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Dirección
Roxana Martinitto
Edición
Cristina Ciriaci
Virginia Orazi
Procesamiento didáctico
Amanda Galli
Claudia Castro
Apoyo administrativo
Fabiana Cahaud
María Laura Boria
Rosario Ortino
MÓDULO
1
PRONAP: Programa Nacional de Actualización 
Pediátrica: Módulo 1 - 2025 / Hugo Fleitas ... 
[et al.]; Director Roxana Martinitto. 
1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: 
Sociedad Argentina de Pediatría, 2025.
Libro digital, PDF.
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-3715-88-4
1. Pediatría. I. Fleitas, Hugo II. Martinitto, Roxana, dir. 
CDD 618.92
Publicación de la Sociedad Argentina de Pediatría. 
Programa Nacional de Actualización Pediátrica (PRONAP)
Av. Coronel Díaz 1971 (C1425DQF) CABA.
Atención por mail: pronap@sap.org.ar 
Internet: http://www.sap.org.ar
©Sociedad Argentina de Pediatría, 2025.
ISBN 978-987-3715-88-4
Hecho el depósito que marca la ley 11.723.
Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta 
publicación puede ser reproducida o transmitida en 
ninguna forma y por ningún medio electrónico, mecánico, 
de fotocopia, grabación u otros, sin permiso previo por 
escrito de la Sociedad Argentina de Pediatría. Las opiniones 
que se expresan en este libro son las de los autores y no 
necesariamente las de la Sociedad Argentina de Pediatría.
LATINGRÁFICA
Rocamora 4161 - CABA, Argentina
T. 4867.4777
www.latingrafica.com.ar
CONSEJO ASESOR DEL PRONAP
Región Metropolitana: Dra. Claudia Vaccarelli. Región Litoral: Dr. José Dayer. Región Pampeana Norte: Dra. 
Jaqueline López. Región Pampeana Sur: Dra. María José Yulita. Región Centro Cuyo: Dra. Lenka Dumandsic. 
Región Noreste Argentino (NEA): Dr. Jorge Abian Achon. Región Noroeste Argentino (NOA): Dr. Raúl 
Severini. Región Patagónica Atlántica: Dra. Estela Cruz. Región Patagónica Andina: Dr. Fernando Risso.
COMISIÓN DIRECTIVA SAP
PRESIDENTE 
Dr. Miguel Javier Indart de Arza
VICEPRESIDENTE 1º 
Dra. Verónica Sabina Giubergia
VICEPRESIDENTE 2º 
Dra. Fabiana Gabriela Molina
SECRETARIA GENERAL
Dra. Lucrecia Georgina Arpí
PRO-SECRETARIO GENERAL
Dr. Manuel Rocca Rivarola
TESORERA
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SECRETARIO DE EDUCACIÓN 
CONTINUA 
Dr. Juan Bautista Dartiguelongue
SECRETARIO DE ACTAS Y REGLA-
MENTOS 
Dr. Alejandro Eugenio Pace
SECRETARIO DE MEDIOS Y 
RELACIONES COMUNITARIAS 
Dr. Juan Pablo Mouesca
SECRETARIA DE RELACIONES 
INSTITUCIONALES
Dra. Constanza Paola Soto Conti
SECRETARIA DE SUBCOMISIONES, 
COMITÉS Y GRUPOS DE TRABAJO 
Dra. Myriam Gloria Prieto
SECRETARIA DE REGIONES, 
FILIALES Y DELEGACIONES 
Dra. Analia Susana Arturi
VOCAL 1° 
Dr. Nicolás Molina Favero 
VOCAL 2° 
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VOCAL 3º 
Dra. Silvina Elisabet Bianco
EDUCACIÓN CONTINUA
SECRETARIO
Dr. Juan Bautista Dartiguelongue
MIEMBROS
Dr. Juan Aguirre
Dra. Lucrecia Arpí
Dra. Martina Asencio
Dra. Carolina Bullor
Dra. Celeste Garreta
Dra. Roxana Martinitto
Dra. Paula Otero
Dra. Camila Pereyra
Dra. María Ernestina Reig 
Dra. Sonia Rojas
Dra. Micaela Salas Victoria
Dra. Cynthia Slaifstein
Dr. Luis Urrutia
ASESORAS PEDAGÓGICAS 
Lic. Amanda Galli
Lic. Claudia Castro
PRONAP
DIRECTORA
Dra. Roxana Martinitto
EDITORES 
Dr. Juan Aguirre
Dra. Lucrecia Arpí
Dra. Silvia Castrillón 
Dra. Cristina Ciriaci 
Dra. Claudia Ferrario 
Dra. Ángela Nakab
Dra. Virginia Orazi
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APOYO PROFESIONAL
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Dra. Mónica Ohse
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Dr. Luis Urrutia
Dra. Liliana Villafañe
Diseño: JOB Diseño y Comunicación
Av. Pte. Roque Sáenz Peña 1110 9º of 5 (1035) CABA
www.jobcomunicacion.com
info@jobcomunicacion.com
¡BIENVENIDOS AL PRONAP 2025!
Programa Nacional de Actualización Pediátrica
Con gran satisfacción anunciamos el cierre del ciclo 2023-2025 que llega a su culminación con 
esta edición del PRONAP 2025. Año tras año, nos proponemos brindar herramientas actualizadas, 
prácticas y contextualizadas para el ejercicio diario de la pediatría en todo el país. La velocidad con 
la que aparecen nuevos conocimientos, enfoques terapéuticos y recomendaciones clínicas repre-
senta un desafío constante, que asumimos con responsabilidad y compromiso.
Nuestra mayor fortaleza sigue siendo la generosidad y excelencia de los autores que participan 
en este curso, referentes en sus áreas, que comparten sus conocimientos de forma clara y actua-
lizada. Ellos son, sin duda, la columna vertebral del PRONAP, y su aporte es lo que garantiza que 
cada edición mantenga un nivel académico alto, pero siempre con una mirada accesible y clínica.
Nos llena de orgullo la confianza de los miles de inscriptos que, edición tras edición, renuevan 
su fidelidad al programa. Esta continuidad habla de un vínculo genuino, construido a lo largo de 
los años entre el PRONAP y los pediatras de todo el país. Sabemos que detrás de cada inscripción 
hay profesionales comprometidos con su formación, y ese compromiso nos motiva a superarnos. 
Queremos agradecer especialmente a cada uno de ustedes por la confianza depositada en este 
espacio de formación. 
Detrás de cada módulo, foro y encuentro virtual, hay un equipo de trabajo proactivo, entusiasta 
y solidario, que busca novedades y las convierte en contenidos accesibles. Hemos construido un 
clima de labor ameno y amistoso, y esa atmósfera se refleja en la calidad de cada sesión y en la 
participación productiva de los integrantes del equipo.
Los encuentros virtuales, ya instalados como parte fundamental del programa, aportan practici-
dad, dinamismo y una enorme posibilidad de interacción sin importar las distancias. Por su parte, 
el foro sigue siendo el espacio de reunión de alumnos de todas las regiones del país: un lugar 
para compartir experiencias, dudas, sugerencias y, sobre todo, construir una comunidad federal 
de aprendizaje continuo.
La Sociedad Argentina de Pediatría ha potenciado cada etapa de nuestro recorrido. Gracias a la 
SAP, contamos con un marco de excelencia y respaldo institucional que fortalece nuestra misión 
formativa.
En esta edición de cierre de ciclo, abordaremos temas esenciales:
• Abuso sexual en la adolescencia
• Cetoacidosis diabética
• Control en salud de 2 a 5 años
• Desarrollo infantil temprano
• Hipoacusias infantiles
• Ictericia en el primer mes de vida
• Ingesta de cuerpos extraños
PRONAP: Programa Nacional de Actualización 
Pediátrica: Módulo 1 - 2025 / Hugo Fleitas ... 
[et al.]; Director Roxana Martinitto. 
1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: 
Sociedad Argentina de Pediatría, 2025.
Libro digital, PDF.
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ISBN 978-987-3715-88-4
1. Pediatría. I. Fleitas, Hugo II. Martinitto, Roxana, dir. 
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Publicación de la Sociedad Argentina de Pediatría. 
Programa Nacional de Actualización Pediátrica (PRONAP)
Av. Coronel Díaz 1971 (C1425DQF) CABA.
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escrito de la Sociedad Argentina de Pediatría. Las opiniones 
que se expresan en este libro son las de los autores y no 
necesariamente las de la Sociedad Argentina de Pediatría.
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Región Metropolitana: Dra. Claudia Vaccarelli. Región Litoral: Dr. José Dayer. Región Pampeana Norte: Dra. 
Jaqueline López. Región Pampeana Sur: Dra. María José Yulita. Región Centro Cuyo: Dra. Lenka Dumandsic. 
Región Noreste Argentino (NEA): Dr. Jorge Abian Achon. Región Noroeste Argentino (NOA): Dr. Raúl 
Severini. Región Patagónica Atlántica: Dra. Estela Cruz. Región Patagónica Andina: Dr. Fernando Risso.
COMISIÓN DIRECTIVA SAP
PRESIDENTE 
Dr. Miguel Javier Indart de Arza
VICEPRESIDENTE 1º 
Dra.• En�sema de cuello
EXAMEN FISICO
ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS RX: cuello, tórax y abdomen frente y per�l
INTERROGATORIO
Al tutor a cargo para conocer 
característica del CE
Antecedentes personales 
patológicos
Sintomáticos: disfagia, 
vómitos, sialorrea, 
ahogamiento, tos, disnea, 
rechazo del alimento, 
irritabilidad, esputo 
sanguinolento, 
sensación de CE
EVALUACIÓN
Asintomáticos
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 43
Un comentario especial muy importante está determinado por la presencia de CE radiolúcidos 
que suelen estancarse, muy frecuentes en pediatría como son los alimentos (bolo de carne), los 
juguetes, las espinas y vidrios; ante la presencia de ellos debemos ayudarnos con la clínica y el 
interrogatorio al tutor del niño.
Es de extrema importancia saber leer e interpretar la placa porque la misma determina nuestra 
conducta, no reviste dificultad cuando se encuentra en esófago, pero si cuando paso el esfínter 
esofágico interior y tenemos que determinar si se encuentra en estómago o en que segmento de 
intestino, para evaluar la posibilidad de utilizar el endoscopio para su extracción. 
MANEJO
Lo primero a considerar por el endoscopista es si se trata de 
una emergencia o una urgencia endoscópica. 
Esto dependerá de la edad del paciente, clínica, característica y tamaño del cuerpo extraño. Lugar 
de atascamiento y tiempo desde la ingesta, esto determina el grado de la lesión de la mucosa 
esofágica. 
Momentos para la extracción endoscópica
Inmediatos: aquellos pacientes que presentan compresión extrínseca de la vía aérea y el CE se 
encuentra en esófago y la ingestión de pilas botón.
Diferido: sin ayuno, asintomáticos y que no obliguen a realizar un estudio inmediato.
Conducta expectante: CE romos, pequeños y que haya atravesado píloro. Se controlará su progre-
sión mediante Rx seriadas y su eliminación por vía natural. 
Todo cuerpo extraño localizado en esófago debe ser 
extraído antes de la 24 h de la ingestión porque genera lesión 
por decúbito y riesgo de perforación. La extracción de pila 
botón es inmediata.
Emergencia Menos de 4 horas
Urgencia Menos de 24 horas
Electiva temprana Menos de 48 horas
Electiva Más de 48 horas
44 // INGESTA DE CUERPOS EXTRAÑOS / G. ALARCÓN, M. ASTONISKA
PILAS BOTÓN - BATERÍAS MONEDAS
Constituye un capítulo aparte ya que produce lesión por compresión y porque por su naturaleza 
se comporta como un caustico alcalino. El alto riesgo de complicaciones que puede causar su 
ingestión lleva a que su extracción sea en tiempos más cortos. Si está en esófago constituye una 
emergencia endoscópica y debe ser extraída de forma inmediata, inclusive, sin tener ayuno. Si se 
encuentra en estómago se asume como una urgencia endoscópica y debe ser extraída en las pri-
meras 24 horas. Si se encuentra más allá de píloro se debe hacer seguimiento radiológico.
Baterías
- La pilas de botón (o baterías moneda) generalmente tienen 1,5 V a 3,0 V. Las 
pilas alcalinas llegan a 1,5 - 1,6 V.
- Complicaciones más graves en niños 
Sustancias más comunes Ácidos muriático, sulfúrico, 
acético y bórico. 
Soda cáustica, lavandina, 
limpiahornos, destapa cañerías 
y amoníacos.
Tabla 2. Mecanismo de acción según el tipo de agente
Fuente: Dres. Inés Ninomiya, Gustavo Aliverti, María de los Ángeles Valdez Suárez, Valeria Taire, Carolina Riga. Consenso Urgencias 
Endoscópicas. Arch Argent Pediatr 2017;115 Supl 1: S1
46 // INGESTA DE CUERPOS EXTRAÑOS / G. ALARCÓN, M. ASTONISKA
3ª fase: reparación del 6º al 14º día, se inician los fenómenos reparadores; el edema inflamatorio 
es sustituido por tejido de granulación. En este momento, la pared es muy débil y no debe ser 
manipulada para evitar complicaciones.
4ª fase: cicatrización o crónica del 15º al 30º día, aunque puede prolongarse hasta el 45º día; se 
va consolidando la cicatrización y es aquí cuando se establece la estenosis esofágica. Cuanto más 
grave es la quemadura, mayor puede ser la estenosis.
Para evaluar las lesiones que se observaron en la endoscopía utilizamos la clasificación de Zargar. 
Clasificación de Zargar:
- Grado 0: mucosa normal.
- Grado I: edema e hipertermia de la mucosa.
- Grado IIa: ulceraciones superficiales, erosiones, exudados, ampollas, hemorragias.
- Grado IIb: ulceraciones profundas circunscriptas, úlceras circunferenciales.
- Grado IIIa: necrosis focal.
- Grado IIIb: necrosis extensa.
Complicaciones
Perforación espontánea. Es una posibilidad con el tiempo de contacto entre la pila botón (PB) 
y la mucosa.
Perforación instrumental endoscópica: en el momento de la extracción de la PB se puede gene-
rar perforación del esófago debido a que la PB genera una adherencia sobre la mucosa. Se debe 
extraer con mucho cuidado con el material adecuado y utilizando mucha cantidad de agua para 
separarlos. 
Estenosis en la fase crónica: todos los pacientes con quemaduras esofágicas significativas (grado 
II a o superior) deben ser evaluados con un esofagograma de bario para observar la formación de 
estenosis. El estudio debe realizarse de dos a tres semanas después de la ingestión o antes si el 
paciente desarrolla disfagia (dificultad para tragar), lo que sugiere obstrucción esofágica. La este-
nosis pilórica se puede presentar después de la 3° semana hasta las 10 semanas de ingestión. La 
derivación quirúrgica puede ser necesaria, pero la dilatación endoscópica con balón también ha 
sido utilizada con éxito.
Metaplasia y carcinoma esofágico: el riesgo de desarrollar metaplasia y carcinoma es mayor en 
estos pacientes que en población general (se reportó hasta en el 2% de los casos). El período delatencia puede ser muy prolongado (entre 13 y 42 años). El intervalo medio entre la exposición al 
cáustico y el desarrollo de cáncer es de aproximadamente 40 años.
Perforación postdilatación. Se recomienda realizar controles endoscópicos, que deben comen-
zar luego de 15 a 20 años de la ingesta del cáustico. 
 Autoevaluación
I. Identifique verdadero (V) o falso (F) en los siguientes enunciados.
 
1. Los diferentes reportes identifican que los pequeños juguetes o piezas de 
estos son los cuerpos extraños más frecuentemente hallados. 
2. En los cuerpos extraños de más de 6 cm de longitud a cualquier edad debe 
considerarse extracción endoscópica. 
3. El tratamiento de elección de los bezoares es la remoción endoscópica.
4. En los pacientes con ingestión de pilas botón y los que presentan compresión 
extrínseca de la vía aérea y el CE se localiza en esófago se debe realizar la 
extracción endoscópica de manera inmediata.
5. Las pilas botón se deben extraer con el material adecuado y utilizando mu-
cha cantidad de agua. 
II. Analice y resuelva las siguientes situaciones clínicas.
CAMILA 2, AÑOS 
Camila concurre a la guardia de pediatría llevada por su madre, porque refiere que mientras la 
estaba peinando, le entrega 2 accesorios para sujetar el pelo a la nena para que se los tenga y se-
gundos después solo tenía uno en su mano, cuando su madre le pregunta porque tenía uno solo, 
ella le dice que se lo tragó. A la madre no le sorprende porque ya le había sucedido esta situación, 
ya que la pequeña tiene el hábito de llevarse elementos a la boca y tragárselo, anteriormente 
había sucedido con terrones de tierra y papeles. El pediatra le dijo que esto se llamaba hábito de 
pica y que es normal en el desarrollo evolutivo de los niños pero que lo tuviera en cuenta porque 
se lo puede vincular con anemia. En esta oportunidad la madre la lleva a la guardia porque la nena 
presenta salivación intensa y dolor de garganta. ¿Qué conducta asume en este caso?
…………………………………………………………………………………………..........................
VALENTINA, 14 AÑOS
Valentina está siendo evaluada por Servicio de Salud Mental del Hospital por tener trastornos de la con-
ducta alimentaria. La madre dice que tiene la costumbre de comerse el pelo desde hace años. Desde hace 
48 horas presenta vómitos incoercibles e intenso dolor abdominal. ¿Qué conducta asume en este caso?
…………………………………………………………………………………………..........................
V F
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 47
48 // INGESTA DE CUERPOS EXTRAÑOS / G. ALARCÓN, M. ASTONISKA
CONCLUSIONES
La ingestión de cuerpos extraños es frecuente en la población pediátrica y en ocasiones no surge 
claramente a la anamnesis por lo que hay que tener un alto índice de sospecha ante signos como 
atragantamiento, salivación o disfagia.
Ante la sospecha se debe recurrir a exámenes complementarios como Rx que visualizan objetos 
radiolúcidos y pueden diferenciar entre la ingesta de monedas o pilas botón, ya que las conductas 
terapéuticas son diferentes.
Es importante que el pediatra tenga en cuenta los objetos que constituyen una emergencia, una 
urgencia o requieren un tratamiento diferido o conducta expectante.
En todas las consultas de control en salud es necesario compartir con las familias las prácticas 
orientadas a la prevención de lesiones no intencionales insistiendo, según la edad del niño, en el 
cuidado con los objetos pequeños, las monedas o botones, los juguetes con pilas o los que tienen 
piezas pequeñas. 
LECTURAS RECOMENDADAS
• Consenso Urgencias endoscópicas. Arch Argent Pediatr 2017;115(1):96-98 
 https://www.sap.org.ar/docs/publicaciones/archivosarg/2017/v115n1a29.pdf
• Alarcón, G. P., Lamot, J., Dieguez, A., Palas, C., Llambi, J., & Farias, A. (2024). Hallazgos endoscópicos en los pro-
cedimientos realizados en una guardia de pediatría: Experiencia de un hospital de alta complejidad de la Patagonia 
Argentina. Acta Gastroenterológica Latinoamericana, 54(1), 79–83.
 https://actagastro.org/numeros-anteriores/2024/Vol-54-N1/Vol54N1-PDF11.pdf
• Maluenda Carrillo C, Varea Calderón V, Bodas Pinedo A. Ingesta de cuerpos extraños. Protocolos diagnóstico-tera-
péuticos de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica. Ergón S.A; 2010 
 https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/16-cextranos.pdf 
• Sethia R, Gibbs H, Jacobs IN, Reilly JS, Rhoades K, Jatana KR. Current management of button battery injuries. 
Laryngoscope Investig Otolaryngol. 2021 Apr 15;6(3):549-563. doi: 10.1002/lio2.535. PMID: 34195377; PMCID: 
PMC8223456. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34195377/
• Lerner DG, Brumbaugh D, Lightdale JR, Jatana KR, Jacobs IN, Mamula P. Mitigating Risks of Swallowed Button Batte-
ries: New Strategies Before and After Removal. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2020 May;70(5):542-546. doi: 10.1097/
MPG.0000000000002649. PMID: 32022776. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32022776/
• Akbar S, Akbar L, Akbar N, Nawras A. Trichobezoar Induced Heartburn in a Teenage Girl: A Case Report. J Investig 
Med High Impact Case Rep. 2018; 6:2324709618776345. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29796396/ 
CLAVE DE RESPUESTAS
I. Identifique verdadero (V) o falso (F) en los siguientes enunciados.
1. Falso. En la mayoría de los casos es la moneda es el cuerpo extraño más frecuentemente hallado. 
2. Verdadero.
3. Falso. El tratamiento de los bezoares no está estandarizado, existiendo tres formas principales: 
la disolución química, la remoción quirúrgica y la remoción endoscópica. La elección de la for-
ma de tratamiento se basa en el tamaño y la composición del bezoar. 
4. Verdadero.
5. Verdadero.
II. Analice y resuelva las siguientes situaciones clínicas.
FELIPE, 1 AÑO Y 6 MESES
Se le pregunto a los padres que, si vieron lo que ingirió, si fue un único objeto, si es la primera vez que 
esto sucede, si estaba solo en el momento, si tiene una patología previa y si tiene horas de ayuno.
Los padres refieren que creen que fue una mo-
neda porque el hermano dijo que tenía varias 
monedas en la mano. También se fijaron si a los 
juguetes les faltaba alguna pila y no. Es la prime-
ra vez que esto sucede, siempre están pendien-
te del niño porque saben que los accidentes del 
hogar son frecuentes a esta edad, así se los hizo 
saber su pediatra en el control de niño sano. No 
tiene antecedentes patológicos previos como 
para que generen una detención del CE por el 
tracto digestivo. No tiene ayuno. Se le realiza 
un Rx toracoabdominal (Figura N° 6) donde se 
observa en tercio superior, imagen radio opaca, 
redonda, uniforme, sin signo del doble halo. Im-
presiona grande para la anatomía del niño.
A pesar de estar con sialorrea y mucho dolor, 
desde anestesia se decide esperar las horas de 
ayuno, por el riesgo que genera la broncoas-
piración al momento de la intubación.
El procedimiento se realizó a las 8 h de la in-
gesta y se realizó la extracción mediante pinza 
de cocodrilo y luego de la extracción en el se-
cond look se observó erosiones por apoyo del 
CE sobre la mucosa. (Figura N°7) 
Figura N°6
Figura N°7
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 49
Discusión: Si bien la moneda no genera las complicaciones que genera una pila boton, el hecho 
de la edad del niño, la anatomia vinculada con el cuerpo extraño y la sintomatología deben asumir 
este caso, como una emergencia endoscopica y no respetar el ayuno.
CAMILA 2, AÑOS 
La niña tiene la costumbre introducirse elementos en su boca, su pediatra le dijo que esto obede-
ce al habito de pica. No presenta anemia y ningun otro antecedente. La madre dice que falta un 
elemento de peinado (hebilla), nos trae un similar que es de plástico, con puntas redondeadas y 
pequeño Rx (Figura 8). 
 
