Logo Passei Direto
Material
¡Estudia con miles de materiales!

Vista previa del material en texto

;'WV<S|j
/
■■
\ ^ í ~° ^ ~ —
v /v / v
y \ Prólogo de:
r * Luis Enrique
Y*J Martínez
FDL
FutbolDelibro
Robert Moreno
Mi “receta” del 4-4-2
Colección Fútbol Profesional
Reflexión, desarrollo y aplicación 
práctica de una visión de este sistema.
1a edición: Mayo 2013
© Robert Moreno
© FutboIDLibro (Fútbol de libro, S.L.)
© Fotografías: Archivo FDL 
Departamento FDL (www.futboldelibro.com)
Analista de Texto: Lourdes Torrecillas 
Maquetación: FútboIDLibro 
Diseño de cubierta: FútboIDLibro 
ISBN: 978-84-940984-2-0 
DL: B-12761-2013
Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del 
«Copyright», bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o 
parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografia 
y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o 
préstamo públicos.
El autor y la editorial donarán el 1% de los beneficios del libro a fines benéficos.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Mi "receta" del 4-4-2
Desarrollo de un Modelo de Juego en base 
al Modelo Contextual Fundamentado.
Robert Moreno González
www.futbol del i bro.com
http://www.futbol
I n d ic e
ín d ic e de figuras 11
P ró lo g o de Luis Enrique 12
A g ra d e c im ie n to s 14
N o ta del au to r 16
Parte Introductoria 19
1 .1 - ¿Por qué un libro sobre el 4-4-2? 20
1 .2 - Cuestionarlo todo para entenderlo y volverlo a cuestionar. 2 1
1 .3 - M i "receta” del 4-4-2 23
1 .4 - Establecer un lenguaje común 24
1 .5 - Espacio-Tiem po-Oportunidad 25
1 .5 .A - Espado,Tiempo y Oportunidad para el entrenador. 26
1 .5 .B - Espacio, tiempo y oportunidad en el fútbol. 2 7
1 .6 - Reflexiones sobre la realidad del juego y su entrenamiento. 29
1 .7 - El entrenador y su modelo como parte im portante del éxito del equipo 32
1 .8 - El Juego Colectivo: la base para crecer. 35
1.9- El M odelo de Juego: sólo una parte del camino. 37
1 .1 0 - La herram ienta del vídeo: algo prácticam ente indispensable en el fútbol. 38
1.1 I - Análisis del juego para encontrar patrones de com portam iento 40
1 .1 2 - Fases y zonas del Juego 42
1 .1 3 - Los Fundamentos del fútbol y su aplicación en el desarrollo del modelo 45
1 .1 4 - ¿Y la preparación física? 46
1.1 5- Ser competitivos: La necesidad de ganar desde el prim er partido de
competición. 48
1 .1 6 - El aspecto lúdico del entrenamiento: necesario no ... obligatorio. 50
1 .1 7 - ¿Dónde aplicar este M odelo del 4-4-2? 5 1
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Parte Principal 53
2. / - Reflexión previa sobre el 4-4-2. Variantes y disposición en el campo. 54
2 .2 - Construcción del 4-4-2. 60
2 .2 .A - Estructuración de Base 60
2 .2 .B - Contextualización de los Fundamentos Básicos 63
2 .2 .C - Algunos conceptos imprescindibles para entender el desarrollo del Modelo con la
aplicación de los Fundamentos y el Juego Colectivo. 68
a . - Juego Colectivo 68
b . - Estrategias 68
c.-Acciones a Balón Parado 68
d.~ Situación de Juego 69
e . - Estar o no en la orientación del juego (OJ). 69
f .~ Opciones del poseedor. 70
g . - Jugar al espacio. 70
h . - Movilidad constante de los jugadores en su zona de juego o saliendo de su zona
de juego. 70
i . - Jugar a 2 toques tácticos 71
j . - Responsabilidades de los jugadores sin balón 71
2 .2 .D - Situaciones de juego en base al momento del juego. 72
3 .- La Fase O fensiva 75
3 .1 - Introducción 76
3 .2 - Ataque Organizado:Juego en Corto 77
3 .2 .1 - Comportamientos Generales Colectivos Ofensivos 78
3 .2 .2 - Situaciones de juego, funciones y responsabilidades por puestos. 80
A .- El Portero 80
A . 1 - Situaciones de juego del Portero en fase de Inicio. 82
A . l . l - Portero con balón de cara (SJ) 82
B .- La Línea de defensas. 87
B . l - Aspectos generales de la linea de defensas en las diferentes fases. 87
B . l . l - Fase de Inicio 87
www.fútboldeli bro.com
. 1. 2 - Fase de Progresión 90
< 1 .3 - Fase de Finalización 91
r Situaciones de juego de los Centrales en fase de Inicio. 92
.2 .1 - Central con balón de espaldas (SJ) 92
B .2 .2 - Central con balón de cara (SJ) 97
B .2 .3 - Central con balón de cara en conducción (SJ) 102
0 . 3 - Situaciones de Juego de los centrales en fase de Progresión 107
B . 3 . I - Central con balón de cara (SJ) 107
B .3 .2 - Central con balón de cara en conducción (SJ) 109
B .4 - Situaciones de juego de los centrales en Fase de Finalización 109
B .5 - Situaciones de Juego de los laterales en fase de inicio 110
B . 5 . 1 - Lateral con balón de espaldas (SJ) 110
B .5 .2 - Lateral con balón de cara (SJ) 112
B .S .3 - Lateral con balón de cara en conducción (SJ) 115
B .6 - Situaciones de juego de los laterales en fase de progresión 117
B . 6 . 1 - Lateral con balón de cara (SJ) 117
B .6 . 2 - Lateral con balón de cara en conducción (SJ) 120
B .7 - Situaciones de juego de los laterales en fase de finalización 122
B . 7 . I - Lateral con balón de cara (SJ) 122
B . 7 .2 - Lateral con balón de cara en conducción (SJ) 123
C . - La Línea de Asedios 126
C . 1 - Aspectos generales de la línea de medios en las diferentes fases. 126
C . l . l - Fase de Inicio 126
C . 1 .2 - Fase de Progresión 126
C . 1 .3 - Fase de Finalización 127
C .2 - Situaciones de juego de los medio centros en fase de inicio y de progresión 127
C . 2 . I - Medios centros con balón de espaldas (SJ) 127
C .2 .2 - Medios centros con balón de cara (SJ) 130
C .2 .3 - Medios centros con el balón de cara en conducción (SJ) 133
C .3 - Situaciones de juego de los medios de banda en fase de inicio y progresión. 137
C . 3 . 1 - Medios de banda con balón de espalda (SJ) 137
C .3 .2 - Medios de banda con balón de cara (SJ) 139
C .3 .3 - Medios de banda con el balón de cara en conducción (SJ) 141
www. f utboldel. i bro . com
D .” La Línea de atacantes 144
D. 1 - Aspectos generales de la línea de ataque en las diferentes fases. 144
D . l . l - Fase de Inicio 144
D . 1 .2 - Fase de Progresión 144
D. 1 .3 - Fase de Finalización 145
0.2- Situaciones de juego de los puntas en fase de inicio, progresión y finalización. 145
D.2./- Puntas con balón de espalda (SJ) 145
0.2.2- Puntas con balón de cara (SJ) 148
0.2.3- Puntas con balón de cara en conducción (SJ) 152
3 .2 .3 . - Aspectos a tener en cuenta por todos los jugadores en la zona de finalización 153
A - Llegadas por banda 153
B - Llegadas por el centro 154
3.3- A taque O rganizado:Juego en Largo 155
3 .4 - A taqu e O rgan izado: Juego m ix to (C o rto y Largo) 156
3 .5 - Independ ien tem ente del estilo, los fundam entos com o base. 157
Tran s ic ión ofensiva 159
4 .1 - In trodu cc ión 160
4 .2 -T ra n s ic ió n para con traa taque . 164
A- Recuperación en linea defensiva 165
B - Recuperación en línea de medios 167
C - Recuperación en linea de puntas 168
4 . 2 . 1 - Transición en inferioridad 171
A - Con 2 Jugadores 174
B - Con 3 Jugadores 176
C - Con 4 Jugadores 177
4 . 2 . 2 - Transición en igualdad 178
A - Con 2 jugadores 178
B» Con 3 jugadores 179
C- Con 4 Jugadores 179
4 .2 .3 - Transición en superioridad 182
A - Con 2 Jugadores 182
B - Con 3 Jugadores 183
w w w .fútbol del i b r o .com
C - Con 4 Jugadores 183
4 .3 - Transición para continuidad a ataque organizado. 184
A - Recuperación en línea defensiva 185
B - Recuperación en línea de medios / 86
C - Recuperación en línea de puntas 186
5 .- La Fase D efensiva 189
5 .1 - Introducción 190
5 . 2 - Defensa organizada 191
5 .2 .1 - Comportamientos Generales Colectivos Defensivos 194
5 .2 .2 - Bloque alto o Presión Alta 196
5 . 2 . 2 . I - Situaciones de Juego del Bloque Alto 198
A . l - Balón en zona de inicio de juego rival 198
A - Pase entre centrales y portero 198
B - Pase a banda 199
A .2 - Balón en zona de progresión de juego rival 201
A - Progresiónpor el centro 201
B - Progresión por banda 202
5 .2 .3 - Transición de Bloque alto a Bloque medio o Bloque bajo. 204
5 .2 .4 - Bloque medio 204
5 .2 .4 .A - Situaciones de Juego del Bloque Medio 206
A . l - Balón en zona de inicio de juego rival 206
A . 2 - Balón en zona de progresión de juego rival 2 01
A - Progresión por el centro 201
B - Progresión por banda 208
A . 3 - Balón en zona de finalización de juego rival 209
5 .2 .5 - Bloque bajo 2 10
5 .2 .5 . A - Situaciones de Juego del Bloque Bajo 2 11
A . I - Balón en zona de inicio de juego rival 2 11
A .2 - Balón en zona de progresión de juego rival 2 11
A - Progresión por el centro 2 11
B - Progresión por banda 2 11
C - Circulación de un lado al otro 2 12
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
A . 3 - Bolón en zona de finalización de juego rival 212
A - Entrada por el centro. 213
B - Entrada por banda. 214
C - Circulación de un lado al otro. 214
6.- Transición Defensiva 21 7
6 .1 - introducción 218
6 .2 - La Transición Defensiva 221
6 .2 .1 -T ran s ic io n es desde zona de Finalización 223
A - Presión 223
A - Pérdida en banda 223
B - Pérdida por el centro 225
B . l - Tras centro 225
B .2 -Tras acción combinada 226
B - Temporización + Repliegue 228
6.2.2- Transiciones desde zona de Progresión 229
A - Presión 229
A - Pérdida en banda 229
B - Pérdida en el centro 231
B - Temporización + Repliegue 232
6 . 2 . 3 - Transiciones desde zona de Inicio 233
7.- Estrategias Ofensivas y Defensivas 23 5
7 .1 - Introducción 236
7 .1 .1 - Provocar en el rival lo que no le gusta o beneficia 237
7 .1 .2 - Defensas encerradas en su área 238
7 .1 .3 - Rivales que presionan en todo el campo 241
7 .1 .4 - Defenderse del juego directo rival 242
A - Evitar los lanzamientos rivales 242
B - Controlar la zona de envío del balón 242
www.fútbol del i bro.com
Parte Práctica 245
8 .1 - Desarrollo, aplicación e im plantación del modelo en un equipo. 246
8 .2 - El proceso de aplicación. 248
8 . 2 . 1 - Explicación Teórica. 248
8 .2 .2 - Desarrollo en el campo: el entrenamiento. 249
8 .2 .3 - Control de lo sucedido en el campo de entrenamiento. 249
8 .2 .4 - Aplicación en el partido. 249
8 .2 .5 - Control de lo sucedido en los partidos. 250
8 .2 .6 - "Feed-back” con los jugadores y con el cuerpo técnico. 250
8 .3 - Las Tareas 251
8 .3 .1 - La Fase Ofensiva 252
A . La estructura Básica Ofensiva y los Comportamientos Generóles Colectivos. 252
B - Las Situaciones de Juego 254
C - La Subfases de Inicio, Progresión y Finalización 255
8 .3 .2 - La Fase Defensiva 258
A - Estructura Básica Defensiva y Comportamientos Generales Colectivos Defensivos. 258 
B - Principios defensivos de la defensa organizada 259
C - Bloques defensivos.Aspectos colectivos e individuales. 260
8 .3 .3 Las Transiciones 262
A - La transición ofensiva: continuidad y finalización. 262
B - La Transición defensiva: Presión, Temporización y Repliegue. 263
8 .3 .4 Las Estrategias 264
8 .3 .5 El factor "Diversión” 265
B ib lio g ra fía 267
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
ÍNDICE de fig u r a s
A lo largo clel libro vais a encontrar muchas figuras en las que he tra­
tado de representar lo explicado de forma escrita. A fin de entender su 
contenido os adjunto una lista de las figuras y su significado.
J u g a d o r A tacante J u g a d o r D efen so r J u g a d o r a l q u e se
HACE REFERENCIA
D espla za m ien to del ba ló n - O pc io n es de pase 
D espla za m ien to del ju g a d o r sin ba ló n
C o n d u c c ió n / D espla za m ien to del ju g a d o r c o n ba ló n
R eferente a t o d o 
el eq u ip o
R eferente a la 
línea d efen siva
R eferente a la
LÍNEA DE MEDIOS
R eferente a
LA LÍNEA DE 
ATACANTES
B lo q u e A lto
o de P resió n
B l o q u e M ed io
B l o q u e B a jo
v .
A
t
k
ti
E l P o rtero 
J u g a d o r c o n
BALÓN DE ESPALDAS 
A LA PORTERÍA RIVAL
J u g a d o r c o n
BALÓN DE CARA A 
LA PORTERÍA RIVAL
J u g a d o r c o n
BALÓN DE CARA EN 
CONDUCCIÓN A LA 
PORTERÍA RIVAL
P resió n
T em po r iz a c ió n 
y R epl ieg u e
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
P r ó l o g o
Cuando Robert me dijo que quería escribir un libro sobre el 1-4-4-2 
me pareció una gran idea. Basado en su propia experiencia como entre­
nador en solitario, y luego formando parte de un cuerpo técnico profesio­
nal, sabía de antemano que el libro merecería la pena.
Robert es un entrenador voraz, insatisfecho por naturaleza y con una 
asombrosa capacidad para analizar los problemas y encontrar las solucio­
nes. Si a esto le sumas una capacidad de trabajo inagotable, el resultado 
no podía ser otro que un libro interesantísimo que, no tengo duda, será 
una referencia para todos aquellos entrenadores que tengan la ambición 
de recorrer su propio camino y no dejarse convencer por los atajos de re­
petir y copiar entrenamientos sin saber realmente los objetivos a cumplir.
El libro analiza el 1-4-4-2 pero os servirá para cualquier sistema que 
queráis desarrollar. Y no hace falta, que sea uno de los clásicos, también 
puede ser vuestro sistema, creado en función de las características de 
vuestro equipo. Os ayudará a replantearos todo, a valorar en su justa me­
dida lo que estáis haciendo, a ver con su ejemplo como se estructura un 
sistema. Despertará al entrenador insatisfecho que llevas dentro. Lo hará 
de un modo esquematizado presentándote las diferentes situaciones del 
juego y documentándolas.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Una de las características que acompañaran a un entrenador en su 
carrera será la capacidad que tenga a la hora de tomar decisiones; inclu­
so, antes de entrenar a un equipo, ya debería haber tomado muchas de 
ellas. Cómo quiere que ataque su equipo (claramente determinado por la 
calidad de los jugadores), cómo defenderá, a qué altura del campo, cómo 
defenderá la estrategia, qué tipo de entrenamientos preparará, qué serie 
de normas implantará en el comportamiento del grupo dentro y fuera del 
campo. Un sinfín de decisiones que marcarán claramente el comporta­
miento del equipo.
Los argumentos tan manidos desde hace tiempo como que "en el fút­
bol está todo inventado" y de que "son tres cositas", se quedan totalmen­
te arcaicos, y no hace falta más que asomarse al libro para reconocer 
que entrenar requiere de una formación completa para interpretar lo que 
sucede en el campo, y de unos conocimientos claros que te ayudarán en 
la siempre difícil tarea de convencer a tu equipo.
Luego llegará el momento de valorar la capacidad de liderazgo que 
tienes como "mister", y basándote en tus conocimientos, la capacidad 
que tienes para convencer a tus jugadores, pero eso creo que lo dejará 
Robert para otro libro.
A disfrutar de la lectura.
Luís Enrique Martínez
www.futbol del i bro.com
http://www.futbol
A g r a d e c im ie n t o s
Creo que una ele las cosas que más satisfacción da a las personas es el 
agradecimiento. Tanto el que lo emite, como el que lo recibe, experimen­
tan sentimientos agradables. Dar las gracias es algo que resulta fácil, pero 
a la vez d ifícil. Me cuesta ordenar o priorizar el nivel de agradecimiento 
a todas las personas que han formado parte de mi vida hasta ahora y que 
seguramente son culpables en mayor o menor medida de este libro. Por 
eso os digo que aunque tengo que seguir un orden, no hay prioridades 
ni preferencias, todos a los que nombro, y algunos a los que no nombro 
tienen por mi parte el mismo nivel de agradecimiento.
A Lourdes, mi compañera de viaje en lo bueno y mi sustento en los 
momentos malos. Tu apoyo incondicional y tu crítica cariñosa hacen que 
cada día busque superarme para estar a tu altura. Creo que no podría ser 
lo que soy ni estar donde estoy sin haberte conocido.
A mis padres, por su "obsesión" en que recibiese una buena forma­
ción en todos los sentidos y ámbitos de mi vida. También el deportivo. Y 
sobretodo por transmitirme la sensación de que nunca he estado sólo en 
ningún momento de mi vida.
A mi fam ilia y amigos por soportar todo el fútbol que les he hecho ver, 
oír y en algunos momentos sufrir.
Y a los compañeros del fútbol que me han hecho ser el entrenador 
que soy:
A Rafel Pol, Alex Sans, César Frattarola, Lluis Laínz, Manuel Conde, 
Pep Segura y Joaquín Valdés por dármelo todo sin pedirme nada a cam­
bio.
A Luis Enrique Martínez, por darme la oportunidad de ser profesional 
y de pertenecer a su grupo de trabajo. Por transmitirme con pasión y 
sin limitaciones todo lo que no he podido experimentar como futbolista 
profesional. Y sobre todo, por hacerme sentir valorado como persona y 
como profesional.
A Joan Barbará por confiar en mí para darme el "em pujoncito" ne­
cesario para ser profesional del fútbol. Y por enseñarme muchos de los 
entresijos que tiene el fútbol profesional por dentro. Pase lo que pase, 
siempre tendrá mi respeto más profundo.
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
A Carlos Martínez padre e hijo, y Ton i Ribas, por la cantidad de ho­
ras que hemos pasado juntos hablando de fútbol y por la confianza que 
han depositado en mi, en un momento u otro, para trabajar juntos en la 
Damm CF, el CE L'Hospitalet y el Marianao Poblet.
A mis avaladores para dirig ir equipos en los diferentes clubes en los 
que he trabajado: Emilio Olivares (Colegio Tecla Sala), Antonio Camacho 
(La Florida C.F.), Marc Serrano (CE L'Hospitalet), Eduard Mont (CD Ma­
rianao Poblet), Gregorio Corpas (UE Castelldefels), Óscar Cosíais junto a 
Josep Barcons (Damm CF), Joan Barbará (FC Barcelona B) y Luis Enrique 
Martínez (AS Roma).
A todos los que me han ayudado como cuerpo técnico en los diferen­
tes equipos: Juan Torrecillas, Alexis Martínez, Xavi Reguart, Sergi Vives, 
Sergio Morente, O rio l Poyatos, D idacVilá y algunos que me dejo.
Y a muchas personas que han pasado por mi vida futbolística y que de 
una manera u otra me han mejorado como entrenador: Toñin Llórente, 
Óscar Cano, Albert Roca, Jaume Ventura, Rafel Magriñá, Pedro Gómez, 
Diego Gutiérrez, Javi Mallo, Raúl Peláez, Albert Valentín, Xavi Tamarit, y 
otros que seguro me dejo.
Por último una agradecimiento especial a mi amiga Sonia García por 
ser la desencadenante de hechos importantes en mi crecimiento como 
entrenador a nivel profesional. Seguramente sin ti hoy no estaría donde 
estoy, o no habría llegado por el mismo camino.
A todos, muchas gracias y el esfuerzo de este libro va dedicado a vo­
sotros.
Robert Moreno
Sábado 21 de Abril de 2013
www.fútbol del i bro.com
N o ta del a u t o r
He escrito este libro unas cuatro veces desde que lo empecé. Y sigo 
pensando que está inacabado o que podría cambiar cosas. Pero en algún 
momento había que detenerse. Finalmente he d ivid ido el libro en tres 
grandes partes: una introductoria, la principal y una práctica.
En la parte introductoria he puesto toda una serie de reflexiones nece­
sarias para situaros en el contexto que me ha movido a realizar el trabajo 
y también la definición de una serie de conceptos para que nos entenda­
mos a lo largo del libro.
En la parte principal he desarrollado mi visión del sistema 4-4-2 en 
sus diferentes fases. Encontraréis especificadas cada una de las fases del 
juego junto a los objetivos individuales y colectivos. Con los dibujos he 
tratado de aclarar lo que resulta difícil a través de la escritura. Me gusta­
ría haber hecho más dibujos, pero hubiesen ocupado más espacio que 
el texto, y no era ese el objetivo del libro. En esta parte del libro os he 
colocado en los laterales de cada hoja unas iniciales y una figura de uno 
o varios jugadores para que os podáis ubicar permanentemente. También 
tenéis en la fase ofensiva un icono que identifica el tipo de Situación de 
Juego que estáis leyendo. En el índice de figuras hago referencia a estas 
figuras.
En la parte práctica os he expuesto una serie de herramientas y tareas 
que creo os ayudarán en la construcción de vuestros entrenamientos. 
La parte práctica tiene sentido unida a la parte principal. Para saber qué 
entreno, necesito saber cómo lo entreno. Aunque os pongo dibujos de 
algunas tareas, creo que no tienen sentido en si mismas para conseguir el 
objetivo que se busca. Lo importante es el mensaje que se da cuando se 
realizan esas tareas.
Durante el libro encontraréis los conceptos de "Juego Colectivo", 
"Fundamentos" y "M odelo de Juego" utilizados en mayúscula o minús­
cula de manera alterna. No es que signifiquen cosas diferentes o que 
tengan menos importancia cuando van en minúsculas. Ha sido cosa del 
momento en que escribía y no está hecho con ninguna intención.
Aunque ya los he mencionado en el apartado de agradecimientos, 
quiero volver a hacer mención a Rafel Pol, Luis Enrique Martínez y Álex 
Sans por sus aportaciones durante la redacción del libro. Su opinión crí­
tica y sus comentarios han hecho que el libro sea lo que es.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
En la parte del final del libro encontraréis una bibliografía recomen­
dada. Son los libros que me han marcado mucho en mi formación como 
entrenador. Lo que no os puedo adjuntar es el aprendizaje que he podido 
recibir estando al lado de los autores de algunos de ellos. En especial de 
Alex Sans y de Rafel Pol. Seguramente este libro es el cúmulo de mucha 
lectura, de los viajes de estudios realizados, de muchas horas de expe­
riencia práctica en campo y de la observación de cientos de partidos en 
vídeo.
Quiero que todo el mundo pueda disfrutar y aprovechar el libro al 
máximo. Así que me tenéis a vuestra disposición para aclarar dudas en 
los diferentes medios de comunicación electrónico de que dispongo. Tra­
taré de responder a todos siempre y cuando mis obligaciones profesiona­
les me lo permitan:
• Twitter: @RobertMoreno33
• Correo electrónico: robert@futboldelibro.com
Espero que disfrutéis del libro tanto como lo he hecho yo al escribirlo, 
revisarlo y volverlo a escribir.
www.fútboldel i bro.com
mailto:robert@futboldelibro.com
' a r t e I n t r o d u c t o r i a
“ Somos lo que hacemos día a día. De modo 
que la excelencia no es un acto, sino un hábito”
Aristóteles
Mi "receta" del 4-4-2
1.1- ¿Po r q u é u n libro sobre el 4-4-2?
Escribir un libro sobre el 4-4-2 (sistema o modelo, como más os gus­
te) no es nada novedoso. Al contrario, quizás es algo muy manido y 
repetido. Aun así siento la necesidad de expresar todas las ¡deas que se 
acumulan en mi cabeza con dos objetivos: ordenarlas y compartirlas. He 
escogido el 4-4-2 porque es el sistema que más he utilizado a lo largo 
de mis años como entrenador en diferentes categorías, pero mi idea es 
acabar desarrollando otros sistemas.
El hecho de ordenarlas es por egoísmo puro. Son muchas las ho­
ras dedicadas a acumular ideas y experiencias en diferentes equipos, 
charlando con otros entrenadores, reflexionando en los momentos más 
insospechados y viendo partidos por televisión o en directo. Después de 
acumular información en libretas o archivos de Word y Power Point, he 
sentido la necesidad de darle un formato de libro. Con esto me he ob li­
gado a darle coherencia y sentido a lo que siento, pienso y creo con el 
fin de que el lector (vosotros) lo comprenda. Y de este proceso, sin duda, 
el más beneficiado seré yo.
Y el objetivo de compartirlas es una necesidad vital que siempre me 
ha acompañado. No pretendo saber más que nadie ni me considero 
inventor de nada. Al contrario, creo que me queda mucho por aprender 
y que he tenido la suerte de tener a mi lado a compañeros que sí han 
inventado e innovado. Sin embargo, el proceso de aprendizaje en el 
que estoy me ha dado señales de lo difícil que es conseguir información 
valiosa para el aprendizaje de un entrenador. Por eso quiero, a través de 
este libro, exponer muchas de las ideas que he aprendido, modificado 
y hecho mías a lo largo de los años. Estoy seguro de que habrá muchos 
de vosotros que no comparta parte o la totalidad de loque expongo. 
No me preocupa. Si sólo consigo que os sirva para despertar interés por 
hechos que no habíais considerado o para confirmar que lo "vuestro" os 
convence más, ya estaré contento.
20 www.futboldel i bro.com
http://www.futboldel
Robcrt Moreno
1 . 2 - C u e s t io n a r lo t o d o pa r a e n t e n d e r l o y 
VOLVERLO A CUESTIONAR.
Una de las cosas que más valoro en esta vida es a las personas, y en 
ese sentido creo que soy muy afortunado. Si me centro en el fútbol creo 
que he tenido la suerte de tener cerca de mí a los mejores. Personas que 
me han enseñado a no conformarme con aceptar lo establecido previa­
mente como "dogma de fe". A no aceptar el "esto es fútbol", o "en el 
fútbol está todo inventado". Gracias a ese inconformismo y capacidad 
de los que me han rodeado en un momento u otro de mi formación, creo 
que he avanzado más rápido de lo que lo hubiese hecho por mi mismo.
Entre todos esos compañeros de viaje he tenido la suerte de tener 
cerca a inconformistas como Rafel Pol, Alex Sans, César Frattarola, Luis 
Enricjue Martínez, Huís Laínz, Pep Segura, Joaquín Valdés, Manuel Con­
de, Oscar Cano y otros que me dejo, pero que de una manera u otra me 
han animado de forma consciente o inconsciente a no aceptar lo esta­
blecido hasta ese momento y a despertar mi interés por aspectos que yo, 
ni siquiera, consideraba que existiesen.
Gracias a todos estos inconformistas no paro de hacerme preguntas a 
diario sobre el juego del fútbol, su entrenamiento y el contexto en que se 
produce todo. Por eso creo que aunque el 4-4-2 ya se ha tratado en mu­
chos documentos, y algunos de mucho nivel, aún me atrevo a darle una 
vuelta de rosca para hacerme, haceros, preguntas de ¿Qué?, ¿Cómo?, 
¿Cuándo?, y ¿Dónde?.
Joaquín V., Luis Enrique M., Toño Llv Robert M. y Rafel P. Cuerpo Técnico AS Roma 2011 -12
w w w . f u t b o l d e l i b r o . c o m 21
http://www.futboldelibro.com
Quiero hacer inicialmente unas reflexiones sobre algunos aspectos 
que me rondan por la cabeza y que considero importantes como sus­
tentación teórica para comprender todo lo que viene después. Son re­
flexiones que pueden parecer inconexas, pero que considero necesarias 
en este momento.
Posteriormente, y como bloque central del libro, desarrollaré lo que 
es para mi el Modelo del 4-4-2. Quiero hablaros de cómo estructuro un 
modelo y profundizar en todos sus aspectos. Es mi opinión y estoy segu­
ro de que existen muchas otras diferentes y también muy válidas.
Finalmente pretendo daros algunos ejemplos del proceso para la apli­
cación e integración del 4-4-2 en un equipo a través del entrenamiento.
Mi "receta" del A-4-2
22 www.fútbol del i bro.com
Moreno
1 .3 - M i " re c e ta " d e l 4 - 4 - 2
Me gusta empezar con esta mención sobre mi "receta" clel 4-4-2 porque es 
una tendencia muy extendida entre ponentes, profesores y yo mismo el utili­
zar ese tópico de "en el fútbol no hay recetas". Aunque estoy muy de acuerdo 
con esta frase, creo que por si sola es incompleta y no del todo cierta. Decir 
que en el fútbol no hay recetas es cierto como conclusión para un entrenador 
formado y con una ¡dea propia creada a lo largo de los años. Pero cuando 
eres un entrenador novel que está dando sus primeros pasos, necesitas las 
"recetas" de otros para guiarte y aprender de lo que otros ya han conseguido.
En las charlas que doy, me gusta poner un ejemplo simple pero claro para 
ejemplificar este hecho. ¿Os imagináis que el primero en inventar la tortilla 
francesa no se lo hubiese explicado al resto? Imaginad que sois vosotros los 
que veis a ese comiéndose una tortilla esponjosa y muy apetitosa, y le pre­
guntáis: Oye ¿Cómo la has hecho?, y él te responde: no hay receta para esto, 
debes crearte tu propia receta. Y ahí estás tu tratando de averiguar como ha 
conseguido este señor crear una masa esponjosa de color amarillento y de 
un tamaño medio que parece tan apetecible cuando se la mete en la boca. 
Perdonad por lo simplista del ejemplo, pero en el fútbol sucede un poco esto. 
Mi duda es si se hace por proteger "el secreto" o por qué se es incapaz de ex­
plicar que la tortilla se hace con una sartén, uno o dos huevos batidos, aceite, 
sal y fuego. Y después ya veremos si está más o menos buena.
Por tanto, ¿Recetas? Sí, por favor. Todas las posibles. ¿Conformismo con la 
receta que me dan? No, eso nunca. Mi "tortilla" será mejor que la tuya, o eso 
intentaré. ¿Tienes miedo de que mi tortilla sea mejor que la tuya si me das la 
receta? No te asustes, eso sólo te hará mejor. Como me explica mi amigo y 
compañero de cuerpo técnico, Rafel Pol, las personas tendemos a comporta­
mientos sub-óptimos. Esto quiere decir, por lo que he entendido, que siempre 
nos esforzamos por hacer un poco más de lo necesario para ser superior a mi 
rival u oponente más directo, o en su caso, ponernos a la altura de los que nos 
rodean. Por lo tanto, si os entrenáis con alguien que corre mucho menos que 
vosotros, no necesitaréis correr al máximo de vuestras posibilidades ni esfor­
zaros por mejorar para ser superior que el otro. En cambio, si tenéis cerca a al­
guien que corre como vosotros, o un poco más, tendréis que hacer el esfuerzo 
de ser mejores para superar a vuestra pareja de entrenamiento, competición o 
recreo. Y esto, sólo os puede beneficiar, porque ganéis o no, os hará mejores. 
Igualmente, si os relacionáis con personas muy capaces, lo normal, será que 
tendáis a tratar de estar a su nivel. Si no es así, no creo que duren mucho tiem­
po cerca vuestro. Normalmente nos acercamos y relacionamos con personas 
parecidas o similares a nosotros.
www.fútbol del i bro.com 23
Mi "receta" del 4-4-2
1 .4 - Establecer u n lenguaje c o m ú n
El lenguaje es el medio a través del cual nos comunicamos. Aunque 
según los expertos gran parte de la comunicación, entre un 70-85%, 
se debe al lenguaje no verbal (gestos, poses y expresiones faciales) y 
al para-lenguaje (el tono y ritmo de nuestro mensaje), creemos que es 
importante establecer un lenguaje común con nuestro equipo. Ante la 
variedad de términos específicos que se usan en el fútbol, es muy im­
portante aclarar que significa cada uno de ellos para nosotros. Cuando 
entrenéis a un equipo, debería ser muy importante para vosotros estable­
cer un lenguaje común. Así, cuando habléis de "zona 1", presión alta, 
cambio de orientación, o cualquier otro término que utilicéis, estaréis 
seguros de que se os entiende. Y esto no es tarea fácil, ya que difíc ilm en­
te haya alguien fuera de vuestro cuerpo técnico, que se atreva a reco­
nocer en un entorno colectivo, que no entiende algún concepto de los 
que vais a utilizar. ¿Y por qué sucede esto? Pararos a pensar en vosotros 
mismos y en cualquier actividad o momento de vuestra vida en el que 
hayáis estado en una reunión profesional con más gente del sector o que 
conociesen el tema del que se tra­
taba y en la que alguien estuviese 
explicando algún concepto más o 
menos conocido por todos teóri­
camente. Seguramente, habrá co­
sas que no hayáis entendido, pero 
que por estar en ese entorno no 
hayáis preguntado: ¿Vergüenza?
¿Debilidad?. No es este el libro 
para hablar de esto. La conclusión 
es que ante grupos de profesiona­
les, es difícil que alguien exprese 
abiertamente su desconocimiento 
o no comprensión de determina­
dos conceptos. Pero pensad la
gravedad que puede suponer esto. Imaginaros que, exagerando, vuestra 
línea defensiva tiene un entendimiento diferente al vuestro de lo que es 
riesgo, o de lo que es zona de in icio o zona de progresión, o que a lo que 
vosotros llamáis reorientar el juego, ellos le llaman "girar" o "bascular".
No estoy diciendo que hagáis una clase de semántica a vuestro equi­
po. Eso podría ser hasta ofensivo. Lo que sí os propongo es confirmar y 
reforzar mediante vuestra explicación los conceptos que son claves para 
vosotros.
24 w w w .futboldel i b r o .com
http://www.futboldel
Robert Moreno
Tomaros las próximas páginas como eso, como una unificación de 
criterios.Pensad que en la lectura de este libro sois "m i equipo". Tenéis 
que estar dispuestos a aceptar mi lenguaje y mis conceptos para poder 
entender el resto del libro y de exposición del Modelo. Si cuando estéis 
leyendo lo hacéis con vuestra visión, o semántica, será muy difícil que 
podáis entender determinadas explicaciones o conceptos. No digo que 
cambiéis vuestra terminología, sólo digo que os adaptéis temporalmente 
a la que yo os propongo para poder entender lo que os expongo. Des­
pués, si os interesa, lo adaptáis a vuestra visión del fútbol.
1 .5 - Esp a c io - T ie m p o - O p o r t u n id a d
Seguimos con las frases de fútbol: "El fútbol es espacio, tiempo y 
oportunidad". Seguro que habéis escuchado esto multitud de veces. 
¿Qué queremos decir cuando hablamos de estos tres conceptos? Para mí 
tienen una doble significación. La puramente futbolística, la que explica 
parte del juego y nos da patrones para marcar nuestra actuación como 
entrenadores al entrenar o crear un modelo de juego. Y por otro lado 
explicar cómo es la experiencia de un entrenador en su contexto puntual 
y también histórico.
www.fútboldelibro.com 25
Mi "recela" del 4-4-2
7 .5 .A - Es p a c io , T ie m p o y O p o r t u n id a d para el e n t r e n a d o r .
Todos los que sois entrenadores (de sentimiento, no de titulación) 
sabéis que es algo que se lleva dentro. Te gusta el deporte, el fútbol en 
este caso, lo has practicado con más o menos destreza y a más o menos 
nivel (esto no es determinante aunque sí importante), y sabes que no 
vas a poder estar sin él. En algún momento u otro en la transición de 
ser jugador a ser entrenador, te haces preguntas y tratas de entender lo 
que pasa en un campo y cómo transmitirlo. Es algo d ifícil, muy difícil. 
Pues bien, en el momento que tomas esa decisión, que puede ser un 
momento concreto que recuerdas perfectamente, o por el contrario, algo 
que surge de forma natural sin identificar el momento en que lo decides, 
tienes que enfrentarte a varias decisiones importantes para desarrollar tu 
carrera como entrenador.
Tienes que encontrar tu espacio. Debes decidir donde empezar tu 
actividad. En el campo o en las aulas. La mayoría, por no decir todos, 
empezamos en el campo. Coges el primer equipo que te proponen y po­
nen delante, que normalmente viene marcado por lo que has sido como 
jugador, por donde has jugado y por tu inquietud por entrenar en una 
banda de edad u otra. Los que empiezan en las aulas son los menos, y 
normalmente son los ex-jugadores de cierto nivel, que necesitan una t i­
tulación que les permita ir a su primera experiencia como entrenador en 
un nivel que al resto les costará llegar o que les resultará casi imposible 
(porque no hay nada imposible, sólo lo que nosotros pensamos que es 
imposible). En cualquier caso, todos, absolutamente todos, comenzamos 
con muchísimas dudas. Y es que, jugar al juego mejor o peor no significa 
entender el juego. Y sobre todo, no implica tener la capacidad de trans­
m itir y guiar a tus jugadores.
Por lo tanto, todos necesitamos de tiempo. Tiempo para formarnos, 
para experimentar, para obtener los primeros resultados. Y aquí influirá 
notablemente la suerte de entrenadores que hayáis tenido. ¿Cómo fue­
ron vuestros entrenamientos al empezar? Seguramente una mezcla de lo 
que os habían hecho a vosotros los entrenadores que hubieseis tenido y 
ligeras dosis de lo que os gustaba o habíais visto hacer a otros equipos. 
Una mera repetición por imitación de entrenamientos que os gustaron, 
o no, pero que os permitieron superar esas primeras sesiones con el 
equipo. Los que hayáis tenido la suerte de tener buenos entrenadores, 
habréis reproducido buenas situaciones de entrenamiento. Pero segura­
mente no serían buenos entrenamientos. A no ser que durante vuestra 
etapa como jugadores os dedicaseis a preguntar a vuestro entrenador por 
qué hacía esto o aquello, lo único que haríais sería copiar una dinámica
26 www.f u tbo1 de 1 i b r o .com
http://www.f
MoieiV)
o disposición sobre el campo. Seguramente sin tener claro el objetivo (si 
lo había), las repeticiones o el tiempo. Esto lo habréis empezado a dom i­
nar o dominaréis con el tiempo y estando en los espacios oportunos con 
la inquietud necesaria. Pero sobre todo haciéndoos las preguntas impor­
tantes que os permitan buscar respuestas adecuadas a vuestro contexto.
Y en ese momento o momentos interviene el factor oportunidad. 
Oportunidad de hablar con otros entrenadores que te enseñen o im pul­
sen a aprender cosas nuevas, oportunidad de estar trabajando en cuer­
pos técnicos que estén al nivel de donde queréis llegar, oportunidad de 
leer libros que te aporten nuevas visiones, oportunidad de asistir a con­
gresos o conferencias para formaros, u oportunidad de costearos masters 
de formación que os hagan aumentar vuestros conocimientos.
Obviamente no hace falta espacio, tiempo y oportunidad si nuestra 
voluntad no es la de mejorar, aprender y entender por qué hacemos las 
cosas. Para eso hace falta inquietud e inconformismo y, a veces, nos 
falta tanto uno como el otro. Y la grandeza del fútbol hace que los que 
no se hacen preguntas o tienen inquietud por aprender también tengan 
su espacio y puedan conseguir sus resultados. La pregunta es si serían, 
seríamos capaces de explicar que han/hemos hecho para conseguirlo y 
repetirlo en otro contexto. Esa es la piedra angular. Saber que no hay dos 
contextos iguales y asumir que nuestro grado de influencia no es total. 
Ni para lo bueno, ni para lo malo. Pero nuestro deber es acercarnos lo 
más posible al método que nos permite repetir éxito y tener conocim ien­
to de nuestro grado de influencia en lo que le sucede a nuestro equipo.
1.5.B- Es p a c io , t ie m p o y o p o r t u n id a d e n el f ú t b o l .
Espacio, tiempo y oportunidad están relacionados y no se entiende 
uno sin los otros. El factor espacio determina la zona de juego, el tiempo 
nos dice lo rápido o lentos que debemos o podemos jugar, y la oportuni­
dad el momento idóneo para realizar nuestras acciones.
El espacio de juego es el que determinan las normas, las del espacio 
reglamentario del terreno de juego, y las limitaciones que nos puede 
establecer la norma del fuera de juego. Y existe otra forma de lim itar ese 
espacio. Y es que nosotros, con el comportamiento de nuestro equipo, 
podemos reducir o aumentar ese espacio de juego. Lo podemos reducir 
de diversas maneras como, por ejemplo, planteando una defensa muy 
cerca de nuestra portería, o adelantando nuestra línea defensiva hasta 
medio campo. Ambas tienen un riesgo y las haremos con un objetivo
www.fútboldel i bró.com 27
Mi "receta" del 4-4-2
defensivo concreto. Pero también nos podemos reducir el espacio de 
juego nosotros solos cuando estemos en posesión del balón y el cúmulo 
de jugadores alrededor del balón, la falta de amplitud o profundidad, la 
lentitud en el juego, hagan que se reduzca el espacio de actuación de 
nuestro equipo. Y este tipo de factores sí que estamos obligados a contro­
larlos como entrenadores. Los que sean mérito del rival no los podemos 
controlar y tendremos que analizarlos y combatirlos. Para cada medida 
que pretenda frenar el espacio que tenemos para atacar cuando estamos 
en posesión, existe una 
solución colectiva que 
lo desmonta. Pero esa 
solución la deben cono­
cer todos los jugadores y 
aplicarla de forma colec­
tiva. Por tanto, este es el 
primer concepto impor­
tante sobre el que debe 
reflexionar un entrena­
dor: ¿Cómo puedo hacer 
que mi equipo domine 
el espacio de juego?
El tiempo viene determinado por el espacio, y este, a su vez, viene 
determinado por el tiempo. El tiempo que tendrán los jugadores para 
actuar, se verá, como norma general, reducido cuanto más cercanos a la 
portería rival estemos. En cualquier acción del juego, el tiempo de que 
disponemos es mínimo, hablamos de segundos en el mejor de los casos, 
y de milésimas de segundo en la mayoría de los casos. Y esto es por dos 
motivos. Por el deseo delrival de arrebatarnos el balón, pero también 
por la necesidad de ejecutar acciones que impidan al rival ocupar es­
pacios libres en zonas de progresión hacia la portería rival. Por tanto, el 
tiempo en el que ejecutemos las acciones determinará su correcto desa­
rrollo y éxito. No debemos confundir ser rápidos con ser precipitados. 
En fútbol, velocidad no es garantía de éxito. El tiempo en fútbol también 
es relativo, y será la acción concreta la que nos determinará si se debe 
hacer una acción más o menos rápida, en más o menos tiempo. Esto 
estará influ ido totalmente por el tercer factor: la oportunidad.
El factor oportunidad determina el momento idóneo en el que se de­
ben ejecutar las acciones. No se trata de hacer las cosas rápido, se trata 
de hacerlas en el momento oportuno. Un pase al espacio a un compa­
ñero, antes de que este haga el desmarque, puede hacerse rápido a nivel 
de ejecución, pero será malo a nivel de decisión, ya que no llegará y
28 www.futboldel i bro.com
http://www.futboldel
Robert Moreno
perderemos el balón. Un desmarque hecho antes de que el compañero 
poseedor nos pueda pasar el balón, puede hacerse a máxima velocidad, 
pero podrá implicar una mala decisión si un rival se nos anticipa porque 
nos ve en la posición de recepción quietos por haber llegado antes de 
tiempo, o por pasarnos de la zona óptima para la recepción evitando 
progresión o algún tipo de ventaja. Determinar el momento oportuno 
de cada acción sólo se puede conseguir a base de entrenamiento y de 
coordinación de los elementos de un equipo. No existen dos momentos 
iguales con jugadores diferentes. Sí que existen soluciones iguales pero 
con aplicaciones particulares.
Por tanto, los tres factores están relacionados y marcarán las decisio­
nes sobre el juego a desplegar por parte del equipo, y en consecuencia 
la creación y desarrollo de nuestro modelo.
1 .6 - R eflexiones sobre la r ea lid a d del ju eg o
Y SU ENTRENAMIENTO.
El fútbol es un juego en el que el objetivo principal es "ganar": parti­
dos, torneos o campeonatos. Creo que aunque reduccionista e incomple­
to, esa podría ser una buena definición de fútbol tal y como se vive hoy 
en día en todas las categorías sin excepción. Podríamos añadir que es un 
deporte de oposición en el que se enfrentan dos equipos de 11 jugado­
res en constante lucha por el balón (o no) con el objetivo de hacer más 
goles que su rival (o no encajar ninguno). Y ese "ganar" se puede lograr 
por diferentes medios. El fútbol es, quizás, el único deporte colectivo en 
el que un equipo que no tenga un estilo de ataque como forma predo­
minante puede ganar un partido, e incluso un campeonato. ¿Alguien se 
imagina a un equipo de baloncesto o balonmano sólo defendiendo?. Es, 
además, uno de los pocos deportes donde un equipo teóricamente muy 
inferior a su rival, lo puede batir a un solo partido. Quizás por eso es el 
deporte "rey".
Un análisis del juego nos proporciona información sobre la forma en 
que este se desarrolla (que momentos se dan con más frecuencia) y de 
cómo se consiguen los goles. De forma genérica podemos decir que el 
juego está más próximo al caos y a lo incontrolable, que a nada que nos 
pueda dar sensación de cierto orden o ciertas referencias para poder des­
pués trabajar con nuestro equipo situaciones de juego real. Como norma
www.futboldeli bro.com 29
http://www.futboldeli
/ti
general, encontramos que existen muchas situaciones de desorganiza­
ción (transiciones), bastantes acciones a balón parado, bastantes ataques 
y defensas organizados, y muchos momentos estratégicos (juego directo, 
defensas "atrincheradas", etc). ¿Y cómo se entrena todo esto? Pues poca 
gente lo tiene claro con certeza. Con esto no quiero decir que la gente 
no sea organizada y metódica en sus entrenamientos, pero creo que po­
cos son capaces de saber si su entrenamiento ha logrado algún tipo de 
influencia en sus jugadores a nivel individual o colectivo. La valoración 
de si estamos haciendo las cosas bien nos lo da el resultado del domingo 
o de la temporada. Pero incluso los que son capaces de conseguir éxito 
una semana o en una temporada, se sorprenden incrédulos ante si mis­
mos, cuando haciendo lo mismo, consiguen resultados diferentes con 
otro grupo de jugadores o en otro contexto.
Existe una tendencia creciente que nos habla de conceptos que para 
muchos de nosotros suenan "a chino", pero que, algunos de los que los 
entienden y saben asimilar, los están utilizando para transmitirnos que 
no podemos casi in flu ir en el juego de nuestro equipo o en la mejora de 
un jugador. Nos hablan de comportamientos naturales y para ello nos 
ponen como ejemplo a genios o talentos mundiales haciéndonos sentir 
mal si pensamos que eso se puede enseñar. A los que quieren enseñar 
o aportar cosas a sus equipos se les acusa de afán cíe protagonismo, de 
interés por coartar el desarrollo natural del jugador, de limitadores de 
la expresión libre de las relaciones que surgen entre futbolistas o de ser 
artífices del "asesinato" de la creación del juego de una forma natural. Y 
no digo que no tengan una parte de razón, pero como todo en la vida, 
los extremos no son buenos.
Claro que es imposible enseñar lo que hace Messi, Xavi, Falcao, Cris­
tiano u otros tantos genios del fútbol en la historia. Claro que va contra 
natura tirarle balones aéreos a Xavi o Iniesta para que los controlen y 
jueguen. Claro que no le pediría a un jugador sin la calidad (no sólo 
técnica) necesaria que saque el balón desde atrás como lo hacía Becken- 
bauer. Me parece que la duda ofende. Pero de ahí a considerar que tratar 
de hacer un juego en corto como el del FC Barcelona, de efectividad 
como el del Real Madrid, de intensidad como el del Manchester Utd o 
de contra ataque como el del mejor Chelsea de Mourinho es una utopía, 
creo que hay un espacio amplio.
Me cuesta mucho entender lo de los "comportamientos naturales", 
lo de dejar que aparezcan las asociaciones naturales por si solas, lo de 
entrenar en base a lo propuesto por la "periodización táctica", el hecho 
de que podemos influ ir muy poco en lo que le sucede a mi equipo. 
Respeto profundamente a todos los que creen en esta forma de ver el
30 www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Moreno
fútbol y el entrenamiento, pero a mí me cuesta mucho aplicarlo en el día 
a día. Pido perdón por no tener este tipo de capacidades, pero a pesar 
de eso quiero ser entrenador. No se qué hacer en los entrenamientos 
basándome en esta tendencia de pensamiento. Qué debo hacer, ¿Dejar 
a mis jugadores jugar libremente hasta que intuya cuáles son las mejores 
asociaciones que se pueden dar entre ellos? ¿Y qué les digo? "Jugad y 
expresaros libremente". ¿Y qué observo? ¿Y si en mi plantilla hay una 
defensa con tendencia a jugar en largo y delante tengo "tapones"? ¿Le 
dejo que siga lanzando largo? Y, sobre todo, si el equipo pierde, cómo 
intento modificar eso dejando que se den los comportamientos naturales 
que nos están llevando a la derrota.
