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UNIDAD 1: LA ADOLESCENCIA.
1.1. DEFINICIÓN DE ADOLESCENCIA.
1.2. LA ADOLESCENCIA.
1.2.1. EL ADOLESCENTE Y SU PROCESO SOCIO-AFECTIVO.
1.2.2. EL ADOLESCENTE EN LA CULTURA.
1.3. PRINCIPALES TEORÍAS Y SUS APORTES AL DESARROLLO EVOLUTIVO DE ADOLESCENCIA.
1.4. MITOS ACERCA DE LA ADOLESCENCIA.
1.5. MÉTODOS DE ESTUDIO.
D
efinición de adolescencia: La adolescencia es un periodo del desarrollo biológico, psicológico, sexual y social inmediatamente posterior a la niñez y que comienza con la pubertad. Es un periodo vital entre la pubertad y la edad adulta, su rango de duración varía según las diferentes fuentes y opiniones médicas, científicas y psicológicas, generalmente se enmarca su inicio entre los 10 y 12 años, y su finalización a los 19 o 24.
Anteriormente, la Organización Mundial de la Salud consideraba a adolescencia como el período comprendido entre los 10 y 19 años, comprendida dentro del período de la juventud —entre los 10 y los 24 años—.1 La pubertad o adolescencia inicial es la primera fase, comienza normalmente a los 10 años en las niñas y a los 11 en los niños y llega hasta los 14-15 años. La adolescencia media y tardía se extiende, hasta los 19 años. A la adolescencia le sigue la juventud plena, desde los 20 hasta los 24 años.
Algunos psicólogos consideran que la adolescencia abarca hasta los 21 años de edad3 e incluso algunos autores han extendido en estudios recientes la adolescencia a los 25 años.
La adolescencia es principalmente una época de cambios. Es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adulto, es un período de transición que tiene características peculiares. Se llama adolescencia, porque sus protagonistas son jóvenes que aún no son adultos pero que ya no son niños. Es una etapa de descubrimiento de la propia identidad (identidad psicológica, identidad sexual...) así como la de autonomía individual.
En el aspecto emocional, la llegada de la adolescencia significa la eclosión de la capacidad afectiva para sentir y desarrollar emociones que se identifican o tiene relación con el amor. El adolescente puede hacer uso de su autonomía y comenzar a elegir a sus amigos y a las personas que va a querer. Hasta entonces no ha escogido a sus seres queridos. Al nacer conoció a sus padres y tal vez a algunos hermanos y el resto de sus familiares. Después, de alguna manera, sus padres fueron eligiendo sus compañeros de clase y amigos. Pero al llegar a la adolescencia, puede hacer uso de cierta capacidad de elección para poner en marcha uno de los mecanismos más significativos de esta etapa. Llevando implícita la capacidad para discriminar sus afectos: querer de diferente manera a cada persona que le rodea y personalizar sus afectos. Esto debido a la llegada del pensamiento abstracto que le permite desarrollar su capacidad para relativizar. La discriminación de afectos, a través del establecimiento de diferencias en el tipo y la profundidad de sentimientos, le permite la personalización de sus afectos. El adolescente está en un camino medio entre la edad adulta y la infancia, en lo que hace referencia a la vivencia de sus emociones, estando presente una mezcla singular de sus comportamientos. Todavía tiene una forma de manifestar sus deseos mediante una emotividad exacerbada o con la espontaneidad propia de la infancia, pero ya empieza a actuar de una manera sutil en las interacciones, o con una cierta represión relativa de sus emociones, tal como hace el adulto.
L
a adolescencia: La adolescencia es, en otras palabras, la transformación del infante antes de llegar a la adultez. Se trata de un cambio de cuerpo y mente, pero que no sólo acontece en el propio adolescente, sino que también se conjuga con su entorno.
Cabe destacar que la adolescencia no es lo mismo que la pubertad, que se inicia a una edad específica a raíz de las modificaciones hormonales. La adolescencia varía su duración en cada persona. También existen diferencias en la edad en que cada cultura considera que un individuo ya es adulto.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo la estadística marca que uno de cada cinco individuos transita la adolescencia. Dentro de ese total, el 85% habita en naciones de escasos recursos o de ingresos medios. Por otra parte, cerca de 1,7 millones de adolescentes mueren cada año.
Cuando hablamos de la etapa de la adolescencia, estamos hablando de una serie fundamental de cambios tanto psicológicos como físicos. En este último aspecto hay que subrayar que los más obvios son el crecimiento en altura, el aumento de peso y de grasa corporal, la evolución de lo que es la dentición o el crecimiento de los músculos.
No obstante, es cierto, que aunque estos cambios se producen tanto en los chicos como en las chicas, cada género tiene además sus propias evoluciones físicas. Así, por ejemplo, los individuos masculinos ven cómo les va apareciendo el vello en áreas como los genitales, el bigote o las axilas y además son testigos del crecimiento de sus órganos sexuales.
Las adolescentes del género femenino, por su parte, además de experimentar el crecimiento del vello en su cuerpo, sufren lo que se conoce con el nombre de menarquia que es la primera menstruación. Un hecho este último especialmente significativo que marcará de manera indudable una nueva etapa en sus vidas.
Entre los principales cambios que experimenta una persona en su adolescencia, aparecen el desarrollo del pensamiento abstracto y formal, el establecimiento de la identidad sexual y la solidificación de amistades con la probable experimentación grupal con las bebidas alcohólicas, el cigarrillo e incluso las drogas.
De acuerdo a la psicología, los adolescentes luchan por la identificación del Yo y por la estructuración de su existencia basada en esa identidad. Se trata de un proceso de autoafirmación, que suele aparecer rodeado de conflictos y resistencias, en los cuales el sujeto busca alcanzar la independencia.
En este sentido, la mencionada psicología lleva a cabo una clasificación de los principales problemas que tienen lugar durante la adolescencia. Así, esta determina que existen problemas de tipo sexual, emocionales, escolares, conductuales, de alimentación, de drogas o incluso de abuso.
Y todos ellos se deben en gran medida al conjunto de cambios físicos y al desarrollo mental que experimentan los jóvenes. Unas situaciones a las que deben ir adaptándose pero que de primeras les cuesta ir asimilando por lo que se encuentran en una complicada tesitura consigo mismos.
E
l adolescente y su proceso socio-afectivo: En este artículo nos disponemos a tratar uno de los aspectos más difíciles del desarrollo humano porque afecta al campo emocional en un periodo de la vida caracterizado por una lucha constante de encontrar un yo y un lugar en la sociedad. Sabemos que los cambios biológicos y cognitivos interaccionan y dan paso a conductas de difícil comprensión. El individuo se encuentra con la necesidad de reconstruir una nueva imagen corporal que puede llevar a inestabilidad emocional, sensibilidad extrema, inhibiciones e idealizaciones.
El GRUPO DE AMIGOS y compañeros constituyen un gran punto de apoyo. Frente al grupo de iguales de la etapa anterior las necesidades no son lúdicas, se busca en ellos comunicación, apoyo, liberación, reducción de tensiones íntimas. Son amistades intensas pero que no siempre se prolongan. El grupo de compañeros ejerce influencias en la realización de deseos y necesidades del presente y en aspectos como formas de vestir, lecturas, música… En cambio, en situaciones normales, no dejará de recibir la influencia familiar de forma decisiva aunque, en ocasiones, rechace la manera sobreprotectora en que ésta se puede manifestar.
Las RELACIONES CON LOS ADULTOS son ambivalentes. En ocasiones se oponen a él y a los valores que se representa y, otras veces, le imita pues necesita modelos en una época en la que tiene que afirmar su personalidad. Se adquiere un sentido mayor de la independencia y se acrecienta la capacidad crítica frente a los padres. La influenciade los padres es determinante sobre todo, para su futuro. El momento de máxima tensión entre padres e hijos parece producirse justo alrededor de la pubertad. Se deteriora la comunicación y se multiplican las interrupciones de la conducta del adolescente por la intervención de los padres.
También es importante destacar la relación que mantendrá el adolescente con el Centro educativo. Los profesores equilibrados y democráticos dejarán sentir su influencia en la forma de pensar y actuar del adolescente.
Por el contrario, aquellos que adopten posturas excesivamente rígidas e inflexibles serán criticados con dureza y recibirán una abierta oposición. Los compañeros de clase cobran gran importancia en su imagen física, psíquica y social.
Por tanto la VIDA AFECTIVA va a fluctuar entre un claro retraimiento, aislamiento personal (intimidad recién descubierta) y su tendencia generosa a relacionarse con otros. Detengámonos en estos dos aspectos.
La adolescencia supone un crecimiento cualitativo caracterizado por nuevas tendencias o nuevas formas de conocimiento y donde descubre una vida interior, una intimidad que “guarda” celosamente y que habrá que respetar. El adolescente observa la aparición de nuevas formas de vida lo que puede explicar la mayor parte de los fenómenos que caracterizan el desarrollo psicológico de la adolescencia. El conocimiento del mundo íntimo tiene dos manifestaciones al parecer antagónicas:
Una que le lleva a la conciencia de una riqueza interior, y otra, colocar al adolescente frente a la contradicción interna que hay en el hombre.
Las consecuencias del conocimiento de su riqueza interior se pueden resumir de la siguiente manera:
1. puede haber una afirmación de sí (el individuo goza de la soledad; ve la intimidad como algo muy valioso);
2. espíritu de independencia (le lleva a separarse de quien hasta entonces ha ejercido un cierto dominio sobre él);
3. conquista afectiva del mundo (desde la perspectiva de su propio ser, quiere que los demás reconozcan el valor de su persona).
Por otro lado hemos dicho que el conocimiento del mundo interior puede llevar a un enfrentamiento con su contradicción interna pues supone enfrentarse con su insuficiencia o con su importancia, de aquí ese peculiar espíritu de inseguridad. La intimidad supone también debilidad. Este fenómeno hace que surjan dos actitudes:
1. el deseo y necesidad de comprensión lo que le lleva a buscar guía y apoyo en quienes le comprenden algo mejor que son sus amigos y, por otro lado,
2. la desilusión que le produce descubrir la realidad que le rodea, el mundo en que vive, que puede llevarle a un sentimiento de inutilidad.
Pero también hemos dicho anteriormente, que el adolescente fluctúa hacia una TENDENCIA GENEROSA A RELACIONARSE CON OTROS basado en sus intereses sexuales. Constituyen otro de los componentes básicos que ayudan a comprender el mundo afectivo de la adolescencia. En edades tempranas, el individuo vive en un mundo cuyo centro es él mismo. Con el paso de los años, se supera ese egocentrismo, al principio se recoge en sí mismo y más tarde, comienza a reconocer a su alrededor personas y el mundo, surgiendo en él intereses sexuales, sociales, culturales… vocacionales. La evolución de este fenómeno es la siguiente. De 10-12 años, se manifiesta, cierta oposición entre ambos sexos (pandillas unisexuales). A los 14-16 años comienzan a interesar los amig@s en cuanto grupo; surge la pandilla de ambos sexos cuyo sentido será facilitar el encuentro de la pareja y sólo algunos empiezan a emparejarse e independizarse.
El preadolescente era individualista, buscaba sólo aquellas personas que pensaran como él. Ahora en la adolescencia, se abre a las influencias más diversas y reconoce que la autoridad, el orden, la ley y la obediencia son necesarios. Presenta intereses sociales. Se pone en contacto con las grandes relaciones de la sociedad (algunos la llaman etapa romántica) Se empieza a socializar y madurar como sus semejantes desean y esperan de él. En consecuencia, el joven se hace maduro para el orden social después de encontrarse consigo mismo y de que haya acuñado su individualidad. Se trata de la edad de la entrega y la generosidad. Empezará a participar en los movimientos asociativos juveniles y se verá envuelto en todo tipo de revuelta social. Se encuentra sumido en un grupo que le entiende y le acoge al tiempo que los prejuicios y estereotipos le acechan en su lucha por construir su personalidad, ¡de ahí la importancia de las buenas compañías y el valor de los modelos correctamente asumidos! (ahí tienen mucha tarea los padres y las familias en general).
En esa apertura al mundo que le rodea, aparecen también intereses culturales como parte integrante de sus intereses sociales. Estos intereses culturales experimentan una paulatina consolidación, aunque siguen estando escasamente consolidados como lo demuestran los frecuentes cambios de estudios. Se fijarán debidamente estos intereses cuando exista una correcta influencia del mundo de los adultos. La adolescencia es la edad del trabajo objetivamente orientado.
Despierta la capacidad para vivir valores, para establecer una conexión viva activa, con esferas culturales. Esto tiene clara implicación en el plano educativo porque los adultos (padres y profesores) que tienen una firme personalidad cultural obtienen grandes éxitos con los adolescentes.
Estos adultos son portadores de cultura viva e influyen fácilmente en los alumnos contando con la adhesión y simpatía de estos.
Todo lo anterior nos lleva a afirmar que en esta etapa se consuma el proceso de interiorización de pautas culturales y de valor, y se perfecciona la adquisición de habilidades técnicas, comunicativas y en general, sociales. Esta consolidación de habilidades contribuye a asegurar al adolescente su propia autonomía frente al entorno.
Caracteriza al adolescente un particular y sutil equilibrio, a veces desequilibrio, entre dependencia e independencia, autonomía y heteronomía, seguridad e inseguridad en sí mismo, que se manifiesta en relación tanto con la familia, la autoridad o la generación de los adultos, cuanto con sus propios compañeros e iguales en edad.
E
l adolescente en la cultura: La palabra "adolescente" no fue utilizada realmente sino hasta 1941. Virtualmente, en una de cada dos culturas en la historia del mundo, anteriores a la cultura occidental de finales del siglo XX, los niños se convertían en adultos. Ahora ya no es así. Ahora se convierten en adolescentes.
¿Qué produjo esta nueva etapa en el desarrollo humano? La revolución sexual y la agitación política de los años sesenta son, por supuesto, los sospechosos más obvios. Sin embargo, West sugiere otras cosas, algunas anteriores a los años sesenta: una generación de padres desconectados tratando de lidiar con lo que experimentaron durante la Segunda Guerra Mundial, fábricas que antes producían artículos de primera necesidad para la guerra empezaron a producir artículos no-necesarios para el consumo, nuevas compañías de mercadeo vendían estos bienes a personas que no se daban cuenta que los querían, el twist de Chubby Checker, las caderas de Elvis, el cabello de los Beatles, el automóvil—tal vez más de uno en cada casa, el crecimiento de Hollywood, y el reconocimiento por parte de las compañías de mercadeo de la fortuna que se podía hacer de este nuevo segmento de la población.
Hoy, por supuesto, la adolescencia es considerada una etapa fija del desarrollo. Esperamos que los estudiantes pierdan el juicio entre las edades de 13 a 18 años. "Los niños son niños," decimos. Sólo que ya no nos estamos refiriendo a niños, estamos hablando de jóvenes de 15 años. En otras culturas, los "adolescentes" se estaban casando, trabajando la tierra, peleando guerras, escribiendo libros, y en un caso, dando a luz al Mesías.
Cultura Adolescente - La Adolescencia como Cúspide
Una de las complicaciones de la adolescencia es que esta etapa fija del desarrollo no es muy fija. Su agarre se ha expandido poderosamente más allá de los adolescentes,y en ambas direcciones. Por un lado tenemos a los "pre-adolescentes." Los agentes de mercadeo reconocieron rápidamente el potencial de mercado de los pre-adolescentes. Por el otro lado, aunque en un tiempo los dieciocho eran considerados el final de la adolescencia, ahora se les considera la mitad. La Academia Nacional de Ciencias ahora define la adolescencia como la etapa desde el comienzo de la pubertad (alrededor de los 11 ó 12 años) hasta la edad de 30 años.
Pero hay más. El alcance de la adolescencia es aún mayor que esto. La adolescencia se ha convertido, y esto debe tomarse en cuenta, en la meta de nuestra cultura. En algún momento dejamos de ser una cultura donde los niños aspiraban a ser adultos y nos convertimos en una cultura donde los adultos aspiran a ser niños.
Cultura Adolescente - Las Señales de la Cultura Adolescente
¿Cuáles son las señales de una cultura con una perspectiva adolescente dominante? No es sorprendente que son precisamente lo que esperamos de los adolescentes mismos.
Exigir gratificación inmediata. Queremos lo que queremos ahora, y no vamos a esperar, ni a trabajar por ello. Una espiral en deudas de tarjetas de crédito, adicción a nuevas tecnologías, saltando de iglesia en iglesia, abandonando matrimonios—la lista sigue y sigue.
La ausencia de pensamiento a largo plazo acerca de la vida y del mundo, aunada a una exigencia de gratificación inmediata, es una distracción de los asuntos que realmente importan. La nuestra es una cultura mayormente ignorante de teoría económica, distinciones políticas, o de reglas de la lógica, pero que está completamente al corriente de lo último que pasa en el programa televisivo "American Idol."
Motivada por sentimientos en lugar de la verdad. Este es un indicador clave de una persona volátil, y un indicador aún más significativo de una cultura que fracasa. La verdad es asesinada por la ignorancia conjunta y sondeada.
Queriendo cosas de adultos sin crecer. Irónicamente, a pesar de nuestra adicción a todas las cosas de adolescentes, todavía esperamos ser tratados como adultos. Decimos, "No me digan lo que tengo que hacer." Añadimos, "Cada opinión cuenta" y "Trátenme con respeto." Por supuesto, realmente los tontos no merecen respeto y sus opiniones son, en el mejor de los casos, una completa pérdida de tiempo y, en el peor, un peligro.
Esperando que los saquen de aprietos antes que aceptar las consecuencias. El no pensar antes de actuar es un rasgo de la adolescencia, como lo es el poner excusas. ¿Mala decisión con la hipoteca? El gobierno debería ayudar. ¿Inmoralidad sexual? Control de natalidad, aborto, y vacunas del virus de papiloma humano. ¿Malas notas? Reduzcan los estándares. ¿Mala conducta? El Ritalin lo arreglará. Y una vez que aceptamos la adolescencia como normal, entonces somos forzados a excusar el mal comportamiento. Sugerimos, "Ya crecerán." Una rápida ojeada a nuestro alrededor revela que no lo están haciendo.
Enfocándose en la apariencia en lugar de en la profundidad. Se ve en todo, desde la fascinación con las celebridades hasta en la manera en que son escogidos los presidentes y las iglesias. Las culturas que escogen estilo sobre sustancia se convierten rápidamente en culturas tontas. Neil Postman demostró esto en su trabajo clásico Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business. Peor todavía, las culturas tontas son engañadas fácilmente y están destinadas a la tiranía. La historia demuestra esto.
Se podría agregar más sobre esto, pero el punto es que a veces lo que es normal, bien, no debería ser. La adolescencia es una invención reciente e insensata. Y, como el notable erudito Richard Weaver nos enseñó, las ideas tienen consecuencias. Las ideas buenas tienen buenas consecuencias; las ideas malas tienen malas consecuencias.
Cultura Adolescente - La Oportunidad
Pero, hay buenas noticias. Las culturas como la nuestra tienen un vacío de liderazgo. Por lo tanto, existe una oportunidad tremenda para influenciar, de parte de aquellos que producen los líderes, especialmente si producen a líderes que pueden pensar más allá de la superficialidad de la cultural actual.
¿Cómo podemos hacer esto? Sugiero que vayamos tras los estudiantes mismos, desde aquellos intolerantes de la adolescencia hasta aquellos que parecen más susceptibles a ella.
Primero, debemos desafiar a los estudiantes, en lugar de mimarlos. Esperamos muy poco de los adolescentes. Los estudiantes no necesitan más entretenimiento, ya sea de la televisión, del IPod, o de grupos juveniles. Necesitan y quieren ser desafiados. Vemos esto todos los años en nuestras conferencias Summit de liderazgo estudiantil. En Summit, los estudiantes soportan más de 70 horas de conferencias e instrucción sobre cosmovisiones, apologética, cultura, y carácter, y les encanta. Crecen cuando se dan cuenta de que su fe no tiene que ser tonta o superficial.
Segundo, los estudiantes necesitan una educación completa en cosmovisiones y apologética. Existen tres componentes de este tipo de educación. Primero, los estudiantes necesitan saber lo que creen. Demasiados ven el cristianismo simplemente como una fe privada, en lugar de una visión robusta de la realidad, que ofrece un mapa de comprobada función para la vida. El cristianismo no es un sistema narcisista de auto-ayuda, sino la verdad acerca de todas las realidades. Segundo, los estudiantes necesitan saber lo que otros creen. Cosmovisiones no-bíblicas luchan para conquistar sus corazones y mentes, así como para conquistar nuestra cultura. Una fe aislada es una fe inmadura y a menudo una fe temerosa. Tercero, los cristianos deben saber por qué creen lo que creen. Demasiados cristianos no pueden responder, y hasta tienen miedo de preguntas desafiantes acerca de Dios, de Jesús, de la Biblia, de la moral, o de la verdad. Cuando aprenden que su fe puede ser defendida, les emociona defenderla.
Tercero, los estudiantes necesitan saber que el cristianismo no se trata solamente de lo que nos oponemos, sino de lo que defendemos. Los Proverbios dicen que sin visión, la gente "se desenfrena". Una de las principales razones de que los estudiantes sean víctimas de la inmoralidad es que carecen de visión. Aunque puede que sepan lo que supuestamente no deben hacer, no comprenden el significado, propósito, e impacto que ofrece el seguir a Cristo. Los estudiantes cristianos a menudo tienen la impresión de que solamente somos salvados de algo, y no salvados para algo. Pasan por alto la parte "re" en las palabras de salvación que salpican las Escrituras: renueva, regenera, reconcilia, redime, etc. Pasan por alto que Cristo no sólo vino a salvarnos de la muerte, vino a salvarnos para la vida -- ¡y vida en abundancia!
Por último, en lugar de aislarlos, necesitamos confrontar a los estudiantes con las principales batallas culturales de nuestros días. Históricamente, los cristianos han procurado comprender y responder a las crisis culturales. Ellos comprendían que estas crisis eran los campos de batalla de cosmovisiones en competencia.
El Desafío
Desafortunadamente, muchos cristianos hoy son apáticos, inconscientes, o eluden asuntos como la investigación destructiva de embriones, la eutanasia, las tecnologías emergentes, las artes, las películas, la moda, la legislación, el tráfico de humanos, la política, y las relaciones internacionales. En el jardín, la noche antes de Su muerte, Cristo oró estas asombrosas palabras por sus seguidores: "Padre, no ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal" (Juan 17:15). Nuestra oración y preparación para nuestros estudiantes no debería ser diferente.
El enfoque de la Iglesia hacia los estudiantes nunca debe abrazar la adolescencia como algo normal. "Encontrarlos poniéndonos a su nivel" no es excusa para dejarlos donde están. Los estudiantes tienen la capacidad, y por esto el llamado, de pensar profunda y ampliamente acerca de su fe y su cultura, así como de defender el Evangelio confrontando el mal, la injusticia, y las mentiras. Apelando al diseño de Diospara la humanidad, en lugar de a esta invención cultural de la adolescencia, puede que encontremos que nuestros ministerios son más relevantes para los estudiantes que la cultura misma.
Desde tiempo muy antiguos se viene queriendo saber el porqué de las cosas que ahora les suceden a los actuales adolescentes. Yo creo que aquí vendría a tallar lo que es la "Cultura Adolescente".
1.¿Qué entendemos por "Cultura Adolescente"?
Cultura Adolescente le llamamos al conjunto de características en diferentes aspectos tales como: social, económico, cultural, religioso, etc que en la actualidad poseen los adolescentes. Los adolescentes de hoy son más liberales, les gusta probar cosas rápidamente o mejor dicho ir ganando experiencia, experiencia que según ellos es buena aprovecharla en el menos tiempo posible ya que oportunidades como esa ya no la tendrán otra vez. Muy pocos jóvenes saben asimilar las cosas o sea analizarlas primero para luego saber qué hacer, pero bueno lo importante es que los hay aunque sea un número menor.
2.¿Cuál sería el rol de los padres en la actualidad?
El rol de los padres creo yo que sería dialogar mucho mas tiempo con sus hijos, dedicarles más tiempo a ellos, llenarlos de amor y ternura (cariño). No se trata simplemente de decir: " a mi hijo yo le he dado una buena educación, pero ya el verá cómo se defiende ante sus propios problemas . Estoy muy de acuerdo en ese caso porque la educación es primero, pero su "niño" va creciendo día a día y hay diferentes tipos de educación; en la familia y fuera de la familia. Tal vez ese sea el problema que tienen hoy, que nos enseñan solo dentro de la familia, pero en algunos casos no nos infunden el verdadero sentido de la educación fuera de la casa. No hay que ser indiferentes ante esto y decir " no mi niño es un ángel " por ejemplo porque tarde o temprano se darán con la sorpresa de que su hijo no es un " ángel " como dicen. Lo único que ahora pueden hacer los padres por sus hijos sería seguir brindándoles su apoyo, acercándose más a ellos, pasar más tiempo juntos. NO ALEJARSE DE ELLOS.
P
rincipales teorías y sus aportes al desarrollo evolutivo de adolescencia: La adolescencia es la etapa del desarrollo evolutivo del ser humano que debe ser de mayor interés, por el significado que tiene como proceso de construcción social y cultural.
Esta etapa de la vida ha ido adquiriendo importancia al margen de la condición etaria generacional, ya que no se puede hacer una distinción exacta entre niñez y adolescencia ó adolescencia y juventud, por los procesos de transformación que existen como la biológica, la psicológica y el aspecto sociocultural.
Estos elementos permiten establecer el límite, considerada la adolescencia como etapa de transición de la niñez a la vida adulta marcada por cambios interdependientes en el cuerpo, mente y en las relaciones sociales. También considerarla como fase de desarrollo humano, que tiene un punto de partida biológico y un desenlace psicológico social.
En el cuerpo, lo biológico se caracteriza por el rápido desarrollo y los cambios en la composición corporal; el desarrollo del sistema respiratorio y circulatorio, el desarrollo de las gónadas, órganos reproductivos y caracteres sexuales secundarios, así como el logro de su plena madurez física.
En el aspecto psicológico, la adolescencia está marcada por una percepción de un nuevo "yo", que concluya al tener una clara diferencia del yo para compartir con una pareja llegando a considerar su identidad, socialmente es una etapa de preparación y asumir el papel del adulto, con todas las prerrogativas de asumir responsabilidades del adulto.
En nuestro medio, todos estos conceptos con fines técnicos y estadísticos, establecen que la adolescencia transcurre de los 10 a 19 años, sin embargo la Organización Mundial de la Salud sugiere diferenciar tres periodos dentro la adolescencia, de 10 a 13 años como adolescencia temprana, de 14 a 16 años la adolescencia intermedia y la adolescencia tardía de 17 a 19 años, caracterizadas por ciertas particularidades que ayuden en las referencias útiles y la valoración del crecimiento físico y desarrollo psicosocial, además tomar en cuenta la región en que se vive, por la influencia que establecen en lo físico y los factores socioeconómicos.
Se busca con todos los antecedentes, la maduración física y emocional que de algún modo influirá en su vida sexual y reproductiva.
En nuestra sociedad, si un adolescente quiere convertirse en un adulto no sólo necesita madurar físicamente, sino que también ha de alcanzar una serie de objetivos:
- el ajuste a los cambios físicos de la pubertad y el posterior desarrollo de sentimientos y actitudes hacia la madurez sexual
- el desarrollo de una independencia de sus padres y cuidadores
- el establecimiento de relaciones sociales y laborales efectivas con sus compañeros
- y la preparación para una preparación concreta ( Conger, 1977).
Nuestra sociedad tiene establecidos unos cauces poco claros por medio de los cuales pueden alcanzar estos objetivos. Esta es la razón por la cual una minoría significativa de adolescentes no alcanzan hoy día estos objetivos y se encuentran metidos en problemas relacionados con la delincuencia, las drogas, el embarazo no deseado, problemas en la escuela, en la familia...
CARACTERISTICAS FISICAS
Gran cambio biológico constituido por un aumento considerable en el ritmo de crecimiento y de tamaño corporal, un desarrollo rápido de los órganos reproductores y la aparición de características sexuales secundarias.
Los adolescentes se sienten fascinados con su cuerpo y, con frecuencia, muestran ante él una actitud crítica. Los cambios no siempre son atractivos: acné, obesidad, delgadez, cambio de tono de voz en los chicos... Las discrepancias entre su autoimagen imperfecta y el hermoso ideal que se les muestra en medios de comunicación puede constituir una fuente de ansiedad, y problemas graves como la bulimia y anorexia.
DESARROLLO DE LA INDEPENDENCIA
El adolescente se encuentra con el conflicto entre su continua dependencia familiar y las nuevas demandas de independencia que recibe. La búsqueda de los adolescentes por adquirir una mayor independencia produce tensión dentro de la familia, en especial durante las primeras etapas de la adolescencia. Los adolescentes se valen del conflicto y la rebeldía como el principal medio para alcanzar autonomía e independencia respecto de sus padres.
Sin la adquisición de un grado razonable de autonomía el adolescente no puede madurar en las relaciones heterosexuales y con sus compañeros, en su vocación o en su sentido de identidad. En nuestra sociedad occidental se espera que el adolescente pase de un estado de total dependencia a uno de completa independencia al final de la adolescencia. Sin embargo, no existen ritos de transición, ni los padres ni el adolescente saben cuando es el momento adecuado para la independencia.
AREA COGNOSCITIVA.
En esta época ocurren cambios cognoscitivos trascendentes. Un aumento de la capacidad y estilo del pensamiento enriquece la conciencia del adolescente, su imaginación, y su juicio. Este perfeccionamiento de las capacidades también produce una rápida acumulación de conocimientos.
Siguiendo a Piaget, nos encontraríamos en la fase del pensamiento de las operaciones formales. Se trata de un pensamiento abstracto, especulativo y libre de circunstancias y del ambiente inmediato. Capacidad de formular, probar y evaluar hipótesis. El pensamiento hipotético incluye no sólo manipulación de elementos conocidos y verificables, sino además de aquellos que son contrarios a los hechos. Capacidad de planear y prever las cosas.
Los adolescentes se vuelven introspectivos y ensimismados. Son críticos, ponen todo en tela de juicio y son pensadores creativos. Es muy importante la fantasía. Cuanto mayor es la tensión entre el mundo del deseo y la realidad más mueve al joven del mundo real para inclinarse a la introspección y la fantasía.
Las destrezas cognoscitivas mejoradas le permiten también a los adolescentes desarrollarun razonamiento moral avanzado. Lo que se sabe es que los adolescentes son muy receptivos a la cultura que les rodea y a la conducta de los modelos que observan en casa, en la escuela, y en los medios masivos de comunicación.
NUEVAS RELACIONES CON LOS IGUALES
Los compañeros, el grupo de amigos, desempeñan un papel decisivo en el desarrollo psicológico del adolescente. Las relaciones con los padres se van haciendo cada vez más débiles por causa de la independencia. La importancia del grupo de amigos conlleva una conformidad con los valores, costumbres y modas características de la cultura de los amigos. Esta fuerte tendencia a la conformidad del grupo de amigos tiende a disminuir hacia el final de la adolescencia.
