Vista previa del material en texto
B Siddharta Gautama, conocido como Buda Gautama, Sakiamuni, o sólo Buda, fue un sabio y príncipe sakia en cuyas enseñanzas se fundó el budismo. Nació en la ya desaparecida república Sakia, muy cerca del Himalaya. 1 Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 10 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Introducción A lo largo de este bloque revisarás algunas de las cosmovisiones antiguas para tener una visión más completa de las diversas tradiciones del pensamiento que dieron origen a las di- ferentes culturas de la actualidad así como la forma en que contrastan con el surgimiento de la fi losofía occidental. En el primer tema, “Pensamiento prefi losófi co”, se explican los conceptos mito, magia y religión; más adelante, se estudia su importancia en las culturas mesoameri- canas, en particular la maya y la mexica. En un segundo tema, se estudian las características de la fi losofía que la hacen diferente de otras formas de refl exión, en concreto la ciencia y la religión. En un tercer tema, se analizan las primeras escuelas fi losófi cas occidentales para tener una idea más completa de los pensamientos que originaron al cuerpo de conocimiento que hoy constituye el saber fi losófi co y las disciplinas que la integran, entre otras la lógica, la ética y la estética. El desarrollo del conocimiento ha sido posible gracias a lo que Aristóteles (384-322 a.n.e.) llamó la inquietud fi losófi ca que se manifi esta en querer saber cómo son las cosas, por qué existen y cuál es el origen de los fenómenos del mundo. Esta inquietud se desprende de la capacidad de asombro que los seres humanos tienen y ha dado pie a diversas investigaciones que intentan explicar los eventos naturales y no naturales, pues la fi losofía no sólo se ocupa de la naturaleza, sino también del comportamiento y de la especulación sobre el orden del cosmos. Tal vez tú mismo has sentido ese asombro y te has preguntado alguna vez: ¿Cómo es posible que tal cosa exista?, ¿existirá realmente?, ¿podría suceder que en realidad el mundo no existiera y todo fuera una ilusión dentro de mi mente? Al preguntarse por los orígenes de lo que existe, los primeros fi lósofos trataron de dar respuestas racionales, ya no fundadas en las creencias míticas. El término logos, que entre sus varias traducciones admite el sentido de razón, signifi có para los primeros fi lósofos el prin- cipio armónico que gobierna todo el Universo. Para ellos, el logos dominaba tanto la realidad natural como el mundo de los hombres, porque en uno y en otro había una armonía prees- tablecida que debía ser recuperada cada vez que se trastocara. Esto se verá claramente, por ejemplo, en Heráclito, para quien el logos se encarga de reponer las “injusticias” –entiéndase las alteraciones– que se dan en el equilibrio de los fenómenos naturales y en la vida social. El siguiente mapa conceptual muestra los temas más importantes de este bloque (fi gura 1.1). Figura 1.1 Conceptos clave del Bloque 1. Filosofía Pensamiento prefilosófico • Mito • Magia • Religión • Tales • Anaximandro • Anaxímenes • Pitágoras • Heráclito • Parménides • Leucipo • Demócrito • Lógica • Epistemología • Ética • Metafísica y ontología • Estética • Política • Sócrates • Platón • Aristóteles Presocrática Clásica Disciplinas Evaluación diagnóstica, p. 3 1 Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 11 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Pensamiento prefilosófico Mito, magia y religión En el lenguaje cotidiano, la palabra mito tiene cuatro acepciones defi nidas por la Real Aca- demia Española ( RAE), todas relacionadas entre sí, la primera como “narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico”; la segunda menciona que es una “historia fi cticia que encarna algún aspecto universal de la condición humana”; la tercera apunta hacia algo “ro- deado de gran admiración y estima”, mientras que la cuarta corresponde a una persona o cosa a la que se atribuyen cualidades que en realidad no tiene, en otras palabras, una facultad o poder falsos. De estas cuatro acepciones las dos primeras parecen ser más interesantes; di- chas defi niciones del mito hacen un acercamiento a las narraciones que “encarnan aspectos universales”. ¿Cuáles pueden ser éstos? Por tradición se ha dicho que son las preguntas acerca de cuáles son los principios que gobiernan el mundo y cuál es el sentido de la vida humana. El mito, la religión y la fi losofía comparten estas preguntas, aunque difi eren en el modo en que las plantean y en las respuestas que ofrecen. Por principio, los mitos son narraciones acerca del origen, pueden ser más o menos fantásticas o imaginativas, pero en absoluto se les atribuye valor como verdades empíricas, es decir, no se pretende que los hechos que se cuentan hayan ocurrido de dicha manera. Por ejemplo, en el Popol Vuh hay un mito prehispánico que narra hechos acerca del origen de los seres humanos, en él se cuenta que los dioses hicieron a las primeras personas de pasta de maíz. Aunque es posible que los primeros oyentes de esa historia la hayan creído de forma literal, después de analizar los elementos de este mito y pensar en otras posibilidades se puede conjeturar que los antiguos habitantes de Mesoamérica se alimentaban en su mayoría de maíz, una planta fundamental para dichas sociedades, por eso tiene sentido decir que los humanos están hechos de maíz. De esta mane- ra, el mito puede estar señalando hacia algo importante que ocurre en el presente y no sólo contar un acontecimiento del pasado. La segunda acepción de la palabra mito, la que “encarna algún aspecto universal de la condi- ción humana”, es compleja porque se relaciona con la forma en que las comunidades ven la vida o el mundo. El mito es más que una narración ingeniosa o entretenida; de hecho, algunos de los mitos de la antigua Grecia son de este tipo. Entre los personajes mitológicos de esta cultura se puede mencionar a Casandra, hija de Príamo y Hécuba, reyes de Troya; ella tenía el don de la profecía y anunció el engaño del famoso caballo que traería la desgracia de su ciu- dad; pero como Casandra portaba una maldición nadie creía en sus palabras, de manera que a pesar de saber la desgracia que le sobrevendría no pudo hacer nada para evitarla. Una ex- plicación de este mito podría relacionarse con la creencia griega en el destino; en la visión de este pueblo, los seres humanos son gobernados por fuerzas sobrehumanas ante las cuales su voluntad es impotente, es decir, el destino dictado por esas fuerzas se cumplirá a pesar de las personas. Ese carácter trágico del destino también se puede observar en el mito de Edipo (fi gura 1.2, página 12). De acuerdo con un mito prehispánico, los dioses hicieron a las primeras personas de maíz. Si bien los pueblos mesoamericanos basaban su dieta en cuatro productos: maíz (más de 40 variedades) frijol, chile y calabaza, no era lo único que consumían; a estos alimentos se sumaban semillas de cacao, de girasol, amaranto y chía, así como vainas de ejote, mezquite, guaje, guamúchil y jinicuil. Averigua más sobre los productos que se vendía en el mercado de Tlatelolco en la siguiente liga: http://edutics.mx/5AP. AVERIGUA MÁS 1 12 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Para sustentar esta segunda acepción del mito se ha recurrido a diversas teorías construidas en disciplinas humanas y sociales, como la psicología, la fi losofía, la antropología y la sociología, que explican el mito basándose en cierto tipo de investigación científi ca. En estas teorías está la idea del “monomito”, como la llamó Joseph Campbell (1904-1987), autor de El héroe de las mil caras, en la que afi rmó que en todas las antiguas civilizacioneshumanas hay explicaciones de carácter mítico que se repiten, con sus diferencias locales: el hé- roe guerrero, el héroe divino y el mesías, entre otros. De otra manera, declaró Ernst Cassirer (1874-1945), “his- tóricamente no hallamos ninguna gran cultura que no esté dominada por elementos míticos y penetrada de ellos”, tanto los griegos como los egipcios, los mesopo- támicos, los pueblos mesoamericanos, los indios y casi toda gran civilización. Por consiguiente, los mitos no son una expresión de imaginación desbordada, sino que también expresan un modo humano de encontrar explicaciones al mundo. De una forma que no se basa en la prueba racional, los mitos son capaces de ofrecer una explicación sobre el orden del cosmos y ayudan al ser humano, en un determinado momento de su desarrollo intelectual, a orientarse y a actuar en su entorno, sobre todo cuando las explicaciones cien- tífi cas no son sufi cientes. El papel de la magia es similar al del mito, pero tiene un sentido más práctico. La magia es entendida como “el aprovechamiento del conocimiento de las fuerzas sobrehumanas para fi nes prácticos”. En cierto modo, es como si la magia fuera la tecnología del saber mítico. En el mundo moderno, se tiende a pensar que la tecnología es el uso aplicado del conocimien- to científi co y, por su parte, la ciencia es el saber racional sobre el que descansa el ideal de la civilización moderna. En el mundo mítico, la magia permite a las personas controlar y utilizar, para sus propios intereses, las fuerzas que gobiernan el mundo. El rito mágico no es arbitrario, sino que se basa también en un conocimiento que se gana con esfuerzo, en general es un saber secreto, cultivado con paciencia por sabios. Al margen del valor efectivo de ese conocimiento, lo que importa es que, así como el conocimiento tecnoló- gico, la magia pretende ser un saber objetivo y práctico que cualquiera puede utilizar, siempre y cuando conozca sus secretos y se sujete a la disciplina que la magia requiere. Muchos pueblos han practicado la magia para enfrentar problemas del mundo natural. Los chamanes, por ejemplo, son personajes que mezclan elementos mitológicos con poderes má- gicos, por lo regular tienen conocimientos de medicina tradicional, como el uso de plantas y pociones curativas. Y también, con frecuencia, sirven de intermediarios al comunicar a las personas con los poderes sobrehumanos, los espíritus naturales, los dioses o los ancestros. Existen también las variedades malévolas de la magia, como la brujería, el vudú y otras formas que no son bien vistas porque, en la mentalidad mágica, se usan para dañar a las personas. En la cultura popular actual encontramos películas y series de televisión que retoman la idea de la magia; por ejemplo, la historia de Harry Potter, un héroe que debe pasar por un Figura 1.2 El mito griego de Edipo tiene fuerte presencia en la cultura occidental. Henry Fuseli (1786), Oedipus Cursing His Son, Polynices [Pintura], Washington DC.: National Gallery of Art. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 13 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . periodo formativo para alcanzar su pleno potencial. En su camino encuentra amigos, aliados y maestros, pero también adversarios y enfrenta pruebas que debe superar hasta estar en condiciones de confrontar a su enemigo mortal. Como se ubica en el mundo presente, Harry asiste a una escuela para formarse como mago, algunas de sus asignaturas son: Pociones curativas, Bestias fantásticas y Protección contra las malas artes, entre otras. En Hogwarts, aprender magia es como estudiar cualquier otra profesión. El éxito de esta historia de fantasía ha sido enorme. La relación del mito y la magia con la religión es un asunto más complejo. Mientras que el mito y la magia suelen asociarse con etapas antiguas de la civilización, las religiones son vistas con gran respeto por buena parte de la sociedad; asimismo, siguen considerándose como formas valiosas del pensamiento humano por diversas razones, a continuación se men- cionarán algunas. Las religiones más difundidas suelen ser también las más antiguas y han producido importan- tes obras de arte. Un ejemplo es el cristianismo occidental que ha sido la religión de casi todos los músicos, literatos, pintores, arquitectos y otros artistas en esta parte del mundo. A partir de la Edad Media y hasta nuestros días, incluidos el Renacimiento, el Barroco, el Clasicismo y el Romanticismo, se pueden encontrar obras maestras en la música, la pintura, la escultura y la arquitectura con motivos religiosos y que le han provisto prestigio y aceptación a la reli- gión cristiana. Pero lo mismo ocurre con el budismo, el islam y el judaísmo, por mencionar a las más conocidas. Estas religiones han revisado y estudiado por cientos de años sus propias creencias, textos sagrados y prácticas, y en muchas ocasiones han tenido la capacidad de renovar las interpretaciones de sus principios haciéndolos más aceptables para la mentali- dad de las distintas épocas. La revisión de las creencias ha sido muy importante. La teología estudia los conceptos de Dios o lo divino, el alma, la vida espiritual y otros temas afi nes; como disciplina del conocimiento tiene una larga historia que se remonta a los griegos. Aristóteles afi rmó que la “fi losofía pri- mera” se podía llamar también “teología” porque su objeto de estudio era la “primera causa” o “el primer motor”, y que eso es a lo que se llama “Dios” (o theos, en griego). Para los medievales, el estudio de los textos que Dios reveló, a los cuales llamaron “biblia”, y de Dios mismo era la ciencia más importante. Aunque la teología no es lo mismo que la reli- gión, representa un esfuerzo por entender y comunicar de manera racional los contenidos de la religión. El estudio teológico se puede encontrar en muchas grandes religiones, desde luego está en las tres religiones bíblicas, en el budismo y el hinduismo, entre otras. La religión se diferencia de la teología porque no es tanto un estudio como una creencia acompañada de práctica. En toda religión se identifi can un conjunto de creencias, que son afi rmaciones acerca de qué es el mundo, qué es lo divino, qué es el ser humano y cómo se conectan estas cosas; también hay prácticas esenciales, determinados ritos, ceremonias, ce- lebraciones y hábitos que practican las personas que se adhieren, como las misas, las oraciones y alabanzas del cristianismo, las peregrinaciones del islam, la disciplina alimentaria del judaísmo, la meditación del budismo, por mencionar algunas. Ejercicio 1 p. 4 El cristianismo, el islam, el hinduismo, el budismo y el sijismo son las cinco religiones con más seguidores en el mundo. INFORMACIÓN IMPORTANTE 1 14 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Un aspecto importante de este carácter ritual de las religiones es que permite a las personas experimentar con su propio cuerpo lo que entraña su creencia. Al rezar, al participar en una peregrinación o en un retiro, los individuos viven experiencias que pueden ser intensas, y eso da un sentido de pertenencia y de identidad a una comunidad unida por una visión del mundo. Esa pertenencia es de gran importancia en la vida de las personas. Otro aspecto rele- vante de la religión, que se relaciona con la vivencia de comunidad, es el papel de ésta y las iglesias como agentes socializadores. Además de la familia y la escuela, los