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FOBIA (al. Phobie; fr. phobie; ingl. phobia; it. fobia) clínicamente ilustrada, operación de amurallamiento o for- tificación Figura aparece (cual placa giratoria) en cualquier la cual estructura clínica (psicosis, que neurosis, perversión), merced a aversión un sujeto todo el pánico, lo que permite al sujeto transitar tranquilamente funda puede a un objeto específico. Este objeto fóbico concentra en localizar la angustia y tornarla en miedo y en pro- sí junto al resto de los objetos del mundo. Historia La psiquiatría describió la fobia por vez primera en 1871 gracias Este tér- al del alemán Karl Westphal, que observó la agorafobia. su mino trabajo fue traducido al francés por Henri Legrand du Salle, los quien a o trica consistió en tratar de diferenciar las obsesiones de y agorafobia vez de los alemanes. El esfuerzo de la psicopatología las fobias psiquiá- publicó en 1878 un estudio clínico sobre el miedo a espacios verificar si se trataba de pensamientos o de actos. ción freudiana. En 1894, en su texto neuropsicosis de El psicoanálisis incorpora la fobia desde el comienzo de la investiga- defensa», fobias habituales como a los animales, a las tormentas, a la Sigmund Freud habla de la angustia devenida libre, y que se oscuridad, asociará a también a actos relacionados con la sexualidad y con la impureza y y el contagio. Vinculará las fobias a la histeria, como histeria de angustia, La verifica que en la fobia siempre se da el componente angustioso. defensa pues de la angustia mediante la fobia le hará escribir en La interpreta- ción de los sueños que la fobia se antepone a la angustia como un «fortín». Jacques Lacan la estudió como una encrucijada más que como una entidad clínica, una placa giratoria que vira hacia la neurosis (histérica u obsesiva), tanto como se aloja en la estructura de la perversión. La vio como un significante que habla de algo significativo en la vida del sujeto fóbico. Encontró que la fobia es una solución radical, la fabrica- ción de una fortaleza, un recurso para fomentarse un «tigre de papel» como protección ante la presencia del objeto angustiante. 490FENÓMENOS ELEMENTALES Las clasificaciones psiquiátricas, en el final del siglo XX, han definido la fobia como un trastorno ligado a la ansiedad que se expresa ante situaciones y objetos determinados que carecen de peligro real. Definición Fobia es un amurallamiento, una especial protección frente al objeto/ enemigo que angustia, una solución para impedir la emergencia de la angustia. Fobia viene de fobos, un dios griego, hijo de Afrodita y Ares, que quiere decir temor, que hace huir al enemigo, que le asusta, que, al amenazarle, se constituía en protector para el guerrero. Por eso la fobia se puede definir como un invento protector, para que el sujeto fóbico se asegure de una circulación placentera por el mundo, siempre y cuando evite ese objeto que le da terror, miedo, pánico, y que puede pertre- charse, amurallarse, mediante el artificio de una fobia protectora. Descripción Una fobia puede describirse en términos de construcción mítica indi- vidual, un intento de dar consistencia a una fantasía, de obtener una ley de lo que el fóbico se imagina. Una deducción lógica a partir de una revelación de imágenes que invisten un objeto y le dan un realce, una coloración que lo tornan objeto temible, al que conviene evitar. En la fobia aparece con nitidez la formación que el sujeto efectúa para elegir un objeto como objeto angustiante. La elección de este objeto fóbico no es indiferente, y su especificidad orienta al clínico en tanto modo de elección de objeto, pero lo sustancial es que esta elección de objeto fóbico se produce en tanto útil para sobrellevar la aparición de ese objeto angustiante. En la fobia hay un desencadenamiento. Hay siempre un episodio inaugural. De pronto algo que permanecía unido, armónico, pierde cohesión y se aísla del resto. Se produce la salida de un objeto del conjunto de los objetos tranquilizadores, y pasa a formar parte de los objetos que causan pavor, angustia, terror. Las fobias mantienen una correspondencia con las dimensiones del deseo y del tiempo 491VOCABULARIO DE PSICOPATOLOGÍA I Respecto al deseo, mientras que en el sujeto histérico el deseo es un deseo insatisfecho, y en el obsesivo el deseo es un deseo imposible, en el sujeto fóbico es un deseo prevenido. Se adelanta con el ropaje de la fobia. Produce un objeto que elige para impedir preventivamente la emergencia del objeto angustiante. Respecto al tiempo: para el sujeto histérico todo siempre es dema- siado pronto, tiempo siempre precipitado; para el obsesivo el manejo del tiempo consiste en anticipar demasiado tarde, postergando; pero en el sujeto fóbico el tiempo de instalar en su subjetividad el objeto como fóbico es de orden inmediato, sin dilación. Variantes y tipos clínicos Las fobias relacionadas con los espacios abiertos, agorafobias, man- tienen una especificidad relacionada con la posición subjetiva respecto a la mirada del Otro, cuya pregnancia es evidente. Es por ese motivo por el que no parece relevante la aproximación del sujeto (aun