Pues bien, después de mucho leer sobre este tipo de teorías y sobre 
entrenamiento en general me surgen muchas preguntas: ¿Sólo hace falta 
el genio, talento o buen hacer de los jugadores para competir? ¿Es ver­
dad que no puedo in flu ir nada en mis jugadores y en mi equipo? ¿No me 
puedo considerar un entrenador ofensivo en general? ¿No tengo ningún 
control sobre lo que pasa en el partido? Y muchas otras que no pongo.
www.futbotdelibro.com
http://www.futbotdelibro.com
Mi "recela" del 4-4-2
Y me respondo: ¡Espero que eso no sea así!. Si bien es cierto que los 
jugadores tienen una alto grado de influencia en lo que sucede en el 
campo, también es cierto que sin una organización y guía no se darían 
casos como el M ilán de Sacchi, el FC Barcelona de Cruyff, el Ajax de 
Van Gaal, el FC Barcelona de Rijkaard y Guardiola, etc. Creo que esos 
entrenadores han sido protagonistas en mayúsculas de esos equipos, se­
guro que no protagonistas únicos, pero sí una parte muy importante. Y 
sino,¿por qué equipos hechos a "golpe de talonario" son incapaces de 
ganar todos los títulos, ya no digo jugar bien, sólo ganar?. Si únicamente 
se trata de juntar buenos jugadores y ponerles a jugar, pues no haría falta 
entrenador. Sólo un buen secretario técnico y ya está.
1.7- El e n tr e n a d o r y su m o d e l o c o m o parte
IMPORTANTE DEL ÉXITO DEL EQUIPO
A riesgo de ser un iluso o recibir críticas, yo creo que sí que somos 
parte importante en el éxito y la forma de jugar de un equipo. Creo que 
somos los responsables (junto a otros) de generar una identidad colecti­
va. El jugador es individualista por definición. Es protagonista y busca el 
propio beneficio como primer objetivo. Por tanto, sin nosotros, los en­
trenadores, difícilmente se encontrarán asociaciones beneficiosas para 
el equipo en el poco tiempo que tiene un grupo para empezar a rendir 
y ganar. Si dejamos que sean ellos los que decidan, en muchos casos, 
la mayoría, tendremos resultados poco agradables. Confundimos el ta­
lento individual con el juego colectivo del equipo. Que un jugador, en 
una determinada situación, consiga ejecutar con éxito una acción ais­
lada, no quiere decir que vaya a ser capaz de hacerlo siempre de forma 
individual, y menos de forma coordinada con el equipo. Tratándose el
32 www.futboldel i bro.com
http://www.futboldel
fútbol ele un juego que tiende a ser muy variable, tenemos que buscar 
comportamientos colectivos que ayuden a nuestro equipo a solventar 
problemas de forma coordinada y favorable a nuestros intereses. Y esto 
sólo se consigue estableciendo unas pautas colectivas que permitan a los 
jugadores tener unas referencias sobre las que decidir y actuar. A nadie 
se le pasa por la cabeza hoy en día el ver que un central, después de 
iniciar el juego su equipo, se sitúe en posiciones de extremo o delantero 
centro, a no ser que hablemos de circunstancias excepcionales. Por eso 
mismo, tampoco nadie se debería extrañar de que intentemos generar 
orden, control y organización en los movimientos individuales de los 
jugadores para mejorar su entendimiento colectivo.
En el fútbol todo sucede muy rápido, y eso hace que sea imposible 
pensar. Se debe actuar, y hacerlo de forma organizada. El talento actual 
de determinados jugadores hace que encuentren situaciones favorables 
para su equipo. Pero sólo son unos cuantos los que se permiten las ge­
nialidades, por eso mismo se les considera genios, porque son únicos. 
Ahora bien, la realidad del fútbol es otra. Existen muy pocos jugadores 
que sean "genios" del fútbol, unos cuantos jugadores con mucho ta­
lento, y muchísimos buenos jugadores que no tienen la capacidad para 
inventar o decidir partidos de forma más o menos habitual. Como el 
fútbol es un deporte de equipo, requiere de una coordinación de todos 
esos buenos jugadores para que el talento y la genialidad aparezcan con 
más frecuencia.
w w w . f li tboldel i bro . com
La ¡dea es generar un juego colectivo organizado que reduzca los 
momentos de caos y de falta de control sobre el mismo. Partimos de la 
base de que la tendencia natural del entrenamiento debe ir encamina­
da a reproducir las situaciones de juego que se dan en un partido. Esta 
debería ser, por sentido común, la mejor forma de prepararnos para ese 
partido. Por hacer una metáfora, si tenemos un examen, creo que a la 
mayoría de nosotros nos gustará saber que tipo de examen nos vamos a 
encontrar. Y si he tenido la posibilidad de practicar sobre lo que me voy 
a encontrar, mucho mejor que ir a examinarme sin ninguna información 
y práctica. Pues bien, trasladando esta reflexión a nuestro día a día de 
entrenamiento necesitamos identificar esas situaciones reales de juego 
¿Pero cómo vamos a conseguir esto si esas situaciones de juego no se 
definen de alguna forma, aunque sea genérica?. Por eso es importante 
definir un Modelo de Juego en el que contemplemos todas las fases que 
se dan en el juego, para después, definirlas, y encontrar un nexo de 
unión entre todas que nos permita darle un sentido y definición a las 
situaciones que se dan.
El Juego Colectivo y los Fundamentos del fú tbo l1 nos han dado la 
base para establecer la base teórica en el desarrollo de nuestro modelo. 
Con el desarrollo del modelo reduciremos la incertidumbre que supone 
para cualquier jugador un partido de fútbol. Y remarco "reduciremos", 
porque es imposible que desaparezca. La incertidumbre en un juego 
colectivo como el fútbol existirá siempre. Pero consideramos que dejar 
todo al genio, al talento o a los buenos jugadores hace que dependamos 
de algo muy frágil, el individuo. Es más, si este es el método a usar, una 
buena selección de jugadores y un buen entrenamiento físico deberían 
ser los pilares de nuestro trabajo como entrenadores, el resto lo harán los 
jugadores (o eso esperamos).
Cuando debemos elegir el estilo, filosofía o modelo de nuestro equi­
po, normalmente nos centramos en una fase o aspecto, por ejemplo la 
fase ofensiva, y solemos hacer hincapié en ella. Pero la realidad es otra. 
Sea cual sea nuestra idea de juego, nuestra voluntad de expresar una 
dinámica o una idea colectiva, la realidad es que en un partido de fútbol 
se dan todas las propias del juego. Así, en un partido tendremos que 
hacer ataques posicionales, tendremos que jugar directo, tendremos que 
utilizar ataques rápidos, habrá momentos de transición defensiva con 
presión o temporización, otros de contraataque o transiciones ofensivas. 
Por supuesto, tendremos situaciones defensivas en repliegue avanzado, 
de repliegue en propio campo y de defensa en el propio área. Esta es la 
realidad actual, que además viene contrastada por la forma en la que se
1 "Los Fundamentos del Juego-Programa AT-3" Alex Sans y César Frattarola, MC Sports 2010
o a w w w . f u t b o l c l e l i b r o . c o m
http://www.futbolclelibro.com
consiguen los goles: Entre un 30-50% en acciones a balón parado, un 
30-40% en acciones de transición o juego directo y segunda jugada, y el 
resto, un porcentaje muy bajo, se consiguen en acciones de asociación 
con ataques posicionales o juego colectivo (datos de la FIFA en diversos 
campeonatos de selecciones). Estamos diciendo que un porcentaje alto, 
se consigue con situaciones en las que el balón vuela incontrolado o en 
las que nuestro equipo está desorganizado por diversos motivos. Así que 
nos guste o no, el estilo de nuestro equipo no puede ser sólo uno. Podrá 
predominar un estilo, pero deberemos entrenarlos y considerarlos todos 
para que nuestro equipo sea completo. Debemos ser exigentes y profun­
dos en la entrega de recursos a nuestro equipo. Existe una lim itación: 
el tiempo. Las horas de trabajo que tenemos con nuestro equipo no son 
tantas como puedan parecer, y hemos de saber que modificar compor­
tamientos implica mucho trabajo de calidad, pero también de cantidad.
1.8- E lj u eg o C o le c t iv o : la base para
CRECER.
Como hemos comentado, no creemos que sólo exista un tipo de jue­
go para un equipo. Reiteramos que se dan todos y, por tanto, todos de­
ben ser entrenados. Basta con observar las estadísticas de goles para vet­
en que situaciones se consiguen. A pesar de esto, creemos que la mejor 
forma de obtener resultados es teniendo el balón más y mejor que el 
rival. Si mi equipo tiene el balón en ataque una media de 80 veces por 
partido, hemos de aumentar el número de veces que nos aproximamos 
a zona de remate con garantías de finalizar. Tal y como han demostrado 
en diversos estudios Alex Sans y César Frattarola2, el juego colectivo en 
corto puede generar más situaciones de aproximación a puerta rival con 
peligro que el juego en largo.
Con esto no critico ni digo que los que optéis por el juego en largo 
seáis ni mejores ni peores que los que lo hacen por el juego en corto. 
Todo es válido dependiendo del contexto. Volvemos al argumento de los 
momentos del juego: en un partido, vuestro equipo tendrá que utilizar 
varios estilos, corto, largo, mixto, la principal diferencia será cual utilizapredominantemente y cómo lo hace. Claro está, que si tenéis en plantilla 
a Koeman (excelente lanzador en largo) y a Drogba o Llórente (jugado­
res que te garantizan ganar un alto porcentaje de los balones lanzados),
2 "Los Fundamentos del Juego-Programa AT-3" Alex Sans y César Frattarola, MC Sports 2010
w w w . f u t b o l d e l i b r o . c o m
http://www.futboldelibro.com
M i "recela" del 4-4-
pues puede ser que el estilo de juego en largo sea el más apropiado. 
Como siempre, ni radicalismos ni extremos. Análisis del contexto y bús­
queda del camino más idóneo para ganar, que es de lo que se trata.
Por tanto, si optamos por el 
juego colectivo en corto, acep­
tamos que la forma de asegu­
rar la posesión es realizando 
pases de poca distancia y de 
poca dificultad. Es decir, pases 
de entre 10 y 15m. Pases que 
se realizan con el interior del 
pie y que la mayoría de futbo­
listas pueden hacer con relativa 
facilidad. Cualquier estilo que 
implique pases de otro tipo nos 
genera cierta incertidumbre so­
bre el control del juego, ya que 
la precisión baja a medida que 
aumenta la distancia y altura 
del pase. No obstante, si tene­
mos en el equipo un jugador 
con capacidad para realizar 
pases de entre 30-40 metros aé­
reos con precisión, pues debe­
remos establecer mecanismos o 
acciones que nos permita aprovecharlos. A partir de esta conclusión, 
nuestro trabajo es establecer una disposición y dinámica en el campo 
que permita asegurar esa posesión con progresión hacia la portería rival, 
ya que una posesión horizontal resultaría estéril. Y aquí es donde surge 
el trabajo difícil de verdad, porque crear esa disposición y dinámica 
implica una cantidad de variables que pueden asustar inicialmente. El 
objetivo del libro es daros mi visión de esa dinámica y disposición para 
el 4-4-2.
Una vez establecida esa dinámica, tendremos los argumentos para 
utilizar los diferentes estilos dependiendo de cuales sean las caracterís­
ticas de nuestro equipo, el rival o un partido en concreto. Si tengo una 
estructura que me permite dominar el juego en corto, será más fácil evo­
lucionar a un estilo mixto (corto-largo) o a un juego en largo. En cambio, 
dar como base a nuestro equipo el de un estilo en largo no permite tener­
los argumentos para pasar a un estilo mixto o juego en corto.
36 www. fútbol del. i bro. com
/\’( ib&rl Moreno
1 .9 - E l M o d e lo de Juego: s ó lo u n a parte
DEL CAM INO.
Tener un modelo de juego desarrollado hasta el más mínimo detalle 
es una tarea muy importante para nuestro éxito como entrenadores, pero 
desde luego, no es la única y, en algunos casos, ni siquiera imprescindi­
ble. Tan importante o más que tener un modelo de juego desarrollado y 
claro, será el saber comunicarlo y liderarlo. El entrenador se transforma 
en muchas cosas a la vez. No somos meros técnicos de fútbol que con 
un conocim iento profundo del juego ya podemos conseguir resultados.
El fútbol, como la sociedad en la que vivimos se basa en las relacio­
nes con otras personas. Por tanto, como entrenadores deberemos ejercer 
muchos papeles: profesor por lo que enseñamos, seguidor cuando el 
grupo funciona y no debemos intervenir, m odelo a seguir casi siempre, 
persona que pone límites cuando las situaciones lo requieren, psicó lo ­
go o asesor cuando el grupo lo necesite, m entor de jugadores jóvenes, 
padre deportivo de la carrera de determinados jugadores, adm inistrador 
que organiza y soluciona problemas, actor por el bien del equipo al 
fingir estados de ánimo, científico cuando analizamos y sacamos conclu­
siones de nuestros entrenamientos y partidos, po lítico con los directivos 
y estamentos oficiales, estudiante que no deja de formarse nunca, o rela­
ciones públicas con la prensa o los aficionados.
No pretendo desanimaros y deciros que debéis ser especialistas en 
todo o cum plir todos los requisitos. Pero los cumpláis o no, deberéis 
ejercerlos. Así que lo mejor es poner remedio a nuestras carencias en 
estos aspectos. No es este un libro para hablar de todo eso. Así que os 
recomendamos que os preparéis para ello con los medios habituales: 
cursos, charlas informales, observación de personas de referencia en es­
tos campos, y cómo no, leyendo sobre el tema.
Nuestras relaciones con los jugadores y el entorno, jugarán un pa­
pel importante en el rendimiento de nuestro equipo. En nuestro periplo 
como entrenadores encontraremos equipos de todo tipo. Algunos con 
mucha necesidad de nuestra intervención, otros con menos, y algunos 
en los que lo mejor será no tocar nada. Tenemos que pensar que los ju ­
gadores "no son tablas rasas3 y buena parte del éxito de un entrenador 
consiste en reconocer las posibilidades reales de la persona deportista 
y de su interacción con el en to rno". Por tanto, es vital, el análisis que
3 N. Balagué y C. Torrents "Complejidad y deporte" Ed. Inde, Barcelona
w w w .fu t b o ld e lib r o .c o m 37
http://www.futboldelibro.com
hagamos ele los individuos y del colectivo. No nos beneficiará en nada 
el pretender modificar o forzar comportamientos alejados de la realidad 
del individuo o del colectivo. Por ejemplo, si tenemos una defensa lenta 
en sus desplazamientos, será poco recomendable, en general, realizar 
una presión en bloque avanzada. Si además, sabemos que nuestro rival 
tiene jugadores rápidos en la delantera, y buenos lanzadores en posicio­
nes atrasadas, será casi un suicidio forzar esta situación. Si sabemos que 
el grupo con el que vamos a trabajar está acostumbrado a determinadas 
dinámicas que no van contra nuestros principios, mejor no tocarlas. Es 
muy importante la comunicación y el acuerdo con el grupo. Los esti­
los directivos poco abiertos pueden funcionar un tiempo, pero tarde o 
temprano tendrán sus detractores dentro del grupo, y eso no es bueno. 
Recordad que debéis haceros respetar por el grupo, para que el grupo os 
siga y asuma como líder.
“Un gramo de cavlar en un kilo de excremento no cambia nada.
Un gramo de excremento en un kilo de caviar lo cambia todo”
Roland Topor
1 .1 0 - La h e r r a m ie n ta del v íd e o : a l g o
PRÁCTICAMENTE INDISPENSABLE EN EL FÚTBOL.
En base a lo expuesto hasta el momento, y sin haber desarrollado 
el modelo de juego, ya seréis conscientes de la cantidad de matices y 
aspectos que tendremos que controlar u observar en el desarrollo y apli­
cación de nuestro modelo. Pues bien, si tenemos cierta inquietud por 
controlar, analizar, corregir o saber que pasa en un partido, no basta con 
la visión en directo para captar toda la información que necesitaremos. 
Como entrenadores estaréis condicionados por vuestro estado emocio­
nal, y sobre todo, por vuestra posición.
Sea cual sea vuestro carácter, d irig ir un partido desde el banquillo 
implica emociones. Emociones que pueden ser positivas o negativas, 
pero en cualquier caso, afectaran a nuestra visión del partido. Incluso, 
durante el partido, podremos pasar por diferentes estados emocionales 
diferentes. Un gol en contra, una decisión del árbitro, un jugador que no 
hace lo que le pedimos, pueden modificar nuestro estado emocional.
M i "receta" riel 4-4-2
38 www.fútboldel i bro.com
Por eso, es d ifíc il ser imparcial u observar con espíritu de análisis un 
partido estando en el banquillo.
Salvo en casos contados, los banquillos y las zonas técnicas están a 
pie de campo, y esto lim ita muchísimo el campo de visión que tenemos. 
Además, la posición a la misma altura que en la que sucede el juego, 
hace casi imposible tener una percepción correcta de amplitud y profun­
didad. Si a esto le sumamos que en el fútbol juegan once jugadores por 
equipo en un espacio de unos 7000 m2, como mucho podremos seguir 
lo que sucede en una parte del campo, normalmente la que está entorno 
al balón.
Por estos dos motivos, se hace casi imprescindible poder contar con 
una grabación del partido, pero no de cualquier manera, sino con unas 
condiciones concretas: altura, plano amplio y visión de todos los juga­
dores. Sólo de esta manera yen la calma de nuestro despacho, podre­
mos captar toda la información que se da en un partido, y que debe ser 
la referencia de trabajo para seguir mejorando a nuestro equipo. Os ase­
guro que os sorprenderá como cambian las emociones y las sensaciones 
cuando un partido se ha vivido en directo y luego se ve con calma.
Cada vez más, son muchos los entrenadores que también optan por 
grabar sus entrenamientos. Los motivos son los mismos que en el par­
tido, sumándole que con la grabación podemos analizar el éxito o no 
de nuestro entrenamiento. Podemos ver a todos los participantes en un 
determinado ejercicio, cronometrar tiempos, observar actitudes no vistas 
en directo, etc.
www.futboldelibro.com 39
http://www.futboldelibro.com
M i "receta" del 4-4-2
Y está claro que no admite discusión su utilización analizando a 
nuestros rivales. Lo que hacen los rivales es imprevisible al 100%. Cada 
vez más, es habitual tener colaboradores que se encargan de analizar 
a los rivales, y esa información, es la que nos permitirá adelantarnos y 
adaptarnos a sus comportamientos habituales. Aunque será siempre una 
mera aproximación, ya que es prácticamente imposible prever exacta­
mente el comportamiento del contrario. No obstante, si existe alguna 
posibilidad de anticipar cosas es mediante la utilización de la tecnología 
para la observación.
Hoy en día resulta relativamente barato hacerse con el equipo nece­
sario para poder gestionar la grabación y análisis de nuestro equipo. Por 
tanto os animo a incorporar a vuestra lista de imprescindibles el análisis 
de vídeo. Como tampoco es este el libro para explicar el proceso de tra­
bajo en los análisis, no nos extenderemos a lo largo del libro en explicar 
estos procesos.
1 .1 1 - A nálisis del ju eg o para e n c o n tr a r
PATRONES DE COMPORTAMIENTO
El proceso de creación, entrenamiento y aplicación de un modelo de 
juego requiere de unos patrones de análisis para poder valorar y com­
parar la ejecución de ese modelo. ¿Comparar qué? Pues a nuestros ju ­
gadores en sus actuaciones individuales en beneficio del colectivo, las 
diferentes estrategias colectivas, las acciones a balón parado, el dom inio 
del tiempo, el espacio y la oportunidad, etc.
Para esto debemos establecer unas unidades de medición que sean 
más o menos homogéneas y que no fraccionen en exceso para no perder 
la entereza del juego. Utilizaremos las Unidades de Competición4 (UC). 
Una UC empieza con la posesión de nuestro equipo, continua con la 
pérdida de la posesión y finaliza con la posesión del rival. En el momen­
to que recuperamos el balón empieza una nueva UC. Las UC pueden 
empezar con una recuperación o con una acción a balón parado. De 
esta forma podemos analizar correctamente cómo hemos atacado, a qué 
se debe la pérdida, y qué hemos hecho para recuperar el balón. El ais­
lamiento de las fases defensivas y ofensiva hace que no podamos tener 
información muy necesaria de cómo se ha llegado a esa situación. Por
4.- Alex Sans y César Frattarola "Los fundamentos del fútbol- Programa AT-3" Ed. MC Sports
A D www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Robert Moreno
ejemplo, si analizamos una fase defensiva de nuestro equipo en que nos 
han realizado una contra que ha finalizado en gol, seguramente, habrá 
una parte de culpa en cómo hemos atacado. Puede ser que en esa situa­
ción (fig. 1.1), los dos laterales estuviesen arriba y un central haya salido 
en conducción sin que nadie le hiciese una permuta. Si no analizamos el 
ataque previo, estaremos obviando información necesaria para corregir 
los errores cometidos: "D im e cómo atacas y te diré cómo defiendes".
Espacios 
desprotegidos - 
Equipo
desequilibrado
....................> 4 -
Figura 1.1- Equipo desequilibrado ofensivamente que deja espacios aprovechables por el rival en 
caso de pérdida en el inico de su juego.
www.futboldelibro.com 4]
http://www.futboldelibro.com
1 .1 2 - Fases y z o n a s del Ju e g o
Aunque ya se ha mencionado previamente, voy repetir cual es la es­
tructura del juego y el espacio de juego que he tomado para desarrollar 
el Modelo. Tomamos como división del espacio de juego el definido por 
el Modelo Contextual Fundamentado5.
A fin de poder explicar y trabajar con nuestro equipo sobre algo tan 
complejo como el fútbol, aunque no nos guste, debemos explicar por 
partes una realidad (el juego) que no existe ni se entiende de forma tro­
ceada. Es una realidad que existe de forma completa. No entiendo la 
defensa sin el ataque, ni el ataque sin la defensa. Es por eso, que creo 
que el desarrollo y la aplicación de un modelo de juego con una visión 
global y relacionada de sus partes nos permitirá aproximarnos más a las 
situaciones que juego nos encontraremos en un partido.
Dividimos el juego en dos grandes momentos que vienen marcados 
por la posesión del balón: fase ofensiva (cuando estamos en posesión clel 
balón) y fase defensiva (cuando el balón lo tiene el rival). A su vez estas 
dos fases pueden constar de subfases organizadas, transiciones, estrate­
gias o acciones a balón parado.
M i "receta" del 4-4-2
P r e s i ó n R e p l i e g u e
Transición 
-,ue9 ° Ataque-Defensa
Lar9 ° .j¡Bf Bloque Alto
JL'eg° rvc . ABP _ V / IMixto v3 Fase Ofensiva Fase Defensiva ^Bloque Medio
^ Estrategias V I
Juego en Bloque Bajo
Corto Transición
Defensa-Ataque
Ataque
Rápido Contraataque
Esquema 1.1- Esquema de los momentos del juego.
5.- Modelo Contextual Fundamentado: Modelo de entrenamiento y de entender el fútbol que se 
está desarrollando en Barcelona por un Grupo de Investigación. Formado por Alex Sans, César 
Frattarola, Rafel Pol y Robert Moreno.
42 www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
En el caso ele la fase ofensiva la dividimos en tres subfases organi­
zadas: inicio, progresión y finalización. En cada subíase existirán una 
serie de com portam ientos colectivos generales, unas situaciones de ju e ­
go concretas (hablaremos de esto en el capítulo 3), y unas funciones y 
responsabilidades por puestos.
También existen las transiciones ofensivas, que son los momentos en 
los que no existe una disposición como las contempladas en las subfases 
organizadas de inicio, progresión y finalización. Normalmente se produ­
ce cuando acabamos de recuperar el balón y tenemos una disposición 
defensiva. En ese momento podemos tener también diferentes subfases: 
una acción de transición con su recuperación, continuidad y finaliza­
ción (ataque rápido o contraataque); o una transición hacia un ataque 
organizado (asegurando la posesión y organizándonos).
Las estrategias son situaciones especiales provocadas por el posicio- 
namiento rival o por una decisión del entrenador y que pueden ser so­
lucionadas con un automatismo o variantes de nuestro juego colectivo: 
una defensa rival que presiona hombre a hombre, una defensa replega­
da, las primeras jugadas de un partido en que queremos meter al rival 
en su área.
Las acciones a balón parado son el saque de centro, la falta (en todas 
sus variantes), el córner, el saque de banda, el saque de puerta y el bote 
neutral.
La fase defensiva la dividimos en 3 bloques organizados que pueden 
enlazarse o no: bloque alto, bloque medio y bloque bajo. Para cada 
bloque existirán unas situaciones ele juego colectivo en las que nos con­
dicionará el comportamiento del rival. En esta fase adquiere mucha im­
portancia el conocim iento que podamos tener del rival.
La transición defensiva vendrá marcada por nuestra subíase ofensiva, 
transición ofensiva o la estrategia utilizada. En los tres casos podremos 
prever el posicionamiento de nuestros jugadores y determinar los com ­
portam ientos colectivos (presión o repliegue) e individuales de nuestros 
jugadores.
Las estrategias defensivas vendrán marcadas por los comportamientos 
del rival cuando estos no busquen el juego asociativo de forma habitual. Por 
ejemplo la defensa de un equipo que por sistema juega en largo cualquier 
acción de ataque.
Las acciones a balón parado defensivasson las mismas que las de ataque.
I\ü l)('it Moreno
w w w .IutboI de 1 i b r o .com
http://www.IutboI
Mi "receta" del 4-4-2
Las fases ofensiva y defensiva reúnen unas características concretas. 
Como norma general, podemos determinar que en nuestra zona de in i­
cio tendremos más tiempo y espacio, y este se irá reduciendo hasta la 
mínima expresión a medida que nos acerquemos a la portería rival. Si 
dividimos, tal y como hemos explicado previamente, la fase ofensiva en 
inicio, progresión y finalización, debería haber más jugadores nuestros 
que del rival en inicio, más o igual en progresión y menos en finaliza­
ción. También es evidente que a medida que avancemos por un carril, 
se acumularán jugadores rivales en el mismo y el espacio de juego será 
mayor en las zonas alejadas de ese carril. Todo lo que no cumpla esta 
distribución implicará que el rival está realizando una defensa que pre­
tende reducirnos el espacio y el tiempo de forma agresiva o con ciertos 
riesgos, y por tanto, deberemos preparar una estrategia para superarlos. 
Todo esto lo conseguiremos a través de la creación de nuestro Modelo 
de juego y del entrenamiento específico de cada una de las situaciones. 
Esto supone un gran esfuerzo al tener que avanzar los diversos proble­
mas que nos podemos encontrar en un partido. Al ser imposible prever 
todas las situaciones, debemos cubrir las más habituales y trabajar bien 
las semanas de partido contra un determinado rival que realiza un tipo 
concreto de ataque o de defensa.
Zona de Inicio
- Rivales 
+ Espacio 
+ Tiempo 
+ Riesgo
Zona de Progresión
+/- Rivales 
+/- Espacio 
+/- Tiempo 
+/- Riesgo
Zona de 
Finalización
+ Rivales
- Espacio
- Tiempo
- Riesgo
Figura 1.2- Zonas del campo y características de cada una respecto a Rivales, Espacio, Tiempo y 
Riesgo.
44 www. f u t b o l d e l i b r o . c o m
http://www.f
1.13= Los F u n d a m e n to s del f ú t b o l y su 
APLICACIÓN EN EL DESARROLLO DEL MODELO
Los Fundamentos del fútbol son, bajo mi punto de vista, quizás uno de 
los mayores avances en la historia del fútbol en cuanto a lo que significa 
entender el juego y el entrenamiento del mismo. Esto es una percepción 
personal fundamentada en el estudio de los mismos y en la experiencia 
adquirida con su aplicación por mi parte y por parte de sus creadores. 
Como el objetivo de este libro no es desarrollar la teoría y práctica de los 
fundamentos, sólo os quiero hacer algunas reflexiones aclaratorias para 
que podáis entender por qué se utilizan y mencionan en el desarrollo 
del modelo. No toméis mi exposición de los mismos como una exposi­
ción purista, pues los únicos que lo pueden hacer son sus creadores. Mi 
visión está contaminada por la experiencia previa que he tenido como 
entrenador y por la experiencia en su aplicación con profesionales, pero 
también con jugadores en edad juvenil.
Creo que una aplicación parcial de los mismos, ya te da mucha venta­
ja sobre lo que nos habían explicado o dado hasta el momento. También 
soy de la opinión que en el momento actual del fútbol, sólo podemos as­
pirar a una aplicación parcial de los mismos. Esto se debe a que todavía 
no hay, ni habrá en breve, generaciones de jugadores que hayan tenido 
la suerte de formarse con estos conceptos. Aun así, insisto, en que tan 
solo la aplicación de una parte de los Fundamentos ya es una ventaja 
enorme para estructurar vuestro modelo.
Por tanto en la construcción del 
modelo que hago en la parte prin­
cipal del libro, tendréis destellos 
y menciones de algunos funda­
mentos, los básicos, vistos desde 
mi visión y forma de aplicación.
También encontraréis adaptaciones 
que he hecho de algunos de ellos 
para completar fases del juego que, 
aunque no contemplan de forma 
explícita los fundamentos, sí que 
hacen intuir de forma implícita. En 
concreto me refiero a las fases de 
transición, sobre todo la ofensiva.
www.f u t bo1 de1 ib ro.com
http://www.f
1.14- ¿Y LA PREPARACIÓN FÍSICA?
Entramos en terreno pantanoso. Y digo esto, porque mi visión ele esta 
parte del entrenamiento hace años que se modificó sin muchos argu­
mentos científicos para ello. Los únicos argumentos que tenía eran:
® Cuando era jugador odiaba la parte del entrenamiento en la que 
no tenía el balón como elemento central. Sufría mucho las pre- 
temporadas en la montaña o en el parque dando vueltas a un 
recorrido fijo o subiendo y bajando escaleras. Llegué a tener un 
"entrenador" que era un ex miembro de la COE (Cuerpo de Ope­
raciones Especiales) que nos hacía correr una media de 2 horas 
cantando canciones militares, o nos alineaba a todos para subir­
se a un compañero a espalas y pasar pisándonos el estómago. 
Además, desgraciadamente, ganábamos partidos, con lo cual se 
cargaba de argumentos para seguir con sus entrenamientos. Evi­
dentemente, ganábamos hasta que llegamos a un torneo en el que 
los rivales corrían tanto como nosotros, pero además sabían jugar 
a fútbol un poquito más organizados que nosotros. Creo que todo 
esto me marcó ligeramente.
• Desde que empecé a tener las cosas un poco claras respecto a lo 
que quería de mis equipos, me faltaba tiempo para poder entrenar 
todo lo que necesitaba aportarle al equipo. Con lo cual, no me 
podía perm itir dedicar tiempo de los entrenamientos a la prepara­
ción física de forma aislada.
• A partir de que me formé un poco y leí mucho, entendí que el 
tipo de esfuerzos que se dan en el fútbol, nada tiene que ver con 
correr dando vueltas a un campo o haciendo multisaltos.
• Y el último es un tema de concepción del juego como algo d i­
vertido. Y por empatia y experiencia propia me gustaba que mis 
jugadores estuviesen motivados para el entrenamiento.
Afortunadamente, todos estos argumentos cogieron forma al conocer 
a mi actual compañero de cuerpo técnico Rafel Pol. Lo conocí por una 
llamada de su profesora Natalia Balagué en la que me solicitaba (como 
antiguo socio de MC Sports) que le publicásemos un libro ("La prepa­
ración ¿física? en el fútbol" MC Sports 2011) a un alumno suyo del que 
hablaba maravillas. Como no es este el libro donde se deba argumentar 
el tema de la preparación física, solamente os digo que, bajo mi punto
4 www.f útbol del i bro.com
http://www.f
de vista, nos encontramos ante un nuevo paradigma de la concepción 
de lo que es estar "bien físicamente". Creo que el concepto "estar bien" 
o no físicamente está obsoleto (aunque se sigue escuchando mucho). Mi 
punto de vista es que estás adaptado o no a una forma de jugar. Claro 
que hay que controlar determinados aspectos físicos del entrenamiento, 
pero con un poco de sentido común estoy seguro que os bastará para 
no hacer barbaridades. En mi caso, esto ya no es un problema al tra­
bajar "codo con codo" con Rafel. En vuestro caso, os recomiendo que 
busquéis a un profesional que se pueda preocupar de algo que necesita 
de más que un libro para poder controlar todo lo que implica. Eso sí, 
bajo mi punto de vista, el preparador físico debe ser un entrenador en 
potencia que adapte su trabajo a lo que dicte la aplicación del Modelo 
de juego de su primer entrenador.
A lo largo del libro vais a ver la cantidad de conceptos que se nom­
bran y enumeran. Si queremos conseguir que nuestro equipo domine to­
dos esos aspectos, tendremos muy poco tiempo para dejar al preparador 
físico hacer su trabajo de forma aislada. Además, si no existe la coordi­
nación debida, e insistís en darle su espacio de tiempo podéis correr el 
riesgo de algo que a mí personalmente me ha sucedido. Los preparado­
res físicos, en su inquietud por evolucionar e introducir el balón en sus 
ejercicios, pueden llegar a conseguir que comportamientos no deseados 
para vuestro equipo, se vuelvan un hábito. Por eso os recomiendo que, 
en caso de ceder espacio a vuestro preparador físico, superviséis su acti­
vidad y todos los ejercicios que propone.
Robert Moreno y Rafel Pol en uno de los entrenamientos de la AS. Roma en la temporada 11-12
www. f utboldeli bro. coro
1 .1 5 - Ser c o m p e t it ivo s : La n e c e s id a d
DE GANAR DESDE EL PRIMER PARTIDO DE 
COMPETICIÓN*
La realidad del fútbol a casi todos los niveles, nos guste o no, es que 
nuestra valía como entrenadores viene marcada por los resultados que 
logramos y no por lo bien o mal que trabajamos. Estoy seguro de que to­
dos conocemos casos de equipos que trabajando de una manera distinta 
a la que vamos a exponer en el libro han conseguido éxito. Pero, como 
entrenadores y profesionales del fútbol, no podemos caer en la sim pli­
cidad de considerar que esa "forma de hacer las cosas" tiene una causa 
lineal con el efecto de conseguir la victoria.
El planteamiento expuesto en el libro puede suponer un cambio muy 
brusco en la forma de trabajar para los jugadores que os encontraréis. Y 
como seres humanos que somos, la tendencia que tenemos es la de resis­
tirnos a los cambios, a nuestra zona de seguridad. Por eso es importante 
conocer a fondo, lo antes posible, el grupo de jugadores y el contexto en 
el que nos encontramos. Hay que ser capaces de conseguir el equilibrio 
en el proceso de cambio y adaptación a nuestras directrices. Cada victo­
ria que consigáis (por casualidad o no), será un crédito más para realizar 
cambios e introducir modificaciones. Y si no podéis optar a ganar desde 
el principio, al menos no perdáis. Por eso os digo, que tan importante 
o más que saber atacar, lo es saber defender. Y espero que nadie crea 
que esto es sinónimo de ser un entrenador "defensivo". Es, simplemen­
te, un acto de supervivencia. Cualquier propuesta, por buena que sea, 
será admirada en la victoria y destrozada en la derrota. Si ganáis sólo se 
verán virtudes en todo lo que hagáis: vuestros entrenamientos, vuestras 
declaraciones, vuestras gracias, las decisiones de dejar a determinados 
jugadores en el banquillo, etc. Pero si perdéis todo servirá como excu­
sa para justificar los malos resultados: vuestros entrenamientos, vuestras 
declaraciones, vuestro trato con los jugadores. Lo importante es que vo­
sotros tengáis claro lo que estáis haciendo y que no os dejéis llevar por 
los resultados. Que no dudéis en la derrota, y que no os relajéis en la 
victoria. Cambiar cosas durante la temporada no es negativo, lo negativo 
es que esos cambios sean para contradeciros a vosotros mismos. Tener 
la capacidad de cambiar cuando algo no funciona implica espíritu auto­
crítico. Y eso no es malo siempre y cuando se haga desde la reflexión y 
la argumentación.
www.futboldel i bro.com
http://www.futboldel
r~
Roben Moreno
En resumen, al princip io la victoria se puede encontrar por muchos 
motivos, algunos en los que no podréis influir, pero otros en los que sí 
que podéis influir. Por ejemplo, en ser serios a nivel defensivo, en traba­
jar bien vuestras acciones a balón parado, en tener motivados a vuestros 
jugadores, en hacer entrenamientos de calidad y en ser profesionales 
y buenos líderes. Sé que esto es muy fácil de escribir y muy difícil de 
hacer. Me gustaría tener una receta para esto, pero no la tengo. Lo que 
sí que tengo son consejos, orientaciones y mi propia experiencia, pero 
no es este el libro para explicarlos, y estoy seguro de que en esto cada 
uno tiene su opinión y experiencia propia. Unicamente puedo desearos 
suerte para poder desarrollar vuestro trabajo con la menores dificultades 
posibles.
www.futboldelibro.com 49
http://www.futboldelibro.com
M i "receta" del 4-4
1.16 - El aspecto l ú d ic o del e n t r e n a m ie n t o :
NECESARIO N O ... OBLIGATORIO.
No quiero que penséis por lo expuesto hasta ahora y por tocio lo que 
encontraréis en la parte principal del libro que mi propuesta implica un 
tipo de entrenamiento en el que permanentemente se buscan objetivos 
relacionados con el Modelo de juego. Creo que eso sería un error. Los 
budistas hablan del "camino medio" para expresar ese punto de equilibrio 
que existe entre los extremos. Cualquier cosa en exceso o por defecto es 
mala. Quizás esta expresión sin el contexto puede parecer incompleta, 
pero es algo que me ha ayudado mucho en diferentes aspectos de mi vida. 
Y, cómo no, el fútbol es uno de ellos. La experiencia acumulada en casi 
todas las categorías del fútbol como entrenador me ha hecho llegar a la 
conclusión de que no hay ningún aspecto del entrenamiento más impor­
tante que otro. Es necesario tener equilibrio en todo lo que entrenamos. Y 
en ese "todo" incluyo también la parte lúdica. A veces hay que entrenar 
sin ningún objetivo concreto, sólo con el objetivo de "jugar". Y creo que 
esto es importante a todos los niveles. Desde los más pequeños hasta los 
profesionales. Se trata de una cuestión emocional y de eficiencia. Emocio­
nal, porque no es bueno para nadie llegar a aborrecer su propio trabajo, 
ni siquiera para un futbolista. Y esto se puede producir si no controlamos 
la carga emocional que le aplicamos a nuestros entrenamientos. Tampoco 
es bueno para un entrenador estar todo el tiempo dirigiendo y exigiendo 
a sus pupilos. Las relaciones con vuestros jugadores tienen un punto de 
equilibrio que no se debe sobrepasar. No se puede quemar una relación, 
no debemos pasar del "buen" entrenador al "a ver que quiere este plasta 
hoy". Y además, vuestro propio rendimiento no podrá ser el mismo du­
rante todo el entrenamiento. Como decía mi amigo Óscar Cano: " para 
mi es muy importante llegar descansado a la competición, igual que los 
jugadores, y si te "quemas" en el entrenamiento pierdes mucha energía y 
llegas desfondado al partido". Para que me entendáis, quiero que penséis 
en cómo os quedáis después de un partido de vuestro equipo. Para los 
que hayáis entrenado en alguna categoría con un mínimo de exigencia 
competitiva, sabréis que un partido de cierta tensión es agotador también 
para el entrenador. Es como si hubieses jugado el partido. Y de eficiencia, 
porque la mayoría de personas no son capaces de aguantar la atención 
más de una cantidad de tiempo limitada. Por eso creo que lo más reco­
mendable durante una sesión de entrenamiento es no hacer más de 3 
ejercicios con exigencia a nivel cognitivo. Evitaréis "quemaros" y también 
conseguiréis tener ejercicios de más calidad y jugadores más motivados 
para el entrenamiento.
c www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
1 .1 7 - ¿ D ó n d e ap licar este M o d e lo del 4 = 4 -2?
Aunque no es este el libro para explicarlo, sí que debo aclararlo. 
El contexto es quizás una de las cosas más importantes en nuestro tra­
bajo, y quizás una de las que menos tenemos en cuenta a la hora de 
trabajar. Todo no sirve para cualquier sitio. En el fútbol como en la vida 
hace falta mucha capacidad de adaptación y flexib ilidad a la situación 
concreta. El aprendizaje teórico, pero también el práctico deben ser la 
base y la información necesaria para saber afrontar nuevas experien­
cias. Pero hemos de tener en cuenta que nuestra experiencia y nuestros 
conocimientos previos pueden ser limitantes. Es lo que yo denomino la 
experiencia limitante, esa experiencia que produce el efecto contrario 
a lo que debería ser. Y esto sucede cuando pensamos que lo único que 
existe es lo que nosotros hemos vivido. Es un problema que aparece 
en entrenadores con larga experiencia y en jugadores que pasan a ser 
entrenadores, osea, en la inmensa mayoría de casos. Creer que lo que 
hemos vivido previamente se va a repetir de forma exacta en las nuevas 
experiencias puede ser un error, un grave error. Es el contexto lo que te 
da información para saber si puedes utilizar esa experiencia previa. No 
digo que esa experiencia no sea valiosa, pero lo es con matices. Y esto lo 
he aprendido experimentándolo en mis propias carnes.
El modelo que os expongo en este libro está orientado a lo que el 
Modelo Contextual Fundamentado denomina etapa de máximo rendi­
miento. La etapa de máximo rendimiento es en la que se integran todos 
los equipos en los que su principal objetivo es ganar el siguiente partido.
Y se diferencia claramente de la etapa formativa, en la que los objetivos 
deberían ser otros.Por tanto, si sois entrenadores de equipos de base 
(hasta cadetes), deberéis tomar con pinzas la información aquí propues­
ta, pues vuestro principal objetivo debería ser la formación, aunque esto, 
muchas veces, resulte muy difíc il debido al contexto.
Así que desde Juveniles hasta primera división sería el grupo obje­
tivo para el desarrollo de este modelo. Otra vez, lógicamente, con los 
matices que se deba dar a cada edad, que no variarán en exceso en lo 
que se refiere a desarrollo del modelo, pero sí en lo que se refiere a su 
aplicación y puesta en práctica.
Robert Moreno
www.fut bol.de libro,com
http://www.fut
P a rte Principal
“El único lugar donde se puede hallar 
«éxito» sin trabajar es en el diccionario”
Mary Smith
Mi "receta" de! 4
2 .1 - R eflexió n previa sobre el 4 - 4 - 2 . 
V ariantes y d is p o s ic ió n en el c a m p o .
El sistema de juego es sólo la disposición de los jugadores sobre el 
terreno antes del pitido inicial. En cuanto el árbitro pita, el fútbol es diná­
mica y movimiento. Esta dinámica y movimiento deben estar organizados 
de alguna manera para que el juego no sea totalmente caótico o dependa, 
en su mayor parte, de la calidad individual y la inspiración de los jugado­
res. Esa organización, más o menos desarrollada, es la que debe ocupar al 
entrenador. Cómo organizar y hacer dinámico un sistema es tarea nuestra, 
pero debemos tener en cuenta que la riqueza y características del sistema 
(modelo) vendrá condicionada por las características de nuestros jugado­
res y por el estilo que queramos imponer a nuestro equipo.
El 4-4-2 es y ha sido uno de los sistemas más utilizados en el fútbol 
contemporáneo. Un sistema que es la base de muchos otros que surgen 
a partir de él debido a pequeñas variantes en el posicionamiento de sus 
jugadores. El 4-2-3-1, la disposición en rombo o en línea de los jugado­
res del centro de campo, o la disposición de una línea de tres atrás con el 
pivote delante son sólo variantes el sistema 4-4-2 con 3 líneas paralelas. 
Son elecciones que debemos hacer los entrenadores en base al rendi­
miento que queremos darle a nuestros jugadores dentro del colectivo y 
a la distribución de los mismos en el espacio de juego. Tampoco que­
remos extendernos demasiado en argumentar las variantes que existen 
del 4-4-2 ni entrar a discutir si son variantes o sistemas en sí mismos. En 
este libro vamos a tratar el 4-4-2 con líneas paralelas (fig. 2.1) y con la
m M<.
Fig. 2.2- 4-4-2 Línea 
"Trapecio invertido"
pequeña variante que puede darnos ubicar a los jugadores de banda en 
diagonal con sus compañeros de línea formando un "trapecio invertido" 
(fig. 2.2). Aun así, quiero remarcar que las variantes que crean más de 
tres líneas o con una ocupación poco equilibrada tienen sus "pros" y sus 
"contras", los cuales tendrán que ser analizados por el entrenador para 
sacar el máximo rendimiento posible.
Los sistemas, bajo mi punto de vista, para tener una correcta ocu­
pación del espacio, deben tener al menos tres líneas además del porte­
ro. Tener tres líneas ofrece equilibrio y ocupación racional del espacio. 
Como ya hemos comentado al in icio del libro, el fútbol es un juego en el 
que debemos dominar el tiempo y el espacio, junto a la oportunidad. Esa 
es la razón fundamental para justificar la utilización de tres líneas. Es la 
forma más conveniente para ocupar, o no, el espacio, y para establecer 
una distribución que nos permita movernos para conquistar los espacios 
no ocupados. Un sistema con dos líneas nos daría una ocupación de la 
profundidad poco recomendable, y una ocupación poco eficiente de la 
amplitud. Un sistema con más de tres líneas nos daría una mala ocupa­
ción de la amplitud y una exagerada ocupación de la profundidad. Por 
exceso o por defecto, los aspectos de amplitud y profundidad deben es­
tar equilibrados. Además, debemos pensar que, como hemos explicado 
al in icio del libro, la disposición y movimientos ofensivos condicionan 
la disposición y movimientos defensivos. Por tanto, determinadas dis­
posiciones ofensivas que pueden parecer muy positivas, pueden tener 
una transferencia poco natural para la fase defensiva. Por eso, a la hora 
de generar el modelo debemos tener una visión global del juego en la 
que contemplemos todas las fases que hemos enumerado en la parte 
introductoria.
www.futboldelibro.com 55
http://www.futboldelibro.com
M i "receta" del 4-4-
Fig. 2.3- En el grá­
fico remarcamos los 
espacios creados 
por el sistema debi­
do a la disposición 
con las líneas para­
lelas.
Para hablar del 4-4-2 que nos ocupa en este libro, partimos de una 
disposición con tres líneas paralelas, dos de cuatro jugadores en defensa 
y medio campo y una de dos atacantes. Creo que es un sistema idóneo 
para la aplicación predominante de un juego colectivo en corto. Tiene 
equilibrio en las dos primeras líneas con cuatro jugadores cada una, y 
espacios libres en la última línea al tener tan solo dos delanteros (fig.2.3). 
Además, las fases de defensa o ataque y el posicionamiento de los ju ­
gadores nos dará espacios en una zona del campo u otra dependiendo 
de las elecciones que hagamos en la disposición ofensiva y defensiva 
de nuestros jugadores. Este es un sistema que nos permite controlar la 
amplitud y la profundidad de forma equilibrada y sin grandes esfuerzos 
de desplazamiento para nuestros jugadores.
La dinámica del juego nos obligará a predeterminar una serie de po- 
sicionamientos de base específicos para cada fase. No es lo mismo es­
tar en posesión del balón que estar sin ella. Esto condicionará nuestro 
posicionamiento y nosotros como entrenadores deberemos transmitir al 
equipo una ¡dea colectiva de ese posicionamiento que permita desarro­
llar las funciones que luego daremos a los jugadores. Tener una idea co­
lectiva permitirá corregir la ausencia de compañeros por circunstancias 
como una lesión, un jugador cansado que no llega a su posicionamiento 
en una fase determinada, una expulsión, etc. Nuestro posicionamiento 
también variará en caso de estar ante un saque de puerta rival o en una 
situación de transición defensiva. En todos los momentos que componen 
el juego deberemos establecer una disposición básica que sirva de re­
ferencia a los jugadores para no tener que valorar en cada instante una 
cantidad enorme de variables.
56 w w w .fu tb o l d e l i b r o .com
http://www.futboldelibro.com
Los espacios en el fútbol los crean los jugadores o el sistema. Los 
primeros con sus movimientos, el segundo con la disposición de los 
jugadores en el terreno tal y como hemos señalado al comentar las lí­
neas que conforman el 4-4-2. Si entendemos el juego del fútbol por una 
lucha constante del espacio y el tiempo en la posesión o no del balón, 
deberemos ser conscientes de cómo generar y aprovechar esos espacios 
en posesión, así como de qué forma ocuparlos y defenderlos cuando no 
tengamos la posesión. Tal y como se observa en las figuras 2.4 y 2.5, es 
el sistema o el movimiento de un jugador lo que crea espacios. O bvia­
mente la disposición del rival tendrá mucho que ver con la posibilidad 
de aprovechar o no esos espacios. Hemos de tener en cuenta que el es­
pacio a cubrir es muy grande, y que si hacemos bien las cosas resultará
Fig. 2.4- En el 
gráfico remarca­
mos el espacio 
libre que nos da 
el sistema y que 
puede aprovechar 
un jugador con su 
movimiento.
Fig. 2.5- En el 
gráfico se remarca 
el espacio generado 
por un jugador con 
su movimiento y 
que a su vez puede 
aprovechar otro 
compañero.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
muy difícil al contrario tapar todas las posibilidades. Después, eso sí, 
contará mucho la velocidad en la toma de decisiones y en la ejecución 
de nuestros jugadores.
Todo esto teniendo como base lo que serían las condiciones normales 
de un partido en el que nos enfrentamos a un equipo que no realiza nin­
gún tipo de acción estratégica para condicionarnos el espacio y el tiem ­
po muy restrictivamente. En esos casos,como por ejemplo una defensa 
que presiona muy arriba (fig.2.6) o un equipo que hace una defensa 
acumulando jugadores dentro de su área (fig.2.7), deberemos establecer 
la estrategia apropiada para combatir esas actuaciones. Concretaremos 
estos puntos más adelante.
Fig. 2.6- Espacios 
libres provocados 
por el tipo de 
defensa en bloque 
alto que realiza 
nuestro adversario.
Fig. 2.7- Espacios 
libres que debemos 
explotar cuando 
el rival utiliza una 
defensa con bloque 
bajo.