templos infl uyen en la formación de sus feligreses. Es muy frecuente que éstos organicen actividades de edu- cación religiosa para los niños y que ésta continúe en momentos clave a lo largo de la vida. Por ejemplo, se puede observar lo que ocurre en la sociedad mexicana tradicional, cuando la familia es católica: el primer evento social en el que participael bebé es su bautizo. No es consciente de nada de lo que pasa, pero a su alrededor se organiza todo un evento social al que acude la familia, los amigos y, de hecho, toda la red social de sus padres. En nuestro país, el bautizo, la primera comunión, los 15 años, la boda y el velorio, entre otros, son algunos eventos en que las familias se reúnen, refuerzan sus lazos de afecto, confi rman su identidad, recuerdan sus orígenes y actualizan su lugar dentro de la red familiar. Dichas fi estas se realizan pocas veces a lo largo de la vida de una persona, están bien defi nidas por un ritual con raíz religiosa y gozan de gran valor emocional para quienes participan en ellas (por ejemplo, las emociones que viven los novios que van a su boda, los padres que llevan a sus hijos al bautizo o los deudos que se despiden de un ser querido durante un velorio). Además de estas ocasiones sobresalientes, durante el ciclo anual la religión también marca momen- tos rituales, que quizá ya no se consideran como religiosos, pero que siguen pautando la vida cotidiana: celebraciones anuales como Navidad, Semana Santa, y cada semana el domingo –en estas ocasiones no se trabaja, son días de fi esta, por lo que todos los esperan– hay quienes aún celebran el día de su santo (hace tiempo la costumbre era nombrar a una persona según el santo celebrado el día de su nacimiento). Por último, las religiones tradicionales ofrecen un código moral que es un compendio de la práctica religiosa. Esta moral está unida a los valores más importantes de cada religión. Es la consecuencia de las creencias acerca de qué es lo divino, qué sentido tiene la vida, qué se considera bueno y valioso, y con frecuencia constituye también la fórmula práctica para alcanzar la felicidad que cada religión promete. Entre los cristianos, los 10 mandamientos son el código moral más conocido y se presume que fue Dios quien los dictó directamente. Ese cuerpo normativo lo amplían las distintas iglesias. Entre los budistas se cuenta con las reglas del dharma (o doctrina), los musulmanes tienen los mandamientos bíblicos más las disposiciones dadas por el Corán y los judíos cuentan con un minucioso desglose de normas morales y rituales. Esas reglas suelen comunicarse en el ám- bito familiar, pero también es común que los propios templos organicen modos más formales para educar a sus creyentes, como las clases de catecismo, las pláticas para futuros esposos, las escuelas para padres, también existen colegios privados que ofrecen estudios con validez ofi cial ante el Estado e imparten educación religiosa. El papel moralizador de las religiones a lo largo de la historia es muy importante; sin embargo, en tiempos recientes ha disminuido por la pérdida de prestigio de algunas de ellas, que se han visto envueltas en escándalos de abusos sexuales, sobre todo en Occidente. No obstante, la religión sigue siendo un ele- mento importante en la vida de las personas, porque también infl uye, para bien o para mal, en la vida pública, tanto en lo social como en lo político. Actividad 1, pp. 4 y 5 Applicación 1, p. 5 Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 15 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Culturas precedentes al nacimiento de la filosofía Se considera como culturas precedentes al nacimiento de la fi losofía no a las anteriores al pensamiento griego, cronológicamente hablando, sino a aquellas que dieron explicaciones alternativas del mundo que no fueron infl uidas por el pensamiento occidental. En este sentido, se analizará la cultura mesoamericana por tener un vínculo con nuestros orígenes. El pensamiento mesoamericano Es poco lo que se sabe acerca de la vida, costumbres y pensamiento de los pueblos originarios de Mesoamérica (fi gura 1.3), pues no dejaron documen- tos escritos por su propia mano, al menos no en un alfabeto de fácil com- prensión, por lo que la mayoría de los textos que se consultan son de los frailes que llegaron en los primeros años de la Conquista. Fray Bernardino de Sahagún (1500-1590) realizó una labor destacada, pues en su Historia general de las cosas de la Nueva España concentró varios textos que, hasta entonces, se transmitían por tradición oral en lengua náhuatl. Lo mismo sucedió con Fray Francisco Ximénez (1666-1729) en la región maya, que se extiende al sureste de nuestro país y lo que hoy es Guatemala. Él tuvo en sus manos el original del Popol Vuh en lengua quiché, hoy perdido, pero gracias a su transcripción y traducción al castellano se tiene una idea de cuál era su contenido. A partir de textos como el Popol Vuh y de las narraciones coloniales, se puede tener una idea de cómo los mesoamericanos explicaban los aconte- cimientos del mundo y su concepción de la vida. El Popol Vuh narra que la tierra fue creada por los dioses supremos Gucumatz (La Serpiente Emplu- mada) y Hurakan (El Rayo), que hicieron surgir montañas y bosques donde sólo había agua; asimismo, crearon a los animales para que los adoraran, pero al ver que no comprendían la lengua que hablaban decidieron crear al hombre para que los venerara y alimentara. Al principio hicieron al hombre de barro, pero era débil de conformación y sus palabras carecían de sentido, así que rompieron la fi gura y decidieron intentarlo con madera, sin embargo, los hombres de madera resultaron secos y no veneraban a sus creadores, por lo que determinaron destruirlos. Al fi nal, Gucumatz y Hurakan resolvieron hacer hombres de pasta de maíz, pero al ver que éstos eran demasiado perfectos y parecían dioses, acordaron nublar su vista con el aliento de Hurakan para que sólo pudieran ver una parte del mundo. Nuestros orígenes como mexicanos están intrínsecamente ligados a los pueblos mesoa- mericanos, al menos a los que fl orecieron dentro de nuestro territorio actual. Si bien se han perdido muchos saberes prehispánicos, es importante conocer sobre sus tradiciones y su pensamiento, pues aunque hoy nos concebimos como un país mestizo, no indígena, parte de nuestra cultura viene de esas antiguas civilizaciones y hay rasgos de aquellos pueblos que aún podemos observar. La información sobre los pueblos mesoamericanos proviene de los textos de los primeros evangelizadores; datan de los siglos XVI y XVII. Para saber más sobre el pensamiento de los pueblos originarios mesoamericanos, observa el video que está en: http://edutics.mx/5A8. Por otra parte, conoce más acerca del mundo náhuatl: http://edutics.mx/5AW. TIC Figura 1.3 Plaza mayor de la zona arqueológica de Tikal, en Guatemala, en donde floreció la cultura maya. 1 16 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Popol Vuh (extracto) (Anónimo) A continuación entraron en pláticas acerca de la creación y la formación de nuestra primera madre y padre. De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres, los cuatro hombres que fueron creados. CAPÍTULO II Estos son los nombres de los primeros hombres que fueron creados y formados: el primer hombre fue Balam Quitzé, el segundo Batam Acab, el tercero Mahucutah y el cuarto Iqui-Balam. Estos son los nombres de nuestras primeras madres y padres. Se dice que ellos sólo fueron hechos y formados, no tuvieron madre, no tuvieron padre. Solamente se les llamaba varones. […] Y como tenían la apariencia de hombres, hombres fueron; hablaron, conversaron, vieron y oyeron, anduvieron, agarraban las cosas; eran hombres buenos y hermosos y su fi gura era fi gura de varón. Fueron dotados de inteligencia; vieron y al punto se extendió su vista, alcanzaron a ver, alcanzaron a conocer todo lo que hay en el mundo. […] […] Acabaron de conocerlo todo y examinaron los cuatro rincones y loscuatro puntos de la bóveda del cielo y de la faz de la tierra. Pero el Creador y el Formador no oyeron esto con gusto. […] —Refrenaremos un poco sus deseos, pues no está bien lo que vemos. ¿Por ventura se han de igualar ellos a nosotros, sus autores, que podemos abarcar grandes distancias, que lo sabemos y vemos todo? Esto dijeron y el Corazón del Cielo, Hurakan, Chipi-Caculhá, Raxa Caculhá, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, Ixpiyacoc, Ixmucané, el Creador y Formador. Así hablaron y en seguida cambiaron la naturaleza de sus obras, de sus criaturas. Entonces el Corazón del Cielo les echó un vaho sobre los ojos, los cuales se empañaron. [...] Sus ojos se velaron y sólo pudieron ver lo que estaba cerca, sólo esto era claro para ellos. Así fue destruida su sabiduría y todos los conocimientos de los cuatro hombres, origen y principio. […] Así fueron creados y formados nuestros abuelos, nuestros padres, por el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra (fi gura 1.4). Anónimo, (2013). Popol Vuh, pp. 13-14. Actividad 2, p. 5 Figura 1.4 La vía láctea, Sacbé (camino en maya), se identifica con la serpiente. Es importante tomar en cuenta que para los mayas la sabiduría era la capacidad de concebir empíricamente el mundo, por lo que cuando los dioses redujeron su visión disminuyeron también su sabiduría y esto marcaba una diferencia entre los seres humanos y los dioses. Es verdad que ignoramos si llegaron a tener un método científi co que les permitiera desarrollar conocimientos astronómicos y matemáticos avanzados, pues sólo conocemos de ellos lo que sobrevivió por tradición oral, lo que podemos descifrar de los símbolos en sus construcciones y los relatos que llegaron a nosotros a través de los españoles. Pero sin duda fueron uno de los pueblos mesoamericanos más avanzados. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 17 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Tanto los mayas como los mexicas, y otros pueblos me- soamericanos, tenían ciertas concepciones básicas comunes. Todos eran politeístas, creían que existían muchos dioses, cada uno de los cuales tenía sus pro- pias características, poderes y atributos. Estos dioses se vinculaban con los elementos de la naturaleza , pues su amplia exposición y vulnerabilidad respecto de los fe- nómenos naturales los llevaba a estar muy al pendiente de ellos, los cambios en la naturaleza determinaban, por ejemplo, el éxito de las cosechas y si contarían con sufi ciente alimento o pasarían hambre. De aquí que dioses asociados al sol, como K’inich Ajaw o Ak kin en el mundo maya o Tonatiuh en el mexica, y a la lluvia, Chaak en maya y Tláloc en náhuatl (fi gura 1.5), estén entre los más importantes. En el Popol Vuh la sabiduría se entiende como una supe- rioridad, como la capacidad de ver el mundo, es decir, conocerlo empíricamente. En efecto, el conocimiento para los pueblos mesoamericanos tenía su origen en la observación empírica de los diversos fenómenos na- turales. Su contemplación constante y el registro de todos los eventos los llevó a generar conocimientos re- levantes sobre fenómenos naturales. Quizá el hallazgo más famoso sea el calendario, que en su versión maya es aún más exacto que el gregoriano, el cual utilizamos hoy en día. La explicación y control de los fenómenos naturales era una de las principales preocupaciones de las cul- turas mesoamericanas, como lo es en buena medida de todas las culturas del mundo. De ahí que los mesoamericanos comenzaran a observar las dualidades presentes en la naturaleza: hombre-mujer, día-noche, vida-muerte, y explicaran el mundo en términos de esas dualidades (fi gura 1.6). Por ejemplo, cuando el Sol se ponía en el occidente se pensaba que moría, convirtiéndose en jaguar, que es el símbolo de la muerte, y se iba al inframundo, si lograba vencer las fuerzas malignas que habitaban en él, entonces volvía a nacer al día siguiente por el oriente en forma de guacamaya. Los mesoamericanos concebían la Tierra plana y rectangular sobre la cual ascendían 13 cielos en forma de pirámide y bajo la cual se encontraban los nueve niveles que constituían el inframundo en forma de pirámide invertida. El principal símbolo de la muerte es la tierra, pues ella devora a las personas cuando mueren y consume al sol haciéndolo morir cada día, así se asocia la noche y la muerte, en el que habita Yum Kimil, el dios de la muerte en maya, o Figura 1.5 Entre las deidades prehispánicas Tláloc ocupa un lugar preponderante al ser el dios de la lluvia, elemento del que dependían las cosechas. Figura 1.6 Muchos dioses mesoamericanos expresan la dualidad. En algunos casos está representada por dos cabezas y en otros mediante imágenes, femenina y masculina, del mismo dios. Se conoce como Mesoamérica a la región que se extiende desde el centro de México hasta el final de Centroamérica, en la que habitaron muchas civilizaciones prehispánicas. Se considera que un grupo de personas es una civilización cuando son sedentarias, hay obras de urbanización y existe una clara estratificación de la sociedad. INFORMACIÓN IMPORTANTE 1 18 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Mictlantecuhtli en la cultura náhuatl, el cual se repre- senta como un esqueleto (fi gura 1.7). Los dioses mesoamericanos se conciben antropomórfi - camente, es decir, tienen formas y atributos humanos, tienen voluntad y deseos, viven y mueren. Con base en los fragmentos del Popol Vuh, se desprende que la diferencia con los humanos radica en sus capacidades superiores para saber y actuar sobre el mundo. Los dioses ordenan y mueven al mundo, pero requieren de los hombres para que los veneren y los alimenten, por ello los crearon. Los hombres fueron creados de masa de maíz, pero lo que les da sensibilidad y entendimiento es la sangre divina que en ellos depositaron los propios dioses. De ahí que la principal función de los hom- bres fuera ofrendar a los dioses para proporcionarles el alimento, el cual se compone de materias sutiles como olores y sabores (diversas fl ores, inciensos y ali- mentos, como la semilla de amaranto), pero también del espíritu humano y animal que radica en la san- gre y en el corazón. Los hombres en reciprocidad por la sangre de vida recibida en la creación ofrendan su sangre y corazón como alimento a la divinidad. Como se desprende de esta explicación, se está ante una visión antropocéntrica del mundo. Por un lado, el hombre habita en ese espacio intermedio que se ubica entre los cielos y los inframundos y, por otro, en el hombre reside la responsabilidad de mantener vivos a los dioses y, por lo tanto, al mundo. En la medida que el hombre alimente a los dioses, éstos, a su vez, ten- drán la fuerza que necesitan para alimentar al mundo y cuidar de los hombres. En suma, hay una interdependencia entre hombres y dioses, los dioses crearon al hombre, pero no pueden sobrevivir sin él, concepción que habla de una visión orgánica del mundo en donde el equilibrio de la naturaleza depende de la función que cumplen los distintos seres que habitan en ella. Figura 1.7 Mictlantecuhtli es el dios de la muerte en la cultura mexica. El Popol Vuh es uno de