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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO FACULTAD DE DERECHO SEMINARIO DE DERECHO PENAL “PROPUESTA DE MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO 19-A DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN PARA ADMITIR PRUEBA EN CONTRARIO EN TRATÁNDOSE DE LA RESPONSABILIDAD PENAL DERIVADA DEL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL Y SUS EQUIPARABLES CON MOTIVO DEL USO INDEBIDO DE LA FIRMA ELECTRÓNICA AVANZADA” T E S I S QUE PARA OBTENER EL TITULO DE: L I C E N C I A D O EN D E R E C H O P R E S E N T A : MARCO ANTONIO JUÁREZ ESTRADA ASESOR: LIC. CARLOS ERNESTO BARRAGÁN Y SALVATIERRA MÉXICO, D.F. 2009. UNAM – Dirección General de Bibliotecas Tesis Digitales Restricciones de uso DERECHOS RESERVADOS © PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL Todo el material contenido en esta tesis esta protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor (LFDA) de los Estados Unidos Mexicanos (México). 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Y a querer hacer bien las cosas porque estoy consciente que eso es algo que se va formando día a día. Gracias por no decirme nunca que no puedo, al contrario gracias por buscar mi superación día a día. Gracias por todo lo que han hecho por mí, se que se esforzaron mucho para que yo tuviera lo que quería, para que no me faltare nada y aunque a veces parezca que no lo valoro, siempre lo tengo muy presente. Gracias por mostrarme el camino adecuado, por dejarme tomar mis decisiones y cometer mis propios errores pero siempre a mi lado para que no me pierda. Gracias no solo por estar pendiente de mí, sino de mis hermanos. Gracias por ser mis padres. Gracias por hacerme un hombre de bien. Sin su guía y consejo no sería la persona que soy, y espero que algún día se puedan sentir tan orgullosos de mí como yo lo estoy de ustedes. Se que no soy muy expresivo con mis sentimientos, pero saben que LOS QUIERO MUCHO, nunca lo olviden. A LA MEMORIA DE MI ABUELA Su cuerpo murió. Pero ella sigue viviendo en el corazón de los que la conocimos y quisimos. Sigue viva en el bien que hizo. Y seguirá siempre viva. Porque las personas buenas no mueren nunca: viven eternamente en el bien que dejan detrás de sí. Gracias por ser mi segunda mama. A MI ABUELO Por su gran fortaleza, bondad y templanza. A MIS HERMANOS, TIOS, PRIMOS, SOBRINOS Por su apoyo para salir adelante. A MICHELLE Por ser el amor de mi vida. A JOHANA TOVAR Por su valiosa, sincera e incomparable amistad, por ser la culpable en gran medida de todo esto, Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores. AL LICENCIADO CARLOS BARRAGÁN SALVATIERRA Por su paciencia y apoyo en la realización de este trabajo. AL MAESTRO JOSÉ ANTONIO GRANADOS ATLACO Por su apoyo en el presente trabajo. A RAÚL Y ANA Por su invaluable amistad. AL LICENCIADO FERNANDO AGRAZ- SANCHEZ VAZQUEZ Con profundo cariño y respeto. Gracias por tu amistad, consejos, apoyo y conocimiento. AL LICENCIADO DAVID LOPEZ GONZÁLEZ Por tu amistad y confianza. A MIS AMIGOS Víctor Núñez, Carlos Ríos, Efrén Castañeda, Mayra Mendoza, Nadia López, Jessica Gómez. PROFUNDO AGRADECIMIENTO Para quien de una u otra manera creyó en mí y me dio la oportunidad y confianza de desarrollo profesional: Lic. Rodolfo Consuegra Gamón. Lic. Héctor Landa Cabrera. Dr. Alejando Martínez Rocha. Lic. Javier Pérez Walters. Lic. Osvaldo Chavarria Suárez. A LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO Y LA FACULTAD DE DERECHO Porque me brindó la oportunidad de una formación profesional para poder enfrentar la vida, pero sobre todo para ser mejor persona cada día. A todos aquellos que contribuyeron a que esto fuera posible y se escapan a mi memoria... ÍNDICE “PROPUESTA DE MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO 19-A DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN PARA ADMITIR PRUEBA EN CONTRARIO EN TRATÁNDOSE DE LA RESPONSABILIDAD PENAL DERIVADA DEL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL Y SUS EQUIPARABLES CON MOTIVO DEL USO INDEBIDO DE LA FIRMA ELECTRÓNICA AVANZADA” INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………... I CAPÍTULO PRIMERO CONCEPTOS GENERALES 1.1 Derecho Penal………………………………………………………………….. 1 1.2 Derecho Fiscal………………………………………………………………….. 5 1.3 Derecho Penal Fiscal………………………………………………………….. 6 1.4 Las Infracciones Fiscales……………………………………………………… 9 1.5 Los Delitos Fiscales……………………………………………………………. 12 CAPÍTULO SEGUNDO EL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL, DEFRAUDACIÓN FISCAL EQUIPARABLE Y SUS FORMAS DE COMISIÓN 2.1 Defraudación Fiscal, artículo 108, Código Fiscal de la Federación……… 39 2.1.1 Definición Legal………………………………………………………………. 40 2.1.2 Bien Jurídico Protegido……………………………………………………… 40 2.1.3 Sujetos………………………………………………………………………… 41 2.1.4 Elementos del Tipo…………………………………………………………... 45 2.1.5 La Omisión Total o Parcial del Pago de Contribuciones………………… 49 2.1.6 Obtención de un Beneficio Indebido……………………………………….. 50 2.1.7 El Engaño en la Defraudación Fiscal……………………………………… 53 2.1.8 El Aprovechamiento del Error………………………………………………. 57 2.1.9 Perjuicio del Fisco Federal………………………………………………….. 59 2.2 Defraudación Fiscal Equiparada, articulo 109, Código Fiscal de la Federación…………………………………………………………………………… 60 2.2.1 Definición Legal………………………………………………………………. 61 2.2.2 Hipótesis de la Defraudación Fiscal Equiparada…………………………. 62 2.2.2.1 Fracción I……………………………………………………………………. 64 2.2.2.2 Fracción II…………………………………………………………………… 72 2.2.2.3 Fracción III………………………………………………………………….. 73 2.2.2.4 Fracción IV………………………………………………………………….. 75 2.2.2.5 Fracción V…………………………………………………………………... 77 2.3 Autoría y participación en los Delitos de Defraudación Fiscal y Defraudación Fiscal Equiparable…………………………………………………. 79 CAPÍTULO TERCERO IMPLICACIONES DE LOS MEDIOS ELECTRÓNICOS EN EL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL Y SUS EQUIPARABLES 3.1 El Documento Electrónico……………………………………………………… 95 3.2 La Firma Electrónica……………………………………………………………. 96 3.3 La Firma Electrónica Avanzada……………………………………………….. 98 3.4 Diferencias entre Firma Electrónica y Firma Electrónica Avanzada………. 110 3.5 Los Medios Electrónicos en Materia Fiscal………………………………….. 111 3.6 Los Medios Electrónicos y sus Implicaciones en el Delito de Defraudación Fiscal y sus Equiparables………………………………………….. 117 CAPÍTULO CUARTO LA PRESUNCIÓN LEGAL ABSOLUTA CONTENIDA EN EL ARTÍCULO 19-A DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN Y SU REPERCUSIÓN EN LA RESPONSABILIDAD PENAL DERIVADA DEL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL Y SUS EQUIPARABLES4.1 Las Presunciones en el Sistema Tributario Mexicano……………………… 121 4.2 La Presunción Legal Absoluta contenida en el Artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación y la Garantía de Audiencia…………………………….. 125 4.3 Caso Práctico de la Presunción Contenida en el Artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación y su Repercusión en la Responsabilidad Penal derivada del Delito de Defraudación Fiscal y sus Equiparables……………….. 133 CONCLUSIONES…………………………………………………………………… 141 PROPUESTA………………………………………………………………………… 145 BIBILIOGRAFÍA…………………………………………………………………….. 148 i INTRODUCCIÓN El presente trabajo comprende cuatro capítulos, que abordan temas relativos a una materia extraordinariamente interesante y poco explorada, como lo es el derecho penal fiscal, a la luz de la implicación que tiene en éste la utilización de las nuevas tecnologías. En el primer capítulo comenzamos retomando algunos aspectos de la actividad tributaria que presentan una clara relevancia ante la mirada del derecho penal; se presentan algunas definiciones aportadas por grandes juristas sobre el concepto de derecho penal y de derecho fiscal, para posteriormente percatarnos cómo el derecho fiscal al tener como uno de sus elementos esenciales a las contribuciones, mismas que tienen como principal objetivo contribuir al gasto público, requiere también de un instrumento de castigo y prevención que su misión fundamental es la protección de los bienes jurídicos más importantes para la sociedad y es así como nace el llamado derecho penal fiscal. En el presente capitulo también, hacemos una pequeña reflexión sobre si el derecho penal fiscal es una rama autónoma del derecho penal común o si sólo es parte de él, arribando a la conclusión de que definitivamente no consideramos que el derecho penal fiscal sea autónomo; sino que estimamos que el derecho penal es uno solo, cuya finalidad es la de satisfacer una necesidad jurídica consistente en sancionar toda violación del orden jurídico y desde luego, cuando el derecho penal se aplica en materias que originalmente corresponden a otras ramas del derecho, éstas imprimen a esa aplicación las características que mas convienen a la finalidad que persiguen, pero ello de ninguna manera es suficiente para hablar de autonomía, es decir, para hablar de diversos derechos penales autónomos, pues en general el derecho penal tutela los bienes fundamentales del individuo, de la colectividad y del Estado y en esos tres aspectos encuadra toda la regulación penal. Finalmente dicho capitulo culmina estudiando las infracciones fiscales y los delitos fiscales previstos en el Código Fiscal de la Federación, haciendo notar que sólo dos de ii toda la gama de delitos fiscales interesan para el desarrollo del presente trabajo, a decir, el delito de defraudación fiscal y sus equiparables. Es precisamente en el capítulo segundo cuando abordamos al delito de defraudación fiscal y sus equiparables, estudiando todos los elementos que integran a dichas figuras delictivas y su forma de comisión. Estudiamos algunos aspectos de los dos principales impuestos que dan origen- en la práctica- a la comisión del delito de defraudación fiscal y sus equiparables, el Impuesto Sobre la Renta y el Impuesto al Valor Agregado; señalando que en gran medida para comprender el porqué se actualiza en uno del delito de defraudación fiscal genérica y en el otro el delito de defraudación fiscal equiparable hay que atender a la naturaleza jurídica de ambos tributos. Hacemos algunas observaciones que resultan interesantes como el que el tipo penal previsto en el numeral 108 del Código Tributario, contempla distintos y alternativos comportamientos que implican la comisión del acto de defraudar: el engaño, aprovechamiento del error y obtención de un beneficio indebido y que, no obstante dichas formas de comisión, siempre se requiere – a diferencia de la defraudación fiscal equiparable, la existencia del perjuicio al fisco federal. En el segundo capítulo además, dejamos claro que el solo hecho de no presentar las declaraciones de impuestos a la autoridad hacendaria no constituye por sí mismo un delito, se requiere además que el contribuyente haya estado obligado a presentarla por haber recibido ingresos gravables por los cuales no pagó las contribuciones correspondientes al Fisco. Cabe advertir que sólo puede omitir presentar una declaración la persona que tiene obligación de presentarla. Una persona que no tiene la obligación de presentar una declaración no puede omitir presentarla, ya que la omisión implica el incumplimiento de una obligación legal. Por tanto, es delincuente la persona a quien la ley impone la obligación de presentar la declaración, es decir, la persona física contribuyente, o la persona física representante legal de la persona moral iii contribuyente. Dicho capítulo lo cerramos haciendo un estudio de las formas de autoría y participación para estos delitos de defraudación fiscal y sus equiparables. El tercer capítulo lo dedicamos al estudio y trascendencia de la utilización de los medios electrónicos en el ámbito fiscal, la cual ha cobrado gran relevancia, en virtud de que una gran parte de los trámites para el cumplimiento de las obligaciones fiscales, como lo son la emisión de documentos, declaraciones de impuestos, etc., se realizan a través de esos medios electrónicos amparados con la utilización de la Firma Electrónica Avanzada. Ahora bien, este definitivo desarrollo de la utilización de medios electrónicos en diversas relaciones entre particulares y entre éstos y el sector público encuentra también una serie de trabas técnicas y jurídicas que pudieran presentarse específicamente en el ámbito fiscal. Una de las principales trabas jurídicas y también técnicas estriba en la necesidad y conveniencia de que la utilización de medios electrónicos ofrezca a los contribuyentes la seguridad y confianza en las transacciones electrónicas, al menos como las que ofrecen hoy en día las relaciones fiscales documentadas en papel, situación que suponemos se irá corrigiendo con el avance tecnológico y con la familiaridad que las partes vayan teniendo con este tipo de herramientas. Asimismo, otro de los problemas que pudiera presentarse con motivo de la inclusión de la Firma Electrónica Avanzada para el cumplimiento de obligaciones fiscales, es el relacionado con las implicaciones en los delitos de corte fiscal – específicamente en la defraudación fiscal y algunos de sus equiparables– cometidos en aquellos casos en los que el contribuyente sea una persona moral. Por último, en el cuarto capítulo abordamos lo inherente a las presunciones en materia fiscal y en específico a la presunción legal absoluta contenida en el artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación. Indicamos que ésta presunción iv legal absoluta cumple a la perfección con sus funciones procesales, resolviendo todos los problemas de prueba relativos a los comportamientos encaminados a defraudar la Ley Tributaria; sin embargo, éstas no pueden utilizarse como mecanismo único de lucha contra la defraudación fiscal. Hacemos referencia a que el 5 de enero de 2004, mediante publicación en el Diario Oficial de la Federación se reformaron, modificaron y adicionaron diversas disposiciones del Código Fiscal de la Federación, entre las cuales llama la atención el nacimiento del numeral 19-A de dicho Código Tributario, mismo que es a su vez motivo del presente trabajo; para arribar a la conclusión, de lo importante que es replantearse el alcance de dicha normatividad a la luz de la responsabilidad penal derivada del delito de defraudación fiscal y sus equiparables, máxime cuando se trata del empleo de las nuevas tecnologías como lo son los medios electrónicos aplicados al derecho fiscal (firma electrónicaavanzada). También, resulta interesante el planteamiento de un caso práctico que se maneja, para observar lo contundente de la repercusión, en tratándose de la responsabilidad penal, empleo del aludido articulo 19-A del Código Fiscal de la Federación. I CAPÍTULO PRIMERO CONCEPTOS GENERALES 1.1 Derecho Penal. Antes de comenzar nuestro estudio acerca de algunos aspectos de la actividad tributaria que presentan una clara relevancia ante la mirada del derecho penal, es pertinente señalar que; la actividad financiera del Estado, entendida como aquella actividad que desarrolla éste con la finalidad de obtener ingresos y destinarlos a la realización de sus funciones públicas, es la génesis de la base constitucional que marca la obligatoriedad del pago de contribuciones, misma que se encuentra contenida en la fracción IV del artículo 31 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al disponer: “Artículo 31. Son obligaciones de los mexicanos: IV. Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes.”1 Esta disposición constitucional se refiere a todos los mexicanos en términos generales, sin distinción alguna. Encontrándose establecido en la leyes secundarias los casos de excepción. El destino de las contribuciones pagadas debe ser cubrir los gastos públicos; debiendo ser el monto de estas proporcional a la capacidad contributiva de cada persona en particular. Aquí también vale la pena hacer un paréntesis con respecto a la obligación de tributar de los que no son mexicanos, es decir, los extranjeros, siendo para ello necesario hacer algunas precisiones. La ley mexicana no tiene como base, la nacionalidad del sujeto, sino su residencia y su fuente de riqueza. Por lo que 1 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 2 tratándose de extranjeros, cuya fuente de riqueza se encuentre en México, éstos deben pagar contribuciones de acuerdo a nuestras leyes, independiente del lugar donde residan, siempre debiéndose tomar en cuenta los tratados internacionales firmados por México y las naciones extranjeras, mismos que determinan con precisión la manera de cómo deben pagar sus contribuciones los extranjeros en nuestro país, todo ello, tendiente a evitar un doble pago de las contribuciones. En esa tesitura, tal como lo señala el penalista Raúl González Salas- Campos en su obra denominada los delitos fiscales, la estructura del sistema fiscal mexicano establece dos tipos de obligaciones fiscales2, por un lado, la obligación dirigida al contribuyente que se traduce en que éste debe realizar espontáneamente sus obligaciones fiscales y, por el otro, los lineamientos dirigidos a la autoridad administrativa, constriñéndola a que únicamente realice actividades de comprobación “que tiendan a verificar si los causantes cumplieron íntegra y espontáneamente sus obligaciones; en caso negativo, se les faculta para imponer las sanciones consecuentes a tales omisiones, insuficiencias o por haber cumplido las obligaciones extemporáneamente.”3 De esta manera, se crea una relación entre los contribuyentes y el Estado en donde los primeros mediante el entero al fisco de las obligaciones tributarias que se generen a su cargo, contribuyen al gasto público para que se satisfagan las necesidades colectivas. En esta relación, el artículo 6 del Código Fiscal de la Federación establece como obligación del contribuyente: autodeterminarse en los impuestos causados, cuantificar el monto de los mismos y pagarlos o enterarlos al fisco. Por lo anterior, destaca lo señalado por el maestro Raúl Rodríguez Lobato en el sentido de que “en todo orden jurídico las normas que lo conforman imponen al Estado y a los particulares obligaciones de diversa índole, ya sean de dar, de hacer, den o hacer o de tolerar, cuyo cumplimiento es indispensable para 2 GONZÁLEZ – SALAS CAMPOS, Raúl. Los Delitos Fiscales. s/e. Ed. Pereznieto. México.1995. Pág. 1. 3 Ibidem. Pág. 2. 3 satisfacer la necesidad jurídica que determinó la creación y contenido de esas normas. Por lo tanto, el incumplimiento de los deberes que imponen las normas jurídicas debe tener como consecuencia la aplicación de una sanción que discipline al incumplido y estimule a la observancia de la norma y al cumplimiento pleno y oportuno del deber que impone para la eficacia de la norma. En este orden de ideas, el incumplimiento de las obligaciones fiscales, sustantivas o formales, que las normas jurídicas tributarias imponen a los contribuyentes debe traer consigo, y en efecto lo trae, como consecuencia la aplicación de una sanción, lo cual da origen al llamado derecho penal fiscal, el cual establece normas y principios sustanciales y procesales de carácter general, aplicables para sancionar violaciones especificas de la legislación tributaria general.”4 De esa guisa, es pertinente ofrecer algunas concepciones acerca del derecho penal para dar paso a su vinculación con el derecho fiscal y el nacimiento del llamado derecho penal fiscal. Así, para el maestro Francisco Pavón Vasconcelos, el derecho penal “es el conjunto de normas jurídicas, de Derecho Público interno, que definen los delitos y señalan las penas o medidas de seguridad aplicables para lograr la permanencia del orden social.”5 Por su parte, el destacado jurista Santiago Mir Puig señala que “El derecho penal constituye uno de los medios de control social existentes en las sociedades actuales. Como todo medio de control social, éste tiende a evitar determinados comportamientos sociales que se reputan indeseables, acudiendo para ello a la amenaza de imposición de distintas sanciones para el caso que dichas conductas se realicen; pero el Derecho penal se caracteriza por prever las sanciones en 4 RODRÍGUEZ LOBATO, Raúl. Derecho Fiscal. 2ª ed. Ed. Oxford. México. 2008. Pág. 183. 5 PAVÓN VASCONCELOS, Francisco. Manual de Derecho Penal Mexicano. 15ª ed. Ed. Porrúa. México. 2000. Pág.17. 4 principio más graves-las penas y las medidas de seguridad-, como forma de evitar los comportamientos que juzga especialmente peligrosos-los delitos- -.”6 Y nos sigue diciendo el maestro español que “la función del derecho penal depende de la función que se le asigne a la pena y a la medida de seguridad, como medios más característicos de intervención del Derecho Penal. La concepción más tradicional de la pena ha sostenido la necesidad de asignarle la función de retribución exigida por la justicia, por la comisión de un delito. Responde a la arraigada convicción de que el mal no debe quedar sin castigo y el culpable debe encontrar en él su merecido. Ello se ha fundado en razones religiosas, éticas y jurídicas. Mientras que las teorías de la prevención asignan a la pena la misión de prevenir delitos como medio de protección de determinados intereses sociales. Se trata de una función utilitaria. Mientras que la retribución mira al pasado, la prevención mira hacia el futuro.”7 Por su parte el maestro Raúl Carrancá y Trujillo, establece que el derecho penal “es el conjunto de leyes mediante las cuales el Estado define los delitos, determina las penas imponibles a los delincuentes y regula la aplicación concreta de las mismas a los casos de incriminación. Es una disciplina jurídica y social, por mirar las violaciones de la ley, a la defensa de la sociedad mediante la pena y las medidas de seguridad, y a la significación y valoración social y jurídica de la conducta humana.”86 MIR PUIG, Santiago. Derecho Penal. Parte General.5ª ed. Ed. Tecfoto. Barcelona. 1998. Pág. 7. 7Ibidem. Págs. 46 y 49. 8 CARRANCÁ Y TRUJILLO, Raúl. Derecho Penal Mexicano. Parte General. 22ª ed. Ed. Porrúa. México. 2004. Pág. 17. 5 De esta forma, podemos advertir desde éste momento que del derecho penal se han tomado los principios básicos para tipificar las infracciones a los ordenamientos fiscales y para aplicar las sanciones correspondientes, lo que da origen también a los delitos fiscales y su tratamiento sustantivo y procesal en el marco de los lineamientos que el derecho penal señala para los delitos especiales. 1.2 Derecho Fiscal. El derecho fiscal “es un conjunto de normas jurídicas de derecho público que estudian y regulan los ingresos que percibe el Estado para cubrir el gasto público.”9 En el mismo sentido el gran fiscalista Adolfo Arrioja Vizcaíno establece que el derecho fiscal “es el conjunto de normas jurídicas y principios de Derecho Público que regulan la actividad del Estado como fisco.”10 Por su parte el maestro Rodríguez Lobato apunta que el derecho fiscal es el “sistema de normas jurídicas que, de acuerdo con determinados principios comunes a todas ellas, regula el establecimiento, recaudación y control de los ingresos de Derecho Público del Estado derivados del ejercicio de su potestad tributaria, así como las relaciones entre el propio Estado y los particulares considerados en su calidad de contribuyentes.”11 Como se puede advertir, el contenido fundamental de derecho fiscal está constituido por normas jurídicas. Sin embargo, por encima de dichas normas existen una serie de principios rectores que señalan e indican las características fundamentales sobre las cuales se debe ceñir la relación jurídico tributaria. Es decir, dichos principios constituyen el cimiento de la materia fiscal y para efectos del presente trabajo solo serán enunciados; constitucionalidad, legalidad, justicia, 9 SÁNCHEZ GÓMEZ, Narciso. Derecho Fiscal Mexicano. 6ª ed. Ed. Porrúa. México. 2008. Pág. 25. 10 ARRIOJA VIZCAÍNO, Adolfo. Derecho Fiscal. 20ª ed. Ed. Themis. México. 2008. Pág. 19. 11RODRÍGUEZ LOBATO, Raúl. Ob. Cit. Pág. 13. 6 proporcionalidad y equidad, certeza, comodidad, economía y vinculación con el gasto público. En resumen, el contenido del derecho fiscal no se agota en un simple conjunto de normas jurídicas, sino que parte y se fundamenta en una serie de principios rectores. Para varios autores el término derecho fiscal es sinónimo de derecho tributario, sin embargo la doctrina con frecuencia divide a los ingresos fiscales en tributarios y no tributarios, por lo que en todo caso pueden referirse al derecho tributario como un sector del derecho fiscal. En el derecho positivo mexicano, el derecho fiscal regula los ingresos fiscales, dentro de los que las contribuciones ocupan un lugar preponderante. De ahí que el derecho fiscal al tener como uno de sus elementos esenciales a las contribuciones, mismas que tienen como principal objetivo contribuir al gasto público, requiera también de un instrumento de castigo y prevención que su misión fundamental sea la protección de los bienes jurídicos más importantes para la sociedad. Es así como nace el llamado derecho penal fiscal. 1.3 Derecho Penal Fiscal. Hablar del derecho penal fiscal o tributario “es referirnos a una rama o aspecto específico del Derecho Público que para algunos tratadistas es ubicado dentro del contexto del Derecho Administrativo, para otros, que forma parte del derecho Financiero o bien, del Derecho Fiscal, y existe una corriente más que lo ubica dentro del Derecho Penal Común.”12 En la misma tesitura el maestro Rodríguez Lobato refiere que “Al hablar de derecho penal fiscal, se ha discutido si este es autónomo del derecho penal común o si sólo es parte de él. Sobre este problema, definitivamente no consideramos que el derecho penal fiscal sea autónomo; sino que estimamos que 12 SÁNCHEZ GÓMEZ, Narciso. Ob. Cit. Pág. 481. 7 el derecho penal es uno solo, cuya finalidad es la de satisfacer una necesidad jurídica consistente en sancionar toda violación del orden jurídico. Desde luego, cuando el derecho penal se aplica en materias que originalmente corresponden a otras ramas del derecho, éstas imprimen a esa aplicación las características que mas convienen a la finalidad que persiguen, pero ello de ninguna manera es suficiente para hablar de autonomía, es decir, para hablar de diversos derechos penales autónomos, pues en general el derecho penal tutela los bienes fundamentales del individuo, de la colectividad y del Estado y en esos tres aspectos encuadra toda la regulación penal. Como ejemplo de las características que el derecho fiscal imprime al derecho penal en el campo impositivo podemos citar, que en un mismo campo esta regulada la sanción y la reparación del daño; se sancionan los delitos como las faltas; se sancionan a las personas morales y no sólo a las físicas.”13 Es así como el catedrático Narciso Sánchez Gómez nos ofrece una definición de derecho penal fiscal en los siguientes términos “es una disciplina jurídica especifica del Derecho Público, que estudia los actos u omisiones catalogados como infracciones, faltas y delitos fiscales, así como las sanciones administrativas y penales que deben aplicarse a las personas físicas y morales responsables de tales conductas ilícitas, para restablecer la observancia del orden jurídico en esa materia. En tal virtud, dentro de su contenido normativo y doctrinal se comprende la serie de principios jurídicos que tienen que ver con las infracciones y sanciones netamente fiscales, así como los delitos y las penas de carácter judicial, íntimamente ligadas o relacionadas con la obligación tributaria, y que son el resultado del incumplimiento de las obligaciones de hacer, de no hacer y de 13RODRÍGUEZ LOBATO, Raúl.Ob. Cit. Pág. 183. 8 tolerar, de los sujetos pasivos y de los responsables solidarios de las mismas prestaciones en cuestión.”14 La maestra Margarita Lomelí Cerezo señala que “el Derecho Penal Administrativo y su rama, el Derecho Penal Tributario, no tienen una materia o campo de aplicación propios determinados inequívocamente, pues no existe diferencia esencial o cualitativa entre los delitos y las contravenciones y una misma trasgresión puede revestir uno u otro carácter, según lo determine el legislador. Tampoco tienen un cuerpo de principios propios y exclusivos, sino que necesitan recurrir para todo lo no previsto expresamente en las leyes respectivas, a los principios de Derecho Penal general. Por consiguiente, esas disciplinas no pueden ser consideradas como ramas autónomas, sino que constituyen sólo derechos penales especiales.”15 Así, podemos construir una definición a partir de señalar que el derecho penal fiscal es un sistema de normas jurídicas y principios doctrinales tanto de derecho penal como de derecho fiscal, que tienen por objeto el estudio de las infracciones, las sanciones, los delitos y las penas que se vinculan con la obligación tributaria de los particulares que deben contribuir al gasto público conforme disponen las leyes de la materia, de tal manera que la omisión de dicha obligación trae consigo el reproche del Estado mediante los instrumentos jurídicos diseñados para ello, tendientes a castigar según la gravedad de la infracción o delito al evasor fiscal. En concreto, el conjunto de normas penales referidas a la materia fiscal o tributaria, que son la esencia del Derecho Penal Fiscal, tienen determinadas características particulares, pero esa particularidad estriba en función de la materia a la que se refieren,pues todo su contexto penal se encuentra dentro de los lineamientos generales del Derecho Penal, ergo, cuando estamos en presencia 14 SÁNCHEZ GÓMEZ, Narciso. Ob. Cit. Pág. 481. 15 LOMELÍ CEREZO, Margarita. Derecho Fiscal Represivo. 5ª ed. Ed. Porrúa. México. 2007. Págs. 175 y 176. 9 del requisito de procedibilidad, la prescripción, sobreseimiento etc., en los delitos fiscales, cuyas particularidades se ubican bajo los principios que rigen la materia penal. 1.4 Las Infracciones Fiscales. Como lo hemos venido señalando en el presente trabajo, la génesis de la obligación fiscal es la necesidad que tiene el Estado para allegarse de recursos financieros y poder cumplir con sus fines. De esta forma, la determinación de los casos en los que se debe el impuesto, las personas obligadas al pago, su cuantificación, los modos y formas de su liquidación y recaudación aparecen regulados en la legislación fiscal. De dichos ordenamientos surgen también deberes del obligado tributario, llamado contribuyente, frente al Estado; asimismo este último se obliga a prever un determinado incumplimiento y determinar las sanciones que corresponden a cada caso. “En general, infracción es toda trasgresión o incumplimiento de una ley que, como hemos dicho, debe ser sancionado. Sin embargo, por un principio de seguridad jurídica, que es una de las bases fundamentales del Derecho Penal , es necesario que la conducta cuya realización tiene como consecuencia la infracción esté previamente descrita en la ley y declarada ilegal, y tenga prevista una sanción para le caso de su realización. Entonces, precisando mejor el concepto podemos decir que la infracción es todo hecho u omisión descrito, declarado ilegal y sancionado por una ley. No todas las infracciones tienen las mismas características, de ahí que, en función de esas características se hayan elaborado diversas clasificaciones que es pertinente conocer, ya que, por lo regular, del tipo de infracción depende el tipo de sanción. En materia fiscal podemos clasificar a las infracciones como sigue: 10 a) Delitos y faltas. Los primeros son los que califica y sanciona la autoridad judicial; las segundas son las que califica y sanciona la autoridad administrativa. b) Instantáneas y continuas. Las primeras son aquellas en que la conducta se da en un solo momento, es decir, se consuman y agotan en el momento mismo de cometerse; las segundas son aquellas que la conducta se prolonga en el tiempo, es decir, no se agotan en el momento de cometerse sino hasta que cesa la conducta. c) Simples y complejas. Las primeras son aquellas en que con una conducta se transgrede una sola disposición legal; las segundas son aquellas en que con una conducta se transgreden dos o más disposiciones legales. d) Leves y graves. Las primeras son aquellas en que por negligencia o descuido del contribuyente se transgrede la ley, pero no traen ni pueden traer consigo la evasión de un crédito fiscal; las segundas son aquellas que se cometen conscientemente, con pleno conocimiento y con la intensión de evadir el cumplimiento del a obligación fiscal, o bien son producto de la negligencia o descuido, pero traen consigo la evasión de un crédito fiscal.”16 Por su parte el ilustre Raúl González -Salas Campos explica que la infracción fiscal es toda “vulneración de las normas jurídicas que regulan el cumplimiento de las obligaciones fiscales, en estas se incluyen las violaciones de preceptos que impongan tanto deberes formales como deberes sustanciales de colaboración con el Fisco, que tienen no sólo los contribuyentes sino también los órganos de autoridad, los sujetos que tienen fe pública y aún otros particulares. “17 Por otro lado, “se distinguen dos tipos de infracciones fiscales; las sustantivas y las formales. Esta clasificación no sirve sin embargo para establecer 16 RODRIGUEZ LOBATO, Raúl. Ob. Cit. Pág. 184. 17 GONZÁLEZ –SALAS CAMPOS, Raúl. Ob. Cit. Págs. 8 y 9. 11 las diferencias entre las infracciones administrativas y las penales, puesto que hay infracciones formales que devienen en la comisión de delito. Las infracciones formales sustantivas están constituidas por actos u omisiones mediante los cuales el sujeto pasivo disminuye la base imponible o evita por otros medios que el Fisco perciba oportunamente la cantidad de dinero que legalmente le corresponda recibir. Se podrían identificar auténticamente como infracciones que lesionan algún bien jurídico. Las infracciones formales en cambio están configuradas por actos u omisiones del sujeto pasivo que puedan crear un riesgo dirigido contra los bienes jurídicos, pero que independientemente de la lesión de éste la sola puesta en peligro de que la Hacienda no pueda enterarse de que se han cumplido con las obligaciones fiscales, da lugar a la consumación de estos tipos penales. Si a un contribuyente o a un funcionario le ha nacido una obligación fiscal y no cumple con sus obligaciones fiscales, de tal manera que no pueda verificar Hacienda el cumplimiento de las mismas, dará lugar a la realización de los tipos legales, independientemente de si tiene derecho o no el Fisco de recibir de manera íntegra y oportuna la suma de dinero que debe recaudar. “18 De lo apuntado en éste apartado podemos señalar que las leyes tributarias constituyen un conjunto de normas jurídicas que en ocasiones los ciudadanos no respetan, es entonces cuando el Estado interviene para hacer respetar el derecho violado, a través de su potestad sancionadora. Para ese efecto, se inicia un procedimiento de investigación de carácter administrativo, con base en las formalidades legales previamente establecidas, en aras de determinar la existencia o no de una infracción administrativa. 18 Ibidem. Págs. 9 y 10. 