58 w w w .futboldeli b r o .com
http://www.futboldeli
Robert M o iviio
w w w .futboldeli b r o .com 59
http://www.futboldeli
Mi "recela" del 4-4-2
2 .2 - C o n s t r u c c ió n del 4 - 4 - 2 .
Para desarrollar el modelo de juego con el sistema 4-4-2 nos vamos 
a centrar en diversos aspectos: elección del sistema y distribución en el 
campo (ya expuestos); la creación en las diferentes fases (fase ofensiva, 
fase defensiva, transición defensa-ataque y transición ataque-defensa) de 
unos comportamientos generales colectivos, el desarrollo de unas situa­
ciones de juego, y la especificación de las funciones y responsabilidades 
de cada puesto; el desarrollo de estrategias para momentos de reducción 
del espació excepcionales; y el desarrollo de las acciones a balón para­
do de cada fase'.
2.2.A- E s tru c tu ra c ió n de Base
Para el desarrollo del Modelo partimos de una Estructura Básica Ofen­
siva y de una Estructura Básica Defensiva que son las que van a dar orden 
inicial al equipo para después generar las diferentes dinámicas desde un 
cierto control. Esto nos permitirá acercarnos al juego y tener unas refe­
rencias para in flu ir en él mediante el entrenamiento con nuestro equipo.
Aunque os divido la explicación del modelo en las fases antes men­
cionadas y argumentadas, tenéis que entender que ninguna fase tiene 
sentido sin la comprensión de las otras. Las fases de juego en el fútbol, 
la mayoría de veces están conectadas, es decir, el cómo ataco influye en 
el cómo defiendo. Perdonad que insista sobre esto, pero lo considero un 
punto muy importante para entender otros aspectos que expondremos 
después. Sólo cuando hablemos de acciones a balón parado, podremos 
prescindir de lo que ha sucedido con anterioridad. Para el resto de situa­
ciones no podemos obviar que ha sucedido previamente. Esto, que pue­
de parecer complicado, es la mejor ayuda que tendremos para preparar 
de forma contextual izada nuestras situaciones de juego. Es decir, si se 
cómo ataco y dónde deben estar mis jugadores, puedo prever y por tanto 
entrenar en contexto las diferentes pérdidas que puedo tener durante un 
partido. Si se cómo defiendo y las diferentes zonas y posiciones de mis 
jugadores a la hora de recuperar el balón, puedo entrenar que tipo de 
transiciones ofensivas voy a tener, y puedo poner en contexto a mis ju ­
gadores para que entrenen esas recuperaciones y no otras. Lógicamente, 
es imposible prever todas las situaciones que se dan en un partido de
1.- Las ABP no están explicadas en el libro, ya que necesitan de contexto y la extensión para explicar 
todas las posibles variables daría para otro libro.
en www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
R
fútbol, pero sí que podremos reducir bastante la incertidumbre de un 
partido. Y eso, aunque no nos dé todas las soluciones, facilitará y hará 
reconocer ai jugador acciones que después se encontrará en el partido.
Y esto, claro está, aumentará su confianza en la solución de esas situa­
ciones. Pensad en vosotros mismos, ¿qué preferís ante una situación a 
la que os tenéis que enfrentar? Que sea completamente desconocida, o 
tener algo de información. Como hemos dicho anteriormente, si tenéis 
que examinaros y no sabéis el tipo de examen, la materia que entra, el 
tiempo para realizarlo y cómo lo puntuarán, ¿Estaréis más o menos con­
fiados? ¿Más o menos relajados? ¿Con una activación óptima?, o por el 
contrario ¿Con un exceso o defecto de activación?.
Para la construcción del Modelo debemos basarnos en algo que nos 
dé referencias sobre la correcta ocupación del espacio, para el dom inio 
del tiempo y la oportunidad. Ese "algo" surge de los Fundamentos Bási­
cos Ofensivos y Defensivos. Son los comportamientos mínimos iniciales 
que debemos inculcar en nuestro equipo y que nos darán esa base de la 
que hablábamos con anterioridad. Al no ser el objetivo de este libro la 
explicación de los Fundamentos no vamos a entrar a explicarlos en de­
talle y de forma aislada. Sí que os dejamos las referencias bibliográficas 
donde profundizar sobre ellos.
Los Fundamentos Básicos Ofensivos son:
• Estructura Básica Ofensiva del equipo.
• Mantener el equilibrio en la línea.
• Mantener el equilibrio entre líneas.
• Jugar en la propia zona de juego.
• Salir de la propia zona de juego.
• Aspectos básicos a manifestar por los jugadores de cada línea 
según donde esté situado el balón.
• Ofrecer apoyos constantes al poseedor por los compañeros que 
están en la Orientación del Juego.
• 4 o más toques al balón en la misma zona/carril (sin espacios); No
jugar el balón hacia el mismo carril del que procede cuando se
han dado más de 4-5 toques en ese carril.
www.futbol del i bro.com 61
http://www.futbol
Mi "receta" del 4-4-2
• El juego entre dos líneas, las triangulaciones.
• Prioridades en el juego del poseedor.
• Ocupación de las posiciones de remate cuando el balón entra en 
la zona de extremos.
• Ocupación de las posiciones de remate cuando el balón entra pol­
la zona del centro.
• Movimientos y desplazamientos en la zona de finalización cuan­
do el balón está o va a entrar en ella.
• La vigilancia ofensiva.
• Determinar el momento oportuno para la actuación del jugador 
en ataque.
Los Fundamentos Básicos Defensivos son:
• Estructura Básica Defensiva del Equipo
• Colocación, acciones y desplazamientos a realizar por los juga­
dores al perder la posesión del balón. Transición defensiva.
• Mareaje al hombre que está en nuestra zona, desde una perspec­
tiva colectiva.
• Aspectos básicos del juego defensivo de los jugadores de la Línea 
Defensiva (LD).
• Trabajo colectivo en defensa al perder la posesión del balón.
• La disposición ofensiva sin balón.
62 w w w .fútboldel i b r o .com
Roben
2 . 2 . B - CONTEXTUALIZACIÓN DE LOS FUNDAMENTOS BÁSICOS
Para poder desarrollar el Juego Colectivo en corto necesitamos orde­
nar al equipo de forma que se cumplan una serie de requisitos que nos 
permitan encontrar esos pases fáciles de los que hablábamos al inicio. 
Pases que cualquier jugador medio de la categoría que sea, debería saber 
hacer con un alto porcentaje de efectividad. Tenemos que diseñar una 
estructura a partir de esas tres líneas que forman el sistema que nos per­
mitan mantener la posesión del balón con posibilidades de progresión.
Y esto último es muy importante. Creo que es evidente que el principal 
objetivo que debemos tener es progresar sobre la portería contraria. Pero 
a veces se ven equipos que no lo tienen claro y ven la posesión como 
un fin y no como un medio. Lo ideal y más rápido sería poder hacerlo 
de forma directa, vertical y siempre por el mismo pasillo, pero esto es 
algo prácticamente imposible. Cualquier equipo del mundo nos opon­
drá resistencia en el camino más fácil y directo hacia la portería rival con 
distintas líneas de oposición. Es nuestra función establecer unos meca­
nismos que nos permitan el avance sobre la portería rival sin riesgo para 
mantener la posesión del balón. Puede haber errores de ejecución, pero 
deberíamos conseguir m inim izar los de decisión con el establecimiento 
y entreno del Modelo.
Para establecer esa organización deberemos tomar decisiones sobre 
la posición de nuestra línea defensiva, la posición de nuestra línea de 
medios y la de nuestros delanteros. A grandes rasgos, la estructura bási­
ca ofensiva del equipo debe cum plir de forma combinada en el mismo 
espacio de tiempo con varios fundamentos.
Fig. 2.8- En el gráfi­
co se puede ver una 
situación de juego 
en la ciue tieneel 
balón el central de­
recho y se respeta la 
EBO con dominio 
de la amplitud y la 
profundidad. Se res­
petan las distancias 
entre líneas y en la 
propia línea.
www. futboTcleli bro. com 63
Mi "receta" clel
Tendremos que in flu ir en las relaciones que se dan dentro de una 
línea observando aspectos de profundidad y amplitud, que se consi­
guen mediante el mantenimiento del equilibrio en la línea y entre líneas
(fig.2.8 y 2.9). O controlando el posicionamiento de los jugadores que 
están o no en la orientación del juego. Habrá que determinar que suce­
de cuando un jugador sale de su zona de juego y abandona su línea o 
cuando se incorpora a esa línea un jugador de otra línea.
Es importante la relación que se da entre dos líneas, que esencial­
mente deberá ser de posicionamiento diagonal entre sus jugadores para 
potenciar las triangulaciones (fig.2.10). Si queremos tener varias opcio­
nes de pase para desarrollar las prioridades del poseedor, y no obligar a 
recibir a nuestros jugadores de espaldas (a no ser que sea para jugar ele 
cara y cambiar la orientación), deberemos observar ese posicionamiento 
diagonal que se debe dar entre un central y un pivote, o entre un pivote 
y un punta.
La distancia de equilibrio entre líneas deberá ser de entre 15 y 20 
metros, que es la que nos permite tener pases fáciles y una correcta 
organización para poder aparecer entre líneas o preparar una fase de­
fensiva organizada. Estas distancias también nos permitirán huir de la 
reducción del espacio de juego, algo cada vez más habitual en el fútbol. 
La reducción del espacio de juego con la acumulación de jugadores en 
una zona, sólo tiene sentido si es para fijar rivales y después atacar los 
espacios descubiertos. Por tanto más de 4-5 toques en el mismo carril 
provocarán, con casi tocia seguridad, una pérdida de balón. Sin embar­
go, cada vez más, encontramos equipos que proponen la acumulación 
de jugadores como fin en sí mismo, pretendiendo depender ele la calidad
Fig. 2.9- En el gráfico se 
puede ver una situación 
de juego en la que tiene 
el balón el medio centro 
izquierdo y se respeta la 
EBO con dominio de la 
amplitud y la profundidad. 
Se respetan las distancias 
entre líneas y en la propia 
línea.
64 www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
Robert Morei
individual de sus miembros para superar esas situaciones. Si nosotros 
mismos nos quitamos la ventaja del factor espacio y tiempo le estaremos 
facilitando las cosas a los rivales. Y la excepción no se puede convertir 
en regla. Nos referimos a que, aunque haya equipos como el FC Barcelo­
na que tengan el talento suficiente para salir de situaciones de 1:2, 1:3 o 
hasta 1:4, no puede hacer que convirtamos esto en norma y estilo a im i­
tar. Es una cuestión física, si tienes menos espacio, tienes menos tiempo, 
y en consecuencia menos opciones de mantener la posesión.
La EBO deberá asegurar las opciones que debe tener el poseedor
(fig.2.11) del balón: posibilidad de progresar, dos posibles pases en pro­
fundidad (uno vertical y el otro diagonal), un pase horizontal para cam­
biar la orientación, y uno de seguridad o atrás que asegure la posesión. 
El ideal es jugar siempre al espacio, ya que cualquier pase al pie con 
esta estructura permitirá al rival la anticipación en caso de estar fijados.
Con la aplicación de la EBO estaremos dando al equipo unas referen­
cias colectivas de base para la colocación de cualquier jugador en cual­
quier momento del partido, salvo en momentos estratégicos (hablaremos 
de esto más adelante). Serán los aspectos a manifestar por los jugadores 
de cada línea según donde se encuentre el balón. Así, por ejemplo, un 
pivote tendrá patrones para saber cual es su posición correcta en rela­
ción al juego del equipo. Otro aspecto a tratar con más detalle, será la 
aplicación que este debe hacer de los fundamentos de su demarcación, 
las actuaciones individuales o como se debe jugar en la propia zona de 
juego. El pivote sabrá que cuando el balón esté en la línea defensiva, ten­
drá que buscar un posicionamiento en diagonal respecto al poseedor y 
sus compañeros de esa línea con el fin de ofrecer opciones al poseedor
Fig. 2.10- El posiciona­
miento de nuestra EBO nos 
permite crear "rombos" 
que darán lugar a las trian­
gulaciones.
www.futboldelibro.c om
http://www.futboldelibro.c
cuando se encuentre en la orientación del juego (fig.2.10 y2 .11). Tendrá 
que observar también la distancia que tiene respecto a sus compañeros 
de línea, sin perder, como premisa, mantener el equilibrio y la ocupa­
ción del espacio en amplitud dentro de su línea. No sería lógico despla­
zarse de forma lateral a menos de diez metros de su medio de banda. 
En este caso estaría invadiendo la zona de un compañero y facilitando 
el hecho de que un solo rival pueda controlar a ambos con un pequeño 
desplazamiento. Este posicionamiento le ofrecerá diversas ventajas. Ten­
drá una mejor visión de lo que pasa a su espalda. Podrá participar dando 
un desmarque de apoyo al poseedor, o con un desplazamiento para re­
c ib ir de cara a portería rival a pase del punta que ha venido en apoyo al 
poseedor. Es muy importante, también, que el jugador que juega en su 
propia zona de juego/ busque " oscurecer" a su rival. "Oscurecer" signi­
fica buscar un posicionamiento que impida al rival verle a él y al balón 
al mismo tiempo.
La correcta aplicación de los Fundamentos Básicos hará que tenga­
mos muchas ocasiones de llegar a zona de finalización. Es decir, muchas 
ocasiones en las que tendremos una opción de centro y remate, de tiro 
desde fuera del área, de combinación por el carril central que nos per­
mita rematar desde dentro de área. También estas situaciones de fina li­
zación requieren de una coordinación para asegurar el éxito en forma de 
remate a puerta. Por eso será importante tener una correcta ocupación 
de las zonas de remate cuando el balón entre en ellas. Deberemos se­
guir una serie de premisas que hagan que nuestros movimientos en la 
zona de finalización no provoquen acumulación de jugadores en la mis­
ma zona o espacios libres francos para el remate. En ese momento, será
Mi "receta" clel 4-4-2
Fig. 2.11- Opciones 
que siempre debería 
tener el poseedor 
del balón para poder 
asegurar la no pérdida 
de la iniciativa en el 
juego.
6 6 w w w .f u t bolde1 i b r o .com
http://www.f
Moruíh
importante que los jugadores que no estén en disposición de rematar o 
estén en zonas más atrasadas realicen una correcta vigilancia ofensiva.
Y todos estos movimientos se deberán entrenar para que se realicen 
de forma coordinada y armónica, por tanto los jugadores deberán saber 
determinar cual es el momento oportuno para su actuación.
Si cumplimos de forma correcta los fundamentos ofensivos y nuestra 
disposición ofensiva sin balón es óptima, estaremos poniendo las bases 
para hacer una transición correcta a nuestra Estructura Básica Defensiva 
(fig.2.12), que nos permitirá reaccionar de forma acertada y rápida ante 
cualquier pérdida, realizando así las acciones y desplazamientos opor­
tunos al perder el balón. Ante ataques estáticos del equipo rival debere­
mos elegir que tipo de defensa queremos trabajar a nivel colectivo. Una 
defensa cerca de la portería rival o una más replegada. En cualquier caso 
en un tipo u otro de defensa deberemos dar a nuestros jugadores unas 
referencias para la marca al hombre dentro de nuestra zona de juego. A 
pesar de que existen diferentes estilos colectivos de defensa: zonal, m ix­
to, al hombre; creemos que el único mareaje que existe es el que se hace 
a un hombre. En unos casos lo haremos desde nuestra zona, en otros 
por todo el campo y, a veces, combinando ambos. Pero, en definitiva, 
todo mareaje acaba siendo al hombre, ya que cuando el balón está en 
nuestra zona, tenemos que fijar al poseedor y a los posibles receptores 
en situaciones de 1:1. En las zonas próximas al área deberemos intentar 
tener a nuestros mejores defensores, estos acostumbran a ser nuestros 
jugadoresde la línea defensiva y con ellos deberemos trabajar unos as­
pectos básicos.
Fig. 2.12- Posicio­
namiento en bloque 
medio de la Estructura 
Básica Defensiva. 
Distancias en y entre 
las líneas que nos 
permitirán conseguir 
superioridades y dejar 
poco espacio al rival.
www.fútboldel i bro.com
La fase defensiva es el momento en que no tenemos la posesión del 
balón y por tanto estamos a merced de lo que haga el equipo rival. No 
obstante, la aplicación inversa de los fundamentos ofensivos debe ser 
una guía para sacar conclusiones sobre lo que no debemos dejar hacer 
a nuestro rival, y sobre que situaciones nos pueden favorecer para la 
recuperación del balón. El trabajo ofensivo estará, por tanto, dando a los 
jugadores principios para su comportamiento defensivo.
Mi "receta" del 4-4-2
2 .2 .C - A l g u n o s c o n c e p t o s im p r e s c in d ib le s para en te n d e r el
DESARROLLO DEL MODELO CON LA APLICACIÓN DE LOS
F u n d a m e n t o s y el Ju e g o C o l e c t iv o .
a.- Juego C o lec tivo2
Son todas las acciones, movimientos y habilidades de los jugadores sin 
balón en relación al compañero poseedor, sus rivales y el modelo de juego 
del equipo. Se diferencia de la táctica en que ésta sólo trata de las relacio­
nes entre el jugador con balón y un compañero, sin contemplar al resto de 
jugadores del equipo.
b .- Estrategias
Entiendo como estrategia a los momentos del partido en los que no po­
demos aplicar el juego colectivo en corto, ya que el rival nos reduce el tiem­
po y el espacio de forma excepcional a lo que sería normal (hemos especifi­
cado esta división previamente). Por ejemplo, con una marca al hombre en 
nuestro inicio de juego, o con una defensa cerca de su portería acumulando 
a todos o casi todos sus efectivos. También cualquier situación en la que el 
rival reduzca enormemente el espacio entre líneas haciendo que sea casi 
inexistente. Es el entrenador el encargado de analizar las diversas situacio­
nes anómalas que se puedan encontrar de forma habitual o puntual en un 
partido, y darles una solución colectiva que será casi como un automatismo.
c.- A cciones a B a ló n Pa rad o
Todas las situaciones conocidas comúnmente como estrategia. Serían el 
saque de centro, el córner, la falta, el saque de puerta y el saque de banda. 
Lo diferenciamos de las estrategias, aunque en las acciones a balón parado 
también existe estrategia.
2.- El concepto Juego Colectivo ha sido desarrollado por Alex Sans y César Fraltarola y está siendo 
motivo de la creación de diversos trabajos vinculados al Modelo Contextual Fundamentado.
w w w . f u t b o l d e l i b r o . c o m
http://www.futboldelibro.com
R o h t 'i i M u i e n o
d .- S it u a c ió n de J u e g o
Entendemos por situación de juego (SJ) a las diferentes situaciones en las 
que se pueden encontrar los miembros de un equipo de forma más o menos 
habitual cuando tienen la posesión del balón en la fase de ataque, o cuando 
lo tiene un rival en la fase defensiva.
e .- Estar o n o en la o r ien t a c ió n del ju e g o (OJ).
Estar en la orientación del juego es estar en disposición de poder parti­
cipar directamente en el juego por el pase corto directo de un compañero 
(fig.2.13).
Si no podemos recibir directamente el balón, no estaremos en la orien­
tación del juego, y esto supondrá unas actuaciones diferentes a cuando sí 
estemos en la orientación del juego.
Fig. 2.13- El poseedor 
de azul tiene a sus 
compañeros de verde 
en la OJ, porque les 
puede dar un pase 
corto directo. El resto 
de jugadores en rojo, 
NO están en la OJ al 
no poder recibir el 
balón directamente a 
un toque.
b w in
w w w .futboldeli b r o .com 69
http://www.futboldeli
f .- O p c i o n e s d e l p o s e e d o r .
El futbolista que tiene la posesión clel balón debe tener siempre las 
mismas opciones (fig.2.11), sino todas, casi todas, para poder asegurar la 
posesión y progresión sobre la portería rival.
• Progresar con el balón: A veces nos olvidamos de esta primera op­
ción y obligamos a los jugadores a tocar el balón incluso cuando 
están solos, no tienen a nadie delante y ninguna opción de pase 
asegura la posesión mejor que la conducción. Además, el hecho 
de conducir fija y hace bascular a las defensas rivales generando 
espacio en las zonas alejadas de donde se produce la conducción.
• Rases en profundidad: Deberíamos garantizar uno en perpendicu­
lar y otro en diagonal. El primero nos debe permitir batir una línea, 
el segundo puede batir línea o asegurar la posesión buscando un 
cambio en la orientación del juego.
• Un pase en amplitud u horizontal: Es el pase que, si no existe nin­
guna de las anteriores opciones, nos permite buscar otro camino 
por el que seguir progresando.
• El pase de seguridad o atrás: Es el pase que nos debe garantizar la 
no pérdida en caso de faltar todos los anteriores. Este pase nos debe 
permitir encontrar otro camino de progresión o la recolocación de 
efectivos para garantizar la posesión y progresión, o en su caso el 
uso de una estrategia.
c.- J u g a r al esp a c io .
Es el ideal del Juego colectivo en corto. Si damos pases a jugadores 
que están quietos en su zona, lo más normal será que se les anticipen o 
que no les permitan una recepción cómoda. En cambio, si el pase es a un 
espacio, es más difícil que nos quiten el control del balón. Por lo tanto, la 
intención de los jugadores poseedores y de los receptores debe ser com­
binar una zona de pase/recepción distinta a la inicial del receptor. Esto es 
casi imposible si no existe cierta organización e idea colectiva del juego.
h .- M o v il id a d c o n st a n t e d e lo s ju g a d o r e s en su z o n a d e ju e g o o s a l ie n d o d e
SU ZONA DE JUEGO.
La existencia de una Estructura Básica no tiene sentido si los jugadores 
no tiene movilidad permanente que les permita encontrar líneas de pase, 
atacar espacios libres, dificultar al defensor su tarea no dejándoles ver 
balón y rival al mismo tiempo. Los desplazamientos dentro de la propia
w w w .f u tbol delibro.com
http://www.f
zona de juego deberán ser dinámicos y continuos. Los que sean para 
salir de la propia zona de juego, deberán ser claros y en el momento 
oportuno. En el desarrollo del modelo explicaremos como deberían ser 
esos movimientos.
i.-Ju g a r a 2 t o q u e s t á c t ic o s
El concepto toque táctico engloba el pase (incluido el centro), el re­
gate y el tiro, la conducción, y el control son medios para el resto de 
acciones. Es un tema clave para entender la aplicación de los Funda­
mentos y el dom inio del Juego Colectivo. Todo lo que supere esos dos 
toques tácticos implicará más tiempo para el adversario y, por lo tanto, 
reducción de los espacios y reducción de opciones de mantener la pose­
sión progresando, o finalizar una acción en condiciones óptimas. A d i­
ferencia de los dos toques técnicos, implica otro concepto de velocidad 
en el juego. Ser rápido en el juego no debe guardar relación directa con 
hacer las cosas en el menor tiempo posible. Muchas veces necesitamos 
de "pausa" para ser rápidos. Dar un pase rápido puede implicar que el 
compañero no llegue y perdamos la posesión, en cambio, con la pausa 
podemos encontrar el momento oportuno para el pase.
j.- R e s p o n s a b il id a d e s d e l o s ju g a d o r e s s in b a ló n
El balón es un imán que atrae miradas y que hace que se actúe cuan­
do estamos cerca de él. Sin embargo, durante un partido un jugador, 
como máximo, está en contacto con el balón unos 3 minutos. Esto quie­
re decir que tiene 87 minutos en que debe hacer algo. Creo que la d i­
ferencia en un equipo la marcan los movimientos de los jugadores sin 
balón. Son ellos los que permiten que el poseedor tenga opciones, tam­
bién facilitan una defensa tras una pérdida, son sus movimientos los que 
hacen que haya un rematador para un centro, o los que pueden realizar 
un corte fundamental para la recuperación del balón. Es clave que todos 
los jugadores sepan que tienen que hacer encada momento del partido. 
Deben tener una idea de juego colectiva clara y con unas responsabili­
dades definidas que les ayuden a tomar decisiones dentro del terreno de 
juego. Cuando hablemos de las situaciones de juego que se producen en 
un partido insistiremos sobre que deben hacer los jugadores que están 
alrededor del balón y lejos de él, es decir, los que estén en la orientación 
del juego y los que no. Aunque no haré una diferenciación expresa sobre 
los jugadores que están o no en la OJ, es algo que podréis observar de 
forma clara.
www.fútboldel i bro.com
2 . 2 . D - S it u a c io n e s de j u e g o en base al m o m e n t o del j u e g o .
En base a lo expuesto anteriormente voy a proceder a describir las 
diferentes situaciones de juego con las que nos podemos encontrar en 
un partido y que serán una de las bases para recrear situaciones de entre­
namiento. En cualquier sistema nos encontraremos unas 16 situaciones 
de juego posibles. Las Situaciones de Juego, como hemos dicho anterior­
mente, son momentos del juego en los que el balón se encuentra en una 
situación concreta de forma más o menos habitual. El hecho de que se 
repitan de forma habitual nos permite reproducirlas y buscar patrones de 
comportamiento. Esto no quiere decir que los jugadores sean "robots" y 
que cada vez se tengan que dar de forma exacta los posicionamientos 
y acciones expuestos más adelante. Las SJ que expondremos son las si­
tuaciones ideales que nos permiten reducir la complejidad del juego. A 
partir de ellas y de los comportamientos generales colectivos podremos 
asegurar la posesión del balón y generar situaciones favorables de inicio, 
progresión y finalización. No es importante si en alguna situación un ju ­
gador no está en su sitio o no se utiliza la mejor solución. Lo importante 
es que los jugadores sean capaces de reconocer situaciones de juego 
óptimas, que las podamos entrenar para obtener resultados y que en 
caso de no encontrar esa situación óptima, tengan recursos para man­
tener la posesión consiguiendo progresión sin peligro de pérdida para 
nuestro equipo. El fútbol no es una ciencia exacta, básicamente porque 
la practican humanos, y esto implica condicionantes y contextos que no 
nos permiten repetir exactamente dos situaciones iguales. No obstante, 
la aplicación repetida de entrenamientos con una misma intención de 
juego, hará que cuando se den en el partido las situaciones trabajadas, 
resulte más fácil para el jugador decidir qué hacer. Y cuando no se den 
esas situaciones ideales, también tendrán los recursos o idea colectiva 
para decidir qué hacer de forma colectiva en base a unos comportamien­
tos generales colectivos.
Por todo esto, reitero, que las situaciones de juego que expondré, son 
las óptimas para garantizar el inicio, la progresión y finalización un alto 
número de veces a través de un juego colectivo en corto. Pero para ello, 
deben darse condicionantes de comportamiento de los jugadores, que 
no siempre se darán. Aun así, esta simplificación de una realidad tan 
compleja, nos ayudará a entrenar y coordinar una idea de juego colecti­
va conocida y aplicada por todos.
A modo de resumen, en el 4-4-2, podemos encontrarnos con las si­
guientes SJ desde la óptica del poseedor (al lado de la SJ pongo las fases 
en las que se puede dar):
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
® Portero con el balón de cara (a la portería rival). Fase de In ic io
• Central con el balón de espaldas (a la portería rival). Fase de In ic io
• Central con el balón de cara. Fases In ic io y P ro g re s ió n
• Central con balón en conducción. Fases de In ic io y P ro g re s ió n
• Lateral con balón de espaldas. Fases de In ic io -P ro g re s ió n
• Lateral con balón de cara. Fases de In ic io -P ro g re s ió n y F ina liza c ión
• Lateral con balón en conducción. Fases de In ic io -P ro g re s ió n y F ina li­
z a c ió n
• Pivote con balón de espaldas. Fases de In ic io -P ro g re s ió n
• Pivote con balón de cara. Fases de P rog re s ión -F in a liza c ión .
• Pivote con balón en conducción. Fases de P ro g re s ión -F in a liza c ión
• Medio de banda con balón de espaldas. Fases de P ro g re s ió n -F in a liza ­
c ió n
• Medio de banda con balón de cara. Fases de P ro g re s ió n -F in a liza c ió n
• Medio de banda con balón en conducción. Fases de P ro g re s ión -F in a li­
za c ión .
• Punta con balón de espaldas. Fases de P rog re s ión -F in a liza c ión .
• Punta con balón de cara. Fases de P rog re s ión -F in a liza c ión .
• Punta con balón en conducción. Fases de P rog re s ión -F in a liza c ión .
En cada situación de juego, los no poseedores deberán cum plir una 
función que, en caso de hacerlo correctamente, nos permitirá enlazar 
acciones correctas ele ataque, y en caso de pérdida, nos permitirá tener 
una situación favorable para iniciar la defensa. Es casi más importante el 
movimiento de los no poseedores que del propio poseedor, ya que estos 
movimientos son los que garantizan la continuidad del juego de forma 
efectiva.
Kotieil Moreno
www.futboldeli bro.com 73
http://www.futboldeli
' V 1
r
S I La Fase O fensiva
3 .1 - I n t r o d u c c ió n
La Fase Ofensiva es, bajo mi punto ele vista, nuestro momento de 
máxima expresión como equipo. Es el momento en el que tenemos el 
balón y, por tanto, tenemos la oportunidad de llegar a la portería rival 
para hacer gol. Pues bien, partiendo de que nosotros tenemos el balón, 
debemos procurar facilitar mecanismos a nuestros jugadores para que 
construyan el mayor número de acciones de finalización. En un partido 
tenemos una media de 80 ataques. Esto es, 80 posibilidades de hacer 
una ocasión de gol. Si conseguimos mejorar a nuestro equipo en este 
aspecto, habremos cum plido una parte de nuestra misión como entrena­
dores. Si la pelota va dentro o no, ya depende de otros factores.
Como hemos dicho con anterioridad, la fase ofensiva se divide en ata­
ques organizados o transiciones. El ataque organizado puede ser a través 
del juego en corto, del juego en largo o una versión mixta. La exposición 
del Modelo se ha centrado en el juego en corto, que como he dicho 
previamente, es la base para poder utilizar cualquiera de los tres estilos. 
Inicialmente os hablo del ataque organizado con sus diferentes fases, y 
situaciones de juego. Más tarde hablaremos de la transición ofensiva.
Fase / /
Comportamientos 
Generales Colectivos
■ [~>JuegO en Cortor Situaciones de Juego 
n n s \ Funciones y
responsabilidades por 
puestos
Esquema ampliado Fig. 1.2- Esquema ampliado de la Fase Ofensiva con especial atención a las par­
tes que compone la definición que hago del Juego en Corto.
w w w .futboldeli bro com
http://www.futboldeli
3 .2 - A ta q u e O r g a n iz a d o : Ju e g o en C o r t o
A continuación paso a exponeros los diferentes comportamientos ge­
nerales colectivos ofensivos, las situaciones de juego que considero se 
dan en el 4-4-2, y las funciones y responsabilidades de cada uno de 
los puestos de nuestro equipo. Todo lo aquí expuesto no es dogma de 
fe. Todo debe ser probado, modificado y adaptado a vuestro equipo o 
vuestro pensamiento. Ahora bien, esas modificaciones deberán cum plir 
con los Fundamentos del fútbol y el Juego Colectivo, y deberán ser en­
trenadas y conocidas por todos los componentes del equipo. No inven­
téis situaciones que no tengan una coherencia y transferencia natural 
al juego de vuestro equipo: no le pidáis a un medio de banda que haga 
diagonales de punta a punta del campo, pero que después esté en su 
sitio para defender en bloque bajo.
He hecho la división por puestos y por fases porque había que hacer­
la de alguna manera. Eso sí, os advierto que exigirá por vuestra parte una 
capacidad alta para relacionar de forma abstracta y coordinada los dife­
rentes aspectos y situaciones que, si bien aquí se explican por separado, 
en realidad se dan al mismo tiempo. Siempre que hablemos de fase de 
inicio se estará hablandode un momento concreto (el mismo para todos 
los jugadores) que variará en décimas de segundo o segundos de unos 
respecto a los otros. Es imposible determinar con palabras cuales son los 
ideales de coordinación de cada equipo para este mismo sistema. Será el 
entrenamiento y la aplicación lo que os dará la información para ajustar 
el modelo a vuestros jugadores. Serán vuestros jugadores y el entrena­
miento con ellos los que os darán las respuestas a las preguntas que os 
surjan durante la lectura. Por eso es muy importante vuestra flexib ilidad 
y capacidad de adaptación por lo que se refiere a la aplicación del M o­
delo. No deis nada como verdad absoluta. La única verdad absoluta que 
existe es que no hay ninguna verdad absoluta.
Todo está explicado inicialmente desde la óptica del poseedor para 
después exponer que deben hacer el resto de jugadores en esa situación 
de juego: los de la misma línea y el resto. El estar, o no, en la orientación 
del juego (OJ) marcará las responsabilidades de los jugadores.
A continuación empezamos con los Comportamientos Generales 
Colectivos Ofensivos que son para todo el equipo, aunque no los ejecu­
ten todos los miembros del mismo. Después os expongo las Situaciones 
de Juego, las funciones y responsabilidades de los diferentes puestos del 
4-4-2.
www.f u t bo1del i bro .com
http://www.f
3 .2 .1 - C o m p o r t a m ie n t o s G enerales 
C o l e c t iv o s O fen sivo s
La definición de los comportamientos ge­
nerales colectivos debe ser, como su nombre indica, genérica. No pode­
mos entrar en demasiado detalle y profundidad, ya que se trata de una 
idea colectiva, y por tanto d ifíc il de controlar. Deben buscar la creación 
de una identidad colectiva respecto a esa fase, un pensar común que 
los jugadores hagan suyo y que les sirva de guía y elemento de identifi­
cación como equipo. Bajo mi punto de vista es algo que los jugadores 
deberían conocer sin excepción, es más, creo que es algo que todo los 
miembros del cuerpo técnico también deberían conocer.
La propuesta de comportamientos generales ofensivos que expongo 
es la siguiente (esta es mi versión, vosotros deberéis desarrollar la vues­
tra):
• Somos un equipo de posesión y de control de juego.
• El bloque es compacto y nunca pierde la estructura demasiado 
tiempo, sólo en los momentos de transición.
• En los metros finales aceleraremos el ritmo para superar la inferio­
ridad numérica y espacial que tenemos.
• Jugamos de la misma manera independientemente del resultado.
• Los ataques organizados serán posicionales y elaborados con pa­
ciencia.
• Saldremos por un lado, para progresar por el otro y buscar una 
finalización con ventaja.
• El equipo deberá mantener siempre la amplitud y profundidad 
necesaria para disfrutar del mayor espacio disponible de juego.
• Por sistema, siempre buscaremos el cambio de carril en la progre­
sión hacia portería rival. Si recibimos un balón de la derecha, lo 
orientaremos hacia la izquierda, y al revés.
• Hay que buscar constantemente situaciones de conducción para 
fijar rivales y hacer bascular a la defensa rival. Cuando un com­
pañero haga esto deberá tener soluciones cercanas parar llevar el 
balón hacia el lado contrario.
www. f ú t b o l , d e l i b r o . com
/ion
• El in icio de juego clel portero, siempre que se pueda, se hará en 
corto buscando a un jugador libre de la línea defensiva, o compa­
ñeros de la línea media con espacio y tiempo para recibir el pase 
sin presión.
® El equipo no saldrá en primera circulación a no ser que el equipo 
rival ofrezca facilidades para ello.
• Al no salir en primera circulación, los movimientos de nuestros 
puntas apareciendo en apoyo y creando ruptura no se realizarán, 
salvo casos de deficiente defensa rival que les ofrezcan ventajas 
claras.
• En in icio de juego el poseedor deberá buscar siempre pases fáci­
les que le permitan dar movilidad constante al balón.
• El equipo mantendrá el equilibrio ofensivo en fases de in icio y 
progresión. Sólo en fase de finalización se permitirán movim ien­
tos no previstos para aprovechar carencias rivales.
• En caso de situaciones excepcionales en las que un jugador aban­
done su línea pondremos solución a este desequilibrio con los 
compañeros de la misma línea, y en su defecto por falta de efec­
tivos, con un compañero de la línea posterior.
• Si pasamos de la fase de in icio a la de progresión por banda dere­
cha, los jugadores de la banda opuesta estarán muy atentos para 
poder dar continuidad al juego cuando se dirija a su banda, o 
bien para llegar a zonas de remate cuando les toque.
• Buscaremos sorprender en transición ofensiva cuando las recu­
peraciones sean en la línea de medios o de delanteros. Si la re­
cuperación se hace en zona de línea defensiva, aseguraremos la 
posesión para iniciar un ataque organizado.
• Al in icio de los partidos el equipo buscará atacar la profundidad 
de manera acentuada para evitar los posibles primeros minutos de 
presión del rival.
• Todas las ABP se jugarán en corto en fase de Inicio y Progresión.
• Todas las faltas a favor en zona de finalización se jugarán rápido 
para buscar sorprender al rival. En su defecto se utilizarán las va­
riantes entrenadas.
w w w .fu tb ol d e l i b r o .com
http://www.futboldelibro.com
Mi "receta" del 4
3 .2 .2 = S it u a c io n e s de ju e g o , f u n c io n e s y r e s po n sa b il id a d es 
po r puesto s .
A . - E l P o r te r o
El portero ha adquirido en el fútbol actual una 
relevancia que cada vez es mayor. Desde que se 
impuso la norma de juego que no le permite co­
ger el balón con las manos una vez jugado por él 
o cuando viene de un compañero jugado con el 
pie, han tenido que reciclarse y actuar como un jugador más en muchos 
momentos del partido. Para el Juego Colectivo en corto se ha convertido 
en pieza clave de la fase de Inicio, al ser él quien empieza muchas de las 
acciones de juego bien con un saque de puerta, por una continuidad en el 
juego, o con un relanzamiento tras una acción rival.
El hecho de poder tocar el balón con las manos lo hace especial, y por 
eso acostumbran a tener un entrenador específico para las acciones relacio­
nadas con su intervención dentro del área. Normalmente, la valoración de 
un portero se basa en este tipo de situaciones. Pero, bajo mi punto de vista, 
en el fútbol moderno el portero es un jugador más. Por tanto, al igual que el 
resto de compañeros, el éxito de su actuación también viene marcado por lo 
que hace cuando no participa directamente con el balón, para que cuando 
tenga que intervenir lo haga de forma eficiente. Por eso considero cada vez 
más importante la necesidad de hacerlo interactuar con el resto del equipo 
para que mejore su posicionamiento táctico y su participación en el juego 
colectivo. En especial en la coordinación con su línea defensiva que es la 
que tiene más cercana y con la que más va a participar en un partido.
Por ejemplo, si somos un equipo que va a utilizar una transición defen­
siva con presión intensa y línea defensiva adelantada, será muy importante 
que el portero se posicione fuera del área para poder atajar posibles contras 
con balones largos a la espalda de nuestra defensa. O si queremos darle ve­
locidad a nuestras circulaciones en línea defensiva, no será lo mismo tener 
a un portero que sigue el juego y se posiciona a pocos metros del poseedor 
(fig.3.1), que uno que se queda bajo palos (fig.3.2). El balón irá más lento en 
el segundo caso que en el primero.
Desde aquí quiero hacer un llamamiento a la necesidad de que el por­
tero sea considerado como un jugador más en muchos momentos del en­
trenamiento, y para que los entrenadores de porteros sean algo más que 
eso y se integren y conozcan a fondo el Modelo de juego que plantean los 
entrenadores para el equipo. Así podrán orientar mejor a sus discípulos.
80 www.futboldel i bro.com
http://www.futboldel
Fig. 3.2- El posicio­
namiento bajo palos 
del portero ralentiza 
la velocidad en la 
circulación delba­
lón.
Por tanto las funciones y responsabilidades del portero a nivel de su 
participación en el Juego Colectivo podrían resumirse en las siguientes:
• Es el responsable de iniciar el juego del equipo, por tanto sus 
decisiones influirán notablemente en como va a atacar el equipo.
• Debe ser el apoyo de emergencia de los defensas cuando estos 
manejan el balón en la fase de inicio.
• Al tener la visión de cara de todo lo que sucede en el campo debe 
tener una función clara al orientar la actuación de sus compañe­
ros.
Fig. 3.1- El posicio­
namiento avanzado 
del portero permite 
tener mayor velo­
cidad en la circula­
ción del balón.
www.fútboldel i bro.com
A .1 - S itu ac io n es de juego del Portero en fase de In ic io .
A .1 .1 - P o r t e r o c o n b a ló n de c a ra (SJ)
Como hemos mencionado esta situación se da por varias circunstan­
cias: un saque de puerta, una continuidad en el juego tras cesión de un 
compañero, o un reinicio tras ataque del rival. En cualquier caso el por­
tero debe tener claro cual es el posicionamiento de sus compañeros y el 
del rival. Desde su posición privilegiada, el portero puede ver a todos los 
jugadores y por tanto valorar que decisión tomar en el in ic io de juego. 
El será el responsable del tipo de ataque que inicia nuestro equipo: en 
corto o buscando una acción más directa.
Como en este momento nos ocupa el juego en corto trataremos los 
aspectos que debe observar en las diferentes situaciones que hemos 
mencionado.
Saque de puerta: en esta situación debe valorar el posicionamiento 
de su línea defensiva y de los jugadores de la línea media. También debe 
observar el posicionamiento de los rivales para decidir que pase es el 
que implica menos riesgo. Primero debe buscar un pase fácil con uno de 
sus centrales o laterales, ya que este será uno de los pases más fáciles a 
realizar. Si planta el balón en uno de los lados del área pequeña (fig.3.3) 
buscará como primera opción a uno de los centrales o al lateral de ese 
lado. El lateral alejado será la última opción de la línea defensiva por ser 
el que se encuentra a mayor distancia. En cambio, si posiciona el balón 
en el centro (fig.3.4) del área pequeña, tendrá todas las opciones de la 
línea defensiva y conservará las de la línea de medios.
Si están todos marcados observará el posicionamiento de sus compa­
ñeros de la línea media, y buscará a los medios de banda o a los pivotes, 
por este orden, discrim inando quién tiene más tiempo y espacio para 
recibir. Este pase, al ser de mayor distancia, tiene algo más de riesgo por 
la pérdida de precisión y el tiempo que tarda en llegar a su destino, que 
será algo superior a la primera opción.
Aprovechando la norma, el portero debería sacar lo antes posible, 
siempre y cuando esto represente una ventaja para su equipo. Si este sa­
que se hace rápido, puede llegar a representar el in ic io de una transición 
en forma de ataque rápido o contra ataque. En base a esto, es importante 
que los jugadores de la línea defensiva estén concentrados para adquirir 
posiciones de recepción óptimas siempre que el portero esté en posesión 
del balón.
82 w w w .íutboldeli b r o .com
En cualquier caso, tras el saque, el portero deberá posicionarse de 
forma que pueda ser una opción de apoyo para el poseedor, tratando 
siempre de no estar en la línea de pase que ocupa su portería (fig.3.5). Si 
esto no se puede conseguir, debemos solicitar a los jugadores de la línea 
defensiva que los pases sean evitando ir hacia nuestra portería: horizon­
tales por delante o diagonales fuera de la línea de gol de la portería.
Continuidad de juego: Se engloba dentro de un ataque organizado 
del equipo en el que tenemos el balón en zona de in icio nosotros y el 
balón va o vuelve al portero. Lo que marca la actuación en este caso es 
la posibilidad de recibir presión inmediata o no.
En el caso de poder recibir presión inmediata la opción es clara, no 
arriesgar y alejar el balón lo antes posible de forma controlada como 
primera opción, o con un despeje en largo si no lo podemos hacer de 
forma controlada.
Fig.3.3- Posicionando el 
balón en una banda re­
ducimos las opciones de 
pase.
Fig.3.4- Con el balón en el 
centro podemos escoger 
entre todas las opciones de 
inicio de juego.
www. f utbo 1.del i bro. com
/\i "receta" del 4-4
Fig. 3.5- La posición del 
portero debe buscar no es­
tar en la línea de gol hacia 
la portería.
Si podemos recibir presión pero no es inmediata, o no recibimos pre­
sión, el portero deberá buscar, al igual que el resto del equipo, jugar a 
dos toques tácticos para mantener la posesión sin ralentizar el ataque 
(en su caso es el que menos beneficio aportará, por tanto no será del 
todo determinante que respete esos dos toques tácticos al encontrarse el 
balón todavía muy lejos de la portería rival). Tendrá que tener en cuenta 
que si el balón viene de un lado, deberá buscar cambiar la orientación 
hacia el otro (esto a los porteros les puede costar bastante, por tanto debe 
ser un objetivo concreto de entrenamiento si no son muy dotados téc­
nicamente). Si no tiene opciones de pase fácil en primera línea, tendrá 
que buscar, al igual que en el saque de puerta, una opción en la segunda 
línea (medio campo).
Si no existiese ninguna de estas opciones será porque el rival nos está 
reduciendo el espacio en nuestro campo, y por tanto, está dejando espa­
cio detrás suyo, entonces pasaríamos a lo que consideramos una estra­
tegia o la utilización del juego directo como opción para hacer mucho 
daño con poca elaboración y sin correr riesgos innecesarios.
Reinicio tras ataque rival: Forma parte de lo que sería el final de un 
ataque rival y que puede continuar como una transición o un ataque or­
ganizado dependiendo de la decisión del portero en base al análisis de 
la situación que haga. La transición ofensiva se trata más a delante en el 
capítulo correspondiente.
En el caso de la segunda posibilidad, la continuidad a un ataque or­
ganizado, el portero debe observar bien el posicionamiento de sus com­
pañeros y dar tiempo para que estos se posicionen de forma favorable. 
Hemos de tener en cuenta que, como venimos de un posicionamiento
84 w w w .f utboldel i b r o .com
http://www.f
Robei í A'/r )/ e/ k
colectivo defensivo, los compañeros necesitarán un tiempo para buscar 
su posicionamiento base ofensivo. El portero debe gestionar ese momen­
to hasta que vea una opción clara para pasar a un compañero que tenga 
posibilidades de iniciar el juego sin riesgo de ser presionado rápidamen­
te. A partir de ahí, al igual que en el saque de puerta, buscaremos la 
mejor opción.
• El resto del equipo deberá posicionarse en la EBO teniendo en 
cuenta los matices que debe seguir cada uno en su zona de juego 
para habilitarse una buena opción de pase, o un posicionamiento 
que nos permita participar como no poseedores para ayudar a 
nuestros compañeros con balón en primera o segunda jugada. 
Después, cada situación de juego dará la información necesaria a 
los compañeros para poder actuar: un saque de puerta concreto, 
una estrategia, etc.
® La línea defensiva debe tener en cuenta que es la primera opción
y es importante que busquen la amplitud que les permita sepa­
rarse lo suficiente de los rivales para que un rival no marque a 
dos atacantes. Será muy importante cómo se perfilan, debiendo 
buscar un posicionamiento que les permita observar el máximo 
de información de lo que sucede detrás suyo.
• La línea de medios debe situarse a una distancia que les permita 
cum plir con el posicionamiento de la EBO, controlando también 
cómo se perfilan. En el caso de los medios de banda el posicio­
namiento de forma lateral, dando la espalda a su línea de banda, 
les permitirá tener el máximo de información de lo que sucede 
en el campo. En cambio los medio centros y puntas estarán muy 
condicionados al tener que ponerse de espaldas a la portería rival. 
Estos jugadores deberán hacer uso de la VP (Visión periférica)3 de 
forma reiterada para podercontrolar que sucede a su espalda y 
tener la información suficiente en caso de tener que dar un apoyo.
• Los puntas, a parte de lo ya mencionado en el punto anterior, 
deberán encontrar su espacio en zonas avanzadas para respetar 
la EBO, pero también para buscar su posición en caso de que el 
portero tenga que jugar en largo. La inferioridad numérica en esta 
línea aconseja que no se separen en exceso para poder coordinar­
se bien en cualquiera de las situaciones que se den.
3 Recogida discontinua pero permanente de la máxima información de lo que sucede a nuestro 
alrededor a través de un giro cíe cuello hacia un lado y el otro.
www. f u t b o l del . i b r o . com 8 5
Rob
Con el resto ele posiciones,a diferencia' 
del portero, las funciones y responsabilida­
des de cada puesto o demarcación las en­
contraréis implícitas en la argumentación 
colectiva de cada fase y en las situaciones 
de juego propias de cada posición. Enume­
rar funciones y responsabilidades de forma 
aislada podría dar lugar a una pérdida de sentido del mensaje, al estar 
demasiado descontextualizado.
B.1 - A spectos generales de la línea de defensas en las
DIFERENTES FASES.
B .- L a L ín e a d e d efen sas.
B .1 .1 - Fase de I n ic io
Existen diversas formas de disponer a nuestra línea de defensas. En 
este caso hablaremos de una línea formada por cuatro jugadores: 2 cen­
trales y 2 laterales. También podría estar formada por tres centrales y un 
pivote situado por delante de la línea de tres4. La disposición ofensiva de 
estos jugadores es algo que tenemos que valorar y determinar en base 
a las funciones y responsabilidades que les queramos otorgar, así como 
las limitaciones del espacio que nos ponga el adversario. Hablando de 
la línea de 4 con 2 laterales y dos centrales podemos encontrar dos dis­
posiciones diferentes. La primera (fig.3.6) es la de los cuatro jugadores 
formando una línea paralela. La segunda (fig.3.7) es un trapecio inver­
tido, con los dos centrales en amplitud y los laterales en diagonal por 
delante de ellos.
Aunque la más utilizada a día de hoy es la segunda, no deja de ser, 
para mí, una pequeña variante de la primera. Lo importante es que se­
pamos y tengamos claro el por qué utilizamos una u otra, y no que lo 
hagamos porque está de moda o se lo vemos a otros.
La primera opción cumple todos los fundamentos necesarios para el 
juego asociativo:
• Equilibrio de línea: sus jugadores se encuentran a una distancia de 
entre 15 y 20 metros y aprovechan toda la amplitud del terreno.
4 En el presente libro sólo trataremos la línea paralela con 2 centrales y 2 laterales por ser la más 
utilizada.
w w w . f u t b o l d e L i b r o . c o m 8 7
http://www.futboldeLibro.com
Mi "receta" del 4-4-2
FO
Fig. 3.6- Disposición de la 
línea en paralelo a la línea 
de fondo. Todos los juga­
dores están posicionados a 
la misma altura.
