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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 1 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 2 
 
Venciendo a satanás 
© Pablo Salinas 
Todos los derechos reservados 
Registro de Propiedad Intelectual 
Inscripción Nº 282.870 
El texto Bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas 
en América Latina © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. 
Texto tomado de la Biblia, la Palabra de Dios para todos™ (PDT™) © 2005 
Centro Mundial de Traducción de la Biblia. Utilizado con permiso. 
Publicado en Caldera, Chile 
Octubre del 2017 
 
 
Este libro llega a usted, en forma, totalmente gratuita. 
“…Ustedes han recibido gratuitamente, así que también den gratuitamente.” 
(Mateo 10:8) (PDT) 
 
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Rut: 13.351.473-2 
Ciudad: Caldera 
Provincia: Copiapó 
Región: Atacama 
País: Chile 
Teléfono Móvil: +56954202922 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 4 
 
Prologo 
 
Este libro no sustituye a la Biblia, de hecho, está completamente inspirado por ella, y 
principalmente, habla lo que contiene, las Sagradas Escrituras. Por lo cual, este libro está bajo 
y sujeto a la Palabra de Dios. Este libro no fue creado, para fines académicos o teológicos. No 
fue pensado, para institutos bíblicos, o filósofos religiosos. Ese libro fue creado, para la gente 
común y corriente, para el cristiano promedio, para el creyente, que está recién comenzando, 
en la Fe. Para el pastor de población. Para el hermano esforzado, que muchas veces, no tiene 
acceso a una buena enseñanza, o un buen discipulado. Porque no tiene los medios, o porque 
el lenguaje de los libros, es demasiado difícil de entender, por causa del tecnicismo teológico. 
Este libro, no está exento de error, por lo cual, usted podrá encontrar probablemente, algunos 
errores, que se me escaparon. Y eso es bueno, porque eso demuestra, que yo soy humano, y la 
Biblia, es el único libro perfecto. Tengo errores, porque Dios, a nadie le da entendimiento 
pleno, de Su Palabra. A todos nos da un poco, y de esta forma, siendo uno en Cristo, entre 
todos nos edificamos. 
De esta forma, el Señor nos cuida, de que no nos pase lo mismo, que aquel querubín, que se 
creyó más, que su Creador. Todos nosotros, somos ignorantes en muchas áreas, y muchas 
veces, nos sentimos sabios, en nuestra propia opinión; nos volvemos soberbios y altivos. Y 
empezamos a mirar con menosprecio, al hermano que poco entiende, y lo apuntamos con el 
dedo, como si fuera un ignorante salvaje. Y al que consideramos, que sabe más que nosotros, 
lo vemos grande, y eso también está mal. En Cristo somos todos iguales. Todos cometemos 
errores. Pero de ese poco entendimiento, que Dios me da, es lo que quiero compartir. 
Tal vez habrá muchos detalles, que se me escaparán; alguna coma, alguna tilde, textos Bíblicos 
que quizás, usted hubiera puesto, o ideas que quizás, Dios no me entregó en su momento. 
Creo que lo que está escrito, así será escrito. Como instrumento de Dios, creo que su Palabra 
es viva, y ésta nos habla en su momento preciso, por medio del Espíritu Santo, que habita 
dentro de nosotros. Creo que el mejor consejo, que les puedo dar, es este: 
“Examinen todo y quédense con lo bueno. Manténganse alejados de todo lo malo.” 
(1 Tesalonicenses 5) (PDT) 
En este libro, sólo utilizo, dos versiones de la Biblia; una es la versión, Reina Valera 1960 
(RVR 1960), y la otra es la versión, Palabra de Dios para todos (PDT). Utilizo la versión Reina 
Valera 1960, porque es la versión, más popular y aceptada, que se utiliza en español. Para los 
que no saben, y creen que Reina Valera es una reina, de algún reinado, o país lejano. Déjeme 
aclarar, que no es una monarca cristiana, que tradujo la Biblia. Reina Valera, no es una mujer, 
sino los apellidos, de quienes realizaron esta versión; Casiodoro de Reina, cuya versión se 
publicó en 1569, y más luego Cipriano de Valera, quién hizo una competente revisión, a la 
versión original, de Casiodoro de Reina en 1602. Y que luego fue revisada en el año 1960. 
La otra versión que utilizo, es la (PDT) “Palabra de Dios para todos”. Esta es mi versión favorita, 
la que más me gusta, porque comunica, de una forma muy agradable, y fácil de entender, los 
significados del texto original. Porque en lugar de ser una barrera, para la comprensión, es un 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 5 
 
medio, para que cualquier lector, descubra el mensaje de la Biblia. Esta versión, tiene fidelidad 
a los idiomas originales (hebreo, arameo y griego). Es una versión, que no es fácil de conseguir, 
ya que no fue creada, para fines comerciales, en un principio fue creada, para ser utilizada en 
cárceles, hospitales, barrios populares, etc. Para uso evangelístico, por su facilidad de lectura y 
comprensión. 
Con ambas versiones, puedo tomar un equilibrio, en la lectura de la palabra de Dios. Pues la 
versión Reina Valera 1960 (RVR 1960), es una traducción “literal”, es decir, palabra por 
palabra, que se enfoca en el lenguaje original, hacia el emisor. Además es una traducción 
“idiomática”, es decir, concepto por concepto, que se enfoca en el lenguaje, al que se traduce, 
hacia el receptor. Y la gracia que tiene, la versión palabra de Dios para todos (PDT), es que es 
una traducción “parafraseada”, es decir, que es un lenguaje popular, que se enfoca enel 
receptor, pero con un lenguaje sencillo. Palabra por palabra, nos acerca a los originales, pero 
perdemos el concepto, y concepto por concepto, nos puede alejar, del significado de las 
palabras. La parafraseada, nos ayuda a aclarar el concepto, a que nos lleva las palabras 
originales. Con estas dos versiones, podemos tener, los tres tipos de traducciones que existen, 
y por ende, nos ayudará más, a entender la Biblia. Y así podremos tener un equilibrio, para 
disfrutar el máximo su contenido. 
Este libro, solo tiene referencias Bíblicas, ya que no ha sido producto, del estudio de otros 
hermanos, pastores o escritores. Lo que escribo en este libro, es producto de mis propios 
estudios, del conocimiento que he aprendido, a través de estos trece años, desde que conocí a 
mi Salvador, mi Señor y Dios, Jesucristo. Del conocimiento, que me han enseñado, mis 
pastores y hermanos, que me han formado. Del conocimiento de mi esposa, quien desde que 
nació, ha estado en el evangelio de Jesucristo, y siempre me ha apoyado. Del conocimiento, de 
mi propia experiencia con Dios, y de la experiencia que tuve, antes de conocerlo. 
Si usted logra ver, frases o enseñanzas, que otros escritores han mencionado. No ha sido mi 
intención copiar su trabajo, ni apropiarme de sus ideas. Pues todo está en mi cerebro, porque 
Dios me creo, de una forma especial; yo tengo síndrome de asperger, condición del espectro 
autista, no soy enfermo, solo soy diferente. Y gracias, a esta forma especial que tengo, es que 
puedo almacenar, mucha información en mi mente. Así que, si hay alguna frase famosa, que 
alguien haya dicho, y no hago mención de su nombre, no es porque no lo quiera reconocer. 
Sino simplemente, porque para mí, solo es una información almacenada, que no logro 
recordar, de donde vino, o quien lo dijo. Solo logro recordar el concepto, de esa información 
que recuerdo. 
“Cuando hagan cualquier trabajo, háganlo de todo corazón, como si estuvieran trabajando 
para el Señor y no para los seres humanos.” (Colosenses 3:23 (PDT) 
“Podemos confiar por completo en lo que dijeron los profetas y está muy bien que ustedes 
sigan cuidadosamente sus palabras. Sus profecías son como una lámpara que alumbra en la 
oscuridad hasta que llegue el amanecer en el que Cristo, como la estrella de la mañana, les 
traerá nueva luz al corazón.” (2 Pedro 1:19) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 6 
 
“El que hable, que hable de acuerdo con las palabras de Dios; el que sirve, que sirva con el 
poder que Dios da. Que todo lo que hagan sea para alabar a Dios por medio de Jesucristo, a 
quien pertenecen el poder y la gloria para siempre. Así sea.” (1 Pedro 4:11) (PDT) 
 
Introducción 
 
Venciendo a satanás, es la lucha diaria, que el creyente tiene, contra el enemigo de nuestras 
almas. Una lucha, que vamos venciendo, día tras día. Este libro, es solo una pequeña ayuda, 
para que usted, pueda ir venciendo a satanás, a cada momento. Este libro, no se trata de 
luchas místicas y fantasiosas, de rezos repetitivos, o de conjuros religiosos. No se trata, de 
actos proféticos, ni de decretos y unciones apostólicas, realizadas bajo del mar, o tirando sal 
sobre la tierra, para derrotar al diablo. 
Este libro, nos ayudará a entender, a como vencer a satanás, por medio, de nuestra forma de 
vivir, que es conforme a los deseos, de nuestro Señor y Dios. De cómo, las enseñanzas de 
Cristo, si las ponemos en práctica, van a ir derrotando al enemigo, gradualmente, de nuestras 
vidas. Hasta poder completar, una victoria completa, sobre satanás. Para Jesús, el maligno ya 
está derrotado, ya está vencido, y lo ha puesto bajo nuestros pies. Ahora es la hora, de que 
podamos aprender, a como poder tomar esa promesa, y hacerla realidad, con el testimonio de 
nuestras vidas. 
Este libro, es el resultado parcial, de cómo en mi vida personal, como cristiano. He podido ir 
venciendo a satanás, día tras día, a través de la Palabra de Dios, y del poder, de Su Santo 
Espíritu. Siendo yo convertido, desde el satanismo; pues antes de conocer a Dios, yo fui un 
seguidor de satanás, un adorador del diablo y la muerte. Pero hoy, soy un hijo de Dios, que 
logró ver y seguir, el camino, la verdad y la vida. Y que cada día, en mi vida, el diablo está 
vencido. Y por esa autoridad, que me entregó Jesucristo, escribo este libro. 
Venciendo a satanás, es una afirmación del presente, es algo que actualmente, estamos 
haciendo los cristianos. Para Dios, el diablo ya está vencido, para el Señor, el maligno ya se 
encuentra en el pasado, pues Dios no está prisionero, a nuestro tiempo, de hecho, nuestro 
futuro, que está impreso, en el libro de Apocalipsis, ya fue escrito, hace dos mil años atrás. 
Dios ya confirmó, que satanás fue destruido, pero en nuestro tiempo presente, se tiene que 
cumplir, lo que ya fue escrito. 
Nuestras preguntas ahora son; ¿Cómo podemos hacer cumplir, lo que ya fue escrito?, ¿cómo 
los cristianos, podemos vencer a satanás?, ¿cómo podemos tomar, las promesas de Dios, hacia 
nosotros, los hijos de Dios, para que podamos vencer al enemigo?, ¿cómo podemos hacerlo 
realidad?, ¿cómo podemos tener esta victoria, sobre el diablo?, ¿serán reales estas promesas? 
Veamos que dice la Palabra de Dios: 
“Hijitos, ustedes son de Dios y por esto ya han derrotado a los enemigos de Cristo porque el que 
está en ustedes es más grande que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 7 
 
“Yo les dije esto para que encuentren paz en mí. En el mundo ustedes tendrán que sufrir, pero, 
¡sean valientes! Yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33) (PDT) 
“Todo eso voy a darle al que salga victorioso; yo seré su Dios y él será mi hijo.” 
(Apocalipsis 21:7) (PDT) 
Como podemos ver, en la Palabra de Dios, Él nos promete el triunfo sobre satanás. Dios nos 
dice, que somos de Él, y como somos de Él, el que está con nosotros, o sea Jesucristo, es más 
grande, que el que está en el mundo, refiriéndose a satanás. Y aunque muchas veces, 
tendremos que sufrir, por causa de Cristo, debemos confiar y ser valientes, porque así como 
Jesús, ya venció al mundo y a satanás, nosotros también podemos hacerlo, porque somos 
llamados hijos de Dios. 
La pregunta ahora es, ¿cómo poder llevar a la práctica, esta poderosa promesa, sobre el 
creyente?, ¿cómo podemos hacer realidad, esta victoria en nuestro diario vivir? Para 
responder esta pregunta, debemos de considerar, que nos encontramos en una guerra 
espiritual, que no es luchada sobre personas de carne, hueso y sangre, sino contra entes 
espirituales de maldad, contra demonios comandados por satanás, contra seres malignos, que 
una vez, fueron ángeles del Creador, contra ángeles caídos y rebeldes, que odian a Dios, a sus 
hijos y toda su creación. 
A nuestros ojos, es una guerra en la cual, no podemos palpar, que no podemos tocar con 
nuestras manos, ni fuerzas. Es una guerra en la cual, no podemos dañar a nuestros enemigos, 
con armas terrenales, no podemos dispararles, ni lanzarles flechas, ni acuchillarlos, ni nada de 
eso. Es una guerra en otra dimensión, en una dimensión espiritual, que se encuentra 
conectada con la nuestra. Y lo digo, porque he de recordar, que nosotros somos seres 
espirituales, viviendo en un cuerpo terrenal, y como espirituales, debemos vivir y luchar como 
espirituales. 
“Nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra gobernantes, contra autoridades, 
contra poderes de este mundo oscuro y contra fuerzas espirituales malignas del cielo.” 
(Efesios 6:12) (PDT) 
El ser humano ha estado, desde la salida del huerto del Edén, en guerras tras guerras. Toda 
nuestra historia humana, ha estado marcada por guerras. Las primeras guerras fueron con 
piedras y palos, a medida que el ser humano fue adquiriendo conocimiento, luego fueron a la 
guerra, con lanzas y flechas. Luego se crearon armaduras y espadas, la tecnología fue 
creciendo,y en las guerras comenzaron a usar la pólvora. La ciencia siguió en aumento, y 
ahora la guerra, solo puede durar un día. Al apretar solo un botón, se puede destruir una 
ciudad completa, con una bomba de Hidrogeno. 
Las guerras, han cambiado a lo largo del curso, de la historia humana. Las guerras antes, solo 
se hacían con la fuerza bruta. Cuando ambos ejércitos se encontraban de frente, ambos solo se 
medían sus fuerzas, la cantidad de sus soldados, y sus fortalezas. Luchaban hasta que los más 
débiles perdían, esta era la ley de la selva. A medida que los siglos pasaron, el que tenía una 
mayor tecnología ganaba, porque su fuerza era mayor. El imperio romano, tenía las mejores 
armaduras, las espadas más afiladas y firmes, los caballos mejor alimentados, etc. La 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 8 
 
tecnología de ellos, era superior a los de los barbaros, que tenían una tecnología inferior, y 
primitiva. 
Pero llegó el momento, en que terminando la edad media en Europa, todos los ejércitos, 
tenían casi la misma tecnología, eran casi iguales en fuerzas y números. Entonces la fuerza 
bruta, ya no era necesaria, para ganar una guerra, no se necesitaba más. Lo que ahora se 
necesitaba, era hacer una guerra de inteligencia, una guerra táctica. Los generales, colocaban a 
sus ejércitos en el campo de batalla, como en una tabla de ajedrez, y luego hacían sus 
movimientos tácticos, para poder ganar las batallas. El General, ya no veía solamente sus 
fuerzas, sus fortalezas, ahora el veía mas allá, el ahora veía también, sus debilidades. Y no 
solamente las fuerzas y debilidades propias, sino también las fuerzas y debilidades del 
enemigo. 
El primer paso, para ir a una guerra, sea carnal (secular) o espiritual, es conocer nuestras 
fortalezas y debilidades, como también las del enemigo. Debemos conocer en donde somos 
fuertes, y en donde somos vulnerables. Y donde el enemigo también lo es. No Podemos 
subestimar o sobreestimar estos cuatro puntos, pues podría ser un error fatal, que nos cueste 
la guerra. Nuestro Señor Jesús, nos advierto de esto: 
“Cuando alguien va a construir una torre, se sienta primero a hacer un plan, ¿verdad? Tiene 
que ver si tiene el dinero para hacer el trabajo. Si no hace primero un plan, empezará a 
construir el edificio pero no lo podrá terminar y todos se burlarán de él. Dirán: “Ese hombre 
empezó a construir el edificio, pero no fue capaz de terminarlo”. »O si un rey va a hacer la 
guerra contra otro, primero se sienta a hacer planes, ¿verdad? Si sólo tiene diez mil soldados 
hará planes para ver si puede derrotar al otro que tiene veinte mil soldados. Si no le es posible 
derrotar al enemigo, aprovechará que todavía está lejos y le mandará mensajeros para hacer 
la paz.” (Lucas 14:28-32) (PDT) 
Si usted quiere vencer a satanás, primero debe conocer las fortalezas y debilidades del diablo. 
Debe tener un plan, debe estudiarlo, debe saber con certeza, lo que debe hacer. Usted 
también, debe conocer cuáles son sus propias fortalezas, y debilidades como cristiano. 
Recuerde, que para ganar esta guerra, usted debe estar preparado. Vamos a tocar este tema, 
en dos capítulos, y en cada uno de ellos, vamos a ver, cómo podemos ir venciéndolo, paso a 
paso, al enemigo de nuestras almas. 
 
Capítulo I “La fuerza de satanás y la debilidad del cristiano” 
 
En este capítulo, veremos la fuerza que tiene, nuestro enemigo el diablo, y la debilidad 
nuestra. Es esencial conocer esto, usted no puede luchar, contra lo que no conoce, no puede 
solo tirar puñetazos al aire, no puede orar a Dios, pidiendo por algo, que usted ignora. Usted 
debe empoderarse, con la Palabra de Dios, para vencer a satanás. 
Como lo dije antes, no estoy hablando de misticismos, no estoy hablando, de andar viendo al 
diablo por todas partes, de ver criaturas sobre los hombros, de las personas. De ver con 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 9 
 
nuestros propios ojos, demonios o fantasmas, o de fantasías religiosas, que las personas dicen 
sentir, para verse más espirituales. 
No estoy hablando, de exorcismos mágicos para atar al diablo, para enviarlo al infierno, y que 
vuelva a salir, una y otra vez de ese lugar. Esta no es una puerta giratoria, entiéndalo, esto no 
es promover, pequeñas formulas y prácticas místicas, con una connotación cristiana. Estoy 
hablando de la Palabra de Dios. En la Biblia, no leo que dice: “Ve y exorciza tus demonios, con 
el exorcismo cristiano”. Ni tampoco dice: “Ve y consigue a alguien, para atar a tu demonio”. 
Más bien, dice las Santas Escrituras: “Tomad toda la armadura de Dios”. 
Con este libro, usted no aprenderá oraciones, o rezos mágicos. No aprenderá a buscar 
demonología o fabulas, para derrotar al diablo. No aprenderá, a buscar lugares ocultos, para 
hacer guerra espiritual, ni reprender con sus propias fuerzas, a seres imaginarios. No 
aprenderá, a entrenar sus ojos, para un supuesto don de vista espiritual, que en la Biblia no 
existe. 
Lo que usted si aprenderá, es a vencer a satanás, por medio de la Palabra de Dios, por medio 
del poder del Espíritu Santo, que mora dentro de nosotros. Y como a través de nuestras vidas, 
consagradas al Señor, viviendo una vida, de acuerdo a Sus propósitos y a Su voluntad, 
podremos derrotarlo. No es algo místico, es algo Bíblico. 
Nuestra guerra espiritual, no es directamente contra el diablo. Nuestra guerra espiritual, gira 
alrededor de dos cosas; carne y espíritu. Cuando nosotros, no damos lugar a la carne, sacamos 
a satanás de esto completamente, y lo vencemos indirectamente. 
“Nuestra naturaleza carnal desea lo que está en contra del Espíritu y el Espíritu desea lo que 
está en contra de la naturaleza carnal. Los dos se oponen...” (Gálatas 5:17) (PDT) 
Así que nuestra guerra contra satanás, comienza exactamente en nuestro propio ego, en 
nuestro “yo”. Si nosotros no le damos lugar al diablo, entonces ya hemos solucionado esa 
guerra. Y hemos sido más que vencedores, en Cristo Jesús. 
Es simple, usted no necesita tanta parafernalia, no necesita tantas campañas de liberación, de 
días eternos de preparación. No necesita estar gritando y gritando, sobre un endemoniado, y 
dándole de bibliasos, para que éste salga, del incrédulo. Usted solo debe tener la autoridad, 
que se consigue mediante la comunión, con Jesucristo, y ordenar que salga, en el nombre de 
Jesús de Nazaret. 
El diablo tiene una guerra contra nosotros. Nos preguntamos, ¿porque un ser celestial (pero 
malvado), quiere atacarnos a nosotros, unos simples seres humanos? La respuesta es simple; 
satanás odia a Jesucristo, y Jesucristo vive en nosotros. Nosotros estamos acá, para ser hechos 
conforme a Él, y la Iglesia esta colectivamente acá, para proyectar a Jesús. Esa es la razón del 
ataque satánico. 
Cuando Jesús, estuvo físicamente en esta tierra, satanás lo tentó, lo observó, y trató de 
matarlo; 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 10 
 
“Y ninguno de los gobernantes de este mundo la entiende. Si la hubieran conocido, no habrían 
crucificado al glorioso Señor.” (1 Corintios 2:8) (PDT) 
El diablo tuvo éxito, al tener a Jesús crucificado, pero terminó siendo, el más grande perdedor, 
de toda la eternidad. Jesús resucitó en una victoria poderosa, y está sentado en honra, a la 
diestra del Padre. El diablo, es incapaz de tocar el cuerpo físico, sin sangre, de Jesucristo 
(ver Lucas 24:39). Entonces, ¿qué hace? El maligno se voltea, y en venganza, va al cuerpo 
espiritual del Señor, que es la Iglesia, comprada por Sangre (ver 1 Corintios 12). 
Su única forma, de afectar a la Cabeza, es atacando al cuerpo. De este modo, podemos entrar 
a la comunión, con el sufrimiento de Jesús: 
“Lo que quiero es conocer a Cristo y experimentar el poder de su resurrección. Quiero compartir 
con él sus sufrimientos. También quisiera ser como él en su muerte” (Filipenses 3:10) (PDT) 
“Me alegro en medio de mis sufrimientospor ustedes, pues lo que sufro en mi propio cuerpo 
completa lo que falta de los sufrimientos de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia.” 
(Colosenses 1:24) (PDT) 
El diablo cree, que si él puede detener a la Iglesia, ganará esta guerra. Y aunque la Iglesia, no 
será jamás derrotada (ver Mateo 16:18). Debemos mantener viva, la verdadera Iglesia, y en su 
edificación, debemos hacerlo, de acuerdo al patrón bíblico. Mucho de lo que hoy se llama 
iglesia, tiene muy poco parecido, al punto de vista Bíblico, de la Iglesia. 
Satanás solo necesita pelear, contra aquello que es la genuina Iglesia. A él le va mejor, en una 
iglesia falsa, que no representa a Jesucristo, que en un pub de perdición. Entonces su guerra, 
está enfocada enteramente, en aquella genuina Iglesia. Ese remanente, que rehusó ser parte 
del sistema, de la gran ramera. Y que reconoció, que tenía que ser, sana en Su doctrina, es un 
pre requisito para nosotros, poder ser la Iglesia verdadera, sobre la tierra. 
Cuando hablo de la verdadera Iglesia, no estoy hablando de ninguna religión específicamente. 
Jesucristo no vino a enseñarnos una religión, que debamos seguir. Jesucristo no vino, para 
hacernos evangélicos, católicos, mormones, mesiánicos, adventistas, testigos de Jehová, etc. 
Tampoco vino, para convertirnos en pentecostales, reformados, bautistas, etc. Ni mucho 
menos, para que fuéramos luteranos o calvinistas. Jesús no vino para hacernos religiosos. 
Jesucristo vino, para que Él fuera; nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida. 
Tampoco estoy hablando, de un diabólico ecumenismo, de unir todas las religiones del mundo. 
Estoy diciendo, que en donde quiera que tú estés, si eres fiel al Señor, a Su palabra, vives de 
acuerdo a sus mandamientos, y puedes reflejarte en Jesucristo. Tú eres parte, de ese pequeño 
remanente, de su verdadera Iglesia. Esta verdadera Iglesia, no tiene letrero de denominaciones 
humanas, esta Iglesia tiene el sello de Dios. Esto es una relación personal con nuestro Señor, 
que se encuentra dentro de un templo, en lo secreto de tu habitación, o bajo un árbol, en 
medio de la naturaleza, etc. 
La Iglesia es un pueblo, somos nosotros, no es un edificio. Tú puedes reunirte con tus 
hermanos, en un edificio, y puede tener cualquier nombre, de denominación. Pero ese edificio 
no es la Iglesia, es solo el lugar, donde se reúnen: 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 11 
 
“Por lo tanto, ustedes los que no son judíos, ya no son inmigrantes ni exiliados, sino ciudadanos 
junto con el pueblo santo y forman parte de la familia de Dios. Ustedes los creyentes son esa 
casa, construida sobre una base sólida formada por los apóstoles y profetas, siendo Cristo 
mismo la piedra más importante de la construcción. Todo el edificio se mantiene unido debido 
a él, quien hace que crezca y se convierta en un templo santo para el Señor. Gracias a Cristo, 
ustedes y los judíos forman parte del mismo templo donde vive Dios a través del Espíritu.” 
(Efesios 2:19-22) (PDT) 
Cuando Jesús, anduvo por esta tierra, estuvo en un cuerpo, tal como el que nosotros usamos. 
En ese cuerpo, estaba el lugar de reunión, de Dios y el hombre. En el Calvario, Él dejó ese 
cuerpo. En el día de pentecostés, Él tomó otro cuerpo, que somos nosotros, la Iglesia. Y ahora 
nosotros, que somos el cuerpo de Cristo, hemos venido a este lugar de reunión, ese lugar 
viviente de Dios y los hombres. 
“el cuerpo entero depende de él. Por medio de él, todas las partes del cuerpo están ligadas y se 
mantienen unidas. Cada parte cumple su función y así todo el cuerpo crece y se fortalece por el 
amor.” (Efesios 4:16) (PDT) 
La Iglesia, es un organismo creado por Dios, no es una organización hecha por el hombre. Jesús 
le da vida, y los planes del hombre, solo son un sustituto mortal. El diablo, va hacer todo lo que 
pueda, para detener a la Iglesia, de la obra indicada por Dios. En este capítulo, mencionaré 
varios ataques básicos, y principales, como suceden, y lo que él hace. 
Todos sabemos, que el diablo siempre ha perseguido a la Iglesia. A través de la historia, 
siempre ha tenido una persecución, y lo tendrá, hasta el fin de su tiempo. Jesús nos advirtió: 
“Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como ama a su propia gente, pero ustedes 
no son del mundo. Yo los elegí para que no fueran parte del mundo, y por eso el mundo los 
odia.” (Juan 15:19) (PDT) 
“Ellos los expulsarán de la sinagoga, de hecho, va a llegar el día en que todo el que mate a uno 
de ustedes pensará que está sirviendo a Dios.” (Juan 16:2) (PDT) 
“Yo les dije esto para que encuentren paz en mí. En el mundo ustedes tendrán que sufrir, pero, 
¡sean valientes! Yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33) (PDT) 
En el libro de los mártires, el libro de los Hechos, se registran; golpes, apedreadas, 
encarcelamientos, y muerte. Hoy en día; el romanismo, el paganismo, el neo marxismo, el 
hinduismo, el yihadismo islámico, el liberalismo; el feminismo, el movimiento LGBT 
homosexual, el nuevo orden mundial, con su ideología de género, entre otros. Están atacando 
a la Iglesia. 
Pero no quiero centrarme, en los ataques exteriores del diablo. Sino que quiero enfocarme, en 
los ataques, que desde dentro realiza, a la Iglesia. Porque los ataques desde dentro, 
constituyen una amenaza más peligrosa. Aquellos, que han entrado encubiertamente 
(ver Judas 4). Aquellos, que se han introducido, y están causando, que se hable mal, del 
Camino de la Verdad (ver 2 Pedro 2:1-2). Los ataques de satanás, que realiza desde adentro, 
son más dolorosos, porque vienen de los mismos creyentes (ver Mateo 16:22-23). 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 12 
 
Los ataques que realiza satanás, desde afuera, para hacer daño a la Iglesia, no son muy 
destructivos. Por algo, es que la Iglesia ha perdurado, hace más de dos mil años. Lo ataques 
exteriores, solo se han permitido por Dios, para que su pueblo, sea probado por el crisol. Y 
para distraer, a los que no están firmes en la fe. 
Hoy en día, veo a muchos que se encuentran distraídos, por estos ataques exteriores, que está 
realizando el diablo. Se encuentran haciendo marchas, por las calles. Están haciendo protestas 
frente al congreso. Y están colocando todo su tiempo, y energía, para gritar que están en 
contra de leyes humanas, que están a favor, de la homosexualidad, del aborto, etc. Están 
distraídos, de su verdadera comisión: 
“Así que vayan y hagan seguidores en todas las naciones. Bautícenlos en el nombre del Padre, 
del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19) (PDT) 
Ellos están poniendo su fe, en cambiar la leyes humanas, incluso han creado partidos políticos, 
con la excusa, de que son la sal de la tierra. Ellos creen que con sus propias fuerzas, forzando 
leyes, van a cambiar al homosexual, o a la mujer que asesina a su bebe. El diablo, le ha puesto 
un problema, ellos se asustaron, y están luchando con sus propias armas, con las armas del 
mundo, para solucionar un problema que es espiritual. 
Ellos, no entienden, que todo esto debe suceder, que ya está escrito en las profecías, y estas 
deben cumplirse. No entienden que su papel, es predicar el evangelio y hacer discípulos, no 
hacer protestas y marchas. No entienden, que es Dios, quien cambia al ser humano, no una ley 
de estado. Ellos no saben, que orando a Dios, pueden hacer que el Señor, en Su voluntad, 
cambie la vida del homosexual, de la lesbiana, de la mujer que aborta, del comunista, etc. 
Ellos no entienden, que el mundo, está bajo el maligno, y que los deseos de éste, quieren 
hacer. Ellos están, en su reino mundano y carnal, y lo que ellos quieran hacer, lo van a cumplir. 
Porque se le ha permitido al diablo, hacerlo por un tiempo. El mundo se pondrá peor, y 
nosotros, no tenemos el poder de mejorarlo. Solo tenemos el poder, de predicar y hacer 
discípulos, a los que están, dentro de este mundo. Somos extranjeros en este mundo,mensajeros de otro Reino. 
Dios es Dios, Él no necesita que lo defendamos. Cuando todas estas personas, que están 
creando estas leyes abominables, estén en el infierno, Él seguirá siendo Dios. Estos 
movimientos, solo alimentan el ego de los dirigentes, y las falsas doctrinas como el 
“dominionismo”. Usan el nombre de Dios, pero con sus hechos lo niegan. 
Ellos ponen un gran énfasis y condenación, a los pecados de homosexualidad o asesinato, sin 
ver, que todos los pecados son iguales, delante de Dios. Si es así, entonces tendrían que 
protestar, contra leyes, que favorecen a los mentirosos, a los adúlteros, a los chismosos, etc. 
Por cada pecado que existe, ellos deberían marchar. Esto es solo una distracción, se meten 
tanto en el tema, que estudian de las leyes, tal como lo hiciera un abogado, y dejan la Palabra 
de Dios, de lado. Olvidándose del verdadero propósito, de ser llamado Iglesia. 
Este ataque externo, no los puede hacer daño, solo puede distraer, a los que no están 
apercibidos. Es el ataque interno, el que nos ha traído un gran problema, el de Ananías y 
Safira. La perversión del mensaje y la falsa doctrina, que están toleradas hoy en día, bajo el 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 13 
 
nombre de unidad. Satanás va a usar, cualquier medio de agregar o sustraer, de evitar la 
verdad, de la Palabra de Dios. “¿conque Dios os ha dicho?” (ver Génesis 3:1). 
Cristo pone la Iglesia en el mundo, pero es el diablo, quien pone al mundo en la Iglesia. Este 
deseo, de hacer tratos con el mundo, está paralizando a la Iglesia. Nosotros debemos estar 
separados del mundo (ver Juan 17:14). Si somos amigos del mundo, nos hacemos enemigos de 
Dios (ver Santiago 4:4). Dios nos enseña fuertemente, la separación del error, de la doctrina, y 
el error de la práctica. 
El diablo, para vencer a los creyentes, tocará los deseos de su carne. Satanás creara divisiones, 
dentro del cuerpo. Estos no son sobre asuntos básicos, sino más bien de personalidades; 
sentimientos personales, trasfondos personales, orgullo personal, y otros asuntos de egoísmo. 
Satanás se deleita, en ver a los cristianos, gastar su tiempo y esfuerzos, en ser contenciosos, 
luchando unos contra otros. El diablo odia, cuando contendemos, ardientemente por la fe 
(ver Judas 3), entonces él sabe, que le estamos haciendo la batalla. 
Básicamente, el plan de satanás, es uno, o más de los siguientes: vencernos directamente 
(ver 2 Corintios 2:11; 2 Timoteo 2:26). Sacarnos de la batalla (ver 1 Corintios 9:27). Ponernos 
en un lugar, en donde Dios tenga que juzgarnos (ver Hechos 5:3-5). Ponernos en guerra, unos 
contra otros (ver Gálatas 5:15). O en hacer, que nos olvidemos, y fallemos en usar nuestra 
armadura (ver Efesios 6:10-18). 
En cada caso, si él puede tener éxito, ahí él es victorioso, y nos ha impedido, ser el testimonio 
de Jesús, sobre esta tierra. Estamos en una guerra, y esa guerra es únicamente; ser lo que Dios, 
quiere que seamos. 
En este capítulo, veremos la fuerza de satanás, con la cual nos puede vencer, a nosotros como 
individuos. Veremos sus armas, su ejército, su plan de ataque, y la debilidad del cristiano. 
Además, con cada tema, que tocaremos en este capítulo, también veremos la forma, en como 
contrarrestar estos ataques, e ir “venciendo a satanás”. 
 
SUS ARMAS 
 
Este principio, es de vital importancia, conocer y entender, ya que esto nos llevara a la victoria, 
sobre nuestro enemigo. Es de notar que el diablo, tiene puntos fuertes, maquinaciones 
mortales, con las cuales, él va a usar, para poder vencernos: 
“Protéjanse contra los engaños del diablo con toda la armadura que les da Dios. Nuestra lucha 
no es contra seres humanos, sino contra gobernantes, contra autoridades, contra poderes de 
este mundo oscuro y contra fuerzas espirituales malignas del cielo. Por esa razón, vístanse con 
toda la armadura de Dios. Así soportarán con firmeza cuando llegue el día del ataque de 
Satanás y después de haber luchado mucho todavía podrán resistir. Entonces manténganse 
firmes, pónganse el cinturón de la verdad y protéjanse con la coraza de la justicia. Prepárense 
poniéndose el calzado de anunciar las buenas noticias de la paz. Pero sobre todo, tomen el 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 14 
 
escudo de la fe para detener las flechas encendidas del maligno. Utilicen la salvación como 
casco protector. Tomen la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Oren y pidan siempre 
con la ayuda del Espíritu. Manténganse alerta y no dejen de orar por todo el pueblo santo.” 
(Efesios 6: 11-18) (PDT) 
 
1. La duda 
 
Esta es la primera arma, que le conocemos al enemigo, y fue usado en el huerto del Edén. 
Satanás utilizó su astucia, para envenenar a Eva y sembrar la duda. Ella se encontraba sola y 
desprotegida, de su hombre. Un Macho o una hembra, jamás serán tentados, si estos se 
encuentran juntos y unidos, y bajo la cobertura de Dios. El diablo, te hace dudar de la Palabra 
de Dios, y esta es una fortaleza, de la serpiente antigua. 
“La serpiente era más astuta que todos los animales salvajes que el SEÑOR Dios había hecho, 
así que le preguntó a la mujer: — ¿Es cierto que Dios les dijo que no coman de ningún árbol del 
jardín?” (Génesis 3:1) (PDT) 
La versión Reina Valera, dice: 
“… ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? (Génesis 3:1) (RVR 1960) 
Así que, si alguien te dice; “¿con que Dios os ha dicho?”, o “¿en dónde dice eso?” No lo 
escuches, puede ser satanás, tratando de hacerte dudar. El diablo hizo dudar a Eva, Dios le 
había dicho a la mujer, que no comiera de ese fruto, porque moriría, le había dado 
autorización, para comer de todos los demás, pero de ese árbol no. Pero satanás, con su 
astucia hizo dudar a Eva, le dijo que comiera de ese árbol, pues no moriría, y le dice: 
“Incluso Dios sabe que cuando ustedes coman de ese árbol, comprenderán todo mejor; serán 
como Dios porque podrán diferenciar entre el bien y el mal.” (Génesis 3:5) (PDT) 
Serán como Dios, la serpiente tentó a Eva, ofreciéndole ser como Dios, le ofreció un poder, de 
querer conocer más allá, de lo permitido. Mismo poder, que hoy muchos desean y que 
terminan desviándose, de los caminos del Señor. Le ofreció diferenciar entre el bien y el mal, 
cosa que tenía razón, pues si Eva, hubiera conocido el mal, hubiera percibido el mal, de la 
serpiente, no tenía discernimiento. Pero eso tampoco es justificación, para haber comido la 
fruta, pues ella no necesitaba discernir, ella solo necesitaba “obedecer”. Ella no obedeció, ella 
fue tentada, dudó, y desobedeció a Dios, y no solo eso, sino que también convenció a Adán, 
para que el hiciera lo mismo. 
“Cuando la mujer vio que el árbol era hermoso y los frutos que daba eran buenos para comer, y 
que además ese árbol era atractivo por la sabiduría que podía dar, tomó algunos frutos del 
árbol y se los comió. Su esposo se encontraba con ella, ella le dio, y él también comió. Como si 
se les abrieran los ojos, se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces se hicieron ropa 
cosiendo hojas de higuera.” (Génesis 3: 6-7) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 15 
 
Esta duda, produjo una desobediencia hacia Dios, resultó fatal para la humanidad. El pecado 
entró al mundo; el hombre, la mujer, la naturaleza, y la serpiente, fueron maldecidos. Y 
además, Adán y Eva, fueron apartados del Edén, junto a toda la humanidad, para que el árbol 
de la vida, no quedara a su alcance, pues como dijo la serpiente; “el hombre y la mujer, 
conocerían el bien y el mal”, y eso no fue una mentira. El diablo, no siempre hablara mentiras, 
el muchas veces, va a decir muchas verdades, pero en medio de esas verdades, va a sembrar la 
mentira, por eso él puede engañar. Puede predicar un sermón, con un 99% de verdad, pero 
con solo una mentira, todo se ensucia y se convierte en mentira. 
“Hemos pecado al igualque nuestros antepasados; hemos actuado mal e hicimos cosas malas. 
Nuestros antepasados en Egipto no apreciaron los milagros que hiciste; olvidaron las 
numerosas obras de tu fiel amor. Allí junto al mar Rojo, nuestros antepasados te dieron la 
espalda.” (Salmos 106:6-7) (PDT) 
Acá el salmista, se reconoce como un pecador, él está consciente, que de todos los pecados 
que cometemos, la duda es el más detestado por Dios, que nuestras dudas agravian al Señor, 
que lo provocan, y le causan mucho dolor. Pues dudar, es lo mismo que no creer en Él. El 
salmista, se reconoce como alguien que dudó, tal como lo hicieron sus antepasados, cuando 
salieron de Egipto, cuando vieron muchos milagros, obrados por Dios, en favor de su pueblo 
Israel. Ellos vieron las plagas sobre Egipto, vieron el mar rojo, abrirse con sus aguas, para que 
ellos, fueran salvados del tirano, vieron salir agua de una roca, en medio del desierto, etc. El 
Señor, mostró los milagros más grandes, jamás visto en la humanidad, hasta ese entonces. 
Y lo lamentable, es que cuando el pueblo pasó por dificultades, inmediatamente dudaron, que 
Dios los pudiera rescatar y ayudar. Dudaron, a pesar de todos los milagros, que Dios estaba 
realizando, estaban comiendo maná, con una nube que los abrigaba en la noche, que de día, 
les daba sombra, y que los guiaba. Y aun así dudaban. Acaso, ¿no le ha pasado a usted 
también?, acaso, después de haber visto la mano de Dios, en favor nuestra, no hemos dudado 
de Dios, ¿que lo pueda hacer otra vez? 
El pueblo de Israel, no fue elegido por Dios, por ser mejor o peor que nosotros, pues ellos no 
fueron, ni son distintos a nosotros, ellos llevan el mismo ADN que nosotros, están compuestos 
de lo mismo que nosotros. Ellos eran un pueblo insignificante, un pueblo esclavo, era la mano 
de obra barata, eran los últimos de la clase social, en Egipto, un pueblo pequeño. Pero, ¿Qué 
propósito tenia Dios, en sacarlos de Egipto, de ese estado de insignificancia, y llevarlos a una 
tierra, donde fluye leche y miel? 
Los del falso evangelio de la prosperidad, quizás dirán, que fue para darles lindos terrenos, 
lindas casas, vidas cómodas, en donde todo sobreabunda, para que pudieran complacerse a sí 
mismos, en sus bendiciones, para proveerles de una vida fácil y sin problemas. No fue nada de 
eso. Dios eligió a Israel, para que ellos fueran luz, a las naciones, como un ejemplo 
resplandeciente, de su gracia y de su amor. Él quiso que el mundo, supiera que Él tiene un 
corazón, lleno de amor hacia cada nación, aún aquellas que han pecado contra Él. Dios llevó a 
Israel, al borde de una catástrofe, para enfrentar una crisis, como ninguna de las que antes, 
habían conocido. Simplemente, Dios quiso entrenar a su pueblo, a ser sus mensajeros, a un 
mundo perdido. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 16 
 
Los profetas de Israel sabían esto. Ellos profetizaron una y otra vez, que la ley de Dios, saldría 
desde Jerusalén, al resto del mundo. Y ahora, aquí en el desierto, Dios quiso formar una 
“primera generación”, que confiaría en Él completamente. Él quiso probarle a las naciones, 
que hay sólo un Dios, y que Él obra sus prodigios y maravillas, a través de un pueblo creyente. 
Sin embargo, el Señor no obrará, a través de un pueblo, que está lleno de dudas e 
incredulidad. La Biblia dice: 
“Nadie puede agradar a Dios si no tiene fe. Cualquiera que se acerque a Dios debe creer que 
Dios existe y que premia a los que lo buscan.” (Hebreos 11:6) (PDT). 
De hecho, Jesús fue impedido a hacer sus maravillas, cuando la gente no creyó: 
“Debido a la falta de fe de ellos, no hizo muchos milagros allí.” (Mateo 13:58) (PDT). 
Así que, si ahora que recién eres cristiano, o recién estas tomándole el verdadero peso, al 
evangelio de Jesucristo, y te estas comprometiendo, a seguir y obedecer Su Palabra, ten por 
seguro, que Dios te hará pasar por el desierto, no le eches la culpa al diablo, no dudes de Dios. 
Él es tu maestro, Él te hará pasar por pruebas, y cuando estás en prueba, el maestro siempre 
está en silencio. No dudes, no pienses que Dios te ha abandonado, Él está ahí, cuando piensas 
que Él está lejos, es cuando más cerca se encuentra. 
Jesús mismo, una vez que salió de las aguas, cuando fue bautizado por Juan, fue llevado por el 
Espíritu al desierto, donde Él también fue probado (ver Lucas 4:1-12). Lo mismo sucedió con 
los israelitas, cuando salieron de Egipto, cuando fueron libres. ¿Por qué esto es así? Es porque 
Dios, está buscando un pueblo que confíe en Él, ante todo el mundo, en situaciones 
imposibles. Y puedes estar seguro, que el mundo está observando, como sus siervos soportan 
tribulaciones y pruebas, mientras se aferran a su fe. 
Si le dices al mundo, que Jesús es tu Señor, tu Salvador y Sanador, un Dios que puede hacer lo 
imposible, ellos observarán, como reaccionas en situaciones imposibles. Sus ojos están 
pegados, sobre cualquiera que se jacta, de las bondades, el poder y la gloria de Dios. Y el 
diablo mira también, esperando la falla de nuestra fe. Satanás nos abofeteará, cada vez, que 
nuestra fe decaiga, cada vez que dudemos, y el mundo dudará de nuestra fe, porque no somos 
estables: 
“pues el que duda es inestable en todo lo que hace.” (Santiago 1:8) (PDT) 
Pero para aquel, que no duda, y confía completamente en Dios, aquel hombre podrá 
descansar, porque Cristo se llevará todas sus cargas, en Cristo podemos descansar. En este 
lugar de descanso, que es Cristo, no hay temor ninguno. No hay temor a las calamidades, al 
desempleo, a la enfermedad, a la aflicción, o a la misma muerte. Cuando descansas en Dios, no 
hay temor, no existe el pánico, ni un miedo a pasar por algo inesperado, no perderás la 
esperanza, ni acusarás a Dios, por tus problemas. Si soportarás el dolor, que es común, a cada 
ser humano. Pero, tendrás descanso en tu alma, porque sabrás, que Dios tiene el control, de 
todo lo que te concierne. Esta clase de descanso perfecto, fue ofrecido a Israel. Pero la duda 
del pueblo y su incredulidad, los mantuvo fuera del descanso de Dios: 
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“Es verdad que todavía falta que algunos entren a disfrutar del reposo de Dios, pero los 
primeros que escucharon la buena noticia no entraron porque no obedecieron.” 
(Hebreos 4:6) (PDT) 
Israel vivió, en constante temor y espanto, siempre esperando lo malo, siempre dudando de 
Dios, como resultado de eso, nunca pudieron descansar. Incluso muchos evangélicos, hoy en 
día, no conocen el descanso en Cristo. Mientras ven los noticieros, se espantan de temor, por 
las guerras, la delincuencia o la misma maldad en las calles, y la oración de ellos es: “Dios mío, 
no me quites a mis seres amados, nunca podría soportar el dolor”. Pero para ti, aún hay 
tiempo, todavía hay un lugar para ti, donde toda duda y temor, ya no exista más. Es un lugar, 
donde estarás preparado, para cualquier cosa que pueda venir.” Su Palabra nos impele: 
“Así que debemos tener mucho cuidado porque, aunque todavía está vigente la promesa que 
Dios le dio a ese pueblo de entrar a disfrutar del reposo de Dios, puede ser que algunos de 
ustedes no entren allí.” (Hebreos 4:1) (PDT) 
“Esto nos demuestra que todavía está por llegar otro día de reposo para el pueblo de Dios.” 
(Hebreos 4:9) (PDT) 
Como vimos anteriormente en Eva, la falta de conocimiento, de descernimiento no es excusa 
para dudar. Dios solamente, nos pide que creamos en Él, aunque muchas cosas no las 
podamos entender. Porque para la mente del hombre, en este estado carnal, es imposible 
comprender, las cosas infinitas que son celestiales, ni la inteligencia más aguda, ni el más 
letrado, puede entenderlo: 
“¿Puedes tú descubrir los misterios de Dios? ¿Puedes alcanzar la perfección del conocimiento 
del Todopoderoso? Es más alta que los cielos, ¿qué puedes hacer tú? Es más profunda que el 
lugar de los muertos, ¿qué puedessaber tú?” (Job 11:7-8) (PDT) 
La Palabra de Dios, igual que el carácter de su Divino Autor, presenta misterios, que nunca 
podrán, ser plenamente comprendidos por nosotros. La entrada del pecado en el mundo, la 
encarnación de Cristo, la regeneración, la resurrección y otros muchos asuntos que se 
presentan en la Biblia, son misterios demasiado profundos, para que la mente humana, los 
explique, o siquiera los entienda con plenitud. 
Pero no hay razón, para dudar de la Palabra de Dios, porque no podamos comprender, los 
misterios de Su providencia. En el mundo natural, estamos siempre rodeados de misterios, que 
no podemos penetrar. Aún las formas más humildes de vida, presentan un problema, que el 
más sabio de los filósofos, es incapaz de explicar. Por todas partes, se ven maravillas, que 
superan nuestro conocimiento. 
¿Debemos sorprendernos, de que en el mundo espiritual, haya también misterios, que no 
podamos entender? La dificultad se encuentra, únicamente en la debilidad y estrechez del 
espíritu humano. Dios nos ha dado, en las Santas Escrituras, pruebas suficientes, de Su carácter 
divino, y no debemos dudar de su Palabra, porque no podamos entender, los misterios de Su 
providencia. Por eso solo debemos creer. 
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Como podemos ver, la mejor arma para vencer, la primera estrategia de satanás, que es la 
duda. Es solamente creer en Dios, y creerle a Él, que son dos cosas muy distintas. Y creyendo a 
Dios, tendremos la recompensa, que es descansar en Cristo. En este punto, satanás estará 
derrotado, porque tu confianza esta en Dios, y no en tu propia inteligencia. 
“Confía en el SEÑOR totalmente, no en tu propia sabiduría.” (Proverbios 3:5) (PDT) 
“Bendito el ser humano que confía en el SEÑOR. El SEÑOR será su confianza. Será como árbol 
plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme cuando llega el 
calor. No se preocupa en época de sequía y nunca deja de dar fruto.” (Jeremías 17:7-8) (PDT) 
 
