Logo Passei Direto
Buscar
Material
páginas com resultados encontrados.
páginas com resultados encontrados.

Prévia do material em texto

1 
 
 
 
CAP. CONTENIDO PÁG 
1 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
2 
 
2 
 
EL UNIVERSO 
2.1. Origen, estructura y componentes del Universo 
2.2. Medios para el estudio del Universo 
2.3. Las galaxias 
2.4. Las estrellas 
 
 
 
2 
3 
4 
4 
 
3 
 
EL SISTEMA SOLAR 
3.1. Características del Sistema Solar 
3.2. Los planetas. 
3.3. Los satélites 
4.4. Los asteroides y cometas. 
 
 
 
6 
7 
8 
8 
 
 
 
 
 
 
 
2 
 
 
El Universo conocido se estima que contiene unas cien mil millones de galaxias y cada una de 
ellas tiene cientos de miles de estrellas. En una de esas galaxias, a la que llamamos Vía Láctea, 
se encuentra una estrella de tamaño y brillo medio a la que llamamos Sol. A su alrededor giran 
ocho planetas y otros cuerpos celestes, formando una gran familia, el Sistema Solar. A uno de 
esos planetas le denominamos Tierra, en él hace millones de años, apareció la vida, así como 
la evolución de esa vida para engendrar organismos cada vez más complejos. Mucho más tarde 
apareció el ser humano. 
Nuestro planeta Tierra, nuestro Sol, nuestra Galaxia, todo lo que constituye nuestro entorno más 
inmediato no es más que una minúscula fracción en la inmensidad del Cosmos. 
 
 
 
2.1. Origen, estructura y componentes del Universo 
Llamamos Universo a todo aquello de lo cual nos llega alguna información y que es observable y 
medible. El Universo es el conjunto de toda la materia y de toda la energía que existe en un 
espacio determinado y que se están intercambiando constantemente una en otra. Nuestro 
mundo constituye una parte muy pequeña de esa materia y de esa energía. Todo lo que no es 
materia y energía es vacío cósmico. 
En todas las épocas, la humanidad ha tratado de entender la naturaleza del Universo en su 
conjunto y de comprender nuestro lugar en él. Desde los orígenes de la civilización todas las 
culturas han propuesto representaciones del Universo, de tipo mitológico o religioso primero y 
desde un punto de vista científico después. 
Según los conocimientos actuales, el universo puede haberse originado a partir de una pequeña 
masa única de materia concentrada a gran temperatura y densidad. Esa masa se dispersó como 
consecuencia de una gran explosión ocurrida hace unos 13.700 millones de años, conocida 
también por la expresión inglesa Big Bang. Según esta teoría, la dispersión o expansión del 
universo no habría finalizado aún. 
1. INTRODUCCIÓN 
2. EL UNIVERSO 
 
 
3 
Durante los primeros momentos de vida del universo se formaron los átomos más sencillos, 
como los de hidrógeno (que actualmente puede representar las tres cuartas parte de la masa 
visible del universo) y helio (que representa casi la cuarta parte restante). El resto de los 
elementos químicos ligeros o pesados, abundantes en la Tierra (como el oxígeno, silicio, 
aluminio, hierro, etc.), muy escasos considerado el conjunto del universo, se fueron formando 
con posterioridad. 
El universo conocido está formado por los siguientes componentes: 
Materia visible u ordinaria: comprende la materia que forma las galaxias, estrellas, 
planetas y estructuras celestes capaces de emitir luz, o de reflejarla. Se supone que 
representa sólo entre el 5 % y el 10 % de la masa total del universo. 
Materia oscura: puede constituir entre el 90 % y el 95 % de la materia del universo. 
Su naturaleza y composición es poco conocida. Podría estar formada por partículas 
subatómicas. No emite luz ni la refleja de forma significativa (de ahí la denominación 
de materia oscura). Su existencia se deduce, no obstante, por su capacidad de ejercer 
fuerza gravitatoria sobre otros cuerpos celestes.. 
La materia visible está organizada formando estructuras muy variadas: cometas, satélites, 
planetas, estrellas, nebulosas, galaxias. 
 
2.2. Medios para el estudio del Universo 
La Astronomía es la parte de la ciencia que estudia todo lo que se encuentra más allá de la 
atmósfera de la Tierra. Se ocupa de la naturaleza de los objetos que pueblan el espacio, los 
astros, de los procesos físicos y químicos que tiene lugar en ellos y de sus movimientos y las 
causas que los producen. 
La observación del cielo a simple vista sólo permitía estudiar una 
pequeña parte del Universo. Por esta razón se desarrollaron aparatos, 
instrumentos y técnicas de observación que han permitido obtener 
información de zonas muy lejanas del Universo o detalles de los astros 
más cercanos. Entre ellos destacan: los telescopios y radiotelescopios, 
las sondas espaciales y las naves tripuladas. 
 