Parece ser que la diferencia entre los valores y las costumbres del grupo de amigos y la de los padres no es muy grande. Existe un considerable solapamiento en la cultura de ambos grupos.
Durante los años de la preadolescencia las relaciones con los compañeros suelen centrarse en personas del mismo sexo. Según avanza la adolescencia, el círculo de conocimiento se amplia. Las relaciones del adolescente caen en tres amplias categorías: la amistad individual, la pandilla y un grupo más amplio de compañeros.
El rechazo del grupo afecta profundamente al adolescente. La mayor parte de los adolescentes depende de la aprobación de sus compañeros.
IDENTIDAD DEL YO e IDENTIDAD SEXUAL.
Es una época de búsqueda del propio yo. Están mirando continuamente hacia dentro. Gran importancia del mundo interior. Epoca de reflexiones y puede que de soledad. Se da también una fuerte autocrítica. Se escriben poesías, cartas, diario...
A medida que nos adentramos en la adolescencia este carácter se pierde y vuelve a la introversión.
La cuestión de una identidad sexual madura guarda relación directa con los cambios biológicos por los que el adolescente debe pasar. Esto incluye la expresión de los sentimientos y necesidades sexuales, así como la aceptación o rechazo de los roles sexuales. Durante la adolescencia, los jóvenes empiezan a establecer relaciones en las que el sexo juega un papel central.
Existe una clara diferencia entre la conciencia sexual y la conducta de las chicas y chicos. Estos suelen iniciar sus prácticas sexuales con anterioridad a las chicas, la perdida de virginidad es más aceptada en hombres que en mujeres, y éstas es probable que se sientan más culpables que los chicos. Múltiples factores influyen en la conducta sexual del adolescente: la educación, la formación psicológica, las relaciones familiares, la religión, y la maduración biológica.
ELECCION VOCACIONAL
Decidir y prepararse para una vocación profesional representa una de las tareas evolutivas más importante de la adolescencia. Se han distinguido tres períodos en la maduración de la elección vocacional. El primero se caracteriza por fantasías y elecciones en base a criterios emocionales y no prácticos. Al comienzo de la preadolescencia existe una progresión a un nuevo período tentativo. Durante este período inicialmente predominan los intereses del adolescente. Posteriormente predominan sus capacidades para ejecutar determinados trabajos y finalmente sus intereses y capacidades y se integran en el sistema de valores. El sistema de valores prepara al adolescente para su transición al tercer período vocacional entre los 17 y 18 años. Este período se caracteriza por su realismo, momento en el cual las preferencias vocacionales comienzan a ser estables. Sin embargo, esto se puede alargar hasta los 25 años.
Nuestra sociedad proporciona pocas experiencias de entrenamiento vocacional para los adolescentes.
M
itos acerca de la adolescencia: Mi hijo o hija tiene las hormonas disparadas y de ahí los momentos en los que parece que “se vuelve loco”, “se le va la cabeza”.
No se le va la cabeza. Ni se vuelve loco. Lo que le pasa es que sufre tremendos y repentinos cambios de humor que de no gestionarlos adecuadamente le llevan a mantener comportamientos desajustados y completamente inestables. No son las hormonas las responsables. Sino que lo que está detrás es el propio desarrollo del cerebro.
Los cambios cerebrales producidos en esta etapa del desarrollo son los que están detrás de los vaivenes emocionales, de su pasar de la risa al lloro más profundo y desgarrador en tan solo unos minutos de diferencia.
Conocer cuáles son estos cambios, tanto por parte de los adolescentes como por parte de los adultos que conviven con ellos contribuye a reducir el conflicto. Es reconfortante para el adolescente saber que no tendrá siempre que convivir con esas emociones tan intensas, uf, ya bastantes responsabilidades tiene la vida adulta como para que además le añadíesemos tanta inestabilidad; y para los adultos que conviven con ellos ayuda mucho más una explicación fisiológica que las atribuciones espontáneas que observamos con frecuencia “mi hijo e hija está enfermo o lo que ocurre es que se me está yendo de las manos”
A mi hijo o hija lo que le pasa es que necesita madurar, durante la adolescencia aún tiene un cerebro inmaduro.
El peligro de este mito es que la adolescencia sea tratada como una gripe, solo debemos esperar a que se cure. La adolescencia es una etapa del desarrollo clave, supone un momento de vital importancia en la formación de la identidad de la persona y por tanto no es aconsejable ni para el adulto, ni para el adolescente, pasar por ella limitándose a aguantarla y esperar a que desaparezca.
Los adolescentes tiene múltiples tareas a las que enfrentarse para construir con éxito una personalidad sana, fuerte, con capacidad de afrontar las responsabilidades y saber disfrutar con gusto los años venideros. Las experiencias y con ellas los aprendizajes generados en esta etapa son esenciales para afrontar estas tareas. Cada conflicto que abre con su familia, cada proceso negociador que inicia para resolverlo, cada pataleta, cada equivocación, cada desengaño emocional, cada enamoramiento, cada disgusto…por duros que resulten para ellos, por ganas y esfuerzos que sus familias harían por evitarlos, son parte imprescindible en el proceso de crecimiento personal y construcción de una identidad propia.
La adolescencia es un periodo en el que debe ser ya independiente de los adultos y gestionar adecuadamente las responsabilidades.
Es evidente que existe un impulso natural del adolescente a separarse de los adultos, en cambio esto no puede despistarnos. Los adolescentes se siguen beneficiando enormemente de la relación con los adultos y por tanto el cambio sano hacia la madurez requiere de una independencia progresiva y no de un aislamiento total. No lo potenciemos.
Cierto es que los espacios y actividades de encuentro con el adulto no pueden ser los mismos que durante la infancia. Ellos ya no están interesados y además, esto ya no es útil para su desarrollo. Nuestra creatividad debe ponerse en marcha para generar nuevos espacios, nuevos puntos de encuentro donde compartir. No permitamos el aislamiento total.
Cuando conseguimos superar estos mitos y lo que ellos conllevan, conseguimos ver las bondades que enmascara la adolescencia y con ello nuestra vida y con ella la de los adolescentes, experimenta una considerable mejoría.
Ayudemos a los adolescentes a formarse ideas realistas y una visión de sí mismos no formada a partir de mitos. Lo que los demás piensan de nosotros mismos tiene una gran influencia en cómo nos vemos y en la idea que nos formamos entorno a cómo somos. Más aún cuando hablamos de personas que están en plena construcción de una identidad propia, “LOS ADOLESCENTES”.
M
étodos de estudio: En el ámbito educativo un adolescente debe de tener 3 cosas en mente: Organización, comprensión y memorización ya que son los tres pilares básicos para dominar una asignatura. Para lograr ésto se deben de fomentar métodos de estudio por parte de los profesores, entre los 2 principales están:
El Método Lógico. Forma en el individuo una mente ordenada y estructurada mediante un sistema lógico, a través de 4 cosas.
1.Análisis: El pensamientose dirige desde el todo a la contemplación y el estudio de cada una de sus partes.
2.Síntesis: Contemplando lo básico y lo común en cada una de las partes, el pensamiento se eleva desde ellas al todo que las incluye en su unidad.
3.Inducción: Sirve para dirigir el pensamiento de lo singular o particular a lo universal.
4.Deducción: Es útil para acceder de lo universal o genérico a lo particular o especifico.
El Método Didáctico. Activa la mente mediante técnicas adaptadas al sujeto y al grupo de aprendizaje al que es asignado según su capacidad, edad, nivel de conocimientos y aptitudes e intereses, etc. Este método facilita el aprendizaje y permite llegar al individuo de lo más fácil y accesible a lo más difícil, de lo más simple a lo más complicado, de lo concreto a lo abstracto, de lo cercano e inmediato a lo más remoto, y de lo más conocido a lo menos conocido.
Algunas técnicas de apoyo que se pueden utilizar son: el subrayado, síntesis, lluvia de ideas, resumen, mapas conceptuales, mapas mentales, entre otros. Esas son algunas de muchas técnicas que se utilizan y son de gran provecho, pero cada persona tiene su técnica en particular que le funciona, a muchos les funciona más algo visual como mapas mentales, que son a través de dibujos, mientras que a otros les puede ser más fácil crear una lluvia de ideas para recordar palabras claves. No importa la técnica que utilices mientras las utilices; debes ponerlas en práctica y verás cómo surgen buenos resultados.
UNIDAD 2: DESARROLLO FISICO.
2.1. CAMBIOS FISICOS Y CRECIMIENTO.
2.2. CAMBIOS HORMONALES.
2.3. EFECTOS PSICOLOGICOS DE LOS CAMBIOS FISICOS BIOLOGICOS.
2.4. CAMBIOS Y ESTRATEGIAS DE ADAPTACION.
C
ambios físicos y crecimiento: Durante la adolescencia, las personas jóvenes atraviesan por muchos cambios a medida que pasan a la madurez física. Los cambios prepuberales precoces ocurren cuando aparecen las características sexuales secundarias.
Niñas:
Las niñas pueden empezar a desarrollar los brotes de senos a los 8 años de edad, con un desarrollo completo de estos que se alcanza en algún momento entre los 12 y los 18 años.
El crecimiento del vello púbico, de la axila y de la pierna comienza usualmente alrededor de los 9 o 10 años de edad, y alcanza los patrones adultos alrededor de los 13 o 14 años.
La menarquia (el comienzo de los periodos menstruales) ocurre en forma característica alrededor de 2 años después de la aparición de los senos incipientes y el vello púbico. Puede suceder incluso desde los 9 años o, a más tardar, hacia los 16 años. La edad promedio de la menstruación en los Estados Unidos es aproximadamente a los 12 años.
El crecimiento rápido de estatura en las niñas alcanza su punto máximo alrededor de los 11.5 años y disminuye alrededor de los 16.
Niños:
Los niños pueden comenzar a notar un crecimiento del escroto y los testículos desde los 9 años de edad. Pronto, el pene comienza a agrandarse. Hacia la edad de 17 a 18 años, sus genitales tienen usualmente el tamaño y la forma de los genitales adultos. El crecimiento del vello púbico, así como también el vello de la axila, la pierna, el pecho y la cara, comienza en los niños alrededor de los 12 años y alcanza los patrones adultos más o menos de los 17 a 18 años. Los niños no comienzan la pubertad con un incidente súbito, como lo es el comienzo de la menstruación en las mujeres. Tener emisiones nocturnas regulares (sueños húmedos) marca el inicio de la pubertad en los varones y ocurre normalmente entre las edades de 13 y 17 años. La edad promedio es alrededor de 14 años y medio. El cambio en la voz en los hombres sucede al mismo tiempo que el crecimiento del pene. Las emisiones nocturnas ocurren con el punto máximo de aumento de estatura. Un crecimiento rápido en la estatura en los niños alcanza su punto máximo alrededor de los 13 años y medio y disminuye más o menos a los 18 años.
C
ambios hormonales: Las hormonas se definen como "sustancias químicas fabricadas por glándulas que, al verterse en la sangre, estimulan y regulan los procesos vitales del organismo". Su nombre deriva del griego hormon, que significa "excitar" y se descubrieron a finales del siglo XIX.
Las hormonas influyen globalmente tanto nivel físico como a nivel psicológico. Se sabe que intervienen en prácticamente todos los mecanismos de nuestro organismo y que su exceso o escasez puede provocar enfermedades tales como el bocio, la diabetes, etc.
Durante la niñez, hay dos hormonas encargadas de regular el crecimiento: la hormona tiroidea y la hormona del crecimiento, pero durante la adolescencia entran en juego las llamadas hormonas sexuales: los andrógenos, los estrógenos y la progesterona.
En la parte baja del cerebro se encuentran dos órganos estrechamente relacionados: el hipotálamo, que es el centro de regulación y de control, y la hipófisis, que es el director de todo el sistema hormonal. A partir de aproximadamente los 8 años, la hipófisis, estimulada por el hipotálamo, se pone en funcionamiento y secreta dos hormonas, la hormona folículo-estimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH), en un primer momento esta secreción hormonal no se manifiesta externamente.
Con el tiempo la presencia de FSH y LH aumenta progresivamente provocando que los ovarios se pongan en funcionamiento, así los ovarios estimulados secretarán los estrógenos y otras hormonas sexuales.
PRIMEROS CAMBIOS
¿Cuáles serán los cambios hormonales en la adolescencia? Las primeras acciones de estas hormonas durante la adoslescencia se manifiestan con la aparición del vello púbico y el inicio del crecimiento del pecho. A partir de este momento los cambios hormonales no paran, aunque se irán notando lentamente en un proceso que dura unos dos años y finaliza con la aparición de la ovulación. En un momento determinado, debido a estos cambios hormonales durante la adolescencia, los ovarios comienzan a liberar los óvulos que han estado almacenados desde el nacimiento. Esto da inicio al ciclo menstrual mensual, del que la regla es sólo una parte. Se llama menarquia a la aparición de la primera regla e indica que la mujer potencialmente ya puede quedarse embarazada.
Pero además, este cambio hormonal en la adolescencia se manifiesta de otras maneras. Así, las glándulas sudoríparas se vuelven más activas y se empieza a tener un olor particular ya que el contenido del sudor es diferente al de un niño pequeño. Las hormonas durante la adolescencia estimulan las glándulas sebáceas y estas producen más sebo. Cuando hay una gran cantidad de sebo, este puede obstruir los poros de la piel y producir el acné.
Más cambios hormonales que se manifiestan durante la adolescencia serán los responsables del aumento del interés sexual. En este aspecto debes saber que si bien físicamente una chica se puede considerar sexualmente madura al finalizar la pubertad esto no quiere decir que, cultural o emocionalmente, esté preparada para iniciar las relaciones sexuales. Normalmente la evolución psicosocial necesaria para iniciar la vida sexual requiere un periodo de tiempo más largo por lo que se adquiere durante la adolescencia.
C
ambios psicológicos: La adolescencia es la etapa de los grandes cambios. Cambia nuestro cuerpo, cambian nuestras emociones, nuestra manera de pensar y ver las cosas. En este artículo de hoy, nos centraremos en los cambios psicológicos en la adolescencia, esos que hacen que los jóvenes pasen de un sentimiento a otro en cuestión de segundos y quieran rebelarse ante la autoridad y todo aquello que los haga sentir presionados.
Ser padres de un adolescente es todo un desafío. Ese hijo tierno, simpático y obediente puede convertirse en el adolescente más rebelde, desconfiado y conflictivo, y esa niña tan tranquila, alegre y educada puede transformarse en una joven insegura, irritable y malhumorada. Estas modificaciones abismales en la personalidad de los adolescentes puede sorprendernos muchísimo en un primer momento, pero como padres debemos tener en cuenta que no son más que la respuesta a los cambios psicológicosen la adolescencia.
Todos fuimos adolescentes y sabemos que es una etapa complicada. Los cambios que ocurren en nuestro cuerpo nos hacen ver, sentir y pensar diferente, lo cual no siempre es fácil de manejar. Debemos tener paciencia para que todo se vaya acomodando y encontrar una manera de controlar nuestras emociones. Si sentimos que no podemos contra ellas, lo mejor es acudir a los padres o al consejo de una persona mayor que pueda entendernos.
Los cambios psicológicos en la adolescencia son totalmente normales: son parte del crecimiento del ser humano. Como te hemos dicho en varias oportunidades, la adolescencia sin cambios no sería adolescencia.
C
ambios y estrategias de adaptación: En este estudio se analizan las estrategias de afrontamiento de una muestra gallega de estudiantes de primer ciclo de la ESO. El objetivo fue analizar los estilos de afrontamiento al inicio de la adolescencia, examinando las diferencias que se producen en función del género y su relación con el inicio temprano en el consumo de drogas y la conducta antisocial.
Las formas en que los individuos intentan dar respuesta al estrés y la adversidad, ha sido uno de los temas centrales de la Psicología. El afrontamiento desempeña un papel mediador importante entre las experiencias estresantes a las que están sometidas las personas, los recursos personales y sociales con los que cuentan para hacerles frente y las consecuencias que se derivan para su salud física.
Esta función moderadora debe ser de especial importancia en la adolescencia, ya que durante esta etapa se experimentan importantes cambios. La pubertad y la maduración física son quizás los más evidentes, pero también se producen otros a nivel cognitivo y social no menos relevantes. Esto ha hecho que se arraigue en la conciencia popular la creencia de que la adolescencia es un periodo tormentoso y estresante. Sin embargo, los datos de la investigación no apoyan esta idea. Para la mayoría la adolescencia, no es una etapa especialmente tormentosa, más bien todo lo contrario.
Los resultados del estudio muestran la existencia de importantes diferencias en las estrategias de afrontamiento, en función de variables como la edad o el sexo. Los estudiantes evaluados emplean con mayor frecuencia que los adolescentes de más edad estrategias dirigidas a evitar los problemas y distraerse. También buscan con más frecuencia apoyo en el grupo de amigos y presentan una actitud ante los problemas más optimista.
Por el contrario, hacen un menor uso de estrategias dirigidas a reducir la tensión o a autoinculparse. Estos hallazgos son congruentes con la propuesta de Erica Frydenberg (1997) según la cual, al inicio de la adolescencia, los cambios que se producen en el ámbito académico y social, son percibidos como retos y oportunidades y se afrontan con optimismo y esperanza. Pero a medida que se avanza en la adolescencia, muchas de las expectativas iniciales se ven frustradas y el optimismo inicial se ve sustituido por una visión más pesimista.
Al comparar las estrategias de afrontamiento entre chicos y chicas, los resultados encontrados apuntan a que la tendencia en las mujeres de apoyarse en otros para encarar sus problemas y la de los varones de despreocuparse e intentar resolver las situaciones por si mismos, ya están presentes al inicio de la adolescencia.
En cuanto al papel que los estilos de afrontamiento tienen como factores de protección o de riesgo del consumo de drogas y de la conducta antisocial al inicio de la adolescencia, los datos analizados apuntan a que estrategias como esforzarse, concentrarse en resolver los problemas o fijarse en lo positivo, parecen tener efectos protectores sobre el consumo y la conducta antisocial.
En cuanto a las estrategias de evitación, los datos no son tan concluyentes. Esto coincide con lo encontrado por Compas, Connor-Smith, Saltzman, Thomsen y Wadsworth (2001), al observar relaciones claras de los estilos de evitación con problemas de internalización, pero inconsistentes con los problemas de externalización. Parece que, aunque en etapas posteriores el consumo de drogas pueda representar una estrategia de evitación más, al inicio de la adolescencia esto no es así, siendo razones como la curiosidad o la presión del grupo mucho más importantes.
Los hallazgos encontrados en el estudio son sugerentes y orientativos del tipo de programas de prevención que se deberían desarrollar para esta etapa evolutiva. Antes que intentar corregir deficiencias o debilidades, el objetivo a perseguir debiera ser el de promover recursos y competencias que faciliten el bienestar y la resistencia ante situaciones de riesgo. En este sentido, los resultados de este trabajo suponen un respaldo a programas como Construyendo Salud (Luengo, Gómez-Fraguela, Garra y Romero, 2002), en el que nuestro equipo de investigación lleva trabajando más de diez años.
UNIDAD 3: DESARROLLO COGNITIVO.
3.1. EL PENSAMIENTO DEL ADOLESCENTE.
3.2. LAS OPERACIONES HIPOTETICO_DEDUCTIVAS.
3.3. ESTRUCTURA DE LAS OPERACIONES FORMALES.
3.4. ADQUISICIONES INTELECTUALES EN ESTA ETAPA.
3.5. ESTRATEGIAS PARA SOLUCIONAR SITUACIONES DE CONFLICTO.
E
l pensamiento del adolescente: El adolescente típico suele estar lleno de dudas. Los niños suelen tener opiniones claras acerca de todo y esas opiniones y modo de pensar casi siempre reflejan las ideas y pensamientos de sus padres. No obstante, en la adolescencia, empiezan a cuestionar todas estas ideas, las opiniones de sus padres no les parecen tan válidas y ellos no responden a todas sus preguntas. Son conscientes de que esas son las opiniones de los demás e intentan buscar sus propias verdades, las cuales surgirán de su propio desarrollo intelectual.
El pensamiento del adolescente difiere del pensamiento del niño. Los adolescentes son capaces de pensar en términos de lo que podría ser verdad y no sólo en términos de lo que es verdad. Es decir, pueden razonar sobre hipótesis porque pueden imaginar múltiples posibilidades. Sin embargo, aún pueden estar limitados por formas de pensamiento egocéntrico, como en el caso de los niños.
El nivel más elevado de pensamiento, el cual se adquiere en la adolescencia, recibe el nombre de pensamiento formal y está marcado por la capacidad para el pensamiento abstracto. En la etapa anterior, llamada etapa de las operaciones concretas, los niños pueden pensar con lógica solo con respecto a lo concreto, a lo que está aquí y ahora. Los adolescentes no tienen esos límites. Ahora pueden manejar hipótesis y ver posibilidades infinitas. Esto les permite analizar doctrinas filosóficas o políticas o formular nuevas teorías. Si en la infancia sólo podían odiar o amar cosas o personas concretas, ahora pueden amar u odiar cosas abstractas, como la libertad o la discriminación, tener ideales y luchar por ellos. Mientras que los niños luchan por captar el mundo como es, los adolescentes se hacen conscientes de cómo podría ser.
Factores que influyen en la madurez intelectual
Aunque el cerebro de un niño se haya desarrollado lo suficiente como para permitirle entrar en la etapa del pensamiento formal, puede que nunca lo logre si no recibe suficientes estímulos educativos y culturales. En la adolescencia, no solo hay una maduración cerebral, sino que el ambiente que rodea al adolescente también cambia, su ambiente social es más amplio y ofrece más oportunidades para la experimentación.
Todos estos cambios son fundamentales para el desarrollo del pensamiento. La interacción con los compañeros puede ayudar en este desarrollo. Según las investigaciones realizadas en Estados Unidos, cerca de la sexta parte de las personas, nunca alcanza la etapa de las operaciones formales.
L
as operaciones hipotético-deductivas: Aunque la herencia constituye la base sobre la que se inicia la construcción cognitiva, Piaget sostiene que las personas no nacen provistas de nociones y categorías innatas, sino que éstas se van elaborando durante el transcurso del desarrollo. En el periodo lógico formal se desarrollauna capacidad cognitiva que entiende lo abstracto. La memoria mecánica es reemplazada por la lógica discursiva (hipótesis). Tiene importancia la fantasía. Hay deseo de nuevas experiencias, aventuras. Es capaz de ordenar acontecimientos sucesivos.
Inicial comprensión del tiempo histórico. Controla el espacio inmediato y lejano. Sensible a los estímulos sociales. Nace la conciencia personal. Descubrimiento del yo al final de esta etapa. Cambios fisiológicos importantes. Falta de control (y disconformidad) ante estos cambios. Fase de excitación emocional. Diferenciación sexual. Necesidad de independencia y libertad. Creciente emancipación de la familia. Amistad. Grupo básico de referencia: los pares Identidad: Se sabe quién es uno. Seguridad. Independencia. Se es capaz de aprender mucho. Hay inseguridad: no se sabe lo que se quiere y todavía no se sabe situar frente al trabajo, sociedad y sexualidad.
Este período se caracteriza por desarrollar un pensamiento hipotético-deductivo que le permite al sujeto llegar a deducciones a partir de hipótesis enunciadas verbalmente; y que son, según Piaget, las más adecuadas para interactuar e interpretar la realidad objetiva. Estas estructuras lógico-formales resumen las operaciones que le permiten al hombre construir, de manera efectiva, su realidad.
Todo conocimiento es por tanto, una construcción activa por el sujeto de estructuras operacionales internas. Piaget no limita su concepción al desarrollo intelectual, sino que extiende la explicación a las demás áreas de la personalidad (afectiva, moral, motivacional), pero basándolas en la formación de las estructuras operatorias. El desarrollo intelectual, es la premisa y origen de toda personalidad.
Por último, la formación de estas estructuras durante la ontogenia, son un efecto de la maduración natural y espontánea, con poco o ningún efecto de los factores sociales, incluida la educación. El complemento de una estructura primitiva, a partir de las acciones externas constituye la causa necesaria de la formación de estructuras superiores, que se producirán de manera inevitable como expresión de la maduración intelectual similar a la biológica. La sabiduría de cualquier sistema de enseñanza consistiría en no entorpecer y facilitar el proceso natural de adquisición y consolidación de las operaciones intelectuales.
E
structura de las operaciones formales: El periodo formal constituye la última etapa del desarrollo y se caracteriza por dos rasgos aparentemente independientes pero que tienen mucha relación entre ellos. Es el momento en el que se produce la inserción en el mundo de los adultos, con todos los problemas que esto conlleva. Pero también es el periodo en el que el individuo empieza a ser capaz de de manejar el pensamiento hipotético deductivo característico de la ciencia. Ya no solo es capaz de razonar sobre lo real, sobre lo que conoce o tiene presente, sino que puede hacerlo también sobre lo posible. Estas capacidades son las que le permitirán al adolescente entender el pensamiento científico y razonar sobre problemas complejos.
A pesar de que esta es la última etapa del desarrollo no quiere decir que el desarrollo se detenga ahí sino que puede continuar, se pueden aprender cosas nuevas, habilidades diferentes, etcétera. El sujeto puede seguir formando nuevos esquemas, automatizando la forma de solución de situaciones complejas y esto constituye un progreso que puede proseguir durante toda la vida. Lo más característicos del periodo formal es una gigantesca ampliación de las posibilidades de resolución de problemas.
No solo es un cambio cualitativo, sino también cuantitativo. La forma característica del pensamiento formal consiste en formular hipótesis para explicar un problema nueva para el sujeto, basándose en los datos que se obtienen en ese momento o que se han obtenido anteriormente. Estas nuevas capacidades se manifiestan en una serie de rasgos que se pueden sistematizar de la siguiente manera:
-El rasgo más general es que quizá el sujeto no está razonando únicamente sobre lo que tiene delante sino también sobre lo que no está presente
-El lenguaje pasa a ocupar un papel muy importante pues lo posible sólo puede formularse en términos verbales.
Las diferencias entre el pensamiento concreto y el pensamiento formal consisten en que el adolescente tiene un mayor gusto por lo abstracto y un manejo mucho más familiar con las abstracciones, en cambio en el estadio del pensamiento concreto aún no se tienen estas habilidades. El adolescente se aventura mucho más con su pensamiento y juega con él, lo manipula y experimenta con sus propiedades.
Los cambios intelectuales afectan a todos los terrenos de la conducta. Dos tipos de capacidades que se distinguen frecuentemente son las referentes a las habilidades lógicas y científicas. Con referencia a estas últimas, la conducta del adolescente tiene varios componentes:
La capacidad para disociar factores y controlar las variables.
Diferenciar entre la comprobación empírica de una hipótesis o una teoría y su prueba por razones formales.
La utilización de una estrategia falsa Una preferencia por las explicaciones simples frente a las más complejas.
La capacidad para prescindir de los elementos parásitos que distorsionan un fenómeno.
La disociación de factores
Para comprender cómo se produce un fenómeno se deben conocer los factores que lo originan. Piaget dice que los sujetos, frente a una dificultad, multiplican los ensayos y las correspondencias acumulando datos y esperando a que de ellos salga la respuesta. El adolescente es capaz de de interrogar a la realidad y no simplemente tomar nota de ella. EL sujeto no espera a que se produzca un fenómeno para ver qué es lo que sucede, sino que él mismo provoca la variación y examina cuáles son las condiciones en las que se ha producido. Para nosotras esta capacidad nos parece sumamente importante, ya que es aquí donde se comienza a comprender que la realidad puede y debe ser modificada.
Otras capacidades científicas
Distinguir entre una comprobación de experimental de una hipótesis o teoría y una comprobación por razones puramente lógicas o internas. También se refiere a la capacidad de falsar una hipótesis. Para poder comprobar una teoría hay que cerciorarse de que no es falsa. Otro componente habla de la preferencia por explicaciones sencillas frente a las que son muy complejas. Cuando una explicación va bien siempre se puede añadir alguna condición para hacerla más admisible.
El niño es capaz de llegar a procedimientos qu le permiten formar las permutaciones o las combinaciones. Implica controlar las variables, formular hipótesis y examinar sus consecuencias, es manejar lo posible y esto supone la utilización implícita o explícita de una combinatoria. Hacia el final de la etapa concreta muchos sujetos ya son capaces de hacer de hacer las combinaciones. La combinatoria es algo tan esencial que la utilizamos constantemente sin ser consientes de ello.
La lógica de las proposiciones
El razonamiento formal utiliza la lógica de proposiciones. Las relaciones entre esta y la combinatoria es muy estrecha. A veces el sujeto puede dominar la lógica de proposiciones sin estar consciente de ello.
Mapa Conceptual
Otro de los logros del periodo de las operaciones formales es ser capaz de considerar dos sistemas independientes que interactúan. Algunos autores señalan que los niños tienen grandes dificultades para manejar problemas abiertos. Lo que hacen generalmente es cerrar esas alternativas y no dejarlas como alternativas sino como resultados ya dados. El razonamiento de los sujetos puede estudiarse a través de su explicación de las situaciones de las situaciones experimentales, lo que podríamos denominar el razonamiento experimental. Otra de las características es el cambio de de relación entre lo observacional y la capacidad para aislar las variables, aspecto muy esencial para la formulación de hipótesis y que hay que estudiar en relación a ella.
El pensamiento científico y social
Estas características vuelven al adolescenteun ser completamente diferente del niño, desde lo social hasta el grado de conocimiento que se tiene. El joven comienza a entender cómo se ejerce el gobierno, cuál es la función de los partidos políticos, la promulgación de leyes, su cumplimiento, etcétera. Además los sujetos entienden otras épocas de la vida social. La inserción en el mundo adulto constituye un aspecto de gran importancia. Sin embargo, el cinismo de los adultos, su doble moralidad y su pragmatismo suponen un choque para los adolescentes. Rechazan sus valores, sus creencias.
A
dquisiciones intelectuales en la adolescencia: Los maestros desempeñamos un papel decisivo en la madurez intelectual de nuestros adolescentes. Ten en cuenta que en la aparición del pensamiento formal influye enormemente el ambiente que les rodea.
Los años infantiles previos a la adolescencia son realmente cruciales. De hecho, en ellos se sientan las bases de la futura persona. Por eso no es en absoluto vano todo el esfuerzo por formar al adolecente.
Pero si eso es válido para todos los aspectos de su personalidad, resulta definitivo para su desarrollo intelectual. A lo largo de la infancia se produce el desarrollo de la percepción a través de los sentidos; se desarrollan capacidades como la memoria, la imaginación y la atención; se adquieren instrumentos básicos como el lenguaje y el cálculo; se consigue, finalmente, un amplio bagaje de conocimientos concretos a partir de la experiencia y la enseñanza sistemática…
Y, por fin, con la llegada de la adolescencia, tiene lugar la eclosión del pensamiento... Logrará, al final del proceso de desarrollo, no sólo comprender la realidad que le rodea, sino conocer y comprender lo posible, lo probable, lo lejano, lo abstracto... Será capaz de llegar al estadio intelectual más evolucionado, más propiamente humano.
