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NG🍀 DERECHO DE DAÑOS TRABAJO PRÁCTICO N° 3 CÁTEDRA - C - DER368 - EDH - CO C/280677-6 Estudiante: · NG🍀 Fecha: 02/07/2023 AÑO 2023 TRABAJO PRÁCTICO N° 3 Situación problemática El día 10 de agosto de 2021 se acercan a tu estudio jurídico, especializado en derecho de daños, los Sres. Miriam Valdez y Carlos Rometi. Ellos relatan que el pasado sábado su hijo Alejo, de 17 años de edad, salió a bailar con unos amigos a FESTA, un boliche ubicado en el Barrio Arenales de su ciudad. El menor ingresó con sus amigos al boliche aproximadamente a la 1:00 de la madrugada. Antes de ir al boliche, habían estado reunidos en la casa de Pablo, uno de los amigos de Alejo, donde realizaban “la previa”. Te comentan que aproximadamente a las 3:30, Alejo ve que sus amigos estaban discutiendo con otro grupo de chicos que se encontraba en el lugar e intenta separarlos para evitar cualquier tipo de inconveniente. En ese instante, refieren que Alejo es tomado violentamente por la espalda por dos custodios del lugar, que comienzan a golpearlo en la cara y el estómago, y luego es “llevado a la rastra” por los agresores a otra dependencia del lugar, y finalmente es arrojado a la vereda. Debido a la cantidad de sangre que perdía, producto de los golpes recibidos, fue levantado de la vereda y reingresado al establecimiento bailable, detrás de la boletería, donde le suministraron una bolsa de hielo. En ese momento, se apersonó en el lugar quien dijo ser el dueño del boliche y manifestó que iba a tomar serias medidas contra los agentes de seguridad del lugar y le ofreció una gran cantidad de entradas VIP para otro momento. Comentan que ellos se enteran de la situación en virtud de que uno de los amigos los llama telefónicamente, dado que habían perdido contacto con Alejo y estaban preocupados. Por esto, deciden ir al lugar y llevan al joven a un centro de salud a los fines de que le brindaran asistencia, para luego realizar una denuncia policial. Luego de escuchar su declaración, les consultas a los padres si Alejo sufrió alguna secuela producto de los golpes, a lo que los padres te informan que sí, que sufre de disminución de la vista en el ojo izquierdo y conserva una cicatriz de corte que recibió debajo del mismo, y también padece cefaleas y mareos. Además del miedo que le impide concurrir a lugares de esparcimiento para relacionarse con personas de su edad. Consigna Deberás resolver lo siguiente: A) Ante la narración de los hechos sucedidos, los padres de Alejo te consultan si ellos pueden iniciar acción de daños en representación de su hijo menor, y manifiestan que quisieran saber respecto a qué tipo de acción corresponde entablar y quiénes serían los responsables del hecho ocurrido. Fundamenta tu respuesta. B) Los padres de Alejo te consultan también qué daños podrían reclamar en virtud de lo ocurrido. Fundamenta tu respuesta respecto de los diversos tipos de daños resarcibles. C) Si el dueño del boliche quisiera defenderse al contestar la demanda y fuera a tu estudio a consultar respecto de qué posición podría tomar respecto de la demanda incoada, ¿qué estrategias procesales utilizarías como abogada del dueño del boliche a los fines de alegar y probar su eximición de responsabilidad? Desarrollo A) En relación a la consulta de los padres de Alejo, analizadas las circunstancias de los hechos, es posible la interposición de acción por daños por parte de sus progenitores en representación de Alejo, ello en virtud que el agredido damnificado directo es menor de edad, de 17 años. Cabe aclarar que iniciar la acción les corresponde a ellos, puesto que ejercen la representación del menor, dado que este queda comprendido en los términos del Art. 100 y 101 del CCCyN que dicta: “Las personas incapaces ejercen por medio de sus representantes los derechos que no pueden ejercer por sí”; “Son representantes: b) de las personas menores de edad no emancipadas, sus padres”. Por tanto, Alejo no tiene la adecuada capacidad para ejercer por sí sus derechos, por esto, debe recurrirse al instituto de la representación. Es así que sus padres, en ejercicio de la responsabilidad parental, serán los representantes legales de Alejo para entablar la correspondiente demanda, la que será incoada en base a las lesiones sufridas por Alejo por el accionar de los guardias de seguridad del local bailable. Acorde al relato del damnificado y sus padres, se puede advertir que existió una pluralidad de responsables de los daños provocados, entre los responsables puede individualizarse a los empleados de la seguridad del local bailable y el dueño del boliche. Asimismo, en el Art. 1753 del CCyC se determina que: “El principal responde objetivamente por los daños que causen los que están bajo su dependencia, o las personas de las cuales se sirve para el cumplimiento de sus obligaciones, cuando