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la ciencia / 196 para todos Susana Biro PARA CALCULAR EL UNIVERSO Las computadoras en la astronomía Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:16:53. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - F on do d e C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . La Ciencia para Todos Desde el nacimiento de la colección de divulgación científica del Fondo de Cultura Económica en 1986, ésta ha mantenido un ritmo siempre ascendente que ha superado las aspiraciones de las personas e instituciones que la hicieron posible. Los científicos siempre han aportado material, con lo que han sumado a su trabajo la incursión en un campo nuevo: escribir de modo que los temas más complejos y casi inaccesibles pue- dan ser entendidos por los estudiantes y los lectores sin forma- ción científica. A los diez años de este fructífero trabajo se dio un paso ade- lante, que consistió en abrir la colección a los creadores de la ciencia que se piensa y crea en todos los ámbitos de la lengua española —y ahora también del portugués—, razón por la cual tomó el nombre de La Ciencia para Todos. Del Río Bravo al Cabo de Hornos y, a través de la mar Océano, a la Península Ibérica, está en marcha un ejército integrado por un vasto número de investigadores, científicos y técnicos, que extienden sus actividades por todos los campos de la ciencia moderna, la cual se encuentra en plena revolu- ción y continuamente va cambiando nuestra forma de pensar y observar cuanto nos rodea. La internacionalización de La Ciencia para Todos no es sólo en extensión sino en profundidad. Es necesario pensar una ciencia en nuestros idiomas que, de acuerdo con nuestra tra- dición humanista, crezca sin olvidar al hombre, que es, en últi- ma instancia, su fin. Y, en consecuencia, su propósito principal es poner el pensamiento científico en manos de nuestros jóvenes, quienes, al llegar su turno, crearán una ciencia que, sin desdeñar a ninguna otra, lleve la impronta de nuestros pueblos. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . PARA CALCULAR EL UNIVERSO Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Comité de Selección Dr. Antonio Alonso Dr. Francisco Bolívar Zapata Dr. Javier Bracho Dr. Juan Luis Cifuentes Dra. Rosalinda Contreras Dr. Jorge Flores Valdés Dr. Juan Ramón de la Fuente Dr. Leopoldo García-Colín Scherer Dr. Adolfo Guzmán Arenas Dr. Gonzalo Halffter Dr. Jaime Martuscelli Dra. Isaura Meza Dr. José Luis Morán Dr. Héctor Nava Jaimes Dr. Manuel Peimbert Dr. Ruy Pérez Tamayo Dr. Julio Rubio Oca Dr. José Sarukhán Dr. Guillermo Soberón Dr. Elías Trabulse Coordinadora María del Carmen Farías R. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . la ciencia/196 para todos Susana Biro PARA CALCULAR EL UNIVERSO Las computadoras en la astronomía Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Primera edición, 2004 Primera edición electrónica, 2010 Biro, Susana Para calcular el Universo. Las computadoras en la astronomía / Susana Biro. 1a ed. — México : FCE, SEP, CONACYT, 2004 96 p. ; 21 × 14 cm — (Colec. La Ciencia para Todos ; 196) Texto para nivel medio superior, técnico profesional y superior ISBN 978-968-16-7207-2 1. Astronomía 2. Computación 3. Física 4. Historia de la ciencia 5. Divul- gación científica I. Ser. II. t. LC QB44 Dewey 508.2 C569 V.196 Distribución mundial D. R. © 2004, Fondo de Cultura Económica Carretera Picacho-Ajusco, 227; 14738 México, D. F. www.fondodeculturaeconomica.com Empresa certifi cada ISO 9001:2008 Comentarios: laciencia@fondodeculturaeconomica.com Tel. (55) 5227-4672 Fax (55) 5227-4694 La Ciencia para Todos es proyecto y propiedad del Fondo de Cultura Económica, al que pertenecen también sus derechos. Se publica con los auspicios de la Secretaría de Educación Pública y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra, sea cual fuere el medio. Todos los conte- nidos que se incluyen tales como características tipográfi cas y de diagramación, textos, gráfi cos, logotipos, iconos, imágenes, etc. son propiedad exclusiva del Fondo de Cultura Económica y están protegidos por las leyes mexicana e internacionales del copyright o derecho de autor. ISBN 978-607-16-0323-4 (electrónica) 978-968-16-7207-2 (impresa) Hecho en México - Made in Mexico Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . www.fondodeculturaeconomica.com laciencia@fondodeculturaeconomica.com AGRADECIMIENTOS Quiero agradecer a GARRELT MELLEMA, IVANIO PUERARI y ALAN WATSON por proporcionarme sus trabajos de tesis para extraer los ejemplos que aparecen en este libro y por responder a todas mis preguntas. A LUIS AGUILAR, quien fue una gran ayuda a la hora de buscar información sobre simulacio- nes de N cuerpos. Y a LEONARDO SÁNCHEZ, PAMELA RODRÍGUEZ y ANA MARÍA SÁNCHEZ que, como físico, estudian- te y escritora, respectivamente, leyeron el ma- nuscrito y me hicieron comentarios que me permitieron mejorarlo. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 8 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839.Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . INTRODUCCIÓN Toda filosofía —le dije— no está fundamentada más que sobre dos cosas, que tenemos el espíri- tu curioso y los ojos deficientes. Pues si tuvierais los ojos mejores de lo que los tenéis, veríais cla- ramente si las estrellas son otros soles que ilumi- nan otros tantos mundos, o si no lo son. Y si, por otra parte, fuereis menos curiosa, no os preocu- paríais de saberlo, lo que viene a ser lo mismo. BERNARD LE BOUVIER DE FONTENELLE Conversaciones sobre la pluralidad de los mundos, 1686 Además de que todas las ciencias requieren de nosotros el ser un poco miopes y un poco curiosos, para ser astrónomo hay que ser paciente pero ingenioso. A diferencia de muchas otras áreas del quehacer científico, en la astronomía no hay experi- mentos, pues nuestros objetos de estudio están demasiado lejos, son excesivamente grandes y además la mayoría de los objetos que estudiamos se muestran como fueron hace mucho tiempo. Al astrónomo no le queda más remedio que esperar pacientemente a que llegue hasta él un poco de la luz que emi- tieron los diversos cuerpos celestes que le interesa conocer. Sin embargo, estos estudiosos no se quedan sentados esperando, sino que siempre están inventando y mejorando una variedad de herramientas que les permitan captar más de estos fotones. A lo largo de la historia ha habido todo tipo de ejemplos de las “prótesis” que nos hemos construido para aumentar nuestras 9 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . capacidades y poder ver objetos cada vez más lejanos. Por ejemplo: Tycho Brahe hizo construir enormes instrumentos como cuadrantes y astrolabios que le permitieron mejorar por un factor de 10 las mediciones de la posición de los astros. Galileo se hizo un “anteojo” con un tubo y dos lentes y lo apun- tó hacia el cielo. De esta manera, abrió una enorme e impor- tante ventana por la cual nos podemos asomar a ver el Univer- so. Hoy en día tenemos telescopios que detectan todo tipo de radiación además de la luz visible, como radio, infrarrojo o ultravioleta. Algunos están colocados en la Tierra, otros flotan más allá de la atmósfera y algunos, incluso, están viajando a tra- vés del Sistema Solar para mandarnos información. Aun con una buena colección de fotones, el trabajo no ha terminado, pues entonces viene el momento de interpretar de dónde vinieron hasta nosotros y cómo debieron ser los cuer- pos, estrellas o galaxias que los emitieron para que los perci- bamos de esta manera. Para esta labor también hemos ido in- ventando “prótesis” que amplían las capacidades de nuestros cerebros y nos permiten entender más. Kepler estudió durante largos años una cantidad apabullante de datos en busca de al- guna relación y finalmente llegó a la conclusión de que las ór- bitas de los planetas tienen forma de elipses. Newton observó los cuerpos sin los prejuicios de sus antepasados y encontró que todos, los que tenemos a la mano y los que están en el es- pacio, se rigen por una misma fuerza, la gravedad, para la cual formuló una ley. En la actualidad la astronomía se llama astro- física porque todo este trabajo de interpretación se hace utili- zando las herramientas que proporcionan diversas áreas de la física como la mecánica, la termodinámica y la mecánica cuán- tica. Mediante la física, los astrónomos plantean modelos, re- presentaciones teóricas del objeto que quieren comprender mejor. De estos modelos se obtiene información que comple- menta la que viene de las observaciones. El panorama actual que se tiene del Universo se obtuvo con ayuda de estos dos ti- pos de prótesis, las materiales como los telescopios y las intelec- tuales como la ley de la gravedad. Este libro trata de una de las prótesis más recientemente uti- lizadas en el estudio de la astronomía: las computadoras. Prác- ticamente desde su aparición, estas máquinas se han usado para apoyar y acelerar el trabajo de los astrónomos. Hoy no 10 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . existe observatorio que funcione sin ellas ni trabajo teórico que no se apoye en ellas. Hay un área en particular que ha cam- biado mucho desde la aparición de las computadoras: el traba- jo con modelos. Ahora es posible resolver con una computado- ra las ecuaciones que describen el comportamiento físico de ciertos objetos. Este proceso, que se llama hacer simulaciones numéricas, ha ampliado el panorama del astrónomo. Para ir entrando en materia, en el capítulo I veremos algu- nos ejemplos de las diversas prótesis que se han utilizado en la astronomía hasta ahora. El capítulo II trata sobre las computa- doras, su origen, sus usos en la ciencia en general y en la astro- nomía en particular. De esta manera estaremos listos para ver tres ejemplos de simulaciones numéricas en astronomía. Los fenómenos que estudia la astronomía pueden llegar a ser muy complejos. Sin embargo, prácticamente todos se pue- den describir como una combinación de tres tipos de proce- sos. En gran escala, la fuerza que domina el comportamiento de los cuerpos celestes es la gravedad. En una escala interme- dia, las interacciones entre las nubes de gas son las más impor- tantes y esto se estudia con dinámica de gases. Por último, a muy pequeña escala, lo más importante son los fotones, los áto- mos y las moléculas y lo que logramos ver de ellos. Estos fenó- menos se estudian mediante la transferencia de radiación. En este libro veremos ejemplos de simulaciones numéricas de cada uno de estos tres procesos por separado. El capítulo III aborda las interacciones entre las galaxias, que cuentan entre los cuer- pos más grandes que existen, donde la fuerza predominante es la gravedad. En el capítulo IV utilizaremos la dinámica de gases para estudiar las nebulosas planetarias, nubes de gas que ro- dean a las estrellas medianas cuando mueren. Por último, en el capítulo V estudiaremos lo que le pasa a la luz que emite una estrella recién nacida cuando intenta atravesar una nube de polvo. Cada uno de los tres capítulos de ejemplos está dividido en tres secciones. En la primera repasamos lo que conocemos del objeto gracias a las observaciones, y en la segunda lo que sabe- mos por la teoría. He separado observación y teoría en un esfuerzo por hacer más clara la explicación de la manera en que se obtiene la información en cada caso. Sin embargo, es importante que se tenga presente el hecho de que estas dos 11 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . (observación y teoría) generalmente están mezcladas en el tra- bajo de un astrónomo. En estos tres capítulos la tercera sección está dedicada a una pregunta particular sobre el objeto que estamos estudiando y veremos la manera en que esta pregunta se puede responder mediante el planteamiento de un modelo y su solución por computadora. Las simulaciones numéricascompensan algunas de las limi- taciones del trabajo del astrónomo. En cierta forma podemos decir que con ellas se pueden hacer “experimentos” astronó- micos. Nos permiten ver el resultado del encuentro entre dos galaxias sin tener que esperar millones de años. Ayudan a entender mejor la muerte de las estrellas a través de una mejor comprensión de las formas de las nubes que las rodean. Extienden nuestro entendimiento más allá de los límites de nuestra capacidad de atrapar fotones, pues con ellas podemos simular el comportamiento de una estrella bebé detrás del velo que la rodea a la hora de su nacimiento. Esto es lo que veremos a continuación. 12 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . I. Prótesis para nuestro cerebro EL OBJETO de estudio de los astrónomos es nada más y nada menos que todo el Universo, y su tarea es conocer cada vez más acerca de él: sus orígenes, su estructura actual y el tipo de cuer- pos que alberga. La dificultad principal de este trabajo está en el ineludible hecho de que los planetas, las estrellas y las gala- xias se encuentran realmente lejos de nosotros. Afortunada- mente para los científicos empecinados en estudiar algo así de difícil, estos cuerpos emiten luz y esta luz llega hasta nosotros. Así que el trabajo de un astrónomo es, primero, encontrar maneras de atrapar toda la luz que pueda y, segundo, a partir de ella decir algo acerca del Universo. Éstas son las dos grandes áreas de trabajo de la astronomía: la observación y la teoría. Para estas dos áreas se han tenido que desarrollar herramien- tas que funcionan como prótesis para nuestros sentidos y nues- tra mente. De igual manera que usamos anteojos para ver mejor o automóviles para desplazarnos más rápido, los astró- nomos usan herramientas materiales o intelectuales para hacer mejor su trabajo. Son algo así como escaleras que construyen para que nuestro entendimiento sobre el Universo pueda lle- gar un poco más allá. Este libro trata de un uso particular de una prótesis particu- lar en astronomía. A lo largo de los capítulos siguientes vere- mos cómo se usan las computadoras digitales en la parte teóri- ca del estudio del Universo. Pero antes, para familiarizarnos con el quehacer de la astronomía y con algunas otras de las 13 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . prótesis que utilizan los astrónomos, veremos ejemplos dentro de la larga historia de esta antigua ciencia. PARA OBSERVAR: LOS INSTRUMENTOS Incluso antes de que hubiera astronomía, nuestros antepasa- dos observaban el cielo con varios propósitos. Tenían bien ubi- cados los cuerpos celestes más brillantes: Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. A partir de un riguroso regis- tro de sus posiciones a lo largo de muchos días y años, sabían dónde esperarlos en cada momento del año. En este trabajo, al parecer tan sencillo, se utilizó una prótesis prácticamente uni- versal. En papel —o piedra o pergamino, dependiendo de lo que se tuviera a la mano— se registraron las posiciones de los astros a través de los siglos. Este registro permitió a nuestros antepasados detectar una periodicidad en los movimientos de los planetas que, entre otras cosas, se utilizó para la definición de los calendarios, tan importantes en sociedades agricultoras. En sus inicios la labor principal de la astronomía era medir con precisión la posición de los astros. Se pasó de indicar sim- plemente en qué punto del horizonte salían y se ponían a medir la posición de cualquier cuerpo en cualquier punto de la bóveda celeste mediante dos ángulos. A esta tarea se le llama astrometría (medición de los astros) y uno de los hombres más destacados de todos los tiempos en esta área fue el danés Tycho Brahe. En 1576, con ayuda del príncipe de Dinamarca, Federico II, hizo que le construyeran un observatorio y una 14 FIGURA I.1. Glifos de la cultura maya para representar una fecha, extraídos de una estela de piedra de Palenque Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . colección impresionante de instrumentos que le permitieron aumentar 10 veces la precisión en la astrometría de su época. De hecho, tuvieron que pasar más de 100 años para que se superara su trabajo. Los instrumentos que se utilizaban en la época de Tycho —como el sextante, el astrolabio, el cuadrante o la esfera armi- lar— permitían al observador medir la posición de los astros en la bóveda celeste. Como se podrán imaginar, la estabilidad del instrumento era muy importante, pues si se movía se podían cometer errores graves en el ángulo medido. Aunado a esto, el tamaño del instrumento era decisivo: cuanto más grande, más fina podía ser la graduación y, por lo tanto, más precisos los datos. La innovación de Tycho fue genial por sencilla. Mandó hacer instrumentos muy grandes y fijados al suelo. Por ejem- plo, mientras que un cuadrante típico por entonces medía 40 15 FIGURA I.2. Grabado que muestra el enorme sextante que utilizó Tycho Brahe para determinar la posición de los astros Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . centímetros, el que hizo instalar en su observatorio tenía seis metros de diámetro. Con estos instrumentos y con una pacien- cia colosal elaboró tablas detalladísimas de las posiciones de los planetas. Algunas décadas después y al otro extremo de Europa, Gali- leo Galilei escuchó hablar de un conjunto de lentes que ser- vían para ver más lejos o para que las