Vista previa del material en texto
INTRODUCCIÓN A LA SOCIOLOGÍA - SOZZO. INTRODUCCIÓN. Anthony Giddens, “Sociología”. La imaginación sociológica nos permite darnos cuenta de que muchos acontecimientos que parecen preocupar únicamente al individuo en realidad tienen que ver con asuntos más generales. Todas las personas tienen problemas personales (divorcios, desempleo) pero el problema rebasa el nivel de la desesperación personal cuando en una sociedad millones de personas están en la misma situación, y es entonces cuando se convierte en un asunto público que tiene que ver con amplias tendencias sociales. Su decisión personal refleja su posición en el contexto social. El ambiente social del que procedemos tiene mucho que ver con el tipo de decisiones que creemos apropiadas. Esto no significa que nuestro comportamiento está del todo condicionado por el contexto social. Tenemos nuestra propia individualidad y la creamos La sociología puede definirse como el estudio sistemático de las sociedades humanas, prestando especial atención a los modernos sistemas industrializados. Su labor es investigar la conexión que existe entre lo que la sociedad hace con nosotros y lo que hacemos de nosotros mismos. El concepto de estructura social es importante para la sociología y se refiere al hecho de que los contextos sociales de nuestra vida no sólo se componen de una colección aleatoria de acontecimientos y acciones, sino que de diversas maneras, están estructurados o siguen una pauta. Este proceso permanente de construcción y reconstrucción de la vida social se basa en los significados que las personas atribuyen a sus acciones, pero éstas pueden tener consecuencias diferentes a las deseadas. Los sociólogos establecen una clara diferencia entre los propósitos de nuestro comportamiento (lo que pretendemos lograr) y las consecuencias no deseadas del mismo (Ejemplo: educación, reacción y comportamientos de los hijos – medidas de confort social). La tarea de la sociología es estudiar el equilibrio que hay entre la reproducción social (como las sociedades “siguen funcionando” a través del tiempo) y la transformación social (cambios que esta sociedad sufre). La sociología se concibió como un intento de entender los trascendentales cambios ocurridos en las sociedades humanas en los dos o tres últimos siglos. Estos cambios no sólo se han producido a gran escala, sino que también han tenido lugar en los ámbitos más íntimos y personales de la vida de las personas El estudio objetivo y sistemático del comportamiento humano y de la sociedad es un hecho relativamente reciente, cuyos orígenes se remontan a principios del S XIX. El trasfondo de la primera sociología fue el de los cambios arrolladores que trajeron consigo la Revolución francesa de 1789 y la Revolución Industrial en Europa. Una evolución clave fue la utilización de la ciencia en vez de la religión para comprender el mundo. El mundo contemporáneo es completamente diferente al del pasado y la labor de la sociología es ayudarnos a comprender ese mundo y lo que puede que nos aguarde en el futuro. Según sus fundadores, la sociología es una ciencia que conlleva métodos de investigación sistemática y la evolución de teorías a la luz de los datos y de un argumento lógico. Sin embargo, no puede seguir directamente el patrón de las ciencias naturales, ya que existen diferencias fundamentales entre el estudio del comportamiento humano y el de la naturaleza. Las ventajas de estudiar a las personas es que podes hacerles preguntas, la desventaja es que nuestro objeto de estudio, al saber que está siendo estudiado puede consciente o inconscientemente no actuar como lo hace habitualmente. La práctica de la sociología supone la capacidad de pensar de forma imaginativa y de distanciarse de ideas preconcebidas sobre las relaciones sociales. Las políticas prácticas que no se basan en una conciencia fundamentada de las formas de vida de las personas a las que afectan tienen pocas posibilidades de éxito. La investigación sociológica ofrece una ayuda práctica en la evaluación de los resultados de las políticas. Sociología. Guillermina Insaurralde Ciencia es la utilización de métodos sistemáticos de investigación empírica, análisis de datos, elaboración teórica y valoración lógica de argumentos para desarrollar un cuerpo de conocimiento acerca de una determinada materia. La sociología es un objeto de estudio con importantes consecuencias prácticas. Puede contribuir a la crítica y a la reforma práctica de la sociedad de diversas maneras. En primer lugar, una mejor comprensión de un determinado conjunto de circunstancias sociales suele darnos más posibilidades para controlarlas. En segundo lugar, la sociología proporciona los medios para aumentar nuestra sensibilidad cultural, haciendo que las políticas se basen en la conciencia de la diversidad cultural. En tercer lugar, podemos investigar las consecuencias (deseadas y no deseadas) de la implantación de políticas concretas. Finalmente, y puede que esto sea lo más importante, la sociología proporciona autoconocimiento, ofreciendo a los grupos y a los individuos más oportunidades de alterar las condiciones de su propia vida (Asociaciones de autoayuda, movimientos sociales). AUTORES CLÁSICOS Auguste Comte (francés – 1789/1857) Pionero del término “Sociología”, la consideraba la última ciencia por crear, más significativa y compleja de todas. Su fin: Contribuir al bienestar de la humanidad; usando las ciencias para comprender, predecir y controlar el comportamiento humano. Emile Durkheim (francés – 1858/1917) Tuvo una influencia más duradera en la sociología moderna. Criticó a Comte por sus trabajos especulativos y vagos y por no lograr darle a la sociología una base científica. Para ser científica la sociología, decía Emile que debían estudiarse los HECHOS SOCIALES que configuran nuestras acciones individuales (Este era su primer principio). Estudiar la vida social con objetividad (Cuál científico a un objeto). Se basó en el desarrollo de la división del trabajo (para desplazar a la religión del núcleo). Decía que tantos cambios rápidos e intensos producían grandes trastornos en la sociedad, llamando este efecto ANOMIA (Sensación de falta de objetivos y desesperación producida por la moderna vida social) Karl Marx (Alemán – 1818/1883) Contrasta con los dos autores anteriores. Sus obras eran en su mayoría económicas con gran influencia social. Afirmaba que el cambio social estaba inducido por influencias económicas (historia = lucha de clases) “concepción materialista de la historia”. También creía que las transformaciones más importantes estaban vinculadas al desarrollo del capitalismo (sistema de clases). Max Weber (Alemán – 1864/1920) También intentaba comprender el cambio social. Aunque era un fiel seguidor de las teorías Marxistas, rechazaba la concepción materialista de la historia. Sostenía que los factores económicos eran igual de importantes que las ideas y valores sobre el cambio social. Analizó lo que diferenciabala sociedad y la cultura occidentales de otras grandes civilizaciones. Estudió comparativamente la religión con China, India y Oriente Medio. Su conclusión: Ciertos aspectos de la doctrina cristiana tuvieron un papel fundamental en la aparición del capitalismo. Afirmaba que las ideas y valores culturales ayudan a que se constituya una nueva sociedad y conforman nuestras acciones individuales. Calificaba como los factores más importantes que el capitalismo en la naturaleza de las sociedades modernas a la ciencia (conformó la tecnología moderna) y a la burocracia (única forma de organizar eficazmente a grupos numerosos de personas). AUTORES RECIENTES Michel Foucault (Alemán – 1926/1984) Estudio de burocracia: desarrollo de prisiones, hospitales, escuelas, sexualidad y el “yo”. (El amor romántico no siempre existió. Creado por procesos de desarrollo social). Sociología. Guillermina Insaurralde Para la sociedad el estudio del poder es de crucial importancia. Foucault se basó entre otros en Marx y Weber. Para él, las sociedades capitalistas tienden a destruir el orden moral del que dependen. Jürgen Habermas (Alemán – 1929/Actualidad) En la sociedad en la que vivimos el crecimiento económico suele ser lo más importante, pero esta situación hace que la vida cotidiana no tenga sentido. Este autor retoma el concepto durkheimiano de anomia de forma novedosa. Wright Mills, Charles, “La imaginación sociológica”. Hoy en día los hombres se encuentran con una sensación de estar atrapados en una serie de engaños, donde no pueden vencer sus dificultades. Ni la vida de un individuo ni la historia de una sociedad pueden entenderse sin entender ambas cosas. En esta edad del dato la información domina con frecuencia la atención del hombre y rebasa su capacidad para asimilarla. No son sólo destrezas intelectuales lo que necesitan, aunque muchas veces la lucha para conseguirlas agota su limitada energía moral. Lo que necesitan, y lo que ellos sienten que necesitan, es imaginación sociológica, una cualidad mental que les ayude a usar la información y a desarrollar la razón para conseguir recapitulaciones lúcidas de lo que ocurre en el mundo y de lo que quizás está ocurriendo dentro de ellos. La imaginación sociológica permite a su poseedor comprender el escenario histórico más amplio en cuanto a su significado para la vida interior y para la trayectoria exterior de diversidad de individuos. El malestar personal de los individuos se enfoca sobre inquietudes explícitas y la indiferencia de los públicos se convierte en interés por las cuestiones públicas. En nuestro tiempo hemos llegado a saber que los límites de la “naturaleza humana” son espantosamente dilatados. La imaginación sociológica nos permite captar la historia y la biografía y la relación entre ambas dentro de la sociedad. Esa es su tarea y su promesa, y reconocerlas es la señal del analista social clásico. Ningún estudio social que no vuelva a los problemas de la biografía, de la historia y de sus intersecciones dentro de la sociedad, ha terminado su jornada intelectual. La distinción más fructuosa con que opera la imaginación sociológica es la que hace entre “las inquietudes personales del medio” y “los problemas públicos de la estructura social”. Una inquietud es un asunto privado: los valores amados por un individuo le parecen a éste que están amenazados. Los problemas se relacionan con materias que trascienden del ambiente local del individuo y del ámbito de su vida interior. Cuando la gente estima una tabla de valores y no advierte ninguna amenaza contra ellos, experimenta bienestar. Cuando estima unos valores y advierte que están amenazados, experimenta una crisis, ya como inquietud personal, ya como problema público. Y si ello afecta a todos sus valores, experimenta la amenaza total del pánico. Pero supongamos que la gente no sienta estimación por ningún valor ni perciba ninguna amenaza. Ésta es la experiencia de la indiferencia, la cual, si parece afectar a todos los valores, se convierte en apatía. Supongamos, en fin, que no sienta estimación por ningún valor, pero que, no obstante, perciba agudamente una amenaza. Esta es la experiencia del malestar. Sociología. Guillermina Insaurralde MÓDULO 1 Hobsbawn, Eric: “La Era de las Revoluciones” El texto de Hobsbawn tiene como finalidad introducirnos en el contexto histórico, el marco donde comienza a desarrollarse el análisis sociológico de vida humana. Para ello analiza los dos momentos históricos que se desarrollaron durante la etapa de surgimiento de la sociología y que propiciaron el surgimiento de la misma: La Revolución Francesa y La Revolución Industrial. La mayoría de los autores y pensadores sociológicos han pensado que toda revolución implica, una transformación que pone fin a una etapa social de la cual emerge una nueva etapa evolutiva y superior. Esto es lo que se denomina el sentido teleológico de la revolución: toda revolución tiene un fin en mente, cambiar el estado de cosas imperante por otro nuevo. Características del mundo antes de 1780-1790. Lo primero que podemos decir acerca del mundo en aquellos tiempos es que era a la vez mucho más pequeño y mucho más grande que el nuestro. Era mucho más pequeño geográficamente, porque incluso los hombres más cultos sólo conocían algunas partes del mundo. No se conocía al mundo como se lo conoce hoy (aunque ya se conocían los contornos continentales y gran parte de los océanos y mares). No solamente era más pequeño geográficamente sino también demográficamente. Pero también la humanidad era más pequeña: los europeos, en su conjunto eran más bajos y más delgados que ahora (lo que no quiere decir que fuesen más débiles, sino todo lo contrario). Pero si en muchos aspectos el mundo era mucho más pequeño que el actual, la incertidumbre en las comunicaciones lo hacía, en la práctica, mucho más pequeño todavía. Se destacaba fundamentalmente el transporte por vía acuática por su rapidez (si los vientos eran favorables por supuesto). Por lo tanto vivir cerca de un puerto era vivir cerca del mundo. La mayoría de la gente vivía y moría en la misma región a no ser que por cuestiones militares o excepcionales debieran verse desplazados. El nuevo mundo era desconocido para el grueso de la gente, salvo para los agentes del gobierno. La mayoría de las noticias llegaba por medio de los viajeros y aventureros, ya que no había gran cantidad de periódicos y, en muchos casos, la gente no sabía ni leer. El mundo anterior a 1789 era preponderantemente rural, gran parte de la población era campesina. La palabra urbana sólo podía aplicarse, quizás, a las dos ciudades más grandes (por el número de población, no por la extensión superficial): Londres con casi un millón de habitantes y París con casi medio millón. El problema agrario era, por eso, fundamental en 1789: la tierra y la renta de la misma era la única fuentede ingresos. El eje de este problema era la relación entre quienes poseían la tierra y quienes la cultivaban, entre los que producían riqueza y los que la acumulaban (siervos y nobles). Los siervos vivían y cultivaban una pequeña parcela de tierra del señor feudal, este los dejaba vivir allí y, a cambio de protección, estos debían darle lo producido. Su falta de libertad era tan grande que poco difería de la esclavitud. Por lo tanto, el señor característico de las zonas rurales era un noble propietario de grandes haciendas, cuyas extensiones eran vertiginosas y que explotaba a sus siervos en base al contrato de vasallaje. La estructura era muy similar en toda Europa hacia finales del s. XVII. Campesinos siervos y señores feudales, propietarios de las tierras e integrantes de la clase dirigente (la condición de noble o hidalgo era inconcebible sin una gran propiedad). Sin embargo, estos campesinos eran económicamente libres. Ya hacia 1789 la mayoría arrendaba la tierra del señor feudal y algunos eran propietarios debiendo pagar altísimas cargas impositivas y una serie de obligaciones con respecto del señor feudal local. Sociología. Guillermina Insaurralde La agricultura era tradicional y asombrosamente ineficiente en gran parte de toda Europa. Sus productos seguían siendo los más tradicionales (trigo, cebada, avena, ganado vacuno y lanar, algunas verduras y frutas, entre otros). Puede decirse que la única manifestación incipiente de la producción industrial eran los pequeños artesanos que producían manufacturas, algunos eran también pequeños campesinos que tejían o realizaban ese tipo de actividades. También existían los mercaderes que compraban la manufactura a los artesanos para venderlos luego en los grandes mercados. Pero el típico industrial aún no se había inventado, aún no había nacido. A excepción de Gran Bretaña, que había hecho su revolución política en el s. XVII, el resto de la Europa continental estaban regidos por las monarquías absolutas. Los monarcas hereditarios por la gracia de Dios encabezaban las jerarquías de nobles terratenientes y eran sostenidas por el apoyo de la Iglesia. LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. La Revolución Industrial significó una ruptura del orden feudal, o mejor dicho, del modo de producción feudal (basado en las relaciones de parentesco, la producción en pequeñas aldeas, etc.). Se trató de un período de gran convulsión y transformaciones vertiginosas que generó una gran incertidumbre y ansiedad en la gente de la época. Esa incertidumbre se cristaliza en esfuerzos por explicar qué era lo que estaba ocurriendo en la sociedad (tarea que llevaran a cabo los todavía no denominados sociólogos). La sociología surgirá como una de esas reacciones que intentarán explicar el porqué de los cambios que se producían y tratar de predecir lo que pasaría en el futuro. En otras palabras, los primeros pensadores sociológicos trataran de explicar el porqué de los sucesos que se daban a su alrededor. Por un lado estaban los que rechazaban esos cambios (señores feudales, la iglesia, los príncipes, etc.), por otro lado estaban quienes se mostraban a favor del cambio de cosas (la ascendiente clase burguesa). Si bien se data a la revolución industrial entre los años 1980-1989, la revolución misma, sus raíces se remontan mucho tiempo atrás. Esta datación a finales del s. XVII es con fines prácticos más que empíricos; lo mismo ocurre cuando se dice que la revolución surge a partir del invento de la máquina a vapor (cosa que ya existía en la época medieval aunque con características distintas). Lo que nos debe quedar bien claro es que las revoluciones no se dan porque sí, no surgen de la nada, sino que son el resultado de una serie de causas y efectos anteriores a su explosión violenta que la hacen posible y la impulsan. Durante la Revolución industrial se producirán los hechos de mayor importancia que se produjeron son: *Surgimiento de la clase trabajadora como nuevo actor social, en reemplazo de la vieja servidumbre; y la clase burguesa en reemplazo de los nobles o señores feudales. *Cambio en las relaciones de producción: relaciones asalariadas por relaciones de servidumbre *Aparición del trabajador como sujeto libre que ya no necesitará de que su señor lo mantenga y lo proteja, dado que posee su fuerza laboral como principal medio de vida. *Aparición del a propiedad privada de los medios de producción y nuevos tipos de propiedad (propiedad industrial, propiedad financiera, etc.) en reemplazo de la propiedad territorial feudal. *Aparece la idea de la propiedad como derecho al que todos pueden acceder. *Conformación de grandes urbes o ciudades, explosión demográfica (aumento de la población) con el correlativo problema de los delitos, los pobres, la falta de alimento, habitación, etc. Lo que hay que tener bien en cuenta es que los cambios no sólo fueron económicos sino que afectaron amplios aspectos de la vida, la cual ya no volvería a ser como antes. Como decíamos anteriormente, la Revolución Industrial existía ya en Inglaterra antes de que se le pusiera ese Sociología. Guillermina Insaurralde nombre. Hacía 1820 los socialistas ingleses y franceses lo inventaron en analogía con el de Revolución Francesa. En realidad, la Revolución Industrial estalló antes de la “toma de la Bastilla” entre 1780 y 1790. Esta época es tomada como el salto en que por primera vez en la historia se desencadena de forma abrupta el potencial productivo de la humanidad (es lo que los economistas denominan “el despegue” –take off- al crecimiento autosostenido). Sin embargo, como dijimos anteriormente, ese despegue no fue producto espontáneo e independiente. Su prehistoria puede remontarse, según de que historiador se trate al año 1000, sino antes. Lo que pasa es que desde el s. XVIII el proceso latente se hace tan acelerado que los antiguos historiadores tendían a atribuir la fecha de la revolución la fecha inicial de 1760 y más tarde 1780. Fue probablemente el acontecimiento más importante de la historia del mundo desde la invención de la agricultura y las ciudades. Y lo inició Inglaterra, lo cual evidentemente no fue fortuito. El adelanto de Inglaterra en este sentido no se debía a una superioridad científica o técnica (en las ciencias naturales los franceses superaban ampliamente a los ingleses, la revolución francesa asentuará esta diferencia en el resto de las ciencias: las matemáticas, la física, etc.). Además, los franceses realizaban inventos más originales que los ingleses; un ejemplo es el telar Jacquard. Los alemanes, por su parte, también superaban a los Ingleses en cuanto a ecuación técnica en las escuelas. Pero, por fortuna, eran necesarios pocos refinamientos intelectuales para hacer la Revolución industrial. Hasta su máquina más científica: la máquina a vapor no requería más conocimientos técnicos y científicos que los básicos en esa época. La verdadera máquina a vapor será desarrollada por un francés hacia 1820.Lo que posibilitó que en Inglaterra se desarrollara primero la revolución fueron sus condiciones legales. Hacía ya más de un siglo que habían derrocado al último rey y lo habían procesado y ejecutado. Las trabas del feudalismo y la monarquía absoluta ya habían sido superadas. Muchos fueron los factores que desencadenaron la gran revolución industrial en Inglaterra, mucho antes de que se produjera la revolución francesa; destacaremos alguno de los más importantes: ❖ La liberación de los siervos del contrato de vasallaje (sistema de producción agrícola muy primitivo y con grandes desventajas, porque se refería a pequeñas extensiones de tierra –las que resultaban improductivas al ser trabajadas de ese modo-). Esta “liberación” de los siervos produjo lo que la revolución necesitaba en la ciudad: trabajadores sin otra cosa que ofrecer que no sea su fuerza de trabajo. ❖ El incremento de la población acelerado y