• Disposición en diagonal respecto a su línea anterior (el portero) 
y posterior que nos permite un posicionamiento formando trián­
gulos y rombos.
• Al tener una distancia equilibrada los pases son de poco riesgo.
• Su posicionamiento a la misma altura permite recibir al pie o al 
espacio. Así que, en caso de tener un rival que ocupe el espacio 
que tenemos delante, podremos recibir al pie con espacio y tiem ­
po. Si no tuviésemos oposición delante del jugador que quiere 
recibir, podremos recibir en carrera por delante en el espacio no 
ocupado por los adversarios. La tendencia natural debe ser siem­
pre recibir al espacio, no al pie, a no ser que implique demasiado 
riesgo.
• Defensivamente nos ofrece más garantías ya que ante una even­
tual pérdida tenemos más efectivos detrás del balón.
• El posicionamiento de los laterales a unos cuatro metros de la 
línea de banda les da espacio de salida en caso de situación de 
1:1 sin apoyos claros.
La segunda opción sería una variante más ofensiva de la primera. Aun­
que no se dan todos los fundamentos necesarios para el juego en corto sin 
riesgos, nos puede dar ciertas ventajas para progresar con cierta velocidad:
• El principal cambio es que no se respeta el equilibrio en la línea, 
ya que ésta deja de existir por el posicionamiento avanzado de los 
laterales.
88 www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
Robert Moreno
Fig. 3.7- Disposición de la 
línea defensiva en forma 
de "trapecio invertido". 
Los laterales se colocan 
por delante de los centrales 
en diagonal.
El posicionamiento avanzado de los laterales es una aplicación de 
los fundamentos que nos hablan de "jugar en/salir de la propia zona 
de juego". En resumen podemos decir que un jugador puede aban­
donar su zona de juego por varios motivos, y uno de ellos es que 
exista un espacio libre que pueda aprovechar. El problema es que 
cada vez se ven más equipos que aplican este posicionamiento sin 
valorar los riesgos que implica y los motivos por los que lo aplican.
Existe el riesgo de que el lateral reciba de espaldas y con presión, lo 
cual, como mal menor, le obligará a devolver el balón al central que 
se lo ha pasado. Podría ser aun peor, provocando una pérdida que, 
además, lo deje desbordado.
No existe una distancia fácilmente recuperable en caso de pérdida. 
Si la pérdida es de los centrales resulta prácticamente imposible para 
el otro llegar a cerrar la posición. Si la pérdida es de los laterales, al 
menos un central podrá oponerse al adversario en su camino a la 
portería.
En caso de existir espacio sin oposición, nos permite avanzar con 
mayor velocidad hacia la portería contraria, y eliminar una línea ad­
versaria con un solo pase sin riesgo, siempre y cuando la línea de 
pase sea clara.
Este posicionamiento obligará a nuestros medios de banda a abando­
nar su posición habitual para no facilitar el mareaje de dos atacantes 
por un solo defensor en zona. Otra cosa será hacia donde abandona 
el medio de banda su posición (lo veremos cuando hablemos de la 
línea de medios).
www.futboldeli bro.com RQ
http://www.futboldeli
• El portero adquiere un papel muy importante en este posiciona­
miento, ya que al tener sólo dos jugadores cercanos en el inicio, 
necesitarán de su ayuda para mantener la posesión del balón.
Cuando hable de las diferentes situaciones de juego expondremos las 
diferentes soluciones que se pueden dar. No obstante bajo mi punto de 
vista, ambas situaciones se pueden dar en nuestro equipo si seguimos los 
criterios expuestos para que no nos puedan afectar los riesgos existentes 
con cada una, sobre todo de la opción de "trapecio invertido".
B .1 .2 - Fase de P r o g r e s ió n
La línea defensiva puede tener implicación en la fase de progresión, 
sobre todo por lo que respecta a los laterales. En esta fase el número de 
rivales tiende a igualarse, y por tanto, la incorporación de un jugador de 
la línea defensiva a esta fase es lo que nos puede dar la superioridad ne­
cesaria. Así encontraremos que, aunque inicialmente un defensa puede 
entrar en la fase de progresión a través de una conducción, su verdadera 
aportación vendrá cuando se incorporen sin balón a un espacio gene­
rado por un compañero o por el sistema. Estas incorporaciones suelen 
generar sorpresa y desequilibrio en la defensa rival. En este momento 
será muy importante lo que hagan el resto de compañeros de la línea, 
ya que ellos serán los que deberán equilibrar su posicionamiento para 
ocupar la amplitud y estar predispuestos para participar defensivamente 
ante una transición defensiva por la pérdida de la posesión. Tendrán que 
buscar la coordinación necesaria para mantener una correcta línea que 
permita dejar en fuera de juego a los puntas rivales y que les facilite los 
apoyos de seguridad a los compañeros que se encuentran por delante.
Cuando la incorporación sea por conducción, tendremos que esta­
blecer una serie de movimientos coordinados con los jugadores del mis­
mo pasillo, así como, equilibrar la línea defensiva con los jugadores que 
permanezcan en ella.
A parte de esta aportación ofensiva de progresión,deben cum plir una 
función muy importante de equilibrio y seguridad. Su posicionamiento 
por detrás será el que marque la posibilidad de asegurar la posesión del 
balón. Y su velocidad para hacer circular el balón permitirá encontrar 
salidas de balón más "lim pias", es decir, con menos adversarios en zonas 
alejadas. Igualmente en esta fase ya deberán tener en cuenta sus respon­
sabilidades de vigilancia sobre los adversarios a fin de evitar posibles 
transiciones peligrosas.
0 w w w .futboldeli b r o .com
http://www.futboldeli
En esta fase, salvo el lateral del lado del ataque por el que se finaliza, 
el resto deberán tener funciones de vigilancia ofensiva y de equilibrio del 
equipo. En especial los dos centrales. Aquí el objetivo colectivo de la lí­
nea defensiva debe ser prepararse para la defensa a realizar o para coger 
posibles balones sueltos despejados. De un correcto posicionamiento 
ofensivo dependerá el éxito de la fase defensiva. Aunque no profundiza­
mos aquí, lo haremos cuando hablemos de transición defensiva y fase 
defensiva.
Sobre el lateral del lado del ataque hablaremos en las situaciones de 
juego concretas, ya que, en esta situación, deja de pertenecer a la línea 
defensiva y se convierte en un jugador más de la línea media o atacante, 
y tendrá que cum plir con las funciones y responsabilidades propias de 
un medio de banda o de un punta.
Roba i Man-1 no
B.1.3- Fase de Finalización
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
B .2 - S itu ac io n es de juego de los C entrales en fase de In ic io .
Ante esta disposición táctica de 4-4-2 con la defensa en línea pa­
ralela y un supuesto in icio de juego desde nuestra propia portería nos 
encontraremos con varias situaciones de juego (SJ): central con balón 
de espaldas, central con balón de cara, central con balón de cara en 
conducción, lateral con balón de espaldas, lateral con balón de cara, y 
lateral con balón de cara en conducción. En cada una de ellas nuestros 
jugadores deberán saber qué hacer en base a los comportamientos gene­
rales colectivos y lo definido en esa SJ para ayudar a mantener el balón y 
progresar en primera o segunda acción hacia la portería contraria.
B .2 .1 - C e n tr a l c o n b a l ó n de espaldas (SJ)
Esta situación se debe dar sólo si esta completa­
mente solo y sin posibilidad de recibir presión inme­
diata. Debe observar una correcta orientación que le 
permita realizar el giro lo antes posible para poder 
pasar a otra situación de juego: central con balón de 
cara en fase de inicio. Es recomendable, incluso en 
estos casos, que el central domine la visión periféri­
ca5 para poder orientar el juego hacia el lado más fa­
vorable, o devolver el balón al portero o compañero 
que se la haya entregado para dar movilidad al juego. El resto de com­
pañeros se comportarán de diversa manera si el central orienta su giro 
hacia un lado o hacia el otro, ya que esto hará que ellos pasen a estar o 
no en la OJ (orientación del juego):
• El otro central deberá observar que hace su compañero: en caso 
de que este oriente la recepción hacia él, y por tanto se encuentre 
en disposición de recibir (fig.3.8), deberá mantenerse a la altura 
del balón cuando se encuentren cercanos a la portería y sea el 
portero el que puede dar el apoyo de emergencia6. En caso de 
encontrarse en posiciones más avanzadas deberá retrasar su po­
sición colocándose en diagonal al central poseedor para dar un 
apoyo de seguridad y dejar el pase libre a su lateral más cercano 
(fig.3.10). Si en cambio, el central receptor se orienta hacia el 
lateral, el otro central deberá mantenerse a la altura pero ligera­
5- Entendemos "Visión periférica" como el hecho de mirar, antes de recibir el balón, qué hay detrás 
de nosotros. De esta forma podremos prever una presión o el posicionamiento de nuestros compa­
ñeros. Esta información nos permitirá actuar mejoren nuestra siguiente acción.
6- Apoyo que se realiza sobre todo en fase de inicio cuando el balón esta en la línea defensiva de­
bido al riesgo que implicaría una pérdida.
n o w w w . f u t b o 1 d e 1 i b r o . c o m
http://www.futbo1de1ibro.com
mente por detrás de la línea del balón. Con este movimiento ase­
guramos que ante una posible pérdida podamos llegar a la ayuda 
en una posible transición defensiva.
• Los laterales pueden ser el cercano o el alejado. El lateral cercano 
se mantendrá a la altura del balón, sólo variará su tendencia hacia 
la progresión o a retrasar su posición dependiendo de si está en 
la orientación del juego o no (fig.3.8). El lateral alejado cerrará su 
posición, bien para recibir manteniéndose a la altura del balón o 
bien para preparar su posible ayuda en una posible pérdida del 
balón (fig.3.9).
Fig. 3.8- La orienta­
ción en la recepción 
del central obliga al 
lateral a retroceder li­
geramente para cum­
plir con sus funciones 
ofensivas.
Fig. 3.9- Al orientar el 
central hacia la ban­
da, el otro central y el 
lateral se sitúan lige­
ramente por detrás y 
cierran su posición
www.fútbol del i bro.com 93
Mi "receta" del 4-4-2
Fig. 3.10- En posiciones 
más avanzadas, el central 
cercano ofrece un apoyo 
de seguridad
En caso de jugar con la opción de "trapecio invertido", es decir, cen­
trales abiertos y laterales en diagonal por delante de sus centrales, los 
movimientos serán parecidos pero con algún matiz individual condicio­
nado por los adversarios.
• En el caso de los centrales, el que no recibe el balón deberá man­
tenerse a la altura del balón con tendencia a progresar sin perder 
línea de pase (fig.3.11). Si el central orienta el juego hacia el la­
teral tendrá tendencia a cerrarse y ponerse un poco por detrás de 
la línea del balón para ayudar en caso de una hipotética pérdida 
del balón.
® Los laterales deberán valorar si se orienta el juego hacia ellos y 
dónde están sus rivales (fig.3.12), sobre todo los que pueden ce­
rrarle la línea de pase o presionarle ante una posible recepción. 
En caso de no estar en la OJ tendrán que bascular y cerrar para 
poder ayudar en caso de una posible pérdida. Reiteramos que 
esta opción debe valorarse muy bien, ya que, si no nos ofrece una 
ventaja clara en progresión será muy arriesgado probar el pase 
de central a lateral avanzado en diagonal. El lateral sólo debería 
ubicarse en esa posición si existe un espacio libre claro que le 
permita poder recibir sin presión o marca y de cara a la portería 
rival (fig.3.13).
El resto de jugadores del equipo deben orientar su posicionamiento 
en el momento que el central gire y se ponga de cara. Así que deberían 
mantener su posición inicial, pero empezar a manifestar el movimiento 
que les permita llegar a su posición óptima ante una situación de juego 
en la que el central esté de cara, o cualquiera de las que podrían dar-
www.futboldelibro.c om
http://www.futboldelibro.c
P u e d e p re s io n a r un p o s ib le p a se
P u e d e ce rra r la line a de p a se
FO
Fig. 3.11- En posiciones 
más avanzadas, el central 
cercano ofrece un apoyo 
de seguridad.
Fig. 3.12- En caso de tener 
rivales cercanos, el lateral 
deberá corregir su posi­
ción.
Fig. 3.13- Con rivales cer­
canos existe peligro de no 
tener líneas de pase o de 
recibir presión inmediata.
www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
se con un simple pase del central. Es decir, ante recepción del lateral 
próximo, del otro central o la posible devolución al portero (esta opción 
implica presión rival, hablaremos en otro momento de cómo solucionar 
esto). Además tendrán que manifestar todas las acciones que se le piden 
a un jugador cuando está dentro de su zona de juego. Comentaré en 
cada apartado las responsabilidades de cada jugador dependiendo del 
posicionamiento del balón.
• Los medio centros deberán estar preparados para posicionarse en 
diagonal respecto al balón y formar los triángulos y rombos con 
sus compañeros de las otras dos líneas. En caso de estar marcados 
deberán tratar de oscurecer a su rival para que nolos vea a ellos 
y al balón.
• Los medios de banda mantendrán su posición en amplitud tratan­
do de buscar su espacio dentro de su zona de forma que su rival 
más cercano no pueda controlarlos a ellos y la posición del balón 
al mismo tiempo.
• Los puntas deberán buscar el desplazamiento que les permita 
cum plir con su función de ser una opción de pase vertical, salvo 
que inicialmente se haya establecido que en primera circulación 
no se saldrá. Deberán tratar de fijar a la defensa rival lo más ale­
jada posible de su portería para que el equipo pueda cum plir 
con los objetivos de la EBO. Les pediremos que no se acerquen 
en exceso a sus medios para evitar que la línea defensiva rival 
avance y pueda juntar líneas fácilmente. Al ser puntas es difícil 
para ellos cum plir con el objetivo de oscurecer por la norma del 
fuera de juego. De todas formas es recomendable que busquen 
un posicionamiento que dificulte a los defensas fijar su marca y 
ver el balón al mismo tiempo.
96 www. f ü t b o l d e l i b r o . com
B .2 .2 - C e n tr a l c o n b a ló n de c a r a (SJ)
Esta situación puede ser consecuencia de la ante­
rior al girarse el central que ha recibido el balón del 
portero, de un in icio ele juego tras una ABP (saque ele 
puerta o falta) o por una continuidad en el juego tras 
una recuperación sin transición inmediata.
Aquí, como en cualquier situación de juego en la 
que un jugador se encuentra con el balón controla­
do y ele cara a la portería rival, la primera opción clel 
poseedor debe ser progresar con el balón o hacerlo 
progresar con un pase. Al encontrarnos en la fase de in icio de un ataque 
organizado lo normal será que tengamos algo ele espacio para progre­
sar. Sólo una posición muy ventajosa de un compañero en profundidad 
hará que prioricemos el pase sobre la conducción. En estas situaciones 
se acostumbra a observar mucho en los equipos que los centrales hagan 
circular el balón ele un lado a otro sin conducir y fijar rivales. Esto es un 
error ya que facilita las basculaciones rivales y por tanto la acumulación 
ele rivales en el laclo por el que queremos sacar el balón. Este es quizás 
uno ele los hechos más relevantes e importantes para desarrollar una co­
rrecta fase ele Inicio en la aplicación del juego colectivo. Tocios los juga­
dores, y sobre tocio los ele la línea defensiva deben buscar la progresión 
con el balón como primera opción. Es obvio que por tratarse, en este 
caso, de un central, la conducción para fijar deberá ser sin riesgo de pér­
dida. Diferenciamos esta conducción para fijar ele la próxima situación 
ele juego que explicaremos.
Cada semana vemos en partidos de máximo rendimiento que se reali­
zan pases entre centrales que no fijan, y de éstos con sus pivotes o latera­
les que están a distancias demasiado amplias. Esto da tiempo a cualquier 
equipo rival a posicionarse y presionar al receptor sin mayor dificultad. 
Además, convierte el ataque en una situación ele 8 contra 11. No pode­
mos, por sistema, elim inar a nuestros centrales ele la fase ele ataque.
El central deberá tener en cuenta si se encuentra en primera o segun­
da circulación, si se ha fijado a la defensa rival, si el balón que recibe 
viene de derecha o de izquierda o si sus compañeros de líneas poste­
riores están posicionaclos correctamente para recibir sus pases. Y claro 
está, deberá tener claro el factor estratégico clel entrenador. Por ejemplo, 
podemos determinar que tras dos circulaciones haya que buscar por sis­
tema un cambio de orientación largo o no. Todo esto que parece muy 
complicado resultará simple cuando planteéis las situaciones de entre­
namiento que incluyan estas situaciones ele juego o fase ele juego.
www.futboldelibro.com Q 7
http://www.futboldelibro.com
M i "receta" del
Fig. 3.14- Los jugadores de 
la línea defensiva, sobre 
todo los centrales deben 
buscar conducciones para 
fijar rivales que les permi­
tan salir de forma más "lim­
pia" por otro lado.
Fig. 3.15- Al fijar rivales se 
pueden producir salidas de 
un compañero sin oposi­
ción.
Fig. 3.16- Los centrales en 
inicio deben tener siempre 
el máximo de apoyos posi­
bles.
98 w ww . f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
En cualquier caso el central poseedor debe tener varias opciones de 
juego (fig.3.16). Lo ideal sería tener opciones de pase vertical con sus 
puntas: al pie para girarse o encontrar al compañero de la línea media 
que pueda recibir de cara, al espacio para aprovechar un espacio ge­
nerado por el compañero que viene en apoyo. Opciones de pase hori­
zontal: al pivote que cambie la orientación o al lateral para mantener la 
posesión. Y opciones de seguridad/emergencia: con el otro central y con 
el portero para no perder la posesión y cambiar el frente de ataque.
• El central no poseedor, con una línea paralela, tendrá básicamente 
la función de apoyo de seguridad/emergencia (fig.3.17). Es decir, si 
el compañero no encuentra ninguna opción de progresión, pase de 
profundidad o pase horizontal, deberá ser él quien dé una solución 
de pase atrás. Para esto se deberá posicionar por detrás a una distan­
cia que vendrá marcada por la presencia de los rivales. Cuanto más 
cerca se encuentre el rival que le pueda presionar, más distancia de­
berá ganar para tener espacio y tiempo. Con este movimiento estará 
habilitando una línea de pase para el lateral de su lado (fig.3.19). En 
caso de estar posicionados con un trapecio invertido, el central se 
mantendrá a la altura del balón ligeramente posicionado un poco 
por detrás. En este caso él será la opción de pase horizontal para 
cambiar la orientación del juego, dejando al portero como opción 
de pase de seguridad. En cualquier caso, si el compañero poseedor 
abandona la línea defensiva al salir en conducción, el central no 
poseedor cerrará y equilibrará la línea defensiva junto con los otros 
dos laterales.
• Los laterales, en el caso ele línea paralela, mantendrán su posición a 
la altura clel balón con tendencia a progresar en caso ele estar en la 
OJ y con tendencia a cerrar y equilibrar si no lo están. En caso ele es­
tar con línea en trapecio invertido, el cercano buscará mantenerse en 
línea de pase y con una buena orientación, pero estando muy atento 
al jugador rival que le pueda presionar. El otro cerrará su posición 
pero seguirá atento la evolución clel juego para buscar rápidamente 
la amplitud y profundidad en caso ele orientarse el juego hacia su 
zona. Al igual que los centrales deberán observar el momento de 
circulación, ele dónde viene el balón, cómo es la basculación rival, 
el posicionamiento de los compañeros, etc.
• Los pivotes se desplazarán de forma lateral (fig.3.20) para buscar un 
correcto posicionamiento en diagonal respecto al balón que deje 
pases ele profundidad a los puntas. En todo momento buscarán lo 
que se requiere de un jugador dentro ele su zona ele juego: oscurecer, 
buscar línea de pase, estar atento al momento oportuno para dar un
www.fu tboU le1 ib ro .com QQ
http://www.futboUle1ibro.com
Fig. 3.17- El Central no po­
seedor será el encargado 
de dar el apoyo de seguri­
dad en el caso de que ju­
guemos con línea paralela.
Fig. 3.18- Dependiendo de 
la distancia de los rivales, 
aumentará o disminuirá el 
espacio que deje entre su 
posición y la de su rival 
más próximo.
Fig. 3.19- Si el central es fi­
jado, la posición de los la­
terales habilitará una línea 
de pase.
w w w .futbol del i b r o .com
http://www.futbol
apoyo, movilidad constante. Si no pueden participar directamente 
en la jugada por las circulaciones (no da tiempo a llegar a los dos 
lados todas las veces), mantendrán su posición en la EBO buscando 
participar en una segunda jugada en caso de un cambio de orienta­
ción, o siguiendo la jugada en caso de progresión por el lado contra­
rio y en consecuencia, la generación de otras situaciones de juego.
• Los medios de banda, independientemente de si están en línea pa­
ralela o en trapecio invertido, buscaran un posicionamiento que les 
permitahabilitarse dentro de su zona de juego para dar un apoyo al 
poseedor o participar en una segunda jugada como tercer hombre 
en una posible combinación del central con un jugador de la línea 
de ataque. Esto lo pueden conseguir sin moverse, o en el caso de 
que su pivote cercano no haya llegado con su movimiento lateral, lo 
tendrán que hacer moviéndose al espacio que les permite estar en 
diagonal con el balón y con los compañeros de línea anterior y pos­
terior (fig. 3.21). De esta manera estará dejando un espacio libre en 
banda que podrá aprovechar el lateral para incorporarse al ataque.
• Los puntas se desplazaran de forma lateral para ser una opción de 
pase vertical en profundidad al pie o al espacio. En su momento 
veremos que harán si reciben al pie o reciben al espacio. En el caso 
de estos, como ya hemos comentado, al ser sólo dos en la línea, 
si el equipo circula mucho el balón de un lado a otro les resultará 
imposible llegar a los dos lados del ataque y participar en todas las 
salidas. Por tanto, será importante que tengan en cuenta el factor 
estratégico para saber en que momentos es más conveniente realizar 
sus desplazamientos.
www.f u t bol delibro.com
http://www.f
Mi "ivccía" del ■!
FO
Fig. 3.21- El medio de ban­
da deberá buscar su posi­
cionamiento en diagonal 
en base a su propia línea y 
el momento de circulación 
del balón.
B .2 .3 - C e n t r a l c o n b a ló n de c a ra en c o n d u c c ió n (SJ)
Tocios los jugadores, y sobre tocio los ele la línea 
defensiva, deben buscar la progresión con el balón 
como primera opción. En el momento que se dé una 
situación de juego ideal para la progresión, el central 
en posesión deberá realizar esa conducción con un 
cambio de ritmo que evite la basculación rival y d i­
ficulte la presión por la línea rival de atacantes. En 
ese momento se deberá producir un comportamiento 
colectivo clel resto ele la línea defensiva para cerrar 
posiciones en la línea y asegurar la espalda clel central 
que sale en conducción (figs.3.22 y 3.23). No debemos confundir esta 
conducción que implica la salida de nuestra línea para incorporarnos a 
otra, con las conducciones para fijar que se realizan para conseguir una 
situación óptima que nos permita salir sin presión y enlazar con la situa­
ción que ahora tratamos.
Aunque esta salida sea para habilitar una opción óptima en progresión 
deberá contemplar varias opciones. Cuando uno de los centrales sale de 
su línea debe buscar diversas alternativas: un pase fácil que le permita 
progresar o en su defecto mantener la posesión, un cambio de orientación 
una vez fijada la defensa rival, o un 2 :1o 3:2 que le haga divid ir la defensa 
rival (figs.3.24/25/26). En cualquiera de los tres casos podemos establecer 
límites en el avance del central. Al estar hablando clel central hemos de 
ser conscientes que en ciertas partes clel campo no son todo lo eficientes 
que nos gustaría (lo pueden hacer bien, pero el riesgo no compensa al 
beneficio que pueden producir). Limitar su progresión hasta la línea de 
medio campo es una opción para evitar llevarlo a zonas poco favorables 
para un central. De esta manera, mantendremos a un defensor cerca de
i m www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Roba
Fig. 3.22- El central en po­
sesión conduce y fija sin 
riesgo obteniendo una sali­
da limpia para un compa­
ñero de la propia línea.
Fig. 2.23- Cuando uno de 
los centrales cambia de 
ritmo y sale de su zona de 
juego, el resto de la línea 
tiene que equilibrar sus po­
siciones.
nuestra portería, y no lo pondremos en el compromiso de tener que jugar 
en espacios reducidos a los que está poco habituado.
• El central no poseedor cerrará y equilibrará la línea defensiva junto 
con los otros dos laterales saliendo de su zona defensiva. En su 
caso, la carrera tendrá que ser en diagonal hacia el lado del com­
pañero de salida. Tendrá que controlar el posicionamiento de los 
jugadores rivales para estar atento a las posibles vigilancias que 
tenga que hacer. Es un momento de máxima concentración, ya que 
cualquier pérdida de balón provocaría una posibilidad de transi­
ción que les obligaría a cambiar sus responsabilidades rápido.
• Los laterales, al igual que el otro central, saldrán de forma coordi­
nada y equilibrada de esa zona defensiva para mantener el equili­
brio en la línea y entre líneas que les permita ser una opción si el 
juego tiene que volver hacia atrás.
w w w . futboldelibro.coni
M i "receta" clel 4-4
Fig. 3.24- El punta da un 
apoyo de cara para dejar el 
balón al medio centro de­
recho que recibe al espacio 
iras oscurecer a su rival.
Fig. 3.25- El movimiento 
de los dos puntas provoca 
un espacio en la zona de 
progresión/finalización 
que aprovecha el medio 
centro alejado.
Fig. 3.26- El central asegu­
ra la posesión con el apoyo 
de seguridad que le da el 
medio centro para cambiar 
la orientación del juego.
104 www . f ut bol clel. i bro . com
• Los pivotes deben valorar si están en la OJ o no. Ante la progresión 
del central con balón tienen que mantener su posición en diagonal 
(pueden llegar a estar en horizontal) para ser una opción como 
tercer hombre en caso de pase al punta o como pase horizontal 
para el cambio de orientación (figs.3.24/25). El pivote alejado pue­
de valorar, al no ser primera opción, una entrada al posible espacio 
libre que se le tendría que generar delante si los atacantes hacen 
sus movimientos (fig.3.25).
• Los medios de banda harán una cosa u otra dependiendo si son el 
del lado de salida o el opuesto. El del lado de salida debería ac­
tuar como el pivote cercano, manteniendo su posicionamiento en 
diagonal y con opciones de ser tercer hombre. El del lado opuesto 
al de salida debe equilibrar su línea y valorar el espacio que tiene 
delante para aprovechar la posibilidad de un espacio libre. En la 
mayoría de jugadores alejados influirá mucho el factor estratégico 
que le quiera dar el entrenador. Si el entrenador no quiere forzar en 
exceso el juego en corto, puede establecer órdenes fijas de atacar 
el espacio en profundidad cuando se dan determinadas situaciones 
de juego como la que estamos explicando ahora (fig.3.27).
• Los puntas deben mantener su posición y avanzar con el juego sin 
posicionarse en fuera de juego. En el momento oportuno, cuando 
el central necesite o vaya a necesitar una ayuda realizaran movi­
mientos de apoyo y ruptura (fig.3.24). El que está en su perpen­
dicular de apoyo y el otro punta de ruptura al espacio que pueda 
generar este (si el defensa no sigue al otro punta, mejor mantener 
la posición).
acciones que ataquen la
profundidad. En este caso, 
los medios de banda serán 
importantes.
w w w .futb ol de li br o.com 105
http://www.futboldelibro.com
Mi
106 www . f utbo.ldel i bro . com
B .3 - S itu ac io n es de Ju e g o de los centrales en fase de 
Progresión
B.3.1- C e n tra l co n balón de ca ra (SJ)
Esta situación ele juego se puede dar como conse­
cuencia de la anterior (central con balón de cara en 
conducción) o por la incorporación a un espacio libre 
dejado por un compañero de la línea de medios (nor­
malmente un medio centro). En cualquier caso, las si­
tuaciones de juego son las mismas que hemos descrito 
en la anterior situación de juego con pequeños matices 
en base a la circulación previa que hayamos realizado.
El central, deberá tener en cuenta en esta situación que 
si el balón ha llegado a él es porque los rivales están 
ubicados en su mayoría en la otra mitad longitudinal del campo, y por 
tanto, deberá darle continuidad rápida a ese cambio de orientación de 
juego con la búsqueda de pases diagonales y verticales en profundidad. 
Sólo una mala o inexistente basculación rival previa hará que esto no sea 
así, pero entonces no debería recibir el balón en ese espacio. Aun así, si 
lo recibe, en este caso deberá asegurar la posesión con pases horizon­
tales o de seguridad para dar tiempo a los compañeros a colocarse de 
nuevo en posiciones que les permitan participardel juego.
En este caso, del resto de compañeros, haremos dos grupos bien dife­
renciados, los que están en la OJ (pocos) y los que no lo están. Esta situa­
ción es una de los objetivos principales del juego colectivo: fijar rivales 
en un lado para atacar o progresar por el otro. Tal y como exponemos 
en la figura 3.28, sólo el medio de banda cercano y el lateral, estarán en 
disposición de participar de forma eficiente. Por tanto, esos dos jugado­
res deberán buscar la progresión para aprovechar todo el espacio libre 
que tienen por delante.
El resto de compañeros del equipo que no están en la OJ harán lo 
que dicen los comportamientos generales colectivos: los defensas bas­
cularán y equilibrarán la línea defensiva; los medios acompañarán la 
jugada equilibrando su posicionamiento para una posible continuidad 
de la posesión o ser una opción de llegada en caso de centro; los puntas 
empezarán a buscar su espacio para entrar a remate o recuperar su posi­
ción si no hay finalización.
K o l u -i l
w w w . f u t b o l d e l i b r o , c:0111
FO
Mi ''receta" clel 4-4-2
Fig. 3.28- Después de in­
tentar salir por un lado y 
haber obligado a la defensa 
rival a bascular, el central 
se puede incorporar apro­
vechando el espacio libre 
que existe delante.
Fig. 3.29- Si el central reci­
be en esta posición, deberá 
buscar una acción rápida 
que permita a sus compa­
ñeros de banda los espa­
cios libres existentes por 
delante.
Fig. 3.30- El medio de ban­
da y el lateral buscarán una 
situación de finalización 
2:1 ó 2:2 para cumplir con 
las premisas colectivas en 
finalización.
108 www.fútbol del i bro.com
Esta sería una continuación ele la anterior en caso 
ele no existir pases claros o tener que fijar a algún 
rival más para generar superioridad en la zona de ata­
que. No obstante, podemos, por el riesgo que puede 
implicar, impedir que los centrales fuercen este tipo 
de situaciones en esa zona del campo y pedirles que 
busquen un pase del tipo que prefiramos.
En caso de darse este tipo de situaciones uno de 
los pivotes deberá ocupar el lugar del central en la línea defensiva para 
mantener el equilibrio y riesgo en caso de contra rival.
Se trata de una situación excepcional en la mayoría de casos, y aquí 
lo más importante es poner medidas preventivas en caso de pérdida del 
balón. No obstante, si tenemos un central que se prodiga en ataque con­
siguiendo crear superioridades y con pocas pérdidas, es una opción que 
como entrenadores debemos explotar, ya que crea sorpresa y desequili­
brio en los rivales.
B.3.2- C entral con balón de cara en conducción (SJ)
B .4 - S itu ac io n es de jueg o de los centrales en Fase de 
Fin a l iz a c ió n
Son situaciones que no son habituales y que no deben tener una pla­
nificación diferente a la que haríamos con un pivote por delante de la 
defensa. Tal y como hemos comentado en el último punto de la fase de 
progresión, esta situación es excepcional y si se produce tenemos que 
poner medios para los posibles riesgos que se generan: desequilibrio 
defensivo y riesgo de transición ofensiva por parte del rival.
En esta fase, los centrales cumplirán tareas secundarias, ya que la ma­
yoría de veces se encontraran fuera de la OJ. Por tanto, será labor de ellos 
la vigilancia ofensiva y el equilibrio del equipo manteniendo la EBO para 
prepararse en caso de una posible pérdida en juego y la transición que se 
puede producir tras esta.
Aunque las tareas expuestas no estén relacionadas directamente con 
el juego, es muy importante que los jugadores de la línea defensiva, y en 
especial los centrales, presten atención a su posicionamiento, ya que de él 
dependerá el éxito en la continuidad del juego o en una posible transición.
w w w .futboldeli b r o .com
http://www.futboldeli
B .5 - S itu ac io n es de Ju e g o de los laterales en fase de in ic io
B.5.1- La tera l co n balón de espaldas (SJ)
Esta situación es muy parecida a la clel central. Si un 
lateral recibe el balón clel portero o de un compañero 
en inicio estando de espaldas es porque está solo y con 
tiempo para girarse (figs.3.31/32). Aun así, se podría ciar la 
circunstancia de que esto no fuese así, por eso será muy 
importante laVP (visión periférica) y la comunicación con 
los compañeros. Ya hemos dicho que los laterales no de­
berían recibir pegados a la línea de banda, para así tener 
una opción ele salida hacia ese laclo y no reducirse las op­
ciones. Su primera prioridad en caso ele recibir será girarse 
y progresar (lateral con balón ele cara). Si viene presionado deberá buscar 
un pase ele seguridad con su central o portero (figs.3.32/33), y si estos no 
existiesen deberá buscar un regate en cobertura que le permita superar a su 
marcador o tirar le balón fuera.
En caso de jugar con la línea paralela, el apoyo de seguridad más rápido 
será el que le dé el portero (fig. 3.31), ya que su central cercano no tendrá 
tiempo ele desplazarse hasta posiciones que le den espacio y tiempo si lo 
tuviese que hacer. Puede ser que su central no esté presionado y por tanto 
pueda ayudarlo manteniendo la posición (fig.3.34). En este caso es impor­
tante el equilibrio ele la línea para que un solo jugador no pueda presionar 
al lateral y al central con poco esfuerzo.
Si hablamos ele línea con trapecio invertido, deberíamos procurar recibir 
con una buena orientación que nos permita girar con el control. El apoyo ele 
seguridad lo ciará el central, pero también el portero (fig.3.32).
• El otro lateral deberá mantenerse a la altura clel balón pero cerrando
ligeramente su posición para poder ayudar en caso de pérdida. Su
objetivo será seguir la jugada para estar atento por si tiene que par­
ticipar en segunda o tercera acción tras una circulación ele balón.
• De los centrales, el próximo deberá posicionarse, dependiendo clel 
tipo ele línea que realicemos, de forma que pueda ser el apoyo de se­
guridad o una opción ele pase horizontal para cambiar la orientación 
del juego, ya que si recibe el pase clel lateral próximo será por la bas- 
culación y presión rival y difícilmente tendrá opciones él para salir. El 
central alejado deberá mantener su posición observando la posible 
participación ele su compañero para corregir su posicionamiento ele 
forma que pueda dar el apoyo necesario al siguiente receptor.
www.fútbol del i bro.com
Fig. 3.3 I- Situación de jue­
go del lateral recibiendo 
de espaldas en línea para­
lela. Esta situación debería 
pasar muy rápido a la si­
guiente. Lateral con balón 
de cara (Sj).
Fig. 3.32- SJ del lateral re­
cibiendo de espaldas con 
línea de "trapecio inverti­
do". Debe ser una situa­
ción muy clara de recep­
ción sin presión. Aquí el 
central y el portero clan el 
apoyo de seguridad.
Fig. 3.33- En caso de reci­
bir presión, el portero debe 
ser el apoyo de seguridad 
en caso de no poder pasar 
al central, ya que este no 
tendrá tiempo ni espacio 
para colocarse por detrás. 
De esta forma también fija­
rá a un posible adversario. 
El portero buscará el CO 
(cambio de orientación) lo 
antes posible.
Fig. 3.34- Si el central está 
completamente solo podrá 
ser una opción de pase de 
seguridad para cambiar la 
orientación.
www. f u t b o l d e l i b r o . com III
http://www.futboldeli
B.5.2- Lateral c o n ba ló n de cara (S J)
Si el lateral tiene la opción deberá progresar para 
fijar o para pasar a la siguiente fase (esta sería otra si­
tuación de juego), en su defecto deberá buscar la pro­
fundidad a través del pase (fig.3.35). En este caso de­
berá tener opciones de pase con su medio de banda 
o su punta. Si no tiene ninguna de estas dos opciones 
buscará el pase que le permita cambiar la orientación 
con el pivote cercano o el central. Como última op­
ción tendrá el pase de seguridad con el portero. Con 
esto se deberán cubrir todas sus opciones de pase. Si 
consigue batir línea o avanzar hasta campo rival se encontrará en fase 
de progresión.
El pase a su medio de banda sólo se debe hacer si está completa­
mente solo, ya que en otrocaso es un pase de mucho riesgo. Debemos 
pensar que si el medio de banda recibe el balón estando pegado a banda 
y con una marca detrás, tiene muchas opciones de perder el balón. Por 
eso, este pase está prohibido salvo situación manifiestamente ventajosa.
En caso de recibir el balón en primera o segunda circulación con es­
pacio por delante, tendrá que tener en cuenta si se puede progresar, si se 
han dado demasiados toques en ese carril, y cuál es el mejor pase en el 
contexto del juego colectivo del equipo. También volvemos a remarcar 
la necesidad de que existan conducciones para fijar a la defensa rival. 
Insistimos en que una circulación de balón en defensa sin fijar rivales y
Fig. 3.35- Opciones 
de pase que debe te­
ner el lateral con el 
balón de cara en una 
salida normal.
112 www. fútbol clel i bro. com
Roben Ar­
en consecuencia a la defensa rival, no garantiza una buena salida ni en 
primera, ni en segunda ni en tercera circulación. Los laterales son los 
extremos de la línea defensiva y por tanto los que pueden conseguir, con 
sus conducciones para fijar, la máxima basculación rival (fig.3.36).
En el caso de la línea en "trapecio invertido" esta situación no de­
bería existir en inicio, ya que por el posicionamiento propio de la línea 
estemos ya en zona de progresión, y por tanto, la comento un poco más 
adelante. Aun así quiero volver a insistir sobre la necesidad de analizar 
los "pros" y "contras" de este posicionamiento para nuestros laterales. 
Los estaremos convirtiendo en medios de banda avanzados y los pases 
en esta posición con cierta oposición serían los que hemos mencionado 
antes como prohibidos entre lateral y medio de banda.
• El otro lateral cerrará su posición y se mantendrá a la altura del 
balón.
• El central cercano dará el apoyo de seguridad por detrás. Con 
este movimiento dejará línea de pase al central alejado que se 
mantendrá a la altura del balón pero cerrará un poco su posición.
• El medio de banda cercano se mantendrá en su posición de máxi­
ma amplitud y sólo será una opción en caso de estar solo. En caso 
de máxima emergencia será una solución dando un apoyo en 
vertical. El medio de banda alejado sólo cumplirá tareas de equi­
librio de la línea cerrando un poco su posición para equilibrar ese 
lado del campo con el medio centro alejado.
Fig. 3.36- La posi­
ción de lateral per­
mite con sus con­
ducciones fijar a la 
defensa rival en uno 
de los lados, dejan­
do de esta manera 
espacio en el lado 
opuesto, que es el 
que deberemos ata­
car finalmente.
www. F u t b o l d e l i b r o . com 113
• Los dos medio centros cumplirán misiones diferentes. El alejado
mantendrá su posición sin superar el eje longitudinal del campo.
De esta manera dará equilibrio al equipo y será una opción en 
caso de que el equipo oriente el juego hacia su lado. El pivote cer­
cano deberá buscar línea de pase en su zona de juego y será una 
opción, con un clesmarque de apoyo en vertical, para cambiar la 
orientación del juego.
• Los puntas tendrán que dar las soluciones de profundidad en úl­
tima línea con un desmarque de apoyo del cercano y uno de
ruptura del alejado.
Vuelvo a recordaros aquí que estas son situaciones óptimas de juego, 
en las que los jugadores en la orientación del juego (OJ) tienen sus posi­
ciones idóneas para ayudar. No podemos olvidar que las circunstancias 
del juego marcan el hecho de que se puedan dar todas las soluciones o 
no. Por ejemplo, si esta situación se da en primera salida, pues no será 
necesario, si así se ha establecido estratégicamente, que el punta alejado 
haga el movimiento de ruptura. En este caso el objetivo es hacer circular 
el balón de un lado a otro, y por tanto el equipo sabe que no se jugará 
esa solución a no ser que sea muy clara.
Mi "receta" del 4-4-2
. , , 
* ‘
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
En caso de tener espacio libre por delante, el lateral 
deberá conducir saliendo ele su zona. Esta salida se 
debe producir con un cambio de ritmo y un despla­
zamiento grande que provocará su incorporación a la 
zona de progresión y por tanto el cambio ele fase ele 
ataque (hablaremos más tarde ele esa SJ).
En esta situación el comportamiento ele los compa­
ñeros será diferente a la situación anterior. El resto del 
equipo debe mantener el bloque y avanzar preparándose para una nueva 
situación ele juego (fig.3.37). Solamente el medio ele banda tendrá una 
opción diferente a valorar. Este jugador, en caso de estar marcado, debe­
rá anticipar la situación ele juego clel lateral con balón de cara en fase 
de progresión y generar un espacio libre con un movimiento hacia el 
pasillo interior para formar una situación ele triangulación con el lateral 
y generar un espacio libre para el punta (fig.3.38/39). Si esta completa­
mente solo o con espacio y tiempo para recibir, mantendrá su posición 
avanzando en bloque con el resto del equipo.
El resto ele la defensa equilibrará la línea y saldrá en bloque acompa­
ñando la jugada. De esta forma mantenemos a tres jugadores en la línea 
defensiva para poder defender una posible pérdida y transición rival.
Salvo el medio ele banda clel lateral en conducción, el resto ele la 
línea media debe mantener su posición (fig.3.37/38). El pivote más cer­
cano debe ubicarse ele forma que sea una opción de pase para el cambio 
ele orientación. El pivote alejado y el otro medio de banda deben buscar 
una posición que les permita mantener la estructura clel equipo pero 
sabiendo que pueden ser un opción clara en caso ele cambio de orienta­
ción o ele progresión por la banda de su lateral y finalización.
La línea ele ataque tiene dos misiones diferentes. El punta cercano 
puede ser una opción ele pase real al espacio que queda a la espalda clel 
medio de banda (fig.3.39). Y en caso de que el medio ele banda no rea­
lice su movimiento puede tener las dos opciones: pase en profundidad 
a la banda en caso ele existir espacio o apoyo para cambiar la orienta­
ción. El punta alejado debe actuar en base a lo que haga su compañero: 
si este va en profundidad debe mantener su posición para una posible 
finalización, si va en apoyo debe valorar ocupar el posible espacio que 
genere este.
B.5.3- Lateral con balón de cara en conducción (SJ)
www. f ut bol clel i bro. com 115
Fig. 3.37- El bloque debe 
avanzar con el lateral para 
mantener la EBO. Sólo los 
defensas corregirán su po­
sición ligeramente para so­
lucionar posibles pérdidas.
Fig. 3.38- El medio de ban­
da, si está marcado y no 
tiene espacio para avanzar, 
ocupara una posición en 
diagonal al lateral en po­
sesión para ser una opción.
Fig. 3.39- El movimiento 
del medio de banda gene­
rará un espacio que pue­
de ser aprovechado por el 
punta.
A-
B .6 - S itu ac io n e s de juego de los laterales en fase de 
progresión
B.6.1- Lateral c o n ba ló n de cara (S J)
Esta situación de juego se puede dar por diferentes razo­
nes dependiendo de si la acción de juego colectiva está en 
primera o segunda acción, de las basculaciones rivales y de 
la cantidad ele oposición existente. Puede provenir de una 
conducción clel lateral desde la fase ele inicio, ele un pase 
clel central batiendo rivales (fig.3.40 esta situación es propia 
de la línea en "trapecio invertido"), ele una triangulación con 
jugadores ele la línea media o línea ele atacantes (fig.3.41), o 
de una circulación desde la otra banda.
Fig. 3.40- El lateral recibe 
el balón directamente del 
central por delante en zona 
de progresión. El medio de 
banda está en su posición 
ai estar solo.
Fig. 3.41- El lateral recibe 
tras una de estas combi­
naciones aprovechando el 
espacio que tiene delante 
creado por el movimiento 
del medio de banda.
www.futboldeLibro.com ]]'
http://www.futboldeLibro.com
En cualquier caso, el objetivo principal clel lateral será progresar o, 
en su defecto, mantener la posesión. Esto lo podrá hacer a través de una 
conducción (lo explico en la siguiente situación de juego), o a través de 
las posibles soluciones quele ofrezcan sus compañeros.
En el segundo caso, esta situación de juego debe respetar las opciones 
de pase que siempre debe tener el poseedor. El pase vertical lo dará el 
punta o el medio de banda, pero esta solución la pueden intercambiar. Es 
decir, el medio de banda dará la solución con desmarque en diagonal y 
el punta la vertical, o al revés. El resto de soluciones deberán estar presen­
tes para mantener la posesión y cambiar la orientación del juego si fuese 
necesario.
• Los compañeros de la línea defensiva se encontrarán por detrás del 
lateral con balón dando equilibrio a la línea defensiva (fig.3.39). El 
central cercano estará en diagonal ofreciendo un apoyo de emer­
gencia. El otro central y el lateral alejado estarán a la altura de este 
o un poco por delante de su posición equilibrando la línea, que 
ahora es de tres jugadores. Tendrán que estar atentos para modificar 
su comportamiento dependiendo de lo que haga el compañero.
® El medio de banda del lado del lateral estará en dos posibles posi­
ciones tal y como he explicado en la SJ anterior. Si hay oposición 
entre él y su posición cercana a la línea, habrá hecho un movi­
miento en diagonal buscando línea de pase y generando un espa­
cio para el punta (fig.3.39). Si por el contrario está solo, mantendrá 
su posición como opción de pase (fig.3.40).
• El otro medio de banda se mantendrá a la altura del balón con lige­
ra tendencia a progresar y cerrado respecto a su posición habitual. 
Su comportamiento estará encaminado a progresar para llegar a 
remate si la situación de juego evoluciona por banda contraria, o 
mantener la posición y ser una opción de amplitud si el juego se 
reorienta hacia su lado.
• El medio centro cercano se posicionará a la altura del balón a una 
distancia que le permita ser un pase fácil. En caso de estar marcado 
abandonará su posición pidiendo el balón por delante para dejar 
línea de pase con el otro medio centro (figs.3.42/43)
• El punta cercano buscará el espacio libre en apoyo o ruptura diago­
nal dependiendo del posicionamiento del medio de banda de ese 
lado. El otro punta mantendrá su posición igual que el medio de 
banda alejado esperando ver como evoluciona la acción.
m www.futboIdeTi bro.com
http://www.futboIdeTi
Robert Moreno
Fig. 3.42- El medio cen­
tro cercano abandona su 
posición dando un apoyo 
por delante en diagonal. El 
defensa debe decidir si se­
guirlo o quedarse.
Fig. 3.43- Si el marcador 
sigue a nuestro medio cen­
tro, el otro medio centro 
realiza un movimiento la­
teral para poder recibir el 
pase horizontal.
www.fútbol del i bro.com 119
Esta situación puede ser la continuación más na­
tural de la situación de juego anterior. En consecuen­
cia se puede dar por los mismos motivos que la an­
terior. Por un lado nos podemos encontrar con una 
situación de salida normal y corriente en la que el 
equipo rival esté basculado (fig.3.45). Y por el otro 
puede venir de una circulación tras salida por la otra 
banda (fig.3.44). En el primer caso nos tenemos que 
ir a las soluciones de progresión explicadas en la an­
terior situación de juego. En el segundo caso nos po­
demos encontrar con situaciones reducidas de igualdad o superioridad 
pero con espacio de juego: 1:1,2:1 y 2:2. Si se trata de una situación de 
inferioridad podemos tratar de convertirla en una de igualdad. Al estar 
tan cercanos a la zona de finalización y de la zona de centro, tendremos 
que valorar, teniendo en cuenta todos los factores colectivos (primera o 
segunda circulación, basculación rival, densidad de jugadores, caracte­
rísticas de nuestros jugadores), el arriesgarnos a superar esa situación de 
igualdad o superioridad para buscar un centro. En caso de inferioridad 
clara tendremos que activar mecanismos de conservación del balón para 
buscar otros frentes de ataque.
Pues bien, si nos encontramos con el primero de los casos se tendrán 
que dar las soluciones habituales de posesión sabiendo que en caso de 
pasar a zona de finalización deberemos acelerar y buscar las soluciones 
que explico en las siguientes situaciones de juego. En este tipo de situa­
ciones el comportamiento de los compañeros será el siguiente:
• La línea defensiva mantendrá su posición en medio campo preo­
cupándose de las posibles vigilancias y del equilibrio del equipo. 
En esta situación el central deja de ser el apoyo de emergencia en 
primera instancia.
• El medio de esa banda estará participando directamente en la 
acción y por tanto estará en amplitud o en diagonal respecto al 
poseedor. Su misión será buscar mantener la línea de pase con el 
lateral que progresa con el balón.
• El medio centro cercano se desplazará hacia ese lado y será una 
opción de pase atrás para mantener la posesión.
B.6.2- Lateral con balón de cara en conducción (SJ)
120 www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
R o lw t M oi énc
• El otro medio centro y el medio de banda alejado estarán a la 
altura del balón ocupando espacios que les permita entrar desde 
segunda línea a remate ante un posible centro.
• El punta de ese lado, si ha caído a banda y no recibe el balón, de­
berá buscar un movimiento que le genere espacio y un apoyo al 
lateral en conducción. En caso de no haber hecho el movimiento 
a banda, buscará una situación favorable para ir a zonas de rema­
te. El otro punta estará atento para entrar a remate.
En la segunda opción (fig.3.45) tendremos que aplicar las soluciones 
habituales para superar situaciones de 1:1, 2:1 y 2:2 con centro posterior.
Fig. 3.44- El lateral 
avanza y los com­
pañeros le darán 
apoyos a la vez que 
le crean espacios. El 
punta que ha caído a 
banda se va para ge­
nerar espacio.
