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5 Los aztecas y los solsticios (Presentación) autor López Lara Sandra; Pérez Espinosa Valeria Monseratt; Robledo Clavellina M Carolina

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Los aztecas y los solsticios
Universidad Autónoma Metropolitana - Iztapalapa
UEA: Ritmos biológicos y Culturas
López Lara Sandra; Pérez Espinosa Valeria 
Monseratt; Robledo Clavellina M. Carolina
Aztecas
A principios del siglo
XII, un grupo de
disidentes abandonó
un lugar llamado
Aztlán, en busca de la
tierra prometida.
El nombre de Aztlán
dio origen al
gentilicio. En náhuatl,
aztecatl es el singular
y aztecah, el plural.
Hispanizado es azteca
y aztecas,
respectivamente.
Eran conocidos como
una tribu guerrera
nómada de cazadores
y recolectores que
provenían de la
región semi-árida del
norte de México. Iban
guiados por su dios
patrono,
Huitzilopochtli.
Los Aztecas y la agricultura
Las ceremonias 
propiciatorias de la lluvia 
y la fertilidad formaban 
el núcleo del ritual 
azteca; representaban 
también la parte más 
antigua de la estructura 
compleja de las fiestas 
del calendario.
Solsticio de verano y fertilidad
La preocupación por la lluvia (solsticio
de verano) resultaba lógicamente del
carácter agrícola de la sociedad azteca.
El culto de la fertilidad es uno de los
fenómenos más extendidos en las
sociedades agrarias en todo el mundo,
mientras que por otra parte, recibió su
énfasis particular de las condiciones
climáticas de la altiplanicie de México
Central.
Estratos agrícolas superpuestos de la cultura azteca
El de la población agricola del
Valle de México, con
tradiciones antiguas que se
remontaban a los tiempos
clasícos y preclásicos.
Su religión giraba alrededor
del culto de la fertilidad.
El de los inmigrantes chichimecas, tribus
de cazadores y recolectores con un nivel
cultural simple, que venían del Norte.
Su religión tenía una orientación astral
con un énfasis en el culto solar y la
adoración del planeta Venus.
Tenían sus dioses tribales que los
guiaban en sus migraciones.
Se realizaban fiestas a los dioses de la
lluvia, del agua, del maíz y de la
vegetación. Estas formaban un conjunto.
Dios de la lluvia
Tlaloc «tlamacazqui», «el proveedor divino». A
él se le atribuía la lluvia; creaba y mandaba a la
tierra la lluvia y el granizo, hacía brotar, crecer y
florecer los árboles, la hierba y el maíz.
El dominio del dios era el «Tla-locan» («el lugar
de Tlaloc»), un lugar de abundancia, frescura,
verano perpetuo y felicidad eterna.
Astronomía 
Los aztecas no solo desarrollaron la astronomía y el calendario, sino que estudiaron y
desarrollaron la meteorología, como una consecuencia lógica de la aplicación de sus
conocimientos para facilitar sus labores agrícolas.
La representación del cielo (masculino) y Tierra (femenino) estaban determinados
por Ometecuhtli y Omecíhuatl, respectivamente. Las eras en la cosmología azteca
están definidas por soles, cuyo final estaba marcado por cataclismos.
La astronomía ejercía tal influencia en la cultura azteca que la mayor parte de sus
tradiciones estaban basadas en el comportamiento de las estrellas y planetas.
Calendario Azteca 
El calendario azteca, o piedra del Sol, es el 
monolito más antiguo que se conserva de la 
cultura prehispánica. Se cree que fue esculpido 
alrededor del año 1479. Se trata de un 
monolito circular con cuatro círculos 
concéntricos. En el centro se distingue el rostro 
de Tonatiuh (Dios Sol), adornado con Jade y 
sosteniendo un cuchillo en la boca.
Puntos Cardinales 
Fig. Signos Ollin, Tecpátl, Quiahuitl y Xochitl, en
el Calendario Azteca.