su aglomeración en las ciudades gracias a los adelantos en medicina, lo que trajo aparejado un aumento en la demanda de alimentos, vestimenta, techo, etc. Esto hizo impacto sobre los señores feudales, que vieron en el cultivo de la lana y la agricultura intensificada la posibilidad de aumentar sus ganancias en lugar de las pobres rentas que percibían de los campesinos –antiguos siervos-. ❖ La apertura de nuevos mercados gracias al comercio ultramarino donde se podían introducir manufacturas y de donde se podían extraer materias primas a bajo costo, sobre todo en las colonias americanas del sur (Latinoamérica). ❖ La creciente industria del algodón basada en la producción de los esclavos en las colonias africanas y de Norteamérica que proveía de algodón a bajos costos gracias a la producción esclavista. ❖ Los adelantos tecnológicos como el hilar, los usos mecánicos y, más tarde los poderosos telares que aceleraron el proceso de producción. “Si las bases de la economía mundial se formaron gracias a la Revolución Inglesa, la política y la ideología del mundo como hoy lo conocemos se formaron gracias a la Revolución Francesa.” Lo que debe quedar en claro de estos dos procesos históricos (uno en lo político y el otro en lo económico) es que ambos inauguran la modernidad. Es a partir de aquí que nacerán los verdaderos sociólogos (aunque claro, no con ese nombre al principio): Marx, Durkheim, Webber, etc. Sociología. Guillermina Insaurralde LA REVOLUCIÓN FRANCESA. Hechos importantes a destacar: ❖ La toma de la bastilla como hecho simbólico dirigido contra el poder arbitrario del rey. ❖ La abolición del feudalismo. ❖ La pérdida del poder de la Iglesia. ❖ La Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Esto es, los derechos y garantías de los que gozan los hombres frente al soberano. Se trata de una declaración universal porque tiene vocación expansionista (no sólo buscaba surtir efecto sobre Francia). ❖ Surgimiento de la República Democrática en oposición a la Monarquía Absoluta (división del poder frente a la concentración el mismo en la figura del rey). ❖ Nacimiento del derecho moderno a través del Código Civil de Napoleón. Podemos ver un claro efecto social en esto dado que el derecho civil francés permitía el divorcio, y en el primer año de sancionado el código se produjeron miles de divorcios. La Revolución Francesa fue un proceso social y político que se desarrolló en Francia entre 1789 y 1799 cuyas principales consecuencias fueron la abolición de la monarquía absoluta y la proclamación de la República, eliminando las bases económicas y sociales del Antiguo Régimen. Si bien la organización política de Francia osciló entre república, imperio y monarquía durante 75 años después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país. Muchos factores influyeron en la Revolución. Hasta cierto punto el régimen monárquico sucumbió a su propia rigidez en un mundo cambiante; también influyeron el surgimiento de una clase burguesa (que cobraba cada vez mayor relevancia), el descontento de las clases más bajas y, no menos importante, la expansión de las nuevas ideas liberales que surgieron en esta época y que se conocen como «La Ilustración». Las causas de la Revolución incluyen: *El auge de la burguesía, con un poder económico cada vez mayor, desempeñando un papel fundamental en la economía de la época. *El odio contra el absolutismo monárquico. *El resentimiento contra el sistema feudal por parte de la emergente clase burguesa y de las clases populares. *La aparición de nuevas ideas «Periodo de Ilustración» tales como las expuestas por Voltaire, Rousseau o Montesquieu, como lo eran: o La libertad o La fraternidad o La igualdad o El rechazo a una sociedad dividida o La separación de poderes del estado Estas causas fueron rompiendo el prestigio de las instituciones del Antiguo Régimen y ayudaron a su derrumbe. El 14 de julio el pueblo de París respaldó en las calles a sus representantes y, ante el temor de que las tropas reales los detuvieran, asaltaron la fortaleza de la Bastilla, símbolo del absolutismo monárquico pero también punto estratégico del plan de represión de Luis XVI, pues sus cañones apuntaban a los barrios obreros. Tras cuatro horas de combate, los insurgentes tomaron la prisión, matando a su gobernador, el Marqués Bernard de Launay. La Bastilla se convirtió en un potente símbolo de todo lo que resultaba despreciable en el antiguo régimen. Retornando al Ayuntamiento, la multitud acusó al Alcalde Jacques de Flessilles de traición, siendo ejecutado. La Revolución se fue extendiendo por ciudades y pueblos, creándose nuevos ayuntamientos que no reconocían Sociología. Guillermina Insaurralde http://es.wikipedia.org/wiki/Voltaire http://es.wikipedia.org/wiki/Jean-Jacques_Rousseau http://es.wikipedia.org/wiki/Montesquieu http://es.wikipedia.org/wiki/Bernard-Ren%C3%A9_Jordan_de_Launay otra autoridad que la Asamblea Nacional. Los campesinos dejaron de pagar impuestos y destruyeron castillos y todo lo que simbolizara al feudalismo. La Asamblea Nacional, actuando detrás de los nuevos acontecimientos, suprimió por ley las servidumbres personales (abolición del feudalismo), los diezmos, y las justicias señoriales, que ya habían suprimidos de hecho por el campesinado, instaurando la igualdad ante el impuesto, ante penas y en el acceso a cargos públicos. La insurrección y el espíritu de poder popular siguieron extendiéndose por toda Francia. En las áreas rurales se llevaron a cabo actos de quema de títulos sobre tierras, y varios castillos y palacios fueron atacados. Esta insurrección agraria se conoce como «La Grand Peur» (el terror). La abolición del feudalismo. El 4 de agosto de 1789, en la llamada "Noche de la locura", la Asamblea Nacional abolióel feudalismo, eliminando las prebendas que recibía el Primer Estado (el clero) y los derechos señoriales del Segundo Estado (los nobles). En cuestión de horas, los nobles, el clero, las provincias, ciudades, pueblos y compañías perdieron sus privilegios. El curso de los acontecimientos estaba ya marcado, si bien llevó cuatro años la implantación del nuevo proceso que cambió todo el curso de la historia... Pérdida de poder de la Iglesia. La Revolución originó un masivo traspaso de poder de la Iglesia al Estado. En 1790 se eliminó la autoridad de la Iglesia para imponer impuestos sobre las cosechas, se eliminaron también los privilegios del clero y se confiscaron los bienes de la Iglesia (bajo el Antiguo Régimen la Iglesia era el mayor terrateniente del país). Robert, Nisbet: “Las dos revoluciones” Una idea-elemento para considerarse como tal debe cumplir con las siguientes condiciones. La primera de ellas es la generalidad, es decir, las ideas deben haber sido tratadas en profundidad por una cantidad considerable de personas calificadas en un determinado momento, contexto, período; y no pertenecer a un solo individuo. La segunda es que deben tener continuidad, deben estar presentes a lo largo de todo el período en cuestión y ser importantes más allá del contexto en el que estén. La tercera condición es que deben ser distintivas, deben tener algo que permita identificar a una disciplina y diferenciarla de otra. En cuarto lugar deben ser ideas, es decir, ser una perspectiva donde todo forma una unidad. Los componentes de las ideas-elementos a lo largo del siglo XIX fueron: comunidad, autoridad, status, lo sagrado y la alineación. La Comunidad abarca, no solo a las personas que habitan el territorio local y comparten las mismas normas de vida, sino que abarca el sector religioso, el trabajo, la cultura y la familia. Se refiere a los lazos sociales profundos que garantizan plenitud y continuidad. La Autoridad es la estructura, el orden interno, la base de una asociación que tiene valor, es decir, que es respetada por cada uno de los integrantes de una sociedad. Esto generalmente se debe a que es fiel a una causa, o que desempeñó correctamente sus funciones en la sociedad o porque la sociedad es fiel a una tradición entonces la respeta, la legitima. El Status es la posición social en que se encuentran los actores de una sociedad, es decir, cada status está acompañado de un rol o un papel en la sociedad. Lo Sagrado incluye todas las explicaciones de carácter no racional acerca de las cosas, también incluye los rituales y las conductas religiosas que deben seguir los ciudadanos. La Alineación es una perspectiva histórica, que muestra al hombre fuera de sí cuando rompe los vínculos con la comunidad y la moral de la misma. En el siglo XIX se deja de lado el orden piramidal, en donde los privilegios eran para la monarquía y para el clero, y se pasa a una sociedad en donde la burguesía tiene el poder, donde el desarrollo personal prima, al igual que el Sociología. Guillermina Insaurralde uso del capital, y aparece entonces la democracia revolucionaria, los golpes del industrialismo y el nacimiento del proletariado. Esto es la consecuencia de los dos grandes hitos dentro de la historia de la humanidad: la Revolución Industrial y la Revolución Francesa. A partir de aquí comienza el análisis de las corrientes ideológicas: el Liberalismo, el Radicalismo y el Conservadurismo, con respecto a sus posiciones acerca de las Revoluciones y sus consecuencias. La reacción del tradicionalismo contra la razón analítica, del comunismo contra el individualismo, y de lo no racional contra lo puramente racional. El liberalismo se caracteriza por la devoción que tiene el hombre hacia sí mismo, es decir devoción por el individuo, por sus derechos civiles, políticos, sociales. Se basa en la autonomía individual a diferencia del conservadurismo, el cual se basa en la tradición y del radicalismo, que se sostiene en el uso del poder. El Radicalismo, entonces, apuesta a la conquista, a la purificación y al uso ilimitado del poder político como herramienta para lograr la rehabilitación del hombre y de las instituciones. También sostiene la creación de un nuevo orden social a diferencia del Conservadurismo que se horroriza ante la más mínima posibilidad de cambio. El radicalismo se opone al Conservadurismo no sólo en ese aspecto, sino que denuncia las tiranías y desigualdades para con el hombre que acontecieron durante el régimen conservador. El Conservadurismo apoya esencialmente la tradición medieval e insiste en los valores de la comunidad, el parentesco, la jerarquía, la autoridad y la religión, está totalmente en contra de la posibilidad existencial de otras corrientes ideológicas. Está a favor de “el orden legado por la historia”. A diferencia de estas dos corrientes el liberalismo opta por estar a favor del derecho natural, la ley natural y la razón independiente sobre la tradición, la sociedad y las instituciones. Podemos decir que cada una de las ideologías tomaron la Revolución Industrial desde un punto de vista distinto: para los radicales era la base indispensable para la libertad, para los liberales era el progreso consecuente de la caída del antiguo régimen, y para los conservadores significó la caída de la cultura, como consecuencia de su difusión en las masas, y la degradación de la tradición, es decir, estaban en contra de la revolución. Desde diferentes perspectivas, las tres ideologías encararon los mismos temas: la situación de la clase trabajadora, la transformación de la propiedad, la ciudad industrial, la tecnología y el sistema fabril. Para los conservadores y para los radicales se produjo la degradación de la clase obrera, de los trabajadores, ya que a lo largo del siglo XIX los privaron de la posibilidad de agruparse en gremios y así poder tener algún tipo de protección contra los abusos de los patrones. También coinciden en que fue totalmente nefasto privarlos de la familia y la aldea, característica fundamental del nuevo orden. A esto el liberalismo, ideología claramente dominante luego de darse la Revolución Industrial, se justificaba en las ideas iluministas, en la confianza que tenían en que el progreso individual era consecuencia de la ruptura con el antiguo régimen, y que cada uno tenía lo que tenía porque se lo ganaba. Marx, radical, decía que era una cultura totalmente egoísta. Otros opinaban que era una nueva forma de esclavitud. Con respecto a lo que el liberalismo proponía como nuevo sistema existe una oposición marcada por el radicalismo y por el conservadurismo. Ambos odiaban la propiedad industrial a gran escala, la propiedad impersonal representada por acciones que se compraban en la bolsa. Estas dos ideologías coincidían con que este nuevo sistema no inspiraba lealtad ni llevaba a la estabilidad. Desconfiaban por igual del capital industrial y del financiero, pero luego los radicalescomenzaron a considerar la posibilidad de que esta nueva forma de propiedad era un paso necesario para la evolución hacia el socialismo. Pensaron que todo terminaría con la liquidación revolucionaria de la propiedad privada y que si ésta era pública o privada no los afectaba. A todo esto, los conservadores pensaban que la propiedad privada era ver a la tierra como un objeto de ambición y de avaricia. Entonces no todo es negro o blanco, sino que hay grises; es decir, que los radicales también compartían algunos puntos de vista del liberalismo, a diferencia de los conservadores que repudiaban la Revolución y sus consecuencias. Estos últimos rechazaron por completo estas ideas, ya que consideraban que “toda evolución de Sociología. Guillermina Insaurralde esa naturaleza industrial de masas constituía un apartamiento continuo de las virtudes superiores de la sociedad feudal cristiana” Los socialistas (corriente dentro del radicalismo), aceptaron el capitalismo (parte fundamental del liberalismo, el libre cambio), ya que lo consideraban necesario para dar un paso al futuro, es decir, necesario para el progreso. También apreciaban la tecnología, la organización y el urbanismo. En realidad al principio los conservadores y los radicales sentían el mismo desprecio por el urbanismo. Había nostalgia por lo rural. Pero posteriormente los segundos comenzaron a aceptarlo, lo cual se ve reflejado en “el ordenamiento típicamente urbano de valores que vemos en el pensamiento radical”. Marx, por ejemplo, consideró al urbanismo como algo necesario en la futura sociedad socialista. Los conservadores decían que es en este contexto donde el hombre alcanza su mayor grado de salvajismo y brutalidad, mecanizándose. Con el desarrollo del librecambio los centros industriales se especializaron en la producción de manufacturas industriales, en la creación de nuevas tecnologías y en la acumulación del capital. Con respecto a la tecnología y al sistema fabril, tanto los conservadores como los radicales fueron testigos de que la situación había cambiado no solo para los varones, sino que ahora los niños y las mujeres también estaban inmersos como un engranaje más en la máquina capitalista. Es decir, se produjo “la liberación de las energías productivas del hombre de los límites impuestos por la naturaleza o la sociedad tradicional”. Las malas condiciones de trabajo, los salarios bajos, las jornadas de catorce horas llevaron a grandes enfrentamientos entre los dueños de las fábricas y el proletariado. Esto es un reflejo en pequeño de lo que fueron los enfrentamientos entre radicales y liberales. Marx pensó que las máquinas eran una nueva forma de esclavitud y una manifestación de la alienación del trabajo, igualmente, estableció esta relación más allá de la máquina, ya que lo relaciona con la propiedad privada. Los conservadores desconfiaron de la máquina, de la tecnología y del sistema fabril, ya que lo veían como una amenaza a los campesinos y artesanos, a la comunidad local. Decían que todo ayudaba a desmoralizar al hombre. “Todos sus esfuerzos, adhesiones, opiniones, se vuelven hacia los mecanismos y adquieren carácter mecánico”. Concluiría el trabajo diciendo que la Revolución industrial (junto con la Revolución Francesa) trajo grandes cambios a nivel económico, político y social. El Liberalismo fue la ideología imperante, quien apuntaba a una emancipación completa de las ataduras del antiguo régimen que impedían el progreso. El Conservadurismo se opone a la Revolución y no acepta que la situación ha cambiado, que las tradiciones son casi olvidadas por una sociedad que en lo único que piensa es en el libre cambio y el beneficio personal. El Radicalismo, al comienzo, no sabe con certeza si los cambios traídos por la Revolución Industrial son buenos o malos. Luego acepta el capitalismo de una forma reservada, ya que piensa que cuando el sistema caiga va a surgir un nuevo tipo de sociedad: el socialismo. El Estado en poder de los trabajadores, procurará eliminar las diferencias de clase y propiedad privada que se habían originado durante el capitalismo. La revolución política de Francia tuvo emisarios y discípulos diligentes que hicieron de ella la primera gran revolución ideología de la historia de occidente. La declaración de los derechos del hombre, la naturaleza insólita de las leyes aprobadas entre 1789 y 1795, leyes que abarcaron todos los aspectos de la estructura social francesa fueron suficientes para garantizar a la revolución una suerte de milenarismo que habría de convertirla en el acontecimiento más conturbado de la historia política e intelectual de Francia. La palabra democracia se remonta directamente en su forma moderna a la revolución francesa. Esta fue la primera revolución profundamente ideológica. A pocos meses del comienzo de la revolución los principios morales ya reclamaban atención y a medida que ella progresaba fueron ocupando toda la escena. El aspecto ideológico es bastante notorio en la declaración de los derechos del hombre y en los primeros debates relativos al sitio que debía ocupar la religión. Sociología. Guillermina Insaurralde La revolución contribuyó a promover en Europa occidental las actitudes mentales acerca del bien y del mal en la política, reservadas antes a la religión y a la demonología. La política se volvió entonces una forma de vida intelectual y moral. La declaración de los derechos del hombre especifica con claridad que “la fuente de toda soberanía es esencialmente la nación, nadie, ningún individuo puede ejercer autoridad alguna que no proceda en claros términos de ella”. Y más adelante “la ley es la expresión de la voluntad general”. Donde todos los ciudadanos tienen derecho a participar en su creación, ya sea personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser igual para todos. En estos términos aparece redactada gran parte de la legislación específica de la revolución. Una ley que lleva fecha del 12 al 17 de marzo de 1791, abolía para siempre los aborrecidos gremios y corporaciones, inaugurando la libertad del trabajo. Esta ley fue seguida por la famosa loi le chapelier del 14 al 17 de junio, que no solo confirma la abolición de los gremios, sino que prohibía el establecimiento de cualquier forma análoga de asociación. Las asambleas democráticas adquirían así, de golpe, una magnitud de poder que los reyes supuestamente absolutos no habían logrado jamos a pesar de sus esfuerzos. Un estado “verdaderamente libre” no debe soportar en su seno ninguna corporación. Las sociedades de beneficencia y las asociaciones de ayuda mutua fueron declaradas ilegales o al menos sospechosas. La familia experimentó también un profundo cambio en la legislación revolucionaria. Los legisladores revolucionarios se encontraron, que las costumbres patriarcales y la indisolubilidad del lazo matrimonial “eran contraria a la naturalezay a la razón”. Una ley de 1792 designaba al matrimonio como contrato civil y establecía diversos motivos que justificaban el divorcio. Tales medidas se apoyaban invariablemente en la ley natural. Se establecieron estrictas limitaciones al poder paterno y en todos los casos la autoridad del padre cesaba cuando los hijos alcanzaban la mayoría de edad legal. En 1793 esta se fijó en los 21 años. El gobierno decretó la inclusión de los hijos ilegítimos en los asuntos relativos a herencia familiar. Los legisladores sostenían que dentro de la familia y en cualquier otro medio deberían prevalecer los ideales de igualdad y los derechos individuales. Concebían a la república como una pequeña familia y prohibieron al padre ejercer en ella una autoridad “monárquica”. Las relaciones entre las familias y sus dependientes domésticos eran establecidas sobre una base contractual. Antes de la revolución la costumbre y la ley habían alentado a un sistema de herencia por el cual las fincas grandes y pequeñas tendían a ser preservadas intactas y permanecían de generación en generación, ahora la propiedad pertenecía a los miembros individuales de la familia, el gobierno proclamaba el portage forse, mediante cual el padre estaba obligado por ley a legar partes iguales de la propiedad a sus hijos. Al limitar la libertad testamentaria del padre y formar una división igualitaria de la propiedad, la solidaridad económica de la familia se debilitaba. Otra expresión del esfuerzo por liberar a los individuos de las antiguas autoridades es el control de la educación asumida por el gobierno en lugar de la familia a partir de 1793. Con anterioridad la educación primera era un quehacer conjunto de la familia y la iglesia, las universidades francesas eran instituciones eclesiásticas semiautónomas. Los sucesivos gobiernos revolucionarios que creían que “después del pan la educación es la necesidad primera del pueblo”, adoptaron muchas medidas dirigidas a centralizarla y a extenderla instituyéndola como un deber político. La religión también fue profundamente afectada, aquí el lazo entre el iluminismo y la revolución es quizá el más claro de todos. El estado no ha sido hecho para la religión. La religión es para el estado. Cuando