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2 Índice Prólogo Introducción PARTE PRIMERA. Introducción a la psicología del desarrollo 1. Fundamentos de la psicología del desarrollo Introducción 1. Definición y objeto de estudio de la psicología del desarrollo 1.1. Definición de desarrollo 1.2. Ámbitos del desarrollo humano 1.3. Etapas del desarrollo humano 2. Bases antropológicas y biológicas del desarrollo humano: el proceso de hominización 2.1. Procesos biológicos 2.2. Procesos psicológicos 2.3. Procesos socioculturales 3. Disyuntivas teóricas sobre el desarrollo humano 3.1. Herencia versus medio 3.2. Períodos críticos versus sensibles 3.3. Continuidad versus discontinuidad del desarrollo 4. Historia de la disciplina 4.1. Antecedentes de la psicología del desarrollo 4.2. Surgimiento de la disciplina (1882-1912) 4.3. 1913-1960: consolidación de la psicología del desarrollo 4.4. Perspectivas teóricas actuales sobre el desarrollo humano 4.5. Síntesis Actividades prácticas 1. Los derechos de los niños y las niñas 2. Análisis de los contextos del desarrollo Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos 2. La investigación en psicología del desarrollo Introducción 3 https://booksmedicos.org 1. El método científico 2. Técnicas de recogida de datos 2.1. La observación 2.2. Estudios de caso 2.3. Entrevistas y cuestionarios 2.4. El método clínico 2.5. Test estandarizados 2.6. Medidas electrofisiológicas 2.7. Resolución de problemas estandarizados 2.8. Técnicas basadas en el aprendizaje 2.9. Role playing, historias, juegos y fotografías 3. Tipos de investigación 3.1. La investigación no experimental 3.2. La investigación experimental 4. Diseños de investigación en psicología del desarrollo 4.1. Diseños transversales 4.2. Diseños longitudinales 4.3. Investigaciones secuenciales 5. Principios éticos en la investigación sobre el desarrollo humano 6. Fuentes documentales sobre el desarrollo humano 6.1. Fuentes primarias 6.2. Fuentes secundarias Actividades prácticas 1. Análisis de artículos científicos 2. Diseño de un proyecto de investigación Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos 3. Desarrollo cerebral físico y motor hasta la adolescencia Introducción 1. Desarrollo prenatal y el proceso del nacimiento 1.1. Fertilización y fases del desarrollo prenatal 1.2. Epigenética e interacción herencia-ambiente 1.3. Evaluación pre y posnatal 1.4. Estados y temperamento del recién nacido 2. Desarrollo cerebral y neuronal hasta la adolescencia 2.1. Estirón y crecimiento del cerebro 2.2. Desarrollo del encéfalo en los dos primeros años 2.3. Poda neuronal y neuroplasticidad 2.4. Desarrollo del encéfalo de los dos a los siete años 2.5. Desarrollo del encéfalo desde los ocho años hasta la adolescencia 4 https://booksmedicos.org 3. Desarrollo físico 3.1. Crecimiento del cuerpo: estatura, peso y proporciones corporales 3.2. Desarrollo del esqueleto y de los músculos 3.3. Variaciones individuales y culturales del desarrollo físico 4. Desarrollo motor 4.1. Teorías del desarrollo motor 4.2. Postura, equilibrio y locomoción 4.3. Desarrollo de la motricidad fina 4.4. Desarrollo motor en la niñez y en la adolescencia 4.5. Desarrollo de la lateralidad 4.6. Alteraciones del desarrollo motriz 5. Cambios en la pubertad y adolescencia 5.1. Crecimiento físico y hormonal 5.2. Madurez sexual 5.3. Impacto psicológico de la pubertad 5.4. Salud Actividades prácticas Introducción 1. Práctica del vídeo: En el vientre materno 2. Práctica de vídeo: capacidades de los recién nacidos Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos PARTE SEGUNDA. Desarrollo cognitivo en la infancia y la adolescencia 4. Desarrollo cognitivo en la primera infancia Introducción 1. Procesos cognitivos básicos en la primera infancia 1.1. Capacidades perceptivas 1.2. Desarrollo de la atención 1.3. Desarrollo de la memoria 1.4. La representación de los objetos 1.5. La representación de las personas y el conocimiento social 2. La teoría piagetiana 3. El estadio sensoriomotor 3.1. Subestadio 1: actividad refleja (del nacimiento al primer mes de vida) 3.2. Subestadio 2: reacciones circulares primarias (de uno a cuatro meses de vida) 3.3. Subestadio 3: reacciones circulares secundarias (de cuatro a ocho meses) 3.4. Subestadio 4: coordinación de las reacciones circulares secundarias (de ocho a doce meses) 5 https://booksmedicos.org 3.5. Subestadio 5: reacciones circulares terciarias (de doce a dieciocho meses) 3.6. Subestadio 6: resolución simbólica de problemas (de dieciocho a veinticuatro meses) Actividades prácticas 1. Ejercicio práctico: conceptos de Piaget 2. Ejercicio práctico: preguntas abiertas Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos 5. Desarrollo cognitivo en la infancia temprana Introducción 1. Desarrollo de procesos cognitivos básicos en la niñez temprana 1.1. El control sobre la atención 1.2. La memoria: recuerdo y reconocimiento 1.3. Memoria de trabajo y aprendizaje 1.4. Función ejecutiva y estrategias de recuerdo 2. Estadio preoperacional 2.1. Avances en el pensamiento preoperacional 2.2. Aspectos inmaduros del pensamiento preoperacional 3. Teoría de la mente 3.1. Desarrollo de la teoría de la mente 3.2. Aspectos importantes de la teoría de la mente 3.3. Precursores de la teoría de la mente Actividades prácticas 1. Ejercicio práctico: citas de Piaget 2. Ejercicio práctico: responder y razonar 3. Ejercicio práctico: responder verdadero o falso Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos 6. Desarrollo cognitivo en la niñez media Introducción 1. El avance de los procesos mentales en la niñez media 1.1. El desarrollo de la función ejecutiva 1.2. Desarrollo de la atención y de la memoria 1.3. Planificación y solución de problemas 1.4. Desarrollo de la metacognición 2. La inteligencia en la niñez media: estadio de las operaciones concretas de Piaget 2.1. Rasgos del pensamiento operacional concreto: el surgimiento de la lógica 6 https://booksmedicos.org 2.2. El desarrollo de la conservación 2.3. El desarrollo de la seriación 2.4. El desarrollo de la clasificación 2.5. Comprensión de la secuencia numérica y el conocimiento matemático 2.6. Objeciones a la explicación piagetiana del razonamiento basado en operaciones concretas 3. El desarrollo de la categorización y el conocimiento del mundo 4. Desarrollo de la lectura y la escritura Actividades prácticas 1. Ejercicio práctico: experimento 1 2. Ejercicio práctico: experimento 2 Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos 7. Desarrollo cognitivo en la adolescencia Introducción 1. Cambios en la maduración cognitiva en la adolescencia 1.1. Memoria declarativa y procedimental 1.2. Cambios funcionales de la mente adolescente 1.3. Pensamiento científico y solución de problemas 2. El razonamiento hipotético-deductivo 2.1. La construcción de teorías 2.2. La construcción de conceptos sobre uno mismo 3. Aspectos inmaduros del pensamiento adolescente 4. El estadio de las operaciones formales de Piaget 5. Evaluación crítica del estadio formal según Piaget Actividades prácticas 1. Ejercicio práctico: la combinatoria 2. Ejercicio práctico: preguntas abiertas Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos PARTE TERCERA. Desarrollo del lenguaje 8. Adquisición y desarrollo del lenguaje Introducción 1. Relación entre comunicación y lenguaje 2. Dimensiones y componentes del lenguaje 7 https://booksmedicos.org 3. Desarrollo del lenguaje en los dos primeros años de vida 3.1. Etapa preverbal 3.2. Etapa verbal 4. Desarrollo del léxico y la gramática a partir de los dos años 5. Teorías sobre el desarrollo del lenguaje 5.1. Teoría del aprendizaje 5.2. Teoría nativista 5.3. Teoría interaccionista Actividades prácticas 1. Práctica de vídeo: Genie 2. Ejercicio práctico: preguntas abiertas Preguntas de reflexión Autoevaluación Referenciasbibliográficas Conceptos básicos PARTE CUARTA. Desarrollo biológico y cognitivo en la edad adulta y la vejez 9. Desarrollo biológico y cognitivo en la edad adulta y la vejez Introducción 1. Cambios biológicos y cognitivos de la edad adulta 1.1. Desarrollo físico y fisiológico en la edad adulta 1.2. Desarrollo cognitivo en la edad adulta 2. Cambios biológicos y cognitivos en la vejez 2.1. Desarrollo físico en la vejez 2.2. Desarrollo cognitivo en la vejez Actividades prácticas 1. Ejercicio práctico: edad adulta 2. Ejercicio práctico: cambios biológicos de la edad adulta y la vejez: cómo se perciben y qué influencia tienen 3. Ejercicio práctico: cuestionario sobre el envejecimiento 4. Ejercicio práctico: preguntas abiertas sobre el envejecimiento Preguntas de reflexión Autoevaluación Referencias bibliográficas Conceptos básicos Créditos 8 https://booksmedicos.org Prólogo Agradezco sinceramente el ofrecimiento de prologar este libro titulado Desarrollo cognitivo y biológico en el ciclo vital y me pongo a ello por muy diversas razones: entre otras muchas, porque me obliga y me ayuda a salir de la rutina del quehacer académico e investigador diario, últimamente tan «e-burocratizado» y sujeto a parámetros de gestión de dudosa «calidad», porque supone una mirada atrás sobre el camino ya recorrido y una proyección hacia el que les queda por recorrer a los jóvenes profesores e investigadores y, principalmente, porque conozco de cerca a sus autoras, por ser compañeras de trabajo del equipo docente de la asignatura «Psicología del desarrollo I», que se imparte en la facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU). Es un auténtico privilegio compartir con ellas la propia asignatura, el alumnado, el trabajo, muchas inquietudes, bastantes vicisitudes, diferentes lenguas de comunicación, objetivos, planes..., y un larguísimo etcétera de cuestiones académicas —con todos sus elementos didácticos y formativos— y de otras referidas a la investigación, siempre con relación al apasionante dominio de conocimiento del conocimiento humano y su desarrollo, valga la deliberada redundancia. La doctora Izarne Lizaso es una joven profesora, natural de Errenteria (Gipuzkoa), que se encuentra en plena madurez académica y científica. Aunque su ámbito de especialización se centra en el desarrollo psicológico de la tercera edad, se mueve también con maestría en todas las etapas del desarrollo. La doctora Joana Acha, la más joven del equipo y nacida en Eibar (Gipuzkoa), además de más frescura, si cabe, también aporta sus conocimientos provenientes de la psicología cognitiva y las modernas neurociencias, apilados en su amplia experiencia investigadora y de colaboración con el Basque Center on Cognition Brain and Language. La doctora Luixa Reizabal, natural de Donostia-San Sebastián, también colabora con su experiencia y entusiasmo, forjados primero en su formación y doctorado en psicología social, adaptados después al punto de vista de la psicología del desarrollo. Por último, el doctor Alfonso Javier García, natural de Olivares y profesor de familia, escuela, relaciones interpersonales y cambio social en la Universidad de Sevilla, es geográficamente el más lejano del epicentro del equipo docente y autoría del texto, pero cercano en el conocimiento profundo de la materia y cercano por haber colaborado con el mismo en otros trabajos, uno de ellos publicado por esta misma editorial. Pero para llegar hasta aquí, como ya se ha esbozado en el primerísimo párrafo de este texto, conviene recordar el camino recorrido porque, de una manera u otra, representa las raíces que han posibilitado la propia aparición de este manual, fruto maduro, listo para ser deleitado y en perfectas condiciones para ser digerido por nuestros cerebros. Empezamos nuestra andadura en Zorroaga, el original y ya mítico 9 https://booksmedicos.org emplazamiento de nuestra actual facultad. Allí tuvimos el privilegio de contar con uno de sus pilares fundadores y maestro de muchos. Me refiero a Enrique Freijo, que nos encomendó la tarea de explicar la «psicología evolutiva», tanto en castellano a algunos compañeros, como en euskara a quien escribe estas líneas. Enrique tuvo el genio, la intuición, la visión de futuro de la importancia de los estudios de psicología en general y de la psicología del desarrollo, en particular, con el difícil compromiso, en aquella época (década de los ochenta), de llevarlo a cabo también en la lengua más antigua de Europa y parte esencial de la cultura de la que forma parte nuestra universidad. Él nos lo encomendó y nosotros abordamos el trabajo de preparar la materia, con la inestimable ayuda de los «Palacios, Marchesi y Carretero» y de otras muchas fuentes originales, o contadas por otros, como Piaget, Freud, Wallon, Vygotsky, Bowlby o Brunner, por recordar a los más clásicos y citados, y tantos más. También es inexcusable agradecer la colaboración de otros profesores/colegas, de nuestra facultad y de otras del Estado, siendo imposible citar a todos en este breve texto de prefacio. Pero nos acordamos especialmente de los manuales de Modelos del desarrollo psicológico humano de nuestro compañero y amigo Enrique Arranz que, de alguna manera, supusieron parte del soporte inicial de la asignatura que ahora se imparte en el actual plan de estudios, a la que pretende servir precisamente el libro que el lector tiene entre sus manos. Además de aportaciones a modo de textos universitarios, manuales, conferencias y demás actividades académicas, conviene resaltar, porque forma parte de la esencia cualitativa de la propuesta teórico-práctica de este manual, el trabajo de investigación y, en especial, la transferencia de dicha información, realizado por las y los colegas encargados del ámbito de la psicología del desarrollo cognitivo y del lenguaje, y de la influencia de la calidad del contexto familiar en dicho desarrollo. Esa mirada a la sociedad a la que nos debemos, ese ir y venir desde los estudios, investigaciones y especulaciones hacia la experiencia real sobre el terreno y viceversa, constituye hoy más que nunca un elemento fundamental para el avance real de nuestra ciencia. Tampoco podemos olvidar, y no lo decimos porque sea políticamente correcto, todas las sugerencias y magníficas aportaciones de alumnas y alumnos provenientes de esa rica interacción anual que hemos mantenido con ellas y ellos cada uno de los académicos aquí citados. En fin, una larga y fructífera historia de treinta y tantos años que, gracias a los excelentes profesores que ya se han nombrado, hoy queda marcada con un hito más en el estudio científico del desarrollo biológico y cognitivo y su divulgación, y desemboca en este texto de indudable calidad. Dicho texto está compuesto por distintos apartados con sus correspondientes capítulos, en donde se desgranan las posiciones más actuales del estudio del desarrollo biológico y cognitivo, desde la época prenatal hasta la vejez. No vamos a adelantar o detallar ahora todas las bondades del manual, algunas de ellas clásicas e ineludibles en el estudio de la materia y otras muchas consideradas como aportaciones y actualizaciones. Aunque basta echar una rápida hojeada al índice de materias para darse cuenta casi inmediatamente de lo que acabamos de afirmar; dejamos al lector la oportunidad de irlas descubriendo en su lectura. Por nuestra 10 https://booksmedicos.org parte, nos limitamos únicamente a explicitar y subrayar la calidad y profundidad de las propuestas teóricas, la actualización de las mismas según las últimas investigaciones científicas, su enfoque ecléctico e integrador, y su indudable sentido práctico para servir de manual y guía en materias como la psicología del desarrollo y afines, impartidas en facultades de Psicología y de Ciencias de la Educación, así como para ser consultado también por profesionales de la psicología evolutiva y otras ramas de las ciencias sociales y de la salud. Solo me queda agradecer a la editorial, más allá de cuestionescomerciales, la sensibilidad y acierto a la hora de publicar el texto, con el convencimiento de que será bien acogido por alumnos, profesores, profesionales y apasionados de la psicología, en general. Como decimos en euskara cuando queremos desear una feliz ingestión y digestión alimentaria, repetimos la expresión metafórica para la lectura de este manual: on egin! (¡que aproveche!). Donostia-San Sebastián, julio de 2017 FERNANDO OLABARRIETA Cofundador del grupo universitario de investigación Haezi (hazi eta hezi / educar y crecer) 11 https://booksmedicos.org Introducción El presente manual pretende proporcionar a todas aquellas personas interesadas en la psicología del desarrollo información sobre los fundamentos de la disciplina. Por otro lado, analizar la investigación sobre el desarrollo humano. Y por último describir el desarrollo biológico y cognitivo en el curso del ciclo vital. Con respecto al primer objetivo, una vez definido el objeto de estudio de la psicología del desarrollo, el manual analiza las bases antropológicas y biológicas del desarrollo humano. A continuación, se presentan las disyuntivas teóricas sobre el desarrollo humano y, por último, la historia de la disciplina, desde sus antecedentes hasta nuestros días. En relación con la investigación sobre el desarrollo humano, el manual describe el método científico, analizando los procedimientos de recogida de datos, los tipos y los diseños de investigación, sin olvidar los principios éticos en la investigación sobre el desarrollo humano y las fuentes documentales que se utilizan en dicha investigación. Por último, el manual incluye estudios clásicos y novedosos sobre el desarrollo biológico y cognitivo que permiten obtener un cuadro completo sobre los mecanismos explicativos del desarrollo de la inteligencia humana, su cambio a lo largo del proceso evolutivo, y los factores madurativos y contextuales que influyen en dicho cambio. Este objetivo se aborda desde una doble perspectiva, la teoría del procesamiento de la información y la teoría de Piaget. Esto permite establecer relaciones entre los hallazgos científicos actuales y las aportaciones clásicas, permitiendo integrar términos y conceptos. El resultado es un manual apto tanto para profesionales y profesorado como para el alumnado que quiera profundizar en la psicología del desarrollo cognitivo humano. El manual se divide en cuatro grandes bloques. En el primero, una vez realizada la introducción a la disciplina (capítulo 1), se analiza la investigación sobre el desarrollo humano (capítulo 2) para posteriormente describir el desarrollo cerebral, físico y motor hasta la adolescencia (capítulo 3). El segundo bloque desarrolla todos los contenidos relacionados con el desarrollo cognitivo desde el nacimiento hasta la adolescencia (capítulos 4 a 7). Este bloque permite conocer qué procesos están implicados en el desarrollo del intelecto, cómo evolucionan y cuáles son los correlatos neurológicos de los mismos. Cada tema se inicia con las teorías del procesamiento de la información y aborda después ese mismo período desde la teoría de Piaget, analizándose tanto sus principios relevantes como sus limitaciones con respecto a los nuevos paradigmas y hallazgos. El tercer bloque se centra exclusivamente en el desarrollo del lenguaje (capítulo 8). En él no solo se abordan las teorías sobre la adquisición del lenguaje y el patrón de desarrollo de sus componentes, sino que también se resalta la interacción recíproca entre lenguaje y desarrollo cognitivo. Por último, el cuarto bloque aborda el desarrollo biológico y 12 https://booksmedicos.org cognitivo en la edad adulta y la vejez (capítulo 9). Centrándonos con más detenimiento en cada uno de los capítulos, en el primero de ellos, titulado «Fundamentos de la psicología del desarrollo», analiza los conceptos básicos sobre el desarrollo humano y los contextualiza, en la medida en que aporta una definición del desarrollo humano y hace un recorrido por las distintas conceptualizaciones y perspectivas teóricas a lo largo de la historia. Esto permitirá al lector o lectora ubicar la terminología actual en un contexto histórico, comprender la evolución de la metodología de evaluación en el ámbito del desarrollo humano, y reconocer los distintos abordajes teóricos sobre cognición y aprendizaje sobre los que se sustentan las visiones y estudios actuales. Este recorrido posibilitará la creación de un marco de referencia que facilitará la comprensión de los temas posteriores. El capítulo 2, «La investigación en psicología del desarrollo», incide en las características del método científico aplicado al desarrollo humano: la medición del cambio en el tiempo. Concretamente, se explican conceptos generales del método científico, fases, tipos de variable y procedimientos, para a continuación describir los diseños propios de la psicología del desarrollo y las principales fuentes de información sobre este ámbito de estudio. El capítulo 3, «Desarrollo cerebral, físico y motor hasta la adolescencia», describe el proceso de desarrollo físico y cerebral en el período prenatal y postnatal desde el nacimiento hasta la adolescencia, e incide en algunos factores ambientales significativos que pueden influir en dicho desarrollo. Posteriormente describe cómo se desarrollan las destrezas motoras desde la infancia a la adolescencia y algunos cambios físicos característicos de este último período. En el capítulo 4, titulado «Desarrollo cognitivo en la primera infancia», se aborda el desarrollo de los mecanismos básicos de aprendizaje durante los dos primeros años. Estos años son cruciales para el óptimo desarrollo de las capacidades básicas que constituyen el andamio de nuestra evolución intelectual. El eterno debate entre las perspectivas innatista y ambientalista puede ponerse a prueba en este período examinando aquellos mecanismos con los que todos los bebés cuentan al nacer para comenzar a aprender. Estos mecanismos son «expectantes de la experiencia», es decir, requieren un cierto grado de estimulación en el momento en que son susceptibles de activarse para que el bebé pueda adquirir los aprendizajes básicos pero, ¿cuáles son las capacidades de un bebé? ¿Qué es capaz de percibir y de qué mecanismos dispone para iniciar su aprendizaje? Este capítulo intenta responder a estas cuestiones. En el capítulo 5, «Desarrollo cognitivo en la niñez temprana», se profundiza en los principales avances que tienen lugar desde los dos a los siete años, haciendo también referencia a algunos aspectos inmaduros que impiden a la mente de niños y niñas operar de forma lógica. Se incide en el valor de la experiencia y la manipulación de los objetos como vía para la comprensión de lo que sucede alrededor y de la capacidad simbólica, que ejercitan a través del juego, del dibujo y del lenguaje como medio para superar sus limitaciones y utilizar sus recursos mentales de forma más eficiente. 13 https://booksmedicos.org El capítulo 6, «Desarrollo cognitivo en la niñez media», aborda los cambios intelectuales desde los siete años hasta la adolescencia. La aparición de signos de inteligencia lógica similares a la persona adulta es muy evidente a partir de los siete años. Esto es debido a una progresión de las conexiones neuronales hacia la zona frontal y a una mayor exposición a temáticas y exigencias novedosas en el ámbito académico, con el consiguiente aumento de vocabulario. La experiencia y entrenamiento en dominios específicos a lo largo de esta etapa favorece el desarrollo de estas conexiones y de mecanismos como la función ejecutiva, la memoria de trabajo y la atención, implicados tanto en la adquisición de nuevos conocimientos como en el desarrollo de las capacidades de reflexión y solución de problemas. Este capítulo aborda las características del desarrollo de los procesos mentales en este período y ahonda en los motivos de ese desarrollo. El capítulo 7, «Desarrollo cognitivo en la adolescencia», describe los rasgos característicos de la inteligencia adolescente.En la primera parte de este capítulo se describen las principales características del pensamiento adolescente desde la perspectiva del procesamiento de la información, y a continuación se define el pensamiento hipotético-deductivo como resultado tanto del conocimiento adquirido como de la evolución de los procesos mentales. Posteriormente se verá que, a pesar de todo, el pensamiento adolescente aún adolece de la capacidad para utilizar todo este potencial de forma objetiva y exhaustiva, y se citarán algunas limitaciones que los adolescentes superarán con la madurez y la experiencia personal y social. Por último, se resumirán algunas de las características de este período desde la perspectiva de Piaget, tanto aquellas que han supuesto la base de las investigaciones posteriores como las que han sido objeto de revisión y redefinición. En el capítulo 8, «Adquisición y desarrollo del lenguaje», se abordan las etapas y procesos implicados en el desarrollo lingüístico, centrándonos en la contraposición entre las teorías nativistas y las nuevas evidencias científicas. Para responder a la pregunta ¿qué capacidades heredamos?, tenemos que partir de dos ideas. Una, el hecho de que los bebés estén equipados con un dispositivo innato hacia el lenguaje implica la existencia de un conocimiento innato de las reglas generales del lenguaje, incluso de un conocimiento innato de sus posibles variaciones. Dos, hoy día sabemos que los mecanismos implicados en la adquisición del lenguaje son los mismos que aquellos que intervienen en la cognición. Los bebés usan los mismos mecanismos para adquirir el lenguaje que para adquirir conocimiento sobre el mundo físico y social: extracción de regularidades perceptivas, aprendizaje asociativo, imitación, comparaciones. Estos mecanismos con los que cuenta el bebé requieren además estimulación. Asimismo la interacción social es fundamental para que el bebé ponga en marcha su repertorio de habilidades innatas. Intentaremos conjugar las distintas visiones abordando la evolución del lenguaje como hito cognitivo, y examinaremos las variables influyentes en esa evolución, así como las variables en las que a su vez influye. Por último, en el capítulo 9, titulado «Desarrollo biológico y cognitivo en la edad adulta y la vejez», se abordan los cambios físicos y cognitivos de la edad adulta y la 14 https://booksmedicos.org vejez en la primera y segunda parte, respectivamente. Partiendo de las distintas teorías sobre envejecimiento se describen los cambios más significativos a nivel cognitivo enmarcándolos en el campo de las teorías del procesamiento de la información y del desarrollo cerebral. Se ofrece así un marco explicativo de esos cambios que permita diferenciar los déficits cognitivos propios de un proceso de envejecimiento natural, de aquellos debidos a demencias específicas. Cada capítulo incluye preguntas de autoevaluación y de reflexión, así como actividades prácticas con el fin de facilitar el repaso y la integración de conceptos. Esto lo convierte en un manual completo y dedicado exclusivamente al desarrollo biológico y cognitivo de los seres humanos. 15 https://booksmedicos.org PARTE PRIMERA Introducción a la psicología del desarrollo 16 https://booksmedicos.org 1 Fundamentos de la psicología del desarrollo INTRODUCCIÓN En este capítulo introductorio se analizan los fundamentos o bases de la psicología del desarrollo. Concretamente, se pretende definir qué se entiende por psicología del desarrollo y cuál es su objeto de estudio. A continuación, se analizan las bases antropológicas del desarrollo humano, es decir, los procesos biológicos, psicológicos y socioculturales de hominización. En tercer lugar, se exponen las principales disyuntivas teóricas sobre el desarrollo humano. Posteriormente, se realiza un análisis diacrónico o histórico de la disciplina, así como un análisis sincrónico de la situación actual de la misma. Para finalizar, se proponen varias actividades prácticas y preguntas de autoevaluación con el objetivo de que el lector o lectora interiorice adecuadamente los contenidos tratados en el capítulo. 1. DEFINICIÓN Y OBJETO DE ESTUDIO DE LA PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO Se denomina psicología del desarrollo a la ciencia cuyo fin es describir, explicar y optimizar los cambios que se producen en la persona desde la concepción hasta la muerte (Arranz, 1998). Concretamente, la disciplina pretende describir los cambios que acontecen en el desarrollo humano durante el ciclo vital, explicar las razones por las que se producen, para lo cual se formulan teorías (a las que se hará referencia en el apartado 4) e intervenir con el fin de crear las condiciones para que el desarrollo ocurra de forma que su resultado sea el mejor posible. Además de los cambios, la psicología del desarrollo estudia aquellas características que se mantienen estables (Papalia y Feldman, 2012). Son varios los términos que se utilizan para hacer referencia a esta disciplina, entre otros, psicología evolutiva, psicología genética, psicología de la infancia/adolescencia/edad adulta/tercera edad y psicología del desarrollo. El término psicología evolutiva es uno de los que más se utiliza en castellano. Proviene de la teoría darwiniana sobre la evolución de las especies (Darwin, 1859) y tiene una connotación biológica, en tanto en cuanto relaciona el desarrollo con el proceso de maduración biológica de las especies, incluida la humana. Por su parte, la denominación psicología genética ha sido utilizada principalmente en países francófonos. Está relacionada con la teoría sobre el desarrollo del conocimiento del psicólogo suizo Jean Piaget (1896-1980), conocida como epistemología genética, que se describirá en el apartado 4.3. Dado que existe el riesgo 17 https://booksmedicos.org de confundirla con la genética, su uso es cada vez menos frecuente. Los términos psicología de la infancia/adolescencia/edad adulta/tercera edad se refieren a las psicologías de la edad. Aunque son muy útiles para comprender los cambios que acontecen en estas etapas de la vida, carecen de una perspectiva evolutiva. Por último, el término psicología del desarrollo tiene su origen en el mundo anglosajón. Su uso está cada vez más extendido, ya que delimita de forma correcta el objeto de estudio de la disciplina: el desarrollo humano (véase apartado 1.1). En esta obra se ha optado por utilizar el término psicología del desarrollo pues es el que mejor refleja el objeto de la disciplina, que no es otro que estudiar el desarrollo humano en toda su amplitud y complejidad, con el fin de poder describirlo, explicarlo y optimizarlo. Queda ahora por analizar cuál es el significado de desarrollo, tema que se aborda a continuación. 1.1. Definición de desarrollo Tal y como se decía en el apartado anterior, la psicología del desarrollo tiene como objetivo analizar los cambios que la persona sufre desde la concepción hasta la muerte, así como aquellas características en las que se mantiene estable. Sin embargo, no todos los cambios que acontecen en ese lapso de tiempo son objeto de estudio de la psicología del desarrollo. De hecho, los términos «cambio» y «desarrollo» no son sinónimos. Como señalan Lerner, Lewin-Bizan y Alberts (2011); donde ocurre un cambio hay desarrollo, pero no todos los cambios son evolutivos. Para que sean considerados evolutivos, los cambios deben tener una serie de características. Concretamente: a) Deben ser sistemáticos, es decir, deben estar organizados en el tiempo, de forma que ocurran en una secuencia determinada en todas o en la mayoría de las personas. b) Deben tener un carácter sucesivo, de forma que los cambios ocurridos en el pasado influyan, al menos en parte, en los que acontecen con posterioridad. c) Los cambios de los que se ocupa la psicología del desarrollo deben ser normativos o, al menos, cuasi-normativos, en un período histórico concreto: es decir, deben afectar a la mayoría de las personas que pertenecen a una cultura determinada. Un ejemplo de cambio evolutivo sería laadquisición del lenguaje (que se describe en el capítulo 8), pues está organizada en el tiempo —se produce en una serie de etapas que ocurren en determinados lapsos de tiempo— y tiene carácter sucesivo, ya que está precedida de otros cambios —como, por ejemplo, la aparición del balbuceo — que tienen como resultado que, hacia los dos años, la mayoría de los niños y niñas de nuestra cultura desarrollen la capacidad de hablar (carácter normativo). Los cambios evolutivos pueden ser de dos tipos: cuantitativos o cualitativos. Los 18 https://booksmedicos.org primeros son cuantificables, pues suceden a nivel de número o cantidad. Ejemplos de los mismos serían los que ocurren en la estatura o en el peso de la persona. Los cualitativos, por su parte, no son cuantificables, pues hacen referencia a cambios relacionados con el carácter, la estructura o la organización de algo. El desarrollo de las capacidades intelectuales sería ejemplo de estos cambios, dado que supone cambios estructurales que conllevan nuevas formas de pensar y de razonar que no son cuantificables. En la memoria, por ejemplo, se producen cambios cuantitativos y cualitativos. Pongamos por caso que mostramos a una niña de tres años una serie de objetos y le pedimos que los recuerde y repetimos la prueba cuando la niña tiene siete años. A nivel cuantitativo, el número de objetos que la niña puede recordar aumentará, de forma que recordará más objetos cuando tiene siete años que cuando tenía tres. En lo que a la dimensión cualitativa se refiere, se produce un cambio en las estrategias de memoria o mnemotécnicas, de forma que con siete años utilizará estrategias (como clasificar los objetos en categorías lógicas) que no era capaz de utilizar cuando tenía tres años. 1.2. Ámbitos del desarrollo humano El desarrollo humano es un proceso complejo y global que se produce en los ámbitos biológico (como en la estatura o en las capacidades reproductoras), cognitivo (por ejemplo, la memoria) y socioemocional (como los cambios evolutivos que ocurren en las relaciones). Aunque actualmente se defiende una perspectiva holística del desarrollo, según la cual estos ámbitos son indisociables, en tanto en cuanto están íntimamente relacionados entre sí, con fines didácticos y de investigación, la psicología del desarrollo distingue tres aspectos del desarrollo humano: el biológico, el cognitivo y el socioemocional (véase figura 1.1). Se denomina desarrollo biológico al conjunto de cambios que se producen en cuestiones como los huesos, los músculos, el cerebro, los sentidos o la movilidad de los seres humanos. El desarrollo cognitivo, por su parte, haría referencia a los cambios que se producen en capacidades mentales como el aprendizaje, la memoria, el razonamiento, la atención, el lenguaje o el pensamiento. Por último, el desarrollo socioemocional o socioafectivo se refiere a los cambios que acontecen en la esfera de los afectos, la personalidad, las emociones y las relaciones sociales. 19 https://booksmedicos.org Figura 1.1.—Ámbitos del desarrollo humano (elaborada por Kepa Etxebarría). Tal y como se decía anteriormente, estos tres aspectos del desarrollo están íntimamente relacionados entre sí, de forma que los cambios que se producen en uno de ellos suelen conllevar cambios en los otros ámbitos. Por ejemplo, los cambios biológicos que se producen en la pubertad suelen afectar al autoconcepto (dimensión cognitiva del conocimiento de sí mismo) y a la autoestima (dimensión socioemocional del mismo) de los y las adolescentes. El desarrollo en estos ámbitos suele verse influido por factores de naturaleza biológica y por variables ambientales. Los primeros hacen referencia a características que los seres humanos poseen por el hecho de pertenecer a su especie (por ejemplo, el hecho de caminar a dos patas o el uso del lenguaje, que se analizarán en el apartado 2), así como a las particularidades genéticas que poseen las personas. Con respecto a las primeras, hay que decir que, al igual que ocurre en las demás especies, las y los miembros de la especie humana nacen con un plan biológico que determina cómo va a ser su organismo y cómo va a desarrollarse en el ciclo vital. Hitos como el hecho de que niños y niñas comiencen a hablar a los dos años aproximadamente serían consecuencia de ese plan biológico establecido al que se ha hecho referencia. Además del plan biológico, las características genéticas individuales también influyen en el desarrollo. Así, dependiendo de su genotipo, un sujeto puede presentar, por ejemplo, determinados rasgos físicos. Las variables ambientales, por su parte, estarían relacionadas con los contextos del desarrollo de las personas. Entre otros, el contexto individual en el que se desarrollan, el nivel socioeconómico, la cultura en la que se hallan inmersas, el género al que 20 https://booksmedicos.org pertenecen y el momento histórico en el que transcurre su vida (es decir, la generación a la que pertenecen). Con respecto al contexto individual, existe evidencia empírica que demuestra que, aunque dos personas sean genéticamente idénticas, se desarrollen en el seno de una misma familia y sus contextos inmediatos sean los mismos, las experiencias que estas tienen en esos contextos son únicas, algo que influye en su desarrollo. Con respecto al nivel socioeconómico, el hecho de pertenecer a una clase social determinada puede influir directamente en el desarrollo biológico. Es muy probable que el desarrollo biológico de niños y niñas de familias pobres no sea el óptimo debido a que no reciben la alimentación adecuada para que sea así. Asimismo, pertenecer a una determinada cultura puede afectar al desarrollo. De hecho, el proceso de desarrollo no es igual en todas las culturas. La duración de la adolescencia, por ejemplo, varía de una cultura a otra: en nuestra sociedad comienza con la pubertad y termina cuando la persona ha asumido los roles que la hacen ser considerada adulta. Sin embargo, en otras culturas como las tribus aborígenes australianas, el paso de la infancia a la edad adulta lo marca una ceremonia, por lo que la adolescencia como tal no existe. Suele ser común que en el seno de cada cultura se atribuyan diferentes roles, derechos, obligaciones y características a las personas por ser hombres o mujeres, por lo que el género sería otra de las variables ambientales que afectaría al desarrollo. El momento histórico o la generación en la que se nace también puede influir en el desarrollo. Circunstancias actuales como la utilización masiva de las tecnologías de la información y comunicación van a influir en el desarrollo de las personas: los niños y niñas de hoy no juegan igual que los y las niñas de hace 50 años, algo que va a influir a su desarrollo. En resumen, los factores biológicos y ambientales pueden afectar al desarrollo de las personas, por lo que la psicología del desarrollo debe analizar cuál es la influencia de cada uno de ellos. 1.3. Etapas del desarrollo humano Dado que el ciclo vital es muy largo, se suele dividir en diferentes etapas. Concretamente: prenatal (primera) infancia (0-2 años), niñez temprana o etapa preescolar (2-6 años), niñez media o etapa escolar (de los 6 años hasta la pubertad), adolescencia (pubertad-18 años), edad adulta (18-65 años) y tercera edad (a partir de los 65 años). Los márgenes de edad de cada una de ellas son aproximados, pues la cronología no suele ser el criterio más acertado para determinar cuándo una persona entra en una u otra etapa. Así, hay quienes defienden la necesidad de distinguir entre diferentes tipos o modalidades de edad (por ejemplo, Bentley, 2007; Bueno, Vega y Buz, 2005; Cavanaugh y Blanchard-Fields, 2002; Huyck y Hoyer, 1982 en Reizabal y Lizaso, 2011). Concretamente, la cronológica, la biológica, la psicológica, la subjetiva, la social o sociocultural y la funcional. La edad cronológica se refiere a lo que normalmente se entiende por edad, ya que 21 https://booksmedicos.org indica el tiempo pasado desde el nacimiento. La edad biológica,por su parte, tiene que ver con el nivel de madurez biológica, es decir, con los cambios anatómicos y fisiológicos que se producen en el organismo. La edad psicológica estaría relacionada con la maduración de procesos cognitivos —atención, memoria, etc.— y socioemocionales —habilidades sociales que facilitan relaciones interpersonales positivas, y emocionales, como la regulación emocional— y se reflejaría en cambios a nivel conductual, que conllevarían una mayor capacidad de adaptación y de enfrentamiento a las exigencias del entorno. Por el contrario, la edad subjetiva sería la edad que el sujeto siente que tiene, es decir, cómo de niña/joven/adulta/vieja se siente una persona. La edad social o sociocultural se refiere a los roles que una persona asume en un determinado momento histórico, así como al grado de eficacia que la persona muestra a la hora de desempeñar dichos roles. Por último, la edad funcional se refiere al nivel de competencia conductual, es decir, la capacidad de tener una vida autónoma —de tomar decisiones y de llevar a cabo actividades cotidianas como pueden ser de cuidado personal o relacionarse con otras personas— e independiente, sin ayuda externa, por lo que serían parte de ella la edad biológica, la psicológica y la social. Cabe señalar que estas modalidades de edad no tienen por qué coincidir, pues cada persona tiene su ritmo de maduración en cada una de ellas. Así, puede darse el caso de que una persona tenga una edad cronológica según la cual sería adulta (en nuestro entorno, mayor de dieciocho años, pues es a esa edad a la que se llega a la «mayoría de edad») y que, sin embargo, dado que está estudiando y depende económicamente de su familia, en cuyo domicilio reside, no lo sea a nivel social. O que esa persona tenga una edad mental (término acuñado por Binet para referirse a la edad de una persona en función de su nivel de desarrollo intelectual) correspondiente a una de doce años. O que personas de la misma edad cronológica no tengan la misma edad biológica, como puede ser el caso de dos mujeres de cincuenta años, una de las cuales tiene capacidad de procrear, mientras que la otra la ha perdido como consecuencia de la menopausia. Esta diferenciación entre tipos de edad pone de manifiesto la dificultad —y, en cierta manera, arbitrariedad— que conlleva establecer los límites cronológicos de algunas de las etapas del ciclo vital. De hecho, son diferentes los factores que determinan esos límites en cada una de ellas. Así, mientras que la extensión de la etapa prenatal estaría determinada por criterios biológicos, en tanto en cuanto son los acontecimientos biológicos —la concepción y el nacimiento— los que determinan su duración, no ocurre lo mismo con otras etapas. Por ejemplo, el final de la (primera) infancia estaría determinado por un hito cognitivo: la aparición del lenguaje, que daría paso a la niñez temprana. Esta, por su parte, finalizaría con un hito social: el ingreso en la Educación Primaria. La niñez media terminaría con un acontecimiento biológico: la pubertad. La edad adulta, por su parte, tendría una naturaleza más social, en tanto en cuanto su extensión estaría determinada por sucesos sociales (inicio: final de los estudios, independencia económica, abandono del domicilio familiar; final: jubilación). Por último, la tercera edad finalizaría con un suceso biológico universal: 22 https://booksmedicos.org la muerte. La tabla 1.1 resume los principales acontecimientos que se producen en cada etapa del ciclo vital. TABLA 1.1 Principales acontecimientos de las etapas del desarrollo humano Prenatal (de la concepción al nacimiento) • Interacción entre la naturaleza (dotación genética) y el medio. • El organismo es muy vulnerable a los factores ambientales. • Etapa de mayor crecimiento biológico del ciclo vital. • El organismo humano pasa de ser una única célula a ser un embrión formado por millones de células. • Se forman los órganos y las estructuras corporales básicas. • Desarrollo de la capacidad de aprender, recordar y responder a estímulos sensoriales. Primera infancia (0-2 años) • Sentidos operativos, aunque con diferentes niveles de eficacia. • Se van desarrollando las capacidades motoras y la coordinación, las capacidades sensoriales y el lenguaje. • Desarrollo del apego. • Desarrollo del conocimiento de sí mismo. • Aprende a mostrar o reprimir la confianza/desconfianza y el amor. Niñez temprana (2-6) • Crecimiento físico: aspecto más esbelto y complexión más parecida a la de la adultez. • Inmadurez cognitiva. • Desarrollo del lenguaje. • Autoconcepto y comprensión emocional más complejos. • Aumento de la independencia. • Desarrollo de la identidad de género. • Interés por jugar con otros niños y niñas. Niñez media (6-pubertad) • Crecimiento físico más lento. • Aumento de fuerza y aptitudes deportivas. • Avances en la capacidad para leer, escribir, contar, entender el mundo y pensar de forma lógica, aunque concreta. • También mejoran la memoria y el lenguaje. • Autoconcepto y autoestima más complejos. • Avances en el desarrollo moral. • Importancia de los pares. Adolescencia (pubertad-18) • Cambios físicos y biológicos importantes. • Se alcanza la madurez sexual. • Desarrollo del pensamiento abstracto y del razonamiento científico. • Búsqueda de identidad. • Preparación para entrar en el mundo adulto. • Mayor independencia de los progenitores. • Mayor relación con las amistades. Edad adulta (18-jubilación) • A partir de los 25 años, comienzo del declive biológico. • Pensamiento y razonamiento moral más complejo. • Desarrollo de relaciones amorosas. • Se adquieren nuevos roles: trabajador/a, pareja, padre o madre, etc. • Elecciones vitales importantes. Tercera edad (jubilación-muerte) • Etapa de adaptación al declive biológico. • Adaptación a otros cambios como la jubilación o la viudedad. 23 https://booksmedicos.org • Desarrollo de estrategias para afrontar las pérdidas y la cercanía de la muerte. FUENTE: elaboración propia. 2. BASES ANTROPOLÓGICAS Y BIOLÓGICAS DEL DESARROLLO HUMANO: EL PROCESO DE HOMINIZACIÓN Si lo comparamos con otros animales, el ser humano es más débil físicamente; no es excesivamente rápido; es incapaz de volar por sí solo; nada más despacio que los peces, etc. Sin embargo, actualmente la humana es una especie única, pues ha logrado expandirse por todo el planeta e influir sobre él en un período de tiempo relativamente corto en comparación con la historia de la Tierra. Este logro es resultado de la evolución de la especie. Concretamente, del denominado proceso de hominización, es decir, la progresiva adquisición de unas características determinadas que han acabado diferenciando al ser humano del resto de los animales. Existen diferentes teorías que tratan de explicar el proceso de hominización. Una de ellas apunta a los cambios ecológicos y climáticos que se produjeron en la Tierra —concretamente en el este de África— hace aproximadamente diez millones de años. Según dicha teoría, esta región de nuestro planeta, cubierta en aquellos tiempos por una gran masa de bosque tropical, sufrió una serie de profundos cambios medioambientales que indujeron la transformación evolutiva de algunos de los primates que allí residían hacia el homínido. Concretamente, se produjo una intensa actividad sísmica y volcánica en torno al actual lago Victoria que dio lugar al nacimiento de la falla del Gran Valle del Rift. Esta fractura geológica originó numerosos lagos y cadenas montañosas y dividió la región en dos territorios: la zona occidental y la oriental. Además de dividir el territorio, el Rift también cambió el clima de esta región del planeta, ya que se convirtió en una barrera geológica de cientos de kilómetros que impedía pasar al oriente el viento húmedo que procedía del Atlántico. Por tanto, mientras que, debido a la acción del viento húmedo, en la zona occidental se mantuvo el bosque tropical, en la zona oriental el bosque fue sustituido por la sabana. Esta transformación dividió también a los primates que habitabanla región. Así, mientras unos siguieron viviendo en el bosque, otros tuvieron que adaptarse al nuevo medio que constituía la sabana oriental, lo que conllevó que la vida de estos grupos siguiera por diferentes derroteros. Concretamente, la desaparición de la masa arbórea puso a los simios de la sabana en peligro de extinción, puesto que los recursos alimenticios de la vida arborícola eran muy limitados. En esta situación, el instinto de supervivencia llevó a los simios de la sabana a descender de los árboles al suelo en busca de alimentos, Sin embargo, el andar a cuatro patas les impedía ver a lo lejos, de forma que no sabían hacia dónde se dirigían y, además, estaban a merced de los depredadores. Así, instintivamente los primates se dieron cuenta de que, para evitar estas limitaciones, debían levantarse sobre sus patas traseras. Paulatinamente, empezaron a adoptar la 24 https://booksmedicos.org posición erguida, aunque seguían desplazándose a cuatro patas. Ante las limitaciones que este hecho conllevaba, en un momento dado aquellos seres comenzaron a andar sobre las dos patas traseras durante el mayor tiempo posible, de forma que se convirtieron en bípedos. Asimismo, empezaron a cazar y a alimentarse de otros animales y abandonaron la dieta vegetariana para convertirse en omnívoros. Otra de las teorías que trata de explicar el proceso de hominización afirma que el principal impulsor de dicho proceso fue el surgimiento de las estaciones ocurrido como consecuencia de un cambio climático. Debido a este hecho, los antiguos primates vegetarianos podían obtener frutos y alimentos únicamente en una época determinada del año (verano), y además en cantidad limitada, lo que les obligó a cambiar de hábitos alimentarios. Así, pasaron a ser omnívoros e inventaron la caza. Evidentemente, para cazar era imprescindible ver de lejos y tener las manos libres. Por tanto, según esta teoría, fue el cambio climático el desencadenante del proceso que llevó a los primates a adoptar la posición bípeda. Sea cual sea la teoría que se adopte para explicar el origen del proceso de hominización, lo que parece claro es que este proceso adaptativo que duró miles de años está relacionado con una serie de cambios que dieron como resultado el ser humano actual. Para analizar estos cambios recurriremos a la interpretación que, basándose en las aportaciones de Engels (1925 en Arranz, 1998) sobre temas como la adopción de la postura erguida, la liberación de la mano, el uso de herramientas o la adaptación transformadora al medio, hizo el ya desaparecido profesor de la UPV/EHU Enrique Freijo Balsebre (1925-2001). Freijo (1977) planteó la existencia de los procesos de hominización biológicos, psicológicos y socioculturales (véase figura 1.2) que se describen a continuación. 