Vista previa del material en texto
Resumen del Guía del Examen Físico General El examen físico general es una herramienta fundamental en la práctica médica, que permite evaluar el estado de salud de un paciente a través de la observación y la palpación de diversas características físicas. Este proceso se inicia con la evaluación del biotipo del paciente, que puede clasificarse en normolíneo, brevilíneo o longilíneo. A continuación, se examina la facies , que puede ser inexpresiva o alegre, y que puede estar asociada a ciertas patologías. La actitud o postura del paciente se evalúa en diferentes posiciones: de pie, sentada y acostada, observando si la postura es correcta o si hay alguna anomalía. La deambulación o marcha también se analiza, buscando fluidez y coordinación en los movimientos, lo que puede indicar la presencia de problemas neurológicos o musculares. El examen físico incluye la medición de parámetros vitales como el peso , la talla y la temperatura . La piel es un aspecto crucial a evaluar, donde se observa el color, la humedad, la turgencia, la elasticidad y la presencia de lesiones. En caso de lesiones, se debe describir su cantidad, localización, color, tipo, forma, tamaño, consistencia, sensibilidad y movilidad. Las mucosas también son examinadas para verificar su color y humedad, así como la presencia de pigmentación o lesiones. Además, se evalúan el pelo y las uñas , observando su color, distribución, cantidad, textura y cualquier anomalía. El examen se extiende a regiones específicas del cuerpo, comenzando por el cráneo y la cara , donde se exploran las estructuras externas del ojo, la nariz y los senos paranasales. La inspección del cuello incluye la evaluación de la forma, volumen, posición y movilidad, así como la palpación de la glándula tiroides y los ganglios linfáticos. En el tórax , se examinan los movimientos respiratorios, la elasticidad torácica y se realizan maniobras de palpación y percusión para evaluar la sonoridad y los ruidos respiratorios. La auscultación del corazón y los pulmones es esencial para detectar ruidos anormales que puedan indicar patologías. Examen del Sistema Cardiovascular y Abdominal El examen del sistema cardiovascular se centra en la auscultación de los diferentes focos cardíacos, como el foco aórtico, pulmonar, tricuspídeo y mitral. Se evalúan los ruidos cardíacos, su ritmo y frecuencia, así como la presencia de soplos. La palpación del área precordial permite detectar movimientos pulsátiles y vibraciones valvulares. La percepción de matidez en la percusión del tórax ayuda a delimitar el área cardíaca y a identificar posibles anomalías. El examen del abdomen se realiza en varias regiones, donde se inspecciona el contorno, la simetría y se palpan los órganos para evaluar su tamaño, consistencia y sensibilidad. Se utilizan maniobras específicas para explorar el hígado, la vesícula biliar y el páncreas, así como para detectar la presencia de líquido en la cavidad abdominal. La palpación profunda y la percusión son técnicas clave para identificar masas o derrames, y se complementan con la auscultación de los ruidos intestinales. Evaluación del Sistema Nervioso y Musculoesquelético El examen del sistema nervioso incluye la evaluación del nivel de conciencia, la orientación y la memoria del paciente. Se examina la coordinación y la motricidad, tanto estática como dinámica, a través de diversas maniobras que evalúan la función neuromuscular. La sensibilidad se explora mediante pruebas de tacto, temperatura y dolor, así como la respuesta a estímulos específicos. El sistema musculoesquelético se evalúa a través de la inspección y palpación de huesos, músculos y articulaciones. Se busca detectar deformidades, dolor, movilidad y fuerza muscular. Las maniobras específicas permiten identificar lesiones en ligamentos y meniscos, así como evaluar la alineación de la columna vertebral y las extremidades. La evaluación de los reflejos osteotendinosos y cutáneos también es parte integral del examen físico, proporcionando información valiosa sobre la integridad del sistema nervioso. Destaques El examen físico general incluye la evaluación del biotipo, facies, postura y marcha del paciente. Se miden parámetros vitales como peso, talla y temperatura, y se examina la piel, mucosas, pelo y uñas. La auscultación y palpación del sistema cardiovascular y abdominal son esenciales para detectar patologías. La evaluación del sistema nervioso abarca el nivel de conciencia, coordinación y sensibilidad. El sistema musculoesquelético se examina para identificar deformidades, dolor y movilidad en huesos y articulaciones.