Logo Passei Direto
Buscar
Material
páginas com resultados encontrados.
páginas com resultados encontrados.

Prévia do material em texto

I\EUR
DEL
H
H.
tri,-
l¡r
l
I
2,
3.
A
5
cap'
o
7.
8.
9
10.
t l
t1
t : .
I - ) .
t -1
t5.
ló.
IL
Iu
l9
l0
71.
22.
INDICE
Sislenla Estomatognát ico . , . . . . . . . . .
Sistema nervioso
Sistema muscular
Pág.
IJ
3ó
58
' ) .1
2.5
ló.
21
La art iculación Témporo-mandibular. . . . . . . . . . . . . . 8 l
Fisiología mandibular. Planos mandibulares. principios de centricidad y
excentricidad 92
Relacirin céntrica. lr, létodos para consetuirla. Forma de mantenerla., .,.. 103
Posic ionesyexcursionesexcéntr icas . 120
Pl¿cas o férulas oclusales . . . . . . . . . . , . , , , , . . , 131
Funciones del s istema gnát ico , . . , 142
fvtort ir logía oclusal. Dicntes Dosteriorcs t49
Morlología oclusal . Dienles lntcr iorcs . . . 163
DeteLminantes 175
Historia y clasificación rle los articul;¡dores ...... t90
Monta.ie de modelos de estudio en un arriculador semiajustable ,....... .. . 196
Técnica tlel modelo seccionldo de Kennedy 209
Diugnr'rstico 215
Dimensión vert ical . . . . - . . . . . , . 2ZB
Disfunción de lu articulación témporo-mandibular 234
El b¡uxismo 244
El brurismo, un probleml psicotlental 242
Ajuste oclusal 256
Filosol'ías criterios o pensamientos de Oclusión 265
Electos de la oclusión traumática en el periodonto El periodonto normal.
El periodonto enfermo ...... 2' l l
Trauma de la oclusi t in en el per iodonto. . . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . 289
Asociación tle la inllamación marginal del perioilonto y la lesión del
trauma de la oclusión
El desplazamiento lnteral de la
300
308
325Oclusirln en lrnplrtntologíit
mandíbula Movimiento de Bennett .....,.
INTRODUCCION
En l975,apropósirodelatesisdegradoelaboradapor lasdocrorasGiseraSencherman
y Yamile Sdnchez para optar e[ título conespondiente, lesis que resultara laureada en la
Facultad de Odontología de la Pontif icia Universidad Javeriana, se resolvió elaborar un
manual para presentar al estudiante y a los colegas en general, aquellos principios básicos
de la fisiología nerviosa de la oclusión, y algunos de los conceptos o tesis más aceptados
en aquel t iempo. Se obtuvo basrante éxiro Sin embargo el riempo pasa y hoy en día se
actúa y se piensa en forma diferente. La profesión se hlce cada vez mis consciente de
haber desatendido durante muchos años factores tan importantes como las relaciones de
los dientes entre sí y de ellos con las arcadas, las relaciones entre una arcada y otra y las
relaciones de la mandíbula al críneo, perdiéndose como consecuencia loda noción de la
intluencia decisiva de eslos tactores en la ñsiologia y patología del sistema masticatorio.
La expcriencia de estos últimos años ha demostrado ie hac ientemente que las desarmonías
oclusales tienen relación directa con problemas tales como enfermedad periodontal,
disfunciones de las articulaciones témporo-mandibulares, abrasiones y desgastes de los
dientes. El práctico general debe aceprar entonces que la anrigua concepción de la
Odontologíu de acuerdo a sus raíces griegas y latinas de <logoso: tratado, <odonto>:
diente, es decir <tratado del diente", ya no tiene vigencia y hoy por hoy resulta necesario
darle todo e | énfasis posible a un sistema en general, el sistema Gnárico, Estomatognático
o Masticatorio, considerándolo como un todo, y relacionándolo con la oclusión de los
dientes del paciente. Considerando esta problemática surgió entonces la idea de presentar
esta nueva obra, en la cual básicamehte se intentará demostrar a partir de las nuevas
investigaciones que se han venido realizando, y después de un estudio anatómico y
fisiológico de los componentes del sistema mas(icatorio. así como de un análisis histórico
de las diferentes fl losofías o escuelas de oclusión, que sólo pueden existir dos tipos de
oclusión: la oclusión normal y la oclusión patológica. O cl sistema masticatorio funqiona
enformaconectaohaypatologíapresente Sepretendeel iminarel gradodeaceptabi l idad
que para Ia profesión en general ha tenido toda una serie de patoloBía presente a nivel.del
sistema y que ninguna de las ciencias de la salud lra sabido tratar correctamente por no
conocerla a fbndo.
En esta obra se hace mucho énfasis en la centricidad mandibulnr y los nrétodos pnru
lograrla y mantenerla y en la importancia del acoplt: de los dicntes 0nteriores. Igunlmente
se ha puesto cspecial cuidado en modernizür rr ternrinologfn porn ndccuorlu a lo quc hoy
se conoce y acepta como cierto. Se busca demostrar que er campo de acción de raodontología es mpcho más amprio y apasionante que er simple riarado de un dienteindividual' para pensar enronces en la anaromía, f isiorogía, putorogál r.ropiuti., a,todo el órgano oral y sus estrechas relaciones con el resto del organismo.
^ 
Los-autores agradecen estas coraboraciones, lo mismo que ar doctor Héctor Fabio
castaño, acrual profesor en er cenrro de Estudios de la Sarui (c.E.s.) y ra universidad
de Antioquia en Medellín, quien tuvo a su cArgo roda la parre de i lusiración,
Se incluyen además en esta nueva ecrición revisiones a ros capíruros de Diagnóstico y
Disfunción y un capíruro sobre oclusión en rmprantorogía eraúoradas por ioi ¿o.,or.,
Clara Vela de Casas y Juan Manuel Conzález respectivamente.
,Es 
deseo de los.arlores que er mensaje que se ha tratado de transmitira través de esta
o'ra.sea bren rec¡brdo por ros colegas y la profesión en general, y aunque se reconocen
las l imitaciones que en er futuro puédo pr.r.ntur debido ar continuo avance de Iainvestigación científ ica, se espera que sirua como punto de parrida.
Sistema
Estomatognático
GENERALIDADES
Para poder realizar un aniíl isis de la oclusión, enrender su significado y aplicacrones,
pero más que todo para dia-unosticar y trarirr corectamente su patologfn, es necesnrio en
primera instancia, hacer un esrudio ceneral de las pnrtes que integran el sistema
Estomatognático. El conocimiento de Ia anatomí¡ y fisiología de los elementos que
componen ese sistema conocido tambiÉn como .Aparato lvf¡sticador o Sislema cnárico,
constituye la base de la defi nición de los conceptos de normulidad, parogénesis, rratamiento
y prevención de las enfermedades. Dichos elemenros consrirutivos son: los dientes y sus
es(ructuras de soporte; maxilares y otros huesos del cráneo y cara; músculos de cabeza y
cuello; articulaciones témporo-mandibulares y occipiro-atloidea; sistema vascular,
nervioso y l infático conespondientes a todos estos tejidos. (Ramfjord & Ash, 1972;
Vartam, 1974).
Ninguno de los componentes de este sistema se considera más o menos importante;
constituyen una unidad funcional cuyos elementos se correlacionan íntimamente entre sí
y con el resto del organismo, por lo cual debe ser tratada en relación con la salud general
del individuo. Cabe destacar la gran'importiincia del sistema Nervioso Central y
Periférico, por cuanto se encarga de la interacción y el funcionamiento de los diversos
componentes del Sistema Masticatorio. Igual puede decirse del Sistema Muscular, por ser
allí donde se encuentra la mayor parte de la sintomatología presente en Ios pacienres
afectados por la enfermedad oclusal. Se hace referencia a la relación anatómica que existe
entre las articulaciones témporo-mandibulares y sus movimientos, con los dientes y su
morfología oclusal, de la cual depende en última instancia la armonía y estabilidad de
todosloscomponenlesindiv idualesdel s istema(Ramfjord&Ash, 1972; Sicher, l95l :
Vartan, 1974; Wilson, l92l).
El presente capítulo intenta rcsumir la anatomía de cada uno de dichos componentes,
puntualizando algunos conceptos que hasta el momento no se habían tenido en cuenta en
ftpítulo I
,\eurofisiologío ¿le la Oclusión l5
l4 Neurofisiologta de Ia Oclusión Capítulo I
el común de los textos de anatomía, aunque estos textos tradicionales siguen constituyendo
la base de la anatomía descriptiva (Fort, I958; Francon 1973; Testut, 1954).
OSTEOLOGIA
Todos los huesos del cráneo y cara, así como también el hueso hioides, cartílago
tiroides, clavícula y esternón, son determinante s en e lestudio de la oclusión,al proporcion.ar
las zonas de inserción para cada uno de los músculos que intervienen en Ia masticación,
contribuyendo así a los movimientos y posiciones mandibulares.
De especial consideración dos huesos de la cara; la mandíbula y el maxilar superior, y
uno del cráneo: el temporal, por tbrmar la base osteológica en el estudio de la oclusión,
HUESO IVIAXILAR SUPERIOR
Es un hueso par, de forma cuadrilátera, aplanado de atuera hacia adentro. Interesa su
borde posterior, que constituye la tuberosidad del maxilar y el inferior o borde alveolar
que presenta los alvéolos de los dientes (Fig. l).
El hueso maxilar superior forma el paladar, que proporciona [a superficie de contacto
de la lengua para formular el lenguaje arriculado y para el acto de la deglución. Se ha
descrito al maxilar superior como la clave arquitectónica de la cara porque entra en
contacto directo con todos los huesos faciales exceDto el vómer y la mandíbula.
Fig L Hueso moxilar superior.
HUESO IIIAXILAR INFERIOR O MANDIBULA
Es un hueso impar, medio y simétrico, situado en la parte inflerior de la cara. Se divide
en dos partes: una parte media o cuerpo y dos laterales o ramas ascendentes, Presenta
varias estructuras de interés en el estüdio de la oclusión. En el cuerpo sc encuentran: a)
el borde superior o alveolar, ocupado por las cavidades alveolodentales; b) Las apófisis
geni que son cuatro eminencias dispuestas en pares en la caia interna y línea media del
cuerpo: c) una línea oblicua o milohioidea; d) las fositas submaxilar y sublingual para las
glándulas del mismo nombre.
Fig 2 Hueso nlrxllrr infcrior
Es importanre mencionar la elasticidad que poseB el hueso mandibular, especialmente
aniueldesucuerPoyelcuel Iodelcóndi lo 'Conrelaciónalcuerpo,FaisolPintoetal
(1964) comprobarbn una dimensión menor en sentido lransversal a nivel de premolares
y,ooí0r., iuando se presenta una apertura máxima en contraposición a un estado
hsiológico, acción debida principalmente a la contracción de los milohioideos. SegÚn
irgfi i colaboradores tfSOZl, it diámerro transversal 
de la mandíbula en apertura
m¡iima sufre un drecemento de 0.09 mm entre los segundos molares 
y de 0.03 mm enlre
ror'f i ir.r", bicúspides. Esto es importante.tenerlo en cuenra duranre la toma 
de
i rpi*ion.' e n eI max i I ar i n ferior,''i ruo' I j:li :Ji:Til,'fflg T,.',','Ti :t¡ I:
nd et al, l9?3; Gates et al, l98l)' Desde un
práctica de toma de impresiones, es de vital
i elasticidad a nivel del cuerpo mandibular'
5ndilo, recientes estudios electromiográfi cos
deEugeneWil l iamsonyco|aboradores(1980)demuestranlaposibi l idaddef lexióndel
cóndilo a nivel de su cuello cuando se ejerce una presión exagerada 
sobre un objeto duro
a nivel de clientes anteriores, durante el ciene terminal de la mandíbula'
HUESO TEMPORAL
Esunhuesoparsi tuadoenIapartc infer iory lateraldelcr ineo,Constadetresporciones:
una porción ,i.ornoro, una poición mastoidca y Ia porción Pctrosa o 
pcitasco'
l6 Neurofisiología d¿ la Oclusión
Fig. 3 Hucso Tcmporal
NIIOLOGIA
P¡ra estudiar Ia fisiología oral es necesario entender la acción de los músculos y de las
rrtlculaciones que mueven la mandíbula. Este conocimiento es de importancia vital para
cl odontólogo general, puesto que toda restauración que se haga en boca, ya sea parcial
o totnl, y en cualquiera de los distintos mareriales uti l izados, debe estar de acuerdo con
lo quc los músculos y articulaciones demanden para satisfacer las funciones gnáticas. En
consecuencia, tan importante es el estudio de los caracteres anatómicos como del aspecto
fisiológico o funcionamienro de estos músculos llamados de la oclusión. At conocer
(4ítulo I NeuroJisiología de la Oclusión 17
profundamente este campo, se hará más fácil el diagnósrico de las lesiones que se
presenten a nivel de las articulaciones rémporo-mündibulares e igualmente problemas
relacionados con distunciones del sistema estomatognático, pues es a nivel muscular
rjonde se huce presente la mayor pane de la sintomarología dolorosa.
Si bien se esrudiarin acá tas funcion.s erp.cifi.u, de cada uno de los músculos del
sistema, es importante también conocer ciertos factores relacionados con Ia forma de
comportamiento de los músculos en general, como los tipos de contracción, tonicidad,
erc., los cuales serán tratados en el capÍtulo siguiente, conespondiente a la fisiología
nerviosa y muscular. Cabe mencionar que en algunos músculos, las flbras individuales
ocupan la extensión total de los mismos y sus ejes se orientan en forma paralela al eje
mayor del músculo. mientras que en otros las fibras son más cortas y se disponen en forma
diagonal insert¿indose en el tejido conectivo que rodea el músculo tanto en el centro como
en la periferia. Esto es importante de tener en cuenra cuando se habla de potencia de un
músculo; cuando las fibras se orientan de manera paralela al eje mayor del músculo la
potencia será mayor que cuando las t¡bras se dirisen diasonal u horizontalmente (Vander,
et a l 1980).
Hay que rJestacar antes de detallar la l isiología de cada uno dc los grupos musculares,
que no se puede atribuir una tunción específica a catla músculo, dado que los esrudios
actuales muestran una interacción sumarrente compleja en cada uno dc los movimientos
ejecutirdos por la mandÍbuh. Con la aparicirin de la electromiografía se ha podido
comproblr en forma irrelutable que nin,luno de los nlúsculos componentes de este
sistema presenta estados pasivos en ningún momento; todos trabajan en forma simultínea
(i!{oller, 197'l; Kawamura, 1974). Lo que sucede es que se presenta una acción en un
músculo denominada primaria con una acción antagónica simultánea de otros músculos.
Por esta razrin las descripciones acá consignadas se limitarán, por propósitos docentes,
a dar las funciones principales de cada músculo, tratando de clarif icar la mecánica de los
movimientos y posiciones mandibulares,
NIUSCULOS DE LA IIIASTICACION
Básicamente se consideran dos grandes grupos: el denominado Grupo de los Elevadores
y el Crupo de los Depresores. Cada uno de ellos se ha divirl ido a su vez en Protrusivos y
Retrusivos. La mayoría de los autores clísicos han mencionado como músculos
masticadores únicamente aquellos que presen¡an mayor tamaño y actividad eléctrica.
Hoy en día, con base en estutJios actualizados, se cc¡nsideran como músculos de la
masticación todos aquellos que están dentro de la parte topográñca del sistema
estomatognálico. Los músculos de Ia nuca, t'ac iales o de la ex presión, au nque aparentemente
no tengan una relación directa con el acto de la masticación. caen dentro del grupo
mencionado anteriormente.
IlIúsculo Temporal
Tiene la fbrmade un abanico y ocupa la tbsa temporal. Tiene su origen en la cara externa
del cráneo, en la línea curva temporal inferior, en la cara profunda de la aponeurosis y en
Capítulo I
De la porción escamosa interesa particularmente su cara externa, que forma parte de la
fosa temporal, y de la cual se desprende ra apófisis cigomática, en cuya eitremidad
posterior presenta dos raíces: una transversal que forma el cóndilo del temporal o
eminencia o tubérculo articular y una raíz longitudinal que forma, con la emincncia, un
espacio angular denominado cavidad glenoidea del remporal. Esta cavidad esrá dividida
por la cisura de Claser en una porción anterior y una posterior. Interesa primordialmente
la porción anterior pues ahí se van a et'ectuar todos los movimientoi articulares por
intermedio de la cabeza condilar.
De la porción mastoidea interesa de nuevo su cara externa que rermina por debajo de
una eminencia voluminosa, la apófisis mastoides dentro de la cual se ve la ranura
digástrica para el vientre posterior del músculo digástrico.
La porción petrosa o peñasco, que tiene forma de pirámide, presenra en su base el
orif lcio del conducto auditivo externo, y en la cara posteroinferior presenta la apófisis
est i lo ides (Fig. 3) .
I-a parte conespondiente a osteología de la articulación temporo-mandibular se tratará
ln¿fs adelante en forma detallada pueses In parte que interesa para la comprensión de los
nlovimientos mandibulrres v de los determinantes oclusales.
l"fl
l8 NeuroJisiología d¿ la Oclusión Capítulo I
la cara interna del arco cigomático; sus fibras,continúan hacia abajo y se insetan en el
vértice, los dos bordes y la cara interna de la apófisis coronoides de la mandíbula.
Medialmente se inserta en la rama ascendente de la mandibula, a través de los tendones
superficial y profundo, Estd compuesto por tres haces; uno anterior cuyas fibras son casi
verticales; uno medio, de fibras oblícuas, y el posterior, de fibras casi horizontales que se
dirigen hacia abajo para encontrar el maxilar inferior.
Fig, 4. Músculo Tcmporal
Su innervación está dada por tres ramas del nervio temporal (temporal profundo
anterior, medio y posterior), ramas del nervio maxilar inferior del trigémino, Está inigado
por ¡res arterias, la temporal profunda posterior, rama cle la temporal superlicial, la
temporal profunda media y la temporal profunda anterior, ramas de la maxilar interna.
Teniendo cloro el origen y la inserción de este músculo, es lógico asumir que interviene
principalmente para dar posición a la mandíbula durante el ciene. De acuerdo a las
últimas investigaciones electiomiográficas, efectuadas tanto en animales de laboratorio
(Mc. Namara, 1972) como en especímenes humanos (Williamson et al, 1980), sc acepta
hoy en día que el grupo de fibras anteriores y posteriores del músculo temporal, durante
el cierre mandibular, y mientras no exista contacto de los rJientes posleriores, scrá el
responsable de la posición más superior del cóndilo con relación a la cavidad glcnoidca.
r parte distal de la eminencta' poslclon 
que
Iterigoideo externo'
. : - , r l t ineamenteelhazinfer iordelpter igoideocxternoqueseencuentraenunestadoder¡¡"- ::- r, ̂ , ,c ".,; l"." ' 'r"Jl . i et iu.tlu 
tlel cóndilo' hace que este se as'rente a
L oarte distal de la eminencta' poslclon que
(Fig, 5) '
Neurofrsíologia de Ia Oclusión 19
copnilo)
Flg, 5, Mt l rcrr lo Mi$clTlo
20 Neuro/isiología de la Oclusión Captulo I CaPítulo 
I
F
I
I
Neurofisiología de la Oclusión 2l
proprocepttvlsmo.
masetenno.
IVIúsculo Pterigoideo Interno o Mediano
masetero. (Fig. 6).
Está innervado por el n€rvio pterigoideo interno, rama del neryio maxilar inferior. Su
inigación esrá dada por la arteria pterigoidea, rama de ta arteria facial. Como sus fibras
FiB. 6 Nlúsculo Pterigoidco Inlerno
l\lúsculo Pterigoideo Externo o Lateral
t l
l l
l l l l
l l t
i l
lri
m¿ís o menos al 20vo <le las tlbras rermina por debajo clel pie de I clisco. Estiu fibr¡,s
accesorias se confunden con el l igamento anterior y se dirigen posteriormentc parl
insert¡rse en el cónrlilo. Estas fibras musculares no p¡san a través je la cápsula y no sc
insertan dentro del disco.
Está innervado por el nervío pterigoideo externo, rama del témporo-bucal, rama del
nervio maxilar inferior. Su inigación proviene de la arreria pteiigoidea, rama de la
ma.ri lar interna.
Su acción se relaciona con los movimientos de protrusión y lateralidad. La contracción
simultánea de los dos músculos derecho e izquierdo determjna la proyección hacia
adelante de la mandibula (protrusión), l levando el disco articular haiia idetanre, y la
contracción aislada de uno de ellos, el movimiento de lateralidad.
22 l,leunlr,rrulogitt d¿t lu Otlusún oapltulo I
Fig 7. IUúsculo Prerigoideo Extcrno,
Es tal vez el músculo que más se está discutiendo actualmente por la estrecha relación
que guarda en lo que se refiere a centricidad mandibular. De acuerdo a las últimas
investigaciones electromiográficas, especialmente las de wil l iamson et al (1980), se
demuestra que la idea de qrrc ambos haces del pterigoideo, se contraen al tiempc
normalmente, no es exactamente ciert¡. Esto fue lo comprobado anteriorments por
McNamara y col. ( 1972) trabajando con especímenes de laboratorio. El haz superior del
citado músculo sc relaja en apertura pero se contrae durante el ciene. Esta acción va a
posicionar el disco interarticular conrra la inclinación disral de la eminencia.
¡'ilt,tlxlo I '\ruroJis¡ologi¿ d¿ Iu 0clusion 2l
Duruntc el ciene, el haz inl 'erior se relaja y los músculos de ciene (tenrporal, masetero
y prerigoidco interno) pueden asentrr el cóndilo contra el disco, para conseguir Ia
bosición cle R'C.
En cualquicr movimiento de los cóndi los, a le.¡ándose de la posic ión de Relación
Cénlricl, el hrz interiordel pterigoideo e)(terno se contrae (saca el cóndilo cle céntrica)
mienrras que el haz superior se relaja. Esto permitir i al disco acompañar al cóndilo
durante los movimientos excéntricos. El haz superior e int'erior del pterigoideo externo
deben actuar armoniosamenle de manera que la relación subsecuente enlre el disco y el
cóndilo sea conslante. Una vez que esta armonÍa entre los haces se pierde, Se alterará la
relación cóndilo-disco, produciéndose los síntomas de chasquido en la articulación lo
cual se estudiarí en detalle más adelante.
Varios estudios se han ocupado de discernir la acción de estos dos haces, Kamiyama
(19ól) y Lipke (1977) en humanos y NIcNamara (1971) en monos, repor lan act iv idad
recíproca de los dos haces. Lehr y Owens (1980) y Aufder lvfaur (1980) consideran por
orra parte que es imposible demostrar electromiogril ' iclmente los papeles separados de
estos dos haces.
Según Nllhan et al ( I 98-l) el haz supcri or es acti vo durante I a elevación de la mandíbula
v i¡uranr¿ los movimien¡os de la posición contrala(erll hacia la línea media, En contraste,
el ha¿ infcrior es ac[ivo durante la apertura. protrusión mlndibular v movimientos
contraluter¡les. [gualmente, al apretar, la actividud de arnbos haces varía Durante el
aprenmiento en posición inlercuspídea el hnz superior es más activo mientras que al
apretar en posición protrusiva el haz inferior aumenta en actividad.
Otro aspecro interesante de mencionar es que los músculos pterigoideos externos se
encuentran ausentes de reeptores de estiramiento. Esto explicarÍa su habil idad para
asumir posturas contracturarlas asintomáticas responsables de la oclusión habitual
(lvlcHorris. 1979).
Desde una visla anterior y Posterior se puede ilustrar este primer grupo de músculos de
la mastic¡ción que sostienen y ayudan a la mandíbula en sus movimientos en las
siguientes tlguras. (Fig.8 y 9).
t!lúsculos lvlandíbulo-Discal y Cigomático'Discal
El estudio cle I as i nserciones musculares al disco articular ha I Ievado a los i nvestigadores
a efectuar disecciones muchO más cuidactosas y detalladas de esta zona para tralar de
dilucidar el enigma que ha representado para la profesión la articulación témporo-
mandibular. Es isí como lvlyers (1988), Mcyenberg, Kubik and Palla (1986) describen
insercione s cle tos músculos temporal y masetero prolundo a la porción anterior del disco
ar¡icular. lgualmente Garttner, Gray y O'Rahil ly (1963) mencionan la presencia de un
tracto fibrosodel tendón del temporal que se inserta en la fascia buco-faringea y unas
tibras que pueden irracliar hacia el disco articular'
2'1 Neurofisiología de la Oclusión
l i¡¡ ll lvlrirculos dc ra mrsric¡ciún. vista ant€rior. a) remporal b) q¡rsctero, c) prerigoideo inremo, d)
ptengordeo er lcmo
Músculos de la mirsticación, vista posterior: a) maseiero, b) cdpsula articular, c) pte¡igoidco crtcmo,
d) pterigoirJeo rntemo
Capítulo I Neurofisiología de la Oclusión 25
sin embargo investigaciones hechas por el docror Faustino Suárez, Koritzer y Burnie
en 198 I mencionan Ia presencia de dos nuevos músculos que clenominan músculo
¡nandÍbulo-capsular y cigomárico-discal.
I l lúsculos Suprahioideos *
El siguiente grupo de músculos responsables cle las tunciones de ra mandibula y sus
estructuras relacionadas son los suprahioideos: Genihioideos, milohioideos, digástrico y
Ios esti lohioideós. Anteriormenre se consideraban como músculos secundarios de la
masticación, Hoy en día se está tratando de revaluar esta rerminología porque rodos estos
grupos musculares tienen una accióntan directa en la masticación y se ven ran involucrados
en la sintomatología de la enfermedad oclusal, que prácticamenre se consideran también
como músculos masticadores.
Ivlúsculo Geniohiodeo
Es un músculo alargado que tiene su ori-uen en las apófisis geni inferiores y su inserción
está en la superficie anterior del cuerpo del hueso hioides (Fig I0.).
Su innervación está dada por el nervio geniohioideo. rama del hipogloso nrayor. Su
inigación, por la arter ia l ingual y Ia subl ingual
Fig l0 Músculo Ccniohioidco
Su acción es elevar el hueso hioides y la lengua. Si se fi ia el hueso hioides, deprime y
retruye la mandíbula.
Ivlúsculo Milohioideo
Músculo aplanado que tiene su origen en la lfnca oblicua interna del maxilar inferior
o lÍnea rnilohioidea y se dirige lracia nbnjo y arlcntnr pirrl irrscrtlrsc cn la parte anterior
Capítulo I
Fig 9
I.JT.
26 Neurofisiología de la Oclusión Capítulo I
del hueso hioidesi por su parte interna se inserta en el rafé mediano. Los dos milohioideos
forman el piso anarómico de la boca. (f ig.1 l).
Está innervado por el nervio milohioideo, rama del nervio maxilar inferior. su
irrigación proviene de la arteria submentoneana, rama de la arteria facial.
Fig. I l. Nlúsculo NlilohioirJeo
Su acción es elevar el hueso hioides y la base <te la lengua, y elevar el piso de la boca,
También deprime y retrae la mandÍbula cuando el hueso hioides está t'ijo (acción conjunta
con el geniohiodeo).
l\Iúsculo Digástrico
El vientre anterior está inne rvado por una rama del nervio milohiodeo, rama del nervio
dentario; el vientre posterior, por una rama del nervio facial y otra del nervio glosofarlngco,
CaPítulo l Neurofisiología rle la Oclusión 27
Fig- l2 tvlúsculo Digástnco
Está irrigado en su vientre anterior por la arteria submentoneana, rama de la facial y en
el vientre posterior por ramas de la arteria occipital y de la articular posterior.
Su acción puede ser en conjunto o pueden actuar los dos haces separadamente. Cuando
actúan los dos vientres, producen elevación del hueso hioides y Ia base de la lengua.
Cuando se contrae el vientre anterior, tomando como punto de apoyo el hioi<Jes, actúa
deprimiendo y retraye ndo la mandÍbula..Se considera que su acción más importante es al
final de la depresión, siendo el pterigóideo externo más importante en la iniciación de este
movimiento. Cuando se contrae el vientre posterior, actúa elevando el hioides si la
inserción superior está f¡ja; si la inserción inferior es la inmóvil, inclina la cabeza hacia
atrás. Es uno de los músculos que presenta mayor agudeza de dolor durante las técnicas
de palpación muscular, a lo que se hará referencia más adelante.
Músculo Estilohioideo
Es un músculo delgado que tiene su origen en el borde posterior de la apófisis y se
inserta en el asta mayor del hueso hioides. (Fig. l3).
Está innervado por Ia rama esti lohioidea del nervio facial. Su irrigación proviene de
ramas de la arteria auricular posterior.
Sr¡ ucciórr cs clcvur cl hucso hioidcs y cl piso de la boc¡t,
?8 Neurolisit¡togío tle la Oclusitjn
Capíulo I
Cattituto I
'\enrolisiología tle lu Oclusión Zg
,,:ii.li[iilit;:l:;' ' "'tjel 
hipogloso v su irrigación esrá dada por ramas de ra
su acción es descende. er hueso hioitres y la raringe, y rrJSi.r primero para permirir laacciónde los rnúscuros suprahioideos al áoririr ' i , ,andíbura, morivo por el cuar seconslderan como músculos que intervienrn an to,or,,ara,on.
platisma o cutáneo det Cuello
Su acción es bajar la mancjíbula y el labio y rensionar la piel del cuello,
, l rr i .scr¡roslnfrahioideos 
¡rg lJ t l fúscutoEsrrrohioidco
Los infrahioirJeo\ rctr^i
H lffi jl :l ffH 1,.,,.,,.o".; : i]iiiillJ : il =1, l'::, r'l r 
i o.:,,, ra v és de, h u eso
y el homohioiaeo"ii 'r",;t, 'o mandrtula. comprenden ef
Fig l4 ¡Vlúsculos lntr¡hioideos
FiI l5 Nlr i t ¡ ¡11¡ f r ¡ ¡1¡5¡¡n
30 NeuroJisiología de la Ocltnión
I
g
{
{Capírulo I CoPítulo l Ncurolisiologia d,: la Oclusión 3l
Fig l7 l rh isculos rJc h Lcngur
l l lusculatura Posterior del Cucllo
Estos músculos estí¡n también rclacionarlos al estudio dc la oclusirin puBsto que tienen
su origen en la base del críneo, el cual sosticne los dientcs superiores. Comprenden: el
Esternocleidomastoideo, Trapecio y la lVlusculatura Intrínsecu del Cuello (Fig, l8).
NIúsculo Buccinador
Fig. 16. lrlúsculo Buccinador.
Está inne.rvado por ramas de los nervios cérvico-faciar y témporo-faciar, ramasterminales del nervio faciar. su irrigación proviene de ra arteriibucur, ,uro ¿.iclnoent,de la arteria maxilar interna.
. 
su acción es corrprimirra mejiilay ayudaren ra masticación, empujando hacia ros arcosdentarios los alimentos ub¡cados en llvestíburo. También hara hacia afuera ras comisuras,agrandando el orificio bucar. contribuye además en ros acros de soplar y sirbar.
IVIúsculos de la Lengua
. lol l1:yn9 impar, el Lingual Superior y ocho pares que son: el Geniogloso, LingualInferior, Hiogloso, Esrilogtoso, palatoglosol Amigdalogtoio, raringogtoro i.i iiu*v.rso(Fi . ¡6) .
La innervación es motora y tensitiva, La motora viene de los nervios hipogroso mayory glosofarín'geo, y la sensiriva e.stá,dada por ros nervios ringuat, gioriiriing.o yneumogástrico' La irrigación proviene de Ia arteria ringuar princi*palmJnre. 
'-e
[¿ acción de estos músculos consiste en efectuar rqr diferentes movimientos de ra lengua.
ü
g
ü
I
f
{
g
,l
t
t
i{
d
q
r{
Fig l$ l \ luscul :uur l p. 's lcr ior c lc i cuclL '
32 Neurolishloglo dc la ?clusldn Capítulo 1
Estos mrisculos llevun I igeramente la cabeza hacia atrás cuando la persona abre la boca,
y hoy en dfa se consideron de los músculos más importantes en la sintomatologíade la
enfermedad oclusal.
Músculos Faciales
Son músculos superliciales de la cara que se han denominado también músculos de l¡
expresión lacial. Algunos se insertan únicamente en la piel y fascia subcutánea, y otros
tienen una inserción osteomuscular. Interesan especialmente el Orbicular de los Labios,
compuesto por capas de flbras que forman una especie de cinta alrededor de la apenura
buca!, Este músculo juega un papel muy importante en el acto de la deglución como se
verá más adelante. El Frontal y el Occipital, que muchas veces se encuentran involucrados
en la sintomatologfa dolorosa, Además están el Músculo Cuadrado del Labio Superior,
el Músculo Cigomático y el Canino que se insertan profundamente en el orbicular y
elevan el labio superior. En el inferior se encuentran el Cuadrado del Labio lnferior, el
Triangulnr y el Borla del Mentón. Este último también presenta con relativa frecuencia
sintomatología dolorosa en pacientes con problemas oclusales. Están inervados por el
lacial . (Fig. l9) .
CoPírulo I Neurofisíología de lo Oclusión 33
¡4úsculos que intervienen en el cierre normal
Para concluir esta parte de descripciones anatóm¡cas de los músculos se Presenta a
continuación en forma esquemática, aquellos músculos que toman parte durante una
acción de ciene normal de la mandíbula. (Fig. 20),
Fig 20. tvlúscutos que intcrvienen en el cicne normrl dc l¡¡ mrndíbuh: fibras ¡nteriores del temporal,
masetero y ptcrigoidco intemo
Fig. l9 Nlúsculos tle la expresión facial
34 Neurolisiología de Ia Oclusión
BIBLIOGRAFIA
Akert, K. y Hummel, P. Anatomic and physiorogiedes Limbischeu systems. Hoffman-
La Roche-Basel, 1963.
Auff der Maur, H. J. <Electromyographic recordings of the lateral pterygoid muscle in
actrvator treatme nts of class II Division I , malocclusion cases> Eur. J. orthod, v ol.2.pag.
r6r,1980.
Branislav, V., Suárez, F. Fautino. Photografic Atlas of the Human Body. Mosby
Company, Isr Ed., 1984.
Dubrul' E. L. sicher's oral anaromy. 7th ed. st. Louis: The c. v. Mosby Co., 19g0.
Fort, J. A. Anaromía Descriptiva. Ed. Gusravo Gili 1959.
Francon, J. Anatomía y Fisiología humana. Ed. Interamericana, México. 1973.
Gardner, G' y col. Arratomy a regional stucty of humar¡ srrucrure. 2 Ed. philadelphia,
Saunders, 1963.
Griffin, C, J,, Hawrhorn, R, Hanis, R. <Anaromy ancl histology of human T. M. J.>.Mongr raf Sci. Vol 4, pag. l, 1975.
Honee, G. (The anaromy of the lateral pterygoid muscle>. Acta Morphol. Neerl.
Scand., Vol. 10, pag. 331,1972.
Kamiyama, T. <An electromyographic study on the funcrion of the external pterigoid
muscleo. Bull. Tokyo Med. Dent. Univ., Vol 18, pag. I lB, 196l (Abstr.).
_ - 
Kawamura, Y. Neurogenesis of mastication.In Frontiersoforal physiology, Kawamura,
Y. (Ed), Karger Basel, 1974.
Lehr, R. P. and Owens, Jr. S. E. <An Electromyographic Study of the Human Lateral
Pterygoid Muscles". Anar, Rec,, Vol, 196, pag. ++i, t-9g0.
Lipke, D. P., Gay, T. Gross, B. D. and yaeger, J. A. <An Electromyographic study of
the Human Lateral Pterygoid Muscle>. J. Denr. Res., Vol. 56, pag. Z3O, 1977,(Abstr.).
Mahan, P., Wilkinson, T., Gibbs, C. Mauderli y Brannon, L. nsuperior and Inferior
B,ellies of the Lateral Pterygoid Muscle EMG Activity at Basic Jaw posirions>, Journal
ofProsth. Denr. , Vol 50, N" 5, pag.7l0-718. 1983.
McNamara,J. A. <Neuromuscularandskeletaladaplations to altered orofacial function>
Craneofacial Growth Series. The University of Michigan, Ann Arbor. 1972.
McNamara, J. A. <The indepentlent functions of the two heads of the lateral pterygoid
Muscles>. Am. J. Anat., Vol. | 38, pag. 197, 1913.
_.Moffett, B. c. <The Témporo-mandibular Joint, In complete Denrure prosrhodontics.
Sharry, J. (Ed) Mc.Graw-Hill, New york, Toronro, London. 1962.
CoPínlo I Neurolisíología 
de la Oclusión 35
Moller, E. "Action of Muscles of Mastication>. 
In Frontiers of Oral Phisiology'
Kawamura, Y. (Ed) Karger Basel' 1974.
Neff, P. A. Oclusión y Función. Ceorgetown University. Schoolof dentistry, Washington
D. C.; 1975'
Orban, B. J. Histología y Ernbriología Bucales' Rev. de Hany Sicher, Cap. XIII.
Articulación Témporo-mandibular. Mexico, Ed' Fournier, 1960.
Pinto, F. O. <A nerv structure related to the témporo-mandibular joint and middle ear>.
J. of Prost. Dent. Vol. 12,1962.
Ramford, S. P. & Ash. Oclusión' Ed. Intéramericana, 2'Edición, 1972.
Ree, L. A. <The Structure ancl function of the TMJ.>Br. Dent. J' Vol' 96' 1954'
Sencherman G. & Sdnchez Y. Manual de Neurofisiología de la Oclusión, Tesis de
Grado. Universidad Javeriana, Bogotá 1975.
Sicher, H. The Témporo-mandibular loint, EdiciÓn Bernard C' S , 195 | '
Testut, L. Compendio de Anatomía Humana, Salvat Editores S' A 1954'
Thilander B. .The Structure of the collagen of the témporo-mandibular disc in mano.
Acta Odontol. Scand; l9ó4
Varran, B. Oclusión y Rehabil itación. Editori¿rl Inclustria Gráfrca papelera S.4.,
Montevideo UruguaY, 1974.
Weinberger, B. W. Orthocloniics. An Historial Review ol its Origin and Evolution. Vol
2 The C.V. Ivtosby Co.. St Louis, 192ó.
Wilkinson, T.M. nThe relationship betwcen the disk and the lateral pterygoid muscle
in the human témporomandibular joint>. Journal of prosth. Dent. vol. 60, 1980.
wilson, c. H. The anatomy and physiology of the témporo-mandibularJoint. J. of
National De nt Ass. I 921 '
Will iamson, et al <Centric Relarion: A comparison of muscle determined position and
operator guitlance>. Journal Am' of Orth, Vol' 77' 1980'
Capítulo I
EI Sistema Nervioso
Los principios generales que rigen la fisiorogía nerviosa y muscularconstituyen la base
para el csrudio y el enrendimiento del sistema estomatognático y sus disturbios funcio-
nales.
Los nlÚsculos thciales excitarlos por cl sistema nervioso constituyen la parte activa del
sistuma gnitico. Muchos aspectos de los mecanismos neuro-musiulares'que gobiernan
cl sisterna masticatorio son anii logos a ros de orras partes del cuerpo humanolpero hay
también algunas características que le proporcionan su singularidád a este sistema.
Ivluchos autores (Nef'f, 1975, Dawson, 1977, Ramfjord y Ash, l9g3) han recalcado la
importancia tle reconocer todos estos aspectos para el prófesional dei área de la odon-
tología.
Aun cuando el sistema nervioso constituye una unidad, ha sido dividido para su estudio
pormuchos anatomisras y fisiólogos (Somjen, 19g3, Sherrington, 1961, Hubell, lg7g,
wil l iams and warwick, 1975, Neuer, I962, Noback and Damirest, 1975, Shneiderand
Tarshis, | 986) enSistema Nervioso central (sNC) y sislema Neryioso periférico(SNp).
El sistema nervioso central comprende el cerebro y la médula y el sistema nervioso
periférico comprende los nervios periléricos y los ganglios del sistema nervioso autónomo.
Las neuronas en el sNC y en el SNp no existen aisladamente. Los axones se reúnen en
manojos conocidos con el nombre cle nervios en el SNp y tractosen el SNC. Los cuerpos
celulares y las dendritas también se reúnen en grupos conocidos como núcleos en el sNC
y ganglios en el SNP.
De acuerdo con el tipo de información que se procesa, el sNP se puede dividir en:
a) sistema Nervioso somático que estír encargado de la conducción y procesamiento
de los impulsos sensoriales que vicnen de la cabeza, er cuerpo y las eitremidades y es
responsable tlel control rnotor de los múscuios voluntarios.
CaPítub 2 Nruruf;siologít d¿ Iu Oclu¡ión 37
b) Sistema Nervioso Autónomo, relacionado con los impulsos sensoriales que vienen
cle las víscerils y el control motor del músculo l iso, glánduh y músculo cardíi lco, Se divide
a su vez en Sistema Nervioso Simpático y Parasimpático.
ENCEFALO MEDULA ESQUELETICO AUTONOMO
(Somático) (Visceral)
SIMPATICO PARASIMPATICO
El SNC constituye un centro de decisiones donde se procesa tod¿r la inlr¡rmirción que
viene del exterior, y dictir a su vez la respuesta intl ic¡lda. El SNP por otra pilr le, lctúa como
intermediari<l cntre el SNC y el medio ambiente. l levando la infbrm¿tción del exterior
hacia el SNC y las instrucciones en sentido contrario para provocar la respuestu adecuada.
El sistema nervioso esquelético o somático consiste de neuronas motoras que controlan
la conducta externa que puede ser de dos tipos: voluntirria e involuntaria o relleja. El
sistema nervioso autónomo consiste de neuronas motorils que conectan el SNC con los
músculos que controlan las acciones rJe los órganos internos y glándulas'
Hay varias partes del sistema nervioso que son de particular importancia para el estudio
de la oclusión y serán discutidas en este capítulo con algún detalle.
La Célula Nerviosa
El tejido nervioso consta de dos tipos de células: Las Neuronas y las Células Satélites.
La unidad tle operación bisica del sistema nervioso es Ia Neurona o Célula Nerviosa
propinmente dicha (Fig. 2l). Puedc haber hasta quince billones de neurgnas en el sistema
nervioso del ser humano. La mavoría de las células nerviosos están ubicadirs en el cerebro
y las otras están distribuidas en la médula espinal y el sistema nervioso periférico.
Las células ncrviosas tienen una red compleja de interconexiones que son las respon-
sables tlc la grirn variednrl de respuestas, algunas de ellus aún incontprensibles para la
mente humlna.
Es importilnte mencionar tn existencia de otro material celular que rec¡uiere atención en
relacit'rn con el sislerna nervioso y corresponde a lus cólulas neurogliales. Son conOCidaS
corno cúlul¡¡s no-neuralcs o células sntólites, debido a que no están directamente
involusr¡di¡s cn lt transrnisión dr: inl 'urmlcirin, per{r t lesetnpeñan varils t irncirlnes como
SISTEIVIA NERVIOSO
Jl t Ncur, t l i r i r thtgí t t dt , t t ¡ ( ) t lut t t , t t
-._ 
(ltlttltulo 2
tejido de soporte al s¡stcrna ncfv¡oso, es dcüir, sostienen ras neuronas en posici(in y .islan
una neurona tje la otra. [.]: ci luras ncuro.rrialcs tarnbién son responsabrei dc ra reguración
<Jel f lujo de encrgía hacia la célula neural así corno tje la remoción de materialde cleshecho
hacia el exterior. Tamhirrn jrrcgan un ror imp.rtanre com'guía cn er crecimienro de ras
neuronas durante el t lcsarrollo e¡nbrionari. y durrnte l ir iegenernción tlespués de untraumatismo o tjaño.
Las células no neurales se puecren cra.sif icar en <j's gr'ndes grupos de acuerdo con sulocajizacirjn Lasqúe.seencuenrranenelsNCsedenor¡i inanoligodendrocitos,astrocitos
y microglia, y las que se encucntran cn el SNp se conocen comocéruras de schwann y
células satélite encargrrJas especialmentc dcl soporte mecánico y el aislamiento de las
ncuronas
La neurona consiste estructurar mente tie un cuerpo ceru lar, el soma o perikarion, y dos
tjws.d.e prolongaciones protoplasmáticas que se eitiencjen delcuerpo celularque son las
dendritas y los axones (Fig, 2 | ) (Somjen. | 9g3). El cuerpo cetutar es responsable de laprotluccir'rn rJe energíir necesaria para cl luncionarnienro cle la céluln y las dendritas v
axones est¿in encargados de la transrni.sión de inlbrmacirin a larga.s tl israncias. La
l j ig 2l La nrrrrona a) Soua o cucrpo celulur b) Dendritas
. c) Axóo d) Nórlukrs rlc flanvicr c) Illiclina
CnPíulo 2 NeuroJisiobgía de lu Oclusión 39
aoariencia de las neuronas puede variar dado que la distribución de los cuerpos celulares,
las dendritas y los axones puede orientarse de distintas maneras.
Las dendritas y los axones difleren en estructura y función, Usualmente las dendritas
reciben intbrmación de otras células y la translleren al cuerpo celular, Las dendritas son
extensiones ramiflcadas que conlienen, como el cuerpo celular, trazos de retículo
endoplismico, ribosomas, mitocondria y RNA, Io cual se conoce como sustancia Nissl.
Los axones constituyen una extensi(in única y larga a un extremo de la célula,
usualmente cubierta de una capa de tejido graso conocida como capa de mielina que le
da al axón su upariencia blanca. La nrielina estí compuesta de membranas de células no-
neurales que lbrman capas alrededor del axón. Como se mencionó anteriormente, estas
células son llamadas células de Shwann en el SNP y oligodendrocitos en el SNC,
La tunción de lu capa de mielina es prevenir la interf 'erencia de señales de una neurona
a la otra. La capa de mielina, sin embargo, se divide en segmentos, dejando puntos
descubiertos, a Io largo de la superticie axonal que se conqce como Nódulos de Ranvier'
Estos nódulos aceleran el proceso de conducción a tr¿lvés del sistema nervioso, y se
conoce con el nombre deConducción Saltatoria. La polari zación de la tibrl no se produce
a torJo lo largo de l l misma sino u nivel t lc los ntidulos, de manerlt c¡ue el impulso va
saltando de uno a orrtl. l ,a capn de mielina inrpide entonces la polarizacitin de zonas
extensas de la flbrir nerviosa disminuyendu así la energía necesaria pnra la transmisión
del irnpulso.
La conexirin entre el uxón y el cuerpo cclulirr t iene lugar a través de neurotúbulos que
llevan los quírnicos de sustent(l de lc substancia Nissl hacin el ax(in ¿t tritvés de un proceso
ll irmado flujo axonal, Al l lnal del :rxtin hay otras r¡miliclciones l lamadas terminales de
axón.
Las rlnrit ' icirciones de las dendritas y el axtln son muy signil ' icativas en el sentido de que
le permite a una sirnple neurona coneclarse con un gr¡n número de receptores, músculos
y otras ncuronas, l() quc caracteriza la cornplejithd del sistema nervioso del humano'
Clases de neuronas
De ncucrdo a su lunción, las neuronas pucden clasiticrlrse en tres grupos dit 'erentes:
sensoriales, nrotoras e interneuronas. Las neuronas sensoriales y motorils se encuen(ran
en 'el SNP y lt mayoría de las interneuronas se encucntran en cl SNC. Las neuronas
sensoriales se especializln en l levai intbr¡nación de los reieptores a lrr módula espinal y
el cncétalo, Esta cluse tle transnlisión se conocí¿r comovÍa aferente, las neuronas motoras
(lue son las quc constiruyen la vía eferente, l levan inlbr¡nación dc la rnéduln espinal y el
encéti¡lo hilci i l los nrtisculos. Las interner¡ronils se encuentran conectlrndo otríis neuronas
v son hs rnits nuntcrosas.
Nervio y potenci¡¡lcs tlc [\lenbrana
l-¡s lrbrirs nerviosls o prolongaciones de la célull nerviosa tienen cotno lunción
conducir inr¡rulsos de un sit io a otro del cucrpo. Paru entender el mecanis¡nos básico en
virrud drl cual se protluce esta tritnsmisirin de impulsos a través cle la iibra tterviosa e
40 Neurolisiología de la Oclusión Capítulo 2
igualmente a través de la fibra muscular, es necesario recordar algunos conceptos básicos
de la fisiología celular.
Potencial de Reposo
desigual de iones al intelior y al exterior <.le la célula lo cual se conoce como potencial de
membrana en reposo, y es mantenido mediante la uti l ización de energía suplemenrada
¡ror la cúlula.
l lomba de Sodio
l:l potcncial dc menibrana en reposo depcncle básicamente de las concentraciones de
iones rlc soclio (Na+), porasio (K+) y Clonl (Cl-) que son los principales iones que llevan
clrgas cléctricas a través de la membrana. En reposo se encuentran entonces altas
concentraciones de Na+ y Cl- en el f luirjo extracelular, mientras al interior de la célula se
cncuentran altus concentraciones de K+ Esta situación es mantenida a través de un
¡neclnismo de transporre acrivo conocido como ll bomba de sodio (Fig. 22).
Fluido
Intracelular
Fluido
Extracelular
[K+] = 155 [Na+l = 145
[Na+] = 12 ÍK+l = {
tci- l = ,t tcl- l = 20
lA- l = 155
Fi¡ 22 Conccntracioncs rproxintrdrs dc clectrolitos al intcrior y crlcrior dc la cútula tje un músculo de un
marní lero (Jrnkclson & Pul lc; , 1984),
En estado de reposo entonces el potasio es borrbeado al interior t le la célula y el sodio
al exter ior Sincmbargolatasaalacual seproduceesteintercambioesrnayorpnraclsodio
que para e I potasio, de mancra que se va a crerr una di lerencia en la conccntrac ión r lc i¡ncs
qtte ¡rrodtrcc trn potcncial cléctr ico. Esto hace quc la célrr la cstó pol lr i¿i¡( l¡ t , l , ts t l r¡ i l r
posi t ivast lcstx l iosc¡tct¡ tnulancncl cxtel iory lasncgat ivas( lc lx) t i ts io¡r l i l r ter ior( l ; iH, l l )
(opírulo 2 Neurofisiologia ¿le Iu Oclusión 4l
Fig 23 Polrización dc cargas a truvés de la membrana
El potencial de reposo de la célula va a ser el resultado de la diferencia entre las cargas
positivas del exterior y las negativas del interior, lo cual ha sido calculado en un rango
entre 70 a 90 milivoltios (Fig. 24).
Este potencial de reposo de la célula es mantenido mienlras no se pr()dttzc¿t ningtrnlt
alteración en la membrana.
Na* 137 r 
"q
K+4 meq
lomeq 141meq
- 85mv
+
Fig 24. Grar.tientes de concentrrción de sodio y potasio cn la membranlr rlcl rxón
Potencial de acción. Despolarización. Repolarización
Todas las células del sistema nervioso y muscular pueden ser eKcitadas por estímulos
del metliO ambiente. Cuando esto suceLle la membrana celular cambia y se hace
pernteable a los iones de sorJio, Esta alteración en la permeabil idad produce una secuencia
de cambiOs en el potencial de membrana que duran unos cuantos milisegundos, seguidos
inmediatamente del retorno a la situación tle reposo. Esta secuencia de cambios de
potencial se conoce como potencial de acción, (Fig. 25)'
El potencial de acción se va a propagar a lo lar80 de la fibra nerviosa para transportar
mensajes a través clel sistema nervioso ya sea de una purte del cuerpo a otra tl de un nervio
t un músculo.
El potencial f le acción no se debil ita a medida que se propaga desde su sit io de origeu
¡t¡rnticnc ln rnisnlit vclocidad y la mismn amplitud. como tlna verdadera tlnda.
+++++
++++++
Na+
42. Ntutrtlisutlngfu ¿c h Ocltt,titi,t 0uprltnlo 2
Fig 35 CurnrJo un cstinulo cxccde cl umbral dc cxotrción dc la nr¡nbrana cl sotl io f luyc al intrrior, la
polaridarl rlc la rnembrcna sc invicrlc y sc protlucc un potencial de ¡cción
Un potencial de acción puede ser provocad() por est imulación eléctr ica, sustancias
químicas, lrauma mecínico, calor, l i ío o cualquier otro estímulo que esté en capacidad
de alterar el estado de reposo normal de lu membrana.
Cuando se produce el potencial cle accirin la membrana se despolariza localmen(e en el
sitio de estimul¡¡ción. Esta despolarizaci(rn se propasa luego a'lo largo de la tlbra. (Fig. 26).
Fig, 26 Propagacitin tJc l¡ ondu dc tlcspol:rrizlción :r lo largo tle la fibra
Hay una reversi(in completa de la polaridad de positivo a negativo en el interior, que
se va produciendo a medida que se propaga cl potcncial de acción. (Fig.27).
Posterior a la desprrlarización sigue un proceso de repolarización para volver al estado
normal de reposo. La recuperaci(in del estado de reposo sigue a la caída espontánea de la
permeabil¡dad del sodio, y el posterior incremento en la permeabilidarJ <Jel potasio.
Mientras la fibra no haya vuelto a su potencial de reposo, no puede producirse otro
potencial rJc acción. Cuando la membrana recupcra sus propiedades para tbrzar el sodio
ul exterior y el potasio al interior se dice que lu célula se hu despolarizado. Esta secuencia
de cambios ripirlos de reposo, despolari¿ación y repolarización tienen una duración muy
corta de liacciones de segundo. (Fig. 28).
Este proceso de despolarización y repolarización es el que permite la propagación del
potencial de acción a lo largo <Je la libra.
+
Nrtn'litioloút l,' lu (hlusión 4.1
(ttlttilkt-l.
+ ++
+++
r+
++
D
++++++
Fig' 27 Propcgacirin dcl potencial dc rcctt¡n
A. Est¡do tlc rePoso
B. Inrroducci<in (l0l estín).^) que ,cru[i rn'un 
potcnciul ic lcci(rn y ll consccucntc rcvcrsión dc corgrs
- 
c. p", r,t d¡lcrcncia rlc n"tt*oi t" itt t"'t-'#J.iil:::-' 
la cotrrcrrtc cntpiczr u fluir hacia us zonrs
D Las rcgiones in¡crrv¡s sc ,,ili,,tilltLiÍI¿.:1il:;;j:i::iiliill:i:::i''n" 
(rd occión:","::'*"
E, Lrs rcgiones uctivas dc ffiilñ;i**crrn 
h condicitin normal dc rcposo dcspués de la
dcspoluización (CootlBolü & Ebcrstcrn' 1972)
Período Refractario
Ipulso necesita volver a su estado de reposo
i fibra nerviosa se vuelve retractaria a otro
)polarización El tiempo que demore la fibra
,rio y to'do dt l/2' 500 de segundo para fibras
Ley del todó o nada - ,--..r-^ ̂ ó, 
.
