Logo Passei Direto

0650035_A1

Herramientas de estudio

Passei Direto Aniversário

¿Quieres recibir un 70% de descuento para suscribirte al PasseIA?

Material
¡Estudia con miles de materiales!

Vista previa del material en texto

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA 
DE MÉXICO 
 
 
MAESTRÍA EN CIENCIAS DE LA PRODUCCIÓN Y DE LA 
SALUD ANIMAL 
T E S I S 
 
PARA OBTENER EL GRADO DE MAESTRO EN 
CIENCIAS 
 
 
P R E S E N T A 
 
J O S É L U I S F R A N C O N I E T O 
 
 TUTOR: Miguel Angel Galina Hidalgo. 
 
COMITÉ TUTORAL: Claudia Delgadillo Puga. 
 Fernando Pérez-Gil Romo. 
 
CUAUTITLÁN IZCALLI 2009 
EFECTO DE UN SUPLEMENTO LÍQUIDO DE BACTERIAS ACIDO 
LÁCTICAS SOBRE LA FERMENTACIÓN RUMINAL Y LA 
FORMACIÓN DE PROTEÍNA BACTERIANA EN OVINOS 
ALIMENTADOS A BASE DE HENO DE ALFALFA (Medicago sativa) 
O RASTROJO DE MAÍZ (Zea mays). 
 
 
UNAM – Dirección General de Bibliotecas 
Tesis Digitales 
Restricciones de uso 
 
DERECHOS RESERVADOS © 
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL 
 
Todo el material contenido en esta tesis esta protegido por la Ley Federal 
del Derecho de Autor (LFDA) de los Estados Unidos Mexicanos (México). 
El uso de imágenes, fragmentos de videos, y demás material que sea 
objeto de protección de los derechos de autor, será exclusivamente para 
fines educativos e informativos y deberá citar la fuente donde la obtuvo 
mencionando el autor o autores. Cualquier uso distinto como el lucro, 
reproducción, edición o modificación, será perseguido y sancionado por el 
respectivo titular de los Derechos de Autor. 
 
 
 
 i 
DEDICATORIA 
 
A mis padres (J. Carmen Franco y Candida Nieto) en agradecimiento a la vida 
que me han dado y por la libertad de escoger mi propio camino. 
 
A mis hermanos (José, Marcelo, Lucia, Juana, Abraham, Lore, Toni, Polo y 
Anita), que en lo particular, han aportado cada uno, un granito de arena para 
darle forma a mi proyecto de vida. 
 
A mis familiares y amigos como muestra de gratitud, por haber estado ahí 
cuando más los he necesitado. 
 
A todos mis maestros, cuyos consejos y enseñanzas han hecho eco en mi 
forma de ser, sentir y vivir la vida. 
 
A mis productores y alumnos, que a lo largo de mi vida estudiantil y profesional, 
me han escuchado y me han dejado transmitir los conocimientos que para ellos 
busco, gracias por su paciencia y dedicación. 
 
A los compañeros de trabajo y profesión, que han estado al pendiente del 
desarrollo de este trabajo de investigación. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 ii 
AGRADECIMIENTOS 
 
A la UNAM y a la FES- Cuautitlán, por acogerme y darme la oportunidad de 
cursar el programa de Maestría en Ciencias de la Producción y de la Salud 
Animal. 
 
Al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubiran” por 
permitirme desarrollar en sus instalaciones los estudios relacionados con el 
proyecto, en el área de Nutrición Animal, en particular a todo el personal de 
éste departamento por sus atenciones y consejos. 
 
Al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), por su valioso 
apoyo económico durante la realización del trabajo de investigación. 
 
Al Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica 
(PAPIIT), por su apoyo económico para la elaboración y conclusión de esta 
tesis. 
 
A mi Comité Tutoral, por su tiempo y dedicación para llevar a buen término 
este trabajo. 
- Dr. Miguel Ángel Galina Hidalgo como tutor principal, por haber depositado su 
confianza en mí para desarrollar esta etapa de estudio. 
- Dra. Claudia Delgadillo Puga, por compartir conmigo sus experiencias y su 
tiempo. 
- Dr. Fernando Pérez-Gil Romo, por sus consejos acertados en los momentos 
difíciles. 
 
A los Doctores: Leonor Sangines, Silvia Buntinx, Leonel Martínez y Luis 
Corona, por sus consejos y aportes para la culminación de este trabajo de 
tesis. 
A los compañeros: Angélica, Mario, Sinuhé y Martín, por su invaluable apoyo, 
trabajo y compañía. 
 iii 
I. RESUMEN 
Se realizó un ensayo para determinar el efecto de un suplemento líquido de 
bacterias acidolácticas (SULIBAL) sobre la fermentación ruminal y la 
producción de proteína microbiana en ovinos, alimentados con dietas de alfalfa 
o rastrojo de maíz, evaluado con un cuadrado latino 4x4; se utilizaron cuatro 
ovinos machos adultos, cruzas de Pelibuey por Katahdin con un peso 
promedio de 52.4 Kg., dotados de cánulas ruminales, alimentados con 4 
tratamientos: T1: alfalfa 55% y concentrado comercial 45%, T2: alfalfa 50%, 
concentrado comercial 40% y SULIBAL 10%, T3: rastrojo de maíz 55% y 
concentrado comercial 45%, T4: rastrojo de maíz 50%, concentrado comercial 
40% y SULIBAL 10%. El suplemento líquido se elaboró con subproductos 
agroindustriales, suero de quesería y yogurt como fuentes de bacterias acido 
lácticas. El efecto del suplemento a nivel ruminal se midió a través del pH, la 
producción de amoniaco, la producción de ácidos grasos volátiles, la 
degradabilidad in situ de la materia seca; se determinó el balance de nitrógeno 
y la excreción de derivados de purina, como indicador de la síntesis de 
proteína microbiana. El pH ruminal fue más bajo en los tratamientos testigo 
(T1:6.07 > T2:6.17 y T3:5.97 > T4:6.12), el amoniaco total en el tratamiento 
uno fue menor (74.6) que en el tratamiento dos (73.6), en el tratamiento tres 
(62.7) fue mayor que en el tratamiento cuatro (61.92); los niveles de ácidos 
grasos volátiles se vieron afectados por el forraje, el mayor efecto del 
suplemento líquido se observó en los niveles de ácido propiónico; la 
desaparición in situ de la materia seca fue mayor en los tratamientos con 
suplemento líquido (T2:83.68 y T4:76.78 > T1:71.95 y T3:73.01); en el 
nitrógeno retenido no se observaron diferencias significativas (P>0.05) en los 
tratamientos 1 y 2 (T1:13.59 y T2:13.54) sin embargo en los tratamientos 3 y 4, 
si (T3:0.77 < T4:2.23), los derivados de purina registraron diferencia 
estadística T2:22.08a, T1:19.79b, T4:18.41b y T3:16.20c. La adición del 
suplemento líquido repercutió en la fermentación microbiana de los forrajes en 
el rumen, incrementó el consumo, mejoró la degradabilidad del forraje, 
incrementó la producción de nitrógeno microbiano y elevó su retención, 
mantuvo los niveles de pH ruminal sin alterar la producción de amoniaco, ni la 
concentración de ácidos grasos volátiles.Se concluye que las dietas con 
SULIBAL tuvieron una mejor fermentación ruminal 
 
Palabras clave: suplemento líquido, bacterias acido lácticas, ovinos. 
 
 
 
 
 
 
 
 iv 
II. ABSTRACT 
 
An experiment was conducted to meassure the effect of a liquid supplement 
formed by lactic bacteria (SULIBAL) on the ruminal fermentation and the 
microbial protein production in sheep, fed with diets based on alfalfa or corn 
straw with a comercial concentrate measured in a Latin 4x4 design. Four adult 
male ovines were used, crosses of Pelibuey by Katahdin average weight of 52,4 
kg, equipped with ruminal cannulas, fed with 4 treatments: T1: alfalfa 55% and 
commercial concentrate 45%, T2: alfalfa 50%, commercial concentrate 40% 
and SULIBAL 10%, T3: maize straw 55% and commercial concentrate 45%, T4: 
maize straw 50%, commercial concentrate 40% and SULIBAL 10%. The 
supplement liquid was elaborated with agro-industrial by-products, based on 
cheese whey and yogurt as sources of lactic bacteria. The effect of the 
supplement at ruminal level was meassured through pH, ammonia production, 
volatile fatty acids production, in situ DM degradability; nitrogen balance and the 
excretion of purina derivatives, to determinate microbial protein formation. The 
ruminal pH was lower in the treatments (T1: 6.07 > T2: 6.17 and T3: 5.97 > T4: 
6.12), the total ammonia in the treatment one was smaller (74.6) than in 
treatment two (73.6), in treatment three (62.7) was major that in treatment four 
(61.92); the volatile fatty acid levels were affected by the forage source, the 
greater effect of the liquid supplement was observed in the propiónic acid 
levels; the disappearance insitu of the dry matter was greater in the treatments 
with the liquid supplement (T2: 83.68 and T4: 76.78 > T1: 71.95 and T3: 
73.01); Retained nitrogen showed significant differences (P>(0.05) in 
treatments 1 and 2 (T1: 13.59 and T2: 13.54) and no differences in treatments 
3 and 4, if (T3: 0.77; T4: 2.23), purine derivatives registered statistical difference 
T2: 22.08a, T1: 19.79b, T4: 18.41b and T3: 16.20c. The addition of theI liquid 
supplement improved the microbial fermentation of forages in the rumen, 
increased consumption, improved degradabilidad of the forage, increased 
microbial nitrogen production and elevated its retention, maintained the levels of 
ruminal pH without altering the ammonia production, nor the volatile fatty acid 
concentration. One concludes that the diets with SULIBAL had on effect in 
improveing ruminal fermentation 
 
 
 
Keywords: liquid supplement, lactic acid bacteria, sheep. 
 
 
 
 
 
 
 
 v 
III. ÍNDICE GENERAL 
 
I. RESUMEN………………………………………………………………….….iii 
II. ABSTRACT……………………………………………………………………iv 
 
III. ÍNDICE GENERAL……………………………………………………………v 
IV. ÍNDICE DE CUADROS………………………………………………….....viii 
V. ÍNDICE DE GRÁFICOS………………………………………………………ix 
VI. ÍNDICE DE FIGURAS…………………………………………………………x 
 
VII. INTRODUCCIÓN………………………………………………………….…..1 
 
VIII. ANTECEDENTES.……………………………………………………….……4 
 
VIII.1 LA OVINOCULTURA EN MÉXICO……………….…………………….…...4 
 VIII.1.1 Sistemas productivos en la ovinocultura mexicana………..5 
 VIII.1.1.1 Sistema tecnificado o intensivo……………………….5 
 VIII.1.1.2 Sistema semitecnificado o semiintensivo…………....5 
 VIII.2.1.3 Sistema de traspatio, extensivo o de…………………. 
 autoabastecimiento...................................................6 
 
VIII.2 ALIMENTACIÓN DE RUMIANTES.………………………………………….7 
 VIII.2.1 Alimentación de los ovinos en México…………….……......8 
 VIII.2.2 Alimentos fibrosos (forrajes y pastos)………………………..8 
 
VIII.3 FISIOLOGÍA DEL TRACTO DIGESTIVO DEL RUMIANTE……………..10 
 VIII.3.1 El proceso de la rumia……………………………………….12 
 
VIII.4 METABOLISMO RUMINAL…………………………………………………13 
 VIII.4.1 Fermentación ruminal………………………………………..13 
 
 
 vi 
VIII.5 EL MEDIO AMBIENTE RUMINAL………………………………………….15 
 VIII.5.1 Microorganismos ruminales…………………………………16 
 VIII.5.1.1 Bacterias…………..…………………………………..16 
 VIII.5.1.2 Protozoarios…………………………………………...18 
 VIII.5.1.3 Hongos………………………………………………...18 
 
VIII.6 DIGESTIÓN MICROBIANA DE LOS POLISACÁRIDOS………………...20 
 VIII.6.1 Actividad enzimática frente a polisacáridos estructurales..21 
 VIII.6.2 Organismos implicados en la digestión de la pared .……….. 
 celular vegetal ……………………………………………….22 
 
VIII.7 FORMACIÓN DE PROTEÍNA BACTERIANA Y SU ……………………. 
 EVALUACIÓN………………………………………………………………..26 
 
VIII.8 ESTRATEGIAS PARA LA ALIMENTACIÓN DE LOS OVINOS…..…...27 
 VIII.8.1 Uso de esquilmos agrícolas y subproductos…………...…… 
 agroindustriales…..............................................................27 
 VIII.8.2 Uso de carbohidratos fermentables………………………...27 
 VIII.8.3 Uso de pollinaza o cama de pollo…...……………………...28 
 VIII.8.4 Uso de fuentes de nitrógeno no proteico…...……………...28 
 VIII.8.5 Uso de minerales……………………………………………..30 
 VIII.8.6 Uso de suero de quesería...…………………………………31 
 
VIII.9 ESTRATEGIAS DE SUPLEMENTACIÓN PARA MEJORAR LA …………
 FERMENTACIÓN RUMINAL………………………………………………..33 
 VIII.9.1 Algunos aditivos empleados en la alimentación ovina …..33 
 VIII.9.1.1 Ionóforos y Antibióticos………………………………34 
 VIII.9.1.2 Enzimas………………………………………………..35 
 VIII.9.1.3 Ácidos orgánicos………………………….…………..36 
 VIII.9.1.4 Microorganismos probióticos………………………..38 
 
 vii 
VIII.10 MEJORAS PROPORCIONADAS POR LOS MICROORGANISMOS 
PROBIÓTICOS………………………………………………….…………………...39 
 III.10.1 Hongos probióticos…………………………………………...40 
 III.10.2 Bacterias probióticas…………………………………………42 
 
IX. OBJETIVOS…………………………………………………………………..48 
 IV.1 GENERAL……………………………………………………..………48 
 IV.2 PARTICULARES……………………………………………….…….48 
 
X. HIPÓTESIS……………………………………………………………………49 
 
XI. MATERIAL Y MÉTODOS…………………………………………………...50 
 VI.1 DIETAS………………………………………………………………..50 
 VI.2 ANIMALES……………………………………………………..……..51 
 VI.3 ANÁLISIS QUÍMICO…………………………………………...…….51 
 VI.4 ANÁLISIS ESTADÍSTICO…………………………………….……..55 
 
XII. RESULTADOS………………………………………………….……………56 
 
XIII. DISCUSIÓN…………………………………………………………………..67 
 
XIV. CONCLUSIÓN………………………………………………………………..76 
 
XV. LITERATURA CITADA……………………………………………………...77 
 viii 
IV. ÍNDICE DE CUADROS 
 
Cuadro 1. Diversidad bacteriana del ecosistema microbiano ruminal en ……. 
 animales domésticos y salvajes. ………………………..……….…17 
Cuadro 2. Utilización de carbohidratos por bacterias ruminales celulolíticas y 
 no celulolíticas. …………………..………………………………….23 
Cuadro 3. Enzimas de uso común como aditivos alimenticios …………...…36 
Cuadro 4. Efecto de los probióticos en pre-rumiantes………………………..39 
Cuadro 5. Microorganismos utilizados como probióticos en los animales y el 
 hombre. …………………………………………………………….…43 
Cuadro 6. Contenido de colesterol de varias partes de la canal fresca de... 
 cordero y la reducción (%) observada en el grupo alimentado con 
 suplemento de L. acidophilus………………………………….……47 
Cuadro 7. Composición química de los ingredientes utilizados ……………… 
 para elaborar los tratamientos experimentales……………………56 
Cuadro 8. Composición química de los tratamientos experimentales………57 
Cuadro 9. Consumo de materia seca (MS), materia orgánica (MO) y … 
 nitrógeno (N), g/día……………………………………………….….58 
Cuadro 10. Efecto de los tratamientos sobre la concentración de amoníaco … 
 (NH3mg/1000ml) ruminal. ………………………………….………..60 
Cuadro 11. Efecto de la inclusión del SULIBAL sobre la producción total y….. 
 porcentual de los AGV’s……………………………………………..62 
Cuadro 12. Digestibilidad in vivo y metabolismo del nitrógeno en ovinos ……. 
 alimentados con los tratamientos experimentales………………..63 
Cuadro 13. Fracción degradable y no degradable, tasa de degradación y …… 
 tiempo medio (t½ horas) de degradación de la materia seca (MS) 
 de los tratamientos experimentales. ……….………………………65 
Cuadro 14. Derivados de purina excretados en la orina (mmol/día)………….66 
 
 
 
 
 ix 
V. ÍNDICE DE GRÁFICOS 
 
Grafica 1. Cinética de pH ruminal en ovinos alimentados con los …………… 
 tratamientos experimentales ………………………………….……59 
Grafica 2. Concentración de amoniaco ruminal en ovinos alimentados con .. 
 los tratamientos experimentales ……………………………………61 
Grafica 3. Cinética de desaparición in situ de la materia seca (MS)…...…..64 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 x 
VI. ÍNDICE DE FIGURAS 
 
Figura 1. Esquema de la formación y metabolismo de los productos finales 
 de la fermentación ..…………………………………….…………...14 
Figura 2. Vías metabólicas de la fermentación, producción y utilización del 
 hidrógeno en el rumen. ……………………………………..………16 
Figura 3. Esquematización del modo de acción de las levaduras…………41 
Figura 4. Mecanismos de acción de las bacterias prebióticas……..………46 
 
 
VI. INTRODUCCIÓN 
 
La ganadería, y en específico la producción de carne, es después de la 
agricultura, la actividad económica preponderante en el medio rural; se realiza 
en todas las regiones ecológicas del país, aún en condiciones adversas que no 
permiten la práctica de otras actividades productivas. La ovinocultura se ha 
desarrollado hasta ubicarse actualmente como una actividad económica 
importante en la participación del abasto de carne requiriendo una evolución 
tecnológica en las actividades ganaderas, algunos sistemas con una clara 
tendencia a la estabulación y el manejo de dietas basadas en forrajes de alta 
calidad y elevado contenido de granos forrajeros, y otros que utilizan pastos y 
forrajes toscos, subproductos agrícolas, principalmente pajas y rastrojos para la 
alimentación del ganado (SAGARPA , 2005).Una de las estrategias de alimentación más apropiada de producción pecuaria 
para los países de escasos recursos es modificar los sistemas existentes, 
aprovechando los conocimientos nuevos para asegurar la utilización eficiente 
de los recursos alimenticios disponibles, particularmente el uso de los forrajes 
fibrosos (Preston y Leng, 1989). 
 
Para incrementar la productivdad de los recursos forrajeros fibrosos se requiere 
del establecimiento de un ecosistema ruminal que maximice la digestibilidad de 
la fibra, complementando los elementos que limitan la capacidad fermentativa 
microbiana (Leng et al., 1991). 
 
Las limitaciones nutricionales de estos materiales se resuelven con una 
adecuada suplementación, con nutrientes críticos de baja degradabilidad en el 
rumen, principalmente proteína, y un mejoramiento de la eficiencia en la 
fermentación ruminal, mediante el aporte de nutrientes en la dieta como 
nitrógeno no proteico (NNP) y minerales que permiten un mejor ambiente para 
el desarrollo de las bacterias fibrolíticas (Leng, 1990). 
 
 2 
Uno de los aportes importantes para el mejoramiento de la fermentación 
ruminal ha sido agregar carbohidratos solubles, la utilización de la melaza 
(subproducto de la industria azucarera) como fuente de energía para los 
microorganismos anaerobios ruminales, permite sustituir a los cereales en la 
alimentación de los rumiantes (Elías, 1983). 
 
Actualmente se cuenta con múltiples innovaciones técnicas en el área de 
producción animal, en lo referente al establecimiento, manejo y utilización de 
especies forrajeras, particularmente en pastoreo, además del aprovechamiento 
y tratamiento de esquilmos agrícolas e industriales, todo ello enfocado a 
incrementar la productividad de las empresas pecuarias, con la utilización de 
los forrajes abundantes en fibra generalmente de menor costo (Galina et al., 
2004 a). 
 
Uno de los retos para el sector ganadero es hacer rentables los sistemas de 
producción con escasa tecnología, utilizando productos biológicos nuevos, 
biodegradables, con efectos semejantes a los antiguos aditivos y sin riesgo 
para la salud del consumidor o para el medio ambiente (Caja et al., 2003). 
 
El uso de cultivos de microorganismos como agentes deslignificantes es una de 
las tecnologías disponibles. Suelen ser administrados en el agua o en el 
alimento, para aumentar la degradabilidad de las paredes celulares de los 
alimentos y mejorar las características nutricionales de la dieta pues se agrega 
proteína bacteriana (Galina et al., 2003). 
 
Los microorganismos que constituyen los probióticos son principalmente 
bacterias capaces de producir ácido láctico, que son las mas conocidas, pero 
también se incluyen bacterias no lácticas, levaduras y hongos (Caja et al., 
2003). Los productos fermentados de leche son considerados los vehículos 
más adecuados para el crecimiento de bacterias probióticas. Se ha confirmado 
la presencia de múltiples especies de bacterias acido lácticas con función 
probiótica en el yogurt y en los quesos, entre ellos destacan los géneros: 
 3 
Lactobacillus spp. (L. acidophilus, L. johnsonii, L. casei, L. rhamnosus, L. 
gasseri, L reuteri. L. paracasei, L. helveticus) y Bifidobacterium spp. (B. 
bifidum, B. infantis, B. longum y B. lactis) (Vinderola et al., 2000; Farnworth, 
2001). 
 