2. La decepción 
 
En este mundo espiritual, en el cual batallamos, el principal objetivo de ataque del enemigo, es 
nuestra mente, atacando nuestras emociones. En nuestro cerebro y en nuestro corazón, es en 
donde se llevan a cabo, la mayor parte de las batallas espirituales. 
Todos hemos experimentado alguna vez, esta emoción. Satanás muchas veces, nos va a atacar 
con dardos directamente, a nuestra fe, para que nos decepcionemos de Dios. Va a querer 
apartarnos de Dios, para que nos olvidemos de Él, y de esta forma, va a conseguir triunfar 
sobre nosotros, apartándonos del gozo eterno en el cielo, y empujándonos al abismo, del cual 
sale humo, por los siglos de los siglos, del cual, el tormento es eterno, y el llanto de dolor, por 
siempre se escuchará. 
Muchas veces, tendremos pruebas, que debemos superar, y es ahí, en donde muchos, no 
logran pasar esta prueba, porque no pueden resistir, su fe se decae; falta de alimentos, falta 
de trabajo, falta de oportunidades, etc. Y al no tener una respuesta inmediata, de parte de 
Dios, entra la decepción, nos sentimos decepcionados de Dios, porque no tenemos un socorro 
al instante, de parte de Dios. Porque no tenemos paciencia, por no tener el fruto, de la 
paciencia, nuestra fe, se siente decepcionada. Aun sabes que Dios existe, y que Él puede 
ayudarte, abrirte las puertas, bendecirte, y sacarte del hoyo, en que te encuentras. Pero como 
no vez con tus ojos, esta ayuda de Dios, te decepcionas, y satanás logra ganar, su primera 
batalla sobre ti. 
Y ha ganado, porque tu fe, no fue construida sobre la roca, que es Cristo. Sino que tu fe, fue 
construida sobre la arena. Quizás te predicaron un evangelio falso, en donde todo, es color de 
rosas, y te enseñaron, que Dios siempre, te va a prosperar, o que eres un campeón, o que eres 
un rey. Tal vez, nadie te dijo, que en este mundo, tendrías aflicción, luchas y pruebas. Quizás 
esos predicadores, solo quisieron robarte tu dinero, pero nunca se preocuparon de ti, y 
enseñarte, a como pasar las pruebas, a cómo luchar para vencer. O tal vez, solo te pillaron mal 
parado, cuando te creías fuerte y no lo eras. Pero sea, cual haya sido el camino, que satanás 
usó, para hacerte decepcionar de Dios, derrumbó tu casa, construida sobre la arena. En este 
punto lo logró, y esa es una fortaleza de satanás. Jesús describe esto, en la parábola del 
prudente y el insensato: 
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“Por lo tanto, quien oiga mis enseñanzas y las ponga en práctica, será como el hombre 
prudente que construyó su casa sobre la roca. Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos 
soplaron y golpearon contra aquella casa. Sin embargo, la casa no se cayó porque estaba 
construida sobre la roca. Pero el que oiga mis palabras y no las ponga en práctica, será como el 
insensato que construyó su casa sobre arena. Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos 
soplaron y golpearon contra la casa. La casa se derrumbó y fue todo un desastre.” 
(Mateo 7: 24-27) (PDT) 
El cristiano que construyó sobre la roca (que es Cristo), conoce bien, que todas las 
decepciones, son disposiciones que vienen de Dios, y deben de considerase de esta forma, 
para que el diablo, no saque ninguna ventaja. 
“Sabemos que Dios obra en toda situación para el bien de los que lo aman, los que han sido 
llamados por Dios de acuerdo a su propósito.” (Romanos 8:28) (PDT) 
La decepción, es el pesar en el ánimo, cuando no se cumplen las expectativas anheladas. La 
decepción, puede cegar, de tal forma a una persona, que puede llegar, al punto de perder 
totalmente, la razón de vivir. Para entender esto, volvamos a mirar, al pueblo de Israel, cuando 
Dios los sacó de Egipto: 
“Moisés guió a los israelitas lejos del mar Rojo, por el desierto de Sur. Viajaron durante tres 
días por el desierto sin poder encontrar agua. Cuando llegaron a Mara, no pudieron tomar del 
agua que había allí porque era amarga. Por eso ese sitio se llama Mara.” 
(Éxodo 15:22-23) (PDT) 
En este relato, podemos comprender la decepción, que sintió el pueblo de Israel, y más aún, 
cuando nos colocamos en sus zapatos. En lo personal, yo vivo en la región de Atacama, en 
Chile. Esta región, es la zona más seca del mundo, es el desierto no polar, más árido que existe 
sobre la orbe, los milímetros de agua lluvia caída, durante un año, son muy bajas. Un clima, 
que durante el día es muy caluroso, y en la noche hace demasiado frio. En la región de 
atacama, el problema del agua, es algo muy grave y preocupante, el agua potable, es sacada 
de pozos muy profundos, que ya se están agotando, y el agua de consumo, que sale por 
nuestras llaves, es muy sucia; mezcla de barro y minerales, por lo cual, el agua para consumir, 
la debemos comprar, en bidones de veinte litros. Y eso produce, que la vida, en esta zona sea 
muy cara. 
El año pasado, estuve fuera de la ciudad, en el desierto, solo, en ayuno y oración, buscando 
más de Dios. Estuve unos días, desconectado del mundo, sin celular, sin comodidades, sin 
comida, solo con la ropa que llevaba puesto, y con una Biblia. Fue una experiencia maravillosa, 
porque andaba en el espíritu, fue de mucha edificación para mi vida, en la cual, pude estar a 
solas con Dios, a kilómetros, de estar cerca de alguien, en medio, de solo dunas de arena. Y a 
pesar de estar en esa situación, solo unos pocos días, me imagino, como se debe de haber 
sentido Jesús, de haber estado cuarenta días y cuarenta noches en el desierto, ni siquiera, le 
llego a los talones, a mi Maestro. Es realmente increíble, todo lo que tuvo que pasar, nuestro 
Señor, por nosotros, y muchas veces, ni siquiera le damos las gracias. 
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Pero ahora, me pongo en el lugar de Israel, ellos no andaban precisamente en el espíritu, 
¿cómo se esto?, pues por sus frutos.Ellos andaban en la carne, no descansaban en Dios, y el 
látigo del clima, los golpeaba duramente. El sol sobre su nucas, los tiene que haber aturdido, 
durante todo su caminar. El frio de la noche, tiene que haberle pasado, como navajas por su 
piel, sus bocas secas, sus gargantas rasposas, el cansancio encima. Llevaban tres días, desde 
que habían salido, desde la orilla del mar rojo, y no habían encontrado agua, quizás a duras 
penas, miraban había el horizonte, por si aparecía un lugar de refugio, un lugar donde 
pudieran descansar y refrescar sus gargantas. 
Seguramente, le pidieron a Dios por socorro, algunos aún tenían, un poco de fe en Él. Dios 
hace muy pocos días, había abierto el mar para ellos, como los podría sacar al desierto, solo 
para morir de sed. Pero de pronto, llegó la esperanza, a lo lejos se veía un Oasis con agua, ellos 
deben haber corrido. Todos deben haber acelerado el paso, a pesar de estar, al borde del 
desfallecimiento, por la falta del precioso líquido. El corazón debe haberles estado, latiendo a 
mil por hora. Por fin parecía, que habían encontrado el agua, que tanto anhelaban. Al llegar al 
oasis, sucedió lo que nadie imaginó. Al llevar el agua a la boca, ésta era tan amarga, que los 
que la probaron, deben haberla escupido. Imagine la decepción, que deben haber 
experimentado. 
Estaban tan decepcionados, que se volvieron ciegos a la realidad. En su ceguera, se quejaron 
contra Moisés, y en realidad se quejaron contra Dios, porque Moisés, fue puesto por Dios, 
como líder de Israel. A pesar que solamente, tres días antes, de este lamentable episodio, 
habían visto el poder de Dios, por medio de Moisés, cuando Dios abrió el Mar Rojo, para que el 
pueblo pasara por el lecho seco, ahora en su decepción, estaban murmurando contra Moisés y 
contra Dios: 
“El pueblo se quejó con Moisés y le preguntaron: « ¿Qué vamos a beber?” (Éxodo 15:24) (PDT) 
Puede que usted, en este momento, se siente también de esta manera, quizás perdió un 
trabajo, o perdió a una novia, o un negocio, o su propia salud. Puede que usted también, se 
sienta decepcionado, en este momento, por alguna razón, sus anhelos no han llegado a 
cumplirse. Si ese es el caso, debe saber, que es muy peligroso, dejarnos controlar por la 
decepción, porque podemos llegar a extremos, como murmurar contra Dios. Todos somos 
propensos a decepcionarnos, en algún momento en nuestra vida. Es posible, que inclusive 
Moisés, haya estado decepcionado ante esta desilusión. Pero Moisés, no se dejó controlar por 
el gigante de la decepción: 
“Moisés le pidió ayuda al SEÑOR y el SEÑOR le mostró un árbol. Moisés echó el árbol al agua y 
el agua se volvió dulce. En ese lugar Dios puso a prueba al pueblo y estableció una ley y una 
norma de conducta.” (Éxodo 15:25) (PDT) 
Esa es la actitud correcta, para salir de la decepción, pida ayuda a Dios, clame al Señor, 
pidiendo fortaleza, para lograr salir de la decepción. Jesucristo contestará a sus ruegos, como 
contestó el clamor de Moisés. Dios le mostró un árbol a Moisés, para que al echarlo al agua 
amarga, ésta se pusiera dulce, como quien hecha, una cuchara de azúcar al café. Dios cambio 
la química del agua, produjo un milagro. Esa es la solución, Jesús mismo lo enseñó: 
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“No se cansen de pedir, y Dios les dará; sigan buscando, y encontrarán; llamen a la puerta una 
y otra vez, y se les abrirá.” (Mateo 7:7) (PDT) 
Están maravilloso y fácil, ¿no le parece?, cuando clamamos a Dios, en nuestra decepción, Él 
nos oye, y está dispuesto a socorrernos. A Israel, le cambió el agua amarga, en agua dulce. Yo 
no sé, qué es lo que Dios hará, en su caso, pero estoy seguro, que Él lo va a hacer. 
“Les dijo: «Si ustedes en verdad obedecen al SEÑOR su Dios, hacen lo que a él le parece bien, 
escuchan sus órdenes y cumplen sus leyes, no les enviaré ninguna de las plagas que le envié a 
Egipto, porque yo soy el SEÑOR, el que los sana».” (Éxodo 15:26) 
¿Lo puedes ver?, es exactamente lo que Dios, espera de nosotros también, obedezcan al Señor 
y Él te cuidara, Él no te decepcionará. Parece que Dios, provocó esta situación, que causó tanta 
decepción a Israel, para poder enseñarles una lección muy importante. La gente de Israel, 
pensaba que con sólo, tener agua en el desierto, eso era todo lo que necesitaban, para su 
bienestar. Pero Dios está diciendo, el agua es importante, pero más importante, es que 
conozcan y obedezcan mis mandamientos. Jesús reafirma esta verdad: 
“Así que, primero busquen el reino de Dios y su justicia, y se les dará todo lo que necesitan.” 
(Mateo 6:33) (PDT) 
Usted muchas veces, será conducido a la decepción, con un propósito. Usted debe entender, 
que la felicidad o el propósito de su vida, no es el dinero, no es su negocio, no es su novia, no 
es su trabajo, no son sus estudios, ni nada de eso. La felicidad verdadera, es el resultado de 
conocer y obedecer la voluntad de Dios. Las demás cosas, tienen sentido únicamente, cuando 
usted tenga a Dios, en el primer lugar de su vida. Para enseñarle esto, es que Dios permite que 
usted, pase por la decepción. 
Una vez que Israel, aprendió que la felicidad es consecuencia, de conocer y obedecer la 
Palabra de Dios, Dios mismo les trajo, lo que ellos tanto anhelaban, el agua. Pero no con 
mezquindad, sino en abundancia. Doce fuentes de agua, una para cada tribu de Israel, y no 
una sola palmera, sino setenta. Cuando somos fieles, en obedecer Su Palabra, Dios nos premia 
con bendición, que sobreabunda: 
“Luego se fueron a Elim, donde había doce manantiales y setenta palmeras. El pueblo acampó 
cerca del agua.” (Éxodo 15:27) 
¿Se da cuenta?, la clave, es solo obedecer a Dios. Usted solo debe confiar en Dios, nunca 
confié en el hombre (al menos que tenga, a Jesucristo en su vida), el hombre sin Cristo o la 
mujer sin Cristo, siempre lo van a desilusionar, siempre le van a producir un dolor. Y esto no lo 
digo yo, lo dice el propio Dios: 
“Esto dice el SEÑOR: «Maldito el ser humano que confía en su semejante; el que se apoya en 
otros seres humanos mientras se aparta del SEÑOR. Será como un arbusto en el desierto que 
no experimentará la llegada del bien, pues está plantado en la sequedad del desierto; tierra 
árida, donde no vive nadie. »Bendito el ser humano que confía en el SEÑOR. El SEÑOR será su 
confianza. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente y 
22 
 
“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 22 
 
no teme cuando llega el calor. No se preocupa en época de sequía y nunca deja de dar fruto.” 
(Jeremías 17:5-8) (PDT) 
El Señor, nuestro Dios, nos está diciendo, que el hombre, que confía en el hombre, está 
maldito. Si usted confía, en lo que dice el hombre, como por ejemplo; las teorías humanistas 
de la evolución, del big bang, del pensamiento comunista, de las filosofías exotéricas, de 
pensamientos que son, contrarios a Dios, etc. usted estará maldito. Son palabras fuertes, pero 
son muy verdaderas, tal como el hombre, que confía en Dios, es bendecido. 
Entiéndalo, mientras usted confíe, en el ser humano y sus ideas, siempre será decepcionado, 
porque estará maldito, siempre habrá algo, que le provoque decepción, y eso es, porque el 
hombre es imperfecto, el hombre no es nuestro creador, ni tiene más amor, del que Dios tiene 
por nosotros. 
Usted se puede decepcionar de sus padres, su familia, incluso de los líderes, de los maestros, 
del pastor, o incluso usted, se puede decepcionar de mí. Por eso, el único digno de ser mirado, 
es Jesucristo, Él es, nuestro blanco perfecto, en quien debemos seguir y confiar: 
“Fijemos nuestra mirada en Jesús, en quien la fe empieza y termina. En vez del gozo que podía 
haber tenido, sufrió la muerte en la cruz y aceptó la humillación como si no fuera nada. 
Después se sentó a la derecha del trono de Dios. Si alguna vez se sienten desfallecidos y 
agobiados, piensen en Jesús,quien soportó pacientemente el maltrato de parte de los 
pecadores.” (Hebreos 12: 2-3) (PDT) 
Dios muchas veces, también fue decepcionado, eso es algo, que Él también entiende. 
Recuerde la decepción, que Él sufrió, cuando su amado ángel Lucifer, se rebeló contra Él, y 
provocó toda esta guerra. O cuando Adán y Eva, lo desobedecieron en el huerto del Edén, o 
cuando se decepcionó de toda la humanidad, a excepción de Noé. O la vez, en que Judas lo 
traicionó, y sus discípulos lo abandonaron, o tantas otras veces. Usted y yo también, más de 
alguna vez, hemos decepcionado a Dios, le hemos producido un dolor. O también muchas 
veces, hemos decepcionado a otros. Dios nos entiende, por eso Él nos dice: 
“»Así que, traten a los demás como les gustaría que los trataran a ustedes. Ese es el verdadero 
significado de la ley y de la enseñanza de los profetas.” (Mateo 7:12) (PDT) 
Así es, sino queremos, que a nosotros nos decepcionen, no decepcionemos a otros. Todo lo 
que usted siembra, esto también cosechará. Quite los ojos, en los hombres y póngalos en Dios, 
el hombre falla, pero Dios puede hacer, que el hombre te cumpla. 
Ten en cuenta, que caminar por el valle de sombras, implica que no debes detenerte, ni 
acampar allí, quedándote en un lugar oscuro. La sabiduría de Dios, te llamará a que sigas 
avanzando, hacia su luz. 
“Si alguien es justo, no importa cuántos males sufra, el SEÑOR lo rescatará.” 
(Salmos 34:19) (PDT) 
 
 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 23 
 
3. La incredulidad 
 
Luego de la decepción, comienza la incredulidad, lo que antes creías, ya no lo puedes creer, 
simplemente, porque no lo puedes ver. Tu corazón se endurece, y comienzas a negar tu fe en 
Dios, y en mucho casos, apostatando de la fe. Comienzas a creer, en otras cosas; otras 
religiones, en la ciencia, en la medicina, en lo abstracto, etc., incluso puedes llegar, a desviarte 
y adorar, a tu propio enemigo, satanás el diablo. 
La incredulidad, fue vista en el huerto del Edén, satanás hizo dudar, de la Palabra de Dios, y 
después terminó, cuando se dio cuenta, que Eva estaba escuchando y negando, el mandato 
del Señor: 
“Entonces la serpiente le dijo a la mujer: —Con seguridad no morirán. Incluso Dios sabe que 
cuando ustedes coman de ese árbol, comprenderán todo mejor; serán como Dios porque 
podrán diferenciar entre el bien y el mal.” (Génesis 3:4-5) (PDT) 
Jesús mismo, dijo las siguientes palabras: 
“…Pero cuando el Hijo del hombre venga a la tierra, ¿encontrará aquí gente que crea en él?” 
(Lucas 18:8) (PDT) 
Esta falta de fe, a la cual se refiere Jesús, no es solamente la del mundo, sino también, de los 
propios hijos de Dios. A pesar, de tantos predicadores hablando de fe, miles de libros escritos, 
sobre la fe, películas, series, y toda la Iglesia de Jesucristo, no va a bastar, para detener tanta 
incredulidad. 
Y si nos damos cuenta, y miramos como están, nuestras congregaciones, nos daremos cuenta, 
de los pocos hermanos, que quedan, por causa de la incredulidad. Y estoy hablando de la 
Iglesia de sana doctrina. No estoy hablando de la iglesia mundana, que sí crece en números, 
pero con Cristo, fuera de ellas por supuesto; donde se realizan entretenimientos, concierto de 
rock, se llenan estadios, predicadores payasos, música para los sentidos, predicación de 
prosperidad financiera, y eventos tras eventos, para levantar el ego y la entretención. En estas 
iglesias no se necesita fe, porque no la necesitan, porque ellos solo, son un club social, con el 
nombre de Jesucristo. La verdadera Iglesia de Jesucristo, cada vez disminuye más, cada vez su 
fe decae más y más. Por eso la palabra de Dios nos dice: 
“Tengan cuidado, hermanos, de que en ninguno de ustedes se esconda la maldad ni la falta de 
fe como para darle la espalda al Dios viviente.” (Hebreos 3:12) (PDT) 
No permitamos, que pequeñas semillas de incredulidad, crezcan en nuestro corazón, no 
permitamos que echen raíz. No permitas que la duda y la decepción, crezcan en tu vida, para 
que no se produzca, la incredulidad. La palabra nos dice que; “cuidado de que no se esconda, 
la maldad, ni la falta de fe”, ¿qué significa esto? 
Para que se pueda entender, tengamos el ejemplo, de un pequeño niño, que aprendió su fe, 
en la escuela bíblica, por oír la palabra de Dios. Éste mismo niño creció, como un joven lleno de 
fe y la gracia de Jesucristo. Y emocionado, lleno de gozo en su corazón, el joven se dijo así 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 24 
 
mismo, que quería y anhelaba buscar más de Dios. Fue así, como llegó a un instituto bíblico, 
en donde llegaron también, otros jóvenes, que provenían de distintas congregaciones, y de 
dudosas procedencias. Este joven ingresó, a este instituto bíblico, convencido completamente, 
sobre la veracidad de las Escrituras, de la habilidad de Dios, para obrar milagros, de un literal 
cielo e infierno. Y sin ninguna duda, le comentó a su profesor, sobre sus creencias, a lo cual su 
maestro, se burló del joven, ridiculizándolo, que sus creencias eran “antiguas” y pasadas de 
moda, y se mofó de él, como si el joven, fuera inculto y arcano. 
En aquel instituto, se encontró con un cristiano evolucionista, quien le enseñaba, una 
combinación, entre la Biblia y la evolución del hombre, quien creía, que Dios creó el universo, a 
través del big bang, y que Adán, fue un mono. Luego, otro compañero de su curso, que decía 
ser modernista, le enseñaba la Palabra de Dios, con el punto de vista, de las creencias y 
conceptos modernos, un verdadero libro de psicología, lo acompañaba. Luego se encontró, 
con otro, que se decía ser, un filósofo cristiano, quien rechazaba, la autoridad de la Palabra de 
Dios, y se tomó la libertad, de formar sus propias opiniones, a pesar de lo que dice la Biblia. 
Y así este joven, luego se graduó en doctorado, con altos honores, pero “sin fe”. Porque su 
título le costó, que le hayan sido robado, toda su confianza en Dios. Ahora este joven doctor en 
teología, quizás también, hará clases en el instituto, y el ciclo no acabará jamás. Si nosotros 
permitimos, crecer pequeñas semillas de incredulidad, en nuestro corazón, terminaremos en 
una condición penosa. Con todo, la Biblia nos dice, en términos nada inciertos: 
“Nadie puede agradar a Dios si no tiene fe. Cualquiera que se acerque a Dios debe creer que 
Dios existe…” (Hebreos 11:6) (PDT) 
Entiéndalo, Lo que la fe, significa para la salvación, lo es, la incredulidad para la condenación. 
La incredulidad es a la fe, lo que las tinieblas son a la luz. Al apagarse la luz, aparece la 
oscuridad, para tomar su lugar; y habiendo desaparecido la luz, la oscuridad se enseñorea de 
todo. La incredulidad se encuentra, solamente, donde la fe no existe. Donde la fe esté 
completa, y sea perfecta, no podrá haber incredulidad. 
Muchas veces, podrás estar en la congregación, cantando, alabando, adorando, y también 
podrás decir, que crees en Dios. Y no es nada fuera de lo común, a diario, me encuentro con 
mucha gente, que no conoce el evangelio, pero a pesar de conocerlo, también dicen creer en 
Dios. ¿Cuál es la diferencia?, incluso los demonios, también creen en Dios y le temen: 
“¿Crees que hay un solo Dios? ¡Qué bien! Pero los demonios también creen que hay un solo 
Dios y tiemblan de miedo.” (Santiago 2:19) (PDT) 
Entonces, ¿cuál es la diferencia de usted y un demonio?, si ambos creen, que existe un solo 
Dios. Usted podrá decir, que los demonios tiemblan de miedo, ante Dios, pero resulta, que si 
usted se encontrara, cara a cara con Dios, también temblaría, si le sucedió a Moisés, ¿porque 
usted sería diferente? 
La diferencia, es que los demonios y toda la gente, creen que existe un Dios, pero no le creen a 
Dios. Es decir, son creyente incrédulos, son creyentes sin fe. En cambio, el verdadero cristiano 
cree en Dios, y también le cree a Dios. Muchas veces la gente dice: “yo creo en Dios, a mimanera”, ese es un creyente incrédulo, porque cree que existe Dios, pero no le cree a Él, no le 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 25 
 
cree a Su Santa Palabra, la Biblia, no se rige por ella, y a cambio de ello, se sujeta a sus propias 
ideas. 
Muchos hoy en día, profesamos ser cristianos, pero debemos preguntarnos ¿Estoy solamente 
convencido o estoy convertido?, ¿Le creo a Dios, o solamente creo en Dios? 
No hay que pensar mucho, para entender la pregunta, una persona que cree en Dios, es una 
persona convencida. Pero una persona que le cree a Dios, es una persona convertida. Son dos 
palabras muy distintas, en el diccionario de la R.A.E. (Real Academia Española) dice: 
Convencido: Que está seguro, de la validez de una opinión, idea o comportamiento. Que tiene 
la certeza, de que algo ha ocurrido. 
Convertido: Cambiar una cosa en otra, persona que cambió de opinión, idea, etc. Hacer que 
una persona, llegue a ser algo distinto, de lo que era. 
Mucha gente hoy en día, está convencida de cosas, de la cual habla la Biblia, es más, hay 
muchos cristianos convencidos, pero no todo los cristianos, están convertidos. Mucha gente, 
está convencida, de la existencia de un Dios, y de Su Hijo Jesucristo, que los hombres, 
necesitan la salvación, que debemos adorarle, que el pecado le condena, pero no están 
convertidos. Algunos se han convencido, por los hallazgos arqueológicos, la ciencia, la 
medicina, y otros por la evidencia Bíblica. Esta persuasión siempre es intelectual, superficial y 
no practica. Es decir no cambia a las personas. 
Convencerse es fácil, no causa dolor. La persona cree muy importante, sus convicciones, pero 
no son imperativas. Puesto que la fe y la comprensión, son únicamente el poseer los hechos 
adecuados, ella acepta los hechos, se apoya en unos cuantos hábitos nuevos, que son 
necesarios, y continua viviendo una vida "normal." Su vida es sencilla, fácil, y no considera 
decisiones complicadas. Ella está a gusto con su vida, y se asegura en sí misma, que todo 
marcha bien, porque ella, ha aceptado estos hechos correctos. Ella goza de la máxima 
comodidad de vida, sin problemas de conciencia. La Biblia nos enseña que muchos estaban 
convencidos, pero no cambiaban su forma de vida: 
“Aun así muchos creían en Jesús. Incluso muchos de los líderes creían en él, pero les tenían 
miedo a los fariseos. Por eso no se lo contaban a nadie, para que no los echaran de la 
sinagoga.” (Juan 12:42) (PDT) 
Muchos judíos, estaban convencidos de Jesús, pero no le confesaban, por causa de los 
hombres. ¿Estás haciendo lo mismo tú? Crees en Jesús, pero no lo confiesas, no hablas de Él, 
no predicas a la gente, sobre Jesús, ¿aún amas, más la gloria de los hombres, que la gloria de 
Dios? 
Veamos lo que dice, las Escrituras, de un rey, que fue convencido: 
 “Diciendo él estas cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas 
letras te vuelven loco. Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras 
de verdad y de cordura. Pues el rey sabe estas cosas, delante de quien también hablo con toda 
confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en algún 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 26 
 
rincón. ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por 
poco me persuades a ser cristiano. Y Pablo dijo !Quisiera Dios que por poco o por mucho, no 
solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, 
excepto estas cadenas!” (Hechos 26:24-29) (RVR 1960) 
El rey estaba convencido, pero dice “Por poco”. Por poco, nadie se salva. Aunque estaba 
convencido, lo poco, no le cambio la vida. Por poco, nadie va a ser salvado, para ser salvo, 
debe ser “Por todo”, no un 5%, sino un 100%. Tú no necesitas, solo estar convencido, necesitas 
estar convertido. Necesitan creer, lo que Dios dice, no necesitas ser un incrédulo, sino un 
convertido. 
La conversión es mas allá, que una verdad intelectual, es la verdad aplicada y transformadora. 
Pablo dice que debemos transformarnos (ver Romanos 12:2). Transformarnos (metamorfo 
[Mudar]), por medio de la renovación, de nuestra mente. Esta palabra metamorfo, es utilizada 
en cuanto, a la mutación del gusano a la mariposa, metamorfosis. ¿Usted sabe cómo es el 
cambio verdad? Pues así, debe ser en nosotros. 
La conversión no es fácil, ni sencilla, pero no imposible de hacer. Ella causa dolor. La persona 
mira honestamente, las realidades ásperas en sí, observa su pecado, su condición y la 
necesidad de un cambio urgente, un abandonar la vida anterior. Muchos cristianos están 
convencidos, en que deben llevar una vida santa. Pero eso es más en la teoría, que en la 
práctica. No están convertidos a esta verdad. Un gran convertimiento, fue el que tuvo, el 
Apóstol Pablo: 
“En una ocasión, los jefes de los sacerdotes me dieron autorización para ir a Damasco. Al 
medio día, mientras iba por el camino, vi, oh rey, una luz que nos iluminaba a mí y a los que 
venían conmigo. La luz venía del cielo y era más brillante que el sol. Todos nosotros caímos al 
suelo y oí una voz que decía en arameo: “Saulo, Saulo ¿por qué me persigues? Lo único que 
logras al tratar de luchar contra mí es hacerte daño”. Yo dije: “¿Quién eres, Señor?” El Señor 
dijo: “Soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate, hoy me he aparecido ante ti porque te he 
elegido para que seas mi siervo y para que seas testigo de lo que has visto y de lo que te voy a 
mostrar. Te rescataré de tus compatriotas y de los extranjeros, a los cuales te envío ahora. Tu 
misión será abrirles los ojos para que salgan de la oscuridad y entren a la luz; para que pasen 
del poder de Satanás al poder de Dios. Así conseguirán el perdón de sus pecados y un lugar 
junto a todos aquellos que se han purificado por la fe que tienen en mí”. 
(Hechos 26:12-18) (PDT) 
Pablo estaba convencido de algo (ver Hechos 26:9-11). Pero no estaba convertido, a la verdad 
(ver Hechos 26:15). Pero la conversión de Pablo no fue fácil, le causó dolor y sufrimiento 
(ver Hechos 26:19-21). 
Otro gran convertimiento, fue con los hermanos, de la Iglesia de Éfeso: 
“Muchos de los creyentes confesaban abiertamente las maldades que habían hecho. Algunos 
de los nuevos creyentes que habían practicado la brujería trajeron sus libros y los quemaron 
delante de todos. Esos libros tenían un valor de cincuenta mil monedas de plata. El mensaje del 
Señor tenía cada vez más influencia y más gente creía.” (Hechos 19: 18-20) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 27 
 
Estas personas practicaban la hechicería, eran personas llenas pecado. Pero al escuchar el 
mensaje de Pablo, y ver las señales del poder de Dios, muchos tuvieron temor de Dios, se 
convencieron y luego se convirtieron. Y como muestra de ello, trajeron todos sus libros de 
ocultismo, y los quemaron públicamente. Sé que esto es verdadero, porque quien les escribe 
también pasó este proceso. Yo vivía en un mundo de ocultismo, de ideologías satánicas y 
anticristianas, practicaba la brujería y el misticismo, usaba muchas drogas distintas y estaba 
consumido en el alcohol, mi vida estaba llena de delitos y pecados. Pero cuando conocí, a mi 
Señor Jesucristo, mi vida cambió, y todo lo que tenía, lo quemé, como los hermanos de Éfeso. 
Primero fui un convencido, pude convencerme de que Dios es Dios, me convencí de su perdón 
y amor. Yo sentía que ese amor, debería ser correspondido, que debía dar algo a cambio, por 
mi gratitud, aunque no hay forma, en cómo pagar a Jesús. Quise agradarlo, hacer lo que a Él le 
gusta, y no hacer lo que a Él no le gusta. Entonces dejé mis vicios, dejé las drogas, el alcohol, 
dejé de practicar, las cosas horrendas que hacía, y todos mis libros de brujería, ocultismo, los 
discos de música metalera, y todas las demás cosas, las quemé enuna hoguera. Y cuando hice 
todas estas cosas, cuando sentí, que mi vida era otra, cuando sentí, que había nacido de 
nuevo, entonces realmente me sentí, un convertido, un creyente. 
“Por lo tanto, cambien su manera de pensar y de vivir, vuélvanse a Dios y él les perdonará sus 
pecados.” (Hechos 3:19) (PDT) 
Estar convencido no implica, estar convertido. Algunos cristianos, solo se convencen de ciertas 
verdades “simples” de hacer. Muchos no están, tan lejos de ser “demonios” convencidos. 
Aprendamos del ejemplo de Pablo, digno de imitar. El bautismo y la adoración dominical, no lo 
es todo, es una parte. Algunos cristianos, “Por poco”, alcanzarán una verdadera conversión. 
Pero no llegarán, porque siempre estuvieron “por poco”. 
La incredulidad, también es una fortaleza de satanás, no seas como Tomás, que tuvo que pasar 
su dedo, por la llaga de Jesús, para poder creer. Si quieres vencer la incredulidad, entonces 
para eso, debes tener más fe. Y ahora me preguntarás, ¿cómo puedo obtener más fe? La 
respuesta la tiene la misma palabra de Dios: 
“Entonces los apóstoles le dijeron al Señor: — ¡Danos más fe!” (Lucas 17:5) (PDT) 
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” (Romanos 10:17) (RVR 1960) 
Es así de simple, pídele a Dios, que te dé más fe. Y entre más lees y escuches, la Palabra de 
Dios (la Biblia), entonces tu incredulidad, cada vez disminuirá más. Y tu fe crecerá. 
 
4. El desaliento 
 
El desaliento es la emoción, que sigue detrás, de la incredulidad. El desaliento, se define como 
la; “pérdida del ánimo, o de la energía, para continuar haciendo algo”. Una vez que satanás, 
nos gana la batalla, con la incredulidad, inmediatamente viene el desaliento. Ya no queremos 
orar más, ya no queremos buscar a Dios, ni trabajar para su obra, no tienes gana de nada, las 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 28 
 
fuerzas se nos van, ya no queremos, ni siquiera pedir a Dios, que nos ayude. Nos ponemos 
conformistas y vemos todo oscuro. El valle del desaliento, es muy solitario, porque aunque 
todos te animen, tú no quieres escuchar a nadie, ya no puedes creer, te sientes herido, porque 
Dios te decepcionó. Y piensas, que si Dios no te ayudo antes, menos te va a ayudar ahora. 
Y satanás, te susurra en el oído, te dice cosas, que se llevan tu aliento, sientes sueño, un gran 
pesar, un gran cansancio, el desaliento viene del diablo, pero tú no puedes ver eso, porque aun 
te preguntas; “¿si Dios es tan poderoso, porque no viene en mi ayuda?, ¿porque no me 
socorre?”, y te haces miles de preguntas, y en vez de encontrar una respuesta, te nacen más 
preguntas. El enemigo gana otra batalla, y el desaliento es otra fortaleza de satanás. El 
desaliento, destruye la esperanza, por eso el diablo, trata de desalentarnos. Porque sin 
esperanza, te vas a rendir y satanás te vencerá. 
Muchos hombres de Dios, han vivido el desaliento, uno de ellos fue el profeta Jeremías. A este 
hombre de Dios, se le conoce como el “profeta llorón”, pues no en vano, le fue puesto este 
sobrenombre, ya que fue un hombre muy sensible, y tuvo que soportar muchas aflicciones, en 
especial, las causadas por su propio pueblo, Israel, cuando quiso dar la advertencia, de parte 
de Dios, del inminente juicio, que se acercaba a ellos, por no obedecer los mandamientos del 
Señor. Jeremías en su queja, hacia a Dios, le dice: 
“…Soy motivo de burla cada día, todos se burlan de mí. Cuando hablo, grito; anuncio el dolor y 
la violencia. El mensaje del SEÑOR es causa de mi desgracia. Se ha convertido en algo de lo que 
la gente se burla todo el día.” (Jeremías 20: 7-8) (PDT) 
Jeremías, se sentía con mucho desaliento, y culpaba a Dios por ello, y lo hace responsable de 
su estado, por la Palabra que en un principio le dio, para que predicara. La cual decía: 
“Hoy te he elegido a ti para llevar a cabo una tarea que afectará naciones y reinos. Los 
removerás y provocarás su caída, los harás desaparecer y los destruirás y también los 
reconstruirás y los plantarás de nuevo” (Jeremías 1:10) (PDT) 
Dios lo había elegido, y dado esta difícil tarea, de llevar su mensaje, y por esta causa, de 
obedecer al Señor, su pueblo rechaza la Palabra de Dios, que trae el profeta. Palabra, que 
debiera causar arrepentimiento, y cambio en la forma de vivir, de Israel. Pero a cambio de eso, 
los israelitas murmuran y se burlan de Jeremías, esto le trae, un desaliento espiritual. Y el 
profeta, siente que está en ese estado, solo por cumplir al Señor. Y de hecho, Jeremías en su 
queja, le dice anteriormente estas palabras: 
“SEÑOR, me convenciste, y yo me dejé convencer; fuiste más fuerte que yo y me ganaste...” 
(Jeremías 20:7) (PDT) 
En la versión Reina Valera 1960, se entiende así: 
“Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste…” 
(Jeremías 20:7) (RVR 1960) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 29 
 
Recordemos que Jeremías, fue llamado por Dios, cuando él era muy joven. El Señor le había 
dicho, que desde antes que naciera, ya lo había santificado. En aquel momento, el profeta se 
resistió a este llamado, alegando que porque era un joven, no podía hablar: 
“«Antes de que yo te formara en el vientre de tu madre, ya te conocía. Antes de que nacieras, 
ya te había elegido para que fueras un profeta para las naciones». Entonces yo le respondí: 
«Pero Señor DIOS, yo soy muy joven y no sé hablar en público». Y el SEÑOR me dijo: «No digas 
que sólo eres un joven, porque irás a donde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene.” 
(Jeremías 1:5-7) (PDT) 
Y ahora por obedecer estas palabras, y ver que nada se cumple, el profeta se desanima. Se 
siente, que fue convencido y vencido por Dios, que fue seducido por el Señor. Ahora, ¿cuantas 
veces, nosotros mismos, no hemos sentido, que fuimos seducidos por el Altísimo? Pero no 
estoy hablando, del tipo de seducción, en las cuales cayeron Adán y Eva. La seducción del 
Señor, es algo distinto. 
Recuerda usted, el primer día, en que llegó a los pies de Cristo, ¿si lo recuerda, verdad? Se 
recuerda, como fueron los primeros días, como nuevo creyente. Todo era hermoso, todo era 
amor, era nuestro primer amor, todo era espiritual, parecía que no había problemas, todo era 
bendición. Dios nos sedujo, nos convenció, con su gran amor nos venció, Él le ganó a nuestro 
viejo hombre, derrotó nuestro ego, y nos trajo hacia Él. Fuimos seducidos. 
Pero pasó el tiempo, y ya las cosas no parecían, un camino de rosas, comenzaron a salir las 
dificultades, las luchas y las pruebas, que tiene que pasar, todo cristiano. Y muchas veces, las 
cosas no salieron, como nosotros queríamos que se hicieran. Y nos desanimamos, tal como le 
sucedió a Jeremías. Muchas veces vamos a predicar, a testificar sobre Cristo, y no vamos a ver 
resultados. Vamos a recibir burlas y murmuraciones, nos sentiremos muy mal, y con muchos 
deseos de claudicar. ¿Se identifica de esta manera, con el profeta? 
“Yo dije: «Ya no anunciaré más de él; no volveré a hablar en su nombre»…” 
(Jeremías 20:9) (PDT) 
Jeremías, le abrió las puertas a satanás, a través del desaliento, y escuchó su consejo: “no 
hables más de Dios, no vale la pena anunciar su nombre”. Qué situación más familiar, ¿no le 
parecen conocidas, estas palabras? 
A mí me parecen muy conocidas estas palabras, al igual que Jeremías, yo también pasé por lo 
mismo, y también estuve a punto, de ser derrotado por satanás. También fui clavado, por los 
dardos que vuelan de día, y por el miedo en la oscuridad. También le presté atención al diablo, 
cuando me decía: “Para que hablas de Dios, si tú mismo no puedes tener victoria”, “mira como 
vives, eres un pecador, eres un derrotado”, “nunca podrás ser un cristiano, no vales la pena”, 
“Dios ni siquiera te mira, el solo juega contigo”, etc. 
El desaliento, viene de parte de satanás, es parecido a la mujer de Job, que cuando lo vio, en 
su total ruina,le dijo: “Maldice a Dios y muérete”. Cada vez que sientas una derrota, ten por 
seguro, que aparecerá satanás, para querer colocar, su pie sobre ti, para rematarte en una 
muerte espiritual. El creyente entrará, en una rebeldía contra Dios, al ver que su vida, no tiene 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 30 
 
algún propósito. El desaliento tiene como misión, hacer que nos olvidemos de Dios. Que 
neguemos su presencia. 
El estado emocional de Jeremías, lo llevó a tomar dos decisiones: olvidarse de Dios y no hablar 
más en su nombre. Jeremías estaba presentando, su carta de renuncia al Señor, porque se 
sentía desanimado. En mi vida de cristiano, he visto esta situación muchas veces, hombres y 
mujeres que prometieron servir al Señor, terminaron tirando la toalla. He visto un desfile de 
personas, entrando y saliendo de la congregación, y que nunca se mantuvieron, en los caminos 
del Señor, porque el desánimo los venció, es decir, porque satanás los venció. Y no estoy 
hablando de personas, que solo fueron oyentes, sino de hermanos, que decidieron no trabajar 
más, para el Dios nuestro. 
No sé, si en estos momentos, usted ya no le habla a otros, sobre Jesús, porque su burlaron de 
usted, y le dio vergüenza. Tal vez, usted ya no ora, porque siente que Dios, ya no lo escucha, y 
no le responde. Quizás ya no lee su Biblia, porque no puede ver a Dios, en ella. O a lo mejor, no 
ha vuelto a la congregación, porque alguien no lo saludó. Esto es, lo que sucedió a Jeremías, y 
esto es lo que nos sucede, también a nosotros, al perder el enfoque, de quien es nuestro Dios, 
y renunciamos, a todas sus bendiciones. ¿Qué pasaría si Dios, también se cansara de 
nosotros? 
Ahora veamos por completo, el versículo de Jeremías: 
“Yo dije: «Ya no anunciaré más de él; no volveré a hablar en su nombre», pero su mensaje 
dentro de mí se convierte en un fuego ardiente que me cala hasta los huesos. Hago todo lo que 
puedo por contenerlo, pero me es imposible.” (Jeremías 20:9) (PDT) 
Cuando el profeta decidió renunciar, a predicar en el nombre del SEÑOR, y olvidarse de Él, se 
dio cuenta, que no podía hacerlo, se dio cuenta, que era imposible renunciar a Dios. Pero este 
deseo no era algo natural, ni venia de sus propias emociones, ni de su estado de ánimo. En 
medio de su ligereza de palabras, se dio cuenta, que tenía algo extraordinario, era un fuego 
ardiente. La versión Reina Valera, dice: 
“… había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no 
pude.” (Jeremías 20:9) (RVR 1960) 
Ese fuego no era algo malo, ese fuego era algo purificador, ese fuego, era el Espíritu Santo, que 
moraba dentro de su corazón. 
En aquellos tiempos, el Espíritu Santo, solo estaba en algunos, y Jeremías era uno de esos 
pocos ungidos, por el Señor. Pero hoy en día, esa promesa, está para cada hijo de Dios, por la 
gracia de Jesucristo. Pero no para cualquiera, sino para los verdaderos cristianos, aquellos que 
obedecen y hacen la voluntad, de nuestro Padre Celestial. Usted puede llegar al punto del 
desánimo, y también querrá renunciar, pero el Espíritu Santo, no lo dejara hacerlo, el gime 
desde adentro, el habitad dentro de usted, es su consolador, el traerá el mensaje de la palabra 
de Dios, devuelta a su mente, ¿Y qué es ese fuego, sino la Palabra misma que nos consume?, y 
lo hará recapacitar. 
31 
 
“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 31 
 
Es muy posible, que el desánimo espiritual, nos consuma, hasta hacer y decir cosas, que no 
corresponden, cosas de las cuales, después nos arrepentimos, de haberlas pronunciadas. Pero 
si usted, es un verdadero creyente, un cristiano genuino, un hijo de Dios, como lo era Jeremías. 
La palabra que mora, en nuestros corazones, nos levantará nuevamente. Pero para eso, 
debemos dejar, que el Señor viva en nuestras vidas, por eso es importante esto. El desaliento 
espiritual, tendrá que irse del creyente, cuando este reconoce quién es Él, y cuál es el fuego, 
que hay en su corazón. Es la Palabra, que nos consuela por siempre. Usted no tiene, por qué 
dejar, que el desaliento lo queme, pero si debe dejar, que el fuego de la Palabra le consuma. 
El desánimo, no es algo que le sucedió, solo a Jeremías, también le ocurrió, a muchos otros 
hombres de Dios. Moisés llegó a pedirle a Dios, que le quitara la vida, porque no aguantaba, la 
carga de guiar, a un pueblo, de tan dura cerviz. Lo mismo hizo Elías. Le dijo a Dios, que le 
quitara la vida, frente a la persecución de Jezabel. Jonás también hizo lo mismo, cuando vio, 
que Dios, no hizo nada por destruir a Nínive. O el desánimo que tuvo David, cuando fue 
perseguido por Saúl. El desaliento tarde o temprano, nos hará una visita, como se la hizo a 
Jeremías. ¿Cómo reaccionaremos a eso? ¿Qué aprendemos, de la experiencia del profeta? 
Si hoy te encuentras con desanimo, sea por la pérdida de un trabajo, por problemas con 
drogas, alcohol, o por un quiebre sentimental, familiar o matrimonial, por maltrato físico, por 
alguna amenaza, o porque no te sientes amado, etc. Y no puedes sentir ese fuego, dentro de ti, 
si aún no eres un creyente, o crees que no lo eres, porque el diablo, te dijo que no lo eres. Si 
te encuentras en este punto, y quieres vencer, solo debes arrodillarte y pedirle perdón a Dios, 
por tu desaliento. Clama a Dios, y Él hará el resto. 
“Sé muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el SEÑOR, son planes para su bienestar, 
no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza.” (Jeremías 29:11) (PDT) 
 
5. La desesperación 
 
Este es la siguiente, y ultima emoción, con la cual satanás, puede vencerte. Este es el punto 
más crítico, para darte su estocada final. En este punto, ya estas agonizando, ya no puedes ver 
el camino, no hay luz que te guie. Ya has renegado de todo, estas insensible, tu corazón se 
agita, sudas, la percepción es nula, porque tu mente, no puede ver con claridad, estas 
desesperado y eres capaz, de hacer cualquier cosa. Te sientes acorralado, angustiado, satanás 
te ha arrinconado, estas en sus manos. Ahora que te has soltado, de la mano de Dios, y ya no 
estás bajo su protección, el enemigo que ya te robó, ahora te va a matar y a destruir. 
El enemigo, puede usar tu cuerpo, como refugio de demonios, quienes te van a poseer, y te 
van a llevar a la locura, tu mente estará en cautiverio y sin razonamiento, te van a desmoronar 
poco a poco, e incluso, te pueden llevar al mismo suicidio, de tu vida terrenal. Y lo lamentable, 
es que tu sufrimiento, no termina ahí, es solo el comienzo, de un sufrimiento eterno, en el 
infierno. La Desesperación, es una fortaleza del enemigo, que debes derribar y vencer, y si no 
lo puedes controlar, terminarás muy mal. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 32 
 
La duda ya hizo efecto en ti, la decepción también ingresó en tu vida, la incredulidad ya la 
tomaste para ti, el desaliento ya te ganó, ahora ya has entrado, en la desesperación. Solo estas 
a un paso, de la muerte espiritual. ¿Crees que puedes salir de ahí? Si, si puedes, y aunque es 
difícil, no es imposible, y te lo puedo confirmar con certeza, pues yo también estuve ahí, y 
logré salir. 
Lo primero que debes entender, es que el antídoto, para sanar y salir de la desesperación, es la 
“paciencia”. Y para comenzar, a ilustrar este secreto, tomemos una porción, de la Palabra de 
Dios: 
“Yo confié sinceramente en el SEÑOR, y él escuchó mi oración. El SEÑOR me sacó del pozo de la 
destrucción; me sacó del barro y del lodo. Me puso los pies en la roca, en tierra firme, donde 
puedo andar con seguridad. Él puso una canción nueva en mi boca, una canción de alabanza a 
Dios. Mucha gente verá lo que Dios ha hecho y lo alabará; se llenarán de confianza en él.” 
(Salmos 40: 1-3) (PDT) 
Cuando el salmista está hablando, que el Señor lo sacó, del pozo de la destrucción, quiere 
decir, que lo sacó del pozo de la desesperación. Dehecho, así aparece, en la versión Reina 
Valera. Solo Dios, te puede sacar de la desesperación, no lo hará el alcohol, no lo hará las 
mujeres, no lo hará el futbol, ni tampoco el gimnasio, ningún otro camino, lo puede hacer. 
El salmista tuvo paciencia, él tuvo confianza en el Señor, y Dios contestó su oración. Debemos 
aprender, a esperar en Él, esa es la clave, para terminar con la desesperación. ¿Pero cómo?, 
me dirá usted, si eso es lo más difícil, que se puede hacer, mientras uno está desesperado, 
paciencia, es lo que menos se tiene. Si ni siquiera podemos dormir, si ni siquiera, se puede 
estar en paz. El apóstol Pablo, nos dice que esto, no es necesariamente así: 
“Por eso aunque tengamos toda clase de problemas, no estamos derrotados. Aunque 
tengamos muchas preocupaciones, no nos damos por vencidos.” (2 Corintios 4:8) (PDT) 
La versión Reina Valera, dice lo siguiente: 
“que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados” 
(2 Corintios 4:8) (RVR 1960) 
Pablo, también pasó muchas penumbras, muchos problemas, él era perseguido, apedreado, 
pasó por naufragios, en cárceles, etc. Él fue atribulado en todo, pero nunca se sintió derrotado, 
él nunca se dio por vencido, nunca se angustió. Pablo nunca se desesperó, por los problemas. 
Pero en la Biblia, tenemos el caso de otro hombre, que vio venir el problema, y en vez de 
esperar en Dios, en vez de confiar en el Altísimo, se desesperó y actuó de una forma muy 
tonta, y por esta razón perdió su reinado: 
“Como Samuel dijo que se reuniría con Saúl en Guilgal, Saúl se quedó allí siete días. Pero 
Samuel no llegaba y los soldados empezaron a abandonar a Saúl. Así que Saúl dijo: 
—Tráiganme los sacrificios que deben quemarse completamente y las ofrendas para festejar. Y 
Saúl ofreció el sacrificio que debe quemarse completamente. En cuanto Saúl terminó de ofrecer 
el sacrificio, llegó Samuel. Saúl salió a recibirlo y Samuel le preguntó: — ¿Qué has hecho? Saúl 
respondió: —Vi que los soldados me abandonaban, tú no llegabas y los filisteos se estaban 
33 
 
“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 33 
 
reuniendo en Micmás, así que pensé: “Vendrán los filisteos y me atacarán en Guilgal ¡y ni 
siquiera le he pedido ayuda al SEÑOR!” Por eso me atreví a ofrecer el sacrificio que debe 
quemarse completamente. Samuel respondió: — ¡Eres un tonto! No obedeciste al SEÑOR tu 
Dios. Si hubieras obedecido su mandato, entonces el SEÑOR habría dejado que tu familia 
gobernara a Israel por siempre. Pero ahora tu reinado no continuará. El SEÑOR se ha buscado a 
un hombre con quien él está conforme y lo ha encontrado. El SEÑOR lo nombrará a él como el 
nuevo líder de su pueblo. Como no obedeciste el mandato del SEÑOR, él nombrará un nuevo 
líder.” (1 Samuel 13:8-14) (PDT) 
El rey Saúl, debía juntarse con el profeta Samuel, estaban a punto de entrar, en una batalla 
contra los filisteos, y Samuel debía hacer un sacrificio, pero no llegó a tiempo. Saúl se comenzó 
a desesperar, porque los soldados comenzaron a irse, pues los soldados entendían, que sin el 
favor de Dios, ellos no lucharían. Y más encima, los filisteos estaban a puertas de atacar. Saúl 
actuó, de una forma muy loca, muy tonta; haciendo el mismo, el sacrificio a Dios, cosa que a él, 
no le correspondía, él era un rey, pero no un levita, y menos un profeta. 
Samuel, le había dado una orden a Saúl (ver 1 Samuel 10:8), pero Saúl no lo llevó a cabalidad, 
no se sometió, a la instrucción del profeta, que venía de Dios. Y por eso perdió su reinado, Dios 
no podía tener a un rey, que no lo obedeciera, y que más aun, entrara en la desesperación, 
ante el primer problema. Es por eso, que David fue luego el rey elegido, porque David, era 
conforme a su corazón. David pudo esperar en Dios, cuando vino la prueba, y no se desesperó: 
“Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo 
de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso 
luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y 
confiarán en Jehová.” (Salmos 40: 1-3) (RVR 1960) 
David, tal como Santiago, entendió que debemos alegrarnos, cuando pasemos por problemas, 
y no desesperarnos. Porque de esta manera, se pone a prueba nuestra fe, y eso producirá 
paciencia: 
“Hermanos míos, alégrense cuando tengan que enfrentar diversas dificultades. Ustedes ya 
saben que así se pone a prueba su fe, y eso los hará más pacientes.” (Santiago 1:2-3) (PDT) 
Esta paciencia debe ser cultivada, cada día. En medio oriente o en la India, existen hombres, 
que trabajan con serpientes, para ganarse la vida, son llamados “encantadores de serpientes” 
(ver Salmo 58:3-5). Ellos hacen bailar a las culebras, desde un canasto, para entretener a la 
gente. Como ellos están siempre en contacto, con las serpientes, siempre corren el peligro, de 
ser mordidos por una de éstas, porque con su veneno, pueden morir. Para evitar esto, algunos 
encantadores de serpientes, les eliminan los colmillos o las glándulas de veneno, a las 
criaturas, otros les cosen su boca, pero otros más hozados, usan una técnica, para ser inmunes 
al veneno de las serpientes. 
Ellos se dejan morder por la serpiente, en pequeñas cantidades, sufren y soportan, toda la 
agonía, del efecto venenoso. Es una acción, que los lleva al límite de la muerte, pero una vez 
que se reponen, una vez que están sano. Su cuerpo está más fuerte, su sistema inmunológico, 
tiene sus defensas más reforzadas. Luego el encantador, repite una y otra vez, esta técnica, 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 34 
 
hasta que su cuerpo, se hace totalmente intocable para el veneno. Entonces, si mientras hace 
su trabajo, la serpiente lo llegara a morder, enterrando todo su veneno, al encantador no le 
pasará nada, porque por su sangre, ya corre el veneno. 
Lo mismo es para nosotros, entre más dificultades tengamos, nuestro ser, se va colocando 
cada vez más fuerte, nuestra paciencia se va cultivando, y estos problemas, vendrán una y 
otra vez, por eso debemos alegrarnos. Nuestra fe se pone a prueba, y eso nos hará más 
pacientes. Y cuando tu paciencia sea fortalecida, entonces podrás soportar, la desesperación, 
tal como lo hizo Pablo o David. 
Siempre esperando y confiando en el Señor. Vendrán pruebas, tentaciones, necesidades, 
batallas espirituales, conflictos espirituales, situaciones económicas, situaciones físicas, 
enfermedades, etc. Y tu cuero ya estará más duro, tu ser estará entrenado, ante la adversidad. 
Tendrás paciencia. 
“Eso es motivo de alegría para ustedes, aunque durante un tiempo tengan que soportar 
muchas dificultades que los entristezcan. Tales dificultades serán una gran prueba de su fe, y se 
pueden comparar con el fuego que prueba la pureza del oro. Pero su fe es más valiosa que el 
oro, porque el oro no dura para siempre. En cambio, la fe que sale aprobada de la prueba dará 
alabanza, gloria y honor a Jesucristo cuando él regrese.” (1 Pedro 1: 6-7) (PDT) 
Nuestra fe debe ser probada, sino hubieran tales pruebas, ¿Cómo sabríamos, que tenemos fe?, 
y sin fe, es imposible agradar a Dios, sin fe no somos nada. Es pues la fe, la certeza de lo que se 
espera, es la convicción de lo que no se ve. Santiago nos dice, que la prueba de nuestra fe, 
produce en nosotros paciencia; dice aún más, dice que estemos gozosos, en medio de la 
prueba, porque esa prueba, producirá en nosotros paciencia, por lo tanto, no debemos 
desesperarnos, más bien, estar siempre alegres. 
“Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Den gracias a Dios siempre, porque eso es lo que 
él quiere para ustedes en Jesucristo.” (1 Tesalonicenses 5:16) (PDT) 
Todo cristiano alegre, que anda en el Espíritu, debe tener paciencia, porque la paciencia, es un 
fruto del Espíritu: 
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,fe, mansedumbre, 
templanza; contra tales cosas no hay ley.” (Gálatas 5:22-23) (RVR 1960) 
Si queremos alcanzar madurez, en nuestra paciencia, es necesario pasar las pruebas, con gozo 
y alegría. Nuestra paciencia, siempre debe llevarnos a esperar en Dios, entonces Él, se 
glorificará en nuestras vidas. 
Usted nunca debe pensar, que las pruebas vienen del diablo, porque eso no es así. Todas las 
pruebas, vienen de parte de Dios, eso no significa, que Él quiere destruirnos. Lo que Dios 
desea, es que nuestra fe sea probada, para que sea hallada, en alabanza, gloria, y honra, 
conforme a las escrituras. Dios es el que permite, que la hora de la prueba, venga a nuestras 
vidas: 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 35 
 
“Ustedes sólo han tenido las mismas tentaciones que todos los demás. Pero Dios es fiel y no va 
a dejar que sean tentados más allá de lo que puedan soportar. Así que sepan que cuando sean 
tentados, van a poder soportar, porque Dios les dará una salida.” (1 Corintios 10:13) (PDT) 
Dios es el que permite, que seamos tentados, recuerde que ser tentado, no es lo mismo que 
pecar, pues Jesús mismo, fue tentado en todo, pero con la única diferencia, que en Él, nunca 
cometió pecado (ver Hebreos 4:15). Y cuando nosotros oramos a Dios, y le decimos; “Y no nos 
metas en tentación, mas líbranos del mal”, acá la Palabra del Señor nos responde, que Dios es 
fiel, y no nos va a dejar, que seamos tentados, más de lo que podemos soportar, y nos dará 
una salida. Confía en Dios. 
“Pero hay más, podemos sentirnos felices aun cuando tenemos sufrimientos porque los 
sufrimientos nos enseñan a ser pacientes. Si tenemos paciencia, nuestro carácter se fortalece y 
con un carácter así, nuestra esperanza aumenta. Esa esperanza no nos va a fallar porque Dios 
nos dio el Espíritu Santo, quien ha derramado el amor de Dios en nosotros.” 
(Romanos 5: 3-5) (PDT) 
Que hermosa, es la palabra de Dios, Pablo los explica muy bien, él sabe, que todo lo que sufre, 
en este mundo, no es nada comparado, con toda la gloria, que vamos a recibir, allá en la gloria: 
“Yo reconozco que tenemos que sufrir ahora, pero esos sufrimientos no son nada comparados 
con toda la gloria que vamos a recibir después. Toda la creación de Dios está esperando con 
impaciencia el momento en que Dios muestre al mundo quiénes son sus hijos.” 
(Romanos 8:18-19) (PDT) 
El sufrimiento es algo inevitable, es algo que debemos pasar, todos los seres humanos, Jesús 
mismo, nos dijo que en el mundo tendríamos aflicción, pero que confiáramos en Él, pues Él, ya 
ha vencido al mundo (ver Juan 16:33). Y no solamente el ser humano, la misma naturaleza 
sufre: 
“Todos sabemos que hasta hoy toda la creación se queja de dolor y sufre como una mujer con 
dolores de parto. No sólo el mundo, sino también nosotros sufrimos, pero ya tenemos el 
Espíritu como anticipo de la promesa de Dios. Ahora esperamos que Dios nos dé todos los 
derechos como hijos suyos cuando nuestro cuerpo sea liberado. Cuando fuimos salvos 
recibimos esa esperanza, pero una esperanza que se ve no es realmente una esperanza, ¿para 
qué esperar lo que ya se ve? En cambio, nosotros estamos esperando lo que aún no podemos 
ver y lo esperamos con paciencia.” (Romanos 8: 20-25) (PDT) 
La tierra esta con dolores de parto, por eso vemos, tantas catástrofes con el clima, en algunos 
lugares, donde antes era un desierto, ahora llueve, como si fuera un clima tropical. En donde 
antes solo había hielo, hoy solo hay agua. Terremotos, Huracanes, Tsunamis, Aluviones, etc. La 
tierra, está a punto de parir, ¿pero qué va a parir? Una tierra nueva. Nuestro cuerpo, también 
será liberado, de este cuerpo corruptible, en el cual estamos. Un día, ya no sentiremos más 
dolor, ni sufrimiento, esa es nuestra esperanza, y lo esperamos con paciencia, no con 
desesperación. 
Por todo esto, si usted está pasando por la desesperación, cambie su forma de pensar. Derribe 
todo argumento y toda altivez, que se levanta, contra el conocimiento de Dios, y lleve todo sus 
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pensamientos cautivos, a la obediencia a Cristo (ver 2 Corintios 10:5). Cambie su forma de 
vivir. Mire los problemas, con otra perspectiva, alégrese de ellos, aunque parezca una locura, 
tómese de la esperanza de gloria, y la paciencia comenzará a fluir en usted. De esta forma, 
tendrá la suficiente paciencia, para esperar a que Dios, le dé una salida, y cuando Dios vea su 
fe, será agradable para Él, y Él le dará nuevas fuerzas, para continuar, hasta que el venga. 
 
