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Terapia manual ortopedica en trastornos del miembro inferior Bloque 1 y 2 Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 2 Contenido 1. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 1.1. Demostración funcional de síntomas y test especiales en el diagnóstico ortopédico. 1.2. Exploración articular, muscular y neural en los trastornos de la cadera. 1.3. Tratamiento articular, muscular y neural en los trastornos de la cadera. 1.4. Prescripción de ejercicio e intervenciones aplicativas a la terapia manual en tratamiento de dolor en la cadera y cintura pélvica. 2. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 2.1. Demostración funcional de síntomas y test especiales en el diagnóstico ortopédico. 2.2. Exploración articular, muscular y neural en los trastornos de la rodilla. 2.3. Tratamiento articular, muscular y neural en los trastornos de la rodilla. 2.4. Prescripción de ejercicio e intervenciones aplicativas a la terapia manual en tratamiento de dolor de la rodilla y muslo. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 3 BLOQUE 1 Introducción Durante este bloque se explora la cadera, la cintura pélvica, la rodilla y el muslo utilizando técnicas de terapia manual ortopédica. Empezarás con la evaluación de la cadera y cintura pélvica, donde explorarás síntomas y realizarás pruebas diagnósticas para identificar con precisión las disfunciones. Luego, te enfocarás en la exploración articular, muscular y neural, desarrollando habilidades para examinar a fondo cualquier alteración que pueda afectar la función de estas áreas. Tras la evaluación, aplicarás técnicas de movilización articular, liberación muscular y tratamiento neural para restaurar la funcionalidad y reducir el dolor. Además, aprenderás a prescribir ejercicios terapéuticos y a integrar intervenciones aplicativas que complementen la terapia manual para asegurar una recuperación completa y duradera. Posteriormente, abordarás la compleja articulación de la rodilla y su relación con el muslo. Explorarás y diagnosticarás trastornos en esta región a través de pruebas específicas y una evaluación detallada de la articulación femorotibial, la patelofemoral y sus estructuras circundantes. Dominarás técnicas de tratamiento manual para los aspectos articulares, musculares y neurales de la rodilla y el muslo, y aprenderás a diseñar programas de ejercicios que contribuyan a una recuperación duradera. Este enfoque te permitirá tomar decisiones terapéuticas fundamentadas en la evidencia, permitiéndote tratar desde lesiones deportivas hasta condiciones degenerativas con confianza y competencia. Al finalizar, estarás preparado para ofrecer un tratamiento integral que favorezca la recuperación funcional de tus pacientes. Objetivo del bloque Aplicar técnicas de evaluación y tratamiento de terapia manual ortopédica en las regiones de cadera, cintura pélvica, rodilla y muslo, mediante el análisis de la biomecánica articular y pruebas diagnósticas, para desarrollar intervenciones terapéuticas basadas en el razo- namiento clínico y la evidencia científica, mejorando la calidad de vida y funcionalidad de los pacientes. Consulta la presentación del autor Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 4 Lecturas base Agregar la siguiente indicación: A continuación, encontrarás algunos recursos traducidos al español, recuerda que al ser una traducción pueden existir términos que no se ajusten al contenido especifico, por lo tanto, te recomendamos revisar ambas lecturas Versión en inglés Starkey, Ch. & Brown, S. D. (2015). Orthopedic & Athletic Injury Examination Handbook. (3.ª ed.) (pp. 149 – 197; 199 – 216; 217-241). Philadelphia: FA Davis Company. Capitulo 7: https://acortar.link/5Ekw6I Capitulo 8: https://acortar.link/OwzYp0 Versión en español Starkey, Ch. y Brown, S. D. (2015). Manual de examen de lesiones ortopédicas y deportivas (3.ª ed.) (pp. 149 – 197; 199 – 216; 217-241). Filadelfia: FA Davis Company. Puebla, F. (2005). Tipos de dolor y escala terapéutica de la O.M.S.: Dolor iatrogénico. Oncología (Barcelona), 28(3), pp. 141-150. Lecturas complementarias Pérez, E. et. al. (2018). Bases anatomofuncionales de la articulación de la cadera y su relación con la fractura. Revista Médica Electrónica, 40 (3), pp. 1-13. Cuba: Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas. Fernández, G. (2023). Fisioterapia y artrosis de rodilla. NPunto, 11 (64), pp. 107 - 131. Figueroa, J., Antelo, A. y Conde, M. (2020). Exploración física rodilla dolorosa. Ferrer. Versión en inglés Cook, C. and Fleming R. (2012) Chapter 13. Manual Therapy of the Knee. Orthopedic manual therapy. An Evidence-Based approach. (pp.373-408) Versión en español Cook, C. y Fleming R. (2012) Capítulo 13. Terapia manual de la rodilla. Terapia manual ortopédica. Un enfoque basado en la evidencia. (pp.373-408) https://acortar.link/5Ekw6I https://acortar.link/OwzYp0 Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 5 BLOQUE 1 1. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica. En este bloque, nos adentraremos en el análisis detallado de la cintura pélvica y cadera, comenzamos con la anatomía; describiendo las estructuras óseas y articulares que componen la región, posteriormente explicando la fisiología, donde se mencionan los músculos y funciones, para finalmente integrar la biomecánica, para posteriormente abordar la importancia de una evaluación clínica detallada. El miembro inferior está formado por cinco segmentos; la cintura pélvica, el muslo, la rodilla, la pierna y el pie (Latarjet y Ruiz, 2004). La cadera y la cintura pélvica son estructuras fundamentales para el correcto funcionamiento y movimiento del miembro inferior. Cualquier disfunción o alteración en esta región puede repercutir significativamente en la capacidad funcional, el equilibrio y la calidad de vida de los pacientes. Comenzaremos por el punto de unión del miembro inferior al esqueleto axial; la cintura pélvica, que se muestra en la siguiente imagen (Netter, 2018, p. 575): Figura 1. Cintura Pélvica. Fuente: Netter, F. 82018. Atlas Of Human Anatomy, Professional Edition. (p.575). Saunders W.B. El nombre de cintura pélvica surge porque comprende de 3 estructuras que forman la pelvis 1. Hueso coxal: fusión de tres huesos separados: ilion. isquion y pubis, los cuales se unen en el acetábulo, a su vez, el hueso coxal derecho se une anteriormente por la sínfisis del pubis y posteriormente con el sacro. Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 6 2. Sacro: fusion de 5 vértebras sacras de la columna vertebral. 3. Cóccix: la última porción de la columna vertebral. Por otra parte, en la cara lateral del hueso coxal se encuentra la cavidad articular, llamada acetábulo, como se muestra en la siguiente imagen podrás observar que es una cavidad redondeada, profunda circunscrita por un reborde circular, llamado borde acetabular. Presenta dos partes distintas; una no articular, que representa la fosa acetabular, y otra articular, la carilla semilunar (Latarjet y Ruiz, 2004). Figura 2. Acetábulo. Fuente: Latarjet, M, y Ruiz A. (2004). Sección XII. Miembro Inferior. Anatomia humana (pp. 631-694). Ed. Médica Panamericana. La articulación de la cadera está localizada entre la cabeza del fémur y el acetábulo (Netter, 2018). La extremidad superior del fémur, como se muestra en la siguiente imagen, participa en la articulación de la cadera. Latarjet y Ruiz (2004) divide esta porción en; cabeza, un cuello y un macizo trocantéreo. Figura 3. Extremidad superior del fémur. Fuente: Latarjet, M, y Ruiz A. (2004). Sección XII. Miembro Inferior. Anatomia humana (pp. 631-694). Ed. Médica Panamericana. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvicafinalidad de repasar y de integrar el conocimiento previamente revisado. A lo largo del video, se explican técnicas de inspección, palpación y pruebas específicas que son esenciales para identificar lesiones y problemas comunes en esta articulación clave. Los profesionales de la salud comparten consejos valiosos y demostraciones en vivo, lo que facilita la comprensión de cada paso del proceso de exploración. Este recurso es ideal, ya que combina teoría y práctica, fomentando un aprendizaje efectivo y aplicable en el campo de la salud. ¡No te lo pierdas! Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 49 BLOQUE 2 En el ámbito de la terapia manual ortopédica, es crucial tener un enfoque integral y basado en la evidencia para abordar las diversas patologías del sistema musculoesquelético. Como parte fundamental de este enfoque, debemos incluir en nuestra evaluación las técnicas especiales de exploración, las cuales nos permiten identificar disfunciones específicas y planificar tratamientos efectivos. Estas técnicas de exploración no sólo nos proporcionan información detallada sobre la anatomía y biomecánica de las estructuras afectadas, sino que también nos ayudan a comprender mejor los mecanismos de dolor y limitación funcional de nuestros pacientes. Al integrar estas herramientas en nuestra práctica diaria, podemos ofrecer un diagnóstico más preciso y desarrollar estrategias de intervención más personalizadas y eficaces. La evaluación física de los movimientos fisiológicos activos es una herramienta esencial en la terapia manual ortopédica. Esta evaluación permite identificar limitaciones físicas relevantes y determinar el comportamiento de los signos patológicos en respuesta a los movimientos activos. A través de la evaluación del rango de movimiento activo (AROM) en diferentes posiciones, como sentado o en decúbito supino, se puede analizar la relación entre la discapacidad y los signos patológicos. Además, las pruebas funcionales del AROM en posiciones de carga replican de manera más precisa los movimientos funcionales relevantes para los signos patológicos. Las pruebas funcionales para los movimientos activos se describen en la siguiente tabla según Cook (2012) Video Salud Navarra (2017). Exploración básica de la articulación de la rodilla. [archivo de video]. Recuperado de: https://player.vimeo.com/ video/1048663575?h=f627f0d430&badge=0 Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 50 Tabla 12. Evaluación física de los movimientos fisiológicos activos. Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012,p. 373). En comparación con la evaluación de los movimientos fisiológicos activos, la evaluación de los movimientos fisiológicos pasivos y los movimientos accesorios de la articulación tibiofemoral proporciona una visión más completa de las limitaciones y disfunciones articulares. Mientras que los movimientos activos permiten observar la capacidad del paciente para realizar movimientos por sí mismo, los movimientos pasivos y accesorios permiten al clínico evaluar la calidad del movimiento y detectar sensaciones anormales, como rigidez o bloqueo, que pueden estar asociadas con signos patológicos. A continuación, se presenta una tabla detallada que describe las técnicas y procedimientos para la evaluación física manual ortopédica de los movimientos fisiológicos pasivos y los movimientos accesorios de la articulación tibiofemoral, destacando su relevancia en la identificación de disfunciones y en la planificación del tratamiento adecuado. • • • Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 51 BLOQUE 2 Tabla 13. Evaluación física de los movimientos fisiológicos pasivos, y movimientos accesorios de la articulación tibiofemoral Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012). Siguiendo con la evaluación física manual ortopédica, ahora nos enfocaremos en los movimientos pasivos accesorios de la articulación patelofemoral. A diferencia de los movimientos fisiológicos pasivos de la rodilla, que se centran en la evaluación de la flexión y extensión, los movimientos accesorios de la rótula son cruciales para entender su comportamiento durante el rango completo de movimiento, desde la flexión hasta la extensión. Durante estos movimientos, la rótula cambia de una posición inclinada medialmente a una posición neutra y finalmente a una inclinación lateral en extensión. Evaluar estos movimientos es esencial para identificar cualquier anomalía en la movilidad de la rótula y su relación con los signos patológicos del paciente. A continuación, se presenta una tabla detallada que describe las técnicas y procedimientos para la evaluación de los movimientos pasivos accesorios de la articulación patelofemoral, destacando su importancia en la identificación de disfunciones y en la planificación del tratamiento adecuado (Cook, 2012). Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012, p. 373). Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 52 Tabla 14. Evaluación física de los movimientos pasivos accesorios de la articulación patelofemoral. Fuente: elaboración propia en función de Cook, C. (2012, pp.373-408) . La evaluación física de la rodilla utilizando técnicas especiales en terapia manual es esencial para identificar y tratar eficazmente las disfunciones articulares y musculares. A través de movimientos fisiológicos activos y pasivos, así como pruebas funcionales, se puede determinar el rango de movimiento, la calidad del movimiento y la respuesta al dolor. Las movilizaciones accesorias de las articulaciones tibiofemoral y patelofemoral permiten una evaluación detallada de los componentes articulares, ayudando a correlacionar los signos patológicos con las limitaciones funcionales del paciente. Estas técnicas proporcionan una base sólida para desarrollar un plan de tratamiento personalizado y basado en la evidencia, mejorando así los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 53 BLOQUE 2 2.3 Tratamiento articular, muscular y neural en los trastornos de la rodilla. Cómo observaste, ya hemos explorado en profundidad la anatomía y fisiología de esta compleja articulación, así como los métodos para realizar una exploración física completa. Ahora, nos adentramos en un tema crucial: el tratamiento de los trastornos de la rodilla. Antes de comenzar sobre las diversas técnicas terapéuticas, es fundamental conocer los trastornos ortopédicos más comunes que afectan a la rodilla. Desde lesiones meniscales y desgarros de ligamentos hasta la bursitis y la tendinitis, estos problemas pueden afectar significativamente la movilidad y la calidad de vida. Este subtema servirá como una guía integral para entender cómo abordar estos trastornos desde una perspectiva multidisciplinaria, combinando tratamientos articulares, musculares y neurales para lograr una recuperación óptima. Las lesiones ortopédicas más comunes en la rodilla se dividen en varias categorías, como lo mencionaremos a continuación: 1. Tendinopatías: Incluyen tendinitis (inflamación del tendón) y tenosinovitis (inflamación del tendón y su vaina), que causan dolor con movimiento y palpación, y cicatrices que limitan el movimiento debido a desgarros repetidos o cambios degenerativos (Deepan, 2024). 2. Lesiones Meniscales: Resultan de giros bruscos o degeneración, causando desgarros del menisco (Rodilla, s.f.). 3. Síndrome Femoropatelar: Caracterizado por dolor en la cara anterior de la rodilla, debido a alteraciones en la alineación rotuliana o sobrecargas (Rodilla, s.f.). 4. Lesiones Condrales: Clasificadas por extensión y profundidad, incluye la condromalacia rotuliana, qué es el reblandecimiento del cartílago.Esta patología está clasificada en cuatro niveles (Rodilla”, s.f.): a. Condromalacia de grado I: se aprecia reblandecimientodel cartílago. b. Condromalacia de grado II: fisuras leves. c. Condromalacia de grado III: fisuras que afectan a la mitad del espesor del cartílago d. Condromalacia de grado IV: erosión hasta el hueso (Rodilla, s.f.). 5. Artrosis de Rodilla: Enfermedad degenerativa del cartílago causada por lesiones repetitivas, provocando dolor y rigidez (Rodilla, s.f.). 6. Lesiones Ligamentosas: Clasificadas en tres grados según la gravedad, desde pequeñas rotura fibrilares hasta rupturas completas que causan inestabilidad (Granero, 2010, p. 120). Comprender estas patologías es crucial para desarrollar estrategias de tratamiento específicas que mejoren la calidad de vida de los pacientes, especialmente en casos de artrosis pre y post-quirúrgica (Diaz, 2015, p. 76). Para diseñar una terapia efectiva, es fundamental comenzar por establecer objetivos claros y alcanzables. Estos objetivos actúan como una guía que orienta todo el proceso de tratamiento, permitiendo definir qué se espera lograr con la intervención. Al tener una visión clara de los resultados deseados, se pueden seleccionar y adaptar las pautas y técnicas más adecuadas para cada paciente y su situación específica. Este enfoque no solo asegura que la terapia sea precisa y personalizada, sino que también facilita la evaluación del progreso y la efectividad del tratamiento a lo largo del tiempo. Así, la planificación de la terapia se convierte en un Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 54 proceso estructurado que maximiza las posibilidades de éxito en la rehabilitación y mejora de la calidad de vida del paciente. De acuerdo con Diaz (2025, p.76) los objetivos generales fisioterapéuticos en el tratamiento de lesiones meniscales son: • Control del dolor, el derrame y la inflamación local. • Restaurar la movilidad completa. • Recuperar la fuerza en la musculatura implicada. • Reeducación propioceptiva Y los objetivos específicos son: • Respetar el procedimiento quirúrgico, en caso de haberlo, evitando el atrapamiento meniscal e irritación de la cicatriz. • Aumento de la carga de forma progresiva. A continuación, se detalla las diversas técnicas terapéuticas utilizadas en el tratamiento. Cada técnica se describe junto con su objetivo específico, alineado con los objetivos terapéuticos generales expuestos en la lista anterior. Tabla 15. Pautas fisioterápicas en lesiones meniscales. Fuente: Elaboración propia en función de Díaz, M (2015). Diaz menciona que la tendencia actual para el tratamiento conservador de las inestabilidades y problemas rotulianos considera como primera elección la terapia manual, en dado caso de que la patología amerite la cirugía, se añaden los siguientes objetivos y pautas al tratamiento (2015, p.92). El objetivo general es recuperar la estabilización de la rótula en posición adecuada para mejorar la funcionalidad y evitar compresiones anómalas para el cartílago a través de la orientación de los ejes de la extremidad inferior, la orientación de la línea de trabajo del cuádriceps y el equilibrio apropiado de estabilizadores estáticos y dinámicos. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 55 BLOQUE 2 El tratamiento se va a dividir en tres fases, cada una con sus objetivos específicos. En el tratamiento fisioterápico de las condropatías, cada fase tiene objetivos específicos. En la fase inicial o aguda, se busca disminuir el dolor y la inflamación, mantener o aumentar la flexibilidad de estructuras que tienden a la retracción, evitar la atrofia muscular, centrar la rótula de manera activa y pasiva, y promover la economía articular. Durante la fase intermedia o subaguda, el enfoque se centra en la potenciación muscular del cuádriceps y selectiva del vasto interno, así como en evitar presiones rotulianas inadecuadas. Finalmente, en la fase de readaptación funcional y/o deportiva, el objetivo es readaptar al paciente a su actividad laboral y/o deportiva (Diaz, 2015, p. 92). En base a los objetivos descritos en la tabla anterior, se describen a continuación las pautas específicas para cada uno de los objetivos, es decir que se va a hacer y cómo se va a llevar a cabo como parte del tratamiento. Posteriormente se describen las pautas del tratamiento en base a los objetivos planteados ,para ello revisa la siguiente tabla: Tabla 16. Pautas fisioterápicas en la condropatía rotuliana Fuente: Elaboración propia en función de Díaz, M (2015). En conclusión, el tratamiento conservador de las inestabilidades y problemas rotulianos se centra en la terapia manual como primera elección, según Díaz (2015). Este enfoque integral busca recuperar la estabilización adecuada de la rótula, mejorando así la funcionalidad y evitando compresiones anómalas en el cartílago. Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 56 Cada fase se orienta hacia metas concretas, como la reducción del dolor y la inflamación en la fase inicial, la potenciación muscular en la fase intermedia, y la readaptación funcional en la fase final. Este proceso no solo busca aliviar los síntomas, sino también restablecer la función óptima de la rodilla, permitiendo a los pacientes regresar a sus actividades diarias y deportivas con confianza y seguridad. A continuación, de acuerdo con Diaz (2015, p. 107) se describen las pautas fisioterápicas destinadas al tratamiento de lesiones ligamentosas, con los objetivos de: combatir el dolor, la inflamación, conseguir una amplitud articular funcional, una estabilidad activa, reeducar la propiocepción e integrar al paciente en sus actividades. • Se recomienda el uso de crioterapia y compresión para controlar el dolor y la inflamación, junto con electroterapia (TENS y ultrasonidos) y vendaje neuromuscular linfático. La reparación tisular se aborda con masaje de Cyriax y carga tensil progresiva. • Para conseguir amplitud articular (ROM), se emplea terapia manual, cinesiterapia pasiva indolora, y técnicas de manipulación específicas, como la corrección de desplazamientos articulares. Las técnicas neuromusculares y miofasciales, como la desactivación de puntos gatillo miofasciales (PGM), también son esenciales para abordar el acortamiento muscular y prevenir recidivas. • Para lograr una buena estabilidad activa, se utilizan vendajes funcionales y programas de cinesiterapia enfocados en la musculatura estabilizadora. La reeducación propioceptiva se inicia en descarga y luego en carga para restablecer el equilibrio y la estabilidad dinámica. Estas pautas aseguran una recuperación integral y funcional del paciente. En conclusión, las pautas fisioterápicas para el tratamiento de lesiones ligamentosas se centran en un enfoque integral que abarca la gestión del dolor y la inflamación, la reparación tisular y la restauración de la funcionalidad articular. La combinación de técnicas como la crioterapia, electroterapia y vendajes neuromusculares proporciona un alivio inmediato de los síntomas, mientras que el masaje de Cyriax y la terapia manual facilitan la reparación de los tejidos afectados y la recuperación de la amplitud articular. Además, la implementación de un programa de cinesiterapia y técnicas neuromusculares es crucial para mejorar la estabilidad activa y la propriocepción, elementos esenciales para prevenir recidivas y asegurar una correcta rehabilitación. Con un enfoque progresivo que adapta la carga y los ejercicios a las necesidades del paciente, se busca no solo recuperar la movilidad, sino también fortalecer la musculatura estabilizadora, garantizando así un retorno seguro a las actividades diarias y deportivas. Este enfoque personalizado y metódico es fundamental para optimizar los resultados en la rehabilitación de lesiones ligamentosas. En resumen, las patologías de rodilla presentan una amplia variedad de manifestaciones clínicas y requieren de un abordaje terapéutico individualizado. La terapia manual, al enfocarse en la restauración del movimientoarticular, la reducción de la inflamación y la modulación del dolor se posiciona como una herramienta terapéutica invaluable en el tratamiento de estas afecciones. Los objetivos específicos del tratamiento, como la recuperación de la fuerza muscular, la mejora de la propiocepción y la normalización de los patrones de movimiento, pueden alcanzarse de manera eficiente a través de las técnicas manuales adecuadas. Las movilización activa o pasiva en cualquier dirección puede ser beneficiosa para el paciente con osteoartritis. Se ha demostrado que actividades como las contracciones activas del cuádriceps reducen Ios parámetros bioquímicos negativos en la rodilla asociados con Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 57 BLOQUE 2 la osteoartritis. Las movilizaciones basadas en compresión pueden ser más efectivas para producir estos cambios y se ha demostrado que producen mejores resultados que los tratamientos sin compresión. Los métodos de examen suelen ser similares a los procedimientos de tratamiento, a continuación, de acuerdo con Cook (2012) se mencionan las técnicas utilizadas como parte del tratamiento en terapia manual (pp.396-398): *En alguna de las diapositivas presenta dentro una tabla, estas se encuentran dentro de la carpeta de la materia llamada figuras y tablas. 1-Técnicas de movilización en terapia manual Tabla 17. Técnicas de movilización en terapia manual. Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012, p. 396). Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 58 2- Técnicas de estiramiento pasivo Tabla 18. Técnicas de estiramiento pasivo. Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012, p. 396). 3- Movilización con movimientos Tabla 19. Movilización con movimientos. Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012). Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 59 BLOQUE 2 Tabla 19. Movilización con movimientos. Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012). 