cosas aparentaran estar más cerca del observador. Siendo un hombre que sentía curio- sidad acerca de todas las cosas, inmediatamente construyó un aparato así, con base en la descripción que tenía de oídas: una lente cóncava y otra convexa dentro de un tubo. Lo primero que hizo con su nueva herramienta fue apuntarla hacia el cie- lo. El resultado fue absolutamente sorprendente pues se podía ver más y mejor. Entre otros descubrimientos que hizo con este novedoso instrumento, que llamó anteojo, fue encontrar mu- chas más estrellas de las que se conocían, detectar cuatro satéli- tes alrededor de Júpiter y describir la accidentada superficie de la Luna y las manchas del Sol. Encantado con esta prótesis para 16 FIGURA I.3. Dibujo de la Luna hecho por Galileo utilizando uno de los prime- ros telescopios Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht sre se rv ed . su vista, se dedicó a construir telescopios cada vez más poten- tes, es decir con mayor aumento. En 1610 Galileo escribió El mensajero de las estrellas, un breve libro en el que cuenta sus primeros hallazgos utilizando el anteojo, con un entusiasmo que resulta contagioso a un lector en el siglo XXI. Sin embargo, ni el libro ni las múltiples demos- traciones que dio del uso del telescopio en Italia y en otras par- tes de Europa tuvieron ese efecto en el público del siglo XVII. En general, desconfiaron de lo que se veía a través del tubo de estos primeros telescopios, pues pensaban que producían visio- nes de cosas inexistentes. Lo mismo ha pasado con muchas de las prótesis que se han inventado a lo largo de la historia de la ciencia. Galileo registró todo lo que veía a través del telescopio me- diante dibujos. Por más de 200 años ésa siguió siendo la única manera de guardar para la memoria —y para los colegas— las imágenes de los objetos celestes. Este método implica ciertos errores, tanto por la visión del astrónomo como por su capaci- dad de dibujar. También la imaginación del observador puede distorsionar el registro, como le sucedió a Giovanni Schiapare- lli a finales del siglo XIX. Este astrónomo italiano pasó largas noches viendo y dibujando la superficie de Marte, que en ese entonces se pensaba que podía estar habitado por una civiliza- ción avanzada. Lo que encontró —y dibujó— fueron muchas 17 FIGURA 1.4. Ilustración de Marte hecha por Schiaparelli, en la que aparecen los canales que él creyó ver Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . líneas rectas, a veces dobles, que recorrían de manera regular la superficie del planeta rojo, las cuales consideró como cana- les. Esta información fue interpretada —erróneamente— como evidencia de una civilización dotada de tecnología. Actualmen- te sabemos que Marte tiene las marcas de lo que debieron ser ríos en algún momento de su historia, pero las imágenes más recientes no se parecen en nada a lo que dibujó Schiaparelli. La solución al problema de la inexactitud y la subjetividad en las imágenes en astronomía fue la fotografía. Desde su apa- rición, los astrónomos se dieron cuenta de la importancia de esta prótesis —tanto para el ojo como para la memoria— y apoyaron su desarrollo. Durante más de un siglo con placas de metal, sobre papel o usando placas de vidrio se hicieron dife- rentes retratos del Universo. Conforme la técnica de la fotogra- fía se fue perfeccionando, las imágenes se volvieron más y más precisas. A diferencia del ojo, que sólo echa una mirada instan- tánea y refresca continuamente el campo visual, una placa fotográfica se puede exponer desde varios minutos hasta horas y, por lo tanto, captar e ir acumulando muchos más fotones. El resultado de fijar así la luz es una imagen más nítida que ade- más permite ver objetos invisibles para el ojo humano. El papel, el cuadrante, el telescopio y la placa fotográfica son sólo unos cuantos ejemplos de los múltiples instrumentos que se han utilizado en astronomía para mejorar nuestra capacidad de observar lo que se encuentra más allá de nuestro planeta. Aunado a la incesante labor de captar siempre más y mejor la luz que nos llega del Universo, va el trabajo de interpretar esta información. En la siguiente sección veremos ejemplos de las prótesis inventadas para esta parte del quehacer del astrónomo. PARA INTERPRETAR: LOS MODELOS Desde que observamos el cielo, o en general la naturaleza, hemos intentado dar explicaciones de los diversos fenómenos. Las primeras explicaciones que construyeron nuestros antepa- sados eran mágicas o religiosas. Un ejemplo sencillo pero con- tundente son los rayos, que se creía eran señal de la ira de los dioses. Ahora vivimos en una época en la que se intenta inter- pretar de una manera científica lo que encontramos allá afue- 18 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . ra. Por ejemplo: sabemos que los rayos son descargas eléctricas y que para evitarlos sirve más un pararrayos que cualquier ri- tual para apaciguar a los dioses. Para llegar a las explicaciones que aquí nos interesan, las científicas, también se requieren prótesis. Como ejemplo veamos algunas de las herramientas que se utilizaron a través de la historia para explicar el movi- miento de los planetas en el cielo. Eudoxo de Cnido vivió en Grecia en el siglo IV a.C. Fue uno de los primeros astrónomos que hizo un modelo para explicar los movimientos de los cuerpos celestes. Es importante decir que fue discípulo de Platón, puesto que éste influyó mucho en su manera de pensar. Platón creía que el mundo se dividía en dos zonas esencialmente distintas: el mundo sublunar —donde vive el hombre— es cambiante e imperfecto y el mundo supralunar —donde están los planetas y las estrellas— es perfecto. La apor- tación más importante de Platón fue proponer que el cielo, siendo perfecto, debía ser explicable mediante la geometría, que según los griegos describía los cuerpos perfectos. Además, para él todos los cuerpos celestes eran esféricos y en el centro de todo estaba la Tierra. El cosmos, además de esférico, era fi- nito, es decir que tenía un tamaño limitado y terminaba en la bóveda celeste. Los movimientos en este mundo esférico y fini- to eran todos circulares e invariables: ni su velocidad ni su di- rección cambiaban. 19 FIGURA 1.5. Esquema del modelo del Universo de las esferas celestes de Eudoxo Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Hoy diríamos que Platón era demasiado teórico, pues en ningún momento trató de cuadrar todo esto que pensó con lo que en efecto se observa en el cielo. En cambio, Eudoxo sí hizo ese esfuerzo. Partiendo de las ideas de su maestro y de lo que se sabía de los movimientos de los planetas y las estrellas en el cielo, planteó el modelo siguiente: alrededor de la Tierra, que permanece fija, giran ocho esferas transparentes concéntricas, la más externa de las cuales, la que tiene las estrellas, es tam- bién el límite del Universo. Sobre cada una de las siete esferas restantes viaja un planeta y el orden en que se colocan éstos depende del periodo de cada uno: Saturno —que tarda 29 años en dar una vuelta completa en el cielo— va en la séptima esfera y Mercurio —que sólo tarda un año— en la segunda es- fera. El resultado es sencillo, hasta elegante; sin embargo ni los planetas ni la Luna ni el Sol presentan un movimiento simple como el de las estrellas, que aparentan girar alrededor de la Tierra. En su paso por el cielo los planetas se frenan, se regre- san, se acercan y se alejan. Este modelo del Universo sufrió muchos cambios hasta lle- gar al que conocemos. El mismo Eudoxo tuvo que refinarlo, aumentando algunas esferas, para lograr que los movimientos de sus esferas se asemejaran a los complejos movimientos ob- servados. Cerca de 500 años después, Ptolomeo descartó las es- feras y utilizó combinaciones de círculos para describir las tra- yectorias de los planetas.Durante cientos y cientos de años prácticamente no cambió nada más. Fue hasta el siglo XVI cuan- do apareció el polaco Nicolás Copérnico con la revolucionaria idea de que el Sol está en el centro de todo y no la Tierra. A pe- sar de lo novedoso de esta idea, Copérnico conservó algunas ideas que venían desde la antigua Grecia. Por ejemplo: seguía pensando que las órbitas de los planetas eran circulares. Con todo, la teoría de Copérnico abrió el camino para que muchos estudiosos plantearan nuevas ideas. Un cambio importante en el modelo del movimiento de los planetas vino con Johannes Kepler quien, en lugar de suponer órbitas circulares, estudió con cuidado los datos que arrojaban las observaciones. Partiendo de las detalladas observaciones de Tycho —quien fue su jefe por un tiempo— hizo muchas más, especialmente de Marte. Tras analizar datos como la relación en- tre la distancia de cada planeta al Sol y su velocidad de trasla- 20 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . ción, llegó a la conclusión de que los planetas tienen órbitas elíp- ticas. De esta manera rompía, finalmente, con el último resto del dogma de Platón acerca de círculos y formas perfectas. Uno de sus instrumentos más originales y útiles para trabajar con la información fue la busca de relaciones entre grupos de datos. No es exagerado decir que la cumbre en el estudio del movi- miento de los planetas se alcanzó con el trabajo de Isaac New- ton. Al igual que muchos otros pensadores de su época, Newton buscaba explicar los fenómenos naturales con leyes matemáti- cas. No contento con dar una explicación matemática, buscaba también las causas de estos fenómenos. Tras largos años de esta ambiciosa investigación, acabó por encontrar una descripción consistente del movimiento de todos los cuerpos —incluidos los planetas— con su ley universal de gravitación. La misma fuerza que hace que un cuerpo caiga hacia la Tierra hace que los planetas giren alrededor del Sol. Así, en este esquemático recuento de las diversas explicacio- nes que la humanidad ha dado al movimiento de los cuerpos celestes hemos visto también las herramientas que se fueron utilizando. Eudoxo construyó su modelo utilizando la geome- tría y los preceptos que heredó de Platón. El resultado fue una buena aproximación de lo que se ve en el cielo. Kepler, casi 2 000 años después, seguía utilizando la geometría, pero ya sa- bía que el Sol es el centro de nuestro sistema planetario y con- taba con datos más precisos. A partir de estos datos se dedicó a buscar relaciones y encontró que los planetas se mueven en órbitas elípticas. Finalmente, Newton introdujo un nuevo ins- trumento para estudiar el Universo: la física con sus causas y sus leyes. 21 FIGURA I.6. Forma elíptica de las órbitas de los planetas que descubrió Kepler Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . PARA CONOCER MÁS: OBSERVACIONES Y MODELOS La astronomía avanza mediante la combinación de las dos acti- vidades que acabamos de repasar: observación y teoría. Como hemos visto, para ambas labores, a través de los años, hemos construido o inventado herramientas que apoyan este trabajo. De la observación se obtienen imágenes de los objetos celestes y espectros de la luz que éstos emiten. Éstas nos dan informa- ción acerca de la forma, composición química y comporta- miento de las estrellas, nebulosas, galaxias o cualquier otro ob- jeto que nos encontremos en el espacio. Con estas pistas, desde la teoría se proponen modelos que intentan explicar lo obser- vado y predicen otros fenómenos que deben poder ser observa- dos. Los modelos se construyen a partir de los ingredientes que las observaciones nos dicen que existen allá afuera, por ejem- plo: gas, estrellas o radiación. También utilizan la evidencia de ciertos comportamientos observados como la expansión de una nube de gas o la rotación de una estrella. Para dar coherencia a todo esto, se utilizan diversas áreas de la física que estudian el comportamiento de los ingredientes. Por ejemplo, la dinámica de gases nos permite estudiar la expansión de una nube de gas, aquí o en el espacio. Los ingredientes y los comportamientos suelen aparecer combinados en un mismo fenómeno; por ejemplo, a partir de las observaciones sabemos que en una galaxia hay estrellas y gas, y que las estrellas rotan y el gas se expande. Entonces, un modelo para una galaxia debiera contener todo esto, pero con demasiados elementos puede ser excesivamente complicado de armar y además difícil de interpretar. Así, generalmente se empieza por algo sencillo. En el ejemplo de las galaxias se pue- de empezar planteando un modelo con el ingrediente más importante —las estrellas— y el fenómeno o comportamiento dominante: la fuerza de gravedad. De esta manera se entiende de forma sencilla el comportamiento de la galaxia y a partir de ahí es posible ir aumentando la complejidad del modelo. Cualquiera que sea el objeto astronómico que estudiemos, y cualquiera que sea el área de la física que utilicemos, cuando construyamos un modelo para describirlo el resultado será un conjunto de ecuaciones. Excepto en contados casos, estas ecua- ciones serán demasiado numerosas o demasiado complicadas 22 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 23 para resolverlas directamente, a mano. En la actualidad hay esencialmente dos maneras de atacar este problema. Una for- ma consiste en simplificar las ecuaciones, de manera razona- ble, hasta que sea posible resolverlas. A esto se llama la solu- ción analítica y se ha utilizado desde Newton hasta nuestros días. La segunda forma es resolver las ecuaciones con ayuda de una de las prótesis más nuevas, la computadora. Este método permite encontrar soluciones sin tener que hacer las simplifi- caciones del caso anterior. En los capítulos III, IV y V veremos con detalle tres ejemplos de casos en los que las computadoras ayudan a resolver las ecuaciones de ciertos modelos y con ello responderemos ciertas preguntas que se hacen los astrónomos. Pero antes, para entender mejor a las computadoras, las vere- mos con algún detalle en el capítulo siguiente. II. Prótesis digitales LAS COMPUTADORAS DIGITALES son, en la actualidad, una de las prótesis cerebrales más comunes para el trabajo en la astrono- mía. Apoyan el quehacer de la ciencia en general y de la astro- nomía en particular de maneras muy diversas. Se usan para tareas tan distintas como la comunicación entre científicos o el control de los instrumentos utilizados para hacer experimen- tos u observaciones. Para entender las razones por las que sur- gen, las partes que las definen y su funcionamiento, repasare- mos la historia de estas utilísimas máquinas. Hecho eso, veremos las maneras en que ayudan a hacer ciencia y, por últi- mo, describiremos con mayor detalle muchas de las tareas del astrónomo en las que interviene la computadora digital. CONTAR, CALCULAR, COMPUTAR Contar Quizás el concepto de contar apareció alrededor de la épocaen que nuestros antepasados pasaron de ser nómadas a tener vidas de agricultores con domicilio relativamente fijo. Por esa época Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . las cosas que podían haber contado eran los integrantes de su grupo, los productos cosechados o los animales cazados. Y, quién sabe, tal vez alguna noche despejada también intentaron con- tar las estrellas. Para contar hace falta el concepto de número y alguna forma de llevar la cuenta. Una prótesis que tenían, aho- ra sí que muy a la mano, eran las manos. Con los dedos de dos manos se pueden contar cosas tan sencillas como las que hemos mencionado. Excepto las estrellas, claro. Cuando las cuentas empezaron a pasar de 10, utilizaron piedrecillas que, acomoda- das en montones, podían representar muchos más objetos. Calcular Seguramente los integrantes de estos grupos de nuestros ante- pasados se volvieron cada vez mejores cazadores y además de- bieron aprender algo de cada una de sus primitivas cosechas. Debieron intercambiar los productos cada vez más abundantes con otros grupos y entonces fue importante no sólo contar ob- jetos, sino también poder sumar, restar y dividir. Se tienen pruebas de la aparición de aparatos que apoyaban esta labor desde hace por lo menos 5 000 mil años. En China y en muchas otras culturas se utilizó el ábaco. Esta herramienta de calcular ha tenido varias formas —una tabla con piedras o un marco con varillas y cuentas— pero el principio de su funcionamien- to es siempre el mismo. Moviendo las piedras o cuentas se pue- den hacer cálculos y la posición de las cuentas sirve como me- moria, pues guarda la última cifra de la cuenta que se está haciendo. Menos conocido, pero igual de interesante, es el quipu, in- ventado por los incas. Consiste en una colección de cordeles de muchos colores en los cuales se hacen nudos que represen- tan los números. El color de los cordeles sirve para distinguir lo que se está contando y el conjunto total constituye una com- pleja base de datos. De las cuentas y los hilos usados hace miles de años se pasó a utilizar varas y engranes en el siglo XVII, pero la idea seguía siendo la misma: apoyarse en un instrumento externo a nues- tra cabeza que permitiera hacer más rápido los cálculos que eran cada vez más frecuentes y voluminosos. Los tres ejemplos 24 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . que siguen muestran los avances en el siglo XVII de las técnicas para calcular y el uso de diferentes herramientas para hacerlo. El escocés John Napier es más conocido como inventor de los logaritmos. Sin embargo, en 1617 elaboró un método para hacer multiplicaciones y divisiones utilizando varas con mues- cas. Se les llamaba los “huesos de Napier” porque las varas eran de hueso. Mediante marcas en las varas se representaban los números y las posiciones en que se iban colocando ayudaban a realizar las operaciones. En 1642 Blas Pascal, científico y filósofo francés, inventó la “máquina aritmética” para ayudarse en los tediosos cálculos que tenía que hacer en la oficina de su padre. Se trataba de un aparato mecánico que utilizaba una combinación de engranes conectados y movibles. La posición de los engranes representa- ba un cierto número y las sumas y restas se hacían dando vuelta a una palanca de manera que los engranes giraran. Hacia finales del siglo XVII el alemán Gottfried Leibniz inventó su “máquina calculadora” que superaba a la máquina de Pascal, pues además de sumar y restar permitía multiplicar, dividir e incluso sacar raíz cuadrada. Esta máquina era muy compleja y tendía a fallar, por lo que su inventor pasó dos décadas perfeccionándola. 