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LIVRO Dermatología   Arnaldo B

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principalmente cuando se localiza en 
miembros inferiores. La droga de elección es la penicilina. En los casos 
recurrentes, se indica el uso de penicilina benzatínica, 1.200.000 UI, cada 3 
semanas por el tiempo necesario. 
Celulitis aguda 
Es una inflamación aguda y extensa de la piel, que afecta al tejido subcutá-
neo profundo. El estreptococo y el estafilococo son los agentes implicados 
con mayor frecuencia, pero debe recordarse al Haemophilus como causan-
te en niños menores de 5 años.
Se inicia a partir de la infección de una herida u otra lesión cutánea preexis-
tente, aunque también aparece en piel aparentemente sana. Se observa 
Fig. 4-10: Erisipela.
Fig. 4-11: Erisipela. Nótese el borde neto, flictenas y 
necrosis
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más en varones, y se localiza, con mayor frecuencia, 
en miembros inferiores y cara. 
Se caracteriza por enrojecimiento, edema y dolor de 
la zona afectada con bordes mal delimitados. Suele 
haber afectación del estado general con fiebre, ade-
nopatías y linfangitis regional, e incluso bacteriemia 
(más frecuente en lactantes). La celulitis orbitaria y 
periorbitaria supone un grave riesgo de alteraciones 
oculares, trombosis intracraneal o meningitis (Fig.4-
12).
El diagnóstico diferencial se plantea con la erisipela 
(en ésta los bordes son bien elevados y demarcados 
de la piel sana), el herpes zoster y tromboflebitis.
Tratamiento: Reposo con elevación de miembros, 
analgésicos y antibioticoterapia sistémica, que debe-
rá ser parenteral en los casos severos o localizados 
en cara. La tendencia a la diseminación linfática y he-
mática hace que la celulitis aguda sea una enferme-
dad grave, que requiere un tratamiento precoz.
Linfangitis
Es un proceso infeccioso que afecta los conductos linfáticos subcutáneos. 
Es producida por el estreptococo del grupo A, aunque se han descrito como 
causales otros gérmenes como S. aureus. Este proceso suele ser secunda-
rio a heridas en una extremidad, ampollas infectadas, paroniquia, etc. 
El cuadro característico es un cordón lineal eritematoso, de inicio agudo, 
próximo a la puerta de entrada, que se extiende hacia el ganglio linfático de 
la zona afectada. Es común fiebre, leucocitosis y dolor. 
Diagnóstico diferencial con la tromboflebitis, que no tiene puerta de entra-
da ni adenopatía regional dolorosa. Tratamiento: Similar al descrito para la 
erisipela.
Fascitis necrotizante
Son infecciones necrotizantes del tejido celular subcutáneo, de la fascia 
muscular y de la piel suprayacente. Puede ser por estreptococo o polimicro-
biano (estafilococo, gram negativos o anaerobios). 
La puerta de entrada puede ser una herida quirúrgica o traumática, ge-
neralmente en pacientes con alteración del estado general, por diabetes, 
insuficiencia renal u otras causas. El cuadro clínico se presenta con lesio-
nes eritematosas, edematosas e inicialmente dolorosas, que rápidamente 
se tornan violáceas, induradas, con ampollas, que posteriormente se ulce-
ran y se necrosan, extendiéndose con gran rapidez (Fig.4-13). El paciente 
está febril, asténico y con mal estado general. La mortalidad es alta (34%). 
Los sitios de predilección son las extremidades, aunque puede aparecer en 
otras zonas. 
Fig. 4-12: Celulitis periorbitaria
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El diagnóstico se hace por la clínica. 
El cultivo y antibiograma son indis-
pensables. La ultrasonografía, tomo-
grafía computarizada o resonancia 
magnética son útiles para determi-
nar su extensión y profundidad. 
Tratamiento: Antibioticoterapia pa-
renteral y es fundamental el debrida-
miento quirúrgico. Puede asociarse 
al síndrome del shock tóxico.
Intertrigo estreptocócico
Se presenta como una lesión erite-
matosa, fisurada, cubierta por cos-
tras melicéricas, siendo frecuente la localización retroauricular y perianal.
