioquímicas. Para muchos genes, hay una versión o un alelo que prevalece, que está presente en la mayoría de los individuos de determinada población y que es conocida como alelo normal o silvestre (en inglés wild-type). Cuando existen al menos dos versiones o alelos de un locus específico, y este prevalece en más del 1% de los cromosomas de la población, se habla de polimorfismos genéticos. Aquellos alelos que tienen frecuencias menores al 1% son identificados como variantes raras (Nussbaum et al., 2007). Los polimorfismos genéticos pueden ser el resultado de distintos fenómenos, por ejemplo variaciones de un nucleótido sencillo, en el que se sustituye una base por otra (Single Nucleotide Polymorphisms - SNPs), la inserción o la ausencia de una secuencia determinada (Insertion/Deletion Polymorphisms –Indels), repeticiones de secuencias cortas (Short 13 Sequence Repeats – SSRs; CNV; VariableNumber of Tandem Repeats – VNTR), variaciones a gran escala que implican repeticiones de secuencias largas en un número variable de copias (Copy Number Variant – CNV; ), inversiones en la orientación de las secuencias, o combinaciones de algunas de las anteriores (polimorfismos mixtos) (Antonarakis, 2010). El genoma humano es altamente polimórfico. Existen muchas variantes de la secuencia de DNA entre individuos, estas variaciones representan la base molecular para la individualidad genética de cada miembro de nuestra especie. Además, la variabilidad genética es el sustrato molecular de los procesos evolutivos. No obstante, esta misma variabilidad también puede conllevar a fenotipos patológicos o a la predisposición de presentar un trastorno(Antonarakis, 2010). Métodos de asociación gen-conducta En la búsqueda de los componentes genéticos que se asocian a diversas patologías, se han utilizado diferentes métodos de análisis. Cuando se analiza si una conducta o un trastorno está ausente o presente, éste se asume como una medida cualitativa o discreta. En el análisis de medidas cualitativas, generalmente se analiza la concordancia-discordancia entre familiares. Se puede determinar, por ejemplo, el riesgo de un familiar de presentar el mismo trastorno que afecta a un paciente en particular. Así también, se compara la frecuencia de presentación de una característica particular entre individuos afectados con una patología y la población típica. Los comportamientos o trastornos también pueden ser analizados a través de medidas cuantitativas, no sólo como la presencia o ausencia del trastorno (medida categórica), sino por ejemplo, al considerar el número de síntomas que la 14 persona presentó al momento del diagnóstico, o el resultado de la ejecución de una tarea en particular, o de una valoración fisiológica, bioquímica, etcétera. Los métodos de correlación son ampliamente utilizados para analizar este tipo de medidas, a través de ellos se puede evaluar si la variabilidad observada en la medida de un individuo corresponde con la variabilidad de un familiar cercano, así, el análisis de correlación puede ser usado como estimador de la influencia genética sobre una característica cuantitativa, siempre y cuando se asuma que el grado de similitud entre los valores es proporcional al número de alelos que comparten los familiares (Nussbaum et al., 2007). No obstante, la similitud entre medidas de familiares puede reflejar no sólo la carga genética en común, sino también la exposición a los mismos factores ambientales. Por lo tanto, es importante determinar qué características comportamentales son de origen genético y cuáles de origen ambiental. El concepto de heredabilidad (h2) permite determinar qué fracción de la varianza en los valores de una medida es explicada por los factores genéticos (Nussbaum et al., 2007). Esto ha sido determinado en diferentes trastornos a través de estudios con muestras amplias de gemelos monocigóticos y dicigóticos, a través de los cuales se ha determinado la contribución genética para patologías como la Diabetes Mellitus (Poulsen, Ohm Kyvik, Vaag, & Beck-Nielsen, 1999), el Trastorno por Déficit de Atención por Hiperactividad (Biederman, 2005), entre otros. Una vez que se ha identificado que un trastorno o una característica conductual tienen un componente genético importante, lo siguiente es identificar y localizar los genes que están involucrados. Existen dos métodos principales: los estudios de ligamiento y los estudios de asociación (Flint & Willis-Owen, 2010). El análisis de ligamiento, utiliza el estudio de familias para determinar si dos genes están ligados cuando son transmitidos de una generación a otra, o en otras palabras, si se heredan juntos o en “paquete”, se basan en 15 el análisis de la recombinación genética (intercambio de segmentos entre cromosomas homólogos previo a la división celular meiótica del ciclo celular), para identificar si una ubicación o locus genético específico (marcador) recombina con el locus asociado a un trastorno, con una frecuencia menor al 50 por ciento esperado para loci no ligados. En el segundo método, de asociación, se busca identificar si un alelo o gen en específico (gen candidato) se encuentra con una mayor frecuencia entre individuos afectados con un trastorno en comparación con individuos no afectados. La fuerza de la asociación puede ser medida en términos de razón de probabilidades (Odds Ratio o Razón de momios), que se calculan a partir de las frecuencias de un alelo específico en pacientes y controles. Asimismo, diversos métodos se han desarrollado para analizar si existe asociación entre la presencia de alelos específicos y las medidas continuas de una característica comportamental en particular (Nussbaum et al., 2007). Así pues, se han desarrollado diversos métodos y fórmulas para determinar la contribución genética a diversas patologías conductuales, dependiendo de las características de la muestra de estudio y de las medidas analizadas. El modelo de endofenotipos Un tipo de estudio de asociación genética es el modelo del endofenotipo, el cual permite establecer una relación entre genes específicos y la expresión de características comportamentales particulares (Castellanos & Tannock, 2002). El término de endofenotipos fue acuñado e introducido en 1966 por Lewis (citado en Ertekin-Taner, 2011) en sus estudios genéticos sobre la Drosophila, para distinguir entre los fenotipos que son externos (exofenotipos) y los fenotipos que son microscópicos o 16 Genes Proteínas Células Sistemas Endofenotipos Comportamientos Trastornos Neuropsiquiátricos internos (endofenotipos). Posterioremente, el término comenzó a ser empleado en la psiquiatría con la finalidad de identificar características comportamentales objetivamente cuantificables, que superaran la imprecisión y heterogeneidad de los criterios diagnósticos psiquiátricos (Ertekin-Taner, 2011). Así, un endofenotipo puede ser entendido como un constructo interno, no directamente observable, que se ubica en el punto medio de una cadena de relación causa-efecto (Ver Figura 3) o bien, como un fenotipo intermedio (Kamradt, Nigg, Friderici, & Nikolas, 2017). En un extremo de dicha cadena se ubican los síntomas clínicos o síndromes, es decir, la expresión comportamental o fenotipo, mientras que al otro extremo se encuentran los genes asociados o el genotipo (Chan, Gottesman, Ge, & Sham, 2010). Los endofenotipos de patologías conductuales pueden ser procesos bioquímicos, endocrinológicos, neurofisiológicos, neuroanatómicos o neuropsicológicos (Gottesman & Gould, 2003). Al ubicarse entre la causa biológica y la expresión conductual de un trastorno, los endofenotipos contribuyen al entendimiento de los efectos neurobiológicos que tienen los genes y así, a la fisiopatología del trastorno (Doyle et al., 2005). Asimismo, se considera que la arquitectura genética de los endofenotipos es más simple que la de la totalidad de la patología, es decir está asociada con una menor cantidad de genes, al incluir características específicas y no la expresión completa del trastorno (Ertekin-Taner, 2011). Figura 3. De los genes a los trastornos (adaptado de Gould, Husseini & Manji, 2004) 17 Un endofenotipo debe cumplir con algunos criterios para ser considerado como tal. Debe ser una característica común entre individuos afectados (sensibilidad), relativamente exclusivo del trastorno (especificidad) y comparativamente infrecuente en la población en general (Levy et al., 2008). Los endofenotipos son una característica heredable, lo que implica que la variación endofenotípica en la población debería explicarse por la variación genética entre individuos, además pueden estar presentes en familiares de individuos afectados, aun cuando ellos no presenten el trastorno.Esto implica que los endofenotipos tienen la capacidad para detectar portadores genéticos asintomáticos (Crosbie et al., 2008). Así mismo los endofenotipos deben ser independientes del grado de afectación del trastorno y en teoría, deberían ser medidos de forma confiable y replicable a través de múltiples mediciones de los mismos sujetos o muestras (Crosbie et al., 2008; Ertekin-Taner, 2011). Finalmente, es preciso que haya una relación entre las bases fisiológicas de la característica postulada como endofenotipo y las del trastorno. Estudios con familiares de primer grado Al estar relacionado con un componente genético, se espera encontrar al endofenotipo entre personas que comparten la carga genética (consanguíneos de las personas afectadas) en mayor proporción de lo observado en la población general (Gottesman & Gould, 2003). Principalmente en parientes de primer grado (hermanos, gemelos dicigóticos y padres) quienes al compartir una carga genética más alta que cualquier otro familiar (hasta el 50% en los hermanos en progenitores y en hijos, y 100% en gemelos monocigóticos), tienen una mayor probabilidad de presentar dicha característica o endofenotipo (Nussbaum et al., 2007). 18 Predisposición Media Poblacional Media de familiares de primer grado Media de las personas afectadas Esta característica puede verse expresada como una diferencia significativa en la media de alguna medida cuantitativa o una diferencia significativa en la frecuencia de una medida cualitativa en comparación con la población general (ver Figura 4) (Levy et al., 2008). El hecho de que se identifique un endofenotipo en familiares del paciente, no necesariamente significa que ellos también presenten o vayan a desarrollar el trastorno en cuestión. Como se había comentado previamente, las patologías de origen multifactorial, implican la presencia de diversos factores que en conjunto propician el desarrollo de una afectación. Aun cuando los familiares tengan el mismo componente genético predisponente (un polimorfismo o variante de un gen en particular) no necesariamente estuvieron expuestos a todos los factores de riesgo que producen la manifestación del trastorno, pero sí tienen un mayor riesgo de presentarlo en comparación con la población en general (Ver Figura 5) (Nussbaum et al., 2007). Figura 4. Método para calcular el riesgo de recurrencia de un trastorno multifactorial en familiares de primer grado (Tissot & Kaufman, 2013) 19 Umbral Predisposición Poblacional Normal Familiares de primer grado Riesgo de recurrencia Otra característica del endofenotipo es que es independiente del grado de afectación del trastorno (Chan et al., 2010; Gottesman & Gould, 2003), por lo tanto es un rasgo que puede encontrarse en personas con afectaciones leves o severas. Los hallazgos reportados hasta ahora señalan a los endofenotipos como una herramienta útil para identificar y caracterizar la naturaleza de la contribución genética en trastornos complejos (Doyle et al., 2005), un trastorno que destaca por su variabilidad etiológica y de expresión es el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) y cada vez son más los estudios que abordan al trastorno desde la perspectiva endofenotípica en un esfuerzo por comprender la heterogeneidad en su etiología y expresión. I. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad - TDAH Definición y diagnóstico El Manual Diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría en su versión actual (DSM-5, American Psychiatric Association, 2013), identifica al TDAH como un trastorno Figura 5. Riesgo de recurrencia de un trastorno multifactorial en familiares de primer grado (Tissot & Kaufman, 2013). 20 del neurodesarrollo que se caracteriza por niveles inadecuados de inatención, hiperactividad e impulsividad, que aparecen, antes de los 12 años de edad, son relativamente crónicos y no son explicados por daño neurológico, por disfunción sensorial, lingüística o motora, por retraso mental o por una afectación emocional severa. Estas dificultades están típicamente asociadas con deficiencias en el seguimiento de reglas así como en el mantenimiento del patrón de ejecución de alguna tarea, de manera consistente a través del tiempo, y afectan múltiples dominios de la actividad diaria, son relativamente estables en el tiempo y pueden persistir en la adolescencia y en la vida adulta en más de la mitad de los casos. Los síntomas típicos de este trastorno se pueden englobar en tres dominios: la incapacidad para mantener la atención, la hiperactividad y la impulsividad (Barkley, 2000). Para su clasificación, en el Manual Diagnóstico (DSM-5, American Psychiatric Association, 2013) los dominios de la hiperactividad e impulsividad se reúnen en una sola presentación (antes llamada subtipo), dando como resultado una clasificación del trastorno en tres presentaciones: predominantemente inatento, predominante hiperactivo-impulsivo y de tipo combinado. El TDAH es considerado uno de los trastornos conductuales más diagnosticados en la niñez (Mill & Petronis, 2008). Se estima que su prevalencia mundial es del 5.39% en población de 6 a 18 años de edad, con un rango del 1% a casi el 20 % (Polanczyk, Silva de Lima, Lessa-Horta, DBiederman, & Rohde, 2007). En población mexicana (de la Zona Metropolitana de Guadalajara) se reporta una prevalencia de 8.9% en niños de edad escolar (Barrios-Amador, 2006). A través de diferentes trabajos se ha observado que la prevalencia es mayor entre niños que entre niñas, con una relación de diez a uno en muestras referidas a clínicas (Gaub & Carlson, en Biederman et al., 2002), y de tres a uno o de dos a uno en muestras de población abierta (Barrios-Amador, 2006; Gaub & Carlson, 1997). Así mismo, 21 el subtipo combinado es el más identificado en poblaciones referidas a clínicas. Se ha reportado también una interacción entre género y presentación, en el que las mujeres suelen ser más propensas a la presentación de inatención, mientras que los hombres presentan con mayor frecuencia el tipo combinado (Biederman et al., 2002). Aunque existen diversas formas de diagnosticar el TDAH, la más utilizada a lo largo del mundo es la aplicación de cuestionarios basados en los criterios propuestos en el DSM (Polanczyk et al., 2007). Como se muestra en la Tabla 1, el primer criterio consiste en determinar si la persona presenta conductas típicas del TDAH y con qué frecuencia. Con esta finalidad, se presenta un listado de 18 comportamientos (9 relacionados con la inatención, 6, con la hiperactividad y 3, con la impulsividad) que se puntúan a través de una escala de tipo Likert de 0 a 3 (nunca=0, casi siempre=3). Se considera que un síntoma está presente cuando fue calificado con las frecuencias más altas (2 ó 3). Posteriormente, se suma el número de síntomas presentes de Inatención (criterio A1) y/o de Hiperactividad- Impulsividad (criterio A2). Si el total de síntomas es de 6 o más en alguno de estos dos apartados se establece el diagnóstico presuntivo de TDAH; predominantemente Inatento si los comportamientos son del Criterio Ay predominantemente Hiperactivo-Impulsivo, si son del Criterio A2. En el caso de que la persona obtenga 6 ó más síntomas en los dos apartados, el diagnóstico se establece como de tipo Combinado. En los 4 criterios siguientes, se establece la edad de aparición de los comportamientos (criterio B), si la afectación se presenta en diferentes ámbitos (Criterio C), si los síntomas interfieren significativamente con el desempeño de la persona en estos ambientes (Criterio D) y si existe otra condición neurológica o psiquiátrica explique la presencia de los síntomas (Criterio E). A1. Inatención. Seis o más de los siguientes síntomas de desatención han persistido porlo menos durante 6 meses a un nivel inconsistente con el nivel de desarrollo y que impactan directamente en sus actividades sociales y académicas/ocupacionales. a. A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades b. A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas c. A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente d. A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargo u obligaciones en el centro de trabajo. e. A menudo tiene dificultad para organizar tareas y actividades f. A menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares para adolescentes y en adultos preparar reportes, completas formas o revisar un gran cantidad de papeles) g. A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (como juguetes, trabajos escolares, lápices, libros, herramientas, cartera, llaves, papales del trabajo, lentes, celulares). h. A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes. i. A menudo es descuidado en las actividades diarias A2. Hiperactividad e Impulsividad. Seis o más de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses a un nivel inconsistente con el nivel de desarrollo y que impactan directamente en sus actividades sociales y académicas/ocupacionales. a. A menudo mueve en exceso las manos o los pies o se remueve en el asiento b. A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en las que es inapropiado hacerlo c. A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en las que es inapropiado hacerlo (en los adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud) d. A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio e. A menudo ‘está en marcha’ o actúa como si ‘tuviera un motor’ f. A menudo habla en exceso g. A menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas h. A menudo tiene dificultades para guardar turno i. A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o de inatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 12 años de edad. C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en casa, la escuela y en casa, o en el trabajo, con los amigos o familiares). D. Debe existir evidencia clara de que los síntomas interfieren o reducen la calidad del funcionamiento social, académico o laboral. E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de trastornos como la esquizofrenia u otro trastorno psicótico y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p.ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o a un trastorno de la personalidad). Tabla 1. Criterios diagnósticos para el TDAH de acuerdo al DSM-5 (American Psychiatric Association, 2013). Características neuropsicológicas del TDAH Diversos modelos teóricos abordan las alteraciones cognitivas y comportamentales que caracterizan al TDAH y lo distinguen de otros trastornos. Sergeant, Geurts, Huijbregts, Scheres, & Oosterlaan, (2003) destacan cinco modelos actuales: 1) Modelo de aversión al retraso, 2) Modelo de inhibición/activación, 3) Modelo de Inhibición, 4) Modelo cognitivo- energético, 5) Modelo de funciones ejecutivas. En la Tabla 2 se describen brevemente cada uno de estos modelos y las regiones neurales con las cuales se vinculan. Modelo Descripción Región del SNC comprometida Aversión al retraso (Sonuga-Barke, 1996) Las personas con TDAH no son capaces de contener o retrasar la búsqueda de recompensas o reforzadores. Tienden a elegir recompensas inmediatas aunque sean desventajosas. A partir del modelo se pueden observar dos subtipos de patologías en el TDAH, las relacionadas con la falla en el control inhibitorio y las relacionadas con aspectos motivacionales y fallas en el sistema de recompensas. El primer subtipo se asocia con el sistema meso-cortical que se proyecta hacia la corteza prefrontal. El segundo subtipo se vincula a alteraciones las vías meso- límbicas. Inhibición/activación (Quay, 1988) El déficit en el TDAH no radica únicamente en la supresión de los comportamientos, sino que también presentan una excesiva activación. Esto se explica a partir de la falla de dos sistemas de regulación del comportamiento: el sistema de activación y el de inhibición comportamental. El sistema de activación envía las señales para que el organismo tenga el estado apropiado para responder ante una situación determinada, mientras que las señales de inhibición se han asociado con la capacidad de anticipar el castigos o los reforzadores. La falla en estos sistemas, ocasiona una sobreactivación en las personas con TDAH que un débil sistema inhibitorio no puede regular efectivamente. El Sistema Activador involucra el área septo-hipocampal, y sus conexiones con la corteza prefrontal. Mientras que el Sistema Inhibidor se ha asociado con proyecciones hacia regiones pontinas (locus coeruleus). Inhibición (Barkley, 1997) Las alteraciones comportamentales del TDAH se pueden atribuir por completo a la falla en el control inhibitorio. Este modelo postula al déficit inhibitorio como la falla primaria en el TDAH que además ocasiona las deficiencias en las otras funciones ejecutivas (memoria de trabajo, autorregulación del afecto-motivación-activación, internalización del lenguaje y reconstitución), que por lo tanto, son alteraciones secundarias. De este modo, el Corteza Prefrontal y las redes que forma con otras regiones cerebrales, principalmente el estriado. Tabla 2 Modelos teóricos sobre las características neuropsicológicas del TDAH (adaptado de Seargeant, 2003) 24 modelo ubica al control inhibitorio en la base de todas las Funciones Ejecutivas. Cognitivo- Energético (Sergeant, Oosterlaan & Meere 1999) Los efectos del TDAH se observan en tres niveles: en el nivel cognitivo relacionado con la ejecución de la respuesta, el nivel energético relacionado con la activación y el esfuerzo y el sistema de control asociado al funcionamiento ejecutivo. El modelo buscan integrar los procesos cognitivos y de control ejecutivo (de tipo top-down) con los procesos de activación y regulación de dicha activación (tipo bottom up). Postulan que las fallas en el TDAH provienen de ambos tipos de procesos. Las señales top-down provienen de regiones de la Corteza Frontal ventromedial, Corteza Anterior Cingulada, Área motora suplementaria, corteza prefrontal orbitofrontal y dorsolaterial, Ganglios basales y Tálamo. Núcleo accumbens y amígdala. Disfunción ejecutiva (Smith & Jonides 1999; Bush et al. 1999) Los modelos de funcionamiento ejecutivo, proponen que la causa de las alteraciones en el TDAH no se explican por la falla de un solo elemento ejecutivo, y que las deficiencia observadas en la ejecución de tareas de control ejecutivo pueden explicarse por fallas tanto en control inhibitorio, como en la manipulación y mantenimiento de la información (memoria de trabajo) y el control ejecutivo sobre la atención que permite focalizarla o dividirla sin perder el objetivo planteado. Entre diferentes regiones analizadas, destaca la Corteza Prefrontal Dorsolateral, Corteza Cingulada Anterior (ACC), la Ínsula. Otros modelos sobre el TDAH que Seargeant no considera en su revisión han sugerido alteraciones en los sistemas o redes atencionales, Posner & Petersen (1990) postulan que la atención es un sistema integrado por tres subsistemas: alerta, orientación (o sistema atencional posterior) y control ejecutivo (o sistema atencional anterior). Estas tres redes pueden trabajar de manera independiente,pero también interactúan para dar lugar a la orientación y focalización de la atención. El sistema de alerta, lo vinculan con regiones subcorticales como el locus coeruleus, y con regiones corticales parietal y frontales derechas. El sistema de orientación, lo vinculan con regiones posteriores y temporales del lóbulo parietal, así como con regiones oculares frontales y con los colículos superiores. El sistema ejecutivo lo vinculan con la corteza cingulada anterior, la corteza prefrontal y los ganglios basales. Como puede verse a lo largo de los modelos expuestos, es constante la implicación de las regiones frontales de la corteza cerebral para explicar las alteraciones a nivel 25 ejecutivo, el control inhibitorio y el control atencional emergen como componentes importantes de la neuropsicología del TDAH. Así también, las regiones parietales se han vinculado con las alteraciones de orientación de la atención, y las estructuras pontinas con los procesos de activación y alertamiento. Contribución genética en el TDAH Estudios realizados con hermanos gemelos y hermanos adoptivos de pacientes con TDAH, han reportado una heredabilidad muy alta del trastorno, que sobrepasa el 70% (Biederman, 2005)(Biederman, 2005), lo cual indica que los factores genéticos tienen una importante contribución en la etiología de este trastorno. En la búsqueda de genes candidatos, los estudios de meta-análisis o de revisión, permiten detectar las replicaciones y obtener un panorama más completo. Los hallazgos de los polimorfismos genéticos más replicados en el estudio del TDAH son los relacionados con el sistema dopaminérgico (Levy, Hay, & Bennett, 2006), no obstante, también han sido identificados genes precursores de otros sistemas, por ejemplo adrenérgico y serotoninérgico (Gizer, Ficks, & Waldman, 2009). Así lo reportaron Faraone et al., (2005) en su revisión de distintos estudios que han vinculado distintos genes al TDAH, los autores analizan los datos reportados sobre 7 genes que muestran evidencia significativa de asociación con el TDAH. En su estudio, el polimorfismo VNTR de 7 repeticiones en el exón III del gen DRD4 destaca por tener una mayor cantidad de replicaciones y un mayor Odds Ratio (Ver Tabla 3). En un meta-análisis posterior, Gizer et al. (2009) analizaron estudios de asociación genética y TDAH diagnosticado con los criterios del DSM-IV (American Psychiatric 26 Association, 1994). En su trabajo incluyeron polimorfismos de genes relacionados con el sistema dopaminérgico (DAT1, DRD4, DRD2, DRD5, DRD3, COMT), adrenérgico (DBH, SLC6A2, ADRA2A), serotoninérgico (5HTT, SLC6A4, HTRIB, HTR2A, TPH1, TPH2, MAOA también relacionada con dopamina y noradrenalina) colinérgico (CHRNA4) y factores de desarrollo del sistema nervioso central (SNAP-25 y gen del factor neurotrófico o brain derived neurotrophic factor – BDNF). Los autores reportan que la mayor cantidad de estudios con asociaciones significativas se concentran en polimorfismos de los genes DAT1 (VNTR de 10 repeticiones en la región no codificante 3’), DRD4 (VNTR de 7 repeticiones en el exón 3) y 5HTT (alelo largo de la región promotora 5HTTLPR). Las asociaciones con los diversos genes candidatos muestran magnitudes moderadas, con Odds Ratio entre 1.12 y 1.33. El polimorfismo del gen DRD4 es el que reporta el Odds Ratio más alto (Ver Tabla 3) y el que en general cuenta con una mayor cantidad de estudios que respaldan la asociación con la presencia de TDAH (Bidwell et al., 2011; DiMaio, Grinzenko, & Joober, 2003; Fernandez-Jaen, Fernández-Mayoralas, Calleja-Pérez, Muñoz- Jareño, & López-Arribas, 2012) (Ver Tabla 3). Así pues, el polimorfismo de 7 repeticiones se ha postulado como uno de los candidatos más fuertes para los estudios de asociación genética del TDAH. No obstante, los hallazgos no son concluyentes y de hecho, algunos estudios han reportado un efecto protector con la presencia de este polimorfismo (Hawi et al., 2000). La heterogeneidad metodológica entre los estudios dificulta el cálculo preciso de un tamaño del efecto con el cual comparar los estudios de forma directa. 27 Sistema Genes precursores de Polimorfismo Número de estudios1 OR (I.C. 95%) Dopaminérgico Transportador DAT1 VNTR de 10-rep región 3’UTR 34 1.12 (1.00–1.27)1 1.13 (1.03-1.24)2 VNTR de 3 rep, intrón 8 5 1.25 (0.98–1.58) Alelo G, rs27072, región 3’UTR 7 1.20 (1.04–1.38) Receptor DRD4 VNTR de 7-rep, exón 3 26 1.33 (1.15–1.54)1 1.45 (1.27-1.65)2 Alelo T, región promotora 5 1.21 (1.04–1.41) Receptor DRD5 Alelo 148pb, flanco 5’. 9 1.23 (1.06–1.43)1 1.24 (1.12-1.38)2 Serotoninérgico Transportador 5HTT Alelo largo, 5HTTLPPR, región promotora 19 1.17 (1.02–1.33)1 1.31 (1.09-1.59)2 Receptor HTR1B Alelo G, rs6296, exón 1 9 1.11 (1.02–1.20)1 1.44 (1.14-1.83)2 Colinérgico Subunidad CHRNA4 Alelo T, rs2273506, exón 2 4 1.19 (0.92–1.54) Alelo T, rs6090384, intrón 2 4 1.28 (0.89–1.84) Otros Proteína SNAP* Nrs3746544, 3’UTR 7 1.15 (1.01–1.31)1 1.19 (1.03-1.38)2 Gen del receptor de dopamina D4 (DRD4): El gen DRD4 localizado en el cromosoma 11p15, codifica una proteína transmembranal que constituye el receptor D4 de la familia D2 de receptores inhibitorios de la Dopamina. Este receptor actúa como un autorreceptor y se encuentra tanto a nivel presináptico como postsináptico (Barr, 2001). Los receptores D4 se distribuyen en corteza prefrontal, en estriado, hipotálamo y en el hipocampo, esta distribución hace que su presencia en el cerebro sea un notable blanco de acción de fármacos en el tratamiento de distintos trastornos (Aguirre-Samudio & Nicolini, 2005), es particularmente relevante para el estudio del TDAH porque la Nota: OR=Odd’s Ratio estimado a partir del análisis de distintos trabajos, en inglés se le identifica como ‘Pooled Odds Ratio’); IC=Intervalo de Confianza; rep=repeticiones. 1 Datos tomados del meta-análisis realizado por Gizer et al. (2009) 2 Datos tomados de la revisión realizada por Faraone et al. (2005) Tabla 3 Polimorfismos genéticos asociados al TDAH 28 localización de sus receptores en regiones frontales y prefrontales, vinculadas con la atención y la inhibición, sugiere que este tipo de receptores tienen un papel importante en procesos tales como el funcionamiento ejecutivo y la regulación de la atención (Bidwell et al., 2011; Swanson et al., 1998). El gen DRD4 tiene una región polimórfica, un VTNR de 48 pares de bases en el exón III, con versiones cortas (de 2 a 4 repeticiones) y versiones largas (7 repeticiones o más) que se manifiestan en la tercera asa citoplásmica de la proteína del receptor y generan distintas interacciones con la proteína G (Van Tol et al., 1992). Estudios realizados con animales sugieren que la variante de 7 repeticiones del gen debilita la eficacia del receptor (Arnsten, 2006). En estudios con humanos, la presencia de este polimorfismo se ha asociado con características cognitivas como la inatención (Gizer & Waldman, 2012)(Gizer et al. 2012) y, como ya hemos mencionado, es uno de los polimorfismos cuya asociación con la presencia del TDAH cuenta mayor cantidad de replicaciones en diversos estudios (Bidwell et al., 2011; Cheon, Kim, & Cho, 2007) incluso en población mexicana (Trejo García, 2014). Figura 6. Esquema de la ubicación de los polimorfismos y mutaciones en el gen DRD4 (Tomado de Barr, 2001). 29 Los resultados moleculares obtenidos al momento no son concluyentes, DiMaio et al. (2003) reconocen que es necesario realizar más estudios que respalden las relaciones genotipo-fenotipo previamente reportadas, así como para identificar qué alelos o mutaciones específicas de los genes son responsables de estas asociaciones. Así también, Gizer et al. (2009) refieren que las diferencias metodológicas y las característicasde cada muestra influyen en la posibilidad de detectar asociaciones y dificulta realizar generalizaciones entre los estudios. Como se ha comentado, los factores etiológicos del TDAH incluyen variaciones o mutaciones de varios genes, y la presencia de factores ambientales (Castellanos & Tannock, 2002; Lifford, Harold, & Thapar, 2009). Por esta razón, se considera al TDAH como un trastorno multifactorial, con una gran variabilidad en la expresión (Franke, Neale, & Faraone, 2009). De ahí la importancia del modelo de endofenotipos, que permite “seccionar” el trastorno en características particulares asociadas a una menor cantidad de genes, lo cual permite tener un mayor poder estadístico en los análisis moleculares además de ahondar en el conocimiento sobre fisiopatología del trastorno (Pironti et al., 2009). II. La falla en la inhibición de respuesta como endofenotipo del TDAH En el nivel neuropsicológico se han propuesto distintos endofenotipos para el estudio del TDAH, principalmente vinculados con las funciones ejecutivas. Entre ellas se encuentran las alteraciones en el control ejecutivo de la atención (Fan, Wu, Fossella, & Posner, 2001), en la memoria de trabajo (Castellanos & Tannock, 2002) y en el control inhibitorio (Barkley, 2000; Castellanos & Tannock, 2002; Nigg, Blaskey, Stawicki, & Sachek, 2004). El control inhibitorio, particularmente, ha sido propuesto como la base para el 30 funcionamiento en general ejecutivo y la autorregulación, así como el requisito que permite la internalización de los otros componentes ejecutivos; de tal modo que, un déficit en el control inhibitorio explicaría las alteraciones observadas en las otras funciones (Barkley, 2000). El control inhibitorio El control inhibitorio es un componente de las funciones ejecutivas, puede ser entendido como la capacidad para detener aquellas acciones o pensamientos que resulten inapropiadas en determinado contexto o que interfieran para alcanzar la meta establecida y así poder realizar otras acciones más pertinentes para la situación (Simmonds, Pekar, & Mostofsky, 2008). El control inhibitorio, funge como la base de la autorregulación y además permite la internalización de los otros componentes ejecutivos (Barkley, 2000). Un deficiente control inhibitorio se revela en conductas impulsivas, anticipadas o inadecuadas, por ejemplo, comenzar una tarea antes de que se hayan dado las instrucciones pertinentes o se tenga suficiente información, permitir que la atención sea desviada por estímulos irrelevantes a la tarea, o fallar en corregir respuestas obviamente inapropiadas (Schachar & Logan, 1990). Algunos autores proponen distintos componentes dentro del control inhibitorio, por ejemplo, la inhibición cognitiva y la inhibición motora (Bari & Robbins, 2013) así como la inhibición automática y la voluntaria (Nigg, 2000). Existen diferentes modelos teóricos que buscan explicar estas distinciones, entre ellos destaca el de Logan & Cowan, (1984), el de Barkley, (1997) y el de Nigg (2000). Algunos incluyen aspectos tanto cognitivos como motores, voluntarios y automáticos, y además, permiten identificar los componentes que se evalúan a través de las pruebas neuropsicológicas, que en su mayoría implican respuestas motoras. 31 Modelos teóricos del control inhibitorio. En el modelo propuesto por Logan y Cowan (1984), el control inhibitorio es explicado como el resultado de una competencia entre dos tipos de procesos: los procesos relativos a los pensamientos o acciones que se realizan, y los procesos relativos a atender una señal de alto que indica a la persona que debe detenerse. Los autores postulan que cuando el primer tipo de procesos domina, es decir, cuando la persona hace caso omiso a la señal de detenerse, la respuesta o el pensamiento continúan indefinidamente. Pero si los procesos relativos a la señal dominan, es decir la señal es atendida e identificada adecuadamente, ésta se impone y permite regular las acciones y pensamientos ya sea para interrumpirlos o para corregirlos (Logan & Cowan, 1984). Dado que los tiempos de los dos tipos de procesos pueden variar azarosamente, el resultado de la competencia entre ellos es aleatoria, por lo tanto, en este modelo se asume que la inhibición es una cuestión de probabilidad (Schachar & Logan, 1990). A partir de esta teoría, los autores desarrollaron la tarea “Stop Signal” o “Señal de Alto” con el fin de evaluar la capacidad para interrumpir respuestas en marcha. En ella se solicita a las personas a responder de una forma específica ante una señal auditiva o visual determinada (por ejemplo presionar un botón cuando aparece la letra X en una pantalla) y ocasionalmente aparece una señal distinta (por ejemplo, un sonido), que indica que la respuesta debe ser suprimida. Otro modelo usualmente referido en la evaluación neuropsicológica clínica o experimental es el propuesto por Barkley (1997), quien define al control inhibitorio con base en tres procesos interrelacionados: la supresión de una respuesta inicial preponderante en determinada situación, la retención de una respuesta en marcha y el control de la interferencia. Las respuestas predominantes o preponderantes (en inglés, prepotent responses), son definidas como aquellas respuestas para las cuales el reforzador inmediato 32 (positivo o negativo) está disponible o ha sido previamente asociado con la respuesta. Esta definición se puede entender desde la dinámica de las tareas de tipo Go/ no-Go. En ellas, se establece una respuesta preponderante, entrenando al participante para ejecutar una respuesta (por ejemplo, presionar un botón) ante determinado estímulo que aparece de forma predominante, en una relación de 8 a 2, con relación a los otros estímulos dentro de un bloque de ensayos. Entonces, el primer componente de la inhibición se asocia con la supresión de respuestas cuya ejecución predomina sobre otras (un ejemplo de una falla en este mecanismo inhibitorio sería tomar la ruta de regreso a casa de forma automática, cuando en realidad nos dirigíamos a otro lado, es el acto que hemos automatizado o que realizamos con más frecuencia). El segundo componente, la inhibición de respuestas en marcha, permite suspender una respuesta que ya había iniciado pero que de pronto alguna señal o estímulo le indica a la persona que debe parar (por ejemplo, detener el automóvil ante un peatón que cruza inesperadamente la calle, cuando el automovilista se había puesto en marcha). La tarea de Stop Signal previamente citada, estaría asociada con este componente. Finalmente, el control de la interferencia, Barkley lo identifica como la protección del periodo durante el cual se planean o ejecutan las acciones. Este componente abarca aspectos tanto cognitivos como motores y la supresión de los estímulos distractores que dirigen a la persona a una respuesta diferente, que compite con la respuesta inicial o que interfieren con las operaciones que se realizan ((Nigg, 2000). En su modelo, Barkley postula que el control inhibitorio es el componente central de las funciones ejecutivas, ya que a la vez, permite el correcto funcionamiento de los otros componentes ejecutivos, de tal modo que, una falla en el control inhibitorio ocasiona alteraciones en las otras funciones ejecutivas tales como la memoria operativa o la autorregulación (Barkley, 1997; Goto et al., 2010). 33 Finalmente, el amplio modelo de Nigg (2000) incluye aspectos motores, cognitivos y motivacionales, en un sistema de inhibición dividido en tres grandes grupos: los procesos de inhibición voluntarios, los procesos de inhibición automáticos (en el contexto de la orientación de la atención) y los procesos de motivación implicados en la inhibición. Los procesos de inhibición voluntaria, son los procesos de control intencional o supresión de respuestas que se ejecutanen función de metas de orden superior o a largo plazo, dentro de este componente, Nigg incluye cuatro elementos: a) el control de la interferencia (prevenir la competencia entre estímulos o con una fuente distractora), b) la inhibición cognitiva (o supresión de ideas no pertinentes para proteger las operaciones realizadas en memoria de operativa o atención), c) la inhibición conductual (o supresión de respuestas automáticas o inapropiadas), d) la inhibición oculomotoras (que también implica la supresión de respuestas automáticas e inapropiadas oculomotoras, pero que las ubica en un nivel diferente por la implicación de áreas corticales adicionales). En el grupo de la inhibición automática, Nigg incluye a los procesos relativos a la operación de la atención, en ellos se incluye e) la inhibición hacia estímulos recientemente atendidos (o inhibición de retorno), y f) la inhibición de información en ubicaciones no atendidas (negligencia o extinción). Finalmente, tras una revisión de distintos modelos de personalidad y temperamento, Nigg resalta la importancia de considerar los procesos de inhibición motivacional en el estudio del control inhibitorio, ya que la supresión de una conducta puede suprimirse no sólo por estímulos inmediatos o metas a largo plazo, sino también por miedo o ansiedad ante situaciones sociales, como el miedo al castigo, o la ansiedad ante una situación novedosa. Con ellos, Nigg agrega dos elementos más a su modelo g) la inhibición como respuesta a claves de castigo y h) la inhibición ante la novedad. 34 Paradigmas clásicos para la evaluación del control inhibitorio. Diferentes tareas han sido desarrolladas para evaluar los componentes identificados en el control inhibitorio tanto con fines de investigación como clínicos. Partiendo del modelo de los tres componentes inhibitorios de Barkley, surgen tres paradigmas clásicos: la inhibición de respuestas preponderantes se evalúa a través de tareas denominadas Go/ No-go (Simmonds, et al., 2008); la inhibición de respuestas en marcha con las tareas de Stop Signal o Señal de Alto (Aron et al., 2007) y el control de la interferencia se evalúa a través de la tarea de Stroop (Egner & Hirsch, 2005). En la Tabla 4 se presentan a detalle las características de estos paradigmas. Algunos de estos paradigmas han recibido críticas por no ser tareas “puras” de control inhibitorio que hacen llamado de otras habilidades tales como la memoria operativa, la toma de decisiones e incluso la habilidad lectora. Paradigma Descripción Componente que evalúa Medidas de análisis Go/No-go En esta tarea se presentan dos tipos de estímulos: los “Go” (para responder) y los “No-go” (para suprimir la respuesta). Los participantes son entrenados para responder de forma rápida ante la presentación de los estímulos “Go” y retener dicha respuesta ante los “No-go”. Es mayor la cantidad de estímulos “Go” que se presentan (generalmente el 80%) con la finalidad de crear una tendencia preponderante de ejecutar la respuesta, y una mayor demanda del esfuerzo inhibitorio para suprimir la respuesta ante la aparición esporádica de los estímulos “No-go” (Simmonds, et al., 2008). Con el fin de poder decidir si responden o no, dependiendo de si se trata un estímulo “Go” de los uno “No- go”, la persona debe seleccionar una estrategia (ya sea para responder o inhibir) antes de iniciar la respuesta, motivo por el cual en estas tareas también se ha identificado un componente de toma de decisiones (Alegre et al., 2004)(Alegre, et al., 2004). Capacidad de retener o suprimir una respuesta antes de que esta inicie (Eagle, Bari, & Robbins, 2008)(Eagle, Bari, & Robbins, 2008). Porcentaje de aciertos (respuestas exitosamente suprimidas), errores de comisión (respuestas ante estímulos “No-go”) y errores de omisión (no respuesta ante estímulos “Go”) (Eagle, et al., 2008). Señal de Alto (Stop Signal) En este tipo de tareas también se instruye a la persona para que responda ante un estímulo “Go”. En algunos ensayos, el estímulo “Go” va seguido de una señal visual o auditiva que representa la Señal de Alto, ante esta señal el sujeto debe contener la respuesta. Para realizar esta tarea se instruye a la persona de responder tan rápido como le sea posible en los ensayos “Go”, para inhibir la respuesta cuando aparezca la señal de alto (Aron, et al., 2007) y con ello, suprimir la tendencia a ejecutar la respuesta preponderante aun cuando ya había iniciado (Roberts, Fillmore, & Milich, 2010)(W. Roberts, Fillmore, T., Milich, R., 2010). Cuando el retraso entre la aparición del estímulo “Go” y de la Señal de Alto es corto, la persona puede inhibir mejor su respuesta. Al variar el tiempo de aparición sistemáticamente, se puede computar la variable del tiempo de reacción como un estimado de la velocidad de los procesos involucrados en la inhibición de la respuesta. Capacidad de interrumpir una respuesta u operación mental cuando ésta ya se estaba ejecutando (Eagle et al., 2008)(Eagle, et al., 2008). El tiempo de reacción de la Señal de Alto constituye la principal medida de análisis de esta tarea, el cual es un estimado a partir del tiempo que le tomó a la persona atender, procesar y completar un proceso de inhibición ante una señal de parada (Eagle et al., 2008)(Eagle, et al., 2008). Stroop La persona debe leer una serie de palabras impresas en diferentes colores en una cartilla (las palabras son precisamente nombres de colores: rojo, verde, azul, etc.). El nivel de conflicto es manipulado variando las propiedades de los estímulos relevantes para la tarea: de incongruente(por ejemplo la palabra rojo impresa en tinta verde) a congruentes o neutras (palabra rojo impresa en tinta de color rojo). Se conoce como el “Efecto Stroop” al hecho de que una persona tarda más tiempo y comete más errores cuando tiene que nombrar palabras incongruentes que cuando nombra las congruentes (MacLeod, 1991; Nigg, 2000) lo que es interpretado como que el significado de la palabra está causando interferencia con la acción de nombrar el color de la tipografía. Capacidad para controlar la interferencia de estímulos o de información no relevante para la ejecución de alguna actividad. Tiempo de reacción y el porcentaje de errores (Egner & Hirsch, 2005). Un paradigma que ha cobrado importancia recientemente es el del control del movimiento sacádico, que se define como el movimiento ocular realizado para desplazar la fóvea rápidamente de un punto a otro dentro del campo visual (Duchowsky, 2007). Las denominadas tareas prosacádicas y antisacádicas han sido diseñadas para evaluar la generación automática de sácadas o su supresión, dependiendo de la instrucción. Estos paradigmas proveen beneficios sobre otros procedimientos debido a que los mecanismos cerebrales implicados en el control de las sácadas están ampliamente documentados, lo cual ha permitido profundizar en el conocimiento de la fisiopatología de distintos trastornos entre los cuales se encuentra el TDAH. Asimismo, las sácadas proveen información que no sólo implica los procesos directamente relacionados con funciones superiores, tales como la inhibición, sino también arrojan información sobre las métricas y las dinámica del control oculomotor, tales como la velocidad, la amplitud y la duración de los movimientos sacádicos, lo cual permite tener un entendimiento más preciso de los mecanismos implicados en su ejecución (Rommelse et al., 2008). Si bien, estas tareas podrían situarse en el componente de la inhibición de respuestas preponderantes del modelo de Barkely (1997), el modelo de Nigg ofrece una categoría especial para este tipo de supresión motora dentro del componente voluntario de la inhibición que se ejecuta en función de una orden superior (por ejemplo, la instrucción de no realizar el movimiento automático y realizar uno alternativo) debido a quela supresión de estos movimientos demanda áreas corticales especializadas en el movimiento ocular, como son los campos oculares