La presencia de estas bacterias en el rumen ocasiona una disminución en el 
pH por su producción de ácido láctico que permite el crecimiento de bacterias 
que metabilizan este sustrato en ácido propiónico, además de incrementar la 
digestibilidad de la materia seca de ingredientes específicos, particularmente la 
celulosa y hemicelulosa de las paredes celulares de los forrajes fibrosos. Se ha 
demostrado que podrían tener una influencia positiva en vacas lecheras, 
disminuyendo el estrés pre y posparto, en el balance energético e incluso en el 
aumento de la producción de leche (Nocek et al., 2003). 
 
Kung y Hession (1995) señalan en investigaciones con becerros lactantes 
reducción en la incidencia de diarreas y en la presencia de coliformes en el 
intestino; y un incremento en la ganancia diaria de peso en ganado de engorda, 
por otro lado la presencia bacterias ruminales convertidoras de ácido láctico y 
glucosa en acetato y propionato, como Propionibacterium spp y Megasphaera 
elsdenii; éstas impiden la acumulación de lactato previendo, así, la acidosis 
láctica, además reducen la toxicidad del nitrato y toleran el pH de dietas altas 
en concentrado. La adición de estos microorganismos puede disminuir el 
tiempo de adaptación a la dieta, y el efecto de la acidosis crónica. M. elsdenii 
es la principal bacteria ruminal que utiliza el lactato, es capaz de fermentar más 
del 97% de éste en el rumen (Counotte et al., 1981). 
 
El objetivo del presente estudio fue incrementar la eficiencia de los forrajes 
fibrosos en la producción ovina, mediante el uso de un suplemento líquido de 
bacterias acido lácticas (SULIBAL), para lo cual se determinó la cinética de la 
fermentación ruminal, los cambios del pH, la producción de amoníaco (NH3) y 
de ácidos grasos volátiles (AGV’s), así como la tasa de degradabilidad in situ 
de la materia seca. 
 4 
VIII. ANTECEDENTES 
 
LA OVINOCULTURA EN MÉXICO 
 
La producción de carne, se realiza sin excepción en todas las regiones 
ecológicas, rurales o urbanas del país, aún en condiciones adversas, que no 
permiten la práctica de otras actividades remuneradoras (SAGARPA, 2000). 
 
Los ovinos son de los animales que más beneficios han proporcionado al 
hombre desde etapas muy tempranas de su historia hasta nuestros días, 
proporcionando productos como carne y grasa, para su alimentación; huesos y 
cuernos como herramientas; vísceras como recipientes y las pieles cubiertas 
de pelo y lana como abrigo (De Lucas y Arbiza, 2000). 
 
Tal como sucede en otros sectores de la ganadería en México, la ovinocultura 
se ha visto frenada por diversos factores que no permiten al productor 
consumar una empresa rentable, entre ellos; el escaso desarrollo de 
tecnologías de bajo costo y el aprovechamiento inadecuado de los recursos 
alimenticios regionales (Galina et al., 2004 a). 
 
Aunque la participación en el abasto de carne por parte de la ovinocultura es 
baja, ésta tiene una gran importancia dentro de la ganadería debido a que es 
desarrollada principalmente por productores de bajos recursos, por lo que ha 
sido considerada durante mucho tiempo como una actividad de subsistencia 
marginal. Actualmente esta forma de pensar ha dado un giro, debido a una 
serie de cambios en la producción ovina en el país, ubicando a ésta como una 
actividad económica importante (SAGARPA, 2000). 
 
 
 
 
 5 
Sistemas productivos en la ovinocultura mexicana 
 
La crianza ovina, como otras actividades del sector ganadero, ocurre en una 
amplia gama de sistemas productivos, desde los altamente tecnificados e 
integrados, hasta las economías de tipo campesino, orientadas principalmente 
hacia el autoconsumo (SAGARPA, 2000). La división depende de la forma en 
que se realiza el proceso productivo, el nivel de tecnología aplicada, los 
sistemas de organización interna del rebaño y los mercados que se atienden. 
De acuerdo con éstas características, la producción se agrupa en tres 
categorías: tecnificada o intensiva, semitecnificada o semiintensiva y 
extensiva, de traspatio, o de autoabastecimiento (Ortiz, 1999). 
 
 Sistema tecnificado o intensivo 
 
También llamado empresarial, generalmente comprende rebaños estabulados, 
con grandes inversiones y búsqueda de alta eficiencia productiva. En él 
sobresalen dos tipos de productores: los que trabajaban con otras especies 
(principalmente cerdos o aves) y han integrado o han cambiado a los ovinos, y 
los nuevos, que sin experiencia previa han incursionado en la actividad (De 
Lucas y Arbiza, 2004). Es un sistema de reciente aparición,en el que se utiliza 
tecnología de punta, equivalente a la empleada en las naciones más 
desarrolladas en producción ganadera. El grado de integración del rebaño es 
total, con un pie de cría de alta genética, asegurando la calidad de los animales 
destinados a la engorda y la estandarización de los semovientes enviados al 
abasto (SAGARPA, 2000). 
 
 Sistema semitecnificado o semiintensivo 
 
En éste sistema se ubican principalmente productores tradicionales y aquéllos 
que, debido a limitados márgenes de utilidad, han visto imposibilitado el 
proceso de inversiones que permitan elevar las tecnologías y la genética. Se 
pueden ver adelantos tecnológicos en ciertas áreas de producción; sin 
 6 
embargo, el menoscabo de una mejora integral se refleja en una disminución 
en la productividad y una falta de competitividad en su producción. Dentro de 
este estrato de producción se encuentra la mayor proporción de las unidades 
de producción de ovinos en el país (SAGARPA, 2000). 
 
En el sistema semitecnificado destaca el pastoreo con complementación en 
corral, con la estabulación parcial o total de los animales de engorda y la 
combinación de actividades agrícolas y pecuarias, destacando los sistemas 
agrosilvopastoriles; donde se combinan árboles frutales o de maderas 
preciosas y forrajes, con el pastoreo de los ovinos (De Lucas y Arbiza, 2004). 
 
 Sistema de traspatio, extensivo o de autoabastecimiento 
 
Es el sistema más antiguo del país; se encuentra prácticamente en todo el 
territorio nacional, su relevancia radica en que es una fuente de abasto de 
carne en zonas en donde los canales comerciales formales no operan, por lo 
que no se ve afectado en los niveles de producción y precios por las 
variaciones registradas en los grandes centros de consumo (SAGARPA, 2000). 
 
Conocido también como ganadería social o tradicional, en ella se encuentran 
productores con rebaños y predios pequeños, cuyo objetivo es el ahorro o 
autoconsumo; carece de tecnología, la genética de los animales es baja, el 
manejo sanitario es prácticamente nulo y, por lo mismo, sus niveles de 
producción son pobres; sin embargo, su rusticidad y adaptación al medio en 
que se encuentran les permite no solo sobrevivir, sino producir carne, 
aprovechando para ello los mínimos nutrientes que contiene el alimento que se 
les proporciona o que obtienen del pastoreo (De Lucas y Arbiza, 2004). 
 
 
 
 
 
 7 
ALIMENTACIÓN DE RUMIANTES 
 
La alimentación del rumiante se basa en la comprensión de los mecanismos 
involucrados en la fermentación del alimento y la disponibilidad de productos 
finales a partir de ésta (Preston y Leng, 1989). Principalmente se alimentan de 
forrajes, como son plantas herbáceas y arbustivas, pastos naturales o 
cultivados, así como de subproductos agrícolas; aunque no exclusivamente. 
(Jarrige, 1981). 
 
El principal interés productivo de los rumiantes reside en su capacidad de 
aprovechar como nutrientes los productos de la digestión microbiana de la 
pared celular de los vegetales, la cual tiene lugar fundamentalmente en el 
rumen. El conocimiento de los mecanismos implicados en la acción de la 
población ruminal sobre los forrajes es fundamental para el aprovechamiento 
de los recursos lignocelulósicos de baja calidad, abundantes y de bajo costo 
económico, pues éstos tienen especial trascendencia en sistemas de 
producción con bajo uso de tecnología (extensivos) y de mediano uso de 
tecnología (semiintensivos), especialmente en regiones con escasa 
disponibilidad de otras fuentes de alimento para el ganado (Fondevila, 1998). 
 
La cantidad de energía que un rumiante recibe de un forraje consumido a 
voluntad depende de dos características: 
a) La ingestibilidad, que es la cantidad de forraje ingerida y se expresa en 
gramos o kilogramos de materia seca (g o Kg MS). 
b) La digestibilidad, es decir, la proporción de forraje o de su materia 
orgánica que desaparece en el tracto digestivo (Jarrige, 1981). 
 
 
 
 
 
 
 8 
Alimentación de los ovinos en México 
 
La obtención de una cada vez mayor cantidad de carne para abastecer la 
demanda ha requerido una evolución tecnológica en las actividades ganaderas, 
con una clara tendencia al manejo de sistemas intensivos, caracterizados por la 
estabulación de los animales y el manejo de dietas basadas en forrajes de alta 
calidad y elevados contenidos de granos forrajeros (SAGARPA, 2000). En 
cuanto a la alimentación del ganado en las unidades de producción 
extensivas, en México se dispone de buenas áreas de pastizales nativos; 
mientras que en el sistema semiintensivo se tienen cultivos de forrajes de corte, 
los cuales son administrados directamente al ganado y los excedentes son 
conservados a través de ensilados o henificados, que a su vez permiten 
disponer de un abasto permanente de éstos a lo largo del año, disminuyendo 
por lo tanto, la estacionalidad de la producción (SAGARPA, 2000). 
 
Actualmente se cuenta con innovaciones técnicas en el área de producción que 
permiten a los sistemas que se sustentan en la alimentación con forrajes 
toscos, principalmente subproductos agrícolas (pajas y rastrojos), el 
establecimiento, manejo y utilización de estas especies forrajeras, 
particularmente cuando se utiliza el pastoreo; además del tratamiento de 
esquilmos. Todo lo cual se encuentra enfocado a incrementar la productividad 
de las empresas pecuarias (Galina et al., 2004 a). 
 
Alimentos fibrosos (forrajes y pastos) 
 
La alimentación es la base de la producción de los rumiantes debido a que sin 
una buena nutrición, el ganado difícilmente podrá obtener mejoramiento en los 
aspectos productivos, reproductivos, genéticos y sanitarios (Puga y Galina, 
2004). Sin embargo la baja calidad nutritiva de muchos de los pastos 
presentes en el altiplano mexicano afecta la productividad y la eficacia de los 
rumiantes en pastoreo, ya que la ingestibilidad se ve limitada cuando se 
incrementa la intensidad de pastoreo y el estado de madurez del forraje, lo que 
 9 
afecta el consumo y la velocidad de paso a través del retículo-rumen (Leng, 
1990). La composición química de los forrajes y la digestibilidad se asocian de 
manera directa, el consumo aumenta cuando son ingeridas plantas verdes y 
suculentas; debido a que la velocidad de paso es mayor, traduciéndose en una 
alta digestibilidad (Delgadillo, 1998). 
 
La digestibilidad y el consumo se pueden mejorar mediante la manipulación 
aparente del rumen. La elevación del pH en el rumen incrementa la 
degradabilidad de los carbohidratos estructurales para la producción de 
energía, con la consecuente formación de proteína microbiana al fijar el 
nitrógeno no proteico de la dieta por parte de los microorganismos ruminales 
(Galina et al., 2000). Además de la oferta de nitrógeno no proteico, para 
mejorar los patrones de fermentación ruminal se requiere de elementos claves 
como son los aminoácidos esenciales, minerales (azufre y fósforo), proteína de 
baja degradabilidad ruminal, carbohidratos glucogénicos y ácidos grasos de 
cadena larga (Morales, 2000). 
 
 
 10 
FISIOLOGÍA DEL TRACTO DIGESTIVO DEL RUMIANTE 
 
La morfofisiología del aparato digestivo de los animales se ha adaptado a 
diferentes condiciones ambientales, por lo que presentan modificaciones en 
sus órganos de acuerdo con sus hábitos alimenticios. Los ovinos y otros 
rumiantes evolucionaron fisiológicamente para consumir y digerir alimentos 
ricos en fibra, aprovechando los escasos nutrientes encontrados en ellos, por 
medio de una simbiosis con los microorganismos que digieren y fermentan los 
carbohidratos estructurales contenidos en la pared celular del forraje, 
obteniendo así ácidos grasos volátiles como producto final, los cuales son 
absorbidos y utilizados como metabolitos primarios para la obtención de 
glucosa (Ángeles, 1999). 
 
La digestión es un proceso mediante el cual losalimentos son degradados a 
partículas más pequeñas para hacer posible su absorción. Ésta es efectuada 
por la combinación de eventos mecánicos y químicos (enzimáticos). El tracto 
digestivo se encuentra conformado por varios órganos y glándulas, que facilitan 
la toma, fragmentación, absorción y aprovechamiento de los nutrientes. La 
boca y sus componentes (dientes, lengua, mandíbulas y glándulas salivales) se 
encargan de la toma, fragmentación y deglución del alimento. El esófago es un 
tubo elástico muscular con la capacidad de conducir el bolo alimenticio hacia 
los pre-estómagos (Maynard et al., 1981). 
 
El rumen es un órgano parecido a una gran cámara de fermentación cuyo 
contenido, en condiciones normales, representa más del 17 % del peso vivo del 
animal (Santini y Elizalde, 1994), es considerado un "pre-digestor" encargado 
de digerir los alimentos consumidos por el rumiante, antes de que éstos pasen 
al tracto posterior (Caja et al., 2003). 
 
La actividad de fermentación es realizada principalmente por bacterias y 
protozoarios de distintos géneros y especies, a los cuales se agregan 
levaduras y hongos. Estos microorganismos degradan diversos sustratos, 
 11 
dando origen a los ácidos grasos volátiles, nitrógeno amoniacal, materia 
orgánica microbiana, ácido láctico y gases, la cantidad de éstos en el rumen 
depende del régimen alimenticio al que es sometido el animal, como el tipo de 
dieta, la frecuencia de alimentación y el nivel de consumo (Santini y Elizalde, 
1994). Son tan importantes que, además de los requerimientos del animal, se 
deben considerar sus propios requerimientos nutricionales y funcionales, la 
proteína metabolizable (PM) y la energía metabolizable (EM) (Caja et al., 
2003). 
 
Características que favorecen el crecimiento de los microorganismos en el 
rumen: 
A. Presencia de sustrato continua: siempre y cuando el animal 
ingiera alimentos en forma frecuente. 
B. Cambios en el tamaño de partículas: a través de la rumia, las 
partículas ingeridas disminuyen su tamaño hasta que puede pasar 
por el orificio retículo-omasal. 
C. Control del pH: este es uno de los factores del ambiente ruminal 
más variable, siendo afectado por la naturaleza del alimento, su 
forma física, la cantidad ingerida, entre otros. El pH del rumen es 
controlado por el ingreso de saliva (poder neutralizante) y por la 
absorción y pasaje a través de las paredes ruminales de los 
productos finales de la fermentación. Este debe encontrarse 
preferentemente en un rango de 6 a 7. El uso exesivo de los 
concentrados disminuye el pH ruminal produciendo acidosis. 
D. Provisión de nutrientes: a través de la saliva, de descamaciones 
epiteliales y del pasaje a través de las paredes ruminales se 
aportan nutrientes para el crecimiento microbiano, tales como 
urea y fosfatos. 
E. Eliminación de los productos finales de la digestión: los ácidos 
grasos volátiles, el ácido láctico, el amoníaco y el dióxido de 
carbono son eliminados por absorción o pasaje. 
 12 
F. Eliminación de la fracción no digerida: todo el material que no ha 
sido fermentado en el rumen y que no aporta nutrientes a los 
microorganismos ruminales, deja el rumen por pasaje. 
G. Mantenimiento de la anaerobiosis: los microorganismos que 
habitan el rumen viven y se reproducen en ausencia de oxígeno. 
H. La producción de bióxido de carbono y la presencia de hidrógeno 
derivado de los microorganismos ruminales genera metano, que 
es un gas contaminante del medio ambiente, además de que, su 
presencia ocasiona pérdida de energía para el rumiante. 
(Santini y Elizalde, 1994). 
 
 El proceso de la rumia 
 
Los rumiantes realizan una ingestión rápida de los alimentos; si acaso se 
realiza una masticación ligera para disminuir un poco el tamaño de las 
partículas. Después, el bolo alimenticio es enviado hacia el rumen, donde se 
mezcla con el contenido ruminal y se expone a la fermentación microbiana. 
Posteriormente es regurgitado en pequeños bolos de 50 a 80 g en el caso de 
los ovinos hacia la cavidad bucal, donde se somete a una masticación 
mericítica intensa (80 a 100 movimientos por minuto en ovinos), para reducir 
las partículas hasta un tamaño menor a 1 mm, que son ingurgitadas 
nuevamente hacia el saco ruminal, donde, de acuerdo a su tamaño y densidad, 
son eliminadas progresivamente del rumen (Jarrige, 1981). 
 
 13 
METABOLISMO RUMINAL 
 
 Fermentación ruminal 
 
Los alimentos que llegan al rumen son degradados y fermentados hasta 
convertirse en productos metabólicos comunes, los cuales son absorbidos 
directamente desde el rumen y son usados tanto en procesos catabólicos 
(mantenimiento) como anabólicos (gluconeogénesis); a pesar de tener muchas 
ventajas, también resulta en significativas pérdidas de energía en forma de 
metano, hidrógeno y calor (Caja et al., 2003). 
 
La velocidad de degradación de los alimentos depende en general del 
contenido de tejidos lignificados, la cantidad de paredes celulares y el tamaño 
de la partícula. Ésta se puede incrementar con procesos como el de calor 
húmedo a los granos de cereales (rolado), mientras que se disminuye con un 
bajo aporte de nitrógeno y minerales a las bacterias amilolíticas. La mayor 
parte de los microorganismos ruminales obtiene su energía principalmente de 
los carbohidratos solubles, prosiguiendo con la hidrólisis del almidón, y por 
último, la hidrólisis de la celulosa y polisacáridos restantes de las paredes 
celulares; los productos finales de esta fermentación son una mezcla de ácidos 
grasos volátiles (AGV´s) y gases, como el dióxido de carbono (CO2) y el 
metano (CH4), los cuales son considerados como una pérdida de energía y son 
expulsados al exterior mediante el eructo por la vía pulmonar (Jarrige, 1981). 
 
 14 
 
 
Figura 1. Esquema de la formación y metabolismo de los productos 
finales de la fermentación. Fuente: Caja et al., 2003. 
 
La fermentación ruminal permite utilizar alimentos muy fibrosos, que al 
degradarse la celulosa, liberan su contenido celular, convirtiéndolo en un 
nutrimento primordial, pues genera proteína microbiana de alto valor biológico a 
partir de proteína vegetal de bajo valor biológico y de nitrógeno no proteico de 
la dieta y/o reciclado de productos metabólicos de desecho (urea), además de 
proveer todas las vitaminas del complejo B (Preston y Leng, 1989). 
 
A medida que los microorganismos se multiplican, sintetizan proteínas para 
construir sus propias células, para tal propósito pueden utilizar la proteína 
misma, amidas, sales de amonio y nitratos; la proteína microbiana que se 
forma en el rumen se digiere posteriormente en el abomaso y en el intestino, 
donde la degradación enzimática produce aminoácidos que son absorbidos por 
la circulación portal, así los microorganismos ruminales desempeñan un papel 
importante en la nutrición (Maynard et al., 1981). 
 
 
 15 
EL MEDIO AMBIENTE RUMINAL 
 
El medio ambiente ruminal comprende una población compleja de 
microorganismos (bacterias anaeróbicas estrictas, hongos y protozoos), 
definidos por la intensa presión selectiva. Éstos, en simbiosis, se adaptan a 
sobrevivir en condiciones de anaerobiosis no estricta, a altos ritmos de dilución, 
grandes densidades de células y a la depredación, habiendo desarrollado 
distintas capacidades para la utilización eficiente de la celulosa y hemicelulosa 
(Caja et al., 2003). 
 
Las reacciones químicas que ocurren en el rumen requieren la actividad 
combinada de una variedad de microorganismos. Los productos de 
fermentación de estas y otras bacterias son utilizados por otros 
microorganismos. El H2 producido en el rumen durante los procesos 
fermentativos nunca se acumula (Figura 2), ya que es utilizado rápidamente por 
los metanógenos (Methanobrevibacter, Methanomicrobium) para reducir CO2 a 
CH4. La composición media de los gases acumulados en el rumen es 
aproximadamente65% CO2 y 35% CH4, y se expulsan al exterior por los 
eructos del animal. El acetato no llega a convertirse en metano dentro del 
rumen debido a que el tiempo de retención es demasiado corto para que 
puedan desarrollarse los organismos acetotróficos y por lo tanto los atraviesa la 
pared del rumen hacia la sangre del animal (Carrillo, 2003). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 16 
 
FIBRA ALMIDÓN 
 
1 GLUCOSA 
 
 + 2 H2 
- 4 H2 2 PIRUVATO 
2 METANO 
 
+ 2 H2 - 2 H2 
 
2 ACETATO 2 LACTATO 2 MALATO 
 
 
 - 2 H2 - 2 H2 
1 BUTIRATO 2 PROPIONATO 
 
Figura 2. Vías metabólicas de la fermentación, producción y utilización del 
hidrógeno en el rumen. Fuente: Calsamiglia et al., 2005. 
 
