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LOS ORDENAMIENTOS ECOLÓGICOS: SU ORIGEN Y SU REAPROPIACIÓN SOCIAL EN LOS MUNICIPIOS DE CUETZALAN DEL PROGRESO Y TECAMACHALCO EN EL ESTADO DE PUEBLA, MÉXICO. T E S I S QUE PARA LA OBTENCIÓN DEL GRADO DE M A E S T R O E N E C O N O M I A P R E S E N T A TITO SAMUEL CONTRERAS SANCHEZ ASESORA DRA. SUSANA EDITH RAPPO MIGUEZ PUEBLA, PUE. DICIEMBRE DE 2014. B BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA FACULTAD DE ECONOMÍA CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS DE POSGRADO EN ECONOMÍA MAESTRIA EN ECONOMÍA I A MIS MUJERES Lucy, mi esposa y amiga de siempre. Yoalli y Yanemi, por sus sonrisas motivadoras. A todas ellas gracias por el amor y ternura compartida. A MI ALMA MATER La UAP y a la inolvidable Facultad de Economía. A sus profesores comprometidos con las causas más nobles de la sociedad. A LOS PERSEGUIDOS Del estado, del país y del mundo que luchan por una vida más justa y sustentable CONTRA AQUELLOS Los malos gobiernos que oprimen a sus pueblos y contra aquellos que viven del esfuerzo de los débiles II AGRADECIMIENTOS Agradecimiento especial, a Aurelio Fernández Fuentes, por el apoyo y confianza en las tareas encomendadas en nuestro centro de trabajo y por las facilidades otorgadas para realizar esta meta profesional. Agradezco a todo el equipo de Cupreder, por su compañerismo, lealtad y convicción de que un mundo más equitativo y justo es posible. A la valiosa aportación de cada uno de ellos indirectamente para la realización de esta investigación. A la Doctora en Economía, Susana Rappo Miguez, por su invaluable apoyo, motivación y guía incondicional, que hizo posible la culminación de esta tesis. A mis revisores, la Doctora Rosalía Vázquez Toríz y al Doctor Enrique Bueno Cevada, por sus sugerencias y comentarios precisos, a este trabajo. A Lucy mi esposa por motivarme y creer en mí. A todos ustedes mil gracias por su apoyo. 1 RESUMEN El presente trabajo contiene una revisión de la historia reciente y evolución de la planificación del territorio, concretamente en Europa y en América Latina, con la intención de conocer los antecedentes y vigencia de la política ambiental territorial en México; presentar dos experiencias directas en Ordenamientos Ecológicos Municipales, para analizar sus alcances y limitaciones en la defensa del territorio ante el avance del capital. En el capítulo I, se presentan las definiciones más conocidas de la planificación u ordenación del territorio como política pública y se da una breve historia del andar en ese tema de algunos países de Europa así como se presenta una descripción de la planificación y ordenamiento territorial en América Latina En el capítulo II, se realiza una breve historia de la planificación y ordenamiento territorial en México y una revisión de la política ambiental expresada en los Ordenamientos Ecológicos, como instrumento de Política Pública derivado de la planificación territorial general, se describe la forma de elaboración, los objetivos y alcances. En los capítulos III y IV se presentan las experiencias de dos ordenamientos municipales, en el estado de Puebla: Cuetzalan y Tecamachalco. En ellos se describen las características sociales y ambientales de cada uno de los municipios y los procesos de elaboración rescatando la participación social así como las coyunturas sociales y políticas ante la amenaza de nuevas inversiones del capital para usar sus territorios. En el apartado final se presentan las conclusiones y reflexiones emanadas de dos vertientes: la que arroja la revisión documental revisada y la experiencia directa en la elaboración de los ordenamientos municipales legales en defensa del territorio. 2 ÍNDICE RESUMEN 1 ÍNDICE 2 SIGLAS 4 INRODUCCIÓN 6 CAPITULO I 9 BASES CONCEPTUALES DE LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL I.1 El concepto de ordenación o planificación del territorio 9 I.2 La ordenación del territorio en Europa 16 I.2.1 Síntesis conceptual de la ordenación territorial en Europa 28 I.3 Rasgos de la política de ordenamiento del territorio en América Latina 29 CAPITULO II 41 LA POLÍTICA MEXICANA SOBRE LOS ORDENAMIENTOS ECOLÓGICOS II.1 Los primeros intentos de planificación en México 41 II.2. Antecedentes de los ordenamientos ecológicos 51 II.2.1 Bases legales 53 II.3. Qué son y para qué sirven los ordenamientos ecológicos 54 II.4 Cómo se hacen los ordenamientos ecológicos 61 CAPITULO III 76 3 CUETZALAN PUEBLA; EL ORDENAMIENTO ECOLÓGICO DE LA BIODIVERSIDAD Y DE LA CULTURA NÁHUATL LIGADA A LA TIERRA. III.1 Ubicación y características socioeconómicas 76 III.2 Características ambientales 80 III.3 Síntesis del ordenamiento 91 III.3.1 Los logros más significativos del ordenamiento 102 CAPITULO IV 106 TECAMACHALCO DONDE LA AGROINDUSTRIA Y LA ACTIVIDAD GANADERA DISPUTAN LO QUE PRODUCE LA TIERRA IV.1 Ubicación y características socio ambientales 106 IV.2 Condiciones de riesgo 113 IV.3 Actividades económicas en el territorio 120 IV.3.1 Caracterización de los sectores económicos 121 IV.4 Síntesis del ordenamiento 131 CAPITULO V 142 CONCLUSIONES BIBLIOGRAFIA 158 ANEXOS 163 4 SIGLAS AL América Latina. ANP Área Natural Protegida. CEOT Carta Europea de Ordenación del Territorio COET Comité de Ordenamiento Ecológico de Tecamachalco. CONAGUA Comisión Nacional del Agua. COTIC Comité e Ordenamiento Territorial Integral de Cuetzalan. DENUE Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas. DOF Diario Oficial de la Federación. INEGI Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática. LGEEPA Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente. OE Ordenamiento Ecológico. OET Ordenamiento Ecológico Territorial. OT Ordenación del Territorio u Ordenamiento Territorial. ONU Organización de las Naciones Unidas PEA Población Económicamente Activa. PMDUS Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable. PNDU-OT Programa Nacional Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio. PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo POEGT Programa de Ordenamiento Ecológico General del Territorio. POEL Programa de Ordenamiento Ecológico Local. POEP Periódico Oficial del Estado de Puebla. 5 POR Programa de Ordenamiento Regional. PROFEPA Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. ROE Reglamento de Ordenamiento Ecológico. SEMARNAT Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. SIG Sistema de Información Geográfica. UGA Unidad de Gestión Ambiental. UP Unidades de Producción. ZESA Zona de Estudio en Sentido Amplio. ZESE Zona de Estudio en Sentido Estricto. 6 INTRODUCCIÓN El presente trabajo nació de la inquietud de identificar los orígenes del concepto de Ordenamiento Ecológico, registrado en México en la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA), como un instrumento de política pública ambiental y de regulación del uso del suelo, así como el de plasmar dos experiencias exitosas de defensa del territorio con este instrumento legal y social en los municipios de Cuetzalan del Progreso y Tecamachalco, por estar ligados en su elaboración. Este trabajo tiene dos fuentes de conocimiento: una asociada con la revisión bibliográficay documental consultada y analizada y, otra la experiencia de 13 años de trabajo práctico en el tema de los Ordenamientos Ecológicos como integrante del grupo de investigación en el Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder) de nuestra Universidad Autónoma de Puebla. La revisión documental abarcó un análisis y recuperación de autores que han tocado el tema de la llamada ordenación de territorio en Europa y en América Latina conocida como ordenamiento territorial (OT). Derivado de esas prácticas de planificación, nos concentramos en lo que en México se conoce como Ordenamiento Ecológico, que es el instrumento legal de la política ambiental para inducir o regular los usos de suelo. La experiencia en el Cupreder data de 2001 a la fecha, donde se han realizado dos ordenamientos regionales: a) el Ordenamiento Regional del volcán Popocatépetl y su zona de influencia, que involucra a los estados de Morelos con 5 municipios, Estado de México con 13 y Puebla con 19 municipios y b) el ordenamiento regional Centro-Poniente del estado de Puebla, con 26 municipios, que incluye la ciudad capital y 25 municipios conurbados. A nivel municipal el Cupreder ha realizado 6 Ordenamientos: Tlahuapan, Chiautzingo, Puebla, Cuauhtinchan, Cuetzalan y Tecamachalco; en tres de ellos he estado al frente de la coordinación de los trabajos, el caso de Chiautzingo, Cuauhtinchan y Tecamachalco. De estos últimos, los dos primeros no pudieron concluir en un decreto que le diera validez jurídica, pero la experiencia obtenida en su elaboración permite tener un panorama cercano a ese instrumento. Otras experiencias en trabajo de campo, son los trabajos realizados en los municipios de Ocuituco y Tetela del Volcán del estado de Morelos, donde se realizaron 7 diagnósticos comunitarios con recursos de la Dirección del Parque Nacional Izta Popo, con miras de convertirse en ordenamientos locales, situación truncada, por la misma dependencia encargada de promoverlos en ese estado. Este trabajo retoma los conceptos de territorio y desarrollo derivados y contenidos en la esfera de la planificación territorial sin debatir con ellos en esta ocasión, ya que ello podría ser una tesis en sí mismo. La presente investigación partió de las siguientes preguntas básicas: ¿de dónde vienen los orígenes conceptuales y legales de los ordenamientos ecológicos? y la segunda pregunta eje de este trabajo fue; ¿porque consideramos que los ordenamientos ecológicos municipales de Cuetzalan del Progreso y Tecamachalco en el estado de Puebla, México, son integrales y participativos? El trabajo se estructuró en cuatro capítulos y un apartado de conclusiones. En el primer capítulo se presentan las definiciones más conocidas de la planificación u ordenación del territorio como política pública y se da una breve historia del andar en ese tema de algunos países de Europa así como se presenta una descripción de la planificación y ordenamiento territorial en América Latina. En el segundo capítulo se escribe una breve historia de la planificación y ordenamiento territorial en México y una revisión de la política ambiental expresada en los Ordenamientos Ecológicos, como instrumento de Política Pública derivado de la planificación territorial general, se describe la forma de elaboración, los objetivos y alcances. El tercer capítulo titulado “Cuetzalan, Puebla, el ordenamiento ecológico de la biodiversidad y de la cultura náhuatl ligada a la tierra”, presenta además de la ubicación y las características socioeconómicas y ambientales de municipio, una síntesis del ordenamiento y un apartado final de los logros más significativos del ordenamiento. El cuarto capítulo denominado: “Tecamachalco, Puebla: donde la agroindustria y la actividad ganadera disputan lo que produce la tierra”, describe las características sociales y ambientales del municipio, así como algunas condiciones de riesgo encontradas en el Atlas 8 de Riesgo. Incluye un apartado de las actividades y caracterización de los sectores económicos y finalmente una síntesis del ordenamiento ecológico. En el último apartado se presentan las conclusiones y reflexiones emanadas de las fuentes consultadas y de la experiencia directa en la elaboración de los ordenamientos municipales legales en defensa del territorio. Se enuncian las diferencias metodológicas y prácticas tanto de Europa, como lo que ha pasado en América Latina y concretamente en México sobre la planificación ambiental de manera muy general. En este apartado se encuentran también algunas reflexiones sobre los ordenamientos municipales, desde donde se puede controlar y regular el uso del suelo para enfrentar la amenaza del capital que invade territorios ya ocupados apoyados por diversas instancias gubernamentales causando efectos negativos sobre los sectores tradicionales e identidades locales. La participación social y la integralidad con otros instrumentos administrativos marcan la diferencia sobre la utilidad de un ordenamiento ecológico; la experiencia de Cuetzalan y Tecamachalco así lo demuestran, se concluye. 9 CAPITULO I BASES CONCEPTUALES DE LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL I.1 El concepto de ordenación o planificación del territorio El ordenamiento del territorio forma parte de los imaginarios tanto de los políticos como de los técnicos dicen Hiernaux N. y Torres B. (2008). Esta frase de inmediato deja claro que la concepción de la ordenación del territorio es exclusiva de estos actores. Desde esta perspectiva dominante de entrada se está dejando de lado a los habitantes de un territorio, se confina esta responsabilidad a los “tomadores de decisiones”, el resto de los actores sociales sólo acata los “intereses” de la política pública en el mejor de los casos porque en la mayoría por lo menos en México, es al interés del capital mediado por el estado y por otra parte a los “buenos deseos” de los técnicos que lo elaboran. Así encontramos por ejemplo que la Carta Europea de Ordenación del Territorio, (CEOT) la definición actual más influyente, la define así: “Es a la vez una disciplina científica, una técnica administrativa y una política concebida como un enfoque interdisciplinario y global cuyo objetivo es un desarrollo equilibrado de las regiones y la organización física del espacio según un concepto rector”. (Consejo de Europa, 1983). Esta concepción deja a los “expertos”, la tarea de “desarrollar de manera adecuada un territorio”. Aunque en un apartado menciona que debe ser democrática, “…para asegurar la participación de la población afectada…”. Se da por entendido que una parte de la población será afectada y supeditada al interés de algún sector económico mayoritario dejando ambiguamente la posibilidad de desarrollar en algunas partes actividades nada sustentables ecológicamente. En México se define legalmente al ordenamiento ecológico como: “El Instrumento de Política ambiental cuyo objeto es regular o inducir el uso del suelo y las actividades productivas, con el fin de lograr la protección del medio ambiente y la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, a partir del análisis de las tendencias de deterioro y las potencialidades del aprovechamiento de los mismos”. Dice el art. 3 fracción XXIII de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA 1988). El planteamiento sigue plasmado de igual manera, es un instrumento de política pública donde a partir del análisis técnico se regula o induce a los actores sociales y económicos “hacer lo correcto”. 10 Aunque en México la concepción del ordenamiento territorial es relativamente reciente; los franceses ya desde los años cuarenta del siglo XX, dice Hiernaux y Torres, (2008), utilizaron el término “aménagement territorial” para lo que nosotrosentendemos como “ordenamiento territorial”. Desafortunadamente, ordenamiento no revela la complejidad de la voz "aménagement" que significa no sólo poner cierto "orden" sino organizar, "modelar" el territorio, con una connotación de transformación para mejorar. En general el ordenamiento territorial se entiende como las propuestas de organización del territorio y el conjunto de acciones tomadas por los agentes de la gestión territorial, con la finalidad de llegar a ciertos fines particulares. Pueden ser de desarrollo territorial, en el sentido de crecimiento económico y social, pero también de reorganización de la población y los recursos en un territorio dado, para su mejor funcionamiento económico y social, es decir hacia una mayor competitividad y crecimiento, o hacia una mejor distribución y calidad de vida de sus habitantes. Estos mismos autores rescatan tres definiciones de cómo se entiende desde diferentes especialidades y gestionarios como los llama: La definición del geógrafo: El ordenamiento del territorio es “…la acción y la práctica (más que una ciencia, la técnica o el arte) de disponer con orden, a lo largo del espacio de un país y con una visión prospectiva, los hombres y sus actividades, las infraestructuras y los medios de comunicación que pueden usar, tomando en cuenta los condicionamientos naturales, humanos y económicos, inclusive estratégicos”. Pierre Merlin, 2002, L’aménagement du territoire, París: Presses Universitaires de France. La definición del economista: El ordenamiento del territorio tiene por finalidad, a la vez, promover la valorización de los recursos regionales y mejorar el marco de vida y las condiciones de los habitantes, atenuando las disparidades regionales y de desarrollo económico y social gracias a un organización prospectiva del espacio, sostenida por una orientación voluntarista y concentrada de las infraestructuras y de las actividades”. Joseph Lajugie, 1979, Espace régional et aménagement du territoire, París: Dalloz. La definición del político: “El ordenamiento del territorio es la búsqueda, en el marco geográfico de Francia, de una mejor repartición de los hombres en función de los recursos naturales y de las actividades económicas. Esta búsqueda se hace en la preocupación 11 constante de dar a los hombres mejores condiciones de hábitat, de trabajo, mayores facilidades para el ocio y la cultura. Esta búsqueda no se hace entonces solamente con fines estrictamente económicos, sino más bien para el bienestar de la población”. Eugène Claudius-Petit, Pour un plan national d’aménagement du territoire, Communication Conseil de Ministres, febrero 1950. Si rescatamos parte de estas tres visiones podríamos sintetizar que la ordenación del Territorio (OT) se entiende desde esta óptica de intervención a un territorio como la acción y la práctica de disponer con orden, a los recursos que hay en una región para valorizar y promoverlos, logrando equilibrar las disparidades de acceso a los recursos naturales, no solo desde el punto de vista económico sino de calidad de vida de los que habitan una región, a estas visiones se le agrega que la ordenación del territorio debe de ser con la finalidad de que las generaciones futuras puedan disfrutar al menos del mismo entorno que el actual. La Ordenación o Planificación territorial se entiende desde varios puntos de vista: como una disciplina científica, como una técnica administrativa, un estudio interdisciplinario, una política o conjunto de políticas, un camino, método o búsqueda; un proceso integral, una estrategia de desarrollo, un conjunto de acciones político-administrativas, entre otras. Tal situación evidencia que no existe unidad de criterio frente al tema llegándose, incluso a planteamientos eclécticos como el de la CEOT para la cual dicha ordenación es al mismo tiempo una disciplina científica, una técnica administrativa y una política. Cuando se habla de la razón u objetivo de ser de la planeación u ordenación; también encontramos diversos planteamientos. Todas las definiciones llevan explícita o implícitamente la idea de regular u organizar el uso, ocupación y transformación del territorio con fines de su aprovechamiento óptimo. Este aprovechamiento se asocia generalmente con el uso sustentable de los recursos naturales (planificación física- ambiental), en estrecha correspondencia con patrones adecuados de distribución de asentamientos y de actividades económicas. Una revisión detallada de estos planteamientos las recupera el teórico colombiano Ángel Massiris (2002) quien nos ayuda en la intención de esclarecer dicho concepto y acotarlo como punto de partida, (ver Anexo A). 12 Massiris, retoma a Méndez (1990) quien dice que “la ordenación del territorio es un proceso planificado y una política del Estado, de naturaleza política, técnica y administrativa, que está al servicio de la gestión ambiental y del desarrollo. Busca organizar, armonizar y administrar la ocupación del espacio de manera que se puedan prever los efectos que provocan las actividades socioeconómicas y precisar los medios y líneas de acción apropiados para alcanzar los objetivos y prioridades de desarrollo, en un todo conforme con las nociones de uso sostenido y de viabilidad de uso y con los objetivos superiores del bienestar social, de la calidad de vida y de la valoración del medio ambiente.” Para Gómez Orea (1994) retomado por Massiris (2002), se trata de una función pública que responde a la necesidad de controlar el crecimiento espontáneo de las actividades humanas y los problemas y desequilibrios que este crecimiento provoca, en la búsqueda de una "justicia socioespacial" y una calidad de vida que trascienda el mero crecimiento económico. Tal función, la concibe el autor, como de carácter "horizontal" que condiciona a la planificación sectorial, al urbanismo y a la planificación económica. En este sentido, el proceso de ordenación del territorio regula la distribución de actividades en el espacio de acuerdo con un conjunto de planes que pueden o no constituir un sistema de planificación territorial; pero también es el resultado de otras regulaciones sectoriales con incidencia territorial. Sin embargo, la ordenación territorial procura la consecución de una estructura espacial adecuada para un desarrollo eficaz y equitativo de la política sectorial y superar la parcialidad de esta política, así como la reducida escala espacial de la planificación municipal. Para Hildenbrand (1996); estudioso de la ordenación en España y Europa; “la ordenación del territorio es una de las políticas públicas típicas del estado de bienestar que nace en la mayoría de los países industrializados después de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, afirma este autor, en países como Alemania, Suiza y Holanda, sus raíces son más antiguas, especialmente en lo referente a la planificación territorial de nivel subregional que se separa de la planificación urbanística municipal”. Para Zoido (1998), citado por Massiris (2002) la OT es una función pública, una política compleja y de reciente y todavía escasa implantación, que puede y debe apoyarse sobre 13 instrumentos jurídicos (convenios internacionales, leyes, decretos), sobre prácticas administrativas y principios consolidados (planificación, participación, etc.) y en diferentes conocimientos científicos y aportaciones pluridisciplinares. En tanto que función pública o política, la ordenación del territorio es, sobre todo, un instrumento no un fin en sí mismo, un medio al servicio de objetivos generales como el uso adecuado de los recursos, el desarrollo, y el bienestar o calidad de vida de los ciudadanos. Más específicamente este mismo autor señala que cualquier actuación de ordenación, a la escala que sea, consiste principalmente en establecer, para un espacio dado, la distribución delos usos del suelo y la localización de las estructuras y los sistemas que posibilitan la mayor integración funcional de todo el territorio planificado. Para Estaba (1999) la OT se refiere a: Acciones del Estado concertadas y dirigidas a buscar una organización del uso de la tierra, con base en la redistribución de oportunidades de expansión y la detección de necesidades, potencialidades, limitaciones y ventajas comparativas y competitivas. Su consecución supone propiciar un sistema de ciudades "armónico" y eficientemente integrado a la globalización, lo que significa salvar las desventajas de las fuerzas de integración de la globalización y aprovechar las fuerzas de la fragmentación o diferenciación espacial a los fines de fortalecer centros con capacidad para competir con los dominantes. Del mismo modo, según la autora en referencia, la ordenación debe estimular el desarrollo de actividades que permitan reducir o reorientar las migraciones, garantizar la calidad de la infraestructura requerida, y crear ámbitos dotados de equipamientos y mecanismos que permitan un género de vida comparable con el de las ciudades dominantes. También implica la superación de contradicciones como explotación económica y preservación de la naturaleza, eficacia económica y calidad de la ordenación y exige la consideración del papel que ha de desempeñar cada nivel o escala territorial de actuación o de gobierno: nacional, regional y local en el desarrollo, Massiris (2002). Para Van Leeuwen (2001) citado por Massiris el origen del concepto de ordenación del territorio responde al intento de integrar la planificación biofísica con la socioeconómica. Siguiendo a Baeriswyl, define al OT como una expresión física del estilo de desarrollo, considerando los recursos naturales existentes y procurando el beneficio de la sociedad en función del uso sustentable de los mismos. En otras palabras, la ordenación del territorio es 14 un proceso, en el cual no sólo existe preocupación por el uso sustentable de los recursos naturales, sino que incluye aspectos institucionales, políticos, socio-culturales y económicos. Es un proceso de re-organización según los objetivos definidos y acordados. Podríamos afirmar en síntesis: que la ordenación del territorio es un proceso y un instrumento de planificación, de carácter técnico-político-administrativo, con el que se pretende configurar, en el largo plazo, una organización del uso y ocupación del territorio, acorde con las potencialidades y limitaciones del mismo, las expectativas y aspiraciones de la población y los objetivos de desarrollo. Se concreta en planes que expresan el modelo territorial de largo plazo que la sociedad percibe como deseable y las estrategias mediante las cuales se actuará sobre la realidad para evolucionar hacia dicho modelo. Adrián Aguilar (1989) sintetiza una acción de ordenación territorial, en cinco puntos centrales, de las cuales están en concordancia con las definiciones expuestas y son: 1. Se trata de una política de Estado. 2. Está contemplada como política a largo plazo. 3. Su instrumento básico es la planificación. 4. Debe conciliar el proceso de desarrollo económico con distintas formas de ocupación territorial. 5. Tiene como fin último elevar el nivel de vida de la población. La ordenación del territorio al ser una política de Estado, concierne a toda la sociedad, al conjunto de las actividades económicas y a las actuaciones públicas y privadas. Como política de largo plazo le concierne el establecimiento de escenarios de uso y ocupación del territorio a ser alcanzados en un horizonte de tiempo determinado. Como instrumento de planificación está sujeto a los procedimientos técnicos de la misma que incluyen actividades de pre-diagnóstico, diagnóstico territorial, formulación de objetivos y escenarios a alcanzar en distintos horizontes de tiempo (corto, medio y largo plazo), elaboración de los lineamientos estratégicos y determinación de las acciones a realizar (Méndez, 1990) retomado por Massiris, (2002). En la conciliación del desarrollo económico con las distintas formas de ocupación territorial subyace una búsqueda de coherencia entre las relaciones sociales de producción y la articulación del espacio. Es conocido que a cada modo de producción, como forma básica de sociedad, le corresponde un modelo de articulación espacial (Bataillon, 1977; Claval, 1978; Sánchez, 1981; citados por Sánchez, 1992: y estos a la vez por Massiris). 15 Ello significa que cualquier cambio en los objetivos socioeconómicos irá acompañado de un cambio en la estructura espacial que lo hará coherente con los nuevos objetivos. La búsqueda de la elevación de las condiciones de vida, constituye el fin último de las políticas de ordenación del territorio, al menos así se establece en las normas que regulan sus acciones. Tal objetivo hace que dicha ordenación deba realizarse en estrecha coordinación con las políticas de desarrollo socioeconómico, con las que también se pretende lograr este objetivo. La relación entre modelo de desarrollo económico y el modelo de ordenación territorial presupone una articulación armónica y complementaria entre ambos. En tal sentido, la OT orientará la espacialidad de las inversiones socioeconómica en consonancia con el modelo de uso y ocupación al que se aspira. Lo expuesto, plantea cuestiones fundamentales para la valoración de la ordenación del territorio, especialmente referidas a la relación entre las actuaciones sectoriales (económicas, sociales,) y plurisectoriales (ambientales, urbanísticas) y las políticas territoriales, así como los problemas asociados a conflictos entre el interés privado y el colectivo y entre los procesos económicos y la ordenación del territorio. Conviene revisar algunos planteamientos que se han hecho al respecto. Massiris cita a autores como Delmas (1962, citado por Pujadas y Font, 1998), Aguilar (1989), Méndez (1990), Boisier (1998) quienes dicen, que en general de la corriente de la geografía crítica, reconocen que todo territorio humanizado presenta un orden resultado de la acción de los agentes productivos privados: agrícolas, pecuarios, industriales, urbanizadores, etc., que, a su vez, refleja el modelo de desarrollo económico imperante. Esto plantea una cierta complejidad del proceso de ordenación: armonizar la acción del sector público con el interés de los agentes privados también ordenadores del territorio, así como armonizar el interés privado con el interés colectivo y conciliar los objetivos económicos con los de la ordenación del territorio. Al respecto, Pujadas y Font (1998) considera que los agentes privados tendrán que aceptar los patrones de ordenamiento establecidos por el sector público, pero también harán sentir su voz para que el territorio ordenado responda a sus aspiraciones y demandas y permita desarrollar eficientemente las diversas actividades. 16 Por su parte, Boisier (1998) refiriéndose a la necesidad que tienen los países latinoamericanos de una política regional modernamente concebida, plantea que en ausencia de dicha política lo primero que ocurrirá es que el territorio nacional asumirá un orden dictado estrictamente por la lógica del capital en su proceso de penetración y expansión mundial. Se trata de un orden por omisión, porque a juicio de Sergio Boisier, el capital no opera con criterios territoriales sino de rentabilidad. No por ello, sin embargo, se dejará de producir un ordenamiento territorial que plantea la cuestión de su coherencia con los intereses superiores de la sociedad; (Massiris, 2002). En este contexto, Hildenbrand (1996), considera que existe una cierta complementariedad entre el interés privado y los objetivos de la ordenación del territorio. Según este autor, son los propios agentes económicos privados quienes demandan cada vez más regulacioneselaboradas por la ordenación del territorio para sus decisiones de localización de sus inversiones. Dichas regulaciones se complementan con los intereses del inversionista en la medida en que contribuyan a mantener los factores de localización: eficacia de las infraestructuras de transportes, oferta de suelos equipados para la acogida de parques tecnológicos y de empresas, atractivos culturales y de residencia de las ciudades, calidad ambiental general de la región. Podemos concluir afirmando que la ordenación del territorio es un concepto aún en construcción, de carácter polisémico, sujeto a diversas interpretaciones sin que exista una definición universal que satisfaga a todos. Una de las referencias más utilizadas para definirlo es la dada por Carta Europea de la Ordenación del Territorio (CEOT), sin embargo, los planteamientos de esta carta no son claros conceptualmente. A juicio de Zoido (1998), citado por Massiris, la CEOT confunde los resultados con el instrumento al definir la ordenación del territorio como "la expresión espacial de la política económica, social, cultural y ecológica de toda sociedad"; y complica más las cosas al añadir que es "a la vez una disciplina científica, una técnica administrativa y una política". I.2 La ordenación del territorio en Europa Actualmente los países europeos manejan sus políticas de ordenamiento territorial dentro de un contexto tanto interno (nacional) como externo (internacional). De tal manera, que definen su papel en la organización y funcionamiento a nivel regional del espacio europeo 17 y los escenarios de uso y ocupación de su territorio interno, a diferentes escalas y con diferentes niveles de normatización y participación social. En el contexto internacional, actualmente el ordenamiento territorial europeo es guiado por la "Carta Europea de Ordenación del Territorio", suscrita por todos los países de la Comunidad Europea, como resultado de la Conferencia de Ministros Responsables de la Ordenación del Territorio. Que data de 1983. En ésta la Ordenación Territorial se define como "la expresión espacial de las políticas económica, social, cultural y ecológica de cualquier sociedad. Disciplina científica, técnica administrativa y acción política, concebida como práctica interdisciplinaria y global para lograr el desarrollo equilibrado de las regiones y la organización física del espacio", (Consejo de Europa, 1983). Este concepto se reproduce en todos los países europeos adaptado a las condiciones y objetivos específicos de sus políticas nacionales; sin embargo existen países que tienen mayor experiencia sobre el tema, y sus intentos por planificar su territorio data de años atrás, los países con más alta densidad de población son los que han desarrollado mas este tema, a continuación una síntesis de algunos de ellos, tomada de la obra; Ordenamiento Territorial y Procesos de Construcción Regional de Ángel Massiris (2010) autor que ha estudiado de manera exhaustiva la OT en varios países. Alemania. Este país tiene una población un poco mayor a los 80 millones de habitantes y una densidad de 226 por kilometro cuadrado, y además con población a la baja. El principal soporte legal de la política alemana de OT lo constituye, en el nivel internacional, la Carta Europea de OT y, en el nivel nacional, la Ley de OT de la República Federal. Las directrices de estas normas se concretan en los planes regionales, provinciales y municipales, cuya formulación y ejecución se realiza a partir de una organización administrativa jerárquica que incluye los siguientes niveles: nacional (federal), estatal, regional, subregional y municipal, con una alta participación social en su elaboración. Existen, además, varios organismos con funciones de asesoramiento científico al Ministerio: se destacan la "Agencia Federal de Ordenación del Territorio", el "Consejo Asesor de Ordenación del Territorio", la "Academia para la Investigación y Planificación Territorial de Hannover" y el "Instituto Central de Planificación Territorial" de la Universidad de Münster. En este sentido, existe en Alemania un vínculo entre las 18 decisiones políticas relativas al OT y la producción académica y científica. Es decir la política de OT tiene un sentido técnico-político. Finalmente el nivel local (municipal), cuenta para la gestión ordenadora con una oficina de planeación que puede ser pública o privada y un concejo municipal. Los planes regionales de OT son elaborados, para una vigencia de 5 años, por el Comité de Planificación Regional, integrado por distintas asociaciones comunales, gremios económicos y sociales. En el proceso de elaboración tienen participación los distritos, municipios y entidades de interés público, de modo que el plan refleje las necesidades de estas entidades. La aprobación del plan la realiza en primera instancia el Consejo de Planificación Regional del que hacen parte todos los municipios y distritos y en segunda instancia por el Ministerio Estatal de OT, quien verifica si se ajusta a las directrices dada por el estado respectivo. En el nivel local (municipal) se elaboran dos tipos de planes: el "Plan de uso de la tierra" - PUS- a 10 años y los planes urbanísticos o de construcción -PC-.supeditado al primero y son de carácter indefinido en el tiempo y se acompaña de un "Plan de Ordenamiento Ambiental", muy importante para evitar efectos ambientalmente degradantes y valorar las compensaciones a que haya lugar como resultado de las obras que se realicen. Una característica destacada es su carácter democrático. En el proceso de formulación los ciudadanos y entidades públicas y privadas pueden hacer observaciones al proyecto del plan. En tal sentido, la población es informada del plan mediante "asambleas informativas" y es expuesto durante seis semanas, en el concejo municipal o alcaldía, para el escrutinio público. La alta participación de la sociedad hace que el proceso de formulación y aprobación de un PUS sea dispendioso y lento, razón por la cual dicho procesos puede tardar hasta tres años. Suiza. La administración del territorio Suizo se organiza a partir de tres niveles: El nivel nacional (federal), el nivel regional (23 cantones) y el nivel local (municipal). Este país tiene alta densidad de población: actualmente de casi 200 hab./km2., está dividido en 3,000 municipios, lo que arroja una densidad de 2,400 hab./mun., contra 25 por ejemplo de Colombia y 57 de México. En cuanto a su tamaño, los municipios suizos son muy pequeños, de apenas 14 km2 en promedio, en comparación con los 800.5 km2 de los 19 municipios mexicanos. Las condiciones de población y tamaño de los municipios suizos permiten ciertas facilidades para la planificación territorial participativa. Esto se observa, también, en sus ciudades, la más poblada es Zurich con cerca de 350,000 habitantes, seguida por Ginebra con 174,000 y Berna con 130,000, (Massiris, 2010). Las primeras acciones de ordenamiento territorial en Suiza datan de los años treinta del siglo XX, especialmente en el nivel municipal, seguidas, posteriormente, por los cantones hacia los años cincuenta. El nivel federal fue el último en incorporar a su agenda la planificación territorial, a finales de los años sesenta. Los estados (regiones) o cantones son los protagonistas de estas políticas, la federación aporta la visión de conjunto. El OT se entiende en el sentido de planificación física espacial con un fuerte contenido ambiental. La normatización es bastante amplia y el grado de participación social en la formulación de los planes alcanza aquí su mayor expresión. Una reforma constitucional de 1969 introdujo la política federal de OT, desarrollada, posteriormente, por la Ley Federal de Planificación Territorial de 1979. El Reglamento Federal de Planificación del Territorio -RFPT- de 1989 estableció los contenidosy aspectos procedimentales de los Planes Directores Cantonales –PDC-. Las competencias legislativas corresponden a la federación. Los cantones sólo reglamentan. El órgano principal responsable de la política Suiza de OT es la "Oficina Federal de Planificación del Territorio", la cual se apoya en diversas instituciones, tales como la "Oficina Federal del Medio Ambiente, Bosques y Paisajes" y la "Conferencia de Planificación del Territorio" que cumple la función de coordinación interinstitucional, (Hildenbrand 1996). Hacia 1995, el gobierno federal divulgó la que puede ser la más importante "concepción" relativa al OT, se trata del documento denominado "Lineamientos para el Desarrollo Espacial de Suiza", que se constituye en consulta obligada para las autoridades públicas y privadas de dicho país. En dicho documento se define, también, el papel de Suiza en la Comunidad Europea. Los lineamientos mencionados contienen, según Ringli, citado por Hildenbrand (1995) y este por Massiris (2010) los siguientes elementos centrales: Desarrollo del sistema urbano en forma de red funcional y policéntrica, para evitar concentración en Ginebra y Zurich. Desarrollo compacto de las grandes aglomeraciones urbanas. Freno a la expansión del crecimiento urbano. Recuperación de los centros de las 20 grandes ciudades, concentrando las actividades comerciales en cercanía de las estaciones ferroviarias, limitando el acceso vehicular y protegiendo las áreas residenciales del exceso de actividades económicas y tráfico automotor. Prioridad del transporte público en áreas urbanas y del vehículo privado en zonas rurales. Restauración, renovación, cambio de uso e intensificación del uso del suelo urbano, a fin de contener la presión urbanística sobre las áreas rurales. Uso multifuncional de áreas rurales, basado en un concepto de agricultura ambientalmente sostenible con subvenciones federales para las labores de conservación y gestión del paisaje que realicen los agricultores, (Massiris, 2010). En el nivel local, los municipios elaboran el "Plan de Afectación" el cual debe ser compatible con el PDC y con los planes subregionales cuando éstos existan. Son jurídicamente vinculantes para todas personas y establecen los tipos de uso e intensidad permitidos. La representación cartográfica de los PDC se hace generalmente a escalas entre 1:50.000 y 1:25.000. Holanda. Según Massiris al igual que Suiza, el Reino de los Países Bajos es un pequeño país cuyo territorio tiene una extensión de apenas 41,500 Km2, sin embargo, está ocupada actualmente por casi 17 millones de habitantes, es decir, 405 hab/km2, quizás la más alta densidad entre los países de Europa. Su organización administrativa se estructura a partir de tres niveles territoriales: Estado central, provincias (12) y municipios (647). Sus municipios poseen una extensión promedio de 64 km2 y una población promedio de 24,000 habitantes. Sus ciudades más pobladas son Amsterdam, con 720.000 habitantes, Rotterdam con 600.000 y La Haya con 450.000. La política de OT de Holanda tiene antecedentes asegura Massiris; que se remontan al año 1531, cuando el emperador Carlos V obligó a la mayoría de las actividades artesanales a localizarse dentro de los muros de la ciudad, prohibiendo su localización extramuros, para proteger el corazón verde de la misma. El proceso actual empezó en 1901, cuando se aprobó la Ley de Construcción de Vivienda. A partir de 1921 se iniciaron los planes de uso del suelo. En 1941 se creó la "Agencia Estatal para el Plan Nacional", unas de sus tareas fue la de la elaboración de un Plan Nacional de Ordenación Territorial cuya regulación jurídica fue adoptada en 1942 y en 1950 adquirió rango de Ley. En 1962 se aprobó la Ley de OT, la cual reformada en 1985 y 1994. 21 Holanda es, quizás, el país que ha utilizado con mayor intensidad las políticas de ordenamiento territorial. Ello se explica, en gran medida, por las amenazas naturales a que ha estado expuesto su territorio (inundaciones del Mar del Norte) y por ser la tierra un bien escaso en este país. Parte de su actual territorio se le ha ganado al mar, a partir de construcción de diques y desecaciones, entre otros, (Massiris, 2010). Como consecuencia de lo anterior, existe en el país una alta conciencia pública sobre la utilidad de la planificación territorial, apoyada en la intensa labor de la administración pública para informar al ciudadano y la inserción del OT en el sistema educativo. Esto último favorece que los jóvenes holandeses tengan una buena formación sobre el tema que les permite discernir adecuadamente sobre la importancia de su participación en los procesos de formulación y ejecución de planes. El marco normativo del OT holandés, en este sentido plantea que en el nivel nacional, el órgano responsable es el Ministerio de Vivienda, Planificación Territorial y Medio Ambiente, el cual se apoya en varias instituciones entre las que se destacan: la "Comisión Gubernamental para la Planificación Territorial y Medio Ambiente" encargada de preparar las decisiones del Consejo de Gobierno en materia de OT. Existe una "Comisión Interministerial de Planificación Territorial" encargada de la coordinación horizontal, todos los ministros responsables de medidas y acciones sectoriales de incidencia territorial deberán oír con anterioridad a esta comisión. La "Agencia Nacional para la Planificación Territorial" bajo la orientación del Director General de Planificación Territorial. A ella, pertenecen inspectores de planificación territorial que operan en las provincias como enlace entre la administración central y las provincias y municipios. La Agencia vela por el cumplimiento de la ley de ordenamiento, asesora al ministro en la preparación de la política nacional de OT, elabora un informe anual sobra el estado de la planificación territorial y realiza estudios de apoyo. El cuarto informe sobre "Política Nacional de OT: un camino hacia el año 2015" fue adoptado en 1993. El documento se conoce, normalmente, como "la Cuarta Nota (Extra) Sobre la Planificación Territorial de los Países Bajos" y va acompañado por dos representaciones cartográficas: "Estructura Espacial Actual" y "Escenario de Desarrollo Espacial". 