Discusión: Muchas veces a la forma del cuer-
po extraño, la posición y la naturaleza del mis-
mo hacen que no corresponda la imagen de 
la rx con la realidad del mismo (Figura 8). De-
bido a eso siempre tenemos que estar prepa-
rados, con distintos elementos de extracción: 
pinzas,canastas, capuchones, etc. (Figura N° 
9), y atentos a las complicaciones, como le-
sión de la mucosa generada por el enclava-
miento del cuerpo extraño.
Figura N°8
Figura N° 9
50 // INGESTA DE CUERPOS EXTRAÑOS / G. ALARCÓN, M. ASTONISKA
 
 
 
Figura N°10
VALENTINA, 14 AÑOS
Debido a los antecedentes, tricofagia y de los 
síntomas actuales, dolor abdominal y vómi-
tos, se realiza ecografía abdominal donde se 
observa imagen compatible con tricobezoar, 
localizada en región del píloro (Figura N°10).
Motivo por el cual se solicita endoscopia di-
gestiva alta observándose tricobezoar en zona 
de píloro (Figura 11).
Tricobezoar en niña de 14 años a la cual se le 
realizaron distintos procedimientos para redu-
cir su tamaño con resultados negativos. Se le 
extrajo por vía quirugica. 
Se intentó remoción química para disminuir el 
tamaño, sin obtenerse respuesta y luego vía 
endoscópica con cortes mediante electrobis-
turí con mismos resultados. Se extrajo final-
mente por vía quirúrgica.
Discusión: En pacientes con trastornos con-
ductuales y certeza de tricofagia se debe ac-
tuar de forma precoz para realizar el diag-
nóstico prematuro con la posibilidad de que 
este sea pequeño y pueda extraerse por vía 
endoscópica.
Figura N°11
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 51
52 // INGESTA DE CUERPOS EXTRAÑOS / G. ALARCÓN, M. ASTONISKA
PREGUNTAS A 
ESPECIALISTAS
3
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 53
// ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL EN ADOLESCENTES. 
 DRA. SILVIA ONGINI* 
 Especialista en Psiquiatría Infantojuvenil - UBA. Residencias Médicas en Pediatría y Neonatología. 
 Psiquiatra Infantojuvenil del Departamento de Pediatría, Hospital de Clínicas José de San Martín - UBA. 
 Presidenta de CePasi, Asociación Civil sin fines de lucro, dedicada a prevención, detección y atención de Niñas, Niños y 
 Adolescentes víctimas de abuso sexual. 
 
// TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA EN ABUSO SEXUAL. 
 DRA. MIRIAM CALVARI* 
 Pediatra Infectóloga. Secretaria del Comité Nacional de Infectología - SAP. 
 Jefa del Servicio de Infectología del Hospital Pediátrico del Niño Jesús de Córdoba. 
 Miembro del Comité de contralor de Infectología Pediátrica del Consejo de Médicos de Córdoba. 
 
// DR. EDGAR DANIEL PIEDRA* 
 Pediatra Infectólogo. Secretario del Comité de Infectología SAP. Córdoba. 
 Servicio de Infectología del Hospital Pediátrico del Niño Jesús de Córdoba.
 
// COORDINADORA 
 DRA. VIRGINIA I. ORAZI
 Médica Pediatra. Servicio de Pediatría Hospital B. Houssay. Provincia de Buenos Aires. 
 Responsable Docente de la UDH de Pediatría de la UBA y Titular de la Cátedra de Pediatría de la UCES. Hospital B. Houssay. 
 Integrante del Equipo del PRONAP.
* Conflicto de intereses: ninguno que declarar
Abordaje del abuso sexual en adolescentes
De�nición
Tipos de abuso
Detección/Entrevista
¿Qué hacer y qué no hacer?
Intervenciones de emergencia
Estudios/Toma de muestras
Pro�laxis
Anticoncepción hormonal
de emergencia
Tratamientos de emergencia
en abuso sexual
Abordaje
Seguimiento de los pacientes
ESQUEMA DE CONTENIDOS
Abordaje del abuso sexual en adolescentes
54 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
OBJETIVOS
u	 Definir qué se entiende por abuso sexual y describir los diferentes tipos de 
abuso.
u	 Detectar si un/a adolescente está sufriendo abuso sexual sin victimizarlo y 
protegiendo sus derechos.
u	 Efectuar las intervenciones de emergencia: solicitar estudios, realizar 
profilaxis e implementar anticoncepción hormonal.
u	 Realizar el seguimiento de los pacientes.
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 55
INTRODUCCIÓN
Hacia fines de la década del 70 se comenzó a estudiar seriamente el impacto de la violencia sexual 
en niños y adolescentes. Hoy contamos con abundante bibliografía que da cuenta desde los cam-
bios subjetivos y vitales hasta los neurobiológicos, además de los efectos cognitivos y la relación 
innegable con manifestaciones clínicas. 
Según la OMS, 1 de cada 5 niñas y 1 de cada 13 niños son víctimas de abuso sexual antes de los 
18 años. Sin embargo, un trabajo publicado recientemente por el Centros para el Control y la Pre-
vención de Enfermedades (CDC) de USA con víctimas de hasta 25 años, indica que la proporción 
sería 1 de cada 3 niñas y 1 de cada 6 varones, quienes habrían sufrido alguna forma de abuso 
sexual antes de los 18 años.
En la Argentina, no se cuenta con estadísticas oficiales ni registros unificados sobre los casos de 
abuso sexual. Según datos de la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes 2019-2020 
reportan que 1 de cada 10 mujeres adultas, de 18 a 49 años, declara haber sufrido violencia sexual 
durante su niñez.
Un análisis del Programa Las Víctimas Contra Las Violencias año 2020-2021 del Ministerio de 
Justicia y Derechos Humanos de la Nación, informa que el 57,8% de las víctimas registradas por 
violencia sexual eran NNyA, en todos los grupos etarios, el mayor porcentaje pertenece al género 
femenino, representando casi 4 veces más que el masculino. El 81,1% de los agresores eran de 
género masculino y en el 74,2% de los casos, del entorno cercano de la víctima. 
Pero los datos con los que contamos son apenas la punta del iceberg. La falta de cifras eviden-
cia lo invisibilizada que está aún esta problemática en nuestra sociedad. Es fundamental que los 
profesionales de la salud estemos interiorizados no solo de las manifestaciones, los protocolos y 
buenas prácticas frente a un caso sino también del marco legal que nos involucra en la protección 
de las víctimas. 
El abuso sexual hacia niñas, niños y adolescentes (NNyA) es una de las formas más graves de vio-
lencia y conlleva efectos devastadores en la vida de quienes lo sufren. En el ámbito familiar es el 
tipo de maltrato infantil menos denunciado. 
ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL 
EN ADOLESCENTES 
¿Qué se entiende por abuso sexual en la adolescencia? 
Hablamos de abuso sexual contra adolescentes cuando se los involucra en actividades 
sexuales para las cuales están evolutivamente inmaduros y no están en condiciones de 
consentimiento.
56 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
En otras palabras, es la intromisión de la sexualidad adulta en el cuerpo y el psiquismo de chicas 
y chicos. Es importante aclarar que no son comportamientos consensuados aun cuando el 
adolescente no se resista, ya que este tipo de violencia incluye tanto el coaccionar o forzar, como 
la persuasión.
Muchas veces los abusos se inician antes de llegar a la adolescencia, pero se detectan recién en 
esa etapa, ya sea por un indicador directo (embarazo o una infección de trasmisión sexual, por 
ejemplo) o porque él o la adolescente pueden develarlos. El detonante para lograr poner la violen-
cia en palabras puede ser el que se establezca un vínculo de confianza con un par o el sentir que 
pueden liberarse del vínculo abusivo.
En la inmensa mayoría de los casos, los agresores son parte del entorno familiar y social 
próximo de los adolescentes que son víctimas, lo que dificulta la intervención. Estamos hablando 
de padres, abuelos, tíos, hermanos, pero también de madres, abuelas o hermanas, entre otros 
vínculos cercanos. Al contrario de lo que pensamos, el hogar está lejos de ser el sitio más seguro 
para muchas adolescencias. 
Aunque las estadísticas muestran que la mayoría de los abusos son perpetrados por va-
rones, también hay mujeres que los cometen. Por distintos motivos, como la construcción en 
torno al género y la idealización de la figura materna como una de cuidado incondicional, estos 
casos suelen quedar invisibilizados y la detección ser más difícil, lo que hace que la violencia pueda 
prolongarse aún más en el tiempo. 
Por otro lado, las representaciones imaginarias, donde las mujeres delincuentes sexuales están sig-
nificativamente subrepresentadas, (las cifras dan cuenta entre el 5 y 10% delos casos de abuso) 
podrían vincularse a que el imaginario social que construimos conecta a la violencia con la fuerza 
física y el descontrol, características netamente masculinas. Las mujeres en general y más espe-
cíficamente las madres, tienen más libertad que los hombres para tocar a sus hijos. Por lo tanto, 
un hombre puede ser percibido más fácilmente como abusivo cuando toca a un adolescente que 
cuando una mujer lo hace de manera similar.
En este encuadre, la imagen femenina asociada a una figura “angelical”, “protectora” y “frágil” 
no coincidiría con el estereotipo anteriormente descripto. En cuanto al impacto traumatogénico, o 
sea la capacidad de generar un trauma, en las víctimas, es más grave, en general, cuando el abuso 
reviste estas características.
El abuso sexual se constituye siempre como un vínculo depredador que se apoya sobre 
uno previo de amor, confianza y dependencia, provocando que a las chicas y los chicos les 
cueste reconocerse como víctimas. Por el impacto que tiene en la subjetividad y en la psiquis en 
desarrollo, consideramos que podría equipararse a la tortura. 
Esa situación traumática sostenida en el tiempo y sin un tratamiento adecuado va a 
ocasionar daños neurobiológicos, subjetivos y vinculares que se van a expresar en todos los 
aspectos de su vida. No debemos perder de vista que estamos hablando de un adolescente que es 
cosificado por quien debería estar amándolo, cuidándolo y dándole un sentido subjetivo. 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 57
¿Qué tipos de abuso hay?
Para entender mejor cómo los abusos se instalan de distintas formas, podemos diferenciarlos en: 
 
La inmensa mayoría de las veces los abusos no dejan marcas 
en el cuerpo. 
 
El prejuicio de que la violencia sexual se da únicamente cuando hay penetración atraviesa toda la 
sociedad, incluso a algunos profesionales de la salud. También existe la creencia de que algunas 
conductas implican “un poquito” y otras “un gran” abuso. Esto es falso. El abuso es siempre abu-
so y en todos los casos se va a inscribir en el psiquismo de una determinada manera. 
¿Qué ocurre cuando quien tiene conductas abusivas, 
es otro niño o adolescente? 
La violencia sexual contra adolescentes no es solamente ejercida por parte de adultos, sino que tam-
bién puede darse entre chicos, entre un adolescente y un niño de menor edad, entre adolescentes. 
De hecho, según las estadísticas, entre un 20 y un 40% de las NNyA que son víctimas, son 
abusadas por niños mayores, adolescentes y jóvenes con menos de 21 años.
Pero Estados Unidos en 2019, un estudio publicado por David Finkelhor (Sexual abuse and 
assault in a large national sample of children and adolescents), reveló que más del 70% de los 
abusos sexuales son cometidos por otros jóvenes o adolescentes. La mayoría de los abusos se-
xuales fueron cometidos por otros jóvenes (76,7% en el caso de los hombres 70,1% en el caso 
de las mujeres). Mayoritariamente perpetrados por alguien cercano y conocido. Las mujeres son 
mayoritariamente abusadas por hombres (88,4%). Los hombres son abusados por otros hombres 
Con contacto físico • Los manoseos y frotamientos están entre los más frecuentes, como así también 
los besos sexuales en los genitales, zona anal o pechos de las chicas y los chicos. 
• El incitarlos a que realicen esas conductas a los adultos, por encima o por 
debajo de la ropa. 
• El coito interfemoral (entre los muslos), la penetración sexual o su intento, 
por vía vaginal, anal y bucal con dedos, objetos o miembro masculino.
Sin contacto físico • Comentarios sexualizados hacia el adolescente. 
• Indagaciones inapropiadas acerca de su intimidad sexual.
• El exhibicionismo (por ejemplo, cuando el agresor muestra sus genitales). 
• El exponerlos a pornografía. 
• Instar a que adolescentes tengan sexo entre sí, filmarlos o fotografiarlos en 
poses sexuales o desnudas (producción de material de explotación sexual). 
• Inducción a que el adolescente se desnude o masturbe frente al agresor. 
• Contactar a un adolescente por internet con propósitos sexuales (grooming).
58 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
(45,6%) y por mujeres (54,4%). En el 15% de los casos, el abuso ocurrió con penetración. Entre 
los jóvenes de 10-17 años, el 66% reveló no haber reportado el incidente ni a los padres ni a otro 
adulto. De todos los casos evaluados, únicamente el 19,1% fue reportado a la policía. 
En estos casos, también se da una asimetría de poder ya sea en términos de fuerza física, econó-
micos, emocionales, sociales o en relación con la diferencia de edad, roles o capacidad de mani-
pulación psicológica.
Muchas veces –aunque no todas– es probable que los chicos y las chicas que tienen conductas 
abusivas estén reeditando de forma defensiva un abuso sufrido por ellos mismos o ejercitando 
un abuso de poder manifestado en el escenario de la sexualidad. Tener esto en cuenta no implica 
minimizar el hecho. 
En todos los casos, además de que existan programas de prevención, es clave la detección tem-
prana y el tratamiento para que ese patrón de conducta –el valerse de la asimetría de poder 
para ejercer la violencia sexual sobre otro– no se cristalice en el niño o adolescente como una 
identidad en su vida adulta.
Pedir la intervención de la Justicia también es fundamental. La intervención es a las De-
fensorías y según la edad también a fiscalía especializada, el adolescente tiene derecho a recibir 
tratamiento y acceso a la justicia.
¿Cómo detectar si un adolescente sufrió abuso o lo está 
sufriendo actualmente?
La violencia sexual puede expresarse de varias formas. Como las luces de un semáforo, estas ma-
nifestaciones nos alertan de que algo está pasando. 
 
El relato es el indicador más específico con el que contamos y 
debería ser siempre suficiente. 
 
De hecho, muchas veces su palabra es la única evidencia con la que se cuenta, ya que a diferencia de 
lo que ocurre con otros delitos y formas de violencia, no suele haber testigos ni marcas en el cuerpo. 
Por esto es tan importante preservar ese relato y no contaminarlo con preguntas inadecua-
das que pueden confundir o culpabilizar a la víctima. Sin embargo y tal como dijimos, muchos 
no logran poner el abuso en palabras y lo manifiestan a través de sus comportamientos. 
Las señales más evidentes:
A) Manifestaciones físicas
 Cuando existen, suelen ser suficientes para evidenciar el abuso, pero en la gran mayoría de los casos 
no se presentan. Debemos recordar, además, que hay abusos que ocurren sin que haya contacto 
físico, como por ejemplo cuando se expone a las adolescencias a pornografía o al exhibicionismo.
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 59
 En el caso que los abusos impliquen contacto físico y que existan manifestaciones físicas, estas 
pueden ser: 
B) Las señales “encubiertas”
Embarazo En Argentina, de acuerdo con nuestro marco jurídico, la edad mínima de 
consentimiento sexual es 13 años (así lo establece el artículo 119 del Código 
Penal). Antes de esa edad, se debe hablar siempre de abuso sexual y no de 
“relaciones sexuales consentidas”. Sin embargo, según el Fallo FAL de la Corte 
Suprema de Justicia de la Nación, todo embarazo por debajo de los 15 años 
puede considerarse producto de un abuso. 
Dolor al sentarse o 
al ir al baño
Esto puede provocar cambios en la forma de caminar.
Manchas en la ropa 
interior
Puede notarse por sangrado, irritación o lesiones en las áreas genital o anal. 
Infecciones 
genitales o de 
transmisión sexual
Son siempre diagnosticadas por un médico que suele sospechar, por la presen-
cia de síntomas como prurito, flujo, mal olor o manchas en la ropa interior. 
Conductas 
hipersexualizadas
Es una forma de expresión específica pero no exclusiva del abuso sexual. Se tra-
ta de una serie de comportamientos que muestran que ese adolescente puede 
estar experimentando o teniendo algún tipo de conocimiento de la sexualidad 
adulta que de otromodo no tendría. Es una erotización que excede la curiosi-
dad por los genitales propia de la etapa vital que atraviesa. La conducta hiper-
sexualizada más frecuente es la masturbación compulsiva, siéndole al chico di-
fícil dejar de hacerlo incluso cuando se le señala que no lo haga. Muchas veces 
se convierte en su principal interés, desplazando al juego o la escuela. También 
deben llamar la atención los juegos sexuales con pares, que utilice palabras o 
frases sexualizadas infrecuentes para su edad o el que repita movimientos que 
simulan el acto sexual.
Dolores recurrentes 
sin causa aparente
Por ejemplo, cefaleas, dolores articulares, en la zona abdominal, al tragar o en 
el pecho. 
Cambios bruscos 
en el apetito
Voracidad o restricción alimentaria, aumento o descenso brusco de peso. Inclu-
so puede manifestarse una anorexia o bulimia.
Conductas regresivas 
en general
Expresan la búsqueda de “regresar” a las edades en las que los niños y las niñas 
se sentían estables, confiados y seguros, manifestándolo, por ejemplo, en la 
pérdida durante el día o la noche del control de la vejiga (enuresis) o del esfín-
ter anal (encopresis). 
Manifestaciones 
emocionales
Como llantos frecuentes o ante cuestiones aparentemente sin importancia, 
enojos desmedidos, miedos que no estaban, falta de la capacidad de frustra-
ción de cosas que antes toleraba. 
Cambios en el sueño Con más miedos nocturnos o pesadillas. 
Temores o rechazos Ocurren frente a ciertas personas y a los ojos de los otros pueden parecer como 
inexplicables. Pueden manifestarse en frases como “no quiero ir a la casa del 
tío” o “el abuelo me molesta”. 
60 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
¿Cómo iniciar la charla en el consultorio con un adolescente 
que podría estar sufriendo abuso o lo ha sufrido?
En todos los casos se deben tomar los recaudos necesarios para proteger a la víctima y procurar 
que reciba una contención y atención inmediata. 
 
Es un delito de denuncia obligatoria y, por lo tanto, debemos 
dar intervención a la Justicia. 
 
La detección de un caso de abuso sexual contra un adolescente puede darse en distintos ámbitos 
y en algunos casos involucra a adultos que no forman parte de su familia, a docentes, instructores 
de deportes, psicólogos, pediatras, entre otros profesionales. Puede ocurrir tanto que la chica o 
el chico devele la violencia a través de su relato, como que se detecten indicios que habiliten la 
sospecha. En todos los casos y tal como señalamos, conocer cómo proceder resulta fundamental. 
Un punto central a tener en cuenta y que se destaca en la guía de buenas prácticas de Unicef 
(2013) para actuar frente a estos casos es que “ninguna persona tiene que transformarse en una 
experta o hacerse cargo de abordar la totalidad de la situación. Sí debe saber que su rol –abrir 
un camino para poner fin al abuso y generar la posibilidad de una atención– en sí mismo 
tiene un efecto reparador. Esto implica reconocer que no somos quienes vamos a resolver el 
caso, pero sí podemos hacer una gran diferencia. 
Si el adolescente que sufrió abuso sexual está acompañado por un adulto protector al 
momento de la develación, o si es el adulto el que se acerca por su cuenta para contarnos lo ocu-
rrido, las preguntas deben dirigirse exclusivamente a este último (resguardando al adolescente y 
evitando hacerlo en su presencia) y en los siguientes términos: “¿Qué pasó? ¿Cuándo ocurrió? 
¿Dónde? ¿Quién lo hizo?
 
Ansiedad, depresión 
y angustia
Como consecuencias a largo plazo vinculadas con aquellas, pueden aparecer las 
autolesiones e incluso los intentos de suicidio. 
Conductas de 
aislamiento o 
ensimismamiento
Dejar de relacionarse con chicas y chicos de su edad. Muchas veces, el agresor 
intenta aislar a sus víctimas no solo porque suele ser posesivo, sino como una 
forma de resguardar el secreto. Pero, a su vez, las mismas pueden empezar a 
sentirse diferentes de sus compañeros, “sucios”, y buscan aislarse. 
Disminución en 
el rendimiento c
ognitivo y baja 
en el académico
El abuso irrumpe de tal manera en el psiquismo que desplaza otros intereses, 
como el juego o el estudio. 
Sobreexcitación Estar en movimiento todo el tiempo, con disminución de los periodos de atención.
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 61
Los adolescentes no deben ser interrogados bajo ninguna 
circunstancia.
 
Si la develación ocurre en un consultorio, escuela o comisaría se debe permanecer en un lugar 
seguro, resguardado, acompañados por un profesional específicamente preparado para aten-
derlos y contenerlos, sin posibilidades de cruzarse con otras personas ni escuchar el relato que 
hace al adulto responsable. 
Debemos recordar que el testimonio de la víctima debe ser tomado, lo antes posible, por profe-
sionales específicamente capacitados en esta temática, idealmente una sola vez y en un espacio 
preparado para tal fin. Tener presente que, si los profesionales del equipo de atención no están 
interiorizados, no deben preguntar, especialmente porque muchas veces contaminan el relato o 
presionan a la víctima con preguntas. 
En caso de que la chica o el chico estén solos se deberá escucharlos sin interrupciones ni valora-
ciones respecto del relato, permitiendo que se expresen. 
 
Se deberá tomar registro escrito textual y completo de lo que 
contó sin hacer intervenciones y poniendo sus dichos entre 
comillas. 
 
