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Electrofisiología celular cardíaca 
Dr. Fernando D. Saraví 
El corazón puede ser considerado una bomba electromecánica en la cual, en cada ciclo, la actividad 
eléctrica propagada inicia la contracción, lo cual es seguido de un período refractario de inexcitabilidad 
eléctrica y relajación mecánica. Al igual que las células musculares esqueléticas, las células musculares 
cardíacas conducen potenciales de acción. No obstante, existen cuatro diferencias importantes. 
1. La fibra esquelética solamente se activa cuando recibe el estímulo sináptico de la motoneurona que 
la inerva, mientras que el corazón se activa automáticamente. La inervación autónoma (simpática y 
parasimpática) modifica la actividad automática pero no la origina. 
2. El potencial de acción del músculo esquelético se inicia y concluye en la fibra que fue excitada. 
Cada fibra muscular está eléctricamente aislada de las demás. Por el contrario, en el miocardio las 
células están eléctricamente acopladas, de manera que la activación se propaga de unas a otras, 
constituyendo lo que se llama un sincitio funcional. 
3. En el músculo esquelético, la fuerza de la contracción se regula en parte por la frecuencia de 
activación de cada fibra. Cuando la frecuencia es alta, la contracción es intensa y sostenida: Es el 
fenómeno de tetanización. En el músculo cardíaco normal, por el contrario, las contracciones son 
discretas. Nunca se suman, porque no puede tetanizarse. 
4. Además de la frecuencia, en el músculo esquelético la fuerza se regula según el número de 
unidades motoras activadas. Esto no ocurre en el corazón, ya que en cada contracción se activan 
todas las fibras. En este sentido, la contracción cardíaca es todo o nada. La fuerza de contracción 
debe regularse (esencialmente para todas las fibras) por otros mecanismos diferentes del 
reclutamiento. 
En cada ciclo de contracción y relajación cardíacas, los fenómenos eléctricos propagados preceden 
a los fenómenos mecánicos. La actividad eléctrica del corazón inicia la contracción mediante un proceso 
denominado acoplamiento excitocontráctil. Por esta razón, la activación eléctrica del corazón debe seguir 
una secuencia precisa, capaz de desencadenar una actividad mecánica coordinada y eficiente. 
 
RESEÑA ANATÓMICA DEL CORAZÓN 
El corazón o miocardio es un órgano muscular hueco cuya función es bombear la sangre o, expresado de 
otro modo, proporcionar energía mecánica a la sangre para que circule. El corazón es un órgano torácico 
que se encuentra sobre el diafragma, en la parte inferior del mediastino. En el adulto tiene una masa 
promedio de 300 g y un tamaño comparable al de un puño. Aproximadamente un tercio del corazón queda a 
la derecha del plano central anteroposterior, y los otros dos tercios hacia la izquierda. 
El corazón consta de cuatro cámaras llamadas aurículas y ventrículos. La auricula derecha recibe 
sangre venosa de las venas cavas superior e inferior y la conduce al ventrículo derecho. Este último expulsa 
la sangre hacia la arteria pulmonar. La sangre procedente de la circulación pulmonar drena por cuatro venas 
pulmonares a la aurícula izquierda. La sangre es transferida de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo, 
que bombea la sangre por la aorta hacia a la circulación sistémica (Fig. 1). Desde el punto de vista 
Posgrado-00
Sello
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2
hemodinámico, las cavidades derechas están en serie con las izquierdas, y separadas de ellas por un tabique 
(septum) auricular y un septum ventricular. 
Las paredes de las aurículas son más 
delgadas que las de los ventrículos, y la pared 
del ventrículo derecho es (luego del 
nacimiento) más delgada que la del ventrículo 
izquierdo. Las diferencias en espesor se 
relacionan con los regímenes de presiones 
propios de cada cámara. 
El flujo en un solo sentido – el 
indicado recién – es asegurado por la 
existencia de válvulas, que están ancladas en 
un anillo fibroso situado entre las aurículas y 
los ventrículos (Fig. 2). Las válvulas son 
estructuras pasivas, cuya apertura y cierre 
obedece exclusivamente a la diferencia de 
presión entre las cámaras que separan. 
Las válvulas auriculoventriculares son 
la tricúspide con tres hojas o valvas que está 
interpuesta entre la aurícula y el ventrículo derechos, y la válvula mitral (dos valvas) entre la aurícula y el 
ventrículo izquierdos. Estas válvulas están unidas por bandas de tejido conectivo llamadas cuerdas 
tendinosas a los músculos papilares del interior de los ventrículos. El conjunto de cuerdas tendinosas y 
músculos papilares se denomina aparato subvalvular y su función es impedir que las hojas de la válvula 
se prolapsen cuando el ventrículo se contrae.Las válvulas semilunares o sigmoideas tienen tres valvas cada 
una. Separan el ventrículo derecho de la arteria pulmonar y el ventrículo izquierdo de la arteria aorta. 
El corazón es irrigado por las arterias coronarias y recibe inervación simpática y parasimpática, 
que se tratan en CIRCULACIÓN CORONARIA. El interior del corazón está tapizado por un endotelio 
especializado llamado endocardio, que se continúa con el endotelio de los grandes vasos. El corazón está 
contenido en un saco fibroseroso llamado pericardio, que posee una lámina fibrosa y dos láminas serosas 
llamadas pericardio parietal (externa) y visceral, adherida al miocardio. El pericardio está firmemente 
adherido al diafragma por debajo, y por encima se continúa con la adventicia de los grandes vasos que 
ingresan al corazón y salen de él. El pericardio limita el desplazamiento cardíaco durante la sístole y evita 
la dilatación de las cavidades cardíacas frente a un aumento excesivo y abrupto de la presión de llenado. 
El corazón recibe inervación autónoma (eferente) de fibras postganglionares que forman el llamado 
plexo cardíaco. Las fibras simpáticas se distribuyen por todo el corazón, con mayor densidad en los nodos 
y los ventrículos. La estimulación simpática aumenta la frecuencia cardíaca, la excitabilidad, la 
velocidad de propagación de los impulsos y la fuerza de contracción del corazón, al tiempo que acorta 
la duración del potencial de acción y de la contracción ventricular (dicho acortamiento es necesario cuando 
aumenta la frecuencia y por tanto se reduce la duración del ciclo de sístole y diástole). La inervación 
parasimpática, proporcionada por los nervios vagos (par X) es más limitada. Es muy escasa en los 
ventrículos, más abundante en las aurículas y particularmente densa en el tejido nodal. El vago derecho 
inerva predominantemente el nodo sinoauricular, y el izquierdo el nodo aurículoventricular, aunque 
existe cierta superposición. La estimulación vagal reduce la frecuencia cardíaca, la velocidad de 
conducción (en especial en el nodo aurículoventricular) y la excitabilidad, pero tiene escaso efecto directo 
sobre la contractilidad ventricular. 
Por los nervios simpáticos y parasimpáticos viajan también abundantes fibras aferentes de 
mecano- y quimiorreceptores que median diversos reflejos autonómicos, además de aferentes nociceptivos 
que causan dolor cardíaco en caso de isquemia. 
 