12 Cabe señalar, que existen infracciones administrativas que a su vez la misma ley considera como delitos, entre ellos podemos citar al contrabando, la defraudación fiscal etc. y por ello es importante distinguir entre infracción y delito. “La infracción es sancionada generalmente por una autoridad administrativa competente, por violación a las disposiciones de la misma naturaleza, y puede ser atribuida a personas físicas y morales, y su sanción más común es la multa; mientras que el delito lo sanciona o castiga el Poder Judicial a través de los Tribunales propios de esa esfera de competencia, por violar normas de derecho penal y a su vez de la materia administrativa, que tienden a proteger la vida, la salud, la economía pública o privada, la seguridad social o colectiva. Generalmente este tipo de conductas es atribuible a personas físicas, y como elementos de su existencia son notables el dolo y la culpabilidad, su sanción más usual es la pena privativa de libertad.”19 1.5 Los Delitos Fiscales. Como lo hemos venido señalando en el presente trabajo, el Estado para el desarrollo de sus funciones y cumplimiento de los fines que le corresponden, es necesario que cuente con recursos financieros que le permitan llevar a cabo gastos por concepto de obra pública, servicios públicos, salarios etc., estos ingresos los va a obtener principalmente de los impuestos. Es decir, “la estructura económica más importante en México es la fiscal o tributaria y dentro de esta el rubro preponderante lo constituyen los impuestos.”20 En ese sentido, es manifiesta la necesidad que existe de tutelar al fisco federal pues el gasto público es pagado precisamente con los ingresos del Estado principalmente. Así, “es tal la importancia y necesidad de proteger al fisco federal que en alguna forma se ha formado en épocas más o menos recientes una19 SÁNCHEZ GÓMEZ, Narciso. Ob. Cit. Pág. 487. 20 CANALES PICHARDO, Víctor. Delitos Fiscales. 1ª ed. Ed. Cárdenas. México. 2003. Pág. 74. 13 subrama del Derecho Penal a la que se ha denominado Derecho Penal Fiscal, Derecho Fiscal Penal, Derecho Tributario Penal y algunos otros nombres.”21 En ese tenor, nuestra legislación federal vigente, en su artículo 7°, define: Delito es el acto u omisión que sancionan las leyes penales. Pero existen una serie de principios y elementos que son comunes a todo delito o a amplios grupos de delitos. Es por eso que en su parte general, el Libro Primero del Código Penal Federal, el derecho penal versa, en lo fundamental, sobre todas las cuestiones generales acerca del delito, del delincuente y de la pena. Y por lo que respecta a la parte especial, contemplada en el Libro Segundo del Código Penal Federal, el derecho penal, describe los elementos que diferencian a los distintos delitos, por ejemplo, el robo, homicidio, fraude, privación ilegal de la libertad, etc., del mismo modo se señalan las diferentes penas con las cuales se castigan. Cabe destacar que, el delito puede definirse de la manera más sencilla posible, señalando que éste consiste en un comportamiento humano que reúne o debe satisfacer determinadas características. No obstante ello, nos parece muy interesante y acertada la definición que nos proporciona el maestro Miguel Ángel Aguilar López, la cual se obtiene de los artículos 7°, 8°, 9° y 15 del ordenamiento legal en cita. Así, nos dice que “el concepto de delito se puede estructurar como la acción u omisión (simple o impropia) dolosa (directo o eventual) o culposa (previsible o imprevisible) que se encuentra exactamente adecuada a la descripción legal como constitutiva de un delito; contraria a derecho al no justificarse con el consentimiento del titular del bien jurídico dañado o con el actuar en defensa legítima, estado de necesidad, ejercicio de un derecho, o cumplimiento de un deber. Lo anterior, en el injusto penal, constituye el juicio de desvalor sobre el hecho típico y antijurídico. Compleméntale concepto, el juicio de desvalor sobre el autor, quien debe ser imputable (capacidad de comprender el carácter ilícito del hecho típico y de 21 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Delitos Federales. 8ª ed. Ed. Porrúa. México. 2008. Pág. 222. 14 conducirse de acuerdo con esa comprensión), con conciencia de antijuridicidad (no actuar en error invencible de tipo o de prohibición o vencible de tipo, cuando no se prevé la conducta como culposa), finalmente, con exigibilidad racional de conducirse conforme a la norma jurídica penal.”22 Conocido es de todos, que los delitos se regulan en el Código Penal, sin embargo existen delitos especiales tipificados en diversas leyes. Así el Código Fiscal de la Federación establece en su Título IV del Capítulo II, un apartado de delitos especiales denominados delitos fiscales, sin alterar el esquema del derecho penal, por disposición expresa del artículo 6° del Código Penal en cita, el cual textualmente ordena: “Cuando se cometa un delito no previsto en este Código, pero sí en una ley especial o en un tratado internacional de observancia obligatoria en México, se aplicarán éstos, tomando en cuenta las disposiciones del Libro Primero del presente Código y, en su caso, las conducentes del Libro Segundo. Cuando una misma materia aparezca regulada por diversas disposiciones, la especial prevalecerá sobre la general.”23 Las razones por las cuales se justifica que los delitos especiales se localicen en un capítulo específico dentro de la ley especial son: a) Que los contribuyentes, conozcan cuales son las conductas tipificadas y sancionadas como delitos de carácter fiscal, al momento de consultar el Código Tributario. b) Que los causantes conozcan las diferencias entre las infracciones y los delitos, para saber cuando sus conductas se pueden ubicar dentro de los delitos de carácter fiscal. 22 AGUILAR LÓPEZ, Miguel Ángel. El Delito y la Responsabilidad Penal. Ed. Porrúa. México 2008. Pág. 24. 23 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/8.htm?s=. 15 En consecuencia, los delitos contenidos en el Código Fiscal de la Federación se dividen en nominados e innominados. Esto obedece a que a ciertos tipos penales se le ha asignado nomenclatura: contrabando y defraudación fiscal; las otras conductas punibles, que de forma casuística se detallan, no tienen un nombre específico. En tales condiciones, el jurista Cesar Augusto Osorio y Nieto conceptúa a los delitos fiscales como “actos u omisiones tipificados en las leyes hacendarias, mediante los cuales se omite el cumplimiento de las obligaciones a cargo del contribuyente.”24 Por su parte, el maestro Narciso Sánchez Gómez, nos proporciona la definición de delito fiscal en los siguientes términos: “el delito fiscal es una conducta típica, antijurídica, dolosa o culposa, de un sujeto pasivo principal o responsable solidario de la obligación contributiva, que lleva como propósito evadir el cumplimiento de la misma, y provoca un daño a los ingresos del Estado, y por ello al responsable de be ser sancionado tanto con una medida coercitiva de carácter económico, como de índole judicial, privando de su libertad al sujeto activo, conforme a la gravedad de la falta.“25 En este punto, no compartimos en su totalidad la definición aportada por el autor en cita, toda vez que los delitos fiscales no pueden ser de realización culposa; en efecto, en materia penal existe un principio que opera para los delitos culposos llamado numerus clausus lo que significa que única y exclusivamente serán culposos aquellos ilícitos señalados en el artículo 60 del Código Penal Federal, que a la letra reza: “Las sanciones por delitos culposos sólo se impondrán en relación con los delitos previstos en los siguientes artículos: 150, 167, fracción VI, 169, 199 Bis, 289, parte segunda, 290, 291, 292, 293, 302, 307, 323, 397, 399, 414, primer 24 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 225. 25 SÁNCHEZ GÓMEZ, Narciso. Ob. Cit. Págs. 509 y 510. 16 párrafo y tercero en su hipótesis de resultado, 415, fracciones I y II y último párrafo en su hipótesis de resultado, 416, 420, fracciones I, II, III y V, y 420 Bis, fracciones I, II y IV de este Código.”26 Así también, es destacable la aportación que realiza el maestro Márquez Piñeiro al indicar que “El delito fiscal, es la violación a las leyes de naturaleza fiscal, en forma de actos tendientes al incumplimiento del deber tributario, pudiendo reprimirse esa conducta con una multa y pena privativa de libertad, para que el infractor sufra un escarmiento por su conducta antijurídica, dolosa o culposa, y para resarcir los daños y perjuicios causados al patrimonio del Estado.”27 Igualmente hacemos la misma precisión acerca de la naturaleza culposa que le confiere dicho autor a los delitos fiscales. Sobre este apartado, el maestro Mario Alberto Torres López nos indica que “el tema de los delitos fiscales abarca el estudio de las disposiciones legales que sobre la materia penal están contenidas en el Código Fiscal de la Federación. Un concepto material seria el siguiente: por delitos fiscales o derecho penal fiscal, se entiende aquella parte del derecho penal sustantivo y adjetivo referente a delitos en los que la parte ofendida lo es el Estado en su carácter de fisco federal y en su carácter de interesado en el cumplimiento de la normatividad referente al comercio exterior; se integra por las leyes penales sustantivas y adjetivas específicas en ilícitos fiscales, así como por las disposiciones generales en materia penal sustantiva y adjetiva que son aplicables.“28Por su parte la tratadista Doricela Marbarak nos dice que “por delito debe entenderse toda acción u omisión que sancionan las leyes penales. El delito es un ilícito, una infracción al a norma legal que con su conducta positiva o negativa, 26 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/8.htm?s=. 27 MÁRQUEZ PIÑEIRO, Rafael. Derecho Penal. 4ª ed. Ed. Trillas. México. 1999. Pág. 134. 28 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Teoría y Práctica De Los Delitos Fiscales. 3ª ed. Ed. Porrúa. México. 2005. Pág. 41. 17 comete una persona, en la materia fiscal es posible y frecuente que con una mismo conducta el gobernado cometa una infracción fiscal y un delito, los que serán sancionados por autoridades diferentes: por la autoridad fiscal la infracción y por la autoridad judicial el delito. Las vías mediante las cuales se ventilarán los correspondientes procedimientos son también diferentes: el procedimiento administrativo en el caso de la infracción fiscal y el procedimiento judicial penal para el caso del delito.”29 Al respecto, coincidimos con lo expuesto por la citada autora en el sentido de que es posible que la conducta del causante pueda tener una doble sanción y todavía más, de que puedan seguirse paralelamente tanto el procedimiento penal como el administrativo en virtud de que existe independencia de jurisdicciones entre ambos. El delito se configura como tal cuando la conducta ilícita de la persona ofende al orden social imperante, por lo que su forma de actuar amerita una pena más rigurosa que la simple sanción administrativa. Con lo anterior, podemos concluir señalando que se les denomina delitos fiscales a las conductas tipificadas y sancionadas en la ley tributaria, cuya actualización se verifica ante el incumplimiento de la obligación hacendaria que trae como consecuencia la lesión del fisco o patrimonio del Estado y que repercute en un daño a la sociedad misma. Es en ese contexto, bajo los fundamentos del principio de especialidad, surgen los delitos fiscales, los cuales se encuentran previstos y regulados en el Código Fiscal de la Federación publicado el 31 de diciembre de 1981 y cuya vigencia inició el 1° de enero de 1983. Dicho Código contiene los principios que regulan las relaciones entre los contribuyentes y el fisco, los derechos y 29 MABARAK CERECEDO, Doricela. Derecho Financiero Público.s/e. Ed. Mac Graw Hill. México. 1995. Pág. 126. 18 obligaciones a cargo de los particulares y los deberes y facultades que a las autoridades les corresponden, los procedimientos, infracciones y delitos, etc. Se recoge en este ordenamiento el principio Constitucional en el sentido de que todas las personas físicas y morales están obligadas a contribuir al gasto público y se clasifican a las contribuciones en impuestos, aportaciones de seguridad social, contribuciones de mejoras y derechos. Por lo que se refiere a la parte penal del Código Fiscal encontramos determinadas reglas sobre requisitos de procedibilidad, responsabilidad penal fiscal, tentativa de delito fiscal, prescripción en los delitos fiscales etc. Grosso modo, podemos señalar que el Código Fiscal de la Federación por lo que hace a los delitos fiscales, en su Capítulo II del Título IV, contempla primeramente lo relativo a las reglas especificas como son: requisitos de procedibilidad, sobreseimiento, autoría y participación, encubrimiento, agravantes, tentativa, delito continuado, prescripción de la acción penal, beneficios a los sentenciados; en segundo lugar, regula los delitos en materia de comercio exterior: contrabando y sus equiparables; en un tercer plano, reglamenta lo que constituye básicamente la sustancia del presente trabajo: defraudación fiscal y sus equiparables; y por último, contempla otros delitos fiscales: relacionados con el Registro Federal de Contribuyentes, contabilidad e información confidencial, depositaría infiel, relacionados con los medios de control y registro, relacionados con las visitas domiciliarias etc. De esta manera, enunciamos someramente, los delitos fiscales contemplados en el Código Fiscal de la Federación, habida cuenta de que en el segundo capítulo del presente trabajo se hará una exposición más amplia sobre el delito de defraudación fiscal y sus equiparables, toda vez que forma parte de la esencia del mismo. 19 En primer término, encontramos en el Código Fiscal de la Federación el delito de contrabando el cual en opinión de Cesar Augusto Osorio y Nieto, “ es la acción u omisión en la entrada o salida de bienes, que eludiendo la intervención de los servidores públicos fiscales o induciéndolos a error violen las normas jurídicas establecidas por razones de orden público y conduzcan a omitir total o parcialmente los tributos generados en función de tales operaciones, sin que exista necesariamente perjuicio fiscal.”30 En efecto, esta figura típica encuentra su origen en “la necesidad que tiene el Estado de llevar un debido control del ingreso o salida de bienes y así evitar que los particulares evadan el cumplimiento de las obligaciones tributarias que se generan, las cuales, convertidas en ingresos contribuyen a sostener el gasto público.”31 Visto lo anterior, procedemos a enunciar cuales son las hipótesis del delito de contrabando para lo cual haremos un cuadro que contenga en forma clara y sencilla cada una de los supuestos que engloba el artículo 102 del Código Fiscal de la Federación: C O N T R A B A N D O Introducir al país mercancías omitiendo el pago total de contribuciones. Introducir al país mercancías omitiendo parcialmente el pago de contribuciones. Introducir al país mercancías omitiendo el pago total de cuotas compensatorias* Introducir al país mercancías omitiendo parcialmente el pago de cuotas compensatorias. Introducir al país mercancías que no causan impuestos pero requieren permiso de autoridad, sin contar con él. 30 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Págs. 231 y 232. 31 SÁNCHEZ VEGA, Alejandro. El Contrabando. Ed. Sista. México. 1999. Pág. 47. * Las cuotas compensatorias son aquellas que tienen que pagar las personas físicas o morales que importen mercancías en condiciones de prácticas desleales de comercio internacional. 20 Introducir al país mercancías de tráfico prohibido en una ley o tratado. Internar de zonas libres* al resto del país mercancías omitiendo el pago total de contribuciones. Internar de zonas libres al resto del país mercancías omitiendo el pago parcial de contribuciones. Internar de zonas libres al resto del país mercancías omitiendo el pago total de cuotas compensatorias. Internar de zonas libres al resto del país mercancías omitiendo el pago parcial de cuotas compensatorias. Internar de zonas libres al resto del país mercancías que no causan impuesto pero requieren permiso de autoridad, sin contar con él. Internar de zonas libres al resto del país mercancías de tráfico prohibido por el Ejecutivo Federal. Internar de zonas libres al resto del país mercancías prohibidas en una ley o tratado. Extraer del país mercancías omitiendo el pago total de contribuciones. Extraer del país mercancías omitiendo parcialmente el pago total de contribuciones. Extraer del país mercancías que no causan impuestos pero requieren permiso de autoridad, sin contar con él. Extraer del país mercancías de tráfico prohibido por el Ejecutivo Federal. Extraer del país mercancías de tráfico prohibido por una ley o tratado. Extraer de recintos fiscales* mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, omitiendo el pago total de contribuciones. Extraer de recintos fiscales mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridado persona autorizada, omitiendo parcialmente el pago de contribuciones. * Territorio en el que el Ejecutivo Federal, establece incentivos fiscales para su desarrollo por medio de exenciones o reducciones a las tarifas de los impuestos al comercio exterior. * Lugar donde las autoridades aduaneras realizan indistintamente las funciones de manejo, almacenaje, custodia, carga y descarga de las mercancías de comercio exterior, fiscalización, así como el despacho aduanero de aquellas. 21 Extraer de recintos fiscales mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, omitiendo el pago total de cuotas compensatorias. Extraer de recintos fiscales mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, omitiendo parcialmente el pago de cuotas compensatorias. Extraer de recintos fiscales mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, que no causan impuesto pero requieren permiso de autoridad, sin contar con él. Extraer de recintos fiscales mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, de tráfico prohibido por el Ejecutivo Federal. Extraer de recintos fiscales mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, de tráfico prohibido por una ley o tratado. Extraer de recintos fiscalizados* mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, omitiendo el pago total de contribuciones. Extraer de recintos fiscalizados mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, omitiendo el pago total de contribuciones. Extraer de recintos fiscalizados mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, omitiendo el pago total de cuotas compensatorias. Extraer de recintos fiscalizados mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, omitiendo parcialmente el pago de cuotas compensatorias. Extraer de recintos fiscalizados mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, que no causan impuesto pero requieren permiso de autoridad, sin contar con él. Extraer de recintos fiscalizados mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, de tráfico prohibido por el Ejecutivo Federal. * Establecimiento particular en el que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, autorizó para prestar los servicios de manejo, almacenaje y custodia de mercancías de comercio exterior. 22 Extraer de recintos fiscalizados mercancías sin que hayan sido entregadas por la autoridad o persona autorizada, de tráfico prohibido por una ley o tratado. Coincidimos con el maestro Mario Alberto Torres López al señalar que cualquiera de las hipótesis de contrabando que se han listado debe ser complementada con lo siguiente: “en forma antijurídica y culpable.”32 Por lo que hace al ilícito de contrabando, el artículo 103 del Código Fiscal contempla diversas presunciones acerca de que el delito fue cometido; esto es, hay determinados hechos conocidos legalmente a través de las pruebas que los acreditan y se llaman indicios. De estos indicios o verdades conocidas a través de la inferencia lógico -jurídica, se pueden descubrir otros hechos desconocidos llamados presunciones. Por lo tanto, la presunción es una incógnita por despejar a partir de una verdad conocida mediante los juicios de inferencia.* Las presunciones pueden ser legales o humanas. Las legales son previstas en la ley, y las humanas son inferidas por el juzgador; asimismo las presunciones legales pueden ser iuris tantum y iuris et de iure, con el consecuente efecto de que las primeras admiten prueba en contrario y las segundas no. Luego entonces, las presunciones previstas para el delito de contrabando son aquellas conocidas como iuris tantum puesto que la punibilidad para el delito de contrabando está subordinada al hecho de que exista omisión en el pago de contribuciones o cuotas compensatorias, a la omisión de un permiso de autoridad o a la existencia de una prohibición de tráfico internacional sobre la mercancía, es decir, “no basta para exista delito la simple presencia del hecho que describe en cada una de sus fracciones el artículo 103 del Código fiscal de la Federación, sino que es necesario acreditar las otras circunstancias para llegar a la conclusión de que el evento es, efectivamente contrabando. Estimamos que el efecto de 32 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 72. * Hoy en día en el campo de derecho penal y particularmente en el procedimiento penal, la prueba indiciaria, presuncional o circunstancial, ha pasado a constituir un medio probatorio de valor pleno y a la misma se le ha denominado como la reina de las pruebas. 23 presunción es solamente de carga probatoria dentro del correspondiente proceso penal: de que presumiblemente se introdujeron dichas mercancías de manera ilícita.”33 A continuación enunciaremos las hipótesis contempladas en el artículo 103 del Código Fiscal de la Federación, a efecto de entender cuando se comete el delito de presunción de contrabando. PRESUNCIONES DE CONTRABANDO Se descubran mercancías extranjeras sin la documentación aduanera que acredite que las mercancías se sometieron a los trámites previstos en la Ley Aduanera para su introducción al territorio nacional o para su internación de la franja o región fronteriza al resto del país. Se encuentren vehículos extranjeros fuera de una zona de veinte kilómetros en cualquier dirección contados en línea recta a partir de los límites extremos de la zona urbana de las poblaciones fronterizas, sin la documentación a que se refiere la fracción anterior. No se justifiquen los faltantes o sobrantes de mercancías que resulten al efectuarse la descarga de los medios de transporte, respecto de las consignaciones en los manifiestos o guías de carga. Se descarguen subrepticiamente mercancías extranjeras de los medios de transporte, aun cuando sean de rancho, abastecimiento o uso económico. Se encuentren mercancías extranjeras en tráfico de altura a bordo de embarcaciones en aguas territoriales sin estar documentadas. Se descubran mercancías extranjeras a bordo de una embarcación en tráfico mixto, sin documentación alguna. Se encuentren mercancías extranjeras en una embarcación destinada exclusivamente al tráfico de cabotaje, que no llegue a su destino o que haya tocado puerto extranjero antes de su arribo. No se justifique el faltante de mercancías nacionales embarcadas para tráfico de 33 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob Cit. Pág. 90. 24 cabotaje. Una aeronave con mercancías extranjeras aterrice en lugar no autorizado para el tráfico internacional. Las mercancías extranjeras se introduzcan a territorio nacional por lugar no autorizado para la entrada a territorio nacional o la salida del mismo. Las mercancías extranjeras sujetas a tránsito internacional se desvíen de las rutas fiscales o sean transportadas en medios distintos a los autorizados tratándose de transito interno o no arriben a la aduana de destino o de salida treinta días después del plazo máximo establecido para ello. Se pretenda realizar la exportación, el retorno de mercancías, el desistimiento de régimen o la conclusión de las operaciones de transito, en el caso de que se presente el pedimento sin las mercancías correspondientes en la aduana de salida, siempre que la consumación de tales conductas hubiere causado un perjuicio al Fisco Federal. Las mercancías de comercio exterior destinadas al régimen aduanero de depósito fiscal no arriben al almacén general de depósito que hubieraexpedido la carta de cupo para almacenar dicha mercancía o a los locales autorizados. Los pilotos omitan presentar las aeronaves en el lugar designado por las autoridades aduaneras para recibir la visita de inspección de la autoridad aduanera, o las personas que presten los servicios de mantenimiento y custodia de aeronaves que realicen el transporte internacional no regular omitan requerir la documentación que compruebe que la aeronave recibió la visita de inspección o no la conserven por el plazo de cinco años. Se realicen importaciones temporales de conformidad con el artículo 108 de la Ley Aduanera sin contar con programas de maquila o de exportación autorizados por la Secretaría de Economía, de mercancías que no se encuentren amparadas en los programas autorizados; se importen como insumos mercancías que por sus características de producto terminado ya no sean susceptibles de ser sometidas a procesos de elaboración, transformación o reparación siempre que la consumación de tales conductas hubiere causado un perjuicio al Fisco Federal; se continúe importando temporalmente la mercancía prevista en un programa de 25 maquila o de exportación cuando este ya no se encuentra vigente o cuando se continúe importando temporalmente la mercancía prevista en un programa de maquila o de exportación de una empresa que haya cambiado de denominación o razón social, se haya fusionado o escindido y se haya omitido presentar los avisos correspondientes en el registro federal de contribuyentes y en la Secretaría de Economía. Se reciba mercancía importada temporalmente de maquiladoras o empresas con programas de exportación autorizados por la Secretaría de Economía por empresas que no cuenten con dichos programas o teniéndolos la mercancía no se encuentre amparada en dichos programas o se transfiera mercancía importada temporalmente respecto de la cual ya hubiere vencido su plazo de importación temporal. No se acredite durante el plazo a que se refiere el artículo 108, fracción I de la Ley Aduanera que las mercancías importadas temporalmente por maquiladoras o empresas con programas de exportación autorizados por la Secretaría de Economía, fueron retornadas al extranjero, fueron transferidas, se destinaron a otro régimen aduanero o que se encuentran en el domicilio en el cual se llevará a cabo el proceso para su elaboración, transformación o reparación manifestado en su programa. Se omita realizar el retorno de la mercancía importada temporalmente al amparo del artículo 106 de la Ley Aduanera. Declare en el pedimento como valor de la mercancía un monto inferior en un 70 por ciento o más al valor de transacción de mercancías que hubiere sido rechazado y determinado conforme a los artículos 72, 73 y 78-A de la Ley Aduanera, salvo que se haya otorgado la garantía a que se refiere el artículo 86- A, fracción I de la Ley citada, en su caso. Declare inexactamente la descripción o clasificación arancelaria de las mercancías, cuando con ello se omita el pago de contribuciones y cuotas compensatorias, salvo cuando el agente o apoderado aduanal hubiesen cumplido estrictamente con todas las obligaciones que les imponen las normas en materia aduanera y de comercio exterior. 26 Como podemos observar, es inmensa la gama de supuestos que contempla la codificación tributaria para el delito de presunción de contrabando; lo cual implica también una serie de consecuencias jurídicas y efectos legales que en ocasiones, por el desconocimiento o falta de familiarización con el tema por parte de quien imparte justicia en este país, se traduce en inseguridad jurídicas para los gobernados que se colocan en los supuestos descritos por la ley. Sin ánimo de ahondar en el tema ni mucho menos, resulta interesante hacer una reflexión acerca de la última de las hipótesis contenidas en el numeral antes invocado; la cual se refiere a la declaración inexacta de la descripción o clasificación arancelaria de las mercancías que sean importadas, con una condicionante y una salvedad poco clara y hasta cierto punto contradictoria, además de que la salvedad extrañamente está dirigida al agente o apoderado aduanal. De conformidad con el artículo 54 de la Ley Aduanera, en su carácter de representante legal del importador, el agente aduanal es quien declara en el pedimento la descripción de las mercancías, la fracción arancelaria, el cumplimiento de las disposiciones arancelarias y no arancelarias, así como las disposiciones en materia aduanera para cumplir con todas las exigencias que requiere una importación. En este sentido, al ser el agente aduanal y en algunos casos el apoderado aduanal quienes declaran la descripción y la fracción arancelaria de las mercancías, representan entonces al nuevo sujeto activo en materia penal, mismo que fue adicionado al Artículo 103, fracción XX, del Código Fiscal de la Federación. Por otro lado, también es cierto que en la solicitud de importación el agente o apoderado aduanal declara la información citada anteriormente a nombre del importador que le encomienda la operación, por lo que, aun cuando el artículo 54 manifieste la responsabilidad del agente aduanal y se pueda concluir con ello que la nueva presunción es exclusiva de él, también de conformidad con el artículo 41 de la Ley Aduanera, en su carácter de representante legal, el agente o apoderado aduanal puede generar la aplicación de esta presunción al importador, con lo que la nueva presunción debería contemplar tres sujetos: el importador, el agente aduanal y el apoderado aduanal. 27 Por otro lado, podemos referirnos a un caso en particular; partiendo que la hipótesis contempla dos supuestos, la declaración inexacta de la descripción y la declaración inexacta de la clasificación arancelaria respecto de las mercancías de importación. A estos supuestos les fue agregado como requisito adicional que, al ser cometido cualquiera de estos supuestos, se omitiese el pago de contribuciones, por lo que en caso de ocurrir cualquiera de los dos supuestos se actualizará dicha conducta, siempre que se cumpla con el requisito relativo a la omisión. Así, hay una alta posibilidad de que se actualice la conducta, pues basta con que durante el reconocimiento aduanero se tomen muestras para obtener un dictamen en el que se manifieste que la muestra analizada corresponde a un determinado producto que resulte distinto a la mercancía manifestada en el pedimento de importación. Por ejemplo: un importador manifestó como descripción del producto importado “tenis para niño” y la autoridad aduanera dice que la muestra analizada consiste en zapatos deportivos; la autoridad podría concluyó que la descripción del producto no fue manifestada con exactitud, lo cual, trajo como consecuencia que se actualizó la hipótesis de presunción de contrabando aludida. En conclusión, es evidente que la adición hecha al artículo 103 del Código Fiscal de la Federación, establecida en su fracción XX, resulta un acto desacertado por parte del legislador que refleja una técnica legislativa deficiente y deja a los particulares en un evidente estado de inseguridad jurídica. Sobre todo, los grandes contribuyentes siguen disfrutando de los beneficios y exenciones que las leyes les otorga, pues se les permite seguir importando sin que se lleve a cabo una verdadera revisión, a diferencia de lo que sucede con los demás importadores. Así, al tratarse de un delito que dependerá de la opinión de terceros mediante un dictamen pericial y no de la conducta del contribuyente puesto que podrá afirmarse que hubo la intención de cometer un delito, y si se requieren conocimientos especializados para efectuar la correcta descripción o clasificación 28 arancelaria de las mercancías, en todo caso el importador tendrá que apoyarse en opiniones de terceros con el riesgo de que cualquier error técnicoconstituya un delito, lo cual resulta un verdadero absurdo jurídico que pone de manifiesto el verdadero desconocimiento en la materia de los legisladores. En otro orden de ideas, el artículo 105 del Código Fiscal de la Federación, contempla un mosaico de supuestos delictivos que son de clasificación inominada. Pero se trata de delitos que “revisten autonomía*frente al delito de contrabando y, lo único equiparable, es la pena que la ley señala para sus autores. La imposibilidad material de acreditar la comisión del delito de contrabando y quién lo cometió para, en su caso, poder afirmar que existía participación o encubrimiento en tal delito, motivó que se introdujeran en la ley este tipo de figuras delictivas denominadas equiparables.”34 En esa tesitura, enunciaremos las hipótesis contempladas en el numeral 105 del Código Tributario, para quien: EQUIPARABLES AL CONTRABANDO Enajene, comercie, adquiera o tenga en su poder por cualquier título mercancía extranjera que no sea para su uso personal, sin la documentación que compruebe su legal estancia en el país, o sin el permiso previo de la autoridad federal competente, o sin marbetes o precintos tratándose de envases o recipientes, según corresponda, que contengan bebidas alcohólicas o su importación esté prohibida. Tenga mercancías extranjeras de tráfico prohibido. * Existe autonomía entre las figuras delictivas, por cuanto que no es necesario acreditar que la mercancía que es materia de estos ilícitos proviene del delito de contrabando. De hecho podría generarse el delito si habiendo ingresado legalmente la mercancía no existe manera de acreditar que así fue. Esto último, en efecto, llegaría a ser un absurdo. No obstante, la configuración de la mayoría de las figuras delictivas del artículo 105 del Código Fiscal de la Federación , propiamente sanciona el no acreditar al legal estancia de algo y no el hecho de adquirir o poseer mercancía materia de contrabando; sin embargo, la comprobación de la estancia legal en cualquier fase produce efectos jurídicos a favor del acusado. 34 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 103. 