pro- gresiva) al objeto que le causa temor, pues no se trata de la dimensión visión sino de la dimensión mirada. Las fobias relacionadas con los espacios cerrados incorporan el ele- mento control, en donde el sujeto necesita creer que tiene el control del ordenamiento de los espacios del mundo y trata de ser dueño de las contingencias, tarea tan imposible como agotadora. Las fobias sociales constituyen una categoría especial en la que podemos encontrar a sujetos que presentan dificultades con el lazo social, como es el caso de los sujetos psicóticos. En el sujeto neurótico prevalece en primer plano la pregunta por el deseo del Otro en cada encuentro social, su valoración, su juicio, su enigma. Freud clasificó las fobias en comunes (miedo exagerado a la muerte, la soledad, las enfermedades) y fobias ocasionales (ante circunstancias muy especiales), y la agorafobia y demás fobias, que nombró fobias de la locomoción. Patogenia Lacan cuestionará la larga resolución curativa del caso pequeño Hans, el caso de Freud donde abordó una fobia infantil a los caballos. Los movi- 492FENÓMENOS ELEMENTALES mientos en círculo de Freud hacen pensar en la cura de muchas fobias de manera espontánea en no mucho tiempo. Es lo que Lacan denominó coextensividad del desarrollo del síntoma y de su resolución curativa («La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud»). Aparece la fobia en un camino intermedio entre la dimensión imagi- naria y la dimensión simbólica. Es decir, cuando algo pierde su mero valor como imagen (el ejemplo prínceps es el de un caso de fobia a las gallinas tratado por Helene Deutsch) y se significantiza, causa miedo. De ahí lo inútil del tratamiento de las fobias como aproximación pau- latina al objeto fóbico, a su imagen consistente, como queriendo hacer «perder miedo» al objeto fóbico. Se trata más bien de percibir que esa imagen se tornó en potencia simbólica para ese sujeto concreto y en esa coyuntura concreta. Por lo mismo que se puede padecer terror al presenciar no el objeto fóbico sino una imagen que lo represente. Es lo que Lacan nombró como «los tigres de papel», que pueden causar tanto o más temor que los tigres reales. El Hombre de los Lobos (caso clínico descrito por Freud), desplegaría una fobia a que un lobo lo comiera, miedo proveniente de un libro de cuentos en el que había una ilustración de un lobo antropomórfico. La fobia incorpora elementos irreductibles, restos imposibles de sim- bolizar. En el caso del pequeño Hans (cura que lleva a cabo el padre, alumno de Freud, y en la que se produce una única entrevista entre Freud y el niño de cinco años), se ve muy bien que la interpretación freudiana apunta a tratar la fobia de Juanito como un accidente habi- tual en el desarrollo de los niños. De hecho, las fobias se producen en el entorno infantil respecto a elementos como la oscuridad, los des- plazamientos, las calles, los animales, etc., esto es, ante la aparición de lo que no puede controlarse, ante la emergencia del mundo hostil y desconocido. La verdadera función de la fobia, pues, es una operación de sustitu- ción concreta. De un objeto que angustia (ilimitado) a un objeto que causa pavor (muy concreto). Lo eficaz del objeto fóbico es que puede servir también de suplencia del Nombre del Padre, cuando no hay padre real que incorpore una media- ción simbólica ante el deseo de la madre. Es un invento para sobrellevar la falla, la falta, el agujero, lo que no va, la castración simbólica. Ante la dirección de la cura se observa, pues, la necesidad del tacto y 493VOCABULARIO DE PSICOPATOLOGÍA I la prudencia del clínico para entender el síntoma fóbico como una solu- ción del sujeto, y no como un mero problema patológico. Si desaparece la solución, el invento, sin haberse producido un recambio menos pato- lógico, puede aparecer un desplome subjetivo, un desasosiego mayor, sobre todo en los casos en donde ese objeto fóbico servía de significante suplente. Finalmente, de gran importancia para para la clínica es la asociación psicosis/fobia que establece Jacques-Alain Miller. Según este autor, la suma de los seminarios de Lacan Las psicosis y La relación de objeto (dedicado a la fobia) es el escrito «De una cuestión preliminar ante todo tratamiento posible de la psicosis», y «es la complementa- ción del desciframiento de la psicosis por medio de lo que se aprende de la fobia» (Donc. La lógica de la cura) Fernando Martín Aduriz 2 Véase también: Angustia Defensa Neurosis Síntoma ÁLVAREZ, J. ESTEBAN, R. y SAUVAGNAT, F.: Fundamentos de psicopato- logía psicoanalítica, Madrid, Síntesis, 2004. BENÍTEZ, M. y PERNICONE, A.: Fobias en la infancia, Buenos Aires, 2010. Letra Viva, FREUD, S.: La primera teoría de las neurosis, Amorrortu editores, Buenos Aires, 2016. -El pequeño Hans. Análisis de la fobia de un niño de cinco años (1909), Amorrortu editores, Buenos Aires, 2016. LACAN, J.: El Seminario. Libro 4: La relación de objeto (1956-1957), Buenos Aires, Paidós, 1994. instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud» (1957), Escritos II, Siglo XXI, Madrid, 1985. on bb MILLER, J.-A.: Donc. La lógica de la cura, Paidós, Buenos Aires, al 494