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TRABAJO FIN DE MÁSTER POSTGRADO DE MEDICINA COSMETICA Y ESTETICA RINOMODELACIÓN NO QUIRÚRGICA CON ÁCIDO HIALURÓNICO. EDICION 2022 AUTORES ANDREA BARCO GOMEZ ISABEL SAURA LÓPEZ FECHA de ENTREGA SEPTIEMBRE 2023 Índice ............................................................................................................................2 1) Resumen .................................................................................................................. .4 2) Abstract ...................................................................................................................5 3) Introducción.............................................................................................................6 3.1) Médico y paciente.................................................................................................6 3.2) ¿Qué és un material de relleno? ...........................................................................6 3.2.1) Materiales más usados en rinomodelación........................................................ 8 1) Ácido hialurónico ....................................................................................... 8 2)Hidroxiapatita cálcica ..................................................................................10 3.3)Anatomía nasal......................................................................................................11 3.3.1) Tipo de tejido ...................................................................................................12 3.3.2) Topografía ........................................................................................................13 3.3.3) Estructuras ........................................................................................................14 3.4) Importancia de la anatomía nasal ........................................................................17 3.5) Indicaciones de la rinomodelación..................................................................... 18 3.5.1) Cuidados previos al procedimiento .................................................................19 3.5.2) Agujas o cánulas..............................................................................................20 3.6) Técnicas de inyección.........................................................................................21 3.6.1) Dorso nasal y radix .........................................................................................21 3.6.2) Punta nasal-columnela-ángulo nasolabial.......................................................22 3.7) Complicaciones...................................................................................................24 3.8) Cuidados posteriores ..........................................................................................29 3.9) Alternativas ........................................................................................................29 3.9.1) Rinoplastia tradicional .....................................................................................29 3.9.2) Rinoplastia ultrasónica ....................................................................................30 3.9.3) Inyecciones de grasa autóloga..........................................................................30 3.9.4) Rinomodelación con hilos tensores .................................................................30 4) Objetivos ................................................................................................................31 5) Material y métodos.................................................................................................31 5.1) Criterios de inclusión...........................................................................................31 6) Resultados .............................................................................................................44 6.1) Técnicas de realización .......................................................................................47 6.2) Complicaciones...................................................................................................48 7) Discusión ...............................................................................................................49 8) Conclusiones...........................................................................................................53 8.1) Líneas de futuro ..................................................................................................53 9) Abreviaturas ...........................................................................................................54 10) Anexo: Protocolo esquemático de pasos rinomodelación....................................55 11) Bibliografía .................................................................................................. ........57 1. Resumen Introducción: La rinomodelación no quirúrgica basada en rellenos faciales es una alternativa atractiva y a la orden del día con alto grado de demanda en nuestra sociedad. Su precio, bajo riesgo quirúrgico y corto tiempo de recuperación son algunos de los aspectos a valorar a la hora de la elección. Por ello; actualmente la rinoplastia con ácido hialurónico es uno de los procesos más demandados en el sector de la medicina estética. Objetivo: El objetivo principal de este trabajo es: Evaluar el procedimiento y resultados de la rinoplastia no quirúrgica mediante el ácido hialurónico. Como objetivo secundario: Valorar anatomía de la región a estudio, variaciones, complicaciones del procedimiento y alternativas al ácido hialurónico. Métodos: Se realizó una revisión de la bibliografía publicada en Pubmed con las principales palabras clave en los últimos 5 años. Se incluyeron otros artículos de interés fuera de la búsqueda inicial. Resultados: Se obtuvieron 79 artículos. Tras los criterios de inclusión y exclusión y tras añadir otros articulos de interes, se evaluaron 72 referencias en total. Conclusiones: El ácido hialurónico es el material más utilizado para la rinomodelación y es un procedimiento rápido, con alta tasa de resultados satisfactorios y escasas complicaciones. Existen otras alternativas a disposición del paciente, por ello es necesario evaluar a cada persona de una forma integral para ofrecerle la mejor asistencia. 2. Abstract Introduction: Non-surgical rhinoplasty based on facial fillers is an attractive alternative and the order of the day with a high degree of demand in our society. Its price, the low surgical risk, and its short recovery time are some of the aspects to be highlighted when choosing. Currently rhinoplasty with hyaluronic acid is one of the most demanded processes in the aesthetic medicine sector. Aim: The main objective of this work is: Evaluate the procedure and results of non-surgical rhinoplasty using hyaluronic acid. As a secondary objective: Evaluate anatomy of the region under study, variations, complications of the procedure and alternatives to hyaluronic acid. Methods: A review of the bibliography published in Pubmed with the main keywords in the last 5 years was carried out. Results: 79 articles were obtained from the initial search. After the inclusion, exclusion criteria and after agree some publications of interest, 72 references were evaluated. Conclusions: Hyaluronic acid is the most widely used material for rhinomodeling and it is a quick procedure, with a high rate of satisfactory results and few complications. There are other alternatives available to the patient, so it is necessary to evaluate each person in a comprehensive way to offer the best assistance. 3. Introducción El uso de rellenosfaciales en el ámbito de la medicina estética es un procedimiento en auge ya que permite mejorar la fisonomía local mediante un procedimiento mínimamente invasivo (1). Dentro de ellos, la rinomodelación es una técnica cuyo objetivo es cambiar el tamaño o remodelar la forma de la nariz. Presenta múltiples ventajas ampliamente conocidas si lo comparamos con la rinoplastia, entre las que destacan menor costo, disminución de riesgo quirúrgico, menor tasa de complicaciones y una recuperación más corta. Actualmente es el procedimiento cosmético más realizado tras la toxina botulínica y el relleno de labios. (2) 3.1 Médico y paciente A pesar de ser un procedimiento sencillo y rápido, solo debe ser realizado por profesionales cualificados y con demostrada experiencia. Además, es necesario explicar de forma detallada al paciente en qué consiste la técnica, las contraindicaciones y los posibles adversos, todo ello recogido en el consentimiento informado. Por otro lado, no todos los pacientes son candidatos a beneficiarse de esta técnica, ya que, al no modificarse la base ósea, las imperfecciones no deben ser muy prominentes, no estar asociado a problemas respiratorios ni con malformaciones importantes. La rinoplastia no quirúrgica es un término amplio que incluye gran variedad de localizaciones a poder tratar entre las que destacan la eliminación de la joroba, la proyección de la punta o las asimetrías (1). Por ello es necesario siempre hacer una correcta anamnesis del paciente, exploración física completa de la zona a estudio y explicar las diferentes alternativas según su necesidad. 3.2 ¿Qué es un material de relleno? Son compuestos formados por una o más sustancias que tienen como objetivo modificar el volumen y la forma de los tejidos con el fin de mejorar condiciones estéticas: cambiar volúmenes, corregir afecciones cutáneas o defectos estéticos. (2) El inicio del uso de materiales de relleno se remonta a 1893, cuando Neuber utilizó grasa autóloga para aumentar tejidos blandos. Posteriormente, Robert Gersuny comienza con el uso de materiales externos (como la vaselina) para corregir defectos, con muy buenos resultados, pero también con diversas complicaciones derivadas del propio material. En 1934 se aisló el ácido hialurónico de origen bovino por Meyer y Palmer (3). Después se sustituyó por el colágeno humano y posteriormente, por el porcino. En 1995 se inició el gran desarrollo del ácido hialurónico, cuyo uso ha ido en aumento progresivo hasta el día de hoy a través de diversas empresas farmacéuticas. Los materiales de relleno podemos clasificarlos de diferentes formas, siendo la más habitual según alguna de sus características fundamentales: -Su origen: autólogos (procedentes de la propia grasa corporal del paciente), biológicos (consisten en colágenos de origen bovino, porcino o humano o ácido hialurónico de origen bacteriano) y sintéticos (parafina, silicona, hidroxiapatita de calcio, ácido hialurónico, etc) (1). -Su durabilidad (entendido como el periodo de tiempo durante el cual el material queda en el organismo sin degradarse completamente): reabsorbibles o temporales, con una duración en torno a 18 meses y no reabsorbibles o permanentes, los cuales duran más de 3 años. El término de relleno semipermanente quedó obsoleto por su poca utilidad científica (1). -Su composición: esta puede estar basada en un unico elemento principal, o combinacion de varios , por ejemplo destaca el colágeno (de varios orígenes, bovino, porcino y humano), ácido hialurónico (AH) (animal y sintético), silicona, parafina, ácido poliláctico (APL), hidroxiapatita de calcio (caHa), polimetilmetacrilatos (PMMA) y geles de poliacrilamida, entre otros (1). La combinacion de diversos materiales supone un efecto sinérgico. Dicha combinación, más allá de la formulación, también puede clasificarse en criterios anatómicos (cuando el criterio de mezcla es local, es decir , que se usan diferentes tipos de relleno en diferentes áreas de la cara) o temporal (uso de diferentes materiales en tiempos distintos). -Su lugar de aplicación: dérmicos, subdérmicos y periósticos. Específicamente en el contorno nasal, habrá que tener en cuenta unas características más específicas que en el resto de los rellenos entre las que destacan: la viscosidad, la elasticidad y la capacidad hidrofílica del material (1) -La viscosidad (n*) es la habilidad de un material para resistir la fuerza aplicada, es decir, que no migre del sitio donde fue colocado. Esta característica determina su propensión a expandirse. Los materiales que presentan una viscosidad baja se distribuyen de forma más fácil mientras que los de alta viscosidad tienden a mantenerse en el mismo lugar de inyección (1,2). -La elasticidad (G) o coeficiente de elasticidad, es la resistencia a la deformación cuando se aplica una presión, si es más elástico proveerá mayor soporte, será más resistente a la deformación y necesitará menos volumen de material para proporcionar una buena corrección, sin embargo, pueden provocar mayor trauma, dolor e inflamación. Por otro lado, un producto con inferior G no será tan resistente a la deformación, pero tendrá un efecto más natural (1,2) . -La capacidad hidrofílica es la adherencia de agua del material, que en el caso de la rinomodelación hay que tenerla en cuenta por el riesgo de comprimir vasos o estructuras. En resumen, los rellenos para este procedimiento deben presentar una alta viscosidad, alta elasticidad y baja capacidad hidrofílica. Ningún relleno reúne todas las características perfectas para tratar la zona nasal, por lo que habrá que personalizar el caso para acercarnos al más ideal (1,2). 3.2.1 Materiales más usados en rinomodelación Los materiales de relleno usados para mejorar la estética de la nariz son variados, así como las complicaciones descritas. En sus inicios se utilizó para corregir el contorno nasal la parafina, con el paso de los años la silicona inyectable y el colágeno bovino. Actualmente los rellenos se basan en compuestos temporales, siendo el más usado el ácido hialurónico (80%) seguido de la hidroxiapatita de calcio (caHa) (10%), ácido poliláctico, grasa autóloga y en menor medida, microesferas de metacrilato y colágeno bovino (2). Existen otras opciones no quirúrgicas, como de monofilamento de polidioxanona (PDO) pero que actualmente está relegado a segundas opciones (4). 