Naturaleza del pensamiento formal
Este último estadio en el desarrollo intelectual es lo que se conoce como el pensamiento formal. De hecho es una nueva manera de pensar. De forma progresiva adquirirá capacidad para valorar distintas posibles soluciones a un problema, podrá prever las consecuencias de actuaciones presentes, adquirirá capacidad crítica al ser capaz de relacionar realidades concretas con reglas generales o abstractas y podrá reflexionar sobre diferentes realidades posibles.
A medida que vaya dominando con eficacia estas nuevas capacidades, disfrutará conversando con sus amigos sobre las realidades trascendentales de la vida, hará uso de la crítica, al principio de manera muy tajante, y será capaz de delimitar sus aspiraciones de futuro de una manera realista.
- "He decidido -me confesó un día una alumna de 15 años- que no dejaré los estudios y que acabaré la Secundaria. He pensado -continuó- que si no tengo estudios me será más difícil encontrar un buen trabajo que me permita independizarme… Y además es una tontería haber estudiado tantos años para nada."
Mi sorpresa fue mayúscula al escuchar su razonamiento pues conocía su obstinación por dejar los estudios.
Pero esta nueva capacidad que le permite analizar sus posibilidades y establecer hipótesis sobre su futuro, por tan poderosa, le amenaza y le confunde. Se asusta cuando al establecer una relación lógica de acciones para lograr lo que se propone, constata que algunas cosas del presente (presión de los amigos, pereza, problemas con los estudios) le tienen atrapado y no sabe cómo salir.
Y en medio de su incertidumbre, a veces, se deja llevar por los acontecimientos y aplaza la toma de decisiones, vive el presente y se evade de la responsabilidad de su futuro.
La misma alumna, añadió a lo largo de nuestra conversación:
- "Lo que pasa es que cuando tengo que ponerme a estudiar me da mucha pereza, luego me pongo, pero me quedo como atontada. Sé que lo tengo que hacer pero no sé qué me pasa... No sé si haré nada."
Estaba confusa, quería pero no estaba segura de querer intentarlo.
Desarrollo del pensamiento formal en la adolescencia
El desarrollo del pensamiento formal en la adolescencia se produce de una forma significativamente diferente al desarrollo físico. Mientras que éste se produce de una forma progresiva, relativamente rápida (tres o cuatro años) y en una secuencia semejante en la mayoría de los individuos, el desarrollo intelectual tiene lugar con más lentitud (siete u ocho años), en una progresión irregular y con notables diferencias entre unos y otros.
A los 11 o 12 años se suele producir un cambio brusco en la manera de pensar de los chicos y chicas. Reúne algunas características del nuevo estadio aunque aún es muy rudimentaria. Pero no será hasta los 20 años o más cuando bastantes de nuestros hijos alcanzarán una cierta plenitud del pensamiento formal.
La pubertad, y con ella los cambios físicos y fisiológicos que la determinan, es un cambio necesario y predecible que acaece con escasa participación de las influencias del medio. Sin embargo, las habilidades intelectuales propias del pensamiento formal constituyen un cambio que no necesariamente se da en todos los individuos y que depende de las influencias del ambiente.
Los cambios físicos de la pubertad son fruto de la dotación genética, sin embargo, los cambios en la estructura del pensamiento necesitan la influencia positiva del ambiente. Se ha podido llegar a esta afirmación tan rotunda al constatarse que, en algunas de las sociedades, ninguna persona adulta demostraba competencia para superar con éxito algunas pruebas que requerían habilidades intelectuales propias del pensamiento formal y que no habían sido desarrolladas previamente.
La conclusión educativa para los educadores resulta evidente: tienen que asegurar la estimulación sensorial e intelectual en la edad infantil y ofrecer al niño entre 11 y 20 años ocasiones de reflexión y de diálogo sobre asuntos diversos. Además, en ambas edades, será crucial, por su influencia, la elección del mejor centro educativo posible.
E
strategias para solucionar situaciones de conflicto: Los problemas a los que no se encuentra solución terminan provocando un malestar crónico. Cuando las estrategias para afrontarlos fracasan surgen sentimientos de indefensión y desesperanza, los cuales dificultan la búsqueda de nuevas soluciones.
Es evidente que algunos padres manejan normalmente las diferentes situaciones problemáticas con sus hijos adolescentes, desde pequeñas frustraciones o desavenencias, hasta traumas y conflictos importantes, con bastante eficacia. Otros padres, por contra, se ven desbordados por el más mínimo obstáculo. Así, es importante considerar que una gran parte de los conflictos familiares entre padres e hijos es una conducta ineficaz, en la cual el sujeto es incapaz de resolver ciertos problemas situacionales y sus intentos inadecuados comportan efectos indeseables tales como: ansiedad, depresión o tristeza y la generación de problemas secundarios adicionales.
Hay que aprender a ver la vida no como situaciones extremas imposibles, sino en términos de soluciones inapropiadas, de forma que lo importante será hallar soluciones nuevas y apropiadas.
La estrategia de resolución de problemas o toma de decisiones (Golfried y Golfried, 1884) persigue modificar el modo con el que las personas abordan situaciones para las que no tenían ninguna solución, insistiendo, sobre todo, en una recogida mayor de información y en su procesamiento más adecuado, con el fin de conseguir orientar de una manera más correcta su actuación. Se persigue aprender una metodología (una forma de hacer) sistemática para hacer frente a diferentes problemas.
La resolución de problemas constituye un método útil de abordar múltiples desafíos situacionales. Su aprendizaje y puesta en práctica acrecienta la eficacia general de los padres mediante el entrenamiento en las aptitudes y habilidades necesarias que le permitan enfrentarse por ellos mismos a los desafíos de la vida cotidiana con sus hijos.
En resumen: hace posible una variedad de alternativas de respuesta potencialmente efectivas, e incrementa la probabilidad de seleccionar la respuesta másefectiva entre las diversas alternativas.
Por tanto, una vez que adquiera el conocimiento sobre cómo funciona, deberá prepararse para enfocar todas las situaciones problemáticas con dicha estrategia. Esto no será difícil, pues tendrá innumerables ocasiones para practicar; pensar la cantidad de decisiones que tomamos al cabo del día, desde algunas muy insignificantes (“le diré que deje de ver la televisión y que se acueste”), otras algo más importantes (“¿voy o no voy a reñir a mi hijo por llegar tarde?, ¿le mostraré o no mucho disgusto por su conducta?”), hasta otras posiblemente muy decisivas (“¿debo influir más en su decisión sobre los estudios que quiere iniciar el próximo curso?”), estas decisiones que ha de tomar en cada momento le servirán como padre/madre para practicar lo aprendido.
Las 5 estrategias necesarias para una eficaz resolución de problemas son:
1- Desarrollar una orientación general para reconocer el problema.
2- Definir y formular el problema.
3- Generar el mayor número posible de alternativas al problema.
4- Tomar una decisión sobre el problema.
5- Ejecutar y verificar, poner en práctica la solución y valorar los resultados.
Concluimos por tanto, pensando que: en primer lugar, la conducta humana está sujeta a elementos sobre los que tenemos cierto control y, por consiguiente, la conducta de nuestro hijo y nuestra propia conducta puede modificarse. En segundo lugar, ante los problemas y conflictos diarios, de toda índole y con nuestros hijos, podemos utilizar una “estrategia general” de trabajo una metodología de acción que, basada en el proceso de resolución de problemas, nos permitirá disponer de un número mayor de soluciones ante dichos problemas.
¿Cómo poner en práctica estas 5 estrategias? Necesitamos información y ciertas habilidades que podemos y debemos aprender para ser competentes en nuestro oficio de padres:
1-Reconocimiento del problema: realizar una lista de problemas con su hijo. Analizar, en primer lugar, cuáles son sus opiniones, creencias, actitudes y expectativas generales sobre los problemas que surgen en relación con sus hijos. Ej: “A los jóvenes no hay quien les entienda”… En segundo lugar, piense sobre su propia capacidad general para solucionar dichos problemas. Ej: “ No estoy preparado para educar a este monstruo”… También puede empezar con un listado general de problemas. Ej: “La relación con mi hijo no es satisfactoria”… Ahora algo más especifico; anote todo cuanto hace su hijo que le moleste. Ej: “Miente respecto a los deberes escolares”,…
2- Análisis del problema: Con nuestra nueva actitud para reconocer los problemas, una vez detectados los mismos, nuestro objetivo ahora consiste en clarificar y comprender la naturaleza específica del problema. De la lista de problemas que usted ha escrito elija uno de los más importantes, de los que más le molestan, y realizaremos el siguiente ejercicio de análisis del problema.
Problema: ¿quién está implicado?, ¿qué sucede exactamente?, ¿dónde ocurre el problema?, ¿cuándo sucede?, ¿cómo sucede?, ¿cúal es mi respuesta habitual ante el problema?, ¿qué siento ante ese problema?, ¿qué hago yo ante esa conducta?, ¿qué explica esta situación?, ¿qué explica su respuesta?, ¿qué quiero que cambie?
3- Tormenta de ideas: a continuación nos centramos en el tercer paso, el cual es considerado como el punto más importante del proceso de resolución de problemas. Nuestra tarea principal será la de ser capaces de generar la más amplia gama de respuestas (soluciones, estrategias) posibles ante la conducta de nuestros hijos, de forma que aumente la probabilidad de identificar las más eficaces para alcanzar los objetivos que nos hemos marcado.
Siguiendo con el ejemplo anterior (problema analizado: “No hace las tareas escolares”), enumere al menos cinco posibles estrategias o respuestas para conseguir el siguiente objetivo:
Ej: Objetivo “Que mi hijo aprenda a estudiar”. Respuestas: buscarle una ayuda extraescolar, inscribirle en un programa de hábitos de estudio, estudiar y hacer las tareas escolares con el, meterle en un grupo de estudio de su edad, que estudie todos los días 1 hora mínimo,…
4- Comunicarse, negociar y ponerse límites: el propósito en este momento consiste en evaluar las alternativas de solución disponibles y seleccionar la mejor. Hay que evaluar alternativas generadas. Para ello, usted debe:
Predecir las posibles consecuencias que tendrá la aplicación de cada alternativa generada en la fase anterior.
Analizar sus consecuencias personales y sociales, a corto y largo plazo. Lógicamente, no se puede prever todas las consecuencias posibles, de modo que para cada una de ellas sólo cabe conjeturar un grado de probabilidad.
Evaluar su utilidad, es decir, sus ventajas e inconvenientes. Al evaluar su utilidad, únicamente es posible asignarles un valor aproximado.
Comparar los resultados esperados para cada una de las alternativas disponibles con el resultado deseado o meta, seleccionando las alternativas más adecuadas.
5-Modificar las conductas problema: este es, sin duda, el momento más importante del proceso de resolución de problemas o toma de decisiones, ahora es preciso actuar. Una vez que haya puesto en práctica la forma de actuar nueva deberá observar las consecuencias y comprobar su eficacia.
UNIDAD 4: PERSONALIDAD.
4.1. BUSQUEDA DE IDENTIDAD.
4.2. EL AUTO IMAGEN DEL ADOLESCENTE.
4.3. LA AUTOESTIMA EN EL ADOLESCENTE.
4.4. ADAPTABILIDAD Y COMPORTAMIENTO INADAPTADO.
4.5. ACTITUDES.
B
úsqueda de identidad: La identidad, definida principalmente desde la Psicología, se comprende como aquel núcleo del cual se conforma el yo. Se trata de un núcleo fijo y coherente que junto a la razón le permiten al ser humano interactuar con otros individuos presentes en el medio.
La formación de la identidad es un proceso que comienza a configurarse a partir de ciertas condiciones propias de la persona, presentes desde el momento de su nacimiento, junto a ciertos hechos y experiencias básicas. A partir de lo anterior, la identidad se forma otorgándonos una imagen compleja sobre nosotros mismos, la que nos permite actuar en forma coherente según lo que pensamos.
Según algunos autores, la identidad se comporta como algo relativo, como un núcleo plástico capaz de modificarse a lo largo de la vida y el desarrollo, lo que permitiría al ser humano tener la capacidad de comportante de formas diferentes según el contexto en el que deba actuar.
Como es posible de intuir, el contexto sociocultural en el que el individuo se encuentra inserto es fundamental y decisivo en la formación de su identidad. Sin embargo, no se trata del único factor que la determina. La identidad humana se configura a partir de la interacción con el medio y el funcionamiento individual propio del sujeto, formándose entre ellos una tensión dinámica que guía la configuración de la identidad hacia una dirección determinada. Gracias a esto es posible que el ser humano sea capaz de notar, que más allá de lo que es, forma parte de un algo mayor fuera de sí mismo.
Como vemos, la formación de la identidad sólo se realiza en función de la interacción con el medio externo, ya que en una situación de aislamiento, las características individuales resultan absolutamente irrelevantes y transparentes. Es sólo en relación a la interacción con los otros significativos que las diferencias y características individuales adquieren valor y se comportan como un aporte para la interacción social.
La imagen que a lo largo de la vida se forma el hombre de su persona ha sido objeto de análisis en la investigación por parte de numerosos teóricos de la personalidad y la motivación. Este interés no es casual, sino que se fundamenta por la enorme importancia que tiene esta formación psicológica, en el proceso de regulación y autorregulación del comportamiento.
Entre los primeros estudiosos de este tema se encuentra William James, quien denominó “yo” a dicha formación, concibiendo su organización en distintos niveles jerárquicos; es decir, el “yo material”, el “yo social”y el “yo espiritual”. Este autor señaló el estrecho vínculo existente entre personalidad y autoconciencia, y asumió una posición esencialmente funcionalista. El papel del “yo” lo interpretó desde la perspectiva del proceso de adaptación del individuo al medio, obviando el análisis de sus características internas, propiamente psicológicas.
También la escuela psicoanalítica abordó este problema. Para Sigmund Freud el “yo” constituye un mediador entre las fuerzas contrapuestas del ello, el super-yo y la realidad. La principal función de esta instancia continúa siendo entendida de manera adaptativa pues el “yo” debe “manejar” las relaciones objetivos y estrategias orientadas a su auto perfeccionamiento.
Quisiera abordar la identidad desde una etapa de la vida en la cual nos encontramos con la formación de nuestra personalidad, estoy hablando de la adolescencia.
De acuerdo con Erik Erikson, el mayor obstáculo que debe enfrentar el desarrollo de los adolescentes es el establecimiento de una identidad.
Es un saber de quién es uno, hacia dónde se dirige en la vida y en qué forma uno encaja en la sociedad. Se refiere a la estabilidad que requiere una persona para lograr la transición de la dependencia de los demás a la dependencia de sí mismo.
En otras palabras es la sensación de ser un individuo único, una especie de sentimiento de singularidad individual que uno experimenta como alguien irrepetible. Integración y unificación de las diferentes auto descripciones y su estabilidad en el transcurso temporal constituirían el núcleo de la identidad.
Al final de la adolescencia, la identidad comienza a actuar como una fuerza moldeadora que orienta los planes y proyectos de vida.
El contenido de la identidad tiene que ver con los compromisos, las elecciones, la ocupación laboral, los valores, las ideologías, la conciencia crítica, los roles, la sexualidad.
Cuatro puntos importantes a considerar sobre la identidad
1.- La identidad se construye en interacción con otros.
2.- La identidad es una definición socialmente construida del ser.
3.- La identidad es un fenómeno eminentemente subjetivo, con un fuerte componente emocional.
4.- La formación de la identidad implica un proceso de reconocimiento y valorización de la propia individualidad Autoestima.
La teoría más completa sobre el desarrollo de la identidad es la de Erikson
Algunos expertos en desarrollo consideran que Erikson es la aproximación sobre el desarrollo adolescente que más ha influido en su estudio, ¿Quién soy? ¿qué hago en la vida?¿hacia dónde voy?¿qué es lo que me hace diferente? Estas preguntas son muy comunes durante la adolescencia. Los adolescentes buscan respuesta a estas preguntas que giran entorno al concepto de identidad. Fue Erikson el primero en señalar lo importantes de estas preguntas para entender el desarrollo adolescente. Por lo cual se considera que la identidad es un concepto clave para el desarrollo adolescente y se lo debemos a las ideas de Erikson.
Identidad vs. Confusión de la identidad es el quinto estado psicosocial de Erikson. En este estadio, la persona se enfrenta al descubrimiento de quien es, que hace en la vida y hacia dónde va. Los adolescentes deben adoptar nuevos roles propios de los adultos como por ejemplo tener una profesión.
La moría psicosocial es el termino propuesto por Erikson para definir la brecha existente entre la seguridad propia de la infancia y la autonomía propia de la edad adulta. Se trata de una etapa que los adolescentes experimentan como parte de la construcción de su identidad. A medida que los adolescentes buscan su identidad experimentan con diferentes roles . Los jóvenes que exploran las identidades contradictorias de forma saludable, emergen con un nuevo sentido del yo, aceptable socialmente. Por el contrario, los adolescentes que no resuelven eficazmente esta crisis de identidad experimentan lo que Erikson denomina confusión. La confusión puede seguir uno de dos caminos posibles: El individuo se retira, aislándose, o se sumerge en el mundo de los iguales, perdiendo su identidad. Las ideas de Erikson sobre el desarrollo de la identidad durante la adolescencia revela un profundo conocimiento de la forma de pensar y sentir de los adolescentes.
Dos ingredientes fundamentales de la teoría de Erikson son la personalidad y la experimentación de roles. Se considera que los adolescentes se enfrentan a una gran cantidad de elecciones y en algún momento de su juventud en el periodo de moratoria psicológica. Durante esta moratoria psicológica experimentan con distintos roles y personalidades hasta que alcanzan un sentido del yo estable. Conforme se van dando cuenta de que van hacer responsables de si mismos y de sus vidas, los adolescentes se plantean en que se van a convertir sus vidas. Asimismo la mayoría de los adolescentes acaba descartando roles indeseables.
Literalmente hay cientos de roles diferentes que pueden experimentar los adolescentes y probablemente también hay muchas formas distintas de explorarlos.
Cognoscitivas: Gracias al razonamiento lógico sobre cuestiones hipotéticas son capaces de imaginar y considerar identidades futuras. En consecuencia tienen mayor probabilidad de plantear y resolver cuestiones de identidad.
Estilos de crianza: Las relaciones que tienen los adolescentes con sus padres les da la oportunidad de identificarse con alguno de ellos y tomar cualidades deseables.
Asimismo, la forma en la que sean educados será parte importante en el establecimiento de una identidad.
Escolares: Aquí hay controversia porque ayuda a forjar una identidad pero a la vez no, lo que se ve es solamente la pertenencia a un grupo en la adolescencia temprana y una disgregación en la tardía.
Socioculturales: Por último, la formación de la identidad es influida fuertemente por el contexto social e histórico. El querer ser de alguna forma ha cambiado por generaciones. Uno de esos cambios propició la extinción de los “punks”.
Una de las tareas fundamentales que debe hacer un adolescente es la de buscar su identidad. Esto quiere decir buscar que tipo de persona quiere y puede ser. Si bien esta tarea puede llevar toda la vida, la adolescencia es una etapa muy fuerte en este sentido y termina de fundar las bases de su carácter y la forma de ser. De ahí la intensidad con la que se vive.
E
l autoimagen del adolescente: La imagen mental que tenemos de nosotros mismos se define como ”autoimagen”. Está influida por las relaciones con otras personas, las opiniones de conocidos y las experiencias vitales propias. Esta imagen mental juega un papel muy importante en nuestra autoestima. Durante la adolescencia es un pilar esencial para un desarrollo psicosocial adecuado.
Autoimagen y familia
La Organización Mundial de la Salud considera adolescentes a las personas con edades comprendidas entre 12 y 18 años. Es una fase donde se producen intensos cambios físicos, psicológicos y sociales, que comienzan con la pubertad y acaban cuando finaliza el crecimiento.
Es una etapa de continuos cambios que transmiten inseguridad al adolescente y le hacen sentir que “no se conoce”. Todo es nuevo en su universo. Comienzan a prestar mucha atención a la imagen corporal y valoran como algo muy importante la opinión que los demás tienen de ellos. Aún no tienen claro “cómo se ven a sí mismos” e intentan encontrar respuestas en las opiniones de sus semejantes. Cuando éstas son positivas, refuerzan el valor de la persona y contribuyen al logro de una buena autoestima.
Es importante que la familia del adolescente no menosprecie sus nuevas preocupaciones e intereses para que pueda conseguir una autoestima sana, que le ayude a vivir de forma plena.
Los padres deben comprender que la preocupación de sus hijos por la imagen corporal es algo transitorio, que irá disminuyendo conforme crezcan, pero que puede provocarles conflictos durante esta etapa. Por ejemplo, es frecuente que una adolescente se preocupe más por su aspecto que por sus estudios. Menospreciar este sentimiento no le ayuda, es más recomendable establecer unos límites poco rígidosque le permitan seguir evolucionando, que no se estanque, que no abandone actividades importantes, ni caiga en conductas nocivas para la salud.
Adolescente y autoestima
Las personas con buena autoestima rinden mejor en los estudios, en el trabajo y les cuesta menos hacer amigos; sacan lo mejor de sí mismos y se aceptan tal como son. Este proceso es largo, comienza a desarrollarse durante la adolescencia y termina en la etapa adulta, aunque muchos no alcanzan el objetivo.
¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?
A lo largo de la infancia el niño va recibiendo estímulos de forma constante que va interiorizando. En la adolescencia la presión por parte de la sociedad para conseguir un aspecto bello y saludable es más intensa. Está patente en cada esquina: revistas, anuncios en la vía pública, televisión o películas lo muestran a diario y es más exigente con las mujeres.
La comparación de su imagen con la de los iguales, cómo les gustaría ser, cómo se perciben en realidad, el ideal del peso que les gustaría tener provocan tal sufrimiento psicológico que en algunos casos les hace enfermar.
El adolescente está plenamente convencido de que su aspecto físico es crucial para su felicidad, considera que para alcanzar sus objetivos debe ser aceptado por su entorno y en esto también incluye su aspecto.
¿Qué pueden hacer los padres?
Por este motivo, las figuras de referencia moral para el adolescente, su familia, deberían interesarse por estos temas antes de la adolescencia. Hablar de sus virtudes físicas de una forma constructiva hará que el adolescente esté preparado para la enorme presión social a la que va a ser sometido. Sería un buen momento para reforzar los hábitos de vida saludables, la dieta equilibrada y la práctica de ejercicio moderado de forma cotidiana. Es inevitable que el adolescente se preocupe en exceso por su aspecto físico, así que podemos utilizarlo como un aliciente adicional para guiarle hacia una vida más sana. Si los adolescentes se sienten bien con su cuerpo, afrontaran estos años con más recursos para defenderse y lograr una mejor estima personal.
El adolescente necesita buscar nuevas emociones, probar diferentes estilos de vestuario, música y amistades. Todo ello resulta demasiado novedoso para los padres. Es recomendable actuar con tolerancia y respeto, puesto que la imposición va a generar más oposición en el adolescente.
Debemos recordar que están en la edad de experimentar y de sentir que son ellos quienes deciden. Comprender los matices de esta etapa nos ayuda a acompañarles y guiarles hacia un desarrollo vital saludable y feliz. Todas estas inquietudes y turbulencias, que deben ser contenidas dentro de unos límites establecidos por los padres, son beneficiosas. Su conocimiento les ayudará a desarrollarse, a forjar su autoestima y su personalidad adulta.
L
a autoestima en el adolescente: La adolescencia es un período de cambios. Puedes sentirte feliz por ellos o puedes también sentirte muy extrañada y disconforme. Es difícil encontrar adolescentes sin complejos, inseguridades y vergüenzas. Lo más normal es que te tome un cierto tiempo adaptarte a las modificaciones de tu cuerpo y más aún que estas nuevas características de tu cuerpo te gusten y te hagan sentirte satisfecha contigo misma. Puede que lleguen a ser una gran fuente de estrés, depresión y ansiedades.
Hemos recibido muchas cartas vuestras con inquietudes que van desde el peso, pasando por la altura, el tamaño de los pechos, la celulitis, el hecho de tener la regla y otras angustias que se han transformado en complejos que impiden llevar una vida relajada y feliz.
Este es el período de tu vida de grandes desafíos, en el que vas a tener que pensar en desarrollar lo que llamamos autoestima. No puedes dejar que los complejos lleguen a disminuir tu sentido de valor personal. Es decir no debes dejar abatirte y permitir que nada te haga perder tu seguridad.
La autoestima.
La autoestima es la idea que tienes de tu valor personal y el respeto que sientes por ti misma. Si tienes una buena autoestima, te tratas con respeto, atiendes tus necesidades y defiendes tus derechos. Si tienes baja autoestima, te humillas, pones las necesidades de los demás antes de las tuyas, o piensas que no tienes nada que ofrecer.
La otra parte importante de la autoestima es la auto aceptación. Esto significa que reconoces y admites todas tus partes, las deseables y las indeseables, las positivas y las negativas los puntos fuertes y los débiles y aceptas todo eso como un bloque que te hace un ser humano normal y valioso.
¿Qué puede bajar la autoestima?
La baja autoestima puede venir de la excesiva crítica de los padres. Algunos padres, con muy buena intención, utilizan la comparación con otros niños, o la costumbre de dar etiquetas a los hijos o se olvidan de premiar las buenas acciones y solo se acuerdan de desaprobar las malas. Esto es una manera de educar que a final logra efectos contrarios a los deseados y provoca inseguridad en los hijos.
También es frecuente que otros niños hagan las mismas cosas, como poner en evidencia algún defecto físico de sus compañeros, o darle motes, o rechazarlos por ser distintos. Estas actitudes son muy frecuentes entre los niños, que a veces no se preocupan demasiado por los sentimientos de los otros niños.
El problema viene cuando llegas a creerte las críticas y piensas que vales menos que los demás. Cuando pasa esto, puedes transformarte en alguien que solo está pidiendo ser aprobado y valorado por los otros, y esta necesidad de evitar el rechazo hace que te humilles y des más de lo que se merecen para que te quieran.
Como mantener tu autoestima en forma.
Recuerda con frecuencia tus pequeños éxitos.
Identifica tus puntos fuertes y piensa en ellos.
Haz una lista de tus cualidades y recítalas en voz alta ante el espejo.
Escribe en un papel tus propias etiquetas negativas y al lado de ellas escribe una afirmación más compasiva.
Piensa que tú no eres la responsable de que los demás sean felices. Si se enfadan o se sienten mal, no es tu culpa.
No aceptes por las buenas las opiniones de los demás sobre ti. Reflexiona y piensa si están basadas en hechos racionales.
Acepta tus debilidades y errores como comportamientos. Los comportamientos son cosas que se pueden modificar. Los errores no afectan tu valor personal. Tú eres tú y tus errores son acciones que tu puedes corregir y aprender de ellos.
No te compares con los demás. Tú no eres ni inferior ni superior. Tú eres tu misma y sigue por tu propio carril.
No digas sí a todas las cosas que te pidan para que no se enfaden. Intenta comprometerte solo con las cosas que quieras hacer.
Haz lo que tú quieras hacer y no lo que los demás creen que tú debes hacer.
A
daptabilidad y comportamiento inadaptado: Definir el concepto de inadaptación no es fácil ya que esta contaminado por acepciones del sentido común y de la vida al igual que la marginación. La inadaptación puede ser la incapacidad para adaptarse a una situación determinada, desajuste personal, conflicto con el medio, fracaso ante los estímulos sociales, existencia de un comportamiento antisocial, existencia de un comportamiento inestable... La inadaptación del individuo engloba aspectos físicos, psíquicos y sociales.
Sería el individuo que se encuentra la margen de la normalidad social y que manifiesta un comportamiento discrepante con respecto a pautas de comportamiento consideradas normales en un determinado contexto, comportamientos no aceptables ni deseables socialmente. Incluye modelos de conducta, influye en problemas y dificultades, que impiden la incorporación del individuo en su medio, y que se traduce en conductas valoradas negativamente por el medio social al que pertenece el individuo. La marginación seria el proceso por el que una sociedad rechaza a unos determinados individuos que no tienen porque desempeñar una conducta especifica.
Un individuo con un comportamiento discrepante puede llegar a una situación de marginación en cambio un situaciónde marginación no tiene porque implicar conductas desadaptadas.
Por ejemplo los gitanos mantienen una cultura y unas costumbres diferentes al grupo normativo, los payos. Para los payos sus conductas serían desadaptadas llevándoles a una situación de marginación.
La conducta inadaptada es estudio de la psicología inadaptada, que está es un área de la psicología que se enfoca hacia la conducta desadaptativa, su etiología, consecuencias y tratamiento.
Cuando nos damos a la tarea de conceptuar qué es normal entramos en un amplio campo de interpretaciones, ya que normal es percibido de manera individual y subjetiva, entramos a discusión de valores de lo anormal y normal. Cuando decimos que algo es normal tenemos que verlo en una perspectiva de contexto, cultura, ideología, y tiempo.
Centrando este concepto a nuestro país y dependiendo de su cultura, ideología y espacio definimos que conducta normal es aquella que se apega a las normas, reglas y costumbres de la sociedad. Aquel que irrumpe con lo cotidiano es etiquetado de inadaptada, ya que está irrumpiendo con las normas, reglas, leyes y buenas costumbres de la sociedad.
El Trastorno Disocial se refiere a la presencia recurrente de conductas distorsionadas, destructivas y de carácter negativo, además de transgresoras de las normas sociales, en el comportamiento del individuo. Este trastorno supone un problema clínico importante por sus características intrínsecas - implica un desajuste social-, sus posibles consecuencias - una parte importante de los niños/as que lo padecen mostrará algún tipo de desajuste en la edad adulta- y por su frecuencia - es el más comúnmente diagnosticado.
El rasgo principal del Trastorno disocial es, según el DSM-IV, "un patrón de conducta persistente en el que se transgreden los derechos básicos de los demás y las principales normas sociales propias de la edad". El trastorno causa además un deterioro del funcionamiento a nivel social, académico y/u ocupacional clínicamente significativo. En los niños/as diagnósticados con este trastorno: frecuentemente intimidan o acosan a otros, suelen iniciar peleas físicas, han usado algún arma que puede causar un daño físico a otros, han sido crueles físicamente con animales o con personas, han afrontado y robado a una víctima, han causado fuegos con la intención de causar un daño serio, frecuentemente mienten para conseguir favores o evitar obligaciones, huyen del hogar durante la noche mientras están viviendo en el hogar familiar.