29 En su carácter de funcionario o empleado público de la Federación, de los Estados, del Distrito Federal o de Municipios, autorice la internación de algún vehículo, proporcione documentos o placas para su circulación, otorgue matrícula o abanderamiento, cuando la importación del propio vehículo se haya efectuado sin el permiso previo de la autoridad federal competente o de cualquier manera ayude o fomente la introducción al país o extracción de él de mercancías de comercio exterior en cualquiera de los supuestos previstos en el artículo 102, y a quien omita o impida realizar el reconocimiento de las mercancías. Lo anterior será aplicable en lo conducente a los dictaminadores aduaneros previstos en la Ley Aduanera. Importe vehículos en franquicia destinados a permanecer definitivamente en franja o región fronteriza del país o internen temporalmente dichos vehículos al resto del país, sin tener su residencia en dicha franja o región o sin cumplir los requisitos que se establezcan en los Decretos que autoricen las importaciones referidas, o importen temporalmente vehículos sin tener alguna de las calidades migratorias señaladas en el inciso a) de la fracción IV del artículo 106 de la Ley Aduanera o faciliten su uso a terceros no autorizados. Enajene, comercie, adquiera o tenga en su poder por cualquier título sin autorización legal vehículos importados en franquicia, importados a la franja fronteriza sin ser residente o estar establecido en ellas, o importados o internados temporalmente. Omita llevar a cabo el retorno al extranjero de los vehículos importados temporalmente o el retorno a la franja o región fronteriza en las internaciones temporales de vehículos; transforme las mercancías que debieron conservar en el mismo estado para fines distintos a los autorizados en los programas de maquila o exportación que se le hubiera otorgado; o destine las mercancías objeto de los programas de maquila o exportación a un fin distinto al régimen bajo el cual se llevó a cabo su importación. Retire de la aduana, almacén general de depósito o recinto fiscal o fiscalizado, envases o recipientes que contengan bebidas alcohólicas que no tengan adheridos los marbetes o, en su caso, los precintos a que obligan las 30 disposiciones legales. Siendo el exportador o productor de mercancías certifique falsamente su origen, con el objeto de que se importen bajo trato arancelario preferencial a territorio de un país con el que México tenga suscrito un tratado o acuerdo internacional, siempre que el tratado o acuerdo respectivo, prevea la aplicación de sanciones y exista reciprocidad. No se considerará que se comete el delito establecido por esta fracción, cuando el exportador o productor notifique por escrito a la autoridad aduanera y a las personas a las que les hubiere entregado la certificación, de que se presentó un certificado de origen falso, de conformidad con lo dispuesto en los tratados y acuerdos de los que México sea parte. Introduzca mercancías a otro país desde el territorio nacional omitiendo el pago total o parcial de los impuestos al comercio exterior que en ese país correspondan. Señale en el pedimento la denominación o razón social, domicilio fiscal o la clave del Registro Federal de Contribuyentes de alguna persona que no hubiere solicitado la operación de comercio exterior, salvo los casos en que sea procedente su rectificación, o cuando estos datos o los señalados en la factura, sean falsos o inexistentes o cuando en el domicilio fiscal señalado en dichos documentos no se pueda localizar al proveedor o al productor, el domicilio fiscal señalado no corresponda al importador. Presente ante las autoridades aduaneras documentación falsa o alterada. Con el propósito de obtener un beneficio indebido o en perjuicio del fisco federal, transmita al sistema electrónico previsto en el artículo 38 de la Ley Aduanera información distinta a la declaración en el pedimento o factura, o pretenda acreditar la legal estancia de mercancías de comercio exterior con documentos que contengan información distinta a la transmitida al sistema o permita que se despache mercancía amparada con documentos que contengan información distinta a la transmitida al sistema. Viole los medios de seguridad utilizados por las personas autorizadas para almacenar o transportar mercancías de comercio exterior o tolere su violación Permita que un tercero, cualquiera que sea su carácter, actúe al amparo de su 31 patente de agente aduanal; intervenga en algún despacho aduanero sin autorización de quien legítimamente pueda otorgarla o transfiera o endose documentos a su consignación sin autorización escrita de su mandante, salvo en el caso de corresponsalías entre agentes aduanales. Falsifique el contenido de algún gafete de identificación utilizado en los recintos fiscales. Siguiendo con el estudio de los delitos fiscales contemplados en el Código Fiscal de la Federación, en su Capítulo II del Título IV, toca el turno del delito de defraudación fiscal y defraudación fiscal equiparable, tipificados en los numerales 108 y 109 respectivamente; en este sentido, al ser dichos ilícitos la sustancia del presente trabajo, se tiene reservado un capitulo completo para un análisis exhaustivo en cuanto a la forma de aparición del delito, sus elementos, las circunstancias que califican a los mismos, los sujetos y los casos prácticos más recurrentes; en atención a ello, damos paso con la regulación de otros delitos fiscales contenidos en los artículos subsecuentes del ordenamiento tributario. El artículo 110 del Código Fiscal de la Federación, tipifica las conductas ilícitas relacionadas con el registrofederal de contribuyentes, la primera de las cinco fracciones tiene que ver con la omisión de la solicitud de inscripción en dicho registro generalmente con una intención fraudulenta, que se traduce en evitar el pago de impuestos mediante el ocultamiento de la calidad de contribuyente. La segunda hipótesis prevista en el artículo 110, forma parte de aquellas que atentan contra la veracidad y adecuado manejo del registro federal de causantes y las consecuencias que trae consigo la omisión del contribuyente de presentar los informes, avisos y todos los datos a que se encuentra obligado en términos de lo señalado en el numeral 27 del Código Fiscal, son objeto de una determinada sanción penal. 32 Por lo que hace a la tercera fracción del numeral estudiado, se refiere al uso de más de una clave del registro federal de causantes; ello implica, una clara finalidad defraudadora, mediante el manejo de varios registros de diversas actividades e ingresos, lo cual finalmente da por resultado que no se cubran total o parcialmente las contribuciones a que está obligado el contribuyente. La quinta hipótesis legal y, la que desde nuestra experiencia en la Procuraduría Fiscal de la Federación, es más recurrente, tiene que ver con la omisión del contribuyente de dar aviso a la autoridad recaudadora del cambio de domicilio fiscal. Lo anterior atiende a que, para efectos fiscales, el domicilio que señalan los causantes para el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, tiene una especial importancia puesto que va a ser el lugar donde se ubicará a la persona, se le avisará, requerirá y se le exigirá el cumplimiento de una determinada obligación. Cabe señalar que no hacemos pronunciamiento respecto a la fracción IV del artículo 110, toda vez que se encuentra derogada. Así resumimos las conductas previstas que tienen que ver con el registro federal de contribuyentes y sancionan a quien: DELITOS RELACIONADOS CON EL REGISTRO FEDERAL DE CAUSANTES Omita solicitar su inscripción o la de un tercero en el registro federal de contribuyentes por más de un año contado a partir de la fecha en que debió hacerlo, a menos que se trate de personas cuya solicitud de inscripción deba ser presentada por otro aún en el caso en que éste no lo haga. Rinda con falsedad al citado registro, los datos, informes o avisos a que se encuentra obligado. Use intencionalmente más de una clave del Registro Federal de Contribuyentes. Desocupe el local donde tenga su domicilio fiscal, sin presentar el aviso de cambio de domicilio al registro federal de contribuyentes, después de la notificación de la orden de visita, o bien después de que se le hubiera notificado 33 un crédito fiscal y antes de que éste se haya garantizado, pagado o quedado sin efectos, o tratándose de personas morales que hubieran realizado actividades por las que deban pagar contribuciones, haya transcurrido más de un año contado a partir de la fecha en que legalmente se tenga obligación de presentar dicho aviso. El artículo 111 del Código Fiscal de la Federación tiene que ver con las conductas que regulan lo relativo a la contabilidad e información confidencial. La primera de sus fracciones se encuentra derogada. La fracción segunda contempla el delito comúnmente conocido como el de llevar doble contabilidad, conducta que básicamente consiste en llevar un libro o sistema de contabilidad en el que se registren operaciones destinado a ser presentado ante las autoridades fiscales, tal libro o sistema seguramente contendrá menores ingresos, mayores deducciones y otras irregularidades que conduzcan a eludir el pago de impuestos o pagarlos en cantidad menor a la debida; y otro libro en el cual se asienten las operaciones realmente efectuadas. La hipótesis tercera del articulo en estudio es simple, los términos utilizados son claros y en cuanto a los materiales objeto del ocultamiento, alteración o destrucción, sistemas y registros contables y documentación relacionada, son elementos indispensables para que el fisco pueda llevar un adecuado control de las operaciones contables del contribuyente y en su caso efectuar la recaudación en forma debida. Es claro el sentido de la disposición contenida en el artículo 111, fracción IV; si hay perdida fiscal no puede haber base gravable, ni impuestos a cargo del contribuyente, y si falsamente, se determinan perdidas y en consecuencia no se pagan los impuestos se está en presencia de una conducta marcadamente defraudadora, la cual hace posible la sanción penal a su autor. 34 La siguiente hipótesis del numeral de referencia, tipifica como delito el no presentar las declaraciones informativas a que hace alusión el artículo 214* de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, dentro de los tres meses siguientes a que debieron presentarse. Dicha disposición es un instrumento para evitar la fuga de capitales y el lavado de dinero. El artículo 42 del Código Fiscal de la Federación faculta a las autoridades fiscales para solicitar a los contribuyentes informes, datos o documentos, a efecto de comprobar el debido cumplimiento de las obligaciones tributarias y para ello el numeral 46 del mismo ordenamiento regula lo referente a las visitas domiciliarias. En esas condiciones, va a ser múltiple la información que se obtenga de la práctica de dichas visitas y es ahí donde se justifica el tipo penal contenido en el numeral 111 fracción VI. Ya que “en el supuesto de que se haga uso indebido de la multicitada información, puede verse afectada la situación de competitividad del contribuyente o sea la mayor o menor capacidad para intervenir en la libre concurrencia de la actividad económica.”35 Acerca del tema, Mario Alberto Torres López comenta que “el verbo típico en la figura que se analiza es alternativo o mixto, en tanto que puede consistir en divulgar o hacer uso personal de la información; hacer uso implica la utilización para fines comerciales propios.”36 En última de las hipótesis contenidas en el artículo 111 del Código Tributario que se está señalando, encontramos tres supuestos normativos; a saber: no contar con los controles volumétricos, alterar o destruir tales controles y enajenar combustibles adquiridos ilegalmente. * Dicho numeral se refiere a la obligación del contribuyente de informar a la autoridad recaudadora sobre las operaciones realizadas en territorios con regímenes fiscales preferentes o en sociedades ubicadas en dichos territorios. 35 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 285. 36 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 205. 35 Así, a continuación enunciamos las conductas previstas que tienen que ver con la presentación de declaraciones o con la contabilidad y sancionan a quien: DELITOS RELACIONADOS CON LA PRESENTACIÓN DE DECLARACIONES O CON LA CONTABILIDAD Registre sus operaciones contables, fiscales o sociales en dos o más libros o en dos o más sistemas de contabilidad con diferentes contenidos. Oculte, altere o destruya, total o parcialmente los sistemas y registros contables, así como la documentación relativa a los asientos respectivos, que conforme a las leyes fiscales esté obligado a llevar. Determine pérdidas con falsedad. Sea responsable de omitir la presentación por más de tres meses, de la declaración informativa a que se refiere el primer párrafo del artículo 214 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, o presentarla en forma incompleta. Por sí, o por interpósita persona, divulgue, haga uso personal o indebido, a través de cualquier medio o forma, de la información confidencial que afecte la posición competitiva proporcionada por terceros No cuente con los controles volumétricos de gasolina, diesel, gas natural para combustión automotriz o gas licuado de petróleo para combustiónautomotriz, según sea el caso, a que hace referencia la fracción V del artículo 28 de este Código, los altere, los destruya o bien, enajene combustibles que no fueron adquiridos legalmente. El artículo 112, primera parte del Código Fiscal de la Federación tipifica la conducta del depositario o interventor desleal que disponga para si o para otro los bienes, productos o garantías de un crédito fiscal. Señala Cesar Augusto Osorio y Nieto, en su obra de los delitos federales, que “existe una manifiesta semejanza del delito de abuso de confianza y la figura típica que nos ocupa.”37 37OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 289. 36 “El comportamiento típico que se sanciona penalmente, de acuerdo con la redacción del tipo, solo puede ser cometido por el depositario o por el interventor que haya sido designado por las autoridades fiscales como tales. Sólo basta que hayan sido designados como depositarios o interventores, podrán realizar el comportamiento típico.”38 La segunda parte del citado artículo se refiere a la retención indebida. DELITOS COMETIDOS POR DEPOSITARIOS O INTERVENTORES Con perjuicio del fisco federal, disponer para sí o para otro del bien depositado, de sus productos o de las garantías que de cualquier crédito fiscal se hubieren constituido. El artículo 113 del Código Fiscal de la Federación, sanciona la alteración o destrucción de los aparatos de control, sellos o marcas oficiales colocados con fines fiscales. “Se entiende que este tipo penal fue creado con la idea de proteger los instrumentos o elementos con los cuales Hacienda pueda llevar a cabo su función de control y vigilancia respecto del cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los contribuyentes. Se pretende proteger en sí mismos, por su importancia para el buen funcionamiento del sistema fiscal, determinados aparatos, sellos o marcas oficiales, independientemente de si éstos sirvan o no efectivamente para el funcionamiento del sistema fiscal.”39 En esa tesitura, se sanciona a quien: 38 GONZALEZ-SALAS CAMPOS, Raúl. Ob. Cit. Pág. 123. 39 Ibidem Pág. 126. 37 DELITOS RELACIONADOS CON APARATOS DE CONTROL, SELLOS O MARCAS OFICIALES Altere o destruya los aparatos de control, sellos o marcas oficiales colocados con fines fiscales o impida que se logre el propósito para el que fueron colocados. Altere o destruya las máquinas registradoras de operación de caja en las oficinas recaudadoras, o al que tenga en su poder marbetes o precintos sin haberlos adquirido legalmente o los enajene, sin estar autorizado para ello. Reproduzca o imprima los comprobantes impresos, sin estar autorizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para imprimir comprobantes fiscales o cuando estando autorizado para ello, no se cuente con la orden de expedición correspondiente. El artículo 114 del multicitado Código Fiscal de la Federación, sanciona las conductas ilícitas que tiene que ver con las visitas domiciliarias y verificaciones. “La figura delictiva en estudio, contiene elementos cuyo contenido puede dar lugar a interpretaciones erróneas. El primero de ellos se refiere al sujeto activo del delito que está identificado como el servidor público.”40 “La práctica de las visitas domiciliarias y embargos que no se apeguen a los preceptos Constitucionales y de la ley secundaria se sancionan penalmente por el Código Fiscal, independientemente de otras responsabilidades administrativas.”41 DELITOS RELACIONADOS CON LAS VISITAS DOMICILIARIAS, EMBARGOS Y VERIFICACIONES ILEGALES Los servidores públicos que ordenen o practiquen visitas domiciliarias o embargos sin mandamiento escrito de autoridad fiscal competente. También los servidores públicos que realicen la verificación física de mercancías en transporte en lugar distinto a los recintos fiscales. 40 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 216. 41 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 298. 38 El servidor público que amenazare de cualquier modo a un contribuyente o a sus representantes o dependientes, con formular por sí o por medio de la dependencia de su adscripción, una denuncia, querella o declaratoria al ministerio público para que se ejercite acción penal por la posible comisión de delitos fiscales. El servidor público que revele a terceros, la información que las instituciones que componen el sistema financiero hayan proporcionado a las autoridades fiscales. El complejo catálogo de los delitos fiscales concluye con dos figuras delictivas que están inmersas en el artículo 115, y que respectivamente tratan el caso de robo y daño sobre mercancías que se hayan en los recintos fiscales y fiscalizados. ROBO Y DAÑO DE MERCANCÍAS EN RECINTOS FISCALES O FISCALIZADOS Apoderarse de mercancías que se encuentren en recinto fiscal o fiscalizado. Destruir o deteriorar dichas mercancías. 39 CAPÍTULO SEGUNDO EL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL, DEFRAUDACIÓN FISCAL EQUIPARABLE Y SUS FORMAS DE COMISIÓN En el presente capítulo analizaremos lo relativo a las figuras delictivas de defraudación fiscal y defraudación fiscal equiparada, contenidas en los artículos 108 y 109, respectivamente, del Código Fiscal de la Federación, así como su forma de comisión atendiendo a la autoría y participación del sujeto activo. 2.1 Defraudación Fiscal, artículo 108, Código Fiscal de la Federación. Comenta el maestro Cesar Augusto Osorio y Nieto que “el delito de defraudación fiscal es en realidad un fraude muy especializado, por los sujetos tanto activo, como el pasivo; por el beneficio económico que se obtiene por parte del autor del delito, que en este caso se realiza con la omisión total o parcial del pago de alguna contribución, empleando para ello como medio comisivo la figura del engaño o aprovechamiento del error y que al final de cuentas, se traduce en un perjuicio del fisco federal.”42 Como podemos advertir, el tipo penal previsto en el numeral 108 del Código Tributario, contempla distintos y alternativos comportamientos que implican la comisión del acto de defraudar: el engaño, aprovechamiento del error y obtención de un beneficio indebido. Es preciso señalar que, no obstante dichas formas de comisión, siempre se requiere – a diferencia de la defraudación fiscal equiparable, que analizaremos más adelante- la existencia del perjuicio al fisco federal. 42 Ibidem. Pág. 264. 40 2.1.1 Definición Legal. “Artículo 108. Comete el delito de defraudación fiscal quien con uso de engaños o aprovechamiento de errores, omita total o parcialmente el pago de alguna contribución u obtenga un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal. La omisión total o parcial de alguna contribución a que se refiere el párrafo anterior comprende, indistintamente, los pagos provisionales o definitivos o el impuesto del ejercicio en los términos de las disposiciones fiscales. …”43 2.1.2 Bien Jurídico Protegido. Debe señalarse que la razón de ser de la norma de derecho penal, es principalmente la necesidad de proteger bienes jurídicos. Para el maestro español Francisco Muñoz Conde el bien jurídico protegido no es más que “el interés al que la ley penal pretende proteger.”44 En materia fiscal, muchas de las omisiones a que refieren los tipos penales, están ya previstas en el capítulo correspondiente a las infracciones, sin embargo, el legislador consideró elevarlas a la categoría de delitos, sancionando dichas conductas con penas privativas de libertad. Se podría entender que la razón que llevó al legislador a elevar estos comportamientos a la categoría de delitos es queno protegen un bien jurídico aislado, sino que protegen un bien jurídico ulterior, como es el funcionamiento del sistema fiscal. “Incluso se podría decir que el criterio de política criminal ha conducido a elevar estas infracciones administrativas a ser sancionadas con pena de prisión, se da en virtud de querer adelantar la protección del bien jurídico, constituido para el buen funcionamiento del sistema fiscal, por ello es que se podría entender el por qué se sancionan 43 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 44 MUÑOZ CONDE, Francisco. Teoría General del Delito. 2ª ed. Ed. Temis. Santa Fe de Bogotá, Colombia. 1999. Pág. 181. 41 estos comportamientos que se reducen al solo incumplimiento de obligaciones fiscales o tributarias.”45 En el mismo sentido, el maestro Octavio Alberto Orellana Wiarco señala que “En el caso del delito de defraudación fiscal, el bien jurídico tutelado es el sistema de recaudación tributaria, aclarando que este bien jurídico tutelado es complejo en su esencia, ya que abarca un contenido que se refiere tanto al daño como al peligro que pueda sufrir la Hacienda Pública en su finalidad de recaudar la materia tributaria y, con ello, quebrantar la tributación y perjudicar la obligación del Estado de cumplir con la redistribución de la riqueza a través del gasto y los servicios públicos, y que además afecta la función de política criminal de desalentar la “burla de los compromisos cívicos” del contribuyente que incurra en este delito, pues se “deteriora la moral ciudadana” con la violación de esta norma penal.”46 De esa guisa, coincidimos con el autor en comento al considerar que el bien jurídico tutelado en el delito de Defraudación Fiscal, así como en sus equiparables, no puede ser más que la salvaguarda del sistema tributario mexicano, para garantizar una recaudación de las contribuciones tendientes a satisfacer las necesidades sociales del gasto público del Estado. 2.1.3 Sujetos. Es bien sabido que quien ejecuta la acción u omisión, descrita en la ley como delictiva, recibe el nombre de sujeto activo del delito. Por su parte, recibe el nombre de sujeto pasivo quien es titular del bien jurídico protegido por la norma penal. Señala el jurista Santiago Mir Puig, en su obra de Derecho Penal, que el tipo penal supone la presencia de tres sujetos que se encuentran en una 45 GONZÁLES-SALAS CAMPOS, Raúl. Ob. Cit. Pág. 104. 46 ORELLANA WIARCO, Octavio Alberto. El Delito de Defraudación Fiscal. 2ª ed. Ed. Porrúa. México. 2004. Pág. 91. 42 determinada relación reciproca: el sujeto activo (quien realiza el tipo), el sujeto pasivo (el titular del bien jurídico-penal atacado por el sujeto activo) y el Estado (llamado a reaccionar con una pena).”47 Para ilustre Muñoz Conde el sujeto activo puede definirse como “la persona que realiza la acción típica, mientras que el sujeto pasivo debe entenderse como el titular del bien jurídico protegido. “48 Por su parte el profesor Orellana Wiarco, en su obra de la Defraudación Fiscal, refiere que “el sujeto activo del delito únicamente puede ser una persona física, excluyendo la posibilidad de que las llamadas personas morales puedan ser sujetos activos del delito.”49 Así, el Código Penal Federal en su artículo 11 ratifica la anterior aseveración. En efecto, “únicamente son responsables como sujetos activos del delito las personas físicas, como puede ser algún miembro o representante de una persona jurídica y ésta, en todo caso, podrá ser objeto de medidas de seguridad, consistentes en la suspensión y aún la disolución de la persona moral, cuando se estime necesario para la seguridad pública.”50 Sólo la persona física, que además sea imputable, podrá cometer el delito de defraudación fiscal; generalmente lo podrá llevar a cabo aquella que reúna la calidad de contribuyente o de representante legal o de obligado solidario, o retenedor de éste, e incurra en la conducta típica, y por excepción también podrá cometer el delito a que nos referimos un tercero, es decir, cualquier persona. Por lo anterior, debemos partir del concepto de “contribuyente” previsto en nuestra legislación, el cual se encuentra definido en el artículo 1 del Código Fiscal 47 MIR PUIG, Santiago. Ob. Cit. Pág. 197. 48MUÑOZ CONDE, Francisco. Ob. Cit. Pág. 186. 49 ORELLANA WIARCO, Octavio Alberto. Ob. Cit. Pág. 95. 50 Idem. 43 de la Federación como la persona física o moral obligada a contribuir para los gastos públicos de acuerdo a las leyes fiscales respectivas. En este sentido, cabe advertir que en nuestro sistema tributario es el propio contribuyente quien se autodetermina respecto de sus cargas fiscales y para ello formula y presenta declaraciones, las cuales, conforme al, deberá presentar ante las autoridades fiscales firmadas por el propio contribuyente o quien legalmente esté autorizado, y para estarlo se debe acreditar la representación mediante escritura pública o poder notarial, de ahí que si el delito de defraudación fiscal alude a “quien” omita el pago total o parcial de contribuciones, podemos decir que el sujeto activo lo será generalmente el contribuyente o su representante legal, o el obligado solidario o el retenedor del mismo. Asimismo, el artículo 26 del citado Código Fiscal de la Federación prevé como obligados solidarios de los contribuyentes a los retenedores y a las personas que la ley imponga obligación de recaudar las contribuciones a cargo de los causantes; también resulta obligado solidario la persona o personas que tengan conferidas la dirección general, la gerencia general o la administración única de las sociedades mercantiles. Concluyendo, se debe señalar que “el sujeto activo del delito de defraudación fiscal lo es la persona física que omita total o parcialmente el pago de alguna contribución u obtenga un beneficio indebido con perjuicio del fisco, o bien quienes, actuando como obligados solidarios, o retenedores, administradores o representantes de las personas morales omitan pagos de contribuciones, siempre y cuando la omisión se deba a engaños o aprovechamiento del error.”51 Sin embargo, no sólo estas personas pueden incurrir en la comisión de delitos de defraudación fiscal y sus equiparables, puesto que encontramos casos 51 Ibidem. Pág. 96. 44 en los que cualquier persona que, por cualquier razón, retenga contribuciones y no las entere al Fisco, podrá incurrir en ilícito fiscal. Pero en principio, en la mayoría de los casos debemos aceptar que el sujeto activo será una persona física que actúe por sí, o en representación o por cuenta de otro contribuyente ya sea persona física o moral, puesto que, como ya dijimos, nuestra legislación penal no acepta la figura de la responsabilidad penal de las personas morales, salvo lo previsto en el artículo 11 del Código Penal Federal. Resultarán sujetos activos del delito aquellos que concierten la realización del ilícito de defraudación fiscal, realicen la conducta típica de uso de engaños o de aprovechamiento del error, o bien, lo comentan conjuntamente con otra persona, o se sirvan de otra persona como instrumento, o induzcan, ayuden o auxilien a otro después de su ejecución. Es decir, se colocará en el supuesto de sujeto activo del delito si su conducta se ubica en cualquiera de los supuestos mencionados, y que están contenidos en el artículo 95 del Código fiscal de la Federación. Por lo que respecta al sujeto pasivo en el delito de defraudación fiscal, el titular del bien jurídico tutelado es el Fisco Federal, representado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, si se trata de la materia federal,de acuerdo con lo establecido en el artículo 31 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. Así es, es el Estado el sujeto pasivo del delito fiscal, en particular del delito de defraudación fiscal, en el que se atenta contra el cobro del crédito tributario que es de interés público, ya que toda la legislación tributaria tiende a regular la obtención de los recursos que necesita el Estado para hacer frente a sus gastos, por lo que la administración no puede renunciar a la obtención de lo que tiene derecho y necesita, independientemente de que ello traería como consecuencia la 45 falta de equidad de la ley, al dejar en desventaja a los sujetos que sí pagan frente a los que no lo hacen. Se concluye que el sujeto pasivo del delito sólo puede serlo el titular del bien jurídico tutelado por la norma penal, esto es, el Estado, por conducto del Fisco, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito, dependencia encargada de la recaudación de contribuciones previstas como tales en la legislación tributaria. Un dato importantísimo en cuanto al tema en estudio, es que el sujeto activo de los delitos de defraudación fiscal y sus equiparables no requiere de una calidad específica, ya que lo puede ser cualquier persona física que realice los elementos del tipo. En efecto, el tipo en estudio, dentro de su redacción, señala: “Comete el delito de defraudación fiscal quien…”, de ahí que cualquier persona, sin tener calidad alguna, ni siquiera contribuyente, puede ser el sujeto activo de este delito. En la práctica, podemos observar, que fue acertado el criterio de nuestros más altos tribunales de justicia, al resolver que el delito de defraudación fiscal y sus equiparables no requiere de sujeto activo con una calidad especifica. Ello, por que derivado del sinnúmero de causas penales por éstos ilícitos, que se ventilan actualmente ante la justicia mexicana; se podía advertir que en muchas ocasiones el autor del delito no tenia la calidad de contribuyente por que no estaba inscrito en el Registro Federal de Causantes y así se generaba una atipicidad. 2.1.4 Elementos del Tipo. El artículo 168 del Código Federal de Procedimientos Penales establece, para la comprobación del cuerpo el delito, que deben acreditarse en primer término, el conjunto de elementos objetivos o externos que constituyen la materialidad del hecho que la ley señala como delito, así como los normativos, cuando la descripción típica lo requiera; por ende se requiere como corporeidad 46 del hecho que la ley señala como delito, de una actividad voluntaria final del sujeto activo, la cual se traduce en omitir, el pago total o parcial de las contribuciones a que se encuentra obligado el gobernado de acuerdo con las normas fiscales que rigen el acto contributivo u obtener un beneficio indebido mediante engaños ó aprovechamiento de errores de la autoridad y que se traduce todo ello en un perjuicio al Fisco Federal. La omisión corresponde a dejar de hacer algo a lo que se está obligado, en el caso, no enterar las contribuciones vinculatorias; asimismo la descripción típica en estudio, el resultado es de carácter material, al requerir el cambio, alteración o mutación en el mundo exterior, para considerarse punible, por que requiere que esa omisión total o parcial de pago en que incurre el contribuyente sea causa del perjuicio al erario federal al dejar de recibir las contribuciones que sustentan los ingresos del patrimonio del Estado, a los que está legalmente obligado el contribuyente. El objeto material requiere de calidad específica, pues debe tratarse de contribuciones, esto es, aquéllas cuotas o cantidades que se pagan para algún fin, principalmente de carácter estatal y que están previstas por la ley, mismas que son clasificadas por el artículo 2 del Código Fiscal de la Federación, de entre las que se encuentran los impuestos que los define en la fracción I dicho numeral. Por otro lado la descripción típica requiere como elemento normativo que a su vez constituye, según su redacción del propio tipo penal, la expresión engaño, de la cual se hará mención más adelante. El bien jurídico tutelado por la norma penal – como ya se mencionó- es el patrimonio del Fisco Federal, que indudablemente tiene injerencia ene. Patrimonio del Estado. 47 En resumen, de la descripción legal del artículo 108 del Código Fiscal de la Federación, se desprende que los elementos objetivos* del tipo penal de Defraudación Fiscal son los siguientes: – Omisión (total o parcial) del pago de contribuciones u obtención de un beneficio indebido – En perjuicio del Fisco Federal. – Utilizando engaños o aprovechando errores. Ahora bien, de la simple interpretación gramatical del invocado precepto, es claro que se refiere a diversas hipótesis delictivas, pues es sabido que por regla gramatical, la letra "o" y la diversa "u" que la sustituye, es disyuntiva y no copulativa o conjuntiva, como lo sería la letra "y"; en consecuencia, no pueden coexistir con los mismos hechos, dado que unas excluyen a las otras; de lo contrario, se estaría recalificando la conducta.* Al respecto, cabe advertir que el tipo penal en estudio refiere dos tipos de conductas, a saber: la omisión total o parcial de alguna contribución, la cual en sí misma supone un perjuicio al Fisco Federal, al haber dejado de recaudar lo que legalmente le corresponde y, por otro lado, tenemos la obtención de un beneficio indebido, también con perjuicio del Fisco Federal. Por lo tanto, en el delito de defraudación fiscal la omisión (total o parcial) del pago de las contribuciones o la obtención indebida de un beneficio (como es el caso de las devoluciones de impuestos) implicará siempre un daño o perjuicio al Fisco Federal. * De acuerdo a la dogmática jurídico- penal, los elementos objetivos de los tipos penales son aquellos que se pueden apreciar por los sentidos. * Esencia de la tesis XXVII, de Tribunales Colegiados de Circuito, cuyo rubro es: DEFRAUDACIÓN FISCAL. EL DELITO PREVISTO EN EL ARTÍCULO 108 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, CONTIENE VARIAS HIPÓTESIS DELICTIVAS DISTINTAS ENTRE SÍ. Semanario judicial de la Federación. y su Gaceta Tomo: XVII, Febrero de 2003. 48 Los elementos objetivos del tipo penal que nos ocupa nos lleva también al estudio de algunos conceptos que pudieran considerarse elementos normativos por aludir a una realidad determinada por una norma jurídica o social y que requieren de una valoración por el órgano ministerial o judicial. En este sentido tenemos como elementos normativos del tipo penal de defraudación fiscal, previsto en el artículo 108 del Código Fiscal de la Federación, los siguientes: a) Contribución. b) Pago. c) Beneficio indebido. El delito de defraudación fiscal no prevé ningún elemento subjetivo específico distinto al dolo. Por otro lado, aunque no lo dice expresamente la legislación tributaria, la doctrina penal y la jurisprudencia han entendido que este delito no se puede cometer en forma culposa, sino que sólo admite la modalidad dolosa, ya que de acuerdo con la dogmática penal el término de defraudación no puede interpretarse como constitutivo de un ilícito penal imprudencial, pues el ánimo de omitir el pago de una contribución o de hacerse de un beneficio indebido con perjuicio del Fisco Federal aparece siempre en este ilícito. Lo anterior en el entendido de que en nuestro sistema penal los delitos culposos son numerus clausus, es decir, para que se pueda sancionar penalmente alguna conducta como delito culposo será necesario que la ley así lo prevea, tal como lo señala el artículo 60 del Código Penal Federal. Por lo que al no estar contemplados los delitos fiscales dentro de este listado que permitasu comisión culposa o imprudencial, éstos no pueden admitir 49 esa modalidad, además de que de la sola lectura de la descripción típica del delito de defraudación fiscal se desprende que dicha conducta delictiva supone un conocimiento por parte del sujeto activo de la conducta que debe desplegar a efecto de obtener el resultado típico, es decir, prevalece dentro de la configuración típica de este delito ese conocer y querer el resultado típico por parte del sujeto activo, así como la conducta que deberá desplegar para lograr ese resultado, de ahí que no pueda válidamente afirmarse una comisión culposa de este delito. El dolo en la defraudación fiscal no necesariamente debe de ser un dolo directo sino cabe también el dolo eventual; de ahí que algunas opiniones señalan que se debe prescindir de la exigencia de que el sujeto actúe con el propósito de evadir los impuestos. Ello en el entendido de que en algunas ocasiones, la comisión de este delito se puede atribuir a los representantes de las personas morales a título de dolo eventual en su carácter de garantes del bien jurídico tutelado por la norma, caso en el cual si bien el sujeto activo del delito acepta como capaz el resultado típico no intenta ni espera hacer nada para evitarlo, aceptando el resultado, en este caso, la omisión del pago de las contribuciones o la obtención de un beneficio indebido. 