25 FIGURA II.1. Quipu: colección de cordeles utilizados por los incas para llevar cuentas Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Este tipo de instrumentos mecánicos para hacer operaciones se fue volviendo más complejo en el siglo que siguió, pero siempre sobre la misma idea de los tres ejemplos que acabamos de ver, en los que un mecanismo representa una operación determinada. Incluso se llegaron a hacer máquinas diseñadas especialmente para resolver un cierto sistema de ecuaciones. De haber seguido por ese camino, hoy se tendría una calcula- dora para problemas de gravitación y una calculadora para problemas de química, etcétera. El cambio radical en la forma de concebir estos instrumentos se dio cuando se planteó el problema de construir una máquina de uso general, es decir un solo aparato que resolviera cualquier tipo de problema. Esta fue la idea que tuvo Charles Babbage en el siglo XIX y es lo que veremos a continuación. Computar En 1835 el inventor inglés Charles Babbage propuso su “má- quina analítica”. Se trataba de un diseño radicalmente distinto a todos los que le habían precedido y se puede decir que fue la primera computadora como las conocemos en la actualidad, pues constaba de las mismas partes que cualquier computado- ra personal de nuestros tiempos y podía hacer, en principio, cualquier tarea. Tendría dispositivos de entrada y salida, una unidad de memoria y un procesador central. Para introducir a 26 FIGURA II.2. “Los huesos de Napier”, servían para hacer cálculos Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . su máquina los datos que iban a ser procesados, Babbage pro- ponía utilizar tarjetas perforadas como las que inventó el fran- cés Jacquard para controlar los telares a principios de ese mis- mo siglo. Podía guardar 10 000 cifras en la memoria y los resultados intermedios y finales serían impresos en tarjetas. Su procesador central no estaba diseñado para resolver un tipo particular de problema. Mediante otra tarjeta (que funcionaba como los programas o aplicaciones que usamos nosotros) se le podría introducir la tarea que se debía realizar en cada oca- sión. Procesaría la información mediante ciclos dentro de los cuales la dirección que tomara el cálculo podía variar depen- diendo de las condiciones que iban apareciendo. Esta máquina era tan flexible que el programa podía cambiarse a sí mismo durante la ejecución. La máquina analítica de Babbage, cuyo funcionamiento se basaba principalmente en engranes, no se pudo construir en su época porque requería de piezas excesivamente finas que resultaron demasiado caras y difíciles de hacer con la tecno- 27 FIGURA II.3. Segmento de la máquina analítica de Babbage que quedó in- conclusa Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839.Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . logía de entonces. Sin embargo, con su proyecto puso sobre la mesa por primera vez la idea de una máquina de uso general. Finalmente, el siglo xx vio nacer la computadora digital. Al- gunos inventores trabajaron sobre los cimientos del plantea- miento de Babbage y otros redescubrieron el concepto de la máquina multiúsos. Se construyeron distintas tipos de máqui- nas con las partes básicas ya planteadas: dispositivos de entrada y de salida, una unidad central de procesamiento y una memo- ria. Esta estructura tomó formas diferentes conforme la tecno- logía fue evolucionando, pero la idea general fue siempre bási- camente la misma. La tecnología tuvo que avanzar mucho aún para permitir que estos instrumentos fueran cada vez más económicos, pequeños y confiables. Así, se pasó del uso de bulbos a transistores y lue- go a circuitos integrados para el procesador central. Esto hizo que las computadoras fueran cada vez más baratas y con ello se fue acelerando su uso en más y más campos de la vida. Mien- tras que las primeras versiones, allá por 1939, eran del tamaño de una habitación, ya para 1980 habían aparecido las primeras computadoras personales. Y mientras que inicialmente fueron construidas por los gobiernos para uso militar y de manejo de datos como censos, pronto pasaron a las universidades para ayudar en la investigación, y hoy mucha gente las tiene en casa y las usa para comunicación y entretenimiento. Independientemente de las formas y tamaños que han ido tomando las computadoras a lo largo de los años, la idea cen- tral en todos estos aparatos es ayudar a resolver problemas que contienen cálculos de la manera más general posible. En la sec- ción siguiente veremos cómo son utilizadas por los científicos en la actualidad. LAS COMPUTADORAS EN LA CIENCIA “Películas de moléculas en acción” “Simulaciones de la turbulencia en el Sol” “Mapeo del universo de las proteínas” “Estudio de visualización produce mapa genético del cerebro” “Modelos de la circulación del océano” “Visualización en tres dimensiones de movimientos en especí- menes vivos”. 28 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Éstos son algunos títulos de artículos que aparecen en revis- tas como Science o Nature, en las que se publican semanalmente los resultados más avanzados en diversas áreas de la ciencia. Lo que tienen en común es que en todos hay una evidencia muy clara del uso de computadoras: visualización, simulaciones, pe- lículas, mapeo, etc. Cualquier otro artículo en esas revistas, in- cluso, probablemente le debe algo a una computadora: desde el uso más sencillo para escribir el texto, pasando por el con- trol de los instrumentos utilizados en los experimentos hasta el apoyo en busca de una relación coherente entre los miles de elementos de información de una base de datos. En esta sec- ción repasaremos algunas de las maneras en que las computa- doras apoyan el trabajo de los científicos en la actualidad. Comunicación El primer uso de las computadoras que citaremos puede pare- cer demasiado simple, pero es muy importante, pues acelera el proceso de desarrollo y publicación de las investigaciones. Todavía una gran parte de la información acerca de las investi- gaciones en ciencia se tiene en forma impresa: lo más nuevo viene en revistas; lo menos, en libros. Sin embargo, muchísima información se encuentra en Internet como versiones prelimi- nares de los artículos, bases de datos o revistas en versión elec- trónica. Además, los equipos de trabajo en las diferentes áreas de la ciencia frecuentemente son internacionales y utilizan el correo electrónico para intercambiar ideas a todo lo largo del proceso de investigación. Por último, el informe final de una investigación, el artículo, se escribe con un procesador de tex- to en una computadora y con frecuencia se envía al editor por correo electrónico. Experimentos Prácticamente en cualquier experimento contemporáneo que imaginemos va a aparecer una computadora. Tomemos el caso del uso de un acelerador de partículas para conocer más acer- ca de la estructura de la materia. En un acelerador como el del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear), 29 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . en Suiza, se aceleran partículas subatómicas para bombardear otras partículas y así conocer más acerca de su estructura. Por ejemplo: se aceleran protones o electrones a una velocidad cer- cana a la velocidad de la luz y con ellos se bombardean neutro- nes para poder “ver” los quarks que se encuentran en el inte- rior. Los aceleradores son instrumentos complicados y muy caros, y su manejo está a cargo de técnicos especializados. Éstos se apoyan en las computadoras para controlar el arranque y el funcionamiento regular del acelerador. También las usan para introducir los parámetros específicos determinados por el científico que dirige el experimento. Hay computadoras desti- nadas a la labor de registrar el resultado de cada corrida del experimento y luego guardan la información para su análisis posterior. Finalmente, esta información es ordenada e inter- pretada en computadoras utilizando programas especializados. Modelos Las computadoras también apoyan muchas partes del trabajo teórico en la ciencia. Pueden ayudar a resolver ecuaciones complejas o sistemas de muchas ecuaciones. Antes de que se 30 FIGURA II.4. Túnel del acelerador de partículas en el CERN Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . dispusiera de esta poderosa y flexible herramienta, algunas partes del trabajo teórico se podían hacer “a mano”, pero sólo con un esfuerzo enorme. En la actualidad muchas áreas de la ciencia complementan el trabajo experimental con modelos teóricos. La meteorología es un caso en el cual los modelos sirven para ampliar la infor- mación obtenida de las observaciones. Hoy, con los satélites que sobrevuelan nuestro planeta, se tiene una gran cantidad de información sobre la distribución y evolución de los fenó- menos climáticos. Se puede registrar la distribución de los fe- nómenos climáticos en cada momento. Pero la simulación por computadora de un fenómeno meteorológico como el famoso “El Niño” puede servir para predecir su comportamiento. Esto se logra representando las variables y comportamientos impor- tantes del fenómeno (velocidad del aire, humedad, presión, temperatura, etc.) con un programa que resuelve las ecuacio- nes que describen el fenómeno. Correr este programa permite conocer, a grandes rasgos, su evolución. Procesamiento de datos Continuamente aumenta la cantidad de datos que se tienen en todas las disciplinas de la ciencia, tanto en el trabajo experi- mental como en el teórico. Por un lado, esto es magnífico, pues de esta manera sabremos más. Pero, por otro lado, se está llegando al extremoen el que se tiene tanta información, y ésta es tan compleja, que es difícil interpretarla. Una vez más, aquí entran las computadoras al rescate. Veamos dos ejemplos. En medicina se utilizan las tomografías para estudiar el cere- bro. Un tomógrafo es un instrumento (controlado por una computadora) que toma imágenes (fotografías digitales, alma- cenadas en una computadora) de rebanadas del cerebro sin tener que rebanarlo. El resultado de un estudio de este tipo es una colección de imágenes en dos dimensiones que general- mente sirven para extraer un diagnóstico y aplicar un trata- miento. Sin embargo, en el área de investigación de la estruc- tura del cerebro es necesario reconstruir la forma completa del cerebro en tres dimensiones para poder estudiarlo. Esto se logra mediante programas de computadora que interpolan las imágenes, es decir, que a partir de algunas imágenes en dos 31 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . dimensiones construyen una estructura de tres dimensiones. Esto permite ver el cerebro reconstruido desde diferentes pun- tos de vista, o incluso rebanado de maneras diferentes a la ori- ginal. A esta poderosa herramienta se le llama visualización y se usa en muchas otras áreas, tanto de la ciencia como de la industria. El proyecto para descifrar el genoma humano tuvo un gran avance en junio de 2000, cuando se anunció que se tenía una versión razonablemente precisa (90%) de la secuencia de todo nuestro código genético. Esto significa que (con ayuda de una computadora muy poderosa) ahora se sabe el orden en que las bases —adenina, citosina, tiamina y guanina— están acomoda- das en cadenas de más de 3000 millones dentro de nuestros cro- mosomas. Tenemos la secuencia pero, excepto en algunos casos, todavía no sabemos qué significa todo esto, es decir, qué instruc- ciones están escritas ahí. La información que nos interesa está “escrita” en los genes, grupos de bases que contienen las instruc- ciones para producir las proteínas que determinan las formas de vida. Cuanto más se sepa acerca de los genes, mejor se enten- derán los seres vivos, su funcionamiento y sus enfermedades. El de la genética es un claro ejemplo en el que se tiene de- masiada información y es necesario encontrar relaciones entre las numerosas piezas de un rompecabezas. En el pasado se estudiaban unos cuantos genes a la vez para entender sus fun- 32 FIGURA II.5. Tomografía de un cerebro normal (izquierda) y un cerebro con síndrome de Alzheimer (derecha) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . ciones y la relación entre ellos. En el futuro, con toda la infor- mación a la mano y con sistemas de cómputo automáticos de gran velocidad se harán grandes avances en el conocimiento del funcionamiento de nuestro cuerpo. Por ejemplo: se podrán estudiar al mismo tiempo todos los genes relacionados con cierto tejido u órgano para entender su constitución y funcio- namiento y así poder tratarlo cuando presente problemas. En resumen, las computadoras agilizan enormemente la co- municación entre los científicos. Sirven en el área experimen- tal para el control de los instrumentos, el registro y almacena- miento de los resultados y el análisis de la información obtenida. En el trabajo teórico son indispensables para resolver comple- jos sistemas de ecuaciones y hacer simulaciones de fenómenos que no se pueden estudiar directamente en la naturaleza. Tan- to en la experimentación como en la teoría sirven para visuali- zar la información obtenida de nuevas maneras, así como para encontrar relaciones entre grandes cantidades de datos. Tras este esquemático panorama de los usos de la computación en la ciencia que se hace en la actualidad, pasaremos a ver el caso particular de la astronomía con más detalle. LAS COMPUTADORAS EN LA ASTRONOMÍA Los usos que se da a las computadoras en la astronomía son similares a los que acabamos de ver para la ciencia en general. Apoyan la observación, que es la labor experimental de los astrónomos y también son indispensables en el trabajo teórico de entender lo que hay allá afuera. Observación Los astrónomos no pueden hacer experimentos con los cuer- pos celestes que estudian y por ello sólo les resta esperar pacientemente en la Tierra a que les llegue un poco de la luz que emiten estrellas, galaxias y otros cuerpos celestes. Eviden- temente, cuanto mejores sean los instrumentos que se utilicen para captar y procesar esta poquita luz, mayor será la informa- ción que obtengan. Las computadoras ayudan en muchas par- tes del proceso de observación. Veamos algunos ejemplos. 