22 El "Consejo Asesor de OT", por su parte, es un órgano consultivo, compuesto por representantes del Gobierno y de los actores sociales: empresarios, sindicatos, cooperativas de vivienda, organizaciones de transporte, asociaciones agrarias, etc., facilita la participación social y la integración de las demandas e intereses sociales en decisiones importantes de la política nacional de OT. Elabora, por iniciativa propia o a demanda de los ministros, dictámenes sobre las líneas directoras y principios básicos de la planificación territorial que son de interés general. Los instrumentos claves del OT en el ámbito nacional son los "Informes de la Planificación Territorial Nacional", los "Borradores estructurales", los "Esquemas Estructurales" y las "Decisiones Claves de Planificación Territorial" -PKB-. Los "Borradores" indican las posibles tendencias de desarrollo urbano o rural, a mediano y largo plazo, expresadas cartográficamente. Los "Esquemas" son directrices de OT dirigidos a una determinadas políticas sectoriales: vivienda, medio ambiente, turismo, agricultura, etc. La determinación de Decisiones Claves son un proceso complejo de coordinación y consenso, al que se llega con una alta participación institucional y pública, que incluye a los responsables de la política nacional de OT, las administraciones sectoriales, las provincias, los municipios, las dos cámaras del parlamento y los ciudadanos quienes hacen un uso intensivo de su derecho a opinar y objetar las propuestas, introduciendo con ello, modificaciones a las mismas. En Holanda como en Suiza, el nivel de participación ciudadana enel proceso ordenador alcanza su máxima expresión. En tal sentido, se pueden interponer recursos hasta en tres instancias de decisión, (Massiris, 2010). En el nivel regional, las provincias elaboran "Planes Territoriales Provinciales", los cuales son más indicativos que vinculantes. No obstante, sirven de base para evaluar y aprobar los planes municipales. Las Asambleas Provinciales disponen de una "Comisión Permanente de Planificación Territorial" para apoyar al Ejecutivo en la implementación de los planes. Esta comisión es un órgano de coordinación vertical y horizontal frecuentemente enfrentado a intereses contrapuestos y situaciones conflictivas. Las provincias disponen, también, de una "Agencia de Planificación Territorial" la cual realiza estudios, asesora a la Administración Provincial y ejerce la Secretaría de la Comisión Provincial de Planificación Territorial. 23 En el nivel local, los municipios tienen la competencia del planeamiento urbanístico el cual debe ser coherente con las directrices provinciales y nacionales. Incluye dos tipos de planes. El plan estructural y el Plan de Usos del Suelo. El primero, no es vinculante jurídicamente. Es un documento estratégico indicativo para la totalidad o parte del municipio que establece las características más destacadas de los desarrollos territoriales y de infraestructura que se pretenden conseguir. El segundo, sí es vinculante tanto para el sector público como privado. Este concreta las directrices de los planes estructurales, define los usos del suelo y establece las características del uso de terrenos y de las edificaciones. A partir de los planes de Uso del Suelo se otorgan las licencias de construcción. Francia. Francia es un Estado unitario de carácter parlamentarista con descentralización administrativa en el ámbito regional. La densidad total de población es menor a los 106 hab/km2, y con crecimiento poblacional casi nulo. Su organización administrativa se estructura a partir de cuatro niveles territoriales: Nación, regiones (22), departamentos (96) y municipios (36,551). La extensión promedio de sus municipios es de solo 15 km2, ocupados por una población promedio de 1,600 habitantes. El OT se entiende como estrategia para el desarrollo económico, social y territorial integral, centrada en el desarrollo económico y en la planificación de infraestructuras y equipamientos. Predominio de la posición fuerte del Estado central en la planificación económica, el OT y el urbanismo. Gran atención en el OT a los cambios y tendencias de desarrollos económicos, tecnológicos y sociales de Europa. Poco protagonismo de los temas ambientales en los planes. Amplia organización institucional. Diferencia clara entre la planificación espacial y la planificación sectorial. Tal como lo describe Hildenbrand (1995), citado por Massiris (2010) en 1949 en el nivel nacional, se creó la "Dirección General de Ordenación del Territorio" y en 1950 se presentó el primer Plan Nacional de OT. Los años sesenta fueron la época dorada del OT francés. En esta década se creó el "Comité Interministerial de Ordenación del Territorio" (CIAT) y en 1963 la "Delegación para el Manejo del Territorio y la Acción Regional" (DATAR) que hoy son las instituciones más importantes. 24 El Fundamento jurídico del OT francés se inició en 1967 con la "Ley de Orientación del Suelo" y continuó con la "Ley de Montaña" de 1985. En 1995 se aprobó la Ley 95-115 sobre "Orientación para la Ordenación y el Desarrollo del Territorio" que constituye el principal soporte legal actual. En este mismo año la DATAR elaboró el documento "Diseñar la Francia del año 2015". La Ley 95-115 creó el "Consejo Nacional de Ordenación y Desarrollo Territorial" y tres instrumentos más: El "Esquema Nacional de Ordenación y Desarrollo del Territorio", Los "Esquemas Sectoriales" y las "Directrices Territoriales de Ordenación". El Consejo Nacional de Ordenación y Desarrollo del Territorio es presidido por el Primer Ministro. Formula sugerencias sobre políticas de OT y participa en la elaboración, revisión y evaluación del Esquema Nacional de OT y de los Esquemas Sectoriales. El esquema Nacional fija las orientaciones fundamentales en materia de OT, medio ambiente y desarrollo sostenible. Establece los principios que han de regir la localización de las grandes infraestructuras de transporte y de los grandes equipamientos y servicios colectivos de interés nacional. Las Directrices territoriales de OT, por su parte, constituyen esquemas específicos para determinadas partes del territorio. En el nivel regional, las regiones tienen la competencia para promover el desarrollo económico, social, sanitario, cultural, científico y la ordenación del territorio orientado a asegurar la preservación de su identidad dentro del respeto de la integridad, la autonomía y atribuciones de los departamentos y municipios. Las regiones participan en la elaboración e implementación del plan nacional de desarrollo y formulan y ejecutan sus propios planes de desarrollo y de OT. En tal sentido, elaboran el "Plan Regional de Desarrollo Económico y Social", el "Esquema Regional de Ordenación y Desarrollo del Territorio" y los planes y "Esquemas Regionales para Políticas Sectoriales" con incidencia territorial. Poseen una "Conferencia Regional de Ordenación y Desarrollo Territorial" que examina la puesta en práctica del Esquema Regional de Ordenación y Desarrollo Territorial. En el nivel subregional, los departamentos no formulan planes. Sus competencias en materia de OT se limitan al medio rural, a partir de planes sectoriales con incidencia territorial, especialmente relacionados con el equipamiento rural, el transporte intermunicipal y la protección, gestión y apertura al público de espacios naturales 25 sensibles. Además del Departamento, el nivel subregional incluye las mancomunidades o agrupaciones voluntarias de municipios, las áreas metropolitanas, distritos y comunidades urbanas, los cuales elaboran "Programas Intermunicipales de Desarrollo y Ordenación del Territorio" y "Esquemas Directores de OT". Los esquemas Directores definen las perspectivas, a mediano plazo, del desarrollo económico, social y cultural y la organización y funcionamiento de equipamiento y servicios públicos, especialmente en las áreas rurales. Se utilizan para la planificación física del ámbito supramunicipal, especialmente en las áreas metropolitanas. Sus contenidos son considerados en los planes regionales y son vinculantes para los niveles inferiores. Su horizonte de tiempo es de 15 a 20 años y la escala de representación cartográfica es por lo general 1:50.000. La elaboración de estos planes es voluntaria y, en ocasiones, obligada por el Estado central, que siempre participa en dicha elaboración. La aprobación la realiza la mancomunidad intermunicipal, previa concertación. El proceso de elaboración y aprobación puede tardar entre 3 y 9 años. En el nivel local, las leyes de descentralización de los años ochenta transfirieron a los municipios competencias en materia de infraestructura local, urbanismo y conservación ambiental, concesión de licencias de construcción, pero guardando armonía con la planificación sectorial. Dentro de este contexto, los municipios elaboran "Planes de Ocupación del Suelo" -POS-, los cuales definen las reglas y prescripciones para los usos específicos del suelo y las características urbanísticas correspondientes a las distintas zonas urbanas. El horizonte temporal de los POS es de 10 a 12 años y la escala de representación cartográfica es por lo general de 1:5,000. Aunque su elaboración no es obligatoria, los municipios solo pueden otorgar licencias de construcción cuando tienen un POS vinculante. Además de los POS, los municipios elaboran "Planes de Salvaguardia y Valorización para la Renovación Urbana", el "Plande Ordenación de Zona para la Edificación" y las "Zonas Ambientales Protegidas". (Tomado de Massiris, 2010). Italia. Estado unitario parlamentarista, descentralizado al nivel regional. Su organización político-administrativa se estructura a partir de 20 regiones cada una de ellas dividida en provincias de las cuales existen 95, las provincias se dividen en municipios de los cuales 26 existen 8,100. Los municipios italianos mantienen la característica ya destacada en Alemania y Suiza, son municipios pequeños, su tamaño promedio es de 37 km2 y su población promedio es de 7,000 habitantes, lo cual constituye una fortaleza para el carácter participativo de la planificación territorial. (Massiris, 2010) El mismo autor señala que el OT en Italia tiene sus antecedentes en la Ley Urbanística de 1942, la cual introdujo los "Planes Territoriales de Coordinación" -PTC- para regiones y asociaciones de municipios. En la década de los años sesenta se elaboró un modelo prospectivo para el desarrollo territorial de Italia, aplicando los conceptos alemanes de lugares centrales, sistema de ciudades y región funcional. Entre 1967 y 1968 se realizaron "Esquemas de Desarrollo Económico y Ordenamiento Territorial" en el ámbito regional. No existe un Plan Nacional y las regiones tienen la responsabilidad principal del OT, el cual es entendido en función de planificación física espacial con fuerte contenido ambiental y estrecho vínculo con los planes de desarrollo económico, los cuales constituyen marcos de referencia para los planes de OT. Dos limitaciones que se observan en la política italiana de OT son la subordinación de los planes territoriales y urbanísticos a los planes sectoriales y la centralización de las inversiones en el nivel nacional, lo cual genera dificultades para que las entidades territoriales puedan cumplir las funciones de ordenamiento que les son asignadas. La formulación y aprobación de los planes es altamente participativa. Según Massiris; como consecuencia del carácter descentralizado de la política de OT, la Nación no elabora planes nacionales; se limitan a la coordinación, grandes infraestructuras, obras públicas de interés nacional y la política de bienes culturales y medio ambiente, para ello, cuenta con dos entidades claves: el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de Bienes Culturales y Ambientales, pero tiene en la Ley 1150 de 1942 la norma estatal fundamental, reguladora de la gestión que realizan las regiones, provincias y municipios. Dentro de este contexto, las regiones han establecido sus propias leyes de OT, con base en las cuales formulan los planes territoriales regionales (PTR), los que sirven de referencia para los Planes Territoriales Provinciales -PTP-, los que, a su vez, constituyen un marco orientador de los Planes Urbanísticos que realizan los municipios. 27 En el nivel local, los municipios tienen la competencia para la elaboración, aprobación inicial y revisión del "Plan Regulador General" PRG, correspondiendo la aprobación definitiva al gobierno regional. Subordinado al PRG están los "planes urbanísticos Municipales" y "planes reguladores particularizados". La escala habitual de representación cartográfica de estos planes es de 1:250,000, pero en algunos temas urbanísticos suelen utilizarse escalas mayores que oscilan entre 1:50,000 y 1:25,000, (Massiris, 2010). Luxemburgo. El Gran Ducado de Luxemburgo es un muy pequeño país de Europa con una extensión de sólo 2,586 km2. Su población llega a los 545,000 habitantes y la densidad por km2 es de 210. La organización político-administrativa se estructura a partir de 3 distritos subdivididos en 12 cantones. A pesar de su escaso territorio, su experiencia en ordenamiento territorial es muy grande. Sus antecedentes legales se remontan a 1937 con la Ley 12 de ese año, referida a la ordenación de ciudades, complementada, posteriormente, por la Ley 20 de 1974 (marzo) sobre ordenación general del territorio y la Ley 11 de 1982 (agosto) sobre protección de la naturaleza y de los recursos naturales, entre otras normas. La gestión del OT se realiza a partir de dos niveles de decisión: el nacional (estatal) y el local (municipal). Tal como lo describe la COMISIÓN EUROPEA (1994), en el nivel nacional el Consejo Gubernamental a instancia del Ministerio de Ordenación del Territorio elabora un "Programa Director de Ordenación del Territorio" que establece lineamientos, objetivos y prioridades. El Consejo Gubernamental puede formular "Planes de Ordenación Global" que abarquen todo el país, varios municipios, un municipio o parte del mismo. Tanto el programa como los planes se elaboran para un horizonte de tiempo de 10 a 20 años y puede ser revisado o ajustado en cualquier momento. En el nivel local, los municipios son competentes en su ordenamiento. Los planes municipales de OT deben ser aprobados provisionalmente, en una primera instancia, por los Concejos municipales y puestos a consideración de los ciudadanos, cuyos reclamos son considerados para la aprobación final. Una vez aprobados, adquieren el carácter oficial y se convierten en vinculantes,(Información tomada de Massiris, 2010). 28 I.2.1 Síntesis conceptual de la ordenación territorial en Europa En Europa se observan dos enfoques principales: Quienes lo conciben como planificación física a escala regional, subregional y local, con énfasis en el uso y ocupación del territorio, a partir de la coordinación de los aspectos territoriales de las políticas sectoriales y la coordinación del planeamiento urbanístico municipal. Son los casos de Alemania, Suiza, Holanda y quienes lo entienden como planificación territorial integral vinculada estrechamente a la planificación económica y social, con el objeto de garantizar el equilibrio en el desarrollo regional, son los casos de Francia y el Reino Unido, según Massiris (2010). En general Massiris concluye que todo OT que prevalece en Europa, busca actuar sobre el orden territorial existente para inducir nuevos escenarios de desarrollo, uso y ocupación del territorio que se ajusten a una imagen objetivo previamente concertada por la sociedad. El OT se entiende como una política de Estado y proceso de planificación territorial integral y concertada, con la que se pretende configurar, en el largo plazo, una organización espacial del territorio, acorde con los objetivos del desarrollo económico, social, cultural y la política ambiental. Como objetivos claves del OT se destacan: Visión integral del territorio y multidimensionalidad de las políticas y planes de OT. Énfasis en la planificación física y espacial. Existencia de directrices jerarquizadas: nacional, regional, subregional, local. Sólida organización institucional para la gestión ordenadora que garantiza la orientación y coordinación horizontal y vertical de las entidades participantes en el proceso y la integración de las políticas y planes sectoriales y territoriales. Alta participación social y concertación de los escenarios futuros de OT. Valoración del OT como estrategia de apoyo para el logro del desarrollo sostenible. Respaldo político y financiero a los planes de OT. Visión prospectiva de los planes y continuidad en el tiempo. Disponibilidad de información de buena calidad y apoyo a las entidades productoras de información geográfica/territorial, las cuales se consideran fundamentales para el éxito del OT. Divulgación amplia de los planes entre los ciudadanos y preocupación por la educación en el tema. 29 Predomina en Europa el reconocimiento de los siguientes problemas como concernientes al OT: Conflictos de uso de la tierra por incompatibilidad. Aprovechamiento no sostenible de los recursos naturales. Ocupación de áreas sujetas a amenazas naturales. Desarrollo espacial de corredores viales, redes de transporte y de comunicaciones. Expansiónurbana desordenada. Desequilibrios en el acceso a servicios públicos y sociales en áreas urbanas y rurales. Desequilibrios territoriales de la distribución de actividades y oportunidades de empleo. Desequilibrios de la organización urbano-regional. Desequilibrios en el desarrollo urbano y rural y sus interdependencias. Elevación de la competitividad territorial. Con las políticas de OT se pueden alcanzar los siguientes logros: La definición de los mejores usos de los espacios de acuerdo con las potencialidades y limitantes presentes en el territorio. La orientación de los procesos de urbanización, industrialización y desconcentración económica. Una distribución equilibrada en el territorio de las actividades y usos del suelo. La articulación e integración del territorio tanto internamente como con el exterior. Una mayor habitabilidad del medio rural. La protección del patrimonio natural y cultural. La prevención de desastres de origen natural y antrópico. El fortalecimiento de la competitividad de los territorios. Una red urbana equilibrada en su distribución espacial y de tamaños. Una organización del espacio urbano más funcional y acorde con el desarrollo humano sostenible. La localización óptima de las infraestructuras, equipamientos y servicios. Una mejor localización de las instalaciones productivas. Y como fin máximo bienestar para la población. I.3 Rasgos de la política de ordenamiento del territorio en América Latina A partir del análisis de las políticas y/o actuaciones de ordenación del territorio de quince países latinoamericanos y de un esfuerzo de generalización, Ángel Massiris (2002) examina algunos rasgos que caracterizan a dichas políticas, éstos son: el origen y naturaleza diversa, desarrollo incipiente e intención de globalidad; la intención de articulación entre las actuaciones sectoriales y territoriales en las normas y la desarticulación y descoordinación institucional en la práctica; la débil visión prospectiva y la escasa participación social. Tales rasgos se examinan a continuación. Antes del surgimiento de las políticas de ordenación del territorio, los países latinoamericanos experimentaron diversas opciones de planificación tanto sectoriales como 30 plurisectoriales, mediante las cuales se incidía sobre el territorio. Se destaca: la planificación regional, el urbanismo, la planificación económica y la ambiental, las cuales evolucionaron paulatinamente hacia el llamado ordenamiento territorial, (ver figura 1). Figura 1. Evolución de la planificación sectorial, plurisectorial y territorial en América Latina. Fuente: tomada de Massiris 2002. La planificación regional consistía básicamente en planes de carácter económico, con visión plurisectorial, aplicados a ciertas áreas con problemas de retraso en sus condiciones de desarrollo, basados en estrategias e instrumentos diversos, que no constituían propiamente una actuación de ordenación del territorio, pues, aunque se concebían en términos plurisectoriales, carecían de la visión global que caracteriza a la OT generalizada de Europa, por poner un ejemplo. La primera estrategia utilizada fue la planificación de cuencas hidrográficas, iniciada desde la década de los años 40, siguiendo el modelo de la Tennessee Valley Authority –TVA-. De Mattos (1986) citada por Massiris (2002) destaca, en este sentido, los proyectos de desarrollo regional realizados por la Corporación del Santa (Perú, 1943), la Comisión de Papaloapan y la de Tepalcatepec (México, 1947), la Comisión del Valle de San Francisco (Brasil, 1948), la Comisión Nacional del Río Negro (Uruguay), la Comisión del Grijalva (México, 1951), la Corporación del Valle del Cauca (Colombia, 1954), la Comisión del Río Balsas (México, 1960) y la Corporación Nacional del Chocó (Colombia, 1968). Otras estrategias de desarrollo regional utilizadas estuvieron 31 asociadas a políticas de regionalización, polos de desarrollo o crecimiento y desarrollo rural integrado, entre otras. El urbanismo o planificación urbana, por su parte, comenzó a adquirir trascendencia en nuestros países desde la década de los años cincuenta asociada a la preocupación por el crecimiento acelerado de las principales ciudades de la región y el reconocimiento del papel de los sistemas urbanos como vertebradores de los territorios. Hacia los años setenta ya existían planes y normas reguladoras de uso del suelo urbano en algunos de los países analizados (Argentina, Colombia, Cuba), mientras que en otros comienzan también a regularse los sistemas de asentamientos, como en el caso de México, con la Ley General de Asentamientos Humanos de 1976. En algunos países de América Latina (AL) el ordenamiento del territorio nació ligado o como evolución de la planificación urbana. En el caso de Argentina, en la Provincia de Buenos Aires, desde 1977 se promulgó la ley sobre ordenamiento territorial y usos del suelo, con fuerte énfasis urbanístico. En Cuba, desde 1978, la OT ha estado asociada a la planificación física y el urbanismo. En Colombia la planificación de los usos del suelo urbano se adoptó legalmente en 1979, a través de la Ley 9 de ese año (Código Sanitario), ampliada en 1986 al promulgarse el Decreto 1333 (Código de Régimen Municipal) y mejorada tres años después mediante la Ley 9 de 1989 (Ley de Reforma Urbana), que constituyó la base de la actual Ley 388 de 1997 reguladora de la ordenación del territorio municipal y distrital (Massiris, 2002). En Chile, también ha estado ligado en sus orígenes al urbanismo y aún hoy no existen normas específicas de OT, siendo sus principales soportes la Ley General de Urbanismo y Construcciones y la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones. En cuanto a la planificación ambiental, el interés por regular el uso y aprovechamiento de los recursos naturales empieza a adquirir importancia en los países de América Latina desde los años setenta y ochenta (1974 en Colombia Promulgo el Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente) y en México en 1988 (aprobó Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, donde se implementa el Ordenamiento Ecológico) asociado inicialmente al enfoque del "ecodesarrollo", término que fue usado por primera vez en 1973 por Maurice Strong, para 32 dar a entender una idea de desarrollo económico y social que tomara en cuenta la variable ambiental, (Salinas, 2005). El enfoque del ecodesarrollo llegó a los países latinoamericanos en los años de la década de 1980, pero tuvo una vida muy corta, pues rápidamente fue absorbido por el concepto de desarrollo sustentable impulsado a partir del Informe Brundtland "Acción para un Futuro Común" en 1987. Posterior a este informe y previo a la Cumbre de Río de 1992, los países latinoamericanos realizaron esfuerzos para elaborar una visión de conjunto acerca del problema del desarrollo y el medio ambiente. En efecto, con el auspicio del PNUD y el BID se conformó en 1989 una comisión encargada de elaborar dicha visión para ser presentada en la Cumbre de Río, conformada por representantes de distintos países latinoamericanos. El documento final de este trabajo se conoció en 1990 bajo el título de Nuestra Propia Agenda sobre Desarrollo y Medio Ambiente, en el cual se hace un diagnóstico de la realidad latinoamericana y se proponen las bases para la construcción de la estrategia de desarrollo sustentable. Dichas bases las constituyen siete grandes líneas maestras: a) la erradicación de la pobreza, b) el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, c) la ordenación del territorio, d) el desarrollo tecnológico compatible con la realidad social y natural, e) Una nueva estrategia económica y social, f) La organización y movilización social, y g) La reforma del Estado (Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y elCaribe, 1991), (Salinas, 2005). La visión de desarrollo sustentable planteada en el documento en referencia integra a este concepto la dimensión espacial, al considerar la ordenación del territorio como una de las líneas maestras para lograr dicho desarrollo, entendiendo la OT como la "distribución geográfica de la población y sus actividades de acuerdo con la integridad y potencialidad de los recursos naturales que conforman el entorno físico-biótico. Todo ello, en la búsqueda de unas condiciones de vida mejores"(Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, 1991). Posterior a la Conferencia de Río, (ONU, 1992); en 1994 se realizó una cumbre de presidentes centroamericanos (Cumbre Ecológica Centroamericana) en Nicaragua, en la que participaron los primeros mandatarios de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, 33 Honduras, Nicaragua, Panamá y Belice. Uno de los compromisos que asumieron los mandatarios de estos países fue el de instruir a las autoridades correspondientes para iniciar las acciones necesarias a efecto de establecer planes de ordenamiento del territorio. En la segunda mitad de los noventa, los países latinoamericanos intensificaron sus políticas ambientales a partir de la aprobación de leyes ambientales y la creación de ministerios e instituciones encargadas de la gestión ambiental (ver evolución anexo B). En la segunda mitad de los años noventa, países como Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana conciben al ordenamiento del territorio como un instrumento de gestión ambiental (ver anexo C), especialmente asociadas a zonificaciones de usos del suelo, considerando las potencialidades del mismo y la necesidad de preservar, conservar y/o recuperar el patrimonio natural e histórico-cultural. De este modo, en los años noventa se inicia en los países latinoamericanos la elaboración de planes de ordenamiento a excepción de Venezuela que desde los ochenta ya los venía realizando y a la elaboración de regulaciones jurídicas las cuales a pesar de que reconocían la transversabilidad e intersectorialidad en estos instrumentos e involucraban elementos de planificación ambiental y urbano-regional (anexos B y C), no resolvían la necesidad de concurrencia de los planes ambientales, socioeconómicos y urbanísticos, según el ámbito de actuación; presentándose, incluso, situaciones conflictivas, derivadas del hecho de que cada uno de estos planes estaba soportado por normas legales distintas, concebidas independientemente. En México, por ejemplo, los actuales programas estatales de OT carecen de soporte jurídico propio, en tanto que sí lo tienen los planes de ordenación de asentamientos humanos y los de ordenación ecológica. En Colombia, se deben elaborar planes de desarrollo socioeconómicos, ambientales y de OT cada uno soportado en una ley diferente. En Venezuela, actualmente se discute en la Asamblea Nacional, la integración de la normatividad y de la gestión urbanística, ambiental y territorial; existe, en este sentido, la tendencia a convertir la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio en Ley Orgánica de OT, urbanismo y medio ambiente (Massiris, 2002). Dentro de este contexto, el ordenamiento del territorio se ha concebido como una política de planificación que integra objetivos ambientales (planificación física-espacial) y regionales (planificación territorial), en función de la escala, predominando en las escalas 34 locales la planificación física-espacial con fuerte contenido urbanístico y en las escalas regionales la planificación territorial que busca una ocupación sustentable del territorio y un mayor equilibrio del desarrollo regional. En varios países las leyes son ambiguas, y los márgenes de las competencias no están claras lo que hace que hayan vacios de poder y los niveles de competencia y confluencia se traslapen como el caso de Colombia, Venezuela, Argentina, Honduras y el caso de México donde por una parte la ordenación Urbana la atiende la Secretaria de Desarrollo Social y la ordenación Ambiental sea la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales. En general los países latinoamericanos enfrentan serios obstáculos para hacer posible el trabajo articulado y coordinado que demanda la visión global de la ordenación del territorio. Obstáculos que, además de la inexistencia o debilidad de la organización institucional para la gestión, incluye la inexperiencia en el trabajo interinstitucional y la tendencia a pensar el territorio desde una perspectiva sectorial; así como la ausencia de una cultura del trabajo coordinado, interdisciplinario y abierto, que facilite el intercambio fluido de información entre los distintos organismos que participan en la gestión en un mismo ámbito territorial y entre los distintos ámbitos, así como la sinergia asociada a la complementación de acciones y que evite la entropía de información y duplicidad de esfuerzos, propia de las actuaciones descoordinadas y desarticuladas que han predominado en la evolución de las distintas formas de planificación. Por otra parte también son evidentes los problemas existentes en la comunicación interinstitucional e, incluso, entre las propias dependencias de un mismo organismo o entidad. Del mismo modo, son comunes en nuestros países los celos de las instituciones en relación con sus competencias y son la información que cada entidad produce, obstaculizando la transferencia de información y la posibilidad de estandarizar indicadores, escalas, etc., situación que afecta seriamente la elaboración de productos diagnósticos integrados requeridos como apoyo a la toma de decisiones para el ordenamiento del territorio. Desde el punto de vista de la participación social, toda la normatividad vigente da espacio a la observación y sugerencia de la ciudadanía a ser tomada en cuenta para los ordenamientos, pero se limita en su generalidad a validar o a una consulta final y esta no es 35 muy clara cuando se presente un caso donde la sociedad civil no acepte ese modelo de planificación impuesto por los políticos y por los “técnicos que la elaboran”, en general sigue siendo vertical, aun cuando la Ley da la facultad de poder frenar la iniciativa de algo contrario al interés popular. Otra de las características de los ordenamientos vigentes es; quien se encarga de vigilar estos programas, en su generalidad son las dependencias de protección al ambiente, de agricultura, de desarrollo social y pocos de planificación, o al mismo tiempo todas en una parte lo que hace que las responsabilidades se diluyan y las competencias se anulen o se entre en controversia. Solo Colombia y Cuba hasta inicios del año 2000 tenían el control las dependencias de Economía y desarrollo social en coordinación con las de planificación el tema de dirigir toda la planificación territorial. En el ámbito de la vigilancia encontramos; que aunque todos los gobiernos dan competencia a los tres niveles de gobierno, la parte directa de la aplicación siempre recae en los municipios pero estos no son vigilados por la ciudadanía, lo que hace que los ciudadanos la perciban como imposiciones centrales y verticales del poder asociadas con el capital. A opinión del Instituto de Geografía de la Universidad Católica de Chile, (1999), citado por Massiris (2002) La dispersión de las competencias públicas relativas al ordenamiento territorial en una multiplicidad de órganos de distinto rango y naturaleza que operan de manera inorgánica, descoordinada, con paralelismo y ambigüedad de funciones y de responsabilidades", debido, en gran medida, al hecho de que, "por una parte, la ordenación del territorio es un tema de carácter horizontal que demanda esfuerzos transversales, intersectoriales, interdisciplinarios, sistemáticos e integrales, y por otro, en muchos casos los instrumentos de planificaciónterritorial disponibles son de carácter sectorial y, por lo tanto, no fueron concebidos con fines de ordenación territorial, aunque en la práctica algunos han derivado en eso". La evaluación establece, además, la existencia de una "gran dispersión, incoherencia y falta de estructuración de la legislación sectorial vigente, lo que provoca un gran desconocimiento de sus alcances normativos y un alto grado de incumplimiento de dicha legislación". 36 La débil visión prospectiva es otro de los rasgos comunes de las políticas latinoamericanas de ordenación del territorio. Su análisis se realiza a partir de dos indicadores: la formulación de objetivos a largo plazo y la incorporación en el proceso de toma de decisiones de criterios y métodos provenientes de la prospectiva, especialmente visiones alternativas de futuros deseados, escenarios alternativos de futuros posibles y métodos para lograr transformar los deseos, expectativas y conocimientos en imágenes objetivo que sirvan de Norte para las actuaciones de ordenación del territorio según señala Massiris retomando otros trabajos, (Gabiña, 1998; Massiris 2000, 2001). Los objetivos de largo plazo se encuentran explícitos en la gestión del OT, de Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México y Uruguay. En Bolivia los planes se conciben a 10 años, en tanto que en Colombia la "Ley de Desarrollo Territorial" lo establece a 9 años, en México es de 20 a 25 años y en Uruguay el "Proyecto de Ley de Ordenamiento Territorial" concibe los planes de OT para ser formulados sin plazo de vencimiento formal, pero con revisión cada 7 años. En el caso de Costa Rica, como resultado de unos talleres de reflexión prospectivas realizados en 1997, se ha propuesto un horizonte de tiempo de 25 años para los objetivos de largo plazo del OT (SINADES, 1997). En El Salvador, recientemente se iniciaron estudios para la formulación de un "Plan Nacional de Ordenamiento y Desarrollo Territorial" –PNDT-, con un horizonte de tiempo de 5 años en el corto plazo, de 10 a 15 años en el mediano plazo y de 25 años en el largo plazo (Viceministerio de Vivienda y Desarrollo y Urbano, 2002). El otro indicador de la visión prospectiva es la utilización de criterios y métodos prospectivos en el proceso de formulación de los planes. En este sentido, se destacan países como Bolivia, Colombia, Costa Rica y México. Estas intenciones constituyen, en cierto modo, los gérmenes de la visión prospectiva del ordenamiento del territorio en los países latinoamericanos. En la práctica dicha visión sólo tendrá un desarrollo notable en la medida en que se desarrolle también la política de ordenación y se gane experiencia en el uso de los métodos prospectivos, tema que en la actualidad es de dominio de un reducido grupo de expertos. Lograrlo no es fácil, dada la cultura política y administrativa prevalente en nuestros países, caracterizada por el desconocimiento que hacen los nuevos gobernantes de los objetivos y 37 proyectos de sus antecesores, lo cual es dramático cuando la sucesión corresponde a partidos políticos contrarios o distintos. A esto se suma la inexistencia de una apuesta concertada de futuro, un proyecto político de Nación que indique el rumbo hacia el cual se dirige los países. Se requieren cambios importantes en la actitud tradicional de los gobernantes y en la cultura de la planificación pública, pues se hace necesario garantizar la continuidad de los planes en el tiempo, de modo que en el curso de varios períodos de gobierno se pueda ir construyendo el escenario adoptado. La participación social es otro de los rasgos presentes en la conceptualización y normativización de OT en los países latinoamericanos. No obstante, en la práctica ésta se da en grado y formas diferentes. En Venezuela es casi nula, aunque la Ley Orgánica de OT de dicho país admite esta participación en la formulación de los planes urbanísticos, a través de audiencias. En países como Bolivia, Costa Rica y Uruguay, sus proyectos de ley de OT establecen la participación ciudadana, mediante comités de vigilancia, cabildos, audiencias públicas, plebiscitos y el envío de observaciones. En la mayoría de los casos, la participación social sólo tiene un carácter consultivo y, por tanto, no incide significativamente en las decisiones finales. Normalmente consiste en usar a unos pocos ciudadanos para tratar de mostrar un plan consensuado y, por lo tanto, legítimo socialmente, contrario a la naturaleza de un verdadero proceso participante, consistente en una negociación social y política del poder sobre el espacio, una construcción colectiva del modelo de uso y ocupación del territorio que se propone como imagen objetivo. Colombia es, quizás, el país donde la normatividad establece unas condiciones favorables para una participación ciudadana más proactiva. Según la Ley de Desarrollo Territorial los planes municipales y distritales deben ser el resultado de un proceso de discusión y concertación con los actores sociales del municipio, en todas sus etapas: preliminar, diagnóstico, formulación, aprobación y ejecución. Dicha Ley y normas reglamentarias posteriores establecen distintos mecanismos de participación para cada etapa. Se destacan las audiencias públicas y cabildos abiertos, así como las mesas de concertación y los comités de seguimiento (Congreso de la República de Colombia, 1997) citado por Massiris. Del mismo modo, la Constitución Política de 1991 ha puesto a disposición de la 38 comunidad instrumentos tales como el Derecho de Petición, la Revocatoria del Mandato, la Acción de Grupo, las veedurías ciudadanas, la Acción de tutela y la Acción de Cumplimiento, mediante los cuales, los ciudadanos podrán exigir el cumplimiento de los planes o el respeto a sus derechos, si considera que las autoridades están haciendo caso omiso del mismo o si se está violando alguno de sus derechos. Además de la concertación con los actores sociales, los planes municipales de OT de Colombia deben ser aprobados por las corporaciones regionales de desarrollo (autoridad ambiental), por el consejo de planificación, por el concejo municipal y por la junta metropolitana. A pesar de lo anterior, la aplicación que se ha hecho de estos instrumentos en Colombia dista mucho aún de una participación activa y decisiva de la ciudadanía, debido a la incredulidad frente al proceso y de cierto temor de los ciudadanos para dicha participación. Adicionalmente, ha existido en muchas administraciones municipales cierto desinterés por promover la participación social. El carácter integrador de la ordenación del territorio implica un mayor impulso de la participación social y de la concertación como requerimientos necesarios para dar legitimidad a los planes de ordenación y, como lo plantea para un mayor entendimiento del proceso de planificación como procedimiento de coordinación de actuaciones. En general, es notable en los países latinoamericanos, la ausencia de una cultura de la planificación participante y el escaso dominio de metodologías de consensos y de resolución de conflictos en los procesos de concertación, que permitan, por ejemplo, evitar que los actores poderosos impongan sus intereses individuales por encima del interés colectivo. Actualmente la planificación y el ejercicio del poder existente en AL, podemos sintetizarla de la siguiente manera: lo que prevalece en la normatividad existente, es la concepción del OT como una práctica planificada, complementaria de la planificación sectorial, mediante la cual es posible dar un tratamiento integral a la problemática de los territorios; utilizando como estrategia la planificación física espacial dentro de un contexto ambiental (desarrollo sustentable). No obstante, en su instrumentación, no existe claridad sobre los mecanismos de articulación necesarios para armonizar las acciones sectorialesy territoriales, ni sobre sus diferencias y complementariedades, lo que lleva a que a menudo el OTse confunda con la planificación ambiental y el urbanismo. Aún se está lejos de concebir el plan de 39 ordenación como un marco orientador de las políticas sectoriales en la búsqueda de una ordenación integral del territorio. Con excepción de Venezuela y Colombia, la práctica de la ordenación territorial según Massiris, se da sin respaldo de un “ordenamiento legal” situación que manifiesta una debilidad normativa y, en consecuencia, serios obstáculos para la articulación con las otras prácticas de planificación. Veamos algunos casos: el caso mexicano donde la ordenación territorial carece de soporte jurídico, en tanto que sí lo tienen los planes de ordenación de asentamientos y los programas de ordenación ecológica. A lo anterior se suma el hecho de que, con excepción de Bolivia y Venezuela, es común que la práctica ordenadora no abarque la totalidad de las distintas instancias territoriales de los países: nacional, regional, departamental (estatal, provincial) y municipal, según cada caso. En Uruguay, por ejemplo, solo algunos departamentos como Montevideo están elaborando planes de ordenamiento, algo similar ocurre en México, donde solo se realizan programas de ordenación territorial en las entidades federativas y uno que otro en los municipios. En Argentina y Nicaragua se realizan planes en los ámbitos departamentales y municipales, pero no existe política nacional. En Colombia se realizan planes municipales que incluyen la ordenación urbana y se dan directrices departamentales, sin que exista una política nacional. En Costa Rica se realizan planes reguladores cantonales con fuerte énfasis urbanístico y no existen lineamientos departamentales ni nacionales. Todo esto conduce a una práctica espacialmente fragmentada de la ordenación, que en nada contribuye al manejo coherente del territorio, y la mayoría de veces lejos de contribuir detienen la intención de “ordenar”. Por otra parte, no existe una organización administrativa que favorezca la gestión integral del OT, la cual se realiza a partir de sistemas institucionales sectoriales, muy alejados del carácter global y horizontal que es connatural a la ordenación. En este sentido es necesaria la implementación de un sistema jerarquizado de planificación en el que la planificación urbanística, ambiental y de desarrollo socioeconómico se vincule con la planificación territorial tanto en sentido horizontal como vertical, garantizando de este modo, la prevalencia de la gestión integral y el entendimiento del proceso de planificación como procedimiento de coordinación de actuaciones. 40 Con lo que respecta a la participación social en los procesos de ordenación es débil. Prevalece en los planes la visión de territorio y objetivos de las instituciones de Gobierno responsables de los planes y de los grupos empresariales y corporativos poderosos que imponen, en última instancia, su voluntad e intereses y condicionan la acción ordenadora del Estado, aseveración que Massiris atinadamente plantea y aplica para México. A esto se suma que los agentes planificadores no se circunscriben a su papel técnico y con frecuencia se comprometen con algunas fuerzas económicas y sociales, lo que sesga su labor. Es común en los países latinoamericanos, que los actores poderosos presionen sobre los agentes planificadores para inducir cambios en los usos del suelo en una dirección favorable a sus intereses individuales. También es común que los agentes planificadores sean proclives a actuar en función dichas presiones. El carácter integrador del OT exige un compromiso con el apoyo a la participación social y a la concertación como forma de hacer de la ordenación un proceso de construcción colectiva del uso y ocupación deseado del territorio. En relación con la capacidad técnica no hay duda que aquí existe otra dificultad, especialmente ligada a la calidad de la información que demandan los estudios diagnósticos y prospectivos para la elaboración de planes de ordenación del territorio y a las tendencias existentes respecto al manejo de dicha información. La mayoría de los países latinoamericanos carecen de sistemas nacionales de producción de información territorial que articulen a las diversas instituciones, que desde perspectivas sectoriales, generan dicha información. A menudo es imposible integrar información de distintas instituciones, por no corresponder en sus formatos, escalas, fechas, etc. Del mismo modo existe una tendencia en los diagnósticos a dar mayor importancia a las características cuantificables y medibles, llegando a veces a extremos de condicionar los análisis y evaluaciones territoriales a los formatos, indicadores y posibilidades que establecen los sistemas de información geográfica, sacrificando cualidades no medibles (estructurales, relacionales, culturales) muy significativas en la comprensión e interpretación adecuada de la problemática territorial. 