2.1.5 La Omisión Total o Parcial del Pago de Contribuciones. Para que exista omisión total o parcial de pago de contribuciones es necesario que previamente exista la obligación de una persona de cubrirlas, ya sea como persona física o moral. Pero debemos tener en cuenta que la simple omisión del pago de las contribuciones no constituye delito, pues se requiere además que haya engaño de parte del sujeto activo o que se aproveche del error en que se encuentre la autoridad fiscal, puesto de no concurrir este último elemento, lo que sucedería es que la persona sólo se haría acreedora a una sanción administrativa, como pudiera ser la imposición de una multa. 50 En este sentido, cabe señalar que en el caso de contribuciones que no se causan por ejercicios fiscales, sino que se generan por operaciones o actividades aisladas o esporádicas, si no se efectúa el pago definitivo o se realiza en cantidad menor de la debida, puede configurarse este delito, con el requisito de que la omisión total o parcial sea el resultado de engañar a la autoridad, o de aprovecharse de sus errores, porque si no se engañó a la autoridad, ni se aprovecharon sus errores, aunque haya omisión total o parcial de contribuciones, por no haberse hecho el pago definitivo o haberse realizado en cantidad menor de la debida, no se configura este delito. Por eso, quienes omiten total o parcialmente un pago provisional, por no tener capacidad de pago, no cometen este delito, a menos que engañen a la autoridad, o se aprovechen de sus errores, aclarando que en este caso el delito se configura, no tanto por la omisión total o parcial, sino por el engaño o el aprovechamiento de errores de la autoridad. Ello, nos lleva a considerar que el elemento engaño es un medio comisivo para alcanzar el resultado. 2.1.6 Obtención de un Beneficio Indebido. Retomando el primer párrafo del artículo 108 del Código Fiscal de la Federación, se observará que también comete el delito quien utilizando engaños o aprovechando errores, obtiene un beneficio indebido en perjuicio del Fisco Federal. El vocablo “obtener” tiene la significación de alcanzar, conseguir o lograr una cosa y, para efectos de la defraudación fiscal, ha de ser entendida como el hecho de recibir del Fisco algo: “una devolución de impuestos o un aumento del 51 patrimonio del contribuyente por no pagar las contribuciones a que estaba obligado por ejemplo.”52 La expresión “indebido” es un elemento normativo del tipo penal que con cierta regularidad utilizan nuestros legisladores; el alcance que esta expresión tiene es que se debe de acreditar cuál es el marco normativo del beneficio –para conocer cuándo es “debido”– y comparar con él el caso concreto, acreditando que no está dentro del citado esquema. Ello en el entendido de que el numeral en cita no precisa qué se entiende por obtener un “beneficio indebido con perjuicio del Fisco Federal”, ni en qué casos se presenta esta situación. La “omisión total o parcial de contribuciones” es un resultado totalmente distinto de la “obtención de un beneficio indebido con perjuicio del Fisco Federal”, por lo que “es falso que uno implique al otro, o que uno sea consecuencia del otro, pues ambos resultados son independientes entre sí, pero ambos también deben ser el resultado del engaño o del aprovechamiento de errores desplegado por el sujeto activo.”53 De ahí que se afirme que la “omisión total o parcial de contribuciones” no provoca que el contribuyente “obtenga un beneficio indebido con perjuicio del Fisco Federal”, y un contribuyente no “obtiene un beneficio indebido con perjuicio del Fisco Federal” por haber omitido total o parcialmente el pago de contribuciones, es decir, estamos en presencia de dos resultados distintos, los cuales implican un perjuicio al Fisco Federal, en el primer caso de manera implícita y, en el segundo caso de manera expresa como uno de los elementos objetivos del tipo penal. Para el autor Alejandro Ponce Rivera, “se obtiene un beneficio indebido con perjuicio del Fisco, sólo en estos casos: 52 MILLAN GONZÁLEZ, Arturo. Defraudación Fiscal. 3ª ed. Ed. ISEF. México. 2001. Pág. 104. 53 Idem. 52 • Cuando se obtiene una devolución indebida, a la que no se tiene derecho. • Cuando se obtiene una devolución en cantidad mayor de la que corresponda. • Cuando se realiza un acreditamiento indebido, al que no se tiene derecho. • Cuando se realiza un acreditamiento en cantidad mayor de la que corresponda. • Cuando se realiza una compensación indebida, a la que no se tiene derecho; y • Cuando se realiza una compensación en cantidad mayor de la que corresponda.”54 “El delito de defraudación fiscal es un tipo penal de resultado de daño, pues así parece de su descripción típica al exigir: 1) La omisión del pago total o parcial de una contribución; o 2) La obtención de un beneficio con perjuicio del fisco federal.”55 La primera forma de resultado deriva de la omisión del pago de contribuciones que implica un daño material, que se traduce en que el importe del pago omitido redunda en perjuicio para el Fisco porque ve afectado el sistema tributario, debido a que la recaudación de contribuciones es necesaria para hacer frente al gasto y a los servicios públicos que tiene a su cargo el Estado. La omisión de pago y la obtención de beneficios acarrean finalmente, un resultado de daño material, pero mientras la omisión de pago se refiere al incumplimiento de la obligación de pagar contribuciones, la obtención de beneficios deriva de otras fuentes, como beneficiarse de subsidios a los que no se tiene derecho a recibir, devoluciones de pago de impuestos, etc., es decir, uno y otro tipo de resultado tiene una fuente distinta, o se refiere a contribuciones, o bien a otro tipo de beneficios; y en uno y otro caso existe un daño material al Fisco; en 54 PONCE RIVERA, Alejandro. Nueva Responsabilidad Fiscal Penal. s/e. Ed. ISEF, México, 2000. Pág. 112. 55 ORELLANA WIARCO. Octavio Alberto. Ob. Cit. Pág. 116. 53 el primer caso, el daño no quedó explícito en la descripción típica, pero existe, puesto que no pagar contribuciones acarrea ineludiblemente ese daño, y en el segundo caso, el daño sí quedó plasmado en el tipo bajo la expresión “con perjuicio del fisco federal.”56 Así, se desprende que el perjuiciodel Fisco Federal existe tanto en el caso de que haya omisión en el pago de contribuciones como cuando se obtiene un beneficio indebido, por lo tanto en realidad se trata de dos tipos penales diferentes: el primero de ellos cuando se omite la contribución y el segundo de ellos cuando se obtiene un beneficio, siendo necesario para la configuración de ambos delitos que exista un perjuicio al Fisco Federal. Por ello, para la elaboración de las querellas formuladas por la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, a través de la Procuraduría Fiscal de la Federación, para ambos tipos de delito es fundamental e indispensable el dictamen técnico contable y el perjuicio, ambos elaborados por contadores del Servicio de Administración. 2.1.7 El Engaño en la Defraudación Fiscal. El delito de defraudación fiscal, emplea como uno de los medios comisivos el elemento engaño, el cual es bien interesante entender desde el punto de vista de la materia fiscal; lo cual obedece a que como requisito del tipo penal, debe acreditarse para que la conducta omisiva tenga relevancia para el derecho penal, pues la simple omisión del pago constituye una infracción de carácter estrictamente administrativa para cuya recuperación del pago, existe el respectivo procedimiento administrativo regido por las leyes especificas que corresponden a esa materia; de ahí que de diga que la sola omisión del pago de contribuciones, no configura el delito, lo cual es lógico si se toma en consideración que dentro de la descripción típica se requiere el engaño como medio comisivo; tal criterio comulga 56 Ibidem. Pág. 117. 54 con lo establecido por la Primera Sala de la Suprema corte de Justicia de la Nación, plasmado en la tesis visible en la página 17, del Tomo 57 Segunda Parte, del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, que a la letra indica: “DEFRAUDACIÓN FISCAL NO CONFIGURADA. La defraudación fiscal mediante engaño o aprovechamiento del error, implica el aprovechamiento del error de la autoridad o engaño en el que se le hace caer, lo que no ocurre cuando se trata de actos de mera omisión.”57 Así, el término engaño significa, en sentido amplio, faltar a la verdad en lo que se hace, dice, piensa o cree, con la particularidad de que se actúa con ese conocimiento, ya que el engaño tiene como característica el ser consciente; no obstante, también puede considerarse como simulación. De esta manera, es de señalarse que el elemento engaño en el delito fiscal, asume la forma de falsedad expresada por cualquier medio idóneo que permita ocultar la verdadera obligación tributaria para cumplir del deber del contribuyente, que al final de cuentas es la de pagar los impuestos; por lo que esos impuestos deben omitirse a través de esa falsedad que expresa el contribuyente para tal finalidad; lo cual conlleva el pleno conocimiento del sujeto activo que a través de la acción desplegada como engaño, obtendrá la pretensión deseada. De esa guisa, se desprende que tampoco el sólo engaño constituye el delito, pues el sujeto activo puede engañar a la autoridad fiscal, pero si con tal accionar éste no pretende omitir contribuciones u obtener algún beneficio indebido en especifico, no se puede hablar de la existencia del delito de defraudación fiscal. Cuando el artículo 108 del Código Fiscal de la Federación señala “por medio de engaños”, más que un medio comisivo, que la redacción del propio tipo le otorga a esa figura, el no apegarse a la realidad constituye el mecanismo que utiliza el estafador del fisco para encubrir la omisión total o parcial de las 57CD ROOM IUS 2008. 55 contribuciones, pues el engaño pretende dar la apariencia ante la autoridad fiscal federal de que se cumplió de manera correcta con las obligaciones fiscales; consecuentemente, cuando el contribuyente asienta datos falsos en la declaración o erróneos, no engaña a nadie, por que tal circunstancia se actualiza en la medida que la conducta falaz o que no se ajusta a la realidad, ocasione la falsa apreciación de la realidad cuando el engaño surta los efectos pretendidos en el servidor público que tenga el encargo de revisarla; por ello el engaño requiere de un proceder activo proyectado hacia la finalidad e hacer llegar a alguien la versión falsa de la realidad, de tal manera que el sujeto pasivo estime verdaderos perfiles que en la realidad no se registran; en tal virtud puede construirse el siguiente mecanismo lógico: el activo, a través del engaño, transmite al engañado circunstancias que pretende hacer ver como reales de algo que en verdad no lo es, y que trascienden en la psique de este último. Para el maestro Mario Alberto Torres López “el engaño como elemento propio de la defraudación fiscal tiene una connotación diversa al engaño en el delito de fraude, en donde tiene que recaer “en uno”; el engaño en el ilícito fiscal asume la forma de una falsedad expresada por cualquier medio idóneo que permita ocultar cuál era la verdadera obligación tributaria a cumplir por parte del contribuyente.”58 El “engaño” consiste en provocar mediante argucias, artimañas, maquinaciones o cualquier otro medio, un falso conocimiento de la realidad en el sujeto pasivo, el cual, en el caso particular de la defraudación fiscal tiene como objetivo la omisión total o parcial del pago de contribuciones o la obtención de un beneficio indebido, ambos con el consecuente perjuicio que se cause al Fisco Federal. Es decir, el punto central en este elemento objetivo como medio comisivo radica en que el obligado a cubrir contribuciones utiliza maniobras engañosas para 58 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Págs. 142 y 143. 56 hacer creer al Fisco Federal que no tiene obligación de pagar total o parcialmente esas contribuciones que omite o que tiene derecho a la obtención de un beneficio, provocando con ese despliegue de acciones un perjuicio al Fisco Federal, cuando la realidad era precisamente lo contrario, a saber: que sí estaba obligado al pago total o parcial de esas contribuciones cuyo pago omitió o que no tenía derecho a la obtención del beneficio que obtuvo. Raúl González- Salas Campos, señala que “Del engaño como elemento objetivo típico del a defraudación fiscal, se desprende las siguientes características: a) Debe recaer en la Hacienda Pública como ente abstracto. b) El engaño se equipara al engaño previsto en el delito de fraude. c) Solamente está referido la omisión de pagar total o parcialmente las contribuciones, por tanto es necesario para que haya defraudación que haya nacido la obligación tributaria. Pueden existir distintas modalidades del engaño en el delito de defraudación fiscal, por ejemplo, la falsificación de documentos, la cual puede ser el medio comisivo para cometer el delito de defraudación fiscal. Se ha sostenido que el propósito de defraudar a Hacienda elimina la falsedad documental como la conducta a sancionar, aunque el engaño se haya producido precisamente en el documento falso. El hecho central enjuiciado es el de haber faltado a la verdad en la narración de los hechos, lo cual consiste en ocultar dolosamente valores para reducir el impuesto.”59 Por ello, cabe advertir que, contrario a lo manifestado por el autor en comento no se está de acuerdo en la afirmación que realiza González-Salas Campos en cuanto a que la omisión debe consistir en engañar al sujeto pasivo haciéndole creer que la omisión de pago de la contribución es lícita, en virtud de 59 GONZÁLEZ –SALAS CAMPOS, Raúl. Ob. Cit. Págs. 69 y 70. 57 que si bien el engaño y la omisión constituyen elementos objetivos del tipo penal en cuestión,hay que aclarar que el primero se presenta como medio comisivo para la omisión del pago de contribuciones, mientras que la omisión en sí misma supone el resultado típico, y no como lo refiere el autor en cita en el sentido de que la omisión del pago de contribuciones consiste en el engaño, sino que éste último se presenta –se insiste– como el medio comisivo que permitirá dicha omisión de pago de contribuciones. Para el autor Orellana Wiarco, “el engaño radica en la errónea o equivocada apreciación que el sujeto pasivo tiene de la realidad provocada por las falacias o mentiras de que se vale el sujeto activo para provocar esa concepción equivocada.”60 Por último, de lo señalado anteriormente se desprende que el engaño, considerado como un elemento objetivo dentro del tipo defraudación fiscal, se considerará siempre como medio comisivo para la omisión del pago de la contribución u obtención del beneficio indebido, ya que, de no existir el elemento engaño, se estaría en presencia de otro tipo como la defraudación fiscal equiparada, prevista en la fracción V del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación, consistente en dejar de presentar la declaración anual omitiendo el pago de las contribuciones, pero de no existir omisión de pago, se podría estar en presencia sólo de una conducta acreedora de una sanción administrativa. 2.1.8 El Aprovechamiento del Error. Señala el doctor Raúl González-Salas Campos, que “el aprovechamiento del error, se trata de una modalidad de conducta que constituye una omisión, la cual desde el punto de vista de la exigencia del delito de defraudación fiscal se puede presentar en distintos supuestos. Estas modalidades se dan principalmente en aquellos casos en que se obtiene la devolución de una contribución pagada en 60ORELLANA WIARCO, Octavio Alberto. Ob. Cit. Pág. 117. 58 exceso, como sucede en el caso del IVA o de cualquier impuesto devuelto equivocadamente por Hacienda y el sujeto no hace nada para sacarla del error en que se encuentra ésta, obteniendo así un beneficio o lucro indebido y con ello causando un perjuicio al Fisco Federal.”61 “En el aprovechamiento del error, el ofendido por sí solo equivoca o supone una situación no acorde a la realidad y en virtud de su error entrega un bien o numerario que legalmente no está obligado y el autor del delito lo recibe y se beneficia, a sabiendas de que ello no le corresponde.”62 Así pues, “el aprovechamiento del error consiste en que el sujeto a diferencia de la conducta “engañosa” no induce, no provoca, no motiva en forma alguna que el sujeto pasivo tenga una concepción equivocada de la realidad. La apreciación falsa de los hechos se produce en el pasivo por sí mismo, pero debido al error en que se halla hace entrega al activo de algún bien o de un derecho que le pertenece, y con ello el activo se beneficia ilícitamente en perjuicio del pasivo. Existe una conducta omisiva de quien, como contribuyente obtiene por error del Fisco un beneficio indebido, y si bien su conducta inicialmente es omisiva, en cuanto que nada ha hecho para hacer saber al Fisco que ha incurrido en el error de concederle un beneficio indebido, su conducta se puede convertir en activa en cuanto que se apropia de ese beneficio, como pudiera ser al cobrar el un cheque por concepto de devoluciones indebidas de contribuciones.”63 En esas condiciones, el aprovechamiento del error es previo o concomitante a la omisión de las contribuciones u obtención del beneficio indebido y, tal como sucede cuando se hace uso del engaño, en el delito de defraudación fiscal es un elemento objetivo de este tipo. 61 GONZÁLEZ-SALAS CAMPOS, Raúl. Ob. Cit. Pág. 75. 62 ORELLANA WIARCO, Octavio Alberto. Ob. Cit. Pág. 106. 63 Idem. 59 La práctica nos enseña que la mayoría de los casos del delito de defraudación fiscal se realizan a través del uso del engaño, puesto que éste es más fácil de detectar que el aprovechamiento del error, puesto que, como vimos anteriormente, por la forma en que opera esta provocación a la falsedad o a una realidad inexistente es hacia una gran masa de servidores públicos y no sobre persona física determinada. 2.1.9 Perjuicio del Fisco Federal. Para que se configure el delito de defraudación fiscal deben concurrir los elementos ahí apuntados: a) uso de engaños o aprovechamiento del error y b) omisión de la contribución u obtención de un beneficio indebido, pero siempre será necesario que esté presente otro elemento para que la conducta pueda considerarse típica: que exista un perjuicio al Fisco Federal, lo que nos hace inclinarnos también a considerar a este ilícito como un delito de resultado, ya que la existencia de dicho perjuicio implicará siempre la modificación del patrimonio del Estado. El maestro Raúl González-Salas, nos dice que “el perjuicio consiste en que Hacienda no reciba a tiempo las contribuciones a que constitucionalmente tiene derecho, derivado de las obligaciones de los Contribuyentes a contribuir para los gastos públicos.”64 “Es de apuntarse que el ilícito de defraudación fiscal previsto en el artículo 108 del Código Fiscal de la Federación, requiere necesariamente del perjuicio al Fisco Federal – a diferencia con lo dispuesto en el delito de defraudación fiscal equiparable contenido en el artículo 109 fracción I-; por ello, en la práctica podemos observar, que en muchas de las ocasiones las defensas penales de los 64 GONZÁLEZ –SALAS CAMPOS, Raúl. Ob. Cit. Pág. 79. 60 probables responsables por éste ilícito, ponderan lo concerniente a la prueba pericial en materia de contabilidad para atacar el perjuicio.”65 Asimismo, para efectos de la imposición de la pena y la determinación de la gravedad del ilícito, las querellas que formula la Procuraduría Fiscal de la Federación en representación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, siempre van acompañadas de un documento denominado Perjuicio Fiscal, el cual elabora la autoridad fiscalizadora con base en el dictamen contable que elaboran sus peritos tomando en cuenta los documentos y pruebas que hayan arrojado las visitas al contribuyente. 2.2 Defraudación Fiscal Equiparada, artículo 109, Código Fiscal de la Federación. El delito de defraudación fiscal equiparada se encuentra previsto en el artículo 109 del Código Fiscal de la Federación y contiene 5 fracciones que se refieren al delito en cuestión. Al igual que en el delito de Contrabando, el término “equiparable” se refiere a la aplicación de las mismas penas que corresponde al delito de defraudación fiscal contenida en el artículo 108 del Código Fiscal de la Federación. Los delitos contemplados como equiparables al de defraudación fiscal, al igual que su genérico, sólo permiten una comisión dolosa (conocer y querer el resultado típico), la cual se encuentra presente en cada una de las configuraciones típicas previstas en el artículo 109 del Código Tributario. Además, otro de los aspectos coincidentes en este tipo de figuras delictivas es lo relativo a los sujetos del delito (activo, pasivo y calificación del sujeto activo), en el entendido de que en los tipos penales que a continuación se analizarán 65 SÁNCHEZ VEGA, Alejandro. La Defraudación Fiscal y sus Equiparables como Delitos Graves. s/e. Ed. Sista. México. 1991. Pág. 60. 61 aquellos son coincidentes, por lo que sólo en aquellos casos en los que sea necesario realizar alguna precisión al respecto ésta se llevará a cabo, dejando de lado lo ya referido en cuanto a este tema, en obvio de repeticiones innecesarias. 2.2.1 Definición Legal. El Código Fiscal de la Federación señala:“Artículo 109.- Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: I. Consigne en las declaraciones que presente para los efectos fiscales, deducciones falsas o ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes. En la misma forma será sancionada aquella persona física que perciba dividendos, honorarios o en general preste un servicio personal independiente o esté dedicada a actividades empresariales, cuando realice en un ejercicio fiscal erogaciones superiores a los ingresos declarados en el propio ejercicio y no compruebe a la autoridad fiscal el origen de la discrepancia en los plazos y conforme al procedimiento establecido en la Ley del Impuesto sobre la Renta. II. Omita enterar a las autoridades fiscales, dentro del plazo que la ley establezca, las cantidades que por concepto de contribuciones hubiere retenido o recaudado. III. Se beneficie sin derecho de un subsidio o estímulo fiscal. IV. Simule uno o más actos o contratos obteniendo un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal. 62 V. Sea responsable por omitir presentar, por más de doce meses, la declaración de un ejercicio que exijan las leyes fiscales, dejando de pagar la contribución correspondiente.”66 2.2.2 Hipótesis de la Defraudación Fiscal Equiparada. Nos dice el maestro Mario Alberto Torres López, que “Bajo el común denominador de “equiparables a la defraudación fiscal” se conocen en la práctica una serie de figuras delictivas que están previstas en las diversas fracciones del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación. Cabe mencionar que dicho apelativo refiere, en principio, que las mismas penas que están previstas para el delito de defraudación fiscal resultan aplicables a estas figuras; en otro orden de ideas, es conveniente mencionar que la figura prevista en la fracción I contempla un caso especial de defraudación fiscal en tanto que se hace referencia a muy específicos engaños como son el consignar deducciones falsas o ingresos acumulables menores en las declaraciones que para efectos fiscales se presentan para la autoridad hacendaria. No obstante, las demás fracciones refieren hipótesis delictivas en las que no necesariamente está presente el engaño y, salvo el eventual caso de la fracción III referente a beneficiarse sin derecho de un subsidio o estímulo fiscal, el aprovechamiento del error tampoco aparece, con la conclusión de que se trata de casos no derivados de la figura básica de defraudación fiscal. En los casos del as fracciones I, IV, y V no hay una referencia directa o inmediata con la contribución omitida o al beneficio indebido con perjuicio del fisco federal; por el contrario, las fracciones II y III sí tienen esa referencia. Lo que debe quedar sentado desde ahora, es que todos los ilícitos que están contemplados en el artículo 109 del Código Fiscal de la Federación necesariamente requieren del resultado consistente en un monto defraudado, determinable o indeterminable, por virtud de que la ilación que dicho precepto hace con la expresión será sancionado 66 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 63 con las mismas penas de la defraudación fiscal, nos lleva al a conclusión de que, si no existe monto defraudado, los comportamientos de las diversas fracciones del artículo 109 resultan intranscendentes a los efectos penales.”67 Al respecto, no compartimos el criterio del maestro en cuestión, en el sentido de rechazar que las hipótesis previstas en el numeral 109, se traten de ilícitos mera conducta; por el contrario, como lo apuntamos en el apartado de estudio del delito de defraudación fiscal genérica, sólo éste requiere como elemento del tipo penal la causación de un perjuicio al Fisco Federal. Lo anterior, deviene del criterio emitido por nuestros más altos tribunales, que a letra señala: “DEFRAUDACIÓN FISCAL PREVISTA EN LA FRACCIÓN I DEL ARTÍCULO 109 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN. DERIVADO DE SU NATURALEZA JURÍDICA SE DESPRENDE QUE ES UN ILÍCITO DE MERA CONDUCTA. Los delitos de mera conducta son los que describen como punible el simple comportamiento del agente y, por ello, el legislador ha considerado que la conducta por sí misma, dada su potencialidad criminosa, debe ser objeto de represión penal, independientemente del resultado que pueda producir; en cambio, los delitos de resultado se caracterizan porque la sola conducta no es suficiente para su incriminación, sino que se hace necesaria la producción de un evento dado, de tal manera que si éste no se realiza, el hecho carece de tipicidad plena. De esta forma, el delito de defraudación fiscal previsto en la fracción I del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación que dice: "Artículo 109. Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: I. Consigne en las declaraciones que presente para efectos fiscales, deducciones falsas o ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes. ...", se trata de un ilícito que en atención a su contenido o forma de integración fáctica, es de los llamados de mera conducta, es 67 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Págs. 161 y 162. 64 decir, no exige la producción de un resultado material, pues tiene su consumación cuando se consignan en las declaraciones (que se presentan para efectos fiscales) deducciones falsas o ingresos menores a los obtenidos o determinados conforme a las leyes, por lo que la conducta descrita, por sí sola, es suficiente para acreditar el cuerpo del delito, pues se trata de un delito unisubsistente, es decir, configurado por un solo acto, en este supuesto consistente en consignar deducciones falsas o ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos, o a los determinados conforme a las leyes, sin que lo anterior implique que la conducta no genere un resultado que pudiere causar un perjuicio al fisco federal; sin embargo, ello no es un elemento integrador del cuerpo del delito.”68 Así, procedemos a analizar en su particularidad cada una de las hipótesis previstas en las diversas fracciones del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación. 2.2.2.1 Fracción I. “Artículo 109.- Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: I. Consigne en las declaraciones que presente para los efectos fiscales, deducciones falsas o ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes. En la misma forma será sancionada aquella persona física que perciba dividendos, honorarios o en general preste un servicio personal independiente o esté dedicada a actividades empresariales, cuando realice en un ejercicio fiscal erogaciones superiores a los ingresos declarados en el propio ejercicio y no compruebe a la autoridad fiscal el origen de la discrepancia 68CD ROOM IUS 2008. 65 en los plazos y conforme al procedimiento establecido en la Ley del Impuesto sobre la Renta.”69… “La fracción I del artículo en estudio, realmente contiene dos figuras delictivas: la primera está relacionada con los datos que se asientan en las declaraciones fiscales y, la segunda, se refiere a cuando una persona realiza gastos en mayor cantidad, dentro de un ejercicio fiscal, que superan los ingresos.”70 En este sentido cabe advertir que si bien estamos en presencia de un delito de mera conducta, en el cual lo trascendente para el derecho penal es la conducta desplegada por el sujeto activo, con independencia del resultado que con ésta se produzca, el perjuicio al Fisco Federal se deduce de la propia descripción típica, por lo que si bien no se encuentra previsto esteresultado expresamente dentro del tipo penal como uno de sus elementos, en los procedimientos penales la autoridad hacendaria acredita dicho perjuicio al Fisco Federal mediante la determinación cuantificable del mismo, para los efectos de la imposición de las sanciones. Sobre el particular, el ilustre Cesar Augusto Osorio y Nieto, indica que “En la primera parte de la fracción I del artículo 109 del código en comentario se tipifica como delito la conducta consistente en asentar en la declaración fiscal deducciones o ingresos, falsamente. Por declaración fiscal la manifestación que hace el contribuyente, por disposición de la ley, de sus operaciones, y actos y en su caso obligaciones, realizadas o generadas en un ejercicio fiscal; deducciones son, en términos generales las partidas o cantidades que las leyes fiscales autorizan restar de los ingresos del contribuyente para determinar la base gravable, o sea la cantidad sobre la cual se va a calcular el impuesto a cargo del contribuyente; ingreso es en expresión sencilla, la cantidad que percibe una persona por concepto de 69 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 70 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 162. 66 dividendos, honorarios, servicios personales independientes o actividades empresariales. Como puede apreciarse las deducciones reducen la base gravable y los ingresos la aumentan, en consecuencia, si se reduce la base gravable aumentando ilícitamente las deducciones o disminuyendo los ingresos en igual forma, se reduce la recaudación, por lo que esta conducta, marcadamente fraudulenta se equipara a la defraudación fiscal.”71 Los elementos del tipo penal son, para el primer supuesto de la fracción I del artículo 109: a) Consignar en las declaraciones fiscales deducciones falsas. La aplicación del artículo 109 fracción I del Código Fiscal de la Federación excluye la aplicación de la figura del delito genérico de defraudación fiscal, es decir, no pueden coexistir pues se presentaría la destrucción de la unidad legal de acción (u omisión) y se realizaría doblemente el acto de tipificación del comportamiento. En este sentido se ha pronunciado el Poder Judicial de la Federación al referir que en el tipo penal que nos ocupa el medio de ejecución lo constituye la declaración fiscal en la que se consignen deducciones falsas o ingresos menores a los obtenidos, criterio que a la letra establece: “DEFRAUDACIÓN FISCAL, DELITO DE. TIPO GENÉRICO Y TIPOS ESPECÍFICOS, SU DIFERENCIA. Del texto de los artículos 108 y 109 fracción I, del Código Fiscal de la Federación, se desprende que el primero describe el delito de defraudación fiscal mediante una conducta que, con el uso de engaño o aprovechamiento de error, omita total o parcialmente el pago de alguna contribución o bien obtenga un beneficio indebido en perjuicio del fisco federal. En cambio, en la descripción del tipo contenido en el artículo 109 fracción I, del propio 71 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 266. 67 ordenamiento, se alude al mismo delito de defraudación fiscal, cuando el medio de ejecución sea la declaración fiscal en la que se presente ingresos menores a los realmente obtenidos o deducciones falsas. Luego, en ambos delitos el bien jurídico tutelado es el patrimonio del fisco, en ambos el sujeto activo es el causante o persona física o moral que omite total o parcialmente el pago de sus contribuciones. Las diferencias entre ambos tipos estriban en que para el previsto en el artículo 108 del Código Fiscal de la Federación, el medio de ejecución el uso de engaños o aprovechamiento de errores, y en cambio el medio de ejecución del segundo tipo previsto en la fracción I del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación, es consignar en las declaraciones que presente el causante para efectos fiscales, ingresos menores a los realmente obtenidos o deducciones falsas. Así no hay un concurso aparente de leyes en que se presente confusión sobre la norma que debe regular la conducta tipificada, pues cuando el medio de ejecución sea el engaño o aprovechamiento de error no plasmado en una declaración fiscal, ni se trate de las conductas establecidas en las fracciones II a V, del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación, la conducta está descrita en el artículo 108 del CFF y cuando al conducta consista en haber declarado para efectos fiscales ingresos menores a los realmente obtenidos o deducciones falsas, la norma aplicable será la contenida en la fracción I, del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación. Si el principio de subsidiaridad radica en que dos normas describan grados o estadios diversos de la violación del mismo bien jurídico, de modo que el descrito por la disposición subsidiaria, por ser menos grave que el descrito por la principal quede absorbida por ésta (E. Mayer, citado por Luis Jiménez de Asúa, en la obra Tratado de Derecho Penal, Tomo II página 550), entonces de la comparación de los dos tipos delictivos a estudio no se advierte que en el artículo 108 citado se contenga una norma principal y el 109 fracción I, del propio ordenamiento, una norma subsidiaria de menor gravedad, puesto que en ambos tipos el bien jurídico es el mismo pero la gravedad es idéntica como lo denota la igualdad de las penas. En cambio lo que existe es una relación de general a especial y esta razón de especialidad deriva precisamente de la naturaleza del medio de ejecución de tal manera que cuando ésta consista en una 68 declaración fiscal en que se declaran ingresos menores de los obtenidos o deducciones falsas, entonces la norma aplicable es única y exclusivamente la tipificada en el artículo 109 fracción I del CFF.”72 Sin embargo, lo anterior no significa que en ningún caso puedan coexistir los delitos de defraudación fiscal genérica y defraudación fiscal equiparable, en un auténtico concurso ideal y no en aparente concurso de normas, verbigracia; cuando con una misma conducta se deduce ilegalmente el Impuesto Sobre la Renta – estaríamos en presencia de la fracción I del artículo 109- y se acredita de la misma manera el Impuesto al Valor Agregado –en este caso estamos en presencia del tipo de defraudación genérica contemplada en el artículo 108 del código tributario-. En cuanto a las deducciones falsas que nos menciona la citada fracción, podemos decir que, siendo las deducciones conceptos que de acuerdo con la ley disminuyen la cantidad que sirve de base gravable para cuantificar el impuesto a cargo de una persona, las deducciones falsas son las cantidades con las que el sujeto activo disminuye la base gravable con apoyo en eventos o situaciones que no son reales, ciertas o verdaderas, o bien, en una cantidad superior a lo que representa el evento o situación invocada. Una deducción falsa es diferente de una deducción indebida, ya que la primera es aquella que pretende ampararse con documentos falsos (supuestamente expedidos por terceros inexistentes o que amparan operaciones inexistentes), mientras que la segunda es aquella que amparándose con documento auténtico (expedido por un tercero real, que hace constar una operación efectivamente realizada), indebidamente no reúne todos los requisitos que la ley exige para la procedencia de la deducción. 