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La cultura en la tradición marxista Referencias La cultura en la tradición marxista Un ejemplo con el cual podemos analizar el rol de la ideología y la posibilidad de su difusión masiva, es la lucha que pudo observarse en nuestro país entre el kirchernismo y el Grupo Clarín. En esta lucha se evidenció la centralidad de la imagen y la difusión ideológica de un lado y del otro, así como el rol estratégico que tienen los medios de comunicación. Postales de la “guerra” entre el kirchnerismo y los medios de comunicación.pdf 558.6 KB La tradición marxista tiende a homologar la cultura a la ideología, y la ubica en el nivel superestructural. Los autores enmarcados en la línea marxista abordan la cultura en función de su contribución a la dinámica de la lucha de clases (desde una perspectiva políticamente valorativa). A continuación, destacamos una frase de Althusser (s.f.), uno de los principales exponentes sobre ideología, y te preguntamos ¿qué piensas acerca de lo que dice el autor? LECCIÓN 1 de 2 La cultura en la tradición marxista https://articulateusercontent.com/rise/courses/niP4jpjW4mLul1qhw87mFjoZhcWShJ_r/4ocwDWfv0cqSTlMZ-Postales%2520de%2520la%2520%25E2%2580%259Cguerra%25E2%2580%259D%2520entre%2520el%2520kirchnerismo%2520y%2520los%2520medios%2520de%2520comunicaci%25C3%25B3n.pdf “La ideología representa la relación imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia” (Althusser, s.f., https://perio.unlp.edu.ar/teorias2/textos/m3/althusser.pdf). Para continuar, proponemos un recorrido por el pensamiento de los referentes más relevantes del marxismo, que dan cuenta sobre el rol de la cultura entendida como factor de cohesión y de concientización social. Los aportes de Lenin a la comprensión de la cultura Figura 1. Vladimir Ilich Lenin (1870-1924) Fuente: Biografías y vidas (2020). Vladimir Ilich Lenin (1870-1924). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/lenin.htm Vladimir Ilich Lenin (1870-1924) Lenin fue uno de los dirigentes del partido bolchevique desde su formación en 1903 y condujo a los soviéticos al poder en octubre de 1917. Fue puesto al frente del gobierno soviético hasta 1922, cuando se retiró por problemas de salud. Después de liderar la revolución de octubre, Lenin sirvió como el primer y único presidente de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR). En 1919, Lenin fundó la Internacional Comunista, organización comunista internacional que gobernaba a los partidos comunistas de distintos países. Esta organización tenía como objetivo luchar por la supresión del sistema capitalista, el establecimiento de la dictadura del proletariado, la República Internacional de los Soviets, la abolición de las clases y la realización del socialismo como primer paso hacia la sociedad comunista. Hacía el final de su vida, Lenin escribió sus últimos artículos, donde expuso un programa de lucha contra la burocratización del Partido Comunista y del Estado soviético. Finalmente, murió el 21 de enero de 1924. Como es de suponerse, en los escritos de Lenin se plantea la determinación de la cultura por factores extraculturales (las condiciones materiales de existencia) y se introduce la relación dominación-subordinación en la esfera de la cultura. En referencia a la cultura nacional, se distingue entre la cultura dominante, propia de la burguesía; la cultura dominada, característica del campesinado tradicional; y elementos de la cultura democrática socialista, propia del proletariado. Según el artículo presentado en esta lectura, se observa una lucha entre quienes conducen el gobierno kirchnerista, en su búsqueda por construir un ideal político uniforme hacia la sociedad; y, por otro lado, el factor ideológico ejercido por el espacio privado representado por el Grupo Clarín, quien defiende sus propias perspectivas y difunde un mensaje hacia su audiencia. Lenin erige su tesis en contra del populismo de fines del siglo XIX. Pensaba que en la etapa prerrevolucionaria la tarea cultural debía subordinarse a la instancia política, pero que