 
4 
Las islas Canarias, además de sus 
inmejorables características naturales, 
disponen de una Ley de Protección de la 
Calidad del Cielo, que pretende que los cielos 
canarios se mantengan limpios de 
contaminación lumínica y en óptimo estado 
para la observación astronómica. 
Los programas espaciales actuales tienen 
como principal objetivo la creación de 
estaciones que hagan posible la permanencia de las personas en el espacio exterior durante 
largos periodos de tiempo. La primera gran estación espacial fue la MIR (paz en ruso) que 
estuvo en órbita desde 1986 hasta el 2001. Todo el trabajo realizado en la MIR sirvió para 
construir la Estación Espacial Internacional (ISS), que será el punto de partida de las conquistas 
espaciales en el siglo XXI. 
2.3. Las Galaxias 
Las galaxias son acumulaciones de estrellas y de otros cuerpos celestes. Se calcula que en el 
universo pueden existir en la actualidad en torno a 100.000 millones de galaxias formadas a su 
vez cada una de ellas por miles de millones de estrellas y otros cuerpos. La forma de una 
galaxia puede ser elíptica, lenticular (forma de lente), espiral (normal o barrada) o irregular. 
El sistema solar del que forma parte el Sol, el 
planeta Tierra y otros planetas y cuerpos 
celestes, está situado en una galaxia espiral 
denominada Vía Láctea, de tamaño medio 
por el número de estrellas que contiene: más 
de 100.000 millones. Pose e un diámetro 
aproximado de 110.000 años luz: es decir, 
110.000 veces la distancia que recorrería la 
luz en un año, viajando a la velocidad de 
300.000 kilómetros por segundo. A esa 
velocidad, la luz tarda ocho minutos en 
recorrer los casi 150 millones de kilómetros 
que separan La Tierra del Sol. 
El Sistema Solar está en uno de los brazos de la es piral de la Vía Láctea, a unos 32.000 años 
luz del centro y unos 20.000 del extremo. Cada 226 millones de años el Sistema Solar completa 
un giro alrededor del centro de la galaxia 
La Vía Láctea forma parte a su vez de un conjunto 
relativamente “próximo” de unas treinta galaxias, 
denominado Grupo Local. La galaxia más cercana a la Vía 
Láctea es Andrómeda, también de tipo espiral, situada a 
2,2 millones de años luz. Es el doble de grande que la Vía 
Láctea. En la actualidad se la conoce con la denominación 
M31. Se puede ver a simple vista como una mancha 
luminosa de aspecto brumoso. 
2.4. Las estrellas 
Una estrella se forma cuando una gran cantidad de gas (nebulosas), principalmente hidrógeno, 
comienza a colapsarse o cohesionarse sobre sí misma debido a la atracción gravitatoria. El 
choque entre las partículas genera temperaturas extremadamente elevadas y, en esas 
condiciones, cuando se superan los diez millones de grados centígrados, los átomos de 
 
 
5 
hidrógeno comienzan a fusionarse para formar átomos de helio. Esas reacciones, denominadas 
termonucleares de fusión, generan gran cantidad de energía que aumenta extraordinariamente la 
temperatura de la estrella y son las responsables de que brille y emita luz y calor. La energía que 
se genera en esas reacciones de fusión nuclear provoca una fuerza de expansión que 
contrarresta a la fuerza de atracción gravitatoria que tiende a colapsar la estrella, de manera que 
ésta puede permanecer estable por un largo período. 
En las diferentes fases que atraviesa la vida de una estrella se mantiene ese delicado equilibrio 
entre la fuerza gravitatoría y la fuerza expansiva de la fusión termonuclear. Cuando se agota elhidrógeno de la estrella, ésta disminuye su temperatura, se rompe el equilibrio y gana la fuerza 
gravitatoria. El peso de las capas de gas genera la contracción de la estrella. En ese proceso de 
contracción se produce un gran aumento de presión y de temperatura lo que hace que se 
reactiven las reacciones termonucleares y comienza la fusión del helio, para dar carbono y 
oxígeno. Esta nueva fuente de energía (ahora se utiliza el helio) hace que gane ahora la fuerza 
de la presión de radiación y la estrella se expande hasta más de 300 veces su radio. Las 
estrellas pequeñas o medianas, como el sol, se transforman en gigantes rojas, como 
Aldebarán (Tauro), Betelgeuse (Orión) o Antares (Escorpión) y, cuando vuelve a agotarse el 
nuevo combustible, se colapsan hasta adquirir un tamaño similar al de la Tierra, convirtiéndose 
en enanas blancas. Al cabo de miles de años, las enanas blancas se enfrían y se convierten en 
astros oscuros (enanas negras). 
 