CARDIOMIOCITOS 
El corazón está compuesto principalmente por fibras musculares estriadas llamadas cardiomiocitos. Los 
cardiomiocitos humanos son células generalmente mononucleadas alargadas, con frecuencia bifurcadas, 
con un diámetro promedio de 10 μm y una longitud de 100 μm, que se unen extremo con extremo mediante 
discos intercalares (Fig. 3). 
Electrofisiología celular cardíaca 
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3
En estos discos existen tres estructuras especializadas: fasciae adhaerens o zonula adhaerens, 
macula adhaerens (desmosomas) y uniones comunicantes o nexos. 
Las fasciae adherens son los sitios a los cuales se fijan los filamentos de actina que forman el 
aparato contráctil. Los desmosomas son estructuras que mantienen adheridas los cardiomiocitos durante la 
contracción muscular y permiten sumar la fuerza y el acortamiento de numerososcardiomiocitos dispuestos 
en serie. Los nexos son 
poros de baja resistencia 
eléctrica que unen el 
citoplasma de células 
adyacentes y permiten la 
propagación de los 
impulsos eléctricos 
(potenciales de acción) que 
inician la contracción 
cardíaca. 
 Las estriaciones de 
los cardiomiocitos se deben 
a la disposición regular de 
los filamentos contráctiles, 
que determina un patrón de 
bandas y líneas que se 
describe con mayor detalle 
en MECÁNICA DE LAS 
CÉLULAS CARDÍACAS. La 
unidad contráctil o sarcómera se extiende entre dos líneas Z. La membrana plasmática del músculo o 
sarcolema es eléctricamente excitable. 
El sarcolema posee pequeñas invaginaciones (diámetro medio 80 nm) llamadas cavéolas. Su 
membrana tiene alta concentración de colesterol y esfingolípidos y poseen proteínas específicas llamadas 
caveolinas (en el músculo caveolina 3). En las cavéolas se localizan preferencialmente diversas receptores 
(por ejemplo, adrenérgicos β2) y moléculas importantes en el transporte transmembrana como la Na,K-
ATPasa, el intercambiador Na+/Ca2+, canales de Na+, K+ y Ca2+. Por esta razón se considera que las 
cavéolas pueden tener un papel destacado en la regulación de la función de los cardiomiocitos. 
A nivel de las líneas Z, los miocitos ventriculares presentan invaginaciones ciegas llamadas túbulos 
T que están en estrecha proximidad con las cisternas del retículo endoplásmico (sarcoplásmico). Los 
túbulos T tienen un diámetro de 200 a 300 nm y se disponen de manera principalmente radial en torno de 
las líneas Z, a una distancia de 1.2 μm entre sí. En conjunto, la estructura formada por un túbulo T y una 
cisterna del retículo endoplásmico se llama díada y tiene un papel importante en el acoplamiento entre la 
excitación eléctrica y la activación del aparato contráctil. Las células nodales, los miocitos auriculares y las 
fibras de Purkinje carecen de túbulos T. 
 
AUTOMATISMO Y ACTIVACIÓN ELÉCTRICA DEL MIOCARDIO 
El corazón se contrae aproximadamente 120 000 veces por día, y en ese intervalo cada ventrículo bombea 7 
200 litros de sangre (1 440 veces la volemia). El latido cardíaco persiste tras la desnervación del miocardio, 
lo que demuestra que el corazón posee automatismo – la propiedad de generar por sí mismo su actividad 
eléctrica con una secuencia fija. Esta secuencia asegura que en cada ciclo las aurículas se contraigan antes 
que los ventrículos (Fig. 4). 
La activación eléctrica del corazón es iniciada normalmente en células especializadas del nódulo 
sinoauricular (NSA), ubicado en el subepicardio de la aurícula derecha, próximo a la desembocadura de las 
venas cavas. El NSA consta de células pequeñas y fusiformes que prácticamente carecen de filamentos 
contráctiles pero que expresan neutrotrofina (algunos han postulado que tienen origen nervioso). El NSA 
posee pequeñas células fusiformes o aracniformes, rodeadas de gran cantidad de matriz conectiva. Las 
células de su centro son las que generan normalmente el ritmo cardíaco, aunque las células circundantes 
pueden generar potenciales de acción espontáneamente si las células centrales fallan. Desde el NSA la onda 
de activación se propaga lentamente (3 a 5 cm/s) a las aurículas. Se ha descrito unas vías especializadas de 
conducción preferencial en las aurículas, pero su papel no es claro, pues la onda de despolarización se 
puede propagar normalmente por los cardiomiocitos auriculares ordinarios a una velocidad de 30 a 40 cm/s. 
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Desde las aurículas el impulso pasa al 
nódulo aurículoventricular (NAV) que se 
encuentra en el subendocardio de la aurícula 
derecha, en una región delimitada por el 
borde de la válvula tricúspide, el seno 
coronario y el tabique interauricular. Posee 
tres regiones: una de transición aurículo-
nodal (AN), una nodal (N) o compacta, y otra 
de transición entre ésta y el haz de His (AH). 
La conducción en el NAV es lenta (10 cm/s), 
lo cual resulta en una demora entre la 
contracción auricular y la contracción 
ventricular. Esto permite que las aurículas se 
contraigan y envíen un volumen adicional de 
sangre a los ventrículos antes de que estos 
empiecen a contraerse y se cierren las 
válvulas auriculoventriculares. 
Del NAV el impulso se propaga al sistema de conducción ventricular, formado por el haz de His y 
sus ramas derecha e izquierda; esta última posee una rama anterior y otra posterior. El haz de His y sus 
ramas están constituidos por fibras de Purkinje, con escasa o nula actividad contráctil y especializada en la 
conducción con velocidad relativamente alta (2 a 3 m/s). El sistema de conducción ventricular permite la 
activación casi sincrónica de las fibras musculares de los ventrículos, desde el apex hacia la base. 
Jerarquía de marcapasos. El NSA marca el ritmo del corazón porque es el que normalmente 
genera impulsos propagados con mayor frecuencia espontánea (60 a 90/min en reposo y hasta 200/min en el 
ejercicio). No obstante, si el NSA dejara de funcionar, el comando podría ser tomado por el NAV, que 
puede generar espontáneamente impulsos con una frecuencia de 40 a 60 latidos/min. Si ninguno de los 
nodos puede generar impulsos, o si existe un bloqueo completo de la conducción entre aurículas y 
ventrículos, el sistema de conducción ventricular puede mantener la actividad rítmica con una frecuencia de 
20 a 40 latidos/min. Obviamente, las frecuencias muy bajas pueden tener repercusión hemodinámica 
(hipotensión arterial y síncope). En condiciones anormales, otras células que no pertenecen a los nodos ni al 
sistema de conducción pueden iniciar impulsos con alta frecuencia, originando taquicardias 
supravetriculares o ventriculares, según la localización del foco ectópico. 
 
Potenciales de acción cardíacos 
 
A diferencia del MÚSCULO LISO VASCULAR, en el corazón no hay acoplamiento de tipo 
farmacomecánico, sino exclusivamente electromecánico. En consecuencia las propiedades eléctricas 
pasivas y activas de la membrana de las células cardíacas y las conexiones entre células determinan el 
origen y la propagación de las señales que posibilitan la función mecánica de bombeo. 
 
EL POTENCIAL DE REPOSO 
Las bases iónicas del potencial de reposo de las células cardíacas son similares a las ya estudiadas a 
propósito de las fibras nerviosas, por lo cual conviene repasar TRANSPORTE TRANSMEMBRANA Y 
POTENCIAL DE REPOSO y MODELO ELÉCTRICO DE LA MEMBRANA Y FENÓMENOS ELECTROTÓNICOS. 
Brevemente, el potencial de reposo es de tipo difusional, debido a la distribución asimétrica de los iones a 
través de la membrana, que es mantenida en el tiempo por la Na., K-ATPasa. El potencial de reposo es 
próximo al potencial de equilibrio electroquímico del K+ ya que en esa condición la conductancia para este 
ión es muy superior a la conductancia al Na+. 
 