5. La distracción 
 
También es de mencionar, que nuestro enemigo, el diablo, tiene otras fortalezas, como la 
distracción. Quizás esta fortaleza, sea una de las que, menos inofensivas nos parecen, pues la 
distracción misma, en si no es mala, si se usa sin exceso. Muchas veces, es bueno distraernos 
un poco y sanamente, pero si abusamos de ella, puede tejerse, una trampa mortal. 
Por ejemplo, si nos distraemos, de la voluntad de Dios, a causa de nuestro trabajo, o por 
nuestra propia familia, dejando de lado a Dios, puede llevarnos, a cualquiera de los estados 
anímicos, antes mencionados. La distracción, es otra de las fortalezas de satanás, ten cuidado. 
Según la real academia española, distracción es: “Cosa que atrae la atención, apartándola de 
aquello, a que está aplicada, y en especial un espectáculo o un juego, que sirve para el 
descanso.” Una distracción, se puede aplicar, a una “falta de atención”, o “lo que atrae la 
atención y lo aparta de algo”. 
Satanás el diablo, con sus demonios, están todos los días, a cada hora, tratando de distraerte, 
para que no busques a Dios, para que no lo puedas escuchar. El sistema del mundo, del cual 
rige el maligno, está hecho, para que tú no busques, el rostro de Jesús. 
En ciudades grandes, como Santiago de Chile, la gente, se levanta desde las 05:00 am. 
Preparan a sus hijos, para llevarlos al colegio. Luego deben viajar, cerca de una hora o más, 
para llegar a sus trabajos. Luego durante el día, solo tienen, una hora o dos, para almorzar y 
descansar. Cuando salen de sus trabajos, ya está oscuro, y deben cruzar nuevamente Santiago, 
para llegar, cerca de las 09:00 pm., a sus casas. Ahí verán a sus hijos, por unos minutos, si es 
que ya, no se durmieron. Luego se pondrán a ver televisión, y se dormirán, y al otro día, todo 
se volverá a repetir, de la misma manera. Y tiempo para buscar a Dios, no hay. 
El problema no es el sistema, el problema, es la gente que se distrae, en cosas banales. “No 
trabajan para vivir, sino que viven para trabajar”. Ellos consideran más importante, el éxito 
económico y las cosas materiales, que buscar a Dios o estar junto a sus familias. Puedo 
entender, que muchos piensen, que la única solución, para salir de la pobreza, es trabajar y 
trabajar. Está bien, cuando hay necesidades básicas, que no se pueden atender, y eso se puede 
hacer, durante un tiempo, pero no durante, toda la vida. El rey más sabio, que ha existido, lo 
dijo: 
“Todo tiene su momento; todo lo que sucede bajo el cielo ocurre de acuerdo a un plan. Hay un 
tiempo para nacer y otro para morir; un tiempo para plantar y otro para arrancar las plantas. 
Hay un tiempo para matar y otro para sanar; un tiempo para destruir y otro para construir. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 37 
 
Hay un tiempo para llorar y otro para reír; un tiempo para estar triste y otro para bailar de 
alegría. Hay un tiempo para esparcir piedras y otro para recogerlas; un tiempo para abrazarse 
y otro para dejar de abrazarse. Hay un tiempo para buscar y otro para detener la búsqueda. 
Hay un tiempo para guardar y otro para desechar. Hay un tiempo para rasgar y otro para 
coser; un tiempo para guardar silencio y otro para hablar. Hay un tiempo para amar y otro 
para odiar; un tiempo para la guerra y otro para la paz.” (Eclesiastés3:1-8) (PDT) 
No estoy diciendo, que no trabajen, no me malinterpreten, lo que estoy diciendo, es que sigan 
trabajando, pues el trabajo, es algo que Dios no dio. Lo que estoy exponiendo, es que por 
sobre todas las cosas, le puedan dar también, un tiempo a Dios, un tiempo para poder 
escucharlo. Hay un tiempo para todo, como lo dice la Palabra de Dios, usted no puede ocupar, 
todo su tiempo, para el trabajo. 
“¿Qué provecho saca el trabajador de tanto trabajar? He visto todo el duro trabajo que Dios 
dio a los seres humanos para mantenerlos ocupados. Todo sucede a su debido tiempo. Sin 
embargo, Dios puso en la mente humana la habilidad de entender el paso del tiempo, aunque 
nadie alcanza a comprender la obra de Dios desde el principio hasta el fin. Aprendí que lo mejor 
que puede hacer la gente es ser feliz y disfrutar mientras viva, pues Dios quiere que todos 
coman, beban y disfruten de su trabajo. La vida es un don de Dios.” (Eclesiastés 3:9-13) (PDT) 
Usted está desperdiciando su vida, por el exceso de trabajo, está perdiendo su familia, su 
felicidad, y todo lo que usted acumula, los disfrutará otro. Pero lo peor de todo, es que no está 
buscando a Dios, se está perdiendo la oportunidad, de su salvación. Usted no puede escuchar 
al Señor, porque su mente, está llena de trabajo, preocupaciones, actividades, planes, 
reuniones. 
Está pensando, en el partido del domingo, mirando su Smartphone, viendo la última serie de 
netflix, o la novela de la tarde. ¿Cómo lo podrá escuchar?, si está todo el día, en Facebook, 
chateando por Whatsaap, o navegando en internet. Cediendo a toda distracción, que se le 
presente. Y no piense que soy legalista, las cosas antes mencionadas, no son malas en sí, lo 
que digo, es que todo esto en “exceso”, es malo, porque se distrae y se olvida de Dios. Para 
entender mejor este tema, leamos una parábola, que nuestro Señor Jesucristo enseño: 
“«El sembrador salió a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron en el camino. La 
gente las pisaba y vinieron las aves del cielo y se las comieron. Otras semillas cayeron en 
terreno pedregoso. Cuando crecieron las plantas, se secaron porque no tenían agua. Otras 
cayeron entre espinos que crecieron con las plantas y las ahogaron. Otras semillas cayeron en 
tierra buena. Las semillas crecieron y dieron fruto cien veces más de lo que se había 
sembrado». Y dijo en alta voz: « ¡Oigan bien lo que les digo!»” (Lucas 8: 5-8) (PDT) 
Muchos de lo que escucharon esta historia, no entendieron nada, ¿usted entendió? No se 
preocupe, luego Jesús, explicó esta parábola: 
“Esto es lo que quiere decir la historia: la semilla es el mensaje de Dios. Las que cayeron a un 
lado del camino son como aquellos que oyen el mensaje, pero el diablo viene y se lo quita. Así 
no pueden creer ni ser salvos. Las semillas que cayeron en las piedras son como aquellos que 
oyen y aceptan el mensaje con alegría, pero no tienen raíces profundas. Creen por un tiempo, 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 38 
 
pero cuando las dificultades los ponen a prueba se dan por vencidos. Las semillas que cayeron 
entre espinos son como aquellos que oyen el mensaje, pero yéndose dejan que las 
preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida los ahoguen, y no dan fruto. La semilla 
que cayó en tierra buena son los que con corazón noble y bueno escuchan el mensaje. Lo 
obedecen y con paciencia producen buena cosecha.” (Lucas 8: 11-15) (PDT) 
Las personas, que se distraen fácilmente, son la semilla, que cayó entre los espinos, pudieron 
crecer, pero se ahogaron, entre las preocupaciones, las riquezas y los placeres. Y por lo cual, 
no dan fruto. ¿Y qué les pasa, a los que no dan frutos? 
“Todo árbol que no dé fruto bueno, será cortado y echado al fuego.” (Mateo 7:19) (PDT) 
¿Usted quiere ser echado al fuego, al infierno, solo por no ser avispado, solo porque se 
distrajo? Entiéndalo, quien no sabe, para dónde va la micro, no va a ningún lado. Puedes ir y 
venir, pero no llegas a ningún lado, sólo estás dando vueltas y vueltas. Si siempre, te 
mantienes ocupado, pero realmente, no ves ningún progreso, en tus actividades, entonces no 
habrá, ningún fruto en tu vida. 
Usted debe darse el tiempo, para orar, para ayunar, para leer, comprender y poner en 
práctica, la Palabra de Dios. La oración, debe ser la primera actividad del día. El estudio de la 
Biblia, debe ser más importante, que leer el periódico, leer los mensajes de textos, o correos 
electrónicos. Por no hacer esto, como prioridad, es que muchos cristianos hoy, solo tienen 
pensamientos superficiales, y teniendo su pensamientos, pocos profundos, están siendo 
conducidos, a una vida superficial. 
Usted tiene que dejar de pensar, que la cantidad, es mejor que la calidad, que la virtud viene a 
través, de la velocidad, la productividad y la eficiencia. Usted no es una máquina, Dios no lo 
creó para eso. Deje de vivir, tan apresuradamente, aprenda a moverse lento nuevamente, con 
cuidado, mire los árboles, respírelos. Usted tiene que volver a pensar, tiene que disciplinar su 
mente, para que piense profundamente. Conquiste las distracciones, del día a día, para que 
pueda vivir, con profundidad. 
Ustedes pueden tomar, el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, Él siempre estuvo ocupado, Él 
iba de un pueblo a otro, las multitudes, estaban siempre sobre Él, pidiendo algún milagro, y 
enseñando a sus discípulos. Pero el siempre, siempre buscó, el momento de estar, con su 
Padre celestial, Él se retiraba, para estar a solas con Dios. Jesús no se distraía. Por eso Él, era el 
Hijo, del cual su Padre, tenía complacencia. 
Sea como Jesús y no como Eutico. ¿No sabe quién es Eutico?, se da cuenta, por eso usted, 
debe dedicar más tiempo, a la Palabra del Señor. Eutico fue un joven, que estaba escuchando, 
una predicación de Pablo, pero se distrajo, y calló desde el tercer piso, y murió: 
“El domingo nos reunimos todos para comer la Cena del Señor. Pablo tenía pensado irse al día 
siguiente. Él tomó la palabra y les habló hasta la media noche. Estábamos todos en el piso de 
arriba y había muchas lámparas en el cuarto. Un joven llamado Eutico estaba sentado en una 
ventana. Pablo hablaba y a Eutico le dio mucho sueño hasta que se quedó dormido y se cayó 
por la ventana desde un tercer piso. Cuando fueron a levantarlo, ya estaba muerto. Pablo bajó 
a donde estaba Eutico, se arrodilló, lo abrazó y les dijo: —No se preocupen, él está vivo. Pablo 
39 
 
“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 39 
 
subió de nuevo, partió el pan y comió, siguió hablando hasta el amanecer y después se fue. 
Llevaron vivo a Eutico a su casa y todos se animaron mucho.” (Hechos 20:7-12) (PDT) 
Por misericordia de Dios, Eutico fue resucitado inmediatamente, pero si no se hubiera 
distraído y dormido, nunca se hubiera caído, desde la altura y haber muerto. Somos muy 
fáciles de distraer, por eso Dios tiene misericordia. Satanás, tiene muchas formas de 
distraernos, y son incontables sus métodos, y quizás muchas veces usted, no se dará cuenta. 
Pero siempre esté atento, que si hay algo, que lo esté apartando de orar, de leer la Biblia, 
congregarse, o simplemente buscar a Dios. Es una distracción de satanás, y esa es un arma 
muy útil, para el enemigo, que usted debe vencer. 
“Sólo una cosa le pido al SEÑOR; esto es lo que más quiero: habitar en la casa del SEÑOR por el 
resto de mi vida. Así podré disfrutar del placer de estar junto al SEÑOR y visitarlo en su 
templo.” (Salmos 27:4) (PDT) 
 
6. El doble animo 
 
Cuantos han enfermado, por este virus, éste es una fortaleza, de satanás. Tú no puedes tener 
dos almas, no puedes tener dos mentes, no puedes ser “a medias tintas”, porque no eres, ni 
chicha ni limonada, satanás te va a aprisionar, porque no eres recto, delante de Dios: 
“El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” (Santiago 1:8) (RVR 1960) 
La palabra de Dios, lo afirma y loconfirma, un hombre o una mujer, que es de doble ánimo, 
que no tiene firmeza, en su carácter, es siempre inconstante, en todos sus caminos, en todas 
las áreas y esferas de su vida; trabajo, estudios, familia, congregación, finanzas, etc. Nunca 
termina nada, de lo que comienza. Y eso sucede, porque su entendimiento, aún no ha sido 
renovado y transformado. 
“para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, 
por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,” 
(Efesios 4:14) (RVR 1960) 
La Palabra de Dios, compara al hombre, de doble ánimo, como un viento, que es llevado de un 
lugar a otro, sin poner resistencia, ya que el viento, no tiene decisión propia, y sus 
movimientos, son manipulados por la fuerza y dirección del aire. De esa misma manera, las 
personas de doble ánimo, no son dueños de sí mismos, sino que son llevados, de aquí para 
allá, por las circunstancias, por los comentarios y sus emociones. 
El hombre de doble ánimo, es muy manipulable, como lo dice la Biblia. Hace tiempo conocí 
personalmente, a un pastor, con estas cualidades, él era llevado, por doquier viento de 
doctrina; cuando estaba de moda, la secta del G12, él estaba ahí participando. Cuando llegó la 
teología, de los siete montes, también estaba ahí. Cuando andaban, tirando sal a la tierra, 
enterrando Biblias, en los cerros, él también estaba participando. Cuando había cualquier 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 40 
 
evento, él era el primero, en la fila. Cualquier doctrina nueva, o movimiento nuevo, que 
aparecía, él estaba ahí, absorbiendo cuanta cantidad, de falsa doctrina llegaba. 
Un hombre sin discernimiento, sin saber diferenciar, entre el bien y el mal. Un hombre, que 
fue engañado muchas veces, por charlatanes, que venían a su iglesia, y después los recibía, en 
su casa. Le robaron, le dañaron las ovejas, hacían lo que querían con él. Y esto pasaba, porque 
se dejaba llevar, por todo viento de doctrina. El hombre, tenía un puesto de libros, en la feria, 
y ni siquiera sabía, lo que vendía, pues vendía libros, de literatura satánica, como el 
“necronomicon”. La última vez que lo vi, andaba ofreciendo licor, a la gente que asistía, a un 
evento, de su congregación, en donde celebraban, las fiestas patrias. En vez de sacar, al 
borracho de la perdición, estaba dando alcohol, a los sanos. Cada vez que leo, el texto de 
Efesios 4:14, inmediatamente, y de forma automática, se me viene a la mente, el nombre de 
este pastor. 
Hubo otro caso que conocí, fue el de un hermano, de la congregación, que precisamente dejó 
de congregarse, por su propio doble ánimo. Este hombre, era muy entusiasta, muy efusivo, 
siempre estaba animando, a los hermanos, siempre proponía actividades; vamos para allá, 
vamos para acá, hagamos esto, hagamos esto otro, hagamos campaña evangelista, hagamos 
un evento de caridad, etc. El daba muchas buenas ideas, pero al momento de concretarse, 
nunca aparecía. Tenía muy buenas ideas, pero nunca las realizaba. Era inconstante, hasta con 
sus propias propuestas. Y eso ocurría, porque se entusiasmaba mucho, era llevado por sus 
emociones, pero no tenía consistencia. 
El hombre de doble ánimo, se ve claramente, porque siempre es llevado, por sus emociones, y 
no tiene la firmeza, en la palabra de Dios. Aquel hombre, no podrá ingresar, al reino del Cielo, 
porque comenzó su carrera, pero nunca la terminó. Y es eso, lo que busca satanás, que tú no 
puedas terminar, lo que empezaste, que no puedas terminar tu carrera, como Pablo lo pudo 
lograr: 
“Se acerca el momento de mi muerte; mi vida ya se está ofreciendo como un sacrificio a Dios. 
Me fue bien en la competencia: he peleado bien, he terminado la carrera y no he perdido la fe.” 
(2 Timoteo 4:6-7) (PDT) 
El apóstol sabía, que su muerte en este mundo, estaba por llegar, él estaba satisfecho, de 
haber sido, un siervo para Jesucristo, él no fue un hombre, de doble ánimo, él fue 
perseverante, el luchó, y aunque pasó por dificultades, dolores, aflicciones, etc. El siente, que 
ha peleado bien, y lo que comenzó, lo pudo terminar. Pablo pudo terminar, la misión que Dios 
le encomendó, y nunca perdió su fe. Y por eso, recibirá una corona, como muestra de la 
aprobación, del Señor. Pablo fue un ganador, ¿lo serás tú también? 
“Cuando hay una carrera, todos corren para ganar, pero sólo uno recibe el premio. Así que 
corran para ganar. Todos los deportistas que compiten en la carrera tienen que entrenar con 
disciplina. Lo hacen para poder recibir un premio que no dura. Pero nuestro premio dura para 
siempre. Por eso yo no corro sin una meta ni peleo como los boxeadores que sólo dan golpes al 
aire. Golpeo mi propio cuerpo, lo castigo para controlarlo, para así, no resultar yo mismo 
descalificado ante Dios, después de haber anunciado la buena noticia de salvación a los 
demás.” (1 Corintios 9: 24-27) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 41 
 
Que solo uno, recibe el premio, no significa, que solo Pablo, lo pudo alcanzar. Lo que significa, 
es que todos nosotros, los hijos de Dios, que comenzamos esta carrera, también podemos 
recibir este premio. Y nos dice, que si queremos ganar, debemos entrenar con disciplina, es 
decir, que podamos tener firmeza, en nuestro carácter. Pablo dice, que debemos golpear 
nuestros cuerpos, esto no significa que usted, deba de darse de latigazos, como lo hacen, los 
católicos del “opus dei”. Lo que significa, es que usted, debe golpear, a sus deseos carnales y 
pecaminosos, a su inconstancia, a su indecisión, etc. Para dar firmeza a su fe, para que sea 
constante, y termine la carrera que comenzó. Porque si usted, no puede controlar su cuerpo, 
por ser veleidoso, usted puede ser descalificado, por Dios, de esta carrera, y terminar en el 
infierno, como un perdedor. 
“Teme a Jehová, hijo mío, y al rey; No te entremetas con los veleidosos;” 
(Proverbios 24:21) (RVR 1960) 
En el libro de Proverbios, se encuentran, los mejores consejos, inspirados por Dios, y que buen 
consejo es éste: “No te entremetas, con los veleidosos”. ¿Usted conoce esta palabra?, sino la 
conoce no importa, ahora la vamos a estudiar. La palabra “veleidoso”, se refiere a una 
persona, que es poco constante, en sus actos, gustos o ideas. Según la RAE, se refiere, a una 
voluntad antojadiza o deseo vano. Inconstancia, ligereza. La persona veleidosa, es ante todo, 
“De voluntad antojadiza”. Es decir, una persona veleidosa, es una persona de doble ánimo. 
El buen consejo, dice que, no los entremetamos, con estas personas, que no participemos de 
sus antojos, de sus deseos, de sus inconstancias, de sus ligerezas, de sus dobles ánimos. Una 
persona veleidosa, es fácilmente llevada, por sus propios antojos, por sus placeres carnales. No 
es movido por el Espíritu, sino por su carne, por lo que se le antoja. Solo le interesa, que su ego 
sea satisfecho, y no tiene ningún temor a Dios, ni a la autoridad (Teme al Señor, hijo mío, y al 
Rey). Por eso Dios los detesta, porque no obedecen, no son firmes, son caprichosos e 
inconstantes. 
El Señor, nuestro Dios, no va a usar a los veleidosos. Pues ellos, no respetan a nadie, todo lo 
dejan para última hora, no tienen palabra, no concluyen nada, de lo que comenzaron. Su sí, 
nunca es si, y su no, nunca es no. Solo viven de emociones, y cualquiera los puede influenciar. 
Andan de acuerdo, a sus propios deseos, a sus caprichos y antojos, solo les importa saciar sus 
placeres. Ahora me toca preguntar a usted, ¿se siente identificado?, ¿la Palabra de Dios, le 
estará hablando a usted? Si es así, pues déjeme decirle, que hay una buena noticia, aún está a 
tiempo de cambiar, aún está a tiempo, de que satanás, no le gane la carrera, y de que pueda 
ser salvo: 
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de 
doble ánimo, purificadvuestros corazones.” (Santiago 4:8) (RVR 1960) 
Que gran noticia, aún tiene una oportunidad. Dice la Palabra del Señor, que si usted se acerca 
a Dios, Él se va a acercar a usted. Limpien sus manos, y purifiquen sus corazones. Usted debe 
ser sano, del doble ánimo: 
“Afortunado el que no sigue el consejo de los perversos, ni el ejemplo de los pecadores, ni se 
une con los que andan burlándose de todo. Al contrario, le gusta la enseñanza del SEÑOR y la 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 42 
 
estudia día y noche. Será tan fuerte como un árbol plantado junto a corrientes de agua fresca 
que da su fruto en el momento adecuado y al que nunca se le caen las hojas. Le irá bien en 
todo lo que haga.” (Salmos 1:1-3) (PDT) 
Usted debe alimentarse todos los días, de la Palabra del Señor. Ahí encontrará fortaleza, y su 
ánimo será firme, y es más, todo lo que usted haga, prosperará. Sus hojas no van a caer, 
porque será, como un árbol, que tiene constante alimento. El doble ánimo es una debilidad, 
que se produce, por descuidar la fe. Usted debe permanecer firme: 
“Por lo tanto, hermanos, permanezcan firmes y no dejen que nada los haga cambiar. 
Dedíquense totalmente a trabajar para el Señor, bien saben que su trabajo no es en vano.” 
(1 Corintios 15:58) (PDT) 
Usted, debe cantar como los niños, de la escuela bíblica: “Yo no quiero ser un yoyo, un yoyo, 
un yoyo. A veces arriba, a veces abajo, a veces a un lado y vuelvo a empezar. Yo quiero ser 
como una flecha. Caminando siempre, por la senda estrecha. Por la mirada en Cristo. Y nunca 
mirar hacia atrás”. Usted no debe ser, de esas personas de doble ánimo, que hoy piensa una 
cosa y mañana piensan otra. Que hoy están arriba, y mañana están abajo. Que hoy hablan 
como vencedores, y mañana como perdedores. Que hoy creen, y al otro día, dudan de lo que 
creyeron, porque la inconstancia, la ambivalencia, controla totalmente sus vidas. 
Sea firma en sus decisiones. Camine en fe y confiado en Dios. Esfuércese por lograr, lo que se 
ha propuesto. Sea valiente. Recuerde, que todo lo puedes en Cristo, quien siempre te 
fortalece. Pídale a Dios, que lo ayude, pues si no logra, dejar el doble ánimo, satanás lo va a 
derrotar, y va a caer junto con él, en el infierno. Y lo más aterrador del infierno, no es la 
ausencia de Dios, si no su presencia misma, manifestada en su ira. ¡Horrenda cosa, es caer en 
las manos, del Dios vivo! (ver Hebreos 10:31). No espere, a que Jesucristo le diga: 
“Sé todo lo que haces. No eres ni frío ni caliente. ¡Sería bueno que fueras lo uno o lo otro! 
Como eres tibio, no frío ni caliente, te voy a escupir de mi boca.” (Apocalipsis 3:15-16) (PDT) 
 
7. La deshonestidad 
 
Son muchas, e innumerables las formas, en que satanás, usa esta arma, en contra de ti. 
Muchos cristianos, piensan que hay mentiras, que son buenas y otras que son malas, creen 
que existen, mentiras piadosas. Pero eso no es así, la mentira es mentira, y es una sola, esto es 
ser deshonesto. Puedes creerte Robín Hood, robando a los ricos, para darlo a los pobres, y 
piensas que está bien, pero el robo es robo, los pecados, no son justificables, por nuestras 
excusas, no podemos ser deshonestos. 
Hoy en día, por eso existen estafadores, y deshonestos en la Iglesia del Señor. Hay muchos 
“sanadores por fe”, que no pueden hacer, lo que dicen. Y muchos liberales zalameros, que no 
creen, en lo que dicen. Pero a pesar de ello, recaudan millones y millones en dinero. Ésta 
también, es una fortaleza de satanás. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 43 
 
La deshonestidad, es el antónimo, de la honestidad, es lo contrario. La honestidad, es la virtud 
consistente, de decir la verdad, ser decente, recatado, razonable y justo. Y eso es, lo que 
satanás, no quiere que tú seas, una persona honesta. El diablo, quiere arrastrarte a ti, para que 
hagas lo mismo, que él. 
“El SEÑOR detesta a los mentirosos, pero se alegra con los que dicen la verdad.” 
(Proverbios 12:22) (PDT) 
La Biblia nos muestra, la vida de un hombre deshonesto, llamado Acán, quizás para muchos 
que no leen mucho, las Sagradas Escrituras, les sea un nombre, muy desconocido. A otros 
quizás, que han visto, la serie bíblica “Josué y la tierra prometida”, que transmite Televisión 
nacional de Chile (TVN), lo podrán identificar. Para quien no sabe, este hombre de la tribu de 
Judá, en el tiempo de Josué, cuando Dios les entregó, la ciudad de Jericó. El Señor, les dijo a los 
israelitas, que no tomaran el botín, que estaba consagrado, a la destrucción. Pero Acán, se 
deslumbró, con un manto muy hermoso, que era de Babilonia, más una monedas de plata y 
una barra de oro. Tomó parte del tesoro de Jericó, y lo ocultó, enterrándolo bajo su carpa. El 
hombre fue deshonesto, un ladrón. Por lo cual Dios, se enojó contra Israel. 
Producto de esta desobediencia, y muestra de deshonestidad, los israelitas, cuando fueron a 
pelear, contra la ciudad de Hai, fueron derrotados por los cananeos. Y cuando Josué, le 
pregunta a Dios, porque no le había dado la victoria, el Señor le responde: 
“El SEÑOR le dijo a Josué: — ¡Levántate! ¿Por qué te postras así? Israel ha pecado y ha roto el 
pacto que les ordené. Han tomado algunas de las cosas que les ordené destruir, han robado, 
han mentido, y las han puesto entre sus pertenencias. Por eso los israelitas no son capaces de 
enfrentar a sus enemigos, sino que huyen de ellos porque han actuado mal y han sido 
condenados a la destrucción. Yo no voy a ayudarles más, a menos que destruyan todo lo que 
les ordené que fuera destruido. Ve y purifica al pueblo. Diles que se purifiquen para mañana 
porque yo, el SEÑOR Dios de Israel, digo: “Israel: hay entre sus pertenencias cosas que les 
ordené destruir y en tanto no las quiten de entre ustedes no podrán hacer frente a sus 
enemigos”. (Josué 7:10-13) (PDT) 
Josué, por orden del Señor, hizo pasar a las tribus, por familias, hasta que logró, hacer confesar 
a Acán, de su deshonestidad. Se encontró el tesoro y se lo presentaron al Señor. Luego Acán, 
tuvo un final muy trágico: 
“Luego Josué y los israelitas agarraron a Acán descendiente de Zera, con la plata, el abrigo, la 
barra de oro, sus hijos, sus hijas, su ganado, su burro, sus ovejas y su carpa y todo lo que le 
pertenecía. Lo llevaron al valle de Acor y Josué le dijo: — ¿Por qué nos trajiste la desgracia? 
Hoy el SEÑOR te traerá la desgracia a ti. Entonces todos los israelitas los mataron a pedradas y 
los quemaron.” (Josué 7:24-25) (PDT) 
Acán por su deshonestidad, terminó muerto a pedradas, quemado junto a su familia, y todas 
sus posesiones. Este hombre había visto, grandes milagros de Dios, vio abrirse el rio Jordán, en 
dos, para que cruzaran los israelitas. Vio los muros, de la ciudad de Jericó, caerse a la séptima 
vuelta. Y aun así, se dejó dominar por la avaricia, cayó en la tentación de robar plata, oro y 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 44 
 
una vestidura lujosa, que pertenecían, al botín de Jericó. Fue deshonesto, al ocultar el tesoro, y 
Dios lo castigó. 
“Luego Jesús les dijo: —Aléjense de toda avaricia porque la vida no depende del tener muchas 
cosas.” (Lucas 12:15) (PDT) 
La deshonestidad, es el pan diario, que come el mundo, en todo lugar, a donde usted valla, 
existe la mentira, el engaño y la deshonestidad; la gente cobra en exceso, presumen de como 
engañan a otros, se jactan de tener, todo de manera fácil, de mentir al sistema, etc. Y cuando 
hay una persona honesta, se burlan de él. Como por ejemplo, de aquel caballero, que se 
encontró botado en la calle, una billetera, con quinientos mil pesos, y por ser honesto, decidió 
buscar a su dueño y devolverlo. Muchos dijeron: “que hombre más tonto, como no se dejó, 
ese dinero para él”, “porque no le entregó, solo la billetera, el dinero se lo hubiera guardado”. 
El mundo y satanás, quieren que tú y yo, reaccionemos de la misma forma,en que funcionan 
ellos. 
Hay personas, que no son cristianas, y son honestas, porque le enseñaron buenos valores, y lo 
único, que les queda por hacer, es recibir a Jesucristo en su corazón. Usted debe saber, que 
puede hacer lo bueno, pero sino tiene a Jesús, no podrá ser salvo. Usted puede ser honesto, 
pero si Cristo, no es el Señor de su vida, todo es en vano. Solo será una buena persona, pero 
no, una persona salvada del infierno. En el lago que arde con fuego y azufre, hay personas que 
tuvieron buenas intenciones, o intentaron portarse bien, pero eso no basta, porque nadie 
califica y se gana el cielo, con buenas obras, por eso todos nosotros, necesitamos ayuda 
externa, ayuda de un Salvador sin pecado, y ese es Jesucristo. 
“Ustedes fueron salvos gracias a la generosidad de Dios porque tuvieron fe. No se salvaron a sí 
mismos, su salvación fue un regalo de Dios. La salvación no es algo que ustedes hayan 
conseguido, pues nadie puede decir que se salvó a sí mismo.” (Efesios 2: 8-9) (PDT) 
La deshonestidad, también existe, entre algunos “evangélicos”, y eso no ocurre, por falta de 
buenos valores, sino porque, no tienen temor a Dios. El temor a Dios, no se trata, de un miedo 
enfermizo, a un Dios vengativo, sino de una sana preocupación, por no desagradar, a nuestro 
Padre celestial, es un respeto, a nuestro Señor y Dios. Es un temor, del cual, nos da la 
sabiduría, como por ejemplo, ser honestos: 
“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová…” (Proverbios 1:7) (RVR 1960) 
A través de nuestra honestidad, también somos probados. Hace un tiempo, me tocó una 
prueba de esas. Fue durante un tiempo, en que llevaba, una cesantía, de cerca de un año, 
recién había encontrado trabajo, y como todos saben, el primer mes, no se cuenta aún, con 
dinero, de una remuneración. En nuestra casa, había hambre, no había dinero, no tenía como 
movilizarme, y estábamos algo enfermos. Como yo soy telemático de profesión, mi trabajo 
consistía, en el área de seguridad informática y telecomunicaciones, por lo cual, debía hacer 
mis tareas en ATM (cajeros automáticos), y Bóvedas de los bancos. Aquel día, me tocó revisar 
una alarma, que estaba fallando, dentro de una bóveda. 
Cada vez, que me tocaba trabajar, dentro de una bóveda de dinero, debía ser acompañado, 
por un vigilante privado, para verificar mi trabajo, era parte del protocolo. Pero aquel día, el 
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vigilante salió de urgencia, de la bóveda, y me dejó solo. A mi alrededor, solo había fajos y 
fajos de dinero, y estaba solo, con una cámara de seguridad, que yo tenía acceso a manipular 
(pues todo eso, era parte de mi trabajo). Junto conmigo, llevaba una mochila, donde cargaba 
algunas herramientas, solo debía tirar la mano, y colocar dentro de mi mochila, algunos fajos 
de dinero. 
Ahí estaba satanás, hablándome a mi mente: “Has estado todo el día, con hambre y sed, estas 
con fatiga y mareado. Tu esposa y tus hijos, se encuentran en la misma situación, y más 
encima, todos están resfriados. La mascota no come, desde hace cuatro día. No tienes dinero, 
y aun te queda, todo un mes. Debes pagar el arriendo de la casa, las cuentas mensuales, las 
deudas que tienes. Aprovecha ahora, que salió el vigilante, ve y roba algo de dinero, para el 
banco, solo será una migaja de pan, que se le quita. Nadie te ve, y después puedes borrar, la 
memoria, de la cámara de seguridad. Si se dan cuenta, que falta dinero, puedes culpar al 
vigilante, o puedes decir, que la alarma no tenía falla, que si, efectivamente habían robado. 
Tienes todo el tiempo, el momento, y el control para tomar ese dinero, que tanto les falta. Esa 
es su salvación, para ti, tu esposa, y tus hijos. Toma el dinero, incluso te alcanzará, para poder 
ayudar a otros.” 
Pero ahí también, estaba mi Señor, diciéndome: 
“En fin, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, noble, correcto, puro, hermoso y 
admirable. También piensen en lo que tiene alguna virtud, en lo que es digno de 
reconocimiento. Mantengan su mente ocupada en eso.” (Filipenses 4:8) (PDT) 
El temor al Señor mi Dios, recorrió todo mi ser, no solamente estaría robando y pecando, sino 
que también, estaría obedeciendo al diablo, y no creyendo a la Palabra de Dios. Podría salvar 
el día, quizás el mes, quizás incluso, podría haber comprado un auto, o una casa, pero todo 
pecado tiene consecuencia, incluso pagar con la muerte (Ver Romanos 6:23). No solamente 
podría caer en prisión, y perder mi trabajo. Sino que, nunca más, me volverían a contratar, el 
buen testimonio, quedaría por el suelo. Mi vida como siervo de Dios, terminaría, y lo peor, es 
que mi vida espiritual, moriría y terminaría, condenado al infierno. 
Todo eso ocurrió, en fracción de segundos, pues la mente es demasiada rápida. Así que, 
inmediatamente, salió el vigilante, de la bóveda de dinero, yo también lo hice. Salí al pasillo, 
donde otra persona me viera, hasta que llegara, nuevamente el vigilante. Y así, terminé de 
hacer mi trabajo, y sin tener la necesidad, de robar un solo peso. Al salir del banco, me llama 
por celular, mi esposa, y me cuenta, que ya les había bajado la fiebre, que ella y nuestros hijos, 
ya se encontraban sanos. Y además, me da la noticia, que su padre, le había depositado dinero, 
con lo cual, ya habían comido, todos en la casa. 
Mientras iba hablando por la calle, me encontré con un amigo, y éste me invito a comer, a un 
restaurant. Cuando llegué a mi casa, revisé mi cuenta de Facebook, y tenía un mensaje, de un 
hermano de España, al cual, no conocía personalmente, él me contó, que sintió de parte del 
Señor, ayudarme económicamente. Mi hermano quien me pidió, que nunca diera su nombre, 
me depositó, ciento sesenta mil pesos chilenos (300 dólares americanos aprox.) lo cual para 
mí, era harto, pues me ayudó, para pagar el arriendo, de mi casa. Luego otro hermano 
mexicano, desde Estado Unidos, hizo lo mismo, con una cantidad parecida. Gracias a Dios, ese 
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mes, pude pagar todas las cuentas, y no faltó alimento, hasta el día de hoy. Lo bueno de ser 
probados, es que cuando pasas el examen, el maestro te aprueba. 
“El Señor ve a los que obran rectamente, y escucha sus oraciones; pero está en contra de los 
que hacen el mal” (1 Pedro 3:12) (PDT) 
Si se dio cuenta, lo que me hizo reaccionar, a la honestidad, fue la Palabra de Dios. Aquella 
Palabra, que ya estaba dentro de mí. Mi conciencia, ya estaba educada, y eso se consigue 
estudiando la Biblia, y esforzándose, por aplicar lo que dice: 
“La palabra de Dios vive, es poderosa y es más cortante que cualquier espada de dos filos, 
penetra tan profundo que divide el alma y el espíritu, las coyunturas y los huesos, y juzga los 
pensamientos y sentimientos de nuestro corazón.” (Hebreo 4:12) (PDT) 
En mi caso, la tentación entró por la necesidad, pero no siempre es así. Generalmente la 
deshonestidad, ingresa por la ambición. Por el deseo, de tener siempre más y más, de no estar 
conforme, con lo que se tiene, de no estar conforme, con lo que Dios nos da. El apóstol Pablo, 
nos da este consejo: 
“Es verdad que dedicarse a Dios es una manera de ganar mucho, pero en el sentido de vivir 
contento cada uno con lo que tiene. Cuando llegamos al mundo, no traíamos nada y cuando 
morimos no nos podemos llevar nada. Por eso, si tenemos alimentos y ropa, podemos darnos 
por satisfechos.” (1 Timoteo 6: 6-8) (PDT) 
Jesús mismo nos enseña, que Dios nos dará, todo lo que necesitemos, que no los 
preocupemos, por lo que nos falte, Él tiene todo en control. Nos dice, que tengamos fe, en 
Dios, que busquemos su reino y su justicia. Y parte de su justicia, es que seamos honestos: 
“Por eso les digo: no se preocupen por la comida ni por la bebida que necesitan para vivir, ni 
tampoco por la ropa que se van a poner. Ciertamente la vida es más que la comida y el cuerpo 
más que la ropa. Mirena las aves del cielo, ellas no siembran ni cosechan ni tampoco guardan 
nada en graneros. Sin embargo, su Padre que está en el cielo les da alimento. ¿No valen 
ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, va a añadir una 
hora a su vida? » ¿Y por qué se preocupan por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del 
campo. Ellos no trabajan ni hilan para hacer su vestido. Sin embargo, les aseguro que ni 
siquiera el rey Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Así que, si Dios así viste a 
todo lo que crece en el campo, que hoy tiene vida pero que mañana será quemado en un 
horno, con mucha más razón cuidará de ustedes. ¡No sean gente de poca fe! Así que no se 
preocupen ni digan: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Qué ropa vamos a 
usar?” La gente que no conoce a Dios trata de conseguir esas cosas, pero ustedes tienen a su 
Padre en el cielo que sabe que necesitan todo esto. Así que, primero busquen el reino de Dios y 
su justicia, y se les dará todo lo que necesitan. No se preocupen por el día de mañana, porque 
el mañana traerá sus propias preocupaciones. Cada día tiene ya sus propios problemas. 
(Mateo 6:25-34) (PDT) 
Nuestra honestidad, no solamente debe ir, por el lado económico, sino también por nuestras 
propias vidas. Debemos ser santos y honestos, en toda nuestra forma de vivir, en todo lo que 
hacemos. Recuerdan el caso de Acán, como terminó. ¿Se recuerdan? El terminó muerto, por 
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su deshonestidad. Y si piensan, que eso, solo ocurrió, en el antiguo pacto, están muy 
equivocados, pues esto también, ocurrió en el tiempo de la gracia, con Ananías y Safira: 
“Había un hombre llamado Ananías, su esposa se llamaba Safira. Se puso de acuerdo con ella 
para vender un terreno que tenían, pero entregó sólo una parte del dinero a los apóstoles y se 
quedó con el resto. Su esposa sabía lo que había hecho. Entonces Pedro dijo: —Ananías, ¿por 
qué permitiste que Satanás entrara en tu corazón? Mentiste y trataste de engañar al Espíritu 
Santo. Vendiste el terreno, pero ¿por qué te quedaste con parte del dinero? El terreno era tuyo 
antes de venderlo, pudiste haber dispuesto del dinero a tu gusto. ¿Por qué se te ocurrió eso? 
¡Le mentiste a Dios, no a los hombres! Cuando Ananías escuchó esto, cayó muerto. Todos los 
que supieron esto se asustaron mucho. Unos jóvenes vinieron y envolvieron su cuerpo, lo 
sacaron y lo enterraron. Más o menos tres horas después, entró su esposa Safira, quien no 
sabía lo que le había pasado a su marido. Pedro le preguntó: —Dime, ¿cuánto recibieron por la 
venta del terreno? ¿Fue esta cantidad? Safira le respondió: —Sí, esa fue la cantidad que 
recibimos por la venta del terreno. Pedro le preguntó: — ¿Por qué estuviste de acuerdo a la 
hora de probar al Espíritu del Señor? ¡Escucha! ¿Puedes oír esos pasos? Los hombres que 
acaban de enterrar a tu esposo están a la puerta y ahora van a hacer lo mismo contigo. De 
inmediato Safira cayó muerta. Los jóvenes entraron y al darse cuenta de que estaba muerta, se 
la llevaron y la enterraron al lado de su esposo. Toda la iglesia y los que supieron de esto, 
sintieron muchísimo miedo.” (Hechos 5:1-10) (PDT) 
Estos cristianos, vendieron un campo y llevaron, a los apóstoles, parte del dinero, afirmando 
que era todo, lo que habían obtenido. ¿Por qué lo hicieron? Porque querían impresionar, a los 
demás, con su generosidad. Pero sus intenciones, quedaron al descubierto, cuando el Espíritu 
Santo, le reveló el engaño, al apóstol Pedro. Como castigo, el Señor los hirió de muerte, a 
ambos. Ellos fueron deshonestos, querían dar una falsa impresión, a los demás hermanos. 
¿Has querido tú, dar una falsa impresión, a tus hermanos? ¿Eres deshonesto? Ya lo sabe, si 
cultivamos, un sano temor de Dios, educamos nuestra conciencia, en conformidad con los 
principios bíblicos, y aprendemos, a estar satisfechos, con lo que tenemos, nos será más fácil, 
llevar una vida de integridad, en este mundo corrupto. Y de este modo, estrecharemos nuestra 
amistad con Dios. Usted debe decir, como el profeta Samuel: 
“aquí me tienen. Si he hecho algo malo, acúsenme ante el SEÑOR y ante su rey elegido. ¿A 
alguien le robé su buey o su asno? ¿A alguien le he hecho daño? ¿Alguna vez tomé dinero o un 
par de zapatos para hacer algo malo? Si he hecho alguna de esas cosas, la corregiré.” 
(1 Samuel 12:3) (PDT) 
Así como el profeta, que en su jubilación, dice esto delante del pueblo, que lideró durante 
cuarenta años, y les hace esta pregunta, probando su honestidad. Ellos contestaron: — ¡No! 
Nunca nos hiciste nada malo; no nos engañaste, ni nos robaste. Cuando aquéllos, que mejor te 
han conocido, durante cuatro décadas, pueden decir algo así, sobre ti, es que lo has hecho 
bien. ¡Y eso es lo mejor, que se puede hacer! 
“Hemos renunciado a hacer aquellas cosas vergonzosas que deben mantenerse en secreto. No 
usamos ninguna clase de trucos ni alteramos el mensaje de Dios. Por el contrario, enseñamos 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 48 
 
la verdad abiertamente y así, a los ojos de Dios, nos mostramos a todos tal como somos.” 
(2 Corintios 4:2) (PDT) 
 
8. El engaño 
 
Esta es una, de las principales armas, de satanás, para los días, en que estamos viviendo. 
Existen muchas sectas extrañas, que engañan a la gente, “agregando”, a la Palabra de Dios. Le 
agregan, lo que pueden imaginarse, desde unciones falsas; como la del chicle, la de comer 
pasto, la de ungir escobas, etc. La lista es demasiada larga. 
Y también están, esos otros, que le “quitan”, a Palabras de la Biblia. Como aquellos, falsos 
apóstoles farsantes, que tergiversan, la Santa Palabra del Señor, quitándole y agregando, 
palabras de brujería y ocultismo como, “yo decreto”, “yo ato”, “yo ordeno”, etc. 
El engaño es: “inducir a alguien, a tener por cierto, aquello que no lo es. Dar a la mentira, 
apariencia de verdad. Producir ilusión”. Existen diferentes tipos de engaños; engaños 
amorosos, cuando la pareja es infiel. Engaño a los hijos, cuando les hacen creer, en santa claus. 
Existen también, en el mundo político, cuando nos prometen cosas y no cumplen. O cuando un 
mago, hace un truco, con una ilusión óptica, para entretenernos. Y aun otros, engañan al 
enfermo, para evitar, que tome contacto, con una realidad dolorosa. Un engaño, por lo tanto, 
supone una falta de verdad, en lo que se dice, hace o piensa. Es posible vincularlo, con la 
mentira, las trampas o las artimañas. 
De todos los engaños, en que el enemigo, nos puede hacer, hay uno sumamente peligroso. El 
de inducir, a engañarnos a nosotros mismos. Tal cual lo leyó, engañarnos a nosotros mismos. 
Muchas veces, somos engañados, por nuestros propios sentimientos, obedecemos los deseos 
de nuestro corazón, pensando, que porque nuestro deseo es bueno, será así. Un consejo, que 
siempre tomo, es: “no tomes ninguna decisión, mientras estés enojado, ni prometas algo, 
cuando estés contento”. 
Se ha dado cuenta, que casi siempre, que estamos enojados, es cuando más decisiones 
tomamos, y no son decisiones buenas, pues hacemos lo primero, que se nos viene en mente. 
Somos arrastrados por la rabia, y después tenemos, que andar arreglando todo. O también, 
cuando estamos muy alegres, siempre comenzamos a prometer cosas, y cuando se nos pasa 
esa felicidad, no queremos cumplir con lo prometido. Son cosas de las cuales, siempre nos 
vamos a lamentar. El profeta Jeremías, también entendió, que nuestro propio corazón, nos 
engaña, que no tiene remedio, y nadie lo logra comprender: 
“No hay nada más engañoso que el corazón; no tiene remedio. ¿Quién lo entiende?” 
(Jeremías 17:9) (PDT) 
Solo Dios lo puede entender, Él conoce, hasta lo que se encuentra, en lo más profundo de 
nuestro corazón. Nos podemos engañar, a nosotros mismos, pero jamás, podremos engañar al 
Señor, Dios no puede ser burlado.Él lo ve todo, nunca te olvides de eso. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 49 
 