Cuandounestír ,nuloeslosuf lc ientementefuefteparaor ig inarunimpulsonervloso,
estimulará toda la llbra' N;;;i;;;;ttímulo 
<Jébil que produzca una respuesta débil' o
+++ +: = + +
4 4 +t-l-}z--'a 4 +
44 Nrurofisittktuitt de lu Oclusüin Capítulo 2
Fig. 2E Sccucncir dc c\rntor rlurJntc un potcncii l l ( l(r ucci(in
B Rcvcrsirrn L ::[X Jll:fl:li'.,nnr.,¡,..ion
C llcst:thlrcrurir:nto del potcncill tlc ,rpox, rJurrntu lu repolrrización (Guyton. 1969)
el estímuio es lo suficientemente fuerte para producir un impulso o no lo es y esto es lo
(lue se conoce como ley del todo o nada,
Estímulos mínimo y máximo
Cuando un estímulo es capaz de excitar solamente una libra nerviosa, se conoce con el
nombre de estímulo mínimo. Al aumentar la intensitlad de este estímulo se aumentará el
número de tlbras nerviosas que produzcan respuesta, hasta que todas las fibras que forman
un determinado nervio sean excitadas. Esto se conoce como estímulo máximo. Cuando
In intensidad del estímulo excede la del estímulo máximo Ia respuesta obtenida va a ser
h misma, pues se excitarán todas las fibras nerviosas.
Registro de los potenciales de acción
Las propiedades de conducción de un nervio asf como también de un músculo pueden
ser registradas mediante el uso de electrodos extracelulares que permiten medir la
actividad eléctrica, Estos electrodos no penetran la membrana celular, pero sf detectan
dif'erencias de potencial al exterior de la mism¡. Como ya se ha visto, los cambios de
potencial al exterior de la fibra están directamente relacionados con los cambios al
interior, cle maneraque al obtener los registros de los cambios de potencial al exterior se
__:_:+t+++++
++++f---+++
Co/uto S Neurofisiología tle la Oclusión 45
ouede saber lo que estú sucediendo al interior. Este mismo principio constituye la base
le los registros electromiográficos, que permiren obtener los cambios eléctricos a nivel
de la lrbra muscular'
LaFig.29 representa el registro de un potencial de acción. Comienza con un potencial
normal de +85 mV en el exterior de la f rbra deuna membrana en reposo. Durante el punto
máximo el potencial de acción se invierte y se convierte de aproximadamente -35 mV.
posteriormente, en medio milisegundo se recupera el potencial normal y el trazo vuelve
al Punto inicial '
o.5 l .o
MILISEGUNDOS
Fig, 29 Rcgislro gri[ico dc un potencial rJe rcción monofísico dc unr libr¡ ncrviosa de grueso calibrc
(Guyton, 1969).
Conducción de impulsos por los troncos nerviosos
Como se hubía me ncionado añteriormer¡te, las fibras nerúiosas pueden ser de distinios
tamrños y de dos tipos dit'erentes: mielínicas. las que están rodeadas de una sustancia
aislante l lamada mielina que aumenta la velocidad de conducción y las amielínicas que
careten de esta cubierta. y tienen una ionducción mucho más lenta.
Las librrs mielínicns gruesas regulan movimientos ripidos del cuerpo y transmiten
muchos impulsos sensitivos al cerebro. Las t'ibras amielínicas regulan actividades
subconscientes como las contracciones de los vasos sanguíneos, movimientos digestivos,
vesicoles. etc.
L,a vaina tle rnielina es un lípido que no conduce coniente eléctrica, actúa como aislante
de la t'ibra nerviosa y la rodea en toda su longitutl dejando unos intervrlos llamados nudos
de Ranvier. A nivel de estos nudos se produce la despolarización {e la membrana, la cual
no se et'ectúa debajo de la capa de mielina. La conducción de los impulsos en estas fibras
se propaga por el exrerior de la vaina de mielina hasta el siguiente nudo de Ranvier.
o+100
9
F
J
o
2
¿
=
46 NeuroJisiolog,ía de Ia Oc'lusión Capítulo 2
Este fenómeno se conoce como conducción sattatoria porque salta de un nudo a otro.
Este tipo de conducción tiene dos ventujas: prirnero, aumenra la velocidad de conduc-
ción y segundo, al impedir la polarización de ¿onas exrensas de la tibra, impide que llegue
abundante sodio al interior lo que representa ahorro cle energía para la célula dado que
tiene que expulsar menos.sodio en el proceso de repolarización.
Axón
l i ig 30 Crrnduccitin Srl(rrorir cn un¡ fihrl miclínic¡
Velocidad de la conducción
La velocidad de la contlucción dependc del cllibre de la libra nerviosa. Las fibras de
rnayor calibre, (20 micras dc diámctro aproximadarnente) con una vaina dc mielina más
gruesa concluccn impulsos a mayor velocitlld que las fibras dc menorcalibre (0.5 micras),
La velocid¿¡d tje conducción en las fibras nerviosas pucdc osc¡lar entre 0.-5 mts. a 100 mts.
por segundo.
El número de impulsos que se transnriten por scuun<lo clepentle del períor.lo reltacrario
de Ia fibra, que tlmbién es determinado por su calibre. t-as fibras de grueso calibre se
repolarizan cn l/?.500 de se-eundo por lo r.^ual puettcn transrn¡tir 2.500 irnpulsos por
segundo,cntf lntoquelasdemenorcl l ibrcserepolur izanen l /250desegun<. lo,esdecir ,
transmiten 250 inrpulsos por scgundo.
Sr¡mación Espaciat y Sumación Tentporal
La transrnisirin de inrpulsos rje distinta intensidad puede hacerse por medio cle dos
tnecanismos dil'erentes vfl sea a través dc l¡r ¡nisrna fiúra nerviosa qul ,a .nnoaa anro
Sumación Temporal o a través tle un nrinrero vlriahlc cle,llbras neruioras adyacentcs. lo
cual se denomina Sunracióu F^sprrcial.
Nudo de
4
CuPítulo 2 Ncurofisiología de Ia Oclusión 47
por lo general los nervios combinan ambos mecanismos para transmitir impulsos de
variada inte nsidad. Si el impulso es fuerte se transmiten múltiples impulsos por segundo
util izando muchas fibras y si el impulso es débil se transmiten menos impulsos y se
util izan menos t ' ibras.
!a SinaPsis
Una vez estudiada Ia transmisión del impulso nervioso a través de la fibra nerviosa, es
impolante entender el mecanismo por el cual un impulso pasa de una célula nerviosa a
otra, y este mecanismo se produce a travós de la sinapsis.
La sinapsis es una hendidura que aparece entre dos neuronas comunicantes cuando se
gbservan bajo microscopio electrónico.
Las neuron¡s comunicantes no se encuentran en contacto físico sino que tienen un
cgntacto luncional, y es a este nivel donde tiene lugar la transmisión de irnpulsos de una
neurona a la otra.
La sinrysis típica se encuentra entre el axón ds una neurona y las dendritas o el cuerpo
celularo el ax(ln de otra. De acuerdo a cada cos<l part¡cular, se pueden llamar axodendríticas
axusomáticas o axoaxónicas (Fig. 3l) Una neurona puecle hacer sinapsis convarias
neuroni¡s y así un impulso puede ser propagado a diferentes regiones.
La porcirin t ' inal t le un axón usualmente es delgada pero el terminal mismo se
caracteriza por un abultamiento l lamado botón terminal que es la parte que pertenece a
lr si napsis. Esta neuronl¡ es conocida con el nombre de ncurona presináplica y la neurona
receptora es l lamada neurona postsináptica.
La esrimulación presináprica puetle producir efectos excitatorios o inhibitorios en l i l
neurona postsináptica. La excitación se produce cuando hay un potenciul postsináptico
excitador (PPE) debido ala despolarización del potencial de membrana, y la neurona
produce unil descarga. La inhibición se produce cuando el potencial de membrana se
incrementa, es decir, cuando hay hiperpolarizacirin, lo ctral previene la descarga de la
célula. Esto se conoce con el nombre.de potencial postsináptico inhibidor (PPl).
Exisren ciertas sustancias químicas quc se difunden a través de la sinupsis conociclas
como ncurotransmisoras. Estas sus(ancils son l iberadas por el ternrin;rl presináptico
después de producirse un potencinl dc acción. Catla neuronu ticne t¡na sustancia
neurotranstnisora. Algunas de estas sustancias son la acet i lcol inu, ct tect¡ lutni t t ¡ ts,
indolamina, aminoácidos, etc. (Schneider & Tarshis l9t l6)
SISTEIVIA NERVIOSO CENTRAt,
ü Entéfalo
El encrll ir lo üstf inv()lucr0(lo en trr:s aclivit lach:s l irrrt l i tnlcntulus: | ) l{ccolcet¡n lrt
i r r l i l r rn¡rc i r in. l )D¡rr lnsórdcrrr .splrrnlnslct iv i t luhrsrt t r r lor i tsv l ) ( lxr t r l i t t ¡ r r i t r l t t l r t l t t r t l t r ¡
18 ,\ '¿ttrtt l i tttt logítt lr Itt Oclttsitht
B
Dendrita
Hendidura
Sináptica
l : ig 3l A Sinlrpsir B Ter¡ninl l t lc . \ ron
El cncélak r sc hl rl ivirj idr
y el n,,nb,,.,,.:.il;i;ñ;l$':ire's 
estructuril\ ¿rni¡t(inlrcas: El prosencé[alo, el mesencéfalo
ictte;as snn .',,'i,.,,'.u,:, ;:i :iffiÍ:jiilff: i :i',Ttu'rai 
mis priniiii',"".0'¿,.,*
c('mplei'\. c.nducras uiercbratesn son -urherí:rdaso|ilñi||j|r|#,::'ur. 
las más
lil Romhoencótnlo
- 
El rontb'cncél'alo es l¡r otrcirin que-conccta ra mú<Jura espínar c.n er resto de encéfaro.hsr¡i rjjvitlo cn dos porciones: la módula o;i;_ffi ¿:protubcrancia pur'.n.;rn ¿. lu n,¿Jul,i,,¡];;;-"- 
uonectatja a la mérJuh espinal y la
1,,,,,,,,,,,,,,,,1c1fi nor 
la.cual pasitn todas lus vías sensoriales y mororas:rones superiores del encétalo. A su vez,i.i.lr, Írri"¡"*,erntegrat¡vfls. En la mé<Jula oblongada * .r.r.rirm f*
jlTj,lLI .l rirmo clrrtÍaco. tiene ta'mUi¿n ¿", .rir*.i*rs y cunearus y drs erninencias l ionrales co;;;;;;"r"
Capítulo 2
Terminalde Axon
Cqrítull Z Ninrofisiología ¿le Iu Oclusión 49
¿*A
G 2 F ts
Fig 32 til Encclirlo
2. Mesencéfirlo
A. Hemisf'erio Cerebral
B. Tiillnro
C. Cuerpo Calloso
D, Bulbo ollatorio
E. Hipotrilamo
F. ClánrJula pituitaria
50 Ncun¡litiolt¡píu de lu Oclusitht Capitulo 2
La protuberancia está localizarla en trenre del cerebelo y con(iene las vías gue
comunican los hemisterios ccrebrales v el cerebelo. Allíesrán ubicados los núcleos del
quinto, sexto. séptimo y octavo pares ;raneí¡nos.
Al lado cle lr protuberancia emerge el cerebelo. cuya lunción es manrener el balance
corporal y la coordinación y refinamiento de los movimientos musculares. Esto se logra
no mediante el control de las neuronas mororas sino influenciantlo otras células que
aclúan sobre las neuronas motoras. Las señales de los receptores sensoriales en los
tnúsculos. articulaciones y la piel son conducidas a las ¿ireas receptoras de la curteza
cerebelar la cual a su vez ejerce influenci¡s inhibitorias o excitalorias sobre los movi-
m¡entos musculares iniciadas por las áreas motoras de lt corteza cercbral.
En el centro del romboencétalo y extendiéndose hlcia arriba. hay una estructura
conr¡cicla co¡no la lormación relicularc¡ue consistc en una red de neuron¿s a travÉs de la
ctral pasan la mayoría de las vías sensoriales a meclida que ascien<Jen hacia lus porciones
superiores del cerebro. Eslos tractos ascendentes l ienen ramas colaterales quc terminan
en la tormncitin reticular, permitiéndole ¡l esta estructuri¡ scleccionar la intbrmación que
llegarí a lt ls centros superiores. Sus funciones se han reli¡cionailo con ¿rctiv¡dades tales
como control cardiovascular, respiracirin. retle jos nrusculi lres, tono muscular, y estados
de excitacirin y alerta.
El nlesencéfalo
El mesencélhlo cornprende lits estructurirs krcll izaclls entre el rornbocncéfalo y cl
prosencét'alo. El mesencéthlo. la ntédula oblongtda y la protuberanciir sc han denominu-
tlo. en coniunto, el tallo encefálico.
El rncsencúfilo comprende vías nerviosas que vicnen dc y van hacia los centros
superiores dcl encéfhlo. Las estructuras ubicatIus cn el mesencélalo son el colículo
superior que recibe infbrmación sensorinl del sistema visual y csti involucrado en el
control de los movimientos oculare s, e lcolículo interior que recibe inlbrmación sensorial
del sistema auditivo y está relacionado con reucciones <Je sorpresn al ruido, y lasustancia
neBra y el núcleo ro,io que reciben intbrmación motora de ccntros superiores <.lel cerebro
que estín relacionados con control muscular.
El prosencéfalo
El prosencétalo está dividido en dos hcmisfcrios cerebrales conectados por una
estructura conocirJa como el cucrpo calloso que actúa como un puente que lleva
inlormacirln de un hemisferio al otro. Carla hemisf'erio comprende las siguientes estruc-
turas: la corteza, el hipotálamo, el tálamo. el ganglio basal y el sisrerna límbico.
La corteza ccrcbrat
Es la cubierta externa de los hemisf'erios cerebrules. Es la parte más <lesarrollada del
sistema nervioso de los vertebrados y está rJiviclitta en lóbulos: el frontal, parietal,
temporal y occipital, cada uno asociado a diferentes funciones. Los lóbukls frontales
NeuroJisiología de Ia Oclusión 5l
cof,4:3
, las áreas motoras primarias y secundarias
¡s del músculo estriarJo'
corteza pretiontal se ha asociado.con el
35 Superiores tales como el pensamlento y
lmPorel están involucrados en procesos de
iicas en el lóbulo parietal incluyen presión'
3n el control del lenguaje' La intbrmación
I cual t iene también áreas involucradas en
rción auditiva está localizada en el lóbulo
:eso de memoria, control de emoclones y
lenguale. - -_-^: . . . r^^,r- . ,
Lasáreassensor ia lesymotorasctelacortezaestánusualmenteacompañadasdeunárea
vecina secundaria al área prirri i4 estas 
áreas secu¡darias son menos discriminatorias
;;;; i l ;; 
reaccionan i oras modalidi¡des de información'
ElhiPotálano
Ha sido dcscrito como la pilrte más esencial 
t le.l cerebro en la integración de muchas
funciones viraler. e* un.oigionl.raJo 
<Je núcleos involucrados en actividildes toles como
comrr, U.¡tt. sexualidlcl ' ngresitin 
y miedo'
H,l hipotúlamtl regula el ambiente intetior 
de.drx-manerils dit'erentes Primero elerce
c,,nt,ot'sub,. er sisiemL¡ ;;;;;; ;;J;in;::l;l*,il-']:ff H::lilY$!ilr:i
rdas neurohumores que son secretadas dentro de 
los
glándula pituitaria la cual l ibera a su vez gran
i, fr,, iológitnt' El hipotálamo es entonces el
les vitalcs'
El tálamo
iomo una esración de la vía sensorial ' Recibe
tle i n torrnac i(rn sontatosensorial (tacto' pre
El túlamo tarnbión recibe intbrmaciíln dc ¿
ganglio basal. cl cerebelo y el sistema límbico'
El ganglio basal
Esta estructura tiene tres áreas diferentes 
que coordinan el rnQvimiento muscular: el
purunren. el gl0bo pili,ir;;i';;;ieo cautlado.'Esras 
áreas reciben intbrmación motora de
la cortezrt v t. ,r i ln'*""i;;ñ;ttt;-;es 
tlel encéfalo v a la médula espinal'
g
ü
a
f,
É
52 Neurofsiología de Ia Oclusión
Capítulo 2
El sistema límbico
No es una estruclura muy bien definicla; contiene íreas de interconexión entre la conezay el hipotálamo y contribu.ye ar conrror ¿. la .onoucü emocionar. Acros como agrcsión,miedo, placer, dolor, pueden verse afectatlos por.irir,.r. lirC;ó;;j;; fu)
SISTEMAS SENSITIVOS Y MOTORES
La fisiología nerviosa se desarrolla en tres etapas bien dif-erentes (Fig.33):
f,ecePtores
Los receptores sensoriales son estructuras especializadas que detectan cambios en el
ambiente y traducen pequeños cambios energéticos en señales eléctricas nerviosas.
Los receptores pueden ser células especializadas de algún órgano sensorial o pueden
ser la membrana de la terminación peritérica de una fibra nerviosa sensitiva.
La célula nerviosa cuya fibra conecta un receptor sensorial al SNC se l lama ncuron¡
aferente primaria o neurona de primer Orden; laS neurOnaS CentraleS que conecian los
núcleos sensoriales bajos con los altos sonneur0nas aferentes de segundo o tercer orden'
Una neurona af'erente primaria con stls receptores sensoriales de tOtlas SUS ramas
forman lo que se clenomina unidad sensorial.
Cada receptor sensorial es especialmente sensible a un tipo particular de estímulo. De
acuerdo al tipo de estimulación que Ios at'ecta, los recePtores sensoriales se pUeclen
clasificacla como superficial o profunda dependientlo del tipo de excitación, si es en los
órganos sensoriales de la piel o en los propiocePtofes resPectivamente. El hechg de que
un individuo esté en capacidad de reconocer un objeto sin estarlo viendo se debe
precisamente a estos dos tipos de infor¡nación a través de las dos clases de receptores.
En la mayrlría r.le los receptores sensoriales somáticos el elemento sensible es la
membrana del terminr l aferente nervio-so.. Hay t les c lases funcionales: los
mecanorreceprores cuyo estímulo es la deformación del terminal nerviostl bujo fuerza
fÍsica; terrnorreceptores que responden a estímulos de tiío y calor y nociceptores
responrlen a estfmulos que aménazan con lesionar el tejido'
Usualmente la excitación de un receptor cspecífico evoca una sensución subjetiva
especílrca que se conoce comomodolid¡d dc scnsación. Sin emburgo' no sicrnpre hay una
htagr¡cidn añ el
sNc
ecrcc¡on Molora
Fig 33 Etapas rlu la Fisiologla nerviosa.
54 Ncunlitu¡logiu ilc lt Oclnsiótt Cupítulo 2
relnción de uno a uno. Por otra parte la excitacir in de ciertós receptores tales como
aquellos de los ctrerpos carotídeos, nunca son experirnentados subjetivamente.
La excitacit ' rn de un receptor puede o no ser registrada a nivel con.sciente. Hay dos
factores involucrados: intensirJad del estímulo y grado de atención. El término umbral
psicofísico se ut i l iza para describir la intensidad mínima <Je un estímulo que puede ser
percibido subjet ivamcnte. Sin embargo l ibras af 'erentes similares pueden tener umbrales
tJif'erentes. Mientras más luerte el estímulo, mayor el númerr¡ de fibra.s que se van a
disparar. Este f'enómcno se conoce como recrutamiento.
La irpariencia continua de un estímulo del mismo t ipo puede producir el fenómeno de
adaptación en muchos organismos sensuri¡¡les. De acuertlo a la tasa de adaptación, las
unidades sensoriales se han clasit'icado en fásica o de adaptación rápida y tónicas o de
adaptación lenta.
Cuundo los receptores t l isminuyen la velocidnd o la cual producen la respuesta al
cl;( ímulo de una maner¡ répirJa, se denominan rírpidamente adaptables. Cuando la
irdaptacit in es lenta de manera que puerJen producir la respuesta por minr¡tos y hasta horas.
se con()cen conto t le adaptación lenta. El s¡stema nervioso del ser humano requiere de
i lmbos par¿r encontrarsc plenamente inf irrmi¡do lTaylor & Proche¿ka, 198 1, Wil l is &
Coggcshall , l97tl) ,
Al-uunos t lc los receptores encontrados en las cstructuri ls orofaciales son:
l) Extcrroceptores que puctJcn ser cle tres tipos diferentes mecano-receptores, termo-
receptores y nociceptores pero sus diferencias no son muy claras (Fig.34).
a) lllecano-reccptores. Son reccptores t¿ictiles acüvados por estímulos cle bajo umbral.
PuerJen scr encupsulldas conro los corpúscukls de Ruffini, Meissner. Colui-Mazzoni y
Pucini o no cncnpsuladas cr)mo krs complejos ncurales epiteliales. Evocan sensaciones
tales co¡no ti¡cto, presi(in y vibración.
b) Termo-receplorcs. Consisten dc tcrminaciones nerviosas cuya cxcitacirin provoca
l¡¡s scnsitciones de trío y calor. Son numcrosos especialmcnte en la boca y taringe y son
rcceptores cle ltlnptacirin nxxlerada.
c) Nociccptores. Cornprendcn los rccep&rres clel dolorque se hallan presentes en casi
todns las ¡ireirs dél cuerpo. Se llaman terminaciones nery¡osas libres pue s están fbrmadas
por l ibras urielí¡ricas o rnrielínicas c¡ue picrtlcn su neurilema. Responden a l ir sensibil idad
tJokrrosa pcro tarnbién pucclen responder fl estímulos químicos. mecinicos, térmicos de
dil lrcntes nivcles quc produzcln dolor, Hay distint¿ls interpretaciones sobre lí l manera
c()mo eslos reccplores actúan para producir la scnsacirin dolorosa y ha hubido controver-
sin cn rr'llcirin ir lo que sc denominn h teoría de la intensidad y la tcoría de la
cspecificidad clcl doltrr. De acuenlo con l;r primera. la e xccsiva estimulaciíln de cualquier
tcrminacitin nerviosa sensorial podría causar clolor. indepcndientemente tlc cuál sea el
tipo de receptur. De acuerrJo con la segunda, que parece ser la mí¡s aceptada. el dolor es
¡"nítulo 2 Neurofisiologíu de h Oclusión 55
u¡¡ modalidad de sensación separada que requiere receptores específicos Para 
ser
evocada'
!) Propioceptores: son responsables de la sensibil idad de las articulaciones, tendones
v músculos. Incluyen la sensibil idad periirstica, sensaci(in de posición,Opreciación de
'movimicntos pasivos y resislencia a la fuerza (Ramliord & Ash' 1983).
Es de importancia me ncionar a nivel dc los músculos el huso neuromuscular que se
encarga de intbrmar sobre el grado de estiramiento del músculo y elórgano tendinoso de
COtgiqu. son los receptores que se encuentran en los tcndones y que intbrman de la
rensión aPlicada a los mismos'
Epidentt is
Dennis
Tejitlo Subcutáneo
Fig l, l Tipos tlc Tct¡trinlciont's Nc¡viosrs cn lr picl
Cor ¡:t iseulo tlc l\ ' lcissnt:r
Discc¡ rlo NlcrLtl
C'l'er rttinacioncs rturviosus lihrcs
D Corpúscukr rlc ltrccinit l
5(t Neunli.¡itilogíu tl¿ lt¡ Ot.lusüin
Copl,,,lo Z 
*rurotrriologín,t, 1,, Orlrrión 57
BIBLTOGRAFI,A
Dawson, p.E. problemas Oc.lusales.Buenos Aires: Ed. Mundi, 1977.
Granit, R. and pompeiano, O. (eds.). uRef.lex rProgres.r itt Brain'Research,vol. 50, 197g. 
:ontrol of posture and movement,).
tl|'lt^:'11J;Í-tti|]'*' 
t;ijíí;;lrrnosis of Neurontuscurar Diseaser Barrimore:
Cuyton, A. Fisiología Humana. México: ErJ. Inreramencana, 1969.
Huxley, H. E. 
"The mechanisms of muscle contrac .
Hube,, B. H, .The bnin>>. scienti,,c Anterican,ri:?; ff;r.rrrl"l, 
t64, ts6s.
Ma$gws, p. B. C. Mununalian Muscle Receptt¡rs otWilliams on¿ Wiitinr, ISZZ. 
nd their Central Aoion.r. Balrimore:
Neff, P. A. Ot,clusion a
Denrisrry, 197-5. 
ttd Funuion' wilshington: ceorgetown universiry School of.
Netter, F. H. Nen,r¡u;:S,r,sfe¡r. N. J.: Ciba, I962.
-llriif , T;;!1 '*r"sr, 
R' J. nre H¡r nrtt t¡en,rus s uff¿n. New york: McGraw-Hir,
Ramrjord' S' an¡r Ash, M. occrusiott.phila.erphia: w. B. Saunders company. Igg3.Sherrington, C. S. Tlrc tt
university prarr, l96l. "t¡¡rorit'e 
Action oJ' rlrc Nervtus 's,rsrern. New H¿ys¡. f¿ls
Shneider. A. M. and Tarshis, B.Ar Introtluuion ¡o pln,Rancfom ttnrr., ¡J'.i., 19g6. . 
siological Pst'chologv.New yo¡k;
Somjen' G' Neuroprrrsktrr,tg¡- the Essenriars.London: wi' iams and wirkins, rgg3.Taylor. A. tnd prochazk
Mclvfillan. l9gl. 
a. A. (eds-). llluscle Receptrtrer atttl luloven¡ent. London:
t;fil,i T' and Marsron, S. B. nThe cross-brirJge rheory>. Annu. Ret,. physiot., vot.
'ilÍll,i;:i':'Jijlll 
'ilt'",Tfifi B;íJ'8Íiíill,:, ,,íüü ,rhe 
Mech,u,i,ns orBodv
1i:lrl ,?il<J 
co'u-'¡eshall' R. E. ser.rorv¡1,/ echanism.r oJ'rhe spinatcr¡rrl. New york:
Williarns, P. L. and Warwick. R. Functi¡¡nal NeurotSaunders. 1975. 
_. .,. ..,,,t,r,,,t.tr ty(uroanatotny of lr lan. philadelphia:
Fisiología Muscular
Ccntros y vías somatosensoriales
Bl sistema motor
Mrúsculo liso que forma ras paredes dc ras vÍsceras tales c'nxl er estómago, intestinos,
vcjiga, útero, vasos sanguíneos, tracto urin¿rio y respirarorio; también eirii presente a
rnanera de célulasaisladas o en grupos a través de diferentes órganos como en el pelo de
¡¿ piel y el ir is del ojo; su contracción es involuntaria, controlada por tactores intrínsecos
al músculo, el sistema nervioso autónomo y por hormonas, y generalmente regula el
¡ovimiento de fluidos al interior de los órganos o tracros. El músculo cardíaco es el
mriscúlo que compone el corazón, está lormado por fibras estriadas pero de control
involuntario, es decir, como el músculo l iso, su contracción está regulacla por factores
intrínsecos y por el sistema nervioso autónomo y hormonas. En este capítulo se estudiará
la acrividrd <je los músculos esqueléticos especíl ' icanrente, que son los de rele vancia para
la región oro-lacial.
Los músculos esqueléticos y el movimienlo
Los músculos esqueléticos se conocen con este nombre tlebido a que en su mayoría
están conectados al esqueleto a través de los tendones y son responsables del movimiento.
La lbrma como se produce el movimiento en el cuerpo humano está determinada por la
estructura y ubicacitin de los elementos óseos. Más exactamente, la fbrma como se mueve
un miembro del cuerpo en particular está rclacionrda con el número y lbrma de las
articulaciones que conectan los huesos. Los rnúsculos, unidos al esqueleto, pueden actuar
de dos maneras: se pueden contrr'er o volver rnás ctlrtos, o se pueden relajar
El músculo estriado estí fbrmado por fibras rodeadas de tejidos conectivos Fln los
extremos el tejido cOnectivo se condensa en un tendón al cual se adhieren las tibras
musculares Los tendones a su vez se insertan al hueso o a la fascin.
Las tlbras musculares pueden tener una dirección paralela u oblicua a su eje de accirin,
y de esto depende en parte las variaciones en el grado y tuerza del movimiento.
Las estructuras riseas se pueden mover en dos direcciones dit 'erentes debido a que hay
dos grupos de músculos que se insertan en los huesos. Los músculos que extienden una
extremiilad se conocen como extensores y los que llexionan actuando en fbrma antagó-
nica se conocen como flcxores, Normalmente existe t¡na relación entre estos clos tipos rJe
músculos, no i lctúan en forma aislada sino que cuando los extensores se contraen los
flexores se relajan y viceversa, Estos grupos de músculos que producen acciones opuestas
se conOcen comoantagonistas. Este tipo de acción antagónica requiere una coordinación
especial que estí dada por el hecho de c¡ue reciben una inervación especíl ica conocitJit
como inervación recíproca.
Los ¡novirnientos proclucidos por los músculos esqueléticos i ienen t¡ue ver. conro se
mencionó anteriormente, con interacciones entre el cuerpo y el medio ambiente y son
controlados voluntarii lmente por el sis(e¡na nervit lso somitico.
Estructura del músculo esquelélico
Es necesario revisar algunas carrcterísticas relacionadi-rs con la estructura y el funcio-
namiento de los músculos esqueléticos para que se pueda entender posteriormente los
problernas de prtoiunción relacionrdos con el sistenlo ¡lasticatorio.
6ll_ Nutntlitioltn!íu lt, Itt Otlutttitt
Capítulo 3
l-a libra nruscul:¡r
::lii:,l1'1,' 
miotihriilas (Fig. 36) dc ilpilrie
pllhlt tccn Unit bi lnda ()sCura y una cl¿lrü ¡ lo lü
sc r. l i r ' i t lcn cn l i l i lment(): j de proteinus (ncl ini
f ig J5 A l ; ibr l l \ . l rscul¡r¡ l l l \ j io l lbr i l l l rs
CnPínlo 3 Ntttn¡lisiologíu tle lu Oclusión 6l
Como se habÍa lnencionatlo, las miollbri l la.s esrrín criue se (tisponen en una conriguración .-o;;j;i ;;;;'rTfi.J:ffi::,.r.rJ,ij:T:[;
ff ffi ffi.i] 
re.Jl"JrT 
::r*r, 
como m iofitamenros y esrín ._orpr.rios de proreínas
consrituye unasarcómerail::j'ilffi'J,;,t#'rl'l'.lf.11rorma1 io' 
-'ii,iu,ino,
nj veles de organización ¿. ri¡,n, 
-.n-.i 
;;#';:i:i','rlililÍ:l' l|'É;il: *:;claramenre en ra Fig 3ir que ros trescompone en rárma secuenciar.
Los mioliramentos que componen la .sarcómera pueden ser de dos tipos: firamentosgruesos compuestos de mio.sina y filamenfos detpadr
iroteín as coniráct i r es io' i r o'. í,o, liñil;;#ffi T#i::X1,i'rliÍlilililiy confbrman ras bandas oscura.s conocidas como ur"g.as A. Los t'amentos aetga.tosesrán en ros bordes de ra sarcómera delimitado.r fárlr-, lin.r, Z que def.inen a su uez roslímites de la sarcómera. Hacia el centro d. l, ,or.in,*., I
se superponen. 
¡q sr uc¡rtro ue ¡i l sarconlera Io's f i lamenros Sruesos y tlelgarJos
Al ilusrrar dos sarcrimeras uniclas (Fig. 39) se fiuc,dc ¡que consr i ruve ra banda'¡' .rn,o j, i"p;j";¿i;;ll':'Jl' J:$:lTjli11llJi. Jconsrituye la parte r.rer firamenro .rergad.rr. ;;;;;oironn. con er grueso. En el centrode la bantJu A hay una porción ri¡s . luro .;;;;;1.. enrre ros rerminales dc r,sll lanrenrrls delgados conocida como zonÍr H, y h;:l; ' ; j ..nrro cre esra zono ras uni.nes
:l'::l"J |i';il:ntos 
sruesos producen l,' lí".; ii;;;,i.n,i.n. ros manrenros srue$os en
Filamento
Fto
grueso
delgado
Sarccimra
Linea M
Fig 37 Srrcónrr:r:r (Vrndcrcr rl. 1980)
62 Ncuntli:;iologkt dc lu Otlusüjtt CoDítuio 3
z\
[; ig. .18 Ot.uanizrcirin r[r lrs l ibrls n¡rrsculrrcs rl
totnitdo dc l l loo¡u unrl
1l Fibra
t
I
,
I
Muscular
l--1fu*É
z Linea M -:
' 
SARCOM€RA Er¡ a;r¡a-^
Fi lamento delgado
Fto grueso
itrlcrior (lc un ruúsulo csquclútico (Di;rgrrma secuencial
l'lwccll un Vlntlcl r:t ¡rl. 1980)
\
zona l lnea bandas \
n I r-r t-l
Fn{
QoPírulo 3 Neurofsiología de Ia Oclustó¡t 6J
Banda I Banda A
GFUESO
Fig 39 Dos s¡rcómcras adylcentcs (Vlnder ct al. 1980)
En un corte seccional, cada fi lamento grueso está rodeado porseis ti lamentos delgados,
y cada li lame nto delgado está rodeado por 3 ti lamentos gruesos. Los espacios entre ellc,s
estín ocupados por proyecciones l lamadas puentes cruzados que son porciones de las
moléculas de miosina que se ext¡enden tle los fi larnentos gruesos (Fig. a0 ).
It,|ecanismos de la contracción muscular
Los mecanismos de contracción del músculo esquelético se han denominado modelo
de deslizamiento de ti lamentos debido a que la longitud de los fi lamentos grueso y
delgado no clnrbia durante la contracción muscular sino que se deslizan unos sobre otros,
Esto significa que el ancho de la banda I y la zona Fl disminuye a medida que el f i larnenttr
delgado sobrepasa al grueso.
El movimiento de los fl lamentos está producido por la activación de los puentes
cruz¡dos que están conectados a los ti lamentos delgaclos y producen el deslizamiento del
tl lamento delgado en relación con el grueso (Treagear & Marston, 1979).
Como se había mencionado, los tl lbmentos contienen proteínas contrácti les, í lctina y
miosina, l ls cuales en conjunto con el ATP y los iones de magnesio y calcio producen la
cadena de reacciones necesarias para el acortamiento de la fibra muscular.
Para explicar los mecanismos bioi¡uímicos que dan lugar a la contracción muscular cs
necesario tener en cuenta que la membrana que recubrc la fibra muscular actúa de manera
análoga a corno lo hace la membrana nerviosa, es decir. es capaz de transmitir potenciales
dc accitin CuanrJo el impulsO nervioso l lega a la unitin neuro-muscular se produce la
libcracicin tlc aceti lcolina, la cual actúx sobre la membratta plasmática volviéndola
pernreitble n los io¡rr.s t le sudio. Conlo consecuencil, los iones cle sodio entrln y creün urt
ptltencil l elcíctl ico que se conoce conro ¡rotencirl de placa terminal (PPT)'
SARCO M EBA
64 Neurolisitilogín de Ia Ochtsión Capítulo 3
a
t l ¡ r
.O
O¡o
r¡f
O..
Fig. 40. A. disposición hcxagonul tlcl filamcnto delgado.
3 3,lll[Jlll,Hl'J]:'.:':,T,'.'il'"H.i"""
filanrnto grucso.
Estc potencial crea un impulso que si t iene intensidad sutrciente se desplazará a lo largo
tlc la miotibri l la en un corto período de tiempo, y no solo a lo largo de la membrana sino
también al interior de la fibra, a través de los l lamrdos túbulos en T que atraviesan toda
lu miol' ibri l la hacia la unión de los fi lamentos de actina y miosina (Fig. 4l). Estos tubos
cn T cntran en contacto con el retículo endoplásmico del músculo que se denomina
relfculo sarcoplásmico fino, el cual sulieun pequeño ensanchamiento en la zona de unión
llomutlo s¡co lateral y es el responsable de la liberación tle iones de calcio una vez que
cl impulso ha sido transmitido.
Miotibr¡tta Túbulo en T
RETICULO
FINO
saco
lateral
MIOSINA
ABC
'¡O..Or,
Oorfr
urur*onJ
ACTIT{A
Fig. 41. Túhulos cn T y rclfculo finocn h nriofibrilla
Ca\íwlo 3 Neurofsiología de la Oclusión 65
La teoría más aceptada acerca de las reacciones que se producen en el músculo estriado
consiste en que los, iones de ca liberados, bajo un mecanismo que se explicará más
adelante, permiten la fbrmación de la miosina activada la cual conriene Ia enzima
Afllasa. Esta miosina activada tiene la propiedad de unirse a la aclina a rravés de los
puenres cruzados y unirse al adenosín y trifosfaro (ATP), para desdoblarlo en adenosín
difosfaro y lbsl'ato inorgánico (ADP + Pi): para esto último requiere del magnesio como
coadyuvante. La unión de la miosina activada con la actina a través de los puentes
cruzados provoca la descarga de energía almacenada en la miosina (ADP + pi) ocasionan-
do así el movimiento de los puentes cruzados. Durante la contracción muscular cada
puente cruzado produce muchos ciclos de unión, movimiento y clisociación con el
filamento delgado, y cada uno de estos ciclos está acompañado de la ruprura de una
molécula de ATP. Después de cada ciclo debe romperse la unión de la actina con la
miosina y esto se produce a través de la unión de una molécula de ATP a la miosina lo cual
restituye el estado inicial de la miosina activada.
La secuencia de cambios que se producen durante uno de estos ciclos cre ros puentes
cruzados sc pueden resumir en h Fig. 42.
PUENTE .
UNIOO A LA
ACTINA
AMAOPP AM AOP P
Ruplura dcl ATP
formando la
mtc8ina acilvada
Libcracldn de energía de la mrosrnay mov¡mbnlo del Puanla cfurado.
roef e
_-=.8--=)\- u La unldñ ¡tp oO =Í--)\--u: 
ATp dircir at eucnl.
l lu lrr 
c?ulado de la ectlna
Fig 42 Crnrbios mecánicos y químicos durcntu un ciclo dc puentes cnrzurlos sirnple
(Vandcr et rl, l9B0)
Filámeñto
Neuro.fisiología de h Oclusió¡t
66 Ncnnli:iologít ¿lc la Oclttsitlt Capítulo 3
Es importantc mencionar lambién que e n eslado rle relajación los puentes cruzad.os no
se unen a la actina y no se produce ei ciclo de contracción debido a la presenciadc dos
proteínas inhibiroriás,la troponina y trop0m¡osina unidas al filamentodelgado (Fig.43)'
membrana y los iones salen. El t iempo que transcurre desde la iniciación del potencial de
acción hasta el inicio de la actividad mecánica denrora varios milisegundos y es conocido
como período latente, (Huxley, 1969. Treager and Marston, 1979, Vancler et al, 1980).
EI estado de contracción muscular se e l imina, como se había mencionado, bajando la
concentración de iones de calclo y removiéndolos de los sit ios de unión de la troponrna.
para esto Ia membrana del retículo contiene un sistema de transporte activo que bombea
dichos iones de calcio hacia el lúmen del retículo. La l iberación del calcio se produce
rápidamente una vez que llega el potencial de acción, pero el bombeo hacia el inlerior
requiere más tiempo, de manera que la actividad contrácti l continúa por un tiempo
después del potencial de acción. Una vez más, el mecanismo de transporte activo
responsable de la recolección del calcio requiere de energía (ATP), y esta viene a ser la
rercera función de importancia del ATP en la contracción musculnr además de proporcro-
nar la energía para el movimiento de los puentes cruzados y de inducir la tl isociación de
actina y miosina al f inalizar el ciclo de los puentes cruzados.
La unión neuro-muscular
El mecanismo por el cual los músculos esqueléticos se excitan es a través de la
estimulación nerviosa. En el músculo cardíaco y el ntúsculo I iso se ven involucrados otros
factores responsables también de la contracción muscular como son la estimulación por
hormonas y agentes químicos locales o actividad eléctrica esPontúnea dentro de la
membrana misma. Las células nerviosas quc innervan las fibras muscularcs se den0minan
neuronas motoras (neuronas somáticas et'erentes). Los cuerpos de estas neuronas están
ubicados en el encéfalo o en la ntédula espinal y los axones son fibras mielínicas que
propagan potenciales de acción a altas velocidades y son los más largos que se encuentran
en el cuerpo humano.
Cuando la fibra motora alcanza el músculo, se divide e n varias ramif icaciones cacla una
de las cuales se une cen una hbra muscular. La neurona motora con las ñbras musculares
que innerva se denomina unidad motora (Fig. aa). Cuando el axón motor alcanza la
superficie muscular y se ramifica, pie rde su vaina de mielina. La región de la membrana
múscular localizada directamente bajo la porción termi nal del axón se conoce conro placa
terminal, las porciones terminales del axón se denominan pies terminales y la unión del
axón ternrinal y la placa ternrinal se denominan'unión neuromuscular (Fig' 45)'
Una célula nerviOsa motora tiene muchas ramificaciones terminales, cada una de las
cuales como ya Se mencion(i, va a innervar una l¡bra muscular. ES decir, una sola neurona
puede innervar un grupo variable de flrbras musculares dependiendo de la especialización
clel movintiento a realizar y puede variar de 2 a 2,000. El músculo temporal por ejemplo
tiene 936 fibras musculares por unidad motora, y cl masetero 640
Cuando un ímpulso neural alcanza cl f inal de la neurona motora, eslimula la producción
de acetilcolina de las vesículas en los terminales axónicos. La aceti lcolina se difunde a
travéS de la hendidura que existe en la unión neuromuscular, la hendidura sináptica, y
se une a un receptor cambiando así f a permeabil idacl de la membrana muscular desenCa-
TROPONII.IA
TBOPOMIOSINA
SITIO DE UNION DEL C¿
Fig, 43. En luscncia rlc calcio, la tropomio"* 
l i : l5:t 
los sirios tlc unión tlc los pucntcs cruzados a la
La unión dcl cllcio r la ttoponina mucvc la tropotlt iosina ¡¡ un lado' exponiendo 
los sit ios tlc unión y
permiticnrlo la rrnión de los pucntcs cruz¡dos l l l i lantcnto fino'
Las moléculas cte tropomiosina cubren los sit ios tle unión de los l i lamentos 
de actina
impidiendo que éstos se unan a los pt¡entes cruzod0s y lu troponina es la que sostiene 
las
moléculas ¿e tropomiosino ,n .*ü oposición de bloqueo manten¡endo el 
estado de
relajación muscular.
SITIOS OE UNION DE LOS
68 NeuroJiskilogía de kt Oclusión
Capftulo 3
Unicin Neuromuscular
Muscula¡es
Fig, 44 tlnirlad Mororo
;,
SARCOLEMA
45. Unión Neuromuscular.
denando el fluido de iones de sodio. Esto produce la despolarización de ta fibra muscular,
lo cual, a nivel de Ia placa terminal se conoce como potencial de placa terminal (ppT),
El mecanismo para la producción del PPT es simirar ar potencial postsináptico
excitador en Ia unión sináptica. Sin embargo, la magnitud es diferente debido a que la
cantidad de neurotransmisor en el PPT es miilor y es suficiente para exceder el umbral
de la membrana muscular.
La transmisión de actividad de la neurona motora a la fibra muscular es de uno a uno.
cada PPT produce un potencial de acción en la fibra muscular, y cada potencial de acción
en la neurona motora produce un potencial de acción en la fibra muscular. Otra diferencia
con ra unión sináptica es que todas las unioncs neuro-musculares son excitatorias
mientras algunas uniones sinápticas pueden producir potenciales postsinápticos
inhibitorios.
Hay una secuencia de eventos que toman lugar a nivel de la unión neuromuscurar, ro
cual incluye Ia actividad de la acetilcolina y la acetilcolinesrerasa, y que son responsables
de la propagación del potencial de acción en la membrana muscular.
cuando el potencial de acción en el axón motor l lega a la unión neuronluscullr,
depolariza la membrana nerviosa incrementado su permeabil idacl al calcio, el cual se
difunde en el terminal, Este calcio desencudena la tusión de las vesfculas transmisoras con
la membrana nerviosa, permitiendo la l iberación de aceti lcolina hacia la hendidura
extracelular separando las membranas muscular y nerviosa.La aceti lcolinn se difunde en
la hendidura y se combina con sit ios receptores en la placa terminal de la membrana
muscular. Esta unión aumenta la permeabilidad de la membrana a los iones de sodio y
potasio produciendo una despolarización o el PPT que ya se había mencionado.
La membrana muscular en lu placa terminal contiene además de los sitios receptores
para acetilcolina, la enzima acetilcolinesterasa la cual rompe la acetilcolina en un
mecanismo similar al que se produce en las sinapsis nerviosas mediadas por acetilcolina.
A medida que la acetilcolina libre en la hendidura se va desdoblando por la acción de la
acetilcolinesterasa, se va liberando mís acetilcolina de la que está unida a los sitios
receptores tle la membrana. Cuando los receptores no contienen más acetilcolina unida,
la permeabilidad al sodio y potasio decrece a los niveles normales y el potencial de reposo
seiestablece, y la membrana esti lista para recibir un nuevo impulso.
Los eventos que se producen a nivel de la unión neuromuscular pueden ser modific:rdos
por la acción de drogas o por estados patológicos. El curare por ejemplo es una droga que
se une tucrtemente a los receptores de acetilcolina pero no produce cambios de
permeabilidad en la membrana ni es destruida por la acetilcolinesterasa de manera que la
contracción muscular se inhibe. En grandes cantidades puede producir asfixia dado que
inhibe la contracción de los músculos esqueléticos encargados de la respiración.
La transnlisi(rn muscular tarnbién se puede bloquear con agentes inhibidores de la
acetilcolinester¿rsa corno alnunos trrganol'osfatos que se encuenlran en ciertos pesticidas
y gascs nerviosos. La acetilcolina no se destruye y su acción prolongada mantiene la
polarizacirin tle l l phcr ternrinal. nr; hirv repolarización, no pueden producirse nuevos
70 NeuroJisiología de la Oclusión Capítulo 3
potenciales y el músculo no se contrae. El resultado es parálisis muscular esquelét¡ca y
asfixia.
otro grupo de sustancias lo constituye la toxina botulínica producida por una bacteria,
la cual bloquea la liberación de acerilcolina de los terminales nerviosos y previene la
excitación de la membrana muscular, La toxina botulínica es uno <le los vinenos más
potentes y es letal a muy bajas dosis.
una forma rJe enfermedad neuromuscular es ra ilama<Ja miastenia gravis asociada con
debilidad muscular y fatiga, y es debido a una disminución en el númiro de receptores de
acetilcolina en la placa terminal. Aungue la liberación de acetilcolina sea normal, la
magnitud de PPT estd reducida por la falta de receptores.
Mecánica de la contracción muscular
contracción es la actividad ejercida por la fibra muscular para generar fuer¿a dentro del
músculo. usualmente esta fuena es ejerci<la sobre un objeto y es denominada tensión.
El objeto a su vez también ejerce una fuerza conocida como carga. La tensión y ra carga
son entonces I'uerzas opuestas. Para poder mover un objeto, la tensión en el músculo debe
ser superior a la carga.
Algunas veces la contracción rnuscular produce acortamiento del músculo mieniras la
tensión permanece constante. Este tipo de contracción es la denominada contracción
isotónica, y durante esta contracción, la tensión y la carga permanecen constantes a través
tlel período de acortamiento. cuando los músculos se,contraen isotónicamente, actúan
como (motores> (producen mo.vimiento).
cuando el ¡núsculo desarrolla tensión pero no se acorta, es decir cuanrjo la longitud
permanece constante, la contracción se denomina contracción isométrica y se produce
cuando el músculo soporta una carga en uni posición lija o cuando intenta mover una
car8il que es superior a la tensión que puetlc desarrollar, CuanrJo los múscul<¡s se contraen
isométricamente, actúan como <sostenetlores>.
Los rcgistros tle la coniracción muscular se hacen a maneru <Je ondas y muestrÍ¡n algunas
dif'erencias para las contracciones isotónica e isométrica (Fig.46). I-a oncla de conrracción
isométrica muesrra un intervalo de unos milisegundos ante.s c¡ue la tensión se empiece a
incrementar, que es eI llamado periodo latente. En la ontta isorónica eI período latenre es
muy cono.
En un registro <Ie conlracción muscular, el pcríoclo cornprenditlo enrre la aparición clel
estíriulo hasta que apflrece la mixima tensién se denomina tiempo de contracción, y
desde el pico de contracción hasia que l¡ tcnsión úi.sminuye n ..rn ,. <lerronrina liempo
de relajación.
No kxlas las libras sc contraen a la rnis'na velocidad. Hay fibras rápidls y lentas. La
duración tle la onda de contracción isotónica es mís corta qui.la isométiica. Sin embargo,
la velocidad dc acortamient<l y lu duración en li¡ contrucción isorónica depende cte la
Neurofsiología de la Oclusión 7l
coPrry!92
o 20 40 @ 80 loo 14o
I
I
Potenclal de acc¡on
Distanc¡a
020
1
I
Potencial de acoon
Fig 46
A. Onda fsomútric¡ lJ Ond¡ lsolÓnlc,¡
magnituddelacarga.Lamáximavelocidaddeacortamientoseproduce-cuandonohay
ffi;:üil; rnrv", r. carga, más 
largo se,hace elperíodo larente y más corra va a ser'
la duración de la on¿a o, ,noi'r,o que a-medida 
que ia.carga se incre.menta la velocidad
[ ;.i"ti."o ua de.r..i.ndo hitta que ]a contracción 
se vuelve isométrica'
sotónicas e isométricas' Las contracc¡ones
lo está de pie, son de tipo isométrico; cuando
Lando la manrJíbuta se encuentra en posición
;$:::ill?'JlT:il:'i::i:::il"ff ffi .
do contracciones de tipo isotónico'
otra característica que puede afectar la contracción muscular 
es la frecuencia con que
se aplique un estímulo a la ñlto' Uno tuttsión rápidade 
potenciales de acción a una ñbra
muscular es un t 'enónteno que se conoce comosumacrón(Fig' 
4?)' La sumación significa
la adición de más ondas <!e contracción para lograr un 
¡novimiento muscular fuerte' y
pr.J. pr"¿".itse tle dos maneras: l) incrementando el númcro 
de unidarJes mototas que
se contr.aeñ ,i.utr¡n.are].,i; ; ti iiirrr*.nro,lu la tiecuencia 
de descargas rle las
uni<lades motoras individuales'
Lamáximntensiónqueunmúsculopuec|edesarr t l l |aresüsua|mente3Ó4vecesmayor
que la tensirin producida tlurnnte li conrr'acción isométrica 
provocath por un solo
72 Netnli:it¡lt¡gkt rle Iu Oclusión
Un aspecto irnporrante a consiclerar ,
i' ill:::: _::l 
I a,e f.ec r i virJarl cle I a con rracciónmuscular cs la relacir in lun, .- 
' l ' -- ' - ' r ' r ¡cr 'rcr()n con la.ef 'ect ividarJ cJe la contracción¿e,rim.n,i,inl;;il#";,:ÍflllÍ:;i:::fl..,ru. se hace ref.eren.;,, ü,,i.rn¡¡o,rJe dimen.sirin uart¡.ul anioi,,qu_rs,,r¡r)n. rrempre r¡ue se hace ref.erencia o lo, lo¡¡6;o,,*p,.,t,..sri,aril;;#iilt,i,'.,X",11"T.:::'^1:l..iT.:sre punto. La ribra muscurarse puede e.st irar hasta dif .crer 
' r 's 'v¡uJdr ¡c csta l t lcando 
:ste 
punto. La f ibra muscularcada una de era;;i;;ffi;',',frl'l'::::;t,:: ry:,J. medir ra r"';r,;;;;;;l;,.,cada una tJe ellas. ,Alcstirai, 
" v',¡v¡,r¡r,rss y se puedc medir la luerza que desa"niio.n
: : ::" y,, :' ;.r; ffi ;"#: ffi T,H::|:T,,Y :1i :i :t i' d" r' :' ñ-'',i1";il;;," "
en trecruzum ien to que hay er . 
' - ' - ' ' ' urwe rq¡ ¡c csta varlando la cantidad de sobrepaso orrcsarrorarra s;;ñ'f;i,H H,jfll:::::,':l::ll " ': 
vez varía ra canrirrad de rensióndcsarrollar]a. Si h.i *;;;l''u 
rr¡¡ ¡¡¡ame Dros lo cual a su vez varía la canrir]al ¿. ,i"¡onacrivirrad cre ro, pu.nt., ó,,,11:i:J::jlll:'::ljl,lj *,'ur.lt,r.,u,ori.nt-ü.1r",, ,.actividad de tor puantas ó-rr-r¡v'¡¡ 
uv ruJ r¡rürlrentos o sl no hay entrecruzamicnro der
La Fis ¿s , . 
o.u_n, se veríi interrumpida y no se tlesr""f frnli.rriár,, ,v uL)dr f ( l tara tgns¡ón,
ft^.fis 
+s mueslra ra relación gue hay ar c.mbi¡rr ra rrnc,esta puede rlesarrollar. la máxim, erh¡ri-i.r...¡ . - , .tgitud 
del músculo y la fuerza1'-:,:il. puede rresarronn,. r_o 'ná;ro';diliilJ':Ji,iiliil'1 
d:r múscur'y ta ruerzameulda que el múscuro se acorr¿r o se alarga. u",,;._,",,111f]]e en ra rongirutr normal y a
Fig 47. Sumución y rútano (Van(lcr er ilt, l9g0),
l;: i fl ;: i;; 11,,J : J: # fi t[ : #il :t,J :11.j::, i:i l:
concentraclrin de ATp tJecae,r-¿r cst¡muluc¡rin repetit la en
muscular, cs decir, la capacr< :9u" :. 
conoce como fatiga
o:ln: f entimenos de sumación y rétano produci<Jos D 
luscul' para ef'ecruar trabajo.
