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```markdown Resumen: El agua como el primer principio – Las razones de Tales de Mileto José Solana Dueso (Universidad de Zaragoza) Publicado en Convivium Revista de Filosofía , Núm. 22, 2009 Introducción y contexto histórico-filosófico Tales de Mileto (siglos VII–VI a.C.) es reconocido como el primer filósofo y científico de la tradición occidental, principalmente por haber sido el primero en intentar explicar la estructura y formación del universo desde una perspectiva racional y no mitológica. Su tesis central sostiene que el agua es el arjé o principio originario del cosmos, la materia fundamental de la que surgen todas las realidades. Aunque esta idea pueda parecer hoy extraña o ingenua, tuvo un papel crucial como motor que impulsó la búsqueda de explicaciones racionales sobre el mundo, desplazando el pensamiento mítico hacia un método basado en la observación y la argumentación. El artículo sitúa a Tales en el contexto cultural de las ciudades jonias en la costa turca del Egeo, donde existían influencias de tradiciones orientales (Mesopotamia) y egipcias, ambas culturas fluviales que otorgaban al agua un papel central en sus cosmogonías. Tales, posiblemente influido por estos saberes y por su contacto con sacerdotes egipcios, innovó al desvincular el agua de cualquier divinidad personal, considerándola una realidad natural y no un dios, lo que representa un cambio radical respecto a las cosmogonías poéticas y religiosas previas. El agua en la tradición poética y mitológica griega Para comprender la elección del agua como principio, el autor recurre a testimonios de la tradición poética griega, especialmente Homero y las teogonías órficas. En la Ilíada , el agua aparece como fuente de vida y crecimiento, con ritos asociados a ríos y fuentes que simbolizan la fertilidad y la generación. Los ríos son considerados "kourotrofoi" (nutridores de la juventud), y se realizaban ofrendas en ellos para honrar su poder generador. Además, la pareja Océano y Tetis, mencionada en Homero, es vista como origen de los dioses y de todas las cosas, anticipando la idea de un principio único. El agua también es el elemento más antiguo y respetado en el cosmos, como indica el juramento de los dioses en la Estigia, que es agua imperecedera y sagrada. Aristóteles interpreta que la tesis de Tales es una racionalización de esta idea poética: el agua de Tales sería el equivalente natural y filosófico del agua de la Estigia para los poetas. Las cosmogonías órficas presentan variantes, algunas con la Noche como principio, otras con el huevo cósmico, y en algunas versiones el agua aparece como principio primordial. Sin embargo, Tales se distingue por abandonar el marco mitológico y presentar el agua como un elemento natural, base de todo, sin atribuirle carácter divino. La tesis filosófica y científica de Tales El núcleo del pensamiento de Tales, según Aristóteles, se resume en dos afirmaciones: a) el agua es el principio ( arjé ) de todas las cosas, y b) la tierra flota sobre el agua. Aunque no se conservan textos originales de Tales, Aristóteles y otros testimonios posteriores permiten reconstruir su razonamiento. Tales habría basado su tesis en observaciones empíricas: el alimento es húmedo, el calor nace y se mantiene por la humedad, las semillas de todos los seres son húmedas, y los cadáveres se secan, lo que sugiere que la vida depende del agua. A partir de estas observaciones, concluye que el agua es el principio de todo. Sin embargo, el autor señala una inconsistencia lógica: que el agua sea condición necesaria para la vida no implica que sea el principio de todas las cosas, sino solo de los seres vivos. Para resolver esta dificultad, se añade una segunda tesis atribuida a Tales: todos los seres están animados, incluso los objetos inanimados, como el imán o el ámbar, que muestran propiedades de atracción. Esta idea, cercana al animismo, implica que el cosmos es una unidad viva y que el agua es la fuerza vital que anima la naturaleza. Tales habría así eliminado la distinción entre seres animados e inanimados, una convicción que perduró en la filosofía presocrática y que se refleja en la persistencia de términos como "semillas" o "raíces" para describir la constitución de la materia. Además, Tales habría concebido el agua no solo como principio físico, sino como la naturaleza misma ( physis ) de todas las cosas, identificando el cosmos con el agua en su condición necesaria y constitutiva. Esta identificación anticipa la idea de "todo es uno", que Nietzsche considera la gran aportación filosófica de Tales, más allá de su carácter científico. El método racional y la innovación filosófica Lo más relevante de Tales no es tanto la tesis del agua, sino el método que inaugura: la formulación de hipótesis basadas en la observación y la argumentación, alejándose del relato mítico y poético. Tales plantea un problema (el principio del cosmos) y busca una respuesta racional, apoyada en datos empíricos y en la reflexión crítica. Esta actitud marca el inicio del pensamiento científico y filosófico occidental. El artículo destaca que Tales y sus sucesores milesios (Anaximandro y Anaxímenes) comparten la idea de un origen común del cosmos, aunque difieren en la sustancia primordial (agua, apeiron , aire). Las tres propuestas coinciden en evitar la tierra como principio, prefiriendo elementos fluidos y dinámicos que permiten explicar el cambio y la transformación. Finalmente, se subraya que la filosofía no surge simplemente como una derivación de la mitología, sino como una innovación que combina elementos culturales, observación empírica y nuevas formas de razonamiento lógico. Tales representa el paso decisivo hacia un pensamiento que busca causas naturales y universales, sentando las bases para la ciencia y la filosofía posteriores. Conclusiones Tales de Mileto es considerado el primer filósofo y científico porque propuso una explicación racional del cosmos basada en un principio material: el agua. Su tesis se apoya en observaciones empíricas sobre la vida y la naturaleza, aunque presenta una inconsistencia lógica al extender la condición necesaria del agua para la vida a la totalidad del cosmos. Para superar esta dificultad, Tales sostiene que todo está animado, eliminando la distinción entre seres vivos e inertes, y concibiendo el cosmos como una unidad viva. La innovación fundamental de Tales no es solo su tesis, sino el método racional que inaugura: la formulación de hipótesis y la búsqueda de explicaciones basadas en la observación y la argumentación, alejándose del mito. Tales y los milesios establecen la idea de un origen común del cosmos, con elementos fluidos como principios, lo que permite explicar el cambio y la transformación en la naturaleza. Destacados Agua como principio originario: Tales identifica el agua como la sustancia primordial de la que surge todo el cosmos, una idea que rompe con las explicaciones mitológicas tradicionales. Método racional: Inicia la filosofía y la ciencia al fundamentar sus tesis en la observación y la argumentación, no en la revelación o el mito. Animismo filosófico: Propone que todo está animado, incluso lo inanimado, anticipando una visión unitaria y viva del universo. Contexto cultural: Su pensamiento se nutre de tradiciones poéticas griegas, influencias orientales y egipcias, pero las transforma radicalmente en un discurso naturalista. Legado filosófico: Su tesis y método sentaron las bases para el desarrollo posterior de la filosofía natural y la ciencia en Occidente. Este análisis de José Solana Dueso ofrece una visión profunda y crítica sobre la importancia de Tales de Mileto, no solo como un pionero en la explicación del cosmos, sino como el iniciador de un modo de pensar que marcaría el rumbo de la filosofía y la ciencia occidentales.