los textos fundamentales de la cultura maya, que se estableció en el sureste de México, en Guatemala, Belice, Honduras y el Salvador. Para conocer más sobre esta civilización fundamental de Mesoamérica, te invitamos a leer el texto en el siguiente enlace: http://edutics.mx/5Am. AVERIGUA MÁS Mesoamérica es uno de los pocos lugares en el mundo en donde hay civilizaciones originarias, es decir, que no son herederas de ninguna otra cultura. INFORMACIÓN IMPORTANTE Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 19 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, Edi ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Concepto de filosofía Existen muchas defi niciones de fi losofía. De hecho, cada escuela de pensamiento ha tenido su propia concepción. Quizá te preguntes si es posible hallar elementos en común en todas estas ideas. Se puede decir que sí, que en las diferentes formas de hacer fi losofía hay constantes, es decir, algunas nociones que todas asumen. Filosofía El origen etimológico de la palabra “fi losofía” proviene de dos raíces griegas philos y sophia, la primera se traduce como “amor o amistad” y la segunda signifi ca “sabiduría”. Entonces, la fi losofía, en términos generales, “es el amor por el saber”. Esto da una primera aproxima- ción, pero es necesario precisar mucho más la defi nición pues amor se puede sentir hacia distintas cosas. Lo relevante es, por lo tanto, saber de qué manera se manifi esta ese amor, sobre qué objetos y si hay condiciones que deben satisfacerse para que podamos hablar de fi losofía. Es cierto que hay expresiones como “se la pasa fi losofando”, que se usan para referise a al- guien que es muy pensativo, que es dado a la vida interna, callado o que por el contrario tiene una gran capacidad de expresar sus pensamientos de forma oral. Sin embargo, en este tipo de uso la palabra tiene, por decirlo así, un sentido común que, si bien no es el que se estudiará, es interesante, pues hace referencia a cierta característica del fi lósofo, su actitud contem- plativa, pensante o refl exiva. Ésta es justo la primera nota que se destacará de la actividad fi losófi ca: el asombro que hizo posible el nacimiento de la fi losofía en el siglo VI a.n.e. en la Grecia antigua (fi gura 1.8). Los primeros pensadores que se concibieron a sí mismos como fi lósofos y amantes de la sabiduría se asombraron ante lo que sucedía a su alrede- dor; por ejemplo, la sucesión de las estaciones del año, los fenómenos de vaporización y congelamiento del agua, los movimientos de las estrellas, en suma, la regularidad con la que ocurrían los eventos naturales mara- villaron a los llamados presocráticos y los llevaron a preguntarse por el origen de todas las cosas. Interrogantes del tipo ¿por qué hay algo en vez de nada? o ¿qué es la realidad? son peculiaridades fi losófi cas. Este asombro produjo el afán por saber, por indagar la causa de lo que existe. Así, estos primeros fi lósofos dedicaron su vida a dar respuesta a estas y otras preguntas. Y lo hicieron no con el fi n de obtener un provecho de ello, porque esperaran adquirir fama u obtener riquezas, sino por curiosidad intelectual, por el deseo de saber y por el por amor a la sabiduría. De esta manera, ha perdurado hasta nuestros días la idea de que la actitud fi losófi ca en realidad es un amor desinteresado por el saber, el cual no busca un fi n práctico en primer lugar, sino que sólo persigue el conocimiento por sí mismo. Figura 1.8 Reflexionar sobre los asuntos del mundo es la tarea del filósofo. El Pensador. Auguste Rodin (1880), [Escultura], París: Museo Rodin. Para saber más sobre las características de la actitud contemplativa de los primeros filósofos lee la comedia Las nubes, de Aristófanes (ca. 450-385 a.n.e), en la cual se presenta a Sócrates siempre mirando al cielo. AVERIGUA MÁS Actividad 3, p.6 1 20 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Se puede sentir amor hacia muchas cosas, pero sólo la fi losofía, decían los antiguos griegos, surge del amor por saber. Ahora bien, para hacer fi loso- fía no basta sentir amor por el conocimiento, es indispensable que quien vaya en su búsqueda sea sistemático y riguroso (fi gura 1.9). ¿Qué quiere decir esto? Por una investigación sistemática se entiende que no es impro- visada, sino que se hace con cierto método; en este sentido no es como el arte que tiene una buena dosis de inspiración, aunque también impli- que mucho esfuerzo y trabajo. La actividad fi losófi ca en nuestros días requiere de una preparación previa, de conocer lo que han sostenido los pensadores a lo largo de la historia, del manejo de herramientas lógicas y conceptuales que proveen de lo necesario para debatir tesis y concepciones mediante argumentos. Lo anterior lleva a otra característica: el rigor. En fi losofía, las afi rmaciones que se hagan deben apoyarse en razones o argumentos que puedan ser entendidos y evaluados por los demás. No se trata de una práctica secreta a la que sólo unos cuantos tengan acceso. Si bien las discusiones llegan a ser bastante especializadas y es importante tener capacidad de análisis y síntesis para elaborar y defender las posiciones propias, así como para examinar otros puntos de vista, en principio cualquiera tiene las habili- dades necesarias para hacer fi losofía. En algún momento todos pueden ser fi lósofos, pues cuando defi enden una opinión intentan dar buenas razones a su favor. En la práctica profesional de la fi losofía no es válido expresar argumentos de autoridad ni apelar a la posición social, económica o política de una persona para respaldar la verdad de lo que afi rma. A la fi losofía le es esencial el debate entre distintas posturas, cada una de las cuales debe esforzarse en mostrar sus fortalezas y señalar las debilidades de las otras. Suele decirse que alguien es riguroso cuando analiza con detalle los distintos puntos de vista, extrae las consecuencias que se desprenden de ellos, es capaz de mostrar situaciones en las que una idea no podría aplicarse, etcétera. Por el contrario, la falta de rigor se muestra si, por ejemplo, se dan por verdaderas creencias o prejuicios que carecen de fundamento y que no tienen ningún apoyo, o al aceptar las opiniones de la mayoría sólo por el hecho de que las sostiene un grupo de personas. Ciencia A diferencia del resto de las especies animales, los seres humanos no sólo se dedican a existir, a estar en el mundo, sino que aspiran a comprenderlo, explicarlo e interpretarlo. De este afán por conocer la realidad que los rodea se origina la ciencia, es decir, la investigación que tiene el propósito de dar cuenta de la estructura del mundo. El conocimiento que brin- dan las ciencias es racional, objetivo, verifi cable y, en consecuencia, falible. En seguida se analizará cada una de estas características. ¿Qué signifi ca que un conocimiento sea racional? La racionalidad se refi ere al hecho de que la ciencia es producto de nuestras facultades intelectuales y no de nuestra voluntad o sensi- bilidad. Contrario a lo que pasa con las decisiones que se llegan a tomar en la vida cotidiana, en cuyo proceso de formación la voluntad tiene un papel preponderante, o con la creación Las principales escuelas filosóficas en Grecia fueron la Academia, fundada por Platón, y el Liceo, establecida por Aristóteles. Figura 1.9 Ludwig Wittgenstein (1889-1951) afirmaba que un filósofo que no quisiera discutir era como un boxeador que se negara a subir al ring. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 21 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . artística, en donde los sentimientos ocupan un lugar central; en el que- hacer científi co guía la razón. Al hombre de ciencia no le basta tener la voluntad de explicar el mundo y quizá sea aún menos importante para su actividad si posee sensibilidad, porque su investigación demanda una clase distinta de capacidades, como pensamiento abstracto, análisis y síntesis, entre otras (fi gura 1.10). Que la ciencia sea racional también signifi ca que la actividad científi ca no es producto de la magia ni opera mediante milagros, sino que está basada en procedimientos estrictamente racionales que pueden ser verifi cados. A diferencia, por decir, de aquellas personas que dicen tener un poder para adivinar el futuro, que se supone se origina en unsaber al que sólo unos cuantos tienen acceso. El científi co no pretende tener una sabidu- ría única, por el contrario, sus resultados y los métodos que aplica en su labor están abiertos a ser comprobados. Claro está que, en los hechos, las discusiones se dan por lo general entre los miembros de la comunidad de científi cos, pero el asunto aquí es que su proceder y sus resultados están abiertos a la crítica. ¿A qué se apunta cuando se afi rma que el conocimiento científi co es objetivo? Lo que se debe notar primero es que lo objetivo se opone a lo subjetivo. Se analizará lo segundo. Hay diferentes expresiones en las cuales se suele usar el concepto de subjetividad: “la mía es una opinión subjetiva”, “el gusto es meramente subjetivo”, “los sentimientos son subjetivos”, otras en las que, si bien el término no se usa de manera explícita, la idea que se quiere transmitir es la misma que en las anteriores: “en cuestión de gustos se rompen géneros”, “la belleza está en los ojos del espectador”, “cada uno tiene una idea propia de lo que es la felicidad”, entre otras ideas. Las expresiones anteriores afi rman que tanto en el gusto, en la apreciación artística como en las cosas que proporcionan felicidad hay una enorme carga de subjetividad, por lo cual es vano querer establecer criterios sobre qué es lo sabroso, la belleza o la felicidad objetivamente, con independencia de los juicios que las personas emiten en torno a ello. Así, se dice, lo que a uno le hace feliz para otra persona puede ser motivo de tristeza, o lo que para alguien es hermoso para otro sea quizá causa de repugnancia. Por el contrario, la ciencia es objetiva porque su verdad no depende de las opiniones de los científi cos acerca de asuntos personales, tampoco de sus gustos o preferencias, ni de sus opi- niones referentes a la felicidad o de cómo les gustaría que fuera el mundo, sino de estándares de prueba y métodos de investigación. Es la misma historia de la ciencia la que ha establecido los métodos válidos y la manera de comprobar sus proposiciones. Figura 1.10 El trabajo de los científicos sigue, en términos generales, un método que incluye las siguientes fases: observación, planteamiento de hipótesis, experimentación, teoría y leyes. Si quieres saber más sobre el método científico, consulta la información del siguiente enlace: http://edutics.mx/5As. TIC Una hipótesis es una explicación tentativa de un hecho y será confirmada o rechazada mediante la información obtenida en la experiencia. INFORMACIÓN IMPORTANTE 1 22 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Suele decirse que la ciencia no sólo determina cuáles de sus resultados son aceptables, sino que además propone preguntas susceptibles de tener una respuesta. Por ello interrogantes como ¿qué es la bondad? o ¿existe Dios? no pueden ser resueltas por la ciencia. Esto no sig- nifi ca que tales preguntas no sean importantes, pues los seres humanos se han planteado interrogantes de este tipo a lo largo de su historia, y es posible que nunca dejen de hacerlo, pero en todo caso la ciencia no tiene respuesta para ellas porque están fuera de su ámbito de conocimiento. Decimos que la ciencia es verifi cable porque sus resultados pueden contrastarse. Toda afi rma- ción que pretenda ser científi ca tiene que probarse muchas veces en los hechos. Por supuesto que el modo de hacerlo varía de acuerdo con el tipo de investigación; no es lo mismo poner a prueba una hipótesis acerca de la composición química de un material, que llevar a cabo un cálculo astronómico, como la órbita y la velocidad de un asteroide; la antigüedad de un fósil o el pronóstico sobre el desarrollo de la economía de un país. Sin importar la manera en que en cada campo del conocimiento se pongan a prueba sus afi rmaciones, lo relevante es que sin pruebas ni datos simplemente no hay ciencia. Y lo anterior confl uye en la última característica de la ciencia que hay que destacar: su falibilidad. El conocimiento científi co no es verdadero por siempre, sino que va modifi cándose ante nuevas evidencias. Los grandes cambios científi cos se dan justo cuando una teoría de largo alcance, que explicaba un conjunto amplio de fenómenos y que estaba fuertemente apoyada en la experiencia, entra en crisis porque es incapaz de dar cuenta de nuevos fenómenos y es, en ocasiones, susti- tuida por otra que toma su lugar. Por todo lo anterior, se dice que la ciencia no es un sistema cerrado y dogmático, al cual no se le puedan agregar nuevas verdades, sino que se trata de un sistema abierto y controvertido, pues cualquier proposición científi ca puede ser discutida, ante nuevas evidencias, sin importar qué tan importante sea o cuánto tiempo se haya tenido por verdadera. Religión El término “religión” proviene del latín religio, y éste del verbo religare que signifi ca “religar”. Involucra una creencia en un ser, o conjunto de seres, que en algunas ocasiones tiene la fun- ción de ser una garantía sobrenatural de la salvación del hombre, de una existencia dichosa después de la muerte. También comprende las prácticas y normas que deben seguirse para tener derecho a tal garantía. Lo que este ser pide de las personas se manifiesta de modo misterioso y a veces indirecto, pero no público, por lo que requiere de individuos que posean una sabiduría o sensibilidad especial para interpretar la voluntad divina y convertirse en sus transmisores al resto de los hombres, tal es el caso de los sacerdotes en la religión católica. Un tema interesante en el estudio de las religiones es lo relativo a las prácticas, ahí donde las hay, para adquirir y conservar la garantía de la salvación (fi gura 1.11). A este conjunto de actos se le conoce como culto e incluye desde plegarias o rezos que se leen o se cantan en momentos específi cos de ciertas ceremonias hasta ritos y sacrifi cios. Figura 1.11 Las religiones tienen actos rituales mediante los cuales manifiestan su relación con Dios, como el bautismo en las iglesias cristianas. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 23 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . ¿De dónde proviene la religión?, ¿en dónde se debe situar su origen? Existe, por una parte, la idea de que la religión tiene un origen divino, pues se funda en una revelación que garan- tiza la verdad de la doctrina (fi gura 1.12). Así, en la tradición judeo-cristiana, Dios le revela a Moisés los 10 mandamientos, que son la base del cuerpo de creencias y ordenamientos que forman esta religión. A veces, incluso, las religiones afi rman algunos hechos sobrenaturales, o milagros, que se toman como pruebas de la veracidad de la doctrina. Por otra parte, existe una corriente de opinión que sostiene que la religión la ha creado el hombre para satisfacer la necesidad de contar con una explicación del mundo en su totalidad, o para apaciguar los temores ante la incertidumbre del futuro; así, al creer y cumplir con las obligaciones religio- sas se estará protegido y se alcanzará la gloria eterna. En ocasiones, la religión se presenta como la liberación de los males de este mundo, el cual se concibe como un eterno sufrimiento y origen de los males humanos. En todo lo dicho se asoma un tema que no se puede dejar de lado, aunque sólo se aborde con brevedad: la función de la religión. Los estudios relacionados con las religiones se dividen en- tre los que piensan que la religión es un medio para dar esperanza a los seres humanos y, por lo tanto, los alienta a la acción, a realizar sus proyectos, ante la creencia en una recompensa a sus acciones y ahuyenta el pesimismo que puede invadirlos al ver que no logran los resultados que desean. Por otro lado, otras doctrinas consideran que la religión sólo infunde miedo e inseguridad a los hombres,lo cual, se dice, se utiliza para mantener ciertas situaciones en la sociedad: el dominio económico o político de una clase social o de un grupo en particular sobre la mayoría, o una actitud sumisa y conformista. Distinción entre filosofía, ciencia y religión Una forma de distinguir a la fi losofía, la ciencia y la religión es que las dos primeras son actividades racionales que se construyen mediante métodos objetivos, las cuales no dejan lugar para la fe o las creencias personales, además la comprobación de sus leyes y tesis debe ajustarse a pruebas que incluyen la discusión y la argumentación. Tanto en la fi losofía como en la ciencia las razones no son válidas sólo porque las exponga tal o cual persona, sino por su fuerza, su consistencia, su apoyo en la teoría o en los hechos. Quizá en la primera existe un mayor margen para la disputa. En el panorama fi losófi co actual hay una enorme variedad de corrientes y todas argumentan sus posturas, dan razones a favor de sus análisis y, aunque tienen diferencias en torno a lo que es un buen razonamiento, ellas aspiran a convencer con racionalidad. En la ciencia también Figura 1.12 De acuerdo con la tradición budista, Siddharta Gautama llegó a la iluminación tras muchas semanas meditando bajo el árbol de Bodhi. 1 24 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . existen disputas y desacuerdos, pero el debate entre los científi cos se da en el marco de un conjunto de acuerdos sobre lo que es, por ejemplo, una prueba, así como de ciertas explica- ciones que todos aceptan. Por otra parte, es toda una discusión si la fi losofía, como la ciencia, busca la verdad, o si ésta sólo presenta una visión general del mundo a partir de lo que las distintas disciplinas, tanto so- ciales como naturales, aportan. Lo que se podría decir de manera general es que ambas son actividades racionales y metódicas, en las que ni las creencias religiosas ni los sentimientos tienen un pa- pel relevante. Vale la pena recordar que históricamente de la fi losofía nacieron las distintas disciplinas cientí- fi cas. En contraste, la religión involucra narraciones de diferentes tipos: acerca del origen del mundo, sobre ejemplos de conducta, que despiertan la imaginación, aquellas que reconfortan y dan esperanza. Tiene una función social muy distinta a la de la fi losofía y la cien- cia, pues parece tener una tarea más bien formativa: trata de hacer buenos a los hombres y dar seguridad frente a la angustia que en algunos casos causa ser conscientes de que somos seres fi nitos (fi gura 1.13). Es cierto que la fi losofía y la religión tuvieron un víncu- lo muy cercano, sobre todo en la llamada Edad Media, al grado de que algunos fi lósofos pensaban que su tarea era explicar de manera racional las creencias religiosas. Sin em- bargo, en el mundo actual están delimitadas, y aunque existe la fi losofía de la religión, que refl exiona sobre los conceptos y la visión del hom- bre y de la sociedad que está detrás del discurso religioso, es evidente que la actividad fi losófi ca no tiene ninguna relación con la fe, las litur- gias, los rezos o las plegarias. Por último, la conexión entre la ciencia y la religión ha sido turbulen- ta a lo largo de la historia, pues en distintos momentos la religión ha obstaculizado la investigación científi ca; por ejemplo, los astrónomos italianos Galileo Galilei (1564-1642) y Giordano Bruno (1548-1600) fueron perseguidos por la Iglesia Católica por sus ideas científi cas y fi losófi cas; de hecho, a Giordano lo condenaron a morir en la hoguera. Incluso hoy en día, en el debate sobre los avances de la ciencia genómica y la posibilidad de trasplan- tar, por ejemplo, células madre para generar nuevos tejidos en órganos vitales que se han dañado, con frecuencia se utilizan argumentos de tipo religioso. Sin embargo, en términos generales, se tiene muy claro que la ciencia y la religión persiguen fi nes distintos y su pro- ceder es también diferente. Galileo Galilei fue uno de los científicos que enfrentó la persecución de la Iglesia por exponer sus ideas sobre el modelo astronómico del heliocentrismo, según el cual la Tierra y los planetas se mueven alrededor del Sol. Fue sometido a juicio y obligado a retractarse, de ahí su famosa frase: Eppur si muove (“Y sin embargo, [la Tierra] se mueve”). Si quieres conocer un poco más sobre la vida de Galileo y su conflicto con los jerarcas católicos de su tiempo, consulta la siguiente página: http://edutics.mx/5Ae. AVERIGUA MÁS Figura 1.13 Muchas religiones buscan que sus integrantes sean buenas personas y que, por ejemplo, ayuden a los necesitados. Durante la Edad Media la filosofía y la religión estuvieron muy relacionadas, al grado de que algunos filósofos buscaban explicar de forma racional las creencias religiosas. Ejercicio 2, pp. 6 y 7 Actividad 4, p. 7 Actividad 5, p. 8 Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 25 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Disciplinas filosóficas y sus problemas Hasta ahora se ha utilizado la palabra fi losofía de ma- nera un tanto ambigua para referirse a una forma de pensamiento, pero ésta engloba diversas disciplinas con diferentes objetos de estudio; en este apartado se analiza- rán las preguntas y preocupaciones de cada una de ellas. Las disciplinas que forman parte de la fi losofía comen- zaron a formarse en Occidente, desde la Grecia anti- gua. Algunas de ellas han continuado hasta nuestros días, mientras que otras desaparecieron. Cosmología, o fi losofía de la naturaleza. Fue quizá la primera disciplina fi losófi ca; busca explicar de for- ma racional lo que ocurre en la naturaleza. El desa- rrollo de esta aproximación inicial a la investigación del mundo derivó en las disciplinas científi cas, que se constituyeron como formas de conocimiento distintas a la fi losofía. Esta rama recibió diferentes nombres, el más famoso fue el de Física, que sig- nifi ca ciencia de la naturaleza. Siglos después, en la Época Moderna, los físicos llamaban a su disciplina “fi losofía de lo natural”; por ejemplo, Newton nombró su obra más importante Principios matemáticos de la fi losofía natural. Hoy día, esa parte de la fi losofía es poco difundida. El estudio de la naturaleza lo desarrollan otras disciplinas científi cas que utilizan métodos distintos, más adecuados al objeto de estudio como física, química, astronomía, biología y ecología, entre otras (fi gura 1.14). Lógica. Se desarrolló desde la Antigüedad y se ha conservado en la enseñanza escolar; como ha tenido una gran especialización casi se le considera una disciplina separada de la fi losofía, con sus propios problemas, controversias y círculos de especialistas. En sentido literal, la lógica es la ciencia o estudio del logos, esta palabra admite varios sig- nifi cados como razón, discurso y pensamiento. Una posible defi nición es: “la ciencia que se ocupa del pensamiento formal y sus operaciones”. Por pensamiento formal se hace referencia a las formas en cómo se piensa, no al contenido de los pensamientos. Por ejemplo, en las siguientes oraciones: a) Los aviones caza son veloces y llevan poca tripulación. b) Las margaritas son blancas y crecen bien en tierra arenosa. Tanto la frase “a” como la frase “b” tienen la misma forma, pero es obvio que el contenido es diferente. Algo más, es posible que la frase “b” sea falsa, pero independientemente de eso su forma es igual a la de la frase “a”, que es verdadera. El ocuparse de la estructura de las oraciones tiene muchas ventajas para ayudar a los razonamientos, tanto los de la Figura 1.14 Durante muchos años los alquimistas buscaron transformar la naturaleza mediante métodos empíricos que hoy en día no son aceptados como científicos. Los alquimistas fueron lospredecesores de los modernos químicos. Su práctica se extendió desde fines de la Edad Media hasta el Renacimiento y el principio de la Época Moderna. Combinaban la experimentación y la observación con la magia, por lo cual sus conocimientos con frecuencia carecían de precisión o de objetivos cientíticos. INFORMACIÓN IMPORTANTE Actividad 6, pp. 9-12 1 26 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . vida cotidiana como los científi cos, no sólo en fi losofía, sino en todos los campos de la investigación. Dentro de la lógica se han desarrollado ramas de estudio que tienen apli- caciones diferentes (fi gura 1.15). El tipo de lógica que usaron los griegos la concibió Aristóteles y se conoce como silogística, porque consiste en el uso de silogismos, los cuales son razonamientos que se basan en concep- tos como “extensión” (el número de casos que se incluyen en un concepto o una palabra) y “sentido” (el signifi cado o contenido del concepto). Por ejemplo, la extensión del concepto oso polar es aproximadamente tres mil individuos, que son los osos polares que quedan en nuestros días. El contenido del concepto oso polar es algo como: “Especie del género de los osos, de color blanco, que posiblemente evolucionó a partir del oso pardo, habita la zona ártica, se alimenta principalmente de focas, es el de mayor talla entre todos los osos”. El concepto oso pardo sería muy diferente al anterior, aunque ambos son de la misma especie. Utilizando estas nociones, los silogismos van deduciendo proposiciones implícitas en otras; por ejemplo, un silogismo clásico sería el siguiente: Los osos polares se alimentan de focas. Algunos animales son osos polares. Por consiguiente, algunos animales se alimentan de focas. Formas más modernas de la lógica prescinden de las palabras y usan sólo símbolos similares a los del álgebra, con usos especializados, por eso se les llama lógicas simbólicas. También hay otras lógicas que usan formas de razonamiento diferentes a los principios del sentido común, por lo que las inferencias que resultan son distintas de las que se tienen en la vida diaria. Estas otras formas pueden ser muy útiles en la computación y en algunos campos de la ciencia teórica, como la física actual. Estos aspectos de la lógica se conocen como lógicas no clásicas, polivalentes. Epistemología. Etimológicamente, viene de los vocablos griegos episteme, que quiere decir “ciencia o conocimiento”, y logos, que signifi ca “estudio”. Esta disciplina se ocupa de inves- tigar los tipos de conocimientos que existen, las condiciones de adquisición y el desarrollo del conocimiento, en particular del conocimiento científi co. Expresiones más o menos equi- valentes para este término serían el de teoría del conocimiento o incluso el de fi losofía de la ciencia. Hay diferencias en el signifi cado de estas expresiones, debido a que las corrientes fi losófi cas prefi eren utilizar alguna de ellas en particular para denotar la clase de propues- tas que sostienen. Por ejemplo, algunas corrientes prefi eren usar la expresión “fi losofía de la ciencia” porque su foco de atención es el conocimiento científi co, y dejan un poco de lado el conocimiento cotidiano o el artístico. En cambio, la teoría del conocimiento suele estudiar el saber individual, tanto en el ámbito cotidiano como en el científi co, y con frecuencia se acerca a otros campos de estudio, en particular a la psicología, para conocer el origen del conocimiento en los individuos; a la sociología, para ver cómo ocurre el conocimiento en los grupos humanos; y a la lingüística, entre otras disciplinas. Actividad 7, p. 12 Figura 1.15 El libro Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll, en el que se basa la película del mismo nombre, contiene muchos juegos lógicos, en los que es evidente cómo funciona nuestro razonamiento de sentido común. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 27 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Ética. Quizá sea la parte de la fi losofía que con más consistencia se ha mantenido vigente porque las personas necesitan refl exionar acerca de sus decisiones, de las alternativas que se les presentan en la vida cotidiana para actuar de un modo o de otro y hacen juicios en torno a sus acciones pasadas o de las de otras personas. Se ocupa de los hechos que las personas realizan tanto de manera individual como de las creencias y criterios grupales. La ética no es la única actividad intelectual que se ocupa de las acciones humanas, también lo hacen la política, hermana fi losófi ca, la religión, el arte, la sociología, la historia, la antro- pología, entre otras disciplinas. Pero la ética constituye la pregunta fi losófi ca, es un modo particular de hacer preguntas distinto a todos los demás. En el párrafo anterior se le llamó a la política “hermana filosófica” de la ética porque las dos forman parte de los estudios tradiciona- les de la filosofía y se interesan en nuestras acciones libres. Pero la política no se ocupa de todas las acciones libres, sino de aquellas que incumben al poder y al gobierno; estas dos realidades humanas son temas centrales de la política y de alguna manera la abarcan toda (fi gura 1.16). El poder tiene que ver con la capacidad de mando, esa potes- tad por la cual algunas personas pueden mandar y los demás tienen la obligación de obedecerlas. Esta es una realidad compleja y fascinante de la vida humana. De hecho, hay muchas circunstancias en que unas pocas personas pueden y deben mandar a otras. Eso no quiere decir de ninguna manera que pueden imponer cosas caprichosas, absurdas o injustas. Es parte de la política el estudio de las características que debe tener el man- do, así como bajo qué circunstancias y cuáles personas están obligadas a obedecer. En las sociedades modernas, las cosas se han complicado en gran medida porque, por un lado, los seres humanos que habitan en cada país y ciudad son miles, y a veces millones. Las relaciones que se han establecido entre las personas se han diversifi cado y hecho más complejas. No sólo hay pa- dres, hijos, hermanos, tíos, primos y abuelos, sino también hay patrones, empleados, jefes y subordinados, ciudadanos y gobernantes; hay sistemas de gobierno diferentes, como la democracia, la monarquía, las dictaduras, y por lo tanto hay elecciones, congresos, diputados, diferentes niveles de gobierno, partidos políticos y un largo etcétera. En la vida política hay más cosas que fi losofía, participan también otro tipo de conocimientos