Sería deseable conocer los siguientes ítems, a partir del relato espontáneo: 
• ¿Cuando ocurrió el hecho o los hechos?
• ¿Quién o quiénes cometieron la agresión?
• Si dichas personas (agresor/es) pueden volver a establecer contacto con la víctima. 
• Fundamentalmente, saber si el agresor convive o si tiene vinculación cotidiana 
(familiar, vecino, docente, otros).
Si la información no surgiera del relato se guiará al adolescente mediante preguntas precisas 
como: “¿Cuándo ocurrió?”; “¿Quién fue?”; “¿Esa persona vive en tu casa?” u otras semejantes. 
Es clave brindarle confianza, hacerle saber que se lo acompañará y no demostrar alarma por lo que 
se escucha. Se deberá identificar un adulto protector de confianza, de no haberlo se solicitará la 
intervención de los organismos de Defensa de Derechos, también se podría requerir una interna-
ción hospitalaria como medida de cuidado. 
62 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
Resumen que establece la Guía de buenas prácticas de UNICEF para actuar frente a estos 
casos es: 
• En todos los casos se debe dar intervención a la Justicia además de procurar que 
la o el adolescente reciba asistencia inmediata.
• La develación del hecho puede ocurrir en distintos organismos y situaciones.
• El adolescente puede hacerlo solo o acompañado de un adulto de confianza.
• Si se presenta acompañado, las preguntas deberían ser dirigidas al adulto y al 
adolescente resguardarlo (no en su presencia para no contaminar el relato).
• Si se presenta solo, se deberá intentar identificar a un adulto responsable y de 
confianza del adolescente. Debemos recordar que si viene solo es posible que 
no haya un adulto de confianza y debemos realizar nosotros tanto la denuncia 
como la notificación a organismos de protección de derechos.
• El adolescente no debe ser interrogado en ninguna circunstancia, más allá de la 
obtención de alguna información mínima, que en principio debe ser procurada 
a través del adulto. 
• Se debe asegurar que el adolescente espere y sea atendida en un lugar adecua-
do, sin posibilidades de cruzarse con otras personas ni escuchar el relato que 
hace el adulto responsable.
Si un adolescente, de quien sospechamos que es víctima de abuso sexual o quien nos devela 
concretamente que lo es, nos pidiera mantener la confidencialidad y no denunciar o implementar 
medidas de protección, no podemos hacerlo, ya que estaríamos exponiéndolo a que continúe el 
abuso y en general el temor de la víctimava en dirección de proteger al abusador.
Si la sospecha se funda en cambios conductuales o en otras observaciones que nos permi-
tan estimar que está sufriendo algún tipo de abuso, sugerimos:
• Tratar de habilitar el diálogo con un acercamiento tranquilo, en un ámbito pri-
vado, sin exponerlos.
• No buscar calmar la propia curiosidad o angustia, sino generar un canal de co-
municación.
Por eso recomendamos realizar preguntas indirectas, como: “Te noto triste, ¿te ocurrió algo que te 
esté preocupando?”. También podemos hacer otras más concretas a partir de aquello que nos llama la 
atención, por ejemplo: “Te veo rara desde la última vez que te vi. ¿Pasó algo que quieras contarme?”. 
Si el adolescente no puede contar nada o si se repliega más, no debemos insistir con pre-
guntas. Es importante mostrarse comprensivo y decirle que puede confiar en nosotros, que, si no 
quiere hablar y contar en ese momento está bien, que puede hacerlo cuando quiera, que siempre 
vamos a estar ahí para escuchar.
Si la sospecha es por lesiones en la zona genital o por otros indicadores directos, podemos 
iniciar diciendo frases como “creo que algo te está pasando y puedo ayudarte”, es importante 
transmitirle que entendemos que le cueste hablar y que vamos a buscar ayuda para que esté mejor. 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 63
Ante cualquier sospecha relacionada con un posible agresor, lo primero es evitar que el ado-
lescente esté expuesto a esa persona hasta que se esclarezca la situación. Ese acto, además, va a 
ayudar a habilitar el diálogo, (porque hay un mensaje que fue dado claramente y es que buscamos 
protegerlo) y es una intervención en sí misma. 
Cuando insistimos en aclarar que no deben ser interrogados es porque además de contaminar el 
relato, muchas veces se revictimiza obligando a repetir una y otra vez. Esto es en sí mismo trau-
matogénico y por otro lado va envuelto de metamensajes como el descreimiento en la víctima o 
la minimización de los hechos.
Es recomendable tener identificado los teléfonos a los cuales se debe recurrir como los distintos 
efectores locales. 
A continuación, un cuadro de acciones recomendadas: QUÉ HACER Y QUÉ NO HACER
Qué hacer Qué NO hacer
Violación involucra 
violencia, penetración 
con objetos o partes 
del cuerpo, suele 
haber lesiones.
• Atención médica de urgencia.
• Se interna. Revisación médica con dos 
profesionales de ser posible, toma de 
cultivos e indicación de kit de preven-
ción de embarazo (si en mujer) y de 
enfermedades de transmisión sexual 
(VIH incluido); se investigan drogas en 
sangre y/o orina de ser posible
• Se contiene a la víctima y familiares si 
está acompañada/o
• Se da intervención inmediata a la 
Justicia, que será la responsable de 
realizar la investigación. Si el adoles-
cente está acompañado por un adulto 
responsable, se le solicita que haga la 
denuncia y se deja copia en la historia 
clínica. Si no, el médico tiene el deber 
de realizarla
• Minimizar la situación o considerar el 
abuso como “sexo brusco consensuado”
• No administrar kit de prevención.
• Interrogar a la víctima con preguntas 
como “¿está seguro/a que no quisiste 
tener sexo?”, “¿es tu pareja?”, etc.
• No realizar la denuncia o no constatar 
que el familiar la realizó dejando copia 
en la historia clínica
Sospecha de abuso 
sexual a un adoles-
cente por indicadores 
directos (embarazo, 
enfermedades de 
transmisión sexual, 
lesiones, hipersexuali-
dad etc.)
Si viene acompañado de adulto:
• Atención médica de la condición y 
tratamiento de ser necesario.
• Se realiza la entrevista sólo al adulto. Es 
importante determinar el riesgo de que 
continúe siendo víctima de abuso sexual.
• Se le solicita al adulto protector que 
realice la denuncia y notificación a or-
ganismo de protección de derechos, de 
no hacerlo deberá hacerla el médico 
interviniente.
Si viene solo:
• Atención médica de la condición y 
tratamiento de ser necesario.
• Dejar relato espontáneo. Sólo si la 
información no surgiera del relato, 
se guiará al adolescente mediante 
preguntas precisas como: “¿Cuándo 
ocurrió?”; “¿Quién fue?”; “¿Esa perso-
na vive en tu casa?”
• Contener, transmitirle que lo ayudaremos.
• Realizar la denuncia y proveer medidas 
de resguardo.
Si viene acompañado de adulto: 
• No administrar tratamiento o “canjear-
lo” por la denuncia (es abandono de 
persona).
• Interrogar al NNyA.
• Interrogar al adulto o NNyA en presen-
cia del otro.
• No verificar que se haga la denuncia o 
no realizarla.
Si viene solo:
• No dar la atención médica. 
• Interrogarlo con preguntas directas: 
“¿por qué no dijiste nada antes?”, 
poner en duda sus dichos o buscar 
contradicciones, alarmarnos y mostrar 
temor, curiosidad, buscar satisfacer 
nuestra ansiedad. 
• No realizar la denuncia.
• No proteger al NNyA.
64 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
Qué hacer Qué NO hacer
Si viene acompañado 
de un adulto y la sos-
pecha es del adulto o 
del pediatra, docente 
u otro:
• Para poder entrevistar al adulto acom-
pañante el adolescente debe estar en 
otra dependencia acompañado de un 
profesional o persona idónea.
• Al adulto permitirle hacer relato es-
pontáneo, luego si no surge del mismo 
debemos saber: ¿Cuándo?, ¿dónde? 
¿Quién es presumiblemente el abusa-
dor/es? si puede tener contacto con la 
víctima o no. 
• Se debe solicitar que realice la denun-
cia, y notificación a organismos de 
derechos. Deberá traer copia para ser 
guardada en la historia clínica.
• Se le explica que el adolescente deberá 
ser revisado por un profesional y posi-
blemente tomar muestras de cultivos y 
tratamiento pertinente.
• En lo posible es deseable que reciba 
apoyo psicológico a la brevedad.
• Se escribe como diagnóstico “sospe-
cha de abuso sexual” pero se procede 
como si se tuviese la certeza.
Si viene solo:
• La primera entrevista es clave por ser 
la menos “contaminada” de realizarse 
adecuadamente.
• Saber qué hacer y qué NO hacer.
• Realizar la entrevista en un lugar 
apropiado, respetando la intimidad y 
privacidad del adolescente. 
• Generar un clima adecuado para esta-
blecer un buen vínculo. Pueden estar 
acompañados por adulto si lo desean 
(preferiblemente no porque, no sabe-
mos si es parte, cómplice etc.).
• Contener, transmitirle que lo ayudare-
mos.
• Explicarle que se le realizará una revi-
sación médica para asegurarnos de su 
bienestar.
Realizar la denuncia y proveer medidas de 
resguardo (incluso puede ser internado).
Si viene acompañado de un adulto y la 
sospecha es del adulto o del pediatra, 
docente u otro:
• Realizar entrevista estilo indagatoria 
delante del adolescente.
• Pedir detalles, hacer inferencias o bus-
car datos que solo satisfacen la propia 
curiosidad.
• No tomar entrecomillado los dichos 
textuales de lo expresado en torno a la 
situación que plantea sospecha.
• No avisar que debe ser revisado, tomar 
fotos o cultivos. 
• Enviar al NNyA a su casa sin constatar si el 
sospechoso perpetrador es conviviente.
• No dar intervención a organismos de 
derechos ni realizar la denuncia.
Si viene solo:
• Contaminar el relato con preguntas 
como “¿fue tu abuelo?”, “¿seguro no 
fue tu papá?”, entre otras. Es necesa-
rio formular preguntas abiertas que le 
permitan generar un relato libre. Sólo 
cuando el relato haya finalizado, se 
inicia la fase de preguntas focalizadas 
que deben partir de la información 
previamente brindada por el niño. 
• Introducir preguntas que mencionen 
datos que NO han sido mencionados 
por el niño.
• Prometer “soluciones” que no podemos 
garantizar.
• No realizar la revisación médica y gine-
cológica cuando es necesaria, con los 
cultivos y el tratamiento adecuado.
• No realizar la denuncia.
Fuente: Tomado de Manual de Buenas Prácticas UNICEF y Protocolo Interdisciplinario Unificado del Hospital de Clínicas José de San 
Martín UBA.
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 65
TRATAMIENTOS DEEMERGENCIA 
EN ABUSO SEXUAL
¿Cuáles son las intervenciones de emergencia 
en abuso sexual infantojuvenil?
El manejo de emergencia en casos de abuso sexual se enfoca en:
• La prevención. 
• El diagnóstico y el tratamiento oportuno de lesiones. 
• En las infecciones de transmisión sexual. 
• Profilaxis contra el VIH.
• La administración de vacunas.
• La implementación de medidas esenciales como la anticoncepción. 
 
Este abordaje integral es fundamental para reducir el riesgo 
de secuelas infecciosas y garantizar la salud integral del niño, 
niña y adolescente (NNyA). 
 
Los pediatras, deben estar preparados para efectuar intervenciones que incluyan estudios diag-
nósticos, la administración temprana de tratamientos empíricos y el seguimiento clínico riguroso.
La presencia de lesiones y traumatismos genitales por relaciones sexuales forzadas incrementan 
aún más las probabilidades de transmisión del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS). 
La prevalencia de ITS en víctimas de abuso depende de varios factores: el tipo de exposición, la 
presencia de signos o síntomas, el número de atacantes, etc.
El tratamiento de emergencia en situaciones de abuso sexual debe asegurar:
• Anticoncepción hormonal de emergencia (AHE).
• Antibióticos para prevenir infecciones de transmisión sexual.
• Antirretrovirales.
• Vacunas. 
¿Qué estudios se deben solicitar? 
Laboratorio basal 
• Hepatograma y pruebas de función renal.
• Pruebas toxicológicas en caso de sospecha de intoxicación por drogas. 
• Test de embarazo en orina o sangre.
• VIH: ELISA 4a generación. 
• Hepatitis B: AgHBs, anti-HBc, Anti-HBs (para evaluar vacunación previa).
• Hepatitis C: ELISA.
• Pruebas treponémicas de diagnóstico rápido si están disponibles o VDRL.
66 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
Estudios serológicos: los test que se realizan al ingreso revelan solo exposición previa a ITS y no 
realizan diagnóstico en la exposición actual, por lo cual deberán ser reiterados en controles poste-
riores a las 4 semanas, 3 y 6 meses. 
Microscopía directa, cultivo y PCR
Es importante el período de incubación de los patógenos para decidir el momento de toma de 
muestras en niños/niñas prepúberes. 
• Si el abuso ha ocurrido en un plazo menor de 48 horas, previo a la consul-
ta, se recomienda hacer profilaxis para gonorrea. En este período el cultivo para 
Neisseria gonorrhoeae puede ser negativo, aunque exista infección.
• Cuando el abuso ha ocurrido en un plazo mayor a 48 horas, previo a la 
consulta, las opciones pueden ser: tratar a todos los niños en forma profiláctica 
o pedir exudado genital, anal y faríngeo y esperar el resultado del cultivo. 
Las pruebas para Chlamydia trachomatis, Trichomonas vaginalis y vaginosis bacteriana se deben 
realizar 2 semanas después del incidente si no hubiera recibido profilaxis. 
 
Cultivos positivos para N. gonorrhoeae y/o la serología 
positiva para sífilis o VIH se consideran indicativos de abuso, 
habiendo descartado la infección de transmisión perinatal de 
acuerdo a la edad del paciente, en el caso de estas dos últimas. 
 
¿Cómo se toman las muestras? 
• Sospecha de infección gonocócica
 En niñas prepúberes, la manifestación más frecuente es la vaginitis. Las infecciones anorectal y 
faríngea suelen ser asintomáticas, por lo que no se realizan tomas de muestras endocervicales 
sino muestra vulvar y vaginal. En presencia secreción uretral y/o anal recoger la muestra con 
hisopo de dacrón o rayón y enviar al laboratorio para procesar inmediatamente, de lo contrario 
debe enviarse en medio de trasporte (Stuart o Thayer Martin).
 La muestra de primer chorro de orina en hombres es útil cuando no hay secreción, en mujeres 
presenta baja sensibilidad por lo que no se recomienda. 
- Coloración de Gram: tiene una especificidad >99% y una sensibilidad >95% en secreciones 
uretrales de varones sintomáticos. En varones asintomáticos, no es útil para descartar la 
infección en ese grupo de pacientes debido a una menor sensibilidad.
 No se recomienda el estudio aislado por técnica de Gram en muestras de faringe y recto ya 
que pueden dar resultados confusos por la presencia de flora saprófita.
- Cultivo: método de elección para el diagnóstico de lesiones extragenitales. Además, permite 
el estudio de la sensibilidad antibiótica en caso de ser necesario. 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 67
- Técnicas moleculares - Técnica de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT): puede realizarse 
en muestras de orina (primera fracción de 10 ml) e hisopado vaginal de niñas prepúberes. 
NO debe usarse en muestras de orina de varones prepúberes.
• Sospecha de infección por Chlamydia
 La infección por Chlamydia trachomatis en niño/as prepúberes requiere una evaluación multi-
disciplinaria para descartar abuso sexual infantil. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la 
infección perinatal puede persistir durante los 2 a 3 primeros años de vida.
 C. trachomatis es una bacteria intracelular, por lo tanto, la muestra debe asegurar un alto con-
tenido de células.
 Se debe eliminar todo tipo de exudado presente previo a la toma de la muestra. La detección 
puede realizarse mediante: 
- Técnicas moleculares (NAAT): en muestras de orina y vagina de niñas prepúberes. No debe rea-
lizarse esta técnica en muestras de orina de varones prepúberes ni en lesiones extragenitales.
- Cultivo: método de elección en muestras urogenitales de varones prepúberes y muestras 
extragenitales de ambos sexos.
 Emplear hisopos delgados de dacrón o rayón en tubo seco. No se debe tomar muestras con 
hisopos de algodón o con palillo de madera.
• Sospecha de infección por Trichomonas vaginalis: solo debe realizarse hisopado vaginal.
¿Cómo realizar profilaxis en Infecciones de Transmisión Sexual? 
En diversos entornos no es posible realizar pruebas para ITS, ya sea porque no se dispone de prue-
bas o porque es poco probable que acudan nuevamente para recibir atención, en estas situaciones 
es propicio realizar profilaxis post exposición en los siguientes ítems: 
- Profilaxis antibacteriana y parasitaria. 
- Profilaxis anti-hepatitis B.
- Profilaxis VPH.
- Profilaxis antitetánica.
Niños y Niñas (se indica 1 dosis, excepto en pacientes inmuno-
comprometidos que se prescriben 3 dosis. 
• Profilaxis antitetánica
 Debe considerarse la oportunidad para iniciar o completar esquemas. 
¿Cuáles son los criterios para indicar profilaxis para VIH? 
Se debe realizar la profilaxis para VIH posterior a la exposición si la agresión sexual ocu-
rrió dentro de las 72 horas antes de la consulta. Si fueron múltiples incidentes, debe conside-
rarse el más reciente. 
Se indicará profilaxis cuando NN y/o A han sido agredidos con penetración oral, vaginal o anal o 
cuando ha estado expuesto a sangre o semen a través de heridas u otras membranas mucosas, 
recordando que la relación es en general traumática, provocando lesiones que aumentan la posi-
bilidad del contagio. 
La profilaxis debe iniciarse dentro de las 2 horas y hasta un máximo de 72 horas desde el 
abuso. Si se conoce la fuente y resulta negativa para VIH, habiendo asegurado que el abusador 
no se encuentre en período ventana, se suspende la profilaxis en ese momento. En caso contrario 
se mantiene por 4 semanas.
La profilaxis reduce las probabilidades de contraer la infección por el VIH, pero no es 100% eficaz. 
Para aumentar la adherencia y seguimiento, se debe proporcionar la medicación hasta la consulta 
con especialista en infectología.
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 69
¿Cómo se implementa la anticoncepción hormonal de 
emergencia?
La anticoncepción hormonal de emergencia (AHE) puede iniciarse inmediatamente posterior 
a la exposición, o hasta 5 días después de la misma. La eficacia de la AHE aumenta cuanto más 
pronto se tome después de la relación sexual. 
Dentro de las primeras 12 horas la eficacia es del 95% y disminuye al 52% en los 5 días 
posteriores a la relación sexual sin protección. Los efectos secundarios de la medicación son leves 
y su duración no se extiende más de 24 horas.
¿Cómo efectuar el seguimiento de los pacientes?
 
Luego de una situación de abuso sexual debe realizarse 
controles periódicos. 
 