:::! i i9" 
dc un incremenro en er riempo gu. rn' ' or.n,l.f 
estimulación repetit iva son er
i,.,#f :il#:: jHil,:.1Jffi :-n: j:i:#Jffi:1,",_1i:,TJ#T:::Lili'*,, r.niión .r,.il;;;;. ; ;üT:ffiil:,:Tlil::li:'*,,
Relación longitud-tcnsión
TIEMPO
medida que el músculo 
.- ' "q ¡"u^"rk¡ cructrvlüad t. ul1l.u: en la longirud íorrot y urort¿r o se alarga, va rlisminuycntfo 1,, l,r.;;;;.;;,rj.1,0".
Capilulo J Can[tut97 ueyol[1lotoSía tte kt Octusión 73
U
E
U
f
I
NOFMAL
I.ONGITUD
Fig .18. Rclación LongiturJ-Tensión.
En cuanto a los músculos esqueléticos, que se encuentran insertados a los huesos, seconsidera que ra magnirucl de variación qr. pre.ien rener para mantener su er.ectividad nodebe sobrepasar el30o/o de la longitud.n r..poro lVonder et al, l9g0).
Control de la tensión muscular
La tensión que el múscuro puede desarrolrar depende dé dos factores:
r) El número de fibras muscurares que se contrnen ar mismo riempo, ro cuar dépendea su vez del número de fibras por unidáo rntoro y.t ,rcrutamiento de unidades motoras.
Recrutamiento significa un incremenro en er número de unidades motoras que sonactivadas en un momento dado para produ.i. ia, tr.rro.
2) Los t'enómenos de sumación y tétano descriios anteriormenre también afecran latensión que puede desarollar el músculo.
usuarmente er incremento de tensión mediante el aumenlo de descargas. es decir rasumación, es ef'ectivo soro para esfuenos l.uo poio Ls contracciones fuertes y niveres
i;,tf,lt'ut 
elevados, el facior pr.aorinoni. ., .ir..rrro*i.nto (Jankerson á euttry,
a del músculo a una estimulación repetitiva
punto crítico llamado frecuencia tiránica.
írnulos no producirá aumento en la fuerza
consecutiva resultará en tétano o contrac_
La fuerza que un múscuro puede desarrotar depende de ra rongitud der múscuro y suvelocidad de acorramienro. Larn,lxirar.ns;; ;;;;;^, n J00_t20% deta tongitud enreposo' En animares de expérirnentación y s. 
"r". 
.¡í. ¡rormente en humanos, ra máxima
74 Neurofi¡i¿169¡r, tle la,7cllsión
Capítulo 3
tensión para los dit'erenr
nes ma;d¡buta,r, (Nr,;T,T;:'ffi:'^T#:::ilesrlel cie rre ocurre en diferenres posicio-
Tonomuscular
Otro factor que contribuye a determina
contrayendo en un momento dado es l¡
El torro muscurar Dued_e_ verse afeclado por con.iciones ambienrares. Desaparececuando los nervios que inervan er múr.uro'ie Érionon o se aestruyen. Los estadosemocionates también pueden inf.luir; ;;;;,;; ansiecJacl y exciración el tono seIncrementa y con estados depresivos se clisminuje.
El tono muscurar es er responsabre de Ia posrura y el equiribrio der cuerpo. Los múscurosmandibulares rienen ra dóbre función jJ';;;H er ,nouimienro y de manrener Iaestabilidad en posición de reposo.
Rcflejos
.#j;:**f,;rilsa 
incluve otro tipo rJe respuestas a la estimuración sensoriar que se
Lgs reflejos 'son respues,tas motoras auromáticas o comportamientos que se producencomo reacción a un estímuro o a unacombinaciJn J.ir,or. Estas respuestas son mediadasneurológicamenre a diferenres.niveles, Alil;il;;ils a nivet ,rpi;rt;il;;;.;;;gmen el rallo encefálico y orras llegan u nir.jlon¡roi""
La vía que 'siguen ros reflejos se conoce como arco reflejo y consiste de:
l) Un órgano sensorial.
2) Una neurona aferente o un grupo de ellas.
3) Interneuronas en el SñC.
4) Una neurona eferente o un grupo de ellas..
5) Un órgano efector gue puede ser un músculo o una glándula.
De acuerdo con la complejidad det arco reflejo, los reflejos se pueden clasificar en:
,_:1,*'|]:j|:#rt?:':H:l:"r.que son los más simples, ttonde tas neuronas aferenres
ff l#HüillTT':iff H'.ffi H['#1tH.'l?I,ffi l"';:*t*i:'lnx
Neurofsiología de la Oclusión 7S
¡) Reflejos multisinápticos, cuando más de una sinapsis está involucrada en el circuito,
l0 cual produce respueslas ntás complejas (Fig. a9).
Neurona aferente
Neurona aferente
Neurona aferente
Fig 49. A. Reflcjo monosin:iprico B Reflejo polisináptico.
El reflejo patelar es un ejemplo de un rctlejo monosináptico simple, Cuando la rodil la
se golpea, una señal viaja a través de una neurona sensorial a la médula y se regresa a
rravés de una neurona motora hacia el músculo para producir la respuesta, la contracción
muscular.
Otro mecanismo que cabe definir acó es el proceso que se ha denominado innervación
recíproca, el cual consiste en la inhibición o reducción de tensión en el múscuJo
antagonisia a través de neuronas inhibitorias, mientras la contracción está tomando lugar.
El reflejo de retirada es un ejemplo de reflejo polisiníptico y consiste en la respuesta
hacia un estímulo nociceptivo. Es una respuesra mis compleja donde están involucrados
receptores, neuronas aferentes, neuronas de interconexión en la médula espinal,
motoneuronas y músculos esqueléticos.
i
Los arcos reflejos pueden ser adquiridos o condicionales e innatos o incondicionales.
En las primeras etapas de los retlejos condicionados o adquiridos hay intervención del
cerebro; después de ser repetido constantemente, se crea una sinapsis de manera que la
misma función se realiza sin intervención del SNC; caminar, masticar podrían ser
ejemplos de reflejos condicionados, Para que estos retlejos se mantengan. deben ser
reforzados consiantemente
En el retlejo ¡nnato, tal como la deglución, o la respiración, no hay intervención previa
del cerebro y no se requiere de ningún entrenamiento,
A nivel.del sistema masticatorio se presentan varios tipos de retlejos algunos de los
cuales presentan características especiales (Ramtjord & Ash, 1983).
B
76 Neurofisiologítt de Ia Oclusión Capítulo 3
El rellejo de cierre mandibular es la activación del músculo maserero despu& de
golpear el mentón, lo cual produce el cierre de la boca. Se considera un reflejo
monosináptico y ha sido asociar.lo con disfunción.
El reflejo lateral u horizontat se consiclera un retlejo protector responsable de la
desviación lateral del maxilar en presencia de una interferencia oclusal.
. Elreflejodeaperturamandibular,oreflejocleaperturadigástrico,queeslarespuesta
de apertura debido a estimulación de receptores orales después de episodios de
apretatniento. Existe controversia sobre su presencia o no en humanos, y algunos autores
comentan que no es un reflejo digástrico sino del músculo pterigoideo lateral.
El reflejo postural que consiste en el posicionamiento de la mandíbula en contra de la
fuerza de gravedad. La posición de la mandíbula, así como r.le la lengua, genera reflejos
durante dif 'erentes condiciones fisiológicas tales como respiración, fonación, deglución.
En presencia de condiciones anormales los músculos puetlen generar respuestas patoló-
Elcas que se pueden convertir por repetición en respuestas reflejas conocidas como
hábitos orales y deben ser consideradas muy seriamente en el diagnóstico y tratamiento
de t¡n caso, Por esto, el entendimiento de los mecanismos involucrados en los reflejos es
muy rmpoftante debido a que muchas veces ellos constituyen la base fisiológica para la
correccirin y traiamiento de muchas condiciones patológicas.
Los nlecanismos fisiológicos que están involucrados en la corrección de hábitos orales,
h introducción cte un nuevo arco de cierre mandibular, la creación de una nueva guía
lateral después de la eliminación de interferencias, no son más que introtlucción de
nuevos n¡'cos reflejos.
Regulación refleja del músculo
Los nervios motores controlan el músculo a través de dos mecanismos diferentes, Uno
es la estimulación nerviosa que hace que el músculo se contraiga y se acorte, El otro es
mediante la innervación de los receptores de estiramiento que tienen que ver con el
alargamiento del músculo.
Estos receptores llamados husos musculares son llamatlos propioceptores debido a que
se excttan por evcntos que ocurren al interior mismo del músculo; el cuerpo actúa
estimulando sus propios receptores, y su activación conduce a la modificación automá-ttca de un movimiento o posición.
Los husos musculares se encuentran en el vientre del músculo y su estructura es bastante
compleja. Cada uno tiene su grupo de fibras musculares estriadas y fibras sensoriales que
se dirigen al cerebro y médula espinal, Los nervios sensoriales llevan la información hacia
los centros superiores y los nervibs motores eferentes llevan el impulso hacia la periferia.
Los husos muscúlares, con esta inlbrmación, ajustan la longitud del músculo; regulan quc
el músculo estirado o contraído vuelva a su posición de reposo.
Los husos musculares están concentrados nosolamente en la corleza sino también en
la formación reticular, que es la red responsable de hacer al individuo consciente del
Neurofisiologíade la Oclusión 77
tupftub f
.nundo que lo rodea y la habilidarl de pensar y reaccionar' Es 
decir, que existe un control
ljirnorio sobre la longirud muscular' Se puede aprender conscientemente a alargar 
un
l'irir'" tensionado no solamente deteniendo 
el acto que produjo la contracción sino a
iiavés ¿el solo deseo de hacerlo'
En{onces tocla la actividad motora del cuorpo 
está regulada a través de estos dos
,í.onirror, contracción y alargamiento. 
Ciertas neuronas motoras están encargadas de
iu ronrr.rion y los husos musculares 
que son receptores de sensibilidad profunda ajustan
la longitud del músculo'
Ciclo de esPasmo muscular
Dado que el ATP es un requerimiento tanto para la contracción 
como para la relajación
¿Jr,it.ulo esqueléiico, lai contracciones 
prolongadas del mismo pueden conducir a
producir fatiga muscular y eventualmente esPasmo'
El ciclo de espasmo se produce básicamente por el decremento 
en la producción de
;;g;;.; el misculo mismo. A pesar tle que el impulso 
nervioso se transmite normal'
,.ni. f,urto la unión nruro*ur.i lor, la contracción se 
hace cada vez más débil.
Cuando una flbra muscular se somete a una estimulación nociva, 
ya sea de orden
,n.,nni.o, emocional, infeccioso, metabó|ico, nutricional o 
combinación tle estos fncto.
,rS, tt reoaalOn es tte acortamiento. Las contracciones fuertes 
obstruyen el l'lujo cupilar
;;;iilt.;te el suplemento 
de oxígeno pudiendo producirse dl espasmo en un período
tan corto como un mrnur'. El múscuio puetle permanecer contraído 
y rígido por varios
.inuio, y es la conctición que se conoce,como contractura trsiológica 
en la cual la actina
y la miosina permanecen rigidamente unidas. Como se ha ¿isminuido el 
suplemento de
i]? po, vía aeróbica que-es la más eficiente, el organismo recufre 
a.la producción
onu.róbi.u de ATp parapoder producir la separación.de la acrina 
y la miosina y lograr
ir'"üir.iJ.. prro la oxidación anaeróbica para producir ATP produce 
áci¿o láctico como
desecho, y éste a su vez es espasmogénico, lo cual.hace que se perpetúe 
el.espasmo y se
prülil, ¿"r", aún cuando et .srrñúlo inicial se haya retirado, Este es el 
denominado
iirto ¿. dolor-espasmo-dolor (Jankelson & Pulley' 1984)'
Fatigamuscular
La fhriga muscular se refierc a uira pérdicla o tlisminución de la capacidad del 
mÚsculo
p* O.ri.rottor su función. Sucede cuancto el músculo ha sido sometido a estados 
de
lontracción sostenida a través de una estimulación repetitiva'
Hipertrofia muscular
consiste en el incremento en el tamaño clel músculo debido a una 
actividad repetitiva
o forzada clel mismo. El rliámetro de las fibras musculares aumenta tlebido a un 
aumento
en el número tle miofibriiüs. i, ¿e.ir, aumenta el sarcoplasma de las fibrai 
pcro no el
númerodet.ibras.Lahipertrofiaproduceunaumentoenelpodermonizde.|.músculoy
en los mecanismos de nutriciÓn, y es el resultado principalmente de una actividad 
forzhda
)
7E Netroli:ütlttgíu tle ln Oclusitjtt
Cnpítulo 3
del músculo ilunque ésta seproduzca durante unos pocos n¡inutos cada día. Se consideraque para que haya hipertrofia, er múscuro <Jebe contraerse ar menos Tsvo desu máximatensión (Jankelson & Pulley, 1984).
Alrolia muscular
colít!!9! Neurofisiología ¿le Iu Oclusión 79
BIBLIOGRAFIA
Dawson P.E. Problemas Oclusales. Buenos Aires: Etl. Mundi, 197?.
6ranit, R. and Pompeiano, O. (eds.). nReflex control of posture and movement).
Progress in Brain Research, Vol. 50, 1979.
Good Gold, J. & Eberstein, A. Electrodíagnosis of Neurotruncular Diseases. Baltimore:
The Will iams & Wilkons Co..1972.
Guyton, A. Fisiología Humana. México: Ed. Interamericana, 1969.
Huxley, H. E, <The mechanisms of muscle contractionD. Scietrce, vol. 164, 1969.
Hubell, B. H. <The Brain,>. Scientific Atnerican, vol, 241, N" 3, 1979.
Jankelson, R. & Pulley, M. L. Electromyography in Clinical Dentistrv. Washington:
Myo-tronics Research, Inc., 1984,
Matthews, P. B. C. Manunalian Muscle Receptors and their cenlral Acliotts. Baltimore;
Wi l l iams and Wilk ins, 1972.
Mólfer, E, <The Chewing Apparatus)). Acta Phv.riol Scentlanavice, vol. 69, 1966.
Neft P. A. Occlusiott and Functiott. Washington Georgetown University School of
Dentistry. 1975.
Netter, F. H. Nervous S¡,slen. N. J.: Ciba, 1962.
Noback, C. R. and Demares a,R. J.T he H untar¡ Nsrt'¿r¿ts St'sr¿rn New York : McGraw H i l l'
2nd. ed., 1975.
Nordstram S. W. <The relationship Between Jaw position and Isometric Active Tension
produced by Direct Stimulation of the raf Masseter Muscle>. Ar'¿lrives o| Oral Bütlogv
Vol. 19, 1974.
Ramljord, S. and Ash. M. Occlusiott. Philadelphia: W. B' Saunders Company, 1983.
Sherrington, C. S. T/r¿ Integrative Aclkn oJ tlte Nen'ous Systern. New Haven: Yale
University Press, 1961.
schneitter. A. M. an<l Tarshis, B. An Intotluctiott to Pht'snlogical P,svcholoSl. New
York: Rantlom House, 3rd. ed., 1986.
Somjen, G. Neurophysiologv- thc Essentials. London: Williams and Wilkins' 1983'
Taylor, A. ancl Prochazka, A. (eds.).Muscle Receptorsan(l Movemenf. London: McMillan,
t98t.
Treagear, R. T' and Marston' S. B- "The cross-bridge 
theory> Antu Ret'' P/¡r'sir¡/ ' vol
1t . 1970.
80 Neutoli.siologíu de la Oclusión Capítulo 3
Vander, A., Sherman, J. and Luciano,D. Hunta¡t phvsiotogy. The Mechanisnrs of Body
Futtcriott. New York: McGraw-Hill Book Company, 19E0.
Wilf is, W D. and Coggeshall, R. E. Sens¿r 4. trl echanisnt.s ol the Spinal Cor¿l. New York:
Plenum Press, 1978.
Williams, P. L. and Warwick, R. Functional Neuroanatotny of Man. Philadelphia:
Saunders. 1975.
LaArticulación
Temporo-mandibular
El estudio de la anatomía y fisiología de la articulación témporo-mandibular y el
entendimiento de los mecanismos neuromusculares que rigen su l'uncionamiento son
prenequisitos básicos para la ejecución de un correcto examen clínico, diagnóstico y plan
de tratamiento de los desórdenes de tipo articular.
Aunque dichos desórdenes no constituyen una entidad nueva, sí lo son a nivel de
investigación y en consecuencia existe controversia respecto a su etiología y tratamiento.
Según Mahan ( l980), la ATM es la articulación que más demuestra la correlación'entre
esrnrctura y función. La AtM es la articulación entre el cóndilo de la mandíbula y el hueso
temporal. Sus componentes han sido estudiados y descritos en detalle por muchos
anatomistas (Fort, 1958; Francon, 1973; Kraws & Brams, 1969; Testut, 1954; Ramfiord
& Ash, 1973; Sicher, l95l: Stephen, 1982; Suárez & Vidic, 1984; Mc. Minn, Hutchings
& Logan, l98l; Rohen & Yokochi, l98a) y consisten en:
l. Dos superficies articulares, una perteneciente a la mandíbula que es el cóndilo y otra
perteneciente al hueso temporal que es la superficie articular del temporal¡
2. El disco que relaciona una superficie articular a la otra y divide la articulación en dos
espacios articulares, superior c infcrior;
3. La membrana sinovial que rodea el disco.
4. La cápsula articular y
5. Los ligamentos articula¡es.
La ATM es una arliculación sinovial diartrósica y bicondflea que permite distintas
clases de movimientos tales como rotación, traslación y deslizamiento. Tiene caracterís-
ticas comunes con otras articulaciones sinoviales del cuerpo humano pero tiene también
otras que la clasifican como única.
82 Neurofisiología de la OclúíónCapítulo 4
La ATM de un lado no puede funcionar sin ra intervención de ra articuración
contralateral, Por esta razón ha sido llamada también articulación cráneo-mandibular
(Dubrul, 1980) para enfatizar su carácter bilateral.
Las características histológicas pueden variar con la edad, y pueden ser únicas desde
el punto de vista de su desanollo embriorógico reracionado con lós procesos de evolución
cle la ATM en mamíferos (Mohl, l9g2).
SUPERFICIE ARTICULAR DEL HUESO TEMPORAL
La superficie articular del hueso temporal consta de una parte anterior o convexa y una
parte posterior o cóncava. La parte cóncava es llamada fosa mandibular o fosa glenoidea,
y la parte convexa es la eminencia articular.
La porción anterio¡ de la fosa mandibular es la porción articular cubierta de tejido
fibroso. E' la misma vertiente posterior de la eminencia articular. La parte poster¡or es
llamada extra-articular y constituye la pared anterior del meato auditivo externo. cuando
Neurofisiología de la Oclusión E3
,- 
-nndfbula 
se encuentra en la posición de máxima intercuspidación' los cóndilos
l t " '-- '
Infirn,on esta 
porción articular y no la porción más profunda de la fosa (Mohl' 1982).
óndilo del temPoral o tubérculo articular, es
la ATM, al cual están relacionados muchos
la convejidad de la eminencia articula¡, los
novimiento protrusivo de la mandíbula, y el
racia adelante, abajo y adentro durante las
ritiendo la desoclusión de los dientes poste-
rmente, la parte funcional de la fosa es Ia
rarte profunda de la fosa (Sicher & Dubrul,
articular es apta para recibir fuerzas mientrás
iseñado para ser receptáculo de fuerzas (Mc'
ELPROCESOCONDILAR
Los cóndilos mandibulares son dos estrucluras ovales asimétricas, 
redondeadas hacia
u¿iniro V puntudas hacia afuera, con un eje orientado 
hacia atrás y hacia adentro' El
Fig. 50, Supcrlicie articula¡ del hueso tempoial
84 Neurofsiología de la Oclusión Capítulo 4
proceso condilar consta de tres estructuras anatómicamente diferenciables: la cabeza del
cóndilo, el cuello y la fosa ptcrigoidea que es una ligera concavidad ubicada en ta porción
anreromedial del cucllo dc la mandíbula,
La superficie articular del cóndilo es la porción anrerior y superior ubicada en frcnte de
la eminencia articular del hueso temporal,
Los cóndilos humanos varían en forma (oberg et al, l97l ) y en orientación con respecto
al ángulo de la mandíbula (Yale et al, 1966). Aún en el mismo individuo los cdndilos
derecho e izquierdo pueden variar en forma (Fig. 5 I ).
ELDISCOINTEMRTICULAR
El disco articular es un plato fibroso bicóncavo que conelaciona las inegularidades
existentes entre las dos superficies aficulares. Es una estructura firme pero flexible que
Fig.5l . Los Cóndi los
cambia la forma y posición durante los movimientos mandibulares para poder relacionar-
se con los componentes articulares.
-,rpntes trltriovenosos 
(Mahan, 1980). Existe también una zona vascular en la
y."l*.iOn 
on,.tior del disco al vientre superior del músculo pterigoideo lateral (Mahan,
iiiói.i' área centrar der.disco *'1,1'.11y-.'jlT"1':1fi.::'::::lf,:,t:,'*':,:
lliliJ; sangre hacia adelante y atrás durante los 
movimientos mandibulares para
!|ffi;;;;;;i;"túmen del cóndilo cuando 
lleoa un espacio y vacía el otro (Boyer, 1944)
fu.'szt. t
Fig' 53. Panes rlct disco dc ¡cucrdo n Rees' . . -
A. Banda onterior. B. Zona intcrmcdi¡' C' Banrla postcrior' 
D' Zóná bilaminar
86 Neurofisiología de la Oclusión Capítulo 4
En el mome nto del nacimiento el disco es vascularizado y e ntre los 3 y 5 años se vuelve
avascular (Mahan, 1980).
Debido a su composición, el disco tiene poca capacidad de recuperación (ptack, I 960).
El área cenrral del disco es más delgada que su perifcria. Rees (1934) ha dividido el disco
en cuatro zonas: la banda anterior, la zona intermedia, la bancta posterior y la zona
bilaminar (Fig. 53).
El disco se encuentra rodeado de la cápsula articurar en su periferia y se inserta en la
eminencia articular del hueso temporal. De esta forma puede moverse con el cóndilo a
medida que este se rraslada en relación con la eminencia (Mohl, l9g2).
La estabilidad del disco está dada por el músculo pterigoideo lateral y los ligamentos
colaterales medial y externo. Estas estructuras controlan las relaciones deidisco al
cóndilo. En una articulación sana, el espesor del disco limira el grado de superioridad que
el cóndi lo puede asumir; de csta forma el disco viene a constituir una estruitun diseñada
para la absorción de fuerzas que previene el desgaste (Mc. Neil, l9g5).
c
Fig. 5a.
A. Posición de rcposo del cóndilo B. Rotación dcl cóndilo C. Traslació¡ dcl cóndilo
CaPírulo 4 Neurofisiología de la Oclusión t7
MEMBRANASINOVIAL
La membrana sinovial es una capa delgada de tejido conectivo vascularizado que recibe
¡¿s superficies internas de la cápsula, las superficies superior e inferior de la almohadilla
rctrodiscal y todas las superficies que no están sometidas a desgaste o a compresión
@ohl, 1982). Como fue mencionado anteriormente , las superficies articulares no están
cubiertas con líqu¡do sinovial debido a que son avasculares y no inervadas (M, Neil,
t985).
Cuando el cóndilo y el disco están en la posición posterior la membrana sinovial forma
pliegues a manera de acordeón sobre la almohadilla retrodiscal (Mohl, 1982).
Estas capas o pliegues aparecen como vellosidades en los r'ortes sagitales de la
articulación, y permiten al disco trasladarse hasta 2 cms. anteriormente lo cual provoca
un desdoblamiento que transforma dichos pliegues en una hoja (Mahan, 1980).
El tejido sinovíal también se proyecta hacia los compartimientos superior e inferior de
la mandíbula en forma de vellosidad. El líquido sinovial del compartimiento inferior
permite al disco rotar posteriormente a medida que el cóndilo se traslada hacia adelante
(Mahan, 1980).
La función de la membrana sinovial es producir el Iíquido sinovial compuesto de una
alraconcentracióndeácidohialurónicoyunpequeñonú¡nerodecélulas(Moffet ,1962).
Este fluido participa en la lubricación de todos los cornpartimientos articulares y en la
nutrición de los tejidos avasculares.
CAPSULA ARTICULAR
La cápsula articular es una estructura llbrosa un tanto delgada y suelta que rodea todos
los elementos de la articulación y comotal define sus límites (Fig. 55). Se adhiere al hueso
temporal alrededor de la eminencia articular y se mezcla con el periostio del cuello
mandibular alrededor de los cóndilos.
Fig 55, Cópsula
A. Vist¡ l¡tcral B. Vist¡ frontal Inostrorrdoh inscrción mcrli¡¡l y lateral dcl disco y h cápsula.
A
88 Neurofisiología de Ia Oclusión Capítulo 4
De acuerdo con esta descripción, se puede afirmar una vez más que la porción articular
del hueso temporal es la porción escamosa y que Ia porción timpinica is una estructura
separada qug yace detrás de la articulación.
LI G A M ENTO TEIVI PORO.M A NDIB ULA R
El ligamento témporo-mandibular es el ligamento más estrechamente relacionado con
lu ATM y se ha llamado también el ligamento colateral de la articulación, se exriende de
la superficie lateral e inferior del arco zigomático al cuello lateral del cóndilo, siguiendo
una dirección posrerior e inferior (Mahan, l9g0). (Fig, 56).
Fig 56 A Cápsula B Ligamento rémporo.m¡¡dibula¡.
,...Las fibras de este ligamento están divictidas en dos capas: una superficial compuesta de
fibras colágenas orientadas oblícuamente y una más profunda, una banda angosta de
fibras que se orienran en una dirección mái horizontal (Dubrul, l9g0).
La función primaria es limitar la retrusión del cóndilo protegiendo las estructuras
reu.ocondilares. Cuando los cóndilos ásumen la posición más retruida con relajación
completa del músculo pterigoideo lateral, los ligamentos témporumandibulares derecho
e izquierdo son los responsables de limitar el movimiento. Por tal razón esta posición se
¡¡ denominado uposición ligamentosa> del c{ndilo (Brill et al, 1959).
El ligamento témporo-mandibulares también activoen limitarel movimiento rotacional
ouro de los cóndilosdurante la apertura. La continuación de un movimiento rotacional
iobre un eje deprimiendo la rnandíbula más allá de los límites fisiológicos afectaría las
estructuras submandibulares del cuello (Mohl, 1982).
TIGAMENTOSACCESORIOS
Dos ligamentos accesorios han sido descritos en relación con las ATM y comprenden:
el ligamento esfenomandibular y el ligamento estilomandibular (Fig. 57).
Fig 57. Ligamentos actesorios. A. Ligamento cstilomandibul¡¡. B. Ligamento esfcnomandibula¡
El ligamento esfenomandibular tiene su inserción superior en la espina del hueso
esfenoides y hacia abajo en la língula del ramus mandibular.
El ligamento estilomandibular tiene su origen en el proceso estiloides y tiene su
inserción en el ángulo de la mandíbula (Neff, l9?5).
Estos ligamentos parecen tener poca o ninguna influencia biomecánica en las posicio'
nes y movimientos manditlulares, Se sobietensionan únicamente cuando la mandíbula
está en extrema protrusión o sobrecenada.
BIBLIOGRAFIA
Blackwood, H, J, <Vascularization of the condilar cartilage of the human mandible>.
Journal of Anatomy, vol. 99, 1965.
Boyer, C. C. et al. <Blood supply of the temporomandibular joint>. Journal of Dental
Research, vol. 43, 1944.
Brill, N., Lammie, G. A., Osbornc, J. and Perry, H. T. <Mandibular positions and
mandibular moVements>. Brit. Dent. J., vol. l0ó, N" 12, I959.
DuBrul, E. L. <The craniomandibular articularion>.ln Oralanatomy, by Sicher, H., Ed.
7, St. Louis: C. V. Mosby Co., 1980.
Fort, J. A. Anatomía Descriptiva. Ed, Gustavo Gili, 1958.
Francon, J. Anatomía y Fkiología Humanas. México: Ed. Interameric ana, 1973.
Griffin, C. J, and Sharpe, C. J, <The structure of the adult human temporomandibular
meniscus>. Aust. Dental Journal, vol,5, 1960,
Kraws, B. S. and Érams, H. Anatomía Dental y Oclusión. México: Ed. Interamericana,
r 969.
Mahan, P. <The temporomandibular joint in function and pathofunction>. In
Temporotnandibular Joint Problems. By Wiltiam K. Solberg and Glenn T. Clark.
Chicago, II l .; Quintessence Publishing Co., 1980.
Manzione, J., Karzberg, R. and Manzione, Th. <lnternal derangements of the
temporomandibular joint. L Normal anatomy, physiology and pathophysiology>.The
Jaurnal of Per. and Rest. Dent., vol. 4, 1984.
Mathews, M, P, and Moffet, B. C. <Histologic maturation and initial aging of the human
temporomandibular joino. J. of Dent, Res., vol. 53,1974.
McMinn, R. M. H., Hutschings, R. T. and Logan, B. M. A Color Atlas of HeadandNeck
Analomy. London: Wolfe Medical Publications, l98L
McNeill, Ch. <The optimum temporomandibular joint condile position in clinical
practiceD. The Int. lournal of Period.and Rest. Dent., vol. 5, No 6, 1985.
Moffet, B. C. <The temporomandibular joint>r. ln Complete Denture Prosthodonrics, ed.
by J. J. Shany, New York: McGraw Hill Book Co,1962.
Moffet, B. C. <The morphogenesis of the temporomandibular joint>>. American Journal
of Orthodontics, vol. 52, 1966.
Mohl, N. D. <Functional anatomy of rhe remporomandibularjoint>.lnThe President's
Conference on the Examinatiott, Diagnosis and Management of Temporomandibular
Disorders. kl. by Daniel Laskin er al. Chicago: American Dental Association, 1982.
Neurofiiiología de la Oclusión 9l
Cúítttl"!
lefi P. A. Occlusio¡t 
attd Futtction' Washingtonl Georgetown University School of
DBntistry. 1975'
pnck, H. <The temporomandibular 
joint and- its.^importance to the prostodontistD'
."ürod¡r, Dental Associalion 
Journal' vol' 26' No 6' 1960'
i norfit. l , 
S., and Ash' M' 0ccl¿rsion' Philadelphia:W' B saunders 
Company' 1983'
I Rees, L. A. nThe structure and 
function of the mandibular joint>' British Dental lournal'
; vol .96' N" 6, 1951'
' Rohen, J. W' and Yokochi, 
Ch' Al/os Fotogrófico de Anatomía Humana' Barcelona: 
Ed'
DoYma' 198+'
Sicher, H. nFunctioual anatomy 
of the temporomandibular joint>' In Sarnat B' 
(ed')' I¡e
"' lrulniun,,untúibularJoirrr' ipringñet¿' 
i t I ': Charles C' Thomas' 195 | '
Sicher, H' and <tuBrul' E'L' Orat 
Attatom¡"sixth ed" St' Louis: The C' V' Mosby Co''
t9'15'
Stephen,M.S.*Asympromaticmorphologicvar iat ionsinthemandibularcondi le.ramus"'ffitr. ir,r; ouí'ni 
"f 
p'otth' Dent" vol' 47' N' 5' l9fr2'
Testut, L. A. Competrclio de Anutonía Descripti"'a' 
Salvat Ed" S'A'' 1964'
,yolr, s. H.. Ail ison, B. D. and Hauptirehrer, 
J. D, nAn epidemiorogicar ass_esment of
mandibullr contlite morphology'"Oral Surge1" 
Oral Medicine and Oral Pathology'
' vol . 21, No 2, 1966'
Fisiología Mandibular
Planos Mandibulares
Principios de centricidad y excentricidad
Dentro de todos los elementos del sistema gnático, los de mayor movilidad son los
dientes inf'eriores, y lógicamente el hueso en el cual ellos están inseflados, el maxilar
inferior o mandíbula. Por eso se habla de Fisiología Mandibular, para significar todas tas
posibilidades existentes en cuanro a relación de posiciones estáticas y movimiento de los
dientes se refiere. Es importante recordar también que los dientes inferiores, en relación
con los superiores, pueden asumir va¡ias formas de comportamiento: a) pueden estar en
relación de contacto en diferentes posiciones, b) pueden estar en relación de contacto
durante los movimientos, c) y d) puede presentarse solamente relación de cercanfa de un
diente a otro, y esto puede suceder en movimiento o en forma estática. Todas estas
variaciones pueden suceder durante el tiempo de Ia masticación, existiendo un bolo
alimenticio entre los dieñtes, donde casi nunca se presenta contacto directo de diente a
diente y es lo que se ha denominado (contactos llenos> o simplemente (contactos de
masticación>.
De otra parte, se presentan las mismas situaciones, pero con la gran diferencia de no
existir bolo alimenticio ni nada entre los dientes, y esto se conoce como (contactos al
vacío> o (contactos vacíos>.
Alrededor de toda esta problemática la profesión por muchos años ha tratado de
organizar y esquematizar sus conocimientos acerca de esta Fisiologfa Mandibular, dando
estos puntos, y se insistirá una y otra vez en esa llamada centricidad Mandibular como
una realidad de beneflcio para los pacientes.
,^nítulo 5
Neurofisiología de la Oclusión 93
Fig. 5E. Planos de rotación.
Los tres ejes de rotación mencionados tienen topográticamente, sobre cada cóndilo' un
puntodeunionoconf luenciaquesehadenominadocENTRoCOMUNDEROTA-
btON. Uniendo imaginariamenté el centro común de rotación del lado derecho con su
similar en el larto izc¡uierdo, se determinará cl Eje de rotación horizontal o TransversO'
Depent!ientto del sitío donde esté situado el cóndilo en un momento determinado, puede n
exiitir muchos ejes de rotación horizontales. (Fig. 59)'
Vale la pena recordar. antes de seguir'adelante, los dos movimientos co.ndilares claves'
Rotación y Traslación, y recordaiademás que sólo la mtación se puede efectuar srrla
94 Neurofisiología de la Oclusión Capítulo g
Fig 59 Ejes horizonr¡res; pueden ser varios, dcpcndicndo de la ubicación de ra mandíbura.
siempre que exista traslación, necesaríamente tendrá que estar acompañada por una
rotación simultánea.
Regresando a los ejes, se mencionó que existirían tantos ejes transversos como
posiciones puedan asumir los cónrjilos en tiempos rjeterminados. Surge la posibilidad de
obtener uno de estos ejes cuando los cóndilos están situados en ta parté mis posterior que
ellos neurotlsiológicamente puedan asumir. Se presenra entoncls el Eje de rotación
posterior o terminal, llamado también Eje de bisagra terminal. por detinición:
El eje de rolación condilar posterior o terminal es una línea imaginaria que une los
centros rotacionales de los cón¡Jilos cuan<Jo ellos se encuentran en su poiición más
posterior, superior y mediana en relación con Ia cavida<l glenoictea. Este eje de rotación
es el único reproducible pudiéndose trasladar a un articulattor. Siempre será constante en
el pacienre, considerándose^ por lo tanto el punto de partida defini¡ivo para cualquier
tratamiento oclusal. (Fig. 60).
Fig 60' Eic lcrminal dc rotacirin. Sólo puede ser uno, cunndolos cóndilos se encuenir¡¡ en posición de
¡clación cén¡ricn.
CaPítul!: Neurofisiología de la Oclusión 95
¡elación céntrica
Directamente relacionada con el eje de rotación más posterior, existe una posición
rnandibular llamada Relación Céntrica, que se define como la posición mandibular en
¡elación con el macizo craneano en el cual los cóndilos se encuentran en su posición más
Dosterior, superiory mediana. Es una posición no forzada, terminal, reproducible, desde
ia cual se pueden iniciar todos los movimientos excéntricos. Esta posición está dada
básicamente por los ligamentos, músculos y demás estructuras de la articulación témporo-
mandibular, por lo que también se le ha denominado Posición Ligamentosa o Posición
Ivlandibular. (Fig. ól ).
ñg. 61. Relación céntrica: posición condilrr indepcndiente del contacto dent¡¡io.
Durante la celebración del XIV Seminario y primer Congreso de Seminarios Odon-
tológicos Latinoamcricanos (S.O.L.A.), se aprobó una nueva definición de Relación
Céntrica, en la cual se contempla no solamente el aspecto estático sino también dinámico:
<La Relación céntrica es una posición fisiológica tridimensional de centricidad
condilar bilateral y repetible, más superior, posterior y media en su cavidad articular,
estando el eje intercondilar horizontal en su posición terminal posterior y a partir de la
cual se puede iniciar movimientos excéntricos>.
Según Neff (1981) <la relación céntrica es usada como la posición inicial porque es la m¡ís
estable y una de las mrís fáciles de rcproducir. Los cóndilos y las fosas se van continuÍImente
remodelando a través del cambio de denüción temporal a permanente. Esto es un intento de
adaptación a las necesidades específicas de estas denticiones. Cuando es necesario tratar
pacientes con prótesis removibles, los colocamos primero en relación céntrica, ya que esta
es la posición que puede reproducirse en forma más efectivu.
La relación céntrica es una posición funcionat, no forzada, que se presenla en actos de
deglución y masticación. En esta posición es posible localizar el eje de rotación posterior
96 Neurofisiología de Ia Oclusiótt Capítulo 5
o terminal, que permanecerá estacionario hasta una apertura limitada de la mandíbula. Es
la razón por Ia cual se insiste en la reproducibilidad exacta de la posición de relación
céntrica, posición terminal que permite hacer registros y trasladar dicha posición a un
articulador. De todas las posiciones mandibulares, la relación céntrica es la única
reproducible en forma sistemática, y es por Io que ella se considera clave en cualquier
procedimiento odontológico tanto en restauración como en otros campos.
El concepto de relación céntrica, o mejorsu permanencia, hasidocriticado acerbamenre
durante muchos años, basándose estas críticas en tres premisas principales:
I ) No puede ser una relación no forzada, puestoque para conseguirla hay que manipular
la mandibula del paciente y en algunos de ellos esro no es fácil,
2) En muchos casos, cuando un paciente se rehabilita lraciendo coincidir la oclusión
dentaria con la relación céntrica, al cabo de cierto riempo esta coincidencia se pierde y
vuelven a establecerse dos posiciones dif'erentes. (Celenza, 1973).
3) I-a gran mayoría de los pacientes, durante los exámenes rutinarios presentan una
posición habitual de oclusión dentaria o máxima inrercuspidación, que no coincide con
relación céntrica, considerándose, dentro de una Iigereza de procedimientos de examen,
que no presentan patología de ninguna clase. Se asume entonces que esta posición
ndquirida o habitual es la normal en el paciente.
E,n relación con la primera observación, se puede anotar que con los sistemas utilizados
actualmenre, en especial el uso de los espaciadores o calibradorcs (Long, 1973) para
obtener la posición de relación céntrica, todo tipo de manipulación mandibular que
conlleve presión o esfuerzo físico por parie del operador es obsoleto. La gran mayoría de
las técnicas utilizadas hoy en día no requieren fuerza, casi ni contacto de la mano del
operador con la mandíbula del paciente, como se verá más adelante.
Con respecto a la segunda observación, se sabe hoy, sin temora equivocaciones, quc
cuando se presentan esas regresiones, es porque no se localizó la posición corregta
inicialmente. Un poco más adelante se describirán varios sistemas clínicos actualizados
para lograr una conecta posición de relación céntrica mandibular. Finalmente, la tercera
observación tampoco es válida, puesto que la tendencia actual es ser mucho más crfticos
en los exámenes, considerando muchos aspectos que antes se creían normales, como
patológicos o potencialmente patológicos.
como ejemplo clásico de esta situación se puede mencionar las facetas de desgaste, que
cuando son muy grandes, estarán indicando hábitos de bruxomanía perfectamente
establecidos, o muy pequeñas, que indicarán que el problema se inició, existiendo
necesidad entonces de establecer alguna medida ierapéutica para el primer caso o medida
preventiva para el segundo. Dadc que la R. C. ha presentado tanta controversia y existen
tantos estudios para mencionar al respecto; se dedicará un capftulo aparte para tratarla y
entenderla más extensamente.
Neurofsiología de la Oclusión 97
CaPíulo 3
gclusión céntrica u oclusión en relación céntrica
qe ref iere a una posición de intercuspidación de los dientes (mayor número de puntos
¡Jconiacto enrre eilos¡ siempre que ta mandíbula esté en 
posición deRelación C_éntrica.
ior r¿n¿ifot.ntonces estarán en su posición 
más posterior, superior y mediana. (Fig. 62).
Fig. 62. oclusión en rel¡ción.ut,n."Hi,ill1l;ffiffity* en rclación céntric¡ v los dicntes en
No puede existir una posición de oclusión céntrica sin tener en cuenta la ubicación de
tos cO'nOitos mientras qüé sí puede existir una posición de Relación Céntrica sin te ner 
en
cuenta el contacto de dientes.
Deslizamiento en Céntrica
Siarnpr.queelpacientenopresentecoincidenciaentresuoclusióndentar iaysu
relación cénirica, sé determinará undeslizamiento de ta mandíbula al pasardelaRelación
céntrica a la oclusión Dentaria, deslizamiento que en la gran mayoría de los casos
Y(
98 Neurofi.siología cle Ia Oclusiótt
Capltulo g
asumirá una dirección latero-protrusiva, o menos frecuentemente, lateral o protrusivaso¡amenre. También esre desr¡zamienro se ha denominado Destizamiento nii'cnirico, yes causa de patología. se conoce también este fenómeno como Deflexión Mandiburar.
Mucho se ha discutido acerca de si esta f
v no resisren ningún tipó de anátisis .r.r,'#::'::L]j:r;:Io'*'"P''ones 
de la regla
Posición Fisiológica postural Mandibutar
-_Es 
la posición asumida por Ia rnandíbula cuando todos ros músculos mastícadores estánen un tono normal o equi ribrio tónico, y er individuo est¿í en posición erecrr. gri. p"ri.io,puede mantenerse indefinidamente, sin rotigu, p*qr.lrs fibras muscurares se contraen enforma alterna' Por esta ¡azón seconsidera i"r,i,*,1..¿" rl rérmino 
-porr.ioná, 
,rforo, o
"posición de descanso>, refiriéndose m¿s uien altras d. ,eposo; ros múscuros no seencuentran en reposo; ellos están en contraccción de tono permanente, con la salvedad deque tanto los músculos m0tores como ros antagonistas tienen iguar potencial de energía.
Se ha deflnido también como ra posición posturar de ra mandíbura mantenida por rosmúsculos elevadores en contra de ia fuerza de gi*.¿.0. Desde este punto de vista, elmasetero, el prcrigoideo interno y er remporaimantienen la p"ri.iái f"ri*uii. ¡umandíbula y como tal son músculás extensores. 
- '--
,_?::9-r-:, 
punto de v111a ae fa fisiología mandibular, esra posición es muytmportante pues marca er rímite inferior deimovimiento puro de rotación durante raapertura y continuando ra acción de descenso mandiburai, marca er rímite superiordet movimienro de apertura máximo donde se .;;;iill;;;;J'il;iri;",",condilares de rotación y rraslación, tf¡e. O3i. 
-- --
Fig' 63. Posición fisiorógica o posrurar (ros múscuros se cncuentran en equiribrio rónico)
¡spaciolnteroclusal
g el espacio quese encuentra entre las superficies oclusales de los dientes superiores
e inferiores cuando la mandíbula se encuentra en posición fisiológica posrural.
Es llamado también Espacio Libre o Espacio de Inoclusión Fisiológica. (Fig, 6a,r.
Fig. 64. Espacio libre (límite dcl movimienro rotacional del cóndilo).
El valor del espacio libre interoclusal varía de un paciente a otro y se obtiene por la
diferencia entre los valores de la dimensión vertical postural y Ia dimensión vertical
oclusal. La dimensión vertical postural es aquella medida que correlaciona las arcadas
superior e inferior cuando la mandíbula del pacicnte se encuentra en su posición
fisiológica posterior, y se toma con dos puntos ele referencia, uno nasal y otro en el
mentón. La dimensión vertical oclusal es la misma medida cuando el paciente se
encuentra en intercuspidación máxima. El valor es importante en el diagnóstico de las
relaciones máxilo-mandibulares.
El tema de la dimensión vertical será tratado con más detalle en capítulo aparte.
100 Neurofisiología de la Oclusión Capítulo 5
BIBLIOGRAFIA
Adams, s. H. and zander, H. A. <Functional tooth contacts in lateral and centric
Occlussion.> J. Am. Dent. A. Vol. 69. 1964.
Akert, K' and Hummel, P. <Anatomic and Fisiologiedes limbischen systems>. Hoffman-
La Roche, Basel, 1963.
Ballard, C F. <The facial musculature and anomalies dentoalveolar structure)). EuroD.
Orth. . l37. 1951.
Beyron, H. L. <characteristic of functionally optimal occlusion and principlesof occlusal
rehabil itation>. J. Am, Denr. A., vol.48, 1954. .
castaño et al. <Protección anteriop. Tesis de grado, universidad Javeriana, Bogotá,
1981.
celenza F. v. The centric position: replacement and character J. prosthet Dent., 1973.
cigrand, B. J. "Mandibular action: Its influence on the entire system>). Dental cosmos.
Vol. 48. N" 9. 1906,
corbin, K. B. and Harrison. <Function of the mesencephalic root of fifrh cranial nerves>,
J. of Neurophysiology, 1940.
Crispin, B. J, et al. nEffects of occlusal therapy on pantographic reproducibility of
mandibular border movements>. J. of Prost. Dent, Vol.40, N" l, 1978.
Dawson, P. E. Evaluation, Diagnosis and treatmenr of occlusal-problems. The C. V.
Mosby Company,1974.
Dawson, P. E. Problemas Oclusales. Ed, Mundi. Buenos Aires, Argentina, 1977.
De Pietro, A. J. <Movimienro de Bennert>. Dental clinics of North America W, B.
Saunders Phil, Penn, Nov., | 963.
De Pietro, A. J. <Mandibular Phisiology>. In Oral Rehabil iration, Max Korn[eld, Mosby
Co., 1967.
Echeveni, E. et. <El desplazamiento lateral y la pantografía>. Tesis de Grado universidad
Javeriana, Bogotá, 1981.
Echeverri, E. et al. <La pantografía en niños>. Tesis de grado, universidad Javeriana,
Bogotá, 1983.
Frohmann, B. S. <The application of psycotherapy ro dental problems>. Dent. Cosmos,
1931. ,
Granger, E. R. <Centric relationD. J. of Prost. Dent. March, 1952.
Gilboe, D. et al. <centric relation as a treatment position>, J. of the prost. Dent. Vol. 50,
N" 5, Nov. 1983.
Jankelson, et al. <Physiology of the stomatognathic system>. J, Am. Dent, A., 1953.
Johnsrone D. et al. <The feasibility ofpalpating the lateral pterigoid muscle.) J, ofProst.
Dent. Vol. 44 N'3, 1980.
(aúamura, Y. <Neuromuscularmechanisms of Jaw and tongue movement)). The J. of the
Am. Dent. Ass. Vol. 62. N" 5, 1961.
Kawamura, Y. <Recent concepts of the physiology of mastication>. In Staple advances
in oral biology, Vol. l, Academic Press, N. Y., 1964.
Kawamura, Y. <Neurophysiologic background of occlusiou. J, Period, 1967.
Kurth, L. E. <The physiology of mandibular movement related to prosthodontio,. New
York State DentalJournal. Vol. 15. No. 6, 1949.
Kurth, L. E. <Mandibular movements in Mastication>. J. of the Am. Dent. Ass. Vol. 29,
N'15, 1942.
Kahn, A. E. <Unbalanced Occlusion in occlusal rehabilitation>. J. Prost. Dent. Jul-
Agosto, 1964.
Long, J. H. <Locating centric relation with a leaf gauge,r. <J, Prost. Dent. Vol. 29 No 6,
June,1973,
Lucia, V. O. Modern GnatholocialConcepts, Sain Louis, The C. V. Mosby Co., 1961.
Lucia, V. O. <A technic for recording centric relation>. J. Prost. Dent., 1964.
Martínez Ross E. Oclusión. Vicova Ed. México, 1978.
Martínez Ross E. Disfunción témporo-mandibular, Ediciones Monsenate - Bogotá,
r 983.
McHonis, W. H. <Occlusal T. M. J. Dysfunction-Resolution before reconstructionD. J.
of European Academy of Gnatology, 1974.
McHonis, W. H. Oclusal WaxingManual, Menphis Gnathologycal Academy of research
and Education, 1977.
Mclean, D. W. <The physiology'of masti¿ation). J. of the Am. Dent. Ass' Vol. 27 N'2,
1940.
McNamara, J. A. <Neuromuscularand skeletal adaptations to altered orofacial function>.
<Craneot'acial Growth series, the University of Michigan, Ann Arbor, 1972.
Neff, P. A. "Occlusion and function>. Ceorgetown 
Univ. School of Dent., 1975.
Posselt, U. nThe physiology of occlusion and rehabilitation>. D' A. Davis Co., 1962:
Ramfjord, S. P. and Ash, M. M. <Occlusion>, 2 Ed. Saunders, Phil, l97l'
Scharer, P. nOcclusal interferences and mastication. An electromyographic study thesis>.
Rochester. 1965.
102 Neurofisiología de Ia Oclusión Capítulo 5
Scheiner, C. <PantográficD. Roma, 1631. En Sommervogel, C. S. J. Bibliograffas.
Bibliotheque de la compagnie de Jcsus. Tomo vIL Nueva Edición. Bélgica, 1896,
Shillingburg, H. Hobo, s. and whitseu, L. <Fundamentars of fixed prosthodontics>.
Chicago, Quintessence publ. Co., 1978.
Sho¡e, N. A, <occlusal Equilibration and remporomandibular Joint Dysfunction>. J, B.
Lippinconu Co. phit., 1959.
Seminario Odontológico Latinoamericano. Ciudad de México, 1980.
Sencherman, G. et al. <Manual de Neurofisiología de la oclusión>. Tesis de grado, 1975.
U. Javeriana, Bogotá.
Stallard, H. <Oral rehabititation and Occlusion>. University of California, 1972.
Standler, J. P, Caputo, A. A. and Ralph, J. P. <Stress rransfer to the mandible during
anterior guidance and group function at cenrric movcments). J. OfProst, Dcnt., 1979.
Stuart, C, E, <Oral rehabilitatoin and Occlusionr, University of California, l9?2.
Weinberger, B. W. (Orthodontics, and historical review, its origin and evolution>. Vol.
I, St. Louis, The C. V. Mosby Co., 192ó.
williamson, E. H. <Laminographic study of mandibular condyle posirion whenrecording
centric relation>. The J. of prost. Dent, Vol. 39, N" 5, 1978.
Williamson, E. H. et al. <Centric retation: A comparison of muscle determined possition
and operator guidance>. J. Am. of Orth Vol. 77, N" 2, Feb. 1980.
Relación Céntrica,
métodos para conseguirla,
forma de mantenerla
Como se había mencionado en el capítulo anterior, existe una posición mandibular
llamada RelaCión Céntrica, que está directamente relacionada con el eje de rotación
posterior. La Academia Americana de Prótesis (1959) la ha definido como <la posición
mandibular en relación con el macizo craneano en la cual los cóndilos se encuentran en
su posición más superior, posterior y mediana. Es una posición no forzada, terminal,
repioducible, desde la cuat se pueden iniciar todos los movimientos excéntricos.>
Se ha denominado también posición ligamentosa o posición mandibular debido a que
son los músculos, los ligamentos y las articulaciones los que rigcn esta posición,
FORMADEMANTENERLA
Siempre que un paciente trata de ir a relación céntrica, bien sea por sí mismo,
manipuiación de un operador, utilización de algún tipo de plano inclinado o espaciador
intcrpucsto entrc toS dicntes anteriores, lo primero que se efectúa es una acción de
apertura bucal mediana.
Generalmente se había pensado que durante los movimientos de apertura y ciene,
ambos haces del pterigoideo externo se contraían al mismo tiempo normalmente, y su
rclación al disco y al cóndilo era constante. Williamson y colaboradores (1980)' por
medio de estudiOi electromiográltcos han demostrado que el haz superior se relaja en
apertura pero se contrae al ciene. Esto posiciona el disco interarticular contra la
inctinación posterior o ¡sp€cto distal de la eminencia o cóndilo del temporal'Al ciene,
el haz inferior sc relajo y los mrlsculos elevadores' principalmentc el temporal, pueden
asentar el cóntlilo contfs cl disco para conseguir la posición de RelaciÓn Céntrica.
Es importante recordar que en cualquier movimiento de los cóndilos, cuando se alejan
de Ia posición de relación céntrica, el haz inferior del prerigoideo exrerno, inserrado en
el cuello del cóndilo se contrae mientras que el haz superior, insenado en el menisco
interarticular se rclaja. Esto permitirá entonces al disco o menisco acompañar al cóndilo
durante los movimientos excénrricos. (Fig. 65).
Fig. 65 Contracción del haz infcrior del pterigoideo externo püa sacar el cóndilo de relación céntrica
Básicamente dependerá de la cantidad de enfermedad oclusal presenre y de la efecti-
vidad de los sistemas terapéuticos que se utilicen para eliminarladantlo como resultado
un estado estomatognático de neuro-mio-relajación y la consecución de una posición
Neurofsiología de la Oclusión
Fig 66. Conrrrcción del temporal, mascrero y prerigoideo inrerno paro producir
h máxima intcrcuspidación,
conecta de Relación Céntrica. En este tipo de pacientes no es raro gastar semanas, a veces
meses, para lograr el cuadro anterior.
Resumiendo, la posición de relación céntrica no es compatible sino con un estado de
salud completo del sistema masticatorio, que conlleva lógicamente a un estado de neuro-
mio-relajación, en el cualjuegan parte importante los músculos pterigoideos externos por
razón de su clificultad para lograr un estado de relajación completa.