el hecho dañoso acaece en ejercicio o con ocasión de las funciones encomendadas”, enfatizándose como principal responsable al dueño del boliche bailable, por las acciones de sus dependientes. Ante esta situación, y en cuanto a la obligación solidaria o concurrente de los involucrados, se encuentra establecida en el Art. 1751 del CCyC que reza: “Si varias personas participan en la producción del daño que tiene una causa única, se aplican las reglas de las obligaciones solidarias. Si la pluralidad deriva de causas distintas, se aplican las reglas de las obligaciones concurrentes”. Entonces, la acción que deberá entablarse de daños y perjuicios será en contra de los dos trabajadores de seguridad, en su carácter de agresores y responsables directos de los daños causados en su hijo, y, además, en contra del dueño del boliche, en su carácter de responsable por el hecho de sus dependientes con quienes concurre debido a que son responsables por causas distintas y cada uno responde en la medida que hubieran contribuido con su participación en el hecho dañoso. A su vez, se vislumbran los tres requisitos que se deben acreditar para que se configure el tipo de responsabilidad respecto de un tercero, en referencia al dueño del boliche: · Debe existir una relación de dependencia entre el dependiente y el principal, debido a que exista una relación de subordinación jerárquica y económica entre el dueño del boliche como jefe sobre los custodios. · El daño debe haber sido causado en ejercicio o en ocasión de la función, teniendo en cuenta que los daños provocados fueron en ocasión de su trabajo. · Debe existir un hecho ilícito del subordinado, tal como los daños provocados al menor. Esta acción por daños se encuentra reglamentada en el Art. 1746 del CCyC que establece: “En caso de lesiones o incapacidad permanente, física o psíquica, total o parcial, la indemnización debe ser evaluada mediante la determinación de un capital, de tal modo que sus rentas cubran la disminución de la aptitud del damnificado para realizar actividades productivas o económicamente valorables, y que se agote al término del plazo en que razonablemente pudo continuar realizando tales actividades. Se presumen los gastos médicos, farmacéuticos y por transporte que resultan razonables en función de la índole de las lesiones o la incapacidad. En el supuesto de incapacidad permanente se debe indemnizar el daño, aunque el damnificado continúe ejerciendo una tarea remunerada. Esta indemnización procede aun cuando otra persona deba prestar alimentos al damnificado”. En virtud a ello, le corresponderá una indemnización, ya que producto de la golpiza de la que fue víctima Alejo, resultó con la disminución de la vista y una cicatriz de corte en el ojo izquierdo, además de padecer cefaleas, mareos y miedo el cual le impide concurrir a lugares de esparcimiento, hasta la actualidad. Estas consecuencias resultan ser físicas, psíquicas, de posible índole permanente, y que afectan considerablemente llevar a cabo el curso de su vida con normalidad. B) En la situación problemática planteada, los daños que pueden reclamar los padres de Alejo en la demanda podrán ser de tipo patrimonialesy también extrapatrimoniales. En principio, se advierte el daño físico y moral, según lo establecido en el Art. 1746 del CCyC antes mencionado, respecto a lesiones o incapacidad permanente, física o psíquica, total o parcial, ya que Alejo sufrió lesiones leves las cuales le dejaron cicatrices en el rostro de manera permanente, la pérdida de la visión, las cefaleas y mareos, ello sumado al daño psíquico el cual ahora afronta, que le imposibilita asistir a lugares de esparcimiento de jóvenes de su edad. Por tanto, Alejo, como damnificado directo, conforme al Art. 1738 sobre la indemnización de los daños resarcibles que determina: “La indemnización comprende la pérdida o disminución del patrimonio de la víctima, el lucro cesante en el beneficio económico esperado de acuerdo a la probabilidad objetiva de su obtención y la pérdida de chances. Incluye especialmente las consecuencias de la violación de los derechos personalísimos de la víctima, de su integridad personal, su salud psicofísica, sus afecciones espirituales legítimas y las que resultan de la interferencia en su proyecto de vida”, es por ello que le corresponderá ser indemnizado por el daño a su salud psicofísica antes mencionada, considerando también el lucro cesante haciendo hincapié en el objetivo daño futuro directamente relacionado con la minoración visual, que lo dejaría en desventaja cierta para cualquier trabajo para el que se requiera excelente visión, como lo son las fuerzas de seguridad o las profesiones de riesgo, por ejemplo. Luego, las afecciones espirituales, el daño moral derivado de la pérdida de aptitud visual, lo cual produce limitaciones en la cotidianeidad por ejemplo para adquirir