POTENCIALES DE ACCIÓN 
Según la velocidad de despolarización, los potenciales de acción miocárdicos pueden clasificarse como 
rápidos y lentos. Son rápidos los potenciales de acción de las fibras auriculares, las fibras ventriculares y 
del sistema de conducción ventricular formado por las fibras de Purkinje. Las fibras de respuesta rápida 
poseen un potencial de reposo próximo a – 90 mV (. En los potenciales de acción de los cardiomiocitos 
ventrículares, que se toman como modelo, se distinguen cinco fases numeradas de 0 a 4 (Fig. 5): 
Fase 0 de despolarización rápida inicial, que invierte la polaridad de la membrana. 
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Fase 1 de repolarización parcial rápida. 
Fase 2 de meseta, durante la cual el potencial 
transmembrana permanece despolarizado cerca de 0 
mV. 
Fase 3 de repolarización completa. 
Fase 4 permanencia en el valor de reposo hasta el 
siguiente ciclo. 
El potencial de acción ventricular tiene una 
duración mucho mayor que el del nervio o el músculo 
esquelético, típicamente entre 300 y 400 ms. Los 
cardiomiocitos auriculares generan potenciales de 
acción más semejantesa los ventriculares, con la 
diferencia de que carecen de una meseta definida. Las 
fibras de Purkinje tienen potenciales de acción 
similares a los ventriculares, aunque con mayor 
velocidad de propagación. 
La respuesta característica de las fibras de los 
nódulos sinusal y aurículo-ventricular parte de un potencial menos negativo (–50 a – 60 mV) y su potencial 
de acción posee menor amplitud. Consta de una fase 0 de despolarización lenta y una fase 3 de 
repolarización, y carece de fase 1 y fase 2 netas. Adicionalmente, la fase 4 no es estable, sino que durante 
ella se produce una despolarización paulatina y progresiva antes del siguiente potencial de acción (Fig. 6). 
Esto les proporciona automatismo, es decir la capacidad de generar potenciales de acción en ausencia de 
estímulos externos. 
Las velocidades de despolarización de los miocitos se correlacionan con sus respectivas 
velocidades de conducción. Estas últimas se indican en la Tabla 1. 
 
 
Tabla 1: Propiedades eléctricas de las células cardíacas; se incluyen las de la fibra muscular 
esquelética para comparación (Sperelakis N, Handb Physiol 2 (1): 190, 1987). 
 
Variable Ventricular Auricular NSA NAV Purkinje Esquelética 
Pot. de reposo (mV) - 80 a - 90 - 80 a - 90 -50 a - 60 -60 a -70 -90 a -95 -90 
Potencial de acción 
 Amplitud (mV) 110 a 120 110 a 120 60 a 70 70 a 80 120 120 a 130 
 Inv. polaridad (mV) 30 30 0 a 10 5 a 15 30 30 a 40 
Duración (ms) 200 a 300 100 a 200 100 a 300 100 a 300 300 a 500 2 a 4 
Tasa máx. despol.(V/s) 100 a 200 100 a 200 1 a 10 5 a 15 500 a 700 500 a 700 
Veloc. Propagac.(m/s) 0.3 a 0.4 0.3 a 0.4 < 0.05 0.1 2 a 3 3 a 5 
Diámetro (μm) 10 a 16 10 a 15 5 a 10 5 a 10 100 40 a 100 
 
 
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PERÍODOS REFRACTARIOS 
Al igual que ocurre en el nervio y el músculo esquelético, la excitación y el desarrollo de un potencial de 
acción miocárdico se acompaña de un período refractario, durante el cual la fibra se vuelve eléctricamente 
inexcitable (Fig. 7). El período refractario absoluto corresponde al tiempo durante el cual casi todos los 
canales de Na+ están inactivados y no es posible obtener ninguna respuesta. Debido a la duración del 
potencial de acción ventricular, dicho período dura cientos de ms. El período refractario absoluto es seguido 
de un período refractario relativo, cuando la fibra se ha repolarizado lo suficiente para que una fracción 
importante de los canales de Na+ se hayan recuperado de la inactivación. Se denomina período refractario 
efectivo al intervalo durante el cual no es posible obtener una respuesta propagada. Su duración es apenas 
mayor que la del período refractario absoluto, al punto que a veces “absoluto” y “efectivo” se emplean 
como sinónimos, aunque estrictamente no son lo mismo. 
En condiciones anormales 
(Por ej., isquemia, trastornos 
electrolíticos, sobrecarga de Ca2+ 
intracelular) hacia el final del 
potencial de acción puede aparecer 
un período de supernormalidad 
durante el cual pueden producirse 
postdespolarizaciones, que son en 
realidad potenciales de acción 
anómalos que pueden iniciar 
arritmias. 
 La gran duración del período 
refractario del músculo cardíaco 
explica por qué no es posible 
producir una contracción tetánica. En 
el músculo esquelético el potencial de 
acción y el período refractario son 
breves, mientras que una contracción 
simple dura varios cientos de ms 
(Fig. 7, recuadro). Por tanto, pueden 
producirse muchos potenciales de acción en ese tiempo, y sus efectos mecánicos pueden sumarse. En el 
ventrículo el período refractario dura prácticamente lo mismo que la contracción, lo que impide la sumación 
efectos mecánicos (Fig. 7). 
 
BASES IÓNICAS DE LOS POTENCIALES DE ACCIÓN 
La siguiente descripción se aplica primariamente al potencial de acción “típico” ventricular (Fig. 8). 
Posteriormente se explicarán las diferencias con otros potenciales de acción, como los nodales y 
auriculares. 
La fase 0 de despolarización obedece a un aumento rápido de la conductancia al Na+ que permite el 
ingreso de este ión a favor de su gradiente electroquímico. Esto lleva el potencial transmembrana hasta 
valores positivos, lo que representa una inversión de la polaridad normal. Sin embargo, la inversión es 
breve y es seguido por la repolarización parcial correspondiente a la fase 1, por dos razones. Primero, el 
aumento de conductancia al Na+ es transitorio y desaparece espontáneamente por causas que luego se verán. 
Segundo, hay un aumento transitorio de la conductancia al K+ que permite su salida a favor de su gradiente 
electroquímico y tiende a repolarizar la membrana. Nótese que la magnitud de esta breve corriente de Na+ 
es mucho mayor que la de las corrientes de Ca2+ y K+ (ver las escalas en las ordenadas de la Fig. 8). 
 A pesar de la disminución de GNa y el aumento de GK el potencial transmembrana no vuelve al 
valor de reposo por un aumento lento pero sostenido de la conductancia al Ca2+ (GCa), ión cuyo potencial de 
equilibrio es de aproximadamente + 110 mV. El ingreso de Ca2+ equilibra aproximadamente, desde el punto 
de vista eléctrico, la salida simultánea de K+. Como resultado, el potencial transmembrana se mantiene 
próximo a 0 mV durante cientos de ms (fase 2 ó meseta). 
 La fase 3 de repolarización final obedece, como las fases 1 y 2, a dos fenómenos concomitantes. 
Por una parte hay una declinación de GCa y con ella de la corriente de entrada de Ca2+. Además, GK aumenta 
adicionalmente en forma transitoria, lo cual acelera la repolarización. 
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 Un hecho destacable es que, salvo en 
las células nodales, el mecanismo de la 
despolarización es normalmente simple y 
uniforme. En las aurículas, fibras de Purkinje 
y músculo ventricular, consiste en la 
activación de canales de Na+ sensibles al 
potencial transmembrana. Por el contrario, en 
la repolarización participan de manera 
variable canales de Ca2+ y varias clases de 
canales de K+ (descritos luego) que producen 
respectivamente corrientes de entrada y de 
salida. La participación de diversos canales y 
múltiples corrientes posibilita un control 
muy preciso de la duración del potencial de 
acción, que permite que se adapte a la 
frecuencia cardíaca. Lamentablemente, esta 
complejidad de la repolarización torna a esta 
fase del potencial de acción particularmente 
vulnerable a trastornos electrolíticos, 
defectos en la función de uno o más canales 
y muchos fármacos. 
 