y técnicas, sin embargo, hay una manera particu- lar de preocupación acerca de los problemas políticos que es de carácter fi losófi co, además de otras disciplinas que no son fi losofía (las llamadas ciencias políticas). Figura 1.16 En la actualidad existen diferentes formas de gobierno mediante las cuales se ejerce el poder político; desde las monarquías, como en España (A) hasta las democracias, como en México (B). En muchos países europeos todavía existen las monarquías. Sí, hay reyes, reinas, princesas, duques; por ejemplo, en España, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo, Suecia, Inglaterra y Noruega, entre otros. En algunos casos estos títulos no representan un poder político real, son otras personas quienes manejan el país, pero sin duda aún ejercen una gran influencia en sus sociedades. Una de las principales críticas a la realeza es el alto costo que implica su manutención. INFORMACIÓN IMPORTANTE A B 1 28 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Metafísica y ontología. Son los nombres de dos disciplinas fi losófi cas, por- que plantean preguntas que ninguna otra asignatura hace. Son los cuestio- namientos más generales acerca del sentido de lascosas, del por qué, los principios de la razón, del conocimiento y de las formas de la existencia. En sentido literal, metafísica signifi ca “más allá de la física” y se refi ere al estudio de los principios no físicos o materiales de las cosas y el cono- cimiento. Cuando se llega a las preguntas límite, incluso las ciencias más básicas pueden hacer preguntas metafísicas y en ese sentido se acercan a la fi losofía (fi gura 1.17). La ontología es casi una disciplina equivalente, pero esta palabra se usa en un sentido más específi co, que es el “estudio del ser”, signifi cado muy cercano al de la palabra metafísica. Adentrarse en el estudio de la metafísica es entrar en el terreno central de la fi losofía, en el meollo del asunto fi losófi co. Es un espacio lleno de preguntas que con frecuencia desafían el sentido común porque cuestionarse por lo que las cosas son es un acto que ya supone por sí mismo la pregunta inusual: ¿es posible que no sepamos lo que son las cosas? Admitir esta posibilidad es el comienzo de la actitud fi losófi ca, según el fundador de la fenomenología, el psicólogo y fi lósofo Edmund Husserl (1859-1938). De acuerdo con Husserl, la actitud fi losófi ca comienza “poniendo entre paréntesis” los conoci- mientos existentes ante la posibilidad de que sean erróneos, parcial o totalmente; al hacerlo, resulta obligatorio mirar de nuevo los acontecimientos, poner la atención en los detalles que no se habían advertido antes, fi jarse en las contradicciones, inconsistencias o vacíos que hay en las explicaciones, teorías y suposiciones acerca de las cosas. Este ejercicio de mirar otra vez permite descubrir prejuicios y evidenciar que hay ideas que se han aceptado sin cuestionarlas. Estética. En sentido literal signifi ca “estudio de las sensaciones”, sus inicios se ubican en la Época Moderna. Alexander Gottlieb Baumgarten (1714-1762) la llamó así porque pensaba que la experiencia de la belleza se encontraba en las facultades cognitivas humanas, más que en las carac- terísticas de las cosas mismas (fi gura 1.18). Como su primera aplicación obvia remite al arte, con el tiempo la estética se ocupó de problemas como la producción artística, el papel del espectador, la creatividad y otras que en nuestros días tienen que ver con la cultura, las artes y el papel que juega el observador de las obras. Conoce las disciplinas fi losófi cas y su objeto de estudio en la tabla 1.1. Tabla 1.1 Disciplinas filosóficas y su objeto de estudio Disciplinas filosóficas Se ocupa de… Lógica Formas del razonamiento Epistemología Adquisición del conocimiento; es el cómo se conoce Ética Acciones humanas Metafísica y ontología Definición de las cosas y los principios generales Estética Belleza y arte Política Poder y gobierno Figura 1.17 Martin Heidegger (1889-1976) fue un filósofo que cultivó la metafísica en el siglo xx. Su investigación tuvo como resultado una visión del ser humano y su lugar en el mundo. Figura 1.18 Alexander Gottlieb (1714-1762) usó por primera vez el término estética en su libro Reflexiones filosóficas acerca de la poesía. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 29 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Filosofía presocrática Los primeros fi lósofos griegos de los que se tiene registro fl orecieron en la región de Jonia, en la costa mediterránea, lo que hoy se conoce como Turquía. En esta región, donde se unían las civilizaciones de Oriente y Occidente, unos cuantos hombres comenzaron a preguntarse por la com- posición del mundo y la naturaleza de las cosas. Estos primeros fi lósofos fueron ante todo cosmólogos o fi lósofos de la naturaleza, pues su mayor preocupación era encontrar el elemento originario del cual surgía toda la diversidad de lo existente. En seguida se hará un estudio breve de los pensadores más representativos de este periodo. Tales de Mileto y el mundo de agua El primer fi lósofo al que los griegos hacían referencia se llamaba Tales de Mileto (624-546 a.n.e., fi gura 1.19); lo que hoy se conoce de él, como de muchos otros pensadores de la Antigüedad, es por las menciones de otros autores como Diógenes Laercio, Platón y Aristóteles. Figura 1.19 A Tales de Mileto se le considera el primer filósofo griego. Pues bien, la mayoría de los fi lósofos primitivos creyeron que los únicos principios de todas las cosas eran los de índole material; pues es aquello de lo que constan todos los entes y es el primer origen de su generación y el término de su corrupción, permaneciendo la substancia pero cambiando en las afecciones, es, según ellos, el elemento y el principio de los entes. Y por eso creen que ni se genera ni se destruye nada, pensando que tal naturaleza se conserva siempre, del mismo modo que no decimos que Sócrates llegue a ser en sentido absoluto cuan- do llega a ser hermoso o músico, ni que perezca si pierde estas maneras de ser, puesto que permanece el sujeto, es decir, Sócrates mismo. Así, tampoco se genera ni se corrompe, según estos fi lósofos, ninguna de las demás cosas; pues dicen que siempre hay alguna naturaleza, ya sea una o más de una, de la cual se generan las demás cosas, conservándose ella. Pero, en cuanto al número y a la especie de tal principio, no todos dicen lo mismo, sino que Tales, iniciador de tal fi losofía, afi rma que es el Agua (por eso también manifestó que la Tierra estaba sobre el Agua); y sin duda concibió esta opinión al ver que el alimento es siempre húmedo y que hasta el calor nace de la humedad y de ella vive (y aquello de donde las cosas nacen es el principio de todas ellas). Por esto, sin duda, concibió esta opinión, y porque las semillas tienen siempre naturaleza húmeda y por ser el Agua, para las cosas húmedas, principio de su naturaleza. Aristóteles, (1992). Metafísica, libro I, capítulo 3. Se les llama presocráticos a los filósofos griegos que fueron anteriores a Sócrates, a quien se le considera el pensador más importante de esta civilización. Un dato curioso sobre Tales de Mileto es que se hizo millonario por utilizar sus conocimientos sobre astronomía al especular con el precio de las olivas, producto que tenía mucha demanda desde esa época. INFORMACIÓN IMPORTANTE Mileto fue una colonia griega situada a medio camino entre dos de los focos culturales y económicos más importantes de la antigüedad (Persia y Egipto), lo que la convirtió en un relevante punto comercial y de intercambio de conocimientos entre el recóndito oriente y el pujante occidente. Algunos investigadores sugieren que Tales podría haber tenido ascendencia fenicia porque en su época era muy activo el comercio entre jonios y fenicios. INFORMACIÓN IMPORTANTE Actividad 8, pp. 13 y 14 1 30 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Por esas referencias se sabe que Tales pensaba que el elemento originario de todas las cosas era el agua (fi - gura 1.20). Que todo estaba, en suma, compuesto de agua y que la tierra fl otaba sobre ella. Sin embargo, lo importante de Tales, como en muchos fi lósofos, no es tanto su respuesta, sino la pregunta que planteó. Se le considera el primer fi lósofo porque por primera vez en la historia de Occidente propuso que “todo es uno”, es decir, que hay una unidad en la diversidad del mundo y que todas las cosas tienen una naturaleza común. La pregunta por la naturaleza última de las cosas ocupará la mente de los fi lósofos de la naturaleza durante largo tiempo y de algunos de los griegos que se estudiarán a continuación. Anaximandro de Mileto y el apeirón Al igual que Tales, Anaximandro (610-545 a.n.e., fi gura 1.21) se ocupó de distinguir el elemento primigenio que daba origen al mundo, pero a dife- rencia de Tales, él pensaba que esa causa material o arjé, (“principio”, en griego) como él la llamó, erauna sustancia indeterminada a la que puso el nombre de apeirón. El apeirón era, según Anaximandro, una sustancia más primitiva que los opuestos que formaban la naturaleza. El agua no podía ser el arjé del mundo pues era sólo uno de los opuestos que lo componían, por lo que el origen de- bía ser algo anterior. Los opuestos a los que se refería Anaximandro eran los que constantemente se observan en la naturaleza: frío-calor, agua-fuego, humedad-sequía, movimiento-reposo y nacimiento-muerte, entre otros. Anaximandro pensaba que el apeirón era infi nito e ilimitado y que contenía todos los cielos y los mundos que éstos encerraban; concebía varios mundos existiendo al mismo tiempo, cada uno de ellos era perecedero y se hacía realidad gracias a un movimiento eterno. El mundo que hoy se conoce se formó mediante un desplazamiento centrífugo en el que la tierra y el agua quedaron en el centro y el fuego en el exterior; por su parte, el aire quedó en medio de los elementos más pesados, el agua y la tierra, y el fuego. El mundo, según este pensador, tiene forma de cilindro y se encuentra sus- pendido en el centro del Universo, sin necesidad de estar apoyado en nada. Otra conjetura importante de Anaximandro fue que postuló por primera vez algo parecido a la teoría de la evolución. Pensaba que el hombre no provenía directamente del hombre, sino que se había formado a partir de otras especies, todas las cuales habían surgido del mar y se fueron transformando en un proceso de adaptación al medio ambiente (fi gura 1.22). La razón por la que Anaximandro ubicó al hombre como producto de otras especies fue por la difi cultad que éste tenía para alimentarse, mientras que observaba que otros animales encontraban con facilidad cómo satisfacer su apetito. Figura 1.20 Tales pensaba que la materia originaria de todas las cosas era el agua. Figura 1.21 Anaximandro nació en Mileto; fue el primero en dibujar un mapa de los territorios conocidos en su época. Figura 1.22 Anaximandro pensaba que todos los seres vivos provenían del mar y se habían transformado con el tiempo para adaptarse al medio ambiente. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 31 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Anaxímenes de Mileto y el mundo de aire Si bien Anaxímenes (ca. 585-524 a.n.e.) fue discípulo de Anaximandro no siguió la especu- lación del origen del mundo en torno al apeirón, sino que identifi có a otro de los elementos como el origen de todas las cosas; a diferencia de Tales, Anaxímenes pensó que esta materia primera era el aire y no el agua. Según este fi lósofo, el alma, que es la esencia que permite que nos mantengamos unidos y vivos, es de aire, de ahí que pensara que este elemento también era el origen de los dioses y que todo lo demás se habría creado a partir de ellos. El aire se transforma en diversos objetos mediante un proceso de condensación y rarefac- ción. De acuerdo con Anaxímenes, cuando el aire se condensa se transforma, según el grado de condensación, en viento, nubes, agua, tierra y algunas veces en piedra. Por el contrario, cuando el aire se enrarece se convierte en fuego siguiendo un proceso contrario al de la generación de la materia. El aire es el elemento intermedio entre el fuego y la materia sóli- da en la que se convierte cuando se condensa, de ahí que Anaxímenes pensara que el aire era el elemento fundamental de la naturaleza, a partir del cual todo se crea y que sostiene al mundo como una hoja plana. Pitágoras de Samos y la explicación matemática del mundo Pitágoras (ca. 569-496 a.n.e., fi gura 1.23) fue el fundador de una comunidad religiosa que se estableció en la ciudad de Crotona, la cual se caracterizó por sus singulares creencias sobre la transmutación de las almas, pero también por su estudio de las matemáticas y la geometría, así como por su secretismo, que impidió conocer muchos de sus descu- brimientos. Los pitagóricos creían en la metempsicosis, es decir, en la existencia de un alma inmortal que tras la muerte abandona el cuerpo que la alojó y reencarna en otros seres, ya sean humanos o animales. De ahí la creencia de que los pitagóricos no comían carne animal, pues consideraban que el alma de seres humanos podría haber reencarnado en ellos. Lo que resulta más o menos novedoso de la teoría pitagórica sobre de la trasmutación de las almas es que pensaron, por primera vez, que lo real en los seres era el alma y no el cuerpo en el que se encuen- tra. Esta concepción del alma constituye una de las primeras formu- laciones de la idea de un alma inmortal con algunas características psicofísicas propias, por lo que creyeron que lo más importante durante la vida era ejercitar y purifi car el alma mediante la práctica del silencio, la música y el estudio de las matemáticas. Los pitagóricos pretendían explicar el mundo mediante las matemá- ticas y, por lo tanto, toda relación entre dos objetos cualquiera se veía como una proporción numérica. Tanto la armonía musical como la cósmica se explicaban por medio de números. Asimismo, afi rmaban que todos los objetos eran números dado que estaban compuestos de puntos, líneas, áreas y volúmenes que ellos expresaban mediante los números del 1 al 4, siendo el 1 el punto y el 4 el volumen. Esta traslación de los conceptos de la matemática a la geometría les permitió descubrir relaciones numéricas en todos los objetos materiales. Otra de las aportaciones importantes de los llamados pitagóricos fue la idea de que la Tierra era esférica y no ocupaba el centro del Universo, sino que tanto ella como el resto de los cuerpos celestes fl otaban en el aire alrededor del Sol, que se identi- fi caba con el número uno. Figura 1.23 Pitágoras pensaba que todos los objetos se podían explicar mediante valores numéricos. 