Fig. 3.45- Si la acción 
viene de una circu­
lación nos podemos 
encontrar con situa­
ciones de 2:1, 2:2, 
etc.
FO
w w w .fútboldel i b r o .com 121
B .7 - S itu ac io n es de juego de los laterales en fase de
FINALIZACIÓN
B.7.1- Lateral c o n ba ló n de cara (SJ)
Esta situación se puede dar por varias circunstancias, 
pero la principal debería ser enlazar con la siguiente 
situación: lateral con balón de cara en conducción. En 
otro caso pueden darse diversas circunstancias pero 
si estamos quietos en zona de finalización estaremos 
acumulando rivales cerca y por tanto la opción princi­
pal será darle continuidad a la posesión con un pase 
horizontal o atrás de seguridad que nos permita atacar 
por otro carril.
Hemos de tener en cuenta que las características de la fase de fina­
lización exigen que todas las acciones se hagan a mayor velocidad por 
la densidad de rivales que existe. Por tanto, cualquier jugador quieto en 
esta fase estará facilitando el trabajo al equipo rival para defender.
En líneas generales, si se produce esta situación, los compañeros de­
berán dar soluciones de continuidad para la posesión:
• La línea defensiva seguirá con su 
misión de vigilancia y equilibrio 
del equipo.
• Los medios estarán en dos roles 
diferentes: el medio de banda 
cercano y el medio centro estarán 
por detrás o a la altura del balón 
ofreciendo una solución de pase 
que permita llevar el ataque ha­
cia otro carril. Los alejados man­
tendrán su posición con dos po­
sibles intenciones: atacar la zona 
de remate o mantenerse a la altu­
ra del balón para dar continuidad 
al juego.
• Los puntas estarán buscando un espacio en la zona de remate con 
movilidad permanente para que no los fijen fácil. También serán 
una opción intermedia de apoyo para llevar el balón hacia otro 
carril.
122 www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Fig. 3.46- El lateral avan­
za y los compañeros le 
darán apoyos a la vez que 
le crean espacios. El punta 
que ha caído a banda se va 
para generar espacio.
B.7.2- Lateral c o n ba ló n de cara en c o n d u c c ió n (S J)
Esta situación se debe dar para buscar el centro lo 
antes posible. Cuando un lateral se encuentra en zona 
de finalización con opciones ele conducir o buscar el 
1:1, deberá tratar de sacar un centro lo antes posible.
De esta forma se dificultará lasmarcas y la defen­
sa por parte de la línea defensiva. Además se podrá 
coordinar su centro con la entrada en carrera de sus 
compañeros. Este dinamismo y velocidad en zona de 
finalización ayudará a que se produzca la finalización. Dependiendo de 
la conducción estaremos en una u otra zona de centro. En base a esto 
estableceremos unas zonas de centro óptimo para asegurar el remate en 
base a las entradas previstas de nuestros compañeros.
Esta situación no se diferencia mucho ele la de fase de progresión, 
ya que pasar de una a otra fase es algo que se produce en un instante 
mínimo de tiempo. Por tanto encontraremos la misma distinción en la 
forma ele llegar a esta zona que hemos explicado en las situaciones de 
progresión.
En caso de encontrarnos con una situación de combinación en la que 
el equipo rival está basculado a ese lado, tendremos que sacar el centro 
rápido para evitar que los defensores rivales fijen a nuestros compañeros 
de la zona de remate. En líneas generales, el resto de compañeros actua­
rá de la siguiente forma:
www. fútbol clel i bro. com 123
La línea defensiva seguirá con su misión de vigilancia y equilibrio 
del equipo.
Los medios estarán en dos roles diferentes: el medio de banda 
cercano y el medio centro estarán por detrás o a la altura del ba­
lón ofreciendo una solución de pase que permita llevar el ataque 
hacia otro carril. Los alejados atacarán la zona de remate con 
movimientos de entrada en perpendicular el medio centro y en 
diagonal a la zona de segundo palo el medio de banda.
Los puntas buscarán movimientos en diagonal que les permitan 
escapar de sus marcas generando un espacio en la zona de la que 
partían. Tratarán de no quedarse quietos en ningún momento para 
no ser fáciles de fijar.
Fig. 3.47- En caso ele situa­
ción normal de ataque el 
centro tendrá que ser rápi­
do para evitar el posiciona­
miento defensivo rival.
Fig. 3.48- Si la acción viene 
de una circulación nos po­
demos encontrar con situa­
ciones de 2:1, 2:2, etc. que 
tendrá que buscar un cen­
tro rápiclo tras ser superada.
124 www. futboldel. i bro. com
Roben
En el supuesto de que la acción se produzca por una circulación nos 
iríamos a las soluciones del 1:1, 2:1 ó 2:2 para buscar el centro rápido. 
En este caso los comportamientos del resto serán parecidos al anterior 
pero con un desplazamiento un poco más largo:
• La línea defensiva se comportará igual pero basculando hacia el 
carril donde se produce la situación.
• Los medios cercanos darán las ayudas ya mencionadas, a no ser 
que el medio de banda esté participando directamente en la situa­
ción de centro como ayuda en el 2:1 ó 2:2.
• Los medios alejados buscarán llegar a zonas de remate de la mis­
ma forma que hemos explicado en el punto anterior.
• Los puntas buscarán su espacio en zona de remate con movilidad 
constante y entradas en diagonal que permitan a los compañeros 
de segunda línea aprovechar sus espacios.
www.futboldel1bro.com 125
http://www.futboldel1bro.com
M i "receta" del 4-4-2
C - L a L ín e a d e M e d io s
Esta es la línea que tiene mayor implicación 
en las diferentes fases del juego. Intervienen en 
la fase de inicio, son claves en la de progresión 
y son actores principales en la de finalización.
C.1 - A spectos generales de la línea de
MEDIOS EN LAS DIFERENTES FASES.
C .1 .1 - Fase de I n ic io
A no ser que tengan que participar por un pase directo desde el por­
tero, su principal responsabilidad en esta fase es posicionarse de forma 
correcta para tener una fase de progresión ventajosa. Tienen que realizar 
los movimientos que les permitan facilitar a los defensas el in icio de 
juego y que les cié a ellos una ventaja para la continuidad con la fase ele 
progresión. En caso ele tener que bajar a posiciones de in icio su función 
será más de emergencia que de otra cosa. En caso de recibir solos y 
poder girarse estaríamos hablando de la Fase de Progresión si han desa­
rrollado bien sus funciones. En caso de tener que recibir balones en la 
zona de in icio por las diversas circunstancias que se puedan dar, debe­
rán observar las mismas precauciones que se les pide a los centrales en 
esa zona. En esta fase ellos deben buscar básicamente el posicionamien­
to en diagonal que les cía la posibilidad de participar en primera acción 
o en segunda acción cuando un punta les toca de cara. Adquiere vital 
importancia en este momento su movimiento dentro de la propia zona.
C .1 .2- Fase de P r o g r es ió n
La fase más importante para la línea de medios. Son ellos los encarga­
dos de unir la fase ele in icio con la de finalización a través de la fase de 
progresión. Es una fase de mucha paciencia en la que se debe aumentar 
la velocidad de las acciones y donde el posicionamiento correcto será 
clave para facilitar la progresión hacia la portería rival. Dependiendo 
del tipo de ataque, puede ser que tengan que participar directamente o 
como "tercer hombre". En cualquier caso, deben tener muy en cuenta 
para sus decisiones dónde está el balón: en su propia línea, en la defen­
siva con un compañero que se incorpora en conducción o en la línea 
que tienen por delante con un punta que recibe el balón de espaldas. 
Para tomar decisiones acertadas deben ser conscientes del in icio que ha 
hecho el equipo y del camino a seguir en base a ese inicio.
1 7 6 w w w . f u t l D o l d e l i b r o . C G m
http://www.futlDoldelibro.CGm
Robert Moren
Puede ser que, por el comportamiento defensivo rival, el espacio sea 
más reducido de lo normal. Si el equipo adversario se repliega en su 
propio campo y deja pocos espacios entre líneas, la fase de progresión 
tendrá unas características ligeramente diferentes y por tanto actuacio­
nes algo diversas de los medios. Esta fase es la que será determinante 
para fijar a la defensa rival en una zona y sacar el balón de a llí rápido 
para llevarlo a carriles menos poblados que nos permitan una progresión 
"lim p ia" y una buena llegada a la zona/fase de finalización.
C .1 .3 - Fase de F ina lizac ió n
En esta fase los medios son casi tan importantes como los delanteros, 
ya que sus llegadas desde segunda línea acostumbran a ser sorpresivas y 
difíciles ele parar. Por otro laclo, son los responsables de ciar equilibrio y 
continuidad a la posesión manteniendo una estructura óptima. Por tra­
tarse ele una fase con poco espacio y tiempo por la densidad ele rivales, 
todas las decisiones se deben tomar con celeridad. Cuando se encuen­
tran en posiciones de puntas deben cum plir las mismas premisas que 
marcaré para ellos más adelante.
C .2 - S itu ac io n e s de ju eg o de los m e d io
CENTROS EN FASE DE INICIO Y DE PROGRESIÓN
C .2 .1 - M ed ios cen tros co n balón de espaldas (SJ)
Un medio centro que recibe de espaldas está todavía 
en fase de inicio. Normalmente este pase lo recibirá para 
girarse (fig.3.50) o buscar un cambio ele orientación (fig.
3.49). El realizar una cosa u otra vendrá marcado por su 
posicionamiento previo y el ele su rival más directo. Si la recepción es como 
consecuencia de un movimiento/desmarque suyo en apoyo, lo más probable 
es que venga presionado. Si es así, deberá asegurar la posesión dándole con­
tinuidad al juego con un pase de cara, o bien a su central próximo, al portero 
o al lateral alejado.
Si por el contrario el pase es recibido a la espalda de su rival más directo 
por un buen movimiento dentro de su zona ele juego o , lo normal será que, 
tras utilizar laVP, se gire para poder progresar (fig.3.51). En caso ele recibir una 
segunda presión deberá asegurar la posesión sacando el balón de esa zona 
dónele ya se habrán acumulado más jugadores.
www.futboldeIibro.com 127
http://www.futboldeIibro.com
Es crucial que los medios centros hagan un uso continuo de la VP (vi­
sión periférica) para controlar a rivales y compañeros. Su movilidad debe 
ser constante dentro de su zona de juego y saliendo de la misma para 
no ser fácilmente fijados por su rival más próximo. Toda esta movilidad 
debe hacerse sin olvidarlos fundamentos básicos colectivos: mantener 
la EBO, equilibrio en y entre líneas, etc.
• El otro medio centro debe mantener su posición, aguantando la 
distancia de 10-15m pero pensando que al recibir su compañero 
debe procurar, si este gira, ponerse a su altura, ya que tiene el 
balón y debe ser un apoyo fácil con posibilidad de recibir al pie 
o al espacio. Si el movimiento del compañero ha sido en apoyo 
y juega ele cara, no deberá realizar el mismo desplazamiento que 
él. No obstante es importante que esté atento a una posible pérdi­
da para recuperar rápido su posición y fijar a su marca.
• Los medios de banda deben conservar la amplitud y predisponer­
se, igual que el otro medio centro, para colocarse a la altura del 
balón si el compañero se gira. El que está más alejado recordamos 
que debe mantener su posición ligeramente cerrada. Al igual que 
el otro medio centro, en caso de apoyo del medio centro posee­
dor, estos no bajarán su posición a la misma altura. Mantendrán 
distancias entre líneas y estarán atentos ante una posible pérdida. 
Pero principalmente deben mantener su posición.
• La línea defensiva debe mantener su posicionamiento en diagonal 
con la línea posterior y con la referencia clel balón. Dominando 
siempre las distancias en base a la proxim idad de sus rivales y 
teniendo en cuenta que son la referencia principal como apoyo 
por detrás. Además deben haber cerrado ligeramente su posición 
en amplitud, ya que ante la salida ele uno ele sus compañeros es 
la forma que previene posibles pérdidas.
• En el caso de los puntas, al no haber sido receptores directa o in­
directamente, tienen que recuperar su posición inicial en base a 
la nueva situación ele juego. En caso ele apoyo y pase atrás tienen 
que recuperar su posición en vertical formando el pico del rombo 
con el defensa que haya recibido el balón. Por el contrario, si el 
compañero que ha recibido lo hace solo, pasaremos a una nueva 
situación de juego: medio centro con balón de cara en zona de 
progresión.
Mi "receta" clel 4-4-2
1 www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Roberl M o i v i k .
Fig. 3.49- En caso de ser 
necesario el medio centro 
realizará un desmarque de 
apoyo, siempre en vertical, 
para ayudar a los centrales. 
Si está presionado jugará al 
primer toque cambiando la 
orientación del juego.
Fig. 3.50- En caso de reci­
bir el balón sin presión, su 
primera opción será la de 
girarse para progresar.
Fig. 3.51- El medio centro 
debe tener mucha movili­
dad dentro de su zona de 
juego y buscar siempre os­
curecer al rival y estar en 
línea de pase. Esto sin dejar 
de respetar la ERO.
www. futboldel. i bro. com 129
C .2 .2 - M edios cen tro s co n balón de ca ra (SJ)
Esta podríamos decir que es una de las situacio­
nes más favorables para nuestro equipo, ya que, un 
medio centro con balón de cara es una situación ele 
progresión con opciones claras ele entrar en fase de 
finalización.
Atención, si el medio centro está con el balón de 
cara y todavía tiene al equipo rival entre él y la porte­
ría, estaríamos hablando ele que se encuentra en fase 
ele in icio y de que está realizando tareas que debería 
hacer un compañero suyo ele la línea defensiva. Este es un hecho muy 
habitual y que vemos con frecuencia: el medio centro que va a "reco­
ger" el balón ele los pies clel central que inicia la acción. Considero que 
sólo ante defensas replegadas en propio campo, y como elemento para 
reducir el riesgo, tiene sentido que el medio centro asuma la posesión 
clel balón cerca ele su compañero ele la línea defensiva, a pesar de tener 
a todos los rivales por delante. Estaremos reduciendo los riesgos ante una 
posible pérdida, pero estaremos perdiendo efectivos cerca ele la portería 
rival y ele nuestros compañeros ele ataque.
Volviendo a la situación que nos ocupa, como es habitual, su prime­
ra opción será la ele progresar para fijar a no ser que ya se hayan dado 
demasiados toques en ese carril. En ese caso deberá buscar la circula­
ción del balón para atacar por zonas menos pobladas. El medio centro 
con balón ele cara es clave en la fluidez y circulación del equipo. Es el 
responsable ele cambiar la orientación del juego, también es el que da 
equilibrio y velocidad a esa continuidad. Serán ellos los que provocan 
el paso de la fase de progresión a la de finalización. Pero también es un 
momento ele riesgo, ya que la mayoría ele equipos o nos igualan en nú­
mero de jugadores en esa zona o nos superan en zona ele finalización. 
Por tanto, cualquier error y consecuente pérdida, puede significar una 
transición rival. De tocias formas, si el equipo respeta la Estructura Básica 
Ofensiva, deberemos estar bien posicionaclos para recuperar/impedir la 
transición rival.
Las decisiones que toma el medio centro con balón son determinantes 
para la continuidad del juego. Si el medio centro es valiente y provoca 
conducciones, ayudará al equipo generando espacios en las zonas exte­
riores. Si se lim ita a hacer circular el balón, facilitará la basculación rival. 
Por eso, esta situación debe tener muy bien definido su comportamiento. 
Partiendo ele la base ele que no podemos avanzar (esta situación de juego 
la veremos en el siguiente punto), el medio centro puede buscar la pro-
M i "receta" clel 4-4-2
130 w w w .futboldeli b r o .com
http://www.futboldeli
funclidacl con pases verticales o con pases diagonales a los compañeros 
que tiene por delante, buscar avanzar por otra zona mediante pases ho­
rizontales, o asegurar la posesión con pases de seguridad.
De los que están en la orientación del juego por delante:
• El punta cercano debería generar un desmarque de apoyo para
dar continuidad o girarse. El otro punta debería atacar la pro­
fundidad ocupando el espacio que le genere su compañero de 
ataque (fig.3.52).
• El medio de banda o medio centro cercanos, dependiendo de
donde provenga el balón, deberán decidir entre dar un apoyo por
delante en diagonal, o mantener su posición para recibir y dar
continuidad (fig.3.53).
• El jugador que hay por detrás de los que podrían participar: lateral 
o central, deberá mantener posición y dar apoyo de seguridad si 
el jugador que tiene delante mantiene su posición, o avanzar e 
incorporarse a la línea que tiene por delante si su medio de banda 
o medio centro ha abandonado su posición para dar un apoyo en 
diagonal por delante.
El resto de jugadores, los que no están en la orientación del juego, 
deberán cum plir con los comportamientos generales colectivos mante­
niendo la Estructura Básica Ofensiva: distancia entre líneas, distancia en 
la línea, etc:
puntas deben dar 
siempre un des­
marque de apoyo 
y uno de ruptura 
al espacio que
ha generado el 
primero.
Fig. 3.52- Los
w w w .futboldeli b r o .com 131
http://www.futboldeli
M i "recela" fiel 4-4-2
Fig. 3.53- Posibilidades de 
apoyo del medio de banda 
a su medio centro con ba­
lón. Si está solo mantendrá 
la posición, si está marcado 
pedirá por delante.
Fig. 3.54- El medio centro 
debe buscar siempre el 
cambio de orientación de 
juego, ya que si se atacaba 
por un lado se habrán fija­
do jugadores rivales en ese 
lado. El otro medio centro 
pedirá al pie o al espacio 
dependiendo de su rival.
r MIT
* / i-i u
p /
. i r—. vim
u ' i
e.
MCfc
i
CD
i
LD
Fig. 3.55- Si el medio cen­
tro sin balón está marcado 
y abandona su espacio, 
será un jugador de la línea 
defensiva quien se incorpo­
re y aproveche el espacio 
creado.
132 www.fútbol del i bro.com
Robi
• La línea defensiva debe mantenerse a una distancia prudencial 
por detrás del balón que permita ser un apoyo fácil en caso de 
que el medio centro se gire, pero que también les permita incor­
porarse a la línea de medios como opción de pase.
• El otro medio de banda se debe mantener a la altura del balón 
ligeramente cerrado y con predisposición a avanzar y ganar máxi­
ma amplitud en caso de que el juego gire hacia su posición.
C .2 .3 - M ed ios cen tros co n el balón de ca ra en co n d u cc ió n (Sj)
Si unmedio centro conduce el balón será porque 
tiene espacio delante suyo y no existe ninguna op­
ción de pase vertical que le otorgue mayor ventaja al 
equipo. Esta conducción provocará comportamien­
tos defensivos en el rival: cierre de líneas sobre la 
portería y, en algún momento, presión al jugador que 
progresa con el balón. Dependiendo de la zona del 
campo donde se produzca la conducción, y de don­
de provenga el balón, existirán diversas opciones.
Si el medio centro está en zona de progresión alejado de la portería ri­
val, esa progresión debería ser básicamente para fijar a la defensa rival a 
nivel colectivo, pero también al defensor rival más directo (fig.3.56). Con 
esta conducción y respuesta rival habremos provocado una basculación 
rival sobre el balón, lo cual generará espacios en las zonas alejadas, nor­
malmente las bandas. En este caso, la respuesta idónea del medio centro
Fig. 3.56- En zonas de pro­
gresión alejadas el medio 
centro debe buscar con­
ducir para fijar y encontrar 
zonas de pase a sus puntas.
www.futboldeli bro.com 133
http://www.futboldeli
en conducción, será encontrar el pase óptimo que le permita continuar 
con la progresión asegurando la posesión. En caso de no poder utilizar 
los pases verticales, tendrá que buscar el pase horizontal que le permi­
ta dar continuidad al juego y que vendrá condicionado por el sitio de 
donde provenía el pase por el que él recibió el balón. Entendemos que 
si el medio centro ha recibido el balón en una salida por nuestro lado 
izquierdo, en ese lado habrá densidad de rivales, y por tanto y siguiendo 
un fundamento básico, deberá buscar orientar el juego hacia el lado 
contrario. Eso sí, habiendo primero fijado a sus rivales, ya que si el juga­
dor en conducción no fija a los rivales, estará facilitando la basculación 
adversaria hacia el lado que va a orientar el juego, y por tanto estará 
lim itando las posibilidades de encontrar espacios de sus compañeros.
En caso de que la posición del medio centro sea algo más avanza­
da, cercana a la zona de finalización, existirá también la posibilidad de 
buscar acciones interiores que permitan el tiro a puerta, bien de forma 
directa, o bien a través de paredes 1-2 ó 1-2-3.
En cualquiera de las dos zonas, el medio centro deberá estar atento a 
recuperar su posición y mantener la estructura en caso de dar continu i­
dad a su conducción con un pase horizontal o uno de seguridad hacia 
atrás.
• El otro medio centro deberá seguir, junto al resto de la línea de 
medios esa conducción del compañero con balón, eso sí, estando 
como mucho a la altura del balón o incluso un poco por detrás. 
De esta forma mantendremos las posiciones de apoyo sin perder 
el equilibrio necesario en caso de pérdida.
• Los medios de banda deberán valorar si están en la orientación 
del juego o no. El que está en la orientación del juego deberá ac­
tuar condicionado por el posicionamiento de su adversario más 
cercano. En caso ele marcarlo de cerca, abandonará su zona con 
un movimiento en profundidad ocupando el espacio que tiene 
por delante. De esta forma dejará un hueco al lateral que tiene 
detrás, o tendrá la posibilidad de recibir solo si su marca no le 
sigue. El otro medio de banda deberá mantenerse a la altura del 
balón pero ligeramente posicionaclo por detrás al tratarse de un 
jugador sin demasiadas posibilidades de recibir el balón directa­
mente. Incluso así, es importante que siga la jugada, ya que ante 
un posible pase del medio centro con balón a su compañero de 
banda contraria, es muy posible que tenga que llegar a zonas de 
remate.
Mi "receta" clel 4-4-2
www. f u t bo1del i b r o . com
http://www.f
FO
Fig. 3.57- Si el medio cen­
tro recibe el balón en un 
ataque que se estaba rea­
lizando por la izquierda, 
su tendencia tras fijar debe 
ser llevar el balón al lado 
contrario.
Fig. 3.58- En situaciones de 
progresión que han batido 
rivales o una línea hay que 
buscar llegar a zonas de fi­
nalización en combinacio­
nes 2:1 ó 3:2
Fig. 3.59- Situación de pro­
gresión generada por una 
pared 1-2-3 que permite 
llegar fácil a zona de fina­
lización.
www. fútbol del. i bro. com
• Los puntas que tiene poc delante el medio centro con balón de­
berán combinar movimientos de apoyo y ruptura. Apoyo del más 
cercano y ruptura del alejado. En caso de que no sean la opción 
elegida por el medio centro con balón, deberán reubicarse para 
los posibles centros que puedan llegar del medio de banda o del 
lateral que se hayan incorporado.
• La línea defensiva debe subir en bloque manteniendo las distan­
cias con el medio centro y cerrando su posición para reducir las 
distancias entre ellos sin dejar de mantener el equilibrio en la 
línea. Los jugadores que se encuentran en la orientación de la 
jugada, central y lateral, deberán estar atentos para ofrecer un 
apoyo en caso de necesitar el medio centro con balón un pase de 
seguridad o un pase horizontal al espacio que haya abandonado 
su medio de banda. El otro central y el lateral cerrarán ligeramen­
te su posición al tiempo que avanzan para reducir las distancias 
dentro de la línea y tener un equilibrio ofensivo que permita reac­
cionar con garantías en caso de pérdida.
Mi "cereta" del 4-4-2
136 www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Robert Moreno
C .3 - S itu ac io n e s de juego de los m ed io s de b a n d a en fase de 
in ic io y pr o g r esió n .
C .3 .1 - M ed ios de banda co n balón de espalda (SJ)
Este tipo de situación se debería dar sólo por dos cir­
cunstancias: que el medio de banda esté completamen­
te solo (fig.3.60) y se pueda girar o porque ha hecho 
un apoyo de emergencia (fig.3.61) y pueda devolver el 
balón a un compañero situado detrás. En cualquier otro 
caso, si el medio de banda recibe el balón estando de 
espalda nos estaremos arriesgando a una pérdida, ya que tiene una li­
mitación espacial marcada por la línea de banda, y si el defensa lo hace 
mínimamente bien tendrá las de ganar.
Fig. 3.60- El medio de ban­
da sólo debería recibir el 
balón oslando de espaldas 
cuando está completamen­
te solo, ya que su posición 
no le da excesivas opcio­
nes de salida.
Fig. 3.61- También puede 
recibir de espaldas en caso 
de dar un desmarque de 
emergencia a su lateral.
www.futbol del i bro.com 137
http://www.futbol
Es evidente que si en esa posición tenemos a un jugador muy habi­
lidoso, que ele cada 5 balones que recibe en esa situación con marca, 
supera al rival en 4, deberemos optar por ese pase aunque el medio de 
banda esté marcado. Pero esta es una cuestión contextual que no pode­
mos prever en el diseño del modelo y de las situaciones de juego.
Por tanto, en las situaciones que puede darse esta jugada deberemos 
estar atentos para dar apoyos claros por detrás al medio de banda recep­
tor. En caso de que el jugador no reciba estos apoyos y esté presionado, 
deberá proteger el balón en una acción de 1:1 con salida hacia banda, 
la menos peligrosa.
• El resto de la línea de medios se mantendrá a la altura, pero con 
un ligero desplazamiento hacia atrás para poder llegar a las ayu­
das en caso de pérdida de su compañero. Estarán atentos en caso 
de que esté solo para ponerse a la altura del balón y seguir en 
bloque el avance del compañero.
• El medio de banda del lado opuesto deberá estar en una posición 
más cerrada de lo habitual y por detrás del balón, ya que al ser el 
más alejado es el que tardará más en llegar a posiciones defensi­
vas en caso de pérdida.
• El central y el lateral cercanos mantendrán su posicionamiento en 
diagonal respecto al balón para tener línea de pase también con 
el portero, y siendo una opción clara de apoyo para el medio de 
banda en posesión. Dependiendo de donde se encuentren sus 
oponentes cercanos, deberán jugar con la profundidad para ase­
gurarse la distancia mínima que les dé tiempo para actuar en caso 
de recibir el pase de su compañero.
• El central y el lateral alejados cerrarán su posición a la altura de 
sus otros dos compañeros manteniendo ladistancia de 15-20m 
con la línea de medios, así como su posicionamiento en diagonal 
respecto a los compañeros de esa línea.
• Los puntas, al no poder actuar directamente, mantendrán su posi­
ción pensando en las posibles situaciones que se pueden dar. Si el 
medio de banda está solo, empezarán a buscar el posicionamien­
to que les permita ayudar en la situación de juego del medio de 
banda con el balón de cara o de cara en conducción.
1 www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
•n
Esta situación puede darse por diversas acciones 
previas: por la entrega de uno de los defensas al medio 
de banda que está solo y se puede girar (fig.3.60); como 
tercer hombre en una combinación central-punta-me­
dio de banda (fig.3.62), o central-medio centro- medio 
de banda; o como entrega de un medio de banda o 
un punta en una circulación de banda a banda por un 
cambio de orientación del juego. Además, esa recep­
ción puede ser en estático o en carrera dependiendo 
del espacio que tenga el medio de banda por delante o dónde se sitúe 
su marcador.
C 3 .2 - Medios de banda con balón de cara (SJ)
Fig. 3.62- Combina­
ción de inicio entre 
central-punta-medio 
de banda para dejar 
al medio de banda en 
una situación de pro­
gresión con balón de 
cara.
Fig. 3.63- Medio de 
banda con balón de 
cara después de una 
circulación.
www.futboldelibro.com 13Q
FO
http://www.futboldelibro.com
En cualquier caso la situación que debe reconocer el medio de banda 
es la procedencia del balón y la densidad de rivales y compañeros que 
tiene delante para elegir entre pasar, conducir para fijar o evolucionar 
a otra situación de juego, la que explicamos después de ésta: medio de 
banda con el balón en conducción.
Si la presencia de rivales es la normal que puede tener por delante 
con su adversario directo y la del lateral rival, la situación se tendrá que 
solucionar buscando los apoyos en vertical que se le ofrecerán: apoyo de 
un punta y ruptura del otro, o bien buscando una situación ele 1:1 o de 
2:1 con la ayuda del lateral doblando su posición. En caso de no ver cla­
ras estas opciones tendrá las opciones de pase horizontal con el medio 
centro que está a su altura siempre y cuando este no tenga marca, o el 
medio centro alejado que estará en el centro del campo al haber hecho 
un movimiento para equilibrar la línea (este movimiento se realiza si el 
medio centro cercano solicita el pase por delante saliendo de su zona de 
juego). También existirá la posibilidad de que uno de los centrales avan­
ce y ocupe el espacio que haya dejado el medio centro marcado que ha 
abandonado su posición, pero ésta no será la mejor opción, ya que este 
apoyo debería estar cubierto por el otro medio centro tal y como he ex­
plicado. Como último recurso existirá la posibilidad de girarse y buscar 
un apoyo de emergencia con su lateral o central.
En caso de tener mucha densidad de rivales por delante por la bascu- 
lación de rivales, el medio de banda debe buscar rápido una circulación 
de balón hacia el lado opuesto, lado libre de rivales, a través de juego en 
corto o con búsqueda de cambios de orientación directos (más propio 
del ataque mixto pero un recurso bueno para esta situación de juego).
Si existe poca densidad de rivales debido a que el balón llega de 
una circulación previa de su equipo, la opción más clara será pasar a la 
situación en conducción, o en su defecto, por la presencia de un solo ri­
val, provocar un 2:1 con el punta o con el lateral que doble su posición, 
previo a una pequeña conducción para fijar a este adversario.
• El resto de jugadores deberá actuar dependiendo de la situación 
concreta en la que se encuentre el medio de banda con balón 
según hemos explicado anteriormente. Es decir, dependiendo del 
posicionamiento defensivo rival por las circunstancias previas del 
juego: con densidad de jugadores o con poca densidad de juga­
dores.
www.f üt boldelibro.com
http://www.f
n, /• l\ülj c
• El medio de banda que no participa, deberá cerrar su posición y 
mantenerse a la altura del balón ligeramente cerrado. Tendrá que 
estar atento para avanzar con la jugada por si su compañero de 
banda construye una situación ele finalización y centro.
• El medio centro cercano basculará hacia ese lado equilibrando la 
línea y manteniéndose a la altura del balón para ser una opción 
ele pase horizontal y estar bien colocado en caso de pérdida.
• El otro medio centro se colocará a la altura del balón pero muy 
atento y con predisposición a avanzar con el balón para llegar a 
posiciones en zona ele finalización que le permitan llegar a rema­
te en caso de entrada y centro por banda de su compañero.
® Los puntas que están por delante deberán buscar apoyo y ruptura 
en caso de estar en una situación con rivales. O buscar un posi­
cionamiento óptimo para entrar en la fase de finalización cuando 
el medio ele banda tenga espacio para el 2:1 con su latera. En este 
último caso, también puede ciarse la circunstancia ele que sea uno 
de los puntas, si le da tiempo a llegar, el que ofrezca una ruptura 
por delante en diagonal y el otro un apoyo (opción poco probable 
si han realizado los movimientos previos correctamente).
• Los defensas, salvo el lateral de la misma banda, cerrarán y avan­
zarán con el bloque manteniendo las distancias para ayudar en 
caso ele necesitar el poseedor un pase ele seguridad o ele tenerse 
que incorporar alguno de ellos a la línea ele medios.
• El lateral de ese laclo valorará en base a la situación concreta el 
doblar a su compañero o mantener la posición para ser una op­
ción ele pase de seguridad atrás.
C .3 .3 - M ed ios de banda co n el ba lón de ca ra en c o n d u c ­
c ió n (SJ)
En muchos aspectos relacionada con la situación ele 
juego anterior. También en esta situación ele juego es 
importante diferenciar la manera en que ha recibido el 
balón el medio de banda y la densidad ele rivales que 
encuentra delante el medio ele banda. En cualquier 
caso, no se diferencian de las expuestas previamente 
para la anterior SJ.
www.futbolde1 ibro.com
http://www.futbolde1
En caso de encontrarse en una situación de ataque con la densidad 
normal de adversarios delante, su actuación vendrá marcada por una 
acción individual de 1:1 si tiene oponente directo (fig.3.64), una acción 
de 2:1 ó 2:2, o por una llegada por banda a zona de finalización para 
centrar lo antes posible, dificultando de esta manera la acción defensiva 
rival. En esta situación, si es posible, el medio de banda debe tener un 
par de opciones de pase vertical, uno en diagonal al punta que le haga 
el movimiento de apoyo y en zona de progresión una opción de pase al 
punta que realiza un movimiento en diagonal al espacio. Si se encuentra 
en zona de finalización el movimiento del punta no tendría que apare­
cer, para así evitar atraer rivales y para poder este situarse cerca de la 
zona de remate y aprovechar un posible centro.
Mi "recela" de! 4-4-2
Fig. 3.64- El medio 
de banda en estas 
situaciones debe pro­
bar las acciones de 
1:1 + centro lo antes 
posible para sorpren­
der a la defensa rival.
Fig. 3.65- Si no 
tiene oposición 
delante también es 
conveniente sacar 
un centro rápido 
que no permita a los 
defensas colocarse y 
fijar marcas.
www. f u t bo l ele l i b r o. e om
'¡areno
En caso de ser una situación en la que el balón lo recibe de una cir­
culación ele su equipo y, por tanto, con el equipo adversario basculando, 
tendrá más espacio y aparecerán otra vez las mismas opciones que he­
mos explicado en la situación anterior: búsqueda de zona de centro, 1:1 
ó 2:1 con la incorporación del lateral doblando su posición (fig.3.65).
En ambos casos nos encontramos ante una situación muy cercana a 
la zona ele finalización, y por tanto las acciones se deben acelerar por la 
presencia ele más rivales. Pero en definitiva, es una acción óptima para 
pasar de zona de progresión a zona de finalización y poder tener opcio­
nes ele centro óptimas.
• El otro medio de banda deberá realizar un movimientoen diago­
nal siguiendo el avance de su compañero con balón para estar en 
disposición de remate en caso ele que llegue un centro de este.
• El medio centro cercano se debe situar por detrás clel medio de 
banda con balón ,que al conducir se está incorporando a la lí­
nea ele delanteros, para ser la opción de pase horizontal o atrás 
que permitirá mantener la posesión si le cierran los espacios y no 
puede centrar. Será muy importante que maneje los espacios para 
tener tiempo de recibir y reorientar el juego sin que un rival pueda 
interrumpirle.
• El medio centro alejado estará predispuesto para la llegada al es­
pacio que le dejará uno de los puntas que se encuentra por delan­
te y que realizará un movimiento en diagonal en zona ele remate.
• Los puntas deberán, desde la posición que les haya dejado todo 
lo previo, coordinar su entrada a remate con movimientos en 
diagonal para generar duda entre los defensas. Estos tendrán que 
decidir entre seguirlos o quedarse. Si los siguen, conseguirán un 
espacio libre para el medio centro que entra ele segunda línea.
• Los defensas, salvo el lateral de la misma banda, cerrarán y avan­
zarán con el bloque manteniendo las distancias para ayudar en 
caso de necesitar el poseedor un pase de seguridad o de tenerse 
que incorporar alguno de ellos a la línea ele medios.
• El lateral de ese lado valorará en base a la situación concreta el 
doblar a su compañero o mantener la posición para ser una op­
ción de pase de seguridad atrás.
www.futboldelibro.com 143
http://www.futboldelibro.com
D .- La L ín e a d e atac an tes
Los atacantes deben ser los protagonistas 
de la fase de finalización junto a los medios, 
pero también tienen un papel importante en 
la fase de inicio.
D.1 - A spectos generales de la línea de
A T A Q U E EN LA S D IF E R E N T E S FA S ES .
D .1.1- F ase de In ic io
Los puntas son claves para ofrecer opciones a los defensas en el inicio de 
juego. Ellos serán los encargados de ofrecer pases que batan línea como punta 
del diamante que se formará al colocarse los medios con un posicionamiento 
en diagonal respecto al balón. Al tener dos puntas sólo, deberán tener bas­
tante movilidad para llegar a ambos lado del ataque cuando se produzcan 
las circulaciones de su equipo. En este caso podemos llegar a establecer que 
en primera circulación no se desplacen, ya que, normalmente, los equipos 
defensores siempre llegan a esa primera circulación con una basculación co­
lectiva. Esto lo podemos establecer como estrategia, pero serán las situaciones 
concretas de juego las que den información a los jugadores para decidir qué 
hacer. Lo importante en este caso será que al jugador que inicie el juego no le 
falten el resto de opciones que permitan mantener la posesión del balón con 
poco riesgo.
Mi "recela" rlol 4-4-2
D.1.2- Fase de P rogresión
En la fase de progresión pueden aparecer por dos motivos: haberse despla­
zado en apoyo para recibir un balón procedente de la fase de inicio, o porque 
quieran ayudar a un compañero de la línea media con un apoyo para crear 
un 2:1 en la zona del poseedor. En cualquier otro caso, ellos deben proporcio­
nar en esta fase las opciones de pase vertical y diagonal que deben tener los 
jugadores en posesión. Movimientos que enlazarán con los de finalización 
dependiendo de cómo evolucione la acción. Nuevamente se les requerirá 
mucha movilidad para que no sean fijados fácilmente. Cuando se pongan en 
posiciones de línea de medios deben seguir los mismos principios que ellos. 
Si desarrollamos un Modelo de juego en corto de mucha posesión, será muy 
habitual el cambio de posición entre medios y delanteros. Estos cambios de 
posición y movilidad serán los que nos permitan fijar defensas y generar espa­
cios libres que podrán aprovechar otros compañeros.
144 www. f u t b o l d e Vi b r o . com
http://www.futbolde
Roben Moreno
Esta es su fase más importante ya que, principalmente, los delanteros 
deben estar para finalizar y jugar en los metros finales. Es muy impor­
tante que sean conscientes de la necesidad ele movilidad que requiere 
esta fase. En la zona de finalización es donde menos espacio y tiempo 
tienen los jugadores de nuestro equipo por la densidad de rivales. En este 
sentido deben mentalizarse que es mejor llegar a una zona de remate 
que estar en esa zona ele remate. Quiero hacer mención especial a que 
a veces su participación en esta fase puede ser más pasiva que activa. Es 
decir, a pesar de que para los delanteros es difícil ele entender, ellos pue­
den ser con sus movimientos, los provocadores de zonas de remate que 
aprovechen los medios que lleguen de segunda línea. Esto no es fácil de 
hacer entender a un delantero, ya que su mentalidad es la ele hacer gol. 
Deberemos enfocar esta situación explicándole que quietos en el sitio 
son fáciles de marcar, y que, por tanto, deben tener una movilidad per­
manente que les marcaremos en las sesiones de entrenamiento.
D.1.3- Fase de Finalización
D .2 - S itu ac io n es de jueg o de los puntas en fase de in ic io ,
PROGRESIÓN Y FINALIZACIÓN.
D .2 .1 - Puntas co n balón de espalda (SJ)
Esta situación se puede dar en la fase de inicio de 
juego y en la fase de progresión principalmente. Aun­
que obvio, repetimos que la primera opción que debe 
buscar el punta será la de girarse para pasar a otra si­
tuación de juego: punta con balón de cara. De tocias 
formas es difícil que un punta pueda recibir de cara y 
girarse con facilidad. Normalmente están marcados y 
muy controlados, ya que este tipo ele pases, si el punta 
recibe solo y se puede girar, habrá superado a muchos rivales con poco 
esfuerzo.
Si se da en una acción de in icio (figs.3.67/68), lo lógico es que el 
punta tenga diversas opciones a parte de la de girarse. Debería tener
al menos dos apoyos de frente con su medio de banda y con su medio
centro, que si han hecho bien sus movimientos deberían estar en condi­
ciones de recibir el balón de cara. Si estas dos opciones están anuladas 
el punta debe asegurar la posesión del balón con una cobertura estática 
o con un control orientado que le permita mantener el control del balón.
www . f utbol del i bro . coin 145
• El otro punta tiene que aprovechar el espacio generado por su 
compañero con un movimiento en diagonal controlando el fuera 
de juego.
• El medio centro y el medio de banda cercanos, como hemos d i­
cho, tienen que ser una opción de pase de cara.
• El otro medio centro se ubicará manteniendo la estructura pero 
atento para colocarse a la altura del balón si el punta juega de 
cara con alguno de sus compañeros de la línea de medios.
• El medio de banda alejado mantendrá su posición más o menos 
cerrada con especial atención a la siguiente acción. Si el juego va 
hacia su lado volverá a ganar amplitud, si va hacia el otro, man­
tendrá su posición en la EBO.
Fig. 3.67- El punta es una 
muy buena opción de ini­
cio de juego. En caso de re­
cibir en zona de progresión 
de espaldas deberá dar 
continuidad al juego.
Fig. 3.68- Ante este tipo 
de recepciones entre lí­
neas, debe tener siempre 
opciones de cara para dar 
continuidad al juego con 
compañeros de cara a por­
tería rival.
146 www.fü tbo1de1 i b ro.com
• La línea defensiva habrá avanzado con el bloque y estarán cerran­
do posiciones detrás clel central que ha avanzado para dar el pase.
Cuando esta acción se da en zona de progresión o casi en zona de 
finalización el punta debe valorar si está solo para girarse o controlar 
orientado hacia el lado contrario del que viene el balón (fig.3.70). Otra 
opción será jugar de cara en diagonal al compañero clel lado contrario 
del que venía el balón (fig.3.69). Estos movimientos ele apoyo a los me­
dios deben ser en el momento justo en que el poseedor solicita el pase, 
para tocar rápido e i r á ocupar posiciones libres que haya dejado su otro 
compañero en punta.
m m
Fig. 3.69- La recepción en­
tre líneas es un momento 
que requiere mucha velo­
cidad en las acciones. Las 
combinaciones contercer 
hombre deben ser una op­
ción clara en estas zonas.
Fig. 3.70- Si el punta reci­
be y se puede girar es algo 
que no puede dejar de ha­
cer por lo beneficioso de la 
siguiente acción.
w w w .futboldeli b r o .com 147
http://www.futboldeli
• El otro punta deberá ocupar el espacio que haya dejado el punta 
con el balón de espaldas con un movimiento en diagonal/hori­
zontal para dar todas las opciones al jugador que ha dado el pase. 
Sólo cuando la acción se encuentre en zona de finalización el 
segundo punta lim itará esta ocupación del espacio y priorizará 
colocarse de manera que pueda atacar zonas de remate.
• Los medios que tiene por detrás en diagonal, buscarán, dentro de 
su zona de juego, mantenerse en diagonal con este punta para ser 
una opción de pase. Debemos recordar, que si estos medios están 
marcados deberán abandonar su posición y pedir el balón por 
delante para dejar un espacio a los defensas y que estos puedan 
ocupar esa zona incorporándose a la línea de medios.
• La línea defensiva debe ocupar sus zonas de vigilancia y equ ili­
brio ofensivo de tal manera que puedan ser una opción de pase 
de emergencia y a su vez poder, en caso de necesidad, ocupar un 
espacio que deje uno de los compañeros de la línea media justo 
por delante.
Mi "rocol.'i" del A -'l- l
D.2.2- P untas c o n ba ló n de cara (S J)
Situación de juego que puede ser muy favorable 
para lograr un remate a puerta dependiendo de la 
zona en que se dé. Debemos tener en cuenta que esta 
es una situación que, a no ser que se encuentre aleja­
do de la portería, implicará una fuerte presión al punta 
con balón. Por tanto, tienen que darse movimientos 
o combinaciones a un ritmo alto. Puede darse en el 
carril central o en los carriles laterales. Si es por el carril central, el punta 
deberá buscar acciones de finalización o continuación para mantener la 
posesión. Si es por el carril lateral, el punta buscará acciones de centro 
o de continuación de la posesión.
En el caso de la opción en el carril central hemos de pensar que tanto 
en progresión como en finalización existirá un alto número de rivales y 
poco espacio. Si el punta recibe por detrás de los medios rivales en zona 
de nuestros medio centros, tendrá que cum plir con las mismas funciones 
encomendadas a estos en esa situación.
Al punta de cara le deben aparecer diferentes opciones: la del pase 
a su otro compañero que ha ocupado el espacio que él ha dejado
www. f u t.bo l. ele’L i b r o . com
Roba l
Fig. 3.71- El punta en esta 
zona de cara es una op­
ción clara de finalización o 
combinación para finaliza­
ción. Puede hacerlo con el 
otro punta o con un medio 
centro.
Fig. 3.72- Una opción que 
deberá probar en caso de 
tener alguna posibilidad 
será la de finalizar de for­
ma individual.
(fig.3.71), la posibilidad de remate por estar cerca de portería (fig.3.72), 
la continuidad de juego con alguno de los compañeros ele la línea media 
que se incorpora (fig.3.71), o en último caso, la no pérdida a través de 
la cobertura clel balón y el pase hacia atrás. Dependiendo de la zona en 
que se encuentre puede ser que valga la pena correr riesgos en situa­
ciones de 1:1 o incluso de 1:2 por el beneficio que supondría superar 
cualquiera ele las dos.
• El otro punta debe buscar su espacio para ser una opción ele pase. 
Normalmente ese posicionamiento, en la medida de lo posible 
por el poco tiempo existente, debería ser en diagonal a su com­
pañero. De esta manera puede tener varias opciones: tirar un cles- 
marque en diagonal, ciar apoyo en un 2:1 o un apoyo para dar 
continuidad al juego.
www.fu tboldeli bro.com 149
http://www.fu
• Los medio centros que se encuentran por detrás deben valorar 
hacia donde se orienta el juego. Si lo hace hacia su lado y tienen 
espacio delante pueden avanzar para ser otra opción de pase. Si 
es hacia el laclo contrario tienen que mantener su posición para 
respetar la EBO.
• Los medios ele banda deberán estar atentos, también, si el juego 
se orienta hacia su laclo o no. Serán la referencia en amplitud para 
un posible continuidad del juego hacia banda donde buscarán 
una acción de centro (fig.3.73). Si no se orienta el balón hacia 
su laclo, mantendrán su posición en la EBO, con atención a una 
posible llegada por banda contraria y una finalización.
• La línea defensiva realizará tareas de vigilancia y mantendrá la 
EBO. Sólo los laterales estarán atentos a una posible continuidad 
hacia banda para decidir si intervienen doblando a su medio de 
banda.
Si la acción se cía en algún carril lateral el punta tendrá que cum plir 
funciones de medio ele banda, y su objetivo será sacar un centro lo antes 
posible (fig.3.74) o ciar continuidad a la posesión.
En caso ele poder sacar un centro, los efectivos en la zona de remate 
deberían ser el otro punta, el medio centro alejado y el medio de banda 
contraria. El resto de jugadores deberá cumplir posicionamientos que per­
mitan mantener la EBO. El medio centro cercano ciará un apoyo de segu­
ridad por detrás. El medio ele banda estará atento para una situación de 
2:1 o ser una solución atrás. La línea defensiva mantendrá las vigilancias 
ofensivas y una ocupación racional.
En caso ele que la situación provenga de un giro clel punta tras haber 
icio a recibir en un inicio ele juego (fig.3.75), el punta debe cumplir funcio­
nes de medio y tendrá que priorizar la progresión clel juego con un pase en 
vertical o una conducción. Si no puede realizar ninguna ele estas acciones, 
deberá buscar el cambio ele orientación del juego o asegurar la posesión 
con un pase atrás.
• El otro punta puede encontrarse en dos situaciones: si es el que ha 
hecho el movimiento de ruptura al espacio que ha creado su com­
pañero, tendrá que pasar a realizar funciones de punta en apoyo 
al estar en el lado clel juego. Si por el contrario es el que ha ciado 
el apoyo pero no ha recibido el balón, tendrá que buscar progresar 
con la jugada manteniendo el equilibrio del equipo y preparándose 
para una posible pérdida o necesidad de apoyo posterior.
Mi "recela" riel 4-4-2
150 w w w .futboldeli b r o .com
http://www.futboldeli
Robert Moreno
FO
Fig. 3.73- Puede ser que no 
haya soluciones por den­
tro y el hecho de estar tan 
cerca de la portería rival 
hará que haya espacios en 
banda.
Fig. 3.74- En caso de en­
contrase en situaciones 
de banda el punta deberá 
buscar el centro lo antes 
posible.
Fig. 3.75- Si el punta se 
encuentra con el balón de 
cara por una situación de 
giro tras pase desde zona 
de inicio, buscará orientar 
el juego hacia el otro lado.
www.fu tbolde1 i b ro.com 151
http://www.fu
• El medio centro cercano dará un apoyo en horizontal para dar 
continuidad al juego. El medio centro alejado mantendrá la po­
sición sin dejar de observar posibles espacios en la defensa rival 
que pueda atacar.
• El medio ele banda cercano mantendrá la posición ya que el juego 
se debe orientar hacia el otro lado. El otro medio de banda segui­
rá en amplitud con tendencia a avanzar si se confirma el cambio 
de juego hacia su carril.
• La línea defensiva avanzará y se cerrará manteniendo su posición 
en la EBO sin dejar ele ser una opción por si el juego vuelve hacia 
atrás.
M i "receta" del 4-4-2
D.2.3- Puntas co n balón de ca ra en co n d u cc ió n (SJ)
Al ser un punta estaremos hablando de una situa­
ción de progresión con muchas opciones ele entrar 
en finalización, o directamente de una situación de 
finalización. Es, seguramente, una ele las acciones en 
al que uno ele nuestros jugadores dispondrá de menos 
tiempo y espacio para ejecutar debido a la densidad 
de rivales y la cercanía a la portería. Las soluciones 
son casi las mismas que he expresado en la situación de juego anterior.
En caso de tratarse ele la fase de progresión la situación de juego nos 
ciará varias opciones: la posibilidad de dar continuidad al ataque en­
trando en zona de finalización, la posibilidad de entregar el balón a un 
compañero en zonas despobladas para mantener posesióny progresión 
después ele haber fijado rivales, y la posibilidad de buscar un tiro lejano, 
o la búsqueda de una acción táctica de 1:1, o 2:1 que nos habilite para 
entrar en zona de finalización.