frontales y suplementarios. Asimismo, la respuesta oculomotora no corresponde exactamente a la definición de las respuestas preponderantes, puesto que no debe ser entrenada en laboratorio; la respuesta que se suprime (la tendencia de dirigir la mirada hacia los estímulos visuales) ya es una respuesta automática en las personas aunque de cierta forma 37 fue entrenada a lo largo de la vida de un individuo. De hecho Roberts, Fillmore, & Milich, (2011) refieren que esta característica, le da ventaja a la respuesta oculomotora frente a otras modalidades de respuesta para evaluar el control inhibitorio, los participantes no tienen que aprender la respuesta, puesto que ya son naturalmente automáticas. No obstante, la propuesta de Barkley sobre el control inhibitorio como el eje central de las funciones ejecutivas y la base para explicar las fallas de impulsividad, es pertinente para este estudio si además consideramos las teorías que postulan la falla en el control inhibitorio como una de las principales características neuropsicológicas del TDAH. La inhibición de la respuesta oculomotora El análisis de los movimientos oculares se ha convertido en una herramienta muy útil para la evaluación neuropsicológica en general. Los movimientos oculares sacádicos permiten cambiar de manera rápida la ubicación foveal de un punto a otro en el campo visual, la fóvea es la región de mayor agudeza visual de la retina y su reubicación permite llevar a cabo un análisis visual detallado de determinado punto dentro del campo visual (Duchowsky, 2007; Goldberg, 2000). Las sácadas son los movimientos oculares más frecuentes y son consideradas como manifestaciones de la intención de cambiar voluntariamente el foco de atención (Duchowsky, 2007). El movimiento ocular es el resultado de la acción de los seis pares de músculos que se encuentran unidos a los globos oculares, cuatro rectos (superior, inferior, medial y lateral) y dos oblicuos (superior e inferior). Estos músculos están inervados por neuronas motoras cuyos axones constituyen los pares craneales III, IV y VI (Goldberg, 2000), dichas neuronas están conectadas a neuronas premotoras localizadas en regiones mesencefálicas, 38 pontinas y medulares de la formación reticular, las cuales constituyen el circuito generador de sácadas del tallo cerebral, a su vez este circuito recibe señales de los colículos superiores, el cerebelo y distintas regiones de la corteza cerebral, para dar inicio, detener o corregir un movimiento sacádico (Leigh & Zee, 2006). El inicio de las sácadas reflexivas, o automáticas involucra las regiones occipitales y parietales de la corteza cerebral, así como sus proyecciones a los colículos superiores, y de éste hacia el tallo cerebral y el cerebelo. Los procesos de la supresión de las sacadas reflexivas y la programación de sacadas voluntarias han sido vinculados con actividad en la corteza prefrontal dorsolateral, los campos oculares frontales y suplementarios, y sus proyecciones a ganglios basales (especialmente a sustancia nigra) y de allí hacia colículos superiores y al circuito premotor del tallo cerebral (Munoz, Armstrong, Hampton, & Moore, 2003). El amplio conocimiento sobre las bases neurales implicadas en el control sacádico ha permitido diseñar e interpretar experimentos de funciones cerebrales superiores (Crevits & Vandierendock, 2005), entre ellas se encuentran las tareas prosacádicas, las antisacádicas, la inhibición de regreso, el retraso de la respuesta, la captura oculomotora, entre otras. Las tareas prosacádica y antisacádica, están particularmente ligadas con el control flexible sobre el comportamiento. En la tarea prosacádica, diseñada para evaluar la ejecución de las sacadas reflexivas, el participante debe dirigir su mirada de un punto de fijación a un estímulo objetivo que aparece repentinamente. En la tarea antisacádica, encaminada a evaluar las sácadas voluntarias, los movimientos oculares deben ser realizados en la dirección opuesta al estímulo objetivo. Para esto, la respuesta automática de dirigir la mirada hacia el estímulo externo debe ser suprimida y una respuesta alternativa,en sentido opuesto, debe ser realizada (Dafoe, Armstrong, & Munoz, 2007). 39 Un aspecto importante del control ejecutivo es que permite que el comportamiento no siempre sea desencadenado por los estímulos externos sino también por representaciones internas (por ejemplo, la intención de apegarse a una instrucción previamente dada). Este aspecto es el que convierte a las tareas antisacádicas en una prueba de funciones ejecutivas, ya que en su ejecución, la respuesta automática dirigida a la ubicación del estímulo debe ser inhibida y en su lugar una respuesta alternativa debe ser realizada, con una dirección incompatible a la ubicación del estímulo y sin un punto de referencia, por lo tanto, la ejecución de la respuesta debe ser controlada internamente, basada en la percepción del estímulo y apegándose a la instrucción dada (Klein, Fischer Jr., Fischer, & Hartnegg, 2002). Debido a que una prosácada errónea o un error de dirección en la tarea antisacádica es interpretado como una falla para inhibir la respuesta automática, una gran cantidad de errores se asume como un deterioro en la inhibición de respuestas inapropiadas (Van der Stigchel et al., 2007). Otro aspecto que evalúa la regulación conductual endógena, es la presencia o ausencia del punto de fijación durante la aparición del estímulo objetivo. Se ha observado que al remover el punto inicial de fijación antes de la aparición del estímulo (condición de intervalo) el tiempo de reacción de la sácada es menor y las personas son más propensas a cometer errores anticipatorios y de dirección (el denominado Gap effect), en comparación a cuando el punto de fijación permanece visible (condición de traslape) (Munoz et al., 2003). De acuerdo a estos autores, en la condición de intervalo el comportamiento es controlado por componentes endógenos, mientras que en la condición de traslape un estímulo externo (el punto de fijación) activa procesos neurales que mantienen la fijación hasta que el movimiento es requerido (Machado & Rafal, 2000). Por lo tanto, se considera que la 40 condición de intervalo, demanda un mayor control ejecutivo del comportamiento (Klein et al., 2002). El control inhibitorio en personas con TDAH La presencia de conductas impulsivas y perseverativas, observadas a través de los distintos paradigmas, ha respaldado el modelo postula al déficit en el control inhibitorio como una falla central de este trastorno (Barkley, 1997). En diferentes estudios se han reportado ejecuciones menos precisas en personas con TDAH en comparación con los grupos controles al ejecutar los paradigmas clásicos de control inhibitorio como las tareas tipo Go/ No-go (Epstein et al., 2007; Uebel et al., 2010; Wieserma & Roeyers, 2009), y la tarea de Señal de Alto (Alderson, Rapport, Sarver, & Kofler, 2008; Schachar et al., 2007; Tillman, Thorell, Brocki, & Bohlin, 2008). Esta pobre ejecución proviene de los resultados de diversas medidas; una mayor cantidad de errores es interpretada como una incapacidad para suprimir o cancelar respuestas inapropiadas; una mayor variabilidad en sus ejecuciones refleja la incapacidad para mantener un nivel de ejecución constante a lo largo del tiempo. En la evaluación con tareas de control oculomotor, se ha reportado de forma consistente que las personas con TDAH tienen una incapacidad para inhibir las respuestas automáticas o preponderantes puesto que comenten una gran cantidad de errores en las tareas antisacádicas (Armstrong & Munoz, 2003; Klein, Raschke, & Brandenbusch, 2003; Munoz et al., 2003). En la ejecución de las tareasde control inhibitorio, los estudios de neuroimagen típicamente reportan la activación de regiones frontales, como el área premotora suplementaria y la corteza prefrontal dorsolateral (Simmonds et al., 2008), así como de sus proyecciones hacia el estriado que conforman los circuitos frontoestriatales (Durston et al., 41 2003; Schulz et al., 2004). En el caso del TDAH, se ha reportado patrones de activación distintos durante la ejecución de este tipo de paradigmas. Tal es el caso del estudio realizado por Durston et al., (2003) quienes reportaron que, durante la ejecución de tareas de tipo go/no-go, los niños con TDAH muestran la activación de una red más difusa en comparación con niños con desarrollo típico, que se extendía a regiones prefrontales más posteriores y dorsolaterales. En otro estudio realizado por Schulz et al., (2004) se reportaron diferencias en los patrones de activación en adolescentes identificados con TDAH en comparación con adolescentes sin historia de TDAH, en los primeros, la inhibición de una respuesta preponderante produjo una mayor activación del giro cingulado anterior, las regiones frontopolares, la corteza prefrontal ventrolateral y el giro frontal medial. Por su parte, Epstein et al. (2007) comparó la activación cerebral durante la ejecución de una tarea de tipo go/no-go en jóvenes y adultos con TDAH y grupos controles pareados por edad. Observó que los jóvenes sin TDAH presentan una mayor activación en el cíngulo anterior, el giro inferior y el núcleo caudado en el grupo control en comparación con el de TDAH, por su parte, los adultos del grupo control tienen una mayor activación en el núcleo caudado así como en el giro frontal inferior, mientras que los participantes adultos con TDAH muestran una mayor activación en el cíngulo anterior y el precuneus. Dado que en los resultados conductuales se observaron puntuaciones más bajas en los grupos con TDAH, los autores concluyen que las alteraciones en la activación frontoestriatal están presentes no sólo en jóvenes sino también en adultos con TDAH. Así, las diferencias en los patrones de activación de las regiones frontoestriatales en personas con TDAH, apoyan la hipótesis de disfunción frontoestriatal en el trastorno. En la base de estas alteraciones fisiológicas se ha postulado una disfunción en el sistema dopaminérgico (Solanto, 2002). Se sabe que en las regiones frontales de la corteza 42 cerebral así como en los ganglios basales, hay una vasta inervación dopaminérgica (F. Levy & Swanson, 2001). Así mismo, se ha reportado que los fármacos estimulantes (tales como el metilfenidato y las anfetaminas) que actúan al nivel de la dopamina, bloqueando los transportadores de Dopamina e incrementando los niveles sinápticos de ésta, controlan efectivamente los síntomas del TDAH (DiMaio et al., 2003). Todos estos estudios arrojan evidencia suficiente para postular al déficit inhibitorio como un potente predictor en la identificación del TDAH y por lo tanto como un candidato de endofenotipo del trastorno (Chan et al., 2010). Al tomar toda esta información en conjunto, se puede observar que el control inhibitorio cumple con varios requisitos como candidato a endofenotipo del TDAH. En primer lugar, cumple con el criterio de sensibilidad propuesto por Levy et al. (2008) ya que consistentemente se han detectado fallas en el control inhibitorio en personas con TDAH, reflejadas en pobres ejecuciones de los paradigmas clásicos en comparación con los grupos controles (Alderson et al., 2008; Schachar et al., 2007; M.V. Solanto et al., 2009; Tillman et al., 2008; Uebel et al., 2010; Wieserma & Roeyers, 2009). En segundo lugar, distintos estudios señalan implicaciones de las redes frontoestriatales tanto en la inhibición de respuesta como en la fisiopatología del TDAH (Alegre et al., 2004; Aron et al., 2007; Epstein et al., 2007; Muggleton, Chen, Tzeng, Hung, & Juan, 2010). Finalmente, en el nivel molecular, aun cuando las bases genéticas en general del TDAH son complicadas, debido a que no hay un gen candidato específico, sino una contribución de varios genes (poligenética) que a su vez interactúa con factores ambientales y dan como resultado la expresión del trastorno (Sagvolden, Aese, Johansen, & Russell, 2005). Así se ha determinado una contribución de genes precursores de dopamina, de noradrenalina y de serotonina a la manifestación del TDAH. En el particular caso del control inhibitorio, se ha 43 reportado una asociación entre el déficit en el control inhibitorio observado en el TDAH y los genes precursores del sistema dopaminérgico, los estudios más replicados implican al gen del receptor de dopamina DRD4 y al gen del transportador de Dopamina DAT1 (Bidwell et al., 2011; Castellanos & Tannock, 2002; DiMaio et al., 2003). No obstante, existe la crítica de si las tareas utilizadas para evaluar los dominios neuropsicológicos, se traslapan entre dominios al hacer llamado de distintos procesos cognitivos (Nigg et al., 2004; Rubia, Smith, Brammer, Toone, & Taylor, 2005). Sería interesante analizar si estos criterios se cumplen también para la tarea de control oculomotor sacádico que se asume como una tarea más pura sobre el control inhibitorio y que presenta otras ventajas frente a otras formas de evaluación. La falla en la inhibición oculomotora como endofenotipo En la literatura se ha reportado de forma consistente que en la ejecución antisacádica las personas con TDAH presentan tiempos de reacción más largos y un elevado porcentaje de errores en comparación con los controles (Goto et al., 2010; Klein et al., 2002; Klein et al., 2003; Munoz et al., 2003). Una prosácada errónea en lugar de una antisácada es considerada como una falla para inhibir la respuesta automática de dirigir la mirada hacia un estímulo, una mayor cantidad de errores indican una menor capacidad en las personas con TDAH para suprimir respuestas automáticas (Levy et al. 2004). El tiempo de reacción se ha vinculado más con la programación y ejecución efectiva de una respuesta alternativa (LeVasseur, Flanagan, Riopelle, & Munoz, 2001). Estos resultados respaldan la hipótesis del déficit inhibitorio en pacientes con TDAH (Rommelse et al., 2008). En la Tabla 5 se presenta una recopilación de estudios que han utilizado la tarea antisacádica en distintas poblaciones con TDAH, en ella puede 44 observarse, que la medida de los errores de dirección se incluye en todos los estudios y consistentemente marca diferencias entre los grupos de estudio y los controles. El tiempo de reacción, también muestra diferencias, aunque en algunos estudios corresponde al tiempo de las respuestas correctas, en otros al tiempo de los errores, cometidos tanto en las tareas prosacádicas como en las antisacádicas, la interpretación en cada caso, es diferente. Los resultados reportados dan pie para considerar a la falla en la inhibición de la respuesta sacádica, como un endofenotipo del TDAH, dado que consistentemente la ejecución antisacádica marca diferencias entre las personas afectadas y la población típica, particularmente en la medida de los errores de dirección. Asimismo, la ejecución de estas tareas, implica las áreas frontales de la corteza cerebral (Muggleton et al., 2010); así como sus conexiones hacia el cuerpo estriado (Goto et al., 2010). Al involucrar las mismas regiones identificadas en fisiopatología del TDAH, la inhibición de la respuesta sacádica cumple con el otro criterio de los endofenotipos referente a las bases fisiológicas. Distintos patrones de activación en regiones frontales han sido reportados en estudios como el realizado por Goepel, Kissler, Rockstroh, & Paul-Jordanov (2011) quienes analizaron la activación de la corteza frontal medial y temporal anterior en niños con TDAH durante la ejecución de una modalidad auditiva de la tarea antisacádicay observaron que en general los niños con TDAH tienen una mayor actividad en ambas regiones en comparación con los niños controles. Los autores concluyeron que niños con TDAH requieren de una mayor activación de estas áreas durante la realización de la tarea antisacádica para alcanzar un nivel de ejecución similar al de los niños controles. Autores Muestra Medidas antisacádicas Resultados Hallazgos Goto et al. (2010) 19 niños con TDAH (6 a 11 años de edad). 50 controles sanos 4 niños con lesiones frontales Errores de dirección. Latencia sacádica Latencias más largas, más errores de dirección en el TDAH, principalmente en los niños de menor edad, pequeños (6 a 8 años). Asimismo, una gran cantidad de errores en niños con síndrome de desconexión frontal, lesiones de ganglios basales y malformación de la corteza cingulada. La deficiente inhibición de respuesta contribuye a la impulsividad e hiperactividad observada en el TDAH. Conducta dirigida por estímulos. Compromiso de corteza prefrontal, campo ocular suplementario, corteza cingulada anterior, ínsula y ganglios basales. Hanisch et al. (2007) 22 Niños con TDAH y 22 controles sanos (entre 11 y 12 años) Errores de dirección Sólo una tendencia no significativa, de reportar una mayor cantidad de errores de dirección en el grupo de TDAH. El componente motor de la inhibición no se encuentra tan afectado en el TDAH, es el componente cognitivo el que falla más. Mahone et al. (2009) 60 niños con TDAH 60 niños con desarrollo típico Edades: entre los 8 y 12 años. Comparación entre niños y niñas Errores de dirección Latencia sacádica en las tareas prosacádicas. Mayor cantidad de errores en el grupo con TDAH. Interacción en grupo x sexo en la latencia de la tarea prosacádica, niñas con TDAH más lentas. Postulan a la latencia sacádica como componente del fenotipo neurobiológico de las niñas con TDAH. Klein et al. (2003) 46 niños y adolescentes de 7 a 15 años de edad y 46 controles sanos pareados por edad y sexo. Errores de dirección Sácadas correctivas TR de los errores Mayor cantidad de errores en TDAH que tendió a disminuir con la edad. Menor cantidad de errores corregidos en el grupo de TDAH. TR más lento en TDAH, y no disminuyó con la edad, mientras que en el grupo control sí. Munoz et al. (2003) 76 niños con TDAH (de 6 a 16 años) 38 adultos (de 18 a 59 años), comparados sus correspondientes grupos controles. Errores de dirección TR Sácada Mayor cantidad de errores de dirección, mayor variabilidad intra-sujetos en TR tanto en niños como en los adultos con TDAH. En los grupos controles, el nivel de ejecución de los adultos fue alcanzado en los grupos de 16 años de edad, en este mismo aspecto el grupo con TDAH la variabilidad fue muy amplia. Se sugiere que una fisiopatología en las proyecciones frontoestriatales está implicada en las deficiencias observadas en el control de la inhibición característico de las personas con TDAH. Tabla 5. Estudios de ejecución antisacádica en el TDAH La evaluación antisacádica, se ha utilizado para estudiar otros trastornos además del TDAH. No obstante, se distinguen algunas diferencias entre los patrones de ejecución reportados de cada patología. Para el estudio del Síndrome de Tourette, se han reportado diferencias en los tiempos de reacción de las ejecuciones antisacádicas (Mofstoski et al., 2001; LeVasseur et al. 2001). Como se puede apreciar en la Tabla 3, los estudios realizados con personas con TDAH, en su mayoría reportan diferencias en la precisión (una mayor cantidad de errores de dirección en los grupos con TDAH) y en algunos estudios también se observan diferencias o mayor variabilidad en la velocidad para iniciar la respuesta. Aunque el criterio de especificidad de un endofenotipo sería mejor evaluado a través de comparaciones directas entre trastornos (estudios que comparen distintos trastornos a través de una misma tarea e integren los resultados conductuales con información sobre la actividad cerebral), se puede esperar que las diferencias que se establezcan en la ejecución antisacádica de personas con TDAH en relación a la población típica, se encuentren principalmente en la precisión. Por su parte, Chan et al. (2010) menciona que aun cuando la especificidad es identificada por algunos autores como un requisito del endofenotipo, su grupo de estudio lo considera como un aspecto útil, pero no necesario, puesto que el endofenotipo se asocia a una variante genética en común que puede tener una influencia causal sobre diversos trastornos. En nuestra búsqueda encontramos pocos estudios realizados con familiares que respaldan al control inhibitorio como una característica heredable y que además de la expresión comportamental (fenotipo) analicen las características genéticas de los familiares (Nigg et al., 2004). 