“Yo, el SEÑOR, que examino los pensamientos y escudriño las intenciones del corazón; para 
darle su merecido a cada uno, la cosecha de las acciones que sembró».” (Jeremías 17:10) (PDT) 
Santiago también lo entendió, él dice, que lo malos deseos, vienen de nuestro corazón, viene 
de nosotros mismos. El corazón cautivado, por satanás, puede ser seducido, presentando el 
pecado, como algo atrayente e inofensivo: 
“Uno es tentado cuando se deja llevar por un mal deseo que lo atrae y lo seduce.” 
(Santiago 1:14) (PDT) 
Para satanás, es una trampa muy fácil, que nos coloca, para él, es muy fácil, hacer que nos 
engañemos a nosotros mismos. El diablo, nos va a tentar, nos va a seducir, a hacer lo malo, 
pero sin que usted, se dé cuenta, que realmente estará haciendo lo malo. Lo hará engañarse, a 
usted mismo, le colocará un dardo en su mente, le colocará este pensamiento: “Mi conciencia 
me lo permite, así pues, ¿qué problema hay?”. Usted no se dejará guiar, por las Santas 
Escrituras, sino que se dejará llevar, por su propia conciencia. Escuchará la palabra de Dios, 
pero se dejará tomar, por su propia conciencia: 
“Pero no es suficiente con sólo oír el mensaje de Dios. Hay que obedecerlo. Si sólo lo oyen, sin 
hacer lo que dice, se están engañando a sí mismos.” (Santiago 1:22) (PDT) 
Cuando nos guiamos, por nuestra propia conciencia, y decimos creer en Dios, solo somos 
religiosos. Pues no obedecemos, el mensaje de Dios, a pesar de haberlo escuchado. Somos 
como el que va, a congregarse, canta con la Iglesia, ora en público, y le encantan las 
ceremonias. Pero luego en su casa, habla garabatos, y maldice con su boca: 
“Si alguien se cree religioso pero no controla sus palabras, se engaña a sí mismo y su religión 
no vale nada.” (Santiago 1:26) (PDT) 
En la Biblia, tenemos muchos casos así, pero nos vamos a centrar, en uno en particular, para 
poder explicar y comprender este tema, con más claridad. Me refiero a Saulo de Tarso, quien 
más tarde, sería conocido, como el Apóstol Pablo. 
“Saulo seguía amenazando y promoviendo actos de violencia y muerte contra los seguidores 
del Señor. Entonces fue al sumo sacerdote y le pidió cartas de autorización para las sinagogas 
de Damasco. Si Saulo encontraba a algún seguidor del Camino, hombre o mujer, lo podía 
arrestar y llevar preso a Jerusalén.” (Hechos 9:1-2) (PDT) 
Saulo antes de llegar, a ser cristiano, fue uno de los principales perseguidores, de la Iglesia, del 
Señor. El persiguió con violencia y muerte, a los discípulos de Jesús. ¿Lo movió Dios, a hacer 
esto? Por supuesto que no, pero él así lo creía. Saulo de dejó llevar, por los deseos de su 
corazón, su conciencia le decía, que esta era la voluntad de Dios, se engañaba así mismo. 
 ¿Le estará llegando esta Palabra, a su vida?, ¿se siente identificado con Saulo? La conciencia 
humana, no siempre es confiable, por eso, si usted no obedece, a la Palabra de Dios, y se deja 
llevar por los deseos, de su corazón, eso no garantiza que este bien. Pues su conciencia, debe 
estar saludable y debidamente educada, por la Palabra de Dios, para que constituya, una guía 
50 
 
“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 50 
 
segura a su vida. Usted no puede seguir, en una ignorancia bíblica, usted debe creer. Como 
dijo el Apóstol Pablo: 
“Antes, yo hablaba en contra de Cristo y lo perseguía con violencia, pero Dios tuvo misericordia 
de mí porque en ese tiempo yo no sabía lo que hacía, pues no era creyente.” 
(1 Timoteo 1:13) (PDT) 
Para que nuestra conciencia, esté saludable, y para que no, nos engañemos a nosotros 
mismos, debemos examinarnos, con oración. Debemos pedir a Dios, que nos examine, nuestro 
corazón, nuestros pensamientos, nuestras emociones. Con el fin, de sacar a satanás, de 
nuestro corazón y probar, si nuestra fe es verdadera: 
“SEÑOR, examina mis sentimientos y pon a prueba mis pensamientos más profundos a fin de 
quitar la impureza de mi corazón.” (Salmos 26:2) (PDT) 
“Examínense a ustedes mismos y pónganse a prueba para ver si están firmes en su fe. De 
seguro ustedes saben que Jesucristo vive en ustedes a menos que no pasen la prueba.” 
(2 Corintios 13:5) (PDT) 
Cuando seamos examinados, debemos hacernos un autoanálisis, debemos ser honestos, con 
nosotros mismos, no mentirnos. Pues Dios, conoce cada pensamiento, que usted piensa. Si 
está mal, lo que está haciendo, y lo reconoce, pidiendo perdón. Dios lo irá librando, de cada 
impureza, y puede abrirnos los ojos, a la necesidad, de hacer algunos cambios, en nuestros 
caminos, o decisiones. 
Las Escrituras, revelan las normas objetivas de Dios, por las cuales, podemos examinar 
nuestras acciones, pensamientos y hasta los motivos, para determinar, si están de acuerdo, 
con la justicia. Es por esta razón, que el Señor, nos da una Biblia grande. Dios nos ha dado 
detalles claros, y una comprensión, de la manera, que Él quiere que vivamos. No se confunda, 
Tenemos que examinarnos, a nosotros mismos, a la luz de la Palabra de Dios. Y determinar, si 
estamos viviendo, como Él desea. Y este examen, no es sólo en general, sino en gran detalle. 
Cada área de nuestras vidas, se da especial atención, en las Escrituras, para que podamos vivir 
con seguridad, ante nuestro Señor. 
Muchas veces, cuando nos auto examinamos, este suele ser subjetivo. Por eso también, es 
importante, escuchar lo que otros hermanos en la fe, puedan decir de usted. Por supuesto, no 
cualquier persona, sino cristianos maduros, con experiencia, y espiritualmente equilibrados: 
“Recuerden esto, estimados hermanos: estén más dispuestos a escuchar que a hablar...” 
(Santiago 1:19) (PDT) 
Es importante también aclarar, que el escuchar a otros hermanos, solo le ayudará, en este 
autoexamen. Recuerde, que el único, que puede examinarnos es Dios. Incluso, el mismo 
Apóstol Pablo, cuando en la Iglesia de Corinto, se examinaban y criticaban. Pablo les contesta: 
“Me tiene sin cuidado que me juzguen ustedes o un tribunal humano. Ni siquiera yo mismo me 
juzgo. Hasta donde yo sé, no he hecho nada malo, pero no por eso soy inocente. El Señor es 
quien me juzga. Por eso les aconsejo que no juzguen antes de tiempo. Esperen a que el Señor 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 51 
 
venga. Él iluminará todo lo que está en la oscuridad y descubrirá las intenciones del corazón. En 
ese momento, Dios dará a cada uno la alabanza que se merezca.” (1 Corintios 4:3-5) (PDT) 
La conciencia de Pablo, estaba sana, limpia, y clara. El creía vivir, una vida conforme, a la 
voluntad de Dios. Pero el juez no es su conciencia, ni su evaluación personal, sino Dios mismo. 
Pues el examen del corazón, le pertenece solo al Señor. Él dice, que no ve, como el hombre ve, 
pues el hombre mira, la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón (ver 1 Samuel 16:7). 
Cuando Cristo vuelva, Él sacará todo a luz, y descubrirá, las intenciones del corazón. Usted no 
engañe a nadie, pues seguirá auto engañándose, porque el que engaña, también será 
engañado: 
“pero los perversos y los engañadores irán de mal en peor, engañarán y serán engañados.” 
(2 Timoteo 3:13) (PDT) 
Para vencer a satanás, en el área del engaño, usted debe tomar la siguiente actitud; Persistir 
en la verdad de las Escrituras (ver 2 Timoteo 3:14-17). Desechar la mentira y el engaño 
(ver 1 Pedro 2:1-2). Seguir el ejemplo de Cristo (ver 1 Pedro 2:21-23). Confiar en todo tiempo, 
en la bondad del Señor (ver Isaías 53: 9-10). 
 
10. La Torpeza 
 
El libro de Hebreos, no se conoce a ciencia cierta, quien lo escribió, ni a quien iba dirigida, esta 
carta. Pero si se sabe mucho, de la condición espiritual, de sus lectores. En una palabra, ellos 
sufrían de “torpeza”. El autor les recordó, la falta de maestros bíblicos sólidos, en su grupo, 
para frenar,la ola de iniquidad y apostasía generalizada, aun en esa época. 
Hoy en día, cuantas iglesias, están formadas por pastores, que se autoproclamaron pastor, y 
que nadie, los colocó ahí. Hombres indoctos, que solo traen música y entretención, para 
formar una iglesia. Que no tienen idea, de la enseñanza Bíblica. Y que solo, engendran una 
iglesia, analfabeta, ignorante, liviana y carnal. Pero el autor de Hebreos, concluyó que 
sencillamente, estos hombres no debían y no podían ser utilizados: 
“Ya es hora de que sean maestros, pero todavía necesitan a alguien que les explique lo más 
elemental de las enseñanzas de Dios. Todavía necesitan las enseñanzas que son como leche, 
pues no están listos para la comida sólida. El que se alimenta con leche todavía es un bebé y no 
sabe cómo reconocer el bien. La comida sólida es para los que han crecido espiritualmente y 
para aquellos que por la práctica han aprendido la diferencia entre lo bueno y lo malo.” 
(Hebreos 5:12-14) (PDT) 
Esta torpeza, también estaba infectando, a la Iglesia de Corinto. Esto es lo que nos dice Pablo: 
“Hermanos, antes no les podía hablar como a gente espiritual, sino como a los que todavía no 
han crecido espiritualmente, es decir, como a bebés en Cristo. Las enseñanzas que les di fueron 
como leche porque todavía no podían comer nada sólido. Y aún no están listos para comerlo, 
pues todavía no siguen al Espíritu. Aún hay envidias y peleas entre ustedes, ¿no demuestra eso 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 52 
 
que todavía no han crecido espiritualmente y que actúan como cualquier otro del mundo?” 
(1 Corintios 3:1-3) (PDT) 
Pablo, no le estaba hablando, a hermanos recién convertidos, sino a hermanos, que ya 
llevaban muchos años, de haber conocido el evangelio. Esto nos demuestra, que a un cristiano 
maduro, no lo hacen, la cantidad de años, en que se congrega, sino al que sigue, al Espíritu de 
Dios. 
Puede ser un anciano, de setenta años, haber estado toda su vida, dentro de la congregación, 
pero si nunca siguió, al Espíritu Santo, es solamente un bebe. En cambio, puede llegar un 
joven, e inmediatamente, se entrega en las manos de Dios, le busca ardientemente y sigue al 
Espíritu, éste se convertirá rápidamente, en un cristiano maduro. Los años, no hacen al 
cristiano maduro. Y esa inmadurez, que presentan muchos creyentes, provoca una torpeza, 
que es, aprovechada por satanás. 
“casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas 
difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras 
Escrituras, para su propia perdición.” (2 Pedro 3: 16) (RVR 1960) 
Acá vemos al Apóstol Pedro, predicando a la Iglesia, del día de la llegada de Dios, y de la forma 
en que debemos vivir, esperando esa esperanza. También dice, que lo mismo, habla el Apóstol 
Pablo en sus cartas, con la sabiduría que Dios le dio. Y el mismo Pedro dice, que a veces había 
cosas difíciles de entender (Cosas que solo el espiritual, puede entender). Que los indoctos e 
inconstantes tuercen, es decir, que los ignorantes y los débiles en la fe, cambian el significado 
de las enseñanzas de Pablo, y de las otras Escrituras, causando así, su propia destrucción. 
Ese es el peligro, que trae la torpeza, que como son inmaduros, interpretan la Palabra de Dios, 
a su antojo. Interpretaciones que no se ajustan a la verdad, que les extraen doctrinas y 
enseñanzas, que les traerá perdición a ellos, y a los que les escuchan. Por eso es que, cuando el 
Espíritu Santo, inspira los requisitos, para el obispado, dice que no debe ser un neófito, o un 
ignorante, para que no se enorgullezca, y no caiga en la misma condenación, en que cayó el 
diablo: 
“no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.” 
(1 Timoteo 3:6) (RVR 1960) 
Esto tampoco quiere decir, que usted debe ser, un erudito Bíblico, que ostenta grados 
académicos, en doctorado y teología. Porque entre ellos, existen rivalidades y diferencias de 
opinión, con relación a un número importante, de pasajes bíblicos difíciles. Y teniendo tanto 
estudio, tampoco lo pueden entender. Por eso vuelvo a repetir, que a un cristiano maduro, no 
lo hacen los años. Ahora debo añadir; tampoco sus estudios. Y esto también, produce una 
torpeza. 
No estoy en contra, de los pastores que estudian, en institutos bíblicos, pues creo que es 
bueno, que se capaciten y perfeccionen. De hecho, personalmente, en mi ciudad, conozco un 
pastor que estudió, y es un muy buen pastor, y los frutos del Espíritu, son evidentes en él. E 
incluso, más que cualquier otro pastor, que haya conocido. Favor no me malinterpreten, la 
idea que quiero exponer. 
53 
 
“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 53 
 
El problema de la torpeza, es que existen muchos pastores, que se hacen pastores así mismo, 
que nadie los llamó, que ni siquiera Dios mismo, los llamó al pastorado. Que se colocan así 
mismo, con la intención de tener, una posición jerárquica, o simplemente para ganar dinero. 
Algunos se hacen pastor, para ser alguien en la vida. Otros, porque es el camino más fácil, para 
no hacer nada, y vivir a costilla de otros, etc. Son muchos los motivos, para querer ser un 
pastor, cuando no fue llamado por Dios. Aquellos, suelen ser muy legalistas, liberales e 
ignorantes bíblicamente, y solo les interesa, el número de las ovejas. 
“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento…” (Oseas 4:6) (RVR 1960) 
También está el otro pastor, el asalariado, que es aquel, que viene de alguna familia 
evangélica, que por generaciones, han sido pastores de profesión. Que tampoco han sido 
llamado por Dios, pero él puede entrar, a un instituto bíblico, estudia, se titula de pastor y 
tiene su credencial. Este tiene mucho conocimiento, pero carece de amor por las ovejas, y esa 
es una sabiduría, que solo la puede dar, el Espíritu Santo. Hombres que saben mucho, pero a la 
misma vez, no saben nada. 
“Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.” 
(2 Timoteo 3:7) (RVR 1960) 
Usted, puede preguntar, ¿pero, cuál es el pastor que Dios llamó? El pastor que fue llamado, 
directamente por Dios, es aquel, que tuvo una experiencia real, con Dios. Es aquel, que es 
atribulado por el mundo, aquel que huele a pastor, aquel que siente amor, por las ovejas de su 
Señor. Aquel pastor, que Dios mismo llamó desde lejos y capacitó, aquel que no necesitó ir, a 
un Instituto Bíblico, para aprender de Su Palabra, aquel que es como Jesús: 
“Había pasado la mitad de la fiesta cuando Jesús fue al área del templo y comenzó a enseñar. 
Los líderes judíos estaban sorprendidos y decían: «Este hombre nunca ha estudiado, ¿cómo es 
que sabe tanto?” (Juan 7:14-15) (PDT) 
Esa enseñanza no es humana, esa enseñanza venía de Dios. Y es así, como debemos recibirla. 
En los tiempos de Jesús, siempre existieron escuelas, para entregar el conocimiento religioso o 
filosófico, tales como, las escuelas rabínicas. Pero Jesús, nunca asistió a una de ellas, al 
contrario, Él obtuvo su educación, directamente de las fuentes, indicadas por el cielo; del 
trabajo útil, del estudio de las Escrituras y la naturaleza, y de las vicisitudes de la vida, que 
constituyen los libros de Dios. Llenos de instrucción, para todos los que los buscan, con manos 
dispuestas, ojos abiertos y corazón comprensivo. 
En su niñez, juventud y virilidad, Jesús estudió las Escrituras. En su infancia, su madre le enseñó 
diariamente, conocimientos obtenidos, de los pergaminos de los profetas. Los discípulos de 
Jesús, tampoco asistieron a un instituto bíblico: 
“Jesús andaba por toda la región de Galilea, enseñando en las sinagogas y anunciando el 
mensaje de las buenas noticias del reino. Iba entre la gente sanando toda enfermedad y 
dolencia.” (Mateo 4:23) (PDT) 
Aquí está Jesús con sus discípulos, recorriendo toda la región,y dictando conferencias en las 
sinagogas. Fijémonos, que no está enseñando a los discípulos. Ellos simplemente lo 
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acompañan y observan todo. Pero Jesús, no solamente predicaba. También sanaba a toda la 
gente, de sus enfermedades. Nótese, que aunque Jesús, usaba las sinagogas, para anunciar su 
reino, no solía quedarse en ellas. A menudo, se iba al campo. Pero la gente quería oír más, y lo 
seguía. Este Maestro, no era como los otros, que se paraban en las sinagogas, y daban 
discursos eruditos. Es decir, Jesús se acercó, al nivel de la gente. No les habló, estando de pie, 
imponiendo su autoridad, y demandando su atención. Se sentó “entre ellos” (ver Mateo 5:1-3) 
“Cuando Jesús terminó de decir esto, la gente se admiraba de su enseñanza, porque él les 
enseñaba como alguien que tiene autoridad y no como los maestros de la ley.” 
(Mateo 7:28-29) (PDT) 
¿Qué significa esto? ¿En qué sentido, se notó la autoridad de Cristo, que hasta las multitudes 
se asombraban? La manera acostumbrada, que usaban los maestros de la ley, consistía en 
acudir a los padres, los antepasados, a Moisés. Aquí y en otros pasajes similares, Jesús se burla 
de las autoridades, en quienes tanto, confiaban los judíos. El pueblo pudo reconocer, el 
sentido de sus Palabras, y hacían el contraste, con las palabras vacías e ilógicas, de los 
maestros o profesores de la ley. Por eso decían, que Jesús enseñaba con autoridad, como 
alguien que sabe, de lo que está diciendo. 
“En ese momento, Jesús, lleno de alegría del Espíritu Santo, dijo: «Te alabo Padre, Señor del 
cielo y de la tierra porque has escondido estas cosas de los sabios y entendidos, y se las has 
revelado a estos que son como niños. Sí Padre, porque así te agradó.” (Lucas 10:21) (PDT) 
Jesús, no fue a un instituto bíblico, para ejercer su ministerio, porque cuando tu llamado, es 
real y verdadero, Dios mismo te enseñará, el Espíritu Santo, te dirá, lo que debes hablar, en su 
momento. Porque la sabiduría viene de Dios, y no de los hombres. No es malo que estudies, en 
un instituto, puedes hacerlo, pero mucho mejor, es dejar, que Dios mismo te enseñe, es 
glorioso, es algo sobrenatural, es eso lo que Dios, quiere contigo. 
“Jesús les contestó: —Ustedes están equivocados porque no saben lo que dicen las Escrituras ni 
conocen el poder de Dios.” (Mateo 22:29) (PDT) 
Esa es la forma, de vencer la torpeza, y la ignorancia. Dejarse enseñar por Dios, y eso lo 
conseguiremos, teniendo comunión con Él. Mediante su intimidad con Jesucristo, por medio 
de la oración, y la lectura de la Palabra de Dios. Si usted quiere sabiduría, no pague para 
obtenerla, pídasela a Dios, y Él se la dará: 
“Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará. Dios es generoso y nos 
da todo con agrado. Pero debe pedirle a Dios con fe, sin dudar nada…” (Santiago 1:5-6) (PDT) 
 
11. La demora 
 
Esta arma del diablo, es la que más ha utilizado, para condenar almas al infierno, más que 
cualquier otra. Muchos hombres, tienen la intención de salvarse, a las ocho de la noche, pero 
murieron a las seis de la tardes, y no alcanzaron a salvarse. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 55 
 
Hombres y mujeres, que están constantemente, aplazando su salvación, pero Dios nunca 
prometió, salvarte mañana. Él prometió salvarte hoy, porque mañana, puede ser muy tarde. 
Tanto Santiago, como el autor de Hebreos, advierten de este peligro: 
“Entonces Dios planeó otro día aparte, un nuevo «hoy» y habló de ese día mucho tiempo 
después, por medio de David en el texto ya mencionado: «Si escuchan hoy la voz de Dios, no se 
opongan como antes». Porque si Josué les hubiera dado el reposo que Dios prometió, el texto 
no habría hablado de otro «hoy». (Hebreos 4:7-8) (PDT) 
“Oigan ustedes, los que dicen: «Hoy o mañana viajaremos a esta u otra ciudad y estaremos allí 
un año, y haremos negocios y ganaremos mucho dinero». Ustedes ni siquiera saben qué va a 
pasar con su vida el día de mañana, porque ustedes son como vapor que aparece sólo por un 
momento y después desaparece. Por el contrario, siempre deberían decir: «Si el Señor quiere, 
viviremos y haremos esto o aquello».” (Santiago 4: 13-15) (PDT) 
Nadie sabe, el día de mañana, nadie conoce, su futuro personal, nadie sabe, el día en que 
morirá. Esas cosas, solo las conoce Dios, pero tú no. Sería muy fácil, saber que moriré el día 
sábado, entonces podría dar rienda suelta, a todos los pecados, y llegando el día viernes, 
arrepentirme y pedir perdón, y ya el sábado, a la hora de mi muerte, estaría salvo. Esa es una 
utopía, eso no existe, y muchos creen que sí. Pues muchos, que han pensado en esta fantasía, 
han salido de los brazos del Señor, y han caminado, a los deseos del mundo. Se han dicho, así 
mismo, que dentro de un tiempo, volverán al Señor. Pero resulta, que la muerte, los alcanzó 
primero, y no alcanzaron a volver a Dios. 
Santiago, nos está diciendo, que en nuestros planes, siempre debe estar Dios presente. Porque 
en cada decisión, debe estar el Señor. A menudo, nos proyectamos a largo plazo, ya sea temas 
de trabajos, de estudios, amorosos, o simplemente compromisos. Tenemos nuestro diagrama 
bien definido, calculando, y previendo contratiempos, imprevistos, de modo que todo salga 
bien. Para algunos, Dios es una variable más, dentro de su agenda de proyectos, y para otros, 
ni siquiera figura. Algunos, anteponen la conocida frase, a sus dichos: "Si Dios quiere", pero 
solo por superstición, ya que si estuviesen interesados, en que Dios, guiara sus vidas, 
demostrarían otra actitud, en todos sus hechos, hacia ÉL. 
La Biblia, nos da dos pensamientos, a tener en cuenta, ante nuestros proyectos de vida: "Si el 
Señor quisiere, y si viviéremos". Si el "Señor quisiere", expresa que conocemos a Dios, y que 
ponemos nuestra vida, en sus manos, para que Él nos guíe. "Si viviéremos", expresa la idea, 
que somos conscientes, que "es Dios quien nos da vida." Pero, para poder tener, estos dos 
pensamientos presentes, debiéramos anticipadamente, haber reconocido a Dios, como el 
dueño, de nuestras vidas. 
Cuando reconoces a Cristo, como tu Salvador, Él pasa a ser, lo más importante en tu vida, y 
toda ella, empieza a girar alrededor de Él. Aquellos que han creído en Jesús, tienen proyectos, 
que van más allá, de los planes de esta tierra, tienen "un tesoro", que no está guardado en los 
bancos, ni en las cajas fuertes, sino en los Cielos. Aquellos que han creído en Jesús, tienen 
proyectos de vida eterna, son solo peregrinos en este mundo, están de paso, sabiendo que les 
espera, una patria mejor. 
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Usted, que siempre está proyectando su vida. ¿Ya habrá proyectado su muerte?, y no se lo 
pregunto, para ofrecer un cajón, o un servicio fúnebre. ¿Usted habrá pensado en la muerte, y 
que hay después de ella? Usted se ha proyectado en esta vida, pero no se ha proyectado, para 
la otra. No lo ha hecho, porque siempre está pensando, que eso lo hará después, nunca tiene 
el tiempo. Quizás usted, quien lee, es una persona joven, y dirá: “yo soy demasiado joven, 
para pensar en Dios." Déjeme decirle, que su edad, no es una excusa, para no servir a Dios. Y 
no crea, que solamente, esto le sucede a usted, esto también le sucedió, al profeta Jeremías: 
“Entonces yo le respondí: «Pero Señor DIOS, yo soy muy joven y no sé hablar en público». Y el 
SEÑOR me dijo: «No digas que sólo eres un joven, porque irás a donde yo te envíe y dirás todo 
lo que yo te ordene. No le temas a la gente, porque yo estaré protegiéndote. Es la decisión del 
SEÑOR»” (Jeremías 1:6-8) (PDT) 
Cuando Jeremías, pone su edad como excusa, Dios no le dice: “Oh lo siento, me equivoque de 
persona, bueno entonces nos veremos, en unos diez años más”. Entiendo que tu edad, es muy 
complicada, eres demasiado grande, para sertratado como un bebé, y demasiado pequeño, 
para ser tratado como un adulto. Muchos jóvenes, fueron usados por Dios; José de Egipto, el 
niño Samuel, el pastorcito David, La criada de la mujer de Naamán, El joven rey Josías, Daniel 
en Babilonia, Timoteo el pastor, entre otros. Dios sabe dónde estás, y Él va a encargarse, de 
hablarte, de cualquier forma posible. Tú solo escúchalo y síguelo. 
“Porque Dios dice: «Te escuché en el momento preciso y te ayudé cuando llegó el día de 
salvación». ¡Escuchen! Este es el momento preciso. Hoy es el día de salvación.” 
(2 Corintios 6:2) (PDT) 
Hoy es el día para tu alma, no esperes otro, hazlo hoy. Así como este joven, muchos colocan 
como excusa su edad, su tiempo, su estado emocional, o su estado físico, para pensar y buscar 
a Dios. Jesús nos enseñó esto, en una de sus parábolas: 
“Jesús comenzó a hablarle a la gente una vez más por medio de historias. Les dijo: «El reino de 
Dios es como un rey que ofreció una boda para su hijo. El rey envió a sus siervos para que les 
dijeran a los invitados que vinieran, pero los invitados no querían ir. Envió otra vez a otros 
siervos y les dijo: “Díganles a los invitados que todo está listo, que se mataron las reses y los 
animales engordados. Todo está preparado. ¡Que vengan a la boda!” Pero los invitados no 
hicieron caso. Uno se fue a trabajar en su tierra, otro se fue a sus negocios y otros ataron a los 
siervos del rey, los torturaron y los mataron. El rey se enfureció, envió a sus soldados y ellos 
mataron a los asesinos y quemaron su ciudad. Entonces el rey les dijo a sus siervos: “La boda 
está lista, pero los que se invitaron no la merecían. Vayan, pues, a las esquinas de las calles e 
inviten a todo el que encuentren para que venga”. Los siervos salieron a los caminos. Reunieron 
a todos los que pudieron encontrar sin importar que fueran buenos o malos y el salón se llenó 
de invitados.” (Mateo 22: 1-10) (PDT) 
Cuando el rey hizo la invitación, los invitados se excusaron, de que tenían que trabajar, o ver 
sus negocios, incluso otros, asesinaron a los siervos, que llevaban la invitación. ¿Eres tú, uno 
de estos?, que estas esperando, ¿que el rey envié a sus soldados, para que maten tu alma y 
destruyan tu ciudad? 
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Tú no puedes decir: “soy demasiado joven, para pensar en Dios”. O si estés, demasiado viejo 
digas: “ Estoy demasiado cansado, para pensar en Dios ". O si solo piensas en tu novia, digas: 
“Estoy demasiado feliz, para pensar en Dios." O si estas, todo el día trabajando, digas: “Estoy 
demasiado ocupado, para pensar en Dios". No hay excusa, para no buscar a Dios, Él es quien te 
da el aliento de vida, quien te permite respirar. Si crees, que tienes demasiado dinero y poder, 
y digas: “Soy demasiado autosuficiente, para pensar en Dios." Entonces escucha, esta otra 
parábola, que dijo Jesús: 
“Entonces les contó una historia: «Un hombre rico tenía un terreno que produjo una cosecha 
muy buena. Él pensó: “¿Qué hago ahora que no tengo donde guardar la cosecha?” Entonces se 
dijo: “Esto es lo que voy a hacer: tumbaré todos mis graneros y los haré más grandes. Así podré 
guardar allí toda mi cosecha y todo lo demás. Me diré a mí mismo: Tienes bastante acumulado 
para muchos años. Entonces tómalo con calma, come, bebe y diviértete”. Pero Dios le dijo: 
“Tonto, esta noche morirás, y entonces ¿quién se quedará con todo lo que guardaste?” 
(Lucas 12: 16-20) (PDT) 
No esperes, a que sea demasiado tarde, para pensar en Dios, tú puedes tener mucho dinero, 
pero con eso, no puedes comprar tu vida. No seas tonto. Si en este momento mueres, vas a 
pasar al juicio de Dios (ver Hebreos 9:27). Y cuando Jesucristo te llame, vas a salir de tu 
sepulcro. Si hiciste el bien, vivirás para siempre, al lado de Dios. Pero si hiciste el mal, serás 
condenado al infierno, por toda la eternidad: 
“No se sorprendan por esto, porque llegará también el momento en que los muertos que están 
en los sepulcros van a escuchar la voz del Hijo del hombre y saldrán de sus sepulcros. Los que 
hicieron el bien se levantarán para vivir para siempre, pero los que hicieron el mal se 
levantarán para ser condenados.” (Juan 5:28-29) (PDT) 
Y aunque tu pienses, que el cielo y el infierno, están acá en la tierra. Allá te darás cuenta, que 
tus pensamientos, no son los de Dios. Te darás cuenta, que estabas equivocado, y que ahora, 
eres llevado al juicio, frente al trono de Dios. Ahí se abrirán todos los libros, incluyendo el libro 
de la vida: 
“Vi enfrente del trono a los muertos, grandes y pequeños. El libro de la vida estaba abierto 
junto con otros libros. Los muertos fueron juzgados por sus obras, las cuales estaban escritas 
en los libros.” (Apocalipsis 20:12) (PDT) 
Abrirán los libros, y examinarán, todo lo que has hecho. Toda tu vida saldrá a la luz, porque no 
hay nada oculto, que no haya de ser manifestado; ni secreto, que no haya de ser descubierto 
(ver Marcos 4:22). Tus pensamientos más ocultos, los actos malos, que tu pensaste, que nadie 
los vio, todo eso será revelado. Todos esos chistes groseros, que hablaste, todos esos 
garabatos, que pronunciaste, de todo eso deberás dar explicación, por cada una, de las 
palabras inútiles, que usted dijo (ver Mateo 12:36). 
No tendrás excusa, de decir que nadie te aviso, pues en este mismo momento, estas siendo 
avisado, mediante este libro. Dios te ha dado, muchas oportunidades, y de hecho, más de una 
vez, los hijos de Dios, te han hablado, has escuchado sus predicaciones, has estado con la 
Iglesia del Señor, has participado de sus reuniones. 
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Pero nunca pusiste atención, siempre estabas impaciente, por la hora, por querer irte pronto. 
No tendrás excusa, Dios no puede ser burlado, cada uno siembra, lo que cosecha 
(ver Gálatas 6:7). Luego abrirán el libro de la vida, el Dios poderoso, preguntará por tu nombre, 
y el ángel del Señor, le dirá: “Señor, el nombre de él, “no está aquí”, entonces el Altísimo dirá: 
“…Aléjense de mí, malditos. Váyanse al fuego eterno que está preparado para el diablo y sus 
ángeles.” (Mateo 25:41) (PDT) 
“El que no tenía su nombre escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego.” 
(Apocalipsis 20:15) (PDT) 
Y entonces, serás lanzado al infierno, serás castigado eternamente (ver Mateo 25: 46). Allí no 
habrá fiestas, ni seguirás pecando, como te gusta hacer. Ese es un lugar de sufrimiento, de 
dolor, que no parará jamás. Mientras tu cuerpo, se quema a cada instante, tendrás un gusano, 
que siempre estará, comiendo tus carnes. El humo, que sale de tu piel, mientras te quemas, no 
va a parar, por lo siglos de los siglos. Vas a querer morir, pero no podrás. Vas a tener sed, y 
nunca vas a encontrar, una sola gota de agua, que te alivie. 
Vas a pedir socorro, pero nadie te va a ayudar, en ese lugar todo es lamento, lloros y gritos. 
Vas a querer pedir perdón a Dios, pero Él no te va a escuchar, porque Él ya te dio la 
oportunidad. Él no se puede retractar de su juicio, porque Dios, no es un hombre, para que 
pueda mentir, ni es hijo de un hombre, para que cambie de opinión (ver Números 23:19). Dios 
no miente, y no lo va a hacer, para sacarte del infierno, estaría en contra de su propia ley. No 
pienses que habrá salvación, mientras ya estés en el infierno, eso es imposible. 
No te angusties, “aún hay tiempo”, pero ese tiempo es ahora, en este momento. Ahora mismo, 
si crees lo que dice la Biblia. Y reconoces que eres un pecador, que estás perdido, que estás 
destinado a este lugar de tormento. Arrepiéntete, de todos los pecados que has cometido, 
confiésalo a Dios, reconócete que has vivido, de una mala forma, y Dios te perdonará. Entrega 
tu vida a Jesucristo, cambia tu forma de vivir. Reconoce que Jesús murió en la cruz, por tus 
pecados, y recíbelo como tu Salvador,tu Dios, y tu Señor. Ahora, vive una vida, como Dios 
quiere que tú vivas. Y cuando llegue el momento, de tu muerte, serás estimado, ante los ojos 
de tu Creador (ver Salmos 116:15). Y cuando llegues, a la presencia de Jesucristo, te dirá: 
“…Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de 
tu señor.” (Mateo 25:21) (RVR 1960) 
“Pero, así está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado y nadie ha imaginado 
lo que Dios tiene preparado para aquellos que lo aman».” (1 Corintios 2:9) (PDT) 
Recuerda, que mientras tengamos vida, en esta tierra, Jesús tiene los brazos abiertos, para 
recibir a todos; sean ladrones, homicidas, prostitutas, homosexuales, mentirosos, etc., para 
recibir la misericordia y el perdón de Dios. Pero cuando se acabe el tiempo, ya no habrá 
misericordia. Quizás tú digas: “eso lo vengo escuchando desde que era un niño, y aun no lo 
veo, han pasado más de dos mil años, y Jesús todavía no vuelve”. 
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Debes tener en cuenta, que Dios en su grande amor, tiene paciencia, porque no quiere, que tú 
te pierdas en el infierno. Y te está dando, un poco más de tiempo, para que cambies, tu forma 
de vivir, y dejes el pecado: 
“No es que el Señor se tarde en cumplir lo que prometió como piensa la gente. Lo que pasa es 
que Dios es paciente porque no quiere que nadie sea destruido sino que todos cambien su vida 
y dejen de pecar.” (2 Pedro 3:9) (PDT) 
Recuerda, cuando se acabe el tiempo, muchos pedirán misericordia, pero no se les oirá: 
“Alguien le dijo: — ¿Señor, son pocos los que se salvarán? Él respondió: —Esfuércense por 
entrar por la puerta angosta, pues les aseguro que mucha gente tratará de entrar pero no 
podrá. Supongan que el dueño de una casa ya ha cerrado la puerta, y ustedes se quedan afuera 
llamando, y entonces dicen: “Señor, ¡ábrenos la puerta!” pero él les responde: “No sé de dónde 
son ustedes.” (Lucas 13:23-25) (PDT) 
¡Vamos, no pierdas más el tiempo!, ¡Recibe a Cristo, ahora que hay tiempo, antes que sea 
demasiado tarde! 
“Busquen al SEÑOR mientras haya oportunidad de encontrarlo; llámenlo mientras esté cerca.” 
(Isaías 55:6) (PDT) 
 
12. La discordia 
 
Hay muchas más Iglesias bíblicas, que se han dividido, por la “disposición”, que por la 
“posición”. Esto significa, que muchas Iglesias locales, generalmente se dividen, debido a la 
discordia y no a la doctrina. No falta el alborotador, que anda con el chisme, a flor de labios, 
haciendo preguntas, y suscitando dudas, en la mente de la gente, dudas que de otra forma, no 
hubieran surgido. Con cuanta eficacia, satanás utiliza esta arma: 
“El SEÑOR odia seis cosas; mejor dicho, hay siete que él detesta: los ojos orgullosos, la lengua 
mentirosa, las manos que matan gente inocente, el corazón que planea hacer el mal, los pies 
que corren a hacer maldades, el falso testigo que dice mentiras y el que causa problemas entre 
hermanos.” (Proverbios 6:16-19) (PDT) 
Este pasaje, claramente está hablando, de los que provocan discordia. Está hablando, del que 
causa división y problemas, entre los hijos de Dios, a través de mentiras, a través de planes 
malvados, a través de falsos testigos. A estos hombres orgullosos, altivos. Dios los aborrece. 
Porque matan, a la gente inocente. 
Cuantas congregaciones, se han dividido, por estos siervos de satanás, cuantas personas, han 
caído de nuevo al barro, por causa de estos. Personas, que ya estaban firmes en su fe, pero 
que estos sembradores de discordia, terminan alejando a la hermandad. 
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A modo personal, he visto esto, y lo voy a poner como ejemplo, para poder explicar esta arma 
de satanás. Por supuesto, en este ejemplo, no voy a dar nombres, ya que gracias a Dios, fue un 
problema, que ya está resuelto, y que ya está en el pasado. Espero que la siguiente narración, 
les pueda dar claridad, para que esto, no se vuelva a repetir, y para que sepan, cómo vencer al 
enemigo, en esta área: 
“Cuando llegué a la Iglesia, cometí un grave error, pensé que en la Iglesia (congregación), solo 
había personas buenas, personas que nunca me dañarían. Yo venía, de un mundo sumamente 
malvado, lleno de drogas, alcohol y pecaminosidad. Un mundo cruel, donde el más fuerte 
sobrevive, donde si le das la oportunidad, a alguien para derrotarte, lo va a hacer. 
En el mundo, conocí personas muy malas, y cuando llegué a la Iglesia, pensé que eso 
cambiaría, que ya no me encontraría, personas malvada. Pero me equivoqué, y si es cierto, 
que en la Iglesia, hay muchas personas buenas, aunque para Dios, nadie es bueno 
(ver Lucas 18:19). También me encontré, con personas muy malas, tan malas, que la gente del 
mundo, se ve buena, al lado de ellos. Imagínese que yo, en el mundo provenía del satanismo, y 
estos que conocí, dentro de la congregación, eran peores, que los mismos satanistas. 
Después con los años, y mediante la Palabra de Dios, pude entender, que esto es normal. Pues 
el enemigo, satanás el diablo, a donde más, va a atacar, va a ser a la Iglesia. Todos sus 
esfuerzos, están para destruir, a la Iglesia del Señor, aunque nunca lo logrará 
(ver Mateo 16:18). Satanás no se esfuerza mucho, por atacar al mundo, pues el mundo, ya está 
bajo su poder (ver 1 juan 5:19). Por lo cual, va a atacar a la Iglesia, desde afuera, y también 
desde adentro. Por eso no se sorprendan, si el enemigo utiliza siervos suyos, para tratar de 
destruir a la Iglesia. 
Cuando conocí, a mi Señor Jesucristo, me congregué en la “Iglesia la luz” (nombre ficticio, que 
usaré, a modo de ejemplo), esta era una Iglesia del Señor, una Iglesia con presencia de Dios, 
que comenzó con mucha gente, con un avivamiento en la ciudad, y era tanta la gente, que 
llegaba, que tuvieron que abrir, muchos lugares más, para que la gente, se reuniera. Y en uno 
de esos lugares que abrieron, fue a donde llegué. El pastor de aquel lugar, es un muy buen 
pastor, hasta el día de hoy. Por modo de ejemplo, lo llamaré “blanco 1”. Blanco 1, es el pastor 
que siempre, ha estado conmigo. 
La congregación tenía un esquema, y una Iglesia principal (estoy hablando, en forma 
denominacional), en aquella casa central, había un pastor, quien era el presidente de la 
denominación, al cual llamaremos; “negro 2”. Este presidente, era elegido cada año, por 
votación de todos los hermanos. Como la congregación había crecido, se habían abierto seis 
lugares, cada una con un pastor. 
Esta era una Iglesia, de sana doctrina en un principio, pero al abrir otros lugares y expandirse, 
cada vez más, el maligno tampoco se quedó quieto. Fue así, como colocó, uno de sus siervos, 
en la congregación, a este hijo del diablo, lo llamaremos “negro 1”. Este seudo pastor, 
comenzó a influenciar mucho, a “negro 2”, ya que este era, de muy poco discernimiento. A 
través de esta mala influencia, la Iglesia comenzó a desviarse de la verdad, y seguir otros 
vientos de doctrina. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 61 
 
Por causa, de las falsas doctrinas, que predicaba “negro 1”, la congregación estaba dividida. 
Llegó el día, de elegir presidente, en la congregación. Por una parte, estaba de candidato 
“negro 2”, lo apoyaba “negro 1”. Y por otra parte, estaba de candidato “blanco 1”, lo apoyaban 
“blanco 2”, “negro 3”, y “negro 4”. En esa elección “blanco 1”, ganó por mucha mayoría, a lo 
cual después, hubo una polémica, porque la mayoría, de los que votaron, eran hermanos 
nuevos, y no les quisieron reconocer su derecho, como hermanos de la congregación. Por lo 
cual, dejaron nuevamente a “negro 2”, como presidente de la denominación. Fue algo muy 
injusto, pero “blanco 1” estaba tranquilo, no era algo que él buscaba, pero los hermanos, así lo 
querían. 
Después de eso, la iglesia marchó normal, pero con el correr del tiempo,ya se notaba mucho, 
como se estaban, desviando de la verdad, “negro 1”, y “negro 2”. Durante ese año, hubo 
muchas diferencias de doctrinas, incluso en ese tiempo, yo creé, mi primer estudio bíblico. 
Este estudio, trataba sobre cómo el mundo, ingresaba a la Iglesia, y como la música del 
mundo, dañaba a la juventud, de la cual yo era parte. Les entregué ese estudio, a todos los 
pastores, pero solo unos pocos, lo recibieron con agrado, los otros se burlaban. 
Había pasado un año. Ya faltaban, unas pocas semanas, para la nueva elección, para la 
presidencia de la congregación, ya todos los hermanos, estaban inscritos para votar. Y todo 
apuntaba, que el nuevo presidente, iba a ser “blanco 1”, todos estábamos contento, porque 
volvería la sana doctrina, a la congregación. 
De pronto “negro 1”, mostró su verdadera cara, con un plan perverso y satánico. Levantó una 
calumnia contra “blanco 2”, quien era el pastor, del pueblo de Paipote (Q.D.E.P.), él era uno de 
los pastores, que más apoyaban a “blanco 1”. Lo hostigaron al punto, que “blanco 2”, 
renunció a la congregación. Unos días después, “negro 1”, anduvo casa por casa, recolectando 
firmas (según él, para confirmar la asistencia, a una reunión extraordinaria), a lo cual, con mi 
esposa, no quisimos firmar. El Espíritu del Señor, nos estaba avisando de algo, sentimos la 
maldad, detrás de este hombre. 
Cuando llegó el día de la reunión, estaba toda la congregación presente, y “negro 1”, anuncio y 
acusó, que “blanco 1”, había caído en adulterio, muchos años atrás, con una hermana de la 
Iglesia. Todos quedamos en silencio, y sorprendidos. Luego sacó una lista, la cual, habían 
firmado todos, como confirmación de la reunión. Pero este hombre, la utilizó para decir, que 
todos estábamos de acuerdo, para que pusieran en disciplina, a “blanco 1”. Por lo cual, el 
pastor, no podía postularse, para presidente en la congregación. Según “negro 1”, las firmas 
decían eso. 
Todos quedamos atónitos, nadie sabía, lo que estaba pasando, luego juzgaron en privado, al 
pastor “blanco 1”, en una silla de los acusados. “blanco 1”, al igual que Jesús, no abrió su boca. 
Creo que tiene que haberse sentido, muy desilusionado, con todos sus amigos, que lo estaban 
acusando injustamente. Y sobre todo, con testigos falsos, el dolor que sintió, debe haber sido 
muy grande. La esposa de “blanco 1”, siempre estuvo a su lado, una esposa conoce a su 
marido. Y las ovejas, conocen la voz del pastor. 
Ningún pastor quiso dar un castigo (por el peso de conciencia), así que llamaron, a un pastor 
de otra congregación, al pastor “rojo 1”” (un pastor de mal testimonio, que lo han visto 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 62 
 
borracho en el suelo). Este pastor le impuso la disciplina, el castigo era, que “blanco 1” y su 
esposa, no podían pisar jamás, la iglesia local, que el pastoreaba. Que ningún hermano, podría 
visitarlo, y que no podían pastorear jamás, y que solo tal vez, algún día, volverían como 
hermanos. La disciplina impuesta, ni siquiera era bíblica, no era una disciplina, era un castigo, 
no se pensaba en ninguna restauración. Lo único que querían, era desplazarlo hacia al lado, 
para que no tomara ningún cargo, y menos el de presidente, de la congregación. 
Con mi esposa, seguimos en la Iglesia, nosotros vivíamos dentro de la Iglesia, que pastoreaba 
“blanco 1”, como “guarda templo”. Habíamos construido, un departamento, con nuestro 
propio dinero, que levantamos, con nuestro propio esfuerzo. Un día, llegó el pastor “negro 3” 
(Pastor de la misma congregación, pero ubicado en otra población), junto a su esposa. 
Llegaron a nuestro departamento, a tomar té y conversar, sobre lo sucedido. “negro 3” 
comenzó a llorar, y nos dijo, que todo esto, había sido un complot, para sacar a “blanco 1”, de 
la congregación. Nos dijo que “blanco 1”, jamás había cometido adulterio, que todo era una 
mentira. 
Con mi esposa, nos hicimos cargo de la iglesia local, para que no se terminara la obra, del 
Señor, para que las ovejas, no se dispersaran. Ya que a “blanco 1”, y su esposa, estaban 
constantemente vigilados, para que ningún hermano, se acercara a ellos. Hasta que un día, 
llegó “negro 1” con “negro 2”, con todos sus matones, a “echarnos”, de nuestro propio 
departamento, nos tiraron a la calle, con todas nuestras cosas, y nuestra bebe, de solo meses 
de vida. No tuvieron misericordia, ni por una bebe, pues no teníamos a donde ir. 
Fue muy doloroso, antes veía, que en la Iglesia, todos eran buenos, ese día me convencí, que 
en la Iglesia, también existen personas muy malas, que no son cristianos verdaderos. Nos 
dijeron, que nos iban a devolver, todo el dinero, que habíamos invertido, en el departamento 
(cosa que nunca sucedió, hasta el día de hoy, jamás nos han devuelto, un solo peso, ellos nos 
“robaron”). 
Acudimos, a los otros pastores, pero todos, nos dieron vuelta la espalda, incluso el pastor, que 
día antes, nos había dicho, que todo era un complot (negro 3). Luego “negro 1”, fue a la radio 
corporación, habló y acusó en vivo, que “blanco 1”, había caído en adulterio. Ya no se 
conformaban con castigarlos, ahora le estaban ensuciando su imagen, querían desprestigiarlo, 
querían destruirlo. Con mi esposa, no aguantamos más, y convencimos a “blanco 1”, para que 
renunciara a la congregación. 
Cuando “blanco 1” renunció a la congregación, “toda la iglesia local”, también lo hizo. Todos 
los hermanos, se salieron de la “Iglesia la luz”, y no quedó nadie ahí. La iglesia local, en la que 
nos congregábamos, quedó vacía (las ovejas conocen a su pastor). A “blanco 1”, lo 
comenzaron a llamar, de varias ciudades, para que se hiciera cargo, de las iglesias que tenían, 
de todas partes lo querían. Le llegaron varias invitaciones, para que pudiera participar, en otras 
denominaciones. Pero el pastor “blanco 1”, dijo que él no tenía, por qué arrancar a otra 
ciudad, si él no había hecho nada malo. 
Luego los hermanos, que antes asistían a la “Iglesia la luz”, le dijeron al pastor, que 
siguiéramos con la Iglesia. Fue así, como una nueva denominación buscó a “blanco 1”, y lo 
integró como Pastor. A los pocos días, teníamos un nuevo lugar, en donde congregarnos, Dios 
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nos abrió todas las puertas. Cuando fuimos a comprar el terreno, en el cual estamos ahora, 
“negro 2” trató de ofrecer más dinero, por el lugar (como medio de persecución, ellos no 
querían, que abriéramos ninguna obra), pero gracias a Dios, finalmente, nos vendieron a 
nosotros el terreno, por menos dinero. 
Luego “iglesia la luz”, trató de abrir nuevamente, el lugar, donde nos congregábamos antes, y 
en donde, me robaron, mi departamento. Pero nunca pudieron abrir (hasta el día de hoy), así 
que pusieron en arriendo, el lugar. Cuando el obispo, de nuestra congregación (actual), se 
enteró del arriendo, le ofreció a “negro 2”, arrendar el lugar (ya que teníamos varios 
hermanos, cerca del lugar, y queríamos abrir, un segundo espacio). Pero cuando “negro 2”, se 
enteró, que este obispo apoyaba a “blanco 1”, lo subió y bajó a “garabatos”. Lo agredió, en 
forma verbal. 
Con el correr del tiempo, nosotros seguimos, predicando la sana doctrina. “iglesia la luz”, trajo 
el G12 a nuestra ciudad, y varias iglesias, se sumaron a ellos. Luego siguieron, a la falsa 
doctrina de los 7 montes, y predicaron muchas otras herejías. Asumió como presidente el 
seudo pastor “negro 1”, luego andaban por las calles, tirando sal a la pachamama, con rituales 
de brujería, y simbolismos medio raros, comenzaron a seguir, a la bruja Ana Méndez. Después 
de tantas atrocidades que hacían, la gente comenzó, a abandonar la congregación. Y así los 
pastores “negro 3”, y “negro 4”, también “renunciaron”, a “iglesia la luz”. Cuando estos 
pastores renunciaron, fueron a nuestra congregación, y pidieron públicamente “perdón”, a 
“blanco1”, por todas las mentiras,que se dijeron, y por todo el daño que hicieron. A lo cual 
“Blanco 1” los perdonó. Después de muchos años, la verdad salió a la luz y triunfó. 
De seis iglesias, que se habían creado, en “iglesia la luz”, ahora solo quedaban dos. Pero hace 
unos meses, “negro 1”, también renunció a “Iglesia la luz”, y se creó su propia iglesia, 
actualmente, es la secta más falsa, que existe en la ciudad. En ese lugar, se predican todas las 
herejías de modas, ahí está la apostasía, a la vanguardia. Cuando el pastor “negro 2” quedó 
solo, en “iglesia la luz”, fue a la casa del Pastor “blanco 1”, y también le pidió perdón. Al final, 
todos se dieron cuenta, de la maldad de “negro 1”, y de la discordia que produjo.” 
Satanás no los pudo vencer, pero si logró dividir. Una congregación usada por Dios, en donde 
los milagros, se veían a diario, en donde se predicaba sana doctrina, en donde el Espíritu Santo 
se manifestaba, en donde cada día llegaban más y más, a los pies de Cristo. Una Iglesia que era 
ejemplar. Fue separada, por un solo hombre, un siervo de satanás, que solo buscaba el poder 
humano, que traía falsas doctrinas, que engañaba, que hacia dudar, que traía discordia, que 
era cruel, frio y calculador. Un hombre que menciona Proverbios 6:16-19. 
Ahora cabe preguntarnos, ¿esta división fue para bien? Creo que para los que aman a Dios, 
todas las cosas le ayudan a bien (ver Romanos 8:28). Sea cual sea el mal, que satanás nos 
quiera hacer, Dios puede revertir ese mal, y convertirlo en bien. En mi caso, tal vez, nunca me 
hubiera dedicado a escribir, a investigar, a leer más mi Biblia. Negro 1, siempre me ha servido, 
como un conejillo de indias, pues como él, siempre está a la moda, en las herejías y las falsas 
doctrinas. Solo me basta ver, en que está. Por ejemplo, si el habla de algún libro que 
recomienda, o hace mención, a algún libro, en sus redes sociales. Lo más posible, es que sea 
una falsedad o algo turbio. 
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Por ejemplo, él hablaba de un libro, que se llama; “La Antorcha y la Espada”, escrito por el 
falso profeta, Rick Joyner. Entonces ahí, ya tengo un material de estudio, porque sé que 
satanás está detrás de eso. De un hombre malvado, no puede venir algo bueno. De una misma 
fuente, no puede brotar, agua dulce, y agua amarga. Es obvio, que nada de lo que dice, este 
hombre, es verdad. 
Me encuentro que, Rick Joyner, llamado profeta internacional, es miembro, de la ultra católica 
y esotérica “Orden de los Caballeros de Malta”, y es uno de los principales exponentes, del 
dominionismo. Encontramos en este libro; Gnosticismo, Nueva era, Esoterismo, Ocultismo, 
etc. y esto, es lo que se está predicando, en la mayoría de "iglesias evangélicas", que 
lamentable es ver, como aun los pastores, están tragándose, todas estas mentiras demoníacas, 
que tienen como propósito, destruir el cuerpo de Cristo. Pero ese tema, es para otro libro, no 
entraré en detalles, es solo un ejemplo. 
A los que amamos a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien. Pero a los que se dejaron 
engañar, caen en destrucción. A muchos de mis amigos, que conocieron a Cristo, en el mismo 
tiempo que yo. Este lobo, les presentó, un evangelio liviano y mundano, su fin, fue que se 
salieron de los caminos del Señor, y volvieron, a sus antiguas vidas, vidas destruidas por el 
enemigo. Que cayeron, a un estado peor, del que estaban antes. Eso me apena mucho, pero 
cada quien elige, a quien oír. La congregación fue disuelta, su membresía fue diezmada. Y este 
lobo, sigue predicando su veneno, haciendo reuniones, en costosos hoteles, embaucando a la 
gente. Hoy es miembro, de la asociación de pastores, de la ciudad, y aún sigue provocando 
divisiones, y esparciendo su veneno, de discordia. 
“El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas; Deja, pues, la contienda, antes 
que se enrede.” (Proverbios 17:14) (RVR 1960) 
Estos siervos del diablo, nunca lanzarán la discordia, en forma abierta o directa. Siempre 
lo hacen, por debajo del agua, sin que nadie, los vea. Ellos visitan, o se acercan, a otras 
personas. Empiezan a preguntar sutilmente, que piensa sobre esto, o aquello, una 
vez sondeado el terreno, empiezan a criticar, sobre las decisiones que se tomaron, o 
sobre las políticas establecidas. Empiezan a influenciar a otros, al grado de hacerlos 
cambiar de opinión. La Biblia los presenta de la siguiente forma: 
“El perverso y despreciable anda siempre diciendo mentiras; guiña los ojos, hace señas con los 
pies y señala con los dedos. Todo el tiempo está planeando hacer el mal y arma líos en todas 
partes.” (Proverbios 6:12-14) (PDT) 
Quizá hayan observado, que tienen estas características: son perversos, nada de lo que 
hacen y dicen, es para hacer el bien, siempre están guiñando el ojo. Pues a unas 
personas, les dicen una cosa, y a otras les dicen, que son mentiras. Apuntan con su 
dedo índice, hablan con los pies, pues siempre están zapateando, o con tics nerviosos. 
Siempre están pensando, en cómo hacer, para dividir, a un grupo familiar, o en el 
trabajo, o Iglesia. No le gusta ver personas unidas, y para esto, usa su arma mortal, 
“sembrar discordia”, esto lo hace con mucho agrado, pues como es cobarde, no saca 
la cara, sino que lo hace, por detrás, y por medio de otras personas. Cuando nos 
encontramos con esta clase de gente, lo mejor es evitarlos, no juntarse con ellos. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 65 
 