En caso de estar o entrar en zona de finalización, esta situación de 
juego implica varias situaciones. En primer lugar puede ser la acción 
más esperada por un punta, ya que una conducción de un punta por el 
carril central puede implicar una acción individual de finalización a tra­
vés de una situación de tiro a puerta, de 1:1 o de 2:1. Si la conducción 
es por el carril lateral, la acción más normal que deberá venir será un 
centro lo antes posible para evitar que el rival cierre las zonas de remate, 
o una acción de pase atrás en caso de que nos hayan cerrado las posibi­
lidades de centro.
152 www. f ú t b o l clel i b r o . com
Roben Morenc
3.2.3.- A s p e c to s a te n e r en c u e n ta p o r t o d o s lo s ju g a d o r e s
EN LA ZONA DE FINALIZACIÓN
La zona ele finalización tiene unas características especiales que vie­
nen definidas por el poco espacio y tiempo que hay debido a la habitual 
superioridad de jugadores rivales. En este sentido es importante "perm i­
tir" comportamientos individuales de talento pero tener cierto orden y 
coherencia en el posicionamiento y las llegadas para no repetir posicio­
nes o facilitar el trabajo a los defensas. Deberemos observar determina­
dos comportamientos que nos ayuden a combatir la falta de espacio y 
tiempo. En esta fase los jugadores se podrán encontrar en dos tipos de 
situaciones:
A- L leg adas po r band a
En este caso el objetivo será encontrar un centro desde la zona más 
favorable posible para el jugador que llega a esa zona o que entra con el 
balón en esa zona.
Debemos solicitar a los jugadores que lleguen a zonas de finalización 
por banda que busquen el centro lo antes posible y tratando de no parar 
el balón. Esto, claro está, si el jugador que llega a esa zona ve posibilida­
des de que lleguen compañeros a esa zona de remate. El hecho de cen­
trar lo antes posible dificulta la defensa de los rivales, ya que en caso de 
hacerlo y haber hecho bien las circulaciones previas y la progresión para 
llegar a esta zona, los defensas estarán corriendo hacia atrás (con lo que 
dificulta esto la defensa) o estarán mal posicionados sin fijar a sus rivales.
A los posibles rematadores se les debe solicitar que busquen m ovili­
dad constante dando continuidad a sus desmarques si no encuentran el 
remate. En principio, a los jugadores de primera línea de ataque, les pe­
diremos que busquen movimientos en diagonal, y a los de segunda línea 
de ataque les solicitaremos movimientos en vertical para aprovechar los 
espacios que puedan haber generado los de primera línea. Un defensa 
que marca a un punta debe decidir que hacer si este tira un movimiento 
en diagonal: seguirlo o quedarse en el sitio. Si lo sigue, en su espacio 
quedará un sitio libre para el jugador que entra de segunda línea. Si se 
queda, el punta estará solo para rematar con su movimiento en diagonal.
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Mi "receta" del 4-4-2
Fig. 3.76- En zona de fina­
lización cuando el balón 
llega por banda los movi­
mientos de la primera línea 
deben ser en diagonal y los 
de segunda en vertical.
En este caso las soluciones serán varias: tiro a puerta, pared y tiro, 
continuidad ele juego para finalizar la acción con una llegada por banda.
El jugador en posesión debe valorar en ese momento cual es la mejor 
solución, pero siempre debe tener la posibilidad de un apoyo para entrar 
buscando una pared o darle continuidad al juego. En caso de no tener 
opciones ele pase ni espacio para el tiro, el regate en esta zona se debe 
probar por el poco riesgo que supone y el alto beneficio que supondría 
tener éxito.
Los jugadores que están cercanos son los responsables ele dar esas 
soluciones ele apoyo para buscar la pared o la continuidad al compa­
ñero poseedor. Los alejados a la altura de la línea clel balón, deberán 
estar atentos para buscar posibles situaciones de "tercer hombre" en la 
combinación ele una parecí, o ser una opción entrando de segunda línea.
B- L legadas po r el c en tro
154 www.futbo'Ldelibro. com
Robei i Moreno
3.3- A ta q u e O r g a n iz a d o : J u e g o en L a r g o
El juego en largo o juego directo es un estilo que requiere de menos 
elaboración que el juego en corto, pero que también debe ser conside­
rado y entrenado por un entrenador con el fin de tener alternativas para 
su equipo. O bien con el fin de poder explotar determinadas caracterís­
ticas de su plantilla. Como habíamos dicho al in icio del libro, si tenéis 
en vuestro equipo a un portero con un desplazamiento óptimo de 70 
metros y a un punta que gana 8 de cada 10 balones que le lanzan, pues 
vuestra misión será instrumentar y organizar que pasará a partir de ese 
momento.
El juego en largo también puede ser una alternativa para combatir 
defensas adelantadas que busquen hacernos daño con la presión. Esta­
blecer pases en profundidad a la espalda de la defensa rival con entradas 
de segunda línea y buenas diagonales de los puntas es una alternativa 
que no debéis despreciar. A veces nos obcecamos con un estilo de juego 
en corto y lo único que estamos haciendo en determinados momentos 
es perjudicar a nuestro equipo.
También podemos considerar 
esta opción como un factor es­
tratégico al in icio de los partidos.
Podemos establecer que los pri­
meros minutos de un partido, en 
los que el rival nos puede apre­
tar más de lo normal, o en el que 
queramos dejar pasar los nervios 
iniciales de nuestro equipo, el 
juego sea más directo, más en lar­
go. De esta forma cambiamos la 
presión y somos nosotros los que 
podemos ir a apretar cerca de su 
propia portería al equipo rival.
www.futboldeli bro.com 155
http://www.futboldeli
M i "receta" del -I • A
3 .4 - A t a q u e O r g a n iz a d o : Ju e g o m ix t o 
(C o r t o y La r g o )
B
 Alternar los estilos dentro de un partido es un factor estratégico que 
puede crear sorpresa en el rival. Tener definidos momentos en los que 
pasamos a jugar de corto a largo pueden ser muy beneficiosos. De todas 
formas, hay que tener a los jugadores concretos que nos permitan explo­
tar los dos estilos de ataque de forma efectiva.
También se puede dar esta situación sin que sea por un factor estra­
tégico del entrenador. Muchas veces las circunstancias clel partido y el 
rival, nos llevarán a practicar ambos estilos. Como habíamos dicho al 
in icio del libro, un equipo no es 100% de estilo en corto, o 100% de 
estilo en largo. El contexto y la situación competitiva nos puede llevar a 
tener que utilizar ambos estilos.
3 .5 - I n d e p e n d ie n t e m e n t e d e l e s t il o , lo s
FUNDAMENTOS COM O BASE.
Decidamos jugar siempre organizado en corto, siempre en largo, o 
mixto, para tocios los estilos debemos cum plir con los fundamentos del 
fútbol, ya que será la única forma de darle coherencia a la disposición 
de nuestro equipo sobre el campo en tocio momento. Aspectos como la 
EBO o la EBD, serán de gran ayuda utilicemos el estilo que sea. La cohe­
rencia y la reducción de la incertidumbre que nos cía la aplicación clel 
Juego Colectivo y de los fundamentos hace que, en cualquier circunstan­
cia, nos ayude a ser mejores.
Rohfíft Moreno
! 4 , - T r a n s ic ió n o f e n s iv a
4 .1 - I n t r o d u c c ió n
Tal y como he explicado al in icio clel libro, considero a la transición 
como ese momento ele desorganización existente entre las dos grandes 
fases organizadas clel juego: la fase ofensiva y la defensiva. Son momen­
tos breves en el tiempo pues la mayoría ele equipos, por comportamiento 
natural de sus miembros, tienden a organizarse interponiéndose entre el 
balón y la portería. Las transiciones son, quizás, uno ele los momentos 
que tocios tenemos muy claro como una buena oportunidad de hacer 
daño al rival, pero también uno de los momentos que más sensación 
ele faltade control provocan en el entrenador. Un análisis ele cómo se 
consiguen los goles en la mayoría de competiciones, nos arroja siempre 
de forma clara la importancia de los goles conseguidos en este tipo de 
acciones. Incluso los equipos que se caracterizan por un alto porcentaje 
ele posesión consiguen muchos goles en transición.
La transición ofensiva forma parte de la fase ofensiva pero tiene unas 
características especiales. El hecho que más la caracteriza, como ya he­
mos dicho, es el momento de desorganización defensiva rival, pero tam­
bién nuestra disposición para defender en el momento de recuperación 
clel balón. Por tanto, uno de los secretos para el éxito de las mismas, es 
la duración del "cambio ele chip" de los jugadores para pasar de una 
mentalidad ofensiva a una defensiva, y viceversa. Se trata de un momen­
to óptimo para atacar por los espacios que existen ante nosotros y en el 
campo clel rival. Esta transición se puede dar desde cualquier parte del 
campo, pero lo idóneo es que exista espacio a la espalda de la defen­
sa adversaria y poca densidad de rivales. También es un momento de 
riesgo, ya que una mala transición ofensiva se puede convertir en una 
mala transición defensiva que facilite al rival llegar a nuestra portería con 
peligro.
Cuando recuperamos el balón, en cualquier zona del campo, tene­
mos varias opciones: buscar un ataque rápido, generar un contraataque 
o asegurar la posesión para iniciar un ataque organizado a través clel 
juego colectivo (fig.4.1). A continuación os hago un análisis y definición 
de cada uno de los momentos descritos con excepción del ataque rápi­
do. El ataque rápido es una acción muy corta que implica juego en largo 
y sólo dos protagonistas, es casi un automatismo. No lo explico y os lo 
dejo a vuestra elección al ser muy sencillo de construir por parte de cada 
entrenador.
160 www. f u t b o 1 d e 1 i b r o . c o ni
Ataque Rápido
Transición
Defensa-Ataque
Contraataque
Fig. 4.1- Momentos de la Transición Defensa-Ataque..
Al igual que en tocio el momento ofensivo organizado, el hecho de tener 
claro cómo defiendo, cómo ataco y en qué situaciones se pueden encon­
trar mis jugadores, me permitirá definir de forma aproximada que tipo de 
transiciones deberán desarrollar mis jugadores. Esto, añadido al estudio de 
mis rivales, me dará información suficiente para reducir esa incertidumbre 
existente en el fútbol. No digo que podamos "calcar" las situaciones exac­
tas de un partido. Esto es casi imposible. Pero sí que podremos establecer 
el tipo de transiciones más habituales y ensayar situaciones y relaciones 
aproximadas.
Como en el ataque organizado, nos encontraremos dos tipos ele jugado­
res, los que van a participar y los que no. En las transiciones la diferencia en­
tre unos y otros se acentúa más cuando lo que se busca es el ataque rápido 
o contraataque. En cualquier caso, debemos establecer una ¡dea colectiva 
sobre la transición y también definir de forma clara las funciones y respon­
sabilidades ele nuestros jugadores en este momento. Es la única forma de 
conseguir comportamientos coordinados. Los otros, los comportamientos 
individuales y el talento, es algo que no podemos crear, eso lo crean los ju ­
gadores, pero muchas veces ese talento y creatividad no son suficientes para 
solventar todas las situaciones, y sobre todo, dependemos de la inspiración 
de un individuo, y con eso no podemos contar siempre. Y, los primeros, los 
creados por el entrenador ele forma organizada, potenciarán los segundos, 
los creativos o de talento, al ciar condiciones favorables de espacio y tiempo.
En cuanto a la creación de esos comportamientos, debemos establecer 
actuaciones que nos permitan asegurar esa posesión sin riesgo de pérdida, 
ya que el rival puede hacer dos cosas: presionarnos tras la pérdida o re­
plegarse. Lo primero que hemos ele tener en cuenta es que en la zona de 
recuperación, al estar el balón, existirá densidad ele jugadores nuestros y, 
posiblemente, rivales. A partir de ahí, hemos de buscar los mecanismos que 
hacen exitosa una transición ofensiva.
www.futboldeli bro.com 161
http://www.futboldeli
fc-ta" del
En el caso ele un ataque rápido o contraataque: pocos toques, pocos 
efectivos y velocidad en la ejecución y los desplazamientos para aprove­
char el espacio y tiempo que nos cía la desorganización clel rival.
En el caso ele una continuidad a ataque organizado: sacar el balón de 
la zona de recuperación, posicionamiento de seguridad para conservar 
el balón con jugadores por detrás clel poseedor, y alternativas ele pase 
para el jugador que recupera por delante y a su altura.
En los ataques rápidos o contraataques diferenciamos dos pequeños 
momentos que duran muy poco pero que clan in icio o no a la transición. 
Yo les llamo momento ele continuidad hacia contraataque o ataque rápi­
do, o momento de continuidad a ataque organizado. Es ese momento o 
fase inicial de la transición en el que nuestra actuación nos lleva a una 
situación ele velocidad hacia portería rival en igualdad, inferioridad o 
superioridad; o por el contrario, tratamos de no perder el balón aunque 
no podamos progresar y desistimos ele esa velocidad para mantener la 
posesión o buscar un ataque rápido con un lanzamiento en profundidad. 
Es como un momento (muy corto) de preparación previa que nos permi­
te hacer una cosa u otra.
Explicar en este libro todas las posibilidades a desarrollar en el mode­
lo ele juego es algo que estaría clescontextualizado y, por tanto, perdería 
su credibilidad y riqueza. Sólo el trabajo con un equipo nos va a permitir 
considerar todas las posibilidades que más beneficien y se den con nues­
tro equipo. La hipótesis que os explico tiene algunos condicionantes que 
podrían variar, y en consecuencia podrían variar las soluciones. Estos 
condicionantes son:
Recuperación 
de balón
Ataque Rápido 
Contraataque
Ataque
organizado
Fig. 4.2- Momentos de la transición ofensiva.
162 www. f li t bo 1 de l i b ro. com
• El equipo que nos defiende toma como iniciativa el repliegue de­
fensivo de su línea defensiva. Todos corren hacia atrás en embu­
do, que es el comportamiento más natural.
Atacamos con una línea nuestra que estará formada por los pun­
tas y los jugadores de banda. Excepcionalmente con un medio 
centro.
No definimos la llegada de jugadores adversarios por detrás (si se 
cumplen los aspectos ele pocos toques y velocidad en las accio­
nes), ni tampoco las entradas o llegadas de jugadores nuestros de 
segunda línea (esto nos daría un escenario todavía más óptimo).
No contemplamos la existencia de un jugador de máximo talento 
que nos garantice superar siempre el 1:1, o el 1:2. Esto como en­
trenadores es algo con lo que no podemos contar.
Si tenemos dos líneas en la transición, es decir, uno o dos juga­
dores que corren a la altura de los defensas, no debería cambiar 
en exceso el comportamiento salvo para ataques rápidos por la 
existencia de mucho espacio detrás de la defensa rival que pueda 
aprovechar uno de nuestros jugadores adelantados.
Remarcamos el ataque por 
el centro al ser el que más 
posibilidades ofrece al po­
seedor. Esto no quiere de­
cir que no se puedan llevar 
transiciones por banda, 
pero tendrán un único fin: 
centrar antes de que los 
defensores ganen sus po­
siciones.
IB
www. futboldelibro.c o ni
4 .2 -T r a n s ic ió n para c o n t r a a t a q u e
En caso de querer explotar los espacios dejados por el rival en su fase ofen­
siva, se deberán cumplir una serie de condiciones:
• Espacio y tiempo: el rival tienen que tener posiciones avanzadas o con 
poca densidad de jugadores. Esta situación nos facilitará atacar esos 
espacios con algo de tiempo, no mucho, para aprovecharlos y generar 
situaciones favorables de finalización.
• Velocidad en la ejecución: relacionado con el anterior punto. Lo nor­
mal es que tengamos poco tiempo para desarrollar este tipo ele ata­
ques, con lo cual, la velocidad en la ejecución de la acción deberá ser 
alta. Rara que esto seproduzca, necesitaremos de coordinación, y lo 
normal es que a más velocidad, menos coordinación. Por eso será im­
portante definir las acciones que nos permitan coordinar y aumentar 
la velocidad de ejecución.
• Pocos toques y pocos efectivos: vinculado al anterior, y necesario si 
queremos que se dé velocidad en la ejecución. Cuantos más jugadores 
participen entrando en contacto con el balón, más tiempo tardaremos 
en finalizar la acción. Por eso es importante que participen varios ju ­
gadores en la acción, pero que minimicemos el número ele jugadores 
que entran en contacto con el balón. Eso no quiere decir que los ju ­
gadores que no entran en contacto con el balón, no sean importantes. 
Al contrario, los que no entran en contacto con el balón, son los que 
crean las condiciones ideales para los que sí lo hacen.
Existen más características indispensables para encontrar el éxito en 
una transición, pero no todas sirven para cualquier tipo de transición. Por 
eso prefiero comentarlas contextual izadas en cada una de las situaciones 
que nos podemos encontrar. Para ello es importante definir esas situacio­
nes: recuperación en zona de línea defensiva, recuperación en zona ele 
línea de medios y recuperación en zona de línea de atacantes. Debemos 
entender estos espacios desde la óptica del posicionamiento de nuestro 
bloque defensivo. Es decir, si estamos en bloque bajo (hablaremos de esto 
en el capítulo sobre defensa organizada), la zona de línea defensiva estará 
próxima a nuestra área, la zona de medios a unos 10-15 metros por delan­
te del área, y la zona de puntas un poco por detrás de la línea de medios. 
No obstante os quedará más claro una vez visto el capítulo ele la Fase De­
fensiva. Os vuelvo a pedir un esfuerzo para entender que si bien explico 
las fases por partes, es muy difícil entender unas sin las otras.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
t A In ihiio
Las recuperaciones en la línea defensiva son las menos idóneas para 
buscar una transición en forma ele ataque rápido o de contraataque. Es 
el momento en el que estamos más lejos de la portería rival (fig.4.3), y 
seguramente es el momento en el que tendremos más rivales entre no­
sotros y la portería rival. Por tanto, será más "lento" poder generar una 
acción de transición al tener que intervenir más jugadores y tener que 
superar una mayor distancia. Pero aun así, se pueden dar situaciones de 
repliegue intensivo por nuestra parte (es decir, muchos jugadores nues­
tros cerca de nuestra portería, y muchos jugadores rivales también cerca 
ele nuestra portería) que hagan factible el iniciar una transición.
Esta recuperación en línea defensiva la puede realizar un defensa o 
un medio en funciones defensivas que se encuentre en esa zona. Esto 
implica, que en ese carril de juego existirán espacios sin jugadores de 
nuestro equipo, y, posiblemente sin jugadores rivales.
En este caso las características que debemos buscar serán las siguien­
tes:
A- Recuperación en línea defensiva
Fig. 4.3- Recuperación en zona defensiva
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Sacar rápido el balón de la zona de recuperación: la densidad de 
jugadores existente en esa zona hace muy difícil manejar el balón 
con garantías de éxito. Por tanto, el jugador que recupera el balón 
buscará sacar de esa zona el balón.
Buscar hombres alejados: al recuperar el balón en línea defensi­
va, lo ideal será encontrar a jugadores alejados (delanteros) como 
primera opción de pase. Esto nos asegura, en caso de perder el 
balón, mantener jugadores detrás del balón. Lo ideal sería saltar 
a los hombres de la línea media para encontrar a los atacantes. 
Estos a su vez pueden dejar el balón de cara a los medios y atacar 
los espacios libres que habrán generado con su movimiento y el 
de sus compañeros en la línea de ataque.
Aprovechar espacios libres en zonas alejadas: en relación con 
el anterior, el movimiento de compañeros alejados buscando un 
apoyo al jugador que recupera puede generar espacios libres a la 
espalda cíe estos. Esos espacios deben ser ocupados para ser una 
opción de pase en caso de ataque rápido.
Cambiar de carril en la progresión: La densidad de jugadores será 
también, a parte de en la zona del balón, en el carril del balón. Si 
el equipo rival no está muy bien estructurado, su posicionamiento 
tendrá tendencia a ser más numeroso en ese carril. Por tanto, es 
recomendable salir hacia otros carriles.
En caso de recuperar y atacar por el carril central por la existencia 
de espacio, buscar la tendencia hacia un lado de ese carril, ya que 
lo normal será que los defensores se cierren en embudo hacia su 
portería. Si nos decantamos ligeramente hacia un lado estaremos 
reduciendo el número de defensores al dejar más alejado a uno 
de ellos.
Fijar y pasar: Cuando un jugador tenga espacio delante, deberá 
buscar conducir para fijar rivales a no ser que tenga opciones me­
jores con un pase vertical o diagonal que garantice la progresión.
Dar apoyos a la altura del balón: el jugador que conduce debe 
tener opciones a su altura para poder dar continuidad y cambio 
de orientación a la acción.
Buscar los espacios libres alejados: igual que pedíamos en la fase 
ofensiva organizada, en esta fase será clave llevar el balón siem­
pre hacia el pasillo contrario del que venga, pues allí habrá más 
espacio y por tanto tiempo.
www.f utboIdeli b r o .com
http://www.f
• En la medida de lo posible dar amplitud y profundidad: con los
movimientos que después concretaremos, será importante dar 
opciones diferentes al poseedor, así como dificultar a nuestros 
adversarios la defensa de nuestros jugadores.
• Dominar la VP (visión periférica): todos los jugadores que se en­
cuentren por delante del balón deberían hacer uso constante de 
la VP para obtener el máximo de información posible relativo a la 
colocación de sus oponentes y de los espacios existentes.
• Progresión del bloque manteniendo las distancias: este es un he­
cho que acostumbra a costar bastante, pero es muy importante 
que el resto del equipo, los que no participan directamente, man­
tengan las distancias con sus compañeros para ofrecer un bloque 
compacto. Con esta progresión del bloque se anula a los puntas 
rivales que se queden en fuera de juego y se juntan líneas para 
defender posibles pérdidas en la transición.
B- Recuperación en línea de medios
La recuperación en esta zona se puede dar por parte de cualquier 
jugador de nuestro equipo: por los medios, que se ubican de forma or­
ganizada en esa zona, por un punta en funciones defensivas por seguir 
una incorporación rival o al realizar una ayuda, y por un defensa que 
haya salido para apretar una posible recepción de un punta rival o un ju ­
gador entre líneas. En cualquier caso, ésta es una de las situaciones que 
nos dan un perfil más ideal para organizar la transición, ya que tenemos 
jugadores por delante y por detrás del balón. Esto reduce el riesgo de la 
acción y nos da soluciones en el in icio de la transición. Como desarro­
llaremos después, no será lo mismo recuperar en banda que recuperar 
en el centro, ya que las opciones en un caso y otro no son las mismas. 
Al recuperar en banda estamos limitados en cuanto a espacio por la lí­
nea de banda. Las recuperaciones en el centro nos abren posibilidades 
a ambos lados.
La recuperación en línea de medios, por un jugador de la línea media 
o delantera, nos reducirá el tiempo y número de jugadores a participar 
en la acción al ser ellos, normalmente, alguno de los protagonistas de 
nuestras transiciones. También tendremos por delante nuestro un espa­
cio amplio, y a diferencia de la recuperación en línea defensiva, tendre­
mos menos rivales por delante y menos espacio que recorrer hasta la 
portería rival.
www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldel
En este caso las características que debemos buscar serán las mismas 
que en el punto anterior con la diferencia que en este caso no tendremos 
que buscar opciones de hombre alejadoen el primer pase, ya que por la 
zona ele recuperación estos no existirán.
C- R ec u pera c ió n en lín ea de pun tas
Este tipo de recuperaciones puede convertir las acciones de transi­
ción en situaciones reducidas de 1:1, 2:1 ó 2:2. En caso de tratarse de 
un 1:2, debemos temporizar para esperar ayudas a no ser que sea fácil 
convertir la acción en un 1:1 por la distancia clel segundo defensor.
Al tratarse de recuperaciones en la zona de la línea de atacantes, se 
puede producir por parte de un atacante, o por parte de un jugador ele 
la línea de medios que puntualmente haya salido de su zona de forma 
puntual. En estas acciones nos encontraremos con pocos efectivos riva­
les hasta la portería, pero también tendremos pocos efectivos nuestros. 
El espacio a recorrer será el menor posible, y esto puede ser una ventaja 
en caso ele tener atacantes rápidos que puedan afrontar este tipo ele si­
tuaciones.
Mi "recela" del 4-4-2
Fig. 4.4- Recuperación en zona de medios.
168 www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
En este caso las características que debemos buscar serán las siguien-
• Generar situaciones de 1:1, 2:1 ó 2:1: Este será el escenario idó­
neo. Es importante que estas situaciones no sean favorables a los 
defensas. Por eso es importante mantener una distancia pruden­
cial entre los compañeros atacantes que dificulte la defensa por 
parte de los rivales.
• Aprovechar espacios libres en zonas alejadas ocupados por juga­
dores de segunda línea: La aparición de compañeros que llegan a 
zonas de ataque, después de nosotros, puede ser una opción óp­
tima para finalizar sin oposición. Pero hemos de tener en cuenta 
que si llegan compañeros pueden llegar rivales.
• Progresión directa a portería: En este caso, el poco número de 
adversarios entre la portería y nosotros hace que tengamos que 
ser lo más directos posible hacia la portería rival pues este será el 
camino más rápido.
Fig. 4.5- Recuperación en zona de atacantes.
w w w .fútboldel i b r o .com 169
fiel
• Fijar y pasar: En este caso es importante fijar antes ele pasar para evi­
tar que un solo jugador con su basculación tape a dos atacantes. Si 
no fijamos el defensa bascula y temporiza, dando tiempo a la llegada 
de compañeros.
• Dar apoyos a la altura del balón: hasta que lleguemos a los metros 
finales o en caso de que salte un defensor a por el poseedor del 
balón, es importante que el no poseedor que acompaña al jugador 
con balón se mantenga a la altura de este para poder dar varias so­
luciones.
• Dominar la VP (visión periférica): todos los jugadores que se en­
cuentren por delante del balón deberían hacer uso constante de la 
VP para obtener el máximo de información posible relativo a la co­
locación de sus oponentes y de los espacios existentes.
• Progresión del bloque manteniendo las distancias: este es un hecho 
que acostumbra a costar bastante, pero es muy importante que el 
resto del equipo, los que no participan directamente, mantengan las 
distancias con sus compañeros para ofrecer un bloque compacto. 
Con esta progresión del bloque se anula a los puntas rivales que se 
queden en fuera de juego y se juntan líneas para defender posibles 
pérdidas en la transición.
Independientemente de la situación de recuperación que utilicemos, 
habrá un momento en el que la transición dará lugar a una situación de 
transición en inferioridad, igualdad o superioridad (fig.4.6). Es lo que viene 
después de lo que hemos mencionado anteriormente como momento de 
continuidad entre inicio del contraataque, ataque rápido o ataque organiza­
do. Pues bien, pasado ese instante nos encontraremos con todo un grupo de 
situaciones que pueden ser de diferente tipo y con diferentes soluciones que 
en muchos casos repiten patrones con diferentes matices. La idea es reducir 
las respuestas para facilitar el comportamiento a nuestros jugadores de 
forma coordinada.
Situación en 
superioridad
Contraatai
Situación en 
igualdad
Situación en 
inferioridad
Fig. 4.6- Situaciones de Contraataque en una transición tras el momento de continuidad.
i T n www. f u t b o l d e l i b r o . c om
http://www.futboldelibro.com
Rohri l Moreno
4.2 .1-T r a n s ic ió n en in f e r io r id a d
Serán todas las situaciones en que, una vez hayamos pasado ese mo­
mento de continuidad, nos encontremos en una acción en la que hay 
más defensas que atacantes. Entendemos que en este caso el comporta­
miento defensivo rival debe ir encaminado a realizar un movimiento en 
embudo hacia su portería que les permita asegurar su posicionamiento, 
y que en algún momento alguno de los jugadores adversarios, al estar en 
superioridad, puedan saltar de su línea para apretar al poseedor de forma 
individual asegurando el resto la espalda de este a una distancia pruden­
cial. Si esto se produce, el poseedor deberá superar esa situación en 1:1 
o jugando con un compañero. En caso contrario llegaremos a la zona 
cercana al área rival que es donde los defensores detendrán su retroceso.
Como norma general en estas situaciones les pediremos a nuestros 
jugadores que el poseedor tienda a dirig ir su conducción al carril central 
(fig.4.10). Si el que recupera está en banda debe hacer su conducción en 
diagonal o entregar el balón a un compañero cercano que se encuentre 
en el carril central. Si el compañero que puede recibir no está en el ca­
rril central deberá conducir él hacia esa zona (fig.4.13), y el compañero 
alejado deberá acercarse al poseedor en su carrera hacia la portería rival.
1
l;L*
L mW, ISFf 
Lü iU
»
Fig. 4.7- Recuperación en zona de defensas. Momento de continuidad para enlazar con una situa­
ción de igualdad buscando a hombres alejados que baten líneas de presión y descarga a otro carril.
w w w . f utbo lde l i b r o . com ]7]
Mi "receta" ck->l 4-4-2
Fig. 4.9- Momento de continuidad cambiando de carril tras recuperación en zona de medios.
1 7 o w w w . f ü t b o l c J e L i b r o . c o n i
Robert Moreno
TO
Fig. 4.10-Transición ofensiva en igualdad tras haber superado el momento de continuidad.
Ejemplo de una transición tras haber superado el momento de continuidad.
www.futboldeli bro.com 1
http://www.futboldeli
A- C o n 2 J u g a d o r es
El objetivo ele este tipo de ataques debe ser convertir la situación en 
un 1:1 o un 2:2. Al estar en inferioridad numérica de uno o dos juga­
dores nos interesa aislar a dos defensores para aumentar probabilidades 
de éxito. En este caso el jugador que no conduce buscará solucionar 
el ataque con un movimiento en diagonal entre los defensores rivales 
(fig.4.14) o tratará de doblar al poseedor si este se enfrenta a uno de los 
defensores situado en el extremo de la línea defensiva (fig.4.15).
Será muy importante coordinar el movimiento de profundidad con 
el pase para evitar el fuera de juego. Si el defensor más cercano sigue al 
hombre sin balón nos puede estar generando un espacio para buscar el 
tiro lejano. En caso de buscar la solución doblando para tratar de gene­
rar un 2:1, el poseedor que entrega el balón mantendrá su posición por 
detrás para dar continuidad al juego en caso de que su compañero no 
encuentre situación de tiro.
Fig. 4.11 - AI recuperar, si el jugador está en una banda, será mejor buscar a un compañero centrado 
con más opciones.
17/1 www.futboldetibro.com
http://www.futboldetibro.com
R aba l Moreno
Fig. 4.13- Si los dos, el que recupera y el que ayuda en la transición, están en banda, buscarán el 
carril central ambos.
www. fu t .bo lde l i b ro . com 175
http://www.fut.boldelibro.com
Mi "receta'* clel 4-4-
B- C o n 3 J u g a d o r es
En esta situación tendremos que hacer que nuestros jugadores cubran 
el carril central, y uno se sitúe en un carril lateral para dar amplitud al 
ataque. Los dos que vayan por el centro deberán buscar una solución pa­
recida a las anteriores: convertirlo en un 1:1, buscar una diagonal del no 
poseedor o posicionarse para pared 1:2. El jugador que va por fuera se 
mantendrá a la altura de balón ciando amplitudy será la opción de pase 
en caso de descartar alguna de las dos anteriores (fig.4.16). Al dar ese 
pase a banda, el jugador que da el pase atacará en diagonal el espacio 
al laclo contrario del pase, y el compañero que previamente ha hecho 
un movimiento en diagonal o se ha mantenido cercano para buscar la 
pared, atacará en diagonal el primer palo. En caso de pase a banda tocio 
debería hacerse al primer toque, pues será la forma de sorprender a los 
rivales al quitarles el tiempo para ocupar el espacio y fijar la marca de 
uno ele nuestros delanteros.
Fig. 4.14- En inferioridad con dos jugadores la solución será atacar el espacio en diagonal. .
Fig. 4.15- Otra opción cuando son dos los jugadores que atacan será la de doblar al poseedor..
iTjr www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
ibert. Marene
En caso ele que la conducción la haga uno de los jugadores situado 
a uno de los lados del grupo, las soluciones de los otros dos serán con 
movimiento en diagonal al espacio buscando un pase vertical. El más 
alejado se podrá aprovechar del movimiento del más cercano si este es 
seguido por el defensor (fig.4.1 7).
C- Con 4 J u g a d o r es
Con cuatro jugadores podremos cum plir las soluciones explicadas 
previamente además de sumar un jugador que llegue a la zona de rema­
te de segundo palo. En este caso ocuparemos el carril central con dos 
jugadores, siempre uno será el poseedor junto a otro que se mantendrá 
a su altura. El jugador en el carril del lado donde se encuentre el balón 
mantendrá la amplitud y progresará a la altura para ser la opción de pase 
y centro. El otro jugador de banda correrá en diagonal pero manteniendo 
la amplitud para poder hacer el movimiento de desmarque al segundo 
palo en caso de centro o dar un segundo movimiento en diagonal al 
espacio para un posible pase directo del poseedor.
Fig. 4.16- Los jugadores de banda buscarán el centro cuando la transición sea en inferioridad.
Fig. 4.17- Si conduce un jugador de un lado, una buena opción será atacar el espacio en diagonal.
w w w . f u t b o l d e l i b r o . c o m ] 7 7
http://www.futboldelibro.com
4 . 2 .2- T ra n s ic ió n en ig u a ld a d
Estas situaciones no deben variar demasiado de las anteriores, ya que 
para un jugador en un partido es difícil discernir si se encuentra en supe­
rioridad, en igualdad o en inferioridad. Y además se trata de eso, pocas 
soluciones para no volver "locos" a los jugadores. Si en las situaciones 
en inferioridad tratábamos de convertir la situación a una de igualdad, 
pues aquí ya las tenemos de inicio.
En caso de que el jugador que recupere el balón sea uno de banda, o 
bien buscará el carril central cambiando la posición con un compañero 
de ese carril, o si se diese el caso de que ya existen compañeros en ese 
carril sin marca, entregará el balón a uno de ellos para que conduzca el 
ataque.
A- Con 2 ju g a d o r e s
La riqueza principal de esta situación con la de inferioridad es que 
el movimiento del compañero sin balón puede provocar un espacio que 
atacar para el poseedor. Como en la de inferioridad intentaremos que 
esta situación se convierta en una de superioridad, pasando a generar 
de un 2:2 (fig.4.18) o un 2:1. Como hemos dicho, si esto no se produce 
por el movimiento del defensor, le estaremos generando un espacio de 
salida al poseedor que no teníamos en la de inferioridad.
Mi "recela" del 4-4-2
Fig. 4.18- Misma situación que la de superioridad. El punta no poseedor tira una diagonal al espa­
cio. Si el defensa le sigue, estará dejando espacio de salida hacia ese lado al poseedor. También 
puede utilizar la solución de "doblar" al poseedor y convertirlo en un 2:1.
178 www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
B- C o n 3 ju g a d o r es
Como en la anterior, buscaremos reducir la situación a una solución 
simple ele 1:1 ó 2:1. La diferencia principal será que tenemos un hombre 
en amplitud para generar un centro rápido. Aquí la situación de igualdad 
será sólo en número, pero no posicional. Es decir, si nosotros tenemos a 
un hombre en amplitud (fig.4.19) y ellos mantienen a su tres defensas ce­
rrados sobre la portería, serán más que nosotros. Por lo tanto, para poder 
sacar partido de la situación deberemos buscar un centro rápido que les 
d ificulte tapar el espacio y fijar a uno de nuestros atacantes.
Fig. 4.19- Aunque tenemos igualdad numérica, ellos tienen superioridad posicional ya que podemos 
llevar a un hombre por bancía que nos genere una situación de centro..
C- Con 4 J u g a d o r es
Esta acción es igual que la que hemos explicado en inferioridad. No 
nos afecta demasiado el número de jugadores rivales en esa zona, ya que 
nuestro objetivo es atacar espacios, no permanecer estáticos. La situa­
ción requiere nuevamente de dos jugadores por el centro, uno que con­
duce y el otro que acompaña a la altura hasta que genera un movimiento 
en diagonal rompiendo la línea adversaria entre dos rivales. Otro juga­
dor en amplitud, el del lado del balón, que será la solución de centro 
rápido buscando a alguno de sus tres compañeros. Y otro compañero, en 
el otro carril, buscando un movimiento en diagonal para llegar a zona de 
remate en segundo palo o aprovechar el movimiento del jugador que va 
por el centro y rompe en diagonal, ya que nos puede generar un espacio 
para recibir y finalizar.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Fig. 4.20- Al tener un jugador más podemos cubrir tres zonas de remate. El jugador que conduce 
debe tratar de fijar a un jugador situado en un extremo de la línea.
En situación de igualdad los jugadores del Atl. de Madrid convierten la acción en una de superio­
ridad fijando al jugador de banda (imagen de arriba) y entregando al jugador que dobla (imagen 
de abajo) para dejar una situación óptima de finalización.
180 www . f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
Robert Moreno
Fig. 4.2 I- Si conduce un jugador de banda aplicaremos una solución de 2:1 con desmarques por 
dentro.
En una situación de 3:2+1 conducida por un jugador de banda, el jugador centrado tira una diago­
nal que habilita al jugador alejado. A pesar de lallegada del tercer defensa, la acción de Kagawa con 
su movimiento en diagonal por el centro habilita al jugador de banda para recibir solo.
www. f u t bol de 1 i b r o . c orn
4 .2 .3 » T r a n s ic ió n en s u p e r io r id a d
En este tipo de situaciones es clave aprovechar la superioridad numé­
rica que tenemos manteniendo las distancias y fijando jugadores. Si no 
cumplimos estos dos aspectos, un solo jugador puede controlar a dos 
jugadores nuestros (fig.4.23).
A- C o n 2 Jugadores
En este caso es clave mantener la distancia entre los atacantes (fig.4.22) 
para evitar que el defensor pueda tapar a los dos con su movimiento de 
basculación. Si el defensor tapa portería la solución es entregar al com­
pañero y que este busque un 1:P para finalizar. Si el defensor tapa el 
pase al compañero, hay que buscar un cambio de ritmo que nos permita 
finalizar sin presión en un 1 :P
Fig. 4.22-Si mantenemos una distancia de unos 10 metros el defensor no puede llegar a los dos.
Fig. 4.23- Si, por el contrario permanecemos muy cerca, el mismo defensa podrá marcar a los dos 
con facilidad.
i oo w w w . f u tta o I. d e 1 i b r o . c om
B- C o n 3 J u g a d o r es
Esta situación debemos convertirla en un 2:1 o fijar a los dos rivales 
hasta que podamos dar el balón al compañero que se encuentra solo. Al 
igual que en la anterior, tenemos que mantener la distancia entre el po­
seedor y los receptores para evitar que un jugador tape a dos con cierta 
facilidad.
En esta situación nos podemos encontrar algo parecido a lo que he­
mos mostrado en la figura 4.19. Si uno de nuestros jugadores va por 
banda, tendremos superioridad numérica pero no posicional. Por eso 
debemos evitar que en este tipo de situaciones de superioridad uno de 
nuestros jugadores se habrá en exceso a banda.
C- C o n 4 J u g a d o r es
Al igual que en las anterioressituaciones con 4 jugadores, la solución 
varia poco. Sólo el tipo de superioridad, nos condicionará el posiciona­
miento. Si somos un jugador más, deberíamos buscar la misma solución 
que en las situaciones de inferioridad y de igualdad. Si somos dos juga­
dores más, tendremos que fijar a los dos defensores con una conducción 
para pasar a un compañero sin marca que pueda finalizar. El resto de 
compañeros atacarán el espacio, dejando al pasador por detrás para dar 
continuidad al ataque si nos tapan los espacios.
En esta Transición en superioridad podemos observar como Robben y Mario Gómez aíslan al hom­
bre de banda y le hacen un 2:1. Robben fija al rival mientras Mario Gómez dobla su posición. Los 
otros dos compañeros siguen la jugada esperando el momento idóneo para llegar a zona de remate.
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Mi "recela" clel 4-4
4 .3 - T r a n s ic ió n para c o n t in u id a d a ata q u e
ORGANIZADO.
Cuando recuperamos el balón podemos tener la intención de iniciar 
un ataque rápido o un contraataque, pero no siempre se darán las con­
diciones para ello. En ese momento que hemos denominado de conti­
nuidad nos pueden impedir la progresión hacia la portería rival aunque 
no nos quiten la posesión del balón. En ese sentido tenemos que tener 
presente que, tras ese momento que permite la sorpresa y que mantiene 
espacios en las zonas defensivas rivales, tendremos que tomar otro tipo 
de acciones para no perder la posesión. En este caso deberemos buscar 
pasar a un ataque organizado.
Aquí será muy importante el comportamiento de la defensa rival. Si 
nos presionan tendremos que ir más rápido en todas las acciones y bus­
car pases de seguridad sin riesgos. Si deciden replegarse será mucho 
más fácil, ya que su único objetivo debería ser evitar nuestro pase en 
progresión. En este caso con dar un pase de seguridad hacia atrás o en 
horizontal, será suficiente para organizamos y pasar a nuestra EBO. Al 
igual que en las transiciones para continuidad a contraataque o ataque 
rápido, existirán unas premisas a cum plir dependiendo de la zona clel 
campo donde recuperemos el balón. Como en las otras fases, el objetivo 
debe ser encontrar comportamientos que no disten mucho los unos de 
los otros para no dar informaciones demasiado variadas y contradictorias 
a los jugadores.
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
El comportamiento en este caso se parece 
mucho al que utilizaremos en esa fase que he 
denominado de continuidad para el contra ata­
que o ataque rápido. Si bien aquí el objetivo es 
pasar a un ataque organizado, la densidad de 
jugadores cercanos nos obligan a sacar el balón
de esa zona para evitar posibles robos. De forma específica, los compor­
tamientos que buscaremos serán los siguientes:
• Línea defensiva: el jugador que recupera el balón buscará llevarlo 
a zonas alejadas a través de un pase o con una conducción y un 
pase posterior. El resto de la línea defensiva asegurará la posición 
dando profundidad, pero no amplitud. Es decir, nos separamos, 
pero no abrimos nuestra posición. De esta manera podremos ga­
nar cierto tiempo en caso de recibir el balón, pero no dejaremos 
el camino hacia nuestra portería libre de jugadores. Así, ante una 
eventual pérdida, tendremos jugadores para recuperar el balón.
• Línea de medios: los jugadores cercanos buscarán separarse de 
sus rivales buscando una línea de pase y utilizando la VP (visión 
periférica) para valorar la situación. Si reciben el balón tratarán 
de jugarlo rápido y con el objetivo de sacar el balón de esa zona, 
bien con un pase o con una conducción. Deben tener presente 
que si les supera el balón con un pase a la zona de los atacantes, 
ellos deben ser la solución de cara para el receptor. Y en caso de 
jugar como tercer hombre (pases defensa-atacante-medio) busca­
rán cambiar la orientación del juego y llevarlo a zonas menos po­
bladas. Los jugadores alejados de esta línea, buscarán su espacio 
en amplitud pero de forma progresiva hasta que vean que no hay 
peligro de pérdida.
• Línea de atacantes: En este caso pueden ser una ayuda muy im­
portante como primer apoyo para sacar el balón de la zona de re­
cuperación. Además, el pase al punta es el que tiene algo menos 
de riesgo en caso de pérdida, pues mantenemos a un alto número 
de jugadores por detrás del balón. El que esté cercano a la zona 
de recuperación tratará de dar el primer apoyo. El que esta aleja­
do de la acción buscará un espacio libre donde aparecer para dar 
una segunda opción. Sus movimientos no deben superar nunca la 
posición de los jugadores de la línea media. Ya que, si hacen esto, 
se estarán acercando demasiado a los marcadores de estos y se 
estarán reduciendo los espacios.
Robert Moreno
A- Recuperación en línea defensiva
www. f u t b o l d e l i b r o . com
Mi "recela" del 4-4-2
B- R e c u p e ra c ió n en lín e a de m e d io s
En caso de recuperación en línea de medios, la 
actuación de nuestros jugadores será muy parecida 
a la anterior. Lo primero que debemos buscar es 
sacar el balón de la zona ele recuperación y tratar, 
de posicionarnos en EBO una vez hayamos asegu­
rado la posesión clel balón. En concreto los objeti­
vos por línea deberían ser los siguientes:
® Línea defensiva. Los jugadores ubicados en el mismo carril clel 
jugador que ha recuperado el balón, ofrecerán un apoyo ganando 
espacio con un movimiento de profundidad. El resto ele jugadores 
de la línea defensiva, ofrecerán un apoyo con un movimiento en 
profundidad, pero también consiguiendo cierta amplitud. Todos 
deberán mantenerse en la misma línea y si reciben el balón lo 
asegurarán llevándolo a zonas con poca densidad de rivales.
• Línea de medios: el jugador que recupere el balón tendrá el com­
portamiento definido hasta ahora, tratará de asegurar la posesión 
con un pase a jugadores alejados de la zona o conducirá hasta 
encontrar esta solución. El resto ele jugadores se mantendrán a su 
altura si da un pase, siendo estos una opción de tercer hombre si 
el pase es a un punta. En caso ele que el compañero avance en 
conducción, cerrarán y equilibrarán la línea por detrás suyo.
• Línea de atacantes: como en la situación anterior, deben buscar 
ciar un apoyo por delante que les permita ser una buena solución 
para cambiar la orientación clel juego y llevarlo a zonas menos 
pobladas.
C- R e c u p e ra c ió n en lín e a de p u n ta s
Una recuperación en esta línea es complicado que 
no signifique un intento de transición en forma de ata­
que rápido o contraataque. Es un hecho natural para< 
la mayoría ele atacantes. Si recuperas el balón y no 
hay demasiados atacantes por delante, lo normal es 
que busques una acción hacia portería. No obstante, 
el pase que debe buscar el punta será a uno de sus medios para que este 
trate de cambiar la orientación del juego hacia zonas menos pobladas. 
El resto del equipo buscará rápido su posicionamiento habitual en EBO. 
Pocos equipos buscarán la presión en esta situación a no ser que entre­
guemos el balón a jugadores ele la línea defensiva que corran hacia atrás.
186 www. fu t b o l d e l i b r o . com
http://www.fu
5.- La Fase D efensiva
5 .1 - I n t r o d u c c ió n
Es la fase en la que no tenemos la posesión del balón, y por tanto tene­
mos que tratar de recuperarlo impidiendo que el equipo rival pueda llegar 
a portería con posibilidades de hacer gol. Para definir esta fase os vuelvo a 
recordar que es necesario conocer el contexto, al igual que en el resto de 
fases, si queremos concretar bien su diseño dentro del Modelo.
En la fase defensiva no vamos a hablar de situaciones de juego con­
cretas, ya que al no tener el balón es difícil de prever que situaciones se 
darán por parte del contrario. Sí que hablaremos de situaciones de juego 
genéricas como por ejemplo: balón en zona de inicio rival por banda. Para 
concretar el entrenamiento de esta fase, en la medida de lo posible, será 
muy importante la información que tengamos del rival. Si bien en estafase 
el talento individual defensivo es muy importante, es menos determinante 
que en la ofensiva por una cuestión de espacio y tiempo. Si nos organiza­
mos de forma correcta, hemos de tener mayor densidad de jugadores que 
el rival en la zona del balón, o tenemos que haber reducido el espacio 
a los adversarios, de forma que provoquemos errores en ellos que nos 
permitan recuperar el balón sin tener que utilizar el talento defensivo en 
situaciones de 1:1.
Para esta fase en la que no incluimos la transición defensiva, defino tres 
momentos o bloques: bloque alto o presión alta, bloque medio y bloque 
bajo (fig.5.1). En cada uno de ellos tendremos componentes que se com­
parten y algunos característicos de ese bloque que los jugadores deberán 
conocer y tener coordinados entre ellos, nuestros conceptos generales co­
lectivos en defensa. Al igual que en el ataque, la defensa es una cuestión 
de dominio del espacio para evitar la progresión rival y la defensa de la 
portería propia. No existe una defensa infalible, es más, si el rival cumple 
con los fundamentos explicados en la parte ofensiva, resultará muy difícil 
que no llegue a zonas de remate. Por fortuna, es muy difícil cumplir de 
forma óptima todas las fases del ataque si no se entrenan muy bien. Aun 
así, creo que cuanto más lejos de la portería recupere el balón mi equipo 
menos posibilidad de peligro hay, y más opciones de oposición mantengo. 
Un equipo que por sistema defiende en bloque bajo tiene que saber que 
le está cediendo unos metros y un espacio al rival que pueden ser determi­
nantes. Salvo en planteamientos muy claros de salir al contraataque, para 
mí, el bloque medio es la opción que más beneficio puede dar. Pero esto, 
claro está, lo digo de forma genérica y sin tener el contexto adecuado para 
definir que es mejor para mi equipo. Para eso necesitaría saber qué equipo 
estoy entrenando, en qué liga juega y quiénes son los rivales.
190 www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
ABPt
Fase Defensr
Bloque Alto Comportamientos
Generales
Colectivos
ue Medio
I
Estrategias Situaciones de juegoBloque Bajo
Fig. 5 .1-Esquema de la Fase Defensiva tal y como la divido para exponerla.
5 . 2 - D e fe n sa o rg a n iz a d a
Se ha escrito mucho sobre los principios defensivos, pero no quiero 
dejar de exponer las definiciones de los conceptos importantes para mi en 
este sentido. Quiero hacer un par de consideraciones sobre la definición 
de lo que es "acosar al jugador con balón", "fijar a los rivales próximos", 
"vigilar a los alejados" y algunos otros, ya que son conceptos que utilizaré 
durante este apartado y es importante que tengamos presente la misma 
concepción. Al igual que en la fase ofensiva las tareas que realizan los 
jugadores fijan o vigilan a hombres sin balón es tan importante o más 
que la que realiza el que acosa o "ataca" al poseedor del balón. El Juego 
Colectivo por definición incluye a todos, y si cuando nuestro equipo tiene 
el balón es importante lo que hacen los jugadores sin balón, cuando no 
lo tenemos, aun más, ya que debemos recuperarlo. Para hablar de estos 
conceptos utilizo las siguientes definiciones:
• Acosar al jugador con balón: el objetivo del acosador no es el de 
robar (que si lo puede hacer, lo debe hacer), sino el de provocar 
en el poseedor decisiones precipitadas u orientadas a que su toma 
de decisiones y ejecución sean defectuosas. Con esto, estaremos 
poniendo las condiciones para que sus compañeros consigan recu­
perar el balón. Los objetivos del acosador deben ser:
• Reducir el tiempo y el espacio del poseedor: con la velocidad e 
intensidad de sus acciones debe provocar una sensación de pre­
mura en el poseedor, que, además, provocará una inestabilidad 
en la toma de decisiones.