72 CD ROOM IUS 2008. 69 Una deducción indebida, al ser descubierta por la autoridad en ejercicio de sus facultades de comprobación, provoca que sea rechazada, incrementándose la base del ISR y el impuesto a cargo del contribuyente, resultando una diferencia de ISR que debe cubrirse con actualización, recargos moratorios y multa, aclarándose que consignar deducciones indebidas en las declaraciones no esdelito fiscal, siendo un problema fiscal que se reduce a cuestiones económicas, sin extenderse a cuestiones penales de privación de la libertad. En cambio, una deducción falsa, al ser descubierta por la autoridad en ejercicio de sus facultades de comprobación, provoca que sea rechazada, incrementándose la base del ISR y el impuesto a cargo del contribuyente, resultando una diferencia de ISR que debe cubrirse con actualización, recargos moratorios y multa, pero también configura la comisión de este delito, por lo que el problema no es estrictamente fiscal ni se reduce a cuestiones económicas, ya que puede extenderse, si la autoridad lo decide, a cuestiones penales de privación de la libertad. b) Ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes. En lo que atañe a ingresos acumulables, hemos de decir que se encuentran previstos en el artículo 17 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta. Por otro lado, por lo que se refiere a consignar en las declaraciones fiscales ingresos menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes, el marco de referencia de aquéllos son precisamente los realmente obtenidos o, en caso de que éstos no puedan acreditarse, los determinados conforme a las leyes. En el primer caso no existe cuestionamiento alguno pues el precepto en comento presupone que alguien debe acreditar el monto de los ingresos, es decir, los que de manera efectiva obtuvo el contribuyente de que se trata, circunstancia que corresponde a la autoridad fiscal en el desarrollo de sus atribuciones en 70 materia administrativa o al ministerio público en el caso de un procedimiento penal; de hecho, es la manera idónea de acreditar que existió el engaño respecto a ingresos. Sobre el tema, cuando el marco referencial son los ingresos determinados conforme a las leyes, el maestro Mario Alberto Torres López refiere que “existe un serio problema porque esos ingresos son los denominados “presuntivos”, lo cual implica que no existe certeza de que realmente hayan sido los ingresos del contribuyente y, al existir falta de certeza, se derivan una serie de consecuencias constitucionales y legales que se relacionan con la figura delictiva misma y con la situación de que la existencia del delito dependerá, no de un hecho que realice el particular, sino de un evento atribuible a la autoridad que es, precisamente, la determinación presuntiva de ingresos de conformidad con los artículos 59, 60, 61 y 62 del Código Fiscal de la Federación, a la luz del Código Penal Federal, sobre todo en lo que concierne al artículo 7º que indica que “delito es el acto u omisión que sancionan las leyes penales”, se podría cuestionar válidamente cuál es el acto que constituye el núcleo de la figura delictiva y cómo es atribuible al sujeto activo.”73 Es menester precisar que en el caso de la fracción I del numeral en análisis, estamos en presencia de un delito que si bien no cuenta dentro de su configuración típica con un resultado material, el perjuicio al Fisco Federal se presupone en virtud de que las conductas delictivas tendrán ese efecto, a saber provocar un perjuicio al Fisco Federal, al dejar de percibir lo que legalmente le corresponde. De ahí que se diga que este delito es de mera conducta y no de resultado, en virtud de que con independencia de que el mismo suponga un resultado típico (perjuicio al Fisco Federal), lo relevante en el injusto penal en comento es la conducta dolosa desplegada por el sujeto activo, consistente en la consignación de deducciones falsas o de ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes, con independencia de 73 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Págs. 165 y 166. 71 que dicha conducta pueda ser cuantificable considerando el monto de las contribuciones que el Fisco Federal dejó de percibir. Coincidimos en el sentido de estimar a este tipo de delito como de mera conducta, ya que el verbo rector lo constituye la acción de consignar en las declaraciones que el contribuyente presente para efectos fiscales, deducciones falsas o ingresos menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes, con independencia de que, para efectos de la pena, se determine el perjuicio al Fisco Federal, el cual se acompaña siempre a las querellas presentadas por la SHCP. Respecto a si en el presente delito se requiere un sujeto activo calificado, cabe señalar que en este caso el sujeto activo lo constituye un “contribuyente”, quien tenga la obligación de presentar las declaraciones fiscales. c) Realizar erogaciones superiores a los ingresos obtenidos. En este supuesto típico se requerirá siempre de un sujeto activo calificado, que en el presente caso lo será siempre un contribuyente, puesto que ellos son los causantes de las contribuciones, como en el caso lo es el ISR, y en tales condiciones está obligado a la presentación de las declaraciones correspondientes. Pero además, se requiere que dicho contribuyente, tal como lo señala el mismo artículo 109 del Código Fiscal de la Federación, en su parte conducente, sea persona física, pero que adicionalmente perciba ingresos por cualquiera de los siguientes conceptos: dividendos, honorarios, servicio personal independiente o actividades empresariales. Con este delito que se equipara a la defraudación fiscal se abre la posibilidad para que la autoridad ejercite acción penal en contra de contribuyentes que evadieron contribuciones en ejercicios anteriores, y que por ello pueden 72 realizar erogaciones superiores a los ingresos que declaran en un ejercicio concreto, y así lo hace. 2.2.2.2 Fracción II. “Artículo 109.- Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: II. Omita enterar a las autoridades fiscales, dentro del plazo que la ley establezca, las cantidades que por concepto de contribuciones hubiere retenido o recaudado.”74… “Este tipo se refiere exclusivamente a los comportamientos de retener o de recaudar cantidades que el corresponden al Fisco Federal como tributos. En principio y para determinar quiénes son retenedores y recaudadores.”75 “Debe existir un precepto legal que obligue al sujeto activo a llevar a cabo un acto de retención o de recaudación; de hecho, este precepto debe formar parte de la fundamentación en los más importantes actos del procedimiento penal, como son la orden de aprehensión, la formal prisión y la sentencia definitiva. El acto de retención y recaudación difieren en que, el primero, implica que por algún motivo el sujeto activo del delito está en la situación de entregar una suma a un determinado contribuyente y de ella descuenta y mantiene una cantidad específica en concepto de contribución, el contribuyente no llega a tener físicamente la cantidad con la que cubre su contribución; la segunda, opera ne los casos en que el contribuyente entrega materialmente al sujeto activo del delito, una determinada cantidad, con la finalidad de que se la haga llegar al fisco federal.”76 74 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 75 GONZÁLEZ- SALAS CAMPOS, Raúl Ob. Cit. Págs. 96 y 97. 76 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 172. 73 En este tipo penal cualquier persona, sea reconocida o no como contribuyente, puede constituir el sujeto activo, ya que, de acuerdo con la forma en que se encuentra redactado el tipo, cualquier sujeto que retenga contribuciones y no las entere, se hará acreedor a una sanción de carácter penal. Dicha persona no requiere tener la obligación de retener contribuciones como pudiera ser el caso del patrón respecto del ISR por los sueldos y salarios que paga a sus trabajadores o el notario públicopor las operaciones de compra venta en las que interviene con dicho carácter. En este tipo penal simplemente basta con que una persona, con independencia de su calidad, retenga una contribución, sin que sea necesario que exista ley que lo obligue a realizarlo. Esto porque el tipo penal no lo exige, cosa diferente respecto del plazo que tiene para entregar la contribución que haya retenido, ya que el tipo en estudio sí lo requiere. “Es en alguna forma una especie de abuso de confianza fiscal.”77 Es claro que estamos en presencia de un tipo penal de omisión, en el cual el verbo rector lo constituye ese no hacer sancionado por el tipo penal, consistente en esa omisión de enterar a la autoridad fiscal las contribuciones retenidas o recaudadas. 2.2.2.3 Fracción III. “Artículo 109.- Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: III. Se beneficie sin derecho de un subsidio o estímulo fiscal.”78… “Los subsidios son medidas económicas que adopta el Estado para fomentar determinadas actividades de los particulares, en este caso de los contribuyentes, por cierto lapso y en condiciones específicas. Son estímulos 77 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 269. 78 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 74 fiscales los beneficios económicos que concedan las leyes tributarias a los contribuyentes con la finalidad de lograr determinados fines fiscales.”79 “En todo caso el contribuyente debe encontrarse dentro de los supuestos que la propia ley establezca y la obtención sin derecho de un estimulo o un subsidio presuponen el engaño o el aprovechamiento de un error.”80 Por su parte Torres López señala que, “De inicio corresponde deslindar los conceptos de subsidio y de estímulo fiscal. Respecto al primero de ellos, cabe mencionar que en el esquema tributario de algunas contribuciones, como lo es el del ISR, se habla en algunas de sus disposiciones de “subsidio”: así, los artículos 80-A y 81 de la Ley del ISR, contemplan al subsidio como un derecho del contribuyente, ante cierto tipo de situaciones y circunstancias para restar del impuesto que le resulte a cargo una determinada cantidad. A pesar de la mención que en este sentido se realiza acerca del “subsidio”, llevada a cabo en un sentido diverso al anotado que es, precisamente, el que se desprende del artículo 39 fracción III del Código Fiscal de la Federación: “el Ejecutivo Federal mediante resoluciones de carácter general podrá, …III conceder subsidios o estímulos fiscales, … las resoluciones que conforme a este artículo dicte el Ejecutivo Federal, deberán señalar las contribuciones a que se refieren, salvo que se trate de estímulos fiscales, así como al monto o proporción de los beneficios, plazos que se concedan y los requisitos que deban cumplirse pro los beneficiados.” Como se desprende del precepto transcrito, se trata de un Decreto del Presidente de la República en el que, ante una situación de orden social o económico, permite que se pague menos contribución de la que correspondería siguiendo los lineamientos del esquema tributario que se desprende directamente de la ley; en dicho Decreto se señala a qué contribuyentes se refiere el subsidio, en qué situación deben encontrarse, qué monto y cómo realizarlo.”81 79 OSORIO Y NIETO, Cesar Auusto. Ob. Cit. Pág. 270. 80 Idem. 81 TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 174. 75 El verbo rector del delito en estudio lo constituye el “beneficiarse sin derecho”. Por su parte, el sujeto activo puede serlo cualquier persona que pueda beneficiarse indebidamente del subsidio o del estímulo fiscal. Asimismo, estamos en presencia de un delito de conducta, cuya configuración requiere un hacer por parte del sujeto activo (beneficiarse indebidamente) y cuya sanción va encaminada precisamente a ese beneficio que pretende obtener indebidamente el sujeto activo. Esto, como hemos sostenido, con independencia de la cuantificación del perjuicio para fines de la penalidad. 2.2.2.4 Fracción IV. “Artículo 109.- Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: IV. Simule uno o más actos o contratos obteniendo un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal.”82 “Esta fracción ha sido de las más criticadas por la doctrina penal, dada la gran inseguridad que provoca al no describirse en el tipo penal cuál es el comportamiento que el legislador quiere realmente sancionar. Es obvio que se trata de un tipo abierto en el cual es el juzgador quien debe decidir en cada caso cuál es el comportamiento prohibido.”83 Mario Alberto Torres López, refiere que “dicha fracción tiene su origen cuando se puso de moda la llamada planeación fiscal. Cuando el contribuyente utiliza medios engañosos que se hacen consistir en simulación sobre actos 82 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 83 GONZALEZ-SALAS CAMPOS, Raúl. Ob. Cit. Pág. 99. 76 jurídicos o contratos, dicha situación nada tiene que ver con los mecanismos legales para buscar pagar menos impuestos.”84 También el maestro Cesar Augusto Osorio y Nieto, nos dice que esta hipótesis legal, debe ser entendida como la realización de actos que pueden tener un aparente apoyo legal, pero que se hacen única y exclusivamente con el objeto de obtener beneficios indebidos en perjuicio del fisco, tales actos son simulados en todo caso. “Como ejemplo podríamos citar el de una empresa grande que se liquida y que inmediatamente, se crean varias empresas más pequeñas, con lo cual pueden beneficiarse por determinadas circunstancias, tales como beneficios a empresas de nueva creación, deducciones por adquisiciones, amortizaciones, y ptros semejantes, con lo cual se causa disminución, menoscabo a la recaudación, por lo que se sanciona penalmente esa ilícita conducta.”85 Sobre dicha fracción, cabe hacer mención que sí requiere de sujeto activo calificado, pues debe tener la calidad de contribuyente necesariamente porque la simulación va encaminada a obtener un beneficio para disminuir o cancelar sus obligaciones y deudas con el Fisco. Este delito siempre es calificado, ya que la simulación de uno o más actos o contratos implican el uso de documentos falsos, por lo que se castiga con penas aumentadas en una mitad a las previstas en el artículo 108 del Código Fiscal de la Federación. Respecto a este tipo penal, el Poder Judicial de la Federación ha emitido el siguiente criterio jurisprudencial: “DEFRAUDACIÓN FISCAL, LA CONDUCTA PREVISTA POR EL ARTÍCULO 109 FRACCIÓN IV, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, SE SUBSUME EN LA PREVISTA POR EL ARTÍCULO 108 DEL MISMO 84TORRES LÓPEZ, Mario Alberto. Ob. Cit. Pág. 178 y 179. 85 OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 271. 77 ORDENAMIENTO. De la lectura de los artículos 108 y 109 fracción IV, del Código Fiscal de la Federación, se advierte que el primero describe el delito de defraudación fiscal como la omisión total o parcial del pago de contribuciones para obtener un beneficio indebido, en perjuicio del fisco federal, utilizando el engaño o aprovechando el error del pasivo, y en el segundo de los preceptos aludidos se contempla como tipo equiparado a la defraudación fiscal la ejecución de dos o más actos relacionados entre sí, con el único propósito de obtener un beneficio indebido en perjuicio del fisco. Luego, si el activo empleando maniobras engañosas en dos declaraciones fiscales obtuvo un beneficio indebido en perjuicio de la hacienda pública, es claro, que se actualizó la hipótesis contenida en el citado artículo 108, y la repetición de dichas conductasengañosas quedan subsumidas en él, y no de manera autónoma en la fracción IV del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación, pues de lo contrario se recalificaría el proceder engañoso.”86 De esa guisa, tal parecería que en realidad la diferencia entre el tipo de defraudación fiscal genérico y el equiparado previsto en la fracción IV del artículo 109, radica en el engaño, pues mientras en el primero se requiere de dicho elemento expresamente, en el segundo no se prevé como tal, aunque en la realidad el desarrollo de estrategias o actos de simulación no es otra cosa que maquinaciones, es decir, actos tendientes a engañar para obtener un resultado, en este caso un beneficio indebido en perjuicio del Fisco Federal. 2.2.2.5 Fracción V. “Artículo 109.- Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: 86 CD ROOM IUS 2008. 78 V. Sea responsable por omitir presentar, por más de doce meses, la declaración de un ejercicio que exijan las leyes fiscales, dejando de pagar la contribución correspondiente.”87 “Las declaraciones o manifestaciones que formulan los contribuyentes, se sujetan a un periodo determinado, que es el ejercicio fiscal y deben presentarse dentro de un lapso previsto por la ley o en su caso por la autoridad fiscal; si existen impuestos a cargo del contribuyente, se cubrirán de inmediato o en la forma que la ley o la autoridad fiscal lo señalen. La presentación extemporánea de la declaración y el entero de los impuestos da lugar a sanciones, multas, recargos, etc.. siempre y cuando no exceda la extemporaneidad de doce meses, si excede de este lapso, lo que fue una infracción fiscal- presentación de la declaración fiscal y pago de contribuciones extemporáneos-, se convierte en delito fiscal equiparado a la defraudación fiscal; consideramos que la razón legal para que esta conducta se tipifique como delito es que, transcurridos doce meses se presume la intención en omitir el pago de los impuestos que el contribuyente tiene obligación de hacer al fisco.”88 Los elementos del tipo penal en comento son los siguientes: a) Que se omita presentar por más de doce meses la declaración de un ejercicio que exijan las leyes fiscales. b) Que por esta omisión se deje de pagar la contribución correspondiente teniendo la obligación de hacerlo. El solo hecho de no presentar las declaraciones de impuestos a la autoridad hacendaria no constituye por sí mismo un delito, se requiere además que el 87 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 88OSORIO Y NIETO, Cesar Augusto. Ob. Cit. Pág. 272. 79 contribuyente haya estado obligado a presentarla por haber recibido ingresos gravables por los cuales no pagó las contribuciones correspondientes al Fisco. Cabe advertir que sólo puede omitir presentar una declaración la persona que tiene obligación de presentarla. Una persona que no tiene la obligación de presentar una declaración no puede omitir presentarla, ya que la omisión implica el incumplimiento de una obligación legal. Por tanto, es delincuente la persona a quien la ley impone la obligación de presentar la declaración, es decir, la persona física contribuyente, o la persona física representante legal de la persona moral contribuyente. 2.3 Autoría y Participación en los Delitos de Defraudación Fiscal y Defraudación Fiscal Equiparable. “Los sujetos activos del delito pueden llevar a cabo la conducta típica, ya sea en forma dolosa o culposa, de conformidad con el artículo 8 del Código Penal Federal, en relación con el último párrafo del numeral 168 del Código Federal de Procedimiento Penales. Estos dispositivos imponen la obligación de precisar las formas de autoría o participación.”89 El código Penal Federal señala en su artículo 13 quienes pueden ser autores o partícipes del delito y este precepto nos dice: “Artículo 13. Son autores o partícipes del delito: I. Los que acuerden o preparen su realización. II. Los que los realicen por sí; III. Los que lo realicen conjuntamente; 89 AGUILAR LÓPEZ, Miguel Ángel. Ob. Cit. Págs. 249 y 250. 80 IV. Los que lo lleven a cabo sirviéndose de otro; V. Los que determinen dolosamente a otro a cometerlo; VI. Los que dolosamente presten ayuda o auxilien a otro para su comisión; VII. Los que con posterioridad a su ejecución auxilien al delincuente, en cumplimiento de una promesa anterior al delito y VIII. Los que sin acuerdo previo, intervengan con otros en su comisión, cuando no se pueda precisar el resultado que cada quien produjo. Los autores o partícipes a que se refiere el presente artículo responderán cada uno en la medida de su propia culpabilidad.”90 En esas condiciones, refiere el magistrado Miguel Ángel Aguilar López que “parece difícil aceptar que dicho numeral proponga una definición de lo que deba entenderse por autor y participe del delito. Al hablar de autor nos referimos a quien realiza el tipo legal correspondiente,* sin embargo, los hechos delictivos no son necesariamente obra de una sola persona, por el contrario, suelen tomar parte en ellos distintos sujetos. Esta circunstancia nos plantea importantes problemas, pues es preciso diferenciar los grados de responsabilidad penal a partir de las aportaciones que realicen cada uno de ellos, de tal forma que habrá sujetos que recibirán la totalidad de la pena prevista, mientras otros, al realizar contribuciones secundarias, estarán más alejados de los aspectos fundamentales del delito y, por 90 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. * A veces se emplea la expresión “sujeto activo” pero no se trata de conceptos iguales. La idea de autor lleva implícita la de responsabilidad criminal por el hecho acaecido, mientras que el sujeto activo es solamente la persona que realiza el comportamiento típico, persona que, puede ser o no ser catalogada como autor en el sentido indicado. 81 ello, podrían llegar a recibir una pena menor y, por último, sujetos cuya responsabilidad penal es totalmente inexistente.”91 En el caso de los delitos fiscales existe en el Código Fiscal de la Federación un precepto específico que determina quienes pueden ser responsables, y en que caso, la regla de especialidad contenida en la legislación fiscal excluye la aplicación del artículo 13 del Código Penal Federal. El citado artículo del Código Tributario, a la letra señala: “Artículo 95. Son responsables de los delitos fiscales, quienes: I. Concierten la realización del delito. II. Realicen la conducta o el hecho descritos en la Ley. III. Cometan conjuntamente el delito. IV. Se sirvan de otra persona como instrumento para ejecutarlo. V. Induzcan dolosamente a otro a cometerlo. VI. Ayuden dolosamente a otro para su comisión. VII. Auxilien a otro después de su ejecución, cumpliendo una promesa anterior.”92 Puede decirse que en esencia concuerdan el articulo 13 del Código Penal Federal y el artículo 95 del Código Fiscal de la Federación. 91 AGUILAR LÓPEZ, Miguel Ángel. Ob. Cit. Pág. 252. 92 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 82 “En los delitos de defraudación fiscal y defraudación fiscal equiparable, serán autores, coautores, o autores mediatos quienes en su calidad de contribuyente o de obligado solidario, y por excepción de un tercero ajeno a la relación tributaria, pero todos con dominio del hecho lleven a cabo las conductas típicas descritas en los artículos 108 y 109 del Código Fiscal de la Federación.”93 En el presente capítulo hemos establecidoque los delitos de defraudación fiscal y sus equiparables sólo aceptan su comisión dolosa, además de que en este tipo de delitos se requiere que su autor tengan conocimiento y voluntad de realizar las conductas típicas, las cuales tienen como finalidad la omisión del pago de las contribuciones, es decir, no existen tipos culposos en esta clase de delitos fiscales, como ya lo hemos mencionado. Las conductas más comunes o recurrentes desde nuestra experiencia en la Procuraduría Fiscal de la Federación, por lo que hace al tipo de defraudación fiscal genérica son: 1.- Consignar actividades y/o pagos de IVA en cantidad menor a la realidad en las declaraciones mensuales. 2.- Consignar en la declaración anual valor de actos o actividades menores a los realizados por los que se debió de pagar impuestos, por lo que se refiere al IVA (si fuera ISR encuadraría en una de las hipótesis de la fracción I del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación, como una defraudación fiscal equiparable). 3.- Solicitar la devolución de impuestos indebidamente. 93 ORELLANA WIARCO, Octavio Alberto. Ob. Cit. Pág. 214. 83 Estos tipos de conducta se refieren, en la mayoría de los casos, al Impuesto al Valor Agregado. A mayor abundamiento, los contribuyentes deben efectuar el pago del impuesto mencionado mediante declaración que deben de presentar ante las oficinas autorizadas a más tardar el día 17 del mes siguiente al que corresponda el pago y dichos pagos se disminuirán del impuesto anual a cargo, por lo que generalmente en la declaración del ejercicio no se efectúa pago alguno, a menos que los pagos provisionales (considerados definitivos a partir de 2003) efectuados sean menores al impuesto anual causado. En este caso “la carga impositiva se repercute al consumidor final y es por ello que se clasifica como un impuesto indirecto, el cual grava actos o actividades y no a sujetos determinados.”94 Legalmente la mecánica de determinación del IVA se realiza a través de acreditar el impuesto que le sea trasladado al sujeto por lo que el concepto de acreditamiento tiene especial importancia. El acreditamiento consiste en restar al impuesto acreditado, que es el impuesto trasladado o cobrado por el contribuyente por las actividades que haya realizado, el impuesto acreditable, que es la cantidad de IVA que le hayan trasladado a él, o sea, el IVA que haya pagado por los bienes y servicios que haya adquirido. Los requisitos para llevar a cabo el acreditamiento del IVA que le trasladan al contribuyente, son: a) “Se derive de erogaciones estrictamente indispensables para realizar las actividades gravadas. 94 ARRIOJA VIZCAÍNO, Adolfo. Ob. Cit. Pág. 124. 84 b) Se refiera únicamente al tipo de actividad gravada. c) El traslado se hubiere hecho expreso y por separado. d) El IVA haya sido efectivamente pagado en el mes de que se trate. e) Se lleve a cabo el entero del IVA retenido.”95 Además, es importante destacar que “se deben cumplir ciertos requisitos legales para poder efectuar el traslado del IVA, en este sentido la ley contempla la obligación de quien enajena o presta un servicio de expedir comprobantes en los que se consigne en forma expresa y por separado el IVA en dichos comprobantes, para que dicho traslado permita a los demás que intervengan en la cadena comercial o productiva su acreditamiento, debiendo enterar cada uno de esos sujetos la diferencia entre el impuesto trasladado y el acreditable a que tengan derecho, contemplándose las siguientes tasas de IVA:”96 • Tasa general del 15% • Tasa del 10 % en zonas fronterizas • Tasa del 0% (principalmente en alimentos y medicinas) También, la Ley del Impuesto al Valor Agregado, establece que una vez realizado el acreditamiento del IVA, cuando resulte saldo a favor en la declaración de pago, el contribuyente podrá acreditarlo contra el impuesto a cargo que le corresponda en los meses siguientes hasta agotarlo, o solicitando la devolución o compensando contra otros impuestos. Cuando se solicite la devolución del saldo a favor deberá ser sobre el total del mismo. Por lo que se refiere a la conducta delictiva consistente en consignar pagos definitivos, es menester advertir que los pagos definitivos se acreditan, no se 95 Idem. 96 Ibidem. Pág. 126. 85 deducen*, en el entendido de que para que tales pagos puedan ser considerados como tales para efectos de la declaración fiscal anual, es necesario que los mismos hayan sido efectivamente enterados al fisco, por lo que el hecho de consignar en la declaración anual pagos que no fueron efectivamente realizados implicaría un engaño y, por ende, la comisión del delito previsto en el artículo 108 del Código Tributario, al pretender hacer pasar por pagados contribuciones que no han sido enteradas. Con motivo de lo anterior, resultaría válido afirmar que por lo que se refiere a los pagos definitivos, deben asentarse solamente los realmente pagados. Además, en este mismo sentido cabe señalar que a partir del 2003* la conducta delictiva se encuadra consignando pago de IVA en cantidad menor a la realidad en las declaraciones mensuales. De esta manera, la integración del tipo de defraudación fiscal se actualiza en estos casos cuando el contribuyente persona física o el apoderado, administrador, gerente o presidente o miembro del Consejo de Administración de una contribuyente persona moral suscriben una declaración anual en donde consignan pagos provisionales en cantidad mayor a los efectuados en la realidad. Esto nos lleva a determinar que en estos casos siempre estará presente el elemento engaño, es decir, hacer creer a la autoridad hacendaria una cosa diferente a la realidad, como en el caso es hacer creer que el Impuesto al Valor Agregado o el total de éste ha sido pagado, señalando en la declaración anual en el renglón o rubro de cantidad a pagar una cantidad menor, o incluso, un impuesto a favor cuando en el rubro de pagos provisionales se consigna una cantidad mayor a la cantidad a pagar, conductas con las cuales se obtiene un beneficio indebido con el correspondiente perjuicio al Fisco Federal, al incrementar la ó el * Las deducciones se emplean por lo que hace al ISR * Porque antes de dicha reforma se consideraban pagos provisionales, los cuales podían ser completados en la declaración anual. 86 contribuyente su patrimonio en la proporción de la disminución de sus pasivos cuando la cantidad a pagar es igual a 0 ò menor a la cantidad real, y/o acrecentar sus activos cuando la disminución indebida de los pagos provisionales consignados es mayor a la cantidad a pagar por concepto de IVA y se obtiene un saldo a favor indebidamente. Como este tipo de pagos se consignan en declaraciones anuales, se requiere la suscripción de ésta por parte de alguna persona, la cual puede ser: • Cuando el contribuyente es persona física: El mismo contribuyente ó un apoderado de éste. • Cuando el contribuyente es una persona moral: a) El Administrador Único o el Presidente o miembro del Consejo de Administración. b) El gerente, director o apoderado de la empresa. En el supuesto de que el contribuyente sea una persona física y sea ésta quien ejecuta materialmente los actos de consignar los datos falsos, no habrá ningún problema para atribuirle a ésta la responsabilidad de la conducta, pues será esta misma persona la que obtiene el beneficio indebido y quien tiene el dominio del hecho, pues depende directamente de ella la decisión de pagar u omitir indebidamente el pago de las contribuciones a su cargo. Eneste caso, si coinciden las calidades de contribuyente y suscriptor de la declaración anual, estaremos en presencia de una autoría material y directa, prevista en la fracción II del artículo 95 del Código Fiscal de la Federación. Si no coinciden estas calidades, esto es, que la contribuyente persona física no suscriba la declaración anual, sino su apoderado, estaremos en presencia de una coautoría ó de una complicidad concomitante, según sea el caso, previstas en las fracciones III y VI del citado artículo 95. Esto, según dependa si el 87 representante tiene el dominio del hecho o sólo auxilie al contribuyente persona física. En el primer caso será así si existe un dominio funcional del hecho entre el contribuyente y su apoderado, este último por la materialización de la conducta al elaborar, preparar y suscribir la declaración anual que sabe contiene datos falsos y, no obstante esto, procede a su presentación para conseguir un beneficio indebido para su representado, con lo cual conoce y quiere el resultado y, por el otro lado, el contribuyente porque es quien toma la decisión, que ejecuta su apoderado, de presentar un instrumento que contiene datos falsos y de esta manera se hace de un beneficio indebido. Asimismo, ambos tienen el dominio funcional del hecho al poder decidir cómo, cuándo y dónde realizar la conducta, así como estar en posibilidad de interrumpir la comisión del hecho ilícito al planearlo conjuntamente, además de que aquí el contribuyente persona física tiene directamente la decisión de pagar u omitir indebidamente el pago de sus contribuciones y, sobre todo, obtiene directamente el beneficio indebido. En el segundo postulado, cuando el apoderado solo suscribe la declaración pero sin haber preparado ni elaborado la misma, estaremos en presencia de una simple ayuda que el representante presta al contribuyente para la suscripción, con lo cual no tiene el dominio funcional del hecho, puesto que sólo tendrá el dominio del hecho quien, conociendo la situación real del contribuyente, elabora el ejercicio para buscar un beneficio indebido para el contribuyente, en cambio, quien solo la suscribe solo presta el auxilio en lo que se refiere a su presentación. De este modo, sólo se aceptaría la autoría mediata cuando el contribuyente persona física engañara a su representante pidiéndole que firme su declaración de impuestos que contuviera datos falsos, haciéndole creer que la declaración contiene datos ciertos y correctos y éste creyera que está suscribiendo y 88 presentando una declaración correctamente, aunque esto traería un problema de prueba en el procedimiento penal que se instaurara en su caso. Cuando el contribuyente es una persona moral y es el administrador ó el presidente o miembro del Consejo de Administración quien suscribe la declaración anual, tampoco habrá problema para determinar quién es el autor, ya que estaríamos en presencia de una autoría material o directa. Esto es así, porque quien ejecuta la conducta y tiene el dominio de la acción, al suscribir datos falsos en la declaración anual, también es la misma persona en quien recae la obligación de presentar debidamente la declaración anual y pagar los impuestos de la persona moral contribuyente, que sería el administrador único o el presidente o los miembros del Consejo de Administración. “Las personas morales son una creación del derecho, son entidades que no tienen una existencia física perceptible por los sentidos, no obstante lo cual el derecho les reconoce personalidad jurídica y les otorga capacidad jurídica, por lo que son titulares de derechos y obligaciones.”97 Así, las personas morales pueden incurrir en irregularidades fiscales, e inclusive fiscal-penales, por lo cual existe la cuestión importantísima de determinar quién debe responder por dichas conductas ilegales. En efecto, es importante estar consciente de ello y conocer el contenido, alcance y límites de tal responsabilidad fiscal-penal, para poder evitar que se atribuyan responsabilidades que rebasen las legalmente previstas o, por el contrario, que ciertos actores del ilícito penal queden al margen de la ley. Cuando una persona moral realiza conductas u omisiones que tienen el carácter de delito fiscal alguien debe responder por ello. 97 PLASCENCIA VILLANUEVA, Raúl. La Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas. Ed. Porrúa. México. 