1 32 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . El problema de la naturaleza: cambio (Heráclito), permanencia (Parménides) y otras posturas Heráclito de Éfeso Al igual que Anaximandro, Heráclito (540-470 a.n.e., fi gura 1.24) conci- bió el mundo a partir de dualidades opuestas en constante tensión; sin embargo, contrario a su predecesor, no consideró que estas oposiciones fueran un problema para la unidad del ser, sino que le eran esenciales. De acuerdo con Heráclito, la tensión y alternancia entre los contrarios (frío-calor, luz-oscuridad, silencio-ruido) dan armonía al cosmos y son muestra del logos que le gobierna. El logos en el mundo natural se encarga de reparar las injusticias me- diante el predominio alternativo de los opuestos, así como en el ámbito social el logos lleva al castigo a quien infringe las leyes como un acto que restaura la armonía entre los hombres. Heráclito pensó que la unidad de la naturaleza se lograba a partir de la diversidad y la alternancia entre los opuestos, de modo que lo diferente convergía para darle unidad al “Uno”. Revisa las siguientes citas tomadas de Mondolfo, R. (1989) Heráclito: Textos y problemas de su interpretación. Figura 1.24 Heráclito nació en Éfeso; le decían El oscuro por la forma misteriosa en que hablaba y escribía. No comprenden cómo lo divergente converge consigo mismo: armonía de tensiones opuestas como las del arco y la lira. Fragmento 51, p. 36. Del fuego son cambio todas las cosas y el fuego es cambio de todas, así como del oro son cambio las mercancías y de las mercancías el oro. Fragmento 90, p. 41. El Dios es día-noche, invierno-verano, guerra-paz, hartura-hambre, todos los opuestos; esta inteligencia toma formas mudables así como el fuego, cuando se mezcla con aromas, se de- nomina según el gusto de cada uno de ellos. Fragmento 67, p. 38. Respecto de la esencia de todas las cosas, Heráclito consideró que la materia primera era el fuego, que era además producto de la mismatensión de los opuestos. En una vía descen- dente, el fuego se convierte en agua al humedecerse y el agua, al congelarse, se transforma en tierra; de igual manera, en una vía ascendente la tierra se licua y se vuelve agua. Estas vías ascendente y descendente están en actividad constante; si se detuvieran, se destrui- ría la armonía del cosmos. Es ese logos inherente a la naturaleza que la mente humana se esfuerza cada vez por aprehender. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 33 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Para Heráclito, la diversidad y la tensión que generan los opuestos, así como los constantes cambios que se operan por las vías ascendente y descendente del fuego, son lo que mantiene vivo al Universo. De ahí también la idea del constante devenir de las cosas que se expresa en el famoso fragmento del río. Porque muerte de la tierra es convertirse en agua, y muerte del agua es convertirse en aire, y del aire convertirse en fuego, e inversamente. Fragmento 76, p. 39. No es posible ingresar dos veces en el mismo río, según Heráclito, ni tocar dos veces una sustancia mortal en el mismo estado; sino que por la vivacidad y rapidez de su cambio, se esparce y de nuevo se recoge; antes bien, ni de nuevo ni sucesivamente, sino que al mismo tiempo se compone y se disuelve, y viene y se va. Fragmento 91, p. 41. Heráclito sostuvo que todo estaba en constante cambio. Por ello no se pue- de tener dos veces la misma experiencia, todo cambia alrededor y también el mismo ser humano. Un aspecto interesante de la teoría de Heráclito es que en ella se introduce la idea de que, aunque la materia está en cons- tante transformación, la cantidad de materia es la misma, idea que ex- presan muchos autores y que incluso se puede observar en el principio de conservación de la materia que Antoine Lavoisier (1743-1794) enunció en el siglo XVIII: “La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Parménides de Elea Parménides (nació entre el 530 y 515 a.n.e. y se desconoce su fecha de muerte, fi gura 1.25) fue uno de los fi lósofos más importantes de la escue- la eleática y quizá su fundador. Es el primer fi lósofo de la Antigüedad de quien se conserva un texto, el conocido como El poema de Parménides, que relata la historia del recorrido que efectuó por las vías de la verdad y la opinión que realizó de mano de una diosa. El hecho de que sea una diosa y no él mismo la fuente del conocimiento que expuso en su poema le da un carácter de objetividad a las ideas que propuso, no es él quien lo dijo, sino que se trata de la verdad que reveló una divinidad. Esto es importante pues se verá más adelante que durante la Edad Media, y hasta principios de la Modernidad, se apela con frecuencia a la divinidad como garantía del conocimiento: la única verdad es la que Dios ha revelado. La diosa de Parménides le indicó que hay sólo dos caminos en relación con el conocimiento, el de la verdad y el de la contradicción. El primero es aquel que lleva a la sabiduría, mientras que el segundo lleva al absurdo (fi gura 1.26, página 34). Figura 1.25 Parménides nació en Elea en el siglo V a.n.e. Parménides escribió sólo un libro y lo hizo en verso. Con relación a Heráclito, es importante mencionar que no se conservan textos de él, todo lo que se sabe sobre su pensamiento proviene de referencias que hacen autores como Platón o Aristóteles. Esta situación es común en el caso de filósofos antiguos. INFORMACIÓN IMPORTANTE 1 34 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Para los antiguos griegos los dioses no eran lo mismo que la fi gura divina en algunas religiones, en las cuales se cree en la existencia de un persona- je que da a conocer la palabra de Dios. Para ellos no había una distinción tajante entre lo espiritual y lo corpóreo. El concepto de naturaleza de estos pensadores comprende toda la realidad. Así, para Parménides, cuer- po y mente (principio pensante) son una misma cosa. En otras palabras, lo inmanente (terrenal) y lo trascendente (espiritual) se encuentran sin contradicción en los dioses griegos. Éstos interactúan directamente con los seres humanos. En este sentido, hay quienes afi rman que la diosa a la que hace referencia Parménides no es una deidad en particular, sino que expresa la idea de que se requiere una divinidad que guíe la pregunta sobre cuál es la naturaleza de la realidad. La primera verdad con la que el ser humano se encuentra en la vía de la verdad es que el Ser es y el no Ser no es. Por otro lado, el camino de la contradicción sólo lleva a la afi rmación contraria, es decir, el no Ser es y el Ser no es resulta erróneo. El Ser es uno y es lo único que existe, el no Ser es la nada y la nada resulta impensable, incognoscible e innombrable, de ahí la imposibilidad de su existencia. El Ser es además inengendrado, no tiene comienzo ni fi n, pues de haber nacido tendría que haberlo hecho de algo diferente de sí mismo y eso sólo podría ser el no Ser y éste, como ya se explicó, no existe. Lo único que existe, entonces, es el Ser y éste es único, inmutable y absoluto. Ha existido siempre y nada hay fuera de él. Figura 1.26 Parménides escribió un solo libro en verso. Es considerado el fundador de la metafísica occidental. Por tanto, sólo un camino expresable queda: que hay. Acerca de esto los referentes son muy abundantes: que lo que es siendo es inengendrado e imperecedero, entero, único, incon- movible y perpetuo. Nunca fue ni será, puesto que es ahora, todo a la vez, uno, continuo. Pues, ¿qué origen le buscarías?, ¿cómo y de dónde habría surgido? Sobre lo que no es no te permitiré decir ni pensar; pues no es decible ni pensable que no hay. ¿Y qué necesidad le habría impulsado a antes o después, proviniendo de la nada? Así, es necesario que sea, o no, absolutamente. Parménides, (2007). Poema, Fragmento 8. La idea de que el Ser es único, inmutable y absoluto hizo a la teoría de Parménides con- traria a la de Heráclito, pues concibió la multiplicidad y el devenir como meras ilusiones y no como realidades. En efecto, para Parménides la variedad y el movimiento eran meras apariencias sensibles que no podían ser fuente del verdadero conocimiento. El Ser es uno, esférico, cerrado, inmutable y fi nito. Fue tanta la infl uencia de Parménides que algunos fi lósofos posteriores se dedicaron a dis- cutir su pensamiento (fi gura 1.27, página 35). Tal es el caso de Meliso (470-430 a.n.e.), quien desarrolló un argumento en contra de la fi nitud del Ser que Parménides imaginaba como una esfera; otro ejemplo es Zenón de Elea (495-425 a.n.e.), quien elaboró razones en defen- sa de Parménides, en contra de la pluralidad y el movimiento. Por su parte, Empédocles (495-435 a.n.e.) intentó conciliar la teoría de Parménides con la pluralidad, el movimiento y el cambio. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 35 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Figura 1.27 Influencia de Parménides en algunos filósofos posteriores. Para conocer mejor a Heráclito y a Parménides, te recomendamos que veas el video que está en la siguiente dirección: http://edutics.mx/5An. TIC Anaxágoras En la misma vía de Empédocles, intentó conciliar la unidad del Ser de Parménides con la multiplicidad de los objetos: • La materia no nace ni muere, sino que se compone de un número infinito de partículas últimas que se mezclan en diferentes combinaciones para formar los objetos de la existencia. • Las partículas cualitativamente semejantes tienden a unirse formando los objetos. La separación de las partículas destruye los objetos. • En los diferentes objetos hay partículas de todas las cosas, de ahí que puedan surgir cosas cualitati- vamente diferentes de elloscuando el acomodo y la proporción de las partículas cambia. • Al principio, todas las partículas de todas las clases estaban mezcladas y eran indistinguibles. • El nous (la mente) es quien pone en marcha un pro- ceso rotatorio a partir del cual las partículas se mezclan y se separan. Meliso Parménides sostenía que el Ser era finito y es- férico. Meliso argumentó que: • Si el Ser fuera finito, estaría limitado por el no Ser. • El no Ser no existe. Por lo tanto, el Ser tiene que ser infinito. Empédocles Intenta conciliar la unidad de la sustancia de Par- ménides con la evidencia de la multiplicidad. • El Ser está compuesto por una multiplicidad de partículas materiales de los cuatro elementos básicos: agua, tierra, fuego y aire. • Al comienzo, todas las partículas están unidas y entremezcladas bajo el principio reinante del Amor. • Cuando el Odio consigue penetrar esta unidad, se inicia un proceso separador de las partícu- las. • El Amor no se da por vencido y obra para unir nuevamente a todos los elementos. • Cuando los elementos están nuevamente uni- dos, el Odio vuelve a separarlos y así sucesiva- mente. Parménides Zenón contra el pluralismo En defensa de la unidad de la sustancia que proponía Parménides, dijo que: • Si la realidad consta de una pluralidad de unidades, éstas tendrían que, o bien, tener magnitud o bien no tenerla. • En caso de tener magnitud, estas unidades serían in- finitamente divisibles, por lo que los objetos cons- tarían de un número infinito de unidades, pues cada unidad por pequeña que fuera sería también divisi- ble. • Por lo tanto, los objetos todos serían infinitamente grandes, lo que es un absurdo. • En caso de no tener magnitud, las unidades que componen los objetos tampoco la tendrían, por lo que serían inexistentes. Zenón contra el movimiento En defensa de la negación del movimiento que sostenía Parménides, Zenón desarrolló el siguien- te ejemplo: Aquiles quiere alcanzar a una tortuga que está unos metros adelante en una competencia. • Si la distancia que separa a Aquiles de la tortu- ga está compuesta por unidades, éstas podrían siempre dividirse en otras más pequeñas. • Aquiles tendría que recorrer un número infinito de unidades para alcanzar a la tortuga. • Un número infinito de unidades sólo podría re- correrse en un tiempo infinito. • Por lo tanto, Aquiles requeriría un tiempo infi- nito para alcanzar a la tortuga, y jamás la al- canzaría. • El movimiento es imposible. 1 36 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Leucipo de Mileto y Demócrito de Abdera Leucipo (se desconocen sus fechas de nacimiento y muerte) y Demócrito (460-370 a.n.e., fi - gura 1.28) fueron dos grandes exponentes de la escuela atomista; el segundo fue alumno del primero. La teoría de los atomistas parte de las tesis ya presentes en Empé- docles y Anaxágoras, pero las llevan hasta sus últimas consecuencias para construir una explicación puramente mecanicista del mundo. De acuer- do con estos dos pensadores, el mundo está compuesto por un número infi nito de partículas elementales llamadas átomos, tan pequeñas que nuestros sentidos no pueden percibirlas. Los átomos son de diferentes tama- ños y formas, de ahí que cuando chocan partículas de formas irregulares en ocasiones se “enganchan” y dan lugar a agrupaciones de átomos que constituyen objetos (fi gura 1.29). Los átomos varían tanto en tamaño como en forma, pero no tienen ningu- na otra cualidad además de la de ser sólidos e indivisibles. Para Leucipo y Demócrito todos los átomos son de la misma especie y al principio se encontraban fl otando en el vacío. A diferencia de Parménides, que negaba la posibilidad del no Ser, los atomistas afi rmaban su realidad diciendo que lo que no es es tan real como lo que es. Para estos pensadores los átomos fl otaban en la nada o en el vacío y, mediante colisiones o agrupaciones, formaron los cuatro elementos primarios que componen todos los mundos, a saber: agua, fuego, tierra y aire. Ya se comentó que, de modo distinto a Parménides, los atomistas aceptaban la existencia del vacío. Sin embargo, esto no los llevó a pensar la Tierra como una esfera fl otando en él, al estilo de los pitagóricos, sino que adoptaron la idea de Anaxímenes, de que la Tierra es una especie de cilindro que fl ota en el aire. El mecanicismo es la teoría según la cual todos los fenómenos pueden explicarse mediante elementos de la física, como la masa y el movimiento. Figura 1.29 Si bien la idea de que las cosas estaban formadas por átomos es anterior a Leucipo y Demócrito, fueron ellos quienes le dieron otro enfoque, al afirmar que el mundo se compone de un número infinito de partículas elementales llamadas átomos. Figura 1.28 Demócrito nació en Abdera, Grecia. Actividad 9, p. 14 Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 37 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Filosofía clásica Virtud y conocimiento (Sócrates) Sócrates (470-399 a.n.e., fi gura 1.30) es una de las fi guras centrales de la fi losofía antigua. Su pensamiento ha llegado hasta nuestros días median- te los diálogos platónicos, en los cuales Sócrates es el personaje principal. En la interpretación de sus ideas hay una difi cultad: la de determinar hasta dónde las palabras de Sócrates, en estos diálogos, expresan lo que éste en realidad pensaba y hasta qué punto se trata de las doctrinas de Platón (427-347 a.n.e.) puestas en boca de Sócrates. Aunque ése es un problema para los especialistas, hay cierto acuerdo sobre algunas ideas centrales consideradas típicamente socráticas, como la que afi rma que el conocimiento se alcanza mediante un proceso de diálogo conocido como mayéutica. La madre de Sócrates, Fainarate, se dedicaba a auxiliar a las mujeres durante el parto. Al igual que el alumbramiento viene precedido de dolo- res, decía Sócrates, para descubrir la verdad hay que pasar por un proceso doloroso que implica renunciar a las ideas