33 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . En la actualidad, en cualquier observatorio abundan las computadoras. Tomemos el Observatorio Astronómico Nacio- nal de México como ejemplo. Este observatorio tiene un teles- copio óptico de 2.1 metros de diámetro. Una astrónoma que va a ir a hacer observaciones, debe presentar antes una propues- ta. Esto lo hace consultando catálogos que contienen informa- ción acerca de los objetos que piensa estudiar. Estos catálogos se encuentran en línea y cualquiera puede tener acceso a ellos a través de la Internet. Si la propuesta está bien justificada, se le asigna tiempo para utilizar el telescopio. Antes de salir rum- bo a la sierra de San Pedro Mártir, en Baja California, la astró- noma se puede poner en contacto con el personal del obser- vatorio para arreglar los detalles del viaje. Esto lo hace por correo electrónico. Ya en la noche de observación, trabaja des- de una cabina donde hay una computadora a la cual se le dan las instrucciones para que controle los diversos instrumentos 34 FIGURA II.6. Edificio del telescopio de 2.1 metros en San Pedro Mártir (Obser- vatorio Astronómico Nacional) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . necesarios para el proceso. Así, por instrucciones de la compu- tadora, se abre la cúpula, se posiciona el telescopio para ver un objeto determinado y se enciende el detector que registra las imágenes. Además, se hacen pruebas del funcionamiento del conjunto de instrumentos y se muestran en la pantalla; si todo está en orden, se inicia la observación. Los resultados del tra- bajo de observación, sean imágenes sean espectros, quedan grabados como archivos digitales en el disco magnético de la computadora. Una vez que nuestra astrónoma está de regreso en su ofici- na, sigue el trabajo extrayendo información de esos pocos rayos de luz que logró atrapar. Inicialmente hay un proceso de limpieza y corrección de los datos. Con la computadora, por ejemplo, se pueden corregir los efectos del paso de la luz atra- vés de la atmósfera de la Tierra. Una vez que las imágenes han sido corregidas, sigue el complicado proceso de extraer la in- formación relevante de ellas. En el caso de las imágenes, por ejemplo de una galaxia, puede interesar medir su tamaño o clasificarla por su forma. Si se tienen espectros, otra vez de ga- laxias, es necesario medir la intensidad y la forma de las líneas del espectro para conocer datos como su velocidad de rota- ción. Todo esto se hace con programas de computadora prác- ticamente iguales en todo el mundo de manera que los resulta- dos se puedan comparar. Claramente estas prótesis digitales apoyan todos los pasos del trabajo de un astrónomo dedicado a la observación. Teoría Aun con todos estos esfuerzos por obtener la mayor informa- ción posible sobre el Universo a través de los telescopios, que- dan enormes huecos en nuestro conocimiento de los objetos celestes, su comportamiento y su evolución en el tiempo. Para llenar estos huecos es necesario hacer un trabajo teórico: plan- tear modelos que complementen nuestra visión del cosmos. En la labor de construcción de modelos también se utilizan mu- cho las computadoras. El uso de computadoras en la solución de modelos es el tema principal de este libro, y a continuación veremos cuán importantes han sido en el área teórica de la as- tronomía. En los tres capítulos siguientes veremos con detalle 35 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . ejemplos de las maneras en que se utilizan modelos de objetos astronómicos para conocer más sobre el Universo. En los tres casos las ecuaciones que describen el fenómeno se resuelven utilizando una computadora. En el capítulo anterior vimos cómo los astrónomos general- mente plantean sus modelos a partir de las observaciones. Deducen la presencia de ciertos ingredientes (por ejemplo: gas) y comportamientos (por ejemplo, rotación) y encuentran el área de la física que puede explicarlos (dinámica de gases, en este caso). Con esto escriben las ecuaciones que describen el comportamiento del fenómeno que se quiere entender de manera general. Estas ecuaciones suelen ser numerosas o com- plicadas y resolverlas no es trivial. Las ecuaciones que describen la física de un modelo se pue- den resolver de manera analítica o numérica. Resolver una ecuación analíticamente significa hacerlo sin más ayuda que un lápiz y un pedazo de papel. Esto quiere decir despejar o de- rivar o integrar, según sea el caso, para darles una forma que nos permita entender más acerca del fenómeno. Pero pocas veces se puede obtener una solución exacta a las ecuaciones con las que se trabaja. En el trabajo analítico es frecuente que se hagan simplificaciones. Por ejemplo, si se está estudiando el viento que sale de una estrella, es razonable suponer que la estrella es esférica y que, por lo tanto, el viento tiene una si- metría esférica. Esta simetría significa que el viento debe ser igual en cualquier dirección y, por lo tanto, podemos pasar de estudiar el fenómeno en tres dimensiones a una sola dimen- sión. Así se reducen de tres a una las ecuaciones de la dinámica de gases que describen el fenómeno. El trabajo analítico per- mite ver tendencias generales en el comportamiento y detectar los mecanismos que son importantes en la evolución de un proceso. Resolver ecuaciones numéricamente significa hacerlo con la ayuda de una computadora. Dada la rapidez y precisión de estas herramientas es posible resolver las ecuaciones que des- criben la física de un modelo en su forma completa. A las solu- ciones por computadora se les llama simulaciones numéricas, y permiten ver la evolución en el tiempo de los procesos presen- tes en un fenómeno dado. A pesar del enorme poder de las computadoras, en el trabajo numérico también es necesario ha- 36 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . cer simplificaciones. Un ejemplo que veremos en el capítulo IV es el de modelos de galaxias. Una galaxia tiene alrededor de 11 000 millones de estrellas, y por más potente que sea una má- quina no va a poder resolver una ecuación para cada estrella con el fin de saber cómo se comportan dentro de la galaxia. Por eso se hace una aproximación: se definen cuerpos que re- presentan a muchas estrellas a la vez, así se resuelve un menor número de ecuaciones y se puede seguir la evolución de la dis- tribución de la masa de la galaxia a una resolución baja. En ambos casos, numérico y analítico, se hacen aproximacio- nes o simplificaciones que es importante tener muy presentes a la hora de interpretar los resultados que se obtienen de estos modelos. Los dos modos de trabajo se complementan para lograr un panorama teórico del fenómeno que se está estu- diando. Y este trabajo teórico, a su vez, complementa el trabajo de observación. En lo que resta de este libro veremos tres ejemplos de simu- laciones numéricas en la astronomía. He escogido los casos más sencillos para que se pueda ver claramente el proceso de plantear modelos y hacer simulaciones. En cada caso veremos la forma en que las simulaciones ayudaron a contestar una pre- gunta específica acerca de un tipo de objeto en astronomía. El capítulo III trata de choques entre galaxias. De este fenómeno, que toma miles de millones de años, solamente se tienen “ins- tantáneas”, imágenes de un breve momento de sus vidas. A par- tir de ellas quisiéramos conocer el proceso completo. En este caso se usa la dinámica (que estudia el movimiento de cuerpos debido a fuerzas) para modelar el comportamiento de las gala- xias y se aborda la pregunta de por qué existen galaxias con un anillo brillante alrededor de su centro. El capítulo IV trata so- bre nebulosas planetarias, los cascarones de gas que rodean a las estrellas medianas después de su muerte. En este caso se sabe que tenemos un gas en expansión y, por lo tanto, se investiga con la hidrodinámica, que estudia los gases en movimiento. Veremos cómo se ataca la pregunta de por qué no todos estos cascarones son esféricos. El capítulo V es sobre estrellas recién nacidas y el material que las rodea. Para saber qué está pasando en estas regiones que generalmente están oscurecidas por pol- vo, se estudian los viajes de los fotones que salen de la estrella y atraviesan el polvo del disco. La pregunta aquí es cómo son estos 37 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . discos que rodean las estrellas bebés y se cree que dan origen a sistemas planetarios como el nuestro. III. Galaxias violentas LAS GALAXIAS son objetos muy grandes, pero se encuentran muy lejos de nosotros. Por eso apenas se descubrieron después de 1900 cuando los telescopios más potentes permitieron ver que no se trata de nebulosas dentro de nuestra galaxia (como las que veremos en el capítulo IV) sino de grupos de estrellas independientes de la nuestra y muy distantes. En este capítulo veremos las propiedades de las galaxias y de las agrupaciones que constituyen. Hablaremos de la teoría que intenta explicar su nacimientoy su evolución y de la relevancia que tienen los encuentros entre dos o más galaxias, recalcando la importan- cia de la historia de la vida de las galaxias dentro de la teoría que explica al Universo en su totalidad. Se verá cómo las simu- laciones numéricas son muy importantes en esta rama de la astronomía. Mediante el trabajo de Ivanio Puerari, investiga- dor del Instituto Nacional de Astronomía, Óptica y Electrónica (INAOE) en Puebla, estudiaremos en detalle un ejemplo de la aplicación de simulaciones al estudio del encuentro violento entre dos galaxias. LO QUE VEMOS Clasificación de las galaxias por su forma Las galaxias son agrupaciones de miles de millones de estrellas unidas por la fuerza de gravedad. Se calcula que existen miles de millones de galaxias. Desde que se descubrieron las primeras a principios del siglo XX se han encontrado más de 100 000 de una gran variedad de tamaños y formas. En 1926, Edwin Hub- ble propuso una clasificación sencilla y bastante completa para las galaxias según la forma que éstas presentan. Dividió la mues- tra de las galaxias que se conocían entonces en elípticas, espi- rales e irregulares. Esta clasificación sigue siendo válida casi en 38 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 39 a) FIGURA III.1. Tipos de galaxias: elíptica a), espiral b), irregular c) y d) pecu- liar. Esta página y la siguiente. b) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-03 14:01:46. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 40 c) d) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . su totalidad: cerca del 97% de las galaxias que se conocen a la fecha caben dentro de alguna de estas tres categorías. Ahora existe una categoría más que Hubble no consideró: las galaxias peculiares. En 1966 Halton Arp publicó su Atlas de galaxias peculiares, una colección de 338 sistemas que le parecieron interesantes, pues no encajaban en ninguna de las categorías de Hubble. Algunas de éstas se verán en el presente capítulo. En la figura III.1 se muestra una galaxia de cada uno de los cuatro tipos que se mencionaron. Las galaxias elípticas tienen forma de un balón achatado y sus tamaños varían desde gigan- tes, con alrededor de un billón (un millón de millones) de estrellas, hasta enanas, con sólo un millón. Aproximadamente 30% de las galaxias entran en esta categoría. Las galaxias espi- rales tienen forma de disco, con una bola en el centro llamada bulbo y brazos espirales que salen de éste. Hay un tipo especial de espirales llamadas barradas, cuyos brazos salen de una barra en vez de un bulbo. Cerca de 70% de todas las galaxias son espirales y sólo 1 o 2% son irregulares. Se clasifica como irre- gulares a todas las galaxias que no tienen una forma definida. Por último, se consideran peculiares las elípticas o espirales que muestran alguna particularidad y éstas constituyen el 3% del total. La que se muestra aquí se llama la galaxia de las Ante- nas. Consiste de dos núcleos y dos colas, y podría ser el resulta- do del encuentro entre dos galaxias espirales. La calidad de las imágenes en general y de las de galaxias en particular ha ido mejorando conforme se han utilizado mejo- res telescopios. Las que acabamos de describir fueron tomadas en años recientes con telescopios en la Tierra (la elíptica, la irre- gular y la peculiar) y con el telescopio espacial Hubble (la es- piral). Aunque las cuatro imágenes fueron tomadas en las longi- tudes de onda de luz visible, también se estudian en longitudes de onda menores, como el infrarrojo y el radio, y longitudes de onda mayores, como el ultravioleta y los rayos gamma. De esta manera se complementa la información que se tiene de estos objetos. Por ejemplo: con base en observaciones en el infrarro- jo —que detecta cuerpos a temperaturas bajas— se sabe que además de estrellas contienen gas y polvo. 41 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Lo que nos dicen los espectros A partir del estudio de los espectros de la luz que provienen de estas curiosas bestias se puede obtener aún más información acerca de ellas. Separando la luz de las galaxias en sus diferen- tes longitudes de onda se sabe su composición química. De esta forma se puede tener información acerca de las estrellas y el gas que las compone. Los espectros también aportan información sobre la dinámi- ca de las galaxias, es decir los movimientos del gas, el polvo y las estrellas debidos a la fuerza de la gravedad. Se sabe, por ejemplo, la velocidad con que rotan las galaxias en promedio y las estrellas en sus diferentes zonas. Se ha encontrado que las estrellas en el disco de las galaxias espirales giran más o menos ordenadamente alrededor del centro. En las galaxias elípticas, en cambio, hay estrellas con velocidades en todas las direc- ciones. A partir de las velocidades observadas se puede calcular la masa total de las galaxias y se llega a la conclusión de que existe una gran cantidad de materia en ellas que no emite luz. A esta materia se le llama materia oscura. Al conocer los movimientos de las galaxias podemos saber cuáles son los tiempos característicos de los cambios en ellas. Como ejemplo de estos tiempos típicos podemos hablar de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que completa una rotación alre- dedor de su centro en 200 millones de años. Con tiempos así de grandes, es claro que nosotros, que cuando mucho vivire- mos 100 años, no podemos ver cómo cambian. Sin embargo hay muchas formas de darle la vuelta a este problema y en este capítulo veremos algunas de ellas. Otra cosa que se puede saber a partir de los espectros es la velocidad con que se desplazan las galaxias. Hubble encontró que los espectros de todas las galaxias presentan un corrimien- to al rojo, lo cual indica que se están alejando de nosotros. En el momento de su descubrimiento éste fue un dato muy sor- prendente, pues se pensaba que no se movían. Aun hoy resulta impresionante pensar que esas enormes moles rotan y se des- plazan. Una de las cosas más difíciles de conocer sobre las galaxias es a qué distancia se encuentran. A principios del siglo XX aún no se conocían las galaxias y la comunidad astronómica estaba 42 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . dividida por un importante debate acerca de las “nebulosas espirales”. La mitad opinaba que éstas se encuentrandentro de nuestra galaxia, y el resto decía que están fuera y son galaxias independientes. En 1926 Hubble logró medir la distancia a la nebulosa de Andrómeda y encontró que está a 2 millones de años luz de nosotros. Esta distancia es mucho mayor que el tamaño de la Vía Láctea, de manera que el debate quedó re- suelto y estos objetos astronómicos cambiaron de estatus, pues pasaron de ser considerados meras nebulosas dentro de nues- tra galaxia a galaxias independientes. 43 FIGURA III.2. Grupo de galaxias: Grupo Compacto 87 de Hickson Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Grupos de galaxias Así como las estrellas se agrupan en galaxias, las galaxias for- man parte de grupos y cúmulos de galaxias unidas por la fuer- za de gravedad. Nuestra Vía Láctea, por ejemplo, es parte del llamado Grupo Local, que incluye otras tres galaxias espirales (Andrómeda, M33 y Maffei 1), cuatro irregulares y 12 elípticas pequeñas. Puesto que estamos dentro de él, no tenemos una imagen completa del Grupo Local. La figura III.2 muestra el Grupo Compacto 87 de Hickson que tiene dos galaxias espi- rales vistas de frente y una de canto (hasta abajo y más grande) y varias elípticas pequeñas. La razón de que se sepa que dos o más galaxias forman parte de un grupo es una combinación de los tipos de observaciones que hemos mencionado. El hecho de que dos galaxias se en- cuentren cerca en el plano del cielo, es decir, que aparezcan cerca en una imagen, puede significar que también están cerca en el espacio, pero no hay ninguna garantía de ello. Si además se puede medir la distancia a las galaxias y se encuentra que están a distancias similares, es más probable que estén asocia- das. Por último, si se miden las velocidades de desplazamiento y se encuentra que, además del movimiento de expansión co- mún a todas las galaxias, algunas giran alrededor de un mismo punto (el centro de gravedad del grupo), se sabe que esas ga- laxias pertenecen a un mismo grupo. Los cúmulos son grupos más numerosos de galaxias. Pueden contener varios miles de galaxias distribuidas en un espacio de más de un millón de años luz. El más cercano a nosotros es el cúmulo de Virgo, que tiene cerca de 200 galaxias brillantes. Estos cúmulos, a su vez, se agrupan en supercúmulos que son como los ladrillos que le dan su estructura a nuestro Universo. Interacción entre galaxias Al igual que en las poblaciones humanas, el hacinamiento entre las galaxias desemboca, en ocasiones, en violencia. A continuación repasaremos los distintos tipos de encuentros cercanos entre galaxias que se han observado. En todo mo- mento debemos recordar que al tomar una imagen o un espec- 44 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . tro solamente estamos captando un instante en la vida de las galaxias. Sin embargo, en muchas ocasiones esto es suficiente para deducir que hay una interacción entre dos o más galaxias. Como veremos en la sección siguiente, esta información se complementa con modelos y teorías. Existen sistemas binarios de galaxias, es decir pares unidos por la fuerza de gravedad. La interacción menos agresiva que se observa entre dos galaxias es la que resulta en una simple deformación por la fuerza de marea que existe entre ambas. Se le llama fuerza de marea porque el caso más conocido es la for- ma en que la atracción gravitacional de la Luna afecta los océa- nos en la Tierra, causando las mareas altas y bajas. Se conocen varias parejas de galaxias muy cercanas unidas por un brazo de estrellas, gas y polvo. Ése es el caso de M51, que aparece en la figura III.3. Se trata de una galaxia espiral y una pequeña ga- laxia satélite unidas por un puente de material. También se han observado francas colisiones entre dos ga- laxias como la que vemos en la figura III.4. En este caso se trata de dos galaxias espirales de tamaños semejantes, NGC2207 y 45 FIGURA III.3. M51: sistema binario de galaxias unidas por un brazo o puen- te de material Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . IC2163, que están “a punto” de chocar (recordemos que los tiempos en los que cambian son enormes y sólo tenemos una fotografía instantánea). El resultado de este tipo de colisiones depende de las propiedades de las galaxias: masas, velocidades, etc. La galaxia peculiar que aparece en la figura III.1, llamada de las Antenas, posiblemente sea un ejemplo del resultado de un choque como el que está a punto de suceder aquí. Otra de las manifestaciones comunes de interacción entre galaxias es el canibalismo que sucede en los cúmulos. Dichas agrupaciones suelen tener una o más galaxias elípticas supergi- gantes que “se comen” a las más pequeñas que estén cerca. De esta forma aumentan su masa y con ello su atracción gravita- cional, así que podrán comer aún más inocentes galaxias. En la figura III.5 se muestra M87, una de las galaxias elípticas gigan- tes del cúmulo de Virgo. En esta imagen se ve que está rodeada de otras más pequeñas (por ejemplo en la parte inferior dere- cha). A partir de las velocidades de desplazamiento se sabe que algunas se dirigen hacia la gigante y que su destino es ser engu- llidas por ella. Como se puede ver de este breve repaso, sabemos mucho acerca de las galaxias a partir de las observaciones. Se conocen sus formas y tamaños, sus movimientos y la manera en que se 46 FIGURA III.4. Encuentro cercano entre dos galaxias espirales: NGC2207 y IC2163 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . agrupan. Sin embargo, se sabe menos acerca de sus transfor- maciones en el tiempo. La gran limitante en este caso es que los tiempos típicos en los que cambian las galaxias son mucho mayores que la existencia de toda la humanidad. Querríamos saber cuál es el origen de las galaxias, cuál ha sido su evolución y cuál es el futuro que les espera, y la única forma de saberlo es indirectamente. En la sección siguiente se verá la manera en que se inserta la información obtenida con las observaciones dentro de una teoría con la cual es posible abordar estas pre- guntas. 