Las estrellas más grandes pueden pasar por varias de esas fases de contracción y expansión a 
medida que se va agotando cada uno de los elementos que utilizan como combustible. Así se 
van generando y utilizando elementos químicos cada vez con mayor número atómico (H, He, C, 
O, Ne, Mg, Si, etc.), formados en cada fase de una nueva expansión, hasta que se sintetiza el 
hierro, el elemento más estable de la naturaleza. Todas estas reacciones de fusión nuclear en 
las estrellas desprenden energía, pero la última de ellas, que da lugar a la síntesis del hierro, no 
libera energía sino que la consume. Con la fuente de energía desconectada, después de la 
síntesis del hierro, actúa la componente gravitatoria y la supergigante roja se colapsa, 
convirtiéndose, según su masa, en astros extremadamente densos denominados estrellas de 
neutrones o agujeros negros, si la estrella era muy grande. Los agujeros negros se denominan 
así porque tienen una gravedad tan grande que absorben todo a su alrededor, incluso la luz. 
En las estrellas muy masivas (extremadamente grandes) las ondas de choque generadas por 
esa tremenda contracción, rebotan en un núcleo 
extremadamente denso y se propagan después a gran 
velocidad, produciendo una tremenda explosión, que 
libera enormes cantidades de energía. Si la fase final 
de la estrella es una explosión o supernova, en su 
holocausto nuclear, se libera tal cantidad de energía, 
que se siguen fusionando los núcleos atómicos de 
mayor masa, sintetizándose los elementos químicos 
más pesados que el hierro. Todos los elementos 
generados en las estrellas han pasado a los planetas como la Tierra y son los ladrillos de toda la 
materia ordinaria o visible que existe en el Universo. De la supernova puede quedar una bola 
 
 
6 
de materia en el núcleo, con una masa superior a la del sol, pero de mucho menor tamaño, 
denominada púlsar que, como consecuencia de la explosión, queda girando a gran velocidad 
emitiendo radiación y luz que se propaga por el espacio. 
 
 
Entre los miles de estrellas que forman la Vía Láctea, hay una de tamaño mediano que tiene un 
interés especial para nosotros, ya que vivimos cerca de ella y, en cierto modo, vivimos de ella. 
Se trata, naturalmente, del Sol. 
Esta estrella, junto con los 
planetas y otros cuerpos que 
giran en órbitas a su alrededor, 
constituyen lo que llamamos el 
"Sistema Solar". Se formó hace 
unos 4.650 millones de años y, 
lejos de permanecer estable, 
se trata de un sistema 
dinámico que cambia y 
evoluciona constantemente. 
3.1. Características del Sistema Solar 
El Sistema Solar es un conjunto formado por el Sol y los cuerpos celestes que orbitan a su 
alrededor, pues están ligados gravitacionalmente con este astro: ocho grandes planetas 
(Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), junto con sus satélites, 
planetas menores y asteroides, cometas, polvo y gas interestelar. 
3. EL SISTEMA SOLAR 
 
 
7 
Los planetas, muchos de los satélites de los planetas y los asteroides y cometas giran alrededor 
del Sol en la misma dirección, en órbitas casi circulares, que cuando se observa desde lo alto del 
polo norte del Sol, orbitan en una dirección contraria al movimiento de las agujas del reloj. 
Casi todos los planetas orbitan alrededor del Sol en el mismo plano, llamado eclíptica 
El eje de rotación de muchos de los planetas es casi perpendicular al plano de la eclíptica, 
siendo la excepción Urano, que está inclinado hacia un lado. 
El Sol contiene el 99.85% de toda la materia en el Sistema Solar. Los planetas están condensa-
dos del mismo material del que está formado el Sol, y Júpiter contiene más de dos veces la 
materia de todos los otros planetas juntos. 
Casi todo el sistema solar parece ser un espacio vacío que llamamos "medio interplanetario". 
Incluye varias formas de energía y sobre todo, polvo y gas interplanetarios 
3.2. Los planetas 
Los planetas giran alrededor del Sol y no tienen luz propia, sino que reflejan la luz solar. Los 
planetas poseen dos movimientos importantes: 
Rotación: girando sobre sí mismos alrededor de su eje (determina la duración del día). 
Traslación: por el que describen órbitas alrededor del Sol. Cada órbita es el año del 
planeta y cuanto más lejos esté del Sol, más tiempo tardará en completarla. 
Los planetas tienen forma casi esférica, un poco aplanada por los polos, estando los materiales 
compactos en el núcleo y los gases, si hay, forman una atmósfera sobre la superficie. Se 
distinguen: 
Planetas rocosos: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte son planetas pequeños y con 
densidad alta. Tienen un movimiento de rotación lento, pocas lunas (o ninguna) y forma 
bastante redonda. 
Planetas gaseosos: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, son enormes y ligeros, hechos 
de gas y hielo. Estos planetas giran deprisa y tienen muchos satélites y anillos. 
El Sistema Solar es también el hogar 
de varias regiones compuestas por 
objetos pequeños. El cinturón de 
asteroides, ubicado entre Marte y 
Júpiter, es similar a los planetas 
terrestres ya que está constituido 
principalmente por roca y metal, en 
este se encuentra el planeta enano 
Ceres. Más allá de la órbita de 
Neptuno está el Cinturón de 
Kuiper y el Disco Disperso, dos 
zonas de objetos formados por agua, 
amoníaco y metano principalmente. En este lugar existen cuatro planetas enanos Haumea, 
Makemake, Eris y Plutón. Éste último, Plutón, hasta hace poco fue considerado el noveno 
miembro del Sistema Solar. Este tipo de cuerpos celestes ubicados más allá de la órbita de 
Neptuno son también llamados plutoides, los cuales junto a Ceres, poseen el suficiente tamaño 
para que se hayan redondeado por efectos de su gravedad. La principal diferencia que tienen los 
planetas enanos con el resto de los planetas es que los primeros no tienen la masa suficiente 
para atraer o alterar la órbita de sus vecinos. 
 