Dactilitis ampollar distal
Se presenta como ampollas tensas, de contenido purulento, con una base 
eritematosa, localizadas en las extremidades de los dedos. Producida por 
estreptococos y eventualmente por estafilococo. El tratamiento consiste en 
el drenaje además de la antibióticoterapia. 
III. Enfermedades mediadas por Toxinas Bacterianas
Por Staphylococcus aureus: Síndrome estafilocócico de la piel escaldada.
 Síndrome del shock tóxico 
 Escarlatina estafilocócica
Por Streptococus pyogenes: Síndrome del shock tóxico-like
 Escarlatina 
Síndrome estafilocócico de la piel escaldada (SSSS)
Está causado por la toxina exfoliativa del Staphylococcus aureus grupo II 
fago 3A, 3B, 3C, 55 o 71, que produce un clivaje de la capa granulosa de 
la epidermis. Compromete preferentemente a lactantes y niños hasta los 5 
años de edad, en quienes presenta un curso generalmente benigno; menos 
frecuente en niños mayores de 5 años y raro en adultos, en quienes se tiene 
alguna enfermedad de base, inmunodepresión, insuficiencia renal, infección 
por HIV y en ellos la mortalidad es mayor.
Clínicamente presenta un exantema escarlatiniforme, que se inicia en re-
gión centro facial, cuello, axilas, muslos, y pocos días después se generaliza 
y brotan ampollas fláccidas que al romperse dejan áreas denudadas, a la 
semana ocurre descamación y formación de costras periorificiales. El cua-
dro puede autolimitarse en pocos días o evolucionar a una sepsis. El signo 
de Nikolsky es positivo (Fig.4-14), hay fiebre, irritabilidad e hiperestesia cu-
Fig. 4-13: Fascitis Necrótica
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tánea. Existen casos con lesiones escarlatiniformes, 
con descamación fina y sin ampollas. 
El diagnóstico se basa en la clínica, el aislamiento del 
S. aureus puede ser hecho de sitios a distancia (las 
ampollas son estériles), la histopatología característi-
ca que consiste en la formación de ampolla intraepi-
dérmica con clivaje a nivel de la capa granulosa.
Hay que hacer diagnóstico diferencial con la necróli-
sis epidérmica tóxica (NET), que es más frecuente en 
adultos, hay antecedente del uso de medicamentos, 
compromiso mucoso, en la histopatología se observa 
necrosis de la capa basal y presenta mayor mortali-
dad.
Tratamiento: El paciente debe ser hospitalizado e ini-
ciar antibioticoterapia sistémica. 
Síndrome del shock tóxico 
Enfermedad sistémica con afectación multiorgánica 
causada por toxinas hematógenas, producidas por el 
S. áureus fago I. Tiene dos formas de presentación: 
menstrual (relacionada al uso de tampones vaginales, 
en mujeres jóvenes), y no menstrual, observable en 
ambos sexos (heridas quirúrgicas, abscesos profun-
dos, perforaciones timpánicas). Presenta exantema 
escarlatiniforme (Fig. 4-15) que llega a eritrodermia, 
afectación de mucosas (Fig.4-16) y posteriormente 
descamación muy evidente en superficies palmo-
plantares. Hay fiebre alta, hipotensión, anormalidades 
funcionales en al menos 3 sistemas orgánicos.
Tratamiento: Es un cuadro grave, requiere tratamiento 
rápido y agresivo, internación, soporte hidroelectrolíti-
co y antibióticos parenterales.
Escarlatina estafilocócica
Cuadro causado por una toxina eritrogéni-
ca estafilocócica, es poco frecuente.
Se debe buscar puerta de entrada en heri-
das infectadas de la piel. Su presentación 
clínica es exantema, enantema y fiebre, cua-
dro similar a la escarlatina estreptocócica.
Síndrome del shock tóxico-like 
Se inicia como una infección estreptocócica 
de tejidos blandos, o bien a partir de una he-
rida quirúrgica o posparto. El inicio es súbito, 
Fig.4-14: SSSS – Nótese el signo 
Nikolsky en tórax
Fig. 4-15: Sindrome Shock Tóxico 
Fig. 4-16: Sindrome Shock tóxico – Lengua en 
fresa
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con dolor, fiebre, mal estado general, mialgias, diarrea 
y bacteriemia. Al examen físico, el compromiso cutá-
neo es menos intenso y el compromiso