4- Conclusión: Los métodos de tratamiento de terapia manual tienen su origen principalmente en el proceso de examen. Durante el tratamiento, la movilización con movimiento resulta efectiva para que el paciente logre mejorar el uso activo de la extremidad, especialmente en aquellas áreas donde existe restricción de movimiento. Para optimizar los beneficios del tratamiento de terapia manual, es recomendable incorporar elementos adicionales como la compresión, movimientos que alcancen el rango final y técnicas de distracción, ya que estos componentes incrementan significativamente la efectividad del tratamiento. Fuente: Elaboración propia en función de Cook, C. (2012). Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 60 En conclusión, el uso de la terapia manual para tratar la rodilla, más allá de su aplicación en casos de artritis, ha sido poco investigado, mostrando una escasez de evidencia que respalde su eficacia. No obstante, esta técnica podría ser beneficiosa cuando se combina con otros tratamientos, especialmente en el manejo del síndrome de dolor patelofemoral. Además, se ha observado que la manipulación de áreas como la cadera o la espalda baja puede ofrecer beneficios temporales en la rodilla. Por último, hay indicios de que incorporar compresión junto con movilización puede acelerar el retorno del rango de movimiento comparado con la ausencia de compresión. 2.4 Prescripción de ejercicio e intervenciones aplicativas a la terapia manual en tratamiento de dolor de la rodilla y muslo. El ejercicio terapéutico, diseñado para abordar las necesidades individuales de cada paciente, no solo alivia el dolor, sino que también promueve la estabilidad, movilidad y fuerza en la articulación de la rodilla. Este subtema explica las diferentes modalidades de ejercicio y su impacto en la rehabilitación de diversas patologías de rodilla, proporcionando un enfoque integral para potenciar la recuperación y prevenir complicaciones futuras (Kisner y Colby, 2005, p. 347). Lectura complementaria Te recomiendo leer la página 373 a la 408 en la cual se exploran las técnicas de terapia manual aplicadas a la rodilla. Se revisa la anatomía y biomecánica de la rodilla, crucial para entender la aplicación de estas técnicas. Se describen métodos de evaluación clínica para identificar disfunciones, incluyendo pruebas específicas. El capítulo presenta diversas técnicas de tratamiento, como movilizaciones articulares y manipulaciones, respaldadas por evidencia científica. Además, se incluyen casos clínicos que ilustran la aplicación práctica de estas técnicas. Finalmente, se discuten los resultados esperados y la eficacia de la terapia manual en el tratamiento de patologías de la rodilla, basados en estudios y ensayos clínicos. Podrás consultar el artículo en su versión original (inglés) y la traducción en español recuerda que al ser una traducción pueden existir términos que no se ajusten al contenido específico, por lo tanto, te recomendamos revisar ambas lecturas: Español: Cook, C. (2012) Capítulo 13. Terapia manual de la rodilla. Terapia manual ortopédica. Un enfoque basado en la evidencia. (pp.373-408) Inglés: Cook, C. (2012). Chapter 13. Manual Therapy of the Knee. Orthopedic manual therapy. An Evidence-Based approach. (pp.373-408) Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 61 BLOQUE 2 Para el control del dolor, además del reposo y el uso de férula o vendaje especializado, se recomiendan técnicas de oscilación del juego articular. Las oscilaciones de grado 1, movimientos rítmicos y suaves en el rango inicial de movimiento, facilitan la movilidad sin provocar tensión adicional y pueden durar entre 30 segundos y varios minutos, dependiendo de la tolerancia del paciente. Estas técnicas son útiles en fases agudas y postquirúrgicas (Kisner y Colby, 2005, p. 347). De acuerdo con Kisner y Colby (2005, p.347) con el objetivo de llevar a cabo la reducción al mínimo de la rigidez se realizan ejercicios de cinesiterapia pasiva o activa-pasiva, dentro de los límites del dolor, se practican deslizamientos o movimientos de tracción de grados I o II, a continuación de detalla cada uno de ellos: • La tracción de grado I se refiere a una separación mínima de las superficies articulares. Este movimiento es sutil y se utiliza para disminuir la presión en la articulación. • La tracción de grado ll implica una separación más significativa de las superficies articulares. Este movimiento es más intenso y se utiliza para aumentar la movilidad articular. Para minimizar la atrofia muscular y prevenir adherencias en la rótula, se realizan ejercicios estáticos suaves y en diversos grados de movimiento, series suaves en cadena cinética cerrada para el cuádriceps, y ejercicios de amplitud del movimiento activa y estática. En la prevención de deformidades y protección articular, se combinan actividades recreativas y programas de ejercicios específicos supervisados por profesionales. Es crucial reducir las actividades de carga total durante brotes agudos de artritis y educar al paciente y familiares sobre posturas correctas. Para reducir el dolor por tensión mecánica, se utilizan instrumentos de apoyo para la marcha y se modifican los sitios de descanso. Los ejercicios para aumentar el rango de movimiento (ROM) deben emplearse con precaución, asegurando que el paciente tenga suficiente fuerza para controlar el movimiento. En el desarrollo de fuerza y resistencia muscular, se enfocan en ejercicios isométricos y de extensión, fortaleciendo también los músculos de la cadera y el tobillo. Finalmente, para evitar recaídas, se mejora la funcionalidad del complejo articular completo mediante entrenamiento funcional, ajustando resistencias y cargas progresivamente, y alternando actividades con reposo en casos de artritis degenerativa y reumatoide (Kisner y Colby, 2005, pp. 348-349).En el o los casos de que el trastorno articular haya progresado a un tratamiento quirúrgico por la gravedad de este, como parte del plan terapéutico se deben de tener en cuenta las fases de proteccion minima y vuelta a la actividad de acuerdo con Kisner y Colby (2005, p.352): 1. Hacia la semana 12 después de la cirugía, se hace énfasis en la rehabilitación de los músculos para que el paciente aumente su funcionalidad. 2. Se aumenta gradualmente la intensidad de las actividades cotidianas 3. El uso de bicicleta estática y los ejercicios acuáticos son buena opción para una preparación física sin impacto. En el tratamiento de condropatías, para el aumento de la flexibilidad de la fascia lateral e inserción de la cintilla Iliotibial, se realizan movilizaciones de la rótula, fricciones en torno a la a la cara lateral de la rótula, inclinaciones mediales de la rótula, también pueden emplearse vendajes para la alineación de la rótula y aplicar estiramientos prolongados al tiempo que se mantiene el alineamiento de la rótula con la finalidad de llevar a cabo un entrenamiento sin exceso de tensión (Kisner y Colby, 2005, p.354). Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 62 Como ejemplo, como parte del tratamiento de condropatías se puede llevar a cabo estiramientos de la inserción de la banda iliotibial, como el que se describe a continuación: Auto estiramiento de la inserción de la cintilla IT. El paciente en decúbito lateral con una banda enrollada en torno al tobillo y el otro extremo por encima del hombro y sostenido con la mano. La cadera adopta una postura en extensión, abducción con una ligera rotación lateral, con la rodilla flexionada. Primero se flexiona la rodilla y se mueve la cadera en abducción, luego se extiende la cadera (lo cual asegura que la cintilla IT se sitúe sobre el trocánter mayor). Después se mueve el fémur en aducción con ligera rotación lateral hasta que se sienta la tensión en la cintilla IT a lo largo de la cara lateral de la rodilla. El paciente se estabiliza en esta posición sujetándose con la cinta. Si se tolera, se coloca un peso de 1 a 2,5 kg distal sobre la porción lateral del muslo para aumentar el estiramiento y se mantiene la posición 20 a 30 minutos. Figura 21. Auto estiramiento de la inserción de la cintilla IT. Fuente: Kisner, C. y Colby, L. (2005). Enfrentar un caso clínico complejo de condropatía puede ser un desafío significativo para cualquier profesional de la salud. Un ejemplo de esto es un paciente de 50 años con antecedentes de múltiples cirugías de rodilla y un diagnóstico de condropatía severa. A pesar de los tratamientos convencionales, el paciente continúa experimentando dolor intenso y limitación funcional. La evaluación detallada revela una combinación de factores que complican el cuadro clínico, incluyendo adherencias postquirúrgicas, debilidad muscular y alteraciones biomecánicas. En este contexto, es crucial adoptar un enfoque multidisciplinario que incluya técnicas avanzadas de terapia manual, ejercicios específicos de fortalecimiento y estiramiento, y una reeducación propioceptiva intensiva. ¿Cómo aplicarías los conocimientos adquiridos en este bloque para diseñar un plan de tratamiento personalizado para un paciente con condropatía y compromiso de la banda iliotibial, considerando las técnicas de terapia manual y ejercicios específicos? Anota la respuesta en tus notas del celular o’ en tu libreta y reflexiona sobre ello Ejercicio Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 63 BLOQUE 2 Por lo tanto, en el tratamiento, es fundamental aumentar la flexibilidad de la fascia lateral y la inserción de la cintilla iliotibial. Esto se logra mediante movilizaciones de la rótula, fricciones laterales y estiramientos prolongados que mantienen su alineación. Un ejemplo efectivo es el auto estiramiento de la cintilla IT, donde el paciente adopta una posición específica para maximizar el estiramiento. Este ejercicio no solo mejora la flexibilidad, sino que también permite un entrenamiento seguro sin exceso de tensión. En conjunto, estas técnicas son esenciales para optimizar la rehabilitación y funcionalidad de la rodilla. En resumen, el auto estiramiento de la cintilla iliotibial es una técnica efectiva para mejorar la flexibilidad y reducir la tensión en la rodilla. Este ejercicio, junto con otras técnicas como las movilizaciones de la rótula y las fricciones laterales, es crucial para el tratamiento de las condropatías, optimizando la rehabilitación y funcionalidad de la rodilla. Según Kisner y Colby (2005) como parte de los objetivos del ejercicio terapéutico se encuentra también la modificación de las tensiones biomecánicas, si el paciente presenta pronación del pie, una ortesis o una plantilla puede ayudar a aliviar las tensiones que sufre la pierna y las rodillas, se de llevar a cabo una evaluación para conocer el fallo en la mecánica de la extremidad inferior y se modifica, en cuanto sea posible (p.356). Hasta que la rodilla sea asintomática el paciente debe evitar ciertas posiciones y actividades que provoquen una exacerbación en la rodilla, como; evitar subir y bajar muchas escaleras o sentarse sobre las rodillas flexionadas. Kisner y Colby (2005) nos mencionan que en el tratamiento post-operatorio de lesiones ligamentosas, es crucial seguir un enfoque estructurado que incluya el control del dolor y el edema mediante compresión y masajes linfáticos, y la prevención de atrofias musculares con ejercicios estáticos para el cuádriceps e isquiotibiales (p. 357). La deambulación con muletas y el uso de ortesis de rodilla ayudan a mantener el rango de movilidad y prevenir contracturas. A medida que se avanza en la recuperación, se incrementa la dificultad de los ejercicios para mejorar el control neuromuscular, manteniendo siempre la protección de la articulación durante las primeras semanas. En las fases finales, se integran ejercicios de propiocepción para corregir desequilibrios y potenciar la fuerza y flexibilidad. Entre los ejercicios recomendados están los estiramientos de isquiotibiales y cuádriceps, elevaciones de la pierna extendida, y técnicas para desarrollar fuerza y estabilidad, como ejercicios isométricos y dinámicos en cadena cinética cerrada de acuerdo con Kisner y Colby (2005, pp. 373-378) Además, se incluyen actividades funcionales y de equilibrio, ejercicios pliométricos y prácticas específicas de deportes, siempre bajo supervisión cuidadosa para asegurar una correcta progresión y evitar recaídas. A continuación, podrás revisar la siguiente imagen que ilustra el ejercicio de extensión para fortalecer el cuádriceps, en este ejercicio, se enfoca en la extensión final de la rodilla, lo que es crucial para mejorar la fuerza del cuádriceps. A medida que el paciente tolere, se puede añadir resistencia proximal al tobillo para incrementar la dificultad y potenciar el trabajo muscular. Como muestra de esto, revisa la siguiente imagen: Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 64 Figura 22. Ejercicio de extensión de los últimos grados para fortalecer el músculo cuádriceps.Fuente: Kisner, C. y Colby, L. (2005, p. 373). Finalmente podemos resumir que se ha abordado de manera integral los aspectos fundamentales del tratamiento y rehabilitación de la rodilla, cubriendo tres áreas principales; los aspectos anatómicos y funcionales, mediante la revisión de la anatomía y cinesiología de la rodilla, el tratamiento terapéutico, mencionando los objetivos y las pautas para el manejo de problemas musculoesqueléticos, tomando en cuenta el abordaje de lesiones articulares, musculares y ligamentarias y las precauciones específicas durante la ejercitación. Este enfoque integral permite una comprensión completa del manejo de la terapia manual para la rodilla, desde su base anatómica hasta las intervenciones terapéuticas específicas. Recuerda que esto te servirá para aplicarde manera efectiva los conocimientos adquiridos en situaciones clínicas reales. En definitiva, podemos decir que se han abordado de manera integral los aspectos fundamentales del tratamiento y rehabilitación de la rodilla, cubriendo tres áreas principales: los aspectos anatómicos y funcionales, mediante la revisión de la anatomía y cinesiología de la rodilla; el tratamiento terapéutico, mencionando los objetivos y las pautas para el manejo de problemas musculoesqueléticos, tomando en cuenta el abordaje de lesiones articulares, musculares y ligamentarias; y las precauciones específicas durante la ejercitación. Este enfoque integral permite una comprensión completa del manejo de la terapia manual para la rodilla, desde su base anatómica hasta las intervenciones terapéuticas específicas. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 65 BLOQUE 2 Referencias: Aguilera, V., Araya, F., García, V., Reyes, J.T., Flores, D., Donoso, F., et al. (s.f.) Artrosis De Cadera: Tus Articulaciones También Cumplen Años. Pontificia Universidad Católica de Chile. Apuntes de Anatomía. Tipos de articulaciones: sinoviales y sólidas. (2018) Elsevier. Recuperado de: https://www.elsevier.com/es-es/connect/anatomia-tipos-articulaciones-sinoviales-y-solidas Arnal, J. (2022). Choque Femoro-Acetabular: Pinzamiento de cadera. Traumatólogo En Madrid. https://traumatologomadrid.es/choque-femoro-acetabular-pinzamiento-de-cadera/ Arthrocentesis (Joint Aspiration) (2021). Cleveland Clinic. Recuperado de: https:// my.clevelandclinic.org/health/treatments/14512-arthrocentesis-joint-aspiration Azucas, R. (2023). Articulación Coxofemoral. Kenhub. https://www.kenhub.com/es/library/ anatomia-es/articulacion-coxofemora Ballester, M. 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En conjunto, estas articulaciones desempeñan roles vitales en la biomecánica del cuerpo humano, cada una adaptada a sus funciones específicas, desde la estabilidad pélvica hasta la movilidad en las extremidades inferiores. La función principal de la cadera es la locomoción, sin embargo, biomecánicamente asume la función de orientación y de soporte del miembro inferior (Kapandji. 2010). A continuación, en el siguiente cuadro se muestra la relación que hay entre los ejes, planos y los movimientos de la articulación de la cadera Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 8 Tabla 2: Ejes, planos y movimientos de la cadera. Fuente: Elaboración propia en función de Kapandji A.I. (2010). Respecto al cuadro que pudiste observar, los ángulos se resumen en el siguiente gráfico: Figura 4. Grados y movimientos de la articulación de la cadera. Fuente: Elaboración propia en función de Azucas (2023). Complementando el gráfico anterior, observa la siguiente imagen: Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 9 BLOQUE 1 Figura 5. Ejes de movimiento de la articulación de la cadera. Fuente: Hochschild, J. (2017, p. 729). Para continuar con los movimientos que realiza la cadera, debemos entender y conocer los músculos que son los responsables de dichos movimientos, en la siguiente tabla se muestran los grupos musculares responsables de los movimientos de la articulación coxofemoral. Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 10 Tabla 3 Grupos musculares responsables de los movimientos de la cadera. Fuente: Elaboración propia en función de Nicolás, R. y Gomez, M. (2020). Fuente: Elaboración propia en función de Nicolás, R. y Gomez, M. (2020). Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 11 BLOQUE 1 La articulación de la cadera se trata de una palanca de primera clase, durante la permanencia en una sola pierna, es decir durante la marcha, el fulcro se encuentra entre la carga y la potencia como se muestra en la siguiente figura: Figura 6. Mecánica articular durante la permanencia a una sola pierna. Fuente: Hochschild, J. (2017, p.736). Según Hochschild las fuerzas de las palancas se reparte de la siguiente forma (2017, pp. 736): 1. Fulcro: Cadera 2. Carga: peso corporal, en base a donde se encuentre el centro de gravedad. 3. Potencia: Abductores que son los encargados de mantener el balance. 4. Brazo de carga:89+ conexión del fulcro a la línea de acción de la carga. 5. Brazo de potencia: conexión del fulcro con la aplicación de la fuerza. Ya que analizamos esta exploración y tratamiento, es importante adentrarnos a los síntomas y por supuesto los test que nos servirán de apoyo para este diagnóstico ortopédico. 1.1 Demostración funcional de síntomas y test especiales en el diagnóstico ortopédico. El proceso de diagnóstico incluye la realización de una historia clínica, la cual representa un recuento de los sucesos en la vida del paciente que tienen relevancia en la salud del individuo, dentro de sus componentes están; una anamnesis y una exploración física. DeGowin (2010) menciona que una buena historia para el diagnóstico debe contar con los siguientes cuatro objetivos: Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 12 1. Descubrir los síntomas, para ello es necesario conocerlos para lograr identificarlos 2. Obtener descripciones cuantitativas exactas, 3. Asegurar una cronología precisa de los eventos ocurridos y 4. Determinar cómo la enfermedad ha cambiado la calidad y funcionalidad del individuo (p.17) En la siguiente tabla se presenta una recopilación de síntomas, características, causas y localizaciones asociadas a diversas condiciones musculoesqueléticas que afectan la movilidad y el bienestar del paciente. Tabla 4 Sintomatología articular, características, causas y localización. Fuente: Elaboración propia en función de Nicolás, R. y Gomez, M. (2020). Como revisaste en la tabla anterior, se enfoca en el dolor articular y la rigidez, que son manifestaciones comunes en diversas patologías. La comprensión de estos síntomas es esencial para el diagnóstico y tratamiento adecuado, ya que cada uno está relacionado con diferentes etiologías y áreas del cuerpo. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 13 BLOQUE 1 Posteriormente, durante la exploración física se utilizan los 4 sentidos: la inspección, la palpación, la percusión y la auscultación, como menciona Nicolás, y Gomez (2020, p. 348), veremos cómo el paciente con ropa descubierta y descalzo se mantiene de pie y como camina, de igual forma se buscan signos inflamatorios, cambios tróficos músculo-cutáneos, tumoraciones, etc., anotando cada una de las observaciones, proceso al cual se le llama inspección. Se recomienda que se realice primero en decúbito, después en bipedestación y finalmente durante la marcha, para ello es necesario conocer los límites óseos de la pelvis, los cuales son fácilmente identificables en la mayoría de las personas. A continuación, en la siguiente tabla, se muestran los puntos claves a identificar durante la inspección de la cadera y pelvis. A diferencia de la rodilla o de otras estructuras, una inflamación en la cadera es casi imposible de detectar directamente con la inspección, es decir, con la observación, a diferencia de, por ejemplo: un tobillo inflamado. Ya que la profundidad de la articulación y el gran recubrimiento muscular la protege, sin embargo, si es posible detectar una inclinación de la pelvis o báscula pélvica, lo que indica la presencia de una contractura y de una inflamación importante. Granero, J. (2010). Capítulo 5. Cadera Y Pelvis. Manual de Exploración Física del Aparato Locomotor, pp. 87-104. Medical y Marketing Communications. ¿Sabías que...? Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 14 Tabla 5. Puntos clave a observar e identificar en la inspección de la cadera. Fuente: Elaboración propia en función de Granero, J. (2010). Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 15 BLOQUE 1 Se continúa con la palpación, en la cual Granero (2010, pp. 99-104) menciona que habitualmente no nos da abundante información sobre la patología en específico, pero sí de los relieves óseos y de la musculatura adyacente, la palpación se hace habitualmente en decúbito, durante esta etapa de la exploración clínica se lleva a cabo las pruebas o test especiales, como los que se mencionan a continuación: 1. La prueba de Trendelenburg es usada para valorar el punto de apoyo que tiene la cadera, se realiza observando por detrás la pelvis y los glúteos, pidiendo al paciente que primero apoye la pierna sana y posteriormente la enferma. En condiciones normales la pelvis se inclina hacia arriba, la prueba se considera positiva si la pelvis se inclina hacia abajo, es decir hacia el lado sano (Fisioterapia en Movimiento, 2023). 2. Test de Ober, evalúa la tensión del músculo tensor de la fascia lata, responsable de la tensión de la banda iliotibial, el paciente en decúbito lateral, con la pierna que está sobre la superficie en extensión y la contralateral en flexión, el examinador sostienela pierna por la rodilla y abduce pasivamente y la lleva a una ligera extensión, mientras la otra mano fija la pelvis, al soltar la pierna está prueba será positiva si se mantiene en el aire y no cae sobre la superficie (Physiotutors, 2024). 3. Test de compresión lateral y antero-posterior o el test de Faber, se usa para identificar la presencia de distensiones en el iliopsoas, bursitis o pinzamiento femoro-acetabular, se lleva a cabo con el paciente en decúbito supino, la pierna se coloca formando un 4 (cadera en flexión y abducida, con la cara lateral del tobillo apoyado sobre el muslo contralateral), el examinador estabiliza el lado opuesto de la pelvis en la espina iliaca, aplicando una ligera rotación externa, abducción y fuerza posterior a la rodilla ipsilateral hasta que se alcanza el grado final del movimiento, una prueba positiva es aquella que reproduce dolor en el paciente o limita el rango total de movimiento (“FABER Test,” n.d.). 4. Maniobras de provocación del impingement o choque femoroacetabular en decúbito supino con la cadera y rodilla flexionadas a 90°, se lleva la rodilla hacia el hombro contrario con el objetivo de provocar el choque entre las estructuras , si se produce dolor el test se considera positivo (Arnal, 2022). Lectura base Te invito a revisar la lectura de las páginas 141-150 para conocer más sobre los diferentes tipos de dolor, la escala analgésica de la OMS y sus aplicaciones. A través de una clasificación detallada del dolor —desde su duración y patogenia hasta su localización e intensidad— se proporcionan herramientas esenciales para el diagnóstico y tratamiento efectivo. Este artículo no solo expone los principios establecidos por la Organización Mundial de la Salud sobre el manejo del dolor, sino que también destaca la importancia de una evaluación adecuada y un enfoque terapéutico personalizado. Puebla, F. (2005). Tipos de dolor y escala terapéutica de la O.M.S.: Dolor iatrogénico. Oncología (Barcelona), 28(3), pp. 141-150. Recuperado de: https://scielo.isciii.es/scielo. php?script=sci_arttext&pid=S0378-48352005000300006 Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 16 1.2. Exploración articular, muscular y neural en los trastornos de la cadera. Granero (2010) en el Manual de Exploración Física del Aparato Locomotor menciona que, para conseguir una mayor claridad, y con fines prácticos, la exploración física de la cadera se divide en cuatro epígrafes sucesivos que representan un sistema rápido para la articulación coxofemoral y la cadera. (pp. 94 - 104) Dicha exploración se debe realizar en decúbito supino, siguiendo la estructura y orden que se presenta a continuación: 1- Valorar si hay una dismetría de las extremidades inferiores. Hay dos tipos de dismetrías. Verdadera: existe una alteración de los huesos de las piernas. Falsa: hay una Inclinación de la pelvis, ya sea por escoliosis o contractura en cadera. Para valorar estas dismetrías en las extremidades inferiores existen los siguientes sistemas: • Localizar relieves óseos, alinear extremidades y mirar los talones para verificar que estén a la misma altura, este sistema es susceptible a errores. • Comparación de longitud, con ambas espinas iliacas antero-posteriores alineadas y usando como referencias distales los maléolos mediales, se usa una cinta métrica para medir la distancia y evidenciar cualquier dismetría (Nicolás Olivera y Gomez Galvan 2020). • Maniobra de Galeazzi, permite localizar si la dismetría se encuentra en fémur o en tibia. Al dar positivo se observa con el paciente en decúbito supino, con las caderas y rodillas flexionadas, que una rodilla está más abajo que la otra, lo que significa que la rodilla más baja corresponde al lado del fémur que está afectado, indicando un acortamiento de la extremidad pélvica (Delgado 2005). • Maniobra de Weber-Barstow : colocando ligeramente en flexión las rodillas y las caderas, apoyando los pies en la cama, el examinador observa si hay diferencia en la longitud, y nos permite identificar si es de origen femoral o tibial (Granero Xiberta, 2010). 