1999. Pág. 25. 89 “Precisamente tenemos que en quien recae el dominio del hecho y de la acción en este tipo de conductas son sus administradores que son quienes tienen el control y la administración de la empresa.”98 En este tipo de conductas delictivas que se atribuyen a los administradores de la persona moral contribuyente no puede argumentarse en beneficio de los intervinientes una desvinculación con la obligación de rendir correctamente la respectiva declaración fiscal, circunstancia que permite la atribución a dichos sujetos de la responsabilidad penal. “En el entendido de que los administradores de una persona moral, cualquiera que sea la denominación con que se les designe, tienen el deber jurídico de vigilar y cumplir con las obligaciones fiscales que marca la ley para la contribuyente que representan, de ahí que valga afirmar que se encuentran obligados a vigilar que las declaraciones fiscales se realicen a nombre de la empresa sean correctas y en caso de existir una irregularidad, tenga que impedir que dichas declaraciones sean presentadas en esos términos, precisamente por la calidad jurídica que tales sujetos guardan al momento de acontecer los hechos delictivos, pues el cargo que ostentan les otorga amplias facultades para intervenir en la ejecución de los actos inherentes a su cargo, facultades que evidentemente se traducen en vigilar y conocer el estado financiero de su mandante así como de los sistemas de registro de la empresa, y toda la actividad que la misma realice en torno al cumplimiento de sus obligaciones fiscales entre otras y el goce de sus derechos.”99 Más aún, se puede sostener y presumir indiciariamente que los administradores de la persona moral están en condiciones de enterarse de las actividades que realiza la empresa que administran, tal y como lo refiere el artículo 98 BERRUEZO, Rafael. Responsabilidad Penal en la Estructura de la Empresa. s/e. Ed. IB de F. Buenos Aires. 2007. Pág. 57. 99 Ibidem. Pág. 82. 90 158 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, el cual dispone que “los administradores son solidariamente responsables para con la sociedad… III De la existencia y mantenimiento de los sistemas de contabilidad, control registro, archivo o información que previene le ley“ y, por lo tanto, es evidente que si no atienden a dicho deber en su carácter de administradores de la persona moral representada y, por ende, actualizan la abstención que se les reprocha, esto supone y presume una actuación ilícita. Es necesario advertir que la conducta que se exige a sus administradores se funda en una serie de deberes jurídicos extrapenales que evidentemente no se reducen a lo dispuesto por un solo artículo ni por una sola ley y que además son parte de todo un marco jurídico que debe analizarse y debe considerarse en su conjunto, mismo que también están obligados a observar y aplicar todos y cada uno de sus administradores por la calidad jurídica que ostentan al momento de acontecer los hechos delictivos. Ello, nos lleva a concluir que “con independencia del alcance del objeto social que tenga una persona moral, siempre estará a cargo de sus órganos societarios, y éstos a través de sus titulares, por lo que la decisión y ejecución de cualquier tipo de obligación así como el deber de vigilar la actuación que dichasociedad tenga con motivo del cumplimiento de las mismas, con independencia de la naturaleza que tengan éstas, sea de dar, hacer o de no hacer, y con independencia de las normas que las regulen, sean permisivas o prohibitivas como lo son las penales; siendo claro con lo anterior, que en caso de que se realice una actividad que pudiera resultar ilícita por contravenir una prohibición contenida en una norma penal, el responsable será el o los titulares del órgano de administración de la sociedad que tenga el deber de vigilar y, en su caso, de impedir que tal ilícito se consumara, pues en el último de los casos es en ellos en quien radica finalmente el acto de voluntad de la empresa que representan.”100 100 PLASCENCIA VILANUEVA, Raúl. Ob. Cit. Pág. 113. 91 De lo antepuesto se deduce que quien tiene la obligación del pago de las contribuciones de las personas morales es el Administrador Único o el Consejo de Administración, según sea el caso del tipo de administración acordado por la Asamblea de Accionistas. Pero además, el Administrador Único o el Consejo de Administración son quienes se encuentran en posibilidad de disponer de los recursos de la empresa contribuyente y son también ellos quienes pueden ordenar o mandar pagar las contribuciones a cargo del contribuyente. En el caso de que en una persona moral sea un apoderado o empleado el que suscriba la declaración anual, la participación de éste será a título de coautor, puesto que las personas que, sin ser accionistas o administradores de una empresa, suscriben las declaraciones de impuestos ante la autoridad hacendaria, supone que tienen el conocimiento no sólo de la materia de contabilidad, finanzas e impuestos, sino también el funcionamiento de la empresa y, por ende, de los ingresos y egresos de la empresa y, como consecuencia necesaria, los impuestos a pagar al Fisco; todo esto hace que dichas personas no sólo tengan el conocimiento sino también la voluntad de realizar la consignación de datos falsos ante la autoridad hacendaria y, por lo mismo, tienen el dominio funcional del hecho, como es en el caso tener la posibilidad de presentar la declaración anual con datos falsos y determinar el momento de su realización. En otro orden de ideas, por lo que hace al delito de defraudación fiscal equiparable, las conductas más recurrentes son las siguientes: a) Consignar deducciones falsas en las declaraciones. b) Consignar en las declaraciones ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes. c) Realizar erogaciones superiores a los ingresos declarados. 92 d) Omitir enterar al Fisco, dentro del plazo legal, las contribuciones retenidas o recaudadas. Como ya ha quedado sentado, en lo correspondiente a la defraudación fiscal , la forma en que se determina y se paga el IVA a cargo, de donde se advierte que es un impuesto que se traslada y, por lo mismo, el resultado a pagar será la diferencia entre el IVA pagado y el IVA que hubiere trasladado el contribuyente; por lo tanto, el IVA es una contribución trasladable, no deducible, por lo que el impuesto al que se refiere la primera hipótesis de la fracción I del artículo 109 del Código Fiscal de la Federación no es el IVA, sino el Impuesto Sobre la Renta (ISR). En cuanto al ISR, en términos generales, “debe considerarse que el objeto de la Ley que lo regula es gravar los ingresos que obtengan las personas físicas y las morales.”101 El ISR del ejercicio a cargo del contribuyente se puede determinar de la siguiente manera: “Disminuyendo del total de sus ingresos las deducciones legalmente autorizadas, los pagos provisionales que hubiese efectuado ó el impuesto que le hubieren retenido, determinando en consecuencia el impuesto causado, obteniendo así el impuesto a cargo del contribuyente. Esto es lo que se conoce como autodeterminación del contribuyente.”102 “La otra posibilidad es lo que se conoce como la facultad que tiene la autoridad fiscal para determinar presuntivamente la base gravable del contribuyente y, con ello, estar en posibilidades de conocer el impuesto a cargo.”103 101 ARRIOJA VIZCAÍNO, Adolfo. Ob. Cit. Pág. 147. 102 Ibidem. Pág. 149. 103 Idem. 93 El tipo delictivo en cuestión se refiere a una conducta que tiene por finalidad disminuir la base gravable de ISR y, por lo mismo, pagar por concepto de contribuciones un monto menor, al aumentar indebidamente deducciones inexistentes. La conducta relativa a consignar ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos, al igual que la anterior, también busca disminuir la base gravable, consignando en las declaraciones valor de actos o actividades menores a los realizados para efectos del ISR. Si la consignación fuera para efectos del IVA, la conducta encuadraría en el tipo previsto en el artículo 108 porque, como dijimos, el IVA es trasladable no deducible, ya que mientras en el caso del artículo 108 se engaña al formular la declaración haciendo creer a la autoridad que el IVA trasladado es menor (actividades realizadas), en el presente caso, de manera específica, el tipo se refiere a ingresos acumulables, entendiéndose por estos solo los que se toman en cuenta para la determinación del ISR, por lo que en el presente caso se aplica la norma especial que se refiere, como ya dijimos, a ingresos acumulables que sean presentados en una declaración. Ahora, las conductas que encuadren estos tipos pueden referirse a una contribuyente persona física o persona moral. Y para efectos de determinar la responsabilidad y atribuir la autoría ó participación a los sujetos activos del delito, por identidad de razones, aplican las mismas reglas de la defraudación fiscal cuando la conducta delictiva la desarrollan los administradores, presidentes ó miembros del Consejo de Administración, gerentes o directores de las personas morales, así como cuando otros apoderados, diferentes a los mencionados, hayan suscrito las declaraciones. 94 CAPÍTULO TERCERO IMPLICACIONES DE LOS MEDIOS ELECTRÓNICOS EN EL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL Y SUS EQUIPARABLES En los últimos años los avances científicos han revolucionado el uso de los sistemas informáticos, redes electrónicas e Internet, los cuales han influido en el desarrollo del comercio, la producción y la prestación de servicios, entre otros. El Internet, por su carácter de red abierta, con acceso desde cualquier lugar del mundo y por la rapidez que permite a las comunicaciones, se ha convertido hoy en día en la herramienta ideal para la realización de todo tipo de operaciones. Uno de los sectores que se ha visto influido con el uso de medios electrónicos ha sido precisamente el sector fiscal, lo anterior en virtud de que, a raíz de las reformas del 5 de enero de 2004, el Código Fiscal de la Federación introdujo este tipo de instrumentos tecnológicos como una opción para que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones tributarias, creando para ello en nuestro sistema legal la figura de la Firma Electrónica Avanzada. “La introducción de dicha figura permitirá el desarrollo de las actuaciones administrativas necesarias para que el sistema tributario se aplique con celeridad y eficacia mediante procedimientos de gestión, inspección y recaudación, minimizando los costos indirectos derivados de las exigencias formales, simplificando y facilitando con ello el cumplimiento de las obligaciones tributarias mediante el desarrollo de técnicas electrónicas e informáticas.”104 De ahí la trascendencia de la utilización de los medios electrónicos en el ámbito fiscal, la cual ha cobrado gran relevancia, en virtud de que una gran parte de los trámites para el cumplimiento de las obligaciones fiscales,como lo son la emisión de documentos, declaraciones de impuestos, etc., se realizan a través de 104 GALINDO COSME, Mónica Isela. Estudio Práctico de los Medios Electrónicos 2004. s/e. Ed. ISEF. México. 2004. Pág. 22. 95 esos medios electrónicos amparados con la utilización de la Firma Electrónica Avanzada. Ahora bien, este definitivo desarrollo de la utilización de medios electrónicos en diversas relaciones entre particulares y entre éstos y el sector público encuentra también una serie de trabas técnicas y jurídicas que pudieran presentarse específicamente en el ámbito fiscal. Una de las principales trabas jurídicas y también técnicas estriba en la necesidad y conveniencia de que la utilización de medios electrónicos ofrezca a los contribuyentes la seguridad y confianza en las transacciones electrónicas, al menos como las que ofrecen hoy en día las relaciones fiscales documentadas en papel, situación que suponemos se irá corrigiendo con el avance tecnológico y con la familiaridad que las partes vayan teniendo con este tipo de herramientas. Asimismo, otro de los problemas que pudiera presentarse con motivo de la inclusión de la Firma Electrónica Avanzada para el cumplimiento de obligaciones fiscales, es el relacionado con las implicaciones en los delitos de corte fiscal – específicamente en la defraudación fiscal y algunos de sus equiparables– cometidos en aquellos casos en los que el contribuyente sea una persona moral. 3.1 El Documento Electrónico. La evolución tecnológica de los últimos tiempos ha provocado una verdadera conmoción que afecta todos los ámbitos de la actividad jurídica, lo que origina nuevas formas de realización de actos jurídicos. Así, los documentos digitales vienen a sustituir la forma tradicional de plasmar dichos actos jurídicos; luego entonces, el gran reto será que la utilización del documento digital genere la confianza de los usuarios que intercambien información electrónicamente. 96 En ese sentido, el maestro Julio Téllez Valdés en su obra de Derecho Informático, nos señala que el avance de la tecnología con los distintos medios informáticos que brinda, es bastante rápido, a tal grado que no es aventurado pensar que en un futuro no muy lejano toda la actividad se llevará en forma automatizada. De esta manera el documento redactado en las formas tradicionales (manual, mecánico o fotográfico) será prácticamente sustituido por el documento electrónico. “Cuando se habla de documento electrónico se alude a que el lenguaje magnético constituye la acreditación, materialización o documentación de una voluntad ya expresada en las formas tradicionales, y en que la actividad de una computadora o de una red solo comprueban o consignan electrónica, digital o magnéticamente un hecho o una relación jurídica. Se caracterizan por que sólo pueden ser leídos o conocidos por el hombre gracias a la intervención de sistemas traductores que hacen comprensibles las señales digitales.”105 3.2 La Firma Electrónica. Resulta innegable que la firma de un documento es necesaria para hacer constar por escrito la manifestación o exteriorización de la voluntad, asimismo; también, es indispensable para identificar al firmante del documento, verificar la integridad del contenido y asegurar la confidencialidad del propio mensaje. Y por tanto, conlleva las consecuencias jurídicas derivadas del contenido del documento atribuible al formante del mismo, lo que implica que se reconoce a la persona titular de la firma como autor del documento. Para autenticar un documento digital también se requiere una firma: la electrónica. A una firma electrónica también se le aplican todos los conceptos anteriores y por lo tanto, necesariamente debe probarse que proviene de la 105 TÉLLEZ VALDÉS, Julio. Derecho Informático. 3ª ed. Ed. Mc Graw Hill. México. 2003. Pág. 246. 97 persona a quien se la atribuimos, lo que al parecer siempre ocurre cuando se trata de una firma electrónica avanzada. Como lo señala la maestra Soyla León Tovar, “la firma electrónica es necesaria como un mecanismo indispensable para proporcionar validez a los actos y contratos que se realizan por medios electrónicos, así como para eludir posibles fraudes que pueden darse por el uso de tarjetas de crédito o de comunicaciones en redes públicas, evitar el ingreso a sitios infectados con virus y dar secrecía y seguridad a la información que se transmite por medios electrónicos o tecnologías similares.”106 La firma electrónica ha sido adoptada como un mecanismo de seguridad sobre la integridad, origen y autenticidad de un documento. Es la forma en que podemos garantizar que las partes que se obligan en la relación jurídica son quienes dicen ser y expresan su voluntad libre de vicios. “Esta atribución a las personas obligadas en la relación jurídica que se pretende formalizar en un mensaje de datos, no es más que una “FIRMA ELECTRÓNICA”, la cual puede ser de dos tipos: SIMPLE definida como los datos en forma electrónica consignados en un mensaje de datos, o adjuntados o lógicamente asociados al mismo, que puedan ser utilizados para identificar al firmante en relación con el mensaje de datos (partiendo de la presunción, en materia mercantil, de que el mensaje ha sido enviado usando medios de identificación como claves o contraseñas por ambas partes conocidas, para lo cual se requerirá de un acuerdo previo y firmado en forma autógrafa por las partes). AVANZADA que podemos conceptuar como la firma electrónica que permite la identificación del firmante y ha sido generada bajo su exclusivo control que vincula exclusivamente al mismo con el mensaje de datos al que se adjunta o 106 LEÓN TOVAR, Soyla. La Firma Electrónica Avanzada. 1ª ed. Ed. Oxford. México. 2007. Págs. 87 y 88. 98 se asocia, lo que permite que sea detectable cualquier modificación ulterior de éste (entendida como proceso electrónico que permite al receptor de un mensaje de datos identificar formalmente a su autor, mismo autor que mantiene bajo su exclusivo control los medios para crear dicha firma, de manera que esté vinculada únicamente a él y a los datos a que se refiere el mensaje, permitiendo detectar cualquier modificación ulterior al contenido del mismo, garantizando así la identidad del titular y que éste no pueda desconocer la autoría del documento. Para esto se hizo necesaria la legislación Federal relativa a la firma electrónica “avanzada” en la que se regule la actividad de los prestadores de servicios de certificación, a los propios certificados de firmas electrónicas, así como la admisibilidad y forma de presentar como prueba en juicio a los mensajes de datos firmados y se establecieran los requisitos técnicos necesarios para su conservación en una NOM para tales efectos, procurando preservar la independencia tecnológica.”107 3.3 La Firma Electrónica Avanzada. En el derecho nunca se debe perder de vista que la realidad es cambiante y que además evoluciona de manera extremadamente rápida, situación que obliga, en ocasiones, a enfrentase a diversos y complejos fenómenos sociales, tal es el efecto del fenómeno llamado Internet y todo lo que existe detrás de él como lo es la informática, misma que día a día se va abriendo paso entre las ciencias, de hecho ha llegado a hablarse de “informática jurídica” que no es más que una herramienta puesta al servicio del derecho para su mejor estudio y comprensión y para el auxilio en la toma de mejores decisiones en el ámbito jurídico. Es precisamente por el surgimiento de nuevas tecnologías que se debe estudiar ampliamente éstas mismas para integrarlas a la ciencia del derecho y así107 REYES KRAFFT, Alfredo Alejandro. La Firma Electrónica y las Entidades de Certificación . 2ª ed. Ed. Porrúa. México. 2008. Pág. 6. 99 poder echar mano de ellas y no verlas como un elemento extraño a nuestro ámbito sino como un auxiliar en el desarrollo del mismo. Como es bien sabido, los hechos de trascendencia social deben ser regulados por el Derecho, sin embargo, por la tradición latina de nuestro sistema jurídico este proceso de regulación de los nuevos fenómenos se vuelve un poco lento y en numerosas ocasiones sucede que cuando tratamos de adaptar nuevos hechos a las figuras jurídicas existentes, mientras surgen aquellas instituciones que abran de regularlo de forma específica, nos topamos con infinidad de dificultades, es lo que sucede con el fenómeno de la Internet, el cual, al tratar de ubicarlos en instituciones jurídicas existentes resulta una labor casi imposible de lograr. Derivado de lo anterior, “con la creación del fenómeno de la Internet, ésta permitió que surgieran diferentes fenómenos jurídicos, a través de los cuales se puede realizar con mayor eficacia los trámites legales en las diferentes áreas del derecho”108. No queda exento de lo anterior el Derecho Fiscal, en el cual se implementó la firma electrónica avanzada, la cual ha mejorado mucho los sistemas en cuanto al Derecho Tributario, así como también lo ha hecho en otras ramas, como en el Derecho Civil y de Comercio. Es por eso que se considero necesario hablar brevemente de lo que es el instrumento principal de lo que de aquí en adelante será el medio más utilizado como herramienta en el trabajo del hombre, y el medio que también servirá como instrumento de comunicación eficaz. 108 TÉLLEZ VALDÉS, Julio. Ob. Cit. Pág. 87. 100 Así surge la firma electrónica avanzada, a través de la Internet, como una aplicación de modelo lógico aplicado a diversas normas jurídicas y por la cual se realizan todas y cada una de las operaciones que en ella se consignan. “La Firma Electrónica Avanzada (FIEL) es un conjunto de datos que se adjuntan a un mensaje electrónico, cuyo propósito es identificar al emisor del mensaje como autor legítimo de éste, tal y como si se tratara de una firma autógrafa. Por sus características, la Fiel brinda seguridad a las transacciones electrónicas de los contribuyentes, con su uso se puede identificar al autor del mensaje y verificar no haya sido modificado. Su diseño se basa en estándares internacionales de infraestructura de claves públicas (o PKI por sus siglas en inglés: Public Key Infrastructure) en donde se utilizan dos claves o llaves para el envío de mensajes: La "llave o clave privada" que únicamente es conocida por el titular de la Fiel, que sirve para cifrar datos; y La "llave o clave pública", disponible en Internet para consulta de todos los usuarios de servicios electrónicos, con la que se descifran datos.”109 Por lo que se refiere a la materia tributaria, el comercio electrónico tomó por sorpresa a las distintas legislaciones, ya que éstas no ofrecían soluciones normativas a los diversos problemas que acarrea esta nueva realidad. El inconveniente principal a vencer es, sin duda, la disminución de la recaudación. “Muchas son las dudas que se suscitan cuando hablamos del avance de las tecnologías y de los múltiples beneficios que éste puede generarnos, obvio resulta 109 www.sat.gob.m. consultada el 18 de febrero de 2009. 101 que el campo del derecho tributario no es ajeno a él, ejemplo de ello resulta la creciente preocupación mostrada por organismos internacionales, principalmente la OCDE y la Unión Europea, con respecto a las nuevas tecnologías en el marco de las telecomunicaciones y en especial el comercio electrónico, puesto que tanto los principios como los institutos tributarios clásicos han afrontado las perspectivas de su nueva realidad.”110 La aplicación de las ahora llamadas “nuevas tecnologías en el derecho tributario” siendo vigente los postulados de la sociedad de la información, lleva aparejado de forma indisoluble una elevada contradicción en lo más profundo de la razón que las ha originado, debido principalmente a que, por un lado, es indispensable que el marco jurídico responda a las necesidades actuales y se adapte a todos los requerimientos posibilitando, de igual forma, la facilidad en los trámites administrativos realizados por el contribuyente ante las autoridades fiscales federales; por otro lado, es innegable que México es un País en vías de desarrollo en el que si bien es cierto resulta fácil el acceso a herramientas electrónicas en las zonas urbanas, no lo es menos que dicho acceso se traduce en un costo en ocasiones oneroso para los sujetos pasivos de la relación jurídica- tributaria. Asimismo, existe un desconocimiento generalizado en las generaciones de mitad del siglo pasado que continúan huyendo en la medida de lo posible al contacto con la informática, con lo que para algunos en lugar de facilitar el inicio y seguimiento de los tramites burocráticos en materia tributaria, se ha puesto un obstáculo importante para la realización de las mencionadas tareas administrativas. No obstante, el ritmo vertiginoso del desarrollo tecnológico se ha hecho presente dentro de las reformas que el legislador ha efectuado en nuestra materia. Lo cual se hace presente cuando encontramos en el Código Fiscal de la 110 REYES KRAFFT, Alfredo Alejandro. Ob. Cit. Pág. 33. 102 Federación, en su numeral 17-D, que: “cuando las disposiciones fiscales obliguen a presentar documentos, éstos deberán ser digitales y contener una firma electrónica avanzada del autor, salvo los casos que establezcan una regla diferente. Las autoridades fiscales, mediante reglas de carácter general, podrán autorizar el uso de otras firmas electrónicas”. Del precepto trascrito resulta obligatorio aclarar lo que la norma entiende por documento digital, en primer término, y por firma electrónica avanzada en segundo. Así la ley fiscal ha fijado que por documento digital se tratará de todo mensaje de datos que contenga información o escritura generada, enviada, recibida o archivada por medios electrónicos, ópticos o de cualquier otra tecnología. Se denota de lo antedicho que el criterio utilizado por el legislador es bastante amplio para permitir tanto la presentación de documentos vía Internet como por discos ópticos. Continúa el citado precepto argumentando que para los efectos mencionados en el párrafo anterior, es decir, rubricar documentos electrónicos con una firma electrónica avanzada, se deberá contar con un certificado que confirme el vínculo entre un firmante y los datos de creación de la mencionada firma, expedido por el Servicio de Administración Tributaria. En cuanto a la llamada firma electrónica avanzada, siguiendo con lo establecido por la citada ley, el Servicio de Administración Tributaria expedirá un certificado que avale el vínculo entre el firmante y los datos de creación de la firma en cuestión, siempre que se trate de personas morales. En el caso de las personas físicas dicha responsabilidad correrá a cargo de un prestador de servicios de certificación autorizado por el Banco de México, listado en los cuales debe ser publicado en el Diario Oficial de la Federación. Sin embargo ello no elimina la obligatoriedad del interesado para comparecer previamente ante el SAT para acreditar su identidad. 103 La autoridad hacendaria estará obligada a aceptar los certificados de firma electrónica avanzada que emita la Secretaría de la Función Pública, de conformidad con las facultades que le confieren las leyes para los servidores públicos, así como los emitidos porlos prestadores de servicios de certificación que estén autorizados para ello en los términos del derecho federal común, siempre que ambos casos, las personas físicas titulares de los documentos mencionados hayan cumplido con lo previsto en los párrafos sexto y séptimo del artículo 17-D del Código Fiscal de la Federación. No puede el Servicio de Administración Tributaria, en ningún momento, dejar de incluir en los certificados de firma electrónica avanzada que emita los siguientes requisitos exigidos por la ley: la mención del tipo de documento, el código de identificación único, el nombre de quien lo emite y su dirección electrónica, el nombre del titular y su Registro Federal de Contribuyentes, el periodo de vigencia, especificando la fecha de comienzo y de terminación de la misma, el tipo de tecnología utilizada para la creación de la firma electrónica avanzada, así como la clave pública del titular del certificado. La ley también ha previsto los casos en los cuales los certificados emitidos por la autoridad hacendaria quedaran sin efectos. El primero de ellos consiste en que el titular así lo solicite; cuando lo ordenen una resolución judicial o administrativa; debido a la desaparición del contribuyente, sea por muerte o en el caso de persona física o por disolución, liquidación, extinción, escisión o fusión de las personas morales. Evidentemente, el simple transcurrir del tiempo juega en contra del periodo de vigencia incluido en los mismos certificados, lo que configuraría otro caso. Se pierde o inutilice el medio electrónico en el que se guardaba el documento en cuestión. Asimismo, se prevé el cese de sus efectos cuando no se cumplan, por las razones que fueran, los requisitos citados en parágrafo anterior. De igual forma, cuando se compruebe que al momento de su expedición, el certificado no cumplió los requisitos legales, situación que no afectara los derechos de terceros de buena fe. Y por último, cuando se ponga en 104 riesgo la confidencialidad de los datos de creación de la firma electrónica avanzada del Servicio de Administración Tributaria, artículo 17-H del Código Fiscal de la Federación. La norma establece que para los terceros de buena fe, la revocación de un certificado que emita el Servicio de Administración Tributaria sufrirá efectos a partir de la fecha y hora que ésta se de a conocer en la página electrónica respectiva del citado órgano. Con la anterior disposición se están concediendo efectos de publicidad a lo contenido en una página electrónica, siendo por ende obligatorio la consulta de dicha página de forma periódica. Además de lo anterior, contar con un certificado de firma electrónica avanzada conlleva, entre otras, las obligaciones de evitar la utilización no autorizada de los datos de creación de la misma, el deber de cerciorarse con acuciosidad que todas las declaraciones que tengan relación con el certificado sean exactas, y, por lo mismo, solicitar la revocación del certificado ante cualquier circunstancia que pueda poner en riesgo la privacidad de los datos de creación de la firma electrónica avanzada. Así tenemos que la regla general consiste en que cuando se presente cualquier promoción dirigida a las autoridades fiscales, deberá entregarse mediante documento digital que contenga firma electrónica avanzada. Tratándose de personas morales, para presentar documentos digitales podrán optar por utilizar su firma electrónica avanzada o bien presentarlos con la de su Representante Legal. En el primer supuesto, el titular del certificado será la persona moral. La tramitación de los datos de creación de firma electrónica avanzada de la persona jurídica colectiva, solo la podrá efectuar un representante de la misma, a quien le haya sido otorgado ante fedatario público, un poder general para actos de dominio o de administración; en este caso, el representante 105 deberá contar previamente con un certificado vigente de firma electrónica avanzada del representante legal de la persona moral. Se presumirá, sin que se admita prueba en contrario, que los documentos digitales que contengan firma electrónica avanzada de la persona jurídica fueron presentados por el administrador único, el presidente del consejo de administración o la persona o personas, cualquiera que sea el nombre con el que se les designe, que tengan conferida la dirección o gerencia generales, así como la administración de la persona moral de que se trate, en el momento en que se presentaron los documentos digitales. La firma electrónica avanzada tiene presencia, inclusive, en la emisión de comprobantes fiscales de personas físicas o morales que cuenten con un certificado vigente de este tipo de firma y lleven su contabilidad en sistema electrónico. Dichos sujetos podrán emitir los comprobantes de las operaciones que realicen mediante documentos digitales, siempre que éstos cuenten con sello digital amparado por un certificado expedido por el Servicio de Administración Tributaria. En lo referente a las personas obligadas a llevar contabilidad, éstas deberán conservarla en su domicilio y para el almacenamiento de los documentos con firma electrónica avanzada o sello digital, estarán obligadas además, a conservarla de conformidad con las reglas de carácter general que al efecto emita el Servicio de Administración Tributaria. De igual manera, “las solicitudes en materia de Registro Federal de Contribuyentes, declaraciones, avisos o informes, deberán ser presentadas en documentos digitales con firma electrónica avanzada, a través de los medios y 106 formatos electrónicos que señale el Servicio de Administración Tributaria a través de reglas de carácter general.”111 De esta forma podemos señalar que fueron diversos factores los que dieron origen a la creación de la firma electrónica avanzada en materia fiscal: a) “Falta de capacidad, en las oficinas del Servicio de Administración Tributaria, para brindar atención a los contribuyentes, ya que la gran mayoría de los trámites, declaraciones y manifestaciones presentadas se habían venido realizando de forma presencial. b) No existe un mecanismo que permita identificar plenamente a los contribuyentes que realizan transacciones electrónicas con el Servicio de Administración Tributaria, ni brindar certeza sobre la autoría de las mismas. c) En la actualidad gran parte de los procesos internos del Servicio de Administración Tributaria se habían llevado a cabo de forma manual, lo que constituye un costo alto para la administración tributaria en término de horas hombre. d) Apoyar a los contribuyentes en la reducción de costos de operación, ofreciendo servicios a través de medios electrónicos tales como la emisión y recepción de “Comprobantes Fiscales Digitales” (CFD’s), consultas al “Expediente Integral del Contribuyente”, envío de dictámenes fiscales, envío de pedimentos aduanales y consulta del estatus de devoluciones.”112 Todo lo anterior lo podríamos resumir de la siguiente manera: El 29 de mayo del año 2000, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del Código Civil para el 111 RIOS GRANADOS, Gabriela. La Influencia de las Nuevas Tecnologías en el Derecho Tributario. Universidad Nacional Autónoma de México. México. 2006. Págs. 3-143. 112 www.innova.fox.presidencia.gob.mx. Consultada el 3 de marzo de 2009. 107 Distrito Federal en Materia Común y para toda la República en Materia Federal (ahora Código Civil Federal), del Código Federal de Procedimientos Civiles, del Código de Comercio y de la Ley Federal de Protección al Consumidor: La legislación existente hasta esa fecha, requería para la validez del acto o contrato del soporte de la forma escrita y lafirma autógrafa, para vincular a las partes en forma obligatoria. Las reformas y adiciones al Código Civil Federal se centraron en el reconocimiento a la celebración de actos jurídicos a través de medios electrónicos, ópticos o de cualquier otra tecnología, añadiéndose los “medios tecnológicos” como medio idóneo para expresar el consentimiento. Es importante resaltar que se estableció una equivalencia funcional entre el consentimiento expresado por medios tecnológicos y la firma autógrafa siempre que la información generada o comunicada en forma íntegra, a través de dichos medios sea atribuible a las personas obligadas y accesibles para su ulterior consulta. El 5 de enero de 2004, se reformó el Código Fiscal de la Federación, para establecer la obligación de presentar documentos digitales con firma electrónica de su autor, de esta forma, los contribuyentes tienen la obligación de presentar documentos mediante archivos digitales, los cuales deben de contener una firma electrónica avanzada La firma electrónica, técnicamente, es un conjunto o bloque de caracteres que viaja junto a un documento, fichero o mensaje y que puede acreditar cuál es el autor o emisor del mismo (lo que se denomina autenticación) y que nadie ha manipulado o modificado el mensaje en el transcurso de la comunicación (o integridad). 