2.1. Procesos biológicos Entre los procesos biológicos, Freijo (1977) distinguía los siguientes: la adopción de la postura erguida y el bipedismo, la liberación de la mano, la encefalización, la inmadurez y el ecumenismo, a los que habría que añadir los cambios ocurridos en los hábitos alimentarios y en la actividad sexual. A) Postura erguida y bipedismo Tal y como hemos visto anteriormente, en un momento dado de la evolución humana nuestros antepasados tuvieron que descender de los árboles al suelo y poco a poco fueron adoptando la postura erguida, en un largo proceso que daría lugar al bipedismo. 25 https://booksmedicos.org FUENTE: elaboración propia. Figura 1.2.—Procesos de hominización planteados por Freijo (1977). Caminar sobre dos pies implicó profundos cambios en la anatomía humana, y uno de esos cambios fue el aumento del volumen del cráneo mediante un mecanismo que busca el equilibrio arquitectónico del esqueleto. El aumento del cráneo supuso, a su vez, el agrandamiento del cerebro, principalmente el encéfalo. De ahí recibe este fenómeno el nombre de encefalización, a la que nos referiremos en un apartado posterior. La postura erguida, además de propiciar el aumento craneal, tuvo como consecuencia el acortamiento y ensanchamiento de la pelvis y la cadera, en tanto en cuanto debían sostener las vísceras del cuerpo dispuestas ahora en vertical. El canal de parto se modificó, curvándose y tomando una postura erecta. La longitud de las extremidades superiores disminuyó, las extremidades inferiores se hicieron más largas y pesadas, y los pies se adaptaron para dar estabilidad al cuerpo y soportar su peso (pies más cortos, en forma de arco, con los dedos en paralelo, etc.). La columna vertebral, dada su función estabilizadora, sufrió cambios en su curvatura y en sus uniones con el cráneo y las extremidades inferiores, un proceso de adaptación que, sin embargo, no ha evitado que el ser humano actual padezca problemas físicos que no sufren otras especies (hernia de disco, dolor de espalda, de cuello, etc.). Además de los cambios anatómicos, el bipedismo permitió desarrollar la visión, con la percepción de la distancia en tres dimensiones, la capacidad de distinguir una amplia tonalidad de colores, etc. De todos modos, una de las consecuencias más importantes de la postura erecta 26 https://booksmedicos.org fue, sin duda, la liberación de la mano, lo que permitió que esta adoptara funciones como la de transportar y manipular objetos. B) Liberación de la mano Todas las especies animales cuentan con partes diferenciadas del cuerpo destinadas a funciones específicas. Tal y como se ha mencionado, antes de adoptar la postura erguida, nuestros antepasados utilizaban las manos para caminar, pero al hacerse bípedos, dichas extremidades quedaron libres y sin una función especial. La liberación de las manos implicó cambios en su morfología, y uno de los más importantes fue la oposición del pulgar respecto a la posición del resto de dedos de la mano. Asimismo, y gracias a la encefalización que se analizará en el siguiente apartado, las manos adquirieron funciones que resultarían de una importancia vital. Podían usarse, entre otros cometidos, para coger objetos, cazar animales, despedazarlos y llevarlos a la boca. Esa utilización de las manos tuvo dos consecuencias anatómicas: el empequeñecimiento de la dentadura y la desaparición del hocico (con la consiguiente pérdida en la capacidad olfativa). Además, las manos adquirieron otras utilidades ligadas a funciones afectivas y sexuales. No obstante, la función más importante fue utilizarlas para trabajar y construir herramientas, lo cual concedió al ser humano la capacidad para alterar y transformar el entorno en el que vivía, capacidad que se convertiría en uno de sus rasgos más significativos: la adaptación transformadora, a la que se hará referencia en el apartado dedicado a los procesos psicológicos de hominización. C) Encefalización Como ya se ha señalado, el cráneo y el cerebro humano fueron aumentando de tamaño durante el proceso de hominización. El encéfalo fue la parte que más se desarrolló, y es precisamente ahí donde se integran las capacidades intelectuales superiores como el habla, la capacidad de abstracción, la capacidad de asociar ideas, etc. Gracias a ello, y aunque no resulta fácil definir qué es la inteligencia, el ser humano posee un intelecto de mayor capacidad que el del resto de los animales y, a diferencia de ellos, ha sido capaz de escribir libros, componer música, viajar a la Luna, crear ordenadores o preguntarse acerca de su origen y evolución. Por último, cabe destacar que el aumento del volumen del cráneo supuso el retroceso de las mejillas. D) Inmadurez La reducción de la cavidad pélvica y el aumento del tamaño del cráneo dificultaron el nacimiento de los bebés humanos que, con un cráneo más grande, tenían que venir al mundo a través de un canal de parto más estrecho. Este 27 https://booksmedicos.org inconveniente fue solventado por la evolución —selección natural— haciendo nacer al ser humano prematuramente y con el cráneo aún sin madurar. Y es precisamente esa inmadurez uno de los mecanismos más importantes para el desarrollo de la especie humana, en tanto encuanto el individuo recién nacido, aunque dotado de determinadas capacidades, carece de la conducta instintiva necesaria para sobrevivir de forma independiente. De hecho, el bebé humano necesita la protección de sus congéneres para sobrevivir, crecer, desarrollarse y adoptar modelos de conducta que le sirvan para adaptarse a su medio, tanto físico como social. Al nacer el ser humano pasa de un útero biológico a un útero psicosocial, lo que le permite desarrollar plenamente su proceso de aprendizaje (Freijo, 1977). Así, el principal recurso de la especie humana radica en su inmadurez, que se traduce en un largo período de crecimiento, de desarrollo y de dependencia hacia las personas que se encargan de su cuidado. Todo ello confiere al ser humano una gran capacidad de aprendizaje, mayor a la del resto de especies animales. Figura 1.3.—La inmadurez del ser humano se traduce en un largo período de crecimiento, de desarrollo y de dependencia con respecto a las personas que se encargan de su cuidado (elaborada por Luixa Reizabal). Aunque nacer prematuramente puede ser interpretado como un inconveniente, lo cierto es que es considerado como una de las principales ventajas del ser humano, ya 28 https://booksmedicos.org que gracias a ello la criatura humana es mucho más flexible y plástica que los animales, lo que le permite adaptarse mejor a los cambios (físicos, sociales, culturales…) que se producen en su entorno. E) Ecumenismo Todos los cambios a los que se ha hecho referencia hasta ahora han dotado al ser humano de una plasticidad o capacidad de adaptación que le ha permitido acomodarse a todo tipo de hábitats y entornos. Además, ha logrado adaptar la Naturaleza a sus necesidades. De esta forma ha logrado ser la especie que domina y se sitúa por encima de todas las demás en todo el planeta. Es lo que Freijo denomina ecumenismo o explosión ecuménica. F) Cambios en los hábitos alimentarios y en la actividad sexual A los citados hasta ahora, hay que añadir otros dos cambios biológicos importantes que condicionaron el proceso de hominización: la dieta omnívora y la actividad sexual permanente. El primero es un rasgo compartido con otras especies animales que, en el caso del ser humano, facilitó su supervivencia, pues la comida que se hallaba en los árboles disminuyó drásticamente. Con respecto a la actividad sexual permanente, las hembras humanas carecen de período de celo y tienen capacidad de concebir durante todo el año, lo que favoreció la reproducción de la especie humana. Este hecho, junto con el nacimiento de la familia como forma de organización social, aumentó sus posibilidades de supervivencia. 2.2. Procesos psicológicos En cuanto a los procesos psicológicos, cinco serían, en opinión de Freijo (1977), los principales. Concretamente, la intelectualización perceptiva, el lenguaje codificado, la libertad de respuesta, la adaptación transformadora y la autorregulación. A) Intelectualización perceptiva El proceso de hominización hizo evolucionar al ser humano y enriqueció su capacidad de percepción. Asimismo, los cambios biológicos propiciaron el desarrollo de facultades psicológicas como la inteligencia o la memoria, convirtiéndose en un ser capaz, no solo de recibir información, sino también de reflexionar y hablar sobre ella, transmitirla, etc. De este modo, la percepción humana se diferenció cualitativamente de la del resto de los animales y se convirtió en percepción inteligente. Por ejemplo, la memoria nos permite pensar en hechos pasados y futuros, y podemos recordar qué hicimos ayer y qué tenemos que hacer mañana. Es lo que 29 https://booksmedicos.org Freijo denomina intelectualización perceptiva. B) Lenguaje codificado Como es sabido, los individuos de todas las especies animales se comunican entre sí utilizando complejos sistemas de comunicación. El ser humano, además de contar con un sistema de señales primario, ha sido también capaz de crear un sistema de comunicación de mayor complejidad: el lenguaje. El lenguaje es un modo de comunicación codificado que utiliza signos lingüísticos capaces de transmitir numerosos estímulos y mensajes. Es considerado reflejo de la inteligencia y, por tanto, una característica específica de nuestra especie. C) Libertad de respuesta La conducta del resto de los animales está fijada en gran medida por su código genético y ello tiene como consecuencia que su conducta sea rígida y estereotipada, es decir, que respondan de la misma forma —o de forma muy parecida— ante el mismo estímulo. Sin embargo, el comportamiento humano no está tan determinado genéticamente, sino que depende, entre otras cosas, de la intelectualización perceptiva (véase apartado 2.2) y, en ese sentido, es más flexible y plástico. Como consecuencia de ello, cada persona responde de una forma a un determinado estímulo. A esta característica Freijo la denomina libertad de respuesta. D) Adaptación transformadora Todos los animales se adaptan biológicamente al medio en el que viven. El ser humano, además, es también capaz de transformarlo mediante técnicas y herramientas creadas por él. En consecuencia, no se trata de una simple adaptación, sino que cada individuo proyecta su forma de ser y transforma el entorno según su pensamiento y opinión (objetivación). Esta característica recibe el nombre de adaptación transformadora. E) Autorregulación Los animales, incluido el ser humano, poseen un sistema de señales que regulan su comportamiento. En el caso del ser humano, se le denomina conciencia moral o ética. La conciencia moral se conforma de distintas estructuras psicológicas y surge de un modelaje sociocultural que comienza en la infancia. Freijo (1977) distingue tres niveles en el proceso de desarrollo de la moral: moralidad de infancia u original, moralidad externa (extrínseca o heterónoma) y moralidad natural (intrínseca o autónoma). La moralidad original se refiere al instinto que tienen todos los seres humanos para 30 https://booksmedicos.org distinguir el bien y el mal desde su nacimiento, rasgo compartido con otras especies de animales. La moralidad extrínseca o heterónoma, por su parte, es la que se adquiere desde el exterior, principalmente del padre y de la madre, que enseñan a sus descendientes lo que está bien y lo que está mal. Es, por tanto, una moralidad subordinada a la sociedad. Por último, la moralidad intrínseca es una estructura que se desarrolla dentro del ser humano (la moral del superyó, según el psicoanálisis) y da lugar a normas morales que nacen de su interior. 2.3. Procesos socioculturales Por último, los procesos socioculturales citados por Freijo (1977) son la culturalización y la cooperación. A) Culturalización Los animales poseen una herencia genética. El ser humano, además, cuenta con una herencia sociogenética e histórica, de forma que los logros y conocimientos adquiridos a lo largo de su historia son transmitidos de generación en generación mediante mecanismos culturales como la tradición oral o la escritura. Es a ese proceso al que Freijo (1977) denomina culturalización. B) Cooperación La cooperación es uno de los rasgos que caracteriza a la especie humana. Gracias a la cooperación entre individuos, el ser humano es capaz de llevar a cabo trabajos que serían inaccesibles para un individuo solo: en el caso de nuestros antepasados, construir chozas o cazar, por ejemplo. 3. DISYUNTIVAS TEÓRICAS SOBRE EL DESARROLLO HUMANO Desde que comenzó el análisis científico del desarrollo humano, hay cuestiones que han generado polémica entre los y las teóricas de la disciplina. Entre ellas, cabe destacar las siguientes: herencia versus medio, períodos críticos versus sensibles y continuidad versus discontinuidad del desarrollo. 3.1. Herencia versus medio Una de las grandes disyuntivas de la psicología del desarrollo tiene su origen en la discusión sobre la influencia de factores naturales, biológicos o innatos —la herencia — y de factores externos o ambientales —el medio— en el desarrollo, es decir, hasta qué punto son las característicasheredadas a través de los genes o las experiencias externas y variables ambientales las que determinan el desarrollo. 31 https://booksmedicos.org El origen de esta polémica se halla en gran medida en los planteamientos radicales de los filósofos John Locke (1632-1704) y Jean Jacques Rousseau (1712-1778) que se analizarán con más detalle en el apartado 4 de este capítulo. Según Locke (1690), el ser humano nace como si fuera una tabula rasa o una página en blanco y desarrolla sus características psicológicas por influencia del ambiente. Desde esta perspectiva, denominada ambientalista o empirista, las variables genéticas no tendrían ninguna influencia en el desarrollo humano. Por el contrario, Rousseau (1762) tenía una visión innatista del desarrollo, según la cual este depende de un plan natural heredado con el que cada persona nace. Si bien en un principio esta polémica se planteaba en términos radicales, de forma que había una posición claramente ambientalista (como la teoría sobre el aprendizaje de Watson y de otros teóricos conductistas) y otra totalmente innatista (reflejada, entre otras, en teorías como la de Hall, que se expondrá en el apartado 4), con el tiempo comenzaron a aparecer planteamientos intermedios. Entre estos se enmarcan los denominados dualistas, que trataban de medir el porcentaje de la influencia de cada factor en un determinado ámbito del desarrollo (por ejemplo, la inteligencia), para lo que buscaban fórmulas que aplicaban a los resultados obtenidos en diferentes investigaciones (Marchesi, Palacios y Carretero, 1995). Sin embargo, actualmente estos planteamientos carecen de adeptos y la mayoría opta por una posición interaccionista, según la cual es la interacción entre los factores ambientales y los genéticos la que influye en el desarrollo humano (Sameroff, 2010, en Kail, 2016). A modo de ejemplo ilustrativo de esta perspectiva, vamos a poner el desarrollo motor; más concretamente la capacidad de andar. La mayoría de los niños y niñas adquieren esta capacidad entre los diez y los dieciséis meses de edad. Con respecto a la cuestión de si son los factores hereditarios o los ambientales los que determinan esa edad, la respuesta sería que, sin duda, los factores madurativos — relacionados con la herencia— tienen una gran influencia, pero si únicamente fueran esos los que determinan el desarrollo de dicha capacidad, todos los niños y las niñas comenzarían a andar a la misma edad, algo que no ocurre. La causa de esta variabilidad estaría, por un lado, en los factores madurativos, ya que cada persona tiene un ritmo de maduración y, por otro lado, en los factores ambientales —tales como la estimulación temprana o las posibilidades que el entorno ofrece al niño o a la niña para moverse—, de forma que es la interacción entre la herencia y el medio la que determina el momento de comenzar a andar. En resumen, actualmente se plantea que es la interacción entre la herencia y el ambiente la que determina el desarrollo humano, de forma que el desarrollo físico, del lenguaje o de la personalidad sería consecuencia de dicha interacción. Sin embargo, en ciertos momentos del desarrollo la influencia de la herencia es mayor que la del ambiente, y viceversa. El desarrollo prenatal, por ejemplo, está más determinado por la herencia y los procesos madurativos, mientras que son los factores ambientales los que suelen influir más en el desarrollo en la edad adulta (véase apartado 1.3). 32 https://booksmedicos.org 3.2. Períodos críticos versus sensibles Las capacidades que el ser humano porta en su configuración genética (denominada genotipo) en el momento de nacer no se desarrollan de forma repentina, sino que van apareciendo a lo largo de la vida gracias al plan de maduración de cada persona y su interacción con el ambiente. Como hemos visto en el apartado anterior, la capacidad de andar se desarrolla cuando el organismo está preparado para ello gracias a su plan madurativo y a la interacción del organismo con los estímulos del medio que permiten su maduración (Marchesi, Palacios y Carretero, 1995). En un tiempo, se pensaba que el plan de maduración exigía que determinadas competencias se desarrollaran en un momento específico o inmejorable —al que se denominó período crítico—, en el que debía darse un hecho o cierto tipo de estimulación necesaria para dicho desarrollo y evitarse aquella que podía afectar negativamente al mismo. Se creía que, de lo contrario, el desarrollo se vería irreversiblemente afectado. Un ejemplo ilustrativo de este planteamiento sería el caso de los denominados niños salvajes, es decir, niños y niñas que fueron abandonados en la primera infancia y que consiguieron sobrevivir gracias a los cuidados proporcionados por animales. De entre ellos el más conocido y estudiado fue el caso de Víctor, que fue encontrado en un bosque de la provincia francesa de Aveyron a finales del siglo XVIII. El caso de este niño suscitó el interés del doctor Itard, a quien nombraron tutor del niño. El doctor Itard y el ama de la casa de este, la señora Guérin, se encargaron de su cuidado y educación. Víctor mejoró en cuanto a sus capacidades motoras, en su proceso de socialización y en el manejo de problemas prácticos. Sin embargo, tuvo problemas en el desarrollo del lenguaje que no tuvieron solución. Algo similar se observó en el caso de Genie, una niña norteamericana de trece años que fue encontrada en un granero en 1970 tras haber permanecido doce años encerrada en él completamente sola. Basándose en estos y en otros casos similares, se llegó a la conclusión de que existe un período crítico en la adquisición del lenguaje (Reynolds y Flagg, 1977 en Marchesi, Palacios y Carretero, 1995), aunque es difícil establecer los límites de dicho período. También existen indicadores de períodos críticos en el desarrollo biológico, sobre todo durante el período prenatal. De hecho, si, estando embarazada, una mujer se somete a un tratamiento con rayos X, toma ciertas sustancias —como talidomida, alcohol, tabaco u otras drogas— o sufre determinadas enfermedades —rubeola, toxoplasmosis o zika, por ejemplo—, el desarrollo del bebé que espera puede verse irreversiblemente afectado. Sin embargo, no existe evidencia empírica de la existencia de períodos críticos y de consecuencias irreversibles en otros ámbitos del desarrollo, de forma que actualmente se plantea que, si bien es cierto que el organismo puede ser especialmente sensible a ciertas experiencias en determinados momentos del desarrollo, gracias a la plasticidad y la capacidad de adaptación del ser humano, sus consecuencias negativas pueden verse neutralizadas por experiencias posteriores. 33 https://booksmedicos.org 3.3. Continuidad versus discontinuidad del desarrollo La continuidad versus discontinuidad del desarrollo es otra de las disyuntivas existentes en la psicología del desarrollo. Para los defensores y defensoras de la primera postura, el desarrollo es un proceso de crecimiento que se produce de forma continua, estable, paulatina, progresiva y a un ritmo uniforme. Desde esta perspectiva, las capacidades más complejas serían resultado de la suma de otras más simples, de forma que los cambios que conlleva el desarrollo tendrían una naturaleza cuantitativa, es decir, relacionada con la cantidad. Los psicólogos y psicólogas que defienden la continuidad del desarrollo son ambientalistas, en tanto en cuanto subrayan la importancia de los factores del ambiente y del aprendizaje en el proceso de crecimiento. El desarrollo de una planta sería una metáfora de esta visión, pues va creciendo sin parar, pero muy paulatinamente, de forma que los cambios que en ella se producen de un día para otro no son observables. Las personas que defienden la postura de la discontinuidad del desarrollo, por su parte, mantienen que el desarrollo conlleva cambios cualitativos y bruscos que conllevan a su vez la aparición de cualidades y/o competencias nuevas y que reflejan la existencia de distintas etapas, cada una de ellas con sus característicasy cambios específicos. Estos psicólogos y psicólogas son innatistas, pues subrayan la importancia de la herencia y del proceso de maduración. El desarrollo de una rana reflejaría esta visión, pues nace de un huevo, del cual sale un renacuajo que sufre cambios cualitativos hasta convertirse en rana. Con respecto a esta polémica, actualmente se plantea que en el desarrollo existen algunos aspectos que ocurren de forma continua —como, por ejemplo, los cambios en la estatura— y otros de forma discontinua —como es el caso del razonamiento— (Fischer y Silvern, 1985 en Marchesi, Palacios y Carretero, 1995), es decir, el desarrollo humano conllevaría tanto cambios cuantitativos como cualitativos. 4. HISTORIA DE LA DISCIPLINA Tal y como se decía al inicio del presente capítulo, este apartado se va a dedicar al análisis diacrónico o histórico de la psicología del desarrollo. El recorrido comienza con la descripción de los antecedentes de la disciplina, para seguir con el período de su surgimiento, que se sitúa entre 1882 y 1912 (Harris y Butterworth, 2002). Posteriormente, se analizará la etapa en la que la disciplina se consolidó como ciencia, para terminar con un repaso de las principales perspectivas teóricas actuales. 4.1. Antecedentes de la psicología del desarrollo Se podría decir que la psicología del desarrollo es una disciplina joven, ya que no fue hasta finales del siglo XIX cuando se empezó a estudiar el desarrollo humano. Una serie de circunstancias propiciaron este hecho. Por un lado, el cambio acontecido en 34 https://booksmedicos.org la percepción social de la infancia; por otro lado, salen a la luz las aportaciones que sobre la naturaleza humana y su desarrollo realizaron los filósofos Locke (1690) y Rousseau (1762). En tercer lugar, la publicación por parte de Darwin (1859) de su teoría de la evolución y, por último, el nacimiento de la Psicología como disciplina científica, datado en 1879 (Lizaso, Reizabal, Aizpurua y Sánchez, 2013). El cambio en la percepción social de la infancia Uno de los factores que facilitó el surgimiento de la psicología del desarrollo fue el cambio acontecido en las ideas sobre lo que son los niños y las niñas y sobre cómo debe ser su educación, que han evolucionado a través de la historia desde el infanticidio tolerado hasta llegar a la percepción social de la infancia de la actualidad. Tomando como base la opinión de diferentes autores y autoras, dicha evolución habría ocurrido de la siguiente manera (Alzate, 2001; Lefrancois, 2001; Palacios, 1999; Papalia y Olds, 1997; Shaffer, 2000, 2002). Entre la antigüedad y el siglo IV d. C. era común el infanticidio. Diversas investigaciones arqueológicas demuestran que ya en el año 7000 a. C. niños y niñas eran asesinados con el fin de ofrecérselos a los dioses y diosas, e incluso en ocasiones se emparedaban en los edificios para que sus estructuras fueran más fuertes (Bjorklund y Bjorklund, 1992 en Shaffer, 2002). En Roma, por ejemplo, hasta el siglo IV existió una ley que permitía a padres y madres matar a sus vástagos por diferentes razones como no ser deseados, ser ilegítimos o tener alguna malformación. A partir del siglo IV y hasta el siglo XII el infanticidio dejó paso al abandono. En Roma, por ejemplo, una vez abolida la ley que daba derecho a asesinar a los vástagos no deseados, se les dejaba morir en el desierto o se criaban hasta la niñez media para ser vendidos como criados o para ser explotados sexualmente (deMause, 1974 en Shaffer, 2000). Incluso aquellos que eran deseados recibían un trato que podía ser perjudicial para su desarrollo. Por ejemplo, los niños de Esparta eran maltratados para que llegasen a ser buenos soldados y pudieran servir al Estado militar al que pertenecían. Concretamente, cuando eran bebés, se les bañaba con agua fría, y cuando llegaban a la edad de siete años, eran sacados de sus hogares para llevarlos a unos barracones públicos, en los que, además de pasar hambre, sufrían maltrato físico por parte de los instructores. Como señala Hart (1991 en Shaffer, 2000), si bien no todas las sociedades antiguas fueron tan duras como las de Roma o Esparta, hasta el siglo XII niños y niñas eran considerados «posesiones» de las familias y carecían de derechos, de forma que podían ser maltratados, explotados e incluso asesinados —en la Europa cristiana el infanticidio no fue considerado asesinato hasta el siglo XII d. C. (deMause, 1974 en Shaffer, 2000)— por sus padres y madres. Con respecto a la Edad Media, no está clara la idea que existía sobre la infancia. El historiador Philippe Ariès (1962 en Papalia y Olds, 1997), por ejemplo, analizó obras de arte de esa época y observó que, hasta finales del siglo XIII, se retrataba a 35 https://booksmedicos.org niños y niñas como si fueran pequeños adultos (con ropa, características, modos de actuar y actitud de personas adultas). Basándose en lo observado, Ariès concluyó que en aquella época no existía conciencia sobre lo que era la infancia y su duración se limitaba al período en el que niños y niñas son incapaces de desenvolverse por sí mismos. Una vez superada esa fase, pasaban a pertenecer a la sociedad adulta, de forma que se integraban a la vida social —incluyendo el ámbito laboral— de esa etapa. Sin embargo, actualmente no se comparte esta visión y se afirma que el carácter especial de la infancia estaba presente ya en la tradición Grecorromana (por ejemplo, Cunningham, 1996 en Lefrancois, 2001; Elkind, 1987 y Pollock, 1983 en Papalia y Olds, 1997). Concretamente, se hace referencia a factores como el hecho de que el latín medieval adoptara la visión hipocrática, según la cual la niñez se divide en tres fases: infantia, que se extendería desde el nacimiento hasta los siete años; pueritia entre los siete y los doce años en las niñas y los siete y los catorce en los niños; y adolescentia, desde los doce y los catorce respectivamente hasta los veintiuno. También se mencionan los escritos médicos de aquella época, en los que se recogían enfermedades que eran específicas de la infancia (Cunningham, 1996 en Lefrancois, 2001). Independientemente de cómo fuera la percepción social de la infancia en el Medievo, lo que está claro es que principalmente desde la segunda mitad del siglo XVII comienzan a darse cambios importantes en dicha percepción. Estos cambios pueden ser debidos a diferentes razones. Por un lado, ciertos movimientos religiosos y culturales como el protestantismo y la Ilustración (Palacios, 1999) comenzaron a subrayar que niños y niñas eran «almas inocentes y desvalidas» de Dios (Shaffer, 2000: 8) que debían ser protegidas de los abusos de las personas adultas, aunque su terquedad y malicia debían ser enderezadas. Para lograr esos objetivos, se subrayaba la importancia de la escolarización para que recibieran una educación y una moral religiosa adecuada, además de que aprendieran a leer y escribir, de forma que se pudieran modelar. Si bien hijos e hijas seguían siendo considerados propiedades familiares, se recomendaba no abusar de ellos y tratarlos con afecto (Ariès, 1962; Despert, 1965 en Shaffer, 2000). Por otro lado, aparecieron una serie de aportaciones filosóficas sobre la infancia —principalmente las de Locke y Rousseau— en las que se subrayaba la bondad de niños y niñas y la importancia de su educación. Este hecho, junto con los movimientos religiosos y culturales citados anteriormente, tuvieron como resultado un cambio cualitativo en la percepción social de la infancia, de forma que niños y niñas empezaron a ser considerados seres desprotegidos, que tienen necesidad de ser escolarizados, aunque todavía podían ser abandonados o maltratados por sus progenitores. A pesar de los cambios que se acaban de describir, durante los siglos XVIII y XIX todavía niños y niñas carecían de derechos y, mientras que los tribunales los dejaban totalmente desprotegidos ante los abusos de las personas adultas, castigaban rigurosamente a aquellos niños y niñas que incumplían la ley. A modo de ejemplo 36 https://booksmedicos.orgcabe citar el caso de una niña de siete años que, a principios del siglo XIX, fue condenada por los tribunales ingleses a morir en la horca por haber robado unas enaguas (Siegel y White, 1982 en Lefrancois, 2001). Muy diferente era el trato que las personas maltratadoras de niños y niñas recibían por parte de la justicia. Prueba de ello es la impunidad con que las personas cegaban a niñas y niños sacándoles los ojos para enviarlos a mendigar. Estas personas no recibían castigo alguno por parte de los tribunales. La única excepción fue el caso de Anne Martin (Pinchbeck y Hewitt, 1973 en Lefrancois, 2001), que fue condenada a dos años de cárcel porque los niños y niñas que cegaba no eran suyos. De lo contrario, no hubiera sido castigada pues padres y madres tenían derecho a hacer lo que quisieran con sus descendientes. Asimismo, los niños y niñas seguían trabajando duramente. Muestra de ello es la reclamación que hicieron en 1833 los pediatras de Inglaterra, quienes reclamaban que el máximo de horas que debían trabajar debía ser de 10, pero no por las consecuencias negativas que el hecho de trabajar más pudiera tener en su desarrollo, sino porque, de lo contrario, se quedaban dormidos en la escuela dominical, en la que se les transmitían conocimientos morales (Palacios, 1999). Esa situación no cambió hasta finales del siglo XIX, momento en el que la infancia comenzó a ser considerada como un período de desarrollo importante y aparecieron movimientos a favor de legislar y, posteriormente, prohibir el trabajo de los niños y las niñas. En el siglo XX confluyeron diversos factores que tuvieron como resultado nuevos cambios en la percepción social de la infancia. Concretamente, disminuyó la tasa de mortalidad, se prolongó la esperanza de vida, se redujo la necesidad de la mano de obra y se estableció la educación obligatoria, cuyos márgenes se fueron ampliando. Como consecuencia de todos estos factores, se estableció la idea de que la infancia es un período muy importante en el desarrollo de las personas (Palacios, 1999). Así, se admitió que niños y niñas tienen, al igual que las personas adultas, derechos y deberes específicos. A consecuencia de este proceso, en 1959 la Organización de las Naciones Unidas, aprobó la denominada Declaración de los derechos del niño, consistente en 10 principios que hacen referencia a otros tantos derechos (véase tabla 1.2). Así, actualmente niños y niñas son considerados seres con necesidades y derechos específicos que deben ser protegidos. Sin embargo, todavía hoy son muchos los niños y niñas cuyas necesidades no son atendidas y que son maltratados y explotados laboral y/o sexualmente. Aportaciones de Locke y Rousseau Probablemente debido a la influencia que tenían las teorías creacionistas, no es hasta la segunda mitad del siglo XVII cuando aparecen de la mano de filósofos como Locke (1632-1704) y Rousseau (1712-1778) los primeros planteamientos sobre la naturaleza del ser humano y su desarrollo. 37 https://booksmedicos.org TABLA 1.2 Declaración de los derechos del niño (ONU, 1959) Principio 1 Los derechos enunciados en esta Declaración serán reconocidos a todos los niños y niñas sin excepción, ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia. Principio 2 Niños y niñas gozarán de una protección especial y dispondrán de oportunidades y servicios, dispensados por la ley y por otros medios, para que puedan desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Principio 3 Niños y niñas tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad. Principio 4 Niños y niñas deben gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrán derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a ellos como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y posnatal. Niños y niñas tendrán derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados. Principio 5 Niños y niñas física o mentalmente impedidos o que sufran algún impedimento social deben recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requieran. Principio 6 Niños y niñas, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesitan amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberán crecer al amparo y bajo la responsabilidad de su madre y padre y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberán separarse a los niños y niñas de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños y niñas sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos e hijas de familias numerosas, conviene conceder subsidios estatales o de otra índole. Principio 7 Niños y niñas tienen derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se les dará una educación que favorezca su 38 https://booksmedicos.org cultura general y les permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser miembros útiles de la sociedad. El interés superior de niños y niñas debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a su madre y su padre. Niños y niñas deben disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho. Principio 8 Niños y niñas deben, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro. Principio 9 Niños y niñas deben ser protegidos contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No serán objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse a niños y niñas trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se les dedicará ni se les permitirá que se dediquen a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral. Principio 10 Niños y niñas deben ser protegidos contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Deben ser educados en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes. Como ya se ha apuntado en el apartado 3.1, el filósofo inglés John Locke (1690), considerado el precursor de la perspectiva filosófica denominada empirismo, defendía que el ser humano nace como si fuera una tabula rasa o una página en blanco, de forma que carece de ideas, capacidades, características o tendencias innatas que le lleven a comportarse de una determinada manera. Van a ser sus experiencias, la estimulación y la educación que reciba las que determinen sus características psicológicas. Gracias a este planteamiento se empezó a tomar conciencia de la influencia que en el desarrollo tienen las experiencias infantiles, el aprendizaje y la educación. Con respecto a esta última, Locke planteaba que, para que niños y niñas desarrollen características psicológicas positivas, es fundamental que reciban una educación adecuada, que no esté basada en castigos y amenazas, sino en una enseñanza disciplinada, una corrección amable, unos modelos adecuados y una valoración positiva de las conductas correctas. Si bien Locke afirmaba que la educación para las mujeres debía ser la misma que para los hombres, creía que serían necesarias pequeñas adaptaciones para las primeras, como, porejemplo, que no hicieran deporte, que cuidaran más la belleza o 39 https://booksmedicos.org que realizaran tareas domésticas. El filósofo suizo Jean Jacques Rousseau (1762), por su parte, tenía una visión innatista del desarrollo, según la cual la persona nace con una serie de características innatas (la bondad), así como con un plan natural heredado que van a determinar su desarrollo. Concretamente, Rousseau creía que, al nacer, el ser humano es bueno y sabe distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, por lo que el objetivo de la educación debería ser mantener esa bondad innata. En lo que al plan natural se refiere, Rousseau proponía que la persona nace con un plan de desarrollo por el que, según va madurando, va a ir logrando una serie de estadios de desarrollo, cada uno con unas características psicológicas y necesidades educativas específicas (Palacios, 1999). De esta forma, la buena educación consistiría no en enseñarle cosas, sino en facilitarle la estimulación acorde a su nivel de desarrollo, que le ayude a que sea ella misma la que las aprenda. Hay que señalar que Rousseau era un ferviente defensor de la subordinación de las mujeres con respecto a los hombres (Calderón, 2005), algo que queda en evidencia en citas como la siguiente: «La mujer virtuosa no solo debe ser digna de la estimación de su marido, sino que ha de procurar también obtenerla; si él la censura, será censurable; y aunque fuese inocente, tiene culpa por haber dado lugar a que sospechasen de ella, pues las apariencias constituyen también uno de sus deberes» (Rousseau, 1761 en Calderón, 2005: 172). Los planteamientos de Locke y Rousseau son considerados antecedentes de la psicología del desarrollo, pues suponen el comienzo de corrientes de pensamiento que, pasados unos siglos, dieron lugar a grandes teorías del desarrollo humano que todavía hoy siguen vigentes (Palacios, 1999). Teoría de la evolución de las especies de Darwin Otro de los factores que creó el caldo de cultivo para el surgimiento de la psicología del desarrollo fue la publicación en 1859 de la obra titulada On the Origin of Species (Sobre el origen de las especies), en la que Charles Darwin (1809-1888) dio a conocer su teoría sobre la evolución de las especies, denominada darwinismo. El darwinismo plantea que dicha evolución ocurre por selección natural, cuyos principios básicos son los siguientes (Weinert y Weinert, 1998): a) Existen diferencias genéticas entre los individuos. b) Dado que existe una cantidad limitada de recursos como la comida, no todos los individuos pertenecientes a una población pueden sobrevivir. c) Aquellos que sobreviven son los que tienen mayor capacidad de adaptación al medio. d) La selección natural promueve cambios en los individuos de las especies —por medio de mutaciones genéticas—, así como la emergencia de nuevas características. 40 https://booksmedicos.org Darwin creía que las especies iban evolucionando con el tiempo, proceso al que denominó filogénesis. Acerca de la filogénesis del ser humano propuso que este tenía su origen en una especie parecida al mono que, a través de la historia, habría ido evolucionando hasta llegar al ser humano actual. Al igual que las especies son cambiantes, los individuos de cada especie también sufrirían un proceso de cambio —al que denominó desarrollo ontogenético— que les llevaría de la inmadurez a la madurez en el curso de su ciclo vital. En opinión de Darwin, las características actuales de los miembros de cada especie serían el resultado de su desarrollo filogenético. De este modo estableció la relación entre el desarrollo individual u ontogénesis y el desarrollo de la especie o filogénesis. Asimismo, Darwin (1871) defendió la superioridad biológica e intelectual de los hombres sobre las mujeres, planteamiento que se expandió rápidamente entre los científicos de la época. Sin embargo, hubo quien alzó la voz contra esta idea. Concretamente, nos referimos a algunas estudiosas como Antoinette Brown Blackwell, quien en su obra titulada The Sexes Throughout Nature (Los sexos a través de la naturaleza) (Brown Backwell, 1875), sostuvo que las afirmaciones de Darwin sobre la supuesta superioridad masculina exigían una profunda investigación. De esta forma, Brown Blackwell decidió desarrollar una investigación en la que defendió, por medio de un gran número evidencias y argumentos muy bien fundamentados, la idea de que los sexos son siempre equivalentes, es decir, iguales, aunque no idénticos (Brown Backwell, 1875). Además de estas aportaciones teóricas, Brown Blackwell tuvo el mérito de aunar sus planteamientos científicos con sus ideas acerca de la igualdad entre hombres y mujeres, defendiendo que la evolución de la especie daba pie a exigir más libertad para las mujeres. Concretamente, Brown Blackwell afirmaba que, como consecuencia de su evolución biológica, las mujeres eran cada vez más complejas y que, en consecuencia, el ámbito doméstico no les permitía ejercer todas sus competencias, por lo que era necesario que se integraran y tomaran parte en los ámbitos de la vida que estuvieran fuera del hogar. Dejando ya de lado estas cuestiones, el darwinismo fue una teoría muy influyente y muchas de sus ideas han sido aceptadas por la psicología del desarrollo. Entre otras, la idea de que el desarrollo es un proceso de adaptación al medio; que el ser humano tiene su origen en una especie similar al mono (véase apartado 2 del presente capítulo); que las especies sufren cambios filogenéticos; que los individuos sufren cambios ontogenéticos y que existe relación entre los cambios filogenéticos y ontogenéticos. Esta última idea tuvo gran repercusión y algunos autores como el embriólogo alemán Ernts Heinrich Haeckel (1834-1919) plantearon teorías basadas en la relación entre la filogénesis y la ontogénesis. Este autor observó que existía un gran parecido entre los embriones de diversas especies en algunos momentos del desarrollo y, partiendo de ese hecho, planteó la denominada Ley biogenética fundamental o de la recapitulación (Haeckel, 1866 en Harris y Butterworth, 2002). Según esta ley, la ontogénesis es la breve y rápida reproducción de la filogénesis, de forma que el 41 https://booksmedicos.org desarrollo del embrión humano, por ejemplo, sería la repetición del desarrollo de nuestra especie. Así, los embriones, antes de tomar aspecto humano, pasarían por todas las etapas que ha pasado nuestra especie en su filogénesis. Si bien en un principio esta teoría tuvo éxito tanto en Europa como en Estados Unidos, actualmente no tiene mayor influencia, ya que se ha demostrado que esos parecidos reflejan las estructuras biológicas de los antepasados humanos. Nacimiento de la psicología científica La psicología como ciencia independiente de la fisiología y de la filosofía inició su andadura en 1879, año en que Wilhelm Wundt creó en Leipzig el primer laboratorio experimental de psicología. Este hecho supuso un espaldarazo a la aparición de la psicología del desarrollo, en tanto en cuanto, desde el principio, fue una subdisciplina de la psicología. Weinert y Weinert (1998) señalan que, además, este hecho influyó en el surgimiento de la psicología del desarrollo principalmente de dos formas. Por un lado, el constante intercambio de científicos, teorías y temas proporcionó a la disciplina nuevas ideas y variables que fueron adoptadas y adaptadas por esta a su ámbito de estudio. Por otro lado, aplicó la estricta metodología de investigación que se utilizaba en la psicología general al estudio del desarrollo humano. Así, hizo suyas la medición objetiva, la fiabilidad, el control experimental y la necesidad de que los estudios empíricos pudieran ser replicados. Por todo ello, se considera que la aparición de la psicología científica supuso un gran impulso para el nacimiento de la psicología del desarrollo. 