estalló la revolución no existía un deseo manifiesto de abolir el cristianismo, pero sí de regularlo por completo. El golpe más rotundo fue la cosificación de las propiedades pertenecientes a la iglesia. Si contemplamos ambas revoluciones desde el punto de vista de los procesos más amplios y fundamentales que tienen en común, encontramos tres: Individualización: En el mundo moderno, la historia parece apuntar claramente hacia la separación de los individuos de las estructuras comunales y corporativas. Algunas personas ven a esta separación en términos progresistas de una liberación. Otros ven en ellos el surgimiento de un nuevo tipo de sociedad, donde el egoísmo moral y el atomismo social son las cualidades dominantes. El individuo era el heredero del desarrollo histórico, no el gremio, el empresario, no la clase o el estado sino el ciudadano, la razón de ser individual. No la tradición litúrgica o corporativa sino la razón individual. Cada vez más podemos ver a la sociedad como unidades separadas de una población más que como una parte de un sistema orgánico. Sociología. Guillermina Insaurralde Abstracción: Esto atañe en primer lugar los valores morales, el honor, la lealtad, la amistad y el decoro se originaron como valores en los contextos muy particularizados de la localidad y el rango. Ahora experimentaron profundas alteraciones los contextos en los cuales habían comunicado su significado y habían servido de orientación durante siglos al pensamiento y la conducta humanos. Muchos de estos valores habían dependido, para su concreción, de la experiencia directa del hombre en la naturaleza (de sus ritmos y ciclos de crecimiento y decadencia, de frio y de calor, de luz y de sombra). Ahora, un sistema tecnológico del pensamiento y la conducta comenzaba a interponerse entre el hombre y el hábitat natural directo. Otros valores habían dependido de los lazos del patriarcalismo. Ahora esos valores se volvían abstractos, eran desplazados de lo particular y de lo concreto. También esto podría representar el progreso para muchos y una declinación cultural para otros. Generalización: Desde la familia y la comunidad local las ideas se han extendido en nuestra época a la nación la democracia, la visión de un orden internacional futuro. Los hombres ya no ven en sus congéneres meros individuos particulares, sino más bien miembro de un agregado general o clase. La democracia revolucionaria hizo en una esfera política, lo que la revolución industria en la economía, en cada caso el particularismo del antiguo orden desapareció con su localismo. Bierstedt, Robert :“El pensamiento Sociológico en el siglo XVIII” En el siglo XVIII no había sociología, como tal, porque la palabra misma no existía, no se la acuñó hasta el siglo siguiente (Auguste Comte). La sociología tiene una historia breve, pero larguísimo pasado. Puede asegurarse que desde la aureola de la razón, la inquieta y curiosa mente humana se interrogó sobre el hombre y sus sociedades. Aunque ninguna época histórica estuvo exenta de especulaciones sociológicas y pocos periodos produjeron tanta como en el siglo XVIII. En el siglo XVIII los pensadores sociales fueron en gran medida filósofos morales y no científicos sociales: no les interesaba el estudio de la sociedad por si misma sino su reforma en beneficio de la humanidad. Estos filósofos eran hombres de razón y de ilustración, sus virtudes eran el escepticismo, el naturalismo, el humanismo, la tolerancia y la libertad del pensamiento. Ideas de la Ilustración. Cuatro proposiciones: o El reemplazo de lo sobrenatural por el natural, de la religión por la ciencia, de los decretos divinos por la ley natural, y de los sacerdotes por los filósofos. o La exaltación de la razón guiada por la experiencia como instrumento que habrá de resolver todos los problemas sociales políticos y aún religiosos. o La creencia de la perfectibilidad del hombre y de la sociedad. Y en consecuencia en el progreso de la razón humana. o La preocupación humana y humanitaria de los derechos del hombre, en particular el derecho a liberarse de la opresión y de la corrupción de los gobiernos. No hay que suponer que los filósofos eran unánimes en sus ideas, nuestras cuatro proposiciones suscriben, en línea generales, los temas rectores de la ilustración. Es casi incuestionable que la más importante es la primera. Fue sin dudas el periodo más espectacular en la historia de la ciencia, y el de más resonantes éxitos. Sin él, no hubiera habido Ilustración. Fue una gran “revolución científica”. La ciencia estaba en su marcha ascendente mientras la religión declinaba. El propio método científico que influyó en la ilustración y de hecho lo creo. Pero la importancia de esta nueva idea no estuvo tantoen el cambio que produjo en la imagen del mundo, y que en efecto fue vastísimo, sino en el triunfo de ese instrumento para sondear la naturaleza. Y esa victoria tuvo otra consecuencia: hizo que la indagación dejará de lado las cosas divinas para dedicarse a las cosas humanas. Francia: Montesquieu: Seguramente el mayor sociólogo del siglo XVIII “Cartas Persas”: Le dio fama inmediata. Utilizó en este libro el recurso de mirar la vida y las instituciones francesas con los ojos de un oriental. Esto le permitió describir las costumbres de la sociedad como cosa exótica y extraordinaria, sus “persas”, desde luego que eran más bien europeos. El libro describía la vida en el serrallo de Hispajan desde el punto de vista de una de las mujeres que allí convivía. El autor pudo comentar a su sabor los Sociología. Guillermina Insaurralde usos y costumbres morales de los franceses, referirse equívocamente a los poderes de un mago llamado papa, declarar su consternado asombro ante los errores de la inquisición y abogar en forma indirecta por la tolerancia religiosa. En este libro hizo referencia a la familia, la única institución social no reprobada por él, la única que a su juicio no tenía origen en un contrato, sino que precedía a todos los contratos. Su actitud general hacia la vida es melancólica: los hombres deben ser llorados en su nacimiento y no en su muerte y tienen derecho a suicidarse porque la vida es un acuerdo que se hizo sin su consentimiento. Con su segunda obra “Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos” trato de explicar la decadencia y ruina del imperio romano, la causa principal de la ruina fue a su entender la centralización de un solo sitio del gobierno de un imperio tan vasto. Para su análisis, no solo excluye a la deidad del proceso historico, tambien disminuyo el papel del individuo, sugiere que el individuo no es sino un instrumento de lo que él llama “movimiento general”. Montesquieu busca causas generales para hacer inteligible la historia, formula interrogantes sociológicos. “El espíritu de las leyes”: En el hace una interpretación geográfica de la sociedad. Nos interesan la importancia que le atribuyó al clima y a su influjo sobre la esclavitud, sobre las relaciones entre los sexos y sobre la costumbre y la conducta moral de una nación. Las interrogaciones del comercia, moralidad y pobreza y sus observaciones sobre la moneda, la población y la religión. Presenta suma atención al papel del cima en la determinación del espíritu de las leyes., de la cultura de un pueblo. Su propósito es vincular el clima con el temperamento y a este con las costumbres, las leyes y las formas de gobierno. Montesquieu propone la tesis de que la institución de la esclavitud es también consecuencia del clima. Se inclina a considerar que la esclavitud es antinatural (ya que todos los hombres nacen iguales). El clima también influye sobre las relaciones entre los sexos. En los países cálidos la mujer ya es núbil a los 8 o 9 años y ya es vieja a los 20. Es natural entonces que los hombres dejen a una esposa para tomar otra. Esto explota que los países asiáticos permitan la poligamia, no así los europeos más fríos. Montesquieu no solo considera la temperatura en su análisis geográfico, también toma en cuenta la naturaleza del suelo, la provisión de agua, la distancia al mar, la existencia de puertos naturales y la distribución de las masas de tierra y de agua. No solo considera el factor del clima sino la religión el derecho, las normas de gobierno, los antecedentes, las costumbres y la moral desempeñan un papel importante. Le interesa vitalmente la relación entre las costumbres y las leyes y sugiere que es un mal procedimiento tratar de modificar por la ley lo que debe ser modificado por la costumbre. Es un sociólogo, en el sentido moderno de la expresión. Suprimió lo sobrenatural en la explicación de las sociedades humanas y propuso el método comparativo para el estudio de las instituciones sociales. Es uno de los grandes teóricos de la disciplina. Voltaire: (1694- 1778) Es difícil considerarlo sociólogo, aunque fue el autor más influyente de su época. Racionalista militante, detestaba al cristianismo por su creencia irracional en lo sobrenatural y porque había promovido la injusticia social. Creía que la opresión política y religiosa era incompatible con la civilización. Creía firmemente en la unidad de la especie humana. Por mucho que difiriesen los hombres por su aspecto exterior en los distintos rincones de la tierra sus sentimientos y anhelos eran los mismos. En su ensayo “sobre las costumbres y el espíritu de las naciones” contrapuso la naturaleza y las costumbres “hay dos imperios, el de la naturaleza, que une a todos los hombres sobre la base de ciertos principios comunes, y el de la costumbre que abarcando los usos y costumbres disemina la variedad por el mundo”. De este modo el orden natural está en oposición al orden social y Voltaire recurre al primero para atacar las imperfecciones del segundo. Es necio creer que el hombre pudo haber vivido solitario, privado de sociedad. No pregonaba por la igualdad social. Siempre habrá en este mundo cocineros y cardenales, decía, por eso la igualdad es una ilusión. Quería conocer los pasos por los cuales la humanidad había transitado de la barbarie a la civilización. Demandó que la historia no se escribiera atendiendo a las victorias y derrotas militares sino a las grandes ideas. Sociología. Guillermina Insaurralde Jean Jacques Rousseau: (1712-1778) “Discurso sobre los efectos morales de las artes y las ciencias” (1749) Era su tesis que la civilización había ejercido una acción corruptora y que lamentablemente la ignorancia había sido sustituida por el escepticismo. El dios que invento las ciencias era enemigo del sosiego de la humanidad. En su ensayo se empeña en averiguar las inducciones que se pueden extraer de la historia. Pero la tesis es clara: el auge de la ciencia coincide con la decadencia de la moral. Es sin dudas este ensayo una tesis sociológica, y además nos ofrece pruebas empíricas que vienen en su apoyo. Su segundo ensayo se titula “Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres y si está autorizada por la ley natural” La más útil de las ciencias es la que se ocupa del hombre “consigo en la especie humana dos clases de desigualdad: una a la que llamo natural o física (es establecida por la naturaleza, consiste en la diferencia de edad, salud, fuerza corporal, cualidades espirituales o anímicas) y otra a la que podríamos llamar desigualdad moral o política (depende de una suerte de convención y es establecida, o al menos autorizada, por el consentimiento de los hombres. Consiste en los diferentes privilegios que gozan ciertos hombres en perjuicio de otros. )” En el estado de naturaleza las diferencias entre los hombreseran pequeñas, y las desigualdades naturales están enormemente aumentadas por las desigualdades creadas por las instituciones sociales. En este segundo discurso se contiene el famoso pasaje: “el primer hombre que, luego de cercar un pedazo de tierra, tuvo la ocurrencia de decir “esto es mío”, y halló gente lo bastante ingenua para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil”. Basta pensar decía Rousseau, la cantidad de crímenes, de horrores, de guerras o infortunios que se habrían evitado si nadie hubiera prestado oídos a “este impostor”. Al multiplicarse la raza humana, en la misma medida lo hicieron las preocupaciones de los hombres. La influencia del suelo, el clima y las estaciones introdujeron diferencias entre ellos. Los hombres empezaron a dañarse unos a otros. La propiedad solo puede provenir del trabajo y como el más fuerte y habilidoso acumula más las desigualdades entre los hombres aumentan. Un espantoso desorden acompañó a la destrucción de la igualdad. El dominio de unos hombres sobre otros, la esclavitud, la rapiña y la violencia aparecieron sobre la faz de la Tierra, y un conflicto perpetuo. En esta situación alguien tiene que haber tratado de persuadir a los hombres a que se uniesen para su mutua protección, fueron fácilmente seducidos a ello. Creyeron que era conveniente sacrificar una parte de su libertad para salvaguardar el resto. Tal fue el origen de la sociedad y de las leyes. Ser enemigo de la civilización es justo, ya que el hombre es bueno por naturaleza y son las instituciones la que lo vuelven malo. Rousseau dice que si queremos estudiar la sociedad debemos estudiar al hombre, y si queremos estudiar al hombre debemos estudiar la sociedad. Mas no aclara cual se debería hacer primero. “El contrato social”: Es indiscutible su importancia para la filosofía política y la sociología porque está dedicado, no solo a cuestiones sociológicas, sino también a problemas cuyo tratamiento hoy se reservarian la ciencia política y la filosofía política: la naturaleza de la soberanía, el proceso de legislación, los regímenes de gobierno, las señales que identifican a un buen gobierno, el proceso electoral y los medios para fortalecer las constituciones. “El hombre nace libre, y está por doquier encadenado” La civilización es azote y el estado de naturaleza, bendición. En algún punto los obstáculos, para la preservación de la vida se vuelven mayores que los recursos de los que se dispone para superarlos. Los hombres establecen entonces un contrato mutuo, creando un cuerpo colectivo y recibiendo por este acto una unidad e identidad comunes a todos ellos. “Cada uno de nosotros pone su persona y todo su poder bajo la dirección suprema de la voluntad general, y en nuestra capacidad colegiada, acogemos a cada miembro como una parte indivisible de la totalidad”. La voluntad general impone iguales sacrificios a todos los ciudadanos y es el resguardo último de esas libertades. Protege a cada individuo del abuso del poder del monarca y literalmente lo obliga a ser libre. Destaca la superioridad de la costumbre y la ley, y reconoce el poder de la opinión pública. Admite, además, que, arraigadas las costumbres, es vano trata de modificarlas. El hombre está hecho para vivir en sociedad porque carece de la dotación apropiada para vivir solo: todos buscamos la compañía de nuestros semejantes y solo con ellos podemos ser felices. Marqués de Condorcet: No solo gravitó en la revolución, sino que participó personalmente en ella y le ofrendó la vida. Sus concepciones en materia social fueron tan avanzadas que muchas se encontraría en oposición de Sociología. Guillermina Insaurralde conservadores de nuestro siglo. Fue uno de los primeros en oponerse a la esclavitud. De su pluma salieron las reflexiones sobre la esclavitud de los negros. Defendió con vigor los derechos de las mujeres. Pensaba que debían tener las mismas oportunidades que los hombres, incluido el acceso a cargos públicos. Como matemático, Condorcet abrigaba la esperanza de que los métodos de las matemáticas pudieran aplicarse al estudio de la sociología. Por “matemática social” entendía una aritmética política. Lo que después se conoció como estadística. Declaró: “Una gran dificultad opone el hecho de que el observador es parte de lo que está observando, y la verdad no puede ser juzgada por quienes tienen prejuicios o están corrompidos. Por esta razón el progreso de las ciencias sociales ha sido más lento que el de las ciencias físico-naturales”. Abarcó con sus ideas todo el campo de lo que hoy llamamos ciencias sociales, pero su obra cumbre, “Esbozo” , es sociología por intención de sesgo, es un elogio del progreso, de los usos de la razón, de la perfectibilidad y la felicidad de la especie humana. Es sociológica porque narra un estudio del progreso de la humanidad. Este progreso está sujeto a las mismas leyes generales discernibles en el desarrollo de las facultades el individuo y de hecho es “la suma de ese desarrollo, realizada en un gran número de individuos, reunidos en sociedad”. Buscaba mostrar por la razón o los hechos, que la naturaleza no ha fijado término del perfeccionamiento de las facultades humanas; que la perfectibilidad del hombre es en verdad indefinida; y que los progresos de esta, independientes en lo sucesivo de todo poder que pretendiera detenerlos, no tiene más límite que la duración del globo en que la naturaleza nos arrojó. El optimismo de Condorcet era moderado por su admisión de que el perjuicio y el error destruyen en ocasiones las conquistas del conocimiento, que los ilustrados podían constituir sólo una pequeña minoría dentro del universo mucho mayor de los ignorantes, y que el progreso podía haberse detenido durante períodos más o menos prolongados. Tenía conciencia de la importancia del lenguaje en el proceso de indagación. Destaca con particular elocuencia los cambios que ha ocasionado al mundo la invención de la imprenta, ella produjo en la sociedad la opinión pública apta para proteger a la verdad del error. Comprueba con el aumento de la población y se pregunta si ese crecimiento no ha de ser acá vez más rápido y no terminara por sobrepasar la cantidad de alimentos disponibles. ¿No determinara esto una disminución de la felicidad, una auténtica retrogradación? Dos respuestas se pueden dar. La primera es que el uso de las máquinas incrementara la productividad de la tierra, la segunda es el control de la natalidad. Italia: Vico: Es el mayor de los sociólogos de su país y uno de los más originales en la historia de la disciplina. “El mundo de la sociedad humana ha sido hecho sin duda por los hombres, y que por consiguiente sus principios se tienen que derivar de las modificaciones de nuestras mentes”. “ciencia nueva”: intentó desarrollar una teoría sociológica acerca del ascenso y la declinación de las naciones. Narra la génesis de la sociedad y de su tránsito hacia la civilización en el curso de las edades, proceso que se inicia con la religión y culmina con las ciencias y las artes. Vico sostiene que hay tres etapas o periodos en la historia de las sociedades humanas. La primera es la etapa de los dioses, en la que los hombres viven gobernados por deidades y regidos por oráculos y auspicios; la segunda es la etapa de los héroes, en la cual los patricios (que buscaban preservarel orden social) entran en pugna con los plebeyos (que querían cambiarlo); y la etapa es la etapa de los hombres, en la cual estos reconocen su igualdad y son capaces de constituir una república primero y luego una monarquía. Cada etapa es unidad orgánica y en su progresión envuelve aspectos que cambian manteniéndose cada uno en armonía con los demás. Las sociedades se inician con la religión, que es también una respuesta al temor. Las clases sociales aparecen en un temprano momento del proceso histórico en busca del refugio, los hombres se acogían a la protección de familias establecidas y a cambio les entregan su trabajo. Se forman así dos clases, la de los héroes y la de los fugitivos. La edad de los hombres inicia su decadencia cuando los seres humanos dejan de respetar la ley, cuando la licencia descompone la igualdad y cuando la filosofía sucede a la religión. Aparece entonces una nueva barbarie y el ciclo recomienza. La historia es así una serie de ciclos que eternamente se repiten. Sociología. Guillermina Insaurralde Dice que es erróneo suponer que la cultura surgió en una sociedad y después fue transmitida a otras. Cada sociedad desarrolló sus propias instituciones aislada de las demás. Cabe presumir entonces que si las sociedades que no tuvieron contacto entre sí surgieron ideas idénticas, estas deben tener cierta base de verdad, y ninguna tradición puede ser falsa por entero. Para vico, lo que nos alecciona con verdad sobre la naturaleza del mundo es la historia y en la inferencia la inducción. Vico imprimió a la historia sesgo científico. La explicación de la historia y de la sociedad en general ha de buscarse en la historia misma. Cada sociedad posee su destino inminente y las causas de sus cambios son naturales. Escocia David Hume: (1711- 1776). La costumbre es la gran rectora de la vida humana. Hace eficaz nuestra experiencia y nos induce a esperar que el futuro será como el pasado. Si existe una armonía preestablecida entre el curso de la naturaleza y nuestras ideas, se debe también a la costumbre. Tenemos aquí el germen de una sociología del conocimiento. Hume abordó también la doctrina del derecho natural, lo que entendemos por bueno y correcto sostuvo, deriva de las convicciones de la sociedad. Las reglas son necesarias tanto para la satisfacción de los intereses individuales, como para la estabilidad social. Tal vez sea en el siguiente pasaje donde más se acercó hume a una apreciación de la sociología “se reconoce universalmente que las acciones de los hombres, de todas las naciones y épocas, hay una gran uniformidad, y que la naturaleza humana es siempre la misma en sus principios y operaciones”. Para analizar el origen de la justicia y la propiedad, hume tiene ocasión de especular sobre los orígenes de la sociedad. La naturaleza ha sido cruel con el hombre porque le ha dado más necesidades que medios para satisfacerlos, sólo