El ecosistema ruminal es por tanto, constante, porque su función de conversión 
del alimento hacia ácidos grasos volátiles está bien establecida sin importar la 
contaminación que sufra con el alimento, el agua y el aire; al mismo tiempo que 
es dinámico, ya que su población microbiana cambia considerablemente si hay 
una variación en la dieta (Kamra, 2005). 
 Microorganismos ruminales 
BBaacctteerriiaass 
Son los microorganismos más abundantes, la mayoría de ellas, anaerobias 
estrictas, algunas facultativas; el número de bacterias por gramo de ingesta va 
de 1010 a 1011 (Cunningham, 1999). Como se muestra en el cuadro 1, en su 
mayoría son degradadoras de celulosa, hemicelulosa, lignina, almidón, proteína 
y, en menor número, de lípidos. 
 17 
Cuadro 1. Diversidad bacteriana del ecosistema microbiano ruminal en 
animales domésticos y salvajes. Fuente: Kamra, 2005. 
 
Sustrato Bacteria Sustrato Bacteria 
CARBOHIDRATOS NITRÓGENO 
Celulosa Fibrobacter succinogenes 
(Bacteroides succinogenes) 
Ruminococcus flavefaciens 
Ruminococcus albus 
Clostridium cellobioparum 
Clostridium longisporum 
Clostridium lochheadii 
Eubacterium cellulosolvens 
(Cillobacterium cellulosolvens) 
Degradadoras de 
proteína 
Prevotella ruminicola 
Ruminobacter amylophilus 
Clostridium bifermentans 
Hemicelulosa Butyrivibrio fibrisolvens 
Prevotella ruminicola 
(Bacteroides ruminicola) 
Eubacterium xylanophilum, 
E. uniformis 
Hidrolizadoras de 
urea 
Megasphaera elsdenii 
Almidón Streptococcus bovis 
Ruminobacter amylophilus 
(Bacteroides amylophilu) 
Prevetella ruminicola 
(Bacteroides ruminicola) 
OTROS 
Utilizadoras de 
ácidos 
Megasphaera elsdenii 
(Peptostreptococcus elsdenii) 
Wollinella succinogenes 
(Vibrio succinogenes) 
Veillonella gazogenes 
(Veillonella alcalescens, 
Micrococcus lactolytica) 
Oxalobacter formigenes 
Desulphovibrio 
desulphuricans 
Desulphatomaculum ruminis 
Succiniclasticum ruminis 
Azúcares /Dextrinas Succinivibrio dextrinosolvens 
Succinivibrio amylolytica 
Selenomonas ruminantium 
Lactobacillus acidophilus, 
L. casei, L. fermentum, L. 
plantarum, L. brevis, 
L. helveticus 
Bifidobacterium globosum, B. 
longum, 
B. thermophilum 
B. ruminale, 
B. ruminantium. 
Lipolíticas 
 
 
Acetogénicas 
 
 
Degradadoras de 
taninos 
 
 
Degradadoras de 
Mimosina 
Anaerovibrio lipolytica 
 
 
Eubacterium limosum 
Acetitomaculum ruminis 
 
Streptococcus caprinus 8 
Eubacterium oxidoreducens 
 
 
Synergistes jonesii 
Pectina Treponema saccharophilum 
Lachnospira multiparus 
Metanogénicas 
 
 
 
 
 
 
Mycoplasma 
 
Methanobrevibacter 
ruminantium 
Methanobacterium 
formicicum 
Methanosarcina barkeri 
Methanomicrobium mobile 
 
Anaeroplasma 
bactoclasticum 
Anaeroplasma 
abactoclasticum 
 
 
 
 18 
Las bacterias poseen algunas características comunes: 
 
a) La mayoría se clasifica como Gram-negativas. La cantidad de bacterias 
Gram-positivas aumenta o disminuye de acuerdo con el aporte 
energético de la dieta. 
b) La mayoría de las bacterias ruminales son anaerobias estrictas, 
requieren de un potencial redox de -350mV. 
c) El pH óptimo para el crecimiento de las bacterias ruminales oscila entre 
6.0 y 6.9. 
d) La temperatura óptima es de 39 °C. 
e) Las bacterias pueden tolerar una elevación considerable de los niveles 
de ácidos orgánicos sin que esto afecte su metabolismo (Kamra, 2005). 
 
PPrroottoozzooaarriiooss 
 
Al igual que las bacterias, estos microorganismos son anaerobios, en promedio 
se tienen cantidades de 105 hasta 106 por gramo de contenido ruminal 
(Cunningham, 1999). Se dividen principalmente en pequeños 
Entodineomorfos (Entodinia spp.) y grandes protozoarios Holotriches (Isotricha 
spp,. Dasytricha spp.); aunque preferentemente consumen y metabolizan 
azúcares solubles, algunos son celulolíticos y otros hidrolizan bacterias como 
sustrato, logrando con esto limitar el crecimiento bacteriano (Preston y Leng, 
1989). 
HHoonnggooss 
Los hongos ruminales tienen la capacidad enzimática de hidrolizar celulosa y 
xilano, aunque al parecer no pectina (Fonty y Joblin, 1991; Hébraud y Févre, 
1988). La población de hongos anaerobios del rumen está directamente 
relacionada con el contenido en fibra de la dieta, calculándose que más del 8% 
de la biomasa microbiana del rumen está constituida por éstos; su proporción 
disminuye en dietas ricas en almidón o azúcares solubles (Grenet et al., 1989). 
 
 19 
La actividad enzimática frente a estos substratos es variable, dependiendo de 
su origen filogenético, en especial de su estructura rizoidal; algunas especies, 
como Neocallimastix frontalis, Piromyces comunis y Orpinomyces joyonii son 
tanto o incluso más eficientes en la digestión de los polisacáridos estructurales 
que las especies bacterianas más activamente celulolíticas (Bernalier et al., 
1992; Borneman y Akin, 1990). 
 
Aparentemente son los primeros microorganismos en invadir y digerir el 
componente estructural de las plantas, permitiendo a las bacterias ruminales 
acceder a la fibra protegida por la lignina para iniciar así el proceso de 
degradación fermentativa de materiales insolubles (Preston y Leng, 1989). 
 
 20 
DIGESTIÓN MICROBIANA DE LOS POLISACÁRIDOS 
 
A pesar de su complejidad, baja porosidad y variada capacidad de 
cristalización, los compuestos fibrosos de las plantas son digeridos por la 
actividad simultánea de todo el conjunto de enzimas microbianas presentes en 
el rumen (Chesson y Forsberg, 1997). 
 
La hidrólisis de los polisacáridos estructurales hasta azúcares fermentables es, 
por tanto, un sistema complejo de cooperación entre los microorganismos y sus 
enzimas, que se lleva a cabo en dos etapas: en primer lugar, la colonización de 
los substratos que llegan al rumen y la adhesión íntima de los microorganismos 
a estas estructuras vegetales; en segundo lugar, la acción enzimática sobre 
dichos substratos, independientemente de la posible utilización de los 
productos resultantes (Caja et al., 2003). La magnitud de estos procesos está 
mediada por la naturaleza de la pared celular vegetal, por las características de 
la población microbiana implicada en dichos procesos y por las condiciones del 
ambiente ruminal para favorecer o limitar estos procesos (Fondevila, 1998). 
 
Los microorganismos ruminales se clasifican en tres subpoblaciones, 
atendiendo a su interacción con las partículas de alimento: 
 
1) Los vinculados con el fluido ruminal, que utilizan los nutrientes solubles 
del líquido ruminal, además de los que se van desprendiendo de las 
partículas de alimento. 
2) Los débilmente asociados a las partículas, que poseen capacidad de 
adhesión y son los que inician el proceso de colonización de nuevas 
partículas. 
3) Los firmemente adheridos a dichas partículas que realizan con mayor 
eficiencia la hidrólisis enzimática sobre la pared celular, además de 
protegerse de la predación de otras especies y de aumentar el tiempo de 
retención en el rumen (Czerkawski y Cheng, 1988). 
 
 21 
Las estructurasespecíficas implicadas en la adhesión bacteriana han sido 
revisadas por Pell y Schofield (1993), quienes las resumen en tres: 
 
1. Glicocálix: cápsula glicoproteica externa que envuelve a las bacterias 
celulolíticas principales (Fibrobacter succinogenes, Ruminococcus albus 
y R. flavefaciens) 
2. Celulosomas: son complejos extracelulares polipeptídicos esféricos, que 
incluyen un paquete enzimático con actividad celulasa, agrupando las 
enzimas entre sí por la acción de un polipéptido sin actividad hidrolítica, 
que además está implicado en la adhesión al substrato. Los 
celulosomas, al favorecer el contacto íntimo de la bacteria y de sus 
enzimas con las partículas vegetales, aumentan la magnitud de la acción 
enzimática sobre éstas. 
3. Sectores de enlace de enzimas celulolíticas: contribuyen a la adhesión 
microbiana al substrato. 
 
 Actividad enzimática contra polisacáridos estructurales 
 
Las enzimas implicadas en los diversos procesos de degradación de celulosa y 
hemicelulosas de la pared celular vegetal parecen estar muy distribuidas entre 
las especies celulolíticas de microorganismos ruminales. Se ha observado que 
algunos de los complejos enzimáticos celulolíticos poseen una parte 
responsable de la adhesión de la enzima al substrato, incrementando con ello 
su eficiencia. En la práctica, la especificidad de acción de estas enzimas no es 
tanta como lo que sugieren sus nombres; es el tipo de enlace sobre el que 
actúan lo que determina su especificidad. Las xilanasas están más 
ampliamente distribuidas entre las bacterias ruminales que las celulasas, 
aunque hay que tener en cuenta que existe una mayor diversidad de las 
enzimas implicadas en la hidrólisis de las hemicelulosas, debido a la 
variabilidad en la composición de este polisacárido (Fondevila, 1998). 
 
 
 22 
 Organismos implicados en la digestión de la pared celular vegetal 
 
Bacterias. A pesar del papel de las poblaciones de los otros microorganismos 
del rumen, éste es el grupo más activamente implicado por su elevada 
concentración y por su alta actividad enzimática. Las tres especies bacterianas 
celulolíticas predominantes, F. succinogenes, R. flavefaciens y R. albus, tienen 
características peculiares que las diferencian de otras especies que pueden 
estar también implicadas en el proceso de digestión de la pared celular vegetal 
(cuadro 2) (Dehority, 1993). 
 
Algunas, como Butyrivibrio fibrisolvens, Clostridium locheadii, C. longisporum o 
Eubacterium cellulosolvens, pueden considerarse también celulolíticas, pero su 
importancia en la digestión de la pared celular es secundaria, en el caso de las 
tres últimas, dada su escasa concentración en el rumen (Dehority, 1993). 
 
Las bacterias celulolíticas únicamente utilizan celulosa y sus productos como 
nutrientes, por lo que se ven obligadas a especializarse en la hidrólisis de dicho 
polímero, Deben sintetizar grandes cantidades de enzimas con capacidad de 
romper las cadenas de la celulosa, hemicelulosa y, en menor medida, de 
pectina. Algunas de las especies no celulolíticas más abundantes en el rumen, 
como B. fibrisolvens o Prevotella ruminicola, son capaces de hidrolizar estos 
polisacáridos, en menor medida que las anteriores, y pueden utilizar las 
pentosas y ácidos urónicos resultantes (Fondevila, 1998). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 23 
Cuadro 2. Utilización de carbohidratos por bacterias ruminales 
celulolíticas y no celulolíticas. Fuente: Weimer, 1996. 
 
ESPECIES 
BACTERIANAS 
POLISACÁRIDOS MONO- Y 
DISACÁRIDOS 
Celulolíticas: 
Fibrobacter succinogenes 
Ruminococcus 
flavefaciens 
Ruminococcus albus 
 
celulosa, celodextrinas, 
xilano, pectina, 
celodextrinas 
celulosa, xilano, 
celodextrinas 
 
G, C 
C 
G, C, X, A 
Celulolíticas 
secundarias: Butyrivibrio 
fibrisolvens 
Clostridium longisporum 
Clostridium locheadii 
 
celulosa, xilano, dextrina, 
pectina, celodextrinas, 
celulosa 
celulosa, dextrina 
 
G, Ga, Mn, F, M, X, L, C 
G, Ga, F, C, M, L, S 
G, M, S 
No celulolíticas: 
Prevotella ruminicola 
Selenomonas ruminantium 
Streptococcus bovis 
Succinivibrio 
dextrinosolvens 
 
pectina, almidón, dextrina 
celodextrinas 
almidón, dextrina, 
celodextrinas 
almidón, celodextrinas 
dextrina, pectina 
 
G, Ga, F, L, C, X, A, R, 
M 
G, Ga, F, X, A, C, M, L, 
S 
G, Ga, F, Mn, C, M, L, S 
G, Ga, Mn, X, M, A, F, S 
A: arabinosa, C: celobiosa, F: fructosa, G: glucosa, Ga: galactosa, L: lactosa, M: maltosa, Mn: 
manosa, R: ramnosa, S: sacarosa y X: xilosa. 
 
Protozoarios. El efecto de los protozoos sobre la digestión de la fibra vegetal 
depende del papel y de la importancia relativa de los distintos géneros y 
especies en el ecosistema ruminal. En general, su presencia aumenta, directa 
o indirectamente, la digestión ruminal de celulosa y hemicelulosa respecto a 
animales defaunados (Dehority, 1993). 
 
 24 
Eudiplodinium y Epidinium responden positivamente a la incorporación de una 
fuente de celulosa o de xilano, aunque no son capaces de utilizar los productos 
de su hidrólisis, mientras que los protozoos del género Isotricha tienen cierta 
actividad ß- glucanasa, pero no utilizan los productos de la hidrólisis para su 
crecimiento (Jouany y Ushida, 1994). Algunas especies de protozoarios tienen 
la capacidad de despolimerizar a la pectina, pero la facultad para utilizar los 
productos liberados como fuente de energía es mínima (Orpin, 1983). 
 
La capacidad de los protozoarios de adherirse a las partículas de pared celular 
es reducida, excepto en el caso de los Holotrichos, los cuales son estimulados 
probablemente por la presencia de azúcares solubles, aunque su actividad 
fibrolítica es escasa. Los Epidinium se adhieren a las partículas por una zona 
situada en su parte anterior, vierten enzimas extracelulares para romper los 
tejidos vegetales en pequeños fragmentos que son, entonces, ingeridos y 
digeridos intracelularmente. Los grandes entodiniomorfos únicamente tienen 
actividad enzimática intracelular y por ello ejercen su acción degradante 
ingiriendo partículas suspendidas en el medio (Fondevila, 1998). 
 
Los animales sin fauna ruminal, es decir, sin protozoarios, han demostrado 
mejor productividad que los animales con fauna sobre un amplio rango de 
dieta. Los alimentos ricos en azúcares producen altas concentraciones de 
protozoarios y con las dietas ricas en fibra, disminuye su población (Preston y 
Leng, 1989). 
 
La ausencia de protozoarios ciliados provoca un descenso en el pH y del 
nitrógeno amoniacal, por lo que la metanogénesis se reduce 
considerablemente, a la vez que se produce un incremento en el nivel de acido 
láctico y propiónico, mejorando la eficiencia y conversión alimenticia de algunas 
dietas, especialmente aquellas altas en forraje al ocasionar un incremento en la 
población de bacterias y hongos en el líquido ruminal (Kamra, 2005). 
 
 25 
Hongos. La acción fúngica sobre la pared celular vegetal y su contribución a la 
digestión ruminal de la misma, parece estar muy relacionada con la 
colonización activa. Se ha observado mediante microscopía electrónica que las 
zoosporas son atraídas por quimiotaxis y se adhieren rápidamente a las 
partículas, preferentemente en estomas y zonas de corte de los tejidos 
lignificados (esclerénquima, xilema), aunque los tejidos vegetales no 
lignificados (floema, parénquima medular) son los más rápidamente 
degradados (Akin y Benner, 1988; Grenet et al., 1989). 
 
Los hongos ruminales son especialmente activos contra sustratos muy 
lignificados. N. frontalis solubiliza pequeñas cantidades de lignina de la pared 
celular vegetal, aumentando la accesibilidad de los polisacáridos estructurales 
para las bacterias. Aunque no son capaces de fermentar los compuestos 
fenólicos, su acción mecánica sobre la pared celular vegetal disminuye la 
rigidez estructural y favorece la rupturade las partículas de forraje (Fondevila, 
1998). 
 
 
 26 
FORMACIÓN DE PROTEÍNA BACTERIANA Y SU EVALUACIÓN 
 
Las bacterias representan entre el 60 y 90% de la masa microbiana en el 
rumen, son por eso el punto central en el estudio de la nutrición del rumiante 
debido a que digieren los nutrientes consumidos, proveen una proporción 
substancial, aproximadamente el 50%, de la proteína total absorbida en el 
intestino delgado, y además producen ácidos grasos volátiles, que aportan la 
mayoría de la energía al rumiante (Vargas-Villamil et al., 2004). 
 
En los últimos años se han desarrollado técnicas de evaluación de alimentos 
que no implican daños a la integridad física de los animales y que de forma 
relativamente rápida y barata brindan resultados fiables. Tal es el caso de la 
identificación de derivados del metabolismo animal, básicamente de purinas, 
excretadas en la orina, para cuantificar la producción microbiana en el rumen 
(Pedraza, 2001). 
 
La excreción de los derivados de purina se relaciona directamente con la 
absorción de purinas, por lo tanto, la absorción microbiana del nitrógeno se 
puede calcular mediante la cantidad de purina absorbida que se estime a partir 
de la excreción urinaria de derivados de purina. Los ácidos nucleicos 
microbianos salen del rumen y experimentan una digestión extensa en el 
intestino delgado, donde son hidrolizados en nucleósidos y bases libres de 
purina, ambos al ser absorbidos del lumen intestinal, están sujetos a la 
degradación en la mucosa intestinal para su utilización (Chen y Gomes, 1992). 
 
Los bovinos, a diferencia de los ovinos, poseen una actividad alta de la xantina 
oxidasa en la mucosa intestinal, que convierte prácticamente todas las purinas 
absorbidas en ácido úrico, el cual entra en el hígado y, por lo tanto, no está 
disponible para incorporarlo en el tejido animal como ácido nucleico. En los 
ovinos, la actividad de la xantina oxidasa, es insignificante, las purinas 
absorbidas pueden entrar en el hígado sin cambiar y estar disponibles para la 
incorporación en el tejido como ácidos nucleicos, en un proceso llamado 
rescate. Ambos, el rescate y la degradación enzimatica, son muy activos y 
 27 
podría haber competencia por los sustratos, el resultado es que, las purinas 
absorbidas que no se han incorporado al tejido se convierten totalmente en sus 
productos metabólicos finales, hipoxantina, xantina, ácido úrico y el alantoina 
(Chen y Gomes, 1992). 
 
 
 
ESTRATEGIAS PARA LA ALIMENTACIÓN DE LOS OVINOS 
 
Estudios recientes han demostrado la factibilidad de utilizar suplementos, en 
ovinos, que mejoren la fermentación ruminal, la degradación del nitrógeno y el 
incremento por tanto de la flora bacteriana (Galina et al., 2007. Ortíz-Rubio et 
al., 2007). 
 Uso de esquilmos agrícolas y subproductos agroindustriales 
La utilización de residuos agrícolas fibrosos (pajas y rastrojos) en su estado 
natural se ve limitada por su baja densidad energética y proteica, su alto 
contenido de fibra cruda y la dificultad para ser transportados a las áreas de 
mayor población; pero pueden ser usados para la ganadería intensiva 
(engorda) en las regiones agrícolas. Las limitaciones nutricionales de estos 
materiales se resuelven con una adecuada suplementación animal que incluya 
nutrientes críticos de baja degradabilidad en el rumen, sobre todo proteína y un 
mejoramiento en la eficiencia de la fermentación ruminal, mediante el aporte de 
nutrientes no microbianos en la dieta, como son: el nitrógeno no proteico y los 
minerales (Leng, 1990). 
 Uso de carbohidratos fermentables 
La forma más difundida de empleo de carbohidratos solubles en la alimentación 
animal es la del uso de melaza, lo cual se practica no sólo en los países 
productores de azúcar, ya que existen otros lugares que la importan con este 
fin. Desde los años 60´s se han desarrollado diferentes sistemas de 
alimentación a base de melaza, sustituyendo a los cereales como fuente de 
 28 
energía metabolizable (Elías, 1983). Para esto se requiere de un adecuado 
complemento de fibra para estimular al rumen y fuentes de nutrientes 
necesarios para los microorganismos ruminales, la alternativa más económica 
es utilizar una fuente de nitrógeno fácilmente fermentable como la urea y algún 
forraje proteico o combinaciones de forrajes toscos y concentrados proteicos de 
baja degradabilidad ruminal (Preston, 1977. Preston, 1989). 
 