licencia de conducir. A la vez del daño psicológico que implica que un joven de 17 años que recién comienza a diseñar su plan de vida, deba afrontar como consecuencia del hecho el quedar no apto por ejemplo para formarse en determinas carreras universitarias en las que los sentidos como la vista, son primordiales, la agresión y su consecuencia ya retacean sus posibilidades, el hecho en cuestión interfiere en su proyecto de vida, toda vez que lo deja disminuido en una condición que antes del suceso era óptima. Es así que se observan los requisitos del Art. 1739 del CCyCN para la procedencia de la indemnización, por lo que es procedente la reparación plena del Art. 1740 del mismo Código. Por otra parte, los padres de Alejo ostentan legitimación activa como damnificados indirectos, para reclamar los daños sufridos tanto patrimoniales como extrapatrimoniales, ello a tenor del Art. 1741 del CCyCN sobre indemnización de las consecuencias no patrimoniales que dicta: “Está legitimado para reclamar la indemnización de las consecuencias no patrimoniales el damnificado directo. Según las circunstancias, los ascendientes, los descendientes, el cónyuge y quienes convivían con aquél recibiendo trato familiar ostensible”. Por lo que corresponde se los indemnice a los progenitores, plenamente en los términos del Art. 1740 del CCyCN, por el daño moral dada la angustia sufrida por tal acontecimiento sufrido por su hijo, y por daño emergente, dado la asistencia y gastos médicos para solventar las dolencias de Alejo. C) Considero que, en la hipotética posibilidad de ser la Abogada defensora del dueño del boliche, podría centrar mi defensa en principio en razón del Art. 1758 del CCyC que establece: “El dueño y el guardián son responsables concurrentes del daño causado por las cosas. Se considera guardián a quien ejerce, por sí o por terceros, el uso, la dirección y el control de la cosa, o a quien obtiene un provecho de ella. El dueño y el guardián no responden si prueban que la cosa fue usada en contra de su voluntad expresa o presunta”. De esta forma, hacer hincapié en la eximente de daño de mi cliente, ya que el suceso violento no lo ocasionó materialmente él, sino el personal de la seguridad del local bailable en calidad de guardianes del lugar, y además tampoco obtendría beneficio alguno de la situación dañosa el dueño. Cabe destacar que, el dueño del boliche como responsable de sus dependientes, no podrá eximirse de responsabilidad alegando que no existiera relación de dependencia de él con sus custodios, pero podría aducir que las acciones que realizaron no eran parte de la función encomendada por él en absoluto, sino que se trató de un exceso de las funciones que no eran aprobadas e indicadas por él. Podría mencionarse también, que el dueño del boliche al momento de contratarlos, nunca supuso que fueran violentos ni mucho menos que le provocarían los daños que le provocaron a Alejo, y a modo probatorio expondría las referencias laborales solicitadas previas a su contratación, la verificación de antecedentes policiales nacionales y provinciales sin observaciones, sus desempeños previos al momento del hecho, así como también la actitud del dueño del boliche en el momento que se entera del suceso, el cual se apersona inmediatamente tratando de evitar el agravamiento del daño, cumpliendo de esta forma con la acción preventiva del daño, conforme lo estipulado en el Art. 1710 del CCyCN que determina: “Toda persona tiene el deber, en cuanto de ella dependa, de: a) evitar causar un daño no justificado; b) adoptar, de buena fe y conforme a las circunstancias, las medidas razonables para evitar que se produzca un daño, o disminuir su magnitud; si tales medidas evitan o disminuyen la magnitud de un daño del cual un tercero sería responsable, tiene derecho a que éste le reembolse el valor de los gastos en que incurrió, conforme a las reglas del enriquecimiento sin causa; c) no agravar el daño, si ya se produjo”. Remarcándose la asistencia humanitaria y médica requerida, convocatoria a servicios de salud al lugar a fin de asistir a Alejo, la disposición de datos e información ante la justicia tanto de él mismo, como de los custodios (en caso de actuaciones penales y civiles), el despido con causa en forma inmediata de los trabajadores por el daño a la imagen y la reputación del comercio en base a sus acciones, entre otras medidas de resguardo de pruebas y de involucramiento positivo con el hecho, para con Alejo y su familia. Por último, podría alegar que el hecho dañoso no ocurrió dentro del lugar de trabajo en donde se debían llevar a cabo las tareas desempeñadas y, por lo tanto, él no tendrá responsabilidad objetiva en cuanto a faltar a la garantía de seguridad en los términos de la Ley 24.240 art. 3 y 5. Derecho de Daños - TP N° 3 - Universidad Siglo XXI Pág. 6 image1.jpeg image2.png image3.png