en la sociedad se compensan sus carencias. Cree que la idea del estado de naturaleza es una ficción inútil. Todos los gobiernos históricos conocidos se fundaron en la fuerza más que en consenso. Examina la influencia de los factores geográficos en la sociedad y duda que “los hombres deban algo de su temperamento o de su genio al aire, la alimentación o el clima”. Las causas morales pueden ser tan importantes como las físicas. Por lo que le resulta inaceptable la interpretación geográfica de la realidad social. Escribió muchos otros ensayos sobre cuestiones que se podrían considerar sociológicas. Su historia natural de la religión en la que aplica el método comparativo es a todas luces un aporte a la sociología de esta materia. Adam Ferguson: (1723-1816) El verdadero padre de la sociología y el fundador de la ilustración escocesa. Creía que la sociedad es el estado natural del hombre y que el estudio que a la humanidad conviene son los grupos y no los individuos.”A la humanidad hay que considerarla en grupos; y todo experimento referido a este objeto debe hacerse sobre sociedades enteras, no sobre hombres aislados”. Establece que el desarrollo de la mente humana depende de la sociedad. Para estudia la sociedad es menester evitar invenciones, conjeturas y especulaciones y confiar en la observación. Reconoció la importancia de la geografía, pero rechazó las teorías del cambio social basada en un factor único. Rechazó toda idea de hombres que vivieran en el estado de naturaleza. Destacó, tanto la uniformidad cuanto la diversidad de las sociedades humanas. La evolución social no es lineal, sino cíclica. Sostuvo que el conflicto social es útil, es esencial. Sobre el crecimiento de la población, admitió que los medios de subsistencia lo limitarían. Trato de la división del trabajo, aprecio sus ventajas y sus desventajas. Ella es imprescindible para el progreso y para el cultivo de las “artes de la vida”. La división del trabajo les permite separar las diversas tareas, ganar eficiencia en ellas y así volverse más productivos. Pero produce alienación. Es una bendición y una maldición a la vez. Divide la comunidad y es una amenaza para su integración. Así da lugar al problema sociológico que un siglo después trataría de resolver Durkheim. Las páginas de Ferguson sobre la división del trabajo son un modesto triunfo de la sociología del siglo XVIII. John Millar: Salvo por el término, fue un sociólogo, su pensamiento se ajusta claramente a un encuadre sociológico. Compartió plenamente el sentir anticlerical con su contemporáneos de la ilustración. Sociología. Guillermina Insaurralde Le interesaban los usos costumbres e instituciones en cuanto llegan a regir las relaciones sociales de la humanidad. Atribuye mayor peso a la costumbre de los individuos en la formación de la ley. Rechazó la insistencia del clima como factor causante del cambio social y observó que no puede explicar las diferencias discernibles entre naciones que tienen la misma ubicación geográfica. Atribuye las desigualdades entre los hombres que dan por resultado los diversos rangos sociales, a sus diferencias de capacidad y de realizaciones y a su afán de honrar a sus superiores. Una sociedad sin clase es una esperanza vana. Sobre la división del trabajo, señaló el nocivo efecto que su exceso tendría sobre el espíritu humano. Se adelantó al siglo XIX en su descripción de cuatro etapas de la evolución social: casa, pastoreo, agricultura, comercio. En la vida social regia según él una progresión natural de la ignorancia al conocimiento. Alemania: Aunque no era una nación, también tuvo su ilustración en el siglo XVIII. Herder: (1744- 1803) Alabo de la Edad Media un periodo en el que reinaron la imaginación, la simplicidad y la paz. Examina las características físicas de los pueblos en los diversos lugares del mundo, apreciando en especial la influencia del clima en la conformación de las distintas razas. Aunque insiste en que “a pesar de las variedades de la forma humana, en la totalidad de la tierra hay solo una y la misma especie de hombre” No consideraal hombre como un ser social y mucho menos un animal de presa. Considera que depende de los demás para el desarrollo de sus facultades. Su estado natural es la paz, no la guerra, aunque esta última se presente a veces como “el vástago de la necesidad”. Nos advierte que todo suceso histórico debe verse como un fenómeno natural y que obrando así “por lo común se ponen de manifiesto las causas en virtud de las cuales no pudo ser de otro modo”. Zeitlin, Irvin – “Ideología y Teoría Sociológica” Saint Simon (1760-1825): Su filosofía originó prácticamente todas las ideas de Comte (y en muchos casos fueron plagiadas por este). Fue una crítica al status quo, al menos en algunos aspectos limitados. Por lo que, no de manera unánime, se lo considera como uno de los fundadores del socialismo, al menos como un socialista utópico. El tuvo algún contacto directo con los pensadores iluministas. Fue un adepto a la revolución, aunque no demasiado admitido. Sus ideas tuvieron elementos del pensamiento iluminista y revolucionario, pero fusionados. Desarrollo ideas que luego fueron reclamadas como propias por otros (positivismo, industrialismo, internacionalismo, nueva religión) que junto con la originalidad que las caracterizaba lo convirtieron en uno de los pensadores más importantes del siglo XIX. Atribuyó la gran estabilidad de la Edad Media a su religión universalmente aceptada. Considero la transformación de la histórica sociedad europea como el resultado de fuerzas que habían madurado en la matriz del antiguo orden. El desarrollo de la ciencia, el surgimiento de una burguesía industrial y comercial, la reforma protestante y el movimiento filosófico negativo- crítico del iluminismo, contribuyeron a debilitar a la iglesia católica y por ende, a la unidad social medieval. Ya no había manera de volver atrás. Considero que su tarea y la de sus contemporáneos era crear un orden social nuevo y orgánico basado en los principios y fuerzas que habían pasado a primer plano. La nueva unidad social debía basarse en una nueva unidad en el dominio del pensamiento, de los principios intelectuales. El estudio de la conducta humana, “fisiología social” debía convertirse en una ciencia positiva. Así el conocimiento científico ocupará el lugar del dogma religioso, y los hombres de ciencia e industria serán la nueva elite “natural” que reemplazará a los líderes de la sociedad medieval, la nobleza y el clero. La ciencia debía cumplir en el nuevo orden la misma función que la religión en viejo por medio del positivismo, o sea de la aplicación de los principios científicos a todos los fenómenos naturales y humanos. Sociología. Guillermina Insaurralde Para que la sociedad posrevolucionaria recupere la unidad, una nueva élite científica debe reemplazar la autoridad espiritual de la iglesia con una doctrina científica unificada. La ciencia sustituye la religión como principal fuerza coercitiva de la sociedad y cada élite del viejo sistema es reemplazada por una nueva, los sacerdotes por los científicos, y los señores feudales por los industriales. Este cambio es inevitable. No se puede concebir una sociedad que no esté gobernada por una elite culta (científicos e industriales, que son líderes naturales de la clase obrera). En su esquema de la nueva sociedad deja intacta la estructura de clases y la institución de la propiedad privada. El presupone que la “clase productiva” (conformada por banqueros, industriales, científicos, administradores y obreros) tienen intereses comunes. El no ve a la producción como un fin en si mismo, sino como un medio para mejorar las condiciones de vida; y en la sociedad jerárquica y orgánica que propone esto solo es posible mediante la planificación racional de la producción. Hay que necesariamente mejorar las condiciones de las clases más pobres y basar el sistema industrial en el principio de amor fraternal. El conocimiento es el factor subyacente y sustentador de una sociedad; un sistema social es la aplicación de un sistema de ideas. El desarrollo histórico del conocimiento, o la ciencia, fue una causa fundamental de la transformación de la sociedad europea. El conocimiento constituye tanto la potencia del progreso como la fuerza cohesiva de la sociedad, la cual es una comunidad de ideas. Lo que une a los pueblos es la manera común de pensar y de representarse el mundo. Sistematizando el conocimiento científico es posible definir cuál debe ser la conciencia de un pueblo en un momento determinado. En la medida en que un sistema social es la aplicación de ideas, es imposible construir una nueva sociedad mientras no se desarrolle la filosofía positiva, que debe ser su base. Falta la ciencia más importante: la ciencia del hombre. Esta será la única ciencia que pueda reconciliar los intereses de clases, y por lo tanto ser el fundamento de una sociedad más unida. Debe tomar el modelo de las ciencias de la naturaleza, porque a fin de cuentas, el hombre es parte de ellas. Su principal tarea es descubrir las leyes del desarrollo social, de la evolución, y el progreso, que son inevitables y absolutas. Que, una vez descubiertas, indican la dirección que debe seguir el progreso, de esta manera puede deducirse el futuro a través del pasado y del presente. Saint Simon creó tanto el nombre como los principios fundamentales de la filosofía positiva. Decía que los cambios en la historia se relacionan con los cambios en las ideas religiosas, y estos a su vez representan el estado de las creencias y del conocimiento en un periodo dado. La historia ha pasado por el politeísmo, el teísmo y ahora ha abandonado las etapas conjeturales para llegar a un estadio positivo en el cual todo conocimiento será unificado sobre una base científica positiva. Concepción evolucionista de la historia. Concibe el desarrollo histórico de la sociedad como la creciente realización de la razón hasta el conocimiento científico. Este avanzaba por etapas y cada una encarnaba un cierto grado de racionalidad. El desarrollo y el progreso eran una lucha de fuerzas opuestas. Cuando se inicia un sistema social, entra en fase ascendente que continúa hasta llegar a la madurez, y con ella el sistema comienza a declinar. En la medida en que va desapareciendo el sistema social anterior, se va formando uno nuevo en las entrañas de este. La antigua sociedad contiene en si misma a una nueva en proceso de formación. Pero estas son necesariamente antagónicas, pues resultan de fuerzas opuestas y tienen fines contradictorios.Estas dos sociedades no pueden coexistir sin contradecirse entre sí. La revolución era necesaria e inevitable pero es temerario demoler las viejas instituciones sin establecer previamente una manera de reemplazarlas. Esta se detuvo a mitad de camino y no culminó positivamente. La labor crítica, destructiva y negativa de los metafísicos y los revolucionarios era necesaria para el nuevo camino al orden; pero ellos nunca fueron más allá de sus principios para dar una filosofía positiva al sistema que estaba surgiendo. La nueva sociedad debe construirse sobre principios positivos. Debían gobernar los capaces y conocedores, de la ciencia y la industria. Esta élite científica no dicta órdenes sino a establecer lo que se ajusta a la naturaleza de las cosas. Sociología. Guillermina Insaurralde La propiedad nunca debe ir separada de la necesidad general, no debe estar separada de la inteligencia y la capacidad. El freno del egoísmo en la nueva sociedad sería el amor fraternal. La suerte del proletario debe mejorar todo lo posible, pero no tanto por su biensino por el de la elite. Hay dos maneras de refrenar esta clase: usar la fuerza para imponer el orden o lograr que amen ese orden, esta última es más racional para esta nueva élite y asegurara la paz social más eficientemente. Internacionalismo y religión. La transición a la nueva sociedad no puede producirse en un solo país, independientemente de los desarrollos que se produzcan en los otros países. El espíritu industrial vincula a los pueblos, en lugar de de dividirlos, pues todos los países de Europa tendrán el mismo interés en fomentar la producción. No solo a nivel nacional, sino también internacional, todos los productores tienen intereses comunes que llevan a la solidaridad social. Con el tiempo es sistema industrial abarcara a toda europa y quizás a toda la humanidad. Las naciones no desaparecerán sino que conservarán cierto grado de tipicidad cultural y de autonomía política, pero perderán la importancia moral que han tenido históricamente. El nacionalismo es una forma de egoísmo que debe ser drásticamente reducido o eliminado. La ciencia es un antídoto contra el nacionalismo. Surgira como fuerza unificadora una comunidad internacional de científicos, una nueva élite espiritual que reemplaza a la vieja. Serían necesarias instituciones y una organización comunes. Se necesita un vínculo espiritual, un cuerpo común de doctrinas y creencias que den unidad moral a todas las sociedades europeas, ellas deben adoptar la forma de religión común. Asigna un papel importante a la idea de Dios y de los sentimientos morales. Es necesaria una unión moral como añadimiento básico del orden y la unidad social. El nuevo mundo necesita de una religión tanto como de la ciencia. La filosofía y la ciencia positiva se convertirían en una religión secularizada. Auguste Comte (1798-1857) El término positivismo pretendía ser un arma ideológica capaz de combatir el legado filosófico del iluminismo y la revolución. Debian desacreditarse los principios críticos y destructivos de la filosofía negativa, para poder reemplazarlos por los de la filosofía positiva. → Veía un deplorable estado de anarquía en su tiempo. Su física social, al abordar directamente las necesidades y dolencias principales de la sociedad, contribuiría a poner orden en el caos→ La anarquía social y moral es el resultado de la anarquía intelectual, la cual a su vez es consecuencia del hecho de que, por una parte, la filosofia teologia metafisica ha decaído y por otro lado, la filosofía positiva no ha alcanzado aún el punto en que puede brindar una base intelectual para la nueva organización. El orden y el progreso, que los antiguos consideraban irreconciliables, deben unirse de una vez por todas. ↓ La ciencia y la industria fueron las causas principales de la declinación del orden teológico y feudal, y el surgimiento del espíritu científico impide la restauración de ese orden. Los principios de los iluministas (metafísicos) eran esencialmente críticos y revolucionarios. Contribuyeron al progreso, pero solo en un sentido negativo. La etapa metafísica fue necesaria porque resquebrajó el viejo sistema y preparó el camino para la etapa positiva, que pondría fin al espíritu revolucionario mediante la formación de un orden social capaz de unificar los principios de orden y progreso. La crisis social se mantendrá mientras las dos doctrinas antagónicas (teológica y metafísica) prevalezcan. No es posible ningún orden hasta tanto ambas sean superadas por la etapa positiva que es más orgánica que la teología y más progresiva que la metafísica. En física social, los científicos no deben ceder ante los incompetentes. La reorganización social exige reorganización intelectual y esto es imposible mientras los individuos tengan derecho a indagar sobre temas que están por encima de sus facultades. La igualdad, no puede convertirse en algo absoluto. Es un principio anárquico y hostil al orden, como lo es el dogma de “soberanía del pueblo”, que condena a los superiores a la dependencia de las masas. La anarquía intelectual es la causa más importante de la desunión moral. El verdadero orden moral es incompatible con la errática libertad existente de las mentes individuales; pues si es esto dura llevará a las grandes normas sociales se conviertan en hábitos abandonados a la ciega y arbitraria decisión de un público incompetente. Sociología. Guillermina Insaurralde La discusión y crítica a las instituciones consagradas por el tiempo es destructiva y amenaza con socavar toda la vida social. No ha de cuestionarse o discutirse ninguna obligación importante hasta tanto el debate este dirigido por verdaderos principios positivos. Ellos brindaran la autoridad intelectual, sin la cual la sociedad carece de autoridad moral y degenera en un estado de terror, anarquía y corrupción. No deben buscarse la fuente de los males sociales en las instituciones políticas y económicas sino en las ideas y costumbres. No hay que hacer una reorganización de estas instituciones sino realizar una reorganización moral (lograr que las clases inferiores acepten su condición social) → No habrá orden y progreso mientras que los hombres no entiendan que su sufrimiento es de materia moral, no física. La estructura de clases debe permanecer igual; se reducirán y hasta eliminan los conflictos de clases con la reconciliación es estas. Se logrará con la imposición de una autoridad moral que medie entre las clases trabajadoras y los líderes de la sociedad (una autoridad científica “apolítica”) El advenimiento de la filosofía positiva. Solo el principio positivo puede reconocer la ley fundamental del continuo desarrollo humano, que presenta la evolución existente con el resultado necesario de la serie gradual de transformaciones previas (entendiendo que los fenómenos sociales funcionan de la misma manera que los naturales). La ciencia verdadera tiene como único propósito elaborar un orden intelectual, base de todo orden. Comte elaboró su doctrina con un único propósito: evitar la revolución y lograr que la multitud se resignara a las condiciones del orden social existente. La verdadera libertad no es más que la sumisión racional a la preponderancia de las leyes de la naturaleza. La élite científica deberá descubrir cuáles son esas leyes, e indicará en qué medida se pueden mejorar las condiciones de las clases inferiores, conforme a ellas. El progreso depende de una reorganización intelectual (educación positiva) y por ende moral, que debe proceder y dirigir hacia una reorganización política. El método positivo y su aplicación a los fenómenos sociales. * El espíritu científico es la firme subordinación de la imaginación a la observación y de la razón a los hechos * La prevención o predicción facilitara el control social → “prevenir para controlar” El orden y el progreso son los aspectos estático y dinámico de una sociedad. ↪ Orden: armonía que prevalece entre las diversas condiciones de la existencia ↪ Progreso: desarrollo ordenado de la sociedad, conforme a las leyes sociales naturales. Todas las partes del sistema constituyen untodo armonioso que no es conflictivo, antagónico ni contradictorio. La dinámica social es un “orden dinámico” que procede según las leyes naturales, ordenadas y necesarias. Si el movimiento no está determinado por esas leyes, causara la destrucción total del sistema. Cada etapa es todo lo perfecta que puede ser. La mejora acompaña al desarrollo, pero no es ilimitada ya que la acción humana es muy limitada en sus efectos y está limitada a las restricciones que le imponen las leyes naturales. Se pueden acelerar o retardar ciertas tendencias pero no es posible cambiar su naturaleza. No se puede invertir el orden de los procesos, ni saltar etapas. El gobierno debe prevenir y restringir la dispersión de ideas, sentimientos e ideales que bajo su arbitrio pongan fin al progreso social en los ámbitos importantes. Cada elemento e institución de la sociedad, en conjunto con el gobierno, deben promover la estabilidad, solidaridad y el orden. La sociedad lo es todo, y el individuo nada.