 Uso de pollinaza o cama de pollo 
Es una mezcla de excretas de pollo, cama (aserrín, heno de avena, heno de 
pasto, cascarilla de arroz, etc.), desperdicio de alimento y plumas, acumuladas 
de una o más parvadas de pollo. Este subproducto tiene un alto nivel de 
proteína cruda, con un promedio de 31%; además contiene niveles 
significativos de minerales; aproximadamente 40% de la proteína cruda de la 
cama de pollo puede estar en forma de nitrógeno no proteico (NNP), del cual el 
ácido úrico representa la mayor parte; por lo tanto, es una buena fuente de 
nitrógeno para los rumiantes (Evers et al., 1996). La alimentación con pollinaza 
aumenta la productividad animal y la eficiencia de los ingredientes en las dietas 
a base de melaza, esto sucede al parecer porque cambia la estructura de los 
ácidos grasos volátiles hacia proporciones más elevadas de ácido propiónico 
(Preston, 1989). 
 
 Uso de fuentes de nitrógeno no proteico 
 
En plantas y animales existen compuestos que contienen nitrógeno, pero que 
no son aminoácidos unidos por enlaces peptídicos, a los que se denomina 
compuestos nitrogenados no proteicos (NNP), son abundantes en plantas de 
crecimiento rápido, en el ensilaje y semillas en desarrollo; en los últimos años 
se han empleado de forma efectiva, compuestos como la urea, el biuret, ácido 
úrico y otros productos amoniacales importantes para la nutrición (fosfato de 
amonio, acetato de amonio, sulfato de amonio, etc.) (Maynard et al., 1981). 
 
 29 
La urea es un compuesto nitrogenado, cristalino, cuya formula es N2H4CO, 
utilizado como fertilizante agrícola. Es soluble en agua, de bajo costo y alta 
disponibilidad en el mercado, por lo que es el más utilizado de los compuestos 
nitrogenados no proteicos (NNP), contiene el 46% de nitrógeno, equivalente a 
287.5 % de proteína total. Al ser degradado en el rumen se libera amoniaco 
(NH3), el cual es utilizado por los microorganismos ruminales para producir 
aminoácidos (Araque, 2001). 
La urea es usada frecuentemente como fuente de NNP en dietas de bajo valor 
nutricional para cubrir los requerimientos de nitrógeno a nivel ruminal. Sin 
embargo, los excesos pueden afectar el consumo voluntario de alimentos, 
causar daño irreversible e incluso, la muerte del animal. El uso del NNP debe ir 
acompañado del consumo de carbohidratos de alta fermentación ruminal. Al 
incluir urea en las dietas de los rumiantes se ha logrado regularizar y mantener 
niveles altos de amoniaco (200 mg/L de amoniaco), favorables para un buen 
desarrollo de la flora ruminal, incremento en el consumo, degradación y 
digestibilidad de los alimentos fibrosos. La disponibilidad de carbohidratos de 
alta fermentación y de nitrógeno incrementa la producción de proteína 
microbiana y favorece la nutrición del rumiante, esto debido a que la mayoría 
de los microorganismos ruminales sintetiza proteína a partir del amoniaco 
proveniente de fuentes no proteicas en la dieta y de origen endógeno, a través 
del reciclaje de urea vía la saliva o a través del epitelio del rumen en forma de 
amonio y mucoproteínas salivales, y de la acción de bacterias proteolíticas 
presentes en el rumen (Obispo. 2005). 
Preston y Leng, (1989) proponen bloques multinutricionales desarrollados a 
base de una combinación de melaza y urea, acompañada de fuentes de fibra, 
proteína y/o energía, usando como aglomerante cal o cemento, con ellos se 
busca cubrir primeramente las necesidades de los microorganismosdel 
rumen, con la aplicación de carbohidratos solubles, nitrógeno fermentable, 
minerales, vitaminas y aminoácidos. Se utilizan como sustituto o como 
complemento rico en NNP en rebaños alimentados en pastoreo, donde, los 
 30 
microorganismos ruminales incorporan la urea al proceso de formación de 
proteína microbiana. 
 
Aunque los niveles de urea pueden ser variables, se ha observado que en 
bloques con niveles bajos (5%) se presenta un incremento del consumo y a 
niveles altos (10% de inclusión) se incrementa el amoniaco ruminal, que al 
convertirse nuevamente en urea, se elimina en la orina ocasionando un gasto 
de energía adicional (Robleto et al., 1992). 
 
La facilidad de su elaboración y de manejo, así como la posibilidad de usar 
materias primas locales hacen de esta estrategia una de las más usadas en la 
ganadería, sobretodo en los sistemas extensivo y semintensivo, donde 
también se han utilizado como un vehículo para productos como 
desparasitantes y antibióticos (Birbe et al., 2006). 
Los principales efectos observados en los rumiantes al administrar los bloques 
multinutricionales son: 
 Aumento en el consumo de la dieta básica (paja u otros forrajes fibrosos) 
 Aumento de las concentraciones de amoníaco y de ácidos grasos 
volátiles en el líquido ruminal 
 Mejora de la digestibilidad de forrajes fibrosos 
 Incremento en la tasa media de peso por día 
 Aumento en la producción de leche y su contenido de grasa 
 Disminución de la necesidad de concentrado requerido para 
suplementar la dieta (Sansoucy et al,. 1986). 
 
 Uso de minerales 
 
Algunos elementos que complementan la óptima fermentación microbiana han 
sido azufre y fósforo; éstos incrementan la respuesta digestiva de la celulosa y 
hemicelulosa; favorecen el crecimiento y la actividad de los microbios ruminales, 
 31 
mejorando el consumo, la digestibilidad y la retención del nitrógeno en animales 
alimentados con forrajes de baja calidad (Delgadillo, 2001). 
 
El contenido mineral, en específico en forma de carbonatos y fosfatos, influye 
en la estabilidad del pH ruminal por su capacidad amortiguadora (Jouany, 
2006). 
 
Se ha propuesto la adición de cemento y cal en las dietas para rumiantes, con 
el objetivo de elevar o mantener los valores del pH, encontrando valores que 
oscilan entre 6.5 y 6.8, considerados dentro de los rangos adecuados para la 
microflora ruminal. Además se ha observado que incrementan el porcentaje de 
degradación de MS y la concentración total de AGV’s,y, a pesar de que el 
cemento es considerado tóxico por su contenido de metales como el plomo, 
mercurio, arsénico, cadmio o selenio, los niveles de estos elementos 
encontrados en tejidos (hígado y riñón) se consideran dentro de los rangos 
normales (Delgadillo, 2001). 
 
 Uso de suero de quesería 
 
El suero proveniente de queso fresco, es considerado un subproducto 
excedente, en ocasiones un contaminante; sin embargo, es una valiosa fuente 
de carbohidratos, proteína de calidad, ácido láctico, minerales y bacterias ácido 
lácticas, que se ha utilizado como suplemento alimenticio en los rumiantes. Su 
transformación o deshidratación es costosa y requiere de alta tecnología, pero 
se puede mezclar con melaza y urea; y servir como vehículo de NNP, 
proporcionándose directamente sobre la paja o adicionándose al forraje al 
ensilar (Fazaeli y Tokasi, 2003). 
 
Su composición varía según el tipo de queso, la preservación y el origen de la 
leche. La materia seca del suero es baja (6.0 a 7.5%), esta compuesta 
esencialmente de lactosa (70 a 73%), proteína (N × 6.25 = 12 a 13%) y sales 
minerales (7 a 11%), ácido láctico en variable cantidad (0.5 a 10%), acido 
 32 
cítrico (alrededor de 1%) y algo de NNP (0.5 a 0.8%). Contiene proteínas 
(lactoalbúminas y globulinas), aminoácidos esenciales (lisina, triptófano), 
aminoácidos sulfurados (metionina y cistina) y minerales (calcio, fósforo, sodio, 
potasio y cloro). La concentración de sodio, potasio y cloro es constante pero 
la de calcio y fósforo varía dependiendo de si es suero dulce o ácido (Thivend, 
2001). 
 
El nitrógeno del suero es convertido en el rumen en proteína microbiana, con 
una digestibilidad aparente alrededor de 70%; cuando no es degradada en el 
rumen esta digestibilidad en el intestino es mucho más alta; por lo tanto, sería 
mejor si sobrepasara la fermentación ruminal y se absorbiera en el intestino 
(Toullec et al., 1974). 
 
La digestibilidad de la materia seca del suero es alta, llegando a ser alrededor 
de 87% cuando el suero constituye el 30% del total de la dieta. La lactosa es 
fragmentada rápidamente por la población microbiana del rumen y convertida 
en acido láctico, el cual, a su vez, es metabolizado en ácidos grasos 
principalmente butírico, transformándose, por lo tanto, en una fuente de 
energía que hace posible la utilización de NNP (Thivend, 2001). 
 
 33 
ESTRATEGIAS DE SUPLEMENTACIÓN PARA MEJORAR LA 
FERMENTACIÓN RUMINAL 
 
La optimización de la fermentación ruminal debe centrarse en la formulación 
correcta de raciones y en un manejo adecuado de los programas de 
alimentación. Sin embargo, cuando estas estrategias ya están implementadas, 
es posible obtener beneficios adicionales mediante el uso de aditivos que 
modulen la fermentación ruminal. 
 
Según Calsamiglia et al., (2005) los aspectos fundamentales a considerar 
como objetivos de modulación en la fermentación microbiana ruminal son: 
 
a. Aumentar la degradación de la fibra y el almidón, así como la 
 producción de AGV 
b. Estimular la producción de ácido propiónico 
c. Inhibir la producción de metano 
d. Controlar la concentración de ácido láctico y el pH ruminal 
 
También mencionan que existen varias alternativas disponibles para modular la 
fermentación ruminal, que se pueden clasificar en dos grupos: 
a) Los aditivos que estimulan el crecimiento de grupos bacterianos 
específicos (como los aditivos microbianos y los ácidos orgánicos) 
b) Los aditivos que inhiben el crecimiento de grupos bacterianos 
específicos (como los ionóforos y los anticuerpos policlonales). 
 
 Algunos aditivos empleados en la alimentación ovina 
 
La búsqueda y el desarrollo de técnicas de impacto que mejoren la 
microbiología ruminal data de hace más de 50 años. Los descubrimientos han 
generado gran interés en la distribución y función de microorganismos 
anaerobios que afectan la fermentación ruminal y, por lo tanto, la nutrición de 
 34 
los rumiantes, entre ellos bacterias, protozoarios ciliados y principalmente 
hongos. No obstante, la manipulación directa de la fermentación ruminal por 
medios biotecnológicos está restringida a unos cuantos compuestos 
antimicrobianos y a la adición en el alimento de algunos microorganismos 
(Wallace, 1994). 
 
La Comunidad Europea (CE) propone agruparlos como “aditivos zootécnicos” 
(microorganismos mejoradores de la flora intestinal, enzimas y promotores de 
crecimiento no microbianos) (Caja et al, 2003). 
 
Con base en los mecanismos de acción de los aditivos se llevan a cabo 
sinergias en el metabolismo energético y proteico en el rumen, aunque 
independientemente del modo, todos ellos incrementan la degradación de la 
fibra, lo que estimula la ingestión de alimentos y el aporte de energía, 
optimizando la producción al mejorar la eficiencia en la utilización de nutrientes 
(Calsamiglia et al., 2005). 
 
 Ionóforos y antibióticos 
 
El uso de fármacos para modificar la fermentación ruminal se inició a mediados 
de la década de los 70´s con el uso de la monensina, un cocidiostato utilizado 
en la industria avícola, observándose un incremento promedio de 7.5% en la 
eficiencia alimenticia. Posteriormente se, identificaron otros ionóforos 
(lasalocida, salinomicina, lisocelina, narasina, tetronasina), que producen 
efectos similares, actuando selectivamente sobre el crecimiento de bacterias 
Gram-positivas,cambiando la fermentación estequiométrica e incrementando el 
flujo de proteína microbiana en el rumen. Son particularmente efectivos en la 
disminución de la producción de amoniaco, al eliminar algunas especies de 
bacterias que fermentan aminoácidos (Wallace, 1994). 
 
 35 
En lo que respecta al metabolismo energético, los ionóforos actúan como 
inhibidores de la producción de ácido acético, butírico y láctico, y como 
productores de ácido propiónico (Calsamiglia et al., 2005). 
 
 Enzimas 
 
Las enzimas exógenas han sido ampliamente utilizadas en no rumiantes y 
rumiantes, con objeto de eliminar los factores antinutritivos de los alimentos, 
aumentar la digestibilidad de los nutrientes, y complementar la actividad de las 
enzimas endógenas. La variabilidad de los resultados obtenidos, las elevadas 
dosis y el costo de producción hacen difícil su utilización, no obstante, están 
apareciendo preparaciones enzimáticas de alta actividad fibrolítica en la 
alimentación de los rumiantes (Chen et al., 1994). 
 
Estas enzimas accionan sobre el material vegetal, proporcionando una 
disponibilidad adicional de carbohidratos, estimulando el crecimiento y la 
actividad de los microorganismos ruminales, y disminuyendo, por tanto, el 
tiempo requerido para la colonización microbiana (cuadro 3). La 
suplementación con enzimas exógenas (celulasas y xilanasas) mejora la 
digestibilidad ruminal y aumentar la producción de leche o el crecimiento de los 
rumiantes (Yang et al., 2002). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 36 
Cuadro 3: Enzimas de uso común como aditivos alimenticios. Fuente: 
Kung, 2001. 
 
 
 
 
 
 Ácidos orgánicos 
 
Los ácidos orgánicos se encuentran de forma natural en los tejidos biológicos, 
ya que son productos intermedios de algunos ciclos metabólicos y algunos de 
ellos se producen también en el tracto digestivo de los animales durante los 
procesos de fermentación. Éstos se utilizan frecuentemente como aditivos en la 
alimentación de no rumiantes, pero su uso en rumiantes es todavía limitado. La 
mayoría de las experiencias realizadas en estos animales se reducen a los 
ácidos fumárico y málico, ácidos dicarboxílicos que intervienen en el 
metabolismo del piruvato (vía succínica), por el cual se transforma en 
 
ENZIMA 
 
MICROORGANISMOS 
PRODUCTORES 
 
APLICACIÓN 
 
Proteasas 
 
 
 
Enzimas degradadoras 
de fibra (celulasas, 
hemicelulasas, 
pectinasas) 
 
Amilasas 
Aspergillus spp. 
Bacillus spp. 
 
 
Aspergillus spp. 
Trichoderma 
longibrachiatum 
 
 
Aspergillus spp. 
Bacillus spp 
Debilitan la unión proteína - 
almidón para mejorar la 
digestión. 
 
Mejoran la utilización de 
alimentos fibrosos. 
 
 
 
Mejoran la digestión del 
almidón 
 37 
propionato, evitando así la formación de lactato, éste se absorbe en el rumen, 
transportándose al hígado donde mediante gluconeogénesis se convierte en 
glucosa, sirviendo como fuente de energía o precursor de la síntesis de lactosa, 
proteína y grasa corporal (Caja et al., 2003). 
 
Estos ácidos ejercen su acción a nivel del rumen, donde estimulan el 
crecimiento de Selenomonas ruminantium, cuya acción es metabolizar el ácido 
láctico para producir ácidos acético y propiónico, de tal forma que se previene 
el acusado descenso del pH ruminal producido cuando los animales reciben 
grandes dosis de concentrados; además, también metaboliza los ácidos málico 
y el fumárico, hasta formar ácido propiónico, por lo que se incrementa la 
producción de este último (Nisbet y Martin, 1990; Nisbet y Martin, 1991). 
 
Se han llevado a cabo investigaciones sobre su modo de acción en la 
fermentación ruminal en condiciones in vitro, Las experiencias con animales 
son pocas, por lo que la información existente sobre los mecanismos de acción 
de los ácidos orgánicos y sus efectos sobre los procesos digestivos y 
productivos de los rumiantes es escasa (Caja et al, 2003). 
 
En los rumiantes se ha observado que los ácidos orgánicos estimulan el 
crecimiento de las bacterias utilizadoras de ácido láctico, teniendo como 
consecuencia el aumento del pH ruminal, reduciendo así el riesgo de acidosis. 
El incremento del pH ruminal puede estabilizar la fermentación ruminal, mejorar 
la degradación de nutrientes y la producción (Calsamiglia et al., 2005). Por 
otro lado, mejoran la fermentación ruminal, mantienen el pH en el rumen, aún 
con dietas altas en carbohidratos, establecen un efecto antimicrobiano en los 
intestinos y suprimen la acción de los hongos; incrementando el crecimiento y 
bienestar animal, además, causan una disminución de los niveles de colesterol 
en sangre (Abas et al., 2007). 
 
 
 
 38 
 Microorganismos probióticos 
 
El uso de los probióticos en la producción animal se inició en la década de los 
70´s. Originalmente se incorporaron en la alimentación para mejorar el 
crecimiento y la resistencia a las enfermedades. Trabajos recientes han 
demostrado que las bacterias probióticas como los Lactobacillus son capaces 
de estimular el sistema inmune, no sólo para prevenir enfermedades 
intestinales sino también problemas neumónicos (Fuller, 1999). 
 
El término probiótico es muy genérico: incluye cultivos microbianos, 
preparaciones y extractos de enzimas. Por lo que la Association of American 
Feed Control Officials (AAFCO) en 1999 y la Food and Drug Administration 
(FDA) en 2003, recomendaron el uso del término direct-fed microbials (DFM) 
para describir productos alimenticios que contienen microorganismos vivos 
(Elam et al., 2003). En español el término se puede describir como microbios 
adicionados directamente al alimento. 
 
Aunque la Comunidad Europea ha decidido no utilizar la denominación 
“Probióticos” por efectos legales ya que es demasiado general, el empleo del 
término está muy extendido y es favorablemente acogido por su significado 
positivo en la alimentación animal. Los microorganismos que constituyen los 
probióticos son principalmente bacterias capaces de producir ácido láctico, 
pero también se incluyen bacterias no lácticas, levaduras y hongos (Caja et al., 
2003). 
 
Havenaar y Huisin’t (1992) mencionan que los probióticos son: cultivos 
simples o mezclados de microorganismos vivos que, aplicados a los animales o 
al hombre, benefician al hospedador, mejorando las propiedades de la 
microflora intestinal original. Van Eys y Den Hartog (2003) añaden que deben 
estar en una dosis suficiente para modificar, por implantación o colonización, la 
microflora de algún compartimiento del aparato digestivo del hospedador. 
 
 39 
MEJORAS PROPORCIONADAS POR LOS MICROORGANISMOS 
PROBIÓTICOS 
 
Al ser adicionados en la alimentación, los microrganismos (DFM) actúan de 
igual manera que los ionóforos, incrementando la productividad en un 7 u 8%, 
en su caso, esto sucede principalmente por el aumento en la ingesta, más que 
por la mejora en la eficiencia alimenticia (Wallace, 1994) sin embargo, Galina 
et al., 2007 a, observaron que incrementan la digestibilidad de la fibra, 
disminuyen la población de bacterias patógenas y metanogénicas ya sea 
ofertados directamente en la dieta o como agentes mejoradores de los forrajes. 
 
Los probióticos son hoy en día un sustituto de compuestos químicos 
promotores del crecimiento. Algunos de los beneficios que aportan a la 
producción animal son los siguientes: optimizan la conversión alimenticia, 
mejoran la resistencia a las enfermedades (cuadro 4), la cantidad y calidad de 
la leche (Fuller, 1999). 
 
Cuadro 4. Efecto de los probióticos en pre-rumiantes. Fuente: Wallace, 
1994. 
 
Microorganismo Animal Efecto observado 
Lactobacillus spp. Becerro 
 
 
Cordero 
Disminución en el conteo de coliformes. 
Incrementa el consumo y la ganancia diaria de 
peso. 
Disminuye la mortalidad. 
Incrementa el consumo y la ganancia diaria de 
peso. 
Streptococcus faecium Becerro Incrementa el consumo. 
Saccharomyces 
cerevisiaeBecerro 
 
Cordero 
Incrementa el consumo y la ganancia diaria de 
peso. 
Disminuye el efecto del estrés por transporte. 
Incrementa el consumo y la ganancia diaria de 
peso. 
Aspergillus oryzae Becerro Incrementa el consumo y la ganancia diaria de 
peso. 
 
 40 
Algunos de los mecanismos que explican el porqué los DFM mejoran el 
bienestar animal son: 
 
A. Producción de compuestos antibacterianos (ácidos, bacteriocinas, 
antibióticos) 
B. Competencia con microorganismos no deseables por la colonización 
de espacios y nutrientes 
C. Producción y estimulación de enzimas 
D. Estimulación de la respuesta inmune en el huésped 
E. Metabolismo y eliminación de compuestos no deseables (Kung, 
 2001) 
 
 Hongos probióticos. 
 
Estos microorganismos tienen una variedad de mecanismos para lograr que la 
fermentación ruminal cambie y haya un mayor rendimiento en el animal. Son 
una fuente exógena de enzimas, vitaminas del complejo B y otros factores de 
crecimiento aún no identificados (Kung et al., 1996). 
 
El hongo coloniza las partículas de fibra en el rumen y ayuda en la digestión de 
celulosa. Los cultivos de hongos tienen un efecto amortiguador que media la 
caída aguda de pH después de la ingesta, pues mejoran el uso del lactato en 
conjunto con Selenomonas ruminantium y pueden ayudar como 
amortiguadores de ácido láctico en animales alimentados con dietas altas en 
carbohidratos fermentables (Kung, 2001). 
 