CANALES IÓNICOS CARDÍACOS 
La mayoría de los canales iónicos poseen una 
clara selectividad por una determinada 
especie iónica como Na+, K+ ó Ca2+. Por esta 
razón se clasifican como canales de sodio, de 
potasio o de calcio, etc. Una excepción 
importante en el corazón son los canales HCN, responsables de la generación de la corriente de marcapaso 
(ver más abajo), que tienen selectividad similar por iones Na+ y K+. 
La apertura y el cierre de los canales son procesos probabilísticos. Para un potencial transmembrana 
dado, un canal tiene determinada probabilidad de apertura (Po). La Po es el tiempo que un canal 
permanece abierto por unidad de tiempo. Un valor de cero significa que está siempre cerrado, y un valor de 
1 que está siempre abierto. Para un ión “x” el producto del número de canales Nx por la Po de cada canal y 
la corriente ix corresponde a la corriente total o “macroscópica” generada por dicho ión: 
 
xoxxx iPNI ..= 
 
Algunos canales, particularmente de K+ muestran diferente conductancia para el pasaje de iones en 
un sentido que en el sentido opuesto. Estos canales se denominan rectificadores por analogía con 
elementos eléctricos, como los diodos, que dejan pasar corriente más fácilmente en un sentido que en el 
sentido opuesto. Se dice que un canal rectifica “hacia fuera” cuando su conductancia es mayor para una 
corriente de salida, y “hacia dentro” 
 No todos los canales poseen mecanismos de apertura y cierre. En particular, los canales deK+ 
responsables de mantener el potencial de reposo carecen de dichas funciones. Por el contrario, otros 
canales de K+, así como los canales de Na+ y Ca2+ del nervio y músculo (cardíaco, esquelético y liso) 
presentan fenómenos de activación e inactivación que determinan diferentes estados funcionales. En 
general, tanto la activación como la inactivación se deben a cambios en la estructura tridimensional del 
canal debido a cambios en el potencial transmembrana, a la unión química del canal con moléculas 
reguladoras, o a ambas cosas. 
 La mayoría de los canales de interés en el miocardio son operados por potencial: Las variaciones 
en el potencial transmembrana provocan las transiciones entre los diferentes estados funcionales del canal. 
Desde el punto de vista probabilístico antes mencionado, la despolarización causa generalmente un 
aumento de la Po del canal (seguido de una disminución de Po o no, según el tipo de canal). El grado de 
despolarización necesario para aumentar Po varía para cada clase de canal operado por potencial. 
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Otros canales son regulados por ligandos, y su conductancia iónica se modifica cuando el canal 
establece un enlace químico con, por ejemplo, Ca2+ o ATP. Además, los mediadores químicos pueden 
modificar el comportamiento de canales regulados primariamente por potencial. Los canales iónicos que se 
describirán más abajo se denominan (con excepción de los canales HCN) con el nombre del ión al cual son 
selectivos y un sufijo que indica si son controlados primariamente por potencial (por ejemplo, Nav) o por 
ligando (por ejemplo, KATP). 
 A pesar de su enorme variedad, los canales iónicos poseen estructuras que pueden agruparse en 
cuatro clases: canales con cuatro dominios de seis subunidades cada uno, canales tetraméricos con seis 
dominios y un poro, canales tetraméricos con un solo poro y canales tetraméricos con doble poro. Los 
canales de Na+ y Ca2+ operados por potencial pertenecen a la primera clase, mientras que existen canales de 
K+ de las cuatro clases. 
 El funcionamiento normal de los canales iónicos cardíacos requiere su interacción con proteínas del 
citoesqueleto, proteínas integrales de membrana e incluso con el colágeno extracelular. Los canales iónicos 
no se encuentran flotando en la bicapa lipídica de la membrana, sino anclados por medio de complejas 
interacciones moleculares. Otras moléculas de transporte, como la Na,K-ATPasa y el intercambiador 3 
Na+/Ca2+ también se vinculan con el citoesqueleto y la matriz extracelular. 
 
CANALES DE SODIO 
Los canales de Na+ operados por cambios en el potencial transmembrana se denominan convencionalmente 
Nav. En el corazón son muy importantes en la fase 0 del potencial de acción en las aurículas, las fibras de 
Purkinje y los ventrículos. Las propiedades de estos canales se describieron a propósito de los axones, de 
modo que solamente se resumirán aquí (ver EXCITABILIDAD Y PROPAGACIÓN). 
 Los Nav están formados por un heterodímero con dos subunidades llamadas α y β. La subunidad α 
es la que forma el poro, posee los sensores de potencial y las compuertas de activación en inactivación. 
Según 9 subtipos de unidades α se los clasifica en Nav1.1 a Nav1.9. 
En el corazón se expresa principalmente el subtipo Nav1.5, resistente al bloqueo con tetrodotoxina, 
en los discos intercalares, donde contribuye a la propagación intercelular del potencial de acción. Por su 
parte, las subunidades Nav1.1, Nav1.3 y Nav1.6 (sensibles a la tetrodotoxina) se expresan preferencialmente 
en las líneas Z y los túbulos T y participan en el acoplamiento excitocontráctil. 
La estructura de todas las subunidades α es similar. Los extremos amino- y carboxiterminales son 
intracelulares. Entre ellos existen cuatro dominios transmembrana (I a IV) cada uno de los cuales posee seis 
segmentos (S1 a S6) que son hélices alfa que atraviesan la membrana y están conectadas por asas intra y 
extracelulares (véase EXCITABILIDAD Y PROPAGACIÓN). 
Excepto las células 
marcapaso que inician sus propios 
potenciales de acción, la 
despolarización de los 
cardiomiocitos ocurre 
normalmente debido al flujo de 
corriente que proviene de otras 
células ya activadas. La 
despolarización inicia el proceso 
de activación y el de inactivación 
rápida (Fig. 9). El desplazamiento 
hacia fuera de los segmentos S4 
durante la activación produce una 
breve corriente de salida, llamada 
corriente de compuerta, que se 
produce justo antes de la gran 
corriente de entrada de Na+ permitida por la apertura de los canales. Nótese que la magnitud de INa es 
mucho mayor que las demás corrientes iónicas, lo cual permite la rápida despolarización. 
La activación se produce primero y el canal permanece abierto durante un breve lapso, antes de que 
se cierre la compuerta de inactivación. Cuando ocurre esto último, el canal queda inactivado y no retorna a 
la condición inicial hasta que no se produce la repolarización, de manera que los canales de Na+ no pueden 
volver a activarse durante la meseta del potencial de acción. No obstante, una pequeña proporción de los 
canales de Na+ cardíacos pueden inactivarse sin haberse activado antes (estado de inactivación cerrada). Por 
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9
otra parte, una proporción pequeña pero significativa (1 %) de los canales de Na+ no sufre inactivación y 
su apertura persistente contribuye a mantener relativamente estable la despolarización durante la meseta. 
Cuando la despolarización se prolonga durante decenas o cientos de ms, como en el corazón, 
existen cambios adicionales que causan la inactivación lenta de canales de Na+. El estado de inactivación 
lenta es menos comprendido que el de inactivación rápida, pero al parecer involucra cambios en los 
segmentos extracelulares que conectan S5 y S6 formando el poro selectivo. 
 
CANALES DE CALCIO 
Los canales de Ca2+ regulados por potencial (Cav) permiten el ingreso de este ión, que además de modificar 
el potencial transmembrana es indispensable para la contracción muscular y regula diversas vías de 
señalización intracelular a través de enzimas reguladas por Ca2+ y cambios en la expresión génica. Existen 
tres familias de canales de Ca2+, de las cuales dos (Cav1 y Cav3) están presentes en las células cardíacas. 
Estos canales son codificados por genes ubicados en diferentes cromosomas (Tabla 2). En la Fig. 10 se 
muestra una reconstrucción tridimensional de un Cav obtenida por criomicroscopía 
electrónica. 
Los principales Cav cardíacos son del tipo Cav1.2 y pertenecen al llamado 
tipo L. Generalmente requieren una fuerte despolarización para activarse, 
permanecen abiertos por tiempo prolongado, y son bloqueados por antagonistas 
específicos como el verapamilo, el diltiazem y dihidropiridinas como la nifedipina 
(de hecho, los canales L se denominaron “receptores de dihidropiridinas”),. Los 
Cav1.3 son similares, excepto que se activan con potenciales más negativos. Se 
expresan en miocitos nodales y auriculares. 
En el corazón también hay Cav3.1 y Cav3.2 que pertenecen al tipo T. Son 
activados por pequeñas despolarizaciones, su apertura es breve y carecen de 
antagonistas (bloqueantes) específicos. No obstante, el mibefradil y la efonidipina 
(una dihidropiridina) bloquean tanto canales tipo L como tipo T. Los canales de 
tipo T contribuyen al ingreso de Ca2+ durante la parte inicial del potencial de acción 
ventricular y participan en la generación de potenciales marcapasos. 
 