47 III. El estudio de familiares de personas con TDAH Como se mencionó anteriormente, al compartir factores genéticos y ambientales, los familiares de una persona con TDAH tienen un mayor riesgo de presentar el trastorno en comparación con la población en general. En un estudio longitudinal sobre agregación familiar del TDAH en Suecia reportaron que entre l985 y 2006, la incidencia acumulada de TDAH entre hermanos y primos de personas afectadas fue de 25.3% mientras que la incidencia entre hermanos y primos de personas no afectadas fue de 3.6%. Los autores calcularon la agregación familiar a partir del “hazard ratio” (o cociente entre dos tasas) al dividir la tasa de casos de TDAH en familiares de personas afectadas entre la tasa de casos de TDAH en familiares de personas no-afectadas. Observaron que el hazard ratio entre entre primos es de 3.04 (Intervalo de Confianza o IC: 2.86-3.23), entre gemelos dicigóticos y hermanos es de 11.42 (IC: 7.93-16.45) y de 11.10 (IC: 10.55-11.69) respectivamente, y entre gemelos monocigóticos es de 127.15 (IC: 70.68-228.72). Sus hallazgos sugieren que la agregación familiar del TDAH incrementa a medida que incrementa la carga genética compartida (Chen et al., 2017). Así también, se espera que los endofenotipos se encuentren entre familiares de las personas afectadas con mayor frecuencia de lo que se observa en la población abierta, aun cuando los familiares no presenten el cuadro clínico completo del trastorno. Esto se vería reflejado en una diferencia significativa en la media de alguna medida cuantitativa o una diferencia significativa en la frecuencia de una medida cualitativa (Levy et al., 2008). En el aspecto genético, se ha reportado que los familiares de personas con TDAH presentan frecuencias de polimorfismos genéticos diferentes a lo esperado para la población típica. En un estudio reciente realizado con población jalisciense se encontró que en padres 48 de chicos con TDAH se observa una mayor frecuencia del polimorfismo de 7 repeticiones (III exón) del gen DRD4, a lo esperado para la población abierta (desequilibrio de Hardy- Weinberg) (Trejo, Toscano-Flores, Matute, & Ramirez-Duenas Mde, 2015). Los autores concluyen que la diferencia entre las frecuencias observadas y las esperadas en Jalisco se deben a la selección de su muestra (solo padres con al menos un hijo con TDAH). La presencia de este polimorfismo genético en familiares de personas con TDAH, abona a su asociación con el trastorno. En cuanto a los hallazgos neuropsicológicos, se han reportado diferencias en distintos dominios cognitivos entre familiares de personas con TDAH y población típica. Tal es el caso del estudio realizado por Nigg, Swanson y Hinshaw (1997) en el que analizaron padres biológicos y adoptivos de varones que habían sido identificados con TDAH (con los criterios del DSM-III-R) a través de una tarea de orientación visual. Los autores reportan que los niños con TDAH y sus padresbiológicos, pero no los adoptivos, tienen una orientación lenta hacia los objetivos visuales presentados en el hemicampo visual izquierdo. Estos resultados coinciden con la función de alertamiento del sistema de vigilancia propuesto por Posner y Petersen (1990) que tiene una lateralización derecha y que se asume como deficiente en el TDAH. Una de las limitaciones de este estudio fue que no describieron la presencia de síntomas de TDAH en los padres, no obstante, sus resultados apoyan la noción de que las características neuropsicológicas asociadas al TDAH se pueden observar en progenitores de los chicos, independientemente de que ellos tengan o no el trastorno. En un estudio posterior de este mismo grupo, Nigg, Blaskey, Stawicki, y Sachek, (2004) evaluaron a padres y hermanos de niños diagnosticados con TDAH (con criterios del DSM-IV), a través de una evaluación amplia de las funciones 49 ejecutivas, con pruebas de planeación, control de la interferencia, control inhibitorio, flexibilidad cognitiva, así mismo evaluaron la variabilidad de la respuesta. Los autores reportaron fallas en la flexibilidad cognitiva, el control inhibitorio y la variabilidad de respuesta, evaluadas a través del Trail Making Test, Stop Signal Task y medidas compuestas de la variabilidad del tiempo de reacción, en los familiares de niños con TDAH y no así en los familiares de niños de un grupo control. Estas diferencias se mantuvieron aún después de controlar la presencia de TDAH en los familiares. Los resultados de los autores apoyan la utilización de medidas cognitivas y neuropsicológicas como endofenotipos del TDAH, principalmente de flexibilidad cognitiva, el control inhibitorio y la variabilidad de respuesta. Las cuales proveen medidas continuas y objetivas que están altamente correlacionadas con el fenotipo comportamental del TDAH. La inhibición oculomotora en familiares de personas con TDAH Algunos estudios aportan evidencia de que la falla en el control inhibitorio puede observarse en familiares de personas con TDAH. El estudio realizado por Nigg et al. (2004) mencionado anteriormente fue uno de los primeros en que incluir al control inhibitorio como endofenotipo del TDAH y reportar fallas en este dominio, así como en la flexibilidad cognitiva, y en la variabilidad de respuesta en los familiares de niños con TDAH. Posteriormente, Goos et al. (2009), analizaron la ejecución de la tarea stop signal en 32 niños con TDAH, 14 hermanos no afectados y 58 progenitores, además de dos grupos controles de niños y de adultos. Los niños con TDAH mostraron una ejecución más baja que los del grupo control, los hermanos se ubicaron entre los niños con TDAH y los controles, mientras que los padres mostraron una marcada deficiencia en comparación con 50 los controles adultos. Uebel et al. (2010) también analizaron el control inhibitorio pero a través de la tarea go/no-go en 205 niños con TDAH, 173 hermanos biológicos no afectados y 53 niños sin antecedentes de trastornos neuropsicológicos. Los niños con TDAH muestran ejecuciones más lentas y más variables en la ejecución de la tarea, mientras que los hermanos se situaron en un nivel intermedio en el tiempo de reacción, las falsas alarmas y los errores de omisión (Uebel et al., 2010). Este tipo de estudios muestra que, aun cuando las medidas de los familiares no siempre son diferentes de las grupos controles, suelen ubicarse en un punto intermedio entre las personas con desarrollo típico y sus familiares con TDAH. Lo cual sugiere en ellos la presencia de algunos factores genéticos o ambientales que, aun cuando no fueron suficientes para generar el TDAH, sí los predisponen al trastorno y separan ligeramente de la población típica. En el caso del control de la respuesta motor-ocular, se han realizado algunos estudios con personas con esquizofrenia y sus familiares (Curtis, Calkins, Grove, Feil, & Iacono, 2001; Levy et al., 2008) que han permitido identificar a la ejecución antisacádica como una característica heredable (Malone & Iacono, 2002). No obstante, es poco lo que se ha estudiado sobre las alteraciones antisacádicas en familiares de pacientes con TDAH. En la literatura revisada, encontramos estudios sobre otros aspectos del movimiento ocular, como por ejemplo la captura oculomotora. En un estudio realizado con niños diagnosticados con TDAH, sus hermanos no afectados y un grupo control de niños sin TDAH, se observó que los niños con TDAH y sus hermanos no afectados tienen respuestas sacádicas más lentas que los controles en este tipo de tarea sacádica. La precisión no marca diferencias entre los grupos, por lo tanto, se sugiere que el déficit en la velocidad de respuesta, más que la precisión, puede estar relacionado con factores familiares (Van der 51 Stigchel et al., 2007). En otro estudio realizado por Rommelse et al. (2008), al comparar la ejecución de una tarea sacádica guiada visualmente (dirigir la mirada hacia la ubicación en donde se presentó un estímulo, después de un determinado lapso de tiempo), entre niños con TDAH, sus hermanos no afectados y un grupo control. En este estudio observaron que tanto los niños con TDAH como sus hermanos no afectados presentan menos aciertos y más errores anticipatorios durante la fijación, en comparación con el grupo control. Los resultados sugieren una alteración en la memoria de trabajo viso-espacial así como una en la inhibición oculomotora en niños con TDAH y sus hermanos, que están vinculados con el riesgo familiar para desarrollar TDAH y que, por lo tanto, constituyen un candidato de endofenotipo de este trastorno (Rommelse et al., 2008). En un estudio de seguimiento con esta misma muestra, Thissen et al., (2013) evaluaron el control inhibitorio (tarea de señal de parada visual) y la memoria de trabajo (verbal y visuo-espacial) en los entonces adolescentes con y sin TDAH, en sus padres. Los autores no observaron diferencias entre los padres del grupo de TDAH y los del grupo control después de controlar por el CI. En los adolescentes no se observaron las mismas deficiencias reportadas en la niñez, solo permanecieron las observadas en el control inhibitorio. La falta de asociación entre el funcionamiento ejecutivo y la presencia de TDAH de los padres con los de los hijos, llevó a los autores a cuestionar si las fallas ejecutivas y el trastorno parten de los mismos factores etiológicos. Al momento no hemos encontrado la comparación con familiares de personas con TDAH en la ejecución de la tarea antisacádica, como se ha revisado, la afectación en familiares es uno de los criterios importantes para determinar un endofenotipo. Estudios sobre los padres y hermanos de pacientes permiten aportar validez a la medida postulada 52 como endofenotipo, no obstante la relación entre padres y sus hijos provee una perspectiva diferente en cuanto a la transmisión del riesgo genético. Los hermanos comparten en promedio el 50 % de sus genes, dependiendo de la transmisión de los genes de cada padre, algunos hermanos pueden compartir muy pocos genes, mientras que otros hermanos pueden compartir casi el 100% de la información genética. Padres e hijos comparten el 50% de sus genes, pero este valor no representa un promedio como sucede con los hermanos, la mitad de los genes de un niño están representados en cada padre con un 100% de certeza (Goos, Crosbie, Payne, & Schacar, 2009). En general, son pocos los estudios sobre familiares que además, integran el análisis de las características comportamentales, con los componentes genéticos. 53 Planteamiento del Problema Dada la alta contribución genética que se ha identificado en el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, y de acuerdo con el modelo de endofenotipos, se espera que las características comportamentales distintivas delTDAH y los genes de riesgo identificados en el trastorno estén presentes en familiares de personas diagnosticadas con el trastorno, aun cuando ellos no presenten o no lo hayan presentado. La alteración en el control inhibitorio ha sido reportada como una de las características distintivas del TDAH. Nosotros consideramos que, la inhibición de la respuesta ocular sacádica, medida en las tareas antisacádicas, es un buen candidato como endofenotipo del TDAH, por distintos motivos. En primer lugar se ha reportado, de forma consistente, que las personas con TDAH comenten más errores en este tipo de tareas en comparación con lo observado en la población típica. En segundo lugar, la inhibición sacádica involucra las redes frontoestriatales implicadas en la fisiopatología del TDAH. En tercer lugar, ofrece algunas ventajas metodológicas frente a otras evaluaciones pues como la respuesta oculomotora es automática, no necesita ser entrenada en el laboratorio; asimismo, las condiciones de presentación de los estímulos (intervalo o traslape) permiten identificar si la ejecución es diferente dependiendo de la presencia de elementos de control exógeno. Identificar una gran cantidad de errores en las tareas antisacádicas de progenitores de niños con TDAH en comparación con progenitores de niños con desarrollo típico, sugerirá en ellos una falla en el control inhibitorio, aportando evidencia de que dicha característica cumple con el criterio de estar presente en familiares de las personas con el trastorno. Si además, la ejecución observada se explica por la presencia de un polimorfismo 54 del gen DRD4 (uno de los candidatos más fuertes para los estudios de asociación genética del TDAH), se contribuirá al conocimiento sobre los mecanismos fisiológicos de esta característica conductual, sobre el conocimiento como endofenotipo del TDAH y sobre el componente genético del este trastorno. Así, dos preguntas guían este trabajo: El control inhibitorio oculomotor de los familiares de personas con TDAH ¿sugiere en ellos una falla en la inhibición de respuestas sacádicas automáticas?. De ser así, ¿esta característica conductual se encuentra asociada con la presencia de polimorfismos específicos del gen DRD4? 55 Objetivo General Determinar si la falla en el control inhibitorio oculomotor, como candidato a endofenotipo, se observa en progenitores de niños con TDAH y si ésta se asocia con la presencia de un polimorfismo del gen DRD4. Objetivos particulares 1. Determinar si existen diferencias entre progenitores de niños con TDAH y progenitores de niños sin TDAH en las medidas de las tareas sacádicas. 2. Determinar si estas diferencias dependen de la presencia de referentes de control exógeno (el punto de fijación en la condición de intervalo). 3. Determinar si existe una relación entre el número de conductas de TDAH reportadas (actuales y en la niñez) y la ejecución sacádica de los progenitores. 4. Determinar si la presencia del polimorfismo VNTR de 7 repeticiones en el gen DRD4, establece diferencias en la ejecución sacádica de los progenitores de niños con TDAH. 56 Hipótesis General Los progenitores de niños con TDAH tendrán ejecuciones que denoten una falla del control inhibitorio en la respuesta sacádica en comparación con los progenitores de niños sin TDAH, y esta diferencia será más evidente ante la presencia del polimorfismo VNTR de 7 repeticiones del gen DRD4. Hipótesis particulares 1. Los progenitores de niños con TDAH tendrán una mayor cantidad de errores y tiempos de reacción más prolongados en las medidas de la tarea antisacádica, en comparación con los progenitores de niños sin TDAH. 2. La diferencia entre progenitores de niños con TDAH y progenitores de niños con desarrollo típico, permanecerá aun cuando esté presente un referente de control exógeno. 3. Las diferencias observadas en la ejecución sacádica de los progenitores serán independientes de la presencia de síntomas de TDAH en ellos. 4. Entre los progenitores de niños con TDAH, aquéllos que tengan el polimorfismo del gen DRD4 (VNTR de 7 repeticiones) presentarán una ejecución sacádica con más errores, que denoten una deficiente inhibición de la respuesta ocular motora. 57 Método El presente trabajo forma parte de un Proyecto titulado “Perfil neuropsicológico del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños mexicanos y su correlación con el factor familiar determinado por condiciones psicosociales y polimorfismos de los genes DAT1, DRD4, y DRD5” (registrado ante Conacyt, Ciencia Básica 2007, #84494) desarrollado en el laboratorio de Neuropsicología y Neurolingüística bajo la dirección de la Dra. Esmeralda Matute. La muestra de estudios se identificó a partir del proyecto “El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad en niños de primero a sexto grado de escuelas primarias públicas de la ciudad de Guadalajara” realizado también en el Laboratorio de Neuropsicología y Neurolingüística, a partir de 1997. Durante la realización de este proyecto se identificaron a 197 niños que cumplieron con el criterio A del DSM-IV para el diagnóstico de TDAH, de acuerdo con el informe de padres y maestros (Barrios, 2006); también se detectaron 422 niños libres de síntomas de TDAH. En un estudio intermedio entre el de 1997 y el presente (Bolaños, 2017) se recontactaron a 27 de los niños (ahora jóvenes) identificados con TDAH, para conocer los cambios en las características neuropsicológicas asociadas con el TDAH. Los progenitores de estos 27 niños fueron invitados a participar en dos estudios paralelos, uno para establecer la relación entre el polimorfismo del gen DRD4 y el control atencional (Trejo García, 2014) y el otro es el presente trabajo para el cual además convocamos a los progenitores de aquellos niños que en el estudio de 1997 fueron identificados como libres de síntomas de TDAH (que en total tuvieran menos de 3 síntomas) para conformar un grupo control. 58 Participantes En total, contactamos a los progenitores de 19 niños identificados con síntomas de TDAH (n=30, 14 papás y 16 mamás) y a los progenitores de 21 niños libres de síntomas de TDAH (n=36, 16 papás y 20 mamás). Nos referiremos a ellos como el Grupo de Padres de Niños con TDAH (PN-TDAH) y el Grupo de Padres de Niños No-TDAH (PN-noTDAH). No incluimos a los progenitores que refirieron presencia de enfermedad incapacitante, sordera, ceguera, o alteraciones visuales no corregidas. Excluimos a un papá del Grupo de PN-TDAH por presentar diagnóstico de esquizofrenia y a tres progenitores del Grupo PN-noTDAH: una mamá que refirió haber sufrido una concusión en la adolescencia y que a partir de entonces sufre de migraña; una mamá que tuvo una cirugía por neuro-cisticercosis y un papá con dependencia al alcohol y a la cocaína. Una de las familias identificadas en el Grupo PN-noTDAH reportaron tener otro hijo con diagnóstico de TDAH en la infancia, por lo que cambiamos a estos padres al Grupo de PN-TDAH. Así, se incluyeron 31 progenitores (17 hombres) en el Grupo PN-TDAH y, 31 progenitores (17 hombres) en el Grupo de PN-noTDAH. La caracterización de los participantes se presenta, por grupo, en la Tabla 6. La comparación de los años de edad, de escolaridad o del CI no resultó significativa. En los años de edad el valor de significancia no alcanzó el valor estipulado para la correcta pareación de grupos (p>.5, Kover et al. 2013) pero los valores de d Cohen y la proporción de varianzas se ubicaron por debajo de lo estipulado (0.2 y 1.33, respectivamente; Kover et al. 2013). Aun cuando los años de escolaridad estuvieron por arriba de dichos valores, el traslape de ambos grupos sobrepasa el 88% . 59 Tabla 6 Medias y (DesviaciónEstándar) de las características demográficas de los participantes Para el análisis exclusivamente genético (frecuencia alélicas y génicas), los progenitores que fueron excluidos por accidentes, neurocisticercosis, etc. (factores ambientales) fueron reintegrados a la muestra de estudio. No se incluyeron los datos genéticos de ocho padres del Grupo PN-TDAH y tres del Grupo PN-noTDAH ya que sus muestras no pudieron ser analizadas en el laboratorio por razones técnicas. Por lo tanto, se contó con el genotipo de 24 progenitores (11 hombres) del Grupo PN-TDAH y 31 progenitores (15 hombres) en el grupo PN-noTDAH. Clasificamos a las personas de acuerdo a la presencia o ausencia del polimorfismo de riesgo para TDAH (VNTR de 7-rep en el tercer exón del gen DRD4). En cada grupo, los progenitores fueron identificados como personas con alelo largo (7-rep o más) o personas con alelo corto (6-rep o menos). Para el análisis que integra los datos genéticos y conductuales comparamos estos cuatro subgrupos: PN-TDAH con alelo largo o alelo corto, PN-noTDAH con alelo largo o alelo corto. La prueba no paramétrica de Kruskall Wallis indicó que no había diferencias entre estos cuatro subgrupos en la edad (H(3)=6.2, p=.10, E2R =.12), en los años de Grupo PN-TDAH (n=31) PN-noTDAH (n=31) t p d s1 / s2 Edad en años 48.1(6.45) 46.9 (6.2) 0.72 0.48 0.18 1.1 Años de escolaridad 14.2 (4.5) 13.1(3.5) 1.05 0.29 0.26 1.6 CI WAIS 106.8(10.2) 107.4(10.3) -0.22 0.82 -0.05 1 60 escolaridad (H(3)=2.14, p=.54, E2R=.04) ni en el C.I. (H(3)= 2.96, p=0.39, E 2 R =.05), además en todos los casos el tamaño del efecto (E2R ) fue pequeño. Dado que analizamos la frecuencia de presentación de los polimorfismos genéticos, era importante tomar en cuenta de dónde son originarias las familias de nuestra muestra de estudio, ya que estas frecuencias varían de una región a otra. Todos los progenitores incluidos en el estudio son originarios de México. En ambos grupos, más de la mitad de los padres son originarios del estado de Jalisco: el 75.4 % de los padres del grupo de PN- TDAH y el 67.6 % del grupo PN-noTDAH (Ver Figura 6). 75% 7% 6% 3% 3% 3% 3% Progenitores de niños TDAH Jalisco (24) Ciudad de México (2) Sinaloa (2) Baja California (1) Colima (1) Estado de México (1) Michoacán (1) 70% 6% 6% 6% 3% 3% 3% 3% Progenitores de niños control Jalisco (23) Michoacán (2) Nuevo León (2) Tabasco (2) Ciudad de México (1) Guanajuato (1) Nayarit (1) Zacatecas (1) Figura 6. Estados de la República Mexicana de donde son originarios los participantes (n). 61 Materiales Material para la conformación de la muestra 1. Historia Clínica Para contar con los antecedentes del desarrollo y clínicos de los participantes, realizamos una entrevista estructurada en la cual se recolectaron datos de identificación, edad, nivel de escolaridad, ocupación, así como antecedentes neurológicos o psiquiátricos (Anexo 1). Aquellas personas identificadas con antecedentes, neurológicos o psiquiátricos, no fueron incluidas en el estudio conductual. 2. WAIS: Escala de Weschler de inteligencia para adultos III. Forma abreviada dual (Wechsler, 2003) Aplicamos la forma abreviada que comprende las subescalas de Vocabulario y Cubos, con la finalidad de obtener el cociente de inteligencia de los participantes. Todos los progenitores incluidos en el estudio tuvieron un CI por arriba de 80. 3. Cartilla de Snellen para evaluar la agudeza visual Para determinar que la agudeza visual de los participantes estuviera dentro de los rangos de normalidad, realizamos la evaluación de visión lejana mediante las cartillas de Snellen. Esta prueba es ampliamente utilizada para determinar la agudeza visual, en ella se ubica al participante a 1.5 metros de una plantilla que tiene impresas letras negras sobre un fondo blanco, se cubre uno de los ojos y se le pide al participante que lea las letras empezando desde la parte superior. Se anota la última línea que la persona puede leer sin errores y posteriormente se procede con el otro ojo. Se incluyeron a los participantes cuya agudeza visual normal o corregida estuvieron dentro de los rangos de normalidad (20/20). 62 4. Formato para la exploración clínica del movimiento ocular. Para descartar anomalías en el movimiento ocular realizamos una exploración rápida de tres aspectos oculomotores: movimiento ocular conjugado (seguir con la mirada un objeto en movimiento o dirigirla a hacia estímulos específicos), movimiento convergente y divergente (sostener la mirada en un objetivo visual que se ubica frente a la persona a la altura de los ojos y se aleja y acerca varias veces) y evocación del nistagmo optoquinético (mantener la ubicación de la fóvea ante estímulos en movimiento constante). Un neurólogo nos asesoró para realizar el formato de evaluación y nos capacitó para llevar a cabo la exploración (Anexo 2). Ninguno de los participantes incluidos mostraron anormalidades en sus movimientos oculares conjugados, divergentes, convergentes, ni en sus reflejos. Material para el estudio 1. Tareas sacádicas Utilizamos el paradigma experimental propuesto por Klein et al. (2005; 2003). En este modelo se presentan tareas prosacádicas y antisacádicas en dos condiciones de fijación (intervalo y de traslape). Se presenta en la pantalla un punto de fijación (PF) ubicado en el centro de la pantalla (un triángulo de 0.2º por lado). Posteriormente aparece el estímulo periférico (EP), un cuadrado de 0.2º x 0.2º, que se ubica a una distancia de 4º del punto de fijación y aparece aleatoriamente a la izquierda o derecha de PF en el mismo eje horizontal de éste. En los bloques prosacádicos, el participante debe fijar la mirada en el punto central de fijación y en cuanto aparezca el estímulo objetivo, dirigir su mirada a él. En los bloques antisacádicos, se pide a los sujetos que después de observar el punto de fijación, no 63 vean directamente el estímulo que va a aparecer en la pantalla, sino que dirijan la mirada al lado opuesto en el eje horizontal. Las instrucciones fueron asignadas verbalmente antes de comenzar cada uno de los bloques. Un ensayo comienza cuando aparece el punto de fijación, que permanece durante 1000 ms como único estímulo en la pantalla, después de este tiempo pueden suceder dos eventos: 1) En la condición de traslape el punto de fijación permanece presente durante la aparición del estímulo periférico, 2) En la condición de intervalo, el punto de fijación desaparece y después de un intervalo de 200 ms aparece el estímulo periférico y permanece en la pantalla por 1000 ms, al terminar este lapso desaparecen todos los estímulos de la pantalla y queda totalmente en negro por 1000 ms, indicando que el ensayo terminó. Un nuevo ensayo inicia cuando vuelve a aparecer el punto de fijación, el (triángulo central). La ubicación del estímulo periférico (4º a la izquierda o derecha) es aleatoria. Ciento veinte ensayos conforman un bloque, 60 ensayos por cada ubicación del estímulo periférico (derecha o izquierda), distribuidos aleatoriamente dentro del bloque. Un Figura 7. Esquematización de las tareas sacádicas. Se presenta la secuencia de eventos en un ensayo en cada uno de los cuatro bloques sacádicos que realizaron los participantes. Antisacádica Intervalo Antisacádica Tras lape Prosacádica Tras lape Prosacádica Intervalo 2 00 m s 20 0 m s 10 00 m s 10 00 m s 10 00 m s 10 0 0 m s 10 0 0 m s 64 bloque es completamente de ensayos prosacádicos o antisacádicos y tiene una duración aproximada de 6 minutos. Como se puede apreciar en la Figura 7, cada participante realizó 4 bloques, 2 prosacádicos (uno con la condición de traslape y uno con la de intervalo) y 2 antisacádicos (de traslapee intervalo). Con la finalidad de controlar un posible efecto de la secuencia de presentación de los bloques, se determinaron dos secuencias de tal manera que la mitad de los participantes comenzaran con un bloque prosacádico (ProInt – AntiInt – ProTras – AntiTras) y la otra mitad con un bloque antisacádico (AntiInt – ProInt – AntiTras – ProTras). Los participantes de cada grupo fueron asignados de forma aleatoria a una de las dos secuencias. Definición de medidas sacádicas: Para definir las variables a estudiar, es conveniente retomar las definiciones de sácada y fijación descritas previamente en los antecedentes vinculándolas con el registro que lleva a cabo el equipo de rastreo ocular. Las fijaciones son los puntos del campo visual en el cual la mirada permanece relativamente fija. El desplazamiento que se da entre dos fijaciones consecutivas (que indican que el ojo se movió de un punto a otro), es lo que se considera como sácada o movimiento sacádico. El tiempo de reacción sacádico corresponde al intervalo comprendido entre la aparición del estímulo periférico y la realización del primer movimiento sacádico. En el presente trabajo, las ejecuciones sacádicas fueron clasificadas como normales cuando tuvieron tiempos de reacción superiores a los 80 ms. Cuando el tiempo de reacción fue menor a 80 ms, las sácadas fueron clasificadas como anticipatorias. Este límite corresponde al retraso del sistema visual para el procesamiento de un estímulo, (que va de los 80 a los 120 ms); se infiere que las respuestas realizadas con tiempos de 65 reacción menores no se deben a la percepción visual del estímulo, sino a procesos distintos como la deducción o predicción de la ubicación del próximo estímulo (Leigh & Zee, 2006). En los estudios con tareas sacádicas se manejan rangos de 80 a 100 ms de tolerancia (Klein et al., 2003; Munoz et al., 2003). * Medidas de la tarea prosacádica. En todas las tareas analizamos la primera sácada realizada al aparecer el estímulo periférico. En la tarea prosacádica consideramos una ejecución como correcta cuando la sácada tuvo la misma dirección que la ubicación del estímulo y un tiempo mayor a los 80 ms. Si la sácada se realizó en una dirección opuesta a la ubicación del estímulo, fue considerada como un error de dirección, siempre y cuando su latencia fuera mayor a los 80 ms (si el TR fue menor a los 80 ms, la sácada fue considerada como anticipatoria). Las medidas que se desprenden de la tarea prosacádica son: 1. Porcentaje de aciertos: proporción de respuestas en las cuales el primer movimiento se realiza hacia el estímulo objetivo. 