El uso de levaduras incrementa la ingesta y la producción en los rumiantes, ya 
que se altera la formación de AGV’s, el pH, la concentración de bacterias 
anaeróbicas celulolíticas y la digestión, aunque esta respuesta cambia de 
acuerdo con la variabilidad de los microbios utilizados (Dawson, 1989). En la 
alimentación de rumiantes son ampliamente utilizados las levaduras como 
Saccharomyces cerevisiae y los hongos como el Aspergillus (Caja et al., 2003). 
 41 
 
Como se puede observar en la figura 3; S. cerevisiae acelera el desarrollo de la 
funcionalidad del ecosistema ruminal en animales jóvenes, estableciendo 
condiciones para la proliferación de bacterias celulolíticas y protozoarios 
ciliados, por lo que se puede utilizar en la optimización del funcionamiento 
ruminal (Chaucheyras y Fonty, 2002). 
 
 
 
 MEJORA DE LA PRODUCTIVIDAD 
 
AUMENTA EL CONSUMO 
ALIMENTICIO 
 
Incremento de la Incrementa el flujo 
 celulolísis de proteína microbiana 
 
Disminución de la Cambian las proporciones 
producción de lactato de los AGV´s 
 
 INCREMENTO DE LA VIABILIDAD BACTERIANA 
 
Alteración de la Incremento en la 
metanogénesis estabilidad del pH 
 
Eliminación del oxígeno por 
 Saccharomyces cerevisiae 
 
 
Figura 3. Esquematización del modo de acción de las levaduras. 
Fuente: Wallace, 1994. 
 
 
 
 
 42 
 Bacterias probióticas. 
 
El concepto original de alimentar con bacterias vivas al ganado está basado, 
primeramente, en el potencial efecto favorable posruminal por el 
establecimiento en el intestino de microflora benéfica (Fuller, 1999). 
 
Los rumiantes son capaces de producir importantes cantidades de ácido láctico 
y lactobacilos en el rumen en condiciones naturales de acidez (raciones altas 
en concentrados), por lo que el interés de emplear probióticos en rumiantes es 
controlar la acumulación de ácido láctico en el rumen, lo cual se intenta 
conseguir por medio de la estimulación de los microorganismos utilizadores de 
lactato y estimuladores de la síntesis de ácido propiónico (Caja et al., 2003). 
 
Los mecanismos de acción de los microorganismos probióticos en el ganado, 
aún no están claros; sin embargo Fuller (1999) sugiere que los probióticos: 
 
1. Estimulan el crecimiento de los hongos nativos del rumen, como el caso de 
N. frontalis con A. oryzae. 
2. Incrementan el numero de bacterias celulolíticas en el rumen: S. cerevisiae 
estimula la presencia de F. succinogenes. 
3. Mejoran el metabolismo ruminal, la utilización del ácido láctico por bacterias 
que lo consumen, lo que a su vez mantiene el pH en un nivel bajo, pero 
óptimo para las funciones ruminales. 
4. Remueven los azúcares, sustancias tóxicas o moléculas de oxígeno que 
pueden inhibir el crecimiento de bacterias celulolíticas. 
 
Caja et al., 2003 mencionan que los microorganismos más utilizados como 
probióticos por el ser humano son bacterias lácticas no esporuladas (Gram +) 
entre las que sobresalen, los lactobacilos, bifidobacterias y estreptococos 
(cuadro 5). 
 
 
 43 
Cuadro 5. Microorganismos utilizados como probióticos en los animales y 
el hombre. Fuente: Caja et al., 2003. 
 
 
R = especial interés en rumiantes. 
 
MICROORGANISMOS GÉNERO ESPECIES 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Bacterias lácticas no 
esporuladas 
(Gram +) 
 
Lactobacilos 
(Lactobacillus) 
 
 
 
 
Bífidobacterias 
(Bifidobacterium) 
 
 
Estreptococos 
(Streptococcus) 
 
 
Enterococos 
(Enterococcus) 
 
Lactococos 
(Lactococcus) 
 
Pediococos 
(Pediococcus) 
 
Leuconostoc 
(Leuconostoc) 
L. acidophilus, L. plantarum, 
L. casei, L. rhamnosum, 
L. delbrueckii bulgaricus, 
L. reuteri, L. fermentum, 
L. brevis, 
L. lactis, L. cellobiosus. 
 
B. bifidum, B. longum, 
B. thermophilus, B. infantis, 
B. adolescents, B. animalis. 
 
S. thermophilus, S. lactis, 
S. cremoris, S. salivarius, 
S. intermedius, 
S. leuconostoc. 
 
E. faecali, 
E. faecium. 
 
L. lactis 
 
 
P. acidilactici 
 
 
L. mesenteroides 
Bacterias lácticas 
 
esporuladas (Gram+) 
Sporolactobacilos 
(Sporolactobacillus) 
S. inulinus 
 
Bacterias no lácticas 
esporuladas 
 
 
 
 
Bacilos(Bacillus) 
 
 
Bacterias propiónicas 
(Propionibacterium) 
 
B. subtilis, B. coagulans, 
B. clausii, B. cereus (var. 
toyoi), 
B. licheniformis, 
 
P. freudenreichii 
Levaduras Sacaromicetos 
(Saccharomyces) 
S. cerevisiae (R), 
S. Boulardii (R) 
Hongos 
 
Aspergilos 
(Aspergillus) 
A. niger, 
A. oryzae (R) 
 44 
Kung y Hession (1995) utilizaron como probióticos en sus formulaciones a L. 
acidophilus, L. casei, Enterococcus diacetylactis y Bacillus subtilis y observaron 
que estos microorganismos al parecer tienen un efecto en la fermentación 
ruminal, reportando además, que en becerros lactantes se redujo la incidencia 
de diarreas y el contenido de coliformes en el intestino; mientras que en 
ganado de engorda se observó un incremento en la ganancia diaria de peso. 
 
 
La disminución del pH y las altas concentraciones de acido láctico, son 
condiciones que pueden llevar a una acidosis metabólica aguda, sin embargo, 
algunos microorganismos probióticos tienen efectos benéficos en el rumen 
(Owens et al., 1998). Kung y Hession, (1995) observaron que 
Propionibacterium y M. elsdenii convierten al ácido láctico y a la glucosa en 
ácidos acético y propiónico. 
 
 
Ghorbani et al., (2002) utilizando Propionibacterium, Ibacterium y 
Enterococcus, observaron que la presencia de estas bacterias impide la 
acumulación de ácido láctico, reducen la toxicidad del nitrato y además toleran 
el pH de dietas altas en concentrado y escaso forraje. La presencia de estos 
microorganismos puede disminuir el tiempo de adaptación a la dieta y el riesgo 
de la acidosis metabólica crónica. 
 
 
Nocek et al. (2000 y 2002) señalan que una combinación de L. plantarum y E. 
faecium ocasiona que la microflora del rumen se adapte a la presencia de 
lactato y se incremente el pH ruminal, provocando una reducción en el riesgo 
de acidosis. También hay evidencia de que estos probióticos incrementan la 
digestibilidad de la MS de ingredientes específicos, presumiblemente asociados 
con el incremento del pH. 
 
 45 
Nocek et al., (2003) demostró que la adición de probióticos podría tener una 
influencia positiva en vacas lecheras disminuyendo el estrés pre y posparto, en 
el balance energético e incluso enel aumento de la producción. 
 
 
La administración de Lactobacillus representa una opción de aditivo natural 
interesante para la protección y el soporte del crecimiento, bienestar y el estado 
metabólico-nutricional de los animales, induciendo cambios favorables en la 
actividad de la microflora intestinal, influyendo positivamente el desarrollo y la 
preservación de la actividad fermentadora del rumen, mejorando la utilización 
de las fracciones alimentarias de la dieta y la ingesta de materia seca. 
(Chiofalo et al., 2004). 
 
 
El consumo de probióticos (Lactobacillus spp) entre otras actividades (figura 4) 
tiende a incrementar la digestibilidad de la materia orgánica y de la fibra cruda; 
incrementa la población de lactobacilos en heces, lo que sugiere su presencia 
en el intestino (Kumagai et al., 2004), lo cual ayuda a prevenir pérdidas por 
diarreas disminuyendo la mortalidad y los costos de medicamentos (Gorgulu et 
al., 2003). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 46 
 
Mantenimiento de la Disparador de la síntesis 
flora intestinal normal de citocinas en los enterocitos 
 
 Competencia por los sitios de adhesión 
con los patógenos entéricos 
 
 
Actividad inmunomoduladora Reducción de colesterol 
 
Protección gástrica neonatal Incremento de renova-
ción de enterocitos 
(Butirato) 
Reducción de alergia alimenticia 
Neutralización de agentes 
carcinógenos presentes 
en la dieta como son las 
nitrosaminas (butirato) 
 
Inhibición del crecimiento de patógenos por la 
generación de ácido láctico y bacteriocinas 
 
 
 
Figura 4. Mecanismos de acción de las bacterias probióticas. Fuente: 
Saito, 2004 
 
 
En animales jóvenes, los probióticos son reconocidos por sus efectos 
preventivos sobre el crecimiento de patógenos por la producción de metabolitos 
secundarios, la presencia de ácido láctico y la consecuente disminución de pH; 
además, por la posible competencia por los nutrientes y los sitios de 
P
R
O
B
I
O
T
I
C
O 
 47 
colonización, lo que hace posible el efecto en la ganancia diaria de peso, el 
crecimiento y la disminución de problemas comunes de los neonatos, como la 
diarrea. Esta situación hace que sean un buen sustituto de tratamientos 
antidiarreicos, una solución económica y accesible (Anandan et al., 1998). 
 
Lumbbadeh et al., (1999) señalan que el uso L. acidophilus en corderos 
durante periodos prolongados (120 días) disminuye hasta un 20 % la 
concentración de colesterol en la carne y en un 18% en hígado, lo que sugiere 
efectos benéficos en el consumidor final. 
 
Cuadro 6. Contenido de colesterol de varias partes de la canal fresca de 
cordero y la reducción (%) observada en el grupo alimentado con 
suplemento de L. acidophilus. Fuente: Lumbbadeh et al., (1999). 
 
 
 
Parte 
Contenido de colesterol 
(mg/100 g) 
 Control Tratamiento 
Reducción 
(%) 
Lomo 67.6 a 54.0 b 20.1 
Brazo 67.9 a 52.5 b 22.7 
Pierna 68.3 a 53.3 b 21.4 
Grasa de la cola 104.4 97.4 6.7 
Hígado 344.5 a 280.3 b 18.7 
Riñón 409.4 380.4 7.1 
 
a, b indican medias con valores diferentes entre columnas, estadísticamente 
significativos (p<0.05). 
 
 
 48 
 OBJETIVOS 
 
GENERAL 
 
Determinar el efecto de la incorporación de un suplemento líquido de bacterias 
acidolácticas (SULIBAL) en las variables de fermentación ruminal y la 
producción de proteína microbiana en ovinos adultos alimentados con heno de 
alfalfa (Medicago sativa) o rastrojo de maíz (Zea mays). 
 
PARTICULARES 
 
1. Observar el efecto del suplemento líquido en el consumo de alimento. 
2. Determinar la cinética de degradación in situ de la MS del rastrojo de 
maíz. 
3. Verificar si existe modificación en la producción de proteína microbiana 
añadiendo el SULIBAL en los tratamientos a base de heno de alfalfa o 
rastrojo de maíz. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 49 
HIPÓTESIS 
 
 
La incorporación de un suplemento líquido de bacterias acidolácticas 
(SULIBAL) afectará las variables de fermentación ruminal, modificando el 
medio ambiente ruminal, para incrementar la producción de proteína 
microbiana en ovinos adultos; se espera una respuesta diferente en función de 
los forrajes base: heno de alfalfa (Medicago sativa) o rastrojo de maíz (Zea 
mays). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 50 
 MATERIAL Y MÉTODOS 
 
El presente estudio se realizó en las instalaciones del Instituto Nacional de 
Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), ubicado en Vasco 
de Quiroga No. 15, Col. Sección XVI, Delegación Tlalpan, México Distrito 
Federal. 
 
1. DIETAS 
 
Para la elaboración de las dietas experimentales se utilizaron: rastrojo de maíz 
y heno de alfalfa como forrajes y un concentrado comercial a base de granos y 
pastas de oleaginosas. Se elaboraron cuatro tratamientos experimentales (el 
porcentaje de inclusión de los ingredientes en los tratamientos esta dado en 
BH): T1 (alfalfa 55%, concentrado 45%); T2 (alfalfa 50%, concentrado 40% y 
10% de suplemento proteico líquido); T3 (rastrojo 55%, concentrado 45%); T4 
(rastrojo 50%, concentrado 40% y 10% de suplemento líquido de bacterias 
acidolácticas (SULIBAL). 
 
Para la elaboración del suplemento líquido de bacterias acidolácticas 
(SULIBAL) se utilizaron diversos productos y subproductos agroindustriales (el 
porcentaje de inclusión de los ingredientes esta dado en BH): melaza (10%), 
pasta de soya (2.5%), maíz molido (2.5%), pollinaza (2.5%), urea (0.5%), 
sulfato de amonio(0.5%), ortofosfato (0.2%) y sales minerales (0.5%) los cuales 
fueron pesados y mezclados con 79.05 % de agua; como fuente de BAL se 
utilizó suero fresco de quesería (1%) y lácteos fermentados (yogurt 0.75%) 
conteniendo aproximadamente 4 x 107 unidades formadoras de colonias (ufc) 
de bacterias lácticas, compuesto por 4 x 106 ufc de Lactobacillus plantarum; 10 
x 106 ufc de L. delbrueckii; 8 x 106 ufc de L. helvaticus; 10 x 106 ufc de 
Lactoccocus lactis; 10 x 106 ufc de Leuconostoc mesenteroides, y 5 x 104 ufc of 
Bifidus spp (Ortíz et al., 2009 ). 
 
 
 51 
2. ANIMALES 
 
Se utilizaron cuatro ovinos machos, cruzas de Katahdin con Pelibuey, con un 
peso vivo promedio de 52.4 ± 7 Kg, dotados con cánulas ruminales, en un 
diseño experimental con estructura de cuadrado latino 4x4, los animales se 
alojaron en jaulas metabólicas individuales, de acero inoxidable, dotadas con 
comedero y bebedero; el experimento constó de 4 períodos, cada uno con 
una duración de 12 días; de los cuales 7 días fueron de adaptación a las dietas 
y los 5 restantes para la recolección de muestras biológicas. Los animales y 
las dietas fueron distribuidos aleatoriamente. 
 
 
3. ANÁLISIS QUÍMICO 
 
La composición química de los ingredientes, los tratamientos experimentales y 
el suplemento, fueron determinados a través del análisis químico proximal 
(AQP) según la metodología de AOAC (2005). El contenido de las fracciones 
de fibra se realizó empleando un analizador de fibra marca Ankom 200/220. El 
valor energético se determinó a través de la bomba calorimétrica. 
 
Se determinó la concentración de pH, NH3 y AGV’s, para la cual al inicio del 
quinto día del periodo de recolección biológica, se obtuvo líquido ruminal a las 
0, 2, 4, 6, 8, 10 y 12 horas, tomando como referencia la hora cero (8:00 am); es 
decir, el momento antes de que el animal recibiera la dieta experimental, el 
líquido ruminal se separó en tres porciones, para determinar pH, NH3 y AGV’s; 
a la muestra para NH3, se le adicionó 0.1 ml de HCL 0.1 N, para evitar su 
volatilización, cuantificándose con un electrodo de Ion selectivo marca Orión. El 
pH se cuantificó por potenciometría, utilizando un medidor portátil marca Orión, 
Modelo 250A (Bateman, 1970). Para la determinación de los AGV’s, se 
almacenaron 10 ml de líquido ruminal, del sobrenadante se tomó 1 ml para ser 
inyectadoal equipo de cromatógrafia de gases (Varian 3400x), usando una 
columna capilar FFAP Varian (30 mts x 0.25 mm de diámetro), con una 
 52 
temperatura inicial de 80º C hasta 230º C, usando nitrógeno como gas 
acarreador. 
 
La digestibilidad de la materia seca (MS) y del nitrógeno (N) in vivo se realizó 
ofreciendo a voluntad los tratamientos experimentales y registrando el consumo 
a través de la oferta y el rechazo durante el periodo de adaptación; mientras 
que en el periodo de muestreo, se restringió la oferta de alimento en un 10% en 
BH, con la finalidad de asegurar el consumo total del mismo. Las heces se 
recolectaron por cada animal, durante 24 horas, en bolsas de plástico y se 
pesaron en BH, tomándose una alícuota del 10% para análisis de materia seca 
(MS) y nitrógeno (N) según la metodología del (AOAC, 2005). 
 
La digestibilidad de la materia seca (MS) se determinó a través de la siguiente 
la ecuación: 
% DMS = [(Consumido - Excretado) / Consumido] X 100 
 
Lo consumido y lo excretado es expresado en base seca, la digestibilidad es 
considerada como aparente porque no se cuantifican los aportes metabólicos y 
endógenos. 
 
El balance de nitrógeno (N) se realizó restando al nitrógeno consumido en la 
dieta, el excretado en las heces y en la orina y expresándolo en porcentaje, 
bajo la siguente ecuación: 
 
 % N = [N Consumido – (N heces + N orina) / N Consumido] X 100 
 
Para esto fue necesaria la cuantificación del total de lo excretado y la 
valoración del nitrógeno total en orina y heces, por el método de Kjeldahl 
(AOAC, 2005). Para evitar la pérdida de nitrógeno en la orina se adicionaron 10 
ml de HCl concentrado en el frasco colector. 
 
 53 
La medición de la degradabilidad in situ de la MS del rastrojo de maíz, se 
realizó durante los cuatro primeros días del muestro, usando la técnica de 
bolsa de nylon (Ørskov et al., 1980). Las bolsas usadas fueron de 10 x 5 cm, 
con una porosidad promedio de 1,600 orificios/cm2, se les colocó un contenido 
de 3 g de rastrojo de maíz en BH, con un tamaño de partícula de 3 mm. Las 
bolsas se colocaron dentro del rumen a 96, 72, 48, 24, 12 y 9 horas. Al final del 
periodo de incubación, todas las bolsas se retiraron y lavaron con un agitador 
eléctrico, en periodos de agitación de 10 min a 150 rpm, hasta obtener un 
líquido de enjuague claro. Posteriormente el material se colocó en una estufa 
de desecación a 60º C, durante 48 horas, para eliminar el contenido de 
humedad. Al material residual se le determinó el contenido de materia seca 
(MS) (AOAC, 2005). Las bolsas correspondientes a la hora cero, únicamente 
se lavaron con el agitador bajo los mismos periodos que las bolsas introducidas 
al rumen, para determinar la cantidad de material soluble en la muestra. Los 
valores de degradabilidad obtenidos fueron analizados mediante el paquete 
computarizado “Neway Excel”, desarrollado por Chen, 1995. 
 
Para determinar los derivados de purinas se tomó la orina de 24 horas de cada 
uno de los borregos durante tres días en el periodo de muestreo. Ésta se 
colocó en recipientes cerrados, cuidando que no sufriera ningún tipo de 
contaminación, a los que previamente se les adicionaran 10 ml de HCl 
concentrado, para garantizar un pH menor de 3, lo cual permite mantener las 
condiciones necesarias para una medición óptima. En el laboratorio se 
midieron los mililitros totales de orina, se verificó que el pH fuera menor a 3, a 
través de potenciometría, utilizando un medidor portátil Marca Orión, Modelo 
250A; la orina se almacenó una muestra de 100 ml a una temperatura de – 
18°C para su análisis posterior. La descongelación se realizó por refrigeración 
hasta obtener las muestras líquidas y posteriormente se trabajaron a 
temperatura ambiente entre los 18 y 21°C. 
 
La orina fue analizada para determinar alantoína, ácido úrico y xantina por 
medio de espectrofotometría UV/visible. La producción de nitrógeno microbiano 
 54 
(NM) se expresó en gramos de nitrógeno por día (gN/d) y se estimó a partir de 
la excreción urinaria de purinas totales (X, mmol/d), bajo la siguiente ecuación: 
 
NM (gN/d) = 0.727 X 
 
La proteína microbiana proporcionada al animal por unidad de alimento 
ingerido, usualmente se expresa como gramos de nitrógeno microbiano por Kg. 
de materia orgánica digestible fermentada en el rumen (DOMR), que puede ir 
de 14 a 60 gN/Kg. DOMR, esta variación debida a la influencia de varios 
factores relacionados con la dieta o el medio ambiente ruminal. Los métodos 
usados generalmente se basan en la determinación de marcadores 
microbianos, por lo tanto dificulta y encarece la práctica de estudios de síntesis 
de proteína microbiana en vivo. La estimación de proteína microbiana esta 
basada en la excreción diaria de derivados de purinas en la orina, es simple, no 
invasivo, solo se requiere de la colección total de la orina, y tiene el potencial 
de ser simplificado bajo condiciones naturales. Los ácidos nucleicos contenidos 
en el rumen son esencialmente de origen microbiano, debido a que la 
alimentación de los rumiantes tiene generalmente un contenido bajo de 
purinas, la cual en su mayoría experimenta una degradación extensa en el 
rumen como resultado la fermentación microbiana. Los ácidos nucleicos 
absorbidos se degradan y se excretan en la orina en forma de derivados de 
purinas, hipoxantina, xantina, ácido úrico y alantoina (Chen y Gomes, 1992). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 55 
4. ANÁLISIS ESTADÍSTICO 
 
Los resultados fueron sometidos a un análisis de varianza para un diseño de 
cuadrado latino 4x4: cuatro ovinos, cuatro tratamientos experimentales durante 
cuatro periodos, generándose un total de 16 observaciones. 
 