41 CAPITULO II LA POLÍTICA MEXICANA SOBRE LOS ORDENAMIENTOS ECOLÓGICOS II.1 Los primeros intentos de planificación en México Revisando la bibliografía existente, encontramos que la historia de la planificación territorial sin duda alguna se ha realizado en Europa, como lo expusimos en el capitulo anterior y que el camino de América Latina es muy parecido en sus diferentes países, muy reciente por cierto; ahora nos concentraremos en los ordenamientos ecológicos como una expresión entre otras más del ordenamiento territorial. Desde la aparición de las sociedades precolombinas la planificación ha evolucionado con la presencia y vaivén de sus gobiernos, desde las diferentes culturas que se han establecido en una región cuando dejaron de ser nómadas, delimitaron y pasaron a ser parte del territorio creando identidad. Todas las sociedades han tenido una noción de que el espacio físico territorial debe de planificarse, desde la zonificación y limitación de las comunidades, hasta la a distribución de la agricultura se ha tenido de manera implícita y necesidad de la “planificación”. La imposición de criterios han sido diversas; desde las coercitivas hasta las de “consenso” y si alguna de estas fallaba las guerras regionales o locales daban el veredicto final. Sin embargo por parte de Hiernaux y Torres (2008), sitúan que la planificación inicial en México fue hasta el último cuarto del siglo XIX y todo el siglo XX donde se aprecia la historia de una sucesión de visiones territoriales a veces contradictorias, que transitaron de una posición autoritaria a formas de ordenamiento implícito y posteriormente explícito, hasta desembocar en una carencia de ordenamiento, cuando la visión dominante en la política mexicana en todos sus campos de aplicación, es la sumisión al mercado. Los altibajos del ordenamiento territorial son entonces parte de la historia de un sistema político, marcado además por largos periodos de dominación de un partido, pero no por ello coherente en su imaginario territorial y en sus prácticas de ordenamiento. Los primeros esfuerzos e intento de planificar el territorio se dio con la ascensión a la Presidencia de la República del General Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940) cuando se 42 logró imponer una visión única del Espacio-Nación aunque no sin contradicciones: modernizar el país, reconstruyendo las infraestructuras devastadas por la gesta revolucionaria, promover una agricultura moderna pero asignando tanto los campesinos al ejido como forma de organización tradicional, fomentando la industrialización y, sobre todo, creando las instituciones necesarias para un impulso desde arriba de un modelo de desarrollo económico y social, todavía marcado por la intención de una mayor justicia social. El citado sexenio logró sentar las bases de un modelo dedesarrollo centrado sobre la capital de la República, primera ciudad en contar con un Plan de Desarrollo Urbano emprendido desde los primeros años de los treinta pero jamás terminado ni legalizado. Se planteó la necesidad de regionalizar el territorio nacional, de inventariar sus recursos, y de adoptar políticas que sacará de su retraso atávico a los espacios más retrasados. Cárdenas después de la segunda guerra mundial, implemento y conceptualizó en materia de ordenamiento del territorio: las Comisiones de las cuencas hidrológicas (Ornelas 1993). Este proyecto se deriva de la copia de la propuesta estadounidense en el Valle del Tennessee, propuesta que contrapesaba a la postura radical y autoritaria de los modelos de planeación soviéticos que alcanzaron grandes reconocimientos en Occidente, por la velocidad de la transformación de la Rusia zarista a una potencia industrial y militar. El modelo del desarrollo regional a partir de la visión por cuenca hidrológica fue aceptado por los presidentes posteriores a Cárdenas, y promovido por éste último, en la Comisión del Tepalcatepec que dirigió desde 1947 (luego extendida a la Cuenca del Balsas) y en otras cuencas que tuvieron menos auge. El embrión de un desarrollo integral de las regiones estaba presente en la visión por cuencas: sin embargo, los analistas como Ornelas (1993) han demostrado que no solo se trató de un número reducido de experiencias que no afectaron significativamente el curso del modelo industrial-urbano en vía de imposición después de los cuarenta, sino que las mismas tuvieron un impacto reducido en sus ámbitos espaciales, inclusive creando nuevas desigualdades entre la población más integrada y el resto de los habitantes. La fase que va de fines de la segunda guerra mundial hasta 1970, Hiernaux y Torres le dan el nombre de fase de ordenamiento implícito y es justamente la etapa de mayor crecimiento económico sostenido y continuo en México, es también una etapa durante la cual se 43 planteó más una gestión del crecimiento que un impulso a modelos distintos. En otros términos, a excepción del programa de cuencas hidrológicas, resulta difícil encontrar otra política de planeación. Sectorialmente, se impulsa el desarrollo siguiendo a las tendencias que provienen tanto del mercado nacional en plena expansión, como de la relación con los Estados Unidos y parcialmente del mercado mundial, pero sin mostrar serias preocupaciones por las tendencias territoriales que ese crecimiento generaba. Más aun, todo parece indicar que el reforzamiento de la centralidad territorial de la economía se volvió el paradigma no explícito, lo que dio lugar a políticas que favorecieron el crecimiento industrial en torno a la capital, se provocó la concentración industrial-urbana con las consabidas consecuencias territoriales. La Planeación Explicita dicen estos mismos autores; llega para cuando México había pasado por una situación de inestabilidad social que no se resolvió sino por una represión salvaje, sino que también el mismo poder político había ya tomado conciencia del riesgo político implícito en una desigualdad regional tan marcada. El gobierno de Luis Echeverría Álvarez inauguró entonces una nueva aunque breve etapa, en la cual el ordenamiento territorial se volverá parte del discurso político oficial, pero también un referente permanente para un número considerable de programas sectoriales con efectos regionales, o de programas directamente regionales. Para entonces, se había perdido la fe en la posibilidad de proseguir con el modelo de desarrollo regional por cuencas hidrológicas, y dominaban las visiones desarrollistas que propugnaban por la creación de polos de crecimiento económico, capaces de transitar a polos de desarrollo regionales. Entre las características más destacadas de esta política explícita, vale mencionar la fuerte participación del Estado que no solo concibe un modelo territorial, diseña propuestas, consigue los recursos y pone en operación las actividades consideradas como “motrices” para el desarrollo económico y regional: dos ejes productivos fueron privilegiados, por una parte la industria pesada, por la otra el turismo internacional. El primer eje fue el sustento de los proyectos siderúrgicos en torno a Ciudad Lázaro Cárdenas, Michoacán, de la petroquímica en torno a Coatzacoalcos-Minatitlán, Veracruz y de la transformación del cobre en Nacozari de García, Sonora, como proyectos más destacados. Desde la perspectiva del turismo internacional, fueron los proyectos de 44 Cancún, Quintana Roo, Ixtapa-Zihuatanejo, Guerrero, Los Cabos y Loreto, Baja California Sur, y finalmente Huatulco, Oaxaca, quienes fueron impulsados bajo esta visión. Las críticas a la forma de operar estos desarrollos y a sus efectos reales sobre la región y en el contexto de una posible desconcentración territorial. En el sexenio de López Portillo solo se intensificó la misma política, pero agregando un ingrediente que provocó una reacción particularmente adversa en los años posteriores: el crecimiento se sostuvo en un fuerte endeudamiento externo, que representó una parte sustancial de la deuda pública a 1982. (Ornelas, 1993). Sin embargo, los dos sexenios de ordenamiento explícito del territorio nacional tuvieron algunos efectos benéficos según Hiernaux y Torres (2008) que conviene resaltar: por una parte, se instauró una cultura política de la necesidad de intervenir en el territorio, para contrarrestar los efectos negativos para el modelo social y territorial del país, de una concentración creciente y de una centralización intensa. Asimismo, con errores innegables también, se impuso una cultura más racional, hacia la organización de los recursos, la fijación de objetivos claros, en breve, hacia una cierta forma de planeación que ha distado también de ser óptima pero que no ha dejado de mostrar sus ventajas para un manejo más racional del territorio. Ante la poca efectividad de la política donde aparecieron o hicieron aparecerse como el desorden administrativo, la corrupción y el despilfarro, los sexenios posteriores, de 1982 al 2000 de Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, marcan un giro radical en materia del ordenamiento del territorio, y que su influencia permea la política económica actual. Con la llegada del modelo neoliberal se abandonó de inmediato la política que intentaba dar un planteamiento de planificación regional con la intención de “equilibrar” las regiones económicas del país, y se paso a los grandes proyectos de desarrollo económico-territorial inclusive a la privatización de los logros estatales en estos sitios (a excepción de los proyectos petroleros, protegidos por la entonces vigente ideología nacionalista sobre estos recursos). La reestructuración de la administración pública conllevó a cerrar numerosas instituciones que tenían cierta injerencia en el desarrollo territorial y sobre todo, a reducir sensiblemente la plantilla de burócratas, de tal suerte que temas no prioritarios acabaron 45 por no atenderse: la atención del territorio se había de hecho vuelto secundario frente a la necesidad de recuperar el crecimiento y de atender los efectos socialmente perversos de la crisis y de la apertura de los mercados, iniciada desde el sexenio del presidente de la Madrid, inclusive mucho antes de la firma de un Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que solo concluirá en 1994. En cierta forma, los resultados territoriales de ese periodo parecían dar la razón a la política neoliberal, ya que se empezó a asistir a un descenso de la concentración y de la centralización en torno a la ciudad de México. Sin embargo, como se empezará a ver rápidamente, otros efectos “perversos” se hicieron patentes: entre los cuales podemos citar la degradación social y económicade los territorios afectados por la crisis (entre otros la misma ciudad de México), el crecimiento desordenado e intensivo de las ciudades fronterizas, polo de atracción de la miseria atraída por el paso a los Estados Unidos y de las maquiladoras o sea las formas de organización del trabajo que juegan con esa miseria para concertar salarios muy inferiores a lo que se paga en los países de origen del capital, y el extraordinario y cada vez más conflictivo retraso absoluto y relativo de las entidades sureñas de la República, entre otros factores conflictivos, (Ornelas, 1993). Contradictoriamente a la ideología de mercado que dominaba durante aquellos tres sexenios, (1964-1982) surgió una suerte de formalización de la planeación territorial. Una ley de planeación promulgada en enero 1983, que define un marco de planeación que deberá ser seguido en los próximos años. Lo que será efectivamente dejado en forma radical, es la intención de una intervención sobre el territorio que tuviese carácter integral: se observará, por el contrario, una fuerte preferencia hacia las intervenciones parciales y los programas “focalizados”. El carácter parcial de la intervención puede observarse, por ejemplo, en la emisión de una serie de planes regionales que no cubren la totalidad del territorio, pero que se orientan hacia áreas o porciones del territorio nacional que se consideran como prioritarias, como el Mar de Cortés, el Sureste o el Valle de México, (Ornelas, 1993). Finalmente, para cerrar el breve resumen de estas etapas recientes, vale la pena subrayar que durante los dos últimos sexenios del milenio, se ha reforzado considerablemente la “conciencia ecológica” en el país, así como la toma de conciencia de la necesidad de 46 construir una política ambiental seria frente a los problemas evidentes que enfrenta el país en la materia, esto sin duda por la inercia mundial que trajo la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, (ONU, 1992). A partir de esta inercia internacional, se ha construido progresivamente un ordenamiento ecológico del territorio muy “sofisticado” en cuanto a técnicas de elaboración de las propuestas, con la virtud de introducir la dimensión ambiental sumamente importante que fue ignorada y menospreciada en los sexenios anteriores. El sexenio de Fox declaró su voluntad de impulso a una política explícita de desarrollo territorial basada en la coordinación de acciones entre el gobierno federal y los gobiernos estatales y de estos últimos entre sí y con sus contrapartes a nivel municipal. La definición de la política territorial partió de la idea de que es posible identificar en México cinco mesorregiones diferentes entre sí que requieren el desarrollo de planes específicos para cada una de ellas con el fin de lograr representar las necesidades y vocaciones particulares de cada una de ellas (Hiernaux y Torres, 2008). La administración federal estableció la Oficina de la Presidencia para la Planeación Estratégica y el Desarrollo Regional, responsable de la implementación del modelo de planeación basado en las mesorregiones, y decretó tres programas federales: el Programa Nacional de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio 2001-2006, el Plan Puebla Panamá y el Programa Marcha Hacia el Sur. En lo que concierne al modelo de planeación basado en las mesorregiones, la administración logró establecer una estructura organizativa básica, centrada en los consejos técnicos y los fideicomisos regionales correspondientes a cada una de ellas. Noreste, Centro-Occidente y Centro País, así como con un reporte de competitividad para el Sur- Sureste; también se logró concluir el diseño de dos proyectos estratégicos para el noreste del país y la integración de una cartera de proyectos en la mesorregión A los estados de Puebla, Querétaro, Chihuahua y Durango, que participan en más de una mesorregión, se les denominó estados articuladores. Según cita Hiernaux y Torres (2008). Con el fin de reforzar esta estrategia de planeación y acción regional, en mayo de 2005 la Oficina de la Presidencia para las Políticas Públicas concluyó la elaboración de un documento intitulado Arquitectura Institucional para Promover el Desarrollo Regional en 47 México el cual se propone representar “un gran cambio a favor de la descentralización y apoyar una fuerte redistribución de facultades a los estados para que, actuando colegiadamente como mesorregiones, tengan una participación decisiva en materia de planeación, financiamiento presupuestal, control y evaluación de procesos clave para el desarrollo regional”. Esta propuesta apunta indudablemente a fortalecer la planeación regional desde la misma región, lo que desde el punto de vista de los gobiernos locales parecería ser lo más adecuado. Pero es insuficiente, según la postura de Hiernaux y Torres (2008); la planeación regional debe partir de considerar al país como un todo superior a la suma de las partes: existen principios de seguridad nacional, o de equidad presupuestaria y compensación tributaria, por citar un par de ejemplos, que requieren forzosamente de una conducción nacional, e implican acciones y decisiones que en ocasiones pueden ir en contra de lo que parecería ser la voluntad de una u otra región. El Programa Nacional de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio 2001-2006 (PNDU-OT), que presentó Fox a finales del año 2001 pareció ser buena idea de planificación. El Programa establece un esquema de la política de ordenación del territorio con una conducción nacional totalmente incluyente de las atribuciones y responsabilidades de los gobiernos estatales y municipales, por un lado, y de las que confiere la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal al conjunto de las secretarías de estado y dependencias federales correspondientes, por el otro. De manera muy resumida podemos decir que los principales aspectos de la política de ordenación del territorio definida en el PNDU-OT: se introduce de manera novedosa la planeación y prospectiva del territorio, uno de los objetivos es fortalecer el proceso de planificación y la gestión urbana y regional. Se buscaba elaborar un proyecto territorial nacional al año 2025, buscando articular las regiones. El sexenio de Felipe Calderón, se plantea en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, al Ordenamiento Ecológico como estratégico, en dos de cinco ejes rectores. En el eje 2 “economía Competitiva y generadora de empleos”, define entre sus estrategias la “Promover el ordenamiento ecológico general del territorio y mares”, la cual corresponde al Objetivo 10 “Revertir el deterioro de los ecosistemas, a través de acciones para preservar el agua, el suelo y la biodiversidad”. En el Eje 4 “Sustentabilidad ambiental”, considera 48 entre sus estrategias “Instrumentar acciones para ejecutar el ordenamiento ecológico del territorio nacional”. Que corresponde al Objetivo 9 “Identificar y aprovechar la vocación y el potencial productivo del territorio nacional a través del ordenamiento ecológico, por medio de acciones armónicas con el medio ambiente que garanticen el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales”. Diario Oficial de la Federación (DOF 7 sep-2012). Por otra parte, el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2007-2012, establece en el Objetivo 5 “Impulsar la acción territorial integral incluyendo la formulación y expedición del ordenamiento ecológico general del territorio y de los mares y costas, así como la atención a regiones prioritarias”, la Estrategia 1 “Formular, expedir y ejecutar el programa de ordenamiento ecológico general del territorio”. El Programa Nacional Hídrico 2007-2012, considera, entre sus estrategias, en el capítulo 3, Objetivo 6 “Prevenir los riesgos derivados de fenómenos meteorológicos e hidrometeorológicos y atender sus efectos”,la estrategia 8 “Promover programas de ordenamiento ecológico territorial en regiones que se encuentren en riesgo por eventos hidrometeorológicos”. (DOF 7-sep- 2012). Como podemos ver en el sexenio de Calderón hubo intentos de aplicar la política ambiental a las actividades económicas, sin embargo solo es un buen deseo en papel, porque en la práctica siguen teniendo preponderancia actividades productivas como la minería que está por encima de cualquier actividad de conservación y actualmente existe esta actividad incluso en algunas Áreas Naturales Protegidas. Si bien es cierto que se intento llevar a cabo acciones interinstitucionales como las del 21 de febrero de 2007, en Mazatlán, Sinaloa, durante la presentación de la “Estrategia Nacional para el Ordenamiento Ecológico en Mares y Costas”, donde Calderón Hinojosa, instruyó a la Semarnat, con el apoyo de otras Secretarías, a cumplir con una serie de metas entre las que se encuentra “Formular y Expedir el Programa de Ordenamiento Ecológico General del Territorio” (POEGT); y en abril de 2008, se instituyó un grupo de trabajo integrado por representantes de diversas secretarías entre las que se encontraban: Sedesol, Sagarpa, Sectur, SRA, Segob (Conapo, Cenapred), SCT, SE (SGM), Sener (Pemex, CFE) e INEGI, las cuales fueron designadas mediante oficio para participar en el seguimiento y evaluación del POEGT. Ese mismo año, se concluyó el estudio técnico, cuya formulación 49 estuvo a cargo del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, bajo la coordinación de la Semarnat-INE y el Grupo de Trabajo Intersecretarial. En el mismo Diario Oficial de la Federación del 7 de septiembre de 2012, se acepta en su introducción que por el alcance y escala, el POEGT no tiene como objeto autorizar o prohibir el uso del suelo para el desarrollo de la actividades sectoriales y que cada sector tiene sus prioridades y metas; más bien dice el documento, que los sectores adquieren el compromiso de orientar sus programas, proyectos y metas de tal forma que contribuyan al desarrollo sustentable de cada región, es decir es como un llamado a “misa”, quien quiere lo puede hacer, sino no hay obligatoriedad legal para ello. En el actual gobierno de acuerdo al “Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 prevé como estrategia general elevar la productividad para llevar a México a su máximo potencial, por lo que se orienta la actuación gubernamental en torno a cinco metas nacionales: México en Paz, México Incluyente, México con Educación de Calidad, México Próspero y México con Responsabilidad Global, lo cual incluye además tres estrategias transversales: Democratizar la Productividad, Gobierno Cercano y Moderno, y Perspectiva de Género; Que la meta nacional México Incluyente tiene como objetivo, entre otros, proveer un entorno adecuado para el desarrollo de una vida digna, para lo cual resulta indispensable transitar hacia un modelo de desarrollo urbano sustentable e inteligente que procure un ordenamiento territorial responsable, así como un mejoramiento de los espacios públicos, en el marco de una coordinación interinstitucional que garantice la concurrencia y corresponsabilidad de los tres órdenes de gobierno”. (DOF 20 de mayo 2013). Por su parte, el Programa Nacional de Desarrollo Urbano (PNDU) establece seis objetivos que promueven la transición hacia un modelo de desarrollo sustentable e inteligente. Este nuevo modelo busca fomentar un crecimiento ordenado de las ciudades para hacer de ellas sitios en los que las distancias no representen una barrera para los ciudadanos. Ciudades productivas, en las que los ciudadanos aprovechen al máximo las ventajas de la urbanización y se genere un crecimiento compatible con la sustentabilidad ambiental y social. (DOF 30 de abril 2014). Las ciudades que el PNDU vislumbra serán sitios incluyentes que promoverán el máximo potencial de los ciudadanos vía el acceso al ejercicio libre e igualitario de todos sus 50 derechos. Este sentido, y en observancia al Plan Nacional de Desarrollo, en la elaboración del Programa Nacional de Desarrollo Urbano se incluyen líneas de acción encaminadas al logro de los objetivos de las tres estrategias transversales: “Democratizar la Productividad”, consolidar un “Gobierno Cercano y Moderno” e incorporar la “Perspectiva de Género”. Por otra parte el Programa Sectorial de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano contiene objetivos, estrategias y líneas de acción que reflejan las actividades prioritarias y concretas que se llevarán a cabo en esta Administración, por los órganos y entidades que integran el sector coordinado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). Dichos objetivos, estrategias y líneas de acción promueven el ordenamiento del territorio nacional mediante políticas que armonicen el crecimiento o surgimiento de los asentamientos humanos y centros de población; el desarrollo urbano con criterios uniformes respecto de la planeación, control y crecimiento con calidad de las ciudades y zonas metropolitanas del país; la planeación del desarrollo regional y; la modernización de los registros públicos de la propiedad y los catastros. (DOF 16 de diciembre 2013). Mientras que el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales (PSMARN) decretado el 12 de diciembre de 2013, en su apartado de 1.5 Gobernanza ambiental, se reconoce que tanto a nivel estatal como municipal los gobiernos no han tenido la capacidad de cumplir con sus atribuciones legales ambientales básicas, y se plantea la colaboración federal y estatal para cumplirlas. También se acepta que si bien ha habido avances en participación social, el reto futuro es fortalecer la operación y el impacto de la política ambiental y garantizar el acceso a la información, la transparencia y la rendición de cuentas. En este programa sectorial solo se le dedica un párrafo al tema del instrumento de ordenamiento ecológico y donde se reconoce que dado que hay diferentes intereses para el aprovechamiento del territorio, un instrumento clave es el Ordenamiento ecológico y rescata el POEGT, publicado en 2012, que se toma como referencia para todo el sexenio para encaminar nuevos proyectos que impulsen el desarrollo del país y el bienestar social con los menores impactos ambientales posibles. 51 II.2. Antecedentes de los ordenamientos ecológicos La Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano (Naciones Unidas, 1972), marcó un hito a nivel global en cuanto a la necesidad de planear el uso de los recursos naturales y de regular el crecimiento de los asentamientos humanos. A partir de entonces son diversos los países que utilizan al Ordenamiento del Territorio, con diferentes denominaciones, como un instrumento para planificar y regular en sus territorios las actividades productivas, conservar sus recursos naturales y mejorar la calidad de vida de sus poblaciones. Las primeras experiencias en materia de ordenamiento en nuestro país se originaron con la Ley General de Asentamientos Humanos, publicada en 1976, en esta empezaron a considerarse los aspectos ambientales del desarrollo para la planeación de los usos del suelo del territorio. Con esta ley se establece una política ambiental de planeación de la cual se derivan los llamados “Ecoplanes” y los “Planes de Desarrollo Ecológico de Asentamientos Humanos”; estos comprendían, entre otras partes esenciales la descripción del medio físico y biótico, su diagnóstico, la ubicación espacial de los problemas ambientales y las recomendaciones para su atención. (Congreso de la Unión, 1976). En 1982 la Ley Federal de Protección al Ambiente incluye por primera vez el concepto de Ordenamiento Ecológico como instrumento básico de la planeación ambiental, y en la Ley de Planeación de 1983, el gobierno federalcontinúa con su labor de planificación ambiental instrumentando proyectos de Ordenamiento Ecológico del territorio en zonas y áreas prioritarias para el desarrollo nacional. Con la Ley de Protección al Ambiente el ordenamiento Ecológico no incorporaba la participación social y la falta de reglamentación dificultaba su aplicación. El 10 de agosto de 1987, se reforman los artículos constitucionales 27 y 73, para fundamentar un marco ecológico. En el artículo 27 se incluye en su primer párrafo el criterio de preservación y restauración del equilibrio ecológico y en el artículo 73 se le adicionó la fracción XXXIX-G, donde faculta al Congreso de la Unión a expedir leyes que establezcan la concurrencia de los estados y municipios en sus respectivas competencias en materia de Protección al ambiente, Preservación y Restauración del Equilibrio Ecológico. Carmona Lara (sin fecha) consultado en línea. 52 De esta forma el 28 de febrero de 1988 en el Diario Oficial de la Federación se publica la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA). Esta Ley a opinión de la investigadora de la UNAM, María del Carmen Carmona Lara, quien hizo una análisis de la historia de la misma, señala que fue plenamente consensuada y su aprobación fue por unanimidad, reflejando la esperanza por alcanzar realmente una protección al medio ambiente; además fueron escuchados movimientos ecologistas y académicos que impulsaron desde la sociedad civil la iniciativa. La LGEEPA aprobada se estructura en cuatro conceptos básicos: Política ecológica, manejo de los recursos naturales, protección al ambiente y participación social, que se fundamentan en el sistema de concurrencias, el sistema nacional de Áreas Naturales Protegidas (ANP) y las medidas de control, de seguridad y el régimen de sanciones. Contiene 194 artículos, en 9 secciones, con 25 capítulos en seis títulos. Ese mismo año se público el Manual de Ordenamiento Ecológico del Territorio; y se comenzó a promover la elaboración de los instrumentos con el impulso de la participación social, parte fundamental de este instrumento lo que posibilito que en 1994, aparecieran los primeros ordenamientos ecológicos, cita Carmona (sin fecha), si dar datos de cuantos. En 1996 con las modificaciones a la LGEEPA, el Ordenamiento Ecológico adquirió su forma actual, y en su metodología se incorporaron conceptos de la teoría de sistemas para realizar los análisis relativos a las tendencias de deterioro, la aptitud territorial y las potencialidades de aprovechamiento de los recursos naturales, apoyándose además en el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG). Con la difusión de experiencias relativamente exitosas a través de publicaciones y un Congreso Nacional (1999), motivaron a los gobiernos estatales a que, paulatinamente, el Ordenamiento Ecológico se fuera incorporando en su legislación. En la publicación del Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en Materia de Ordenamiento Ecológico (DOF del 8 de agosto de 2003) se definen con mayor claridad los objetivos y alcances, se fortalece la coordinación sectorial a través de acuerdos de voluntades, el Proceso de Ordenamiento Ecológico se institucionaliza mediante la constitución de un Comité de seguimiento representativo y 53 plural y se transparenta a través de un registro electrónico denominado Bitácora Ambiental que permite dar cuenta de su avance. II.2.1 Bases legales Entre los principales fundamentos jurídico-administrativos de referencia general se encuentran: La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la cual se establecen los principios de: a) Desarrollo Integral y Sustentable (Artículos 25); b) Participación democrática de la Sociedad en la Planeación (Artículos 25 y 26); c) La Función Social de la Propiedad Privada (Artículos 27); y d) Concurrencia de los tres órdenes de gobierno y sus ámbitos de competencia (Artículos 115 y 116). El sustento jurídico del Ordenamiento Ecológico (OE), se plasma en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley de Planeación y la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y su reglamento en materia de ordenamiento ecológico, así como en diversas leyes federales y locales. Tanto en la Constitución Política, como en la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, se establece un sistema de concurrencia entre los tres órdenes de gobierno, que sustenta la participación coordinada de las autoridades del ámbito federal, estatal y municipal de acuerdo con sus competencias. Así mismo, hay leyes con injerencia en el proceso de OE, como la Ley General de Bienes Nacionales, que estipula los bienes de uso común y las atribuciones de cada ámbito de gobierno; y la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, la cual afirma que la información de carácter público debe ponerse a disposición de la sociedad, (Semarnat 2006). Por su parte, la Ley de Planeación establece las bases para la coordinación del Ejecutivo Federal con las Entidades Federativas, mediante la suscripción de convenios de coordinación (Capitulo V). Una vez aprobado un programa, este será obligatorio para las dependencias de la Administración Pública Federal, incluidas las entidades paraestatales. La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal confiere a la SEMARNAT la promoción del Ordenamiento Ecológico del territorio nacional en coordinación con las autoridades federales, estatales y municipales y con la participación de los particulares (Artículo 32 bis, fracción X). 54 Por otro lado, la LGEEPA establece que el Ordenamiento Ecológico es un instrumento de la política ambiental obligatorio para los programas de desarrollo nacional (Articulo 17). Señala además, cuales son los criterios que deben considerarse para la formulación de un Ordenamiento Ecológico (Artículo 19), cuales son las modalidades de los programas de Ordenamiento Ecológico (Artículo 19 Bis), y describe cuales son las instancias y los órdenes de gobierno a quienes corresponde la formulación de las diferentes modalidades del Ordenamiento Ecológico, lo mismo que los alcances de dichos programas (Artículos 20 al 20 Bis 7). En el Reglamento de la LGEEPA en materia de Ordenamiento Ecológico (2003) se definen las competencias de la SEMARNAT, así como la participación de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal en la formulación, expedición, ejecución, asesoría, evaluación, validación y vigilancia de los ordenamientos ecológicos de competencia federal; la participación en la formulación de los programas de Ordenamiento Ecológico Regional de interés de la Federación y en la participación y en la elaboración y en su caso, la aprobación de los programas de Ordenamiento Ecológico Local. De manera particular, el Reglamento de la LGEEPA en materia de ordenamiento ecológico menciona las bases de actuación del gobierno federal en los ordenamientos y su competencia. Por su parte, en las leyes ambientales locales se indican los términos con base en los cuales los estados y municipios deberán formular y expedir los programas de ordenamientos ecológico regionales y locales. Finalmente, cada Entidad Federativa tendrá ciertas particularidades en materia de Ordenamiento Ecológico, según su legislación, actualmente la totalidad del país en sus estados se cuenta con la normatividad legislativa referente al tema. II.3. Qué son y para qué sirven los ordenamientos ecológicos La ley define al Ordenamiento Ecológico así: “El Instrumento de Política ambiental cuyo objeto es regular o inducir el uso del suelo y las actividades productivas, con el fin de lograr la protección del medio ambiente y la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, a partir del análisisde las tendencias de deterioro y las potencialidades del aprovechamiento de los mismos”, art. 3 fracción XXIII de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (1988). 55 Un Programa de Ordenamiento Ecológico es un documento que contiene los objetivos, prioridades y acciones que regulan o inducen el uso del suelo y las actividades productivas de una región. El propósito de estos programas es lograr la protección del medio ambiente, así como la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. El objetivo último es que, en el desarrollo de sus actividades, los diferentes sectores realicen un aprovechamiento sustentable que permita la conservación, preservación y protección de los recursos naturales de una región. Se plantea como un proceso de planeación que promueve la participación social corresponsable, la transparencia del proceso al hacer accesible la información que se genera y las decisiones que involucran; así como el rigor metodológico en la obtención de información, los análisis y la generación de resultados, (Semarnat, 2006). Según el Manual del Proceso de Ordenamiento Ecológico (2006); el ordenamiento concebido en la legislación no es una cuestión meramente técnica que incluye solo la visión de los especialistas y sean estos los que de manera univoca determinen la vocación del territorio para las distintas actividades. En la formulación de los programas de ordenamiento ecológico, existentes se incluyen los intereses y conflictos que se dan entre los diversos sectores de la sociedad, como un insumo indispensable para encontrar el mejor arreglo espacial, sin menospreciar la información que proviene de los especialistas y que constituye la base para el debate sobre los usos más adecuados del territorio. En términos legales la LGEEPA enumera 4 modalidades para los Ordenamientos Ecológicos del territorio y se encuentran clasificados en las siguientes categorías: Programa de Ordenamiento Ecológico General del Territorio (POEGT). Tiene como objetivo fundamental, vincular las acciones y programas de la Administración Pública Federal cuyas actividades inciden en el patrón de ocupación del territorio. Su formulación deberá atender a lo establecido en el artículo 20 de la LGEEPA y el capítulo tercero de su Reglamento en Materia de Ordenamiento Ecológico (ROE). El ROE establece que el objeto del POEGT es llevar a cabo una regionalización ecológica del territorio nacional y de las zonas sobre las cuales la nación ejerce soberanía y jurisdicción, identificando áreas de atención prioritaria y áreas de aptitud sectorial. Asimismo, tiene por objeto establecer los lineamientos y estrategias ecológicas necesarias 56 para, entre otras, promover la preservación, protección, restauración y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales; promover medidas de mitigación de los posibles impactos ambientales causados por las acciones, programas y proyectos de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal (APF); orientar la ubicación de las actividades productivas y de los asentamientos humanos; fomentar el mantenimiento de los bienes y servicios ambientales; promover la protección y conservación de los ecosistemas y la biodiversidad; fortalecer el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas; apoyar la resolución de los conflictos ambientales, así como promover la sustentabilidad e incorporar la variable ambiental en los programas, proyectos y acciones de los sectores de la APF. Por su escala y alcance, el POEGT no tiene como objeto autorizar o prohibir el uso del suelo para el desarrollo de las actividades sectoriales. Cada sector tiene sus prioridades y metas, sin embargo, en su formulación e instrumentación, los sectores adquieren el compromiso de orientar sus programas, proyectos y acciones de tal forma que contribuyan al desarrollo sustentable de cada región, en congruencia con las prioridades establecidas en este Programa y sin menoscabo del cumplimiento de programas de ordenamiento ecológico locales o regionales vigentes. Asimismo, cabe aclarar que la ejecución de este Programa es independiente del cumplimiento de la normatividad aplicable a otros instrumentos de política ambiental, entre los que se encuentran: las Áreas Naturales Protegidas y las Normas Oficiales Mexicanas. Programa de Ordenamiento Ecológico Marino (POEM). Tendrán por objeto establecer los lineamientos y previsiones a que deberá sujetarse la preservación, restauración, protección y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales existentes en áreas o superficies especificas ubicadas en zonas marinas mexicanas, incluyendo las zonas federales adyacentes. Se formularan conforme lo establece la LGEEPA en su artículo 20 bis 7 y bajo el procedimiento de los Programas de Ordenamiento Ecológico Regionales y con la participación que corresponda a otras dependencias de la Administración Pública Federal. Programa de Ordenamiento Ecológico Regional. (POER). Tiene por objeto establecer y orientar la política de uso del suelo en función del impacto ambiental que generan las actividades productivas en regiones consideradas prioritarias o estratégicas para el país. Su 57 formulación deberá atender a lo establecido en los artículos 20 bis 3 de la LGEEPA y 40 de su Reglamento en Materia de Ordenamiento Ecológico. Los POER presentan dos submodalidades: de dos o más estados. Cuando una región ecológica se ubique en el territorio de dos o más entidades federativas, el Gobierno Federal, el de los Estados y Municipios respectivos, en el ámbito de sus competencias, podrán formular un programa de Ordenamiento Ecológico regional. Para tal efecto, la federación celebrará los acuerdos o convenios de coordinación procedentes con los gobiernos locales involucrados Art 20 bis 2 LGEEPA. De la totalidad o parte de un Estado. Los Gobiernos de los Estados en los términos de las Leyes locales aplicables, podrán formular y expedir programas de Ordenamiento Ecológico regional que abarquen la totalidad o una parte de una entidad federativa (Art. 20 bis 2) LGEEPA. En estos casos el Estado en cuestión puede invitar a participar al Gobierno Federal a través de la suscripción de un Convenio de Coordinación (Semarnat, 2006). Los Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL). Que abarquen la totalidad o parte del territorio del Municipio. Tienen como objetivo determinar el diagnostico de las condiciones ambientales y tecnológicas, regular los usos del suelo fuera de los centros de población. En ellos se establecen los criterios de regulación ecológica de los centros de población, para que sean integrados en los programas de desarrollo urbano con carácter obligatorio para las autoridades municipales de acuerdo con lo que establecen los artículos 20 bis 4 y bis 5 de la LGEEPA y los artículos 57 al 61 de su Reglamento en materia de Ordenamiento Ecológico. Asimismo, los municipios tendrán que formular su programa de ordenamiento con bases en las leyes locales en la materia. De igual forma los municipios en cuestión podrán invitar al Gobierno Federal a participar en el Proceso de Ordenamiento Ecológico a través de la suscripción de un convenio de coordinación, o bien, en los casos en que exista un área natural protegida federal la participación del Gobierno Federal será cuestión obligada. De igual forma, si existiera en la región o estado un programa de ordenamiento ecológico, modalidad regional, debe asegurarse la congruencia con el Programa de Ordenamiento Ecológico Local, (POEL). 58 El ordenamiento ecológico como instrumento legal, tiene que estar necesariamente, ligado a ser un instrumento político en cuanto a que necesita de tener el consenso de toda la sociedad o de lo contrario, se llegará a lo que en muchas ocasiones, los trabajos no han sido suficientes para asegurarla efectividad del ordenamiento ecológico como instrumento de planeación, según declaraciones de la misma Semarnat (2009). El ordenamiento ecológico debe considerarse como un proceso de planeación continuo, participativo, transparente y metodológicamente riguroso y sistemático. En la planeación del uso del suelo se debe buscar un balance entre las actividades con expresión territorial y la protección de los recursos naturales. De esta manera, el ordenamiento ubica las actividades productivas en las zonas con mayor aptitud para su desarrollo y donde se generen menores impactos ambientales. Contar con un instrumento de planeación territorial es de primordial importancia para identificar, prevenir y revertir los procesos de deterioro ambiental, como la escasez y contaminación del agua, la afectación y pérdida de especies de flora y fauna, la degradación del suelo y la pérdida de la cobertura vegetal, entre otros, además de disminuir la vulnerabilidad de las poblaciones humanas ante eventuales desastres naturales. El OE busca un equilibrio entre las actividades productivas y la protección de los recursos naturales. Por ello, uno de los principales retos del ordenamiento ecológico es armonizar las actividades de todos los sectores entre sí y con el medio ambiente. El ordenamiento ecológico no es el único instrumento del que disponen los municipios para planear y regular las actividades productivas y el uso del suelo. Los Programas Municipales de Desarrollo Urbano Sustentables (PMDUS), que regulan el uso del suelo dentro de los centros de población, son un ejemplo. En este sentido, es indispensable que ambos instrumentos sean compatibles y estén dirigidos al fomento del desarrollo sustentable municipal. De entrada debemos mencionar que el único Ordenamiento que tiene control a la regulación del uso del suelo es el OEL, como ya se dijo los municipios amparados en el artículo 115 constitucional tienen esa potestad; el resto de los Ordenamientos solo son de carácter “inductivo” lo que ha implicado en la mayoría de los casos no tomarlos en cuenta, a pesar de que la Ley de Planeación es muy específica al decir si hay un acuerdo de 59 coordinación entre federación y estado o municipios, pasan a tener obligatoriedad, pero como no debe de existir un permiso específico para el cambio del uso del suelo nadie los toma en cuenta. Solo la autoridad municipal tiene esa llave y arma constitucional de dar o negar permisos de cambio y uso de suelo, y es ahí donde el ordenamiento local se vuelve clave para realmente llegar a un ordenamiento de las actividades económicas con una visión ambiental, siempre y cuando su elaboración sea consensuada, de lo contrario solo se hace un trámite burocrático más. Nos centraremos en exponer las bondades y limitaciones de este instrumento legal en términos de lo que el municipio puede lograr con esta reglamentación, no utilizada ni generalizada para proteger el territorio de actividades depredadoras de los recursos naturales en todo el país. La primera acción según la guía del OET de la Semarnat es determinar el objetivo, alcances y beneficios para el municipio y la población del ordenamiento ecológico a partir de responder las siguientes preguntas: ¿Para qué ordenar el territorio?, la respuesta de este instrumento es: para aprovechar los recursos naturales de forma sustentable y evitar conflictos entre los sectores por el uso del territorio. Otra interrogante puede ser ¿Qué problemas o conflictos se atienden con el ordenamiento ecológico? Cuando dos sectores tienen interés por el uso del mismo espacio o recurso para desarrollar sus actividades, pueden surgir conflictos si las acciones de uno de ellos interfieren directa o indirectamente con las del otro, lo cual dificulta su realización. El ordenamiento ecológico ayuda a resolver conflictos intersectoriales como: por ejemplo, el desplazamiento de campamentos pesqueros por el desarrollo turístico en zonas costeras. El crecimiento de las zonas agrícolas hacia zonas de recarga de acuíferos. El crecimiento desordenado de las granjas acuícolas. El crecimiento urbano a costa de zonas boscosas. La minería contra las actividades milenarias de subsistencia cultural y de paisaje. Las autoridades del ayuntamiento deben sentar a los actores en disputa del territorio y llegar a acuerdos donde se antepongan los intereses colectivos a los individuales de manera transparente y pública, porque se trata de proteger el futuro del territorio, saltar este proceso simplemente no dará una discusión real del problema. 