en la fase posrevolucionaria la revolución cultural debía pasar a primer plano. “La concepción leninista de la cultura contrasta con el positivismo y el relativismo cultural de los antropólogos, en la medida en que se inscribe en el contexto abiertamente valorativo de un proyecto político y social” (Giménez Montiel, 2005, p. 58). Para Lenin, una cultura era superior a otra en la medida en que permitía una mayor liberación de la servidumbre de la naturaleza. Su aporte fundamental consistió en plantear la relación de dominación, que mencionamos anteriormente, en el terreno de la cultura. Si bien Marx se había referido a tal relación de condicionamiento al hablar de la conciencia, no había profundizado en la magnitud de su importancia. Lenin, bajo el concepto de dirección, ubicado en la esfera de la sociedad política (Portelli, 1998), instala la idea de hegemonía, que luego retomará Gramsci para explicar el consenso generado por la sociedad civil mediante el control cultural del bloque ideológico. Ideología, estructura y material ideológico en Antonio Gramsci Figura 2. Antonio Gramsci (1891-1937) Fuente: Biografías y vidas (2020b). Antonio Gramsci (1891-1937). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gramsci.htm Antonio Gramsci (1891-1937) Nació el 22 de enero de 1891 en Ales, Cagliari, en la isla de Cerdeña (Italia). Fue uno de los pocos intelectuales surgidos efectivamente en el seno de las clases subalternas que alcanzó la categoría, propuesta por él mismo, de intelectual orgánico de las clases subalternas, creador de ideología. En 1911, gracias a la obtención de una beca, se matriculó en Filología Moderna en la Facultad de Letras de Turín. En 1913 ingresó al Partido Socialista Italiano e inició una activa militancia por la causa proletaria. A partir de marzo de 1922, representó en Moscú al Partido Comunista Italiano (el cual se convertiría en el PSI) en la Internacional. En octubre de ese mismo año, se produjo la marcha de Mussolini sobre Roma y la toma del poder por el fascismo. Al año siguiente, se ordenó el arresto de Antonio Gramsci, pero fue posteriormente liberado. En 1926, Gramsci fue designado secretario general del Partido Comunista Italiano. El 8 de noviembre de 1926, fue detenido, situación que perduró hasta unos días antes de su muerte, en 1937. El fiscal fascista que pidió la condena de Antonio Gramsci alegó que había que evitar que su mente pensara durante veinte años. Gravemente enfermo, Gramsci escribió en la cárcel una obra que trasciende al marxismo, Los cuadernos de la cárcel, cuya influencia en la actualidad abarca a las ciencias sociales de todo el mundo. Figura 3. Obra de Gramsci (escrita en la cárcel) recopilada en 29 cuadernos Fuente: Abertzalekomunist (Usuario). (s.f.). Obra de Gramsci (escrita en la cárcel) recopilada en 29 cuadernos. Recuperado de https://www.abertzalekomunista.net/es/biblioteca- 2/marxistas-internacionales/gramsci-antonio/294-cuadernos-de-la-carcel-5politiche/quaderni- del-carcere Obra de Gramsci (escrita en la cárcel) recopilada en 29 cuadernos. Esta obra la escribió Gramsci en diferentes cárceles de Italia, encerrado por el régimen fascista de Benito Mussolini. Está clasificada en 29 cuadernos en los que plasma el abordaje teórico de los problemas de la cultura, y “realiza los principales aportes marxistas del siglo XX al trabajo teórico e investigativo sobre materias sociales para enfrentar los problemas de hoy, y ayudar a formular nuevos proyectos culturales” (García Ronda, 2020, https://icicjuanmarinello.cubava.cu/publicaciones/). Antonio Gramsci fue un pensador clave en la historia de la teoría marxista, porque fue uno de los primeros que, en el marco de dicha corriente teórica, puso un fuerte acento en los fenómenos ideales, sin dejar de lado el materialismo. Particularmente, se enfocó en la superestructura, y observó losmecanismos por los cuales el capitalismo es legitimado. La pregunta que Gramsci se hizo en el siglo XX fue ¿cómo opera la superestructura para sostener el orden capitalista? Para dar respuesta a este interrogante, desarrolló