2. Porcentaje de errores de dirección: proporción de respuestas en las cuales el primer movimiento se realiza en una dirección opuesta (ejecuciones antisacádicas) al lugar de ubicación del estímulo, o en una dirección distinta. 3. Porcentaje de errores anticipatorios: proporción de respuestas realizadas antes de que apareciera el estímulo objetivo, o con un tiempo de reacción menor a 80 ms. 4. Tiempo de reacción sacádico (Pro-TRS) de los ensayos correctos (o latencia sacádica). Es el tiempo comprendido entre la aparición del estímulo periférico y el inicio del primer movimiento sacádico cuando éste tiene la misma dirección que la ubicación del estímulo. *Medidas de la tarea antisacádica: Se considera que una ejecución antisacádica es correcta, cuando la primera sácada realizada al aparecer el estímulo periférico, tiene la dirección contraria a la ubicación del estímulo 66 periférico dentro de un rango de 3º con un tiempo de reacción mayor a los 80 ms. Las medidas que se analizaron en esta tarea son: 1. Porcentaje de aciertos: proporción de respuestas en las cuales el primer movimiento se realiza en dirección opuesta a la ubicación del estímulo objetivo. 2. Porcentaje de errores de dirección (movimientos prosacádicos, hacia el estímulo). 3. Porcentaje de errores anticipatorios: proporción de respuestas realizadas antes de que apareciera el estímulo objetivo, o con un tiempo de reacción menor a 80 ms. 4. Tiempo de reacción sacádico (Anti-TRS) de los ensayos correctos. 2. Cuestionario de síntomas actuales del TDAH para adultos: DSM-IV-R (American Psychiatric Association, 2000) Con la finalidad de determinar la presencia de conductas características del TDAH en los padres, utilizamos un cuestionario basado en los criterios diagnósticos del DSM-IV en su versión para adultos. El cuestionario fue desarrollado y probado previamente en el laboratorio de Neuropsicología y Neurolingüística (Trejo García, 2014). El cuestionario consta de 18 preguntas relacionadas con conductas de TDAH. A cada participante se le instruyó de indicar la frecuencia con la que ha presentado cada una de las conductas en los últimos seis meses (nunca=0, algunas veces=1, muchas veces=2, casi siempre=3). Cuando la frecuencia reportada es “muchas veces” o “casi siempre”, se califica como síntoma presente (1), cuando la frecuencia fue “nunca” o “algunas veces” se califica como síntoma ausente (0). El cuestionario incluye además 4 preguntas para indagar en qué contextos se presentan las conductas, (familiar, social y laboral) y desde qué edad (Anexo 3). Las medidas utilizadas fueron: número de número de síntomas presentes de (de 0 a 9), de Hiperactividad/ Impulsividad (de 0-9) y total de síntomas (de 0-18). 67 3. Cuestionario adaptado de Wender-Utah de síntomas de TDAH en la infancia del TDAH (Rodriguez-Jimenez et al., 2001) Para evaluar la posibilidad de que los padres hayan presentado el trastorno o síntomas de TDAH en la niñez, aplicamos la adaptación al español de Rodriguez-Jimenez et al. (2001) de la Escala Wender Utah para adultos (Ward, Wender, & Reimherr, 1993) Se trata de un cuestionario auto informe, retrospectivo, con 61 preguntas sobre conductas que el adulto presentó (o no) durante la niñez; relacionados con la conducta, estado de ánimo, problemas familiares, figuras de autoridad, problemas médicos y escolares (Anexo 3). Los participantes indicaron la presencia de cada una de estas conductas durante su niñez, mediante una escala tipo Likert (nada o casi nada=0, un poco=1, moderadamente=2, más de lo esperado=3, mucho=4). Entre las 61 preguntas que contiene el cuestionario, se han identificado 25 que tienen una mayor sensibilidad para identificar personas que tuvieron TDAH en la niñez. Estas preguntas corresponden a cuatro factores estrechamente relacionados con el TDAH: problemas emocionales subjetivos, impulsividad-trastorno de conducta, impulsividad-hiperactividad y dificultades atencionales. La medida utilizada corresponde a la sumatoria del puntaje asignado a cada una de las 25 preguntas relacionadas con TDAH. El punto de corte de >46 permite identificar a adultos que tuvieron TDAH durante la niñez (Ward et al., 1993). 68 Variables de estudio DEPENDIENTES Desempeño en las tareas sacádicas Síntomas de TDAH INDEPENDIENTES 1. Grupo: Progenitores de niños con síntomas de TDAH. Progenitores de niños con desarrollo típico. 2. Polimorfismo genético. Presencia / ausencia polimorfismo VNTR de 7 repeticiones. Antisacádica Prosacádica Intervalo Traslape Intervalo Traslape Aciertos (%) Aciertos (%) Aciertos (%) Aciertos (%) Errores de dirección (%) Errores de dirección (%) Errores de dirección (%) Errores de dirección (%) Errores Anticipatorios (%) Errores Anticipatorios (%) Errores Anticipatorios (%) Errores Anticipatorios (%) TR aciertos (ms) TR aciertos (ms) TR aciertos (ms) TR aciertos (ms) Niñez Adultez Puntaje cuestionario Wender UTAH Número de síntomas DSM-IV 69 Equipo El movimiento ocular fue rastreado con la técnica no intrusiva de detección del reflejo corneal, a través de un equipo Tobii ET-1750. Este dispositivo operabinocularmente a 50 Hz con una precisión de aproximadamente 0.5º (margen de error del ángulo visual). Los estímulos se presentaron en un monitor de 17 pulgadas, con una resolución de 1024 x 768 pixeles. La pantalla tiene integrada un dispositivo de emisión de luz infrarroja (LED; Light Emitting Diodes) y una cámara de video que constituyen el mecanismo de detección del movimiento ocular y las fijaciones. Esta unidad se encuentra conectada a un segundo ordenador en el cual el evaluador monitorea la presentación de las tareas, la ejecución del participante y la estabilidad de la señal de rastreo ocular. El software Tobii Studio (Tobii Techonology, AB) fue utilizado para la presentación de los estímulos visuales, la detección del movimiento ocular, y la exportación de los datos. Durante las sesiones de rastreo, las personas se ubicaron a 60 cm~ del monitor, en una silla especial. Los experimentos se llevaron a cabo de forma individual, en silencio y en condiciones normales de iluminación. Cada sesión de rastreo inició con la fase estándar de calibración de 5 puntos. Debido a que el software del equipo registra la información en función de las fijaciones, y no de las sácadas, es preciso contar con un programa que calcule las medidas sacádicas. El Dr. Mario Treviño (Laboratorio de Plasticidad Cortical y Aprendizaje Perceptual, Instituto de Neurociencias, Universidad de Guadalajara) nos apoyó con la realización de un programa en Matlab para obtener las medidas sacádicas. El primer paso fue identificar las sácadas entre los datos que arroja el rastreador ocular. Se desarrolló un código para identificar la información perteneciente a una fijación 70 y la de una sácada, este análisis trabaja a partir de la detección de un umbral de velocidad de 50º/s. Cuando la velocidad detectada se encuentra por debajo del umbral, se clasifica como una fijación, cuando se encuentra por arriba de dicho umbral se clasifica como sácada (Ver Figura 6). Este tipo de umbral ha sido propuesto y analizado en distintos estudios (Duchowsky, 2007; Komogorstev, Gobert, Jayarathna, Koh, & Gowda, 2010; Yarbus, 1967), en las unidades que arroja el equipo de rastreo corresponde a 0.8 x 106 pixeles. El umbral se encuentra dentro del rango indicado por (Komogorstev, Jayarathna, Koh, & Gowda, 2009) para umbrales de velocidad (de 30-70º/s). Una vez identificado el trazo sacádico, clasificamos cada respuesta como válida o inválida dependiendo de algunos criterios: las sácadas válidas son los movimiento que iniciaron después de que apareciera el estímulo y con un tiempo mayor a 80 ms, en las sácadas inválidas se incluyen las omisiones y las sácadas anticipatorias (sácadas ejecutadas con un tiempo menor a 80 ms, o que iniciaron antes de que apareciera el estímulo objetivo). Dado que las omisiones no sabemos si se deben a una ausencia de respuesta o una falla en el registro del equipo, decidimos removerlas para el análisis. El total de ensayos ejecutados por sujeto corresponde a la sumatoria de los aciertos, errores de dirección y errores anticipatorios. Calculamos el porcentaje de cada una de estas medidas, por sujeto. 71 Figura 8. Representación de los eventos registrados durante un ensayo Procedimiento El procedimiento de evaluación tanto para el Grupo PN-TDAH como para el Grupo PN-noTDAH, se llevó a cabo en distintas fases: 1. Contacto con las familias: Contactamos a las familias a través de llamadas telefónicas o visitas a su domicilio, para entregarles la carta de invitación (Anexo 4) que explica brevemente los objetivos de la investigación. Aquellas familias que aceptaron participar fueron citadas en el Instituto de Neurociencias. 2. Sesiones de evaluación: En la primera sesión se les explicaba con detalle la participación de cada miembro de la familia, y cada uno firmó un consentimiento informado (Anexo 5) En las sesiones se llevaron a cabo las siguientes actividades de forma individual. 72 Entrevista para recabar la información sobre las historias clínicas de los hijos (genéticas y de desarrollo) y de cada padre (de desarrollo). Aplicación de cuestionarios: Síntomas de TDAH actuales (DSM-IV, American Psychiatric Association 1994) y en la niñez (Wender Utah, Rodríguez-Jimenez 2001), escala de lateralidad de Edimburgo. Evaluación de la agudeza visual lejana y exploración oculomotora breve. Estimación del CI: aplicación de las subpruebas de cubos y vocabularios de la Escala Wechsler para adultos (Wechsler, 2003). Realización de las tareas antisacádica y prosacádica (en condición de intervalo y de traslape) en el equipo de rastreo ocular. Toma de muestras sanguíneas. Las sesiones de evaluación se realizaron en dos o tres visitas al Instituto (dependiendo de las posibilidades de los participantes) cada sesión tuvo una duración aproximada de 2 a 3 horas. 3. Análisis genético El material genético se obtuvo a partir de muestras sanguíneas. Las tomas fueron realizadas por el Lic. en Enfermería Enrique Arana Villareal, quien fue responsable de extraer, rotular y almacenar las muestras de sangre (eran almacenadas temporalmente en un refrigerador antes de ser entregadas al equipo de genética). Previo a la toma de muestra el Lic. Arana explicó brevemente el procedimiento de extracción (punción) y mostró que el material era completamente nuevo y estéril. El análisis genético estuvo a cargo de personal especializado coordinado por la Dra. María de Lourdes Ramírez Dueñas (Laboratorio de 73 Neuropsicología y Neurolingüística, Instituto de Neurociencias) y la Dra. Adriana Mendizabal (Laboratorio de Biología Molecular, Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara). El equipo de genetistas apoyó en la aplicación de historias clínicas genéticas y se encargó de la extracción de ADN. A partir de las muestras de sangre, se amplificó el polimorfismo de repeticiones variables en tándem o VNTR (por sus siglas en inglés) del tercer exón del gen DRD4 mediante la técnica de reacción en cadena de la polimerasa, (PCR, por sus siglas en inglés). Mediante electroforesis en gel se determinó el número de repeticiones del VNTR presentes. Los análisis se realizaron con el equipo especializado del laboratorio de Biología Molecular, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías, de la Universidad de Guadalajara. Los resultados fueron entregados en una base de datos. Las personas encargadas del análisis genético fueron ciegas a los datos neuropsicológicos y viceversa. Aspectos éticos Los procedimientos propuestos en la presente investigación fueron sometidos a dictaminación del Comité de Ética del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Guadalajara, el cual confirmó que se respetan los lineamientos de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud, que establece los criterios para la ejecución de proyectos de investigación para la salud en seres humanos en México, en apego a los lineamientos propuestos por la Declaración de Helsinki de 1975 y sus enmiendas, para las buenas prácticas en la investigación clínica internacional. Todos los participantes firmaron un consentimiento informado (Anexo 5) respetando su voluntad sin procedimientos coercitivos; los participantes siempre tuvieron la 74 posibilidad de pedir un descanso o de abandonar la evaluación si así lo deseaban. Los responsables del proyecto estuvieron atentos a responder cualquier pregunta que los participantes plantearan acerca de los procedimientos, beneficios o cualquier otro asunto relacionado con la investigación. Evaluación neuropsicológica: En el presente estudio el riesgo fue mínimo. Las personas encargadas de las evaluaciones neuropsicológicas fueron cuatro psicólogos previamente capacitados enla aplicación de las pruebas y cuestionarios. Las evaluaciones neuropsicológicas y la técnica de rastreo ocular son procedimientos no invasivos. Análisis genético: El análisis genético estuvo dirigido por la Dra. María de Lourdes Ramírez Dueñas, genetista. Las muestras de sangre fueron extraídas por personal capacitado del área de enfermería o genética, con experiencia previa en la técnica. Los participantes firmaron un formato de consentimiento específico para la toma de muestra sanguínea y obtención de ADN, en el que autorizaban extraer 5- 10 ml de sangre venosa por punción en el brazo (Anexo 6) así como aportar datos familiares para la elaboración de una historia genética familiar (Anexo 7). Dos personas no aceptaron donar muestras sanguíneas pero sí a realizar tomas de saliva. Análisis estadístico Para el análisis de las medidas sacádicas, además del grupo, analizamos el efecto del tipo de tarea (antisacádica/prosacádica) y la condición de presentación de los estímulos (intervalo/traslape). Así también, consideramos pertinente analizar el orden de presentación de los bloques debido a que, después de excluir y reacomodar padres en los grupos de estudio, en el grupo de TDAH quedaron más padres que habían iniciado con el bloque 75 prosacádico de intervalo (secuencia1, n=10, secuencia2, n= 21), mientras que en el grupo control los participantes quedaron distribuidos de forma más homogénea entre los dos órdenes de presentación (secuencia1, n=16; secuencia2, n=15), aun cuando las distribuciones no resultaron diferentes a lo esperado (x2=2.38, p=0.123). Utilizamos un modelo lineal general mixto en el cual incluimos la tarea (antisacádica vs prosacádica) y la condición (intervalo vs traslape) como factores intra-sujetos; y utilizamos el grupo (TDAH vs. Control) y el orden de presentación (inicio con anti-int vs inicio con pro-int) como factores inter-sujetos. Los análisis fueron realizados con α corregida por múltiples comparaciones (corrección de Bonferroni, p<0.006). Optamos por este tipo de análisis ya que permite identificar interacciones entre factores, no obstante, no todas las medidas cumplieron con los criterios de homogeneidad de varianza, por lo que corroboramos todos los efectos observados con comparaciones no paramétricas (U de Mann Whitney y Wilcoxon). Como los efectos observados se mantuvieron al probarlos con la estadística no paramétrica, preferimos reportar los resultados sacádicos con estadística paramétrica. Para el análisis de los síntomas de TDAH en la niñez y la adultez, comparamos del número de síntomas y los puntajes obtenidos en los cuestionarios de TDAH mediante la prueba no paramétrica para grupos independientes U de Man Whitney (por el tipo de medida y la dispersión observada en cada una). Además analizamos la distribución de frecuencias de la cantidad de síntomas por grupo, con la finalidad de contrastarlo con el modelo de riesgo de recurrencia mencionado por Tissot & Kaufman (2013). Posteriormente realizamos correlaciones entre los síntomas de TDAH y las medidas sacádicas, mediante la r de Spearman (corrección de Bonferroni, p<0.004). 76 Respecto a los polimorfismos del gen DRD4, determinamos dos categorías para agrupar a las personas de acuerdo a la presencia o ausencia del polimorfismo de riesgo para TDAH (VNTR de 7-rep) al que también nos referiremos como “alelo largo”. Así, los padres de cada grupo se subdividieron en personas con alelo largo (7-rep o más) o personas con alelo corto (6-rep o menos). En primera instancia, analizamos si las frecuencias alélicas observadas estaban en equilibrio, mediante el análisis de equilibrio de Hardy Weinberg (p2+2pq+q2), realizamos este análisis en cada grupo por separado. La Xi cuadrada de bondad de ajuste y la prueba exacta de Fisher (para el grupo de TDAH que tenía casillas con valores <5) nos permitieron comparar si las frecuencias genotípicas observadas eran diferentes de las esperadas. Para analizar el efecto de la presencia del polimorfismo en el control ocular sacádico, comparamos las medidas sacádicas y las conductas de TDAH entre los cuatro subgrupos: PN-TDAH con alelo largo (n=10), PN-TDAH con alelo corto (n=13), PN- noTDAH con alelo largo (n=12) y PN-noTDAH con alelo corto (n=17). Dado que estos subgrupos quedaron conformados por una menor cantidad de personas, utilizamos la prueba no paramétrica de Kruskal Wallis para grupos independientes. Posteriormente realizamos comparaciones por pares del grupo PN-TDAH con alelo-largo con los demás grupos mediante la U de ManWhitney (alfa corregida para comparaciones múltiples, p<0.016). Finalmente realizamos un análisis de regresión jerárquica para identificar qué factor predecía mejor la ejecución sacádica: el grupo, la presencia del polimorfismo en el gen DRD4 (VNTR de 7-repeticiones en el exón III), o los síntomas de TDAH (Inatención e Hiperactividad/Impulsividad). En principio, realizamos un análisis de regresión lineal incluyendo en un solo paso distintos factores que teóricamente pudieran estar relacionados 77 con la ejecución sacádica: grupo, secuencia, presencia del polimorfismo, síntomas de TDAH, años de escolaridad, C.I., edad. Solo el grupo y los síntomas de TDAH presentaron valores significativos. Una vez descartada la presencia de otros posible predictores, procedimos a realizar el análisis con nuestros tres factores seleccionados. En el primer paso incluimos el grupo (TDAH=1, control=2), en un segundo paso incluimos la presencia de polimorfismo (presente=1, ausente=0) y en un tercer momento incluimos los síntomas de TDAH (número de síntomas de inatención e hiperactividad/impulsividad). 78 Resultados Ejecución sacádica Los resultados descriptivos de las medidas sacádicas (aciertos, errores de dirección, errores anticipatorios y tiempo de reacción) se presentan, por grupo, en la Tabla 8. A groso modo, se aprecia que la menor cantidad de aciertos, así como la mayor cantidad de errores de dirección y errores anticipatorios se realizaron en el bloque antisacádico de intervalo (Anti- Int). En los bloques prosacádicos (Pro-Int, Pro-Tras) los errores de dirección son mínimos y en las condiciones de intervalo (Anti-Int, Pro-Int) es en donde se realizan más errores anticipatorios. Tabla 8 Medias y (Desviaciones Estándar) de las medidas sacádicas, por grupo. Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. Medida Tarea / condición Grupo Total PN‐TDAH PN‐noTDAH Aciertos (%) Anti / int 69.1 (20.9) 72.8 (20.9) 70.9 (20.7) Anti / tras 81.8 (18) 84.9 (14.3) 83.3 (16.2) Pro / int 82.8 (11.4) 91.7 (7.5) 87.5 (10.5) Pro / tras 94.7 (9.8) 98.2 (2.2) 96.5 (7.2) Errores de dirección (%) Anti / int 20.1 (18) 20.6 (18) 20.4 (17.8) Anti / tras 13.3 (15.3) 12.5 (13) 12.9 (14.0) Pro / int 1.2 (1.1) 0.7 (0.9) 0.9 (1.0) Pro /tras 2.3 (6.5) 0.3 (0.7) 1.3 (4.7) Errores anticipatorios (%) Anti / int 10.8 (9.1) 6.6 (7.8) 8.7 (8.6) Anti / tras 4.7 (6.8) 2.7 (4.2) 3.7 (5.7) Pro / int 16 (10.9) 7.6 (6.9) 11.6 (9.9) Pro / tras 3 (5.7) 1.4 (1.8) 2.2 (4.3) Tiempo de reacción (ms) de los aciertos Anti / int 394 (69) 350.5 (60) 372.2 (67.6) Anti / tras 394.6 (67.2) 386.8 (67.8) 390.6 (67.1) Pro / int 261.8 (30.1) 257.3 (33.9) 259.4 (32) Pro /tras 291.5 (30) 286.8 (30.9) 289.2 (30.2) 79 El modelo mixto (con alfa corregida, p<0.006) realizado para detectar los efectos del grupo, el orden de presentación de los bloques (factores intersujetos), la tarea y la condición (factores intrasujetos) mostró, que el grupo no tuvo efecto en la medida de los aciertos (F(1,34)=1.7, p= .21, η2p=.04, potencia observada=.23) ni el orden de presentación de los bloques (F(1,34)=0.30, p=.59, η2p=.01,potencia obs.=.08). Se observaron efectos principales de la tarea (F(1,34)=29.8,p<.001, η2p=.46, potencia obs.=1.00) y la condición (F(1,34)=60.4, p<.001, η2p=.64, potencia obs.=1.00), sin interacciones entre los factores. Lo anterior indica que, independientemente del grupo y del orden de presentación, hubo una menor cantidad de aciertos en los bloques antisacádicos (M= 78.38, IC 95%,[72.4-84.3]) en comparación con los prosacádicos (M= 92.8, IC 95%, [90.9-94.6]) y en la condición de intervalo (M= 79.4, IC 95%,[75.2-83.7]) en comparación con la condición de traslape (M= 91.73, IC 95%, [88.3-95.1]) (Ver Figura 9A). En los errores de dirección tampoco se reportaron efectos del grupo (F(1,34)=0.028, p=.87, η2p=.001, potencia obs.=.05) ni del orden de presentación de los bloques (F(1,34)=0.47, p=0.49, η2p=.01, potencia obs.=0.10). Se observaron efectos principales de la tarea (F(1, 34)=40.7, p<.001, η2p=.54, potencia obs.=1.00) y la condición (F(1,34)=15.2, p<0.001, η2p=0.04, potencia obs.=.23) así como una interacción entre ambos factores (F(1,34)=15.6, p<0.001,η2p=0.31, potencia obs.=.96). Es decir, hubo una mayor cantidad de errores en los bloques antisacádicos (M= 16.25, IC 95%,[10.8-21.7]) en comparación con los prosacádicos (M= 0.94, IC 95%, [.06-1.8]), y más errores en la condición de intervalo (M= 20.7, IC 95%, [14.2-27.3]) que en la de la de traslape (M= 11.7, IC=95%,[6.6-16.7]), pero solo en los bloques antisacádicos (Ver Figura 9A). 