2- Observar si hay alguna contractura o deformidad fija en la extremidad inferior. • Actitud en rotación externa fija de toda la extremidad, característica de la coxartrosis. • Actitud en flexión fija (cadera flexa), por retracción del psoas iliaco, habitual por daño cerebral. • La maniobra de Thomas, ayuda a valorar si existe una contractura en la flexión de cadera, se coloca al paciente en decúbito supino, el examinador levanta una pierna manteniéndola recta, mientras la otra permanece sobre la superficie, se puede observar una compensación con un aumento en la lordosis lumbar, y al realizar una flexión de el lado sano, se observa como desaparece esa hiperlordosis, lo que da positivo a la contractura en flexión verdadera (Fisioterapia en Movimiento 2023a). Existen también variaciones que nos permiten valorar la retracción de los flexores de cadera, recto anterior o tensor de la fascia lata, en el siguiente video podrás verlo. Test de Thomas. • Contracturas en abducción o en aducción y la observación de síndrome de mal rotación de las extremidades inferiores,comúnmente debido a una anteversión o retroversión excesiva del cuello femoral. Se utiliza el test de Craig, el paciente en decúbito prono y la rodilla a 90, el examinador palpa el trocánter para mantenerlo paralelo al suelo, mientras Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 17 BLOQUE 1 efectúa una rotación interna y externa, observando si hay un movimiento excesivo del cuello femoral (Granero J., 2010). 3- Valorar la movilidad de las caderas. Se explora en decúbito supino, en su mayoría y siempre de forma comparativa entre el lado derecho e izquierdo. Usando las técnicas adecuadas de geometría y conociendo los ángulos de movilidad, que se exponen en la siguiente tabla Tabla 6. Rangos de movimiento de la cadera para su valoración con goniometría. Fuente: Elaboración propia en función de Granero, J. (2010). 4- Valorar las contracturas y retracciones musculares. Valora la longitud relativa de los isquiotibiales; la primera con el paciente en sedestación se le pide tocar sus pies sin doblar las rodillas, revisando si es capar o no, la segunda con el paciente en sedestación, con sus piernas colgando a 90° y la espalda recta, se le estira pasivamente las rodillas y se observa si hay un aumento en la lordosis lumbar. (Granero,2010). Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 18 5- Evaluación de fuerza muscular. Utilizando la escala de Daniels, se divide en 6 grados, de 0 a 5 en función de la respuesta muscular observada. • Grado 0: Ninguna Respuesta Muscular. • Grado 1: Contracción palpable sin movimiento. • Grado 2: Músculo realiza todo el movimiento a favor de la gravedad. • Grado 3: Músculo realiza todo el movimiento en contra de la gravedad. • Grado 4: Músculo realiza todo el movimiento en contra de la gravedad y con ligera resistencia añadida. • Grado 5: Músculo realiza todo el movimiento en contra de la gravedad y con máxima resistencia añadida. A continuación, en la siguiente imagen, se describen las maniobras especiales, específicas para patologías de la cadera. Figura 7. Maniobras especiales específicas para patologías articulares de cadera. Fuente: Elaboración propia en función de Granero, J. (2010). Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 19 BLOQUE 1 Finalmente, deducimos que el conocimiento de las pruebas especiales y los tests en el diagnóstico de trastornos ortopédicos es fundamental para los profesionales de la salud, ya que estas herramientas permiten identificar con precisión las patologías y orientar adecuadamente el tratamiento. La realización de estas pruebas proporcionan información valiosa sobre la funcionalidad y el estado estructural de las articulaciones y tejidos, facilitando asíuna intervención más efectiva. Continuando con la exploración, en una evaluación funcional básica, se valora principalmente el movimiento, dividiéndolo en tres partes: 1. El movimiento activo, se pueden presentar alteraciones en los movimientos de la cadera, las cuales también pueden estar acompañadas de dolor, es por ello que es importante valorar todos los movimientos de la articulación y hacerlo de forma comparativa entre ambos lados. 2. El movimiento pasivo, puede presentar limitaciones importantes o parciales en el rango de movimiento, dependiendo de qué tan grave este el cuadro del trastorno, en caso de presentar sintomatología y choque articular al final o al inicio del movimiento, podría indicar también un cambio degenerativo de la articulación. Finalmente, 3. El movimiento artrocinemático, el cual evalúa aquellos deslizamientos que se ven limitados por la rigidez capsular presente, se puede observar fácilmente en los cambios en la marcha. Para realizar una evaluación de tejidos blandos, se va a evaluar en primer lugar, la fuerza muscular de los grandes grupos musculares, los pacientes con una debilidad generalizada de los músculos de miembro inferior, que presentan déficits entre la cadena flexora y extensora, representan signos de artrosis de cadera. Posteriormente, se debe valorar la flexibilidad, incluyendo la zona de tronco y todo el miembro inferior. Dentro de las pruebas que podrían realizarse, están: Test o prueba de Thomas (flexores de cadera), AKE (isquiotibiales), Ely (cuádriceps), Ober (tensor de la fascia lata) y flexibilidad de aductores. Y finalmente se debe evaluar el control neuromuscular, es decir la activación de toda la musculatura estabilizadora de cadera, de forma aislada durante los movimientos de la basculación de cadera y en movimiento, principalmente observando el patrón de la marcha. Un control neuromuscular que presenta alteraciones va a generar compensaciones que pueden desencadenar determinados trastornos en las estructuras articulares y miofasciales (Garcia, et al., 2021, p.9) Te invitamos a entrar al siguiente video, con la finalidad de repasar y de integrar el cómo se lleva a cabo una exploración de cadera y cintura pélvica: Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 20 1.3. Tratamiento articular, muscular y neural en los trastornos de la cadera. Como ya sabemos la terapia manual (TM) incluye un conjunto de técnicas que, mediante la manipulación de diferentes tejidos corporales, promueve la reparación tisular, por lo tanto, disminuye el dolor y mejora la función (Gutiérrez, 2013). Está recomendado utilizar terapia manual con pacientes que presentan alteraciones en la movilidad articular y flexibilidad, puede incluir técnicas de manipulación, movilizaciones y manejo de tejido blando, la dosificación de este tratamiento puede ser variada, entre 1 a 3 veces por semana en un periodo de entre 6 y 12 semanas. La terapia manual, tanto pasiva como activa, se ha consolidado como una herramienta fundamental en la rehabilitación y el tratamiento del dolor musculoesquelético. En el siguiente cuadro se presenta un compendio de distintas técnicas manuales, cada una con beneficios específicos y evidencias de efectividad que respaldan su uso. Video Traumatología para médicos generales, UAndes. (2020). Examen Físico de Cadera en 5 minutos [archivo de video]. Recuperado de: https://player.vimeo.com/ video/1048663881?h=3f6e4c34b3&badge=0 Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 21 BLOQUE 1 Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 22 Tabla 7. Tipos de terapia manual, beneficios y efectividad en los trastornos de cadera y cintura pélvica. Fuente: Elaboración propia en base a Díaz, M. (2022). Como pudiste revisar en la tabla anterior, se definieron beneficios desde el masaje terapéutico hasta la movilización tendinosa, estas intervenciones buscan no solo aliviar el dolor, sino también mejorar la funcionalidad y prevenir lesiones. La integración de estas modalidades en la práctica clínica permite abordar de manera integral las disfunciones mecánicas del cuerpo humano, promoviendo una recuperación más rápida y efectiva. Fuente: Elaboración propia en base a Díaz, M. (2022). Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 23 BLOQUE 1 1.4. Prescripción de ejercicio e intervenciones aplicativas a la terapia manual en tratamiento de dolor en la cadera y cintura pélvica. Para el tratamiento de las alteraciones en el rango de movimiento de la cadera, debilidad en la musculatura y la rigidez o aparición de contracturas, se recomienda realizar una rutina de 1 a 5 veces por semana por un total de entre 6 y 12 semanas, que incluyan; ejercicios de flexibilidad y resistencia, enfocados en mejorar la flexibilidad de los aductores, junto con un entrenamiento aeróbico, lo cual ha demostrado tener una efectividad en disminuir hasta un 30% el dolor producido en la artrosis de cadera. Se ha comprobado de igual forma, que los ejercicios de propiocepción con una práctica regular al menos durante un periodo de 8 semanas tienen resultados en la disminución del dolor, balance, confianza y capacidad funcional, ya que no solo mejora el sistema propioceptivo, sino también existen cambios positivos en el sistema vestibular y neuromuscular. (Garcia, et al., 2021) Después de llevar a cabo una evaluación del paciente y de tener identificadas las deficiencias y limitaciones funcionales, se desarrollan los objetivos del tratamiento y los resultados funcionales y se establece un plan de tratamiento. En dicho proceso se debe determinar el tipo de ejercicio terapéutico que puede emplearse para conseguir resultados funcionales que se desean alcanzar. De acuerdo con Kisner y Colby (2005, p. 26) dentro de los objetivos del ejercicio terapéutico se encuentran, mejorar, restablecer o mantener: • la fuerza muscular, • la resistencia física tanto en la capacidad funcional aeróbica como anaeróbica. Asegúrate de leer atentamente los apuntes que se te han dado sobre el proceso de exploración física de cadera y cintura pélvica. Toma notas sobre los pasos clave y las pruebas que se describen. Identifica los pasos principales que se deben seguir durante la exploración física. Considera incluir aspectos como la evaluación inicial, la inspección, la palpación, las pruebas de movilidad y las pruebas especiales. Utiliza un software de diagramas (como Lucidchart, Microsoft Visio o incluso herramientas en papel) para crear un diagrama de flujo que represente el proceso de exploración física. Asegúrate de que tu diagrama incluya: • Un inicio claro. • Cada paso del proceso con decisiones y acciones. • Conexiones adecuadas entre pasos. • Un final que refleje la conclusión de la evaluación. ¡Listo! Tendrás una guía para realizar tu próxima exploración física. Ejercicio Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 24 • la movilidad y flexibilidad • la estabilidad • la relajacion • la coordinación, equilibrio y destrezas funcionales Los ejercicios deben ser ajustados según la gravedad del trastorno, tomando en cuenta los síntomas y la fisiopatología de la enfermedad. Los programas de ejercicio más utilizados se centran en mejorar la flexibilidad, la expansión torácica y el fortalecimiento de la musculatura extensora. En algunos casos se pueden recomendar ejercicios funcionales, los cuales involucran a todo el cuerpo. Es importante mencionar que el dolor no debe ser ignorado, por lo tanto, aquellos ejercicios que lo aumentan de forma significativa deben evitarse o modificarse. (García, et al., 2017, p. 81) A continuación, te muestro un caso clínico, de un paciente con artrosis de cadera con el fin de complementar e integrar lo aprendido en este bloque. Portada visible: Caso clínico de Elsira Valero 1- Historia clínica delpaciente Figura 8. Historia clínica de paciente con artrosis de cadera.Fuente: Muñoz(2023, p. 35). Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 25 BLOQUE 1 2- Evaluación fisioterapéutica La cual incluye los datos de la inspección, palpación, valoración del dolor, goniometría, evaluación de la fuerza muscular según la escala de Daniels, pruebas de flexibilidad y pruebas especiales, se muestran en la siguiente imagen: Figura 9. Evaluación fisioterapéutica de un caso de artrosis de cadera. Fuente: Muñoz (2023, pp. 35-36). Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 26 Como pudiste revisar en el diagnóstico fisioterapéutico se redacta la existencia de alteraciones de la movilidad articular de la cadera, en el lado izquierdo, en los movimientos de abducción, aducción, flexión, extensión, RI, RE, presencia de dolor intenso con un EVA 9 lo que conlleva a una alteración en la marcha normal, todo ello propio de una artrosis moderada de cadera. 3.Plan de tratamiento • • • • • • • • • • • • • • • • Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 27 BLOQUE 1 • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 28 Tabla 8. Desglose de los ejercicios terapéuticos Fuente.Elaboración propia en función de Muñoz (2023, p. 38). 4. Resultados del plan de tratamiento. • • • • • • • • • • • • • • Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la cadera y cintura pélvica 29 BLOQUE 1 Figura 10. Resultados del plan fisioterapéutico del caso de artrosis de cadera. Fuente: Muñoz (2023, p. 39). 5.Conclusión Como se comprobó en el caso clínico anterior, el ejercicio es de gran importancia y es un pilar fundamental en el tratamiento de artrosis de cadera, pero también en otros tipos de trastornos, logran mejorar el rango articular, fuerza muscular y a su vez proveen estabilidad de la articulación, los estiramientos, como se ha mencionado antes ayudan a ganar flexibilidad. Para complementar, en especial por la zona que se está trabajando se debe incluir un fortalecimiento muscular y activación de los músculos del core, para apoyar y dar soporte a la región; zona lumbar, cintura pélvica y abdomen, todos estos beneficios pueden ser alcanzados con ejercicios utilizando el propio peso corporal. Finalmente, los ejercicios de propiocepción se agregan a la rutina una vez que se haya alcanzado la suficiente coordinación y fuerza muscular, se trabaja de manera estática y dinámica, es decir durante la marcha. Dentro de la efectividad del ejercicio terapéutico como tratamiento en este tipo de pacientes, con trastornos ortopédicos, se encuentra la importancia de la educación al paciente y en algunos casos a sus familiares (Muñoz, 2023, p. 42). Por último, pero esencialmente importante, la educación es un componente esencial dentro de las terapias kinesiológicas, que debe ser enfocada en el aprendizaje de las medidas de protección articular e identificación de factores de riesgo, más que la entrega de información sobre aspectos etiológicos y diagnósticos. A través de la educación, es posible incidir en aquellos factores de riesgo que son modificables tales como la obesidad o el estrés repetitivo sobre una misma articulación producto de una determinada actividad. (Aguilera, et al., s. f., 12) Otros factores de riesgo que deben de ser considerados siempre dentro del tratamiento son; el sobrepeso corporal, ya que aumenta la carga mecánica sobre las articulaciones, pudiendo originar cambios en la postura y sobre todo en la marcha, llegando a alterar las estructuras y desarrollar un trastorno ortopédico, bajar de peso o mantenerse en un peso adecuado es una medida adecuada para la prevención de enfermedades degenerativas articulares. Por otra parte la actividad laboral también se relaciona a ciertos tipos de artrosis, por ejemplo Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 30 actividades que representen un gran periodo de tiempo de forma repetitiva sobre los mismos movimientos articulares, lleva a una degeneración precoz de las articulaciones involucradas. (Aguilera, et al., s. f., p.13) En conclusión, el estudio de la anatomía y fisiología de la articulación de la cadera y la cintura pélvica es fundamental para comprender su funcionamiento y las posibles disfunciones que pueden surgir. La adecuada evaluación y exploración física, que incluye pruebas especiales de diagnóstico, permite identificar con precisión las patologías ortopédicas que afectan a esta región. Asimismo, la aplicación de técnicas de terapia manual y ejercicio terapéutico se presenta como una estrategia eficaz para tratar estos trastornos, mejorando la movilidad y reduciendo el dolor. El caso clínico presentado ilustra la importancia de un enfoque integral que combine teoría y práctica, permitiendo a los profesionales de la salud desarrollar planes de intervención personalizados y efectivos. 2. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. La rodilla, es una articulación compleja y esencial para la locomoción humana, es el punto de encuentro de huesos, músculos, ligamentos y tendones que trabajan en conjunto para permitir una amplia gama de movimientos. Su anatomía, fisiología y biomecánica, se encuentran estrechamente relacionadas, son fundamentales para comprender tanto su funcionamiento normal como las alteraciones que pueden surgir a raíz de lesiones, trastornos o enfermedades. La terapia manual ortopédica, con su enfoque en la evaluación y tratamiento de las disfunciones del sistema musculoesquelético, se presenta como una herramienta invaluable en la rehabilitación de la rodilla y el muslo. A continuación, explicaremos los aspectos anatómicos, fisiológicos y biomecánicos de esta articulación, para luego adentrarnos en las técnicas y aplicaciones de la terapia manual ortopédica en su evaluación y tratamiento. El fémur es el hueso que conforma el muslo, el cual corresponde a la región entre la cadera, la cual abarcamos en el bloque anterior y la rodilla (Netter, 2014, p. 71). En la siguiente imagen se muestra el fémur en la que se encuentra en vista anterior y posterior, con líneas de inserción musculares Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 31 BLOQUE 2 Figura 11. Fémur en vista anterior y posterior, con líneas de inserción musculares. Fuente: Netter, F. (2018, p. 791). Respecto a la imagen, se describen las características del fémur según Netter (2018): es el hueso más largo y fuerte del cuerpo, su cabeza articula con el acetábulo del coxal, su cuello es el lugar donde más frecuentemente sufre de fracturas, es el lugar de inserción de músculos glúteos y flexores de cadera (p. 71) La articulación de la porción distal del fémur y proximal de la tibia, forma la articulación llamada rodilla. Es una articulación extensa, en la cual tienen contacto tres huesos: fémur, tibia y rótula, también llamada en algunas bibliografías como patela. Es un hueso sesamoideo que se sitúa en la articulación y se encuentra incrustado en el tendón del músculo cuádriceps femoral (Netter, 2014, p. 71). Según Latarjet y Ruiz (2004) las características de la rodilla son su tipo de articulación es sinovial y desde el punto de vista mecánico, está compuesta por dos articulaciones; la femorotibial, que es bicondílea, y la femoropatelar, que es trocIear (p.695). Y te preguntarás ¿Qué quiere decir bicondilea y troclear? Según Elsevier, en los apuntes de anatomía, la articulación bicondilea se caracteriza por la presencia de dos cóndilos (superficies redondeadas) que encajan en sus cavidades correspondientes, y la troclear presenta una superficie en forma de polea(tróclea) en una de las superficies articulares, que encajan en la cresta de su estructura correspondiente. Por lo tanto, la articulación femorotibial pone en Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 32 contacto los cóndilos del fémur con los cóndilos de la tibia, y la femoropatelar es la unión de la rótula (polea) a través del ligamento del cuádriceps femoral (2018). En la siguiente imagen podrás observar que se ilustra del lado izquierdo una vista posterior de la rodilla, en donde se pueden observar los cóndilos medial y lateral del fémur y de la tibia, del lado derecho se muestra una visión anterior, pero sin la presencia de la rótula. Figura 12. Vista anterior y posterior de la rodilla, sin rótula. Fuente: Netter, F. (2018, p. 816) La rótula varía en medida y en forma, pero es más ancha en la parte proximal (en la base) y termina en su parte inferior (vértice) en punta. La superficie anterior es convexa en todas las vistas, tiene una superficie áspera con grietas de orientación vertical formados por tendones y vasos sanguíneos. Su superficie articular, también llamada retrorrotuliana, forma parte de la articulación patelofemoral, tiene una cresta vertical que la divide a la mitad, la faceta lateral es cóncava y la faceta medial es cóncava y/o un poco convexa. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 33 BLOQUE 2 Finalmente está bien centrada si la cresta de la superficie rotuliana posterior se encuentra dentro de la hendidura de la superficie rotuliana del fémur. Figura 13. Superficie anterior, articular y vista transversal de la rótula. Fuente: Hochschild, J. (2017) .Capítulo 9. Rodilla. Anatomía Funcional Para Fisioterapeutas (pp. 843 - 845) . Editorial El Manual Moderno. Si logras observar, se muestran 3 vistas de la rótula, la primera del lado izquierdo muestra la superficie anterior, en donde se puede observar principalmente la forma, en la siguiente se muestra la superficie articular en donde se identifican las facetas que se forman en la cara articular, y en donde se van a unir los cóndilos correspondientes, por último, en la imagen de la derecha, desde la vista transversal se identifica la superficie que articula en la superficie rotuliana del fémur. Continuando con los huesos que forman parte de la rodilla, se encuentra la tibia, en su cara articular superior cuenta con dos cóndilos, que se oponen a los femorales, son llamados cóndilos tibiales. Al tener contacto los cóndilos femorales con los tibiales, existe un defecto en su concordancia, es por eso que necesitamos a los meniscos, los cuales tienen la función de corregir ese defecto. Entonces ¿cuál es la función de los meniscos?, aumentar la profundidad de las superficies articulares, están formados de fibrocartílago que se encuentran sobre la tibia y en la cápsula articular, se encuentran abiertos medialmente hacia los tubérculos intercondileos, los cuales separan las áreas intercondíleas anterior y posterior. Son triangulares, presentan una cara lateral, la cual se inserta en la cápsula y una cara superior, cóncava que se adapta al cóndilo femoral, la cara inferior es casi plana, y es la que reposa sobre la carilla articular. Hay dos tipos de meniscos, separados y diferenciados por las siguientes características (Latarjet y Ruiz, 2004, p. 697): 1. El menisco lateral tiene una forma de semiluna, presenta un cuerno anterior, el cual se inserta en la parte lateral del área intercondílea anterior y un cuerno posterior que se fija en la parte anterior del área intercondílea retroespinal, por detrás de los tubérculos, de este cuerno se destaca el ligamento meniscofemoral posterior, el cual llega hasta el cóndilo medial del fémur. 2. El menisco medial adopta la forma de una C, es más ancho por atras y se adhiere en su totalidad a la cápsula, su cuerno anterior se inserta en el área intercondílea anterior, por delante del ligamento cruzado anterior y el cuerno posterior se inserta en el área intercondílea posterior, por delante del ligamento cruzado posterior y detrás del cuerpo posterior del menisco lateral. Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 34 Figura 14. Cara articular superior de la tibia derecha, con sus meniscos, vista superior. Fuente: Latarjet, M, y Ruiz A. (2004p. 697). Se muestra cómo los dos meniscos están unidos por delante por el ligamento transverso de la rodilla, a la rótula por tractos laterales que se extienden desde la cara lateral de los meniscos hasta las porciones lateroinferiores de la patela; llamados ligamentos meniscopatelares. Los meniscos son poco vascularizados, es por ello que cuando son desgarrados o desinsertados, no cicatrizan (Latarjet y Ruiz, 2004, p. 697). Ya hablamos del fémur, la rótula y la tibia, finalmente vamos a hablar del peroné, el cual es un hueso delgado, que, aunque no se menciona como parte de la articulación anteriormente, se encuentra en la región de la rodilla, pero no es un hueso de soporte de peso, se sitúa lateralmente en la pierna y es sobre todo un hueso para inserciones musculares (Netter, 2014, p. 71). Las piezas óseas, descritas previamente se mantienen en contacto por la cápsula fibrosa y los ligamentos que la refuerzan y funcionan como medios de unión (Latarjet y Ruiz, 2004, p. 697). La cápsula articular, es fibrosa, delgada, ofrece poco refuerzo ya que es débil, permite la flexión, extensión, algo de deslizamiento y rotación medial. Su función es reducir la fricción y proporcionar un aporte nutricional al cartílago. Es de naturaleza compuesta, formada principalmente por tendones y sus expansiones, creando así una vaina ligamentosa gruesa alrededor de la articulación. Se inserta a los márgenes de las carillas articulares femoral y tibial. Según Serrano (2023), la cápsula articular se divide en las siguientes porciones: • La porción anterior de la cápsula presenta una abertura, cuyos márgenes se unen a los bordes de la patela • La porción posterolateral de la cápsula que da paso al tendón del músculo poplíteo. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 35 BLOQUE 2 Contiene varias bolsas, las cuales están llenas de líquido denominadas bursas, su función principal es disminuir la fricción dentro de la articulación de la rodilla. Las bursas más importantes de la articulación son las siguientes: 1. Bursa suprapatelar: ubicada superior a la patela, entre el fémur y el tendón del músculo cuádriceps. 2. Bursa subcutánea prepatelar: se ubica anterior a la patela, entre la patela y la piel. 3. Bursa infrapatelar: ubicada debajo de la patela entre el ligamento patelar y la tibia. Los ligamentos de la articulación de la rodilla pueden ser divididos en dos grupos: los ligamentos extracapsulares y los ligamentos intracapsulares (Netter, 2014, p. 73). Ambos grupos de ligamentos conectan el fémur y la tibia, manteniéndolos en su lugar, proporcionando estabilidad y previniendo luxaciones. La diferencia es que los extracapsulares como su nombre lo indica se encuentran por fuera de la cápsula que ya fue descrita anteriormente, y los intracapsulares están en contacto con la cápsula. En la siguiente tabla se describen los ligamentos y meniscos, con sus inserciones para ubicarlos dentro de la anatomía de la articulación y sus respectivas funciones. Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 36 Tabla 9. Ligamentos extracapsulares, intracapsulares con sus funciones e inserciones. Fuente: Elaboración propia en función de Netter, F. (2014). Ahora bien, en la imagen posterior lograrás observar cómo se relacionan las estructuras mencionadas anteriormente, los diferentes ligamentos, que aparecen como estructuras fibrosas y resistentes, conectando los huesos del fémur, la tibia y el peroné. Estos ligamentos se diferencian por su grosor y disposición, lo que ayuda a comprender su papel en la estabilidad de la rodilla. También sepuede observar la cápsula articular que alberga diferentes estructuras en su interior. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 37 BLOQUE 2 Figura 15. Vista anterior y vista lateral con corte sagital de la rodilla. Fuente: Netter, F. (2018, p. 818) En resumen, la anatomía y fisiología de la rodilla son fundamentales para entender su funcionamiento y su papel crucial en la movilidad humana. La complejidad de sus estructuras, desde los ligamentos y tendones hasta los cartílagos y huesos, permite una amplia gama de movimientos y soporta el peso corporal. Ahora que hemos explorado la anatomía y fisiología de la rodilla, es esencial abordar la importancia de la alineación correcta de estas estructuras. Una alineación adecuada es clave para el funcionamiento óptimo y la prevención de lesiones. Al enfocarnos en cómo interactúan los componentes de la rodilla, podemos implementar Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 38 estrategias efectivas para mantener su salud y mejorar el rendimiento físico. Con respecto a lo que se muestra en la siguiente imagen, si observas en la figura de en medio se muestra el ángulo que se forma en relación del fémur con la tibia recibe el nombre de valgo fisiológico. En una rodilla “normal” existe un ligero ángulo valgo, lo que se traduce en unas rodillas ligeramente hacia dentro, este ángulo generalmente es de 5 a 7 grados en adultos, sin embargo, existen variaciones patológicas, además de las variaciones fisiológicas normales, según el sexo y la edad. Cuando el citado ángulo se invierte se trata de un genu varum, es decir, cuando la fosa interespinosa de la tibia y la fosa intercondílea del fémur se desplazan hacia fuera. Por el contrario, el genu valgum, corresponde a un cierre del ángulo de valgus por desplazamiento interno (Kapandji, 2010, p.70). Figura 16. Valgum fisiológico y sus variaciones. Fuente: Kapandji A.I. (2010, p. 71). La rotura del ligamento cruzado anterior (LCA), es una lesión deportiva frecuente, por lo general relacionada con la torsión de la rodilla cuando el pie está apoyado firmemente sobre el suelo. A menudo las lesiones del LCA también pueden estar acompañadas de un desgarro del ligamento colateral tibial o del menisco medial. El menisco medial se une al ligamento colateral tibial. La combinación de estos tres ligamentos lesionados (LCA, ligamento colateral tibial y menisco medial) se conoce como “tríada de la desgracia”- Netter, F. (2014). Netter’s Anatomy Coloring Book. Elsevier Masson (p. 71-73). ¿Sabías que...? Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 39 BLOQUE 2 Se muestra en las figuras del lado izquierdo el genu valgum o genu valgo, con rodillas hacia dentro, y en las imágenes de la derecha el genu varum o genu varo, con las rodillas hacia afuera. Kapandji (2010) menciona que las desviaciones antes mencionadas no son anodinas, que quiere decir que no son cambios insignificantes, ya que con el paso del tiempo pueden generar una artrosis, debido a que las cargas del peso no se encuentran distribuidas en una biomecánica adecuada, lo que resulta en un desgaste prematuro del compartimiento interno, artrosis femorotibial interna, en genu varum, o mediante el mismo mecanismo, una artrosis femorotibial externa en el genu valgum (p.70). A continuación en el siguiente esquema se muestran los movimientos que realiza la articulación de la rodilla y sus grados de movilidad, tanto de manera activa, pasiva, absoluta y relativa. Figura 17. Movimientos activos, pasivos, relativos y absolutos de la articulación de la rodilla. Fuente: elaboración propia a partir de Kapandji (2010). ° ° ° ° ° ° ° Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 40 Esto que observaste, nos permite entender que la rodilla no solo realiza la flexoextensión, tiene también movimientos de rotación axial, la cual, para llevarla a cabo se debe realizar un bloqueo articular, fijando la tibia y el fémur, aunque sus movimientos son mínimos, son esenciales incluso en la mecánica de la marcha. Se ilustra en la siguiente figura, como es el movimiento de rotación axial, desde la posición inicial en sedestación, con un ángulo de flexión de rodilla de 90° para su bloqueo articular. Figura 18. Rotación axial de la rodilla en sedestación. Fuente: Kapandji A.I. (2010, p. 75). La imagen anterior demuestra claramente los límites normales de la rotación axial de la rodilla, siendo ligeramente mayor en la rotación externa (40°) que en la interna (30%). Este conocimiento es fundamental para la evaluación clínica y la comprensión de la biomecánica normal de la rodilla. Cómo ya repasamos la anatomía y ya recordamos los movimientos que hace la rodilla, es momento de mencionar la musculatura principal de la región del muslo, encargada de darle movimiento a la rodilla y de asistir algunos movimientos de la cadera. En la siguiente lista podrás observar cómo Netter (2014), divide el muslo en tres compartimientos musculares, divididos mediante tabiques intermusculares de tejido conectivo. Los músculos del compartimiento posterior extienden principalmente la cadera y flexiona la rodilla, los del compartimiento anterior, extienden principalmente la rodilla y los del compartimento medial aducen el miembro inferior a nivel de la cadera (pp. 133-138). 1. Compartimento posterior: Semitendinoso: Extensión y rotación medial de cadera, flexión de rodilla, extensión de tronco. Semimembranoso: Funciones similares al semitendinoso. Bíceps femoral: Flexión de rodilla, rotación lateral de la cadera. 2. Compartimento anterior: Tensor de la fascia lata: Abducción, rotación medial, flexión de cadera, mantiene la rodilla extendida. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 41 BLOQUE 2 Sartorio: Flexión, abducción, rotación lateral de cadera, auxiliar a la flexión de rodilla. Cuádriceps femoral: Recto femoral: Extensión de la rodilla, estabilización de la cadera. Vasto lateral: Extensión de la rodilla. Vasto medial: Extensión de la rodilla. Vasto intermedio: Extensión de la rodilla. 3. Compartimento medial: Pectíneo: Aducción y flexión de cadera. Aductor largo: Aducción y rotación medial de la cadera. Aductor corto: Aducción de la cadera. Aductor mayor: Aducción y flexión de la cadera. Grácil: Aducción de cadera, flexión y rotación medial de rodilla. Obturador externo: Rotación lateral de la cadera, estabilización del fémur. Como se pudo observar en lo anterior, estos músculos permiten múltiples movimientos, además de proporcionar soporte y equilibrio al cuerpo. Su función integral en ambas articulaciones subraya la importancia de mantener su fuerza y flexibilidad para una movilidad óptima de ambas articulaciones, cadera y rodilla. En la siguiente imagen, se muestra la musculatura del muslo dividida en sus compartimentos, el anterior y medial, el cual incluye el cuádriceps: Figura 19. Compartimentos femorales anterior y medial. Fuente: Latarjet, M, y Ruiz A. (2004, p. 713). Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 42 Respecto a lo anterior, se encuentran los principales músculos extensores de la rodilla, como el cuádriceps femoral (compuesto por el recto femoral, vasto lateral, vasto medial), así como los músculos aductores (aductor mayor, largo y grácil) y el músculo sartorio. También se aprecian estructuras importantes como el tensor de la fascia lata y el psoas mayor que participan en la estabilización y movimiento de la cadera Siguiendo ahora con la vista posterior se muestra la musculatura isquiotibial, incluyendo el bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso, que son fundamentales para la flexión de la rodilla. También se observa el tracto iliotibial, la fosa poplítea y los músculos gastrocnemios en su origen superior. Figura 20. Compartimentosfemorales posterior. Fuente: Latarjet, M, y Ruiz A. (2004, p. 718) En conclusión, la rodilla es una articulación compleja y vital que permite |una amplia gama de movimientos esenciales para la locomoción y la estabilidad del cuerpo. Su estructura incluye huesos, ligamentos, tendones y cartílagos que trabajan en conjunto para proporcionar soporte y flexibilidad. La rodilla no solo facilita movimientos como la flexión y extensión, sino que también absorbe impactos y distribuye cargas durante actividades cotidianas y deportivas. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 43 BLOQUE 2 2.1 Demostración funcional de síntomas y test especiales en el diagnóstico ortopédico. En función de lo aprendido en el bloque anterior, en el cual platicamos un poco sobre el proceso de una evaluación clínica adecuada, comenzamos con una anamnesis, en la cual, mediante preguntas y respuestas entre el paciente y el examinador, se obtiene información suficiente sobre el estado actual del paciente, datos personales y antecedentes de todo tipo. Por lo tanto, en este bloque nos adentraremos en la evaluación de rodilla, en el Manual de Exploración Física del aparato locomotor, se menciona que, dada la anatomía tan compleja, es importante comenzar con una buena anamnesis, ya que puede ayudar a identificar y reproducir lo mejor posible el mecanismo de la lesión, seguida de una buena aplicación de las pruebas especiales que nos permita llegar a un diagnóstico, lo más preciso posible. Existe una gran cantidad de enfermedades y procesos inflamatorios reumáticos o metabólicos, cuyo reconocimiento semiológico adecuado y oportuno permite un tratamiento adecuado (Granero, 2010, p. 105). Por otro lado, es necesario entender la semiología del dolor en la rodilla, ya que es característico que no se irradia ni se expande más allá de la zona. Es decir, el dolor que inicia en la rodilla y tiene su origen en el mismo lugar, se queda dentro de la región, sin embargo, una patología en columna lumbar o incluso en tobillo si puede ser confundida, ya que el dolor es irradiado a esa zona, es por ello que la anamnesis y la identificación de los síntomas iniciales es crucial para el diagnóstico diferencial de trastornos ortopédicos de la rodilla (Granero, 2010, p. 105). Conocer el ritmo del dolor es crucial: el dolor mecánico aparece con la función y mejora con el reposo, mientras que el dolor inflamatorio no desaparece con el reposo y puede empeorar. La artrosis presenta dolor mecánico, aumentando durante la marcha y la bipedestación, mientras que la artritis tiene un predominio nocturno por el reposo. En la anamnesis, es importante preguntar cómo se lastimó y en qué posición estaba la rodilla (origen traumático), si el traumatismo fue directo o indirecto, si el movimiento fue en hiperextensión, valgo- rotación o varo-rotación, y si hubo derrame inmediato (común en lesiones ligamentosas) o si la inflamación articular aumentó gradualmente (patologías de origen sinovial) (Granero, 2010, p. 105). Así una vez que ya tenemos claro el tipo de dolor, el mecanismo de la lesión y el tipo de derrame o inflamación, se decide qué pruebas especiales realizar para llevar a cabo un diagnóstico diferencial. Por lo cual, en la siguiente tabla, se mencionan las más importantes a realizar durante la exploración física de la rodilla y muslo. Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 44 Tabla 10. Pruebas especiales en la exploración de la rótula Fuente: Elaboración propia en función de Granero, J. (2010). La semiología y los test especiales juegan un papel fundamental en el diagnóstico de lesiones de rodilla. A través de una evaluación clínica exhaustiva, que incluye la historia clínica y la exploración física, los profesionales de la salud pueden identificar signos y síntomas que orientan hacia afecciones específicas. Los test especiales, diseñados para evaluar la integridad de ligamentos, meniscos y otras estructuras de la rodilla, proporcionan información crucial que complementa la semiología. La correcta interpretación de estos hallazgos permite realizar un diagnóstico más preciso, lo que a su vez facilita la elección del tratamiento adecuado. En resumen, la combinación de semiología y test especiales no solo mejora la precisión diagnóstica, sino que también optimiza el manejo clínico de las patologías de rodilla, contribuyendo a mejores resultados para los pacientes. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 45 BLOQUE 2 2.2 Exploración articular, muscular y neural en los trastornos de la rodilla. Para iniciar con este tema, en el cual se hablará de la exploración articular, muscular y neural de los trastornos de rodilla, y tomando en cuenta los test especiales que ya se mencionaron en lo anterior, comenzamos recordando cómo se debe de llevar a cabo una exploración física, con el fin de recordar el sistema y orden, comenzamos con la inspección, recordando la importancia de observar al paciente desde su ingreso, para detectar dolor, incomodidad, etc. En primer lugar y con el paciente en bipedestación valoramos la alineación de las extremidades inferiores, observamos si hay genu varo o genu valgo. En una vista lateral, valoramos la existencia de un genu recurvatum, cuando la rodilla se desvía hacia atrás, o lo contrario, cuando se desvía hacia delante, esto debido a una dismetría o a una espasticidad de los isquiotibiales, llamado genu flexo. Continuamos con la exploración muscular, se inicia evaluando las atrofias musculares, con el paciente en decúbito supino, se valora la existencia de atrofia en el cuádriceps, particularmente en el vasto interno, ya que su atrofia representa un signo indirecto muy orientativo de sufrimiento articular. En esta etapa de la exploración únicamente estamos observando, en caso necesario podemos hacer la medición del perímetro, aproximadamente 15 cm por encima de la rótula, de manera comparativa con la pierna del otro lado, para obtener un valor objetivo. Cook menciona, como parte de la exploración muscular manual, la aplicación de la prueba manual de fuerza muscular (prueba de ruptura) de la flexión y/o extensión de rodilla con un dinamómetro de mano, se ha demostrado una buena fiabilidad en estudios que han utilizado a: • niños como sujetos; • sujetos en estado post-fractura de cadera; • pacientes con parálisis cerebral; • pacientes con atrofia muscular espinal; y • adultos mayores que viven en la comunidad. Sin embargo, la prueba manual de fuerza muscular se considera deficiente cuando se realiza en sujetos sanos. Por otra parte, la prueba de fuerza en sentadilla inclinada se considera una alternativa a la prueba de ruptura y se considera más funcional. Esta prueba ha demostrado una buena fiabilidad utilizando sujetos sin patología conocida (2012, p. 396). Para la exploración articular, seguimos el siguiente orden, el primer paso es la observación de si hay una inflamación articular o periarticular. En una inflamación articular hay derrame, que se pondrá en evidencia con el signo del peloteo rotuliano o choque rotuliano. Para hacer un estudio complementario, con una artrocentesis, es un procedimiento médico que consiste en la punción de una articulación para extraer líquido sinovial o para inyectar medicamentos en su interior (Cleveland Clinic, 2021), nos informará sobre la etiología, y esta puede ser: metabólico, hemático o séptico. Por otra parte, con una inflamación periarticular no hay derrame y se caracteriza por una pérdida de los relieves normales, puede ser de origen post- traumático, post-quirúrgico, degenerativo, traumático o por obesidad. Durante la inspección, es posible descubrir diversas tumefacciones: Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 46 1. Quiste de Baker: Tumefacción redondeada en la región poplítea relacionada con la inserción del semimembranoso, de contenido sinovial (MayoClinic, 2023). 2. Gangliones de Rodilla: Bultos llenos de líquido cerca de articulaciones o tendones, más comunes en muñecas y manos, pero también en la rodilla (Mayo Clinic, 2023). 3. Quistes Meniscales: Acumulaciones de líquido sinovial en el menisco debido a desgarros en el cartílago, causan dolor, hinchazón y limitación del movimiento (Ballester, 2022). 4. Higroma o Bursitis Pre-Rotuliano/Infrarrotuliano: Hinchazón acompañada de dolor, generalmente de origen traumático, reumático o infeccioso (Pillow, 2013). 5. Grasa de Hoffa (Hoffitis): Aumento de una estructura anatómica detrás del tendón rotuliano, con funciones de amortiguación y protección de la articulación (Garcia, 2023). 6. Bursitis Anserina (Síndrome de la Pata de Ganso): Inflamación de la bursa anserina, ubicada en la parte interna de la rodilla, actúa como amortiguador entre huesos, músculos y tendones (Junquera, 2023). En resumen, la inspección previa a la palpación es un paso fundamental en el examen físico, ya que permite al examinador identificar signos visibles de anormalidades antes de realizar una evaluación más detallada. Esta etapa inicial ayuda a orientar el proceso diagnóstico y a determinar las áreas específicas que requieren mayor atención. Además, la inspección puede revelar indicios de inflamación, deformidades, cambios en la coloración de la piel o la presencia de lesiones, los cuales son esenciales para una palpación eficaz y precisa. Es por ello que, la inspección es crucial para optimizar la calidad del examen físico y asegurar un enfoque exhaustivo y meticuloso en la evaluación del paciente El siguiente paso en una evaluación clínica es la palpación la vamos a dividir por objetivos de acuerdo con Granero (2010, pp.110-116): 1. Evaluar el aumento de calor, de forma general puede indicar una infección. 2. Detectar la presencia de derrame articular, corporales con la maniobra de peloteo rotuliano, mencionado anteriormente. 3. Detectar la presencia de crepitación articular. 4. Detectar Ia presencia de puntos dolorosos, se identifican y palpan en búsqueda de la presencia de dolor los siguientes puntos; la interlínea externa (genu valgo artrósico y rupturas de menisco), los cóndilos femorales interno y externo (osteocondritis juvenil, necrosis isquémica), en el polo superior de la rótula (entesitis del tendón cuadricipital o patella bipartita), polo inferior de la rótula (entesitis del tendón patelar), puntos condileos (desgarro de los ligamentos colaterales correspondientes). 5. Exploración de la rótula, se valora específicamente la rótula, con la pierna estirada y el paciente relajado en decúbito supino, identificando cuál es su situación, a continuación, en la siguiente tabla se observan las diferentes situaciones que se pueden presentar con sus características correspondientes. Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 47 BLOQUE 2 Tabla 11. Características de las diferentes situaciones de la rótula. Fuente: Elaboración propia en función de Granero, J. (2010). Continuando con la evaluación clínica, se detallan el resto de los pasos: 6. Exploración de los meniscos, mediante las pruebas especiales, las cuales suelen ser positivas, pero no absolutas en patologías de ruptura meniscal, pero pueden ser positivas también en artropatías degenerativas o inflamatorias. Las pruebas especiales en la exploración meniscal incluyen varias técnicas para identificar lesiones en los meniscos de la rodilla. El Signo de Steinmann I implica rotaciones rápidas de la rodilla en flexión, causando dolor en la rotación externa si hay una lesión del menisco interno, y en la rotación interna si es del menisco externo (Mayo Clinic, 2023). El Signo de Steinmann III detecta lesiones del menisco interno mediante flexiones y extensiones sucesivas de la rodilla. La Prueba de Bohler alterna varo y valgo, provocando dolor en el menisco interno con varo y en el menisco externo con valgo. El Signo de Bragard utiliza rotaciones alternantes para identificar dolor en los meniscos. El Test de McMurray estira la rodilla en rotación externa o interna para provocar un resalte en la interlínea si hay lesión meniscal. El Grinding Test de Apley diferencia entre lesiones capsulares y meniscales mediante tracción y presión con rotaciones. La maniobra combinada de Cabot suma dos test de McMurray para estudiar la integridad de ambos meniscos. El Signo del salto de Finochietto simula un cajón anterior positivo debido a un salto del cóndilo femoral sobre el menisco. Finalmente, el Test de Payr y el Signo poplíteo de Cabot exploran el cuerno posterior del menisco interno y la interlínea externa, respectivamente (Granero, 2010). 7. Evaluación los grados de movilidad articular, para ello se lleva a cabo la técnica de goniometría, los grados normales los podrás encontrar en la figura llamada: Movimientos activos, pasivos, relativos y absolutos de la articulación de la rodilla, dentro del tema; Exploración y tratamiento de terapia manual ortopédica en la rodilla y muslo. 8. Exploración de los ligamentos, la evaluación de una lesión ligamentosa y de inestabilidad articular, se debe hacer lo más rápido posible, antes de que las contracturas musculares propias del traumatismo o de la fase aguda de la inflamación dificulten su evaluación. En ambos casos es necesario una evaluación adecuada para llevar a cabo un plan de tratamiento efectivo. Terapia Manual Ortopédica en trastornos de miembros inferiores. 48 Respecto al último paso de la lista anterior, para la evaluación de los ligamentos, se valora el estrés en valgo con la rodilla en extensión, la cual nos indica la integridad del ligamento colateral medial (LCM) y de la cápsula posteromedial, mientras que con la rodilla en 30º de flexión indica lesiones del LCM. El estrés en varo con la rodilla en extensión valora la integridad del ligamento colateral lateral (LCL) y de la cápsula posterolateral, mientras que con la rodilla en 30º de flexión se valora individualmente el LCL. (Martín y Pérez, 2020, pp. 384-387). Martín y Pérez mencionan las siguientes pruebas especiales para la valoración de los ligamentos de rodilla: • La prueba de Lachman, la cual se realiza ejerciendo una fuerza anterior sobre la tibia con la rodilla en 30º de flexión (una mano sujeta la tibia y la otra el fémur). • Prueba de cajón anterior, se realiza con 90º de flexión sentados sobre el pie del paciente y ejerciendo una fuerza anterior sobre la tibia. • Prueba de pivot-shift, con rotación interna de la tibia y valgo forzado pasamos de la extensión a la flexión de la rodilla, apreciando una subluxación anterior de la meseta externa de la tibia bajo el fémur, que se reduce con 30º de flexión. • Prueba de Jerk apreciamos el mismo resalte, pero pasando de la flexión a la extensión. • Test de Slocum, se realizará el test de cajón anterior con rotación externa e interna de la tibia respectivamente, para evaluar la cápsula posteromedial y posterolateral (2020, pp. 384-387). Finalmente podemos deducir que la palpación es un componente crucial en la evaluación clínica de la rodilla, permitiendo al examinador identificar diversas condiciones patológicas a través de objetivos específicos. La identificación de puntos dolorosos en áreas clave ayuda a localizar lesiones meniscales y ligamentarias, lo que es esencial para un diagnóstico preciso. Las pruebas especiales para la exploración de meniscos y ligamentos, como el test de McMurray y la prueba de Lachman, son fundamentales para evaluar la integridad articular y guiar el tratamiento adecuado. Además, es vital realizar una evaluación comparativa entre el lado afectado y el lado sano para obtener un diagnóstico más completo. En conclusión, una palpación meticulosa y sistemática es indispensable para desarrollar un plan de tratamiento eficaz, mejorando así los resultados clínicos en pacientes con afecciones de la rodilla. Te invitamos a entrar al siguiente video, con la