dos conceptos a los que llamó funciones de la superestructura: la sociedad política y la sociedad civil. Según él, la sociedad política está constituida por el Estado, aunque no hace referencia a los gobernantes, sino al Estado como fuerza, único autorizado a usar la violencia legítima (ejército, policía, etc.). Gramsci entendía que, si la ley en una sociedad capitalista era el reflejo de la estructura, de las relaciones entre privilegiados y no privilegiados, entonces el Estado detentaba la violencia con el fin de mantener el orden capitalista establecido. Esta acción del Estado fue llamada por Gramsci función de coerción. Desde la postura gramsciana, la necesidad de detentar la violencia por parte del Estado da cuenta de la injusticia del sistema capitalista. La figura de la influencia del Estado puede observarse en el caso citado de la lucha entre el gobierno kirchnerista y el Grupo Clarín. El primero aparece de un modo claro, que lejos de ser un garante neutral o un representante del contrato social, se ofrece como un agente político con poder de incidir sobre la sociedad. Por otra parte, bajo el concepto de sociedad civil, Gramsci incluye los fenómenos puramente ideológicos que tienen lugar en instituciones tales como las escuelas, las bibliotecas, iglesia, etcétera, y que ejercen la función de consenso. Gramsci entiende que la lucha contra el capitalismo ya no pasa por la lucha contra la sociedad política, sino con la sociedad civil. El logro de consenso por parte de la sociedad civil posibilita la hegemonía, entendida como un vínculo de dominación aceptada, como una concepción del mundo compartida, como una modalidad de poder, como la capacidad de dirección basada en el consenso cultural. Cultura e ideología configuran, entonces, el instrumento privilegiado de la hegemonía, por la cual una clase social logra el reconocimiento de su concepción del mundo. La cultura entendida de este modo posee una eficacia integradora y unificadora. Por esta vía, la cultura determina la identidad colectiva de los actores histórico-sociales. Gramsci toma el concepto de hegemonía del propio Lenin, pero lo explica en términos de una especie de atracción que se da entre los intelectuales de las distintas clases y genera, de este modo, un bloque ideológico. De esta forma, los intelectuales de las clases fundamentales captan, mediante un proceso de transformismo, a los intelectuales que representan a las clases subalternas. El bloque ideológico estaría, entonces, controlado por la clase fundamental, quien dispone de materiales y medios que le permiten el manejo de la estructura ideológica (instituciones de difusión de esta ideología) y del material ideológico (instrumentos utilizados para dicha función, tales como las bibliotecas o los medios de comunicación) (Portelli, 1998). SUBMIT La posición de la clase subalterna o dominante determina, según Gramsci, una gradación de niveles jerarquizados en el ámbito de la cultura. De este Desde tu percepción, ¿cuáles pueden ser al menos cuatro instituciones fundamentales encargadas de la difusión de la ideología? Estado Bancos Iglesia Escuela Shopping Center Prensa modo, podemos hablar de formas elaboradas, sistemáticas y políticamente organizadas de cultura, tales como la filosofía o la religión; y de formas menos elaboradas y refinadas, tales como el sentido común o el folklore. Gramsci toma una posición a favor de la elaboración de la cultura, de la transformación cualitativa de las subculturas folklóricas a partir de una reforma intelectual y moral, pero insiste en la necesidad de constituir un bloque intelectual moral, una gran cultura nacional-popular de contenido crítico y sistemático. Para Gramsci, la revolución se debe pensar a partir de la superestructura. Esta es la diferencia fundamental con Marx. La hegemonía de un centro director sobre los intelectuales se confirma a través de dos líneas principales: una concepción general de la vida, una filosofía “y un programa escolar, un principio educativo y pedagógico original, que interesen, en su dominio técnico, a la