4.2. Surgimiento de la disciplina (1882-1912) El surgimiento de la psicología del desarrollo como disciplina se sitúa en 1882, año en el que Wilhelm Thierry Preyer publica suobra titulada Die Seele des Kinde (El alma del niño). A partir de ese momento y hasta 1912 diferentes personas como Milicent Washburn Shinn, James Mark Baldwin, Sigmund Freud, Granville Stanley Hall y Alfred Binet realizaron una serie de aportaciones que posibilitaron el surgimiento de la psicología del desarrollo como ciencia (Cairns y Ornstein, 1995). Wilhelm Thierry Preyer: estudios sistemáticos de la conducta infantil A lo largo de los siglos XVIII y XIX salieron a la luz diversos documentos en los que se describían observaciones biográficas de la conducta de algunos niños, como, por ejemplo, el de Dietrich Tiedemann (1787 en Delval y Gómez, 1988) sobre el desarrollo psicológico de su hijo; el del doctor Jean Marc Gaspard Itard (1802) sobre el niño salvaje denominado Víctor de Aveyron; el de Darwin (1877) sobre el desarrollo de su hijo Doddy; el de Jean Héroard (1868 en Delval y Gómez, 1988), 42 https://booksmedicos.org quien analizó el desarrollo y el crecimiento de Luis XIII desde su nacimiento hasta que tenía 27 años, o el de Alice Mott, quien en 1899 se doctoró por la Universidad de Minnesota con una investigación sobre un niño sordo (García Dauder, 2005). El psicólogo de origen inglés afincado en Alemania Wilhelm Thierry Preyer (1841-1897) analizó algunos de estos documentos y los criticó porque, en su opinión, las observaciones eran poco precisas y, en consecuencia, generaban confusión. Siendo consciente de estas limitaciones, Preyer decidió establecer una serie de normas estrictas para realizar observaciones y registrar minuciosamente lo observado. Entre otras cosas, estableció que se debía registrar inmediatamente lo que se veía durante la observación, describiéndolo tal y como se veía; que las observaciones debían hacerse en intervalos regulares; que se debía evitar influir en la conducta del sujeto observado; que se debía evitar que los intereses o interpretaciones subjetivas del observador u observadora influyeran en la observación y que se debía comprobar la exactitud de lo registrado, comparándolo con lo registrado por una segunda persona. Gracias a estos criterios, Preyer confirió carácter científico a la metodología observacional. Basándose en este método, Preyer realizó un estudio exhaustivo sobre el desarrollo hasta los 3 años de su hijo Axel y construyó un inventario de conductas infantiles relacionadas con la edad. El trabajo fue publicado en 1882 en su obra titulada Die Seele des Kindes (El alma del niño), que es considerada, además del primer manual de psicología del desarrollo, el acontecimiento que marca el nacimiento de la disciplina (Harris y Buterworth, 2002). El manual estaba basado en las rigurosas observaciones realizadas sistemáticamente —mañana, tarde y noche— y en el posterior registro de los cambios que observaba en algunos aspectos del desarrollo, como la aparición o la desaparición de capacidades como la expresión oral, la psicomotricidad, la imitación o la acción sensorial (cómo veía y escuchaba el niño). La aportación de Preyer fue muy importante, ya que, además de publicar el primer manual de psicología del desarrollo, dotó a la disciplina de un método científico para la realización de investigaciones. Sin embargo, también recibió críticas. Al parecer, a veces sus observaciones no eran correctas (Weinert y Weinert, 1998). Por ejemplo, escribió que el recién nacido llega a un mundo luminoso y ruidoso, pero que todavía no puede ver ni oír, algo que actualmente se sabe que no es cierto. Además, sus observaciones no eran objetivas, ya que el sujeto observado era su hijo y, en consecuencia, estaban afectivamente condicionadas. Si bien Preyer recibió críticas, la observación sistemática se convirtió en uno de los métodos más utilizados en el ámbito de la psicología del desarrollo. Además, su obra suscitó el interés por el estudio científico del desarrollo de niños y niñas, de forma que se le considera uno de los psicólogos del desarrollo más importantes del siglo XIX. Milicent Washburn Shinn: mujer pionera en psicología del desarrollo 43 https://booksmedicos.org Una de las psicólogas que contribuyó al surgimiento de la psicología del desarrollo fue Milicent Washburn Shinn (1858-1940), aunque sus aportaciones han sido (y todavía lo son) ignoradas en la mayoría de los documentos y manuales sobre la historia de la disciplina. El caso de Shinn no es el único, ya que las mujeres pioneras en psicología fueron sistemáticamente invisibilizadas y despreciadas en la disciplina y tuvieron que superar una serie de obstáculos para conseguir, además de unas condiciones laborales dignas, el reconocimiento de sus colegas. García Dauder (2005: 25) se refiere a estos obstáculos como «mecanismos de exclusión», entre los que incluye los siguientes: el carácter misógino y retrógrado de la mayoría de los psicólogos; una serie de mecanismos institucionales que recortaban los derechos de las mujeres en el ámbito de la psicología y, por último, el imperativo familiar y la obligación atribuida a las mujeres de asumir la responsabilidad del cuidado de familiares que lo necesitaban. En cuanto al primer obstáculo, cabe destacar que muchos psicólogos (como, por ejemplo, Baldwin o Hall) consideraban que las mujeres eran inferiores a los hombres y que no tenían las aptitudes necesarias para investigar o trabajar en el ámbito de la psicología. Con respecto al segundo obstáculo, señalar que, en tanto en cuanto existía en la sociedad un rechazo frontal a que las mujeres cursaran estudios superiores, se pusieron en marcha una serie de mecanismos institucionales cuyo fin no era otro que intentar evitar a toda costa que las mujeres accedieran a la universidad y, en caso de hacerlo, que sus esfuerzos fueran baldíos, de forma que, una vez finalizados los estudios, se les negaba el título oficial. Esta situación se repetía en el ámbito laboral, donde las barreras eran también patentes. El tercer mecanismo de exclusión fue el imperativo familiar y la atribución de la responsabilidad del cuidado a la mujer. A este respecto, cabe señalar que en el siglo XIX las mujeres, tanto si estaban casadas como si no, estaban por así decirlo «obligadas» a abandonar sus carreras profesionales para dedicarse a la maternidad y al cuidado de familiares que lo requiriesen. Milicent Washburn Shinn fue una de las mujeres que, superando estas barreras, dedicó parte de su vida al estudio del desarrollo humano. Inspirándose en los trabajos de Preyer, Shinn observó sistemáticamente y registró minuto a minuto el desarrollo sensorial y motor de su sobrina Ruth en los primeros tres años de su vida. Dada su calidad y minuciosidad, estos registros obtuvieron el reconocimiento de la comunidad científica y Shinn fue invitada a presentarlos en la World’s Columbian Exposition (Exposición Universal de Columbia) celebrada en Chicago en 1893, algo que sorprendió a la autora, en tanto en cuanto los había realizado por puro placer. A partir de ese momento, Shinn recibió numerosas propuestas para realizar estudios de grado en prestigiosas universidades como Stanford, John Hopkins o Clarck, invitaciones que rechazó para seguir con su doctorado en Berckeley, más cercana a su domicilio familiar (Rodkey, 2010). En 1895 publicó en la revista Century Magazine un artículo titulado «The marriage rate of college women» («La tasa de matrimonios en mujeres de educación 44 https://booksmedicos.org superior») en el que, en contra de las creencias que por aquel entonces eran mayoritarias, defendió que la baja tasa de matrimonios entre las mujeres que estudiaban educación superior no era debido a que tuvieran menos interés en el matrimonio o a que tuvieran determinadas características físicas o de personalidad que no las hicieran aptas para el mismo, sino al hecho de que, siendo independientes, eran más exigentes a la hora de elegir compañeros. También sugirió que el rechazo mostrado por algunos hombres por las mujeres intelectuales se debía a que preferían mantener su rol de intelectualmente superiores al de compañeros del mismonivel intelectual (Rodkey, 2010). En 1898 Shinn logró ser la primera mujer doctora de la Universidad de Berckeley, donde defendió la tesis titulada Notes on the development of a child (Notas sobre el desarrollo de una niña) publicada en volúmenes entre los años 1893 y 1899. Fue el primer estudio basado en la observación sistemática publicado en inglés y tuvo tal éxito que fue utilizado como manual básico para la enseñanza de psicología del desarrollo (Rodkey 2010). En 1900 publicó el trabajo The biography of a baby (La biografía de un niño), en el que, además de ampliar los datos de su tesis, integró los resultados de las observaciones realizadas por otras personas. Los trabajos de Shinn lograron el reconocimiento de algunos colegas como el propio Preyer, quien solicitó que fueran traducidos al alemán (Rodkey 2010). A partir de ese momento, Shinn sucumbió al imperativo familiar y abandonó su carrera para dedicarse al cuidado de su familia (García Dauder, 2005). James Mark Baldwin: una teoría global sobre el desarrollo Uno de los psicólogos que presuntamente contribuyó a la marginación de las mujeres en el ámbito de la psicología fue James Mark Baldwin (1861-1934), quien, además de luchar por que se estableciera la distinción entre «trabajo» y «trabajo de aficionados», término este último que utilizaba para referirse a las investigaciones realizadas por mujeres, defendía que son solo los hombres los que disponen de las competencias y conocimientos necesarios para proporcionar observaciones válidas (Von Oertezen, 2013, en Jaume Obrador, 2015). Si bien para Lomax, Kagan y Rosenkranz (1978 en Reizabal, 2003) o Ausubel y Sullivan (1970 en Arranz, 1998) Baldwin aportó poco a la psicología del desarrollo, hay quienes consideran que fueron muchas y muy valiosas las aportaciones de este autor a la disciplina (Arranz, 1998; Cairns y Ornstein, 1995; Harris y Butterworth, 2002) e incluso quienes llegan a considerarle el primer teórico del desarrollo (Berk, 1998). Baldwin defendía una perspectiva dinámica del desarrollo, según la cual el cambio es algo que ocurre constantemente a lo largo del ciclo vital. Asimismo, postuló que todo cambio conlleva avances considerables. 45 https://booksmedicos.org Figura 1.4.—James Mark Baldwin (elaborada por Kepa Etxebarria). Basándose en esas ideas, Baldwin planteó una teoría sobre el desarrollo del conocimiento, según la cual la adquisición del pensamiento lógico se desarrollaría en cuatro estadios: somato-sensorial (casi lógico), prelógico, lógico e hiperlógico (Baldwin, 1895). La transición de uno a otro estadio estaría condicionada por la interacción del sujeto con el medio, a través de las denominadas reacciones circulares, término acuñado por Baldwin para referirse a una (re)acción del organismo a la estimulación que le proviene del medio, que proporciona la estimulación necesaria para su repetición o imitación. En opinión de Baldwin, es el sujeto el que construye su conocimiento por medio de los mecanismos denominados asimilación y acomodación. Imaginemos que tenemos un esquema —un conocimiento— sobre algo y que un día la experiencia nos muestra que nuestro esquema no es apropiado. En este caso, asimilaremos el nuevo esquema, dejaremos de lado el que teníamos, y era incorrecto, y nos acomodaremos o adaptaremos al nuevo. Pongamos un ejemplo real: para una niña de cuatro años el sol está vivo, porque para ella todo aquello que se mueve está vivo (esquema). Sin embargo, un día empieza a jugar con un avión de papel y se da cuenta de que no todo lo que se mueve está vivo (asimilación). Como consecuencia de esta experiencia, la niña reorganizará su esquema o conocimiento y lo adaptará a lo recientemente aprendido (acomodación). En lo que al desarrollo social y de la personalidad se refiere, Baldwin opinaba que el ser humano no es un ser social desde el nacimiento, sino que se convierte en ser social por medio del proceso de socialización, en el que la imitación jugaría un papel muy importante. Con respecto a la imitación, Baldwin distinguía dos tipos: la sugestión imitativa y la imitación persistente. La primera se refiere a lo que en el lenguaje habitual se 46 https://booksmedicos.org entiende por imitación. Es decir, el proceso por el que, de un ensayo a otro, el organismo va produciendo una conducta cada vez más ajustada a la de un modelo. Por ejemplo, cuando un niño intenta imitar el rol de docente y, poco a poco, sus esfuerzos van dando como resultado una aproximación cada vez más adecuada del modelo. La imitación persistente, por su parte, sería una forma de experimentación no meramente repetitiva, en la que el sujeto crea nuevas versiones del modelo mediante la introducción de novedades, siendo precisamente la introducción de dichas novedades la que daría lugar a los desequilibrios, asimilaciones y acomodaciones que producen el desarrollo cognitivo (Cairns y Ornstein, 1983 en Reizabal, 2003). En este tipo de imitación, en ocasiones, el resultado de la misma se convierte en modelo a imitar. Por ejemplo, una niña imita el rol de docente, lo hace de forma incorrecta y continúa imitando este modelo incorrecto resultado de su propia imitación «defectuosa». En cualquier caso, la imitación sugestiva puede dar como máximo resultado la réplica exacta de la conducta del modelo, mientras que la imitación persistente produce reconstrucciones creativas del modelo. Ambos tipos de imitación son importantes para el desarrollo, siendo en ocasiones necesaria la imitación sugestiva y en otras la persistente. Sobre el desarrollo de la personalidad, Baldwin consideraba que el yo es una construcción social basada en las interacciones simbólicas o intercambios lingüísticos que el sujeto mantiene con otras personas, y estudió el modo en que estas interacciones influyen en el concepto de sí mismo. Como señala Harter (1998 en Reizabal, 2003), Baldwin planteó que el origen del conocimiento de sí mismo está íntimamente relacionado con el saber sobre las otras personas. Este autor describió lo que denominaba Yo bipolar, en uno de cuyos polos se encontraría el yo, mientras que en el polo opuesto se encontraría el otro, así como el proceso por el que niños y niñas van haciéndose conscientes de que, al igual que ellos mismos, las otras personas también tienen experiencias subjetivas, lo que les lleva a equiparar el yo con la otra persona. Otra de las aportaciones del autor es el denominado Efecto Baldwin, según el cual la capacidad de aprendizaje de las personas puede influir en los procesos filogenéticos de la especie. Concretamente, propuso que aquellas habilidades que una generación requiere aprender, al cabo de varias generaciones posteriores son reemplazadas por competencias instintivas genéticamente determinadas que no requieren de aprendizaje (Baldwin, 1896). Ejemplos de este efecto serían el bipedismo o los hábitos alimenticios del ser humano, fenómenos que han sido descritos en el apartado 2. del presente capítulo. Como veremos posteriormente, los planteamientos de Baldwin tuvieron gran influencia y son la base de algunas de las teorías (por ejemplo, la epistemología genética de Piaget) que han consolidado la disciplina. Además de sus aportaciones teóricas, Baldwin fue director de la APA (1897) y cofundador con Cattell de las revistas Psychological Review, Psychological Monographs y Psychological Index (cuyo título actual es Psychological Abstracts), tres de las revistas más importantes sobre psicología (Cairns y Ornstein, 1995). 47 https://booksmedicos.org Sigmund Freud: el psicoanálisis El neurólogo austríaco de origen judío Sigmund Freud (1856-1939) trabajó como médico especialista en el tratamiento de desórdenes nerviosos. Es precisamente su experiencia en este ámbito la que le llevó a plantear su teoría psicoanalítica, ya que, basándose en las respuestas de sus pacientes, llegó a tres conclusiones que serían la base de la misma. Por un lado, que el origen de los síntomas de estas personas estaba en el inconsciente (Freud, 1899 en Reizabal, 2003), de formaque vio la necesidad de un método para analizar las expresiones del inconsciente. Así, creó diversas técnicas, como la interpretación de los sueños, la hipnosis o la asociación libre de ideas. Por otro lado, concluyó que la mayoría de los problemas que presentan las personas se relacionaban con conflictos sexuales o con la insatisfacción sexual interpersonal. Por último, planteó que el origen de muchos problemas de las personas adultas se situaba en las experiencias traumáticas reprimidas vividas en la infancia, atribuyendo gran importancia a esta etapa del ciclo vital (Palacios, 1999). Para explicar estos planteamientos, Freud propuso una teoría sobre la personalidad, según la cual esta tendría tres partes: el id o ello, el ego o yo y el superego o superyó. El ello hace referencia al inconsciente, es decir, a los impulsos inconscientes o instintos innatos —como la respiración, la alimentación, la agresividad y los impulsos sexuales— que son la fuente de las motivaciones y deseos que guían nuestro pensamiento y nuestra conducta. El ello busca satisfacer esos impulsos, es decir, su funcionamiento se basa en el principio de placer. Sin embargo, no siempre consigue satisfacer los impulsos. Así, el o la bebé empieza a darse cuenta de que es un ser separado del entorno que le rodea y de esta forma, a partir del primer año de vida aproximadamente, desarrollaría el ego o yo. Esta instancia se refiere a la razón o el sentido común y su objetivo sería encontrar formas reales, aceptadas socialmente, de satisfacer al ello, de manera que funcionaría bajo el denominado principio de la realidad. El yo operaría tanto en el consciente como en el inconsciente. Por último, el superyó correspondería a la conciencia, es decir, a los principios morales y éticos presentes en la sociedad y se desarrollaría aproximadamente a partir de los cinco o seis años Asimismo, Freud (1923, 1925 en Reizabal, 2003) describió el desarrollo de la personalidad por medio de una teoría que denominó teoría psicosexual, según la cual dicho desarrollo se produciría a través de cinco etapas: oral, anal, fálica, latencia y genital. La etapa oral se extendería desde el nacimiento hasta los 12/18 meses aproximadamente y en ella la zona de gratificación sería la boca, de forma que niños y niñas obtendrían placer realizando actividades que se llevan a cabo con ella (chupar, comer, etc.). La etapa anal, por su parte, se situaría entre los 12/18 meses y los tres años y en ella la zona de gratificación es el ano. Así, la principal fuente de placer es la retención y expulsión de las heces. Entre esta etapa y la siguiente se desarrolla el yo y con él los 48 https://booksmedicos.org primeros indicios de la moralidad, ya que aparece la primera conciencia del bien y del mal, según la cual el bien sería aquello que agrada a la madre y/o al padre. En este sentido sería una moral heterónoma. Entre los tres y los seis años el sujeto entraría en la etapa fálica, en la que se desarrollaría el complejo de Edipo (en los niños) o Electra (en las niñas), entendido como el deseo inconsciente o enamoramiento hacia el progenitor del otro sexo y los celos y rechazo hacia el del mismo sexo. Dicho complejo sería superado cuando el sujeto se identifica con el progenitor del mismo sexo. Esto daría lugar a la internalización de sus normas y prohibiciones, que pasarían de proceder del exterior a actuar desde el interior del sujeto, controlando sus acciones, pensamientos, etc. (Etxebarria, 1999), desarrollándose así el superyó. De esta forma, cuando no se cumplan esas normas y prohibiciones, surgirían en el individuo emociones tales como la vergüenza o la culpa, mientras que cuando se comporte conforme a las mismas experimentaría el orgullo. En este sentido, niños y niñas estarían motivados a actuar según sus principios morales para experimentar emociones positivas y evitar negativas. Más allá del Edipo/Electra, no se darían cambios a nivel moral. Dado que el temor a la castración es más intenso que el miedo a perder el amor de la madre por sus deseos edípicos hacia el padre, los niños serían más morales que las niñas. Además de la moralidad, con la superación del complejo de Edipo/Electra y a partir de la identificación con el progenitor del mismo sexo, se inicia el desarrollo de la tipificación de género, proceso por el que el sujeto asume como propias aquellas conductas, actitudes, roles, etc. que se atribuyen en su contexto a las personas de su sexo. Freud otorgó especial importancia a las tres etapas que se acaban de describir, planteando que, en caso de que los niños y niñas recibieran poca o excesiva gratificación de los impulsos en alguna de ellas, correrían el riesgo de fijarse en ella, es decir, que su desarrollo se detuviera y necesitaran ayuda para salir de la misma. La fijación en alguna de estas etapas se vería reflejada en la personalidad adulta. Así, por ejemplo, si los bebés no reciben la suficiente gratificación en la etapa oral, corren el riesgo de convertirse en comedores de uñas o de desarrollar una personalidad excesivamente crítica. Aquellas personas que reciben excesiva gratificación, por su parte, podrían convertirse en comedoras o fumadoras compulsivas (Papalia y Olds, 1997). Una vez que los niños y niñas desarrollan el superyó, entran en la etapa de latencia, en la que reprimen sus impulsos sexuales y dedican su tiempo y energía a actividades físicas y sociales, así como al aprendizaje. Los cambios psicofisiológicos de la pubertad y, concretamente, la maduración de los genitales, despiertan de nuevo los impulsos sexuales, entrando así en la etapa genital, en la que dichos impulsos deberían ser satisfechos por medio de cauces aceptados por la sociedad —en aquel entonces, relaciones heterosexuales y exogámicas—. Con esta etapa culminaría el desarrollo de la personalidad. La teoría de Freud ha supuesto importantes aportaciones a la psicología del 49 https://booksmedicos.org desarrollo. Por un lado, fue la primera en considerar la infancia como una etapa del desarrollo diferenciada de las demás, planteando una noción global de la misma que abarcaría diversos aspectos como las relaciones interpersonales, el desarrollo afectivo y de la personalidad, la evolución sexual, moral, etc., aportando explicaciones para el desarrollo de todos estos aspectos. Por otro lado, la teoría psicoanalítica subraya la importancia de las experiencias infantiles en el desarrollo posterior, planteando el problema de la continuidad del desarrollo. Además, el psicoanálisis también fue la primera teoría que subrayó la importancia de la vinculación afectiva entre el padre y la madre y los hijos e hijas. Por último, aportó una visión del ser humano como una entidad compleja y fue la primera teoría que subrayó la importancia del conflicto en el desarrollo. Granville Stanley Hall: aportaciones institucionales, teóricas y metodológicas Un hecho que va a suponer un gran espaldarazo al estudio del desarrollo humano es la labor desarrollada por G. Stanley Hall (1844-1924) quien, además de dar a la psicología en general y a la psicología del desarrollo en particular un gran empuje institucional y realizar importantes aportaciones teóricas al estudio de la adolescencia (Hall, 1904 en Reizabal, 2003), va a sentar precedente en el ámbito metodológico, ya que no solo fue el psicólogo que utilizó por primera vez el método del cuestionario como técnica de obtención de datos sobre la evolución psicológica de los seres humanos, sino que también es considerado el creador de los estudios basados en la metodología transversal (Weinert y Weinert, 1998), a la que se hará referencia en el capítulo 2. Con respecto al empuje institucional que Hall dio a la psicología, hay que señalar que fue el primer doctor americano en la disciplina y también el primer alumno americano en el laboratorio de Wundt (1879); por otro lado, creó el primer laboratorio experimental en Estados Unidos. Asimismo, fue Rector en la Universidad de Clarck (1889), fundó las revistas American Journal of Psychologyy Pedagogical Seminary (1891), y organizó y fue primer presidente de la APA (American Psychological Association, 1892). Además de los méritos citados, fue el primero en escribir un manual sobre la adolescencia en 1904, en el que planteó una teoría sobre esta etapa del ciclo vital, basada en las aportaciones de Darwin y de Haeckel. Concretamente, Hall planteaba que la ontogénesis era el resumen de la filogénesis, de forma que el desarrollo psicológico del ser humano repetía el proceso de desarrollo de la especie humana desde la infancia hasta la adolescencia, pasando por las siguientes etapas: la época animal, la época antropoide, la época salvaje y la época civilizada, que se reflejarían en cuatro etapas del desarrollo: la primera infancia, la segunda infancia, la juventud y la adolescencia. La primera infancia (desde el nacimiento hasta el cuarto año de vida) resume la época animal del desarrollo humano y, por tanto, las actividades sensoriales son las 50 https://booksmedicos.org actividades principales de esta etapa. La segunda infancia (4-8 años), en cambio, resume la era en la que el ser humano vivía de la caza y de la pesca. Es en esta época cuando aparecen los juegos constructivos y la interacción social. Figura 1.5.—Granville Stanley Hall (elaborada por Kepa Etxebarria). En la juventud (8-12 años), se resume la época salvaje y, por último, en la adolescencia (12/13-22/25 años) el ser humano se adentra en la época civilizada. Según Hall (1904), en esta etapa suelen crearse tensiones en el ser humano, ya que se encuentra entre dos situaciones psicológicas muy diferentes: por un lado, la correspondiente al mundo salvaje y por otro lado, la correspondiente al mundo civilizado. Esas tensiones o luchas muchas veces llevan al humano a tener problemas, tanto consigo mismo como con los demás, por lo que Hall consideraba que la adolescencia era una etapa de storm (tempestad) y stress (estrés). Además de la teoría que acabamos de describir, en esta obra Hall expuso claramente su oposición a la educación mixta, que consideraba un obstáculo para el progreso de la civilización de consecuencias desastrosas como el «suicidio de la raza» (García Dauder, 2005: 32), entendida como la raza blanca anglosajona. Concretamente, Hall opinaba que el período entre los catorce y los veinticinco años era crucial para el desarrollo de la civilización, ya que en él se preparaba a las mujeres para lo que, en su opinión, era su función natural: la maternidad. En este sentido, creía que durante la pubertad era fundamental separar a los chicos de las chicas, pues la educación mixta podía traer como consecuencia la masculinización de las chicas y la feminización de los chicos, lo que afectaría muy negativamente a la 51 https://booksmedicos.org salud reproductiva de las primeras. Como se acaba de comentar, Hall creía que lo natural era que las mujeres fueran madres y consideraba a las mujeres universitarias y solteras seres anormales, en sentido médico, sexual y moral, aduciendo como razón para esta afirmación que estas daban prioridad a sus propios intereses y no a los de la raza. Así, hacía responsables a estas mujeres del antes mencionado «suicidio de la raza» (García Dauder, 2005). Dejando ya a un lado los planteamientos que sobre las mujeres defendió Hall, seguimos nuestro relato con otra de sus aportaciones teóricas, recogida en su obra titulada Senescence: the last half of live (Senectud: la última parte del ciclo vital) (Hall, 1922 en Villar, 2003), en la que describió la vejez como una etapa diferenciada del ciclo vital que comenzaría a los cuarenta años. Concretamente, en esta obra presentó el primer estudio psicológico sobre la misma, algo que le llevó a ser considerado el primer psicogerontólogo. Por último, cabe destacar sus aportaciones metodológicas. Por un lado, y para poder plantear la teoría sobre la adolescencia descrita anteriormente, Hall recopiló datos sobre el desarrollo por medio de una técnica hasta entonces desconocida: el cuestionario (véase capítulo 2). Además, realizó comparaciones entre grupos de edad y trató las diferencias que aparecían en estos como indicadores del desarrollo. En este sentido, Hall es considerado el primer psicólogo que aplicó la metodología transversal al estudio del desarrollo humano. Las aportaciones de Hall tuvieron gran influencia en la psicología del desarrollo, y por consiguiente, hay quienes lo consideran el fundador de la disciplina (White, 1992 en Reizabal, 2003). Alfred Binet: primer test para medir la inteligencia Alfred Binet (1857-1911) es muy conocido en el ámbito de la psicología sobre todo porque, junto con Théophile Simon (1873-1961), publicó en 1905 el test para medir la inteligencia de niños y niñas denominado The Binet-Simon measuring scale for intelligence (Escala de inteligencia Binet-Simon). Binet opinaba que la inteligencia era una capacidad compleja compuesta por diversas habilidades, concretamente: habilidades para moverse y para sentir; conocimiento global del mundo; memoria y capacidad para crear conceptos y resolver problemas complejos. Asimismo, creía que la inteligencia cambiaba con la edad. Partiendo de esas bases, veía necesario un instrumento capaz de medir la inteligencia y así es como creó la escala ya mencionada. Tras aplicarla a una amplia muestra, encontró diferencias en las respuestas de sujetos de diferentes edades. Asimismo, estableció qué preguntas podían ser respondidas correctamente por niños y niñas de determinadas edades cronológicas y planteó el concepto de edad intelectual para indicar el nivel de desarrollo intelectual de los sujetos, que no tiene por qué coincidir con su edad cronológica. De esta forma, fue el primer autor que propuso la existencia de diferentes tipos de edad: la cronológica y la intelectual. Por ejemplo, imaginemos que una niña de ocho años es 52 https://booksmedicos.org capaz de responder correctamente a las pruebas que pueden ser realizadas correctamente por niños y niñas de su edad cronológica. En tal caso, esa niña cuya edad cronológica es de ocho años tendría una edad intelectual de ocho años. Pero imaginemos que esa misma niña es capaz de realizar correctamente las pruebas que corresponden a niños y niñas de diez años. En tal caso, si bien tendría una edad cronológica de ocho años, su edad intelectual sería de diez años. En resumen, Binet fue el primer psicólogo que diseñó una escala para analizar la inteligencia, así como para medir los cambios que, con la edad, se producían en ella. Asimismo, fue pionero en la diferenciación entre edad cronológica e intelectual. Además de estas aportaciones, Binet creó en Francia el primer laboratorio donde se analizaba la psicología de niños y niñas (Arranz, 1998), por lo que su papel en el surgimiento de la psicología del desarrollo fue muy relevante. 4.3. 1913-1960: consolidación de la psicología del desarrollo Desde 1913 hasta la década de los cincuenta la psicología del desarrollo experimenta un gran crecimiento en todo el mundo. Por un lado, surgen numerosas revistas sobre la psicología infantil, así como diferentes institutos para la investigación en este ámbito. Asimismo, aparecen aportaciones teóricas, algunas de las cuales darán como resultado grandes modelos teóricos sobre el desarrollo humano. Concretamente, nos referimos a las aportaciones de María Montessori, John Watson, Arnold Lucius Gesell, Jean Piaget, Henry Wallon, Lev Semionovich Vygotsky y Charlotte Büller. Por todo ello, esta etapa se considera como la de la consolidación de la psicología del desarrollo como ciencia. María Montessori: etapas del desarrollo cognitivo Basándose la observación de niños y niñas de diferentes culturas, María Tecla Artemisia Montessori (1870-1952) postuló una teoría del desarrollo centrada principalmente en el desarrollo cognitivo según la cual los niños y niñas se desarrollarían en cuatro etapas o planos cualitativa y cuantitativamente diferentes. A saber: la infancia (0-6 años); la niñez (6-12 años), la adolescencia (12-18 años) y lamadurez (18-24 años). La primera y la tercera serían etapas de creación, de grandes cambios a nivel físico y de absorción, mientras que la niñez y la madurez serían etapas de calma física y estabilidad, y en ellas se perfeccionarían las aptitudes logradas en las etapas anteriores. El paso de un período de desarrollo a otro se daría gracias a la interacción del sujeto con el ambiente que le rodea. En la primera etapa los niños y niñas son físicamente frágiles, en tanto en cuanto su sistema inmunológico está todavía sin madurar. En esta etapa logran la capacidad de caminar y de hablar. A nivel psicológico, se crea la conciencia de sí mismo/a y se desarrollan capacidades cognitivas como la memoria o la razón. Se suele decir que es la etapa del «¿qué?», pues niños y niñas quieren saber qué es todo. Dentro de esta 53 https://booksmedicos.org etapa, Montessori distingue dos fases: la primera de ellas se desarrollaría durante los tres primeros años de vida y la denomina la mente absorbente inconsciente. En esta fase los niños y niñas absorben constantemente de manera inconsciente por medio de los sentidos toda la información que reciben del medio. En la siguiente etapa, que se desarrolla entre los tres y los seis años y se denomina la mente absorbente consciente, los niños y niñas organizan y clasifican la información que absorben del medio. De esta forma, pasan de estar controlados por el ambiente a controlarlo. Para que puedan superar esta etapa, es necesario que los niños y niñas reciban amor, protección y seguridad, así como cierto nivel de independencia que les permita experimentar lo que el cuerpo les pida. En el período de la niñez, se produce cierta estabilidad. Los niños y niñas sufren algunos cambios a nivel biológico (véase capítulo 3) y adquieren gran cantidad de conocimiento, que les lleva a pasar de la etapa del «¿qué?» a la del «¿por qué?» y del «¿cómo?». Asimismo, desarrollan interés sobre cuestiones como el universo, la vida y cuestiones relacionadas con la moral y se vuelven muy colaborativos. Con el fin de que la etapa culmine con éxito, es importante dar a los niños y niñas un mayor nivel de independencia, tanto en el ámbito escolar como en el familiar. Por su parte, la adolescencia se divide en dos fases. La primera se desarrolla entre la pubertad y los quince años y es una etapa de transformación y creación, tanto a nivel biológico como psicológico. A nivel biológico, las y los adolescentes van a sufrir grandes cambios (véase capítulo 3), que van a ir acompañados de cambios psicológicos como los que se producen en el autoconcepto, la autoestima o a nivel de pensamiento. Asimismo, en esta etapa se crea la conciencia social. Para que puedan superar esta etapa, es necesario que los y las adolescentes reciban amor, respeto y seguridad, con el fin de que desarrollen la autoconfianza y encuentren su sitio a nivel social. 54 https://booksmedicos.org Figura 1.6.—María Tecla Artemisia Montessori (elaborada por Kepa Etxebarria). La segunda fase, que se desarrolla entre los quince y los dieciocho años, sería una etapa de consolidación y de desarrollo de intereses y en ella prima la preocupación por encontrar un lugar que ocupar en el mundo adulto. Asimismo, desarrollarían la independencia moral y espiritual. Por último, en la madurez culminaría el desarrollo, donde el sujeto encontraría su lugar en la sociedad adulta, un trabajo, un grupo de amigos/as, una familia, etc. Basándose en esta teoría, Montessori desarrollo el método educativo denominado Método Montessori, cuyo principal objetivo es optimizar el desarrollo en un ambiente estructurado, es decir, en un ambiente seguro preparado para estimular que niños y niñas dirijan su propio aprendizaje. John Watson: leyes básicas del aprendizaje La aportación del psicólogo estadounidense John Broadus Watson (1878-1957) data de 1913, año en que publica en la revista Psychological Review un trabajo sobre el condicionamiento clásico, que constituye una de las bases del conductismo. El conductismo, también denominado determinismo ambiental, es un modelo «hiperambientalista» (Fernández Lópiz, 2000: 46) que tiene como objeto de estudio la conducta observable y que entiende el cambio comportamental y el desarrollo 55 https://booksmedicos.org como fruto del aprendizaje, que se daría como reacción a la estimulación ambiental. En este sentido, se considera al sujeto como un ser pasivo moldeado por el ambiente. El condicionamiento clásico, también denominado condicionamiento respondiente, consiste en un tipo de aprendizaje en el que un estímulo (estímulo condicionado) adquiere la capacidad de producir una respuesta (respuesta condicionada) que antes no producía al ser emparejado con otro estímulo (estímulo incondicionado). La respuesta condicionada se podría extinguir al no ir precedida del estímulo condicionado. Años más tarde, en 1938, el psicólogo norteamericano Burrhus Frederic Skinner (1904-1990) descubrió otro procedimiento por medio del cual también se produce aprendizaje: el condicionamiento instrumental u operante, en el que serían las consecuencias de una conducta las que determinarían su destino. Cuando una consecuencia hace que aumenten las posibilidades de que dicha conducta se repita, se denomina refuerzo. El refuerzo puede ser positivo o negativo. Positivo sería cuando se proporciona al sujeto un estímulo positivo como un caramelo o un halago. El refuerzo negativo, por su parte, sería quitar al sujeto un estímulo aversivo, es decir, que al sujeto no le gusta o le resulta desagradable (por ejemplo, un fuerte ruido). Cuando un estímulo disminuye las posibilidades de que se repita la conducta se denomina castigo, que puede consistir bien en un estímulo aversivo, bien en quitar algo que agrade al sujeto. En el caso del condicionamiento instrumental u operante, las respuestas aprendidas podrían extinguirse cuando no van seguidas de refuerzo. Si bien el enfoque conductista clásico ha ayudado a dar un carácter más científico a la psicología en el sentido de que ha hecho posible definir con precisión los términos, y sus planteamientos se pueden comprobar mediante rigurosos experimentos de laboratorio, este modelo ha sido criticado, entre otras cosas, por desestimar la importancia de la herencia y la biología, pero principalmente por no tener en cuenta el significado que atribuyen los sujetos a los estímulos que se les presentan, siendo este significado una importante variable mediadora entre estímulo y respuesta (Kuhn, 1978 en Reizabal, 2003). El modelo conductista pronto se extendió por Estados Unidos, convirtiéndose en el modelo más influyente de la psicología en aquel país. Arnold Lucius Gesell: escuela maduracionista y aportaciones metodológicas Aunque el modelo teórico más influyente en Estados Unidos fue el conductismo, hubo quien, como Gessell (1880-1961), apostó por una concepción maduracionista del desarrollo, según la cual el principal responsable de que el ser humano desarrolle nuevas capacidades es el proceso interno de maduración biológica. Desde esta perspectiva se planteaba que el papel que el ambiente tenía en el desarrollo era secundario, dado que, si bien podía influir en su ritmo, no podía generar avances en el mismo. Así, Gesell lideró la Escuela Maduracionista (Harris y Butterworth, 2002) y esa fue, precisamente, una de las principales aportaciones de este autor a la 56 https://booksmedicos.org consolidación de la psicología del desarrollo. Asimismo, fue el primero en hacer ver a padres y madres que era importante conocer el desarrollo de niños y niñas para saber cómo criarlos y publicó libros en los que aconsejaba cómo hacerlo, libros que tuvieron mucho éxito en aquella época. Otra importante aportación de Gesell es metodológica. Estaba interesado principalmente en el desarrollo intelectual, de la motricidad, del lenguaje y de las relaciones sociales y para analizarlos utilizó observaciones sistemáticas realizadas tanto en laboratorio como en el medio natural. Con el fin de registrar lo observado,Gesell (1935) utilizó registros cinematográficos, que denominó cinemanálisis, siendo pionero en el uso de estos métodos para el estudio del desarrollo (Salgado, 2012). Además, inventó la denominada Cámara Gesell, que si bien en un principio fue diseñada como un domo, actualmente consiste en una sala de observación compuesta por dos habitaciones o ambientes separados por un espejo de una sola vía, es decir, que permite ver desde una de las habitaciones lo que ocurre en la otra, pero no al revés. En la habitación que se puede ver, se sitúa el sujeto a observar y en la otra el observador u observadora, que registra lo observado, generalmente por medio de grabaciones de vídeo y audio. Gracias al espejo unidireccional existente entre ambos ambientes, las y los investigadores pueden observar la conducta del sujeto observado sin ejercer influencia sobre él. Por último, Gesell utilizó en sus investigaciones diseños innovadores. Concretamente, realizó pequeños experimentos con parejas de personas gemelas, en los que una de ellas era sometida a manipulación experimental, mientras la otra servía como control. Gracias a estos experimentos, cuando las y los gemelos comparten genotipo, se puede conocer el alcance de la influencia de los factores ambientales. Jean Piaget: epistemología genética La aportación fundamental de Jean Piaget (1896-1980) a la consolidación de la psicología del desarrollo es su teoría denominada Epistemología genética o Constructivismo (Piaget, 1926, 1932, 1946, 1970), que tiene por objeto analizar el desarrollo del conocimiento humano. En el planteamiento de dicha teoría, Piaget recibió la influencia de autores como Darwin y Baldwin. Coincidía con Darwin, en el sentido de que el desarrollo es un proceso de adaptación al medio. De Baldwin, por su parte, tomó las ideas sobre la existencia de niveles en el desarrollo intelectual, sobre el funcionamiento de la inteligencia, así como los conceptos de reacciones circulares, asimilación y acomodación. Piaget utilizó el método de observación, por medio del cual analizaba los errores de razonamiento que niños y niñas cometían. A modo de ejemplo cabe citar los silogismos: «Marta es más alta que María y María es más alta que Ana. ¿Quién es más alta?». Observó que los niños y niñas no respondían correctamente a la pregunta hasta los 11-12 años. Tras estas observaciones, Piaget concluyó que el pensamiento lógico se desarrollaba lentamente y en cuatro estadios universales que aparecen de forma progresiva siempre en mismo orden y en un período de edad determinado. 57 https://booksmedicos.org Entre los estadios existe una relación jerárquica inclusiva, de forma que las estructuras del estadio anterior se integran en las estructuras de los siguientes. Figura 1.7.—Jean Piaget (elaborada por Kepa Etxebarria). Concretamente, Piaget planteó que el desarrollo de la inteligencia se produce en los siguientes estadios: el sensoriomotor (desde el nacimiento hasta la aparición de la función simbólica, hacia los dos años), el del pensamiento preoperacional (2-7 años), el período de operaciones concretas (7-adolescencia) y el estadio de las operaciones formales. 1. Estadio sensoriomotor. En esta etapa los niños y niñas coordinan la información sensorial que reciben del medio con sus capacidades motoras para formar esquemas de conducta que les permitan actuar y conocer el medio que les rodea. Concretamente, durante los primeros meses comienzan a actuar sobre los objetos y a descubrir que pueden producir sucesos interesantes. Así, desarrollan una serie de hábitos coordinados, centrados durante los primeros cuatro meses en su propio cuerpo (las reacciones circulares primarias) y, posteriormente, en los objetos que los rodean (reacciones circulares secundarias), gracias a los cuales descubren cuáles son los límites y capacidades de su propio cuerpo. Asimismo, aprenden que los objetos están 58 https://booksmedicos.org separados de ellos, es decir, comienzan a distinguir el «yo» del «no yo», lo que constituye la primera piedra del desarrollo del conocimiento de sí mismo (Durkin, 1995; Shaffer, 2002). Entre los doce y dieciocho meses, desarrollan las reacciones circulares terciarias o esquemas exploratorios de ensayo y error que, en opinión de Shaffer (2002), constituyen la génesis de una curiosidad genuina, que les llevará a explorar tanto el mundo físico como el social. El final de este período lo marca la aparición de la función simbólica o capacidad de representación de objetos, personas o sucesos que no están presentes por medio de símbolos, que pueden adoptar diferentes formas, como movimientos motores, imágenes mentales, objetos físicos o palabras. Piaget (1946) señala que la aparición de la función simbólica se expresa por medio de cinco tipos de conducta que requieren de esta capacidad y que no se observan hasta este momento. A saber: la permanencia del objeto, la imitación diferida, la resolución interna de problemas, la aparición del lenguaje y el juego simbólico. La permanencia del objeto, o comprensión de que los objetos siguen estando ahí aun cuando ya no sean visibles o identificables por los sentidos, tiene un importante papel en el desarrollo de los primeros vínculos afectivos de la criatura. Durante la primera infancia el sujeto va a realizar grandes progresos en lo que a la imitación se refiere, llegando al final de este período a ser capaz de imitar incluso acciones que han sido modeladas anteriormente (imitación diferida). La imitación es crucial, ya que por medio de la misma el sujeto va desarrollar innumerables conocimientos y competencias. Como se ha señalado anteriormente al final de esta etapa aparece la denominada función simbólica que va a suponer un gran avance en la solución de problemas, que a partir de este momento y en el curso del estadio preoperacional se vuelve más rápida y eficaz ya que, en vez de intentar en la realidad todas las soluciones posibles, los niños y niñas pueden ahora hacerlo mentalmente (resolución interna de problemas). Además de los progresos en la capacidad de resolver problemas, la función simbólica va a posibilitar la aparición del lenguaje, que va a capacitarles para intercambiar información con otras personas, de forma que sus intercambios sociales van a ser mucho más ricos y extensos. Como consecuencia del desarrollo de la función simbólica, los niños y niñas comienzan a realizar una nueva actividad: el juego simbólico, en el que representan la realidad social por medio de conductas simbólicas. Gracias a este tipo de juego conocen y controlan dicha realidad: se conocen a sí mismos, a las otras personas, adquieren conocimientos acerca de las relaciones interpersonales, así como de diferentes roles, instituciones sociales, etc. 2. Etapa preoperacional. Como señala Rodrigo (1994), este estadio, que también ha sido denominado de la inteligencia verbal o intuitiva, fue considerado por Piaget como una etapa de preparación para el desarrollo de las operaciones concretas. Durante este período se van a producir grandes progresos en la función simbólica. Asimismo, se van a desarrollar capacidades como, por ejemplo, una forma de 59 https://booksmedicos.org conocimiento que Piaget denominó identidad cualitativa y que consiste en el hecho de ser consciente de que las alteraciones superficiales que pueden sufrir las cosas o las personas no modifican su identidad (por ejemplo, aunque a un perro le pongamos una careta de gato, seguirá siendo perro). Otra capacidad estrechamente relacionada con la identidad cualitativa y que también se va a desarrollar durante este período es la denominada distinción apariencia-realidad, que consiste en diferenciar la forma que las cosas o personas presentan de la forma que realmente tienen (aunque una persona se disfrace de un determinado personaje, seguirá siendo la misma persona). Sin embargo, el pensamiento de los niños y niñas tiene todavía grandes limitaciones, en las que Piaget se centró a la hora de describir este estadio. Una de estas limitaciones la constituyeel egocentrismo o incapacidad para adoptar el punto de vista de otras personas. El sujeto solo conoce su propia perspectiva y cree que las otras personas perciben o piensan de la misma forma. Como señala Piaget (1926) el egocentrismo tiene como consecuencia el animismo, el artificialismo y el realismo. El animismo consiste en la atribución de vida e intenciones, deseos, sentimientos y pensamientos a los objetos inanimados (por ejemplo, pensar que las nubes están vivas porque se mueven). Por su parte, el artificialismo sería la tendencia a asumir que los objetos y fenómenos naturales han sido creados por hombres y mujeres con fines humanos («los montes los han hecho las personas para ir a pasear»). Por último, el realismo consiste en ignorar la existencia del yo y tomar la perspectiva propia como objetiva y absoluta, lo que lleva al sujeto a pensar cosas como que los nombres de las cosas son una característica más de las mismas y que los sueños, aunque surgen en su pensamiento, están «ahí fuera», junto a él. Así, los niños y las niñas que se encuentran en esta etapa creen que los nombres están ligados a las cosas y que los sueños son exteriores. Dos de las limitaciones del pensamiento preoperacional que guardan estrecha relación con el egocentrismo son la centración y la irreversibilidad. La centración consiste en la tendencia de los niños y niñas a centrarse en un único aspecto de una situación sin tener en cuenta otros posibles aspectos o puntos de vista. A modo de ejemplo, cabe citar que niñas y niños de esta edad creen que las personas que regentan una tienda tienen que pagar más por las mercancías que la clientela de la misma, porque a ellas «se las llevan a la tienda», mientras que la clientela se desplaza a la misma para adquirirlas. La irreversibilidad se refiere a la incapacidad para deshacer mentalmente una operación que ha sido llevada a cabo. Por ejemplo, un niño de ocho años puede contar del uno al cinco sin ningún problema. Sin embargo, es incapaz de contar del cinco al uno. Estas limitaciones se manifiestan claramente en las tareas relativas a la conservación (de líquido, materia, número, etc.) que el mismo Piaget utilizó. La conservación se refiere a la comprensión por parte del sujeto de que ciertas características de las cosas no se alteran aunque varíen algunos aspectos perceptivos. Por ejemplo: a una niña que se encuentra en el estadio preoperacional le mostramos 60 https://booksmedicos.org cómo convertimos una bola de plastilina en un «churro» de plastilina y le preguntamos dónde hay más plastilina, si en el churro o en la bola original. Seguramente contestará que en el churro «porque es más largo» o en la bola «porque es más gorda» (centración en esa característica del objeto, que para ella es más llamativa), pero no será capaz de revertir la operación ni de darse cuenta de que, aunque haya cambiado de forma, la cantidad de plastilina sigue siendo la misma. Por último, entre las limitaciones del pensamiento preoperacional Piaget menciona el razonamiento transductivo, es decir, aquel razonamiento que, lejos de basarse en la lógica, establece conexiones asociativas inmediatas entre las cosas, razonando de lo particular a lo particular. Imaginemos que una niña ve un gato y acto seguido se cae; esa niña pensará que la razón de haberse caído es el haber visto un gato. De esta forma, cada vez que vea un gato pensará que se va a caer. Como consecuencia de este modo de razonar, niños y niñas suelen mostrar confusiones respecto al cómo y al por qué existe una relación entre dos hechos. El final de este estadio y el inicio del denominado estadio de las operaciones concretas lo marca la aparición de lo que Piaget denominó operaciones, entendidas como «la acción interiorizada, reversible y descentrada, organizada en sistema de conjunto y que ya constituye una verdadera operación mental» (Rodrigo, 1994: 202). 