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El descanso activo es tan importante como un entrenamiento MUTUALIDAD FCF | 08/01/2019 El descanso activo constituye un elemento imprescindible que forma parte fundamental del entrenamiento y acondicionamiento físico de aquellos que practican deporte con intensidad, sean deportista de élite o no, porque ayuda al organismo a reposar del desgaste sufrido en el ejercicio fortaleciendo músculos para prevenir futuras lesiones. En la práctica del ejercicio, los músculos se desgastan y producen pequeñísimas roturas fibrilares que se recuperan con el descanso: Para cuidar el cuerpo: Los expertos en el tema consideran que el descanso es tan importante como el entrenamiento, ya que es necesario cuidar el cuerpo y no someterlos constantemente a intensos entrenamientos para evitar lesiones o molestias futuras. Este tipo de descanso admite realizar una actividad física suave, a una intensidad menor que en la de la ejercitación diaria, es decir, que se sitúa el activo entre el descanso total y el entrenamiento. Porqué es cierto que en muchos casos se somete al cuerpo a niveles de actividad física muy intensa, ya que algunos piensan que así pueden mejorar su condición de ponerse en forma en poco tiempo y es un error, igual que cuando se ejecuta a un ritmo elevado de entrenamiento porque el deportista se siente lleno y no le da la oportunidad a su cuerpo a recuperarse, provocando con esta sobrecarga se resiente y aparezcan dolores y sobrecargas musculares. Ventajas del descanso activo: No sólo el descanso activo impide la aparición de lesiones o el desgaste físico, sino que en la medida que le damos una relajación al organismo para que repose sobre el esfuerzo realizado, el rendimiento será mucho mayor a posteriori. Por descontado que el descanso físico será diferente dependiendo de la forma física de deportistas y sus propios objetivos, por ello no hemos de olvidar el equilibrio entre la carga de entrenamiento y las etapas de tregua, que también deberán estar igualmente señaladas en el calendario personal. Formas de descanso activo: Se trata de un tipo de descanso que se encuentra entre el reposo total y el entrenamiento y que sirve, además, para salir de la rutina de entrenamiento. ¿Como ejecutarlo? La idea es realizar una actividad física suave de menor intensidad a la que se realiza regularmente, con la finalidad de mantener activo el metabolismo. Por ejemplo, podría ser una caminata de 45 minutos, ir en bicicleta, nadar o una ligera carrera de unos 20 minutos. Este tipo de actividades más suaves pueden ser realizadas los fines de semana o aquellos días en los que por diversas razones, como el cansancio, estado meteorológico u otras causas, no se tenga ganas o energía para entrenar fuerte. Igual se puede disfrutar de una relajada matinal de senderismo, lo que representa una buena forma de mantener el cuerpo activo, con diferentes tipos de superficie que irá bien para el entrenamiento propioceptivo, y además, conectar con la naturaleza de la que, no nos olvidemos, también formamos parte. Hay quien prefiere realizar paseadas en terrenos más o menos planos, lo cual contribuirá a hacer que las piernas se oxigenen y el corazón trabaje a un ritmo placentero. Pero también resulta beneficioso nadar a una intensidad baja, ya que es una actividad efectiva para relajar músculos y articulaciones. El tacto del agua ayudará a relajar los músculos por los esfuerzos de días venideros, además de ser una idea genial para trabajar la respiración. La bicicleta es la escogida por muchos para esta etapa de descanso activo y hacer unos quilómetros suaves y que nos proporcione relajación, así que representa una buena opción. Lo mejor es pasear tranquilamente soltando las piernas de tanto en tanto, porque así se mejorará la circulación de las piernas y a la vez consolidan las moras conseguidas en los duros entrenamientos. Sin duda, en esta etapa de descanso activo tiene el rol el sueño reparador, porque es fundamental para la recuperación muscular posterior al entrenamiento. De 8 a 10 horas de sueño serán necesarias para que el cuerpo asimile los cambios y los músculos se regeneren. También es importantísimo evitar el ejercicio físico unas horas antes de ir a dormir, para que no dificulte coger el sueño. Se deberá tener presente que cuando hablemos de días de descanso activo no tienen porque ser una jornada totalmente pasiva, y dependerá de las preferencias personales de cada uno.