fracción más homogénea y numerosa de los intelectuales, desde el maestro de escuela a los profesores universitarios” (López, 2019, https://www.eumed.net/rev/cccss/2019/09/hegemo nia-imposicion- ideologica.html). Antonio Gramsci es, junto con Althusser, uno de los grandes intelectuales que lograron complementar o incluso afinar ni más ni menos que la teoría del Karl Marx. Mientras Marx realiza su teoría objetivista, centrada en la base material o estructura de las sociedades; Gramsci ofrece una mirada centrada en el componente inmaterial, entendido como el factor ideológico o cultural situado en aquello que había de denominar como superestructura. De esta manera, mientras la sociedad política es el espacio consagrado a ejercer el control y conducción del bloque histórico, a través de la coerción o el consenso. La sociedad civil acoge a todas aquellas instituciones que habrán de elaborar la cultura expresada en sus distintos niveles jerarquizadas o refinadas progresivamente como el sentido común, el folclore, la religión y la ideología. Figura 4. Interpretación de la estructura y super estructura de la hegemonía Fuente: elaboración propia. Así, la hegemonía se entiende no solo como la supremacía que un Estado ejerce sobre otro, sino como una supremacía capaz de convencer a sus subordinados, de manera tal que conciban al mundo social como único, e incluso deseable en términos de prosperidad y garantías de las condiciones de reproducción de la vida. En este sentido, cabe aclarar que los medios de comunicación situados en el seno de la sociedad civil, no cuentan con un atributo exclusivo a la hora de construir hegemonía, sino que se encargan de una promoción difusa y masiva de valores, en una suerte de claves de interpretación de ciertas noticias y acontecimientos orientadas intencionalmente a la audiencia. En el caso citado, el Grupo Clarín conserva los intereses privados que pretenden ser “neutrales”, es decir, de alguna manera, intentan traducirse como ingenuos y carentes de intencionalidad cultural o política. Mientras que Gramsci propone su esquema interpretativo en torno a la construcción de hegemonía, ofrece, casi simultáneamente, una salida a este cerrojo sociológico, a través de una lucha hegemónica expresada bajo la figura de posiciones, prolongada en una verdadera batalla cultural a través de los medios; o bien, una manera directa y frontal, al estilo de la revolución lenilista de octubre de 1917, con la toma del palacio de invierno, definida como guerra de movimientos. Para un análisis crítico de la cultura La propuesta de Gramsci, a pesar de haber sido producida en la década del ‘30, resulta un encuadre teórico valioso y actual para el análisis crítico de la cultura y de la ideología. Particularmente, el esquema teórico propuesto por el autor nos permite analizar la construcción de consenso mediante el papel de los intelectuales y el uso de material ideológico (como los medios masivos de comunicación, por ejemplo), lo cual se constituye en un tema de debate altamente presente en nuestra cotidianeidad. A continuación, ilustraremos, dentro del esquema teórico de Gramsci, lo que atañe a este apartado: la función de consenso ejercida por la sociedad civil a través del control del bloque ideológico. Sintetizamos, según explica Portelli (1998), como el aspecto esencial de la hegemonía de la clase dirigente reside en su monopolio intelectual, es decir, en la atracción que sus propios representantes suscitan entre las otras capas de intelectuales. Esta atracción termina por crear un bloque ideológico –o bloque intelectual- que liga lascapas intelectuales con los representantes de la clase dirigente. Te invitamos a ver el siguiente video que resume la propuesta de Antonio Gramsci. YOUTUBE Gramsci para principiantes (Canal encuentro - sin intro) https://www.youtube.com/ https://www.youtube.com/watch?v=H5nhDWXV5cs Fuente: Sáliche, L. (2018). Raymond Williams (1921-1988). Recuperado dehttps://www.infobae.com/america/cultura-america/2018/05/19/como-pensaba-raymond-williams-el- intelectual-que-se-oponia-a-la-cultura-como-casa-de-te/ Raymond Williams y los estudios culturales Figura 5. Raymond Williams (1921-1988) Gramsci para principiantes (Canal encuentro - sin intro) Enjoy the videos and music you love, upload original content, and share it all with friends, family, and the world on YouTube. VER EN YOUTUBE https://cdn.embedly.com/widgets/media.html?src=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fembed%2FH5nhDWXV5cs%3Ffeature%3Doembed&display_name=YouTube&url=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DH5nhDWXV5cs&image=https%3A%2F%2Fi.ytimg.com%2Fvi%2FH5nhDWXV5cs%2Fhqdefault.jpg&key=40cb30655a7f4a46adaaf18efb05db21&type=text%2Fhtml&schema=youtube https://cdn.embedly.com/widgets/media.html?src=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fembed%2FH5nhDWXV5cs%3Ffeature%3Doembed&display_name=YouTube&url=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DH5nhDWXV5cs&image=https%3A%2F%2Fi.ytimg.com%2Fvi%2FH5nhDWXV5cs%2Fhqdefault.jpg&key=40cb30655a7f4a46adaaf18efb05db21&type=text%2Fhtml&schema=youtube Fuente: Sáliche, L. (2018). Raymond Williams (1921-1988). Recuperado de https://www.infobae.com/america/cultura-america/2018/05/19/como-pensaba-raymond- williams-el-intelectual-que-se-oponia-a-la-cultura-como-casa-de-te/ Raymond Williams (1921-1988) Nace en Gales el 31 de agosto de 1921 y es considerado el principal referente de la Escuela de Birmingham o de Estudios Culturales. Tal como otros intelectuales marxistas contemporáneos de las décadas de los años ‘50 y ‘60, comienza en al partido comunista, y luego, a partir de ciertas diferencias con el sector ortodoxo, se aleja de este y se concentra en el estudio de la cultura y en el desarrollo de una historia cultural. La perspectiva marxista culturalista es uno de sus mayores aportes a la línea crítica, puesto que pone en evidencia las implicaciones de la cultura en los procesos históricos y en el cambio social (Karam, 2009). Desde el punto de vista de Raymond Williams, el motor del cambio social está relacionado con la acción orientada por valores, por lo cual la cultura está en su eje de análisis. Williams retoma los aportes de Gramsci y entiende la cultura bajo la idea de consenso, propuesta por aquel autor, y se refiriere a la hegemonía en términos de “una cultura en el más estricto sentido, pero también entendida como vívida dominación y subordinación de clases particulares” (Williams, 1980, p. 110). El axioma propuesto por Williams afirma que la cultura popular, es decir, los modos de vida de las clases subalternas, son un aspecto decisivo para entender las relaciones sociales. Por lo tanto, la comprensión de cualquier relación social implica previamente la comprensión de la cultura en la cual tiene lugar. Esto nos permite hablar de una sociología de la cultura. Además, Williams aborda, como preocupación original, el arte. Su enfoque es crítico y entiende la sociedad como distintas formas de distribución de poder. Entre las distintas formas que observa está la economía, por ejemplo, pero también otras más sutiles, tales como las diferencias de género, etnias e identidades sexuales. La cultura es, entonces, la lente a partir de la cual percibimos las relaciones de desigualdad de poder, y el objeto de la crítica cultural debiera ser evidenciar dichas relaciones. Williams se enfoca luego en el hecho de la reproducción cultural, entendida como mantenimiento o estabilidad de pautas culturales, y afirma que discutir la reproducción cultural es sinónimo de discutir la reproducción social (Williams, 1980). En el caso citado, la lucha entre el Grupo Clarin y el kirchernismo, se plantea como una disputa en torno a aquellos valores y noticias que serán consideradas como ciertas y capaces de convencer a la sociedad civil acerca de las diferentes maneras de representación, así como establecer quiénes serán los legítimos defensores de los valores civiles y quiénes tendrán que abandonar sus pretensiones de poder. Al mismo tiempo, recupera la idea de autonomía relativa de las manifestaciones culturales, que depende de cuán cerca estén estas de