47 FIGURA III.5. La galaxia caníbal M87, una elíptica supergigante en el cú- mulo de Virgo Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . LO QUE INTERPRETAMOS La teoría que explica la formación y evolución de lasgalaxias es un capítulo muy importante dentro de la biografía del Uni- verso. La cosmología es la disciplina encargada de investigar su historia completa y en este momento la versión más aceptada de su origen es la teoría de la Gran Explosión. Lo que sigue será contado como si sólo hojeáramos la biografía para llegar pronto hasta la parte que nos interesa en este momento: el Universo nació a partir de un punto hace 15 000 millones de años con una gran explosión tras la cual se fue expandiendo y enfriando. Poco tiempo después, en lo que se llama la época de recombinación, el Universo se había enfriado lo suficiente para permitir las combinaciones entre electrones y protones, formando átomos neutros. Dentro de este gas atómico, dice la teoría, se formaron grumos que se separaron y dieron lugar a las primeras galaxias. Aquí empieza el periodo que nos intere- sa, el de la formación de las galaxias y su evolución. Lo ideal para saber cómo se formaron las galaxias sería po- der experimentar con enormes cantidades de gas atómico en condiciones similares a las que hubo hace miles de millones de años. Esto, como se podrá imaginar, no es ni remotamente po- sible. Tampoco podemos regresar al momento de la formación de las primeras galaxias para ver cómo sucedió. La única opción que le queda a un astrónomo empecinado en conocer esta parte de la historia es armar una colección de “instan- táneas” de tantas galaxias como pueda y tratar de que su colec- ción sea lo más completa posible, es decir, que tenga muchos ejemplos de galaxias bebés, medianas y viejas. A partir de esta colección se puede plantear una teoría, el guión de una pelícu- la, digamos, sobre el nacimiento y la vida de las galaxias. Para armar la colección y luego interpretarla es importante recor- dar que las galaxias que están más lejos de nosotros son las más jóvenes. Veamos un ejemplo de este concepto. Andrómeda es la galaxia más cercana y se encuentra a un billón (millón de millones) de kilómetros de nosotros. Como la luz viaja a una velocidad constante de 300 000 kilómetros por segundo, tarda dos millones de años en llegar desde Andrómeda hasta noso- tros. Esto quiere decir que la imagen que vemos hoy es Andró- meda como se veía hace 2 millones de años. De igual manera, 48 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . si esta noche observamos una galaxia que está mil veces más lejos que Andrómeda, la estaremos viendo como era hace 2 mil millones de años. Hubble fue el primero en hacer un álbum de fotos de gala- xias. A partir de éste propuso la clasificación que vimos en la sección anterior. También ordenó las galaxias en el tiempo y sugirió una secuencia: dijo que las galaxias nacen elípticas y se vuelven espirales, dividiéndose en barradas y no barradas. Su diagrama, que se muestra a continuación, se conoce como “la secuencia de tenedor de Hubble”. Han pasado más de 80 años desde que se armó este primer álbum y ahora se tienen muchísimas más “instantáneas”. Hay más y mejores imágenes y espectros de las galaxias y con ellos se pueden contar historias más detalladas o, incluso, diferen- tes. Por ejemplo, a partir del Atlas de galaxias peculiares, que hizo Arp en 1966, los astrónomos se dieron cuenta de que las interacciones entre dos o más galaxias son comunes. Este dato vino a enriquecer el panorama y por esa época se planteó una alternativa a la secuencia del tenedor de Hubble. Si dos galaxi- as espirales chocan y acaban formando una elíptica, el orden podría ser justo al revés de lo que se había propuesto. Como siempre sucede en la ciencia, las observaciones mejores res- 49 FIGURA III.6. El tenedor de Hubble: secuencia de evolución de las galaxias propuesta por este astrónomo. Dibujo de la autora. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . pondieron algunas preguntas, pero abrieron muchas otras. Por ejemplo, quedó claro que las interacciones son una pieza im- portante para contar la historia, y desde entonces se han estu- diado mucho estos fenómenos. Para entender las interacciones entre galaxias es necesario plantear modelos sobre la dinámica de este tipo de encuen- tros. Esto se verá en mayor detalle en la última sección del ca- pítulo. Por ahora digamos, de manera muy simple, que en di- námica lo que se tiene que calcular es el efecto que tiene la atracción gravitacional sobre un cuerpo para entonces decir hacia dónde va a moverse. Como es de imaginarse, la fuerza más importante en este tipo de trabajo es la gravedad. Ésta do- mina los movimientos de las estrellas dentro de las galaxias ais- ladas, así como los encuentros entre grupos de galaxias. Para saber qué pasa cuando dos galaxias se encuentran es necesario calcular sus movimientos. Puesto que es imposible conocer el comportamiento de cada una de las millones de estrellas de cada sistema, se representa a las galaxias con una cantidad menor de “parcelas de masa” que agrupan miles de estrellas cada una. A este número menor de parcelas se les pueden re- solver ecuaciones y así es posible calcular el movimiento den- tro de las galaxias. Es muy difícil resolver las ecuaciones “a mano”, pero con computadoras hay varios métodos para hacer- lo. Las computadoras se han utilizado prácticamente desde su aparición en el estudio de la formación y las interacciones de galaxias. En la sección siguiente se explica un modelo que se resuelve por computadora. La primera simulación del encuentro entre dos galaxias se hizo sin computadora. Aunque en 1941 ya había unas cuantas en el mundo, el astrónomo sueco Erick Holmberg no tenía acceso a una. En vez de una computadora usó su ingenio y simuló el encuentro entre dos galaxias representándolas con grupos de focos eléctricos. La base de su simulación es el he- cho de que la iluminación decae con la distancia igual que como lo hace la fuerza de la gravedad. La dependencia con la distancia de ambas cantidades es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia: 1/r 2. Así, por ejemplo, si nos para- mos a dos metros de un foco eléctrico, veremos 1/22 = 1/4 de la luz que emite. Al doble de distancia, la luz que percibimos es 1/42 = 1/16. Lo mismo pasa con la fuerza de atracción debida 50 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . a la gravedad y, por lo tanto, Holmberg decidió representar la gravedad mediante luz y medir un “campo de luminosidad” que es equivalente al campo gravitacional, para calcular el efecto de éste. Utilizó 37 focos para representar cada galaxia. Para cal- cular el campo en cierta posición, medía la cantidad de luz en ese lugar. Los focos eran movidas sobre la superficie de una mesa de acuerdo con este cálculo y el proceso se repetía tantas veces como fuera necesario para ver la forma en que interactu- aban las dos galaxias. Un resultado importante de este trabajo pionero en la simulación de encuentros entre galaxias es que se comprobó que dichos encuentros pueden dar como resulta- do la aparición de brazos espirales o puentes de materialcomo el que se ve en M51 (figura III.3). Desde que fue posible utilizar computadoras para el trabajo teórico en astronomía éstas han servido para hacer modelos de encuentros entre galaxias. En 1977, muchos años después del trabajo pionero de Holmberg, Alar y Juri Toomre hicieron un “álbum numérico” de interacciones entre galaxias. Utilizando computadoras resolvieron las ecuaciones de la dinámica para realizar una gran cantidad de simulaciones de interacción en- tre galaxias y publicaron en el álbum secuencias de “imágenes teóricas” que muestran lo que pasa cuando dos galaxias se en- cuentran. La comprensión de las interacciones entre galaxias y los efectos que éstas tienen aportará una pieza más a la historia de la vida de las galaxias y, por lo tanto, al complejo rompecabezas de la historia del Universo. Dadas las limitaciones de tiempos y distancias que son típicas en la astronomía, su investigación se apoya fuertemente en las simulaciones numéricas como las que hemos mencionado. En la sección siguiente veremos en detalle un ejemplo del uso de las simulaciones numéricas para explicar la forma de galaxias peculiares que tienen un anillo en su estructura. ¿POR QUÉ HAY GALAXIAS CON ANILLOS? Como vimos en las secciones anteriores, de acuerdo con su for- ma, la mayor parte de las galaxias caben dentro de una de las categorías de la clasificación de Hubble: elípticas, espirales o irregulares. Sin embargo, hoy se conocen muchos casos de 51 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . galaxias peculiares, cuyas formas son demasiado complejas para ser clasificadas dentro de estos tres tipos. Se cree que estas curiosas formas se pueden explicar como el resultado del en- cuentro cercano o la colisión entre dos galaxias y, como los tiempos en que suceden estas interacciones son demasiado grandes para que las podamos observar, para estudiarlas es ne- cesario, como ya dijimos, hacer simulaciones del fenómeno en una computadora. Esta sección trata del ejemplo de una ga- laxia que tiene un anillo. Siguiendo el trabajo de doctorado de Ivanio Puerari, veremos la forma en que se modela la colisión de una galaxia pequeña contra una galaxia espiral y la apari- ción de un anillo en ésta. El modelo: choque entre dos galaxias La figura III.7 es una imagen tomada con el telescopio espacial Hubble de la galaxia Rueda de Carro. A la izquierda de la ima- 52 FIGURA III.7. Galaxia Rueda de Carro y sus dos galaxias satélites, una de las cuales debe ser la que ocasionó el impacto Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . gen vemos, prácticamente de frente, una galaxia con forma de disco, con un centro muy brillante y un anillo alrededor de éste, separado. Aparecen algunos “rayos” (como en una rueda) de material que van del núcleo al anillo. Del lado derecho de esta imagen se observan dos galaxias satélites más pequeñas. El mo- delo propuesto para explicar esta observación es que una de las galaxias pequeñas chocó con la grande y la atravesó. Como resultado de este impacto, se piensa, han aparecido el anillo y los “rayos”. En figura III.8 se muestra una ilustración del modelo que se propone para explicar la forma de la galaxia Rueda de Carro. Inicialmente se tiene una galaxia espiral y una pequeña galaxia elíptica que viaja hacia ella, choca con ella, la atraviesa y sigue su camino. La elíptica puede atravesar a la espiral porque dentro de cada galaxia las estrellas están muy separadas entre sí y, por lo tanto, es muy poco probable que se encuentren dos estrellas. Sin embargo, el impacto de la galaxia pequeña tiene un efecto 53 FIGURA III.8. Modelo de impacto de una galaxia elíptica pequeña contra una espiral, que resulta en la formación de anillos Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . parecido al de una piedra que cae sobre la superficie de un lago, formando ondas concéntricas alrededor del punto de choque. Así se explica el anillo. Para seguir este proceso es necesario estudiar la dinámica del sistema, es decir, calcular los desplazamientos y deformaciones que van a tener las galaxias como resultado de la fuerza de gravedad que ejercen una so- bre otra. La física: dinámica La dinámica es el estudio de los cuerpos en movimiento de- bido a las fuerzas que actúan sobre ellos. Para el caso que nos interesa, el de las galaxias, la fuerza que rige sus movimientos es la de la gravedad, y la expresión para esta fuerza es: F = G m1 m2 r2 En esta ecuación el signo menos nos dice que la fuerza F entre dos cuerpos, 1 y 2, es de atracción. Dicha fuerza es pro- porcional al producto (la multiplicación) de las masas m1 y m2; es decir, que cuanto mayor sea la masa total del sistema mayor será la fuerza. Además, es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que separa a los dos cuerpos, o sea, que cuanto más separados estén los dos cuerpos menor será la fuerza que sientan. G es la constante de gravitación, que tiene el mismo valor en cualquier parte del Universo. Si conocemos la fuerza que actúa sobre un cuerpo podemos resolver las ecuaciones de movimiento para éste y, por lo tanto, saber la forma en que su posición va cambiando en el tiempo. La velocidad de un cuerpo cambiará según la masa que éste tenga y las fuerzas que actúen sobre él. Así que el cambio en cierto intervalo de tiempo (Δt) del va- lor de la velocidad de un cuerpo se calcula sumando la veloci- dad que tenía antes y la velocidad que resulta de la fuerza que actúa sobre él. Cuanto mayor sea la fuerza, mayor será el cam- bio en velocidad. Pero también cuanto mayor sea la masa me- nor será la velocidad. Conociendo la velocidad, se puede cono- cer la nueva posición del cuerpo. Para estudiar la evolución en 54 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . el tiempo de las galaxias es necesario, en principio, resolver las ecuaciones para la fuerza, la velocidad y la posición para todos los componentes que la forman: estrellas, materia oscura, gas y polvo. Esto es muy complicado. Para resolver las ecuaciones: el problema de N cuerpos En el siglo XVII Newton resolvió el problema de la dinámica para dos cuerpos analíticamente (resolviendo las ecuaciones de forma completa con papel y lápiz). Encontró que las trayec- torias que sigue un cuerpo debido a la atracción gravitacional del Sol pueden ser algunas de las curvas cónicas. Por ejemplo: la Tierra recorre una elipse alrededor del Sol, mientras que algunos cometas viajan en una curva parabólica. El cálculo de la dinámica de un sistema de tres o más cuerpos implica resol- ver un complicado sistema de ecuaciones y no hay solución analítica exacta. A estose le llama el problema de N cuerpos, y N se refiere al número de cuerpos que componen el sistema es- tudiado. Éstos pueden ser desde unos cuantos, como en el Sis- tema Solar, hasta muchos miles, como en una galaxia. En los siglos XVII y XVIII se resolvían este tipo de problemas de manera aproximada y desde la aparición de las computadoras, a media- dos del siglo XX, se pueden resolver con exactitud. Hay varias formas de resolver el problema de N cuerpos por computadora, pero la idea general es calcular, para cada cuer- po, la fuerza que resulta de la presencia de cada uno de los de- más cuerpos. Si conocemos la fuerza, como ya vimos, podemos calcular su movimiento. Esto se hace a intervalos de tiempo tan pequeños como sea posible. Entonces se repite un ciclo de: cal- cular la fuerza sobre cada cuerpo debida a los demás cuerpos del sistema; calcular el desplazamiento de cada cuerpo debido a la fuerza que siente en ese instante y, dadas las nuevas posi- ciones de todos los cuerpos del sistema, calcular nuevamente las fuerzas. Cuando se quiere simular, por ejemplo, nuestro sistema so- lar, es posible representar al Sol y cada uno de los planetas como un cuerpo. Pero las galaxias tienen 10 000 millones de estrellas, además de materia oscura, gas y polvo, y eso no se puede representar de manera exacta en la computadora. Como 55 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . veremos