Según Mcneill ( 1985) la posición óprima de la ATM para efectuar una práctica clínica
es aquella en la cual el cóndilo asume una dirección anterior y superior.con su disco
bicóncavo contra la eminencia, posición que denomina como relación céntrica. Mencio-
na además tres condicioncs csenciales para que esta posición se pueda producir:
a) Posición óptima de la unidad cóndilo-disco.
b) Actividad muscular integrada óptima.
c) Máxima estabil idad oclusal.
Menciona además la ley de Sicher (1970) según la cual (en todos los movimientos de
una articulación los huesos articulares se mentienen en un contacto íntimo por la acción
de los músculos que mueven la articulación>. Por esro habla de una posición anatómica
estructural del cóndilo con su disco bicóncavo contra la eminencia en una dirección
anterior y superior. <<ldealmente,la.posición cóndilo-rjisco ocurre con una actividad
muscular integrada, en presencia de una estabilidad oclusal máxima>.
106 Neurofisiología de la Oclusión Capítuto 6
Según Dawson (1985) la Relación céntrica es <la relación de la mandíbura con el
maxilar, cuando los cóndilos están en la posición más superior contra la eminencia,
independientemente de la posición dentaria o dimensión vertical>.
Ampliando esta definición Dawson (1985) comenta que en esa posición más superior,
el complejo cóndilodisco está tamb¡én centrado medialmente, debido a la acción hacia
adentro de los músculos pterigoideos internos. que al relacionarlos con los polos
medianos de los cóndilos van a producir esa tendencia medial.
Mc Horris (1984) por su parte explica que durante la posición de R.C., el complejo
cóndilo-disco está firmemente asentado contra ta inclinación poster¡or fibrosa áe ia
eminencia articular, esta posición ocu¡re como resultado de la contracción de tos
músculos de cierre, dependiendo de tres factores:
l. Los haces inferiores de los músculos pterigoideos externos, que se insertan en el
cóndilo, deben estar completamente relajados en forma bilateral.
2. No puede existir ningún rastro de edema o inflamación a nivel de las ATM.
3. La oclusión o máxima intercuspidación de los dientes no debe interferir con ta
posición condilar, es decir, deberá coincidir con esta posición.
Consecuentemente con estas ideas Mc Honis (1986) define Relación Céntrica como:
<La relación fisiológica de la mandíbula en relación con el maxilar y la base craneal
cuando ambos cóndilos están correctamente relacionados a sus discos articulares y este
complejo disco-cóndilo está estabilizado contra la inclinación posterior de la eminencia
articular de la cavidad glenoidea>.
<Esta relación puede ocunir en dimensiones verticales diferentes de rotación antes de
cualquier movimiento de traslación>. Mc Honis (1989) fija 4 pautas definirivas acerca
de su criterio y observación al respecto:
I . La relación céntrica presenta el complejo cóndilo-disco en una posición asentada que
puede ser registrada.
2. La relación céntrica se considera como una posición bordeante que puede ser
relacionada con el eje transverso mandibular.
3, La relación céntrica es una posición que comúnmente no es coincidente con la
máxima intercuspidación de los dientes.
4, La relación céntrica, cuando es coincidente con la máxima intercuspidación, se
denomina Oclusión en Relación Céntrica. Consecuentemente la Oclusión en
Relación Céntrica tiene que presentar un aneglo de dientes que permita: La máxima
intercuspidación cuando loicóndilos est¡ín ubicados en R.C.
Magaña (1980) por su parte hace la aseveración de que la Relación Céntrica cs una
condición ósea, árticular, neuro-muscular y ligamentosa que debe guardar estricta
relación fisiológica con los dientes. Señala también que la relación céntrica se presenta
por primera vez en la vida del individuo en el momento del nacimiento, cuando el infante
deglute por primera vez para establecer su comunicación con el medio exterior.
METODOS PARA CONSEGUIR LA RELACION CENTRICA
Una vez revisada la bibliografía existente se puede entrar a considerar algunos de los
métodos que han propuesto estos aulores para conseguir dicha posición.
Duranle el transcurso de los años, y desde que la prot'esión organizada fue consciente
de la importancia de las trayectorias mandibulares, se han venido ensayando distintas
técnicas y métodos para lograr estas posiciones e n forma adecuada. Al principio se utilizó
un gran esfuerzo físico por parte del operador para intentar colocar la mandíbula en la
posición más posterior. En otros momentos se habló de la utilización de drogas,
especialmente del tipo ataráxido, para así combinar la fuerza física del operador con poca
resistencia por parte del paciente. Inclusive algunos autores idearon aparatologías
especiales con base en resortes y elásticos potentes, que colocados en la cabeza del
paciente y conectados con su mandíbula, pretendían de nuevo lograr dichas posiciones
mandibulares posteriores.
Actualmente existe una completa reevaluación de estas ideas, y se sabe desde un punto
de vista fisiológico y neurológico que el aspecto tundamental es tratar de combinar un
estado emocional lo más estable posible con un buen estado de relajación muscular.
Solamente consiguiendo estos dos objetivos, se puede pensar en lograr una posición
correcta de Relación Céntrica.
Los sistemas uti l izados actualmente para la consecución de la relación céntrica varían
si se trata de lograr una posición céntrica tentativa, en una etapa inicial de diagnóstico,
para montaje de modelos de estudio o si se requiere conseguir la posición céntrica
definitiva, en el período terapeutico, donde se requiere gran exactitud, teniendo en cuenta
que en dicha posición se efectuará el tratamiento definitivo.
Algunos de los sistemas utilizados son:
l. Técnica de Manipulación de la Mandíbula
Como su nombre lo indica, esta técnica consiste en la manipulación de la mandíbula del
paciente por parte del operador, para llevarla a la posición de céntrica. Es una técnica que
puede dar muy buenos resultados siempre y cuando sea dominada con alta precisión por
el operador.
Se han descrito divcrsos métodos para manipular la mandÍbula a céntrica; básicamente
se pueden dividir en dos: el que utiliza una sola mano y el que utiliza ambas manos.
Para el primer método los pasos a seguir son:
L EI paciente debe estar sentado cómodamente,
2. Se trata de buscar un estado de relajación tanto físico como psicológico o €mocional.
3. Se explicaal pacientcelpr$edimientoque se va a realizarparaobtenersucolaboración.
lDE Neurofisiología de la Oclusíón Capítulo 6
4. El operador debe estar colocado de pie frente al paciente.
6' cuando el operador considere que ra mandíbura ha lregado a ra posición más
posrerior, vaie ciecir cuancio ios cóñriiios están etecruanctb e¡lmo¡m¡nto-m rotación
puro sobre el eje posterior, se procetJe a ra toma de registros, colocando er material
escogido entre los dientes der paciente para rograr ralndentación necesaria.
Fig 67 Tccnic;r de manipuhción unimrnuar * t".:lilfr'" para rr consecución rru ra posición dc reración
La técnica que utiliza ambas manos ha sido descrira por peter Dawson ( | 977), con el
nombre de lvlanipulación Bimanual, (Fig. 6g) enumerándose una seriL de lacrores
indispensables para el éxito del procedimiento:
a) La manipulación debe efectuarse con las dos manos para rener un mayor control.
b) El paciente debe encontrarse en posición supina con el mentón hacia atr¡ís y el cuello
esti rado.
c) La mandíbula no puede ser forzada porque se produciría un estado de tensión en el
pdcienre que impediría su colaboración.
d) La localización del eje posrerior debe hacerse en una posición enrreabierra (sin
contacto dentario) y sin ejercer presión.
Caútui9 ! Neurofisiología de Ia Oclusión 109
Fig. 68 Técnica de manipulación bimanual rjc h mundíbula para la consccución dc lu rclación céntrico,
La técnica se basa en la interrupción del paso de los estímulos propioceptores
responsables del cierre habitual de la mandíbula, y en la introducción de una nueva scrie
de impulsos nerviosos que produzcan una posición más retruida. Esto se puede lograr
evitando que los dientes entren en contacto, ya sea manualmente o con la ayuda de un rollo
de algodón colocado entre los dientes anteriores. Luego, mediante la manipulación de la
mandíbula, efectuando pequeños arcos de ciene, se hará llegar a la posición miís retruida,
Los pasos a seguir en esta técnica comprenden:
l, El pacicnte debe cstar colocado en posición supina con e[ mentón hacia arriba y el
cuello estirado.
2. El operador, estando sentado detrás del paciente, debe mantener t'irmemente la
cabeza de éste entre su caja torácica y su antebrazo, dé manera que al mover la
mandíbula, la cabeza esté frrme.
3. Se colocan cuatro dedos de cada mano sobre el borde inferior de la mandlbula.
asegurándose de que las puntas de los dedos estén en contacto directo con el hueso
mandibular, y los pulgares por encima de la sínfisis mentoneana. Esta colocación de
los dedos permite manipular la mandíbula hacia atrás y aniba sin ejercer presión
sobre los tejidos blandos del cuello, lo que tensionaría al paciente.
4. Se empiezan a efectuar ligeros movimientos de apertura y cierre en tbrma de arco
hasta sentir que la mandíbula rota libremente alrededor del eje condfleo' Estos arcos
de movimiento deben ser cortos (de 2 a 3 mm) para evitar cualquier influencia
muscular que desplace los cóndilos. Igualmente debe evitarse todo contacto dentario
que produciría también una contracción muscular desviante.
ll0 Neurofisiología de la Oclustón Capítulo 6
5. Se debe intenogar en csre momcnto al paciente si hay algún tipo de dolor o
sensibilidad a nivel articular, si el paciente experimenra dolor, quiere decir que el
cóndilo no ha llegado a la posición de céntricay se requiere una mayor relajación del
paciente. Se deben continuar efectuando los movimientos de rotación hasta observar
un desplazamiento mayor hacia el fado sintomático. Para esto se recomienda
observar la relación entre líneas medias superior e inferior. El desplazamiento de la
mandíbula hacia el lado afectado se podrá comprobar observando la variación en
esta relación (la línea media inferior se habrá desplazado hacia el lado afectado).
6. E¡r el nromento en que desaparezca la sintomatología y ta mandÍbula pueda moverse
libremente alrededor del eje condfleo, se ejerce una presión retrusiva con los
pulgares y una presión hacia aniba con los otros dedos colocados en el borde inferior
de la mandíbula.
7. Manteniendo la mandíbula firmemente para que los cóndilos no se salgan de ra
posición alcanzada, se va abriendo y cenando la mandíbula incremenlando el ciene
poco a poco, de milímetro en milímetro hasta que se produzca el primer contacto. No
se debe dejar que la mandÍbula se desvíe del arco que se Ie hace describir. Bra
posición de contacto inicial con los cóndilos en su posición miís posterior es ta
llamadaposición de contacto retruido, por los aurores y sostenedores de esta técnica.
8. Se procede a tomar el registro.
Acájuega un papel importante la práctica y experiencia del operador, y aquellos que
Ia dominan aconsejan en un comienzo la utilización de otros métodos, hasta obtener
la destreza y habilidad necesarias para dominarla.
2. Rollos de algodón
El principio de esta técnica es similar al anterior. Consiste en hacer morder al paciente dos
rollos de algodón colocados entre las arcadas a nivel de premolares y molares (Fig, 69), El
paciente debe ejerccr presión sobe los algodones durante unos 20 minutos o media hora.
Fig. 69. Técnica de los rollos de algodón colocados enta l¡ arcadas para producir la rclajación muscular.
Esto permite intenumpir el propioceptivismo o la transmisión de los impulsos responsa-
bles del cierre habitual evitando los contactos interoclusales. Al retirar los rollos de
"lco<Jón. se ha 
perdi<lo el patrón de cierre muscular habitual, y es posible llevar la
lrÍn¿iUrlo a uni posición más retruida mediante la manipulación' Esta 
técnica tiene el
iniont.ni.n,. de la dit lcultad de controlar la presión 
que ejerce el paciente sobre los
rollos de algodón'
3, Calibradores o EsPaciadores
Fig 70 Calibradorss o E\pilcii¡(lorus
Los pasos ¿t segulr son:
l . E, l pacienteseencuentrasentacloenlasi l laenunaposic iónlomáshor izontal 
posible.
pues esto tacilitará el Proceso.
Se lc dcbe concientizar acerca del procedimiento que se va a realizar'
Se le enseñan las l iíminas y se le hace sentir la dit 'crencia entre contactos dentarios 
y
conti.tcto a través de los espicilrJores. Se le explica que no tlebe protuir la mandíbula
cuanclo se le coloquen las lírminas, y que la presiÚn que ejerza sobre ellas debe ser
rnodcrada,,le rnunera quc cl operadorno Pueda retirarlas' pero sin hacer fuerza excesiva'
2 'Elestar l t l | . ís icoypsicolr ig icodelpacienrer leberáser|omásrelajadoposib|e '
3 'Seenlpiezircolocandounapr imeral i iminayselepidequecierre.(Fig.7|) .Sehace
tleslizar cl cspaciador hucia adelante y luógo haciu atrásl se le interroga sobre 
la
presencia de ulgún c()ntacto en la partc poslerlor'
4.Sihayc()nt i rcrosP()stef iorEsañadaotra|r iminayasísucesivamentehastaquenose
evidencie conlacto cn la parte posterior'
5. Durante la coltrcación de los espnciadores. el opefaclor rlebe estar.controlando
Dermunen(ementeclc ierrcr je|a¡ l r i rndibu|aparaqueestanoasumaunírposic ión
ll2 Neurolisiología de la Oclu,sión Capítulo 6
Fig Tl Túcnica dc los c¡libradorcs para obtcncr la relación cúntric¡ r) Primer crlibr¿dor en posición.
b) Se aumcnto cl númcro dc liíminas hmta quc no crista ningún contacto dentario
protruida unadelasformusdehacerloesprecisamentepedirlealpacientequedeslice
hacia adelante y atrás cada vez que se coloque una nueva lámina.
otros autores recomiendan guiar el cierre de la mantJíbula colocando el dedo en el
Inentón y ejerciendo una ligera presión hacia abajo y atrás a medida que la mandíbula va
ccrrando sobre los espaciadores, es decir, oponiéndose suavemente al cierre. También es
irconsejable controlar la presencia de contactos posteriores con papel de articular o papel
de plata (shim stock), Muchas.veces el paciente no está seguro de la presencia de dichos
coniactos,
6. Desde la iniciación <Je la colocación de los espaciaclores, se debe explicar al paciente
que cualquier tipo de sintomatología, ya sea dolor, presión, tensión o cualquier signo
de molestia o fastidio que se presente a nivel de estructuras blandas de cara, cuello o
espalda, lo haga notar señalando con sus dedos. La presencia de dolor es indicativode
que Ia mandíbula aún no está en céntrica, porque implica que hay una contracc¡ón
muscular atípica. Lo más común es que el paciente señale con su índice la dirección
de las frbras del pterigoideo externo en uno o ambos lados, dependiendo del problerna,
Ca|fnlo 6 Neurofrsiologítt de Ia Oclusión ll3
y es muy frecuente que esta sensación desaparezca después de un tiempo, cuando la
mandíbula se encuentra en posición céntrica.
j. lJntvez que el paciente esté l ibre de sintomatologír, y que ha pasado un tiempo
prudencial sin que aparezcan más contacto¡ posteriores, se puede proceder a la tomu
de los registros interoclusales.
El principio de acción de estos espaciadores es el mismo que en los métodos anteriores.
Lograr una neuro-mio-relajación del sistema Cnático mediante la interrupción de los
mecanismos neuromusculares responsables del cierre habitual de la mandÍbula.
A través de este sistema la m¡ndíbula empieza a ir sola hacia atrás sin necesidad de
manipulación por parte del opcrador, pues los espaciaclores colocados en los dientes
anteriores van a actuar no sólo disminuyenrJo el propioceptivismo, sino también como un
plano inclinado que evita e[ desplazamiento anterior de la mandíbula. Podría decirse que
Dor este motivo constituye uno de los métodos más seguros. sobre todo cuando el operldor
carece de experiencia. Por esta razón es el método mds recomendado actual mente.
Sin embargo huy algunos casos en los que no puede uti l izarse este método, como en el
casode mordidas cruzadas o borde a borde, donde se hacc necesa¡io confeccionar un dcs-
programador anterior en acrflico que permita el desplazlmiento posterior dc la nunrJltulu.
Una vez terminado el procedimiento de tomade registros, ul retirar los espaciatlores, es
importante verif ¡car tlos factt¡res:
a) Sedebehacercenar labocadelpacientemuylentamenteconlaayudadeloperador,
y pedirle que se detengan al sentirel primer contacto dcntario y lo señale.
Este contacto debe anoturse para comparar postcriormente con el montaje
b) Se interroga al paciente sobre la presencia de sensación de presión a nivel de la
articulación. Esto indicará la presencia o no tle fluido inflamatorio en el interior de
la cápsula.
4. Desprogramador de Dientes Anteriores
Fue introducido a la profesión porel doctor Peter Neff( t98 I ), basado en el llamadd <jig
de Luccia> o <plano inclinado de Luccia> (1961), Es un dispositivo acríl ico que se
confecciona directamente en la boca del paciente y que tiene la lbrma de un plano
inclinado (FiS. ?2). El principio de acción es el mismo qúe en los casos anteriores.
Modificar el patrón existente de los estímulos que provienen de los dientes, cambiando
la relación de los cóndilus con la eminencia y la fosa articular. Además produce un
incrementg en la dimensión vertical. Lgs pasos a seguir para su elaboración son:
l. Se prepara acrÍlico de autopolimerización.
2. Se coloca la masa acnlrcs en boca, a nivel de los incisivos centrales superiores, y se
puede sostener en la parte inferior con una espdtula o un bajalengua, para darle la tbrma
de plano inclinado.
Iill{'
ll4 Neurofsiología de la Oclusión Capítulo g
AB
Fig. 72. Desprogramado¡ anrerior. a) Vista laterat. b) Vist¡ fronta,,
3. Se Ie pide al paciente que ciefre hasta que los incisivos centrales inferiores hagan
contacto en la masa acrílica (o sobre la espátula si se está utilizando), pero cuidando
que no vaya a existir ningún contacto posterior, Para esro se debe guiar el ciene de Ia
mandíbula colocando el pulgar de una mano en el me ntón y el pulgar y el índice de la
otra a nivel de los molares superiores de ambos lados, impidiendo así que el paciente
pueda cenar en la partc posterior,
4, lvlientras el material alcanza su polimerización completa, se debe colocar y retirar
alternadamente, cbn el objeto de evitar que la reacción cxotérmica, productó de esa
polimerización, afecie la vitalidad del paquete vasculo-neryioso de los dientes,
5, una vez polimerizado el acrflico, se procede a marcar con lápiz las huellas del contacto
de los dos incisivos centrales inferiores. Todas las otras huellas presentes deben
tesgastarse, de manera que solo los incisivos centrales inferiores hagan contacto con
Fig. 73. Desprogramador ü¡terior (vista palatina). Se muestra la t¡ayectoria que debe ¡ccorrcr el incisivo
central inferior contra la caro p¡latina del desprogramado¡ duranrc las excu¡siones lateral y protrusiva de la
m¡ndíbula.
Collulo ty Neurofsiología de Ia Oclusión ll5
el desprogramador, Esto con el objeto de darle la mayor libertad de desplazamiento a
la mandíbula, tanto en scntido transversal como en sentido anteroposterior. (Fig. 73).
6. Se desgastan los excesos hasa dejar una superficie completamente plana en la pale
posterior que permita no solo el deslizamiento posterior de la mandíbula, sino también
que proporcione una superficie para los deslizamientos excéntricos.
?. Ss coloca en boca y se controla con papel de articular, contactos en céntrica y
deslizamientos excéntricos. En estas trayectorias solo hacen contacto los dos centrales
inferiores'
El tiempo que se va a utilizar este desprogramador varía según el caso a tratar y el
criterio del operador. Los registros interoclusales para montaje de modelos de estudio
oueden tomarse el mismo día de su confección, después de que el paciente ha mordido
rl d.rprogtamudor por un tiempo prudencial, o puede dejarse por varios días para uso
ngcturno, en caso de patología articular donde producirán resultados a corto plazo
mediante la eliminación del espasmo muscular y el dolor causado por la hiperactividad
de determinados grupos de músculos. La forma dc acción de estos aparatos, cuando existe
enfermedad oclusal, será estudiada más en detalle en el capítulo conespcndiente a
Patología Articular.
5.Placas Neuro-Mio-Relajantes o Reposicionadoras Mandibulares
Se tratarán en capítulo aparte.
6.Temporales Planos
Es un métodoque se utiliza en pacientes que van a ser rehabilitados, Consiste en aplanar
las superficies oclusales de las temporalizaciones posteriores para permitir que la
mandíbula se desplace hacia atrás. Para que este método funcione, es necesario que se
haya logrado previamente una guía o ayuda anterior que evite el desplazamiento anterior
de ta mandíbula. No es un método muy recomendado pues en ocasiones requiere el uso
prolongado de dichOs temporales que conlleva a efectos adversos especialmente en
relación con el periodonto,
7. Ajuste Oclusal
Aunque sc explicarán en detalle las técnicas del ajuste oclusal en capítulo aparte, es
importante mencionarlo acá como uno de los métodos para conseguir relación céntrica;
de gran efectividad en algunos casos, requiere destreza y precisión por parte del operador
para realizarlo co¡Tectamente.
Consta de dos pasos fundamentales:
L La consecución del acoplami€nto anterior'
2. El tallado selectivo para eliminar los contactos prematuros'que se presentan tanto en
céntrica como en excéntricas,
Forma de mantener la relación céntrica
una vez conseguida la céntrica en un paciente, lo importante para la salud del sistema
es mantenerla. La única forma de hacerlo es logrando una máxima estabilidad mandibula¡.
La estabilidad mandibular depende de dos factores fundamenrales:
a) Guía anterior, guía incisiva o ayuda anterior.
consiste en el acoplamiento de los dientes anteriores y consta de una sobremordida
horizontal (sobrepaso de los incisivos superiores sobre los inferiores en el plano
horizontal) y una sobremordidá vertical (sobrepaso de los incisivos superiores sobre
los inferiores en el plano vertical) necesarias para producir las desoclusiones
durante los movimientos excéntricos de la mandibula.
b) Paradores de cierre y estabilizador: Contactos a, b y c.
Son los tipos de contacto que deben establecerse en los dientes posteriores cuando
la mandíbula se encuentra en Relación Céntrica y se efectúa la máxima
i nterc uspidación.
Como su nombre to indica, Ios paradores de ciene o manlenedores detienen el cierre
mandibular y los estabil izadores danla estabil idad a la mandíbula una vez efectuado el
ciene. Los contactos A, B y C son los responsables de la estabil idad de la mandíbula en
sentido iransversal.
La colocación exacta y función de estos contactos se estudiará en detalle en el capítulo
correspondiente a morfología, bajo el subtítulo de contactos interoclusales.
La consecución de estos dos factores es lo que se ha denominado Oclusión Orgánica
u Oclusión Mutuamente Protegida, en la cual los dientes posteriores protegen a los
anteriores en la posición de Relación Céntrica, mientras que en excéntricas los anteriores
protegen a los posteriores. Es decir, se obtiene la estabilidad mandibular necesaria para
mantener la salud de todo el sistema masticatorio.
OCLUSION EN RELACION CENTRICA
+
, ACOPLEANTERIOR
ü
ESTABILIDAD MANDIBULAR
CaP[tulo 6 Neurofisiología de la Oclusión ll7
BIBLIOGRAFIA
Adams, S. H. and Zander, H. A. nFunctional tooth contacts in lateral and in centric
Occlusiono. J. Am. Dent. A. Vol. 69, 1964.
Akert, K. and Hummel, P. <Anatomic and fisiologiedes limbischen system)). Hoffman-
La Roche, Basel, 1963.
Ballard, C. F. .The facial musculature and anomalies dentoalveolar structureD. EuroD.
Orth. ,137, 1951.
Beyron, H. L. "Characteristic offunctionally optimal occlusion and principles ofocclusal
rehabil itationo. J. Am. Dent. A., Vol.48, 1954.
Castaño et al. <Protección anterior>. Tesis de grado, Universidad Javeriana, Bogotá,
1981.
Celenza Frank. <The teory and clinical management of centric position. Centric Relation
and Centric Relation Occlusion>. The Intemational Journal ol Periodontics ond
Restorative Dentistry. N" 6, 63-86, 1984.
Cigrand, B. J, <Mandibular action: Its intluence on the entire system)), Dental Cosmos.
Vol .48, N" 9, 1906.
Conclusiones XIV Seminario y primer <Congreso de Seminarios Odontológicos Lati-
noamericanos>> (S.P.L.A.), I 980.
Corbin, K. B. and Hanison. *Function of the mesencephalic root of fifth cranial nerves>,
J. of Neurophysiology, 1940.
Crispin, B. J. et al. <Effects of occlusal therapy on pantographic reproducibility of
mandibular border movementsD. J. of Prost. Dent. Vol. 40, N" I, 1978,
Dawson, P. E. Evaluation, Diagnosis and treatment of occlusal pmblems. The C. V.
Mosby Company,1974.
Dawson Peter, <Optimon TMJ condyle position in clinical pr4cticeD. The Intemational.
Journal of Periodontics and Restorative Dentistry, N" 3, I l-32, 1985,
Dawson, P. E. Problemas oclusales. Ed. Mundi. Buenos Aires, Argentina, 19'17.
De Pietro, A. J. <Movimiento de Bennett>. Dental clinics of North America W. B.
Saunders Phil, Penn, Nov., 1963,
De Pietro, A. J. "Mandibular Phisiology>. In Oral Rehabilitation, Max Kornfeld. Mosby
Co., 1967.
Echeveni, E. et al. <El desplazamiento lateral y la pantografía>. Tesis de grado Univer-
sidad Javeriana, Bogotá, 1981.
Echeverri, E. et al. <La pantognfía en niños>, Tesis de grado Universidad Javeriana,
Bogotá,19E3.
Frohmann, B. S. <The application of psycotherapy to dental problemso. Dent. Cosmos,
193 t .
))
llt Nwotiiologla de ln Oclusión Capltulo 6
(jrrrngcr, E. I l. <Centric Relation>. J. of prost. Denr. March, 1952.
Gilboc, D. ct ul. <centric relation as a treatment position>. J. of rhe prost, Dent. Vol. 50,
N" 5, Nov., 1983,
Gilboc Dennis, <Posterior condylar displacement: proslhetic therapy>. J. p. D. vol. 49,
N" 4, 549-53, t983.
Junkelson, et al, <Physiology of the stomatognathic sysrem), J. Am. De nt. A., 1953.
Johnsrone, D. ct al. <The feasibility ofpalpating rhe lateral pterigoid muscle>. J. ofprost.
l)cnl, Vol,44, N" 3, 1980,
Kewllnrur[, Y. <Neuromuscular mechanisms of Jaw and tongue Moveme nt>. The J. of the
Arn, Dc¡lt, Ass, Vol, 62. N" 5. 1961.
Knwrutruru, Y. <Rccent concepls of the physiology of mastication>. In staple advances
Itr oral biology, Vol, l, Academic Press, N. y., 1964.
Kownrnurn, Y. <Neurophysiologic backgrownd of occlusion>. J. priod,, 1967.
Kurlh, L. E. <The physiology of mandibular movement related to prosthodontio. New
York State Dental Journal. Vol. 15, N" 6. 1949.
Kurth, L. E. <Mandibular movements in Masrication>. J. of rhe Am. Dent. Ass. vol. 29.
N" t5, t942.
Kuhn, A. E. "Unbalanced Occlusion in occlusal rehabilitation>. J. prost. Dent. Jul-
Agosto, 1964.
l.ong, J, H. <Locating centric relation with a leaf gauge>. <J. prost. Dent. Vol.29, N" 6,
Junc, 1973.
l,uci¡, V, O, Modern Gnatholocial concepts, Saint Louis, The C. V. Mosby Co., 1961.
Luclo, V, O, <A technic for recording centric relation>. J. prost. Dent., 1964.
Mnrlfnez ross E. Oclusión. Vicova Ed. México, 1978.
Mortlnez Ross E. Disfunción iémporo-mandibular, Ediciones Monsenate Bogotá, 19g3.
McHonis H, William. <Centric relation: Defined, The Joumal of Gnathology>. Vol. 5,
N0 1,5.21, tgg6,
McHonis, w, H. <oclusal r.M.J. Dysfunction - Resolution before reconstruction>>, J. of
European Academy of Gnatology, 1974.
McHorris, w, H. oclusal waxing manual, Menphis Gnatologycar Academy of research
and Education. 1977. \
McHonis, W. H. <The conyle Disc Dilemo.Il¡ e Ji)urnalof Gnatologyyol.3, N" 1,3-¡6,
| 9E4,
McLean, D,W. <Thephysiology ofmasricarion>, J. of theAm. Dent.Ass. Vol.27, N"2, I940.
ysl.¡amara, J. A. nNeuromuscular and skeletal adaptations to altered orofacial functiono.
<Craneofacial Growth series, the University of Michiganr, Ann Arbor, 1972.
Mc Neill Ch. The optimum temporomandibular joint condile position in clinical practice.
The lnt. Journal of Period, and Res¡, Denl. Vol. 5, 185.
Menel Charles. <The optimum temporomandibular 
joint condyle position in clinical
pñlctice). The intenvl Jountal of Periodontics and Restorative Dentistry. Yol, 6,
1985.
Neff, P. A. <Occlusion and function>. Georgetown Univ. School of Dent., Washington,
D.c. ,1975.
posselt, U. <The physiology of occlusion and rehabilitation)). D. A. Davis Co., 1962.
Ramüord, S. P. and Ash, M. M. oocclusiono, 2 Ed' Saunders, Phil ' I97l '
Scharer, P. <Occlusal interferences and mastication. An electromyographic study thesis>,
Rochester,1965.
Scheiner, C. <Pantográfica>. Roma, 163L En Sommervogel, C' S. J. Bibliografías.
Bibliotheque de la Compagnie de Jesús. Tomo VII, Nueva Edición, Bélgica, 189ó.
Shil l ingburg, H. Hobo, S. and Whitsett, L. <Fundamentals of t ixed prosthodontics>
Chicago, Quintessence Publ, Co., 1978.
Shore, N. A. <Occlusal Equilibration and Temporomandibular Joint Dysfunction>. J. B,
Lippincott Co. Phil., 1959.
Seminario Odontológico Latinoamericano. Ciudad de México, 1980.
Sencherman, G. et al. <Manual de Neurofisiología de la Oclusión>' Tesis de grado, 1975'
Universidad Javeriana, Bogotá.
Sicher, H. Oral anatomy.7 Ed. Saint Louis, Missouri, C. V. Mosby, 1980.
Stallard, H. "Oral rehabilitation 
and Occlusion>. University of California, 1972'
Standler, J. P. Caputo, A, A. and Ralph, J. P. <Stress transfer to the mandible during
anterior guidance and group function at centric movements)' J' of Prost. Dent.. l 979.
Stuart, C, E. <Oral rehabilitation and occlusionu, University of California, 1972.
Weinberger, B. W. northodontics, and historical review, its origin and evolution>. Vol.
l, St. Louis. The C. V. Mosby Co., 1926.
, Will iamson. E. H. <Laminographic study of mandibular condyle position when
recording centric relation>. The J. of Prost. Dent. Vol. 39, N" 5, 1978.
Williamson, E. H. et al. <Centric relation: A comparison of muscle determined
possition and operator guidance>. J, Am. of Orth. Vol. 77, N" 2, Feb. 1980.
Posiciones y
excursiones excéntricas
iciados por el grupo gnatológico de Cal.i fornia
rs de trazados pantográficos con el obieto de
o solamente la dimensión de tiempó, sino
ü¡e las cuales se efe¡túan los movímienros
la pantografía en relación con el ajuste de
Neurofsiologla de Ia Oclusión
i ii,, Uovltuln¡rTos IrE APERTUM y CTERRE
.'ii se ha mencionado anteriormente que los mov¡mientos de los cónditos pueden ser de
"ry"ill]^":.* l:_1l1,1qiff. "side 
en tos aspectos diagnósticos, y es por esro que hoy
s6 pr€senta :l: 
ten 
:n:¡a 
ma¡cada en todos los campos de Ia odonrologia para páfundi_
lrftfiAS en esle caPltulo.
Fig.74. Movimienro de apnura y cierrc:
... A: Rotación pura sobre cl ejc te¡min¡l de rotación quc gcnerr el cspacio
libro ante¡ior. B. Sc inicio cl desplazomiento o tr¡slación del cóndilo pura conunuaf
la apertura. El ccnt¡o rotacional t¡mbién v¡ o cambia¡ su oosición.
il dos ripos:RotaciónyTrastación. se habíadichotambién que taroración pued..i..ruuo.
-, por sí soJa 
^1ientr,a.s 
que la traslación siempre va acompañada de un componente
j:: rotacional. Ahora bren, estos son los movimientos que se prcsentan en los aitos de
i' ¡perura y ciene-dg.la mandíbula. Al iniciarse la apertura, desie la posición de Relación
:.céntrica, los cóndilos ejecutuán un movimiento puro de rotación. La rotación es
ii simplemente el movimjenro de un cuerpo alrededor dé un eje, en esre caso el eje ierminal
I de rotación, y cuando los cóndilos se encuentran en su poii.ión más posterior, superior
. 
y rud?T:.lrja.rotación pura se prod.ug¡ hasta que ri mandíbura tiega a ra'fosicion
'" postural Írsrologlca que-va a generar el llamado espacio libre. Hasla este momento se
mantrene et eJe terminal de ¡otación y el hecho de que exista una separación entre las
superficies oclusales e incisales de los dientes se explica porque la mandíbula va lrazando
segmentos de círculo en relación con el centro de rotación del cóñdilo, que van
. aumentando en sentido postero-anterior, determinando que el valor del ,rpu.lo iibr. .n
' la parte anterior sea tres veces mayor que er varor de I mismo en la pane posierior. Es muy
: importante tenerlo en cuenta cuando se trate lo ref'erente a contactos prematuros,
,,1
122 Neurolisiología de la Octusión Capítulo 7
En el cierre, los cóndilos siguen su recorrido a la inversa y se dirigen hacia arriís, aniba
y afuera hasta Ia posición fisiológica postural, y luego roran hasra llegar a la relación
céntrica,
MOVIMIENTOS DE TMBAJO Y NO TMBAJO
cuando partiendo de una posición céntrica ra mandíbula se desliza hacia el lado
derecho, se encuentra que el cóndilo del mismo lado, dependiendo de su configuración
y la posición de su centro de rotación, puede dar lugar a un movimiento rotacio-nal puro
o combinado con un ligero desplaeamiento lateral. Este cóndilo se denomina cónd¡lo
rotacional o cóndilo de Trabajo. En realidad los aurores nunca han esrado muv
convencidos de la posibilidad de existencia de un movimiento rotacional puro del cóndiló
del lado de trabajo. Ellos creen que sistemáticamente esta rotación tiene que estar
acompañada por algún componente de desplazamiento lateral.
A.su vez el cóndilo izquierdo se va a desplazar en una dirección hacia adelante, abajo
y adentro, trazando un segmento de órbita, por lo que se ha denominado cónrtito de
Orbitación o Cóndilo de Traslación o Cóndilo de no Trabajo.
TRABAJO NO TRABAJO
Fig 75, Movimiento de trabajo y no rrabajo.
Los movimientos que ejecutantstos cóndilos se han denominado a su vezMovimiento
de Trabajo y Movimiento de no Trabajo respeciivamente. (Fig. 75). Este movimiento
denominado deNo Trabajo es el que tradicionalmente se ha conocido como (Movimien-
to de Balanza>. sin embargo se ha cambiado esta terminologfa por no existir una fuente
semántica apropiada que justifique su uso,
Capítulo 7
Como estos movimientos se
desplazamiento lateral de todo
¡f ovimiento de Transtrusión.
Neurofisiología de Ia Oclusión y23
El cóndilo de rotación muy pocas veces efectúa un movimiento rotacional puro como
ya se ha mencionado; generalmente se produce un movimiento combinado de romción
v lateralidad que puede tener componentes hacia aniba, abajo, atrás, adelante o en
cualquierotra dirección. Este desplazamiento lateral o combinado del cóndilo de rotación
es lo que se hadenominadoMoyimiento de Bennett, Laterotrusión o Side Shift. (Fig. 76).
Durante los primeros 4 mm. de movimiento anterior del cóndilo de traslación se produce
la mayor cantidadde desplazamiento lateral en elcóndilo de rotación. Este desplazamien-
to lateral puede presentane de dos formas diferentes: una forma suave que va aumentando
en intensidad a medida que avanza el movimiento sin ninguna alteración brusca que es
el Movimiento de Bennett Progresivo, o aquel movimiento que se inicia con un brinco
brusco, para continuar luego el movimiento progresivo, que es el de nominado Movimien.
tode Bennett Inmediato. Este movimiento inmediato en casi la totalidad de los casos está
asociado a estados patológicos de disfunción mandibular.
Arriba
t
ü
Abajo
efectúan conjuntamente hacia un mismo lado, este
el cuerpo de la mandíbula es lo que se ha llamado
t
ü
Adelante
Fig. 76, Posibles dircccioncs del cóndilo de ¡otación durante el movimiento de lateralidad.
124 Neurofisiología de la Oclusión Capítulo 7
Existen varias teorías acerca de la forma como las estructuras anatómicas determinan
la cantidad de Benne(. Algunos autores consideran que este movimiento es el resultado
de tensión en los ligamentos de la cápsula articular del cóndilo de rotación. Otros los
consideran como resultado de patrones estrictamente musculares. Al tiempo que el
pterigoideo externo se contrae en el lado de traslación para llevar este cóndilo hacia la
| ínea media, el cóndilo de rotación se mueve hacia afuera hasta que la tensión en la cápsula
articular termina. El Bennett tiende a aumentar en relación con el grado de mutilación o
deterioro que presente la oclusión. Las personas jóvenes con buena oclusión muestran
poco o ningún Bennet inmediato.
A medida que se pierden dientes posteriores, y los remanentes se inclinan mesialmente
(especialmente los segundos molares), algunas cúspides se convierten en factores
desencadenantes de problemas oclusales y se puede iniciar un bruxismo al introducir
palancas desfavorables que hacen que los músculos ejerzan fuerzas indebidas en la
articulación témporo-mandibular, produciendo de tal forma tensión a nivel de las
cápsulas articulares. En un buen número de casos el Bennett inmediato se va a presentar
en conjunto con un contacto en el lado de no trabajo, considerado como el contacto más
patológico. Por esta razón el movimiento de Bennett inmediato está siendo considerado
como un movimiento patológico que tiende a tlesaparecer a medida que se va solucionan-
do el estado de patosis del paciente, como se ha podido comprobar a partir de experimen-
los realizatlos con pantografía.
Fig 77 Movimiento de mediotrusión: las flechas;1":';;,1".,:tf..tón hacia abajo, adelante, y adentro del
Refiriéndose al movimiento de Bennett, Shore (1959) considera que en los movimien'
tos laterales de la mandíbula se desanollan patrones musculares asimétricos en cada lado.
En el lado de balanza (lado de no trabajo), el pterigoideo externo se contrae y simultánea-
mente los elevadores del mismo lado se contraen ligeramente para prevenir que la
mandÍbula descienda. En el otro'lado las partes retractoras contralaterales de los músculos
CaPrul! J Neurofsiologla de Ia Oclusión 125
elevadores mantienen el cóndilo en una relativa posición fija para prevenir el movimienro
anterior. Sin embargo el cóndilo rota y se desplaza medialmente y esta es la base del
¡ovimiento de Bennett que se sucede a través de la fosa glenoidea en sentido medio lateral.
El cóndilo de orbitación por su parte va a realizar un movimiento que se ha denominado
Mediotrusión, porque se dirige hacia la lfuea media (Fig, 7?). Entonces, Ios dos
componentes de ese movimiento de transtrusión van a ser la laterotrusión y la mediotrusión
que, como se dijo anteriormente, son de gran importancia puesto que es allí donde se va
a detectar la gran mayoría de contactos del lado de no trabajo que son los más deletéreos
y más destructores desde el punto de vista periodontal.
Los movimientos laterales derecho e izquierdo de la mandíbula, cuando se realizan
hasta lograr un contacto dentario superior e inferior, producen lo que se ha llamado
Movimiento de Lateralidad Intrabordeante, que es un movimiento muy corto, de unos
/ mm. partiendo de Relación Céntrica. Se le ha denominado también Movimiento
fisiológico y se considera degran importancia porque es en esta área donde se ubican los
movimientos fisiológicos.
A) scñara ra dirccción dcr cónr," r.t"lli; ?itTlTiT i'H$.*. ros caninos se hacen cargo dc ta
desoclusión B) Señal¡ el contacto en caninos micntras los poseriores desocluyen.
Igualmente pucde presentane patologfa, especialmente loque se relaciona con bruxismo
o rechinamiento de los dientes. Cuando el movimiento de lateralidad va más allá de este
límite, de manera que los dientes inferiores sobrepasan a los superiores, se producirá lo
que se denomina Movimiento de Lateralidad Límite, Bordeante o Extremo.
Las posiciones de contacto dentario que asumen las arcadas al realizar estos movimien-
tos de lateralidad intrabordeantes se han denominado Posición de Trab4io y Posición de
No Trabajo, para los lados de trabajo y no trabajo rcspectivamente. Se ha discutido
A
B
126 Neurofsiología de Ia Oclusión Capírulo.¡
mucho cuáles son los contactos que en realidad deben presentarse en dichas posiciones
y se han presentado tantas soluciones como escuelas de oclusión existen. La mayoría de
ellas están de acuerdo en que en el lado de no trabajo no debe existir normalmente ningún
contacto, en tanto que en el lado de trabajo, el ideal es que sólo haya contacto entre los
caninos. Es lo que se ha llamado Desoclusión canina, que se estudiará en detalle más
adelante. (Fig. 78).
Vale la pena mencionar que Desoclusión significa no contacto. El término Desoclusión
canina está mal utilizado ya que quiere significar precisamente el deslizamiento, siempre
en contacto, del canino inferior sobre la concavidad palatina del canino superior, para
producir la desoclusión de los dientes posteriores. El término corecto sería entonces
Funslón canina. cabe recordar nuevamente que los contactos en el lado de no trabajo se
consideran los más deletéreos, y a ellos se asocia gran parte de la sintomatología presente
a nivel del sistema gnático.
Fig 79. Movimiento Protrusivo: l¡s cóndilos se dirigeo hacio ade¡ante y obajo. Los dicntes antcrions
asusrn los coolactos
MOVIMIENTOS DE PROTRUSION Y RETRUSION
Se denomina Movimiento de Protrusión al movimiento que realiza la mandíbula
cuando los cóndilos se deslizan desde la posición de relación céntrica hacia adelante y
abajo hasta encontrar un contacto dentarió anterior de borde a borde. (Fig. 79). En este
momento se producirá el Movimiento Protrusivo Intrabordeante, obteniéndose la
Posición de Protnsión. En dicha posición, los bordes incisivos de Ios dientes superioru
e inferiores se encuentran en contacto, y no debe existir normalmente ningún contacto en
la parte posterior.
El movimiento de protrusión pudde continuar, y los dientes inferiores van a sobrepasar
a los superiores, produciéndose el Movimiento Protnsivo Exlremo.
cuando los cóndilos realizan el reconido inveno hasta volver a relación céntrica, se
denomina movimiento de retrusión,
por lo general el movimiento de protrusión no se da como movimiento puro. Lo más
Fnmún es encontrar que se combina con un movimiento lateral, por lo que se habla de
frovimientorrotrusivotateral oMovimiento 
Anterolateral, oLateroprotrusivo'
|. La posrción inicial que cónesponde a la relación céntrica'
2. Los tipos de movimientos: rotación y traslación'
3. La dirección de los movimientos y el plano en el cual ellos 
se realizan' (horizontal'
-' 
irontul o sagital). Esto es impofante porque cada cúspide o superficie oclusal 
tiene
planos variables.
4. El grado de movimiento y su relación con las superficies oclusales, 
(La mayoría de los
' 
lno-uirirntot mandibulares se producen con grados de apertura mínimos).
J. El significado clínico de estos movimientos (que varía de un individuo 
a otro).
MOVINIIENTOS LIMITE Y POSICIONES DE LA MANDIBULA
nCclsrnluos EN RELAcIoN coN Los PLANoS DE RoTACIoN
Losmovimientosyposic ionesdelamandíbulahansidoregistradosparasuestudioen
formas diagramáticas con respecto a los tres planos o ejes de rotación 
de los cóndilos'
EB
Fig.80.A)BicuspoidedcPossc| t (d iagfamaorigina|) .B)E|diagramaexpl icaendetal lc latrayector iade[
incisivo inferio¡ en presencia dc ¡nterfcincias ociusales y en auscncia 
dc ellas' cs decir, cuando coinciden la
OD y lo RC y cuando no coincidcn (árca superior dcl bicuspoidc 
dc Possclt) '-=
128 Neurofisiología de Ia Oclusión Capltulo 7
En relación con el Plano sagital, posselt diseñó una figura masiva que asume la forma
de un bicúspide y que se ha denorninado <Bicúspoide de posselt>r dondé se puede registrar
la trayectoria del punto incisivo al efectuane los movimientos y posicionei mandib-ulares
desde un punto de visra sagital. (Fig. 80).
RC Representa la posición de relación céntrica.
OD Es la oclusión dentaría.
La trayectoria RC-OD representa el deslizamiento en céntrica.
Desde la posición de RC, los cóndilos pueden ejecutarun movimienro rotacional puro hasta
llegara Ia posición terminalde bisagra (B) quees laposición límite hastadonde eleje terminal
de rotación (C) permanece estacionario. Este movimiento (Rc.B) se ha denominado
<Movimie ntode BisagraTerminal>, que generaeldenominado <Espacio Libre Interoclusal>¡.
si la mandÍbula continúa el movimiento de apertura hasta el punto E (apertura
Máxima), el eje de rotación cambiará su localización en sentido deicendente'y estará
ubicado aproximadamente en el punto D, ligeramente por detrás del agujero áentario
inferior, y el cóndilo ejecurará un movimienro de traslación hacia abájó y adelanre,
combinado con el.movimiento de rotación.
P representa la protrusión máxima.
La trayectoria P-oD representa el reconido de ra mandíbula desde la máxima
intercuspidación hasta la protrusión total, cuando los dientes permanecen en contacto, y
la forma que tome este trayecto dependerá de las relaciones oclusales de los dientes en
ambos arcos.
El punto F vendría a representar la posición l'isiológica postural (cuando Ia RC y la oD
no coinciden).
con respecto al Plano Horizontal, los movimientos lfmite y posiciones del punro
incisivo se pueden registrar en otra figura diagramada por Gysi, Ilamada Arco Góiico o
P
Fig.8l. Arco gótico.o.rr¡zo de Gysi
(ver erplicación cn el texro).
a
,-43:-
--)t- 
,' - ,
r- /a
.._f
Truo de Gysi. En este plano se registran los movimientos límite de lateralidad y
protrusión' (Fie.8l)'
El punto RC conesponde a la relación céntrica, llamada también la Punta de Flecha en
el Plano de Gysi, y el punto OD corresponde a la oclusión dentaria,
Fig. 82. Registro de los movimientos ma¡dibulo¡es en un plono frontol.
Cuando el maxilar se mueve en excursiones laterales, ya sea al lado derecho o izquierdo
de la arcada, el punto incisivo registra la línea RCI o RC-D. I y D conesponden a las
posiciones de lateralidad máximas derecha e izquierda o posiciones límite de lateralidad.
A partir de D o I, la mandíbula se puede mover hacia adelante y hacia la línea media hasta
el punto Pque conesponde al movimiento límite de protrusión. La posición borde a borde
vendría a registrarse en el punto B,
La superficie M (zona rayada) conesponde aproximadamente a la región de actuación
durante las etapas iniciales de Ia masticación y se extrende hasta el contacto del borde
incisivo. La superficie M (negra) conesponde aproximadamente a la región de actuación
durante las últimas etapas de la masticación.
El movimiento de lateralidad en el plano horizontal puede presentar un componente de
retrusión o de protrusión o simplemente puede presentarse el movimiento lateral puro
(aunque es muy raro).
En el Plano Frontal, el cóndilo que gira puéde moverse |ateralmente o hacia afuera,
lateralmente y hacia arriba o lateralmente y hacia abajo'
Aunque la mayoría de los movimientos se describan mejor en los planos sagital y
horizontal, en el ptano frontal se registran en forma clara la función masticatoria y el
bruxismo. [.os patrones de movimiento en el planO frontal tienen muchas variaciones
dependiendo del üpo de relación oclusal. En sujetos con movimientos no resttingidos, el
registro del reconido del punto incisivo del maxilar inferior en el planofrontal, durante
el ciclo masticatorio, toma la forma de un óvalo amplio y uniforme. (Fig. 82)'
l3ll Neurofisiología de la Oclusión Copítulo 7
BIBLIOGRAFIA
Adams, S. H. and Zander, H, A. uFunctional toorh contacrs in lateral and in centric
occlusionD. J. Am. Dent. A. Vol.69, 1964.
Akert, K. and Hummel, P. (Anatomic and Fisiologiedes limbischen sysrems>. Hoffman- La
Roche. Basel. 1963.
Ballard, c. F. nThe facial musculalure and anomalies dentoalveolarstructure), Europ. orth,,
¡37, r95r,
Bennett, N. G. A contribution to the study of the movements of the mandible. proc. Roy soc.
Med, London. Vol. l. Odonto Section.
Beyron, H. L. nCharacteristic offunctionally optimal occlusion and principles ofocclusal
rehabil itation". J. Am. Dent. A., Vol.48, 1954.
Castaño et al. uProtección anterior>. Tesis de grado, Universidad Javeriana, Bogotá, 198 |.
ligr¡nd, B. J. "lvlandibular action: Its influence on the entire system>. Dental cosmos, vol.
48, N" 9, 1906.
Corbin, K. B. and Hanison. nFuncrion ofthe mesencephalic root offifth cranial nerves>, J.
of Neurophysiology, 1940.
Crispin, B. J. et al. <Effects ofocclusal therapy on panrographic reproducibiliry ofmandibula¡
border movements>. J. of Prost. Dent. Vol. 40, N" I , I 978.
Dawson, P. E, Evaluation, Diagnosis and treatment of occlusal problems. TheC, V. Mosby
company,1974.
Dawson, P. E, Problemas oclusales, Ed. Mundi. Buenos Aires, Argentina 1977.
De Pietro, A. J. <<Movimiento de Be nnetb¡. Dentalclinics of North AmericaW. B. Saunders
Phil, Penn, Nov., 1963.
De Pietro, A. J. "MandibularPhisiology>. In OralRehabilitation Max Kornfeld.Mosby Co.,
t967.
Echeveni, E. et al. <Eldesplazamiento lateraly la pantografía>. Tesis de grado Universidad
Javeriana, Bogotá, 1 98 1 .
Echeveni, E. etal. <<Lapantografíaen niños>. Tesis de grado, UniversidadJaveriana, Bogotá,
r983.
Frohmann, B. S. <The application ofpsycorherapy todental problems. Dent. cosmos, I 93 l.
Granger, E. R. <Centric relationu.fiof Prost. Dent. March, 1952.
Gilboe, D. et al. <Centric relation as a treatment position>. J. of the Prost. Dcnt. Vol.50, No.5,
Nov.1983,
Gysi, A, Beitrag Zum artikulations problem Berlin, 1908.
Cafítulo 1 Neurofisiología de Ia Oclusión l3l
Jankelson, et al. <Physiology of the stomatognathic system>. J. Am. Denr. A., 1953,
Johnstone, D. et al, "The feasibility of palpating the lateral pterigoid muscle>. J. of prost.
Dent. Vol.44, N" 3, 1980.
Kawamura, Y. <Neuromuscular mechanims of Jaw and tonque movement>, The J. of the
Am. Dent. Ass., Vol.62, No. 5, 1961.
Kawamura, Y. <Recent concepts of the physiology of mastication>. In Staple advances
in oral biology, Vol. l, Academic press, N. Y., 1964.
Kawamura, Y. "Neurophysiologic backgrownd of occlusion>. J, Period., I967.
Kurth, L. E. <The physiology of mandibular movement related to prosthodontia)), New
York State Dental Journal. Vol. I5, N" 6, 1949.
Kurth, L. E. <Manbidular movements in Mastication>. J. of the Am. Dent. Ass. Vol. 29,
N" 15, 1942.
Kahan A. E. <Unbalanced occlusion in occlusal rehabilitation>. J Prost. Dent. Jul-
Agosto, 1964.
Long, J. H. <Locating centric relation with a leaf gague>, J. Prost. Dent. Vol. 29, N" 6,
June,1973.
Lucia, V. O. Modern Gnatholocial concepts, Saint Louis, The C. V. Mosby Co., 1961.
Lucia, V. O. <A technic for recording centric relation>. J. Prost. Dent., 1964.
Martínez Ross E. Oclusión. Vicova. Ed. México, 1978,
Martínez Ross E. Disfunción témporo-mandibular, Ediciones Monsenate Bogotá, 1983.
McHonis, W. H. <Oclusal T. M. I. Dysfunction - Resolution before reconstructionD. J.
of European Academy of Gnatology, 1974.
McHonis, W. H. Oclusal waxing manual, Menphis Gnathologycal Academy of research
and Education, 1977.
Mclean, D. W. "The Physiology of mastication>. J. of the Am. Dent. 
Ass. Vol, 27, N'2,
r 940.
McNamara, J. A. <Neuromuscular and skeletal adaptations to altered orofacial function>,
Craneofacial Growth series, the University of Michigan, Ann Arbor, 1972.
Neff, P. A. <Occlusion and function>. Georgetown Univ. School of Dent., 1975.
Poseelt, U. <The physiology of occlusion and rehabil itation>, D. A. Davis Co., 1962'
Ramfjord, S. P. antl Ash, M, M. <Occlusion'r, 2 Ed Saunders, Phil, 1971.
Scharer. P. <Occlusul intcrfcrcnr:cs und nt¡sticotion, An elcctromyographic study thesis>,
Rochcslcr. l9(r5.
132 Neurofsiología de la Oclusión Capítulo 7
scieiner, c. <Pantográfica)), Roma, 1631. En sommer vogel, c. S. J. Bibliografías.
Bibliorheque de Ia compagnie de Jesús. Tomo VIL Nuevi Edición. Bélgica, ig9e.
shillingnburg, H, Hobo, S. and whirseu, L, <Fundamenrars of fixed prosthodontics>.
Chicago, Quinressence publ. Co,, 197g.