→ Cada individuo debe someterse pero tiene sus recompensas: se debe obedecer para obtener el privilegio de relegar la pesada responsabilidad a la conducta general a una guía sabia y digna de confianza. Sociología. Guillermina Insaurralde Giner, Salvador – “Teoría sociológica clásica” Dos corrientes culturales confluyeron en la fundación de la sociología: la fe en el progreso humano y el positivismo. De tal modo que, en su primera fase, la sociología parece como disciplina a la vez progresista y positiva. El positivismo es una actitud y también una doctrina que reposa sobre la absoluta confianza en los procedimientos de la ciencia natural para alcanzar un conocimiento certero. Al proceso cognoscitivo de la ciencia se le otorga rango privilegiado: La ciencia natural es el único modo de conocer. Los demás no poseen las garantías cognoscitivas del método científico. Ello entraña, para lo que tal suponen, que los pronunciamientos y conceptos de la ciencia son el único marco de referencia de cualquier explicación sobre la realidad. Esta convicción condujo a ciertos fundadores de la sociología a concebirla como una ciencia de la sociedad, que debía ante todo asimilarse a los criterios y procedimientos de la ciencia natural. La concepción positivista se manifiesta de dos modos diversos: - Positivismo absolutista es el que pretende que la única forma de acceder a la verdad es la científica, por medio de la experimentación y el raciocinio, mediante el descubrimiento y enuncia miento de leyes generales, a esta corriente pertenecen casi todos los pensadores de la fase inicial de la sociología. - Positivismo pragmático no pretende conseguir grandes enunciados, se limita a hacer uso de técnicas empíricas de indagación social para indicar regularidades, tendencias y hasta para proponernos algunas hipótesis sobre aspectos circunscritos de la realidad social. Este positivismo se abstiene de atribuir un monopolio cognoscitivo a sus propios métodos y es mucho más cauto y expeditivo que el absolutista, aunque considera que su método es superior. Tiene una gran agilidad para responder a las demandas y necesidades específicas mediante informes sociales y obtención de datos empíricos. Saint-Simón: Progreso, sociedad industrial y tecnocracia A Saint-Simón le debemos el nombre de Sociología, pero no bajo ese nombre, sino bajo el de Física Social, fue el primer teórico de lo que vendría a llamarse “sociedad industrial” Claude-Henri de Rouvroy, Conde de Saint-Simón (1760-1825) fue uno de los pensadores más fértiles de su época, durante la cual permaneció prácticamente desconocido. Es un autor multifacético, incalificable. Luchó valerosamente en las guerras de independencia de los Estados Unidos. Cartas de un habitante de Ginebra: (1802) Comienza a proponer la imposición de un nuevo orden. En él tendrán una función decisiva los estamentos competentes para ello, es decir, los sabios y los científicos (Tal propuesta excluye tanto a clases populares como parasitarias, es decir, nobles, eclesiásticos, etc). El único criterio legitimador de la autoridad debía ser la ciencia positiva, que había de subordinar a sus principios y criterio la política, moral, religión y economía. Alli Saint Simon se vuelca al estudio de la sociedad humana. Catecismo de los industriales: (1823) Propone la noción de Sociedad Industrial, por la cual no solo entiende la preponderancia del modo de producción maquinista, sino también la estructuración de toda la sociedad en torno a criterios de productividad, eficacia, junto a la reinversión de capitales y al predominio de la ciencia y de los científicos y los técnicos. Al conferir a técnicos, científicos y expertos un lugar preponderante en la estructura y responsabilidad moral del conjunto de la sociedad. Formula la noción moderna de tecnocracia, en quienes debíamos delegar todo poderío capacidad decisoria. En esencia la tecnocracia de Saint-Simón es un programa de meritocracia. Pretende crear una sociedad guiada por expertos que deben surgir de toda la esfera popular mediante una necesaria igualdad de oportunidades. Descubrió la importancia de la Religión (o más bien de los sentimientos religiosos)en su especulación sobre la necesaria reorganización económica, técnica y política de la sociedad. En su Nuevo Cristianismo de 1825 Saint-Simon se dirige al pueblo en tonos evangélicos, proclamando la buena nueva de la ciencia, así como la fraternidad. Sociología. Guillermina Insaurralde La religión Saint-Simoniana pretende no ser metafísica, pues representa solo un culto a las grandes verdades que la ciencia ha descubierto pero obedece a una oscura intuición de la necesidad de los seres humanos de vincularse de algún modo a nociones trascendentes y a creencias de la nueva sociedad progresista e industrial debe ir precedida de la consolidación de una religión fundamentada especialmente en la fraternidad. Para poder llegar a ser realidad los razonamientos y la enseñanza, no bastan. Es menester crear un culto para que todos los “hombres se comporten como si fueran hermanos” y que el fin supremo sea “mejorar la existencia moral y física de la clase más numerosa”. La ciencia del hombre y de la sociedad En los esquemas y concepciones Saint-Simonianos la sociología ocupa un lugar cada vez más preeminente. El nombre que recibe en su obra es el de Física Social. Es un apelativo muy sintomático, pues revela el anhelo de todos los positivistas por equiparar la ciencia que indaga la dimensión social del hombre a la categoría de ciencia natural. Introducción a los trabajos científicos del siglo XIX (1807) Saint-Simón se percató de que en su era se estaba produciendo una verdadera ruptura epistemológica con el pasado. Así comprendió la “revolución científica”. Creía que tal revolución había de conllevar una reorganización social. El origen de los cambios sociales no se hallan sólo en las fuerzas físicas y biológicas a que nos hallamos sometidos, sino que se debe también a nuestros recursos en conocimiento y saber, así como al uso que de ellos hacemos. El triunfo de la revolución científica representa para Saint-Simon una auténtica ruptura con la civilización anterior. La aparición del “pensamiento positivo” significa el fin de la tradición.Pronto, sostiene , se impondrá en el mundo el análisis, la especulación racional, la indagación científica así como una moral fraternal que pondrá esto nuevos instrumento al servicio del pueblo. Una parte crucial de ello será la aparición y consolidación de una ciencia de la sociedad o física social, capaz de averiguar las leyes que han regido a la humanidad y enunciar las que regirán en un futuro. Esta acabará con los gobiernos reaccionarios y oscurantistas, e incluso con los demagógicos y pseudo democráticos, para instaurar al fin un orden social progresista, altruista y dominado por el pensamiento positivo o científico. De ocupar un lugar central en el orden político, económico y cultural de los tiempos modernos. Comte: La evolución de la humanidad. Ley de los tres estadios. Es una ley macro social y macro histórica. El pensamiento humano, las concepciones del mundo y los modos de comprensión a los que ha ido accediendo la raza humana a través de los tiempos ha pasado necesariamente por tres estadios históricos sucesivos. Esta secuencia, así como los subestadios en los que se subdividen, responden a una lógica interna de desarrollo de nuestra especie y hace que nuestra evolución histórica haya sido necesariamente la ocurrida. También significa que el porvenir tenga que ser el previsto por ella. No es la estructura social, o la economía la que determina y pesa más sobre la forma, dirección y posibilidades del mundo humano, sino la suerte de saber y modo de conocer que en cada instancia predomina, la que imprime carácter al resto de la sociedad. Cada momento de entender y percibir el mundo determina un orden social o una civilización específica. Cada estadio representa una etapa de la evolución del espíritu humano, el predominio en cada periodo de un modo específico de sentir y conocer la realidad. Por ello el fin de un estadio no es abrupto, ni total; hay siempre en él siguientes ecos del anterior. Estadio Teológico. No consiste sólo en un estado de religiosidad, sino en una condición que inclinaba a los hombres antiguos a creer que los fenómenos eran manifestaciones directas de la voluntad de ere sobra naturales. Con ello el hombre primitivo descubrió el nexo de causalidad, aunque erróneo, elemental, pero decisivo para que sea sometido a crítica en eras posteriores, y permita el eventual descubrimiento de procesos causales mucho más cierto. -Fetichismo: los hombres concibieron cuánto encontraban en el mundo como si poseyera características semejantes a las nuestras. -Politeísmo: La evolución del fetichismo hacia el politeísmo representa un paso enorme hacia la abstracción y mucho más aún el paso que proviene de concebir un dios supremo y alcanzar la noción de que hay un Dios Único. Sociología. Guillermina Insaurralde -Monoteísmo: EL monoteísmo hebreo, continúa la progresión hacia un pensamiento cada vez más riguroso y libre de ensoñaciones, así como de actitudes morales universalistas. El progreso hacia la elaboración de conceptos astronómicos y matemáticos condujo al desarrollo del Estadio Metafísico. De las fuerzas divina pasamos a concebir el cosmos como sujeto a fuerzas físicas y naturales, que es preciso ir develando. Los clérigos y sacerdotes que se ocupaban de lo sagrado y misterioso empiezan a ser sustituidos por los científicos y filósofos. Se buscan causas en fuerzas abstractas y ya no en voluntades divinas. Aparece la visión racional de fuerzas de naturaleza, idea de que el hombre no sólo le es permitido criticar, sino que también debe ejercer la crítica para llegar a ser él mismo. Este estadio es relativamente breve, dura solo unos siglos, a partir del Renacimiento. Es, en realidad, una gran transicion historica entre los estadios teológico y positivo. Estadio Positivo. En el nos atenemos a la razón y a la experiencia, comenzamos a fijarnos en relaciones. La positiva es la era de la previsión. Es el tiempo de “saber para prever” o de “Saber para poder prever”. La ciencia es para Comte, moral y normativa, ya que nos indica no solo nuestras potencialidades y limitaciones, sino que además nos señala la senda reformista y progresista a seguir. El estadio positivo será históricamente el definitivo. representará el final del periplo humano a través del tiempo. Comte no prevé nada más allá de ese estadio de plenitud, en el que los hombres rendirán homenaje al saber, al orden cósmico, a la paz y a la universalidad altruista de sus sentimientos. *Piensa que el progreso debe ocurrir siempre dentro del orden. *El temor a la violencia revolucionaria permea toda su obra. Altruismo y progreso moral. Para Comte la economía de la nueva era estará basada en la industria y la redistribución equitativa de la riqueza, puesto que el progreso educativos socava los terrores ciegos que conducen a los hombres a explotarse y a dañarse entre sí. En el sistema industrial la paz se impone por sí sola de la mano de la industria, del “espíritu positivo” que no es otra cosa que la mentalidad racional, laboriosa, reformista y progresista, transformada finalmente en cultura de la modernidad. Existe en los humanos una predisposición benevolente al Altruismo (Antónimo de egoísmo. Actitud de cooperación y colaboración). Sin el avance del altruismo es imposible hablar de progreso. El progreso material y técnico carece de sentido sin el moral. Solamente puede realizarse a través del cultivo y puesta en vigor del altruismo y la cooperación benevolente como formas de convivencia. Comte, Auguste – “Discurso Sobre el Espíritu Positivo” Ley de la evolución intelectual de la humanidad o ley de los tres estados. Todas nuestras especulaciones tienen que pasar sucesiva e inevitablemente por tres estadios teóricos diferentes, teológico, metafísico y positivo. Teológico, puramente provisional y preparatorio; Metafísico, no constituye en realidad más que una modificación disolvente del primero, no tiene nunca más que un simple destino transitorio para conducir gradualmente al Positivo; es en éste, único plenamente normal, el régimen definitivo de la razón humana. Estado Teológico o Ficticio: El espíritu teológico representa netamente la libre preponderancia especulativa de la imaginación ↪Fetichismo: Atribuir a todos los cuerpos exteriores una vida esencialmente análoga a la nuestra, pero casi siempre más enérgica, por su acción generalmente más poderosa. La adoración de los astros caracteriza el grado más elevado de esta primera fase teológica. ↪Politeísmo: Se retira la vida a los objetos materiales, para ser misteriosamente trasladada a diversos seres ficticios, habitualmente invisibles, cuya activa y continua intervención pasa a ser la fuente directa de todos los fenómenos exteriores, e incluso, luego, de los fenómenos humanos. En esta fase característica el espíritu teológico, se desarrolla con plenitud y homogeneidad. Este período es, en todos los aspectos, el de su más grande ascendiente, a la vez mental y social. Sociología. Guillermina Insaurralde ↪Monoteísmo: Comienza la inevitable declinación de la filosofía inicial, que, aunque conserva durante mucho tiempo una gran influencia social, sufre desde entonces una rápida decadencia intelectual. Viene a restringir cada vez más el dominio anterior de la imaginación, dejando gradualmente desarrollarse el sentimiento universal, de la sujeción necesaria de todos los fenómenos naturales a leyes invariables. Si todas las explicaciones teológicas han caído, es únicamente porque las misteriosas indagaciones que esas explicaciones consideraban han sido cada vez más desechadas como radicalmente inaccesibles a nuestra inteligencia, que se ha ido habituando a sustituirlas irrevocablemente por estudios más eficaces y más en armonía con nuestras verdaderas necesidades. Estado Metafísico o Abstracto: Naturaleza provisional y destino preparatorio de la única filosofía que conviniera realmente a la infancia de la Humanidad, tránsito gradual de uno a otro pudiera operarse. Forma de filosofía intermedia, esencialmente limitada. Las especulaciones dominantes han conservado aquí el mismo carácter esencial de tendencia habitual a los conocimientos absolutos. La metafísica, como la teología, trata sobre todo de explicar la naturaleza íntima de los seres, el origen y el destino de todas las cosas, el modo esencial de producción de todos los fenómenos; pero en lugar de operar con los agentes sobrenaturales propiamente dichos, los reemplaza cada vez más por esas entidades o abstracciones personificadas cuyo uso, verdaderamente característico, ha permitido a menudo designarla con el nombre de ontología. Ya no es la pura imaginación quien domina, ni es todavía la verdadera observación, sino que interviene en gran medida el razonamiento y se prepara confusamente al ejercicio verdaderamente científico. simple actividad crítica o disolvente, sin que pueda nunca organizar nada que le sea propio. Por su carácter contradictorio, el régimen metafísico u ontológico se encuentra siempre en esa inevitable alternativa de tender a una vana restauración del estado teológico para satisfacer las condiciones del orden, o impulsar a una situación puramente negativa a fin de librarse del dominio opresor de la teología. Estado Positivo o Real Carácter principal: la ley o subordinación constante de la imaginación a la observación. Esta larga sucesión de preámbulos necesarios conduce al fin nuestra inteligencia, gradualmente emancipada, a su estado definitivo de positividad racional. El espíritu humano renuncia en lo sucesivo a las indagaciones absolutas. La verdadera observación es la única base posible de los conocimientos verdaderamente accesibles, razonablemente adaptados a nuestras necesidades reales. Reconoce como regla fundamental que toda proposición que no es estrictamente reducible al simple enunciado de un hecho, particular o general, no puede tener ningún sentido real e inteligible. Cualquiera que sea el modo, racional o experimental, de proceder a su descubrimiento. Su eficacia científica resulta exclusivamente de su conformidad, directa o indirecta, con los fenómenos observados. La pura imaginación pierde así irrevocablemente su antigua supremacía mental y se subordina necesariamente a la observación. Busca sustituir en toda la inaccesible determinación de las causas propiamente dichas, por la simple averiguación de las leyes, o sea de las relaciones constantes que existen entre los fenómenos observados. Naturaleza relativa del espíritu positivo. No sólo nuestras investigaciones positivas deben esencialmente reducirse, en todo, a la apreciación sistemática de lo que es, renunciando a descubrir su origen primero y su destino final, sino que importa además darse cuenta de que este estudio de los fenómenos, lejos de poder llegar en modo alguno a ser absoluto, debe ser siempre relativo a nuestra organización y a nuestra situación. Reconociendo en este doble aspecto la imperfección necesaria de nuestros diversos medios especulativos, se ve que, lejos de poder estudiar completamente ninguna existencia efectiva, no podríamos garantizar en modo alguno la posibilidad de comprobar también, ni siquiera muy superficialmente, todas las existencias reales, cuya mayor parte debemos quizá desconocer totalmente. Si nuestras concepciones, cualesquiera que sean, deben considerarse ellas mismas como otros tantos fenómenos humanos, tales fenómenos no son simplemente individuales, sino también, y sobre todo, sociales, puesto que resultan, en efecto, de una evolución colectiva y continua, todos cuyos elementos y todas cuyas fases están en una esencial conexión. La ley general del movimiento fundamental de la Humanidad consiste, en este respecto, en que nuestras teorías tiendan cada vez más a representar exactamente los objetos externos de nuestras constantes investigaciones, sin que, sin embargo, la verdadera constitución de cada uno de Sociología. Guillermina Insaurralde ellos pueda ser plenamente apreciada, ya que la perfección científica debe limitarse a aproximarse a aquel límite ideal tanto como lo exigen nuestras diversas necesidades reales. Destino de las leyes positivas: previsión racional. En estas leyes de los fenómenos consiste realmente la ciencia. La verdadera ciencia, lejos de estar formada de simples observaciones, tiende siempre a dispensar, en lo posible, de la exploración directa, sustituyendo ésta por esa previsión racional que constituye, en todos los aspectos, el carácter principal del espíritu positivo. El verdadero espíritu positivo consiste, sobre todo, en ver para prever, en estudiar lo que es para deducir lo que será, según el dogma general de la invariabilidad de las leyes naturales. Extensión universal del dogma fundamental de la invariabilidad de las leyes naturales. El principio de la invariabilidad de las leyes naturales sólo comenzó realmente a adquirir alguna consistencia filosófica cuando los primeros trabajos verdaderamente científicos pudieron poner de manifiesto su exactitud esencial en un orden entero de grandes fenómenos. Este orden fundamental ha tendido, sin duda, a extenderse, por analogía, a los fenómenos más complicados, incluso antes de que pudieran conocerse sus leyes propias. Organización de la revolución La Gran Crisis final comenzó necesariamente cuando esta común decadencia, primero espontánea, sistemática luego, a la que, por lo demás, habían concurrido de diversa manera todas las clases de la sociedad moderna, llegó al fin al punto de hacer universalmente irrecusable la imposibilidad de conservar el régimen antiguo y la creciente necesidad de un orden nuevo. Esta crisis tendió siempre, desde su origen, a transformar en un vasto movimiento orgánico el movimiento crítico de los cinco siglos anteriores, presentándose como destinada sobre todo a realizar directamente la regeneración social, cuyos preámbulos negativos habían sido ya todos suficientemente cumplidos. Pero esta transformación decisiva, aunque cada vez más urgente, ha tenido que ser hasta ahora esencialmente imposible, por faltade una filosofía verdaderamente propia para darle una base intelectual indispensable. La absoluta impotencia orgánica de tal filosofía, la falta de toda otra teoría no permitió dar satisfacción inmediata a las necesidades de orden. El progreso constituye, tanto como el orden, una de las dos condiciones fundamentales de la civilización moderna. Hoy estamos en esta extraña situación en que nada verdaderamente grande puede emprenderse, ni para el orden, ni para el progreso, por falta de una filosofía realmente adaptada al conjunto de nuestras necesidades.Como antes de la crisis, la lucha aparente permanece, pues, entablada entre el espíritu teológico, reconocido como incompatible con el progreso, que ha sido llevado a negar dogmáticamente, y el espíritu metafísico, que después de haber ido a parar, en filosofía, a la duda universal, no ha podido tender, en política, más que a constituir el desorden, o un estado equivalente de desgobierno. La pareja insuficiencia social que ofrecen en lo sucesivo el espíritu teológico y el espíritu metafísico, únicos que hasta ahora se han disputado el dominio, la razón pública debe encontrarse implícitamente dispuesta a acoger hoy el espíritu positivo como la única base posible de una verdadera resolución de la profunda anarquía intelectual y moral que caracteriza sobre todo la gran crisis moderna. Para la nueva filosofía, el orden constituye siempre la condición fundamental del progreso; y, recíprocamente, el progreso se convierte en el fin necesario del orden. ↪En cuanto al Orden, el espíritu positivo le ofrece poderosas garantías directas: - Demuestra que las principales dificultades sociales no son hoy políticas, sino sobre todo morales, de manera que su solución posible depende realmente de las opiniones y de las costumbres mucho más que de 'las instituciones. - Considera siempre el estado actual como un resultado necesario del conjunto de la evolución anterior - Coordina irrevocablemente a la ciencia social con todas las demás ciencias fundamentales, que constituyen gradualmente donde nuestra inteligencia adquiere a un tiempo los hábitos y las nociones sin los que no puede abordar útilmente las más eminentes especulaciones positivas, lo que instaura ya una verdadera disciplina mental, propia para mejorar radicalmente tales discusiones, vedadas desde entonces racionalmente a una multitud de entendimientos mal organizados o mal preparados. Estas grandes garantías lógicas están, por otra parte, plenamente confirmadas y desarrolladas por la apreciación científica propiamente dicha, que, respecto a los fenómenos sociales como para todos los demás, representa Sociología. Guillermina Insaurralde siempre a nuestro orden artificial como algo que debe consistir, ante todo, en una mera prolongación juiciosa, primero espontánea y luego sistemática, del orden natural que resulta, en cada caso, del conjunto de las leyes reales, cuya acción efectiva es modificable de ordinario por nuestra certera intervención, entre límites determinados, tanto más apartados cuanto más elevados son los fenómenos. ↪En cuanto al Progreso: La nueva filosofía asigna directamente, como destino necesario, a nuestra existencia entera, a la vez personal y social, el mejoramiento continuo, no sólo de nuestra condición, sino también, y sobre todo, de nuestra naturaleza, tanto como lo permita, en todos aspectos, la totalidad de las leyes reales, exteriores e interiores. Erigiendo así a la noción del progreso en dogma verdaderamente fundamental de la sabiduría humana. Este perfeccionamiento consiste esencialmente, sea para el individuo o para la especie, en hacer prevalecer cada vez más los atributos eminentes que