80 En los errores anticipatorios, se observó que el Grupo PN-TDAH realizó una mayor cantidad de errores en comparación con el Grupo de PN-noTDAH (Figura 9B). No obstante, el efecto del grupo no superó la corrección del alfa (p<0.006) por comparaciones múltiples (F(1,34)=7.04, p=.012, η2p=.17, potencia obs.=.73). Se observaron efectos principales de la condición (F(1,34)=47.98, p<.001, η2p=0.58, potencia obs.=1.00), pero no de la tarea (F(1,34)=1.27, p=.27, η2p=.03, potencia obs.=.19) ni del orden de presentación (F(1,34)=0.006, p=.93, η2p=0, potencia obs.=.05); lo cual indica que se realizaron más errores anticipatorios en la condición de intervalo (M= 9.7, IC 95%, [7.11-12.3]) en comparación con la de traslape (M= 1.9, IC 95%, [1.2-2.5]). Figura 9. Aciertos, errores de dirección y errores anticipatorios (Media+/-2EE) en los cuatro bloques sacádico, en (A) la muestra completa y (B) en cada grupo. 100 % E rr o re s d e d ir e cc ió n % A ci e rt o s % E rr o re s d e d ir e cc ió n % A ci er to s % E rr o re s a nt ic ip at o ri o s % E rr o re s an tic ip a to ri o s Anti/Int Anti/Int Anti/Int Anti/Int Anti/Int Anti/Int Pro/Int Pro/Int Pro/Int Pro/Int Pro/Int Pro/Int Anti/Tras Anti/Tras Anti/Tras Anti/Tras Anti/Tras Anti/Tras Pro/Tras Pro/Tras Pro/Tras Pro/Tras Pro/Tras Pro/Tras 100100 100100 100 8080 80 8080 80 6060 60 6060 60 4040 40 4040 40 2020 20 2020 20 PN-TDAH PN-noTDAH A. B. 81 En cuanto a los tiempos de reacción de las respuestas correctas, no observamos efectos del grupo (F(1,34)=2.65, p=.11, η2p=.07, potencia obs.=.35) ni de la secuencia (F(1,34)=2.54, p=.12, η2p=.07, potencia obs.=.34) pero sí del tipo de tarea (F(1,34)=128.6, p<.001, η2p=.79, potencia obs.=1.00) y la condición (F(1,34)=19.92, p<0.001, η 2 parcial=.36, potencia obs.=.99). No hubo interacción entre factores. Estos resultados indican que en ambos grupos los tiempos de reacción fueron más largos en las tareas antisacádicas (M= 382.2, IC 95%,[360.3-404.1]) en comparación con las prosacádicas (M=275.8, IC 95%,[266.2-285.4]) y en la condición de traslape (M= 341.24, IC 95%, [326.4-356.2]) en comparación con la de intervalo (M= 316.8, IC 95%,[301.7-331.8]) (Ver Figura 10). La secuencia no tuvo efecto principal ni interacciones. Dado que el orden de presentación no mostró efectos sobre ninguna medida sacádica, esta variable fue descartada para posteriores análisis. Figura 10. Tiempo de reacción (TR) de los aciertos (M+/-2EE) en (A) la muestra completa y (B) en cada grupo. T R ( m s) d e a ci er to s T R ( m s) d e ac ie rto s Anti/Int Anti/IntPro/Int Pro/IntAnti/Tras Anti/TrasPro/Tras Pro/Tras 500 500 400 400 300 300 200 200 100 100 PN-TDAH PN-noTDAH 82 Relación de la ejecución sacádica con los síntomas reportados de TDAH Antes de analizar la asociación entre los síntomas y las medidas conductuales, indagamos si el número de síntomas en los dos grupos era diferente. Los resultados de los síntomas en la modalidad categórica (número de conductas) se presentan en la Tabla 9. Tanto en El Grupo de PN-TDAH, como en el de PN-noTDAH, la respuesta más frecuente consistió en indicar que en la actualidad no presentan ningún síntoma de inatención ni de hiperactividad/impulsividad (moda=0). Se observan rangos más amplios en los puntajes reportados por el Grupo PN-TDAH en comparación con el de PN-noTDAH. No obstante, la prueba U de Mann Whitney no detectó diferencias significativas entre los grupos en el número de conductas reportado en la vida adulta (Inatención U=432.5, p=.41, r=-.14; Hip/Imp U=391.5, p=.16, r= -.25; Total U=390 , p=.17, r= -.24). En los síntomas de la niñez (cuestionario Wender UTAH, adaptación de Rodríguez-Jiménez et al. 2001) se observaron rangos más amplios pero las diferencias entre grupos no fueron significativas (U= 366.5, p=.15, r=-.25). 83 Tabla 9 Descriptivos de los síntomas de TDAH en la adultez y en la niñez, por grupo. N Nota: D.E.= Desviación Estándar. Los análisis de correlación realizados entre las medidas sacádicas (aciertos, errores anticipatorios y tiempo de reacción) y los síntomas de TDAH (actuales: DSM, de la niñez: Wender UTAH), mostraron que los aciertos no se relacionaron con los síntomas reportados en la actualidad ni en la niñez (Tabla 10). Tabla 10 Correlación entre los aciertos en los cuatro bloques sacádicos y los síntomas de TDAH en la adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). Aciertos Anti/ int Anti/ tras Pro/ int Pro/ tras DSM Inatención -0.08 -0.128 -0.350 -0.1 Hiperactividad/ Impulsividad 0.003 -0.030 -0.229 -0.146 Wender UTAH -0.217 -0.008 0.039 -0.072 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. Grupo Número de conductas DSM Puntaje Wender Utah. para TDAH Inatención Hiperactividad/ Impulsividad Total PN- TDAH Media 0.94 1.1 2.03 21.23 Mediana 0 1 1 17 Moda 0 0 0 8 D.E. 1.652 1.599 2.938 13.62 Rango (0-6) (0-7) (0-12) (5-62) PN- noTDAH Media 0.48 0.77 1.29 17.17 Mediana 0 0 0 13 Moda 0 0 0 5 D.E. 0.962 1.543 2.254 12.42 Rango (0-4) (0-6) (0-10) (0-42) 84 Los errores anticipatorios en el bloque prosacádico de intervalo mostraron una correlación positiva con el número de síntomas de inatención (Tabla 11) reportados en la actualidad. Tabla 11 Correlación entre los errores anticipatorios de los cuatro bloques sacádicos y los síntomas de TDAH en la adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). Errores Anticipatorios Anti / int Anti / tras Pro/ int Pro /tras DSM Inatención 0.095 0.129 0.372** 0.172 Hiperactividad/ Impulsividad 0.132 0.097 0.227 0.151 Wender UTAH 0.078 -0.066 -0.032 0.073 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. **p<.004 Al realizar este análisis por grupo, las correlaciones no resultaron significativas, no obstante, observamos que específicamente en el bloque prosacádico de intervalo, las asociaciones se explican porque en el grupo control, las personas que reportaron menor número de síntomas de inatención son las que cometen un menor número de errores anticipatorios (Figura 13).Figura 13. Asociación, por grupo, de los errores anticipatorios en el bloque Prosacádico de intervalo (Pro/int) y el número de síntomas de Inatención. PN-TDAH PN-noTDAH 85 No se observaron asociaciones significativas entre los síntomas de TDAH, el porcentaje de errores (Tabla 12), ni el tiempo de reacción de los aciertos (Tabla 13). Los síntomas reportados en la niñez (Cuestionario Wender Utah) tampoco mostraron asociación con ninguna medida sacádica (Tablas 10-13). Tabla 12 Correlación entre los errores de dirección de los cuatro bloques sacádicos y los síntomas de TDAH en la adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). Errores Dirección Anti / int Anti / tras Pro/ int Pro /tras DSM Inatención 0.123 0.022 0.005 0.001 Hiperactividad/ Impulsividad -0.269 -0.233 0.08 0.126 Wender UTAH 0.176 -0.029 -0.051 0.075 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. Tabla 13 Correlación entre el tiempo de reacción en los cuatro bloques sacádicos y los síntomas de TDAH en la adultez (DSM) y en la niñez (Wender UTAH). Tiempo de Reacción de aciertos Anti / int Anti / tras Pro/ int Pro /tras DSM Inatención 0.063 -0.011 -0.078 -0.047 Hiperactividad/ Impulsividad 0.071 0.003 0.048 -0.134 Wender UTAH -0.173 0.079 -0.01 -0.025 Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, int= intervalo, tras= traslape. 86 Polimorfismos del gen DRD4 Para el análisis genético, contamos con las muestras de 24 progenitores del Grupo PN- TDAH (48 alelos) y de 31 del Grupo PN-noTDAH (62 alelos). Se detectaron 7 diferentes polimorfismos VNTR (por sus siglas en inglés, “Variable Number of Tandem Repeats”) en el tercer exón del gen DRD4, que van de dos a ocho repeticiones. El polimorfismo más frecuente en ambos grupos fue el de 4 repeticiones, seguido por el de 7 repeticiones (Ver tabla 14). Tabla 14 Frecuencias alélicas netas (y en proporción) observadas en los polimorfismos del gen DRD4, por grupo. Para los análisis estadísticos, tomamos como punto de corte el alelo de riesgo asociado con el TDAH: 7 repeticiones (7-rep) o “alelo largo”. En cada grupo, separamos a las personas en dos subgrupos de acuerdo a la presencia de este alelo: con alelo largo (7-rep y más), con alelo corto (6-rep o menos). En el análisis del equilibrio de Hardy Weinberg (p2 + 2pq + q2) que realizamos, “p” representa el número de personas con doble dosis de alelo largo, “pq” el número de Grupo Número de repeticiones Total 2 3 4 5 6 7 8 alelos PN-TDAH (n=24) 3 1 29 2 0 11 2 48 (.06) (.02) (.60) (.04) (0) (.23) (.04) (1) PN-noTDAH (n=31) 5 0 28 2 3 24 0 62 (.08) (0) (.45) (.03) (.05) (.39) (0) (1) Total 8 1 59 4 3 35 2 112 (.07) (.01) (.53) (.04) (.03) (.31) (.02) (1) 87 personas heterocigotas (largo/corto) y “q” el número de personas con doble dosis del alelo corto (Ver Tabla 15). Los análisis de bondad de ajuste con Xi cuadrada (χ2) se realizaron por separado para cada grupo. No se reportaron diferencias entre las frecuencias observadas y las esperadas en el Grupo PN-TDAH (χ2= 1.73, p=.42, Prueba de exacta de Fisher: PA,B= .639) ni en el Grupo PN-noTDAH ( χ2=0.32, p=.85). Estos resultados indican que las frecuencias observadas del alelo de 7 repeticiones o más, se encuentran en equilibrio en ambos grupos (Tabla 16). Tampoco hubo diferencias al comparar directamente las frecuencias observadas de los dos grupos (χ2= 2.13, p=.34). Tabla 15 Frecuencias genotípicas observadas y esperadas en cada grupo Nota: Frec= frecuencias, Obs=Observadas, Esp= Esperadas, p: número de personas con doble dosis de alelo largo, pq: número de personas heterocigotas (largo/corto); q: número de personas con doble dosis del alelo corto. Presencia del polimorfismo DRD4/7rep y control de la respuesta sacádica Para analizar el efecto de la presencia del polimorfismo de 7 repeticiones sobre las conductas de TDAH y las medidas sacádicas contamos con los datos genéticos y conductuales de 23 PN-TDAH y 29 PN-noTDAH. Comparamos los resultados entre los cuatro subgrupos determinados por el grupo y el genotipo: 1) PN-TDAH con alelo corto, 2) Progenitores de niños Frec. p largo/largo pq largo/corto q corto/corto Total PN-TDAH(n=24) Obs. 3 7 14 24 Esp. 2 10 12 24 PN-noTDAH (n=31) Obs. 5 14 12 31 Esp. 4 15 12 31 88 PN-TDAH con alelo largo, 3) PN-noTDAH con alelo corto y 4) PN-noTDAH con alelo largo. En los resultados descriptivos de los aciertos, errores y tiempos de reacción sacádicos de cada subgrupo (Tabla 16) se observan las mismas tendencias que en los datos crudos originales: menor cantidad de aciertos en Anti-Int, mayor cantidad de errores de dirección en Anti-Int y Anti-Tras, mayor cantidad de anticipaciones en Anti-Int y Pro-int. La prueba de Kruskal Wallis, indicó que existen diferencias entre grupos en el porcentaje de aciertos del bloque prosacádico de intervalo (H(3)=10.43, p=.015, E2R =.24). Tabla 16 Medias y (Desviación Estándar) de las medidas sacádicas obtenidas en cada subgrupo. Progenitores de Niños / Alelo Variable Tarea/ Condición TDAH /corto n= 13 TDAH / largo n=10 noTDAH / corto n=12 noTDAH / largo n=17 Aciertos (%) Anti / Int 61.6 (27.2) 69 (13.9) 70.8 (26.5) 73.9 (17.9) Anti / Tras 78.7 (22.2) 82.1 (14.1) 88.2 (15.3) 84.8 (12.2) Pro / Int 85 (9.5) 76.7 (14.5) 92.4 (7.5) 91.7 (8) Pro / Tras 93.8 (9.7) 92.3 (13.3) 98.1 (2.1) 98.2 (2.5) Errores de dirección (%) Anti / Int 27.5 (24.9) 16.8 (10.6) 20 (22.6) 21 (15.7) Anti / Tras 15.2 (20) 13.7 (10.5) 10.2 (14.9) 13 (12) Pro / Int 1.2 (1.1) 1.1 (1.2) 0.6 (0.9) 0.7 (0.9) Pro / Tras 3.8 (9.5) 2.0 (3.9) 0.2 (0.4) 0.5 (0.9) Errores anticipatorios (%) Anti / Int 10.9 (12.5) 14.2 (4.4) 9.2 (12) 5.1 (3.9) Anti / Tras 5.7 (8.6) 4.2 (5.2) 1.7 (2.2) 2.2 (3.5) Pro / Int 13.8 (8.9) 22.1 (14.2) 7.0 (7.2) 7.6 (7.2) Pro / Tras 2.4 (2.6) 5.7 (9.5) 1.8 (2.1) 1.3 (1.8) Tiempo de reacción (ms) de los aciertos Anti / Int 379.6 (61.3) 414.3 (80.7) 350.7 (57) 350.4 (63.8) Anti / Tras 373.6 (48.9) 418.9 (65.9) 382.2 (60.2) 392.4 (77.9) Pro / Int 254.4 (30.9) 257.6 (18.4) 253.8 (31.4) 262.1 (37.7) Pro / Tras 281.2 (29.7) 296.5 (26.1) 279.4 (26) 292.3 (35.4) Nota: Anti= antisacádica, Pro= prosacádica, Int= intervalo, Tras= traslape. 89 En la Figura 14 se puede observar que en los dos subgrupos PN-noTDAH (con y sin alelo largo) la mayoría de los padres puntuaron cerca del 100% de aciertos. Las comparaciones por pares (U de ManWhitney, alfa corregida, p<0.016) mostraron que los progenitores del subgrupo PN-TDAH con alelo largo realizaron un menor número de aciertos que los progenitores del subgrupo PN-noTDAH con alelo-corto (U=11, p=.013, r= -.58). También observamos diferencias entre grupos en los errores anticipatorios cometidos en los bloques antisacádico (H(3)=9.97, p=.019, E2R=.27) y prosacádico (H(3)=10.77, p=.013, E2R=.25), ambos, en la condición de intervalo (Figura 15). En las comparaciones por pares encontramos que el subgrupo PN-TDAH con alelo largo realizó Figura 14. Diagramas de cajas de los aciertos registrados en el bloque prosacádico de intervalo (Pro/Int) en los cuatro subgrupos genotipificados. PN-TDAH PN-noTDAH 90 más errores anticipatorios que el PN-noTDAH con alelo largo (U=7, p=.002, r= -.68). En el bloque prosacádico, el subgrupo PN-TDAH con alelo largo cometió más errores anticipatorios que los padres del subgrupo PN-noTDAH con alelo corto (U=10, p=.010, r= -.60) y con alelo largo (U=18, p=.015, r= -.51). No se reportaron diferencias entre los subgrupos en los errores de dirección (Anti- Int H(3)=1.40, p=0.71; Anti-Tras H(3)=1.51, p=0.68; Pro-Int H(3)=2.26,p=0.52; Pro-Tras H(3)=6.91, p=0.07) ni los tiempos de reacción (Anti-Int H(3)=3.82, p=0.28; Anti-Tras H(3)=2.08, p=0.55; Pro-Int H(3)=0.48, p=0.92; Pro-Tras H(3)=1.91, p=0.59). Posteriormente, comparamos el número de síntomas de TDAH reportados en cada uno de los subgrupos (Ver Tabla 17) mediante la prueba de Kruskal Wallis. Observamos diferencias entre los subgrupos en el número de conductas de hiperactividad/impulsividad Figura 15. Diagramas de cajas de los errores anticipatorios registrados en los bloques Antisacádico de intervalo (Anti / Int) y Prosacádico de intervalo (Pro / Int), en los cuatro subgrupos genotifipificados. 91 (H=14.45, p=.002, E2R =.28) y en el total de síntomas (H=17.34, p=.001, E 2 R =.34) pero no en las conductas de inatención (H=6.9, p=.75, E2R =.13). Tampoco observamos diferencias entre grupos en los síntomas reportados en la niñez (H=5.12, p=.16, E2R =.10). Tabla 17 Descriptivos de los síntomas de TDAH reportados en los grupos genotipificados. En las gráficas de cajas de la Figura 16 se muestran el número de síntomas de hiperactividad/impulsividad reportados por cada grupo. Se aprecia que prácticamente todos Grupo / Alelo Número de síntomas DSM Puntaje Wender Utah para TDAH Inatención Hiperactividad Impulsividad Total PN-TDAH /alelo corto Media 1.38 1.92 3.31 21.15 Mediana 0 1 2 18 Moda 0 1 1 5b D.E 1.85 1.89 3.28 12.87 Rango (0-5) (0-7) (0-12) (5-57) PN-TDAH /alelo largo Media 0.2 0.4 0.6 15.2 Mediana 0 0 0 16 Moda 0 0 0 16 D.E 0.42 0.70 0.84 4.69 Rango (0-1) (0-2) (0-2) (8-23) PN-noTDAH /alelo corto Media 0.08 0.17 0.25 13.25 Mediana 0 0 0 11 Moda 0 0 0 4b D.E 0.29 0.58 0.87 12.37 Rango (0-1) (0-2) (0-3) (0-45) PN-noTDAH /alelo largo Media 0.76 1.24 2.06 20.38 Mediana 0 0 1 18 Moda 0 0 0 8 D.E 1.20 1.92 2.75 12.70 Rango (0-4) (0-6) (0-10) (5-43) 92 los padres PN-noTDAH con alelo corto, reportaron no tener ningún síntoma de hiperactividad o impulsividad en la actualidad. Al realizar comparaciones por pares, observamos que dentro el subgrupo PN-TDAH con alelo largo no se diferenciaron de los otros grupos, sino el subgrupo el PN-noTDAH con alelo corto, reportaron un menor número de síntomas en comparación que el subgrupo de PN-TDAH con alelo corto (U=19.5, p=.001, r= -.69). Dado que en los errores anticipatorios registrados en el bloque prosacádico de intervalo fueron la medida sacádica en donde se observaron diferencias entre grupos (PN- TDAH> PN-noTDAH), entre los subgrupos genotipificados (PN-TDAH/alelo-largo > PN- noTDAH/ alelo largo y corto), y marcaron una tendencia de asociación con los síntomas de TDAH, optamos por realizar un análisis de regresión para identificar qué factor o factores Figura 16. Diagramas de cajas de los síntomas de hiperactividad/ impulsividad en los cuatro subgrupos genotipificados. 93 son los predictores de más peso para cometer, o no, errores anticipatorios en este bloque. Realizamos un análisis de regresión jerárquico en el que la variable dependiente fueron los errores anticipatorios registrados en el bloque prosacádico de intervalo y como predictores introdujimos, en un primer paso, el grupo (PN-TDAH/ PN-noTDAH), en segundo momento, la presencia del polimorfismo de 7-rep, y finalmente el número de síntomas de TDAH (de Inatención e Hiperactividad-Impulsividad). En este análisis observamos que el predictor que alcanzó los niveles de significancia en los tres modelos fue el grupo: explicó el 22% de la varianza de los errores anticipatorios. Al añadir el polimorfismo en el modelo, el cambio no fue significativo y explicó solamente un 3% de varianza adicional y, un 5% cuando añadimos los síntomas de hiperactividad-impulsividad (Tabla 18). Los datos apuntan a que el predictor que explica una mayor parte de la varianza observada en los errores anticipatorios es el grupo. Dado que el coeficiente de regresión es negativo, se infiere que el incremento de una unidad en la variable grupo (grupo 2=grupo control) está asociado con un decremento en la cantidad de errores anticipatorios. Tabla 18 Regresión jerárquica realizada para identificar los predictores de los errores anticipatorios en el bloque prosacádico de intervalo. Nota: E.E.=Error estándar de B, ΔR2= Cambio en R. * p<0.01 ** p<0.001. B E.E. β ΔR2 Paso 1 Constante 26.77 4.68 Grupo -9.72 2.81 -0.47* .22** Paso 2 Constante 26.02 4.68 Grupo -10.43 2.83 -0.51* Polimorfismo 3.71 2.78 0.18 .03 Paso 3 Constante 23.72 4.98 Grupo -9.71 2.85 -0.45* Polimorfismo 3.63 2.75 0.19 Síntomas Inatención -0.99 1.36 -0.13 Síntomas Hip./Imp. 2.00 1.11 0.31 .06 94 Discusión En el presente trabajo, nos planteamos el objetivo de conocer si la falla en la inhibición de la respuesta oculomotora, propuesta como un posible endofenotipo del TDAH, se observa entre progenitores de las personas con síntomas del TDAH, aun sin presentar el trastorno. Con esta finalidad evaluamos la ejecución prosacádica y antisacádica en padres cuyos hijos presentan síntomas de TDAH (PN-TDAH) y la comparamos con la de un grupo de padres que tienen hijos con desarrollo típico (PN-noTDAH). Nosotros hipotetizamos que la falla en la inhibición de la respuesta sacádica está presente en los progenitores de los niños con TDAH, y que esto se reflejaría en una mayor cantidad de errores de dirección y mayores tiempos de reacción en las ejecuciones antisacádicas en el grupo de PN-TDAH en comparación con el grupo de PN-noTDAH. Es bien conocido que en las tareas antisacádicas, las personas tienden a cometer más errores y los tiempos de reacción son mayores que en las tareas prosacádicas, y que esta diferencia es aún más pronunciada en las personas con TDAH. Por lo tanto, nosotros esperábamos observar un patrón similar entre los padres de niños con TDAH y más aún en los portadores del polimorfismo de 7 repeticiones del gen DRD4. En nuestros resultados observamos que no son los errores de dirección de las tareas antisacádicas, sino las anticipaciones cometidas en la tarea prosacádica en la condición de intervalo las que marcan diferencias entre los grupos de progenitores. Aun cuando dicha diferencia se observó como una tendencia, al analizar el genotipo de los padres, pudimos observar que son los portadores del polimorfismo de 7 repeticiones los que se diferencian de los progenitores de niños sin TDAH, no obstante, el grupo fue el único factor que predijo significativamente la varianza observada en los errores anticipatorios. En las siguientes secciones discutiremos las implicaciones de 95 nuestros resultados, comenzaremos con la interpretación de los resultados conductuales en las tareas sacádicas y de los síntomas de TDAH, posteriormente discutiremos la presencia del polimorfismo en nuestra población y finalizaremos con la integración de los resultados genéticos y conductuales. La ejecución sacádica en los progenitores de niños con TDAH y progenitores de niños control. Efectos de la tarea y la condición. Los efectos más fuertes que observamos en los datos sacádicos se relacionan con el tipo de tarea (Anti vs pro) y la condición de presentación de los estímulos (Traslape vs Intervalo). Pudimos constatar en nuestros datos el efecto “antisacádico” ya referido que implica cometer más errores en los bloques antisacádicos en comparación con los prosacádicos (Munoz & Everling, 2004) También observamos el efecto “gap”: menores tiempos de reacción sacádico y una mayor cantidad de anticipaciones en la condición de intervalo en comparación con la de traslape (Crevits & Vandierendock, 2005). Estos efectos aportan validez a los datos de la muestra evaluada. En nuestra primerahipótesis planteamos que en la tarea antisacádica y en la condición de intervalo un desempeño más bajo en el Grupo de PN-TDAH se explicaría por la mayor demanda de control inhibitorio de estas condiciones. En el bloque antisacádico de intervalo ambos grupos realizaron menos respuestas correctas y más errores de dirección, por lo que esta tarea, aunque fue la de mayor dificultad, no fue la más sensible para marcar diferencias entre grupos. Inicialmente propusimos las medidas antisacádicas como meta, dado que la literatura sobre TDAH reporta de forma consistente que una mayor cantidad de errores de dirección antisacádicos diferencia a personas con TDAH de la población típica, 96 tanto en niños (Goto et al., 2010; Hanisch et al., 2006; Mahone et al., 2009) como en adolescentes (Klein et al., 2003) y en adultos (Munoz et al., 2003). En estos mismos estudios se ha propuesto analizar las medidas antisacádicas como marcadores biológicos del TDAH, e incluso se proponen como candidatos para estudios de endofenotipos. Por estas razones nos propusimos analizar si estas mismas medidas marcaban una diferencia entre progenitores de niños con TDAH y con desarrollo típico. Los resultados obtenidos en las medidas antisacádicas no dan evidencia de una falla en la inhibición de respuestas oculomotoras automáticas en los progenitores de niños con TDAH. En los bloques prosacádicos, como era de esperarse, los participantes de ambos grupos cometieron una cantidad mínima de errores de dirección, tal como se ha reportado (ver por ejemplo (Klein et al., 2003; Munoz et al., 2003). Así también, en el bloque prosacádico de intervalo fue en donde los participantes de ambos grupos reportaron los menores tiempos de reacción, algo esperado ante el efecto gap (Munoz et al., 2003). Llamó nuestra atención que el Grupo PN-TDAH mostró una tendencia a realizar mayor cantidad de anticipaciones en el bloque prosacádico de intervalo, en comparación con el Grupo PN- noTDAH, incluso más que en bloque antisacádico de intervalo. Aun cuando las diferencias observadas fueron marginales, pudiera ser que las anticipaciones cometidas ante la ausencia un referente de control endógeno (la desaparición del punto de fijación en la condición de intervalo) son las medidas que marcan diferencias entre los grupos. Los errores anticipatorios también se pueden relacionar con componentes del control inhibitorio, no con la inhibición de una respuesta dirigida a un estímulo, sino con la supresión del inicio de una respuesta hasta el momento apropiado o indicado, en este caso, el momento que se indicó en las instrucciones de la tarea (“hasta que aparezca el 97 estímulo”). Como se ha reportado en la