Tabla 2: Subunidades α1 de los canales de calcio 
 
Subtipo Tipo Locus Tamaño Conductancia Vactivación Vinactivación 
Cav1.2(α1C) L 12p11.3 2169 aa 9 pS - 17 mV - 50 mV 
Cav1.3 (α1D) L 3p14.3 2161 aa Desconocida - 37 mV - 40 mV 
Cav3.1 (α1G) T 17q22 2377 aa 7.5 pS - 46 mV - 73 mV 
Cav3.2 (α1H) T 16p11.3 2353 aa 9 pS - 46 mV - 72 mV 
 
Estructura de los canales de calcio. Los Cav de tipo L están formados por cinco subunidades 
llamadas α1, α2, β, γ y δ (Fig.11). Los canales Cav de tipo T parecen estar formados solamente por 
subunidades α1. 
Las subunidades α1 tienen una masa de 200 a 250 kDa y una estructura muy similar a las 
subunidades α de los canales Nav. En efecto, como estos últimos, poseen cuatro dominios, cada uno con 
seis segmentos transmembrana, y sus extremos amino- y carboxiterminal se encuentran del lado 
citoplásmico. 
Las subunidades α1 forman un poro de 0.6 nm de diámetro, ligan la mayoría de los fármacos y 
toxinas que modifican la función del canal y son las responsables por la selectividad para Ca2+. Esta 
selectividad se debe principalmente a residuos claves de glutamato. Dada la similitud con las subunidades α 
de los Nav, no es sorprendente que el reemplazo de solamente tres aminoácidos en las asas que conectan los 
segmentos transmembrana S5 y S6 modifiquen la selectividad del canal. Si bien otras subunidades modulan 
la actividad de los Cav, las diferencias funcionales entre los subtipos de Cav están determinadas 
principalmente por la diversidad de subunidades α1. 
Existen cuatro tipos de subunidades β, numeradas de 1 a 4. Todas excepto β4 se expresan en el 
corazón, y existen variantes debidas a diferencias de empalme (ayuste) o modificación postranslacional. 
Las subunidades β tienen 33 a 36 kDa, son intracelulares, y se ligan con alta afinidad al asa que vincula los 
dominios I y II de la subunidad α1. Las subunidades β son cruciales para dirigir las subunidades α1 al 
Electrofisiología celular cardíaca 
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10
sarcolema. Además, desplazan los potenciales de activación e inactivación del canal a valores más 
negativos y aumentan la probabilidad de apertura de los canales. 
Hay cuatro tipos de subunidades α2 y δ. Cada una es codificada por un mismo gen y es escindida 
post-translacionalmente en dos péptidos. La subunidad δ tiene el extremo carboxilo intracelular, un único 
segmento transmembrana y el extremo amino extracelular, acoplado por dos puentes disulfuros al extremo 
carboxiterminal de la subunidad α2, que se ubica extracelularmente. Se desconoce su función precisa, 
aunque al parecer aumentan la 
corriente en los Cav tipo T. 
La subunidad γ fue 
descubierta inicialmente en Cav 
del músculo esquelético, pero 
desde entonces se ha identificado 
ocho genes que codifican otras 
tantas subunidades γ. La 
subunidad γ es un péptido con 
sus extremos amino- y 
carboxiterminal en el citoplasma 
y cuatro segmentos que atraviesa 
la membrana. Su función en el 
corazón es hasta el momento 
desconocida, aunque es capaz de 
modificar la cinética de 
inactivación de los Cav. 
Selectividad de los 
canales de calcio. Los canales 
Cav pueden conducir Na+ cuando 
no hay Ca2+ en el medio 
extracelular. La exclusión 
normal del Na+ no se debe a una 
propiedad intrínseca del filtro de 
selectividad. Cuando hay Ca2+ en 
el medio, el filtro está ocupado por un ión Ca2+, unido a cuatro residuos de glutamato con carga negativa. El 
Ca2+ puede ser desplazado del filtro por la repulsión electrostática generada por otro ión Ca2+. La repetición 
de este proceso permite que los iones Ca2+ ingresen en rápida sucesión cuando el canal está abierto. Por el 
contrario, la repulsión electrostática generada por el ión Na+ (monovalente) no basta para desplazar al Ca2+ 
del filtro, y normalmente impide que el Na+ lo atraviese. 
Activación e inactivación de los canales de calcio. La activación de los canales de Ca2+ se produce 
por la despolarización de la membrana y probablemente involucra un mecanismo similar al ya descrito para 
los canales Nav: Los segmentos transmembrana cargados positivamente se desplazan con el cambio del 
campo eléctrico y permiten la apertura del poro. 
 Por otra parte, la inactivación de los Cav es considerablemente más compleja que la de los Nav por 
dos razones. Primero, porque además de la inactivación iniciada por la propia despolarización, existe una 
inactivación dependiente de Ca2+, de modo que el ión regula su propia conductancia. Segundo, porque 
varios componentes del canal participan en el proceso de inactivación causada por potencial. Se sabe poco 
de la inactivación de los canales tipo T. Lo que sigue se refiere a los canales de tipo L, que por otra parte 
son los más abundantes en el miocardio. 
A diferencia de lo que ocurre en los canales Nav, la inactivación por despolarización de los canales 
Cav no se debe al asa citoplásmica ubicada entre los dominios III y IV. En los canales Cav l la compuerta de 
inactivación está formada por el asa entre los dominios I y II. La despolarización induce un desplazamiento 
del asa hacia el poro. Los segmentos S6 de los dominios transmembrana pueden participar en posicionar el 
asa de modo que obstruya el poro. Además del asa citoplásmica mencionada, es probable que participen en 
la inactivación tanto los extremos amino- como carboxiterminal del Cav, pues la modificación de cualquiera 
de ellos modifica la cinética de la inactivación dependiente de potencial. La subunidad β, firmemente ligada 
al asa entre los dominios I y II, tiende a enlentecer la inactivación (Fig. 11, parte superior). 
La inactivación dependiente de potencial es demasiado lenta para explicar el ciclo normal de 
activación e inactivación de los Cav. El propio Ca2+ que ingresa por los canales y el Ca2+ que se libera desde 
Electrofisiología celular cardíaca 
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11
el retículo sarcoplásmico (ver MECÁNICA DE LAS CÉLULAS CARDÍACAS) aceleran notablemente la 
inactivación. En cambio el Ba2+, que es fácilmente conducido por los canales de Ca2+, prácticamente carece 
de este efecto. La inactivación dependiente de Ca2+ se describió hace dos décadas, pero su mecanismo se 
desconocía. Ahora se sabe que es mediada por la proteína ligadora de Ca2+ calmodulina. 
En ausencia de Ca2+ la calmodulina se liga con gran afinidad a un sector del extremo 
carboxiterminal de la subunidad α1 de los Cav y en esta posición funciona como un sensor de la 
concentración intracelular de Ca2+ en la inmediata vecindad de cada canal. La calmodulina ligada al 
extremo carboxiterminal es un inhibidor de la inactivación, porque facilita la unión de dicho extremo con el 
asa intracelular entre los dominios I y II (ver más arriba). 
Cuando el canal se abre e ingresa Ca2+, la calmodulina se liga al ión y se disocia del extremo 
carboxiterminal, lo cual favorece la inactivación, porque libera el asa entre los dominios I y II que sirve 
como compuerta de inactivación. La inactivación dependiente de Ca2+ de los canales Cav tiene un papel 
fisiológico fundamental en limitar la duración del potencial de acción normal. 
En cambio, el dúo Ca2+/calmodulina inhibe la inactivación de ciertos canales de K+ que tienen un 
papel destacado en la repolarización (fase 3 del potencial de acción; véase más abajo).1 
Regulación de los canales de calcio por fosforilación. Las propiedades funcionales de los Cav tipo 
L son modificadas por la fosforilación de ciertos residuos aminoacídicos por diversas kinasas. El caso 
mejor estudiado es el efecto de la fosforilación en la serina en posición 1928 (cerca del extremo 
carboxiterminal) por la proteína kinasa A. Esta enzima es activada por cAMP. La activación de receptores 
adrenérgicos β1 y β2 estimula la adenilato ciclasa de modo que esta enzima produce más cAMP. El cAMP 
activa la proteína kinasa A, la cual fosforila al canal y desplaza el potencial para la activación e inactivación 
de los canales tipo L hacia valores más negativos. Además aumenta la Po de los canales y el número de 
canales activos (aunque no su conductancia individual). El resultado es un gran aumento de la corriente de 
Ca2+ (ICa). El efecto de la estimulación adrenérgica es finalizado por diversas fosfodiesterasas que degradan 
el cAMP y fosforilasas que defosforilan el canal. 
 El efecto de la estimulación de los receptores adrenérgicos β1 y β2 sobre los canales tipo L es 
similar, y requiere una proteína de anclaje para la proteína kinasa A llamada AKAP15 queposiciona la 
enzima en la inmediata vecindad del canal. Los receptores adrenérgicos β1 causan un aumento más 
generalizado de la actividad de proteína kinasa A, que les permite fosforilar proteínas fuera del sarcolema, 
como el fosfolambano (ver MECÁNICA DE LAS CÉLULAS CARDÍACAS). En cambio la estimulación de 
receptores adrenérgicos β2 tiene un efecto limitado a los canales. Se han propuesto varias explicaciones 
para este hecho. La más convincente es que los receptores adrenérgicos β2 cardíacos se localizan 
exclusivamente en cavéolas y en los túbulos T, en la inmediata vecindad de los canales tipo L. Esto permite 
que su efecto permanezca espacialmente localizado. 
 El otro nucléotido cíclico importante en este contexto es el cGMP, producido por la activación de la 
enzima guanilato ciclasa por óxido nítrico y péptidos natriuréticos auriculares. El cGMP activa la proteína 
kinasa G, que fosforila el canal tipo L en el asa intracelular entre los dominios I y II (implicada en la 
inactivación). Generalmente se considera que el efecto del cGMP sobre los canales tipo L es opuesto al del 
cAMP, pero dado que el cGMP afecta varias vías de regulación sus efectos son complejos y poco 
comprendidos. 
 Otra enzima capaz de fosforilar los Cav es la kinasa II dependiente de calmodulina (CaMKII). Si 
bien el efecto directo de la unión del Ca2+ a la calmodulina unida al extremo carboxiterminal es acelerar la 
inactivación, la activación de la CaMKII tiene un efecto indirecto opuesto, que se ha denominado 
facilitación dependiente de Ca2+. El extremo carboxiterminal de la subunidad α1 tiene también un sitio de 
alta afinidad para CaMKII vecino al sitio que liga calmodulina. La CaMKII es sensible a cambios 
transitorios en la concentración de Ca2+ y cuando es activada aumenta la corriente de Ca2+. La CaMKII es 
un homodímero que tiene un péptido autorregulador que inhibe su propia actividad. El complejo 
Ca2+/calmodulina remueve esta inhibición y además facilita la autofosforilación de la CaMKII. La kinasa 
fosforila los extremos carboxilo de las subunidades α1 y β2 . Esta última está, como se explicó antes, 
estrechamente vinculada con el asa responsable de la inactivación rápida de los Cav. La facilitación de ICa 
por CaMKII que se observa con frecuencias crecientes de estimulación es responsable en gran medida de 
los aumentos de contractilidad que se observan en estas condiciones (escalera; ver MECÁNICA DE LAS 
CÉLULAS CARDÍACAS). 
 