distinguen más nuestra humanidad de la mera animalidad; es decir, de un lado, la inteligencia; de otro, la sociabilidad, facultades naturalmente solidarias, que se sirven mutuamente de medio y de fin. Esta doble indicación de la aptitud fundamental del espíritu positivo para sistematizar espontáneamente las sanas nociones simultáneas del orden y el progreso basta para señalar la alta eficacia social propia de la nueva filosofía general. Su valor, en este aspecto, depende ante todo de su plena realidad científica, es decir, de la exacta armonía que establece siempre, cuanto es posible, entre los principios y los hechos. La reorganización total que, únicamente, puede terminar la gran crisis moderna consiste, en efecto, en el aspecto mental, que debe primero prevalecer, en constituir una teoría sociológica apta para explicar convenientemente la totalidad del pasado humano. El espíritu positivo, en virtud de su naturaleza eminentemente relativa, puede, únicamente, representar de manera conveniente todas las grandes épocas históricas como otras tantas fases determinadas de una misma evolución fundamental, en que cada una resulta de la precedente y prepara la siguiente según leyes invariables. Se puede asegurar que la doctrina que haya explicado suficientemente el conjunto del pasado obtendrá inexorablemente, por consecuencia de esta única prueba, la presidencia mental del porvenir. Sistematización de la moral humana Expuesta a la acción disolvente de la metafísica, la moral teórica ha recibido, en efecto, durante los cinco últimos siglos, en cada una de sus tres partes esenciales, heridas gradualmente peligrosas, que no siempre han podido reparar, en la práctica, la rectitud y la moralidad naturales del hombre, a pesar del feliz y continuo desarrollo que entonces debía procurarles el curso espontáneo de nuestra civilización .El espíritu metafísico, que ha tendido con tanta frecuencia a disolver activamente la moral, y el espíritu teológico, que, desde hace mucho tiempo, ha perdido la fuerza para preservarla, persisten, sin embargo, en hacerse de ella una especie de patrimonio eterno y exclusivo. Necesidad de hacer a la moral independiente de la teología y de la metafísica. Hay que prescindir en adelante de toda teología para consolidar la moral. Si, a pesar de activos principios de desorden, la moralidad práctica se ha mejorado realmente, se debe esencialmente a la creciente acción del espíritu positivo, ya eficaz en su forma espontánea, cuyas sabias inspiraciones han secundado al impulso natural de nuestra civilización progresiva para combatir útilmente las diversas aberraciones. Si hay también que admitir la necesidad de una verdadera sistematización moral en estos espíritus emancipados, no podrá desde luego reposar más que sobre bases positivas. Necesidad de un poder espiritual positivo. Según la teoría positiva de la Humanidad, demostraciones irrecusables, apoyadas en la inmensa experiencia que ahora posee nuestra especie, determinarán con exactitud la influencia real, directa o indirecta, privada y pública, propia de cada acto, de cada costumbre, de cada inclinación o sentimiento; de donde resultarán naturalmente, como otros tantos corolarios inevitables, las reglas de conducta, sean generales o especiales, más conformes con el orden universal, y que, por tanto,habrán de ser ordinariamente las más favorables para la felicidad individual. La intervención sistemática, de una autoridad espiritual, destinada a recordar con energía las máximas fundamentales y a dirigir sabiamente su aplicación. Al realizar así el gran oficio que el catolicismo no ejerce ya, Sociología. Guillermina Insaurralde este nuevo poder moral utilizará con cuidado la feliz aptitud de la filosofía correspondiente para incorporarse espontáneamente la sabiduría de todos los diversos regímenes anteriores, según la tendencia ordinaria del espíritu positivo respecto a un asunto cualquiera. El desarrollo del sentimiento social. Este nuevo régimen mental disipa espontáneamente la fatal oposición que, desde el fin de la edad media, existe cada vez más entre las necesidades intelectuales y las necesidades morales. Desde ahora, por el contrario, todas las especulaciones reales, convenientemente sistematizadas, contribuirán sin cesar a constituir, en lo posible, la preponderancia universal de la moral, puesto que el punto de vista social llegará a ser necesariamente el vínculo científico y el regulador lógico de todos los demás aspectos positivos. El antiguo régimen moral es individual. El espíritu positivo es el único susceptible, por su naturaleza, de desarrollar directamente el sentimiento social, primera base necesaria de toda moral sana. El espíritu positivo es directamente social. Para él, el hombre propiamente dicho no existe, no puede existir más que la Humanidad, puesto que todo nuestro desarrollo se debe a la sociedad, desde cualquier punto de vista que se le mire. La nueva filosofía tenderá siempre a hacer resaltar el vínculo de cada uno con todos, en una multitud de aspectos diversos, de manera que se haga involuntariamente familiar el sentimiento íntimo de la solidaridad social, extendida convenientemente a todos los tiempos y a todos los lugares. No sólo la búsqueda activa del bien público. Sociología. Guillermina Insaurralde MÓDULO 2: MARX. Breve reseña: Karl Heinrich Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Tréveris, ciudad de la Prusia renana (a la que también pertenecían Bonn y Colonia). Aunque su familia era de origen judío se habían convertido al protestantismo en 1824. Su padre, Heinrich Marx, era abogado en Tréveris. En dicha ciudad cursó sus estudios de Bachillerato, iniciando luego sus estudios universitarios en Bonn, que proseguiría en Berlín, donde se dedicó al estudio de la historia y la filosofía, en una época en la que la influencia del pensamiento hegeliano era predominante. Marx terminaría sus estudios en 1841, con una tesis doctoral sobre la filosofía de Epicuro. En Berlín entró en contacto con los llamados "Jóvenes hegelianos", haciéndose socio del Club de Doctores (Doktorklub). De esa época data su amistad con Bruno Bauer, uno de los miembros destacados del club. En 1842 comenzó su colaboración con la revista "Rheinische Zeitung", (Gaceta Renana), dedicada cuestiones de "política, comercio e industria", que destacó por su carácter crítico, y de la que posteriormente sería redactor jefe, en Colonia, actividad que le puso en contacto directo con los problemas políticos y sociales de la época en Alemania. Consecuencia de tal contacto, y del análisis de la realidad social y política, fue el giro dado por Marx en su pensamiento, que le llevó a adoptar una actitud crítica ante la teoría del Estado de Hegel. A raíz del cierre de la revista, en 1843, censurada por las autoridades, Marx se traslada a París, donde colaborará con Ruge en los "Anales franco-alemanes‖, revista de la que se llegaría a publicar un sólo número, en la que publicará su "Crítica de la filosofía hegeliana del Derecho". En París entrará en contacto con el movimiento socialista francés, a través de Proudhon y Louis Blanc, dos de sus destacados líderes. En esa época iniciará sus estudios de la economía política inglesa, sumergiéndose en la obra de Adam Smith y Ricardo, lo que supondrá un nuevo giro en su pensamiento. En 1847 se asocia a la Liga Comunista. De nuevo en colaboración con Engels, redacta los principios y objetivos de la misma, recogidos en el conocido "Manifiesto comunista", que sería publicado en Londres en 1848. En 1849 se dirigirá a Londres, donde establecerá su residencia. En Londres desarrollará una intensa actividad intelectual que le llevará a la realización de su obra cumbre, "El capital". En 1859 publica, como fruto de sus trabajos sobre economía, la "Contribución a la crítica de la Economía política", donde expone su teoría del valor, que se convertirá en la piedra angular de sus estudios sobre el capital. Podemos decir que la formación del pensamiento social de Marx es el resultado de una triple influencia: *La filosofía hegeliana, asimilada en sus años de estudiante en Berlín. Como resultado de su crítica del idealismo, conservará algunos conceptos que resultan fundamentales en su pensamiento (especialmente las ideas de dialéctica y de historia como proceso orientado hacia un fin). * La economía política inglesa, en la que se inicia durante su primer exilio en París . Tomará las herramientas técnicas del análisis económico y sobre todo la idea del valor-trabajo como eje articulador de toda actividad productiva. *Del socialismo francés (llamado posteriormente "socialismo utópico", por contraposición a su propia interpretación del socialismo, conocida como "socialismo científico") con el que también entrará en contacto durante su primer exilio en París. Tomará las ideas socialistas y revolucionarias de su pensamiento político, como la idea de la lucha de clases. La formación del pensamiento social de Marx: el debate filosófico con Hegel y Feuerbach. TEXTO: La ideología alemana (Marx, Kart y Engels Friedrich). Crítica al pensamiento hegeliano. Pensamiento hegeliano: *Sostenía que la realidad (el mundo) era el resultado del pensamiento humano, es decir, que era el hombre el que lo creaba a través de su razonamiento. La realidad no era más que el reflejo de la idea. Por lo tanto, si queremos conocer el mundo –la realidad- tal como es realmente, solamente podremos hacerlo a través del razonamiento. Toda la realidad se reducía a idea en última instancia. En síntesis, la realidad es concebida, pues, como pensamiento, como algo de carácter estrictamente racional, por lo que toda forma de realidad no puede ser sino mera expresión del pensamiento, del Espíritu. Sociología. Guillermina Insaurralde *Sostenía que la realidad y la historia son dialécticas. Pensaba a la historia como un proceso de lucha de pensamientos opuestos que se encuentran relacionados entre sí. Sostenía que la historia avanzaba dialécticamente de formas primitivas de pensamiento a formas más complejas y perfectas; el motor de esa dialéctica es la contradicción. ⇓ Sostenía que a cada momento histórico del pensamiento (tesis o afirmación)correspondía una contradicción que llevaba implícita, un momento negativo (antítesis o negación de la afirmación). Producto de esta contradicción, llegamos a la síntesis (negación de la negación anterior) que es la superación del conflicto. Los dos momentos anteriores son a la vez eliminados y conservados, es decir, elevados a un plano superior, a un grado de perfección del conocimiento. Inmediatamente la síntesis, se convierte en tesis, es decir, en afirmación que llevará el germen de una antítesis o negación. Este es el motor de la historia. Crítica de Marx: Critica el hecho de pensar la historia en base a las ideas –a las actuaciones separadas de los grandes personajes que pensaron las diferentes formas de gobierno de cada una de esas épocas-. El no haberse dado cuenta que las ideas que se imponen en una época o período determinado no son más que el reflejo de las condiciones materiales de vida de esa sociedad, son el producto de las distintas formas que adoptan las sociedades para producir su vida material, es decir, de sus relaciones de producción. Son un cambio en las relaciones materiales de producción (en la forma como los hombres producen los bienes necesarios para su subsistencia). Sostendrá que el punto de partida de todo estudio histórico debe ser el hombre activo, porque de sus actividades se derivan los reflejos ideológicos con lo que se constituyen los cambios sociales. Lo mismo ocurre con la idea de Dios; no es el hombre el reflejo de Dios, sino que es él quien inventa a Dios y lo eleva por encima de él. Con esto Marx inaugura su MATERIALISMO HISTÓRICO. ⇓ Se propone explicar la historia desde la producción práctica de la existencia. La historia es el resultado del modo en que los seres humanos organizan la producción social de su existencia. "En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias e independientes de su voluntad, en relaciones de producción que corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones constituye la estructura económica de la sociedad, o sea, la base real sobre la cual se alza una superestructura jurídica y política y a la cual corresponden formas determinadas de la conciencia social. En general, el modo de producción de la vida material condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida. No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino al contrario, su ser social es el que determina su conciencia. En un determinado estadio de su desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, por usar la equivalente expresión jurídica, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo que eran las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas de las mismas. Empieza entonces una época de revolución social." (Contribución a la crítica de la economía política) Hasta entonces se había creído que la forma en que se organizaba la producción dependía exclusivamente de la voluntad de los seres humanos, al igual que las formas de organización social y política y, por supuesto, de la conciencia. Marx afirma lo contrario: las relaciones de producción son independientes de la voluntad de los seres humanos, y el modo en que los seres humanos producen la vida material "condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida”. Para garantizar su supervivencia, el ser humano ha de conseguir los medios de subsistencia mediante el trabajo, mediante una actividad productiva. Pero el ser humano tiene una existencia social, por lo que su actividad productiva no constituye un acto aislado, sino un acto social, por el que entra en relación con otros seres humanos. Ahora bien, estas relaciones se caracterizan no sólo son por ser necesarias para producir los medios de subsistencia, sino también por ser independientes de la voluntad de quienes entran en relación, estando Sociología. Guillermina Insaurralde determinadas por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales: la actividad humana (o fuerza de trabajo) y los medios de trabajo (utensilios, herramientas, máquinas, etc.). Las relaciones que se establecen en este proceso son llamadas por Marx relaciones de producción, y constituyen la estructura económica de la sociedad, la base sobre la que se asientan los elementos jurídicos y políticos, así como las formas de la conciencia social. Con respecto a Feuerbach, Marx tomará de él la idea de alienación religiosa, y lo utilizará para criticar a Hegel en cuanto a su idea de que la realidad deriva de la idea. Feuerbach invierte las premisas idealistas de la filosofía de Hegel afirmando abruptamente que el punto de partida de la humanidad debe ser “el hombre real”, el que vive en el “mundo material”. Mientras que Hegel sostenía que lo real emana de lo divino, Feuerbach replicaba que lo divino es un producto de lo real (del pensamiento humano). Como dijimos anteriormente, Marx sostenía que el pensamiento (la idea) deriva de la realidad y no al revés. Pero Marx también utilizará a Hegel para criticar a Feuerbach en lo que concierne al movimiento dialéctico de la historia, ya que Feuerbach sostiene que el mundo era algo rígido y que por lo tanto no podía ser modificado por el accionar del hombre. Marx dirá que lo que Feuerbach sostiene acerca de la alienación religiosa no es nada nuevo, y que lo que hay que hacer es pasar de la crítica de la religión (algo ya superado en sus tiempos) a la crítica práctica de la realidad, sobre todo de la realidad política de su tiempo. El trabajo alienado y la propiedad privada. El análisis acerca del trabajo alienado es realizado por Marx en los Manuscritos económico filosóficos (escritos en 1844 y publicado póstumamente en 1932) es considerado por los estudiosos como pertenecientes a la época del joven Marx. La alienación, que Feuerbach restringía al ámbito religioso, Marx la extenderá a todas las esferas de la actividad humana, empezando por la actividad esencial del ser humano: la producción de bienes para la satisfacción de sus necesidades. Producir es la actividad esencial de los humanos, lo que los distingue de otras especies animales. Producir significa transformar la Naturaleza, y al transformar la Naturaleza el ser humano expresa su rasgo esencial. No se limita a tomar de la Naturaleza, sino que deliberadamente busca modificarla. De ahí que el trabajo sea el concepto fundamental para entender al ser humano. El trabajo, como actividad productiva libre, es la actividad en la que el ser humano expresa su humanidad, su verdadera naturaleza. Todo lo producido de esta forma - un vestido, una estatua, una casa- es la esencia de la vida humana convertida en un objetofísico y, por tanto externo al productor. En la sociedad industrial, el trabajador no controla el producto de su trabajo. El producto en el que se objetiva su trabajo no le pertenece, convirtiéndose así en algo extraño, ajeno al trabajador: su actividad transformadora no le pertenece, no es considerada como suya, sino que deviene propiedad de "otro". "El objeto que el trabajo produce, su producto, se enfrenta a él como un extraño, como un poder independiente del productor... el trabajador se relaciona con el producto de su trabajo como con un objeto extraño". Además, en la medida en que el producto se convierte en una mercancía, el trabajo objetivado en él es tratado también como mercancía, por lo que el mismo sujeto productor termina por ser considerado simplemente como cosa, como mercancía. Cuanto más avanza el capitalismo, tanto más se empobrecen los trabajadores. Los propietarios de las tierras y los medios de producción se hacen cada vez más ricos y los obreros más pobres. No sólo se le expropia al trabajador los bienes que produce y que con todo derecho le pertenecen, sino que este corre la misma suerte que los objetos producidos: el trabajador se convierte en una mercancía tanto más barata cuantas más mercancías produce, se produce, pues, en siervo de su objeto. La alienación del trabajo posee cuatro dimensiones: Enajenación del trabajador en su producto: no sólo significa que su trabajo se convierte en un objeto Sociología. Guillermina Insaurralde (objetivación), sino que existe independientemente y ajeno a él y que se opone a él como un poder autónomo. Cuanto más produce el trabajador menos tiene para consumir. El trabajador no puede disponer de sus productos, carece de control sobre ellos, puesto que son otras personas las que se adjudican lo que produce. El mismo trabajador, tratado como un artículo que se compra y se vende en el mercado, no tiene, por tanto, ningún poder para decidir el destino de lo que produce. --> EL PRODUCTO NO LE PERTENECE. Enajenación del trabajador en el proceso de producción: el trabajador se aliena en su misma actividad productiva. Si el producto del trabajo es la alienación, la producción misma debe ser la alienación activa. La actividad productiva no ofrece satisfacciones intrínsecas que hagan posible al trabajador desarrollar libremente sus energías físicas y espirituales, ya que se trata de un trabajo impuesto solamente por la fuerza de circunstancias extremas. El trabajador no se realiza en su trabajo, sino que se niega a sí mismo, experimenta una sensación de malestar más que de bienestar. No es su propio trabajo sino trabajo para otro, su trabajo no le pertenece a sí mismo sino a otra persona. --> SU TRABAJO NO LE PERTENECE. Enajenación del hombre de su especie (de su ser genérico): el hombre es un productor universal, en contraste con los animales, que sólo producen parcialmente y en contextos limitados. El hombre es un ser condicionado por la sociedad donde vive, produce en relación con otros, no de forma separada como lo hacen los animales. En el capitalismo el hombre es despojado de sus características biológicas como especie. El hombre es considerado por Marx como un ser habilidoso e imaginativo cuyas características naturales son desaprovechadas y negadas por el capitalismo. El trabajo es, entonces, un medio para la satisfacción de una sola necesidad: la necesidad de mantenerse con vida –de mantener su existencia física- y no la de la especie como un todo. Le arrebata su vida como especie y transforma su ventaja sobre los animales en desventaja. Enajenación del hombre de los demás hombres: al enajenarse de su vida como especie, el hombre se está enajenando en relación con los otros. El hombre es un producción social, que produce en relación con los demás y no de forma separada; por lo tanto, esta enajenación del hombre de su especie se manifiesta como enajenación con los demás. En el capitalismo las relaciones humanas tienden a quedar reducidas a meras operaciones de mercado. La propiedad privada. En el sistema de producción capitalista, el hombre no dispone del producto de su trabajo, ni siquiera de su trabajo mismo. Este pertenece a otro hombre que no es el trabajador. Si su actividad es un tormento para él debe ser fuente de goce y placer para otro. Es el proceso de alienación quien crea el dominio del no-productor sobre la producción y su producto. Mediante el trabajo enajenado el trabajador crea la relación de otro hombre, que no trabaja y que está fuera del proceso de trabajo. Este hombre que no trabaja es el capitalista. Propiedad privada es el producto, el resultado necesario del proceso de enajenación del trabajo. Pero no solo es la consecuencia del mismo, sino también el medio a través del cual se enajena el trabajo. Por lo tanto, la victoria sobre la alienación depende de la superación de la propiedad privada, y esto es sólo posible a través del comunismo. El trabajo se convierte en una actividad alienada y alienante, cuando los seres humanos producen