1. Ácido hialurónico (AH) El ácido hialurónico es un polisacárido esencial del tipo de glucosaminoglucano compuesto por unidades repetitivas disacáridos, que incluyen Ac D-glucurónico y N- acetilglucosamina (5). En un hombre promedio de unos 70 kg, el cuerpo contiene aproximadamente 15 g de hialuronano, un tercio del cual se renueva todos los días. El AH es un polímero polianiónico a pH fisiológico y por lo tanto, está altamente cargado. Forma parte de la matriz extracelular (MEC) de todos los tejidos animales, siendo especialmente abundante en la piel (50% de la cantidad total en el cuerpo humano, unos 7-8 gr), pero también se encuentra presente en otros lugares, como es el líquido sinovial de las articulaciones o del ojo (5). La naturaleza altamente cargada del HA hace que sea soluble y le permite retener el agua ampliamente. Se considera un polisacárido ideal para su uso en medicina debido a su perfil favorable de biocompatibilidad. Se sintetiza predominantemente en las células mesenquimales, aunque para su uso en medicina, puede obtenerse a partir de aletas de tiburón, crestas de gallos o por fermentación bacteriana de cepas no patógenas para humanos, pero por lo general, dichos materiales de rellenos son producidos por extracción de tejidos de una fuente no animal(2,5). A su vez, para incrementar su tiempo de permanencia en el tejido, se requiere un proceso de entrecruzamiento o modificación de la molécula de ácido hialurónico. Dentro de los materiales usados para el entrecruzamiento, destacan dos, una de ellas es la vinil-sulfona, que produce una reacción de los grupos hidroxilo de los polisacáridos con el objetivo de formar una cadena infinita a través de enlaces sulfonil-etilo. El otro agente usado es el 1,4-butanodiol diglicil éter, el cual entre sus propiedades destaca una inferior toxicidad en comparación al anteriormente mencionado. Como resultado, con este proceso de entrecruzamiento se mantienen sus propiedades de biocompatibilidad ya que la cadena de glicosaminoglicanos permanece inalterada, aumentando la permanencia del compuesto en los tejidos (5). En los casos de reacción alérgica, la mayoría son debidos a los agentes reticulantes debido a su toxicidad, por ello es importante una composición equilibrada con el menor grado posible de compuesto de entrecruzamiento (5). La biodegradación del AH es entendible si se estudia la degradación de ácido hialurónico nativo. En los tejidos dérmicos, el ácido hialurónico forma una red densa que comprende la matriz extracelular. La matriz se descompone inicialmente por procesos enzimáticos o, más comúnmente, por especies reactivas del oxígeno o por radicales libres liberando cadenas de ácido hialurónico de la matriz. Múltiples receptores situados en la superficie de los fibroblastos, macrófagos y queratinocitos se unen e internalizan el ácido hialurónico, donde se degrada aún más en los lisosomas. Los receptores específicos también pueden mover el ácido hialurónico en el sistema linfático para su eventual eliminación del sistema circulatorio (3) Indicaciones: El ácido hialurónico tiene como función principal mantener una buena hidratación de la piel y, dado que logra restablecer las fibras que se encargan de sostener los tejidos que componen la misma, consigue mantener su volumen, grosor y tensión. A lo largo de los años, se han ido estudiando las propiedades de este, abriendo un campo cada vez más amplio para uso tanto a nivel estético como médico. (3) Como indicaciones habituales encontramos: 1) Relleno de arrugas y líneas de expresión. Se utiliza comnmente para rellenar y suavizar arrugas y líneas de expresión en áreas como la frente, alrededor de los ojos (patas de gallo), y las líneas nasolabiales (desde la nariz hasta la boca). Al inyectarse en la piel, el ácido hialurónico rellena el espacio debajo de la arruga, haciendo que la piel se vea más lisa y juvenil. (6) 2) Aumento de labios. Se utiliza para aumentar el volumen de los labios y definir su contorno. Esto es especialmente popular entre las personas que desean labios más hidratados o de mayor tamaño. (6) 3) Reposición de volumen facial. Con el envejecimiento, perdemos volumen en ciertas áreas de la cara, como las mejillas y los pómulos. El ácido hialurónico se utiliza para restaurar el volumen perdido y mejorar la plenitud facial, lo que da como resultado un aspecto más juvenil.(6) 4) Contorno facial. El ácido hialurónico se utiliza para definir y mejorar ciertos contornos faciales, como el mentón y la mandíbula. Esto puede mejorar la estructura facial y proporcionar un perfil más armonioso. (6) 5) Hidratación profunda de la piel. El ácido hialurónico también se utiliza en tratamientos de hidratación profunda de la piel. Cuando se inyecta superficialmente en la piel, mejora la hidratación, la elasticidad y la textura de la piel, lo que da como resultado una apariencia más saludable. (6) 6) Tratamieto de la zona de la ojera. En el área debajo de los ojos, el ácido hialurónico se utiliza para reducir la apariencia de ojeras y bolsas, proporcionando un aspecto más descansado y rejuvencido.(6) 7) Rejuveneciminto del dorso de las manos. Las manos también muestran signos de envejecimiento, y el ácido hialurónico se utiliza para rejuvenecer el dorso de las manos, haciéndolas lucir más jóvenes. (6) 8) Rinomodelación sin cirugía. Otro de sus usos, y en el que nos centraremos es para dar forma y mejorar la apariencia de la nariz. En el caso de la rinomodelación, sus indicaciones principales son: -Tercio proximal nasal. Se puede utilizar material de relleno para corregir giba (convexidad) en el tercio proximal nasal. -Tercio medio nasal. Los rellenos inyectables se utilizan para corregir concavidades o desviaciones del tabique. -Tercio distal nasal. Se indica principalmente para la elevación de la punta nasal. (3,5,6) Contraindicaciones: El ácido hialurónico es una sustancia muy segura y su rechazo por parte del paciente es algo poco frecuente. En general, siempre y cuando su aplicación sea realizada por un personal sanitario autorizado, manteniendo la asepsia y con productos que cumplan todas las normativas, no debería causar problemas. A pesar de ello, existen una serie de consideraciones a tener en cuenta: 1) Alergias y senesibilidades. Está contraindicado en pacientes con alergias graves, hipersensibilidad y antecedentes de shock anafiláctico (dado que contiene trazas de proteínas Gram positivas que pueden provocar reacciones de hipersensibilidad o incluso anafilácticas) y en pacientes con trastornos de la coagulación (5,7). 2) Infeciones cutáneas activas. No deben realizarse en áreas de la piel que tengan infecciones activas, como acné, herpes labial o cualquier otra afección cutánea. La presencia de una infección aumenta el riesgo de complicaciones y puede empeorar la condición existente. (6) 3) Embarazo y lactancia. Aunque no se han realizado estudios exhaustivos sobre la seguridad del ácido hialurónico durante el embarazo y la lactancia, se recomienda evitar estos procedimientos en mujeres embarazadas o en período de lactancia para evitar cualquier posible riesgo para el feto o el bebé. (6) 4) Trastornos de la coagulación y uso de anticoagulantes. En aquellos pacientes que estén bajo tratamiento anticoagulante (Sintrom, principalmente) se aconseja valorar esta situación previo a la intervención, ya que puede producir hematomas. (6) Así lo confirma la sociedad de cirugía plástica y reconstructiva, en un revisión realizada sobre dicho tema, donde establece que para disminuir el riesgo de sangrado y hematomas es recomendable retirar fármacos anticoagulantes previo al tratamiento. Aún así, el tratamiento solo estaría relativamente contraindicado en estos pacientes ya que con una técnica delicada y lenta, y con el uso de pequeñas agujas o cánulas además de una presión continua y mantenida disminuiría mucho este riesgo de sangrado (8,9). En caso de retirarlos, conviene conocer cuándo debería ser su retirada adecuada, y así lo establece una revisión sobre anticoagulación y antiagregación en procesos dermatológicos publicada en Actas Dermo (Academia española de dermatología). Debemos conocer en primer lugar cual es el motivo por el que está indicado dicho tratamiento (prevención de tromboembolismo venoso, tratamiento trombosis venosa, prevención de isquemia miocárdia, fibrilación auricular, valvulopatías…), la mayoría de estas enfermedades tienen rangos de anticoagulación según international normalized ratio (INR) entre 2 y 3. Tras interrumpir un tratamiento con Warfarina, se tarda unos 4 días en alcanzar un INR de 1,5 en la mayoría de pacientes, con este valor se acepta un riesgo similar de sangrado al de la población general. Posteriormente, se debe introducir de nuevo el fármaco tras realizar nel procedimiento ya que la recuperación de niveles de anticoagulación se consigue a las 72-96 horas tras su administración (aunque existe una variación individual amplia). En caso de realizar esta retirada, también sería conveniente el control de INRpor parte de su médico responsable. (10) 5) Enfermedades autoinmunes y trastornos del tejido conectivo. Pacientes con enfermedades autoinmunes, como lupus o artritis reumatoide, o trastornos del tejido conectivo, como el síndrome de Ehlers-Danlos, tienen una cicatrización comprometida y podrían no ser candidatos adecuados para las infiltraciones de ácido hialurónico. (6) 6) Historial de cicatrización anormal o queloides. Personas con antecedentes de cicatrización anormal o queloides tienen un mayor riesgo de desarrollar cicatrices abultadas en el sitio de la inyección. Esto debe ser evaluado cuidadosamente antes del procedimiento. (6) 7) Areas con implantes permanentes o rellenos anteriores. La presencia de implantes permanentes o rellenos anteriores en el área a tratar podría interferir con el procedimiento y afectar los resultados. Se debe tener precaución al inyectar ácido hialurónico en áreas cercanas a implantes u otros rellenos. (6) 8) Condiciones de salud subyacentes. Cualquier condición de salud subyacente grave, como enfermedades cardíacas, diabetes no controlada o enfermedades autoinmunes graves, puede aumentar el riesgo de complicaciones y debe ser evaluada antes del procedimiento. (6) 2. Hidroxiapatita cálcica (CaHa) Es un relleno temporal, biocompatible y usado en diversas cirugías desde hace más de tres décadas. Está compuesto por microesferas de CaHa sintética (material idéntico al encontrado en el hueso o los dientes) suspendida en un soporte de gel de carboximetilcelulosa acuosa. Después de 2-3 meses la carboximetilcelulosa se reabsorbe y la CaHa forma un soporte sobre el que los fibroblastos circundantes se agregan y producen colágeno (11-13). Los fibroblastos se encuentran en todos los tejidos conectivos, la CaHa produce su activación y posterior producción de colágeno ya sea a nivel intradérmico o en la unión dermico- subepidérmica. El nuevo crecimiento de colágeno se produce en las primeras 4 semanas, y en ocasiones dura hasta los 12 meses (e incluso hasta los 24 según algunos autores). Esta durabilidad depende del metabolismo del paciente y de la zona tratada. Con el tiempo, las microesferas se descomponen en iones calcio y fosfato por los fagocitos y se reemplaza por colágeno natural,lo que mantiene los resultados a largo plazo. Además, no se ha observado que quede material residual en la región tratada tras este paso de tiempo. No se ha detectado la presencia de calcificaciones o de osteogénesis en las zonas de inyección y se le considera un material seguro con una escasa incidencia de complicaciones. Además, no hay que realizar prueba de alergia previa ya que es un material que lo encontramos en nuestro propio organismo. Respecto a sus características físicas, presenta una buena viscosidad (más alta en comparación con otros rellenos dérmicos), presenta una elasticidad baja (poco deformable, ideal para elevación de estructuras o modificación de las mismas) y una cohesividad media (nos aporta un equilibrio óptimo entre elasticidad y cohesividad) (11,12) Indicaciones. Inicialmente, este relleno se utilizaba para líneas finas de expresión, pero de forma progresiva ha ido ampliándose su utilidad hasta los usos actuales en los que se incluye la rinomodelación. Sus indicaciones en el campo nasal son las mismas que las comentadas para AH en el apartado anterior. Diversos autores han publicado artículos sobre su uso en rinomodelación con muy buenos resultados. Sí que es interesante conocer que la tendencia actual es emplear cada vez menos la hidroxiapatita cálcica en rinomodelación debido a las avanzadas fórmulas de ácido hialurónico de alta densidad que realizan la misma función, y al llevar anestesia incorporada, se inyectan sin provocar ninguna molestia. (14,15). De esta manera, podriamos resumir sus usos en: 1)Rellenar arrugas y líneas de expresión. Se utiliza para rellenar arrugas y líneas faciales, como las líneas nasolabiales y las líneas de marioneta alrededor de la boca. 2)Voluminización facial. Se utiliza para restaurar el volumen perdido en áreas como los pómulos y las mejillas. 