60 ¿Cuáles son los beneficios del ordenamiento ecológico? Como instrumento de planeación permite al municipio: Orientar inversiones gubernamentales. Apoyar la elaboración de planes y programas. Orientar y sustentar las autorizaciones y los dictámenes ambientales referentes a los usos de suelo. Algunas otras preguntas claves como sugiere Semarnat (2009). ¿Cuáles son las consecuencias de no planear? La falta de planeación puede causar problemas ambientales y conflictos que incluyen la asentamientos irregulares en zonas de riesgo o prioritarias para la conservación, escasez y contaminación del agua, entre otros. Además, los impactos ambientales conllevan repercusiones económicas y sociales en el municipio. El éxito del ordenamiento ecológico dependerá en gran parte de comprometer la participación de instancias públicas y privadas, además de organizaciones de la sociedad civil, formar un comité ciudadano cuidadosamente con la representación de todos los sectores económicos y ciudadanos interesados en el tema de la conservación ambiental. Es necesario considerar la capacidad de gestión del ayuntamiento para establecer y fomentar relaciones con: dependencias del propio ayuntamiento (sistema de agua, sistema de recolección, planeación, desarrollo urbano, catastro, entre otras). Entidades de los gobiernos estatal y federal (además de las autoridades ambientales; acercarse a dependencias que atiendan asuntos relevantes en el ordenamiento, como por ejemplo, turismo, desarrollo urbano, agricultura). Organizaciones sociales, instituciones académicas y colegios de profesionistas. Sectores productivos (cámaras, asociaciones, consejos empresariales, federaciones). El ayuntamiento debe mantener una buena relación con los actores y ser capaz de comunicarles la importancia de su colaboración para disponer de información oportuna que pueda favorecer el desarrollo del Programa de Ordenamiento Ecológico Local. El equipo de trabajo del ayuntamiento debe tener la capacidad de convocatoria para que los actores relevantes participen de manera continua en el proceso. Aún con recursos económicos y materiales y capital humano, si la capacidad de convocatoria es insuficiente, se dificultarán los trabajos y se percibirá que el proceso no es legítimo. Como se mencionó, para actuar con transparencia y contar con la participación de los diferentes actores, el responsable del proceso del OEL debe establecer comunicación 61 directa y permanente con todos, sobre todo con: El presidente municipal, para definir la visión del municipio, las políticas y los intereses de la actual administración y mantenerlo informado sobre el proceso. Con su participación, el proceso adquiere mayor relevancia, promueve la colaboración de la sociedad y contribuye a legitimarlo. El área jurídica del municipio para informarle los avances del OE, a fin de que la redacción y el contenido del POE incorporen las consideraciones legales necesarias. El cabildo para que desde el inicio conozca el desarrollo del POEL, opine, participe y tenga elementos de decisión cuando se someta a su aprobación. Los representantes del comité para garantizar la representatividad efectiva de los sectores, informar los avances del POEL, promover su participación y acordar fechas para las sesionesde comité. Los sectores involucrados para lograr su participación y la entrega oportuna de información, así como consensuar estrategias y criterios de regulación. El consultor responsable de la elaboración del estudio técnico, para revisar avances y resultados, garantizando el cumplimiento de los términos de referencia y para acordar fechas y condiciones de las reuniones. Concluyendo; un ordenamiento es una combinación de revisión de planes y estudios para jerarquizar los problemas territoriales y del medio ambiente, tales como cartografía, planos, datos estadísticos, planes, programas, estudios de factibilidad, informes internos y diagnósticos sectoriales, leyes y reglamentos que son responsabilidad principal del consultor; por otra parte es una acción política colectiva de mediar intereses, es una suma de voluntades coordinadas por el Ayuntamiento. II.4 Cómo se hacen los ordenamientos ecológicos Según la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, (LGEEPA). El Proceso de Ordenamiento Ecológico es un conjunto de pasos que necesariamente deben de cumplirse y que pasan por: formulación, expedición, ejecución, evaluación y modificación de los Programas de Ordenamiento Ecológico. Existen diversas propuestas técnico metodológicas que permiten definir el uso y manejo del territorio, pero es importante considerar que para lograr la congruencia en la ordenación del territorio en las diferentes modalidades, se recomienda al menos revisar como punto de partida la siguiente información: La LGEEPA, el Reglamento de la LGEEPA en materia de Ordenamiento Ecológico, las diversas leyes o regulaciones locales 62 que rijan en la materia y el Manual del Proceso de Ordenamiento Ecológico. (Semarnat, 2006) Según el Manual del Procedimiento de Ordenamiento Ecológico, presenta un diagrama de los pasos que debe contener un Ordenamiento ecológico para que sea legal (ver figura 2). Figura 2. Fases del Proceso de los Ordenamientos Ecológicos Fuente: Manual del Proceso de Ordenamiento Ecológico. Semarnat 2006. Formulación. Esta fase es de las partes más importantes y es el inicio formal del Proceso de Ordenamiento Ecológico, pues se crean e instrumentan los mecanismos de coordinación entre los tres órdenes de gobierno, se promueve la participación social corresponsable, inicia el registro de información del Proceso de Ordenamiento Ecológico para garantizar la transparencia y acceso a la información, concluyendo con la integración de la propuesta del Programa de ordenamiento Ecológico. Las actividades de esta fase incluyen: Suscripción de un convenio de coordinación; Establecimiento del Comité de Ordenamiento Ecológico; Integración de la agenda ambiental; Inicio del registro del Proceso de Ordenamiento Ecológico en la Bitácora Ambiental, y Elaboración de la propuesta de programa (realización de Estudio Técnico). 63 Convenio de Coordinación: Es un acuerdo de voluntades que permite a las partes que lo suscriben, la realización de obras y acciones de manera conjunta y coordinada, sin que ello comprometa las atribuciones que cada una de ellas tiene en la materia. Se fundamenta en el marco legal y administrativo de las instancias firmantes, para establecer, entre si, compromisos de diversa índole (financieros, técnicos, etcétera). Los objetivos son: Formalizar la participación de la Semarnat, otras instancias federales, las Entidades Federativas y de estas con sus Municipios en las cuestiones de su competencia; Institucionalizar la coordinación del Proceso de Ordenamiento Ecológico mediante la integración de un órgano denominado “Comité de Ordenamiento Ecológico”, el cual se encargara de su conducción, es decir, del seguimiento y evaluación de compromisos, la solución de controversias, así como para promover la participación de los diversos sectores de la sociedad; Determinar la metodología del Proceso de Ordenamiento Ecológico, así como los indicadores, lineamientos y estrategias aplicables; Ejecutar las acciones que deban realizarse en cada entidad federativa y que competen a ambos ordenes de gobierno, considerando la participación que corresponda a los municipios y a los sectores de la sociedad. Es importante que entre las partes firmantes del convenio, haya representación y participación democrática de los tres órdenes de gobierno, sus instituciones y las de la sociedad civil, con el propósito de lograr la congruencia de planes, programas y acciones sectoriales. El Comité de Ordenamiento Ecológico debe estar integrado por personas, organizaciones e instituciones del sector público, privado y social. Para su funcionamiento cuenta con los siguientes órganos: Órgano Ejecutivo y Órgano Técnico. El Órgano ejecutivo, es el responsable de la toma de decisiones en la instrumentación de las actividades, procedimientos, estrategias y programas del Proceso de Ordenamiento Ecológico. Los Miembros Permanentes son los representantes de la Administración Pública de los tres órdenes de gobierno, así como los representantes de la sociedad civil involucrada en el Proceso de Ordenamiento Ecológico. Entre sus atribuciones esta la coordinación de acciones, la contratación de consultores, la asignación de recursos financieros para ese fin y el de la propia operación del Comité, además de la verificación y 64 medición del grado de avance y cumplimiento de objetivos del Proceso de Ordenamiento Ecológico. El Órgano técnico con facultades para validar los estudios y análisis técnicos necesarios para la instrumentación de acciones, procedimientos, estrategias y programas del Proceso de ordenamiento Ecológico. Los representantes de la administración pública, los diversos grupos y organizaciones de la sociedad (académicos, investigadores, ambientalistas, asociaciones civiles, etc.) y los representantes de los sectores productivos, pueden ser miembros permanentes en el órgano técnico. Es recomendable que estos miembros reúnan un perfil que contribuya de manera decisiva al Proceso de Ordenamiento Ecológico, como son: a) conocimiento de información critica sobre el área de estudio, b) capacidad de convocatoria, c) representatividad e influencia sobre actores clave e instancias de gobierno, entre otros que defina el Comité. El órgano técnico deberá analizar la información y obtener los elementos para conformar la propuesta del programa de Ordenamiento Ecológico. En general, los estudios técnicos para la integración de los Programas de Ordenamiento Ecológico se realizan a través de cuatro etapas: Caracterización, Diagnostico, Pronostico y Propuesta. La ejecución de cada una de las etapas está sujeta a los lineamientos y mecanismos establecidos en la normatividad aplicable y determinados por el Comité de Ordenamiento Ecológico. Cada etapa tiene un objetivo definido, así como los productos mínimos que se esperan al final de cada una de ellas. La caracterización dentro del ordenamiento Ecológico es un estudio cuyo objetivo es describir el estado de los componentes natural, social y económico del área a ordenar, considerando, entre otras, las siguientes actividades: Delimitación del área a ordenar. Considerando las actividades sectoriales, las cuencas, los ecosistemas, las unidades geomorfológicas y los límites político-administrativos, las áreas de atención prioritaria, y demás información necesaria: Ponderación de los atributos ambientales productivo específico (por ejemplo: los ordenamientos ecológicos de la Cuenca de Burgos, de la Región Popocatépetl y su zona de influencia, de la Mariposa Monarca, etc.), otro ejemplo el Ordenamiento Ecológico para la zona de influencia de la Zacatecana). De tal forma que el área a ordenar se define a partir de un criterio o de la 65 combinación de varios como: Cuencas hidrológicas, subcuencas e incluso microcuencas o una combinación de estos criterios (Porejemplo, el Ordenamiento Ecológico Región Cuenca de Burgos y el de la subcuenca de Valle de Bravo-Amanalco). Escala geográfica de trabajo. Una vez que se ha definido concretamente el área a ordenar, el siguiente aspecto importante que debe ser definido es la escala geográfica de trabajo. Para conseguirlo, es necesario considerar principalmente: La extensión del área que se va a ordenar; el nivel de detalle o profundidad al que se pretenden abordar los conflictos ambientales que serán evaluados y; la existencia y disponibilidad de la información documental, estadística y cartográfica relativa al área a ordenar. Identificar y describir el conjunto de atributos ambientales que reflejen los intereses sectoriales dentro del área a ordenar. Es necesario identificar aquellos sectores relacionados con el aprovechamiento de los recursos naturales, el mantenimiento de los bienes y servicios ambientales o la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad y que desarrollan sus actividades en el área a ordenar. Bajo esta perspectiva, algunos ejemplos de los sectores que pueden ser incluidos en el Proceso de Ordenamiento Ecológico son los siguientes: Agricultura, acuacultura, pecuario, aprovechamiento forestal, minería, conservación, comunicaciones, urbano, turismo, Áreas Naturales Protegidas, forestal, entre otros. Diagnóstico. El objetivo de esta etapa es identificar y analizar los conflictos ambientales entre los sectores con actividades en el área a ordenar, mediante la realización de las siguientes acciones: realizar el análisis de aptitud, y mapas por sector, analizar los conflictos ambientales, mapa y descripción de conflictos ambientales, realizar el taller para validación de los mapas de aptitud, mapas de aptitud y de conflictos validados por los sectores, delimitar las áreas para preservar, conservar, proteger o restaurar, mapas con las áreas para preservar, conservar, proteger o restaurar. El diagnóstico deberá delimitar las áreas que se preservan, conservan, protegen o restauran. En este punto se deberán incluir, entre otras, las áreas: Sujetas a procesos de degradación ambiental, desertificación o contaminación. Importantes para la conservación de ecosistemas, de biodiversidad y de los bienes y servicios ambientales. Las Áreas Naturales Protegidas Federales, Estatales y Municipales. Sujetas a riesgos naturales. 66 Pronóstico. Es la evaluación del comportamiento futuro de una situación, basándose en el análisis del pasado. En general, el objetivo del pronóstico es examinar la evolución de los conflictos ambientales, a partir de la predicción del comportamiento de las variables naturales, sociales y económicas que puedan influenciar el patrón de ocupación territorial que hagan los diversos sectores en el área de Ordenamiento Ecológico. Productos finales de este apartado; analizar los procesos de deterioro de los atributos ambientales que definen la aptitud de cada sector, mapas de tendencias de degradación de los atributos ambientales que definen la aptitud de cada sector, construcción de escenarios mapa y descripción de los escenarios tendencial, contextual y estratégico. El escenario tendencial es el que mide y registra por ejemplo las tendencias de crecimiento poblacional y las demandas de infraestructura urbana, equipamiento y servicios urbanos, las tendencias de crecimiento de la frontera agrícola las tendencias socioeconómicas de la región, considerando el crecimiento urbano a 25 años. Es necesario construir los escenarios de las tasas de cambio calculadas a partir del análisis histórico de las variables. Por ejemplo, considera la tasa actual de cambio de uso del suelo, de pérdida de suelo, de crecimiento poblacional, etcétera, obtenidas en la Caracterización y el Diagnóstico. En el escenario contextual, es necesario considerar como elementos externos los proyectos gubernamentales que pueden ponerse en marcha como la construcción de vías de comunicación, parques industriales, rellenos sanitarios, complejos residenciales, complejos turísticos, etcétera. Una vez que se cuenta con la información sobre el proyecto, incluyendo la espacial, se hace un nuevo análisis de conflictos ambientales. El Escenario Estratégico muestra como a partir de diversas medidas estratégicas programas, acciones, se pueden disminuir las tendencias de deterioro. Este escenario puede ser útil cuando no existe un proyecto en puerta, como es el caso del escenario contextual, pero las tendencias del deterioro son desfavorables. En este se busca establecer medidas estratégicas que nos permitan disminuir el deterioro de los diversos atributos sectoriales y de los conflictos ambientales. En este, el escenario tendencial es la línea base sobre la cual se tiene que trabajar para menguar, vía la atención de las causas, los conflictos ambientales más significativos. 67 Propuesta del Modelo. Tiene el propósito de obtener un patrón de ocupación del territorio “ideal” que maximice el consenso entre los sectores, minimice los conflictos ambientales y favorezca el desarrollo sustentable en el área a ordenar, que servirá de base para construir el Programa de Ordenamiento Ecológico. Esta propuesta debe resumir según la LGEEPA: La definición del estado actual de los ecosistemas del área a ordenar. La incorporación de los intereses de los actores en la determinación de la aptitud del territorio para el desarrollo sustentable de las actividades sectoriales. La estimación de tendencias del deterioro. La generación de la estrategia de gestión para maximizar el consenso y minimizar los conflictos ambientales. Como ya se dijo un Programa de Ordenamiento Ecológico es un documento que contiene los objetivos, prioridades y acciones que regulan o inducen el uso del suelo y las actividades productivas de una región. El propósito de un programa es lograr la protección del medio ambiente, así como la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Además, debe contener los objetivos, prioridades y políticas que regirán el desempeño de las actividades y programas de los gobiernos competentes en el área de Ordenamiento Ecológico, en términos de la planeación del uso del suelo. El Programa de Ordenamiento Ecológico debe estar integrado principalmente por dos elementos: El modelo de Ordenamiento Ecológico y las estrategias ecológicas. El modelo de Ordenamiento Ecológico, es la representación, en un sistema de información geográfica, de las Unidades de Gestión Ambiental (UGA) y sus respectivos lineamientos ecológicos. Donde una UGA es la unidad mínima del área de Ordenamiento Ecológico a la que se asignan lineamientos y estrategias ecológicas. Posee condiciones de homogeneidad de atributos físico-bióticos, socioeconómicos y de aptitud sobre la base de un manejo administrativo común. Además, representa la unidad estratégica de manejo que permite minimizar los conflictos ambientales, maximizando el consenso entre los sectores respecto a la utilización del territorio. Con las UGA definidas y caracterizadas, el estado deseable de cada UGA se refleja en la asignación de política ambiental y lineamiento ecológico que le corresponde, en función de los resultados del apartado anterior. Para ello se debe asignar lo que se conoce como la 68 política ambiental y que son cuatro de acuerdo a la LGEEPA: Aprovechamiento Sustentable, Restauración, Conservación y Protección. La política de Aprovechamiento Sustentable se asigna a aquellas áreas que por sus características, son apropiadas para el uso y el manejo de los recursos naturales, en forma tal que resulte eficiente, socialmente útil y no impacte negativamente sobre el ambiente. Incluye las áreas con usos de suelo actual o potencial, siempre que estas no sean contrarias o incompatibles con la aptitud del territorio. Se tiene que especificar el tipo e intensidad delaprovechamiento, ya que de ello dependen las necesidades de infraestructura, servicios y áreas de crecimiento. La política de Preservación se usa como sinónimo de protección en el OET y corresponde a aquellas áreas naturales susceptibles de integrarse al Sistema Nacional de áreas Protegidas (SINAP) o a los sistemas equivalentes en el ámbito estatal y municipal. En estas áreas se busca el mantenimiento de los ambientes naturales con características relevantes, con el fin de asegurar el equilibrio y la continuidad de los procesos evolutivos y ecológicos. La política de preservación de áreas naturales implica un uso con fines recreativos, científicos o ecológicos. Quedan prohibidas actividades productivas o asentamientos humanos no controlados. La política de Conservación está dirigida a aquellas áreas o elementos naturales cuyos usos actuales o propuestos no interfieren con su función ecológica relevante y su inclusión en los sistemas de áreas naturales en el ámbito estatal y municipal es opcional. Esta política tiene como objetivo mantener la continuidad de las estructuras, los procesos y los servicios ambientales, relacionados con la protección de elementos ecológicos y de usos productivos estratégicos. La política de Restauración se aplica en áreas con procesos de deterioro ambiental acelerado, en las cuales es necesaria la realización de un conjunto de actividades tendientes a la recuperación y restablecimiento de las condiciones que propician la evolución y continuidad de los procesos naturales. La restauración puede ser dirigida a la recuperación de tierras que dejan de ser productivas por su deterioro o al restablecimiento de su funcionalidad para un aprovechamiento sustentable futuro. 69 Lineamiento ecológico. El Reglamento de la LGEEPA en materia de Ordenamiento Ecológico lo define como la meta o el enunciado general que refleja el estado deseable de una unidad de gestión ambiental. En este sentido, a diferencia de las políticas ambientales y sectoriales, el lineamiento ecológico permite la definición o identificación especifica del objeto de la política, además de facilitar el establecimiento del mecanismo de seguimiento. En otras palabras, la política se refiere a que se quiere hacer (conservar, restaurar, aprovechar o proteger) y el lineamiento ecológico es el objeto y los alcances de esa acción (el aprovechar el bosque, rehabilitar la cuenca, etc). Por ejemplo. Política Protección. Lineamiento ecológico Proteger las 150,000 ha de Áreas Naturales con estatus Oficial de protección. Una vez que se tienen las políticas y los lineamientos ecológicos definidos, el siguiente paso es la integración de las estrategias ecológicas. Una estrategia ecológica es, la integración de los objetivos específicos, las acciones, los proyectos, los programas y los responsables de su realización dirigida al logro de los lineamientos ecológicos aplicables en el área de Ordenamiento Ecológico. Los programas de Ordenamiento Ecológico podrán incluir criterios de regulación ecológica, que no son otra cosa que aspectos generales o específicos que norman los diversos usos de suelo en el área de ordenamiento e incluso de manera específica a nivel de las distintas Unidades de Gestión Ambiental. Un Ejemplo podría ser que toda reforestación deberá de hacerse con árboles de la región. Indicadores Ambientales. Finalmente, las estrategias ecológicas deberán incluir los indicadores ambientales que permitan evaluar el cumplimiento de los lineamientos ecológicos y la eficacia de las estrategias en la disminución de los conflictos ambientales. Expedición. Es la emisión de un acuerdo por parte del Ejecutivo federal, estatal o municipal, mediante el cual se decreta el Programa de Ordenamiento Ecológico (POE) y se publica en el Órgano Oficial de difusión respectivo (Diario Oficial, Periódico Oficial, Gaceta u otros). Esta fase inicia una vez que ha concluido la formulación de la propuesta del programa y ha sido validado por el Comité de Ordenamiento Ecológico. Entre las acciones relevantes de esta fase destacan, la consulta pública del programa y la publicación del decreto en los órganos oficiales de difusión. 70 La Ley de Planeación exige este procedimiento con el objetivo de que los diversos sectores de la población expresen sus opiniones y propuestas para su ejecución. En todo Proceso de Ordenamiento Ecológico, con la concurrencia de los actores involucrados y en los términos de los convenios respectivos, se deberán llevar a cabo las siguientes actividades: Publicarse en los medios de difusión oficial que correspondan, el aviso que indique el objeto de la convocatoria, las bases que establecen el tipo de información disponible, los sitios de consulta de la información del programa, los plazos y procedimientos de entrega de la información. Realizar talleres de consulta social corresponsable. Entre los objetivos que persigue el taller se encuentran: Presentar a los actores sociales, dependencias de gobierno y público en general la propuesta de Programa de Ordenamiento Ecológico, que incluye el Modelo, sus Lineamientos Ecológicos y las Estrategias Ecológicas; recibir en forma escrita u oral, según lo determinen los lineamientos de la consulta, las observaciones y propuestas o cualquier otro tipo de información relativa a la Propuesta de Programa de Ordenamiento Ecológico presentada; analizar en el seno del Comité las observaciones, y propuestas que se hayan recibido en la etapa de Consulta Pública; incorporar las observaciones y propuestas que el Comité juzgue pertinentes en el Programa de Ordenamiento Ecológico; y dar respuesta a los interesados de la forma en que sus observaciones, propuestas o información proporcionada en la Consulta Pública ha sido tomada en cuenta para enriquecer el Programa. El Comité para cumplir con estos objetivos, puede organizar los talleres a través de órganos de consulta permanentes relacionados con su actividad (organizaciones sociales y privadas, académicos y autoridades), mismos que tendrán funciones de asesoría, evaluación y seguimiento de la política ambiental y que podrán emitir las opiniones y observaciones pertinentes. Después de analizarlo y aprobarlo el Programa de Ordenamiento Ecológico, su publicación en el Periódico o Gaceta Oficial del estado se efectúa a través de un decreto que expide el ejecutivo (federal, estatal y/o municipal), apoyado en las leyes locales y sus reglamentos. El decreto deberá especificar el fundamento jurídico y administrativo que sustenta al Programa de Ordenamiento Ecológico; los lineamientos técnicos básicos para decretarlo es decir su problemática ambiental a resolver; sus productos y anexos de ejecución. 71 El Programa de Ordenamiento Ecológico, una vez decretado, se convierte de observancia obligatoria para las dependencias y entidades de la administración pública federal, estatal y municipal, y puede ser de observancia general para los sectores social y privado si es que este ordenamiento es de modalidad local. Ejecución. Esta fase no es más que poner en práctica el Programa de Ordenamiento Ecológico una vez decretado para apoyar la toma de decisiones. Las principales acciones a desarrollar en esta fase son: la instrumentación de las estrategias ecológicas; la coordinación de acciones sectoriales con otras instancias e instrumentos de planeación territorial; la difusión de la información mediante diversos mecanismos, (Semarnat, 2006). Primero que todo la instrumentación de las estrategias ecológicas tiene por objeto promover la aplicación de las acciones, proyectos y programas identificados en las estrategias ecológicas para resolver y prevenir conflictos ambientales y lograr los lineamientos ecológicos. Por otro lado, también tiene la finalidad de emitir recomendaciones para promover que se incluyan las estrategias ecológicas enla ejecución de planes, programas y acciones de los distintos sectores de gobierno. Otra etapa de la ejecución es la Coordinación de acciones sectoriales; siendo el Programa de Ordenamiento Ecológico el marco de referencia de la planeación territorial, cuyo propósito es orientar de manera coordinada y vinculada el desarrollo de la región, es importante a) Promover acuerdos de coordinación para orientar un patrón de ocupación territorial que maximice el consenso y minimice el conflicto entre los sectores representados en la Comisión; y b) Promover la suscripción de convenios de coordinación y concertación con las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, los gobiernos locales y los grupos y sectores involucrados. Entre otros, los siguientes: El de Impacto Ambiental a través de análisis regional en la identificación y evaluación de los posibles impactos acumulativos y multiplicadores que puedan causar desequilibrios ecológicos por el desarrollo de proyectos, obras o actividades puntuales y en la toma de decisiones hacia el establecimiento de los sitios adecuados para su desarrollo. Según la LGEEPA, la expedición del Programa de Ordenamiento Ecológico de competencia federal da atribuciones a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) para que esta lleve a cabo la inspección y vigilancia del cumplimiento de los 72 programas de Ordenamiento Ecológico, en las materias de competencia federal, de conformidad con el Reglamento y apoyada en los convenios que con este fin se suscriban. De esta manera, la Procuraduría, podrá convenir con los gobiernos de los estados, el Distrito Federal, sus municipios y sus delegaciones, respectivamente, la participación en los actos de inspección y vigilancia de los Procesos de Ordenamiento Ecológico regionales y locales. En el caso de los programas de Ordenamiento Ecológico Marino, la Secretaria de Marina coadyuvara en las acciones de inspección y vigilancia. Evaluación. Está orientada a valorar dos cuestiones: 1) el grado de cumplimiento de los acuerdos asumidos en el Proceso de Ordenamiento Ecológico y 2) el grado de cumplimiento y efectividad de los lineamientos y estrategias ecológicas en la solución de los conflictos ambientales, (Reglamento LGEEPA, 2003). La evaluación y seguimiento del ordenamiento no es solo una función automática, propia del sistema de la Bitácora Ambiental, sino una actividad desarrollada por la autoridad ambiental y por el Comité de ordenamiento, que aprovecha los resultados generados por la Bitácora Ambiental, particularmente el cumplimiento de objetivos y de compromisos, para determinar si los criterios de manejo son adecuados y si se cumplen las expectativas de los diferentes sectores. Esta evaluación esta imbricada en el Proceso de Ordenamiento Ecológico y sirve para alimentarlo con información de alta calidad en sus procesos de adaptación. La evaluación deberá definir quién y en que periodos se llevara a cabo la recopilación de los datos de los indicadores. Cada cuando se evaluara el programa, los índices o métodos de evaluación y tecnologías a utilizar. Definir el procedimiento para incorporar información de los indicadores ambientales a la Bitácora Ambiental. De la misma forma que la evaluación de los compromisos y acuerdos, los resultados de la evaluación de los lineamientos y estrategias, también se deben incluir en un reporte y posteriormente ingresarlo a la Bitácora Ambiental. Además, también es importante buscar otros medios de difusión del reporte de tal manera que se puede distribuir entre la población que no tiene acceso a internet. En este caso se pueden elaborar folletos que se distribuyan entre las diferentes dependencias que participan en el Proceso de Ordenamiento Ecológico. 73 Bitácora Ambiental es la herramienta para registrar los avances del Proceso de Ordenamiento Ecológico. Incluye información de todas las etapas del Proceso de Ordenamiento Ecológico, desde la fase de formulación hasta la etapa de modificación. En términos generales, una bitácora es un registro detallado de las acciones realizadas para lograr un objetivo determinado y del resultado que producen. A través de ella es posible conocer la secuencia de sucesos y las condiciones en que se desarrollaron – incluyendo las eventualidades y obstáculos- para alcanzar el logro del objetivo, esto según el ROE (2003). La Bitácora Ambiental permite valorar que tan lejos está el objetivo del OE, determinar si procede en la dirección correcta y con el ritmo adecuado, comprender cuales han sido los errores y decidir qué medidas tomadas con anterioridad pueden resultar eficaces para encarar condiciones similares en el futuro. Tiene también propósitos específicos. Los más importantes son: mantener una base de información actualizada y confiable, dar certidumbre a la inversión privada y pública, evaluar la eficacia e idoneidad de las políticas, estrategias y lineamientos ecológicos, facilitar la vigilancia y detección de actividades no permitidas y promover la transparencia y la rendición de cuentas. Los municipios, las comunidades, las asociaciones civiles y profesionales comprometidas con el desarrollo sustentable de áreas especificas, las organizaciones ambientalistas y no gubernamentales, las empresas, las instituciones de investigación científica y hasta personas individuales, pueden mantener una Bitácora Ambiental, en tanto la información que incorporan sea verificable y certificada por alguna instancia técnica; su utilidad será mayor si además es compatible con las especificaciones y adoptadas por las autoridades. La Bitácora Ambiental es instrumento de evaluación del Programa y del Proceso de Ordenamiento Ecológico y se relaciona primordialmente con la etapa de Evaluación ya que está orientado a valorar dos cuestiones: 1) el grado de cumplimiento y efectividad de los lineamientos y estrategias ecológicas en la solución de los conflictos ambientales y 2) el grado de cumplimiento de los acuerdos asumidos en el Proceso de Ordenamiento Ecológico. También es el elemento que determina si hay que realizar alguna modificación al programa o al Proceso de Ordenamiento Ecológico o si se continúa ejecutando sin ningún cambio. 74 Es importante además crear un mecanismo mediante el cual la ciudadanía pueda informar sobre el incumplimiento a las disposiciones del programa de Ordenamiento Ecológico. En este caso, cuando los miembros del Comité o de la red de observadores detecten algún incumplimiento, podrían informar al administrador de la Bitácora Ambiental para que canalice la solicitud o informe directamente a la dependencia correspondiente. Si la evaluación falla el POE, prácticamente está condenado a ser letra muerta y pronto nadie lo respetará. Modificación. Tanto la autoridad como el Comité pueden sugerir la modificación del Programa de Ordenamiento Ecológico dependiendo de los resultados de la evaluación ante las siguientes situaciones; cuando el ordenamiento fue bien elaborado y puede ser darse por: surgimiento de nuevas áreas de atención prioritaria dentro del área del Programa de Ordenamiento ecológico como por ejemplo, nuevos conflictos ambientales derivados de nuevos proyectos urbanos, industriales etc. o también porqué los lineamientos y estrategias ecológicas ya no resultan necesarios o adecuados para la disminución de los conflictos ambientales y el logro de los indicadores ambientales respectivos; diferencias de compatibilidad entre Programas de ordenamiento Ecológico vigentes en una misma región; porque los lineamientos y estrategias ecológicas ya no resultan necesarios o adecuados para lograr las metas establecidas en el Ordenamiento Ecológico o cuando existen contingencias ambientales que pongan en riesgo el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, el mantenimiento de los serviciosambientales y la conservación de los ecosistemas y su biodiversidad. También puede modificarse cuando el Ordenamiento Ecológico no fue creado conforme al reglamento en esta situación, se debe considerar lo siguiente: En caso de contar con algún convenio de coordinación suscrito entre el Gobierno Federal y los gobiernos locales, este deberá renovarse conforme al Reglamento de la LGEEPA en materia de Ordenamiento Ecológico y establecer el Comité respectivo y reiniciar el Proceso. El Comité tiene atribuciones para proponer la modificación de los planes, los programas y las acciones sectoriales, así como para plantear la necesidad de la suscripción de nuevos convenios o acuerdos de coordinación. A través a los mecanismos derivados del seguimiento del Proceso de Ordenamiento Ecológico, el acceso a la información de la 75 Bitácora Ambiental y las páginas Web de las instituciones responsables, la sociedad también puede solicitar la modificación del programa. Los dictámenes del grupo de trabajo serán sometidos a votación de los integrantes de los órganos del Comité de Ordenamiento Ecológico. En el caso de procedencia del dictamen se deberá describir la forma en que las modificaciones serán incorporadas al programa de Ordenamiento Ecológico. El periodo de revisión del programa de Ordenamiento Ecológico deberá sujetarse a las disposiciones del Convenio, Decreto o compromisos adquiridos por el Comité de Ordenamiento Ecológico. Un proceso exitoso de ordenamiento ecológico local requiere esfuerzos y recursos cuyo manejo óptimo se basa en una gestión administrativa eficiente y eficaz. Los responsables y promotores de este proceso, dentro del ayuntamiento, deben ser políticos pacientes e imparciales, con tolerancia a sentarse con todos los líderes de los sectores, a si como a los mismos líderes políticos del municipio ya que no será fácil poner a debate temas como el regular el uso del suelo, el crecimiento urbano ordenado, los conflictos ambientales asociados y reviertan los procesos de deterioro ambiental mediante la expedición e instrumentación del ordenamiento ecológico local, eso es la parte fundamental para iniciar el proceso además de que conozca la región y tenga capacidad de decisión, la experiencia de Cupreder con los directores de Desarrollo Urbano, es buena y se sugiere a ellos con el regidor de obras emprender este largo camino, pero único para enfrentar problemas y dar soluciones de fondo sobre territorio en el municipio. 76 CAPITULO III CUETZALAN PUEBLA: EL ORDENAMIENTO ECOLÓGICO DE LA BIODIVERSIDAD Y DE LA CULTURA NÁHUATL LIGADA A LA TIERRA. En base a los dos capítulos anteriores, el presente pretende mostrar como el Programa de Ordenamiento Ecológico de Cuetzalan del Progreso es un ordenamiento integral local diferente a la mayoría de los existentes en México; sustentado por la ley, por la ciencia y por la población. Tiene una semejanza mayor a los ordenamientos territoriales realizados en Europa, principalmente por su alta participación social consensuada en su elaboración. Nuestra experiencia en su elaboración como parte del equipo de investigación del Centro universitario para la prevención de desastres regionales (Cupreder), está presente en la exposición de este capítulo. III.1 Ubicación y características socioeconómicas El municipio de Cuetzalan del Progreso, tiene, en la cartografía del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 18,165.87 hectáreas. Se localiza en la parte noroeste del estado, en la sierra norte de Puebla (ver anexo D). Sus coordenadas geográficas son los paralelos 19° 57’ 00” y 20° 05’18” de latitud norte y los meridianos 97° 24’ 36” y 97° 34’ 54” de longitud occidental. Colindancias municipales: al norte con Jonotla y Tenampulco, al este con Ayotoxco de Guerrero y Tlatlauquitepec, al sur con Zacapoaxtla y al oeste con Zoquiapan. El centro de la cabecera municipal se ubica en las coordenadas UTM latitud norte x= 654,648, longitud este de y= 2,214,141, la altura es de 985 metros sobre el nivel del mar (msnm). Es importante señalar que los estudios realizados por el Cupreder para lograr el Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio del Municipio de Cuetzalan del Progreso, Puebla, publicado en el Periódico Oficial del Estado de Puebla (POEP) el 3 de diciembre de, 2010, abarco no solo el territorio “estricto” del municipio, que lo denominamos Zona de estudio en el Sentido Estricto, (ZESE); sino una región más amplia que permitió tener un contexto regional de la problemática ambiental y social de Cuetzalan, que le llamamos Zona de Estudio en el Sentido Amplio, (ZESA), ver anexo (H). 