• Tiene que evitar la progresión: no puede permitir verse supera­
do en la trayectoria hacia su portería, ya que es el camino más 
rápido hacia la misma.
www.futboldelibro.com 191
http://www.futboldelibro.com
Mi "receta" del 4-4-2
Img. 5.1-Kagawa trata de orientar el ataque de su oponente con balón hacia la zona que le interesa 
a su equipo.
B . Orientar al poseedor: ante el plan estratégico establecido a n¡- vel colectivo, debe orientar la acción del acosado. En la ima­gen 5.1 vemos cómo Kagawa del Borussia Dortmund, orienta al central hacia la zona donde su equipo tiene superioridad.
• No dejarse desbordar: si el poseedor trata de superarlo, debe 
evitarlo manteniendo una distancia prudencial y, en última ins­
tancia, tratando de robar.
• No dejar girar al poseedor: si el jugador que tiene el balón esta 
de espaldas, el acoso debe ir encaminado a no dejar girar al 
mismo reduciendo su distancia de forma notable.
• Fijar a rivales próximos: lo que consideramos o definimos de for­
ma habitual como mareaje. Cuando un compañero del poseedor 
se encuentra cercano al mismo, nuestra obligación como defen­
sores debe ser fija rlo de forma que podamos conseguir, por orden, 
lo siguiente:
• Anticiparnos: conseguir robar el balón antes que lo reciba.
• Dificultar el control: disputar dentro del reglamento el balón 
para que su control sea defectuoso.
• Si controla, no dejar girar: si no
podemos conseguir ninguna de 
las dos, debemos evitar un control 
orientado o que se gire, si está de 
espaldas.
• Evitar la progresión: en el momen­
to que ya ha controlado y se ha 
girado, pasamos a ser acosadores 
y debemos seguir el patrón antes 
definido.
192 www.f utboldeli bro.com
http://www.f
• Vigilar a los alejados: cuando los jugadores a los que tenemos 
que controlar no pueden recibir el balón de forma directa, no 
están en la orientación del juego (OJ), nuestro objetivo debe ser:
• Mantener una distancia prudencial que nos permita llegar a
fijarlos si les lanzan un pase.
• Orientar nuestra posición de forma que estemos más cerca de
la portería que ellos. No dejarnos superar posicionalmente.
Esto últim o es muy importante para controlar las entradas ele 
segunda línea.
• Situarnos por detrás del balón, si no somos puntas, de forma 
que podamos realizar coberturas a nuestros compañeros de lí­
nea.
Tal y como he comentado, en este apartado excluimos la transición 
defensiva, por tanto nos podemos encontrar en fase defensiva por varios 
motivos:
• Reinicio rival desde acción a balón parado, saque de puerta, sa­
que de banda, falta o saque de centro.
• O también tras una pérdida nuestra con una buena transición de­
fensiva que obligue al rival a jugar atrás y a nosotros, si no presio­
namos, el poder organizamos.
Una vez hechas estas apreciaciones pasamos a definir de forma con­
creta cuales son los Comportamientos Generales Colectivos en Defensa,
a continuación definiré cada uno de los Bloques defensivos de forma ge­
nérica, después lo haré de forma específica en cada uno de los bloques y 
las posibles situaciones de juego defensivo que nos podemos encontrar.
Ro b a l M orei i o
www.futboldeli bro.com 193
http://www.futboldeli
5.2.1- C o m p o r ta m ie n to s G e n e ra le s 
C o le c t iv o s D e fe n s iv o s
En cualquier caso tocios estos tipos ele b lo­
que defensivo deben cum plir unas condicio­
nes comunes a los tres que son los comporta­
mientos Generales Colectivos Defensivos:
• El equipo debe ser un bloque corto y estrecho. Esto quiere decir 
que no deben existir grandes distancias entre líneas ni en la línea. 
A más distancia entre líneas y en la línea, más espacio para que el 
rival supere líneas y por tanto rivales u obstáculos para su objetivo 
de progresar sobre la portería rival. El equipo debe situarse en un 
espacio de unos 40 metros de ancho por unos 30-40 de profundi­
dad dependiendo del bloque.
• Las distancias del bloque se reducirán a medida que el rival se 
acerque a nuestra portería. Es decir, cuanto más cerca de la por­
tería, menos distancia entre líneas y en las líneas, ya que nuestro 
objetivo último es defender la portería.
• Debemos buscar superioridades posicionales para garantizar la 
recuperación. Aunque tengamos talento defensivo,es mejor te­
ner, por una cuestión de probabilidades, a dos defensores cerca 
del balón en lugar de a uno solo.
• Tenemos que saber que en cualquiera de los bloques propuestos 
existe un espacio que estamos "abandonando'' y que por tanto es 
susceptible de ser ocupado por el rival con más o menos peligro 
para nuestros intereses.
• A nivel individual todos los jugadores deben tener en cuenta la 
perspectiva colectiva del mareaje. No deben dejarse desbordar 
por sus rivales con o sin balón: concepto de oscurecer ofensivo, 
o entradas de segunda línea. Los defensores, por ser especialistas, 
deberían estar siempre cerca de las zonas de remate, ya que es 
dónde nos pueden hacer gol. En caso de ser superados, deben 
seguir a su marca o buscar la permuta con el jugador que nos esté 
haciendo una cobertura. Se defiende la portería, y por tanto, en 
caso de duda, posicionamiento entre el rival y la línea imaginaria 
con nuestra portería.
• Los jugadores cercanos al poseedor, en las zonas que haya de­
terminado el entrenador, deben presionar el balón para lim itar
www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
el tiempo de ejecución/decisión rival. Los jugadores cercanos a 
los posibles receptores deben reducir la distancia con estos para 
tratar de conseguir por orden alguna de las siguientes situaciones: 
anticipación, dificultar el control, en caso de control no dejar g i­
rar si está de espaldas a portería, y en caso de control orientado a 
nuestra portería evitar la progresión.
• Los jugadores alejados de la acción, deberán bascular y orientar­
se para intervenir con acciones de cobertura en caso de que sus 
compañeros se vean desbordados. O en el caso de que estos no 
sean desbordados, realizar una vigilancia defensiva7 de los po­
sibles receptores alejados que puedan recibir en una segunda o 
tercera jugada, o bien por un cambio de orientación directo.
7-Si bien este concepto no existe a nivel de Escuela de Entrenadores, lo entendemos como la acción 
defensiva por la que, sin realizar una marca directa, sí que tenemos controlado a un rival para res­
ponsabilizarnos cíe él en caso de que el juego cambie su orientación y este pueda participar.
w w w . f u tbo 1 de l i b r o . c 0 1 1 1 195
i recela <
Si hablamos ele bloque alto o presión alta, lo primero 
que tendremos que diferenciar es si el balón está en juego 
o se inicia con una acción a balón parado.
Si es un saque de puerta (fig.5.3), se convierte casi en 
una estrategia. Tendremos que determinar unas marcas 
para forzar el tipo de pase que nos interesa y a partir de ahí abandonar el 
lado débil (es decir; el contrario de por el que se inicia el ataque rival) y pre­
sionar fuerte el balón y a los posibles receptores cercanos tal y como hemos 
indicado con anterioridad.
Si el balón está en juego, a partir de una posición avanzada del bloque 
(fig.5.2), tendremos que establecer unas basculaciones y unos momentos de 
inicio de presión dependiendo de lo planificado previamente. Por ejemplo, 
puede ser un momento de inicio de presión un pase de central a lateral, o un 
movimiento de un pivote que baja a recibir entre centrales, o el pase entre 
dos centrales, etc. Además, en este caso deberemos tener muy en cuenta 
que nuestro espacio débil es la espalda de nuestra defensa, ya que si mante­
nemos el bloque junto, la defensa estará en medio campo. Tendremos que 
reducir el riesgo que supone este espacio libre a la espalda de la defensa
5 . 2 . 2 - B lo q u e a lto o Presión A lta
Fig.5.2- Ejemplo de posicionamiento en Bloque alto o avanzado.
ira; www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
colocando a nuestro portero avanzado y dando indicaciones a nuestros de­
fensas para que tengan una orientación que les permita cortar o anticipar 
cualquier pase en profundidad a su espalda. El balón deberá estar presiona­
do en todo momento, y los pases hacia atrás de los rivales deberán provocar 
un movimiento de avance del bloque para reducir distancias entre líneas. 
En caso de que un rival avance con el balón sin presión frontal cercana, la 
tendencia del bloque deberá ser la de retroceder para mantener la distancia 
entre líneas y reducir el espacio a nuestra espalda. Ante pases horizontales 
o diagonales que superen líneas de presión, tendremos que establecer mo­
vimientos en diagonal hacia atrás que nos permitan mantener el bloque con 
las distancias óptimas para volver a buscar marcas y presionar el balón y los 
receptores cercanos.
Debemos considerar esta fase como una de las fases más colectivas del 
equipo. Si bien todas lo son, el riesgo que corremos dejando mucho espacio 
detrás de nuestra defensa, hará que la falta de compromiso o participación 
de uno o varios componentes del equipo pueda convertir esta presión alta 
en una ocasión rival. El desgaste que implica este tipo de bloque defensivo 
para el equipo desaconseja que se realice durante todo el partido, a no ser 
que sea algo muy entrenado y utilizado durante mucho tiempo, es decir, 
un hábito muy arraigado a nivel colectivo que nos permita mantener este 
comportamiento de forma continuada.
Fig.5.3- Ejemplo de posicionamiento en Bloque alto o avanzado ante saque de puerta rival.
www. futboldel. i bro. com
5 .2 .2 .1 - Situ ac io n e s de Ju e g o del B lo q u e A lto
A continuación voy a definir, de forma genérica, las situaciones que 
se pueden dar en este tipo de defensa, que obviamente no son todas, 
pero si las que puedo prever de forma más o menos habitual.
A . 7 - B a l ó n e n z o n a d e in ic io d e j u e g o r iv a l
Esta situación viene marcada por el alto beneficio que podemos sacar 
si recuperamos el balón. Al estar cerca de la portería rival, cualquier 
recuperación es una posibilidad de finalización. Como he explicado 
previamente, podemos encontrarnos en esta situación por un saque de 
puerta o por un reinicio del portero. El primer caso no lo comento, ya 
que es una estrategia y se debe tratar de forma diferente. En el segundo 
caso vamos a valorar los dos momentos de in icio del rival según donde 
se encuentre el balón o el tipo de pase que se realice.
A - Pase e n tre c e n t ra le s y p o r t e r o
Este tipo de pases no son los más peligrosos para nuestras intenciones 
siempre y cuando uno de los centrales no oriente el balón hacia nuestra 
portería y trate de avanzar en conducción. Así que en este tipo de situa­
ciones podemos dejar que se pasen el balón entre centrales y el portero 
hasta que orienten el pase a banda o en profundidad con la línea de 
medios. Pero también podemos empezar a presionar orientando los pa­
ses de los centrales y el portero hacia la banda que más nos interese. El 
bloque se debe mantener centrado ocupando ese espacio de 40 metros 
de amplitud por unos 45-50 de profundidad. Las funciones que deberá 
cum plir cada línea son las siguientes:
• Línea de atacantes: Este tipo de presión es, inicialmente, respon­
sabilidad de nuestros atacantes, que deben ser los acosadores al 
poseedor, no los responsables de la recuperación. Su objetivo es 
que los pases que hagan los centrales o el portero sean hacia don­
de nos interesa a nosotros de forma más o menos forzada.
• Línea de medios: deben ser los verdaderos recuperadores del ba­
lón a través de una anticipación o de un robo. Ellos se deben 
encargar de bascular y aproximarse a los posibles receptores, para 
que, cuando haya el pase de uno de los centrales o del portero, 
puedan cambiar de ritmo y tratar de anticpar.
198 www.f utbolde1 i bro .com
http://www.f
• Línea defensiva: Su función es de juntar al equipo y de fijar las 
soluciones lejanas de los poseedores. Posibles recepciones entre 
líneas de los rivales, que debería ser una de las soluciones que 
busquen para salir de nuestra presión, y posibles pases en profun­
didad a nuestra espalda.
B - Pase a b a n d a
El pase a banda debe ser un mecanismo de activación de la presión, 
ya que el jugador que reciba en esa zona tiene lim itado el espacio de 
juego por la líneade banda. En este caso, el bloque debe bascular hacia 
ese lado dejando un lado débil en banda contraria y aislando al equipo 
rival en esa zona que nos permite tener superioridad cerca del balón. Las 
actuaciones de los jugadores serán las siguientes:
• Línea de atacantes: el cercano deberá tapar el posible pase de se­
guridad con el central cercano. El alejado basculará y se colocará 
en posiciones intermedias que le permitan ayudar en caso de pase 
atrás o en caso de pase horizontal por parte del poseedor.
• Línea de medios: el medio de esa banda será el encargado de 
"atacar" al receptor buscando la anticipación o el robo. El resto 
de la línea basculará buscando fijar a los posibles receptores cer­
canos. El medio de banda alejado será el que basculará sin fijar 
jugadores y colocándose en intermedias para estar atento a posi­
bles ayudas o coberturas a sus compañeros.
• Línea defensiva: al igual que la línea de medios, fijarán a los posi­
bles receptores cercanos y bascularán sobre el lado del balón. Los 
jugadores más alejados realizarán tareas de vigilancia defensiva 
para evitar posibles pases a la espalda de su línea o cambios de 
orientación directos.
www. fútbol clel i bro . com 199
M i "recela" del 4-4-2
F¡g.5.5- Cuando se produce el pase a banda los jugadores de esa zona deben desplazarse rápida­
mente a sus posiciones de presión.
Fig.5.4- Si uno de los centrales intenta progresar, hay que tapar esa salida y cerrar las soluciones 
cercanas.
www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.fu
FD
Rob^rt Moreno
Img- 5.2- Posicionamiento en Bloque Alto clel FCBarcelona contra el Real Madrid. Aunque no es 
con el sistema 4-4-2, nos sirve para ver el posicionamiento colectivo..
A . 2 - B a l ó n e n z o n a d e p r o g r e s ió n d e j u e g o r iv a l
Si nos encontramos en Bloque Alto, que el balón llegue a zona ele 
progresión de juego rival implica que han superado a alguna de nuestras 
líneas (principalmente a la de delanteros). Por lo tanto, el equipo rival ha 
iniciado su progresión con más o menos velocidad hacia nuestra porte­
ría. Al estar situados con el bloque avanzado, ésta puede ser una situa­
ción de riesgo, ya que cualquier pase a la espalda de nuestra defensa, o 
una acción que supere a nuestra línea de medios implicará una acción 
de riesgo. Vamos a ver los matices de cada situación para definir la ac­
tuación de nuestros jugadores.
A - P r o g r e s ió n p o r el c e n t r o
Por un tema de superioridad espacial, a grandes rasgos, el objetivo 
del bloque es cerrar los espacios en el carril central. Por lo que debere­
mos desplazar al bloque de forma que se acumulen la mayoría de sus 
componentes en el centro, y dejaremos las bandas como lado débil. 
Esto no quiere decir que puntualmente podamos establecer mecanismos 
defensivos puntuales contra equipos que sitúan a extremos muy abiertos 
(pero esto ya depende del análisis del rival y aquí estamos hablando de 
conceptos genéricos).
Si el rival ha conseguido avanzar o hacer progresar el balón por el 
centro, lo primero que debemos evitar es que los posibles receptores se 
giren y encaren su posición hacia nuestra portería. Todavía más grave se­
ría que el receptor o poseedor del balón no reciban un acoso inmediato.
www.futboldeli bro.com >0
http://www.futboldeli
Por tanto, debemos establecer un objetivo claro de reducción del tiempo 
y el espacio del poseedor. Las funciones que definiremos por puestos 
serán las siguientes:
• Línea de atacantes: como teóricamente ya han sido superados por 
el balón o por un rival, deberán realizar tareas de cierre de líneas 
de pase hacia atrás. Esto es evitar que el jugador o receptor del 
balón en zona de progresión pueda devolver el balón con un pase 
de seguridad hacia atrás de forma sencilla.
• Línea de medios: los principales responsables de actuar en esta 
situación. El jugador más cercano al poseedor lo acosará sin de­
jarse desbordar. Los dos más cercanos, el otro pivote y el medio 
de banda, fijarán a los posibles receptores. Y el más alejado, el 
otro medio de banda, basculará sobre el balón y vigilará a los 
jugadores de su zona.
• Línea defensiva: los del carril central, los centrales en este caso, 
fijarán a los posibles receptores, y si no tienen marca, bascula­
rán y vigilarán las posibles entradas de segunda línea. Además su 
posición tendrá una orientación que les permita retroceder con 
celeridad ante un posible desplazamiento en largo.
• El portero: tendrá una posición ligeramente adelantada que le 
permita realizar tareas de "hombre libre".
B- P r o g r e s ió n p o r b a n d a
A diferencia de la progresión por el centro, en este caso tendremos 
que dejar como lado débil el contrario al de progresión rival. De esta 
manera, si el equipo rival respeta los conceptos de amplitud y profundi­
dad, deberíamos conseguir superioridad en la zona de balón. Además, 
al encontrarnos en una banda, el rival tendrá lim itado el espacio por la 
línea de banda. Por este motivo, quizás esta es la zona ideal para el robo 
o recuperación del balón. En base a todo esto, los comportamientos a 
desarrollar no distan en prácticamente nada de los de progresión por el 
centro: acoso al poseedor, fijar próximos, vigilar alejados, tapar líneas de 
pase hacia atrás, atención a pases a la espalda de la defensa y entradas 
de segunda línea.
www. f u t b o l d e l i b r o . c o m
http://www.futboldelibro.com
Fig.5.6- En las salidas por el carril central debemos tapar rápido las posibilidades de progresión sin 
olvidar el riesgo de los pases a la espalda de nuestra defensa.
Fig.5.7- En las salidas por banda el equipo bascula consiguiendo superioridad numérica en la zona 
del balón y zonas colindantes.
www.futboLdelibro.com 203
http://www.futboLdelibro.com
5.2.3- T ra n s ic ió n de B lo q u e a l t o a B lo q u e m edio o 
B lo q u e bajo .
Tanto en la entrada por el centro como en la entrada por banda existe 
un comportamiento colectivo que hemos de tener en cuenta. En caso de 
que nuestra presión no surta efecto y el rival consiga superar líneas a tra­
vés de una combinación en corto o de un cambio de orientación directo 
en largo, el comportamiento del bloque deberá ser el de pasar a bloque 
medio o bloque bajo. Si el rival nos supera por el lado del ataque inicial 
el comportamiento será ubicar el bloque defensivo correspondiente lo 
antes posible. Si lo hace con un cambio de orientación el desplazamien­
to del bloque deberá ser en diagonal hasta colocar las líneas por detrás 
del balón. De la misma forma que habíamos definido en el ataque, no 
existe una única forma de defender, y es necesario que las trabajemos 
todas, ya que, casi seguro, deberemos utilizarlas todas.
5 .2 .4 - B lo q u e m edio
La defensa en bloque medio o en zona 2/3 nos 
permite combinar la presión al rival con los mo­
mentos de repliegue. El equipo se debe colocar en< 
el espacio definido como bloque defensivo normal.
Es decir, en esos 40 metros de ancho por 40 metros 
de largo (pero pueden llegar a ser menos). El equi­
po debe adquirir un posicionamiento en EBD que 
le permita hacer las basculaciones de forma que no se generen líneas de 
pase interiores y consiguiendo que los posibles lanzadores, al espacio 
que existe detrás del bloque, no lo puedan hacer con tranquilidad. Al 
igual que en el bloque alto, en este caso, será de vital importancia el 
posicionamiento del portero. Este, deberá estar adelantado unos metros 
de su posición habitual para realizar tareas de "hombre libre" ante ba­
lones largos. Uno de los peligros que más se debe controlar es que con 
este tipo de defensa nos pueden hacer mucho daño con las entradas de 
hombres de segunda línea. Si el rival tiene puntas que fijan a nuestros 
centrales, el movimiento de estos solicitando balones entre líneas, puede 
generar espacios de entrada para jugadores de banda o jugadores de la 
línea de medios. En este caso, debemos establecer contra medidas para 
este tipo de acciones: bien diciendo a los defensasque no salgan en 
exceso a apretar esos balones, o bien diciendo a los medios y jugadores 
de banda que durante la jugada sigan a su hombre, olvidándonos de 
soluciones zonales que nos pueden hacer mucho daño.
w w w .fútboldel i b r o .com
Raberi Moreno
Img. 5.3- Posicionamiento en Bloque Medio del Real Madrid contra el FCBarcelona. Se puede 
observar lo compacto que es el Bloque y como dejan los carriles laterales libres con el balón en el 
centro.
www.futboldeli b r o .com 205
http://www.futboldeli
5 .2 .4 .A - S itu ac io n e s de Ju e g o del B lo q u e M edio
A . 7- B a l ó n e n z o n a d e in ic io d e j u e g o r iv a l
Al encontrarnos en una situación de Bloque medio, nuestra intención 
debería ser la de recuperar el balón en esta zona. Por eso, a no ser que se 
dé una situación idónea para ello, en esta zona dejaremos que el balón 
circule entre nuestros rivales. Por ejemplo, podemos aprovechar un mal 
pase entre centrales que obliga a uno de ellos a hacer un mal control o co­
rrer a por el balón de espaldas a su portería. En este caso, la reducción de 
los factores de espacio y tiempo para la toma de decisiones y ejecución se 
verá reducido, y esto puede ser una señal de cambio de bloque defensivo. 
En ese momento podemos presionar en bloque alto.
El comportamiento en este bloque defensivo será el de basculación y 
preparación para iniciar la presión cuando el balón se encuentre en nues­
tra zona de progresión. Por lo tanto, nuestros jugadores, principalmente 
los de la línea de atacantes y la línea de medios, corregirán su posición en 
base a la del balón y a las posibles intenciones de progresión del rival. Más 
concretamente las funciones de nuestros jugadores serán:
• Línea de atacantes: Deben bascular cerrando las líneas de pase 
interiores, las del carril central. Tienen que estar muy atentos para 
posibles conducciones de los centrales con intención de entrar en 
zona de progresión. Si el que progresa o lanza el pase es un lateral, 
su función será la de tapar las líneas de pase atrás y las interiores.
• Línea de medios: en su basculación estarán muy atentos a las inten­
ciones del poseedor. En el momento que vean posibilidad de pase 
o progresión a su zona, fijarán al posible receptor cercano con todo 
lo que esto implica. Si tienen que acosar al poseedor del balón, lo 
harán orientando su carrera hacia la zona donde tengamos supe­
rioridad y cerrando líneas de pase con el posible rival al que hayan 
tenido que dejar suelto. El resto de compañeros fijará o vigilará en 
base a su posición y la de los rivales, pero siempre cumpliendo la 
máxima de mantener el bloque defensivo unido.
• Línea de defensas: tienen que asegurar la posición de la línea bas­
culando sobre la progresión del balón. Han de fijar a los posibles 
receptores entre líneas para que no puedan encontrar a un tercer 
hombre o girarse entre líneas habiendo superado a sus delanteros y 
a sus medios. Tienen que estar atentos a los posibles balones largos 
que busquen su espalda.
w w w . f u tbo 1 ele L i b r o . com
Es nuestra zona marcada para presionar y recuperar el balón, por tanto la 
agresividad defensiva en esta zona deberá ser máxima, de forma que el po­
seedor y sus posibles soluciones cercanas no tengan prácticamente tiempo y 
espacio para actuar. No nos podemos dejar desbordar por nuestros oponen­
tes con o sin balón. Así mantendremos nuestra superioridad posicional entre 
la portería y el balón. Si algún jugador es desbordado, salvo los atacantes, 
deberá recuperar su posición con una permuta o situándose simplemente 
por detrás de la línea del balón.
A - P r o g r e sió n por el c e n tr o
Lo que más nos interesa en este tipo de defensas y entradas es que nuestra 
línea de medios no se vea desbordada por el balón y los rivales, ya que esto 
supondría una situación de peligro rival al tener la posibilidad de tirar a puerta, 
filtrar un pase interior o buscar una situación de 1:1 o de 2:1. En este tipo de 
situaciones podemos permitir los pases que se realizan por delante de nuestra 
línea de medios si no superan a la línea, ftira esto tenemos que cerrar líneas de 
pase al mismo tiempo que buscamos acosar y fijar rivales. El principal proble­
ma para que nos superen en este tipo de situaciones es fijar al balón. Esto se 
produce cuando el comportamiento de nuestros jugadores es zonal y sólo se 
preocupan de cerrar líneas de pase y de mantener la línea. Si los oponentes son 
un poco hábiles y logran oscurecernos, será fácil que nos superen. De ahí que 
insistamos mucho en el hecho de que nuestra marca no nos desborde, incluso 
sin balón. Así las funciones a cumplir serán:
• Línea de atacantes: cerrar líneas de pase hacia atrás, y en la medida de 
lo posible acosar a los poseedores por detrás si se han visto superados. 
Lo ideal sería que su posición en el bloque sea centrada para orientar 
el juego a banda y juntarse bien con sus medio centros evitando así la 
entrada por el centro.
• Línea de medios: cerrar su posición sobre el carril central y fijar a los 
posibles receptores sin dejarse desbordar. Los jugadores de banda de­
ben bascular sobre ese carril pero manteniendo una distancia pruden­
cial que les permita vigilar a los jugadores rivales ubicados en amplitud.
• Línea de defensas: tienen que cerrar su posición y juntar líneas reali­
zando tareas de vigilancia y fijando a los posibles receptores. Como 
en el bloque alto, su tarea es doble, al tener que controlar lo que su­
cede delante, pero también estar atentos a lo que puede pasar detrás.
• Portero: Cumple funciones de "libero", atento a los lanzamientos.
A . 2 - B a l ó n e n z o n a d e p r o g r e s ió n d e j u e g o r iv a l
www.futboldeli bro.com 207
http://www.futboldeli
Mi "receta" riel 4-4
B - P r o g r e s ió n p o r b a n d a
El hecho ele que el balón progrese por banda no cambia mucho la 
actuación con la de progresión por el centro. En todo caso reduce el 
peligro y facilita la acción defensiva por la lim itación de espacio que 
supone la línea de banda. En este caso concreto debemos vig ilar el pe­
ligro que supone el espacio detrás de la defensa en el lado débil y los 
posibles cambios de orientación indirectos (con pases cortos) para atacar 
ese espacio. Si el rival nos hace bascular hacia una banda y consigue 
llevar el balón a la otra de forma ordenada podemos sufrir situaciones de 
inferioridad o con espacios desocupados. Por eso es muy importante la 
actuación y posición de los hombres alejados. En resumen las funciones 
que debemos desarrollar serían las siguientes:
• Línea de atacantes: su principal misión será la de controlar los 
cambios de orientación a través de circulaciones de un lado al 
otro. Deben atender a esta función y la de tapar los posibles 
pases atrás. Su desplazamiento en las basculaciones no será exce­
sivo para ser capaces de llegar a ambos lados. Al no ser ellos los 
encargados de recuperar el balón pueden cum plir esta función 
con relativa facilidad y poco desgaste.
• Línea de medios: los de la banda de entrada son los responsa­
bles de acosar al poseedor y de cerrarles el espacio. En este caso 
es recomendable dejarles espacio en la banda en que nos en­
contramos, para tratar de encerrarlos allí y recuperar el balón. El 
otro medio de banda tendrá que medir muy bien su basculación 
manteniendo las vigilancias y estando disponible para hacer las 
coberturas que sean necesarias. Los medio centros deberán fijar 
a los receptores próximos manteniendo el equilibrio defensivo.
Img. 5.4- Posicionamiento del Borussia en Bloque Medio con balón en zona de Progresión por ban­
da (círculo rojo). Observamos la correcta distancia entre líneas y el Bloque compacto.
208 www. f ut bol. el el i bro . com
Roben Moreno
• Línea de defensas: el comportamiento es muy parecido al de la 
línea de medios. El lateral ele la banda de ataque bascula y fija 
marca (si la hay); el lateral alejado bascula y vigila, pero además 
está atento a posibles balones a la espaldacíe la defensa o a cam­
bios de orientación directos.
• El portero debe mantener su posición y estar atento a posibles 
centros lejanos para medir sus salidas dependiendo de si sus de­
fensas pueden defender la acción o no.
A .3 - Ba l ó n en z o n a d e f in a l iz a c ió n d e ju eg o rival
Esta situación implicaría que el equipo se debe situar en Bloque bajo. 
Lo importante aquí es señalar la importancia ele hacer ele forma rápida y 
fluida la transición entre un bloque y el otro. Al estar en bloque medio 
y tener que pasar a bloque bajo puede haber algún pequeño desajuste 
momentáneo, que si no controlamos, puede significar una ventaja para 
el rival. Por tanto, el paso de una a otra situación se debe realizar de for­
ma fluida. En este tipo ele transiciones nos podemos encontrar desajustes 
por coberturas o permutas:
• Lateral que acosa a jugador de banda retrasado dejando su línea:
en este caso la permuta puede ser con su medio de banda ocu­
pando su lugar. Si se produce esta permuta debemos mantener las 
nuevas posiciones hasta que acabe la jugada o el balón se aleje 
los suficiente para cambiar las posiciones.
• Lateral que acosa a jugador de banda adelantado: en este caso, 
si el lateral bascula mucho y el central le realiza una cobertura 
cercana, será uno de los medio centros el que se tenga que incor­
porar a la línea defensiva para cerrar espacios peligrosos.
• Central que acosa a jugador entre líneas pero supera la posición 
de la línea de medios: hasta que recupere su posición, uno de los 
medio centros retrasará su posición para que la línea defensiva no 
quede desequilibrada en exceso.
• Entradas de segunda línea: los jugadores de la línea defensiva 
estarán atentos por si alguno de sus compañeros de la línea de 
medios se ve desbordado por la entrada de un jugador de segunda 
línea. Si están con marca deberán valorar el grado ele riesgo ele 
sus dos rivales para decidir a quién siguen.
www.futboldeli bro.com 209
http://www.futboldeli
5 .2 .5 - B lo q u e bajo
Situar a nuestro equipo en bloque bajo implica 
ceder mucho terreno al rival. En este sentido prác­
ticamente les cedemos su fase de in icio y casi la 
de progresión. Convertimos nuestra defensa en una 
acumulación de jugadores en una zona muy redu­
cida (lmg.5.5). Esto implica una dificultad grande 
para el rival, ya que en casi todas las zonas donde esté el balón tendre­
mos superioridad numérica. El peligro de este bloque puede venir por la 
falta de intensidad de alguno de nuestros jugadores inducida de forma 
inconsciente por verse con tanta superioridad numérica. Si esto sucede 
pueden aparecer opciones para el equipo rival en forma de:
• Tiros lejanos: al acercarnos tanto a nuestra portería para defender 
y reducir la agresividad en el acoso sobre el balón, aparecerán es­
pacios para el tiro a portería. Este hecho, sumado con la dificultad 
que implica para el portero tener a tantos jugadores entre él y el 
balón, hará que un tiro desviado o no visto pueda implicar una 
posibilidad de gol.
® Centros y remates: al relajar y retrasar el posicionamiento se pue­
den dar de forma más fácil llegadas por banda que acaben en 
centros, que por un hecho estadístico deberíamos poder defen­
der. Pero puede ser que esto no sea así por la "irresponsabilidad 
zonal". Es decir, el hecho de saber quien coge a un rival cuando 
hay tres defensores cerca de la misma zona. Es difícil en este caso 
determinar quien se responsabiliza de un jugador, y puede ser 
que no lo haga nadie.
Mi "receta" del 4-4-2
Img. 5.5- Posicionamiento en Bloque Bajo de Finlandia en un partido contra España de clasificación 
para el Mundial de Brasil. Se ven las dos líneas claras y como tapan las líneas de pase dejando las 
bandas.
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
5 .2 .5 .A - S itu ac io n es de Ju eg o del B lo q u e Bajo
A .1 - Ba l ó n en z o n a d e in ic io d e ju e g o rival
En esta fase el objetivo clel bloque será posicionarse de forma que 
pueda bascular para estar preparado ante la progresión clel equipo rival. 
Al no existir presión sobre el balón, nuestro equipo se juntará en las po­
siciones predefinidas y empezará a localizar el posicionamiento ele sus 
rivales. Si bien no es habitual cuando nos posicionamos de esta manera, 
tenemos que estar atentos a posibles lanzamientos largos para evitar se­
gundas acciones o situaciones peligrosas dentro de nuestro área.
A .2 “ Ba l ó n en z o n a d e pr o g r esió n d e jue g o rival
Aunque estemos en bloque bajo, esta zona debe ser la primera donde 
el rival nota que dificultamos su progresión. No será tanto con el acoso 
al poseedor, sino con la basculación y acumulación de jugadores en la 
zona ele progresión del balón. Sí que estaremos muy atentos ante posi­
bles pases interiores o cambios de orientación. Esos pases nos marcan el 
momento para iniciar la disputa clel balón.
A- P r o g r e s ió n p o r e l c e n t r o
Si el rival progresa por el centro nuestros jugadores se cerrarán sobre 
esa posición manteniendo, e incluso reduciendo las distancias clel b lo­
que defensivo tal y como habíamos indicado en los comportamientos 
generales colectivos defensivos. El objetivo principal será reducir la po­
sibilidad de pases y combinaciones interiores que permita a los rivales 
posicionarse en zonas de tiro o idóneas para combinaciones ele entrada 
tipo 2:1 ó 2:2. La acumulación ele jugadores en esa zona y la defensa 
principal ele la portería hará fácil la existencia ele superioridades y ele 
ayudas.
B - P r o g r e s ió n po r b a n d a
En la progresión por banda no es tan peligroso si el equipo rival avan­
za más que en la progresión por el centro. Al tener muy definido el 
espacio y la dirección que debemos defender, no será problemático el 
hecho ele que avancen un poco más. Pero debemos estar muy atentos a 
cambios ele orientación directos y centros. Lo normal será que el rival 
nos lleve a esa zona para desorganizarnos y después atacar los espacios 
que hayamos dejado libres. El equipo debe tener muy claro el priorizar 
quienes son los jugadores peligrosos y aislar o dejar sueltos a los que no
w w w .fu t b o 1del i b r o .cora
http://www.fu
Img. 5.6- Posicionamiento en Bloque Bajo con el balón en zona de Progresión rival por el centro.
lo son. Tocios los jugadores que estén cerca del área deberán estar con­
trolados, los que estén en bandas y alejados del área deberán ser vig ila­
dos. Sólo los que entren por banda con posibilidad de centro deberán 
recibir el acoso de un jugador para evitar centros fáciles.
C - C ir c u l a c ió n de u n l a d o a l o t r o
Ante una defensa de bloque bajo, lo normal es que el rival busque 
espacios haciendo circular el balón de un lado a otro. Esta situación de­
bemos tratar de controlarla para que sea lo más lenta posible. Es decir, 
si pretenden circular de un lado a otro que lo hagan lo más alejado de 
la portería posible. Las circulaciones las tienen que hacer los centrales 
rivales o los medio centros en posiciones cercanas a medio campo. Si los 
medio centros consiguen meterse en zonas avanzadas de nuestro campo 
y desde ahí llevan el balón de un lado a otro, pueden encontrar espacios 
interiores o circulaciones que no nos dé tiempo a tapar con una bascu­
lación. Serán los puntas y los medio centros propios los que deberán 
inhibir estas soluciones.
A .3~ Ba l ó n en z o n a d e f in a l iz a c ió n de jue g o rival
Si se da esta situación es porque han superado a uno o dos líneas del 
bloque defensivo. Este hecho varia mucho si es por el centro o si es por 
una banda. En cualquier caso debemos ser conscientes de que estamos 
en máxima alerta. El rival está muy cerca de nuestra portería y por tanto 
nos puede hacer un remate a portería con relativa facilidad.
21 www . f u t bo 1 del i Id r o . com
Roben Moreno
A - En t r a d a po r el c e n t r o .
En el caso ele entradas por el centro el comportamiento ele tocios los 
jugadores debe ser el de defender laportería y a los posibles rematado­
res. De alguna manera el comportamiento es ele supervivencia, o aleja­
mos el peligro o nos pueden hacer gol. Las responsabilidades específicas 
en este caso van encaminadas al mismo fin: evitar un remate a puerta. 
De esta manera establecemos las siguientes funciones:
• Línea de atacantes: depende ele la función descrita por el entrenador, 
estos serán los únicos jugadores que no tendrán una responsabilidad 
directa defensiva. Su objetivo será buscar posiciones que les permi­
tan ciar continuidad a una transición ofensiva. Son los responsables 
ele ayudar a mantener la posesión si un compañero recupera.
• Línea de medios: si se han visto superados tendrán que acosar al po­
seedor por detrás o buscar posiciones ele ayuda por detrás clel balón 
en forma ele cobertura o permuta. Si tienen jugadores rivales cerca­
nos deberán fijar marcas.
® Línea defensiva: el objetivo ele los defensas es clave en este mo­
mento. Acoso al poseedor por parte clel más cercano al mismo 
y el resto deberán fijar la línea para mantener el fuera de juego 
cerrando líneas ele pase y fijando rivales. Todo esto basculando 
sobre la zona de balón para poder hacer coberturas.
Img. 5.7 
Secuencia de 
posicionamien­
to del Atl. Ma­
drid en Bloque 
Bajo ante una 
entrada por el 
centro.
www.futboldeli bro.com 213
http://www.futboldeli
B- Entrada por banda.
Esta situación nos puede comportar mucho peligro si el jugador que 
recibe el balón, ya que estará reduciendo el tiempo que tendremos para 
posicionarnos defensivamente. Por tanto, lo idóneo en esta situación es 
que alguno de nuestros jugadores de banda, el medio o el lateral, pueda 
d ificultar o acosar al posible receptor. Si no llegan, deberán establecerse 
mecanismos de cobertura (lmg.5.8). Cuando la entrada es por banda y 
estamos en esta situación, las funciones genéricas serán:
• Línea de atacantes: al igual que en la anterior situación, buscare­
mos d ificultar el pase hacia atrás y los rebotes y segundas jugadas 
fuera del área, pero sin olvidarnos que alguno de los atacantes 
pueden estar simplemente en disposición ofensiva para ser una 
referencia en caso de recuperación del balón.
• Línea de medios: a no ser que sea el jugador de banda que ha ido 
a acosar al posible centrador, el resto de jugadores buscarán fijar 
a los jugadores de su línea de medios rivales que busquen la en­
trada a rematar. Es importante no abandonar las marcas a no ser 
que veamos claro que pasan a un compañero de la línea defen­
siva. En este momento hay muy poco tiempo para reaccionar, y 
cualquier despiste, por breve que sea, puede im plicar una ventaja 
para ganar la posición de remate por parte del oponente.
• Línea defensiva: deben fijar rivales manteniendo la estructura de 
la línea defensiva dentro de la zona de remate del área. Al ser los 
especialistas en defensa, deberían ser los que más presencia ten­
gan dentro de la zona de más peligro de finalización. Estarán muy 
atentos, si no fijan a nadie, y si lo fijan también, a los posibles 
adversarios que entren solos desde segunda línea.
C - C ir c u l a c ió n de u n l a d o a l o t r o .
En base a lo indicado en la fase anterior de progresión, ante una de­
fensa de bloque bajo, lo normal es que el rival, si no tiene centro o tiro, 
busque espacios haciendo circular el balón de un lado a otro. Esta situa­
ción debemos tratar de controlarla para que sea lo más lenta posible y se 
aleje de nuestra portería. En esta situación se acostumbran a confundir 
las posiciones rivales si el equipo rival lo hace bien, por lo tanto el com­
portamiento debe ser siempre el de alejar el balón y dificultar la veloci­
dad de circulación. Si el rival no tiene movilidad, nos facilitará este tipo 
de situaciones a nivel defensivo.
www . fú tbo l , de l i bro . com
Robei t Moreno
CUPIDM EAZPBOM CAINIM * MZNOM M F IU I « 2H IM
t u k ©
FD
Img. 5.8 En esta secuencia de 3 imágenes podemos ver como ante una entrada por banda el lateral 
(rojo) sale a presión seguido por el central (blanco) y el pivote (amarillo) se mete en posición de 
centrales para cubrir espacios de remate.
w w w .fútboldel i b r o .com 215
6.-T ransición D efensiva
M i "receta" del
6 .1 - I n t r o d u c c ió n
La Transición Defensiva es el momento cjue cierra el "círculo" de jue­
go (fig.6.1). Es el momento que une nuestro ataque con nuestra defen­
sa. En la TD diferencio dos tipos de comportamientos muy definidos 
(fig.6.2): la posibilidad de presionar tras pérdida, que como veremos 
tiene que tener unos condicionantes especiales para que pueda tener 
éxito; y el repliegue. En ambos el momento de continuidad del que ha­
blábamos en la Transición Ofensiva, también existiría. Yo este momento, 
desde la perspectiva defensiva, lo denomino de temporización. Quizás 
no es el término más adecuado, pero entiendo que presionemos o no, lo 
primero que debemos hacer es evitar la salida en contraataque o ataque 
rápido del rival.
Transición 
Ataque-Defensa
Fase Ofensiva Fase Defensiva
\ Transición 
Defensa-Ataque
Fig.6.1- Ciclo de juego.
Repliegue
continuidad para...
Presión
Fig.6.2- La Transición Defensiva, momentos y soluciones.
218 w w w .futboldeli b r o .com
http://www.futboldeli
Roben Moreno
El momento ele transición defensiva es uno de los que mayor riesgo 
implica para nuestro equipo. En ese momento del juego la organización 
y disposición en el campo de nuestro equipo es con objetivos ofensivos, 
y esa disposición puede generar, si no hacemos rápido el "cambio de 
chip", problemas en defensa por la ocupación del espacio que presen­
tamos. De los diferentes momentos de la fase ofensiva, quizás, la fase 
de inicio, por nuestra predisposición ofensiva con amplitud y profun­
didad, junto a los pocos efectivos detrás de balón y el espacio amplio, 
es el momento de más riesgo. Aun así en el resto de subfases ofensivas, 
las transiciones defensivas, por ser el momento en el que acabamos de 
perder el balón y tener una predisposición ofensiva, implican también 
un alto riesgo.
Una de las cosas que nos da la aplicación del Juego Colectivo y los 
Fundamentos es que, en condiciones normales de ataque, deberíamos 
superar con cierta facilidad la fase de in icio y de progresión, encon­
trándonos así como momento de pérdida más habitual el de zona de 
finalización. En cualquiera de los momentos de pérdida deberemos esta­
blecer de forma clara las actuaciones de cada uno de los jugadores con 
el fin de presionar tras pérdida o temporizar para replegar y poder pasar 
a una defensa organizada. Esto nos dará más posibilidades de evitar una 
acción de ataque rival con nuestro equipo desorganizado.
Cabe decir, que uno de los aspectos importantes que tienen en cuenta 
el Juego Colectivo y los fundamentos, es el hecho de atacar "defendien­
do". Esto quiere decir que muchas de las consignas ofensivas que se dan 
buscan asegurar una buena transición. Por ejemplo, cuando se habla de 
la distancia entre jugadores de 10-15m, estamos dando una distancia 
que, en caso de robo de un pase horizontal (fig.6.3), permitiría a am­
bos jugadores interceptar la trayectoria del rival que ha recuperado con 
cierta facilidad. El hecho de mantenerse a la altura de la línea, cuando
Fig. 6.3- Si mantenemos la EBO, estaremos preparados para la Transición Ofensiva..
w w w .futboldeli b r o .com 219
http://www.futboldeli
Mi "receta" ele) 4 —4-2
el balón está en nuestra línea, nos da garantías en cuanto al número de 
jugadores por detrás del balón. Todos los movimientos de la EBO nos 
dan unas distancias y un equilibrio que evita superioridades adversarias 
en transición defensiva si los jugadores realizan las carreras que deben 
realizar. Por eso, quizás este es el momento en el que podéis entender 
mejor el porqué de algunas situaciones de juego ofensivas. Y por eso 
aquí también volvemos a considerar muy importante a los jugadores 
que están alejados inicialmente de la acción, ya que de su colocación y 
movimientos puede depender el éxitode la transición defensiva o de la 
fase defensiva.
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
Rubert Moreno
6 .2 - La i r a n s i c i ó n D e fe n s iva
Podemos encontrar transiciones desde zona de finalización, transi­
ciones desde la zona de progresión y transiciones desde la zona de in i­
cio. En todos los casos, si atacamos cumpliendo todo lo establecido en la 
fase ofensiva, tendremos recursos para responder de forma efectiva a la 
transición rival. El problema es cuando se genera desorden ofensivo. En 
ese momento se reducirán nuestros recursos para detener la transición 
rival. Pero aun así, tendremos opciones de reducir las posibilidades del 
rival si realizamos determinados comportamientos.
Las transiciones defensivas, sean desde la zona que sean, tienen que 
cum plir algunos conceptos generales. A continuación os enumero los 
más importantes:
• Los jugadores, todos, tienen que creer en lo que se hace en este 
momento. Si notáis dudas o disidentes en una sola de las posiciones 
estaréis arriesgando la seguridad de todo el equipo. Los jugadores se 
deben identificar con este concepto al máximo y de forma colectiva.
• Ser equilibrado en el momento ofensivo: como habíamos comenta­
do, lo más importante para defender bien es atacar bien. Y cuando 
hablo de atacar bien me refiero a cumplir lo establecido en toda la 
fase ofensiva organizada. Este hecho es muy importante y muchas 
veces es difícil de hacer cumplir. Por un lado los jugadores más aleja­
dos de la acción no ven la importancia que tiene su posicionamiento 
correcto y esto les hace tender a cierta dejadez en el posicionamien­
to adecuado. Por otro lado, para los entrenadores es difícil prestar 
atención y corregir a todos los jugadores, y la tendencia natural es 
centrarse sobre el balón. Por ejemplo, un simple despiste en el posi­
cionamiento o cambio de actitud del lateral izquierdo, puede ser el 
motivo por el cual el medio derecho rival acaba rematando una ac­
ción en la que hemos perdido el balón en el otro extremo del campo 
en la zona de finalización.
• Cambiar rápido de "chip": el momento de cambio entre una fase y 
otra es apenas apreciable, y si el jugador que pasa de ataque a de­
fensa no está concentrado al máximo, ese tiempo de retraso puede 
ser crucial. Es además una realidad, de la que no tengo datos pero sí 
certeza por las sensaciones y la observación, que es mucho más fácil 
pasar de defensa a ataque, que al revés.
www .futbolclelibro. com 221
Mi "recel¿t" clel 4
• Primar la defensa de la portería: A veces las acciones se producen 
en medio de situaciones tan caóticas y desorganizadas que no sir­
ven las referencias habituales que daremos más adelante. Ante estas 
situaciones el jugador debe tener claro que si se posiciona entre el 
balón su adversario y su propia portería, podrá ayudar al equipo en 
esa fase.
• Evitar la progresión por el mismo carril en el que se ha perdido el
balón: este es el camino más rápido para llegar a nuestra portería, ya
que se trata de la progresión vertical hacia la misma. Esos pases hay 
que cerrarlos.
• No dejarse superar con facilidad: salvo en casos de 1 contra 1 en
zona de finalización, los jugadores no deberían dejarse superar por 
sus adversarios. Esto se puede conseguir de muchas maneras: retro­
cediendo, manteniendo la distancia o cometiendo una falta "tácti­
ca"8
• Correr en "embudo" hacia nuestra portería: aunque en la transición 
ofensiva hemos explicado cómo atacar esta defensa, de las opciones 
que hay es la que nos permite defender el espacio de una forma me­
nos arriesgada. Al correr en "embudo" estamos acumulando jugado­
res sobre el espacio de tiro a la portería y sobre el espacio que debe 
atacar el rival, con lo que tendremos más posibilidades de dificultar 
este tipo de situaciones.
• El más cercano/s al balón acosa/n: la clave de una buena transición 
está en las dos primeras acciones. Si el rival se ve obligado a retroce­
der estaremos muy cerca de evitar una transición complicada para 
nuestro equipo. Este punto, además, es común a la opción de presio­
nar o a la de replegar.
• Vigilancias ofensivas: es muy importante en cualquier transición de­
fensiva, pero sobre todo en las que se producen desde zona de fina­
lización adversaria, que los hombres más retrasados realicen buenas 
vigilancias sobre nuestros adversarios.
8- El término falta "táctica" no me apasiona, pero creo que es el que todos entendemos, y por eso 
lo utilizo.
y j) www.futbolclelibro.com
http://www.futbolclelibro.com
Este tipo ele transiciones son las que requieren mayor esfuerzo ind i­
vidual y colectivo por parte del equipo ya que son las que pueden im ­
plicar un mayor desorden ofensivo. Sobre todo si hemos conseguido un 
centro lateral o una entrada en combinación por el carril central en zona 
de finalización. La principal ventaja de esta transición es que si hemos 
hecho bien las cosas y el rival se está defendiendo en bloque bajo, cerca 
de su portería, tendrá pocos efectivos para buscar pases fuera de la zona 
de recuperación. Esto implica que tendrá muchos jugadores en la misma 
zona y podremos tener una ventaja posicional9 aunque estemos en in­
ferioridad numérica. Es posiblemente el momento de juego más idóneo 
para realizar una presión tras pérdida.
Rohprt Moreno
6.2.1-Transiciones desde zona de F ina lizac ión
A - P r e s ió n
Tal y como acabo de explicar, este es 
el momento que nos puede resultar más 
efectivo para presionar, entendiendo 
que el concepto de presión no es senci­
llo por la propia naturaleza colectiva de 
la acción. Además, la presión, será la respuesta más coherente si hemos 
atacado cumpliendo los aspectos que hemos definido en el ataque. He­
mos de pensar que nuestro equipo estará ubicado con jugadores cerca 
del balón en el mismo carril, a la altura y en la línea posterior. Los aleja­
dos estarán basculados hacia esa zona y tendrán vigilados a los rivales.