La simple aparición de estas conductas no es, sin embargo, criterio suficiente para la emisión del diagnóstico, ha de existir un deterioro significativo en el ajuste del individuo, y se ha de considerar el entorno en el que se dan estas conductas. Existen ciertos ámbitos, como el carcelario, las guerras, las pandillas juveniles, etc., en los que estos patrones inadaptados de conducta social, son la respuesta "normal" y por tanto resultan admitidos e incluso valorados por el colectivo.
El afán objetivista de las clasificaciones psiquiátricas unido a la variedad de matices que pueden encontrarse en el Trastorno de Conducta, han ocasionado el establecimiento de distintas clasificaciones de éste. Así, el DSM-IV distingue en base a criterios de edad, entre:
Inicio en la Infancia: la aparición de algunos de los criterios propios del Trastorno de Conducta es anterior a los 10 años.
Inicio en la Adolescencia: la aparición de los criterios del Trastorno de Conducta es posterior a los 10 años.
Si bien, la utilidad de esta distinción no está clara, se sabe que existe un peor pronóstico para los trastornos de inicio temprano.
Por su parte, la CIE-10 hace una clasificación del Trastorno de Conducta según factores contextuales y de socialización, estableciendo:
Trastorno Disocial limitado al Contexto Familiar: en él las conductas del niño/a presentan un adecuado ajuste con las personas y situaciones externas al medio familiar, y sin embargo desajustado en lo referente a la familia. Las manifestaciones más comunes son robos en el hogar, actos destructivos y acciones violentas contra miembros de la familia.
Trastorno Disocial en niños/as no socializados: las conductas propias del Trastorno de Conducta se ven acompañadas por una falta de integración efectiva, fruto de la carencia de habilidades para el establecimiento de relaciones adecuadas con los compañeros/as, de manera que el niño/a se sentirá frecuentemente aislado, rechazado, será impopular y no disfrutará de relaciones afectivas recíprocas y sinceras.
Trastorno Disocial en niños/as socializados: el individuo presenta un grado de integración adecuado al menos con algunos compañeros de la misma edad. Esto no implica que para establecer este diagnóstico, el trastorno deba obligatoriamente presentarse cuando el individuo forma parte de un grupo, es independiente.
El matiz en este subtipo, recae sobre la idea de que el niño/a posee las habilidades necesarias para establecer interacciones valiosas.
Conducta Desadaptada
La conducta desadaptada es aquella que genera intranquilidad y desarmonía, es cuando no nos adaptamos, ni al medio, ni a los demás, cuando no respetamos reglas y conductas ajenas, cuando irrespetamos los derechos de otros. La conducta anormal es aquella que viola las normas sociales y constituye una amenaza o produce ansiedad en quienes la observan". Se considera que algo es anormal porque sucede de manera poco frecuente: se desvía de la norma; la conducta de una persona es anormal si viola normas sociales.
De igual forma es aquella que se aparta de alguna norma y que perjudica al individuo afectado o a los demás.
Por otro lado nos dicen que la conducta anormal o conducta desadaptada es el resultado de la incapacidad para manejar el estrés en forma efectiva.
Los cuatro tipos de manifestaciones conductuales en la sociedad, son las siguientes:
- A) Conducta normal. Conducta normal o conducta social, es la que cumple con las adecuadas normas de convivencia, la que no agrede en forma alguna a la colectividad y la integridad individual, esta se encarga de cumplir, participar, construir y alcanzar, tanto individual como colectivamente el bien común.
- B) Conducta asocial. Es aquella que carece de contenido social y que no esta relacionada con las normas de convivencia, ni con el bien común. Se caracterizan por una conducta de soledad y de aislamiento.
- C) Conducta para social. Se produce en el ambiente social, pero es diferente a las conductas seguidas por la mayoría de la gente; no acepta los valores estipulados por la sociedad, aunque tampoco los ataca, ni intenta destruirlos; no busca el bien común, pero no lo agrede. No aporta a la sociedad, retoman lo que les sirve de la sociedad, pero ellos no contribuyen a esta; ejemplo: las subculturas (punk´s, dark´s, roqueros, raperos, rastas, etc.), modas, religiones, prostitutas, entre otros. Una conducta desadaptada es aquella que no se atiene las normas que nosotros entendemos por normales, no solo tiene efectos sobre el entorno social que la desaprueba sino que tiene un efecto "desasosegante" para el individuo que la vive. A veces cambios en la vida de una persona producen que esta empiece a comportarse de un modo no adaptativo (alcoholismo), este cambio de conducta empieza a ser considerado "raro" por la sociedad, que generalmente lo tacha de enfermo y le aísla como si ya no tuviese mucho arreglo y además pensando "que es una enfermedad de la cual ellos están libres".
Una conducta desadaptada no solo tiene efectos sobre el entorno social que la desaprueba sino que tiene un efecto "desasosegante" para el individuo que la vive. A veces cambios en la vida de una persona producen que esta empiece a comportarse de un modo no adaptativo (alcoholismo), este cambio de conducta empieza a ser considerado "raro" por la sociedad, que generalmente lo tacha de enfermo y le aísla como si ya no tuviese mucho arreglo y además pensando "que es una enfermedad de la cual ellos están libres". En general, pensar así tiene dos graves errores:
Si solo se piensa en la persona como unenfermo lo que él pueda hacer por si mismo vale muy poco.
Se piensa que uno está vacunado contra los desordenes de conducta (depresión, ansiedad, etc.) y que eso solo les toca a los demás. Esto no es real y uno se da cuenta cuando alguna vez en la vida surgen estos problemas, mal llamados médicos, al no saber resolver problemas del "día a día".
A
ctitudes: La etapa de la adolescencia se caracteriza por la actitud rebelde y los cambios físicos propios del organismo; sin embargo, las reacciones de tipo social y psicológicos aún continúan estudiándose y para algunas existe una explicación científica.
La revista Muy Interesante en su sitió de Internet dio a conocer algunas de estas explicaciones en el artículo denominado “Las 10 claves de la adolescencia”.
A continuación un listado basado en la información de la publicación.
1. ¿Por qué siempre están cansados y comen grandes porciones?
A medida que se llega a la pubertad, aumenta la necesidad de nutrientes, por el rápido crecimiento. La fatiga suele atribuirse a cambios hormonales, problemas de adaptación y al sobre esfuerzo. Otra de las causas podría ser un retardo en el reloj biológico que controla los ritmos de sueño. Los púberes viven en un continuo desfase horario, lo que les hace despertarse un par de horas antes de lo normal. Eso se traduce en falta de energía y sensación de atontamiento.
2 ¿A qué se debe la cara de zombi?
La dificultad para dormir tiene que ver con una modificación en el ritmo circadiano. Según esta hipótesis, su reloj biológico se invierte con respecto a la infancia y la madurez, esto es, a los adolescentes el cuerpo les pide dormirse y despertarse más tarde. Un jet lag permanente. Además, al no recibir luz diurna, se retrasa el inicio de producción de melatonina, una hormona que indica al cuerpo la necesidad de dormir. El mayor nivel de melatonina en los adolescentes se da a primera hora de la mañana, cuando el resto de personas se despierta.
Irracionalidad, concentración y drogas
3. ¿Por qué nunca piensan las cosas?
Para los adultos, la mente de los adolescentes surgen ideas que no concuerdan con su personalidad y su toma de decisiones parecieran basadas en criterios incoherentes e inestables. Un equipo de la Universidad Temple de Filadelfia, en EE UU, ha negado en la revista American Psychologist que el problema se deba a su supuesta irracionalidad. Lo cierto es que los jóvenes de esta edad alcanzan conclusiones del mismo modo que los adultos. Su problema es que carecen de las habilidades sociales necesarias para mantener sus decisiones.
4. ¿Es verdad que no se concentran?
Muchas veces da la impresión de que el más mínimo estímulo hace que un adolescente abandone cualquier actividad que sus padres consideran importante. Pero no se trata de vaguería. Según un estudio del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la University College, en Londres, en la adolescencia se mantiene parte de la estructura cerebral de la niñez. Así, los sesos siguen realizando tareas innecesarias incluso en el momento en que el sujeto debería estar centrado en un solo asunto.
5. ¿Qué les seduce tanto de las drogas?
Un estudio que ha aparecido en la revista American Journal of Psychiatry sostiene que las zonas del cerebro que ejercen el autocontrol sobre los impulsos no están totalmente formadas en la adolescencia. Por lo tanto, la tendencia a la adicción no es sólo un trastorno del comportamiento, sino también un problema de desarrollo neuronal. Según los expertos de la Universidad de Yale, en EE UU, los grandes cambios bioquímicos que se producen en esta etapa de la vida, llevan a la persona a buscar nuevas experiencias sin que estén listos los mecanismos fisiológicos de contención.
Actitud, cambio de humor y opinión de sus amigos
6. ¿Por qué son tan temerarios?
Una investigación de la Universidad de Texas, en Austin EE UU, determinó que en esta etapa vital tiene lugar una gran actividad en el sistema mesolímbico, una región donde el neurotransmisor predominante es la dopamina. Este mensajero químico está muy implicado en el sistema de recompensa cerebral. Todas las experiencias placenteras naturales –por ejemplo, provocadas por la comida o el sexo– y artificiales –inducidas por las drogas– concurren con una liberación de dopamina. Cuanto más se activa el sistema dopaminérgico, mayor es la sensación de euforia que se experimenta.
7. ¿Por qué sufren cambios de humor repentinos?
Las descargas de hormonas que se vierten en el organismo pueden producir transiciones rápidas de tristeza a alegría o de amabilidad a furia. Pero la falta de sueño también es un factor fundamental, ya que los cambios en el estado de ánimo se corresponden con épocas en que se duerme por pocas horas. En el caso de los púberes, se debe sobre todo a la gran cantidad de tiempo que dedican por las noches a los videojuegos, a la televisión o al internet. Esto propicia que muchos jóvenes sólo duerman entre cuatro y cinco horas al día, lo que influye de manera determinante en sus drásticos cambios emocionales.
8. ¿Por qué les importa lo que otros adolescentes opinen de ellos?
La psicóloga Helen Jones Emmerich, constató científicamente que los adolescentes dependen más de la opinión de sus amigos que de la de sus padres.
Según algunos investigadores, los adolescentes dependen tanto del criterio ajeno porque a esa edad hay muchos factores psicológicos que sólo se optimizan cuando tienen un buen feedback de sus amigos.
Celulares y susceptibilidad
9. ¿Por qué se mensajean tanto en el celular?
Una reciente investigación de la Universidad de Michigan y del Proyecto Pew Internet & American Life ha revelado que los adolescentes realizan la mayoría de sus comunicaciones a través de mensajes de texto, a pesar del uso masivo del correo electrónico y el éxito de las redes sociales, como Facebook o Twitter. Las razones tienen que ver con un formato que impone la brevedad –lo cual les gusta– y la difusión casi universal, ya que prácticamente todo el mundo tiene móvil. El estudio encuentra, además, otro factor que explica esta expansión: el sentido de privacidad. Los SMS parecen notas secretas, lo que los convierte en el medio ideal para mensajes íntimos.
UNIDAD 5: SOCIALIZACION.
5.1. EL GRUPO DE IGUALES.
5.2. DINAMICA DE GRUPO DE ADOLESCENTE.
5.3. EL GRUPO Y LA BUSQUEDA DE SI MISMO.
5.4. INTERACCION Y TRASGRESION SOCIAL.
5.5. RELACIONES CON LA FAMILIA.
5.6. CONFLICTOS QUE SE PRESENTAN EN LOS VINCULOS FAMILIARES.
E
l grupo de iguales: Los grupos de pares, aquellos formados por personas de estatus similares, constituyen un importante agente de socialización; aunque no se generen con este fin, resultan decisivos en la socialización de los menores. Entre sus amigos aprenden a compartir, a enfrentarse con los temores, conflictos y confusiones de sus vidas y a resistirse a los imperativos del mundo adulto. Son un elemento de socialización anticipada, por cuanto jugando van interiorizando los roles adultos. Por ejemplo, jugar a mamás y papás, a policías y ladrones, etc. Los grupos de iguales incrementan notablemente su relevancia durante la adolescencia, logrando en ocasiones más autoridad que la de los propios padres, ya que la confianza en el igual puede superar la habida con un familiar por cercano que sea. Generalmente, los amigos se eligen entre personas afines, entre personas con las que existe mayor número de coincidencias: étnicas, de clase social, etc.; lo cual tiende a perpetuar los sistemas de valores y las cosmovisiones propias. Poseen gran poder explicativo en la formación de subculturas y de asociaciones diferenciales que veremos más adelante.
Si realizamos una cartografía del pensamiento social clásico y contemporáneo, puede afirmarse que el ser humano no es un ser social por naturaleza, es decir, no nace social sino que “se hace”. A partir del nacimiento y mediante el proceso de socialización, adquiere la “herencia social”; este proceso es fundamental, pues a través de sus mecanismos, la sociedad produce y reproduce de manera continua su propiaexistencia. Podría decirse que la sociedad “fabrica sus miembros”.
Este proceso, tan bien estudiado por los sociólogos, se ve reforzado por los estudios científicos en el campo de la biología, en los que hay fuerte evidencia de que las modificaciones epigenéticas son transgeneracionales, según se ha podido constatar en muchas especies.
¿Qué significa esto?; significa que hay factores ambientales que modifican el DNA y que pueden ser transmitidos a la próxima generación. Estas investigaciones reflotarían la vieja idea, tan cuestionada a Lamarck, respecto a que determinadas características adquiridas durante la vida, son transmitidas por la herencia.
Lamarck propuso que la gran variedad de organismos, que en aquel tiempo se aceptaba, eran formas estáticas creadas por Dios, habían evolucionado desde formas simples; postulando que los protagonistas de esa evolución habían sido los propios organismos por su capacidad de adaptarse al ambiente: los cambios en ese ambiente generaban nuevas necesidades en los organismos y esas nuevas necesidades conllevaría una modificación de los mismos que sería heredable. Bien, la moderna microbiología y la genética están encontrando cada vez más hallazgos, respecto a que Lamarck tenía razón.
Podemos hipotetizar entonces que nuestros sistemas sensoriales, nuestros valores, nuestros afectos, además de nuestros sistemas cognitivos, se van “reprogramando” a partir del vertiginoso ritmo de vida que impone la sociedad global actual: una intensa y cotidiana exposición a la tecnología, el derrumbamiento de la solidez de nuestras instituciones de referencia y otras modificaciones que inevitablemente, se producen desde afuera hacia adentro, es decir de la sociedad hacia el individuo. Estas modificaciones adaptativas se incorporan a nuestro programa genético, lo reprograman y así, es transmitido a las siguientes generaciones.
Si tomamos conciencia de estos fenómenos que aportan las investigaciones científicas, deberemos hacernos cargo del tipo de vida que llevamos, de las elecciones que hacemos, de los valores que preservamos y de las acciones que llevamos a cabo, porque nuestras conductas y decisiones, serán una herencia para el “próximo” ser humano.
Sabemos bien que el medio en el que nacemos, condiciona las posibilidades de acceso a los bienes sociales, (educación, trabajo, ingresos, poder, prestigio, etc), situación que modelará, en parte, nuestras oportunidades futuras.
Pero también sabemos que cada uno de nosotros puede ser un actor, un productor activo de símbolos y signos, los que utilizaremos para interpretar la realidad, para crear nuevas respuestas a esa realidad, siempre de acuerdo a los significados otorgados a cada situación.
Desde el nacimiento, los humanos transitamos por diferentes “agencias de socialización”; el mundo social se nos presenta como algo inevitable. El niño pequeño no puede eludir a sus significantes primarios, que cubrirán sus necesidades pero que también le impondrán, tácitamente o no, pautas de conducta, hábitos, modos de ver el mundo; también lo cargarán de determinadas expectativas, lo codificarán con su lenguaje y más aún, con sus propios significantes.
En la actualidad asistimos a un fenómeno social al que podríamos llamar: “La des-institucionalización de la sociedad”. Cada vez son menos los individuos que responden a un modelo institucional de valores homogéneos, por lo cual el proceso de socialización de un individuo se va estableciendo “en pedazos”, como señala la socióloga Van Haecht (1999); esta situación se produce debido a que en esta realidad, el individuo no es “fabricado” a partir de una sola agencia de producción social. Los investigadores clásicos coinciden en señalar, como principales agencias de socialización, a la familia, la escuela, la iglesia, los grupos de pares y los medios masivos de comunicación.
Me interesa hoy reflexionar sobre una de estas “agencias”, como lo es el grupo de amigos o de pares. Hablamos de pares, pues son grupos de personas que comparten algunas similitudes, como la edad, actitudes hacia los adultos o figuras de autoridad, grado de desarrollo académico, bandas de música, una jerga común o ecolecto, entre otras.
Cuando el niño crece, casi en forma accidental empieza a integrarse a grupos de pares, ya sea en el barrio, en la escuela, en el club, y paulatinamente sus interacciones y participaciones en grupos se hacen más selectivas, teniendo en cuenta intereses comunes, actividades, afinidades personales…
Estos grupos atraen a los chicos, porque su estructura es bien diferente de la que presentan las otras “agencias de socialización”. Carecen de organización formal y de funciones manifiestas fijadas desde afuera, pueden tener carácter temporario y se centran en intereses inmediatos.
En sus grupos de pares, crean sus propias pautas culturales y hasta formas de comunicación, una especie de para-lenguaje, que no es generalmente comprendido por los adultos, cumpliendo justamente la función de excluirlos de este espacio que quieren sentir propio, no invadido por ellos. Estas conductas no son exclusividad de las generaciones actuales, han existido siempre con las variaciones propias de cada contexto, y dentro del marco de permisividad de cada época y sociedad.
Pero no debemos subestimar el papel importantísimo que juega el grupo de pares en la formación axiológica y ética, del adolescente, etapa en la que se convierte en la mayor fuente de referencia.
Gran parte de la orientación del adolescente hacia el futuro, la valoración que hace del mundo de los adultos, sus actitudes, valores, metas y normas de la familia y de la escuela, sus vínculos con padres y hermanos, están condicionados por el grupo o los grupos de amigos de referencia.
El individuo se sumerge allí en formatos de aprendizaje que no encontrará en otros ámbitos y que dejarán huellas en su cosmovisión del mundo y en sus modelos vinculares, entre otras dimensiones.
¿Qué tienen esos grupos que impactan tanto y llevan, incluso, a enfrentar al adolescente con su familia y docentes?
Algunas respuestas, tienen que ver justamente con las características estructurales de estos grupos, que hacen de ellos un campo de experiencias de relaciones más igualitarias; en general, el sujeto ejerce los mismos roles que los otros y hasta puede llegar a tener cierto liderazgo, fenómenos que marcan en general claras pautas diferenciales con la estaticidad de posiciones que puede ocupar dentro del núcleo familiar y la escuela.
El manejo del tiempo, la vestimenta, conductas relacionadas con el género, con el sexo, con el juego, con las preferencias musicales, con los ídolos, con la discriminación, tienen formas, pautas, reglas, que son generadas por el propio grupo y con frecuencia, las mismas enfrentan y hasta desafían, aquellas que tratan de imponer la familia y la escuela.
Es característica de la adolescencia una conducta oposicionista, reivindicativa, un “hacerse oír”, marcando la diferencia de opinión, de formas de vestir, de actitudes.
En general, los “ídolos” que eligen los jóvenes y que toman como figuras significativas a imitar, representan valores muy opuestos a los modelos identificatorios que proporcionan el entorno familiar y escolar. Estos grupos también proveen de modelos de satisfacción, frustración y penalización. El sujeto debe aprender a medir las consecuencias de sus acciones en entornos no tan permisivos como puede ser, en general, la familia; debe también aprender a seleccionar formas de respuesta a situaciones, a modular sus afectos, en especial su agresividad, a disfrutar compartiendo y a elaborar las pérdidas.
Decían los griegos, que es necesario el tiempo de “hacerse”, para ser; cada persona que nace tiene un largo camino por delante, para construirse; el hacerse un lugar en los grupos de pares, son espacios necesarios para el sujeto, que no deben eludirse, pues representan para el niño, para el joven, una simulación, un ensayo de lo que será su participación en la vida social ampliada.
D
inámica de grupo de adolescentes: A través denuestra investigación queremos compartir la relevancia que tienen las dinámicas dentro del ámbito educativo y del rol importante que cumple el docente para su realización; sin embargo; se necesita de mucho entusiasmo y creatividad para llevarlas a cabo, pues lograr que todas las personas presentes participen en ellas no es tan sencillo puesto que dentro de un grupo encontramos diferentes expectativas.
Antes de definir que son dinámicas deseamos relacionarlo con otros conceptos con la finalidad de ampliar nuestros conocimientos.
1. La motivación: [1] “ es el conjunto de elementos o factores que activan y orientan el comportamiento de una persona hacia la consecución de un objetivo”, es una responsabilidad sumamente importante que el docente tiene hacia sus alumnos, porque un discente motivado tiene un mejor rendimiento académico ya que pone mayor interés en las actividades escolares.
2. Rutina: [2] en el diccionario enciclopédico de educación, la rutina forma parte de una vida parametrada, que disminuye las posibilidades de un niño creativo y capaz de enfocar sus pensamientos en diversas direcciones ( pensamiento divergente) , esto disminuye la posibilidad de un buen rendimiento académico y el riesgo de una buena salud mental ( estrés ) y social.
3. Actividad: es la condición de la persona u objeto que es activo, teniendo como tarea u operación propia de un interés o entidad, contamos con cuatro tipos de actividad, actividad escolar, extraescolar, intelectual y dirigida, esta ultima, es una tarea educativa del trabajo propiamente escolar, en la cual los alumnos tiene total iniciativa, pueden elegir libremente y cuentan con la ayuda de una especialista que colabora con ellos en la resolución de los problemas que a surgir [3]
4. Relajación que va acorde a este tema, podemos incluir al final de toda actividad motora con la finalidad que nuestro cuerpo sienta menos tensión.
Dinámica según Jesús M canto Ortiz [4] “ es una buena vía analizar los cambios que tiene lugar en la psicología de los individuos cuando son miembros de grupos y en las influencias recíprocas entre los individuos y la sociedad”.
II.- IMPORTANCIA DE LAS DINÁMICAS
Definitivamente al hablar de dinámicas es hablar de una metodología activa que permite a una aula de clases salir de la rutina, porque en la medida que no hay variedad o creatividad durante las sesiones de aprendizaje, se tornara aburrida dicha sesión y es en ese momento en donde las dinámicas obtienen un papel importante en las manos del docente puesto que [5] “ayudan a crear un ambiente divertido que hace que los niños rompan las barreras interpersonales y conozcan la importancia que contrae el trabajar juntos“. Todo profesor debería de emplear dinámicas en sus sesiones pues ellas contribuyen a [6] “desarrollar las cualidades grupales como; responsabilidad, sinceridad, relaciones mutuas, responsabilidad mutua, tomar la iniciativa, sentido común”, entre otras a la vez que “proporciona relajamiento, diversión, regocijo entre participantes”
III.- TIPOS DE DINAMICAS
Cabe señalar los tipos de dinámicas con la que cuenta un docente para la realización de una clase motivadora; existen dos grupos: los primarios y secundarios
1. Los grupos primarios.
Existen varios autores que aportan en esta definición entre ellos tenemos a Cooley ( 1909 ) quien [7] “ consideraba como grupo primario a la familia, el grupo de juegos y el vecindario” pues el afirmaba que entre estos grupos existía “ un elevado grado de cooperación y unas relaciones personales muy estrechas.” Todo esto ayudara a socializar al individuo.
Luego esta categoría fue ampliada por Dunphy (1972) “pues el amplia al grupo de cooley por que integra al grupo de niños, adolescentes y adultos para Él todos los grupos son iguales.”
Según Shafers ( 1984 ) afirma que el individuo desarrollará su yo social pues tendrá [8] “ la posibilidad de establecer las relaciones interpersonales intimas e intensas en las que los individuos son aceptados como personas.
2. Los grupos secundarios:
En este grupo también esta relacionado con el sistema social, esta categoría es aplicada a un grupo mas amplio de sujetos pues es aquí donde se buscan “ las relaciones mas personales y menos intima, pautadas por roles establecidos” [9] puesto que queremos lograr en los niños del yo social aceptando a las personas como son y estableciendo lazos característicos de los grupo primarios.
IV.- BENEFICIOS DE LA DINAMICA:
Por otro lado cabe resaltar que las dinámicas son el medio fundamental que contribuye a la adquisición de aprendizajes, partiendo de la predisposición de cada niño, por ello las dinámicas deben tornar un clima activo y favorable que ayudan a la construcción de un puente de aprendizajes significativos de todos los educandos. Toda dinámica contribuye al establecimiento de relaciones como la armonía, el compañerismo, la solidaridad, etc. entre sus compañeros de aula, también facilita el descubrimiento y desarrollo de las habilidades y destrezas de los dicentes, tomando en cuenta las inteligencias múltiples de los alumnos, porque [10] “ toda actividad debe estar encaminada al desarrollo de las inteligencias no pueden ser impartidas de la misma manera, por lo que metodológicamente hay que adaptarlo a los rangos de edad”. El niño aprende a descubrir e interviene en las problemáticas individuales y grupales con todos sus compañeros, también siembra actitudes de compañerismo y les enseñan a que se acepten y se amen tal cual son (depende de la dinámica que utilice el docente), por ello el docente siempre debe trabajar dinámicas que estén acorde a las necesidades e interés de sus alumnos, para que así se pueda observar cambios positivos en la vida de cada niño y por ultimo orientan a los alumnos a que se interesen en el tema que la docente esta programando, es allí donde el alumno pondrá mayor atención e interés en el desarrollo de cada sesión.
El docente es el puente para que el alumno pase de un nivel rutinario a una mentalidad innovadora, creativa, pensante y muestre actitudes y aptitudes positivas para con el mismo y la sociedad en que se desarrolle.
E
l grupo y la búsqueda de sí mismo: La Adolescencia (14 a 25 aproximadamente pueden ser más, dependiendo cuánto se ha demorado la persona en encontrarse con sí mismo), periodo de cambios constantes en la definición física y psicológica de su cuerpo y su personalidad, tendencias a independizarse del grupo familiar, constantemente está buscando complementar su identidad con la de algún referente que le acomode y le guste y en esta conducta asume figuras inéditas (movimientos), vestuarios , vocabulario y mantiene esa búsqueda imitando o copiando personalidades o parte de ellas, periodo de vital importancia para ir asentando los pilares de su propia personalidad futura, es cuando va probando y tomando sus decisiones y que, paso a paso van definiendo su conducta para toda la vida. Las decisiones pueden ser en conciencia o en inconsciencia, dependiendo de su entorno social, sus necesidades, los medios y por sobre todo de la formación entregada en el grupo familiar en las etapas anteriores.
Esta Etapa de la vida está rodeada de inexperiencias, cosas nuevas, donde se experimenta lo desconocido y se quiere descubrirlo todo, ser autosuficiente, pero este estado también produce inseguridades y mientras permanece en esta búsqueda de sí mismo, encuentra formas de capturar la atención de los demás para así sentir que es parte importante dentro del grupo, muchos se asocian a otros adolescentes formando grupos con afinidades comunes definidas en la música, el vestuario, pelo largo o pelo rapado, lenguaje, ideales, etc.
Es en este periodo que la figura maternal y paternal es esencial , generalmente es el periodo de mayor crisis relacional, Los deseos de independencia , el sentir que se ha enamorado, el despertar sexual, encontrar su vocación y todas esas sensaciones nuevas, ponen al adolescente en un plano de inseguridades que en muchos casos lo conduce al temor y al ocultamiento de sus sentimientos antelos padres y los demás, produciéndose presiones psicológicas retenidas internamente (con mayor o menor fuerza, dependiendo del grado de afecto y comunicación que ha habido con sus padres ). Es la época de mayor vulnerabilidad de las personas, es el momento que puede transformarse en oscuridad absoluta de su vida, poniendo en peligro su existencia. Frecuentemente esta fragilidad no es apreciada por los adultos, y se juzgan las actitudes de rebeldía, actitud que no es más ni menos una forma de comunicar su soledad y fragilidad interna, tomando en cuenta que esta etapa es el periodo de vida de las grandes decisiones, es decir: qué tipo de persona será en el futuro, con quien se casará (o convivirá), “que profesión va a estudiar”, como enfrentará su autonomía en general, etc.
En la medida que descubre sus aptitudes y potencialidades físicas y mentales, sus afinidades y gustos, se va consolidando paulatinamente con su encuentro de sí mismo, con ilusiones y desilusiones.
Las experimentaciones de distintas vivencias, son parte de este desarrollo. La familia, las amistades, la música, su vestimenta, son parte fundamental en el accionar diario que apoyan su constante búsqueda de identidad e influyen en forma directa en la forma de comportarse frente a la vida. (Positivamente o negativamente)
En la medida que el adolescente identifica por si mismo sus errores, los corrige y va descubriendo fortalezas que lo liberan de su actitud negativa dándole fuerza, optimismo y ganas de hacerle frente a su futuro. Su conducta varía positivamente de un polo a otro.
Si este adolescente ha tenido en su vida carencias básicas (seguridad y afecto, en las etapas anteriores), es más difícil que identifique y corrija sus propios errores, su búsqueda de identidad se torna “cuesta arriba”, buscando ciegamente la forma de suplirlas, (drogas, alcohol, sexo, etc.) en muchos casos desafiantes y violentos (muchos cometen actos delictuales que lo juzgan y estigmatizan ante la sociedad).
Desarrollo del adolescente.
Para abordar este tema, he querido tomar la experiencia de vida como el mejor de los referentes, dado que existen diversos factores que deben ser permanentemente actualizados porque van evolucionando y variando de acuerdo a la época y que afectan directamente en las conductas y formación en general de los jóvenes.
El desarrollo del adolescente, es un desafío diario para los padres, es en esta época cuando existe esta nebulosa (enfermedad de la época que confunde los valores humanos), que envuelve y crea nuevas necesidades en el medio donde se desarrolla (tecnologías de la comunicación, consumismo, globalización y todo el entorno evolutivo actual) y que en muchos casos se transforman en una visión del hoy sin mayores proyecciones para el futuro.
Sufren las desilusiones y frustraciones al ver que sus hijos “No Hacen lo que ellos les han enseñado”. Todos los padres queremos tener los mejores hijos del mundo y para ello nos hacemos un modelo en la mente como: obediente, puntual, estudioso, respetuoso, honesto, con iniciativas, etc., valores que son esenciales en el desarrollo de la convivencia humana.
Cada familia es un mundo pequeño, sus costumbres, sus formas de enseñanzas, sus expectativas y visiones son parte del proceso de formación del adolescente, el ejemplo de vida más que los consejos y palabras son los que marcan el futuro, donde deberá encontrarse frente a la sociedad sintiéndose útil a ella.