las relaciones de poder. A su vez, la autonomía de la producción cultural condiciona la posibilidad de reproducción: a menor nivel de autonomía, mayor reproducción social (Williams, 1980). Por ejemplo, los medios masivos de comunicación poseerían menor autonomía relativa que ciertas áreas minoritarias, ya que se encuentran afectados por las relaciones de poder actuales. Las manifestaciones culturales que surgen en los medios, por su escaso nivel de autonomía, no darían lugar a ruptura alguna. Los estudios culturales latinoamericanos La propuesta de los estudios culturales desembarca en América Latina y adquiere diferentes orientaciones. Por este motivo, definir de lo que esta línea implica no es una tarea sencilla. Catherine Walsh, referente clave de esta perspectiva de pensamiento, se plantea por qué resulta necesario hablar de la construcción o articulación de un campo y proyecto intelectual denominado “estudios culturales” (Walsh, 2003, p. 12). La respuesta es que los ejes sobre los que se sostiene este campo están vinculados a la necesidad de pensar la producción simbólica en relación a la reproducción de las desigualdades. En torno a ello, los estudios culturales son un espacio, un marco teórico, crítico, pero también político, para dicha reflexión. La cultura ya no puede entenderse como el conjunto de costumbres o valores. Tampoco puede ser el dominio de una sola disciplina o área de conocimiento, o quedar aislada en la práctica y teoría de asuntos económicos, sociales y políticos (Walsh, 2003). La propuesta de los estudios culturales se sostiene en la observación de la relación entre la totalidad social y los fenómenos culturales, y evidencia la manera en la que el conocimiento está entretejido con el poder. Para Walsh, hoy podemos entender el campo de los estudios culturales latinoamericanos como una forma de pensamiento crítico renovado, que ya tuvo su desarrollo en las décadas de los ‘60 y ‘70 a partir de la teoría de la dependencia (que abordaremos más adelante), las teologías de la liberación, la investigación- acción participativa y la pedagogía del oprimido (Walsh, 2003). Quienes se dedican a los estudios culturales latinoamericanos, como revitalización del pensamiento crítico, consideran relevante comprender las relaciones íntimas entre cultura, política y economía, así como otras formas de conocimiento o epistemologías fronterizas (Mignolo, 2002), como las promovidas por los movimientos indígenas y africanos. Desde esta perspectiva, los estudios culturales resultan necesarios para problematizar las relaciones de poder, la reproducción de las desigualdades y las condiciones materiales de existencia en las cuales la cultura se entreteje. Problemáticas que son locales, pero al mismo tiempo globales, reflejo de la actual lógica del capitalismo tardío. A su vez, deben repensar las tendencias dominantes en las universidades latinoamericanas de adoptar y reinstalar perspectivas eurocéntricas (Lander en Walsh, 2003). La situación problemática señalada al comienzo de esta lectura, puede presentarse como parte de las tensiones que son globales, pero encuentran su correlato en la dimensión local, entre los intereses públicos y privados, que expresan a su vez el poder político y el poder económico en el país y en la región latinoamericana. Catherine Walsh Figura 6. Catherine Walsh Fuente: FeSP-UGT (2016). Catherine Walsh. Recuperado de https://aulaintercultural.org/quien-es-quien-en-interculturalidad/catherine-walsh/ Catherine Walsh “Walsh es profesora principal y directora del doctorado en Estudios Culturales Latinoamericanos de la Universidad Andina Simón Bolívar, con sede Ecuador, donde también dirige el Taller Intercultural y la Cátedra de Estudios de la Diáspora Afro-Andina” (Walsh, 2007, https://serycosmos2013.files.wordpress.com/). Formó parte, desde sus inicios, del proyecto Modernidad y Colonialidad, uno de los más importantes colectivos de pensamiento crítico activos en América Latina durante la primera década del siglo XXI, impulsado por los sociólogos Aníbal Quijano y Edgardo Lander. Tiene