En este momento, quizás el diablo, le pueda estar susurrando al oído, que lo que escribo, es 
una contienda. Y es cierto, estoy contendiendo, pero no de la manera, en que él la presenta. 
Pues la contienda, de un hijo de Dios, no es para provocar una discordia, sino para sacar las 
impurezas, del cuerpo de Cristo: 
“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me 
ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido 
una vez dada a los santos.” (Judas 1:3) (RVR 1960) 
La inspiración de Judas, tenía la intención, de escribir acerca de la “común salvación”. Pero a 
causa, de la presencia de falsos maestros, exhortó a contender, ardientemente por la fe. A 
contender, en contra, de estos sembradores de discordia, porque la corrupción doctrinal, 
puede hacer, que uno pierda la salvación (ver Gálatas 5: 1-4, Colosenses 2: 7-9). Este tipo de 
contienda, es permitida, cuando es en contra, del padre de las mentiras, en contra de estos 
hijos de satanás, tal como lo dice, el versículo siguiente: 
“Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido 
destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de 
nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.” 
(Judas 1:4) (RVR 1960) 
Ahora, la pregunta es ¿Cómo podemos vencer a satanás, en esta área? Lo primero que 
debemos entender, es que la discordia, de estos hombres, no se puede vencer. Como lo dice el 
versículo anterior, estos hombres, ya están destinados a la condenación. Ellos conocen la 
Palabra de Dios, pero su sabiduría, ya está corrompida. La luz no les puede alumbrar, ellos ya 
se entregaron a la oscuridad. Por ellos, solo podemos pedir, misericordia a Dios, para Dios 
nada es imposible. 
Pero en donde quiero enfocarme, es en usted, para que usted, pueda vencer a satanás. Usted 
lo puede hacer. Esta guerra es personal, a diario yo la lucho, y usted también. La Biblia, nos da 
una pauta, con la cual podremos salir, en victoria: 
“Recuerda siempre a todos que deben someterse a los gobernantes y autoridades. Diles que 
obedezcan y siempre estén listos para hacer el bien, que no hablen mal de nadie,vivan en paz 
con los demás, sean comprensivos y traten a todos con amabilidad.” (Tito 3:1-2) (PDT) 
Haciendo este consejo, que el Apóstol Pablo, le dio a Tito, podemos vencer a satanás, en el 
área de la discordia. Las ovejas del Señor, debemos ser obedientes y sumisas; debemos 
cumplir, con lo que se nos manda. debemos reconocer autoridad, ya sea en el hogar, 
en el trabajo, en el colegio, en el gobierno, o en la Iglesia. Debemos acatar las órdenes, de 
nuestros superiores. En lugar, de estar sembrando discordia, debemos escuchar y 
obedecer, no escuchar y murmurar. 
Debemos estar siempre dispuestos, a hacer lo bueno. No hablar mal de nadie. Debemos ser 
respetuosos, humildes, y siempre buscando la paz. Aunque siempre es mejor, estar desunidos 
por la verdad, que unidos por la mentira. Siempre debemos buscar la paz, porque si usted 
siembra discordia, solo cosechará división y muerte. Pero si usted siembra unidad, con la sana 
doctrina, entonces usted cosechará bendición y vida. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 66 
 
“Traten de hacer lo posible para vivir en paz con los demás.” (Romanos 12:18) (PDT) 
 
13. La contaminación 
 
Cuando Nadab y Abiú, hijos de Aarón, quisieron ofrecer incienso, y fuego al Señor. Dios se 
molestó con ellos, por contaminar su santuario, al ofrecer un fuego extraño, que Él no había 
ordenado usar. Estos contaminadores fueron quemados, y tuvieron que morir, pues el fuego 
purifica, todo lo sucio e inmundo. 
Satanás siempre, va a querer, hacer contaminación, en nuestras vidas, pues nosotros somos 
hoy en día, el templo de Dios: 
“Ustedes deberían saber que son el templo de Dios y el Espíritu de Dios vive en ustedes. Aquel 
que destruya el templo de Dios, será destruido por Dios. El templo de Dios es santo, por eso 
ustedes también son santos.” (1 Corintios 3:16-17) (PDT) 
Cuando nos contaminamos, estamos vistiéndonos de mugre, de falsedad, de engaño, etc. Y 
estamos tomando, el nombre de Dios en vano, por ejemplo: 
No podemos decir, que Dios nos sanó, si Él, no nos ha sanado. No podemos decir, que Dios 
habló, si Él, no ha hablado. Caerse de espalda, por cortesía con el que ministra, o para no lucir 
menos espirituales, cuando no fue el "Espíritu", obrando en nosotros. Empujar o hacer presión, 
en la frente, del que ministramos, para que caiga al suelo, en el "Espíritu", cuando no fue el 
"Espíritu", quien le hizo caer. Hacer temblar nuestras manos, mientras ministramos a otra 
persona, cuando no es el Espíritu, haciéndola temblar. 
Temblar, sacudirnos, rodar por el suelo, reírnos, o cualquier otra cosa, para aparentar 
espiritualidad, cuando no es el Espíritu, haciéndolo en nosotros. Usar la música o efectos de 
sonido, para simular el mover del Espíritu, cuando no es el "Espíritu", produciéndolo. Hacer 
sonidos en el micrófono, para simular sonidos demoníacos, u otro tipo de sonido, con el 
propósito de convencer, a la congregación, de que un demonio, se está manifestando, cuando 
no es así, etc. y etc. Dios es Dios, y no necesita ayuda para serlo, no necesita que nosotros 
mintamos, actuando con engaño y autoengaño. Dios no necesita, la contaminación. 
Contaminación significa: Penetrar la inmundicia en un cuerpo, causando en él, manchas o mal 
olor. Inficionar, corromper, pervertir, viciar. Según este concepto, una persona se contamina, 
cuando lo inmundo, entra y corrompe, lo que somos, produce cambios que son notables, a 
simple vista, en la forma de ser y actuar de las personas. 
La contaminación, no nace desde afuera, es algo, que nace en nuestro corazón, en nuestra 
mente. En una ocasión, Jesús estaba con sus discípulos, en Jerusalén, ahí llegaron algunos 
fariseos, y maestros de la ley. Los discípulos estaban comiendo, con sus manos sucias, 
entonces los fariseos, le preguntan al Señor, ¿porque sus seguidores, no se lavan las manos, 
antes de comer?, ya que de esa manera, podrían contaminarse. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 67 
 
No era una pregunta, que estuviera fuera de lugar, pues todos sabemos, que si no los lavamos 
las manos, antes de comer, podríamos adquirir alguna bacteria, algún microbio, que nos 
podría enfermar. Es algo que por sanidad hacemos, por no ser insalubres. Pero Jesús les 
contesto: 
“Jesús llamó a la multitud y le dijo: —Escuchen y entiendan: No es lo que entra en la boca de 
alguien lo que lo vuelve impuro, sino lo que sale de ella.” (Mateo 15:10-11) (PDT) 
La respuesta de Jesús, hizo que los fariseos se ofendieran, y se molestaran, retirándose del 
lugar. Incluso los discípulos, tampoco entendían nada, y le piden a Jesús, que les explicara, lo 
que Él, les respondió a los fariseos: 
“Jesús dijo: — ¿Es que ustedes tampoco entienden? ¿No ven que todo lo que entra en la boca 
va al estómago y después termina la letrina? En cambio, todo lo malo que la gente dice viene 
de su mente. Eso es lo que vuelve impuro a alguien. De la mente salen los malos pensamientos, 
asesinatos, adulterios, pecados sexuales, robos, calumnias e insultos. Eso es lo que vuelve 
impuro a alguien y no el hecho de que no se lave las manos antes de comer.” 
(Mateo 15: 16-20) (PDT) 
El Apóstol Pablo, también entendió, que el pecado, no entra por lo que comemos, que no todo 
contamina. Muchos piensan, que por comer carne de cerdo, o tomar un vaso de vino, es un 
pecado, y no lo es, porque todo está permitido (pero no todo conviene). Pero esa comida, o 
ese vaso de vino, pueden transformarse en un pecado, si tus creencias, te dicen que es 
pecado, o puedan afectar a tu hermano en Cristo. Por ejemplo, si yo invito a un hermano, que 
fue alcohólico, a cenar a mi hogar, y le ofrezco una copa de vino. Estaré haciendo pecar, a mi 
hermano, y yo también estaré pecando, porque estaré haciendo, caer a mi hermano. Para que 
se entienda mejor, veamos lo que nos dice Pablo: 
“Entonces, hagamos lo que trae paz y ayudémonos unos a otros a fortalecer nuestra fe. No 
destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Se puede comer de todo, pero no está bien 
comer algo que haga pecar a otro. Es mejor no comer carne ni tomar vino si eso hace que tu 
hermano caiga en pecado. Es mejor no hacer nada que haga debilitar la fe de tu hermano. Tus 
creencias sobre estas cosas deben ser un secreto entre Dios y tú. Afortunado el que puede 
hacer lo que cree que es correcto sin sentirse culpable. Pero el que come algo dudando que esté 
bien comerlo, se condena a sí mismo porque va contra sus creencias. Así que todo lo que hagas 
contra tus creencias es pecado.” (Romanos 14:19-23) 
Existen cosas, que no se conocen como pecado, pero si tú sabes que es pecado, tienes 
condenación. Si no sabes, lo haces, y empiezas a dudar o creer que es pecado, entonces estas 
pecando, porque lo hiciste para complacerte, y no para edificación del espíritu. Cuando eso lo 
haces continuamente, estas provocando cambios, en tu forma de ser y actuar. Por ejemplo, si 
en algún momento de necesidad, tuviste que robar y pecar. Y lo sigues haciendo, porque te 
gusto la sensación, de persecución, de arrancar de la ley. Entonces, en ese preciso momento, 
se produjo la contaminación. Esa contaminación, se crea pecado tras pecado, es un constante 
pecar, de la cual saldrá, una mancha sucia y asquerosa. Ese pecado deliberado, contamina tu 
ser, contamina tu relación con Dios: 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 68 
 
“Aunque te bañes con lejía y mucho jabón, para mí seguirás manchada por tus pecados. Lo dice 
el Señor DIOS.” (Jeremías 2:22) (PDT) 
Esta contaminación, es tan grave, que Dios dice, que aunque te laves con lejía y con mucho 
jabón, esa mancha no saldrá, de tus vestiduras. El Señor quiere, que tú tengas, tus vestiduras 
blancas, porque solo así, podrás estar ante su presencia. Dios no puede habitar, en la 
inmundicia, en una casa sucia. Si Jesucristo ya te limpió, de todas las contaminaciones, deeste 
mundo, y luego tú te vuelves a ensuciar, entonces esa suciedad, va a ser más inmunda, que la 
primera vez, que te ensuciaste: 
“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el 
conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su 
postrer estado viene a ser peor que el primero.” (2 Pedro 2:20) (RVR 1960) 
La contaminación, no solo te afectará a ti, sino que afectará, a todo tu entorno. Los cambios 
que producirán en ti, la inmundicia, te traerá amargura, porque ya nadie querrá estar, cerca de 
ti: 
“Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de 
amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;” (Hebreos 12:15) (RVR 1960) 
Nadie quiere estar cerca, de un leproso, con alguien, que lleva sus vestiduras, llenas de 
manchas, con alguien que apesta, que huele mal, que se encuentra contaminado. Por eso, 
aquel, se condena a sí mismo, pues se empieza a separar de todo. Primero se separa de Dios, 
de la Iglesia, luego de su familia, de sus amigos, su casa, etc. Si aún sigues con la idea, de no 
purificarte de esa contaminación, entonces lo único, que te queda esperar, es que seas 
separado: 
“En caso de que quien está impuro no se purifique, este tendrá que ser separado de la 
comunidad porque ha contaminado el lugar sagrado del SEÑOR. El agua para su purificación 
no fue rociada sobre él y quedó impuro.” (Números 19:20) (PDT) 
Si el agua para purificarte, no fue rociada sobre ti, porque te quedaste solo. Entonces satanás 
ya te habrá ganado, la guerra. Logró separarte del rebaño, y ahora que estas solo e indefenso, 
el lobo te comerá. ¿Y esa no es la idea, verdad? Si este libro, se llama, “Venciendo a satanás”, 
entonces, trataremos de vencerlo, no que él nos venza. Si estamos contaminados, entonces 
debemos buscar, el agua que nos purifique, el agua que debe ser rociada, sobre nosotros, el 
agua viva, Jesucristo nuestro Salvador: 
“¡Pero la sangre de Cristo puede hacer muchísimo más! Se ofreció a Dios como un sacrificio 
perfecto por el Espíritu eterno. Su sangre purifica nuestra conciencia del mal que hemos hecho 
para que así podamos adorar al Dios viviente.” (Hebreos 9:14) (PDT) 
La sangre preciosa de Cristo, nos puede purificar, de esta contaminación. Si le confesamos 
nuestros pecados, nuestras inmundicias, Dios nos perdonará y nos limpiará: 
“pero si confesamos nuestros pecados, Dios nos perdonará. Él es fiel y justo para limpiarnos de 
toda maldad.” (1 Juan 1:9) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 69 
 
“Pero ahora Dios, por medio de la muerte física de Cristo, los ha convertido en sus amigos. 
Cristo murió para presentarlos santos ante Dios, es decir, sin ninguna mancha ni maldad que 
pueda ser juzgada por Dios.” (Colosenses 1:22) (PDT) 
Créalo, Jesús murió en la cruz, para limpiarnos, todas las manchas de inmundicia, que 
teníamos. Él ahora, nos considera sus amigos, ya no estamos alejados, ahora estamos junto a 
Él, junto a su Iglesia. Él dice, que si nuestros pecados, son como la grana, Él los convierte, en 
blanca lana (ver Isaías 1:18). Jesús en la cruz, se presentó como un cordero, sin manchas, y sin 
defecto. Por esa hermosa sangre, tenemos perdón de pecados, tenemos una nueva 
oportunidad, para ser salvos. Así que sea como Daniel, que propuso en su corazón, no 
contaminarse (ver Daniel 1:8). Pues Dios, nos escogió en Él, antes de la fundación del mundo, 
para que fuéramos santos, y sin mancha delante de Él (ver Efesios 1:4). 
 “Estimados hermanos, nosotros tenemos esas promesas de Dios. Entonces purifiquémonos 
alejándonos de cualquier cosa que contamine nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Dediquemos 
nuestra vida por completo a Dios, mostrando el respeto que le tenemos.” (1 Corintios 7:1) (PDT) 
 
14. La desobediencia 
 
Si podemos tener un ejemplo, en la Biblia, de un hombre desobediente a Dios, este fue el rey 
Saúl. Este israelita, de la tribu de Benjamín, que comenzó como amigo de Dios, pero que 
terminó como enemigo del Señor. Saúl, un hombre desobediente, que acudió a la adivina de 
Endor, a la hora de la muerte. Que desobedeció, el mandato de Dios, cuando le ordenó, que 
matara, a todos los Amalecitas, que los destruyera, por completo a ellos, y a todas sus 
posesiones. Y cuando Saúl, capturó vivo a Agag, rey de los amalecitas. Le perdonó la vida, y se 
quedó, con lo mejor del ganado, las mejores ovejas y los carneros. Se quedó con todo, lo que 
valía la pena, y destruyeron, lo que no tenía mucho valor. Y entonces el profeta Samuel, recibió 
Palabra del Señor: 
“Pero Samuel dijo: — ¿Qué complace más al SEÑOR: sacrificios que deben quemarse 
completamente y otros sacrificios u obedecer los mandatos del SEÑOR? Es mejor obedecerle 
que ofrecerle sacrificios. Es mejor obedecerle que ofrecerle la grasa de los carneros. Negarse a 
obedecerlo es tan malo como la brujería. Ser tercos y hacer la voluntad propia es como el 
pecado de adorar ídolos. Tú te negaste a obedecer el mandato del SEÑOR, por eso él ahora se 
niega a aceptarte como rey.” (1 Samuel 15:22-23) (PDT) 
Dios se arrepintió, de haber hecho rey a Saúl, por su desobediencia. Y aunque éste clamó, por 
perdón, Dios lo rechazó. Saúl terminó suicidándose, con una espada, en el campo de batalla, 
mientras sus tres hijos, fueron asesinados. 
Desobedecer es un pecado, en contra de Dios, y esto lo utiliza satanás, para que nos sintamos 
autosuficientes, y contradecir a nuestro creador, de lo que nos dice. Pero esto nos traerá, 
duras consecuencias, y resultados negativos, a nuestras vidas. La Biblia nos enseña, que por la 
desobediencia de un hombre (Adán), todos nosotros, llegamos a ser pecadores: 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 70 
 
“Un hombre desobedeció a Dios e hizo que muchos llegaran a ser pecadores….” 
(Romanos 5:19) (PDT) 
Esa es la consecuencia, no es algo liviano ni pasajero. Es algo, que cambio el transcurso de la 
humanidad. De ser los señores de la tierra (pues el hombre tenía señorío, y autoridad sobre 
ésta), pasó a ser, esclavo de satanás, cuando le traspasó, toda su lealtad al maligno, con la 
desobediencia a Dios. El trono que Dios, le había dado al hombre, hasta el triunfo de Jesús, fue 
de satanás. Y solo mediante la obediencia de Jesús, se logró conquistar, nuevamente la 
potestad y la autoridad, tal como termina este versículo: 
“…, pero de la misma manera un solo hombre obedeció a Dios y así hizo que muchos fueran 
aprobados por Dios.” (Romanos 5:19) (PDT) 
Como podemos ver, la desobediencia, no es algo que debemos minimizar. Esa misma 
condición que tuvo Adán, también la tenemos nosotros. Uno es siervo, de aquel, a quien se 
obedece, con dos posibilidades disponibles: ya sea, obedeciendo al pecado, siendo esclavo del 
pecado, u obedecer de corazón a Dios, y su doctrina, siendo siervo de la justicia. Como lo dice 
el siguiente pasaje: 
“¿Qué significa esto? ¿Vamos a pecar porque ya no estamos sujetos a la ley, sino sólo al 
generoso amor de Dios? ¡Jamás! ¿No saben ustedes que cuando se ponen al servicio de alguien 
y lo obedecen, son esclavos de él? Pueden ser esclavos del pecado y morir o pueden ser 
esclavos de Dios y ser aprobados por él. Antes eran esclavos del pecado, pero, gracias a Dios, 
obedientemente y de todo corazón recibieron la formación que se les dio por medio de la 
enseñanza. Ustedes fueron liberados del pecado y ahora son esclavos de la justicia.” 
(Romanos 6:15:18) (PDT) 
La obediencia, es algo que podemos elegir, podemos obedecer a Dios, o pueden obedecer al 
diablo. Obedecer, es algo que todos hacen, pero la pregunta es ¿a quién? Otros podrán decir, 
que no obedecen a nadie. Incluso grupos más extremos, como los anarquistas, podrán alegar, 
que ellos no se someten, a ninguna autoridad. Los punk, podrán decir, que ellos no obedecen 
al sistema, tantos otros grupos, dirán que son rebeldesy no obedecen a nadie. Pero todo eso 
es una falacia. Pues cada grupo sigue, y se rige por leyes, porque son obedientes a ellas. 
Si tú miras, a un metalero, a un punk, a un gótico, o a un anarquista, los puedes diferenciar. Te 
puedes dar cuenta, que cada grupo, viste de una forma distinta, cada cual, tiene algo que los 
diferencia. Y eso, es porque no están, dentro de un caos, como ellos aseguran, ellos también se 
rigen por el orden, ellos también obedecen. Ellos se rigen, por su forma de vestir, tienen un 
orden para hacerlo, y tienen códigos y conductas, que obedecen. 
Unos, de los que no quisieron, obedecer a Dios, fueron los judíos, y gracias a esa 
desobediencia, todos nosotros, podemos recibir, la compasión de Dios: 
“Antes ustedes no quisieron obedecer a Dios, pero ahora reciben la compasión de Dios porque 
los judíos no quieren obedecer. Ahora ellos son desobedientes y ustedes consiguen compasión, 
pero esto sucede para que ellos también consigan la compasión de Dios. Dios metió a todo el 
mundo en prisión por su desobediencia, y lo ha hecho así para poder tener compasión de 
todos.” (Romanos 11:30-32) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 71 
 
Si no obedeces a Dios, estarás desobedeciéndolo. Si obedeces a satanás, también estarás 
desobedeciendo a Dios. Que eso te quede muy claro. Si optas por obedecer, a nuestro Señor, 
entonces lo mejor, que puedes hacer, es seguir el mismo ejemplo, que siguió Jesús. El hombre 
más obediente, que ha pisado esta tierra: 
“Piensen y actúen como Jesucristo. Esa es la «misma manera de pensar» que les estoy pidiendo 
que tengan. Él era como Dios en todo sentido, pero no se aprovechó de ser igual a Dios. Al 
contrario, él se quitó ese honor, aceptó hacerse un siervo y nacer como un ser humano. Al vivir 
como hombre, se humilló a sí mismo y fue obediente hasta el extremo de morir en la cruz. Por 
eso, Dios le dio el más alto honor y el nombre que está por sobre todos los nombres, para que 
se arrodillen ante Jesús todos los que están en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, y para 
que todos reconozcan que Jesucristo es el Señor, dando así honra a Dios Padre.” 
(Filipenses 2:5-11) (PDT) 
La obediencia de Jesús, fue perfecta, y fue probada desde Belén, hasta el Calvario. Satanás hizo 
todos sus esfuerzos, para quebrar la lealtad, que Jesús tenía, por su Padre Eterno. Esa era su 
intención, cuando en el desierto, le tentó, a que postrándose le adorara. Pero Jesús salió 
victorioso, venciéndole con la Palabra: "Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás" 
(ver Mateo 4:10). También aquél, era el propósito de Satanás, en el huerto de Getsemaní, pero 
de nuevo, Jesús salió triunfante, al decir: "Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya" 
(ver Lucas 22:42). Y, “si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu 
voluntad.” (ver Mateo 26:42). 
La intención de Satanás, al llevar a Cristo a la cruz, era obligarle, a rebelarse, contra la voluntad 
de Su Padre, para hacerlo desobedecer. Jesús fue, hasta la misma muerte, en obediencia. Él se 
sometió a la muerte, y muerte de cruz, sin tener ni siquiera, un pensamiento en desarmonía, 
con su Padre celestial. Cuando Jesús inclinó la cabeza, y murió, sin haber fallado, ni una sola 
vez a Dios, satanás fue derrotado. Jesús ya lo había dicho: 
“»Yo no puedo hacer nada por mi cuenta, juzgo según lo que el Padre me dice y mi decisión es 
correcta. Es así porque no trato de hacer lo que yo quiero, sino lo que quiere el Padre que me 
envió.” (Juan 5:30) (PDT) 
Pensar y actuar, como Jesucristo los hizo, es la actitud de obedecer a Dios, es: “no sea como yo 
quiero, sino como Tú quieres”. Ese debe ser, nuestro sentir. Es fácil ser obediente, cuando 
todo va, por el camino que queremos. Cuando Dios nos da, el deseo de nuestro corazón, lo 
recibimos con mucha alegría. Sin embargo, ¿qué hacemos, cuando las cosas no suceden así? 
¿Cómo reaccionamos, cuando los planes del Señor, parecen ser diferentes a los nuestros? Ahí 
está la diferencia, entre el ser obediente y desobediente. 
Usted podrá decir, que Jesús fue obediente, solo porque Él era Dios, porque era un Ser 
Supremo. Y no se equivoca, pero también, usted tiene que entender, y tomar en 
consideración, que Jesús, era tan hombre, como usted o como yo. Jesús era humano también, 
Él también fue tentado en todo, pero Él no pecó. Y por esa condición, que Él tuvo como 
hombre, es que puede entenderlo, también a usted. No es necesario ser Dios, para ser 
obediente, y solo para diluir, ese mal pensamiento. Voy a poner, otro ejemplo de obediencia. 
Me refiero a un ser humano, común y corriente, como todos nosotros. Este es Abraham: 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 72 
 
“Después de todo esto Dios puso a prueba a Abraham. Le dijo: — ¡Abraham! Y él le dijo: 
—Aquí estoy. Luego Dios dijo: —Toma a Isaac, tu amado hijo único, ve a la tierra de Moria y 
ofrécelo como un sacrificio que debe quemarse completamente, en la montaña que yo te 
indicaré.” (Génesis 22:1-2) (PDT) 
La fe de Abraham, estaba siendo probada. Dios estaba probando, la obediencia de Abraham. 
Le estaba pidiendo, que sacrificara, a su único hijo, al hijo que amaba, al hijo que llegó, como 
una bendición del Señor. Abraham, era un hombre como usted, como yo, como todos 
nosotros. El sentía igual, como todo ser humano. Si a usted, Dios le pide que sacrifique, a su 
hijo José, o a su hija Karla, o a su hijo menor Manuel, ¿usted lo sacrificaría, con un cuchillo. 
Usted tendría el temple, la frialdad, el valor, para matar a su hijo?, ¿Usted haría eso, por 
obediencia a Dios?, O se rebelaría como Saúl ¿se rebelaría, haciendo lo que él quería? Pero 
veamos, qué fue, lo que hizo Abraham: 
“A la mañana siguiente Abraham se levantó temprano, ensilló su burro, y se fue con dos siervos 
y su hijo Isaac. Cortó leña para usarla en el sacrificio y se fueron luego hacia el lugar que Dios le 
indicó. Al tercer día Abraham alcanzó a ver en la distancia el lugar hacia donde iban. Entonces 
Abraham dijo a sus siervos: —Quédense aquí con el burro. El muchacho y yo iremos allá, 
adoraremos a Dios y volveremos por ustedes. Abraham tomó la leña que tenía para el sacrificio 
y la puso sobre los hombros de su hijo Isaac. Luego en una mano tomó el fuego y en la otra el 
cuchillo, y se fueron caminando juntos. Entonces Isaac le dijo a su papá Abraham: — ¡Papá! 
Abraham respondió: —Aquí estoy, hijo mío. Isaac le preguntó: —Aquí tenemos la leña y el 
fuego pero, ¿dónde está el cordero que vamos a sacrificar? Abraham respondió: —Dios 
proveerá el cordero para el sacrificio, hijo mío. Entonces ambos siguieron caminando. Cuando 
llegaron al lugar que Dios le indicó, construyeron un altar y acomodaron la leña. Luego 
Abraham ató a su hijo y lo colocó en el altar sobre la leña. Inmediatamente sacó un cuchillo 
para matar a su hijo.” (Génesis 22:3-10) (PDT) 
Abraham obedeció el pedido, que el Señor le había hecho. Aunque ese pedido, le estaba 
rompiendo el corazón, no era lo que él, hubiera querido para su hijo. Porque los padres, 
siempre queremos, lo mejor para nuestros hijos, jamás les desearemos el mal, aunque sean los 
peores hijos. Abraham no era un robot, sin sentimientos, que obedecía mecánicamente. Sino 
que al igual que nosotros, tenemos un libre albedrio, podemos escoger, tenemos libre 
voluntad. Abraham, eligió obedecer a Dios libremente. Su obediencia, no era robótica, sino de 
corazón. Y esa obediencia de corazón, es lo que Dios busca, pues el Señor quiere, que lo 
amemos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas 
(ver Marcos 12:30). Pero el texto no termina ahí, después de ese momento crítico, el ángel del 
Señor interfirió: 
“Pero el ángel del SEÑOR llamó a Abraham desde el cielo diciendo: — ¡Abraham! ¡Abraham! Y 
Abraham respondió: —Aquí estoy. Luego el ángel dijo: — ¡Detente!No le hagas daño al 
muchacho. No le hagas nada, porque ahora sé que tú respetas y obedeces a Dios. No le 
negaste a tu único hijo.” (Génesis 22:11-12) (PDT) 
Ese es el resultado, de cuando obedecemos a Dios. Desde el principio, siempre ha sido así, sus 
promesas no cambian, su pueblo, en vergüenza no quedará. Dios no quiere la desgracia, para 
nadie. La obediencia, es la evidencia, de la aceptación de Jesús, como Salvador personal. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 73 
 
Evidentemente, aquellos que le desobedezcan, muestran con sus actos, que no le han 
aceptado, por lo que la eterna salvación, será efectiva, sólo sobre aquellos, que le obedecen: 
“Así que Jesús cumplió con todo lo que tenía que hacer. Por eso, todos los que lo obedecen 
pueden tener salvación eterna” (Hebreos 5:9) (PDT) 
La obediencia es necesaria, es una relación de amor, con y por Dios. El que obedece, sólo 
puede salir beneficiado, transformado, y dando evidencia, de que realmente, ha aceptado a 
Jesús y la voluntad de Dios. Recuerde, que es mejor obedecer a Dios, que a los hombres 
(ver Hechos 5:29), y que el mundo y sus deseos pasaran, pero el que hace, la voluntad de Dios, 
permanece para siempre (ver 1 Juan 2:17) 
“Y Jesús respondió: — ¿Quiénes son mi mamá y mis hermanos? Y mirando a todos los que 
estaban sentados a su alrededor dijo: — ¡Aquí están mi mamá y mis hermanos! Pues el que 
haga lo que Dios quiere, ese es mi hermano, mi hermana y mi mamá.” (Marcos 3:33-34) (PDT) 
 
SU EJÉRCITO 
 
Satanás el diablo, tiene un ejército, que lucha contra Dios, una lucha que comenzó, el día en 
que Lucifer, enalteció su corazón, a causa de su hermosura (ver Ezequiel 28:17), este fue el 
primer pecado, en todo lo creado, en el universo. 
Satanás, no siempre fue satanás, él fue creado, a la imagen de la perfección, lleno de belleza y 
sabiduría, en su día de creación, fue concedido, con encajes de oro y con tambores, que eran 
en parte, de su mismo cuerpo, él en sí, era un instrumento musical, creado para alabar a Dios. 
Era un ser puro, un ser supremo, que estaba por encima, de los ángeles, y solo estaba bajo, el 
mismo Dios. Fue elegido por el Señor, como un Querubín protector, él era el Querubín 
principal, el más alto rango, entre los ángeles, cuyo propósito, era proteger la Santidad de Dios 
(ver Ezequiel 28). 
El lucero de la mañana, era tan hermoso y perfecto, que se llenó de arrogancia, y su mismo 
esplendor, corrompió su sabiduría, el deseó subir al Cielo, a la altura de Dios, quiso tener la 
morada del Altísimo, y ocupar su trono, para ser adorado por los ángeles, y controlar todo, lo 
creado por Dios. Lucifer codiciaba el poder, de Su Creador, de quien lo amó (ver Isaías 14). 
Satanás persuadió, a la tercera parte de los ángeles, para que se unieran a él, en su rebelión 
contra Dios (ver Apocalipsis 12:4), pero eso, solo escribió su condena, y la de los, que lo 
siguieron. Satanás no fue destruido, “pero un día lo será”. El diablo, y todos los ángeles 
rebeldes, fueron sacados del Cielo, fue sacado, como algo profano, y desde su interior, fue 
sacado fuego, que lo consumió, y le quitó toda belleza, para ser avergonzado, por eso él, debe 
disfrazarse, como ángel de luz. El diablo, no tiene dos cuernos, ni una cola de flecha, ni es rojo, 
ni usa un tenedor gigante, él se disfraza de algo hermoso, pero su verdadera apariencia, es tan 
horrenda, como su misma maldad. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 74 
 
Junto, con todos sus ángeles caídos, que ahora se llaman “demonios”, luchan sin parar, día tras 
día, ya no para ocupar, el lugar de Dios, pues ya saben, que eso es imposible, sino para robar, 
matar y destruir, a la creación más amada por Dios, el ser humano. Pero ese ejército de 
demonios, un día, será rotundamente derrotado, por el Dios todopoderoso, en la batalla de 
Armagedón: 
“Será el momento en que el SEÑOR castigará a los poderes del cielo y a los reyes de la tierra.” 
(Isaías 24:21) (PDT) 
“Después vi una nube blanca sobre la que estaba sentado uno «semejante al Hijo del hombre». 
Tenía una corona de oro en su cabeza y en su mano una hoz afilada. Luego, salió otro ángel del 
templo y le gritó al que estaba sentado en la nube: «Usa tu hoz y recoge la cosecha, pues ha 
llegado el tiempo de segar, y la cosecha de la tierra está madura». Entonces, el que estaba 
sobre la nube pasó su hoz sobre la tierra y recogió la cosecha. Salió otro ángel del templo en el 
cielo y también tenía una hoz afilada.” (Apocalipsis 14:14-17) (PDT) 
“Entonces, los espíritus malos reunieron a los reyes en un lugar que en hebreo se llama 
Armagedón” (Apocalipsis 16:16) (PDT) 
“Después vi el cielo abierto y delante de mí había un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y 
Verdadero porque juzga y combate con justicia. Sus ojos eran como una llama de fuego y tenía 
muchas coronas en su cabeza. Tenía un nombre escrito en él, pero solamente él lo conocía. Su 
ropa estaba empapada en sangre y su nombre era: La Palabra de Dios. Los ejércitos del cielo lo 
seguían montados en caballos blancos. Estaban vestidos con lino blanco fino y puro. De su 
boca salió una espada para vencer a las naciones. Las gobernará con vara de hierro y exprimirá 
las uvas en la pileta de la gran ira del Dios Todopoderoso. Este nombre estaba escrito en su 
ropa y en su muslo: Rey de reyes y Señor de señores.” (Apocalipsis 19:11-16) (PDT) 
 
1. Tiene un reino 
 
Así como Dios, tiene Su Reino en el Cielo, tal como Jesús lo dijo, que Su Reino, no era de este 
mundo. Satanás el diablo, es quien tiene su reino, en este mundo, él ha hecho su reino, en el 
lugar, al cual fue arrojado, y al cual controla: 
“Sabemos que somos de Dios aunque el mundo entero esté controlado por el maligno.” 
(1 Juan 5:19) (PDT) 
En una ocasión, Jesús fue llevado por el Espíritu, al desierto, para ser tentado, y fue satanás, 
quien se le presentó, ofreciéndole, todos los reinos del mundo, que estaban bajo su reinado, a 
cambio, de que Jesús se arrodillara, y lo adorara a él: 
“Entonces el diablo llevó a Jesús a un lugar alto y en un instante le mostró todos los reinos del 
mundo. El diablo le dijo: —Te daré la autoridad y grandeza de todos ellos. Me las han dado a 
mí, y se las puedo dar a quien yo quiera. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo. Jesús le 
contestó: —Está escrito: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él”. (Lucas 4:5-8) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 75 
 
La pregunta es, si acaso el diablo, ¿tenía esa potestad, sobre los reinos de la tierra, o era una 
mentira? No, no era una mentira, el diablo si tiene esa autoridad, quiso tentar a Jesús, 
ofreciéndole, todos los reinos de la tierra, le estaba ofreciendo, llegar a la gloria, sin tener que 
pasar por la cruz, sin derramamiento de Sangre, sin el sacrificio, le estaba ofreciendo el poder, 
por un camino fácil, sin dolor, sin humillación. 
La oferta era tentadora, pero a cambio, Jesús debía negar la voluntad de Su Padre, y adorar a 
satanás. Y muy bien Jesús, le respondió, que Él solo adoraba a Dios, y a Él solo servía, 
recordándole las Sagradas Escrituras. 
Era cierto que al diablo, se le había dado toda autoridad, y la grandeza, de todos los reinos de 
la tierra, sino hubiera sido cierto, Jesús en ese mismo momento, lo hubiera desmentido, y 
hubiera llamado a satanás, por lo que es, un mentiroso, pero en aquella ocasión, dijo la 
verdad. De hecho, esto fue, lo que dijo Jesús, al respecto: 
“»No estaré hablando mucho tiempo con ustedes porque viene el que manda en este mundo. Él 
no tiene ningún poder sobre mí, pero el mundo debe saber que amo a mi Padre y que hago lo 
que mi Padre me ordenó hacer.” (Juan 14:30-31) (PDT) 
 
a) Las localizaciones de su reino 
 
El diablo, siempre ha querido, imitar a Dios, pero para su desgracia, y para nuestro favor, él no 
es Dios, él no es omnipresente, él no se puede encontrar,en todos los lugares a la misma vez, 
y si usáramos un GPS, para encontrar su ubicación, de en donde se encuentra, en donde se 
encontró, y en donde se encontrará, la Biblia nos puede dar, su ruta. 
El primer lugar, en donde se encontró, fue en el tercer Cielo, en donde Dios, tiene el trono de 
Su Reino, como lo he mencionado anteriormente, ahí él fue creado, ahí él fue el director de 
coro de Dios (ver Ezequiel 8). 
El segundo y actual lugar, donde se encuentra el maligno, es en “los cielos”. A diferencia del 
primer lugar, el diablo, tiene ahora,, una libertad para moverse, entre los tres cielos: 
En el primer cielo, es en donde habitamos, todos nosotros, junto con los pájaros, los árboles, 
las nubes, etc. El primer cielo, es todo lo que habita, bajo la atmosfera terrestre 
(ver Daniel 4:12 y Mateo 6:26). 
El segundo cielo, es el lugar, en donde permanecen el sol la luna, las estrellas, los planetas, etc. 
El segundo cielo, es todo el espacio exterior, en donde están el universo y las galaxias. 
(Ver Salmo 19:1) 
El tercer Cielo, es un lugar, que está más allá, de lo que conocemos. No es un lugar, adonde 
podamos llegar, con cohetes espaciales. Al tercer Cielo, solamente por el Espíritu, podemos 
llegar hasta ahí, en este lugar, habitan los ángeles, todos los santos, que ya partieron, y es el 
lugar de Dios. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 76 
 
“Conozco a un seguidor de Cristo que hace catorce años fue llevado al tercer cielo, no sé si fue 
llevado en cuerpo o en espíritu, sólo Dios lo sabe.” (2 Corintios 12:2)(PDT) 
Es cierto que el diablo, fue expulsado del tercer Cielo, cuando se rebeló contra Dios, pero por 
alguna razón, que solo Dios conoce, satanás tiene el libre acceso, para estar delante, de la 
presencia de Dios, acusando a los hijos de Dios: 
“Entonces llegó el día en que los ángeles se presentaron ante el SEÑOR, incluso Satanás estaba 
allí con ellos. El SEÑOR le dijo a Satanás: — ¿Dónde has estado? Y Satanás le respondió al 
SEÑOR: —He estado vagando por la tierra.” (Job 1:6-7) (PDT) 
“Luego, el ángel me mostró al sumo sacerdote Josué que estaba de pie frente al ángel del 
SEÑOR. Satanás estaba al lado derecho de Josué para acusarlo. El ángel del SEÑOR le dijo a 
Satanás: « ¡Que el SEÑOR, quien ha elegido a Jerusalén como su ciudad, te reprenda! ¡Que el 
SEÑOR te reprenda! ¿Acaso no es este hombre como un tizón rescatado del fuego?»” 
(Zacarías 3:1-2) (PDT) 
El tercer lugar, en donde se encontrará satanás, y primer lugar a futuro, es en el primer cielo, 
es decir, solamente en la Tierra. La Biblia nos dice, que el Arcángel Miguel y sus ángeles, 
lucharon contra satanás y sus demonios, los vencieron y los sacaron, del tercer cielo, 
arrojándolos a la tierra. 
Esta fue una victoria doble, como podemos ver, primero por Miguel y sus ángeles, segundo, 
por la Iglesia de Jesucristo, a quien tanto acusaba satanás, y esto fue activado, por tres 
razones; por la Sangre del Cordero, por la Palabra de su testimonio; su amor por la vida, era 
mayor que el temor a la muerte. 
“Luego, hubo guerra en el cielo. Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón y sus ángeles. 
El dragón y sus ángeles fueron derrotados y perdieron su lugar en el cielo. El dragón, esa 
antigua serpiente llamada también Diablo o Satanás, que engaña a todo el mundo, fue 
expulsado del cielo y fue arrojado a la tierra junto con sus ángeles. Luego, oí una fuerte voz en 
el cielo que decía: «Han llegado ahora la victoria, el poder, el reino de nuestro Dios y el poder 
de su Mesías; porque ha sido arrojado a la tierra el que de día y de noche acusaba a nuestros 
hermanos delante de Dios. Nuestros hermanos lo vencieron con la sangre del Cordero y con el 
testimonio que dieron. Su amor por la vida no era tanto que temieran a la muerte. Alégrense 
los cielos y todos los que viven allí. Pero a ustedes, los que viven en la tierra y el mar, les irá 
muy mal; porque el diablo sabe que le queda poco tiempo y ha bajado furioso a donde están 
ustedes». (Apocalipsis 12: 7-12) (PDT) 
El siguiente lugar, será el “Abismo”, este es su segundo lugar a futuro, luego de que Jesucristo, 
lo venciera en Armagedón, el diablo será encadenado, por un tiempo de mil años, en el 
abismo, para luego ser puesto, nuevamente en libertad. 
“Después, vi a un ángel que bajaba del cielo. Llevaba en su mano la llave del abismo y una gran 
cadena. El ángel atrapó al dragón, a esa serpiente antigua que es el Diablo o Satanás, y lo 
encadenó durante mil años. Luego, lo arrojó al abismo, lo encerró y selló la salida para que no 
engañara más a la gente hasta que pasaran los mil años. Después de los mil años, será puesto 
en libertad por corto tiempo.” (Apocalipsis 20:1-3) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 77 
 
Su tercer lugar a futuro, será en la tierra, por última vez, después de haber pasado, mil años 
encadenados, en el abismo, será suelto en el primer cielo. Dice la Biblia, que satanás vendrá, 
con un gran ejército, y la pregunta que nos hacemos, es ¿de dónde satanás reunió un ejército, 
si él estuvo encadenado, mil años en el abismo? 
La respuesta sería: “Dios no tiene nietos, solo tiene hijos”. Muchos de estos millares, que 
participaran del ejército de satanás, serán hijos de padres salvos, que hayan sobrevivido, a la 
gran tribulación, y entrarán, a la edad de oro de la Tierra, pero que sin embargo, negarán 
aceptar a Jesucristo. Estos hijos, también deben ser convertidos, también deben nacer de 
nuevo, o de lo contario, se rebelarán contra Dios, y se unirán a satanás. 
“Cuando terminen los mil años, Satanás quedará libre de su prisión en el abismo. Irá a engañar 
a las naciones de todo el mundo, a Gog y a Magog, y las reunirá para la batalla. Habrá tanta 
gente como arena hay en el mar. El ejército de Satanás marchará a lo largo y ancho de la 
tierra y rodeará el campamento del pueblo de Dios, que es la ciudad que Dios tanto ama. Pero 
caerá fuego del cielo y destruirá al ejército de Satanás.” (Apocalipsis 20:7-9) (PDT) 
Y el último lugar, en donde estará satanás el diablo, será en el “infierno”, este será su destino 
final, que ha sido preparado por Dios, desde que lucifer se rebeló, contra Su Creador. El lago 
que arde, con fuego y azufre, por toda la eternidad. ¡Gloria a Dios! 
“El diablo, el que engañó a esa gente, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde están la 
bestia y el falso profeta. Allí sufrirán día y noche para siempre.” (Apocalipsis 20:10) (PDT) 
 
2. Tiene un trono 
 
“Sé que vives donde Satanás tiene su trono; aun así, has sido muy leal conmigo y no 
renunciaste a tu fe en mí ni siquiera cuando mataron a Antipas, mi fiel testigo, en esa ciudad 
donde vive Satanás.”(Apocalipsis 2:13) (PDT) 
Fíjese que dice, “donde satanás tiene su trono”. Muchos se han preguntado, ¿en donde está el 
trono, de satanás?, ¿estará en las naciones unidas (ONU), en los países árabes?, ¿en la sede de 
los iluminatis?, ¿en la casa de los Rothschild, o en el club Bilderberg? 
“La bestia era como un leopardo con patas de oso y boca de león. El dragón le dio a la bestia su 
poder, su trono y gran autoridad.” (Apocalipsis 13:2) (PDT) 
La Biblia nos dice, que satanás tuvo su trono, en Babilonia (ver Génesis 11:1-9), luego en la 
época de Juan, estuvo en Pergamo, Turquía. Pero luego el Apóstol Juan, nos sugiere que la 
capital de satanás, se volverá nuevamente a Babilonia, durante la gran tribulación. 
Ahora solo nos queda preguntarnos, si será la misma, antigua Babilonia, o será comparada, con 
ciudades tan pecaminosas, como; New York, Tokio, Shanghái, Rio de Janeiro, Moscú, Delhi, 
Abu Dhabi, Paris, etc. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 78 
 
“Después de esto, vi a otro ángel que bajaba del cielo con gran poder y la tierra se iluminó con 
su esplendor. El ángel gritó muy fuerte: « ¡Ha sido destruida! ¡La gran ciudad de Babilonia hasido destruida! Ahora es un lugar para los demonios, un lugar para toda clase de espíritus 
malignos. Una ciudad llena de aves impuras y de toda clase de animales sucios y abominables. 
Pues ella hizo que todas las naciones bebieran del vino de su pecado sexual y de la ira de Dios. 
Los reyes de la tierra se acostaron con ella. Los comerciantes se hicieron ricos con la 
extravagancia de sus lujos». Después oí otra voz del cielo que decía: «Pueblo mío, sal de esa 
ciudad para que no compartas sus pecados. Así no sufrirás ninguno de los desastres que 
llegarán a ella. Los pecados de esa ciudad han llegado hasta el cielo. Dios no ha olvidado todo 
lo malo que ella hizo. Trátenla como ella trató a los demás, y páguenle con el doble de lo que 
hizo. Prepárenle un vino dos veces más fuerte que el que ella preparó para los demás. Denle 
tanto tormento y sufrimiento como la gloria y el lujo que ella se dio a sí misma. Pues se la pasa 
diciéndose: “Soy una reina sentada en su trono. No soy una viuda y nunca estaré de luto”. Así 
que tan sólo en un día le caerán todas las plagas: enfermedades, luto y hambre. Ella será 
destruida con fuego porque el Señor Dios que la juzgó es fuerte». Los reyes de la tierra que 
cometieron pecado sexual con ella y que compartieron sus lujos, llorarán y se lamentarán 
cuando vean el humo de su cuerpo quemado. Se quedarán lejos de ella por miedo a recibir su 
mismo sufrimiento, y le dirán: « ¡Qué terrible, muy terrible para ti, gran ciudad. Poderosa 
ciudad de Babilonia, tu castigo llegó tan solo en una hora!» Los comerciantes del mundo 
también llorarán y se lamentarán por ella, porque ya nadie comprará sus mercancías. Vendían 
oro, plata, piedras preciosas, perlas, ropa de lino y de seda, y tela púrpura y roja; toda clase de 
maderas fragantes, y objetos hechos de marfil, de madera fina, de bronce, de hierro y de 
mármol; canela, especias aromáticas, incienso, mirra y perfumes; vino y aceite de oliva, harina 
fina y trigo, ganado y ovejas, caballos, carruajes, esclavos y almas de seres humanos. Y ellos 
dirán: « ¡Pobre de ti, Babilonia! Ya no tienes todas las cosas buenas que tanto deseaste. Toda 
tu riqueza y tus lujos han desaparecido. Nunca más los recuperarás». Los comerciantes que se 
habían vuelto ricos gracias a lo que le vendían a ella, se alejarán, pues tendrán miedo de recibir 
su mismo sufrimiento. Ellos llorarán y se lamentarán: « ¡Qué terrible! ¡Esto es muy terrible para 
la gran ciudad! Se vestía con ropa de lino fino, de púrpura y de rojo. Llevaba oro, piedras 
preciosas y perlas. Todas sus riquezas fueron destruidas en tan sólo una hora». Todos los 
capitanes de barco y todos los que viajaban por mar, los marineros y todos los que traficaban 
en el mar, se alejaron de Babilonia. Cuando vieron que salía humo de ella, decían: « ¡Nunca 
hubo una ciudad como esta gran ciudad!» Luego, se echaron polvo sobre la cabeza, llorando y 
lamentándose: « ¡Qué terrible! ¡Esto es muy terrible para la gran ciudad! Todos los que tenían 
barcos en el mar se enriquecieron gracias a ella, ¡pero fue destruida en tan sólo una hora! ¡Oh, 
cielo, alégrate! ¡Alégrense el pueblo de Dios, junto con los apóstoles y profetas porque Dios 
castigó a la cuidad de Babilonia por todo lo que les hizo a ustedes!» Entonces, un ángel muy 
fuerte vino y tomó una piedra tan grande como una piedra de molino. La arrojó al mar y dijo: 
«Así será derribada la gran ciudad de Babilonia. Nunca más se le volverá a ver. Nunca más se 
oirá en ti la música de arpas, flautas, trompetas, ni cantantes. Nunca más se encontrará en ti 
un artesano. Nunca más se oirá el sonido de la piedra de molino. En ti nunca más brillará la luz 
de una lámpara. Nunca más se escuchará la voz de un novio o de una novia. Tus comerciantes 
eran los más importantes de la tierra. Todas las naciones fueron engañadas por tu magia. 
Babilonia fue la culpable de la muerte de los profetas y del pueblo de Dios, y de todos los que 
fueron asesinados en la tierra».” (Apocalipsis 18:1-24) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 79 
 