I
nteracción y trasgresión social: Proveniente del latín, transgredi significa “pasar a través”. Se vincula con la idea de quebrantar, violar un precepto, ley o estatuto. Se define en relación a la norma [Corea y Duschatzki (2006) Chicos en banda. Bs. As.: Paidos. • Urresti, M. Jóvenes excluidos totales. El cuerpo «propio» como última frontera. Exposición en las 2das. sobre problemáticas juveniles: Violencia-lenguaje y políticas públicas. Extraído de www.institutodelparana.com.ar], y si bien la transgresión puede implicar la agresión o el comportamiento violento, no por ello deben plantearse como sinónimos [Bleichmar, Silvia (2002). Dolor País. Bs. As.: Libros del Zorzal].
En relación a la adolescencia, sabemos que la transgresión le es propia. No resulta posible hablar de la una sin la otra, aunque resulte claro que las posibilidades para el despliegue de la transgresión están dadas por las características del contexto. Según el espacio donde discurra se presentará como indisciplina, consumo, peleas callejeras, delito, faltas de respeto, etc. Guarda una íntima relación con el contexto, en tanto este moldea sus formas. Es más, no sólo la transgresión es parte de la adolescencia, sino que el adolescente la necesita.
Mirando lo que sucedía tiempo atrás podríamos preguntarnos por qué los signos de la transgresión se han mudado hacia lo negativo. Es decir, hubo una época donde personificada en los jóvenes formaba parte de un entramado cultural naciente o iba de la mano con una voz combativa que se encarnaba en ideales. Hoy, en cambio, es llevada hacia su negatividad, y termina asociándose con términos tan fuertes como violencia y/o delincuencia.
Respecto de la adolescencia
En consonancia con las conceptualizaciones que citáramos, se ha propuesto también, comenzar a hablar de “adolescencias” y ya no de adolescencia [Sternbach, S. (2006) Adolescencias: tiempo y cuerpo en la cultura actual. En Hornstein Rother, C. (comp.) (2006). Adolescencias: trayectorias turbulentas. Bs. As.: Paidos. • Nuñez, V. (2004) Políticas públicas y adolescencias: adolescentes y ciudades. En Frigerio, G (comp.) La transmisión en las sociedades, las instituciones y los sujetos. Un concepto de la educación en acción”. Bs. As.: Noveduc. ]. Esta apuesta al plural tiene como finalidad desterrar la idea de un sujeto estándar, y evidenciar que los contextos en que se da le imprimen matices muy diferentes. En la misma línea diremos que tampoco puede definirse sólo por los limites de una franja etaria. Para hablar de ella resulta necesario ubicar la presencia de los procesos que la caracterizan, aún cuando los extremos de la edad de inicio y fin se hayan modificado sustancialmente. Lo que lleva a pensar que en determinadas circunstancias no sólo que no puede darse por sentado que estamos frente a un “adolescente”, sino que nuestro trabajo estará destinado a que el joven encuentre las formas de ingresar y transitar lo que se llama adolescencia.
La relación
En un instituto que alberga jóvenes en conflicto con la ley, un adolecente (Pablo) intenta explicar las razones de un motín. Entonces dice: “¿sabe qué pasa Mariano?, cuando los grandes (en alusión a los adultos encargados del instituto) comienzan a hacer los mismos chistes y las mismas cosas que nosotros, ahí todo se va a la mierda”.
Si tomamos a la frase como un diagnóstico, la causa / origen de un motín (cuya principal característica es la violencia que pone en juego), está en que los adultos se volvieron iguales, armaron la relación por el lado de la especularidad. Esto nos pone en alerta respecto de la importancia de la asimetría de lugares. La disparidad subjetiva necesaria para sostener la relación se disuelve cuando los adultos la horizontalizan. Del diagnóstico de Pablo se infiere una demanda: hace falta otro distinto, otro que brindando un soporte identificatorio lo rescate de la propia imagen. Ahora bien, ¿se trataría de un otro que simplemente vire los términos y ocupe por oposición un lugar verticalista?
Intentemos una respuesta desde lo que sucede con Gabriel.
Llega al gabinete sin preguntarse ni cuestionarse por nada en especial. Había probado algunas drogas, le gustaba el rock metálico, vestía de negro con cadenas y tachas. Fue detenido por lesiones graves a una joven. Su padre había fallecido dos años antes.
Durante las primeras entrevistas se dedica a relatar permanentes episodios de provocación y confrontación con la madre, con tíos, y con diferentes profesores. Con sus compañeros: “de lujo”.
Un día llega contento porque “entró un profe que es una masa: nadie le gana discutiendo, sabe una bandael chabón”.
- Y qué te gusta de este profe?
- Nos da tarea y cuando terminamos salimos, le pedimos salir antes, pero siempre nos da algo y terminamos saliendo más tarde”.
A partir de este episodio comienzan a generarse nuevos planteos, lo felicitan por su conducta, trae notas del Martín Fierro para leer en la sesión. Otro día llega sorprendido porque el profesor le dijo lo mismo que alguna vez le había dicho su papá: que si estudia se la puede ganar y dejar de cara a cualquiera. Luego relata que discutió con Testigos de Jehová y se las ganó. Los otros que desde su inamovible verticalidad dicen qué y cómo hacer las cosas (lo que podríamos traducir como una posición hermética y anacrónica), se tornan objetos de confrontaciones que lo llevan a violencia. El nuevo profesor (¿su aparición es posible por el análisis, o a la inversa: su aparición hace posible instalar un principio de análisis?), tiene una clara trascendencia en él. Puede acercarse sin perder el lugar, escucha sin pelear y sin renunciar al lugar que lo obliga en su función: dar clase.
Cuando en un marco institucional se trabaja con adolescentes en conflicto con la ley, se hace imprescindible una instancia que propicie el pasaje del acto al sujeto [Caminos, Mariano. (2004) Del acto al sujeto. Revista Psicoanálisis contemporáneo. Bs. As.: Asociación Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados]. Si todo el engranaje judicial y las medidas e intervenciones que se generan no hacen más que enaltecer el acto, lo que queda por hacer es rescatar al sujeto que lo soporta. Desde la clínica esto no encuentra más posibilidad que pasando por una relación transferencial. Incluso podríamos agregar que la posibilidad de instalarla no sólo es un requerimiento técnico, sino que constituye una necesidad propia de los adolescentes de hoy. La asimetría en tanto disparidad no desemboca necesariamente en una relación transferencial. La degradación y corrupción de las figuras que ocupan este lugar, obligan un permanente y singular trabajo. Si a ello le agregamos la connotación con la que viene cargada la imagen del “psicólogo” que trabaja en la institución, la cuestión se complejiza más aún.
Tanto en Pablo como en Gabriel queda claro que la fecundidad y potencialidad del encuentro con el otro está dada por la calidad de la diferencia. Ni siquiera puede decirse que ante lo mismo no sucede nada, ya que ante lo mismo lo que estalla es la violencia (en esto se asienta la explicación de Pablo). Si con este planteo nos remitimos al estadio del espejo, resulta claro que se trata de la misma agresividad producto de la disyuntiva el otro o yo, cuyo drama se juega en presencia de la imagen.
Ahora bien, ¿por qué decimos que la transferencia puede vincularse con un viraje de la primacía acto - sujeto? Digamos que “En cuanto hay, en algún lugar, el sujeto que se supone saber (...) hay transferencia” [Lacan, J., (1987) Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”. Bs. As.: Paidos], entendiendo este saber en relación al deseo (inconsciente), lo que implica un corrimiento respecto del acto, y una irrupción de la subjetividad, de aquello que lo implica en lo que de el no sabe. De este modo toda la lógica alienante del sujeto respecto del acto encuentra su reverso cuando el sujeto inicia un proceso de resimbolización, ligando su historia a las vicisitudes en que este se produce. Desde esta conceptualización de la transferencia, abrimos paso al criterio de causalidad, es decir “solo puede haber análisis e interpretación cuando la causalidad está compartida” [Bleichmar, S. (1997) La clínica psicoanalítica como lugar de producción simbólica. Conferencia organizada por ECAP, 3ra. clase. Córdoba. • La autora alude al concepto de “causalidad psíquica”, propuesto por Piera Aulagnier.], por cuanto indica cuándo la transferencia se abrocha al concepto mismo de inconsciente: “Interpretar en el sentido analítico del término, exige en el intérprete y en aquel a quien se interpreta la adhesión – antes de toda interpretación- a los mismos principios de causalidad” [Aulagnier, P. (1987). La violencia de la interpretación. Bs. As.: Amorrortu]. Con este cambio no solo se produce un reposicionamiento del sujeto con respecto a su deseo (a partir de lo cual podrá cuestionarse como sujeto de goce alienado a su acto), sino que el “psicólogo” puede librarse del lugar que la institución le tiene asignado, situándose en correspondencia con lo consensuado como causa del sufrimiento del otro. Instalar un criterio de causalidad compartido, implica allanar el camino para el advenimiento de la transferencia, en tanto alguien deviene sujeto supuesto saber no en relación al acto sino al inconsciente. De esta manera se vislumbra la importancia del trabajo preliminar, sobre todo si contamos con que no se parte de una demanda inicial clara.
Pero instalar una causalidad que no se limite a la inmediatez del acto y el momento, resulta impensable si no es en el marco de una relación con otro cuya disparidad pasa por lo subjetivo. De allí que Horacio diga “tengo un monton de amigos, pero no es lo mismo, no es lo mismo que ellos me digan mmhhm (se ríe), en serio, además con ellos no hablo de estas cosas”
Si bien es cierto que la triada edípica y patriarcal que la sociedad le ofreció a Freud para armar y explicar las vicisitudes de la constitución psíquica, resulta prácticamente obsoleta hoy; también es cierto que si nos despojamos de esta matriz (recordando que nuestro punto de engarce está en la transferencia) podemos decir con Laplanche [Laplanche, L. (1989) Nuevos Fundamentos para el Psicoanálisis. La seducción originaria. Bs. As.: Amorrortu] que si quitamos del medio al Edipo lo que permanece y permanecerá como invariable es la situación de asimetría como punto constitutivo: el Otro no sólo es condición de supervivencia del cachorro humano, sino y sobre todo condición de constitución. Se trata de la misma línea que se pregunta por la vigencia o no de las teorías sexuales infantiles, el falocentrismo freudiano, la perversión atada a lo genital, etc. En ese planteo la transferencia en tanto sujeto supuesto saber adquiere mayor pertinencia aún, y echa luz sobre un concepto de autoridad entendido como construcción que se torna posible cuando el otro la supone. No hay autoridad [Tizio, Hebe (2002) Actualidad de la conexión psicoanálisis – pedagogía. En Seminario de otoño: el cuerpo en la clínica psicoanalítica. Córdoba: Ed. Hugo Baez] por imposición, sino por el reconocimiento del que en una relación asimétrica lo supone y reconoce al otro en un lugar que hace diferencia.
De allí que Derrida [Derrida, J; Roudinesco, E. (2005) Y mañana qué... Bs. As.: FCE] afirme que la idea de responsabilidad no puede ser pensada sino es en relación a una ética que enfatiza el lugar de la herencia. Herencia en relación a lo que nos ha sido legado, y en relación a las generaciones venideras. Trabajar no con lo que un sujeto es sino con lo que puede ser. Cuando la inmediatez atraviesa las expectativas, no sólo interfiere promoviendo la ilusión de efectos rápidos y visibles, sino que también se presenta como el camino más corto para la frustración. Los tiempos de tramitación de un adolescente son harto complicados, llenos de interrupciones y fragmentaciones. Por supuesto que una vez más la época muestra su mano en estas expectativas, y nos lleva a esperar resultados rápidos.
En el caso de Gabriel resulta evidente cómo, a partir de la transferencia que se pone en marcha, el nuevo profesor es ubicado en la misma serie en la que se encuentra su padre. A partir de entonces la transgresión pegada a la violencia es llevada al plano del conocimiento, o del saber. Gabriel ensaya formas de discusión y debate con los testigos de jehová. Pero también nos muestra la diferencia con Pablo cuando explica el motín. Podríamos decir que ambos rechazan los extremos: la asimetría infranqueable, y la simetría que iguala y confunde.
Volvamos a los riesgos que marcábamos al principio: el de tomar lo sociológico para explicar lo que correspondea lo singular. Con recurrencia se afirma que en la actualidad de esfumó la distancia entre la adolescencia y la adultez, y para eso se recurre a cuestiones como que la vertiginosidad de los cambios científicos y tecnológicos borraron la distancia generacional ya que los chicos son quienes saben; que el ideario de nuestra época ubica al adolescente en el centro de la escena y quien en realidad adolesce es el adulto; que la masificación de la estética adolescente pone a todos en el mismo plano por lo homogeneizador de la moda, etc.
La adolescencia necesita tanto de los adultos como de la transgresión. Nuestro desafío (y en él incluimos a cualquier adulto que trabaja y se vincula con la problemática desde algún lugar de responsabilidad), pasa por ofrecerle espacios para que se despliegue sin negativizarse, sin vaciarse. Creemos haber demostrado que estas consideraciones no pueden obtenerse si sólo nos atenemos a explicaciones cuya causalidad es puesta en lo macro (enfoque que se realiza desde la sociología). Ahora bien, el modo en que las nuevas formas de subjetividad se encarnan y presentifican en la adolescencia (desde la transgresión a la violencia) necesitan un abordaje desde el psicoanálisis.
R
elaciones con la familia: La familia es la institución social que recibe al ser humano desde su nacimiento y del cual emerge más tarde la adolescencia, constituyen la fuente de sus relaciones más duraderas y su primer sustento económico. La familia tiene el poder de producir más recursos para lograr cambios en los adolescentes, en ella aprenden valores, principios, normas y costumbres que le afectarán por toda la vida.
Mientras los padres hacen un reconocimiento de la brevedad o cortedad del tiempo el adolescente debe prepararse para un futuro abierto donde el tiempo es ilimitado.
La adolescencia es la época en que empiezan a establecer relaciones íntimas fuera del entorno familiar con amigos de su misma edad. Las relaciones con la familia también cambian, los padres se hacen menos imprescindibles cuando los adolescentes desarrollan su vida fuera de la familia, reclaman atención, autonomía, privilegios que antes tenían y que hoy sólo perciben responsabilidades.
El adolescente se vuelve más silencioso y apartado en su casa, pues siente que sus familiares no lo entienden.
Los primeros desacuerdos suelen surgir cuando los adolescentes comienzan a desarrollar sus propios puntos de vista que con frecuencia no son compartidos por sus padres. Como forma de alcanzar un sentido de identidad diferente del de sus familiares, los adolescentes suelen pasar mucho tiempo en compañía de personas ajenas a la familia o hablando por teléfono con sus amistades. Esta es otra de las cosas que puede irritar a sus padres, pero es una forma importante de lograr un sentido de identidad propio, independiente del de su familia. Los padres de familia enfrentan el reto de promover por un lado autonomía, independencia, pero por otro lado una identificación clara de los límites permitidos al interior del sistema familiar, de las consecuencias lógicas de sus actos.
Estas circunstancias es una excelente ocasión para “aprender a negociar”; es decir, para que no sea un motivo de separación el hecho de apreciar de diferente manera un mismo hecho.
Los adolescentes no son sólo ello, sino adolescentes con una relación estrecha con los adultos, con los valores contradictorios de una sociedad, donde negociación no significa confrontación de posiciones sino el incesante intento de comprender aquello que en el adolescente genere nuestra disponibilidad para su transformación, en un sistema donde gana la familia y gana el hijo.
Sugerencias para establecer una mejor relación con nuestros adolescentes: No entrar en conflictos de poder con ellos. No los humille, ni regañe delante de sus amigos. Establezca acuerdos sobre el horario de llegada, investigando previamente los horarios de las actividades a las cuales asistirá. Use el teléfono móvil solo para establecer comunicación con su hijo, y no como sistema de control y espionaje de sus actividades. Fije límites claros sobre sus derechos y responsabilidades. Retroalimente su comportamiento enfatizando en lo que le gusta de sus actitudes y en lo que se podría mejorar. Establezca relaciones de confianza. Conozca sus actividades, pasatiempos, personajes favoritos, programas televisivos, y amigos más cercanos. Monitore sus cambios de estado de ánimo y no lo trate como enfermo, sino abra una puerta para que tenga la confianza de contarle sus más profundas preocupaciones. Verifique sus horarios de sueño, debe dormir aproximadamente entre 7 a 8 horas diarias. Fomente actividades al aire libre y no dependencia de la tecnología, como la computadora o el celular. Dele espacio propio. Pídale opinión sobre asuntos relacionados con la familia. No le apene establecer contacto físico con él, abrazos, cariño, hágale saber cuánto le quiere. Hágale saber cuando su comportamiento sea indiferente y no se enganche con sus enojos.
C
onflictos que se presentan en los vínculos familiares: La adolescencia es una etapa de la vida difícil en la que se padece una crisis de crecimiento en todos los aspectos y donde es común evidenciar conflictos a nivel familiar ya que con frecuencia padres e hijos se ven obligados a rediseñar su propia vida y a adaptarse a las nuevas relaciones que provocan estos cambios de sus hijos adolescentes, para lo cual la familia no se había preparado.
Las disputas familiares se centran principalmente en los asuntos menores de la vida cotidiana y con frecuencia estas discrepancias y discusiones son sobre temas simples, como: las tareas domésticas, la imagen, la forma de ser o modo de comportarse, deberes escolares, rendimiento académico, relaciones interpersonales, regulación de actividades interpersonales, vuelta a casa, horas de dormir, salud e higiene, uso de los víveres del hogar, administración del dinero y de los recursos para la escuela.
Tanto padres como hijos interpretan de diferente manera el significado de los conflictos. Ambos entienden pero no asumen el punto de vista contrario y en muchos hogares existe la creencia que los conflictos dan una excelente oportunidad para dialogar y esta creencia es bien copiada y evidenciada en el comportamiento de los adolescentes.
A medida que la edad de los hijos aumenta, los padres prestan menos atención a sus hijos por creerlos independientes y capaces de enfrentarse al mundo y los adolescentes tienden a interpretar este comportamiento de los padres con una libertad extrema donde sus padres no pueden intervenir en sus asuntos personales. Ambos están de acuerdo en que a medida que los adolescentes crecen las justificaciones se vuelven más eficaces mientras que los argumentos de autoridad y castigo pierden eficacia. Ser padre de uno o mas adolescentes es una tarea que produce stress y frecuentemente crisis cuando no se esta preparado.
El colaborar y el comprometerse son los modos evolutivamente más maduros de resolver problemas en la adolescencia y que se encuentran asociados con un funcionamiento familiar más saludable. De todas formas la resolución de conflictos varía en función del asunto en disputa.
Algunas investigaciones demuestran lo siguiente:
Los hijos adolescentes ven a sus madres más permisivas que a sus padres.
Los padres se ven así mismos más autoritarios que lo que les ven sus hijos.
Los padres desconocen y tienen resistencia a aceptar que es importante la educación en el tema familiar, así como el involucramiento y actualización generacional para poder ayudar a sus hijos adolescentes.
Los padres pretenden gobernar y poner limites cuando el hijo llega a la adolescencia sin haber existido una previa formación y coherencia en las etapas anteriores.
UNIDAD 6: SEXUALIDAD.
6.1. ASPECTOS BIOLOGICOS DE LA SEXUALIDAD.
6.2. LA MENARCA Y LA MENSTRUACION.
6.3. LA CONDUCTA DE LA MASTURBACION.
6.4. LAS RELACIONES SEXUALES ENTRE ADOLESCENTES.
6.5. GENERO E IDENTIDAD SEXUAL.
6.6. ENFERMEDADES DE TRANSMISIONSEXUAL.
A
spectos biológicos de la sexualidad: comprende aquellos aspectos que desde el punto de vista físico y orgánico tienen que ver con la expresión sexual. Se integran en ella, por tanto, distintos aparatos y órganos regidos por el cerebro que, tras recibir información desde los órganos de los sentidos, elabora la respuesta sexual humana. Los órganos de los sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto) son parte esencial de esta dimensión así como la piel, que en su totalidad constituye el mayor órgano sensorial sexual y es considerada, junto con las mucosas, un agente erógeno de importancia capital. Los órganos genitales, que se integran en esta dimensión, a menudo han monopolizado todos los aspectos placenteros de la sexualidad en detrimento del placer proveniente de otras zonas corporales como la piel. Esto, que es muy evidente en el hombre, no lo ha sido tanto para la mujer, en quien se reconoce una gran sensibilidad de las zonas no genitales (piel y mucosas sobre todo), lo que la hace más sensible a estímulos táctiles como besos y caricias.
La piel, en su totalidad, constituye el mayor órgano sensorial sexual y es considerada un agente erógeno de capital importancia
Cuando el encuentro amoroso avanza y se llega a la fase de excitación, las sensaciones provenientes de los órganos de los sentidos influyen de manera distinta en cada uno de los sexos. Los estímulos auditivos favorecen la excitación sexual de la mujer sutilmente más que en el hombre, mientras que en éste juegan mayor papel los visuales.
También se integran en esta dimensión biológica las cuestiones relacionadas con el desarrollo sexual y sus diferentes etapas, que comprenden toda la vida. Desde el nacimiento, la infancia, la pubertad, el tiempo en el que se inicia la capacidad de procreación y hasta cuando ésta se pierde se sigue viviendo como ser sexuado. Integra también los distintos aspectos relacionados con la respuesta sexual humana, que es posible gracias a la implicación de diferentes sistemas de nuestro organismo (nervioso, endocrino y vascular).
L
a menarca y la menstruación: es el término médico de la primera menstruación en una mujer, es decir la primera ovulación lo cual biológicamente indica que tu cuerpo se prepara para ser madre, ocurren cambios tanto físicos, fisiológicos y psicológicos.
Dentro de tu vientre bajo se ubican los ovarios, que son glándulas sexuales específicamente femeninas responsables de contener en su interior a los óvulos, cada 28 días, cuando principia tu ciclo menstrual, madurarán un óvulo y si no es fecundado, el cuerpo se encarga de expulsarlo en una pequeña hemorragia llamada menstruación.
Este ciclo menstrual tiene como objetivo preparar tu cuerpo para ser mamá, donde los ovarios mes con mes fabrican hormonas como la progesterona y el estrógeno que hacen que tu cuerpo comience a experimentar cambios, como el ensanchamiento de caderas y el crecimiento de tus senos.
Las hormonas sexuales como el estrógeno en las mujeres y la testosterona en los hombres, son las encargadas de desencadenar todos los cambios que aparecen durante la pubertad, y la primera menstruación es considerada la etapa final de la pubertad.
Y aunque estrictamente ya eres capaz de reproducirte, tu cuerpo continuará creciendo algunos años más para alcanzar el completo potencial que tiene una mujer adulta.
Edad promedio de la Menarca
De acuerdo a nuevas investigaciones sobre la primer menstruación, parece ser que la edad promedio en que la menarca aparece, ha ido disminuyendo al pasar de los años, debido en buena medida al aumento de estímulos experimentados en grandes ciudades, nutrición y la genética, menciona la ginecóloga Graciela Lewitan, miembro titular de la Sociedad de Ginecología Infanto-Juvenil.
Siempre existe preocupación sobre la “normalidad” en la edad que las jóvenes presentan su primer menstruación, pero la revista Pediatrics publica que la edad promedio de la aparición de la menarca varia de país en país y suele retrasarse en mujeres provenientes de países poco desarrollados.
De acuerdo al estudio “Análisis comparativo de la edad media de menarquia en la población mexicana” realizado por la UNAM, 12 años es el promedio de edad en la Ciudad de México para la aparición de la menarca, aunque la investigación destaca que los factores ambientales son fundamentales en la variabilidad de edades.
L
a conducta de la masturbación: La masturbación, tanto femenina como masculina, es la estimulación de los órganos genitales con el objeto de obtener placer sexual, pudiendo llegar o no al orgasmo. La masturbación puede realizarse por uno mismo, en solitario o sobre los genitales de otra persona, como ocurre en la masturbación mutua.
La masturbación suele efectuarse con las manos o mediante el frotamiento de los genitales con algún objeto, como los llamados «juguetes sexuales».
Se atribuye a Sigmund Freud el descubrimiento de que la masturbación es algo común en la infancia. Sin embargo, debemos más el conocimiento de la sexualidad humana en la actualidad a un coetáneo suyo: Havelock Ellis. Este autor señaló que la masturbación es una práctica habitual en ambos sexos, y se lleva a cabo durante buena parte de la vida. También es bien conocida la práctica en perros y otros mamíferos.
L
as relaciones sexuales entre adolescentes: La identidad sexual permite que las personas puedan sentirse, reconocerse y actuar como hombres o mujeres. También aclara las ideas, sentimientos y significados que se tienen con respecto al propio sexo y al sexo contrario. La identidad sexual nos permite diferenciarnos como hombres o como mujeres.
La sexualidad se encuentra presente durante toda la existencia humana, pero en la adolescencia se vive y manifiesta de manera un poco diferente a como se expresa en otras etapas de la vida.
En este período surgen sensaciones e impulsos de tipo sexual que se encuentran relacionados con los cambios biológicos que enfrentan todas y todos las adolescentes. Los cambios hormonales provocan que se tengan deseos y fantasías eróticas, que se quiera sentir placer físico a través del propio cuerpo y del cuerpo de otros.
La forma de vivir estos cambios y procesos tiene que ver con características personales y sociales, así como con las reacciones y demandas del entorno. Resulta común que, en los primeros años de la adolescencia, los jóvenes se aíslen, prefiriendo pasar más tiempo a solas consigo mismos.
Esto se encuentra relacionado con la sensación de incomodidad con el cuerpo por lo rápidos y fuertes que son los cambios. Es aquí cuando vuelve a aparecer la autoestimulación, ya que de niños o niñas también se viven estas experiencias, solo que no tienen por finalidad alcanzar el orgasmo sino explorar el cuerpo. Así como las fantasías, que permiten liberar los deseos e impulsos sexuales que se están sintiendo.
La masturbación suele ser una actividad muy común durante toda la adolescencia debido a que permite explorar el cuerpo, conocer más sobre los genitales y su funcionamiento, así como liberar energía sexual. También ayuda a prepararse para las relaciones en pareja.
En la mitad de la adolescencia se vuelven más comunes las relaciones de noviazgo, que son cortas pero muy románticas e intensas. Más adelante, se vuelven más duraderas y estables, caracterizadas por una mayor preocupación por lo que siente y desea la pareja. También surge la preocupación por decidir si se tienen relaciones sexuales.
Además, se consolida la identidad sexual; es decir, la forma en que una persona se siente, en lo más íntimo, como hombre o como mujer. A pesar de que esta identidad es producto de un largo proceso que inicia desde la niñez, en la adolescencia se pone a prueba y se ensaya, a través de todas esas conductas hacia personas del mismo sexo y del sexo contrario.
G
énero e identidad sexual: No hay una única forma de ejercer la sexualidad y los afectos, existen otras formas de expresarlos. La identidad de género de una persona puede ser independiente del sexo con el que nació y de su orientación sexual.Manos de dos personas No hay una única forma de ejercer la sexualidad y los afectos, existen diferentes formas de expresarlos.
Cuando se habla de diversidad sexual se hace referencia a las diferentes formas de expresar el afecto, erotismo, deseo, las prácticas amorosas y sexuales entre las personas; éstas no se limitan a las relaciones de pareja entre un hombre y una mujer, por lo que incluye la heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad. El término diversidad sexual cuestiona la idea de que hay una única forma de ejercer la sexualidad y los afectos, haciendo visible la existencia de otras formas de expresarlos. Incluye también la idea de que la identidad de género de una persona puede ser independiente del sexo con el que nació y su orientación sexual.
La identidad de género es el concepto que se tiene de uno mismo como ser sexual y de los sentimientos que esto conlleva; se relaciona con cómo vivimos y sentimos nuestro cuerpo desde la experiencia personal y cómo lo llevamos al ámbito público, es decir, con el resto de las personas. Se trata de la forma individual e interna de vivir el género, la cual podría o no corresponder con el sexo con el que nacimos.
Si bien existe una diversidad de identidades de género, habitualmente se considera un espectro con dos extremos: la identidad atribuida a las mujeres y la relacionada con los hombres. Sin embargo, debemos recordar que la identidad de género:
Es independiente de la orientación sexual e incluye las formas en las que una persona se autodenomina y presenta frente a las demás.
Incluye la libertad de modificar la apariencia o la función corporal a través de roles sociales de género, técnicas médicas, quirúrgicas o de otra índole.
¿Qué diferencia hay entre identidad de género y expresión de género?
La expresión de género es “la manifestación externa de los rasgos culturales que permiten identificar a una persona como masculina o femenina conforme a los patrones considerados propios de cada género por una determinada sociedad en un momento histórico determinado”. Por un lado, la expresión de género se refiere a la forma en la que las personas interpretan el género de una persona en particular, sin importar como ella misma se identifique. Por otro lado, la identidad de género alude a la manera en que una persona se asume a sí misma, independientemente de cómo la perciben los demás.
Comúnmente se considera que la expresión de género es un espectro en donde un lado está ocupado por lo femenino, tradicionalmente atribuido a las mujeres, y del otro lado se encuentra lo masculino, habitualmente relacionado con los hombres. Debemos recordar que la expresión de género es independiente del sexo biológico, la identidad de género y la orientación sexual.
¿Qué significa el acrónimo LGBTI?
LGBTI es un acrónimo que se usa como término colectivo para referirse a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans (el término trans se refiere a travestis, transexuales y transgéneros) e Intersexuales:
Lesbiana. Mujer que se relaciona erótico-afectiva-amorosa-vitalmente con mujeres. Se utiliza como sinónimo de la identidad de las mujeres homosexuales. Es una construcción identitaria y resulta también una manera de autodenominación.
Gay. Expresión alternativa a homosexual, que se prefiere por su contenido político y uso popular. Se utiliza como sinónimo de la identidad de los hombres homosexuales, aunque algunas mujeres también lo utilizan. Es una construcción identitaria y resulta también una manera de autodenominación.
Bisexual. Atracción erótico-afectiva y manera de autodefinición que se dirige hacia hombres y mujeres por igual. Esto no implica que sea con la misma intensidad, al mismo tiempo o de manera indiscriminada.
Travesti. Una persona travesti es aquella que expresa su identidad de género -ya sea de manera permanente o transitoria- mediante la utilización de prendas de vestir y actitudes del género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico. Ello puede incluir la modificación o no de su cuerpo.
Transexual. Condición humana por la que una persona, habiendo nacido con un sexo biológico determinado, tiene una identidad de género (sexo psicológico) distinta a la que le “corresponde”. La condición de ser transexual no depende de si se realiza o no la reasignación sexo-genérica.
Tránsgenero. Condición humana por la que un persona tiene cualidades y comportamientos de género (el ser masculina o femenina) que no coinciden con su sexo de acuerdo con los patrones sociales y culturales, por lo que se identifica o adopta los del género opuesto. El uso del atuendo del género opuesto es la conducta más ostensible de la transgeneridad.
Intersexual. Se refiere a la presencia en la anatomía de una persona de órganos sexuales que corresponden a características de ambos sexos o estructuras que son difíciles de definir o resultan ambiguas desde la lógica que reconoce sólo dos sexos.