una larga trayectoria acompañando procesos de los movimientos indígenas y afrodescendientes en Abya Yala (denominación kuna de América Latina). Ha realizado múltiples publicaciones relacionadas a la matriz decolonial y a la interculturalidad. El problema no es simplemente la exclusión de los afrodescendientes dentro de la construcción de “lo andino”, sino y más significante, el impacto que esta exclusión ha tenido con relación a la subjetividad, la identidad y el pensamiento y, por ende, en el mantenimiento de lo que varios autores se han referido como la colonialidad del poder, del saber y del ser que aún se mantiene vigente. (Walsh, 2007, https://serycosmos2013.files.wordpress.com/) La colonialidad y la interculturalidad son, entre otras cuestiones, problemáticas particulares de Latinoamérica que no pueden perderse de vista ni neutralizarse. Por ello, el desafío estaría en demostrar cómo la incorporación de las experiencias históricamente excluidas es fundamental para lograr un conocimiento objetivo de los procesos culturales. Para sintetizar, diremos que el enfoque de los estudios culturales se caracteriza por: ¿Consideras que es necesario reactualizar el debate en torno a la colonización y dependencia en términos de dominación cultural en Latinoamérica? ¿Consideras que la visión marxista arroja luces para comprender la realidad latinoamericana? ¿Conocías acerca de la ecología de saberes y las epistemologías del sur? cuaderno 18.pdf 1013.8 KB plantear estudios “no eurocéntricos”; dar importancia al análisis histórico local; estimar los valores asociados con las realizaciones tecnológicas y su relación con otros valores. https://articulateusercontent.com/rise/courses/niP4jpjW4mLul1qhw87mFjoZhcWShJ_r/isJKN6apg6K8vHVa-cuaderno%252018.pdf Figura 7. Epistemologías Fuente: Boaventura de Sousa, S. (2012). Epistemologías. Recuperado de http://www.boaventuradesousasantos.pt/media/cuaderno%2018.pdf Figura 8. Epistemologías del sur Fuente: Meneses, M. y Bidaseca, K. (2018). Epistemologías del sur. Recuperado de http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20181124092336/Epistemologias_del_sur_2018.pdf Abertzalekomunist (Usuario). (s.f.). Cuadernos de la cárcel. Recuperado de https://www.abertzalekomunista.net/es/biblioteca-2/marxistas- internacionales/gramsci-anto nio/294-cuadernos-de-la-carcel- 5politiche/quaderni-del-carcere Althusser, L. (s.f.). Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Recuperado de https://perio.unlp.edu.ar/teorias2/textos/m3/althusser.pdf Biografías y vidas (2020). Lenin. Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia /l/lenin.htm Biografías y vidas (2020b). Antonio Gramsci. Recuperado de https://www.biografiasyvidas. com/biografia/g/gramsci.htm Boaventura de Sousa, S. (2012). De las dualidades a las ecologías. Recuperado de http://www.boaventuradesousasantos.pt/media/cuaderno%2018.pdf Canal Encuentro [Sebastián Diago] (2016). Gramsci para principiantes [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch? LECCIÓN 2 de 2 Referencias v=H5nhDWXV5cs FeSP-UGT (2016). Catherine Walsh. Recuperado de https://aulaintercultural.org/quien-es-quien-en-interculturalidad/catherine- walsh/ García Ronda, D. (2020). Sinopsis de los libros publicados por el instituto cubano de investigación cultural Juan Marinello. Recuperado de https://icicjuanmarinello.cubava.cu/ publicaciones/ Gramsci, A. (1954). Il Risorgimento. Torino: Einaudi. Giménez Montiel, G. (2005). Teoría y Análisis de la Cultura. México: Conaculta-Icocult. Karam Cárdenas, T. (2009). Nuevas relaciones entre cultura y comunicación en la obra de Raymond Williams. Estudios sobre culturas contemporáneas, 15(29), 6990. López, A. (2019). Hegemonía y bloque histórico: Antonio Gramsci. Recuperado de https://www.eumed.net/rev/cccss/2019/09/hegemonia- imposicion-ideologica.html Meneses, M. y Bidaseca, K. (2018). Epistemologías del sur. Recuperado de http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20181124092336/Epistemologias_ del_sur_2018.pdf Mignolo, W. 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