objetos sobre los cuales ya no ejercen ningún control ya que no resultan de su libre actividad, sino de una actividad que es "para otro", que ya no les pertenece porque le pertenece a quien haya pagado su salario. De esta manera es el capitalista el que, con la apropiación del producto, se apropia de la actividad de los demás, resultando para ellos una actividad enajenada, alienada. Además, el objeto producido se vuelve contra su creador, puesto que sirve para enriquecer al capitalista y aumentar su poder sobre el proletario. De este modo la actividad productiva se convierte en una actividad realizada bajo "dominación, coerción y el yugo de otro hombre". Los seres humanos en vez de relacionarse entre sí cooperativamente lo hacen competitivamente. El amor y la confianza mutua se ven reemplazadas por el comercio y el intercambio de mercancías. Los seres humanos no reconocen en el otro una naturaleza humana común: ven a los otros como instrumentos para satisfacer sus intereses egoístas. Sociología. Guillermina Insaurralde La explotación del trabajador se produce por partida doble; en primer lugar, el capitalista lo explota al apropiarse de la materia prima y de los medios de producción, así como de la plusvalía producida por el trabajador; pero en segundo lugar, lo explota como mercancía, considerándolo un mero apéndice de la maquinaria, una pieza más del sistema de producción. El trabajador pierde toda autonomía personal y toda posibilidad de encontrar satisfacción en el trabajo. El capital no sólo se apropia de la plusvalía sino que se convierte en una fuerza tangible que exprime la vida misma del trabajador y que mutila sus talentos: el trabajo, su propia actividad, se convierte en el medio de su esclavitud, de su alienación. Alienaciónideológica. El trabajador cree que es legítima la apropiación de la plusvalía por parte del capitalista. El trabajador cree que, como el capitalista posee legítimamente los medios de producción (talleres, maquinaria, fábricas...), tiene una pretensión o un derecho fundado para apropiarse una parte de su trabajo, de una parte de su actividad, de una parte de su vida. A su vez, se considera legítima la posesión de los medios de producción porque deriva de una apropiación legítima de plusvalías en etapas anteriores, construyéndose un círculo vicioso en los procesos de legitimación de la explotación. La eficacia de la explotación capitalista descansa sobre la noción de legitimidad: presentarse ante las conciencias de los explotados como moralmente justificables. Historia, modos de producción, relaciones de producción y fuerzas productivas. Texto: La ideología alemana (escrito en 1945-46) La concepción de la historia en Marx, el Materialismo histórico, consiste en exponer el proceso real de producción, partiendo para ello de la producción material de la vida inmediata, es decir, de la sociedad civil en sus diferentes fases productivas. Por lo tanto, el estudio de la evolución de la historia debe hacerse mediante el análisis del modo de producción material de la vida que han seguido los hombres a través de la historia. El materialismo histórico se propone explicar la historia desde la producción práctica de la existencia. La historia es el resultado del modo en que los seres humanos organizan la producción social de su existencia. Hasta entonces se había creído que la forma en que se organizaba la producción dependía exclusivamente de la voluntad de los seres humanos, al igual que las formas de organización social y política y, por supuesto, de la conciencia. Marx afirma lo contrario: las relaciones de producción son independientes de la voluntad de los seres humanos, y el modo en que los seres humanos producen la vida material "condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida. El primer supuesto de toda historia humana es la existencia de individuos humanos vivientes. Ahora bien, para vivir se necesita comer, vestirse, beber, alojarse bajo un techo, etc. Por lo tanto el primer hecho histórico es la producción de los medios indispensables para la satisfacción de estas necesidades, es decir, la producción de la vida material misma. Por consiguiente, lo primero, en toda concepción histórica, es observar este hecho fundamental. El segundo supuesto se origina como resultado del primero: La satisfacción de las primeras necesidades básicas, conduce al surgimiento de nuevas necesidades. El tercer supuesto es el incremento de la población. Los hombres que renuevan diariamente sus necesidades comienzan al mismo tiempo a procrear a otros hombres: surge así la familia. Esta familia, que al principio constituye la única relación social, más tarde, cuando las necesidades se multipliquen crearán nuevas relaciones con otras. La producción de la vida material en un determinado modo de producción o una determinada fase industrial lleva siempre aparejado un determinado modo de cooperación o una determinada fase social. Este modo de cooperación representa una fuerza productiva. Estas relaciones de producción son tan viejas como el hombre Sociología. Guillermina Insaurralde mismo. El hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material. El modo en que estos hombres producirán esos medios dependerá, ante todo, de los medios de vida con que se encuentren. Por lo tanto, con el incremento de la población y las necesidades surge el desarrollo de la división del trabajo, que originariamente no pasaba de la división en el acto sexual y, más tarde, de una división de acuerdo a las dotes físicas. La verdadera división del trabajo aparece a partir del momento en que se separan el trabajo físico del intelectual. Recién aquí surge la conciencia como algo distinto de lo real; desde este instante, se halla la conciencia en condiciones de emanciparse del mundo y entregarse a la creación pura, la filosofía y la moral puras, etc. Con la división del trabajo se da, al mismo tiempo, la distribución y, concretamente, la distribución desigual, tanto cuantitativa como cualitativamente, del trabajo y de sus productos; es decir, la propiedad, cuyo germen, cuya forma inicial se contiene ya en la familia, donde la mujer y los hijos son esclavos del marido. La esclavitud, todavía muy rudimentaria es la primera forma de propiedad. A partir del momento en que comienza a dividirse el trabajo, cada cual se mueve en un círculo exclusivo de actividades, que le es impuesto y del que no puede salirse; no tiene más remedio que seguirlo siendo, si no quiere verse privado de los medios de vida. Fases históricas de la producción. Según Marx, a lo largo de la historia de la humanidad se han sucedido varios modos de producción que, de acuerdo con las tesis del materialismo histórico, son los auténticos determinantes de la evolución histórica de la humanidad, por lo que la historia debería ser explicada en función de ellos. Clasificación de los Modos de producción con las correspondientes Relaciones de producción, Formas de explotación y Formas de apropiación del trabajo ajeno. Modo de producción Relaciones de producción Forma de explotación Forma de apropiación del trabajo ajeno Tribal o primitivo Comunitarias ------ ------ Antiguo o comunal Amo— esclavo Esclavitud Apropiación privada del trabajador (con coacción extra-económica) Feudal Señor— siervo Servidumbre (dependencia personal) Apropiación privada del excedente (con coacción extra-económica) Capitalista Capitalista— proletario Trabajo asalariado (formalmente libre) Apropiación privada de la plusvalía a través del mercado (sin coacción extra-económica) MODO DE PRODUCCIÓN PRIMITIVO (SOCIEDAD TRIBAL): La primera forma de propiedad es la propiedad de la tribu (modo de producción tribal). Una sociedad en la que no se daba la propiedad privada de los medios de producción, sino la propiedad colectiva, por lo que Marx llamará a este modo de producción "comunismo primitivo": un modo de producción en el que las relaciones sociales establecidas eran relaciones de colaboración, y los medios de trabajo y los productos obtenidos pertenecían a la sociedad. Esta forma de propiedad corresponde a la fase inicial de la producción en que un pueblo se nutre de la caza y la pesca, la ganadería o a lo sumo de la agricultura. La división del trabajo se halla todavía muy poco desarrollada y no es más que la división del trabajo existente dentro de la familia. MODO DE PRODUCCIÓN ESCLAVISTA (SOCIEDAD ANTIGUA): Se basa en un sistema esclavista de producción. Las relaciones sociales son de dominio y sometimiento. Está representada por la antigua propiedad comunal y estatal, que surge de la unión de las diversastribus para formar una ciudad y en donde sigue existiendo la Sociología. Guillermina Insaurralde esclavitud. Junto a la propiedad comunal va desarrollándose ya, ahora, la propiedad privada mobiliaria y más tarde la inmobiliaria. La división del trabajo aparece ya, aquí, más desarrollada. Nos encontramos ahora con la división entre la ciudad y el campo. Ha aparecido en esta etapa la división de clases entre ciudadanos y esclavos. El modo de producción esclavista es uno de los modos de producción que Marx definió como estadios de la evolución de la historia económica definidos por un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y una forma particular de relaciones de producción. MODO DE PRODUCCIÓN FEUDAL (SOCIEDAD MEDIEVAL): Posee muchas características similares a las de la sociedad antigua. Las relaciones sociales de producción son también semejantes a las del modo de producción esclavista. Pero, pese a que el señor feudal posee la propiedad completa sobre los medios de producción, sólo en parte la posee sobre el trabajador (siervo), con el que establece una relación de servidumbre o vasallaje. La forma de propiedad es en esta etapa la propiedad territorial con el trabajo de los siervos a ella vinculados, de una parte, y de otra el trabajo propio con un pequeño capital que dominaba el trabajo de los oficiales de los gremios. La división del trabajo se desarrolló poco durante este periodo. MODO DE PRODUCCIÓN CAPITALISTA. Tiene como característica la propiedad privada de los medios de producción, aunque el trabajador es jurídicamente libre. La fuerza de trabajo es la única propiedad que posee el trabajador. El trabajo genera una plusvalía que no revierte sobre el salario del trabajador, sino que es apropiada por el capitalista, generando capital, por lo que la relación capitalista-proletario es una relación de explotación. El capitalismo deberá dejar paso al MODO DE PRODUCCIÓN SOCIALISTA, siguiendo la dialéctica de la historia, por la que la humanidad recuperará, superándolo, el modo de producción del comunismo primitivo. El modo de producción socialista se basa en un régimen de propiedad colectiva, lo que supone la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. En consonancia con ello, las relaciones de dominio y sometimiento se sustituyen por las de cooperación recíproca. El modo de producción A cada formación social le corresponderá un determinado modo de producir socialmente los bienes necesarios para la existencia, un determinado modo de producción, es decir, una determinada estructura productiva sobre la que se asientan, y de la que derivan, el conjunto de elementos jurídico-políticos e ideológicos, que forman la superestructura de dicha formación social. El modo de producción es la estructura económica de una sociedad, esta es la que determina la superestructura jurídico-política y la superestructura ideológica. En el modo de producción podemos distinguir, pues, dos elementos constitutivos: las fuerzas productivas y las relaciones de producción o propiedad, entre los que se da un mutuo condicionamiento; y una superestructura en la que se pueden distinguir dos niveles: la superestructura jurídico- política, constituida por los instrumentos de control sociales y políticos correspondientes a las relaciones sociales de producción; y la superestructura ideológica, por la que se justifica el orden establecido mediante una falsa conciencia que enmascara la verdadera realidad. Ambas superestructuras están condicionadas por la estructura económica de la sociedad. Estructura económica. Fuerzas productivas:Son, ante todo, una fuerza social, porque se basan en la cooperación de varios individuos. Este modo de cooperación es siempre una fuerza productiva. Están formadas por la fuerza de trabajo + los medios de producción. ↪Los medios de producción están constituidos por la materia objeto de transformación, (materia prima) a partir de la que se espera obtener un producto determinado. ↪La fuerza de trabajo, está constituida por la actividad del trabajador, su capacidad de trabajo y que alcanza un determinado grado de desarrollo en una formación social determinada (como simple fuerza física, o como habilidad técnica o intelectual) + los medios para realizar el trabajo (útiles, herramientas, máquinas, etc.) necesarios para obtener los productos deseados. Sociología. Guillermina Insaurralde Las relaciones de producción:Son las relaciones en las que los individuos producen, es decir las relaciones sociales que establecen los productores entre sí. Los seres humanos, en cuanto agentes del proceso de producción, entran en determinadas relaciones para poder llevar a cabo la producción de los bienes deseados. Las relaciones sociales de producción derivan de las relaciones de propiedad, es decir de las relaciones con los medios de producción. En este sentido, se pueden establecer: *Relaciones sociales de colaboración: si todos son propietarios de los medios de producción, en cuyo caso ningún sector de la sociedad vive de la explotación de otro. *Relaciones de explotación, de exclusión, de dominación: si unos son propietarios de los medios de producción y otros no. Es una relación explotador-explotado, en la medida en que los propietarios de los medios de producción viven del trabajo de los no propietarios. Para Marx, esta relación de explotación es la típica de las sociedades clasistas: la sociedad esclavista, la feudal y la capitalista. Las relaciones de producción favorecen inicialmente el desarrollo de las fuerzas productivas; pero a medida que las fuerzas productivas se van desarrollando, terminan por entrar en contradicción con las relaciones de producción existentes, convirtiéndose éstas en una traba para el desarrollo de aquellas, lo que provoca una revolución social, que concluye en la sustitución de las viejas relaciones de producción por otras nuevas, adecuadas al grado de desarrollo de las fuerzas productivas. Tales contradicciones, y la resolución de las mismas, determinadas por procesos estrictamente materiales, constituyen el elemento configurador de la sociedad y el motor de la historia. La superestructura jurídico-política La superestructura jurídico-política está formada por el conjunto de normas, leyes, instituciones y formas de gobierno que, condicionadas por la estructura productiva, ordenan y controlan el funcionamiento de la actividad productiva de los ciudadanos. Las formas del Estado son los instrumentos a través de los cuales las clases dominantes ejercen su poder sobre las clases sometidas. Lejos de convertirse en los garantes de la realización humana y la libertad de los individuos, se convierten en agentes de represión y sometimiento, de alineación y esclavitud, en función de las exigencias de las relaciones de producción, de las que derivan y a las que sirven. Superestructura ideológica La ideología se presenta como un sistema de justificación de realidadimperante. La superestructura ideológica la constituyen el conjunto de las ideas, creencias, costumbres, etc., plasmadas en las formas ideológicas de la cultura, la religión, la filosofía, etc., con las que se justifica la "naturalidad" y "legitimidad" del modo de producción del que derivan y cuya realidad social enmascaran. La superestructura jurídico-política e ideológica está condicionada por la estructura económica. Ello se ha entendido, a veces, como un determinismo puro en una sola dirección, que no deja ninguna opción a la posible acción de la superestructura sobre la estructura. Sin embargo Marx afirmaba que, si bien la estructura determina y condiciona en sus comienzos a la superestructura, esta última sirve, luego, como justificación del modo de producción imperante protegiéndolo y fomentando su reproducción. Si consideráramos que la superestructura no influye para nada en la estructura Marx y Engels no se hubieran molestado demasiado en describir y fomentar la lucha social y del combate político e ideológico contra el modo de producción capitalista, ni sus reiteradas llamadas a una revolución social: tal revolución sería inevitable, según la dialéctica de la historia, hubiera o no movimiento obrero, por lo que la lucha social sería innecesaria e inútil. De todo esto se desprende que las ideas de la clase dominante (la ideología) son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante es, al mismo tiempo su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual. En esta dominación ideológica juega un papel importante la conciencia. Los individuos que forman parte de la clase dominante tienen, también, conciencia de ello (saben que pertenecen a dicha clase), es decir, que Sociología. Guillermina Insaurralde pertenecen a un grupo selecto con idénticas condiciones. Clase y lucha de clases. TEXTO: Manifiesto Comunista. Las clases sociales derivan de la división social del trabajo impuesta por la estructura económica, y en función de tal división participan distintamente del conjunto de derechos, creencias y formas de organización política de la sociedad, objetivandose en ellas. En la lucha de clases encontraríamos, así, el terreno propicio para tal interacción. Características que debe reunir un grupo social para ser considerado clase: *Una clase se constituye por la relación de sus integrantes respecto de la posesión de propiedad de los medios de producción. La clase no puede identificarse ni con la fuente de ingresos ni con la posición funcional en la división del trabajo. *Una clase debe poseer lo que Marx denomina conciencia de clase. Esto es la capacidad de una clase de ser consciente de las relaciones sociales antagónicas y de actuar ante ellas para beneficio de sus intereses. Es decir, la conciencia acerca de su pertenencia a un grupo social determinado con idénticas características. En el capitalismo la explotación de la burguesía sobre el proletariado es un hecho y el poder entender esa lógica como antagonismo es conciencia de clase. Su opuesto sería la alienación; la imposibilidad de ver la explotación capitalista en la propia vida cotidiana. En el capitalismo, pese a que Marx reconoce la existencia de otras clases sociales, la lucha de clases se da entre la burguesía y el proletariado. Ahora bien, el proletariado está sometido a los elementos ideológicos, no teniendo, pues, conciencia de su situación real. El desarrollo de una conciencia de clase le librará del dominio de la ideología y le llevará a reivindicar el fin de la alineación y de la explotación en el trabajo. Clase burguesa: es la clase de los capitalistas modernos, quienes son poseedores de los medios sociales de producción y explotan el trabajo asalariado. Clase proletaria: es la clase de los trabajadores asalariados modernos quienes, puesto que no poseen medios de producción propio, dependen de la venta de su fuerza de trabajo para poder vivir. LA LUCHA DE CLASES. Según Marx la lucha entre las clases sociales es el motor de la historia. Es decir que el conflicto entre clases sociales esto es, la relación de los diferentes grupos de una sociedad con los medios de producción, ha sido la base sobre la que se produjeron los hechos que dan forma a la historia. Esta lucha se da entre dos clases sociales antagónicas características de cada modo de producción. En las sociedades primitivas cuando la producción apenas alcanzaba para la subsistencia no existían clases sociales pero a partir de las sociedades esclavistas nos encontramos con dos clases antagónicas. De un lado está la clase explotada, oprimida pero a su vez productora de bienes y servicios, creadora y modificadora de la realidad que la rodea y por la misma razón revolucionaria en tanto pretende cambiar el orden establecido. Del otro lado está la clase explotadora defensora de los beneficios que goza a expensas de la otra clase, sin interés en modificar la realidad que les beneficia y por la misma razón reaccionaria. La sociedad moderna surgida del ocaso de la sociedad feudal no ha abolido los antagonismos de clase. Sólo ha sustituido las antiguas clases por otras nuevas. Para Marx el fin último de la historia es la eliminación de las clases sociales cuando la clase más desvalida y universal (el proletariado creado por el modo de producción capitalista) consiga "emancipar" a toda la humanidad. EVOLUCIÓN DE LA LUCHA DE CLASES EN EL CAPITALISMO: El proletariado recorre diversas etapas evolutivas. Su lucha contra la burguesía comienza con su propia existencia. Al comienzo luchan los obreros individuales, luego los obreros de una fábrica, después los obreros de una rama laboral en una localidad contra el burgués que los explota directamente. En esta etapa, los obreros constituyen Sociología. Guillermina Insaurralde una masa diseminada por todo el país. Pero con el desarrollo de la industria no sólo se acrecienta el proletariado, sino que se va concentrando en masas mayores, sus fuerzas aumentan y toman conciencia de ello. La creciente competencia entre burgueses y las crisis periódicas del sistema tornan más bajo el salario de los trabajadores; el mejoramiento diario de la maquinaria y la tecnología hacen cada vez más inciertas sus fuentes laborales. Entonces los obreros comienzan a formar coaliciones contra los burgueses, se unen para asegurar su salario (nacen los gremios). Pero los gremios serán desintegrados una y otra vez por la burguesía, estos volverán a renacer con más fuerza en cada ocasión. La burguesía se halla en permanente lucha: al comienzo, contra la aristocracia; luego contra partes de la misma burguesía que entran en contradicción con el progreso de la industria. Para ello se ven obligados a pedir ayuda al proletariado arrastrándoloal ámbito de la política. Esto constituye el cimiento o el principio de la caída de la burguesía en manos del proletariado; ella misma proporciona al proletariado sus propios elementos de formación, es decir, sus armas contra sí misma. En una última instancia, cuando la lucha de clases esté llegando a su desenlace violento, parte de la burguesía se pasará del lado de los proletarios –del lado de la revolución-, es decir, a la clase que tiene el futuro en sus manos. Los proletarios sólo podrán conquistar las fuerzas productivas sociales aboliendo su propio modo de apropiación en vigencia hasta el presente: la propiedad privada. En una primera fase el proletariado derribará a burguesía nacional (la de su país), luego se extenderá internacionalmente. Finalmente se levará como clase dominante, logrará la conquista de la democracia. Entonces, el proletariado utilizará su hegemonía política para despojar paulatinamente a la burguesía de todo su capital, para centralizar todos los instrumentos de la producción en manos del estado, es decir del proletariado organizado como clase dominante. En primera instancia, esta expropiación de los medios de producción sólo puede ocurrir mediante intervenciones despóticas (arbitrarias): 1) Expropiación de la propiedad de la tierra y empleo de la renta de la misma para solventar los gastos del Estado; 2) Fuertes impuestos progresivos; 3) Supresión del derecho de herencia. 