3)Remodelación y definición del rostro. Se utiliza para definir ciertas áreas del rostro, como el mentón, la mandíbula o la nariz y mejorar la estructura facial. (6) Contraindicaciones. Para conseguir unos resultados satisfactorios y evitar riesgos, hay que tener en cuenta las containdicaciones. Muchas de las que hay que tener en cuenta son las misms que las indicadas para el ácido hialurónico: alergias o hipersensibilidad, infecciones o inflamaciones cutáneas activas, trastornos autoinmunes y enfermedades del tejido coenectivo, trastornos de la coagulación y uso de anticoagulantes, embarazo y lactancia, historial de cicatrización anormal o queloides, implantes o rellenos anteriores en el área o condiciones médicas subyacentes graves. (6) Además, hay que conocer que la hidroxiapatita cálcica no se debe inyectar intradérmicamente. Hacerlo podría formar granuloma. Tampoco se debe inyectar en el subperiostio, por la posible formación de hueso. En la inyección de hidroxiapatita cálcica debe evitarse la glabela, por riesgo teórico de necrosis. Igualmente, debe evitar inyectarse en la mucosa del labio.(6) A continuación, una tabla resumen con las principales diferencias entre los dos productos más utilizados para rinomodelación: ÁCIDO HIALURÓNICO HIDROXIAPATITA INDICACIONES Existen varios tipos de AH en el mecado, según su densidad pueden tener diferentes indicaciones, desde hidratación-cambio de volúmenes hasta cambios en estructuras faciales. Remodelación de volúmenes. Pliegues y arrugas profundas. FUNCIONAMIENTO Absorbe el agua aumentando el volumen de los tejidos,con efecto inmediato. Efecto relleno inmediato, acompañado a las semanas de estímulo de sínesis de colágeno. REVERSIBILIDAD Hialuronidasa No existe. DURACIÓN 6-12 meses 12-18 meses RIGIDEZ Menor Mayor CANTIDAD DE PRODUCTO (habitualmente) Mayor Menor VENTAJAS Amplia gama de productos para afrontar diversos tipos de imperfecciones Reversibilidad del efecto; en caso de necesidad, el ácido hialurónico inyectado puede ser «disuelto» por la enzima hialuronidasa La duración de los resultados es mejor con respecto al ácido hialurónico Un estudio señaló que la hidroxiapatita cálcica ha producido más colágeno y elastina de tipo 1 y ha provocado una mejor proliferación de los fibroblastos con respecto al ácido https://magazine.x115.it/es/x115/hialuronidasa/ hialurónico DESVENTAJAS La duración de los efectos es inferior con respecto a la hidroxiapatita cálcica. Esto se traduce en un número superior de sesiones y un precio total más elevado No se puede utilizar en la piel fina alrededor de los ojos y los labios (donde los cristales a veces podrían ser visibles). El efecto no es reversible Tabla 1. Comparación entre el ácido hialurónico versus hidroxiapatita cálcica. https://magazine.x115.it/es/x115/arrugas-debajo-de-los-ojos-causas-y-soluciones-eficaces/ 3.3 Anatomía nasal Es fundamental el conocimiento exhaustivo de la anatomía nasal para realizar una técnica con buenos resultados y evitar potenciales complicaciones. La nariz es una estructura piramidal en la línea media de la cara. Las proporciones de la nariz pueden variar con el sexo, la edad, y etnicidad; sin embargo, los rangos normales existentes pueden ayudar en el análisis estético (16). 3.3.1 Tipo de tejido La nariz se compone de 4 tejidos diferentes: piel, cartílago, músculo y hueso (17). En ella se consideran 5 planos anatómicos: piel, tejido subcutáneo, sistema musculoaponeurótico superficial, tejidoalveolar laxo y hueso o cartílago. -La piel: varía en grosor a lo largo de la nariz; es más grueso en el nasion (1,25 mm) y más delgado en el rhinion (0,6 mm). La piel se vuelve progresivamente más gruesa conforme avanza del rhinion hacia la punta debido al aumento de las glándulas sebáceas. Además, la piel no sólo tiende a ser más gruesa en la punta que el rhinion, además también se adhiere mejor al tejido blando subyacente. En dirección caudal, la piel vuelve a adelgazar a medida que la punta pasa hacia el borde de las alas, tejidos blandos y columnela (16). -Tejido subcutáneo: Es el tejido blando situado entre la piel y el tejido osteocartilaginoso y consta de cuatro capas: la grasa subcutánea, sistema musculoaponeurótico superficial nasal (SMAS), grasa profunda y el pericondrio o periostio. La grasa superficial está adherida a la dermis y puede ser difícil de distinguir de la piel, sin embargo, esta capa varía en espesor a lo largo de la nariz y es mucho más evidente en el nasion donde la piel es más gruesa. A un nivel más profundo de este tejido se encuentra el SMAS nasal. El SMAS nasal se continúa con el SMAS del resto de la cara y contiene los músculos de la mímica nasal. Similar al SMAS de la cara, existen unas adherencias que conectan el SMAS nasal con el tejido óseo-cartilaginoso subyacente. Justo en lo profundo del SMAS nasal hay una capa de grasa profunda. Esta capa profunda de grasa es análoga a las almohadillas profundas de grasa facial. (16,17) -Tejido alveolar laxo: entre la capa de grasa profunda anteriormente mencionada y el periostio/pericondrio del esqueleto cartilaginoso existe una capa areolar laxo. Este tejido areolar es un plano relativamente avascular que permite los músculos nasales miméticos deslizarse libremente sobre la nariz. Los músculos miméticos de la nariz se pueden dividir en cuatro categorías: elevadores, depresores, compresores y dilatador de las fosas nasales. Los músculos elevadores acortan la nariz y dilatan las fosas nasales. Los músculos depresores alargan la nariz y dilatan también las fosas nasales. Los músculos compresores alargan la nariz y estrechan las fosas nasales. Y por último los músculos dilatadores solo tienen la función de dilatar las fosas nasales. (16,17) -Pericondrio y el periostio: es la capa final superpuesta al esqueleto osteocartilaginoso. -Cartílagos: los cartílagos alares dan forma a la punta nasal, y se dividen en 3 secciones: crus lateralis, formada por al ala nasal lateral, crus intermedia, conforma los domos y la punta nasal, y crus medialis, esqueleto cartilaginoso de la columnela. Todos estos cartílagos y huesos están interconectados por ligamentos que dan sujeción y forma a la pirámide nasal, y músculos (como el nasal y el procerus) que contribuyen a la respiración y a la mímica facial. Los principales ligamentos nasales son los de Pitanguy (en su fascículo superficial y profundo) y los ligamentos de Scroll que unen los cartílagos laterales superiores con los cartílagos alares. -Inervación: la inervación sensitiva de la parte externa de la nariz deriva del ramo infratroclear (inerva la piel de la nariz), del nasal (se extiende por la raíz, el ala y el vértice), y del infraorbitario (partes laterales). Sus músculos están inervados por ramas del nervio facial (16,17). -Irrigación: Es muy rica y depende de ramas de la carótida interna y externa. La arteria nasal dorsal, junto a ramas de la angular, irrigan el tercio superior y medio de la nariz. Las arterias columelares, ramas de las labiales superiores, y las arterias nasales laterales son las responsables de la irrigación del tercio medio e inferior de la nariz. El calibre de los vasos en el dorso nasal es mayor en sus porciones laterales, y se va haciendo más fino según llegan a la línea media nasal. Es diferente en el tercio inferior nasal, donde las arterias columelares son las principales irrigadoras de la punta nasal y presentan un gran calibre a lo largo de toda la columnela (16,17). 3.3.2 Topografía Su forma está determinada por las porciones rígidas y por los espacios intermedios creados por estas estructuras (el triángulo blando de narinas, la base nasal y la depresión del supratip). Se puede considerar que está dividida en tres tercios: -Superior; que se compone de los huesos nasales y la apófisis frontal del hueso maxilar. -Medio; integrado por el septum cartilaginoso y los cartílagos laterales superiores. -Inferior; compuesto por la espina nasal anterior del hueso maxilar, la apertura piriforme del hueso maxilar y los cartílagos laterales inferiores o cartílagos alares. 3.3.3 Estructuras La nariz es una estructura tridimensional que, al dividir la cara verticalmente en tres secciones, se ubica en el tercio medio del rostro. A nivel tanto frontal como lateral podemos encontrar las siguientes estructuras en la nariz (18): Foto 1. Vista frontal y lateral de la nariz. 1. Glabela: región frontal inmediatamente superior a la nariz. 2. Nasión: es el punto más cóncavo del ángulo nasofrontal y corresponde anatómicamente a la línea media de la sutura nasofrontal. Habitualmente es la parte más hundida del dorso y se encuentra a unos milímetros por debajo de la glabela. Este ángulo está determinado por la altura de la raíz, la porción más cefálica del dorso nasal y la inclinación de la frente. Un ángulo nasofrontal promedio mide 120 grados en la nariz caucásica (19). 3. Rhinion: se denomina así a la unión ósteo-cartilaginosa del dorso nasal. Ocasionalmente determina la joroba dorsal. 4. Dorso nasal: nace en el nasión y está formado por una arista y dos paredes laterales. En la parte superior se encuentran los huesos propios de la nariz y las apófisis ascendentes de la maxila y, en la inferior, los cartílagos triangulares. 5. Válvula superior: situada en la parte inferior del dorso y está constituida por los cartílagos laterales superiores o triangulares y la unión de estos con el borde anterior del septo. Es la parte más estrecha de las vías aéreas superiores (válvula interna). En esta posición se colocan los injertos separadores para mejorar su funcionamiento. 6. Supratip: es la parte inferior del dorso, situada junto por encima de la punta nasal. El punto de transición se denomina “Supratip break”. 7. Punta nasal: Es la parte más prominente o proyectada de la nariz. 8. Domus o Puntos de definición de la punta: parte más prominente de la punta de la nariz que se corresponden a los dos puntos de luz en la visión frontal. Es la manifestación cutánea del ángulo o doblez de los cartílagos laterales inferiores en el punto de transición entre el cartílago alar y la crus intermedia. 9. Triángulo blando: dos pequeñas concavidades a los lados de los puntos de definición de la punta. Representan el área de transición entre el lóbulo nasal y el borde de las alas o rima alar. 10. Infratip: parte que se encuentra entre los puntos de definición de la punta (domus) y el lóbulo de la columela. Proporciona una transición suave desde la punta nasal a la columela. 11. Alas nasales: forman los laterales de la punta nasal y unen el lóbulo de la punta con la piel de la cara. 12. Columela: separa, a modo de columna, las dos narinas. Su consistencia se la proporcionan las crus medialis, parte más caudal de los cartílagos laterales inferiores. 13. Ángulo columelo-labial: es el formado por el labio y la columela, mientras que el Ángulo Nasolabial lo será entre el labio superior y la nariz, es decir, entre el labio superior y la línea que va desde la base del ala de la nariz hasta la unión de la narina con la columela. En la visión basal encontramos una imagen en forma de triángulo donde las esquinas están formadas por el lóbulo de la punta y las alas nasales, estando divididoen dos mitades por la columela. Dentro del mismo se diferencian las siguientes estructuras (20,21): Foto 2. Vista desde la base nasal. 1. Domus o Puntos de definición de la punta: parte más prominente de la punta de la nariz que se corresponde a los dos puntos de luz en la visión frontal. Es la manifestación cutánea del ángulo o doblez de los cartílagos laterales inferiores en el punto de transición entre el cartílago alar y la crus intermedia. 2. Infratip: es la parte que se encuentra entre los puntos de definición de la punta (domus) y el lóbulo de la columela. Proporciona una transición suave desde la punta nasal a la columela. 3. Triángulo blando: son dos pequeñas concavidades a los lados de los puntos de definición de la punta. Representan el área de transición entre el lóbulo nasal y el borde de las alas o rima alar. 4. Ala nasal, Rima o borde alar: a modo de arco unen el lóbulo de la punta nasal con el lóbulo de las alas nasales. Forman los laterales de la punta nasal y unen el lóbulo de la punta con la piel de la cara. 5. Narinas: orificios externos de las fosas nasales. 6. Columela: separa, a modo de columna, las dos narinas. Su consistencia se la proporcionan las crus medialis, parte más caudal de los cartílagos laterales inferiores. 7. Base de la columela: ensanchamiento de la columela próximo al labio. 8. Base del ala nasal: se encuentra en la unión del ala con el labio cutáneo y con la base de la columela. 