 
3. Tiene sinagogas 
 
“Conozco tu sufrimiento y tu pobreza, aunque en realidad eres muy rico. También sé lo mal que 
hablan de ti los que se dicen ser judíos y no lo son. Ellos no son verdaderos judíos, sino una 
sinagoga al servicio de Satanás.” (Apocalipsis 2:9) (PDT) 
La palabra de Dios, nos dice que satanás, tiene sinagogas, que están a su servicio, y quienes las 
componen, son falsos judíos. Hoy en día podemos ver claramente, a estos falsos judíos, 
tratando de judaizarnos, y hacernos volver a la ley de Moisés, renunciando, al sacrificio de 
Jesucristo. 
Satanás, siempre ha querido, que el poderoso nombre de Jesús, no sea pronunciado, porque 
sabe, que a ese nombre, todo demonio debe salir. A ese nombre, toda rodilla, debe postrarse. 
El diablo, sabe perfectamente, que en el nombre de Jesús hay poder. El nombre de nuestro 
Salvador es "Jesús". No es yeshua, yashua, ni nada parecido. Satanás quiere cambiar el 
nombre, de nuestro mesías, por un nombre ficticio, sin poder, llamado yeshua. 
El nombre yeshua, jamás ha aparecido en la Biblia, no se encuentra en ella. Ese nombre, fue 
inventado, por los judaizantes, para que los Cristianos, nieguen el nombre, que es sobre todo 
nombre; "Jesucristo", nuestro Señor y Dios. En el antiguo testamento, solo existe una palabra 
en hebreo, parecido a yeshua, pero significa: “salvación”, es un verbo, no el nombre de 
nuestro Señor. 
La palabra yeshua, sólo fue inventada, hace unos 250 años, cuando los Sionistas (grupo 
político, que busca el dominio del mundo, falsos judíos), crearon un idioma nuevo, un hebreo 
moderno, cerca del año 1800, y eso debido, a que el hebreo original, desapareció. El hebreo 
original, es una lengua muerta, una lengua, que ya nadie más habla. Además el nuevo 
testamento, jamás se escribió, en el hebreo original, y menos en un hebreo moderno. El nuevo 
testamento, fue escrito en “Arameo y Griego”, y la palabra Jesús, es traducida del Griego 
original, la traducción fue bien realizada. Lo que es falso, es el nombre yeshua, eso es una 
traducción, demasiada nueva, como para afirmar, que es Su verdadero nombre. 
Estos judaizantes modernos, prohíben hablar español, portugués, inglés, etc. (según ellos, son 
idiomas usados por los paganos). Pues solamente el hebreo, "inventado" por ellos, es santo. 
Algunos grupitos, hasta se han inventado, su propia gramática hebrea celestial. Según ellos, el 
que no pronuncie, el nombre exactamente, como ellos lo enseñan, se perderá en el infierno. 
Enseñan que Jesús significa; "he aquí el caballo", "caballo encerrado", algo que nada, tiene que 
ver, pues IESUS, es una transposición del griego. La lengua, por la cual, se escribió todo el 
antiguo testamento (a excepción de Mateo, que fue escrito en Arameo), el mismo griego, que 
Jesús también habló, pues Él era de Galilea, un pueblo más gentil, que judío. 
 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 80 
 
Enseñan la ilusión, de buscar linaje judío, por el apellido. En Latinoamérica, hay muchos 
creyentes originarios (Quechuas, Aymaras, Mapuches, Guaraníes), que no entran en su 
organización. 
Dicen, que todas las Biblias, están mal traducidas, y que solamente sus versiones restauradas, 
son las verdaderas. Pero eso es una gran mentira, ya que en su traducción, del Nuevo 
Testamento, que ellos restauran, también es del griego (al español, inglés, etc.) solo que en vez 
de Jesús, ponen Yahshua/Yahoshua/Yahushua, en vez de Señor, ponen YHWH, Yahwéh, en vez 
de Paz, ponen Shalom. Y eso solo sucede, porque no existe, ninguna fuente, de un hebreo 
original, pues el nuevo testamento, como lo dije anteriormente, jamás se escribió en hebreo. 
Condenan al infierno, a todo cristiano, sea evangélico o no, porque sólo ellos, son el 
remanente fiel. Anhelan ser idénticos, a un judío, se circuncidan, andan por las calles, con sus 
kipas, talit,tocando el shofar, y ondean la bandera de Israel, creando en la mente, de muchos 
latinos, terribles problemas de identidad. 
No faltan, los que hasta se autodenominan rabinos, y alientan a abandonar, las Iglesias, 
diciendo que son diabólicas. Con todos estos errores, muchos se decepcionan de la vida, hasta 
se vuelven ateos prácticos, traicionan al Mesías, y se convierten al judaísmo ortodoxo, cayendo 
en la apostasía, y negando a Jesucristo, como su Señor y Dios. 
Un día levantaran, a un hombre llamado yeshua, y lo sentarán en el trono, en el tercer templo, 
pero no será el mesías, de los cristianos, sino que será, el mismo anticristo. E incluso los 
mismos judaizantes, hacen una gran diferencia, entre nuestro Jesucristo, con el yeshua de 
ellos, no son la misma persona. 
Estos falsos judíos, no han salido del judaísmo, tampoco son los judíos, que han creído en 
Jesucristo. Estos falsos judíos, han salido, desde la misma Iglesia. Son seres, que nunca 
conocieron, el verdadero evangelio, que quisieron aparentar, más espiritualidad, y 
comenzaron a hablar, algunas frases, en hebreo moderno, comenzaron a tocar el shofar y a 
celebrar las fiestas judías, cambiaron sus nombres, y adaptaron sus apellidos, a una supuesta 
descendencia, de una tribu perdida, de Israel. Y terminaron, en el lazo de satanás, sirviéndole a 
él, enceguecidos, creyendo ser los verdaderos judíos. 
Lo que ellos no saben, es que todo cristiano, es un hijo de Dios, por medio de la fe, en 
Jesucristo. Nosotros, quienes hemos creído en Dios, quienes tenemos la fe de Abraham, somos 
los hijos de Dios, somos la simiente de Abraham: 
“Ni todos son verdaderos hijos de Abraham por ser sus descendientes. Como Dios dijo: «Tu 
descendencia será trazada sólo a través de Isaac». O sea que no todos los descendientes físicos 
de Abraham son hijos de Dios. Son verdaderos hijos de Dios los que son hijos de Dios de 
acuerdo con la promesa que Dios le hizo a Abraham” (Romanos 9:7-8) (PDT) 
La Biblia dice, que los hijos de la carne, los hijos físicos de Abraham, Isaac y Jacob, éste detalla 
específicamente, y dice que ellos, no son los hijos de Dios. De hecho, en Gálatas, se explica, 
que nosotros, somos los hijos de Abraham: 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 81 
 
“Entonces tienen que saber que los verdaderos hijos de Abraham son los que tienen fe.” 
(Gálatas 3:7) 
Es sorprendente, como muchos cristianos, pasan por alto, este versículo, y que tal estos: 
“Todos son uno en Jesucristo, no importa si son judíos o no, esclavos o libres, hombres o 
mujeres. Entonces, si ustedes pertenecen a Cristo también son la descendencia de Abraham. Si 
son la descendencia de Abraham también son herederos de las promesas que Dios le hizo a él.” 
(Gálatas 3:28-29) (PDT) 
¿Quiénes son herederos de las promesas? Quien quiera, que tenga a Jesús. Sigamos 
escudriñando las Escrituras: 
“Recuerden que ustedes no nacieron como judíos, quienes se llaman a sí mismos 
«circuncidados» y los llamaban a ustedes «no circuncidados», pero la circuncisión es sólo algo 
que ellos se hacen en el cuerpo. Recuerden que ustedes no tenían a Cristo: no eran ciudadanos 
de Israel, no tenían nada que ver con los pactos ni con las promesas de Dios. Ustedes vivían sin 
Dios en el mundo y sin ninguna esperanza. Pero ahora, unidos a Jesucristo ya no están lejos de 
Dios porque la muerte de Cristo los acercó a Dios.” (Efesios 2:11-13) (PDT) 
“Por lo tanto, ustedes los que no son judíos, ya no son inmigrantes ni exiliados, sino ciudadanos 
junto con el pueblo santo y forman parte de la familia de Dios.” (Efesios 2:19) (PDT) 
De acuerdo, a esta Escritura, nosotros somos de Israel, porque atrás en el verso 12, dice que 
cuando estábamos sin Cristo, nosotros éramos extranjeros de Israel, nosotros éramos 
extranjeros, y advenedizos de Israel, pero en el versículo 19, dice que ahora, somos ciudadanos 
con los santos. Así que, ¿quién es el verdadero Israel? Es algún hombre en medio oriente, 
quien ni siquiera, cree en Jesús, o es el verdadero creyente, en el señor Jesucristo, ¿quién ha 
sido injertado y traído a Israel? 
Jesús dijo: 
“Por eso les digo: a ustedes se les quitará el reino de Dios y se le dará a otra nación que 
produzca lo que Dios quiere que su reino produzca.” (Mateo 21:43) (PDT) 
Ellos no trajeron fruto. La higuera fue maldecida por Jesús, porque ésta no dio frutos. Ellos 
negaron a Jesús. Ellos negaron la redención. Ellos se negaron, a reconocer al Libertador de 
Sion; a Jesucristo. Y Jesús dijo, que por esto, el Reino será quitado de vosotros, y dado a otra 
nación. Bien a ¿cuál nación?, ¿será Alemania, será Chile, será México, será Colombia?, será 
¿Argentina?, no, no, no. 
Es una nación espiritual: 
“Pero ustedes son un pueblo elegido por Dios, sacerdotes al servicio del Rey, una nación santa, 
y un pueblo que pertenece a Dios. Él los eligió para que anuncien las poderosas obras de aquel 
que los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa. Antes, ustedes no eran ni 
siquiera un pueblo, pero ahora son el pueblo de Dios. Ustedes no habían recibido compasión, 
pero ahora han recibido la compasión de Dios.” (1 Pedro 2:9-10) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 82 
 
La Biblia, no es un libro, sobre Dios bendiciendo, a una sola nación. Fue por esto, que Dios le 
dijo a Abraham; “en ti serán benditas, todas las naciones de la tierra”, y esa bendición, es por 
medio, de la simiente de Abraham, el señor Jesucristo. La Biblia dice, en el libro de Hebreos, 
que Abraham, no estaba buscando, una tierra física, él estaba buscando, por una nación, que 
tuviera fundamentos, y cuyo arquitecto y constructor, fuera Dios. Nosotros como cristianos, 
estamos buscando, una Nueva Jerusalén. Nosotros estamos buscando, una ciudad celestial: 
“pero ellos aspiraban a una patria mejor, un país celestial. Por eso, Dios no se avergonzó de ser 
su Dios y les preparó una ciudad celestial.” (Hebreos 11:16) (PDT) 
Dios, nos ha preparado una ciudad, una ciudad, que no puede encontrarse físicamente, en esta 
Tierra, porque ésta, es una ciudad celestial. Es algo que Dios, ha preparado, para los que tienen 
fe en Él. Cuando buscamos a Sion, y cuando buscamos a Jerusalén, nosotros no estamos 
buscando, por la que es ahora, no estamos buscando, por la que podemos tocar, no estamos, 
por la que es espiritualmente, Sodoma, y espiritualmente Egipto. Estamos buscando, por la 
que es celestial, la que vendrá. 
“Ustedes han llegado a un lugar diferente que es el monte Sion, la ciudad del Dios viviente, la 
Jerusalén celestial, donde se reúnen millares de ángeles para celebrar, y también están 
reunidos los primogénitos de Dios, cuyos nombres están escritos en el cielo. Ustedes han 
llegado a donde está Dios, el juez de todos, y a donde están los espíritus que fueron aprobados 
y perfeccionados por él.” (Hebreos 12:22-23) (PDT) 
Así que de acuerdo, al nuevo testamento, Sion es celestialmente Jerusalén, no la física, no la 
Jerusalén que es actualmente. La Jerusalén celestial, descenderá del cielo, esa es nuestra 
ciudad capital, esa es nuestra Sion. Y así es, yo soy Israel, usted mi hermano en Cristo, es Israel. 
Esas personas, en el oriente medio, no son Israel. Por esta razón, Pablo dijo: 
“Como dije, ellos me dan mucha tristeza, pero eso no quiere decir que la promesa que Dios les 
hizo haya fallado. Lo que pasa es que no todos los que son descendientes de Israel son el 
verdadero Israel.” (Romanos 9:6) (PDT) 
Ellos pueden ser de Israel, genealógicamente, pero ellos, no son de Israel, como Dios lo cuenta, 
su intención original, eran las personas, que están en alabanza y gloria a Él. Nosotros como 
cristianos, somos las personas, escogidas de Dios. Somos el verdadero Israel, y estamos 
marchando a Sion. Nosotros heredaremos la tierra, porque somos los hijos de Dios, nosotros 
hemos creído en Cristo, somos Israel, somos príncipes con Dios, y vamos a reinarcon Él, para 
siempre. 
 
4. Tiene ángeles 
 
“Luego, hubo guerra en el cielo. Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón y sus ángeles.” 
(Apocalipsis 12:7) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 83 
 
Como lo dije anteriormente, satanás persuadió, a la tercera parte, de los ángeles, para que se 
rebelaran contra Dios: 
“Con su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó a la tierra. El dragón 
se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorarse a su hijo tan pronto naciera.” 
(Apocalipsis 12:4) (PDT) 
Desde toda la historia, de la humanidad, nos hemos preguntado, ¿si existe vida inteligente, en 
el universo, si existirá alguna, otra forma de vida, con alguna civilización más antigua, y 
avanzada que la nuestra? La respuesta es sí, si existen, no somos los únicos seres conscientes, 
pues de ellos, estamos hablando, los ángeles, y no solamente están ellos, la Biblia, también 
menciona a “los seres vivientes”: 
“Ante el trono también había algo que parecía un mar de vidrio transparente como el cristal. 
Frente al trono y a cada uno de sus lados había cuatro criaturas cubiertas de ojos por delante y 
por detrás. La primera criatura parecía un león, la segunda un toro, la tercera tenía rostro 
como de un ser humano y la cuarta parecía un águila. Cada una de las criaturas tenía seis alas 
y su cuerpo estaba cubierto de ojos. Ni de noche ni de día dejaban de decir: « ¡Santo, santo, 
santo es el Señor, el Dios Todopoderoso, el que era y es y viene!» Todo el tiempo, las criaturas 
daban gloria, honor y gracias al que estaba sentado en el trono y que vive para siempre.” 
(Apocalipsis 4:6-9) (PDT) 
Estos seres vivientes, que tienen ojos, tanto por delante, como por detrás, que tienen seis alas, 
y que sin cesar, de día y de noche, adoran a Dios, proclamando; ¡Santo, santo, santo es el 
Señor, el Dios Todopoderoso, el que era y es y viene!. Tendrán la tarea, de anunciar, uno de 
los primeros, cuatro juicios, sobre los siete sellos: 
“Cuando el Cordero rompió el primer sello, oí a una de las cuatro criaturas que decía con voz de 
trueno: « ¡Ven!» Entonces vi que delante de mí había un caballo blanco. Su jinete tenía un arco; 
recibió una corona y salió con ánimo triunfante para vencer una vez más. Cuando el Cordero 
rompió el segundo sello, oí que la segunda criatura decía: « ¡Ven!» Entonces salió otro caballo 
rojo como el fuego. Su jinete había recibido el poder de quitar la paz de la tierra y hacer que la 
gente se matara entre sí, y para ello se le dio una gran espada. Cuando el Cordero rompió el 
tercer sello, oí a la tercera criatura que decía: « ¡Ven!» Entonces vi delante de mí a un caballo 
negro y a su jinete con una balanza en la mano. Y escuché algo como una voz que salía de 
entre las cuatro criaturas y decía: «Un kilo de trigo, o tres kilos de cebada, por el salario de un 
día, pero que no haya escasez ni de aceite ni de vino». Cuando el Cordero rompió el cuarto 
sello, oí la voz de la cuarta criatura que decía: « ¡Ven!» (Apocalipsis 6:1-7) (PDT) 
Los ángeles, son creaciones de Dios, son llamados hijos de Dios (ver Génesis 6:2, Job 1:6), tal 
como lo fue Adán, y tal como son llamados, los creyentes, que nacieron de nuevo, en Cristo 
Jesús. Dios los creó, antes de la creación del mundo (ver Job 38: 1, 4,7), en un número 
limitado, y aunque son millares (ver Job 38:7, Daniel 7:9-10), ellos no pueden procrearse 
(ver Mateo 22:30), y tampoco pueden morir (ver Lucas 20:36). Ellos no pueden, aumentar su 
número, y tampoco lo pueden reducir. Fueron creados, para glorificar a Jesucristo 
(ver Colosenses 1: 16, Hebreos 1:6). 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 84 
 
Son seres invisibles y espirituales, y aunque tienen personalidad, al igual que el hombre, son 
superiores a los hombres (por la caída de Adán), son más fuertes (ver Salmo 103:20), más 
inteligentes (ver Daniel 9:21-22), y más veloces (ver Apocalipsis 14:6). Pero sin embargo, son 
inferiores a Dios: 
“Alábenlo todos sus ángeles… Alaben el nombre del SEÑOR, porque él dio una orden y todo fue 
creado.” (Salmos 148: 2,5) (PDT) 
Los ángeles, sean en sus rangos; Arcángeles, Querubines, Serafines, etc. Son incapaces de 
pecar, ya han pasado la prueba, y ya no se unieron a satanás, en su rebelión, esos son ángeles 
fieles, santos y escogidos (ver Marcos 8:38, 1 Timoteo 5:21), ellos adoran a Dios, observan al 
pueblo de Dios (ver 1 Corintios 4:9, 11:10, 1 Pedro 1:12), ellos informan, e instruyen la 
voluntad de Dios, protegen (ver Salmo 34:7), consuelan (ver Hechos 27: 23-24), rescatan 
(ver Hechos 5:19), y ministran al creyente, en la hora de la muerte (ver Lucas 16:22). 
Por otra parte, los ángeles, que si se rebelaron, contra Dios, son llamados “ángeles caídos” o 
conocidos como, los “ángeles del diablo”: 
“Luego les dirá a los que estén a su izquierda: “Aléjense de mí, malditos. Váyanse al fuego 
eterno que está preparado para el diablo y sus ángeles.” (Mateo 25:41) (PDT) 
Este texto, es muy importante, porque en él, se aprecia, que el infierno, no fue creado para el 
hombre, sino como lo dice la Biblia; “para el diablo y sus ángeles”, es algo, a lo cual, no pueden 
escapar, es algo, que ya está preparado, es inevitable, ellos jamás serán perdonados. 
Pero lamentablemente, el hombre, se está invitando solo, sin una invitación al infierno. El ser 
humano, está eligiendo, de manera voluntaria, ser atormentado día y noche, en el fuego que 
arde, con fuego y azufre, en donde los gusanos, comen la carne, y su humo, que no se apaga 
jamás. El hombre está eligiendo ir al infierno, al no reconocer a Jesucristo, al rechazar Su 
sacrificio en la cruz, al no recibir el perdón de Dios. Que lamentable. 
Los ángeles caídos, demonios, espíritus inmundos, malvados y seductores, tienen su propia 
organización, y rangos, encabezados por satanás el diablo: 
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, 
contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en 
las regiones celestes.” (Efesios 6:12) (RVR 1960) 
Aunque no se sabe, a ciencia exacta, como funciona, estos diversos niveles de posiciones, de 
grados jerárquicos, de los demonios, como el de un General, o el de un soldado raso, podemos 
ver, que hay ángeles malvados, que gobiernan a las naciones, de este mundo 
(ver Daniel 10:13), a un ángel malvado llamado “Legión”, que conducía a muchos demonios, 
sobre el Ganadero (ver Marcos 5:9), a un ángel caído, llamado Apolion, que controla el abismo 
(ver Apocalipsis 9:11), a cuatro ángeles militares, que conducirán, a un ejército infernal, de 
doscientos millones de demonios, durante el final, de la gran tribulación (ver Apocalipsis 9:15), 
o a los tres demonios, que organizan los acontecimientos, que llevan a la batalla, de 
Armagedón (ver Apocalipsis 16:13-14). 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 85 
 
Estos demonios, al igual que los Ángeles del Señor, son seres espirituales, invisibles. Pero sin 
embargo, en un futuro apocalíptico, estos se manifestaran, en el mismo horror, en que se 
convirtieron: 
“Las langostas parecían caballos listos para la guerra. En la cabeza tenían algo parecido a una 
corona de oro, y su cara era como de ser humano. Su crin era como el cabello de las mujeres, y 
sus dientes como los de los leones. Tenían corazas como corazas de hierro, y sus alas sonaban 
como carros llevados por caballos que corren a la guerra. Tenían colas con aguijones, 
parecidas a las de los escorpiones, en las que llevaban el poder de hacer sufrir a la gente 
durante cinco meses.” (Apocalipsis 9:7-10) (PDT) 
“En mi visión, vi los caballos y sus jinetes con armaduras rojas como el fuego, azules como el 
jacinto y amarillas como el azufre. La cabeza de los caballos parecíade león y de su boca salía 
fuego, humo y azufre. La tercera parte de los seres humanos murió a causa de estas tres plagas 
que salían de la boca de los caballos. El poder de los caballos estaba en su boca y en su cola, 
que era como una serpiente que hería con la cabeza.” (Apocalipsis 9:17-19) (PDT) 
“Después, vi a tres espíritus malos que parecían ranas. Salieron de la boca del dragón, de la 
bestia y del falso profeta.” (Apocalipsis 16:13) (PDT) 
Estos ángeles caídos, tienen nombres (ver Lucas 8:30, Apocalipsis 9:11), Hablan 
(ver Lucas 4:34), tienen inteligencia; saben quién es Jesús (ver Lucas 4.34), saben de su 
condenación futura (ver Mateo 8:29), pueden distinguir, entre los salvos y los no salvos 
(ver Hechos 16:15), tienen doctrinas (ver 1 Timoteo 4:1). Tienen emociones; miedo 
(ver Lucas 8:28), desdén (ver Hechos 16:15). Tienen mucha fuerza (ver Hechos 19:16). 
Se oponen al propósito de Dios (ver Daniel 10:10-14, Efesios 6:12), ejecutan el programa de 
satanás (ver 1 Timoteo 4:1), propagan doctrinas falsas (ver 2 tesalonicenses 2:2), afligen a los 
seres humanos; causan locura (ver Mateo 8:28), causan la mudez (ver Mateo 9:33), causan 
inmoralidad (ver Mateo 10:1), causan sordera (ver Marcos 9:25), causan epilepsia 
(ver Mateo 17:15), causan ceguera (ver Mateo 12:22), causan manía suicida (ver Marcos 9:22), 
causan daño personal (ver Marcos 9:18), causan defectos físicos (ver Lucas 13:11). Pueden 
poseer a los ser humanos (ver Marcos 1:25, Mateo 17:18). 
Satanás, tiene huestes innumerables, de demonios invisibles, que le ayudan, en sus oscuros 
designios, en contra de la humanidad. En un futuro, estos demonios, poseerán más fuerzas, 
que hoy en día, y a los que no fueron salvos, durante la gran tribulación, infligirán una terrible 
tortura, a la humanidad no salva: 
“Del humo bajaron langostas a la tierra, que recibieron un poder como el de los escorpiones. Se 
les dijo que no dañaran el pasto, ni las plantas ni los árboles, sino a la gente que no tuviera la 
señal de Dios en su frente.” (Apocalipsis 9:3-4) (PDT) 
Pero para nosotros, los hijos de Dios, se nos dieron autoridad, para juzgar a estos ángeles 
caídos: 
“¿No saben ustedes que en el futuro vamos a juzgar a los ángeles?...” (1 Corintios 6:3) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 86 
 
a) ¿Ovnis? 
 
Quien no ha escuchado, sobre la aparición, de los OVNI (Objeto volador no identificado), de 
naves extraterrestres, alienígenas, etc. Usted puede preguntar, ¿pero que tiene que ver, los 
ángeles caídos, con los ovnis? Pues déjeme decirle, que tienen mucho en común, pues ambos 
son lo mismo. Así es, éste es un gran engaño, que están provocando, estos demonios, y 
seguirán en aumento. Este engaño, es permitido por Dios (ver Mateo 24:24; 2 Tesalonicenses 
2:14), y será tan grande, este engaño, que muchos de los escogidos, serán engañados, y ojo, 
este no es el único engaño, este es uno, de los tantos engaños, que serán “el gran engaño”. 
“Por eso hay que tener mucho cuidado con la forma de vivir. No vivan como la gente necia, sino 
con sabiduría. Esto quiere decir que deben aprovechar toda oportunidad para hacer el bien, 
porque estamos en una época llena de maldad.” (Efesios 5:15-16) (PDT) 
Jesús nos dijo, que su venida, seria como en los días de Noé (ver Mateo 24: 37-38), y en 
aquellos días, ¿qué ocurría? , pues la gente comía y bebía, y se daban en casamiento, pero 
¿quiénes eran, los que se casaban?, pues eran mujeres humanas, que se cruzaban con 
demonios: 
“Cuando los seres humanos comenzaron a multiplicarse, a extenderse por toda la tierra, y 
tuvieron hijas, los hijos de Dios vieron que las hijas de los seres humanos eran hermosas. Así 
que eligieron y se casaron con las que quisieron. El SEÑOR dijo: «Mi espíritu no se quedará en 
los humanos para siempre porque ellos son mortales. Tan sólo vivirán ciento veinte años». Los 
gigantes vivían en la tierra en esos días (y también después), cuando los hijos de Dios tuvieron 
relaciones sexuales con las hijas de los seres humanos y ellas tuvieron hijos con ellos. Son los 
héroes famosos de tiempos antiguos. (Génesis 6:1-4) (PDT) 
Como podemos ver, en aquellos tiempos, los demonios, eran confundidos, con los hijos de 
Dios, por eso, que es confuso leer, que eran hijos de Dios, cuando en realidad eran demonios, 
los que tenían, relaciones sexuales, con las mujeres humanas, y de los cuales nacieron 
gigantes. Las palabras hebreas, para los “hijos de Dios”, es B’nai Ha Elohim, que significa, que 
son seres celestiales, dando crédito, a que son descendientes, de los ángeles caídos. La Biblia 
nos confirma el término, “hijos de Dios”, en el libro de Job: 
“Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino 
también satanás. Y dijo Jehová a satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo satanás a Jehová, 
dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. “(Job 1: 6-7) (RVR 1960) 
Los llamados hijos de Dios, que se unieron, con las hijas de los hombres (Descendientes, de 
Adán), eran los ángeles caídos, que se rebelaron contra Dios, y fueron destronados, juntos con 
lucifer. Los ángeles caídos, no son de Dios, porque los verdaderos ángeles de Dios, no se casan. 
Jesús nos dice, que los ángeles no se casan: 
“Cuando la gente resucite, no se casará, sino que todos serán como los ángeles del cielo.” 
(Mateo 22:30) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 87 
 
Los ángeles caídos, cuando se aparearon, con las hijas de los hombres, corrompieron, la línea 
de sangre del hombre, que Dios creó, a su propia imagen. El resultado de tal unión, entre los 
ángeles caídos, y mujeres humanas, produjo una raza de híbridos, una raza corrompida. En el 
texto vemos, que esta corrupción, no sólo se produjo, durante los días de Noé, dice; “y 
también después“. 
Esto significa, que después de la inundación, estos ángeles caídos, volvieron a intentar, 
corromper el linaje, del Mesías (ver Génesis 3:15), junto con toda la humanidad. Esta irrupción 
de ángeles caídos, antes de los días de Noé, fue probablemente, el primer intento de satanás, 
para impedir la llegada, de la “simiente de la mujer”. El diablo, siempre quiso, corromper el 
ADN Humano, para impedir, que el Salvador del mundo, naciera. Aquel Jesús, que pudo 
aplastar su cabeza. Pero Dios vio, que la tierra estaba arruinada, por la corrupción, decidió 
destruir, toda la vida sobre la tierra, a excepción de Noé y su familia (ver Génesis 6:12-3), y a 
los ángeles caídos, castigó: 
“Acuérdense también de los ángeles que no conservaron su posición de autoridad sino que 
abandonaron su propio lugar. Dios los mantiene en la oscuridad, atados eternamente con 
cadenas, esperando el gran día del juicio. Recuerden también a Sodoma y Gomorra y a las 
ciudades cercanas. Dios las condenó al fuego eterno porque cometieron inmoralidades y 
perversiones sexuales. Son como los ángeles antes mencionados, su castigo nos sirve de 
advertencia. No obstante, esos individuos también contaminan su cuerpo, viven soñando, no 
aceptan la autoridad de Dios e insultan a los seres espirituales superiores.” (Judas 1:6-8) (PDT) 
Esos ángeles, que participaron, en esa primera incursión, en el reino de la existencia humana, 
están en cadenas. Sin embargo, hay muchos ángeles caídos, en el mando de satanás, que han 
ido a sembrar, de nuevo las semillas, de la corrupción a la raza humana. Después del diluvio, 
de Noé, los ángeles caídos, se volvieron a involucrar, con las mujeres, y procrearon más 
gigantes, que habitaban, en muchas partes de la Tierra. Y esto lo podemos ver, cuando Josué, 
Caleb y compañía, fueron como espías, a la tierra de Canaán: 
“Pero los espías que fueron con él dijeron: —No seremos capaces de atacar a esa gente porque 
ellos son más fuertes que nosotros. Luego esparcieron falsos rumoresentre los israelitas acerca 
de la tierra que exploraron, diciendo: —La tierra que exploramos es una tierra que se traga a la 
gente que vive en ella. Toda la gente que vimos era enorme, basta con decirles que vimos 
incluso a los Nefilim. Los descendientes de Anac vienen de los Nefilim. Ante ellos nos sentimos 
como saltamontes y así les parecíamos nosotros a ellos.” (Números 13: 31-33) (PDT) 
Así también en la Biblia, podemos ver gigantes, como el rey de Basan, los Zomomeos, e incluso 
el conocido Goliat, también estuvieron; Gath, Saf, Sipai, etc. 
El Señor nos dice, que esta misma corrupción, vendrá de nuevo, en los últimos días, justo antes 
de Su regreso. De hecho, ese no fue el final, de la creación de estos híbridos. Hoy podemos ver, 
como los científicos, están tratando de crear, una raza híbrida (humana y animal, humano y 
robot). Una muy pequeña muestra, de ejemplos, sería las ovejas, que tienen el 15 %, de ADN 
humano, por lo que sus órganos, pueden ser utilizados para trasplantes, gatos que brillan, de 
color rojo o verde (supuestamente, para la investigación del ADN) ¿Están estos científicos, 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 88 
 
educados por los ángeles caídos? satanás es totalmente engañoso. ¿Quién es él? Jesús nos 
dice: 
 “…Desde el comienzo él fue un asesino y no tiene nada que ver con la verdad porque no hay 
verdad en él. Cuando dice mentiras, habla de lo suyo porque es un mentiroso y padre de la 
mentira.” (Juan 8:44) (PDT) 
Jesús mismo nos dice, que así como fue en los días de Noé (cuando los ángeles caídos, 
corrompen la raza humana, con sus travesuras), lo mismo va a ocurrir, antes de su regreso. En 
ese caso, deberíamos estar viendo una corrupción, parecida en la actualidad. Y es el ¿UFO, 
OVNIS? 
El padre de la mentira, está creando un nuevo, y enorme engaño, diseñado para infectar a 
todo el mundo. Esos avistamientos, luces brillantes en la oscuridad, platillos voladores, no son 
maestros ascendidos, o seres de galaxias, a millones de millas de distancia, ni son nuestros 
padres, o creadores originales, como dicen muchos. Ellos son ángeles caídos, que fueron 
expulsados del Cielo, por su rebelión, contra la autoridad de Dios (ver Ezequiel 28), y ellos 
creen, que tienen una última oportunidad, para tratar de usurpar, Su autoridad. Son seres 
malévolos, interdimensionales. 
Debemos estar conscientes, de que estamos viviendo, en tiempos muy peligrosos, satanás 
usará, todas sus artimañas, para engañar al mundo. Esas cantidades masivas, de señales 
visuales, y los secuestros, son obra útil, del padre, de todas las mentiras, para confundir a la 
raza humana; él se está preparando, una invasión muy impía, no por extraterrestres, sino por 
seres demoníacos. 
Llegará el momento, cuando la Iglesia de Jesucristo, sea arrebatada, por nuestro Señor 
Jesucristo, desde la tierra hacia las nubes. La gente no sabrá que pasó, y la excusa será; “los 
extraterrestres, se los llevaron”. Satanás, a través del cine, de Hollywood, está desde hace 
mucho tiempo, preparando a la humanidad, para tal engaño, por ejemplo: Una raza híbrida de 
animales con personas, una evolución de robot, un control, por medios de dispositivos de 
rastreos, el transhumanismo, un rapto de extraterrestres, una invasión zombi, etc. 
En los últimos años, satanás ha aumentado sus engaños, convirtiéndose, en aún más público, 
con todas las apariciones de ovnis. Hoy en día, literalmente millones de personas, han caído en 
esa trampa. Lo peor de todo, es que muchas personas, creen que estos seres son 
benevolentes. Este fenómeno muy engañoso, es parte de un plan, más amplio, para corromper 
la raza humana, y estos ángeles caídos interdimensionales, son cualquier cosa, menos 
benevolente (buenos). 
“Eso no nos sorprende porque Satanás también se disfraza de ángel de luz.” 
(2 Corintios 11:14) (PDT) 
Estos son tiempos, muy oscuros. Las apariciones, van a aumentar más, mientras se acerca, el 
arrebatamiento de la Iglesia. El plan del enemigo, es dañar y corromper, aun a los escogidos. 
En cualquier caso, Jesús nos dice, que debemos estar preparados, para cualquier eventualidad; 
debemos estar, siempre vigilantes, de pie, contra las asechanzas del diablo. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 89 
 
5. Tiene adoradores 
 
“¡Aleluya! Alaben, siervos del SEÑOR, alaben el nombre del SEÑOR. Bendito sea el nombre del 
SEÑOR, ahora y siempre. Alabado sea el nombre del SEÑOR, desde donde sale el sol hasta 
donde se oculta. El SEÑOR está por encima de todas las naciones; su gloria es más grande que 
los cielos.” (Salmos 113:1-4) (PDT) 
Cuando Dios, creó al ser humano, lo creó, entre otras cosas, para que le adoraran a Él, para 
recibir la adoración, del hombre. La adoración está, en el ADN, de cada persona, el hombre es 
un adorador por naturaleza. Pero por causa, de la caída del hombre, en el Edén, todo se 
corrompió, y el hombre, en su naturaleza pecaminosa, dejó de adorar a Dios, y al no buscar a 
Dios, buscó un sustituto, para adorar: 
“Aunque los seres humanos conocían a Dios, no lo respetaron como él merece ni le dieron 
gracias. Terminaron pensando bobadas y se cerraron al entendimiento. Se creían sabios, pero 
sólo eran unos tontos, y cambiaron la grandeza del Dios inmortal para adorar ídolos, hechos 
con forma de simples hombres mortales, aves, cuadrúpedos y serpientes.” 
(Romanos 1: 21-23) (PDT) 
Tal como lo dice la Biblia, la humanidad menospreció a Dios, y en su propia sabiduría, comenzó 
a adorar; imágenes de animales, de bestias, hechos con madera, piedra o yeso. El ser humano, 
desvió su adoración, y el Señor, ya no estaba, en primer lugar, en sus vidas. Ese lugar, fue 
ocupado por ídolos, por dioses falsos. En la actualidad, millones de católicos, adoran una 
imagen falsa, de María, la madre de Jesús, que no es la madre de Dios. Pues Dios, no tiene 
madre, porque Dios, no fue creado por nadie, Él está, desde antes, de todo lo creado 
(ver Juan 1:1), y tampoco es María, la de la Biblia, sino que es el mismo satanás, disfrazado en 
figuras de yeso, para desviar la adoración, hacia Dios (tema que vamos a ver, más adelante). 
Pero no solo con eso, satanás también consigue, que el ser humano lo adore a él, es lo que 
siempre ha querido; destronar a Dios, y ser aquel, a quien se le dé, toda adoración, tanto 
humana como angelical. La adoración es algo, que le encanta al diablo, y claramente, lo ha 
buscado ayer, hoy, y en un futuro. Recordemos como el diablo, tentó a Jesús, en el desierto, 
ofreciéndole, todas las naciones del mundo, a cambio que nuestro Salvador, le adorara a él. 
Satanás deseó, que el Hijo de Dios, le adorara, pero Jesús, no se doblegó ante él, y lo 
reprendió. En nuestro presente, ya existen abiertamente, adoradores del diablo, y en un futuro 
próximo, también lo harán, tal como lo dice, las Sagradas Escrituras: 
“Adoraban al dragón por haberle dado su poder a la bestia y también adoraban a la bestia y 
decían: « ¿Quién es tan poderoso como la bestia, como para poder pelear contra ella?»” 
(Apocalipsis 13:4) (PDT) 
Lamentablemente, el ser humano, quien es el objeto de venganza, de satanás, la victima 
primordial del diablo, es precisamente, quien lo está adorando. Basta solo entender, como 
desde un principio, vemos al maligno, instando a Caín, el hijo mayor de Adán, a adorar a Dios, 
en una forma falsa, con terquedad, rechazando la verdadera adoración, al Creador 
(ver Génesis 4:1-7). 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 90 
 
Y como insta, a los hombres, a construir la torre de Babel, para desviar la adoración, hacia 
Dios, y buscar la adoración del “ego”, pues los convirtió, en una sociedad antropocéntrica 
(es decir, tenían al hombre en el centro, tal como es, el “humanismo” hoy en día), Querían 
exaltarse, a sí mismos; querían “llegar hasta los cielos”,y ser como Dios. Ellos no querían, ser 
dispersados y llenar la Tierra, como Dios les había dicho. Más bien, querían permanecer 
juntos, y hacer maravillosas obras, para hacerse grandes y famosos. Esa generación, se unió, 
con el propósito, de glorificar el poder del hombre, y exaltar sus propios nombres: 
“Cuando la gente emigraba desde el oriente, encontraron una planicie en la tierra de Sumeria, 
y ahí se quedaron a vivir. Se dijeron unos a otros: «Vamos, hagamos ladrillos y pongámoslos en 
el fuego para endurecerlos». Entonces usaron ladrillos en vez de piedras y brea a cambio de 
morteros. Luego dijeron: «Vengan, construyamos una ciudadela religiosa con una torre que 
llegue hasta el cielo. De esta manera nos volveremos famosos. No dejaremos que nos dispersen 
por todo el mundo».” (Génesis 11:2-4) (PDT) 
Y así podemos seguir, viendo muchos otros casos, en la Biblia, de como satanás, ha desviado la 
adoración, que le pertenece, solo a Dios. Pero, que es lo que sucede hoy, en el presente, 
¿cómo se encuentra, la sociedad actual? Pues estamos viviendo, los tiempos más difíciles, de 
vivir en la historia, de la humanidad, estamos en los últimos días, en los días, donde la maldad 
aumentaría, y el amor de muchos, se enfriará: 
“Debido a que habrá mucha maldad, el amor de muchos se irá enfriando. Pero el que se 
mantenga hasta el final, será salvo.” (Mateo 24: 12-13) (PDT) 
Muchas personas, hoy se han declarado abiertamente, y sin miedo, como seguidores y 
adoradores de satanás, personas con la mente entenebrecida, que odian la luz, la verdad y el 
verdadero camino; Jesús. Odian a Dios, y a toda su creación, incluyéndose ellos mismos. 
Adoradores de satanás, que se iniciaron, por alguna razón; por ignorancia, por una rebelión 
contra cultural, o contra religioso, por estar tentados al poder y la gloria, por algún enojo e ira 
contra Dios, etc. 
Sea cual sea, el motivo o la circunstancia, por la cual terminaron, adorando a Belcebú, ellos ya 
se relacionaron con él, y están presos a la condena, que también les espera, en el infierno, al 
diablo (al menos que se arrepientan, de sus pecados, cambien su forma de vivir, rechacen la 
adoración a satanás, y reconozcan a Jesucristo, como único Dios y salvador). 
Existen varios grupos organizados, de personas que dan culto, a satanás, entre los cuales se 
destacan, las sectas satánicas; los “luciferinos”, y “laveyanos”. Las sectas satánicas son 
innumerables, y de distintos orden, pero todas se identifican por lo mismo, su mismo objetivo; 
experimentar emociones fuertes, dinero, sexo y poder. Todas ellas, realizan sacrificio de 
animales, imitando al sacrificio, que realizaban los judíos, en el antiguo templo, que ya fue 
destruido (Satanás siempre, queriendo imitar a Dios), y también realizan el sacrificio, de seres 
humanos. 
Existen grupos satánicos, de alta elite, llamados “luciferinos o luciferianos”, de ellos se 
desprenden grupos, como los masones, los iluminatis, etc. De donde saldrá el nuevo orden 
mundial, y el camino, para que se levante el anticristo, de ellos saldrá, el reino del falso cristo. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 91 
 
Y por último, están los laveyanos, que son el grupo más intelectual y pensante (doctrinas de 
hombres). Su nombre viene, del apellido “Lavey”, de Anton Szandor Lavey, el escritor de la 
“biblia satánica”, y fundador de la iglesia satánica (The Church of Satan,), en el año 1966, en 
Estados Unidos. Este último tipo de satanismo, niega el culto a satanás, y al sacrificio de 
animales, ellos ven el simbolismo satánico, como algo, que representa la fuerza humana, al 
propio ser individual, y tiene como precepto fundamental: "la indulgencia de los placeres" 
(es decir, la misma ideología, que cautivó, al ser humano, en la torre de Babel), ellos son los 
propulsores del aborto, la ideología de género, etc. Son el grupo, que más influye, a la 
sociedad moderna (sin que el simple ciudadano, se dé cuenta). 
 
a) Literatura, Imagen y Música 
 
“Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus 
maquinaciones (2 Corintios 2:11) (RVR 1960) 
Al igual, que Edward Alexander Crowley, Charles Manson (satanistas populares). Anton 
Szandor Lavey, en uno de sus escritos, dejó impreso, las estrategias y sus maquinaciones, para 
cautivar a los jóvenes, hacia el satanismo, y para que se alejen, del cristianismo. 
Estas estrategias, se fundamenta, en tres pilares; La literatura, la imagen y la música. El día de 
hoy, revelaré al pueblo de Dios, a Su Iglesia Santa, estas maquinaciones, para que no seamos 
ignorantes, y el diablo, no saque ninguna ventaja. Digo que lo revelaré, pues solo alguien, que 
perteneció, a esta diabólica religión, lo puede saber (más adelante, contaré el testimonio, de 
como Jesús, me rescató del satanismo), y ahora haré, un breve resumen, de estos pilares 
satánicos, para que usted, lo pueda entender, y sea advertido, de este gran peligro: 
 
a1) La Literatura 
 
Desde este pilar, es de donde vienen las ideas, las falsas doctrinas, sus ideologías, sus 
filosofías. Es en donde satanás, instiga a los humanos, al pecado, para perderlos. Pseudos 
pensadores y escritores, como; Stanisław Przybyszewski, Nicolás Maquiavelo, Friedrich 
Nietzsche, Aleyster Crowley, Ragnar Redbeard, Ayan Rand, Charles Baudelaire, entre otros, 
han declarado abiertamente, su devoción por satanás, el diablo. Pero estos escritores, 
comúnmente, solo son leídos, por conocedores del tema, y no por un público general. 
En donde satanás, seduce a las masas, es a través, de cuentos inocentes para niños, comic para 
jóvenes, novelas de amor para mujeres, revistas deportivas para hombres, etc. Así es, el 
diablo, no se presentará de forma directa, diciendo: “por favor lean esto, esto es satánico”, no 
es así, como él funciona, él no trabaja a la luz, él trabaja en la oscuridad, en las sombras, en lo 
oculto, el siempre disfrazará, su mensaje literario, y recordando que el mundo, está bajo el 
maligno, todo tiene su influencia. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 92 
 
Toda idea satánica, que venga de él, que se queda en las mentes, de las personas, y que el ser 
humano, las adopte como buenas, ese ya es un triunfo para el maligno. Triunfos diabólicos, 
como la ideología de género, la aceptación del homosexualismo, la aceptación del aborto, el 
feminismo, etc. Son ideas, que vienen directamente, de la mente de satanás, pero que el ser 
humano, las tomó como buenas, llamando a lo malo, como bueno, y a las cosas buenas, como 
si fueran malas. 
El diablo, la conseguido cambiar, la moral del mundo, y que sus habitantes, odien todo lo 
santo, todo lo bueno, todo lo honesto, todo lo puro, lo de buen nombre; a los hombres fieles a 
sus esposas, se les llama anticuados o hombres aburridos. A las mujeres dedicadas a su familia, 
les llaman victimas oprimidas. A la carencia de valores absolutos, se le llama criterio abierto. A 
un ateo que se burla de Dios, se le llama intelectual. Al aborto, se le llama libertad para 
decidir. A quien devuelve lo robado, se le llama tonto. A las mentiras, se les llama estrategias 
de venta, etc. 
Lamentablemente, sobre la Iglesia de Jesucristo, entre su pueblo, sobre algunos, por falta de 
discernimiento e ignorancia bíblica, también ha podido, cambiar su moral; Al que quiere seguir 
a Jesús fielmente, le llaman fanático. Al que se aparta del mundo, le llaman religioso. Al 
libertinaje, le llaman ser libre de la religiosidad. Al permiso para pecar, le llaman estar bajo la 
gracia. Al caerse al suelo y temblar, le llaman mover de Dios. Al llenar estadios, le llaman 
avivamiento. Al pedir algo a Dios, le llaman “yo decreto”. A la diarrea verbal, le llaman palabra 
profética. Al deseo de poder humano, le llaman tener una visión grande. A las falsas doctrinas, 
les llaman revelaciones apostólicas. A los antros disfrazados de iglesia, les llamanreunión de 
jóvenes cristianos. A los lobos rapaces, les llaman apóstoles. Al robo descarado, le llaman 
pactar con Dios, o sembrar en el reino. Al orgullo, le llaman, hacer las cosas con excelencia, 
“para Dios”. A hacerse rico, a costa de los cristianos, le llaman concierto, “para la gloria de 
Dios”. A cobrar la entrada, a una reunión cristiana, le llaman, gastos de recuperación. A 
cobrar por cantar, o predicar, le llaman, “el obrero es digno de su salario”. A la impunidad 
eclesiástica, le llaman “no toquéis al ungido de Jehová”. Al materialismo, le llaman 
prosperidad divina. Al show milagrero, le llaman, manifestación del poder de Dios. A una 
jauría de lobos rapaces, le llaman, reunión de apóstoles y profetas. 
“Qué mal les irá a los que a lo malo llaman bueno y a lo bueno llaman malo. Los que tienen por 
luz la oscuridad y por oscuridad la luz. Los que dicen que lo amargo es dulce y que lo dulce es 
amargo.” (Isaías 5:20) (PDT) 
 
a2) La Imagen 
 
Este otro pilar, tiene un funcionamiento parecido, y busca un final, igual que el anterior, pues 
satanás, ha logrado cambiar la imagen, de todo lo bueno, y mostrar todo lo monstruoso y 
maligno, como algo “cool”, algo de moda, algo que resulta atractivo. Cuando pensamos en 
imagen, se nos viene, inmediatamente a la mente, el significado de “Cine”, y efectivamente así 
es, este ha sido, uno de los principales canales, de comunicación, para el receptor, el mensaje 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 93 
 
diabólico, que el emisor emite, ha cambiado la mentalidad, de una parte muy grande, en este 
planeta. No en vano, la iglesia satánica, fue fundada, en los estudios de Hollywood, en 1966. 
(Con esto no quiero decir, que el cine o la televisión, sean satánicos, pues puede ser bueno o 
malo, y eso depende, del uso que le puede dar, el cine también, puede ser una herramienta, 
de bendición). 
Muchas películas de terror (gore), las más vendidas, han cautivado al espectador, abriendo los 
sentidos, más oscuros del ser humano, llevándolos cautivos al pecado. Las personas, al ver este 
tipo de películas, se les ocasiona trastornos mentales, la gente no puede dormir, y la influencia 
satánica, abre portales, o puertas, para que permitan, el tener contacto, con algunos espíritus 
malignos o demonios. Es decir, se nos pueden aparecer demonios, que aprovechando las 
películas de terror, pueden entrar en nuestras mentes, o en nuestras vidas. Incluso podrían 
hacernos tener, fenómenos sobrenaturales, para atormentarnos. El cristiano por ningún 
motivo, debería ver, esta clase de películas. 
Otro tipo de películas, apelan a la inocencia, de nuestros niños, me refiero a las películas 
infantiles, como las de Walt Disney. El diablo, con este tipo de películas, busca el 
adoctrinamiento, de los pequeños, para que desde niños, comiencen a ver, como algo normal, 
la existencia de demonios, fantasmas y criaturas malévolas, con lo que se puede convivir, y que 
lejos de ser seres malos, son seres divertidos. El empresario Walt Disney, fue uno de los 
miembros, de la satánica iglesia, de Alton Lavey, de hecho Lavey, dijo sobre las películas, de 
Disney: “Si está en duda, Walt Disney pueden ser sus guías”. Desde los inicios de Walt Disney, 
y sus primeras producciones, en cortometrajes, Disney ha promovido el ocultismo, hechicería, 
promiscuidad sexual, pedofilia, utilizando los mensajes subliminales, y otros un tanto 
explícitos. 
Sus canales de televisión, producen y transmiten, programas con temas ocultistas y de 
brujería, y basta con solo ver, cómo han creado, una programación mental, de esclavas 
monarca, entre las niñas. Muchas de las actrices de Disney, que comenzaron muy pequeñas, 
como: Britney Spears, Lindsay Lohan, Christina Aguilera, Miley Cyrus, Katy Perry, etc. Y luego 
de haber crecido, han resultado con problemas, de comportamiento, involucradas en drogas, 
promiscuidad sexual y otros problemas. Su público, las niñas que han crecido, junto con ellas, a 
través de los programas, de Walt Disney, terminan haciendo, lo que sus estrellas juveniles 
proponen. Y más grave aún, cuando se trata de hogares cristianos, donde se dice, que se honra 
a Dios y Jesucristo, y se lee y obedece la Biblia, pero tal vez, por descuido o legítima ignorancia, 
de cómo opera, el engañador de Satanás, se da cabida en el hogar, a material, que es 
realmente, enseñanzas demoniacas, disfrazadas de distracciones divertidas, justo como quiere, 
el diablo, que parezcan, como simple material, inocente y divertido. 
Otro género de películas, son las películas de acción, en donde se les da, un gran énfasis, de 
héroes a los criminales, bandidos, narcotraficantes. Acá los buenos son los ladrones, los 
mafiosos, los traficantes de drogas, los pandilleros, los que obtienen mucho dinero, de forma 
fácil. Satanás y la maldad, tienen muchas caras diferentes, y esta cara tiene armas, drogas y 
crimen. Esta criminal cara, fomentada por las películas de acción, ha creado una 
“Narcocultura”. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 94 
 