3. Estadio de las operaciones concretas. Piaget considera que el cambio más relevante que se produce entre el período preoperacional y el de las operaciones concretas consiste en la creciente independencia entre el pensamiento y la percepción. En la base de este cambio se encuentra el desarrollo de diversas operaciones cognitivas de naturaleza lógica o matemática. La operación cognitiva más importante es la reversibilidad, que implica la capacidad de deshacer los efectos de un cambio perceptual imaginando la inversión de ese cambio. En este estadio, los niños y niñas logran superar muchas de las limitaciones del período preoperacional, manejando ahora capacidades como la conservación (si a una niña que se encuentra en este estadio le mostramos cómo convertimos una bola de plastilina en un «churro» de plastilina y le preguntamos dónde hay más plastilina, si en el churro o en la bola original, contestará que hay la misma cantidad en ambas bolas, pues será capaz de revertir la operación y de darse cuenta de que, aunque haya cambiado de forma, la cantidad de plastilina sigue siendo la misma), la descentración (capacidad para no centrarse en un único aspecto de una situación, sino tener en cuenta otros posibles aspectos o puntos de vista), la clasificación (capacidad para reunir los objetos en función de sus semejanzas y separarlos por diferencias), la lógica relacional o capacidad de ordenar mentalmente elementos en función de una dimensión cuantificable, así como la reversibilidad (capacidad para deshacer mentalmente una operación que ha sido llevada a cabo. Por ejemplo, una niña de este estadio puede contar del uno al cinco y viceversa sin ningún problema). También superan el egocentrismo al desarrollar la capacidad para tener en cuenta las perspectivas de otras personas, superando también el animismo, el realismo y el artificialismo. Estos progresos van a suponer un gran avance en la comprensión del 61 https://booksmedicos.org mundo, aunque todavía existe una limitación importante y es que pueden aplicar las operaciones únicamente a situaciones «concretas» o directamente perceptibles, pero no a las abstractas. Esta limitación se supera con el desarrollo del pensamiento formal. 4. El pensamiento formal. Durante la adolescencia el sujeto desarrolla la capacidad de realizar operaciones formales o acciones mentales sobre sucesos y procesos hipotéticos. El punto de referencia del pensamiento formal es el razonamiento hipotético-deductivo, gracias al cual los y las adolescentes son capaces de elaborar hipótesis sobre la realidad que les rodea. A la hora de elaborar estas hipótesis, tienen en cuenta muchos más datos que los inmediatos, de forma que, aunque tengan delante una situación experimental que les está proporcionando datos, sus conjeturas incluirán conocimientos anteriores y, en general, todo aquello que saben sobre el tema. Además de elaborar hipótesis, gracias al pensamiento formal los y las adolescentes adquieren capacidad para razonar acerca de ellas y extraer sus propias conclusiones, aunque estas hipótesis no tengan una representación tangible en la realidad. Esas conclusiones desbordan los datos inmediatos referidos únicamente a datos reales, abarcando también elementos posibles. Así, los y las adolescentes podrán ejercer los procesos de deducción e inducción a partir de las hipótesis y entenderán que lo real es un caso de lo posible. Otra de las características del pensamiento formal es que es un pensamiento proposicional, es decir, para plantear hipótesis, los y las adolescentes sustituyen los datos concretos por enunciados sobre los mismos o por proposiciones. A través de las proposiciones pueden reflexionar sin límite y llegar a elaborar conclusiones válidas lógicamente sin necesidad de que estas sean reales. Por último, el razonamiento formal es un pensamiento combinatorio: permite elaborar múltiples combinaciones sobre los datos reales, hecho que enriquece y aumenta la capacidad de elaborar hipótesis sobre lo real. Tal y como se aprecia, los y las adolescentes son capaces de diferenciar lo real de lo posible, y esto les sitúa en una nueva posición desdela que la realidad en la que se encuentran no es más que una de tantas posibilidades. De este modo, comenzarán a poner en tela de juicio todo aquello que hasta ahora había sido inamovible. La familia, la escuela y, en general, el sistema social serán seriamente cuestionados, y en su mente empezarán a vislumbrarse posibles alternativas, lo que supondrá un paso adelante en la comprensión de la sociedad. Igualmente, estas nuevas posibilidades intelectuales les permitirán reflexionar acerca de sus propios pensamientos, realizando grandes progresos en la metacognición. Asimismo, comenzarán a orientar su afecto hacia determinadas ideas y valores, y comprometerse de algún modo con ellos. El pensamiento formal constituye, por tanto, un gran progreso en el conocimiento, ya que supone, además de los progresos a los que se ha hecho referencia en el párrafo anterior, una comprensión más rica de las perspectivas psicológicas de las personas y 62 https://booksmedicos.org de las causas de su comportamiento. Asimismo, es un paso adelante en el desarrollo moral, pues gracias a él se desarrolla una mejor preparación para tomar decisiones difíciles que impliquen ponderar cursos de acción y sus consecuencias probables, tanto para el propio sujeto como para las otras personas. Los cuatro estadios que se acaban de describir se desarrollan siempre en el mismo orden y suponen cambios en la construcción del conocimiento relativo a cualquier ámbito de la realidad, ya que Piaget afirmaba que las estructuras cognitivas tienen un carácter general y que son las mismas, independientemente del objeto de conocimiento. En este sentido, el avance de un estadio a otro se debería producir simultáneamente en todas las tareas que implican la utilización de esa estructura, independientemente del contenido de las mismas. Sin embargo, el mismo Piaget observó que a veces el avance de un estadio a otro solo se producía en algunas de las tareas que implicaban la utilización de esa estructura. En el ámbito de las matemáticas, por ejemplo, observó que los niños y niñas adquirían antes la comprensión de la conservación del número y la largura que la del área y la del volumen. Piaget denominó a estas inconsistencias desfase horizontal, aunque no ofreció explicación alguna para las mismas. En opinión de Piaget, la transición de un estadio a otro se produce por medio de dos funciones intelectuales de carácter innato que son universales para todas las personas y todo tipo de conocimientos —sean físicos, sociales o lógico-matemáticos — y cuyas características básicas se mantendrían sin cambios durante todo el ciclo vital. Estas funciones son la adaptación y la organización, a las que Piaget denominó invariantes funcionales. Como señalan González Cuenca y Linero (1997 en Reizabal, 2003), para Piaget la inteligencia es un proceso particular de adaptación de la estructura cognitiva al medio. El proceso de adaptación intelectual se da por medio de dos subprocesos: la asimilación y la acomodación. La asimilación se refiere al proceso por el que el sujeto integra la información que recibe del medio en los conocimientos organizados o esquemas de los que dispone, ignorando las discrepancias que pueden existir entre ambos. En el proceso de asimilación, la estructura cognitiva no sufre ningún cambio. Al contrario, tal y como señala Arranz (1998), se deforma la información novedosa, lo que evita la aparición de contradicciones entre esta y la estructura cognitiva. Imaginemos que una niña ve por primera vez un dromedario, animal que desconocía hasta ese momento. La niña puede asimilar esa nueva información a la que disponía anteriormente y nombrar al dromedario como «caballo», algo erróneo, pero que evita que surjan contradicciones entre el conocimiento del que disponía y la nueva información. Sin embargo, ocurre que la experiencia no siempre se ajusta a los esquemas del sujeto y en estas ocasiones, la información que recibe del exterior «se resiste» a ser asimilada por parte de la estructura cognitiva (Arranz 1998: 105), produciéndose un conflicto o desequilibrio entre ambas. Siguiendo con el ejemplo anterior, la niña se da cuenta de que el dromedario tiene joroba y de que su cabeza es completamente diferente a la de un caballo. Es en estos casos cuando entra en juego el proceso de 63 https://booksmedicos.org acomodación, que proporciona una forma de arreglar las contradicciones por medio del enriquecimiento de los esquemas existentes, creándose una nueva estructura mental cualitativamente distinta gracias a la cual se vuelve a un estado de equilibrio (el esquema de «dromedario»). De acuerdo con Piaget, el desarrollo del conocimiento implica la acción conjunta de los procesos de asimilación y acomodación dirigida a resolver las contradicciones o desequilibrios en aras de acceder a estados temporales de equilibrio cognitivo. El desarrollo cognitivo también se produce gracias al proceso de organización que, a diferencia del de adaptación, tiene lugar fuera del contacto con el mundo exterior. Como señala Berk (1999 Reizabal, 2003), este proceso se refiere al hecho de que en el curso del desarrollo, la estructura cognitiva está siempre organizada, es decir, integra la información que recibe y la relaciona con los esquemas de los que ya disponía el sujeto, lográndose así un sistema cognitivo con un alto grado de cohesión. Si bien muchos de los estudios relativos al desarrollo cognitivo se inspiraron en el modelo constructivista de Piaget, hacia finales de los setenta y durante los ochenta, comienzan a criticarse diversos planteamientos de esta teoría. Entre otros, los relativos al estado inicial, el papel que atribuye a los factores sociales y culturales, el atribuido al lenguaje, su explicación acerca de la transición entre estadios, la universalidad de los mismos y el paralelismo entre conocimiento social y no social. En los que a la cuestión del estado inicial se refiere, Piaget opinaba que el recién nacido viene al mundo simplemente con el equipo de reflejos innatos, con los invariantes funcionales y con ciertas estructuras físicas hereditarias como el sistema nervioso central. Sin embargo, gracias a los avances producidos en los métodos para el estudio de las capacidades cognitivas de los bebés, se ha constatado que su estadio inicial es mucho más rico y complejo de lo que Piaget suponía. Los niños y niñas nacen con una serie de capacidades que son producto de la evolución filogenética de la especie y que favorecen la génesis de su conocimiento sobre el mundo. Como señalan Mehler y Dupoux (1992), por un lado, se ha observado que los bebés tienen una serie de aptitudes perceptivas gracias a las cuales están capacitados para discriminar entre diferentes clases de estímulos. Por otro lado, los bebés humanos nacen con ciertas preferencias atencionales o una mayor predisposición para atender precisamente a aquellos estímulos que son importantes y significativos para la especie como, por ejemplo, los rostros y las voces humanas —muy especialmente los relacionados con la lengua de su entorno, etc.—. Asimismo, se ha observado que ciertas capacidades se desarrollan mucho antes de lo que Piaget pensaba. Concretamente, parece que ya a lo largo del primer año de vida los niños y niñas disponen de cierta capacidad representacional que, poco a poco, va a dar como resultado un repertorio representacional variado, organizado y cada vez más complejo. En lo que a la memoria se refiere, se ha observado que está presente desde las primeras semanas del desarrollo. Por último, pruebas recientes demuestran que para el cuarto mes aproximadamente la permanencia del objeto estaría ya desarrollada. El constructivismo de Piaget también ha sido criticado por la escasa atención que 64 https://booksmedicos.org presta a la influencia del medio y concretamente de los factores sociales y culturales en el desarrollo (Broughton, 1981; Labou-Vief, 1992; Schaffer, 1999; Youniss y Damon, 1992 en Reizabal, 2003). Si bien es cierto que Piaget admitió que los factores socialespueden influir en el ritmo del desarrollo intelectual, no consideró la posibilidad de que estos puedan afectar también a la forma de pensar. Además, y aunque en uno de sus primeros libros Piaget (1932) subrayaba la importancia de la interacción entre iguales en el desarrollo moral, proponiendo que el desacuerdo cognitivo entre estos instigaba en niños y niñas la conciencia de que puede existir más de una perspectiva en torno a un único problema, posteriormente no prestó la suficiente atención al papel que la interacción social juega en el desarrollo cognitivo. Parece como si el sujeto construyese aislado sus conocimientos, cuando actualmente se sabe que en gran medida el conocimiento se desarrolla por medio de la interacción con otras personas. Sin embargo, esta crítica no es unánime, pues autores como, por ejemplo, Carpendale (1997) o Chandler (1982), aun aceptando que en ciertos aspectos Piaget solo se interesó en la «cognición fría», creen que la teoría de Piaget tiene carácter social, ya que en ella se planteaba que «el conocimiento es básicamente colectivo y que la vida social constituye un factor esencial en la creación y desarrollo del conocimiento» (Piaget, 1965: 30, en Reizabal, 2003). Carpendale (1997), en un breve repaso de la historia de esta crítica, recuerda que en sus primeros trabajos Piaget planteaba que el pensamiento se adquiere por medio de la internalización de la argumentación interpersonal. Este planteamiento fue duramente criticado por Vygotsky (1934) porque para este autor Piaget daba excesiva importancia a las relaciones sociales e ignoraba la actividad práctica que el sujeto realizaba con los objetos. A partir de entonces Piaget se centró fundamentalmente en las interacciones entre el sujeto y los objetos físicos y entonces fue criticado por dejar de lado los factores sociales. Carpendale (1997) considera que el hecho de centrarse fundamentalmente en la interacción entre el sujeto y el objeto de conocimiento no significa necesariamente que la teoría piagetiana no atribuya al medio social papel alguno. A este respecto, Chapman (1986 en Reizabal, 2003) sugiere que este hecho, lejos de ser una deficiencia de la teoría, es simplemente un reflejo de los intereses de Piaget. Con respecto a esta crítica, Arranz (1998) plantea que Piaget sí tuvo en cuenta la importancia del medio. Lo que ocurre es que para Piaget ese medio está fundamentalmente constituido por objetos físicos. En este sentido, Arranz opina que la diferencia fundamental entre Piaget y Vygotsky es que, si bien Piaget subrayaba la interacción con el medio de los objetos físicos, Vygotsky hacía lo propio con la interacción con el medio socio-humano. Otra de las críticas realizadas a Piaget se relaciona con el papel ambiguo que atribuye al lenguaje en su teoría. Como señala Carpendale (1997), en sus primeros trabajos Piaget reconoció la importancia de las interacciones comunicativas, pero en sus trabajos posteriores se centró fundamentalmente en la interacción entre el sujeto y los objetos, sin integrar ambos aspectos en el proceso de adquisición de conocimiento. Pérez Pereira (1995) señala que otra de las críticas que se ha hecho al 65 https://booksmedicos.org constructivismo piagetiano es que los invariantes funcionales y los mecanismos de transición de un estadio a otro son excesivamente abstractos y es difícil operativizarlos, ponerlos a prueba o predecir sus efectos. También se ha criticado la hipótesis según la cual existe una progresión de estructuras o de estadios universales que generan cambios en la construcción del objeto sea este de naturaleza social o no social. A este respecto las críticas que se plantean son dos. En primer lugar, numerosos estudios demuestran que los estadios no son tan universales como cabría esperar. De hecho, se ha observado que hay una amplia proporción de adolescentes y personas adultas que no alcanzan el estadio de las operaciones formales cuando resuelven tareas piagetianas características de este nivel de desarrollo cognitivo. Sin embargo, investigaciones llevadas a cabo con tareas de la misma complejidad lógica que las piagetianas, pero de contenido menos abstracto y más cotidiano, muestran que los sujetos no tienen problema alguno a la hora de solventarlas. Estos resultados ponen de manifiesto la importancia de variables como las características y el contenido de la tarea que no son tenidas en cuenta en la teoría piagetiana. Además, ha sido cuestionado el hecho de que los mecanismos de cambio cognitivo sean los mismos para todos los objetos de conocimiento independientemente de su contenido. Piaget consideraba que, teniendo en cuenta que todo conocimiento se construye a partir de la interacción que el sujeto mantiene con objetos tanto físicos como sociales, no era necesario plantear diferentes teorías para el desarrollo del conocimiento físico y el social. Sin embargo, el mismo Piaget observó la existencia de desfases horizontales, es decir, que algunas tareas que requieren las mismas competencias cognitivas, se resuelven antes en unas áreas de conocimiento que en otras, aunque no ofreció explicación alguna para las mismas. Por ejemplo, mientras que la conservación del número se resuelve entre los cinco y los seis años, la conservación del líquido a los siete u ocho y la de peso a los nueve o diez (Case, 1985 en Reizabal, 2003). Asimismo, se observó que las correlaciones entre tareas evolutivas eran escasas o insignificantes (Pinard y Laurendau, 1969 en Reizabal, 2003). Henry Wallon: perspectiva integradora del desarrollo Henry Wallon (1879-1962) es otro de los autores de la época que divide el desarrollo en estadios. Al igual que Piaget, Wallon creía que en cada etapa, en el ser humano se dan crisis y luchas. Pero, a diferencia de Piaget, a Wallon le interesaba el desarrollo humano en su totalidad, es decir, tanto el desarrollo biológico como el cognitivo y el socioemocional. Según Wallon, el ser humano es un sistema global que se está desarrollando y, debido a que existe dependencia entre diversos aspectos de ese sistema, es imposible entender cada aspecto de forma independiente. Por tanto, tenía una perspectiva integradora u holística sobre el desarrollo humano. Wallon distinguió seis etapas en el desarrollo. Las etapas y las características principales de cada una de ellas son las siguientes: la etapa de cambios en la 66 https://booksmedicos.org movilidad se desarrolla en los primeros seis meses de vida y en ella lo más relevante son las funciones fisiológicas; en la etapa de la emoción (entre los tres y los nueve meses) se crea la relación afectiva entre la madre y el o la bebé; en la etapa sensorio- motora (entre el año y los tres años) se adquiere la capacidad para caminar, lo cual facilita la exploración del medio; en la etapa de la personalidad (entre los tres y los seis años) los niños y niñas se dan cuenta de que son seres independientes de las personas que los rodean y, por consiguiente, comienzan a separarse de ellas; en la etapa del pensamiento categorial (entre los seis años y los once) tienen la capacidad para organizar la información y, por tanto, el mundo se convertirá en algo lógico y ordenado; por último, en la etapa de la adolescencia (a partir de los once años), por influencia de los cambios físicos de la pubertad, las y los adolescentes deben construir una nueva imagen de sí mismos. Lev Semiónovich Vygotsky: teoría sociocultural Lev Semiónovich Vygotsky (1896-1934) fue un psicólogo soviético, cuyo principal interés fue establecer la influencia de la cultura en el desarrollo intelectual. Las obras más importantes de Vygotsky fueron publicadas en los años 1920 y 1930 en la Unión Soviética, aunque, al estar escritas en ruso, no fueron conocidas en otras partes del mundo hasta la década de los ochenta. A partir de ese momento, la influencia de Vygotsky fue aumentando y hoy día numerosos investigadores e investigadoras del desarrollo (por ejemplo, Bruner, Cole, Rogoff, Siegler, Valsiner o Wertsch) siguen basando sus teorías en las ideasvygotskianas. Vygotsky (1979) sugirió que el ser humano tiene una serie de características específicas. Por un lado, tiene la capacidad para transformar voluntariamente —por medio de herramientas— el medio que le rodea, pero, a su vez, las modificaciones que introduce en el medio lo transforman a él. Así, Vygotsky consideraba al ser humano como un ser activo que, a través de su interacción con el medio, participa en su propio desarrollo. Por otro lado, el ser humano es un ser social en el sentido de que pertenece a grupos sociales, a una comunidad y está inmerso en un intercambio en el que se utilizan signos, siendo precisamente esta naturaleza social la base de su propia individualidad, ya que, a través de ella, el ser humano va a desarrollar las funciones o procesos psicológicos superiores que lo diferencian de otras especies. Con respecto al origen de dichos procesos psicológicos superiores, Vygotsky (1979) planteaba la existencia de una serie de funciones mentales básicas (por ejemplo, la atención y la percepción) con las que nacen tanto los seres humanos como otros animales. Estas funciones elementales son inconscientes, involuntarias, no mediadas y están determinadas por la estimulación del medio. Con el tiempo, y como consecuencia de la influencia de las creencias, valores y herramientas de adaptación intelectual transmitidos a los individuos por la cultura, estos procesos básicos se transforman en procesos mentales nuevos y más complejos exclusivamente humanos, que Vygotsky denominó procesos psicológicos superiores (por ejemplo, la atención 67 https://booksmedicos.org controlada y sostenida, la memorización deliberada y el recuerdo, la solución de problemas o la autorreflexión). Como señala Wertsch (1985), estos procesos psicológicos superiores poseen una serie de características que los distinguen de los elementales. Por un lado, son voluntarios, en el sentido de que están determinados por el individuo, mientras que las funciones básicas lo están por el medio. Por otro lado, son conscientes, mientras que las funciones básicas no lo son. Además, se derivan de las interacciones sociales, mientras que las básicas lo hacen de la biología. Por último, los procesos psicológicos superiores están mediatizados por sistemas de signos de origen cultural, algo que no ocurre con las funciones básicas. Para explicar el desarrollo de los mencionados procesos superiores, Vygotsky (1979) planteó la Ley de doble formación, según la cual toda función psicológica superior aparece dos veces: primero en el plano social y luego en el individual. Es decir, primero a nivel interpsicológico y posteriormente a nivel intrapsicológico. Vygotsky comprobó la validez de esta hipótesis en capacidades como la memoria o la atención voluntaria, aunque el proceso psicológico superior en el que más profundizó fue el lenguaje. Para Vygotsky, el lenguaje es lo que posibilita el pensamiento y describe tres formas de lenguaje que aparecen en secuencia y cumplen diferentes funciones. En primer lugar, hacia los tres años, el lenguaje pasa por una fase social (el habla social o externa), en la que su función es básicamente comunicativa. Sirve para controlar la conducta de las otras personas y expresar sentimientos y pensamientos simples. Posteriormente, entre los tres y los siete años aproximadamente, aparece el habla privada que, aunque sea pronunciada en voz alta, es utilizada por el sujeto para controlar su propia actividad. Por último, aparece el habla interna, que sería el habla privada que posibilita el pensamiento y la aparición de los procesos mentales superiores. Este tipo de habla tiene la función de planificar y regular la actividad. 68 https://booksmedicos.org Figura 1.8.—Lev Semiónovich Vygotsky (elaborada por Kepa Etxebarria). El proceso por el que se da la trasferencia de los procesos psicológicos superiores del nivel social al individual es la denominada internalización, que supone la representación interna de una operación externa (Vygotsky, 1979). La internalización se puede considerar un proceso constructivo, en el sentido de que el sujeto reconstruye las funciones psicológicas que originalmente tienen lugar en el plano social en procesos de autorregulación interna, que no son una mera réplica de los procesos sociales. Para ilustrar este proceso, Vygotsky (1979) recurre al famoso ejemplo de la ontogénesis del gesto de señalar. Como señala el autor «al principio este ademán no es más que un intento fallido de alcanzar algo, un movimiento dirigido hacia cierto objeto que designa la actividad futura. El niño intenta alcanzar un objeto situado fuera de su alcance; sus manos, tendidas hacia ese objeto, permanecen suspendidas en el aire. Sus dedos se mueven como si quisieran agarrar algo. En este estadio inicial, el acto de señalar está representado por los movimientos del pequeño, que parece estar señalando un objeto: eso y nada más. Cuando acude la madre, le ayuda y el pequeño se da cuenta de que su movimiento está indicando algo, la situación cambia radicalmente. El hecho de señalar se convierte en un gesto para los demás. El fracasado intento del niño engendra una reacción, no del objeto que desea, sino de otra persona. Por consiguiente, el significado primario de este fracasado movimiento 69 https://booksmedicos.org de apoderarse de algo queda establecido por los demás. Únicamente más tarde, cuando el niño es capaz de relacionar su fallido movimiento de agarrar con la situación objetiva como un todo, comienza a interpretar dicho movimiento como un acto de señalar. En esta coyuntura, se produce un cambio en esta función del movimiento: de un movimiento orientado hacia un objeto se convierte en un movimiento dirigido a otra persona, en un medio de establecer relaciones. El movimiento de asir se transforma en el acto de señalar. Como consecuencia de este cambio, el movimiento mismo queda físicamente simplificado, y lo que de él resulta es la forma de señalar que denominamos gesto. Se convierte en verdadero gesto solo después de manifestar objetivamente todas las funciones de señalar para otras personas y de ser comprendido por estas como tal. Su significado y funciones se crean, al principio, por una situación objetiva y luego por la gente que rodea al niño» (Vygotsky, 1979: 92-93). Como señala Arranz (1998), la ley de doble formación se complementa y concreta con otro de los conceptos de Vygotsky que ha tenido gran influencia en la psicología contemporánea: la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP), que supone una teoría según la cual el desarrollo sería consecuencia del aprendizaje, por medio del que niños y niñas internalizarían aptitudes nuevas o reestructurarían las que ya poseen. Por ZDP se entiende la distancia entre la capacidad de un sujeto para resolver independientemente un problema —nivel real de desarrollo— y la capacidad para resolver un problema con la ayuda de alguien más competente —el nivel potencial de desarrollo— que, por medio de la interacción, proporciona al sujeto los recursos necesarios para poder resolver la tarea (Vygotsky, 1979). En esta ZDP se encontrarían aquellas capacidades que están en proceso de maduración, por lo que el sujeto todavía no puede realizar por sí solo las tareas que implican su utilización. Por consiguiente, como señala Shaffer (2002), es en la ZDP donde debe aplicarse la instrucción formal para que se produzca desarrollo cognitivo. Para ello, el o la docente debe localizar cuál es la ZDP de niños y niñas, y ayudarles a aprender dentro de ella. Luego, paulatinamente, irá retirando su ayuda hasta que puedan realizar la tarea sin apoyo alguno. Algunos psicólogos y psicólogas han aplicado la metáfora del andamio a esta forma de enseñanza (Wood, 1988; Wood, Bruner y Ross, 1976 en Reizabal, 2003). Muchos de los descubrimientos importantes que hacen los niños y niñas ocurren dentro de la ZDP por medio de diálogos cooperativos entre un tutor o tutora experimentada que modela la actividad y transmite instrucciones verbales y un discípulo novato, que primerotrata de entender la instrucción del tutor, la imita y con el tiempo internaliza esta información, utilizándola para guiar su propio desempeño. Así, la internalización supone la evolución del desarrollo potencial en desarrollo real. Vygotsky (1979) señala que en este proceso de desarrollo sería un factor básico el juego o actividad en la que los sujetos crean una situación imaginaria que contiene reglas de conducta, ya que, en su opinión, crea una ZDP en la que las niñas y niños avanzan por sí solos, mientras intentan resolver gran cantidad de tareas estimulantes que están por encima de su nivel de desarrollo real. Para Vygotsky, el juego fomenta 70 https://booksmedicos.org el desarrollo de dos formas; por un lado, los niños y niñas aprenden a actuar de acuerdo con sus ideas internas. Los objetos sustitutos que utilizan en el juego simbólico son cruciales en este proceso. Cuando los niños y niñas utilizan uno de estos objetos, cambian su significado habitual por otro. Gradualmente empiezan a darse cuenta de que el pensar (o el significado de las palabras) está separado de las acciones y objetos a los que reemplaza y que las ideas pueden ser utilizadas para guiar la conducta. Este hecho puede ayudar al desarrollo del pensamiento abstracto. Por otro lado, por medio del juego representan papeles que suponen unas reglas de conducta que los niños y niñas asumen, sometiéndose a ellas «voluntariamente» y, en este sentido, existe una autorrestricción. Así, los niños y niñas acaban comprendiendo mejor las reglas sociales y las expectativas y se esfuerzan por comportarse en función de ellas. Si bien la teoría sociocultural de Vygotsky ha supuesto un gran avance para la psicología evolutiva contemporánea, también ha recibido numerosas críticas. Como señala Eysenck (2000), Vygotsky ha sido criticado, por un lado, por exagerar la importancia del medio social. A este respecto, Eysenck opina que el desarrollo cognitivo está también determinado por el nivel de motivación y el interés que muestran los niños y niñas para el aprendizaje, así como el apoyo social que reciben. Por otro lado, se critica el hecho de que la explicación vygotskiana del papel de la interacción es bastante pobre, pues no especifica qué tipo de interacción es la más adecuada para promover el aprendizaje (por ejemplo, si es mejor la estimulación general o las instrucciones específicas). Sobre esta cuestión, Eysenck (2000) señala que, si bien Vygotsky subrayaba que las interacciones contribuyen al desarrollo cognitivo por la instrucción que en ellas se ofrece al sujeto, existen otras formas por medio de las cuales el niño o la niña puede beneficiarse de las interacciones, como, por ejemplo, la facilitación social que ocurre como consecuencia del efecto motivacional que puede tener la presencia de un compañero o compañera. Otra de las críticas realizadas a Vygotsky se refiere a que no tuvo en cuenta ciertas constricciones que parecen existir en el aprendizaje infantil. Eysenck (2000) señala que en numerosas ocasiones se observa que los niños y niñas necesitan meses para dominar ciertas capacidades de la ZDP, aunque reciban la ayuda adecuada por parte de padres, madres y/o profesorado. Durkin (1995) realiza también algunas críticas a esta teoría. Por un lado, señala el hecho de que la explicación sobre el desarrollo cognitivo es bastante esquemática. Asimismo, este autor considera que no siempre las interacciones tienen consecuencias positivas en el desarrollo cognitivo, ya que, bajo determinadas circunstancias pueden tener consecuencias negativas. En este sentido, considera que hay que tener en cuenta tanto el tipo de relación que se establece entre las personas participantes de la interacción (amistosa versus no amistosa) como su condición de expertas versus novatas. Con respecto al tipo de relación, Durkin (1995) se hace eco de una reflexión realizada por Goodnow (1990) y Moss (1992), según la cual la teoría de Vygotsky da por sentado que la relación que se establece entre las personas participantes es «benigna» en el sentido de que se basa en el respeto mutuo y de que 71 https://booksmedicos.org el tutor o tutora se implica para que la persona novata aprenda el máximo posible. Sin embargo, Goodnow y Moss creen que no siempre este tipo de interacción es productiva. En contextos naturales como, por ejemplo, la realización de las tareas del hogar, los niños y niñas aprenden pronto las ventajas de ser incompetentes (si uno espera lo suficiente, ya habrá una persona adulta que realice su labor). En lo que a la condición de experto versus novato se refiere, parece ser que las interacciones promoverían el desarrollo cognitivo siempre y cuando la persona novata sepa que la otra persona es experta. De lo contrario, es posible que no acepte o no asuma lo que esta le pretende enseñar. Hay quien también critica la teoría sociocultural porque no tiene muy en cuenta la maduración biológica, y en especial la maduración neurológica de los procesos mentales (Wertsch, 1985). Además, se ha criticado el hecho de que conceptos como el de ZDP son difíciles de operacionalizar (Papalia y Olds, 1997). Como recoge Pérez Pereira (1995), la teoría de Vygotsky también ha sido criticada porque no explicó de forma adecuada el proceso de internalización. En opinión de Pérez Pereira (1995) otra cuestión de la teoría de Vygotsky que ha sido poco investigada es la de la influencia de la interacción entre iguales en el desarrollo. Tudge (1992 en Reizabal, 2003) realizó una investigación con respecto a esta cuestión utilizando un diseño pretest-postest sobre las interacciones con niñas y niños más, igual y menos evolucionados y observó que en la interacción con las y los más evolucionados, niños y niñas mejoraban; con los de mismo nivel de desarrollo cognitivo no variaban y, por último, con los de menor nivel de desarrollo regresaban al empleo de una regla menos desarrollada, probablemente porque el aprendiz todavía no tenía asentada la forma de solucionar el problema. Palacios (1987 en Reizabal, 2003), por su parte, opina que otra cuestión importante para la comprensión de la ZDP de la que Vygotsky no dio explicación alguna es la «ZDP percibida» (ZDPP) y que haría referencia a la percepción por parte de la persona adulta de la potencialidad del niño o la niña para el aprendizaje. González y Palacios (1990 en Reizabal, 2003) observaron que existen diferentes estilos de interacción en función de la ZDPP, lo que influye en la actuación de los aprendices. Por último, Barbara Rogoff (1989, 1990) señala, por un lado, que las participaciones que se basan en gran parte en los tipos de instrucción verbal que Vygotsky subrayaba pueden resultar menos adaptativas para ciertas culturas o menos útiles para algunas formas de aprendizaje que para otras. Asimismo, como se verá más adelante, esta autora investigó la evolución progresiva que se da en el control de una tarea en una situación de interacción entre un niño o niña y una persona adulta, observando que el niño o niña también maneja la interacción y no es un mero observador pasivo, ya que, mediante contacto ocular, gritos, sonrisas, cambios de postura, etc. va indicando a la persona adulta su nivel de participación y negociándolo con ella. En este sentido, la autora ha criticado la teoría de Vygotsky porque no reconoce el efecto que niños y niñas pueden tener en el contexto en el que se desarrollan (Rogoff, 1990). 72 https://booksmedicos.org Charlotte Bühler: precursora de la perspectiva del ciclo vital La psicóloga del desarrollo alemana de origen judío Charlotte Malachowski Bühler (1893-1974) fue directora del Centro de Investigación en Psicología Infantil de Viena. Sus aportaciones más destacadas se refieren, por un lado, al desarrollo en el ciclo vital y, por otro lado, a la psicología existencial-humanista. Esta autora partía de la idea de que el objeto de estudio de la psicología del desarrollo debe ser el desarrollo humano en el ciclo vital. Según Bühler la autorrealización es la clave del desarrollo saludable,gracias al cual el individuo logra crecer, mejorar y alcanzar aquello que se va proponiendo en cada fase de su desarrollo. Figura 1.9.—Charlotte Malachowski Bühler (elaborada por Kepa Etxebarria). En 1933, Bühler publicó un libro titulado Der menschliche lebenslauf als psychologisches problem (El curso de la vida humana como un problema psicológico), en el que analizaba el ciclo vital de los seres humanos, intentando analizar el propósito de la vida y de cada uno sus períodos (Bühler, 1933 en Villar, 2003). Con ese fin, recogió información por medio de reminiscencias, biografías, diarios u otros documentos personales de 250 sujetos. Así, llegó a la conclusión de que existen en el ciclo vital cinco etapas, en cada una de las cuales el sujeto busca el equilibrio entre el desarrollo psicológico y biológico relacionado con su edad. En estas etapas predominan cierto tipo de actividades, intereses y experiencias. Concretamente: 1. Infancia y juventud o entrada a la vida (desde el nacimiento a los quince años). En esta etapa el individuo todavía no ha determinado cuáles son sus metas en la vida y no se preocupa en exceso de su futuro. 73 https://booksmedicos.org 2. Etapa de expansión vital y autodeterminación personal (de los dieciséis a los veintisiete años). En ella las personas creen que su vida es algo propio, analizan las experiencias pasadas y piensan en sus necesidades y potencialidades. 3. Mitad de la vida o tiempo de modificación de necesidades y tareas (de los veintiocho a los cuarenta y siete años), en la cual las personas analizan su pasado y revisan sus planes para el futuro. 4. Etapa de retiro, en la que las personas se retiran tras haber alcanzado algunos logros (de los cuarenta y ocho a los sesenta y dos). 5. Etapa en la que las personas dejan de concentrarse en el logro de metas (de los sesenta y tres hasta la muerte). Los estudios sobre la adolescencia y el ciclo vital realizados por Bühler (Bühler, 1935, 1946 en Villar, 2003) le han llevado a ser considerada por los y las principales representantes de la perspectiva del ciclo vital como una de las antecedentes de la misma (Reinert, 1979; Baltes y Goulet, 1970 en Villar, 2003). Con respecto a sus aportaciones a la psicología existencial humanista, sus ideas fueron anteriores a las de Abraham Maslow, por lo que sería la verdadera madre de la psicología humanista (Gavin, 1990 en DeRobertis, 2008), algo que ella misma comenta en la siguiente cita: «Las primeras investigaciones que realicé en el primer departamento de psicología experimental de la universidad son precursoras de la psicología humanista, con el interés puesto en lo personal como un todo» (https://mujeresparapensar.wordpress.com/2007/11/06/charlotte-buhler/). Por último, cabe destacar que en 1965 y 1966 fue presidenta de la Asociación Americana de Psicología Humanista. Así pues, fueron importantes las aportaciones realizadas por Bühler al estudio del desarrollo humano, por lo que, en nuestra opinión, merece tener un lugar en la historia de la psicología del desarrollo. 4.4. Perspectivas teóricas actuales sobre el desarrollo humano En este apartado se recogen las principales perspectivas teóricas actuales que pretenden explicar el desarrollo humano. Concretamente, la perspectiva psicoanalítica, la del aprendizaje, la etológica, la cognitiva, la contextual y la del ciclo vital. La perspectiva psicoanalítica: la teoría sobre el desarrollo psicosocial de Erikson La teoría psicoanalítica más relevante sobre el desarrollo humano en el ciclo vital es la teoría sobre el desarrollo psicosocial planteada por Erik H. Erikson (1902-1994). Basándose en las aportaciones de Freud, cuya teoría describía el desarrollo hasta la adolescencia, Erikson planteó una teoría sobre el desarrollo de la personalidad que abarca el ciclo vital, según la cual dicho desarrollo pasaría por ocho crisis normativas, 74 https://mujeresparapensar.wordpress.com/2007/11/06/charlotte-buhler/ https://booksmedicos.org es decir, crisis que experimentaría la mayoría de la población (véase tabla 1.3). En cada una de ellas, la persona se enfrentaría a un conflicto entre un rasgo positivo y otro negativo, siendo la solución de las diferentes crisis el establecimiento de un «equilibrio desequilibrado» entre ambos rasgos, según el cual es el rasgo positivo el que debería predominar, aunque es necesaria cierta dosis del rasgo negativo (Erikson, 1950, 1959, 1982; Erikson, Erikson y Kivnick, 1986). En caso de solucionar las crisis con éxito, el individuo desarrollaría una virtud, mientras que de lo contrario, tendría problemas en el desarrollo de su personalidad. A modo de ejemplo, vamos a analizar la sexta de las ocho crisis que ocurrirían en el ciclo vital y que se desarrolla en la juventud o adultez temprana —según Erikson, entre los veinte y los cuarenta años—. En esta crisis entrarían en conflicto la Intimidad (con mayúscula) y el aislamiento. Según la teoría, las personas jóvenes necesitan y desean Intimidad; es decir, tener profundos compromisos personales con una persona del otro sexo, sin miedo a perder su propia identidad. La Intimidad (con mayúscula) se refiere a la interdependencia madura que se desarrolla entre dos personas de distinto sexo, y va más allá de la mera relación sexual. En este sentido, hace una distinción entre la Intimidad y la intimidad (con minúscula) que se referiría a la intimidad sexual que puede tener lugar en un encuentro casual. La capacidad de lograr la Intimidad depende de que la persona haya desarrollado una identidad fuerte, algo que habría logrado en la adolescencia. La solución exitosa de esta crisis consistiría en que la persona joven desarrollara una relación de compromiso con una persona del otro sexo, aunque serían necesarios ciertos momentos de aislamiento, en los que podría reflexionar y tomar decisiones importantes para su vida. En tal caso, la persona desarrollaría la virtud del amor, entendida como una dependencia recíproca que surge entre las personas que han decidido compartir sus vidas. En caso de fracasar en la solución de la crisis y no desarrollar una relación de compromiso, la persona podría volverse aislada y abstraída. En la tabla 1.3 se resumen las ocho crisis planteadas por Erickson en su teoría. Una de las críticas que ha recibido esta teoría es su carácter androcéntrico, pues está basada en un patrón de desarrollo masculino. Junto con esto, su afirmación de que la identidad se desarrolla en la adolescencia también ha sido criticada, puesto que las investigaciones muestran que la búsqueda de la identidad continúa durante la edad adulta. Otra de las críticas que ha recibido es que limita el desarrollo «sano» a las relaciones heterosexuales con descendencia, dejando al margen otras formas de vida como las personas homosexuales, célibes, las que han decidido no tener descendencia o aquellas que tienen una vida solitaria. La perspectiva del aprendizaje: la teoría del aprendizaje social La teoría del aprendizaje social surge en 1963, cuando Bandura y Walters cuestionan la validez de los planteamientos conductistas clásicos por diversas razones. Por un lado, porque la mayoría de las investigaciones llevadas a cabo desde 75 https://booksmedicos.org esta teoría se habían realizado bien con animales, bien con individuos aislados. Por otro lado, porque las teorías conductistas clásicas no podían explicar la aparición de conductas que no habían sido previamente reforzadas. En tercer lugar, porque tampoco eran capaces de explicar por qué un sujeto, aunque tenga un refuerzo atractivo, es incapaz de realizar una conducta que no ha observado previamente. En cuarto lugar, porque, si como mantenían Skinner y otros, las conductas nuevas son resultado de aproximaciones sucesivas a patrones de conducta deseables por medio del condicionamiento operante, el aprendizaje en los seres humanos sería necesariamente un proceso muy lento en el que se debería esperar largos períodos de tiempo hasta que el sujeto realizara espontáneamente las conductas deseablessobre las que actuar. Por último, porque los planteamientos conductistas clásicos tampoco eran capaces de explicar las razones que llevan a los niños y niñas a evitar conductas por las que otra persona ha sido castigada, independientemente de la historia de refuerzos que estas hayan tenido. TABLA 1.3 El desarrollo de la personalidad según la teoría de Erikson Nombre de la crisis Edad en la que ocurre Breve descripción Virtud Confianza básica versus Desconfianza Entre el nacimiento y los 18 meses. El o la bebé se debate entre la idea de que el mundo es un lugar bueno y seguro, por lo que debe confiar, y la idea de que no lo es y, en consecuencia, de que debe desconfiar. La esperanza. Autonomía versus Vergüenza y duda Entre los 18 y los 36 meses. Los niños y niñas, con la ayuda de la presencia de sus madres y/o padres, deben lograr la autonomía y superar la vergüenza y la duda que les impiden relacionarse con las otras personas. La voluntad. Iniciativa versus Culpa Entre los 3 y los 6 años. Los niños y niñas deben descubrir que son capaces de moverse y hacer cosas con iniciativa, aunque en ocasiones sientan culpa por sus acciones o pensamientos. La deliberación. Laboriosidad versus Inferioridad Entre los 6 años y la pubertad. Los niños y niñas deben desarrollar el sentirse competentes y dominar las tareas que realizan. De lo contrario, pueden desarrollar un sentimiento de inferioridad. La habilidad. Identidad versus Confusión de identidad Entre la pubertad y la adultez temprana o juventud. Las y los adolescentes deben desarrollar su identidad. De lo contrario, experimentarán confusión acerca de quiénes son. La fidelidad. 