que se tenían por verdaderas, aceptar los propios errores y abrirse a la luz del entendimiento. Durante su vida, Sócrates se dedicó a enseñar a los jóvenes atenienses a pensar por sí mismos, a debatir las ideas recibidas y a no dar nada por cierto sin previo análisis. En este sentido, Só- crates representaba el espíritu democrático de Atenas; dicha forma de gobierno se sustentaba en el libre y público examen de todos los puntos de vista. Así, Sócrates se opuso a quienes se ostentaban como sabios, pero eran incapaces de poner a prueba sus opiniones. Su idea de que todo verdadero conocimiento debe iniciar con un reconocimiento de la propia ignorancia desenmascaró la actitud de muchos personajes de la época, quienes presumían de un cono- cimiento que, en realidad, era superfi cial porque no iba al fondo o a la esencia de las cosas. Eso le provocó animadversión y antipatías, pues Sócrates fue implacable en señalar la falsa sabiduría de su tiempo. En sus diálogos, Platón pinta a Sócrates preguntando a sus interlocutores qué es la justicia, qué es la virtud, qué es la bondad y qué es la belleza, entre otras interrogantes. Los diálo- gos tienen una estructura similar: Sócrates va mostrando la inconveniencia de cada una de las respuestas que sus interlocutores ofrecen, para concluir que éstos en verdad ignoran lo que pretendían saber. A Sócrates se le llevó a juicio acusado de enseñar a los jóvenes doctrinas extrañas, de corrom- perlos y de no creer en los dioses de la ciudad. La defensa que hizo de sí mismo fue uno de los capítulos más luminosos de la historia de la fi losofía. Sócrates rebatió cada uno de los cargos que se le imputaron, y afi rmó que su único afán era hacer que los jóvenes aprendie- ran a pensar libremente. Sin embargo, el jurado lo declaró culpable y lo condenó a dejar de enseñar, a irse de laciudad o a morir envenenado. Figura 1.30 Sócrates nació en Atenas; enseñaba a los jóvenes a cuestionar las ideas recibidas. Sócrates fue hijo de una partera y solía decir que su oficio era similar al de su madre, pues ayudaba a otros a dar a luz el conocimiento. INFORMACIÓN IMPORTANTE 1 38 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Sócrates rechazó las primeras dos alternativas, pues signifi caban traicionar su vocación y sus convicciones, porque estaba del todo convencido de que su labor de enseñanza servía para hacer mejores ciudadanos. Ante esto, sus amigos le ofrecieron ayuda para escapar de la cárcel, cosa que rehúsó por ir en contra de las normas de la ciudad. Aún convencido de que su condena era injusta, Sócrates decidió someterse a la pena de muerte porque pen- saba que la obediencia a las leyes, en una democracia, era obligación de todo ciudadano. Con esta decisión fue congruente con sus convicciones. El método mayéutico Este método socrático consiste en hacer preguntas bien dirigidas para ayudar a quien se está interrogando a descubrir por sí mismo una verdad que antes ignoraba. Una versión del mé- todo indica que esto es posible gracias a que las verdades racionales se encuentran implícitas en los seres humanos, de suerte que las preguntas bien dirigidas sólo contribuyen a que surjan las ideas que cada uno trae de manera innata. Ésta es una explicación platónica del método, el cual tiene éxito porque es didáctico, es decir, depende de la habilidad y conocimientos de un maestro que dirija con exactitud las preguntas que son convenientes para avanzar en la indagación. En todo caso, se trata de un método dialó- gico, en el que intervienen al menos dos personas que alternan el uso de la palabra y van razonando juntas, hacen aportaciones, critican y mejo- ran sus razonamientos. En los diálogos platónicos hay numerosos ejemplos de mayéutica. Aquí presentamos cuando: Sócrates interroga mayéutica- mente a un esclavo, persona sin educación alguna, pero con una inteli- gencia sana, acerca de un problema geométrico. El esclavo resuelve el problema conforme responde las preguntas. A Sócrates se le atribuye la frase “una vida sin examen no vale la pena de ser vivida ”. El esclavo que sabía geometría (Menón) MENÓN: Pero ¿cómo dices que no aprendemos sino que, lo que llamamos aprendizaje es un recuerdo? ¿Puedes enseñarme que esto es así? […] SOCRÁTES: No es fácil; sin embargo, estoy dispuesto a hacer un esfuerzo por ti. Haz venir a uno de esos numerosos esclavos tuyos, a cualquiera, para que te lo muestre en él. MENÓN: Muy bien. Tú, ven aquí. SÓCRATES: ¿Es griego y habla griego? MENÓN: Perfectamente, ha nacido en casa. SÓCRATES: Presta atención a qué es lo que te parece, si recuerda o si aprende de mí. MENÓN: Lo haré. SÓCRATES: Dime muchacho, sabes que el cuadrado es una fi gura así. ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: Así, pues, ¿un cuadrado es una fi gura que tiene iguales todas estas líneas, en número de cuatro? ESCLAVO: Desde luego. SÓCRATES: ¿Y no son también iguales éstas que pasan por el centro? ESCLAVO: Sí. Las neurociencias han retomado el diálogo entre Sócrates y el esclavo Menón para analizar el funcionamiento del cerebro. Averigua más sobre este estudio realizado por Mariano Sigman y Andrea Goldin en la siguiente liga: http://edutics.mx/5Ah. AVERIGUA MÁS Actividad 10, pp. 14 y 15 Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 39 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . SÓCRATES: ¿No es verdad que una figura así puede ser mayor y menor? ESCLAVO: Ciertamente. SÓCRATES: Así pues si este lado tuviera dos pies y éste dos, ¿cuántos pies tendría todo él entero? Míralo de esta forma: si por aquí tuviera dos pies y por allí sólo un pie, ¿no tendría la figura una vez dos pies? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: Pero puesto que tiene también por allí dos pies, ¿no resultan dos veces dos? ESCLAVO: Así es. SÓCRATES: ¿Entonces resultan dos veces dos pies? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: ¿Cuánto son dos veces dos pies? Dímelo después de calcularlo. ESCLAVO: Cuatro, Sócrates. SÓCRATES: Dime tú. ¿No tenemos esta figura de cuatro pies? ¿Comprendes? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: ¿Y podríamos añadirle esta otra igual a ella? ESCLAVO: Sí SÓCRATES: ¿También esta tercera igual a cada una de estas dos? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: ¿No podríamos completar ésta que está en el ángulo? ESCLAVO: Perfectamente. SÓCRATES: ¿Entonces resultarían estas cuatro figuras iguales? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: ¿Qué sucede entonces? Todo este conjunto, ¿cuántas veces es mayor que éste? ESCLAVO: Cuatro veces. SÓCRATES: Esta línea que va de ángulo a ángulo ¿no corta a cada una de estas figuras en dos? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: ¿No resultan iguales estas cuatro líneas que delimitan esta figura? ESCLAVO: Sí que resultan. SÓCRATES: Mira ahora: ¿de qué tamaño es esta figura? ESCLAVO: No lo sé. SÓCRATES: Siendo éstas cuatro, ¿no ha separado cada línea hacia dentro la mitad de cada cuadrado? ¿O no? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: ¿Cuántas mitades hay en ésta? ESCLAVO: Cuatro. SÓCRATES: ¿Y cuántas en ésa? ESCLAVO: Dos. SÓCRATES: ¿Pero qué es cuatro en relación a dos? ESCLAVO: El doble. SÓCRATES: Entonces, ¿ésta, cuántos pies tiene? ESCLAVO: Ocho pies. SÓCRATES: ¿A partir de qué línea? ESCLAVO: De ésta SÓCRATES: ¿De la que se extiende de ángulo a ángulo del cuadrado de cuatro pies? ESCLAVO: Sí. SÓCRATES: Los sofistas llaman a esta línea diagonal. Por lo tanto, si ésta se llama diagonal, a partir de la diagonal, como tú dices, esclavo de Menón, resulta el cuadrado doble. 1 40 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . En el pasaje anterior, hay una parte difícil de seguir pues se supone que Sócrates está dibu- jando las fi guras para el esclavo sobre una tablilla o en la tierra, lo cual no se puede saber. Sin embargo, si se trata de seguir la lógica de la explicación se observa que Sócrates busca que el esclavo llegue a las respuestas a partir de provocar un razonamiento mediante preguntas y dibujos, para culminar con la propuesta fi nal: “Estas opiniones [o ideas] estaban en él”, y así establecer la hipótesis de que los conocimientos se encontraban de antemano en la mente, a la espera de ser despertados. Teoría de las ideas y alegoría de la caverna (Platón) En el apartado anterior se habló de Sócrates, personaje histórico, pero también simbólico porque representa un ideal de vida fi losófi ca. Este ideal tuvo un poderoso efecto en su alumno Platón, quien adoptó la idea de que la virtud es la característica que ennoblece a los seres humanos. Sin em- bargo Platón no se limitó a repetir los temas que enseñó su maestro, sino que amplió en gran medida los campos de la investigación fi losófi ca (fi gu- ra 1.31). A continuación se verán algunas de sus ideas más importantes. El mito de la caverna El mito de la caverna es uno de los pasajes más importantes de la fi losofía griega, en él se presenta de forma fi gurada una teoría del conocimiento humano, es decir, los comienzos de una epistemología. De acuerdo con la fi losofía platónica, las cosas del mundo son copias materiales de las formas inmateriales, las cuales él llama “Ideas” (se utilizará la mayúscula para distinguir la Idea platónica de las ideas en general). Una Idea no es una ocurrencia en la mente de un ser humano, sino un modelo que subsiste por sí mismo más allá de que las personas lo piensen. Tómese como ejemplo la especie Equus ferus, a la que pertenece el caballo, si se va de visita al campo y se observan muchos caballos, los hay negros, blancos, pintos, grandes, pequeños, veloces, lentos, pero todos son caballos. Si bien cada uno tiene un cuerpo diferente todos tienen algo en común, porque son caballos. Ese algo en común que hace que sean caballosy no algún otro animal, es la Idea de caballo que conforma a cada uno. Se puede pensar que la Idea es algo así como la especie, todos los caballos pertenecen ESCLAVO: Desde luego, Sócrates. SÓCRATES: ¿Qué te parece, Menón? ¿Hay alguna opinión de las que ha contestado éste, que no sea suya propia? MENÓN: No, sino de él mismo. SÓCRATES: Y realmente no sabía, como dijimos un poco antes. MENÓN: Dices la verdad. SÓCRATES: Estas opiniones estaban en él, ¿o no? MENÓN: Sí. Platón, (2005). Menón o de la virtud, p. 67 Patlón provenía de una familia noble. Tuvo una vida azarosa en la que incluso fue esclavo, recobró la libertad cuando un alumno suyo lo reconoció y le devolvió su libertad. Para conocer más sobre la vida de este filósofo, revisa la biografía que encontrarás en la siguiente dirección: http://edutics.mx/5A7. AVERIGUA MÁS Figura 1.31 Platón nació en Atenas y fue discípulo de Sócrates. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 41 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . a la misma, aunque como individuos presentan diferencias. La especie es la Idea presente en cada individuo, pero además de encontrarse en cada ser, Platón propuso que las Ideas podrían existir por sí mismas, puesto que la especie subsiste a pesar de que todos los individuos que pertenecen a ella desaparezcan. Incluso indicó que todas las Ideas que conforman al mundo que se observa perduran en algún lugar distinto del mundo que se experimenta con los sentidos. Si se examina –en el mito de la caverna– cómo Platón explica que las imágenes que los prisioneros tienen de las cosas son sombras, no las verdaderas cosas, que se encuentran más allá de su vista, la imagen signifi ca que el conocimiento de la verdad por fuerza supera las impresiones o imágenes que se obtienen mediante los cinco sentidos, lo cual requiere del esfuerzo racional para descubrir cuáles son las Ideas que gobiernan el mundo natural. Entre las Ideas, Platón consideraba de mayor importancia al Bien, la Verdad y la Belleza por- que conforme a ellas se formaban las demás; y de estas tres, la principal sería la del Bien. Platón desarrolló un método para la investigación fi losófi ca llamado dialéctica, que consiste en una constante interrogación acerca de lo que se investiga, y buscar las características que defi nen las cosas. La epistemología de Platón afi rmaba que los seres humanos tienen des- de su nacimiento la capacidad para conocer la verdad, y que sólo era necesario hacerse siem- pre las preguntas correctas para descubrir en la refl exión racional las respuestas necesarias (fi gura 1.32). En la fi losofía posterior se consideró a esa explicación como innatismo; innato quiere decir que se tiene desde el nacimiento, que no se adquiere por alguna experiencia o comunicación con el exterior. El innatismo platónico consiste en afi rmar que el conocimiento se encuentra en el interior de las personas desde su origen, y que la operación de conocer consiste en mirar dentro de sí mismo con los ojos de la razón. Tanto así que parecería que no era necesario recurrir a los ojos, las manos o el oído para descubrir la verdad. Incluso es posible que al observar las cosas por la apariencia que ellas tienen se quede con esa información sensible, dejando escapar las ver- daderas Ideas, que no son accesibles por los sentidos. Figura 1.32 Raffaello Sanzio (1509-1511). La escuela de Atenas [Pintura al fresco]. Roma: Museo del Vaticano. Esta pintura representa la verdad razonada o filosófica. 