La diferencia entre medias se analizó empleando la prueba de Tukey, con un 
nivel de significancia de α = 0.05. El análisis de varianza se realizó mediante el 
procedimiento PROC GLM del paquete estadístico Statistical Analysis System 
(SAS, 2005). 
 
El modelo estadístico fue: 
Ŷijk = + αi + τj + βk+ εijk 
Donde: 
Ŷijk = la variable a medir. 
 = es el efecto de la media general. 
 αi = es el efecto de la i-ésima hilera i = 1, 2, 3, 4 (borrego). 
 τj = es el efecto de la j-ésima columna j = 1, 2, 3, 4 (periodo). 
 βk = efecto del tratamiento k = 1, 2, 3, 4 (tratamiento). 
 εijk = es el error aleatorio. 
 56 
RESULTADOS 
 
COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LOS INGREDIENTES Y TRATAMIENTOS 
EXPERIMENTALES 
 
La composición química de los ingredientes muestra que el SULIBAL es una 
fuente importante de nitrógeno (N), debido a que en su composición se utilizan 
compuestos que aportan nitrógeno no proteico (NNP), como la urea, el sulfato 
de amonio y la pollinaza, lo cual se refleja en el aporte de proteína cruda (PC); 
además, también es rico en energía (EB, ED y EM). 
 
Cuadro 7.- Composición química de los ingredientes utilizados para 
elaborar los tratamientos experimentales. 
 
 Alfalfa Concentrado Rastrojo de 
maíz 
SULIBAL 
MS % 90.00 92.00 91.00 31.5 
PC (N x 6.25) % 18.00 12.76 4.76 25.16 
EE % 2.80 4.11 2.11 6.34 
Cenizas % 11.44 7.25 12.12 2.26 
FC % 25.02 22.78 30.60 5.30 
ELN % 42.74 53.10 50.41 60.94 
F D N % 33.06 36.50 44.42 - 
F D A % 25.00 22.68 30.80 - 
Hemicelulosa % 8.06 13.82 13.62 - 
Celulosa % 17.58 14.96 20.40 - 
Lignina % 7.44 8.14 10.40 - 
TND * 63.74 69.11 60.95 80.06 
EB Mcal 3.90 4.88 3.48 5.34 
ED Mcal ** 2.80 3.04 2.68 3.52 
EM Mcal *** 2.30 2.49 1.90 2.89 
 
*TND = FC (0.5) +PC (0.75) + ELN (0.75) + EE (0.9) * 2.25. 
** ED = TND* 4409 kcal. 
*** EM = ED*0.82. (Mcal/kg de MS) 
ELN = Extracto libre de nitrógeno. 
FDN= Fibra detergente neutro. 
FDA = Fibra detergente ácido. 
 
 
 
 57 
 
 
En los tratamientos que incluyen 10% de SULIBAL (T2 y T4), se observa una 
disminución en el contenido de materia seca (MS) y un incrementó de 6 y 20% 
en proteína cruda (PC) con respecto a los tratamientos correspondientessin 
SULIBAL (T1 y T3); los tratamientos con rastrojo tuvieron menos proteína que 
los de alfalfa; el contenido de los otros nutrientes no varió entre tratamientos. 
 
Cuadro 8.- Composición química de los tratamientos experimentales 
 
*TND = FC (0.5) +PC (0.75) + ELN (0.75) + EE (0.9) * 2.25. 
 ** ED = TND* 4409 kcal. 
 *** EM = ED*0.82. (Mcal/kg de MS) 
 ELN = Extracto libre de nitrógeno. 
 FDN= Fibra detergente neutro. 
 FDA = Fibra detergente ácido. 
 
 
 
 
 
 
 T1 
Alfalfa, 
concentrado. 
T2 
Alfalfa, concentrado, 
SULIBAL. 
T3 
Rastrojo de maíz, 
concentrado. 
T4 
Rastrojo de maíz, 
concentrado, 
SULIBAL. 
MS % 91.90 84.95 91.45 85.45 
PC (N x 6.25) % 15.64 16.62 8.36 10.00 
EE % 3.39 3.68 3.01 3.33 
Cenizas % 9.55 8.85 9.93 9.19 
FC % 24.01 22.15 27.08 24.94 
ELN % 47.40 48.70 51.62 52.54 
F D N % 34.61 31.13 40.86 36.81 
F D A % 23.96 21.57 27.15 24.47 
Hemicelulosa % 10.65 9.56 13.71 12.34 
Celulosa % 16.4 14.77 17.95 16.18 
Lignina % 7.76 6.98 9.38 8.46 
TND * 66.15 67.52 64.62 66.12 
EB Mcal 4.34 4.44 4.11 4.23 
ED Mcal ** 2.91 2.97 2.84 2.91 
EM Mcal *** 2.39 2.44 2.17 2.24 
 58 
CONSUMO 
El tratamiento que tuvo mayor aceptación fue el T2 (alfalfa/ concentrado/ 
SULIBAL) con un consumo promedio de 1,291 g/d de MS, seguido del T1 
(alfalfa/ concentrado) con 1,148 g/d y del T3 (rastrojo/ concentrado/ SULIBAL) 
con 1,023 g/d , observándose diferencias significativas (P<0.05) en el consumo 
de materia seca (MS), materia orgánica (MO) y de nitrógeno (N) con el T3 a 
base de rastrojo y concentrado (T3), que fue el tratamiento de menor consumo 
de MS en promedio por día (887 g/d). 
El consumo de Nitrógeno se ve disminuido en los tratamientos T3 y T4 que 
contienen rastrojo 13.2 y 14.6 g/d respectivamente con diferencias estadísticas 
(P<0.05) con T1 y T2 (Alfalfa ) donde el consumo de N es mayor: 31.8 y 33.5 
g/d. 
 
Cuadro 9. - Consumo de materia seca (MS), materia orgánica (MO) y 
nitrógeno (N), g/día. 
 T1 T2 T3 T4 
 (alfalfa, 
concentrado) 
(alfalfa, 
concentrado, 
SULIBAL) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado, 
SULIBAL) 
 
Consumo de 
MS (g/día) 
1,148 a 1,291a 887 c 1,023 b 
 ± 88 ± 59 ± 142 ± 73 
 
Consumo de 
MO (g/día) 
1,038 a 1,177 a 799 c 929.2 b 
 ± 79 ± 54 ± 128 ± 66 
 
consumo de 
N (g/día) 
28.7 b 34.4 a 11.9 c 16.4 c 
 ± 2.2 ± 1.6 ± 1.9 ± 1.2 
 
 a, b, c. Literales distintas indican diferencia significativa (P<0.05) entre 
columnas. 
 
 59 
pH RUMINAL 
 
Se observa en la gráfica 1 una disminución progresiva del pH a partir de que 
se inició la alimentación hasta las 8 horas donde se estabiliza, advirtiéndose 
una caída importante a las 2 horas después de la ingesta, en el T3 (rastrojo con 
concentrado) siendo diferente estadísticamente de T2 y T4 que contienen 
SULIBAL, pues mantienen un pH entre 6.3 y 6.5 pero similar al tratamiento de 
alfalfa sin SULIBAL. Todos los tratamientos tienen un comportamiento similar a 
partir de las 6 hasta las 12 horas, ubicándose dentro de un rango cercano a 6. 
El pH más bajo (5.69) se observa con el T1 (alfalfa/concentrado) a las 8 horas 
después de iniciada la ingesta de alimento; a partir de este momento se 
incrementa el valor del pH en todos los tratamientos. 
pH EN LIQUIDO RUMINAL
a
a
a
a
a
a
a
ab
b
5.50
5.70
5.90
6.10
6.30
6.50
6.70
6.90
7.10
7.30
0 2 4 6 8 10 12
HORA DE MUESTREO
p
H
T1 (55% alfalfa, 45% concentrado comercial)
T2 (50% alfalfa, 40% concentrado comercial,10% SULIBAL)
T3 (55% rastrojo de maíz, 45% concentrado comercial)
T4 (50% rastrojo de maíz, 40% concentrado comercial, 10% SULIBAL)
 
a, b, c, literales distintas muestran diferencia significativa (P<0.05) 
 
Grafica 1.- Cinética de pH ruminal en ovinos alimentados con los 
tratamientos experimentales 
 60 
CONCENTRACIÓN RUMINAL DE AMONIACO 
 
La producción de amoniaco ruminal (NH3 mg/1000ml) promedio, fue mayor 
(P<0.05) en los tratamientos a base de alfalfa y concentrado (T1:73.6 y T2: 
74.6) que en los basados en rastrojo (T3:62.7 y T4: 61.9); dentro de cada tipo 
de forraje no hubo efecto significativo atribuible al SULIBAL. A la hora 2 se 
observa un incremento significativo en los tratamientos que contienen el 
SULIBAL (T2 y T4) sobre los tratamientos testigo (T1 y T3). A las 6 h, en el 
caso del rastrojo y a las 8 en el de la alfalfa la producción de amoniaco es igual 
dentro del tipo de forraje e inferior en el caso del rastrojo a los tratamientos con 
alfalfa. A la hora 12 se observa que T3 y T4 han caido drásticamente (26 y 23 
mg/1000 ml de NH3), siendo diferentes (P<0.05) de T1 y T2 que se mantienen 
en niveles cercanos a los 50 mg/1000ml. 
 
Cuadro 10.- Efecto de los tratamientos sobre la concentración de 
amoníaco (NH3 mg/1000ml) ruminal. 
 
 T1 T2 T3 T4 
 Hora 
 
(alfalfa, 
concentrado) 
(alfalfa, 
concentrado, 
SULIBAL) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado, 
SULIBAL) 
0 51 ± 9.2 a 48.2 ± 6.1 a 43.46 ± 6 a 48.9 ± 7.1 a 
 
2 81.7 ± 7 b 110.4 ± 6.8 a 68.7 ± 6 c 91.6 ± 9.7 bc 
 
4 105.6 ± 10.5 b 111.7 ± 1.3 a 100.3 ± 8.9 b 93.0 ± 10.1 c 
 
6 103.6 ± 8.7 a 78.8 ± 9.2 b 87.3 ± 9.6 b 75.3 ± 2.2 b 
8 73 ± 10.6 a 68.3 ± 11.1 a 75.5 ± 4.5 b 73.7 ± 7.3 b 
10 51.7 ± 7.5 a 56.0 ± 5.3 a 37.5 ± 7.8 b 27.8 ± 2.9 c 
12 48.3 ± 9.9 a 48.9 ± 5 a 25.9 ± 4.1 b 23.1 ± 9.1 b 
 
Promedio 
 
73.6 ± 7 a 
 
74.6 ± 4.4 a 
 
62.7 ± 4.8 b 
 
61.92 ± 5.9 b 
a, b, c. Literales distintas indican diferencia significativa (P<0.05) entre 
columnas. 
 61 
Grafica 2.- Concentración de amoniaco ruminal en ovinos alimentados 
con los tratamientos experimentales 
 
CONCENTRACION RUMINAL DEL AMONIACO 
81.7
103.6
73.0
48.3
78.8
56.1
43.5
68.7
87.3
37.5
25.9
93.0
23.1
51.7
105.6
51.0
48.9
68.3
111.7
110.4
48.2
75.5
100.3
27.8
73.7
75.3
91.6
48.9
0.0
20.0
40.0
60.0
80.0
100.0
120.0
0 2 4 6 8 10 12
HORA DE MUESTREO
M
g
/1
0
0
0
m
l
T1 (55% alfalfa, 45% concentrado comercial)
T2 (50% alfalfa, 40% concentrado comercial,10% SULIBAL)
T3 (55% rastrojo de maíz, 45% concentrado comercial)
T4 (50% rastrojo de maíz, 40% concentrado comercial, 10% SULIBAL)
 
 
 
 
 
 
 
 
 62 
CONCENTRACIÓN DE AGV´S EN EL LÍQUIDO RUMINAL 
La producción total de ácidos grasos volátiles no muestra diferencia 
significativa entre los tratamientos experimentales con el mismo forraje (T1 y 
T2) (T3 y T4), pero es diferente significativamente (P<0.05) entre los 
tratamientos con o sin SULIBAL. La producción porcentual es similar, solo se 
puede observar un incremento mínimo de ácido propiónico entre los 
tratamientos T3 y T4. 
 
El efecto de la inclusión del SULIBAL sobre la producción total (mmol/ L) de los 
ácidos grasos volátiles (AGV’s) muestra diferencia significativa entre los 
tratamientos con alfalfa (T1: 25.9 y T2: 24.6) y los que son a base de rastrojo 
(T3:18.13 y T4: 1.7); mientras que la proporción es similar en los cuatro 
tratamientos, a excepción del ácido propiónico que incrementa en dos puntos 
porcentuales (20.4 %) en el T4 (rastrojo/concentrado/SULIBAL) respecto a lo 
observado en T3 (rastrojo/concentrado) que fue de 18.3 %, hasta equipararse 
a la producción observada en los tratamientos T1 y T2 a base de alfalfa. 
Cuadro 11.- Efecto de la inclusión del SULIBAL sobre la producción total 
y porcentual de los AGV’s. 
 T1 T2 T3 T4 
 
 
 
 
AGV’S * 
(alfalfa, 
concentrado) 
(alfalfa, 
concentrado, 
SULIBAL) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado, 
SULIBAL) 
 mmol % mmol % mmol % mmol % 
ACÉTICO 13.82 a 53.5 13.75 a 56.0 10.50 b 58.0 9.55 c 57.3 
PROPIÓNICO 5.64 a 21.8 5.28 a 21.5 3.32 b 18.3 3.40 b 20.4 
BUTÍRICO 4.17 a 16.1 3.78 ab 15.4 3.15 b 17.4 2.60 c 15.6 
ISOBUTÍRICO 0.81 a 3.1 0.60 b 2.4 0.28 bc 1.6 0.35 b 2.1 
VALÉRICO 0.50 a 2.0 0.40 b 1.6 0.29 c 1.6 0.25 c 1.5 
ISOVALÉRICO 0.66 a 2.50.49 b 2.0 0.37 c 2.0 0.37 c 2.2 
CAPROICO 0.11 a 0.4 0.11 a 0.5 0.10 a 0.5 0.06 b 0.4 
ISOCAPROICO 0.12 b 0.5 0.15 a 0.6 0.09 c 0.5 0.07 c 0.4 
HEPTANOICO 0.018 a 0.07 0.016 a 0.07 0.011 b 0.06 0.009 b 0.05 
TOTAL 25.85 a 100 24.57 a 100 18.12 b 100 16.65 b 100 
* Los valores son medias de 7 tiempos (0, 2, 4, 6, 8, 10 y 12), antes y después 
de ofertado el alimento. 
 
 63 
DIGESTIBILIDAD in vivo Y METABOLISMO DEL NITRÓGENO 
 
Cuadro 12.- Digestibilidad in vivo y metabolismo del nitrógeno, en ovinos 
alimentados con los tratamientos experimentales. 
 
 T1 T2 T3 T4 
 (alfalfa, 
concentrado) 
(alfalfa, 
concentrado, 
SULIBAL) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado, 
SULIBAL) 
Consumo de 
nitrógeno (g/d) 
31.8 a 33.5 a 13.3 b 14.6 b 
Nitrógeno en heces 
(g/d) 
8.7 a 8.5 a 6.5 b 6.2 b 
Nitrógeno en orina 
(g/d) 
9.6 a 11.5 a 6.1 b 6.2 b 
Nitrógeno retenido 
(g/d) 
13.6 a 13.5 a 0.8 c 2.2 b 
Digestibilidad del 
nitrógeno % 
72.78 a 74.59 a 51.35 b 57.66 b 
a, b, c. Literales distintas indican diferencia significativa (P<0.05) entre 
columnas 
 
 
En la tabla de digestibilidad in vivo y metabolismo del nitrógeno se observa que 
los tratamientos con rastrojo tienen una menor cantidad de nitrógeno que se 
manifiesta en el consumo y en la excreción en heces y orina. La digestibilidad 
in vivo del N fue estadísticamente mayor en los tratamientos con alfalfa que con 
rastrojo e iguales (P<0.05) dentro de cada forraje, es decir no hubo efecto del 
SULIBAL. 
 
La retención de N fue mayor en los tratamientos con alfalfa (P<0.05) que con 
los de rastrojo de maíz; el SULIBAL mejoró la retención del N solo en el caso 
del rastrojo de maíz, que fue el tratamiento con menor aporte de N y además 
de baja digestibilidad; T4 (2.2 g/d) respecto al T3 (0.8 g/d). 
 
 64 
DEGRADABILIDAD DE LA MATERIA SECA 
DEGRADABILIDAD in situ DE LA MS 
c
ab
a
a
a
10
20
30
40
50
60
70
9 12 24 36 48 60 72 96
 HORAS DE INCUBACION
%
 d
e
 d
e
s
a
p
a
ri
c
ió
n
 i
n
 s
it
u
T1 (55% alfalfa, 45% concentrado comercial)
T2 (50% alfalfa, 45% concentrado comercial, 10% SULIBAL)
T3 (55% rastrojo de maíz , 45% concentrado comercial )
T4 (50% rastrojo de maíz, 45% concentrado, 10% SULIBAL)
c
a
a
ab
 bc
b
a
bc b
a
a
b
 
Grafica 3.- Cinética de desaparición in situ de la materia seca (MS). 
 
La desaparición de la MS del rastrojo post incubación, no muestra diferencias 
significativas (P<0.05) a las 9 y 12 horas para los cuatro tratamientos, sin 
embargo a las 24 si hay diferencia estadística significativa, observando una 
mayor degradabilidad en los tratamientos a los que se les adicionó el 
suplemento SULIBAL. A las 48 horas de incubación se tiene que desaparece el 
50% de la MS en todos los tratamientos y aun se observa la diferencia entre los 
tratamientos que contienen SULIBAL y los que no lo tienen. A las 96 h de 
incubación no se observaron diferencias significativas entre los tratamientos a 
los que se les adicionó SULIBAL, T2 y T4 (67%) y el que contiene solamente 
 65 
alfalfa y concentrado (T1); la degradación de la MS del tratamiento T3 (rastrojo 
de maíz- concentrado) fue estadísticamente (P<0.05) inferior (64%). 
 
Cuadro 13.- Fracción degradable y no degradable, tasa de degradación y 
tiempo medio (t½ horas) de degradación de la materia seca (MS) del 
rastrojo de maíz con cada uno de los tratamientos experimentales. 
 
 T1 T2 T3 T4 
 (alfalfa, 
concentrado) 
(alfalfa, 
concentrado, 
SULIBAL) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado, 
SULIBAL) 
Fracción soluble a (%) 26.7 c 30.3 a 27.0 bc 27.9 ab 
Fracción insoluble pero 
degradable 
b (%) 53.4 c 59.8 a 54.2 c 55.6 b 
Fracción degradable a+b (%) 80.1 c 90.1 a 81.6 c 83.5 b 
Fracción no degradable 100-(a+b) (%) 19.9 a 9.9 c 18.4 a 16.5 b 
Tasa de degradación kd 0.05 a 0.05 a 0.05 a 0.05 a 
Tasa de pasaje kp 0.02 a 0.01 a 0.02 a 0.02 a 
Tiempo medio de 
degradación 
t
1
/2( horas) 13.9 a 13.9 a 13.9 a 13.9 a 
Degradabilidad 
verdadera 
kd/(kd+kp) (%) 71.9 c 83.7 a 73.0 bc 76.8 ab 
 
a. Literales iguales indican que no hay diferencia significativa (P<0.05) entre columnas 
 
En el cuadro 13 se observa que la degradabilidad verdadera del T2 (alfalfa/ 
concentrado/ SULIBAL) con un 83.68%, fue estadísticamente superior 
(P<0.05) a los tratamientos que no contienen SULIBAL, no así al T4 (rastrojo/ 
concentrado/ SULIBAL) con 76.78% de degradabilidad. Entre los tratamientos 
de rastrojo de maíz, con y sin SULIBAL, no hubo diferencias significativas en la 
degradabilidad de la MS del rastrojo. 
 
 
 
 
 
 
 66 
DERIVADOS DE PURINAS 
 
Cuadro 14.- Derivados de purina excretados en la orina (mmol/día). 
 T1 T2 T3 T4 
 (alfalfa, 
concentrado) 
(alfalfa, 
concentrado, 
SULIBAL) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado) 
(rastrojo de 
maíz, 
concentrado, 
SULIBAL) 
NM (g/d) 15.40 ab 17.38 a 12.29 c 14.20 b 
Pa(mmol/d) 21.18 b 23.91 a 16.90 d 19.54 c 
DPe (mmol/d) 19.79 b 22.08 a 16.20 c 18.41 b 
 
MN: Nitrógeno Microbiano. 
Pa: Purinas Absorbidas. 
DPe: Derivados de Purinas excretados. 
 