Además el disco central contiene los signos de
los puntos cardinales colocados entre los
signos de las Eras: el Norte, signo 1 Pedernal;
Sur, signo 1 LLuvia; Este, con Xiuhuitzolli un
signo heráldico, y Oeste, con el signo 7 Mono.
A cada uno de los cuatro puntos cardinales
está unido un grupo de cinco signos de días,
un grupo de cinco “semanas” de trece días y
un grupo de años.
El códice de azcatitlan 
Este códice se conserva en París, que describe entre otras cosas una peregrinación de los Aztecas,
en el trayecto del cerro Yohualtecatl (ahora villa de Guadalupe) a Tepetzinco (ahora Peñon de los
baños)., Donde se ve representado al Sol como un ser comido por un animal indefinido.
Fig.códice de azcatitlan, Biblioteca Digital, 2018. 
Por las fechas indicadas es probable que haya
sido un eclipse lunar ocurrido el 9 de febrero de
1301.
Códices como evidencia Astronómica 
Fig. Fragmento de Códice 
Telleriano.
Los códices, son evidencias físicas 
de representación cultural Azteca.
En la cultura azteca los sucesos astronómicos han sido registrados en códices.
Estos códices se siguieron registrando a pesar de la conquista y muchos de ellos
fueron destruidos, pero de los más importantes y significativos con respecto a la
Astronomía son: El códice de azcatitlan y El códice de Telleriano - Remensis.
Día y Noche en la Cultura Azteca 
Para los aztecas, la sucesión del día y la noche se explicaba por las constantes luchas entre los 
astros principales. Dado que durante el día es muy difícil observar la Luna e imposible a las 
estrellas, los aztecas interpretaban que el sol naciente (Huitzilopochtli) mataba a la Luna 
(Coyolxauhqui) y a las estrellas.
Para los aztecas, la astronomía era muy 
importante, ya que formaba parte de la 
religión. Construyeron observatorios que 
les permitieron realizar observaciones muy 
precisas, hasta el punto que midieron con 
gran exactitud las revoluciones sinódicas 
del Sol, la Luna y los planetas Venus y 
Marte.
Códice Telleriano Remensis
Este códice se conserva en París, de este códice es importante destacar los dibujos sobre el disco 
Solar, parcialmente oscurecido en un cielo de estrellas; de una de ellas representada al estilo 
pictográfico prehispánico, que surge humo. 
Fig. Códice Telleriano Remensis, 2019.
En estos códices se describen eventos como :
● El Solsticio de Invierno que ocurría el 25 de 
diciembre.
● El Eclipse Total del 18 de marzo del 1531.
● El paso del Cometa Halley, en su primer paso 
después de la conquista.
Solsticio de Invierno
En casi todas las culturas del
mundo se ha marcado el
solsticio de invierno como
un día de renovación o de
cambio. Incluso, la
celebración navideña
cristiana retomó esta
tradición para marcar el día
en el que los pastores a
Belén corren presurosos.
Este fenómeno natural
aparenta que, a lo largo del
año, el sol no sale ni se pone
siempre desde el mismo lugar:
da la impresión de que recorre
todo el cielo alcanzando su
punto más alto por ahí del 21
de marzo y en diciembre, más
bien, lo vemos de lado.
Los aztecas se dieron cuenta de
que por unos días el sol no se
mueve, así que crearon una
festividad para festejar este
“nacimiento” del siguiente ciclo.
Esta fiesta era muy parecida a la
navidad, pero en vez de adorar
a Jesús, echaban pachanga con
Huitzilopochtli.
El nacimiento de Huitzilopochtli (SOLSTICIO) 
Es el primer día de Panquetzaliztli. En este mes se festeja el nacimiento de un nuevo sol llamado
Huitzilopochtli en el solsticio de invierno y con esto la llegada de un vigor a toda la gente, se puede
observar como el sol llega hasta el límite izquierdo del poniente y comienza su camino hacia el lado
derecho.