77 Desde el punto de vista histórico podemos decir que: Cuetzalan perteneció al Totonacapan, lo que se demuestra por la zona arqueológica que existe en la localidad de Yohualichan correspondiente al municipio. Los indicios arqueológicos indican que el territorio de Cuetzalan estuvo poblado por grupos de las culturas del golfo, particularmente totonacos. Durante siglo III al IX d.C., los historiadores consideran que hacia finales de éste periodo fueron penetrando grupos nahuas dirigida por Axayacatl que venían del altiplano, tal es el caso de Texcoco y que según los talleres de transmisiones de la memoria colectiva, plantean que los mexicas que migraron de ésta zona se establecieron en la actual Junta Auxiliar de Tzinacapan, así como grupos que llegaron de Cholula se implantaron en Cuetzalan y los de Tlaxcala en la Junta Auxiliar de Zacatipan, (POEP, 2010). Es hasta 1475 que esta región es dominada por los mexicas, siendo expulsados los totonacos que se desplazaron hacia el norte hasta llegar a Papantla. Al ser dominados por los mexicas, la zona se convierte en tributaria, siendo Cuetzalan el centro de recolección de tributos, como las plumas de Quetzal, mantas y chalchihuitl (jade). Lo cierto es que no se ha documentado que Cuetzalan, como tal, haya sido un parte de un señorío prehispánico, se cree que formó parte del asentamiento prehispánico de Quetzalcóatl. Se piensa que los cuetzaltecas para protegerse de los grupos nahuas-chichimecas se ubicaron en las montañas y durante los primeros años del proceso de colonización salieron en busca de mejores tierras. El testimonio que queda es dado por un grupo de indios de Cuetzalan que plantean que en 1563 diez años atrás habían elegido un nuevo lugar para vivir ‘saliendo de las montañas y barrancas en que vivían primero’”. Este grupo de indios en 1550 fue congregado en un sitio que pertenecía a Tlatlauquitepec, para poder permanecer en este lugar los cuetzaltecas tuvieron que recurrir a un mandamiento virreinal y es de esta manera como Cuetzalan en 1563 pasará a formar parte de una estancia de la cabecera de Tlatlauquitepec, por lo que, se tiene registrado que para el siglo XVI Cuetzalan es adscrito y sujeto de Tlatlauquitepec, (POEP, 2010). Hacia el siglo XVII Zacapoaxtla se separa de Tlatlauquitepec convirtiéndose en cabecera y anexando a los pueblos de Quezala, Hueyapan, Naotzontla, Los Teteles, Suchitlán, Yancuictlalpan y Yaonáhuac, los cuales a partir de su crecimiento demográfico y las 78 relaciones creadas con otros establecimientos les podía dar el rango de pueblos. Es así como Cuetzalan también se escindirá de Zacapoaxtla para convertirse en cabecera e incorporar a asentamientos pequeños, posiblemente siendo los casos de Tzicuilan y Zacatipan, además de erigir su propia iglesia. Actualmente el 72.6 por ciento de su población es indígena y habla el náhuatl, de un total de 45 mil 700 habitantes; distribuidos en 8 juntas auxiliares y 157 localidades dispersas a lo largo del municipio. La densidad de población es muy alta, de 339 habitantes por kilómetro cuadrado mientras que en el estado es de 158. El 82 por ciento de la población es considerada rural y solo el 18vive en zona urbana. Rezago educativo actual del municipio 69.2 por ciento contra el 52.9 del estado, esto es población mayor a 15 años que no terminó la primaria o nunca fue a una; promedio de años de escolaridad 5.5; cuando se realizó el ordenamiento los datos disponibles eran de 2005 (INEGI). La ciudad de Cuetzalan opera como centro social, político y comercial, siendo el asentamiento más importante para el intercambio y venta de productos. Las condiciones naturales y físicas dan sustento a los ecosistemas predominante de la zona y del municipio, base material de las actividades predominantes y sustento de la población que ahí radica. El municipio de Cuetzalan del Progreso las actividades productivas que dan ocupación a la Población Económicamente Activa están ubicadas predominantemente en el sector primario con 69 por ciento; le sigue en importancia el sector terciario, donde se ubica para el año 2000 el 19 por ciento de la población ocupada donde lo que predomina es el turismo, y finalmente el sector secundario principalmente artesanal con el 11 por ciento. Lo anterior no es privativo del municipio sino de toda la región; para el año 2000, el 88.7 por ciento de la población ocupada recibía menos de dos salarios mínimos, en tanto sólo un 9 por ciento, recibía más de dos salarios mínimos. Desglosando en porcentaje, se observa que 36 por ciento de la Población Ocupada no recibe ingresos, otro 36 por ciento se ubica hasta menos de un salario mínimo y sólo 17 por ciento entre uno y hasta dos salarios. Dicha situación refleja de una manera más acentuada la socialización de la pobreza presente en la zona, así como la falta de valorización de las actividades primarias, pero también permite identificar la importancia que tiene la producción de autoconsumo en las unidades familiares, donde una parte de la alimentación se garantiza a partir de la 79 producción en pequeña escala en la parcela, por muy limitada que ésta sea. Situación que en la mayoría de los casos escapa a las estadísticas oficiales pero que explican la reproducción social de la zona. Las unidades de producción agrícolas se distribuyen de la siguiente forma; 93 por ciento son propias el 4.25 son rentadas y el resto otras formas como prestadas, con unidades menores a una hectárea. Casi el 98 por ciento de la tenencia es privada el resto se le considera comunal u otros, en este municipio no hay ejido. De 9 mil 594 hectáreas solo el 37 son de riego el resto son de temporal. De las 6 mil 595 unidades agrícolas de producción 5 mil 300 se registraron para autoconsumo. La existencia de ganado bovino según el sistema de producción del Censo Agropecuario 2007. Son 292 unidades de producción (UP) con un total de 1,657 cabezas de ganado bovino. Dentro del sistema de sólo libre pastoreo se ubican 52 UP con existencias de 824 cabezas; únicamente una UP con el sistema de pastoreo controlado, con cuatro cabezas de ganado; en el sistema de sólo estabulado hay cinco UP con 75 cabezas de ganado; por último en el sistema semiestabulado hay un total de 14 UP con 268 cabezas de ganado, podemos decir que Cuetzalan no es un municipio ganadero importante, sin embargo en términos de uso del suelo y su deterioro, si impacta esta actividad. Para el municipio de Cuetzalan del Progreso el mismo censo registró 1657 cabezas de ganado bovino, 622 son animales de cruza, 105 son corrientes y 444 cabezas de ganado fino, de las cuales 133 son de registro. En términos de las unidades de producción, son 292 con bovinos y según la calidad del ganado 13 UP tienen ganado corriente, 42 de cruza y 15 con ganado fino, de las cuales en seis existe ganado de registro. En las UP con ganado bovino (292) la producción media diaria de leche en el municipio es de 1,416 litros, de los cuales, según la actividad y función zootécnica, 638 litros diarios los producen los animales destinados sólo a la producción de leche y 778 litros proviene de los animales de doble propósito. En el municipio existen 420 unidades de producción con existencias de colmenas. En total se contabilizaron 11,490 colmenas. La producción de miel de la abeja sin aguijón llamada melipona, una especie endémica ha comenzado a recuperarse en la población indígena 80 principalmente promovido por la organización Tosepan, quien la comercializa y procesa par bienes de cosmetología y otros, (POEP, 2010). La producción orgánica principalmente del café, ha comenzado hacer la práctica habitual del campesino indígena, la conversión a la producción orgánica, se dio no solo por convicción según relataron en los talleres los productores, sino mas bien a la necesidad de no depender de los fertilizantes químicos externos y además a la demanda de estos productos cada vez más conocidos en el mercado. El turismo es de las actividades más dinámicas dentro de la cabecera municipal, tan solo datos del año 2006, según comunicación personal del Director de desarrollo Urbano y Ecología se reportaron más de 95 mil visitantes al año, se encuentran más de 30 restaurantes y un numero parecido de hoteles con diversos servicios, la causa de la visita son sus paisajes, (cascadas, ríos, miradores de flora y fauna, grutas, monumentos históricos) la cultura indígena y sus tradiciones como los voladores, así como el mercado artesanal de la región que se concentra aquí. En los tiempos recientes, poco más de 35 años, el municipio de Cuetzalan se ha caracterizado por el surgimiento de un gran número de organizaciones sociales. Han predominado las temáticas de derechos humanos y género, proyectos productivos y salud, turismo alternativo, reconstrucción y rescate de la memoria histórica y cultural; algunas están constituidas en cooperativas, asociaciones civiles o bien como organizaciones de capacitación y/o asesoría, actualmente muchas de las organizaciones civiles se han ido conformando en redes para poder incidir tanto en los programas federales, estatales, municipales o locales sobre un fin común, como el mismo presente ordenamiento ecológico. III.2 Características ambientales Cuetzalan es un municipio desde el punto de vista ambiental muy diverso, está ubicado justamente en una ladera que va desde los 1,600 msnm, hasta los 180 por la parte norte. Por su orografía tan accidentada, hace que encontremos multitud de ecotonos y microclimas variados. 81 Clima. El municipio de Cuetzalan se ve afectado por diversos sistemas meteorológicos a lo largo del año. Durante el verano, el tiempo está determinado por los vientos del este y noreste (alisios) que transportan humedad del Golfo de México. El viento es obligado a ascender por la pendiente de la sierra disminuyendo su temperatura y produciendo la condensación de la humedad formando nubes (ascenso orográfico). Las ondas tropicales son otro sistema meteorológico que aporta humedad del Golfo de México y mar Caribe a la mesa central del país, según el documento Programa de Ordenamiento. La temperatura media anual es de 20.15 °C en la cabecera municipal de Cuetzalan. La variación de la temperatura con la altitud se ajusta a una relación lineal con un valor alto de correlación: la temperatura desciende con la altura a razón de 0.44°C por cada 100 metros. Las temperaturas máximas registradas en ZESA se presentan durante los meses de marzo a mayo. Como ejemplo de temperaturas extremas: la estación de Ayotoxco registró una máxima de 43°C el día 5 de mayo de 1975; en Malpico 41°C, el 27 de mayo de 1973; Cuetzalan, 40.7°C el día 24 de abril de 1945; el resto de las estaciones que fueron consideradas para este estudio registraron una temperatura máxima que oscila entre 27°C y 39°C. Durante los meses de octubre a febrero se registran las temperaturas más bajas en el área de estudio, Las temperaturas mínimas registradas oscilan entre -9.5°C a 1°C. El registro de temperatura mínima más bajoes de -9.5 °C en la estación de Huahuaxtla los días 18 de octubre, 3 de noviembre, 17 de noviembre y 23 de noviembre del año 1976. Oyameles registró una temperatura mínima de -7.5 °C el 6 de marzo de 1987. El 27 de enero de 1988 en Gómez Poniente la temperatura mínima fue de -6 °C, mientras que -5°C es el valor mínimo que se ha registrado en la estación de Zacapoaxtla. POEP (2010). Lluvia: en términos de promedio en Cuetzalan llueve 4,141.9 mm al año. Los meses más lluviosos son junio con 633.9 mm y septiembre con un registro de 715.5 mm. Se observa la presencia de canícula, que consiste en una disminución en el patrón de lluvias a mitad del verano. Las lluvias máximas registradas en el municipio de Cuetzalan; es de 412 mm en la estación de Cuetzalan el día 22 de septiembre de 1944. Se observa que las lluvias máximas registradas son ocasionadas principalmente por sistemas tropicales. Los huracanes no siempre afectan esta zona; sin embargo, cuando lo hace la cantidad de precipitación que 82 aportan puede ocasionar deslaves, pérdidas en los cultivos e incluso inundaciones y pérdidas humanas, como sucedió durante el año de 1999 a causa de las lluvias que generó la depresión tropical No. 11. Dado que para el Cupreder la caracterización y el diagnóstico de los ordenamientos es un intercambio de saberes, se encontró la siguiente información de los habitantes de las localidades del municipio en los talleres de participación social su punto de vista acerca de los cambios que han observado en el clima de la región. Manifestaron su preocupación al argumentar que en los últimos años el clima se ha modificado y se vuelto más agresivo ya que afecta la producción de los cultivos y frutales, café y pimienta principalmente. “Hace 25 años llovía más y en tiempos más prolongados y ahora las lluvias y las tormentas son más intensas, pero en poco tiempo”. Agregaron también que había llovizna continua “antes había llovizna continua hasta por 15 días, ahora son más concentrados en pocos días y más dispersa”. Expresaron también su percepción acerca de un retraso en el inicio de la temporada de lluvias, ya que afirman ahora las lluvias se presentan principalmente en el mes de noviembre y no en septiembre, como lo indica la estadística. También mencionaron cambios en la temperatura, perciben que llueve menos y hace más calor. “Ahora quema el sol, mientras que hace 40 años calentaba. El ambiente es más cálido y seco, eso ocasiona cambios en los cultivos como este año en que la flor del café y pimienta no cuajó”. Con respecto a los eventos de norte expresaron que hay un retraso en la temporada y antes afectaban más a la región. Por otro lado ahora observan más días con niebla que en años anteriores, ya que actualmente este fenómeno era observado hasta en días de Semana Santa (marzo-abril). Hidrología: existen dos ríos importantes para la vida de sus habitantes y sus comunidades; el río Cuichat al este y el río Tozán al oeste del municipio, que conforman aguas abajo los ríos Apulco y Zempoala respectivamente; ambos son formadores de la cuenca hidrológica número 27B del río Tecolutla en el país. Se encuentra subdividida en las cuencas de los ríos Nautla, Cazones, Tuxpan y Tecolutla. Estos ríos tienen sus fuentes en la Sierra Norte de Puebla. La cuenca del río Tecolutla desagua más del 16 por ciento de la superficie de Puebla y tiene numerosos afluentes que drenan desde la laderas superior meridional, hacia 83 la ladera inferior, y de ahí hacia el piedemonte inferior y la planicie costera del Golfo de México. El estudio hidrológico que realizó el Cupreder Definió ocho microcuencas para Cuetzalan, las cuales hemos clasificado en dos vertientes: las que escurren al río Apulco, y al río Zempoala. Hemos nombrado las microcuencas que escurren al Apulco según el río o la comunidad más importante que tengan cerca: Cuichat, Zoquita, Xilita, Ochiateno, Apulco bajo, Mazatepec, en el río Zempoala las microcuencas que confluyen son: Tozán, Tixapan y Mixiate, DOEP (2010). Fisiografía: la región se encuentra caracterizada por la influencia de tres provincias: Sierra Madre Oriental, Cinturón Volcánico Mexicano y la Llanura Costera del Golfo. El relieve topográfico se caracteriza en la zona de estudio denominada zona de estudio sentido amplio (ZESA), ver anexo H, por elevaciones mínimas menores a los 80 msnm principalmente en la porción norte de la zona. Por su parte las elevaciones máximas son de 2,000 hasta los 2,500 msnm, localizadas principalmente en la porción sur del área de estudio. Geológicamente la región presenta una secuencia de rocas sedimentarias, volcánicas y metamórficas cuyas edades varían desde el periodo pérmico en la era primaria hasta la era cuaternaria. Las rocas volcánicas están constituidas por coladas basálticas, andesitas, tobas y depósitos de ceniza y pómez. Se localizan de manera aislada en la parte norte y sur de la región (Tsb y Qb). La edad de estas rocas comprende dos periodos de vulcanismo Oligoceno-Mioceno (vulcanismo terciario (Ts)) y Plioceno-Pleistoceno (vulcanismo cuaternario (Qb)). Los afloramientos más antiguos observados pertenecen a la secuencia metamórfica Xiucayucan, que corresponden a esquistos del Paleozoico (Pp), que se encuentran afectados por una secuencia de diques de composición riolítica y dolerítica. Éstas están expuestas en el cañón que forma el río Xiucayucan, afluente del río Apulco. Suelos; Los identificados en la zona de estudio fueron obtenidos de la cartografía del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) y se describen los más representativos en la zona. 84 Andosoles. Son formados de cenizas volcánicas con alto contenido de sílice ubicados en zonas de gran actividad volcánica como el eje Neovolcánico, presentan una gran capacidad de retención del agua por ser esponjosos en combinación con la presencia de materia orgánica en gran proporción, y son muy susceptibles a la erosión. Se les encuentra al norte del río Apulco y la presa La Soledad. Litosoles. Se observan al noroeste de Cuetzalan, Tetelilla, Cauhuacan, Ozelonacaxtla y Atlequizayan. Estos se caracterizan por ser suelos extremadamente delgados, menores de 10 cm; dependen de las condiciones topográficas donde se desarrollan pues se forman en pendientes abruptas donde no permite que las moléculas de suelo se formen. La textura es fina, su drenaje y su intensidad de erosión dependen de su composición, constituida de roca caliza. Regosoles. Se forman por materiales no consolidados de origen residual, aluvial o coluvial, muy parecidos al material mineral originario. Su profundidad es muy variada, van de 10 a 100 cm dependiendo de la estabilidad de la pendiente: en sitios inclinados son delgados y esto hace que sean susceptibles a la erosión. Se le puede observar en casi toda la llanura costera del Golfo norte y parte del eje Neovolcánico. Luvisoles. Estos se encuentran en menor proporción y se observan al sur y poniente de Nauzontla. Acrisoles. Se observan al norte de la presa La Soledad abarcando los municipios de Cuetzalan y Mazatepec. Nitosol y Feozem. Se localizan al nororiente del área, cerca de las poblaciones de Ayotoxco de Guerrero y Buena Vista. Estos suelos están compuestos de cantidades variables de arcilla, su drenaje va de lento a moderado y son suelos que son muy susceptibles a la erosión. Flora y fauna. En la región de estudio sobresale la presencia del bosque mesófilo de montaña, localizado principalmente en las cañadas, y el bosque tropical perennifolio, en las partes más bajas. Los requerimientos ambientales para dichos tipos de vegetación generan un alto nivel de fragmentación, promoviendo la coexistencia con bosques de pino-encino. A continuación se enlistan las características más sobresalientes de cada ecosistema. 85 En el municipio de Cuetzalanse localizan dos de los ecosistemas más importantes por su riqueza de especies: el bosque mesófilo y la selva tropical. El primero cobra singular importancia debido a su extensión, ya que ocupa menos del uno por ciento del territorio nacional, se encuentra sumamente fragmentado y ha sido altamente explotado. La región de Cuetzalan en la Sierra nororiental del estado de Puebla se caracteriza por presentar una marcada heterogeneidad ambiental, ocasionada por encontrarse sobre el Eje Neovolcánico Transversal que de suyo constituye la frontera entre las dos regiones biogeográficas del continente americano: la neártica y la neotropical, la complejidad geográfica y la diversidad climática que entre muchos otros factores la favorecen. Lo anterior, junto con la historia social de la región, genera una mancuerna entre diversidad cultural y diversidad biológica, ambas conjugan un ejemplo de manejo y relación sana entre el ser humano y el entorno, ya que las prácticas agrícolas tradicionales han favorecido la conservación y el incremento en la variedad de diversas especies, como dicen los indígenas miembros de la Organización Tosepan Titataniske, “producir conservando y conservando produciendo”. Un claro ejemplo de la relación hombre-ambiente es el cultivo de café, que representa la adopción de un sistema de cultivo exótico por la población indígena creando mayor diversidad en sistemas de cultivo productivos conformando verdaderas parcelas o “jardines” ricos en especies tanto vegetales como animales debido a las condiciones microambientales y de disponibilidad de recursos generadas por dicho sistema. Lo anterior está sustentado en diversos trabajos formales en el país en general y en el municipio de Cuetzalan en particular, (POEP, 2010). En Cuetzalan además se pueden encontrar zonas de cultivo de temporal, caracterizados por la presencia de maíz como especie dominante que además es anual y cultivos permanentes, como los árboles frutales. La característica más sobresaliente de estas prácticas tradicionales es que constituyen agroecosistemas estables debido a la diversificación y rotación de cultivos, las variedades empleadas, el reciclaje de nutrientes y el empleo mínimo de insumos químicos. Otra ventaja de las prácticas locales es que entrevera en los cultivos varias especies y variedades distintas que proveen para el consumo local o familiar una dieta variada y balanceada en nutrientes. 86 El sistema, empleado de manera ancestral en la región y conocido tradicionalmente como “milpa”, se caracteriza por la presencia de plantas de maíz entre las cuales crecen plantas de frijol, diversos tipos de chile y calabaza. Cerca de las márgenes del río Apulco, también se entreveran plantas de papa. Dependiendo de la altitud, en la zona es factible encontrar cultivos de árboles frutales o huertos tanto de especies de zonas templadas como de zonas tropicales. Por su extensión e importancia tanto ambiental como productiva, el cafetal forma parte relevante del paisaje de la zona, por lo que es conveniente tratarlo como un enlace sobresaliente en la conservación y manejo de los recursos naturales de la región. La situación pasada y presente del cultivo del café en México tiene múltiples implicaciones tanto en el terreno ambiental, cultural, social, como en la conservación de la diversidad biológica, (POEP, 2010). El café (Coffea arabica) es originario de las montañas del sureste de Etiopía, de manera natural crece como un arbusto del sotobosque, lo que hace de él una planta ideal para los sistemas agroforestales de policultivo que reproducen las condiciones de los ecosistemas forestales naturales. Se introdujo en México durante el siglo XVIII. Sin embargo la producción de café a escala comercial inicia hasta el siglo XIX. Los primeros cafetales se plantaron en la región de Soconusco, Chiapas, donde el café remplazó el cultivo del cacao. Se identificaron dos de los tipos de cafetal arriba mencionados: el “jardín de café” o policultivo arbóreo y el cafetal bajo sombra. El primero se caracteriza por presentar elementos principalmente tropicales que “simulan” una estructura arbórea estratificada donde con frecuencia se combina: el hule, la pimienta, el cedro rojo o rosado, el encino, el jonote, el jinicuil o chalahuite, el sangregrado, el mamey, la anona, el aguacate, la palma, el plátano, el naranjo, el mango, la caoba, diversas especies empleadas en floricultura, Flemingia sp, Zingiber sp, canela (raro), bambús y árboles de nuez de macadamia. Este tipo de cafetal presenta una enorme tendencia a las prácticas orgánicas, (POEP, 2010). El cafetal bajo sombra o policultivo comercial se caracteriza por la presencia de árboles de chalahuite (Inga spuria), plátano o sangregrado o sangre de grado (Croton draco) principalmente; en algunas zonas se siembra otro árbol tropical como el cedro. 87 El bosque mesófilo de montaña tradicionalmente se considera el más apto para realizar actividades agrícolas, principalmente por la disponibilidad de agua prácticamente todo el año y por tener suelos ricos en materia orgánica. Los cultivos más frecuentes son el maíz, frijol, trigo, haba, cebada, soya, avena, papa, tabaco y el café. Sin embargo, también es sujeto de cortes y talas clandestinas donde los claros son ocupados rápidamente como potreros y pastizales para favorecer la ganadería, misma que no alcanza condiciones óptimas por lo abrupto del terreno y la sola presencia de ganado impide la regeneración natural del bosque, debido a que los animales se comen los renuevos y compactan el suelo, (POEP, 2010). Pocas veces se ha considerado al bosque de niebla como un ecosistema de vocación forestal, sin embargo provee materia prima como madera, frutos, gomas, resinas, curtientes, fibras y plantas ornamentales (orquídeas, palmas, helechos, etcétera). Lo anterior es motivo suficiente para considerar reservas de vegetación original ya que estas fungen como bancos de germoplasma tanto vegetal como animal. El bosque de niebla es un ecosistema frágil pero de suma importancia por los servicios ambientales que aporta y desafortunadamente su pérdida contribuye a crear zonas de semiaridez, en Cuetzalan es elemental conservar este ecosistema. Conociendo todos los beneficios de los sistemas cafetaleros bajo sombra, particularmente de los llamados “jardines de café” resulta muy conveniente impulsar este tipo de producción que no sólo permite la diversificación de la economía tanto familiar como local, sino favorece la continuidad y permanencia de los ecosistemas, ajustándose a un modelo tradicional, ilustrado en el esquema propuesto por A. Challenger (1998) citado en el estudio de Ordenamiento Ecológico. La información faunística de la zona se obtuvo de diversas fuentes bibliográficas, de la información de colecciones científicas y de las bases de datos proporcionadas por CONABIO. Este análisis faunístico se enfoca al grupo de los vertebrados por ser el grupo de animales mejor conocidos, con gran importancia económica y porque muchos de ellos son excelentes indicadores de salud de los ecosistemas. Los vertebrados se agrupan en peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. 88 Los peces de aguas dulces de México suman más de 380 especies, distribuidas en cuencas hidrológicas tanto de regiones tropicales húmedas como templadas. Han colonizado ambientes muy variados como cavernas profundas, mantos freáticos, cenotes, manantiales de aguas termales, lagos salados, ríos de agua clara o turbia, y pozas aisladas en montañas, desiertos y valles. En los ríos y depósitos de agua del municipio de Cuetzalan se identifican ocho especies de peces, representadas en cinco familias. Una de ellas es endémica a México y otra se encuentra enlistada en la NOM-059 como especie amenazada. Cabe señalar que pescadores de la región reportan más especies, perodesafortunadamente la ausencia de estudios formales de la ictiofauna de la región impide tener un inventario completo. En México existen 290 especies de anfibios y 750 de reptiles, de las cuales el 52 por ciento son endémicos. La diversidad de estos vertebrados se incrementa de las regiones templadas a las tropicales y se concentra el mayor número de endemismos en las islas del Golfo de California, en las selvas secas de la vertiente del Pacífico, en los bosques de niebla de la Sierra Madre del Sur y en los bosques de pino del Eje Neovolcánico, (POEP, 2010). Para el municipio de Cuetzalan se reportan 52 especies, contenidas en 16 familias, de las cuales corresponden a 19 especies de anfibios y 33 de reptiles; once de las cuales son endémicas a México y 16 se encuentran bajo alguna categoría de protección en la NOM- 059. La avifauna de México es una mezcla de especies de Norteamérica, del Caribe y de Sudamérica. El setenta por ciento de las especies se localizan en los trópicos, sin embargo, los endemismos se concentran en la Sierra Madre Occidental, el Eje Neovolcánico y las selvas de la costa del Pacífico. El análisis de la avifauna del municipio de Cuetzalan arroja la presencia “potencial” de 408 especies, contenidas en 52 familias; de las cuales 14 son endémicas y 59 consideradas bajo alguna categoría de protección en la NOM-059. La capacidad de movimiento de las aves trae como consecuencia que muchas especies busquen sitios más adecuados para pasar las temporadas más adversas en sus sitios de residencia, por lo que migran a lugares con condiciones más favorables. En el municipio de Cuetzalan el 22.54 por ciento son migratorias, es decir se encuentran en la zona para anidar o en busca de alimento durante la 89 temporada invernal. También se identifican seis especies consideradas como transitorias, es decir que durante su recorrido migratorio pasan durante un periodo corto de tiempo por el territorio nacional, particularmente en el municipio de Cuetzalan. Cabe señalar que hay que considerar que muchas de las especies residentes realizan migraciones altitudinales, siguiendo los recursos necesarios para su supervivencia, (POEP, 2010). En el municipio de Cuetzalan y a partir de la revisión de las diferentes fuentes consultadas y derivado de la información durante las mesas de trabajo que se llevaron a cabo como parte de este proceso de Ordenamiento Ecológico, se registran 108 especies contenidas en 19 familias, de las cuales nueve son endémicas a México y 21 se encuentran bajo alguna categoría de protección en la NOM-059. Según Flores-Villela y Gerez (1994) citado en el estudio, se presentan cinco tipos de vegetación en México que destacan por el número de especies de vertebrados que habitan exclusivamente en ellos (distribución restringida) y sus endemismos, estos son el bosque de Quercus (Bosque de encino), el bosque mesófilo de montaña, el bosque de coníferas, el bosque tropical caducifolio (selva baja caducifolia) y el matorral xerófilo. Dos de los anteriores se localizan en el municipio de Cuetzalan. En el municipio de Cuetzalan se presentan diferentes tipos de vegetación y sistemas agrícolas que favorecen la presencia de la gran variedad de vertebrados. Los tipos de vegetación fueron definidos a partir de la clasificación de J. Rzendowsky y el trabajo de campo, de tal suerte que para el municipio se identifican 10 tipos diferentes incluidos depósitos de agua y diversos agroecosistemas. En cuanto al número de especies por grupo de vertebrados distribuidos en los diferentes tipos de vegetación se tiene observan resultados muy particulares, por ejemplo, los anfibios y reptiles se concentran en la selva tropical y el bosque de niebla (25 especies); una posible explicación a este fenómeno son los muestreos que quizá se enfocaron exclusivamente a estos tipos de vegetación, (POEP, 2010). Debido a la capacidad de movimiento de las aves, se encuentran presentes en todos los ambientes, sin embargo, la mayor diversidad específica se encuentra en la selva tropical (235 especies) y las áreas con agricultura de temporal (229 especies). 90 Los mamíferos resultaron ser más abundantes en la selva tropical (74 especies), el bosque de pino (62 especies) y el bosque mesófilo (51 especies). Cabe señalar que el número de especies de mamíferos se incrementa considerablemente debido a que las especies de murciélagos sobrepasan a cualquier otro grupo en número. Es de consideración el hecho de que los tipos de vegetación muy modificados como lo son la agricultura de temporal y pastizal cultivado. Se encontró que el mayor número de especies se distribuye en la selva tropical (334 especies) y el tipo de vegetación con menor riqueza específica son los ríos y depósitos de agua del municipio (43 especies). A la selva tropical le siguen el bosque de pino y el bosque de niebla con 203 y 180 especies respectivamente. De los ambientes modificados, el que presenta mayor riqueza de especies es la agricultura de temporal con 244 especies, seguido de la vegetación secundaria con 171 especies. La agricultura de temporal concentra un número importante de especies (244), cabe señalar que como se aprecia en el análisis anterior la mayoría son aves. Sin embargo el cafetal concentra 135 especies que comparte con los ecosistemas más conservados del municipio hasta en un 75 por ciento, tal es el caso del bosque mesófilo; (POEP, 2010). La vegetación que mayor número de endemismos concentra es la selva tropical (16 especies), mientras que en el bosque de pino y el bosque de niebla se concentra el mayor número de especies bajo alguna categoría de protección (27 y 24 especies respectivamente). De los ecosistemas modificados, la vegetación secundaria alberga 24 especies bajo alguna categoría de protección en la NOM-ECOL-059. Los rangos altitudinales determinados para la zona están relacionados con factores climáticos, geomorfológicos, de vegetación y perturbación humana quedando de la siguiente manera: a) menos de 250 msnm, b) de los 250 a 500 msnm, c) de los 500 a 800 msnm y d) más de 800 msnm. Los resultados arrojados de esta descripción muestran que en general, el número de especies de vertebrados se incrementa gradualmente a lo largo de los intervalos definidos, al igual que las especies endémicas y las especies bajo algún tipo de protección en la NOM- ECOL-059 . En el caso de la distribución altitudinal por grupo taxonómico, el patrón se repite para todos los grupos, sin embargo en el rango de menos de 250 msnm es decir la 91 llanura costera no se registran anfibios y reptiles. Una posible explicación al comportamiento anterior es que la vegetación que presenta mayor deterioro se encuentra en esta cota altitudinal y corresponde a la selva tropical, y las partes mejor conservadas se localizan en la cota de más de 800 msnm y corresponden al bosque de niebla o mesófilo de montaña. El municipio de Cuetzalan del Progreso reviste una enorme riqueza natural y cultural, la conformación tan compleja del territorio ha generado un mosaico de microclimas y vegetal que favorecen la presencia de una gran cantidad de especies tanto animales como vegetales. Un importante factor para el manejo y conservación de los recursos naturales del municipio que de algún modo ha frenado el deterioro ambiental es la adopción de cultivos exóticos por grupos indígenas que a través de una cuidadosa selección de elementos lejos de empobrecer el territorio lo enriquecen con alternativas viables de supervivencia y un nulo o bajo deterioro ambiental. Tal es el caso de los “jardines de café” y la permanencia de la milpa. Desde un punto de vista ecobiogeográfico, el territorio municipal de Cuetzalan del Progreso reviste gran importancia por constituir los límites más norteños de dos de los más importantes ecosistemas neotropicales, el bosque de nieblao mesófilo de montaña y la selva tropical (subcaducifolia o mediana). Ambos proveen importantes servicios ambientales, tales como el generar la captación más importante de agua de lluvias por su densidad forestal y ser el origen de una gran cantidad de escurrimientos tanto superficiales como profundos generando la recarga de agua a los mantos freáticos de la zona. Retomando la diversidad faunística de la zona, en este trabajo se ha encontrado una enorme riqueza de vertebrados registrándose 576 especies de las cuales 42 son endémicas a México y 106 se encuentran bajo algún criterio de protección en la NOM-ECOL-059-2001. Esta información y su análisis determinaron zonas de alta diversidad en el municipio para establecer áreas núcleo que permitan decretar Áreas Naturales Protegidas que garanticen la protección de un mayor número de especies y hábitats. El regular el uso de suelo y detener aquellos cambios que modifiquen drásticamente las estructuras y procesos del ecosistema, es uno de los objetivos que logro el Programa de Ordenamiento de Cuetzalan. III.3 Síntesis del ordenamiento 92 Fue en el año 2006 y 2007, cuando capital extranjero de origen español intentó realizar un megaproyecto turístico en la zona ecológica del municipio más conservada, donde se pretendía ubicar un centro hotelero para aprovechar el paisaje cultural y ambiental, de la principal zona de recarga de agua y de servicios ambientales, en el último reducto de bosque de niebla del municipio, todo esto con apoyo de algunas dependencias de gobierno como la comisión encargada de los derechos indígenas del país. Las organizaciones sociales del municipio y externas como la Coordinadora Regional de Desarrollo con Identidad (CORDESI) reaccionaron a tiempo y pararon con múltiples acciones y organización social las intenciones de traer “progreso a la región”. Sin embargo las organizaciones sabían que el capital puede esperar el tiempo necesario para volver a intentar explotar ese territorio, por lo que deberían de poner límites al uso del suelo, ya que la autoridad municipal futura no garantizaba el cuidar el patrimonio de todos, de ahí nace la idea de crear un instrumento legal, que formalice que los sectores ya establecidos en la zona tienen prioridad para explotar de manera sustentable los recursos de la región. Ante la posición general de rechazo de los sectores económicos, sociales y usuarios del territorio y la población en general de Cuetzalan, quienes mandaron la advertencia contundente al gobierno de que no se permitiría ningún proyecto que destruyera lo que el mismo estado había promovido al ser declarado a Cuetzalan “Pueblo Mágico”. Fue la sociedad civil de Cuetzalan quien contactó al Cupreder que ya tenía experiencia en la elaboración de los ordenamientos ecológicos; lo que siguió fue que la autoridad municipal tuvo el acierto de no sólo sumarse a este esfuerzo, sino además de encabezarlo exitosamente. En este caso el recurso agua, fue el detonante para la defensa del territorio. El agua como sabemos es el recurso más buscado desde el establecimiento de las primeras comunidades prehistóricas y se destina desde tiempos inmemoriales al servicio personal, las actividades productivas, las domésticas, las agrícolas, las de acuacultura dulce, el transporte, los servicios, el turismo, el recreo y, más recientemente, a procesos industriales y la generación de energía. 93 Con el objetivo de conocer, identificar y verificar en campo algunos de los más importantes manantiales, captaciones, cajas de almacenamiento y distribución de agua en la parte alta del municipio --comprendida entre 1,000 y 1,600 msnm,-- justo donde se pretendía instalar el megaproyecto: en el estudio de ordenamiento se realizaron recorridos con la finalidad de recabar información para plasmarla en un mapa de distribución municipal del agua potable, como punto central de este ordenamiento. La información utilizada para el Ordenamiento proviene de mapas y croquis proporcionados por el Ayuntamiento de Cuetzalan, los talleres celebrados en cada junta auxiliar desde septiembre de 2009 hasta febrero de 2010; el Comité Central del Agua quienes diseñaron las rutas y recorridos para el trabajo de campo y salidas para la ubicación de los manantiales, captaciones y tanques de distribución. Las comunidades prestaban a guías y demás voluntarios. Se gestó todo un movimiento ciudadano para aportar información para proteger el vital líquido. En general el estudio requirió de varios especialistas y temas a tratar para conocer la región, por lo que se tuvo que estudiar entre otras muchas cosas la geología, edafología, biología, la agricultura, la meteorología, la historia, los aspectos económicos, la organización social, la reglamentación actual, tanto a nivel municipal, estatal y nacional, y todo este conocimiento intercambiado con los actores económicos y sociales usuarios del territorio. Un instrumento fundamental desde el punto de vista técnico fue estudiar el cambio de uso de suelo y vegetación a una escala de 1:20,000; y a una escala temporal de comparación de 30 años, de 1979 a 2009 (ver anexo E). Para el análisis fueron utilizadas imágenes de ortofoto de 1978 y 1979 para fotointerpretación con cuatro salidas a campo; además fueron usadas imágenes Espot de satélite del 17 de abril de 2006, 25 de abril de 2007, 15 de febrero de 2008 y 31 de agosto de 2008, y verificación en campo y con actores sociales del municipio en 2009 y 2010. Algunas capas de información sólo se encuentran a una escala de 1:250,000, tales como: geología, geomorfología, edafología e hidrología superficial, aunque en algunos puntos específicos se hizo verificación de campo. Es importante señalar que para lograr el objetivo de tener un ordenamiento integral se tuvo que conjuntar y hacer congruentes estudios paralelos y simultáneos, que son necesarios 94 para lograrlo; nos referimos al Esquema de Desarrollo Urbano, publicado por el Periódico Oficial del Estado de Puebla decretado el 31 de diciembre de 2010. Y por otra parte un estudio de peligros en todo el municipio, para tener un panorama claro en el uso del suelo actual. Como antecedente regional la CONABIO desarrolló en él país un proyecto de Regiones terrestres prioritarias el cual pretende identificar unidades estables ambientalmente. Lo que se buscó fue la alta representatividad de la biodiversidad, la posesión de riqueza ecosistémica, así como la integridad ecológica funcional significativa y que representasen una oportunidad real de conservación. De este ejercicio multidisciplinario a cargo de diferentes grupos de trabajo del medio científico nacional, se identificaron 151 Regiones Terrestres Prioritarias (RTP) de nuestro país, cuya protección es indispensable. Entre ellas se cuenta la RTP 105 que incluye los estados de Puebla y Veracruz y cuya superficie es de 1284 km2, y que incluye al municipio Cuetzalan, DOEP (2010). Entre las acciones enfocadas a la protección y conservación de la diversidad biológica destacan la creación de áreas naturales protegidas y el instrumento denominado ordenamiento ecológico territorial los cuales tienen como objetivo la regionalización del territorio como parte de la planeación y la aplicación de políticas sectoriales en el país, (Arriaga, et. al, 2000), citado en Programa de Ordenamiento Ecológico. Lo anterior ha sido una preocupación de los ecologistas por conservar los reservorios naturales, consientes que los actores económicos externos con gran capital, están tentados a utilizarlos para explotarlos. Ante una amenaza de ese tipo nació desde la sociedad de Cuetzalan y sus organizaciones sociales diversas, la idea de ordenar el territorio para blindarlo del capital e intereses externos a la comunidad. En términos administrativos y legales sobre la elaboración del estudio de ordenamientoecológico la base metodológica fue retomada de los Términos de Referencia para el Programa de Ordenamiento Ecológico Local de 2009 y la actualización del 2010, de Semarnat. Fue recopilada información del INEGI a escala 1:50,000 en formato digital e impreso, junto con los mapas temáticos: la topografía para obtener las microcuencas, digitalizarlas mediante el programa de ARC View 3.2, y el temático de aguas superficiales para comparar 95 los ríos que aparecen a esa escala. Además se hace uso de la información disponible de la CNA. También fue recopilación de información de informantes locales en los distintos talleres que se llevaron cabo en las juntas auxiliares y en la cabecera municipal. Sobre geología, fisiografía y edafología. Se utilizó la metodología consiste en la solución de un problema mediante el análisis de la interacción de diferentes factores que integran el mismo. Esta metodología se adaptó a un procedimiento de tres niveles de estudio Nivel I. Comprende una recopilación bibliográfica y cartográfica existente en la zona, sobre geología, geofísica, hidrología, edafología y topografía. La información faltante se complementa con el análisis de imágenes de satélite, fotografías aéreas y reconocimientos de campo. En este nivel de estudio, se diseña una base de datos donde se concentra la información para su manipulación. La información a detalle sobre las cartas e imágenes usadas está en los metadatos del Sistema de Información Geográfica (SIG). Nivel II. En este se hace un análisis de las características físicas del nivel I y las posibles interacciones entre ellas. Todo se realiza con un SIG. Los resultados de estos análisis deberán conducirnos a identificar las zonas aptas para desarrollar las diferentes actividades económicas de manera sustentables, así como aquellas áreas susceptibles a los peligros a los fenómenos naturales. Nivel III. En esta etapa los mapas generados en el nivel II son combinados con la infraestructura existente, y con las tendencias del desarrollo de las diferentes actividades socioeconómicas en la región, para identificar las zonas de mayor riesgo y poder proponer las medidas de mitigación más adecuadas. Sobre la construcción y consulta del modelo podemos decir lo siguiente: se recurrió a la metodología de la escuela de investigación-acción participativa que propone que cada región pueda organizarse como Estado es decir, como un Estado Región y entendida no como un ente autárquico, autónomo y soberano sino como unidad de manejo técnico administrativo. Fals Borda el ideólogo de esta metodología la llamó “La rebelión de la periferia”, que no es otra cosa que el surgir de los movimientos sociopolíticos de carácter regional que piden y 96 exigen el fortalecimiento de la democracia participativa recurriendo al constituyente primario para cambiar este modelo elitista y excluyente en el manejo socioeconómico administrativo y territorial de un país (o región), (POEP, 2010). Entre los objetivos deseados, según enumeró Fals Borda, de un Ordenamiento, están aprovechar el territorio con base en su vocación material, sus particularidades a partir de la topografía, el clima, los suelos y los grupos culturales y suelos y los grupos culturales y proteger el medio ambiente, mejorar la calidad de vida de sus habitantes del municipio en todas las regiones, inducir al desarrollo armónico de todas las subregiones y consolidar la participación en el beneficio del fortalecimiento de la autonomía local y la democracia participativa. Las implicaciones del Ordenamiento Ecológico para un proceso de planeación participativa son actualmente incontrovertibles. Un ejercicio de planeación que no aborde la forma en que está organizado el territorio y la manera en que ha de organizarse en cierto periodo no puede considerarse serio. Existe consenso respecto a que en toda intervención dirigida al Ordenamiento Territorial Comunitario (OTC) deben cooperar de manera activa un equipo técnico integrado por especialistas de diversas disciplinas y la comunidad representada por sus órganos tradicionales de toma de decisiones (asambleas, autoridades y comisiones de trabajo). La reflexión territorial es, en muchas de las metodologías de planeación participativa utilizadas hoy en día, un punto de partida para el análisis de la problemática ambiental, productiva o de los servicios públicos de una comunidad. En innumerables talleres de planeación participativa se emplean los mapas sociales o de percepción como herramienta de apoyo. Los mapas sociales son mucho más que un instrumento de trabajo “participativo” o un modo de “obtener” la información territorial que no se encuentra disponible en la cartografía del Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI): permiten la manifestación de valoraciones sobre la importancia de los procesos de transformación espacial; las dimensiones, la posición y la orientación de los objetos representados expresan la priorización territorial desde la percepción de las propias comunidades. 