1 Es posible que Ca2+/calmodulina también afecte asimismo la cinética de canales de Na+ (Nav) aunque los 
resultados son contradictorios. 
Electrofisiología celular cardíaca 
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12
 
CANALES DE POTASIO 
Los canales de K+ cumplen diversas funciones relacionadas con la actividad eléctrica del corazón. Son los 
principales determinantes del potencial de reposo y, durante la actividad, participan de manera destacada 
en determinar la frecuencia cardíaca y la forma y duración del potencial de acción. La actividad de los 
canales de K+, y con ella las funciones que regulan, puede ser modificada por hormonas, neurotransmisores 
y fármacos. 
 
Tabla 3: Principales subunidades α de canales de potasio activados por potencial que se 
expresan en el miocardio 
 
Subfamilia Proteína Gen Locus Corriente 
Kv1.2 KCNA1 12p13 IKslow 
Kv1.4 KCNA4 11p14 IKto,slow 
 
Kv1 
 Kv1.5 KCNA5 12p.13 IKur 
Kv2 Kv2.1 KCNB1 20q13.1 IKslow2 
Kv4.2 KCND2 7q32 IKto,fast Kv4 
Kv4.3 KCND3 1p11 IKto,fast 
eag HERG1 KCNH2 7q36 IKr 
KvLQT KvLQT1 KCMQ1 11p15 IKs 
 
Corrientes de potasio. Mucho antes de que los canales de K+ pudieran clonarse, se caracterizó su 
función desde el punto de vista electrofisiológico y farmacológico. La mayoría de los canales de K+ 
presentan rectificación (ver más arriba). Dado que el potencial de equilibrio electroquímico del K+ (EK) es 
más negativo que el potencial de membrana, normalmente los iones K+ tienden a salir de los miocitos. En 
el miocardio existen varias corrientes de K+ diferentes. Los canales HCN, que conducen K+ pero también 
Na+, se tratan por separado. 
1. Corriente con rectificación hacia dentro (“rectificación anómala”)2. El potencial de reposo es 
mantenido por una corriente de K+ de baja intensidad llamada IK1 ó IKir. Los canales responsables 
muestran rectificación hacia dentro, lo que significa que su conductancia es mayor para 
potenciales transmembranas (VM) más negativos que EK, que no existen naturalmente y sólo se 
pueden lograr de manera experimental. Para potenciales transmembranas más positivos que EK, la 
IK1 decrece rápidamente y se torna cero cuando VM alcanza – 20 mV. La IK1 es la principal 
responsable de mantener el potencial de reposo. El hecho de que se anule durante la mayor parte 
del potencial de acción permite que el miocito pueda mantenerse despolarizado durante la meseta 
con corrientes relativamente pequeñas de Ca2+ y Na+. Esto produce un considerable ahorro de 
ATP, pues si las corrientes de entrada y salida fuesen mayores exigirían mayor trabajo de la Na,K-
ATPasa y la Ca2+ ATPasa de membrana durante la recuperación (ver MECÁNICA DE LAS CÉLULAS 
CARDÍACAS). Por otra parte, cuando durante la fase 3 se retorna a VM de – 20 mV o menos, la IK1 
reaparece y contribuye a acelerar la repolarización. 
2. Corriente transitoria hacia fuera. Esta corriente es responsable por la fase 1 de repolarización 
parcial y se llama IKto (de transient outward) ó Ito1.3 En general se activa e inactiva muy 
rápidamente, aunque incluso así se han descrito dos componentes, uno (IKto,fast) más rápido que otro 
(IKto,slow). 
3. Corrientes rectificadoras retardadas. En el miocardio humano, la corriente de K+ llamada 
“rectificadora retardada” tiene tres componentes, llamados ultrarrápido (IKur), rápido (IKr) y lento 
(IKs). La IKur se activa muy rápidamente con despolarizaciones intensas y se inactiva muy 
lentamente durante el curso del potencial de acción. La IKur disminuye durante la repolarización 
pero debido fundamentalmente a la reducción en la fuerza electromotriz que propulsa la salida de 
K+. Esta corriente es prominente en los miocitos auriculares y es la principal responsable de la 
 