en el capítulo IV, para simular el comportamiento de gas y polvo se requiere de la dinámica de fluidos, lo cual impli- caría todo otro conjunto de cálculos. Dada esta complicación y el hecho de que la masa de gas y polvo de una galaxia es alre- dedor de 1% de la masa total de una galaxia espiral, esta com- ponente no se modela. Las dos componentes restantes, estre- llas y materia oscura, se representan mediante dos tipos de partículas. Por un lado, se calcula la masa total de las estrellas de una galaxia y se divide entre el número de partículas que sea posible utilizar. De esta forma, cada una de estas “partículas luminosas” representará a muchas estrellas. De igual manera, se calcula la masa oscura de la galaxia y se reparte entre las “par- tículas oscuras”. Las masas se toman de las observaciones para que el resultado represente lo mejor posible la realidad que estamos tratando de entender. La configuración inicial de una simulación de este tipo será colocar cada partícula en una posición del espacio y asignarle una velocidad. Aquí también se intenta acercar esta distribu- ción de posiciones y velocidades a las observaciones. A partir de la configuración inicial de los dos tipos de partículas se puede empezar el ciclo en el que se calculan las fuerzas sobre cada partícula y, con ella, las velocidades y desplazamientos resultantes y otra vez las fuerzas. De esta manera se puede seguir una evolución en el tiempo de uno o varios sistemas de partículas. Una galaxia con anillo El modelo de interacción entre galaxias ilustrado en la figura III.8 propone que el choque de una galaxia pequeña contra una espiral más grande causa una perturbación en la segunda que resulta en la aparición de un anillo como el observado en la galaxia Rueda de Carro. Para probar la validez de esta conje- tura se utiliza la dinámica y las ecuaciones de ésta se resuelven por computadora de la manera que se describe en la sección anterior. La solución teórica nos dará una imagen que se pue- de comparar con las observaciones para determinar si es un buen modelo. La figura III.9 ilustra la configuración inicial de la simula- ción que vamos a ver. Tenemos una galaxia espiral que está ro- 56 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . tando alrededor de su centro y en la que los círculos son las partículas luminosas, que representan la masa de las estrellas, y los puntos son las partículas oscuras, que representan la masa oscura de la galaxia. Arriba de ésta hay una galaxia elíptica que se está moviendo hacia la otra y chocará con ella en el mero centro y con un ángulo de 90 grados respecto del disco. La figura III.10 muestra una secuencia en el tiempo, como una película, de la evolución de la galaxia espiral a partir del momento del impacto de la pequeña galaxia elíptica. Los pun- tos que vemos son las partículas luminosas, es decir las que rep- resentan la masa de estrellas. En el cuadro número 1 han pasa- do 40 millones de años desde el impacto. A la estructura de brazos de la espiral se sobrepone un pequeño anillo. En el cua- dro 2 (a 80 millones de años del impacto) vemos cómo el diá- metro del anillo ha aumentado pues se va desplazando hacia afuera. En el cuadro 3 (200 millones de años) el núcleo y el anillo ya están claramente separados. Finalmente, en el cuadro 4 (320 millones de años) tenemos una distribución de partículas (que representan estrellas) muy semejante a la que se observa en la galaxia Rueda de Carro 57 FIGURA III.9. Condiciones iniciales de la simulación de choque de una galaxia elíptica pequeña contra el centro de una galaxia espiral. Dibujo de la autora. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . (figura III.7). De hecho, no sólo coinciden en la forma, sino también en tamaño y en las velocidades. Una de las dudas acer- ca de esta observación de la Rueda de Carro ha sido ¿quién es el culpable? A partir de simulaciones como ésta es posible de- cir cuál de las dos galaxias pequeñas que aparecen a la derecha de la galaxia con anillo chocó con ella. Se han hecho pruebas de simulaciones con galaxias de diferentes masas y se ha encontra- do la masa que debió tener la galaxia pequeña para causar este anillo. Con esta información se sabe que G2, la galaxia satélite que está en la parte superior derecha de la figura III.7, fue la que impactó a la galaxia grande. En este capítulo se habló de las galaxias en general y de sus interacciones en particular. A manera de conclusión podemos decir que, aunque las interacciones entre galaxias son fenó- menos que no podemos observar porque los tiempos son demasiado grandes, las simulaciones por computadora nos permiten saber mucho acerca de la evolución en el tiempo de estos encuentros y con ello entender mejor el fenómeno. De 58 FIGURA III.10. Evolución de la forma de la galaxia espiral después del im- pacto de la galaxia satélite. Dibujo de la autora. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . esta manera aumenta nuestra comprensión de las galaxias y con ello del Universo completo. IV. Nebulosas ovaladas LAS NEBULOSAS planetarias son los cascarones de gas que se for- man alrededor de las estrellas semejantes a nuestro Sol cuando éstas se estánmuriendo. Actualmente, con la información ob- tenida de las observaciones y la teoría, se tiene un panorama que explica de manera general la formación y el comporta- miento de estas nubes. Sin embargo, como siempre, todavía quedan muchas preguntas por responder. En particular, no se sabe por qué tienen formas tan variadas. En este capítulo repasaremos lo que se sabe a partir de las observaciones y conoceremos la teoría que explica a estos curiosos objetos astronómicos. Junto con el astrónomo Garrelt Mellema nos plantearemos la pregunta de por qué tienen las formas que tie- nen y, siguiendo su trabajo, veremos cómo da una respuesta a la pregunta utilizando simulaciones numéricas. LO QUE VEMOS Las nebulosas planetarias fueron bautizadas por William Hers- chel quien, a finales del siglo XVIII, observando con el mejor telescopio de su época, vio algunas esferas de colores azules y verdes que le recordaban a los planetas de nuestro Sistema So- lar. Actualmente se conocen más de 1 500 nebulosas planeta- rias en nuestra galaxia y se empiezan a estudiar las de las gala- xias más cercanas. Se trata de nubes brillantes de gas caliente que se encuentran rodeando a una estrella pequeña y también caliente. Las nubes tienen una gran variedad de formas, desde sencillas esferas hasta complejas combinaciones de varios cas- carones. Las estrellas que se encuentran en el centro son ena- nas blancas, es decir, estrellas viejas y pequeñas. Conforme los instrumentos para hacer observaciones mejo- ran, la información sobre las nebulosas planetarias se incre- menta. En la actualidad se pueden hacer básicamente dos tipos 59 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 60 FIGURA IV.1. Galería de nebulosas observadas: a) del anillo, b) 9738a a) b) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 61 FIGURA IV.1. Galería de nebulosas observadas: c) del esquimal y d) NGC 6543a c) d) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . de observaciones de estos objetos: imágenes o espectros. To- mar una imagen en astronomía es como tomar una fotografía pero a través de un telescopio. Actualmente estas imágenes se graban en un CCD, un detector electrónico parecido a los que tienen las cámaras fotográficas digitales, y se guardan como ar- chivos digitales. Las imágenes más impresionantes de nebulo- sas planetarias en épocas recientes son aquellas tomadas con el telescopio espacial Hubble (HST por sus siglas en inglés). A par- tir de las imágenes se puede conocer la forma de estas nebulo- sas. Basta con escuchar los nombres que reciben algunas de las más famosas para entender que tienen formas muy diversas: la nebulosa del anillo, el esquimal, la mariposa, el espirógrafo, el ojo, la hormiga, etc. En la figura IV.1 se muestran imágenes to- madas con el HST de cuatro nebulosas planetarias. Incluso en esta pequeña muestra podemos darnos cuenta de cuán dife- rentes pueden ser. Para tomar espectros se introduce entre el telescopio y el detector un espectroscopio, dispositivo que separa la luz en sus componentes para permitirnos analizarla. Separando así la luz de estas nebulosas se pueden estudiar las diferentes líneas que producen distintos átomos y, de esta manera, saber la composi- ción química del gas que las conforma. El espectro también contiene información acerca de la temperatura, la densidad y la velocidad del gas. Los espectros de las nebulosas planetarias nos dicen que éstas contienen, por ejemplo, nitrógeno y oxíge- no, lo cual explica sus bellos colores. En la Tierra, un gas caliente que contiene nitrógeno y oxígeno se ve azul-verdoso, así que incluso sin ver el espectro podíamos haber imaginado que estas nubecillas contienen esos elementos. También apren- demos que el gas entre la estrella y el cascarón se mueve a velo- cidades altas, es decir que hay un viento rápido emanando de la enana blanca. Todo esto es lo que se puede ver de estas nebulosas tan parti- culares y bellas. Sin hacer una interpretación de lo que alcan- zamos a ver con las herramientas como el CCD y el espectrosco- pio, realmente ahí terminaría la historia. Afortunadamente, con la ayuda del trabajo teórico se ha aprendido muchísimo más. En la sección siguiente veremos el modelo que explica este fenómeno. 62 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . LO QUE INTERPRETAMOS A partir de las observaciones como las que acabamos de revisar, y utilizando áreas de la física como la dinámica de fluidos y la física atómica, los astrónomos han desarrollado una explica- ción para las nebulosas planetarias. En lo que sigue referire- mos de manera breve la teoría que explica estas curiosas nubes de gas, para seguir posteriormente en detalle la manera de res- ponder a una pregunta muy particular acerca de ellas utilizan- do las computadoras. Es importante recordar que, aunque aquí vienen separadas para mayor claridad la observación de la teoría, en el proceso real de investigación no es así. Estos dos elementos se relacionan de formas muy diversas que nos per- miten acercarnos siempre un poco más a la comprensión del objeto que estudiamos. La teoría que explica las nebulosas planetarias se inserta en una más amplia que describe la vida y la muerte de todas las estrellas. Las estrellas brillan porque en su núcleo se está que- mando hidrógeno. Éste se convierte en helio y emite fotones, la luz que vemos. Además de emitir luz, las estrellas emiten vientos, es decir, que de su superficie se desprende gas que sale en todas las direcciones. Así, tranquilamente quemando su combustible, brillando y arrojando su viento, pasan la mayor parte de sus vidas. Existe un equilibrio entre la fuerza de grave- dad —que las haría contraerse— y la presión de la radiación de los fotones —que las haría expandirse—. Cuando se acaba el hidrógeno en el núcleo de las estrellas, que sirve de combus- tible, éstas entran en la fase terminal de sus vidas. Como ahora producen muchos menos fotones, se rompe el equilibro entre la gravedad y la radiación. Dependiendo del tamaño con el que nace cada estrella, su muerte es diferente: cuanto más grande sea una estrella, más violenta será su muerte. En el caso de las estrellas medianas, semejantes al Sol, el recuento de su muerte suena a algo así como una historia de hadas por los nombres que reciben las diferentes fases del proceso. Justo antes de morir estas estrellas se convierten, primero, en gigan- tes rojas y luego en enanas blancas, rodeadas de una nebulosa planetaria que pronto se dispersa. Comparadas con el tiempo total de vida de este tipo de estrellas (aproximadamente 10 000 millones de años), las etapasde gigante roja y nebulosa plane- 63 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . taria son realmente breves (1 millón de años las gigantes rojas y apenas 10 000 años las nebulosas planetarias.) El principio del final de las estrellas como la nuestra, repeti- mos, está marcado porque se termina el hidrógeno del núcleo que se quemaba y se convertía en helio. En ese momento, la parte exterior de la estrella se expande y su temperatura des- ciende, de ahí el nombre de gigante roja, pues ahora es mucho más grande y bastante menos caliente. Por otro lado, el inte- rior se contrae un poco, su temperatura sube y esto permite que se comience a quemar el helio que ahí se encuentra para producir carbono; es decir, que la estrella encuentra una ma- nera de seguir quemando y brillando, al menos por un rato más. En esta etapa la estrella emite vientos lentos y cargados con mucho gas. Sobre la fase de gigante roja se conoce relativa- mente poco. Cuando también se acaba el helio del núcleo de la estrella moribunda, entonces sí ya se llegó el final. El interior se con- trae aún más y se calienta solamente por la presión, convirtién- dose en enana blanca que emite un viento rápido y poco denso. Este viento arrastra el gas lento y denso que eyectó antes la gi- gante roja que la rodea —como hace una barredora con la nie- ve—. Lo que resulta de este proceso es una burbuja práctica- 64 FIGURA IV.2. Modelo de interacción de vientos: el viento rápido de la enana blanca empuja al viento lento que quedó de la fase de gigante roja formando un cascarón: la nebulosa planetaria Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . mente hueca y un cascarón delgado y denso del gas que se acu- mula por este “barrido”. Este cascarón es la nebulosa planeta- ria. En la figura IV.2 se muestran todos los elementos de este modelo que dan lugar a la formación de dicha nebulosa. A esta explicación para la formación de nebulosas planetarias se le llama modelo de interacción de vientos y se puede resumir así: el viento rápido de la enana blanca alcanza al viento lento de la gigante roja y el resultado es un cascarón de gas. Además del viento, la enana blanca emite fotones ultravioleta que llevan mucha energía y calientan el gas del cascarón de manera que éste emite luz y por eso lo podemos ver. Los mismos mecanis- mos que dan su forma a las nebulosas planetarias (el viento) y que nos permiten verlas (los fotones muy energéticos) termi- nan por destruirla. Al cabo de unos 10 000 años el gas del cas- carón se dispersa y queda tan sólo la enana blanca. Ésta, inca- paz de producir más energía, simplemente se irá enfriando, como un carbón en la fogata al final de la noche. Así pues, esas bonitas nubes de gas brillante sólo aparecen “brevemente” al final de las vidas de las estrellas medianas. Aunque se tiene un modelo general que explica el proceso de su formación, aún quedan muchas preguntas sin responder. En particular está el hecho de que tienen formas tan diversas como se puede ver en la figura IV.1. En la sección siguiente abordaremos este asunto. ¿POR QUÉ LAS NEBULOSAS PLANETARIAS NO SON ESFÉRICAS? Si las estrellas son esféricas, los vientos que salen de ellas tam- bién debieran serlo. Y si las nebulosas planetarias se forman a partir de estos vientos, sería de esperarse que éstas fueran es- féricas. Sin embargo, como ya vimos en la sección IV.1 no to- das lo son. De hecho, de la revisión del conjunto de todas las nebulosas planetarias que se conocen se encuentra que muy pocas de éstas son esféricas. Una de las preguntas más intere- santes acerca de estos objetos es: ¿por qué tienen formas tan variadas? 