97 Para el caso de Cuetzalan del Progreso, el Cupreder diseñó una estrategia específica de trabajo comunitario con el doble objetivo, en la primera etapa, de construir una base social que posibilite familiarizar el ordenamiento entre los actores sociales como herramienta flexible de planificación del uso del territorio, y también hacer el análisis espacial necesario según se explica líneas arriba. Partimos de sesiones de discusión y diagnóstico de las problemáticas particulares por junta auxiliar, siendo ésta la escala territorial elegida en virtud de reconocer en ésta una administración articulada con la autoridad municipal, y que al mismo tiempo funciona a su vez articulando instancias de gobernanza tales como los comités de distintos tipos, las organizaciones sociales para distintos fines. La enumeración y descripción de problemática incluía considerar los orígenes de la misma, y el futuro deseado (prospectiva). Se consideró importante que a cada sesión asistiera cada junta auxiliar bien representada, esto es, presentes las autoridades locales electas al cargo (presidencias auxiliares), designadas por usos y costumbres (fiscales y otros), comités de distintos servicios (escolares, agua), organizaciones productivas o prestadoras de servicios radicadas en el sitio (artesanos, cafeticultores, madereros, pajareros, turísticas y pezmeros), organizaciones solidarias (cajas de ahorro, cooperativas). Como se ha delineado más arriba, la propuesta de trabajo en las sesiones de construcción del Ordenamiento descansó en procurar problematizar de manera colectiva y analizar las causas y efectos de las problemáticas. Resultó importante no extraviar una visión de conjunto, territorial y no simplemente de aprovechamiento de los recursos naturales. En las sesiones de los talleres se realizaban los trabajos en mesas: una de ellas discutía y analizaba la historia de la comunidad; los temas a tratar fueron: características de la población, e infraestructura actual, usos de los recursos naturales, actividades económicas, institucionalidad (como sistemas de cargo, partidos políticos, formas de elección, liderazgos locales, religión), cultura, (lengua, genero, tradición, sitios sagrados). Otra de las mesas se analizaba las características ambientales con temas como: usos de suelo, recursos naturales (flora, fauna, agua, suelo, cavernas), la fragilidad y la disponibilidad de los recursos, las formas de producción antigua y las actuales, los agentes externos entre otros temas relacionados. 98 Finalmente otra de las mesas trataba la economía familiar con temas como; composición de la economía familiar, empleo, ingreso, migración, subsidios de gobierno (procampo, Oportunidades), acceso a la educación, entre otros. Todos estos temas se visualizaron en el“antes”, en el “durante” y en el “después”, con la intensión de que los talleristas conjuntamente con la información técnica, tuvieran la claridad de que fueron ellos o sus antepasados los que han modificado su territorio y son ellos los únicos que podrán sacar los escenarios futuros ideales que la comunidad desea. Los talleres en plenarias con las diversas mesas se analizaban con el método de FODA (fortaleza, oportunidades, debilidades y amenazas) para lograr visualizar el nivel de organización actual y las capacidades de la comunidad para lograr ciertos fines, en estos casos ordenar su territorio. Estos aspectos a estudiar combinados con el conocimiento técnico-científico del Cupreder, por ejemplo la realización de un foro sobre Cuetzalan, donde participaron tanto las organizaciones sociales como académicos permitió dar como resultado el conocimiento de la región en todos los temas posibles y determinaron dar con la propuesta de Modelo de ordenamiento. Como ya se dijo anteriormente una herramienta muy útil fue un análisis comparativo de cambio de uso del suelo que el Cupreder realizo para todo el municipio, (ver mapas anexo) en él se muestra como se ha utilizado el territorio, y también nos indica tendencias que sirven para sacar los escenarios tendenciales, como dice la norma en la elaboración de un ordenamiento. En el siguiente cuadro podemos ver como el bosque mesófilo en estos 30 años ha disminuido en mil 138 hectáreas (has); así también como la selva mediana 470 has, por otra parte los acahuales han aumentado, en casi 800 has, lo que indica que algunos terrenos dejaron de cultivarse y estos pasan a ser acahuales, estos datos son los negativos desde el punto de vista ecológico. Sin embargo cuando hablamos del cafetal bajo sombra encontramos que subió en más de 2 mil 280 has, en esos 30 años y esa es una buena noticia, este tipo de cultivo es lo que los expertos como Víctor Toledo y Eckart Boege le llaman jardines de café, en este paisaje se encuentra la gran diversidad de flora y fauna, y hay casos donde se han encontrado hasta 99 más de 100 plantas en una hectárea, de utilidad diversa para la población, que va desde frutales, verduras, medicinales, hongos, ornato y otros productos de algún uso, según información recabada en talleres. Este indicador nos muestra que la cultura indígena a logrado producir conservando, un gran aporte a la ecología de la conservación, (POEP, 2010). Tabla 1. Comparativo de usos de suelo 1979-2009. Municipio de Cuetzalan Puebla. Usos de suelo / en hectáreas Año 1979 Año 2009 Diferencia Ríos 29.9 32.6 2.69 Bosque de pino/acalocote 85.48 53.95 -31.53 Bosque mesófilo de montaña/Kuojta 3,661.96 2,523.13 -1,138.84 Cafetal bajo sombra 2,533.98 4,816.04 2,282.06 Frutales tropicales 0 40.12 40.12 Pastizal cultivado/Ixtauat/ potrero 3,278.2 2,236.58 -1,041.62 Policultivo arbóreo/kuojtakiloyan 559.84 1,249.51 689.6 Policultivo herbaceo/milpa/milaj 2,264.8 2,147.68 -117.1 Sedimentación de arenas y gravas 21.14 35.63 14.4 Selva mediana subperennifolia/kuojta 617.36 147.34 -470.02 Vegetación secundaria arbórea de bosque mesófilo de montaña/acahuales/mictahual 1,255.72 2,053.54 797 Vegetación secundaria de selva mediana subperennifolia/acahual 3,805.3 2,659.01 -1,146.28 Zonas suburbanas 8.02 40.95 32.93 Zona urbana 44.53 129.68 85.16 TOTAL del territorio 18,166.23 18,166.23 Fuente: Elaboración Cupreder 2010. 100 Otro dato interesante es que los acahuales donde debería haber vegetación secundaria de selva mediana están disminuyendo en mil 146 has. Esto indica que se está sustituyendo con el cultivo de cafetal bajo sombra principalmente, situación benéfica. El caso de la zona urbana, es muy significativo que se haya aumentado en 85 has, que aunque en términos absolutos no es mucho en términos relativos es muy significativo ya que se triplicó en 30 años, si la tendencia continua el panorama urbano amenaza al entorno, no solo en términos del territorio sino en las implicaciones que trae el hecho del crecimiento de una ciudad; basura, impacto al entorno, uso de materiales, desechos, erosión de la cultura, etcétera. El Programa de Ordenamiento Ecológico que se define para el municipio de Cuetzalan tiene el siguiente objetivo: Potenciar un desarrollo económico productivo de manera sustentable cuidadoso del medio ambiente, que eleve la calidad de vida de los pobladores y que sea respetuoso y armónico con la cultura local. En ese sentido las estrategias del Programa se plantean considerando; la cosmovisión de la población indígena que representa al 72.6 por ciento la población total del municipio y que, sin duda ha moldeado el uso del territorio y la peculiaridad paisajística del entorno social y natural. El conocimiento milenario de la población indígena en las prácticas productivas y el sentido de preservación ecológica reflejado a través del manejo del cafetal (kuojtakiloyan o monte productivo). Finalmente el ordenamiento se sintetiza en un mapa que a continuación se muestra donde aparecen las diferentes Unidades de Gestión Ambiental (UGAs), con sus diferentes políticas ambientales ya descritas en el capitulo anterior de este trabajo. El color rojo de las manchas del mapa, significan que son UGAs de Protección, es decir en estos lugares no se pueden explotar para actividades de aprovechamiento, fueron decretados así porque tienen valor ecológico alto o son zonas de recarga o manantiales que hace necesarios tenerlos protegidos. Protegiendo principalmente el recurso agua. Esta política de Protección es la más restrictiva. Las manchas verdes son las UGAs de que tienen asignada la política de conservación. Estas áreas no se pueden tocar por su importancia ecológica y deben de permanecer así; son áreas 101 con bosque mesófilo, en ellas se permiten algunas actividades como turismo con un bajo nivel de carga, esta policía en menos restrictiva que la de protección pero tiene la función de preservar intacta la vegetación de sus áreas. Figura 3. Políticas ambientales del Programa de Ordenamiento Ecológico del municipio de Cuetzalan del Progreso México. Fuente: Programa de Ordenamiento Ecológico del Municipio de Cuetzalan. 2010. 102 Las UGA de color amarillo, son la de la política de restauración lo que indica que en ellas el territorio tiene la vocación del suelo para que alcancen el nivel de la política de Conservación, solo que en este momento presentan un estado de deterioro que se hace necesario buscar su mejoramiento, ya sea con reforestaciones o con acciones como obras de conservación de suelos entre otras, en estos lugares el ordenamiento, dice como se debe alcanzar un estado deseable ecológicamente hablando. Las UGA de color claro indican que son zonas donde la política ambiental es de Aprovechamiento Sustentable, es decir en esta parte del territorio se busca aprovechar el territorio pero con reglas muy especificas de cómo hacerlo, en esta caso se acordó por ejemplo que la Agricultura debe de ser orgánica y que todos los programas de gobierno no deben de chocar con este objetivo, por ejemplo el de cuadrar que no haya apoyo de gobierno municipal, estatal y nacional de insumos químicos. Las manchas de color oscuro son las zonas urbanas que son reguladas por el esquema de Desarrollo Urbano, que entre otras cosas novedosas es que en estos lugares no se pueden instalar industrias de gran tamaño o infraestructura que la desarrolle o induzca. Queda claro que el ordenamiento Integral de Cuetzalan, cuida que actividades económicas diferentes a las ya existentes antes del decreto están prohibidas, de tal forma que la minería que amenaza estos territorios, pues ya están dadas algunas concesiones se enfrentaran a una asignación del uso del suelo contraria a sus propósitos. III.3.1 Los logros más significativos del ordenamientoEste municipio ha tenido ya logros importantes de defensa de su territorio por tener un ordenamiento ecológico basado en la participación social. Mencionaremos tres los más significativos; el caso de la empresa Televisa que es más emblemático en defensa de la cultura, el caso Walmart, y el caso Pemex. El caso Televisa: en el año 2010, con motivo de centenario de la revolución mexicana y el bicentenario de la independencia de México, la empresa Televisa realizo varios spot, relacionados a la cultura “exaltando” la belleza mexicana, por lo regular salían imágenes de artistas conocidas con atuendo indígena y paisajes de nuestro país, y frases como, “estrellas del bicentenario”. En Cuetzalan una de las juntas auxiliares con mayor arraigo cultural es 103 San Miguel Tzinacapan, donde la tradición de las danzas es muy fuerte y donde año tras año de manera religiosa se reúnen el día de San Miguel el 29 de Septiembre. Los más conocido es el ritual de los “voladores”, pero los “negritos y los “migueles”, entre otros dan un entorno de una fuerte cultura religiosa indígena ligada a la danza. Este espectáculo tradicional, la empresa Televisa quiso aprovecharlo para ponerlo en la pantalla, sin consultar a los actores de este ritual formal de este pueblo; la empresa llegó con su gran equipo de filmación a ordenar como deberían de formarse para salir en televisión este evento. Cuando los pobladores se dieron cuenta de ello, y motivados por las reuniones del ordenamiento en los talleres de construcción, se había concluido que la cultura se ha convertido en una mercancía, y el patrimonio cultural no solo es un territorio sino lo que hay ahí. Con base en lo anterior se logro consensuar después de discutir más de medio día por todos los representantes del pueblo, la pertinencia de no regalar un recurso que iba a tener resultados económicos a esta empresa, por lo que Televisa tuvo que sacar su equipo de grabación del pueblo de Tzinacapan, sin permitirse ninguna filmación. Cabe mencionar que en esas fechas el ordenamiento ecológico no estaba decretado, pero la participación social en su elaboración tenia por esos días ya una claridad de lo que son los bienes culturales y los talleres de construcción del Ordenamiento facilitaron ponerse de acuerdo de manera unánime al saqueo de la cultura, como algunos vecinos argumentaron a pesar de que la presidencia auxiliar ya había dado la autorización. El caso Walmart. A finales de 2010 esta empresa intento establecerse en la cabecera municipal de Cuetzalan por vía de una tienda de Bodega Aurrera. El ordenamiento estaba en la etapa final de su construcción, pero el tema de la cultura y los usos del suelo ya estabas estudiados y consensuados por todos los actores económicos y sociales. La presidencia municipal dio el anuncio al comité de ordenamiento ya activo en ese momento para que dictaminara si procedía o no a dar el permiso de cambio de uso del suelo y el permiso de construcción, facultades del municipio consagrados en el artículo 115 constitucional. El Comité en funciones sesionó y de manera unánime este dictaminó, la improcedencia de que una tienda con características de Walmart, pues ponía en peligro a la cultura de un denominado “Pueblo Magico” por autoridades nacionales. Otro de los argumentos claves 104 fue que el ordenamiento integral, en su apartado de su Esquema Municipal de Desarrollo Urbano, realizado a la par como parte del ordenamiento integral, recomendaba no romper con el paisaje de construcción de un pueblo como Cuetzalan. Otro fue que el ordenamiento en general protege a los sectores económicos ya establecidos de agentes externos, pues ellos, los ya establecidos por “derecho de antigüedad” tienen prioridad ante nuevos. Otro argumento fue que el tianguis tradicional indígena y de trueque iba a ser desplazado por las características de esta empresa trasnacional. El aspecto de riesgo o peligro por las características de construcción de las instalaciones, en donde abundan las cavernas en la ciudad de Cuetzalan, fue otro argumento, esto último fundamentado en un Atlas de Peligro, realizado también por el Cupreder. Con los argumentos anteriores basados en las facultades del Ayuntamiento Municipal, y con una posición contundente de los sectores sociales el permiso fue negado a la empresa Walmart, gracias al consenso y reglamentación del uso del suelo del ordenamiento territorial integral. Caso Pemex: el Ordenamiento Integral de Cuetzalan, en sus principios protege a los sectores económicos ya establecidos y a estos últimos ordena y regula el uso adecuado del territorio, es decir no solo protege a los ya establecidos si no les dice como deben de utilizar el territorio de manera sustentable. El ordenamiento además establece que ninguna actividad de extracción de recursos de empresas nuevas se instale, por ser una región ecológica y culturalmente importante para toda la región, el estado y el país. Todo establecimiento de extracción o proyecto de construcción deberá de pasar por el Comité de Ordenamiento Territorial Integral de Cuetzalan (COTIC), fundamentado en las leyes que lo ampara. Es así como sin hacer ningún movimiento social visible, el Manifiesto de Impacto Ambiental del Proyecto Regional Petrolero Poza Rica Altamira y Aceite Terciario del Golfo 2013-2035. Que busca la autorización de las autoridades federales reconoce que el territorio de Cuetzalan, no puede ser territorio para explotar gas natural con la técnica de extracción: fracturación hidráulica, esto reconocido en la Gaceta Ecológica publicada el 3 de marzo de 2014. (Jornada de Oriente 8 de Abril de 2014). 105 Actualmente el COTIC enfrenta una defensa de su territorio por las concesiones mineras a cielo abierto la más importante y grande denominada, el “Aretón” con 5 mil hectáreas, ubicada en el municipio de Tlatlauquitepec y parte de Cuetzalan donde para este último, dos mil hectáreas del bosque mesófilo serian afectados y de donde 80 comunidades dependen por captar su agua potable y donde la biodiversidad es más alta, según resultados de los estudios técnicos que realizó Cupreder. La política ambiental del ordenamiento ecológico establece a esa zona que se quiere explotar, como de protección y conservación las más restrictivas en el uso del suelo. La comunidad y el COTIC se están organizando, entre otras cosas con grandes concentraciones sociales de rechazo y procesos legales. La autoridad municipal ante la fuerza ciudadana, se ha comprometido públicamente no dar el cambio de uso del suelo ni permisos de construcción para la explotación. Pueblo y autoridad con el Ordenamiento ecológico se prepara para la batalla legal, porque la técnica y social la tienen ganada. 106 CAPITULO IV TECAMACHALCO DONDE LA AGROINDUSTRIA Y LA ACTIVIDAD GANADERA DISPUTAN LO QUE PRODUCE LA TIERRA En el presente capitulo se describe rasgos generales de los resultados encontrados en el estudio de ordenamiento ecológico realizado en Tecamachalco. Este ordenamiento consideramos es integral al igual que el de Cuetzalan presentado en el capítulo anterior, debido a que se sustenta en: consenso social, herramientas técnicas solidas y fuentes legales sobre usos del suelos, retomando y elaborando al mismo tiempo el Atlas de riesgo y revisando y fortaleciendo a fondo el Programa Municipal de Desarrollo Sustentable de Tecamachalco existente entre otros. IV.1 Ubicación y características socio ambientales El municipio de Tecamachalco se localiza al sureste del estado de Puebla, a 56,7 kilómetros de la capital de la entidad (ver anexo E), se ubica en los paralelos 18° 52´ 57” latitud norte y a 97° 43´ 49” latitud oeste. El municipio está situado a una altitud media de 2 mil metros sobre el nivel del mar. Colinda al Norte con los municipios de Acatzingo y Quecholac;al Sur con el municipio de Xochitlán de Todos Santos; al Este con los municipios de Yehualtepec y Palmar de Bravo; al Oeste con los municipios Tochtepec y San Salvador Huixcolotla. La ciudad de Tecamachalco cabecera municipal está asentada en las laderas del cerro de Techachales, cerro poco elevado y de estructura caliza, que tiene la forma de una quijada porque hace una abertura angular cuyo vértice redondeado se halla hacia el noreste de la población; a partir de esta descripción topográfica, estudiosos han considerado que es una palabra de procedencia náhuatl cuyo etimología es: tetl=piedra, camachalli=quijada y co=en; lo que significa “en la quijada de piedra” (Franco, 1976). En el estudio de Ordenamiento realizado por el Cupreder en su apartado de Historia, podemos encontrar que los primeros pobladores registrados fueron los popolocas estos, se ubicaron donde se localizan los suelos más ricos y fértiles y como lo demuestran los vestigios arqueológicos encontrados en el municipio. Específicamente en Tecamachalco la zona del Techachales está llena de evidencia histórica. 107 Este primer asentamiento popoloca, conocido como Cohuayocan Cuauhtepec1 o Cerro del Águila, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, lo ha considerado como “el sitio más grande de la región y cuenta con aproximadamente sesenta y nueve estructuras, plazas, calles, canales de irrigación, etc. Actualmente se encuentra sumamente destruido, al grado que es difícil distinguir las estructuras” (Gámez, 2003), citado en el estudio de Ordenamiento (2014). El clima es templado subhúmedo con régimen de lluvias de verano. La precipitación pluvial anual media es de 580 mm. Tecamachalco, con 17 mil 942 hectáreas (ha), es trazado por algunas sierras o porciones de las mismas, entre ellas la Sierra de Soltepec, la de Amozoc- Tepeaca, la del Tentzo, la de Tlacotepec y la Sierra de Zongolica. El municipio se ubica en el centro del amplio valle de Tepeaca, en donde desde hace cientos de años se desarrolla una importante actividad agrícola y ganadera. Las características de estas actividades han sido diferentes a lo largo de 500 años, se deben a las condiciones físicas, ambientales y culturales del territorio y al mismo tiempo explican las transformaciones que éste ha sufrido. Los poblamientos en Tecamachalco son muy antiguos. En 1451 Quetzalehcatzin, señor popoloca de Tecamachalco-Quecolac, fundó el primer Tecamachalco, al norte del cerro Techachales. Con la consumación de la Conquista, los españoles movieron este antiguo Tecamachalco al lugar en donde está ahora. Los franciscanos se instauran por primera vez en Tecamachalco en 1541, durante la fiesta de Santa Clara e inicia la construcción del Monasterio de San Francisco realizado por indígenas mexicas y popolocas y que se inaugura en 1551, durante la fiesta de La Asunción, y se hace merced de las fosas del templo para que allá sea enterrada la gente, y se inicia la edificación de casas en Tecamachalco (Celestino, 1993). El antiguo señorío prehispánico fue abolido por los conquistadores, quienes dieron otro orden a los poblamientos: bajo el corregimiento de Tlaxcala se fundaron varias comunidades indígenas, entre ellas Tecamachalco. El orden traído por los españoles significó el acaparamiento de tierras para los conquistadores. Antes de la conquista en el 1 El sitio se localiza en la parte norte del cerro de Techachales-Techalrey, entre San Mateo Tlaixpan y Tecamachalco. 108 señorío había 57,600 habitantes; casi 80 años después había sólo 19,000. La población fue mano de obra, mediante el sistema de encomiendas y repartimientos. En 1664 ya había entre Tecamachalco y Quecholac unas 100 haciendas agrícolas y ganaderas (ganado mayor y menor) y obrajes, todas de propiedad privada. La introducción a este tipo de animales como vacas lecheras, caballos, bueyes, cabras, borregos, de especies vegetales como el trigo, la avena, el durazno, así como de técnicas agrícolas más intensivas, significaron los cambios culturales y ambientales más importantes y de mayor impacto para este territorio en esos años. En 1559 se construyó el primer molino de trigo; en 1656 se fundó el molino La Asunción, donde hoy está instalada la empresa Molinera Gruma. Consumada la Independencia, los latifundios permanecieron. Las mejores tierras estuvieron en manos de los hacendados, y la población indígena fue agrupada en pequeños poblados a su servicio. El decreto del 6 de septiembre de 1877, expedido por la legislatura local eleva a Tecamachalco como Ciudad tomando el nombre del insurgente Vicente Guerrero, nombrándose Tecamachalco de Guerrero. El ferrocarril México-Puebla-Tehuacán-Oaxaca se instaló en pleno Porfiriato, con lo que se consolidó la importancia de la región como corredor agrícola y comercial para la región centro del país. En 1909 había en la zona de Tecamachalco 54 haciendas y 135 ranchos. Entre Tepeaca y Tecamachalco se reunía la mayor concentración de haciendas en el estado de Puebla a principios de siglo XX. Se producía más trigo que maíz en las haciendas; en las tierras que los peones podían aprovechar el maíz era el principal cultivo. Las especies animales y vegetales traídos por los europeos se habían aclimatado y convivían con las especies locales: maíz, nopales, tunas, calabazas, chayote, pitahaya, tejocote. Con el agua que movía el molino La Asunción se regaban tierras para hacerlas más productivas y para distribuir a las barrios; asimismo, consta en documentos que había pozos artesianos de donde se tomaba agua para riego. El reparto agrario se ejecutó ya en la década de 1920 para cumplir con la promesa de la Revolución de que la tierra fuera para el que la trabaja. Quince ejidos se dotaron entre 1920 y 1940 a los campesinos de los pueblos, mediante la afectación de las haciendas situadas a 7 km a la redonda de estos pueblos. 109 La Revolución hizo justicia a los campesinos sin tierra; pero el proyecto de nación que se puso en marcha a partir de los años 30 y 40 introdujo cambios en el interés de modernizar la producción agrícola. El cambio más significativo fue la introducción del riego mediante el abasto de la presa “Manuel Ávila Camacho” o Valsequillo, que embalsa aguas de la cuenca Zahuapan-Atoyac y el río Alseseca. En los años 70, nuevas luchas campesinas consiguieron conformar tres nuevos centros de población con sus respectivas tierras ejidales. Los datos de 1994 (PROCEDE) indican que la superficie ejidal en Tecamachalco es de 10 mil 945 ha. La población indígena se ha ido desdibujando en sus rasgos más visibles. El censo de 2010 reporta que sólo viven 763 personas que se reconocen como indígenas. El municipio de Tecamachalco en las últimas seis décadas su población se multiplico casi por seis veces, un incremento de 566 por ciento, mientras que para el estado solo creció en este mismo periodo el 355 por ciento. La población municipal actual se encuentra distribuida en 65 localidades de acuerdo al censo de 2010, 17 tienen más de 500 habitantes, 9 son de más de mil, 37 son menores a quinientos habitantes con al menos 2 viviendas y 11 rancherías, y solo Tecamachalco y las Juntas Auxiliares de Tlaixpan y Alseseca rebasan los 5 mil habitantes. El municipio creció más en el último lustro que el anterior pues de 2005 a 2010 se incrementó la población en 11.2 por ciento, lo que equivale a que cada año aproximadamente habitan el municipio 1,440 personas más. El 40 por ciento de la población municipal se concentra en la cabecera y en los tres principales centros de población, lo que muestra el grado de concentración. De acuerdo al dato de Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable de Tecamachalco publicado en 2011 (PMDUS, 2011) el municipio tiene una extensión territorial de 179.4 km 2 lo queequivale a 17 mil 942 hectáreas. Si tomamos en cuenta que el crecimiento poblacional se acentuó a partir de los años setenta del siglo pasado (ver cuadro 1), y si la tendencia se mantiene de manera lineal tendríamos que para el año 2020, se tendría una población mayor a los 84 mil habitantes y para el 2030, el municipio de mantenerse esa tendencia estaríamos alcanzando los 97 mil habitantes 110 situación que pone en riesgo la conservación de por sí ya deteriorada de los recursos naturales. Cuadro 1. Densidad y evolución de la población municipal de Tecamachalco Tecamachalco 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 Población 12,638 16,752 21,284 31,330 43,369 59,177 71,571 17,942.29 ha 72 95 121 178 246 336 406 Fuente: Elaboración CUPREDER con datos de Censos de INEGI. Este municipio está localizado en la parte centro de la Región Hidrológica No. 18 del Balsas (RH-18) y al Organismo de Cuenca Golfo Centro (Región Hidrológica No. 28 Papaloapan); el 100% del territorio municipal pertenece a la cuenca del río Atoyac y a la subcuenca Balcón del Diablo (clave b 2824). En el valle se carece de importantes corrientes superficiales, destaca solamente la barranca El Águila-Arenal, tributaria del río Atoyac. El Canal Principal de Riego del Distrito 30 recorre el municipio de oeste a sureste, sus corrientes son alimentadas fundamentalmente por la presa Manuel Ávila Camacho. En el Aspecto natural-ambiental encontramos que; Tecamachalco está incluido entre los 27 municipios que comparten el acuífero del Valle de Tecamachalco. El 81% del agua es explotada con fines agrícolas, 17.40% para el uso público urbano, 0.40% uso industrial y otros fines, 1.20%, según datos 2009, de CONAGUA. Tecamachalco comparte con otros municipios la Reserva de la Biósfera de Tehuacán- Cuicatlán: mil 475 ha de Tecamachalco están dentro de esta área de conservación, lo que significa que en este municipio se reconoce la biodiversidad natural y cultural; el paisaje desértico configura esta riqueza, contiene numerosas especies endémicas de flora y fauna. El decreto por el que se declara a la Región de Tehuacán -Cuicatlán como Área Natural Protegida con el carácter de Reserva de la Biosfera (DOF. 18 de septiembre de 1998). Flora regional. Debido a la evolución biológica de la Reserva de la Biosfera Tehuacán- Cuicatlán (RBTC), presenta una gran variedad de ecosistemas que van desde los áridos y semiáridos a los templados húmedos, comprendiendo 9 tipos de vegetación (Rzedowsky, 111 1978). Lo que ha favorecido el desarrollo de una rica flora con cerca de 2700 especies identificadas hasta el momento, de las cuales el 11% son endémicas, (concepto que se le da a lo que es único en el mundo) destacando las cactáceas (tetechos, viejitos, candelabros y pitayos) y cycadas. El matorral semidesértico contrasta con las selvas bajas caducifolias (hojas caedizas), y pequeños lunares de bosques de pino, encino y juníperos. El Valle de Tehuacán-Cuicatlán está representado por 57 especies de musgos, como parte de la flora no vascular documentada para esta zona, y la flora vascular está conformada por 180 familias, 891 géneros y 2686 especies (Dávila, et. al., 1993, en: Dávila, et. al., 2002) citadas en la caracterización ambiental del estudio de Ordenamiento. Aquí habitan aproximadamente el 10% de las 30,000 especies de plantas vasculares encontradas en México (Toledo, 1985). Fauna regional. En términos generales, la fauna del Valle Tehuacán-Cuicatlán y de la Reserva ha sido menos documentada que su flora; de acuerdo a un inventario de insectos de los Coridae (Hemiptera-Heminoptera), realizado por Brailovsky, et. al., (1994, 1995) se reportaron 24 especies de chinches. En cuanto al grupo de vertebrados se cuenta con algunos estudios que reportan 18 especies de peces, 25 especies de anfibios, que comparando datos con los desiertos de Norteamérica y Australia, indican una alta diversidad. Así como 78 especies de reptiles; 336 especies de aves. En cuanto al grupo de los mamíferos se han registrado 131 especies, de estas 11 son endémicas y 20 se encuentran en la NOM-059-SEMARNAT-2001, de este grupo las especies más estudiadas son los murciélagos registrados hasta el momento más de 36 tipos. Anfibios. Los anfibios son animales vertebrados que requieren pasar una parte de su vida vinculada a condiciones de gran humedad, sin embargo en las zonas áridas podemos encontrar ejemplares que han adquirido características particulares para vivir bajo condiciones extremas. En general son especies excavadoras de sapos y ranas que emergen durante la temporada de lluvias para reproducirse rápidamente en los charcos y ríos temporales antes de que estos se sequen. En el municipio de Tecamachalco, encontramos seis especies, contenidas en cinco familias, ninguna se encuentra enlistada en la NOM-059- 2010 ni es endémica. 112 Reptiles. Son el grupo de vertebrados mejor adaptados para vivir en zonas áridas, de estos, las serpientes son los animales con mayor número de especies y endemismos confinados a zonas áridas. En el municipio de Tecamachalco se han identificado potencialmente 32 especies contenidas en 12 familias de reptiles, 15 son lagartos y 15 serpientes, de estas últimas, solo 5 especies son consideradas como venenosas. No se identificaron endemismos, ni especies bajo alguna categoría de protección. Mamíferos. En el municipio de Tecamachalco se identifican 58 especies contenidas en 20 familias. Pudiera presentarse una especie considerada como rara (Cryptotis parva), una endémica y cuatro consideradas bajo algún criterio de protección. Cabe mencionar que el grupo más numeroso es el de los murciélagos y ellos juegan un papel muy importante como polinizadores de muchas de las especies de plantas de zonas áridas, particularmente de las cactáceas. Edafología: El municipio de Tecamachalco presenta una enorme variedad de diversidad edafológica, por lo que se pueden identificar seis grupos principales de tipo de suelo que favorece principalmente a la agricultura. Xerosol: Se traduce como “suelo seco” o de regiones secas, tiene generalmente una capa superficial clara y delgada, con cantidades muy variables de materia orgánica según el tipo de textura que tenga. La vegetación natural que sustenta es compuesta por matorrales y pastizales, por lo que el uso pecuario es el más usual en el municipio. No obstante, si se tienen los cuidados adecuados, como una eficiente fertilización y un buen sistema de riego, el xerosol puede ser un suelo excelente para los diversos cultivos, sobre todo para hortalizas y granos básicos. Estos suelos están presentes en la parte noroeste del municipio de Tecamachalco. Cambisol: Es un suelo de color claro y desarrollo débil, el cual presenta cambios en su consistencia debido a su exposición a la intemperie, la capa superficial puede ser oscura, con más de 25 cm de espesor pero pobre en nutrientes. Este tipo de suelo ocupa una mayor superficie en el municipio y se sitúan de norte a sur en una franja que va desde el este al oeste de Tecamachalco hasta antes de llegar a las faldas de la Sierra del Monumento. Litosol: Suelos muy superficiales, limitados en su profundidad por un estrato rocoso o tepetate de una roca dura continúa. En este caso, la escasa profundidad se debe al material 113 de origen volcánico, a derrames lávicos que han dado las condiciones topográficas y las pendientes abruptas que no han permitido la acumulación y formación de las partículas de suelo a medida que éstas se forman. Este tipo de suelo se encuentra principalmente en las zonas montañosas al oriente del municipio, localizados en la Sierra de El Monumento y en otras zonas dispersas al suroeste. Este suelo es muy delgado, con un espesor de menos de 10 cm. Rendzina. Suelos con menos de 50 cm de espesor que están encima de rocas duras ricasen cal. La capa superficial es algo gruesa, oscura y rica en materias orgánicas y nutrientes. Estos suelos se localizan en la parte centro norte de la cabecera municipal de Tecamachalco entre San Mateo Tlaixpan y el cerro Techachales. Vertisol. Se caracterizan por las grietas anchas y profundas que presentan en la época de sequía. Son suelos arcillosos de color café rojizo, pegajosos cuando están húmedos, y muy duros cuando están secos. Ocasionalmente son salinos. Su utilización agrícola es muy extensa, variada y productiva. Son suelos generalmente muy fértiles pero presentan problemas para su manejo debido a su dureza, y con frecuencia ocasionan problemas de inundación y drenaje. Presentan una baja susceptibilidad a la erosión. Estos suelos se encuentran en el extremo suroeste del municipio. Regosol: Este tipo de suelo se localiza en áreas dispersas al noroeste del municipio. El regosol se caracteriza por no presentar capas distintas, y por lo general es gris claro y muy rico en carbonatos. Frecuentemente el regosol es un suelo profundo pero muy poco desarrollado, su fertilidad es variable y su uso agrícola esta principalmente condicionado a su profundidad y al hecho de que no presente pedregosidad. IV.2 Condiciones de riesgo EL Ordenamiento ecológico de Tecamachalco contó con el respaldo técnico previo de un Atlas de riesgo realizado en 2011 totalmente formalizado ante la Secretaria de Desarrollo Social, que permitió caracterizar al municipio de Tecamachalco ante fenómenos de riesgo y peligro. El Atlas de Riesgos del municipio, se llevó metodológicamente hasta el nivel 5, (de acuerdo con los requerimientos metodológicos de los términos de referencia la más exigente en términos técnicos por la Sedesol); con estos niveles. Enunciaremos brevemente algunos de estos elementos de peligro encontrados. 114 Problemática del agua. En Tecamachalco, el agua que conduce el canal principal que proviene de la presa de Valsequillo significó la posibilidad de intensificar la productividad de las tierras; pero también representa ahora uno de los riesgos más señalados: el agua de riego circula contaminada por los residuos industriales que se vierten en Tlaxcala y Puebla. En los canales secundarios del canal principal, en Tecamachalco, también se encuentran evidencias de la contaminación por desechos industriales y habitacionales locales. La salinización y la concentración de contaminantes significan que el agua de riego cumple muy poco con las condiciones para ser usada. Adicionalmente, si esta tendencia no empieza a revertirse, las sales depositadas constantemente en el suelo de cultivo provocarán que éste se endurezca y empobrezca. Los metales pesados que se trasportan de esta manera a la zona, contaminan también productos agrícolas, preocupando en especial la alfalfa, que es vehículo de contaminación para quienes la consumen: ganado productor de carne y leche, es especial, esas fueron las conclusiones del Foro la “Semana del Agua en Tecamachalco”, del 11 al 15 de noviembre de 2013. El agua de los pozos profundos es de calidad aceptable para las actividades agrícolas. Sin embargo, si la tendencia a la salinización de los suelos continúa, los pozos pueden resultar infiltrados y contaminados. Por otra parte, la demanda de agua subterránea ha provocado que el acuífero del Valle de Tecamachalco sea considerablemente deficitario, es decir, se extrae más agua de la que se infiltra. El déficit del acuífero, según datos oficiales de 2009, es de 68’371,754.4 m 3 cada año. El acuífero se abate un metro por año. Además, hay una actividad clandestina de perforación de pozos, lo que hace difícil saber cuánto más se extrae de aguas subterráneas. El agua del acuífero es dedicada a la agricultura en más del 80%. En 2012, el titular estatal de Conagua señaló que abatimiento total del acuífero de Tecamachalco ocurriría en 2024, dentro de diez años. Las mediciones piezométricas hecha en pozos puntuales demuestran en todos los casos el abatimiento del acuífero. Respecto a la dotación y distribución de agua en las viviendas, en la mayoría de los asentamientos, es por “tandeo” (en algunos casos solo se distribuye cada 14 días por 4 horas, lo que equivale aproximadamente de 4000 a 5000 litros, durante esas cuatro horas), este suministro es insuficiente, ya que se estaría dotando más o menos de 55 litros por habitante por día. Para el SOAPATEC (sistema operador de agua de Tecamachalco) la 115 dotación optima sería dar tandeos por 15 días, equivalentes a 8500 litros, más un tanque de “rotoplas” de 1,100 litros para satisfacer las necesidades de una familia de 6 integrantes. Situación aun así muy por abajo de la norma internacional que dice que deben ser 150 litros por día. Lluvia. A pesar de que el promedio anual de lluvia es bajo, de solo 580 mm, (el de Puebla es de 900 y el de Cuetzalan es mayor a los 4,000). Durante los meses más activos que son de junio a septiembre en promedio se forman de 8 a 10 ondas tropicales cada mes y que son uno de los principales sistemas generadores de la lluvia disponible en el municipio. De lo anterior se concluye que el riesgo por ondas tropicales es bajo, aunque su incidencia puede ser media, su impacto es positivo, ya que al igual que los huracanes aportan agua al municipio que favorece tanto la infiltración como el aprovechamiento para la agricultura, sin embargo en algunos casos causan inundaciones, (ver apartado siguiente). Inundaciones. Las zonas urbanas han crecido más de 400% en 38 años. Lo que ha traído como consecuencia la generación de escenarios de riesgo a inundación debido sobre todo a obras mal planeadas. Agregado a lo anterior, la expansión de la mancha urbana sobre las zonas de recarga del municipio complicaría aún más el problema de déficit del acuífero). De acuerdo con el glosario internacional de hidrología (OMM/UNESCO, 1974), citado en el estudio de Ordenamiento, la definición oficial de inundación es: “aumento del agua por arriba del nivel normal del cauce”. Las inundaciones se producen cuando lluvias intensas o continuas sobrepasan la capacidad de retención e infiltración del suelo, la capacidad máxima de transporte del río o arroyo es superada y el cauce principal se desborda e inunda los terrenos cercanos a los propios cursos de agua. Las inundaciones son un evento natural y recurrente para un río. Entre los factores que influyen en Tecamachalco en la generación de inundaciones, hay que considerar de manera muy especial la creciente desaparición de la cubierta vegetal. El agua de lluvia desde que se precipita sobre la tierra sufre los procesos de filtración, acumulación subterránea, drenaje, retención, evaporación y consumo, La cubierta vegetal cumple entonces una función muy destacada al evitar el impacto directo de las gotas sobre el terreno, impidiendo su erosión, al mismo tiempo que permite una mayor filtración y dificulta el avance del agua hacia los ríos, prolongando en éstos su tiempo de 116 concentración. Además colabora en la disminución del transporte de residuos sólidos que posteriormente afectan a los cauces. En Tecamachalco al menos encontramos las causas siguientes: Encharcamiento por lluvias intensas sobre áreas planas, Encharcamiento por deficiencias de drenaje superficial, Desbordamiento de corrientes naturales, Obstáculos al flujo por la construcción de obras civiles; Puentes, espolones y obras de encauzamiento, Construcción de viviendas en los cauces, Represamientos por tiraderos de basura, Cambio de causes de escurrimientos, Crecimiento urbano sin control. De acuerdo al diagnóstico elaborado en colaboración con los grupos de rescate de Tecamachalco, se identificaron zonas con problemas de inundaciones; sobre todo aquellas ubicadas en las faldas de los cerros que rodean la cabecera municipal. Esta situación se debe en gran parte auna falta de regulación de uso de suelo urbano y sobre todo a la falta de supervisión de aquellas obras que en esos sitios se están generando (el PMDUS de Tecamachalco considera esa zona como reserva urbana, permitiéndose la expansión de asentamientos humanos). Tormentas eléctricas. Afectan al municipio de Tecamachalco de manera constante. En promedio se presentan de 8 a 12 tormentas eléctricas al año. Los meses con mayor actividad eléctrica son mayo y junio. El año con mayor registro de tormentas eléctricas fue 1971 con 43 eventos. Del periodo de estudio se observa que el mes con mayor número de tormentas eléctricas ha sido mayo durante los años de 1948 y 1950 con 11 días. En el mapa de tormentas eléctricas elaborado por el Cupreder, disponible en el Atlas de riesgo, se observa que las zonas de mayor incidencia son los juzgados de paz de La Laguna, San Antonio La Portilla y la Inspectoria de La Soledad. Los pobladores de La Soledad reportan que se sabe de cinco personas en los últimos veinte años que han muerto a causa de descargas eléctricas producto de las tormentas que se presentan en esa zona, además de animales como burros o vacas. En San Antonio la Portilla reportan tres muertos en los últimos veinte años a causa de los rayos. Otra consecuencia de las tormentas eléctricas son las granizadas, las cuales representan una amenaza principalmente al sector agrícola, ya que daña los cultivos de la región. Los habitantes del juzgado de paz de San Antonio la Portilla reportaron que hace 117 aproximadamente veinte años, entre los meses de marzo y abril, se registró una granizada que dañó gran parte de los cultivos y el granizo perforó los magueyes. Heladas. Por ser un fenómeno de ocurrencia cíclica y una amenaza directamente incidente en la actividad agrícola, el riesgo por heladas en el municipio de Tecamachalco es muy alto. En promedio en Tecamachalco se presentan de 12 a 15 heladas al año. La helada más severa en Tecamachalco fue el 30 de enero de 1973 con un valor de temperatura de -11 °C. El año con más registros de heladas en Tecamachalco es 1999 con un total de 41 eventos, de los cuales seis fueron otoñales y se registraron durante el mes de octubre, el resto fueron invernales. La mayoría de las heladas registradas en el municipio de Tecamachalco son ligeras (aproximadamente el 80%), es decir, que la temperatura mínima que se alcanza oscila entre 0 °C y -3 °C. De tal forma que no es el mismo impacto que genera una helada invernal a una helada primaveral. Vientos: Se analizaron datos de la dirección del viento durante el periodo de 1981 al 2010. Se observa en la rosa de los vientos que la dirección dominante es del sur; en promedio 88 días (28%) al año se registran vientos de esta dirección. Mientras que con dirección norte se registra en promedio 83 (26%) días al año, siendo más frecuentes durante los meses de noviembre a enero que coincide con la llegada de los frentes fríos, que como se mencionó anteriormente es una característica de estos sistemas, viento con dirección del norte antes de paso del frente. Sequía. Se dice es la reducción temporal notable de agua y humedad disponibles, para satisfacer la necesidad de la sociedad. Sequía no es lo mismo que aridez. La sequía es temporal, mientras que la aridez es una característica permanente. Tecamachalco no solo es árido sino que el comportamiento ambiental actual hace que las sequias sean frecuentes. Esta es una razón por la cual la mayoría de los cultivos son de riego debido a la poca agua de lluvia disponible en la zona. En encuestas realizadas a pobladores del municipio se encontró que la junta auxiliar de Alseseca, el juzgado de paz de Xochimilco, La Laguna, San Antonio La Portilla y La Soledad son de los lugares cuya problemática a causa de la sequía es mayor. 