9. Surco Alar: es la depresión o surco que se encuentra entre el ala nasal y el dorso (20,21) 3.4 Importancia de la armonía facial Una vez conocemos la anatomía, debemos tener en cuenta diversos conceptos de belleza que surgen desde la cultura egipcia extendiéndose hasta la griega, pasando por las tendencias de la edad media y finalizando en los cánones actuales. Diversas investigaciones muestran que el rostro ideal es aquel que posee unas características que coinciden con los patrones de la “proporción áurea”, que cuyo concepto está basado en que la simetría y armonía vienen reguladas por leyes matemáticas y geométricas. Así, a grandes rasgos, se cree que la armonía y simetría facial es equivalente a belleza. Las medidas de la nariz ideal también se registran desde la antigüedad, convirtiéndose en una pieza clave del puzle facial (22). Además de esto, las preferencias estéticas varían dependiendo del tiempo y la cultura, pero también del sexo, la etnia y valores psicosociales. Es por ello que en medicina estética debe aplicarse un criterio en conjunto teniendo en cuenta todos estos puntos. Las medidas antropométricas de la nariz son la parte más importante de la planificación de la rinoplastia no quirúrgica, estudiando la indicación del paciente y la técnica utilizada. (22-26) De forma práctica debemos: -De frente: basado en dos ejes: a. Dividir la cara en tres tercios de forma latitudinal, y analizar la posición de la nariz a lo largo de los mismos. La nariz ideal debe localizarse en el tercio medio de la cara y extenderse desde la glabela hasta la región subnasal (27). b. Dividir la cara en cinco partes longitudinalmente, de forma ideal debe estar en la quinta central y extenderse a las areas intercantales mediales. Esta extensión tiene el mismo ancho de la base de una nariz ideal. El objetivo final es lograr la armonía, que a menudo significa a corregir desproporciones. -De perfil: La nariz tipo debe tener la punta alta y proyectada (teniendo en cuenta las características étnicas y raciales). El perfil debe analizarse para determinar la longitud, la altura, el contorno, la proyección de la punta, la profundidad del radix y el ángulo nasolabial. Se debe analizar tanto de forma estática como dinámica. Datos a destacar; -La medición del ángulo labial de la columnella en las mujeres suele ser de 95 a 125 grados, y en los hombres de 90 a 100 grados. -El ángulo labial de la columela en las mujeres suele ser de 95 a 125 grados, y en los hombres de 90 a 100 grados. Por tanto, la nariz ideal femenina es más elevada que la masculina. -El ángulo de la punta nasal se calcula a través del ángulo del lóbulo hacia las alas nasales. Cuanto más pequeño sea el ángulo más ancha será la nariz. Existe variación de ángulos entre razas, generalmente en caucásicos son 60 grados. (18) 3.5 Indicaciones de la rinomodelación La rinomodelación es una técnica que cada vez está teniendo más popularidad y éxito. Sin embargo, no soluciona cualquier problema de nariz, por lo que dicho procedimiento debería recomendarse a pacientes que quieran realizar pequeñas correcciones sin someterse a un tratamiento quirúrgico. Así se refleja en algunos artículos donde se establecen las indicaciones para la corrección de deficiencias leves de la nariz en pacientes no aptos para una cirugía, que buscan evitar su elevado costo, el tiempo de postoperatorio y los rasgos asociados a la rinoplastia quirúrgica tradicional (28). Teniendo en cuenta lo anterior, podría ser útil en las siguientes situaciones: -Radix baja y/o profunda. -Convexidad dorsal (la llamada “joroba”). -Concavidad dorsal o dorso poco profundo (por ejemplo pacientes asiáticos). -Irregularidades o asimetrías del contorno del tercio superior o medio nasal (desviación estética nasal). -Reducción de la proyección de la punta. -Refinamiento de la punta o mejora de su rotación. -Asimetrías o irregularidades menores tras rinoplastia quirúrgica. Tabla 2. Indicaciones de la rinoplastia. Según Jasin M, se puede plantear un algoritmo de tratamiento en base a los deseos de la paciente (si cirugía o filler) y sus posibilidades terapéuticas dentro de unos márgenes armoniosos y factibles, previamente consensuados con el paciente (Figura 1) (1)- Figura 1. Diagrama valoración de tratamiento. 3.5.1 Cuidados previos al procedimiento Dado que es un procedimiento médico estético, este debe ser realizado en unas instalaciones correctamente habilitadas y provistas de los materiales necesarios no solo para los tratamientos, sino también para sus posibles complicaciones. En primer lugar, previo al relleno debemos realizar una adecuada limpieza y desinfección de la zona a tratar. Existen diferentes sustancias útiles, como el alcohol al 70%, clorhexidina alcohólica al 2% u el dihidrocloruro de octenidina (29,30,19). La mayoría de autores utiliza anestesia tópica en base de lidocaína al 5% EMLA en crema (lidocaína + prilocaina) aplicada unos 30-60 minutos previo al tratamiento. También es útil el uso tópico de lidocaína en spray al 10% o la infiltración de lidocaína al 1% con epinefrina para el bloqueo nervioso (nervios infratroclear, infraorbitario y dentario anterosuperior) por vía intraoral para anestesiar la espina nasal anterior en caso de que esté indicado el relleno de la punta y /o columela. Esta última técnica es controvertida, ya que al anestesiar esta zona podríamos pasar por alto el dolor agudo derivado de una complicación del tratamiento (31,32). Previo a realizar el procedimiento, también es fundamental la firma de consentimiento informado y realización de fotografías del paciente en todas las proyecciones. 3.5.2 Agujas o cánulas Actualmente no hay consenso sobre la superioridad de un procedimiento realizado con agujas versus cánulas o viceversa. Algunos autores utilizan las cánulas para realizar la rinomodelación, insertándose a través de un punto de entrada en la punta nasal y depositando un pequeño bolo en esta ubicación. Se introduce hasta llegar al radix y rhinion, realizando una retroinyección a lo largo del dorso y corrigiendo así jorobas dorsales u otras asimetrías. A nivel teórico,el uso de cánulas romas puede reducir el riesgo de inyección intravascular, aunque ha habido informes de ceguera y necrosis de la piel a pesar del uso de la cánula. En la práctica del autor principal, las cánulas son útiles en áreas como los desgarros, las mejillas y el dorso nasal, donde se puede minimizar el número de puntos de introducción de la aguja. Las cánulas deben dar como resultado una reducción de la formación de hematomas, tanto por el paso atraumático a través del tejido como por una menor penetración en la piel. Para la nariz, el uso de la cánula es más útil para vectores de colocación largos y rectos, como un dorso continuo sin una joroba significativa. En la práctica diaria, las cánulas de calibre 27 se utilizan para la mayoría de las indicaciones. El puerto de la cánula debe orientarse lejos de la envoltura de la piel. Pero el uso de la cánula no debe obviar otras consideraciones de seguridad, como la profundidad, la ubicación y la aspiración (17). 3.6 Técnicas de inyección Generalidades. No existe una técnica estandarizada por completo. En la revisión de los múltiples artículos los autores difieren en varios puntos, aunque sí que mantienen algunos comunes que expondremos a continuación. Varios crean una lista con los tips principales a seguir durante el procedimiento (33-37). Como guión fundamental previo a realizar el tratamiento, debemos tener en cuenta: -Correcto plano de inyección (subSMAS avascular: encima del pericondrio o periostio) y orden de realización. -Aspirar para evaluar la colocación de la aguja/cánula intravascular. -Permanecer en la línea media cuando sea posible (así evitaremos asimetrías). -Inyectar lentamente. -Minimizar el número de sitios de inyección. Existen dos tipos de técnica: descendente o ascendente. La técnica más utilizada es la descendente, siendo el orden sugerido: raíz, rhinion , punta y por último supratrip. La punta debe inyectarse antes que el supratrip dado que es un soporte débil, haciendo complicado predecir el ángulo de proyección logrado. Si se inyectase primero el supratrip es difícil lograr una adecuada proyección de la punta, pudiendo ocurrir una deformidad (38). Debemos tener en cuenta siempre que cada segmento nasal presenta diferente grosor del tejido subcutáneo y diferentes características, por lo que habrá que utilizar diferentes métodos de inyección. La angulación de la aguja para hacer su entrada debe ser oblicua con respecto a la zona de depósito, de esta manera es posible apreciar la cantidad de relleno aplicado. El plano de inyección, en la medida de lo posible, debe ser supraperióstico o suprapericóndrico. Cada infiltración se debe hacer con retropulsión del émbolo para evitar depósitos intravasculares y la cantidad administrada debe ser en bolos de 0.1 ml en el dorso y de 0.05 ml en la punta nasal(39). Es preferible realizar una técnica conservadora y aplicar correcciones posteriores, ya que un volumen elevado de inicio puede comprometer la vasculatura local dada la alta presión por volumen. En la práctica diaria se distinguen dos técnicas principales según la anatomía de la nariz (40). 3.6.1 Dorso nasal y radix Con el paciente acostado, se debe reconocer el punto más bajo de la del dorsum e inyectarlo. Para reducir el riesgo de inyección intravascular y desplazamiento de HA, el autor debe realizar la técnica de las 3P, pinch-push-pull, que en español sería el equivalente a “pellizcar, empujar y tirar” junto con las maniobras de tripode (7). La piel dorsal se pellizca medialmente con los dedos índice y pulgar de la mano no dominante, y luego, los 2 dedos se deslizan empujando la piel lateralmente y comprimiéndolo sobre el hueso nasal. Se inserta la aguja en la línea media, con una inclinación de 90 grados, próximo a periostio o el pericondrio sin realizar contacto con el mismo. Una vez insertada la aguja, se esperan 2-3 segundos y, luego,los dedos índice y pulgar se deslizan medialmente tirando la piel hacia arriba, seguido de una espera de otros 3 segundos. Posteriormente, se inyecta lentamente AH y se masajea suavemente. Se realizan al menos dos inyecciones dorsales más, justo por encima y por debajo del primero, para proporcionar una curva suave a el dorso. Para evitar la dislocación craneal o caudal del AH finalizada la maniobra del trípode: el pulgar y el medio Los dedos (o índice) realizan las 3P mientras que el índice (o el medio) comprimen cranealmente o caudalmentee para evitar el desplazamiento del AH. Las deformaciones craneales se abordan de manera similar , teniendo precaucion con la arteria dorsal nasal. Todas las inyecciones dorsales son realizadas con una agnulacion de 90 grados para minimizar el recorrido subderdermico, reduciendo el riesgo de canalización de vasos. El bisel de la aguja está orientada hacia el dedo comprimiendo el dorso. El dorso medial está ligeramente sobrecorregido, mientras que la inyección es más conservadora en sentido lateral. El área inyectada se masajea suavemente para evitar bultos. Excepto por casos muy seleccionados, el dorso no se aumenta por debajo de la joroba para evitar que la rotura de la suprapunta. Si se desea realizar el procedimiento mediante cánula, se recomienda introducir la cánula de calibre 25 G, o más gruesa (hasta 22 G) por un orificio hecho previamente con una aguja 21 G en la punta de la nariz, posteriormente desplazar la cánula lentamente hacia adelante, manteniéndonos en un plano profundo hasta alcanzar el radix sin desviarse de la línea media. A la vez, se avanza con la cánula elevando la piel del dorso nasal ligeramente con el primer y segundo dedo de la mano contraria a la que manejamos la cánula (4). Realizamos inyección en retrotrazado, de manera que tenemos un mejor control de las zonas que queremos modificar y de la cantidad administrada. Es imprescindible no desviar la cánula de la línea media e inyectar volúmenes pequeños 0,15 a 0,25 ml por zona. Si el objetivo del procedimiento es la mejora de la giba dorsal, estos puntos de inyección son los idóneos. La técnica se inicia infiltrando por encima de la giba hasta el radix aplicando el volumen necesario hasta alcanzar el ángulo nasofrontal deseado, provocando un relleno de la región y la elevación del ángulo nasofrontal. Posteriormente se puede tratar la zona inferior a la giba con menos cantidad de material, para conseguir un perfil más armónico y fluido (4) . 3.6.2 Punta nasal-columela-ángulo nasolabial Utilizando el mismo orificio hecho en la punta nasal, se introduce la cánula esta vez en dirección hacia la espina nasal anterior, en plano suprapericondrial y se avanza pasando el septum hasta alcanzar la porción más baja de la columela. Con una maniobra de retroceso y avance repetida dos o tres veces, se crea un bolsillo que facilita la subsiguiente inyección (13). Posteriormente, se procede a inyectar el relleno en retrotrazado comenzando a nivel de la espina nasal (para elevar la punta nasal). Después la columela (corrige la retracción de la columela e incrementa el soporte a la punta de la nariz (38), seguido del area infradomal (resultado de ilusión-efecto óptico de rotación cefálica de la punta). Esta técnica obtiene buenos resultados con poco volumen de relleno (los sugeridos son desde 0,05 ml a 0,2 ml por punto), pero al ser un espacio altamente vascularizado el riesgo es elevado, sobre todo teniendo en cuenta la irregularidad del terreno. Si el objetivo es aumentar la rotación aparente de la nariz, el procedimiento debe consistir en la inyección del material por debajo de los domos nasales. Sin embargo, si se requiere mayor proyección de la nariz, la aplicación será por delante de los domos en su punto de máxima definición. Cuando exista retracción de la columela, sedebe infiltrar a ambos lados de la misma sin llegar a invadir el espacio virtual entre las cruras mediales, ya que es una región altamente vascularizada debido a la presencia de las arterias columenares. Por otro lado, si el propósito principal es aumentar la apariencia de la rotación nasal, se infiltra la espina nasal anterior (ENA) y la base de la columela, produciendo un aumento del ángulo nasolabial. Por norma general, no se infiltran las alas nasales salvo excepciones (asimetrías/malformaciones) (41). Como ayuda para realizar la técnica de forma correcta, es recomendable usar siempre el primer y segundo dedo de la mano no dominante uno en cada narina a ambos lados del tabique nasal, y así, monitorizar la posición de la cánula en el momento de avanzar y limitar el posible movimiento del relleno al inyectar. En caso de que se cree un abombamiento de relleno en algún punto tras el procedimiento, debe ser moldeado hacia el centro. 