2 Se la llamó “anómala” por rectificar en sentido opuesto a las corrientes que causan la repolarización en el nervio. 
3 En las fibras de Purkinje, pero no en el miocardio ventricular, hay canales de Cl- cuya activación es parcialmente 
responsable de la fase 1. Esta corriente de ingreso de Cl-se llama Ito2 para diferenciarla de la Ito1 mediada por K+. La Ito2 
no ha sido claramente demostrada en el humano, por lo cual no se tratará aquí. 
Electrofisiología celular cardíaca 
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13
repolarización de las aurículas. Por el contrario, no se ha detectado en miocitos ventriculares 
humanos ni en fibras de Purkinje. En cambio, en el humano los componentes rápido y lento están 
presentes en todos los tipos celulares: células nodales, auriculares, ventriculares y fibras de 
Purkinje. La corriente llamada rápida (IKr) se activa en realidad muy lentamente con 
despolarizaciones a – 30 mV, muestra aparente rectificación hacia dentro con potenciales 
positivos, y se inactiva muy rápidamente. Se trata en realidad de una pseudorrectificaión, debida a 
que el canal se inactiva con potenciales positivos. No obstante, con potencial 0 ó negativo la 
recuperación después de la inactivación también es rápida, de modo que IKr contribuye 
sustancialmente a la fase 3 de repolarización. El componente lento (IKs) se activa gradualmente con 
despolarizaciones a partir de – 30 mV, de modo que su magnitud aumenta a lo largo de toda la 
meseta del potencial de acción. Decrece en la fase 3 por disminución del gradiente electroquímico 
para la salida de K+. La IKs no muestra rectificación y se inactiva lentamente. La IKs contribuye a la 
fase 3 y tiene un papel central en el acortamiento de la duración del potencial de acción cuandoaumenta la frecuencia cardíaca. Esto se debe a su inactivación muy lenta. Cuando aumenta la 
frecuencia cardíaca, la IKs permanece activada entre un potencial de acción y el siguiente, y acelera 
la repolarización. 
 
Estructura y selectividad de los canales de potasio. Existe una gran variedad de canales de K+. 
Solamente en el ser humano se han identificado y clonado más de 80 genes que codifican canales de K+ o 
moléculas relacionadas con ellos. Esto ha permitido establecer con razonable certeza de qué canales 
dependen las corrientes de K+ descritas arriba (Tabla 3). 
 Pese a su gran variedad, los 
canales de K+ presentan solamente 
dos tipos principales de estructura, 
según el número de dominios 
transmembranas (TM; Fig. 12): 
6TM y 2TM. Los primeros son los 
canales de K+ sensibles al potencial 
(Kv). Su estructura y propiedades se 
describieron en EXCITABILIDAD Y 
PROPAGACIÓN. Los 2TM son los 
canales IKir, principales 
responsables de mantener el 
potencial de reposo. 
 Activación e inactivación 
de los canales de potasio. En los 
canales de K+ sensibles al potencial 
(Kv) , la activación depende del 
segmento S4 cargado positivamente 
y de una porción adyacente del S3. 
La despolarización causa un 
desplazamiento de 2 nm del S4 hacia el medio extracelular que permite la apertura de la compuerta de 
activación formada por S5 y S6. 
La inactivación de Kv es lenta, por lo cual carece de importancia en el axón y en el músculo 
esquelético, cuyos potenciales de acción duran pocos ms. En cambio, es muy importante en el prolongado 
potencial de acción cardíaco. 
La inactivación de los Kv obedece a varios mecanismos, llamados N y C. La inactivación tipo N es 
la mejor conocida. Depende de un mecanismo de “bola y cadena” que requiere la integridad del extremo 
aminoterminal, que obstruye el poro desde adentro. . La inactivación de tipo C se debe a cambios en las 
propiedades del poro, y probablemente comprende varios mecanismos diferentes. 
 
CORRIENTES IÓNICAS Y CARACTERÍSTICAS DE LOS POTENCIALES DE ACCIÓN 
Existen diferencias en los canales iónicos que se expresan en diversas partes del corazón, que determinan 
las propiedades de los potenciales de acción de cada región en particular, según la magnitud, secuencia y 
duración de las correspondientes corrientes. Por ejemplo, la aurícula se repolariza más rápido que el 
ventrículo (tiene un potencial de acción más breve) en parte porque en ella existe una corriente rectificadora 
Electrofisiología celular cardíaca 
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14
tardía ultrarrápida que no se manifiesta en el ventrículo. Además, la corriente de Ca2+ de los canales L 
demora más en inactivarse en el ventrículo. (Fig. 13). 
 Incluso dentro del mismo ventrículo, los potenciales de acción tienen diferente forma en el 
subendocardio, el subepicardio y el 
mesomiocardio (región entre ambos). Los 
potenciales de acción del subencocardio son más 
breves, y los del mesomiocardio los más 
prolongados, en parte debido a una inactivación 
retardada de los canales L de Ca2+. Además, en el 
subepicardio (y en menor medida el 
mesomiocardio) la fase 1 es muy notable, lo cual 
le otorga al potencial de acción un aspecto de 
“espiga y bóveda”; Fig. 14. La diferente 
duración de los potenciales de acción 
ventriculares genera gradientes electrotónicos de 
potencial que son responsables de la onda T del 
electrocardiograma, que corresponde a la 
repolarización ventricular. 
 