118 Temperaturas Máximas. En el municipio de Tecamachalco las temperaturas máximas se registran durante los meses de marzo a agosto. Las altas temperaturas muchas veces favorecen el desarrollo y la intensificación de incendios forestales. Además debido a la poca disponibilidad de agua en el municipio se puede generar un problema, ya que se pueden desencadenar problemas de salud en las personas tales como infecciones e incluso en los animales. El valor de temperatura más alto registrado en la cabecera municipal según datos proporcionados por CONAGUA y algunos tomados de la base de datos ERIC ha sido de 38°C, un registro fue el día 4 de abril de 1945 Deslizamientos. Del estudio de las microcuencas en la sierra de El Monumento y el cerro Techachales, haciendo un análisis de la litología, se concluye que la única zona donde pudiera producirse un fenómeno de deslizamientos es en la ladera poniente del Techachales, debajo de rocas basáltico-andesíticas resistentes, y de los suelos superficiales que las cubren y se le da una nivel de amenaza media a este tipo de fenómenos. Derrumbes. Mediante métodos directos como el estudio de un mapa geológico local, donde se han estudiado los polígonos con pendientes abruptas en la sierra de El Monumento y en el cerro Techachales y sus posibles derrumbes haciendo un análisis de la litología de sus estratos, se concluye que las áreas inestables de la sierra El Monumento quedan retiradas de los asentamientos humanos, por lo que representan una amenaza baja; mientras que en el cerro Techachales las áreas con potenciales desprendimientos rocosos representan una amenaza alta, ya que los asentamientos humanos se encuentran al pie de las laderas abruptas. Erosión hídrica. Es un proceso natural que consiste en la pérdida paulatina de los horizontes edáficos, es decir suelo, debido a agentes hídricos y que se pueden presentar en forma laminar, en surcos o en cárcavas. Es una forma de arrastre de los primeros centímetros de la superficie del suelo, pudiendo dejar al descubierto las raíces de las plantas e incluso llegar al afloramiento de gravas, piedras y rocas. En los Leptosoles, que son los suelos más frágiles, el valor de erosión por hectárea en el municipio alcanza más de 150 toneladas al año, y todo el municipio presenta un grado de erosión alarmante. 119 Erosión eólica. Es un proceso natural que consiste en la pérdida paulatina de los horizontes edáficos, debido a la acción del viento. Todo el territorio de Tecamachalco presenta problemas de erosión que van de Baja a Media; casi 16 mil hectáreas presentan erosión baja, rango que indica que por viento anualmente se pierden entre 12 a 50 toneladas de suelo por ha. Solo en 850 hectáreas que significan casi el 5 por ciento del total, tienen erosión media, que en términos de cantidad es donde se pierden entre 50 y 100 toneladas de suelo al año. Se caracterizaron los procesos erosivos de los terrenos de cultivo, en las partes elevadas, y las evidencias de los procesos. Como resultado, se constató la pérdida de cubierta vegetal originaria en las partes altas de los cerros; esto favorece la erosión hídrica y la formación de cárcavas (El Monumento y El Techachales). Sismos. El estudio y monitoreo sísmico para el Atlas de Riesgo fue realizado por especialistas de la UNAM, que Cupreder tuvo que contactar y trabajar en conjunto, los mismos que han realizado estudios parecidos en Acapulco y el DF. El estudio se desarrolló con sismómetros de banda ancha para garantizar el efecto de sitio hacia bajas frecuencias, cuya distribución inicial dentro de las zonas urbanas se hizo utilizando una herramienta nueva de la geohidrología que predice las zonas inundables, las cuales en la mayoría de los casos crean terrenos geotécnicamente blandos (zona de efectos de sitio). Se estimaron mapas de intensidad sísmica para dos escenarios sísmicos: para la zona sismogénica de intraplaca, se seleccionó al sismo de Tehuacán del 15 de junio de 1999 (Mw 7.0) por los daños ocasionados en las viviendas de laszonas urbanas en estudio, cuyo registro en roca fue la estación CHFL; y para la zona sismogénica cortical, se seleccionó un sismo simulado en roca que tiene algunas características similares al registrado durante el sismo de Huamantla el 6 de abril de 1959 (mb 4.7), por su cercanía a esta zona en estudio. Finalmente, de acuerdo con lo estudiado podemos identificar tres fuentes sismogénicas principales que afectan al municipio de Tecamachalco: sismos asociados a la zona sismogénica intraplaca, a la zona sismogénica cortical del graben de Puebla, y a la actividad sísmica del volcán Popocatépetl. De ellas, la de mayor peligrosidad son los sismos que ocurren dentro de la placa subducida o la fuente sismogénica intraplaca por generar sismos hasta de una magnitud de 7.8. En segundo lugar, como fuente de sismicidad que pueden 120 causar daño a las poblaciones de este municipio de Tecamachalco están los sismos corticales (superficiales) que ocurren dentro del graben de Puebla, la cual se encuentra activa como se puede comprobar con el temblor del 6 de abril de 1959 (mb 4.7) y el reciente ocurrido en el mismo lugar del 21 de noviembre del 2011 de una magnitud 4.2 (reporte del Servicio Sismológico de la UNAM), citado en Atlas de Riesgo de Tecamachalco, (2011). IV.3 Actividades económicas en el territorio Hasta el año dos mil, fecha en que tenemos disponibilidad de datos de INEGI, encontramos que la población se dedicaba principalmente a las actividades relacionadas a los servicios alcanzando el 42.2 por ciento. Sin embargo esto no siempre fue así, porque en las tres décadas anteriores las actividades primarias agricultura y ganadería tenían mayor peso y aunque perdieron valores porcentuales de manera absoluta la agricultura se ha incrementado en dar ocupación a trabajadores. Las actividades relacionadas a la transformación se incrementaron de manera importante a partir de 1980 a la fecha pues casi se multiplicaron por más de 5 los trabajadores que están laborando principalmente en la construcción y en las fábricas establecidas en la zona. Actualmente la actividad principal del municipio se basa en los servicios no solamente en los niveles de ocupación sino de acuerdo a los datos del municipio las principales unidades económicas registradas lo tienen los comercios de todo tipo así como el transporte y los servicios profesionales, todos estos principalmente en la cabecera municipal. Cuadro 2. Evolución y proyección de la ocupación por actividades económicas Tecamachalco (porcentajes). Actividades económicas Año 1970 Año 1980 Año 1990 Año 2000 Proyección 2010 Proyección 2020 Agropecuarias 66.8 51 48.7 32.4 30 27.6 Transformación 8.5 8.4 18.9 23.5 25.1 26 Servicios 18.6 23.5 28.5 42.2 44.8 46.3 TOTAL PEA ocupada 5,215 8,794 10,056 17,173 24,254 28,900 Fuente: Elaboración propia con datos de Censos INEGI, 1970,1980, 1990 y 2000. 121 Según nuestras proyecciones para el año 2020, de mantenerse la tendencia poblacional actual se alcanzaría la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada de casi 29 mil trabajadores. A ese paso las actividades agropecuarias solo estarían ligeramente por arriba de las actividades de transformación alrededor del 27 por ciento, y dejarían de ser las que absorban mas fuerza de trabajo, por otro lado todo indica que las actividades de los servicios ya ocuparían más del 46 por ciento, lo que equivaldría a mas de 13 mil trabajadores en estas actividades para el 2020. Lo anterior no indica que el sector campesino o ganadero del municipio disminuya en número sino que probablemente se mantenga entre los 7 y 8 mil trabajadores en ese sector pero proporcionalmente el aumento será más notable en los servicios y la transformación. El Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) registró dentro del municipio la cantidad de 3 mil 477 unidades económicas en julio de 2013, en él se encuentran registrados todas las unidades referentes a servicios e industria de la transformación, sin tomar en cuenta las unidades del sector primario es decir no se toman en cuenta las unidades campesinas. Lo que impera en las unidades económicas registradas son microempresas según la clasificación por número de empleados, hay 3 mil 211con trabajadores que van de de 1 a 5, sin embargo dan empleo a cerca del 60 por ciento. Encontramos a 135 establecimientos económicos que tienen entre 6 y 10 trabajadores con un promedio de más de mil empleos generados. Hay un centenar de establecimientos con 11 a 30 trabajadores y casi son 2 mil empleos los generados en promedio por estas empresas. Solo hay 10 registros de empresas con 31 a 50 trabajadores. Entre 51 y 100 trabajadores hay solo 6; y de entre 101 a 250 encontramos 7 empresas. Solo hay 4 establecimientos que tienen más de 250 trabajadores y son: Bachoco una agroindustria, Avitec del mismo ramo, la harinera del grupo Gruma y una empresa llamada Zapatería Shoes Collection dedicada al comercio al por menor de zapatos. IV.3.1 Caracterización de los sectores económicos Agricultura. Encontramos lo siguiente: 10 mil 710 ha están dedicadas a la agricultura, de éstas, 6 mil 10 ha son de riego, 69%. Entre 1974 y 2012, los agricultores han dejado de 122 sembrar granos a cambio de sembrar más forraje (aunque los granos siguen siendo un cultivo principal), de lo que se deduce que la ganadería y su demanda de insumos es un motor de la actividad agrícola. Tecamachalco produce el 14% de toda la alfalfa en el estado. El modelo productivo agrícola exige el uso de agroquímicos que quedan depositados en los suelos y en algunos casos se fijan en las plantas, animales y personas. La agricultura relacionada a granjas avícolas y establos lecheros se han incrementado de manera importante y son producto de esta nueva forma de producción dirigida más al mercado que al autoconsumo que se tenía antes de los años setenta del siglo pasado. La agricultura existente es muy demandante de agua, y según datos de los talleres de participación social de construcción del ordenamiento con los campesinos es muy común el uso de insecticidas, fungicidas, herbicidas y fertilizantes químicos que a decir de los mismos productores cada vez se requieren dosis más altas para alcanzar sus efectos. El fertilizante según la misma fuente cada vez se usa menos y cada vez más se usa el abono natural del ganado de la zona y el avícola, no por tener una cultura a la producción orgánica sino por los precios tan elevados de los productos procesados y químicos. La agricultura tecnificada a cielo abierto no llega ni a las 10 hectáreas, ya sea por goteo o riego por aspersión. Los invernaderos si han aumentado en los últimos 5 años según datos de los campesinos y hasta el año 2012 ya había 27 hectáreas, principalmente de jitomate y algunas flores en diversas partes del municipio. Por otra parte según datos de las dependencias agrícolas como Sagarpa y la Secretaria de Desarrollo Rural (SDR), publicados en los anuarios estadísticos, de Puebla, 1992, 1997, 2002, 2007 y 2011. INEGI el principal cultivo siempre ha sido el maíz para grano, le sigue la alfalfa, el frijol y otros cultivos sin precisar cuáles. Con respecto al apoyo gubernamental en el municipio encontramos hasta el 2010, que hay 5 mil seiscientas setenta y ocho hectáreas apoyadas por el programa social al campo PROCAMPO a 2 mil diez productores, la misma Sagarpa registra, que mas de mil quinientos productores solicitantes del apoyo no recibieron el beneficio del programa, cabe mencionar que este apoyo es muy limitado, sólo de mil cien pesos por hectárea; apoyo que los campesinos consideran totalmente insuficiente y estancado para la carrera de precios de insumos agrícola. (Taller de trabajo con campesinos de Xochimilco, Junio de 2013). 123 Ganadería: Es mayormenteestabulada de traspatio, pero se observa el deterioro por el libre pastoreo en las laderas de las elevaciones en todo el municipio. A la ganadería se dedica de manera directa e indirecta 6 mil 900 ha. Tecamachalco es el cuarto lugar estatal en ganado ovino y tercero en bovino. Es el primer lugar de producción de carne en canal de bovino, y el segundo lugar estatal en producción de leche. Casi todas las unidades familiares campesinas tienen al menos una o dos cabezas de ganado. La ganadería interactúa con la agricultura también cuando se ocupa el estiércol de los animales como abono y nutriente del suelo: 20 mil toneladas se producen cada año, del ganado vacuno, según INEGI. La actividad agroindustrial en granjas ha crecido en el territorio de Tecamachalco más de 200% en 38 años. Principalmente son de gallinas y pollos. Se produce 35 mil toneladas de huevo cada año. La producción es intensiva y con costos ambientales altos, en cuanto al manejo de desechos. No hay datos oficiales disponibles que nos indiquen cuantas personas se dedican directamente a la actividad ganadera, sin embargo existen actualmente como ya lo dijimos más de 6 mil trabajadores en las actividades primarias y casi todos están relacionados con la ganadería, ya sea porque están directamente en ella o porque están produciendo los campos para alimentar al ganado y la avicultura de la zona que demanda semillas y forraje. (Camacho Vera, J. H. 2008). La ganadería permite hacer cierto ahorro comprando cabezas que les permite tener “liquidez” en cualquier necesidad de dinero principalmente en la compra de insumos agrícolas, Entre el año 1974 y 2012 pasaron de 1337 hectáreas relacionadas a las zonas agricultura de forraje a 3 mil 550 en la actualidad, mas de 2 mil 200 hectáreas que su producción cambio de destino de consumo final, todo esto se explica también por la presencia de empresas de alimentos balanceados con influencia al exterior del municipio, como el caso de Avitec y otros. Tecamachalco es un municipio con fuerte presencia de ganado y para confirmar esta idea tenemos los siguientes datos: tiene el cuarto lugar estatal en número de cabezas de ganado ovino solo rebasado por Chignahuapan, Tlacotepec de Benito Juárez y Zacatlan; en 2007 según el censo ganadero aportaba el 3.2 por ciento de borrego al estado. Es el tercer lugar en ganado bovino y tenía hasta el 2007 el 3.1 por ciento de cabezas del estado, solo por 124 debajo de Chiautla y Venustiano Carranza. Las granjas ubicadas en el municipio tenían una población de más de 700 mil aves de corral lo que significa el 2.5 por ciento del estado. Las estimaciones para el año 2010, como se muestra en el cuadro siguiente muestra que la carne de aves de corral aporta el 14 por ciento al estado; el ganado bovino en carne aporta el 6.3 por ciento del estado y el ovino el 4.1 por ciento. Cuadro 3. Estimaciones de producción de carne en canal 2010, en toneladas Tecamachalco ovino bovino aves corral porcino caprino Estado de Puebla 3,765 39,713 157,433 109,612 3,887 Tecamachalco 155 2,493 22,104 2,560 30 % respecto al estado 4.1 6.3 14 2.3 0.8 Fuente: Datos de SAGARPA, www.siap.gob.mx, sacados del Anuario Estadístico de Puebla 2011. INEGI Además Tecamachalco es el municipio que tiene el segundo lugar casi a la par del primero, su vecino Tochtepec en producción de leche de vaca y aporta al estado el 9.2 por ciento de total de la producción. Cuadro 4. Producción estimada en derivados de la ganadería para 2010 Tecamachalco Leche bovino (litros) leche caprino (litros) Huevo plato (toneladas) miel (toneladas) Estado 403’100,000 1’819,000 481,752 3,212 Tecamachalco 37’293,000 17,000 34,821 58 % respecto al estado 9.2 0.9 7.2 1.8 Fuente: Datos de SAGARPA, www.siap.gob.mx, sacados del Anuario Estadístico de Puebla 2011. INEGI 125 Segundo lugar en huevo para plato aportando casi 35 mil toneladas al año y produce el 7.2 de lo que produce el estado. En producción de miel tiene el 9 lugar estatal y produce 58 toneladas al año lo que significan 1.8 por ciento del estado. Como conclusión podemos decir que la ganadería a libre pastoreo impacta en la degradación de suelos, afortunadamente este tipo de ganado cada vez es menor según versiones de los mismos habitantes. La ganadería es el motor del sector primario y podemos decir que Tecamachalco es una zona donde la ganadería está cambiando el destino de la producción agrícola que tradicionalmente era para consumo humano y local. Minería. La explotación de bancos de material ha crecido más de 2000% en 38 años, según datos encontrados por el Cupreder. Cerca de las laderas de Alseseca se han extraído intensamente arcillas, afectando la calidad de suelo y la recarga del acuífero. Por otra parte, la actividad de la Cementera Cruz Azul es de alto impacto regional por las actividades extractivas, el consumo de energía y las emisiones contaminantes, así como por el uso de agua limpia del acuífero. El área de aprovechamiento de esta cementera está ahora invadiendo la Reserva de la Biósfera Tehuacan-Cuitlatlan. Hay que mencionar que en los límites colindantes con el municipio Palmar de Bravo está instalada la planta de producción cementera de Cruz Azul, que tiene capacidad de producción de un millón de toneladas al año según datos al comenzar la planta en funcionamiento en marzo de 2007. La principal demanda de agua en la producción del cemento se produce por tres procesos básicos se plantea Pagan (2011): enfriamiento, procesamiento y evaporación. Sin embargo es muy difícil distinguir el uso del agua para enfriamiento y el uso del agua del proceso en sí, dado que el agua para procesos se entiende como el agua que tiene contacto directo con el producto intermedio o final y que puede ser dividida en: 1) agua entrada al producto como en conservas y bebidas, 2) agua sirviendo en uso suplementario en la manufactura del producto. Según algunas estimaciones, la demanda de agua en el proceso de producir una tonelada de cemento es de 3,500 litros de agua. Esto se debe a la minería de piedra caliza, las labores de limpieza y mantenimiento de equipos contaminados, a la descarga de aguas servidas y otras labores de producción. En un sentido estricto, el agua no es usada 126 directamente en la producción de cemento, pero es utilizada para el enfriamiento de equipamientos y de flujos gaseosos. Construcción. Es la actividad económica que da empleo a más de 6 mil personas. Esto tiene relación con el crecimiento urbano y también con los movimientos de pobladores del municipio que combinan esta actividad con las agrícolas. Localidades como Tlaixpan son identificadas como semilleros de albañiles y maestros de obras muy calificados, con presencia no sólo en el municipio, sino en el estado y el país. Tan sólo dentro del mismo municipio la construcción ha sido una actividad muy importante así lo señala nuestro estudio comparativo de uso de suelo de 1974 a 2012, donde se señala que la zona urbana creció el 303 por ciento, de 492.6 hectáreas pasaron a 1985.6 es decir 40 hectáreas por año, lo que significa que se están edificando diariamente en promedio más de mil metros de construcción nueva en el municipio lo que requiere de buena cantidad de mano de obra para realizar este avance urbano. Según datos de DENUE del INEGI en 2013 aparecen registrados 11 unidades económicas formales dedicadas a la construcción, las cual por lo menos tienen de manera permanente a 140 trabajadores en la rama, lo que demuestra la fuerza de esta actividad, sin tomar en cuenta la cantidad de trabajadores independientes que por sí solos están en este sector productivo. Silvicultura. La actividad forestal según datos oficiales e investigación de campo de Cupreder como generadora de empleos es inexistente en el municipio; sin embargo en consumo de leña en cadahogar es todavía importante de la zona, y el impacto a la ecología aceptada en los talleres por los recolectores es muy alto. Industria manufacturera. En el municipio según el censo económico de 1998 encontramos que había 223 unidades económicas y para 10 años después según censo ya había 356 unidades, con un crecimiento de casi 60 por ciento, y el personal ocupado solo se incrementó 25 por ciento, lo que indica que las empresas cada vez ocupan menos mano de obra. Las unidades económicas principales están registradas en productos alimenticios bebidas y tabaco con el 60 por ciento; le sigue productos metálicos maquinaria y equipo donde 127 incluye implementos quirúrgicos y de precisión con el 21 por ciento, la industria de la madera que incluye muebles con el 6 por ciento, textiles industria del cuero y papel entre otras se encuentran también. En Tecamachalco hay tres grandes empresas que concentran fuerte capital en la región y son la Planta Bachoco y la Molinera del Grupo Gruma, y el Grupo Avitec, quienes registran más de 251 trabajadores consideradas como grandes empresas relacionadas con la agroindustria. Por otra parte el DENUE en el año 2013 registra 407 unidades económicas que dan empleo a más de mil 630 trabajadores en promedio de manera permanente, ver siguiente cuadro. Cuadro 5. Unidades económicas relacionadas con la manufactura en el municipio de tecamachalco Actividades Establecimientos Tortillerías 180 Herrerías 66 Pastelerías y panaderías 35 Carpinterías 15 Paleterías y neverías 10 Costura 6 Lácteos 5 Embotelladoras de agua 4 otros 86 Total de establecimientos 407 Fuente: Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas, 2013. El municipio de Tecamachalco es parte de la cuenca lechera importante en el estado conjuntamente con otros 7 municipios de leche de ganado vacuno, el municipio vecino que 128 es Tochtepec es el primer productor estatal de leche. Esta condición regional de tradición lechera ha traído como consecuencia que la agroindustria relacionada a la elaboración de lácteos sea un fuerte motor de la economía campesina de Tecamachalco. Según estudio de Camacho 2010, existen seis queserías ubicadas en Santa Rosa, Junta Auxiliar de Tecamachalco con una demanda de leche para transformarla en lácteos de aproximadamente 100 mil litros por semana en conjunto, otras pequeñas queserías que demandan casi 70 mil litros. Con información de personal del H. Ayuntamiento de Tecamachalco, en la comunidad de Lomas de Romero localidad que aunque esta retirada de la zona de la producción lechera, hay tres productores transformadores de lácteos que demandan al menos 30 mil litros por semana en conjunto y que se desplazan a otros lugares a conseguir la leche pues en su comunidad no hay producción lechera. Lo que hace que la demanda general para la transformación de la leche en lácteos en el municipio rebase los 25 litros diarios, y eso transformados en productos finales alcanza más de 30 toneladas de lácteos que son ofertados tanto en el municipio como para el mercado nacional. Servicios. En el municipio de Tecamachalco este sector es el más dinámico, ya que concentra más población ocupada y unidades económicas, y la tendencia según nuestras proyecciones van a la alza, como ocurre en nuestra economía nacional donde la tercerización de la economía cada vez es más notable. Cuadro 6. Evolución de la población ocupada municipal en el sector terciario Municipio Tecamachalco 1970 1980 1990 2000 Proyección 2010 Proyección 2020 Absolutos 972 1,302 2,866 7,253 9,294 11,554 Porcentajes 18.6 23.5 28.5 42.2 44.8 46.3 TOTAL PEA 5,215 8,794 10,056 17,173 20,749 24,961 Fuente: Elaboración CUPREDER con datos de Censos INEGI, 1970,1980, 1990 y 2000 129 De 1970 al año 2000 se incrementó 6.5 veces la población ocupada con esta actividad, y si ampliamos el periodo al año 2020 con nuestra proyección el incremento seria de casi 12 veces, representando el 46 por ciento de toda la ocupación. La oferta educativa ha crecido, aunque concentrada en los 3 centros de población más grandes. Cerca de mil docentes educan a más de 23 mil alumnos, desde nivel preescolar hasta profesional. Mil 400 empleos son generados en este sector. Tecamachalco se ha perfilado en los últimos años como un municipio con oferta educativa de nivel superior para toda la región. En Tecamachalco el sector educativo tiene un papel importante en la economía local, existen 116 escuelas, que conllevan a empleos derivados de esta actividad de manera indirecta como transporte, vestido alimentación vivienda entre otros, para dar educación a más de 23 mil alumnos desde preescolar hasta a nivel profesional. La presencia de campus de universidades en el municipio hace que sea un punto de atracción de población estudiantil: el caso de la Buap con la carrera de Veterinaria y Zootecnia, ubicada en el municipio; así como la presencia de la Universidad Tecnológica de Tecamachalco con una oferta educativa de ocho especialidades como Técnico Superior Universitario y 7 ingenierías; estas universidades atraen jóvenes de diferentes puntos del estado y del país para cursar una carrera, lo que hace que la cabecera municipal sea un lugar donde se tiene que dar servicios de hospedaje y demás relacionados a la vida universitaria. Las unidades registradas por el DENUE, registran que en el año 2010 habían mas de mil 400 empleos generados por este sector; existen 45 unidades económicas relacionadas con la educación con carácter de microempresas, hay por lo menos 30 escuelas que dan por lo menos empleo de a 20 personas en promedio, la BUAP tiene dos planteles que da empleo a por lo menos 175 trabajadores cada una en promedio, lo que hace que esta universidad por ofrecer educación superior sea una fuente de atracción para varios alumnos en la región y sin duda alguna su presencia a detonado en potencializar la actividad de la agroindustria y el sector agropecuario. El municipio cuenta con infraestructura de servicios de salud no solo para los habitantes del municipio, sino también para los municipios cercanos: con la instalación del hospital regional con 30 camas disponibles y con una posibilidad de dar servicio a mas de 100 mil 130 personas de los municipios cercanos, este sector está atrayendo a población y ejerciendo cierta presión para el crecimiento urbano. El servicio de la administración pública en el municipio cuenta con infraestructura importante para su funcionamiento, no sólo en el palacio municipal sino tanto en las juntas auxiliares como en las comunidades. Existen otras dependencias tanto de gobierno estatal como federal que hace que el municipio sea un centro regional con influencia en la zona. Existen oficinas de la CONAGUA (Comisión Nacional del Agua); oficinas de la policía ministerial estatal, del Comité Técnico de Aguas Subterráneas (Cotas), de la Delegación de Sagarpa, entre otras que hace a Tecamachalco es un municipio que administrativamente es importante. Este municipio además cuenta con lo que otros de la región no cuentan, por ejemplo una central de Bomberos, que no solo cubren la zona municipal sino que sus límites son mas regionales. Según el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del Inegi, del año 2013, es la Sagarpa y la presidencia Municipal las dependencias de gobierno que tienen más personal ocupado, en promedio 175 trabajadores; si sumamos los 52 registros de las unidades de gobierno dentro del municipio tenemos que en promedio 625 personas laboran en este sector de gobierno. Tecamachalco es cabecera distrital en lo que a la administración de justicia se refiere, en el se encuentran una cárcel regional que alberga más del 200 internos de fuero común principalmente según datos de la dirección de seguridad pública municipal, aunque la capacidadsólo sea de 93. La presencia de un juzgado mixto en el municipio hace que este servicio sea importante regionalmente ya que atiende no solo sus habitantes sino la de otros municipios, con dos agencias del Ministerio Público y un Juzgado mixto del fuero común. Según el DENUE, hay 134 unidades de comercio al por mayor entendiéndose a estas como las que distribuyen bienes y servicios a otros distribuidores. Según los datos hay un poco mas mil personas trabajando directamente en este sector. Existe una empresa grande con más de 250 trabajadores y es la del Grupo empresarial Avitec, S.A. de C.V, dedicada la venta del huevo y derivados de la producción avícola así 131 como alimentos balanceados, hay dos empresas medianas con 175 empleados en promedio y son: Panamco Golfo S. A. de C.V. empresa distribuidora de refrescos y Las Cervezas Modelo del Altiplano S.A. de C. V.; hay tres con un promedio de trabajadores de 20 y hay dos con promedio de 40 empleados; hay 16 empresas con promedio de 8 personas laborando y 110 con 3 trabajadores en promedio. El comercio al por menor entendiéndose como aquella unidad económica de venta donde va directamente al consumidor final, tenemos según el mismo DENUE, que había en el 2013, mil 637 unidades, donde mil 589 son pequeños negocios con promedio de 2.5 trabajadores, hay 31 negocios con promedio de 8 trabajadores, 13 con promedio de 20 empleados, 1 con promedio de 40, 1 con 75, y solo un comercio con más de 251 trabajadores, en total más de mil 500 empleados en este sector. La recreación es un sector que tiene presencia en algunas actividades tales como cine, centros deportivos, gimnasios, ligas deportivas, discotecas, todos ellos principalmente en la cabecera municipal. El DENUE registra 51 establecimientos con esta actividad y da empleo a cerca de 150 personas. En turismo tenemos que el municipio tiene riqueza cultural, histórica, biológica y geológica que bien puede ser atractiva, actualmente esta actividad es muy limitada, sin embargo por ser un municipio bien comunicado esta actividad atrae aunque de manera moderada a turismo regional. Los servicios de alojamiento y de preparación de alimentos es considerable; en el municipio se encuentran registrados 242 unidades con este servicio, lo que hace que puede desarrollarse esta actividad de manera más activa. IV.4 Síntesis del ordenamiento La historia del ordenamiento ecológico de Tecamachalco, data de los primeros días de marzo de 2011. A unos días de iniciar la administración municipal de Tecamachalco, encabezado por el Médico Pediatra Rubén Balcázar Juárez; identificado como un ciudadano apartidista apoyado por una coalición de partidos unidos contra el PRI. Uno de sus aciertos políticos que consideramos fue fundamental para iniciar el proceso de elaboración del Ordenamiento, fue el nombrar a un director de Desarrollo Urbano y Ecología que no fuera de Tecamachalco, lo que permitió tener una capacidad de 132 negociación local con algunos sectores que no la hubiera tenido si el nombrado hubiera sido local y más si tuviera una posición partidista definida. La dirección de Desarrollo Urbano se la encargó a un joven con visión urbanística y planeación; Jorge Cuautle Sánchez, un Diseñador Urbano Ambiental, egresado de la Buap, fue el nombrado y este conformó su equipo interno y externo de trabajo, nunca participó en la campaña política y no tenia compromiso con algún grupo de interés económico o social que le limitara su campo de acción. Una de las primeras presiones inmediatas que tuvo la dirección de Desarrollo Urbano, fue la de solicitar permiso de construcción y cambios de uso del suelo a dos empresas que buscaban construir más de 400 casas habitación cada una de ellas; el cual les fue negado. Empresas por supuesto no de la región al parecer SADASI y Casas Geo, que una vez construyendo dejan graves problemas a los municipios obligándolos a dar servicios a los nuevos fraccionamientos y el cual les genera a las administraciones una carga financiera. Otro factor que influyó es que en la campaña política para lograr la administración, encontró el reclamo social del recurso agua, que la población percibe en todos los niveles como critica y una necesidad de hacer un alto a la forma del uso actual de territorio; la lógica ciudadana es muy simple, “si ya los habitantes de Tecamachalco no tenemos agua, no es conveniente traer más gente para repartirnos la poca que hay”, comento el presidente municipal en nuestra primera reunión, (Marzo, 2014). Es así como la dirección de Desarrollo Urbano llega al Cupreder, para buscar asesoría de reglamentar el uso del suelo en el municipio que por esos días las noticias de Cuetzalan sobre el haber detenido la instalación de una de las tiendas de Walmart con un ordenamiento ecológico ya era conocida en el estado: Lo primero que se les propuso fue el de hacer un ordenamiento integral donde se abarcara, la reglamentación urbana que ya existía y reforzarla con la elaboración de un Atlas de Riesgo y la construcción social del Ordenamiento ecológico para asignar usos de suelo al municipio sustentados en estudios técnicos y consensuados por los actores económicos locales. Una Característica de Cupreder es hacer en los estudios de ordenamiento ecológico; un estudio comparativo de los usos de suelos, sin que esto sea necesariamente un requisito metodológico, sin embargo su análisis es clave para entender la transformación que ha 133 sufrido el municipio. En este caso se estudio la diferencia de 38 años 1974 y 2012; ver mapas de cambio de uso del suelo (anexo G) y se estudio también para el ZESA, (Zona de Estudio en Sentido Amplio, es decir a una región mayor al municipio para saber el comportamiento regional), ver anexo H, agrupando las categorías que aplica INEGI en sus cartas temáticas de uso de suelo y vegetación, usando imágenes de satélite obtenidas por sensores remotos, material fotográfico a escala original 1:80,000, imágenes satelitales Spot consultadas en Google Earth y visitas al campo para verificar la información; de acuerdo con su significado ecológico, de conservación y su repercusión socioeconómica que sirvió de soporte estratégico y metodológico para determinar las Unidades de Gestión Ambiental (UGAS) y asignar la política ambiental (ver tabla siguiente). Tabla 2. Comparativo usos de suelo 1974-2012, Municipio Tecamachalco. (Hectáreas) TIPOS DE SUELO 1974 2012 Diferencia Aeropista 7.65 0.00 Desaparecieron Bancos de material 2.72 68.81 66.09 Bosque de encino 220.44 20.78 -199.66 Canales y ramales 147.74 139.67 -8.07 Erosión con plantas arbustivas 29.04 75.14 46.10 Erosión, con pastizal inducido por fuego 523.92 489.10 -34.82 Erosión, por malas prácticas de reforestación de eucalipto 198.74 310.23 111.49 Erosión, con vegetación secundaria 2,044.47 2,111.22 66.75 Erial o tepetateras 87.58 86.54 -1.04 Zona agrícola erosionada 1,303.58 1,207.80 -95.77 Erosión extracción arcilla, arbolado ralo 981.19 342.48 -638.71 Granjas (naves) 69.85 226.94 157.09 Invernaderos 0.00 27.08 Aparecieron Jagueyes 5.76 5.69 -0.07 Regeneración de terrenos abandonados 9.75 27.05 17.30 Matorral desértico rosetófilo 1,586.95 1,534.14 -52.81 134 TIPOS DE SUELO 1974 2012 Diferencia Pastizal inducido, maguey 113.85 150.94 37.09 Riego bombeo temporal, tecnificada, hortaliza 3.38 9.66 6.28 Agricultura antes sólo de temporal 2,413.98 .00 Desaparecieron Riego bombeo y Valsequillo, forraje y hortalizas 3,120.82 2,732.85 -387.97 Riego Valsequillo estiaje y por bombeo 1,337.25 3,450.42 2,113.17 Riego bombeo y temporal. alfalfa cerca de las granjas 0.00 113.09 Aparecieron Agricultura de temporal (maíz) 3,066.99 2,325.52 -741.46 Temporal con riego por bombeo, hortalizas 174.00 501.46 327.47 Zona urbana 492.66 1,985.66 1,493.00 Totales 17,942.28 17,942.28Fuente: Elaboración Cupreder, 2013. Lo que este estudio resalta, es como el territorio municipal cambio su uso. Hay dos variables de uso que desaparecieron, una aeropista, que tenia 7.6 hectáreas, y más de 2 mil 400, de agricultura de temporal que pasaron a ser otros usos, principalmente urbanos. Lo que apareció fueron los invernaderos; es decir en 1974 no había esta tecnología, en la actualidad hay ya 27 hectáreas principalmente para la producción de jitomate. Los bancos de material donde se presenta la minería, crecieron enormemente pasando de casi 3 hectáreas a casi 69 lo que significa un deterioro al medio ambiente y de bajo impacto a la economía local, sin duda la presencia de la Cementera de Cruz Azul, está implícita en este dato. El bosque de encino, en este periodo perdió 200 has, actualmente solo quedan 20, lo que implica un estado de alerta máximo para proteger lo que queda. Por otra parte la erosión ha crecido en sus diferentes variantes, lo que indica que las malas prácticas productivas y sociales han deteriorado el suelo. Y cuando la erosión se convierte en tepetateras, significa ya estar en un proceso pleno de desertificación, con altísimos costos ambientales negativos y económicos para su recuperación. 135 El territorio utilizado por las granjas creció en el periodo de estudio en más del 300 por ciento y actualmente ya hay cerca a las 230 hectáreas con ese uso, la empresa Bachoco es el principal usuario de este tipo de suelo. Cuando se analizan las variables con las diferentes modalidades de agricultura; tales como la de temporal, la de hortalizas, la riego por bombeo de pozo exclusivo o con ayuda del canal de Valsequillo, la maicera o de alfalfa, encontramos que se ha presentado una transferencia de los cultivos de granos a la producción de forrajes, pues se ha incrementado la producción del maíz forrajero y la alfalfa. Así también podemos concluir que la extensión de riego ha aumentado, aunque la calidad de lo regado según resultados del foro de la “Semana del Agua”, organizado por Cupreder en noviembre de 2013, para discutir el tema y allegarse de información, con la presencia de 52 ponentes nacionales e internacionales, concluyeron que la temática del agua tiene un futuro poco alentador, no solo por la escasez, sino por su calidad y en Tecamachalco, según trabajo de algunos investigadores, concluyen que la contaminación es irreversible, la misma CONAGUA, y SOAPATEC, coinciden con este panorama. Finalmente este análisis presenta un dato muy ilustrativo del cambio tan impactante en el municipio, nos referimos al crecimiento de la zona urbana, que pasó de 492 has. en 1974 a mil 985 en 2012, lo que significa un crecimiento de casi mil 500 has; en este estudio de cambio de uso del suelo permite ver que uso paso a ser urbano, y principalmente fue la agricultura la que cedió lugar, así como también zonas de erosión y pastizales en las laderas de los cerros que cada vez mas son visibles las casas en plena expansión urbana. Este análisis de cambios de uso del suelo conjuntamente con los resultados del Atlas de Riesgo ya expuesto así como los estudios necesarios que el propio ordenamiento requiere de manera legal para su elaboración expuestos en el capítulo II, con un rigor técnico solido, pero sobre todo no solo la validación sino la construcción misma por vía de los talleres y consulta a la población en más de 20 en todo el municipio, con sectores económicos y autoridades formales; se fundamenta el ordenamiento ecológico de Tecamachalco. Este Modelo de Ordenamiento Ecológico propone atender prioritariamente lo siguiente: Proteger las zonas de recarga del acuífero, que son las partes altas y laderas de los cerros 136 Techachales y El Monumento, la vegetación originaria del sur del municipio, así como las zonas agrícolas existentes paisaje productivo importante en la región. Proteger el acuífero echando a andar tecnologías de captación de agua de lluvia para disminuir la presión sobre el mismo. Que Tecamachalco se coloque como punta de lanza de los municipios que comparten el acuífero para empezar a revertir el deterioro. Proteger los suelos agrícolas de la salinización y el endurecimiento, lo cual también va ligado con asegurar la infiltración de agua de riego para reinyectarla al acuífero. Proteger y promover el uso de suelo agrícola; condicionar el uso industrial a prácticas limpias. Atajar la contaminación de los canales de riego principal y secundario, producida tanto por los desechos industriales como habitacionales. Mejorar las prácticas agrícolas, para proteger los suelos del daño de agroquímicos y fertilizantes, mediante la recuperación de técnicas agrícolas tradicionales, la diversificación de cultivos y la optimización de los sistemas de riego. Regular el crecimiento urbano para evitar la impermeabilización de suelos, y mitigar los riesgos a desastre por sismos o inundación. Rescatar los manchones de vegetación originaria, que son espacios de biodiversidad cultural. Consolidar los mercados regionales para los productos locales, y las cadenas productivas de alimentos sanos que aseguren soberanía alimentaria. Recuperar y valorar la riqueza histórica cultural, con fines educativos, de construcción de identidad regional y de prestación de servicios turísticos. El Ordenamiento Ecológico de Tecamachalco, actualmente todavía sigue en un proceso de consolidación. Fue decretado el 6 de febrero de 2014, por sesión de cabildo, tiene un comité de Ordenamiento Ecológico que está conformado por 74 personas, de las cuales su distribución es la siguiente: 33 por ciento lo conforma el sector administrativo, donde según el acta de cabildo de la fecha mencionada, tiene un lugar el gobierno federal vía, Semarnat, por estar parte de una Área Natural Protegida Federal, (Reserva de la Biosfera Tehuacan- 137 Cuitlatlan), un lugar el gobierno del estado, y todas las demás del gobierno municipal, como representaciones de ejidos y juntas auxiliares. Otro 33 por ciento, del comité está formalmente representado por todos los sectores económicos entendiéndose como sector al conjunto de personas, organizaciones grupos o instituciones que comparten objetivos comunes con respecto al aprovechamiento de los recursos naturales, el mantenimiento de los bienes y los servicios ambientales o la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, de esta manera tenemos: Sector actividades Primarias que considera a la agricultura, ganadería y avicultura y a los actores de interés que desarrollan dichas actividades como campesinos, ganaderos y productores de pollo y huevo. Sector actividades Secundarias, considera a todas aquellas actividades que tienen que ver con la transformación como la agroindustria, minería, industrialización de productos, transformación de lácteos y carnes. Sector actividades Terciarias comprende todo lo que tiene que ver con prestar o proporcionar algún servicio y los actores que lo realizan como la educación, salud, gobierno, transporte, recreación, turismo, deporte y servicios profesionales, nombrados por los propios sectores. Y finalmente un sector no económico que Cupreder Propuso que tiene influencia en el territorio por su actividad ecológica que le llamamos: Sector Conservación que comprende a toda aquella persona, organización, grupo, institución preocupada e interesada por el medio ambiente y que ha hecho o realiza acciones para contribuir a la restauración, conservación o protección del medio natural. El Otro 33 por ciento del comité de ordenamiento lo conforma la sociedad civil, donde aparecen académicos, voluntarios, jóvenes, mujeres, y todo sector interesado en cuidar y vigilar el territorio tomando las decisiones para su mejoramiento. Este sector ciudadano fue nombrado en las reuniones de las comunidades y es el sector que garantiza por la experienciade Cupreder que los intereses del sector administrativo y el interés de los sectores económicos no prevalezca en la toma de decisiones ante el bien común. El Programa Ecológico del municipio de Tecamachalco, se sintetiza en un mapa donde se establecen las 4 políticas ambientales, (ver mapa 4). El color rojo del del mapa, indica que son Unidades de Gestión Ambiental (UGAs) de Protección; en estos lugares no se pueden explotar para actividades de aprovechamiento, 138 fueron decretados así porque tienen valor ecológico alto o son zonas de recarga: toda la Área Natural Protegida federal entra en esta categoría. Esta política de Protección es la más restrictiva. Figura 4. Políticas ambientales del Programa de Ordenamiento Ecológico del municipio de Tecamachalco, Puebla, México. Fuente: Programa de Ordenamiento Ecológico del Municipio de Tecamachalco 2014. 