3.7 Complicaciones La rinomodelación no quirúrgica es un procedimiento altamente seguro, donde la mayoría de las complicaciones se pueden evitar haciendo una correcta selección de los pacientes, del producto usado y la técnica de realización. Las tasas de complicaciones son bajas, pero deben ser explicadas al paciente antes de su intervención. Podemos clasificar las complicaciones en leves, intermedias y graves. SEVERIDAD AGUDAS TARDÍA LEVES / MENORES Reacción alérgica Edema Eritema Equimosis INTERMEDIAS Asimetría Nodulación Irregularidad Migración del relleno Cicatriz Inflamación granulomatosa GRAVES Embolismo Isquemia tisular Asimetría Tabla 3. Complicaciones de la rinomodelación no quirúrgica. -Complicaciones leves: son las más comunes. Pueden ser alteraciones en la coloración de la piel, eritema, edema, equimosis, etc. Derivadas de la punción con la aguja y en ocasiones con la punción en la capa muscular durante la inyección del relleno. Para evitarlas, de forma sistemática siempre debemos confirmar que el paciente ha retirado cualquier tratamiento que altere la coagulación previa a realizar la técnica, ya que será la causa que provoque la mayor tasa de complicación dérmica (42). Para minimizar las posibles equimosis postinyección podremos aplicar crioterapia local inmediatamente después de realizar la técnica. Para el edema, podemos añadir a su tratamiento corticoides durante un corto periodo con resultados muy satisfactorios. Si existe alteración en la coloración de la piel, como es el efecto Tyndall (decoloración azulada de la piel) que puede aparecer con la inyección muy superficial de ácido hialurónico esta se evita inyectando el relleno en el plano adecuado. Ha sido descrita también la erupción herpética tras unos 5 días de tratamiento, que deberá ser tratada con aciclovir y prednisona (13). -Complicaciones intermedias: asimetrías, irregularidades, nodularidades, formación de granulomas e imperfecciones. La asimetría es una de las complicaciones intermedias más comunes, por ello debemos prevenirla colocando la punta de la aguja cuidadosamente en la línea media y con una dirección de avance medial. Respecto a las irregularidades, están relacionadas con planos equívocos de inyección, habitualmente más superficiales de lo indicado. La infección suele ser infrecuente, aunque se han descrito casos de celulitis en los que se debe pautar de forma precoz antibioterapia oral o tópica (mupirocina). El granuloma es una respuesta exagerada en forma de nódulo a un cuerpo extraño; se trata con corticoides o con remodelación quirúrgica. Respecto a los nódulos, suelen ser de naturaleza inflamatoria comúnmente o por exceso de relleno para lo cual podremos utilizar hialuronidasa, corticoides o remodelación quirúrgica (18, 38) -Complicaciones graves: compromiso vascular: intra o extravascular, siendo esta la más grave de todas las anteriormente descritas. La complicación principal es la relacionada con el compromiso vascular, donde debido a la alta vascularización de la zona a tratar existe un riesgo potencial de necrosis dérmica y problemas de ceguera (17). El mecanismo se divide en extravascular e intravascular. El extravascular es aquel que sucede por efecto masa del material de relleno sobre los vasos (sobre todo venosos) , mientras que el intravascular es secundario a la inyección del relleno sobre la luz del vaso, produciendo un daño endotelial, obstrucción directa o embolia. Por ello, es importante realizar la técnica con retropulsión en cada inyección, y estar alerta para observar un posible fenómeno de blanching y escuchar al paciente si sufre de dolor intenso. La isquemia tisular local progresa de forma geográfica a través del territorio vascular produciendo edema, eritema y necrosis. Además, la inyección intraarterial (especialmente bajo alta presión) conlleva un elevado riesgo de embolia arterial de forma retrógrada hacia las arterias oftálmicas y retinianas con posibles problemas oculares pudiendo llegar a causar incluso ceguera. El reconocimiento y la intervención temprana son críticos en un posible escenario de compromiso vascular. Si se aprecia alguna señal, se debe de paralizar por completo la inyeccion y el relleno debe de ser disuelto. Todas las clínicas deben tener un Kit de emergencias listo (Tabla 4) , que permita una intervención rápida con masaje, compresas calientes, nitroglicerina al 2%, inyección de hialuronidasa y administración de aspirina. La inyección de hialuronidasa en dosis altas (200–300 U) debe realizarse en toda el área, con la repetición de la inyección cada hora hasta la recuperación clínica. Se logra la solución en dosis cercanas a 1500 U administradas. Las inyecciones deben ser diarias hasta que los signos o síntomas reviertan (17). Los cambios en la visión/ceguera indican un embolismo en la arteria retiniana. En el caso de oclusión de la arteria central de la retina, los síntomas ocurren dentro de 60 a 90 minutos. Todas las medidas anteriores deben ser realizadas junto con la adición de un masaje ocular (presión firme sobre el ojo cerrado durante 5 segundos con un liberación rápida), 1 gota de timolol tópico al 0,5%, nitroglicerina sublingual 0,6 mg, y reinhalando el paciente el aire por bolsa. Es primordial la derivación rápida a un centro de oftalmología para una posible inyección retrobulbar de hialuronidasa, paracentesis de cámara anterior, esteroides y manitol. La administración temprana de hialuronidasa (<4 horas) es crítica. La eficacia de la inyección diferida (>24 horas) sigue siendo un punto de controversia sin consenso actual (17). Tratamientos complementarios, tales como la administración de oxígeno o tratamientos con oxígeno hiperbárico, deben ser valorados. Algunos autores defienden la administración de 10 mg de prostaglandina E1 al día durante 5 días. También es necesario valorar el uso de tratamiento antibiótico de forma profiláctica. Kit de emergencia para inyecciones de relleno 1. Pasta de nitroglicerina al 2% 2. Nitroglicerina sublingual 0,6 mg 3. Aspirina 325 mg 4. Compresas calientes 5. Hialuronidasa 6. Timolol tópico al 0,5% y/o acetazolamida 500 miligramos Tabla 4. Kit de emergencias para posibles complicaciones durante una rinomodelación. En resumen, las complicaciones, a pesar de ser poco habituales, son exponencialmente peligrosas, y por ello es necesario una correcta técnica del procedimiento, con especial cuidado en los planos usados, la cantidad de producto aplicada y el paquete vascular. Si a pesar de estas precauciones se produce alguna complicación, un actuación rápida y los tratamientos pertinentes son clave para la recuperación. (Tabla 5). Por lo desarrollado, impresiona que la hialuronidasa es un tratamiento seguro y eficaz en el tratamiento de complicaciones, pero hay que extremarlas precauciones y usarlo siempre con una indicación adecuada. Es necesario conocer su fisiología, funcionamiento y correcta administración dado que esta enzima es ampliamente utilizada en diversos campos de la medicina estética. Definición y estructura. La hialuronidasa es una enzima presente de forma natural en el cuerpo humano, actúa catalizando la rotura de los enlaces de ácido glucurónico N-acetilglucosamina en las cadenas de ácido hialurónico, descomponiendo esta sustancia en fragmentos más pequeños. Desde el punto de vista estructural, es una protenía de forma globular, con una región activa que se une al hialurónico y cataliza su degradación. Su estructura tridimiensional permite que se adhiera específicamente al ácido, lo que la convierte en una enzima altamente efectiva para su degradación (43). Tipos de hialuronidasa. -Tipo 1: hialuronidasas de mamíferos. Se trata de enzimas hidrolíticasampliamente estudiadasprocedentes del testículo de losmamíferos, como la PH-20, que están presentesen la superficie de los espermatozoides y en el acrosoma, facilitando su penetración en la matriz extracelular y membrana hialina del ovocito, permitiendo la fecundación. -Tipo 2.Hialuronidasa procedente de venenos animales. Se encuentran principalmente en el veneno de serpientes, abejas, peces piedra, escorpiones, arañas, lagartos, avispas y orugas. Estas hialuronidasas facilitan la difusión de toxinas enel veneno y facilitan su entrada a la circulación sistémica. -Tipo 3.Hialuronidasa microbiana. Se trata de enzimas líticas que sirven como factores de virulencia implicados en la patogénesis y progresión de la infección. La degradación de la matriz extracelular facilita la invasión de patógenos y la liberaciónde sus toxinas. (44) Mecanismo de acción. La hialuonidasa actúa por hidrólisis rompiendo el enlace entre la N-acetil glucosamina y el ácido glucurónico, pero también actúa sobre los mucopolisacáridos de la matriz extracelular. Es eliminada entre 1 y 3 horas tras su infiltración, y la matriz en unas 48 horas alcanza la reconstitución complta de la barrera dérmica. (45) Recomendaciones de uso y contraindicaciones. Se recomienda realizar dilución de la hialuronidasa, la mayoría de los estudios hablan de 150 UE por ml. Lo ideal es emplear una jeringa de 1ml para poder infiltrar las unidades óptimas. Respecto a la dosis exacta a inyectar no existe una recomendación firme, ya que se observan resultados incluso con dosis bajas. En caso de realizar una primera aplicación y no obtener resultados se pude repetir el tratamiento hasta que sea suficiente. (46) Se debe tener especial precaución en pacientes con alergia conocida al HA o a proteínas ovinas o bovinas. Esto también se aplica si hay una infecciónen el área infiltrada. Además, se debe descartar la infección subyacente para evitar la propagación. (47) La anafilaxia es muy rara, pero se han descrito reacciones como prurito post-inyección que pueden progresar a una reacción alérgica sistémica . Las especificaciones técnicas de la hialuronidasa disponible comercialmente indican que es posible realizar pruebas de alergia. Para ello, recomendaron una inyección intradérmica de 3 UE. Una reacción positiva es la aparición de pápulas a los 5 minutos, que dura unos 20 a 30 minutos y se acompaña de picazón. El eritema no se considera una reacción positiva. Sin embargo, una prueba negativa no descarta la posibilidad de anafilaxia,por lo que es controvertido si se debe realizar esta prueba, y algunos autores ni siquiera la recomiendan directamente. Se acordó que se deberían tomar las precauciones adecuadas antes de la inyección de HA y que se deberían tomar medidas inmediatamente en caso de complicaciones. (46) No hay que olvidar también que está contraindicada su uso en embarazo y lactancia. (48) COMPLICACIÓN CAUSA PREVENCIÓN TRATAMIENTO Hematoma- equimosis Punción -Retirar anticoagulación previo a tratamiento. -Uso de cánula. Crioterapia local precoz Edema-eritema Reacción inflamatoria Disminuir número de punciones AINE y/o metilprednisona en caso de edema considerable Efecto tyndall Inyección superficial Inyectar en plano adecuado Hialuronidasa Irregularidades Inyección superficial Inyectar en plano adecuado Retoque Nódulos Inyección superficial Inyectar en plano adecuado Hialuronidasa. Corticoide. Retoque quirúrgico en casos graves. Asimetría Desviación de línea media durante la técnica Respeto de las líneas armónicas y control en el plano inyectado Retoque y/o cirugía. Infección Mala asepsia: contaminación Asepsia estricta Antibiótico tópico/oral (según estado) de amplio espectro Herpes Desconocido Profilaxis en casos seleccionados Valaciclovir/Prednisona Tabla 5. Resumen de tratamiento de complicaciones más frecuentes en rinomodelación (49). 3.8 Cuidados posteriores Para obtener los mejores resultados posibles son necesarios una serie de cuidados posteriores al procedimiento entre los que destacan. Evitar el deporte y el calor intenso y directo durante las siguientes 48 horas. Esto es debido a la inflamación producida por el tratamiento a nivel local, por ello se recomienda reposo relativo y autocuidado. No manipular o apoyar la zona tratada durante una semana. Ya que el tratamiento consiste en la aplicación de un producto con un discreto grado de viscosidad, la posibilidad de una deformación debe estar presente y por ello evitarse (por ejemplo, evitar el uso de gafas). Comunicar con su médico de referencia si presenta dolores o posibles efectos adversos. 3.9 Alternativas A pesar de la alta seguridad y disponibilidad de los rellenos inyectables existen otras alternativas en el mercado valorables según las necesidades de cada paciente. Para la decisión es necesario valorar la anatomía del paciente, comorbilidades y recursos económicos entre otros aspectos. Las imágenes con simuladores de inteligencia artificial pueden ayudar a los pacientes en su elección entendiendo los beneficios y las limitaciones de los diferentes tipos de rinoplastia/rinomodelación. Otros pueden estar considerando la cirugía en el futuro, en la cual la rinoplastia no quirúrgica puede ayudarlos a generar confianza en el cirujano y el método y brindar una oportunidad para "probar" su nueva nariz durante meses/ años de forma temporal ya que las rinomodelaciones con rellenos no impiden en un futuro posterior realizar una intervención más compleja en el quirófano. Dentro de estas opciones destacan las siguientes: 3.9.1 Rinoplastia tradicional La rinoplastia quirúrgica implica una modificación en la fisionomía nasal a través de una cirugía que se realiza en quirófano. Consiste en la modificación del entramado interior, que es el que configura el perfil nasal. Esto implica retirar parte de hueso y modificar cartílago si lo requiere. El resultado de esta cirugía es la modificación de volumen, aspecto, perfil, perfeccionamiento de orificios nasales, corrección de malformaciones. Es un tratamiento quirúrgico frecuente, pero requiere una gran especialización. 3.9.2 Rinoplastia ultrasónica La rinoplastia ultrasónica es una técnica en auge en los últimos años basada en el uso de un dispositivo que emulsiona el hueso con vibración ultrasónica. La punta de la pieza produce simultáneamente una vibración longitudinal con oscilación torsional. Esta tecnología permite realizar cortes óseos más suaves mientras minimiza el trauma sobre los vasos y tejidos blandos circundantes. El grado de remodelación de hueso depende de la geometría de la punta, la potencia del dispositivo, la densidad del hueso y de la cantidad de tiempo que la punta quirúrgica pasa en contacto con el hueso.En general, cuanto mayor sea la potencia del aparato y menos denso sea el hueso, más rápido y más eficaz será la cirugía. El dispositivo usado es capaz de alejar el tejido blando de la punta vibrante y oscilante, mientras que el hueso no puede. También es útil para el remodelamiento del contorno del cartílago. Tiene múltiples usos entre los que destacan la reducción de la joroba dorsal, la septoplastia y la ampliación de la apertura del piriforme. Mediante esta técnica el tiempo de recuperación es más rápido, las posibles complicaciones se reducen y los efectos son permanentes, pero el coste es superior al de una rinomodelación no quirúrgica y la necesidad de anestesia es obligatoria, con los riesgos que ello conlleva. (50). 