76 https://booksmedicos.org Intimidad versus Aislamiento Entre la adultez temprana o juventud y la madurez o adultez media. Una vez desarrollada la identidad en la etapa anterior, la persona joven está preparada para desarrollar relaciones afectivas con personas del otro sexo. De lo contrario, puede caer en el aislamiento. El amor. Generatividad versus Estancamiento Entre la madurez y la vejez. La persona debe ser capaz de guiar a las nuevas generaciones y ser creativa en otros ámbitos. De lo contrario, se quedará estancada. Interés en las otras personas. Integridad versus Desesperación Vejez. La persona mayor debe ser capaz de aceptar su vida, de forma que acepte también la muerte. De lo contrario, se desesperará al ver que la vida no tiene marcha atrás y tendrá miedo a la muerte. La sabiduría. FUENTE: elaboración propia. La teoría del aprendizaje social ha sido revisada y reelaborada en diversas ocasiones por parte de Bandura (1973, 1977) y Mischel (1973, 1979), hasta que en 1986 Bandura pasa a denominarla Teoría del aprendizaje socio-cognitivo. Dicha teoría propone que es el mecanismo denominado aprendizaje observacional el que explica las cuestiones que no habían sido debidamente explicadas por las teorías conductistas clásicas que han sido expuestas en el párrafo anterior. El aprendizaje observacional se refiere al proceso de adquisición de conductas que tiene lugar como consecuencia de la observación del comportamiento de otras personas (modelos). Basándose en los planteamientos de la perspectiva del procesamiento de la información dominante en aquellos momentos en la psicología de Estados Unidos, Bandura (1977) planteó que la relación entre el aprendizaje observacional y la ejecución de la conducta aprendida está mediada por una serie de procesos cognitivos y motivacionales que no habían sido tenidos en cuenta por las teorías conductistas clásicas y que juegan un importante papel. A saber: la atención, la retención de información, la reproducción de la acción y los procesos motivacionales. Para que pueda producirse el aprendizaje por observación, en primer lugar es necesario que el sujeto atienda a un modelo y, más concretamente, a la conducta que va a imitar. La atención depende, por un lado, de las características del observador u observadora (por ejemplo, el nivel de activación en el que se encuentre, las destrezas sensoriales que posea, el valor funcional que la conducta tenga para él, las disposiciones perceptivas que tenga, sus expectativas en torno al modelo o la historia de refuerzos que haya vivido). Por otro lado, de las características del modelo (complejidad de su conducta, atracción que ejerza hacia el sujeto, valor funcional que atribuye el observador al comportamiento observado, tipo de conducta, etc.). El aprendizaje observacional se verá más o menos favorecido en función de cómo se combinen las variables del modelo y del observador. En lo que a la retención de información se refiere, Bandura (1977) plantea que desde el momento en que se observa una conducta hasta que se imita puede pasar un 77 https://booksmedicos.org largo lapso de tiempo. En este sentido, el observador u observadora debe ser capaz de retener o almacenar la información en la memoria (aprendizaje latente), para lo que debe crear una representación mental, bien sea verbal, bien por medio de imágenes perceptivas. A este respecto, se debe tener en cuenta que no todo lo que se observa tiene el mismo grado de dificultad para ser aprendido. Si el sujeto se enfrenta a algo difícil de comprender, es menos probable que lo codifique, lo retenga y lo reproduzca. Una vez retenida la información, el siguiente paso sería su reproducción motora. Para poder ejecutarla, el sujeto debe poseer las destrezas motoras necesarias, así como las habilidades de ejecución precisas. Además, debe conseguir que su acción sea similar a la representación mental que ha creado anteriormente. Por último, se encontrarían los procesos motivacionales. Concretamente, se plantea que para que una conducta observada sea reproducida, tiene que haber motivación por parte del sujeto. La motivación depende de las consecuencias de la conducta del modelo (castigo/refuerzo vicario) y del refuerzo que el sujeto se proporciona a sí mismo (refuerzo autoproducido). Además, depende de otros factores como la percepción subjetiva de control que tiene el sujeto sobre la conducta observada, la autoeficacia o grado de probabilidad de que se desenvuelva bien en esa situación que el sujeto se atribuye a sí mismo, las expectativas de éxito o fracaso de la acción observada, etc. Los resultados del aprendizaje observacional se verán influidos por la competencia individual y las habilidades relacionadas con la edad, pero el potencial para adquirir nueva información y ejecutar aquello que se ha aprendido no depende del hecho de estar en un determinado nivel de desarrollo, sino que se mantiene en el curso de todo el ciclo vital (Hurrelmann, 1988 en Reizabal, 2003). Si bien esta teoría ha realizado aportaciones importantes como la hipótesis sobre el papel del aprendizaje observacional y la importancia del refuerzo directo en la adquisición de diferentes conocimientos (por ejemplo, sobre la moral o la tipificación de género), también ha recibido diversas críticas (Durkin, 1995). En primer lugar, la teoría ha sido criticada por no tener en cuenta el nivel de desarrollo cognitivo. En segundo lugar, por proporcionar una explicación demasiado simple del desarrollo humano. En tercer lugar, por no dar la importancia que merecen a los factores biológicos y, por último, por su concepción limitada del contexto social y las influencias sociales. Con respecto a la primera de las críticas, si bien Bandura (1986) asume cambios en las capacidades de procesamiento de la información como consecuencia de la maduración y la experiencia, no comparte la hipótesis piagetiana de la existencia de reestructuraciones estructurales generales, que serían consecuencia de los conflictos entre los conocimientos que posee el sujeto y los descubrimientos empíricos, algo que se considera poco acertado (Grusec, 1992, Grusec y Lytton, 1988; Maccoby y Martin, 1983. Todas en Reizabal, 2003). Sobre la crítica según la cual esta teoría proporcionauna explicación demasiado simple del desarrollo humano, se ha señalado que las nociones de castigo, 78 https://booksmedicos.org recompensa y refuerzo, aunque son centrales, no están debidamente explicadas. A este respecto Hogan y Emler (1978 en Reizabal, 2003) señalan que la definición implícita de estas nociones es circular: algo es reforzante si el sujeto lo considera así. En lo que a la importancia de los factores biológicos en el desarrollo se refiere, algunas críticas sostienen que el ser humano nace con una dotación genética individual que explicaría las diferencias entre sujetos que esta teoría considera consecuencia del hecho de que cada persona tiene un ambiente determinado y especial. Por último, sobre la concepción de contexto social que subyace a esta teoría, Durkin (1995) señala que desde esta perspectiva los principales mecanismos del medio social son el modelado y el refuerzo, sin tener apenas en cuenta la forma en que otras personas ayudan al sujeto a construir e introducirse en el mundo social, cómo se adquieren las representaciones compartidas acerca de los fenómenos interpersonales y societales (es decir, relativos a la sociedad y a la forma en que esta está organizada: las instituciones que en ella existen, los roles desempeñados en las mismas, etc.) y cómo las convenciones sociales hacen posible que se desarrollen algunas conductas, habilidades, etc. y se inhiban otras. La perspectiva etológica: la teoría del apego La principal aportación de la etología a la psicología del desarrollo es la teoría del apego, fruto del trabajo conjunto llevado a cabo por John Bowlby (1907-1990) y Mary Ainsworth (1913-1999) (Bretherton, 1992). Bowlby (1969) aportó los contenidos básicos de la teoría, mientras que Ainsworth (Ainsworth y Wittig, 1969) contribuyó utilizando una metodología innovadora gracias a la cual, además de proporcionar soporte empírico a muchas de las ideas de Bowlby, ayudó a ampliar la teoría. Bowlby (1969) creía que los lazos afectivos son necesidades básicas que hay que satisfacer, porque, de no ser así, pueden aparecer problemas en el desarrollo. Así, subrayó la importancia del apego, entendido como un vínculo afectivo duradero y estable que se crea entre dos personas determinadas. Gracias a ese vínculo, el ser humano logra la seguridad necesaria para explorar el medio físico y social. Como consecuencia del establecimiento del apego, la persona desarrolla un Modelo Interno Activo (MIA) (Bowlby, 1969), es decir, una representación mental sobre sí misma, sobre la figura de apego y sobre las relaciones de apego. Esta representación mental sería construida por los niños y niñas basándose en sus experiencias interactivas. Sin embargo, no se trataría de representaciones de episodios concretos de interacción con la figura de apego, sino que se construiría a partir de la generalización de eventos relevantes de la relación de apego (Main, Kaplan y Cassidy, 1985). Como señala Bowlby (1969), el MIA varía en función de la calidad de las interacciones que mantiene el sujeto con su cuidador o cuidadora e incluye expectativas, creencias y emociones sobre su accesibilidad y disponibilidad, así como 79 https://booksmedicos.org sobre la capacidad de la propia persona para promover la protección y el afecto. De esta forma, los niños y niñas que son cuidados por personas sensibles y atentas a sus necesidades, tenderán a construir una imagen de sí mismas como aceptadas, valoradas y competentes a la hora de promover el afecto de las demás personas. Asimismo, elaborarán una representación de sus cuidadores como personas que responden a sus necesidades en las que se puede confiar. Además, desarrollarán expectativas positivas acerca de las relaciones. Los niños y niñas cuidados por personas insensibles y poco atentas o inconsistentes a sus necesidades, por el contrario, construirán una representación de sí mismas como incapaces de promover protección y cariño y de no ser dignas de ser amadas. Además, tenderán a construir una representación de sus cuidadores basada en la desconfianza sobre la accesibilidad de su cuidado y elaborarán expectativas negativas acerca de las relaciones interpersonales. Ainsworth, por su parte, ideó una innovadora metodología de investigación para analizar la calidad de las relaciones de apego entre la criatura y su figura de apego (término acuñado por ella misma para referirse a la persona hacia la cual la criatura desarrolla el vínculo afectivo. Esa persona constituiría una base segura a partir de la cual la criatura exploraría el mundo físico y social que le rodea). Concretamente diseñó la denominada situación extraña (Ainsworth y Wittig, 1969), prueba que se desarrolla en una cámara Gessell, es decir, un habitáculo de observación compuesto por dos salas separadas por un espejo de una sola vía, de forma que desde una de las salas se puede observar la otra, pero no a la inversa. En la sala que se puede observar, se dejan juguetes y dos sillas. En la sala desde la que se observa, se sitúa la persona que realiza la observación, que registra lo observado por medio de grabaciones de vídeo y audio. La prueba consiste en ocho breves episodios que se resumen en la tabla 1.4. Basándose en los resultados de las investigaciones realizadas por medio de esta metodología, Ainsworth estableció la existencia de tres tipos principales de apego: el apego seguro, el evitativo y el ansioso ambivalente. El primero se caracteriza por el hecho de que la criatura se siente segura cuando se encuentra con su figura de apego, de forma que explora activamente el entorno en el que se encuentran; por el contrario, cuando la figura de apego está ausente, la criatura deja de explorar el entorno y experimenta ansiedad por la separación; cuando la figura de apego vuelve, la criatura se siente aliviada y nuevamente segura. El apego seguro se desarrolla cuando la figura de apego se muestra atenta, sensible y disponible para responder a las necesidades de la criatura, es decir, muestra sensibilidad materna a sus señales (Bell y Ainsworth, 1972). En el caso de desarrollar apego evitativo, la criatura evitará o ignorará a la figura de apego, se mostrará independiente, no mostrará señales de que le afecte su ausencia y, a su vuelta, no buscará acercamiento, sino que la evitará. Además, si la figura de apego muestra conductas para acercarse a ella, la criatura la rechazará. Este tipo de apego se desarrolla cuando la criatura percibe falta de atención por parte de la figura de apego, de forma que cree no tener influencia alguna en la conducta de esta. 80 https://booksmedicos.org Por último, en el caso del apego ansioso ambivalente, cuando la figura de apego está presente la criatura no se aleja de ella y apenas explora el entorno que le rodea. Cuando la figura de apego se marcha, la criatura muestra ansiedad y cuando vuelve, es difícil de consolar y se muestra ambivalente, es decir, por un lado busca acercarse o tener contacto físico con ella, pero, al mismo tiempo, muestra su rechazo. TABLA 1.4 La situación extraña (Ainsworth y Wittig, 1969) Episodio Personas presentes en la sala que se puede observar Duración aproximada Procedimiento 1 Figura de apego y criatura. 1 minuto Se introduce a la figura de apego y a la criatura en la sala en la que previamente se han dejado juguetes y se les deja a solas. 2 Figura de apego y criatura. 3 minutos La figura de apego se sienta, respondiendo a los intentos de jugar o interactuar que le dirige la criatura. 3 Figura de apego, criatura y persona desconocida. 3 minutos Una persona desconocida para la criatura entra en la sala, se sienta y cuando pasa aproximadamente un minuto, charla con la figura de apego durante un minuto. Entonces, se sienta en el suelo y comienza a interactuar con la criatura durante un minuto. 4 Persona desconocida y criatura. 3 minutos La figura de apego se despide de la criatura y sale de la sala por 3 minutos. La persona desconocida responde a las conductas de la criatura. Asimismo, trata de calmarla si se enfada.La duración de este episodio depende del grado de ansiedad generado en la criatura. Si es muy alto, el episodio será más breve. 5 Figura de apego y criatura. 3 minutos La figura de apego vuelve a la sala, saluda a la criatura y, si es necesario, la reconforta y la consuela. Se observa la reacción de la criatura. La persona desconocida abandona sigilosamente la sala cuando entra la figura de apego. 6 Criatura sola. 3 minutos La figura de apego se va de la sala. La duración de este episodio depende del grado de ansiedad generado en la criatura. Si es muy alto, el episodio será más breve. 7 Persona desconocida y criatura. 3 minutos La persona desconocida entra en la sala e intenta consolar a la criatura. 8 Figura de apego y criatura. 3 minutos La figura de apego vuelve a la sala. Si es necesario consuela a la criatura e intenta que vuelva a interesarse por los juguetes. FUENTE: elaboración propia. Años más tarde, Main y Solomon (1990) propusieron la existencia de un cuarto 81 https://booksmedicos.org tipo de apego: el ansioso desorganizado, que se caracterizaría por conductas contradictorias (por ejemplo, la criatura puede buscar intensamente a la figura de apego, para luego rechazarla) o mal dirigidas (puede buscar la cercanía de la persona desconocida en lugar de la de la figura de apego). Las criaturas que desarrollan este tipo de apego pueden mostrar miedo y confusión ante la presencia de la figura de apego, algo que puede ser debido a que esta sea insensible o abusiva. La perspectiva cognitiva Dentro de la perspectiva cognitiva contemporánea se distinguen tres tipos de teorías. Por un lado, las teorías del procesamiento de la información, por otro lado, las derivadas de la epistemología genética de Piaget y que se denominan teorías neopiagetianas y, por último, las basadas en las aportaciones de Vygotsky, denominadas neovygotskianas. 1. Las teorías sobre el procesamiento de la información Las teorías sobre el procesamiento de la información tienen como objetivo describir el desarrollo cognitivo por medio del análisis de los procesos internos (atención, percepción, memoria, planificación, toma de decisiones y fijación de objetivos) a través de los cuales las personas perciben, codifican, almacenan, recuperan y combinan la información para responder a los estímulos. Algunas de estas teorías se basan en la metáfora del ordenador, según la cual el ser humano, al igual que el ordenador, recibe información del medio, la manipula, la almacena, la clasifica y, cuando es necesario, la recupera. Desde la perspectiva del procesamiento de la información el desarrollo sería un continuo y con la edad aumentarían la velocidad, complejidad y la eficacia de los procesos mentales, así como la cantidad y variedad de las informaciones que se pueden almacenar en la memoria. En el seno de esta perspectiva se distinguen diferentes teorías. Entre ellas se encuentran los denominados modelos de dominios, que surgen a partir del debate sobre si la mente es un sistema cognitivo unitario por medio del cual se interpreta cualquier tipo de acontecimiento o si, por el contrario, existen sistemas cognitivos especializados en diferentes tipos de acontecimientos (Gómez y Nuñez, 1998 en Reizabal, 2003). Estos modelos se basan en dos postulados (Rodrigo, 1994): por un lado, que los principales cambios evolutivos se producen en la estructura del conocimiento. Por otro lado, se dice que estos cambios no afectan a todo el sistema cognitivo, sino a determinadas áreas de conocimiento o dominios, de manera que el desarrollo puede variar de un dominio a otro. Existen diferentes modelos de dominios, que se pueden resumir en dos corrientes teóricas: las teorías modulares y las que plantean la existencia de estructuras conceptuales de dominio. Las teorías modulares se denominan así porque se basan en la concepción 82 https://booksmedicos.org modularista de la mente del filósofo y lingüista Jerry Fodor (1983). Según este autor, la mente humana funciona por la actuación de dos tipos de sistemas de procesamiento: sistemas de entrada de datos y sistemas centrales. Los sistemas de entrada consisten en una serie de módulos innatos, es decir, unidades de procesamiento y representación de la información genéticamente especificados. Los módulos tienen una serie de características. Por un lado, funcionan de modo independiente unos de otros. Por otro lado, procesan solo información relativa a un dominio concreto. Además, tienen una base neuronal fija. Su funcionamiento es siempre el mismo y se caracteriza por activarse por medio de la estimulación y funcionar automáticamente con rapidez y autonomía. Además de los módulos, la mente consta de sistemas centrales, es decir, unos procesos cognitivos centrales (aquellos que implican el pensamiento y el razonamiento), que no se están modularmente organizados. El funcionamiento de estos procesos cognitivos centrales o procesador central es muy distinto al de los módulos: son lentos, procesan todo tipo de información, no tienen un carácter obligatorio (una persona, si lo desea, puede decidir no pensar sobre algo), actúan frecuentemente bajo control de la conciencia y están preparados para lograr objetivos cognitivos generales. En opinión de Fodor (1983 en Rodrigo, 1994: 36), el sistema funcionaría de la siguiente manera: «la información que procede del medio externo pasa a través de una serie de transductores sensoriales (para la visión, audición, tacto, etc.) que transforman los datos en el formato que cada módulo es capaz de procesar. La información es específica para cada módulo y es cognitivamente impenetrable para el resto de los módulos. Cada sistema modular, después de procesar rápida y automáticamente esta información, la produce en un formato común, denominado lenguaje de la mente, adecuado para el conocido como procesador central». En lo que al desarrollo de este sistema se refiere, los módulos van entrando progresivamente en funcionamiento con la maduración del cerebro, de forma que se desarrollan invariablemente según una secuencia característica (ontogenia universal). Por el contrario, los procesos centrales no están sujetos a una evolución predecible. De hecho, Fodor (1983) los considera como entidades poco susceptibles a la investigación científica. Esto implica una visión madurativa del desarrollo, en el que la única diferencia que se contempla entre una persona adulta y los niños y niñas es de carácter cuantitativo: los niños y niñas cuentan exactamente con los mismos sistemas que las personas adultas, pero no completamente funcionales. Desde este punto de vista, el desarrollo cognitivo «es la maduración de los procesos que sirven de base a tales sistemas, y la ampliación gradual de los tipos de computaciones a los que pueden aplicarse» (Fodor, 1972: 73). Los planteamientos modularistas han sido criticados por diversas razones. Una de las críticas es la realizada por Marslen-Wilson y Tyler (1987 en Pérez Pereira, 1995), quienes han aportado datos que demuestran que la distinción entre los sistemas de entrada y el procesador central no tiene fundamento. En opinión de estos autores, en 83 https://booksmedicos.org el procesamiento del lenguaje existe la capacidad para integrar la información diversa en la construcción del discurso, algo que no sería posible si se concibe que el procesamiento de estímulos lingüísticos es de carácter encapsulado y modular. Las teorías innatistas-modularistas tampoco atribuyen al medio el papel que le corresponde, pues se considera que simplemente desencadena conocimientos y capacidades preprogramadas (Pérez Pereira, 1995). Además, estas teorías realizan una descripción muy fragmentada del conocimiento (Rodrigo, 1994). Palacios (1999), por su parte, afirma que esta perspectiva se basa en una concepción excesivamente rígida del cerebro humano. En su opinión, la mente humana, lejos de tener preinscritos en su interior el importante número de contenidos psicológicos cuyo origen se ha situado en los módulos, se caracteriza básicamentepor su plasticidad inicial. Las teorías de las estructuras conceptuales de dominio, por su parte, surgen a partir del rechazo de la hipótesis innatista sobre el desarrollo cognitivo, planteando un modelo teórico que intenta articular el innatismo con el constructivismo. Una de las defensoras de este tipo de teorías es la tristemente desaparecida en el año 2016 Annette Karmiloff-Smith (1992 en Reizabal, 2003), quien partía de la base de que existen diferentes dominios, entendidos como «conjuntos de representaciones que sostiene un área específica de conocimiento, en el seno de los cuales existen distintos subconjuntos de dominios concretos o “microdominios”» (Karmiloff-Smith, 1992: 23 en Reizabal, 2003). Dichos dominios estarían conectados por medio de una serie de mecanismos de procesamiento de carácter general gracias a los cuales se produce el desarrollo del conocimiento específico de cada dominio. De esta forma, consideraba que el desarrollo es un proceso de dominio específico, es decir, el almacenamiento y procesamiento de la información pueden tener características específicas en determinados dominios, pero no es necesariamente modular en el sentido de que no tiene por qué ser obligatorio ni estar encapsulado. Existen algunos dominios sobre los que la mayoría de las personas adquieren rápida y fácilmente conocimientos, mientras que el desarrollo del conocimiento en otros dominios suele requerir más tiempo y mayores esfuerzos por parte del sujeto (Hatano y Takahashi, 2005). Los primeros, a los que se les ha denominado dominios esenciales o privilegiados (Siegler y Crowley, 1994; Wellman e Inagaki, 1997 en Reizabal, 2003), se refieren a conocimientos vitales para la supervivencia de la especie y son compartidos por la mayoría de los adultos de todas las culturas y subculturas. Estos conocimientos son adquiridos por los niños a edades tempranas y sin grandes dificultades, porque los seres humanos están preparados para ello. Entre los dominios esenciales o privilegiados se encuentran las capacidades interpersonales conocidas como teoría de la mente, a la que se hará referencia en el capítulo 5. Aquellos dominios cuyo conocimiento requiere más tiempo y mayores esfuerzos por parte del sujeto han sido denominados no privilegiados o periféricos y están relacionados con conocimientos y habilidades que un sujeto adquiere por medio de su profesión o sus aficiones. Como crítica a esta perspectiva, se ha dicho que realiza una descripción muy 84 https://booksmedicos.org fragmentada del conocimiento (Rodrigo, 1994). 2. Las teorías neopiagetianas Se denominan teorías neopiagetianas a aquellas que combinan la teoría de Piaget con la perspectiva del procesamiento de la información. Existen diferentes teorías neopiagetianas, pero como no es posible analizar todas ellas, a modo de ejemplo se va a describir la propuesta por Kurt W. Fischer (Fischer, 1980; Fishcher y Bidell, 1998), denominada Teoría dinámica de las habilidades. Dicha teoría está centrada en el concepto de habilidad (skill), que Fischer entiende que abarca tanto a la persona como al contexto en el que esta desarrolla una tarea específica. Según la teoría, el desarrollo de las habilidades cognitivas sería fruto de la interacción entre la persona con una tarea en un contexto determinado y se produciría en 4 escalones (tiers): el reflejo, el sensoriomotor el representacional y el abstracto, que se caracterizarían por el tipo de habilidades que poseería la persona en cada uno de ellos. En el primero de ellos, que discurriría en loscuatro primeros meses de vida, la criatura solo dispondría de los reflejos, que podrá ir controlando, coordinando y organizando. En el escalón sensoriomotor (4 meses-2 años), existe la capacidad de realizar acciones adquiridas, que se irá controlando, coordinando y organizando progresivamente hasta desarrollar las capacidades intelectuales encontradas en los estudios piagetianos. El estadio representacional (2-12 años) coincide con el período preoperacional de Piaget, y en el que los niños y niñas disponen ya de destrezas representacionales que irán aumentando, lo que les permitirá conocer las propiedades lógicas de los objetos. Por último, a partir de entre los diez y doce años los niños y niñas serán capaces de pensar independientemente de las características de los objetos, merced a la adquisición de las destrezas abstractas que caracterizan este último escalón. 3. Las teorías neovygotskyanas La mayoría de los autores y autoras que comparten los planteamientos teóricos de Vygotsky está de acuerdo en considerar que la teoría Vygotskiana es un proyecto inacabado, probablemente debido a que su temprana muerte no le permitió concretar y desarrollar totalmente su teoría. En este sentido, sus seguidores y seguidoras se han dedicado a elaborar teorías que completan y perfilan la propuesta original. Si bien son muchas las teorías neovygotskianas (por ejemplo, Cole, 1996, Rogoff 1989, 1990; Valsiner, 1987, 1997, 2000, 2001 y Wertsch, 1985), se va a describir una de ellas a modo de ejemplo, concretamente, la de la psicóloga norteamericana Barbara Rogoff. Como ella misma señala en su página web, el grupo de investigación al que pertenece esta autora está centrado en el análisis de la influencia de las variables culturales en el aprendizaje, centrando especialmente su interés en la herencia cultural de comunidades de las Américas como la indígena, la mexicana o la guatemalteca. Concretamente, Rogoff está interesada en los aspectos culturales de cuestiones como 85 https://booksmedicos.org la colaboración, el aprendizaje por observación, el rol de las personas adultas como instructoras o en las oportunidades que niños y niñas tienen para participar en actividades culturales (https://people.ucsc.edu/~brogoff/). Rogoff (1989, 1990) ha estudiado la evolución que se produce en el control de una tarea durante la interacción entre el niño o la niña y una persona adulta. En diversas investigaciones esta autora ha observado que la criatura participa activamente en el dominio de una capacidad por medio de la interacción social. En uno de estos estudios (Rogoff, 1990), observó a un sujeto de doce meses jugando junto con una persona adulta con una caja sorpresa cuya tapa, al hacer girar una manivela, se abría haciendo salir un muñeco. En el primer episodio, la persona adulta realizaba completamente la manipulación del juguete (haciendo salir el muñeco y volviéndolo a meter cerrando la tapa) mientras el sujeto observaba atentamente lo que hacía. En el segundo episodio, el sujeto intentaba meter el muñeco en la caja mientras la persona adulta le ayudaba y le animaba verbalmente. En el tercer episodio, el sujeto intentaba dar vueltas a la manivela y en el cuarto episodio parecía pedir independencia en el manejo de la manivela, siendo ayudado por la persona adulta. En opinión de Rogoff (1989, 1990), el sujeto, lejos de ser un espectador pasivo, juega un papel activo en todo este proceso ya que, mediante contacto ocular, gritos, sonrisas, cambios de postura, etc. va indicando a la persona adulta su nivel de participación y negociándolo con ella. En este sentido, el sujeto también maneja la interacción. Esta participación activa del sujeto se enmarca en una concepción más amplia de la facilitación social del desarrollo individual. Rogoff (1990) considera que en la interacción, la persona adulta guía la participación del niño o la niña mediante tres actividades. Por un lado, le ayuda a establecer puentes entre habilidades que le son familiares y aquellas que se requieren en nuevas situaciones. Así, le ayuda a comprender cómo interpretar la situación mediante formas de comunicación emocional y no verbal (por ejemplo, la referencia social o expresiones emocionales y miradas que los niños y niñas pueden interpretar hacia los diez meses) y posteriormente con el lenguaje, logrando así un significado compartido de la situación (intersubjetividad). Por otro lado, las personas adultas guían el desarrollo estructurando situaciones, seleccionandoactividades y material apropiados para el nivel de la criatura. Pero en la disposición de la situación, también ella aporta su granito de arena mostrando o no su interés y expresando sus preferencias por ciertas actividades. En estas situaciones estructuradas por la persona adulta, se establece una división de la responsabilidad, de manera que se procura mediante el «andamiaje» la participación del sujeto. Por último, la persona adulta también procura que se realice la transferencia de responsabilidad en el manejo de una situación al sujeto, para lo que debe ser sensible a la competencia que este posee en la tarea, de manera que la responsabilidad se transfiera cuando el niño o la niña sea capaz de manejar la situación. Esto exige la revisión permanente del andamiaje, de manera que haga avanzar en la ZDP. Rogoff, a diferencia de otros autores y autoras como, por ejemplo, Wertsch, no 86 https://people.ucsc.edu/~brogoff/ https://booksmedicos.org cree necesario el proceso de internalización para explicar el desarrollo y sugiere que debe considerarse al individuo como un sujeto activo que se apropia de algunos aspectos de la actividad en la que ya está implicado como participante y observador activo, con los aspectos interpersonales de su funcionamiento integrantes de sus aspectos individuales. En este sentido, lo que se practica en la interacción social no está nunca en el exterior de una barrera y no hay necesidad de proceso de internalización separado. De esta forma, crea un todo difuso integrando persona y cultura en una especie de fusión etérea que sustrae el objeto substancial de la psicología del desarrollo; las relaciones entre persona y cultura. Rogoff (1989) también considera que no es posible estudiar las capacidades y procesos cognitivos fuera del contexto en el que se produce la actividad en tanto en cuanto entiende que para comprender los procesos mentales es necesario comprender los procesos sociales. La unidad de análisis psicológico debe ser la actividad socialmente organizada. Por un lado, el sujeto vive en una cultura que tiene una determinada estructura social y en la que se organiza un determinado tipo de actividades cuyo significado viene dado socialmente. Por otro lado, la mayor parte de las actividades intelectuales ocurren en contextos cotidianos de interacción con otras personas. En el marco de estas actividades se producen procesos de guía de la persona adulta, gracias a los que el sujeto establece los objetivos de la actividad, negocia los medios para alcanzarlos, etc. El contexto social no solo proporciona instrumentos útiles para la actividad cognitiva (ordenadores, sistema de escritura, etc.), sino también provee prácticas que facilitan soluciones apropiadas a los problemas (sistemas de archivación en oficinas, etc.). A esto le denomina determinismo cultural. La perspectiva contextual: la teoría bioecológica de Bronfenbrenner Según la perspectiva contextual, para entender el desarrollo es necesario analizar el contexto social en el que se produce. Una de las teorías contemporáneas más representativas de este enfoque sería la teoría bioecológica de Urie Bronfenbrenner (1917-2005), según la cual existen cinco ambientes o contextos que influyen en el desarrollo de una persona (Bronfenbrenner 1979, 1986, 1994; Bronfenbrenner y Morris, 1998 en Papalia y Feldman, 2012): microsistema, mesosistema, exosistema, macrosistema y cronosistema. El microsistema hace referencia al entorno más cercano de la persona en desarrollo y abarca las interacciones que esta mantiene con las personas que le rodean, los roles que asume y las actividades que realiza en los contextos en los que participa en las diferentes etapas de su ciclo vital. La familia, la escuela o el trabajo serían ejemplos de microsistemas. El desarrollo tendría lugar por medio de la participación de la persona en los microsistemas de los que forma parte. El mesosistema, por su parte, haría referencia a la interacción entre dos microsistemas. Las relaciones entre la familia y la escuela (las reuniones entre madres, padres y profesorado) serían ejemplos de mesosistemas. 87 https://booksmedicos.org El tercer contexto al que se refiere Bronfenbrenner es el exosistema. Como su nombre lo indica, se refiere a microsistemas «externos» al sujeto, es decir, en los que no participa activamente, pero que afectan a los microsistemas en los que participa y, en consecuencia, a su desarrollo. Por ejemplo, aunque un niño no participe en el lugar en el que trabaja su madre, este contexto puede afectar a su desarrollo, dado que un ascenso puede conllevar una mejora de la relación entre la madre y su familia, algo que afectará positivamente al desarrollo de las personas que participan en ese microcontexto. Por el contrario, un recorte en su salario puede afectar negativamente a las relaciones de la madre y las personas que conviven con ella y, en consecuencia, a su desarrollo. El micro-, el meso- y el exosistema suelen verse influidos por el macrosistema, es decir, el sistema político, económico, la cultura, los sistemas de creencias y las ideologías dominantes. Por último, el tiempo genera cambios o constancias en la persona y en todos los sistemas descritos hasta el momento y, en ese sentido, influye en el desarrollo humano. Es por eso que Bronfenbrenner hace referencia al cronosistema, es decir, la dimensión temporal. Para entender el desarrollo humano es necesario atender a todos estos sistemas, cada uno de los cuales, como las muñecas rusas, se incluiría en el siguiente. Al igual que el resto de las teorías, la teoría bioecológica de Bronfenbrenner ha recibido numerosas críticas, entre las que destaca que no presta atención a los factores biológicos y cognitivos en el desarrollo. La perspectiva del ciclo vital Desde la perspectiva del ciclo vital se plantea que la ontogénesis del ser humano se inicia con la fecundación y dura hasta la muerte, de forma que la persona también se desarrollaría tanto en la madurez como en la vejez, rompiendo con la idea de que en estas etapas únicamente se producen declive y pérdidas (Baltes, 1987, 1997; Baltes, Reese y Lipsitt, 1980; Baltes et al. 2006. Todas en Lerner, Lewin-Bizan y Alberts, 2011). 88 https://booksmedicos.org Figura 1.10.—Según la teoría bioecológica de Bronfenbrenner, cada uno de los sistemas, como las muñecas rusas, se incluiría en el siguiente (elaborada por Denys Gonzalez). En opinión de Mavis Hetherington y Paul Baltes (1988), los principios básicos de esta perspectiva serían los siguientes: 1. El desarrollo humano es un proceso de cambio que dura todo el ciclo vital y tiene carácter sucesivo, es decir, los cambios ocurridos en una etapa influyen, al menos en parte, en los que acontezcan en las siguientes. Cada etapa del desarrollo tiene rasgos y valores determinados, de forma que ninguna es más o menos relevante que otra. 2. El desarrollo en el ciclo vital es multidimensional, es decir, ocurre en diferentes dimensiones que interactúan entre sí. Concretamente, las dimensiones biológica, cognitiva y socioemocional, por lo que para analizar el desarrollo humano es necesario tener en cuenta todas estas dimensiones. 3. El desarrollo es multidireccional, es decir, cada uno de los cambios que conlleva puede tener diferentes direcciones, de forma que supongan tanto ganancias como pérdidas. Así, el desarrollo no sería un proceso compacto que únicamente supone avance y crecimiento, sino un proceso variable y multidireccional que puede acarrear tanto crecimiento y progreso como declive y pérdidas. 4. El desarrollo se ve influido tanto por las condiciones biológicas como por las culturales e históricas, aunque la influencia relativa de cada una de ellas puede variar durante el ciclo vital. Mientras que capacidades biológicas como la coordinación o la audición con el tiempo sufren un declive, aquellas con base 89 https://booksmedicos.org cultural aumentan, compensando el deterioro que pueden sufrir las primeras. 5. El desarrollo implica plasticidad, es decir, modificabilidadintrapersonal, de forma que las experiencias y las condiciones vividas por la persona afectan a su desarrollo en el ciclo vital. A modo de ejemplo, cabe destacar que muchas capacidades humanas son susceptibles de mejorar con el entrenamiento y la práctica, incluso en la vejez. 6. El desarrollo conlleva realizar cambios en la distribución de recursos como tiempo, energía, dinero o talento. En tanto en cuanto los recursos pueden utilizarse para fines como el crecimiento (como puede ser el caso de mejorar una competencia), el mantenimiento o la recuperación (como cuando se practica alguna actividad física para conservar o recuperar la forma) y el afrontamiento de las pérdidas, la distribución de recursos para cada uno de estos fines suele cambiar a medida que pasa el tiempo. De esta forma, en la niñez y en la juventud los recursos suelen utilizarse principalmente para el crecimiento, mientras que en la madurez se reparten entre las tres funciones y en la vejez se suelen dirigir principalmente a afrontar las pérdidas. 7. El contexto histórico y cultural influyen en el desarrollo ontogenético, de forma que este puede variar en función de las condiciones histórico-culturales en las que ocurre. En este sentido, el desarrollo de personas pertenecientes a diferentes generaciones es diferente. 8. Multidisciplinariedad: en tanto en cuanto son muchos los factores que pueden influir en él, para entender bien el desarrollo humano es necesario analizarlo desde una perspectiva multidisciplinar. 9. Contextualismo: se plantea que el desarrollo de un ser humano sería resultado de tres tipos de influencias: las normativas relacionadas con la edad, las normativas relacionadas con acontecimientos histórico-culturales y las no normativas. Detengámonos ahora en el último principio para analizar en qué consisten los tres tipos de influencias. Una influencia normativa sería un evento que experimenta la mayoría de las personas de una cultura de forma similar en un determinado momento histórico. Dentro de los eventos normativos se distinguen aquellos determinados por la edad y los determinados por la historia. Los primeros son eventos biológicos y ambientales relacionados con una determinada edad cronológica. A modo de ejemplo de evento biológico se puede citar la pubertad y de evento social el ingreso en la educación formal. Los acontecimientos normativos determinados por la historia, por su parte, son sucesos biológicos y ambientales que se relacionan con un momento histórico o que afectan a una generación concreta. Ejemplos de estos acontecimientos serían eventos históricos (como, por ejemplo, las guerras) o la evolución sociocultural (por ejemplo, las prácticas de crianza o el sistema educativo). Los acontecimientos no normativos, por su parte, son sucesos relevantes que ocurren a una minoría y que suelen tener un gran impacto en la vida de las personas 90 https://booksmedicos.org que los experimentan. No están relacionados con la edad y pueden ocurrir en cualquier momento. El ganar un premio gordo de la lotería o sufrir una grave enfermedad serían ejemplos de estos sucesos. Los sucesos normativos suelen convertirse en no-normativos cuando ocurren fuera del período de edad en el que se esperan. Por ejemplo, hoy día en nuestra cultura es normativo tener descendencia entre los veinticinco y los cuarenta años aproximadamente. Sin embargo, si se tiene con dieciséis o con sesenta años, ese suceso normativo pasa a ser no-normativo. También es normativa la viudedad en la vejez, pero no lo es en la juventud o en la madurez. Además de aportaciones teóricas, la perspectiva del ciclo vital ha proporcionado avances metodológicos, ya que ha supuesto un fuerte espaldarazo a los diseños longitudinales y secuenciales, a los que se hará referencia en el capítulo 2 de este manual. 4.5. Síntesis Cada uno de los modelos descritos en las páginas precedentes puede ser más o menos adecuado dependiendo de la parte de la realidad social cuyo desarrollo se pretenda analizar. Lo que es cierto es que todos ellos han contribuido de forma importante a la comprensión del desarrollo humano. Por un lado, la perspectiva psicoanalítica ha puesto de manifiesto la importancia de las diferentes etapas del ciclo vital. Por otro lado, las teorías del aprendizaje han aportado importantes reflexiones acerca del papel contexto y, más concretamente, del refuerzo, del castigo y del aprendizaje observacional en el desarrollo de determinadas conductas sociales (moral, tipificada por el género, etc.). Por su parte, la teoría del apego ha aportado datos que indican que los bebés cuentan con una serie de predisposiciones biológicas propias de la especie que resultan fundamentales, además de subrayar la importancia que los lazos afectivos tienen en el desarrollo de las personas. Las teorías cognitivas han dejado constancia del papel que la participación activa del sujeto en las interacciones sociales tiene en el desarrollo del conocimiento. Por último, los modelos contextuales y la perspectiva del ciclo vital han puesto de manifiesto la importancia del contexto en el desarrollo. Por todo lo expuesto, se plantea una posición ecléctica a la hora de comprender e investigar el desarrollo humano. Desde esta posición se reconoce, por un lado, la importancia de las predisposiciones propias de la especie en el curso del desarrollo; por otro lado, se reconoce la importancia de la actividad del sujeto en dicho desarrollo; por último, también se reconoce la importancia del contexto. ACTIVIDADES PRÁCTICAS 1. Los derechos de los niños y las niñas 91 https://booksmedicos.org Objetivo. Comprobar el cumplimiento de los derechos de los niños y de las niñas. Procedimiento. Lectura del texto 1. Una vez leído, analizar si en la situación que en él se refleja se vulnera alguno de los derechos recogido en la denominada Declaración de los derechos del niño (ONU, 1959), que ha sido tratada en el apartado 4. TEXTO 1 La historia de la hermana de Piyush es la misma historia que la de cualquier otra chica nacida en el norte de la India. Nació en una familia de agricultores, era una familia pobre. En ese contexto, las mujeres no tienen derecho a mandar y la educación que reciben es más pobre que la que reciben los hombres. Así, cuando la madre de Piyush vio que la recién nacida no tenía pene, se asustó y decidió asesinarla. Para ello, hay diversas maneras: una de ellas, llenar la nariz y la boca de arroz a la niña y colocarle un cojín en la cara hasta que se ahogue. En otra, no darle de comer en un largo período de tiempo, hasta que fallece. La madre de Piyush utilizó el método del arroz. Es un método común en muchos países, y se calcula que entre las recién nacidas mueren al año un millón de ellas, por el simple hecho de ser chicas. 2. Análisis de los contextos del desarrollo Objetivo. Analizar los contextos de desarrollo recogidos en la teoría bioecológica. Procedimiento. Una vez leído el apartado referido a la teoría bioecológica de Bronfenbrenner, realizar lo siguiente: — Elegir una persona conocida o un personaje de alguna película o serie de televisión. — Analizar sus contextos de desarrollo. Concretamente: • Microsistema: identificar y analizar sus microsistemas, es decir, describir el entorno y las personas que los conforman, los roles, las relaciones e interacciones que tienen. • Mesosistema: analizar la relación entre microsistemas. • Exosistema: analizar los exosistemas que pueden estar influyendo en el desarrollo de esa persona. • Macrosistema: analizar el contexto cultural y sociopolítico de la persona elegida (sistema político, económico, cultura, sistemas de valores, creencias, costumbres, ideologías, etc.). • Reflexionar sobre la influencia que tienen todos estos contextos en el desarrollo de la persona que se está analizando. 92 https://booksmedicos.org PREGUNTAS DE REFLEXIÓN Una vez leído el capítulo 1, trata de responder a las siguientes cuestiones: 1. ¿Qué es el desarrollo humano? 2. ¿Qué tres ámbitos se distinguen en el desarrollo humano?Pon un ejemplo de cada uno de ellos. 3. Elige a una persona que conozcas y trata de analizar qué edad tendría en cada una de las modalidades de edad (Bentley, 2007; Bueno, Vega y Buz, 2005; Cavanaugh y Blanchard-Fields, 2002; Huyck y Hoyer, 1982) descritas en el capítulo. 4. Completa la siguiente tabla con los procesos de hominización: (Descargar o imprimir) Procesos biológicos Procesos socioculturales Procesos psicológicos 5. Resume en una frase las aportaciones de los siguientes autores y autoras: Locke, Rousseau, Darwin, Preyer, Shinn, Baldwin, Freud, Hall, Binet, Watson, Gessell, Piaget, Wallon, Vygotsky y Bühler. 6. Resume en la siguiente tabla los principales postulados de las perspectivas teóricas que en ella se recogen: (Descargar o imprimir) Perspectiva Postulados Psicoanalítica: teoría sobre el desarrollo psicosocial Aprendizaje: teoría del aprendizaje social Etológica: teoría del apego Cognitiva: perspectiva del procesamiento de la información Cognitiva: teorías neopiagetianas Cognitiva: modelos neovygotskianos Perspectiva contextual: teoría bioecológica AUTOEVALUACIÓN 93 http://www.edistribucion.es/piramide/262541/procesos_hominizacion.pdf http://www.edistribucion.es/piramide/262541/postulados.pdf https://booksmedicos.org 1. El desarrollo humano: a) Es un proceso uniforme, que ocurre en todos los individuos al mismo tiempo y en el mismo momento. b) Es un proceso gradual que implica tanto cambios cualitativos como cuantitativos. c) Es un avance en etapas como postulaban Freud, Bühler, Erikson o Piaget, por ejemplo. d) Todas son correctas. 2. La filogenia: a) Es la esencia de la ley biogenética fundamental de Preyer. b) Es la consecuencia de la ontogenia. c) Está comprendida en la ontogenia. d) Todas son correctas. 3. Los procesos de hominización implican: a) Posición erecta, liberación de la mano e inmadurez. b) Interacción y transmisión de la información. c) Procesos biológicos, psicológicos y socioculturales. d) Las tres son correctas. 4. La aportación de Stanley Hall: a) Es la creación de cuestionarios y de la metodología transversal. b) Es la explicación del desarrollo en etapas denominadas psicosociales. c) Es el esfuerzo por sistematizar la estructura y dinámica de la personalidad. d) Ninguna de las anteriores es cierta. 5. Una de las aportaciones de Charlotte Bühler: a) Es la idea de que el objeto de estudio de la psicología del desarrollo debe ser el desarrollo humano en el ciclo vital. b) Es la explicación del desarrollo de la personalidad en estadios. c) Es la idea de que el desarrollo humano es multidimensional. d) Ninguna de las anteriores es cierta. 