Durante el Solsticio de Invierno,
que antiguamente ocurría el 25 de
diciembre y después de los
cambios calendáricos, ahora es el
21 de diciembre, el Sol ya había
recorrido la bóveda celeste y había
muerto el 20 de diciembre. El Sol se
iba a Mictlán (Lugar de los Muertos)
donde se transmutaba en forma de
colibrí para regresar al origen.
El Panquetzaliztli era la fiesta grande de los aztecas, que duraba los 
veinte días del decimoquinto mes, en vez de ser un solo día. 
En esta mitología Huitzilopochtli vencía a su hermana mayor, la
Luna, representada por Coyolxauqui y a sus cuatrocientos
hermanos, Centzonhuitznahua, las estrellas sureñas.
Algunos estudiosos creen que la fiesta también representaba el 
nacimiento de la civilización azteca. 
Celebración del Solsticio
Los aztecas celebraban con todo esplendor el nacimiento 
de su dios del Sol: Huitzilopochtli(“colibrí del sur” o “colibrí 
izquierdo”)
Por la noche y al día siguiente había Fiesta en todas las casas, 
donde se obsequiaba a los invitados suculenta comida y unas 
estatuillas o ídolos pequeños hechos de maíz azul, tostado y 
molido, mezclado con miel negra de maguey.
La celebración al nuevo sol, existió con una importancia 
religiosa y esotérica que dio lugar a la creación de Dioses y 
mitos que conformaron a la sociedad de la época. Sin 
importar el lugar del mundo donde se encuentren las distintas 
civilizaciones realizaron fiestas, ceremonias, rituales y 
convivios para recordar el paso del sol a una nueva 
regeneración y oportunidad de continuar la vida y celebrarla.
La ceremonia incluía la elaboración de una figura de maíz
tostado amasada con miel de maguey que preparaban las
muchachas casaderas que se ponían sus mejores plumas y
guirnaldas.
Ya que la terminaban, la sacaban al patio
del templo y la recibían los jóvenes
mancebos que también traían guirnaldas
de maíz; se la presentaban al pueblo de
Tenochtitlan y la subían a la pirámide del
Templo Mayor. Aquí los aztecas se
arrodillaban y comían un poco de tierra.
Para los mexicas y otros antiguos
habitantes de nuestro territorio, el
fenómeno era motivo de terror. Ellos
veían con horror que el Sol, su dios de
vida y símbolo del movimiento,
permanecía quieto en ese momento y
temían que dejase de alumbrar.
Para los mexicas, la esfera solar era la
más clara manifestación del
movimiento, entonces sentían un gran
temor de que pudiera detenerse algún
día.
Pensaban que debían alimentarlo para
que siguiera su tránsito regular. De ahí
los sacrificios humano, que en la
mentalidad mexica representaban una
ofrenda al dios Sol, una forma de
alimentar su movimiento.
Referencias:
● Broda de Casas, J. (1971). Las fiestas aztecas de los dioses de la lluvia. Revista Española De 
Antropología Americana.
● Biblioteca Digital Mundial. Códice Azcatitlan. Fecha de consulta: 14/11/2019. Recuperado de: 
https://www.wdl.org/es/item/15280/
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forma renovada de agricultura ecológica milenaria. pp 353-358.
● Galindo-Trejo, J. (2011). Observación y culto solar en México Prehispánico. Instituto de 
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● Juárez c.& González A. (2010). El día del sol inmóvil. Revista UNAMirada a la Ciencia. 
Recuperado de: http://www.unamiradaalaciencia.unam.mx/download/pdf_prensa/unamirada_288.pdf
● Paz, E. (2015). Aztecas: Entre el mito y la leyenda. Mito, Revista Cultural 46.
● Pimentel, G. (2005). Sabiduría y Cultura Azteca. Ed. Progreso, 1ra. edición. pp 46-49.
● Pueblos Originarios, Escritura y Simbología, Códice Telleriano Remensis, Fecha de consulta: 
14/11/2019. Recuperado de: 
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● Uchmany, E. (1978). HUITZILOPOCHTLI, DIOS DE LA HISTORIA DE LOS AZTECA-MEXITIN.
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