3.9.3 Inyecciones de grasa autóloga La inyección de grasa autóloga es un tratamiento eficaz y mínimamente invasivo para los procedimientos estéticos a nivel nasal. Su objetivo principal es la corrección del contorno con un alto índice de satisfacción y bajo índice de complicaciones. La experiencia clínica es esencial para tener una inyección segura y para minimizar las posibles complicaciones entre las que destacan un volumen insuficiente o volumen reducido por el proceso de reabsorción, exceso de punta y desplazamiento leve (51) 3.9.4 Rinomodelación con hilos tensores La rinoplastia no quirúrgica que combina hilos como por ejemplo el polidioxanona (PDO) y rellenos puede ser segura y efectiva, manteniendo buenos resultados a los 6 meses después del procedimiento. Los hilos son especialmente útiles para levantar la punta nasal, contribuyendo a una apariencia nasal más armoniosa y agradable al modificar el ángulo columela-labial (52). 4. Objetivos El objetivo principal de este trabajo es: Evaluar el procedimiento y los resultados de la rinoplastia no quirúrgica mediante el ácido hialurónico. Como objetivo secundario: Valorar anatomía de la región a estudio, variaciones, complicaciones del procedimiento y alternativas al ácido hialurónico. 5. Material y métodos Se realizó una búsqueda sistemática en Pubmed, aplicando filtros de palabras clave, idioma y año de publicación. Palabra clave principal : “ nonsurgical rhinoplasty” , busquedas accesorias : “rhinoplasty” OR “rhinomodelation” AND “hyaluronic acid”. 5.1 Criterios de inclusión Como búsqueda inicial se seleccionan estudios científicos que hayan sido publicados en los últimos 5 años (junio 2017 a junio 2022) y que respeten las ecuaciones de búsqueda con términos clave principales: Nonsurgical rhinoplasty, Rinomodelation AND hyaluronic acid. Cómo búsqueda complementaria se realiza una búsqueda adicional a través de la bibliografía referenciada en cada uno de los artículos incluidos relacionada con términos clave: Nasal reshaping. Injectables in the nose. Fillers: calcium hydroxylapatite and hyaluronic acid. Botox and thread remodeling in rhinoplasty. Rheologic properties of the fillers. Complications after fillers. Publicaciones en inglés o español. Población mayor de 18 años, independientemente sexo y raza. Categorías de artíulos: revisiones sistemáticas, ensayos prospectivos, descripción de casos, libros o manuales. Acceso a texto completo. Estudios con nivel de evidencia Scottish Intercollegiate Guidelines Network 1++ al 3. En la búsqueda inicial en database Pubmed se encontraron 79 resultados que se ajustaban a estas características. Tras revisar cada uno de los resúmenes, se eliminó un total de 25 artículos que no se ajustaban a criterios de inclusión o eran irrelevantes respecto al tema de análisis, obteniendo un total de 54 artículos. Al considerar la necesidad de ampliar información en conocimientos teóricos básicos (anatómicos, base de tratamientos e incluso comparación con uso de otros materiales de inyección) realizamos una segunda búsqueda dirigida revisando referencias citadas en los artículos anteriores para llegar a cualquier informe adicional relevante. Obtuvimos un total de 834 artículos complementarios, seleccionamos cada uno de ellos y realizamos de nuevo un cribado dirigido a través del título, incluyendo aquellos artículos con palabras clave relacionadas con la información que queremos obtener (Nasal reshaping. Injectables in the nose. Fillers: calcium hydroxylapatite and hyaluronic acid. Botox and thread remodeling in rhinoplasty. Rheologic properties of the fillers. Complications after fillers). Revisamos abstract para revaluar relación del artículo con nuestro objeto de estudio, confirmamos de nuevo que cumpliesen criterios de inclusión (acceso a texto completo, fiabilidad de fuente de información [Cochrane, Medline…], categoría de artículo [Revisión sistemática, ensayo prospectivo, serie de casos, capítulo de libro…], lenguaje inglés o español, y ampliamos temporalidad a más de 5 años. Así, obtuvimos un total de 18 artículos adicionales. BÚSQUEDA EN BASE ELECTRÓNICA POR TÍTULO. (N=79) Database Pubmed . Términos clave: “nonsurgical rhinoplasty”. Búsquedas accesorias: “rhinoplasty” OR “rhinomodelation” AND “hyaluronic acid”. ARTÍCULOS QUE CUMPLEN CRITERIOS DE INCLUSIÓN DE BÚSQUEDA PRINCIPAL. (N=54). Investigaciones cuantitativas y caualitativas, ensayos clínicos, casos clínicos, revisiones. Filtros: años de publicación 2017 - 2022. Tipo de documento: artículos, libros. Lenguaje: Inglés, español. Disponibilidad de texto: full text. Evidencia: Scottish Intercollegiate Guidelines Network 1++ al 3. CRITERIOS DE EXCLUSIÓN. (N=25) Registros duplicados/irrelevantes respecto al tema de análisis. Artículos fuera de fecha, artículos de opinión, publicidad de casas comerciales. TOTAL REFERENCIAS: 78 Registros identificados a través de la búsqueda en base de datos electrónica Pubmed: 79 referencias. Registros seleccionados según criterio de elegibilidad: 24 referencias. REFERENCIAS ADICIONALES. BÚSQUEDA SECUNDARIA DIRIGIDA. (N=24) Database: Pubmed, Cochrane, Medline. Búsqueda dirigida con el fin de ampliar información teórica. Términos clave: Nasal reshaping. Injectables in the nose. Fillers: calcium hydroxylapatite and hyaluronic acid. Botox and thread remodeling in rhinoplasty. Rheologic properties of the fillers. Complications after fillers Filtros: desde año 2010. Tipo de documento: artículo, libro, Investigaciones cuantitativas y caualitativas, ensayos clínicos, casos clínicos, revisiones. Lenguaje: Ingles, español. Registros eliminados (duplicados, no cumple criterios…): 25 referencias. Nº Titulo Autores Referencia Tipo Año Idioma 1 Nonsurgi cal rhinoplast y using dermal fillers. Michael E.JasinM D Facial Plast Surg Clin North America. 21(2):241-52.doi: 10.1016/j.fsc.2013.02.004 . Article. Review 2013 English 2 Update on injectable s in the nose. Curr Opin Otolaryng ol Head Neck Surg. Wang LL, Friedm an O. Curr Opin Otolaryngol Head Neck Surg 2017 Aug;25(4):307-313. doi: 10.1097/MOO.00000000 000 00379. PMID: 28509672. Article. Review 2017 English 3 Animal- based hyaluroni c acid fillers: scientific and technical considera tions. Clark C. P., 3rd Plastic and reconstructive surgery, 120(6 Suppl), 27S–32S. https://doi.org/10.1097/01 .prs.0000248806.70402.7 b Article. Review 2007 English 4 Presentati on Patterns and Surgical Managem ent of the Complica tions of Thread Jin, H. R., & Kim, S. J. 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Resultados Con la creciente demanda de alternativas no quirúrgicas y la continua popularidad de la rinoplastia, las solicitudes de los pacientes para una rinoplastia no quirúrgica van en aumento. La bibliografía con respecto a la rinomodelación no quirúrgica, entre ellas con ácido hialurónico, es un tema en auge que adquiere cada día mayor peso en el panorama medico-estético y por consiguiente en el número de publicaciones asociadas. Las primeras series de casos de rinoplastia no quirúrgica publicadas datan del 2006, donde se aplicaban distintos rellenos, solos o en combinación con otros productos , como realiza Han et al (53) en su estudio de 2006 con una pequeña serie de rinomodelaciones no quirúrgicas de 11 pacientes, combinando ácido hialurónico con fibroblastos autólogos dérmicos humanos cultivados, exponiendo el potencial de los mismos para ser utilizado como un inyectable duradero para la rinoplastia estética. A partir de estos estudios reducidos, el procedimiento se fue estandarizando, extendiendo y diversificando, llegando a existir publicaciones con bases de 5000 casos como la realizada por Harb y col (41) en 2020. Como se ha expuesto anteriormente, se han planteado diversas presentaciones en cuanto a materiales para el procedimiento; Braccini et al (54) presentaron en 2008 un estudio con 85 pacientes en el que usaban distintos rellenos, solos o en combinación con toxina botulínica, donde tras aplicar el conjunto de los mismos (ácido hialurónico adaptado según paciente y toxina botulínica bajo protocolo estandarizado de dos inyecciones de 2,5 U en cada músculo elevador común tangencialmente al ala de la fosa nasal; 5 U a nivel de la nasión; 5 U a nivel de la espina nasal distribuidas en 2 planos, subcutáneo y profundo, en contacto óseo) destacaron los beneficios de los mismos en combinación como es borrar las arrugas del dorso y relajar el ángulo nasofrontal, reducir la huella del pliegue nasolabial, reducir el ancho de la línea de las fosas nasales, relajar (efecto alargador) el labio superior y elevar la punta. Si se desea una valoración comparativa entre el producto a estudio (AH) y el siguiente más utilizado (CaHa), William et al (42) en su revisión sistemática realiza un analisis enfrentado de los mismos con una base de 1600 pacientes y 23 estudios , de donde se extraen varios resultados , entre los que destacan la diferencia en la a tasa de complicaciones, donde en el grupo de la hidroxiapatita fue del 7,04%, mientras que la tasa de complicaciones en el grupo del ácido hialurónico fue del 0,77%. Esta diferencia fue estadísticamente significativa, con un intervalo de confianza del 95 por ciento de 3,39 a 10,71% (p < 0,0001). Sobre la satisfacción general, esta también fue ligeramente mayor en el grupo hialurónico (94,33%) de estos pacientes satisfacción, frente al 92,3% de la satisfacción en el tratamiento con CaHa; sin embargo, esto no fue estadísticamente significativa (p = 0,34) (42). Más allá de las distintas combinaciones de los materiales, han ido surgiendo estudios que valoran las distintas características del procedimiento como pueden ser la técnica, resultados o complicaciones. En torno a la rinomodelación con rellenos, los resultados en todos los artículos hablan por sí solos demostrando una alta seguridad, eficiencia y bajo nivel de dolor desde los estudios iniciales. Centrándonos en los de los últimos años, el estudio anteriormente mencionado realizado por Harb and col. (41), es el más grande hasta la fecha donde muestra los resultados de esos 5.000 pacientes tratados con ácido hialurónico. El tiempo de tratamiento fue relativamente corto (media de 12 minutos) y el volumen medio requerido para cada procedimiento fue 0,72 ml. El dolor promedio padecido por los pacientes inmediatamente después del tratamiento fue de 2 sobre 10. La indicación más común para el procedimiento era el tratamiento de la joroba dorsal (44%). La complicación intraoperatoria más frecuente ( 559 pacientes - 11,1%) fue el sangrado, (definida como una cantidad de sangre superior a la que ocurriría después de la necesidad estándar de pinchazo) con necesidad de una pausa en el tratamiento y la aplicación de presión. Los hematomas inmediatos ocurrieron en 100 pacientes (2%). La oclusión arterial fue inmediatamente evidente en 24 pacientes (0,4%), manifestándose con blanqueamiento indoloro o moteado de la piel, en el momento del tratamiento, con una distribución irregular o lejos del sitio de inyección. En estos casos, el procedimiento fue suspendido y se priorizo el tratamiento de isquemia inminente. De estos 24 casos de compromiso vascular, la zona de inyección más común fue en la punta nasal (16 pacientes). De los mismos, 14 pacientes mostraron retorno espontáneo con perfusión adecuada tras un vigoroso masaje de la piel y aplicación de compresas calientes. 