A- P é r d id a en b a n d a
Este tipo de pérdidas pueden ser del delantero que ha caído a banda, 
del medio de banda que ha llegado para recibir al espacio o en conduc­
ción, o del lateral que se ha incorporado con o sin balón. En cualquier 
caso, el equipo rival estará basculado hacia ese lado a no ser que se trate 
de una situación táctica de 1:1 ó 2:1 tras una circulación o cambio de 
orientación directo. Si se trata de este último caso, la presión dependerá 
más de una cualidad individual defensiva que de componentes colecti­
vos. En las otras tres situaciones los comportamientos serán los siguien­
tes:
9- Esta ventaja posicional a la que nos referimos es la que nos permite marcar o presionar con sólo un 
jugador nuestro a dos rivales al encontrarse estos muy cerca unos de los otros.
www. f u t b o l d e l . i b r o . com
A nivel colectivo: la idea es bascular sobre la banda en que se ha 
perdido el balón para cerrar los pases próximos y ahogar las posi­
bilidades del poseedor, cerrando al mismo tiempo todas las posibi­
lidades de progresión. Los desplazamientos en este caso serán en 
horizontal para así mantener la distancia del bloque en profundidad, 
pero reducirla en amplitud. Sólo debería quedar la opción del pase 
atrás o el cambio de orientación a banda contraria. En caso de que 
esto se produzca, el equipo correrá con un desplazamiento diagonal 
en bloque para situarse detrás del balón.
Jugadores de la misma línea en la que se ha perdido el balón: el más
próximo al balón, normalmente el que lo ha perdido, deberá acosar 
al poseedor orientando su juego hacia atrás o en su defecto hacia la 
banda donde no tiene salida. El resto de jugadores basculará sobre 
el lado de balón fijando rivales o cerrando líneas de pase (lo que 
puedan hacer antes).
Jugadores de la siguiente línea: si el jugador que ha perdido ha 
sido desbordado uno de esa línea deberá acosar al poseedor para 
evitar su progresión en conducción o con un pase. El resto de­
berán bascular y fijar a los rivales que puedan recibir de forma
Fig. 6.4- Comportamientos del equipo ante una pérdidaen banda con presión posterior.
074 www.fiitboldelibro.com
http://www.fiitboldelibro.com
fácil. Si tenemos que elegir entre dos rivales, siempre será el más 
cercano al balón o en su defecto a nuestra portería, pero siempre 
tratando de mantenernos entre él y nuestra portería. Una vez he­
mos seleccionado a un rival no podemos dejarnos desbordar por 
este. Si ya tenemos a un rival fijado, no lo debemos abandonar 
para saltar a por otro que esté más lejos de nuestra portería. Sólo 
abandonaremos a nuestro rival para ir a por el poseedor que ha 
superado a nuestro compañero. En ese caso el resto de compa­
ñeros deberá saltar de marca (dejar a su marca y coger a la más 
peligrosa) protegiendo el camino imaginario que va hacia nuestra 
portería.
• Jugadores de la línea más alejada: normalmente los defensas. Es­
tos deberán seguir con las vigilancias que ya debían estar hacien­
do y que se habrán convertido en marca. Los que no tengan que 
fijar a ninguno bascularán y cerrarán posiciones sobre el carril por 
el que se desarrolla el juego. También prestarán mucha atención 
a los movimientos en profundidad de jugadores de otra línea o 
diagonales de los que están marcando sus compañeros.
• Portero: deberá adoptar una posición avanzada que le permita 
hacer ele "hombre libre" en caso ele balones largos a la espalda 
ele su defensa. Sólo saldrá a por esos balones en caso de clara 
ventaja. Si el balón lo está disputando un atacante con un defensa 
suyo, mantendrá su posición.
B - P é r d id a por el c e n tr o
La pérdida en esta zona se puede dar por dos motivos, por un centro que 
no podemos finalizar o por una acción combinada por el centro en el que 
perdemos el balón. Dependiendo de cada caso tendremos algunos matices 
diferentes.
B .1 - T ras c en t r o
Si es tras un centro, lo más probable es que nuestro equipo esté ocupan­
do el carril central y el de la banda desde la que se ha centrado. En este caso, 
el objetivo debe ser cerrarse sobre el carril central cumpliendo las funciones 
de cada línea. Si el rival consigue sacar el balón a una ele las bandas tendre­
mos que ir sobre aquella banda cumpliendo lo que hemos explicado en las 
pérdidas en banda. Concretando lo que le pediremos a cada jugador será 
lo siguiente:
WWW . f II t el i bro.com
• A nivel colectivo: conseguir cerrar las posiciones en el carril central y 
recuperar efectivos por detrás del balón, pues al haber entrado varios 
jugadores al remate podemos estar en inferioridad en la línea ante­
rior, la que se encuentra en la zona final de progresión.
• Jugadores de la zona de remate: el más próximo tendrá que aco­
sar al poseedor ayudado por los compañeros cercanos. Al ser una 
situación que durará muy poco, tendremos que buscar la disputa 
a máxima intensidad. Los que no estén en disposición de entrar en 
esta disputa fijarán las posibles ayudas y estarán atentos a posibles 
cesiones atrás hacia el portero. El jugador que haya centrado, al estar 
alejado de la zona de remate, buscará con su carrera horizontal dia­
gonal situarse en zonas de carril central y fijar rivales.
• Jugadores de la línea anterior: tendrán que fijar rivales y tratar de 
tener ventajas posicionales o situaciones intermedias si hay más de 
un rival.
• Jugadores de la línea alejada: fijarán marca los que estuviesen en 
vigilancia y el resto cerrará su posición sobre el carril central.
B.2- T ras a c c ió n c o m b in a d a
El hecho de que perdamos en una acción combinada es diferente res­
pecto al centro en el posicionamiento de nuestro equipo. En esta acción, si 
respetamos el orden ofensivo, el equipo estará ocupando los tres carriles. 
La diferencia principal respecto a lo que hemos explicado en la opción tras 
centro será que no tenemos al equipo basculado en dos carriles, y por tanto 
el comportamiento de los jugadores deberá ser muy parecido a la pérdida 
en banda que hemos explicado antes:
• A nivel colectivo: tendremos que cerrar posiciones sobre el carril 
central y situar efectivos por detrás del balón dejando "libres" las 
bandas en su parte más alejada y el pase hacia atrás.
• Jugadores de la misma línea en la que se ha perdido el balón: el más
próximo al balón, normalmente el que lo ha perdido, deberá acosar 
al poseedor orientando su juego hacia atrás o en su defecto hacia la 
banda donde no tiene salida. El resto de jugadores basculará sobre 
el lado de balón fijando rivales o cerrando líneas de pase (lo que 
puedan hacer antes).
• Jugadores de la siguiente línea: si el jugador que ha perdido ha sido 
desbordado, uno de esa línea deberá acosar al poseedor para evitar 
su progresión en conducción o con un pase. El resto deberán bascu­
t *: www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Robert Moreno
lar y fijar a los rivales que puedan recibir de forma fácil. Si tenemos 
que elegir entre dos rivales, siempre será el más cercano al balón o 
en su defecto a nuestra portería, pero siempre tratando de mantener­
nos entre él y nuestra portería. Una vez hemos seleccionado a un 
rival no podemos dejarnos desbordar por este. Si ya tenemos a un 
rival fijado, no lo debemos abandonar para saltar a por otro que esté 
más lejos de nuestra portería. Sólo abandonaremos a nuestro rival 
para ir a por el poseedor que ha superado a nuestro compañero. En 
ese caso el resto de compañeros deberá saltar de marca (dejar a su 
marca y coger a la más peligrosa) protegiendo el camino imaginario 
que va hacia nuestra portería.
• Jugadores de la línea más alejada: normalmente los defensas. Es­
tos deberán seguir con las vigilancias que ya debían estar haciendo 
y que se habrán convertido en marca. Los que no tengan que fijar 
a ninguno bascularán y cerrarán posiciones sobre el carril central. 
También prestarán mucha atención a los movimientos en profundi­
dad de jugadores de otra línea o diagonales de los que están marcan­
do sus compañeros.
• Portero: deberá adoptar una posición avanzada que le permita hacer 
de "libero" en caso de balones largos a la espalda de su defensa. Sólo 
saldrá a por esos balones en caso de clara ventaja.
Fig. 6.5- Comportamiento del equipo ante una pérdida en acción combinada por el centro.
www.futbol del i bro.com 227
http://www.futbol
• A nivel colectivo: el objetivo será bascular sobre ese lado cerrando las 
posibilidades de salida hacia el carril central y orientando el juego rival 
hacia atrás o hacia la línea de banda.
• Jugadores de la línea de pérdida: Los cercanos a esa zona tendrán que 
presionar al poseedor y cerrar la progresión hacia nuestra portería. Si 
hay dos jugadores cercanos y ningún rival, uno acosará y el otro bus­
cará la cobertura y cerrar líneas de pase. El resto de jugadores de la 
línea bascularán y fijarán a los posibles receptores. Si no tienen ningún 
rival al que fijar buscarán posicionarse por detrás del balón o ayudar 
con los puntas que puedan aparecer en apoyo a su altura.
• Los de la línea que está por delante del balón cerrarán sus posiciones 
sobre los posibles receptores que puedan existir. En este caso lo que 
harán será cerrar esas líneas de pase hacia atrás que ayudarían a bus­
car un cambio de orientación.
• La línea que está detrás de la de pérdida: normalmente la ele defensas, 
buscarán fijar a los posibles receptores adelantando su posición para 
juntar líneas. En este caso no deberían haber todavía vigilancias, pues 
nos encontramos en fase de progresión y el posicionamiento ofensivo 
todavía será buscando los espacios alejados de nuestros marcadores.
Mi "recela" clel 4-4-2
Fig. 6.7- Presión en banda tras pérdida en zona de Progresión.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Roborl M o ra n
• El portero deberá estar atento, como en las situaciones anteriores, 
a los posibles lanzamientos a la espalda de nuestra defensa.
B- P é r d id a en el c e n t r o
Este tipo de pérdidas puede implicar bastante riesgo si el rival consi­
gue un pase en vertical rápido. En este momento, a pesar de estar bien 
posicionados ofensivamente, si la pérdida porel centro supera a nuestra 
pareja de medio centros y es cercana al medio campo, puede resultar 
peligrosa y convertirse en una transición defensiva que nos obligue al 
repliegue. En base a esto, la presión de los medio centros debe cumplir, 
sin error, la característica ya comentada de no dejarse desbordar. Si la 
pérdida se produce más cercana a la zona de finalización, los riesgos se­
rán menores al estar el equipo rival más replegado y cercano a su propia 
portería. En este tipo de pérdidas las responsabilidades serán parecidas a 
las de la pérdida en banda:
• A nivel colectivo: evitar la progresión y bascular sobre el carril 
central asegurando, sobre todo, la conducción del poseedor o 
pase vertical que permita atacar los espacios que tengamos a 
nuestra espalda.
• Jugadores de la línea de pérdida: acoso al poseedor evitando ser 
desbordados por parte del jugador más cercano. El resto de juga­
dores cerrará su posición fijando a los receptores cercanos pero 
haciendo prevalecer el posicionamiento por detrás del balón o 
más cercano a nuestra portería que los rivales.
• Jugadores de la línea que se encuentra por delante del balón: ce­
rrar las líneas de pase hacia atrás para evitar un cambio de orien­
tación indirecto. Si existen jugadores por detrás que no hayan 
sido fijados por compañeros de la línea de pérdida, ayudaremos 
a fijarlos.
• Jugadores de la línea que está por detrás del balón: fijaremos a 
los posibles receptores de forma individual controlando los movi­
mientos al espacio de estos. Si no hay jugador al que fijar, cerra­
rán su posición sobre el carril de pérdida, en este caso el central.
www.futboldeli bro.com 231
http://www.futboldeli
El repliegue en esta fase tiene las mismas carac­
terísticas que en la anterior. Nuestro objetivo es po- 
sicionarnos en EBD lo antes posible, y por tanto, lo 
que tendremos que buscar es m inim izar el tiempo de 
desorganización. Por eso, tal y como hemos dicho 
antes, dividimos a los jugadores en dos grupo: los cercanos a la pérdida 
y el resto.
Los cercanos al balón acosarán al poseedor para evitar la progresión por 
medio de un pase o una conducción. El objetivo será ralentizar al máximo la 
acción del jugador que recupera para dar tiempo a nuestros compañeros a re­
cuperar sus posiciones.
El resto de los jugadores se desplazará hacia las posiciones defensivas orga­
nizadas, del bloque medio o bloque bajo en este caso, por la zona en la que 
hemos perdido el balón. Esto no los exime de fijar rivales o de cambiar su rol al 
de cercanos al balón en caso de que el rival consiga enlazar pases o progresar.
B - Te m p o r iz a c ió n + R ep lie g u e
Fig. 6.8- Repliegue con temporización de un punta que baja para acosar al rival que ha recuperado.
232 www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
6 ,2 .3 “ T r a n s ic io n es d esd e z o n a de I n ic io
Este tipo de pérdidas son las más peligrosas por la proximidad de la 
portería y sólo tienen la posibilidad de un comportamiento: el de cerrar 
posiciones sobre la portería reduciendo las posibilidades y el espacio de 
nuestros rivales. Normalmente esta transición la protagonizan los juga­
dores de la línea defensiva, que, si estaban bien posicionados ofensiva­
mente, estarán en disposición de participar en esta fase defensiva.
Aquí, en parte, dependemos de algo que en determinados niveles 
sólo se consigue con la selección de jugadores, y es el talento defensivo 
de nuestros jugadores en contraposición al de los rivales.
• A nivel colectivo: el equipo tiene que tratar de posicionar, lo antes 
posible, al máximo número de jugadores por detrás del balón y 
adquirir el posicionamiento defensivo organizado de bloque bajo.
• La línea defensiva: buscarán cerrar sus posiciones sobre la zona 
donde se ha perdido el balón y acercándose a su portería para 
reducir el espacio a la espalda de la defensa.
• La línea de medios: tratarán de replegar a la máxima velocidad 
siguiendo a sus rivales próximos para ayudar con las entradas de 
segunda línea. Si un defensa ha salido para hacerles una cober­
tura, ellos buscarán la permuta en la posición libre que quede en 
la línea defensiva.
• La línea de atacantes: poco podrán hacer para defender, pero si 
que podrán buscar posiciones de ayuda ante una posible recupe­
ración de un compañero.
Siendo tan peligrosa esta fase, es muy importante que cuando pre­
paramos y entrenamos nuestra fase de in icio seamos muy exigentes con 
todo lo explicado en el capítulo de la fase ofensiva. En in icio no se deben 
correr riesgos.
w w w .futboldelib r o .com 233
http://www.futboldelib
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
7 . - Estr a te g ia s O fen s iv a s y D efen siva s
7 .1 - In t r o d u c c ió n
Hablo de estrategias para definir los momentos en que la actuación 
del rival o la nuestra están fuera de lo que consideramos un comporta­
miento normal en cuanto a la ocupación del espacio y el dom inio del 
tiempo. Son comportamientos que el equipo tendrá que afrontar de for­
ma puntual por circunstancias del partido o como elemento de sorpresa 
para d ificultar al rival sus objetivos. Entre otras, considero estrategias que 
el equipo debe conocer y que debemos entrenar las siguientes:
• Provocar en el rival lo que no le gusta o beneficia: esta conclusión es 
fruto de diversas reflexiones. La primera idea que me hizo desarrollar 
este concepto fue escuchar a Cruyff hablando sobre cómo afrontar 
un partido contra el Real Madrid en el que jugaba Roberto Carlos. Su 
reflexión era que, si jugabas contra Roberto Carlos, el mejor lateral de 
la época, era difícil ganarle a lo "suyo". Es decir, era complicado en­
contrar a alguien capaz de competir contra él en correr arriba y abajo 
por la banda. Su conclusión era que lo mejor era dejar en su zona a un 
extremo abierto que no bajase, ya que esto le provocaría a él la duda 
sobre sus propias subidas al dejar a un rival sólo en su zona defensiva. 
Otra reflexión que me ha hecho desarrollar esta ¡dea ha sido la sensa­
ción de descontrol que me ha provocado siempre encontrar compor­
tamientos que trastocasen mi zona de seguridad. Si a mí me provoca 
inquietud y nerviosismo hacer algo a lo que no estoy acostumbrado, 
entiendo que lo mismo sucede con mi equipo y con los adversarios. 
Es muy complicado sacar un rendimiento óptimo haciendo aquello a 
lo que no estás adaptado.
• Defensas encerradas en su área: la experiencia en los diferentes equi­
pos en los que he trabajado me ha hecho ver que este tipo de defensas 
requieren de algo más que talento individual, y que no basta con la 
aplicación del juego colectivo y los fundamentos.
• Rivales que presionan en todo el campo: este comportamiento lo ex­
perimenté en Italia en un partido contra el Bolonia, y en la liga Espa­
ñola el Ath. De Bilbao del primer año de Bielsa ha sido un ejemplo 
claro de lo incómodo que puede ser jugar contra este tipo de equipos.
• Defenderse del juego directo rival: si bien parece una evidencia y 
redundante para muchos, creo que es un factor estratégico que no se 
acostumbra a considerar y que, sin embargo, es muy necesario tener 
controlado.
236 w w w .futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Esta debería ser una de las principales del entrenador. Buscar la deses­
tabilización del rival en sus comportamientos es algo básico para conse­
guir estar más cerca clel éxito. Este tipo de soluciones estratégicas tienen 
un único problema, bajo mi punto de vista, y es que muchas veces de­
bemos pedirle al equipo que haga cosas a las que no está acostumbrado. 
Los italianos son unos maestros en este tipo de actitudes. Una de las co­
sas que más me marcó ele mi experiencia italiana era ver cómo semana 
tras semana nos encontrábamos equipos más preocupados ele destruir lo 
nuestro que de construir lo suyo propio. Eran auténticos especialistas en 
analizarte y encontrar los patrones ele tu propio comportamiento. Pero 
no creo que (por una cuestión de idea ele fútbol), este deba ser el ob­
jetivo principalclel entrenamiento. Pero sí que creo que es importante 
dominar y utilizar este factor en determinados partidos.
Cuando los comportamientos adversarios están muy marcados y defi­
nidos lo mejor es dificu ltar que se cien esos comportamientos. Los equi­
pos y los jugadores encuentran su mejor rendimiento haciendo lo que 
hacen habitual mente que es lo que mejor saben hacer. Así que, si quere­
mos dificultar las cosas a nuestro adversario, lo mejor será hacerles hacer 
algo a lo que no están acostumbrados. Esta solución tiene sus riesgos, y 
es que puede ser que nuestra capacidad para evitar su juego habitual no 
surta efecto y hayamos corrido riesgos que después sean claves. Puede 
ser que la calidad clel rival acompañada de nuestra poca costumbre rea­
lizando esa estrategia den como resultado el fracaso ele la misma. Vamos 
a ver varios ejemplos para concretar un poco más:
• Si juego con un rival al que le gusta asociarse y salir desde atrás 
en corto siempre, pues puedo apretarles arriba para que tengan 
que jugar largo.
• Si mi adversario canaliza todo su juego a través de uno o varios 
jugadores, puedo condicionar mi defensa para que no sean esos 
jugadores los que entren más en contacto con el balón.
• Si a mi rival le gusta presionar arriba y yo juego desde atrás habi­
tualmente, puedo cambiar ese día y jugar más balones en largo.
• Un equipo que juega habitualmente en largo puede que no se 
sienta cómodo si ese día no dejo espacios detrás ele mi defensa 
y le creo superioridad en la zona de caída de sus balones largos.
Robert Moreno
7.1.1- P ro v o c a r en el r iv a l lo que no le gusta o beneficia
www.fútbol del i bro.com V
Estos son algunos ejemplos, pero será la competición y vuestro con­
texto el que os hará utilizar uno u otro. Puede ser que el beneficio de los 
cambios sea inferior al hecho de no querer renunciar a vuestro juego. 
No lo se, esto es particular de cada caso individual. Vosotros tenéis que 
determinar que os interesa más en cada circunstancia.
7 . 1 . 2 - D efensas encerradas en su área
Ante la creciente cantidad de equipos que buscan un estilo de juego ba­
sado en la posesión y el dominio del juego, hemos empezado a encontrar­
nos equipos que basan su estilo defensivo en la acumulación de todos o casi 
todos sus efectivos en la zona del área propio. Este tipo de defensas implica 
una reducción drástica del espacio y el tiempo para conseguir finalizar. Son 
equipos que nos ceden totalmente las fases de inicio y progresión para bus­
car una defensa por acumulación y casi una renuncia al ataque. Apuestan 
toda su fase ofensiva a alguna acción aislada o una acción a balón parado. 
Este tipo de actuaciones pueden dar su fruto, y así lo hemos vivido en el 
fútbol contemporáneo de más alto nivel. El FC Barcelona o la Selección 
Española han sufrido este tipo de comportamientos de sus rivales obligados 
por la calidad individual que atesoran estos dos combinados. Pero también 
es un tipo de comportamiento que nos podemos encontrar en cualquier 
partido de cualquier categoría cuando nos enfrentamos a un rival que se 
considera inferior y que consigue ponerse por delante en el marcador. Este 
tipo de situaciones lo vamos a tener que sufrir como entrenadores nos guste 
o no. Y por eso, debemos tener trabajado algún tipo de comportamiento 
colectivo que nos permita superar este tipo de defensas.
Si bien no hay "receta" para garantizar el éxito ante este tipo de situacio­
nes, sí que podemos determinar una serie de conceptos que nos darán más 
posibilidades de finalizar. Hemos de considerar el tipo de defensa que se 
plantea. Puede ser de dos tipos: la que fija su posición en el borde de área 
y acumula hombres en una línea de 6 ó 7 jugadores con 3 ó 4 por delante 
para apretar al poseedor y tapar pases; o una defensa que acumula jugado­
res (normalmente los 10 de campo) en diferentes alturas dentro del espacio 
del área, especialmente la zona de tiro. Tanto en un caso como en el otro 
las soluciones colectivas que podemos aplicar deberán cumplir algunas de 
estas características:
• Movilidad permanente del balón de un lado al otro del ataque:
con esta circulación del balón la posición de los defensores se 
tendrá que adaptar permanentemente, y eso puede hacer apare­
cer espacios de centro, tiro o entrada en conducción.
Mi "receta" del 4-4-2
238 www. f u tbo ld e l . i b r o . com
Robert Moreno
• Movilidad permanente de los hombres de la última línea: debe­
mos evitar que nuestros puntas y medios se posicionen estáticos 
en una determinada zona con poca movilidad. Lo ideal será que 
entren y salgan del espacio donde se ubican los defensores ad­
quiriendo posiciones de medios. Esta movilidad puede provocar 
la creación de espacios para otros compañeros.
• Entradas de segunda línea en zonas alejadas: cuando llevemos 
el balón en circulación de un lado al otro, los jugadores que se 
encuentren alejados y en segunda línea, son los que deben buscar 
la entrada tal y como vemos en esta secuencia. Estos jugadores 
serán los menos controlados y los más peligrosos. Tenemos que 
pensar que si el balón está en un lado, los rivales fijarán su aten­
ción en el balón, y por tanto, los jugadores atacantes de ese lado 
será fácil que estén controlados.
www.futboldelibro.com 239
http://www.futboldelibro.com
• Centros y remates: Debemos conseguir sacar centros en las cir­
culaciones, pero estos deben ser lo más rápidos posible cuando 
el balón llega a una de las bandas. De esta manera tendremos 
un momento de desorden ele la defensa rival que nos permitirá 
atacar espacios que no estarán libres un momento después. Esto 
se produce porque el factor espacio y tiempo es fácil de controlar 
cuando tenemos a tantos jugadores en la misma zona y tenemos 
un poco de tiempo. Si además nuestros jugadores no respetan el 
concepto de movilidad antes comentado, estaremos facilitando 
aun más la tarea del rival.
• Tiros desde fuera del área: es una de las opciones que nos puede 
facilitar este tipo de situaciones. Es importante tener buenos tira­
dores y trabajar con ellos en este tipo de situaciones. El cúmulo 
de rivales delante nuestro puede ser una barrera pero también un 
factor que nos ayude al desviar un balón para que se meta en la 
portería.
Mi " receta" clel 4-4-2
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
Róberl Moreno
Este tipo de presión puede ser realizada de dos maneras: a través de 
una presión intensa desde un posicionamiento zonal o mediante una 
marca individual hombre a hombre en todo el campo. Es una estrate­
gia muy arriesgada por parte del rival, ya que si un jugador es capaz 
de superar al otro de forma repetida en el 1:1, estará creando siempre 
superioridad para su equipo. El problema es si este jugador no consigue 
esa superioridad en zonas peligrosas. Esta estrategia podría ser una ap li­
cación de la primera estrategia comentada: hacer lo que al rival menos 
le beneficie. Lo cierto es que históricamente el mareaje al hombre era 
algo habitual, y lo extraño era encontrar mareajes zonales o mixtos. La 
evolución reciente del fútbol ha creado jugadores que saben atacar con­
tra defensas más o menos zonales en las que se prima el dom inio del 
espacio sobre el seguimiento del jugador. Esto hace que cuando nos 
encontramos un equipo que realiza este tipo de defensas nos encontre­
mos en verdaderos apuros para que nuestros jugadores sean capaces de 
solucionar los problemas que se presentan. En este sentido os propongo 
plantear un par de soluciones que son muy libres y que sólo su aplica­
ción nos confirmarán si son eficientes:
• En acciones a balón parado: tenemos que crear acciones de juego 
que nos permitan estar cerca de la portería rival y que obliguen 
a la movilidad de nuestros jugadores. Si un equipo nos presiona 
muy fuerte en un saque de puerta quiere decir que existe espacio 
en la espalda de su defensa y en su propio campo. Por lo tanto, 
cualquier acción que nos permita controlar un balón en carrera 
en esa zona, o disputarloal espacio, nos dará opciones de llegar 
a zonas de remate.
• En acciones del juego: Si el equipo rival busca marcas individua­
les pero deja a un hombre libre, tendremos siempre un jugador 
más en zona de in icio y construcción. Luego la solución será bus­
car situaciones de 2:1 de forma permanente, y situaciones de ter­
cer hombre con pases siempre al espacio, nunca al pie.
7.1.3= R ivales q u e pr es io n a n en t o d o el c a m po
www. f utbolde'L i bro. com 241
7.1.4- D efen derse del ju e g o d irec to rival
Cuando un equipo tiene como estilo predominante el juego directo 
tenemos que establecer una estrategia que nos permita detener un tipo 
de juego que es muy previsible pero que puede ser muy "engorroso" si 
no hacemos bien las cosas. Ante todo debemos evitar el riesgo que supo­
ne que nos "cuelguen" balones en la zona de finalización rival. Y esto lo 
podemos hacer controlando dos aspectos: evitando que se lancen esos 
balones y poniendo condiciones para ganar el mayor número de balones 
puestos en nuestra zona defensiva.
A- Ev it a r lo s l a n z a m ie n t o s r ivales
Para que el juego directo tenga su efecto debe haber siempre un lan­
zador en el equipo rival. El lanzador puede variar, pero en algunos casos 
podemos identificar al lanzador habitual. Si este no es el portero aprove­
chando las acciones a balón parado, sería bueno que ese jugador tenga 
a uno de nuestros hombres siempre cerca para evitar o dificultar sus 
lanzamientos, y a ser posible para evitar que reciba el balón. En caso de 
que sea el portero el que lanza no podremos hacer nada para evitar sus 
lanzamientos desde cualquier reinicio que haga. Tendremos que centrar­
nos en ocupar bien las zonas de caída del balón y pelear la posesión en 
esa zona.
B- C o n t r o l a r la z o n a de e n v ío del b a l ó n
Aquí las soluciones pueden ser variadas dependiendo del tipo de juego 
directo que practique el rival:
• Jugador referencia: si el rival tiene un jugador poderoso en el juego aé­
reo y que acostumbra a ganar la mayoría de balones largos tendremos 
que decidir qué hacer. En este caso podemos optar por dos opciones:
• Fijarlo con dos jugadores: uno marcando por detrás y el otro marcan­
do por delante. El resto de jugadores de la línea defensiva se colocará 
por detrás de la disputa a unos 10 metros para controlar los balones 
prolongados. Los medios tratarán de ganar las posibles caídas en la 
zona de disputa.
• Dejarlo solo: podemos optar por dejarlo solo en el control del balón y 
acumular jugadores en esa zona para tratar de arrebatarle la posesión 
del balón una vez controlado o en el momento que lo esté haciendo.
www.futboldeli bro.com
http://www.futboldeli
R n b c r l M or ene
• Acumulación de jugadores en una zona: si el rival se decanta clara­
mente hacia una zona colocando un mayor número de componentes 
del equipo allí, tendremos que bascular y colocarnos con superioridad 
numérica entre esos jugadores y nuestra portería. Una vez lanzado el 
balón, la línea que tenga que disputar el balón dividirá tareas en fun­
ción de la participación directa o no:
• Balón sobre un jugador que está en la línea defensiva: el jugador más 
cercano irá a la disputa y el resto retrocederá y se pondrán en cober­
tura por detrás del balón. La línea de medios retrocederá buscando 
la segunda jugada a la altura de la disputa o por delante, y también 
estarán atentos a la entrada de jugadores de segunda línea.
• Balón sobre un jugador que está en la línea de medios: tendremos 
que buscar la disputa del jugador más cercano con las ayudas del 
resto en las caídas o segundas acciones. La línea defensiva mantendrá 
su posición prestando mucha atención a las prolongaciones.
• Balones a la espalda de la defensa: este tipo de balones busca dificul­
tar la posesión de nuestros defensas para presionarlos desde atrás. En 
este caso podemos diferenciar varios tipos de lanzamiento:
• Balones al espacio con ventaja de nuestro portero: el portero 
saldrá para despejarlos o cogerlos dependiendo de la zona. El 
posicionamiento de nuestro portero le permitirá controlar este 
tipo de acciones. El resto de jugadores correrá en bloque hacia 
atrás, en especial los jugadores de la línea defensiva para pasar 
a fase de ataque o para evitar posibles situaciones peligrosas por 
errores no forzados del portero.
• Balones al espacio justo detrás de la defensa: si el jugador de 
nuestra defensa que corre hacia atrás va solo o con cierta distan­
cia sobre el atacante más cercano, tratará de controlar el balón 
y jugar con el portero que está de cara a la jugada (a no ser 
que esté totalmente solo). Si el jugador está presionado mínima­
mente, despejará el balón, preferiblemente a banda, para que el 
equipo se organice.
• Balones al espacio detrás de la defensa en los carriles latera­
les: Este tipo de acciones pueden solucionarse, al igual que el 
anterior, jugando con el portero si no estamos presionados, o 
sacando el balón a banda en caso de peligro.
Si queremos controlar mejor estas acciones, al igual que el resto, deben 
ser entrenadas utilizando alguna de las propuestas metodológicas que os 
pondremos en la última parte del libro. Su entrenamiento no garantiza el 
éxito, pero seguro que nos aleja más del fracaso.
www.futboldelibro.com
http://www.futboldelibro.com
’% ■«*’ ' T ■
P a rte P rá c t ic a
“Da un pez a una persona y se alimentará un día; 
enséñale a pescar y se alimentará toda la vida”
Lao-Tse
8 .1 - D esar r o llo , a p lic a c ió n e im p la n ta c ió n
DEL MODELO EN UN EQUIPO.
Aplicar un modelo concreto en un equipo no es tarea fácil. Al contra­
rio, requiere de un análisis exhaustivo de la situación concreta en la que 
tendremos que aplicarlo, del contexto.
El modelo expuesto en este libro requiere de unos perfiles muy con­
cretos de jugadores, pero hemos de pensar que no siempre los vamos a 
tener: ¿Tenemos que cambiar entonces de modelo o sistema? No nece­
sariamente. Es importante realizar un análisis profundo de la plantilla de 
que disponemos, y ver si mayoritariamente los jugadores se adaptan a 
nuestro modelo. Muchas veces, con ligeras modificaciones en el mode­
lo, podremos adaptar a los jugadores. Incluso se puede dar el caso que, 
dependiendo de los jugadores utilizados, el equipo busque un tipo u 
otro de soluciones durante el partido. Por ejemplo, si tenéis un jugador 
que ataca muy bien el espacio, pues tendréis que modificar los movi­
mientos del sistema para que ese jugador pueda atacar el mayor número 
de veces el espacio. Porque el lo va a hacer igualmente.
Una vez decididas las diferentes variantes y expresadas por escrito 
en vuestro modelo, tendremos que pasar a tomar decisiones sobre cómo 
comunicárselo al equipo y cómo entrenarlo para conseguir su correcta 
aplicación. En este sentido existen muchas opciones, os expongo un pro­
ceso amplio y vosotros podéis elegir lo que creáis mejor dependiendo 
del grupo y de vuestras propias creencias.
Como en cualquier proceso metodológico, bajo mi punto de vista, 
debemos seguir unos principios básicos: información, progresión, repe­
tición, coherencia dentro del modelo y estímulo suficiente.
• Información: Creo que es muy importante facilitar información 
a todos los miembros que intervienen en el proceso de apren­
dizaje. Es importante que esa información esté contextualizada 
dentro de un modelo. Los jugadores tienen más interés por saber 
del que muchas veces se les presupone. Debemos romper con el 
tópico de "son profesionales, esto ya lo tienen que saber". Como 
a cualquier persona, a un jugador de fútbol le resultará más fácil 
cum plir con las tareas que se le proponen si se le informa de por 
qué las hacen y cuál es el objetivo. Y con información y preguntas 
comprobaréis conocimientos y comprensión de lo explicado.
M i "rocela" del 4-4-2
>46 www.futbol del i bro.com
http://www.futbol
>lnj i t Moreno
• Progresión: No entiendo otra manera de enseñar algo. De lo fácil 
a lo d ifíc il. De lo sencillo a locomplicado. Otra cosa es determi­
nar cómo se controla ese incremento en la dificultad. Aquí pode­
mos in flu ir con las variables que tenemos a disposición: espacio, 
tiempo, número de jugadores, etc.
• Repetición: Es la única manera de mejorar. A base de repetición 
conseguimos mejorar los patrones de comportamiento colectivos 
e individuales. Pero tened mucho cuidado. Si repetimos compor­
tamientos negativos también los afianzaréis. Por otro lado, la re­
petición puede implicar aburrimiento. Por eso os comento más 
adelante como princip io básico el de "estímulo suficiente".
• Coherencia dentro del modelo: Las tareas serán productivas y 
eficientes si tienen una coherencia dentro de la idea global que 
forma nuestro Modelo de Juego. Al no ser este un libro sobre me­
todología no voy a entrar a valorar en profundidad la tipología de 
ejercicios a realizar. Lo que si que os digo es que tengáis mucho 
cuidado con lo que trabajáis. Muchas veces hacemos ejercicios 
que pueden ir en contra de lo que esperamos de nuestro equipo 
sobre el campo1.
• Estímulo suficiente: Las tareas deben desestabilizar las zonas de 
seguridad de los jugadores. Esto evitará el aburrimiento y tam­
bién provocará la creación de respuestas nuevas que mejorarán a 
vuestro equipo. Si algo sale muy fácil, puede empezar a ser una 
pérdida de tiempo con resultados negativos. Si algo no sale en 
ningún momento, también puede ser una pérdida de tiempo con 
consecuencias no deseadas.
1 Rafel Pol está finalizando un libro sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje donde se profun­
diza sobre este tema.
www.futboldeli bro.com >4;
http://www.futboldeli
Mi "receta" del 4-4-2
8 .2 - El p ro c e s o de a p l ic a c ió n .
Explicación 
Teórica
"Feed-Back" con 
jugadores y 
Cuerpo Técnico
Entrenamiento
Control de lo sucedido 
en el entrenamiento
Partido
Control de lo 
sucedido en 
el Partido
Esquema del proceso de aprendizaje de los diferentes aspectos u objetivos propuestos.
Junto a estos principios debemos tener un proceso coherente que nos 
ayude a ponernos ante la realidad diaria de entrenar. Como proceso de 
entrenamiento os propongo varios pasos a cumplir: explicación teórica, 
desarrollo en el campo, control de lo sucedido en el campo de entrena­
miento, aplicación y control de lo sucedido en el partido, y "feed-back" 
con los jugadores y el cuerpo técnico. A continuación os detallo cada 
uno de estos puntos. La exposición tiene un orden lógico para un pro­
ceso completo. Es evidente que no siempre tendremos que realizar el 
proceso completo. Muchas tareas, a medida que se vayan dominando, 
no necesitarán de alguno de los puntos expuestos. Pero esto es algo que 
tendréis que valorar vosotros.
8.2.1- Ex p l ic a c ió n T e ó r ic a .
Al tratarse de algo relativamente complejo creo que es imprescindible 
una explicación previa sobre qué objetivos buscáis a nivel colectivo, 
pero también a nivel individual. Dependiendo del nivel de profundidad 
que queráis dar tendréis que d iv id ir estas sesiones en varias. Podéis hacer 
sesiones colectivas que pueden ser por líneas o con el equipo completo.
Y podéis hacer sesiones individuales por puestos o por jugador. Para este 
fin es importante utilizar todo el soporte visual que podáis tener a vues­
tro alcance. Me refiero a la tecnología o a elementos tan básicos como 
una pizarra. Pensad que el ser humano, predominantemente, piensa en 
imágenes. Esas imágenes se crean a partir de una explicación, que si es 
simplemente hablada puede llevar a múltiples interpretaciones.
248 www.fútboldel i bro.com
Robert Moreno
8.2.2- D e s a r r o l l o en el c a m p o : el e n t r e n a m ie n t o .
Tan importante como la explicación teórica es la aplicación práctica, 
con la diferencia de que en la explicación teórica todo lo que hayáis 
explicado no habrá tenido el componente práctico y por tanto no habrá 
existido el error real. Como mucho os podéis encontrar la interpretación 
que algún jugador pueda hacer debido a su experiencia y que os diga 
que no "ve" posibles alguna de las propuestas. Lo mejor es ir al campo 
para experimentar lo propuesto de forma teórica. En esta fase debéis es­
tar muy atentos a lo que sucede para ser capaces de ver si lo que propo­
néis sale con el grupo de jugadores que lo tienen que realizar. Puede ser 
que el mismo modelo con los mismos movimientos os haya funcionado 
en un grupo y en otro no sea así. ¿Qué mejor que realizar tocias las situa­
ciones que contempla vuestro Modelo en las sesiones de entrenamiento 
para controlar verdaderamente si es algo que puede tener transferen­
cia al entrenamiento?. Más adelante profundizaremos sobre los tipos de 
ejercicio para el desarrollo del Modelo.
8.2.3- C o n t r o l d e l o s u c e d id o en el c a m p o de
ENTRENAMIENTO.
Bajo mi punto de vista, el vídeo es algo que se debe incorporar tam­
bién a los entrenamientos ya que, de la misma forma que en un partido 
es imposible ver todo lo que sucede, también es imposible ver todo lo 
que pasa en un entrenamiento. Vuestra posición en el campo y un núme­
ro alto de participantes os hará imposible controlar todo lo que sucede. 
Si tenéis la posibilidad os recomiendo que grabéis vuestros entrenamien­
tos. Esta grabación os servirá para varias cosas: controlar el éxito del 
ejercicio, observar el comportamiento de los jugadores, analizar si el 
movimiento u objetivo de entrenamiento cumple lo deseado, etc.
8.2.4- A p l ic a c ió n en el p a r t id o .
El partido es el momento donde los jugadores tienen que aglutinar 
y aplicar todo lo entrenado de forma más o menos contextualizada. En 
este momento no hay definición de objetivos, ni número de repeticiones, 
ni paradas entre series, ni "petos" de colores, ni comodines. Aquí es don­
de el jugador se encuentra con la realidad y debe aplicar las soluciones 
que tiene interiorizadas. En el partido podemos ver que se ha aprendido, 
y si sirve para solucionar los problemas que encuentra el equipo.
www.futboldeli bro.com 249
http://www.futboldeli
Mi "receta" del 4-4-2
8 . 2 . 5 - C o n t r o l de l o s u c e d id o en lo s p a r t id o s .
El partido es el momento ideal donde analizar lo que está sucedien­
do, y si vuestro Modelo y forma de entrenar está teniendo transferencia 
al equipo. Hay que grabar nuestros partidos para poder analizar con 
posterioridad si lo que sucede es lo esperado o no se ve absolutamente 
nada de lo entrenado y propuesto. En este caso el consejo es no ser ob­
sesivo, ya que tener un rival delante, y un contexto competitivo, hará que 
sea complicado reproducir exactamente lo que esperamos. Además, el 
trabajo de asimilación de un Modelo es progresivo y requiere de mucho 
tiempo para afinar los engranajes de todo el colectivo.
8 . 2 . 6 - " F e e d -b a c k " c o n lo s ju g a d o r e s y c o n e l c u e rp o 
té c n ic o .
De todo lo sucedido en entrenamiento y partidos tendremos que sa­
car conclusiones para volver al in icio del proceso: modificación de la 
base teórica si fuese necesario, práctica en el campo para corregir o 
reforzar lo analizado, más análisis del entrenamiento y del partido para 
volver al in ic io del proceso. Esas conclusiones debemos compartirlas 
con cuerpo técnico y jugadores, siempre y cuando lo consideremos ne­
cesario, para poder aportar información, y a la vez recibirla, sobre lo 
sucedido en entrenamientos y partidos. Muchas veces se dan situaciones 
en las que nos obsesionamos con determinados conceptos que, vistos 
desde otra óptica, pueden aportarnos información no contemplada en 
el diseño teórico.
www. f u t b o l d e l i b r o . com
http://www.futboldeli
■/ / M oirm
8.3- Las Tareas
Os adjunto a continuación una serie de reflexiones sobre los dife­
rentes tipos de ejercicios para el entrenamiento de los diversos aspectos 
tratados en el libro. Como es normal, esos ejercicios tendrán que ser 
englobados dentro de un m icro-ciclo y de unas sesiones de trabajo, o 
en la planificación de una pretemporada. Creo que no hayejercicios 
buenos o malos antes de aplicarlos. Lo que los hace buenos o malos 
es el hecho de que se consigan los objetivos buscados. Pero esto no lo 
podemos valorar hasta que el ejercicio ha finalizado, y aun más, hasta 
que el equipo no ha competido y aplicado lo que buscamos en el entre­
namiento. Muchas de las situaciones que os propongo forman parte del 
trabajo realizado con mi compañero de cuerpo técnico Rafel Pol que en 
estos momentos está finalizando su libro sobre el proceso de enseñan­
za-aprendizaje y los métodos de entrenamiento2.
Bajo mi punto de vista se realiza poca autocrítica sobre los ejercicios 
que los entrenadores desarrollamos en los entrenamientos y sobre su 
transferencia a la competición. Muchas veces prima más una correcta 
presentación metodológica o una fluidez y dinámica por encima de la 
búsqueda y mejora de los aspectos de nuestro modelo de juego. Pien­
so que lo normal es buscar un equilibrio y no estar permanentemente 
sometiendo al jugador a un exigencia emocional alta. La Periodización 
Táctica nos ha hablado, sin concretar en exceso, de este concepto. Pero 
también soy de la opinión de que los grandes logros requieren de gran­
des esfuerzos. Coordinar a un grupo de jugadores sólo se consigue a 
través de la repetición de calidad. Nos guste o no, tenemos que ser pe­
sados y exigentes, y eso muchas veces implica desgaste con el grupo. 
Tendremos que saber medir hasta donde nos podemos desgastar y cómo 
hacerlo, pero para esto no hay receta ni fórmula concreta.
Respetando la estructura del libro os propongo tareas en el mismo 
orden. No he hecho una presentación típica con fichas de ejercicios en 
las que se habla de número de jugadores, duración, etc. Creo que es más 
importante exponer las reflexiones sobre los tipos de ejercicios y qué 
busco en cada uno de ellos para que os sirva de base en el desarrollo de 
los vuestros propios. La construcción de tareas es una de las principales 
funciones que debe desarrollar un entrenador. Creo que es más impor­
tante enseñaros a pescar que daros el pescado. Por eso no vais a ver 
fichas concretas con ejercicios, lo siento. Vais a leer reflexiones que os 
tiene que invitar a construir tareas. Sí, toca trabajar un poquito.
2 Pendiente de Publicación por parte de FDL
www. t u t b o ' l d e l i b r o . com
8 . 3 . 1 - L a Fase O fe n s iv a
A. La e s t r u c t u r a B á s ic a O fe n s iv a y lo s C o m p o r t a m ie n t o s G enerales C o l e c ­
t iv o s .
Entrenar la EBO es algo clave para entender el Modelo en su conjun­
to. Le daremos al equipo la visión global del posicionamiento ofensivo 
que les permitirá entender las tareas de una parte de esa fase. Es decir, 
con el posicionamiento de la EBO le damos al equipo los cimientos 
del edificio. Después, con el entrenamiento de las diferentes subfases: 
inicio, progresión y finalización, de sus Situaciones de Juego y de las es­
trategias ofensivas, le daremos al equipo el acabado de cada una de las 
estancias que conforman el "ed ific io".
Las tareas para entrenar la EBO que os propongo son las siguientes:
• Explicación Teórica en vestuario/sala de vídeo: Dar una visión 
global a vuestro equipo utilizando los diferentes medios de los 
que dispongáis será una excelente herramienta para entender el 
posicionamiento y movimientos sobre el terreno de juego. En este 
sentido podéis utilizar medios como una simple pizarra, una pre­
sentación con diapositivas, o imágenes de vídeo de otros equipos 
a los que hayáis entrenado.
M i "receta" clel 4-4-2
252 www. fútbol, del i bro. com
Robert Moreno
• Explicación Teórica en campo: Los 11 jugadores sobre el campo 
en las posiciones que tienen que tener en la EBO (fig.8.1). Es im ­
portante explicar el porqué del posicionamiento deí equipo y la 
idea colectiva de ataque. Ya os adelanto que esta es una sesión 
con "trampa". Se trata de un trabajo en el que los jugadores ape­
nas se mueven y no entran en contacto con balón. No es lo que 
más les apasiona, pero es muy necesario para entender todo lo 
posterior.
Fig. 8.1-Trabajo teórico en campo. Con los 1 I jugadores en sus posiciones damos las indicaciones 
que creamos oportunas.
• Movimientos y Evoluciones: Una vez explicada la EBO en las
diferentes fases del juego, tendremos que introducir el balón para 
dar dinámica a lo explicado de forma estática. Como estaréis en 
una fase inicial de trabajo con el equipo, y todavía los jugadores 
no dominarán las Situaciones de Juego de cada uno de los pues­
tos, tendréis que dar indicaciones genéricas para que el juego sea 
flu ido cumpliendo con los comportamientos generales colectivos 
que hemos definido en nuestro modelo.
• Juegos de Posición: Son los movimientos y evoluciones pero con 
oposición. La oposición siempre será inferior a 11. Aconsejo em­
pezar por una oposición mínima en la que haya como máximo 
uno o dos jugadores por línea.
• Juego Real Condicionado: Situaciones de 11:11 en las que el ob­
jetivo real sea la EBO y los comportamientos generales ofensivos. 
Tendréis que trabajar con uno de los dos equipos y el otro lo 
podréis condicionar para que se den las situaciones que más os 
interesen.
www.futboldelibro.com 2S-?
http://www.futboldelibro.com
Las situaciones ele juego serían la mínima expresión clel modelo en 
una tarea. Tienen que participar, como mínimo, el jugador con balón 
y los que están en la orientación clel juego. Deberemos ser insistentes 
con este tipo ele situaciones para que se lleguen a dominar. Primero ten­
dremos que establecer la base ele situaciones de juego que tenemos en 
nuestro modelo. Después, dependiendo clel objetivo competitivo, podre­
mos introducir pequeñas variantes, pero siempre a partir ele una base. La 
incorporación ele la oposición deberá ser progresiva.
• Explicación Teórica en el vestuario/sala de vídeo: Cada jugador 
debe conocer las situaciones ele juego que puede encontrar en 
su posición en las diferentes fases. Inicial mente puede ser mu­
cha información, así que podéis d iv id ir las diferentes fases e ir 
acumulando trabajo. Aunque os digan que lo han entendido a la 
primera, deberéis repetir este tipo de sesiones hasta que sean ellos 
los que sean capaces de explicaros que deben hacer en cada una 
ele las situaciones ele juego. La utilización de medios tecnológicos 
será muy útil. Grabar las sesiones que vayáis haciendo en campo 
para después verlas con los jugadores y comprobar el aprendizaje 
os dará una ventaja brutal. Cuando un jugador se ve a si mismo 
haciendo una tarea no tiene la posibilidad ele poner excusas, y 
además he comprobado que el salto de calidad en la siguiente 
sesión es brutal.
• Explicación Teórica en campo: Al igual que hemos explicado a 
nivel colectivo, a nivel individual tendremos que hacer el mismo 
trabajo. Al haber ciado una perspectiva colectiva inicial a los ju ­
gadores, será más fácil que entiendan las soluciones que les vais 
a explicar a nivel individual. Para este tipo de trabajo necesitaréis 
de varios jugadores, no sólo el de la posición que estéis traba­
jando. Es importante que el jugador que trabaja una situación de 
juego tenga la visión global clel posicionamiento del equipo.
• Rutinas de Rase: Al trabajar desde la perspectiva de una situación 
ele juego en la que el centro es el poseedor, podréis construir 
situaciones ele pase que contemplen todas las soluciones que se 
clan alrededor clel poseedor. En este sentido, podéis aglutinar las 
tres posibilidades que contempla una situación ele juego: jugador 
ele espaldas con balón, jugador de cara con balón y jugador de 
cara con balón en conducción. A estas rutinas de pase le podéis 
inclu ir paulatinamente oposición para que el poseedor tenga que 
decidir en base a un estímulo.
B- Las Situaciones de Juego
www. f utbolclel i bro. com
• Acciones Combinadas: Podéis enlazar varias situaciones de juego 
que contemplen una fase de inicio, una de progresión y una de 
finalización. También podéis trabajar únicamente una fase. En es­
tas tareas podéis