108 La Firma Electrónica Avanzada es un conjunto de datos codificados que van incorporados a un archivo o documento digital, que permiten identificar al firmante y verificar la integridad del mensaje original. Para que una firma electrónica sea considerada como fiable debe cumplir con lo siguiente: a) Los datos de creación de la firma, en el contexto en que son utilizados, corresponden exclusivamente al firmante; b) Los datos de creación de la firma estaban, en el momento de la firma, bajo el control exclusivo del firmante c) Es posible detectar cualquier alteración de la firma electrónica hecha después del momento de la firma; y d) Cuando uno de los objetivos del requisito legal de firma consista en dar seguridades en cuanto a la integridad de la información a que corresponde, es posible detectar cualquier alteración de esa información hecha después del momento de la firma. Con lo anterior es factible garantizar: Autenticación, para asegurar la identidad de la persona con la que se está comerciando. Autorización, para asegurar que a esa persona es la indicada para llevar a cabo una operación concreta. Privacidad, para garantizar que nadie más va a ver los intercambios de datos que se lleven a cabo. 109 Integridad, para asegurar que la transmisión no sea alterada en ruta o en almacenaje No Repudiación, para garantizar que quien envía el mensaje no puede negar que lo envió el. Ahora bien, por lo que hace a los principales usos de la firma electrónica avanzada y los servicios que la utilizan obligatoriamente, en encontramos que son: 1.- “Pedimentos aduanales: A partir del 1° de abril de 2005 para la elaboración y transmisión de pedimentos por parte de agentes aduanales, mandatarios y apoderados. 2.- Dictámenes fiscales: A partir del 2005 para los Contadores Públicos Registrados y los contribuyentes que dictaminan estados financieros. 3.- Expediente integral del contribuyente. Esta nueva alternativa de consulta le permite mantenerse al tanto de su situación fiscal así como el estado de sus obligaciones fiscales sin tener que trasladarse a alguno de los módulos de atención del SAT. 4.- Comprobantes fiscales digitales (Facturas Electrónicas): Puede emitir comprobantes fiscales de manera electrónica, hace posible el uso de un archivo electrónico que permitirá hacer transacciones en forma virtual simultánea entre diversas empresas y el Servicio de Administración Tributaria, el cual brinda la seguridad legal necesaria para realizar las operaciones de los contribuyentes electrónicamente y genera un instrumento comprobatorio informático de control fiscal. Solicitar los folios y certificados de sello digital requeridos para la emisión de comprobantes. 110 5.- Devoluciones de IVA cuyo importe sea mayor o igual a 25,000 pesos. A partir del 30 de agosto de 2005, los contribuyentes del IVA que tengan cantidades a su favor cuyo monto sea igual o superior a $25,000.00 y soliciten su devolución, además de reunir los requisitos a que se refieren las disposiciones fiscales, en el momento de presentar a solicitud deberán contar con la firma. 6.- Firma electrónica de las autoridades. Para la emisión de actos administrativos masivos en los que actualmente por su volumen se utilizan firmas impresas, las cuales son impugnadas de manera reiterada por los contribuyentes, tanto en el recurso administrativo de revocación, o bien, en el juicio de nulidad (Vg. Imposición de multas y requerimientos). 7.- Declaración anual de personas físicas y morales.”113 3.4 Diferencias entre Firma Electrónica y Firma Electrónica Avanzada. “La diferenciación entre la firma electrónica y la firma electrónica avanzada radica en la protección legal que tienen los documentos amparados con ellas. La firma electrónica autentica la identidad del autor de un mensaje de datos y muestra la cédula de identidad para confirmar la autoría, pero no asegura la identidad ni la integridad del mensaje, ni de la firma; es decir, no garantiza que hayan permanecido intactas durante el trayecto. La firma electrónica avanzada, en cambio, aunque también autentica la identidad de autor de un mensaje de datos, permite asegurar sin lugar a dudas que la persona a quien se le atribuye es precisamente quien dice ser, según un conjunto de elementos anexos, asociados o adjuntados a dicho mensaje y, por tanto, se le puede imputar validamente su participación o intervención en actos jurídicos. Los efectos jurídicos que produce al firma electrónica avanzada son consecuencias de que representa la voluntad de la persona que ha participado en la celebración del acto en cuestión.”114 113 www.sat.gob.mx. Consultada el 5 de marzo de 2009. 114 LEÓN TOVAR, Soyla. Ob. Cit. Pág. 107. 111 La firma electrónica avanzada es, pues, aquella firma que permite la identificación del signatario y ha sido creada por medios que éste mantiene bajo su exclusivo control, de manera que está vinculada únicamente al mismo y a los datos a los que se refiere el documento. 3.5 Los Medios Electrónicos en Materia Fiscal. La reforma al Código Fiscal de la Federación publicada en enero de 2004, estableció en el artículo 18 que “Toda promoción dirigida a las autoridades fiscales, deberá presentarse mediante documento digital que contenga firma electrónica avanzada”. Por su parte, el diverso artículo 38 establece que los actos administrativos que deban notificarse a los contribuyentes deberán constar por escrito en un documento impreso o digital. En este último caso y si debe ser notificado personalmente, deberá transmitirse codificado al destinatario. Además se requiere que los actos administrativos ostenten la firma del funcionario competente y que la resolución administrativa correspondiente, si consta en un documento digital, contenga la firma electrónica avanzada del funcionario competente, la cual tendrá el mismo valor que la firma autógrafa. Como se puede apreciar, la firma electrónica avanzada es hoy por hoy, la firma utilizada y recomendada por excelencia para los mensajes de datos entre particulares, entre un particular y las autoridades o entre las autoridades mismas, dado que se le ha dado la misma validez que una firma autógrafa; ello, por que se ha tratado que su infraestructura técnica impida que un mensaje original sea modificado. Así, en materia fiscal la FEA (hoy llamada FIEL) tiende a sustituir a la clave deidentificación electrónica confidencial, pues ofrece mayor confiabilidad, seguridad y certeza jurídica. Con lo apuntado hasta el momento, resulta ya no tan novedoso el reconocimiento de la firma electrónica avanzada en nuestro país para la realización de diversos trámites con consecuencias jurídicas; “ahora lo novedoso 112 radica en el hecho de que en México los contribuyentes pueden tener tantas firmas electrónicas (incluyendo las avanzadas y sus certificados) como gestiones deban hacer ante autoridades distintas y terceros, ya sea como contribuyentes (ante el SAT), patrones (ante el IMSS), particulares (ante la Secretaría de Economía), contratistas (ante la Secretaría de la Función Pública) etc.. Esta situación se presentara hasta que exista una ley general que confíe la certificación de la firma a una sola identidad con la infraestructura y moralidad, como podría ser la Universidad Autónoma de México o el Instituto Politécnico Nacional.”115 Haciendo un poco de historia, ya en el año de 1998, en el artículo 31 del Código Fiscal de la Federación se introdujo la obligación para ciertos contribuyentes de presentar las declaraciones tributarias correspondientes a través de medios electrónicos, en lugar de utilizar las formas tradicionales establecidas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Y se establecía que, las declaraciones realizadas a través de dichos medios debía contener la firma electrónica que al efecto hubiera sido asignada a los contribuyentes por la propia Secretaría (clave de identificación electrónica confidencial). Dicha Secretaría optaba por la firma electrónica como la forma de autenticar al contribuyente que decía realizar cualquier acto jurídico relacionado con el fisco. En ese sentido, “en la Resolución Miscelánea Fiscal de 1999 se establecía que para los efectos del artículo 31 del Código Fiscal de la Federación, tratándose de declaraciones presentadas a través de medios electrónicos, estas debían contener la firma electrónica que al efecto hubiese sido generada por los contribuyentes.”116 Por su parte, “la ley aduanera (DOF, 15 de diciembre de 1995), empezó a introducir en su nuevo texto normas relativas a la firma electrónica; así en su artículo 36 estableció que en los casos de mercancías cuya entrada o salida del país estuviera sujeta a restricciones no arancelarias, donde el cumplimiento de 115 Ibidem. Pág. 138. 116 REYES KRAFFT. Alfredo Alejandro. Ob. Cit. Pág. 164. 113 tales medidas se demostrara a través de medios electrónicos, el pedimento debería incluir la firma electrónica. Asimismo en el diverso artículo 38 del citado ordenamiento jurídico, apareció un nuevo concepto denominado despacho electrónico, conforme al cual el despacho de las mercancías debería efectuarse mediante el empleo de un sistema electrónico, en los que aparezcan la clave electrónica confidencial correspondiente del agente o apoderado aduanal y el código de validación generado por la aduana.“117 A todo lo anterior, resulta claro que “las llamadas nuevas tecnologías en el derecho tributario siendo vigentes los postulados de la sociedad de la información, lleva aparejado de forma invariable una profunda contradicción en lo más profundo de la razón que las ha originado, debido principalmente a que, por un lado, es indispensable que el marco jurídico responda a las necesidades actuales y se adapte a todos los requerimientos posibilitando, de igual forma la facilidad en los trámites administrativos realizados por el contribuyente ante las autoridades fiscales federales; por otro, es innegable que México es un país en vías de desarrollo en el que si bien es cierto resulta fácil el acceso a herramientas electrónicas en las zonas urbanas, no lo es menos que dicho acceso se traduce en un costo en ocasiones oneroso para los sujetos pasivos de la relación jurídico tributaria. Asimismo, existe un desconocimiento generalizado en las generaciones de mitad del siglo pasado que continúan huyendo en la medida de lo posible al contacto con la informática, por lo que para algunos en lugar de facilitar el inicio y seguimiento de los trámites burocráticos en materia tributaria, se ha puesto un obstáculo importante para la realización de las mencionadas tareas administrativas. No obstante, el ritmo vertiginoso del desarrollo tecnológico se ha hecho presente dentro de las reformas que el legislador ha efectuado en esta materia. Lo 117 LEÓN TOVAR, Soyla. Ob. Cit. Pág. 139. 114 cual se hace patente cuando encontramos en el Código Fiscal de la Federación, en su numeral 17-D, que “cuando las disposiciones fiscales obliguen a presentar documentos, éstos deberán ser digitales y contener una firma electrónica avanzada del autor, salvo los casos que establezcan una regla diferente. Las autoridades fiscales, mediante reglas de carácter general, podrán autorizar el uso de otras firmas electrónicas”. Del precepto transcrito resulta obligatorio, aclarar lo que la norma entiende por documento digital, en primer término, y por firma electrónica avanzada en segundo. Así la ley fiscal ha fijado que por documento digital se tratará de “todo mensaje de datos que contenga información o escritura generada, enviada, recibida o archivada por medios electrónicos, ópticos o de cualquier otra tecnología”. Se denota de lo antedicho que el criterio utilizado por el legislador es bastante amplio para permitir tanto la presentación de documentos vía internet como por discos ópticos. Continua el citado precepto argumentando que para los efectos mencionados en el párrafo anterior, es decir, rubricar documentos electrónicos con una firma electrónica avanzada, se deberá contar con un certificado que confirme el vinculo entre el firmante y los datos de creación de la mencionada firma, expedido por el Servicio de Administración Tributaria cuando se trate de personas morales y de los sellos digitales y por un prestador de servicios de certificación autorizado por el Banco de México cuando se trate de personas físicas. El Banco de México publicará en el Diario Oficial de la Federación la denominación de los prestadores de los servicios mencionados que autorice y, en su caso, la revocación correspondiente. En cuanto a la llamada firma electrónica avanzada, siguiendo con lo establecido por la citada ley, el SAT expedirá un certificado que avale el vínculo entre el firmante y los datos de creación de la firma en cuestión, siempre que se trate de personas morales. En el caso de personas físicas, dicha responsabilidad 115 correrá a cargo de un prestador de servicios de certificación autorizado por el Banco de México. Sin embargo, ello no elimina la obligatoriedad del interesado para comparecer previamente ante el SAT para acreditar su identidad. A su vez, los destinatarios de la comunicación deberán informar a las autoridades fiscales el código de identificación único del certificado a signado al interesado. La autoridad hacendaria estará obligada a aceptar los certificados de firma electrónica avanzada que emita la Secretaría de la Función Pública, de conformidad con las facultades que le confieran las leyes para los servidores públicos, así como los emitidos por los prestadores de servicios de certificación que estén autorizados para ello en los términos del derecho federal común, siempre que en ambos casos, las personas físicas titulares de los documentos mencionados hayan cumplido con lo previsto en los párrafos sexto y séptimo del artículo 17-D del Código Fiscal de la Federación. No puede el Servicio de Administración Tributaria, en ningún momento, dejar de incluir en los certificados de firma electrónica avanzada que emita los siguientes requisitos exigidos porla ley: la mención del tipo de documento, el código de identificación único, el nombre de quien lo emite y su dirección electrónica, el nombre del titular y su Registro Federal de Contribuyentes, el periodo de vigencia, especificando la fecha de comienzo y de terminación de la misma, el tipo de tecnología utilizada para la creación de la firma, así como la clave pública del titular del certificado. La ley también ha previsto los casos en los cuales los certificados emitidos por la autoridad hacendaria quedarán sin efectos. El primero de ellos consiste en que el titular así lo solicite; cuando lo ordene una autoridad judicial o administrativa; debido a la desaparición del contribuyente, sea por muerte en el caso de persona física o por disolución, liquidación, extinción, escisión o fusión de las personas morales. Evidentemente, el simple transcurrir del tiempo juega en contra del periodo incluido en los mismos certificados, lo que configuraría otro 116 caso. Se pierda o inutilice el medio electrónico en el que se guardaba el documento en cuestión. Asimismo, se prevé el cese de sus efectos cuando no se cumplan, por las razones que fueran, los requisitos citados en el párrafo anterior. De igual forma cuando se compruebe que al momento de su expedición, el certificado no cumplió los requisitos legales, situación que no afectará los derechos de terceros de buena fe. Y por último, cuando se ponga en riesgo la confidencialidad de los datos de creación de la firma electrónica avanzada del SAT. Ahora bien, cuando los contribuyentes dirijan algún documento a las autoridades fiscales recibirán el acuse de recibo que contenga el sello digital. En los documentos digitales, la firma electrónica avanzada sustituirá la de carácter autógrafa, con lo que al tiempo de garantizar la integridad del documento producirá los mismos efectos que las leyes confieren a lo documentos con éste último tipo de firma, es decir gozan del mismo valor probatorio. Por tan delicado motivo el legislador ha conferido a favor del SAT la facultad, cuando así lo estime pertinente, de verificar la identidad de los usuarios y de comprobar la integridad de los documentos digitales expedidos por las autoridades fiscales. Por ello, contar con un certificado de firma electrónica avanzada conlleva, entre otras, las obligaciones de evitar la utilización no autorizada de los datos de creación de la misma, el deber de cerciorarse con acuciosidad que todas las declaraciones que tengan relación con el certificado sean exactas y, por lo mismo, solicitar la revocación del certificado ante cualquier circunstancia que puede poner en riesgo la privacidad de los datos de creación de la firma.”118 118 PRIEGO ÁLVAREZ, Freddy. Tributación de la Renta y el Consumo. s/e. Ed. UNAM. México. 2005. Págs. 93-116. 117 3.6 Los Medios Electrónicos y sus Implicaciones en el Delito de Defraudación Fiscal y sus Equiparables. Como lo estudiamos en el capítulo segundo del presente trabajo, solo ciertas hipótesis de defraudación fiscal exigen la presentación de una declaración fiscal. Los tipos previstos en el artículo 108 y los tres supuestos previstos en la fracción I del artículo 109 sí requieren de la presentación de una declaración fiscal; los tipos previstos en las fracciones II, III y IV del artículo 109 no necesariamente la requieren; y, por último, el tipo previsto en la fracción V del citado artículo 109 requiere para su integración, entre otras cosas, que no se presente la declaración del ejercicio durante más de 12 meses. Según el último párrafo del artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación, la presunción que se imputa a los administradores se refiere a la presentación de la declaración. Ahora bien, los ocho tipos de defraudación fiscal y sus equiparables se cometen de forma diversa, ya que en unos casos se requiere la presentación de una declaración fiscal, en otros no necesariamente y en otros la no presentación constituye uno de los elementos del delito. A continuación se explica: a) Defraudación Fiscal: “Artículo 108.- Comete el delito de defraudación fiscal quien con uso de engaños o aprovechamiento de errores, omita total o parcialmente el pago de 118 alguna contribución u obtenga un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal.”119 Como este tipo requiere de engaños, la única manera de que estos se plasmen es a través de una declaración. b) Defraudación Fiscal Equiparable: “Artículo 109.- Será sancionado con las mismas penas del delito de defraudación fiscal, quien: I. Consigne en las declaraciones que presente para los efectos fiscales, deducciones falsas o ingresos acumulables menores a los realmente obtenidos o determinados conforme a las leyes. En la misma forma será sancionada aquella persona física que perciba dividendos, honorarios o en general preste un servicio personal independiente o esté dedicada a actividades empresariales, cuando realice en un ejercicio fiscal erogaciones superiores a los ingresos declarados en el propio ejercicio y no compruebe a la autoridad fiscal el origen de la discrepancia en los plazos y conforme al procedimiento establecido en la Ley del Impuesto sobre la Renta…” Como se observa, en los tres supuestos previstos en esta fracción se requiere consignar datos en una declaración. “II. Omita enterar a las autoridades fiscales, dentro del plazo que la ley establezca, las cantidades que por concepto de contribuciones hubiere retenido o recaudado.” Por lo que se refiere a esta fracción II, no es necesario ni mucho menos constituye un elemento objetivo la presentación de una declaración, ya que, como 119http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 119 señalamos, en tratándose de contribuciones retenidas y no enteradas, basta que de hecho cualquier persona, por cualquier motivo, reciba, recaude o retenga cualquier tipo de contribución y no lo entere al Fisco en el plazo legal, para que se configure el tipo, con independencia de que haya declarado o no a la autoridad hacendaria que retuvo contribuciones o que haya retenido contribuciones en cantidad mayor a la declarada. “III. Se beneficie sin derecho de un subsidio o estímulo fiscal.” Por lo que se refiere a esta fracción III, debemos recordar que pareciera ser que este tipo se subsume en la defraudación fiscal prevista en el artículo 108 del mismo Código Fiscal, con la única diferencia de que en esta fracción no se requiere del elemento engaño. “IV. Simule uno o más actos o contratos obteniendo un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal.” Para simular actos en perjuicio del Fisco Federal obteniendo un beneficio, se requiere de engaños, por lo cual consideramos que esta figura se subsana en el tipo de defraudación fiscal del artículo 108 del Código Tributario y, por lo mismo, requiere de la presentación de alguna declaración ante la autoridad fiscal. “V. Sea responsable por omitir presentar, por más de doce meses, la declaración de un ejercicio que exijan las leyes fiscales, dejando de pagar la contribución correspondiente.” Aquí, por el contrario, lo que exige el tipo como elemento es que el contribuyente, además de omitir el pago de las contribuciones, haya dejado de presentar la declaración del ejercicio por más de doce meses. Por lo tanto, en este tipo lo que se requiere es precisamente que no se presente la declaración para que pueda consumarse el delito. 120 Esto no significa que la presunción establecida en el último párrafo del artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación no se pueda aplicar al tipo de omisión previsto en la fracción V del artículo 109 del Código Fiscal sino que, por el contrario,nos facilita el establecimiento o identificación del nexo de evitabilidad entre la persona encargada o facultada para presentar las declaraciones y la omisión de la presentación de la declaración como conducta esperada por las normas fiscales y penales. 121 CAPÍTULO CUARTO LA PRESUNCIÓN LEGAL ABSOLUTA CONTENIDA EN EL ARTÍCULO 19-A DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN Y SU REPERCUSIÓN EN LA RESPONSABILIDAD PENAL DERIVADA DEL DELITO DE DEFRAUDACIÓN FISCAL Y SUS EQUIPARABLES 4.1 Las Presunciones en el Sistema Tributario Mexicano. En el sistema jurídico mexicano, es frecuente encontrar estructuras jurídicas conocidas como presunciones, que son utilizadas por el legislador con el propósito de frustrar los mecanismos de fraude a la Ley Tributaria, en su dinámica de defraudación fiscal y conductas que se equiparan a ésta. Como ya se explicó a lo largo del presente trabajo, en México opera la autodeterminación del causante para el pago de las contribuciones, esto es, de conformidad con el numeral 6° del Código Fiscal de la Federación, corresponde a los contribuyentes la determinación de las contribuciones a su cargo, salvo que la autoridad fiscal deba hacer la determinación, para lo cual los mismos contribuyentes les proporcionarán la información necesaria dentro de los 15 días siguientes a la fecha de su causación. “Las presunciones en el Derecho Tributario, tienen gran importancia para el Estado, ya que ayudan a la administración financiera a evitarse la actividad de tener que demostrar; por las dificultades que ello implica, el probable y no seguro ánimo de defraudar al fisco por parte de los contribuyentes.”120 En otras palabras, como la actitud dolosa de algunos contribuyentes aumenta la dificultad del fisco para demostrar lo ocultado, y la falsedad de lo que lo oculta, el legislador ha tratado de remediar esta relativa incapacidad mediante la 120 PÉREZ BECERRIL, Alonso. Presunciones Tributarias en el Derecho Mexicano. s/e. Ed. Porrúa. México. 2001. Pág. 148. 122 elaboración de presunciones legales, encaminadas a asegurar una protección al fisco que lo libere de probar. El legislador establece presunciones legales llamadas iure et de iure*, a fin de superar las dificultades que enfrenta el fisco para la determinación y comprobación de conductas defraudadoras de los contribuyentes. Normalmente “las presunciones legales absolutas que las leyes fiscales establecen, son a favor de la administración financiera, es decir, sólo protegen al fisco.”121 “La razón de esta protección al sistema tributario, a base de presunciones legales absolutas se pudiese justificar en la debilidad de la administración para conocer todas las infinitas situaciones que la mente humana es capaz de crear para efectos fiscales. En ese sentido, cuando el legislador utiliza las presunciones legales absolutas, paradójicamente, y contra la impresión de todos los ciudadanos, lo hace pensando en proteger a la parte más débil, la propia administración.”122 Al respecto, es importante anotar que la autoridad fiscal, en muchas ocasiones no toma en cuenta que no en todos los casos el ó los contribuyentes actúan de mala fe, pasando por alto el principio de derecho de que la buena fe se presume, y recurre a las referidas presunciones, mediante las cuales se viene a impedir que en determinado caso un contribuyente pueda, en forma relativamente fácil, elaborar medios de prueba dolosos, a fin de ocultar y alterar los hechos o situaciones para defraudar al fisco. La presunción legal absoluta cumple a la perfección con sus funciones procesales, resolviendo todos los problemas de prueba relativos a los comportamientos encaminados a defraudar la Ley Tributaria; sin embargo, éstas no pueden utilizarse como mecanismo único de lucha contra la defraudación fiscal. * Son aquellas presunciones que no admiten prueba en contrario, a diferencia de las presunciones iuris tantum, que sí admiten prueba en contrario. 121 PÉREZ BECERRIL, Alonso. Ob. Cit. Pág. 149. 122 Ibidem. Pág.151. 123 Sobre el particular, el Poder Judicial Federal se ha manifestado al respecto de la siguiente manera: “PRESUNCIONES Y FICCIONES LEGALES. LA FUNCIÓN Y APLICACIÓN DE ESTAS TECNICAS EN MATERIA TRIBUTARIA. En el sistema mexicano es frecuente la presencia de construcciones jurídicas que entendidas ya como presunciones legales de pleno derecho (iuris et de iure) ya como ficciones, sirven al legislador en su tarea de frustrar los mecanismos de fraude a la Ley Tributaria, tanto en su dinámica de evasión como en la de elusión. Las presunciones absolutas suponen el enlace establecido por su autor entre un hecho conocido y otro que aunque se desconoce debe reputarse existente para efectos de la ley, por ser realmente posible o probable su realización cuando así lo demuestren las máximas de la experiencia y el conocimiento del mundo fáctico sobre el que se pretende actuar. Desde un ángulo sustantivo más que probatorio, se advierte una ficción jurídica cuando su autor recoge datos de la realidad y los califica jurídicamente de un modo tal que, violentando conscientemente su naturaleza, crea un concepto de verdad legal (artificial) distante de coincidir con la realidad. En ambos casos, la aplicación de las normas reguladoras de estas figuras representa para los contribuyentes un efecto irrebatible dispensado de toda prueba adicional, justificado por la necesidad de resolver la incongruencia entre la realidad jurídica y la realidad económica a cuya coincidencia aspira la justicia tributaria.”123 Por su parte, sobre el mismo tópico, el Doctor Gonzalo Armienta Calderón señala que el mayor problema que tiene el legislador, es la obtención de recursos, ya que miles de mexicanos evaden sus impuestos o incumplen con el pago de los impuestos, por lo que surge la defraudación fiscal. Como el legislador debe de alguna manera hacer valer estas evasiones, crea las presunciones. 123 CD ROOM IUS 2008. 124 Las presunciones son una manera de prueba, que la autoridad tiene para facilitar su actividad, dar certeza a los actos que realiza la autoridad y para tratar de evitar la defraudación fiscal. Hay diferentes tipos de presunciones como las legales que son las que permiten dar por cierto un hecho conocido, por alguna relación que los vincule, ya que si no existiera ésta relación se convertirían en ficciones, por lo que muchos autores consideran las presunciones como verdades derivadas. Las presunciones tienen un proceso lógico que parte de un hecho conocido o un hecho base, para llegar a un hecho desconocido o hecho presumido, por lo que existirá una norma entre las dos. Existen dos tipos de presunciones las simples y las legales, pero para el Derecho sólo tienen interés las legales, por que las simples se tiene que demostrar, el hecho conocido y el que se tiene que demostrar para que se tomen como medio de prueba, mientras que las legales tienen una actividad probatoria, esto quiere decir que sirven como pruebas para las diferentes autoridades sin demostrar ninguno de los hechos. Estas presunciones legales pueden admitir o no admitir prueba en contrario. Para las presunciones que admiten prueba en contrario se les conoce como relativas o iuris tamtum, y las presunciones que no admiten prueba en contrario se les conoce como absolutas o iuris et de iure. Las presunciones relativas le permite al particular, un medio de defensa, esto quiere decir que admite prueba en contrario por lo que el particular, podrá presentar todas las pruebas que conozca para desvirtuar a la autoridad fiscal, y se podría decir que estas presuncionessurgen de un hecho conocido, pero llegan a un hecho desconocido, por lo que el particular tendrá el mismo medio de defensa. 125 “Las presunciones absolutas son las que no admiten prueba en contrario, y el legislador establece que del hecho conocido, se llega a otro conocido, es decir, que nunca existe un hecho que es desconocido, por lo que no se admite prueba en contrario. Las presunciones absolutas son muy pocas en nuestro derecho tributario, ya que no otorgan al contribuyente un medio de defensa, y muchas veces la autoridad podría llegar a cometer algún error, por lo que el particular no podrá defenderse de ninguna manera.”124 4.2 La Presunción Legal Absoluta contenida en el Artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación y la Garantía de Audiencia. El 5 de enero de 2004, mediante publicación en el Diario Oficial de la Federación se reformaron, modificaron y adicionaron diversas disposiciones del Código Fiscal de la Federación, entre las cuales llama la atención el nacimiento del numeral 19-A de dicho Código Tributario, mismo que es a su vez motivo del presente trabajo y, que de aquí en adelante se tratará de desentrañar su sentido para arribar a la conclusión de lo importante que es replantearse el alcance de dicha normatividad a la luz de la responsabilidad penal derivada del delito de defraudación fiscal y sus equiparables, máxime cuando se trata del empleo de las nuevas tecnologías como lo son los medios electrónicos aplicados al derecho fiscal (firma electrónica avanzada). En esas condiciones, debemos comenzar por señalar que a partir de la fecha antes indicada, nace el artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación en los siguientes términos: “Articulo 19-A. las personas morales para presentar documentos digitales podrán optar por utilizar su firma electrónica avanzada o bien hacerlo con la firma electrónica avanzada de su representante legal. En el primer caso, el titular del certificado será la persona moral. La tramitación de los datos de creación de firma 124 ARMIENTA CALDERÓN, Gonzalo. Presunciones y Ficciones en el Derecho Tributario. s/e. Ed. Tribunal Fiscal de la Federación. México. 1998. Págs. 3 y 5. 126 electrónica avanzada de una persona moral, solo la podrá efectuar un representante de dicha persona, a quien le haya sido otorgado ante fedatario publico, un poder general para actos de dominio o de administración; en este caso, el representante deberá contar previamente con un certificado vigente de firma electrónica avanzada. Dicho trámite se deberá realizar de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17-D de este código. Las personas morales que opten por presentar documentos digitales con su propia firma electrónica avanzada, deberán utilizar los datos de creación de su firma electrónica avanzada en todos sus trámites ante el servicio de administración tributaria. Tratándose de consultas o del ejercicio de los medios de defensa, será optativo la utilización de la firma electrónica avanzada a que se refiere el párrafo anterior; cuando no se utilice esta, la promoción correspondiente deberá contener la firma electrónica avanzada del representante de la persona moral. Se presumirá sin que se admita prueba en contrario, que los documentos digitales que contengan firma electrónica avanzada de las personas morales, fueron presentados por el administrador único, el presidente del consejo de administración o la persona o personas, cualquiera que sea el nombre con el que se les designe, que tengan conferida la dirección general, la gerencia general o la administración de la persona moral de que se trate, en el momento en el que se presentaron los documentos digitales. “125 De dicho artículo, en su último párrafo, se desprenden las siguientes consideraciones: 125 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 127 “Al no admitir prueba en contrario, las presunciones legales tributarias absolutas, transgreden la garantía de audiencia de los contribuyentes afectados por las mismas.”126 En esas condiciones, advertimos una inconstitucionalidad manifiesta que se percibe de la lectura de dicho numeral. Cómo es posible admitir una presunción que no admita prueba en contrario, considerando que en la especie la repercusión en el ámbito de responsabilidad fiscal - penal es contundente. Para arribar a tal premisa es interesantísimo y necesario hacer un breve análisis del contenido de la citada garantía de audiencia. Se advierte de lo anteriormente transcrito, que se deja en un estado de indefensión a los gobernados, en razón de que el legislador determinó absurdamente que el uso de firma electrónica, es responsabilidad absoluta del administrador único, el presidente del consejo de administración o la persona o personas, cualquiera que sea el nombre con el que se les designe, que tengan conferida la dirección general, la gerencia general o la administración de la persona moral de que se trate, con independencia de si en realidad este acto haya sido realizado por ellos, lo que resulta en una arbitrariedad que se pone de manifiesto, en virtud de la presunción establecida por el legislador, en el artículo 19-A del Código Fiscal, que para ser más preciso, se trata de una presunción iure et iure, es decir, que no admite prueba en contrario, traduciéndose entonces, en un acto privativo del derecho de los justiciables con motivo del ejercicio de su actividad. Resultando ser contrario a lo ordenado en la garantía individual citada, que hace relación al cumplimiento de las formalidades esenciales del procedimiento, 126 PÉREZ BECERRIL, Alonso. Ob. Cit. Pág. 156. 