Logo Passei Direto
Material
Study with thousands of resources!

Text Material Preview

Enfermedades parasitarias en los ovinos
Introducción
Los ovinos son especialmente susceptibles a una amplia variedad de enfermedades
parasitarias, que pueden afectar gravemente su salud, bienestar y productividad. Estas
enfermedades son causadas por diversos parásitos, como protozoarios, helmintos y
artrópodos, que pueden transmitirse a través de la ingestión de pastos contaminados, el
contacto con animales infectados o la exposición a vectores como las garrapatas. Comprender
las características, los síntomas y los métodos de prevención y control de estas enfermedades
es crucial para mantener la salud y el rendimiento del rebaño ovino.
Enfermedades protozoarias
1. Coccidiosis: Es una de las enfermedades parasitarias más comunes en los ovinos, causada
por protozoos del género Eimeria. Puede provocar diarrea, deshidratación, retraso en el
crecimiento y, en casos graves, la muerte de los animales afectados.
2. Toxoplasmosis: Es una enfermedad causada por el parásito Toxoplasma gondii, que puede
causar problemas reproductivos, como abortos, mortalidad neonatal y malformaciones
congénitas en los ovinos.
3. Babesiosis: Es una enfermedad causada por protozoos del género Babesia, que se transmite
a través de las picaduras de garrapatas. Puede provocar fiebre, anemia hemolítica y, en casos
graves, la muerte.
4. Sarcosporidiosis: Es una infección causada por protozoos del género Sarcocystis, que
pueden formar quistes en los músculos de los ovinos. Aunque suelen ser asintomáticos,
pueden causar problemas reproductivos y una disminución en la calidad de la carne.
Enfermedades causadas por helmintos
1. Fasciolosis: Es una enfermedad causada por el tremátodo Fasciola hepatica, que se aloja en
el hígado de los ovinos. Puede provocar pérdida de peso, disminución de la producción láctea y,
en casos graves, la muerte del animal.
2. Nematodosis gastrointestinales: Son infecciones causadas por diversos nematodos, como
Haemonchus, Trichostrongylus y Teladorsagia, que se alojan en el tracto digestivo de los ovinos.
Pueden provocar diarrea, anemia, pérdida de peso y, en casos graves, la muerte.
3. Cestodiasis: Son infecciones causadas por cestodos, como Moniezia y Echinococcus, que
pueden afectar a diferentes órganos de los ovinos. Pueden provocar problemas digestivos,
problemas nerviosos y, en el caso de Echinococcus, la formación de quistes hidatídicos.
4. Parasitosis pulmonares: Algunas infecciones por nematodos, como Dictyocaulus filaria y
Protostrongylus rufescens, pueden afectar el sistema respiratorio de los ovinos, causando
neumonía, tos y dificultad respiratoria.
Enfermedades causadas por artrópodos
1. Piojos: Los ovinos pueden ser infestados por diferentes especies de piojos, como Damalinia
ovis y Linognathus ovillus, que pueden causar irritación, pérdida de lana y, en casos severos,
anemia.
2. Sarna: Es una enfermedad causada por ácaros de la piel, como Psoroptes ovis y Sarcoptes
scabiei var. ovis, que puede provocar intense prurito, engrosamiento de la piel y, en casos
crónicos, pérdida de peso y mortalidad.
3. Miasis: Es la infestación de las heridas o las mucosas de los ovinos por larvas de moscas,
como Lucilia sericata y Chrysomya bezziana, que pueden causar miasis cutáneas y contribuir a
la propagación de otras enfermedades.
4. Garrapatas: Los ovinos pueden ser parasitados por diferentes especies de garrapatas, que
pueden transmitir enfermedades como la babesiosis y la anaplasmosis, además de causar
irritación, anemia y problemas en la piel.
Prevención y control de enfermedades parasitarias
Para prevenir y controlar las enfermedades parasitarias en los ovinos, es fundamental
implementar un programa integral de manejo sanitario que incluya:
1. Desparasitación: La administración regular de antihelmínticos y antiprotozoarios eficaces
para eliminar las infecciones parasitarias.
2. Mejora de las condiciones de manejo: Asegurar un ambiente limpio y seco, una adecuada
rotación de pastos y una nutrición equilibrada para fortalecer el sistema inmunitario de los
animales.
3. Control de vectores: Implementar medidas de control de garrapatas, moscas y otros vectores
que pueden transmitir enfermedades parasitarias.
4. Diagnóstico y vigilancia: Realizar análisis coprológicos y serológicos periódicos para detectar
y monitorear la presencia de parásitos en el rebaño.
5. Bioseguridad: Aplicar medidas de higiene, desinfección y cuarentena para prevenir la
introducción y propagación de enfermedades parasitarias.
6. Selección genética: Seleccionar y criar animales con mayor resistencia a las infecciones
parasitarias.
Conclusión
Las enfermedades parasitarias representan uno de los mayores desafíos en la producción
ovina. Comprender las características, los síntomas y los métodos de prevención y control de
estas enfermedades es fundamental para mantener la salud y la productividad del rebaño. La
implementación de un programa integral de manejo sanitario, que incluya medidas de
desparasitación, mejora de las condiciones de manejo, control de vectores y diagnóstico y
vigilancia, es clave para minimizar el impacto de estas enfermedades y garantizar el bienestar y
la rentabilidad de la explotación ovina.