1 42 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Para reforzar su teoría, Platón puso algunos ejemplos. El más importante de ellos fueron las matemáticas, tal como se vio en el ejemplo del esclavo de Menón, que al parecer “recordó” la versión geométrica del teorema de Pitágoras (el cuadrado construido sobre la hipotenusa de un triángulo rectángulo tiene la misma área que la suma de los cuadrados construidos en sus catetos). Debe recordarse que la fi losofía se nutre de la civilización que la rodea. Platón vivió en una época en que los griegos habían incorporado a su cultura importantes avances en aritmé- tica y geometría, por eso contaba con conocimientos matemáticos que podía ofrecer como sustento de su teoría. Por ejemplo, considérese la Idea de rectángulo: ¿Cuántos rectángulos hay en un salón de clases?, ¿la puerta es un rectángulo, la superfi cie del salón, las ventanas?, ¿cuáles otros? Todos esos son rectángulos, pero se cometería un error si se pensara que en la defi nición de rectángulo debe incluirse que es de vidrio (las ventanas), de lámina o madera (las puertas), de cemento (el piso), y así sucesivamente. El rectángulo no está hecho de ningún material, es pura forma, consistente en una fi gura con cuatro ángulos rectos. Dicha fi gura es por completo racional, comprensible, pero no puede observarse directamente a través de los sentidos. Por medio del tacto y la vista pueden verse fi guras de cierto color, peso, textura, resistencia, etcétera, pero no una forma pura y perfecta como el rectángulo platónico. Ésa sólo es accesible gracias a la inteligencia. Debido a su énfasis en las Ideas, a la fi losofía de Platón se le ha llamado idealismo, y a partir de esta prioridad de lo no-material se denomina idealismo a las teorías que afi rman que la explicación última del mundo no es material, sino de algún otro principio que no es accesi- ble mediante los sentidos ni la experiencia. En este punto difi ere de las teorías de su mayor discípulo, Aristóteles. El amor platónico Mucho se habla del “amor platónico” como aquel que no pasa por el deseo sexual, sino que es sólo ideal; sin embargo, en los escritos de Platón no se encuentra esta noción. En cambio, su diálogo El banquete recoge una narración mitológica que cuenta el origen del deseo erótico; según el mito, los antecesores de los humanos tenían cuatro piernas y cuatro brazos, en un cuerpo esférico, de gran fuerza y osadía. Para evitar que se rebelaran contra los dioses, Zeus los dividió por la mitad y por eso cada mitad busca continuamente encontrar a la otra mitad que necesita para alcanzar su unidad originaria. Dice el mito: El banquete (Platón) Después de largas refl exiones, Zeus se expresó en estos términos: creo haber encontrado un medio de conservar a los hombres y hacerlos más moderados, y consiste en disminuir sus fuerzas. Los separaré en dos; así se harán débiles y tendremos otra ventaja, que será la de aumentar el número de los que nos sirvan; marcharán rectos, sosteniéndose sólo en dos piernas. […] De aquí procede el amor que tenemos naturalmente los unos a los otros; él nos recuerda nuestra naturaleza primitiva y hace esfuerzos para reunir las dos mitades y para restablecernos en nuestra antigua perfección. Cada uno de nosotros no es más que una mitad de hombre, que ha sido separada de su todo como se divide una hoja en dos. Estas mitades buscan siempre sus mitades. Los hombres que provienen de la separación de estos seres compuestos que se llaman andróginos, aman a las mujeres; y la mayor parte de los adúlteros pertenecen a esta especie, Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 43 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Platón se ocupó del amor en otros diálogos, en particular el llamado Fedro, en el que también explicó este sentimiento en función del alma, para la que usó otra comparación, la del carro de caballos. Según esta metáfora, el alma “se parece a las fuerzas combinadas de un carro de caballos y un auriga”. El auriga o conductor del carro tiene que gobernar dos caballos, uno de buena raza, que representa la virtud y el valor, y el otro muy diferente, que busca satisfacer sus deseos más bajos y no obedece al auriga;por eso resulta muy difícil conducir este carro. Cada hombre, según su alma es conducida, busca objetos de amor distintos: “Cada hombre escoge un amor según su carácter, le hace su dios, le levanta una estatua en su corazón y se complace en engalanarla, como para rendirle adoración y celebrar sus misterios” (Platón, Fedro). Teoría de las cuatro causas (Aristóteles) La teoría hilemórfica La actividad 11 del apartado práctico (páginas 15 y 16) se ha usado para explicar una teoría de Aristóteles (384-322) conocida como hilemórfi ca. Esta palabra signifi ca “hecho de materia y forma”. La idea básica es sencilla: todas las cosas están hechas de un sustrato o materia y poseen una serie de determinaciones llamadas en conjunto “forma”. El contorno o fi gura de los objetos que se utilizan en la actividad 11 moldea o conforma los distintos sustratos materiales que se usaron. Como se pudo observar, no funciona igual cual- quier molde, ni tampoco cualquier materia. Hay algunos materiales con los que es más fácil hacer una fi gura y que ésta se conserve; por ejemplo, la plastilina funciona muy bien para eso. ¿Qué pasa con el yeso?, aunque no es tan fácil como con la plastilina, tiene la ventaja de que una vez que seca puede conservar la fi gura por mucho tiempo, mientras que la plastilina tiende a perderla. Es común que los niños pequeños pregunten constantemente de qué están hechas las cosas y quién las creó, con cierta frecuencia no están satisfechos con las primeras respuestas que obtienen y siguen preguntando. Esta actitud de los niños ilustra el origen de la llamada in- quietud científi ca, es decir, del interés por conocer cómo surgió todo. De esta forma, lo que a Aristóteles le inquietaba era saber cómo y de qué estaba conformado lo que existe, es decir, el Universo, su teoría hilemórfi ca responde a esta interrogante. Preguntas similares se ha planteado la física a lo largo del tiempo, así estudia los componentes elementales de la materia y las interacciones que se dan entre ellos. Es interesante observar cómo la fi losofía comenzó a plantearse preguntas que luego fueron retomadas por diversas ciencias. La teoría de Aristóteles es bastante intuitiva, porque da cuenta de algo que todos pueden observar: que las cosas poseen algo de lo que están hechas y que cada una tiene una forma determinada. así como también las mujeres que aman a los hombres y violan las leyes del himeneo. Pero las mujeres que provienen de las mujeres primitivas no sienten atracción por los hombres, y se inclinan más a las mujeres; a esta especie pertenecen las tribades. Del mismo modo los hombres que provienen de la separación de los hombres primitivos, buscan el sexo masculino. Platón, (2007). El banquete, p. 30. Aristóteles fue alumno de Platón por 20 años y preceptor de Alejandro Magno (356-323 a.n.e.), el conquistador macedonio. INFORMACIÓN IMPORTANTE Actividad 11, pp. 15 y 16 1 44 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . A partir de observar la naturaleza, Aristóteles (fi gura 1.33) propuso que en cualquier objeto que se estudie es posible identifi car rasgos que lo deter- minan, los cuales constituyen la forma, pero ésta no se instala de igual modo en cualquier materia. Aseveró que la que se conoce en la experiencia cotidiana no es una materia “primera”, o sea, por completo indeterminada, sino que es una materia “segunda”, es decir, que ya tiene algunas deter- minaciones. Cada forma es adecuada para cierta clase de materia, y a su vez las distintas materias “segundas” están preparadas para recibir sólo algunas formas. Se puede añadir una observación más: el proceso por el cual una forma se incorpora en una materia. ¿Qué pasaría si se metieran al horno caliente las fi guritas que se hicieron en la actividad? Las de plastilina desaparecerían. Las de yeso se harían piedra, pero las de masa quizá se convertirían en pan. ¿Por qué la masa tiene un resultado tan diferente? Porque al estar hecha de trigo o maíz, la masa ya tiene características (formas) diferentes a las otras sustancias: la acción del calor convierte la masa en pan. Lo que hay que subrayar es que el efecto del calor sobre la masa es una acción transformadora. A esto Aristóteles llamó una acción “efi ciente”, que mueve o transforma. La teoría de la materia y la forma se aplica también a los seres humanos y en general a todas las cosas de la experiencia. Platón y Aristóteles consideraban que en los humanos ha- bía una forma, a la que llamaron alma, y que es la causante de todas las determinaciones sobre una materia específi ca, el cuerpo humano. De acuerdo con esta teoría, no puede haber en la realidad hombres o mujeres de metal, de madera o de masa, sólo puede haber seres humanos de carne y hueso, porque ésa es la materia adecuada para albergar el alma humana. Los animales también tienen alma, pero un alma diferente, conveniente a los cuerpos de cada uno y además tienen características o determinaciones distintas; por ejemplo, los halcones pueden ver mejor que los humanos, los perros tienen mejor olfato, y así sucesivamente. Éstas son capacidades derivadas de su forma, pero que sólo pueden existir en los cuerpos adecuados para ellas. Las cuatro causas En esta teoría, la noción de causa es muy importante, es algo que explica otra cosa, o que la origina o genera. Hay cuatro tipos de causas principales en la fi losofía de Aristóteles, ya se han mencionado tres: la causa formal (que origina el conjunto de determinaciones de una cosa), la material (que aloja o recibe a la forma), la efi ciente (que ejerce la acción, transforma, mueve o provoca, cómo el calor convierte la masa en pan); ésta también se conoce como agente, que en sentido literal signifi ca “algo que actúa”. La cuarta es la causa fi nal. La fi nalidad tiene muchas aplicaciones. Las que aquí se estudiarán afectan directamen- te a la vida humana porque forman parte de la ética. Aristóteles pensaba que cada cosa que tiene una forma determinada está orientada sólo hacia cierto tipo de acciones o mo- vimientos. Por ejemplo, las tortugas no vuelan, su forma no incluye esa capacidad. La idea que se desea destacar es que las acciones permitidas por la naturaleza de una cosa están anunciadas o previstas desde esa forma. Aquellos estados, formas o logros a los que se dirigen los cambios o acciones son sus respectivos fi nes. El siguiente texto es parte de la formulación aristotélica de fi nalidad: Figura 1.33 Aristóteles nació en Estagira, Grecia. Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica 45 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Las teorías principales de la metafísica aristotélica son el hilemorfismo y la cuádruple cau- salidad. Gozaron de gran aceptación en la ciencia y la filosofía posteriores durante siglos, hasta la Época Moderna. Como se verá en el siguiente bloque, los pensadores medievales las adoptaron a su manera para explicar su propia circunstancia histórica. Aristóteles tenía, como muchos filósofos griegos, interés en diversas disciplinas. Fue pionero en la biología, en la que incluyó descripciones y explicaciones sistemáticas acerca de mu- chas especies; también en la lógica, en la que desarrolló la silogística. En política describió las formas de gobierno; en la ética propuso la búsqueda de la felicidad por medio de las virtu- des; en la física propuso que las cosas se explicaban por sus formas e influyó en la astronomía. Muchas de sus teorías científicas se han superado, pero después de mucho tiempo. La teoría del conocimiento y la ciencia La explicación aristotélica del conocimiento se basa en sus teorías metafísicas, lógicas y psicológicas; dicho proceso comienza con la presencia de las formas de las cosas en la men- te humana. Así como la forma del dado se graba en la cerao plastilina, pero se pierde con facilidad, también se guarda en la mente humana, donde puede durar o perderse, según los procesos del pensamiento. Con el dado que está en la mente no se puede jugar a los dados, sólo se puede pensar en ello. Esto quiere decir que todas las cosas se pueden conocer, gracias a que la presencia de sus formas en la mente humana se realiza de una manera mental, que es el modo cognitivo. En esta forma los objetos no ocupan espacio, no pesan, no tienen determinaciones materiales, es la manera que tiene el alma de contener dentro de sí misma todas las cosas, por medio de sus formas; es inmaterial o mental. En griego “alma” se dice psique. De allí se formó la palabra “psicología”. Hay una psicología aristotélica que contribuyó a la explicación del conocimiento del modo que se acaba de ver. Aristóteles distinguió varias partes del alma, a las cuales llamó facultades, las principales resultan bastante familiares: la inteligencia y la voluntad. La primera es la facultad del alma por la que principalmente se pueden conocer las cosas abstractas, mientras que la voluntad es la facultad por la que se tiene la capacidad de querer o desear de manera consciente. Estas son facultades racionales. Además de las facultades anteriores, se cuenta con los cinco sentidos externos —vista, oído, tacto, gusto y olfato—. Asimismo, hay tres facultades de los sentidos internos: la memoria, la imaginación y el sentido común, éste tendría la función de unir las diferentes sensaciones de los sentidos externos en un sólo objeto percibido (cuando se ve el rojo de la manzana, se puede percibir su sabor y tocar su textura y, a pesar de que son tres sensaciones diferentes, se sabe que se refieren a un mismo objeto). Aristóteles explicó el funcionamiento de cada uno y propuso otras facultades que completan el cuadro de las capacidades humanas. Todo arte y toda investigación científica, lo mismo que toda acción y elección parecen tender a algún bien; y por ello definieron con toda corrección el bien los que dijeron que es aquello a que todas las cosas aspiran. [...] Siendo como son en gran número las acciones y las artes y ciencias, muchos serán los fines. Así, el fin de la medicina es la salud; el de la construcción naval, el navío; el de la estrategia, la victoria, y el de la ciencia económica, la riqueza. Aristóteles, (1994). Ética a Nicómaco, libro 1, capítulo 1. 1 46 © T od os lo s de re ch os r es er va do s, E di ci on es C as ti llo , S . A . d e C . V . Entonces, de acuerdo con Aristóteles existen los sentidos externos, los internos y las faculta- des racionales. Si bien estas explicaciones fueron superadas por la psicología moderna y por otras disciplinas, durante siglos se consideraron como válidas y verdaderas. Sentidos externos: Vista, oído, tacto, gusto y olfato. Sentidos internos: Imaginación, memoria y sentido común. Facultades racionales: Inteligencia y voluntad. Aristóteles estableció que el conocimiento es de diferentes clases, desde aquéllos que se ba- san en la repetición y la experiencia hasta los que explican las causas de las cosas de modo racional, que por consiguiente pueden constituir teorías y enseñarse, y que son origen de las ciencias y las tecnologías. La psicología aristotélica se encuentra sobre todo en un libro que tituló Acerca del alma que no tiene ninguna relación con religión, es un libro científi co. Pero la explicación del conoci- miento no está completa sólo con la psicología, para poder descubrir verdades científi cas es necesario razonar correctamente y por eso el fi lósofo escribió también varios libros de lógica dedicados en especial a la investigación científi ca, entre otros los Libros analíticos, pues él consideraba que la lógica era un instrumento para el correcto razonar en el análisis de las cosas del Universo. Algunas de las principales obras de Aristóteles son: Metafísica estudia las causas, las sustancias y categorías, los principios. Física analiza la naturaleza. Del alma es un estudio de psicología. Ética Nicomaquea aborda el bien, las virtudes y la libertad individual. Política estudia las formas de gobierno. Libros de lógica (Categorías, De la proposición, Del silogismo, De la demostración). Historias de los animales, de zoología. Las ciencias más exactas (Metafísica) Generalmente, el conocimiento más difícil para los hombres es el de las cosas más universales (pues son las más alejadas de los sentidos). Por otra parte, las ciencias son tanto más exac- tas cuanto más directamente se ocupan de los primeros principios (pues las que se basan en menos principios son más exactas que las que proceden por adición; la aritmética, por ejemplo, es más exacta que la geometría. Además, la ciencia que considera las causas es también más capaz de enseñar (pues enseñan verdaderamente lo que dicen las causas acerca de cada cosa). Aristóteles, (1992). Metafísica, libro 1, capítulo 2. Actividad 12, pp. 16 y 17 Actividad HSE, p. 18 Actividad de integración, p. 19 Evaluación final, p. 20 Del pensamiento prefilosófico a la filosofía clásica