El tiempo posterior al hecho y los estudios a realizar se plantean en Tabla 4.
Edad Preferido Alternativo
> 12 años TDF/3TC o FTC + DTG TDF/3TC o FTC + RAL
>40 kg:
TDF/3TC o FTC + DRV/r (800/100) cada 24 h
6-12-años TDF/3TC o FTC + DTG AZT/3TC + RAL o TDF/FTC 
> 40 kg:
TDF/3TC o FTC + DRV/r (800/100) cada 24 h
3 a 6 años AZT/3TC + RAL
TDF/3TC 
Considerar como tercera droga DTG
1 mes a 3 años AZT/3TC + RAL AZT/3TC + DTG
Tabla 2. Esquemas disponibles recomendados para profilaxis para VIH pos-exposición
Fuente: Adaptado de Actualización 2021 del VII Consenso Argentino de Terapia Antirretroviral-SADI.Notas: TDF: tenofovir disoproxil 
fumarato, 3TC: lamivudina, DTG: dolutegravir, FTC: emtricitabina, DRV/rtv: darunavir/ ritonavir, AZT: zidovudina, RAL: raltegravir
Levonorgestrel 1,5 mg 1 sólo comprimido de 1,5 mg
Levonorgestrel 0,75 mg 2 comprimidos de 0,75 mg toma única
Tabla 3. Anticoncepción de emergencia - Personas mayores de 8 años post violación sexual
Fuente: Adaptada de Recomendaciones para la Profilaxis Post Exposición para VIH, ITS y anticoncepción. Año 2022. 
70 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
Plazo Controles a realizar
2 semanas Hemograma, función renal y hepatograma (si se inició Profilaxis ARV). Ante ausencia de 
menstruación se repetirá la subunidad Beta de GCH entre la 2° y 6° semana
4 semanas Serología para VIH, métodos rápidos treponémicos o VDRL, antiHBc, AgHBs, antiHBs, 
hepatitis C. Vacuna antiHBV si inició esquema en la primera consulta. HMG y hepatogra-
ma al completar profilaxis para VIH. Test de embarazo en caso de retraso menstrual.
3 meses Serología para VIH, VDRL, antiHBc, AgHBs, antiHBs, hepatitis C
6 meses Serología para VIH, métodos rápidos treponémicos o VDRL, antiHBc, AgHBs, antiHBs, 
hepatitis C, Vacuna antiHBV
Tabla 4. Controles periódicos ante una situación de abuso sexual
ARV: antirretrivirales- GCH: Gonadotrofina Corionica humana- 
 Autoevaluación
I. Lea los siguientes enunciados e identifique si son verdaderos (V) o falsos (F).
1. En la mayoría de los casos, los agresores son varones que pertenecen al en-
torno familiar y social próximo.
2. Los comentarios sexualizados hacia los adolescentes o exponerlos a porno-
grafía son considerados abuso sexual.
3. La mayoría de los abusos sexuales son violentos y dejan marcas corporales.
4. Siempre se da una asimetría de poder ya sea en términos de fuerza física, 
económicos, emocionales, sociales o en relación con la diferencia de edad, 
roles o capacidad de manipulación psicológica.
5. Es un delito de denuncia obligatoria y, por lo tanto, se debe dar intervención 
a la Justicia. 
6. El relato del adolescente debe ser resumido por el profesional al finalizar la 
entrevista.
7. Los cultivos positivos para N. gonorrhoeae y/o la serología positiva para sífilis 
o VIH se consideran indicativos de abuso (habiendo descartado la infección 
de transmisión perinatal). 
8. La profilaxis para VIH debe iniciarse dentro de las 2 horas y hasta un máximo 
de 72 horas desde el abuso.
9. Para la atención en la emergencia debe solicitarse al adulto acompañante la 
realización de la denuncia correspondiente.
10. En la primera consulta, es importante indicar tratamiento contra las ITS.
II. Enumere por lo menos tres señales evidentes de abuso sexual y tres señales 
encubiertas.
…………………………………………………………………………………………..........................
…………………………………………………………………………………………..........................
V F
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 71
72 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
CONCLUSIONES
Los abusos sexuales en los que adolescentes son víctimas constituyen una problemática que tanto 
por su prevalencia como por los daños posibles en las victimas requiere del conocimiento de sus 
manifestaciones y de los procedimientos a realizar para minimizar el impacto y favorecer una re-
cuperación saludable. 
La mayoría de los abusos son intrafamiliares o perpetrados 
por figuras de cuidado del entorno cercano.
En cuanto a el abuso es perpetrado por otro adolescente, el impacto y las formas de presentación 
de esa conducta sexual dañina es difícil de estimar, ya que la conducta problemática, abusiva y 
violenta puede pasar en gran medida desapercibida por una variedad de razones, una de ellas es 
la naturalización de consumo de material pornográfico que termina incidiendo negativamente en 
los adolescentes.
Las investigaciones también indican que entre el 90% y el 97% de los jóvenes que tienen conduc-
tas sexuales nocivas son varones y que el inicio de estas conductas suele producirse en la adoles-
cencia temprana, cuando viven con sus familias. 
En ningún caso se debe exigir al paciente la denuncia a las autoridades como requisito para su 
atención.
Con el fin de reducir la revictimización del paciente, se debe reducir el número de entrevistas y el 
número de entrevistadores debería ser el mínimo.
Ofrezca tratamiento contra las ITS en su primer encuentro. 
Si no se dispone de pruebas o no parece probable que el NNy/oA regrese, se iniciará tratamiento 
por manifestaciones sincrónicas.
Considerar la profilaxis post exposición para VIH en pacientes con Abuso Sexual dentro de un pla-
zo de 72 horas, ante las siguientes situaciones: ITS concomitante, Injuria de mucosa con sangrado, 
agresor con factores de riesgo para VIH o múltiples atacantes.
Realizar siempre la consulta al especialista en enfermedades infecciosas.
Las respuestas esperables no pueden reducirse solo a lo punitivo, por eso reclama también la ca-
pacitación para poder dar oportunidades a las personas en crecimiento y maduración.
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 3 // 73
LECTURAS RECOMENDADAS
Abordaje
• Ongini S, Gandara V, Steverlynk D, Ayuso M. (2021). Romper el Silencio: por infancias y adolescencias libres de vio-
lencia sexual. Buenos Aires. Editorial DAO.
• Unicef. Guía de Buenas Prácticas para el abordajede niños/as, adolescentes víctimas o testigos de abuso sexual y 
otros delitos, Protección de sus derechos, acceso a la justicia y obtención de pruebas válidas para el proceso. 2013. 
1ª Edición.
• Valente, S., Ongini, S. y Tempone, D. El superpoder de la educación sexual. Herramientas que pueden cambiar des-
tinos. 2020. Buenos Aires. Ed. DAO.
• Hailes HP, Yu R, Danese A, Fazel S. Long-term outcomes of childhood sexual abuse: an umbrella review. Lancet Psy-
chiatry. 2019; 6 (10): 830-839.
• Toporosi, S. En carne viva. 2018. Buenos Aires: Editorial Topía.
Tratamiento en la emergencia
• Gaiano A. Infecciones de Transmisión sexual en niños, niñas y adolescentes. Libro Azul de Infectología pediátrica. 
Sociedad Argentina de Pediatría. 5°Edición. 2022.
• Cuello A, Fridman V y col. Recomendaciones de diagnóstico y tratamiento de las Infecciones de Transmisión Sexual 
de la Comisión de HIV/SIDA y de ITS de la Sociedad Argentina de Infectologia 2020.
• Red Book. American Academy of Pediatrics. Sexual Assault and Abuse in Children and Adolescents. 32 Edition 2021-
2024.
• Cómo responder a niños, niñas y adolescentes que han sufrido abuso sexual. Directrices clínicas de la OMS. Ginebra, 
Organización Panamericana de la Salud, 2020.
• Sociedad Argentina de Infectología-SAD. Actualización 2021 del VII Consenso Argentino de Terapia Antirretroviral / 
3a ed. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Sociedad Argentina de Infectología, 2022.
• Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Dirección Provincial de Epidemiología, Prevención y Promoción 
de la Salud Dirección de Prevención de VIH, ITS y Hepatitis Virales. Recomendaciones para la Profilaxis Post Exposición 
para VIH, ITS y anticoncepción. Año 2022.
CLAVE DE RESPUESTAS
I. Lea los siguientes enunciados e identifique si son verdaderos (V) o falsos (F).
1. Verdadero.
2. Verdadero.
3. Falso. La inmensa mayoría de las veces los abusos no dejan marcas en el cuerpo. 
4. Verdadero.
5. Verdadero.
6. Falso. Se deberá tomar registro escrito textual y completo de lo que contó sin hacer interven-
ciones y poniendo sus dichos entre comillas. 
7. Verdadero.
8. Verdadero.
9. Falso. En ningún caso se debe exigir al paciente la denuncia a las autoridades como requisito 
para su atención.
10. Verdadero.
II. Enumere por lo menos tres señales evidentes de abuso sexual y tres señales 
encubiertas.
Señales más evidentes: embarazo, dolor al sentarse o al ir al baño, manchas en la ropa interior, 
infecciones genitales o de transmisión sexual, conductas hipersexualizadas.
Señales encubiertas: dolores recurrentes sin causa aparente, cambios bruscos en el apetito, con-
ductas regresivas en general, manifestaciones emocionales, alteraciones en el sueño, temores 
o rechazos, ansiedad, depresión y angustia, aislamiento o ensimismamiento, disminución en el 
rendimiento cognitivo y baja en el académico, sobreexcitación.
74 // ABORDAJE DEL ABUSO SEXUAL Y TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA / S. ONGINI, M. CALVARI, E. PIEDRA
ICTERICIA EN EL 
PRIMER MES DE VIDA
4
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 75
// DR. JUAN PABLO BERAZATEGUI* 
 Médico Pediatra Neonatólogo. Magister en Efectividad Clínica. 
 Magíster en Neonatología. 
 Especialista en Gestión y Dirección en Instituciones de Salud. Instructor en Simulación 
 Clínica. Profesor Universitario y Nivel Medio. Jefe de la Unidad de Neonatología del 
Sanatorio Anchorena San Martín, Provincia de Buenos Aires.
// DR. AGUSTÍN BERNATZKY*
 Médico Pediatra Neonatólogo. Magíster en Investigación Clínica. Coordinador Médico 
 de la Unidad de Neonatología del Sanatorio Anchorena San Martín, Provincia de 
 Buenos Aires.
// DRA. FLORENCIA PAULA DI GLÍFICO*
 Médico Pediatra Neonatóloga. Coordinadora Médica de la Unidad de Neonatología
 del Sanatorio Anchorena San Martín, Provincia de Buenos Aires.
* Conflicto de intereses: ninguno que declarar
 PEDRO, RECIÉN NACIDO DE 28 DÍAS DE VIDA 
Usted es médico en un pueblo en el interior del país. Llega a la consulta un RN de 38 semanas, 
2.990 g (peso adecuado para la edad gestacional). Los papás consultan preocupados porque 
Pedro sigue amarillo a pesar de haberlo puesto al sol como les recomendó el médico con el que 
consultaron la semana pasada en el centro de salud. Se alimenta con pecho materno exclusivo, 
presentó un regular aumento de peso y actualmente pesa 3.150 g. Los resultados de labora-
torio son: Hto 40% Gb 10.000 mm3 (64%/28%); Plaq: 200.000 mm3; Bilirrubina total: 10 
mg/dl (directa: 7,3 mg/dl, indirecta 2,7 mg/dl); Ionograma: Na: 134 mEq/l, K: 4,5 mEq/l, 
Cl: 105 mEq/l.
¿Qué conducta asume en este caso?
…………………………………………………………………………………………..........................
Después de finalizar la lectura del capítulo, compare su respuesta
con la que figura en la Clave de Respuestas. 
76 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
OBJETIVOS
u	 Identificar y evaluar correctamente los casos de hiperbilirrubinemia 
neonatal, diferenciando entre formas fisiológicas y patológicas.
u	 Determinar la necesidad de estudios complementarios para establecer la 
etiología de la ictericia.
u	 Comprender la relación entre la duración de la exposición a la bilirrubina 
y el riesgo de daño neurológico.
u	 Evaluar los factores de riesgo que aumentan la vulnerabilidad del recién 
nacido a la toxicidad por bilirrubina.
u	 Indicar y realizar mediciones adecuadas de bilirrubina transcutánea y 
sérica según corresponda.
u	 Decidir la oportunidad de indicar un estudio de bilirrubina sérica total 
(BST) y otras pruebas diagnósticas.
u	 Aplicar correctamente los criterios de tratamiento con fototerapia y 
exanguinotransfusión.
u	 Derivar oportunamente a un centro de mayor complejidad en los casos 
que lo requieran para prevenir complicaciones graves.
ESQUEMA DE CONTENIDOS
Estimulación visual
Bilirrubina transcutánea
Bilurribina sérica
Fototerapia
Inmunoglobulina
exaguineo-transfusión
BST - BTc
BST mayor de 21:
evaluación auditiva,
neurodesarrollo y
asesoramiento a los padres
Fisiopatología
Etiología
Epidemiología 
Evaluación 
al alta y 
seguimiento
Ictericia en el primer mes de vida
Ictericia
Diagnóstico Tratamiento
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 77
GLOSARIO
ATVB: atresia de vías biliares 
BST: bilirrubina sérica total
BTc: bilirrubina transcutánea 
ECN: enterocolitis necrotizante 
EHAG: enfermedad hepática aloinmune gestacional
ET: exanguinotransfusión 
FT: fototerapia 
HC: hiperbilirrubinemia conjugada
HNC: hiperbilirrubinemia no conjugada
IGIV: inmunoglobulina intravenosa 
PAD: prueba de antiglobulina directa 
PAEG: peso adecuado para la edad gestacional 
RNPT: recién nacido pretérmino 
RNT: recién nacido de término
SRE: sistema reticuloendotelial
UGT: uridina difosfato-glucuronosiltransferasa
78 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 79
INTRODUCCIÓN 
La ictericia es la manifestación clínica de la hiperbilirrubinemia. El término en inglés “jaundice”, 
ictericia deriva de la palabra francesa “jaune”, que significa amarillo. Clínicamente se manifiesta 
como una coloración amarillenta de la piel, la esclerótica, y las membranas mucosas. La hiperbili-
rrubinemia es una situación clínica común y generalmente benigna en el recién nacido de término 
(RNT) y en el pretérmino (RNPT) tardío. Representa la causa más común de reingreso hospitalario 
en la primera semana de vida.
La identificación de los niños con riesgo de desarrollar hiperbilirrubinemia significativa 
es una de las principales prioridades para el pediatra durante el primer mes de vida. El 
hecho de que algunas maternidades tienen como política otorgar altas precoces (antes de las 48 
horas de vida), en un recién nacido (RN) sano y en particular aquellos con lactancia materna (LM) 
la cual no fue totalmente establecida, puede asociarse con un retraso en su diagnóstico.
La hiperbilirrubinemia grave puede causar daño neurológico inducido por bilirrubina y, si no se 
trataadecuadamente, puede provocar encefalopatía por bilirrubina aguda y crónica. La fototera-
pia y la exanguinotransfusión son la base del tratamiento de la hiperbilirrubinemia no conjugada 
(HNC) y existe un subconjunto de los pacientes también responden a la inmunoglobulina intrave-
nosa (IGIV). El tratamiento de la hiperbilirrubinemia conjugada (HC) es más complejo y depende 
principalmente de la etiología. A pesar de los avances en la atención y tratamiento de la hiperbili-
rrubinemia, sigue siendo una causa importante de morbilidad y mortalidad.
FISIOPATOLOGÍA
La bilirrubina se produce a partir del catabolismo del hemo, un producto de degradación de la he-
moglobina, en el sistema reticuloendotelial (SRE). Primero, el hemo se convierte en biliverdina, que 
libera hierro y monóxido de carbono mediante la acción de la enzima hemo-oxigenasa. Luego, la 
biliverdina se convierte en bilirrubina mediante la enzima biliverdina reductasa. Esta bilirrubina no 
conjugada (indirecta) es hidrofóbica y se transporta en circulación al hígado unido a la albúmina, 
donde se conjuga con ácido glucurónico en la superficie lisa retículo endoplásmico por la enzima 
uridina difosfato-glucuronosiltransferasa (UGT). La bilirrubina conjugada (directa) es soluble en 
agua y luego se excreta en la bilis y en el tracto gastrointestinal (GI), donde se excreta principal-
mente en las heces después de ser metabolizado por la flora bacteriana intestinal. Parte de la 
bilirrubina conjugada se desconjuga en el tubo digestivo por la acción de la beta-glucuronidasa y 
se reabsorbe a través de la circulación del sistema enterohepático.
Los RN tienen niveles de bilirrubina sérica total (BST) más altos que los adultos debido a niveles 
más altos de hemoglobina al nacer, junto con una vida más corta de los glóbulos rojos y una ca-
pacidad de conjugación limitada del hígado del RN.
Como tal, los RNT normalmente tienen valores de BST de 5 a 6 mg/dl en comparación con 
niveles en adultos de 1,0 mg/dl) y se debe a una 
función hepatobiliar alterada.
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 81
Distinguir la HC de la HNC es fundamental porque la 
ictericia colestásica casi siempre es patológica y justifica una 
rápida derivación del paciente a centro de mayor complejidad 
para su estudio, diagnóstico temprano y eventual tratamiento. 
La ictericia neonatal precoz es generalmente debida a HNC. La existencia de hiperbilirrubinemia 
patológica o prolongada obliga a investigar su etiología. 
Primeras 24 horas 2° a 7° día Después de 7° día
Hemolítica por 
isoinmunización 
ABO o Rh
Fisiológica 
Lactancia Materna 
Poliglobulia 
Hemolítica 
Infectológica 
Aumento de circulación enteropática 
Hijo de madre diabética 
Fisiológica 
Lactancia Materna 
Poliglobulia 
Hemolítica 
Infectológica 
Aumento de circulación enteropática 
Hijo de madre diabética
Tóxica 
Infección 
intrauterina 
Tóxica 
Reabsorción de hematomas 
Hijo de madre diabética
Hepatopatías 
Pseudo-obstructivas 
Endocrino-metabólicas 
Tóxicas 
Tabla 2. Causas de hiperbilirrubinemias durante los primeros 15 días
Indirecta / HNC Directa / HC
Ictericia fisiológica 
Incompatibilidad ABO 
Isoinmunización Rh 
Deficiencia G6PD 
Esferocitosis hereditaria Hemoglobinopatías 
Policitemia 
Extravasación sanguínea (ej. cefalohematoma)
Alimentación con leche materna
Galactosemia 
Hipotiroidismo 
Infección 
Enfermedad de Crigler-Najjar 
Síndrome de Gilbert 
Síndrome de Lucey-Driscoll 
Atresia biliar
Hepatitis neonatal idiopática
Nutrición parenteral
Quiste coledociano
Esferocitosis hereditaria
Déficit 1 antitripsina
Fibrosis quística
Sepsis 
Infección urinaria
Galactosemia
Hipotiroidismo
Farmacológica 
Enfermedad de depósito
Trisomía 18 o 21
Síndrome de Alagille
Síndrome de Zellweger
Síndrome de Rotor
Síndrome de Dubin-Johnson
Tabla 1. Causas de hiperbilirrubinemia neonatal
82 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
En los últimos años ha mejorado la posibilidad de diagnosticar la colestasis neonatal en relación 
con causas genéticas por los logros en bioquímica y biología molecular. En la Tabla 3, se mencio-
nan las causas genéticas de colestasis neonatal.
Causa Hemolítica por isoinmunización Infección intrauterina
Antecedentes Incompatibilidad ABO Rh
Hermanos con hiperbilirrubinemia
Infección materna 
Alteración de la vitalidad fetal 
Clínica Hidrops fetalis 
Hepatoesplenomegalia 
Coluria
Hepatoesplenomegalia 
Valor bioquímico Bilirrubina indirecta >15 mg/dl Mixta
Laboratorio a 
solicitar 
Coombs positiva 
Anemia 
Eritroblastosis 
Reticulocitosis 
Microesferocitosis 
Serologías 
IgM
Radiología 
Fondo de ojo 
LCR
Cultivos 
Tabla 2a. Hiperbilirrubinemias patológicas en las primeras 24 horas
Causa Infecciosa Aumento de 
circulación 
enteropática
Hemolítica 
no isoinmune
Otras
Antecedentes Sospecha 
de sepsis 
Sepsis 
confirmada 
Obstrucción 
intestinal
Íleo por sepsis, 
por drogas.
Familiares 
Anomalías morfológicas
Hemoglobinopatías
Déficit de vitamina E 
Sepsis 
EHI
Poliglobulia
Distrés respiratorio
Clínica Específica Esplenomegalia Específica
Valor 
Bilirrubina Tipo
Variable 
Indirecta 
Variable
Indirecta 
>13 mg/dl
Indirecta 
Variable
Indirecta
Laboratorio a 
solicitar
Cultivos 
Hemograma 
PCR
LCR
Orina 
Radiología Hemograma 
Morfología eritrocitaria 
Enzimas eritrocitarias 
Hemoglobina
Vitamina E
Según etiología
Tabla 2b. Hiperbilirrubinemia patológica entre el 2° y 7° díaVerónica Sabina Giubergia
VICEPRESIDENTE 2º 
Dra. Fabiana Gabriela Molina
SECRETARIA GENERAL
Dra. Lucrecia Georgina Arpí
PRO-SECRETARIO GENERAL
Dr. Manuel Rocca Rivarola
TESORERA
Dra. Elizabeth Patricia Bogdanowicz
SECRETARIO DE EDUCACIÓN 
CONTINUA 
Dr. Juan Bautista Dartiguelongue
SECRETARIO DE ACTAS Y REGLA-
MENTOS 
Dr. Alejandro Eugenio Pace
SECRETARIO DE MEDIOS Y 
RELACIONES COMUNITARIAS 
Dr. Juan Pablo Mouesca
SECRETARIA DE RELACIONES 
INSTITUCIONALES
Dra. Constanza Paola Soto Conti
SECRETARIA DE SUBCOMISIONES, 
COMITÉS Y GRUPOS DE TRABAJO 
Dra. Myriam Gloria Prieto
SECRETARIA DE REGIONES, 
FILIALES Y DELEGACIONES 
Dra. Analia Susana Arturi
VOCAL 1° 
Dr. Nicolás Molina Favero 
VOCAL 2° 
Dra. Silvina Cipriani
VOCAL 3º 
Dra. Silvina Elisabet Bianco
EDUCACIÓN CONTINUA
SECRETARIO
Dr. Juan Bautista Dartiguelongue
MIEMBROS
Dr. Juan Aguirre
Dra. Lucrecia Arpí
Dra. Martina Asencio
Dra. Carolina Bullor
Dra. Celeste Garreta
Dra. Roxana Martinitto
Dra. Paula Otero
Dra. Camila Pereyra
Dra. María Ernestina Reig 
Dra. Sonia Rojas
Dra. Micaela Salas Victoria
Dra. Cynthia Slaifstein
Dr. Luis Urrutia
ASESORAS PEDAGÓGICAS 
Lic. Amanda Galli
Lic. Claudia Castro
PRONAP
DIRECTORA
Dra. Roxana Martinitto
EDITORES 
Dr. Juan Aguirre
Dra. Lucrecia Arpí
Dra. Silvia Castrillón 
Dra. Cristina Ciriaci 
Dra. Claudia Ferrario 
Dra. Ángela Nakab
Dra. Virginia Orazi
Dra. Natalia Pabón
Dr. Ricardo Vicentino
Dra. Agustina Villamayor
APOYO PROFESIONAL
Dr. Salomón Danón 
Dra. Gabriela Giannini 
Dra. Mónica Ohse
Dra. Adriana Peralta
Dr. Luis Urrutia
Dra. Liliana Villafañe
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Av. Pte. Roque Sáenz Peña 1110 9º of 5 (1035) CABA
www.jobcomunicacion.com
info@jobcomunicacion.com
• Lactante febril sin foco (1 a 36 meses)
• Manejo del politraumatizado en emergencia
• Medicina de estilo de vida saludable infantil
• Obesidad en el escolar
• Supuración pleuropulmonar
• Trastorno del espectro autista
A su vez continuaremos con las Preguntas a especialistas en estos tópicos:
• Endocrinología
• Hematología
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Al despedir este ciclo, quedamos impregnados de aprendizajes, redes ampliadas y la convicción 
de que lo mejor está en el horizonte. ¡Gracias por acompañarnos y por ser parte de este gran 
programa de educación a distancia!
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 Directora del Programa Nacional 
 de Actualización Pediátrica (PRONAP)
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continua a distancia en forma sostenida. Tenga en cuenta que al finalizar el ciclo puede obtener 
una certificación acumulada reuniendo sus acreditaciones anuales y debe realizar al menos un 
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Temario 2025
• Abuso sexual en la adolescencia • Cetoacidosis diabética • Control en salud de 2 a 5 años • 
Desarrollo infantil temprano • Hipoacusias infantiles • Ictericia en el 1° mes de vida • Ingesta 
de cuerpos extraño • Lactante febril sin foco (1 a 36 meses) • Manejo del politraumatizado en 
emergencia • Medicina de estilo de vida saludable infantil • Obesidad en el escolar • Supuración 
pleuropulmonar • Trastorno del espectro autista • Preguntas a especialistas: - Endocrinología - He-
matología - Urgencias quirúrgicas •
Información general
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especialmente para el PRONAP. 
Todo alumno que optó por la modalidad papel también tiene acceso a la 
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Examen Final
100 preguntas de selección múltiple. 
Se aprueba con el 60% de respuestas correctas.
Se contesta vía web.
Encuesta de opinión Se contesta vía web, es obligatoria.
Encuentros virtuales
Actividad optativa y gratuita para los alumnos del PRONAP. 
Se realiza a través del Campus de la SAP y certifica 50 horas, que se sumarán 
al certificado final. Consiste en la presentación de casos clínicos especialmen-
te elaborados con temas publicados en los Módulos 1 y 2 con la participación 
activa de tutores, bibliografía recomendada, videos, zoom de cierre de los 
ejercicios con autores entre otras cosas. 
Encuentros virtuales
Hay dos fechas de participación: puede optar por participar en octubre/no-
viembre de 2025 o en marzo/abril de 2026. 
La actividad está coordinada por el Dr. Ricardo Vicentino.
La fecha del comienzo de la actividad será informada en las páginas iniciales 
(NotiPRONAP) del módulo 2.
Foro de discusión
Puede participar e interactuar con sus colegas principalmente en la fecha del 
examen final.
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“Matriculación/Desmatriculación Foro PRONAP” (según corresponda) y en el 
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Certificación
250 horas: con Examen Final aprobado y Encuesta de Opinión entregada.
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participación del Encuentro Virtual. Otorga 25 créditos para el Programa de 
Mantenimiento de la Certificación de la SAP.
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Examen Final.
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Material complementario.
Encuentros Virtuales.
Foro de discusión.
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Examen Final aprobado.
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Atencion administrativa
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tas, pero todos los mensajes son contestados.
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mantener dicho arancel debe permanecer en esta categoría durante el 
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Indice
1 Supuración pleuropulmonar 9
// DR. HUGO FLEITAS
2 Ingesta de cuerpos extraños 35
// DR. GUILLERMO PABLO ALARCÓN
 DRA. MARIELA ASTONISKA
3 Preguntas a especialistas 53
Abordaje del abuso sexual en adolescentes 
// DRA. SILVIA ONGINI
Tratamientos de emergencia en abuso sexual 
// DRA. MIRIAM CALVARI
 DR. EDGAR DANIEL PIEDRA 
 COORDINADORA DRA. VIRGINIA INÉS ORAZI
4 Ictericia en el primer mes de vida 75
// DR. JUAN PABLO BERAZATEGHI 
 DR. AGUSTÍN BERNATZKY
 DRA. FLORENCIA PAULA DI GLÍFICO
Atresia biliar 99
// DRA. MIRTA CIOCCA
 DRA. MARGARITA RAMONET
// DR. HUGO FLEITAS* 
 Pediatra Neumonólogo. 
 Miembro del Comité de Neumonología SAP.
 Hospital Interzonal de Agudos Abraham Piñeyro, Junín, Provincia de Buenos Aires.
 