Jhore, N' A. nocclusal Equilibration and remporomandibular Joint Dysf'unction>. J. B.
Lippincou Co, Phil., 1959.
Seminario Odontológico Latinoamericano. Ciudad de México. 19g0.
sencherman, G. er al. <Manual de Neurosifiologfa de la oclusión>. Tesis de grado, 1975,
Universidad Javeriana, Bogotá.
Stallard, H. <oral Rehabilitation and occrusion>. universiry of california, 1972.
Standle¡, J' P. caputo, A. A. and Ralph, J. p. <Srress rransfer ro the mandibre during
anterior guidance and group function at centric movements>. J. ofprost. Dent. l9?9.
stuart, c. E. <oral Rehabil itation and occlusion>. universiry of California. 1972.
Weinberger. B. W. uOrthodontics, and historical review, its origin and evolution>. Vol.
l, St. Louis. The C. V, Mosby Co., 1926.
wil l iomson, E. H. <Laminographic study of mandibular condyte position when recording
ccntric relation>. The J. of Prost., Dent. Vol. 39, N" S, l9Zg.
williamson, E. H, er al. <centric relation: A comparison of muscle determined possition
and operator guidance>. J. Am. ofOrth. Vol. 77, N" 2, Feb. 19g0.
Placas o Férulas Oclusales
oclusales hechas en vulcanita'
tt*, ,rurofitrorotto Ot ,o Or,utr,n ,or.,r,o,
En este texto se tratarán excrusivamente ras pracas en céntrica debido a que, segúncriterio de los autores, estas referencias resurtan ser ras más funcionares desdl ei puntode vista clínico. Los autores no-c-onsideran que er uso de ptacos protruriva, ¡urtiñq* ro,riesgos que se pueden coner,.Mc Honis (iggg) menciona ra tendencia de fibrosis delmúsculo pterigoideo externo at permanecer contraídos permanentemente por períodos de6 semanas, o la posiblidadde creación de tejido fibroso en er espacio retrodiscar debidoa que éste tiende a llenarse de sangre cuando la cabeza condilar se mantiene hacia adelantepor prolongado tiempo. También shelhas y coraboradores (19g9) r,un,nrn.ioiu¿o r^necrosis avasculares en estos casos,
Las placas en céntrica, de acuerdo con ros contactos que se hagan sobre eilas y deacuerdo.asu función, se pueden dividirenpracas reposicionaior., opiu.*n,rntene¿oras.
Si bien los pasos que se siguen para su confección son diferentes una vez terminadas, raplaca que se obtiene es la misma. En ra.praca reposicionadora se deben cumfiir.i"n",
:::f:nlg:ll lrecisemente 
reposicionar la mandíbula en céntrica un,r, i, propor_c¡onar tos contactos que permitan mantenef esta posjción.
La placa reposicionadora se utiriza en ra etapa de resorución de los problemas ocrusaresy la placa mantenedora se utiriza en ras faies finares cuando ya está posicionada ramandíbula, Por esta razón puede confeccionarse en una sola cita.
_ Las 
placas se pueden confeccionar en acrflico o combinando acetatos con acríricos.Recubre las superficies oclusares de premorares y morares superiores y ras..r., p.tutin.,de los dientes anteriores' De esta forma intemrmie el propioceptivismo proou.ia'olo, to,contactos inreroclusales habituares y actúa.oro piunó incrlnado, permitieioo que ramandíbula se posicione en céntrica.
. 
Las placas deben proveer una superficie ocrusar idear para ras cúspides de soporteinferiores y una superficie,desoclusiva ideal para toi ¡or¿es incisales de los anterioresinferiores durante los movimientos excénrricos.
_ 
se confeccionan por ro general en er maxirar superior porque resurtan más cómodaspara el paciente, la retención-es mejor, evita ra ¡nitacion dó rarengua y.n.uro, o"pacientes muy sensibles se re pueáe dar forma á. h.rru¿uru, rolur'ru--ná.. .uriimperceprible.
Las placas, asÍ como cuarquier dispositivo que se corcque inteiocrusarmente, produceaumento de dimensión'verticar, Hasta hace,iocos años, er aumento en ra DimensiónVerticat en u n pacie nte se consi deraba d, ;r;;;;;f ;;;' ;;ü, #;,"ir#, .r,"
CaPltulo t Neurofisiología de Ia Oclusión l3S
rendía a producir episodios bruxísticos. (Vcr capítulo de Dimensión Vertical). Sin
embargo las placas siempre y cuando sean hechas teniendo en cuenta los límites
Íisiológicos del paciente, en vez de producir disturbios, I'avorecen la normalización de
problemas musculares. Nakamura y colaboradores ( I 988) al hablar sobre los efectos de
ios cambios en la dimensión vertical, comparándolos con la actividad muscular y
refiriéndose concretamente a las placas, dicen: <Las guardas o artefactos oclusales
oucden ser útiles en el tratamiento de Pacientes con síndrome doloroso-disfuncional
miofacial. Los resultados de esie estudio indican que existe una posibilidad muy fuerte
de que las placas oclusales puedan obtener una Relajación muscular al disminuir la
actividad dó los músculos de ciene mandibular, como resultado del aumento de la
longitud musculao>'
Las rclaciones entre longitud de la fibra muscular y habilidad para generar fuerza han
sido estudiadas por varios investigadores, algUnos específicamente en maseteros y
Fmporales humanos (Manns et al, 1988, Manns y Spleng, 1977, Manns et al, 1979,
Manns y Miralles, 1986) y todos conoboran lo exPuesto anteriormente.
Las funciones de las placas neuro-mio-relajantes se han enumerado así:
l) Eliminar espasmos musculares que dificultan la obtención de un registro de relación
céntrica preciso, necesario para el montaje de modelos de estudio, para casos de ajuste
oclusal o restauración.
2) Aliviar los síntomas del síndrome disfuncional de la articulación témporo-mandibular,
que será descrito m¡ís adelante, e inducir relajación muscular.
3) Proteger los dientes de los desgastes excesivos producidos por los episodios de
Bruxismo que se exacerban en épocas de tensión emocional. Esto es de particular
importancia en dientes afectados periodonmlmente'
4) Ayudar en el diagnóstico difere ncial con otras alteraciones que simulan el síndrome
disfuncional de la articulación témporo-mandibular
5) Colaborar para un mejor éxito en tratamientos de Ortodoncia. Periodoncia o Cirugía
Ortognótica.
ó) Proporcionar una mayor exactitud en el procedimiento de toma de registros
pantográficos y estereográfi cos.
La confección de estas placas incluye los siguientes pasos:
L se toma una impresión superior y se hace el vaciado respectivo en yeso piedra, para
obtener un modelo.
2. Se marca con lápiz en el modelo la extensión que tendrá la placa.
Por lo general esta recubre las superficies oclusales de molares y premolareS, exten-
diéndose I o 2 mm. hacia la cara vestibular para permitirsu retención, y en la parte anterior
se extiende hasta el borde incisal de los incisivos y caninos, o también puede extenderse
hacia vestibular si se requicrc mayor retención. (f lg. 83)'
136 Neurofsiglogia de ta Oclusión
Fig, g3, plam reposicionadora: extensjón sobre el modelo.
3, Se toma una lámina dr
ar vacfo. 
--"'-- ' :aceratoyseconfeccionarapracamedianreunaparatodesucción
; ;:;:H;oJ:::.''t""0" 
ra rínea marcada previamenre con ¡ápiz sobre er modero.
6. Se retira y se hacen r
; ; *.5;*::' 
:'"':"i::ffi ::il:H::i: :i''ff :'"1 
pa I a ti n a v en I as s upern ci es
¡5¡11i1' N,'iiü;ffi:,íff ::ff :llii ;ll:1']:'J': 
iTite un desprogramador,
completo o también durrnte unu, 3 d-;ñ;:. ffi:iot; 
*i, tt boca durinte un dra
' :Lff,?:'il:fi,il:i:f,.^r,la hacer.et rebaseposrerior. (Fig. 86). Elpacíenre ya se
:ll"..;l*i:1,*lljj.,#11ffi ,?Llf ü::il.,[ffilnlllii1,":,i:,"m*:
Capfiulo I
Fro E4. Placa reposicionadora: primera vetapa: Tope acrítico ante¡ior donde
¡nc¡srvos cenrales inferiorcs.
se señalan Ios conlactos de los
Fig. 85 Placa rcposicionidora. Scgu¡da etapa: tope de canino r canin
los seis dientes a¡teriores int"¡or*]l 
donde se señ¡ren ros conracros de
i^r¡,^. l¡
138 Neurofisiología de Ia Oclusió¡t Capltulo g
10. se retira la placa y se marcan los contactos de los vértices de las cúspides de sopone
inferiores. se desgastan los excesos, de manera que quede una superficie plana dbnde
sólo contactan las cúspides vestibulares inf'eriores.
I l. Se coloca nuevamente en boca y se rectifican los contactos en céntrica (cúspides de
soporte inf'erior) y las desoclusiones excéntricas (función de caninos en lateralidades
e incisivos en protrusiva). Si existe alguna interferenci¡ debe ser removida en esre
momento.
l2.Se procede al pulimento final, cuidando que no se vayan a desgastar los contactos
logrados.
Es importante mencíonar que una vez realizado el rebase posterior de la placa, se
suspende toda posibilidad de que la mandfbula vaya a una posición más superior. puede
ir más atrás por la superficie plana posterior, pero no más hacia aniba.
Si se sospecha que la mandÍbula aún puede asumir una posición más superior, se debe
proceder a disminuir los contactos posteriores, lo cual debe hace¡se en los controles
postenores.
Como se mencionó anteriormente existen infinidad de técnicas para la elaboración de
Ias placas. Algunos autores recomiendan hacerlas en el labbratorio, sobre modelos
montados en un articulador. otros utilizan acrflico de termocurado y otros la confeccio-
nan en boca, en una sola cita, colocando primero los segmentos posteriorcs, La técnica
que aquí se ha enunciado tiene la ventaja de lograr la máxima relajación posible antes de
colocar los rebases posteriores, permitiendo que el cóndilo asuma su máxima superiori-
dad dentro de la cavidad glenoidea,
Es importante tener en cuenta que para mayor comodidad del paciente, sobre todo en
aquellos casos donde la placa debe usarse tanto de día como de noche, se debe
confeccionar con el menor espesor posible, es decir, se trata de ¡ncrementar al mínimo
posible la dimensión vertical.
La diferenciación entre placas reposicionadoras y mantenedoras no es arbitraria y tiene
su fundamento científico sustentado ampliamente en la literatura ex¡stente. De acuerdo
con Kawazoe (19E0) y Dawson (1977) el uso de placas ayuda a eliminar contacros o
interferencias oclusales, obteniendo una relación armónica entre oclusión, articulaciones
témporo'mandibulares y el sistema neuro-muscular. Tal vez los tres músculos más
importantes en estc sistemancuro-muscular, son los temporales, maseteros y pterigoideos
internos, especialmente si se tiene en cuenta que los episodios de apretamiento o
rechinamiento de los dientes se efecqian a expensas de los dos últimos. De acuerdo con
las investigacionesde williamson (1980)durante el ascenso mandibular, antes del primer
contacto de dientes posteriores, el músculo más activo es el temporal; una vez se producc
ese primer contacto de posteriores, (premolares y/o molares) los maseteros y pterigoideos
internos aumentan sustancialmente su actividad.
CaPítulo 8
Neurofisiología de la Octusión 139
En investigaciones efectuadas en pacientes normales, Wood 
y Colaboradores (1982)'
rrles Meyei y col. (1985), y Miralles y col. 
(1987) demostraron que durante el
l"rutumi.nfo táximo sobre el sector posteriorde una placa maxilar completa' sc aumentó
iiiotio..nt. la acrividad del masetero, comparándolo 
con el mismo apretamiento stn
placa'
por orra parte hay varios autores, Moini et al (19E0), Cox y col' (1983) y Manns et al
f tqgslqu.i¡anOembsrradounadisminución significativade 
la actividad electromiográfica
ul urot uno placa de contacto anterior solamente'
En un esrudio hecho por ITO y colaboradores (1986)basándose en 
la tecnología del
Replicador Gnático de Lundeen y colaboradores 
(1982), comPararon 5 clases diferentes
ar'ptuaor oclusales y encontraron que morder Sobre una 
placa con contacto anterior
inilur.n,., t'ue el sistema más efeciivo para lograr la mayor superioridad 
del cóndilo'
Finalmente,se podría agregar lo investigado por el grupo de Manns 
y colaboradores
tlglSl so¡re el papel quejuegan los dientes anteriores 
durante la etapa reposicionadora,
i i ,uoi .onrrituye uno cle los principios básicos de l¡ Oclusión Orgínica 
o mutuamente
p,oregioa,yquemencionaquel-osdientesanter iores,apesardesusdesventajas
"r.áiir^ 
y anatómicas, protegen a los dienres posreriores, en movimienros y posiciones
,ir¿ntriror. lu.xplicación se b-asa en el hecho de que los ntecano-receptores 
periodontales
áe los rJientes anieriores, con una gran densiclacl y un factor desencadenante 
(punto
io,iliol r..ono-sensirivo bajo, ejercen 
una mayor reatroalimentación inhibitoria del
lontroi reflejo, sobre la *ugnituO Ot la fuerza de ciene, desanollada 
por los músculos
elevadores. Ésto podría.*pÍc* los menores valores de la tuerza máxima de 
ciene que
se han regislradoprecisamente a nivel de estos dientes antcriores'
Igualmente las investigaciones de Will iamson y col' (1980) sobre acoplamiento 
de
die"ntes anteriores utitizandoplacas, conoboran la importancia de lograrestas desoclusiones
idrol* o r*prnsas de los diintes anteriores. Williamson y col. 
( 1980) demuestran cómo
al perderse el contacto entre premolares y molares en los movimicntos excéntriqgs
disminuye considerablemente ü actividad electromiográfica de los músculos masetero
y pterigóideo interno (ver capítulo de dientes anteriores)'
Las placas reposicionadoras y mantenedoras pueden utilizarse por períodos 
variables
de tiempo depindiendo de cada caso particular. La placa reposicionadora, una 
vez
finalizaáa y si el paciente está realmente in céntrica y libre de sintomatología, sirve 
como
placa mantenedora'
La placa mantenedora puede utilizarse de por vida en aquellos casos de 
pacientes con
bruxomanía crónica noctufna, siempre y cuando se controle en forma 
permanente.
Igualmente la placa noctura pemanente. puetle usarse para casos de pacientes 
que
áqr¡.*" trah;iento de restaúración p.ro no pueden realizarlo en forma inmediata. 
De
.rü for*o se previenen desgastes mayores y epr-sodios de sintomatología articular
y/o muscular hasta que sea posible restaurar definit ivamente'
140 Neurofisiología de Ia Oclusión Capítulo t
BIBLIOGMFIA
Cox, P., Rothwell, P. and Duxbury. A.: (The masseteric silenr period followig experimental
bruxism in subjecrs wearing acrylic anterior bire planes>. J. oral Rehab. I o:s I -ss, tgt¡.
Dawson, P.: .Evaluación, diagnóstico y tratiimienro de problemas oclusales>. Ed. Mundi,
Buenos Aires, S.A.l.C. y F. a59 páginas, 1977.
Freesmeyer, W. and Manns, A.: <.fi¡¡uss experimenteller Okklusionsstorungen auf die
elektromyographische Aktivitat der Elevatoren,. Deursche Zahnarstl iche Zeitschrift.
40:875-800, 1985.
Ito T, Cibbs C. H., Marguelles-Bonnet R., Lupkiewicz S. M., young H. M., Lundeen H. C.,
and Mahan P' E' <Loadingon the temoromandibularjoints with five occlusalconditions>.
J, Prosthet. Den. 56:478, 1986.
Kawazoe, Y. et al: <Effect of occlusal splints on the electromyographic activities of masseter
musclesduring maximumclenching in patients with myofascialpaindysfunction syndrome>.
J. Prosthet. Den. 43:578-580. 1980.
l.r¡ntJecn, H, c., Gibbs C. H.: <Advances in occrusion>. posgraduate Handbook series. vol.
l4 John whighr. PSG. Inc. Bosron, Brisrol, London, 19g2,
Manns, A, Miralles R,, Valdivia L, y García E. <The Influence of variable and Fixed vertical
DimensionontheMaximal Funct ional Bi teForce>.J.of GnathologyVol.T,N" 1,1988.
Manns, A, and Spreng, M,: EMG Ampl i tude and frecuency at d i f ferent muscular
elongat ions under constanr mast icarorv force of EMG Act iv i tv>. Acra phvsiol .
Lat i n oa m. 27 :259 .1977 .
Manns, A., Mirrales, R. and Palazzi, C.: <EMG., bite force and elongation of the masserer
muscle under isometric contractions and variation ofverrical dimension>. J. Prosthet, Den.
42:674,1979.
Manns, A and Miralles. R.: <Anterior temporalis muscle: relation between muscular activity
and variation of verrical dimension>. J. ofGnathology 5:109. l9gó.
Manns, A., Mirralles, R. yCumsille, F.: <lnfluenceof verticaldimension on masseter muscle
electromyogrpahic activity in patients wirh mandibular dysfunction>. J. prosth, Dent.
53:243-247 . 1985.
Mirrales. R., Manns. A., and Pasini, ch. "lnfluence of different centric Functions on theelectromyographic activity of elevator muscle>, Journal of craniomandibular practice,
19E7.
Moini, M. Mc call, w. and Mohl, N.: <Jaw muscle silenr periods; the effect of acrylic
splints>. J. Den. Res.59: ó83-686, 1980.
Nakamura,T.,lnoveT,lshigakis,y MaruyamaT. <The EffecrofvirticalDimension change
on Mandibular Movements and Muscle Activity>. The International Journal of
prosthodontics- Vol. I N"3. 1988.
Schellehag, K, P., y Wikes, C. H. <Temporomandibular joint Inflamation: Comparison
of MR Fast Scanning with Tl- andT2- Weighred ImagingTechniques>. AJNR l0: 599-
J94 May/Junc 1989.
Weinberger, B. W. <Orthodontics and historical review, its origin and evolution>. Vol.
I St. Louis, The C. V. Mosby Co. 1926. \
Williamson, E. H. et al. <Centric Relation: A comparison of muscle determined postition
and operator guidance>. J. Am. ofOrth. Vol. 77 No. 2 - February 1980.
Wood, W. and Tobias, A. <Electromyographic response to alteration of tooth contacts on
occlusal splints during maximal clenching>. J. Prosthet. Den, 394-396, 1986.
Funciones del
Sistema Gnático
Los movimientos mandibulares tienen como propósito contribuir a las funciones
orgánicas del ser humano: succión, masticación, deglución, fonación y respiración. De
éstas, l¡ respiración, la succión y la deglución son innatas y la masticación y el lenguaje
son aprendidos.
I\{ASTICACION
La masticación es una f'unción condicionada, aprendidn y automítica de la manoibula.
Los patrones para los rnovimientos masticatorios se desarrollan en la época de erupción
de los dientes primarios. Tan pronfo como hacen erupción los dientes incisivos, el niño
empieza a adquirir el sentido de la posición que requerirá la mandíbula para conseguir el
contacto entre dientes superiores e inferiores. Los primeros movimientos son mal
coordinados, de manera similar a los movimientos iniciales de Ia marcha. Posteriormente
se establecen patrones reflejos condicionados, guiados por los propioneceptorcs de la
membrana periodontal y de la articulación témporo-mandibular, así como también de la
lengua y mucosas, los cuales van siendo modificados a medida que los dientes van
erupcionando, hasta conseguir el máxirno de funcionalidad y eticiencia.
Los patrones para los movimientos mandibulares y de la lengua, en el proceso de la
masticación, están entonces en estrecha relación con la oclusión dentaria y por lo tanto
la masticación no puede ser considerada simplemente como una cadena de reflejos, sino
que constituye una actividad neuromuscularcompleja, basada en reflejos condicionados,
Se ha presentado mucha controversia en relación a cuáles son los patrones de
movimiento y los contactos que sé presentan durante la masticación. Anteriormente se
pensaba que el único movimiento de la mandíbula utilizado durante la masticación era
el rnovimiento de apertura y ciene. Hoy en día se ha comprobado que el ser humano
mastica con movimienlos combinados que pueden incluir el movimiento lateral derecho,
lateral izquierdo, protrusivo y de apertura y ciene. Es de anotar también que a medida que
CaPítulo 9 Neurofisiología de Ia Oclusión 143
se logra una apertura máxima, los movimie ntos horizontales, en e I acto de la masticación,
se hacen más pequeños. Con alimentos blandos, puede faltar el desplazamiento lateral de
la rnandíbula, en tanto que los alimentos duros, que requ¡eren mayor presión, dan lugar
forzosamente a la transtrusión. (Salzman, 1947).
Muchos investigadores han concluido, a través de estudios clínicos y electromiográficos,
que la masticación bilateral alternada (movimientos de lateralidad derecho e izquierdo)
ss necesaria para la estimulación de las estructuras de soporte, estabilidad de la oclusión
e higieneoral (Autoclisis) (Jankelson, Hoffman y Hendron, 1953). Han observado
además que siempre que se provee a un paciente de una buena rehabilitación oclusal, se
produce un funcionamiento bilateral alternado durante la masticación. Los patrones de
masticación unilaterales o protrusivos son generalmente resultado de una acomodación
de la mandÍbula debida a la presencia de interferencias oclusales.
Con respecto a los contactos oclusales, algunos autores consideran, con base en
esfudios hechos con cinefluoroscopia, que durante la masticación se producen pocos o
casi ningún contacto oclusal, pero que éstos, sí se producen durante la deglución, Sin
embargo, estudios miís recientes que utilizan la telemetría oclusal (radiotransmisores)
(Adams y Zander I 964) ocircuitos eléctricos (Anderson, I 956) aplicados a incrustaciones,
han demostrado que se producen contactos oclusales regulares durante la masticación,
cuya duración depende del tipo de alimento, asf como también de las caracterfsticas
individuales de cada sujeto. Durante la lase de Ia masticación, con grandes partículas de
alimento entre las superficies oclusales, habrá pocos contactos entre ellas. La frecuencia
de contactos oclusales va aumentando a medida que el alimento va siendo triturado en
pedazos más pequeños (Posselt, 1962).
Como ya se ha visto anteriormente, los movimientos de la mandÍbula durante la
masticación son ocasionados por los músculos. Intervienen también, además de los
músculos masticator¡os, los músculos dc cabeza y cuello, los labios, carrillos y lengua.
Se ha comprobado que las glándulas parótida y submaxilar entran en acción por la tensión
de los músculos maseteros, los cuales estimulan las glándulas mediante una actividad de
presión. La masticación unilateral producirá en consicuencia un aumento en el desanollo
de las glándulas salivares del lado activo, mientras que en el lado opuesto se producirá
una reabsorción y hasta atrofia (Cigrand, 1906).
De las funciones del sistema gáatico, la masticación es la que menos se emplea (más
o menos una hora diaria). Este hecho la excluye en cierta medida de ser un factor
etiológico importante de la maloclusión.
ETAPAS DE LA MASTICACION
Se han descrito tres etapas en el proceso de la masticación: l. Incisión, 2. Corte y
trituración de las partfculas grandes y 3. Molimiento final y preparación para la deglución.
l. Incisión. La masticación se inicia con Ia incisión dc un trgzo de alimento, para lo cual
la mandíbula realiza un movimiento de apenura preparatorio, cuya extensión depende
144 Neurof.riología de Ia Oclusíón Ca¡tirulo I
del tamaño del alimento por incidir. Bte movimiento se produce por la contracción de
los plerigoideos externos, infrahioideos y grupo de los digástricos, y se produce
cuando el alimento es llevado a la boca con las manos. Si los pterigoitleos ext¿rnos se
contraen simultáneamente, el movimiento tendrá un componente protrusivo puro. Si
se contraen desigualmente, el movimiento tendrá un componente protrusivo lateral.
Cuando el alimento es llevado a la boca con tenedor, los incisivos cortan el alimento
que es colocado en posición con ayuda de la lengua. Para estos movimientos de
aprehensión es necesaria la sobrernordida vertical; poresta misma razón, en condiciones
normales, el movimiento se verific¡ combinando una apertura con un movimiento
protrusivo, con el objeto de permitir la desoclusión. Como los incisivos inferiores son
más pequeños y más cortantes que sus antagonistas, atraviesan el bocado con doble
profundidad (Lucia, l96l ).
2. Corte y lrituración. A esta etapa se le considera como la masticación propiamente
dicha, Una vez que la partícula de alimento ha sido incidida, el acto de la masticación
continúa preparando este alimento para ser triturado. El bolo se lleva adentro de la
cavidad bucal por la acción de los labios, canil los y lengua hacia los premolares, los
cuales debirJo a la forma especial de su anatomía, cortarán el alimento en partículas miís
pequeñas. Este movimiento, en una dentición normal, se realiza combinando un
ntovimiento de apertura con una rotación lateral, para permitir la desoclusión. Es aquí
donde sc comprueba una vez más la importancia de las caras oclusales de los dientes,
en este caso, de las crestas marginales, que cortan el alimento evitando el
empaquetamiento en los espacios interproximales. Por esta razón los dientes con
desgaste o erosión deben considerarse como entidatles patológicas. (McLcan, 1940).
Esta etapa consta de varios golpes o ciclos en los cuales la mandíbula, partiendo de la
posición de oclusión céntrica, ejecuta automáticamente movimientos masticatorios
bilaterales en los cuales las cúspides superiores e int'eriores hacen contacto del lado
hacia el cual se desplace.
3. Molimiento Final. Después de varios ciclos masticatorios en la región de premolares,
el bolo llega a la región de molares, donde se efectuará un molimiento final por medio
de ciclos similares a los descritos anteriormente, hasta producirse la deglución.
DEGLUCION
Es una función basada en reflejos primarios incondicionados que se presenta desde el
nacimiento al igual que la respiración y la succión.
La deglución y la respiración se establecen de manera coordinada tempranamente,
puesto que no es posible respirar y deglutir al mismo tiempo. Para que pueda producirse
la deglución, es necesario que la vía aérea a través de la boca se ciene, ya sea por los labios
o por los bordes y punta de la lengua.
La posición de la mandíbula en la deglución coincide con la relación céntrica, siempre
y cuando no existan interferencias oclusales que lo impidan. La relación céntrica
comienza como un reflejo de deglución al nacimiento; durante el período de desanollo
y crecimiento^, se trans.tbrma en un patrón ne uromuscular constante de movimiento para
íyudar en Ia función de deglución (Naylor en Martínez Ross, lgl8).
La deglución se realiza en rres erapas: l. Etapa bucal. 2. Etapa faríngea y 3. Erapa
esofágica. La primera etapa es voluntaria y las otras dos son involuntarias.
En et estuclio de la oclusión interesa especilimente la erapa bucal, por el papel quejuega
la lengua. Esta etapa comprende la colocación del líquido o del alimenro masticado enrre
la lengua, los dientes anteriores y el paládar; a continuación, la lengua empuja el bolo
hacia atrás contra el paladar y hacia el interior de Ia faringe, la cual se abre por delante del
bolo. El paladar blando se eleva y se ciena la comunicación con la cavidad nasal; la
rnandíbula se estabiliza en posición posterior, los dientes se mantienen en oclusión y Ia
respiración se detiene mientras pasa el bolo. Luego se relaja el paladar, desciende la
laringe, se abre la glotis. se mueve la lengua hacia adelanre y la mandíbula se mueve a la
posición de reposo, reanudándose la respiración. La deglución en el ser humano es rápida,
y el bolo alcanza el exrremo superior del esófago un segundo después de la iniciación del
acto de la deglución.
Straub y otros investigadores (1960) han reportado que cada persona ejecuta el acto dc
la deglución aproximadamente dos veces por minuto cuando está consciente y unu vez
cuando estl inconsciente.
otros experimentos han demostrado que en posición postural verticar la persona
deglute 40 veces por hora y en posición horizontal lo hace 28 veces por hora. (posselt,
1962). Existen variaciones individuales, pero sí es un hecho que durante el sueño
disminuye considerablemente el número de degluciones. (Mclean, 1940). Orros
investigadores han reportado que Ia fuerza ejercida durante el acro intermitente de la
deglución va¡ía de 1.5 a 6.0 libras de presión l/5 ó l/10 de segundo, lo que significa un
patrón de prcsión, de 3.000 a I 2.000 libras de fuerza en un período de 24 horas, ejercidas
en alguna parte de la cavidad oral.
si se toma en cuenta entonces el número de veces que una persona ejecuta el acto de
la deglución en 24 horas, la fuerza empleada para ello y el hecho de que los dientes deben
entrar en oclusión al deglutir, es consecuente pensar que el daño ocasionado por una
degluciónanormal debe ser consider-ado de gran importancia en cuanto a oclusión se
refiere.
La deglución normal se caracteriza porque la punta de la lengua presiona contra las
arrugas palatinas por detrás de los dientes anter¡ores superiores. La parte media de Ia
lengua está levantada y hace contacto con el paladar duro y la parte posterior tiene una
angulación de 45 grados con respecto a la pared faríngea (Fig. 87).
Simultáneamente con la acción de la lengua en el acto de la deglución, los músculos
buccinadores y maseteros ejercen una fueza lateral contra la dentición. Los maxilares
están en posición de relación céntrica y los labios están unidos. El músculo orbicularis
oris ejerce una fuerza en sentido anteroposterior contra los incisivos superiores (Straub,
le60). (Fig. 88).
146 Neurofi.siología de Ia Oclusión Capítulo 9
Fig. 87. Deglución Normal.
En condiciones normates, la fuerza de la lengua durante la deglución se ejerce
fundamentalmente contra el paladar duro, el cual está diseñado especialmente para
contrarrestar esta presión c0ntinua ejercida por la lengua, produciéndose poca o ninguna
presión contra los dientes anteriores.
La deglución atípica puede ptesentar dos tipos de Patrones que son los más comunes:
a) Deglución con interposición de la lengua.
b) Deglución con interposición labial.
supenores
Músculo
constrictor
superior ->
Fibras
Tubérculo
laringeo +
Músculo_,
conslrictor
superior
Fibras inf.
al labio sup
Músculo
bsccinador
' Buccinador
Fuerzas de
los labios i
Fibras sup, al
labio inferior
Fuerzas
de la
lengua
LenguaRafé
Plerigoideo
mandibular
v,
Fig. 88 Complejo musculr de fuezas en scntido loteral y anteroposterior durante la deglución.
It
lj
l
l
En la deglución con interposición de Ia lengua, los dientes no entran en conracro y ra
lengua se aloja entre los incisivos o e ntre los premolares y molares. La interposición de
la lengua en la parte frontal o lateral conduce a la mordida abierta anterior o posterior.
La deglución con interposición labial se produce generalmente en los casos con
sobremordida exagerada donde el labio inferior se interpone entre los incisivos en el
rnomento de deglutir.
Existe gran controversia respecto al origen de estos hábitos. Algunos autores consideran
que son las anomalías óseas, de carácter genético las que producen los hábitos. Otros que
estos patrones atípicos se adquieren a muy remprana edad, debido a otros problemas como
bs hábitos de alimentación y deglución produciendo las malformaciones dentarias y
foniátricas.
Sea cual fuere el factor causal, lo importante es que el equilibrio muscular entre labios,
mejillas y lengua, responsable de una conecta oclusión se halla intenumpido, y cualquier
tratamiento que vaya a realizarse debe contemplar la conección de estos hábitos para
evitar recidivas.
FONACIONYRESPIMCION
La fonación es una tunción orgánica en la que participan los pulmones, laringe, faringe,
boca, vestíbulo y a veces la cavidad nasal. Cuando se habla, el aire es presionado desde
los pulmones y alcanza su primer impedimento en las cuerdas vocales. Después pasa
hacia aniba y entre los labios, transfbrmándose en ondas de sonido o palabras. Los
movimientos de la mandÍbula durante la fonación son intrabordeantes. v normalmente no
hay contactos entre los dientes en este acto.
Tanto la fonación como la respiración tienen importancia en Oclusión debido a la
relación d¡rccta que presentan ciertos problemas respiratorios y foniátricos con las
maloclusiones. A nivel foniátrico interesan especialmente los sonidos que requieren
movimientos de la lengua cerca de las relaciones l inguo-incisivas, Estas son las letras (s>,
<t>, <d>>, y nnr, Los problemas en la pronunciación de estos fonemas son fáciles de
dialnosticar en el examen clínico rutinario del odontólogo, no necesitando de ninguna
aparatología para su reconocimiento. Simplemen¡e observar la colocación de la punta de
la lengua durante su pronunciación. Normalmente ella deberá estar por detrás de los
incisivos superiores y no deberá interponerse entre ellos. El diagnóstico de estos hábitos
foniátricos y su tratamiento oportuno serán un factor coadyuvante en la conección de
maloclusiones y en el éxito de las mismas.
En cuan¡o a la respiración, interesa especialmente el hábito de respiración bucal,
frecuentemente asociado a la interposición lingual y a la presencia de adenoides. Las
causas de este tipo de respiración son: pasajc nasofc,ríngeo angosto asociado a una
membrana nasal inflamada, adenoides, cornetes inflamados y desviaciones del tabique
nasal, La más común de estas son las adenoides. (Segovia, 1977),
14E Neurofsiología de Ia Oclusión Capírulo j
Los problemas oclusales asociados a este hábito pueden ser: Incompetencia de la
musculatura bucal anterior, falta de contacto de los labios, incompetencia bucal posterior
por falta de contacto entre el velo y la porción posterior de la lengua (Ballard, l95l).
Aunque no se ha comprobado una conelación directa causa-efecto entre estos hábitos
y las maloclusiones, es importante, como ya se mencionó para los casos anteriores, su
diagnóstico y su tratamiento conecto encarado por un equipo médico-foniátrico-
odontológico, porque lo que sí ha demostrado la experiencia es que su no conección
produce recidivas en muy corto tiempo.
BIBLIOGRAFIA
Adams, S. H. and Zander, H. A. <Functional Tooth contacts in lateral and in centric
occlusion>. J. Am. Dent. A., 1964.
Anderson. D. J. <Meassurement of stress in mastication>. I. J. Dent. Res., 1957.
Ballard, c. F. <The facial musculatura and anomalies dentoalveolar structure>. Europ.
Orth, 1951.
Cigrand, B. J. <Mandibular action: Its influence on the entire system>. Dental Cosmos,
Vol, XLVIII, N" 4. 1906.
Jankelson, B. et al. <Physiology of the stomatogmathic systemr). J. Am. Dent. Ass., 1953.
Lucia, V. O. Modern gnathological conceprs, Saint Louis, The CV. Mosby Co., 1961.
Lucia, V. O. <A technique for recording centric relation>. J. Prost. Dent, 1964.
Martínez Ross, E. Oclusión. Vicova Ed. México. 1978.
Mc Lean, D. W. <The physiology of masticarion>. J. of rhe Am. Dent. Ass., Vol. 27 No
2,1940.
Posselt, U. The physiology of occlusion and rehabilitation, F. A. Davis Co. 1962.
Salzmann, J. A. Principios de Ortodonacia. Salvat Ed., 1947.
Straub, W, J. et al. Malfunction of the tongue. part I Am. J. Orth., 1960.
Segovia, M. L. Intenelaciones entre la odonto-estomagtologfa y la fonoaudiol ogía.La
deglución atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, 1979.
10
Morfología oclusal
Dientes posteriores
Años atrás, siempre que se hablaba de morfología, se pensaba en los dientes posteriores
exclusivamente; la complejidad de su anatomía y la importancia de la ormonfu con los
elementos condilares. Hoy en día se ha comprobado que esto es igualmente válido para
los dientes anteriores, sin cuya participación se vería interrumpido el mecanismo forma-
función, responsable de la salud oclusal de todo individuo. Por esta razón se ha dividido
el tema en dos capítulos:
DIENTES POSTERIORES
DIENTES ANTERIORES
DIENTES POSTERIORES. MORFOLOGIA OCLUSAL POSTERIOR.
Al examinar la corona de un diente posterior normalmente formada, se puede observar
que está constituida básicamente de elevaciones y depresiones, Las elevaciones las
constituyen las crlspides y rcbordes, (Fig. 89) y las depresiones los surcos y las fosas. (Fig.
90). La ubicación de cada uno de estos elementos no es caprichosa, sino por el contrario
responde a las funciones específicas de todo el sistema estomatognático.
Las cúspides pueden ser de dos tipos:
a) Cúspides estampadoras o de soporte,
b) Cúspides de corte.
Los rebordes comprenden:
a) Rebordes Marginales, que forman las superficies mesial y distal de molares y premolares.
150 Neurofisiología de la Oclusión
Capí¡ulo l0
b)RebordesTriangurares, que forman rascúspidesy pueden sercentraresosuprementariss.
c) Rebordes centrares, que forman ras caras vestiburares y ringuares de ras cúspides,
Las fosas se han dividido en:
a) Fosas Funcionales (las que reciben lascúspides de soporre).
b) Fosas Suplementarias (colaboran en la masricación).
Los surcos comprenden:
a) Surco Principar o Surco de Desarrollo que va de mesiar a distal. se ilama tambiénsurco antero-posterior y sirve para el escape de la cúspide durante el *o",r¡rn¡oprotrusivo.
b) surcos Accesorios que dan ra anatomía suprementaria y aumentan Ia efectividad
masticatoria.
Algunos de eslos surcos se conocen como surcos de Trabajo y surcos de Balanza uorbitación puesto que su objetivoprimordiales permitirer escri. á. r..,rrp;arffi.tiro
en algunos de esos movimientos,
Vértice de Cúsp¡des
Rcborde
Crest¡ Catral
Fo$a FwioDla¡
U.dd6 da ¡Wri(r.t
(Ghdo&Dñtih)
Swoó drsdb
rr¡b.¡t
b.hü¡
Fig. 90. Elemenros de ta morfología o.turot, O.prrsioirlt-
kf€¡i,
Lgs surcos dc trabajo cuya característica analómica principal es su dirección transversa
¿n rcl¡ción ol surco principal o de desanollo se encuentran en el maxilar superior del
ccntro de la fbsa hacia vestibular, mientras que en el maxilar inferior siguen una dirección
opuesta, del centro de la fosa hacia l ingual.
por su pane. los surcos de balanza u orbitación siempre conservan una dirección
oblicua la cual estará orientada en el maxilar superior hacia la línea media en dirección
¡lesial mientras que en el maxilar inferior esta oblicuidad estará dirigida de la fosa
funcional hacia disto'vestibular,
CUSPIDES ESTAMPADORAS Y CUSPIDES DE CORTE
Las cúspides palatinas de los molares y premolares y las cúspides vestibulares de los
molares y premolares inferiores son las llamadas cúspides estampadoras, cúspides de
apoyo o cúspides soporte, pues son las que mantienen los contactos que determinan la
dimensión vertical en la posición intercuspídea. Las cúspides vestibulares superiores y
linguales inferiores constituyen las cúspides de corte o cúspides de ti jera Puesto que son
las responsables del corte de los alimentos. (Fig.9l) ' Se les ha denominado también
cúspides tuncionales y no funcionales, pero esta nomenclqtura se considera errada por no
conesponder precisamente a la función que desempeñan dichas estructuras.
VOLUMENES CUSPIDEOS
Las cúspides soporte, respecto al diámetro total de la corona corresponden al 60Vo,y
fas cúspides de corte representan un 40Vo de ese diámetro. (Fig. 92).
CUSP]DE 1. COBTE
2, SOPORTE
L
Fig. 91. Cúspides de Soporte y Corte.
152 Neurofisiología de Ia Oclusión Capítulo l0
Fig 92. Volúmcnes cuspídcos
STJPERF'ICTE OCLUSAL
Es la distancia que existe entre el vértice de las rlos crispides, ya sea en sentido vestíbulo-
lingual o en sentido mesodisral, y conesponde al 557o del diámetro mayor de la corona
en ese sentido. (Fig. 93).
Fig. 93. Superficie o Tabla Oclusal.
CONTACTOS INTEROCLUSALES
El propósito de los contactos interoclusales es detener
equilibrando las tuerzas para prevenir movimientos hacia
lingual de los dientes posteriores, :
el ciene de la mandíbula
mesial. distal. vestibular o
t0Cqínlo Neurofisiología de ta Oclusión lS3
COMPONENTE ANTERIOR DE FUERZAS
i La ubicación de dichos contactos debe seren las elevaciones de los dientes, pero nunca
i; en su vértice. El contacto debe ser en punto y no en superficie, Todos loj con¡acros
I deberán producirse simultáneamente duranre el ciene mandibular.
i; Los contactos interoclusales se pueden clasificar de dos formas: en relación con la
restabilidad_meso-distal del diente estos contactos son: A. paradores de cierre y B.
': Estabil izadores.Considerandolaestabil idadvestíbulo-l ingualdeldiente,esrosconracros
, se clasifican en contactos A, B y C.
A. Paradores de Cierre
Tienen dos funciones primordiales:
l) Detener el ciene de la mandíbula cuando ésta se relaciona céntricamenre con el
maxil¡r.
2) Neutralizar las fuer¿as ejercidas por los equilibradores.
Se localizan en:
l) Inclinaciones distales de los dientes posteriores superiores.
2) Inclinaciones mesiales de dientes posteriores inferiores.
3) Generalmente se encuentran en los rebordes marginales y con menos frecuencia en los
rebordes triangulares centrales y suplementarios.
4) Su ubicación debe estar más cerca al vértice de las elevaciones que al fondo de las fosas
: para permitir los diferentes desliiamientos sin interferencias oclusales.
. S^e puede observar Que los mantenedores de cierrc contribuyen al componente anterior
de fuena en los dientes superiores pero se oponen a él en loi inferioreó.
B.Equilibradores
Sus funciones son:
l) Equilibrar las fuerzas ejercidas por Ios mantenedores, pérmitiendo una estabilidad en
sentido meso-distal.
2) Asegurar estabilidad en sent¡do vestfbulo-lingual.
154 Neurofisiología de Ia Oclusión Capítulo lD
Están localizados en:
a) Inclinaciones mesiales de los dientes posteriores superiores.
b) Incfinaciones distales de los dientes posteriores inferiores.
c) Principalmente en ros rebordes triangulares centrales y suplementarios. Muy raravez en los rebordes marginales.
d) Deben estar por debajo o en er declive de las erevaciones, pero también pueden esrar
en la cresta.
se puede observar, al contrario que en ros mantenedores, que ros equilibradores seopgnen al componente anterior de fuerzas en maxilar superior pero coniribuyen a él enel inf'erior.
En resumen, las fuerzas ejercidas por ros mantenedores y equiribradores deben ser
iguales y opuestas entre sí. si se obtieni esta armonfa entre las iueáas, se podrá minimiza¡
el componente anterior de fuerzas. (Fig. 9a).
C. CONTACTOS A, B y C.
I Equilibradores
g Topes de cierre
o Fosas funcionales
X Cúspides soporle
Fig.94 Contactos Interoclusalcs (visra M_D)
Todos los contactos interocluiales pueclen ser clasificados desde un punto de vista
vestíbulo-lingual como contactos A, B y c, (Fig, 95)con excepcibn de aquelros ubicados
en los rebordes marginales transversales.
contactos A: son aquellos que se producen cuando ras cúspides de corte superiores
Fig. 95. Contactos lnteroclusalcs (vista v-L)
entran en contacto con las cúspides estampadoras inferiores. Pueden 
ser mantenedores de
ciene o estabilizadores'
contactos B: Son los contaclos que se producen cuando las cúspides estampadoras
superiores entrcn en contacto .on lut cúspides €stampadoras 
inferiores;..sin ellos
ineludiblemente se presentará maloclusión. Todos los contactos 
B son estabilizadores'
órbrn.r,o, colocaáos to más cerca posible a los surcos paia 
permitir que la.cúspide
rüpt V no produzca ningún tipo de interferencia' 
El contacto B es el responsable de la
ári.l,rporiJi¿n de fuer¿Á Gii. 96), y las distribuye a,lo largo del 
eje mayor.del diente,
Sin-ru p*on.ia los dientes iiferioris migrarían hacia lingual 
y los superiores hacia
vestibular.
Contactos C: Son aquellos que se
superiores ocluyen con las cúspides de
cierre o estabilizadores'
En los premolares deben existir idealmente 5 contactos interoclusales.y:tylltll ]1-
Sin embargo todos los ios en su colocación, 
dictados Por
oroducen cuando las cúspides estampadoras
corte inferiores. Pueden ser mantenedores de
Fig.g6.Atproycctar lasl fncasdefuerzcsclercidaspor loscont0clos.AyCseformaráel | |amadoparalelogramo
de fuerzas. El contacto B descompone cl paiatelogramo düigiendo 
l¡s fuerzas en sentido vertiüal
156 Neurolisiología de Ia Oclusión
Capínlo l0
f:,Í':[ilI::'h1'r[ff[:ión o por ra posición retariva de los dienres, racrores
Se ha carcurado que ra distancia. entre er contacto A y el conracto C conesponde al 4570deldiámerro torarde lacorona. er toqu. r. t u'alno",nrLaosup..nc¡e odus;r Fu;;;onar.
\i;ri' 
El área total de contacto conesponde únicamenre a 4 mm2 de superficie (Shaw.
TRIPOIDISMO
Fig. 97 . Superficie Oclusal Funcional.
Los tres puntos de contactos obtenidos por cada cúspide estampadora cuando descansasobre su fosa correspondiente producen lo qu. ,a t u l.nominado er tripoidismo, formaicleal de obtener estabiridad. siti *u*!o'nJJ.rpr. *,p*'ure rograr er rripoidismo paracada una de ras cúspides. s..-tiá.ru"qu;;;rd;;;,rr o premorar se debe obrener unmínimo de rres conracros. consra ¿" ¿Jt .qriiiu'¿ol, tuno de etos contacto B) y unparador de cieneo de dos oaradores de cie;;;;;"*;.,o B (equitibrador). Se consideraque todo morar o premorai debe trn.r.oro íinin,,"'.rr", tres contactos para obtener raestabilidad necesaria ranto€n sentido mesodiri;i;;;; vesríburo-ringuar, y es Io que hadenominado elTrípode Mínimo Fr;;ffi. ñj;;;;,'.
CONTACTOS INTERPROXIMALES
En dentición naturar tienden a dar una apariencia punti forme, mientras que en ocrusión
ffiiilffi: "srauración 
adqui.r.n rnroráoá.ffii.,.ouru.vitarerempaquetamienro
.,,*:1r^:lf '."to 
de vista gingivo-oclusar, está rocarizado hacia er rercio ocrusar de rosorentes, exceptuando los morares s-uperiores en lo, ;i.,,. pr.senta en ra unión del te¡c¡omedio con el tercio oclusal (Fig. 99). 
--"- ' - 'q¡vr
Desde el punto de vista vestíbulo-lingual, el contacto está localizado de la mirad deldiente hacia vestiburar, exceptuando ro;il;;;;;;;or., ¿ond. r..ncuenrra más hacia
fupírulo l0 Neurofisiología de Ia Oclusión lSl
A -FI. *LIJ
I
ii'
E,
$
i.
i;
t
¡
il
TOPE +
+
Fig. 99 Conrlctos inrerproximalcs (vista gingivo-oclusal)
la mitad del diente, y es más grueso. (Fig. 100).
ESPACIOS INTERPROXIMALES
F¡g | 00. Contacros lnterpmximales (vista vestíbulo_lingual).
Fig. 98 A) Principio de la Mccánica Esferoidat que regula Tripoidismo: dos superficies redondeadas tend¡ánque enc.ntrarsc en un punto, no el un drca; para trabajar deben moverse, y pam moverse deben seprarse
(McHonis, l9g3). B) Tríporje mínirno funcional.
En sentido gingivo-oclusal, Ios espacios interproximares son cóncavos, para darespacio a la papila inrerdenral. (Fig. l0l).
visto desde oclusal (vestíbulo-tingüal), esros espacios son abiertoi hacia linsual.
l5E Neurolisiologío de la Ochsión
Cup(tulo l0
Fig. I0l. Espocios interproximales (vista gingivo.oclusal).
puesto que el contacro esrá más vesribular (Fig. 102).
CARAS INTERPROXIMALES
Tienen una forma rigeramente cónc¿va para darespacio a ra papira, perocuando se haceuna resrauración se disminuye ar máximo esra concavida¿ p*. rr.lii.ii;'ññr. yevitar acumulación de ptacalng. tOl¡.
Fig. 103. Caras interproxima.les terapéuricas: planas prra faciliru la higicne.
REBORDES IVIARGINALES
conesponden a las elevaciones mesiares y distares de premorares y molares. su arturadebe ser la misma en cada uno de ros dientós. Durunte muctro tie mpo se ha insistido enque estos rebordes marsinates nótienen una estrecha reración .on ü o.iurion .,., ,i. si,embargo, a la luz de loi conocim¡.nto, u.rrul.r, áJra.orocacion de ros paradores dcciene,la gran mayoría de elros en rebgrdes marg¡nares, hay que concruir entonces gue sítrenen una relación directa co¡ ra ocrusión. ciando esros rebordes no se encuentran a
Fig. I02. Espacios intcrproximales (vista vesríbulo-lingual)
Vestibular
Ca7íllo tu Neuroftsiología de Ia Oclusión 159
iqual altura, se presentan problemas de empaquetamiento alimenticio y consecutivamente
a-fección del tejido periodontal subyacente. (FiS. l0a).
Fig. 104 Rebordes Marginales: deben estar a igual oltura para evitar empaquetamiento
CONVEJIDAD DE LAS CARAS VESTIBULAR Y PALATINA
La cara vestibular de los molares y premolares superiores mantie ne las mejillas aisladas
durante el ciclo masticatorio para no morderlas, (Esto sucede cuando hay mordida
cruzada o borde a borde)'
La cara palatina de los molares superiores tiene como objeto proteger la encía palatina
de un choque directo con los alimentos, produciéndose por el contrario una acción suave
que sirve de estimulación.
La cara vestibular de los molares inferiores permite que el alimento fluya suavemente
sobre la encía vestibular inferior y produzca una estimulac¡ón. Esto mismo se aplica a la
cara vestibular de los dientes anteriores inferiores, razón por la cual se encuenfran
ligeramente inclinados hacia adelante.
La cara lingual de los dientes inferiores tiene como objeto mantener alejada la lengua
durante la masticación para evitar morderla.
DIAMETRO VESTIBULO.LINGUAL DE LA CORONA
El mayor diámetro de una corona en sentido vestíbulo-lingual está a la altura del tercio
gingival y debe ser I mm mayor que cl diámetro de la corona a nivel del cuello del diente
a nivel de la unión cemento esmalte. (Fig' 105).
La excepción se encuentra en los molares y bicúspides inferiores por la cara lingual
donde esti diámetro puede llegar a ser de 3.4 a I mm., pues allí la concavidad está
aumentada. En ocasiones, esta concavidad mayor no se presenta en el tercio ginglval sino
en el tercio medio u oclusal, puesto que no tiene el objetivo de proteger la encía lingual'
ANGULOS LINEALES AXIALES DEL DIENTE
Los ángulos lineales axiales son los que se forman por la pared proximal del diente con
las caras vestibular y lingual del mismo. Conesponden a los ángulos meso-vestibular,
mesolingual, disto-vestibular y distelingual. Todos estos ángulos, desde el punto de
160 Neurofkiologia de la Oclttsión
Alun
Fig 105 Dirímetro mayor de la coronr representado por la línea C.D.
contacro hacia gingivar son rectos, exceptuando los ángulos disto-vestibular y distopalatino de los molares superiores qr. ," 'r."r". iár.
SURCOS DE TRABAJO, SURCOS DE BALANZAT 
'ATRON 
DE .R'TRUSION
lrse en una dirección transversa tanto en los
al ejecurar el movimiento de lateralidad,
rdicular en relación con el surco central de
r los dienres superiores y hacia lingual en los
Trabajo
D
Fig 106 Surcos de Trabajo, Brlanza y p¡orrusió¡.
El surco de balanze toma generalmente una dirección oblicua, opuesta al surco de
rabajo; se orienta hacia mesopalatino en los superiores y hacia distovestibular en los
inferiores'
Durante el movimiento de protrusión se traza un surco distomesial en el maxila¡
superior y meso-distal en el inferior que cones¡ionde al patrón de protrusión.
Para representar esquemáticamente el surco de trabajo, se toma un compás y se traza
un segmento de esfera desde la foseta central hacia vestibular en el maxilar superior,
tomando como centro el cóndilo de trabajo. EI surco de orbitación se traza en la misma
forma, pero hacia palatino en el maxilar superior, tomando como centro el cóndilo de
b?lanza.
La función de estos surcos es permitir el escape de las cúspides durante las excursiones
excéntricas y su ubicación depende de lo que dictaminen los determinantes oclusales.
Desde el punto de vista funcional, y de acuerdo a los principios de la Oclusión
Mutuamente Protegida u Oclusión Orgánica, los dientes posleriores son los responsables
de proporcionar los contactos interoclusales del ciene mandibular en céntrica. f)ichos
contactos deben ser uniformes y acordes con la posición de céntrica condilar. Dc esta
manera, los dientes anteriores van a estar protegidos de desgastes y migraciones que son
tan frecuentes cuando hay interferencias en la parte posterior'
LOs dientes posteriores van a estar protegidos a su vez por los anteriores durante los
movimientos excéntricos, laterales y protrusivo. Dicha protección consiste, como se
explicará en el Capftulo siguiente, en que una vez la mandfbula sale de céntrica, los
dientes anteriores se hacen cargo de todos los contactos.
La disposición multi-radicular de los dientes posteriores y su ubicación en los arcos los
hace diseñados para recibir fuerzas dirigidas a los ejes mayorcs de los dientes que son las
fuerzas producidas en céntrica.
Si existiera un contacto excéntrico en los dientes posteriores, se producirfan fuenas
laterales adversas. Por ora pane se sabe por las investigaciones de Williamson y Col
(1980)queal existircontactosposteriores sedisparan los músculosmaseteros y pterigoideos
internos que son los más Potentes.del'sistema, Estos dos fenómenos sumados, fuerzas
laterales más contracción muscular, si se perpetúan en forma crónica pueden producir los
problemas típicos de desgaste de los dientes. tejidos de soporte, sintomatología muscular,
etc., que se verán más en detalle en el capítulo de patología.