65 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . El modelo: interacción de vientos no-esféricos Utilizando solamente las observaciones, no hay manera de res- ponder esta pregunta porque estos objetos están muy lejos y tardan mucho tiempo en formarse. Sin embargo, partiendo del modelo de interacción de vientos que ya vimos, es posible proponer una respuesta desde la teoría para luego probarla comparándola con las observaciones. Eso fue precisamente lo que hizo Garrelt Mellema en su tesis de doctorado en 1991 en la Universidad de Leyden, Holanda. En ese trabajo el astróno- mo probó una gran variedad de simulaciones numéricas de nebulosas planetarias para entender mejor las diversas formas que se observan de estos objetos. Para explicar las nebulosas que no son esféricas, Garrelt pro- puso una pequeña variación del modelo de interacción de vientos. Supongamos que la distribución del gas en el viento lento de la gigante roja —el que está más afuera— no es esféri- ca, sino que el viento es más denso cerca del ecuador y menos denso hacia los polos. Entonces, cuando se enciende el viento rápido de la enana blanca, que es menos denso, será más fácil que se expanda hacia los polos (donde hay menos gas que im- 66 FIGURA IV.3. Modelo de interacción de vientos estelares no esféricos. El viento lento es más denso en el ecuador y, por lo tanto, es más fácil que la burbuja se expanda hacia los polos Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . pida su avance) que hacia el ecuador (donde hay más gas). En este caso la burbuja resultante —y por lo tanto el cascarón o nebulosa planetaria— será alargada en vez de esférica. En la fi- gura IV.3 se muestra un diagrama de esta distribución. Aunque esta explicación parece razonable, es necesario demostrar que es físicamente posible, es decir, que resolviendo modelos con los valores típicos observados en las nebulosas (densidad, tem- peratura, etc.) se forman nebulosas ovaladas. La física: dinámica de gases Para describir en detalle el comportamiento de los vientos que resultan en la formación de nebulosas planetarias es necesario utilizar la dinámica de gases, que es la parte de la física encar- gada de estudiar los gases en movimiento. Las cantidades que caracterizan a un gas son densidad, velocidad y presión. Con estas variables se escriben las ecuaciones que describen el cam- bio del estado del gas en el tiempo. Para el caso de un gas en tres dimensiones, las ecuaciones son cinco: la que describe el comportamiento de la densidad, una para cada una de las tres velocidades en las tres direcciones (x, y, z) y una más para la presión. Veamos, por ejemplo, la ecuación de la densidad: Este bello garabato es una ecuación diferencial parcial. ¿Có- mo se lee esta ecuación? En forma general, lo que dice es que los cambios de la densidad r del gas dependen de los movi- mientos de éste que se den en las tres direcciones. Leyéndola término a término dice: el cambio de ladensidad del gas ∂r cuando cambia el tiempo t depende del desplazamiento de gas rn en cada una de las tres direcciones ∂t . Así que, por ejemplo, si el gas fluye hacia un punto dado desde todos lados, la densi- dad ahí aumentará. De esta ecuación podemos ver que los cambios de una variable afectan a las demás variables. Como ésta, hay otras cuatro ecuaciones en las que aparecen combinaciones de las cinco variables que describen al gas: ∂r. 67 ∂r ∂t ∂rnx ∂x ∂rny ∂y ∂rnz ∂z + + + = 0 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Al igual que en ésa, cualquier cambio en una variable afecta a las otras. La combinación de las cinco ecuaciones describe por completo el comportamiento del gas en el espacio y en el tiem- po. Para conocer el estado del gas en un tiempo dado, se tie- nen que resolver todas las ecuaciones simultáneamente. Y para ver cómo evoluciona este gas en el tiempo se tienen que resolver además para varios instantes de tiempo. Esto implica una canti- dad tremenda de operaciones. Para resolver las ecuaciones: hidrodinámica numérica Existen dos caminos para resolver el sistema de ecuaciones que describen el comportamiento de un gas. Se pueden resolver “en el papel” y a esto se le llama, como ya dijimos, encontrar una solución analítica. También se pueden resolver con ayuda de una computadora, lo cual se conoce como la solución nu- mérica. Para encontrar una solución analítica es necesario ha- cer suposiciones acerca del gas que simplifican las ecuaciones que describen a las nebulosas planetarias. Se puede, por ejem- plo, considerar solamente la zona muy cercana al cascarón de la nebulosa. De esta manera, en lugar de cinco ecuaciones dife- renciales parciales se tienen cinco sencillas relaciones del cam- bio de las variables fuera y dentro del cascarón. De esta forma se puede seguir en detalle el comportamiento físico del gas en la transición, pero no se puede decir nada sobre la distribución de todo el gas. Como siempre, se sacrifica una cosa por otra. La otra manera de resolver las ecuaciones es utilizando la computadora. Para ello es necesario hacer una aproximación: para que la computadora pueda resolver las ecuaciones debe- mos dárselas en pequeñas porciones. Las ecuaciones, como la que revisamos, describen el cambio de las variables como den- sidad o velocidad, para cualquier lugar en el espacio y en cual- quier instante del tiempo. Decir “para cualquier” es lo mismo que decir todos; y todos los puntos del espacio y todos los se- gundos del tiempo son un infinito. Como se puede imaginar, resulta imposible para la computadora calcular eso. Por lo tan- to, se necesita “cuadricular” el espacio y suponer que dentro de cada cuadro se puede tomar un valor promedio de las varia- bles. A esta cuadrícula se le llama malla numérica y cada uno 68 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . de los cuadros lleva el nombre de celda. De la misma forma, el tiempo se parte en pasos y el fenómeno solamente se estudia en esos pasos. El resultado de este proceso de aproximación es una ecuación similar a la que revisamos, pero que, ahora sí, la computadora puede resolver. De esta forma, en vez de calcular el valor de nuestras varia- bles en cualquier posición y en cualquier tiempo, se calculan tantos valores como celdas de la malla y se van calculando sólo a ciertos intervalos en el tiempo. Lo grueso o fino de la malla que se utilice dependerá de la capacidad de la computadora que se tenga. Para hacer una simulación es necesario, pues, escribir un programa que contenga las instrucciones para resolver las ecuaciones que se quieren resolver. Este programa dentro de la computadora constituye un laboratorio virtual, en el que se pueden hacer “experimentos” con nebulosas planetarias que de otra manera sería imposible efectuar. Para empezar, se debe definir un tiempo inicial y, en este tiempo, dar los valores de todas las variables en todas las celdas de la malla. A estos valores se les llama iniciales, y una vez definidos se puede echar a an- dar la simulación. A partir de los valores de las variables del gas en el tiempo inicial, el programa calcula los valores para el si- guiente tiempo utilizando las ecuaciones como la que vimos. Estos nuevos valores se utilizan para el siguiente paso y así su- cesivamente, para ir viendo la evolución del comportamiento del gas. Una nebulosa ovalada Ahora sí, con esta poderosa herramienta dentro de la compu- tadora estamos listos para intentar responder la pregunta so- bre la forma de las nebulosas planetarias. Partiendo del modelo de interacción de vientos no esféricos (figura IV.3), usando la dinámica de gases para escribir las ecuaciones que describen el comportamiento de los vientos y resolviendo estas ecuaciones por computadora, es posible probar la hipótesis de que un vien- to lento que no es esférico resulta en la formación de una ne- bulosa ovalada. Evidentemente, una vez que se obtenga una so- lución teórica es importante compararla con las observaciones. Veamos el ejemplo de la simulación por computadora de la formación de una nebulosa planetaria ovalada que hizo Ga- 69 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . rrelt Mellema. En las cuatro gráficas de la figura IV.4, las zonas que aparecen en blanco tienen la menor densidad, mientras que las grises más oscuras indican mayores densidades, es decir mayor concentración de gas. En la figura IV.4(1) se muestra la distribución de la densidad al inicio de la simulación. El centro blanco representa la zona en que se encuentra la enana blan- 70 FIGURA IV.4. Secuencia de evolución de la simulación de una nebulosa ovalada. 1) Condiciones iniciales; 2) a 800 años del inicio; 3) 1 600 años y 4) 2 400 años 1) 3) 2) 4) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . ca. El círculo gris no tan oscuro en el exterior es el gas del vien- to lento que debió eyectar la gigante roja. Como se puede ver, el gas en este viento lento es más denso (es decir que hay más material) hacia el ecuador (hacia los lados) y menos denso ha- cia los polos (arriba y abajo). Ésta es la suposición que hace el modelo de vientos no esféricos. Los valores iniciales de densi- dad, velocidad y presión del viento lento y del viento rápido, así como los tamaños, se escogen similares a los que se miden en las observaciones. Iniciando de esta forma nuestro sistema, se arranca la simu- lación. El viento rápido y ligero de la enana blanca se enciende y comienza a arrastrar al gas del viento lento y pesado que dejó la gigante roja. La computadora va resolviendo todas las ecua- ciones en cada una de lasceldas de la malla o cuadrícula para ciertos intervalos en el tiempo. Esto nos permite ver la evolu- ción en el tiempo de la interacción entre el viento rápido que 71 FIGURA IV.5. Nebulosa del Anillo del Sur cuya forma ovalada se explica con el modelo de vientos no simétricos Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . va saliendo de la estrella y el lento que ya estaba alrededor de ella. La figura IV.4 muestra algunas “instantáneas” de la estructu- ra de la densidad en el camino de esta evolución cada 800 años. Prácticamente desde el inicio ocurre la formación de una bur- buja alrededor de la cual se hace una capa delgada y densa con forma de óvalo (lo más oscuro en el recuadro 2). Puesto que la 72 FIGURA IV.6. Galería de nebulosas numéricas. Se han seleccionado simula- ciones del trabajo de Garrelt Mellema, cuyo resultado tiene una forma similar a las nebulosas de la figura IV.1 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . burbuja encuentra menos resistencia para avanzar en la direc- ción de los polos (arriba y abajo en estas figuras), crece más en esas direcciones y va tomando una forma ovalada. En la última imagen de la serie (que representa un tiempo de 2 400 años) se tiene un cascarón ovalado bien desarrollado. Esta nebulosa planetaria teórica es similar a la nebulosa del Anillo que apare- ce en la figura IV.1. Asimismo, la nebulosa del Anillo del Sur (llamada así porque fue observada en el hemisferio sur) que se muestra en la figura IV.5 tiene una forma muy similar. Se pue- de concluir entonces que la distribución no esférica del viento lento de la gigante roja es un posible mecanismo para la forma- ción de nebulosas ovaladas. Siguiendo el trabajo de Garrelt Mellema, en esta sección hemos visto cómo se puede responder a la pregunta ¿por qué las nebulosas planetarias no son esféricas? Con un modelo, el de interacción de vientos no esféricos, y una herramienta, su laboratorio teórico dentro de la computadora, este astrónomo genera objetos cuyas formas son muy similares a las más senci- llas de las nebulosas no esféricas, las ovaladas. El problema, sin embargo, no termina ahí. Basta observar la diminuta galería de nebulosas planetarias de la figura IV.1 para darnos cuenta de que hay mucho más por explicar. Galería teórica de nebulosas planetarias La figura IV.6 muestra el resultado de cuatro simulaciones dis- tintas realizadas con el programa del doctor Mellema que se describe en este capítulo. Probando diferentes valores para las variables que definen los vientos, es posible simular nebulosas cuyas formas son similares a las que se observan. V. Estrellas bebés EN ESTE último capítulo de ejemplos nos concentraremos en lo más pequeño, en dos sentidos. Hablaremos de estrellas recién nacidas y revisaremos un trabajo sobre la luz que emiten, o sea, 73 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . los fotones. Como en los dos casos anteriores, revisaremos las observaciones y los modelos sobre el tema para luego analizar en detalle una pregunta y la manera en que las simulaciones ayudan a encontrar la respuesta. La parte de simulación se hará siguiendo el trabajo de Alan Watson, astrónomo del Insti- tuto de Astronomía de la UNAM cuya sede está en Morelia, Mi- choacán. LO QUE VEMOS En el capítulo IV nos enteramos de que las estrellas se mueren y conocimos la manera en que lo hacen aquellas con tamaños se- mejantes a nuestro Sol. Ahora veremos el otro extremo del ci- clo de vida de las estrellas: su nacimiento. Nubes de gas y polvo Las estrellas recién nacidas se observan dentro de las nubes de gas y polvo que son frecuentes en las galaxias, especialmente las galaxias espirales. A estas nubes se les llama regiones de for- mación estelar y hay tres ingredientes que las identifican: gas caliente que emite luz; polvo frío que produce zonas oscuras, y estrellas jóvenes. Se sabe que éstas son muy jóvenes porque tie- nen vientos especialmente fuertes, un brillo variable que no se en- cuentra en estrellas más maduras y un espectro muy particular. Sólo muy recientemente hemos logrado hacer observacio- nes más cerca del momento mismo de la formación de las estrellas. Para ello han ayudado mucho los estudios en las lon- gitudes de onda de radio e infrarrojo, pues nos permiten ver el gas más frío y asomarnos detrás del polvo. Con el uso de espec- tros (que separan a la luz en sus componentes) en varias longi- tudes de onda también se tiene información sobre la composi- ción química de estas regiones. Gracias a los espectros sabemos que hay gas atómico (principalmente hidrógeno) y molecular (agua, monóxido de carbono y metano, por ejemplo). Por la presencia de moléculas, a estas nubes también se les llama nu- bes moleculares. La región de formación estelar más cercana a nosotros y, por lo tanto, la más estudiada, es la nebulosa de Orión, que lleva ese nombre porque se observa en la constelación de Orión. 74 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Por lo general, hasta hace pocos años los criaderos de estrellas conocidos estaban todos dentro de nuestra galaxia. Sin embar- go, con los telescopios más nuevos se han podido observar en detalle este tipo de regiones en otras galaxias. La figura V.1 es un ejemplo de ese caso: se trata de 30 Doradus, una nube que se encuentra en la Nube Mayor de Magallanes, una de las gala- xias satélite de la Vía Láctea. En una misma región se observan todos los ingredientes mencionados: el gas caliente se ve blan- co y disperso, el polvo está donde se ven algunos manchones totalmente negros, y un poco a la izquierda del centro de la ima- gen se ve un enjambre de estrellas muy brillantes, muy jóvenes. Discos y chorros Viendo más de cerca estas nubes, aparecen detalles interesan- tes que nos dan pistas acerca de cómo se forman las estrellas. En la figura V.1 se ven muchas estrellas, pero hay otras que no 75 FIGURA V.1. 30 Doradus: región de formación estelar fuera de nuestra gala- xia, en la Nube Mayor de Magallanes Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-06 11:44:32. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . se alcanzan a ver, pues están rodeadas de polvo y éste absorbe la luz de las estrellas. En muchas ocasiones se observa que el polvo que rodea a las estrellas bebés tiene forma de disco. Éste es el casodel objeto IO302, observado en la nebulosa de Tau- rus, que podemos ver en la figura V.2. La franja oscura diago- nal es un disco de polvo visto de canto y la luz arriba y debajo de ella proviene de una estrellita bebé que se encuentra en su centro. Esto se sabe porque el tipo de radiación que se ve alre- dedor del disco es característica de estrellas muy jóvenes. Además de los discos, en estas regiones se observan chorros de gas saliendo de las estrellas a velocidades muy altas. Los hay de una gran variedad de formas: derechos, sinuosos, con boli- tas brillantes regularmente espaciadas. Los primeros en detec- tar las bolas de gas brillante que forman estos chorros fueron el mexicano Guillermo Haro y el estadounidense George Her- big y por ello llevan el nombre de objetos Herbig-Haro (HH). En algunos casos se encuentra primero el chorro y luego la estrella que lo genera, como sucede con HH111, que se puede ver en la figura V.3. Del lado derecho tenemos una imagen del chorro tomada en las longitudes de onda de luz visible y del lado izquierdo se muestra en infrarrojo el sistema binario de estre- llas que producen el chorro. Mientras que el chorro se conoce 76 FIGURA V.2. IO302 en Taurus, disco visto de canto, alrededor de una estrella recién nacida Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . desde hace más de 10 años, las estrellas que lo producen fue- ron descubiertas recientemente. Hay otros casos en que la relación entre el chorro y el disco es mucho más evidente. Éste es el caso del objeto HH30, en el cual se observa un disco, visto de canto, y perpendicular a éste, un chorro. Éste es, pues, el panorama observado en las regiones en las cuales se forman las estrellas de baja masa. A partir de estas pie- zas de rompecabezas y a lo largo de los años, los astrónomos han elaborado un modelo teórico que cuenta la historia del nacimiento de estrellas dentro de nubes moleculares. En la sección siguiente veremos el modelo. LO QUE INTERPRETAMOS Como hemos visto en los otros ejemplos, a partir de la informa- ción que aportan las observaciones los astrónomos construyen una explicación del fenómeno que sea consistente con lo observado y con las leyes de la física que se conocen y que sabe- mos que son válidas en todas partes. En este caso se ha hecho lo mismo y hoy existe un modelo para la formación de las estrellas que es generalmente aceptado. El modelo se ha ido construyendo y haciendo más detallado conforme las observa- ciones se han vuelto mejores. Las pistas de observación que se mencionaron en la sección anterior son: que se observan estre- llas muy jóvenes dentro de nubes moleculares y que en estas 77 FIGURA V.3. HH111: chorro de gas caliente (derecha) emitido por una pareja de estrellas de reciente formación (izquierda) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . regiones se encuentran discos de polvo y chorros de gas calien- te. Partiendo de estas pistas, se ha construido el modelo de for- mación de estrellas por el colapso gravitacional del material dentro de las nubes. Veámoslo con un diagrama simplificado. En la figura V.5 se ilustra el proceso mediante el cual se cree que se forman las estrellas. Todo comienza dentro de una nube molecular como Orión o 30 Doradus. Estas nubes están en equilibrio, es decir que la presión y la gravedad que actúan ahí se contrarrestan y el sistema no se expande ni se contrae. Sin embargo, presentan irregularidades, son más densas en unas regiones y menos densas en otras y basta una pequeña perturbación para que aparezca en ellas una zona de mayor densidad, un grumo. Si el grumo es bastante más denso que la nube que lo rodea, se rompe el equilibrio, gana la gravedad y la condensación empieza a atraer material hacia sí. Como resultado de ello, el grumo crece y con ello crece también su capacidad de atraer al material que lo rodea. De esta manera comienza un proceso de colapso gravitacional en el cual hay material “cayendo” hacia el centro desde todos lados. Si la nube y el grumo fueran regulares, es decir que la distribución de masa en ellos fuera uniforme, el grumo sería esférico y tam- bién la zona alrededor de él. Sin embargo, esto rara vez sucede y, debido a las asimetrías, pronto aparece una rotación en el grumo y la nubecilla de colapso que lo rodea. La rotación achata la nube y ésta pasa de ser como una pelota a ser más como un disco. 