* Conflicto de intereses: ninguno que declarar
SUPURACIÓN 
PLEUROPULMONAR 
1
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 9
 MATEO, 4 AÑOS 
Con diagnóstico de neumonía complicada. Si bien no presenta antecedentesMÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 83
EPIDEMIOLOGÍA
Sólo una minoría de RN con ictericia neonatal tiene una causa patológica. La incidencia de hiperbili-
rrubinemia grave, definida como BST >25 mg/dl, es aproximadamente 1 de cada 2.500 nacidos vivos. 
Entre estos, la incompatibilidad ABO seguida de la deficiencia G6PD es la causa identificada con 
mayor frecuencia.
La incidencia de encefalopatía aguda por bilirrubina se observa en una tasa de aproximadamente 
1 en 10.000 nacidos vivos, mientras que la incidencia de encefalopatía crónica por bilirrubina es 
menor, con una incidencia estimada de 1 en 50.000 a 100.000 nacidos vivos. Sin embargo, en los 
países en desarrollo, la incidencia estimada de kernicterus es mucho mayor. 
La HC es mucho menos común en comparación con la HNC, con una frecuencia de alrededor de 
1 de cada 2.500 recién nacidos a término.
La causa identificable más común de ictericia colestásica en el período neonatal es la atresia de 
vías biliares (1 de cada 8 mil a 20 mil nacidos vivos). Si bien la prevalencia de atresia de vías biliares 
(ATVB) es baja, es una patología que merece la pena desarrollar dado que es la causa más común 
de trasplante hepático en la población pediátrica. 
Se debe sospechar ATVB en todo RN con más de 14 días de
vida con ictericia o niveles anormales de bilirrubina conjugada. 
Dicho hallazgo de laboratorio puede estar acompañado o no 
de síntomas como coluria y/o hipocolia. 
Es importante diagnosticar la ATVB tempranamente, antes de los 60 días de vida, ya que el 
resultado a largo plazo depende de la edad que tiene el niño al momento del tratamiento quirúrgico, 
de ahí la importancia de la sospecha diagnóstica y derivación oportuna del paciente neonatal. 
Deficiencia de alfa-1–antitripsina
Síndrome de Alagille
Colestasis intrahepática familiar progresiva
Defectos de la síntesis de ácidos biliares
Fibrosis quística
Tirosinemia de tipo 1
Galactosemia
Fructosemia
Enfermedad de Niemann-Pick
Glucogenosis de tipo 4
Enfermedades mitocondriales
Defectos de la b-oxidación
Tabla 3. Causas genéticas de colestasis neonatal
84 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
Alertas para el diagnóstico de ATVB
• Sospechar ATVB en todo bebé con ictericia, valores de bilirrubina anormales, 
acompañados o no de coluria y acolia después de las 2 semanas de vida.
• Consultar tempranamente, para llegar al diagnóstico de ATVB y cirugía de Kasai 
antes de los 2 meses de vida.
Referencias: barras
1° gris claro: prematuridad 
2° negro: deficiencia de la enzima G6PD
3° gris oscuro: condiciones hemolíticas e idiopáticas
4° rosa: enfermedad de Rhesus (Rh)
Se estima las tasas de kernicterus (por 100.000 nacidos vivos). Los datos se presentan y atribuyen 
a la causa de la hiperbilirrubinemia por prematuridad mediante barras amarillas. Deficiencia de la 
enzima G6PD por parte del verde; las condiciones hemolíticas e idiopáticas por azul; y la enfer-
medad de Rhesus (Rh) en rojo. Se muestran la distribución geográfica regional en todo el mundo 
utilizando la categorización de la carga global de enfermedades.
Figura 1. Causas de origen de Kernicterus en forma global
40.00
35.00
30.00
25.00
20.00
15.00
10.00
5.00
0.00
Países de
ingresos 
altos
Asia
Oriental,
Sudeste
Asiático y
Pací�co
Europa
del Este
y Asia
Central
América
Latina y
el Caribe
África del
Norte y
Oriente
Medio
Asia
del Sur
África
Sub-
Sahariana
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vi
vo
s
Fuente: Modi�cado de Academia Americana de Pediatría.
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 85
DIAGNÓSTICO
Estimación visual. El diagnóstico de hiperbilirrubinemia en neonatos mayores de 35 semanas 
no puede basarse únicamente en la observación visual del color de la piel debido a que existen 
múltiples factores que pueden influir en la apariencia de la ictericia. La Academia Americana de 
Pediatría (AAP) ha actualizado sus pautas para abordar este tema, destacando la importancia de 
utilizar mediciones objetivas de bilirrubina en suero para determinar niveles elevados de forma 
precisa. Además, la observación visual puede ser subjetiva y no confiable, ya que otros 
factores, como la pigmentación de la piel, la presencia de edemas o la iluminación ambiental, 
pueden afectar la percepción del color de la piel. Por lo tanto, la evaluación clínica de la ictericia 
debe complementarse con una evaluación de BST o Bilirrubina Transcutánea (BTc).
La evaluación visual es complementaria a la medición de BST 
o BTc.
Bilirrubina transcutánea (BTc). Es una técnica no invasiva que mide los niveles de bilirrubina en la 
piel mediante un dispositivo especial colocado en la superficie cutánea del neonato. Existen diferen-
tes tipos de dispositivos para medir la bilirrubina transcutánea, como el espectrofotómetro cutáneo 
y el medidor de bilirrubina transcutánea. Esta medición es útil en casos clínicos de neonatos con 
ictericia para monitorizar los niveles de bilirrubina de forma no invasiva. Aunque las mediciones de 
BTc no evalúan directamente los niveles de bilirrubina, son válidas y confiables cuando se 
utilizan como prueba de tamizaje para identificar a los bebés que requieren una medición de BST.
Hay una buena correlación entre las mediciones de BTc y las concentraciones de BST, sin embargo, 
por encima de los 13 a 15 mg/dl, pueden subestimar la BST. En estos casos, es necesario validar 
el valor obtenido de bilirrubina transcutánea con una medición de bilirrubina en suero para con-
firmar la exactitud de los niveles.
Bilirrubina sérica. La bilirrubina total se mide en el suero sanguíneo. La bilirrubina total incluye 
la bilirrubina directa (conjugada) y la bilirrubina indirecta (no conjugada). Los niveles de bilirrubina 
se expresan en mg/dl o µmol/l.
Los valores normales de bilirrubina total pueden variar, pero en general, se considera que los nive-
les son normales si están por debajo de 5 mg/dl (85 µmol/L) durante las primeras 24 horas de vida 
y por debajo de 12 mg/dl (205 µmol/l) después de las 24 horas.
La indicación de luminoterapia no sólo depende de los 
niveles de la bilirrubina sérica, sino de la velocidad con la que 
se incrementan o su ritmo de aumento, la progresión de peso, 
la edad gestacional del lactante y su edad posnatal.
86 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
Siguiendo a la nueva actualización de la Guía emitida por la AAP, se recomienda el screening 
universal de bilirrubina previo al alta con mediciones de BST o BTc, ligada a recomendaciones 
para el seguimiento. 
• La sangre para BST se puede obtener en el momento que se recoge la muestra para 
las pruebas de detección neonatal para evitar una punción de talón adicional. 
• Los bebés nacidos de parto domiciliario también deben hacerse la prueba de 
bilirrubina entre 24 y 48 horas después del nacimiento. 
• La BST debe medirse si la BTc excede o está dentro de 3 mg/dl del umbral de 
tratamiento con fototerapia o si la BTc es ≥ 15 mg/dl. Si está disponible más de 
una medición de BTc o BST, la tasa de aumento se puede utilizar para identificar 
lactantes con mayor riesgo de sufrir hiperbilirrubinemia. Una rápida tasa de au-
mento (≥ 0,3 mg/dl por hora en las primeras 24 horas o ≥ 0,2 mg/dl por hora a 
partir de entonces) es excepcional y sugiere hemólisis. En este caso, se debe rea-
lizar una prueba de antiglobulina directa (PAD) si no se ha hecho previamente. 
• Para bebés amamantados que todavía tienen ictericia a las 3 o 4 semanas de 
vida y para lactantes alimentados con fórmula que todavía tienen ictericia a las 
2 semanas de vida, se deben medir las concentraciones de bilirrubina total y 
directa (o conjugada) para identificar una posible colestasis patológica. 
• Cuando se presenta ictericia prolongada, los médicos también deben revisar los 
resultados de las pruebasde detección neonatal, porque algunas condiciones 
detectadas a través de las mismas (por ejemplo, galactosemia, hipotiroidismo, 
tirosinemia) pueden conducir a ictericia persistente. 
TRATAMIENTO 
La indicación de luminoterapia o exanguinotransfusión se establece, en nuestro país, siguiendo las 
guías de práctica clínica de la Academia Americana de Pediatría (AAP).
Las decisiones de iniciar fototerapia o escalar la atención son guiadas por la edad gestacional, la 
BST específica por hora, y la presencia de factores de riesgo de neurotoxicidad por bilirrubina. La 
presencia de factores de riesgo de neurotoxicidad por hiperbilirrubinemia reduce el umbral para el 
tratamiento con fototerapia y el nivel al que se debe escalar la atención.
Es importante que los médicos utilicen su juicio para 
determinar la presencia de factores de riesgo para la 
neurotoxicidad, incluyendo inestabilidad clínica o sepsis.
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 87
Fototerapia 
La fototerapia (FT) sigue siendo el tratamiento de primera línea para lograr disminuir la hiperbi-
lirrubinemia patológica no conjugada. La FT es muy eficaz para reducir la bilirrubina sérica total 
(BST) a niveles seguros y reduce el riesgo de toxicidad por bilirrubina y la necesidad de exangui-
notransfusión. 
La FT se inicia según los factores de riesgo y los niveles de BST en el nomograma de bilirrubina. 
Sin embargo, aún hay una brecha de incertidumbre sobre las indicaciones de FT en recién nacidos 
prematuros, debido aún a la falta de evidencia. 
La eficacia de la fototerapia depende de la dosis y la longitud 
de onda de la luz utilizada, así como de la superficie del 
cuerpo del RN expuesta a ella. 
Se puede aumentar la dosis de FT colocando las unidades de fototerapia a la distancia mínima 
segura del bebé y aumentando el número de unidades utilizadas. La bilirrubina absorbe la luz de 
manera óptima en el rango azul-verde (460 a 490 nm). La FT funciona induciendo la fotoisomeri-
zación de la bilirrubina y convirtiendo la bilirrubina en lumirrubina, que es el paso limitante de la 
velocidad de excreción de bilirrubina. 
Durante la fototerapia, se deben cubrir los ojos del recién 
nacido para evitar lesiones en la retina. 
Son necesarias medidas para exponer la máxima superficie corporal a la luz y evitar interrupciones 
en la FT. Es importante mantener una hidratación adecuada y garantizar una producción de orina 
normal, ya que la mayor parte de la bilirrubina se excreta en la orina en forma de lumirrubina. 
Después de suspender la fototerapia, hay un aumento en el nivel de bilirrubina sérica total conoci-
do como “bilirrubina de rebote”. El nivel de “bilirrubina de rebote” suele ser más bajo que el nivel 
al inicio de la fototerapia y generalmente no requiere reiniciar la fototerapia.
La FT se ha considerado relativamente segura, pero la evidencia reciente apunta a posibles 
efectos secundarios a largo plazo. Los efectos secundarios informados con el uso de FT inclu-
yen erupción cutánea, deshidratación, hipocalcemia, daño retiniano, hemólisis debido al daño oxi-
dativo, retraso en el cierre del conducto arterioso en RN prematuros y reacciones alérgicas. Pocos 
estudios también han informado una mayor incidencia de tumores de órganos sólidos y leucemias 
no linfocíticas en niños tratados con fototerapia.
88 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
Referencias : línea 
Inferior: percentil 40
En medio: percentil 75
Superior: percentil 95 
Fuente: modificado de Academia Americana de Pediatría
Nomograma de Bhutani et al. para designación del riesgo entre 2.840 recién nacidos (RN) sanos 
con ≥ 36 semanas de gestación y peso natal ≥ 2.000 g, o con ≥ 35 semanas de gestación y peso 
natal ≥ 2.500 g, basado en los valores de bilirrubina séricos específicos por hora. El nivel de bili-
rrubina sérico era obtenido antes del alta, y la zona en la que caía el valor predecía la probabilidad 
de que un nivel de bilirrubina posterior supere el percentil 95. 
Valores de riesgo para el desarrollo de kernicterus. La escalada de la atención se refiere al 
cuidado intensivo que algunos bebés con concentraciones de bilirrubina elevadas o que aumen-
tan rápidamente necesitan para prevenir la necesidad de exanguinotransfusión y posiblemente 
prevenir el kernicterus.
El umbral de escalada de atención es de 2 mg/dl por debajo del umbral de exanguinotransfusión. 
La escalada de la atención es una emergencia médica. El período de escalada de la atención 
comienza desde el momento en que el primer resultado de BST del bebé indica iniciar la inten-
sificación de los cuidados y finaliza cuando la BST está por debajo del umbral de escalada de 
atención. Estos lactantes son manejados de manera óptima en una unidad de cuidados intensivos 
Figura 2. Nomograma de Bhutani
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 89
neonatales (UCIN). Si el lactante está en una institución que carece de facilidades para una posible 
exanguinotransfusión, se debe consultar a un neonatólogo sobre el traslado urgente a una UCIN 
que pueda realizarla. Si es posible, se debe iniciar fototerapia intensiva e hidratación intravenosa 
y continuarlas durante la derivación. Siempre que sea posible, el bebé debe ser admitido directa-
mente en la UCIN en lugar de pasar por el servicio de urgencias para evitar retrasos en la atención. 
En estos pacientes se deben realizar dosaje de bilirrubina sérica total y directa, hemograma com-
pleto, albúmina sérica, y química sérica. Los lactantes que requieren escalada de la atención deben 
recibir hidratación intravenosa y fototerapia intensiva. 
Indicaciones de inmunoglobulina y exanguinotransfusión
La Inmunoglobulina G es un producto sanguíneo fraccionado consistente en anticuerpos con-
centrados, principalmente inmunoglobulina G derivada de plasma. El mecanismo de acción tera-
péutico de la inmunoglobulina es complejo y parece depender tanto de la dosis como de la pato-
génesis de la enfermedad en consideración, ya que se ha descrito que la inmunoglobulina compite 
por el sitio de unión de los anticuerpos circulantes y de esta forma no permite que se lleve a cabo 
el proceso de destrucción de los eritrocitos, de ahí la necesidad de utilizar altas dosis.
El uso de altas dosis de Inmunoglobulina intravenosa (IGIV) intravenosa se ha extendido para los 
pacientes con isoinmunización Rh o ABO ya que se ha encontrado que reduce la necesidad de 
exanguinotransfusión, la duración de la fototerapia y el tiempo de estancia hospitalaria. 
La indicación para el uso de la IGIV debe ser cuidadosamente considerada, ya que es un medica-
mento de alto costo que genera disconfort al aplicarse y que tiene potenciales efectos adversos. 
Los factores que deben considerarse para su uso incluyen la 
respuesta a la fototerapia, la tasa de aumento de la BST y el 
desafío de brindar una exanguinotransfusión oportuna. 
La recomendación actual sobre el uso de IGIV es administrar 0,5 a 1 g/Kg en los neonatos con 
enfermedad hemolítica; si el nivel de bilirrubina sérica total está en aumento a pesar de la fotote-
rapia intensiva o si el nivel de bilirrubina sérica total alcanza o supera el umbral de escalada de la 
atención (2 mg/dl o 3 mg/dl del nivel de exanguinotransfusión) el cual se determina según la edad 
gestacional y la edad posnatal guiados por las tablas previamente mencionadas, siendo aceptado 
repetir la dosis en 12 horas en caso de ser necesario. 
Se debe realizar una exanguinotransfusión (ET) urgente en lactantes con signos de etapas interme-
dias o avanzadas de encefalopatía aguda por bilirrubina y/o si el valor de BST está en o por encima 
del umbral para ET. Para el procedimiento se prefiere utilizar glóbulos rojos desplasmatizados com-
patibles mezclados con plasma fresco congelado de adulto descongelado a un hematocrito de 
aproximadamente 40% para las ET. El plasma fresco congelado adicional conteniendo albúmina 
90 // ICTERICIAEN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
que reciben los bebés para mantener el hematocrito cerca de 40% aumentará la eliminación de 
bilirrubina. La proporción de bilirrubina a albúmina puede utilizarse junto con el nivel de BST para 
determinar la necesidad de exanguinotransfusión. 
El umbral de tratamiento de la proporción de bilirrubina a albúmina para la ET, medido como 
BST (medición en mg/dl) dividida por la albúmina sérica (medición en g/dl), varía según la edad 
gestacional y el riesgo. Además de los criterios descritos anteriormente, puede considerarse una 
exanguinotransfusión si la proporción de bilirrubina a albúmina es:
• ≥ 8,0 si la edad gestacional es ≥ 38 semanas y no hay factores de riesgo para 
neurotoxicidad por hiperbilirrubinemia, o 
• ≥ 7,2 si la edad gestacional es ≥ 38 semanas y si hay al menos un factor de 
riesgo para neurotoxicidad por hiperbilirrubinemia, o 
• ≥ 7,2 si la edad gestacional está entre 35 y 37 semanas y no hay factores de 
riesgo para neurotoxicidad por hiperbilirrubinemia, o 
• ≥ 6,8 si la edad gestacional está entre 35 y 37 semanas y si hay al menos un 
factor de riesgo para neurotoxicidad por hiperbilirrubinemia.
Técnica de exanguinotransfusión. La exanguinotransfusión (ET), fue el primer tratamiento exi-
toso utilizado para la ictericia, es actualmente el tratamiento de segunda línea para la hiperbilirru-
binemia no conjugada grave.
Se indica cuando hay una falla en la respuesta a la fototerapia, o los niveles iniciales de bilirrubina 
sérica están en el rango de intercambio según el nomograma. 
La ET elimina rápidamente la bilirrubina y la hemólisis, provocada por anticuerpos circulantes. 
La ET es un procedimiento complejo que consiste en extraer uno o dos volúmenes de sangre del recién 
nacido (160 a 180 ml/kg) e intercambiarlos por concentrado de hematíes frescos y plasma de un do-
nante compatible. El objetivo al realizar este procedimiento es disminuir los niveles de bilirrubina, corre-
gir la anemia, extraer en forma rápida los anticuerpos circulantes quienes son los desencadenantes de 
esta patología y principalmente lo que busca evitar son complicaciones como el kernicterus. 
Durante la ET, se deben controlar de cerca los signos vitales 
y, después del procedimiento, se deben controlar el calcio 
sérico, la glucosa y los electrolitos. 
Las complicaciones de la ET incluyen anomalías electrolíticas como hipocalcemia e hiperpotase-
mia, arritmias cardíacas, trombocitopenia, infecciones de transmisión sanguínea, trombosis de la 
vena porta, enfermedad de injerto contra huésped y enterocolitis necrotizante (ECN).
La fototerapia debe reanudarse después de la exanguinotransfusión hasta que la bilirrubina alcan-
ce un nivel en el que pueda suspenderse de forma segura.
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 91
Encefalopatía bilirrubínica. La encefalopatía por bilirrubina en pacientes con hiperbilirrubine-
mia no conjugada grave tiene diferentes manifestaciones según el momento de presentación. No 
está claro el nivel al que la bilirrubina no conjugada se vuelve neurotóxica y se ha informado ker-
nicterus en lactantes en ausencia de niveles marcadamente elevados de bilirrubina en la autopsia.
Se ha descrito que la encefalopatía aguda por bilirrubina evoluciona en tres etapas:
• Etapa 1: Los síntomas de la etapa 1 se observan durante los primeros (1er y 
2do) días de la enfermedad y se caracterizan por mala alimentación, letargo, 
hipotonía o convulsiones francas.
• Etapa 2: si los bebés continúan deteriorándose, pueden progresar a la etapa 2, 
caracterizada por un aumento del tono, especialmente del grupo extensor de 
músculos que conduce al opistótono y la retrocollis. Estos signos suelen obser-
varse a mediados de la primera semana de la enfermedad.
• Etapa 3: esta fase, que se observa después de la primera semana, está domina-
da principalmente por un aumento del tono.
La encefalopatía crónica por bilirrubina se presenta de dos formas según el momento de los síntomas:
Encefalopatía crónica por bilirrubina en el primer año: Estos pacientes se presentan con hi-
potonía, reflejos tendinosos profundos exagerados, reflejos tónicos obligatorios del cuello, retraso 
en los hitos motores.
Encefalopatía crónica por bilirrubina más allá del primer año: Los aspectos más destacados 
de esta fase incluyen trastornos del movimiento (más comúnmente coreoatetosis), parálisis ce-
rebral de tipo coreoatetoide, hipoplasia del esmalte dental, anomalía de la mirada hacia arriba y 
pérdida auditiva neurosensorial.
EVALUACIÓN AL ALTA Y SEGUIMIENTO 
• Controles inmediatos (24 h) post luminoterapia con BS o BTC. 
• Controles en pacientes con factores de riesgo o DE RIESGO (BS mayor de 21): 
evaluación auditiva a largo plazo, seguimiento del neurodesarrollo. 
• Asesoramiento a los padres. 
La ictericia neonatal es una afección común con etiologías variadas. La mayoría de los casos son 
benignos con un pronóstico excelente y se resuelven con o sin tratamiento. Sin embargo, la en-
cefalopatía por bilirrubina puede complicar el curso clínico en algunos casos. Los pediatras que 
atienden a recién nacidos deben ser conscientes de esto. Si bien muchas afecciones que causan 
ictericia no se pueden diagnosticar de inmediato, la educación sobre la enfermedad es funda-
mental. Muchas veces las enfermeras/os y los padres suelen ser los primeros en notar ictericia en 
un recién nacido. Antes del alta hospitalaria se debe educar a la familia sobre cómo controlar la 
ictericia y concurrir a control antes los signos en los que se les hace hincapié. 
92 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
Según la Academia Americana de Pediatría, cada recién nacido debe realizarse un control de bili-
rrubina antes del alta y también debe ser evaluado para detectar factores de riesgo asociados con 
el desarrollo de hiperbilirrubinemia grave para mejorar los resultados de los RN.
Asesoramiento a los padres. El asesoramiento detallado, según la etiología de la ictericia neo-
natal, es vital para mejorar el resultado a largo plazo. La mayoría de los pacientes con causas co-
munes de hiperbilirrubinemia no conjugada tienen un pronóstico excelente y es necesario educar 
a los padres para aliviar el miedo y la ansiedad. 
La hiperbilirrubinemia por etiologías que conllevan un mal pronóstico a menudo requiere interven-
ciones multidisciplinarias, y los padres deben recibir asesoramiento y una educación adecuada a 
estas. También debemos ofrecer a los padres asesoramiento genético y derivaciones a genetistas 
médicos cuando se diagnostique hiperbilirrubinemias hereditarias.
PRONÓSTICO
Con tratamiento, el pronóstico para la mayoría de los tipos de hiperbilirrubinemia no conjugada 
es excelente. En aquellos en donde el tratamiento se ha retrasado o fue inadecuado, pueden so-
brevenir con encefalopatía por bilirrubina. 
La carga de enfermedad de la encefalopatía por bilirrubina 
es significativamente mayor en los países en desarrollo y con 
recursos limitados. 
Nuevas publicaciones de trabajos sugieren un resurgimiento del kernicterus en países donde esta 
complicación prácticamente había desaparecido en el pasado. Esto se ha atribuido principalmente 
al alta temprana de los recién nacidos. 
Los pacientes con Crigler-Najjar tipo 1 tienen un mal pronóstico y requieren un trasplante de hí-
gado para una cura definitiva. 
El pronóstico de la hiperbilirrubinemia conjugada depende de la etiología. 
El resultado y el pronóstico de los pacientes con atresia biliar mejoran significativamente mediante 
un diagnóstico temprano y una cirugía dentro de los 60 días de vida. 
Los pacientes con trastorno de la síntesis de ácidos biliares (TSAB) tienen un pronóstico excelente 
ya que responden muy bien al tratamiento médico. 
Históricamente, el pronóstico de la enfermedad hepática aloinmune gestacional (EHAG) era malo, 
con hasta un 80% de mortalidad sin trasplantede hígado. Sin embargo, con la llegada del uso de 
IGIV y de exanguinotransfusión de doble volumen, el pronóstico de esta enfermedad ha mejorado 
mucho en los últimos años.
El pronóstico para la mayoría de los otros tipos de colestasis a menudo no es muy favorable y 
muchos de estos pacientes requerirán intervenciones multidisciplinarias.
 Autoevaluación
I. Lea cada enunciado y marque V si considera que es verdadero y F si es falso. 
1. La ictericia neonatal es una afección común con distintas etiologías. 
 