Es importante entender entonces que esta anatomía, aparentemente compleja, no es
arbitrarii, tiene una razón y debe cumplirse y respetarse al máximo posibleen cualquier
tipo de tratamiento, así sea la simple colocación de un sellante'
162 NeuroJisiología d¿ la Oclusión Caplnlo l0
BIBLIOGRAFIA
Hoffman, R. W. Regenor:_J: W. <principles of Occlusion>. Laboratory and clinical
tcaching manual. The oHIo srate university Department of operative dÉntistry, r 973.
Hanau, R. L' <Articularion defined, anarized and formurated>. J. of the Am. Dent. Ass.
Vol. 13, 1926.
Kan, G. R' <The Mandibular Incisor. Its Relationship to the hinge axis>. unpublisched
master thesis graduate ofhodontics deparment. univ. of rennessee. Tennessee, | 976.
Kraws, B' S. & Brams, H. Anatomíadenrar yocrusión. Ed. Inreramericana, México, 1969.
Kornfeld M. clinical and laboratory procedures. The c. v. Mosby company, saint Louis,
t976.
Mc Honis, W. B. Occlusal Waxing Manual, Memphis Gnathological Academy ot
Research and Education, l9?7.
Mc Honis, W. H. comunicación personal, Lima, 19g3.
Martínez Ross, E. Oclusión, Vicova Ed. México, 197g.
McHonis, w' H. <occlusion with particularemphasis on the functional and parafuctional
role of anterior teeth>. 1979,
Ricketts, R. M. <Early rratment)), J. of Clinical Orthodontics. 1979.
Sutart, c' E. oral Rehabilitation and occlusion, university of California, 1922.
Shaw, M. uForm and lunction in teeth and rationat unifying principre applied to
interpretation>. I920.
Tweed, c' H' Application of the principles of the edgewise. Appliance in rreatment of
maloclusion. The Angle Orth,, 1941.
Thomas, P. K. Comunicación Peronal, Bogotá, l9?5.
urea, M. H, <Mioterapia Funcional>. Tesis de Grado universidad Javeriana, l9Tg.
11
Morfología oclusal
dientes anteriores
El tema de dientes anteriorgs, a pesarde haber sido discutido con bastantes proyecciones,
nunca había recibido Ia atención y enfoque que hoy se le está prestando. Existen muchas
explicaciones sobre su morfología, las relaciones que deben existir entre dientes anteriores
superiores e inferiores, su papel en las sobremordidas tipo horizontal y vertical, e(c.' pero
no se había hecho mucho énfasis sobre su función en la dinámica de los movimientos
mandibulares.
Observando la nomenclatura utilizada hasta hace poco tiempo, Guía Anterior, Guía
Incisiva, Sobremordidas, etc., llama la atención la poca importancia que se le daba a este
aspecto. La parte funcional se le atribuía exclusivamente a los dientes posteriores. Hoy en
día, de acuerdo con un Concepto total y normal de Oclusión, llamado Oclusión Mutuamente
Protegida u Oclusión Orgánica, los dientes anteriores, sus posiciones e inclinaciones en
momentos cstáticos y en dinámica, ocupan lugar predominante. Se puede afirmar sin lugar
a duda que al buscar la salud del sistema gnático, lo primero que hay que pensar es
precisamente en los dientes anteriores y su acoplamiento conecto, puesto que sin esta
condición no podrán existirdesoclusiones posteriores, sin las cuales se podrán presentar
episodios de parafunción con todos sus problemas y secuelas inherentes.
Se ha mencionádo que la importancia de los dientes anteriores radica tanto en posiciones
estáticas como en dinámica,
En el primer caso en posición de relación céntrica, los dientes Posteriores van a proteger
a los anteriores. El número de raíces de los dientes posteriores, su distribución' el hueso en
el cual se encucntran, el hecho de existir una menor propiocepción a nivel posterior, etc'
hacen que esto no solo sea posible sino lógico.
En el segundo caso, cuando se presenta a partir de Relación Céntrica cualquier tipo de
movimiento excéntrico, hacia adelante o hacia los lados, el acoplamiento de los dientes
164 NeuroJisütlogía de la Oclnsión Capítulo ll
anteriores debe ser de lal tbrma que ellos se hagan cargo de todos los contactos y prduzcan,
inmed iatamente se inicia el nlovimiento mandibular, un desenganche c0mpleto o desoclusión
a nivel de premolares y molares.
Durante mucho r iempo se trató de expl icar este fenómeno desde el punto de vista
mecánico que es muy vál ido. Cuando existe contacto en posiciones excéntr icas en los
dientes posteriores se van a producir fuerzas |aterales contrarias a los ejes mayores de los
dientes, condición que va a repercutir directamente sobre los dientes y/o sobre el tejido de
sopone produciendo desgastes. Pero fue a part ir de las investigaciones de wil l iamson y
colaboradores (1980), cuando se empezó a dar una expl icación desde el punto de vista
l ' is iológico, que sumado al componente mecánico, va a determinar el porqué de los pro-
blemas de desgastes en los dientes y tej idos de soporre asociados a la oclusión. De acuerdo
con estas i n vestigaciones los músculos masetero y pterigoideo interno, al perderse contacto
entre premolares y molares durante los movimientos excéntr icos, disminuyen considera-
blemente su actividad electromiográfica; al no exist ir entonces contactos posteriores
durante los movimientos laterales y protrusivo, la act ividad de los citados músculos va a ser
mínima.
Por otra parte, Móller (198 l) con base en investigaciones electromiográficas, ha
demostrado que los dientes que menos actividad muscular presentan al contacto son los
nnteriores, sobresal iendo los caninos. Todos estos hal lazgos recientes prueban las bonda-
t les del juego de los dientes anteriores, durante los movimientos excéntr icos, para cumplir
su papel de protectores de los posteriores, HabrÍa que agregar el hecho comprobado de un
mayor propioceptivismo en los mismos dientes anteriores. (Kawamura, 1964).
Cuando este sistema de reciprocidad pierde la estabi l idad en alguno de sus componentes,
el otro va a fal lar. Es asícomo clÍnicamenle, cuando faltan dientes posteriores, los dientes
anteriores van adquir iendo posiciones yestibulares y migrando lentamente hasta producir
la apariencia clásica de abanico. Este hal lazgo clínico vendrÍa a inval idar la teoría tantas
veces mencionada en la literatura, de que los dientes anteriores constituyen Ia gufa en el
ciene mandibular. Como ya se ha mencionado en capítulos anteriores, toda la investigación
reciente demuestra que las gufas, tanto de ciene como de movimientos mandibulares, se
encuentran en las articulaciones témporo-mandibulares, y la oclusión dental debe estar en
armonfa con dichas guías para que exista salud en el sistema.
ACOPLAMIENTO DE DIENTES ANTERIORES
El acoplamiento de dientes anteriores o la ayucla anterior se puede det'inir como la acción
o el camino reconido por los bordes incisales de los dientes anteriores inferiores al
deslizarse sobre las concavidades palatinas de tos superiores. Estó va a prorlucir el
respectivo desenganchc de los dientes posteriores. En esta fbrma, los dientes anreriores, en
excéntricas, están protegiendo a los dientes posteriores. Al no existir contacto entrc
premolares y molares, la actividad electromiográfica y porconsiguiente la fuerza resultante
producida por los músculos masetero y pterigoideo interno disminuye sustancialmente
(Wil l iamson et al, 1980).
Capltulo ll
Neurofisiologlade la Oclusión 165
Anre la evidencia de estos fe nómenos se entiende la importancia de lograr un acoplamien-
to conecto de dientes anteriorcs, buscando de la mejor forma posible producir un
desenganche ojalá completo de premolares y molares para que los dientes anterióres
soporten toda la función durante los desplazamientos excéntricos'
Aceptando no solo la importancia del caminb recorrido por los bordes incisales de los
dientes inferiores sobre las concavidades palatinas de los superiores durante la función, Sino
también la forma como esos elementos se colocan en relación en posición estática, es
importante analizar los detalles morfológicos y demás factores que se deben tener en cuenta
pua conseguir un acople conecto.
ASPECTOS MORFOLOGICOS
Existe algo de controversia en las relaciones llamada "Contactos Interoclusales> 
que se
desplazarse.
Como es imposible medirclínicamente los contactos,lo importante es verificarcon papel
de articular muy fino que haya contacto suave en anteriores (la mitad de lo marcado en
posteriores), mis la capacidadde asumir toda la función inmediatamente se inicie cualquier
movimiento mandibular. Dicha situación es una de las condiciones esenciales de la llamada
<Oclusión Muiuamente Protegida> u <Oclusión Orgánica>'
Al marcar estas relaciones con un papel de articular, se encontrarían entonces pequeñas
huellas sobre los bor<tes incisates de anteriores inferiores, y conespondientes concavidades
palatinas de los superiores. Estas marcas rePresenton ese contacto suavc en céntrica (locual
ic puede aceptar sin que csto implique mantención de céntrica, como sucede con lós
contactos posieriores), y unas líneas continuas que parten de céntrica hacia el borde incisal'
que representan las excursioncs protrusivas y laterales' (Fig' 107)'
Lateralidad
Latsralidad
Fig. I07. Caras palatinu de Ios dicntes anteriores superiorcs señalando los contaLtos ideales durante los- 
movimientos lateral y protosivo de lc m¡ndíbul¡ (Acoplamiento anterior)'
l6(t Neurofisiología de la Oclusión Capltulo ll
El contacto en céntrica divide práclicamente la concavidad de los dientes anteriorcs cn
dos partes, no nécesariamcnte iguales. Del contacto hacia atrás, hacia palatino, se cncuenrra
una zona que se podrÍa designar como Area No Activa, en la cual va a estar incluido el
cíngulo del diente. Esta área tiene la función de proteger la encía durante los golpes
masticator¡os, Del contacto hacia adelante, hasta el borde incisal, se encucnrra una zona de
vital importancia en el acople, el Area Activa o Area Desoclusiva, (Fig, t0B), que forma,
con e l plano horizontal el llamado Angulo Desoclusivo Incisivo (McHorris, 1973) (Fig.
109)' El ángulodesoclusivo incisivodebe funcionaren armoníacon elAnguloDesoclusivo
condilar que conesponde al ángulo de la eminencia y es el determinante fundamental de
Ia concavidad de los dientes anteriores.
Hace mucho tiempo Hanau (1916) al comentar sobre dentaduras completas artificiales,
cn su conocido enunciado de los cinco principios básicos de oclusión, insistía cn el hecho
de que la inclinación de la guía incisiva en el articulador debía ser igual a la inclinación de
la guía condilar. Esto evitaba que las dentaduras, especialmente las superiores, hechas en
épocas donde tanto los materiales como las técnicas de impresión adolecían de muchos
problemas, se desplazaran.
Fig' l0E. Arca activa dc la cara palatina de los dientes anteriorcs supcriorcs e inferiores duranlc los
movimientos excéntricos.
Fig. 109. Angulo Desoclusivo tncisivo con.rcspecto al plano horizontal.
Fig. l l l
lloy, al hablar de dientes anteriores, es necesario conseguir dos objetivos: a) que la
inclinación de la eminenci4 a expensas de la cual se va a efectuar la desoclusión condilar
9 dcsplazamiento anterior o inferior y la del mencionado <ángulo desoclusivo incisivo>
deben funcional en perfecta armonía para evitar posibilidad de trauma y b) que eljuego de
csas dos inclinacioncs pucda producir desocluslón posterior. (McHonis, 1979). (Fig. ll0).
ri
Fig. I 10. Dcsoclusione.s incisivay condilar armónicas (scñ¿ladar con flech¡s) para producir el desenganche
en la pane posteríor (zona puntcarJa).
El ringulo desoclusivo incisivo debe scr de 5 a l0 grados mayor que
lo angulación de l¡ eminencia
l6E Neurofsiología de Ia Oclusión Capítulo ll
McHonis ( 1979) ha recomendado entonces que el ángulo desoclusivo incisivo de tos
dientes anteriores superiores sea ligeramente mayor (5 a l0 grados) que la inclinación de
la eminencia oblícuamente opuesta. (Fig. I I l).
De acuerdo con la introducción de los principios de Tweed ( l94l ), la hipótesis de Stuan
(19'12,1973) y las investigaciones de Kan (l 976), Ricketts ( l964) y otros invesrigadoÍes,
existe un consenso general en que los dientes incisivos inferiores deben estar en una
inclinación cercana a los 90 grados en relación con el eje intercondilar. (Fig. I l2).
Fig, I I 2 La angulación de los incisivos inferiores debe ser de 90 grados con respecto al eje incisivo-
condil¡r.
Para facilitar las etapas de examen y análisis en busca de un diagnóstico corecto, existen
dos instrumentos muy útiles para medir tanto la inclinación de los dientes anteriores
inferiores, como el ángulo desoclusivo incisivo de los dientes anteriores superiores, Se trata
de los llamados Analizadores de Dientes Anteriores Superiores e Inferiores con referencia
8763 y 8740 fabricados por la casa Whip-Mix Corporation sobre diseño de W. H. McHonis
(Fie. I l3) .
FORMAS DE ACOPLE DE LOS DIENTES ANTERIORES
Como se habfa mencionado anteriormente, si se marca en papel de articular las
desoclusiones sobre las caras palatinas, idealmente la excursión protrusiva se marca en
centrales y laterales, y la excursión lateral en canino del lado de trabajo. Sin embargo esta
relación no siempre se puede lograr siendo necesario involucrar el lateral para producir la
función canina. Esta relación es la que podría llamarse "Función de Grupo" correcta,
porque no involucra dientes posteriores en los movimientos excéntricos (lo que desenca-
denaría acción del masetero y pterigodideo inrerno).
CailtutiYl
Neurofisiología de la Oclusión 169
Fig. I t3. A) Analizador dc dientes anterion:s inferio¡es cn 
posición en el aficul¡dor'
B) Analizador de dientes anteriores superiorcs en posición en 
el orticulador'
170 NeuroJisiología de Ia Oclusiótt Capírulo 11
. 
En reración con esre aspecto se propone ra siguienre cra.sif icación que comprende rasdistinras posibil idades de acople de dienres anteriores:
PROTECCION CANINA
FUNCION DE GRUPO
La funcitin de grupo consisre entonces, bajo ros criterios fisiológicos actuares en quecuando no es posible r rgrar er conracro a .*pinr* der canino, ,. p,i.d. n0.., u.*p.nru,
del canino m¡is otro diente, ya sea raterar o ceritrar. si esto no f uese pósibre, en úrtima opción,el primer premolar.
DESOCLUSION PROGRESIVA
METODOS PARA ACOPLAR DIENTES ANTERIORES
a. Ortodoncia
Tal vez la más efectiva ayuda en ra consecución de un acople conecto de dientesanteriores' De acuerdo a un diagnósrico basado en unos modelos de estudio montados en
CoPítuloll
NeuroJisiología de la Oclusión l7l
u¡ articu6dor de tipo semiajustable, trazados 
cefalométricos obtenidos de radiografías
irunr.ron.ol.t efectuadas en Relación Céntrica, 
y todos los demis sistemas usuales de
iiagnóstico, se podría esrudiar la posibilidad de 
Iograr las sobremordidas o sobreoclusiones
ior-rol.r que darán un consecuente acoplamiento 
de los dientes anteriores.
b, CiruB,ía Ortognática
Hoy en día, podría decirse que no e xisten muchas limitaciones e n lo que a procedimientos
Ae giiugÍa orrognárica se refiere. Bien sea con base en el maxilar 
inferior que ha sido lo más
urrot y.tari.o,.on deslizamientos distales o mesialcs, O en el maxilar 
superior, las llamadas
ü.niát de Le Fort, o combinación de ambas, hay muchas 
posibilidadcs de lograr
reposicionar los maxilares y por ende, mejorar sustancialmente las relaciones de 
los d¡entes
anteflores.
Es bastante frecuente que estos procedimientos quirúrgicos se combinen con procedi-
mientos ortodóncicos. Lo más importante será una planeaciÓn adecuada, anticiPada 
y
fredecible en donde tos modelos del paciente, 
conectamente relacionados con un simulador,
van a s€r de gran aYuda.
Es importante mencionar gue tanto los procedimientos de Ortodoncia como los de
Cirugía brrognática son procedimientos que mueven dientes y maxilares en su totalidad'
haciendo imposible el control Sobre los pequeños contactos interoclusales y surcos para
desoclusión. Por esta razón dichos procedimientos siempre deben ser flnalizados con un
tallado selectivo tinal que rectif ique conlacios en céntrica y desoclusiones'
c, Coronas Y Puentes
En ocasiones se podrán mejorar las relaciones de dientes anteriores con el uso de coronas
tipo recubrimientó parcial o completo, variando ligeramente la forma o posición de los
dientes anteriores, Hace un tiempo, con el objeto dc lOgrar mejores relaciones esqueléticas
clase III, se utilizabala técnica reitauradora consistente en la eliminación de la parte coronaldel diente, previo frammiento endodóntico, y su reemplazo por núcleos colados en los
cuales se variaba sustancialmente el eje longitudinal de la parte coronat' Con esto se lograba
conseguir las sobremordidas necesarias,Hoy en día esto no se acepta' Dicha modificación
del ejJlongitudinal del diente en la parte coronat produce resultantes de fuerzas negativas
y lesivas aiperiodonto. El grado de variación que se acepta hoy en día es mínimo y no debe
comprometer los ejes mayores de los dientes'
d. Operatoria Adhesiva
Con et gran avance que se ha experimentado en la ciencia de los materiales dentales,
paiticular-mente en el camPo de los plásticos, actualmente se emplea el sistema de adición
de resinas o composites a los bordes incisivos donde se han presentado desgastes' como
también en las concavidades palatinas de los.anteriores superiores, Para variar los ángulOs
desoclusivos incisivos.
172 Neurofsiología de la Oclusión
Capltulo ll-
e. Mioterapia Funcional
consiste en la conección de hábitos orares que producen o mantienen ciertas marposicionesdenrarias Comprende principarmenre ra conección de híbiros o. r.ngro Gil.¡onatfpica) y labios, y es un procedimiento.que se combina generarmenre con ros procedimie n_tos ortodóncicos o de cirugía ortognática.
f. Placas o Platos parciates
Es tal vez er úrtimo recuno cuantro todas ras otras soluciones han probado ser inefectiva5o por restricción económica der paciente. La sorución consisre en lr."l**io. i. ,n, o,o.oparcial confeccionada generarmente con o..,o,or, ogragrndo resina de autoporimerizacióno en termocurado y que van a ocupar el espacio existlntl entre dientes anteriores superiorese inferiores, estando ra mandÍburaen reración céntrica.lmitar¡iias;;;;rfi#;;o5urino,
superiores sobre las cuares ros. dientes-inferiores podriín hace^u, ,..orri¿o, .^.enri.or,produciendo las respectivas dcsocrusiones port.rior.s. Er uso de .r,* pr*ri-i.u. ,.,recomendado sistemáticamente durante ra nóche. En er día, en aqueilos momentos dondeel paciente pueda presentar episodios de bruxomanía.
CoPltulo ll Neurofsíología cle la Oclusión 173
BIBLIOGRAFIA
D'Amico, A.: The canine theeth normal functional relation to the natural teerh of man.
195ó.
Garliner, D.: Myofunctional Therapy in Dentrol Practice. Brooklyn N.Y., Bartel Dental
Book Co., 1971.
6ibbs, C. H., Suit, S. R., and Benz, S. T.: Masticatory movements of the jaw measured at
angles ofapproach to the occlusal plane. J. Prosthet Dent. Vol. 30, 1973.
Gibbs, C., Messerman, T., Reswick, J. er al.: Functional movements of de mandible. J.
Prosthet Dent, Vol. 26, 1971.
6raber, T. M.l Orthodontics Principles and Practice. Philadelphia. W, B, Saunders, 191.2.
Hanau, R. L.: Articulation defined, analized and formulated. J of the Am. Dent. Ass. Vol.
t3,1926.
Hobo, S., Shil l inburg, H., and Whitsett, L.: Articulator selection for restorativc dcnristry.
J. Prosthet Dent. Vol. 36,1976.
Kan, G. R.: The mandibular incisor, Its Relarionship ro rhe hinge axis, Unpublishcd
master's thesis graduate orthodontics department. Univ. ofTennessee. Tenncssee, June,
1976.
Kahn, A. E.: The importance ofcanine and anterior reerh posirion in occlusion. J. Prosthet
Dent. VoI.37.1977.
Krogh-Poulsen, W. G. and Olsson, A : Management of the occlusion of the teeth.
Philadelphia, W. B. Saunders, 1968.
Lee, R. and Gregory, G.: Gaining vertical dimension fort he deep bite resrorarive patient.
Dent Clin North Am. Vol. 15. 1971.
Lundeen, H. and Wirth, C.: Condylar movement patterns engraved in plastic blocks. J.
Prosthet Dent. Vol.30. 1973.
Luideen. H. C., Shryock, E. F. and Gibbs, C. H.: An evaluation of mandibular border
movements: their character and significance. J. Prosthet Dent. Vol. 40, 1978,
McHonis, W. B.: OcclusalWaxingManual, MemphisCnathologicalAcademyofResearch
and Education. 1977.
McHonis, W. H.: Occlusion with particular emphasis on the functional and parafunctional
role of anterior teeth. Vol, 13, 1979.
McAdam, D. B.: Tooth loading and cuspalguidance in caineand groupfunctionocclusions.
J, Prosthet Dent. Vol. 35,1976.
Moller, R.: Comunicación personal. Lima (Perú). 1981.
174 Neurofisiología de la Ocksión Capítub ll
Moyers, R. E.: some physiologic considerarions of centric and other jaw rerations. J.
Prosthet Dent. Vol. 6, 1956.
Ramford, S. and Ash, M.: Occlusion ed.2. philadelphia. W. B. Saunders, 1971.
Ram[ord, s. P' Bruxism: a crinicar and erectromyographic study. J. Am Dent Assoc. vor.
62, t961.
Ricketts, R. M.: Early trearmenr, J. of Clinical Orthodontics. Vol. 13, 1964.
Schuyler' C. H': An evaluation of incisal guidance and its influence in restorative dentistry.
J. Pros¡het Dent. Vol.9, 1959.
Standlee, J' P., caputo, A'a, and Rarph,J. p.: Stress transfer to the mandibre during anterior
guidance and group function at centric movements. J. prosthet Dcnt. vol. lc, lglg.
Stallard, H. and Stuart, C.: Concepts of occlusion. Dent, Clin. Norrh Am. 1963.
Stuart, c. and stall¡rd, H. Principles involved in restoring occlusion to natural teerh. J.
ProsthetDent. Vol. 10, 1960.
Stuart' c. E. oral rehabil itation and occlusion university of california, 1973.
Tweed, c. H:: Applicarion of rhe principres of rhe edgewise. Appriance ¡n treatment of
maloclusion. The Angle Orth, 1941.
williamson, E, H.: Anterior guidance: It's eff'ect on Electromyographic Activity of the
temporal and masseter muscles. Journal ofprosthetic Dent, June 19E3.
Will iamson, E. H,, Steinke, R. M., Morse, p. K. & Switi, T. R, Centric Relarion: A
comparison of muscle- determined position and operator guidance. Am. J. orthod., Feb,
I 980.
Determinantes de la
Morfología Oclusal
El énfasis que se ha venido haciendo hasta el momento en la necesidad imperante por
parte de la Odontología para comprender a fondo la fisiología bucal es la clave que le
permitirá a la profesión dar una respuesta adecuada a la compleja problemática que se
presenta a nivel del sistema gnático.
Los factores biológicos que determinan la fisiología del aparato masticatorio no se
encuentran en los dientes mismos. Estos no constituyen más que e[ instrumento uti l izado
por todos estos factores biológicos para efectuar el acto de la masticación. Por lo tanto la
fisiología oral debe estar representada en sus instrumentos de trabajo que son los dientes,
De aquí la importancia de que tanto la mortblogía dental como la articulación de Ios dicntes
esté de acuerdo con aquellos factores que la determinan.
Los factores determinantes de la morfología oclusal se han clasificado de dos maneras
diferentes. La primera de ellas se refiere a la posibilidad de modifrcación que tengan dichos
factores por parte del operador, clasificándolos en factores inaltcrables o firjos y factores
modificables.
La segunda clasificación va de acuerdo con el área de influencia de dichos factores, que
pueden ser: la dirección de los surcos y rebordes cuspídeos,la altura cuspídea y la
profundidad de la fosa y la concavidad de los dientes anteriores. Por considerar más
completa la segunda clasificación, será ella la que se estudie, no sin mencionar antes la
Pnmera.
FACTORES INALTERABLES O FUOS:
Estos factores son característicos de cada individuo y no pueden ser variados por la mano
del operador, a menos que se utilicen procedimientos quinírgicos o expansión ortopédica.
176 
',leurofsiología 
de la Oclusión Capítulo 12
Comprenden:
l. Armonía de las arcadas.
2. Relcción Céntrica.
3. Eje intercondilar.
4. Curvaturas de las trayectorias condíleas.
5. Angulo de la eminencia articular.
6. Transtrusión
FACTORES MODIFICABLES:
son susceptibles a cambios por parte del operador siempre y cuando estos se hagan en
concordancia con los factores fijos. Son:
L Inclinación del plano oclusal.
2 Curva anteroposterior.
3. Curva transversa.
4 CaracterÍsticas de las cúspides.
5, Relaciones dentolabiales.
ó. Sobremordidas venical y horizontal.
A. DETERMINANTES DE LA DIRECCION DE LOS SURCOS Y REBORDES
CUSPIDEOS
l. Posición facial del diente
Puede ser tomada respecto a la línea media o respecto aleje condilar.
con respecto a la línea media, el diente, a medida que se acerca ar prano medio sagial,
tendrá un ángulo más agudo entre el surco de trabajo y el surco de balanza. (Fig. I la-A).
- 
con respecto al eje condilar, a medida que el diente se acerca al eje condilar, el ángulo
formado entre el surco de trabajo y el surco de balanza será más agudo. (Fig. I l4-B).
2. Distancia Intercondilar
A mayor distancia intercondilar, más agudo es el ángulo formado entre el surco de
balanza y el surco de trabajo en el maxilar superior. Es decir, los surcos estarán más hacia
mesial. Fig. (l l5)
En la mandíbula es al contrario; a mayor distancia intercondilar, el ángulo formado por
el surco de trabajo y el surco de balanza es menos agudo, y los surcos estarán más hacia
distal. (Fis. I l6).
Neurofsiología de la Oclusión l1,l-
AB
Fig. I l4 Posición facial del diente con respecro a lc línea media (A) y respccro ol cjc dinámico dc roroción (B).
Con respecto a la lÍnea media, en la figura nXo el ángulo formado cntre los surcos de trabajo y balonza es mÍs
agudo, en t¡nlo que en le figura <y> es mls obtuso
En rcl¡ción con el eje de rotación (lado derccho) el ángulo más rgudo csrá cn cl scgundo molar y se hocc mls
obruso a medido que sc va alejardo rlcl eje condilar indicrdo por lo flecho,
Los surcos de lrabajo se traz¡n desde el cóndilo de trabajo hacia vcsribular en cl mlrilor supcrior y los dc
b¡hnza se trazan desdc el cóntlilo dc balan¿a hrci¡ oalatino.
8EE ,n i ,J ,Jbbó
ABCc,B'A'
Fig. I 15. Influencia de la distancia inle¡condila¡ en la dirección /. lo. ,u,"0. y rcbordcs cuspldeos para el
maxilar superior.
A mryor disrancia intercondilar (A-A'), el ángulo formado entre loi surcós de rmbajo y de balonza
conespood¡ente (a.a,) será mds agudo.
N
cBA
1rl
l i l
178 Neurofisiología de la Ocütsión
6, l , LI '
¿d ó\ (r\E\,/
c' B' A'
Fig' I 16. Influcnci¿ dc la distanci¡ intcrcondilar en t¡ dirccción dc los surcos y rebordes cuspírJeos pan h
mandÍbul¡.
't6
Fig. I 17. Dirección de los surcos y rebordes cuspítteos con respecto 0l movimienio de Benne! en el maxila¡
superior. (AD coÍespondc al mcnor movimiento de Bennet, con menor pmfundidod de la cavidad glcnoidca
del lado opuesto (A) y determina el su¡co más anrerior (A"). (BD coÍe.spondc al mayor movimicnto de
Bennet, con mayor profundidad ilc t¡'cavidad llcnoidea dcl lrdo opuesto (B') y dereimina el surco mls
gostcrior (8") en los mola¡es.
66pínlo 12 Neurofrsiología de la Oclusión 179
3, Movimiento de Bennelt
A medida que el movimiento de Bennet se aumenta, la dirección de los surcos tanto de
trabajo como de balanza será rnás hacia distal en el maxilar superior. En la mandÍbula es
a la inversa. (Fig. I l7).
4. Análisis de los surcos desde un plano horizontal
A medida que el desplazamiento del cóndilo tiene una dirección más posrerior, los surcos
de balanza y de trabajo tendrán una dirección más posterior en el maxilar superior. En la
mandíbula sucede lo contrario, (Fig. I I 8).
ñ
t¿
G
f
;
I
I
t a
b
c
)¡
O
Fig. I lE Dirccción dc los surcos y rebordcs cuspídeos dcsde un phno horizontal cn el maxilar superior
A: Movimiento lateroprotrusivo quc dctermina un surco mís anterior en los molnres (a),
B: Movimienlo lateral que determin¡ el surco <b> en los mol¡rcs.
C: Movimienro laterorerrusivo que determina el surco m¡is posterior (c).
B. ALTURA CUSPIDEA Y PROFUNDIDAD DE LA FOSA
Los determinantes para este segundo aspecto de la morfología oclusal son Ios siguientes:
l. Angulo de la eminencia
Esto se refiere al ángulo que forma Ia eminencia articular del temporal con un plano
horizontal.
A mayor ángulo de la eminencia, e¡ espacio creado entre los molares superiores e
inferiores durante el movimiento protrusivo es mayor, y por consiguiente se podrán tener
180 Neurofisiologtu de IaOclusión Capítub 12
cúspides más altas y fosas más profundas. A menor ángulo de la eminencia, menor deberáser la altura cuspídea y menor la profundidad de la foia. (Fig. I l9).
.F iS 
l19 Al turccuspldeayprofundidaddelafosaconrespectoal ángulodelaeminencia.Cuandose
cjccuta el rnovimicnlo protrusivq y hay poca angulcción dc ü emincncia (A), el espacio entre los mola¡essuperiorcs c infcriores, es nulo por lo tantcr las éú--spirles deberán ser más baias y las iosas poco profundas, Amcdida que oumenta el lngulo de la.eminenci¡ iomo cn las figuras B y ó, aumenra cl espacio entre lixmola¡es dur:¡nre el movimiento protrusivo y por consiguiente se iodrán tener cúspides más ahas y fosas m¡.
profundas
2. Sobremordida verticat y horizontal
La sobremordida vertical es el sobrepaso de Ios dientes anteriores superiores sobre los
inferiores en el plano vertical, lo que nornralmente ocurre hasta el rercio incisal de los
i nferiores.
[¿ sobremordida horizontar es la distancia o espacio que hay entre el borde incisivo de
los dientes anteriores superiores y Ia cara vestibula; de los dientes anteriores inferiores en
un plano horizontal.
cuando la sobremordida verticar es profunda produce un espacio grande entre ros
molares superiores e inferiores duranre eL movimiento protrusivo. Esto pJrmitirá cúspides
más altas y surcos más profundos. (Fig. 120.).
si la sobremordida vertical e_s superficial, el espacio creado entre ros morares superiores
e inl'eriores va a ser pequeño. por ro tanto meno; deberá ser Ia artura cuspídea y menor Ia
profundidad de la fosa.
cuando la sobremordida horizontal está cerca a cero. hay un espacio grande entre los
molares superiores e inferiores en er movimiento de prorru;ón rni. Iil +l ,.an.., ,,
B c
W
Fig, 120. Altura cuspfdea y profundidad de la fosa con respecto r la sobrcmordid¡ vcnical. Mientros mcnor
sea la sob¡emordida vertical (A), menor será el espacio producido en la panc postcrior duronte cl
moyimiento protrusivo, y por consiguiente menor la profundidad dc lo fos¡,
En la figura B se reprcsenlr una mayor sobremordida vertic¡l con un moyor cspocio postcrior durontc l¡
desoclusión, lo que permirirá unr mryor altura cuspldeo y muyor profundidad dc las fosos,
podrán tener cúspides más altais y surcos más profundos. Mientras más aumenrada esté la
sobremordida horizontal, menor será el espacio entre Ios molares superiores e inferiores en
el movimiento de protrusión (Fig. l2l -B). Menor deberá ser entonces la altura cuspídea y
la profundidad de la fosa.
Fig. 12l . Altura cuspídca y pmfundidad de la fos¡ con rcspecto ¡ la sobrcnordid¡ horizontal.
A tnenor sobremo¡dida horizonlal (A), mayor desoclusión posterior, y por consiguicntc se podr¡in tencr
crlspides mfu altas y foso más profundas, En In figura B por el contrario se muestra una rnayor
sobrcmordid¡ horizontal, que requerirá cúspides nr:is planas y fosas menos profunda.s.
B
A
/
7t2 NeuroJisiologla de la Oclusión
3. Plano Vertical
cuando al efectuar el movimiento de lateralidad, la mandÍbula sube, el maxilar superior
no podiá rcnercúspides muy elevadas, pucsro que habrá interferencias (Fig. l¿igs6
quiere decir que a medida que er cóndiro der rádo de trabajo renga una ¿ireccián m¿ssuperior en su trayectoria' menor deberá ser ra altura cuspídea y la profundidad de ta fosa,Dicho de_otra manera, a mayor laterosurtrusión, n,rnor.ituru.u.pid.. y ,nrno, proiunAi.
dad de la fosa. Ya medidaque Iadirección dercóndilode trabajosea más ínferior.n.tf luno
vertical (a mayor laterodetrusión) mayor podrá ser Ia altura cuspídea y mayor la profundi-
dad de la fosa.
A
Fig l22.. Altura cuspídea y profundidad de ra fosa con respecro ar prano verticar. .A. represenla elmovimicnto dc lotc¡osurrusión cn er cóndilo dc r¡abajo, quc rcquerini irispides mris .ortor. Én .o' | 
;c' 
"oaumcntudo cl componentc detrusivo del movimienio. lo quc indica quatas crispides podrán ir renicndo
moyot shur¡.
- 
La partícula SUR quiere decir hacia arriba, mienrras DE significa hacia abajo;
Laterosurtrusión es entonces cuando er cóndiro de rohción, durante un movimienro
excéntrico lateral mandibular va hacia afuera y aniba. Laterodetrusión, cóndito hacia
afuera y abajo. Igualmente se usan en estas combinacioncsRE, atrás y pRo, adelanre.
4. Plano Oclusal con respecto afAngulo de la Eminencia
. 
El.Plano oclusal es un prano imaginario que va der borde de los incisivos centrares
tnteriores a la cúspide distovestiburar de ros segundos morares inferiores.
Mienkas mayor divergencia entre er ánguro de la eminencia y er prano oclusar, mayorpodrá ser la altura de las cúspides y miís profundas ras fosas. Esio se exprica porquc en er
Cap!tulo 12
cB
(#
I
l
?'
Copltulo 12 Nelrofsiología de ta Oclusión lt3
60vimicnto dc protrusión 
¡e ]ocra un mayor espacio entre ros morares superiores einferiores cuanro mayor sea ra divergencia qúe exisia enrre er prano o.rurui y ,i?nguro a.la eminencia, (Fig. t23).
Fig l23 Divergenciaentrc¿l pranoocrusal yer r ínguroderaerninencia.Amayordivergencia,mayor
desoclusión¡osterior, y mayor podrán s.t to oliutr rrifrurl yio profr"¿i¿rO de Ia fosa, como lo señata tcfiguro B. En A sc mucstr¿,r planos casi parirctoriu. irovocan la siruoción inverso.
si el plano oclusar y er ánguro de.ra eminencia scin paraleros, er espacio es muy pequeñoymenordeber iser laarruracuspídeayraprofundidadderafosa.t ' i r ig.ss). ¿ r--1
5. Curva Spee
Es la curvatura de ras suoerficies de oclusión de ros dientes desde er vértice del caninoinferior, siguiendo las cúspides vestibulares inferioreshlsta ta cúspide disto-vestibular delúltimo molar inferior' Mientras mayor sea su curvatura, habrá un menor.rp..r.nir. r*molares superiores c inferiores durante er movimienro de protrusión. <nie: ira--;i.'Err"significa.menor altura cuspídea y menor profundi¿al Je-ra fosa. y a .n.noi.u."u J" sp..(Fig' 124-B) mayor podrá scr ra artura cuspÍdea y mayor ra profundidad de la fosa.
B
lE4 Neurofsiología de Ia Oclusión Capítulo 12
Fi g 124, Altura cuspídca y profundidad de la fosa con respectc o la curva de Spee.
A mayor curvatura de Spee (A), menor rlesoclusión posterior y menor ahura cuspfdea, y a menor cu¡vatu¡a
(B), mayor desoclusión y mayo¡ altura cuspfdea.
6. Curva de Wilson
Es la curva que pasa por las cúspides vestibulares y linguales de molares y premolares
superiores e inferiores. La mayorcurva se presenta en el primer premolar y va disminuyen-
do hasta que llega a ser casi recta en el segundo molar.
Mientras mayor sea la curvatura de Wilson para el maxilar superior, la dirección del
cóndilo de trabajo en el movimiento de lateralidad será más superior, y por lo tanto, menor
deberá ser la alturacuspfdea y menor la profundidad de las fosas. (Fig. 125).
Fig 125. Altura cuspfdea y profundidad de la fosa en ¡elación con la curva de Wilson.
A mayor curvatura. menor dcbc¡á se¡ la altura cuspfdea (A) y a medida que la cunatura sc hacc más plano
(B), mayor altura podnín tener las cúspides.
CapÍtulo 12 Neurofsiología de Ia Oclusión 185
La curva de Wilson, vista en combinación con la curva de Spee forma un espiral, que es
[oqueMcHonis(1979)denominóEspiralDinámico(Fig.126),yque sepuedeexplicarde
¡¡ siguicnte manera: Los cóndilos de Ia mandibula son los controles anatómicos de los
¡¡ovimientos mandibulares. En cualquier sistema, mientras más cercano esté un punto
determinado al control, mayor será la influencir'que este ejerza sobre aquel. En este caso,
nientras más cerca se encuentre un diente al cóndilo, su anatomía reflejará de una manera
rnás marcada los patrones de movimiento condilar que aquellos dientes que se encuentren
¡ás alejados del cóndilo, como los dientes anteriores, Así, el ángulo formado entre los
surcos de trabajo y no trabajo será más agudo en los segundos molares que en los primeros
premolares.
ATM ATM
Cada surco, inclinación o depresión en un diente no es más que el reflejo de estos
controles condilares.
Von Spee ( I 890) hizo una observación unidimensional de la curvatura del plano oclusal,
desde el plano sagital, que es la dcnominada Curva de Spee. Wilson (1921) la observó en
el plano coronal. Pero la realidad anatómica de cada diente en su respectiva arcada debe
estudiarse en las tres dimensioncs, y su estabilidad debe verse directarnente relacionada con
la dinámica de los movimientos mandibulares. (McHonis, l9?9).
Fig. 126. Espiral dinámico
C. CONCAVIDADDE LOS DIENTES ANTERIORES SUPERIORES
Hay varios factores que determinan la concavidad de los dientes anteriores:
l. Angulo de la eminencia
cba
Fig. 127. Concavid¡d de los dientes anteriores con aspccto ol iÍnguto de la eminencia, abc representan el
reco¡rírlo de los incisivos inferiorcs <lura¡te el movinicnro protrusivo dc ocue¡do con las iifcrcnres
nngulaciones de la eminencia (ABC). A mayor angulación de la eminencia (C), mayor será el descenso del
maxila¡ inferior dulante el movimiento protrusivo, y se requerini una menor concavidad en los dienres
antcriores superiorcs (c).
2. Distancia Intercondilar
Mientras mayor sea la distancia interconditar; sc reque rirá una mayor concavidad de los
dientes anteriores superiorcs para evitar interferenciis durante las excursiones laterales.
(Fig. 128).
t
i;
i
li
t
¡l
li
i CAAC
Fig. 128 Concavidad de los dientes anteriores con respecto a la distancia intercondila¡.
A mayor distanci0 intercondilar (C), mayor será el desplo¿amiento anterior y sc¡á necesa¡ia una mayor
concavidad de los dientes anlcriores (c)
3. Movimiento de Bennet
A mayor movimiento de Bennet, mayordeberá ser la concavidad de los dientes anteriores
superiores para permitir su desoclusión. (Fig. 129).
888 ,+ l rd t {óco
Fig. 129 Concavidad de los dienres antcriores en relación con el movimiento de Bennet.
A corresponde 0 un menor movimiento dc Bennett, con menor profundidad dc la cavidad glenoidca dcl lado
opuesto (A') y delcrmina un¡ mcnor conc¡vidad cn los dientes anteriorcs superiores (A"). B conesponde o
un mayor movimiento de Bcnnct, con mayor profundirlad én la cavidad glenoidea del lado opuesto(B') y
determino mlyor concovidad de los d¡entes anteriores superiores (8").
Ti
A"
l9E Neurof;siología de la Oclusión
4. Plano Horizontal
c
A
Fig 130 Concavidad de los dienrcs anteriores en relación con el phno horizontal.
A mayor lateroretrusión (A), menor scrá el desplazamiento anterior del marita¡ inferior
durante cl movimiento lateral, y me:nor será la concavid¡d de los dientes anteriores supeiores.
A medida que aumenta el componete lateroprotrusivo (B,C), mayor será la concavidad necesa¡ia en los
dientes anteriores superiores (b,c).
Fig. l3l. Concavidad de los dientes anteriores con respecto al plano venical.
A mayor laterosurtrusión (A), mayor será l¡ concavidad de ¡os dientes anteriorcs (¿).
A medida que aumcnla el componente derrusivo (B,C), la concavidad de tos dientes anteriores también
sero menor (b,c).
ppítulo 12 Neurofisiología de lo Oclusión 189
5. Plano Vertical
Mienrras mds superior sea la dirección del cóndilo de trabajo en el movimiento de
latcralidad (mayor laterosurtrusión), mayor será la concavidad de los dientes anteriores
superiores, puesto que los dientes inferiores en el movimiento de lateralidad tomarán una
dirección más superior (Fig. l3l-A). Si por eltontrario el movimiento es hacia afuera y
¡acia abajo (laterodetrusión), la concavidad de los dientes anteriores superiores será menor,
dado que los inferiores tendrán una dirección más inferior. (Fig. l3l'C).
La concavidad de los dientes anteriores superiores Por Palatino sirve para proteger a los
dientes posteriores en Ios movimientos excéntricos, proporcionando la superficie de acción
para los bordes incisivos de los inferiores, que producirá el resultado de desoclusión
posterior.
BIBLIOGRAFIA
Dawson, P, E. <Evaluation, diagnosis and treatment of ocilusal problemsD. C. V.' Mosby
Co..1974.
D'Amico, A. .New concept of functional occlusion of the natural teelh in resloralive
dentistry>. Texas Dental Journal. Vol. 80, N'' I, 1962'
D'Amico. <Articulation of human teeth>. Denta¡ Items of Interest. Vol. 6l ' N" I I ' 1939.
Glickman, I. nDiscussion of mandibular mcvements in three dimensionso. J. of Prost.
Dent.. Vol. 13. 1963.
Hoffman, R, W. & Regenos, J. W. nPrinciples of Occlusion>. Laboratory and clinicalteaching manual>. The Ohio State University department of operative dentistry, 1973.
Martínez Ross. E. Oclusión. Vicova Ed. México, 1978.
McHonis, W. H, <Occlusion with particularemphasis on the functional and parafunctional
role of anterior tceth), part. I y 2.,J.C.O. Vol. 13, N'9 y l0' 1979.
Ricketts, R. M. <Early treatmenb). J. of Clinical Orth., Vol. l3 N'3' March' 1979.
Stallard, H. Orat Rehabilitation and Occlusion. Vol. I and IV. Univ, of California, 1972.
Staltard H. y StuartC. E. <What kind of occlusion should the cuspid teeth begiven). Dental
Clinics of North America. Saunders Co. Nov', 1983.
Stuart, C. E. y B. B. Mc Collum. A research rePort. -Ventura, Cal., 1955.
Wilson, G. H. (The anatomy and physiology of the temporomandibular joinb' J: National
Dent. Association., 1921.
Wood, C. R. <Centrically related cephalometrics)), Am. J. of Orth. Feb.' 1973.
13
Historia y clasificación
de los articuladores
Hace ya mucho tiempo la profesión i:a buscado incesantemente algún tipo de
¡nstrumentación con la que se pudiera, por lo menos en parte, imitar algunas de las
estructuras del paciente, dotándolas de movímientos. Es así como durante los dos últimos
siglos se ha venido ciesanollando una gran variedad de articuladores, cada uno de ellos
tratando de ajustarse a determinada filosofía o criterio de oclusión. sin embargo, aún hoy
en día, algunos no creen en las bondades de esta instrumentación, o le dan tan poca
importancia que parecería inútil gastar tiempo en relación con ella. Por el contrario, la
American Dental Association (198t) trae algunos conceptos, los cuales vale la pena
consignar acá:
"El dentista que está usando un articulador es el factor crírico en la aplicación exitosa de
estos elementos. Sus conceptos y entendimientos sobre oclusión son los elementos
dccisivos para el éxito. El articulador, simple o complejo, ayuda al dentista para la
aplicación dc su sabiduría y habilidad en los problemas clínicos>.
<En general, a mayor ajustabilidad del articulador se encontrará una mayor reproducibi-
lidad de los factores del movimiento mandibulao.
Finalmente, en la citada obra al referirse a los usos de estc instrumental se mencionan
varios:
<Los articuladores se usan en procedimientos de diagnóstico, para montar modelos y
estudiar la oclusión dcl paciente y como ayuda en el plan de tratamiento.
También se utilizan los articuladores para la producción de prótcsis dc todos los tipos y
al respecto, ellos sirven para sir¡glar el sistema masticatorio del paciente>.
Marlínez Ross ( 1978) mencionaque se le atribuye a los prostodoncistas las primeras ideas
acerca dc palabras tan claves hoy como (articulación> parasignifica¡ un ciene intermaxilar
necesario para la estabilidad de los artefactos dentales que colocaban en las bocas de los
pacientes.
Desde 1728 Piene Fouchard en su obra uEI Cirujano 
Dentista> i lustraba e insinuaba
,irrto tipo de instrumentación, base 
para los futuros articuladores, al colocarle a las
árn,u¿riur.orpletas un resone en la 
parte de atrás cuyo objetivo primordial era presionar
ionriun,.r¡.n,., tratando de abrir estas dentaduras, 
y así lograr cierta estabilidad de ellas
en la boca.
Sin embargo casi todos los autores están de acuerdo en mencionar 
el nombre de Jean
Bupi¡ttt Carlot, renombrado odontólogo francés' 
como el hombre que sentó las bases e
-i¿.u, poru el primer oclusor en 1805. No se sabe exactamente si Gariot construyó un
,itutuOot rudimentario, o simplemente con base 
en sus idcas otros lo hicieron'
De acuerdo con lo mencionado por washburn ( 1925' citado 
por Martínez Ross en su obra
oólusióno¡ a mediados del siglo XIX todos los conocimientos 
que existían al respecto de
oclusión se podrían sintetizar-en la existencia de un eje' 
sobre el cual se efectuaban los
movimientos de apertura y ciene mandibulares y los desplazamientos 
co¡dilares durante
io, ,ouiri.ntos protrusiuos y de lateralidad: adelante y abajo 
en el primer caso y uno
rotando y el otro áesplazándose hacia adelante y abajo en el segundo 
caso'
En realida<j, el primer articulador que insinuaba o permitÍa algún tipo de 
movimiento
lateral, hoy podría considerarse como de tipo semiajustable' fue 
presentado por Daniel T'
Evans, odontólogo norteamericano licenciado en Filadelfia en 
1840' Parece que este
articulador cono.ido.oro el articulador de Evans fue construido 
por James cameron en
lamismaciudaddeFiladelt. iaye|méritodelprimerofuehaberlopopularizado.
En 1889 Bonwill, basado en sus estutj ios geométricos y especialmente 
el l lamado
<triángulo de Bonwill> formado por líneas imaginarias que unían los cóndilos entre 
sí y
cada uno de el los con un punto incisivo, produce el primer articulador anatómico 
en el cual
el mayor problema era la no relación de-los modelos con algún tipo de 
eje de rotación del
instrumento.
Muchos hombres, muchas teorías e hipótesis fueron surgiendo al 
paso de los años y este
conocimientofueincrementándose,enocasíoneshaciametasqueposteriormenteprobaron
ser enadas, pero que de rodas tbrmas cn algún sentido dejaban enseñanzas útiles a 
aquellos
hombresempeñadosenconocer laverdad.Valelapenamencionarnuevamentelaobra
oOclusióno áe Martínez Ross (1978) para transcribir de ella' algunos datos curiosos 
que
aParecencnelprimercapÍtulouaniado"HiStoriaAnecdÓticadelaoclusióu'
Enetañol894w.E.Mi|lerdeNeworleansreconociólaimportanciadelasinclinaciones
delatrayector iadelcóndi loenlosmovimientosmandibulares.EnesemismoañoC.B.
Bixby irwenta una conexión para montar los modelos sobre un articulador de bisagra' 
que
fue el antecesor del Arco Facial.
En 1899 A. D. Gritman inventó y mejoró la forma del articulador con 
guías condilare s
fijas.
Enlg02CarlChristcnscndeCopcnhagueintroduceeIregistrodeprotrusióncomomedio
de aiustar el articulador'
192 Neurof siología de In Oclusión
En 1906 Ceorge B. Snow mejora el art iculador de Gritman haciendo las guías condilares
ajustables y el arco facial.
Por el año 1908, el gran maestro G.v. Black inventa el Gnarodinamómerro y el
Jagodinamómerro para medir la presión ejercida por los maxilares el primero y la presión
en la masticación el segundo. orra conrribución de él Í le la descripción del cóncepto
cúspide-fosa usado actualmente en la Oclusión orgánica.
EI profesor Alfred Gysi atrae nuevamente la arención de los estudiosos de la oclusión en
l9l0 inventando otro art iculador, ahora ajustable, incluyendo en él todas las variaciones
mecánicas conocidas en este t iempo y añldiendo el vi ísrago y guía incisal incl inada, asf
como el trazado del arco gótico.
Construyó también, un art i f ic io para obtener los trazos, basado en los hechos descubier-
tos por Balkwell .
En I 9 I 8 revolucionó el pensam iento den ral <Je la época George Monson, q uien in ventó
el instrumento máxilo-mandibular basado en su teoría esférica de los movimientos de la
mandíbula.
Rudolph Hanau (1921-1922) construyó el art icula<Jor, er arco facial y el kinescopro.
N. c. Bennett, profundizó sobre los desplazamientos laterales de la mandíbula y f i jó su
a(ención sobre la forma de crlcular esos desplazamientos. su nombre hoy es famil iar a to{os
aquellos interesados en esta ciencia y aún esti vigente el ángulo de Bennert o forma de
calcular el desplazamiento o laterotrusión condilar.
. 
Basadosenlosviejosprincipiosdecrisrobalscheiner'(r603)sobrepantografía, inician
la captación y consiguienle inscripción de los movimientos mandibulares.
. 
McCollumideasuprimerart iculadordetipototalmenreajustableelqueposteriormente,
de acuerdo con las modificaciones de Stuart, se convierte en el primer insirumento actual
de t ipo tr idimensional, el instrumento de Stuart.
Paralelamente en los úttimos años se manifiesth un gran avance en los concepros
neurofisiológicos de la oclusión y un gran adelanto en la instrumentación requerida,
se inicia entonces la era de la automatización y la odontologÍa no puede ser un convidado
de piedra.
lii
@pÍtulo l3 Neurofisiología de Ia Oclusión 193
Hobo ( 198 I ) presenta un pantógrafo electrónicoque unido a una computadora alimen-
¡¿da con datos referentes al paciente, da una información sobre qué tipo de articulador debe
usarse y cuáles han de ser sus cualidades e igualmente sus indicaciones.
Un poco ¡nás tarde la Casa Denar presenth a la profesión el Pantronic, pantógrafo
electrónico que unido de nuevo a una pequeña computadora, otiece ias angulaciorres
ideales para el articulador señalado.
No son estos los únicos esfuerzos que se están haciendo alrededordel mundo. En los años
venideros a la profesión le tocará presenciar seguramente cosas que hoy no se sueña.
CLASIFICA CION DE LOS ARTICULADORES
Durante mucho ticmpo se usó una clasiflcación muy sencilla que dividía los articuladores
en tres categorías, iniciando por la más rudimentaria, los oclusores o mal llamados
articuladores de bisagra que apenas pueden reproducir un movimiento de apertura y ciene,
sin tener en cuenta absolutamente el eje intercondilar. Se menciona un segundo grupo,
nArticuladores semiajustables>, los cuales ya cuentan con cierta capacidad de desplrtzn-
miento lateral y con los cuales generalmente se usa un arco facial para trasladar un eje
rotacional posterior localizado por diversos medios en el paciente. La tercero cotegorfn,
(articuli¡dores totalmente ajustables> o tridimensionales cuentan básicamente con una
transferencia exacta de un eje rotacional, una distancia intercondilar precisa y se basan para
su completo ajuste en trazados pantográficos.
En 1976 la Asociación Dental Americanu -ADA- presenta una nueva clasificación de
articulrdores en Ia cual adem¿ís de las tres nombradas inicialmente presenta 2 grupos más:
uno de ellos, el llamado de guías condilares predeterminadas, se refiere a Pequeños
instrumentos, tal vez un peldaño aniba de los oclusores y un peldaño abajo de los
semiajustables, en los cuales, con base en promedios y en la edad del paciente, las guías
condilares y laterales se programan arbitrariamente.
El segundo de los nuevos grupos presentados llamado (articuladores de fosa moldea-
blcs¡ se retlere a una instrumentación más actualizada. que inclusive muchos autores
asocian con la clase tridimensional o tótalmente ajustable; ellos, generalmente con el uso
de las Esterografiías o trazados pantogriticos intraorales, moldean la anatomia de sus
propias tbsas en relación con ¡razados de arco gótico quese han hecho previamente con
resinas especiales.