Esta cultura de narcos, ha crecido notablemente en el mundo, sobre todo en Colombia, México 
y Estados Unidos. Acá en Chile, son conocidos como “flaites” o “cumas”. La fascinación por el 
mundo de los narcotraficantes, y los mafiosos, han levantado a ídolos, como leyendas o figuras 
épicas, tales como, el “Chapo Guzmán” o “Pablo Escobar”, todo esto en moda. Han creado una 
mercadotecnia; de ropa, gastronomía, películas, series, música, merchandising, etc. Tienen sus 
propios símbolos, lenguajes, y sus propios medios de comunicación. Incluso tienen sus propios 
dioses, como son en el norte de América: “el patrono Jesús Malverde”, o en el sur de América: 
“la virgen de Monserrat”, ambos demonios, que controlan y dirigen, esta diabólica 
Narcocultura. 
El gran problema de las películas de acción, y de Narcocultura, es que se está adoctrinando, a 
muchas personas, para hacer el mal, a que la violencia sea vista como normal, esto está 
cambiando, la conducta de muchos jóvenes, quienes realizan crímenes, cada vez, con más 
violencia. La violencia tiene su origen, en el peor enemigo de Dios y del hombre, el diablo. 
Cristo mismo lo llamó asesino (ver Juan 8:44). No asimilan, que esto no es el cine, que Robín 
Hood, no es real, mi “villano favorito” no existe, fuera del cine, no hay “malos buenos”; la 
“Narcocultura”, trivializa el mal, banaliza el bien, y relativiza el valor, de la vida humana. 
“El SEÑOR examina a buenos y malos y rechaza con firmeza a los violentos.” 
(Salmos 11:5) (PDT) 
La única salida, para que el violento, pueda cambiar es: 
“Pero ahora, quiten de su vida todo esto: el enojo, la ira, la maldad, los insultos y las malas 
palabras. No se mientan unos a otros porque ya se despojaron del antiguo ser humano que 
eran y del mal que hacían. Ustedes se han revestido de una nueva forma de ser. Dios los está 
haciendo nuevos a imagen de aquel que los creó hasta que lleguen al pleno conocimiento de 
él.” (Colosenses 3: 8-10) (PDT) 
El primer paso, es conocer bien a Dios (ver Colosenses 3:10). Cuando alguien, de buen corazón 
descubre las maravillosas, cualidades de Dios y comprende, lo justas que son sus normas, 
empieza a amarlo, y se esfuerza por hacer, todo lo posible, por complacerlo (ver 1 Juan 5:3). El 
segundo paso, es escoger bien a nuestros amigos. (O sea aléjate de los Narcos, de los 
violentos) La Biblia nos aconseja: 
 “No seas amigo del que se enoja con facilidad, ni te acerques al que se molesta fácilmente; no 
sea que aprendas sus malas mañas, y ellos mismos sean tu propia trampa.” 
(Proverbios 22:24-25) (PDT) 
El tercer paso, es ver la violencia, como lo que en realidad es: una seria debilidad. La tendencia 
a ser violento, refleja falta de control. La persona pacífica, por el contrario, posee una gran 
fuerza interior. La Biblia afirma: 
“Es mejor serpaciente que ser soldado fuerte y es mejor dominar la ira que dominar toda una 
ciudad.” (Proverbios 16:32) (PDT) 
 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 95 
 
La imagen, es una trampa, que atrapa muy fácil, el diablo conoce, esta debilidad humana, él 
sabe, que la lámpara del cuerpo son los ojos, y que lo que, entra por ella, afectará todo 
nuestro cuerpo, sea para bien o para mal (ver Mateo 6:22). Es muy hábil, en crearlas; 
imágenes de simbología satánica, símbolos que son llaves, que pueden abrir puertas a 
demonios. Imágenes pornográficas, imágenes bizarras, imágenes de brujería, de astrología, 
etc. Cuidemos nuestros ojos, y pongamos filtro, a todo lo que entra, por ellos: 
“Así que si tu ojo derecho te hace pecar, sácalo y tíralo. Es mejor que pierdas parte de tu cuerpo 
a que todo el cuerpo sea echado al infierno.” (Mateo 5:29) (PDT) 
 
a3) La Música 
 
Este es el tercer, y último pilar, de la estrategia satánica, para reclutar adoradores al diablo, y 
apostatas de Jesucristo. Lo primero que debemos entender, es que la música, es un lenguaje 
de comunicación, cuyo receptor, no son nuestros cuerpos físicos, sino nuestra alma, es cierto 
que la podemos escuchar, a través de nuestros oídos, pero solo el alma puede entender, su 
significado. Tiene todos los elementos, de un lenguaje: tiene gramática, sintaxis, tiene 
comunicación y significado; pero con un significado abstracto, no concreto. 
“Lo mismo sucede con los objetos que suenan, por ejemplo la flauta o el arpa. Si los sonidos no 
son claros, nadie puede saber cuál es la melodía que se está tocando. Y si la trompeta de 
guerra no suena bien, nadie va a alistarse para combatir.” (1 Corintios 14:7-8) (PDT) 
Acá claramente, Pablo, nos está diciendo, que la música es un lenguaje, y dice: si la trompeta 
no suena bien, cómo vas a saber, lo que debes hacer, si vas a ir a pelear, si te están llamando a 
levantarte en la mañana, ¿Cómo vas a saber, si no conoces el lenguaje? 
La música no fue creada, para el hombre, la música estaba, desde antes en el Cielo, antes que 
el hombre fuera creado. He escuchado a algunos, que han dicho, que el hombre aprendió la 
música, por el sonido de los animales. Este ha aceptado, la teoría de la evolución, y aun no se 
ha dado cuenta. El hombre es musical, porque Dios también es musical, cuando Dios hizo al 
hombre, lo hizo a su imagen, y también lo hizo musical. La música, es parte de la naturaleza de 
Dios: 
“El SEÑOR tu Dios está en medio de ti. Él es un guerrero que da la victoria; con regocijo 
demostrará su alegría por ti. Tendrá un nuevo amor por ti. Festejará por ti con cantos alegres” 
(Sofonías 3:17) (PDT) 
En este pasaje, Dios nos está diciendo, que cuando hacemos lo correcto, Dios canta de alegría. 
Pero no solamente canta, también toca la trompeta: 
“El SEÑOR aparecerá ante ellos, y lanzará sus flechas como rayos. El Señor DIOS tocará la 
trompeta, y el ejército avanzará como una tormenta de arena en el desierto.” 
(Zacarías 9:14) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 96 
 
Jesús mismo cantó, así es, el también cantó, ¿lo dice la Biblia?, pues claro, que lo dice la Biblia, 
después de comer y tomar la Santa Cena, el junto con los discípulos, en el aposento alto, a 
punto de salir al huerto, y dice que, lo último que hicieron, fue cantar: 
“Después cantaron una canción de alabanza y se fueron al monte de los Olivos.” 
(Mateo 26:30) (PDT) 
Como lo dije antes, la música es un lenguaje, y como es una comunicación, también tiene un 
código o canal, este canal es único, en cada interpretación musical y refleja la emoción y la 
filosofía del emisor. Por ejemplo, nosotros como receptores, escuchamos una música Aymara, 
y reconocemos inmediatamente, que se trata de una música folklórica, del norte de Chile, del 
sur de Perú, y del Oeste de Bolivia, y reflejan la filosofía de dicha zona y su emoción. 
Si escuchamos una música China, o Árabe, o Sudafricana, sabremos inmediatamente, que se 
trata de sus cultura, de sus emociones, y de las filosofías de cada nación. Si pasan por fuera de 
una cantina, ustedes ya sabrán, que tipo de personas, son las que la escuchan, y que tipo de 
filosofía, piensan en ese lugar, ustedes ya saben, qué clase de emociones tiene esa gente. E 
incluso, la Iglesia misma, tiene una música distinta a lo demás, y eso refleja nuestra filosofía, 
nuestras emociones, a nuestro Creador y Dios. 
Hay alguien más, que también es musical, me refiero a satanás: 
“…los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu 
creación.” (Ezequiel 28:13) (RVR 1960) 
Como vemos, el día, en que fue creado Lucifer, los tamboriles y las flautas, estuvieron 
preparados para él, mucho se dice, que él fue creado, entre otras cosas, como el director de 
coro, en el Cielo para Dios. Pero sabemos, que el diablo, fue expulsado de su lugar, y 
despedido de su trabajo, por rebelarse contra su Jefe. En ese momento, satanás fue arrojado a 
la tierra, y llegó con un gran arma; la música. Con la cual, ha hecho más adoradores, que 
cualquier otra estrategia. 
Para dar un ejemplo, ¿existe alguna música, que realmente, haya sido inspirado por satanás, 
para su adoración?, claro que sí, y son muchas, pero hay una en particular que es 100% 
satánica, me refiero al género “Black metal” (famosos por la estética, y el maquillaje diabólico 
que usan), es una combinación, de voces guturales, gruñidas y finas, con voces melódicas, de 
mujeres, y sus letras, son abiertamente cantadas a satanás. E incluso, sus propios músicos, 
practican la filosofía y emoción que transmiten. 
Esta música proveniente, de los países escandinavos; Suecia, Finlandia, Noruega. Es de 
mencionar a Varg Vikernes, conocido también como el “Conde Grishnackh", reconocido 
satanista, de la banda de Black metal, llamado “burzum” y de la banda llamada “mayhem”, en 
este último grupo, en la década de los 90, Vikernes y su grupo mayhem, en adoración a 
satanás, comenzaron a quemar iglesias, por toda Noruega, iglesias históricas, como la iglesia 
de madera, de Fantoft, uno de los tesoros arquitectónicos, de Noruega, que fechaban desde el 
siglo XII, en total incendiaron, alrededor de nueve iglesias. Luego le sacaron una fotografía, a 
una de las iglesias calcinadas, y la pusieron, como caratula, de su álbum “aske”. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 97 
 
La desgracia llegó a ellos, inmediatamente, su vocalista “dead”, finalmente se suicidó en 1991, 
cortándose las venas, y posteriormente, de un escopetazo en la cabeza, dejando una nota 
suicida, que decía: "disculpen por toda la sangre". Tiempo después Vikernes, asesinaría a su 
bajista, llamado “euronimus”, por la persecución interior, a que este otro lo mataría. Vikernes 
terminó en la cárcel, y con la banda disuelta. Tal como sembraron, obtuvieron su siembra, y al 
que adoraban; les robó, les mató, y les destruyó. 
Este fue un caso extremo, pero ciertamente, el black metal, junto al death metal, son los 
géneros, que más almas, han llevado a la adoración de satanás, “en forma abierta”. Desde 
ellos, se pueden desprender, en forma descendente, otros estilos de metal, llegando al rock, 
en general, y aunque muchos de ellos, profesan el satanismo, lo manifiestan, de una forma 
más secreta, con mensajes subliminales, y operando desde la oscuridad, como satanás lo suele 
hacer. 
Pero no podemos tachar, o etiquetar solo al rock, como música que adora a satanás, pues tal 
como dice la Biblia; “el mundo está bajo el maligno”, y si dice que todo el mundo, es porque 
todos sus estilos, le pertenecen a él, acá podemos hablar del pop, del reggaetón, de la salsa, de 
las rancheras, etc., de todo. A excepción, de la música cristiana. Y acá viene la pregunta: ¿Cuál 
es la música cristiana? 
Tendrá algún estilo, en particular, o ¿algún género en especial?, algunos podrán decir, que la 
músicacristiana, es la ranchera, otros dirán, que son las bachatas, o tal vez, otros digan, que es 
el rock, otros más osados, dirán que es el hip-hop. Y así todos tendrán una opinión, pero esa 
opinión, está basada en un juicio, a base de la “carne”. Así es, usted dirá, cuál es la música 
cristiana, de acuerdo a sus gustos personales, de acuerdo a sus deseos carnales, lo que a su 
carne le gusta. 
En forma particular (quien escribe), antes de conocer a Jesucristo, escuchaba la música 
metalera, en todas sus formas, esos eran mis gusto personales, era lo que mi carne le gustaba 
escuchar. Pero conocí a Jesús, me arrepentí de mis pecados, rechacé a satanás, cambiando mi 
forma de vivir, y reconocí a Jesucristo, como mi único Dios y salvador. Desde ese día, todas las 
cosas, fueron hechas nuevas: 
“Si alguien está unido a Cristo, hay una nueva creación. Lo viejo ha desaparecido y todo queda 
renovado.” (2 Corintios 5:17) (PDT) 
Desde el día, en que Jesucristo, llegó a mi vida, todas las cosas pasadas, quedaron en el 
pasado, y cuando es todo, es todo. Como podría yo, seguir escuchando música metalera, 
¿cuándo yo adoraba a Dios?, como podría seguir escuchando, un tipo de música, que 
blasfemaba, el nombre de Dios, y es a Dios a quien más amo. Algunos me dijeron, que podía 
seguir escuchando música metalera, si solo bastaba, con cambiar la letra a las canciones, de 
ese modo, podía seguir escuchando la música, que a mi carne le gustaba, y con nombrar y 
alabar a Dios, por medio de sus canciones, todo estaba bien, incluso me dijeron, que existía la 
música “White metal”, o música metalera cristiana. 
Yo ya sabía de la existencia, de la música metalera cristiana, ya antes, con mis antiguos amigos, 
nos reíamos y burlábamos, de su existencia, decíamos: “he, buen intento”. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 98 
 
Nosotros como mundanos, sabíamos perfectamente, que ver a Cristo, en las letras de una 
música metalera, estaba fuera de lugar, no correspondía. Si lo hacían, como una forma de 
evangelización, estaba muy fuera de foco, es como si un abogado, fuera a trabajar como 
médico, a un hospital. Lo voy a explicar, ahora como cristiano que soy, desde el punto bíblico, 
que ser metalero cristiano, no está bien acá, en la Iglesia, ni allá afuera, en el mundo. 
Como lo he dicho anteriormente, y lo demostré, la música es un lenguaje de comunicación, 
que solo nuestra alma, puede entender, y tiene un código o canal, que refleja la filosofía y 
emoción de quien la emite. Lo explicaré, de una forma más sencilla; tomemos como ejemplo la 
música gótica, el emisor es un músico, de música gótica (Obvio), el receptor, son los góticos 
(para quien no conoce a los góticos, son una tribu urbana, que se visten de negro y rojo, con 
ropas de encajes, muy finos, de la época victoriana). 
El lenguaje de esta música, es depresión, y lo que reciben sus oyentes, es nada más, que 
depresión, entonces, ¿que refleja su filosofía? Reflejan que los góticos, son personas 
depresivas. Entonces cualquier persona, puede decir: “mira, ellos son los góticos, siempre 
andan depresivos, por que la música que escuchan, es depresiva, por eso se visten, con colores 
oscuros”. Pero nos preguntamos, ¿cómo la música logró, que ellos se pusieran depresivos?, 
pues fácil, cuando el músico ejecutó la música, en su lenguaje, transmitió un mensaje, que el 
alma de la persona entendió, y como el mensaje era depresión, la persona quedó deprimida. 
No fue algo, que escuchó en palabras, sus oídos carnales, solo escucharon ruidos y sonidos, 
pero ellos traían, un mensaje codificado, que el alma pudo decodificar. 
Otros ejemplos: tenemos el reggaetón, si usted lo baila, ¿qué le provoca? Le provoca deseo 
sexual. Si usted escucha música romántica, ¿qué le produce?, le produce amor eros. Si usted 
escucha música sicodélica, ¿qué le produce?, le produce trastorno en la mente. Si usted 
escucha música ranchera, le produce, ganas de beber alcohol. Si usted escucha música suave, 
se va a relajar. Si usted escucha música clásica, se sentirá que está en la gloria, etc. Y así 
podemos seguir, con más ejemplos. Pero lo que quiero que entienda, es que todo género o 
estilo musical, va a tocar su alma y colocará sus emociones, tal como la música lo transmitió, es 
imposible, que usted quede alegre, al escuchar música depresiva, o que una música de 
villancicos, le produzca un deseo sexual. 
De tal forma, la música metalera, no produce un deseo de adorar a Dios, pues la música 
metalera, producen; odio, ira, energía maligna, deseos de asesinar, deseos de odiar a Dios, 
deseos de muerte, deseos de mandar todo, a la quebrada del ají. Como podría yo, cambiar la 
letra de esa música, ¿cómo podría estar alabando a Dios, con salmos y alabanzas, mezcladas 
con una música, que transmite odio y maldad? Por un lado, mis oyentes me escucharían, que 
mis letras van dirigidas a Dios, y por otro lado, su alma estaría recibiendo un mensaje, 
completamente distinto. No hay armonía, no hay consistencia. Entonces, ¿la música metalera 
puede ser cristiana? Absolutamente no. 
Ahora me toca, a mí preguntar, a usted, la música que usted escucha, que piensa que es 
cristiana, ¿será cristiana? Si usted escucha reggaetón, con letras cristianas ¿qué es? Por un 
lado, usted estará hablando de Dios, pero por otro lado, el mensaje de la música, traerá un 
deseo sexual. ¿Acaso lo santo, se mezcla con lo profano? 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 99 
 
Acaso, ¿no es esto, traer el mundo a la Iglesia, en vez de llevar la Iglesia al mundo? Quiero que 
piense y medite, ¿la música que usted escucha, es cristiana? 
Entiéndalo bien, acá no se trata, de que música le gusta a usted, sino de la música, que le 
agrada a Dios. La Biblia dice: 
“Puesto que ustedes fueron resucitados con Cristo de la muerte, busquen las cosas del cielo, 
donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Concéntrense en las cosas celestiales y no en 
las terrenales” (Colosenses 3:1-2) (PDT) 
En otras palabras, usted puede controlar sus gustos. Y si sus gustos, no son los correctos, lo 
que debe hacer, es tomar la Palabra de Dios, y cambiar sus gustos y deseos, de modo, que 
busques las cosas, que a Dios le agradan. Pues la música, puede cambiar tu forma de pensar. 
Y cuál es el deseo de Dios, ¿cuál es la música, que a Él le agrada? 
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a 
otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e 
himnos y cánticos espirituales.” (Colosenses 3:16) (RVR 1960) 
O sea, que la plenitud de la Palabra y la plenitud del Espíritu, ambos producen música. La 
música, es lo primero que Dios menciona, en ambos casos. Dirás, “Ah, pero se refiere a la letra: 
salmos, himnos y cánticos espirituales”. No, no se refiere a la letra. Los Salmos son las 
palabras, básicamente de la Escritura. Los “himnos” son cantos, que alaban a Dios. Los 
“cánticos espirituales”, son cantos de testimonio, literalmente se les llama “odas”. Cuentan de 
lo que Jesucristo, ha hecho por nosotros. Y lo que está diciendo, la Escritura, es que Dios, 
quiere que tengamos de los tres. Dios quiere, que tengamos salmos, himnos y cánticos 
espirituales. 
El rey David lo entendió muy bien, él tenía un coro de cuatro mil músicos: 
“… y los otros cuatro mil quedaron encargados de alabar al SEÑOR con los instrumentos que 
David había mandado hacer con ese fin.” (1 crónicas 23:5) (PDT) 
David el más conocido de los salmistas, sabía perfectamente, cuál era el efecto de la música. 
Cuan el rey Saúl, desobedeció a Dios, y el Espíritu del Señor, se retiró de él. Inmediatamente, 
un mal espíritu, comenzó a atormentarlo, por mandato del Señor. Saúl desesperado, mandó a 
buscar a David, para que su música, le hiciera sentir mejor: 
“Así, cada vez que el espíritu maligno de parte de Dios molestaba a Saúl, David tocaba el arpa. 
El espíritu seiba, y Saúl se sentía mejor.” (1 Samuel 16:23) (PDT) 
Si me preguntan, pero, ¿cuál es el estilo de música, cual es el género que le agrada a Dios? 
Creo que hasta hoy, la mayoría de Iglesia, o congregaciones, lo ha hecho bien, ha entendido 
espiritualmente sobre el tema. Cuando entras a una iglesia, o casa de oración, o templo (como 
lo quieran llamar, ya que la Iglesia somos nosotros), y escuchas, que lo que están tocando ahí, 
te darás cuenta, que lo que cantan, concuerda perfectamente, con la música que están 
tocando. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 100 
 
Si alaban a Dios, el sentir de esa música, te hará sentir lo mismo, esa música te influenciará, 
aún más, para que sigas adorando a Dios. El problema está, cuando algunos jóvenes del coro, 
quieren cambiar esta adoración, y como se sienten tentados por el mundo, quieren traer el 
mundo a la Iglesia, y no estoy diciendo, que la tecnología sea satánica, sino que traen un 
sonido extraño, un fuego extraño, que no es agradable, delante de la presencia de Dios. Y si 
piensas, que en tu casa, cuando escuchas esa música extraña, estas adorando a Dios, es mi 
deber decirte, que te estas engañando a ti mismo, pues Dios no se agrada de la mentira, 
porque el diablo es un mentiroso. 
“…Son ellos los que tienen que volverse a ti y no tú quien tiene que volverse a ellos.” 
(Jeremías 15:19) (PDT) 
 “Él puso una canción nueva en mi boca, una canción de alabanza a Dios. Mucha gente verá lo 
que Dios ha hecho y lo alabará, se llenarán de confianza en él.” (Salmos 40:3) (PDT) 
 
6. Tiene ministros 
 
“Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin 
será conforme a sus obras.” (2 Corintios 11:15) (RVR 1960) 
Satanás el diablo, ya tiene, a todo el mundo, bajo sus pies (ver 1 Juan 5:19), ya tiene a toda la 
gente convencida, para que sigan el camino, que no es el correcto, para que nieguen a 
Jesucristo y terminen, junto con él, en el infierno. El maligno sabe, que será condenado, que le 
queda poco, pero él, no se quiere ir solo, él también quiere, arrastrar a la humanidad consigo 
mismo. Su labor hacia el mundo, está completa: 
“El dios de este mundo ha nublado la mente de esa gente que no tiene fe en Cristo. No los deja 
ver la luz que traen las buenas noticias acerca de la gloria de Cristo, quien es la imagen de 
Dios.” (2 Corintios 4:4) (PDT) 
El dios de este mundo (satanás), ya ha entenebrecido la mente, de la gente del mundo, ha 
oscurecido su entendimiento (ver Efesios 4:18), su batalla ya está ganada, con ellos, no tiene 
que esforzarse mucho, ellos no ofrecen ninguna resistencia, ya se han rendido ante él, y 
todavía no lo saben. 
Los únicos, a los cuales, no puede derrotar, a los cuales, aún tienen una resistencia, a los 
cuales, no puede persuadir, es a la Iglesia de Jesucristo, a los hijos de Dios. Todos los esfuerzos 
del diablo, están puestos en atacar, a los seguidores de Cristo, es el último campo de batalla, 
que quiere vencer, el último remanente, que le queda. Satanás recurre, a todos sus recursos, 
para hacer guerra, a la Iglesia, ya ha peleado con ella, durante más, de dos mil años, y aún no 
puede derrotarla, y tampoco lo hará jamás (ver Mateo 16:18). Ha querido derrotarla, desde 
afuera, y no lo ha logrado, quiso hacer desaparecer la Biblia, y lo único que obtuvo, es que la 
Biblia, fuera el libro más leído, en la historia humana. En fin, ha querido, de muchas formas 
posibles, derrotarla desde afuera, pero ya se dio cuenta, que es imposible. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 101 
 
Ahora toda su concentración, para derrotar a la Iglesia, está en luchar desde adentro, tal como 
un caballo de Troya, él solo debe colocar ahí, a ministros suyos; hombres diabólicos, que sirven 
a satanás, hombres que fueron seducidos, por el hambre de poder humano, por el dinero, por 
el engaño y las mentiras. Hombres que se hicieron, así mismos, “ministros”, pero que nunca, 
tuvieron un real, llamado de Dios. 
Quizás lo hicieron, por una tradición familiar, por alcanzar algún status, dentro de la Iglesia, 
porque terminaron en un instituto bíblico, y decidieron titularse como “ministros”, porque lo 
vieron, como un negocio fácil, etc. Sea cual sea el motivo, de estos falsos ministros, y como no 
tuvieron un llamado de Dios, sus cabezas, no están ungidas desde lo alto, y por lo tanto, son 
presas fácil, del diablo, para convencerlos, a alistarse en sus filas, son hombres, que son fácil 
de reclutar. 
Estos falsos ministros, son fáciles de identificar, para alguien que siempre anda, en el Espíritu, 
para alguien, que tiene la mente de Cristo: 
“Pero Dios nos ha mostrado eso por medio del Espíritu porque el Espíritu lo sabe todo, incluso 
los secretos más profundos de Dios. Nadie puede saber los pensamientos de los demás. El único 
que sabe los pensamientos de alguien es el espíritu que está dentro de él. Igualmente, nadie 
sabe los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu 
del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para poder entender lo que Dios nos ha dado. 
Cuando hablamos de eso, no usamos las palabras que nos enseña la sabiduría humana, sino las 
que nos enseña el Espíritu. Usamos palabras espirituales para explicar lo espiritual. El que no es 
espiritual no acepta lo que viene del Espíritu de Dios porque le parece una tontería. No puede 
entenderlo porque eso tiene que juzgarse espiritualmente. En cambio, el que es espiritual 
puede juzgarlo todo, pero a él nadie lo puede juzgar. Pues así está escrito: « ¿Quién conoce la 
mente del Señor? ¿Quién puede darle consejo?» Pero nosotros tenemos la mentalidad de 
Cristo.” (1 Corintios 2: 10-16) (PDT) 
El que tiene, la mente de Cristo, jamás será engañado, por un falso ministro de satanás, el 
cristiano verdadero, siempre reconocerá, a los agentes encubiertos, del maligno. Pero el 
“cristiano” tibio, el ignorante, el que no ora, ni lee su Biblia, el que lleva años, y solo busca 
entretención, dentro del cuerpo de Cristo. El carnal, el que solo quiere escuchar, de 
prosperidad y bendiciones, el que solo quiere dinero, automóviles y propiedades, el que solo 
quiere escuchar música, y sentir emociones, el que solo busca, una palabra, para que le sea 
levantado su ánimo y su ego. A éste, satanás lo engaña fácilmente, porque le habla, lo que 
ellos quieren escuchar: 
“Porque llegarán tiempos en que la gente no querrá escuchar la verdadera enseñanza que 
conduce a una vida recta y sólo buscarán rodearse de maestros que los complazcan diciendo lo 
que quieren escuchar.” (2 Timoteo 4:3) (PDT) 
Estas personas, no solo se dejan engañar, sino que también, defienden a estos falsos ministros, 
satanás se alegra, pues sus falsos ministros, poseen indoctos que lo defienden, y de esta 
manera, consigue que su perverso plan no quede a la luz. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 102 
 
Cada vez, que un cristiano verdadero, les quiere hacer salir, del error, cuando les advierte el 
peligro, el diablo los envenena y los aparta de la verdad. Supongamos, que vemos a un niño, 
jugando en la calle, y una horrible serpiente, se acerca dispuesta, a morder e inyectar, su 
veneno. Nosotros vemos la situación, estamos viendo el peligro, y lo que va a suceder. 
¿Debemos quedarnos callados, si vemos que el niño, está a punto, de ser atacado, por el 
reptil? 
Estos defensores, de falsos ministros, dicen que no, que no podemos decir nada, porque no 
podemos juzgar, cuando en realidad, no estamos juzgando, solo estamos alertando al niño. El 
diablo, así consigue, pasar desapercibido, y que el niño sea mordido. 
Estas personas, defensores del diablo, quieren hacer ver, que ellos, tienen más amor que Dios, 
que tienen un súper amor, un amor hippie, que dicen: “Dios es quien juzga”, “solo hay que 
orar”, “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, “conla vara que mides, serás 
medido”, “no toquen al ungido”, “no critique, Dios es amor”, etc. 
Aquí vemos, al diablo, cambiando la interpretación de la Biblia, pues él, las conoce muy bien. 
Recuerde, como usó la Palabra de Dios, para tentar a Jesús, en el desierto. Satanás, toma la 
Palabra de Dios, y la transgiversa, hace ver, que el cristiano verdadero, está juzgando, cuando 
expone un error y lo enseña, cuando exponer el error, no significa, actuar sin amor, sino ser 
bíblicos. Incluso ellos, se contradicen a sí mismo, porque son ellos, los que juzgan mal. 
Muchos se han olvidado, que una de las labores, de un hijo de Dios, es ser “atalaya”, y no estoy 
hablando de la revista, de la “secta de los testigos de Jehová”. El atalaya es un “Centinela”, “un 
guardia”. En los tiempos arcanos, cuando la gente vivía, en reinos con ciudades, de grandes 
muros (como Jericó), encima de eso muros, había torres, desde donde los atalayas o 
centinelas (guardias), podían ver a los enemigos, que se disponían a atacar, cuando aún 
estaban lejos. El atalaya tenía por obligación; velar y sonar la alarma, cuando el peligro se 
acercaba; y, ¡ay! del atalaya, que se quedara dormido, en tanto vigilaba, o que, por cualquier 
causa, no sonara la alarma, cuando había peligro, pues pagaba el descuido, con su vida. 
“«Hijo de hombre, te he puesto como centinela del pueblo de Israel. Así que, cuando recibas un 
mensaje mío, adviértele de mi parte. Si le digo a un malvado: “¡Morirás!” y tú no hablas con él 
ni le adviertes que cambie su conducta, será declarado culpable y sufrirá la pena de muerte. 
Morirá por su crimen, pero yo también te haré responsable a ti de su muerte.” 
(Ezequiel 3:17-18) (PDT) 
“«Hijo de hombre, háblale a tu pueblo y dile: “Cuando traigo al enemigo contra una nación, el 
pueblo nombra a uno de los suyos para que haga guardia. Si este ve que el enemigo se acerca, 
toca la trompeta para advertir al pueblo. Si alguien oye la advertencia de la trompeta y la 
ignora, entonces será responsable de su propia muerte cuando venga el enemigo porque oyó el 
sonido de advertencia de la trompeta pero la ignoró, así que es su culpa. Si un guardia ve al 
enemigo que se acerca pero no toca la trompeta para advertir al pueblo, entonces el enemigo 
vendrá y los matará. Ellos morirán por sus pecados, pero el guardia será responsable de que 
hayan muerto”. »Pues a ti, hombre, te he puesto como guardián del pueblo de Israel. Así que 
cuando oigas un mensaje de parte mía, debes advertirles. Es posible que te diga que le avises al 
perverso: ‘Perverso, ciertamente morirás’. Si no hablas con él y le adviertes que cambie su 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 103 
 
conducta, entonces morirá por su pecado, pero a ti te haré responsable de su muerte. En 
cambio, si le adviertes que cambie su conducta y que se vuelva a Dios, y no lo hace, entonces 
morirá por su pecado, pero tú te habrás salvado.” (Ezequiel 33: 2-9) (PDT) 
Se imagina usted, que un atalaya de Cristo, vea el avance del enemigo, y en vez de avisar, de 
hacer sonar la trompeta, diga: “allá viene el enemigo, pero, quien soy yo para juzgarlo, es mas, 
quien soy yo para criticarlo, eso no es ético, Dios es amor, que sea Dios quien se encargue”. 
Entonces el enemigo, entra y destruye, todo lo que encuentra, destruye lo que más puede, 
porque el atalaya no avisó, por no hacer bien su trabajo, por mirar hacia otro lado, con la 
excusa, del previo discurso, de “no juzgo, no crítico”. Pero la sangre de ellos, se le demandará, 
de la mano, del inútil atalaya. 
“Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; 
soñolientos, echados, aman el dormir.” (Isaías 56:10) (RVR1960) 
 
a) ¿Podemos juzgar? 
 
¿Será correcto juzgar, conforme a las escrituras?, ¿Qué tal, denunciar las falsas doctrinas?, ¿Y 
denunciar, a los falsos ministros?, ¿Denunciar las artimañas de satanás? 
Muchos cristianos aseguran, que no se puede denunciar, que es incorrecto. Ellos aseguran, 
que quienes denuncian, “les falta amor y que en lo que juzgan, serán juzgados”. Pero, ¿qué 
dice la Biblia al respecto? 
Un pasaje mal empleado, es “No juzguéis, para que no seáis juzgados” (ver Mateo 7:1). Si solo 
leemos este versículo, sí parece decir, que no podemos juzgar. Pero, estudiemos todo el 
pasaje, porque para interpretar un texto, hemos de considerar el contexto. La frase no juzgar, 
viene del griego “krino”: hacer diferencia, discernir, condenar, decidir, castigar, hacer juicio. 
No juzguéis, para que no seas juzgado, en el griego, quiere decir; “condenados“. Es decir, la 
misma sentencia, que damos, esa misma recibimos. La razón para no juzgar, está en el 
versículo siguiente: 
“Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será 
medido.” (Mateo 7:2) (RVR 1960) 
Aquí la palabra empleada, para juicio, es el griego “Krima”, una variante de “Krinos”. Significa 
“veredicto, que se hace, en las faltas de otro”. La misma sentencia que das, es la que vendrá 
sobre ti. Veamos el final de la frase; “con la medida con que medís, os será medido”: Con la 
medida: del griego “metrón” (de donde se deriva metro). Significa medida, porción. Con que 
medís: implica medir una cantidad, Os será medido: medir de igual manera. Hasta aquí parece, 
que es prohibido juzgar, pero sigamos con el pasaje: 
“¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está 
en tu propio ojo?” (Mateo 7:3) (RVR 1960) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 104 
 
Paja, aquí se refiere, a una ramita seca, siendo una metáfora, de una falta y la frase “echas de 
ver”, implica considerar, reflexionar con mucho cuidado. Jesús usa “viga”, refiriéndose a un 
tronco. ¿No has considerado, que tú seas peor, que aquel a quien juzgas? Es la pregunta de 
Jesús. Jesús está haciendo, un contraste metafórico, de una falta igual, que hicieron el 
acusado y el acusador: el acusador está haciendo juicio, sobre una falta, que él también 
cometió. El mismo pecado que está acusando, él la tiene en su vida. Por tanto, ¿con qué 
calidad moral, podemos tratar de sacar, una falta, que nosotros mismos, hemos cometido? 
Esto es hipocresía (y más adelante lo dice). Es como el borracho, que reprende al borracho. 
“Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que 
juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.” 
(Romanos 2:1) (RVR 1960) 
“¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del 
ojo de tu hermano.” (Mateo 7:5) (RVR 1960) 
Esta es la parte, que nadie lee, Jesús dice aquí: ¡actor, hipócrita! Está rechazando la conducta, 
hipócrita del acusador. Saca primero: límpiate primero, de ese mismo pecado que condenas y 
que tienes. Saca ese tronco de tu ojo, y la siguiente frase, es clave, en la comprensión del 
texto: 
“…y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (Mateo 7:5) (RVR 1960) 
Es decir, como consecuencia, verás bien. En el original dice: Verás claramente, recuperar la 
vista, para sacar la paja, del ojo de tu hermano. Pregunta: ¿está prohibiendo Jesús juzgar, en 
este pasaje? No. Lo que Él está condenando y reprobando, es que se juzgue y se condene, algo 
que nosotros mismos, estemos haciendo o dejando de hacer. 
Por ejemplo: es como si yo, tuviera amargura, contra alguien, y llego a la Iglesia, a predicar del 
perdón; exijo que otros perdonen, pero yo mismo, no perdono. Estoy enjuiciando a la oveja, 
pero estoy igual, o peor de resentido. No tengo calidad moral, para hacer esto. 
Si yo, no robo a nadie, tengo toda la autoridad moral, de juzgar, al falso predicador, que está 
robando. Pero si yo estuviera, robando también, entonces, no tendría por qué, estar juzgando. 
Eso es lo que condena Jesús. La Iglesia, si puede juzgar, cuandotiene la autoridad moral, 
veamos un caso, en la Biblia: 
“Se dice que entre ustedes hay un pecado sexual tan grave que ni siquiera lo cometen los que 
no conocen a Dios. Dicen que uno de ustedes tiene como mujer a la esposa de su propio padre. 
¡Y todavía están orgullosos! ¡Deberían más bien estar tristes! El hombre que cometió ese 
pecado debería ser expulsado de entre ustedes. Yo no estoy presente físicamente con ustedes, 
pero los acompaño en espíritu. Aun estando lejos, ya he juzgado a ese hombre como si yo 
estuviera allá con ustedes. Reúnanse en el nombre de nuestro Señor Jesús, y yo los estaré 
acompañando en espíritu. El poder de nuestro Señor Jesús se hará presente. En ese momento, 
entreguen a Satanás al que cometió el pecado. Su deseo pecaminoso será destruido, pero su 
espíritu será salvo en el día en que el Señor venga. Dejen de alabarse a sí mismos, y recuerden 
el dicho: «Sólo un poco de levadura fermenta toda la masa». Desháganse de la levadura vieja 
para que puedan ser como masa nueva. Pues ustedes son como el pan de la Pascua, que no 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 105 
 
tiene levadura, porque Cristo, nuestro cordero de la Pascua ya ha sido sacrificado. Así que, 
celebremos la Pascua, pero sin el pan que tiene levadura vieja, porque esa es la levadura del 
pecado y de la maldad. Celebremos mejor con el pan sin levadura que es el pan de la sinceridad 
y de la verdad. En la carta pasada les dije que no tuvieran nada que ver con la gente que 
practica inmoralidad sexual. Pero eso no significa que deban separarse por completo de la 
gente de este mundo que comete inmoralidades sexuales, ni de los avaros, ni de los 
estafadores, ni de los que adoran ídolos. Para lograrlo tendrían que dejar este mundo ustedes 
mismos. Lo que les digo es que no tengan nada que ver con ninguno que diciendo ser hermano 
en Cristo, practique pecado sexual, robe, adore ídolos o insulte a los demás, o que sea borracho 
o estafador. Ni siquiera se junten a comer con ese tipo de gente. ¿Acaso me corresponde a mí 
juzgar a los que están fuera de la iglesia? ¿No son ustedes los que tienen el deber de juzgar a 
los que pertenecen a la iglesia? Dios juzgará a los que están fuera de la iglesia. Así que «echen 
de su grupo al perverso». ” (1 Corintios 5:1-13) (PDT) 
En el versículo 1, leemos que se trataba, de un caso de fornicación e incesto. ¡Qué vergüenza! 
Es la expresión de Pablo, porque esto, no se da ni entre gentiles. Ante el versículo 2, algunos le 
dirían a Pablo, que sacar a alguien, de la Iglesia, es falto de amor. En el versículo 3, cuando 
Pablo dice; “Yo no estoy presente, físicamente con ustedes, pero los acompaño en espíritu. 
Aun estando lejos, ya he juzgado a ese hombre como si yo estuviera allá con ustedes.”, está 
diciendo, que él ha decidido disciplinar, al que ha hecho esto. No se refiere, de ninguna 
manera, a desdoblarse o cosa parecida. El reclamo de Pablo, es que la Iglesia de Corinto, no 
había hecho nada. Ellos se jactaban de sus dones, hablaban en lenguas, pero tenían este 
pecado vergonzoso. En el versículo 4, Como ya mencioné, esto no se refiere a esoterismo. Es 
una expresión, para decir que, “estamos de acuerdo, yo les apoyo”. 
“En ese momento, entreguen a Satanás al que cometió el pecado. Su deseo pecaminoso será 
destruido, pero su espíritu será salvo en el día en que el Señor venga.” (1 Corintios 5:5) (PDT) 
¿Cómo es que los cristianos de hoy, no tienen la capacidad, de juzgar, y de hablar claramente, 
del tema, de la disciplina del Señor? Error de Pablo, hubiera sido, juzgar al pecador, de este 
pecado, si él también, hubiera estado en pecado. Pero su vida era limpia, por tanto, tenía la 
autoridad moral, y el respaldo de Dios, para excomulgar a este hombre; juzgarlo y como 
veredicto, entregarlo a Satanás. 
Cuando a Jesús, le traen la mujer adúltera, les dice que, “el que esté libre de pecado que tire 
la primera piedra”, ellos se fueron, porque hacían lo mismo. Si yo estuviera manipulando, a las 
ovejas, para sacarles dinero, no podría hablar, contra éste pecador, que comete, este pecado, 
pero como no lo hago, tengo la autoridad moral, para denunciar, a los estafadores de los 
púlpitos. Si Jesús, hubiese prohibido juzgar, ¿cómo habría dicho, “cuídense de los falsos 
maestros”: disciernan, vean, juzguen su mensaje, para no ser engañados (ver Mateo 24)? 
Veamos los siguientes versículos: 
“Dejen de juzgar por las apariencias, más bien juzguen de una manera correcta.” 
(Mateo 7:24) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 106 
 
Jesús no está diciendo, que no juzguen, está diciendo; no juzguen mal. No se trata de callar, y 
“dejárselo al Señor”. No podemos juzgar según las apariencias, sino bien sustentados, de una 
manera correcta. Veamos este texto: 
“»Tengan cuidado con los falsos profetas, pues ellos están disfrazados de mansas ovejas, pero 
por dentro son lobos feroces. Ustedes los reconocerán por la clase de fruto que den. El bien no 
viene de la gente mala, así como las uvas no se recogen de los espinos, ni los higos se recogen 
de los cardos.” (Mateo 7:15-16) (PDT) 
Esto significa: “prestar atención, a tener cautela, por escuchar”. Jesús, sí nos invita, a juzgar 
rectamente, con justo juicio, juzgar los frutos, no las apariencias. Frutos, no es llenar un 
auditorio, ni un estadio. En cambio, el espiritual juzga, todas las cosas; pero él no es juzgado de 
nadie (ver 1 Corintios 2:15). 
Juzguemos, según lo espiritual, no por las apariencias. Hay quienes, por las apariencias juzgan, 
el fruto de una Iglesia, ven la calidad del auditorio, de alguna mega iglesia, se impresionan, por 
las riquezas y suntuosidad, que ven, y creen que Dios, está con ellos, por esto. No 
necesariamente el lujo, refleja obediencia. 
Los defensores, de los falsos ministros, uno de los versículos favoritos, que mencionan, para 
impedir, el buen juicio, es el de David, cuando dice, que no puede tocar, al ungido de Jehová. 
Sin embargo, en el original, tocar se refiere, a “agredir físicamente”. No confundamos, “agredir 
físicamente”, con “juzgar sus delincuencias”. A muchos ministros de satanás, les encanta que 
la gente, se someta a ellos, pero veamos el siguiente texto: 
“Tengan en cuenta a sus líderes que les enseñaron el mensaje de Dios; piensen cuál fue el 
resultado de su buena manera de vivir e imiten su fe.” (Hebreos 13:7) (PDT) 
¿No dice acaso aquí, que juzguemos su conducta? Entonces, imitamos su fe, y nos sometemos 
a ellos. Pero si su conducta no es de Dios, cómo vamos a avalar sujeción. 
“Ahora estoy listo para visitarlos por tercera vez, pero no seré una carga para ustedes. No 
busco lo que ustedes tienen, sino a ustedes mismos, porque no son los hijos los que tienen que 
ahorrar para sus padres, sino los padres para sus hijos.” (2 Corintios 12:14) (PDT) 
Este es un punto importante, a considerar, en la conducta de un pastor, o de un ministro: 
¿busca a las ovejas, o busca lo material, que tienen las ovejas? Como vemos, Ustedes los 
reconocerán, por la clase de fruto, que den (ver Mateo 7:16). Cuando hablamos de frutos, no 
podemos hacer, de los milagros y los grandes eventos, nuestra medida para juzgar. Hasta 
Judas hizo milagros. El anticristo hará, que una estatua hable. Los brujos de Combarbala, hacen 
milagros y dicen, “en el nombre de Jesús”. 
¿A qué fruto se refería Jesús? El usó la palabra griega “carpos”, refiriéndose, a frutos de la 
nueva naturaleza. ¿Cómo vivía Jesús? Esto nos da una medida correcta, después de todo, Él es 
nuestro modelo. En Gálatas, también se usa, la palabra carpos: amor, gozo, paz, paciencia, 
bondad, fe, templanza, dominio propio. Estos son evidencias, de que estamos llenos, del 
Espíritu. No se trata de milagros, ni de estadios llenos 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 107 
 
“Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el que la cuida. Él corta todas mis ramas queno dan 
fruto. Poda y limpia cada rama que da fruto para que así produzca más. Mi mensaje ya los ha 
limpiado a ustedes. Permanezcan en mí y yo permaneceré en ustedes. Ninguna rama puede dar 
fruto si está sola, sino que tiene que estar unida a la vid. Igual sucede con ustedes, no pueden 
dar fruto si no se quedan en mí.” (Juan 15: 1-5) (PDT) 
Sin Él, nada podemos hacer: refiriéndose, a dar frutos espirituales, no a hacer grandes 
conciertos. 
“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos 
falsos profetas han salido por el mundo.” (1 Juan 4:1) (RVR 1960) 
¿No es acaso aquí probad: juzguen, disciernan, vean? 
“Más os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la 
doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.” 
(Romanos 16:17) (RVR 1960) 
Aquí no solo, se nos advierte a juzgar, sino también, a apartarnos de los tales. 
 
b) ¿Es bíblico dar nombres? 
 