literatura, la desaparición del punto de fijación en la condición de intervalo, favorece la iniciación del movimiento ocular y reduce los tiempos de reacción (Crevits & Vandierendock, 2005) lo cual resulta en una mayor cantidad de anticipaciones en comparación a la condición cuando el punto permanece en la pantalla. En esta situación (o condición) el comportamiento es controlado de forma interna y no depende de referentes de control externo (el punto de fijación) (Klein et al., 2002). Aunque este efecto se observa en la población en general (Crevits & Vandierendock, 2005; Munoz, Broughton, Goldring, & Armstrong, 1998), en el caso de las personas con TDAH, se ha propuesto que presentan mayores índices de distractibilidad cuando la atención prestada a una tarea depende del control interno y no de referentes asociados con la tarea (Friedman- Hill et al., 2010). Esto podría explicar por qué el Grupo de PN-TDAH mostró una tendencia a realizar más errores anticipatorios en la condición de intervalo que los observados en el Grupo de PN-noTDAH. El hecho de observar mayores diferencias entre los grupos en el bloque prosacádico que en el antisacádico (en cuanto a los errores anticipatorios) pudiera ser contra-intuitivo, ya que la tarea antisacádica ha sido identificada como la que demanda mayor control inhibitorio (Klein et al., 2002) y de haber un déficit, es en ella en la que se esperaría encontrar más errores en la ejecución. Pudiera ser que ante una tarea demandante como la antisacádica, las personas se enfocan más para realizar la tarea mientras que una tarea sencilla como la prosacádica, en donde se realizan respuestas automáticas, propicia que las personas se enfoquen menos en la tarea y cometan los errores característicos del efecto gap. Al respecto, Friedman-Hill et al. (2010) proponen la existencia de un “umbral” que se debe superar para hacer llamado de procesos de control tipo “top-down” en las personas con 98 TDAH. En su estudio sobre discriminación de estímulos en niños con TDAH, observaron que los niños tenían más errores cuando los estímulos distractores eran poco llamativos (en término de la relevancia perceptual) y la tarea era menos demandante. Los autores explican que cuando los distractores son muy relevantes y la tarea es complicada, se activan ciertos procesos de control “top-down” que les permiten a los niños con TDAH realizar la tarea al mismo nivel que sus pares con desarrollo típico, pero cuando los distractores son poco relevantes y la tarea es muy sencilla, no se supera el umbral para hacer llamado de dichos procesos y esto solo se observa en los niños con TDAH. En nuestros resultados, la mayor cantidad de errores anticipatorios del bloque prosacádico se observaron en el Grupo de PN- TDAH y no en el de PN-noTDAH. Lo que sugiere que las anticipaciones que se observan en los progenitores de niños con TDAH se presentan ante tareas de baja demanda cognitiva más que en la ejecución de tareas demandantes. Cabe mencionar que los efectos grupales en nuestros datos son marginales, y que estudios con muestras más amplias pudieran acentuar los efectos observados, o bien, atenuarlos. Al respecto, el estudio realizado por Rommelse et al. (2008) en niños con TDAH y sus hermanos no afectados, reporta un dato interesante sobre las anticipaciones en una tarea de captura oculomotora. Los hermanos no afectados no se diferenciaban drásticamente del grupo control en la cantidad de anticipaciones, pero tampoco del grupo de TDAH sino que se ubican en un punto intermedio entre los dos. No tenían tantos errores anticipatorios como sus hermanos con TDAH pero tenían más que los niños sin antecedentes del trastorno. Este hallazgo se puede explicar, de acuerdo con el modelo de endofenotipos, porque los familiares no afectados tienen algunos de los factores que desencadenan el TDAH, pero no reúnen todos los que se necesitan para desarrollar el 99 trastorno. Futuros estudios que incluyan adultos con el diagnóstico de TDAH, pudiera confirmar si las diferencias drásticas se establecen entre controles sin antecedentes y personas afectadas con el trastorno, mientras que los familiares se ubican en un punto intermedio entre los dos grupos. Al momento, tenemos indicios para sugerir que no son los errores de dirección en los bloques antisacádicos en donde se observan diferencias entre progenitores de chicos con TDAH y progenitores de chicos controles, sino los errores anticipatorios en condición de intervalo y en la tarea prosacádica. Al traducir estos hallazgos en habilidades cognitivas, nos referimos a la capacidad de retener el inicio de una respuesta en ausencia de referentes de control externo y en una tarea de baja demanda cognitiva. Relación entre la ejecución sacádica y los síntomas de TDAH en los progenitores Una interrogante que surge al intentar explicar qué reflejan los errores anticipatorios es si dicha falla en la ejecución se relaciona con características de impulsividad, hiperactividad o de inatención del TDAH. Para indagar en esta cuestión realizamos las correlaciones entre las medidas sacádicas y los síntomas de TDAH. Los errores anticipatoriosobtenidos en el bloque prosacádico de intervalo se asociaron de forma positiva con el número de síntomas de inatención reportados en la adultez. No obstante, la asociación encontrada se explica principalmente por los resultados de los padres del grupo control; puesto que aquellos progenitores que realizaron muy pocos errores anticipatorios también fueron los que reportaron ausencia de síntomas de inatención (cero síntomas). Por su parte, en el Grupo de PN-TDAH, los padres que reportaron ausencia de síntomas no necesariamente realizaron pocos errores anticipatorios. Por lo 100 tanto, el análisis de los síntomas de TDAH, no permite explicar en los progenitores de niños con TDAH, la presencia de una gran cantidad de errores anticipatorios se asocie con síntomas de inatención, en todo caso, que en los padres de niños con desarrollo típico, reportar una ausencia de síntomas de inatención corresponde con una ejecución sacádica con pocos errores anticipatorios. Cabe mencionar que, la mayoría de los padres (en ambos grupos) reportaron pocos síntomas de TDAH en la vida adulta. De hecho solo el reporte de una mamá del Grupo de PN-TDAH sugiere la presencia de TDAH en ella. No obstante, los datos conductuales mostraron que en dicho grupo, no existe una correspondencia entre la cantidad de síntomas que reportan (pocos síntomas) y la calidad en la ejecución de las tareas (muchos errores anticipatorios). Una disociación entre los síntomas de TDAH y los aspectos cognitivos ha sido discutida por el grupo de (Coghill, Hayward, Rhodes, Grimmer, & Matthews, 2014) quienes reportan una falta de asociación entre las funciones ejecutivas y el número de síntomas reportados en la niñez y en la adolescencia. Los autores plantean que el modelo propuesto para explicar los eventos causales del TDAH, no es precisamente una cadena secuencial o lineal en donde los aspectos cognitivos, preceden a los síntomas de TDAH y estos a su vez producen las fallas conductuales; sino que los aspectos cognitivos y los síntomas se ubican en un mismo nivel de análisis dentro del modelo causal, uno no antecede al otro, sino que ambos se derivan de las fallas neurofisiológicas y contribuyen de forma directa e independiente a las fallas conductuales. De hecho, los autores proponen que en la práctica clínica, los síntomas y los déficits cognitivos sean abordados de forma independiente, así como la necesidad de replantear los síntomas con los que se diagnostica 101 el TDAH para que incluyan también la evidencia de los estudios cognitivos (Kamradt et al., 2017). Los síntomas que analizamos en el presente estudio se desprenden de cuestionarios de auto-reporte que dependen de que la persona sea capaz de identificar sus fortalezas y limitaciones o bien, de que desee reportarlas. De allí la importancia, de que para la identificación de características de TDAH, los instrumentos de auto-reporte sean complementados con un informante y que se continúen haciendo estudios neuropsicológicos que aborden tanto los aspectos sintomatológicos como los cognitivos. Presencia del polimorfismo en el gen DRD4 en los progenitores y su relación con la ejecución sacádica En el presente estudio nos propusimos analizar uno de los polimorfismos que cuenta con una vasta cantidad de replicaciones en los estudios de asociación genética de TDAH: el VNTR de 7 repeticiones en el tercer exón del gen DRD4. En los datos genéticos de nuestra muestra, no detectamos diferencias entre los grupos en las frecuencias observadas del polimorfismo de 7 repeticiones, de hecho, éste mostró estar en equilibrio en los dos grupos de padres. Por lo tanto, no podemos concluir que el dicho polimorfismo se observe con mayor frecuencia entre familiares de personas con TDAH. Un dato importante es que el polimorfismo más frecuente en nuestra muestra (en ambos grupos) fue el de 4 repeticiones, lo cual sugiere que en nuestra población el polimorfismo “silvestre” o “wild type” es el de 4 repeticiones. A nivel mundial, el polimorfismo de 4 repeticiones ha sido identificado como el que se presenta con mayor frecuencia, seguido por el de 7 repeticiones; esto se ha reportado con poblaciones de África, Europa, Asia, Islas del Pacífico (Chang, Kidd, Livak, 102 Pakstis, & Kidd, 1996) y Norteamérica (Bidwell et al., 2011; Swanson et al., 1998). No obstante, en algunas poblaciones Sudamericanas (Colombiana, Quechua) el polimorfismo más frecuente es el de 7 repeticiones (Chang et al., 1996). En población mexicana, también se ha identificado al polimorfismo de 4 repeticiones como el más frecuente y al de 7 repeticiones como el segundo más frecuente, entre adolescentes que habitan en la Ciudad de México (Martínez-Levy et al., 2013) y en población Maya (Chang et al., 1996). Nuestros datos muestran que las frecuencias de los polimorfismos en el tercer exón del gen DRD4 de la muestra estudiada, coinciden con las reportadas en el centro y sureste de nuestro país, así como con las que se han observado en población norteamericana y europea. Al comparar la ejecución sacádica de los subgrupos genotipificados, observamos que dentro del Grupo de PN-TDAH, el subgrupo de portadores del alelo de 7 repeticiones fueron los que se diferenciaron de los dos subgrupos de PN-noTDAH (alelo largo y con alelo corto). Esto pudiera explicar el efecto marginal de grupo observado en los errores anticipatorios en el bloque prosacádico de intervalo (PN-TDAH > PN-noTDAH), ya que cuando únicamente analizamos los datos conductuales observamos una tendencia o efecto marginal de grupo porque dentro del Grupo de PN-TDAH, hay tanto portadores como no portadores del alelo de riesgo (o uno de los alelos de riesgo); pero cuando analizamos por separado a los portadores y no portadores, observamos que las diferencias se establecen con los progenitores portadores del polimorfismo de 7 repeticiones (el grupo PN-TDAH con alelo corto no mostró diferencias con los subgrupos de PN-noTDAH). Previamente, se ha descrito que las medidas analizadas como endofenotipos suelen mostrar una mayor variabilidad en los familiares en comparación con los grupos controles, debido a que como grupo, los familiares de primer grado representan una mezcla de portadores y no portadores 103 de un polimorfismo genético (Levy et al., 2008), de allí la importancia de contar con la genotipificación de los participantes. Los estudios realizados con personas con TDAH en donde se ha buscado establecer una relación entre los genes y las características neuropsicológicas del trastorno no son concluyentes dado que arrojan datos hasta cierto punto contradictorios. Así como existen estudios que reportan una asociación entre el polimorfismo VNTR de 7 repeticiones y algunas tareas de atención sostenida (Gizer & Waldman, 2012; Kieling, Roman, Doyle, Hutz, & Rohde, 2006); existen otros que no encuentran asociación entre el polimorfismo y los procesos cognitivos (Kamradt et al., 2017) o que incluso reportan una asociación pero con la ausencia del polimorfismo (Johnson et al., 2008). Ahora bien, los estudios realizados con familiares de personas con TDAH, se han centrado en analizar la presencia de síntomas de TDAH o la diferencia en medidas de control inhibitorio evaluadas a través de diferentes tareas (Crosbie & Schachar, 2001; Goos et al., 2009; Nikolas & Nigg, 2015) pero son pocos los que analizan dicha asociación con los polimorfismos genéticos. El estudio que precede al nuestro, reporta que el grupo de progenitores de niños con TDAH portadores del polimorfismo de 7 repeticiones realizaban una mayor cantidad de errores de comisión en una tarea de atención sostenida en comparación con el grupo de no portadores; la frecuencia de estos errores se interpretó como una muestra de la ejecución impulsiva que caracteriza a las personas con TDAH (Trejo García, 2014). Nuestros resultadosaportan algunos elementos para sugerir que la presencia del polimorfismo del gen DRD4 en el grupo PN-TDAH contribuye a las diferencias observadas entre los grupos; no obstante, conviene tomar con cautela estos resultados dado que no encontramos una diferencia significativa con los otros padres del grupo PN-TDAH (los no 104 portadores) y en el modelo de regresión, no fue significativo el cambio observado al incluir el polimorfismo como predictor de los errores anticipatorios. Un aspecto a destacar es que el polimorfismo de 7 repeticiones también se observó en el Grupo de PN-noTDAH. Pudiera ser que la mera presencia de un polimorfismo del gen DRD4, no se asocie al TDAH, sino en interacción con otros polimorfismos genéticos. De hecho, la presencia del polimorfismo pudiera tener efectos protectores cuando se presenta aislado (y por eso también lo encontramos entre los padres del grupo control) y ser un factor de riesgo cuando se presenta en interacción con otros polimorfismos. Estudios que incluyan otros polimorfismos permitirían aclarar esta interrogante. Por ejemplo, se han analizado la asociación del TDAH y polimorfismos en la región promotora de este gen (duplicación de 120 pares de bases) (Kamradt et al., 2017) así como con otros polimorfismos relacionados con genes de dopamina, como el gen del transportador de dopamina (DAT1) que también han mostrado asociaciones con el TDAH, particularmente con características de inhibición más que con fallas atencionales (Gizer et al., 2009; Kamradt et al., 2017). Un estudio de haplotipos en los que se analice la acción de varios genes pudiera incrementar la proporción de varianza en las medidas conductuales que se explican por los factores genéticos; o bien, los estudios de barrido genómico. Los estudios sobre la interacción de los factores genéticos y ambientales, también permiten analizar cómo las personas que tienen el mismo polimorfismo genético presentan conductas diferentes o incluso opuestas. De hecho, Belsky et al. (2009) propone usar el concepto de genes “plásticos” en lugar de genes de riesgo o de vulnerabilidad ya que quizás lo que producen algunos polimorfismos es que las personas sean más susceptibles al efecto de diversos factores ambientales, tanto favorables como desfavorables (Belsky et al., 2009). 105 Al analizar los síntomas de TDAH entre los subgrupos genotipificados, observamos diferencias entre los subgrupos en el número de síntomas de hiperactividad. De acuerdo a lo observado en la Figura 16, este efecto se explica principalmente porque en el subgrupo de PN-noTDAH con alelo corto, prácticamente todos los progenitores reportaron no tener ningún síntoma de hiperactividad. Este dato abona más a la comprensión de lo que sucede ante la ausencia de síntomas. El análisis de regresión, nos permitió identificar que el factor “Grupo” fue el único que arrojó un modelo significativo y el que explicó la mayor parte de la varianza (más del 20%). El polimorfismo genético explicó un 3% adicional y lo síntomas de TDAH (inatención e hiperactividad/impulsividad juntos) explicaron un 6% adicional. Si bien, el porcentaje de varianza explicado por los genes es bajo, estudios realizados previamente con barrido genómico en otras poblaciones sugieren que la influencia genética en distintas funciones cognitivas implica muchos genes de pequeño efecto (Docherty et al., 2010). Lo cual apoya la idea de seguir buscando el efecto aditivo o en interacción de más genes, así como el de otros factores relacionados con el grupo que subyacen a las diferencias observadas entre los progenitores de niños con TDAH y los progenitores de niños con desarrollo típico. En nuestra muestra tratamos de controlar medidas como el CI, los años de escolaridad y el sexo. Estudios en el que se incluyan genes asociados con otros sistemas de neurotransmisión, así como factores ambientales pudieran ayudar a aclarar esta interrogante. Limitaciones Como ya lo comentamos previamente, una mayor cantidad de participantes permitiría incrementar el poder estadístico observado en nuestros resultados. El presente estudio se 106 desprende de un proyecto que incluye padres, madres e hijos, y el hecho de cuidar que en ningún miembro de la familia se presentaran otras condiciones genéticas, neurológicas, o de consumo de sustancias, así como que los hijos fueran alumnos de escuelas públicas, complicó incluir un mayor número de participantes en nuestros grupos. La evaluación de los síntomas de TDAH resultó poco informativa. Nosotros utilizamos el instrumento que está avalado por la American Psychiatric Association (2000): el cuestionario con los criterios del Manual Diagnóstico (DSM-IV, que era la versión vigente al inicio del estudio). No obstante, este instrumento contiene un cuestionario que se interroga sobre la ausencia y presencia de un síntoma de TDAH. Por la redacción de las preguntas y la forma de calificación (escala Likert, de 0 a 3 puntos) en este cuestionario se indaga sobre las fallas conductuales y no se consideran los aspectos positivos del comportamiento, es decir el lado opuesto a la inatención y la hiperactividad (las buenas habilidades atencionales y niveles de actividad normales, o incluso bajos). Por este motivo, en otras poblaciones se han desarrollado cuestionarios alternos con preguntas neutras (su redacción no está enfocada en las fallas conductuales) que se califican con una escala que va de -3 a +3 puntos, para obtener puntuaciones que en la práctica y en la teoría reflejen una distribución continua de las conductas (Hay, Bennett, Levy, Sergeant, & Swanson, 2007). Contar con este tipo de instrumentos para población mexicana, permitiría evaluar las conductas de TDAH como un continuo, sin necesidad de formar grupos y subgrupos con una cantidad reducida de sujetos. 107 Conclusiones Los datos del presente estudio sugieren que los progenitores de niños con TDAH, presentan diferencias en características del control de las respuestas sacádicas en comparación progenitores de personas sin antecedentes del trastorno. Estas diferencias no se relacionan con la supresión de respuestas automáticas dirigidas a un estímulo, tal como lo esperábamos, sino con una menor capacidad de suprimir el inicio de respuestas automáticas en ausencia de referentes de control exógeno y en tareas con menor carga cognitiva. Para completar el modelo hipotético de endofenotipo, ubicaríamos en el extremo que corresponde al fenotipo o la conducta observable, las respuestas anticipatorias realizadas en tareas relativamente sencillas que no contienen referentes externos. En el punto intermedio, el componente inhibitorio que permite retener el inicio de respuestas motoras en ausencia de referentes externos, y en el extremo opuesto que corresponde al genotipo, el polimorfismo de 7 repeticiones en el gen DRD4. Queda pendiente probar si la interacción con otros polimorfismos, fortalece la asociación de los genes con las medidas conductuales. El análisis de la expresión de los polimorfismos genéticos, así como de la actividad cerebral relacionada con las tareas sacádicas en posteriores estudios, permitirán complementar este modelo hipotético de endofenotipo del TDAH. 108 Referencias Aguirre-Samudio, A. J., & Nicolini, H. (2005). El gen receptor a dopamina D4 y su asociación con los trastornos mentales. Revista de Investigación Clínica, 57(1), 65- 75. Alderson, R. M., Rapport, M. D., Sarver, D. E., & Kofler, M. J. (2008). ADHD and behavioral inhibition: a re-examination of the stop-signal task. Journal Of Abnormal Child Psychology, 36(7), 989-998. 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Barch (Ed.), Cognitive and Affective Neuroscience of Psychopathology Oxford University Press. Yarbus, A. (1967). Eye Movements and Visions. New York: Plenum Press. 116 Anexos Anexo 1. Historia clínica HISTORIA CLÍNICA DEL DESARROLLÓ PADRES Nombre: Apellidos: Iniciales: Fecha de nacimiento: Género: Edad: Fecha de aplicación: PROYECTO CONACYT # 84494 Código: Entrevistado r Respondido por: Padre□ Madre□ Hijo□ DATOS DE IDENTIFICACIÓN Dirección: ______________________________________________________________________ Colonia: ________________________________ Teléfono: ______________________________ Municipio: ____________________________ Estado ________________________________ Lateralidad manual: Diestra ( ) Zurda ( ) Ambas ( ) Número de Hijos: _________________ 1) HISTORIAL DE SALUD Accidentes Traumatismo craneoencefálico a) Pérdida de conciencia b) Vómito c) Mareo d) Hospitalización Enfermedades a) Epilepsia b) Meningitis c)Encefalitis Hospitalizaciones Cirugías (bajo anestesia y de qué tipo) Medicamentos Alergias Fracturas Transfusiones 117 0 = nunca, 1 = algunas veces, 2 = muchas veces y 3 = casi siempre Comportamiento 5 a 12 años Actual a) Actividad Activo 0 1 2 3 0 1 2 3 b) Atención 0 1 2 3 0 1 2 3 Periodo breves Periodos variables Dificultad para concentrarse c) Impulsividad Se enoja fácilmente 0 1 2 3 0 1 2 3 Avienta cosas cuando se enoja 0 1 2 3 0 1 2 3 Destructivo 0 1 2 3 0 1 2 3 Agresivo 0 1 2 3 0 1 2 3 d) Relaciones familiares Dificultad para relacionarse con la pareja NA 0 1 2 3 NA 0 1 2 3 Dificultad para relacionarse con los hermanos NA 0 1 2 3 NA 0 1 2 3 Dificultad para relacionarse con los papás 0 1 2 3 NA 0 1 2 3 Dificultad para relacionarse con los hijos NA 0 1 2 3 0 1 2 3 e) Sueño Promedio de horas que duerme de noche Dificultades para dormir 0 1 2 3 0 1 2 3 Sonambulismo SI No ? SI No ? Pesadillas o terrores nocturnos SI No ? SI No ? Dificultad para conciliar el sueño SI No ? SI No ? Difícil despertar SI No ? SI No ? Sueño continuo SI No ? SI No ? f) Hábitos alimenticios ¿Cuántas comidas al día realiza? Compulsivo (come de más) 0 1 2 3 0 1 2 3 Selectivo con la comida g) Tiempo libre TV 0 1 2 3 0 1 2 3 Videojuegos 0 1 2 3 0 1 2 3 Computadora 0 1 2 3 0 1 2 3 Juegos de mesa (especificar) 0 1 2 3 0 1 2 3 Lectura 0 1 2 3 0 1 2 3 Internet Deportes Deportes extremos Apuestas 0 1 2 3 0 1 2 3 0 1 2 3 0 1 2 3 0 1 2 3 0 1 2 3 0 1 2 3 0 1 2 3 Reunión con amigos 0 1 2 3 0 1 2 3 Otros: 118 2) HISTORIA ESCOLAR Escolaridad (años de estudio): __________ Máximo grado alcanzado: _____________ Estudia actualmente: Sí No Especificar____________ M = Malo, R = Regular, B = Bueno ESCOLARIDAD PRIMARIA SECUNDARIA PREPARATORIA UNIVERSIDAD Privada / Pública Privada / Pública Privada / Pública Privada / Pública Periodo Rendimiento M R B M R B M R B M R B Grados repetidos Terapias de apoyo Tipo tipo tipo tipo Reportes de conducta Reportes de aprovechamiento Dificultad tareas Problemas específicos Hostigamiento Cambios de escuela Motivo Motivo Motivo Motivo Cambios de carrera Motivo Clases particulares Carrera Rendimiento Titulado Técnica M R B Si No Licenciatura M R B Si No Maestría M R B Si No Doctorado M R B Si No 3) HISTORIA OCUPACIONAL 119 1. ¿Cuál es su estatus de empleo actual (circule uno)? a. a tiempo completo c. desempleado e. ama de casa b. a tiempo parcial d. estudiante f. incapacitado 2. ¿Cuál es su ocupación actual? ____________________________________________ 3. ¿Cuál es su antigüedad en el empleo actual? ______________ 4. Historial de empleo: Título del empleo Tiempo en el empleo (años) Razón para marcharse ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________ 5. Describa brevemente los tipos de problemas que ha experimentado con el trabajo, ya sea en su empleo actual o en el pasado: ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ __________________ 6. Ingreso económico aproximado actual: ___________________ 4) HISTORIAL SOCIAL 1. ¿Cómo describiría su estado de ánimo la mayor parte del tiempo? (circule uno) a. alegre/feliz c. cambia todo el tiempo e. enojado/irritable b. triste/deprimido d. ansioso/nervioso f. imperturbable/indiferente 2. ¿Cambian sus estados de ánimo en forma muy frecuente, abrupta y/o impredecible? Si No 3. ¿Tiene dificultad para hacer amistades? Si No 4. ¿Tiene dificultad para conservar amistades? Si No 5. ¿Tiene dificultad para relacionarse con otros? Si No 6. ¿Tiene problemas con su carácter? Detalles: Si No 7. ¿Ha dado “mordida” en alguna ocasión? Detalles: Si No 8. ¿Le han multado por no respetar el alto, o por estacionarse en algún lugar indebido? Si No 120 9. ¿Alguna vez ha sido detenido por conducir ebrio? Si es así, cuantas veces fue arrestado: Si No 10. ¿En cuantos accidentes de auto ha estado involucrado? 