http://es.wikipedia.org/wiki/Haumea_(planeta_enano)
http://es.wikipedia.org/wiki/Makemake_(planeta_enano)
http://es.wikipedia.org/wiki/Eris_(planeta_enano)
http://es.wikipedia.org/wiki/Plut%C3%B3n_(planeta_enano)
http://es.wikipedia.org/wiki/Plutoide
 
 
8 
3.3. Los satélites 
Se denomina satélite natural a cualquier cuerpo celeste que orbita alrededor de un planeta. 
Generalmente el satélite es más pequeño y acompaña al planeta en su traslación alrededor de 
la estrella que orbita. También presentan movimientos de rotación sobre sí mismos. El término 
satélite natural se contrapone al de satélite artificial, siendo este último, un objeto que gira en 
torno a la Tierra, la Luna o algunos planetas y que ha sido fabricado por el hombre. 
De los ocho planetas del Sistema Solar, dos no tienen satélites girando a su alrededor, son 
Mercurio y Venus. Todos los demás planetas, incluyendo la Tierra, tienen al menos uno. Nuestro 
satélite se llama la Luna, y por extensión se 
pueden llamar lunas a los demás satélites. 
Los dos planetas más grandes del Sistema 
Solar, Júpiter y Saturno, el de los famosos 
anillos, son losque más lunas tienen: más de 
sesenta cada uno. La Tierra, con uno, y Marte, 
con dos, son los que menos tienen. 
Entre las lunas del Sistema Solar hay mundos 
fascinantes, como Europa, que tal vez 
albergue primitivas y extrañas formas de vida. 
La hiperactividad volcánica de Ío, las 
montañas de más de veinte mil metros de altura de Iapeto y los géiseres helados de Tritón, son 
auténticas maravillas de la naturaleza. Y muchos, muchos misterios, como las órbitas de 
Hiperión y Nereida o el sistema binario que forman Caronte y Plutón. 
3.4. Asteroides y cometas 
Los dos no son más que los materiales que sobraron cuando se formaron los planetas. 
Los asteroides son fragmentos sólidos, rocosos, que sobraron 
cuando se formaron los planetas rocosos interiores. Existen 
varios miles de tamaños muy variados, desde cientos de 
kilómetros de diámetro hasta del tamaño de piedrecillas. Se 
encuentran desde la órbita de la Tierra hasta más allá de la 
órbita de Júpiter, pero la mayoría están entre Marte y Júpiter. 
Sus órbitas alrededor del Sol, a veces cortan la de algún 
planeta y pueden ser atraídos por su gravedad cayendo hacia 
él: es lo que llamamos un METEORITO. Si son pequeños se 
queman en la atmósfera, pero si son grandes caen en la superficie del planeta produciendo 
cráteres, como alguno de los que existen en la Tierra. 
Los cometas son gases congelados, y representan los 
restos que sobraron cuando se formaron los planetas 
gaseosos exteriores. 
Se encuentran más allá de Plutón, algunos realmente muy 
lejos, y se mueven alrededor del Sol de tal manera que 
cada cierto tiempo se acercan hacia él. A medida que se 
acercan se van calentando hasta que parte de los gases 
dejan de estar congelados formándose lo que se llama la CABELLERA, que se alarga por el 
movimiento del cometa y se forma la COLA.

Mais conteúdos dessa disciplina