2. La hiperbilirrubinemia grave, definida como BST > 15 mg/dl. 
 
3. Los RN tienen niveles de bilirrubina sérica total más altos que los adultos. 
 
4. Las mediciones de BTc evalúan directamente los niveles de bilirrubina. 
 
5. En los RN de término que persisten ictéricos más allá de los 14 días de vida, 
debe determinarse si la hiperbilirrubinemia es conjugada o no conjugada para 
establecer, a la brevedad, el plan de estudios etiológicos y la terapéutica corres-
pondiente. 
 
6. Madre diabética puede ser una de las causas de hiperbilirrubinemia durante los 
primeros 15 días de vida. 
 
7. Lactancia materna puede ser una de las causas de hiperbilirrubinemia durante 
los primeros 15 días de vida. 
 
8. La incidencia de hiperbilirrubinemia grave es aproximadamente 10 de cada 
2.500 nacidos vivos. 
 
9. La duración de la exposición a la bilirrubina y la cantidad de bilirrubina en el 
cerebro determina la gravedad del daño cerebral. 
 
10. La indicación de luminoterapia sólo depende de los niveles de la bilirrubina sérica. 
 
11. La FT es muy eficaz para bajar la bilirrubina sérica total a niveles seguros, dis-
minuir el riesgo de toxicidad por bilirrubina y reducir la necesidad de exangui-
notransfusión. 
 
12. Se considera “paciente de riesgo “si el valor de BS es mayor de 10. 
 
13. Son normales los valores de bilirrubina por debajo de 5mg//dl después de las 
24 horas de vida. 
 
14. Los síntomas de una encefalopatía aguda por bilirrubina se observan durante 
el 1° y/o 2° día de vida. 
 
15.Mala alimentación, letargo, hipotonía o convulsiones francas son síntomas de en-
cefalopatía aguda por bilirrubina que se presentan después de los 15 días de vida. 
V F
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 93
II. Analice cada situación clínica y responda las preguntas. 
PEDRO, RECIÉN NACIDO, 28 DÍAS DE VIDA 
Usted es médico en un pueblo en el interior del país. Llega a su consulta Pedro de 28 días de 
vida, en compañía de sus papás. Se trata de un RN de 38 semanas, 2.990 gr (PAEG). Consultan 
preocupados porque lo siguen viendo amarillo a Pedro a pesar de haberlo puesto al sol como les 
recomendó el médico con el que consultaron la semana pasada en el centro de salud. Se alimenta 
con pecho materno exclusivo, y presentó un regular aumento de peso, actualmente pesa 3.150 gr. 
Los resultados de laboratorio son: 
Hto: 40% Gb 10.000 mm3 (64 mg/dl/28 mg/dl) Plaq: 200.000 mm3
Bilirrubina total: 10 mg/dl (directa: 7,3 mg/dl indirecta 2,7 mg/dl)
Ionograma: Na: 134 mEq/l, K: 4,5 mEq/l, Cl: 105 mEq/l 
a) ¿Qué les preguntaría a los padres?
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b) ¿Qué espera encontrar en el examen físico?
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c) ¿Qué otro estudio diagnóstico solicitaría?
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d) ¿Cuál es la conducta a seguir? 
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JUAN, RECIÉN NACIDO, 5 DÍAS DE VIDA
Usted se encuentra atendiendo en la guardia externa de pediatría de un importante hospital priva-
do de CABA. Los papás de Juan consultan, muy preocupados, porque el día de hoy lo notan más 
94 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
amarillo. Se trata de un recién nacido a término de 40 semanas y 3.730 g (peso adecuado para 
la edad gestacional). G1P0 nacido por parto vaginal, Apgar 9/10. Grupo sanguíneo materno 0+, 
grupo sanguíneo de Juan: 0+. Hoy tiene 5 días de vida y pesa 3520 g. Presenta ictericia hasta raíz 
de muslos. Laboratorio: bilirrubinemia total 12,5 mg/dl (directa 0,5/indirecta 12 mg/dl).
a) ¿Qué factores de riesgo tiene Juan?
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b) ¿Qué información brinda a los padres? 
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MARTA, RECIÉN NACIDA, 2 DÍAS DE VIDA
Usted se encuentra trabajando en un centro de salud, y lo consulta la mamá de Marta que nació 
de 40 semanas, 3.750 g. Alta a las 24 horas de vida. Grupo y factor: A-/O+, no informa prueba de 
Coombs. Usted revisa a Marta, y se encuentra ictérica hasta las rodillas. Hoy pesa 3.790 g. Por la 
ictericia solicita un laboratorio que se debe realizar en el hospital. A las 6 horas la madre regresa 
al centro de salud con el informe del laboratorio: Bilirrubina Total: 15 mg/dl, Directa 0,5 mg/dl, 
Indirecta 14,5 mg/dl.
a) ¿Cuál es la conducta a seguir? 
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 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 95
96 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
CONCLUSIONES 
La presencia de ictericia en la etapa neonatal puede responder a diversas causas, desde situaciones 
fisiológicas hasta enfermedades graves.
La hiperbilirrubinemia conjugada refleja una disfunción hepática en la mayoría de los
casos y la colestasis es consecuencia de la alteración del flujo biliar secundaria a anormalidades 
estructurales o moleculares del hígado y/o del tracto biliar.
Lo importante es comprender que el RN debe ser seguido rigurosamente hasta la resolución del 
cuadro, ya que el tratamiento instituido de modo precoz puede modificar sustancialmente la evo-
lución de la enfermedad o salvar la vida del paciente. 
LECTURAS RECOMENDADAS 
• Comité Nacional de Hepatología Pediátrica. Consenso de hiperbilirrubinemia del primer trimestre de la vida. Arch 
Argent Pediatr 2020; 118(1):S12-S49.
• Canadian Paediatric Society. Guidelines for detection, management and prevention of hyperbilirubinemia in term 
and late preterm newborn infants (35 or more week’s gestation)-Summary. Paediatr Child Health. 2007;12:401---18.
• Gottesman LE, Del Vecchio MT, Aronoff SC. Etiologies of conjugated hyperbilirubinemia in infancy: a systematic 
review of 1692 subjects. BMC Pediatr. 2015 Nov 20;15:192. [PMC free article: PMC4654877] [PubMed 26589959]
• Bhutani VK., Committee on Fetus and Newborn. American Academy of Pediatrics. Phototherapy to prevent se-
vere neonatal hyperbilirubinemia in the newborn infant 35 or more weeks of gestation. Pediatrics. 2011 Oc-
t;128(4):e1046-52. [PubMed: 21949150]
CLAVE DE RESPUESTAS 
I. Lea cada enunciado y marque V si considera que es verdadero y F si es falso. 
Los enunciados 1-3-5-6-7-9-11-y 14 son verdaderos. 
2. Falso. La hiperbilirrubinemia grave, se define como BST>25 mg/dl.
4. Falso. Las mediciones de BTc no evalúan directamente los niveles de bilirrubina, pero son válidas 
y confiables cuando se utilizan como prueba de tamizaje para identificar a los bebés que requieren 
una medición de BST.
8. Falso. La incidencia de hiperbilirrubinemia grave es menor, aproximadamente 1 de cada 2.500 
nacidos vivos. 
10. Falso. La indicación de luminoterapia no sólo depende de los niveles de la bilirrubina sérica, 
sino de la velocidad con la que se incrementan o su ritmo de aumento, la progresión de peso, la 
edad gestacional del lactante y su edad posnatal.
12. Falso. Se considera “paciente de riesgo”si el valor de BS es mayor de 21. 
13. Falso. Los valores normales de bilirrubina total pueden variar, pero en general, se considera 
que los niveles son normales si están por debajo de 5 mg/dl (85 µmol/L) durante las primeras 24 
horas de vida y por debajo de 12 mg/dl (205 µmol/l) después de las 24 horas. 
II. Analice cada situación clínica y responda las preguntas 
PEDRO, RECIÉN NACIDO, 28 DÍAS DE VIDA 
a) ¿Qué les preguntaría a los padres?
Dado que los signos más frecuentes de un paciente con sospecha de atresia de vías biliares son: 
ictericia, orina oscura, del color del té (coluria) y heces pálidas de color arcilla (deposiciones hipo-
cólicas), se debe preguntar a la familia por la presencia de estos signos. 
b) ¿Qué espera encontrar en el examen físico?
Ictericia. Puede presentar distensión abdominal y/o hepatomegalia.
c) ¿Qué otro estudio diagnóstico solicitaría?
Hepatograma completo y ecografía hepática de vías biliares. 
d) ¿Cuál es la conducta a seguir? 
Derivación a un hospital de mayor complejidad. 
JUAN, RECIÉN NACIDO, 5 DÍAS DE VIDA 
a) ¿Qué factores de riesgo tiene Juan?
Juan no tiene factores de riesgo. 
b) ¿Qué información brinda a los padres? 
Los tranquiliza, les explica que es un valor de bilirrubina esperable para los días de vida, al igual 
que el descenso de peso y los cita a control en una semana.
MARTA, RECIÉN NACIDA, 2 DÍAS DE VIDA
a) ¿Cuál es la conducta a seguir? 
Comunicarse con el servicio de Pediatría y/o Neonatología del Hospital de referencia para derivar 
al paciente y comenzar tratamiento. Marta presenta riesgos de requerir tratamiento con exangui-
notransfusión; debe realizar tratamiento con Inmunoglobulina.
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 4 // 97
98 // ICTERICIA EN EL PRIMER MES DE VIDA / J. BERAZATEGUI, A. BERNATZKY, F. DI GLÍFICO
Atresia biliar
Comité de hepatología
DRA. MIRTA CIOCCA
DRA. MARGARITA RAMONET
• Es una enfermedad rara, grave, caracterizada por la obliteración de los conductos biliares, que evolu-
ciona a la cirrosis y muerte a los 2-3 años de vida si no media una intervención quirúrgica temprana.
• Etiología desconocida.
• Predomina en el sexo femenino y en países asiáticos.
• Prevalencia: 1:8.000 – 1:19.000 recién nacidos vivos.
• Un 10 al 15% se asocia a malformaciones extrahepáticas.
• Representa el 60% de los trasplantes hepáticos en menores de 1 año y el 30% en toda la edad 
pediátrica.
 MÓDULO 1 / PRONAP + // 99
100 // PRONAP +
Manifestaciones clínicas 
• RN de término con peso adecuado.
• Presencia de ictericia en las tres primeras semanas de vida. La observación de la piel no es pre-
cisa en aquellos neonatos de tez morena.
• Es difícil su distinción del 65% de neonatos con causas benignas de ictericia.
• Presencia de hipo o acolia confirmada por el pediatra. Importancia de la pesquisa con tar-
jetas colorimétricas.
• Hepatomegalia de consistencia aumentada y en ocasiones esplenomegalia (pueden estar au-
sentes en estadios tempranos de la enfermedad).
Diagnóstico
• El diagnóstico de atresia biliar (AB) debe ser considerado en primer lugar en presencia de un 
lactante ictérico, con heces acólicas y hepatomegalia.
• Laboratorio anormal: bilirrubina total y directa (≥ 1 mg/dL), TGO, TGP, GGT.
• Ecografía abdominal con 4 horas de ayuno para poder visualizar la forma y tamaño de la ve-
sícula biliar. El signo del cordón fibroso corresponde a un área ecogénica del porta-hepatis, 
altamente específico (95%) pero moderadamente sensible (68%). Es fundamental que sea 
realizada por un profesional con experiencia, idealmente en un centro especializado.
• Colangiografía intraoperatoria, biopsia hepática y de confirmarse AB realización de la portoen-
terostomía hepática (PE) u operación de Kasai antes de los 30 – 45 días de vida, realizada por 
un equipo quirúrgico con suficiente experiencia con esta intervención. 
Tratamiento
• Portoenterostomía entre los 30 - 45 días de vida, 
realizada por cirujanos pediátricos capacitados.
• Medidas nutricionales y vitaminas liposolubles. 
Cuando se comprueba un flujo biliar postquirúrgico 
se agrega ácido ursodesoxicólico en dosis variable 
de 10 a 20 mg – kg de peso por día.
• Los pacientes con restauración del flujo hepático 
pueden desarrollar colangitis ascendentes. El diag-
nóstico temprano y el tratamiento agresivo, evitan 
complicaciones ulteriores que influencian el pronós-
tico postquirúrgico.
• En los casos de fracaso de recuperación del flujo 
biliar, colestasis progresiva, ascitis refractaria y de-
terioro de la función hepática, la indicación de tras-
plante hepático (TH), en el momento oportuno, es 
la única alternativa.
Durante el procedimiento de Kasai, 
el intestino se conecta al hígado 
para permitir la salida de la bilis.
 MÓDULO 1 // 101
Conclusiones
• La edad de realización de la PE en los centros mundiales especializados, persiste alrededor 
de los 60 días, no se redujo durante las últimas décadas. Está bien documentado que la PE 
realizada antes de los 30 días de vida, permite obtener los mejores resultados, prolongando la 
sobrevida del hígado nativo hacia la adultez.
• ¿Cuál es la causa de su derivación tardía? 
- La ictericia en el recién nacido es considerada un proceso benigno, asociándose en la mayoría 
de los casos con la ictericia llamada “fisiológica”. 
• La recomendación es: en todo RN con ictericia durante las primeras dos semanas de vida, se 
debe realizar una bilirrubina directa, que, si es > 1 mg/dl, es considerada patológica, indicán-
dose su derivación a un centro especializado en diagnóstico y tratamiento de la AB.
• Podemos enfatizar, entonces lo siguiente:
- La AB es una urgencia quirúrgica.
- La edad en la que se realiza la PE y la experiencia del equipo quirúrgico son fundamentales para 
lograr la restauración del flujo biliar y una mayor sobrevida del paciente con el hígado nativo, 
posponiendo la necesidad de un TH temprano.
Acceda a la Tarjeta Colorimétrica visual en Material Complementario del Campus Virtual.
Notas
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…………………………………………………………………………………………..........................
…………………………………………………………………………………………..........................clínicos relevan-
tes, al ingreso se encuentra en regular estado general, con dificultad respiratoria, febril. Pre-
sentó hemoptisis, en piel presenta eritrodermia; en la radiografía de tórax se observan bullas. 
a) ¿Qué germen sospecha? 
b) Luego de la toma de dos hemocultivos periféricos ¿qué tratamiento antibiótico em-
pírico inicial corresponde indicar? 
Después de finalizar la lectura del capítulo, 
compare sus respuestas con las que figuran en Clave de Respuestas. 
10 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
OBJETIVOS
u	 Advertir que la atención médica tardía y la vacunación incompleta son 
factores de riesgo para padecer neumonía adquirida en la comunidad 
complicada. 
u	 Recordar que la leche materna es fuente de IgA secretora, 
inmunoglobulina que evita la adherencia de virus y bacterias al epitelio 
respiratorio y funciona como anticuerpo específico. 
u	 Tener presente que la evolución fisiopatológica del derrame 
paraneumónico se desarrolla en 3 etapas progresivos: exudativa, 
fibrinopurulenta y organizativa. 
u	 Utilizar la radiografía simple de tórax como examen inicial para el 
diagnóstico de derrame pleural.
u	 Decidir la necesidad de otros estudios de imágenes: ecografía torácica, 
tomografía y/o resonancia.
u	 Valorar la oportunidad de realizar una toracocentesis para determinar 
la causa del derrame pleural y/o para aliviar los síntomas. 
u	 Recordar que todos los niños con neumonía complicada deben ser 
hospitalizados. 
u	 Seleccionar el antibiótico empírico inicial de acuerdo con la prevalencia 
de los agentes patógenos. 
u	 Considerar la conveniencia de una interconsulta con especialista en 
casos de infecciones severas. 
u	 Decidir la necesidad de un drenaje pleural teniendo en cuenta los 
criterios infectológicos, bioquímicos y mecánicos que fundamentan la 
indicación de este procedimiento.
u	 Analizar la conveniencia de realizar el drenaje pleural con uroquinasa. 
u	 Considerar la indicación de una videotoracoscopía cuando el equipo y 
un cirujano capacitado estén disponibles.
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 11
Rx
Ecografía 
torácica
TAC
Toracocentesis 
Sostén
Antibióticos
Drenaje pleural
Fibrinolíticos 
Videotoracoscopía
Supuración pleuropulmonar
Fisiopatogenia clínica Factores de riesgo 
Diagnóstico Tratamiento
SPP
ESQUEMA DE CONTENIDOS
GLOSARIO
DPN: derrame paraneumónico
DP: derrame pleural
EP: empiema pleural 
IRAB: infecciones respiratorias agudas bajas 
NAC: neumonías adquiridas en la comunidad 
PCR: proteína C reactiva 
SAMRco: staphylococcus aureus meticilino resistente de al comunidad 
SPP: supuración pleuropulmonar
VT: videotoracoscopía
12 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 13
INTRODUCCIÓN
En la población pediátrica, las neumonías adquiridas en la comunidad (NAC) junto con la bron-
quiolitis, son las causas más frecuentes de infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB) y constitu-
yen una importante causa de morbimortalidad en nuestro medio. 
Alrededor del 20-40% de niños hospitalizados con NAC presentarán derrame pleural y hasta un 
0,6% progresará hacia empiema. 
La complicación infecciosa más frecuente de la neumonía es la supuración pleuropulmo-
nar (SPP). 
La infección del parénquima pulmonar en su evolución compromete pleura y espacio pleural. 
Siempre el origen del proceso infeccioso está en el pulmón. Vale aclarar que cuando hablamos 
de Empiema Pleural (EP) nos referimos a pus en cavidad pleural sin especificar su origen; puede 
provenir del pulmón o del abdomen, por extensión de un absceso subfrénico, por ejemplo, o de 
piel, por extensión de una infección de la piel y partes blandas que cubren el tórax. 
En la edad pediátrica la mayoría de las infecciones del espacio 
pleural son el resultado de una neumonía complicada, 
supuración pleuropulmonar (SPP)
En las neumonías de la comunidad de origen bacteriano con y sin complicaciones, luego del pe-
ríodo neonatal, el Streptococcus pneumoniae se presenta como el agente etiológico identificado 
con mayor frecuencia. En nuestro país, desde el año 2012, contamos en nuestro calendario oficial 
de vacunación, con la vacuna antineumocócica conjugada contra 13 serotipos. Esto ha impactado 
positivamente, disminuyendo los casos severos y las complicaciones asociados a este germen. Este 
año, 2025, ya contamos con la disponibilidad de la vacuna antineumocócica contra 20 serotipos, 
lo que optimiza la cobertura contra esta bacteria generando un impacto en igual sentido. 
Es primordial ofrecer una cobertura amplia con las vacunas disponibles contra el neumococo. El 
Haemophilus influenzae tipo b ha disminuido su prevalencia como agente etiológico, desde que 
se incorporó al calendario oficial de vacunación en el año 1998. En los últimos años, se ha registra-
do un aumento de las infecciones invasivas por Staphylococcus aureus, especialmente las cepas 
meticilino resistentes de la comunidad (SAMRco). Constituyen cepas que afectan principalmente 
a piel y partes blandas pudiendo diseminarse y afectar al pulmón, huesos y articulaciones produ-
ciendo casos clínicos severos con alta incidencia de complicaciones.
Otros gérmenes por considerar, aunque con menos frecuencia en nuestro medio, son el Strepto-
coccus pyogenes y los anaerobios, estos últimos con mayor frecuencia en neumonías aspirativas. 
Los virus y las bacterias atípicas, como el Mycoplasma y la Clamidia pneumoniae, si bien pueden 
causar neumonía no producen habitualmente supuración pleuropulmonar.
14 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
Factores de riesgo. Las infecciones respiratorias agudas bajas graves constituyen factores de 
riesgo para el desarrollo de un empiema. 
Factores de riesgo para infecciones respiratorias agudas bajas graves(1) 
• Edad menor de 3 meses
• Inmunodeficiencias
• Cardiopatías congénitas
• Enfermedades pulmonares crónicas
• Prematuridad/bajo peso al nacer
• Desnutrición
• Alteraciones del desarrollo (parálisis cerebral, enfermedades neuromusculares)
Factores de riesgo socioeconómicos culturales para padecer NAC complicadas. 
• Ausencia o suspensión precoz de la lactancia
• Madre adolescente
• Madre analfabeta
• Concurrencia a jardín maternal
• Hacinamiento
• Inmunización incompleta
• Humo de cigarrillo
• Atención médica tardía
(1) Fuente: Recomendaciones para el manejo de las IRAB. Arch Argent Pediatr 2021;119(4): S171-S
Figura 1. Factores sociales y biológicos relacionados con las IRAB. (Porcentaje)
0
10
20
30
40
50
Enfermedad
de base
Madre
ocasiona migración de células inflamatorias y aumento de la per-
meabilidad capilar con pasaje de proteínas al espacio pleural. Debido al engrosamiento inflamato-
rio de la pleura y el depósito de fibrina, la reabsorción de líquidos y proteínas se ve comprometida, 
generando aumento del líquido pleural, ocasionando un derrame paraneumónico (DPN). 
La evolución fisiopatológica del derrame paraneumónico se desarrolla habitualmente en tres eta-
pas o estadios progresivos: 
1) Etapa exudativa: entre 3 y 5 días. Presenta líquido inflamatorio estéril. En esta etapa el ade-
cuado tratamiento antibiótico impide la progresión del derrame.
2) Etapa fibrinopurulenta: entre 7 a 10 días del inicio de la enfermedad aguda. La cavidad pleu-
ral es invadida por gérmenes, se acumulan leucocitos, el líquido se torna espeso y se forma pus; 
luego las bandas de fibrina asociadas al proceso inflamatorio, tabican el derrame.
3) Etapa organizativa: 2 a 3 semanas luego del proceso inicial. El infiltrado de fibroblastos hace 
que la pleura se engruese, se vuelva rígida e impida la reexpansión pulmonar (peel pleural).
Clínica. Se caracteriza por tos, fiebre, disnea y taquipnea; dolor abdominal, si el proceso neumó-
nico afecta a los lóbulos pulmonares inferiores. Algunos niños presentan un estado toxi-infeccioso 
con compromiso evidente del estado general. Todos signos y síntomas que se pueden encontrar 
en pacientes con foco neumónico con o sin complicación inicial. 
Otro escenario es el del paciente que ya tiene diagnóstico de neumonía, se inicia el tratamiento 
adecuado y presenta una desmejoría en su evolución con reaparición de la fiebre, incremento en 
su dificultad respiratoria, dolor pleurítico por inflamación de la pleura parietal y empeoramiento 
de su estado general. Se debe sospechar una complicación infecciosa y efectuar una reevaluación 
clínica y diagnóstica.
16 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
Al examen físico en un niño con derrame pleural se evidencia, disminución de la excursión torácica del 
lado afectado, matidez a la percusión y disminución o ausencia de la entrada de aire a la auscultación; 
en el límite superior del derrame puede hallarse un soplo pleural, egofonía y pectoriloquia áfona. 
DIAGNÓSTICO
Los pilares en el diagnóstico de un derrame pleural (DP) son una correcta anamnesis, la explora-
ción clínica, imágenes y la toracocentesis, cuando corresponda.
La confirmación por técnicas de imagen es fundamental. 
Radiografía. La radiografía (Rx) simple de tórax frente en posición erecta (sentado/de pie), centra-
da y con brazos hacia arriba, continúa siendo el examen inicial más importante para el diagnóstico 
de derrame pleural. En algunas ocasiones, la radiografía de perfil podrá solicitarse para aclarar la 
imagen visualizada en el frente. El signo más temprano de derrame pleural es la obliteración del 
seno costofrénico. En derrames de cantidad moderada, el aspecto característico es el de una opa-
cificación uniforme en la base pulmonar, que ocupa el seno costofrénico, produce desplazamiento 
variable del mediastino hacia el lado opuesto y borra el diafragma. Tiene aspecto cóncavo y su 
parte más alta se halla en la pared del tórax (línea de Damoiseau).
Figura 2. Radiografía de tórax de un niño de 3 años con derrame pleural 
Fuente: Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Programa IRA. 2020. 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 17
Obsérvese la opacificación en el pulmón izquierdo con desplazamiento del mediastino hacia lado 
opuesto y el borramiento del diafragma homolateral. 
Para ver las imágenes con mejor definición consulte la versión web del Campus Virtual.
En los adolescentes grandes se requiere un mínimo de 200 ml de líquido para que el derrame sea 
evidente en la toma postero anterior. La radiografía en decúbito homolateral es muy valiosa para 
la detección de pequeños derrames, además informa sobre la distribución del líquido libre.
Ecografía torácica. Es el examen más sensible para determinar la presencia del derrame con un 
100% de sensibilidad y 97% de especificidad.
Siempre que exista un derrame pleural moderado o grande, o 
dudas de la existencia o tamaño de un derrame pequeño en la 
radiografía, se debe realizar una ecografía torácica.
La ecografía torácica permite evaluar la localización, el volumen y el tabicamiento o no del de-
rrame. Además brinda información de las características del parénquima pulmonar adyacente al 
derrame. La ecografía durante la toracocentesis disminuye las complicaciones como neumotórax 
o punción de órganos intraabdominales. También es útil como guía en la colocación de catéteres 
pleurales. Luego de la pleurocentesis permite evaluar la presencia de neumotórax, el volumen 
remanente y además nos sirve como control evolutivo del derrame. Al ser un método inocuo po-
demos repetir las veces que sea necesario sin la morbilidad que puede ocasionar las radiaciones 
recurrentes de las radiografías.
Tomografía axial computada de tórax. Brinda valiosa información diagnóstica. Sirve para ca-
racterizar la magnitud, la ubicación del líquido y la colección en lóculos. Es útil para diferenciar 
el compromiso del parénquima pulmonar de la afectación pleural. Permite localizar una fístula y 
ayuda en el diagnóstico de neumonía necrotizante y de absceso pulmonar. 
La tomografía axial computada de tórax está especialmente 
indicada en pacientes con empiema pleural y evolución 
desfavorable. 
Es de utilidad en la elección de la estrategia terapéutica ayudando en la decisión del tratamiento 
quirúrgico o expectante en el derrame pleural complicado. Siempre es recomendable realizar el 
estudio con contraste endovenoso lo que optimiza la identificación del compromiso pleural. Se 
recomienda no realizar rutinariamente 
18 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
Indicaciones de la tomografía axial computada en el derrame pleural:(2)
• Sospecha de complicaciones (abscesos, necrosis, bullas, atelectasias)
• Necesidad de diferenciar el compromiso pleural del parenquimatoso
• Evaluar el estado de la cavidad pleural, la presencia y la localización de tabiques 
en pleura
• Estimar el grado de colapso pulmonar
• Pioneumotórax complicado
• Hemitórax opaco
• Diagnóstico diferencial (linfomas de origen mediastínico y anomalías congénitas 
sobre infectadas)
Resonancia nuclear magnética. Es una alternativa, libre de radiaciones, a la TAC, con el incon-
veniente de la más difícil disponibilidad y la frecuente necesidad de sedación en los niños.
Toracocentesis. En general, ante la presencia de un derrame pleural, se debe realizar una pun-
ción diagnóstica en un intento por establecer la causa. Permite diferenciar un derrame paraneu-
mónico de un empiema o de un derrame no infeccioso. 
Se realizará, con la previa firma de un consentimiento informado, en una sala equipada adecua-
damente (anestesia, UCIP o quirófano), aunque puede haber otras áreas igualmente equipadas en 
Urgencias o plantas de hospitalización. 
1. Posición 
Paciente en decúbito supino, cabecera de cama elevada a 30-45º; brazo homola-
teral a la punción sobre la cabeza.
2. Monitoreo Control de signos vitales.
3. Elección del 
sitio de punción
Localizar la 6ta costilla (2 costillas por debajo del pezón) hasta la línea medioaxilar.
 4. Material Jeringa de 20 cm3 con aguja de bisel corto, 25/8 en menores de 1 año o 50/8 en 
mayores o trocar No 16 o 18G. Llave de 3 vías. Recipientes adecuados para reco-
lección de muestra: citoquímico, cultivo, pH. 
5. Preparación Antisepsia local y colocación de campos estériles con precauciones quirúrgicas 
universales.
6. Analgesia Infiltración local en sitio de punción con xilocaína al 1%.
7. Punción pleural Se punza por encima de la costilla inferior perpendicular a la pared torácica. Se 
aspira suavemente el líquido. 
Enviar muestra para citoquímico y cultivo.
Retirar aspirando y rotando émbolo de la jeringa.
Cubrir con gasa estéril.
8. ControlRealizar ecografía pleural o radiografía de tórax.
Tabla 1. Técnica para la toracocentesis
(2) Fuente: Recomendaciones para el manejo de las IRAB en menores de 2 años, SAP 2021
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 19
En derrames menores de 10mm en la ecografía torácica no 
se realiza punción en forma rutinaria. En estas situaciones 
el riesgo de la punción supera a la utilidad del análisis del 
líquido. 
El análisis macroscópico del líquido pleural puede indicar un proceso infeccioso. El análisis cito-
químico establece la diferencia entre exudado y trasudado. Puede no ser necesario si el líquido es 
francamente purulento. 
El examen del pH, la glucosa y la LDH son los elementos de mayor valor diagnóstico.
Debe enviarse muestra para el cultivo del líquido pleural. En un gran porcentaje de casos, al mo-
mento de la punción, el paciente ya está recibiendo tratamiento antibiótico lo que disminuye la 
posibilidad de aislamiento del germen. La utilización de técnicas moleculares, reacción en cadena 
de polimerasa (PCR) permite identificar el agente etiológico en aproximadamente el 75% de los 
casos con cultivos negativos. 
Las contraindicaciones de la toracocentesis son: infección del sitio de punción y pacientes con 
diátesis hemorrágicas o con tratamiento anticoagulante. Las complicaciones del procedimiento 
pueden ser: dolor en el sitio de punción, hemorragia, neumotórax, empiema o laceración del 
hígado o bazo. 
 