CANALES HCN 
La despolarización espontánea de las células 
nodales y del sistema de conducción fue objeto 
de una serie de hipótesis hasta que hace casi 30 
años se describió en el NSA una corriente de entrada (despolarizante) que se activaba por 
hiperpolarización en el rango de potencial transmembrana de las células nodales (– 60 a – 40 mV). Por 
sus propiedades atípicas, esta corriente se llamó “rara” (funny) y se abrevió If. Otras características atípicas 
de If son que la conductancia es pequeña, que permite el paso de iones Na+ y K+, y que su activación está 
bajo un doble control por el potencial transmembrana y nucleótidos cíclicos, en particular cAMP. 
Posteriormente se clonó una familia de cuatro canales llamados HCN (Hyperpolarization-activated, Cyclic 
Nucleotide-gated). En el tejido nodal se encuentran los subtipos HCN2 y HCN4. Experimentalmente, 
cuanto más intenso es el pulso hiperpolarizante (Fig. 15, curvas de arriba), la activación es más intensa 
(curva en el centro) y la apertura más rápida (curva inferior). 
Electrofisiología celular cardíaca 
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15
 Estructura de los canales HCN. Los canales 
HCN guardan semejanza con los canales de K+ 
activados por potencial, pues están formados por 
cuatro monómeros con seis segmentos 
transmembrana cada uno, donde el segmento 4 (S4) 
es el principal sensor de potencial, mientras que S5 y 
S6 forman el poro. Adicionalmente, cada monómero 
posee un extenso extremo carboxiterminal con un 
sitio de unión a cAMP. En la Fig. 16 se muestra la 
estructura dimérica (en un corte a lo largo del canal). 
 En los canales HCN, al igual que en los 
canales Kv, el segmento S4 se desplaza hacia fuera en 
respuesta a la despolarización y hacia dentro con la 
hiperpolarización (Fig. 17). La diferencia estriba en 
que en el HCN es el desplazamiento de S4 hacia 
dentro lo que abre el canal. 
 Efecto del cAMP. El cAMP no es 
imprescindible para que se abra el canal HCN, pero 
en ausencia de cAMP se requerirían 
hiperpolarizaciones mucho mayores que las 
existentes. En efecto, el cAMP desvía la curva de 
respuesta a la hiperpolarización a valores menos 
negativos (Fig. 18), lo que permite que las células 
nodales funcionen como marcapaso con 
hiperpolarizaciones no muy intensas. En presencia de 
cAMP, para cada valor de potencial 
hiperpolarizante la activación es mayor. 
 Canales HCN y regulación de la 
frecuencia cardíaca. El ritmo sinusal está 
determinado por la tasa de despolarización 
de las células del NSA, la cual puede ser 
acelerada por estimulación simpática 
originando taquicardia, o enlentecida por 
estimulación vagal, causando bradicardia. 
El neurotransmisor simpático, noradrena-
lina, activa receptores β-adrenérgicos que 
estimulan la síntesis de cAMP. En cambio, 
el neurotransmisor parasimpático, 
acetilcolina, inhibe la síntesis de cAMP 
actuando sobre receptores muscarínicos 
M2 (ver SISTEMA NERVIOSO 
AUTÓNOMO). La acetilcolina (ACh) 
reduce el cAMP y por tanto If, tornando 
más lenta la despolarización espontánea, 
y en consecuencia la frecuencia de 
descarga es menor (Fig. 19 A). La 
noradrenalina y compuestos afines 
(isoproterenol [Iso] en la Fig. 19) tienen 
el efecto opuesto. En la Fig. 19 B se 
muestra el efecto de ACh e ISO sobre la 
corriente y en C sobre la probabilidad de 
apertura del canal HCN. La ivabradina, 
un inhibidor de los canales HCN, ya se 
emplea clínicamente para tratar la angina 
de pecho estable crónica. 
Electrofisiología celular cardíaca 
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16
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
UNIONES COMUNICANTES Y ACTIVACIÓN DEL CORAZÓN 
En cada ciclo cardíaco, las aurículas y los ventrículos deben excitarse eléctricamente en un intervalo muy 
breve. Para comprender la dificultad involucrada, considérese que con una frecuencia de 80 latidos/min la 
sístole completa dura entre 0.25 y 0.3 s, y la activación de los ventrículos se produce en unas pocas decenas 
de ms. La excitación debe transmitirse de célula a célula por las uniones comunicantes, desde el NSA hasta 
el músculo ventricular. La distancia entre el NSA y el vértice del corazón es de aprox. 15 cm, y cada célula 
miocárdica tiene en promedio 100 μm. Esto significa que existe un camino de aproximadamente 1 500 
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17
células entre ambos puntos. Si la propagación entre célula y célula se demorase tan sólo 1 ms, la activación 
completa demoraría 1.5 segundo. Evidentementeel proceso es normalmente mucho más rápido. 
 Uniones comunicantes cardíacas. Las uniones comunicantes o nexos están formadas por proteínas 
llamadas conexinas. Las conexinas poseen cuatro hélices alfa que atraviesan la membrana, con sus 
extremos amino- y carboxiterminales en el citosol. Seis moléculas de conexinas forman un conexón y dos 
conexones de células adyacentes se ensamblan para formar un nexo (Fig. 20). 
 Existen 15 conexinas (Cx) 
diferentes, pero en el corazón hay 
tres importantes, que difieren en su 
masa molecular, la conductancia del 
poro que forman y su distribución en 
el miocardio: Cx40, Cx43 y Cx45. 
La Cx40 se expresa en las aurículas 
y la porción proximal del sistema de 
conducción (haz de His). Sus nexos 
tienen conductancia elevada (200 
pS). La Cx43 está presente en las 
aurículas y el músculo ventricular, 
pero no en los nodos. Su 
conductancia es intermedia (75 pS). 
Finalmente, la Cx45 se expresa de 
manera casi exclusiva en los nodos y 
parte del sistema de conducción, y 
tiene una conductancia de sólo 20 pS 
(diez veces menor que Cx40). Es 
probable que la baja conductancia de 
la Cx45 impida que las corrientes 
electrotónicas generadas por la 
actividad eléctrica de las aurículas afecte la despolarización espontánea del NSA. Esto serviría como una 
aislación eléctrica parcial contra la conducción electrotónica retrógrada, que impediría la función de 
marcapaso. 
 En los ventrículos del adulto se expresa 
sólo Cx43, que forma nexos concentrados en los 
discos intercalares. Los nexos se agrupan en 
placas que, en el ventrículo humano, tienen una 
superficie media de aprox. 0.2 μm2. Existen 20 de 
estas placas por disco intercalar. Cada miocito 
ventricular está conectado por los discos 
intercalares a otros 10 miocitos. La velocidad de 
conducción depende de la amplitud del potencial 
de acción y del área del conjunto de nexos por 
disco, principalmente en la dirección del eje de las 
fibras. La importancia de una baja resistencia 
entre células sucesivas se ilustra en la Fig. 21. En 
la situación normal (A) la conductancia del nexo 
gj es alta, de modo que el retardo de la 
propagación entre célula y célula (en gris) es 
similar al observado dentro de la misma célula (1-
2 para a y 3-4 para b). Si gj fuera baja, existiría 
un considerable retardo en la despolarización de la 
célula b (Fig. 21 B). 
En una proporción menor (20 %) los 
nexos se establecen entre células adyacentes con 
sus ejes paralelos, lo que permite (aunque con 
mayor dificultad) la propagación de la excitación 
en dirección radial al eje de los miocitos. Esto es 
importante, ya que la activación de los ventrículos 
Electrofisiología celular cardíaca 
Dr. Fernando D. Saraví 
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es un proceso que tiene lugar en las tres dimensiones del espacio. Sin embargo, la conducción no ocurre con 
igual facilidad en los tres ejes, por lo cual se dice que es anisotrópica. 
 Recambio y regulación de los nexos. Los nexos son estructuras dinámicas en constante formación 
y degradación. Se estima que la vida media de un nexo es de aprox. 80 min. Su conductancia es regulada 
normalmente por el sistema simpático a través de receptores β-adrenérgicos que activan la adenilato ciclasa 
y aumentan la síntesis de cAMP. El cAMP activa a la proteína kinasa A, que fosforila los nexos e 
incrementa su conductancia. El aumento de la conductancia facilita la propagación del potencial de 
acción y por tanto acelera la activación del miocardio. 
 Por otra parte, un aumento sostenido de Ca2+ o de H+ intracelulares tiene el efecto opuesto, y puede 
llegar a sellar efectivamente los nexos. Este efecto es importante en la isquemia. En las células isquémicas 
se detienen los transportes activos que extraen Ca2+ del citosol y desciende el pH por acumulación de H+ 
derivados del metabolismo. El cierre de los nexos entre las células afectadas y las sanas protege a estas 
últimas de los efectos nocivos de la acidosis y la sobrecarga de Ca2+, de modo análogo al cierre de 
compuertas herméticas en un submarino dañado, que impide que se inunden más compartimientos. 
 Defectos de la conducción y reentrada. Una alta proporción de alteraciones del ritmo cardíaco 
(arritmias) clínicamente importantes ocurren por defectos en la conducción, en particular el conocido como 
reentrada. La reentrada es responsable de algunas taquicardias de alta frecuencia. Existen diversas formas 
de reentradas, algunas muy complejas, pero el concepto puede ilustrarse por el caso más simple (Fig. 22). 
Si en determinada área del corazón (por ej., el NAV) la activación se propaga por una vía que se divide en 
dos ramas paralelas que vuelven a 
comunicarse distalmente, puede 
producirse reentrada si se cumplen dos 
condiciones: 
 
1. En una de las ramas hay 
enlentecimiento de la 
velocidad de conducción. 
2. En la otra rama hay un 
bloqueo unidireccional. 
 
Estas alteraciones pueden ser el 
resultado de una condición congénita 
(por ej., tractos aurículoventriculares 
aberrantes) o adquirida (por ej., 
isquemia, trastornos electrolíticos o 
fármacos). En todo caso, al llegar a la 
bifurcación el impulso ortodrómico se 
detiene en la vía bloqueada 
unidireccionalmente y se propaga lentamente por la otra. En la región distal, el impulso ingresa en la rama 
con bloqueo unidireccional y se propaga retrógradamente. Si la rama con conducción lenta ya ha salido de 
su período refractario, el impulso reentra y se repite el ciclo.