10 pacientes fueron tratados con infiltración inmediata de hialuronidasa con posterior recuperación total, sin secuelas necróticas. La dosis de hialuronidasa fue de 1500 UI en 1 ml de solución salina, inyectada en el sitio de la inyección y en las áreas donde seobservaron cambios en la piel. Ningún paciente requirió un tratamiento repetido con hialuronidasa (41). Como complicaciones a largo plazo (>2 semanas) el eritema y la hinchazón fueron reportadas como las complicaciones más comunes, con mejora espontánea con el paso del tiempo. Un paciente experimentó hinchazón prolongada en la punta 3 meses después de su tratamiento (tratado con triamcinolona para reducir el edema localizado). Tres pacientes sufrieron isquemia de la piel, dos tratadas de forma conservadora y una tratada con hialuronidasa. Cuatro pacientes desarrollaron cefalea y dos infecciones locales tratadas con antibiótico oral (41). Rauso et al (55), revisó los tratamientos de 52 pacientes tratados con rinomodelación con ácido hialurónico. Los sitios de inyección fueron los siguientes: por encima de la espina nasal para proyectar la punta de la nariz y por delante de la parte anterior de la crura medial para mejorar la columela, por encima de la punta de la nariz (por enfoque percutáneo o endonasal) para remodelarla y por encima de la joroba para mejorar el ángulo nasofrontal. En 11 casos, solo se trató la punta y/o el puente de la nariz; en 3 casos (solo en hombres) solo se trato el ángulo nasofrontal. En todos los demás casos, los ángulos de la espina nasal anterior y nasofrontal fueron los sitios de inyección. Se utilizó una aguja para todos los procedimientos de inyección. El ácido hialurónico se colocó profundamente, sobre el tejido óseo y cartílago, justo por encima del periostio y/o el pericondrio; esto se hizo para evitar la canulación de los vasos y problemas vasculares relacionados. El rango de volumen de AH estuvo entre 0,2-1,5 mL. Respecto al orden de tratamiento, primero se realizó la inyección sobre la espina nasal anterior (con el fin de lograr la proyección y rotación de la punta nasal e inyectar una menor cantidad de HA sobre el dorso), luego se remodeló la joroba y, al final, si es necesario la punta.No se registraron complicaciones importantes, como la necrosis cutánea y los problemas vasculares. Se registró una pequeña hinchazón en los sitios de inyección en casi todos los casos; sin embargo, se resolvió por sí sola en 48 horas sin ninguna terapia. En relación a los resultados, de 52 pacientes 51 calificaron el resultado como "muy satisfecho", y sólo uno de ellos requirió un retoque (50). Otro artículo reciente que también cuenta con una muestra extensa, es el publicado por la sociedad de cirugía plástica americana, Kassir et al (44), revisan retrospectivamente 2130 casos a los que se realizó rinomodelación con ácido hialurónico con técnica de inyección ascendente, es decir realizando un orden de punta a dorso. De los que 2023 eran mujeres (95%) y 107 eran hombres (5%) tratados con ácido hialurónico. Las proporciones del sitio inyectado fueron punta 95%, columela 58%, dorso 83%, radix 62%. Respecto a los efectos secundarios, 2% de los pacientes tuvo un enrojecimiento leve, no hubo necrosis cutánea ni complicaciones oculares. Así, no fue necesaria la hialuronidasa en ninguno de los casos. Todos los pacientes expresaron una alta satisfacción con el resultado, el 62% repitió el procedimiento al cabo de un año, mientras el 33% de los pacientes se realizaron una rinoplastia quirúrgica posterior. (56) Souza et al, por su parte, revisan su técnica y resultados de tratamiento en 45 pacientes. Además repasa de una forma muy detallada los criterios de armonía necesarios para valorar correctamente una nariz: su longitud nasal, su proyección, el ángulo columela- labial y el nasal frontal. Estudia también los resultados de estos parámetros tras el tratamiento. La técnica se realizó con cánula 22 G. Inicialmente se ayuda de una aguja para introducir la cánula en la región central de la punta nasal. En primer lugar, la introducción se realiza hacia la cresta ósea nasal, pasando por el tabique para llegar a la parte inferior de la columnela. Esto tiene como objetivo la proyección de la punta nasal. El relleno se aplica con una técnica de bolo en la cresta ósea después de una retroinyección en la punta. Para llegar al dorso y al rinhion, insertamos la cánula a través del mismo punto de entrada en la punta nasal hacia el dorso y depositamos un pequeño bolo en esta ubicación. Después, se realiza una retroinyección a lo largo del dorso, corrigiendo las jorobas dorsales u otras asimetrías. Si se requiere una corrección en la parte superior de la nariz, se puede hacer un punto de entrada en ese mismo lugar para facilitar el acceso. Solo se describe una complicación: una pústula con dolor discreto que no involucraba el área del punto de entrada, autolimitada y resuelta en un corto periodo de tiempo (27). Segreto et al, publicó en 2019 una serie de 70 casos que se sometieron a rinoplastia no quirúrgica utilizando HA. La edad media de los pacientes era de 27 años. La cantidad de HA inyectada osciló entre 0,2 y 0,9 cm3. No se experimentaron complicaciones. Dos (2,8 %) de los pacientes requirieron un retoque después de 15 días, ambos deseando una mayor corrección dorsal. El grado de satisfacción fue muy elevado (7). La tecnología puede ser una gran aliada en este procedimiento como explica Sartonelli en su artículo (40) donde hace uso de herramientas informáticas como el Face Master ( software desarrollado en la Facultad de Ciencias e Ingeniería Informática de la Universidad Americana de Sharjah (Emiratos Árabes) para mejorar la técnica . En el mismo, con un volumen de 62 pacientes , se aplico una media de 0,55 +/- 0,22 mL de ácido hialuronico para el procedimiento, el ángulo nasofrontal paso de 143,6º +/- 6,3º pretratamiento a 147,3º +/- 6,7º post-tratamiento ( media de cambio 3,7º +/- 2,8º) y el ángulo nasolabial cambio de 85,3º +/- 6,1º pretratamiento a 88,5º +/- 6,1º post- tratamiento ( media 3,2º +/- 2,6º). La escala de satisfacción valorada de 1 a 10 fue de media un 9,4 +/- 0,8. Las complicaciones fueron menores y transitorias: dolor, n = 3 (4,8%); edema, n = 3(4,8%); hematoma, n = 2 (3,2%). Todo ello pone de manifiesto de forma objetiva las mejoras significativas en el tratamiento de los ángulos nasales con el uso de la tecnología (57). También se pueden utilizar técnicas de imagen para mejorar el procedimiento de inyección, como es el caso del estudio de Lee et al. (57) donde realizaron una ecografía para valorar la anatomía y la distribución vascular nasal en 50 pacientes, de los cuales cuarenta pacientes (80%) tuvieron un vía arterial lateral nasal bien conocida, mientras que en 10 pacientes (20%), la arteria nasal dorsal se encontró en la línea media de la nariz. En cuatro casos (8%), la arteria se encontraba justo debajo de la capa preperióstica, situada bajo el músculo nasal. Además, en siete casos (14%), la arteria nasal dorsal discurría superficialmente, justo debajo de la capa subdérmica siendo todas estas variantes fisiológicas de la normalidad. De este estudio se extraen varias conclusiones: inyectar el relleno en la capa preperióstica mediante una aguja o canula se considera relativamente segura, pero sigue existiendo la posibilidad de que se produzcan complicaciones vasculares. Usar la ecografía como técnica de imagen para valorar la anatomía y vascularización nasal es una mejora del procedimiento y por último, trabajar con una cánula de gran diámetro e inyectando el relleno en la capa preperióstica se considera una técnica más segura (58). Así, podríamos resumir brevemente lo revisado en la literatura en dos apartados principales: 6.1 Técnica de realización Es de suma importancia que los médicos estéticos y/o cirujanos posean una correcta formación, experiencia e infraestructura para la realización del procedimiento. Hemos expuesto algunas de las técnicas que van desarrollando los autores en los distintos artículos. Para hacernos una idea más concreta,ya que cada uno de ellos realiza pequeñas variaciones en su desarrollo, nos ayudaremos del metanálisis publicado en 2020 en el que se revisan múltiples puntos (41). La mayoría de los médicos usaron una cánula roma o de punta de aguja de calibre 22 a 30. Han et al. (41) describen el uso de una aguja de calibre 26, cambiando a una cánula roma de calibre 23 para minimizar el riesgo de inyección intravascular en casos donde el compromiso vascular es una preocupación. Con respecto al punto de entrada, algunos recomiendan ingresar a la piel distal al sitio deseado para ser inyectado, ya que el edema local puede distorsionar la apariencia del área. El plano supraperióstico o suprapericondrial fue, con mucho, el nivel más común de depósito de relleno según los estudios incluidos en esta revisión. Esto asegura que el relleno se coloque por debajo del plano del sistema musculoaponeurótico superficial, que es rico en vascularización. Sin embargo, como reporta William (42) en su revisión sistemática ya comentada anteriormente , hubo varios profesionales que respaldaron la inyección de relleno más superficialmente, en capas intramusculares, subcutáneas o intradérmicas. Esto se hacía típicamente cuando se aumentaba la punta nasal y/o las áreas glabelares. Las áreas más comunes de aumento de relleno fueron el dorso nasal y la punta nasal. Todavía se informaron, pero menos comunes, inyecciones en las áreas de la raíz, la pared lateral nasal, la columela, la base alar, la espina nasal anterior y los pilares. (42). 6.2 Complicaciones La rinoplastia no quirúrgica se está convirtiendo en un procedimiento cada vez más común para alterar la apariencia y estética de la nariz. Aunque son poco comunes, existen complicaciones con este procedimiento, algunas de las cuales pueden ser devastadoras. Las complicaciones principales incluyen infección, compromiso vascular, necrosis cutánea y ceguera (59). Dada la importancia de las complicaciones, también hay estudios centrados únicamente en la revisión de las mismas. Uno de los más potentes lo realizó Rivkin et al (60), en el que se realizó una revisión retrospectiva de 2275 pacientes y 2488 procedimientos de rinomodelación durante un período de 10 años. La tasa de complicaciones del procedimiento fue del 7,6 %, con cinco casos (0,20%) considerados graves (isquemia y necrosis). Los pacientes con rinoplastia quirúrgica previa tuvieron una mayor tasa de efectos adversos (10,8 %) que los pacientes sin cirugía previa (7,4 %) (60). La inyección de la punta y la pared lateral de la nariz tuvieron las tasas más altas de EA para ambas categorías de pacientes, específicamente la mayor fué para la punta en el grupo de cirugía anterior (9,7 %). (60) Otro estudio, el de Bertossi et al (61), revisa también la literatura médica para valorar complicaciones, y encuentra resultados similares al anterior. Además, este estudio concluye con unas indicaciones claras para el médico a pesar de la baja tasa de efectos adversos: realizar una buena historia clínica, conocer perfectamente tanto la anatomía del paciente como el producto que estamos utilizando, usar cánula para disminuir potenciales efectos secundarios y aspirar siempre previo al depósito del relleno, que además deberá realizarse siempre lentamente. Es esencial explicar detalladamente todos los posibles efectos secundarios al paciente (61). El meta-analisis de deVictor et al (66) donde hace una revisión de 37 artículos (8604 pacientes) determina una tasa de complicaciones/eventos adversos entre los estudios de valorados del 2,34%, siendo la más frecuente los hematomas (1,58%). Por ello, a pesar del incremento progresivo de la demanda de la técnica, las complicaciones siguen siendo bajas y, en su mayor parte, menores. Sin embargo, las posibles complicaciones como la ceguera y la necrosis de la piel no son despreciables (66). También existen técnicas estandarizadas para minimizar las posibles complicaciones de los rellenos independientemente de la localización anatómica (59). La preparación esteril de la piel para reducir el riesgo de infeccion es primordial, en consecuencia , los antisepticos ideales incluyen el ácido hipocloroso y las toallitas de clorhexidina. A su vez, las técnicas de inyección a baja presión son cruciales. Para evitar efectos indeseados tales como el eritema o la hinchazon , el uso de hielo durante el procedimiento puede reducir la probabilidad de los mismos (59). 7.Discusión La rinomodelación con rellenos inyectables se plantea como una alternativa a la rinoplastia quirúrgica debido a sus bajas complicaciones y su alta tasa de satisfacción. El hecho de que la rinoplastia sea una cirugía técnicamente exigente ha contribuido a aumentar el interés por el relleno nasal. Aún así, existe una relación estrecha entre el relleno nasal y la rinoplastia, ya que en ocasiones se utilizan de forma complementaria, por ello, es necesario valorar distintos aspectos. En primer lugar, tras realizar una correcta anamnesis y exploración física del paciente (añadiendo si se requieren pruebas de imagen de forma complementaria) es necesario tomar una decisión en cuanto al tipo de tratamiento que desea o debería de recibir la persona, ya que no todos son candidatos para la rinomodelación no quirúrgicas y por el contrario, no todos deben de pasar obligatoriamente por el bisturí, pudiendo obtener resultados satisfactorios con técnicas menos agresivas. En segundo, recordar que los procedimientos no son excluyentes entre ellos, ya que en muchas ocasiones los pacientes se pueden beneficiar de una rinomodelación con rellenos faciales para "probar" su nueva nariz durante varios meses o años y convencerse de la necesidad de una técnica permanente o, por el contrario, descartar dicha opción. Muchas veces las simulaciones por ordenador de una rinoplastia quirúrgica no son reales ni naturales, por lo que una rinomodelación con rellenos es una alternativa interesante a valorar para ver los posibles resultados. No olvidar el riesgo implícito dentro de los procedimiento quirúrgicos y los gastos económicos, no siempre asumibles para el paciente. Dentro de esta primera sección, en el apartado de la anamnesis, es necesario conocer la etnia del paciente, ya que esto puede suponer una diferencia en cuanto al procedimiento en sí o su percepción de la belleza. En el estudio realizado por Ziade et al (62) donde se preguntaba a un grupo de expertos de diferentes regiones con distintos tipos de población (nariz árabe/fenicia en oriente Medio, nariz asiática, nariz caucásica en Europa y la nariz hispana/latina en América del Sur) todos los expertos invitados respondieron a una encuesta. Hubo similitudes entre la mayoría de los pasos durante el procedimiento. Sin embargo, se identificaron varias diferencias con respecto a la anatomía inicial y las expectativas de los pacientes que podrían atribuirse al origen étnico. Por lo tanto, con la diversidad étnica y cultural global existente actualmente, es imperativo no solo conocer la anatomía nasal y las técnicas de inyección seguras, sino además tener conciencia de las diferencias raciales en cuanto a procedimiento, expectativas y cánones de belleza de estas variedades étnicas. Una vez superada la fase de anamnesis y exploración, es necesario recordarnos a nosotros mismos como especialistas y al paciente como cliente, los fundamentos de la rinomodelación no quirúrgica, basada en la idea del uso de injertos con un propósito estético,cuyo objetivo final es la armonización facial y la satisfacción, y no solo en los cambios de contorno de carácter volumétrico. Para ello, la revisión de la literatura nos ofrece técnicas reproducibles con rellenos usados de forma habitual en medicina estética.En los últimos años, el ácido hialurónico se ha convertido en la opción más ampliamente aceptada para realizar este procedimiento, considerándolo