En la excreción de derivados de purinas se observaron diferencias 
significativas (P<0.05) entre tratamientos. El T2 (alfalfa/concentrado/SULIBAL) 
presentó una mayor excreción total de derivados de purinas (22.08 mmol/día) 
que se tradujo en la producción más alta de nitrógeno microbiano por día 
(17.38 g N/d) seguido del T1 (alfalfa/concentrado) con 19.79 mmol/día y del T4 
(rastrojo/concentrado/SULIBAL) con 18.41, en el T3 (rastrojo/concentrado) se 
observó la excreción más baja, 16.20 mmol/día. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 67 
DISCUSIÓN. 
 
Composición química 
La composición química (g/100g MS) de los ingredientes utilizados para 
elaborar los tratamientos experimentales, no cambia respecto a los datos ya 
conocidos para cada uno (por ejemplo PC: alfalfa: 20, concentrado: 13.82, 
rastrojo de maíz: 5.06) a excepción del Suplemento Líquido de Bacterias 
Acidolácticas (SULIBAL) que al ser una combinación de ingredientes no 
conocida, con una concentración importante de NNP (urea, sulfato de amonio, 
pollinaza), no se tienen registros anteriores de su composición química. Sin 
embargo el análisis químico proximal realizado muestra que el SULIBAL es una 
fuente importante de nitrógeno (N), que se refleja en el aporte de proteína 
cruda (PC), por lo que, en los tratamientos donde se incluye, se incrementa en 
más de dos puntos porcentuales el contenido de PC (T2: 19.6 > T1: 17.3 y T4: 
11.8 > T3: 9.2). Cabe hacer notar que los tratamientos experimentales no se 
ajustaron para que fueran isoproteicos, siendo más marcadas las diferencias 
en contenido de proteína debidas a los forrajes tan diferentes en este nutriente. 
Resultados similares han sido reportados con el uso de probióticos en vacas 
altas productoras (Galina et al., 2009). 
 
 pH ruminal 
 
El comportamiento del pH ruminal fue muy similar a lo largo de las horas de 
muestreo en los cuatro tratamientos, a excepción del observado a la hora 2 
post-alimentación del tratamiento 3 (rastrojo/ concentrado), donde baja 
drásticamente de 7.01 a 5.83, esto debido probablemente a una selección de 
ingredientes en la ración por los animales sobre el alimento concentrado, 
ocasionando con esto un mayor grado de acidez. Se puede observar como los 
tratamientos con SULIBAL (T2 y T4) en promedio mantienen al final de la 
curva una tendencia ascendente mayor que los Tratamientos testigo (T1 y T3). 
Esto difiere con resultados recientes en ovinos alimentados con probioticos, las 
 68 
diferencias quizás sean producto de la utilización de promotores de la 
fermentación adicionados al probiótico que han probado mantener o elevar el 
pH ruminal (Ortiz et al., 2009). 
 
Galina et al.(2004) empleando tratamientos similares (alfalfa y concentrado) 
reportaron un pH bajo (5.7 y 5.8) a las4 y 6 horas después de la ingesta, 
parecido al encontrado con el T1 (alfalfa/concentrado) a la hora 6 (pH: 5.8). En 
trabajos realizados con microorganismos probióticos, Newbold et al. (1995) 
observaron que la presencia de S. cerevisiae incrementó el pH con respecto al 
grupo control, tanto in vitro: C (Control): 7.1, NCYC (Nacional Collection of 
Yeast Cultures): 7.2, YS (Yea-Sacc): 7.2, como in vivo (C: 6.46, NCYC 240: 
6.53, NCYC 1026: 6.56, YS: 6.53) sin embargo, Corona et al. (1999) 
encontraron que específicamente con S. cerevisiae se reduce el pH ruminal, de 
6.48 del grupo control a 6.29 y 6.33 de los grupos experimentales (Yea-Sacc y 
Levucell) respectivamente. Por otro lado Ghorbani et al. (2002), utilizando 
bacterias probióticas (Propionibacterium, Enterococcus feacium), encontró un 
pH bajo, aun en el grupo control, (GC: 5.72, P15: 5.69, PE: 5.71). Otros 
estudios de Raeth-Knigth et al., (2007) empleando bacterias productoras de 
lactato (L. acidophilus) y bacterias que utilizan el lactato (P. freudenreichii) en 
vacas Holstein para modificar la fermentación ruminal reportan valores bajos de 
pH a la hora cero (6.42 en promedio), comparando este valor con el obtenido a 
la hora 0 de muestreo (7.01 en promedio), mientras que el valor más bajo de 
pH fue obtenido a las 3 horas post-alimentación (5.98), en el presente estudio 
la caída mas drástica fue a las 4 horas en el T3 (rastrojo/concentrado) donde 
se observó un valor de pH de 5.87, mientras que en promedio entre 
tratamientos el valor mas bajo (5.83) se obtuvo a la hora 8 post-alimentación. 
Los presentes resultados muestras que probablemente la acción sola de 
bacterias lácticas tenga una influencia mínima sobre el pH ruminal. 
 
 
 
 
 69 
 Concentración de Amoniaco Ruminal (NH3) 
 
La concentración de amoniaco a la hora 0 nos muestra valores similares entre 
los tratamientos con y sin SULIBAL, sin embargo a la hora 2 post-alimentación 
hay un incremento significativo en la concentración de NH3, en los tratamientos 
con SULIBAL (T2 y T4): 101 mg/1000ml en promedio contra 75 mg/1000ml 
promedio obtenido en T1 y T3, que se puede atribuir al mayor consumo de 
nitrógeno con respecto a los testigos. A partir de esta hora se observa una 
disminución paulatina lo que sugiere que hay una utilización metabólica del 
nitrógeno, probablemente por la formación de proteína bacteriana (Mwenya et 
al., 2004, Galina et al., 2007). 
 
En un experimento similar Newbold et al. (1995) empleando S. cerevisiae en 
preparados de extracto de malta obtenidos de la Nacional Collection of Yeast 
Cultures (NCYC) en Norwich, Inglaterra; observaron que in vitro se incrementó 
el contenido de NH3 mg/d respecto al control (C: 43.8, NCYC 240: 48.5, 
NCYC 694: 62.2, NCYC 1026: 66.6, NCYC 1088: 63.6, YS : 52.0), mientras 
que in vivo se observó una disminución en la concentración de NH3 mg/L (C: 
171, NCYC 240: 170, NCYC 1026: 164, YS: 164) Corona et al.( 1999) 
utilizando S. cerevisiae no encontraron diferencias significativas entre los 
tratamientos utilizados, pero la concentración fue alta, 115 y 93.3 para los 
grupos experimentales que contienen S. cerevisiae. Ghorbani et al. (,2002) 
emplearon dos bacterias probióticas Propionibacterium, una transformadora de 
lactato a propionato, acetato y CO2 (P15); y Enterococcus faecium una 
productora de lactato (PE) y observaron que la concentración de NH3 ruminal 
(mg/L) tendió a ser alta en los grupos experimentales sobre el grupo control 
(GC): 7.95, Propionibacterium (P15): 9.44, E. faecium (PE): 8.23 
 
 
 
 
 
 70 
 Ácidos Grasos Volátiles (AGV’s) 
 
La producción total de AGV´s se vio afectada por el forraje de la dieta, siendo 
mayor en los tratamientos a base de alfalfa (T1 y T2: 25.21 Mmol en promedio) 
que los tratamientos que contenían rastrojo (T3 y T4: 17.4 Mmol en promedio), 
Raeth-Knigth et al. (2007) al utilizar L. acidophilus (DFM1) y P. freudenreichii 
(DFM2) en vacas Holstein para modificar la fermentación ruminal no 
observaron diferencias en la proporción final de AGV’s entre tratamientos y el 
grupo control, el porcentaje obtenido para ácido acético fue de 65.5, 63.9 y 64.8 
respectivamente, mientras que en el presente estudio el promedio de ácido 
acétco obtenido en los dos tratamientos con SULIBAL fue de 56.54 %. Sin 
embargo en la proporción de ácido propiónico se observa una paridad 
importante entre tratamientos conteniendo BAL (bacterias acido lácticas) 21.5 
% en T2 y 20.4 % en T4, con 21.7 % por DFM1. Corona et al. (1999) 
encontraron que los tratamientos donde se utilizó S cerevisiae no afectaron la 
concentración total de AGV’s, sin embargo, Levucell (LC) comparada con Yea-
Sacc (YS) el acetato fue mas bajo (GC: 67.1 %, YS: 69.0 %, LC: 66.4 %), el 
propionato (GC: 20 %, YS: 22.6 %, LC: 21.4 %) pero la concentración molar de 
butirato disminuyó con YS (GC: 12.8 %, YS: 10.4 %, LC: 12.1 %). Newbold et 
al. (1995) en su estudio in vitro observaron que los grupos con cepas de la 
Nacional Collection of Yeast Cultures (NCYC) obtuvieron mayor concentración 
AGV´s totales (mM/d) respecto al grupo control (C) y al grupo Yea- Sacc (YS) 
(C: 27.8, NCYC 240: 28.2, NCYC 694: 32.4, NCYC 1026: 32.8, NCYC 1088: 
33.5, YS: 25.8) e in vivo encontraron concentraciones mayores a 100 pero sin 
diferencia estadística significativa (P<0.05) Ghorbani et al. (2002) encontraron 
que la concentración total de los AGV´s se observó mas elevada cuando se 
adicionó Propionibacterium solamente. Galina et al. (2004) reportan una 
concentración alta de AGV totales en rumen (mM/L), en los dos tratamientos 
utilizados, Rastrojo de maíz (CS) y SIUS (slow-intake urea suplement) 
CS/SIUS: 180.5 mM/L, y en alfalfa (AH) con concentrado (BC) AH/BC: 203 
mM/L; también observaron una mayor aportación de ácido acético y dos 
ácidos grasos ramificados (isovalérico e isobutírico) por parte de la 
 71 
combinación rastrojo de maíz y suplemento de ingesta lenta de urea (CS/SIUS) 
mientras que la mezcla de alfalfa y concentrado, resultados similares se 
observan entre las proporciones de los tratamientos T3 (rastrojo/ concentrado) 
y T4 (rastrojo/ concentrado/ tratamiento) con 2.02 y 2.22 % para isovalérico y 
1.58% contra 2.08 % en isobutírico, respectivamente, (AH:BC) aportó mayor 
cantidad de ácido propiónico y valérico, el ácido butírico no tuvo grandes 
diferencias entre ambos tratamientos. Los datos de aumento en ácido 
propiónico, gluconeogénico podrían explicar los resultados en la producción de 
leche y ganancia de peso, como lo demuestra el aumento de glucosa e insulina 
sanguínea, demostrado recientemente en vacas lecheras suplementadas con 
un simbiótico (probiótico y prebiótico), aumentando significativamente la 
producción de leche (Galina et al., 2009). 
 
 
 
 
 72 
Consumo de Materia Seca (CMS) 
 
La composición de las raciones afectó el consumo voluntario de materia seca 
siendo mayor en los tratamientos que contenían alfalfa (T1 y T2) que en los 
tratamientos a base de rastrojo de maíz (T3 y T4), en ambos grupos de 
tratamientos el consumo de MS se incrementó en 130 y 110 g para cada uno, 
al agregar al alimento el SULIBAL, La inclusión del suplemento modificó el 
consumo total de MS, MO y N de los tratamientos, incrementado en T2 y T4 
con respecto a sus testigos (T1 y T3), pero también el consumo de nutrientes 
es menor en los tratamientos con rastrojo de maíz, que se puede atribuir a la 
deficiencia de proteína del mismo. Puede ser que en las dietas con SULIBAL la 
mejoría del consumo de alimento haya sido favorecido, además, por la 
presentación que le da al alimento (menor presencia de polvo, aglutinación de 
partículas y mejora en la palatabilidad). El consumo del T2 (alfalfa/ 
concentrado/ SULIBAL) de 1,279.8 g fue aproximado al reportado por Galina et 
al. (2004) para una combinación de rastrojo y un suplemento promotor de la 
fermentaciónruminal (SIUS), con 1,228 g/d, no así para la combinación de 
alfalfa y concentrado, que presentó un consumo bajo (988 g/d) en comparación 
con el T1, reportado en el experimento, este valor es mas parecido al consumo 
del T3 donde se combinó rastrojo y concentrado. Sin embargo consumos 
semejantes se observaron en el estudio realizado por Corona et al. (1999) 
donde adicionó S. cerevisiae y tampoco observó diferencias entre los grupos 
Control, Yea-Sacc y Levucell, (GC: 881, YS: 900, LC: 842). 
 
 
 
 
 73 
Digestibilidad aparente in vivo y metabolismo del nitrógeno 
 
La digestibilidad aparente in vivo del nitrógeno presentó diferencias 
significativas influenciado por el forraje base, los tratamientos con alfalfa (T1: 
72.78a y T2: 74.59a) fueron mayores que los tratamientos con rastrojo de maíz 
(T3: 51.35b y T4: 57.66b) entre los tratamientos con el mismo forraje base, no 
se presento diferencia significativa. El consumo de nitrógeno se vio influenciado 
por la naturaleza de los forrajes base en los tratamientos, siendo superior en 
aquellos donde se proporcionó alfalfa, no presento variación por tratamientos 
en la excreción fecal y urinaria, sin embargo en la retención de nitrógeno, los 
tratamientos a base de rastrojo de maíz si observaron diferencia estadística 
(P<0.05) influenciada por el SULIBAL con valores de 2.2 g/d del T4, mayor que 
0.8 g/d del T3, lo que repercute en una mejora significativa de la dieta; Galina 
et al., (2008) utilizando un ensilado enriquecido con bacterias acidolácticas 
(SL) y un suplemento nitrogenado de lento consumo (SNLC), no observaron 
diferencias en la digestibilidad aparente in vivo del nitrógeno entre tratamientos, 
pero si observaron mayor retención de nitrógeno en los tratamientos 
experimentales (SL: 10.97 g/d y SNLC: 13.07 g/d) que en el tratamiento control 
de silo normal (SN) en el cual se obtuvieron 4.2 g/d. Estos resultados 
permitirían explicar el aumento en la digestibilidad observado en las 
observaciones del presente trabajo. 
 
 
 74 
Degradabilidad de la Materia Seca (DMS) 
 
La degradabilidad in situ de la materia seca se ve afectada con la adición del 
SULIBAL en la ración; se mejora la degradabilidad verdadera de la MS, T2: 
83.7% > T1: 71.9 en tratamientos que incluyen alfalfa y T4: 76.8 > T3: 73.0 
para los que contienen rastrojo, este comportamiento se puede adjudicar a la 
naturaleza de la ración, aunque como ya se ha discutido con anterioridad, la 
adición de bacterias y el proveer condiciones para que se desarrollen otras 
bacterias lactolítcas, que utilizan los carbohidratos de fácil fermentación, el 
NNP y la producción posterior de amoniaco, incrementan la degradabilidad, 
además esto se refuerza con la cantidad de AGV’s producidos en los 
tratamientos a los que se les adicionó el SULIBAL. Similares resultados fueron 
reportados por Corona et al.(1999) en su estudio realizado con dos productos 
a base de levadura S. cerevisiae , Yea-Sec (YS) y Levucell (LC) (GC: 53.2, YS: 
57.5, LC: 56.6). Newbold et al. (1995) Obtuvieron una desaparición de la 
materia seca in vitro a 48 horas de incubación, donde la presencia de S. 
cerevisiae derivó en una mayor digestibilidad que el control sobre las cepas de 
la National Collection of Yeast Cultures (NCYC) (C: 7.9 g, NCYC 240: 7.4 g, 
NCYC 694: 8.9 g, NCYC 1026: 8.1 g, NCYC 1088: 9.6 g, YS: 8.5 g) a 
excepción del NCYC 240 que observó una disminución (7.4 g). Galina et al. 
(2004) en un experimento similar, reportan para el rastrojo de maíz una 
desaparición de MS in situ de 53% a las 96 horas post incubación, siendo este 
un valor bajo en referencia al obtenido en el presente trabajo donde se observó 
una desaparición del 63 % de la MS, lo que puede indicar un mayor trabajo de 
bacterias celulolíticas. 
 
 
 
 
 
 
 
 75 
Derivados de Purinas 
 
La excreción diaria de los derivados de la purina se utilizó para estimar la 
proteína microbiana formada en el rumen, nuevamente se observa el efecto de 
la adición del SULIBAL (T2: 22.08 mmol/d y T4: 18.41 mmol/d) con una mayor 
aportación de nitrógeno microbiano (NM) en los dos tratamientos en los que 
fue utilizado. Newbold et al. (1995) utilizando dietas a base de forraje y 
concentrado adicionados con S. cerevisiae encontraron que el efecto no fue 
significativo entre el Grupo Control (GC) y los grupos de las cepas de la 
National Collection of Yeast Cultures (NCYC) y el grupo Yea-Sacc (YS) (GC: 
7.26 mmol/d, NCYC 240: 8.94 mmol/d, NCYC 1026: 9.85 mmol/d, YS: 8.16 
mmol/d), similares resultados cuando se utilizan bacterias lácticas han sido 
discutidos recientemente (Ortíz et al., 2009; Galina et al., 2009). 
 
 76 
CONCLUSIÓN. 
 
La adición del Suplemento Líquido de Bacterias Acidolácticas (SULIBAL) a los 
tratamientos repercutió positivamente en su aporte nutritivo, observándose un 
importante efecto en la fermentación microbiana de los forrajes en el rumen, se 
observó un comportamiento superior cuando se combinó con alfalfa que es un 
forraje altamente digestible. 
 
Se puede concluir que el SULIBAL es una fuente importante de proteína 
cruda, que se puede utilizar como elemento mejorador de la dieta, sobre todo 
si esta es a base de forrajes toscos como el rastrojo de maíz, además 
incrementa el consumo, pues es palatable y funciona como aglutinante, lo que 
ocasiona que eleve el total de nitrógeno retenido, mejore la degradabilidad 
bacteriana del forraje, incrementando la producción de nitrógeno microbiano. 
Brinda condiciones óptimas para la proliferación de microorganismos ruminales 
que degradan la fibra de forrajes toscos, generando así una mayor cantidad de 
proteína microbiana pues mantiene los niveles aceptables de pH ruminal, no 
altera la producción de amoniaco ni la concentración de AGV’s 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 77 
 LITERATURA CITADA. 
 
Abas I., Kutay H. C., Kahraman R., Yasar N. T., Özcelik D., Ates F., Kacakci A. 
2007. Effects of Organic Acid and Bacterial Direct-Feed Microbial on fattening 
performance of Kivircik-Male Yearling lambs. Pakistan Journal of Nutrition 6 (2): 
149-154. 
 
Akin D. E., Benner. R. 1988. Degradation of polysaccharides and lignin by 
ruminal bacteria and fungi. Appl. Environ. Microbiol., 54: 1117-1125. 
 
Anandan S., Dey A., Deb S. M. Sanjay Kumar, Harbola P.C. 1998. Effect of 
curds as probiotic supplement on performance of Cheghu crossbred kids. 
Small Ruminant Research 32 (1999): 93-96 
 
Ángeles C. S. 1999. Desarrollo funcional del aparato digestivo en ovinos y su 
importancia en la producción. AMENA. 
 
AOAC. 2005. Official Methods of Analysis. 23rd Edition. Association of Official 
Analytical Chemists. Washington, D. C.: USA. 
 
Araque C. 2001. La urea en la alimentación de los rumiantes. FONAIP. Centro 
de Investigaciones Agropecuarias del Estado. Táchira, Venezuela. 
 
Bateman J.V. 1970. Nutrición Animal. Manual de Métodos Analíticos. Ed. 
Herrero-Hernández. México: 60 pp. 
 
Bernalier A., Fonty G., Bonnemoy F., Gouet P. 1992. Degradation and 
fermentation of cellulose by the rumen anaerobic fungi in axenic cultures or in 
association with cellulolytic bacteria. Curr. Microbiol., 25: 143-148. 
 78 
Birbe B. Herrera P. Colmenares O y Martínez N. 2006. EL CONSUMO COMO 
VARIABLE EN EL USO DE BLOQUES MULTINUTRICIONALES. X Seminario 
de Pastos y Forrajes. 
Borneman W. S., Akin D. E. 1990. Lignocellulose degradation by rumen fungi 
and bacteria: ultrastructure and cell wall degrading enzymes. En: D. E. Akin, L. 
G. Ljungdahl, J. R. Wilson y P. J. Harris (Eds.). Microbial and plant 
opportunities to improve lignocellulose utilization by ruminants. Elsevier, Nueva 
York. pp. 325-339. 
 
Caja G., González E., Flores C., Carro M.D., Albanell E. 2003. Alternativas a 
los antibióticos de uso alimentario en rumiantes: probióticos, enzimas y ácidos 
orgánicos. Madrid, 23 y 24 de octubre de 2003 XIX curso de especializaciónFEDNA. 
 
Calsamiglia S., Castillejos L., Busquet M. 2005. Estrategias nutricionales para 
modificar la fermentación ruminal en vacuno lechero. Madrid, 7 y 8 de 
noviembre de 2005. XXI curso de especialización FEDNA. 
 
Carrillo L. 2003. Microbiologia Agricola 1. Ed. Salta: UNSA, v.1. p. Cap. 5. 
 