4) Centralización del crédito en manos del Estado por medio de un banco nacional. 5) Centralización de los transportes en manos del Estado. 6) Multiplicación de las fábricas nacionales y la agricultura. 7) Trabajo obligatorio igual para todos. 8) Educación pública y gratuita para todos los niños y abolición del trabajo infantil. Una vez que las diferentes clases hayan desaparecido y toda la producción se halle en manos de los individuos asociados, el Estado –como poder político- ya no tendrá razón de ser. El estado y el poder político no es más que el poder organizado de una clase para explotar a otra y, como no habrá más clases sociales a quienes oprimir, no tendrá razón de ser. El proceso de acumulación originaria, mundialización del modo de producción capitalista y colonización. TEXTO:El Capital Marx acuñó la noción de acumulación originaria como forma de criticar lo que pensaba que eran mistificaciones ideológicas y cuentos de hadas de la economía política sobre los orígenes del capitalismo, especialmente en réplica a la ―absurda‖ teoría de Adam Smith. Y escribió: Sociología. Guillermina Insaurralde Frente a estos mitos de la economía política, Marx considera que lo que tiene que explicarse es cómo se establecieron históricamente las relaciones de producción capitalistas. Es decir, como los medios de producción se convirtieron en mercancías que se poseen y se pueden comprar y vender, y cómo es que los capitalistas pueden encontrar trabajadores en el mercado de trabajo desposeídos de medios de vida y, en esas condiciones, dispuestos a trabajar para ellos. Y este proceso de acumulación fue producto de la violencia y expropiación por la fuerza de la propiedad de manos de los pequeños campesinos y pequeños artesanos. Por una parte se formó un mercado cada vez más globalizado vinculado al crecimiento del comercio durante siglos y que quedó firmemente establecido a escala global en el siglo XVI, con la expansión imperial europea por todo el globo. En ese proceso se acumulaba dinero y éste se reinvertía en aventuras comerciales, dando lugar a grandes fortunas y nuevos polos de poder financiero. En El Capital, Marx utiliza el caso británico entre el siglo XV y el siglo XIX para explicar el proceso de expropiación de la propiedad hacía las manos de los futuros capitalistas. El proceso de acumulación originaria comienza hacia los s. XIV y XVI. En primer lugar por la desvinculación del productor de los medios de producción, un proceso marcado por la violencia, la conquista, la piratería y el robo. En Europa, esa desvinculación significaba acabar con las formas tradicionales de uso colectivo de la tierra y los derechos de señoriales o feudales sobre la tierra o sus productos que protegían a una gran masa de campesinos europeos. Otro factor fueron las llamadas guerras feudales donde jugaron un papel importante los siervos de la gleba. Los siervos que peleaban en las guerras para su señor feudal ganaban su libertad, luego estos tenían hijos que nacían libres y que constituirán el surgimiento de los artesanos del s. XV, distintos a los anteriores artesanos dado que se especializaban en tareas concretas. Otro factor de importancia y que influyó en este proceso de acumulación es el incremento de la población gracias a la medicina. Este incremento dio origen a un incremento proporcional de las necesidades a nivel mundial (más alimento, ropa, viviendas, etc.). Toma el caso británico como ejemplo de la expropiación de los derechos de los campesinos en Europa. Como consecuencia de este aumento de las necesidades se produce una mayor demanda de lanas y alimentos que principalmente se producen en las tierras. Los señores feudales vieron la oportunidad de enriquecerse y aumentar sus ganancias. Pero esas tierras estaban sujetas al contrato de vasallaje, eran pequeñas parcelas cultivadas por la familia que allí vivía y que producía para el señor feudal. El señor feudal despojo a los campesinos de la tierra por medio de la fuerza y la violencia, por otro lado liberándolos del contrato de vasallaje, es decir, concediéndoles la libertad. Los siervos, al ser liberados de sus obligaciones feudales, también perdieron sus derechos a ocupar una parcela y cultivarla, pues ésta pasó a ser propiedad privada del antiguo señor feudal. Además, muchos pequeños propietarios dejaron de poder utilizar las tierras comunales de los municipios cuando éstas se convirtieron en bienes privados, de modo que vieron disminuidos sus medios de vida y se vieron obligados a endeudarse y, a medio plazo, perder las pocas tierras que poseyesen. (En la edad media, los vasallos tenían el derecho de poder entrar a cualquier tierra comunal y extraer de allí lo Sociología. Guillermina Insaurralde que necesiten para poder vivir, cosa que fue derogada con el surgimiento de la propiedad privada de la tierra.) Esta liberación del vasallo, ahora convertido en hombre libre, provocó sucesivas oleadas de población desposeída que, impedida de ganarse la vida, pasaron a vagar por los caminos y las ciudades. Como sólo tenían su fuerza laboral para ofrecer y la cría de ovejas no generaba gran demanda de fuentes de trabajo, migrarán a la ciudad en busca de trabajo, el cual no lo encontrarán durante el período feudal. Esta masa de desposeídos irá formando de a poco el proletariado del que se valdrá la burguesía en el s. XIX para producir el capital. MUNDIALIZACIÓN DEL MODO DE PRODUCCIÓN CAPITALISTA Y COLONIALISMO. En segundo lugar, Marx habla de la colonización. Habla de lo que se podía ver en lascolonias a mediados del siglo XIX como un ejemplo de lo que ya había pasado en Gran Bretaña, y en la mayor parte de Europa: la expropiación de la población. Los obreros sólo son obreros allí donde ya han sido expropiados de los medios de producción, cosa que no sucede en las colonias en la medida en que existan tierras vírgenes y no se ponga en vigor una legislación represiva que impida a la población apropiarse de ellas y cultivarlas de modo independiente. La existencia de tierras vírgenes (medios de producción a su libre disposición) hacia que dejasen de ser obreros, condición que sólo portaban en Inglaterra, donde no tenían acceso a ningún medio de producción. Allí donde no existían las relaciones de producción capitalistas, es decir, allí donde los medios de producción no estaban monopolizados en las manos de una clase social restringida, los obreros no acudían voluntariamente a trabajar en una fábrica. El capitalismo, se basa en la existencia de la propiedad privada en manos de la burguesía y en la existencia de una masa de trabajadores (proletariado) que produzca en relación de dependencia, dado que sólo dispone de su fuerza de trabajo para ofrecer. En la América colonial sólo había algunos terratenientes burgueses, pero faltaba lo más importante para el capitalismo: la mano de obra, la fuerza de trabajo, en fin, los trabajadores. La solución fue la de traer trabajadores desde Europa mediante políticas de inmigración. Se logró prometiendoles el acceso a la tierra. Pero cuando estos inmigrantes llegaron a América se encontraron con una serie de leyes y trabas que dificultaban el acceso de la propiedad de la tierra. Estos inmigrantes, al no poder volver a Europa tuvieron que ofrecer su fuerza laboral para poder subsistir empleandose en las industrias manufactureras y cultivando las tierras de aquellos terratenientes. De esta manera, el capitalismo encontraba un lugar que proveía de materias primas baratas al sistema (América) y a su vez, un lugar donde se podían insertar manufacturas a precios altos. De este modo es como el capitalismo se asentó en América y en todo el mundo. El capitalismo jamás fue un fenómeno nacional, es decir, un fenómeno restringido a un territorio dado (como lo fue la Revolución Francesa). Las innovaciones tecnológicas, el surgimiento de la máquina a vapor y la producción en masa, el oro y la plata encontrados en América, entre otros factores permitió la expansión rápida del capitalismo a todo el globo (un ejemplo es la formación del mercado financiero internacional –los bancos-). Contradicciones económicas del modo de producción capitalista. MERCANCÍA = VALOR DE CAMBIO Toda mercancía, afirma Marx, tiene dos caras: *La del valor de uso: que hace referencia a las necesidades que puede satisfacer el empleo de una mercancía, es decir, la aptitud o ineficacia que tiene el objeto para satisfacer una necesidad determinada. Un objeto puede tener valor de uso tanto si es una mercancía como si no lo es, pero ningún objeto puede ser mercancía si no es a la vez un objeto útil. *La del valor de cambio: que se refiere al valor que tiene un producto cuando se ofrece en intercambio por otros productos. Sociología. Guillermina Insaurralde Ahora bien, cualquier objeto, sea o no mercancía, sólo puede tener valor si se ha empleado cierta fuerza de trabajo humano para producirlo. Esta es la teoría del valor-trabajo que Marx toma de Adam Smith y Ricardo. Tanto el valor de cambio como el valor de uso, deben relacionarse directamente con la cantidad de trabajo materializado en la producción de una mercancía. Lo que realmente determina el valor de cambio de una mercancía es el tiempo de trabajo empleado por el trabajador para producir la mercancía. Dice Marx en el Capital, que la medida del trabajo abstracto debe ser el tiempo de trabajo socialmente necesario, el que se requiere para producir una mercancía en las condiciones normales de producción y con el grado medio de destreza e intensidad de trabajo imperantes en cada época. Así, un rápido adelanto tecnológico puede reducir el tiempo de trabajo socialmente necesario que se requiere para producir cierta mercancía, y traería como consecuencia la correspondiente disminución de su valor de cambio. En el capitalismo, el obrero también es tratado como una mercancía. El sistema necesita para su funcionamiento la existencia de hombres libres que puedan vender su fuerza de trabajo en el mercado abierto. Esto significa que la fuerza de trabajo es también una mercancía, que se compra y se vende en el mercado; hasta el punto que su valor viene determinado, lo mismo que el de la mercancía, por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción. La fuerza de trabajo humano implica un desgaste de energía que debe ser recuperada. Para que el trabajador renueve sus energías y no perezca, debe proporcionarle lo que se requiere para su subsistencia como organismo activo: alimento, vestido y techo para él y para su familia. LA PLUSVALÍA. Las condiciones de producción industrial y de manufactura moderna permiten al trabajador producir en un día de trabajo mucho más que de lo necesario para cubrir el costo de su subsistencia. Es decir, para producir lo que corresponde al valor del mismo trabajador se necesita solamente una parte del día de trabajo. Todo lo que, además de esta parte, produce el trabajador es plusvalía. La plusvalía es la fuente de ganancia del capitalista. La ganancia, por decirlo así, es la manifestación ―superficial y visible de la plusvalía (forma que esconde su existencia). CONTRADICCIONES DEL SISTEMA CAPITALISTA. En el capitalismo, según Marx, la búsqueda de ganancia es intrínseca del sistema; la finalidad del capital no es satisfacer necesidades, sino producir ganancias. Pero, al mismo tiempo en la raíz de la economía capitalista se halla una tendencia estructural a la disminución de la cuota de ganancia. Puesto que el capitalismo se basa en la búsqueda competitiva de ganancias, el avance tecnológico, incluyendo sobre todo la mecanización creciente de la producción, es un arma de gran importancia por medio de la cual el empresario capitalista puede aumentar sus ganancias, produciendo más barato que sus competidores. Pero este éxito en obtener más ganancias mueve a los demás capitalistas a seguir su ejemplo introduciendo mejoras similares en la producción, lo cual produce un nuevo equilibrio (aunque temporal) entre los competidores. Sin embargo, el gasto realizado por el empresario, para estar a la par de sus competidores, ha hecho disminuir su cuota de ganancia. En realidad, la cuota de ganancia aumenta (esto es el resultado obvio de incorporar mejoras en la productividad), pero no aumenta en proporción directa con el capital invertido. Para compensar esta baja en la cuota media de ganancias, el empresario capitalista tiene varias herramientas . Sin embargo la herramienta o el método más utilizado es un aumento de la jornada laboral deltrabajador por el mismo salario. El sistema capitalista es el primer sistema de la historia capaz de generar un gran volumen de producción excedente. Y, cuando se genera un excedente tal que no hay mercado para comprar tanta mercadería (la oferta supera a la demanda ) se produce una sobreproducción, y es cuando sobrevienen las crisis del sistema. El sistema capitalista es en gran parte un sistema anárquico. Cualquier desequilibrio que frene la posibilidad de Sociología. Guillermina Insaurralde obtener ganancias, esto es, la posibilidad de vender mercaderías a precios que dejen ganancias, pone en jaque al sistema (pone en crisis al sistema). Por lo tanto, una crisis no es más que una expansión de la producción más allá de lo que puede absorber el mercado sin dejar de rendir una cuota adecuada de ganancia. Cuando aparece la sobreproducción, aunque sólo sea en un sector de la economía, puede poner en marcha un círculo vicioso de acciones y reacciones. Al caer la cuota de ganancia, disminuye la inversión, tiene que despedirse trabajadores, lo que a su vez disminuye la capacidad adquisitiva del comprador y produce otro descenso de la cuota de ganancia, y así sucesivamente. Esta espiral de descenso, esta crisis de la cuota de ganancia se mantiene hasta que el desempleo ha aumentado hasta un grado, y los salarios han disminuido hasta tal nivel, que ya se dan nuevas condiciones para el aumento de la cuota de plusvalía y con ello un estímulo para el aumento de las inversiones (es decir, los salarios han disminuido a tal nivel que vuelve a ser rentable para el empresario volver a producir mercancías). Así se renueva el ciclo y comienza un nuevo período ascendiente. Los salarios bajan porque aumenta el desempleo, es decir, esto es lo que Marx denomina como superpoblación relativa. El capitalismo genera la que Marx llamó el ejército industrial de reserva, constituido por la masa de desempleados. Estos desempleados, aunque no lo quieran, generan un descenso de los salarios de los que trabajan (y en épocas de prosperidad impiden que estos suban y que, por lo tanto se mantengan en un nivel aceptable para el capitalista). ¿Cómo influyen en la disminución y el mantenimiento de los salarios? El trabajador empleado actualmente se abstendrá de requerir aumento de salarios porque sabe que detrás de él existe todo un “ejército” de desempleados que trabajarían por el mismo salario e incluso por menos. De esta manera, el ejército industrial de reserva funciona como un lastre para los trabajadores actualmente empleados y como un mecanismo del sistema capitalista para mantener la cuota media de ganancia. LA TESIS DE LA PAUPERIZACIÓN. El sistema capitalista es un sistema anárquico que tiende a entrar en crisis periódicamente. Estas crisis no representan un colapso del sistema capitalista, sino que, por el contrario, forman parte del mecanismo regulador que permite al sistema sobrevivir a las fluctuaciones económicas a que está sometido. Estas crisis son endémicas, esto quiere decir que, son habituales en el capitalismo. Sin embargo, en ninguna parte de sus escritos se predice una ruinosa crisis final. Lo que Marx nos quiere hacer ver es que las crisis periódicas del capitalismo lo que hacen es animar la conciencia revolucionaria del pueblo, pues ponen en evidencia notoria la situación común en la que se encuentran los trabajadores: por un lado la baja participación de los trabajadores en las ganancias del capitalista y por otro la miseria del ejército industrial de reserva. Sólo rara vez predomina en el sistema capitalista una situación plena de empleo. El capitalismo necesita del ejército industrial de reserva. Durante las épocas de prosperidad parte de ese ejército es absorbido por la producción manteniendo así bajos los salarios; cuando los tiempos cambian, ofrece un recurso siempre disponible de trabajo barato que inhibe cualquier intento de la clase obrera para mejorar su suerte. La tesis de la pauperización, por lo tanto, consiste en: *Que el proceso de desarrollo capitalista se caracteriza por el aumento de la disparidad relativa entre los salarios de la clase obrera y los ingresos de la clase capitalista (obreros más pobres y empresarios más ricos). Mientras que las ganancias de los empresarios aumenta cada día más, los salarios de los obreros siempre nunca sobrepasan el nivel de subsistencia. *Que el desarrollo del capitalismo produce un ejército de reserva cada vez más numeroso, que en su mayor parte se ve obligado a vivir en la extrema pobreza. Estas dos tendencias están vinculadas entre sí, puesto que lo que impide la subida de salarios por encima de su valor es precisamente esa existencia de un excedente relativo de población. Es el aumento de la magnitud relativa del ejército industrial de reserva lo que produce un aumento del pauperismo; Marx considera que ésta es la ley general y absoluta de la acumulación capitalista. La pauperización es el resultado de la acumulación de capital en pocas manos. Sociología. Guillermina Insaurralde El pauperismo es el hospital de la clase obrera en activo y el peso muerto del ejército industrial de reserva. Sin duda hemos pasado de la escasez a la abundancia, pero ésta origina problemas no menores que aquélla, especialmente porque lo que abunda es propiedad de una restringida minoría. En los modos de producción anteriores las crisis surgían con la carestía, mientras que ahora las crisis son de superproducción. Antes las crisis aparecían junto con el hambre; ahora el hambre sigue, aunque los graneros estén llenos. Las mercancías abarrotan los mercados pero no alcanzan a satisfacer a unas masas crecientemente empobrecidas y cuyas necesidades no pueden resultar satisfechas bajo el capitalismo. La riqueza crece pero se acumula en manos de unos pocos, mientras una mayoría padece una insatisfacción creciente de sus necesidades. Este fenómeno no es consecuencia de la crisis sino una tendencia general e inevitable del capital, es decir, una ley del capitalismo. Marx calificaba esta ley nada menos que como ley general de la acumulación capitalista. CONCENTRACIÓN Y CENTRALIZACIÓN. El aumento del capital, que se produce a medida que avanza el capitalismo, está íntimamente conectado con una tendencia hacia la centralización del capital. Concentración indica el proceso de acumulación del capital, por el que los capitalistas particulares consiguen engrosar la magnitud de capital bajo su control. Centralización, a su vez, hace referencia a la aglutinación de capitales existentes. El efecto de ambas es formar o constituir capitales cada vez mayores. El carácter competitivo del capitalismo implica que los productores deban esforzarse constantemente para vender a precios más bajos que sus rivales. Los capitalistas que controlan grandes cantidades de capital (grandes organizaciones) gozan de bastantes ventajas sobre los pequeños productores, lo que les permite triunfar sobreellos. Así las unidades productivas más grandes tienden a llevar a la quiebra a las más pequeñas y absorber su capital. Un sistema ejemplificativo de esta centralización de capitales en un mismo sector lo evidencia el sistema financiero (o sea la banca). Un banco centraliza el capital-moneda de los que prestan, y a la vez centraliza a los que piden prestado. Todo este mecanismo termina convirtiéndose en un gigantesco mecanismo social de centralización de capitales. Sociología. Guillermina Insaurralde Sociología. Guillermina Insaurralde