Finalmente hay que reconocer que lo que ha transcunido desde los tiemPos del egipcio
Hesire, tal vez la imagen más antigua de un dentista encontrada hasta hoy, en una tumba
en Srggara y que datade 3.000 años A. de C. pasando por las prácticas del llamado Conjuro
del Gusano dentat, encontrado en una tablilla babilónica con,escritura cuneiforme,
perteneciente a la biblioteca del rey Assurbanipal de Nínive, 2.000 años A. de C. ha sido
mucho y que la Odonrología ha sido un compañero pertinaz de la humanidad' Los métodos
pnra combatir el dolor, han venido cambiando a medida que aumenta el conocimiento
194 Neurofisiología de la Ocluiión Capítulo 13
acerca de sus causas. El deseo es que estos conocimíentos sobre prácticas clínicas,
farmacología, instrumentación, en los años por venir, se perfeccionen al máximo para
beneficio de aquellas personas que siendo los pacientes, constituyen la razón de ser de esta
apasionante profcsión.
BILIOGRAFIA
Blcak, G. V. et al. Mottled teeth: An endemic imperfection of theenamel of the teeth Dent
Cosmos 58, l9ló.
Black, G. V. <A work on operative dentistry>. 2 vols, Chicago London, 1900.
Bennett, N. G. <A contribution to the study of the movements of the mandiblo. Proc. Roy
Soc. Med. London, Vol. I, Part. 3, Odonto. Section.
Bonwill, W. G. A. <Scientific articulation o[the human teeth as founded on geometrical,
mathematical and mechanical Laws>. Dent. Items, Vol. 21, I889.
Brown, L. P. <The antiquieties of dental prosthesis). Dental Cosmos, Vol. 7ó, 1935.
Brenner, M. D. K.In the history of dentistry. 3rd. ed, Quintessence publ. Co. Chicago, I981.
Chtistensen, Carl. A rational articulator. Ash s quart. Circ. 1901.
Evans, G. A practical treatise on artificial crown-bridge, and procelain work, 9th ed.
London.1923.
Fauchard, P. Le chirurgien dentiste, ou trait'e des dents. 2nd ed.,2 tomes, Pa¡is, 1746.
Fauchard, P. Frantzosischer Zahn-artzt, order tractat von den zahnen 2 teile, Berlin, I 733.
Fauchard, P. The surgenon dentist or treatise on the teeth. Transl. form the 2nd. ed., 1746,
by Lilian Lindsay, London, 1946.
Gysi, A. Beitrag zum artikulations problem. Berlin, 1908.
Gysi, A, Problems of Articulation. D, Cosmos, 52:148, Feb., 1910.
Gysi, A. Neuere Gesichtspunkte in artikulations problem. Schweiz vischr. zahnheilk 22,
1912.
Gariot, J. B. Traité des maladies de la bauche, Paris, 1805.
Miller, W. D. <The human mouth as a focus of infectionn. Dent. Cosmos. Vol, 33, | 891.
Martínez, R. E., Oclusión Ed. Vicova, México, 1978.
McCollum, et al. <A research repor;. Published by Chas E. Stuart, Ventura, Cal. 1955.
Snow, G. B. <Present status of articular question>. Dentist's Mag.2,1906-1907.
Spee, F. G. <Die venchiebungsbahn des unterkiefers ann schadel>. Arch. Anat. Psysiol.
l6 (1890) English transl. J. Amer, Dent. Ass 100, 1980.
Capítulo 13 Neurofsiología de la Oclusión l9S
Stuart, C. H. et al. <Diagnosis of functional disease of the oral organ>. Syllabus on oral
rehabil itation and occlusion lr. Volumen, 1961.
Stallard; H. Oral rehabilitation and occlusion, Vol. I and IV. Univ. of Cal. 1972.
Shillingburg, H. et al. Fundamentals offixed prosthodontics. Chicago. Quintessence Publ.
Co, I978.
Scheiner, C. <Pantográfica> Roma, 1603. En Somervogel, C.S.J. Bibliografías. Bibliotheque
de la compagnie de Jesús. Tomo VII. Nueva edición, Bélgica, 189ó.
Washburn, H. B. <History and evolution of the study of Occlusion> Dental Cosmos, Vol.
LXVII. N" 3. ¡925.
Weinberger, B. W. Orthodontics, and historical review of its origin and evolution. Vol. l,
St. Louis. The C. V. Mosby Co. 1926.
Montaje de modelos de
estudio en un articulador
¡asemiajustable
como ya se ha mencionado, el montaje de moderos de estudio en un articurador de tipo
scmiajustnble se rear iza para reprotJucir las rcraciones interoclusales del
pacrente,permiricndo un estudio detallado de la oclusión, lo cual sería muy difíci l de
realizar tlirectamente en la boca.
Los concepros y principios de ocrusión que aci se han enunciado deben ser aplicados
en el estudio y diagn(rstico tje cada caso en particular, e incorporados a su vez en todos
los. procedimientos de tipo terapéutico.De otra forma no tendrían varidez alguna,El
articulador o simulador constituye un eremento de gran ayuda para la implementación y
aplicación de dichos principios.
Se tomari como referenciael articulador whip-Mix parael estudiode los procedimientos
de montaje, pues los autores han enconrrado iu. rr.t articurador semiajustabre que da
mayor exactitud.
Las partes que constituyen este articulador son:
I . una Rama superior (Fig, r32) que simula er maxirar superior. En sus extremos se
encuentran las guías condirares que representan la angulación de la eminencia y tas guías
del movimiento lateral para ra pared interna de ra ca-uidod grenoidea. Trae dos prls o.
espaciadores o anillos conditares para graduar Ia distancia intercondirar. En'la parte
ante.rior.trae un torniilo para ajustar er vástago incisar, y otro en ra rama para ajusiar raplatina donde va colocado er modero superioi. presenta además otros dos torniilos en raparte posterior para ajustar las guías condilares y las guías del moyimiento lateral. Hacia
Capltulo 14 Neurofsiologla de Ia Oclusión l91.
Fig. 132 Rama superior dcl ¡rticulador Whip-Mix A cuí¿s condilarcs. B, cuías dcl movimicnro larerol
C Espacilrlorcs condilares D Tornillo pua ajustu cl vásrago incis;rl. E. Tomillo p¡ra ajustc¡ la platina
supcrior. F. Plarina superio¡ C. Tornillos Or" rjTf:r:t_:rtas conditarcs. H. Tomitlos paá a¡usarias gufas
los extremos de las guías condilares van colocados ctos pernos o proyecciones de bronce
para el monrajedel arco facial. cuarro milímetros adelante de esios pernos y en una
angulación de 30 grados con respecto al plano eje orbitario se encuentran unas iequeñas
depresiones que conesponden al eje posterior de rotación cinemático del articulador.
2. una Rama Inferior(Fig, 133) que lleva unaestructuradonde van colocados los
elementos condilares que se ajustan de acuerdo con la distancia intercondilar. En la pane
anterior va un tornillo para ajustar la.guía incisal que puede ser pliística o lnetálica. un
tornillo en la rama para ajustar la platina inferior y dos posterióres que se denominan
tornillos elevadores utilizados para orientar el articulador cuando se usa la mesa de
montaJe.
3. Arco facial (Fig. 134). corrsrituido por dos ramas ajustadas por un rornillo en la parte
anterior. Al frente p¡esenta lres marcas negras. S, M, L que conesponclen a las distancias
intercondilares pequeña, mediana y grande. En los exrremos presenta dos piezas de
plástico que se introducen en el conttucto auditivo externo para ubicar anatómicamente
el área posterior del cóndilo. En la parte media se encuentra una bana cruzada donde se
coloca la guía plástica para el tercer punto de orientación. Esta bana a su vez sostiene dos
tor¡illos donde se coloca el tenedorque va a indentar las superficies oclusales superiores.
/
l9E Neurolisiología de la Octusión
Capíulo l4
PROCEDIMIENTO PARA EL NTONTAJE
L Toma de impresiones:
\ /
* 1_,.r- //
\ . ' : ' ' . t
Fig l33' Rama inferio¡ der arricutador whip Mix. A. Eremenros condila¡es. B. Tomiro para ajusrar ra guíaincis¡|. C. GuÍ¡ ii¡cisal. D. pfo,i"n ¡n¡.I"r. i. io¡nillos elevadores. facial .
iología de la Oclusión 199
2.Localización del Eje posterior de Rotación.
Existen varios métodos de rocarizar er eje posrerior de roración: a) Eje de Rotación
Exacro' que se rocaliza por medio de un rocalizador cinemárico y oj ¡;e J. n",*io,aproximado, rocarizado porpalpación, sistema de medidas, o er ilamado de los conducros
auditivos externos.
Para. el whip'Mix se pueden utirizar ros dos métodos. Cuando es aproximado, rosdispositivos plásticos der arco faciar indican su rocarización (se considera que er margende error con este método de los conductos auditivos externos no es mayor de 3 mm.).cuando se hace rocarización exacra se utiriza arguno de ros rocarizadores cínemáticosdisponibles.
I34 Arco facial dcl aniculado¡, A N¿sión B Ban¡ cruzada. C. Tenedor
D Disposirivo para cl conducto ¡uditivo exrerno
3. Relación Bicóndilo-lvlaxitar y nrontaje del modelo superior.
::J:Tl"l":f"":ipT:ltl ::l"ma 
para er monraje der modeto superior.Eila permite
ili::,Ti 
,:. ,lrtinación 
.det maxitar superior ., "l;i;.;;j;;##.J;r:il;l':::*:::: I.l1 '::.':"o er eje ¿. '.oü,ün ;;,;;;i;;;;,;,r,*t;"ffir',::::;ffi;ilffi;i,il:'ü:l:
En este art icnf ndnr. l t^^^¡: .1^,¡ . . - . t , - : - | .En esre arricu racJor er rocari iatroi oc e¡c ¿r,o,o.ioi oñ ffi; ; ;i lffi lilili; illi;
200 Neurofisiolog{a de Ia Oclusión Capítulo 14
Fig I 35 Arco facial en posición en el pacienre,
En el tenedor se coloca cera de baja fusión o godiva para la indentación del arco
superior. Las indentaciones deben ser muy superficiales para permitir un mejor
asentamiento del modelo. Una vez indentado, se debe verif icar la estabil idad del mismo.
Se posiciona nuevamente el tenedor en boca y se pide al paciente que ciene, cuidando
r¡rre la posición de la mandíbula sea lo más cercana a céntrica posible.
Dc esta lilrma la relación que se transfiere del paciente al articulador estará en concordancia
con el discilo hecho por el doctor Stuart, según el cual la distancia entre las piezas pliísticas
y cl centro de roración condilar t iene un promedio tle 4 mm, adelante y una angulación
de 30 grados con respecto al plano eje orbitario, distancia y angulación que se encuentran
diseñadas en las guías condilares del articulador. por esta razón se recomienda tomar la
relación bicóndilo-maxilar después de haber l levado el paciente a céntrica.
Se coloca el arco facial introduciendo las piezas de plástico en los conductos auditivos
externos. EL paciente debe soslenerlo mientras el operador coloca el posicionador del
tercer punto sobre la bana cruzada y se ajusta firmemente Ios tornillos. El posicionador
del tercer punto va colocado en el nasión o puente de la nariz . Esta referencia sirve para
la orientación del modelo superior, y lo imponante en relación con ella es que siempre que
se haga un nuevo montaje se utilice la misma.
una vez que se riene el arco facial en posición, se procede a ajustar los tornillos
conespondientes. En este momento se determina la disrancia intercondilar del paciente
leyendo en las murcas negras en la parte anterior del arco facial. (Fig. 136).
Fig l36.S,M.Lenel arcofccialparatomüladistanciaintercondi la¡del occiente.
Después de haber rcgistrado la distancia intercondilar y ajustado debidamente el
renedor, se rerira el posicionador det nasión. Luego se afloja eliornillo central suferior
del arco y se procede a retirarlo pidiéndole al paciente que abra Ia boca.
La rama inferior del articulador tiene las letras L,M,s grabadas en cada una de las
esqlinas de la parte posterior (Fig. l3z). Lds elementos condilares se ajustan en el
orificio conespondiente de acuerdo con la distancia intercondilar que tra sijo registraaa
con el arco facial.
Fig. 138 Espaciarlores para grururr ra rrisr:¡ncia intercondilü (s,M,L) en rc rarna supcrior.
Las guías condilares se deben graduar en 30 grados antes de posicionar el arco facial
(Fig, 139). Este se ajusta a la rama superidr tlel articulador, introduciendo los orificios que
hay en las piezas ptásticas dentro de los pernos ubicados en el flanco externo de las gufas
condilares.(Fig. 140).El vásrago incisal se rerira de manera que la bana horizontal dcl
/
20? Neurofuiología de la Oclusión Capltulo 14
fig, | 39 Cuías condilares graduadas en 30 grados para el montaje de modelos.
arco facial sobre la que se mueve el tenedor descanse sobre la guía incisal. La rama
superiordelarticuladordescansasobrelabanacruzadaderarcofacial(Fig. l4l).Luego
se ajustan los tornillos del arco facial.
. 
se coloca el modelo superior sobre el registro del tenedor y se levanta la rama superíor
del articulador. se aplica yeso a la base del motlelo y a Ia platina. se ciena y se esprru hu,to
que el yeso fragüe. Luego se retira el arco facial.
Fig. 140. Ajuste del arco facial en los pernos de la rama superior del aniculador
Fig. I4LArcofacialenposic iónparael montajedel modelosuper iorencl arr iculador.
4. Registros de Relación Céntrica y Montaje del Modelo Inferior.
El Registro de Relación céntrica es una impresión de las relaciones de arcos, cuando
Ia mandíbula se encuentra en céntrica. Para tomar este registro se debe neurorrelajar el
paciqnte acudiendo a cualquiera de los métodos que se mencionaron en el capírulo IV
para conseguir la céntrica: manipulación de la mandíbula, desprogramador y placas
neuro-relajantes ,
una vez lograda la posición céntrica o una aproximación a ella (no siempre al realizar
el montaje de modelos de estudio se puede lograr la Relación Céntrica) se procede a tomar
los registros (Fig. la2).
Capítulo 74 Neurofsiologkt de la Oclusión 203
Fig. l42 Registros en posición para ra roma de la Reración cénrrica der pacienre.
Los registros pueden hacerse con diferentes materiales siempre que estos proporcionen
una buena exactitud. Pueden ser ceras de alta fusión o compuesto zinquenólico en
combinación con cera. Deben ser pequeños, de tal forma que sólo recubran la superficie
oclusal. Las indentaciones no deben ser muy profundas para facilitar el asentamünto de
los modelos. Es aconsejable tomar por lo menos tres registros para comprobar si el
montaje es conecto (McHonis, l98l). (Por lo menos dos de ellos deben coincidir).
Con los registros de céntrica se procede a montar el modelo inferior. Para esto se coloca
la mano. Se aplica yeso sobre la base del modelo inferior humedeciendo previamente su
superficie para evitar que absorba agua del yeso de montaje. se colocaIa rama inferior
de manera que los elementos condilares queden en su posición más posterior y que el
vástago toque la guía incisal. Se mantiene en esta posición hasta que el yeso fragüe.
5, Registros de Lateralidad y Ajuste de las Guías del Articulador.
Para tomar los registros de lateralidad se pide al paciente que desplace la mandíbula
lateralmente hasta obtener contacto de caninos y mantenga esta posición durante unos
minutos con el f in de crearunamemoria muscularque lepermite repetirdicho movimiento.
204 Neurofisiología de Ia Oclusión Caphulo 14
Fig I44 cuando el registro de lateralidad se coloca cn ¡nsición en el aniculador, los cóndilos se seoa¡an de
Ia cavidad.
Fig 143 Registrosdccénlr icaenposic iónsobrcel morlelosuper ioryamontado,pararecibirel modelo
una vez que el paciente repi ta ra posición deseada, se coroca un registro de cera en boca
y se induce el movimiento. Se deben obtener un contacto anterior y dos posteriores para
lograr esrabil idad.
Parn njustar las guías del articulador se debe levantarel vásrago incisal para prevenir
cualquier interferencia, aflojando los tornil los correspondientes a las guías.onáilur., y
laterales.
. Conlaramasuperiordel articuladorinvertida,seubicael registrodelaexcursiónlateral
izquierda y se coloca ra rama inferior en posición. En er radJderecho se observa que ha
habido una separación entre el eremento conrlilar y la superficie superior y poster'ior de
la guía condilar (Fig. 144) .
Para ajustar la guía derecha, se debe rotar hasta obtener contacro de ésta con er eremenro
condilar y se ajusra el tornillo para tijarla en posición. (Fig. 145).
- 
Luego se ajusta el desprazamiento rateral (ánguro de Bennet) moviendo ras guías
laterales hasta tocar el elemenro condilar. 1Fig. t46¡
Caplrulo l4 NeurofisiologÍa de Ia Oclusión 205
Fig' 145 Ajustc de las guías con<til¡rcs para indivitlualizarlas de acucrdo con les trilycctorids dcl pocicntc
Fig. 146. Ajuste de lu guías lrtcrales para su individualización.
- 
En el lado izquierdo se hacen ros ajustes de ra misma manera, utirizando el registro delateralidad derecho.
' Las trayectorias laterares que se obtienen son rectas. se crce que hay una diferencia de2 mm' con las trayectorias curvas der paciente que sólo pueoen s.í r.girtrrá.r'rn unarticulador de tipo ajustable.
I
206 Neurofisiología de Ia Oclusión Capítulo 14
ANALISIS DE LOS MODELOS EN EL ARTICULADOR
El tipo de oclusión, las discrepancias enrre Relación céntrica y oclusión Dentaria, el
tipo de deslizamiento, la posibilidad de acople anterior, las facetas de desgaste,
malposiciones dentarias, curvatura anteroposterior, presencia de contactos pr.rituro,
en las distintas posiciones, son hechos muy difíciles de verificar si no se utilizan modclos
de estudio montados en articulador.
En el capítulo de Diagnóstico se cubrirán estos tópicos más adecuadamente.
Capítulo 14 Neurofisiología de Ia Oclusión 207
BIBLIOGRAFIA
Castaño et al. <Protección anterioo . Tesis de Grado, Universidad Javeriana, Bogotá,
1981.
Dawson, P.E. <Temporomandibular Joint pain disfunction problems can be solveó. J.
Prost. Dent, Enero, 1963.
Dawson, P.E. Evaluation, Diagnosis, and treaiment of occlusal problems, St. Louis C.V,
Mosby Co., 1974.
Hickey, C.l. et al. <A new articular for use in teaching and general dentistry>. J. prost.
Dent, Vol. 18, Nov. 1967.
Lucia, V.0. <Centric relation; theory and practice). J. Prot. Dent. Sept. 1960:
Lucia, V.0. Modern gnathological concepts. Saint Louis, The C. V. Mosby Co.: 1961.
Lucia, V.0. <A technique for recording centric relation>. J. Prost. Dent. Vol. 14, May.
1964.
Cilboe D. B. <Centric relation as the treatment position>. J. Prost. Dent. Nov. 1983.
Guichet, N. F. Occlusion. Anaheim, Calif. Denar Corp., 1970.
Long, J. H. <Locating centric relation with leaf gauge>. J. Prost. Dent. Vol. 29,1973.
Long. J. H. <An instrument for locating centric relation>. J. of Prost. Dent. July. 1973.
Long, J. H. <Location of terminal hinge axis intraoral means>. J. Prost. Dent. Vol. 23,
I 970.
McMillen. L. B, <Border movements of the human mandible>. J. Prost. Dent. Vol. 27,
1972.
Moyers, R. E. <An electromyographic analisis of certain muscles involved in
.Temporomandibular movement>>, Am. J, Orth, Vol. 36, 1950,
Moeller, E. <The chewing apparalus: and electromyographic study of the action of the
muscles of mastication and its conelation to facial morphology>' Acta Physiol. Scand.,
r 966.
McNamara, J, A. <Neuromuscular and skele tal adaptations to altered orofacial function>.
Monograph No l, Craneofacial Crowth series, Ann Arbor, 1972.
Pruden, W. H. <The role of study cast in diagnosis and treatment planning>. J. Prost. Dent'
Vol. 10, July. 1960.
Strohaver, R. A. <A comparison of articulator mounting made with centric relation and
myocentric position recordD. J. Prost. Dent. Vol. 28, 1912.
208 l'leurofisiología de Ia Oc lusión Capítulo 14
Skurnik, H. <Resin registration for interocclusal records>. J. Prost. Dent. Vol, 37, 19'l.7.
Schuyler, C. H. <The function and importance of incisal guidance in oral rehabilitatiou.
J. Prost. Dent. Vol. 13, Nov. 1963.
Sillingburg, H. Hobo, et al. Fundamentals offixed prosthodontics. Chicago Quintessence.
Publ . Co., 1978.
Sencherman, et al. <Manualde Neurofisiologíadelaoclusión>. Tesisde grado Universidad
Javeriana, Bogotá, 1975.
Teteruck, W.R. et al. <The accuracy of ear facebow>. J. Prost. Dent. Vol. ló, Nov, 1966.
The Denar Mark II system. Technique manual, Denar corporation. Anaheim, Calii 197S.
Wirth, C. G. et al. <An improved interoclusal record for centric relation>. J. Prost. Dent.
Vol . 25, 1971.
Wilkie, N D. et al. nRadiographic comparisons of condyle fossa relationships during
maxilo-mandibular registrations made by different methods). J. Prost. Dent. Vol. 32,
1914.
Will iamson, E. H. et al. <The effects of bite plane use on terminal hinge axis locationo.
Angle Orth. Yol, 47, l9' l '1.
Will iamson, E. H. <Laminographic study of mandibular condyle position when recording
centric relation>. J. Prost. Dent. Vol.39, 1978,
Williamson, E.H. "A comparison of muscle-determined position. An operator 
guidance>.
Am. J, Orth. Feb.. 1980.
1s
Técnica del modelo
seccionado de Kennedy
La experiencia clínica y de taboratorio de los últimos años ha pucsto de prcsentc ln
importancia de los dientes anteriores, impulsando la creación de nuevas técnicas que
permiten evaluar en forma cada vez más precisa su condición en las arcadas dentarias, su
posición individual y las relaciones entre ellos, tanto en posición de Relación Céntricacorno
durante los movimientos excéntricos.
La técnica que se enuncia a continuación consiste en el montaje de modelos de estudio
en los cuales se seccionan las partes posteriores del modelo superior (molares y premolares)
mediante laconfección de troqueles removibles (Dowel Pin),para evaluaren forma precisa
las relaciones existentes entre los dientes anteriores en Relación Céntrica, sin la presencia
de interferencias posteriores, y sin necesidad de desgastar los modelos de estudio.
Cuando se realiza un montaje convencional de modelos de estudio y no hay coincidencia
entre Relación Céntrica y la posición de Oclusión Dentaria, se hacc necesario desgastar la
parte posterior del modelo mediante un ajuste ocluSal para eValuar si existe o no acople de
iientis anteriores en la posición rle Re'lación Céntrica. El doctor Kennedy creó la técnica
del modelo seccionado para evitar hacer desgastes posteriores y mantener los modelos de
estudio intactos.
Los pasos a seguir en dicha técnica son:
l. Se toman impresiones en alginato.
2. En la impresión superior se demarcan los sitios donde se van a colocar los pines (Fig'
l4'l).loi lo generil se coloca uno a nivel de premolares (entre 4 y 5) y otro a nivel de
, roiur., (entie 6 y 7) de cada lado. Esta demarcación puede hacerse con lápiz de color
sobreel alginatoósimplemente tallando una marcaque sirvadeguíaparala introducción
posterior de los Pines'
210 Neurofisiología de la OclusiónCopítulo l!
Fig. 147 Dcmarcación de los sitios donde se ubicarln los pincs en la impresión superior.
3. Se procede a hacer el vaciado inicial de la impresión, que debe cubrir toda la parle coronal
de la misma, unos 2 mm. por encima del margen gingival. Se aconseja ut i l izar yeso
extraduro para evitar los desgastes al remover los segmentos posteriores. (Fig. l 8).
Fig. 148. Vaciado inicial.
4. Cuando el yeso ha empezado a fraguar, se colocan los pines siguiendo las marcas que
se,habÍan hecho sobre el alginato y cuidando que estos no hagan contacto con la
superficiecoronaldelaimpresión.(Fig.148).Lospinesconstandedospartes:unaparte
retentiva que es la que debe sume{girse en este primer vaciado, y una parte lisa que gueda
sumergida en el segundo vaciado que es la que permite la remoción de los segmentos.
5. Al mismo tiempo que se colocan los pines en las áreas posteriores, se debe colocar un
medio de retención en la parte anterior. (Fig. 149), que puede ser un alambre doblado o
un clip, y se espera hasta que termine de fraguar el yeso.
Fig. 149. a) Coloc¡ción de los pincs. b) Retención anterior. c) Topes de cera en el extremo librc del pin.
6.Una vez terminado el fraguado, se aíslan los pines y las superficies posteriores del
modelo con vaselina o cualquier otro medio aislante.
7. Secolocaceraenelextremolibredel pinparafacil i tarsuremociónposterior.(Fig. 149).
8. Se completa el vaciado de la impresión con yeso piedra, sin sobrepasar el extremo del
pin cubierto con cera, y se espera hasta que ¡ermine el fraguado. (Fig. 150.).
9. Seretiraelmodeloyseprocedeaseccionarlaspartesposteriores,entrecaninoyprimer
premolar, con una siena. (Fig. l5l),
Fig. 150 Vaciado definitivo dcjando líbres los extremos de ccra.
Una vez seccionado, se hace presión sobrc la cera que recubre el Pin, para que salgan
los segmentos poster¡ores.
Se introducen nuevamente y se procede a hacer el montaje de los modelos en el
articulador.
Una vez montados los modelos correctamente, se procede ahacerel estudio conespon
diente. Se observa si hay discrepancia entre Relación Céntrica y Oclusión Dentaria. En
10.
l l .
tz.
r3
212. Neurofisiologfa de Ia Oclusión Capltulo lS
Fig, l5l Sección dc los segmentos posteriores
caso afirmativo, se mide en vástago incisal el aumento de dimensión vert ical en la
posición de Relación Céntrica, y se deja graduado en la dimensión vertical de Oclusión
Dentaria.
Se procede a retirar los segmentos posteriores y se ciena el articulador. En este caso
tendremos la posición de Relación Céntr ica con Ia dirnensión vert ical de Oclusión
Dentaria (Fig. I 52), es decir, se han retirado las interferencias posteriores y es posible
observar las rclaciones entre los dientes anteriores en Relación Céntr ica.
Fig I 52. a) lllodclos de estudio en Oclusión Dentuia. b) Morjelos dc estudio en Relación Céntric¡. c)
Modelos de estudio en Relación Céntrica con dirncnsión vcrtical de Oclusión Dentaria, habicndo rctirado
los segmentos postenor€s.
a
Caplrulo 15 Neurofisiología de la Oclusión 213
Es importante aclarar que la dimensión vertical de Oclusión Dentaria que acá se está
urilizando para efectos de compresión de la técnica, no es imperativa, Si se encuentra
factibilidad de acople anterior a una dimensión vertical diferente a la de Oclusión Dentaria,
y posteriormente se observa la posibilidad de obtener un cierre detenido en la parte posterior
en dicha dimensión vertical, ésta resulta iguahnente válida.
La ventaja que presenta esta técnica de montaje de modclos seccionados es que facilita
evaluar la presencia o no de acople de dientes anteriorei en ia posición de Relación Céntrica,
sin necesidad de desgastar los modelos de estudio, los cuales pueden mantenerse intactos
Para estudios posteriores.
En caso de que no exista acople de dientes anteriores, es posible determinar el tipo de
tratamiento al que se va a recunir, de acuerdo con el grado de divergencia presente.
También es posible evaluar la cantidad de tejido que debe removerse en la parte posterior
para llevar la mandíbula a céntrica, dato de mucha importancia en la determinación del plan
de tratamiento que ha de llevarse a cabo.
Una modificación adicional de esta técnica es la colocación de troquel removiblc a nivel
de los incisivos laterales inferiores, pÍua poder utilizar el analizador de dientes anteriores
de McHorris sin necesidad de desgastar los laterales. La técnica para la colocación dc estos
pines es la misma descrita para el modelo superior, y se i lustra en la Fig. 153, con el
analizador en posición.
Fig. I 53. Modelo i¡ferior con el analiz¡dor en posición. los troqueles l¡terales se han ¡etirado.
Al utilizar esta técnica modificada, se aconseja colocar los troqueles removibles poste-
riores en el modelo inferior y no en el superior. En esta forma, todos los segmentos
removibles quedarán ubicados en el mismo modelo, y servirán para la misma finalidad.
Cualquier procedintiento que se realice en Odontología puede implicar un cambio en las
relaciones oclusales de los dientes, lo r¡ue puede iepercutir a cualquier otro nivel del sistema
estomatognático. Hoy en día se reconoce, y así lo ha demostrado la experiencia clínica, que
la Oclusión en Relación Céntrica con un buén acoplc de dientes anteriores debe ser el
objetivo de cualquier tratamiento. Pua ello es necesario recurrir a los métodos y técnicas
que permitan un buen diagnóstico y por lo tanto, un adecuado'plan de tratamicnto, La
técnica de Kennedy cumple estos requisitos y debería incorporÍ¡rse a la rutina que se sigue
en el estudio de casos.
ünH/
214 Neurofsiología de la Oclusión Capítulo lS
BIBLIOGRAFIA
castaño, et al. <Protección anterioo. Tesis de grado, universidad Javeriana, Bogotá, I 9g I .
Hickey, J. c. et al. *A new articulator for use in teaching and general dcntistry>. J. prost
Dent. Vol. 18, 1967.
Long, J. H. "Location of the terminal hingc axis intraoral means>, J. prost. Dent. Vol.23.,
t970.
Pruden, w. H. <The roleof study casts in diagnosis and treatment planning>. J. prost. Dent.
Vol, 10. July, 1960.
Sraunik, H. uResin regystration for interoclusal records>. J, prost. Dent. yol.3j . 197't .
Shillingburg, H. et al. Fundamentals of fixed prothodontics. chicago, Quintessence. publ.
Co., 1978.
Teteruck., W. R. etal. <Theaccuracy ofan earfacebow>.J. Prost. Dent, Vol. 16. Nov., 1966.
wirth, c' G. et al. <An improved interoclusal record for centric relation>. J. prost. Dent.
Vol .25. 1971.
Wilkie, N. D. et al. <Radiographic comparisons of condile fossa relationships during
maxilomandibular registrations made by different methods>. J. Prost. Dent. Vol. 32,
t974.
Williamson, E. H. et al. <The effect of bite plane use on terminal hinge axis locatión>.
Angte. Orth. Yol. 47,1977.
Williamson, E. H. <Laminogrpahic study of mandibular condyle position when recording
centric relation>. J. Prost. Dent. Vol.39, 1978,
Williamson, E. H. <Comparison of muscle-determincd position. An operator guidance>.
Am. J. Orth. Feb.. 1980.
T6
Diagnóstico
El conocimiento de los factores y leyes que r igen la oqlusión, así como del instrumental
y técnicas adecuadas para el anál isis funcional del sistema estomatognático de un Pac¡ente,
son requisitos básicos para la elaboración de un diagnóstico correcto.
En Odontología ya no se puede pensar en hacer un diagnóstico examinando únicamente
los dientes del paciente. El losconst¡tuyen solamente el instrumento de trabajode un sistema
mucho más complejo como lo es el sistema Gnático. Hoy en día se reconoce que la
odontología cubre tres comPonentes fundamentales: loS dientes, Sus estructuras de soporte
y el aparato neuro-músculo-condilar.
Dos de estos componentes, los dientes y el periodonto, son visibles y más fáci les de tratar.
El componente art icular ha representado siempre un enigma no solo para la Odontología'
sino para la profesión médica en general; sin embargo los avances logrados en los últ imos
años han permitido dilucida¡ gran cantidad de aspectos fisiológicos y patológicos de las
articulaciones témporo-mandibularesque serán estudiados en detalle en el capítulo de
disfunción.
Del análisis adecuado y riguroso de todos estos componentes surgirá un diagnóstico
conecto, al que conesponderá un plan de tratamiento satisl'actorio. Es importante recordar
que puede haber muchas maneras de tratar un problema pero sólo puede existir un
diagnóstico co¡recto. (Amsterdam, 1975)'
El procetJimiento que se ut i l ice paro elaborar un diagnóstico es de carácter individual, por
lo cuál los autores consideran un tanto inadecuado imponer una secuencia pre-establecida
por citas. Sin embargo, se enumerarán en términos generales algunos aspectos básicos de
recordar al elaborar un estud¡o.
I. ENTREVISTA CON EL PACIENTE:
La interacción profesional-paciente es de carácter fundamental para Iaobtención de datos
claves en el diagnósfico y pronóstico de un c¡¡so. La actitud personal haci¡ el tratamiento'
216 Neurofsiología de Ia Oclusión Capftulo 16
la disposición de tiempo y el factor económico son otros aspectos para reconocer en dicl¡
e ntrevista.
Se debe intenogar al paciente sobre el tipo de problema que presenta, durante cuánto
tiempo lo ha presentado, qué tipos de traramiento se han intentado, cuáles han sido los
resultados, intenogar por presencia de hábitos, etc.
2. EXAMEN CLINICO
El examen clínico de un caso debe incluirel examen de rejidos duros y de tejidos blandos,
asl como también la palpación muscular y funcionamiento articular.
El examen de tejidos duros comprende caries, extrusiones, migraciones, Frocesos
alveolares, diastemas, malposiciones, calidad de las obturaciones presentes, que serán
complementados con el examen radiográfico y el estudio de modelos articulados correc-
tamente en un instrumento capacitado para el efecto.
El examen de tejidos blandos incluye paladar, mejillas, piso de boca, Iengua, mucosas,
asÍ como también el examen periodontal.
Se estudia la presencia de bolsas, movilidad dentaria, reseciones, furcaciones, encías e
higiene oral.
Para estudiar el factor neuro-músculo-condilar se debe llevar el paciente a Relación
Céntrica por cualquiera de los métodos mencionadoi en los capítulos anteriores, esrudia¡
la discrepancia con la oclusión habitual, hacer que el paciente ejecute los movimiéntos
laterales, protrusivo y de apertura y cierre, en los cuales se observará la presencia o no de
i nterferencias.
3. PALPACION CONDILAR Y MUSCULAR
La palpación es un método de ayuda en el diagnóstico para la determinación de la
posición del cóndilo en la fosa y del funcionamiento de los músculos y ligamentos
asociados. (Fig. l5a).
Para la palpación del cóndilo se inrroduce el dedo meñique en el oído medio y se le pide
al paciente que abra y ciene la boca repetidas veces. Permite reconocer si el cóndilo se
encuentra ubicado en una posición muy anterior o posterior asícomo también la presencia
de ruidos, chasquidos, crepitaciones, reacciones inflamatorias. También se puede palpar la
articulación lateralmente o con el uso de un estetoscopio.
La palpación de los músculos masiicadores se realiza de acuerdo con la ubicación de cada
uno de ellos como se señala en las figuras conespóndientes, y se intenoga al paciente por
la presencia o no de sintomatología a la palpación. No todos los músculos se pueden palpar
debido a la dificultad de acceso a alguno de ellos, como el pterigoideo externo o sl
milohioideo.
Existe mucha controversia sobre la efectividad de la palpación muscular como método
diagnóstico. Algunos aütbres consideran que la sintomatología que acuse el pacientc
Neurofsiología de Ia Oclusión 217
Fig. t 54. Potupoción murcular' Lot puntos ¡c¡olun los sltlos dondc. dcbe 
palponc cada mrisctlo'
O
218 Neurofisiología de Ia Oclusión Capilulo 16
4.EXAMEN RADIOGRAFICO
5. ESTUDIO DE MODELOS MONTADOS EN UN ARTICULADOR DE TIPO
SEMIAJUSTABLE
Por la imposibilidad de estudiar las relaciones de los dientes y de los maxilares desde una
vista interior y por la necesidad de observar las relaciones dentarias, en Ias diferenres
Pos¡ciones y movimientos condilares, es necesario obtener una simulación de estos factores
en u n articul ador y efectuar asf un estudio concienzudo y detal lado de cada caso particular.
En el capítulo conespondiente a montaje se explica en detalle este procedimiento, que
permite corroborar con mayor exactitud todos los datos observados en el examen clÍnico.
6. HISTORIA MEDICA
Ex¡ste una tendencia generalizada no sotamente en el campo de la odontología, sino en
la mayorfa de las ciencias especializadas, de pasar por alto factores de tipo gerieral que en
muchas ocasiones resultan de gran trascendencia en el diagnóstico oe un ciso.
La historia médica para un odontórógo debe comprender una serie de preguntas que
permitan obtener sin necesidad de ahondar en muchos detalles, una idea acercaie la salud
general del individuo y detectar en un momento dado, la presencia de cualquier problema
que pueda interferir con un tratamiento oclusal.
7. OTROS EXAMENES
Existen toda otra gama de exámenes que hasta el momento se consideran muy especia-
lizados, pero que posiblemente en un futuro estén al alcance de todo profesionat porque
constituyen elementos de gran impofancia para el diagnóstico, como ló son la pantografía
y la electromiografía dc las cuales ya se ha habtado en otros capítulos.
- 
La p,antografía es una reproducciún a distancia de los trazos que el paciente proporciona
al ejecutar sus movimienros mandibulares. Esta reproducción se inr.rib" .on unos estiletes
colocados sobre unas platinas ubicadas de acueido con los tres planos del cspacio. La
electromiografía registra a través dc ondas oscilatorias el funcionamiento de cada músculo
por medio de electrodos conectados a una pantalla.
Copírulo 16 Neurofisiologíade Ia Oclusión 219
Es realmente a bavés de estos dos métodos como puede llegarse 0 conocer de manera
diáfana el funcionamicnto condilar y muscular, esos elementos que por no ser visibles
representaban tanto misterio para la profesión,
E. PREPARADO EN EL ARTICULADOR
Los modelos montados en un articulador nosolamente permiten conoborarlos hallazgos
clínicos del caso sino también permiten ensayar la viabilidad de toda una serie de técnicas
que pueden ser utilizadas en un momento dado. Es necesario planear en el articulador lo que
va a realizarse en la boca del paciente. Sólo asÍ Se puede asegurar de antemano el éxito de
un procedimiento. Dichas técnicas comprenden:
a) Tallado selectivo de diagnóstico.
b) Ortodoncia diagnóstica.
c) Encerado de diagnóstico.
d) Exodoncias.
e) Cirugía ortognática de diagnóstico.
La secuencia que cada operador utilice para elaborar un diagnóstico es de carácter
puramente individual. La omisión de pasos. pormuy experimentadoque sea no llevará sino
a errores en el diagnóstico, pronóstico y plan de tratamiento'
A manera de ejemplo se Presenta a continuación un modelo de historia clínica que cada
cual podrá modificar según criterio propio.
HISTORIACLINICA
INFORMACION PARA EL PACIENTE
Diagnóstico
Los problemas y enfermedades que se presentán a nivel del sistema masticario son muchos y
muy viriados y pueden estar intcrconectados entre sí. El sistema masticario no solamente lo
consrituyen los dientes sino también los tejidos de sopoite de los mismos, los maxilares en los
cuales se encuentran ubicados y los músculos y articulaciones responsables de la parte funcional.
Entonces, para obtener un buen diagnóstico en Odontología es necesario analizar todos los
corpon.ni.r de dicho sistema. El diagnóstico correcto de una enfermedad conlleva a un
tratamiento correclo.
Para obtener un diagnóstico correcto se precisa una serie de estudios y análisis que compren-
den como mínimo un juego de radiografías periapicales, una hisloria clínica y un montaje de
modelos en un articu¡ador. Dicho monlaje comprende la toma de impresiones y registrqs que
permitansimular en un aparato todas ias relaciones del paciente. El montaje de modelos repre'
220 Neurofisiología de Ia Oclusión Capilulo tr
senta para la odontología lo mismo que losplanos para la arquitectura o los exámenes de
laboratorio para la medicina.
una vez elaborado el estudio, el paciente podrá conocer más a fondo Ia condición y el estado
en que se encuentra y recibirá por escrito el diagnóstico y el plan de tratamiento o ¡oi distintos
planes de t¡atamiento posibles con sus concspondientcs presupuestos.
El costo de este estudio preliminar y el diagnóstico es de $.
A continuación el paciente encontrará una serie de preguntas relacionadas con su estado de
salud general debido a que gran pane de los problemas que se presentan a nivel del sistema
mastica¡io no están aislados del resto del organismo y puedcn interferir en un momento dado con
el tratamiento.
Favor llenar las preguntas del numeral I al V
I.IDENTIFICACION
Nnmhr"
Edad Estado civil
Sexo Ocupación
l . ) i re¡r iÁn
Teléfbno Casa Oficina
Ref'erido por Tel. _
Nombre del médico personal
Teléfono
II, ANTECEDENTES MEDICOS
¿Está siendo tratado por algún médico? Sifl Non
Motivo:
¿Está usred romando ahora algún medicamenro? Si[ Nof]
cuáles
¿Ha presentado alguno de los s¡guientes problemas? (¿cuándo?)
Enfermedades del corazón:
Anemia: presión alta
Fiebre Reumática
Sangra demasiado al cbrtarse
Capüulo 16
T
i
1
Neurofsiologla de la Oclusión 221
Diabetes
Hepatitis, enfermedad hepática
Problemas resoiratorios \
Artritis Problemas de tiroides
Cefalea frecuente Dolores de cuello
ConvulsioneS Epilepsia
Tumores Psicoterapia
Alergias Radiación
Usa tranquilizantes
Usa anticoagulantes
Desmayos Está embarazada (Tiempo dc gesroción)
Vértigos
Mareos olros
Ha presentado alergias a:
Antibióticos Anestésicos
Codeína Aspirina
Otros
III. HABITOS NUTRICIONALES
AItura Peso
Come usred Rápido! ModcradoI Despacio fl
Tomatéocafé Sí! NoflCurintosat día
Utiliza azúcar _ Edulcorantes _
Tomabebidascarbonadas . Sí¡ No! Cuántas al día
¿Sufre problemas de regurgitación?
¿Come dulces regularmenti?
¿Mantiene los alimentos mucho tiempo en su boca?
¿Come entre comidas?
SífI
Non¿Utiliza complementos vitamfnicos? Sí fl
NoI
222 Ncunfisiolog(a lc la Oclusitln Caluh lg
¿Cuáles?
IV. ANTECEDENTES PSICOLOGICOS
l. Sufre usted de insomnio?
2. Se fatiga fácilmcnte?
3. Se enoja con facilidad?
4. Es usted ansioso?
5. Sufre de palpitaciones?
6. Se deprime flrecuentemente?
7. Tiene sensaciones de vértigo o náuseas con frecuencia?
8. Siente miedo con frecuencia?
9. En general, siente que la gente está en su contra?
10. Siente que se le cscapan las ideas?
I l. Tiene buena memoria?
12. Con fiecuencia siente ganas de pelarse con otras personas?
13. Siente ganas de herirse a sí mismo?
V. HISTORIA DENTAL
Motivo de la consulta:
Fecha últ imo tratam¡ento dental:
Ha tenido usted tratam¡ento de:
L Ortodoncia [ 2. Periodoncia (encías) n
3. Cirugfa n 4. Placas oclusales !
5. Ajuste oclusal (o desu mordida)
ó. Otros
¿Aprieta o rechind los dientes durante et día? 
' '
¿Es consciente de apretar losiientes durante la noche?
¿Sufre de dolores de cabeza crónicos o de cuello, hombros, espalda?
¿Se levanta con sensación de cansanció riiuscular en la cara? -
SíLl NoLJ
Síf, NON
Sí[ NO¡
sí[ Nof]
Sí[ NOX
sífl No!
Sí[ NOI
SíN NOf]
Sí[ NO¡
si! Nox
Sí[ NO¡
SífJ NoE
SíT NOf]
(upítulo 16 Neurofisiología de la Oclusión 223
¿Ha presentado dolores en las articulaciones o a los lados de la cara en Ia zona cercana
a los oídos?
¿Siente ruidos al abrir o cenar la boca?
¿Alguna vez ha presentado imposibilidad de mover la mandíbula o de abrir o cerar
la boca?
¿Se le traba la mandíbula y tiene que recunir a ayuda para volver a colocarla en
posición?
¿Muerde usted del lado derecho, izquierdo o ambos?
¿Se muerde los labiosn la lengua! las mejillas! otrosI objetos? f|
¿Cuántas veces al día cepil la sus dientes?
¿Le sangran las encías al cepillarse?
¿Está contento (a) con la apariencia de sus dientes?
Firma del paciente
VI. HISTORIA CLINICA
Asimetrías laciales
Apertura máximam¡o,fcntre bordes i ncisales)
Desviación en apertura
Masetero
Temporal
Pterigoideo externo
Dolor a la palpación Pterigoideo interno
Digástrico
Suprahioideos
Esternocleidomastoideo
Musculatura posterior del cuello
Hipertrolia muscular
Movimientos laterales- derecho - izquierdo-
Interferencias en céntrica
Ruidos articulares
Fecha
crefTe
224 Neurofsiología de Ia Oclusión Capítulo 16
Deglución
Facetas de desgaste
Dientes faltantes
Malposiciones
Diastemas
Caries
Estado periodontal
Sacos
Movil idad
Recesión Ginsival
IX. PLAN DE TRATAMIENTO
¡r
I
;
Capírulo 16 Neurofisiología cle h Oclusión 225
BIBLIOGRAFIA
Adams, H. oFabrication of maxillary occlusal treatment splint>. J. Prost. Dent. Vol. 42. N"
I , r979.
Adeison, D. J. nMeasurement of stress mastitation>. I. J. Dent. Res. Vol. 35, 1956.
Askinas, S.A. <Fabrication of an occlusal splint>>. J. Prost. Dent. Vol. 28, 1972.
Beyron, H, L. uCha¡acteristics offunctionally optimal occlusion and principles ofocclusal
Rehabil itation>. J. Am. Dent. Vol.48. ¡954.
Grupo de estudios sobreoclusión FACTA, Cambios funcionalesen ladinámica mandibular
después del ajuste oclusal. Revista A.D.M. Vol. XXXV, N'2, 1978. '
Ballard, C. F. "The facial musculature anomalies dentoalveolar slructures>. Europ. Orth.
Vol . 37. 1951.
Berger, H. <The lower incisor in theory an practice>. The Angle Orth. Vol. 29. June, I 959
Block, P. L. <The direct functional chewing technique in the construction ol'bite guards>
J. Periodontal. Y ol. 47 . 1976.
Castaño, H. F., el al. (Protección anterior>. Tesis de grado, Universidod Joveriona, Dogotd,
1981.
Clayton, J. A. et al. <Ussing panthographic tracings to detect. T.M.J. dysfunction>, J. Prost.
Dent. Vol. 39, 1978.
Crispin, B. J. et al. "Effects of occlusal therapy on pantographic reproducivility of
mandibular border movementsD. J. Prost. Dent. Vol. 49, N" l, l9?8.
D'Pietro, A. J.,.MovimieniodeBennett>. Dental clinics ofNorth America W. B. Saunders.
Phil. Pen. Nov.. 1963.
D'Pietro, A. J. nMandibular fisiology>. In oral rehabilitation Max Jornfeld, Ed. Mosby Co.
1967.
Echeveni, E. et al. <EI desplazamiento lateral y la pantografía>. Tesis de grado, Universi.
dad Javeriana, Bogotá, I 98 I .
Echeveni, E. et al. <La pantografía en niños>>. Tesis de grado, Universidad Javeriana,
Bogotá, 1983.
Frohmann, B. S. "The application of psychotherapy to dental problems). Dcnt. Cosmos,
Vol .73, 1931.
Goharian, R: et al. <Effect of occlusal relations on Temporbmandibular Joint and facial
pain>. J. Prost. Dent. Vol.44 N:2, 1980.
Goldstein, G. R. <The relationship of canine protected occlusion to a periodontal Index>.
J. Prost. Dent. Mar., 1979.
226 Neurofisktlogla de la Oclusión Capítulo 16
Guichet, N. F. The criteria of an optimum occlusion. Anexclusive prerequisite, published
by DenarCorp. Calif., 1979.
Johnstone, et al. <The feasibiliry of palpating the lateral pterigoid muscle>. J. prost. Dent.
Vol, 44 N" 3, 19E0.
Kahn, A. E. <The importance of canine tooth posilions in occlusion>, J. Prost. Dent. 397-
408. Apr., 1977.
Kawamura, Y. <Neuromuscular mechanisms ofjaw and tongue movement)). J. Am. Dent,
Ass. Vol. ó2, N" 5, 1961.
Kawamura, Y. <Recent concepts of the phisiology of mastication>. In staple adVances in
oral biology, Vol,2 Academic Press, N.Y., 1964.
Kass, Ch. <Occlusal splint fabrication>. J. of Prost. Dent. Vol. 40. N" 4, 197E.
Kawamura, Y. <Recent concepts o[ the pshisiology of masrication>. In staple advances in
oral biology, Vol. I Academic Press N.Y., 1964.
Kessler, M. <The bite-plate. An adjunct in Periodontic and Orthodontic rherapy)). J. of
periodontal., Vol. 5 I . N" 3, 1980,
Long, J. H. <Locating centric relation with a leaf gauge>. J. of Prost. Dent. Vol. 29. N" 6,
June,1973.
Lucia, V. O; Modern Gnathological Concepts. Saint Louis, The C. V. Mosby. Co., l9f L
Martínez Ross, E. Oclusión. Vicova Ed., S.A. 2'Edición México, 1978.
Maitínez Ross, E. Disfunción témporo-mandibular. Ediciones Monsenate Ltda, Bogotá.,
1982.
McHonis, W. H, <(T.M.J. Dysfunction - Resolution before recoústruction>. J. of Europ.
Academy ofGnathology. Vol. I, 1974.
McHonis, W. H, <Occlusion with particularemphasis on the functionaland parafunctional
roleof anrer ior ieeth).part . I &2,J.C.O.,Vol . 13.N"9& 10, 1979.
McHorris, W. H. <Treatmcnt of T.M.J. dysfunction>. Tennesse State Dental Association
Seminar. Jan., 1978.
McHonis, W. H. Comunicación personal. Bogotá, 1981.
McHorris, W. H. Comunicación personal. Lima, Perú, 1983.
Miller, S. C. "Oral diagnosis and treatment planning> Blackinston, Philadelphia, 1936.
Miller, S. C. <Textbook of periodbntal> (Oral Medicine) 2' Edición Ed. Blackinston
Philadelphia, 1943.
Neff, P. A. Occlusion and function. Gcorgerown Univ. School of Dcnt., 1975.
Nefl P. A. Comunicación pcrsonal, Bogotá, 1981.
Capírulo 16 Neurofisiología de Ia Oclusión 227
Ramfiord, S. P. & Ash, M.M. Occlusion, 2' Edición, Saunders, Phil., 1971.
Shil l ingburg, H. Hobo, S. etal. Fundamentalsof f ixed prosthodontic. Chicago, Quintessence.
Publ. Co., 1978.
Solbeig, W. K., et al. <Emotional and occlusal factors in subjects whit mandibular pain
dysfunction disorders>. LA.D.R., Houston, l9ó9,
Stallard, H. Oral Rehabil itation and Occlusion. Univ. of Calif. 1972.
Standlcr, J. P. et dl. <Stress transfer to the mandible, during anterior guidance and group
function at cenlric movements>. J. Prost. Dent., Vol. 34,1979.
Straub, W. J. <Malfunction of the tongue". Part. L Am. J. Orth. Vol. 4'l, 1960.
Stuart, C. E. Oral Rehabil itation and Occlusion, University of California, 1972.
Thishler, B. <Occlusal habit neurosis>. Dent. Cosmos. Vol. 70, 1928.
Travell, J. G. et al Myofacial pain and dysfunction. <The trigger point manual>, Ed.
Will iams and Wilkins. Baltimore. U.S.A.. 1983.
Urrea, M. H. nMioterapia Funcional>. Tesis de grado. Univ, Javeriana, 1978,
Vonkrammer, R. <Constructing occlusal splints>. The J, of Prost. Dent. Vol. 4, Nov., 1979.
Wilkie, N. D. et al. <Radiographic comparisons of condyle fossa relatioships during
maxilo-mandibular registrations made by different methods>. J. of Prost. Dent. Vol. 32.,
1974.
Will iamson. E. H. et al. <The effect of bite plane use on terminal hinge axislocation>. Angle
Orth, vol. 4'l, 1977.
Will iamson, E. H. et al. nLaminographic study of mandibular condyle position when
recording centric relation>. J. ofProst. Dent. Vol. 39, 1978.
Williamson, E. H. <A comparison of muscle-determined position and operator guidance>'
Am. J. Orth. Feb.. 1980.
Wiesendancer, M. <Pathophysiologie ol muscle tone>. Splinger, Berin, 1972.
l1
Dimensión vertical
La historia de la odontología se ha caracterizado por la creación de una serie dc
principios que, sin validez científ ica alguna, se vienen transmitiendo de maestros a
alumnos como una especie de tradición oral. La extensión por prevención de Black, los
niños bruxan porque tienen parásitos, podrían mencionarse como claros ejemplos de tal
situación; todos los conceptos relacionados con dimensión vertical están también muy
ccrca de caer en este engranaje.
Durante mucho tiempo se ha venido enseñando la inviolabil idad de la Dimensión
vertical, cuando se rrata de restaurar algún paciente. Aumentar o disminuir la dimensión
vertical, se ha considerado corno antibiológico y Ia profesión en un alarde de sutileza, se
ideó el término RESTITUIR sin especificar exactamente si la nueva dimensión vertical
era mayor o menor.
La práctica clínica por otra parte ha permitido comprobar con casos terminados que
aumentar o disminuir la dimensión vertical dentro de ciertos límites puede no presentar
secuelas fisiológicas. De hecho Ias placas reposicionadoras que se han popularizado tanto
de un tiempo para acá aumentan Ia dimensión venical; y aún con este incremento,
presentan un gran éxito clínico, precisamente en la normalización de la función muscular.
Los textos de fisiología recienres mencionan por ejemplo que la longitud de la fibra
muscufar no debe variarse más de un 30Vo de su longitud en reposo (Vander, et al I 980).
La realidad es que hasta el presente no existe un método exacto de medir este porcentaje,
sin embargo existe un promedio de posibilidades que mientras no sean excesivos van a
garantizar éxito.