Otras pruebas diagnósticas. Los exámenes complementarios de laboratorio habituales tienen 
un valor limitado. En el hemograma la leucocitosis y la desviación a la izquierda en la fórmula 
leucocitaria pueden asociarse a infección bacteriana; la leucopenia es un signo de gravedad. Los 
reactantes de fase aguda: eritrosedimentación, proteína C reactiva (PCR) y procalcitonina son sólo 
indicadores de infección sin utilidad para detectar empiemas. Con respecto a los hemocultivos se-
gún diferentes estudios está demostrado que en las supuraciones pleuropulmonares la positividad 
aumenta hasta un 10-22%. 
1. Etapa exudativa
(derrame paraneumónico)
Líquido claro o seroso. Estéril.
pH >7,20 - Glucosa > 60mg/dl - LDH 1000 UI/L
3. Etapa organizativa 
(paquipleura)
 Depósito de fibrina y colágeno con formación de membrana gruesa.
Espacio pleural único o loculado.
Tabla 2. Etapas del empiema pleural
20 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
Etapa Representación gráfica
Exudativa
Líquido pleural claro o seroso
Fibrinopurulenta
Líquido pleural turbio o francamente purulento
Organizativa
Pared pleural engrosada. Peel pleural
Tabla 3. Representación gráfica de las 3 etapas
Figura 4. Flujograma de manejo de neumonía con derrame pleural
Neumonía + Derrame pleural
Ecografía
Toracocentesis
10 mm
no tabicado
>10 mm
tabicado
Tratamiento
antibiótico
No hay
mejoría febril
Mejoría
afebril
Tratamiento
antibiótico
Drenaje pleural o
videotoracoscopía + 
antibiótico
Control con
imágenes
Completar
tratamiento
antibiótico
Pus, Gram con
bacterias o
pH de 1 mes 
 de 5 años Ampicilina 300 mg/kg/d, c/ 6 h o
Penicilina 300.000 UI/kg/d, c/6 h
Evolución clínica desfavorable o signos de sepsis:
Ceftriaxona 80-100 mg/kg/d , c/ 12-24 h.
Tabla 4. Antibiótico empírico inicial
Fuente: Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Programa IRA. 2020. 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 23
En un niño que presenta necrosis del parénquima, presencia de absceso, bullas, pioneumotórax, 
iniciar terapia empírica con cobertura para neumococo y SAMRco, mientras se esperan los resul-
tados de los hemocultivos y antibiograma. Paciente estable, que no se encuentra críticamente 
enfermo, con bacteriemia poco probable y con datos epidemiológicos, en nuestro ámbito laboral, 
de resistencia baja a la clindamicina del SAMRco, indicamos empíricamente la misma a40 mg/
kg/d cada 8 horas más ceftriaxone 80-100 mg/kg/d. 
Paciente con neumonía grave, concepto que no tiene una definición uniformemente aceptada, 
aunque hay acuerdo que es aquella neumonía que requiere su admisión a UCI, con afectación del 
estado general con distrés respiratorio, absceso pulmonar, pioneumatocele o neumonía necroti-
zante indicaremos empíricamente vancomicina a 60 mg/kg/d + ceftriaxone 80-100 mg/kg/d. En 
un paciente con estas características se evaluará utilizar clindamicina o trimetroprima sulfameto-
zaxol; porque si bien es sabido que los glucopétidos, como la vancomicina, se han posicionado 
como los antibióticos de referencia para el tratamiento de las infecciones severas por SAMRco, su 
alta unión a proteínas plasmáticas limita su difusión a los tejidos y la penetración en el pulmón es 
relativamente pobre. Por ello es fundamental la monitorización de las concentraciones plasmá-
ticas para garantizar valores adecuados en el tratamiento de las infecciones graves. Un estudio 
multicéntrico y randomizado mostró que la ceftarolina produce similar respuesta clínica que la 
asociación de ceftriaxone y vancomicina en niños con neumonía complicada. 
Se recomienda para el manejo de las infecciones severas la 
interconsulta con un especialista. 
Todo este tratamiento se adecúa de acuerdo con el resultado de los cultivos y el antibiograma. 
Si se aísla S. aureus meticilino sensible (SAMS) se indicará el tratamiento con cefalotina 100-150 
mg/kg/d en 4 dosis diarias. Se sugiere para el St Aureus una duración total del tratamiento de 21 
días. En niños con sospecha de supuración pleuropulmonar asociado a una neumonía aspirativa 
indicaremos un b-lactámico asociado a un inhibidor de b-lactamasa, por ejemplo, ampicilina-sul-
bactam, antibióticos con cobertura de gérmenes anaerobios como los Bacteroides spp. y Peptos-
treptococcus spp. El tratamiento de una neumonía complicada siempre comienza con antibióticos 
endovenosos. En una SPP se podría considerar el cambio a antibióticos orales, en un niño con 
evolución clínica óptima, ecografía pleural o radiografía de tórax que nos muestre resolución 
favorable, buena tolerancia oral, afebril en las últimas 48 horas, marcadores de inflamación en 
descenso y una vez retirado el drenaje pleural. La amoxicilina o la asociación amoxicilina-ac 
clavulánico, según corresponda, son los antibióticos más comúnmente utilizados para completar 
el tratamiento por vía oral. En general un régimen de 2 a 4 semanas es adecuado dependiendo de 
la forma clínica de la infección, del germen y de la evolución.
24 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
Tratamiento quirúrgico
Los objetivos de este tratamiento son los siguientes: 
• Evacuar el pus de la cavidad pleural
• Unificar el espacio pleural
• Lograr la reexpansión pulmonar
La evacuación del pus puede realizarse a través del drenaje pleural, la videotoracoscopía (VT) o la 
toilette quirúrgica de la cavidad pleural. 
El estadio evolutivo de la infección, la accesibilidad a 
procedimientos y la experiencia de cada centro son determi-
nantes en la elección de la terapéutica quirúrgica a utilizar. 
Drenaje pleural. La decisión de colocar un tubo de drenaje pleural está basada en criterios clí-
nicos e imagenológicos, estado toxiinfeccioso, pioneumotórax, colapso pulmonar significativo y 
principalmente en la cantidad y las características bioquímicas del líquido pleural. El examen direc-
to y el pH son los parámetros más sensibles. 
Es fundamental la realización de una ecografía pleural previa, 
que informará del sitio de mayor acúmulo de líquido (lo que 
guiará la colocación del tubo) y la presencia o no de tabiques. 
Criterios 
infectológicos
Pus, Gram con bacterias, 
estado toxiinfeccioso.
Criterios 
bioquímicos
pH 1000 U/L.
Criterios 
mecánicos
Colapso pulmonar; 
neumotórax grande; 
líquido no agotable; 
mala mecánica ventilatoria.
Tabla 5. Indicaciones de drenaje pleural 
Figura 5. Ecografía que muestra derrame
de 18mm y tabiques en pleura
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 25
Un derrame con tabiques precisa no sólo de un tubo de 
drenaje pleural sino que también necesita la administración 
de fibrinolíticos o la realización de una videotoracoscopía. 
Se recomienda que la colocación del tubo de drenaje pleural se realice en quirófano o en una uni-
dad de cuidados intensivos. Se emplean catéteres de tamaño variable. La Asociación Americana 
de Cirujanos Pediátricos recomienda utilizar catéteres de 12 F. Se han utilizado catéteres de 8-14 
F siendo tan efectivos como los de mayor tamaño y produciendo menos dolor. 
El tiempo de permanencia del drenaje pleural dependerá de 
la evolución del paciente.
Se extraen 400 ml de líquido citrino con características de exudado. Se observa mejoría de la dis-
nea y radiología luego de la punción. 
El tubo se conecta a un drenaje unidireccional bajo agua por debajo del nivel del tórax del pacien-
te. El drenaje se posiciona 1 a 2 cm por debajo del nivel de agua. 
Para ver las imágenes con mejor definición consulte la versión web del Campus Virtual.
Figura 6. Mismo paciente que en figura 2 luego de la toracocentesis y
colocación de un drenaje pleural
26 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
En un tubo de drenaje permeable, la ausencia de débito en 24 horas o si el mismo es 
menor a 1ml/kg/d, con mejoría clínica y radiológica, nos permite retirar el drenaje sin 
necesidad de pinzarlo previamente; siempre respetando los cuidados habituales para este pro-
cedimiento. Puede ayudar a tomar esta decisión la ausencia de líquido en una ecografía previa. Es 
de buena práctica una radiografía post extracción. 
Control del drenaje pleural
• Oscila y drena? cuantificar débito. 
• Oscila y no drena? valorar el retiro (ver condiciones en texto anterior).
• No oscila? está obstruído o acodado?: repermeabilizar.
• Burbujea? considerar fístula broncopleural (NO CLAMPEAR EL DRENAJE) o des-
plazamiento del tubo con orificios fuera de pleura (ver referencia en el tubo 
pleural).
Fibrinolíticos. En la etapa fibrinopurulenta el abundante depósito de fibrina en la pleura lleva 
a la formación de tabiques, septos que dividen el espacio pleural en múltiples compartimentos y 
dificultan el adecuado drenaje. 
Los fibrinolíticos previenen el depósito de fibrina y favorecen 
su reabsorción. 
Se recomienda la utilización de uroquinasa, con la cual hay más experiencia en niños. Los ensa-
yos clínicos que comparan la utilidad de drenaje pleural con uroquinasa, con la videotoracoscopía 
han demostrado que ambos procedimientos son igualmente eficaces no habiendo diferencia sig-
nificativa en los días de internación según uno u otro procedimiento.
 