E
nfermedades de transmisión sexual: Virus del Papiloma Humano (VPH)
Los VPH (Virus del Papiloma Humano) son, en realidad, un conjunto de virus comunes (existen más de 100 tipos), y, aunque la mayoría son inofensivos, alrededor de 30 tipos se asocian con un mayor riesgo de tener cáncer.
Según informa la OMS, estos tipos de virus se clasifican como de bajo riesgo o de alto riesgo, y se adquieren a través del contacto sexual con la pareja infectada. Los primeros causan verrugas anogenitales; los de alto riesgo, en cambio, dan lugar al desarrollo de cáncer del cuello uterino, vulva, vagina y ano en las mujeres, y al cáncer de ano y pene en los hombres. El 99% de los cánceres de útero están vinculados a la infección genital por el VPH, que es la más común del aparato reproductor.
Aunque hasta el momento no tiene cura, en la actualidad se comercializan dos vacunas contra el VPH: la bivalente y la tetravalente. Ambas son altamente eficaces para prevenir la infección por los tipos 16 y 18 del virus, que son los causantes de aproximadamente el 70% de los cánceres de cuello de útero. Los expertos aseguran que el uso correcto de los preservativos de látex no elimina pero sí reduce enormemente el riesgo de contraer y contagiar VPH, así como todas las ETS.
VIH
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), es un retrovirus que ataca y debilita el sistema inmunitario. Como consecuencia, el organismo se vuelve muy vulnerable a las infecciones y enfermedades. Este virus es el causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), y se ha cobrado la vida de más de 40 millones de personas a lo largo de la historia.
Al contrario de lo que pueda pensarse, el VIH no se transmite por el aire o por la saliva. Las formas más frecuentes de contagio son a través de relaciones sexuales sin protección o por intercambio de agujas o jeringas con sangre contaminada. Otras vías de transmisión son de madre a hijo a través del embarazo, el parto y el amamantamiento.
El tiempo que suele transcurrir entre la infección por el VIH y el diagnóstico de sida puede variar entre 10 y 15 años (en ocasiones más). A día de hoy no tiene cura, aunque el ya conocido tratamiento con antirretrovíricos puede hacer más lenta la evolución, ya que evita la multiplicación del virus. Además, estos fármacos ayudan a que disminuya la carga vírica, es decir, la cantidad de virus presente en la sangre de la persona infectada.
Virus del Herpes Simple (VHS)
Tal y como explican desde la OMS, hay dos tipos de virus del herpes simple: de tipo 1 (VHS-1) y de tipo 2 (VHS-2). Se estima que hay 3700 millones de personas menores de 50 años infectadas por VHS-1 y 417 millones de personas de 15 a 49 años de edad que sufren VHS-2.
El primero se transmite por contacto de boca a boca (a veces de la madre infectada al bebé durante el parto) y causa herpes labial (que puede incluir síntomas como calenturas o pupas labiales), o herpes genital. La infección por VHS-1, adquirida mayoritariamente durante la infancia, es altamente contagiosa, frecuente y endémica en todo el mundo. Por desgracia, muchas personas infectadas por VHS-1 no saben quelo están, y es que la infección por herpes labial suele ser asintomática.
Por su parte, el VHS-2 se adquiere por vía sexual y causa herpes genital. Eso sí, ambos dan lugar a infecciones que duran toda la vida. Los medicamentos antivíricos, como el aciclovir, el famciclovir y el valaciclovir, son los más eficaces para personas infectadas por VHS. Sin embargo, aunque pueden reducir la intensidad y frecuencia de los síntomas, no curan la infección.
Clamidiasis
La clamidiasis es una enfermedad muy común en los países desarrollados, provocada por la bacteria Chlamydia trachomatis, que puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Por lo general no causa síntomas, aunque en caso de tenerlos, los hombres suelen tener necesidad urgente de orinar y ardor al hacerlo, secreciones por el pene o dolor en los testículos.
En las mujeres, el flujo vaginal se vuelve espeso y amarillento, suelen sufrir ardor al orinar, dolor durante las relaciones sexuales; también pueden tener secreciones por la uretra o sangrados fuera de la menstruación.
Generalmente, puede curarse con los eficaces regímenes de antibióticos de dosis única. Si no se trata a tiempo, en las mujeres puede causar daño en sus órganos reproductivos y dificultades para concebir. En los hombres puede causar dolor y fiebre y, en casos muy graves, infertilidad.
Gonorrea
Esta infección es muy común entre los adultos jóvenes. La bacteria responsable de la gonorrea es la Neisseria Gonorrhoeae o genococo, y puede infectar el tracto genital, la boca o el ano. Al igual que la sífilis, se contrae a través del sexo vaginal, oral o anal con una pareja infectada o mediante el embarazo o el parto de madre a hijo.
En las mujeres, los primeros síntomas son leves. ¿Cómo se pueden identificar? A medida que pasa el tiempo, puede provocar hemorragias entre los períodos menstruales, dolor al orinar y aumento de las secreciones vaginales. Si no se aborda a tiempo, da lugar a la enfermedad inflamatoria pélvica, que causa problemas en el embarazo e infertilidad.
Por su parte, los hombres pueden sufrir dolor al orinar y secreción proveniente del pene, algo que causa problemas en la próstata y testículos si no se trata. Tal y como señalan los especialistas, el tratamiento, que consiste en antibióticos, se está volviendo más difícil a raíz del aumento de cepas resistentes a los medicamentos.
Sífilis
Causada por una bacteria, la sífilis infecta el área genital, los labios, la boca o el ano y afecta indistintamente a mujeres y hombres. Por lo general se contagia a través del contacto sexual con personas que la sufren, aunque también puede ser transmitido de la madre al bebé durante el embarazo.
Expertos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas indican que la etapa temprana suele causar una llaga única, pequeña e indolora. Sin embargo, estas llagas facilitan adquirir o contagiar el VIH durante las relaciones sexuales.
En ocasiones, provoca inflamación de los ganglios linfáticos cercanos y erupción cutánea en manos y pies, pero no son síntomas muy molestos ni evidentes, es por ello que muchas personas no notan los síntomas durante años. En caso de embarazo, la sífilis puede ocasionar defectos congénitos o abortos. Generalmente, se trata de una enfermedad que si es detectada a tiempo, puede curarse fácilmente con antibióticos.
Tricomoniasis
La tricomoniasis es causada por un parásito. La mayoría de las personas afectadas no muestra síntomas, y en caso de que los presenten, estos aparecen entre 5 y 28 días después de haberse generado la infección. Los síntomas en las mujeres incluyen secreción vaginal verdosa o amarillenta, molestia durante las relaciones sexuales, olor vaginal, dolor al orinar o picazón en el interior de la vagina.
Sin embargo, los hombres rara vez sufren síntomas. Si los tienen, pueden presentar una secreción blanquecina del pene o dificultades para orinar o eyacular. Como la clamidiosis, la gonorrea y la sífilis, esta enfermedad se cura con antibióticos, que tendrán que tomar tanto el infectado como su pareja (en el caso de que la tenga).
Granuloma inguinal (donovanosis)
Granuloma inguinal (donovanosis)
Extendida sobre todo por India, Guyana y Nueva Guinea, esta infección es causada por la bacteria Klebsiella granulomatis y afecta al doble de hombres que mujeres. A diferencia de otras, muy rara vez se propaga durante el sexo oral.
En cuanto a los síntomas, no siempre tienen lugar inmediatamente, ya que pueden darse de 1 a 12 semanas tras haber estado en contacto con la bacteria. La mitad de las personas que resultan infectadas tienen úlceras en la zona anal. Asimismo, tienden a aparecer protuberancias carnosas, rojas y pequeñas en las zonas genital o perianal, que se convierten en nódulos levantados conocidos como tejidos de granulación.
En etapas avanzadas, esta infección se parece al linfogranuloma venéreo, los cánceres genitales, o a la amebiasis cutánea ano genital.
UNIDAD 7: SALUD Y PREVENCION DE PSICOPATOLOGÍAS.
7.1. ESTRATEGIAS PARA LA PROMOCION DE SALUD DEL ADOLESCENTE.
7.2. CONDUCTAS ADICTIVAS.
7.3. TRASTORNOS DE LA ALIMENTACION.
7.4. VIOLENCIA Y ABUSO SEXUAL.
7.5. RETRAIMIENTO SOCIAL.
7.6. DESESPERANZA APRENDIDA Y SUICIDIO.
7.7. CONDUCTA DELICTIVA.
E
strategias para la promoción de salud del adolescente: Significa desarrollar y fortalecer habilidades y capacidades que los conduzcan a practicar estilos de vida saludables, para su sano desarrollo, por ello es importante que tengan un entorno afectivo, seguro, y facilitador durante su proceso de autorrealización y crecimiento; para lo cual es indispensable que las familias, las comunidades y las autoridades trabajen en acciones coordinadas.
La participación de las y los adolescentes de manera organizada o individual debe estar presente en todo el proceso de las acciones de promoción de la salud.
¿Dónde podemos realizar las acciones de promoción de la salud de las y los adolescentes?
• En la Familia
La familia es la primera instancia llamada a contener, apoyar y promover la salud de sus miembros y desde la cual se debe fortalecer la construcción de entornos saludables.
• En los Centros Educativos
Es el espacio físico y social, en el cual se da la segunda socialización de las personas, y se desarrollan habilidades y destrezas cognitivas, comunicacionales, físicas y emocionales. Se considera de gran importancia el vínculo Centro escolar- Comunidad-Familia, y por ello, un gran número de las actividades propuestas para promocionar la salud los adolescentes es desarrollar estilos de vida saludable.
• La Comunidad
La promoción de la salud de los adolescentes en el espacio comunitario implica el involucramiento de todos los actores sociales (organizados o individuales) para abordar de manera activa y sistemática, sobre la base del compromiso y la confianza de los responsables de la toma de decisiones tanto del sector público como privado, acciones para establecer políticas y prácticas que promuevan y protejan la salud de las y los adolescentes.
• Los servicios de salud
Los profesionales de la salud que atiendan al adolescente deben fortalecer el desarrollo de hábitos saludables, propiciando que la comunicación establecida con ellos desarrolle su autoestima, fomente su pensamiento crítico y la toma de decisiones en los aspectos referidos al cuidado de su salud.
¿Cómo podemos promocionar la salud de las y los adolescentes?
• Creando Entornos Saludables
Para los adolescentes mediante la participación y organización juvenil articulada con los servicios de salud, municipios y los centros educativos.
• Construyendo una Cultura de Paz.
Favoreciendo la convivencia libre de violencia, en la familia, los centros educativos, comunidad y en los servicios de salud.
La Promoción de la salud es un reto, que debemos asumir con determinación, interés y creatividad, estamos obligados a hacer el esfuerzo, pues sino somos nosotros, entonces quiénes, sino es ahora entonces cuándo.
Ahora y contigo adolescente, es el momento de actuar.
C
onductasadictivas: 4.2- El inicio del adolescente en las conductas adictivas: el uso de alcohol, drogas y otras sustancias psico-activas: Las sociedades desarrolladas actuales están alarmadas ante el incremento, casi exponencial, de las conductas adictivas en la población. Este tipo de conductas no es privativo de tal o cual grupo o clase social y son conductas que tienen su consolidación definitiva en la adolescencia.
Tipo de conductas adictivas en la adolescencia: Consideramos aquellas conductas que cumplen con los requisitos de dependencia (física y/o psíquica), tolerancia, incremento de dosis, afectación de las relaciones interpersonales, alteración del funcionamiento de la personalidad y de la conducta social, co-morbilidad con algún trastorno psicopatológico y presentación de un tipo de síndrome de abstinencia:
Sin uso de sustancias:
Video-juegos caseros.
Ludopatía incipiente en las salas de juegos.
Ordenadores caseros.
Sexo.
Con uso de sustancias legales:
Tabaco.
Alcohol.
Medicamentos (p.e. barbitúricos, diazepan, anfetaminas).
Otros excitantes y alimentos (p.e. bulimia).
Con uso de sustancias ilegales:
Heroína.
Cocaína.
Opio.
Marihuana.
Drogas de síntesis.
Rasgos comunes en las conductas adictivas en la adolescencia: Son rasgos que detecta el clínico, que remiten a un tipo de contacto en la relación médico-paciente. Lo común de estos rasgos se pueden sintetizar: referencia casi constante a un orden numérico (p.e. dosis, número de picos o de contactos con la adicción); referencia a cantidades económicas (p.e. gastos al día, cuantía de su adicción); con frecuencia presentan un llanto de tipo catártico; exceso de confianza con el profesional que les atiende (p.e. fácil tuteo); falta de un registro sensorial, siendo en exceso operatorio; discurso inconsistente, en el que se pierde la posibilidad de expresar ciertos sentimientos y procesos anímicos, sobre todo si están ligados a la afectividad, en cuyo lugar aparece una adecuación de la propia palabra a lo que supuestamente espera escuchar el interlocutor. El denominador común es la constatación de una alteración del tipo de vínculos que establece el sujeto y una "cosificación", en exceso operatoria, de dicho vínculo.
Inicio de las conductas adictivas en la adolescencia: Se puede constatar que algunos adolescentes adictos iniciaron su adicción de forma un tanto coyuntural, el trabajo dirigido por VEGA demostró que en algo más de tres de cada cuatro ocasiones es un amigo el introductor en el consumo y que la edad ronda la edad comprendida entre los 11-14 años en dos tercios de los casos en el cannabis y derivados y siendo en dos tercios de las casos la edad entre 13-14 años para los opiáceos; esto se confirma en el hecho de que su consumo se hace de forma preferente en grupo sobre el 45% de las ocasiones.
De esta suerte se podría pensar que el comportamiento inicial del adolescente adicto sería una coincidencia entre una espera muy puntual del sujeto, una espera del producto que causa la adicción, y al mismo tiempo una coyuntura social de oferta y facilitación de esa expresión pulsional. La oferta de conductas adictivas, en ocasiones muy atractiva y apoyada en la propia publicidad en medios de comunicación, puede encontrar y de hecho encuentra en la precariedad del adolescente una especie de complicidad para iniciar la adicción. En efecto, el trabajo dirigido por VEGA señalaba que el uso para sentirse bien (62%), la utilización como evasión (36%) y la propia presión del grupo en mucha menor proporción (22%) son motivos personales que se aducen para el inicio en las conductas adictivas. Pero si se supone que son otros los que inician las conductas adictivas los propios jóvenes plantean que la curiosidad (62%) y la presión del grupo (44%) adquieren una especial y significativa relevancia, mientras que para continuar en el uso de la dependencia el sentirse bien (78%) y la dependencia con un 44% lejano, son las causas aducidas.
Para completar el panorama se debe considerar la accesibilidad y el poder químico de la droga o el enganche de la conducta adictiva desarrollada para que se organice, de forma definitiva, la dependencia de forma sintomática.
Estas conductas adictivas no responden a una estructura psicopatológica y presentan características transnosográficas. Por lo que es preciso señalar la vulnerabilidad que algunos adolescentes poseen para que les lleve a desarrollar este tipo de conductas, cuyos efectos son claramente patológicos y los conduce a una verdadera psicopatología. De hecho BERGERET apostilla diciendo que las conductas adictivas en la adolescencia pueden ser consideradas como un intento defensivo y de regulación contra determinadas deficiencias e insuficiencias ocasionales de la estructura afectiva y relacional. Esta diversidad es lo que origina la gran variedad clínica de las conductas adictivas, así como la diferencia que existe tanto en el pronóstico como en las respuestas terapéuticas.
En muchas ocasiones este tipo de conductas adictivas suelen tener, al inicio al menos, un cierto valor de auto-terapia. Ya que se busca protección contra la angustia y las tendencias depresivas. Ello hace que el sujeto busque en ellas un sustituto relacional que le proteja de su dependencia afectiva al otro. De esta suerte estas conductas ponen de manifiesto la existencia de dificultades más importantes de la organización y estructura de la personalidad (Fig. 11).
Factores de riesgo hacia las conductas adictivas: Los factores de riesgo representan una aproximación general, pero deben ser contrastados en cada caso en particular. Por otro lado la presencia de uno o varios de ellos pueden darse en el curso de una evolución normal. En este sentido se debe considerar que se precisan varios de ellos, persistencia en el tiempo y ser irreductibles a los abordajes convencionales.
Factores sociales: El cambio del perfil social de consumidores, no exime a ningún nivel social de la posibilidad de acceder a determinado tipo de conductas adictivas. La marginación, al menos determinadas formas de marginación, y un deficiente nivel educativo y cultural favorecen el establecimiento de estas conductas. Quizá el factor de riesgo más importante consiste en la facilidad en el acceso a sustancias (alcohol, medicamentos, drogas) o al conocimiento de otras conductas adictivas.
Factores escolares: El fracaso escolar, tanto en el rendimiento como en la asistencia, los problemas de adaptación y conducta en la relación (tanto con los pares como con los profesores) son otros factores de riesgo.
Factores familiares: Los antecedentes de conductas adictivas en las figuras parentales (p.e. alcoholismo, drogadicción, ludopatía), enfermedades mentales en uno o los dos padres, existencia de situaciones de violencia familiar, establecimiento disfuncional de los vínculos (p.e. abandono, negligencia de cuidados, hiper o hipoestimulaciones afectivas, represiones, falta de confianza, rupturas familiares traumáticas). En el funcionamiento familiar se insiste en una figura paterna de funcionamiento periférico, con escaso poder de simbolización y una figura materna en exceso sobreprotectora.
Factores individuales: Los estudios de comorbilidad en pacientes adolescentes con conductas adicitvas ponen de manifiesto que la comorbilidad más frecuente en el eje I es con los trastornos de conducta de forma estadísticamente significativa (89,9%) y es bastante frecuente (11,6%) en los trastornos de alimentación; en el eje II resulta con significación estadística los trastornos de personalidad B (68,5%), sobre todo los de tipo borderline y narcisista. Los trastornos vinculares son otros trastornos que presentan riesgo evolutivo hacia este tipo de conductas. Los cambios en los hábitos y la conducta son signos de alarma bastante precoces, que deben ser seguidos de cerca. Con relación a la "escalada" se debe matizar que no todo contacto conduce a este tipo de conductas, sino que se deben estudiar de forma contextualizada los factores de riesgo en su conjunto, un contacto incluso varios contactos con estetipo de sustancias no tienen porqué conducir de forma lineal a las toxicomanías; lo que sí se sabe es que en población clínica de toxicómanos las conductas de escalada son prevalentes. Los antecedentes de abusos sexuales en la infancia y/o una alteración de la vida/conducta sexual en la adolescencia.
Si bien es cierto que la inadaptación social puede conducir al consumo de sustancias, no es menos cierto que el consumo de drogas conduce a la inadaptación social. Pero también el uso de sustancias puede ser considerado como un medio de adaptación para algunos adolescentes. Por fin, hay que señalar que no todo adicto presenta conductas disociales y/o delincuentes ni es totalmente cierto que la toxicomanía conduce a la delincuencia; lo que sí se debe señalar es que existen más trastornos de conducta y/o predelincuencia en tiempos previos a la adicción en los adolescentes con conductas adictivas.
Implicaciones preventivas: El análisis de muchas campañas preventivas de las conductas adictivas adolecen de algunos fallos conceptuales, pues inciden en los vínculos disfuncionales (p.e. pretenden dar consejos, condenan en exceso, señalan en exceso) con lo que se puede incrementar la curiosidad hacia el consumo de este tipo de conductas (p.e.
son alarmistas, simplistas, en ocasiones se presentan descontextualizadas).
En los últimos tiempos se ha observado un cambio importante de tendencia, introduciendo dos aspectos capitales: la información veraz, incluida la tolerancia (p.e. la campaña sobre el consumo de alcohol en jóvenes realizada por el Ayuntamiento de Gijón, en la que se informa sobre la cantidad de alcohol por cada bebida y combinado y un máximo que no se debe sobrepasar semanalmente) y la postura activa del joven (p.e. la campaña de la FAD animando a ser actor activo del "NO" ya que es el mismo joven el que debe decidir; la anterior campaña del Ayuntamiento de Gijón responde al mismo criterio). Contextualizar la prevención en el seno del proceso educativo, ya VEGA y cols. y las experiencias desarrolladas en México, hicieron que los diferentes grupos de expertos de la OMS estimulara la activa participación de los profesionales de la educación en esta labor.
cabe señalar la segunda parte de la campaña del Ayuntamiento de Gijón, dirigida al personal docente y a las APAS de los centros escolares).
"Comer nada": anorexia versus bulimia: Decididamente es el trastorno de moda: Se han destapado gentes nobles padeciéndolo, personas situadas socialmente que lo sufren, se han disparado las cifras de prevalencia, aparece como guión en teleseries de tres al cuarto, también en programas educativos y de divulgación, presentadores/as de renombre acogen en sus programas/tertulias "el caso", las asociaciones de familiares de enfermos/as adquieren un poder como ninguna asociación de este tipo ha tenido jamás. Esta eclosión resulta, cuanto menos, preocupante para algunas mentes rigurosas, razonables y sensatas: ¿cómo es posible aislar un trastorno, como paradigmático, y descuidar un criterio global, de atención a la totalidad de los trastornos mentales que acontecen en el proceso de desarrollo humano? La pujanza social, económica y cultural de las familias (la gran mayoría de clase media, media-alta y alta) es solo una razón (a diferencia del origen humilde y con escasa cultura de otros trastornos mentales de la infancia y de la adolescencia); pero tampoco podemos olvidar el legítimo deseo de relevancia de algunos grupos de profesionales.
Los trastornos de la alimentación, como se les denomina genéricamente en los sistemas de clasificación de los trastornos mentales CIE-10 y DSM-IV, no son ni algo nuevo ni algo que solo acontece en esta etapa ni con esta patoplastia. Ya en 1.689 RICHARD HORTON describió un cuadro clínico que denominó "consumpción nerviosa" que coincide básicamente con este tipo de trastornos.
En 1.874 Sir WILLIAM GULL describe con gran minuciosidad un cuadro clínico que se caracterizaba porque se presentaba sobre todo en mujeres jóvenes y adolescentes, con edades comprendidas entre los 16 y 25 años; que cursaba con una extrema delgadez, una disminución o falta total de apetito sin que existiera una causa física demostrable y se acompañaba de amenorrea, bradicardia, estreñimiento, astenia e hiperactividad psicomotriz y social. Lo cierto es que este científico no pudo estar más acertado, fenomenológicamente hablando.
Contenidos psicopatológicos: Existe, en estas pacientes, un conflicto de identidad entre los aportes del grupo étnico, cultural y las demandas familiares. No están ajenos a estos avatares los medios de comunicación social, con sus reportajes de ensalzar las figuras longilíneas y, un tanto asexuales, de determinadas modelos ("top-models" en un anglicismo invasor), secundados por la presión de los fabricantes de ropa en serie ("pret â porter", afrancesado término usado para este fin) y del grupo de pares, para sorpresa y anonadamiento de las figuras parentales. De esta suerte la adolescente (la relación chicos/chicas es 1/7, aunque tiende a disminuir la diferencia entre ambos sexos y la edad de presentación) queda atrapada en las relaciones del grupo y la identidad corporal, existiendo una confusión hacia las presiones del grupo y de los fenómenos sociales.
Aparecen reacciones negativistas y oposicionistas hacia las situaciones vitales. Aparecen reacciones de naturaleza ansiosa, persecutoria o depresiva hacia determinados factores de estrés, como p.e. la ruptura familiar, cambio de roles familiares, estrés educativo.
Todo ello se presenta en una fase con conflictos específicos y con conflictos internalizados de cierta relevancia y relacionados con las pulsiones sexuales y agresivas, con los cambios corporales y con los cambios de la imagen corporal y de la identidad psicológica. De esta suerte el cuerpo perfecto es el instrumento con el que se expresa la omnipotencia infantil y sirve para aislar, aunque de forma variable, los mecanismos psicóticos.
La ansiedad y la confusión, expuestas en los apartados precedentes, con la sumación de otros aspectos altera la percepción corporal del apetito. De esta suerte emergen defensas bastante fuertes y abandónicas frente a las situaciones de querer y ser querido, es decir frente a la elección del objeto de deseo y de amor. El problema del control de los conflictos se desplaza hacia el control de la bulimia, con lo que aparecen fases alternativas de anorexia y de bulimia.
El cuadro clínico: La clínica que con más frecuencia se presenta consiste en un cuadro clínico inespecífico, que en los sistemas de clasificación actuales (CIE-10 y DSM-IV) se denomina: trastorno inespecífico de la conducta alimenticia y que se caracteriza porque el promedio de peso es adecuado, no hay episodios de voracidad, pero existe temor a ganar peso y hasta se puede llegar a provocar el vómito, puede presentarse síntomas de anorexia en una adolescente, pero sin llegar a presentar amenorrea o bien síntomas de bulimia, pero sin la frecuencia periódica de los episodios de voracidad. Es un cuadro que puede desembocar en un trastorno alimenticio severo, sino se aborda en el momento pertinente de la forma adecuada, para lo que se deben tener en cuenta la existencia de factores de riesgo (Tabla XII) y unos factores individuales favorecedores de esta evolución (Tabla XIII).
T
rastornos de la alimentación: el rol de la psicoterapia en el tratamiento eficaz. En una sociedad que continúa valorando la delgadez, aun cuando las personas en los Estados Unidos están más gordas que nunca, casi todos se preocupan por su peso por lo menos ocasionalmente. Las personas con trastornos en la alimentación llevan estas preocupaciones a extremos, desarrollando así hábitos alimenticios anormales que ponen en riesgo su bienestar e incluso sus vidas. Esta hoja informativa de preguntas y respuestas explica cómo la psicoterapia puede ayudar a personas a recuperarse de estos trastornos cada vez más comunes.
¿Cuáles son los principales tipos de trastornos en la alimentación?
Hay tres tipos principales de trastornosen la alimentación.
Las personas con anorexia nerviosa tienen una imagen distorsionada del cuerpo que hace que se vean gordas incluso cuando están peligrosamente delgadas. A menudo se niegan a comer, hacen ejercicio compulsivamente y desarrollan hábitos inusuales como rehusar a comer delante de los demás, pierden mucho peso y pueden incluso morirse de hambre. Las personas con bulimia nerviosa comen excesiva cantidad de alimentos, luego purgan sus cuerpos de los alimentos y las calorías que tanto temen usando laxantes, enemas o diuréticos, vomitando y/o haciendo ejercicio. A menudo actúan en secreto, se sienten asqueados y avergonzados cuando comen en gran cantidad, pero también aliviados de la tensión y las emociones negativas una vez que sus estómagos están nuevamente vacíos. Al igual que las personas con bulimia, aquellas con el trastorno de comer compulsivamente experimentan episodios frecuentes de comer fuera de control.
La diferencia es que los comedores compulsivos no purgan sus cuerpos del exceso de calorías.
Es importante prevenir conductas problemáticas para que no se conviertan en trastornos en la alimentación totalmente desarrollados. La anorexia y la bulimia, por ejemplo, suelen estar precedidas de una dieta muy estricta y pérdida de peso. El trastorno de comer compulsivamente puede comenzar con comilonas ocasionales. Cada vez que una conducta alimenticia comienza a tener un impacto destructivo en el desempeño de las funciones de una persona o la imagen de sí misma, es hora de consultar a un profesional de la salud mental altamente capacitado, como un psicólogo autorizado para ejercer y con experiencia en tratar personas con trastornos en la alimentación.
¿Quiénes tienen trastornos en la alimentación?
Según el Instituto Nacional de la Salud Mental, las mujeres adolescentes y jóvenes representan el 90 por ciento de los casos. Sin embargo, los trastornos en la alimentación no son sólo un problema para las mujeres adolescentes tan a menudo descritas en los medios de comunicación. Mujeres y los hombres mayores, asi como los niños también pueden desarrollar estos trastornos. Un creciente número de minorías étnicas están siendo afectadas por estas enfermedades devastadoras.
Las personas a veces tienen trastornos en la alimentación sin que sus familias o amigos sospechen que tienen un problema. Conscientes de que su conducta no es normal, las personas con trastornos en la alimentación pueden retraerse del contacto social, ocultar su conducta y negar que sus patrones de alimentación son problemáticos. Hacer un diagnóstico preciso exige la participación de un psicólogo autorizado para ejercer, u otro experto adecuado de salud mental.
¿Qué provoca los trastornos en la alimentación?
Determinados factores psicológicos predisponen a las personas a desarrollar trastornos en la alimentación. Las familias o relaciones disfuncionales son un factor importante. Los rasgos de personalidad pueden también contribuir a estos trastornos. La mayoría de las personas con trastornos de la alimentación tiene baja autoestima, se sienten indefensas y con una insatisfacción profunda por su apariencia.
Hay características específicas vinculadas con cada uno de los trastornos. Por ejemplo, las personas con anorexia tienden a ser perfeccionistas, mientras que las personas con bulimia son a menudo impulsivas. Los factores físicos como la genética también desempeñan un papel importante en poner en peligro a las personas.
Un amplio espectro de situaciones puede precipitar los trastornos de la alimentación en personas susceptibles. Los familiares o amigos pueden burlarse repetidamente de ellas respecto a sus cuerpos. Pueden participar en gimnasia u otros deportes que ponen énfasis en el peso bajo o una determinada imagen corporal. Las emociones negativas o los traumas como violación, abuso o la muerte de un ser querido también pueden desencadenar trastornos. Incluso un acontecimiento feliz, como dar a luz, puede provocar trastornos debido al impacto estresante del hecho que implica un nuevo papel en la persona y su imagen corporal.
Una vez que las personas comienzan a tener conductas de alimentación anormales, el problema puede perpetuarse. Comer compulsivamente puede establecer un círculo vicioso activo. Algunas personas se purgan para eliminar el exceso de calorías y dolor psíquico, luego comen compulsivamente otra vez para escapar de los problemas cotidianos.
¿Por qué es importante buscar tratamiento para estos trastornos?
Las investigaciones indican que los trastornos en la alimentación son uno de los problemas psicológicos que tienen menos probabilidades de ser tratados. Los trastornos en la alimentación con frecuencia no desaparecen por sí solos, y dejarlos sin tratamiento puede acarrear consecuencias graves. De hecho, el Instituto Nacional de la Salud Mental estima que uno de cada diez casos de anorexia termina en muerte por hambre, suicidio o complicaciones médicas como ataques al corazón o insuficiencia renal.
Los trastornos en la alimentación pueden aniquilar al cuerpo. Los problemas físicos asociados con trastornos de la alimentación incluyen anemia, palpitaciones, pérdida del cabello y masa ósea, caries, esofagitis e interrupción de la menstruación. Las personas con el trastorno de comer compulsivamente pueden desarrollar presión arterial elevada, diabetes y otros problemas asociados con la obesidad.
Los trastornos en la alimentación también están asociados con otros trastornos mentales como la depresión. Los investigadores todavía no saben si los trastornos en la alimentación son síntomas de dichos problemas o si los problemas se desarrollan debido al aislamiento, estigma y cambios fisiológicos causados por los trastornos en la alimentación en sí. Lo que queda claro es que las personas con trastornos de la alimentación tienen mayores índices de tener otros trastornos mentales, que incluyen depresión, trastornos en ansiedad y abuso de sustancias, que otras personas.