6. Desde la perspectiva del ciclo vital: a) El desarrollo humano puede verse influido únicamente por condiciones culturales e históricas. b) El desarrollo humano en el ciclo vital es unidimensional. c) El desarrollo humano en el ciclo vital es unidireccional. 94 https://booksmedicos.org d) Ninguna de las anteriores es cierta. SOLUCIONES 1 2 3 4 5 6 b c c a a d REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Ainsworth, M. D. S. y Wittig, B. (1969). Attachment and exploratory behaviour of one-year-olds in a strange situation. Determinants of infant behaviour. Londres: Foss. Alzate, M.V. (2001). Concepciones e imágenes de la infancia. Revista de Ciencias Humanas, 28. 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CONCEPTOS BÁSICOS Acomodación Exosistema Adaptación Figura de apego Adolescencia Función simbólica Animismo Habilidad Apego Herencia Aprendizaje observacional Hipótesis Artificialismo Imitación persistente Asimilación Innatismo Cámara Gesell Intimidad Cambio cuantitativo Internalización Cambio cualitativo Invariante funcional Castigo Irreversibilidad Centración Latencia Ciclo vital Ley de doble formación Cinemanálisis Lógica relacional Clasificación Mecanismo de exclusión Complejo de Edipo/Electra Medio Condicionamiento respondiente Mesosistema Continuidad del desarrollo Método Montessori 99 https://booksmedicos.org Crisis normativa Metodología transversal Cronosistema Microsistema Cuestionario Modelo interno activo Darwinismo Módulo Desarrollo Niñez temprana o etapa preescolar Desarrollo biológico Niñez media o etapa escolar Desarrollo cognitivo Pensamiento formal Desarrollo filogenético Período crítico Desarrollo ontogenético Período sensible Desarrollo socioemocional o socioafectivo Perspectiva holística del desarrollo Descentración Plasticidad Desfase horizontal Primera infancia Determinismo cultural Procesamiento de la informaciónDiscontinuidad del desarrollo Procesos biológicos de hominización Dominio Procesos psicológicos de hominización Edad adulta Procesos socioculturales de hominización Edad biológica Procesos psicológicos superiores Edad funcional Psicología del desarrollo Edad psicológica Razonamiento transductivo Edad social o sociocultural Reacción circular Efecto Baldwin Realismo Ego o yo Refuerzo Egocentrismo Reversibilidad Ello Sensibilidad materna Empirismo Situación extraña Epistemología genética o constructivismo Selección natural Estadio de las operaciones concretas Suceso normativo Estadio preoperacional Suceso no normativo Estadio sensoriomotor Sugestión imitativa Etapa anal Superyó 100 https://booksmedicos.org Etapa fálica Teoría sociocultural Etapa genital Tercera edad Etapa oral Test de inteligencia Etapa prenatal Zona de desarrollo próximo 101 https://booksmedicos.org 2 La investigación en psicología del desarrollo INTRODUCCIÓN El objetivo de la psicología del desarrollo es la descripción, explicación y optimización de los cambios evolutivos que suceden en el ser humano en el curso de su ciclo vital. Con el fin de lograr este objetivo, la disciplina ha desarrollado su propia metodología de investigación basada en el método científico. 1. EL MÉTODO CIENTÍFICO El método científico es un procedimiento de investigación sistemático y controlado del objeto de estudio, que consta de las siguientes fases: 1. Formulación del problema o de la pregunta de investigación que debe ser resuelta: basándose en investigaciones previas, en una teoría concreta o en la observación y reflexión personal, se plantea una pregunta que sea relevante para describir, explicar u optimizar el desarrollo humano. Las preguntas que se suelen plantear en psicología del desarrollo pueden ser descriptivas (por ejemplo: ¿cuáles son las características de la memoria en personas mayores?), de relación (por ejemplo: ¿existe relación entre el nivel formativo-educativo de madres y/o padres y el rendimiento académico de sus hijos e hijas?) o de causalidad (¿la realización de deberes aumenta el rendimiento cognitivo de niños y niñas?). Dependiendo de la pregunta, se eligen el tipo y el diseño de investigación que se deben utilizar (véanse apartados 3 y 4, respectivamente). 2. Desarrollo de una hipótesis o predicción específica que pueda ser verificada: una vez planteado el problema o la pregunta de investigación, se reformula en forma de hipótesis, es decir, en una predicción específica que puede ser demostrada. La hipótesis debe plantearse de la manera más concisa posible por medio de una proposición afirmativa, utilizando el futuro simple o el condicional («si... entonces...»). Para avanzar en el conocimiento científico y poder desarrollar una hipótesis adecuada es muy importante el conocimiento teórico del problema a analizar. Para ello, el investigador o investigadora tendrá que realizar numerosas búsquedas bibliográficas en diferentes bases de datos y actualizar toda la información de la que dispone (véase apartado 6 del presente capítulo). 3. Comprobación de la hipótesis: para comprobar la hipótesis, se diseña un proyecto de investigación, que se lleva posteriormente a cabo y que demuestra 102 https://booksmedicos.org la verdad o falsedad de la misma. El diseño de la investigación incluye elementos concretos que ayudan a someter a prueba la hipótesis. Es una parte muy delicada y que requiere de mucha reflexión pues, entre otras cosas, supone determinar cuestiones como las variables independientes y dependientes (véase apartado 3.2), el número de sujetos muestrales, cuál va a ser el método que se va a utilizar para la recogida de datos o el tipo de análisis estadístico que se empleará. 4. Extracción de una serie de conclusiones a partir de los resultados obtenidos en la investigación: en esta fase se extraen las conclusiones a partir de los resultados de la investigación, evitando aquellas que no estén basadas en los mismos. Para ello, en primer lugar, se analizan estadísticamente los datos recogidos y, a continuación, se interpretan los resultados obtenidos. Por último, se realiza una discusión en la que se analizan los resultados en relación con la hipótesis planteada y la teoría elegida para explicar el problema. 5. Difusión de los resultados de la investigación: una vez finalizada la investigación, deben difundirse los resultados por medio de cauces como los congresos, las charlas, los artículos de revistas u otras publicaciones. En todos ellos, el o la investigadora debe describir el procedimiento utilizado en la investigación y los datos que se han obtenido con todo detalle, para que otros investigadores puedan evaluar las conclusiones y/o repetir la investigación. En la figura 2.1 se resumen las fases del método científico. 2. TÉCNICAS DE RECOGIDA DE DATOS Con el fin de comprobar las hipótesis, se deben obtener datos, para lo que se utilizan una serie de técnicas, cuya elección depende de las características específicas de la investigación que se pretende llevar a cabo, de sus objetivos y de sus hipótesis. FUENTE: elaboración propia. 103 https://booksmedicos.org Figura 2.1.—Fases del método científico. Las técnicas de obtención de datos deben tener dos cualidades: fiabilidad y validez. Una técnica de recogida de datos es fiable cuando siempre que se aplica produce resultados equivalentes, consistentes y estables. Por su parte, una técnica de recogida de datos tendría validez si mide correctamente aquello que se desea medir. A continuación se presentan algunas de las técnicas de obtención de datos más utilizadas en el ámbito de la psicología del desarrollo. Concretamente la observación, los estudios de caso, las entrevistas y cuestionarios, el método clínico, los test estandarizados, las medidas electrofisiológicas, la resolución de problemas estandarizados, las técnicas basadas en el aprendizaje y las técnicas de role playing, historias, juegos y fotografías. 2.1. La observación Se podría decir que la observación es uno de los métodos constitutivos de la psicología del desarrollo (Arranz, 1998), ya que fueron las observaciones biográficas practicadas por Darwin con su hijo Doddy las que ofrecieron los primeros datos científicos sobre el desarrollo humano. Las personas que utilizan este método se dedican a observar sistemáticamente a los sujetos y registrar sus conductas en situaciones concretas. Dentro de la observación científica, se distinguen la natural y la de laboratorio. En la observación natural, se observa la conducta del sujeto en las circunstancias de su vida cotidiana. Por ejemplo, se puede observar a niños y niñas mientras llevan a cabo un juego simbólico —como jugar con muñecos— con el fin de analizar su conocimiento sobre los estados mentales de otras personas (es decir, la teoría de la mente, que se analizará en el capítulo 5). Se debe procurar que el ambiente de la observación sea, como su propio nombre indica, «natural», es decir, tanto la persona que observa como el sujeto o grupo observado deben comportarse espontáneamente. En este tipo de observación no se introducen variables nuevas ni se manipulan las existentes por parte de la persona que lleva a cabo la investigación. Entre las ventajas de la observación natural destacan su alta validez ecológica; el hecho de que no media la conducta verbal; que se observan los fenómenos globalmente, tratando de asumir toda su complejidad y, por último, que es el único método que permite conocer cómo se comportan los seres humanos en la vida cotidiana. Sin embargo, tiene algunas desventajas. Es el caso de aquellas conductas que son tan sumamente infrecuentes o indeseables socialmente que es difícil poder observarlas en el ambiente natural. Otra de las limitaciones es la influencia que la persona que lleva a cabo la observación puede ejercer con su presencia en la conducta de los sujetos observados. Con el fin de superar esta limitación, actualmente se suelen utilizar estrategias como grabar en vídeo desde un lugar ocultoo pasar con los sujetos observados un lapso de tiempo anterior al inicio de la observación para que se acostumbren a la presencia del observador u observadora y se comporten de manera 104 https://booksmedicos.org natural. En la observación de laboratorio, por su parte, la situación está diseñada por la persona que va a realizar la investigación, quien produce las condiciones que pueden dar lugar a la conducta objeto de estudio en un lugar preestablecido para dicho fin, que puede ser un laboratorio u otro lugar como un aula. En la observación de laboratorio se definen de antemano las conductas a observar y la manera en que se van a registrar dichas conductas. Así, se registra la conducta de la forma establecida cada vez que ocurre. Es importante entrenar a las personas que van a realizar la observación, de forma que obtengan un protocolo esencialmente similar, dado que han observado la misma conducta. En este sentido, en la observación de laboratorio existe un control mayor y, sobre todo, una sistematización en el registro de las conductas y en la ponderación de las mismas, por medio del cual se logra un alto grado de fiabilidad y validez. A modo de ejemplo de este tipo de observación, se puede citar el experimento denominado «abismo visual» desarrollado por Gibson y Walk (1960) para estudiar el desarrollo de la percepción de la profundidad, y cuyo procedimiento es el siguiente: se coloca al niño o niña sobre una mesa de cristal, en la cual hay pegada una imagen que simula un suelo de cuadros blancos y rojos. Esa imagen se extiende únicamente hasta la mitad de la mesa y a partir de ahí únicamente hay cristal transparente, debajo del cual se ve un suelo rojo y blanco cuadriculado real. De esta forma, se simula un «abismo» o desnivel, al otro lado del cual se sitúa un juguete atractivo y la madre, el padre u otra persona que sea importante para el sujeto observado. Esta persona le llama para que vaya hacia ella a coger el juguete. En esta situación, se observa la reacción del sujeto que está siendo observado. Entre las ventajas de la observación de laboratorio se encuentra el hecho de que permite centrarse sobre el aspecto concreto que se pretende estudiar y que es posible establecer comparaciones entre sujetos. Sin embargo, también tiene sus inconvenientes como, por ejemplo, su escasa validez ecológica y que la situación determinada por la persona que realiza la observación puede no facilitar el descubrimiento de conductas nuevas. 2.2. Estudios de caso Otro método de investigación, similar a la observación natural, es el estudio de caso, en el que se observa la conducta de una única persona en la vida real. Este método fue empleado por psicólogos como Freud o Piaget en sus investigaciones sobre el desarrollo psicológico. Los estudios de caso que realizó con sus pacientes, ayudaron a Freud a mejorar su teoría y a perfeccionar sus técnicas terapéuticas. Piaget, por su parte, desarrolló su teoría del desarrollo cognitivo (véase capítulo 1), estudiando de forma sistemática a sus dos hijas y a su hijo a lo largo de la infancia. Otro ejemplo de estudio de caso es el realizado por Ovide Decroly (1929 en Reizabal, González y Sádaba, 2007) titulado Las primeras nociones de valor objetivo y subjetivo. Observaciones relativas a la evolución de esas nociones en la pequeña S, 105 https://booksmedicos.org formado por observaciones del comportamiento de una niña desde los 37 meses hasta casi los 7 años. En este estudio se describía la forma en que la niña iba desarrollando conocimientos acerca de cuestiones como las monedas, el valor del dinero, el proceso de compraventa, las vueltas o la relación entre el trabajo y el dinero. Además de avances teóricos, por medio de los estudios de caso también se han desarrollado conocimientos acerca del funcionamiento neurológico. Por ejemplo, la observación de las consecuencias del daño cerebral en la parte frontal del cerebro de Phineas P. Gage (trabajador que preparaba detonaciones para volar rocas para la construcción de una vía de ferrocarril y que sufrió un grave accidente en el que una barra de hierro le atravesó el cráneo, hecho que le provocó grandes daños en la parte del lóbulo frontal del cerebro que afectaron a su personalidad y temperamento) sugirió que esta parte del cerebro es importante en el control de las emociones y de las funciones ejecutivas. Sin embargo, los estudios de caso tienen algunas desventajas, entre las que cabe destacar el sesgo de la persona que realiza la observación, el riesgo de que el caso estudiado no sea representativo y que su realización requiera mucho tiempo. 2.3. Entrevistas y cuestionarios Las entrevistas y cuestionarios son métodos muy utilizados en el estudio del desarrollo humano. En ellos se pide a los sujetos que respondan a una serie de preguntas o que realicen una serie de tareas para registrar sus respuestas y determinar su grado de conocimiento, sus características personales o sus opiniones. Cuando las preguntas se plantean oralmente se habla de entrevistas, mientras que cuando se plantean por escrito se denominan cuestionarios. Tanto las entrevistas como los cuestionarios pueden constar de preguntas abiertas o cerradas. Las abiertas son preguntas sin opción de respuesta, de forma que el sujeto puede responder libremente lo que quiera, mientras que las preguntas cerradas conllevan opciones de respuesta entre las que el sujeto debe elegir. Las entrevistas o cuestionarios, tanto en su versión abierta como cerrada, pueden estar estructuradas o semiestructuradas. Una entrevista se considera estructurada cuando se realiza a todos los sujetos muestrales las mismas preguntas en el mismo orden. En la entrevista semiestructurada, por el contrario, se cambian las preguntas o el orden de las mismas de un sujeto a otro. Las entrevistas normalmente se suelen realizar de forma individual y tienen la ventaja de que es posible utilizar preguntas de seguimiento para aclarar algunas cuestiones. Además, las personas que realizan las entrevistas suelen atender a los sentimientos, emociones y actitudes de los sujetos muestrales. Sin embargo, tienen algunas desventajas. Por un lado, no pueden ser aplicadas a sujetos que no comprenden bien el habla. Por otro lado, requieren mucho tiempo, son costosas y generalmente cubren a un número limitado de sujetos. Asimismo, su éxito depende de la capacidad de la persona que realiza la entrevista para conectar con el sujeto y facilitar su expresión. Para conocer cómo poner en práctica dicha capacidad, así como 106 https://booksmedicos.org otras aptitudes necesarias para realizar bien una entrevista, se recomienda la lectura de los capítulos III y IV del Manual del entrevistador Prehco (Universidad de Puerto Rico y University of Wisconsin Madisson, 2003), disponible en Internet. En lo que a los cuestionarios se refiere, suelen ser entregados o enviados por correo para que los sujetos muestrales los rellenen de forma anónima. Las ventajas de los cuestionarios estriban en que constituyen un método rápido, barato, aseguran el anonimato y los datos están estandarizados. Sin embargo, también tienen algunas desventajas. Por un lado, no se pueden aplicar a sujetos que no sepan leer. También puede ocurrir que no se entiendan bien las preguntas o que los sujetos de distintas edades las entiendan de forma diferente. 2.4. El método clínico El método clínico tiene una larga y fructífera historia en psicología, pues ha sido utilizado por autores como, por ejemplo, Piaget (1926). El procedimiento por el que se aplica este método es el siguiente: en primer lugar, se observa la conducta del sujeto en el entorno natural para poder conocer las cuestiones que le interesan. Posteriormente, la persona que investiga desarrolla una conversación con él basada en preguntas planteadas a partir de las hipótesis que dirigen la investigación. Esta entrevista no está prefijada, sino que se adapta flexiblemente a las características, formas de expresión y forma de pensar del sujeto. Además de la entrevista,se suele plantear al sujeto una tarea que debe resolver. Si bien el método clínico aporta importante información sobre el objeto de estudio y permite profundizar en aspectos desconocidos del pensamiento del sujeto, también tiene sus desventajas. Por un lado, al diferir de un sujeto a otro las preguntas que se realizan, no pueden realizarse comparaciones interindividuales. Por otro lado, los planteamientos teóricos de la persona que investiga pueden influir tanto en las preguntas que realiza como en las interpretaciones de las respuestas. Asimismo, y dado el importante papel que juega en este tipo de metodología, requiere una gran preparación y experiencia por parte de la persona que lo utiliza. Por último, es muy laborioso y tanto la tarea de codificar las respuestas como la de su posterior análisis presentan grandes dificultades. 2.5. Test estandarizados Los test estandarizados son pruebas de evaluación psicológica objetivas y estandarizadas, es decir, que siguen procedimientos uniformes para su realización y puntuación, de forma que a todas las personas a las que se les aplican se les proporcionan las mismas instrucciones, el mismo material, el mismo tiempo y los mismos criterios de calificación. Asimismo, estos test suelen ser tipificados, en el sentido de que las puntuaciones obtenidas por una persona se evalúan por comparación estadística con los resultados obtenidos por otras personas. 107 https://booksmedicos.org Dos de los más utilizados en psicología son el Wechsler Intelligence Scale for Children WISC V (escala de inteligencia de Wechsler para niños/as) y el Wechsler Adult Intelligence Scale WAIS IV (escala de inteligencia de Wechsler para personas adultas), que se administran de forma individual y permiten conocer el cociente intelectual (Intelligence Quotient, IQ) de las personas que los realizan; además, proporcionan información sobre otras muchas variables como la memoria de trabajo (capacidad para mantener y manipular mentalmente cierta cantidad de información durante un período breve de tiempo), la velocidad de procesamiento (la rapidez con la que se codifica, se selecciona, se manipula o se responde a los estímulos) o la comprensión verbal. Estos test permiten el análisis de las habilidades en relación con grupos normativos y, en función del sexo, la edad o el nivel cultural, ofrecen pautas para analizar las habilidades en términos intraindividuales, de forma que permiten identificar las debilidades y fortalezas específicas de las personas evaluadas. Al igual que los cuestionarios, los test estandarizados tienen la ventaja de que constituyen un método rápido, barato, aseguran el anonimato y los datos están estandarizados. También tienen algunas desventajas como que no se entiendan bien las preguntas o que los sujetos de distintas edades las entiendan de forma diferente. 2.6. Medidas electrofisiológicas Como señala Palacios (1999), las medidas electrofisiológicas son equipamientos que registran los cambios que producen determinados estímulos en ámbitos como en la actividad cardíaca (electrocardiograma), la actividad cerebral (electroencefalograma), la temperatura de la piel (termógrafo) o en el movimiento ocular (electrooculograma). Estas técnicas pueden ser muy útiles en el estudio de diferentes aspectos del desarrollo humano. A modo de ejemplo cabe destacar el desarrollo de la capacidad de distinguir entre personas y objetos o la comprensión de las emociones. 2.7. Resolución de problemas estandarizados En ocasiones, no se puede observar de forma directa una conducta, por lo que se suelen crear tareas o problemas con el fin de analizar el objeto de estudio. Concretamente, se plantea a los sujetos un problema estandarizado y se observa cómo es resuelto por estos para determinar cuáles son sus capacidades. Un ejemplo de esta técnica es la «tarea de las tres montañas» diseñada por Piaget e Inhelder (1956) para analizar el egocentrismo. En la tarea, se sienta al sujeto en una mesa sobre la cual hay una maqueta que representa tres montañas. Al otro lado de la mesa, se coloca una muñeca y se le pregunta al sujeto cómo verá la muñeca las montañas, mostrándole fotografías correspondientes a diferentes perspectivas de las mismas, entre las que deben elegir. La resolución de problemas estandarizados es una técnica muy cómoda y por eso 108 https://booksmedicos.org se usa mucho para estudiar el desarrollo humano, aunque su principal problema es la validez, dado que existe el riesgo de que el sujeto no resuelva el problema como lo haría en la vida real. 2.8. Técnicas basadas en el aprendizaje Las técnicas basadas en el aprendizaje son técnicas utilizadas por la psicología del aprendizaje que se basan en las conductas reflejas y asociativas que generan determinados estímulos. Estas técnicas resultan muy útiles para analizar cuestiones como el desarrollo de las capacidades cognitivas de los niños y niñas en las primeras etapas de la vida, en las que carecen de las capacidades necesarias para expresar sus ideas o para realizar tareas a partir de las cuales se puedan inferir sus competencias cognitivas (Gutiérrez y Carriedo, 2002). Figura 2.2.—Tarea de las tres montañas (Piaget e Inhelder, 1956) (elaborada por Kepa Etxebarria). Una de estas técnicas es la denominada habituación-deshabituación, que consiste en lo siguiente: se presenta al sujeto un estímulo que atraiga su atención (por ejemplo, el rostro de una persona que abre y cierra la boca) y se observa cómo se interesa por él y lo mira. En un momento dado, cuando el sujeto se habitúa al estímulo (es decir, por el hecho de ser presentado un largo lapso de tiempo, el sujeto deja de reaccionar ante él y deja de mirarlo), sin que el sujeto se dé cuenta, se realiza alguna modificación en el estímulo (por ejemplo, el rostro que se ha presentado anteriormente se presenta, además de abriendo y cerrando la boca, abriendo y cerrando los ojos). Si se observa que el sujeto muestra de nuevo interés por el estímulo presentado, se puede concluir que se ha deshabituado, lo que supone que ha sido capaz de detectar la diferencia entre el estímulo presentado la primera vez y el presentado posteriormente (Palacios, 1999). Otra de las técnicas basadas en el aprendizaje es la denominada conductas 109 https://booksmedicos.org operantes en la que se utilizan conductas que el bebé realiza de forma natural con el fin de que tengan como resultado efectos condicionados (Palacios, 1999), es decir, que la criatura asocie su conducta con las consecuencias que ella conlleva. Por ejemplo, se puede utilizar la conducta espontánea, natural de agitar las piernas para que tenga como resultado que se muevan una serie de muñecos que cuelgan de un móvil de cuna. Con ese fin, se ata un extremo de una cinta a la pierna de la criatura y el otro extremo de la misma al móvil en cuestión. Si se observa que cada vez que mira a los objetos que cuelgan del móvil, la criatura agita con más fuerza sus piernas, se podría concluir que es consciente de que es ella la que produce dicho movimiento (algo denominado sentimiento de eficacia personal o efectancia). Si se repite el experimento unos días más tarde y se observa el mismo patrón de conducta en la criatura, se podría concluir que tiene capacidad para recordar lo ocurrido hace unos días. FUENTE: elaboración propia. Figura 2.3.—Técnica de las conductas operantes, en la que se ata un extremo de una cuerda al pie de la criatura y el otro extremo a un móvil de cuna. También es muy utilizada para el estudio del desarrollo cognitivo temprano —y, concretamente, de la percepción— la técnica denominada paradigma de preferencia de estímulos (Gutiérrez y Carriedo, 2002) o preferencias perceptivas (Palacios, 1999), consistente en presentar —bien simultáneamente, bien sucesivamente— a la criatura dos estímulos y registrar la atención que presta a cada uno de ellos. Si se observa que la criatura mira durante más tiempo y de forma sistemática a uno de los estímulos, se podría concluir que es capaz de distinguir entre ambosy que las características de aquel al que mira más tiempo le resultan más atractivas. 2.9. Role playing, historias, juegos y fotografías Las técnicas de role playing, historias, juegos y fotografías también han sido 110 https://booksmedicos.org aplicadas al estudio del desarrollo humano. El role playing, que consiste en el planteamiento de una situación en la que los sujetos muestrales deben asumir un papel concreto, ha sido aplicado, por ejemplo, al estudio del desarrollo de las nociones económicas (Berti, Bombi y Beni, 1986; Jahoda, 1979 en Reizabal, González y Sádaba, 2007). Concretamente, Jahoda (1979) utilizó una técnica que consistía en representar la situación de la tienda en la que los niños y niñas desempeñaban el papel de vendedor y varios experimentadores hacían de comprador y proveedor. El comprador o compradora adquiría todos los productos que el vendedor tenía en su tienda y, en ese momento, el sujeto observado tenía que reemplazarlos con nuevas mercancías. Para ello, disponía de un teléfono de juguete que le servía para llamar a la fábrica, donde debía preguntar cuánto tendría que pagar por una lista de productos. Como el teléfono era de juguete, el sujeto tenía que responderse a sí mismo cuál sería el precio de los productos. Por último, cuando el proveedor o proveedora llegaba, el sujeto debía pagarle con el dinero de la tienda. La técnica de las historias, por su parte, consiste en contar al sujeto, por medio de diferentes procedimientos (bien sea verbalmente, bien por medio de dibujos, marionetas, etc.), una historia para posteriormente preguntarle cuestiones acerca de la misma. A modo de ejemplo de esta técnica se pueden citar el paradigma de la creencia falsa (Baron-Cohen, Leslie y Frith, 1985 en Reizabal, 2007), que consiste en contar al niño o niña una historia, al tiempo que se representa mediante dibujos o muñecos. Aunque existen diferentes versiones de la historia, una de las más utilizadas es la de Baron-Cohen y cols., (1985 en Reizabal, 2007), denominada situación de cambio inesperado (Hala y Carpendale, 1997 en Reizabal, 2007), en la que, al tiempo que se le muestran los dibujos (elaborados por Koldo Soto), se narra al niño o niña lo siguiente: «Esta es X y esta Y. X e Y están en una habitación. X tiene una pelota en su caja. Y no tiene nada en su bolso.» 111 https://booksmedicos.org «X sale de la habitación.» «Entonces Y coge la pelota de la caja de X y la mete en su bolso.» «X vuelve a la habitación. Quiere jugar con su pelota. ¿Dónde irá X a buscar su pelota?» Los juegos también han sido aplicados al estudio del desarrollo humano. Piaget (1932 en Reizabal, 2007), por ejemplo, utilizó el juego de las canicas para estudiar el desarrollo moral de sujetos de entre cinco y trece años. 112 https://booksmedicos.org Por último, las fotografías también han sido utilizadas en el estudio del desarrollo humano por medio de dos procedimientos: bien mostrando al sujeto fotografías sacadas por otras personas para que elija aquellas que reflejen mejor sus ideas en torno al objeto de estudio, bien por medio de la fotocomunicación, en la que es el propio sujeto quien realiza las fotografías. Ambos procedimientos han sido utilizados en investigaciones cuyo fin era analizar el desarrollo de las concepciones sobre la paz y la guerra (Dinklage y Ziller, 1989 en Reizabal, Sádaba y González, 2007). La tabla 2.1 resume las técnicas de recogida de datos descritas en este apartado, así como sus ventajas e inconvenientes. 3. TIPOS DE INVESTIGACIÓN En estrecha relación con la técnica de recogida de datos está el tipo de investigación que se va a utilizar, que depende de los objetivos de la misma. Así, se suele distinguir entre investigación no experimental y experimental. 3.1. La investigación no experimental En la investigación no experimental se pretende describir o analizar las relaciones no causales existentes entre variables. Existen dos tipos de investigaciones no experimentales: la descriptiva y la asociativa. La aproximación descriptiva es la forma más antigua de investigación psicológica y tiene como principal objetivo la descripción de los fenómenos u objetos de estudio. También permite estudiar los procesos de cambio y plantear cuestiones relativas a la relación entre variables, pero en condiciones de escaso control. De esta forma, los estudios descriptivos consisten en la mera observación de los sujetos y la anotación de lo que se observa, sin intentar establecer ningún tipo de relación entre las conductas observadas y otras variables. TABLA 2.1 Principales técnicas de recogida de datos en psicología del desarrollo Método Ventajas Desventajas Ejemplo Observación natural: se observa la conducta en una situación de la vida diaria. Proporciona gran cantidad de información de primera mano. La conducta del sujeto es más natural y espontánea que las conductas observadas en el laboratorio. La presencia de la persona que observa podría influir en la conducta del sujeto. La persona que observa podría reflejar algún sesgo preexistente en sus registros. Difícil la generalización de las conclusiones. Observación, registro y descripción de conductas agresivas en el patio de un colegio de niños y niñas de 5 años. 113 https://booksmedicos.org Observación de laboratorio: la situación está diseñada por la persona que observa, quien produce las condiciones que pueden dar lugar a la conducta objeto de estudio. Permite centrarse sobre el aspecto concreto que se pretende estudiar. Es posible establecer comparaciones entre sujetos. Escasa validez ecológica. La situación determinada por la persona que observa puede no facilitar el descubrimiento de conductas nuevas. Observación a través de un espejo unidireccional de una niña de 9 meses al abandonar su madre la habitación en la que se encuentran. Estudios de caso: se estudia en profundidad la conducta de una persona para analizar el objeto de estudio. Permiten recoger una gran cantidad de datos de forma muy detallada. El caso estudiado puede no ser representativo. Puede conllevar mucho tiempo. Sesgo de la persona que observa. Analizar las consecuencias que el aislamiento social ha tenido en el desarrollo del lenguaje de un niño o niña que ha padecido dicha situación. Por ejemplo, los denominados «niños o niñas salvajes» como Víctor de Aveyron, aparecido en un bosque de Francia en 1795, o Gennie, hallada en la localidad californiana de Arcadia en 1970. Entrevistas y cuestionarios: se pide a los sujetos que respondan a una serie de preguntas y se registran sus respuestas. La entrevista se realiza de forma oral y el cuestionario de forma escrita. Entrevistas Es posible utilizar preguntas de seguimiento para aclarar algunas cuestiones. Las personas que realizan las entrevistas suelen atender a los sentimientos, emociones y actitudes de los sujetos. Cuestionarios Constituyen un método rápido, barato, asegura el anonimato y los datos están estandarizados. Entrevistas Requieren mucho tiempo, son costosas y generalmente cubren a un número limitado de sujetos. Cuestionarios No son aplicables a sujetos que no saben leer. Puede ocurrir que no se entiendan bien las preguntas o que los sujetos de distintas edades las entiendan de forma diferente. Entrevistas Utilizar la entrevista para obtener datos sobre el impacto que tiene la llegada del primer hijo o hija en padres y madres. Cuestionarios Se diseña y se pasa un cuestionario a personas de diferente edad para analizar sus aptitudes cognitivas. Método clínico: entrevista abierta y no estructurada que se realiza con el fin de analizar el objeto de estudio. Aporta importante información sobre el objeto de estudio. Permite profundizar en aspectos desconocidos del pensamiento del sujeto. No pueden realizarse comparaciones interindividuales. Los planteamientos teóricos de la persona que investiga pueden influir tanto en las preguntas que realiza como en las interpretaciones de las respuestas. Requiere una gran preparación y Método utilizado por Piagetpara analizar diferentes aspectos del desarrollo cognitivo. 114 https://booksmedicos.org experiencia por parte de la persona que la realiza. Test estandarizados: pruebas de evaluación psicológica objetivas y que siguen procedimientos uniformes para su realización y puntuación. Método rápido, barato, asegura el anonimato y los datos están estandarizados. Puede ocurrir que no se entiendan bien las preguntas o que sujetos de distintas edades las entiendan de forma diferente. Wechler Intelligence Scale for Children WISC V (escala de inteligencia de Wechsler para niños/as). Medidas electrofisiológicas: equipamientos que registran cambios en la temperatura de la piel, actividad cardíaca, actividad cerebral, el seguimiento visual de los objetos, etc. producidos por determinados estímulos. Aportan información sobre las reacciones fisiológicas que puede provocar un estímulo. Coste económico. En ocasiones, los instrumentos de medida pueden ser molestos para los sujetos muestrales. La técnica de movimientos oculares permite analizar el reconocimiento de los rostros por parte de niños y niñas pequeños. Resolución de problemas estandarizados: tareas estandarizadas que los sujetos deben resolver. Comodidad. Problema de validez, pues el sujeto puede no resolver el problema como lo haría en la vida real. Prueba de las tres montañas (Piaget e Inhelder, 1956). Técnicas basadas en el aprendizaje: técnicas fundamentadas en los postulados de las teorías del aprendizaje. Efectivas para analizar el desarrollo cognitivo temprano. No útiles para analizar el desarrollo cognitivo en etapas posteriores. Habituación-deshabituación y conductas operantes. Rol playing, historias, juegos y fotografías. Permiten analizar el desarrollo del conocimiento sobre numerosas cuestiones. Pueden conllevar mucho tiempo. Sesgo de la persona que realiza la observación. Las fotografías han sido utilizadas para analizar el desarrollo de la concepción que los niños y niñas tienen sobre cuestiones como la paz y la guerra. FUENTE: elaboración propia. Un ejemplo de este tipo de investigación sería el Programa para la Evaluación Internacional del Alumnado (PISA), consistente en una investigación internacional que se realiza periódicamente con el fin de describir el rendimiento del alumnado de diferentes países en ámbitos como las matemáticas, la lectura o las ciencias. La investigación asociativa o correlacional, por su parte, tiene como objetivo analizar la relación o el grado de variación simultánea existente entre variables, para 115 https://booksmedicos.org lo cual se mide cada una de las variables sin manipulación alguna —es decir, tal y como están en la naturaleza— y se analizan para establecer si existe algún tipo de relación significativa entre ellas. Pongamos un ejemplo de investigación asociativa: imagínese que se está tratando de comprobar una hipótesis según la cual los niños y niñas tienden a imitar lo que ven en televisión y, en consecuencia, cuanto más a menudo observen personajes que exhiben conductas tipificadas por el género, más tenderán a comportarse de forma estereotipada según su género. Una vez seleccionada la muestra, se deberían medir las dos variables que se cree que están relacionadas. Con el fin de evaluar el resultado de la exposición a programas en los que aparecen conductas tipificadas por el género, se debería determinar qué programa ve cada sujeto —para lo cual se podría utilizar una entrevista o la observación natural— y contar el número de conductas de este tipo que se observan en él. Para medir el número de conductas tipificadas por el género de los sujetos muestrales, por su parte, se podría observar su comportamiento en el patio del colegio y registrar el número de conductas de este tipo que muestran. Una vez recogidos los datos, se evaluaría la hipótesis según la cual existe relación entre ver programas en los que las personas muestran conductas tipificadas por el género y el comportamiento tipificado por el género, de forma que cuanto más a menudo observen los niños y niñas personajes que exhiben conductas tipificadas por el género, más tenderán a comportarse de forma estereotipada según su género. Las investigaciones han establecido un considerable número de asociaciones con respecto al desarrollo humano. Por ejemplo, hay estudios que muestran una relación positiva entre la violencia televisiva y la agresividad; esto es, los niños y niñas que ven más violencia por televisión tienden a pelear más que los que no lo hacen (Huesmann, Moise-Titus, Podolski y Eron, 2003). También hay estudios que muestran una relación negativa entre el nivel de escolaridad y el riesgo de desarrollar una demencia tipo Alzheimer o deterioro cognitivo (Rami, Valls-Pedret, Bartrés-Faz, Caprile, Solé-Padullés y cols., 2011). Es decir, a menor nivel de escolaridad, mayor probabilidad de desarrollar algún tipo de demencia. Si bien los estudios asociativos permiten descubrir las relaciones entre variables en una situación natural, así como hacer predicciones y extraer dimensiones no evidentes, comunes a las variables, su limitación consiste en que no pueden establecer relaciones causales entre las variables. 3.2. La investigación experimental El objetivo de la investigación experimental consiste en analizar las relaciones causales entre variables, para lo cual, dentro de un contexto experimental controlado, se introducen cambios sistemáticos en una o más variables (las variables independientes) y se observan las variaciones que esos cambios producen en otras variables (las variables dependientes). Con el fin de que otras variables extrañas no influyan en el posible efecto de la variable independiente sobre la dependiente, se crea en una situación controlada las 116 https://booksmedicos.org condiciones necesarias para que se produzca la variable independiente y se registra los cambios que se producen en las variables dependientes. Una manera común de llevar a cabo una investigación experimental es dividir la muestra en dos grupos: el experimental y el de control. El grupo experimental suele estar formado por aquellas personas que se exponen a la manipulación experimental o tratamiento (es decir, el fenómeno que se pretende estudiar). El grupo de control, por su parte, está constituido por personas similares a las del grupo experimental, pero que no se exponen a la manipulación experimental. Por ejemplo: imagínese que se pretende verificar la hipótesis citada en el apartado relativo a la metodología correlacional, según la cual los niños y niñas tienden a imitar lo que ven en televisión y, en consecuencia, cuanto más a menudo observen personajes que exhiben conductas tipificadas por el género, más tenderán a comportarse de forma estereotipada según su género. La investigación experimental podría consistir en la realización de un experimento de laboratorio, en el que la variable independiente fuera el tipo de programa que ven niños y niñas, y la variable dependiente la conducta estereotipada por el género. Se elegiría una muestra y a la mitad de la misma se le presentaría un programa que reforzara el reparto de papeles en función del sexo (grupo experimental), mientras la otra mitad vería un programa en el que no se mostrarían roles sexuales estereotipados (grupo de control). Posteriormente, se pediría a los sujetos de ambos grupos que jugaran en el laboratorio, se observaría y registraría cuántas veces muestran conductas estereotipadas por el género y se compararían los resultados del grupo de control con los del grupo experimental. Si se observara que el primer grupo de sujetos muestra mayor número de conductas estereotipadas por el género, se podría concluir que los programas de televisión que refuerzan un modelo social de reparto de papeles en función del sexo influyen en la conducta estereotipada por el género de niños y niñas. Si bien las investigaciones experimentales permiten establecer relaciones causa- efecto entre variables y tienen una alta validez interna o grado de confianza atribuidoa los resultados que se obtienen por medio de las mismas, tienen una serie de limitaciones, entre las que se encuentra, por un lado, la cuestión de la falta de validez ecológica, en tanto en cuanto la situación experimental es totalmente artificial y no respeta el contexto natural de la conducta. En este sentido, no parece que las conclusiones extraídas de este tipo de investigaciones sean aplicables al mundo real. Una forma de evitar este problema es la realización de experimentos de campo, que consisten en experimentos realizados en un escenario natural como el hogar familiar, la escuela o el parque. En el ejemplo mencionado anteriormente, simplemente se cambiaría el laboratorio por alguno de estos escenarios. Otro problema que afecta básicamente a investigaciones sobre el desarrollo humano procede del hecho de que la edad no es una variable experimental auténtica. Puede tener un poder descriptivo, pero difícilmente puede explicar por sí misma un fenómeno, por lo que se podría hablar de efectos asociados a la edad, pero no de efectos debidos a la edad en sí misma. Un tercer problema reside en la cuestión del control experimental de las variables 117 https://booksmedicos.org extrañas. Para poder llegar a la conclusión de que la variable independiente es la verdadera causa de los cambios en la variable dependiente, es necesario asegurar que todas las variables que pudieran influir en el experimento están debidamente controladas, es decir, son las mismas en cada condición experimental. Una forma de lograr dicho control es la asignación aleatoria, que consiste en asignar a los sujetos unas condiciones experimentales por medio de un procedimiento imparcial. Sin embargo, no siempre es posible realizar este tipo de asignación. En estos casos suele utilizarse la investigación cuasi-experimental, que básicamente consistiría en una investigación experimental en la que no se realiza asignación aleatoria de sujetos, sino que son grupos preexistentes o naturales. La mayor limitación de este tipo de investigación es que tiene escaso control de variables extrañas. Una última limitación de la investigación experimental reside en el hecho de que existen ciertos problemas a los que no se puede aplicar el diseño experimental o en los que no debe hacerse por razones éticas. Un ejemplo podría ser la influencia que el aislamiento social en la infancia puede tener en el desarrollo cognitivo, en tanto en cuanto no sería ético aislar a los niños y niñas para ver cómo afecta ese hecho a su desarrollo en ese ámbito. 4. DISEÑOS DE INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO Son tres los diseños de investigación que más se utilizan en psicología del desarrollo: los transversales, los longitudinales y los secuenciales. Estos diseños utilizan la edad cronológica, entendida como el año de nacimiento de los sujetos, como criterio básico para realizar el muestreo. 4.1. Diseños transversales En los estudios en los que se utiliza el diseño transversal se analiza el aspecto del desarrollo que es objeto de estudio en una muestra compuesta por sujetos nacidos en diferentes momentos históricos —es decir, pertenecientes a diferentes generaciones —, y posteriormente se realizan comparaciones de los resultados entre los diferentes grupos de edad (véase figura 2.4). Imaginemos que queremos analizar si la edad afecta al funcionamiento cognitivo. Si investigáramos la cuestión por medio de un diseño transversal, elegiríamos una muestra compuesta por personas de diferentes grupos de edad (por ejemplo, de veinte, cuarenta, sesenta y ochenta años), a quienes pasaríamos un test para analizar su funcionamiento en ese ámbito, y posteriormente compararíamos los resultados de los diferentes grupos de edad. Si encontráramos diferencias entre sus respuestas, podríamos concluir que estas son debidas a la edad. Las principales ventajas de estos estudios serían las siguientes: por un lado, posibilitan el estudio de grupos formados por numerosos individuos en un intervalo corto de tiempo. Asimismo, son relativamente económicos, tanto en lo material como 118 https://booksmedicos.org en lo que al coste humano se refiere y son rápidos de realizar, ya que por medio de estos diseños se puede recoger la información que por medio de otros diseños costaría largos períodos de tiempo. Por último, dado que las mediciones se realizan una única vez, no se producen pérdidas de sujetos muestrales. En lo que a las desventajas se refiere, por un lado, los sujetos se seleccionan en función de la edad cronológica, lo que no permite tener en cuenta su nivel de desarrollo ni considerar las diferencias en el desarrollo que pueden existir entre sujetos de la misma edad cronológica. Asimismo, teniendo en cuenta que en cada grupo de edad puede haber sujetos con características muy diferentes (por ejemplo, en relación con la clase social o el nivel cultural) puede darse el problema de la falta de homogeneidad entre las muestras. Figura 2.4.—Diseño transversal (elaborada por Kepa Etxebarria). Estos estudios tampoco tienen en cuenta la influencia de los factores sociohistóricos, diferentes según las generaciones, que pueden influir en la ejecución de las pruebas por parte de los sujetos. Por este motivo, no es posible extraer de estos estudios conclusiones válidas sobre los cambios que se producen en las capacidades estudiadas que estén relacionados con la edad, sino únicamente sobre diferencias entre sujetos de diferentes edades y, por tanto, pertenecientes a diferentes generaciones (efecto cohorte). Dado que se realiza una única medición, tampoco posibilitan el estudio del cambio intraindividual. 4.2. Diseños longitudinales En el diseño longitudinal, las mediciones de la variable que es objeto de estudio se realizan a una misma muestra de sujetos nacidos en el mismo año, en diferentes momentos de su vida (véase figura 2.5). El tiempo de seguimiento puede variar de unos meses a muchos años, dependiendo de los objetivos de la investigación. Siguiendo con el ejemplo comentado en el punto anterior, si quisiéramos analizar si la edad afecta al funcionamiento cognitivo por medio de un diseño longitudinal, 119 https://booksmedicos.org tomaríamos una muestra compuesta por personas de veinte años y les pasaríamos test para analizar su funcionamiento en ese ámbito. Posteriormente, haríamos lo propio cuando estas personas tuvieran cuarenta, sesenta y ochenta años. Entre las ventajas de este procedimiento, se podría señalar las siguientes: por un lado, el hecho de que gracias a estos estudios se pueden identificar los cambios evolutivos que produce el tiempo en el individuo. Asimismo, muestran las semejanzas y diferencias interindividuales que se dan en los cambios evolutivos de los sujetos. Entercer lugar, y teniendo en cuenta que siempre se estudia a los mismos sujetos, no existe el riesgo de falta de homogeneidad entre los diferentes grupos. Estos estudios serían, además, los más indicados para el estudio del cambio. Figura 2.5.