Otra excusa que dan, los defensores, de los falsos ministros, de satanás. Es que no se debe dar, 
ningún nombre, de quien instiga, la falsa doctrina. Estos siervos del diablo, siempre etiquetan 
de rebelde, a cualquiera, que no le diga amen, a todos sus engaños. Y esto ocurre, porque tras 
muchas generaciones, nos han puesto, un lente doctrinal heredado, hemos creído, a todo lo 
que nos han enseñado, hemos dejado de ser, como los Judíos de Berea, que estudiaban todos 
los días, la Biblia, para comprobar, que lo que le enseñaban, sus maestros, era cierto. A estos 
se les llamaba “nobles”, lamentablemente hoy en día, hay muchos estafadores, que les llaman 
“Rebeldes”, a quienes los denuncian: 
“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con 
toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” 
(Hechos 17:11) (RVR 1960) 
No piense, que es un pecado, cuestionar, las enseñanzas impuestas, por terceros, pues las 
mismas escrituras dicen: 
“El simple todo lo cree; Mas el avisado mira bien sus pasos.” (Proverbios 14:15)(RVR 1960) 
“El tonto se cree todo lo que le dicen, pero el inteligente se fija bien por dónde va.” 
(Proverbios 14:15) (PDT) 
Por eso, debemos ver, todo a la luz, de la Santa Escritura, cuando hay una enseñanza, que no 
nos convence, y sentimos que el Espíritu Santo, que mora en nosotros, nos inquieta, o cuando 
alguien nos pregunta, por un tema en particular, y solo respondemos; “es eso lo que me 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 108 
 
enseñaron”, tal como aquel Católico, que le enseñamos y le predicamos, a no adorar ídolos, y 
sin embargo, igual lo hace, aludiendo, que eso le enseñaron desde pequeño, y luego el Señor 
nos pregunta, ¿porque se perdió el pueblo? Por falta de conocimiento. El único procedimiento 
válido, para traer luz, sobre cualquier aspecto, que trata la Palabra de Dios, pues ella es: 
“la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha 
que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en 
vuestros corazones” (2 Pedro 1:19) (RVR 1960) 
Es nuestro propio deber, escudriñar las escrituras, en ellas, vamos a encontrar, la vida eterna 
(ver Juan 5:39), y no en las palabras, de un embaucador. Nuestra pregunta es, si podemos dar 
nombres, en forma pública, de estos falsos ministros. La repuesta es Si: 
“Aléjate de los que hablan cosas mundanas y tonterías, porque esa manera de hablar sólo 
resulta en que haya cada vez menos respeto hacia Dios. Su enseñanza se propagará como un 
cáncer. Himeneo y Fileto han hablado así. Se han apartado de la verdadera enseñanza diciendo 
que la resurrección de todos ya sucedió, y con eso arruinan la fe de algunos.” 
(2 Timoteo 2: 16-18) (PDT) 
Aquí Pablo, menciona nombres; Himeneo y Fileto. El Espíritu Santo, permitió esto, y que 
nosotros, hasta hoy, leamos estos textos. Se imagina que usted, sea testigo de un robo, en un 
banco, y que al interrogarle la policía, usted les diga: “en nombre del amor y paz, se dice el 
pecado, pero no el pecador, no quiero problemas, no hay que juzgar, mejor no vi los hechos”. 
Solo los tibios y cobardes, le tienen miedo a las represalias. David adulteró y asesinó: 
¿entonces por qué se predica, de este texto, y mencionamos su nombre? Nadie enseña, de 
esta historia diciendo; “había un rey que mató y adulteró”. Moisés le pegó, dos veces a la roca: 
se menciona con nombre, y predicamos de esto. No decimos; “había un hombre que 
desobedeció a Dios y…”. No, sino que lo mencionamos, por nombre. Pablo habló de Pedro: 
“Cuando Pedro fue a Antioquía, lo enfrenté cara a cara porque sus propias acciones lo 
condenaban.” (Gálatas 2:11) (PDT) 
“Le escribí una carta a la iglesia, pero Diótrefes no acepta lo que decimos. Él siempre quiere ser 
el que manda. Por eso, cuando yo vaya le llamaré la atención por todo el mal que hace. Él dice 
mentiras contra mí y no recibe a nuestros hermanos. Tampoco deja que otros los ayuden, sino 
que expulsa de la iglesia a los que quieren ayudarlos.” (3 Juan 1:9-10) (PDT) 
Esta vez, se está hablando de Diótrefes. Otro de los tantos nombres, mencionados en el 
Nuevo Testamento. 
“¡Pobre gente! Se fueron por el mismo camino de Caín. Por conseguir dinero se van por el 
camino equivocado como Balán, hablan contra la autoridad y son destruidos como le pasó a 
Coré.” (Judas 1:11) (PDT) 
En conclusión, sí se puede juzgar, debemos hacerlo bien (no viendo las apariencias, sino el 
fruto) y hay peligro en no hacerlo. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 109 
 
Como no debemos juzgar: Pasamos sentencia (ver Mateo 7:1). Condenamos (ver Lucas 6:37). 
Hablamos falso testimonio (ver Santiago 4:11). Proferimos chismes, calumniamos 
(ver Proverbios 10:18). Rompemos el orden de Mateo 28 (ver Mateo 28). Juzgamos por las 
apariencias (ver Juan 7:24). 
Ahora, como si podemos juzgar: Discernir entre lo bueno y lo malo (ver Hebreos 5:14). 
Denunciar a los falsos maestros (ver Mateo 3:7). Exponer el error, por medio de la Biblia 
(ver Isaías 8:20) Probar y denunciar falsas doctrinas (ver Apocalipsis 2:2; 14-15). Redimir al 
pecador, según Mateo 28 (ver Mateo 18). Reprender y no participar en sus obras 
(ver Efesios 5:11). Desechar a los herejes (ver Tito 3:10). 
Debemos dar sus nombres, ellos no son menores de edad, para colocar, solo sus iniciales y su 
edad. 
 
c) Algunos ministros de satanás 
 
 
Para ser consecuente, con lo escrito, y en base a lo expuesto, es mi deber, como atalaya de 
Cristo, denunciar algunos nombres, que ya se sabe abiertamente, el nombre de muchos 
ministros de satanás, que proclaman falsas doctrinas, roban con engaño a la gente, y las 
someten a la perdición, de sus almas, en el infierno. Es el caso de; Cash Luna, Marcos Witt, 
Jesús Adrián Romero, Cesar Castellano, Rony Chávez, Dante Gebel, Benny Hinn, Joel Osteen, 
Jonás González, Ricardo Rodríguez, Alex Campos, José Luis de Miranda, entre otros. 
En esta ocasión, iré en profundidad, la denuncia, de dos lobos vestidos de ovejas, dos siervos 
de satanás, que arrasan con masas, y con muchos seguidores, me refiero a Guillermo 
Maldonado y Ana Méndez: 
Guillermo Maldonado, es un magnate, seudo pastor, de la “iglesia el rey Jesús”, organizador 
del congreso CAP (Donde se reúnen, todos los falsos profetas modernos, y mercantilistas, 
hambrientos del dinero y la codicia), predicador del Domionismo o reino ahora, y del falso 
evangelio de la prosperidad. 
Que niega el rapto de la Iglesia. ha sido cuestionado, por muchos cristianos, en todo el 
mundo, por haber profetizado en el nombre de Dios, en la televisión, desde la ciudad de 
Miami, en Octubre del 2006, diciéndole lo siguiente, al pueblo del Ecuador: "Tengo unamujer, 
dice el espíritu de Dios, que la estoy posesionando, desde el cielo, para ser presidente de este 
país, yo mismo cambiare las leyes, de esta nación, en este día decreto y declaro, sobre los aires 
de esta nación, donde no serás una cenicienta, sino que vendrán al centro de la tierra, a alabar 
mi nombre, dice el Espíritu de Dios". 
La candidata Melba Jácome, pastora evangélica, e ingeniera de profesión, decidió postularse, 
para la presidencia, de Ecuador. Habló en canales de televisión, anunciando su triunfo, a la 
presidencia, justificándose, por la profecía dicha, por Guillermo Maldonado. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 110 
 
El resultado de las elecciones, fue la reelección, del presidente Rafael Correa. La pastora 
candidata, salió última en su país. Guillermo Maldonado, no aclaró jamás esto, no pidió 
disculpas y guardó silencio. 
Además, es cuestionado, por predicar y enseñar, a los creyentes evangélicos, que pueden 
pactar con Dios, por "prosperidad". Y en una de sus prédicas, en su afán, por demostrar sus 
argumentos, para robarles al púbico, llegó hasta el punto, de comparar a Dios, con una 
prostituta. 
Mientras está hablando, del pacto, donde da a entender, que nuestro Dios, no puede hacer 
nada, a menos que ofrezcamos algo; por supuesto, ese algo no es el alma, sino ellos lo llevan 
súbitamente al dinero, o propiedades, o prendas, y vehículos. En uno de los momentos dice, y 
citaré, sus propias expresiones, dice que una ramera, vende su cuerpo por dinero; “Ellas o una 
mujer decente, no le abrirá sus patas (luego dice piernas) a nadie, si no es por dinero o 
compromiso”. 
Sigue hablando del pacto, ante una multitud de hombres ingenuos; en el evento se ve 
claramente, que ninguno de ellos es salvo, pues no reaccionan, ante la horripilante blasfemia. 
Todo lo contrario: Esos hombre, se ponen de pie, y lo empiezan a aplaudir, sin lugar a dudas, 
movidos por el espíritu, del anticristo, en esos momentos. 
De inmediato, Maldonado dice: “Dios no le va abrir las piernas a usted, si usted no le ofrece 
algo”. Y sigue usando la misma frase, e intercambia la palabra “ramera”. Y vuelve a decir: “Dios 
no le abrirá las piernas, si no le ofrece algo”. Él dijo: “a Dios, no se les viene con palabras 
bonitas” (ósea que a él, no le interesa, que se adore o exalte a Dios), luego dice: “Dios no te va 
a abrir las patas, sino entras en pacto con El” (en otras palabras, “a mí me interesa, que pactes 
con dinero, paga como se le paga a una ramera). 
“El Santo Dios dice: « ¿Con quién me van a comparar? ¿Quién es como yo?» 
(Isaías 40:25) (PDT) 
“¿A quién me les parezco? ¿Con quién me pueden ustedes comparar o igualar 
apropiadamente? (Isaías 46:5) (PDT) 
“Luego Jesús dijo: « ¿Con qué puedo comparar el reino de Dios? ¿Con qué historia podré 
explicarlo? “(Marcos 4:30) (PDT) 
¿No le da escalofrío, esa horripilante blasfemia? Pero este señor, no solo blasfema, sino que 
muestra, una clarísima megalomanía, es decir, un delirio de grandeza. Él cita, a otros falsos 
ministros de la prosperidad, diciéndole que Dios les dijo: “ora por mi amigo”, ellos preguntan 
¿Quién es tu amigo? Supuestamente el Señor dice: "Guillermo Maldonado". 
Pero no es todo, este tipo quiere instaurar, un “Papado evangélico”, en donde el papa, es él 
mismo, primero se convirtió en “apóstol”, colocándose un anillo, en señal de poder, después 
proclama ser sobrenatural, y sus seguidores, en muchos lugares le llaman “padre”. 
 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 111 
 
Cuando estuvo, acá en Chile, este falso apóstol, se proclamó, en una concentración, como el 
padre, de todos los apóstoles modernos. Y además aprovechó, de envestir como apóstol de 
chile, al lobo Fernando Chaparro. En su libro, Maldonado establece, que el “padre”, tiene 
potestad sobre los hijos, y mediante una falsa enseñanza, de la paternidad espiritual, acentúa 
su autoritarismo espiritual, pues como apóstol, tiene todo el poder, dado de lo alto, al igual 
que es poseedor, de una unción especial. En la actualidad, ordena apóstoles, y les confiere un 
anillo, símbolo de la autoridad, que él les delega. 
En su página web, de “El Rey Jesús”, de su “red apostólica vino nuevo”. Maldonado ofrece 
cobertura apostólica, la que comprende en primer lugar, de honrar como padre máximo, a 
Guillermo Maldonado, y en segundo lugar, para susto de algunos escépticos, que no creían, la 
entrega de un anillo cardenalicio, para cada Apóstol, nombrado que se sujete, al Papa mayor. 
Leamos literalmente, lo que dice la página de; “Ministerio El Rey Jesús”/acerca de/Red 
Apostólica/membrecía. Dice: 
Membrecía: Cada miembro, recibe su certificado, como parte activa, de la Red Apostólica Vino 
Nuevo, un carnet de identificación, firmado por el apóstol Guillermo Maldonado, como padre 
espiritual de la red. Cuando un miembro, es comisionado como apóstol, o enviado como 
pastor, “tendrá un anillo”, que lo identifica, como un establecedor, del Reino, a la región 
donde es enviado. 
Amigo lector ¿le sorprende esto? , Esto huele a Vaticano, pero los que tienen, la nariz tapada, 
es imposible que puedan oler, y con tantas evidencias, poder entender, quién está detrás de la 
“Reforma Apostólica”. 
En una de sus predicaciones, dijo textualmente: “hay una unción sobre mí, que muy raras 
veces usamos, de decretar juicio contra mis enemigos, piensan los estúpidos, que nosotros, no 
tenemos discernimiento, quiero decirte algo, como apóstol de dios, yo desato juicio contra 
ellos, estamos en una guerra, tenemos que desatar el juicio, los que me están viendo en el 
internet, terminan muertos leprosos, en la cárcel destruidos por el pecado, por el mismo 
inferno. No se metan conmigo ni la iglesia, entonces, me pueden tirar sus m… Este pueblo está 
cubierto con la sangre.” 
Analicemos sus palabras necias, con La Biblia: 
¿Sera verdad, que Maldonado tiene la Unción, será el ungido de Dios? Es evidente que no, 
porque al maldecir, Maldonado demuestra, no tener la unción, del Espíritu Santo. Porque los 
hijos de Dios, no maldecimos. Pero los cristianos, al recibir al Espíritu Santo, por la fe, en 
Jesucristo, tenemos Su Santa Unción. 
“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.” (1 Juan 2:20) (RVR 1960) 
¿Debe un cristiano maldecir? No, de ninguna manera, debemos maldecir. Jesús, no manda a 
bendecir, a los que os maldicen y aborrecen: 
“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los 
que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.” (Mateo 5:44) (RVR 1960) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 112 
 
En ningún pasaje, de las Escrituras, existe tal cosa, como “raras veces, usamos la unción del 
Espíritu Santo”. ¿Puede un ser humano, desatar el juicio, aquí en la tierra? No, solo Dios tiene 
la autoridad, para hacerlo. 
 “Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su JUICIO ha llegado; y adorad a aquel que 
hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” (Apocalipsis 14:7) (RVR 1960) 
“Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de 
David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.” (Apocalipsis5:5) (RVR 1960) 
¿Sera verdad, que él nos puede, declarar muertos por el pecado, por el infierno? Falso. Cristo 
ya nos dio la vida eterna. Y la vida que recibimos, gratuitamente, no se puede perder. 
 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.” 
(Efesios 2:1) (RVR 1960) 
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan 
conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.” (Romanos 8:1) (RVR 1960) 
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” 
(Efesios 2:8) (RVR 1960 
“y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ninadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre 
que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” 
(Juan 10:28-29) (RVR 1960) 
También el seudo profeta, Guillermo Maldonado, emitió una falsa profecía, a distancia, sobre 
el colombiano Jugador de futbol, Radamel Falcao, sin antes, jactarse de "sus" milagros, en 
especial, sobre las rodillas. Además deja ver su propia ignorancia, ya que desconoce, que 
Falcao era cristiano, lo peor, es que “declara sanidad”, se da el lujo, de contar hasta tres, pero 
nuestro hermano Falcao, no se logró recuperar. Y nuevamente Maldonado, queda en 
evidencia y queda en ridículo. 
 “si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es 
palabra que Jehová no ha hablado; con PRESUNCIÓN la habló el tal profeta; no tengas temor 
de él.” (Deuteronomio 18:22) (RVR 1960) 
Las blasfemias, herejías, y falsas profecías, que ha dado, Guillermo Maldonado, son muchas, 
como para escribir un libro. Como cuando dijo, que ser pobre, es una maldición. O peor, 
cuando en una de sus predicaciones, rechaza la Biblia. Él dice, y de forma muy sutil, trata de 
decir, que la Palabra de Dios escrita, representa lo pasado, lo que ya no es. Y lo que Dios, ya 
dijo alguna vez, ya no es relevante hoy. O sea, que lo mejor, que pueden hacer los cristianos, 
no es vivir, según la Palabra de Dios escrita, sino buscar, lo que Dios está diciendo hoy (o sea, 
en escuchar, a personas como él). 
Para Guillermo Maldonado, la Biblia, es solo un conjunto de “principios”, que quedaron en el 
pasado. Un simple libro, como cualquier otro libro, escrito por algún, gurú de filosofía 
hinduista, o de cualquier otra religión. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 113 
 
 
Luego procede a decir, que los cristianos solo tienen “dos opciones”. Es decir, deben elegir, 
entre vivir, según los “principios” del pasado, revelado en la Biblia, o elegir buscar la voz de 
Dios, fuera de la Biblia. Él induce, a su audiencia, a escoger la segunda opción. Yo elijo la 
primera: 
“Toda la Escritura es un mensaje enviado por Dios, y es útil para enseñar, reprender, corregir y 
mostrar a la gente cómo vivir de la manera que Dios manda” (2 Timoteo 3:16) (PDT) 
Todas estas aberraciones, están documentadas, y disponibles en Internet. Si usted desea 
investigar, hágalo libremente. También podrá ver, su mansión, de millones de dólares, en 
donde vive, con su desquiciada esposa. 
Es la mujer que lo acompaña, de la cual, la Biblia dice, que es una misma carne, con Guillermo, 
su ayuda idónea, se llama Ana Maldonado. Esta mujer, tiene sus labios, llenos de groserías, 
inmundicias y blasfemias. 
En una, de sus más famosas blasfemias, dijo que Dios, tenía tetas, la cual sin ser experta en 
lengua hebrea, haya interpretado, la terminología hebrea, del shaddai, con una traducción 
absurda, afirmando que se refiere, a las “tetas” de Dios, usando para ello, una expresión 
vulgar. En su sermón, afirma que esta terminología hebrea, “El Shaddai”, significa “las tetas de 
Dios”, lo que además, de ser una interpretación aberrante, la convierte en una vulgar 
predicadora, que profana al Todopoderoso, siendo esto, de acuerdo a la mente hebrea, una 
blasfemia. 
Ella dijo, textualmente: “yo tuve un sueño, con esos senos, y eran tan grandes como una 
pelota, así de grandes”. Refiriéndose, a que le vio, las tetas a Dios. Una aberración. 
Veamos etimológicamente, qué significa el término El Shaddai. Según todas las concordancias, 
exégesis y enciclopedias, esta palabra, significa; “Dios es Todopoderoso”, o “Dios que es más 
que suficiente”. 
El Shaddai, en Hebreo es (שדי אל), y se refiere, a uno de los nombres Judaicos, de Dios, en 
relación. Según el Talmud, Dios no tiene nombre, ni se debe pronunciar, el término Dios, por lo 
que los rabinos, solo se refieren a Él, indicando sus cualidades. Es por eso, que todos los 
términos hebreos, hablan de su accionar o cualidad, ejemplo: Adonaí, y Shaddai, indica su 
cualidad de todopoderoso, y nada tiene que ver, con esas tetas, o ese Dios madre-padre, que 
es una definición gnóstica, usada por la Nueva Era. Esto evidencia, que Ana Maldonado, 
padece, una seria esquizofrenia teológica. 
Últimamente, en este año 2017, se le ha visto, hablando tantas aberraciones y blasfemias, 
como se les puede permitir, como por ejemplo, en una de sus predicaciones, dice que Dios le 
envió ángeles, para que le cuidaran, sus joyas de oro (porque ella así lo mandó), o que 
también, le dio una unción de mall, para hacer sus compras. O cuando a unos niños, los trata 
de “idiotas”, y “mongólicos”. En fin, son muchas las cosas perversas, que esta mujer habla. Es 
tal cual, para su esposo. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 114 
 
Otra conocida ministra, de satanás, es Ana Méndez Ferrell, en quien está, el mismo espíritu de 
Jezabel, esta bruja vestida de cristiana, entre sus herejías. Confiesa públicamente, que no hay 
arrebatamiento, ni bodas del Cordero, ni novia, ni gran tribulación, ni Nueva Jerusalén, y peor, 
la segunda venida, de Cristo. 
Esta mujer, que obedece a su dios mamón, y que escucha hablar a los billetes, promociona las 
experiencias, “paranormales y metafísicas”, cómo “mover de la Unción”, los conjuros, cómo 
“decretos”, y los hechizos, cómo “acto proféticos”. Esta mujer, dice haber visto, un apocalipsis 
distinto, al que vio Juan. 
Un día apareció, mostrando una fotografía suya, con el rostro, totalmente golpeado. Como sin 
un hombre, la hubiera golpeado a puñetazos. Con sus ojos morados, e inflamados. Según ella, 
mientras luchaba, con espíritus malignos, en la orilla del mar, vino una ola, que la azotó contra 
la arena. Entonces vino, su “hijo espiritual”, llamado Mario Scaffeti, con una Palabra de Dios, 
para ella, la cual dice textualmente así: 
“Entonces me dijo: “Ana, al ver tu rostro destrozado Dios me dice, que así está el rostro de la 
Iglesia, porque los hombres que se han levantado injustamente contra ti, no se dan cuenta que 
están golpeando el rostro de Cristo y desfigurando a Su amada Iglesia.” 
Totalmente increíble. Además de atribuirse, representar a la Iglesia, delante de Dios. A esta 
mujer, la vemos haciendo el ridículo, en varias partes; algunas veces, anda con un equipo de 
buceo, en las profundidades del mar, reprendiendo “supuestos” demonios. O la vemos 
ordenando a los huracanes, que paren, como la hemos visto, recientemente, tratando de 
detener, el huracán Irma, con unos rituales muy raros. Esta mujer no le pide a Dios, que 
detenga el huracán, sino que le “ordena”. 
Algunos fascinados y seducidos, por el “Marketing”, por los milagros, por el mediatismo de 
canal Enlace, por la codicia de ser “prosperados económicamente”, aceptaron el tremendo 
“ofertón”, sin vacilación, sus cerebros, fueron lavados poco a poco, con premisas cómo, “la 
revelación, es sobre el conocimiento”, “los que estudian la Biblia, son religiosos, y no son 
prácticos”, y muchas más consignas, y luego empezaron a molestarse, con aquellos siervos de 
Dios, que comenzaron, a denunciar y descubrir, las artimañas de satanás, detrás de esta 
estratagema. 
Parte de la biografía, de Ana Méndez dice: Ordenada como Profeta y Apóstol, el ministerio de 
Ana Méndez Ferrell, está presente, en más de 40 naciones. Ana, afirma ser un apóstol y 
profeta, que se ha elevado, al rango de “general”, en el ejército, de la guerra espiritual de Dios. 
Como tal, trabaja para formar, un ejército, para luchar en contra y destruir, las obras de las 
fuerzas demoníacas, en todo el mundo. Esto se hace, dice, a “marcar el comienzo, de la gloria 
de Dios”. 
Ana, es nacida en México, ahora reside en Jacksonville, Florida, con su esposo, Emerson Ferrell. 
Ella supuestamente, fue “salvada por Jesucristo”, en 1985, mientras estuvo recluida, en un 
hospital psiquiátrico, después de haber sido, una sacerdotisa de vudú. Supuestamente, el 
podermilagroso de Dios, la libertó completamente, y la transformó, en uno de sus generales, 
para conducir su ejército, a destruir la obra de satanás. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 115 
 
 “Porque llegarán tiempos en que la gente no querrá escuchar la verdadera enseñanza que 
conduce a una vida recta y sólo buscarán rodearse de maestros que los complazcan diciendo lo 
que quieren escuchar. La gente dejará de escuchar la verdad y comenzará a dejarse guiar por 
historias falsas.” (2 Timoteo 4:3-4) (PDT) 
 “Pero rechaza los cuentos irreverentes y tontos, y más bien entrénate para una vida dedicada 
a Dios.” (1 Timoteo 4:7) (PDT) 
La predicadora, Ana Méndez Ferrell, quien se hace llamar “profeta” o “apóstol”, pontificaba 
(no hay otra palabra, para expresarlo) habla sobre la “lucha espiritual”, en lo que 
evidentemente, son experiencias personales, muy parecidas, a las del gnosticismo, de la 
metafísica, o del vudú (brujería), mas no del evangelio. 
 “Pero me temo que así como la serpiente engañó a Eva con su astucia, la mente de ustedes 
también se corrompa y se desvíen de la pureza y la devoción que tienen por Cristo. Ustedes 
toleran sin quejarse a los que les dan un mensaje sobre Jesús distinto al que les hemos 
anunciado. Están dispuestos a aceptar un espíritu diferente al Espíritu que ya recibieron, y 
también están dispuestos a recibir una buena noticia de salvación distinta a la que nosotros les 
enseñamos. (2 Corintios 11:3-4) (PDT) 
Esta falsa profeta, es una ex sacerdotisa satánica, del vudú, y ex interna, en un hospital 
neurosiquiátrico, según ella misma relata, en su página web, y quien dicta, “principios” o 
explicaciones, dadas por ella, hasta del comportamiento de la tierra, y de la naturaleza, las 
estrategias y pensamientos, de los demonios, y otras muchas cosas, que la Biblia, no nos 
revela. Pero que ella, pretende enseñarnos, con autoridad. Además, ha sido, una del grupo de 
animadores, de las maratónicas de dinero, en el canal de televisión, Enlace TBN. 
Entre otras falsas doctrinas, ella enseña, que en la “Santa Cena del Señor”, comemos 
literalmente, la “carne” de Jesús, y bebemos su “Sangre”, literalmente (canibalismo), la misma 
doctrina, que enseña la religión, católica romana, como lo dice en su libro; “Comed de mi 
Carne y Bebed de mi Sangre”, Publicado por E & A International. 
“Todo aquel que vaya más allá de la enseñanza acerca de Cristo y la abandone, no tiene a Dios, 
pero el que viva de acuerdo a ella, tiene al Padre y al Hijo.” (2 Juan 1:9) (PDT) 
Parece, que esa falsa profeta, no está todavía libre, de esquizofrenias y doctrinas diabólicas, 
teniendo apariencia, de cristiana fogosa. Debo ser claro y directo, para protección de todo el 
Pueblo de Dios, la Iglesia de Jesucristo. Escuchaba en la radio, a ella pontificando, creyendo 
tener, la última y mayor revelación, dada a los hombres, diciendo que las almas, de los 
cristianos, que están sufriendo pobreza económica, o cualquier otra tribulación, se encuentran 
cautivas, en ciertos lugares espirituales o espaciales (¿Salvados por Cristo y cautivos de 
satanás?). 
Lugares a los cuales, ella viaja en su espíritu (¿viajes astrales gnósticos?), con solo disponerse, 
para efectuar sus liberaciones, activando ella misma, sus autoproclamados, dones de profecía 
y ciencia, a veces sola o a veces, de mano de algún ángel, o simplemente, se despliega como 
telón de cine, una visión delante de ella, en la cual visualiza, en cuál lugar, se encuentra el 
alma, de cualquier cristiano. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 116 
 
Así ella describía, como carta de turismo o mapa de navegación, lugares diferentes visitados, y 
conocidos solo por ella, que el Espíritu Santo, no describió en la Biblia, con nombres como; “la 
tierra del olvido”, “el Abadón”, “las cavernas del infierno”, “el desierto”, etc. Supuestamente 
las personas, aun siendo cristianos, están simultáneamente aquí en la tierra, y su alma está en 
aquellos lugares, en prisiones que ella ha visto. 
Ella decía también, que al orar por un pastor, que sufrió varios accidentes seguidos, pudo ver, 
como en el infierno, tenían una maqueta, con el alma del pastor, llena de sangre y montada en 
un automóvil destruido, alrededor de cuya maqueta, bailaban los demonios, y esa era la causa, 
según esta mentirosa, o bruja moderna, de los varios accidentes, sufridos por el pastor. 
También narró, con aire de suficiencia o prepotencia, pues según ella, cuando su espíritu viaja, 
y se enfrenta a los demonios, es todo poderosa, por ser un espíritu con Jesús, mientras que 
cuando, está en su cuerpo físico, es la mitad de poderosa (nada humilde, la apóstola), tanto 
que un hermano, le pidió oración, porque después de ocho años, de congregarse en la iglesia, 
nadie le recordaba el nombre, ni lo nombraban, o usaban para nada, viviendo aislado, por el 
pastor y los hermanos, lo cual lo tenía sufriendo mucho. 
Al orar, decía ella, que fue trasladada por un ángel, a un lugar llamado “la tierra del olvido”, 
que era un gran piso desolado, de concreto, donde pudo ver, unas burbujas, y el ángel le dijo, 
que profetizara, a una de las burbujas, para que se rompiera, ante lo cual, apareció un cofre, y 
luego le dijo, que ordenara al cofre abrirse, ante tal orden de ella, se abrió el cofre, y fueron 
saliendo, numerosas personas, entre ellas, el hermanito marginado, que le pidió oración, con 
sus hijitos. Resultó, que el cofre era una cautividad generacional, causada por un antepasado 
del hermano, y con la orden de la apóstola, fueron libres todos sus familiares, cristianos o no. 
Si hubiera podido, le hubiera interpelado, en alta voz, la predicación, a esta ministra de 
satanás, seudo apóstola engañadora, creyendo que los cristianos, somos unos ignorantes, de la 
Palabra de Dios. ¿Por qué predican enseñanzas, basadas en supuestas visiones personales, o 
fábulas, y no se basan en el Evangelio escrito? 
“…para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa 
de uno, os envanezcáis unos contra otros.” (1 Corintios 4:6) (RVR 1960) 
No hay derecho, que nos seduzcan, con espejitos y abalorios, de fábulas mentirosas, como lo 
hacían, los conquistadores españoles, con los ignorantes indígenas de América. 
“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos 
falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1) (RVR 1960) 
“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de 
Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de Luz” 
(2 Corintios 11: 13) (RVR 1960) 
 “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, 
escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1) (RVR 1960) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 117 
 
 “En el pasado hubo falsos profetas entre el pueblo de Dios, así como también los habrá entre 
ustedes. Sin que ustedes se den cuenta, ellos les darán falsas enseñanzas que los llevarán a 
ustedes a la condenación. Se atreverán incluso a negar al mismo Señor, que fue quien pagó el 
precio de su libertad. Pero al hacerlo, ellos mismos atraerán su rápida destrucción. Muchos los 
seguirán en su conducta indecente, y por culpa de ellos habrá quienes hablen mal del camino 
de la verdad. Lo que en realidad quieren los falsos maestros es quitarles su dinero y explotarlos 
con engaños. Pero Dios les tiene preparada la condena desde hace tiempo, y no podrán 
escapar del que los destruirá.” (2 Pedro 2:1-3) (PDT) 
 
SU PLAN DE ATAQUE 
 
La palabra “plan”, se refiere a; artificios, engaños, astucias, a sus engaños, de una forma 
planificada. 
En esta sección, veremos, el plan de ataque de satanás, sobre los creyentes; Como trata de 
imitar a Dios, como crea una falsa trinidad. Como hace milagros, de modo falso.También 
veremos, como se hace, sacrificios así mismo, y como utiliza el aborto, para hacerlo. Como 
siembra cizaña, en medio del pueblo de Dios. Como instiga la falsa doctrina, como el 
dominionismo o el G12. Veremos además, como ciega a los hombres a la verdad, y como roba 
la Palabra, del corazón humano. 
Veremos, como estorba y resiste, la obra y las oraciones, de los siervos de Dios. Y como nos 
hace pelear a los cristianos, unos contra otros. Como acusa, a los cristianos, delante de Dios, y 
como Jesucristo, es nuestro abogado. Como tiende lazos, a los hombres, como el orgullo. 
También vamos a ver, como el diablo tienta. Como aflige, y en donde veremos, la aflicción 
económica, y sobre las ofrendas y los diezmos. 
Vamos a ver, como engaña, con mentiras, como la idolatría, a la virgen María, la católica. 
Como socaba la santidad del hogar, con artificios, como la pornografía y las drogas. Y como 
puede pervertir la palabra de Dios, en donde veremos, algunas traducciones de la Biblia, mal 
hechas, a propósito, por el enemigo, para confundir. 
Recuerde siempre, que la Biblia enseña, que Dios, le permite a satanás, una cierta cantidad de 
libertad (ver Job 1:12), sin embargo, esa libertad, siempre es limitada. El diablo, no puede 
hacer, todo lo que desea. Satanás escoge, atacar a los hijos de Dios (ver 1 Pedro 5:8), y su plan, 
es siempre perverso; el maligno es un homicida (ver Juan 8:44). 
En cambio, el propósito de Dios, al permitir ciertos ataques satánicos, siempre es bueno; Dios 
ama a Sus hijos (ver 1 Juan 4:16). José, enfrentó muchos ataques satánicos, en su vida, pero al 
final, él pudo hablar con confianza, de dos efectos opuestos, detrás de los mismos 
acontecimientos: "Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien" 
(ver Génesis 50:20). 
 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 118 
 
1. Imita a Dios 
 
“Miren lo grande que es el amor que el Padre nos ha mostrado, ¡hasta llega a hacer posible 
que seamos llamados hijos de Dios! Y eso es lo que de verdad somos. Por eso la gente del 
mundo no nos conoce, pues el mundo no conoce a Dios. Mis estimados hermanos, ahora 
somos hijos de Dios pero todavía no sabemos lo que seremos en el futuro. Lo que sí sabemos, 
es que cuando Cristo regrese seremos como él, pues lo veremos tal y como él es.” 
(1 Juan 3: 1-2) (PDT) 
Dios a cada ser humano, a cada pecador arrepentido, nos regala libremente, el privilegio 
invaluable, de ser llamados, “hijos de Dios”. Y para serlo, cada cristiano, debe ser un imitador 
de Cristo (ver 1 Corintios 11:1). Debe seguir sus mismos pasos, esta imitación de nosotros, a 
nuestro Señor, es un alago hacia Él. 
El diablo, también es un imitador de Dios, él tiene una obsesión muy grande, de ser como Dios. 
Pero qué ironía, que lo que Dios, le ofrece al creyente, de ser llamado hijo de Dios, satanás lo 
haya buscado, inútil y desesperadamente, tanto tiempo, y no lo ha logrado jamás, es decir, ser 
como Dios. Desde el día, en que Lucifer se rebeló, contra Dios, es que el padre de las mentiras, 
siempre ha querido, imitar a Dios, y ser igual a Él. Su propósito, engañar si fuese posible, aun a 
los escogidos (ver Mateo 24:24). Imitar a Dios, es parte del plan de ataque, de satanás. 
Desde la antigüedad, el diablo siempre, ha querido imitar a Dios, él se ha dedicado, a copiar la 
obra de Dios. Así como Dios, se comunica, por medio del Espíritu Santo, con su pueblo, con su 
Iglesia, y a través, de su cuerpo místico, es que habla, fluye y bendice a la humanidad. También 
el diablo, tiene su propio y peculiar “pueblo”, un cuerpo, por medio del cual, el espíritu del 
diablo, imita la obra de Dios. 
Las Sagradas Escrituras, nos cuentan y enseñan, que los magos, de la corte del faraón, hicieron 
los mismos milagros, que Moisés; al convertir la vara, en culebra, el rio Nilo convertido en 
sangre, e incluso, la plaga de ranas, también fueron hechos, por los magos, hechiceros del 
faraón: 
“Los magos intentaron crear más mosquitos, pero no lo lograron y los mosquitos picaron a la 
gente y a los animales. Los magos dijeron: «Esto es obra de Dios». Pero el faraón se puso terco 
y no los quiso escuchar, tal como el SEÑOR había dicho.” (Éxodo 8:18-19) (PDT) 
Es decir, satanás imita la obra de Dios, en forma casi idéntica, pero limitada: 
 “…mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.” (Éxodo 7:12) (RVR 1960) 
Veamos otras imitaciones, que este padre de la falsedad, ha realizado: 
El Señor, es Dios (ver Salmos 83:18), y el diablo, pretende ser dios (ver 2 Corintios 4:4). 
Dios, tiene su reino (ver Mateo 24:14), y satanás, tiene su reino (ver Mateo 4:8-9). 
Dios, tiene hijos (ver Juan 1:12), y el diablo, tiene hijos (ver Juan 8:44). 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 119 
 
Dios tiene ángeles, a su servicio (ver Lucas 15:10), y satanás también (ver Apocalipsis 12:7). 
Dios, tiene su trono (ver Apocalipsis 22:3), y el diablo, tiene su trono (ver Apocalipsis 2:13). 
El Espíritu de Dios, mora en el creyente (ver Romanos 8:9), y satanás y sus espíritus, moran en 
el pecador (ver Marcos 5:2). 
Dios, tiene su doctrina (ver Juan 7:16), y el demonio, tiene su doctrina (ver 1 Timoteo 4:1). 
Dios, exige adoración exclusiva (ver Mateo 4:10), satanás, pretende adoración (ver Mateo 4:9). 
Dios se manifiesta, en Cristo (ver Hebreos 1:1-2), se manifiesta, con su demonios 
(ver Efesios 6:12). 
Dios, tiene su Iglesia (ver 1 Timoteo 3:15), y satanás, tiene su iglesia (ver Apocalipsis 3:9). 
Cristo, tiene Apóstoles (ver Apocalipsis 21:14), y satanás, tiene apóstoles 
(ver 2 Corintios 11:13). 
Cristo da autoridad, a sus seguidores (ver Mateo 10:1), y satanás, da autoridad a la bestia 
(ver Apocalipsis 13:4). 
Cristo, cita las escrituras (ver Mateo 4:10), el diablo, cita las escrituras (ver Mateo 4:6). 
Cristo, es sembrador (ver Mateo 13:37), y satanás, pretende ser sembrador 
(ver Mateo 13:38-39). 
Dios, descendió fuego del cielo (ver 1 Reyes 18:38), el diablo, hace descender fuego del cielo 
(ver Apocalipsis 13:12-13). 
Dios, tiene sus misterios (ver 1 Corintios 4:1), y el diablo, tiene sus secretos 
(ver Apocalipsis 2:24). 
Dios, tiene sus ministros (ver Romanos 15:16), satanás, tiene sus ministros 
(ver 2 Corintios 11:14-15). 
Jesucristo, es Luz (ver Juan 8:12), satanás, se disfraza, como ángel de luz 
(ver 2 Corintios 11:14). 
Dios, acepta sacrificios (ver Romanos 12:1), el diablo, recibe sacrificios (ver 1 Corintios 10:20). 
Jesús, es Príncipe y Rey (ver Isaías 9:6), y satanás, es príncipe (ver Efesios 2:2). 
Dice la Biblia, que los últimos tiempos, cuando Jesús venga, por segunda vez; 
“Entonces verán al Hijo del hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria.” 
(Lucas 21:27) (PDT) 
Satanás el diablo, va a pretender, ser Jesús; 
 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 120 
 
“Entonces aparecerá ese hombre maligno y el Señor Jesús lo matará de un solo soplo y lo 
destruirá con el esplendor de su llegada. El hombre maligno aparecerá por obra de Satanás y 
tendrá mucho poder para hacer señales milagrosas y falsas maravillas. Por maldad, él hará 
todo lo que pueda para engañar a los que están perdidos porque no aceptaron amar la verdad 
para ser salvos. Por tanto, Dios les envía un poder engañoso que actúe en ellos y los haga creer 
en la mentira.” (2 Tesalonicenses 2:8-11) (PDT) 
También podemos ver, como satanás, trata de imitar, los dones del Espíritu santo 
(ver 1 Corintios 12: 1-11), los cuales son: 
Palabra de Sabiduría. Palabra de Ciencia. Fe. Sanidades. Milagros. Profecía. Discernimiento de 
Espíritus. Diverso Generode Lenguas. Interpretación de Lenguas. 
El diablo, da dones a sus seguidores: 
Inteligencia Diabólica Animal. Adivinación. Fe en satanás. Sanidades mediante brujería, 
santería, etc. Milagros (incluso el falso profeta, hará descender fuego, del cielo). 
Premoniciones. Percepción Extrasensorial. Conocen todas las lenguas de babel. Pueden 
interpretar, lenguas terrenales y angelicales (pues eran ángeles). 
Estos ejemplos, en la Palabra de Dios, nos muestran, como satanás, pretende usurpar, el 
Señorío de Jesús. El diablo, usa el imitar a Dios, para hacernos caer en el error, si no tenemos 
pleno conocimiento, de lo que dicen las Escrituras, si no tenemos, la constancia en la oración, 
si no vivimos, la Palabra de Dios, en nuestras vidas, si no dejamos, que el Espíritu Santo, guíe 
nuestra vida, y nos favorezca, con las manifestaciones, de sus dones. Es imposible darnos 
cuenta, de las situaciones de engaño, que por medio de la imitación, que hace satanás, nos 
hace creer, que esas cosas son de origen Divino, cuando realmente, no pertenecen a Dios. 
“Eso no nos sorprende porque Satanás también se disfraza de ángel de luz. Entonces es natural 
que los siervos de Satanás pretendan aparecer como los siervos de justicia. Sin embargo, al 
final, ellos recibirán el pago por sus obras.” (2 Corintios 11:14-15) (PDT) 
Aquí Pablo, nos enseña, que la imitación del diablo, acerca de las cosas de Dios, no debe 
extrañarnos, maravillarnos, o sorprendernos, por qué el mismo satanás, se disfraza como ángel 
de luz. No es mucho pues, que sus servidores, se disfrazan de servidores de justicia. El diablo, 
es un gran actor, y puede sin grandes problemas, disfrazarse de ángel del Señor. 
 
a) Tiene una falsa trinidad 
 
El diablo, en su afán, de imitar a Dios, también ha querido, copiar la misma naturaleza, de Dios, 
su esencia misma, de ser un Dios trino; Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo: 
“Así que vayan y hagan seguidores en todas las naciones. Bautícenlos en el nombre del Padre, 
del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 121 
 
La Biblia enseña, que dentro de la naturaleza, del único verdadero Dios, existen tres personas 
separadas y distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Son co-iguales en naturaleza, y co-
eternas. La Trinidad, no es tres dioses, en uno. Los “testigos de Jehová o los unicistas, de los 
“solo Jesús”, dirán que la Trinidad, se define, como tres dioses en uno. Los cristianos, no 
creemos definitivamente, que la doctrina de la Trinidad, sea tres dioses en uno. A lo largo, de 
todo el Antiguo Testamento, y muchas veces, en el Nuevo, vemos claramente, que solo hay, un 
Dios verdadero. Este Texto, es clave en la Escritura, para comprender, la doctrina de la 
Trinidad. La Biblia dice: 
“En el pasado, cuando ustedes no conocían a Dios, eran esclavos de dioses falsos.” 
(Gálatas 4:8) (PDT) 
Por implicación, nosotros sabemos ahora, que hay un Dios verdadero, por naturaleza. Ese Dios 
verdadero, que existe, es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las tres personas son eternas, 
omniscientes, omnipotentes y omnipresentes. En ningún lugar en la Biblia, dice que este Dios, 
que nosotros llamamos, el Dios verdadero, que los cristianos, adoramos y servimos, es sólo el 
Padre, o una sola persona, conocido como el Padre. Les voy a presentar, muchas razones, para 
demostrar, por qué Jesús, es Dios, y por qué era adorado, por qué se le oraba, y por qué, el 
Espíritu Santo, es Dios también. 
“Luego Dios dijo: «Ahora hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Tendrá poder 
sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y en toda la tierra. Reinará sobre los animales 
terrestres, y sobre todos los que se arrastran por el suelo». Así que Dios creó al ser humano a 
su imagen y semejanza, creó al varón y a la mujer.” (Génesis 1:26-27) (PDT) 
Observe bien, dice “Ahora hagamos”, ¿con quién, está hablando Dios? Luego dice, “al ser 
humano a nuestra”. Dios está hablando en plural. 
“Yo seguía con estas visiones en la noche. De repente, vi que salía entre las nubes uno como un 
ser humano. Se acercó al Anciano venerable y lo presentaron ante él. Se le dieron poder, gloria 
y autoridad; todos los pueblos naciones y lenguas estarán a su servicio. Su dominio no tendrá 
fin y su reino nunca será destruido.” (Daniel 7:13-14) (PDT) 
¿Quién es este hombre, este “como un ser humano”, al cual, se le dio poder, gloria y 
autoridad, sobre todos? Este es Jesús. Así que, no sólo el Anciano es venerado, vemos que hay, 
alguien más, separado y distinto, al Anciano venerable, que según, estos dos versículos, es 
igualmente adorado. Por lo tanto, debe haber pluralidad, en la Divinidad. Tiene que haberla, 
porque sólo, el Verdadero Dios Viviente de la Biblia, puede ser adorado. Adorar algo o a 
alguien más, sería idolatría. 
“Escucha, ¡Israel! El SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR es uno.” (Deuteronomio 6:4) (PDT) 
Aquí la palabra Dios, es YHWH Elohim, es Uno (es una unidad compuesta), nos encontramos, 
que YHWH Elohim, es uno. Ahora, esto es algo muy importante, porque esta palabra “uno” 
presenta una unidad compuesta. La palabra “uno”, en hebreo, se escribe “echod”, y esta 
misma palabra, la encontramos, en el siguiente texto: 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 122 
 
“Por esa razón el hombre deja a su papá y a su mamá, se une a su esposa y los dos se 
convierten en un solo ser.” (Génesis 2:24) (PDT) 
Ahí está, la unidad compuesta. Marido y mujer, se tornan en lo mismo, que YHWH es, unidad 
compuesta. Hombre y mujer son uno. 
Una persona, posee intelecto, emoción y voluntad. El Padre posee intelecto, posee emoción y 
posee voluntad. Y también el Hijo, y todos nosotros. Y eso es porque, somos personas o 
personalidades: 
“Pero el Consejero, el Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, les enseñará y 
recordará todo lo que les dije.” (Juan 14:26) (PDT) 
El Espíritu Santo, también es una persona, Él no es una fuerza, o una energía. Para que alguien 
pueda enseñar, tiene que poseer intelecto. Así que si, el Espíritu Santo enseña, tiene intelecto. 
Y también una persona, tiene emoción. El Espíritu Santo, tiene emoción: 
“Hermanos, les ruego por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu Santo que me 
ayuden a luchar pidiéndole a Dios por mí.” (Romanos 15:30) (PDT) 
Pablo se refirió, al amor del Espíritu. El amor es una emoción, y el Espíritu Santo tiene amor, 
por lo tanto, el Espíritu Santo, tiene una emoción. Y además, tiene una voluntad: 
“Todo eso lo hace un solo Espíritu y él decide lo que le da a cada cual.” (1 Corintios 12:11) (PDT) 
Así que, el Espíritu Santo, tiene intelecto, tiene emoción, y tiene voluntad, igual que el Padre e 
igual que el Hijo. Y no sólo eso, hay otras indicaciones, de que el Espíritu Santo, es una persona 
y no una fuerza activa: 
“Los profetas y maestros de la iglesia de Antioquía eran Bernabé; Simón, también llamado el 
Negro; Lucio, de la ciudad de Cirene; Manaén, que se había criado con Herodes el gobernante, 
y Saulo. Un día, mientras ayunaban y adoraban al Señor, el Espíritu Santo dijo: «Aparten a 
Bernabé y a Saulo para que hagan el trabajo para el cual los he llamado». 
(Hechos 13:1-2) (PDT) 
Como creyentes en la Trinidad, no creemos que Jesús, sea el Padre. Él es una persona, 
separada y distinta, del Padre. Él no es el Padre, pero Él es Dios, por naturaleza. Su esencia es 
Dios. Su substancia es Dios. Pero Él, no es la persona del Padre. Él es una persona separada y 
distinta del Padre. 
“Tomás le contestó: — ¡Mi Señor y mi Dios!” (Juan 20:28) (PDT) 
Acá encontramos, cuando uno de sus apóstoles, le llamó Señor y Dios. No sólo llamó, a Jesús 
su Señor, sino que también, llamó a Jesús su Dios. Yo puedo decir, que Jesús, es tanto mi 
Señor, como mi Dios. ¿Y usted? 
“Pero de su Hijo dice: «Tu reino, oh Dios, seguirá por siempre, gobernarás tu reinocon justicia.” 
(Hebreos 1:8) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 123 
 
Acá vemos al Padre, hablando acerca de Su Hijo, Él lo conoce y lo llama “Dios”. Jesús es Dios, e 
incluso, el mismo se reconoce, como Dios: 
“Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el 
Todopoderoso.” (Apocalipsis 1:8) (PDT) 
“Entonces Jesús se acercó y les dijo: —Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la 
tierra.” (Mateo 28:18) (PDT) 
Toda potestad, le fue dada a Jesús, ¿quién puede tener todo ese poder?, ¿un ángel?, ¿un 
profeta? No, solamente Dios, puede tenerlo. Ya sabemos, que el Espíritu Santo, es una 
persona, pero ¿es la persona, del Espíritu Santo, Dios por naturaleza? 
“Entonces Pedro dijo: —Ananías, ¿por qué permitiste que Satanás entrara en tu corazón? 
Mentiste y trataste de engañar al Espíritu Santo. Vendiste el terreno, pero ¿por qué te quedaste 
con parte del dinero? El terreno era tuyo antes de venderlo, pudiste haber dispuesto del dinero 
a tu gusto. ¿Por qué se te ocurrió eso? ¡Le mentiste a Dios, no a los hombres!” 
(Hechos 5:3-4) (PDT) 
La única conclusión racional, es que la Biblia, enseña la Trinidad, aun cuando la palabra misma, 
no aparece en la Biblia. De hecho, muchas palabras, no aparecen en la Biblia, pero son 
enseñadas. La palabra biblia, no está en la Biblia. La palabra milenio, no aparece en la Biblia, 
pero ciertamente, se enseña varias veces (ver Apocalipsis 20). Sólo porque la palabra, no esté 
allí, no significa, que no se enseñe. La Trinidad, se enseña en la Biblia. 
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y 
estos tres son uno.” (1 Juan 5:7) (RVR 1960) 
Así como Dios, tiene una trinidad, satanás también, lo ha querido imitar, y el diablo es; 
satanás, el falso profeta y la bestia: 
“El diablo, el que engañó a esa gente, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde están la 
bestia y el falso profeta. Allí sufrirán día y noche para siempre.” (Apocalipsis 20:10) (PDT) 
El propósito de satanás, siempre ha sido, imitar a Dios, para conseguir ser adorado. En la Biblia, 
está escrito, el pensamiento del enemigo, del Dios Altísimo: 
“… «Subiré al cielo, levantaré mi trono sobre las estrellas de Dios…. Subiré bien arriba, por 
encima de las nubes más altas y seré como el Altísimo». (Isaías 14:13-14) (PDT) 
Cuando se retire, el Espíritu Santo, junto con la Iglesia de Cristo, en el arrebatamiento, 
comenzará el período del Apocalipsis, en el que, el mismo Dios, le permitirá a satanás imitarle, 
y tomar el poder, durante el corto período de tiempo, que durará, la gran tribulación. 
Actualmente, vivimos tribulaciones, la misma Iglesia de Cristo sufre, pero aun así, los 
creyentes, estamos en una situación privilegiada, y completamente distinta, a la que se 
presentará, en el período apocalíptico. Ahora el Espíritu Santo, mora en la Tierra, oramos a 
Dios y nos escucha, no tenemos ninguna barrera, que impida la comunicación, con el Cielo, 
porque el mismo, Espíritu Santo de Dios, mora en nosotros, los renacidos por gracia. 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 124 
 
Distinto será, cuando ya no esté, el Espíritu Santo, en este mundo, la tribulación que vivimos 
en la actualidad, se convertirá, en la gran tribulación, para los que queden. 
¿Cómo se podrán comunicar con Dios, si ya no estará el Espíritu Santo? Quedarán a merced, 
de satanás y sus ángeles, tendrán que luchar solos, contra toda esa fuerza diabólica, porque el 
Espíritu Santo, no estará, como está ahora. 
El anticristo no podrá manifestarse, hasta que el Espíritu Santo, no se retire, junto con la Iglesia 
de Cristo: 
“Ustedes ya saben lo que lo detiene por ahora, para que el hombre maligno aparezca a su 
debido tiempo. El poder secreto del mal ya está en acción en el mundo, sólo falta que el que lo 
detiene se quite del camino.” (2 Tesalonicenses 2:6-7) (PDT) 
En el tiempo apocalíptico, el dragón, el cual es satanás, le dará su autoridad, al anticristo, que 
es la bestia. De esta manera, el anticristo imitará, por corto tiempo, al Señor Jesucristo, tendrá 
autoridad, para ir contra los santos, y llegará a ser adorado, por sus seguidores. 
“La bestia era como un leopardo con patas de oso y boca de león. El dragón le dio a la bestia su 
poder, su trono y gran autoridad.” (Apocalipsis 13:2) (PDT) 
En ese periodo, de la gran tribulación, Dios tendrá, una manera de identificar, a sus siervos: 
“Luego vi a otro ángel que venía del oriente y que traía la marca del Dios viviente. Este ángel 
gritó a los cuatro ángeles que habían recibido el poder de hacer daño a la tierra y al mar. Les 
decía: « ¡Todavía no hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que les pongamos 
una señal en la frente a todos los que sirven a nuestro Dios!»” (Apocalipsis 7:2-3) (PDT) 
Satanás imitando a Dios, también tendrá, una forma de identificar, a sus seguidores: 
“La segunda bestia también obligó a todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y 
esclavos, a llevar una marca en la mano derecha o en la frente. Nadie podía comprar ni vender 
si no tenía la marca del nombre de la bestia o el número que corresponde a su nombre.” 
(Apocalipsis 13:16-17) (PDT) 
La apariencia de resurrección, del anticristo (la bestia), es una imitación de la resurrección, del 
Señor Jesucristo: 
“Una de las cabezas de la bestia parecía que había recibido una herida mortal; pero fue curada, 
lo que tenía al mundo entero asombrado, y seguía a la bestia. Adoraban al dragón por haberle 
dado su poder a la bestia y también adoraban a la bestia y decían: « ¿Quién es tan poderoso 
como la bestia, como para poder pelear contra ella?»” (Apocalipsis 13:3-4) (PDT) 
Dios es Uno en esencia, y Tres en existencia: Padre, Hijo y Espíritu Santo; satanás para imitar a 
Dios, instaurará una fugaz trinidad diabólica: 
“Después, vi a tres espíritus malos que parecían ranas. Salieron de la boca del dragón, de la 
bestia y del falso profeta. Estos eran espíritus de demonios que tenían el poder de hacer 
milagros. Salían a reunir a los reyes del mundo entero para la batalla del gran día del Dios 
Todopoderoso.” (Apocalipsis 16:13-14) (PDT) 
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“Venciendo a Satanás” por Pablo Salinas Página 125 
 
“Fueron capturados la bestia y el falso profeta que había hecho milagros delante de ella. Con 
esos milagros quería engañar a los que tenían la marca de la bestia y adoraban su imagen. La 
bestia y el falso profeta fueron arrojados vivos al lago de fuego donde arde el azufre.” 
(Apocalipsis 19:20) (PDT) 
“El diablo, el que engañó a esa gente, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde están la 
bestia y el falso profeta. Allí sufrirán día y noche para siempre.” (Apocalipsis 20:10) (PDT) 
Con todo lo expuesto anteriormente, se puede identificar, el personaje que describe el 
siguiente versículo: 
“Entonces vi que delante de mí había un caballo blanco. Su jinete tenía un arco; recibió una 
corona y salió con ánimo triunfante para vencer una vez más.” (Apocalipsis 6:2) (PDT) 
Aparentemente, pareciera que el jinete, que monta este caballo blanco, fuera el Señor 
Jesucristo, pero no lo es, está muy lejos de la realidad, se trata del anticristo, que vencerá a los 
santos, en el período apocalíptico: 
“La bestia recibió el poder de pelear contra el pueblo santo de Dios y de vencerlo. Recibió poder 
sobre cada familia, raza, lengua y nación.” (Apocalipsis 13:7) (PDT) 
La acción del anticristo, es una “imitación”, de lo que sucederá, cuando el Señor Jesucristo, 
venga por segunda vez, a juzgar este mundo: 
“Después vi el cielo abierto y delante de mí había un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y 
Verdadero porque juzga y combate con justicia.” (Apocalipsis 19:11) (PDT) 
Satanás siempre, va a querer imitar a Dios, en todo, va a querer, traer un fuego extraño, al 
altar, va a entrar por la puerta, él va a querer,