¿Cómo puede ayudar un psicólogo a una persona a recuperarse?
Los psicólogos desempeñan un papel vital en el tratamiento exitoso de los trastornos en la alimentación. Estos son miembros integrales de un equipo multidisciplinario que puede ser necesario para brindar la atención adecuada al paciente. Como parte de este tratamiento, se puede consultar a un médico para descartar enfermedades y determinar si el paciente corre peligro físico inmediato. Se puede solicitar a un nutricionista que ayude a evaluar y mejorar el consumo nutricional.
Una vez que el psicólogo ha identificado problemas importantes que requieren atención, y desarrollado un plan de tratamiento, ayuda al paciente a reemplazar pensamientos y conductas destructivos por otros más positivos. Por ejemplo, el psicólogo y paciente pueden trabajar juntos para concentrarse en la salud en lugar del peso. El paciente puede llevar un diario de comidas con el fin de crear más conciencia de los tipos de situaciones que desencadenan el comer compulsivamente.
Sin embargo, simplemente cambiar los pensamientos y conductas del paciente no es suficiente. Para garantizar una recuperación duradera, los psicólogos y pacientes deben trabajar juntos para explorar los problemas psicológicos subyacentes al trastorno de la alimentación. La psicoterapia puede ser necesaria para concentrarse en mejorar las relaciones personales del paciente y puede involucrar ayudarlo a ir más allá del hecho o situación que desencadenó el trastorno en primer lugar. La terapia de grupo también puede resultar útil.
Algunos pacientes, en especial aquellos con bulimia, pueden beneficiarse con la medicación. Sin embargo es importante recordar que la medicación debe usarse en combinación con psicoterapia, no para reemplazarla. Los pacientes a quienes se les aconseja tomar medicación deben conocer los posibles efectos colaterales y la necesidad de una supervisión directa del médico.
¿Funciona realmente el tratamiento?
Sí. La mayoría de los casos de trastornos en la alimentación pueden ser tratados exitosamente por profesionales de la atenciónmédica de salud mental y de salud adecuadamente capacitados. Hay que tener en cuenta, que los tratamientos no dan resultados en un corto plazo. Para muchos pacientes, el tratamiento puede ser a largo plazo.
Incorporar la terapia familiar o de pareja en la atención del paciente puede ayudar a prevenir recaídas al resolver los problemas interpersonales relacionados con el trastorno de la alimentación. Los terapeutas pueden guiar a los familiares para que entiendan el trastorno del paciente y aprendan nuevas técnicas para sobrellevar los problemas. Los grupos de apoyo también pueden colaborar.
Recuerde: cuanto más temprano comience el tratamiento, es mucho mejor. Cuanto más tiempo continúen los patrones de alimentación anormales, estos quedarán más profundamente arraigados y serán más difíciles de tratar.
Los trastornos en la alimentación pueden afectar gravemente el funcionamiento y la salud de las personas. Pero las perspectivas de una recuperación a largo plazo para la mayoría de las personas que buscan ayuda profesional son muy buenas. Terapeutas calificados como, por ejemplo, psicólogos autorizados para ejercer y con experiencia en esta área, pueden ayudar a aquellas personas que tienen trastornos en la alimentación a recuperar el control de sus conductas alimenticias y de sus vidas.
V
iolencia y abuso sexual: La mayoría de los traumas que ocasiona el abuso sexual en niños, adolescentes y jóvenes son de naturaleza psicológica debido a que, inicialmente al menos, la mayoría de las víctimas reaccionan con pasividad ante el abuso. Las razones que explicarían esta no resistencia al abuso pueden ser el miedo al uso de la fuerza física por parte del agresor, ignorancia, amenazas del abusador hacia su familia, sentimientos de desamparo, miedo a que sus madres o padres no les crean, o porque el abusador está en autoridad y dependencia económica. Sin embargo, una proporción de los niños, adolescentes y jóvenes sufren traumas físicos tales como lesiones, infecciones vaginales, dolor, prurito, lesiones o heridas, irritación en el área genital, sangrado o goteo inter-menstrual. Otros síntomas conductuales o psicológicos pueden ser ansiedad, jaquecas, irritabilidad, disturbios del sueño, cambio en los hábitos del comer, pesadillas, fatigas, quejas somáticas difusas.
El embarazo en la adolescente o joven puede ser el resultado de una situación de abuso sexual. Esta posibilidad puede ser considerada, particularmente cuando el progenitor de su embarazo es significativamente mayor. Otro indicador más amplio de esta posibilidad es la renuencia de la adolescente o de su familia a divulgar la identidad de éste. El descubrimiento del embarazo suele ser en estos casos, la primera declaración de la existencia de abuso sexual de larga duración.
Otra consecuencia en este aspecto puede ser la aparición de Infecciones de Transmisión Sexual, incrementándose la posibilidad de infección por VIH. Muchos de los niños, adolescentes y jóvenes que fueron abusados sexualmente, siguen sintiendo mucho miedo por esta posibilidad aún siendo adultos. Temen haber sido dañados físicamente por el abuso. Por ejemplo, en una adolescente, la menarquia tardía puede ser causada como causa psicológica a consecuencia del abuso.
Secuelas psicológicas.-
Los aspectos psicológicos pueden entenderse como la resultante de complejas interacciones entre algunos aspectos del adolescente o joven y los factores implicados en el abuso sexual. Si bien algunas de las experiencias anteceden a la aparición de la adolescencia, es solamente la maduración cognoscitiva lo que permite la realización y expresión de estos sentimientos.
La depresión es comúnmente vivenciada, en especial por jóvenes mujeres, como resultado del abuso sexual y se encuentra muy vinculada a la respuesta familiar y social, aún cuando éstas tiendan a protegerla y apoyarla. La depresión es con frecuencia una respuesta a uno de varios factores. Ellos incluyen una sensación de maldad y culpa, baja autoestima vinculada a sentimientos de vergüenza, suciedad y daño; o también una creencia de ser valorada sólo como objeto de abuso sexual para gratificación de otros; un sentimiento de estar entrampada y falta de apoyo y ayuda frente a estas sensaciones opresoras.
La acomodación y adaptación psicológica del niño, niña o adolescente es necesaria para sobrevivir emocionalmente el período abusivo. Este proceso de acomodación a menudo permite que el abuso siga su curso aparentando una vida normal, con sólo algunos signos de disturbio en el comportamiento o en la esfera afectiva, que sólo retrospectivamente sean reconocidos como indicadores de este abuso. El niño, niña o adolescente puede aislar la experiencia abusiva del resto de su vida olvidando o aparentando que el abuso no ha ocurrido.
Los adolescentes y jóvenes varones abusados experimentan síntomas muy similares a los experimentados por las mujeres, como depresión, aislamiento, pobre auto-concepto, dificultad en establecer relaciones y problemas sexuales. Muchos adolescentes varones son también similares a las víctimas mujeres ya que también se avergüenzan por lo que les pasó o se ven ellos mismos como responsables o débiles por permitir que sucediera.
La forma más angustiante que se percibe como mecanismo de evasión de aquella situación intolerable, son los intentos de autoagresión experimentados por los y las adolescentes víctimas de abuso sexual. El abusar de otros puede ser una forma de evasión utilizada por los adolescentes varones. Otros adolescentes se evaden del abuso a través de la huida o fuga del hogar. Sentimientos de culpa, de inferioridad o sentimientos de desvaloración, son también resultados de haber sido abusado.
Dos dificultades surgen en la sexualidad de adolescentes abusados:
Cuando el abuso es descubierto podría ser muy difícil abandonar los sentimientos de culpa, impotencia o disociación de la experiencia. Esta experiencia de haber sido víctima desamparada contribuye a la identidad del o la adolescente o joven,
Algunos adolescentes o jóvenes mantienen el silencio acerca del abuso para proteger a padres, tutores o familiares de la angustia de saber sobre el abuso. Cuando se devela el abuso, los y las adolescentes o jóvenes se ven enfrentados a las suposiciones de los adultos de que ellos o ellas podrían haber encarado activamente el abuso o que el hecho de no haber develado con anterioridad, implica que éste no fue tan mal recibido por él o la adolescente o joven, estos puntos de vista, aunque equivocados, hacen consonancia con los sentimientos de culpa de adolescentes y jóvenes víctimas de abuso sexual. (1,40,41)
Dificultades sexuales de adolescentes varones abusados sexualmente.
La renuencia de los varones adolescentes o jóvenes a poner de manifiesto el abuso sexual del cual han sido víctimas, puede estar vinculada a muchos factores. Uno de ellos es que la sociedad continúa considerando que el varón víctima de abuso sexual es menos aceptable que la víctima mujer. Debido a que la forma de acercamiento de los abusadores, que en general son extraños, la realizan a través de rodeos sexuales al adolescente o joven, esta actitud así como la reiteración de estas situaciones vivenciadas en particular por adolescentes o jóvenes vulnerables les causa mucha vergüenza.
Más aún en vista de que la mayoría de los abusadores son hombres, tanto de víctimas mujeres como de varones, esta revelación pone en evidencia la complicación involuntaria de los jóvenes abusados sexualmente en relaciones homosexuales. La cuestión de la identidad sexual es específicamente problemática para ellos, quienes en su mayoría experimentan miedo y confusión.
Miedo implícito de que si fue elegido por el abusador esto indique de una manera imperceptible la homosexualidad inherente en él. Si durante su post-pubertad experimenta el despertar sexual en situación de abuso, esto lo puede percibir como un indicador más de la orientación sexual del adolescente.
Finalmente algunos adolescentes temen que el conocimiento que otros puedan tener acerca de esteabuso realizado por otro hombre, lo conduzca al etiquetamiento homosexual. Se ha afirmado que adolescentes varones que presentan una postura rígida de homofobia, puede ser de hecho un indicador de abuso sexual. Aunque esto es difícil de probar en sociedades que presentan alta frecuencia de homofobia.
Por otro lado, el abuso sexual realizado por una mujer, cuando es reconocido como abuso, lleva su propia marca para ellos, ya que puede significar la debilidad de un hombre en manos de una mujer.
Secuelas del abuso sexual en el funcionamiento social
Una historia de abuso sexual pasada o actual a menudo está asociada a dificultades escolares, problemas de concentración y en general a una baja en el rendimiento académico que no se asocia a déficit intelectual. Otros efectos mencionados por la literatura son ausentismo escolar, deserción escolar, abandono del hogar, vagancia y delincuencia. Abuso de alcohol y drogas y matrimonios tempranos especialmente en la adolescente, como una forma de escapar del abuso, son otras consecuencias del abuso sexual en adolescentes y jóvenes.
Algunos estudios han reportado la alta incidencia del abuso sexual como causante de la fuga del hogar. Esta experiencias llevará, a adolescentes vulnerables a mayores abusos y explotación, siendo el fenómeno de la prostitución juvenil o comercio sexual una clara demostración de ello.
R
etraimiento social: se trata de personas que rechazan tanto las metas como las normas y los medios existentes. Están en la sociedad, pero no pertenecen a ella, no se sienten partícipes de algo en lo que continuamente fracasan por los medios legítimos y a su vez se sienten incapaces de seguir caminos ilegítimos por las prohibiciones interiorizadas. La solución es la huida total de fines y medios mediante la evasión. Este tipo de desviados causa una especial alarma social, los ritualistas al menos mantienen en funcionamiento los engranajes del sistema, los innovadores no cuestionan sus bases y siempre pueden entenderse como hijos desobedientes e incluso ingeniosos, pero los evasivos son improductivos y la producción es la base del sistema. Acción y efecto de retraerse. En psicología, la manera de ser de la persona tímida, reservada y poco comunicativa. En medicina y ciencia del deporte, la interrupción del interés en la participación deportiva. Factores que provocan retraimiento son, por ejemplo, la pérdida de interés y las lesiones. Ver también despreocupación
D
esesperanza aprendida y suicidio: El psicólogo Martin Seligman acuñó el término “desesperanza aprendida” para referir a un estado en que la persona se siente indefensa, cree no tener control sobre la situación y piensa que cualquier cosa que haga será inútil. Como resultado, la persona permanece pasiva ante acontecimientos dolorosos, incluso cuando dispone de la posibilidad real de cambiar esas circunstancias.
El experimento. En un esclarecedor experimento, Martin Seligman expuso a descargas eléctricas ocasionales a dos perros encerrados en sus respectivas jaulas. Pero mientras uno de éstos tenía la posibilidad de accionar una palanca para detenerlas, el otro no podía hacer nada. El dispositivo experimental determinaba que el tiempo de las descargas fuera igual para ambos animales: las recibían simultáneamente y cuando el primero cortaba la electricidad el otro también dejaba de recibirla.
Pudo observarse que, a pesar de experimentar los mismos estímulos aversivos, la reacción de cada animal fue diferente: mientras el primer perro mostraba un comportamiento y un ánimo normal, el otro permanecía quieto y asustado.
La conclusión fue simple y contundente: la sensación de poseer algún control sobre la realidad hacía soportable la situación para el primero; en cambio el segundo habría aprendido que cualquier acción era impotente para cambiar su realidad.
Seligman fue un paso más allá, y permitió que el segundo animal pudiera ahora controlar las descargas. El resultado de la modificación fue sorprendente. Ya era tarde: el perro se mostraba incapaz de darse cuenta de su posibilidad de control y, por lo tanto, continuaba recibiendo la electricidad sin intentar nada para evitarlo.
Su desesperanza aprendida era irreversible.
Paralelos. Algo análogo ocurre a la ciudadanía asfixiada por los recurrentes problemas endémicos del país que persisten sin ser resueltos y que determinan padecimientos cotidianos de gravedades diversas. Ante cada nueva manifestación desbordante de esos problemas, los ciudadanos protestan, marchan, asisten a cacerolazos, juntan firmas, cortan calles o lloran ante las ocasionales cámaras de televisión que les permiten expresarse, entre otras diversas reacciones.
Pero el final es casi invariablemente el mismo: la situación sigue igual o, a veces, peor.
Y así seguimos, entonces. Inermes ante amenazas que pueden acecharnos en cualquier momento, en cualquier lugar, por cualquier razón o sin razón alguna.
Desesperanza. Quizá el gobierno nacional ya nos ha convencido –sea por negación, o por ese discurso que carga la responsabilidad de los males en enemigos demasiado poderosos o, simplemente, en la impericia de sus acciones– de que no hay mucho que pueda hacerse.
Como el perro de Seligman, tal vez ya hemos aprendido la desesperanza. Tan cercana a la impotencia. Tan parecida a la resignación.
El suicidio entre los adolescentes ha tenido un aumento dramático recientemente a través de la nación. Cada año miles de adolescentes se suicidan en los Estados Unidos. El suicidio es la tercera causa de muerte más frecuente para los jóvenes de entre 15 a 24 años de edad, y la sexta causa de muerte para aquellos de entre 5 a 14 años.
Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas de sí mismos, presión para lograr éxito, incertidumbre financiera y otros miedos mientras van creciendo. Para algunos adolescentes el divorcio, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos e intensificarles las dudas acerca de sí mismos. Para algunos adolescentes, el suicidio aparenta ser una solución a sus problemas y al estrés.
La depresión y las tendencias suicidas son desórdenes mentales que se pueden tratar. Hay que reconocer y diagnosticar la presencia de esas condiciones tanto en niños como en adolescentes y se debe desarrollar un plan de tratamiento apropiado. Cuando hay duda en los padres de que el niño o el joven pueda tener un problema serio, un examen siquiátrico puede ser de gran ayuda.
Muchos de los síntomas de las tendencias suicidas son similares a los de la depresión. Los padres deben de estar conscientes de las siguientes señales que pueden indicar que el adolescente está contemplando el suicidio:
cambios en los hábitos de dormir y de comer
retraimiento de sus amigos, de su familia o de sus actividades habituales
actuaciones violentas, comportamiento rebelde o el escaparse de la casa
uso de drogas o de bebidas alcohólicas
abandono fuera de lo común en su apariencia personal
cambios pronunciados en su personalidad
aburrimiento persistente, dificultad para concentrarse, o deterioro en la calidad de su trabajo escolar
quejas frecuentes de síntomas físicos, tales como: los dolores de cabeza, de estómago y fatiga, que están por lo general asociados con el estado emocional del joven
pérdida de interés en sus pasatiempos y otras distracciones
poca tolerancia de los elogios o los premios
Un adolescente que está contemplando el suicidio también puede:
quejarse de ser una persona mala o de sentirse abominable
lanzar indirectas como: no les seguiré siendo un problema, nada me importa, para qué molestarse o no te veré otra vez
poner en orden sus asuntos, por ejemplo: regalar sus posesiones favoritas, limpiar su cuarto, botar papeles o cosas importantes, etc.
ponerse muy contento después de un período de depresión
tener síntomas de sicosis (alucinaciones o pensamientos extraños)
Si el niño o adolescente dice yo me quiero matar o yo me voy a suicidar, tómelo muy en serio y llévelode inmediato a un profesional de la salud mental capacitado. La gente a menudo se siente incómoda hablando sobre la muerte. Sin embargo, puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio. Esto no ha de ponerle ideas en la cabeza, por el contrario, esto le indicará que hay alguien que se preocupa por él y que le da la oportunidad de hablar acerca de sus problemas.
Si el niño o adolescente dice yo me quiero matar o yo me voy a suicidar, tómelo muy en serio y llévelo de inmediato a un profesional de la salud mental capacitado. La gente a menudo se siente incómoda hablando sobre la muerte. Sin embargo, puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio. Esto no ha de ponerle ideas en la cabeza, por el contrario, esto le indicará que hay alguien que se preocupa por él y que le da la oportunidad de hablar acerca de sus problemas.
Si una o más de estas señales ocurre, los padres necesitan hablar con su niño acerca de su preocupación y deben de buscar ayuda profesional cuando persiste su preocupación. Con el apoyo moral de la familia y con tratamiento profesional, los niños y adolescentes con tendencias suicidas se pueden recuperar y regresar a un camino más saludable de desarrollo.
C
onducta delictiva: Es el comportamiento o infracciones las normas jurídicas, el Estado, los bienes materiales y las personas. Es una violación a las normas establecidas, o sea ley, que puede hacerse de forma voluntaria e involuntaria, aunque en la mayoría de los casos, las personas saben lo que están haciendo, de lo contrario no se proveyeran de armas para defenderse, en caso de ser sorprendido en acción. Cualquier acto cometido en contra de propiedad ajena, está considerada como conducta delictiva.
Son actos en contra de la ley, tipificados por la ley y merecedores de castigo por la sociedad, en diferentes grados. Cualquier acto cometido que vaya en contra de lo que establece la ley, está categorizado como conducta delictiva. Las personas que lo comete tienen una conducta delictiva y está en contra de la ley, pudiendo ser perseguido o castigada por la misma.
Se puede definir también como “una conducta por parte de una o varias personas que no coinciden con las requeridas en una sociedad determinada, que atentas contra las leyes de dicha sociedad. Debido a ello, la delincuencia puede diferir según el código penal de cada país. Generalmente, se considera delincuente a quien comete un delito en reiteradas ocasiones, llegando a ser considerado también, como un antisocial, recalcando el hecho que este tipo de acciones atentan contra el normal funcionamiento de nuestra sociedad, poniendo en peligros de diferente naturaleza a sus miembros.
Es las conductas rechazadas por la sociedad denominada también conductas antisociales el que comete un único delito. No es considerado delincuente si no aquel que los comete de forma reiterada y que es considerado antisocial por la sociedad. Entonces, es la conducta delictiva, es aquella actuación, que es rechazada por la sociedad.
Sin duda la conducta delictiva es uno de los temas que más preocupa a la sociedad actual, debido principalmente al aumento del número de delincuentes y a que cada vez sean más los adolescentes que cometen delitos. La delincuencia más común es la llamada delincuencia adolescente, que normalmente es cometida por una persona o un grupo de personas de esta edad. Los delitos cometidos pueden ser de carácter menor o también llegar a ser graves y clasificados, pero no son de grandes proporciones, es decir, no son cometidas por grupos organizados ni planeadas para afectar en gran manera a la sociedad. Se incluyen aquí delitos como asaltos, Carter ismos, robos, fraudes, violaciones, vandalismo, grafitis y pinturas en muros y monumentos, entre otros.
Pueden los adolescentes con conducta delictiva pueden cometer delitos de la delincuencia menor pero por ser ejecutada por grupos organizados, a los distintos delitos se les llama industria. Así, se podría hablar de industria del robo, industria del secuestro. Además de estar aumentando la delincuencia, cada vez es más violenta. Anteriormente era más común que el delincuente usara la fuerza sólo en caso de necesidad, pero hoy, la mayoría primero agrede y luego comete el delito, como en el caso de los robos con violencia y a mano armada. Lo que más preocupa es que los menores se están volviendo los protagonistas. En todo Latinoamérica la edad promedio del primer delito ha pasado de los 17 años a los 13 años. En Estados Unidos, 1 de cada 9 adolescentes son llevados a tribunales. Otro caso en ascenso es el delito cometido por mujeres.
Adolescencia.
La adolescencia como un periodo en el desarrollo biologico, psicológico, sexual y social inmediatamente posterior a la niñez y que comienza con la pubertad. Su rango de duración varía según las diferentes fuentes y opiniones médicas, científicas y psicológicas, pero generalmente se enmarca su inicio entre los 10 a 12 años, y su finalización a los 17 años. La adolescencia es esencialmente una época de cambios. Es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adultos, es un período de transición que tiene características peculiares. En esta etapa, sus protagonistas son jóvenes que aún no son adultos pero que ya no son niños.
Es una etapa de descubrimiento de la propia identidad psicologica, sexual, así como de la de autonomia individual. En el aspecto emocional, la llegada de la adolescencia significa la abertura de la capacidad afectiva para sentir y desarrollar emocines que se identifican o tiene relación con el el amor. El adolescente puede hacer uso de su autonomia y comenzar a elegir a sus amigos y a las personas que va a querer. Hasta entonces no ha escogido a sus seres queridos. Al nacer conoció a sus padres y tal vez a algunos hermanos y el resto de sus familiares.
Características de la Adolescencia.
La adolescencia se caracteriza por el crecimiento físico y desarrollo psicológico, y es la fase del desarrollo humano situada entre la infancia y la edad adulta. Esta transición es tanto física como psicológica por lo que debe considerarse un fenómeno biológico, cultural y social. Muchas culturas difieren respecto a cuál es la edad en la que las personas llegan a ser adultas. Aunque no existe un consenso sobre la edad en la que termina la adolescencia. Erick Erickson considera que la adolescencia abarca desde los doce o trece años hasta los veinte o veintiún años. Este período de los 13 a los 17 años es la búsqueda de la identidad, define al individuo para toda su vida adulta quedando plenamente consolidada la personalidad a partir de los 21 años.
Adolescencia y Delincuencia.
Las actividades ilegales que desarrollan jóvenes, cuya conducta no discurre por unas causas sociales aceptadas ni sigue las mismas pautas de integración que la mayoría, no surgen repetidamente, sino que forman parte de un proceso gradual de socialización desviada que poco a poco se va agravando. Este proceso se manifiesta más agudamente en la adolescencia, cuando el adolescente está más capacitado para realizar acciones por cuenta propia. Entre estos no se puede considerar la existencia de un solo tipo de delincuente, ya que se observan entre ellos diferentes modos de comportamiento y actos de distinta gravedad. En algunos individuos de esta edad, la delincuencia es algo transitoria, utilizado para llamar la atención a falta de autodominio, mientras que para otros se convierte en norma de vida. Cuanto más joven sea el delincuente, más probabilidades, hay de que reincida, y los reincidentes, a su vez son quienes tienen más probabilidades de convertirse en delincuentes adultos.
Es importante resaltar el aumento experimentado por la delincuencia juvenil en los últimos años. Unas de las razones por las que la delincuencia alcanza su máxima frecuencia entre la adolescencia media y la final es que, en esta época, muchos jóvenes son capaces de adaptarse por sí mismos, sin el auxilio de padres o tutores. Aunque la delincuencia continúaligada a la miseria, su práctica se ha extendido últimamente a los grupos socioeconómicos medios y altos. Entre las nuevas delincuencia juvenil, estudiadas actualmente en diversas zonas del País, cabe distinguir los casos que son producto de la aparición de nuevas oportunidades de delincuencia, no difieren en lo esencial de las formas tradicionales.
Tipos de Actos Delictivos Cometido por los Adolescentes
En la actualidad, los actos delictivos cometido por los adolescentes es una de las noticias que se comentan en las calles. Es común oír en los medios que comentan noticias, como los adolescentes en edad de 13 a 17 años se involucran de manera permanente y activa en actos delictivos. Es una situación deprimente para la familia enterarse que uno de sus miembros está en actividades que deshonra a toda la generación.
Son diversos los tipos de actos delictivos que cometen los adolescentes en edad de 13 y 17 años. Muchos alegan que son manejados o asesorados por personas mayores, ya que como son menores, el Código del Menor en República Dominicana, contempla una pena más baja que si fueran adultos. Y esto tiene tanta veracidad, que se puede notar, que la pena máxima para un menor sólo alcanza los 15 años de cárcel, mientras que en el adulto alcanza 30 años. La mayoría de los adolescentes violentos no son sentenciados a esa pena.
Son muchos los actos violentos que cometen los jóvenes en edad de 13 y 17 año, y entre los más comunes resalta:
· Violencia Física: Es ocasionar dolor y daño físico, corporal. Es cometida como forma de venganza, por algún evento que tuvieran y que algo quedara pendiente, sea porque alguno de los jóvenes anduviera solo o porque no pudo completar la tarea, quedando pendiente para un próximo encuentro.
· Violencia Económica: Es lo mismo que robo. El delincuente sustrae por la fuerza algo que no le corresponde.
· Violencia Religiosa: Es perjudicar a otros en razón del credo que profesa o porque no lo hace. Estos casos han ido creciendo en países radicales, donde ciertos grupos religiosos tienen el dominio de la población creyente.
· Violencia Sexual: Es perjudicar a otros en razón del sexo. Es tomar a una persona por la fuerza o de forma involuntaria y practicarle sexo.
La violencia sexual tiene un alto porcentaje en la población juvenil menores de18 años, debido a la etapa de la adolescencia que están viviendo. Esto indica que es común que jóvenes en esta edad timen o intenten tomar por la fuerza a persona del sexo opuesto.
· Homicidio. El homicidio en la población de 13 a 17 años de edad es la segunda causa de muerte en Latinoamérica. Los factores de riesgo asociados con violencia y homicidio juvenil son similares, no pudiendo escapar República Dominicana a este fenómeno.
· Tránsito. Es uno de los más comunes, sobretodo en Latinoamérica, donde las personas tienen poca costumbre del respeto a las leyes de tránsito. Los “jevitos” trabajan duro o hacen malabares para comprar su passola.
· Suicidio. los jóvenes en edad de 13 a 18 años, pasan por una serie de situaciones propia de su etapa. Cuando se habla de suicidio en esta edad, hay que ubicarse y mencionar los diferentes factores por lo que un joven decide que cometer tal acto.
· Porte de Arma. Es muy común en los adolescentes en edad de 13 a 17 años, debido a que esto representa para ellos seguridad. Lo hacen de todas formas hasta llegar a portar armas ilegales.
· Robo. Es un tipo de acto que se perpetra contra el patrimonio de un individuo, grupo, organismo, entre otros.
· Riñas. La participación en riñas, la intimidación y portar armas son importantes comportamientos de riesgo de violencia juvenil.
· Secuestro. Involucrar a los jóvenes adolescentes en actos de secuestro, es una manera de pintarle que tendrán el mundo a sus pies, con dinero y todo lo que desean.
· Drogadicción. La drogadicción es considerada enfermedad, debido a que cuando el individuo, que consume las drogas, ha involucrado su psique, es incapaz de controlar sus instintos y deseo de usarla.
· Violaciones. Se refiere a las violaciones por parte de los adolescentes, cuando se dan el manoseo, actos obscenos o lascivos a un/a niño/a de menos de 18 años, coito oral, sodomía, penetración o introducción de objetos extraños en el ano o genitales, violación, incesto y explotación sexual.
· Atracos. Es un tipo de acto caracterizado por violencia contra las personas, generalmente con fines de apoderamiento ilegítimo.
Conducta Delictiva y Familia.
Desde la familia se pueden dar dos situaciones: por un lado, puede ser fuente de bienestar, satisfacción y aprendizaje para todos sus integrantes, pero por otro, también puede constituir un factor de riesgo que predisponga al desarrollo de problemas de desajuste en sus miembros. Un ambiente familiar positivo, caracterizado por la comunicación abierta y por la presencia de afecto y apoyo entre padres e hijos es uno de los más importantes garantes de bienestar psicosocial en la adolescencia, mientras que un ambiente familiar negativo con frecuentes conflictos y tensiones, dificulta el buen desarrollo de los hijos y aumenta la probabilidad de que surjan problemas de disciplina y conducta
· La Familia en la Adolescencia.
La importancia de la familia es indiscutible, puesto que se trata del grupo social en el que la mayoría de las personas inician su desarrollo, permanecen durante largo tiempo y Conforman un entramado de relaciones y significados que les acompañarán a lo largo de toda la vida. Además, esta relevancia de la familia permanece vigente en todos los momentos vitales de la persona, desde la niñez hasta la vejez, y la adolescencia no constituye una excepción. Así, el grado de apoyo, de afecto y de comunicación que el adolescente percibe en este contexto es un elemento que contribuye de modo significativo a su bienestar psicosocial, así como al del resto de sus integrantes.
Aunque el adolescente incorpora nuevas relaciones en su red social como las amistades y otros adultos significativos, la familia sigue constituyendo el eje central que organiza la vida de éstos y continúa ofreciendo experiencias concretas de desarrollo que influyen en las interacciones que los adolescentes establecen en otros contextos, como la escuela o la comunidad más amplia. En este sentido, la familia tiene todavía el rol primordial de transmitir a sus hijos una serie de creencias, valores y normas que les ayudarán a convivir en la sociedad de la que forman parte, lo que se conoce como socialización.
Características de las familias de Los Adolescentes Con Conducta Delictiva
Estévez, R. (2003), plantea que “dentro de la familia, existen factores que provocan y alimentan el adolescentes la conducta violenta. Los diferentes estilos de crianza, será determinante en la formación del tipo de conducta que tendrá el sujeto.es por eso, que los analistas de la situación, culpan a la familia, porque dicen que estos vienen de un sistema familiar, que se considera la primera escuela para ellos.
La familia de los adolescentes con conducta delictiva se caracteriza por:
· El estilo de crianza.
· Comunicación en la dinámica
· Nivel académico de los padres
· Familia desintegrada
· Padres con comportamiento social inadecuado.