—Diseño longitudinal (elaborada por Kepa Etxebarria). En lo que a las desventajas se refiere, requieren demasiado tiempo y son costosos, tanto en lo material como en lo humano. Otra desventaja residiría en la mortandad experimental o reducción de la muestra, que puede ser debida a diversos factores como enfermedad, cambios de domicilio, etc. de los sujetos muestrales. Un tercer inconveniente se encuentra en el hecho de que, dado que los sujetos realizan repetidamente las pruebas, estos pueden convertirse en expertos en esas tareas, lo que contamina los resultados de la investigación. Por último, al pertenecer todos los sujetos a la misma generación o cohorte, sus resultados no pueden ser aplicados a otras generaciones, por lo que tienen una validez externa limitada. Dentro de los estudios longitudinales pueden incluirse los estudios de cohorte. Estos se basan en el seguimiento a personas que experimentaron o fueron expuestas a determinados acontecimientos en un período determinado. Estos acontecimientos pueden ser, por ejemplo, una guerra,una crisis económica u otras características biológicas, sociales o psicológicas que afectaron a un grupo determinado de individuos. En este caso la variable generación incluiría a aquellas personas que tienen aproximadamente la misma edad, y que en un momento determinado tuvieron experiencias semejantes que les afectaron de forma similar. 120 https://booksmedicos.org 4.3. Investigaciones secuenciales Como señala Shaffer (2002), las investigaciones basadas en diseños secuenciales estudian las mismas variables, por medio de las mismas técnicas de obtención de datos aplicadas en diferentes momentos históricos a grupos de sujetos de diferentes edades y, en consecuencia, pertenecientes a diferentes generaciones (véase figura 2.6). Pongamos el caso de que se desea estudiar el desarrollo del funcionamiento cognitivo en sujetos con edades comprendidas entre los treinta y cinco y los cincuenta años. Se podría comenzar el estudio en el año 2010 con una muestra de sujetos de treinta y cinco años (pertenecientes a la generación de 1975) y de cuarenta años (pertenecientes a la generación de 1970). Posteriormente, los años 2015 y 2020, se podría volver a pasar la prueba con el fin de examinar el funcionamiento cognitivo en ambos grupos. Figura 2.6.—Diseño secuencial (elaborada por Kepa Etxebarria). Este tipo de diseño permite un seguimiento de la generación de 1975 desde los treinta y cinco a los cuarenta y cinco años y, en el caso de la generación de 1970, desde los cuarenta hasta los cincuenta años. Asimismo, este diseño permite evaluar los efectos generacionales al comparar a sujetos de la misma edad que nacieron en años diferentes. En este sentido, este tipo de estudios combinan los mejores rasgos de los estudios transversales y de los longitudinales. Según Baltes, Reese y Nesselroade (1981) el objetivo de los estudios secuenciales es estudiar la variación intraindividual e interindividual en un mundo cambiante y separar las influencias debidas a la edad y la cohorte o generación. La ventaja de los estudios secuenciales consiste en que permiten determinar si los efectos cohorte influyen en los resultados, comparando los datos de sujetos de la 121 https://booksmedicos.org misma edad nacidos en diferentes momentos históricos. Por otro lado, permiten realizar comparaciones tanto transversales como longitudinales en el mismo estudio. Además, en ocasiones, son menos costosos y requieren menos tiempo que los estudios longitudinales. En cuanto a sus desventajas, estas radican en el hecho de que son más caros y requieren más tiempo que las investigaciones transversales. Además, aunque es el diseño que proporciona resultados más precisos, puede dejar dudas acerca de si un cambio en el desarrollo es generalizable más allá de las generaciones estudiadas. La tabla 2.2 resume los diferentes diseños de investigación, así como sus ventajas y desventajas. TABLA 2.2 Diseños de investigación en psicología del desarrollo Tipo de diseño Descripción Ventajas Desventajas Transversal Se analiza en un determinado momento histórico el aspecto del desarrollo que es objeto de estudio en una muestra compuesta por participantes nacidos en diferentes momentos, pertenecientes a diferentes generaciones o «cohortes». Estudio de grupos formados por numerosos individuos que se realiza en un intervalo corto de tiempo; es económico, rápido y no se producen pérdidas de participantes. No se pueden establecer conclusiones sobre que los cambios estén relacionados con la edad; puede darse el problema de la falta de homogeneidad entre las muestras; no tienen en cuenta la influencia de los factores sociohistóricos; no posibilitan el estudio del cambio intraindividual. Longitudinal Las mediciones de la variable objeto de estudio se realizan a una misma muestra de participantes nacidos el mismo año, en diferentes momentos de su vida. Se pueden identificar los cambios evolutivos que produce el tiempo en el individuo; muestran las semejanzas y diferencias interindividuales; no existe el riesgo de falta de homogeneidad entre los diferentes grupos de edad. Requieren demasiado tiempo y son costosos; mortandad experimental; familiaridad con las pruebas; los resultados solo pueden ser válidos para la cohorte o generación analizada. Secuencial Se combinan técnicas trasversales y longitudinales. Ayudan a evitar las limitaciones de los diseños transversales y longitudinales. Costosos y lentos; no resuelven del todo las limitaciones de los diseños transversales y longitudinales. 5. PRINCIPIOS ÉTICOS EN LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL DESARROLLO HUMANO Es muy importante para todas aquellas personas que investigan en el ámbito de la psicología del desarrollo que sean conscientes de que todo estudio debe respetar la integridad cognitiva, emocional y física de los sujetos muestrales. Con el fin de que 122 https://booksmedicos.org se respete dicha integridad, diversas asociaciones profesionales como, por ejemplo, la American Psychological Association (APA, 2010), han publicado una serie de normas éticas que se deben respetar en toda investigación. Estas normativas recogen cuestiones, entre las que destacan la protección contra el daño y el consentimiento informado. La primera de ellas se refiere a los procedimientos que se pueden utilizar a la hora de realizar investigaciones y establece que la persona que lleva a cabo una investigación no debe utilizar ningún procedimiento que pueda producir daños físicos, emocionales o psicológicos «permanentes, irreversibles o innecesarios» (Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, 2010: 7) a las personas que participan en la investigación. Asimismo, se establece que se debe utilizar aquel procedimiento de investigación que sea menos estresante para los sujetos muestrales. La protección contra el daño también incluye mantener la privacidad y confidencialidad de los sujetos, eliminándose todas las formas por medio de las que pudiera identificarse a los mismos. Estas normas establecen también la obligatoriedad por parte de quien realiza la investigación de tratar dignamente a los sujetos muestrales, respetando sus creencias, su intimidad y su pudor. En lo que al consentimiento informado se refiere, la norma establece que, una vez recibida una explicación detallada de la naturaleza, objetivos y métodos de investigación del estudio, los sujetos muestrales deben autorizar explícitamente su participación en el mismo. Asimismo, debe informárseles de que tienen derecho a no participar en él o a abandonarlo cuando lo crean conveniente. Cuando los sujetos muestrales son personas que pueden no entender de manera adecuada las explicaciones sobre los objetivos y métodos del estudio, y es difícil que puedan dar su consentimiento, se suele proporcionar la explicación del mismo a una persona adulta como, por ejemplo, la madre, el padre o un tutor o tutora que puede dar su consentimiento. Además de estas cuestiones, estas guías establecen otras obligaciones como la responsabilidad de corregir los daños o efectos indeseables que pueda originar la investigación, el compromiso de no manipular los resultados, de no plagiar las investigaciones, la obligación de divulgarlos, sin duplicar las publicaciones basadas en los mismos resultados, y de compartir los beneficios de la investigación con las personas que hayan participado en la misma. Otra de las normas establece la necesidad de obtener la aprobación institucional. Con ese fin, las universidades suelen tener comités éticos que se dedican a verificar que las investigaciones que se pretende realizar respetan las normas éticas de la investigación. Si el comité observa que alguna parte de un proyecto de investigación puede violar alguna de las normas aquí citadas, puede pedir al equipo de investigación que haga modificaciones con el fin de cumplir las normas o, si no es respetuoso con las mismas, que lo abandone. 6. FUENTES DOCUMENTALES SOBRE EL DESARROLLO HUMANO 123 https://booksmedicos.org Para poder llevar a cabo una investigación o trabajo, para estudiaro para impartir docencia sobre el desarrollo humano, es necesario consultar diferentes fuentes de información o fuentes documentales, que se van a describir en este apartado. Con ese fin, se ha organizado la información de acuerdo con las clasificaciones más difundidas que parten de la división entre fuentes primarias y secundarias (Ortega y Fernández, 1981 en Reizabal, 2003). 6.1. Fuentes primarias Las fuentes primarias son documentos originales que ofrecen información de manera directa, es decir, informaciones originales. Las fuentes primarias pueden ser generales y especializadas. Las fuentes primarias generales proporcionan información sobre amplios aspectos de un tema, como puede ser dentro de las ciencias sociales la psicología. Por medio de la utilización de las fuentes primarias generales se logra la comprensión de conceptos generales y, ante todo, la delimitación conceptual de los términos usados en psicología. Entre sus características positivas cabe destacar su sencillez, su concreción y el bajo nivel de dificultad que supone su manejo. Las fuentes primarias especializadas, por su parte, se utilizan con el fin de obtener información especializada sobre una temática concreta, como puede ser el desarrollo humano. Dentro de las fuentes primarias se incluyen publicaciones como las enciclopedias, los diccionarios, los tesauros, los tratados generales o manuales, las compilaciones y las revistas o las series y monografías que se describen a continuación. Enciclopedias Resultan muy útiles para clarificar conceptos y términos, aunque siendo muy amplias, pues incluyen una información extensa sobre las materias tratadas, no profundizan en los conceptos y términos que presentan. A modo de ejemplo, se pueden citar las siguientes: — Grohol, J. M. (2016). Psych central’s encyclopedia of psychology. Psych Central. Disponible en http://psychcentral.com/encyclopedia/. — Hopkins, B. (2005). The Cambridge encyclopedia of child development. Cambridge: Cambridge University Press. — Kazdin, A. E. (2000). Encyclopedia of psychology. Washington: APA y Oxford University Press. Diccionarios Los diccionarios recogen en orden alfabético los términos que suelen utilizarse en psicología. En las definiciones suelen utilizar un lenguaje técnico. Constituyen una 124 http://psychcentral.com/encyclopedia/ https://booksmedicos.org valiosa ayuda para precisar la definición de los términos que se utilizan. A modo de ejemplo, cabe citar los siguientes: — Lopez Galán, S. (2015). Diccionario de psicología y psiquiatría. Madrid: Panamericana. — Harré, R. y Lamb, R. (1990). Diccionario de psicología evolutiva y de la educación. Barcelona: Paidós. Tesauros Los tesauros son repertorios de términos que mantienen entre sí una relación semántica y que tienen aplicación a un dominio específico del conocimiento. Funcionalmente, el tesauro es un medio fundamental para establecer los descriptores de búsqueda para las bases de datos informatizadas, pues presenta la equivalencia entre términos habituales del lenguaje natural y los correspondientes en el lenguaje documental. A modo de ejemplo, se pueden citar los siguientes: — Instituto de Información y Documentación de Ciencias Sociales y Humanidades (ISOC) (1995). Tesauro ISOC de psicología. Madrid: ISOC. Disponible en: http://alfama.sim.ucm.es/isishtm/psyke/TesauroPsicolog%C3%ADa95.pdf — APA (2016). Thesaurus of psychological index terms. Washington: APA PsychNet. Disponible en: http://psycnet.apa.org/index.cfm? fa=termfinder.displayTerms. Tratados generales o manuales Recogen las aportaciones de diferentes autores y autoras de reconocido prestigio sobre una temática. Son obras de consulta en las que se encuentran trabajos teóricos, metodológicos y bibliográficos del tema que abordan. También en algunos casos presentan revisiones de líneas de investigación. A modo de ejemplo cabe citar los siguientes: — Bornstein, M. H. y Lamb, M. E. (2011). Developmental science. An advanced textbook (6.a ed.). Nueva York: Psychology Press. — Papalia, D. E. y Feldman, R. D. (2013). Desarrollo humano (12.a ed.). Santa Fe de Bogotá: McGraw-Hill. Compilaciones Una compilación es un conjunto de trabajos de distintos autores y/o autoras que han podido ser publicados con anterioridad o no, pero que versan sobre temáticas 125 http://alfama.sim.ucm.es/isishtm/psyke/TesauroPsicolog%C3%ADa95.pdf http://psycnet.apa.org/index.cfm?fa=termfinder.displayTerms https://booksmedicos.org semejantes, cuya elección suele ser realizada por el compilador o compiladora. Su finalidad es analizar un tema desde diferentes enfoques y facilitar el acceso y conocimiento de documentación difícil. A modo de ejemplo, citaremos la siguiente: — Palacios, J., Marchesi, A. y Coll, C. (1999). Desarrollo psicológico y educación (2.a ed.). Madrid: Alianza Editorial. Revistas Las revistas son publicaciones periódicas en las que se publican artículos que recogen las últimas investigaciones de distintas áreas, artículos de síntesis teóricas y artículos que revisan las últimas aportaciones sobre un tema. A modo de ejemplo de revistas generales se pueden citar las siguientes: International Journal of Psychology o el Psychological Review. Entre las revistas especializadas en psicología del desarrollo, por su parte, cabe citar revistas como Child Development, Infancia y Aprendizaje, Developmental Psychology o Developmental Review. Series y monografías Las series y monografías son publicaciones sobre una misma temática que suelen publicarse con una periodicidad irregular. Por ejemplo: — Coll, C. y Gabucio, F. Temas de psicología. Barcelona: Paidós. — Buskist, B. y Bernstein, D. Teaching psychological science. Londres: Wiley. 6.2. Fuentes secundarias Las fuentes secundarias, que también pueden ser generales y especializadas, son las que sirven para localizar y/o acceder a las fuentes primarias, y entre ellas se encuentran las siguientes: Revistas de resúmenes En las revistas de resúmenes se recogen de forma abreviada artículos y otras publicaciones, generalmente no críticas, de forma que la persona que las utiliza tiene información suficiente para no tener que consultar el original. A modo de ejemplo, cabe citar las denominadas Child Development Abstracts and Bibliography y Psychological Abstracts. Revisiones 126 https://booksmedicos.org Las revisiones son críticas realizadas por especialistas de trabajos recientemente publicados sobre un área concreta de la psicología. Entre las publicaciones periódicas que incluyen revisiones encontramos las denominadas Annual Review of Psychology y Contemporary Psychology. Índices Se trata de listas ordenadas de referencias sobre temas determinados. Agrupan trabajos por autores/as o palabras clave y también reproducen sumarios. En esta categoría se incluyen los índices de citas, que proporcionan, además de la referencia, el impacto que ha tenido el trabajo en investigaciones posteriores, a partir de una lista de los estudios que lo citan en sus referencias. Como ejemplo, se pueden citar el Social Science Index o el Índice Español de Ciencias Sociales, cuya serie A se dedica a psicología y ciencias de la educación. Bases de datos La utilización de recursos electrónicos ha aumentado de manera exponencial en los últimos años, también en el ámbito de la investigación sobre el desarrollo humano. Uno de esos recursos lo constituyen las bases de datos, accesibles a través de Internet, y que recogen referencias bibliográficas —y en ocasiones el texto completo— de artículos de revistas, actas de congresos, libros y capítulos de libros, etc. sobre un determinado tema o autor. Entre las más utilizadas en psicología se encuentran las denominadas Psicodoc, ISOC Psicología, PubPsych, Web of Science, PsycINFO, PsycArticles, PsycCRITIQUES, Psyke, Dialnet, SCOPUS o CSIC. ACTIVIDADES PRÁCTICAS 1. Análisis de artículos científicos Objetivo. Aprender a leer artículos científicos, comprender su estructura y saber elaborar un informe resumiendo sus principales contenidos. Material.El o la docente elegirá para la realización de esta actividad aquel artículo que considere oportuno. Como sugerencia, se proponen los siguientes: 1. Castillo-Parra, G., Gómez, E. y Ostrosky-Solís, F. (2009). Relación entre las funciones cognitivas y el nivel de rendimiento académico en niños. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias, 9(1), 41-54. 2. Lizaso, I., Sánchez de Miguel, M. y Reizabal, L. (2009). Diferentes formas de acceder a la jubilación y su relación con la salud psicológica. Revista Española 127 https://booksmedicos.org de Geriatría y Gerontología, 44(06), 311-316. 3. Goikoetxea, E. (2000). Frecuencia de producción de las respuestas a 52 categorías verbales en niños de primaria. Psicológica, 21, 61-89. Procedimiento — Realizar una lectura global del artículo, prestando atención al título, los nombres de las autoras y autores, año de publicación, partes en las que se divide, tablas y gráficos. — Leer el artículo con detenimiento: subrayar las ideas y las palabras más importantes. Buscar el significado de los términos que no se comprendan. — Resumir las ideas y aportaciones más importantes con nuestras propias palabras, siguiendo el siguiente esquema: • Objetivos e hipótesis de la investigación. • Tipo de investigación. • La técnica empleada para recoger los datos. • El tipo diseño. • Principales resultados. • Conclusiones. 2. Diseño de un proyecto de investigación Objetivo. Aprender a diseñar proyectos de investigación para analizar el desarrollo humano. Procedimiento. Diseñar un pequeño proyecto de investigación, atendiendo a las siguientes cuestiones: — Formulación del problema o pregunta de investigación. — Hipótesis o predicción. — Tipo de investigación. — Técnica para recoger los datos. — Tipo diseño. — Fuentes documentales que se consultarían. — Normas éticas que se deberían respetar. PREGUNTAS DE REFLEXIÓN 1. Analiza las ventajas que ofrecen las técnicas de recogida de datos según sean de corte cuantitativo o cualitativo. 2. ¿Qué diseño de investigación consideras más oportuno para estudiar los 128 https://booksmedicos.org cambios en el uso de las redes sociales de un grupo de personas en un período de 15 años? ¿Por qué? 3. Plantea una priorización de los principios éticos en la investigación por orden de importancia donde 1 sea lo más importante, 2 el siguiente menos importante y así sucesivamente. AUTOEVALUACIÓN 1. En una de las técnicas de obtención de datos para el estudio del desarrollo humano se observa la conducta de una persona en la vida real. ¿Cómo se denomina esa técnica?: a) Observación natural. b) Observación de laboratorio. c) Medida electrofisiológica. d) a, b y c son incorrectas. 2. En otra de las técnicas de obtención de datos para el estudio del desarrollo humano se pide a los sujetos que respondan por escrito a una serie de preguntas. ¿Cómo se denomina?: a) Entrevista. b) Cuestionario. c) Método clínico. d) a, b y c son incorrectas. 3. ¿En qué consiste la investigación experimental?: a) Estudia la relación entre dos o más variables. b) Estudia a las personas que están recibiendo ayuda psicológica de un profesional de la salud mental. c) Manipula de forma sistemática una o más variables y se estudia el efecto de dicha manipulación sobre otras variables. d) a, b y c son incorrectas. 4. ¿Cuáles son las características de los diseños transversales?: a) Se manipula de forma sistemática una o más variables y se estudia el efecto de dicha manipulación sobre otras variables. b) Se analiza en un determinado momento histórico el aspecto del desarrollo que es objeto de estudio en una muestra compuesta por sujetos nacidos en diferentes momentos, pertenecientes a diferentes generaciones o «cohortes». c) Las mediciones de la variable que es objeto de estudio se realizan a una 129 https://booksmedicos.org misma muestra de sujetos nacidos en el mismo año en diferentes momentos de su vida. d) a, b y c son incorrectas. 5. En un diseño longitudinal: a) Existe el riesgo de que algunos sujetos muestrales abandonen la investigación. b) Los aspectos evolutivos se examinan a través de la misma muestra. c) Se puede hacer un seguimiento de los cambios intraindividuales. d) Todas son correctas. 6. Las fuentes documentales secundarias: a) Recogen información directa sobre un determinado tema. b) Pueden ser generales o concretas. c) Clasifican, resumen o recopilan fuentes primarias. d) Todas son correctas. SOLUCIONES 1 2 3 4 5 6 a b c b d c REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS APA (2016). Thesaurus of psychological index terms. Washington: APA PsychNet, disponible en [http://psycnet.apa.org/index.cfm?fa=termfinder.displayTerms]. — (2010). Ethical principles of psychologists and code of conduct. With the 2010 amendments. Washington: APA. Disponible en [http://www.apa.org/ethics/code/]. Arranz, E. (1998). Modelos del desarrollo psicológico humano (2.a ed.). Bilbao: UPV/EHU. Baltes, P. B., Reese, H. W. y Nesselroade, J. R. (1981). Métodos de investigación en psicología evolutiva: enfoque del ciclo vital. Madrid: Morata. Bornstein, M. H. y Lamb, M. E. (2011). Developmental science. An advanced textbook (6.a ed.). Nueva York: Psychology Press. Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (2010). Código deontológico. Madrid: Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos. Gibson, E. J. y Walk, R. D. (1960). The visual cliff. Scientific American, 202, 64-71. Grohol, J. M. (2016). Psych central’s encyclopedia of psychology. Psych Central. Disponible en http://psychcentral.com/encyclopedia/. Gutiérrez, F. y Carriedo, N. (2002). Métodos de estudio del desarrollo cognitivo. En J. A. García Madruga, F. Gutiérrez y N. Carriedo, Psicología evolutiva II: 130 http://psycnet.apa.org/index.cfm?fa=termfinder.displayTerms http://www.apa.org/ethics/code/ http://psychcentral.com/encyclopedia/ https://booksmedicos.org desarrollo cognitivo y lingüístico (pp. 51-85). Madrid: UNED. Harré, R. y Lamb, R. (1990). 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(eds.), Desarrollo psicológico y educación I (2.a ed., pp. 103-132). Madrid: Alianza. Palacios, J., Marchesi, A. y Coll, C. (1999). Desarrollo psicológico y educación (2.a ed.). Madrid: Alianza Editorial. Papalia, D. E. y Feldman, R. D. (2013). Desarrollo humano (12.a ed.). Santa Fe de Bogotá: McGraw-Hill. Piaget, J. (1926). La representación del mundo en el niño. Madrid: Morata. Piaget, J. y Inhelder, B. (1956). The child’s conception of space. Londres: Routledge. Rami, L., Valls Pedret, C., Bartrés Faz, D., Caprile, C. y cols. (2011). Cuestionario de reserva cognitiva. Valores obtenidos en población anciana sana y con enfermedad de Alzheimer. Revista de Neurología, 52(4), 195-201. Reizabal, L. (2003). Proyecto docente. Donostia-San Sebastián: Departamento de procesos psicológicos básicos y su desarrollo, UPV/EHU (inédito). — (2007). Beste pertsonen ezagutzaren garapena. En L. Reizabal (ed.), Gizarte- ezagutzaren garapena nerabezarora arte. Bilbao: UEU. — (2007). Gizarte-ezagutzaren garapenari buruzko datuak lortzeko teknikak. En L. Reizabal (ed.), Gizarte-ezagutzaren garapena nerabezaroraarte. Bilbao: UEU. Reizabal, L., González, D. y Sádaba, K. (2007). Ekonimiaren inguruko ezagueraren garapena. En L. Reizabal (ed.), Gizarte-ezagutzaren garapena nerabezarora arte. Bilbao: UEU. Reizabal, L., Sádaba, K. y González, D. (2007). Bakearen eta gerraren inguruko ikusmoldeen garapena. En L. Reizabal (ed.), Gizarte-ezagutzaren garapena nerabezarora arte. Bilbao: UEU. Shaffer, D. R. (2002). Desarrollo social y de la personalidad (4.a ed.). Madrid: Paraninfo. Universidad de Puerto Rico y University of Wisconsin Madison (2003). Manual del entrevistador PREHCO. Disponible en: http://prehco.rcm.upr.edu/sites/default/files/website_pdf/en1.pdf. 131 http://alfama.sim.ucm.es/isishtm/psyke/TesauroPsicolog%C3%ADa95.pdf http://prehco.rcm.upr.edu/sites/default/files/website_pdf/en1.pdf https://booksmedicos.org WISC V (2014). Wechler intelligence. Scale for children (5.a ed.). Londres: Pearson. WAIS IV (2008). Wechler adult intelligence scale. Londres: Pearson. Lecturas complementarias Gutiérrez, F. y Carriedo, N. (2002). Métodos de estudio del desarrollo cognitivo. En J. A. García Madruga, F. Gutiérrez y N. Carriedo, Psicología evolutiva II: desarrollo cognitivo y lingüístico (pp. 51-85). Madrid: UNED. CONCEPTOS BÁSICOS Asignación aleatoria Hipótesis Comité ético Historia Conductas operantes Investigación cuasi-experimental Confidencialidad Investigación experimental Consentimiento informado Investigación no experimental Cuestionario Juego Diseño longitudinal Medida electrofisiológica Diseño secuencial Método científico Diseño transversal Método clínico Electrocardiograma Observación de laboratorio Electroencefalograma Observación natural Electrooculograma Paradigma de preferencia de estímulos o preferencias perceptivas Entrevista abierta Privacidad Entrevista cerrada Problema estandarizado Entrevista estructurada Protección contra el daño Entrevista semiestructurada Role playing Estudio de caso Termógrafo Experimento de campo Test estandarizado Fotocomunicación Validez ecológica Fuente documental primaria Variable dependiente 132 https://booksmedicos.org Fuente documental secundaria Variable independiente Habituación- deshabituación 133 https://booksmedicos.org 3 Desarrollo cerebral físico y motor hasta la adolescencia INTRODUCCIÓN Tal y como hemos visto en el capítulo 1, según el modelo ecológico, el desarrollo de un bebé está condicionado tanto por factores del macrosistema (entorno cultural, estilo de vida), como del exosistema (el espacio físico, el tamaño de la familia, el trabajo de los padres) y del microsistema (que el niño sea deseado, la relación entre los padres, las interacciones espontáneas con el bebé tras su nacimiento, etc.). Sin embargo, la influencia del contexto ocurre sobre un proceso de naturaleza biológica, es decir, cuyos ritmos están marcados biológicamente. En este capítulo describiremos ese proceso, concretamente el desarrollo físico y cerebral en el período prenatal y postnatal desde el nacimiento hasta la adolescencia, e incidiremos en algunos factores ambientales significativos que pueden influir en dicho desarrollo. Posteriormente, examinaremos cómo se desarrollan las destrezas motoras desde la infancia a la adolescencia y describiremos algunos cambios físicos característicos de este último período. 1. DESARROLLO PRENATAL Y EL PROCESO DEL NACIMIENTO 1.1. Fertilización y fases del desarrollo prenatal La fertilización es el proceso por el cual se combinan el gameto o célula reproductora femenina (óvulo) y el gameto o célula reproductora masculina (espermatozoide), cada uno con 23 cromosomas. Esta unión formará una sola célula llamada cigoto, que contendrá 46 cromosomas. De este modo, el cigoto acumula todo el material genético aportado por cada uno de los progenitores. A partir de la fecundación y a lo largo del período de gestación, tiene lugar una profunda transformación biológicamente determinada que dura unas 38 semanas, con cierto grado de variabilidad interindividual (Agudelo-Suárez, Ronda-Pérez, Gil-González, González-Zapata y Regidor, 2009). Aunque como se verá más adelante, existen factores ambientales que pueden influir en el curso de estos cambios, pero en tanto que la secuencia de acontecimientos está biológicamente predeterminada, ocurre en todos los nonatos humanos. En función del tipo de acontecimientos y cambios que se dan a lo largo de este proceso, el desarrollo prenatal suele dividirse para su estudio en tres períodos. 134 https://booksmedicos.org Fase germinal Transcurre desde la fertilización hasta la segunda semana de edad gestacional, que se calcula a partir del primer día del último ciclo menstrual de la futura madre. Hay que tener en cuenta que en el 20 % de los casos, el proceso se ve tempranamente interrumpido como consecuencia de problemas en la implantación, anomalías cromosómicas o defectos en el embrión en desarrollo, dando lugar a abortos espontáneos, que pueden incluso pasar desapercibidos para la propia mujer. En el caso de que la fertilización ocurra con éxito, el óvulo fertilizado o cigoto se traslada de las trompas de Falopio hasta el útero e inicia un proceso de división celular denominado mitosis. De este modo, a las 12 horas se divide en dos, y así sucesivamente cada doce horas. A los dos o tres días posee 16 células que constituyen una masa compacta que se denomina mórula. A partir de este momento las células se desplazan por la aparición de un líquido que hace que se ubiquen alrededor de una cavidad. Esa cavidad interna será el futuro embrión y la externa la membrana nutritiva. Esta nueva estructura se denomina blastocito, y desde este punto, a partir de la primera semana de la gestación, se inician tres procesos: la implantación o adherencia de la estructura al medio nutritivo del útero, la diferenciación celular y la continuación de la división celular hasta llegar a 64-80 células. La fase germinal finaliza con la culminación de la implantación alrededor del día 14 tras la fertilización. Fase embrionaria Transcurre entre la semana tres y ocho del período gestacional. Entre las semanas tres y cuatro el blastocito se divide en tres capas iniciales que conformarán la estructura básica del embrión. Estas capas son el endodermo (donde irán diferenciándose órganos internos tales como los pulmones, los intestinos, el hígado, etc.), el mesodermo (de donde surgirán el esqueleto, los músculos, el corazón y el sistema circulatorio, el sistema urogenital, etc.) y el ectodermo (que se diferenciará para dar lugar al sistema nervioso, a la piel, a los órganos de los sentidos, al pelo, etc.). En torno a la octava semana después de la fecundación, cuando la etapa embrionaria se considera concluida, se ha pasado de una minúscula célula inicial indiferenciada (el cigoto) a un embrión que mide aproximadamente a 2,5 centímetros, con millones de células especializadas; sus rasgos son ya reconociblemente humanos, con una cabeza que representa aproximadamente la mitad del conjunto del cuerpo; se distinguen ya los ojos, las orejas, las manos y los pies con sus dedos. Hacia la semana ocho, tiene lugar la diferenciación sexual y el embrión es ya una gónada diferenciada. Por tanto, al final de la fase embrionaria las estructuras internas están formadas, al menos en sus etapas iniciales, y ya en funcionamiento: el corazón bombea sangre desde el final del primer mes y el sistema nervioso empieza a mostrar sensibilidad a los estímulos externos. Debido a que los cambios que ocurren en este 135 https://booksmedicos.org período son cruciales para el desarrollo tanto del sistema nervioso (como se verá en el apartado de desarrollo cerebral) como de los órganos, este es un período crítico y muy susceptible a factores nocivos del ambiente. Fase fetal La osificación de los cartílagos va a marcar la transición a la etapa fetal que va de la semana 9 a la 38. Esta etapa se caracteriza por un crecimiento rápido y un perfeccionamiento de los órganos, así como un progreso en su funcionamiento. Seguirá diferenciándoseel encéfalo, y empezará a ser más clara la diferencia varón- mujer en los órganos genitales. Al final del tercer mes, el feto chupetea, traga y tiene movimientos respiratorios básicos; hacia el quinto mes, se mueve, se estira y patalea; hacia el final del sexto mes, la actividad eléctrica del cerebro empieza a parecerse a la del recién nacido; el feto mide para entonces entre 25 y 30 centímetros y aunque el peso es aún inferior a un kilo tiene ya una anatomía definida. En la fase fetal se percibe un incremento de la actividad motriz. En esta fase es habitual el aumento del movimiento del futuro bebé, movimiento que es claramente percibido por la madre a partir de la semana 12 del período gestacional. Esta posibilidad depende en parte del estado vascular de la placenta, ya que la membrana blanda de la pared uterina y el líquido amniótico (líquido presente en el saco amniótico o lugar en el que se encuentra el feto) favorecen el movimiento. La percepción de movimiento por parte de la madre puede tomarse como un buen indicador de viabilidad y salud fetal (Heazell y Frøen, 2008). De hecho, en casos de riesgo fetal, ya sea debido a insuficiencia placentaria o a enfermedad fetal, se percibe un descenso en los movimientos. El feto también realiza movimientos respiratorios intrauterinos que sirven para ejercitar la capacidad pulmonar. Aunque la maduración pulmonar se inicia en la semana 12, esta no culmina hasta la semana 34, por eso los problemas respiratorios son frecuentes en los bebés prematuros. En la fase fetal comienza a desarrollarse también la capacidad perceptiva del bebé. Hacia la semana 12 el nonato comienza deglutir líquido amniótico que contiene los compuestos que provienen del torrente sanguíneo materno y en ese momento comienza a desarrollar el sentido del gusto y del olfato. El sentido auditivo también se desarrolla antes del nacimiento. De hecho, el feto no solo muestra en sus reacciones fisiológicas (aumento de la reacción cardíaca) una preferencia hacia la voz de su madre frente a otras voces (Kisilevsky y cols., 2003), sino que demuestra familiaridad hacia sonidos maternos recurrentes como canciones o rimas (DeCasper, Lecanuet, Busnel, Granier-Deferre, y Maugeais, 1994). Atención auditiva y sensibilidad a la música en el feto a partir de la semana 30. ¿Qué papel puede tener en el desarrollo? Existe la creencia de que el feto reacciona a la música y que eso puede despertar sus emociones. En algunas revistas incluso se ha leído que poner música 136 https://booksmedicos.org al feto aumenta la inteligencia. Por eso muchas mujeres escuchan música clásica o cantan durante el embarazo para estimular a su bebé. Pero ¿tiene este comportamiento una base científica? Investigadores del hospital de Kingston, Canadá, examinaron si los fetos de entre 30 a 37 semanas reaccionaban a la música. Durante 5 minutos, las madres escucharon una obra de Brahms a dos «tempos» distintos, y observaron que tras los primeros 30 segundos los fetos de más de 35 semanas generaban más movimientos corporales y en todos los fetos, desde los de 30 a los de 37 semanas, aumentaba progresivamente su tasa cardíaca. Además, esta tasa era mayor cuando el «tempo» era rápido. Eso implica que, efectivamente, el bebé es sensible a la música y los ritmos a las 30 semanas de gestación, y cuanto más se acerca al momento del parto, esa sensibilidad es mayor. La naturaleza nos prepara para reconocer sonidos, ritmos y tonos desde el nacimiento, y nuestro cerebro se programa para que así sea durante los meses previos. Esto puede tener una función de supervivencia: hemos de reconocer los sonidos de nuestra lengua y de nuestros congéneres. Un cerebro preparado para esto en el nacimiento es ciertamente un cerebro más eficaz, aunque no se pueda hablar aún de inteligencia. Una cuestión por resolver es si esta sensibilidad musical tiene también una función emocional. ¿Qué opinas? Kisilevsky, B. S., Hains, S. M. J., Jacquet, A. Y., Granier‐Deferre, C. y Lecanuet, J. P. (2004). Maturation of fetal responses to music. Developmental Science, 7(5), 550-559. La memoria del feto comienza a funcionar el séptimo mes, momento a partir del cual se puede constatar la capacidad de aprendizaje asociativo y de recuerdo del futuro bebé. Debido a que la capacidad perceptiva auditiva está muy desarrollada en esta etapa, muchos estudios se han centrado en la memoria asociativa auditiva y su papel en el posterior reconocimiento de sonidos o voces. La capacidad de recuerdo del bebé se mide examinando su sensibilidad y reactividad a sonidos que han formado parte de su experiencia intrauterina con respecto a sonidos novedosos. Por ejemplo, la sensibilidad a los patrones de sonido a los que los bebés han sido expuestos en el útero materno se constata en su tendencia a reproducir esos y no otros patrones sonoros cuando nacen (Mampe, Friederici, Christophe, y Wermke, 2009) o en su preferencia (el indicador sería un aumento de la succión) hacia sonidos similares a los escuchados antes de nacer (Dirix, Nijhuis, Jongsma, y Hornstra, 2009). Del mismo modo, se ha observado que los recién nacidos succionan más un chupete cuando escuchan un cuento que su madre leía en la última etapa del embarazo que cuando escuchan otros cuentos (DeCasper y Spence, 1986). En la fase fetal se consolidan los ritmos del sueño. Hacia la semana 23 se da un incremento de la actividad cerebral que permite que comiencen a regularizarse los ciclos del sueño. A partir de la semana 27 se observa un patrón de sueño estable con ciclos MOR (Movimientos Oculares Rápidos) y no-MOR, y aunque los períodos de cada ciclo son más largos que en los adultos, la estructura de las ondas y la alternancia de los ciclos es ya evidente. 137 https://booksmedicos.org Hacia la semana 24 se marca también la denominada edad de viabilidad. A partir del sexto mes se considera que el feto es viable, es decir, que tiene posibilidades de sobrevivir, contando con asistencia médica, si por alguna razón su nacimiento se adelanta. Un bebé prematuro es aquel que nace antes de finalizar el período gestacional (alrededor de un 8 % en España según datos del INE, 2016), y la viabilidad es tanto más probable cuanto más se adentre el feto en el último trimestre del embarazo. Aunque los avances médicos han logrado altos índices de supervivencia, muchos bebés prematuros tienen probabilidades de sufrir problemas respiratorios y de salud durante los primeros años, y más probabilidad que otros niños de presentar problemas cognitivos y motrices durante la primera infancia. Durante esta última fase, el cerebro adquiere ya la fisonomía característica del recién nacido y se pueden registrar patrones que indican períodos de sueño y vigilia. El feto es sensible a la estimulación táctil, olfativa, gustativa y auditiva. Crece muy rápidamente en tamaño y peso, aunque ese progreso se ralentiza una vez que se alcanza el tamaño final o cuando el espacio total disponible en el vientre materno queda ocupado. En el recién nacido a término la talla se sitúa entre 45 y 50 cm y el peso en torno a los 3,5 kilos. 1.2. Epigenética e interacción herencia-ambiente Cualquier comportamiento es resultado de unos genes y una experiencia. Esta interacción entre genes y entorno da lugar a un patrón de conducta, a una serie de rasgos físicos observables y de rasgos cognitivos evaluables. Al conjunto de genes que determinan nuestro patrón madurativo se denomina genotipo, y al conjunto de rasgos observables resultado del desarrollo se denomina fenotipo. Se podría decir que un determinado genotipo se desarrolla en un entorno, y todo fenotipo será resultado de la interacción entre un genotipo (un patrón o carga genética) y un entorno. Al estudio de esa interacción se denomina epigenética. A partir de la epigenética se explica la posible expresión de un rasgo hereditario. Es decir toda carga genética tiene una posibilidad de expresión y esta dependerá de lo adecuado o inadecuado que sea el entorno. Por tanto, se puede afirmar que la herencia genética determinanuestras posibilidades de desarrollo, pero en última instancia, la manifestación y expresión de esas posibilidades heredadas depende del entorno. A las características altamente condicionadas genéticamente, como el color de los ojos, se las denomina características altamente canalizadas. Son aquellas en las que el peso del entorno puede ejercer una influencia mínima o nula. Sin embargo, hay otras características como la personalidad o el desarrollo intelectual, que dependen mucho del entorno (por ejemplo del nivel de afecto o del nivel de estimulación recibidos, respectivamente), de forma que su canalización es baja y el rango de variabilidad con respecto a la herencia genética es alta. Por esta razón, incluso los gemelos que comparten gran parte de la base genética pueden desarrollar características diferentes a nivel de carácter, empatía, lenguaje, cognición o susceptibilidad a ciertas enfermedades (Haque, Gottesman, y Wong, 2009). 138 https://booksmedicos.org El modo en que el genotipo interactúa con el ambiente se examina observando y evaluando las maneras en que determinados ambientes refuerzan la expresión fenotípica de una tendencia genotípica. Dicho de otro modo evaluando la correlación genotipo-ambiente (Plomin y Deary, 2015), ¿cómo varía un genotipo en función del ambiente? Esta variación puede mostrar una correlación pasiva (los padres/madres portan los genes y el entorno apropiado para desarrollar esos genes, por ejemplo una sensibilidad musical y un entorno en el que se estimula la sensibilidad musical), una correlación reactiva (la carga genética de cada niño suscita en los padres una respuesta determinada, por ejemplo el interés del niño hacia la lectura genera que los padres se adapten y esfuercen en proveer al niño con los libros e interacciones lectoras que solicita), y una correlación activa (los niños van seleccionando aquellos elementos del ambiente en función de sus predisposiciones genéticas sobre todo a medida que van adquiriendo independencia). El hecho de que de alguna manera ciertos aspectos del entorno sean una respuesta o una selección condicionada por las características genéticas del individuo hace que en todo proceso de desarrollo se tenga que tener en cuenta, no solo el «ambiente compartido» (dos hermanos gemelos comparten genes y hasta cierto punto, entorno), sino también el «ambiente no compartido» (cada niño, en función de su predisposición genética seleccionará o requerirá de los adultos unas respuestas que serán diferentes a las requeridas por el otro, creando su propio ambiente no compartido). Esta diferenciación es importante porque son los ambientes no compartidos los que explican las diferencias individuales, y lo que en última instancia habría que tener en cuenta para comprender la epigenética de la conducta. La investigación epigenética ha puesto un especial interés en el estudio de la influencia de aquellos factores ambientales que pueden influir negativamente en la expresión genotípica de una manera evidente durante el período prenatal, es decir, que pueden alterar el desarrollo embriológico normal. A estos factores se les denomina teratógenos. El estudio del impacto de los teratógenos ha permitido romper con la falsa idea de la barrera placentaria, y ha demostrado que las sustancias que ingiere o a las que está expuesta la madre durante el embarazo pueden traspasar esa barrera y trasmitirse al feto a través de la placenta. El efecto nocivo de ciertos tóxicos ambientales, medicamentos, drogas o incluso el estrés ha sido constatado en múltiples estudios que aportan numerosa e interesante información acerca de la extrema vulnerabilidad del feto, y que sugieren pautas de conducta o recomendaciones preventivas para minimizar riesgos. Todos estos estudios han servido para sensibilizar a las madres y familias acerca del cuidado prenatal y, sobre todo, para impulsar políticas preventivas en lo individual, social y comunitario. Es necesario tener en cuenta que el impacto de los teratógenos puede ser muy diferente en distintos individuos a pesar de hallarse en un mismo entorno, y que la manifestación de los efectos puede demorarse y prolongarse en el tiempo. Al fin y al cabo, estos efectos se evalúan en un ser en desarrollo. Precisamente debido a que el desarrollo físico e intelectual es lento y progresivo, es posible que los efectos de los 139 https://booksmedicos.org teratógenos a veces no sean evidentes en edades tempranas; por eso los estudios longitudinales de cohorte son esenciales para valorar los efectos a largo plazo. En general, se ha observado que el efecto de los teratógenos es variable en función de la propia base genética del feto o de la madre, del tiempo o grado de exposición, y de la influencia de otros factores protectores del entorno (véase tabla 3.1). Teniendo esto en cuenta, son tres los aspectos que se examinan en los teratógenos para conocer su posible influencia: — El momento de exposición. El período más crítico es la etapa embrionaria, debido sobre todo a que en esa etapa acontece la formación de la estructura básica del embrión y ciertos cambios estructurales en el tubo neural (generación y migración neuronal) que son clave para la formación del futuro sistema nervioso central (SNC). TABLA 3.1 Efectos de los distintos tipos de teratógenos y factores protectores Factores de riesgo Medicamentos Tras el descubrimiento en los años sesenta de que el tranquilizante talidomida provocaba deformidades en el bebé, la investigación sobre el efecto de los medicamentos en el embarazo ha proporcionado información importante y ha sensibilizado a las madres sobre el cuidado en la ingesta de medicamentos durante el embarazo. Algunos antibióticos como la tetraciclina, y algunos barbitúricos, opiáceos, o anticancerígenos han demostrado tener efectos nocivos (Mora y Sanz, 2004). Incluso otros medicamentos en principio más inofensivos como el ibuprofeno también han sido relacionados con malformaciones congénitas (Nezvalová-Henriksen Spigset y Nordeng, 2013). Por este motivo, desde los comités médicos pediátricos se recomienda evitar la ingesta de medicamentos a las mujeres embarazas, o informarse adecuadamente de los riesgos si la ingesta es estrictamente necesaria. Drogas La causa más común, y evitable, de trastornos en el desarrollo es la exposición prenatal al alcohol. La consecuencia más grave es el síndrome de alcoholismo fetal que se caracteriza por malformaciones en el rostro y trastornos del SNC, dificultades cognitivas como una menor velocidad de procesamiento o una menor capacidad atencional (Davis y cols., 2013; Pettoni, 2011). Se ha observado una influencia del nivel cultural en la cantidad de ingesta de alcohol en las madres (Martínez-Frías, Bermejo y Rodríguez- Pinilla, 2003), aunque es necesario incidir en que ingestas moderadas o mínimas se han asociado también a déficits cognitivos y a la presencia de dificultades de aprendizaje y déficit de atención en la primera infancia. Se han observado efectos similares con el tabaco o el cannabis (Clifford y cols., 2012; Cho y cols., 2010). Los efectos de la cafeína son inconclusos pero parecen estar relacionados con el aborto espontáneo (Weng, Odouli y Li, 2008). Hormonas del estrés Aunque un nivel mínimo a moderado de estrés materno puede tener un efecto estimulador en el desarrollo neurológico del feto (DiPietro, 2012), niveles altos de ansiedad y estrés se han asociado a un retraso cognitivo y a niveles de activación excesivos en el recién nacido (Glover, 2014) así como a déficit de atención y signos de autismo en la primera infancia (Ronald, Pennell y Whitehouse, 2011). Edad de la madre Dos aspectos a tener en cuenta con respecto a la natalidad en la sociedad occidental son por un lado el descenso de la natalidad (el índice de fecundidad en España fue de 1,3 en el 2014 según datos INE) y por otro el aumento de la edad de las madres primerizas (en el 2014 la edad media de las madres españolas fue de 32 años, con un aumento 140 https://booksmedicos.org significativode las mujeres que desean ser madres a partir de los 40). Es necesario tener en cuenta que a partir de los 30 la posibilidad de fecundidad disminuye y que aumentan los riesgos de complicaciones en el embarazo: abortos espontáneos (Heffner, 2004), complicaciones físicas en la madre, nacimiento prematuro (Seoud, Nassar, Usta, Melhem, Kazma y Khalil, 2002), defectos congénitos o riesgos de déficits intelectuales debido a mutaciones de novo en los progenitores (Acuña-Hidalgo et al., 2015). Ambiente externo El aumento de la contaminación ambiental ha contribuido a que este sea uno de los factores de riesgo más estudiados en los últimos años. La cantidad de hidrocarburos y partículas de combustión en el aire, y ciertos compuestos químicos utilizados de forma generalizada en productos de hogar o como fertilizantes pueden tener efectos graves en el feto dando lugar a defectos congénitos, partos prematuros, o retrasos en el desarrollo (Mirghani, Osman, Ambiente externo Dhanasekaran, Elbiss y Bekdache, 2015). La ingesta de tóxicos a través del agua; y de mercurio o plomo a través del pescado están relacionados con un mayor índice de cáncer infantil o con trastornos del desarrollo, respectivamente (Landrigan y Goldman, 2011; Ramón y cols. 2005). Factores protectores Peso y nutrición Las mujeres con peso y complexión normal que aumentan de ocho a 20 kilos durante el período de gestación tienen menos probabilidades de sufrir complicaciones de parto. La ingesta diaria de calorías adicionales para una madre embarazada es de unas 300 a 400 calorías. Una restricción de calorías puede llevar a desnutrición y problemas de obesidad en el futuro bebe (Díaz y cols., 2006), mientras que un problema de obesidad en la madre puede llevar a complicaciones en el parto (Hamilton, Martin y Ventura, 2009). La aportación de ciertas vitaminas como el cinc y el ácido fólico pueden ser protectoras de problemas en el desarrollo del tubo neural (Coyle, Cowley, Rofe y Rink, 2011), de bajo peso en el nacimiento y de déficits de atención (Scholtz y cols. 2009). Actividad física El ejercicio regular moderado de la madre durante el embarazo favorece el estado de salud, mejora la respiración, la circulación y el tono muscular e impide el estreñimiento (Comité de Práctica Obstetricia, 2002). Es necesario evitar el ejercicio excesivo, jornadas de trabajo extenuantes y largas que puedan llevar a estados de fatiga o nacimiento prematuro. FUENTE: elaboración propia. — El umbral o cantidad de exposición a determinadas sustancias. Por ejemplo, se ha observado que una deficiencia de vitami-na D puede conducir a estados de preeclampsia o toxemia del embarazo (complicación del embarazo asociada a la hipertensión arterial y a la presencia de proteína en la orina) en la madre embarazada (Bodnar, Catov, Simhan, Holick, Powers y Roberts, 2007); y que una deficiencia de vitamina A y de ácido fólico se relacionan con malformaciones del sistema nervioso (Christian, y Stewart, 2010; Obicˇan, Finnell, Mills, Shaw y Scialli, 2010). Sin embargo existe también evidencia de que un exceso de vitamina puede tener efecto teratógeno, como se ha observado en el caso de la vitamina A que puede aumentar el riesgo de anomalías en el feto (Simpson, Bailey, Pietrzik, Shane y Holzgreve, 2011). — El tipo de teratógeno. El efecto de los teratógenos se ha estudiado en función de su naturaleza y procedencia. Así se catalogan como químicos aquellos que incluyen drogas como el alcohol, tabaco, anfetaminas; medicamentos como la talidomina, u hormonas como la prolactina y tiroxina; biológicos aquellos que 141 https://booksmedicos.org provienen de virus o bacterias como la varicela, herpes, rubeola, sífilis, VIH; y físicos aquellos que provienen de elementos físicos ajenos al propio cuerpo de la madre, como las radiaciones o la hipertermia. Tasa de fecundidad y fecundación artificial. ¿Qué sabemos sobre la fecundación in vitro? Las técnicas de reproducción asistida suponen aproximadamente un 4 % de los nacimientos en los países desarrollados. El motivo es una menor fecundidad debido al estilo de vida, la edad de los padres y factores ambientales. Al ser un fenómeno relativamente reciente, hay muy pocos datos sobre las consecuencias de este tipo de reproducción en el parto y en el feto. El Hospital Universitario de Valencia realizó un estudio prospectivo de 6895 recién nacidos desde el 2004 hasta el 2007, comparando las características de aquellos bebés procedentes de fecundación natural (FN) y aquellos procedentes de fecundación in vitro (FIV). No se observaron diferencias en cuanto a prematuridad, peso o necesidad de reanimación al nacer en los casos en los que la FIV no implicaba gemelaridad. La diferencia es que los casos FIV combinaban mayor edad materna (entre 36 y 39 años) y gemelaridad, una tasa de cesáreas más elevada y un riesgo cuatro veces mayor de defectos congénitos (síndromes con alteración de impronta genética en el cromosoma 15, Síndrome de Angelman, Síndrome de Wiedemann y tumor Wilms, entre otros). Estos defectos no están relacionados con la gemelaridad, aunque es cierto que reducir el embarazo múltiple es el mayor reto de la fecundación artificial. En los últimos años se ha logrado reducir esta tasa y se espera que el número de cesáreas y complicaciones en el embarazo se reduzca progresivamente. ¿Qué consideraciones podríamos extraer de esta información? Calvo, A. S., Puig, B. M., García, L. J., Suárez-Varela, M. M. M., Gómez, A. A., Machancosa, R. B., ... y Martí, L. C. (2009). Características de los recién nacidos tras fecundación in vitro. Anales de Pediatría: Publicación Oficial de la Asociación Española de Pediatría (AEP), 70(4), 333-339. 