como el “relleno ideal'', aunque también hay quienes defienden de forma firme el uso de hidroxiapatita cálcica como material de elección. Este producto, presenta ciertas ventajas en comparación con al ácido hialurónico como mayor permanencia en el tiempo (9-12 meses), necesidad de volúmenes más pequeños de inyección (disminuyendo por ende también el riesgo de isquemia por compresión), y un buen efecto volumizador y de suspensión. Se constatan buenos resultados, y un retoque mínimo al año del tratamiento (41). Pese a esto, una gran desventaja es que no existe una sustancia capaz de degradar la hidroxiapatita, mientras que cualquier defecto realizado con hialurónico sí que puede corregirse a través de la hialuronidasa. Respecto a la técnica, se describen tres planos de inyección en los estudios revisados: subcutáneo, sub-SMAS (de planos profundos) y supraperióstico o suprapericóndrico. No existe una técnica única ni completamente establecida, por lo que muchos de los autores realizaron una combinación de las mismas, por ejemplo, del plano subcutáneo y supraperióstico. Se considera en este sentido el plano supraperióstico y/o suprapericóndrico como el plano más seguro para depositar el material, debido a que es avascular y reduce el riesgo de embolización suprarterial tras la inyección. En cambio, sí que aumenta el uso del plano supraperióstico en el radix y en espina nasal anterior, y el subcutáneo en punta y columela. En cualquier caso, no hay estudios que comparen la tasa de complicaciones entre rellenos colocados en distintos planos de infiltración, por lo que tampoco puede afirmarse firmemente cual es el plano más seguro. Todo lo mencionado, nos deja entrever la delicadeza de la técnica y la necesidad de un conocimiento muy concreto por parte del profesional que la realiza para poder individualizar el caso de cada paciente para realizarle el retoque más adecuado. (55-61). Respecto al orden de inyección, la gran mayoría de los autores revisados prefieren inyectar primero el dorso, similar a la secuencia utilizada en la rinoplastia quirúrgica. La enseñanza tradicional de la rinoplastia aconseja elevar o disminuir el dorso según necesidades, y a continuación fijar la punta para evitar los cambios en la punta mientras se está trabajando el dorso. Así, autores como Mon et al describieron la inyección con el siguiente orden: radix, dorso, punta y suprapunta. Otros estudios, como el de Kurkijan et al (63), también se decantan por inyectar primero el dorso, al igual que Brewster et al y Segreto et al. Sin embargo, Bertossi et al. (61) describieron el uso de una técnica de inicio en la región inferior en una serie de 150 pacientes. La justificación de esta técnica radica en que a diferencia con la rinoplastia, todas las modificaciones de la rinomodelación se realizan por adición de relleno, sin poder reducir ninguna estructura anatómica. En este escenario, el riesgo de sobreproyección de la punta es mayor, por lo que se considera como una opción fijar inicialmente la punta en la proyección y tamaño deseados y a continuación elevar el dorso en consecuencia para que coincida. Con este proceso, se diseñó un estudio con revisión de 2130 pacientes en los que realizan la técnica ascendente dirigiéndose a cuatro puntos principales con la siguiente secuencia: punta, base, dorso y radix. La punta se inyectó primero para establecer la proyección deseada y estrechar la punta adecuadamente. Después se inyectó la base con un bolo, aumentando la proyección deseada. A continuación se aborda el dorso y por último la suprapunta. Los resultados, satisfacción y riesgo de complicaciones de los pacientes con esta técnica son comparables a los de la técnica habitual (7, 30, 38, 41) Otro tema a aclarar, es el uso de cánulas o agujas, que tampoco está establecido y la decisión depende del profesional que la realiza. Es esencial conocer la inoculación de material en su plano correcto a través de un buen entrenamiento. Existe una tendencia al uso de cánula, pero también la literatura expone que por ejemplo, el plano supraperióstico sólo puede alcanzarse con agujas por la flexibilidad inherente a las cánulas que podrían desviarnos del plano deseado. En radix, dorso nasal y espina nasal anterior el plano más seguro se considera el supraperióstico donde se recomienda usar agujas. En la punta, supratrix y alas nasales se usa frecuentemente el subcutáneo donde se recomienda usar cánulas. (64, 18, 41) Centrándonos en las complicaciones, la gran mayoría de los artículos exponen complicaciones leves (eritema, asimetrías, hematomas…) transitorios y resueltos de forma rápida. Ocasionalmente se describen complicaciones graves para las que hay que disponer de un equipo especial de tratamiento y fijar siempre una especial atención en ellas. Si que es patente que realizando una técnica lo más protocolizada posible con realización de inyecciones lentas, delicadas, con baja presión, en un adecuado plano y valorando cualquier blanqueamiento durante el procedimiento no se suelen encontrar efectos secundarios. (65-72) Aun así, hay una escasez de datos generales de calidad en forma de estudios experimentales y prospectivos sobre precisión, eficacia, y complicaciones por lo que de alguna forma todo lo anterior cae en un pequeño sesgo de resultados.(41,73-78) Respecto a la satisfacción, fue mayor al 90% en todos los estudios, por lo que aunque en ocasiones el resultado es temporal casi siempre es muy bien valorado en los pacientes. Puntos fuertes y débiles. Tras realizar esta revisión, consideramos como punto fuerte de nuestro trabajo la amplia cantidad de información existente y recopilada para realizar un trabajo extenso sobre la técnica de rinomodelación. Existe un gran número de publicaciones que nos muestran la forma ideal de realizarla, las posibles complicaciones y los resultados. Así, disponemos de un soporte documental adecuado que nos ofrece seguridad “teórica” en nuestra práctica clínica. Por otra parte, hay que evaluar con cautela los artículos ya que muchos de ellos son basados en series de casos pequeños e incluso reportes de únicos pacientes. También se describen variaciones tanto en resultados como en forma de realizar la técnica entre unos y otros autores, esto nos obliga a necesitar una base teórica clara y mantenernos continuamente actualizados para poder adecuar nuestra propia práctica diaria a nuestra forma y nuestros objetivos, y a la vez ser críticos con lo publicado y con lo que se publicará. En el presente trabajo hemos intentado exponer las generalidades básicas para poder tener una visión global de todos los aspectos a tener en cuenta en la rinomodelación sin cirugía. Como hemos indicado en el párrafo anterior es necesario conocer de forma más detallada cada uno de los aspectos de la técnica junto con un programa práctico formativo supervisado adecuado. Así, y, en conclusión, la rinomodelación es un procedimiento excelente para corregir defectos que sean abarcables con estos materiales de relleno. Es asequible económicamente, con buenos resultados clínicos y muy satisfactoria para el paciente. Probablemente en los próximos años continúe aumentando la demanda de este tratamiento como hasta ahora y continúen utilizándose materiales como el AH en gran parte de los procedimientos ya que es un material seguro y con pocos efectos secundarios. Continuarán publicándose artículos con modificación de técnicas o uso de otros materiales adyuvantes al AH (uso de varios materiales para mejorar el soporte, ayuda con hilos tensores…).Por ello y a pesar de que con estos materiales y la técnica actual los resultados son excelentes, invitamosa la renovación y actualización de forma continua en este campo. 8. Conclusiones La rinomodelación no quirúrgica con ácido hialurónico en manos de médicos expertos es una técnica versátil, satisfactoria y altamente segura. No existe un estándar completo de realización de la técnica. Tras la revisión de artículos observamos que existe variación tanto en los planos de inyección elegidos (suprapericóndrico, suprarperióstico…) como en el orden de inoculación (técnica ascendente versus descendente) e incluso en el material de relleno ideal escogido por el médico que realiza la rinomodelación. Sea cual sea la técnica elegida, todos los artículos presentan unos resultados excelentes con una percepción por parte del paciente muy buena y con baja tasa de complicaciones. Tras la revisión del tema, realizamos un anexo con un protocolo básico para poder disponer de un orden que respalde una la técnica estandarizada y así realizarla de forma correcta y con mayor facilidad (Anexo 11). 8.1 Líneas de futuro A pesar de que la rinomodelación con ácido hialurónico (o en su defecto , con otros materiales de relleno ) es un procedimiento altamente complejo con las cualidades descritas a lo largo del trabajo, es necesario el estudio y la innovación constante en el campo para una mejora no solo para la calidad y resultados de nuestros pacientes, sino para nuestra excelencia como profesionales , sea a través de nuevos materiales, técnicas o instrumentaciones. Mediante revisiones, estudio con pacientes propios, o ensayos clínicos a través de empresas farmacéuticas con nuevos productos, todos los pasos nos acercan, de una manera más o menos directa, hacia la mejora de la técnica y en definitiva, al ensalce de la medicina estética. 9. Abreviaturas AH Ácido hialurónico APL Ácido poliláctico ENA Espina nasal anterior MEC Matriz extracelular NSR Rinoplastia no quirúrgica cAHa Hidroxiapatita de calcio PDO Polidioxanona SMAS Sistema musculoaponeurótico nasal superficial 10. Anexo Protocolo esquemático de pasos rinomodelación. -Realización de historia clínica. Insistiendo en antecedentes médicos y alergias. Además, es fundamental explicar el procedimiento y ajustar las expectativas del paciente a los resultados que consideramos que podemos obtener. -Análisis nasal detallado. Debemos realizar un análisis clínico exhaustivo. Es importante observar el tipo de piel, realizar una descripción primaria de la nariz, observar tamaño y alineación. Debemos realizar documentación fotográfica estandarizada previo al tratamiento. -Obtener consentimiento informado. Uno por cada técnica que realizaremos para la correcta rinomodelación. -Planificación sobre fotografía. Sobre fotografías impresas, realizaremos las líneas necesarias que corrijan el defecto a mejorar. Así obtendremos una estimación del resultado del tratamiento. -Elección de la técnica. Uso de ácido hialurónico exclusivo, hilos tensores, botox… -Ejecución de tratamiento. a)Asepsia y antisepsia. b)Aplicación de anestesia. (Por ejemplo EMLA, 30 minutos). c)Inyección del relleno: Para rellenar el dorso, insertaremos una cánula de 25G hasta 22G en el orificio creado por la aguja de 21G en la punta de la nariz, y luego avanzaremos lentamente la cánula en un plano profundo (supraperióstico). hasta llegar a la base sin desviarse de la línea media. Al mismo tiempo, para hacer avanzar la cánula, levantaremos ligeramente la piel de la parte posterior de la nariz con el pulgar y el dedo medio de la otra mano que manipula la cánula . Es importante fijarnos en el plano de inyección, que debe ser profundo para no dañar los vasos sanguíneos.Debemos dejar pequeñas dosis de producto en cada zona, entre 0,15- 0,25 ml y no desviar la aguja de la línea media. Es recomendable realizar la técnica en retrotrazado, para controlar mejor la evolución de las áreas que tratamos y la cantidad de material que utilizamos. Después realizaremos el ángulo punta nasal-columela-angulo nasolabial, introduciendo la cánula por el mismo orificio que hemos utilizado anteriormente y con dirección hacia la espina nasal. Nos introduciremos en el plano suprapericóndrico hasta la parte inferior de la columela, fijándonos siempre en la trayectoria de la cánula realizando una ida- vuelta unas tres veces hasta crear un bolsillo. Es ahí donde inyectaremos en retrotrazado de nuevo, primero a nivel de la punta nasal para elevarla, segundo en la columela para corregir su retracción y aumentar el soporte a la punta, y por último el área infradomal para hace un efecto óptico de rotación de la punta. En este tercer punto hay que tener una delicadeza especial para realizar el depósito exacto en línea media, y así evitar la desviación de la punta y asimetrías. Los volúmenes en esta zona también son muy pequeños, entre 0,05 y 0,2 ml por punto. Es fundamental no perder de vista el depósito y la colocación de la canúla, en esta zona se recomienda introducir el primer y segundo dedo de la mano no dominante en ambas narinas para poder monitorizarlo adecuadamente. -Postratamiento. Debemos informar al paciente de las complicaciones inmediatas y la necesidad de acudir inmediatamente para valorar en caso de que apareciese dolor intenso, lividez o cianosis. Además, debemos mencionar que es normal que aparezca dolor leve y equimosis en le postratamiento inmediato. También edema y eritema que puede persistir algunas semanas. Se recomienda realizar una revisión al segundo y décimo días postratamiento. Podremos realizar un retoque en caso de que sea necesario. 11. Bibliografía 1. Jasin M. E. (2013). Nonsurgical rhinoplasty using dermal fillers. Facial plastic surgery clinics of North America, 21(2), 241–252. https://doi.org/10.1016/j.fsc.2013.02.004 2. Wang, L. L., & Friedman, O. (2017). Update on injectables in the nose. Current opinion in otolaryngology & head and neck surgery, 25(4), 307–313. https://doi.org/10.1097/MOO.0000000000000379 3.Clark C. P., 3rd (2007). Animal-based hyaluronic acid fillers: scientific and technical considerations. Plastic and reconstructive surgery, 120(6 Suppl), 27S–32S. https://doi.org/10.1097/01.prs.0000248806.70402.7b 4. Jin, H. R., & Kim, S. J. (2022). 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