139 Las UGAs verdes son de Conservación. No se pueden explotar por su importancia ecológica y deben de permanecer así; en ellas se permiten algunas actividades como turismo con un bajo nivel de carga su función; preservar intacta la vegetación de sus áreas. Las UGA de color naranja, son la de la política de Restauración indica que en ellas el territorio tiene la vocación del suelo para que alcancen el nivel de la política de conservación, solo que en este momento presentan un estado de deterioro que se hace necesario buscar su mejoramiento, ya sea con reforestaciones o con acciones como obras de conservación de suelos entre otras. Las UGA de color claro indican que son de Aprovechamiento Sustentable, en ella se busca aprovechar el territorio pero con reglas muy especificas de cómo hacerlo, y para eso están los criterios ecológicos, establecidos en el ordenamiento. El color amarillo representan las zonas urbanas que son reguladas por el PMDUS, que tiene la encomienda de regular los usos de suelo en la parte ya urbanizada. Actualmente el ordenamiento se encuentra en la etapa de pasar a la formalización de ser decretado en el periódico oficial del estado y un acuerdo de Coordinación entre el gobierno federal, estatal y municipal, pero por la pasividad actual del gobierno estatal de Rafael Moreno Valle en el tema ambiental, este proceso está detenido y en manos de la federación que ya intento contactar con el estado para lograr todo el proceso. Sin embargo con el solo decreto el ordenamiento ecológico de Tecamachalco es ya un mandato ciudadano. Actualmente la Dirección de Desarrollo Urbano del Municipio toma como referencia el Ordenamiento ecológico para dar o negar permisos de construcción y de cambios de uso del suelo. Pero el Ordenamiento tendrá que pasar la prueba de la minería a cielo abierto un peligro latente en Tecamachalco. Hay dos concesiones mineras una de 200 hectáreas denominada “Erik”, expedida el 9 de marzo de 2004, para explotar oro, plata plomo cobre y Zinc, con el título de concesión 221640 a nombre de Oscar Orlanzini Bortolotti en el cerro el Techachales y la otra concesión denominada como “Erik II” y con el título, 215715 a nombre también de Oscar Orlanzini Bortolotti, expedida el 12 de marzo de 2002, de 615 has, para manganeso ubicada junto a la anterior. Las concesiones abarcan todo el cerro del 140 Techachales cerro emblemático de la región, y hasta parte de la zona urbana tanto de Tecamachalco, como la de San Mateo Tlaixpan. (Información obtenida en línea de la Secretaria de Economía). El ordenamiento decreta a esa zona por su importancia cultural y ambiental, con la política ecológica de Conservación, donde se indica que ninguna actividad más que las existentes pueden realizarse en esta UGA. Las actividades existentes son las de conservación, porque actualmente se realizan trabajos de reforestación, y pueden realizarse actividades de turismo de baja carga, dado su valor cultural, es incompatible realizar alguna actividad de transformación; lo que si se permite es restaurarlo para conservar en mejor estado a una de las zonas de recarga más importante del municipio. En las últimas fechas, la población de Tlaixpan tiene la inquietud de que a pesar de la cancelación oficial de esas concesiones mineras pueden ser reactivadas, y con justa razón esa inquietud, ya que al investigar por Cupreder el término cancelación, en la Dirección de Minería dependiente a la Secretaria de Economía, se nos comentó, que se canceló porque quienes tienen las dos concesiones, no presento algún documento administrativo, que puede ser desde falta de un plano, el nombre de la razón social sea el incorrecto, falta de fotografías y otras cosas meramente de trámite y para presentarlo tiene 50 años para intentar revocar lo que una auditoria oficial encontró no cumplía administrativamente. Eso ha hecho que el ordenamiento se ha convertido en una herramienta social para la población, a pesar de que algunos vecinos permanecen escépticos sobre la efectividad de la herramienta legal que representa el Ordenamiento Ecológico ante el posible embate de las mineras; pero la gran mayoría de población informada, tiene gran esperanza de su efectividad para defender su territorio, todo depende de cómo la sociedad participe, y de como el Comité de Ordenamiento Ecológico tome su papel de guardián del territorio. El Comité de Ordenamiento ecológico tanto con su Órgano Ejecutivo, como en su Órgano Técnico ya ha tenido que emprender campaña de búsqueda de información y vertirla en las comunidades que lo solicitan, ha logrado por el momento que la Dirección de Desarrollo Urbano, declare públicamente que no hay permiso actual municipal para el funcionamiento de estas concesiones y por parte del Presidente Municipal se ha comprometido 141 públicamente a no dar ninguna autorización del cambio del uso del suelo si se lo solicitaran y eso es ya un “round” ganado; la batalla continua. 142 CAPITULO V CONCLUSIONES En este apartado final expresamos nuestras reflexiones basadas en las fuentes documentales revisadas y de legislación, así como en nuestra práctica y experiencia profesional en la elaboración de los ordenamientos ecológicos, no solamente en los anteriormente expuestos. Después de consultar la literatura sobre la ordenación del territorio, coincidimos de entrada con lo que plantean Hiernaux y Torres, (2008), expuesto en el capítulo I, sobre que la ordenación territorial en términos generales, sigue formando parte sólo del imaginario de los políticos y los técnicos que lo elaboran. La sociedad civil, sigue siendo pasiva y receptora de esos procesos de planificación; a la población hay que “ordenarle” lo que debe de hacer para un “desarrollo adecuado”, esa es la concepción que impera en la mayor parte del mundo. Incluso en Europa, donde los niveles de planificación son altamente participativos sigue habiendo esta concepción; la misma Carta Europea de Ordenación del Territorio cuya definición es la más influyente en el mundo, al definirla como; “…una disciplina científica, una técnica administrativa y una política concebida como un enfoque interdisciplinario y global cuyo objetivo es un desarrollo equilibrado de las regiones y la organización física del espacio según un concepto rector”. Este racionamiento deja a los “expertos”, y “tomadores de decisiones” la tarea de “desarrollar de manera adecuada un territorio”. Y solo en un apartado menciona que debe ser “democrática”, “…para asegurar la participación de la población afectada…”. Se da por entendido que una parte de la población será afectada y supeditada al interés de algún sector económico mayoritario o un “concepto rector”. En México, la definición del ordenamiento ecológico tiene esa misma lógica: “El Instrumento de Política ambiental cuyo objeto es regular o inducir el uso del suelo y las actividadesproductivas, con el fin de lograr la protección del medio ambiente y la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, a partir del análisis de las tendencias de deterioro y las potencialidades del aprovechamiento de los mismos”. El planteamiento sigue plasmado de igual manera, es un instrumento de política pública donde a partir del análisis técnico se regula o induce a los actores sociales y económicos para “hacer lo correcto”. 143 La misma tendencia de conceptualización está presente en América Latina, (AL) hay copias de la Carta de la Europea de Ordenación de Territorio, o muy parecidas a las de México; en el presente trabajo se exponen varias definiciones tanto de gobiernos como de teóricos que abordan el tema. Podemos afirmar que la ordenación del territorio es un concepto aún en construcción, de carácter polisémico, como lo dice el colombiano Ángel Massiris, sujeto a diversas interpretaciones sin que exista una definición universal que satisfaga a todos. En general actualmente la Ordenación del Territorio y coincidiendo con Adrián Aguilar (1989), se puede sintetizar en cinco puntos centrales de lo que es en la práctica mundial y en el siguiente orden de importancia; 1. Se trata de una política de Estado. 2. Está contemplada como política a largo plazo. 3. Su instrumento básico es la planificación. 4. Debe conciliar el proceso de desarrollo económico con distintas formas de ocupación territorial. 5. Tiene como fin último elevar el nivel de vida de la población. Yo agregaría que todo lo anterior siempre dentro de la lógica del capital; todos los esquemas de planificación están orientados a reproducir el motor económico de la ganancia. Sin embargo hay casos como el de Cuetzalan, donde la población indígena en el ordenamiento municipal logra salir de esa lógica, planteándose otra posibilidad de convivir en un entorno sin la gran empresa. Nosotros sugerimos que si la ordenación del territorio es una política de Estado, concierne entonces a toda la sociedad a participar en ella, tanto al conjunto de las actividades económicas y a las actuaciones públicas. Por supuesto que como instrumento de planificación debe sujetarse a los procedimientos técnicos con la rigurosidad que el entorno científico lo permita. La experiencia de Cupreder nos dice si se someten los estudios realizados para la construcción del ordenamiento a evaluaciones externas por especialistas de la materia; esta práctica es un ejercicio que fortalece el proceso, no dejar ninguna duda técnica y transparentar la información a los que finalmente en consenso tomarán el destino de su territorio es decir los diversos actores de la sociedad civil, quien tendrá la última palabra de cómo quiere su entorno futuro a por lo menos 25 años. Con respecto a la experiencia de la planificación territorial, encontramos que sin duda algunos países de Europa, nos lleva cronológicamente varios años de ventaja; desde 1921 por ejemplo en Holanda se tuvo los planes de uso del suelo; en Francia desde 1949, se creó la Dirección general del Ordenamiento Territorial y un año después ya contaba con un Programa Nacional 144 de Ordenamiento; en Italia en 1942 ya tenía en su legislación los Planes de Coordinación Regional; en Luxemburgo desde 1937 ya tenía su Ley de Ordenamiento de las Ciudades. Sin duda alguna, la participación social en la toma de decisiones como las de Holanda y Suiza, se deben al tamaño pequeño no sólo de territorio sino poblacional que tiene sus estructuras de gobierno equivalente a nuestros municipios, de 2,400 habitantes promedio por municipio en el caso de Suiza, y con una alta densidad de población mayor a los 450 habitantes por kilometro cuadrado, en comparación a México que su densidad promedio es de 57; otro característica es el nivel de educación, es determinante en el caso de Holanda pues el sistema de educación básica tiene un apartado de la toma de conciencia sobre el ordenamiento territorial. La escasez del territorio ha obligado tanto a la sociedad como al estado a tener como punto central la planificación. La Ordenación del territorio, como se le llama en Europa, se desarrolló al terminar la segunda guerra mundial, el proceso de reconstrucción se hizo necesario y es por eso que dentro de la lógica del capital se hacen indispensables los ordenamientos territoriales, que le permitan una reconstrucción más rápida y que se “distribuya” el territorio de acuerdo a la visión global del capital. Predomina en Europa el reconocimiento de los siguientes problemas concernientes al OT: Conflictos de uso de la tierra por incompatibilidad, aprovechamiento no sostenible de los recursos naturales, ocupación de áreas sujetas a amenazas naturales, desarrollo espacial de corredores viales, redes de transporte y de comunicaciones; expansión urbana desordenada, desequilibrios en el acceso a servicios públicos y sociales en áreas urbanas y rurales. Desequilibrios territoriales de la distribución de actividades y oportunidades de empleo; desequilibrios de la organización urbano-regional; desequilibrios en el desarrollo urbano y rural y sus interdependencias y elevación de la competitividad territorial. En general en Europa se reconoce que con las políticas de OT se pueden alcanzar los siguientes logros: la definición de los mejores usos de los espacios de acuerdo con las potencialidades y limitantes presentes en el territorio; la orientación de los procesos de urbanización, industrialización y desconcentración económica; una distribución equilibrada en el territorio de las actividades y usos del suelo; la articulación e integración del territorio tanto internamente como con el exterior una mayor habitabilidad del medio rural; la protección del patrimonio 145 natural y cultural; la prevención de desastres de origen natural y antrópico; el fortalecimiento de la competitividad de los territorios; Una red urbana equilibrada en su distribución espacial y de tamaños; una organización del espacio urbano más funcional y acorde con el desarrollo humano sostenible; la localización óptima de las infraestructuras, equipamientos y servicios; una mejor localización de las instalaciones productivas y como fin máximo el bienestar para la población. Un elemento característico de Europa, es que la construcción de estos instrumentos de planificación en lo que a tiempo respecta, generalmente van desde los tres años hasta los cinco para lograr el consenso ciudadano y de estudios necesarios. Lo que hace que los estudios puedan ser más rigurosos y sometidos a una mayor opinión. En AL la planeación en general se comenzó a plantear desde los años de 1960 del siglo XX y ha evolucionado, con variantes como planificación regional, urbana y económica; sin embargo la planificación territorial y ambiental son de reciente presencia a finales de los años de 1970 e inicios de la década de 1980, cuando se presentó como política pública. En Colombia se promulgó el Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente en 1974, y fue el país pionero en entrar al tema ambiental- territorial. El sustento de esa primera visión, de AL fue el enfoque del "ecodesarrollo", término acuñado por Maurice Strong (1973). para dar a entender una idea de desarrollo económico y social que tomara en cuenta la variable ambiental. Este enfoque fue pasajero, pues rápidamente fue absorbido por el concepto de desarrollo sustentable impulsado a partir del Informe Brundtland "Acción para un Futuro Común" en 1987. México influenciado por este enfoque en 1988, aprobó Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, donde se implementa por primera vez el Ordenamiento Ecológico, en un entorno de liberación y globalización. Posterior a este informe y previo a la Cumbre de Río de 1992, los países latinoamericanos realizaron esfuerzospara elaborar una visión de conjunto acerca del problema del desarrollo y el medio ambiente. En efecto, con el auspicio del PNUD y el BID se conformó en 1989 una comisión encargada de elaborar dicha visión para ser presentada en la Cumbre de Río, conformada por representantes de distintos países latinoamericanos. El documento final de este trabajo se conoció en 1990 bajo el título de Nuestra Propia Agenda sobre Desarrollo y Medio 146 Ambiente, en el cual se hace un diagnóstico de la realidad latinoamericana y se proponen las bases para la construcción de la estrategia de desarrollo sustentable. Las bases de ese documento la constituyen siete grandes líneas: a) la erradicación de la pobreza, b) el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, c) la ordenación del territorio, d) el desarrollo tecnológico compatible con la realidad social y natural, e) Una nueva estrategia económica y social, f) La organización y movilización social, y g) La reforma del Estado (Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, 1991). Por la tendencia ambientalista como la moda administrativa y por los acuerdos internacionales tomados en los años noventa se inicia en los países latinoamericanos la elaboración de planes de ordenación y la elaboración de regulaciones jurídicas las cuales a pesar de que reconocían la transversabilidad e intersectorialidad del ordenamiento del territorio e involucraban elementos de planificación ambiental y urbano-regional no resolvieron la necesidad de concurrencia de los planes ambientales, socioeconómicos y urbanísticos, según el ámbito de actuación; es decir no “ordenaron a las instituciones“ presentándose, situaciones conflictivas derivadas del hecho de que cada uno de estos planes estaba soportado por normas legales distintas, concebidas independientemente. De esta forma encontramos que en varios países las leyes son ambiguas, y los márgenes de las competencias no están claras, lo que hace que hayan vacios de poder y los niveles de competencia y confluencia se traslapen como el caso de Colombia, Venezuela, Argentina, Honduras y el caso de México donde por una parte la ordenación Urbana la atiende la Secretaria de Desarrollo Social y la ordenación Ambiental sea la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Encontramos actualmente en la mayoría de los casos una paradoja; por una parte existe todo un “desorden legal”, y por la otra la intensión de “ordenar el territorio”. La ausencia de una política coherente que integre transversalmente lo legal da como resultado que los territorios nacionales están asumiendo un orden dictado directamente por la lógica del capital. El capital no opera con criterios territoriales ni ambientales sino de rentabilidad. Un caso concreto de esta lógica es la experiencia vivida en el Cupreder con el gasoducto del llamado Proyecto Integral Morelos (PIM) que consiste en la construcción de un gasoducto de 160 kilómetros. de distancia y dos termoeléctricas. La empresa distribuidora de gas (ahora 147 Elecnor de capital español, antes con otras denominaciones) lograron primero retrasar y luego modificar las Unidades de Gestión Ambiental y por Riesgo Eruptivo del Ordenamiento Ecológico de la Región del Popocatépetl en el estado de Morelos, donde se había consensuado con la población y técnicamente sustentado, que la zona de Huesca en el municipio de Yecapixtla, es incompatible con la instalación o construcción de infraestructura que motive el crecimiento urbano en zonas de peligro y de estrategia ecológica; aun así se autorizó la construcción el proyecto en plena zona de riesgo, entre otras secretarias por la misma Semarnat, encargada de vigilar y aplicar los Ordenamientos; ahora el gasoducto tiene una controversia legal. Si bien es cierto puede existir una complementariedad entre el interés privado y social así como con los objetivos de la ordenación del territorio, como el caso de Cuetzalan; que son algunos agentes económicos privados locales entre otros, quienes demandan las regulaciones del territorio para continuar su reproducción. En el contexto macro las grandes empresas prefieren “negociar” con el gobierno que sentarse a consensuar con la población. La experiencia propia del Cupreder con la empresa Cemex en el municipio de Cuauhtinchan, donde simplemente corrompieron al presidente municipal e intentaron hacerlo con nosotros, para evitar el decreto del Ordenamiento Ecológico Municipal, es un ejemplo claro de los mecanismos legales que dan plena facultad exclusiva a los cabildos generalmente controlados por el presidente municipal en nuestro país, y no hay la consulta ciudadana como máxima expresión de mandato en rango constitucional. Por otra parte, es común en los países latinoamericanos que los actores poderosos presionen sobre los agentes planificadores para inducir cambios en los usos del suelo en una dirección favorable a sus intereses individuales. También es común que los agentes planificadores sean proclives a actuar en función dichas presiones. El carácter integrador de la ordenación del territorio exige un compromiso con el apoyo a la participación social y a la concertación como forma de hacer de la ordenación un proceso de construcción colectiva del uso y ocupación deseado del territorio y no sólo del capital. En algunos casos dichas regulaciones se complementan con los intereses del inversionista. Esto ocurrió en el proceso de ordenamiento de la cuenca de Valle de Bravo (Estado de México), donde el interés común de los propietarios de viviendas campestres en dicha 148 región, así como de los inversionistas del sector turístico, las entidades gubernativas, las ONG ambientales y algunas fuerzas sociales de ejidatarios y comuneros para realizar esfuerzos conjuntos en pro de un ordenamiento de la cuenca que controle el progresivo deterioro ambiental de la misma y garantice la calidad ambiental (servicios ambientales) y productividad de la región en el largo plazo. O el caso de Cuetzalan, donde los hoteleros se sumaron a la propuesta ciudadana; esto es posible por una simple razón, algunos sectores establecidos generalmente se han identificado con la población y su lógica es permanecer en ese territorio, lo que no pasa con las grandes empresas que llegan a los territorios y no se identifican con la población, sino su tendencia es a imponer un sistema de explotación para sacar ganancias al exterior de la región. En general los países latinoamericanos enfrentan serios obstáculos para hacer posible el trabajo articulado y coordinado que demanda la visión global del ordenamiento del territorio. Obstáculos que además de la inexistencia o debilidad de la organización institucional para la gestión, incluye la inexperiencia en el trabajo interinstitucional y la tendencia a pensar el territorio desde una perspectiva sectorial; así como la ausencia de una cultura del trabajo coordinado, interdisciplinario y abierto, que facilite el intercambio fluido de información entre los distintos organismos que participan en la gestión en un mismo ámbito territorial y entre los distintos ámbitos, así como la sinergia asociada a la complementación de acciones y que evite la entropía de información y duplicidad de esfuerzos, propia de las actuaciones descoordinadas y desarticuladas que han predominado en la evolución de las distintas formas de planificación. Del mismo modo, es común en México los “celos” de las instituciones en relación con sus competencias y con la información que cada entidad produce, obstaculizando la transferencia de información y la posibilidad de estandarizar indicadores, escalas, etc., situación que afecta seriamente la elaboración de productos diagnósticos integrados requeridos como apoyo a la toma de decisiones para la ordenación del territorio. Lo primero que hay que “ordenar” son lasfunciones y concurrencias de las dependencias de gobierno. Además de las inconsistencias que en materia de información podemos encontrar en la información generada por cada institución. 149 Desde el punto de vista de la participación social, toda la normatividad vigente da espacio a la observación y sugerencia de la ciudadanía a ser tomada en cuenta para los ordenamientos, pero se limita en su generalidad a validar o a una consulta final y esta no es muy clara cuando se presenta un caso donde la sociedad civil no acepte ese modelo de planificación impuesto por los políticos y por los “técnicos que la elaboran”, en general el ordenamiento territorial sigue siendo vertical, aun cuando la Ley da la facultad de poder frenar la iniciativa de algo contrario al interés popular. En México se acepta la participación social incluso constitucionalmente; la misma LGEEPA, tiene un apartado sobre ella, sin embargo en los ordenamientos promovidos por las autoridades de los tres niveles de gobierno no se anima a los consultores a exigir este mandato y la misma población en la mayoría de los casos desconfía de estos mecanismos por la cultura de la simulación gubernamental muy arraigada. Mucho menos se pide la participación social en la construcción de todo el proceso como un requisito, e incluso hasta se cuestionó en los casos de los ordenamientos realizados por el Cupreder, por personal administrativo de la Semarnat, en el caso del Programa de Ordenamiento Territorial del volcán Popocatépetl, donde se dijo que se había “abusado de la consulta” y lo mismo en el de Cuetzalan, porque “retardaba” el proceso de elaboración. Otra de las características de los ordenamientos vigentes en AL es; ¿quien se encarga de vigilar estos programas?, en su generalidad son las dependencias de protección al ambiente, de agricultura, de desarrollo social y muy pocos de planificación, o al mismo tiempo todas en una parte lo que hace que las responsabilidades se diluyan y las competencias se anulen o se entre en controversia y mucho menos se da cabida a ojos ciudadanos institucionalizados para la supervisión. Solo Colombia y Cuba hasta inicios del año 2000 tenían el control las dependencias de Economía y desarrollo social en coordinación con las de planificación, en el tema de dirigir toda la planificación territorial. En general en AL no existe una organización administrativa que favorezca la gestión integral de los ordenamientos del territorio, la cual se realiza a partir de sistemas institucionales sectoriales. En este sentido es necesaria la implementación de un sistema jerarquizado de planificación en el que la planificación urbanística, ambiental y de desarrollo socioeconómico se vincule con la planificación territorial tanto en sentido 150 horizontal como vertical, garantizando de este modo la prevalencia de la gestión integral y el entendimiento del proceso de planificación como procedimiento de coordinación de actuaciones. El Ordenamientos Ecológico en México, aparece con la promulgación de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente el 28 de febrero de 1988 que a opinión de algunos expertos es señalada, como una referencia internacional. La LGEEPA aprobada se estructura en cuatro conceptos básicos: Política ecológica, manejo de los recursos naturales, protección al ambiente y participación social. ¿Por qué urge planificar?: según el Programa Sectorial de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (DOF 16 de diciembre 2013). En la década de 1980, México se convirtió en un país predominantemente urbano. Los datos demuestran que a partir de dicha década y hasta nuestros, días más de la mitad de la población mexicana ha habitado en las ciudades. Mientras que en 1900, el país contaba con solo 33 ciudades de más de 15 mil habitantes, en donde habitaban 1.4 millones de personas (10.4% de la población total), para la década de los ochenta, 36.7 millones de personas, que representaban más de la mitad de la población, residía en localidades urbanas. En el 2000 existían 343 ciudades, de más de 15 mil habitantes, las cuales alojaban a 66.6 millones de personas que representaban 63.3% de la población nacional; y finalmente, para el año 2010 el número de ciudades aumentó a 384, albergando 71.6% de la población total del país. Las tendencias indican que el proceso de urbanización continuará, aunque a menor velocidad que en las décadas anteriores, de manera que entre 2010 y 2030, la población urbana en México pasará de 71.6% a 83.2%. El proceso de urbanización tuvo serias consecuencias sobre la configuración de los asentamientos humanos urbanos y rurales en el país. Por un lado, el proceso migratorio y el crecimiento de las ciudades evidenciaron la insuficiencia de suelos y servicios para continuar la expansión, afectando en la mayoría de los casos a los ejidos y comunidades de las áreas rurales, que fueron absorbidos por la urbanización de manera, en la mayoría de los casos, irregular. Finalmente la lógica del capital promueve procesos de expulsión–atracción en un entorno de desigualdad. Aún en épocas recientes la inexistencia de suelo apto al interior de las ciudades y accesible para los sectores más desfavorecidos de la población, continúa siendo un factor que impulsa 151 el asentamiento de dicha población en zonas de riesgo. A nivel nacional, 11 % de las viviendas en localidades urbanas se ubican cerca o sobre el cauce de un río; 2.3 % se encuentra sobre rellenos sanitarios, cuevas o minas y 9% sobre barrancas. Las manifestaciones más dramáticas de la presencia de población en zonas de alto y muy alto riesgo se ven reflejadas en fenómenos como el hundimiento del terreno en calles y casas, reportado como un hecho frecuente en 4% de los hogares urbanos, cuarteaduras de muros por reblandecimiento reportado por 5% de los hogares y deslaves y derrumbes de cerros por lluvias reportado por 4%. Un segundo efecto del proceso de urbanización en México es la expansión desproporcionada de la mancha urbana. En las ciudades mexicanas el crecimiento del territorio urbano no siempre ha respondido a la tendencia del crecimiento poblacional. Así, mientras la población urbana se duplicó durante los últimos treinta años, la superficie urbana se multiplicó por seis. Otra faceta del proceso de urbanización en México, es el efecto de la dinámica de migración actual. El patrón de migración ha generado despoblamiento de muchas localidades y ciudades, al mismo tiempo que genera flujos importantes hacia los centros de población más dinámicos. Este fenómeno se ha vuelto muy notorio y ha impactado, tanto al ámbito rural como al urbano, incluyendo a las grandes zonas metropolitanas que décadas atrás fueron polos de atracción para la población. (DOF 16 de diciembre 2013). Entre 2000 y 2010, municipios de zonas metropolitanas de gran importancia perdieron población; en el caso de la Zona Metropolitana del Valle de México, el municipio de Jaltenco, fue el que resintió la mayor pérdida con un decremento de 16.7%. También destacan los municipios de Nezahualcóyotl y Tlalnepantla de Baz con pérdidas equivalentes a 9.4% y 7.9% de su población, respectivamente. En el Distrito Federal, las delegaciones de Azcapotzalco, Coyoacán, Gustavo A. Madero, Iztacalco y Venustiano Carranza, tuvieron tasas de crecimiento negativas, siendo Venustiano Carranza la de mayor pérdida de población. Otras ciudades también perdieron población durante el periodo. Destacan los municipios de Guadalajara que tuvo una pérdida de 9.1% y de San Nicolás de los Garza (10.8%), (DOF 16 de diciembre 2013). 152 Con los datos anteriores, se hace necesario inmediatamente iniciar con un planteamiento de ordenamiento del territorio en el país, que lleve a cabo acciones horizontales en la toma de decisiones, ya que de lo contrario la generación de desastres serácada vez mayor, y los costos sociales y económicos que los gobiernos enfrenten serán tema diario en lo futuro. Actualmente existe el OEGT (Ordenamiento Ecológico General del Territorio) que se complementa con 60 y 40 ordenamientos locales y regionales decretados, respectivamente, que cubren alrededor del 40% del territorio, por lo que una buena parte de éste aún no cuenta con un instrumento legal que compatibilice las actividades productivas con la conservación de los ecosistemas. A la fecha existen también en el país dos ordenamientos ecológicos marinos decretados que cubren poco más de 124 millones de hectáreas. Cuando se trata de ordenamientos que realmente pueden tener una repercusión en el control del uso del suelo, la experiencia del Cupreder indica que solo son los ordenamientos locales los que tienen ese “poder” no solo legal, sino ciudadano porque permite defender lo asignado por todos los sectores de un municipio. El Ordenamiento local o municipal, es el único cuando se arma con todos los sectores involucrados en el territorio, que logra operarse fundamentado del artículo 115 constitucional, que faculta a los ayuntamientos a regular el uso del suelo. El resto de los ordenamientos, tanto el General, como los estatales o los Regionales solo “son llamados a misa” quien quiere los respeta y no hay instancias directas de gobierno que les faculte para realmente defender lo planteado. Aunque tenemos que aclarar que en el caso de los regionales, si existen convenios de “coordinación” entre los estados y municipios con la federación, la Ley de Planeación (capitulo V) da el carácter de obligatoriedad a los establecido en estos Ordenamientos. La Ley define que los municipales son normativos, el resto solo son “inductivos”. Contar con un instrumento de planeación territorial es de primordial importancia para identificar, prevenir y revertir los procesos de deterioro ambiental, como la escasez y contaminación del agua, la afectación y pérdida de especies de flora y fauna, la degradación del suelo y la pérdida de la cobertura vegetal, entre otros, además de disminuir la vulnerabilidad de las poblaciones humanas ante eventuales desastres mal llamados naturales. El OE busca un equilibrio entre las actividades productivas y la protección de los 153 recursos naturales. Por ello, uno de los principales retos del ordenamiento ecológico es armonizar las actividades de todos los sectores entre sí y con el medio ambiente y el Ordenamiento Ecológico Municipal o Local, permite lograr eso. En el caso de Cuetzalan, se logró entender las cualidades más abstractas del territorio, como el valor escénico del paisaje, la cultura y la cosmovisión indígena del uso del territorio, por un proceso nacido desde “abajo”, ayudado por el trabajo previo de algunas décadas de las organizaciones sociales existentes. Actualmente en nuestro país, el ordenamiento ecológico no es el único instrumento del que disponen los ciudadanos y municipios para planear y regular las actividades productivas y el uso del suelo. Los PMDUS, que regulan el uso del suelo dentro de los centros de población, son otro elemento. En este sentido, es indispensable que ambos instrumentos sean compatibles y estén dirigidos al fomento del desarrollo sustentable municipal, entendiéndose como desarrollo a lo que ellos definan como tal y para lograr la integralidad de estos dos ordenamientos es importante integrar un tercer instrumento más, aunque administrativo se convierte en una referencia en el conocimiento técnico del territorio; nos referimos a integrar el Atlas de Riesgo; si estos 3 instrumentos se logran empatar de manera transparente y consensuada, el instrumento, realmente da los resultados esperados. El caso de Cuetzalan y Tecamachalco están construidos con estos 3 elementos administrativos. De nuestra experiencia en los últimos dos ordenamientos ecológicos municipales, tanto el de Cuetzalan iniciado en 2008 y concluido a finales de 2010 y el de Tecamachalco, iniciado en marzo de 2011 y terminado el febrero de 2014; podemos concluir lo siguiente: a diferencia de otros “consultores” como les llama la ley, al equipo técnico que lo elabora, el Cupreder tarda en promedio 2.5 años para tener un Programa de Ordenamiento Integral. Generalmente se realizan en un ejercicio fiscal de un año, lo que hace la diferencia en la profundidad de los estudios requeridos. En el caso del estado de Morelos en el año 2007, se llegó al extremo de realizarlos en solo 3 meses y decretarlos como estuvieran, y con consultores “recomendados”, que simultáneamente realizaban varios trabajos. Finalmente estos consultores son empresas que se mueven, también en una lógica de la ganancia. Una de nuestras características en estos procesos, es que desde que inicia la etapa de la caracterización, se hace a la par que el contacto con la ciudadanía, para ir construyendo una 154 base social que entienda todo el proceso, lo haga suyo y la concepción del proceso la divulgue. En Tecamachalco al plantear la idea a los regidores de que debería de buscarse a la sociedad civil, estos en su totalidad decían, “eso será muy difícil, aquí en Tecamachalco la gente no participa, y juntar a mas de 50 personas para que vigile el territorio va hacer imposible”; después de visitar las comunidades identificar líderes locales, los sectores económicos y los grupos de interesados en cuidar su territorio, acudir a sus reuniones, despejar dudas e ir dando resultados de los estudios en proceso por parte de los 10 especialistas de Cupreder, la población termina identificándose con el tema de la investigación y sus aportes son fundamentales a la hora de intercambiar puntos de vista, lo que permitió conformar en asambleas a los miembros del COET (Comité de Ordenamiento Ecológico de Tecamachalco). En el Cupreder existe una tesis, cuando de trabajo de campo se trata, para nosotros todos los habitantes comunes tienen algo que aportar, la palabra de nosotros los externos “expertos universitarios” no es la del conocimiento total, se les hace saber que sólo conocemos una parte, las otras partes del conocimiento del territorio la conocen ellos, y que es necesario compartir información, le llamamos a esta concepción “intercambio de saberes”, todos aportan, lo que hace que al ver el producto final se sientan parte del proceso y por lo tanto defiendan lo que ellos y otros vecinos construyeron. Ese proceso de empoderamiento local y de conocimiento de su entorno, hace fuerte al proceso de elaboración. Muchos ciudadanos abandonan el proceso por varias razones, pero finalmente saben de lo que se trata y están pendiente de los avances. Es muy común encontrar que los que más se oponen a la construcción del modelo de ordenamiento al inicio del proceso, generalmente profesionistas, terminen siendo los principales promotores y defensores de esta herramienta ciudadana; el caso del Biólogo Luis Enrique Fernández Lomelí, de Cuetzalan, quien fue uno de los principales escépticos de los alcances de este instrumento legal, ahora es el presidente del órgano técnico del Comité de Ordenamiento Territorial integral de Cuetzalan (COTIC). Lo mismo pasó con el Geólogo Salvador Fernández Becerra en Tecamachalco, que no sólo fue escéptico sino además cuestionó severamente públicamente la iniciativa, actualmente tiene el cargo también de presidente del órgano técnico del COET. 155 La experiencia también nos dice que la autoridad municipal generalmente no tiene la aceptación de toda la sociedad, aunque haya llegado al cargo con márgenes de popularidad alta, es ahí donde la imagen universitaria del Cupreder ha contribuido de manera importante en todos los procesos, porque la identifican como apartidista. Las poblaciones no creen en los partidos y eso ha hecho que por lo menos en los dos casos expuestos, Cupreder termine siendo elfactor de mediación en los conflictos de interés cuando se llega a la etapa de asignar los usos de suelo y donde se tiene que discutir en manera abierta los daños y regulaciones de algunos sectores económicos. En Cuetzalan, el Cupreder jugó un papel de integración fundamental para lograr aglutinar los intereses colectivos ante que los de sector y de las diferentes posiciones de las organizaciones sociales que impulsaron el Ordenamiento. En Tecamachalco al final del proceso Cupreder convocaba a solicitud del Ayuntamiento para garantizar la credibilidad del proceso. Es necesario aclarar, que de las dos experiencias del Cupreder expuestas en el presente trabajo, encontramos que hay diferencias sociales y económicas muy marcadas, Cuetzalan es un municipio integrado como comunidad indígena, con intereses sociales más comunes; en el caso de Tecamachalco, la diversidad de intereses sociales y económicos es marcada, la lógica de la ganancia está más impregnada en sus habitantes, no obstante cuando se logra plantear con transparencia un proceso de ordenamiento ecológico, se demostró que se puede lograr una política pública emanada desde la misma población, la única condición es que haya voluntad política por parte de las autoridades municipales. Otro de los puntos centrales en la construcción de los ordenamientos ecológicos municipales, es la apertura técnica que el Cupreder tiene para validar todo el proceso, una vez que se alcanza un resultado se somete a la opinión técnica de especialistas externos, lo que ha valido tener observaciones y aportaciones; en el caso del Ordenamiento del volcán Popocatépetl y su zona de influencia se contó con la validación no sólo de las comunidades con 81 talleres, sino también de expertos en la materia y dependencias de gobierno, lo que se catalogó por directivos de Semarnat como un “abuso de la consulta” lo que nosotros aclaramos que no solo fue consulta, sino fue parte de la construcción del Modelo. 156 Un aporte de apertura por parte de Cupreder, es que cuando no se tiene a los expertos en algún tema en específico; se conviene con otras instancias de la propia universidad o universidades y especialistas para lograr los objetivos, y no improvisar estudios: casos concretos como el de la Facultad de Biología de la UNAM para el caso del Programa de Ordenamiento Regional del Popocatépetl; el caso de cambio de uso del suelo a personal capacitado de INEGI en casi todos los ordenamientos; expertos de sismología egresados de la UNAM para Tecamachalco. Y otros como el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA). Uno de los puntos centrales que el Cupreder ha logrado a lo largo de estos años, es consolidar un equipo en trabajo social dedicado a realizar talleres con los diferentes sectores económicos y sociales, así como capacidad de negociación ante los diferentes intereses locales lo que ha permitido lograr sentar a la mesa de negociaciones a los sectores con conflictos en el uso del suelo. Además este equipo se ha convertido en ser divulgadores de los aportes de los especialistas técnicos, bajando la información a lenguajes más accesibles a la población, necesarios para la toma de decisiones. Si bien es cierto que los dos ordenamientos mencionados legalmente son de tipo ecológico, tienen el concepto de la integralidad porque, suman y compatibilizan con los otros instrumentos legales con que cuenta el Municipio, el Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable y el Atlas de Riesgo, lo que los hace ser una herramienta integral de ordenamiento territorial. Finalmente podemos decir que en el entendimiento de que el ordenamiento territorial es un conjunto de medidas y acciones públicas mediante las cuales la sociedad adapta la organización del espacio a las necesidades de los procesos económicos y sociales que operan sobre el territorio. En tal sentido, no es comprensible concebir el OE independiente de la política económica, social y ambiental. Por su propia naturaleza el OT es una política integral, lo que exige una estructura institucional jerarquizada por donde fluyan las directrices y se coordinen las acciones ordenadoras. Concluyendo podemos decir, que lo que impera en los ordenamientos actuales, es la sumisión al mercado y a los intereses políticos, esta ha sido la constante cuando de planificación hablamos, y además encontramos que cuando en nuestro país se intenta 157 planificar, todos los programas sectoriales intentan zonificar regiones de manera nada integral cayendo en el mundo burocrático, es decir un “desorden” institucionalizado en los ordenamientos. El proceso de la ordenación territorial deberá emigrar en lo futuro al desarrollo de una actitud abierta y solidaria en las instituciones involucradas, desde diversas funciones, lo que implica: intercambio de información, trabajo interinstitucional, cooperación, a integración y armonización de la legislación de incidencia territorial; el fortalecimiento de la participación social en la formulación de los planes; la consolidación del carácter prospectivo de visión de futuro y largo plazo. Transparentar los procedimientos de planificación y de la información, así como abrir canales de intercambio de saberes entre: los que conocen la ley y administran el estado por una parte; los que tienen el conocimiento técnico-científico por otra; y la población en general quien dará el voto de calidad ante lo que quiere y desea de su territorio es la propuesta que dejamos y que ha resultado ser eficiente en nuestra experiencia. Se deberán superar los sesgos urbanista, ambientalista y político-administrativo del ordenamiento territorial actual. Implementar el fortalecimiento de las instituciones científico técnicas productoras de información geográfica y territorial y apoyo a la elaboración de estándares técnicos de manejo de información espacial tanto como indicadores y escalas, e implementación de sistemas de información geográfica que faciliten el intercambio y uso eficiente de la información. El ordenamiento territorial debe dejar de ser solo imaginario de los políticos y expertos, el reto para los que impulsamos este concepto es que hagamos condiciones para que lo tomen los ciudadanos para lograr un mundo más igualitario, donde todos seamos tomados en cuenta. Lo difícil será alcanzar esa conciencia de participación para alcanzar la toma de decisiones y sólo a los ciudadanos nos corresponde alcanzarla. La participación no se da por decreto, parafraseando al General Emiliano Zapata, la “toma de decisiones será de quien la trabaje”. 158 BIBLIOGRAFIA Aguilar Adrian. 1989. Las bases del ordenamiento territorial. Algunas evidencias de la experiencia cubana. Revista Geográfica, núm. 109 Arriaga L., J.M. Espinoza, C. Aguilar, E. Martínez, L. Gómez y E. Loa (coordinadores). 2000. Regiones terrestres prioritarias de México. CONABIO, México. Cabildo de Tecamachalco, 1909. Actas de Cabildo 1909. Archivo Municipal de Tecamachalco, Puebla. México. 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Ubicación del Municipio de Cuetzalan del Progreso, Puebla. México Fuente: Elaboración Carlos Tovar González, con datos de Cupreder 169 Anexo E. Ubicación del municipio de Tecamachalco Puebla, México. Fuente: Elaboración, Carlos Tovar González, con datos de Cupreder 170 Anexo F. Mapas comparativos de usos de suelo 1979-2009, municipio de Cuetzalan del Progreso. Fuente: Elaboración, Carlos Tovar González, con datos de Cupreder. 171 Anexo G. Mapas comparativos de cambio de uso del suelo 1974-2012, Tecamachalco Puebla, México. Fuente: Elaboración Carlos Tovar González, con datos de Cupreder 172 Anexo H. Zona de estudio en sentido amplio y zona de estudio en sentido estricto, Cuetzalan yTecamachalco. Fuente. Elaboración Carlos Tovar Gonzales con datos de Cupreder