1.3. Evaluación pre y posnatal Evaluación prenatal El avance técnico ha permitido conocer el estado físico del bebé durante el período de gestación. Existen numerosos instrumentos que permiten examinar anomalías cromosómicas y evaluar el progreso de desarrollo. El reto de la investigación actual en el ámbito del monitoreo prenatal consiste en el desarrollo de técnicas no invasivas que ya muestran un alto porcentaje de efectividad en la detección de las trisomías 21 —Síndrome de Down— y 18 —Síndrome de Edwards— (Norton, Brar, Weiss, Karimi, Laurent y cols., 2012) y en minimizar la probabilidad de abortos con técnicas invasivas (Wapner, 2006). 142 https://booksmedicos.org Se considera técnica no invasiva la ecografía (técnica de ondas ultrasonido) utilizada con el fin de vigilar el crecimiento, el movimiento, el volumen de líquido amniótico, así como de calcular la edad gestacional, y detectar anomalías estructurales graves o muerte fetal. Por el contrario, se consideran técnicas invasivas las siguientes: a) Amniocentesis, prueba consistente en una punción controlada por medio de una ecografía que se realiza en la pared abdominal, de forma que la aguja atraviesa la pared uterina y el saco amniótico hasta llegar al líquido amniótico del que se extrae una muestra. Esta prueba se realiza hacia la 15 semana de gestación con el fin de detectar defectos genéticos o trastornos cromosómicos en casos de riesgo (mujeres mayores de 40 años) y su resultado suele ser un informe sobre el cariotipo (figura 3.1). b) El muestreo del cordón umbilical o cordocentesis, que sirve para examinar el ADN fetal, evaluar trastornos e infecciones hepáticas y que consiste en una punción controlada por medio de ultrasonido que se realiza en la pared abdominal con una aguja hueca, de forma que la aguja atraviesa la pared uterina hasta llegar al cordón umbilical, de cuya sangre se extrae una muestra. c) El muestreo de vello coriónico o biopsia de corion, que comporta algo más de riesgo que la amniocentesis (alrededor de 1 %, 2 % y 4 % en amniocentesis, cordocentesis y muestreo de vello coriónico, respectivamente) en tanto que para extraer una muestra del vello coriónico o de las células coriónicas (o tejido externo que rodea el feto y la placenta), se debe insertar un tubo delgado y hueco en la vagina o en la pared abdominal,hasta el útero, utilizando un ultrasonido para guiar su inserción. FUENTE: Hospital Donostia. 143 https://booksmedicos.org Figura 3.1.—Informe sobre cariotipo. Afortunadamente, en la actualidad existe un test sanguíneo que evita la utilización de estas técnicas invasivas. Se trata de un test genético sanguíneo totalmente inocuo, ya que consiste simplemente en analizar en sangre materna el ADN fetal, con la ventaja de que tiene una fiabilidad cercana al 99 %, aunque su desventaja estriba en su alto coste económico. Evaluación posnatal Antes de nacer, las funciones fisiológicas de respiración, circulación, nutrición y eliminación de residuos o regulación de temperatura se realizan a través del organismo de la madre. Por ejemplo, la sangre del feto se filtra y limpia a través de la placenta, y recibe oxígeno a través del cordón umbilical. Tras el nacimiento, las funciones del bebé tienen que activarse y funcionar de forma independiente. El bebé succiona de forma instintiva y su sistema digestivo es capaz de digerir el alimento. Su sistema homeostático es capaz de regular su temperatura mediante su propia actividad. Su circulación se activa y los órganos funcionan en las primeras cuatro o seis horas tras el parto, con alguna excepción como el hígado (que tarda tres o cuatro días en funcionar de forma óptima provocando signos transitorios de ictericia). El sistema respiratorio también tiene que ponerse en marcha nada más nacer. La evaluación de esta función es crucial tanto durante el nacimiento como durante los primeros minutos posparto, puesto que la anoxia (falta de oxígeno) o hipoxia (reducción del suministro de oxígeno) pueden provocar daños cerebrales graves. La evaluación más inmediata tras el nacimiento se realiza por medio de la escala de Apgar (Apgar, 1953), que ofrece una evaluación rápida y aproximada del estado del recién nacido con respecto a cinco variables: respiración, apariencia, pulso, gestos y actividad (véase tabla 3.2). A los cinco signos se les asigna una puntuación de 0, 1 o 2, donde 2 es la puntuación óptima. Por ejemplo, un recién nacido cuyos músculos estén totalmente flácidos recibirá un 0, uno que muestre fuertes movimientos de brazos y piernas recibirá un 2. Se suman las cinco puntuaciones y un 7 o más indican que el niño está en buenas condiciones físicas. Una puntuación de 3 o menos indica la existencia de un problema que pone en peligro la vida y que requiere atención médica urgente. Además de las funciones fisiológicas, es conveniente evaluar el estado neurológico del bebé, que se realiza una vez pasada la primera semana y antes de los dos meses. Para ello, los pediatras y otros especialistas en el desarrollo del niño administran la Escala de evaluación de la conducta neonatal, o test de Brazelton (Brazelton y Nugent, 1995), que permite no solo evaluar la respuesta del bebé a distintas modalidades perceptivas (visual, auditiva, táctil) sino también conocer el umbral estimular y el tipo de respuesta o actividad del bebé. Por esto, la prueba evalúa una amplia gama de capacidades y conductas adaptativas a la vida fuera del seno materno. Concretamente, mide reflejos, audición, vista, alerta, irritabilidad y 144 https://booksmedicos.org capacidad de consolarse. Esta prueba determina si el SNC del recién nacido funciona normalmente. Los primeros reflejos Debido al lento y progresivo desarrollo del SNC en los seres humanos, el espectro de funciones y conductas observables en el bebé es limitado. Las primeras áreas corticales en madurar son las zonas inferiores del encéfalo, relacionadas con la percepción y la actividad motriz básica. Por eso las posibilidades conductuales del bebé son reducidas, y su repertorio se limita a una serie de reflejos, es decir, reacciones motoras y perceptivas involuntarias. La conducta refleja es precisamente eso, una respuesta involuntaria y automática e innata a la estimulación externa, y está controlada, como otras funciones automáticas, por estas áreas, denominadas también subcorticales. Con los meses, a medida que aumentan las conexiones sinápticas entre estas y otras zonas cerebrales, esas capacidades perceptivas y motoras irán ganando coordinación y control. La consecuencia de la inmadurez del SNC es que la evaluación del recién nacido ha de limitarse a estos repertorios conductuales, y en estos se centra, como hemos mencionado en el apartado anterior, el test de Brazelton o Escala de evaluación de la conducta neonatal (Brazelton y Nugent, 1995). TABLA 3.2 Test de Apgar Apariencia(color) Pulso (ritmo cardíaco) Gestos (irritabilidad refleja) Actividad (tono muscular) Esfuerzo respiratorio 0 Azul, pálido Ausente Sin respuesta Flácido, flojo Ausente 1 Rosa en el cuerpo y azul en extremidades Lento (< 100) Muecas Débil, inactivo Irregular, lento 2 Totalmente rosa Rápido (> 100) Tos, llanto, estornuda Fuerte, activo Bueno, el bebé llora FUENTE: elaboración propia. El estudio de la conducta refleja en los bebés ha aportado información interesante acerca de cuáles son las conductas innatas en el neonato, asumiendo que todo aquello de lo que es capaz el bebé en el momento del nacimiento forma parte de su repertorio de conductas heredadas filogenéticamente, y demuestra un óptimo funcionamiento de las bases del SNC. Por ejemplo una ausencia temprana de algunos reflejos primitivos relacionados con la supervivencia o su presencia después de los primeros seis meses puede ser un indicador de problemas en el SNC (Zafeiriou, 2004). Los reflejos son variados (unos 27) y pueden agruparse basándose en su función: 145 https://booksmedicos.org — Reflejos primitivos: succión, búsqueda de pezón, reflejo de Moro o de sobresalto (cuando siente falta de apoyo debido, por ejemplo, a un cambio de postura, el bebé extiende los brazos y abre rápidamente las manos con las palmas hacia arriba, extendiendo los dedos con los pulgares flexionados. Asimismo, tensa hombros y espalda y abre los ojos como asustado, pudiendo incluso romper a llorar) y de Babinski (conducta motora que realiza el neonato consistente en un movimiento del dedo gordo del pie hacia el empeine, mientras el resto de los dedos se abren en abanico cuando se le frota la planta del pie). — Reflejos posturales: reacciones ante cambios de postura o equilibrio. — Reflejos locomotrices: marcha o natatorio. También pueden agruparse basándose en su durabilidad: — Reflejos que desaparecen a los pocos meses de nacer: reflejo de Moro, reflejo de Babinski. — Reflejos que desaparecen y reaparecen al cabo del tiempo en forma de conductas voluntarias: reflejo de gateo, marcha, natación. — Reflejos que no desaparecen y se transforman en conductas voluntarias: succión, prensión palmar, presión plantar. — Reflejos que perduran toda la vida: deglución, estornudo, bostezo. 1.4. Estados y temperamento del recién nacido Estados del recién nacido El recién nacido pasa por ciclos periódicos de vigilia, sueño y actividad que constituyen los estados de conciencia del recién nacido. Estos estados son mecanismos adaptativos del bebé al entorno, en la medida que permiten el equilibrio entre procesos internos y demandas del ambiente externo (Thoman, Denenberg y Sievel, 1981). Estos estados pueden ser de alerta, de llanto o de sueño. Estado de alerta. La alerta puede ser inactiva si el bebé está tranquilo con los ojos abiertos y atento, parece que inspecciona intencionalmente el ambiente, o activa si sus ojos permanecen abiertos pero no parecen estar enfocados a un objeto y sacude los brazos o las piernas con movimientos no coordinados. Estado de llanto. Los recién nacidos pasan de dos a tres horas al día llorando o a punto de llorar. Los investigadores, y los padres y madres de familia, distinguen tres tipos de llanto. Un llanto básico comienza suavemente y luego, poco a poco, cobra mayor intensidad y generalmente ocurre cuando el bebé está cansado o tiene hambre; el llanto de enojo es una versión más intensa del llanto básico; y el llanto de dolor inicia con un acceso repentinoy prolongado, acompañado de una pausa larga y, por último, de sollozos. El llanto surge como respuesta a estímulos externos como 146 https://booksmedicos.org imposibilitar su movimiento o acostarlo, e internos como hambre, frío o dolor. Así, el llanto representa el primer intento de comunicación interpersonal que se ve reforzado por la respuesta de sus progenitores. Estado de sueño. Los recién nacidos pasan el 75 % de su tiempo durmiendo. El sueño abarca de 16 a 18 horas diarias. Casi siempre pasa por un ciclo de sueño y vigilia a intervalos aproximados de cuatro horas (Hoban, 2004). Está despierto cerca de una hora, luego duerme 3 horas y entonces reanuda el ciclo. Con los meses se alargan los períodos de sueño nocturno, por ejemplo a partir de los seis meses los bebés pueden dormir seis horas seguidas por la noche. Con el tiempo, el ritmo circadiano se regula y el ciclo gradualmente empieza a corresponder al de día-noche y (James, Roberts y Plewis, 1996). Aunque existe mucha variabilidad, a los dos años los bebés pueden dormir unas 13 horas diarias, distribuidas en dos o tres de siesta y nueve o diez horas por la noche. Aproximadamente la mitad del sueño del recién nacido es activo e irregular, llamado también de movimientos oculares rápidos (MOR). El bebé mueve brazos y piernas, hace muecas y sus ojos pueden moverse rápidamente debajo de los párpados. Las ondas cerebrales registran una actividad acelerada, el corazón palpita con mayor rapidez y la respiración es más rápida. Durante el sueño MOR los niños mayores y los adultos sueñan, y las ondas cerebrales se asemejan a las de una persona alerta y despierta. Ese sueño favorece la plasticidad cerebral y asienta los aprendizajes (Mirmiran, Maas y Ariagno, 2003). Por eso es importante que los bebés puedan dormir de forma ininterrumpida y se respeten sus horas de sueño. El patrón de sueño puede examinarse mediante electroencefalograma (EEG) desde el período fetal, y se ha observado que los períodos MOR así como su duración van disminuyendo no solo a lo largo del período postnatal sino a lo largo de la vida. Este sueño se alterna con el sueño tranquilo o regular (sin movimientos oculares rápidos) durante el cual la respiración, la frecuencia cardíaca y la actividad del cerebro se mantienen estables; el recién nacido yace tranquilo sin las sacudidas que caracterizan al sueño de movimientos oculares rápidos. Temperamento del recién nacido El temperamento se define como los rasgos, relativamente estables, modulados por procesos biológicos, que marcan las diferencias individuales en procesos emocionales y comportamentales de forma temprana. El temperamento fue definido por Buss y Plomin (1984) en términos sociabilidad, actividad y emotividad, rasgos que determinaban el modo de relación del bebé con el entorno, y por tanto su desarrollo. La sociabilidad designa la preferencia de convivir con la gente. Algunos bebés buscan el contacto con la gente, desean atraer su atención y prefieren los juegos en los que intervienen los demás. Otros, disfrutan la soledad y les encanta jugar solos con sus juguetes. La actividad indica el ritmo y el vigor de la actividad infantil. Los infantes activos siempre están ocupados, les gusta explorar el ambiente y disfrutan los 147 https://booksmedicos.org juegos de mucha fuerza. Los inactivos muestran un ritmo más controlado en su conducta y suelen disfrutar más los juegos tranquilos. La emotividad indica la fuerza de la respuesta psicológica de un infante ante una situación, la facilidad con que se desencadena y con que podemos devolverlo al estado anterior. En un extremo se encuentran aquellos bebés cuyas reacciones emocionales son fuertes, se producen fácilmente y no es sencillo tranquilizarlos; en el otro, aquellos cuyas respuestas son débiles, difíciles de provocar y fáciles de calmar. Las dimensiones de temperamento han sido posteriormente redefinidas por Rothbart (2011) en términos de emocionalidad positiva o extraversión (implica sociabilidad y tendencia a emociones positivas y a repetición de actividades potencialmente placenteras), emocionalidad negativa externalizada (alto nivel de actividad e impulsividad y agresividad) y emocionalidad negativa internalizada (ansiedad, miedo, tristeza). En cualquier caso, los rasgos de temperamento pueden servir para examinar el tipo de interacción entre bebé y ambiente, para definir el «ambiente no compartido» y para comprender el modo en que la propia naturaleza del bebé ha podido modular sus experiencias, su desarrollo y su conducta a lo largo de la infancia. 2. DESARROLLO CEREBRAL Y NEURONAL HASTA LA ADOLESCENCIA ¿Qué es lo que permite a un bebé pasar de ser capaz solo de succionar a comer sólidos sujetando un tenedor?, ¿y de reaccionar con movimientos a algunos estímulos visuales o auditivos, a prestar atención y recordar su ubicación?, ¿o de gatear a caminar erguido?, ¿o de tocar y manipular objetos a dibujarlos? Todos los cambios físicos y comportamentales descritos en estas preguntas tienen su base en el desarrollo del SNC, compuesto por el encéfalo y la médula espinal. 2.1. Estirón y crecimiento del cerebro El encéfalo comienza su desarrollo en la fase embrionaria, y su crecimiento prosigue durante la fase fetal, en la cual crece más rápidamente que el resto de los órganos. Al nacer, el cerebro humano ha alcanzado ya el 25 % del peso que tendrá cuando llegue a adulto; a los 3-4 años, el 80 % y a los seis años, el 90 %. La parte del cerebro que más se desarrolla en los humanos es la corteza cerebral, donde se sitúan las neuronas que conforman la materia gris, y que supondrán en torno a un 85 % del peso total del cerebro. Se denomina estirón de crecimiento del cerebro a los tres últimos meses prenatales y los dos primeros años después del nacimiento, porque más de la mitad del peso que el cerebro tendrá al llegar a su adultez se gana en ese lapso de tiempo. El estudio del desarrollo encefálico permite establecer una relación entre el desarrollo de las distintas estructuras cerebrales y conexiones neuronales y la aparición de las distintas funciones físicas y mentales. 148 https://booksmedicos.org 2.2. Desarrollo del encéfalo en los dos primeros años La vida de una neurona tiene tres momentos diferentes: el de su producción en el tubo neural, el de su migración hacia la zona del cerebro que le corresponde y el de su diferenciación y conexión con otras neuronas. El desarrollo del tubo neural comienza hacia la tercera semana de gestación y ahí nacen las células que componen el encéfalo, que tendrán que migrar a diferentes regiones del cerebro. Hacia el quinto mes gestacional tiene lugar el proceso de nacimiento de neuronas o neurogénesis, y el proceso de migración neuronal también comienza antes de nacimiento, aunque prosigue después. La migración neuronal sigue una progresión de dentro a fuera de forma que las neuronas se sitúan en la superficie del encéfalo formando seis capas, primero las más internas y posteriormente las externas. Estas capas de neuronas constituyen la materia gris. Las neuronas migran a través de filamentos especializados denominados fibras gliales radiales, compuestas por unas células neurales especiales llamadas glías. Estas alimentan las neuronas y terminan encerrándolas en vainas aislantes de mielina, una sustancia cerosa que favorece el impulso eléctrico entre neuronas, es decir, la sinapsis o conexión entre ellas. El proceso de migración está controlado por procesos neuroquímicos y mecánicos que indican a cada neurona hacia dónde y por dónde debe ir. Tanto la producción de neuronas como su migración a la parte del cerebro que le corresponda parece que ocurren en sucesivas oleadas y siempre de abajo hacia arriba y desde las zonas subcorticales a las frontales (o posteriores a anteriores). Una vez ubicadas, las neuronas comienzan a desarrollar axones (es decir, prolongaciones de las neuronas cuya función es conducir impulsos eléctricos de unas neuronas a otras) y dendritas (prolongaciones del cuerpo de una neurona a través delas cuales recibe los impulsos eléctricos de otras neuronas) favoreciendo la sinaptogénesis o aumento de conexiones entre neuronas. En este momento ocurre la diferenciación neuronal, ya que las neuronas ubicadas comienzan a realizar su función específica. En realidad la sinaptogénesis comienza antes de que la neurogénesis se complete; de hecho, tal y como muestran los estudios con microscopio electrónico, en la fase embrional ya se dan algunas sinapsis de baja densidad. Sin embargo, la proliferación de sinapsis tiene lugar desde el nacimiento hasta el segundo año, y de forma progresiva con algunas fases de estancamiento, hasta la adolescencia, siempre siguiendo el patrón posterior-anterior o subcortical- frontal, es decir, primero áreas visuales, auditivas y sensorio-motoras, después áreas integrativas y de control voluntario. En el momento de nacer, las áreas más desarrolladas son sus centros inferiores (subcorticales) que controlan los estados de conciencia, los reflejos innatos y las funciones biológicas vitales como la digestión, respiración y eliminación (Huttenlocher, 2009). Las primeras áreas del cerebro en madurar son las áreas motoras primarias (que controlan las actividades motoras simples como agitar los brazos) y las áreas sensoriales primarias (que controlan los procesos sensoriales como 149 https://booksmedicos.org la vista, el oído, el olfato y el gusto). A los seis meses de edad, las áreas motoras primarias de la corteza cerebral han alcanzado ya un desarrollo que les permite dirigir la mayor parte de los movimientos, la percepción auditiva es exhaustiva y adaptada a los sonidos del entorno, y la capacidad visual ha adquirido un alto grado de organización. Con la progresiva mielinización hacia zonas anteriores, aumentará la coordinación entre las áreas subcorticales más primitivas y las áreas corticales prefrontales especializadas en el control y regulación de los procesos mentales y funciones motoras. Los períodos de crecimiento sináptico y estancamiento determinan los períodos sensibles de desarrollo o fases en las que el ser humano adquiere habilidades concretas y esenciales de las que dependen otras habilidades más complejas. Los períodos de alta conexión sináptica son los siguientes: de tres a diez meses, de dos a cuatro años, de seis a ocho años, de diez a catorce años y de dieciséis en adelante; períodos que coinciden con adquisiciones cognoscitivas importantes. En cualquier caso, hay que recordar que este proceso madurativo depende de factores externos. A medida que el bebé avanza en edad las experiencias con el entorno serán determinantes en el desarrollo de los mecanismos de desarrollo sináptico y funcionalidad neuronal. 2.3. Poda neuronal y neuroplasticidad No todas las neuronas que se generan en el proceso de neurogénesis van a ser útiles. Por eso, a medida que el ser humano desarrolla ciertas funciones y deja de utilizar las conexiones sinápticas implicadas en dichas funciones, los axones implicados en estas se retractan y las conexiones sinápticas desaparecen. A ese proceso se le denomina poda sináptica o neuronal, y está relacionado con: a) La eficiencia de las funciones cerebrales. b) Con el adelgazamiento de la materia gris en aquellas áreas relacionadas con las funciones desarrolladas. Sin embargo, esto no significa que el ser humano no sea capaz de asimilar nuevos aprendizajes o refinar esas funciones a lo largo de su vida. Al contrario, se ha demostrado que el proceso de formación neuronal prosigue, aunque más lentamente, en la edad adulta (Song, Stevens y Gage, 2002) y que es posible generar y modificar las conexiones sinápticas con nuevos aprendizajes (Blakemore y Frith, 2005). Las neuronas no parecen estar especializadas desde su formación, lo que va a dar lugar a uno de los rasgos más característicos del cerebro humano: su plasticidad. Así, se denomina neuroplasticidad a la flexibilidad y posibilidad de organización del cerebro humano. Aunque los genes ofrecen directrices generales respecto al patrón y tiempos de desarrollo encefálico, la experiencia determina en gran medida la estructura específica del cerebro y su flexibilidad. Esta flexibilidad asegura la 150 https://booksmedicos.org adaptación al contexto concreto en que nos toca vivir y favorece la diversidad de aprendizajes. Esto explica por qué a pesar de que el desarrollo encefálico obedezca a algunas instrucciones generales que garantizan que la mayoría de las personas tengamos un cerebro organizado según directrices similares, nuestras posibilidades de aprendizaje sean amplias y variadas. A este respecto conviene resaltar el porqué de la existencia de los períodos sensibles, es decir, etapas más susceptibles hacia determinados aprendizajes. Estas etapas coinciden con los períodos de expansión sináptica en determinadas áreas, siguiendo el orden posterior-anterior. Durante los primeros dos años, estas conexiones implican a las zonas occipital y temporal, propias de la percepción visual y auditiva y otras áreas sensoriales. Algunas conexiones a lo largo de este período llegan hasta áreas motoras prefrontales y áreas relacionadas con la memoria asociativa como el hipocampo. La capacidad para cambiar sutilmente el foco de atención ante estímulos novedosos ya a los seis meses se debe al desarrollo de la conectividad entre el tálamo, la zona temporal y la parietal, y a partir de los 8 meses la atención voluntaria (la capacidad para mantener el foco atencional de forma estable durante unos segundos) es posible gracias a que cierta conectividad llega a algunas zonas del córtex prefrontal, implicado en el control y la acción voluntaria (Johnson, 2001). De hecho, las conexiones entre la zona prefrontal y zonas del sistema límbico explican el desarrollo de un tipo de atención esencial para el mantenimiento de la mirada y el registro de estímulos sociales, denominada atención conjunta, esencial para el desarrollo del apego y el aprendizaje social (Dube, MacDonald, Mansfield, Holcomb y Ahearn, 2004). En definitiva, el progresivo desarrollo de la conectividad durante estos dos años será esencial para que la conducta del bebé pase de ser puramente refleja y dependiente del entorno a ser cada vez más voluntaria, más precisa y refinada. En este período la acción perceptiva y motriz será clave para favorecer el desarrollo y para que el bebé se percate de la existencia de los objetos y personas que forman parte de su entorno y de sus características, así como de la función imitativa precursora del conocimiento social. Lateralización cerebral Se denomina lateralización a la especialización de cada uno de los hemisferios (o mitades) que conforman el encéfalo. Esta especialización comienza de forma muy temprana. Ya en el útero materno el feto es sensible a distintas frecuencias de ritmo y sonido, y esa experiencia auditiva podría dirigir la arquitectura y funciones de áreas cerebrales destinadas a la percepción de esos sonidos desde que los bebés nacen. Precisamente esas áreas están en el hemisferio izquierdo y son las que los recién nacidos activan ante sonidos propios del lenguaje (que requieren una percepción rápida y una discriminación sutil), frente a otros tipos de tonos lentos o largos que activan el hemisferio derecho (Telkemeyer y cols., 2009). Este puede ser un claro indicador de dos aspectos importantes del desarrollo cerebral infantil: primero, que la experiencia moldea la arquitectura cerebral y el modo en que las neuronas se 151 https://booksmedicos.org conectan para ejercer funciones específicas desde el nacimiento (probablemente incluso antes). Segundo, que la especialización hemisférica se inicia desde este momento, de forma que el hemisferio izquierdo asume las funciones que requieren análisis y precisión, y el hemisferio derecho asume funciones más globales, como la orientación espacial o el procesamiento visual. Algunas funciones complejas como las atencionales, las funciones de control o regulación, y la imaginación pueden activar ambos hemisferios, sobre todo a medida quese avanza en edad. Precisamente porque las funciones cerebrales se van refinando y haciendo más eficientes y complejas con la edad, la activación de ambos hemisferios indica una buena coordinación entre ellos. ¿Cómo, teniendo funciones específicas, pueden coordinarse? Primero, por el funcionamiento natural del cerebro. El cerebro es conectividad, unas funciones no están aisladas de otras, aunque a través de procedimientos de laboratorio concretos pueda conseguirse cierto grado de aislamiento. Segundo, porque durante los primeros nueve años se desarrolla un tejido de fibras, el cuerpo calloso, que conecta los dos hemisferios. Este tejido tiene la función de trasladar la información de un hemisferio a otro y coordinarla. Letras espejo en la escritura y percepción de simetrías. ¿Qué papel tiene el desarrollo del cuerpo calloso? Muchos padres observan asombrados que sus hijos de cinco o seis años se equivocan con las letras b, d, p y q, y escriben palabras al revés sin problema, y que esta conducta desaparece espontáneamente a los ocho años. ¿A qué se debe esto? Según el investigador Stanislas Dehaene de la universidad de París, nuestro cerebro nace filogenéticamente diseñado para unificar las simetrías y crear una imagen única, lo que facilita el reconocimiento de los objetos. Cuando nacemos percibimos dos objetos simétricos como distintos pero a medida que crecemos nuestro cerebro nos prepara para unificar esas simetrías y reconocer que son el mismo objeto. El cuerpo calloso que conecta los dos hemisferios y la conexión de estos con nuestros ojos tienen un papel fundamental en ese proceso. 152 https://booksmedicos.org Sin embargo, las palabras tienen una función distinta a los objetos, y además son mucho más complejas e infrecuentes en nuestra vida, por eso instaurar la direccionalidad de las letras y reconocer que b y d son elementos diferentes es costoso para un niño. Lo mismo ocurre con las letras dentro de las palabras. En cualquier caso para los ocho años esta habilidad debería estar adquirida y si para los nueve, momento en que el desarrollo del cuerpo calloso culmina, el error persiste, esto puede indicar un problema de organización cerebral y derivar en problemas de lectura. Debemos estar atentos a los errores-espejo. Dehaene, S., Nakamura, K., Jobert, A., Kuroki, C., Ogawa, S. y Cohen, L. (2010). Why do children make mirror errors in reading? Neural correlates of mirror invariance in the visual word form area. Neuroimage, 49(2), 1837- 1848. 2.4. Desarrollo del encéfalo de los dos a los siete años Tres aspectos son característicos en este período de desarrollo encefálico. El primero es el aumento de la conectividad hacia zonas frontales, lo cual favorece el control motriz y la mejora de algunas funciones como la atención y la memoria. Aunque el control total del cuerpo y las funciones mentales no es total, se observa a lo largo del período un mayor grado de control voluntario de las acciones, unos movimientos más controlados, una mayor capacidad para mantener la atención y una mejora para recordar objetos, personas y secuencias de acciones en su vida cotidiana. Por eso la zona anterior del córtex se relaciona con las funciones de control voluntario de los procesos físicos y mentales (García-Molina, Enseñat-Cantallops, Tirapu-Ustárroz y Roig-Rovira, 2009). El segundo es el desarrollo del cuerpo calloso que permitirá una mayor coordinación interhemisférica (Toga, Thompson y Sowell, 2006) y por tanto unas 153 https://booksmedicos.org funciones motrices y mentales más rápidas y eficientes (se pasa de caminar de forma basta y abrupta a los dos años a chutar un balón con precisión y a mejorar en el trazado del dibujo y la escritura de letras a los seis, por ejemplo). El tercero es el desarrollo de las áreas involucradas en el desarrollo del lenguaje sobre todo en el hemisferio izquierdo (Holland y cols., 2007). Las áreas parieto- temporales del hemisferio izquierdo ya se especializan para la diferenciación y ensamblaje de sonidos, y para la percepción del ritmo sonoro, que son esenciales para la adquisición de vocabulario y la adquisición de la prosodia, y que posteriormente serán fundamentales para la lectura y la escritura. 2.5. Desarrollo del encéfalo desde los ocho años hasta la adolescencia Desde la niñez a la adolescencia, el desarrollo de la conectividad dependerá en gran parte de la estimulación que proviene del entorno. La conectividad sináptica se refina a través de la experiencia. Esto hace que las funciones sean a su vez más exhaustivas y que la velocidad de procesamiento y de ejecución sea mayor. A medida que se conectan y sincronizan las diferentes áreas del cerebro para las distintas funciones (atención, memoria, control y flexibilidad) aplicadas a distintas modalidades perceptivas (visual, auditiva, propioceptiva, etc.) y en distintos ámbitos de conocimiento (lectura, escritura, matemáticas, ciencias naturales, etc.) esas neuronas conectadas permanecerán y las demás irán desapareciendo mediante la poda neuronal. Por eso a medida que aumenta la conectividad sináptica y las funciones en distintas áreas, disminuye la densidad de la materia gris. En este período esto se aplica sobre todo a las zonas parietal y frontal (Toga, Thompson y Sowell, 2006). La zona parietal, relacionada con la integración de información sensorial y la orientación espacial, alcanza su volumen máximo hacia los diez años y la zona frontal hacia los doce años. Esto explica que a partir de los doce años los niños tengan ya un alto nivel de control sobre sus funciones mentales (usan estrategias para recordar y para prestar atención, y saben lo que eso significa, pueden regular voluntariamente sus estados) y motoras (pueden decidir cuándo ejecutar una acción y cuándo inhibirla con facilidad, y pueden planificar sus acciones). Esto es posible porque los ganglios basales, responsables de funciones atencionales y motrices, también están conectados con esas zonas frontales (Lenroot y Giedd, 2006). También las áreas del lenguaje siguen evolucionando y se conectan con algunas áreas del hemisferio derecho, lo que permite un desarrollo semántico y conceptual más rico así como la comprensión de estructuras gramaticales más complejas. 3. DESARROLLO FÍSICO Durante los primeros años es evidente el gran cambio que se observa en el desarrollo físico de los bebés, tanto en cuestión de peso como de talla. Precisamente, este subapartado se centrará en los principales cambios físicos que ocurren desde el 154 https://booksmedicos.org momento del nacimiento hasta la etapa de la adolescencia. En una primera parte, se explicará cómo ocurre el crecimiento del cuerpo, incidiendo en los cambios de estatura, de peso y de proporciones. A continuación, se analizará el desarrollo del esqueleto y de los músculos. Por último, se recordarán algunas de las variaciones individuales y culturales que inciden en el desarrollo físico. 3.1. Crecimiento del cuerpo: estatura, peso y proporciones corporales En el desarrollo físico de un recién nacido, se observan cambios en las proporciones corporales. Por ejemplo, el cráneo ya ha alcanzado el 70 % del tamaño de adulto y representa una cuarta parte de la longitud total del cuerpo, la misma proporción que las piernas. Los dos primeros años son los que experimentan un mayor crecimiento corporal, a menudo duplicando el peso entre los meses 4 a 6 y triplicándolo (entre 9,5 y 10 kg) al final del primer año. El crecimiento es poco uniforme, a los dos años ya alcanzaron la mitad de su estatura adulta y han cuadriplicado el peso neonatal (de 12 a 13,6 kg). Entre los dos años y la pubertad, los niños crecen de 5 a 8 cm aproximadamente y aumentan de 2,7 a 3,2 kilogramos cada año. Durante la adolescencia se da un proceso rápido de crecimiento que comienza a los nueve años de edad para las niñas y a los once para los niños. Durante su crecimiento, la estatura de las niñas aumenta unos ocho centímetros al año, y la de los niños unos diez centímetros. Terminado este gran estirón, se observangeneralmente pequeños cambios de estatura antes de alcanzar la talla adulta al final de la adolescencia. El incremento acentuado del peso coincide con el comienzo de la pubertad. Durante la adolescencia temprana, las niñas tienden a pesar más que los niños pero, al igual que con la estatura, aproximadamente a los catorce años de edad los niños comienzan a superar a las niñas también en el peso. El estudio del crecimiento y desarrollo físico sigue unos principios madurativos que permiten hacer una clasificación sistemática del patrón de crecimiento útil para su estudio. El desarrollo se efectúa por un lado en sentido cefalocaudal (de la cabeza hacia abajo). El tronco crece más rápido durante el primer año. Al año de edad la cabeza constituye apenas 20 % de la longitud total del cuerpo. Desde el primer año de vida hasta el estirón de la adolescencia las piernas crecen rápido, representando más del 60 % del aumento de talla. En la adolescencia el tronco vuelve a ser el segmento de crecimiento más acelerado, aunque entonces las piernas también crecen rápidamente. Al llegar a la estatura del adulto, las piernas representan el 50 % de la altura total y la cabeza apenas el 12 %. Además de crecer hacia arriba, los niños también lo hacen hacia afuera, en dirección proximodistal (del centro al exterior) (Köhler y Rigby, 2003). Por ejemplo, durante el desarrollo prenatal, el tórax y los órganos internos se forman primero, seguidos por los brazos y las piernas, después por manos y pies. Durante la infancia los brazos y piernas continúan creciendo más rápido que las manos y los pies. Sin 155 https://booksmedicos.org embargo, este patrón se invierte poco antes de la pubertad, cuando las manos y los pies inician un crecimiento más acelerado y son las primeras partes del cuerpo en alcanzar las proporciones del adulto, seguidas por los brazos y piernas, y finalmente por el tronco. Los adolescentes dan la impresión de ser desgarbados o torpes porque sus manos y pies (después sus brazos y piernas) aparecen de repente demasiado grandes en comparación con el resto del cuerpo (Tanner y Tanner, 1990). 3.2. Desarrollo del esqueleto y de los músculos Al principio, las estructuras del esqueleto que se forman en el período prenatal son un cartílago blando que poco a poco va endureciéndose y convirtiéndose en material óseo. Precisamente porque sus huesos son demasiado flexibles, el recién nacido no puede sentarse ni balancearse cuando lo colocan en posición erguida porque una de las características más llamativas del crecimiento físico es que no todas las partes del esqueleto crecen y endurecen al mismo ritmo. Por ejemplo, el cráneo y las manos maduran primero, los huesos de las piernas continúan desarrollándose hasta la pubertad o el final de la adolescencia. Podemos decir que el desarrollo del esqueleto termina a los dieciocho años, aunque el espesor del cráneo, de los huesos, de las piernas y de las manos aumenta poco durante toda la vida. El desarrollo de los músculos se realiza también en dirección cefalocaudal y próximo-distal: maduran primero los de la cabeza y el cuello, después los del tronco y las extremidades. La maduración del tejido muscular ocurre en forma gradual durante la niñez para acelerarse luego durante los primeros años de la adolescencia. Prácticamente el 40 % de la energía corporal de un niño normal de dos meses se destina al crecimiento. El resto se utiliza principalmente en las funciones corporales básicas como la digestión y la respiración. Una proporción mucho menor se consume en la actividad física. Dado que el crecimiento requiere tanta energía, los bebés deben consumir enorme cantidad de calorías en relación con su peso corporal. El amamantamiento es la mejor manera de cerciorarse de que el bebé reciba los nutrientes que requiere, aunque eso no significa que la lactancia artificial sea dañina. El crecimiento se desacelera a los dos años y entonces el niño necesita menos comida. Es la época en que muchos se vuelven melindrosos. Aunque algunos niños comen menos que antes, prácticamente todos ingieren suficiente alimento para el crecimiento. 3.3. Variaciones individuales y culturales del desarrollo físico No solo el desarrollo de los sistemas del organismo es un proceso desigual y asincrónico, sino que se dan notables variaciones individuales en el ritmo en que crecen los niños y las niñas (Köhler y Rigby, 2003). De hecho, diversas pruebas muestran que las niñas maduran más rápido que los niños. 156 https://booksmedicos.org En lo que se refiere a los cambios que se dan a lo largo de la adolescencia, para la mayoría de chicos y chicas la secuencia de cambios característicos de la pubertad puede comenzar entre los diez años y los trece años y medio de edad. Además, puede concluir entre los trece años y los diecisiete. En el caso de las niñas, la edad en la que se produce la menarquía (primera menstruación) varía incluso más. Se considera normal cuando ocurre entre los nueve y los quince años de edad. Por lo regular, las personas procedentes de Asia, de Latinoamérica y África tienden a ser más pequeñas que las de América del Norte, las de los países del norte de Europa y las de Australia. Además, se dan diferencias culturales en la rapidez del crecimiento físico. Un ejemplo: los niños norteamericanos de origen asiático y africano suelen madurar más rápido que los de origen europeo-americano y europeo (Herman-Giddens, 2006). Hoy se piensa que la asincronía con que maduran varios sistemas del organismo forma parte de la herencia de la especie: el programa de maduración común a todos los seres humanos (Tanner y Tanner, 1990). En la tabla 3.3 se resumen las características generales del desarrollo físico y motor, que se analiza en el siguiente apartado. TABLA 3.3 Desarrollo físico y psicomotor (2-5 años): habilidades motrices generales 2 años 3 años 4 años 5 años • Disfruta de la actividad motriz gruesa. • Progresa control postura. • Rodillas y tobillos más flexibles y más equilibrio. Correr o caminar apresurado. • Girar, trepar... • Saltar sobre los 2 pies. • Chutar (tosco). • Subir-bajar escaleras (2 pies en cada escalón). • Saltar desde el 1.er escalón sin ayuda adelantando 1 pie en el salto. • Rigidez en parte superior del cuerpo (salto). • Juegos sedentarios en períodos más largos. • Juegos de sacar-meter. • Correr más suave, aumenta y disminuye velocidad más fácilmente. • Vueltas más cerradas y domina frenada brusca. • Subir escaleras sin ayuda alternando los pies (bajar más difícil). • Saltar del último escalón con los pies juntos (altura de 30 cm). • Pedalea en un triciclo. • Andar con menos balanceo y vacilaciones. • Corre con facilidad. • Alterna ritmos regulares. • Realiza salto a lo largo de la carrera o parado. • Salto con rebote sobre una sola pierna. • A la pata coja durante varios segundos. • Madurez en el control motor general. • Salta sin dificultad. • Brincar varias veces con 1 pie y luego con el otro. • Barra de equilibrio. • Para sobre un solo pie. • Conserva equilibrio de puntillas (segundos). • Se establece la lateralidad. FUENTE: elaboración propia. 4. DESARROLLO MOTOR Todas las actividades requieren destrezas motoras, es decir, movimientos coordinados de los músculos y de los miembros. El dominio exige que cada 157 https://booksmedicos.org movimiento se efectúe con exactitud, en la secuencia correcta y en el momento preciso. Por ejemplo, para lanzar el balón, el jugador de baloncesto necesita mantener los codos flexionados, concentrarse en la parte superior del aro y dirigir el movimiento con un juego de muñeca. Es asombrosa la tendencia de los bebés hacia el movimiento y la capacidad que demuestran de adquirir esas destrezas motoras con muy poca instrucción, basta con la maduración del sistema nervioso y con un entorno que estimule y favorezca el movimiento. A través de estrategias como el ensayo y error, la imitación y el análisis de movimientos, irán acumulando pequeños logros motrices. Si bien al inicio los bebés son incapaces de desplazarse