La dimensión venical se ha definido como la distancia entre dos puntos localizados
arbitrariamente en la cara del paciente, uno en el maxilar y otro en la mandíbula. Se habla
igualmente de dos dimensiones verticales:
L Dimensión vertical de oclusión, cuando existe en el paciente una máxima
intercuspidación .
Caplnlo l7 NeuroJisiología de la Oclusión 229
2. Dimensión vertical en posición de reposo, queriendo significarque la mandíbula se
encuentra en una posición de descanso o posición fisiológica postural. Esta posición de
reposo, de descanso o fisiológica postural, que constituirá el límite inferior de esta
dimensión vertical, ha sido definida de acuerdo con Ramfjord y Ash (1983) como la
posición posrural de la mandíbula determinad¡ por Ia longitud en reposo de los músculos
elevadores y depresores, cuando la persona está sentada o en posición erecta, mirando al
horizonte. Este término ha sido usado para indicar que la musculatura mandibular está en
un estado de contracción tónica mínima en oposición a la fueza de la gravedad.
Durante mucho tiempo se ha tenido la idea de que la posición fisiológica postural es una
posición fija y determinada, fácilmente localizable en el paciente, posición desde la cual,
es posible medir una dimensión vertical. Sin embargo esto parece no ser tan simple.
Garnick y Ramfjord (1962) demostraron electromiográficamente que esta posición de
reposo no es un punto sino que comprende un área de más o menos I l. I mm.
Desde el año 1946 Thompson sostenía que la dimensión vertical no cambiaba en el
individuo durante toda la vida; agregaba igualmente que el desgaste de los dientes
aumentaba el espacio libre intercolusal, a no ser que fuera compensado por crecimiento
del proceso alveolar. Por su parte Ballard (1955) sugería que la mandíbula tiene unn
relación postural en relación con el maxilar, la cual es endógenamente detcrminsdo,
madura al nacimiento y probablemente a través de toda la vida. Por el contrario, se han
presentado otros puntos de vista como lo expuesto por Tal lgren ( I 957) donde sostiene que
existen pequeñas alteraciones en la altura de la cara que se presentan en eda<.les avanzadas,
especialmente en personas quc usan dentaduras completas.
Gattozi et al ( 1976) consideran esencial unas relaciones muy exactas en la construcción
de dentaduras completas, advirtiendo sobre serias consecuencias si esta medida clásica
de dimensión vertical varfa. Su trabajo básicamente versó sobre las posibles diferencias
clínicas de la posición de reposo o posición fisiológica postural, en pacientes edéntulos
con dentaduras en boca y por fuera de ella. Su conclusión sobre el tema dice: <el
significado de este estudio está en la confirmación que la posición mandibular de reposó
indudablemente varía, dependiendo que las dentaduras artifrciales estén o no en la boca.
Esto es especialmente importante cuando el dentista quiere determinar la dimensión
vertical correcta de oclusión, usando la dimensión vertical de reposo como una guía>.
Consideran entonces importante el uso de sistemas de determinación, que simulen las
condiciones dadas por las dentaduras en boca; por ejemplo utilizar diferentes tipos de
rodetes.
Otros autores como Talgren (1957), Duncan y colaboradores (1960), y Kleinman y
Sheppanl (1972), en un estudio cuantitativo reponan un movimiento de la mandíbula en
sentido superior al rctirar las restauraciones de la boca.
No solamente se ha investigado en las lbrmas clínicas de obtener la dimensión vertical
y la posición fisiológica postural; también se encuentran varias referencias en la literatura
acerca de la intluencia cle los lnateriales usados en las fascs de laboratorio necesárias para
230 Neurolisiología de la Oclusión Cupltulo lj
la construcción de las restauraciones. Steck ( | 950) afirmaba que, de acuerdo con los tipos
de separadores usados en los procesos de enfrascado de dentaduras, la dimensiónvertical
podría variar. Schyler et al (1944) reportaban el aumento de dimensión vertical de
oclusión, como resultado de la técnica de inyección en el e nfrasque. Por su parte Marcroft
y colaboradores ( I 96 I ) reportan resultados muy superiores, al usarcomomedio separador,
una capa de silicona durante el mismo procedimiento. Woclfel et al (1960) por el
contrario, afirmaban que el uso de resinas o métodos especiales durante el proceso de
enfrasque, no agregaba mayor exactitud, como cuando se usaban resinas acrflicas con el
sistema convencional de moldes. Por su parte Mahler ( l95l ) años atrás, había investigado
los movimientos causados por la presión aplicada por la resina, durante esos mismos
procesos.
En lo que se refiere a sistemas utilizados para encontrar una dimensión vertical
adecuada en cada paciente, existen muchas y variadas menciones publicadas a través de
los años, en los cuales se hace referencia a sistemas fonéticos, psicofísicos, registros
preextracción, electromiográficos, retroalimentación psicológica, aparatologías intraorales
y combinación de algunos de ellos.
En 1969 Timmer explica que en la obtención de una dimensión vertical correcta, el
papel que juega el odontólogo es de menor importancia, cn comparación con un buen
entrenamiento y una buena comprensión por parte del paciente. Este autor describe un
sistema intraoral consistente en un tornil lo que puede aumentar o disminuir esta.
dimensión, de acuerdo con la anuencia del paciente, Se aplica la siguiente premisa: si el
paciente entiende el sistema y tienc una buena experiencia, invariablemente cncontrará
su dimensión vertical con un promedio de exactitud de 0.5 mm.
Willigen, et al (1962) en una publicación relacionada con aspectos psicofísicos,
mencionan lo que denominan PVDO, sigla en inglés de nDimensión Vertical de Oclusión
Preferida> (por el paciente) teorizando si esta medida o posición es estable o no en
perfodos largos y cuál sería el mejor sistema o test psicológico para contestar.
En 1977 Aboul-Ela y colaboradores, e n la Universidad de Alejandría, Egiptb, después
rJe relevar la gran importancia de la f,imensión vertica¡ y la localización del plano de
oclusión existente en un paciente, así como la conelación entre estos dos factores,
presentan una aparatología especial para hacer estas mediciones antes que el paciente
pierda sus últimos dientes remanentes; en otras palabras. asignan gran importancia a Io
que comúnmente se ha denominado registros pre-extracción.
Más recientemente Feldman et al (1984) han criticado los métodos convencionales
utilizados para la obtención de la dirnensión vertical, tales como acciones deglutorias,
ejercicios fonéticos, etc., mencionando la diferencia de resultados, como producto de la
habilidad del operador, o del poco o buen entendimiento de parte del paciente. Proponen
entonces como sistema más confiable, registros electromiográficos, acompañados de
técnicas de retroalimentación.
('qinlo 17 Neurofisiología de la Oclusión 231
Otro punto importante es la relación existente entre variaciones de dimensión verrical
y comportamiento muscular sobre lo cual se ha investigado también Los trabajos de
'l 'ueller (1969), Ramfjord et al (1981) en anirnales de experimentación, Manns y
colaboradores (1981, 1986) y Hellsing (1984), demuestran que las viejas teorías, como
lo presentado por Boos (1940) carecen de realidad. Boss ( 1940) mencionubu la posibil i-
rlad de locrl izar un punto exacto en la flbra muscular en donde se podía ejercer la múxima
presión. Cuando la distancia de origen al punto de inserción de este músculo se acortaba,
el músculo empezaba a perder eficiencia para l legar a un estado tJe hipofunción, que se
decía, era lo común cuando la dimensión vertical disminuía.
Los trabajos de Manns y colaboradores (1981, 198ó) relacionan l¿s variaciones de
dimensión vertical con el tratamiento del síndrome de disfunción dolorosa miotacial
señalando disminución de la actividad electromiogrútica en relución con el aumento de
la distancia interoclusal desde 0.5 mm hasta un promedio de I 3 a 2 | mm, y tjespués un
aumento de estas actividad cléct¡ica, hastü la aperturu máxima. Encontraron también en
unestudiosobreusodeplacasoclusales(Munns.etal l9t l3)queladistanciaideal entre
los incisivos, para producir alivio de la sintomatología existcnte, era entre 4 42 nrm y 8. I 5
mm a nivel de la parte anterior correspondiente a la guía incisiva.
Cabe mcncionar también las conclusiones al trabajo ef ectuatlo pur Hellsing (1984) que
dicen: nEl concepto traclicional de la estabil idad en la posicirin posturil l no está sustentada
por una explicacirin neurofisiokigica. Lo contrario: la hipírtesis que se ha prr:sentado, pura
explicar la rúpid:r uduptación del tono postural rJe los mtiscukls clevldtlres ¡nuntJibulares
a cambios bruscos en la dimensión verticul, cstá en concorduncia con la investigtción de
la conducta automatizadu>.
uAdemí¡s, no existe razón iisiológica para creer en el dcsarrollo de reacciones de nralu
arJaptación, posteriorcs a procetJimientos quc aumenten lu dimensión vcrt¡cül de oclusión.
Por el contrario Coklspink (1976, 1980) reportl lu (rcurrencia de unl complett normali-
¿ación cn pocas semünas>.
La conducta motorl de los nlú.sculos elevadurcs lnlnti ibulares es más dinimica v
aclaptable a los car¡bios ambientales, dc lo c¡ue se ha crcídor.
Muy rccientcmente Nakamura y cólaborutJores (l9lltt) presentaron un estudio intere-
slnte relacionando krs movirnientos mandibulures y lu actividacl elcctromiográ[ica de los
músculos musctero y digistric<¡ cuando ex i iten cambios en la dimensión verrical, altera<Ja
con el ust) cle placas oclusales dc tl i lerentes espesores. Concluyen estos autores mencio-
nantlt-r la uti l idad de l ls placas oclusalcs en el tratamiento cle problemirs de ATM y
expliclndo tertual¡ncnte <Los rcsultatkls de este estudio indican h gran posibil idad de
quc lus placus oclusales puedan obtener l l relajación niuscular, al disminuir l¡ actividad
dc los múscultls t le cierrc mandibulur conlo resultado del aumento en la lonritud del
¡núsculo,.
232 Neurolisiología de la Oc'lusión Capínilo 11
En conclusión podría alirmarse que si bien no existen hasta el momento mérodos
extctos para medir la tl imensión vertical, el hecho cle aumentarla o disminuirla dentro rle
ciertos límites (el 307c que mencionan los tertos de fisiolo.uía) no ha reportado clínicamenre
ningún tipo de afección. Si bien los esludios electromiográf icos han mostrudo cambios
a nivel de la etectividad del músculo al variar su longiturl. dichos cambios han sido como
en el caso de las placas. tolerados por el paciente. Como se ha podido aprecilr a través de
esta revisión bibliogril ica. la investigacitin no presenta estudios claros.v conclusivos
respecto a la disminución de la longitud rJe la tlbra muscularcomo lo hace con el itumento
mediante el uso de placas.
BIBLIOGfu\FIA
Aboul Ela, L. M. and Abdel Razek, M. K. Preextraction Records of the occlusal plane and
Vertical Dimension. J. Prosthet. Dent. Vol. -1li. pS. 190, 1977
Ballartt, C. F. The lhcitl musculirture unontil l ies und dentollveollr slructures. Europ.
Orth. vol . l -17, 1951.
Boos. R, H.: Intermaxil lary relation established by biting porvc'r J. Anler. Dent. Assoc.
Vol , 2?, pg. | 192, 1940
Dr¡ncan, E. T. and Will iums, S, T. Evuluirt ion of Rest positions as u guide to prosthelic
Trcntment. J. Prosthet. Dent. Vol. 10, pg. 6-1.1. 1960.
Feldeman, S., Leupokl, R. J., and StalinS. L. lvl. Rest lr 'nicll dimension tleterminetl by
electrornyography with biol 'eedblck us cornpurr't l to conr entional ntcthods. J. Prosthet.
Dent. vol . E4, pag. 2ló, l9tJ1.
Grrnick, J. and Ramtjord, S. P. Rest Position An clcctromiogritphic and clinical
invest igat ion. J. Prothet. Dent, Vol , 12, pg. t195. 1962.
Cattozzi, G. J. Nicol, R. 8., Somes, W C lnd Ell ingcr. W, C. Variations in mundibulrr
rest position with antt without dentures in place J. Prosthct Dent. Vol. 36, pg. 27' 197ó,
Goldspink, D. F.: Thc adaptation of musclc loit new functional length' In Anderson, D'
J, unrl Mrthews, B., editors: Mastication. John Wright rnd Sons Ltd., Bristol. England,
1976.
Coklspink, D. F. Growth of muscle. In Goklspink, D. F., erl itor Devclopment and
Specialization on Skeletd Musclc. Carnbridge University Press, London. 1980,
Hellsing, C. Functionul adaptation lo chungc.s in vertical dimension. J. Pnlsthet. Dent.
Vol .52. pg.867, 1984.
Kleinrnan, A. M., and Sheppard, I. M. Ivtandibullr rest lcvels with and without Dentures
in place in edentulous and complete denture u'earing sub.iect subject. J. Prosthet. Dent.
Vol . 2E, pg.478. 1972.
Mahler, D. B. Inarticulation of complete dentures proccesed by the compression molding
technique. J. Prosthet Dent. Vol. l, pg. 551, 1951.
Manns, A. Miralles, R. and Guenero F. The changes in elecrricar acrivity of the postural
muscles of the mandible upon varying the vertical dimension. J. prosthet Dent. vol. 45.
pg.438, 1981. \
Manns, A., Miralles, R. Anterior temporalis muscle: relation between muscular activity
and variation of vertical dimension. J. Gnathol Vol, 5, pg. 109, 1986.
Manns, A. Miralles, R., Santander, H,, and Valdivia, J. Influence of the verticaldimension
in the rreatment of myofacial pain dysfunction syndrome. J. Prosthet Dent. vol. 50, pg.
700, 1983.
Steack, N. S.: Measurements of vertical dimension of processed dentures. J. Dent. Res.
Vol .26, pg.616, 1950.
Marcroft, K. R., Tencate, R. L., and Hurst, W. W. Use of a leyesed silicone rubber mold.
Tecnique for denture proccesing. J, Prosrher Dent. Vol. I l , pg. 65?1, I 961.
Nakamura, I. Inouc, T.. Ishigaki., S & Maruyama, T. The effect of verrical dimension
change on mandibula¡ movements and muscle activity. The Int. Journal of Prosth. vol,
I , N"3, tggg.
Ramfjord S., and Ash, M. M. Occlusion. Third edition. W. B. Saundors Company
Philadelphia, London, Tokio, Mexico, 1983.
Ramfiord, S. P, and Blankenship, J. R. Increased occlusal verrical dimension in adult
monkeys. J. Prosthet Dent. Vol. 45, pg. 74, 1981.
Steack, N. S. Measuremen$ of vertical dimension of orocessed dentures.J. Dent. Res.
Vol. 28 pg.478,1972.
Schuyler, C., Frederick, E. G. and Vaughn, H. C. Processing acrylic dentures. U.S. Nav.
Med. Bull. vol.43, p9.297,1944.
Tallgren, A. Changes in adult face heighr due to ageing, wear and loss of teeth, and
prosthetic treatment. Acta Odont. Scandinav. Vol. l5 pg, l, suppl, 24, 1957.
Tiqmer, L. H. A reproducible method for determining the vertical dimension of
occlusion. J. Prosthet. Dent. Vol. 22, pg. 621, 1969.
Thompson, J. R.: The rest position of the mandible and its significance to dental science.
J.A,D.A. Vol .3, pg, l5 l , 1946.
Tueller, V.M. The relationship between the vertical dimension of occlusion and forces
penetrated by closing muscles of mastication. J. Prosthet. Dent. Vol. 22,pg.284,1969.
Willigen, J. D. de Voj, A. L., and Broekhuijsen, M. I.: Psychophysical investigarions of
the pret'erred vertical dimension ofthe oclusion in edentolous patients. J. Prosthet Dent.
Vol. 38, pg, a90,1917.
Vander, A. Sherman, J. and Luciano, D. Human.Physiology. The Mechanisms of Body
Function, New York: Mc.Graw-Hill Book Company, 1980.
I.llI
rlll
l l
l
18
Disfunción de
la articulación
Temporo-mandibular
Se han descrito con anterioridad la multiplicidad de funciones que realiza el sistema
gnático y los elementos anatómicos que en cada una de ellas toman parte, tales como sqn
los dientes, el periodonto, las articulaciones témporo-mandibulares y el sistema neuro-
muscular. Cuando alguno de estos elementos relacionados er¡tre sí se ve alterado, es fácil
comprcnder que también los otros se verán afectados en mayor o mcnor grado. Si la
patología se presenta a nivel de la oclusión dentaria, está comprobado clínicamente que
todos los otros elementos del sistema pueden verse afectados, pero principalmente la
articulaciones. Esto es loque se conoce como DisfuciónTémporo-mandibularo Síndrome
Disfuncional de la Articulación Témporo-mandibular o Síndrome de Costen, que
comprende una gran proporción de quejas ignoradas hasta hace muy poco tiempo por la
profesión.
EI objetivo del presente capítulo es presentar las características generales de Ia
enfermedad, su etiología, sintomatología y tratamiento, así como también mencionar
otros problemas de orden sistémico que puedan afectar las articulaciones, para estar en
capacidad de efectuar un diagnóstico diferencial que permita una resolución adecuada del
problema, Tal vez el aspecto más importante de tener en cuenta cuando se presenta un
problema de índole articular es elaborar un buen diagnóstico diferencial antes de iniciarse
un tratamiento. Solamente con un diagnóstico conecto será posible predecir los resulta-
dos que se puedan obtener a través de la terapéutica que se utilice.
Se han enunciado muchas clasificaciones acerca de los problemas que aquejan las
articulaciones témporo-mandibulares. Para efectos didácticos los autores consideran
apropiada la clasificación presentada por el doctor W.H. McHonis ( l9?3) quien enumera
Capínlo lE Neurofisiologíade Ia Oclusión 235
seis entidades diferentes que puedan afectar las a¡ticulaciones, algunas de las cuales
pueden estar presentes a un mismo tiempo.
Los desórdenes de Ia ATM se pueden clasificar también según su ubicación anatómrca
en: a) Desórdenes Intracapsulares, cuando se afectan los ligamentos capsulares, el
cóndilo, el menisco, las cavidades sinoviales y la fosa glenoidea y musculatura asociada
a la articulación. b) Desórdenes extracapsulares, cuando se afectan los elementos del
sistema asociados a las ATM como los músculos masticadores, dientes, etc. y dentro de
esta categoría se encuentra el Síndrome Doloroso Disfuncional que es el que interesa más
directamente al odontólogo.
CLASIFICACION DE LOS DESORDENES DE LA ARTICULACION
TEMPORO.MANDIBULAR
L Desórdenes funcionales.
2. Artritis
Osteoartritis (artritis degenerativa)
Artritis reumatoidea (deformante)
Artritis psoriática
Artritis infecciosa
(
I Fibrosa
3. Anquilosis I
\osea
I con fractura
4. Afecciones traumáticas I
( Sin fractura
5. Dislocación
ó. Tumores
SINDROME DOLOROSO DISFUNCIONAL
Etiología
La evidencia clínica para la mayoría de los autores que describen esta entidad patológica
concluye en que se deben considerar dos factores etiológicos fundamentales. El primero
es el factor fisiológico o funcional y cl segundo, el factor psicológico o emocional'
I
I
I
I
I
I
l
:
;:til;,
rlll
lfll
r l l ;
l
236 I'teurolisiología de la Oclusión Capítulo lt
El factor fisiológico consiste en el factor producido por una desarmonía oclusal a nivel
de la articulación y musculatura asociada. El factor psicológico se relaciona con estados
de tensión emocional del paciente que pueden desencadenar un aumento de actividad
muscular como mecanismo de liberación de esas tensiones acumuladas en un momento
dado. (Schellhas, 1989).
Aunque existe discrepancia acerca de cuál de los dos factores es el primordial en la
etiología de la enfermedad, parece que ambos deben estar presentes simultáneamente
para el desencadenamiento de la misma. Aquellos pacientes que presentan desa¡monías
oclusales pero que no se encuentran en estados emocionales alterados o que utilizan
mecanismos diferentes para liberar las tensiones, pueden pasar mucho tiempo sin
presentar síntomas evidentes a nivel del sistema gnático. Posiblemente esto sea debido
a que la mandíbula de estos pacientes permanece la mayor parte del tiempo en posición
fisiológica y los dientes permanecen fuera de contacto. Enlonces la afección se producirá
mucho más a largo plazo.
Por otra parte, cuando existe evidencia de apretamiento de los dientes por factor
emocional pero no hay presencia de desarmonías oclusales, también el daño que se
produce es mínimo debido a que si la mandíbula no tiene posibilidad de deslizamiento en
céntrica, los cóndilos iampoco saldrán de esa posición y por ende la musculatura asociada
no se verá afectada.
Entonces es la falta de armonía oclusal acompañada de períodos de tensiónemocional
que se liberan a través del apretamiento de los dientes lo que trae como resultado los
espasmos musculares y la disfunción a nivel articular.
McHonis ( 1974) menciona, refiriéndose a las investigaciones realizadas por Green en
900 pacientes que se quejaban de dolor en la ATM, que los desórdenes funcionales
relacionados con los músculos de la masticación son a los que mayormente se le atribuyen
los síntomas. articulares. Los hallazgos de Green indican que la mayoría de estos
problemas dolorosos son causados por fatiga y espasmo de los mrfsculos de la masticación
y no directamente del comportamiento de la articulación. Por esta razón considera más
apropiado el término <Síndrome miofacial doloroso por disfunciónu, o como lo denomi-
nan Clark et al (1989) <Desórdenes de los tejidos musculares y faciales>. Hasta este
momento el problema debe ser considerado como una afección extracapsular.
Cuando la disfunción lleva un largo período de tiempo, empiezan ya a producine
afecciones intracapsulares debidas a las fuerzas excesivas ejercidas constantemente
sobre los tejidos al interior del comportamiento articular, como lo demuestran los
estudios de Shell et al ( I 9E9) con el uso de la resonancia magnética, En tales casos se cree
que el dolor puede ser debido a Ia initación de las terminaciones nerviosas libres o bien
al desanollo de una sinovitis edematosa dentro del comnartimento de la ATM, como lo
demuestran los estudios artroscópicos.
Analizando un poco más en detalle la manera como se produce la afección funcional,
se considera que normalmente cuando los dientes entran en contacto en máxima
i ntercuspidación, los cóndilos a su vez deben encontrarse en una posición céntrica dentro
de sus cavidades. si existe discrepancia entre la máxima intercuspidación dentaria y Ia
posición fisiológica condilar, son los músculos los que deberán acomodarse para
equilibrar dicha discrepancia, dando como resultado un desalojo de los cóndilos de esa
posición céntrica. (Fig. 155). \
Cap{rulo lE Neurofisiología de Ia Octusión 2!7
Fig 155. En presencia dc una inlerferencia, cl haz inferior del Ptcngoidco externo se contr¡e p0r0 ocomorl¡¡
el cóndilo en una posición más anrerior t *tT;llfilll máxima inrercuspidación (oclusión hobiruot o
La causa que impide la relación normal de los dientes cuando los cóndilos cstán
correctamenle centrados la constituye cualquier inclinación dentaria inconecta que
produce un contacto denominado interferenre o desviador, Estos contactos fuerzan a los
músculos a acomodar la mandíbula en una posición tal, que pueda encontrar el máximó
contacto dcntario. Es la llamada <oclusión adquirida o habitual>, (Solberg, 1969).
La repetición constante de esta posición habitual crea patrones nerviosos memoriiados
por los músculosque seconocen con el nombre de <engramas>. Esta posición acomodaticia
y repetitiva de la mandíbula es la que va a producir las evidencias patológicas de desgaste
de las superficies oclusales e incisales de los dientes, afecciones de tipo periodontal y
patología miofacial.
Los músculos que deben acomodarse más a esta nueva posición condilar son los
pterigoideos externos. Los propioceptores de la membrana periodontal son tan sensibles
a los cambios de presión, que cualquier interferencia por mínima que sea, puede dar
origen a que los pterigoideos externos saquen los cóndilos a una posición excéntrica.
Cualquier músculo sometido a este tipo de presiones por períodos prolongados de
tiempo, desanolla espasmo y se encoge, perdiendo la capacidad de relajación voluntaria.
Es decir, se produce un reflejode contracturación hiperactivacon resistencia al estiramiento
pasivo. (Krogh Poulsen, 1968).
En el caso de los pterigoideos externos se cree que por la ausencia de receptores de
estiramiento se puede explicar su habilidad para asumir posturas contracturadas
238 NeuroJisiología de la Oclusión
Capínlo lg
'tiili l I
iri
asintomáticas responsabres de ra posición habitual. Los otros múscuros masricadores
donde sí se encuentran receptores de estiramiento pueden represen,or.n .onrl.u.n.iu
sintomatología dolorosa relacionada con problemas articulares.
cualquier músculo relacionado.con er sistema gnático puede verse involucrado en ra'cadena de reacciones de contracción y estiramien'to, ,otluo po, ,r .*i i'¿oro, pu.o,presentarse no soramente en ra cabeza sino también en ir cueilo y ros hombros.(Rocavado, 1984).
SIGNOS Y SINTOMAS
Los signos y sínromas son r¡uchos y muy variados, dependiendo der grado de evorución
qre haya alcanzado el problema. Esto ro demuesrran rJiitintos estudioiepidemioráji.os.
(Lundeen et al, 1978).
,-11:t:it*: 
y sínromas p.'O.'lo' dolor periauricular, dolor muscular en cualquiera
<le los músculos asociados al sistema, ruidos articulares, dotores de cabeza frecuónres,
apretamiento, bruxismo y estrés emocional. clínicamente se pueden encontrar facetas de
desgasúe' alteraciones periodgntales como pérrJida de cresra ósea o ensanchamiento der
Neurolisiología de la Oclusión
l igamento, apertura l imitaoa o desviación mandibular, dif icultad o
movimicntos y diferentes tipos de hábitos orales (Gross er al, I983).
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
Como ya se había mencionado, antes de deflnir el tratamiento a seguir en un caso dado,
es indispensable elaborar un estudio completo que permita llegar a un diagnóstico
correcto. Es importante descartar la posibilidad de cualquier afección de orden sisrémico
como la artritis reumatoidea o afecciones degenerativas, así como también enfcrmedades
miméticas de la disfunción, que por proximidad o similitud en los sínromas puedan llevar
a diagnósticos enados. Algunas de estas enfermedades pueden ser la oritis, sinusiris,
neuralgia del trigémino, parotiditis, migrañas, y el llamado síndrome de Eagle, que
consiste en un agrandamiento anormal de la apófisis estiloides del hueso temporal que
interfiere con algunas de las funciones del sistema y en ocasiones produce síntomas muy
agudos.
En este sentido es entonces de suma importancia prestar atención a la historia que relata
el pacientc, así como también a la interconsulta con el médico general. Ya se había
mencionado que muchas de estas entidades pueden presentarse combinadas, y en caso tal
es necesario precisar lo que está en manos del Odontólogo y lo que conesponde al médico.
Dada Ia gama de afecciones y de sintomatología que puede presentarse,a nivel de ATM,
no es casual que este problema haya sido denominado por la profesión médica <el gran
impostor>. Y es precisamente conociendo toda esta diversidad de entidades como se
podrán diagnosticar y tratar conectamente.
Es preciso recoger el mayor número de pruebas posibles que requiera cada caso
particular. Estas pueden incluir montaje de modelos de estudio, pruebas de csfuerzo co¡r
calibradores, radiografías, tomografías, artroscopias o resonancia magnética.
TRATAMIENTO
El tratamiento del síndrome disfuncional depende en cada caso particular de los
factores que dicha disfunción esté atacando, asícomo también de lo avanzado que se
encuentre el proceso patológico. El tratamiento debe ser cuidadoso y lo menos agrestvo
posible. Mientras menos invasivo sea un tralamiento, resulta más fácil para el paciente.
Se mencionarán en términos generales algunas etapas importantes a tener en cuenta en
la terapéutica, no sin dejar en claro que cada entidad constituye un caso di ferente con sus
propios requerimientos en el tratamiento.
l. Terapia de Apoyo o Cuidados Caseros, Como primera medida el paciente deberá
corregir sus hábitos de sueño. La posición de dormir de espalda es la que permite la
relajación de la mandíbula, colocando una almohada pequeña en la nuca y otra en la
elevación de las rodillas para soportar las curvaturas anatómicas de la columna vertebral.
(Fis. 156).
, t
i1
t i
240 Neurofisiología de la Oclusión Capínlo lg
Fig 156, Posición horizontal duranre el r".t";ti,l;.r5,la ubicación de las almohadas en la curvarura del
Se debe establecer una dieta blanda y balanceada, evitando los estimulantes del sisrema
nervioso comoel azúcar, la cafeína, etc,, y eliminar los hábitos conscientes como mascar
chicle, morderse Ias uñas u otros objetos.
Aplicación de calor húmedo directamente en la región articular, lo que producirá un
aumento del riego sanguíneo y relajación de la musculatura,
Es indispensable que el paciente sea consciente de la importancia de su cooperación e
la solución del problema, así como también conocer en qué consiste y cuáles serán los
pasos a segutr.
2. Montaje de Diagnóstico. Una vez conrrolada la sintomatología aguda, se podrá
proceder a la toma de impresiones y montaje de diagnósrico, a parrir del cual y
conoborando con los otros exámenes de tipo clÍnico, radiográfico y de laboratorio, se
elaborard un plan de tratamiento adecuado al caso.
Generalmente este tratamiento incluye dos etapas fundamentales que Martínez Ross
(1980) ha denominado <Reposición neuro-muscular de la mandíbulu y <Reposición
Oclusal de la mandíbula>.
3. Reposición Neuro.muscular de la IVlandíbula. El objetivo primordial en esta etapa
del tratamiento consiste en que una vez aliviada la sintomatología dolorosa se logre un
balance neuro-muscular óptimo así como una relación témporo-mandibular adecuada.
Esto se logra generalmente con el uso de las placas reposicionadoras o placas neuro-
relajantes o guardas oclusales, que se encargan de interceptar las interferencias oclusales
desencadenantes de la disfunción al tiempo que actúan recordando al paciente que no
debc efectuar movimientos de apretamiento con los dientes (Manns, 1988).
De esta forma la placa intenumpe los espasmos musculares ocasionados por dichas
intcrferencias, los músculos se relajan, la sintomatología disminuye y se restablece el
funcionamiento normal de las articulaciones.
El tiempo que se requiere para lograr tal objetivo es variable, dependiendo del grado
de afección presente. Es recomendable, sin embargo, por cuestiones de efectividad, que
Ia placa se utilice en forma permanente, retirándola únicamente para comer.
Se pueden utilizar tanto sobre dientes naturales como sobre aparatos protésicos, y
deben ser del menor espesor posible. Deben reproducir todos los principios de la oclusión
orgánica en cuanto a desoclusiones anteriores, pero se debe cuidar también de que dichas
desoclusiones no sean muv bruscas.
Caphulo lt Neurofisiología de la Oclusión 241
La extensión palatina de la placa varía de acuerdo con las necesidades de retención,
pero deben intcrfcrir lo menos posible con los movimientos de la lengua.
A medida que la mandfbula se va reposicionando, ra ptaca se deberá ir ajustando, ya sea
adicionando material acrflico en la parte anterior o desgastando los contaótos pt.maturo,
en la parte posterior, tantas veces como sea nhesa¡io, hasta que no varíen las relaciones
oclusales y el paciente esté asintomático. En este momento se considera que se ha logrado
la reposición neuro.muscular y puede procederse entonces a Ia reposición oclusal.
Durante el período de la reposición neuro-muscular, ra taerapéutica puecte ser combi-
nada con otros procedimientos de tipo ortodoncia, operatoria, periodoncia, etc., de
acuerdo con los rcquerimientos de cada caso puticular.
4. Reposición och¡sal de la mandíbula. consiste en proporcionar al paciente la
estabilidad oclusal necesaria para mantener el funcionamiento articular dentro de los
límites fisiológicos que se han logrado en la reposición neuro-muscular.
En otras palabras, eliminar las interferencias oclusales proporcionando unos contactos
adecuados en céntrica y unas desoclusiones orgánicas en excéntricas,
Esto se pueden lograr ya sea a través de un ajusre oclusal, procedimiento que serú
descrito en detalle en el capítulo xlV, o si éste no es posible, mediante un rralamiento de
tipo protésico que permita modificar completamenre la morfologfa oclusal o mediante la
combinación de ambos procedimientos.
'lil
242 Neurotisiobgía dc la Oclusión Capttulo lt
BIBLIOGRAFIA
Anderson, D.J. <Measuremcnt of stress in mastication>. LJ. Dent. Res. Vol.35, 1956.
Clark, G. Diagnostic and surgical arthroscopy of the temporomandibular joint.
Philadelphia. W.B. Saunders, I 989.
Clayton, J. A. et al. <Ussing pantographic tracings to detect T.M.J. dysfuncüon>. J. Prost.
Dent. Vol.39, Nov. 1978.
Dawson, P. E. Evaluation, diagnosis and trealment of occlusal problems. The C.V. Mosby
Company, 1974.
Dawson, P. E. Problemas oclusales. Editorial Mundi, Buenos Aires, Argentina, 1977.
Drum, W. <Die praktische Bedeutung/der, Parafunitionew.Zahanarzll Prax. Vol, 13,
t962.
Drum, W. <Parafunktionen und autodestruktions prozesse>. Die Quintessenz, Berlin,
1969. , :
<El gran impostor>. Tribuna médica, Bogotá, 1980.
Echeveni, E. et al. <El desplazamiento lateral y la pantografía>. Tesis de grado.
Universidad Javeriana, Bogotá, 1981.
Echeveni, E. et al.; <La pantografía en niños>. Tesis de grado. Universidad Javeriana,
Bogotá,1983.
Guichet, N. F. The criteria of optimum occlusion an elusive pterequisite Publisched by
Denar Corp., Calif., 1979.
Goharian, R. & Nefl P. <Effect of occlusal retainers on temporomandibular joint and
facial pain>. J. of Prost. Dent. Vol. 44, N" 2, 1980.
Khab, A. E. <Unbalanced occlusion in occlusal rehabilitationr. J. Prost. Dent. Jul'Ag',
I 964.
Lerman, M. <The hidrostatic appliance: a new approach to treatment of the T.M.J. pain
dysfunction syndrome>. JADA, Vol. 89, Dec., 1974.
Lundeen, H. et al, An evaluation of mandibular border movements their character and
significance compedium, Chicago, Vol. 15, 1980.
Martínez Ross, E. Disfunción témporo-mandibular. Ediciones Monsenate Ltda. Bogotá'
1983. *
Martínez Ross, E, Comunicación personal, Cartagena, Colombia, 1982.
McHonis, W. H. (TMJ dysfunction-Resolution before reconstruction>. Journal of
European Ac. ofGnathology. Vol, 1,1974.
Ca¡tínilo lE Neurofisiología de la Oclusión Aj
McHonis, w. H. Trearment of TMJ. Dysfuncrion. Tennessee, Srare. Dental Association
seminar., January, 1978.
Manns A., Miralles R., valdivia L., García E. The influence of variable and fixcd vertical
dimension on the maximal functional bite force. J. of Gnathology. 1988.
McHonis, W. H. Comunicación personal, Lima Perú, 1983.
McHonis, w. H. occlusion with particular emphasis on the functional and parafunctional
role anterior teeth. pat. I. and R,J.C.O. Vol. l3 N" 9 y 10, 1979.
McNamara, J. A. Neuromuscular and skeletai adaptations to altered orofacial function.
Craniofacial growth series, rhe Univ. Michigan, Ann Arbor, 1972.
Neff, P, A. Comunicación personal, Bogotá, 1981.
Ramford, S. P. & Ash, M.M. Occlusion 2'Ed. Saunders, Phil, 1971.
Scharaer, P. Occlusal inter[erences and masrication, An electro-myographic study thesrs,
Rochester, 1965.
Schellhas, K. P. and Keck, R. J. Disorders of skeleral occlusion and temporomandibular
joint disease, N.W. 1989.
Schellhas, K. P. et al. MR of osteochondritis dissecans and avascular necrosis of rhe
mandibularcondyle. Am. J. Neuroradiol. Am. J. Roenrgenol. I989,
Schellhas, K. P. and Willkes, C. H, Temporomandibular joinr inflammation: Comparison
of MR fast scans !o Tl and T2 weighted imaging techniques. In Press., 1989.
Shore, N, A. Occlusal equil ibration and temporomandibular joint dysfunction. J, B,
Lippincott Co., Phil, 1959.
Solberg, W. K. et al, Emotinal and occlusal factors in subjctcs with pain dysfunction
disorders. [.A.D.R., Houston, 1969.
Standler, J. P, et al. <Stress transfer to the mandible during anterior guidance and group
function at centric movements>. J. Prost. Dent. Vol. 34, 19'19.
Straub, W. J. Malfunction of the tongue. Part L Am. J, Orth. Vol. 47, 1960.
Thishler, B. Occusal habit neurosis. Dent. Cosmos, 1970.
Wiesendaraer, M. Panthophysiologie of muscle tone. Splinger, Berin, 1972.
Krogh-Poulsen, W. G, Facial pain and mandibular dysfunction. Schwartz y Chayes, W.
B. Saunders, Chapter l6 Philadelphia, l9ó8.
19
Bruxismo- Bruxomanía
Desde tiempos inmemoriales en la historia de la humanidad se ha venido haciendo
referencia al acto conocido hoy como bruxismo o bruxomanía. Tal vez ra primera
referenciase encuentra en los textos del Antiguo Testamento cuando se habla del <cruiir
y rechinar de dientes> en relación con los castigos eternos.
A través de la historia de la odontología se encuentran menciones precisas al respe.cro.
Karolyi (1902), uno de los pioneros en la investigación en este campo, mencionabaque
prácticamente todos los seres humanos en algún período de su vida ejercían fuerzas
anormales en su sistema masticatorio. sin ernbargo fue en 1907 cuando apareció por
primera vez el término de BRUXOMANIA en una publicación francesa, por Marie y
Ptiekievicz ( 1907). De allí Frohmann ( l93l ) acuñó el rérmino de BRLTXISMO. posterior-
mente Miller (1936) sugirió el uso separado de esras dos denominaciones, dejando
Bruxomanía para aquellos episodios de apretamiento de dientes durante los períodos
conscientes del individuo, mienrras que Bruxismo se debería usar cuando tal patología se
sucedía durante el sueño.
Otra tetminología que se utilizó en algún momento fue la de <hábitos oclusales
neuróticos> propuestos por Thishler (1928) o <Neuralgia traumática>, (Karolyi, l90l),
términos hoy en día poco usados. Algunos investigadores modernos como Martínez Ross
(1982) hacen referencia a términos como <Briquismo> o <Bricomanía>. Hoy en día los
términos más usados son el de <Parafunción> sugeridoporDrum (l 962- I 969), (Bruxismo>
(Miller, I936) o Bruxomanía, para significar que en alguna forma este problema tiene
relación con hábitos nerviosos.
Ranrfjord y Ash (1971) sugieren en su rexto de estudio la división entre (Bruxismo
céntrico> y < Bruxismo excéntricor', para distinguir en cual posición mandibular sc está
produciendo el problema. el primero se refiere al acto de apretamiento, mientras que la
segunda denominación será para el rechinamiento de dientes.
Captulo 19 NeuroJisiología de Ia Oclusión AS
DEFINICION
Se entiende por Bruxismo o Bruxomanía el acto compulsivo de apretar y/o rechinar los
dientes ya sea en forma consciente o inconsciente, cuya etiología se considera debida a
una combinación de problemas relacionados con Ia presencia de algún tipo de desarmonía
oclusal y factores psíquicos o de origen Psicqsomático que llegan a desencadenar toda la
gama de patología observable en las bocas de los pacientes.
Los autores consideran que uno de los grandes flagelos de las ciencias de la salud a nivel
del sistema gnático lo constituye precisamente este tipo de patosis, que puede llegar a
destruir uno o varios de sus componentes. Desafortunadamente no ha sido considerada
de esta forma por amplios sectores dentro de la profesión odontológica, que ya sea por
ignorancia o por carencia de medios para combatirla, han llegado inclusive a aceptarla
como un mal necesario.
ETIOLOGIA
Varios factores se han considerado responsables de la presencia de Bruxismo. Desde
los primeros hallazgos al respecto se hablaba de posibles disturbios del sistema nervioso
central, como lesiones de la corteza cerebral, disturbios de médula en hemiplejfas de la
infancia o parálisis espástica infantil, etc. Hoy en día, en razón de la presencia de bruxismo
frecuente en casos sin ninguna relación con desórdenes o defectos neurológicos sc
considera que estas actividades parafuncionales son posibles en sujetos normales siempre
y cuando existan algunos factores psíquicos, factores exlernos y factores Internos, que
solos o en combinación puedan dar lugar a este tipo de conducta.
Defrnitivamente en la presencia del bruxismo hay un componente psicológico muy
importante. Tal vez fue Tischler (1928) quien primero llamó la atención sobre este
aspecto y precisamente usó el término de <Hábito oral neurótico>. Existen muchos
estudios en niños bruxómanos que relacionan este hábito con problemas de tipo emocio
nal, basándose en el hecho aceptado de que desde la más tierna infancia la bocajuega un
papel predominante en la descarga de tendencias agresivas. Igualmente estudios más
recientes (Solberg et al, 1969 y Thaller, 1967) demuestran inequívocamente una esirecha
relación entre la ansiedad y la frustración con el bruxismo, demostrando que los pacientes
bruxomaníacos presentan mayores índices de ansiedad que aquellos pacientes no
bruxómanos,
Entre los Factores Externos causantes de bruxismo en el sistema gnático, se pueden
mencionar todos aquellos aspectos negativos dentro de los parámetros normales de
oclusión: Contactos prematuros en los movimientos de cierre, interfercncias oclusales en
movimientos excéntricos, especialmente contactos en balanza y restauraciones defectuo-
sas que en alguna forma sean responsables de la pérdida de armonla en las relaciones
oclusales normales.
Aunque cada uno de los problemas mencionados anteriormente es en parte responsable
de parafunción, vale la pena destacar Ios contactos anormales conocidos cono <contactos
de balanzar o (contactos de no trabajor. Prácticamente sin ninguna excepción todos IOS
246 Neurofisiología de la Oclusión Capíulo 19
investigadores coinciden hoy en señalar este t¡po de contactos como los más deletéreos
que se puedan enconlrar, y no es aventurado señalarlos como los responsalrles de la
pérdida de segundos molares inferiores en la gran mayoría de los casos.
como Factores Internos de la presencia de parafunción o Bruxomanía se consideran
algunas anomalías sistémicas que se han mencionado con frecuencia en la literatura.
especialmente a mediados del siglo. Investigaciones rales como las de Miller (i943),
Hufschmid y Hufschmid-Kerin (1952) Nadler (1957), Kraft (t959-1960) y orros, daban
como parte muy importante en la etiología del bruxismo las deficiencias nutricionales,
índices deficitarios de calcio, hipoavitaminosis, disturbios grastrointesrinales, parásitos
y aún alteraciones de la presión sanguínea. sin embargo hoy se conocen como causas
primarias desencadenantes del problema la presencia de factores oclusales negati vos más
la tensión nerviosa o sobrecarga emocional.
Con base en los estudios de Kawamura ( 1967) se conoce que durante Ia íLnción normal
los mecanismos propioceptivos se encargan de proteger tas estructuras del sisrema
gnático de posibles fuerzas excesivas que se puedan ejercer sobre los diferentes elemen-
tos que conforman dicho sistema.
Durante la masticación y de acuerdo con los estudios de Schárer ( l9ó5) en el momenro
de contacto de dientes se produce una inhibición de la actividad muscular, mucho más
marcada en el lado de trabajo que es precisamente el lado donde se desanolla la mayor
fuerza muscular. Los mecanismos de reflejos orales se encargan entonces de prevenir
posibles daños en el sistema, y esto se logra a expensas de un aumento en la inhibicfón
de la actividad muscular. Si los problemas oclusales exceden la capacidad de adaptación
del sistema masticatorio, se pueden observar cambios muy marcados en esa actividad
muscular. Así es como e n ciertos,pacientes con disturbios y desórdenes oclusales muy
marcados, se puede encontrar una ausencia de cambios en su actividad muscular,
mientras que én otros pacientes la presencia de un pequeño disturbio oclusal pueden
precipitar grandes cambios musculares.
Clark ( I 970) en trabajo experimental con animales (monos) y creando ansiedad con el
uso de drogas (Ritalfn), demostró que ni la droga ni las interferencias oclusales por
separado eran capaces de ser factores desencadenantes de la parafunción en estos
animalcs. Lo contrario, cuando concunían los dos factores, sí era posible desencadenu
el bruxismo experimcntalmente.
Kawamura ( 1964) ha demostrado e n animales y humanos qué existen varias estructuras
en la parte superior del cerebro, como núcleo amigdaloide y sistema límbico, que al ser
estimulados eléctricamente producen movimientos rítmicos bastante parccidos a aque-
llos que se producen durante el bq¡rxismo. De otra parte vale la pena recordar que los
movimientos mandibulares normales se producen a partir de estimulación cortical,
El sistema límbico está considerado como la estructura cerebral de conexión entre la
corteza consciente y voluntaria y los centros vegetativos del hipotálamo (Aker y
Hummel,| 963). Consecuente con estos conocimientos, Schárer ha propuesto la hipótesis
Capilulo 19 Neuroftsíología de la Oclusíón 247
de que las tensiones nerviosas que en el hombre se manifiestan precisamente en el
bruxismo, se pueden originar parcialmente dentro de ese sistema límbico,
El bruxismo o bruxomanía que se efectúa durante el día o en momentos de conciencia
plcna del individuo ha sido relacionado neurofisiológicamente por Ramfiord y Ash
ilgZl).on estímutos periféricos anormales provenientes de las estructuras orales que
crean alteraciones a nivel de la sustancia reticular, Sin embargo, aunque se conoce que
una alteración a nivel de la sustancia reticular da lugar a una actividad refleja aumentada
en los músculos de ciene, existe poca evidencia de tipo experimental acerca de los efectos
directos que tengan los estímulos aferentes periféricos de la cavidad oral en el sistema
reticular (Dell, 1963).
Los estudios experimentales en decorticación y decerebración hechos por Wiesendanger
(1972) demostraron que los centros cerebrales superiores tienen gran influencia en la
actividad refleja. Los tractos descendentes influyen en las vías de acceso de las interneuronas
para un impulso sensorial dado. La estimulación de la corteza sensorial motora tiene una
icción excitante clave en las neuronas motoras flexoras y una acción de inhibición en las
neuronas mororas extensoras. No es aventurado entonces concluir de acuerdo con todas
Ias evidencias experimentales que se han presentado en la literatura odontológica, que el
bruxismo o bruxomanía es un fenómeno dependiente del sistema nervioso central cuya
etiología principal, como se ha mencionado repetidaS veces' se delre a la presencia de
tensión nerviosa combinada con disturbios funcionales en la oclusión'
CONCLUSIONES
El bruxismo, entendido como aquello. episodios de apretamiento o rechinamiento
compulsivo de los dientes que se puede observar en pacientes niños o adultos es una
enfe-rmedad muy generalizada cuyas secuelas en cada uno de los componentes del sistema
gnático son muy perjudiciales y es una de las causas primordiales para la destrucción de
parte o todo el aparato masticatorio'
Los conceptos modernos en cuanlo a su etiología señalan como causales principales la
tensjón nerviosa unida a problemas inherentes a la enfermedad oclusal'
El odOntólogo en consecuencia, debe muchas veces buscar soluciones que tengan en
cuenta la interacción profesional Para detener y-eliminar este problema'
I
t
24E Neurofisiología de la Oclusión Capíulo 19
BIBLIOGRAFIA
Alker, K. & Hummel, P. <Anatomie und physiologiedes limbischen systems>. Hoffman
- La Roche Basel. 1963.
clark, T. D. Jr. <A neurophysiologic study of bruxismin rhe rhesus monkeys>. Am. Dent.
Ass. Las Vegas, 1970.
Drum, E. <Die praktischebedeutung der parafunktionen>. Zahnarztl, prax. 13, 1963.
Dell, P. <Reticular homeostasis and critical reactivity musuzzi. Fessard Jasper, <Brain
Mechanisms>, Elsevier, Amsterdam, 1963,
Forhmann, B. S. <The application of psychoterapy to dental problems>. Dent. cosmos.
Vol .73, I931.
Hufschmid, N. er al. nDas nachtliche Zahnekhirschen.zeichen einer latenten teranie>.
Zahnarztl Rdsch. Vol.6l. 1952,
Karoliy, M. <Beobachtunpen über pyorrhea alveolaris und caries Dentium> oesren
ungar Vrtljsschr, Zahuheikde, 1906.
Kraft, E. uverber eine untersuchung der menschlichen, Kaumuskelratigkit wahrenddes
nachtschlajes>. Stoma, Vol. 12. 1959.
K¡oft, E. veber eine untersuchung der menschlichen. Kaumuskelratigkit wharenddes
nachtschlajes>. Stoma Vol. 13, 1960.
Kawamura, Y. <Nuerophysiologic background ofocclusion>. J. periodont. vol.5, r967,
Kawamura, Y. <Recent concepts of the physiology of mastication>, In staple advances
on oral biology, Vol. l. Academic Press, N.y., 1964.
Maric, M. M. et al <Ja Bruxomanie>, Rev. Stomat. Vol. 14, 1902.
Miller, S. C. <Oral diagnosis and treatment planing>. Blackinsron, philadetphia, 1963.
Nadler, S. C. <Bruxism. A classiflcation critical review". J. Am. Dent. Ass. Vol.54, 1954.
Ramfjord, S. P. & Ash. M. M. Occlusion,2 Ed, Saunders, Phil, l9?1.
Solberg, W. K. et al <Emotional and occlusal facrors in subjects with mandibular pain
dysfunction disorders. I.A.D.R, Houston, 1969.
Thishler, B. <Occlusal habit neurosis>. Dent. Cosmos. Vol. ?0, 1920.
Scharer, P. <Occlusal interferences and mastication. An electromyographic study>.
Thesis, Rochester, I 9ó5.
Wiesendanger, M. <Pathophisiologie of muscle tone>. Splinger, Berin, 1972.
20
El Bruxismo:
Un problema Psicodental
Bernardo J iménez'Domf nguez
Psicólogo de la U, de los Andcs'
tpuesro una relación entre aspectos funcio-
no bruxismo, es poco lo que se ha trabajado
le investigación como de tratamiento (ver
r aludicta se da entre el hábito de rechinar'
funcional y el estrés, tensión, ansiedad'
npleja de la persona c0n otras personas' con
Se trataría entonces de investigar el desanollo de esta relación. De cómo 
los problemas
en la vida cotidiana de las p.rroi., al no ser enfrentados directamente, 
por muy divcrsas
,ur*r, truujoivas y objeiivas) se pueden convertir en 
conflictos no resueltos acomPa-
ñados de comportamientos rePetid;os, no siempre conscientes 
pero sf inadectudos' que
.i..ioig,upot ¿e músculos en forma traumática. En casos de desajuste oclusal 
ello puede
conducira|hábitodebruxar,hábitoQuepuedeserdiurno'nocturnoomixto,Estare|ación
q"l *. ¿... a Uruxismo es únic..n dif.i.nt.t personas y exige por ello 
mismo un estudio
individual sobre su desanollo, característicai y efectos, para determinar 
asf la forma
adecuada de tratamiento.
Algunas de las causas y efectos citados por Rosembaum y Ayllon 
(1981) con rcspecto
al bruxismo son los siguientes:
l. Anormalidades oclusates (Schlirer, 1974)'
2. Factores neurofisiológicos (Brown, 1970: Léhvila' 1974)'
3. Factores psicológicos (Glaros y Rao, 1977: Graf' 1969)'
.l
, l
I
I
I
I
I
t i .
I
! ,
I
' l r i
l t
l i t i
' . i
' i l
I
i
i
i1
l
250 Neurotisiología de la Oclusión Capttulo Z0
4. Conflictos emocionales subyacentes que suponen según el psicoanálisis una expresión
de agresión oral reprimida (Martínez Ross, 1978).
Sin embargo, ninguno de estos factores explica por sí solo el hábito dcl bruxismo, que
como todo comportamiento humano supone una diversidad de aspectos de diferente nivel
que confluyen para su ocünencia. Ello debe tenerse en cuenta para evitar explicaciones
simplistas o reduccionistas.
Los efectos o cons€cuenci¿rs del bruxismo son más fáciles de ubicar:
a. Desgaste anormal de los dientes.
b. Daño en las estructuras que rodean los dientes,
c. Hipertrofia de los músculos masticatorios,
d. Dolor facial.
El bruxismo ha sido tratado con técnicas diferentes, algunas puramente odontológicas,
otras psicológicas, también con técnicas de condicionamiento y con diversas combina-
ciones entre las ya citadas. Se pueden enumerar por lo menos 8 clases diferentes de
tratamiento, cuatro dc ellos provenientes del campo médico-odontológico (ver capítulos
IV, Xil, XV) y cuatro de la investigación realizada por psicólogos.
L Ajuste oclusal (Graf, 1969t Charer, 1974).
2. Usos de platos (Thorp, 1975; Mikami, 1977).
3. Uso de magnes¡o como suplemento dietético en cl período de estrés máximo (Lehvila,
I 974).
4. Terapia con drogas, tales como tranquilizantes y relajantes musculares (Mikami,
1977: Schárer, 1974).
5, Hipnosis (Goldberg, 1973).
6, Terapia psicoanalítica (Okinuora, l969).
7, Autosugestión (Gral 1969).
8. lécnicas comportamentales entre las cuales se pueden citar las siguientes:
a. Práctica masiva (Ayer y Gale, 1969).
b. Estimulación aversiva (Heller y Strang, 1973).
c. Biofeeback (Kardachi y Clarke, 1977; Clark, 1968).
d. Desensibilización sistemáticiy entrenamiento en asertividad (Rappaport, 191'l).
e. Técnica de Reversión de hábitos (Rosenbaum, Aylon, l98l).
Sin embargo la eficacia de estos procedimientos por sí solos no ha sido demostrada.
Mrís aún el uso de estas técnicas es ambiguo, ya que las personas tratadas persisten en el
I Capínlo 20

Mais conteúdos dessa disciplina