Se introduce a pleura a través del tubo de drenaje pleural luego de la evacuación del derrame. Se 
pinza el tubo por 4-6 horas. Se cambia progresivamente al paciente de decúbito con la finalidad 
de que la mayor parte de la cavidad tome contacto con la solución. Concluido el tiempo progra-
mado se retira el pinzamiento y se cuantifica el líquido drenado. Los fibrinolíticos pueden causar 
molestias, por lo que debe indicarse una analgesia adecuada. 
Niños 1 año (> 10kg) 40.000 unidades en 40 ml de solución salina al 0,9%, 2 veces/día, 
durante 3 días.
Tabla 6. Posología recomendada. Uroquinasa
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 27
Se han realizado estudios utilizando Alfa Dornasa mucolítico intrapleural con un fibrinolítico de 
acción potente, activador tisular del plasminógeno, siendo los resultados promisorios para el tra-
tamiento del empiema en niños. 
La terapia fibrinolítica debe suspenderse si no es eficaz y no se debe realizar en pacientes con fís-
tula broncopleural. El pinzamiento del tubo puede provocar un neumotórax a tensión, por lo que 
si el niñopresenta un aumento de la dificultad respiratoria o del dolor torácico se debe retirar el 
pinzamiento inmediatamente. En niños con neumonía necrotizante no se deben usar fibrinolíticos 
en pleura dado que la descomposición de la fibrina podría provocar una fuga de aire desde áreas 
periféricas necróticas del pulmón.
Videotoracoscopía (VT). Método ideal para el manejo del empiema en las etapas iniciales exu-
dativa y fibrinopurulenta. 
Permite unificar la cavidad pleural, despegar adherencias, 
drenar el material purulento, reducir la carga bacteriana y 
efectuar lavado intenso de la cavidad pleural. 
En relación con el drenaje simple, sin fibrinolíticos, la VT disminuye considerablemente la duración 
de los síntomas y los días de internación que se reduce a 6-7 días. En cambio su eficacia parece ser 
similar a la del tratamiento con drenaje y fibrinolíticos. El costo de la VT parece superior a la fibri-
nolisis, aunque ciertos autores opinan que la VT realizada tempranamente es más eficaz y ahorra 
costos. La tasa de complicaciones es baja (6-7%) e incluye neumotórax persistente, neumatocele 
y sangrado. Requiere disponibilidad de los equipos y destreza del cirujano, lo que condiciona la 
indicación del procedimiento. 
Toracotomía con decorticación. Indicada en los pacientes en los que la pleura forma una capa 
fibrótica de tejido conjuntivo que rodea al parénquima (peel pleural), reduciendo el volumen pul-
monar y alterando la ventilación normal. Afortunadamente con un manejo actualizado, temprano 
y oportuno, este procedimiento es cada vez menos frecuente. 
Complicaciones
Fístula broncopleural. En general periféricas, se producen por la agresión infecciosa que rompe el pa-
rénquima pulmonar con fuga de aire al espacio pleural. Debe ser sospechada en pacientes con pérdida 
de aire persistente (>24 horas). Produce aumento de la morbilidad prolongando los días de internación 
dado que el proceso de resolución puede ser lento. Se trata con drenaje pleural y antibióticos.
Empiema organizado. Evitable con un manejo oportuno y adecuado según criterios menciona-
dos previamente.
28 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
SEGUIMIENTO Y PRONÓSTICO 
Una vez otorgado el egreso de internación si la evolución es favorable, los niños deberán ser con-
trolados clínicamente a las 48 horas y a la semana. Se sugiere control radiológico de tórax cada 
3 meses hasta que se normalice la radiografía, lo que ocurre habitualmente a los 6 meses y en el 
100% de los casos a los 18 meses.
En pacientes con cuadros graves de evolución tórpida o 
con agentes etiológicos poco habituales se sugiere realizar 
estudios inmunológicos. 
En niños, especialmente en lactantes, donde se encuentre como agente etiológico el S. aureus o 
la Pseudomona aeruginosa es prudente solicitar test del sudor.
Sospechar Mycobacterium tuberculosis en cuadros de neumonía atípica con derrame pleural.
Pronóstico. Considerando que los pacientes con supuración pleuropulmonar presentan elevada 
morbilidad en la etapa aguda, el pronóstico a largo plazo es excelente.
Con respecto a la función pulmonar, si bien puede haber un restricción inicial, la mayoría de los 
pacientes presenta un examen funcional respiratorio completamente normal a los 6 meses del 
evento agudo. 
La escoliosis, que pueden presentar estos pacientes, generalmente es secundaria y está relacio-
nada con el dolor y las molestias que pueden causar las intervenciones quirúrgicas en el tórax 
(toracocentesis, drenaje pleural, videotoracoscopía).
 Autoevaluación
I. Lea cada uno de los enunciados y marque V si considera que es verdadero 
y F si falso. 
1. La complicación infecciosa más frecuente de la neumonía es la supuración 
pleuropulmonar. 
2. Durante el período neonatal, el Streptococcus pneumoniae es el agente etio-
lógico identificado con mayor frecuencia. 
3. En los últimos años, se ha registrado un aumento de las infecciones invasivas 
por Staphylococcus aureus, especialmente las cepas meticilino resistentes. 
4. El humo de cigarrillo, tabaquismo activo y pasivo, es un factor de riesgo para 
padecer NAC complicadas. 
5. La leche materna es un anticuerpo, lactancia materna es una protección ines-
pecífica. 
6. En la evolución fisiopatológica del derrame paraneumónico se identifican 3 
estadíos. La tercera etapa es la exudativa. 
7. La ecografía torácica es el examen inicial más importante para el diagnóstico 
de derrame pleural. 
8. La tomografía axial computada de tórax está especialmente indicada en pa-
cientes con empiema pleural y evolución desfavorable. 
9. En todos los casos, ante la presencia de un derrame pleural, se debe realizar 
una punción diagnóstica para establecer la causa. 
10. En pacientes con tratamiento anticoagulante está contraindicada la toraco-
centesis. 
11. Los reactantes de fase aguda: eritrosedimentación, proteína C reactiva (PCR) 
y procalcitonina son indicadores de infección indispensables en el diagnós-
tico de empiemas. 
12. El tratamiento de una neumonía complicada empieza con antibióticos orales. 
 
V F
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 29
II. Analice cada situación clínica y responda las preguntas. 
BENICIO, 3 AÑOS
Consulta a la guardia del hospital por un cuadro de tos, fiebre y dificultad respiratoria de 48 horas 
de evolución. Se realiza una Rx de tórax frente y se diagnostica neumonía consolidante en base 
izquierda. Dado las condiciones sociales del niño y su familia (madre adolescente, fumadora, sin 
pareja estable y con primaria incompleta) se decide su internación para tratamiento inicial de sos-
tén y Ampicilina EV a 200 mg/kg/d. Presenta una curva febril favorable en las primeras 48 horas. A 
las 72 horas presenta nuevamente fiebre con decaimiento y aumento de su dificultad respiratoria.
a) ¿Qué complicaciones infecciosas sospecha?
…………………………………………………………………………………………..........................
b) ¿Qué estudios solicita?
…………………………………………………………………………………………..........................
c) En caso de diagnosticarse la complicación infecciosa más frecuente ¿cuál sería el antibiótico por 
indicar y en qué dosis? 
…………………………………………………………………………………………..........................
HELENA, 8 AÑOS
Se encuentra internada con diagnóstico de neumonía con derrame paraneumónico. La ecografía 
pleural informa 18mm de despegamiento, con septos. (Figura 5 Eco pleural con septos) 
a) Mencione por lo menos dos opciones terapéuticas. 
…………………………………………………………………………………………..........................
b) Se realiza una de las opciones válidas y si bien presenta una aceptable mejoría clínica, a las 48 
horas del procedimiento persiste febril ¿cuál es la conducta a seguir? 
…………………………………………………………………………………………..........................
c) Con el diagnóstico de SPP y con evolución desfavorable a pesar del tratamiento convencional… 
¿Qué estudio corresponde solicitar?
…………………………………………………………………………………………..........................
30 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
MATEO, 4 AÑOS.
Con diagnóstico de neumonía complicada. Si bien no presenta antecedentes clínicos relevantes, al 
ingreso se encuentra en regular estado general, con dificultad respiratoria, febril. Presentó hemop-
tisis, en piel presenta eritrodermia; en la radiografía de tórax se observan bullas. 
a) ¿Qué germen sospecha?
…………………………………………………………………………………………..........................
b) Luego de la toma de 2 hemocultivos periféricos, ¿qué tratamiento antibiótico empírico corres-
ponde indicar? 
…………………………………………………………………………………………..........................
Como parte del tratamiento se coloca un drenaje pleural, el que presenta luego de 72 horas de 
colocado un burbujeo constante. 
c) ¿Qué complicación presenta? ¿Cuál es la conducta a seguir? 
…………………………………………………………………………………………..........................
Luego de completar el tratamiento, Mateo presenta una evolución favorable y se otorga el alta. 
Clínicamente asintomático se decide un control radiológico a los 3 meses yse encuentran peque-
ñas bullas. 
d) ¿Cuál es la conducta a seguir?
…………………………………………………………………………………………..........................
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 31
32 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
CONCLUSIONES
La supuración pleuropulmonar es la complicación infecciosa más frecuente de la neumonía. 
El abordaje en el diagnóstico y manejo de la supuración pleuropulmonar se basa en: correcta 
anamnesis, exploración clínica y con imágenes por un lado y la toracocentesis por otro.
Los 3 pilares del tratamiento son: el tratamiento de sostén, los antibióticos apropiados y el trata-
miento quirúrgico.
Si bien presentan una elevada morbilidad en el período agudo, con un manejo clínico quirúrgico 
adecuado, el pronóstico a largo plazo es generalmente excelente.
LECTURAS RECOMENDADAS 
• Recomendaciones para el manejo de las infecciones respiratorias agudas bajas en menores de 2 años. Arch Argent 
Pediatr 2021;119(4):S171-S197.
• Benedictis F,Kerem E; Chang A et al. Complicated pneumonia in children. Lancet 2020;396:786-98.
• Forster J, Paul P, Liese J. Current Management of Pediatric Parapneumonic Pleural Effusions and Pleural Empyema. 
The Pediatric Infectious Disease Journal 42(11):p e407-e410, November 2023.
CLAVE DE RESPUESTAS
I. Lea cada enunciado y marque V si considera que es verdadero o F si es falso. 
1. Verdadero.
2. Falso: es el más frecuente después del período neonatal.
3. Verdadero.
4. Verdadero.
5. Falso: La leche materna es fuente de IgA secretora, inmunoglobulina que evita la adherencia 
de virus y bacterias al epitelio respiratorio y funciona como anticuerpo específico. 
6. Falso: Es la primera y un adecuado tratamiento antibiótico impide la progresión del derrame.
7. Falso: El examen inicial más importante para el diagnóstico de derrame pleural es la Rx simple 
de tórax frente.
8. Verdadero.
9. Falso: En casos de derrames menores de 10 mm en la ecografía torácica no se realizan puncio-
nes en forma rutinaria ya que en esas situaciones el riesgo de la punción supera la utilidad del 
análisis del líquido.
10. Verdadero.
11. Falso: Esos estudios no tienen utilidad para detectar empiemas.
12. Falso: Comienza con antibióticos endovenosos y puede según la evolución del paciente, con-
tinuar con orales.
II. Analice cada situación clínica y responda las preguntas. 
BENICIO, 3 AÑOS. 
a) Las complicaciones infecciosas a sospechar y descartar son: la supuración pleuropulmonar, la 
neumonía necrotizante y el absceso pulmonar. La más frecuente, por lejos, es la supuración 
pleuropulmonar.
b) Luego de la reevaluación clínica se debe solicitar una radiografía de tórax y una ecografía pleural.
c) En una supuración pleuropulmonar ocasionada por el neumococo (agente etiológico más fre-
cuente en las neumonías a esa edad) es ampicilina EV se indica a 300 mg/Kg/d.
HELENA, 8 AÑOS. 
a) Opciones terapéuticas. Según disponibilidad: videotoracoscopia + antibiótico EV o drenaje 
pleural + Fibrinolíticos + antibiótico EV.
b) Si presenta mejoría en la evaluación clínica, la persistencia de la fiebre no modifica la conducta 
ya que está asociada a la reabsorción de pirógenos por el proceso supurativo subyacente y 
puede durar varios días. 
c) La tomografía computada de tórax (con contraste EV se logra mejor identificación de la afec-
tación pleural) está especialmente indicada en pacientes con supuración pleuropulmonar con 
tratamiento convencional adecuado y evolución desfavorable. Recordar no solicitar de rutina 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 1 // 33
MATEO, 4 AÑOS. 
a) Staphylococcus aureus. Especialmente las cepas meticilino resistentes de la comunidad han 
aumentado su prevalencia. 
b) En la evaluación clínica paciente séptico: ceftriaxona + clindamicina + vancomicina; paciente 
no séptico ceftriaxona + clindamicina. Luego adecuar el tratamiento de acuerdo con el germen 
aislado y antibiograma. 
c) Fístula broncopleural. No clampear el drenaje pleural y continuar con los antibióticos.
d) Solicitar nuevo control radiológico a los 6 meses cuando el 90% de los pacientes con supura-
ción pleuropulmonar normalizan sus imágenes. Las imágenes patológicas en la radiografía de 
tórax pueden persistir en el tiempo.
 
 
 
34 // SUPURACIÓN PLEUROPULMONAR / H. FLEITAS 
// DR. GUILLERMO PABLO ALARCÓN* 
 Pediatra Gastroenterólogo y Endoscopista infantil. Hospital Regional Castro Rendon. 
La Natividad Policlínico Neuquén. Clínica Cemic - Neuquén. 
 Docente de la Cátedra de Pediatría. Universidad Nacional del Comahue. 
 Pro-Secretario Comité Gastroinfantil, Sociedad Argentina de Pediatría.
// DRA. MARIELA ASTONISKA* 
 Pediatra Gastroenteróloga y Endoscopista. Hospital Juan P. Garrahan.
* Conflicto de intereses: ninguno que declarar
INGESTA DE CUERPOS 
EXTRAÑOS
2
 MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 35
 FELIPE, 1 AÑO Y 6 MESES 
Felipe concurre a la guardia de pediatría, inmediatamente después de que haya sido visto por 
sus padres cuando se llevaba algo redondeado a su boca para luego tragarlo. Presentó luego de 
esto, arcadas, náuseas, ahogo y llanto incoercible. 
Al ingreso se observa un niño irritable con intensa sialorrea y nauseoso. Los padres refieren 
que se encontraba en una habitación donde había monedas y muchos juguetes que funcionan 
con pila botón. 
¿Qué conducta asume en este caso?
Después de finalizar la lectura del capítulo, revise su respuesta y 
compárela con la que figura en la clave de respuestas.
36 // INGESTA DE CUERPOS EXTRAÑOS / G. ALARCÓN, M. ASTONISKA
OBJETIVOS
u	 Identificar los diferentes tipos de cuerpos extraños ingeridos que 
pueden significar una urgencia pediátrica con posible resolución 
endoscópica. 
u	 Realizar un diagnóstico adecuado.
u	 Conocer las posibles complicaciones que se pueden presentar.
u	 Determinar el manejo y tratamiento adecuado.
u	 Aplicar conducta de prevención de los mismos.
• Interrogatorio
• Evaluación clínica
• Examen físico
• Estudios 
• Laringoscopía
• Endoscopía digestiva alta
• Resolución quirúrgica
• Urgencia endoscópica
• Emergencia endoscópica • Complicaciones
Ingesta de cuerpos extraños
Cuerpos extraños
Diagnóstico precoz / Resolución oportuna
Evitar complicaciones
Tipos de
cuerpos extraños
Diagnóstico
Conducta
terapéutica
ESQUEMA DE CONTENIDOS
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 37
38 // INGESTA DE CUERPOS EXTRAÑOS / G. ALARCÓN, M. ASTONISKA
INTRODUCCIÓN
La endoscopía digestiva es una herramienta fundamental en la práctica de la gastroenterología 
pediátrica; es crucial en el diagnóstico y tratamiento de diversas patologías como la ingestión de 
cuerpos extraños. La incidencia de estos eventos es relevante en la población infantil, con riesgos 
potenciales para la salud.
La urgencia médica en pediatría es una situación que se 
presenta de forma inesperada que no tiene riesgo inmediato 
de vida pero que debe ser atendido dentro de las próximas 
horas, la emergencia requiere de resolución inmediata.
La ingesta de cuerpo extraño (CE) puede comportarse como una urgencia endoscópica pero tam-
bién como una emergencia y es unos de los motivos de consulta más frecuentes en una guardia 
de Pediatría General, también es considerado un accidente del hogar. Muchas veces ocurre ante 
la mirada de sus cuidadores. Con una edad promedio de presentación más frecuente según los 
diferentes trabajos en menores de 5 años. 
El gran porcentaje de los CE son eliminados por materia fecal sin complicaciones de forma espon-
tánea. Entre un 10-20% requiere intervención, generalmente endoscópica y el 1% quirúrgica. La 
mayoría presenta evolución favorable pero también se han reportado caso de complicaciones que 
han llevado al óbito del paciente. 
Es responsabilidad de los pediatras generales, gastroenterólogos infantiles y emergentólogos que 
encuentran esta temática cada vez más frecuentemente, tratarla, pero también prevenirla. A pesar 
de su relevanciasolo unas pocas guías se han publicado específicamente para el entorno pediátrico.
TIPOS DE CUERPOS EXTRAÑOS
En un trabajo realizado sobre hallazgos endoscópicos en la guardia de pediatría del Hospital 
Regional Castro Rendón, Neuquén, Argentina, se analizaron 105 casos, predominantemente en 
niñas, con una edad promedio de 4,5 años. La mayoría de los casos involucraron ingestión de 
cuerpos extraños, seguidos por lesiones debidas a ingesta de productos cáusticos y hemorragias 
digestivas. El día de la semana más común de presentación fue el viernes. Las monedas fueron el 
cuerpo extraño más frecuente, mientras que las lesiones por productos cáusticos fueron principal-
mente alcalinas. 
La moneda como cuerpo extraño más hallado entre un 70-80% coincide en todos los reportes 
analizados, independientemente si ésta participe o no de la economía de un país, como sucede 
en el nuestro. En un segundo lugar, alejado del primero se encuentran, alimentos, juguetes, joyas, 
huesos, pilas, etc. 
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 39
Los podemos clasificar en:
Romos. Son los más frecuentes, no tienen extremos punzantes, su tamaño puede determinar el 
enclavamiento o no. Aunque esto también puede estar determinado por patologías asociadas como 
la estenosis esofágica, esofagitis eosinofílica, gastroenteropatía eosinofílica o la acalasia, esta última 
infrecuente en pediatría. Ejemplos: monedas, arandelas, bolo de carne o pilas botón (Figura N°1 y 2).
Puntantes. Presentan punta, esta característica determina mayor riesgo de enclavamiento y de 
perforación. Ejemplos: espinas, agujas, bijouteria, alfileres, tornillos (Figura N° 3).
Cortantes. Los bordes filosos generan cortes en la superficie de la mucosa con la cual se puede 
generar un corte que puede determinar la perforación de la misma. Si es de forma accidental tien-
de a ser rechazada inmediatamente posterior a la ingesta. Este tipo de CE suelen ser observados 
en pacientes que intentan autoagredirse. Ejemplos: hojas de afeitar, latas, vidrios.
Figura N°1 Figura N°2
Figura N° 3
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Complejos. Sus características propias generan mayor capacidad de enclavamiento, perforación, 
atascamiento y dificultad de extracción con la consiguiente posibilidad de complicaciones y en 
ocasiones amerita resolución quirúrgica. Ejemplos: dijes, adornos, tenedores.
Pilas. Merece un párrafo aparte que ya desarrollaremos. La mayoría son romas, con el detalle del 
doble halo en el borde (Figura N°4). El contacto con la mucosa genera injuria por presión, lesión 
caustica y necrosis. Si está en esófago se considera una emergencia endoscópica.
Tamaño
Es poco probable que los cuerpos extraños mayores de 2 cm de diámetro en menores de 1 año o 
de 3 cm en mayores de 1 año pasen el píloro. En los cuerpos extraños de más de 6 cm de longitud 
a cualquier edad, debe considerarse extracción endoscópica (Figura N° 5).
Tipo Característica Capacidad de 
enclavamiento
Capacidad de 
atascamiento
Capacidad para 
perforar
Romo No tiene puntas Baja En relación con el 
tamaño y patología 
asociada
En relación con el 
tiempo de presión 
sobre la mucosa
Punzante Tiene puntas Alta Alta Alta
Cortante Tiene filo Alta Alta Alta
Complejos Estructura no 
convencional
En relación con el 
tamaño y la forma
En relación con el 
tamaño y la forma
En relación con el 
tamaño y la forma
Pilas botón No tiene puntas Baja En relación con el 
tamaño y patología 
asociada
En relación con el 
tiempo de presión 
sobre la mucosa
Tabla 1. Tipos de cuerpos extraños según sus características propias
Fuente: Endoscopy 2011; 73 (6) 1085 – 91
Figura N°4 Figura N°5
MÓDULO 1 / CAPÍTULO 2 // 41
Los bezoares suelen tener un tamaño importante que, en ocasiones, resulta difícil extraerlos por 
vía endoscópica. Un bezoar es la acumulación de sustancias orgánicas dentro del tracto gastroin-
testinal. El tricobezoar es una acumulación de cabello, generalmente, en las porciones proximales 
del tracto gastrointestinal y es una enfermedad rara. La formación del tricobezoar comienza con 
la acumulación de cabello en los pliegues gástricos, el cual es altamente resistente a la digestión 
y a la peristalsis, debido a su superficie lisa. La ingestión crónica lleva a su agrupación junto con 
otras sustancias presentes, como moco y alimento, forma un cuerpo extraño que, generalmente, 
se limita al estómago. En algunos casos, este puede extenderse hasta el intestino o el colon.
Los materiales que componen los bezoares comprenden material vegetal (fitobezoar), que es el 
tipo más común de bezoares; restos de frutas (diospirobezoares), que es el subtipo de fitobezoar 
más común; cabello (tricobezoar) y medicamentos ingeridos (farmacobezoar). Las personas con 
riesgo de desarrollar esta patología son aquellas con alteraciones anatómicas o en la motilidad 
gastrointestinal, como pacientes diabéticos, con patologías neurológicas, alteraciones en la secre-
ción de jugo gástrico o con cirugías gástricas previas. Las enfermedades psiquiátricas y el retardo 
mental se asocian con los bezoares, debido a la pica y a la ingesta compulsiva y excesiva de comi-
da. Los tricobezoares se presentan más en las mujeres, entre las adolescentes y las adultas jóvenes.
Pueden permanecer asintomáticos por largos períodos. Los síntomas, típicamente, comprenden 
zonas de alopecia, dolor abdominal, náuseas, vómitos, pérdida de peso, anorexia, saciedad tem-
prana y síntomas relacionados con la anemia, como mareo, palpitaciones y cansancio.
El tratamiento de los bezoares no está estandarizado, existiendo tres formas principales: la 
disolución química, la remoción quirúrgica y la remoción endoscópica. La elección de la forma de 
tratamiento se basa en el tamaño y la composición del bezoar. El objetivo del tratamiento es su 
remoción y prevención de la recurrencia que se presenta en 20% de los casos. Vamos a describir 
la endoscópica y la quirúrgica.
Se utilizan múltiples técnicas para el manejo endoscópico de esta patología con resultados diver-
sos. En la literatura se ha descrito fragmentación y remoción con fórceps, asa de polipectomía 
(polipectomy snare), water Jet (hidroclisis), láser Nd YAG, litotripsia mecánica, litotripsia electro-
hidráulica o litotripsia extracorpórea con onda de choque, pero la eliminación endoscópica es 
tediosa y es necesario contar con endoscopios de canal de trabajo amplio y dependemos funda-
mentalmente del tamaño del bezoar que cuando genera sintomatología suele ser grande.
La resolución quirúrgica es la elección cuando el bezoar es grande y compacto no permitiendo su 
extracción por otros medios. Esta puede ser laparoscópica o clásica debiendo tener especial con-
sideración con el síndrome de Rapunzel, en el que son necesarias múltiples enterotomías para la 
completa remoción del bezoar. Cuando existen complicaciones como perforación o hemorragia, 
es la vía clásica la vía de elección. Cuando se encuentra asociado a una úlcera no es necesario 
hacer tratamiento quirúrgico de ésta, ya que al retirar el bezoar mejora la lesión. 
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DIAGNÓSTICO DE INGESTA DE CUERPO EXTRAÑO
 
 
 
 
 
Radiología del cuerpo extraño
Se deben tomar Rx cuello, tórax, frente y perfil, en algunos centros las proyecciones se realizan 
con el paciente en decúbito dorsal lo cual permitiría una ubicación más precisa del CE ubicado en 
cavidad abdominal.
Un 20% de los objetos ingeridos se localizan en el esófago. Hay áreas que fisiológicamente pre-
disponen a su estancamiento, que son el cricofaríngeo (Cervical 6), torácico superior (T1), arco 
aórtico (T4), bifurcación traqueal (T6), hiato esofágico (T10-T11). Otros sitios de retención en el 
aparato digestivo son píloro, duodeno, válvula ileocecal y recto.
• Descartar compromiso 
 respiratorio
• Explorar la boca para 
 evaluar la presencia de CE