Chaucheyras F. D. y Fonty G. 2002. Influence of probiotic yeast 
(Saccharomyces cerevisiae CNCM I-1077) on microbial colonization and 
fermentations in the rumen of newborn lambs. Microbial Ecology in Health and 
Disease 2002; 14: 30-36. 
 
Chen, B. X. 1995. Neway Excel. Rowett Institute, Aberdeen, Escocia. 
 
Chen X. B. y Gomes M. J. 1992. Estimation of microbial protein supply to 
sheep and cattle based on urinary excretion of purine derivatives. An overview 
of the technical details. International Feed Resources Unit Rowett Research 
Institute, Bucksburn Aberdeen. AB2 9SB, UK. 
 
 79 
Chesson A., Forsberg C.W. 1997. The Rumen Microbial Ecosystem. 2º ed. 
Hobson P. y Stewart C. (eds.). Chapman & Hall ltd, Andover, UK. 
 
Chiofalo V., Liotta L., Chiofalo B. 2004. Effects of the administration of 
Lactobacilli on body growth and on the metabolic profile in growing Maltese 
goat kids. INRA, EDP Sciences. Reprod. Nutr. Dev. 44 (2004) 449–457 449 
 
Corona L., Mendoza G.D., Castrejón F.A., Crosby, M.M., Cobos, M.A. 1999. 
Evaluation of two yeast cultures (Saccharomyces cerevisiae) on ruminal 
fermentation and digestion en sheep fed a corn stover diet. Small Ruminant 
Research 31 (1999) 209-214. 
 
Counotte G. H., Prins R. A., Janssen R.A.M., De Bie M.J.A. 1981. Role of 
Megasphaera elsdenii in the fermentation of DL[2-13C] lactate in the rumen of 
dairy cattle. Appl. Environ. Microbiol. 42:649 
 
Cunningham J. G., 1999. Fisiología Veterinaria. Capítulo 30; Digestión: 
Procesos Fermentativos. 2a edición. McGraw-Hill Interamericana Editores, S.A. 
de C.V., pp 375. 
 
Czerkawski J. W., Cheng K. J. 1988. Compartimentation in the rumen. p. 361-
385. En: P. N. Hobson (Ed.). The rumen microbial ecosystem . Elsevier Applied 
Science, Nueva York. 
 
Dawson K. 1989. Effects of Microbial Supplements Containing Yeast and 
Lactobacilli on Roughage-Fed Ruminal Microbial Activities. University of 
Kentucky. Lexington. 
 
Dehority B. A. 1993. Microbial ecology of cell wall fermentation. En: H. G. Jung, 
D. R. Buxton, R. D. Hatfield y J. Ralph (Eds.). Forage cell wall structure and 
digestibility . ASA-CSSA-SSSA, Madison. pp. 425-453. 
 80 
 
Delgadillo P. C. 1998. Mejoramiento de un sistema de alimentación 
parcialmente biosostenible en cabras bajo Pastoreo Racional Técnico Móvil. 
Tesis de Maestría. Posgrado Inter-insitucional en Ciencias Pecuarias. 
Universidad de Colima. 
 
Delgadillo P. C. 2001. Efecto de la complementación alimenticia de gramíneas 
tropicales con un alimento complejo catalítico sobre las variables de 
fermentación ruminal en bovinos y ovinos. Tesis de Doctorado. Posgrado 
Interinsitucional en Ciencias Pecuarias. Universidad de Colima. 
 
De Lucas T.J. Arbiza A.S. 2000. Producción ovina en el Mundo y México. 
Editores Mexicanos Unidos, s.a. México. 
 
De Lucas T.J. Arbiza A.S. 2004. Situación y Perspectivas de la Producción de 
Carne Ovina en México. Memorias, Curso sobre Carne Ovina, noviembre 2004. 
 
Elam N. A., Gleghorn J. F., Rivera J. D., Galyean M. L., Defoor P. J., Brashears 
M.M., Younts-Dahl S.M. 2003. Effects of live cultures of Lactobacillus 
acidophilus (strains NP45 and NP51) and Propionibacterium freudenreichii on 
performance, carcass, and intestinal characteristics, and Escherichia coli strain 
O157 shedding of finishing beef steers. J. Anim. Sci. 81:2686–2698 
 
Elías A. 1983. Digestión de pastos y forrajes. Capitulo IV 187-246 En Los 
pastos en Cuba. Ed. Instituto de Ciencia Animal. La Habana Cuba: 675 pp 
 
Evers G.W., Greene W., Carey J.B., Doctorian D.S. 1996. Feeding broiler litter 
to beef cattle. Texas Agricultural Experiment Station. 
Farnworth E.R. 2001. Probiotics and prebiotics. En Handbook of Nutraceutical 
and functional foods [RE Wildman ] Ed. CRC Press. Cap. 25: 407 – 422. 
 81 
Fazaeli H., Tokasi M.V. 2003. Effect of urea-whey treatment on the chemical 
composition and digestibility of wheat straw. Animal Science Research Institute, 
P.O. Box 1483, 31585 Karaj, I.R.Iran 
 
Fondevila M. 1998. Procesos implicados en la digestión microbiana de los 
forrajes de baja calidad. Rev. Fac. Agron. (LUZ). 1998, 15: 87-106 
 
Fonty G., Jobblin K. N. 1991. Rumen anaerobic fungi: their role and interactions 
with other rumen microorganisms in relation to fiber digestion. pp. 655-679. In: 
Physiological aspects of digestion and metabolism in ruminants. T. Tsuda, Y. 
Sasaki, R. Kawashima (eds.). Academic Press, San Diego. 
 
Fuller R. 1999. Probiotics for farm animals. In: G. W. Tannock (ed.) Probiotics: 
A Critical Review. p 15. Horizon Scientific Press, Wymondham, England. 
 
Galina M. A., Guerrero C. M., Serrano G., Morlaes R., Haenlein G. 2000. Effect 
of complex catalytic supplementation with non protein nitrogen on ruminal 
ecosystem of growing goats pasturing shrub land in Mexico. Small Rum. Res. 
(36):33-42 
 
Galina M., F. Perez-Gil F., Hummel J.D., Ortiz R.M.A., Ørskov E.R. 2003. Effect 
of slow intake urea supplementation on fattening of steers feed sugar cane tops 
(Saccarum officinarum) and maize (Zea mays) with or without SIUS. Ruminal 
fermentation, feed intake and digestibility. Lives Prod Sci. 83 (1): 1-11 
 
Galina M.A., Hummel J.D., Sánchez M., Haenlein G.F.W. 2004. Fattening 
Rambouillet lambs whit corn stubble or alfalfa, slow intake urea 
supplementation or balanced concentrate. Small Ruminant Research 53: 89-98 
 
Galina M.A., Guerrero M., Puga D.C. 2004 (a). Economical and Sociological 
development through management of fibrous forages. South African J. of Anim. 
Sci Vol 35 (Supplement 1): 15-17 
 82 
 
Galina M. A., Guerrerro M., Puga D. C. 2007. Fattening Pelibuey lambs with 
sugar cane tops and corn complemented with or without Slow Intake Urea 
Supplement. Small Rum Res.70:101-109. 
 
Galina M. A., Ortiz-Rubio M. A., Delgado-Pertinéz M. y Pineda, L. J. 2007(a). 
Effect of a lactic probiotic supplementation on goat kids growth. 12th Seminar of 
the Sub-network FAO-CIHEAM on Sheep and Goat Nutrition. October 11-13, 
2007 Thessaloniki (Greece). 
 
Galina M. A., Ortiz-Rubio, M. A., Guerrero, M., Mondragón, D. F., Franco, N. J. 
y Elías, A. 2008. Efecto de un ensilado de maíz solo o inoculado con un 
probiótico láctico y adicionado con un suplemento nitrogenado de lento 
consumo en ovinos. AVANCES EN INVESTIGACIÓN AGROPECUARIA. 12(2): 
23-34. 
 
Galina M., Chavez V.J., Pineda L.J., Hummel J.D., Ortíz M. y Delgado-Pertiñez, 
M. 2009. Effect of Lactobacilli probiotic supplementation on blood glucose, 
insulin and NEFA performance of dairy cattle during late pregnancy and early 
lactation. Ruminant Physiology. Digestion, metabolism, and effects of nutrition 
on reproduction and welfeare. Wageningen Academic Publisher. The 
Netherlands: 512-513 
 
Ghorbani G.R., Morgavi D.P. Beauchemin K.A., Leedle J.A.Z. 2002. Effects of 
bacterial direct-fed microbials on ruminal fermentation, blood variables, and the 
microbial populations of feedlot catle. J. Anim. Sci. 2002. 80: 1977-1986. 
 
Grenet E., Breton A., Barry P., Fonty P. 1989. Rumen anaerobic fungi and plant 
substrates colonization as affected by diet composition. Anim. Feed 
Sci.Technol., 26: 55-70. 
 
 83 
Gorgulu M., Siuta A., Yurtseven S., Ángel E., Kutlu H.R. 2003. Effect of 
probiotics on growing performance and health of calves. Cuban Journal of 
Agriculture Science. 37 (2): 125-129. 
 
Havenaar R., Huisin’t Veld, J. H. S. 1992. En: The Lactic Acid Bacteria in Health 
and Disease. Vol. 1. B.J.D. Wood (ed.), Elsevier, New York 
 
Hébraud M., M. Fèvre. 1988. Characterization of glycosides and polysaccharide 
hydrolases secreted bythe rumen anaerobic fungi Neocallimastix frontalis, 
Sphaeromonas comunis and Piromyces comunis. J. Gen. Microbiol. , 134: 
1123-1129. 
 
Jarrige R. 1981. Ingestión y Digestión de los alimentos. En: Alimentación de los 
rumiantes. 29-53. INRA. Ed Mundi-Prensa. Madrid. España. 
 
Jouany J. P., Ushida K. 1994. Plant cell-wall degradation by rumen protozoa. 
En: Microorganisms in ruminant nutrition. R.A. Prins y C.S. Stewart (eds.), 
Nottingham University Press, Nottingham. pp. 69-78. 
 
Jouany J.P. 2006. Optimizing rumen functions in the close-up transition 
periodnand early lactation to drive dry matter intake and energy balance in 
cows. Animal Reproduction Science. 96 : 250-264 
 
Kamra D.N. 2005. Rumen Microbial Ecosistem. Special Section: Microbial 
Diversity. Current Science, Vol. 89, No 1, India Julio 2005. 
 
Kumagai H., Kumagae S., Mitani K., Endo T. 2004. Effects of suplementary 
probiotics on dry matter intake, daily gain, digestibility, ruminal pH, faecal 
microbial populations and metabolites of two differents diets of ewes. Journal 
Animal Science. 75 (3) 219-224. 
 
 84 
Kung L. 2001. Direct Fed Microbials and Enzymes for Dairy Cows. 
Departament of Animal & Food Sciences. University of Delaware. 
 
Kung L. Jr., Kreck E. M., Tung R. S., Hession A. O., Sheperd A. C., Cohen M. 
A., Swain H. E., Leedle J.A.Z. 1996. Effects of a live yeast culture and 
enzymes on in vitro ruminal fermentation and milk production of dairy cows. J. 
Dairy Sci. 80:2045-2051 
 
Kung L. Jr., Hession A. O. 1995. Preventing in vitro lactate accumulation in 
ruminal fermentations by inoculation with Megasphaera elsdenii. J. Anim. Sci. 
73:250–256. 
 
Leng R.A. 1990. Factors affecting the utilization of “poor quality “forages by 
ruminant animals particularly under tropical conditions. Nutritional Research 
Reviews 3:277-303. 
 
Leng R. T., Preston R., Sansoucy, Kunju G. 1991. Multinutrient blocks as a 
strategic suplement for ruminants. World Animal Review. 62 (2): 11-19. 
 
Lumbbadeh W., Haddadin M.S., Al Tamimi M.A, Robinson R.K. 1999. Effect on 
the colesterol conten of fresh lambo f suplementing the feed of awassi ewes 
and lambs whit Lactobacillus acidophilus. Meat Science 52(4) 381-385. 
 
Maynard L. A., Loosli K.J., Hintz H.F., Warner R.G. 1981. Nutrición Animal. 
Capitulo 3: Procesos digestivos en diferentes especies animals. Pp. 22-48. 
Séptima edición. McGraw-Hill Book Co.,U.S.A. 
 
Morales A. R. 2000. Evaluación del comportamiento productivo y desarrollo 
tecnológico de tres modos de producción. Tesis de Doctorado PICP. 
Universidad de Colima, México 215 pp. 
 85 
 
Mwenya, B., Santoso, B., Sar, G., Gamo T., Kobayashi, I., Arai, I., Takashashi 
J. 2004. Effects of including ß1-4 galacta-oligosaccharides, lactic acid bacteria 
or yeast culture on methanogenesis as well as energy and nitrogen metabolism 
in sheep. Anim. Feed Science and Technology 115:313-326 
 
Newbold C.J., Wallace R.J., Chen X.B., McIntosh F.M. 1995. Different strains 
of Saccharomyces cerevisiae differ in their effects on ruminal bacterial numbers 
in vitro and in sheep. J. Anim. Sci. 73, 1811±1818. 
 
Nisbet D. J., y Martin S.A. 1990. Effect of dicarboxylic acids and Aspergillus 
oryzae fermentation extract on lactate uptake by the ruminal bacterium 
Selenomonas ruminantium. Appl. Environ. Microbiol. 56:3515-3518. 
 
Nisbet D.J. y Martin S.A. 1991. The effect of Saccharomyces cerevisiae culture 
on lactate utilization by the ruminal bacterium Selenomonas ruminantium. 
Journal. Animal. Sci., 69, 4628-4633 
 
Nocek J.E., Kautz W.P., Leedle J.A.Z., Allman J.G. 2000. Altering diurnal pH 
and in situ digestion in dairy cows with ruminal supplementation of direct-fed 
microbials and yeast. J. Dairy Sci. 
 
Nocek J.E., Kautz W.P., Leedle J.A.Z., Allman J.G. 2002. Ruminal 
Supplementation of Direct-Fed Microbials on Diurnal pH Variation and In Situ 
digestion in Dairy Cattle. J. Dairy Sci. 85:429-433. 
 
Nocek J.E., Kautz W.P., Leedle J.A.Z., Block E. 2003. Direct-Fed Microbials 
Supplementation of the Performance of Dairy Cattle During the Transition 
Period. J. Dairy Sci. 86:331-335. 
 86 
 
Obispo N. 2005. El uso de las fuentes de nitrógeno no proteico en rumiantes. 
Revista Digital CENIAP HOY Número 8, mayo-agosto 2005. Maracay, Aragua, 
Venezuela. 
 
 
Orpin C. G. 1983. The role of ciliate protozoa and fungi in the rumen digestion 
of plant cell walls. Animal Feed Science Technology, 10:121-143. 
 
Ørskov E.R., Hovell, F., Mould F. 1980. Uso de la técnica de la bolsa de nylon 
para la evaluación de alimentos (use of the nylon bag to evaluate feeds). Prod. 
Anim. Trop. 5:213-233 
 
Ortiz H. A. 1999. Situación actual de la producción de ovinos en México. 
AMENA. 
 
Ortiz-Rubio, M. A.; Ørskov, E. R.; Milne, J. Galina, H. M. A. 2007. Effect of 
different sources of nitrogen on in situ degradability and feed intake of Zebu 
cattle fed sugarcane tops (Saccharum officinarum). Anim. Feed Sci. Technol. 4-
5:143-158. 
 
Ortíz M.A., Galina M.A. y Pineda, J.L. 2009. Effect of a slow nitrogen intake 
supplementation with or without a lactic probiotic in pelibuey lamb growth. 
Nutritional and Foraging Ecology of Sheep and Goats. Options 
Méditerranéennes. Serie A No 85: 309-314 
 
Owens F. N., Secrist D. S., Hill W. J. y Gill D. R. 1998. Acidosis in cattle: A 
Review. J. Anim. Sci. 76: 275-286. 
 
Pedraza O. R. M. 2001. Estimación del valor nutritivo de los alimentos para 
rumiantes con énfasis en las técnicas in sacco y de producción de gas in vitro. 
Artículo reseña. Rev. Prod. Anim. Vol 13. No 1. 
 87 
 
Pell A., Schofield P. 1993. Microbial adhesion and degradation of plant cell 
walls. En: Forage cell wall structure and digestibility. H.G. Jung, D.R. Buxton, 
R.D. Hatfield y J. Ralph (Eds.). ASA-CSSA-SSSA, Madison. pp. 397-423. 
 
Preston T.R. 1977. A strategy for cattle productions in the tropics. World 
Animal review. 21:11-17. 
 
Preston T.R. 1989. Perspectivas para el uso de la melaza en la alimentación 
animal. En: La melaza como recurso alimenticio para la producción animal 
(Editor: T R Preston). GEPLACEA/PNUD. Serie Diversificación. 
 
Preston T.R., Leng R. 1989. Adecuando los sistemas de producción pecuaria a 
los recursos disponibles. Aspectos básicos y aplicados del nuevo enfoque 
sobre la nutrición de rumiantes en el trópico. 1ª Edición en español. 
Consultorías para el desarrollo rural integrado en el Trópico (CONDRIT). Cali. 
Colombia. 
 
Puga D.C., Galina M.A. 2004. Ecological use of fibrous forage with solar mobile 
fence grazing South African J. of Anim. Sci Vol 34 (Supplement 1):131-133. 
 
Raeth-Knight M. L., Linn J. G. y Jung H. G. 2007. Effect of Direct-Fed 
Microbials on Performance, Diet Digestibility, and Rumen Characteristics of 
Holstein Dairy Cows. J. Dairy Sci. 90:1802–1809. 
 
Robleto L.A. Guerrero A.D. y Fariñas T. 1992. Comparación de dos niveles de 
urea en bloque de melaza sobre la ganancia de peso en borregos criollos. 
Livestock Research for Rural Development. Vol. 4, Num: 1, Julio 1992. 
 
SAGARPA. 2000. SIAP. Estadísticas ganaderas. Estimación de consumo 
nacional aparente. http://ganaderia.sagarpa.gob.mx/Dgg/CNAcap.htm 
 
 88 
SAGARPA. 2005. Estadísticas ganaderas. Estimación de consumo nacional 
aparente. http://ganaderia.sagarpa.gob.mx/Dgg/CNAcap.htm 
 
SAS, Institute Inc. 2005. Statistical Analysis System. User’s Guide: Statistics. 
Version 9.1. Edition. Cary, North Carolina. USA.320 pp 
 
Sansoucy R., Aarts, G. y Leng, R.A. 1986. Molasses-urea blocks as 
multinutrient supplements for ruminants. En: FAO Expert Consultation on 
Sugarcane as Feed (Editores: R. Sansoucy, G. Aarts, y T.R. Preston) FAO, 
Roma. 
 
Santini F. J., Elizalde I. C. 1994. Digestión ruminal aspectos conceptuales e 
implicancias practicas en la suplementación de vacunos, cuaderno de 
actualización técnica 53:10-16. 
 
Thivend P.2001. Use of whey in feeding ruminants with particular reference to 
pollution problems. Ruminant Production Research Station, Animal Production 
and Health Research Centre (Institute National de la Recherche Agronomique), 
Theix -63110 Beaumont, France. 
 
Toullec R., Mathieu C.M., Pion R. 1974 Utilisation des protéines du lactosérum 
par le veau préruminant à l'engrais. Digestibilité et utilisation pour la croissance. 
Ann. Zootech., 23(1): 75–87. 
 
Vargas-Villamil L., Ku-Vera J., Vargas-Villamil F. y Medina-Peralta S. 2004. 
Modelo para la estimación de tres parámetros ruminales biológicos. 
INTERCIENCIA. Vol. 29. No 6 : 296-302. 
 
Van Eys J., Den Hartog L. 2003. En: International One-Day Seminar: Role of 
Probiotics in Animal Nutrition and their Link to the Demands of European 
Consumers. Lelystad. 
 89 
 
Vinderola C. G., Prosello W., Ghiberto D., Reinheimer J. A.. 2000. Viability of 
probiotic (Bifidobacterium, Lactobacillus acidophilus and Lactobacillus casei) 
and non probiotic microflora in Argentinian fresco cheese. J. Dairy Sci. 
83:1905–1911. 
 
Wallace R. J. 1994. Ruminal Microbiology, Biotechnology, and Ruminant 
Nutrition: Progress and Problems. J. Anim. Sci. 72: 2992-3003 
 
Weimer P. J. 1996. Why don't ruminal bacteria digest cellulose faster? J. Dairy 
Sci., 79: 1496 - 1502. 
 
Yang W. Z., Beauchemin K. A., Vedres D. D. 2002. Effects of pH and fibrolytic 
enzymes on digestibility, bacterial protein synthesis, and fermentation in 
continuous culture. Anim. Feed Sci. Technol. 102: 137–150. 
 
	Portada
	I. Resumen
	II. Abstract
	III. Índice General
	IV. Índice de Cuadros
	V. Índice de Gráficos
	VI. Índice de Figuras
	VII. Introducción
	VIII. Antecedentes
	IX. Objetivos
	X. Hipótesis
	XI. Material y Métodos
	XII. Resultados
	XIII. Discusión
	XIV. Conclusión
	XV. Literatura Citada