Estilo de Crianza
El estilo de crianza es el conjunto de conductas que son comunicadas al niño y que también causan un clima emocional en el cual la conducta parental se expresa. Es la forma en la que ha sido analizada la interacción entre padres e hijos. Estas incluyen tanto las conductas en las cuales los padres representan sus prácticas parentales, así como las conductas no verbales también como son: gestos, cambios en el tono de la voz, o las expresiones emocionales espontaneas.
Existen tres tipos de estilos de crianza:
· Estilo Autoritario.
Que se caracteriza por el excesivo control y la restricción de la autonomía del hijo, así como por el valor de la obediencia y el castigo.El estilo crianza de este tipo hace al sujeto violento.
Dúnker, J (2007) plantea que cuando el niño es víctima de maltrato, da como resultado un niño miedoso. Este niño se hace joven con un sentimiento de miedo, provocando que siempre esté listo para defenderse, respondiendo con violencia a todo evento y situación, ya que con sus maltratadores ni puede hacerlo, lo pone en práctica en el ambiente en el que se desarrolla.
El individuo que ha sido maltado cuando pequeño, crece con la sensación que todo es violencia, por lo que siempre está listo para defenderse. Cuando ha sido testigos de actos violentos en la casa, en el barrio, en la escuela, se convierte esto en un estimulante productor de violencia en el niño que será algún día joven y por ende adulto. Es por eso que se propone a los padres no resolver ni discutir sus diferencias delante de los niños, porque esto puede traer consecuencia en la conducta futura, lo que podría causar dolor de cabeza a los padres en el futuro.
· Estilo Permisivo.
Que se caracteriza por la ausencia de control de los hijos y la concesión total de autonomía, siempre que no se ponga en peligro la supervivencia del hijo. Esto provoca que el sujeto se crie con un sentido poco valorativo de la vergüenza, sin importarle lo que digan los demás. En el estilo permisivo, no se corrige ni se le advierte ciertos peligros, porque no importa tanto al sistema.
De acuerdo a Dúnker, J. (2007), los hijos criado con este estilo, son persona que actúan sin ninguna repugnancia por las cosas prohibida por la sociedad. En este estilo los padres son tolerantes y aceptan los impulsos de los niños, usando un pequeño castigo como posible, haciendo pocas o nulas restricciones en la conducta de los hijos, permitiendo un buen control de la emociones para los niños y así tomar sus propias decisiones y regir actividades tanto como sea posible, con bajas demandas de control de impulsos para su maduración.
Estos padres son poco exigentes al atender las necesidades de sus hijos tienen una actitud tolerante a los impulsos de los hijos, no dirigen y usan muy poco el castigo como medida disciplinaria, establecen pocas reglas de comportamiento y son afectuosos con sus hijos. Estos padres no tratan de controlarlos mediante el ejercicio del poder que viene de su autoridad, fuerza física. Posición o capacidad de conceder o limitar recompensas, sino que en ocasiones apelan a la razón del niño, se sitúa en un punto intermedio entre los dos estilos anteriores, de modo que los padres intentan controlar la conducta de sus hijos a través de la reflexión y el diálogo, en lugar de la imposición, y conceden una autonomía supervisada a los hijos. Con este estilo de crianza, el ordena y el resto obedece, el padre es el amo y señor de su casa, necesita valorarse y que valoren sus acciones, saber que cuenta con él, el reconocimiento de los demás, está muy orgulloso de lo bien que funciona todo.
El padre se siente Satisfecho por el orden, distanciado de los demás, atrapado porque en algún momento le gustaría no tener que mandar, pero desconcertado por momento, cuando entiende que lo que él llama respeto es que en realidad es miedo. El hijo se siente protegido contra las agresiones externas, pero teme a su padre o madre, se torna vigilante y controlador, teme toda manifestación de autoridad, tiene sentimientos de rebeldía cólera, frustración.
Características de Los Hijos Con Padres Permisivos.
Los hijos que crecen en este tipo de familias tienen características como:
· Falta de control de impulsos
· Autoconfianza,
· Agresivos e inmaduros para su edad,
· Con pocas habilidades sociales y cognitivas;
· Una carencia de responsabilidad
· Independencia.
· Estilo Democrático.
Estos padres respetan la individualidad del niño aunque hacen énfasis en los valores sociales. Dirigen las actividades de sus hijos de un modo racional. Respetan los intereses, las opiniones y la personalidad de sus hijos, aunque también los guían. Son cariñosos y respetan las decisiones independientes de sus hijos, aunque se muestran firmes para mantener las normas e imponen castigos limitados. Explican a los hijos los motivos de sus opiniones o de las normas y favorecen el intercambio de opiniones.
En esta forma de crianza se busca que firmeza y la coherencia sean las bases en las que se funde cualquier acto de crianza en el hogar y en el aula. En este ambiente el niño es tomado en cuenta para el establecimiento de reglas e incluso en el momento de aplicar castigos; los padres y maestros no son excesivamente responsables de la conducta de los hijos, sino que buscan, a través de la aplicación de normas que ellos se regulen a sí mismos. Por supuesto que este estilo de crianza provoca en el hijo o en el alumno sentimientos de adecuación y confianza muy beneficiosos para su desarrollo integral.
· Estilo de Crianza Violento.
Puede ser una derivación del estilo de crianza autoritario, en donde la imposición se basa en la violencia; se busca educar al niño en base al uso de agresividad tanto física como psicológica. Es común que en este ambiente el niño viva aterrorizado y que muy pronto, a manera de defenderse de este ambiente tan hostil, él mismo aprenda a ser violento cuando se sienta amenazado, de tal manera que se perpetué la cadena.
· Estilo de Crianza Sobre-protector.
Puede ser una derivación del estilo de crianza permisivo. En esta forma de crianza los padres y los profesores buscan que sus hijos y/o alumnos no pasen por los mismos problemas y privaciones que ellos pasaron de chicos, protegiéndolos de todo lo que a su ver representa un peligro o problema para el niño. Por supuesto que crean hijos dependientes e inseguros, incapaces de desarrollarse en plenitud en su medio ambiente.
Otros Estilos de Crianza
Algunas de estos es tipos son muy recientes, distingue cuatro estilos parentales de socialización en función de dos dimensiones: implicación/aceptación y coerción/imposición. Los padres con altos niveles de implicación/aceptación muestran afecto y cariño a su hijo cuando se comporta adecuadamente y, en caso de que su conducta no sea la correcta, tratan de dialogar y razonar con él acerca de lo poco adecuado de su comportamiento. Por el contrario, los padres con bajos niveles de implicación/aceptación suelen mostrar indiferencia ante las conductas adecuadas de sus hijos y, cuando la conducta es inadecuada, no razonan con ellos ni les expresan sus opiniones o juicios, de modo que son padres muy poco implicados con sus hijos, tanto si su comportamiento es correcto como si no lo es.
Comunicación Familiar.
En las familias con hijos adolescentes, los padres se ven en la necesidad de modificar las normas y reglas familiares utilizadas hasta ese momento. En esta etapa evolutiva resulta mucho más adecuado, como negociar con el hijo el grado de supervisión y control ejercido por los padres dentro de un marco de afecto y apoyo, que utilizar la autoridad unilateral. Estas son precisamente algunas de las características de los hogares democráticos que han sido consideradas por muchos profesionales como las fuentes más importantes de bienestar y ajuste en la adolescencia, es decir, el balance entre el control y la autonomía del hijo, y la negociación y los intercambios comunicativos entre padres e hijos con calidez y afecto
En la infancia, la relación paterno-filial es mucho más asimétrica, de modo que los padres utilizan su poder y autoridad para imponer sus estándares, el hijo reconoce esta autoridad en sus padres y ajusta su conducta a lo que éstos consideran como correcto e incorrecto. Esto entonces lleva a que, a medida que los hijos entran en la adolescencia, las relaciones familiares se transforman y es necesario pasar de la autoridad unilateral paterna a la comunicación cooperativa con el hijo. Debe haber entonces, mayor reciprocidad, menos diferencias de poder, y más comunicación, como elementos clave para facilitar la formación y el desarrollo del hijo adolescente.
En esteproceso de formación y desarrollo, el adolescente hace una demanda creciente de autonomía que deviene en ocasiones en conflictos familiares. Por un lado, surgen desacuerdos en cuestiones sobre las que los padres quieren seguir ejerciendo control porque entienden que los hijos no son todavía lo suficientemente maduros como para tomar elecciones razonadas; sin embargo, los adolescentes consideran que estos temas les conciernen directamente, como es el caso de las salidas nocturnas o las amistades. Por otro lado, surgen conflictos debido a que los padres esperan una mayor autonomía del adolescente en cuestiones tales como mantener la habitación ordenada o hacer las actividades escolares, mientras que los hijos, en muchas ocasiones, no conceden importancia a estas tareas. Normalmente, estos últimos conflictos se reducen a quejas recurrentes de los padres que, finalmente, suelen ser atendidas por los hijos.
Así pues, en numerosas ocasiones el conflicto entre padres e hijos no es más que una consecuencia asociada a la búsqueda del adolescente de una mayor libertad para tomar sus propias decisiones, junto con la percepción de que esta libertad está amenazada por los padres. Además, la existencia de estos conflictos familiares debe considerarse como algo natural que no necesariamente minará las relaciones entre padres e hijos, ya que su efecto dependerá de la intimidad, el afecto y el grado de comunicación que exista entre los miembros de la familia
De hecho, la existencia de conflictos no es síntoma de problemas y disfunciones familiares, sino que en realidad, cierto grado de conflicto puede resultar positivo en la medida en que ayuda al adolescente a lograr importantes cambios en los roles y relaciones en la familia. En este sentido, el conflicto puede suponer una buena oportunidad para que los padres evalúen y revisen sus propias creencias, para modificar si fuesen necesarias las normas de interacción entre los miembros de la familia, así como para que todos muestren comprensión, respeto y aceptación por las opiniones de los demás.
Además, el conflicto resultará funcional dependiendo del contexto en el que surja, de los comportamientos de ambas partes y de la forma en que sea solucionado. Cuando el conflicto se resuelve de forma constructiva, puede ser una vía para que los hijos aprendan a escuchar, a negociar, a tomar en consideración e integrar diversos puntos de vista y, en definitiva, a solucionar los problemas interpersonales eficientemente; por el contrario, cuando el conflicto familiar es destructivo, hostil, incoherente y con una escalada de intensidad, los hijos se sienten abandonados, evitan la interacción con los padres y pueden surgir problemas de ajuste emocional y comportamental importantes. En el siguiente apartado profundizamos, precisamente, en la relación existente entre determinados elementos del sistema familiar y el desarrollo de problemas graves de conducta en los hijos adolescentes, como la violencia y el comportamiento delictivo.
Relación de los padres: Factores de Riesgo y Protección.
Un indicador fundamental de la existencia de un clima familiar saludable es la calidad de la comunicación entre padres e hijos y el grado de conflicto entre los miembros de la familia. Respecto de la comunicación familiar, se ha observado que los adolescentes implicados en conductas delictivas y violentas informan de ambientes familiares negativos caracterizados por pautas de escasa comunicación o de comunicación negativa, fundamentada en mensajes críticos y poco claros. Por el contrario, la comunicación abierta y fluída, con intercambios de puntos de vista de forma clara y empática entre padres e hijos, constituye un factor de protección frente a la implicación en conductas delictivas y la ruptura de normas sociales y escolares.
La relación funcional de los padres, favorece la conducta adecuada de los hijos. El padre y la madre pueden desempeñar roles diferentes en relación con el comportamiento desviado del hijo: se ha observado que los problemas de comunicación con la madre influyen negativamente en la cantidad de apoyo que el adolescente percibe de su padre, y de este modo se incrementa el nivel de riesgo para el desarrollo de conductas violentas y delictivas. También se ha observado una relación bidireccional entre los problemas de comunicación familiar y los problemas de conducta en los hijos, de modo que la comunicación negativa influye en el desarrollo de conductas delictivas y violentas y estas conductas, a su vez, se convierten en un estresor ante el cual los padres pueden reaccionar negativamente y aumentar de ser modo los problemas de comunicación.
Respecto de la existencia de conflictos familiares, se ha visto que su frecuencia e intensidad, así como la utilización de estrategias disfuncionales para su resolución constituyen también un importante factor de riesgo que se relaciona con un mayor número de conductas problemáticas y de mayor gravedad en los hijos. En este ámbito de estudio, los procesos conflictivos de divorcio y su relación con el desajuste adolescente influye de forma continua en la conducta delictiva del adolescente.
Nivel Académico de Los Padres y Conducta Delictiva en Adolescente.
El nivel académico es un elemento importante para la buena conducción de la vida familiar. No quiere decir esto que los padres tienen que ser profesionales para educar a los hijos adecuadamente, lo que se quiere hacer hincapiés es que entre más alto grado académico hayan alcanzado, más conciencia tienen para educar a los hijos. Quizás esto tenga su punto en contra también, en el sentido de que si son profesionales y trabajan podrían tener menos tiempo para dedicarles a los hijos, criándose éstos con padres sustitutos o trabajadora social.
Para Álvarez, A. (2007), la escolaridad de los padres es uno de los principales factores en la formación de conducta delictiva en los adolescentes. Se puede asumir que de los 13 años de escolaridad, la inmensa mayoría de estos, a pena sabe leer y escribir, para no habiendo llegado ni hasta 4to. grado de la educación Básica. Las consecuencias de analfabetismo son profundas, ya que la familia es la primera institución donde el niño adquiere sus primeros valores espirituales, sociales, éticos, costumbres, hábitos, tradiciones y orientación necesaria que posibilite su desarrollo integral y a la vez la continua consolidando durante todo su desarrollo; el nivel de escolaridad de los padres de familia juega un papel importante en la educación del hijo y el desenvolvimiento en la sociedad.
Como son padre de baja escolaridad, sólo saben hacer el trabajo de la agricultura. El campo se ha puesto difícil, ya que la agricultura nada más da para sobrevivir en lo personal, pero no como para comercializar y vivir de eso. Esta situación lo obliga a mudarse en barrio de mala reputación, porque el dinero no le da para comprar casa en otro lado, o en cambio, en esos barrios los alquileres de casas son más barato.
Mudarse a un lugar de ambiente no sano, expone a los hijos que quieran asumir el mismo tipo de comportamiento, como forma de estar en la onda, las niñas se relacionan con los jovencitos con conducta delictiva, igual hacen los varones, van haciendo amigos con los jóvenes con conducta delictiva, en poco tiempo andan con aretes, pelada a la moda, ropas, música y como los padres no tienen suficiente ingresos para cubrirle toda las cosas que le exige el modernismos, se unen a sus amigos, quienes los convierten en jóvenes delincuentes.
Los primeros síntomas de que los adolescentes quieren ir por camino de delictivo se nota en que quieren parecerse a sus amigos en alhajas visibles”. Los aretes, tatuajes, pantalones anchos o muy pegados, peladita calientes, son signos que los adolescentes ya quieren ser como sus amigos. Como los padres no pueden cubrirle económicamente y el adolescente no entiende que es pobre, recurre a los medios menos adecuado, convirtiéndose en un delincuente juvenil.
Desintegración familiar.
La desintegración familiar es la ausencia parcial, temporalo total de uno de los progenitores. El concepto de hogar desunido o desintegración familiar, se aplica a un número grande de situaciones heterogéneas que provocan repercusiones psicológicas principalmente en los hijos.
Desde el punto de vista psicológico se define la desintegración familiar como: la distorsión o mal funcionamiento de los roles asignados, creando una situación inadecuada, una atmósfera de insatisfacción, angustia, depresión, malestar en general y por tanto, poca o mala comunicación entre sus miembros. La desintegración familiar es un problema en la medida en que una estructura existente se hace disfuncional, no puede desempeñar eficazmente su finalidad específica, creando consecuentemente un desequilibrio en sus interrelaciones con las demás estructuras sociales.
Toda familia en la que los padres ya no viven juntos o sea porque separación, se clasifica entre las familia desintegradas. La sociedad dominicana presenta mucha situación de este tipo, debido a que muchos de los cónyuges se ven obligados a salir de su tierra en busca de mejor vida, dejando atrás la familia, la cual solo vuelve a ver cada fin de mes.
Factores que inciden en la desintegración familiar
En cualquier matrimonio, incluso en aquellos que parecen más serenos y equilibrados, hay momentos difíciles en su convivencia, Pequeñas crisis que son normales porque el hombre es un ser que crece y madura constantemente y, con frecuencia, el propio crecimiento individual tiende a provocar unos mecanismos de ajuste a veces realizados sin dejar traumas. Pero tales crisis son normales y pueden transformarse en positivas. La familia queda más unida si sabe establecer los mecanismos de ajuste.
Pero si bien es cierto la mayoría de las crisis pueden ser superadas, hay algunas que casi fatalmente terminan en ruptura definitiva sin que nadie sea capaz de impedirlo, crisis que debido a causas muy fuertes ninguno de los dos son capaces de controlar. Como lo afirma Sánchez García, estas causas pueden ser:
a) El Alcoholismo
Mal social, es producto de cantidad de elementos que se proyectan sintomáticamente a través de ingerir licor. Contribuye al abandono del hogar, el mal empleo de recursos económicos y conduce a la delincuencia, miseria, accidentes, desempleo, vagancia, prostitución, mendicidad.
b) Prostitución
Es definida como el comercio sexual que una mujer hace, por lucro de su propio cuerpo este comercio corporal es llevado a cabo por necesidades de gran variedad.
c) Económicas
Cuando la función del padre, se altera ocurriendo cambios que dan como resultado el desamparo, abandono; ocurren períodos críticos durante los cuales la mujer se ve en la apremiante necesidad de brindar ayuda a su familia teniendo que trabajar fuera del hogar.
d) Culturales
Por la escasa instrucción que poseen los padres en algunos hogares, dependiendo de su nivel dentro de la sociedad; puede dar origen a la desintegración familiar ya que la capacidad de resolver los problemas se verá limitada por la ignorancia.
e) Familiares
La desorganización familiar es consecuencia de la falta de condiciones de la pareja para adaptarse a la vida en común. Esta desorganización familiar puede enmarcarse dentro de la ruptura de la unidad familiar; el divorcio, la drogadicción, separaciones prolongadas, infidelidad, son algunos ejemplos de cómo es quebrantada la estructura familiar, y por lo tanto se dejan de cumplir los deberes y obligaciones que a cada uno compete.
f) La falta de amor
Desde el amor así mismo, el amor entre dos personas, del amor a todo el género humano, hasta el amor a Dios. Debido a que entendemos erradamente el término amor, el cual no se resume en la atracción sexual, porque existen muchas formas de amor ajeno al sexo y en la actualidad existen muchos casos de individuos que se atraen sexualmente, pero son totalmente incapaces de vivir en armonía durante algún tiempo.
g) La falta de comunicación
Similar a la falta de amor, por ser un factor fundamental de la desintegración familiar.
Por lo tanto la falta de comunicación debilita los vínculos de unión entre los miembros de la familia, por ser factor fundamental de la desintegración familiar.
Si existiera amor este mantendría unido a los esposos y por consiguiente existiría adhesión emocional a otra persona como si fuera uno mismo, con la tendencia a procurarse bien óptimo de ambos. Además se debe tener una complacencia del sentimiento y de la voluntad, que se orientan, se abren a la posesión, al logro del bien apetecido.
Desintegración familiar y conducta delictiva
Muchas familias que no logran mantener un equilibrio emocional en sus miembros provocan diversas reacciones. Desafortunadamente, “muchos padres de familia piensan que sus hijos no se dan cuenta de lo que sucede y, que por lo tanto no les afecta, cuando en realidad no sucede así, ya que los niños van buscando la manera de decir que están ahí, que sienten y que también importan, por lo general, dicha manera suele presentarse negativamente, con conductas totalmente diferentes a las adecuadas”.
Cuando esta desintegración se desencadena en la vida de un niño que tiene conciencia y entiende lo que sucede, representa un golpe muy duro para él. Su familia en ese momento es su todo, qué sentirá al verla desmoronada, es algo muy difícil, quizá no sabe, cómo será su vida de ahora en adelante, con quien estará. Uno como adulto entiende este tipo de situaciones y analiza los factores dando razón de ellos, pero un niño no, para él es algo impenetrable y habitualmente busca hallar un culpable, muchas veces se culpa a sí mismo. El rompimiento parcial o total de los vínculos afectivos entre los cónyuges y entre los padres e hijos, origina conflictos constantes entre las familias y, en escala mayor, conflictos sociales.
Los conflictos emocionales producen angustia y tensión, lo que a su vez es causa de todo género de enfermedades mentales. Cuando el niño carece de autoridad y amor equilibrado de parte de los padres se va revelando progresivamente, primero contra la autoridad paterna, contra los maestros, las autoridades civiles, las religiosas y finalmente con la autoridad divina. Cuando este niño sea hombre carecerá de la capacidad de amar, desde sí mismo hasta a Dios.
Los casos de agresividad por lo general tienen su origen en el seno familiar por diversas razones, divorcio, abandono, maltrato, problemas familiares, problemas económicos. Si el niño recibe por parte de sus padres agresiones o maltratos, se darán cambios en su relación con la sociedad. Cuando no se atienden debidamente las necesidades de la familia, este se desestabiliza al faltar comprensión y organización surgiendo entre los hijos el sentimiento de culpa y la inseguridad en su actuar, al verse dañados en el aspecto emocional, afectivo y social.
También puede convertir al individuo en un ser consumista, alienarlo e estimularlo a la violencia, al sexo, a las drogas. Todas estas consecuencias, son producto de un desorden en la personalidad del sujeto que atraviesa por dicha situación, además no cuentan con una sugerencia responsable, que lo ayude a tomar o elegir el camino correcto para dar sentido a su vida. Lo que suceda en una familia mal formada tanto psicológicamente, moralmente; repercute en la sociedad por todas las consecuencias que esta produce, ya tratadas líneas anteriores. La importancia sociológica de la familia implica una integración como estructura social. Si la familia esta desintegrada no continua un proceso conforme a las exigencias del desarrollo, dicha importancia deja de ser real para convertirse en un obstáculo.
La desintegración es un problema social en la medida en que no puede desempeñar su finalidad y crea un desequilibrio en sus interrelaciones con las demás estructuras sociales. La desintegración social se presenta cuando la estructura en cuestión no responde a este proceso de cambio y se estanca o adquiere un sentido implacable. La antes mencionada, representa uno de los fenómenos con mayor impacto en la sociedad. Este contribuyea elevar los índices de criminalidad, pues más del ochenta por ciento de las personas, que están en las cárceles provienen de familias disfuncionales, se nota muy claramente el problema de desintegración familiar versus delincuencia, drogadicción y pandillaje.
Podría entonces resumirse, que entre las consecuencias más visibles de los hijos de la desintegración se encuentra:
· Desequilibrio emocional
· Agresividad
· Problema de aprendizaje
· Delincuencia
· Sexo a temprana edad
· Rebeldía.
· Divorcio
· Baja autoestima
· Prostitución
· Alcoholismo
· Lejanía de los padres
· Problemas de integración social
· Problemas psicológicos
· Depresión
· Fracasos escolares
Por los graves efectos que en el ámbito social produce la desintegración familiar, debe aceptarse ya, que es un problema de salud pública, que pone a sus integrantes en indiscutibles condiciones de vulnerabilidad. Es impostergable la atención que debe prestarse a la problemática familiar desde un enfoque multidisciplinario sistemático y coherente. Las asociaciones civiles multidisciplinarias especializadas en materia de familia deben participar activamente en el auxilio a las instituciones públicas para atender y resolver la problemática familiar, desde el ámbito de sus funciones educativas, formativas, consultivas y como peritos.
Comportamiento Social de Los Padres.
Los padres son los primeros maestros de los hijos y los encargados de formar el carácter de estos. Estos se convierten en los líderes y modelo de los hijos, tanto así, que a ellos les gustaría llamarse igual que sus padres. Para ellos. El modelo de comportamiento exhibido por ellos, es el estilo correcto de comportamiento, ya que lo consideran perfecto, hasta que no llegan a los 18 años, edad en la que comienzan asumir independencia. Es por eso, que a los padres se les pide prudencia a la hora de actuar, porque lo que ven desde la familia, es lo que harán cuando sean ya grandes, por el hecho que la casa es la primera escuela.
El comportamiento social de los padres, se convierte en un patrón de conducta para los hijos, ya que lo ven como una ley de comportamiento, la que no violan, a no ser que hayan cambiado de cultura. Puede hacerse énfasis en lo que plantea el Libro de los Proverbios, 22:6, “Instruye al niño en el camino y cuando grande no se olvidará de él”. Indica esto, que lo que ellos lo vean hacer durante su vida de infante, a eso aspirarán en el futuro.
Los padres delincuentes tienden a tener hijos delincuentes. Se puede destacar entonces, la concentración de los delitos en un pequeño número de familias. Es que el hecho de tener al padre, la madre o un hermano delincuente, lo impulsa a hacer lo mismo, a repetir la conducta. Los padres tienen un comportamiento violento, mediante frecuentes y duros castigos físicos, in motivo aparente o por verdaderas nimiedades, los niños aprenderán que remedio les queda, si no han visto otro tipo de conducta.
Comportamiento Social de Los padres y Comportamiento de Los Hijos.
Los padres son el ejemplo a seguir por los hijos. Es sabido de los individuos que vienen de una familia intachable, son, generalmente de conducta intachable. Si vienen de una familia aislada, adoptan una actitud de aislamiento en la sociedad. Es por eso que se sigue diciendo que los padres son los primero maestros de los hijos, en la formación de su carácter y de su conducta.
Dependiendo del tipo de comportamiento que tengan los padres en la sociedad, será el comportamiento de los hijos. Esto es así. Cuando los padres son personas que practican los valores religiosos, que van a la iglesia, que viven involucrado en asuntos sociales, los hijos son excelentes líderes comunitarios o religioso. En cambio, cuando los padres son de conducta reprochable para la sociedad, los hijos tienen igual comportamiento.
Comportamiento Social de Los Padres y Conducta Delictiva de Los Hijos.
Existe un tipo de familia que se puede llamar típicamente criminógena, la cual es la unidad básica de las conductas antisociales, la cual formará la personalidad violenta y agresiva, así como la manera incorrecta de relacionarse con el medio o la sociedad, agrediendo a los demás por las causas de sus conflictos internos” En esta familia es casi imposible que los hijos no lleguen a delinquir, ya que generalmente sus primeros delitos son dirigidos por los mismos padres. Estas familias viven en un ambiente de absoluta promiscuidad, donde no es extraño el incesto, donde impera la miseria y el hambre, donde los niños son mandados por los padres a delinquir o a pedir limosna, y cuando son mayores a prostituirse.
Conductas Antisocial de Los Padres Imitada Por Los Hijos.
Las conductas no adecuadas de los padres, que los hijos más suelen repetir son:
· Alcoholismo. Los padres que usan alcohol delante de sus hijos, o en el caso son alcohólicos, exponen a los hijos a este tipo de vicio. Es una conducta que repiten, porque para ellos es normal andar borracho en la calle. Si es el ejemplo que han visto de los padres, quién le podrá decir lo contrario.
· Drogadicción. El uso de sustancia controlada es otra de las conductas que los hijos repiten de sus padres.
Es tan repetitiva, porque el padre lo manda a los puntos a buscarla, con el propósito de protegerse de la ley. Las personas que usan drogas, labora en los oficios más bajos y miserables como recoger basura, cargador, pepenador, es delincuente habitual y de poca monta, ladrón; su inteligencia es escasa, es un sujeto instintivo y altamente agresivo.
La madre por lo común, está viviendo en unión libre, los hijos que tiene provienen de diversas uniones, y en más de una ocasión no podría identificar ciertamente quién es el padre de sus hijos. Estas familias habitan en barrios peligrosos y de altos riesgos, donde la policía no se atreve a entrar. El menor que sale de estas familias es más difícil para tratamiento, pues tiene en contra todo, herencia, familia, formación, ambiente. No toda la familia donde el padre es delincuente es una escuela del crimen, pero estas excepciones no son muy comunes, y dependen del contrapeso de la madre, del ocultamiento de las actividades del padre, o de otros poderosos inhibidores.
Violencia. Los hijos de padres violentos son generalmente igual.
Dentro de los actos violentos llevado a cabo por los adolescentes esta:
Riñas. Son típicas entre los adolescentes en edad de 13 y 17 años. Lo hacen por defender la chica que le gusta, por mantener el control de un territorio, por la venta de drogas o por cualquier otra situación, que para ellos sea necesario usar la violencia. Este tipo de conducta lo aprenden de su familia mayormente. Su padre y madre se involucran siempre en este tipo de evento, siendo criado en un ambiente violento.
Atracos. El cual ocurre ya para poder sobrevivir y conseguir dinero para los vicios. De la violencia, surge el reforzamiento, porque según su padre, hombre no come hombre, diciéndole que todo el mundo es inferior a ellos. El deseo de atracar, es un instinto, que según la situación del momento, lo ayudaría a salir de una situación. Su padre, en algún momento ha sido atracador, por eso para ellos no es una conducta inadecuada, aunque si penado por la ley
Robos. Los padres de estos hijos, han empeñado varias veces los ajuares de la casa o han sido procesados en varias ocasiones por robos. Los hijos de padres ladrones, son ladrones. Comienzan cosas insignificantes para ellos y se convierten en ladrones profesionales. Aquí no solo lo hacen en su casa, sino también en el vecindario y fuera de allí.
Porte de Arma. Es muy común en los jóvenes en edad de 13 a 17 años, debido a que esto representa para ellos seguridad. Lo hacen de todas formas hasta llegar a portar armas ilegales. Al sentirse protegido por un arma, no barajan pleito y hasta lo provoca con la finalidad de darse a respetar, pero lo peor no lo meditan, que es la consecuencia, por lo que pueden terminaren la cárcel o muerto.
Violaciones. Las violaciones por parte de los jóvenes adolescentes, cuando se dan el manoseo, actos obscenos o lascivos a un/a niño/a de menos de 18 años, coito oral, sodomía, penetración o introducción de objetos extraños en el ano o genitales, violación, incesto y explotación sexual. En los jóvenes se da de manera permanente, debido a que están viviendo una etapa del desarrollo en la que a veces no pueden tener autocontrol y hasta culpan a la persona de haberlo provocado. Las violaciones son más comunes en adolescentes en edad de 13 a 17 años.
A modo de resumen que el comportamiento delictivo en hijos adolescentes se relaciona con un clima familiar negativo, caracterizado fundamentalmente por los siguientes aspectos:
· Carencia de afecto, apoyo e implicación de los padres.
· Permisividad y tolerancia de la conducta agresiva del hijo.
· Disciplina inconsistente, inefectiva y demasiado laxa o demasiado severa.
· Estilo parental autoritario y uso excesivo del castigo.
· Problemas de comunicación familiar.
· Conflictos frecuentes entre cónyuges.
· Utilización de la violencia en el hogar para resolver los conflictos familiares.
· Rechazo parental y hostilidad hacia el hijo.
· Falta de control o control inconsistente de la conducta de los hijos.