11. Cree que tiene el trastorno por déficit de atención e hiperactividad?, De ser así, por favor díganos ¿en qué manera sus síntomas del TDAH han interferido con su vida? 5) IMPULSIVIDAD Involucramiento en: Accidentes automovilísticos No Si Riñas y peleas física No Si Infracciones de tránsito No Si Detenciones por violaciones de la ley No Si Mal manejo de dinero (mal uso de tarjetas de crédito) No Si Deudas (retraso de pagos) No Si 6) HISTORIA FAMILIAR 1. ¿Cuál es su estado civil actual (circule uno)? a. casado c. divorciado e. unión libre b. separado d. viudo 2. ¿Cómo es su relación de pareja actual? Mala Regular Buena 3. ¿Cuánto tiempo tiene su relación actual? ______________(años) 4. En caso de relaciones anteriores, informe su historial de relaciones previas: Periodo en la relación (años) Tipo de relación razón de rompimiento ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ __________________ 7) HISTORIAL PSIQUIATRICO PASADO ¿Había sido usted diagnosticado con TDAH previamente? Si No ¿Está viendo a un terapeuta o psiquiatra actualmente? Detalles: Si No ¿Alguna vez ha visto a un psicólogo o psiquiatra? Detalles: Si No ¿Alguna vez ha tenido tratamiento psicofarmacológico? Detalles: Si No 121 ¿Alguna vez ha tenido problemas de depresión? Detalles: Si No ¿Alguna vez ha tenido algún pensamiento suicida? Detalles: Si No ¿Alguna vez ha tenido algún intento suicida?Detalles: Si No Número de intentos suicidas: ¿Alguna vez ha tenido problemas de ansiedad? Detalles: Si No ¿Alguna vez ha tenido algún problema con el abuso de alcohol/drogas/medicamentos? Detalles: Si No ¿Alguna vez ha sido tratado por problemas con el abuso de alcohol/drogas/medicamentos? Detalles: Si No ¿Ha tratado de resolver presiones ambientales a través del uso de medicamentos? Detalles: Si No 8) USO DE SUSTANCIAS Edad de Inicio Frecuencia (en la semana) Problemas derivados Alcohol a. nunca b. 1 trago c. 2.4 tragos d. 5 a 10 tragos e. más de 10 tragos Tabaquismo Marihuana a. nunca b. 1 cigarro c. 2.4 cigarros d. 5 a 10 cig. e. más de 10 cig. Medicamentos Otros ¿Ha sido internado o ha requerido atención médica por alguno de estos motivos? ________________________________________________________________________ 122 Anexo 2. Formato de la exploración clínica del movimiento ocular REGISTRO DE EXPLORACIÓN VISUAL Nombre: Iniciales: Fecha de nacimiento: Escolaridad (en años): Ocupación: Fecha de aplicación: PROYECTO CONACYT # 84494 Código: Entrevistador: Padre:□Madre: □Hijo: □ DATOS DE IDENTIFICACIÓN Edad: __________ Sexo: Masc. ( ) Fem. ( )Lateralidad: _______________ 1. AGUDEZA VISUAL Normal Corregida Ojo Derecho: ____/____ ____/____ Ojo Izquierdo: ____/____ ____/____ Usa: Anteojos ( ) Lentes de contacto ( ) Problema de: Miopía ( ) Hipermetropía ( ) Astigmatismo ( ) 2. MÚSCULOS OCULARES √ = normal X = anormal Seguimiento visual: Sacadas reflexivas: Normal ( ) Atípico ( ) Sacadas Voluntarias: Normal ( ) Atípico ( ) Velocidad : Normal ( ) Lentitud ( ) Amplitud: Hipométrico ( ) Hipermétrico ( ) 3. Convergencia Normal ( ) Atípico ( ) 4. Divergencia Normal ( ) Atípico ( ) 5. Nistagmo O. Horizontal: Normal ( ) Atípico ( ) Vertical: Normal ( ) Atípico ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) ( ) 123 Anexo 3. Cuestionario de conductas de TDAH actuales ESCALA DSM‐IV Nombre: ________________________________________Fecha______________ Llenado por: Padre______ Madre ______ Otro ______ En cada renglón marque con una X la frecuencia con la que observa cada uno de los siguientes comportamientos en si mismo, considerando los últimos 6 meses. Nunca Algunas veces Muchas veces Casi siempre a. No pone atención a detalles, o comete errores por descuido en la escuela, trabajo u otras actividades. b. Mueve en exceso manos y pies, o se muestra inquieto cuando está sentado (juega con objetos en la mano). c. Tiene dificultad para mantener su atención en tareas relacionadas con el trabajo o escuela (Incapacidad de mantener su atención por un periodo largo). d. Se levanta de su asiento en el salón de clases, en el trabajo o en otros lugares en donde se espera que permanezca sentado; tiene dificultad para mantenerse sentado por periodos largos (al hacer tareas, asistir a juntas, comidas). e. Parece no escuchar cuando le hablan directamente. f. Se aburre fácilmente; es muy inquieto (frecuentemente cambia de una actividad a otra). g. Le cuesta trabajo seguir instrucciones y terminar tareas escolares o del trabajo en tiempo (Hace el intento por cumplir, pero no lo logra). h. Tiene dificultad para relajarse y participar en pasatiempos tranquilos (prefiere estar rodeado de ruido y le desagrada estar quieto). i. Tiene dificultad para organizar actividades, tareas escolares o del trabajo (Se le olvidan los deberes y tiene dificultad para organizar tareas). j. Se mantiene en movimiento y actúa como si tuviera un motor por dentro; siempre tiene que estar ocupado haciendo algo (no se puede sentar a menos de que esté exhausto). k. Evita, no le agrada o se muestra reacio para participar en tareas que requieren esfuerzo mental sostenido, como tareas de la escuela o del trabajo. (Se le complica realizar lecturas o trabajos escritos muy largos). l. Habla en exceso, acapara o monopoliza conversaciones. m. Extravía o pierde cosas necesarias para tareas o actividades (llaves, lápices, notas, libros, trabajos). n. Contesta o actúa antes de que le terminen de preguntar. o. Se distrae fácilmente por estímulos externos (sonidos o 124 Solamente para los comportamientos que usted presenta Muchas veces o Casi siempre marque con una X a) ¿En qué lugares los presenta? Escuela En el trabajo Casa de familiares . En la Calle Casa de amigos . Otro:_____________________________________ b) Estos comportamientos le ocasionan problemas en Rendimiento Académico NO SI ¿Dificultad para terminar metas académicas? Quejas constantes de maestros acerca su desempeño o conducta Otros Rendimiento Laboral NO SI Dificultad para obtener un trabajo estable Problemas por mal desempeño en el trabajo que lo llevan a perder el empleo Problemas con jefes o compañeros Cambia de trabajo constantemente, renuncia frecuentemente porque el trabajo no le convence. Otros Relaciones Familiares NO SI Problemas en sus relaciones con padres o hermanos Dificultad para convivir en reuniones Problemas en su familia ocasionados por situaciones o actividades en las que su hijo está involucrado Otros Relaciones Sociales NO SI Problemas para relacionarse con amistades Dificultad para convivir en reuniones Riñas o peleas físicas Dificultad para controlar emociones con sus amistades situaciones que suceden alrededor). p. Tiene dificultad para esperar turnos (al hacer fila, esperar en el tráfico, tomando el turno para hablar o esperando el servicio en una tienda). q. Es descuidado y olvidadizo en actividades diarias (Frecuentemente olvida lo que acaba de escuchar o leer, no puede mantener ideas en la mente). r. Interrumpe conversaciones o actividades de los demás. 125 Divorcio o problemas de pareja Problemas con la ley, detenciones por actividades delictivas Otros Salud NO SI Accidentes en auto por manejar a alta velocidad Accidentes físicos (caídas o accidente vial) Consumo de alcohol en exceso Consumo de drogas Enfermedades de transmisión sexual Otros Económicos NO SI Mal manejo de dinero y pago de cuentas Retraso en pagos y deudas grandes Juegos de Apuestas que afecten su economía Mal manejo de tarjetas de crédito Otros c) Estos comportamientos los presentaba antes de los 7 años de edad: SI NO d) ¿Ha recibido algún tipo de apoyo? No Si Si ha recibido indique: e) ¿De qué tipo? Médico ctualmente . Hace menos de 1 año . Hace más de un año . Nombre del medicamento: Educativo Actualmente . Hace menos de 1 año . Hace más de un año . Psicológico Actualmente . Hace menos de 1 año . Hace más de un año . Otro __________________________ Actualmente . Hace menos de 1 año . Hace más de un año . 126 Anexo 4. Carta de invitación Estimados Padres de Familia: Un grupo de investigadores en el área de la Neuropsicología pertenecientes a la Universidad de Guadalajara estamos realizando un trabajo sobre “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes”. El objetivo de este trabajo es conocer la relación entre el perfil cognitivo, las características comportamentales (de atención, control de la actividad motora y control de los impulsos) y su correlación con el factor familiar. Este trabajo es de gran importancia dentro del conocimiento científico dado que permitirá comprender los procesos cognitivos básicosy con ello mejorar las estrategias de intervención ligadas al control del comportamiento de los sujetos con las características comportamentales arriba mencionadas. Nos gustaría invitar a ustedes y a su hijo(a) a participar en este importante proyecto. Su participación implicaría: De ustedes: Proporcionar información para elaborar una historia clínica y familiar de su hijo. Responder un cuestionario sobre respuestas ante situaciones familiares y cotidianas. Realizar dos tareas cognitivas. Explorar su agudeza visual y lateralidad manual. Registrar su desempeño ante la presentación de estímulos visuales frente a un monitor. Responder cuestionarios de comportamientos ante situaciones cotidianas. De su hijo. Proporcionar información sobre su desenvolvimiento en los ambientes escolar y/o laboral y familiar Explorar su agudeza visual y lateralidad manual. Registrar su desempeño ante la presentación de estímulos visuales frente a un monitor. Responder cuestionarios de comportamientos ante situaciones cotidianas. Realizar tareas cognitivas. Con tal fin se le solicitaría realizar estas diferentes actividades en las instalaciones del Instituto de Neurociencias en aproximadamente 4 horas distribuidas en 2 o 3 sesiones según su conveniencia. Queremos recalcar que si ustedes o su hijo (a) en un momento se cansan o no quieren continuar con la actividad, ésta será suspendida. El trabajo con cada uno de los participantes será realizado por un grupo de profesionales coordinados por el Mtro. Omar Barrios estudiante del Programa de Doctorado en Ciencia del Comportamiento (opción Neurociencias). La información que recabemos de esta investigación será confidencial y el nombre de usted o su hijo no aparecerá en ninguno de los documentos finales del proyecto. Si usted tiene alguna pregunta o inquietud acerca del proyecto, o bien interés en conocer los resultados de su hijo favor comunicarse conmigo al teléfono 3818-0740 o a mi dirección electrónica: ematute@cencar.udg.mx Agradeciendo la invitación que le hacemos para participar en este proyecto, quedo de usted Atentamente “Piensa y Trabaja” ____________________________ Dra. Esmeralda Matute Villaseñor. Coordinadora del Proyecto 127 Anexo 5. Consentimientos de participación Por este documento manifiesto que: 1.- He sido invitado a participar en el trabajo de investigación “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” (Proyecto CONACYT #84484) que se realiza en el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Guadalajara y cuyo responsable es la Dra. Esmeralda Matute Villaseñor. 2.-Mi participación voluntaria consiste en proporcionar datos de mi familia para la elaboración de una historia clínica; llenado de cuestionarios para establecer perfiles conductuales y familiares, realización de tareas frente a un monitor y realización de tareas cognitivas. 3.-Entiendo que mi participación no representa mayores molestias ni riesgos para mi persona. 4.- Autorizo a la Dra. Esmeralda Matute y a quienes ella indique para hacer uso de la información resultante con fines Científicos, docentes y estadísticos, siempre y cuando se haga en el marco de la ética profesional y se guarde la confidencialidad de mi participación. 5.-Se me ha orientado para dirigirme con la Dra. Esmeralda Matute Villaseñor, responsable del proyecto en caso de querer tratar cualquier asunto relacionado con mi participación en este proyecto. 6.-Mi firma en este documento manifiesta mi participación voluntaria en este proyecto de investigación. Tal participación no libera a los investigadores e institución su responsabilidad ética para conmigo. Fecha: _________________________________________________________________________ Lugar: __________________________________________________________________________ Iniciales Firma Parentesco Número de registro. 128 CONSENTIMIENTO PARA MENOR DE EDAD PROYECTO CONACYT # 84494 Padre o tutor: Fecha: _________ Yo, __________________________________________________autorizo a mi hijo(a) a participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del padre, madre o tutor Teléfono de contacto Hijo: Fecha: Yo, _______________________________________________acepto participar voluntariamente en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto Padre: Fecha: Yo, ______________________________________________________________acepto participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto Madre: Fecha: Yo, ______________________________________________________________acepto participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto Hermano(a): Fecha: Yo, ______________________________________________________________acepto participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto CONSENTIMIENTO DEL ADOLESCENTE PARA RECIBIR INVITACIONES POSTERIORES Yo, __________________________________________autorizo que mi nombre y teléfono se conserven en una base RESGUARDADA con el fin de que se me pueda INVITAR a participar en investigaciones posteriores. |Nombre y firma Teléfono de contacto 129 CONSENTIMIENTO PARA MAYOR DE EDAD PROYECTO CONACYT # 84494 Hijo: Fecha: Yo, _______________________________________________acepto participar voluntariamente en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto Padre: Fecha: Yo, ______________________________________________________________acepto participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto Madre: Fecha: Yo, ______________________________________________________________acepto participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto Hermano(a): Fecha: Yo, ______________________________________________________________acepto participar en el proyecto “Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes” Nombre y firma del participante Teléfono de contacto CONSENTIMIENTO DEL ADOLESCENTE PARA RECIBIR INVITACIONES POSTERIORES Yo, __________________________________________autorizo que mi nombre y teléfono se conserven en una base RESGUARDADA con el fin de que se me pueda INVITAR a participar en investigaciones posteriores. Nombre y firma Teléfono de contacto 130 Anexo 6. Consentimiento Muestra Sanguínea HOJA DE CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA PROPORCIONAR UNA MUESTRA SANGUÍNEA PROYECTO CONACYT # 84494 Por este documento autorizo a la Dra. Lourdes Ramírez Dueñas y al Dr. José de Jesús Toscano Flores a realizar el siguiente procedimiento: 1. Extraer de 5- 10 ml de sangre venosa de mi brazo. 2. Aportar datos de mi familia para la elaboración de una historia familiar. He sido informado de que el objetivo de proporcionar la muestra sanguínea es realizar estudios familiares y de tipo poblacional siempre y cuando se mantenga la confidencialidad de misdatos personales. Manifiesto que he sido debidamente informado de los alcances de mi participación en el proyecto y se me ha indicado que puedo retirarme del proyecto en cualquier momento que considere conveniente. El investigador se compromete a que toda la información recabada sea estrictamente confidencial y que será utilizada únicamente para los fines científicos, docentes y estadísticos de la investigación propuesta. Mi firma en este documento manifiesta mi participación voluntaria en el proyecto de investigación Las características cognitivas y comportamentales en adolescentes”. Tal participación no libera a los investigadores e institución de su responsabilidad ética para conmigo. Lugar y Fecha:_________________________________________________________________________ _________ Responsable de la toma de muestra: Nombre y Firma:__________________________________________________________________________ ______ Voluntario Nombre y Firma: _______________________________________________________________________________ _ Parentesco:_________________________Número de registro: __________________________________________ 131 Anexo 7. Historia clínica genética NOMBRE_______________________________________FILIACIÓN_______________________ Sexo:_________ EDAD FECHA ACTUAL FECHA DE NACIMIENTO DOMICILIO: Colonia:_____________________________ Teléfono: ____________________ Municipio:__________________________Estado:________________________ Escuela:_________________________________________________________ Turno:________________________ Pública( ) Privada ( ) Padres: Nombre del Padre_________________________________________________Edad________ Grado máximo de estudios:__________________ Ocupación: Profesional ( ) Técnico ( ) Obrero ( ) especifique el área:____________________________ Agricultor ( ) Otra ( )_____________________ Ninguna ( ) Nombre de la madre_______________________________________________Edad________ Grado máximo de estudios:__________________ Ocupación: Profesional ( ) Técnico ( ) Obrero ( ) especifique el área:____________________________ Agricultor ( ) Ama de casa ( ) Otra ( )_____________________ Ninguna ( ) El adolescente vive con: Ambos padres ( ) su madre ( ) su padre ( ) padres adoptivos ( ) algún pariente ( ) padre y madrastra ( ) madre y padrastro ( ) Otros ( ) Estado civil de los padres: Casados ( ) Separados ( ) Divorciados ( ) Viudo ( ) Unión Libre ( ) Padecimiento actual HISTORIA CLÍNICA GENÉTICA Nombre: Iniciales: Fecha de nacimiento: Escolaridad (en años): Ocupación: Fecha de aplicación: PROYECTO CONACYT # 84494 Código: Entrevistador: Padre: □ Madre: □ Hijo: □ 132 ANTECEDENTES HEREDO FAMILIARES: ENFERMEDADES O TRASTORNOS EN FAMILIARES (PADRES Y HERMANOS y otros) Familiar que lo presenta Familiar que lo presenta Problema de lenguaje Alcoholismo Deficiencia sensorial Enfermedad psiquiátrica Parálisis cerebral Síndrome de Down Epilepsia Retardo Mental Déficit de la atención Problemas de aprendizaje Problemas de coordinación motora Retraso Escolar Drogadicción Otros: Especificaciones: Antecedentes GINECO-OBSTÉTRICOS de la madre: S Gesta Término Resolución Sexo producto Peso al nacimiento Edad actual del procucto SI NO sem. gest. P C A fecha F M I en gramos Años Meses 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. Resumen: Gesta_________Para________Abortos________Óbitos_________Cesáreas________ _ Hermanos vivos Femeninos____ Masculinos____ 133 Hermanos muertos Femeninos____ Masculinos____ ANTECEDENTES PERINATALES: FUM______________FPP______________ Grupo sanguíneo___________________ Control médico prenatal de la gestación _______________________________ Número de consultas prenatales_______________Promedio______________________ Complicaciones____________________________________ Peso anterior al inicio del embarazo______________________ Peso al final del embarazo________________ Incremento de peso total____________Promedio de incremento mensual___________ Evolución y complicaciones del embarazo Ingesta de Alcohol SI___ NO___ especificar cantidad tiempo de gestación ____________________ ___ Infecciones perinatales: Luética SI___ NO___ ?____ Toxoplasmosis SI___ NO___ ?____ Rubéola SI___ NO___ ?____, Citomegalovirus SI___ NO___ ?____ Herpes SI___ NO___ ?____ Ingesta de medicamentos Litio SI___ NO___ ?____ Talidomida SI___ NO___ ?____ Anticonvulsivantes SI___ NO___ ?____, Otros SI___ NO___ ?____ especifique______________ tiempo de gestación___________________ ____ Tabaquismo SI_____NO____ Especificar número de cigarrillos/día, etapa de gestación y duración Otras dependencias Marihuana SI_____NO____ Cocaína SI_____NO____ Otros SI_____NO____ especificar cantidad tiempo de gestación _______________________ Incremento de peso al final del embarazo___________ 134 Datos del propósitus Al Nacimiento: Parto ( ) Eutócico ( ) Distócico ( ) Motivo______________________________ Duración del Trabajo de parto: _____________________ Cesárea ( ) Motivo______________________________ Se utilizaron fórceps: Si( ) No ( ) Motivo_____________________________ Semanas de Gestación: Pretérmino: (menos de 38 semanas) ( ) Término: (38 semanas) ( ) Postérmino: (más de 42 semanas) ( ) Datos antropométricos Talla Peso Perímetro cefálico Perímetro torácico Apgar Silverman Maniobras de resucitación SI( ) NO( ); Características de la placenta OTRAS COMPLICACIONES; Sufrimiento fetal SI ( ) NO ( ) RPM SI( ) NO( ); Líquido amniótico meconial SI ( ) NO ( ) Hipoglucemia SI ( ) NO ( ) Hiperbilirrubinemia SI ( ) NO ( ) Crisis convulsivas SI ( ) NO ( ) Permanencia por mas de 24 horas en incubadora SI ( ) NO ( ) anomalías congénitas SI ( ) NO ( ) Broncoaspiración SI ( ) NO ( ) Traumatismo al nacer SI ( ) NO ( ) Insuficiencia respiratoria SI ( ) NO ( ) Membrana hialina SI ( ) NO ( ) Otras_______________________________________________________________________ NEONATALES PRIMERAS 48 HORAS Permanencia por más de 24hrs en incubadora SI ( ) NO ( ) Broncoaspiración SI ( ) NO ( ) Insuficiencia Respiratoria SI ( ) NO ( ) Membrana hialina SI ( ) NO ( ) Hipoglucemia SI ( ) NO ( ) Crisis convulsivas SI ( ) NO ( ) Anomalías congénitas no cardiacas SI ( ) NO ( ) Infección SI ( ) NO ( ) 135 Otras_______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ ANTECEDENTES PERSONALES PATOLOGICOS: ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ _____________________________________________________ Desarrollo psicomotor ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________________________________________ GENEALOGÍA EXPLORACIÓN FISICA: Edad en meses Talla Peso Perímetro cefálico Perímetro torácico brazada segment o inferior segment o superior relación de segmento s Percentil para edad y sexo 136 137 138