128 las cuales son las siguientes: 1) La notificación del inicio del procedimiento y sus consecuencias; 2) La oportunidad de ofrecer y desahogar las pruebas en que se finque la defensa; 3) La oportunidad de alegar; y 4) El dictado de una resolución que dirima las cuestiones debatidas. Es evidente, que en el presente caso se priva a los gobernados de la prerrogativa, consistente en la posibilidad de ofrecer pruebas y el desahogo de las mismas, siendo éste, el medio necesario para demostrar la inexistencia de su actuación, por lo que atañe al uso de la firma electrónica avanzada, impedimento que el legislador lo hizo extensivo para todas las probables consecuencias jurídicas relacionadas con este hecho, tal y como se puede apreciar de la ultima parte del articulo 19-A del Código Tributario, donde señala lo siguiente: “Se presumirá sin que se admita prueba en contrario, que los documentos digitales que contengan firma electrónica avanzada de las personas morales, fueron presentados por el administrador único, el presidente del consejo de administración o la persona o personas, cualquiera que sea el nombre con el que se les designe, que tengan conferida la dirección general, la gerencia general o la administración de la persona moral de que se trate, en el momento en el que se presentaron los documentos digitales. “127 Cabe precisar que el Iegislador determina en forma incorrecta los efectos de derecho, derivados del uso de la firma electrónica, pudiendo acontecer consecuencias de diversa naturaleza, como sanciones de tipo administrativo, hasta incluso de carácter penal; si bien es cierto, que existen los procedimientos establecidos para fincar estos distintos tipos de responsabilidad, le suprimen al afectado la posibilidad de acreditar la falta de actuación, con relación a las imputaciones que resultaran derivadas del manejo de la firma electrónica, por lo tanto, se hace patente la inconstitucionalidad del precepto en comento. 127 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=.129 De acuerdo con las manifestaciones hechas previamente se infiere que lo establecido por este artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación se encuentra en contraposición de una de las más importantes garantías individuales de nuestro sistema jurídico, la máxima constitucional consistente en que nadie puede ser condenado sin haber sido oído y vencido en juicio. El artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos contiene dentro de su texto, entre otras, la garantía de audiencia, la cual se hace consistir entre otros aspectos, en el hecho de dar al demandado la posibilidad o eventualidad de la defensa, tal garantía comprende la debida citación, el derecho de afirmación reconocido a las partes, el de poder probar y el mantener la igualdad entre las partes. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha emitido diversos criterios en el sentido de que la garantía de audiencia consiste en oír al interesado, permitirle que se defienda y recibirle las pruebas que se hagan necesarias para su defensa. Al respecto, son de relevante importancia las tesis que se transcriben a continuación: “AUDIENCIA, REQUISITOS QUE DEBEN SATISFACERSE PARA RESPETAR LA GARANTíA DE. No basta que una persona sea llamada a determinado procedimiento para considerar que con ello se respeta la garantía de audiencia, sino que es necesario que en el mismo se aprecien las pruebas aportadas y se tome en cuenta lo que haga valer en defensa de sus derechos, aduciéndose las razones concretas por las cuales se desechan, en su caso, esas pruebas o se desestiman los argumentos hechos valer.”128 “GARANTÍA DE AUDIENCIA. Para los efectos de las garantías individuales, no debe tenerse de manera preferente a la calidad judicial o 128 CD ROOM IUS 2008. 130 administrativa de la autoridad que conoce de una controversia; sino que de manera principal debe examinarse si la actuación del órgano estatal respeta las formalidades esenciales que pueden estimarse resumidas en la expresión ‘garantía de audiencia’, o sea, oír al interesado, permitirle que se defienda y recibirle pruebas. Cumplido este postulado, el resto del problema debe resolverse, en el sentido de que la ley puede cambiar la competencia de una autoridad, para conferirla a otra.”129 “GARANTÍA DE AUDIENCIA, ALCANCE DE LA. Para el debido cumplimiento de las formalidades esenciales de todo proceso, ya sea administrativo o judicial, no basta conceder al afectado la oportunidad de ser oído, sino que es indispensable que se le permita rendir pruebas en defensa de sus intereses; pues de impedírsele, arbitrariamente, el derecho de hacerlo, la audiencia otorgada carecería de sentido. Por tanto, la falta de desahogo de las pruebas legalmente ofrecidas implica la inobservancia de una formalidad esencial del procedimiento que hace nugatorio el derecho de defensa, mutilando así un aspecto fundamental de la garantía de audiencia consagrada en el artículo 14 constitucional.”130 Señala el maestro Alberto del Castillo del Valle, en su obra titulada Garantías del Gobernado, que “El segundo párrafo del artículo 14 constitucional prevé la garantía de audiencia, como medio tutelar de los derechos fundamentales del hombre, frente a los actos despóticos de la autoridad. Consistentes en privar a una persona de uno de sus bienes jurídicos fundamentales, siendo ésta garantía, junto con la de legalidad, el sostén el orden jurídico nacional, ya que ambas protegen la totalidad del patrimonio de una persona.”131 En el mismo sentido, el distinguido jurista José Ovalle Favela, refiere que “se denomina garantía de audiencia al derecho que el artículo 14 constitucional 129 Idem. 130 Idem. 131 DEL CASTILLO DEL VALLE, Alberto. Garantías del Gobernado. 1ª ed. Ed. EJA. México. 2003. Pág. 365. 131 otorga a toda persona para que, previamente a cualquier acto de autoridad que pueda llegar a privarla de sus derechos o posesiones, se le dé una oportunidad razonable de defenderse en juicio, de probar y de alegar ante tribunales independientes, imparciales y establecidos con anterioridad en la ley.”132 Así el citado numeral 14 de la Carta Magna señala: “Articulo 14… “Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho…”133 La garantía en estudio condiciona la vigencia y validez del acto de privación a que previamente a su expedición se substancie un juicio o un procedimiento seguido en forma de juicio. En ese juicio deben seguirse los pasos procesales descritos por la ley aplicable al caso concreto, “so pena de ser inconstitucional ese actuar, por lo que al demandarse su nulidad, ésta se declarará por el juez federal, derivándose de éstas obligaciones que conforman la garantía de audiencia, la idea tan añeja de que todos deben ser oídos y vencidos en juicio antes de ser afectados en su esfera con un acto de privación.”134 “Esta garantía de audiencia es gozada por todos los gobernados, sin distinción alguna. Así pues, a toda persona sea física o moral, le asiste del derecho de ser oído y vencido en juicio, previamente a que se emita en su contra un acto de privación o menoscabo en su patrimonio o derechos. La citada garantía da oportunidad a que se ofrezcan pruebas y se alegue en defensa de los derechos del titular de la garantía de audiencia.”135 132 OVALLE FAVELA, José. Garantías Constitucionales del Proceso. 2ª ed. Ed. Oxford. México 2002. Pág. 100. 133 http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/9.htm?s=. 134 DEL CASTILLO DEL VALLE, Alberto. Ob. Cit. Pág. 366. 135 Ibidem. Pág. 367. 132 Así el Poder Judicial de la Federación ha emitido el siguiente criterio jurisprudencial: “AUDIENCIA, GARANTÍA DE. PARA QUE SE RESPETE EN LOS PROCEDIMIENTOS PRIVATIVOS DE DERECHOS, LA OPORTUNIDAD DE PRESENTAR PRUEBAS Y ALEGATOS DEBE SER NO SÓLO FORMAL SINO MATERIAL. La Suprema Corte ha establecido que dentro de los requisitos que deben satisfacer los ordenamientos que prevean procedimientos que puedan concluir con la privación de derechos de los gobernados se encuentran los de ofrecer y desahogar pruebas y de alegar, con base en los elementos en que el posible afectado finque su defensa. En las leyes procedimentales, tales instrumentos se traducen en la existencia de instancias, recursos o medios de defensa que permitan a los gobernados ofrecer pruebas y expresar argumentos que tiendan a obtener una decisión favorable a su interés. Ahora bien, para brindar las condiciones materiales necesarias que permitan ejercer los medios defensivos previstos en las leyes, en respeto de la garantía de audiencia, resulta indispensable que el interesado pueda conocer directamente todos los elementos de convicción que aporten las demás partes que concurran al procedimiento, para que pueda imponerse de los hechos y medios de acreditamiento que hayan sido aportados al procedimiento de que se trate, con objeto de que se facilite la preparación de su defensa, mediante la rendición de pruebas y alegatos dentro de los plazos que la ley prevea para tal efecto.”136 A partir de ello, consideramos que dicho numeral 19-A del Código Fiscal de la Federación en su último párrafo transgrede la garantía de audiencia, al privar al gobernado de la posibilidad de ofrecer pruebas para que en un momento dado, con motivo de su probable responsabilidad en el delito de defraudación fiscal y sus equiparables, donde está de por medio su libertad personal, pueda defenderse.136 CD ROOM IUS 2008. 133 4.3 Caso Práctico de la Presunción Contenida en el Artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación y su Repercusión en la Responsabilidad Penal derivada del Delito de Defraudación Fiscal y sus Equiparables. A todo lo anterior, vale la pena hacer referencia a un caso práctico para mayor ilustración de lo que se plantea: En el año 2008, un Juez Federal determinó condenar a seis años nueve meses de prisión, al administrador único y socio mayoritario de la contribuyente “Construservicio EW, Sociedad Anónima de Capital Variable”, por considerarlo responsable de los delitos de defraudación fiscal calificada y defraudación fiscal equiparable calificada. Lo anterior en base a los siguientes hechos: Dicho administrador único y socio mayoritario de la contribuyente “Construservicio EW, Sociedad Anónima de Capital Variable”, presentó por medios electrónicos (internet), declaración anual correspondiente al ejercicio fiscal comprendido del uno de enero al treinta y uno de diciembre de dos mil cinco, de la que se constata que “Construservicio EW, Sociedad Anónima de Capital Variable”, omitió el pago del Impuesto al Valor Agregado, por un total de $1’081,404.73 (un millón ochenta y un mil cuatrocientos cuatro pesos 73/100 M. N.) en las declaraciones mensuales de junio a diciembre del ejercicio fiscal del dos mil cinco, toda vez que acreditó indebidamente Impuesto al Valor Agregado, derivado de operaciones inexistentes celebradas con supuestos proveedores, por la cantidad de $1’489,712.73 (un millón cuatrocientos ochenta y nueve mil setecientos doce pesos 73/100 M. N.). Así también, la contribuyente “Construservicio EW, S.A. DE C.V.”, consignó en su declaración del ejercicio de dos mil cinco, deducciones que registró en la cuenta costo de obra.- subcontratos, por facturas de sus proveedores “Constructora y Edificadora Qual, S.A. DE C.V.”, “Materiales y Edificaciones Ferreka, S.A. DE C.V.”, y “Constructora Eficaz, S.A. DE C.V.”, que no fueron 134 efectivamente pagadas por $3’025,208.86 (tres millones veinticinco mil doscientos ocho pesos 86/100 M.N), y que según contabilidad fueron pagadas con cheques girados a nombre de dichos proveedores; pero de acuerdo con la documentación que proporcionó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores los cheques fueron expedidos y cobrados por terceros. Con ello, se conoce que el importe por concepto de Impuesto Sobre la Renta no pagado al Fisco Federal por parte de la contribuyente, correspondiente al ejercicio fiscal de 2005, asciende a la cantidad de $4,405,253.32 (cuatro millones cuatrocientos cinco mil doscientos cincuenta y tres pesos 32/100 M. N.). De los medios probatorios que obraban en el sumario, resaltan: 1. Orden de visita domiciliaria; 2. Acta inicial de visita domiciliaria; 3. Actas parciales de visita domiciliaria; 4. Acta final de visita domiciliaria; 5. Cuantificación de perjuicio fiscal; 6. Dictamen Técnico Contable; 7. Escrito de querella; 8. Dictámenes periciales en materia de contabilidad; 9. Acta constitutiva de la persona moral; 10. Registro Federal de Contribuyentes de la persona moral; 11. Copia certificada de la declaración anual vía medios electrónicos de la perdona moral; 12. Informe proporcionado por el Sistema de Administración Tributaria respecto al trámite y validación de la firma electrónica avanzada para el cumplimiento de las obligaciones tributarias a cargo de la persona moral de referencia; 13. Declaración informativa de clientes y proveedores de la persona moral; 135 14. Informe de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores respecto a los cheques girados a nombre de los supuestos proveedores y su destino final; 15. Copia certificada de la asamblea ordinaria de la persona moral por la cual remueven de su encargo al administrador único; 16. Declaración preparatoria del procesado; 17. Testimoniales de descargo; Entre otras…. Con lo señalado, a grosso modo, no había duda de la acreditación plena de los elementos que integran el cuerpo del delito de defraudación fiscal calificada y defraudación fiscal equiparable calificada (estudiados en el segundo capitulo del presente trabajo). En lo referente a la responsabilidad penal del sentenciado se podía observar, que el juez de la causa utilizó como fundamento de su resolución el multicitado artículo 19- A del Código Fiscal de la Federación, para considerar responsable al administrador único de la persona moral señalada ya que se empleó para la presentación de la declaración anual del ejercicio fiscal de 2005 la firma electrónica avanzada. La verdad de los hechos fue que el sentenciado, quien fungía como administrador único de la contribuyente “Construservicio EW, S.A. DE C.V.”, fue removido de su encargo unos días antes de la fecha límite para la presentación de la declaración anual para las personas morales; por ello, y en aras de la premura que aquejaba tal situación, al momento de hacer la entrega y rendición de cuentas de su encargo, transfirió los datos relativos a la firma electrónica avanzada que fue tramitada por él para que su sucesor diera cumplimiento a las obligaciones fiscales de la contribuyente por el ejercicio de 2005. De esta manera, mientras se designaba al nuevo administrador único de dicha sociedad, quien se encargó de 136 realizar todo lo inherente a la declaración de impuestos, fue el contador de la misma empresa, y fue también éste quien maquinó y elaboró dicha declaración que concluyo en defraudación al fisco. En base a esta presunción legal absoluta contenida en el artículo 19-A del Código Tributario, se desestimó lo que el sentenciado pretendió probar en el sentido de que al momento de la consumación del delito (presentación de la declaración vía medios electrónicos) él ya no formaba parte de la sociedad que anteriormente representaba, y que por desconocimiento del alcance de su actuar, transmitió los datos referentes a la firma electrónica avanzada. De ahí, podemos darnos de la repercusión y alcance que tuvo la aplicación de la presunción legal absoluta contenida en el artículo 19-A del Código Tributario, pues, con dicha estructura jurídica, se le restringió al gobernado su garantía de audiencia, al no considerarse los medios probatorios aportados por él para demostrar su inocencia, lo que derivó en una resolución que lo privó de su libertad personal. De ahí la importancia que tiene en el ámbito fiscal- penal la presunción estudiada. En otro orden de ideas, es muy ilustrativo y desde luego que genera precedente en el tema que nos ocupa, citar lo que sucedió en un caso similar de presunción legal absoluta contenido en la Ley Aduanera, y que hacemos referencia continuación: A partir del primero de abril de mil novecientos noventa y seis, entró en vigor el artículo 38 de la Ley Aduanera*, el cual en sí mismo, exigía una serie de requisitos para el despacho de mercancías, mediante el uso de sistemas electrónicos, en los que se involucraba el uso de la firma electrónica. * Cabe señalar que posteriormente dicha disposición fue declarada inconstitucional por violación de la garantía de audiencia. 137 El 27 de octubre de 2004 se resolvió el amparo en revisión 1325/2004 en donde los impetrantes adujeron que se violaba su garantía de audiencia al disponer la norma impugnada en la parte que interesa lo siguiente: “…Las operaciones grabadas en los medios magnéticos en los que aparezca la clave electrónica confidencial correspondiente al agente o apoderado aduanal y el código de validación generado por la aduana, se considerará, sin que se admita prueba en contrario, que fueron efectuados por el agente o apoderado aduanal al que corresponda dicha clave….” Luego, el precepto impugnado impide alos agentes o a los apoderados aduanales aportar medios de convicción para acreditar que una determinada operación no fue efectuada por ellos y bajo tales circunstancias los mencionados sujetos asumen la responsabilidad que resulte de las operaciones que se hubieren grabado en los medios magnéticos aunque no haya sido efectuada por el agente o apoderado aduanal a quien corresponda el código de validación de tal medio, es inconcuso que se quebranta la garantía de audiencia al no permitírseles ofrecer medios probatorios para desvirtuar el posible uso indebido de la clave en comento. De lo que se evidencia que el uso de la clave contenida en los medios magnéticos a que se refiere el artículo combatido es susceptible de ser alterada por sujetos ajenos a una operación de comercio exterior y con ello dar lugar al fincamiento de responsabilidades fiscales, administrativas y penales de los agentes o apoderados aduanales, sin embargo, la posibilidad de probarlo por parte de dichos agentes o apoderados está vedado en el precepto impugnado. Así, es incuso que el artículo 38 de la Ley Aduanera vigente hasta el treinta y uno de diciembre de dos mil dos es contrario al artículo 14 constitucional pues violenta la garantía de audiencia al no permitir que los agentes o apoderados aduanales tengan la posibilidad de acreditar que las operaciones grabadas en los medios magnéticos cuya clave les corresponda no hayan sido efectuadas por ellos y con ello justificar que no incurrieron en responsabilidad por su uso indebido. 138 Lo anterior, condujo a la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a conceder el amparo y protección de la Justicia Federal solicitado en contra de la porción normativa del artículo 38 de la Ley Aduanera en comento, para el único efecto de que se permitiera ejercer el derecho de defensa a los quejosos y, por tanto, en su caso, estén en aptitud de ofrecer los medios de convicción que estimen convenientes a efecto de acreditar que las operaciones grabadas en los medios magnéticos en los que aparezca su clave electrónica confidencial y el código de validación generado por la aduana, no fue efectuado por ellos cuando se hubiere hecho uso indebido de tales instrumentos. También, los demandantes señalaron que se violaba en su perjuicio, lo señalado en los artículos 14, 16 Y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con respecto a lo dispuesto por el artículo 38 de la Ley Aduanera, donde establece Ia presunción iure et iure, con relación al uso de la firma electrónica por parte de los agentes o apoderados aduanales en su caso. También adujeron que del presente caso se denota la regulación indebida creada por el legislador de mil novecientos noventa y seis, momento en el que se da lugar a la Ley Aduanera, en específico del artículo 38, cuyo objeto es el reglamentar aquellos aspectos relacionados con el empleo de la firma electrónica por parte de los agentes o apoderados aduanales en el despacho de mercancías, atribuyéndole una presunción, con respecto a la cual no cabe prueba en contrario. Todo ello, llevó al legislador a modificar dicho numeral 38 de la Ley Aduanera para que se eliminara la presunción iure et de iure, y por consiguiente se admitiera prueba en contrario en tratándose del uso de medios electrónicos para el despacho de las mercancías. Así, se les otorgó mayor seguridad jurídica a los agentes y apoderados aduanales que se colocaran en el supuesto previsto por la ley, quedando de la siguiente manera: 139 “ARTÍCULO 38. El despacho de las mercancías deberá efectuarse mediante el empleo de un sistema electrónico con grabación simultánea en medios magnéticos, en los términos que el Servicio de Administración Tributaria establezca mediante reglas. Las operaciones grabadas en los medios magnéticos en los que aparezca la firma electrónica avanzada y el código de validación generado por la aduana, se considerará que fueron efectuados por el agente aduanal, por el mandatario autorizado o por el apoderado aduanal a quien corresponda dicha firma, salvo prueba en contrario.” De lo antes expuesto, insistimos en la necesidad de la modificación del artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación para admitir prueba en contrario en tratándose de la responsabilidad penal derivada del delito de defraudación fiscal y sus equiparables con motivo del uso indebido de la firma electrónica avanzada. En atención a lo anterior, con la presunción prevista en el artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación al ser una presunción de aquellas que no admiten prueba en contrario, considero, le estaría privando al inculpado de la oportunidad de ofrecer las pruebas en que se finque su defensa. Esto es, pareciera ser, en principio, que se le suprime al inculpado la posibilidad de acreditar su ausencia de participación o responsabilidad en los hechos imputados, en este caso de carácter penal fiscal, derivados del uso de la firma electrónica avanzada para la presentación de las declaraciones fiscales que hayan motivado que el fisco federal se querellara en su contra. Ello, en el entendido de que podría presumirse que la firma electrónica avanzada pudiera ser susceptible de plagio o de uso indebido por terceras personas ajenas al contribuyente. Así se propone, la modificación del artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación para quedar como sigue: 140 Las personas morales para presentar documentos digitales podrán optar por utilizar su firma electrónica avanzada o bien hacerlo con la firma electrónica avanzada de su representante legal. Se presumirá que los documentos digitales que contengan la firma electrónica avanzada de las personas morales, fueron presentados por el administrador único, el presidente del consejo de administración o la persona o personas, cualquiera que sea el nombre con el que se les designe, que tengan conferida la dirección general, la gerencia general o la administración de la persona moral de que se trate, en el momento de que se presentaron los documentos digitales, salvo prueba en contrario. 141 CONCLUSIONES 1.- El derecho fiscal al tener como uno de sus elementos esenciales a las contribuciones, mismas que tienen como principal objetivo contribuir al gasto público, requiere también de un instrumento de castigo y prevención que su misión fundamental sea la protección de los bienes jurídicos más importantes para la sociedad. Es así como nace el llamado derecho penal fiscal. 2.- Al hablar de derecho penal fiscal, se ha discutido si este es autónomo del derecho penal común o si sólo es parte de él. Sobre este problema, definitivamente no consideramos que el derecho penal fiscal sea autónomo; sino que estimamos que el derecho penal es uno solo, cuya finalidad es la de satisfacer una necesidad jurídica consistente en sancionar toda violación del orden jurídico. Desde luego, cuando el derecho penal se aplica en materias que originalmente corresponden a otras ramas del derecho, éstas imprimen a esa aplicación las características que mas convienen a la finalidad que persiguen, pero ello de ninguna manera es suficiente para hablar de autonomía, es decir, para hablar de diversos derechos penales autónomos, pues en general el derecho penal tutela los bienes fundamentales del individuo, de la colectividad y del Estado y en esos tres aspectos encuadra toda la regulación penal. 3.- Los delitos fiscales no pueden ser de realización culposa; en efecto, en materia penal existe un principio que opera para los delitos culposos llamado numerus clausus lo que significa que única y exclusivamente serán culposos aquellos ilícitos señalados en el artículo 60 del Código Penal Federal. 4.- La presunción legal absoluta prevista en el artículo 19-A delCódigo Fiscal de la Federación sólo aplica a los delitos de Defraudación Fiscal y sus Equiparables previstos en los artículos 108 y 109 del mismo ordenamiento. 142 5.- La presunción aludida aplica sólo para delitos de comisión dolosa, ya que los tipos previstos en los artículos 108 y 109 del Código Fiscal de la Federación no admiten comisión culposa. 6.- Pareciera ser que esta presunción requiere de sujetos activos calificados, ya que sólo a los que tengan el carácter de administrador único, presidente del consejo de administración o quienes tengan conferida la dirección, gerencia o administración de la persona moral, se les podrá aplicar la mencionada presunción encaminada a determinar la responsabilidad de un sujeto activo. 7.- No obstante que la responsabilidad se imputa a las personas señaladas en el párrafo anterior, la tramitación de los datos de creación de la Firma Electrónica Avanzada puede realizarse por cualquiera otra persona diferente a las señaladas que tenga un poder para actos de administración o de dominio. 8.- Se puede deducir que la finalidad del legislador fue encontrar un mecanismo a través del cual se fortalezca la imputación de la responsabilidad a los administradores de las empresas, ya que son a éstos a quienes originalmente les corresponde el cumplimiento de las obligaciones de las personas morales. 9.- En el caso de que un tercero utilizara la Firma Electrónica Avanzada derivado de que el titular de la misma se la haya proporcionado, esto no le exime de responsabilidad a este último, ya que la legislación lo responsabiliza del uso que se haga de dicho instrumento, surgiendo en todo momento la calidad de autor o coautor, según sea el caso. 10.- Hasta el momento no hay elementos técnicos que puedan comprobar la alteración de la Firma Electrónica Avanzada, sin embargo, no podemos descartar que en el futuro se haga mal uso de este instrumento, caso en el cual estaríamos en presencia de una ausencia de conducta y, por ende, de falta de responsabilidad de su titular. 143 11.- Al no admitir prueba en contrario, esta presunción legal absoluta imposibilita el ofrecer pruebas y violenta la defensa del inculpado, por lo que se considera que es inconstitucional, por lo que se recomienda la reforma del artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación que la contiene, para convertirla en una presunción “iuris tantum”, y de esta manera exista la posibilidad de aportar pruebas. 12.- La responsabilidad que importa esta presunción a los administradores de las personas morales es otra más como las contenidas en otros ordenamientos, como la Ley General de Sociedades Mercantiles, la cual contiene diversas disposiciones que establecen que es a los administradores a quienes les corresponde llevar los sistemas de contabilidad de la empresa que se encuentran obligados a presentar un informe anual de los estados financieros a la asamblea de accionistas, disposiciones ambas que implican el conocimiento de las actividades e ingresos de las empresas. 13.- Dicho numeral 19-A del Código Fiscal de la Federación es violatorio de la garantía de audiencia establecida en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, lo cual repercute directamente en la responsabilidad penal del contribuyente cuando se le inicia un procedimiento penal por la comisión del ilícito de defraudación fiscal y sus equiparables. Ahora bien, toda vez que el uso de la referida firma electrónica avanzada puede ser realizado por sujetos ajenos a la administración de una empresa o de la persona física, es incuestionable que el artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación, al restringir su derecho de defensa, viola la indicada garantía constitucional, ya que impide aportar medios de convicción para acreditar que una operación no fue efectuada por el contribuyente. Máxime que no podemos ignorar, que los avances de la cibernética y de las transacciones electrónicas muchas veces han sido superados por la criminalidad cibernética como se advierte hoy en día en los fraudes realizados a través de engaños en la internet, los hurtos de información por los hackers; quienes se 144 introducen indebidamente en las cuentas de los usuarios legítimos para hacerse de un beneficio ilícito. 145 PROPUESTA Sin lugar a dudas la aludida propuesta de modificación del artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación a la luz del derecho penal fiscal, atiende a que desde mi particular punto de vista, dicho numeral es violatorio de la garantía de audiencia establecida en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, lo cual repercute directamente en la responsabilidad penal del contribuyente cuando se le inicia un procedimiento penal por la comisión del ilícito de defraudación fiscal y sus equiparables. Ahora bien, toda vez que el uso de la referida firma electrónica avanzada puede ser realizado por sujetos ajenos a la administración de una empresa o de la persona física, es incuestionable que el artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación, al restringir su derecho de defensa, viola la indicada garantía constitucional, ya que impide aportar medios de convicción para acreditar que una operación no fue efectuada por el contribuyente. Máxime que no podemos ignorar, que los avances de la cibernética y de las transacciones electrónicas muchas veces han sido superados por la criminalidad cibernética como se advierte hoy en día en los fraudes realizados a través de engaños en la internet, los hurtos de información por los hackers; quienes se introducen indebidamente en las cuentas de los usuarios legítimos para hacerse de un beneficio ilícito. A mayor abundamiento, podemos indicar, que el artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos contiene dentro de su texto, entre otras, la garantía de audiencia, la cual se hace consistir entre otros aspectos, en el hecho de dar al indiciado la posibilidad o eventualidad de la defensa, tal garantía comprende la debida citación, el de poder probar y el mantener la igualdad entre las partes. Por su parte, tal como lo han señalado nuestros máximos tribunales de justicia, de la interpretación armónica y sistemática de los artículos 14, párrafo segundo, 16, párrafo primero, 19, párrafo primero, 21, párrafo primero, y 102, apartado A, párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se desprenden, por una 146 parte, el principio del debido proceso legal que implica que al inculpado se le reconozca el derecho a su libertad, y que el Estado sólo podrá privarlo del mismo cuando, existiendo suficientes elementos incriminatorios, y seguido un proceso penal en su contra en el que se respeten las formalidades esenciales del procedimiento, la garantía de audiencia y la de ofrecer pruebas para desvirtuar la imputación correspondiente, el Juez pronuncie sentencia definitiva declarándolo culpable; y por otra, el principio acusatorio, mediante el cual corresponde al Ministerio Público la función persecutoria de los delitos y la obligación (carga) de buscar y presentar las pruebas que acrediten la existencia de éstos, tal y como se desprende de lo dispuesto en el artículo 19, párrafo primero, particularmente cuando previene que el auto de formal prisión deberá expresar "los datos que arroje la averiguación previa, los que deben ser bastantes para comprobar el cuerpo del delito y hacer probable la responsabilidad del acusado"; en el artículo 21, al disponer que "la investigación y persecución de los delitos incumbe al Ministerio Público"; así como en el artículo 102, al disponer que corresponde al Ministerio Público de la Federación la persecución de todos los delitos del orden federal, correspondiéndole buscary presentar las pruebas que acrediten la responsabilidad de éstos. Atendiendo al caso concreto se puede apreciar que el ordenamiento en cuestión –artículo 19-A Código Fiscal de la Federción- no cumple cabalmente con los lineamientos ceñidos en esta garantía individual y deja en un estado de indefensión a los gobernados que se coloquen en el supuesto legal, puesto que en razón de que el legislador determinó absurdamente que el uso de firma electrónica, es responsabilidad absoluta del administrador único, el presidente del consejo de administración o la persona o personas, cualquiera que sea el nombre con el que se les designe, que tengan conferida la dirección general, la gerencia general o la administración de la persona moral de que se trate, en el momento de que se presentaron los documentos digitales; con independencia de si en realidad este acto haya sido realizado por ellos, lo que resulta en una arbitrariedad que se 147 pone de manifiesto, en virtud de la presunción establecida por el diverso numeral 19-A del Código Fiscal de la Federación. Luego, si como lo manifestamos, el precepto impugnado impide a los representantes de las personas morales aportar medios de convicción para acreditar que una determinada operación no fue efectuada por ellos y bajo tales circunstancias los mencionados sujetos asumen la responsabilidad que resulte de las declaraciones que se hubieren grabado en los medios magnéticos aunque no haya sido efectuadas por los mismos, es innegable que se quebranta la garantía de audiencia al no permitírseles ofrecer medios probatorios para desvirtuar el posible uso indebido de la firma electrónica avanzada. Por todo lo anterior, se propone la modificación del artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación para en lo conducente quedar como sigue: “Las personas morales para presentar documentos digitales podrán optar por utilizar su firma electrónica avanzada o bien hacerlo con la firma electrónica avanzada de su representante legal… … Se presumirá que los documentos digitales que contengan la firma electrónica avanzada de las personas morales, fueron presentados por el administrador único, el presidente del consejo de administración o la persona o personas, cualquiera que sea el nombre con el que se les designe, que tengan conferida la dirección general, la gerencia general o la administración de la persona moral de que se trate, en el momento de que se presentaron los documentos digitales, salvo prueba en contrario.” 148 BIBLIOGRAFÍA 1. AGUILAR LÓPEZ, Miguel Ángel. El Delito y la Responsabilidad Penal. Segunda edición. Editorial Porrúa. México. 2006. 2. ARMIENTA CALDERÓN, Gonzalo. 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Conceptos Generales Capítulo Segundo. El Delito de Defraudación Fiscal Equiparable y sus Formas de Comisión Capítulo Tercero. Implicaciones de los Medios Electrónicos en el Delito de Defraudación Fiscal y sus Equiparables Capítulo Cuarto. La Presunción Legal Absoluta Contenida en el Artículo 19-A del Código Fiscal de la Federación y su Repercusión en la Responsabilidad Penal Derivada del Delito de Defraudación Fiscal y sus Equiparables Conclusiones Bibliografía