78 FIGURA V.4. HH30: clara relación entre un disco y un chorro Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Mientras tanto, el grumo central ha seguido creciendo me- diante un proceso de absorción o acreción de masa. Confor- me más masa se acumula, mayor se vuelve la presión en su inte- rior; y a mayor presión, mayor temperatura. Finalmente, llega un momento en que la temperatura es tan alta en el interior de esta protoestrella que los átomos de hidrógeno se fusionan, convirtiéndose en helio y emitiendo fotones, o sea, luz. En este momento se dice que ha nacido la estrella, pues empieza a que- mar hidrógeno y a brillar. Además de luz, la estrella emite un viento de gas caliente. Recordemos que alrededor de la estrella recién nacida hay un disco de polvo, de manera que el viento no puede salir libremente. Se ve forzado a salir solamente en la dirección perpendicular al disco, formando así chorros de gas supersónico. Después de 100 000 años, aproximadamente, el disco des- aparece por la acción del viento, y sin disco, desaparecen tam- bién los chorros. Queda solamente una estrella joven que se 79 FIGURA V.5. Modelo de la formación de una estrella a partir de un colapso gravitacional dentro de una nube molecular. (Dibujo de la autora.) Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . puede observar de manera directa. Pero antes de eso, de hecho nada de lo que va sucediendo se puede observar, prime- ro porque el gas y el polvo involucrados en el proceso no están bastante calientes y, por lo tanto, no emiten fotones para ser observados, y un poco más adelante porque gran parte del pro- ceso sucede detrás de un velo de polvo que absorbe la luz. Incluso en el momento en que se enciende la estrella y apare- cen los chorros sólo tenemos evidencia indirecta de lo que está pasando muy cerca de la estrella. Una de las formas de extraer información acerca de la estrella bebé en esta fase es observan- do los fenómenos relacionados con ella. En la actualidad se estudian en detalle los discos y los chorros presentes en las regiones de formación estelar para intentar conocer mejor esa primera parte de la vida de las estrellas. En la sección siguiente veremos de qué forma las simulacionesnuméricas ayudan a entender mejor un sistema particular de disco y chorro obser- vado y, con ello, a la estrella que los produce. ¿CÓMO SON LOS DISCOS DE LAS ESTRELLAS BEBÉS? Los discos son una parte de las regiones de formación estelar que apenas se están empezando a observar. Todavía se cono- cen pocos, pero se han desarrollado muchos modelos sobre sus propiedades. Conocer más acerca de los discos nos aporta información sobre el proceso de colapso gravitacional, sobre la acreción de material y sobre la estrella misma. Se cree que en estos discos se forman los planetas como los de nuestro Sistema Solar o como los que se han descubierto indirectamente en años recientes alrededor de otras estrellas de nuestra galaxia. Por lo tanto, conocer la forma, composición y dinámica de los discos nos dará también indicios acerca del proceso de forma- ción de planetas. El modelo: emisión reflejada de un disco La figura V.6 muestra tres imágenes tomadas en 1995, 1998 y 2000 del objeto HH30 que se encuentra en la región de forma- ción estelar de Taurus. Lo que aquí vemos es un disco de canto (franja oscura), un par de zonas de emisión y un par de cho- 80 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . rros (arriba y abajo del disco). Todos ellos se encuentran en torno de una estrella recién formada. Hay varias cosas curio- sas acerca de este sistema. Por ejemplo, en ambos lados del dis- co hay zonas de emisión que no son simétricas ni en su intensi- dad ni en su forma. Además, el brillo de estas nubecitas cambia con el tiempo. Los chorros tampoco son simétricos y su forma y su brillo cambian con el tiempo. Puesto que la estrella es la que produce el brillo del disco y del flujo del chorro, las va- riaciones en éstos deben ser indicadoras de variaciones en la estrella. Se pueden saber algunas cosas acerca del disco a partir de las observaciones. La franja oscura, que es el cuerpo del disco mis- mo, es más angosta en el centro y más ancha hacia las orillas (como acampanado). Puesto que se conoce la distancia a la que se encuentra, se puede calcular su radio y se encuentra que mide 250 unidades astronómicas (una unidad astronómi- ca es la distancia del Sol a la Tierra). Sin embargo, hay muchas cosas que aún no se saben. Por ejemplo: cuál es la masa del dis- co, cuál su composición química, cómo se forman las zonas de emisión y por qué no son simétricas. Una manera de respon- der este tipo de preguntas es plantear un modelo para el siste- 81 FIGURA V.6. Observaciones del objeto HH30, disco más chorro, en tres mo- mentos diferentes. Se observan variaciones en la intensidad de ambos Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . ma que forman la estrella y el disco, y simular su comporta- miento en una computadora. Lo que ya tenemos es una imagen obtenida con un telesco- pio. Ahora, para poder entenderla mejor, debemos producir otra imagen, esta vez teórica, y compararlas. Puesto que supo- nemos que la imagen observada es resultado de la interacción de la estrella, el disco y las nubecillas, modelamos un sistema con estos elementos. Además suponemos que este sistema está iluminado por los fotones que salen de la estrella y viajan por el disco y las nubes. Por lo tanto, tendremos que modelar el comportamiento de estos fotones. La física: extinción de la luz Para obtener una imagen teórica de la luz que viene del siste- ma de la estrella con su disco es necesario seguir a los fotones que salen de la estrella en su camino hacia nosotros. La estrella emite fotones con una gran variedad de longitudes de onda (es decir, de energías), pero no podemos ver toda su luz porque entre la estrella y nosotros se encuentra el disco. En el disco abunda el polvo, partículas hechas de varias moléculas que miden alrededor de diezmilésimas de centímetro (0.0001 cm o micra) y que pueden ser silicatos (como la arena) o grafitos (como el carbón). Al intentar atravesar el polvo, una parte de 82 FIGURA V.7. Modelo de la emisión de luz de un sistema de protoestrella y disco de acreción Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . la luz sufre extinción: es decir que puede ser absorbida o dis- persada por los granos de polvo. Si el fotón da de lleno con un grano de polvo, es absorbido por éste y ya nunca lo veremos. La energía del fotón es integrada al grano de polvo y éste aumenta su temperatura. La franja negra en las imágenes de la figura V.6 se debe a que en esa zona la densidad de polvo es muy alta y ningún fotón logra escapar sin ser absorbido por algún grano. Si el fotón pasa muy cerca de un grano de polvo, éste hace que cambie la dirección en la cual viaja, y a esto se le llama dispersión. En la figura V.8 podemos ver los tres posibles destinos de los fotones que atraviesan una nube de polvo. Algu- nos simplemente viajan dentro de la nube de polvo y se esca- pan sin sufrir ningún cambio, otros cambian la dirección en la que iban (una o más veces) y otros más son absorbidos por el polvo. El destino de un fotón que sale de una estrella y atraviesa un disco de polvo depende de varios factores como la densidad del polvo (cuanto más denso, mayor es la probabilidad de que choque con uno) y el tamaño de éstos (cuanto más grandes es, más probable que el fotón dé con uno). También la longitud de onda del fotón es un factor importante. Dado lo anterior, el destino del fotón se puede calcular como el producto de todas estas probabilidades. Si queremos calcular lo que pasa con to- 83 FIGURA V.8. Extinción: los tres posibles destinos de los fotones de una estrella al atravesar por una nube de polvo. Dibujo de la autora. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . da la luz que viene de la estrella, tendríamos que seguir el tra- yecto de cada fotón. Sin embargo, se trata de miles de millones de fotones que atraviesan distancias de cientos de unidades as- tronómicas y se pueden ir encontrando con millones de gra- nos de polvo. Claramente no es posible calcular el destino de todos los fotones. Una solución es seleccionar muchos (tantos como sea posible) de manera que éstos representen a todos, igual que se hace una encuesta de opinión en una población, en la que se escogen pocas personas que son representativas de todos. Para resolver las ecuaciones: método de Montecarlo La manera de conocer el destino de todos los fotones es esco- ger alguno que tenga cierta longitud de onda, una velocidad dada y que viaje en alguna dirección. Sabiendo esto y las condi- ciones del disco (forma, densidad, composición, etc.) se echa a andar al fotón a través de la nube de polvo y se van calculando las probabilidadesde impacto o desviación. Alan Watson escri- bió un programa que hace esto, es decir que modela la extin- ción de los fotones de una estrella por el polvo de un disco. Utiliza el método de Montecarlo para simular la emisión de la estrella y el accidentado viaje de ésta a través del polvo. El pro- grama se llama Pinball porque la trayectoria de los fotones a través del polvo es parecida a la de las pelotitas en el juego de ese nombre. El método se llama de Montecarlo porque se basa en probabilidades, como en los juegos de azar, y Montecarlo es una ciudad del sur de Europa famosa por su casino. Con este programa se sigue la trayectoria de fotones indivi- duales que funcionan como representantes estadísticos de toda una población. Se escogen al azar la posición de partida, la dirección y la longitud de onda del fotón y se le echa a viajar entre el polvo para determinar su destino. Esto se hace tantas veces como sea posible. El programa, que simula el fenómeno en tres dimensiones, va creando la lista de los destinos de cada fotón. A partir de esta lista, escogiendo la posición del “obser- vador”, se puede construir una imagen en dos dimensiones, como una fotografía teórica de los fotones que sí lograron escapar y que además van en la dirección del observador. Esta imagen es equivalente a la que se obtiene a través de un teles- 84 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . copio y comparando ambas se puede conocer más acerca del disco. La luz reflejada de un disco Ahora sí, con el modelo del sistema de estrella más disco, la descripción física del comportamiento de la luz al pasar por el polvo y el programa que resuelve las ecuaciones de este fenó- meno, se pueden hacer simulaciones que nos ayuden a cono- cer mejor el objeto HH30. El procedimiento será: fijar algunas variables, correr el programa para muchos fotones y construir una imagen a partir de estos datos. Basándose en la información que se tiene de las observa- ciones de HH30 y en los modelos teóricos que existen sobre discos en general, se escogen valores de variables que deter- minan al sistema, como la forma del disco, la densidad de pol- vo dentro de éste, la forma y tamaño de los granos de polvo y la radiación de la estrella. A partir de esta configuración ini- cial, se corre el programa Pinball que calcula el destino de tan- tos fotones como sea posible. En este caso que estamos vien- do se simularon 10 millones de fotones. Con el resultado se construye una imagen teórica que se compara con la obtenida con el telescopio. Este procedimiento de escoger valores ini- ciales, simular el destino de muchos fotones y construir una imagen se repite varias veces hasta encontrar la mejor concor- dancia entre la imagen teórica y la observada. Entonces, es es- perable que los valores de las variables con los que se obtuvo esa imagen teórica óptima sean los valores de la estrella y el disco reales. La figura V.9 es el resultado del procedimiento recién expli- cado. En ella se comparan la imagen real de HH30 (izquierda) con la imagen producida a partir de la simulación (derecha). Con base en este trabajo se conocen nuevas propiedades del sistema de estrella y disco. Para empezar, se confirma que la luz observada es luz reflejada en las superficies de un disco. Ade- más, dados los valores iniciales utilizados para la simulación, se saben datos específicos, como que el disco está inclinado 10 grados, que la masa del disco es de 0.006 masas solares, que la edad del disco es de 100 000 años. Se conoce con mayor preci- sión la forma del disco y la distribución de la masa dentro de 85 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . éste. Todos estos parámetros sirven para conocer tanto el pasa- do de la estrella (la fase temprana de su formación) como el futuro (la posibilidad de formación de planetas.) Así pues, en este capítulo hemos visto lo que se sabe acerca del nacimiento de las estrellas similares al Sol. Se forman en nubes de gas y polvo y, una vez que se encienden, muchas pre- sentan discos de polvo y chorros de gas caliente. Del estudio de éstos se puede saber más acerca del fenómeno en general. En este último capítulo de ejemplos de las simulaciones numéri- cas en la astronomía vimos la manera en que se usa una com- putadora para contestar una de las muchas preguntas que to- davía hay acerca de la forma y composición de los discos que rodean a las estrellas bebés. Conclusiones Las computadoras son como prótesis que han pasado a formar una parte indispensable de la colección de herramientas que utilizan los astrónomos. En este libro vimos uno de los múlti- ples usos que se les da en la ciencia: resolver las ecuaciones de los modelos que describen los fenómenos que de otra manera son imposibles de estudiar. Mediante tres ejemplos de simula- ciones numéricas en astronomía hemos visto una manera en que estas máquinas para calcular ayudan en la tarea de enten- der el Universo. 86 FIGURA V.9. Disco y modelo. A la izquierda tenemos la imagen de HH30 tomada con el TSH. A la derecha tenemos la imagen obtenida con el modelo Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Las simulaciones por computadora hacen el papel de los “ex- perimentos” que de otra forma son imposibles en la astrono- mía. Complementan el panorama del cosmos que se va cons- truyendo con las observaciones y el trabajo analítico. Como vimos, con ellas se pueden responder algunas de las miles de preguntas que se hacen los astrónomos. Con ellas podemos presenciar un encuentro entre dos galaxias que toma cientos de millones de años o asomarnos detrás del oscuro polvo que rodea a las estrellas recién nacidas. Los tres ejemplos que aparecen en este libro son sencillos, pues en cada caso trabajamos con el modelo o representación de un solo fenómeno físico. Por lo general en un mismo objeto astronómico se dan diversos fenómenos y lo ideal es hacer modelos que representen lo más fielmente posible al objeto. Por ejemplo, un modelo para unas galaxias como las que vimos chocar en el capítulo III debe incluir dinámica para representar el movimiento de las estrellas; pero si pretende ser lo más fiel posible al objeto, también deberá incluir dinámica de gases, pues las galaxias tienen grandes nubes de gas y polvo que al encontrarse chocan y se calientan. Además, deberá incluir pro- cesos de radiación, pues ese gas caliente emitirá energía. En general, lo ideal es determinar el proceso más importante den- tro de cierto objeto y hacer un modelo y una simulación numé- rica con ése para entender bien lo que está pasando. Sólo entonces se pueden ir agregando los otros procesos físicos pre- sentes en el fenómeno. Conforme se construyan computadoras más rápidas y con memorias más grandes, será más fácil hacer simulaciones nu- méricas con mayor detalle y que incluyan más procesos físicos. Pero no importa cuán poderosa sea la computadora, una simu- lación numérica no sirve de nada si no se entienden bien los procesos quecon ella se están representando. 87 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 88 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . BIBLIOGRAFÍA COMENTADA En vez de poner una simple lista de libros que no le diga nada al lector, a continuación daré una breve explicación de cada una de las lecturas que les reco- miendo para continuar el estudio de los temas trata- dos en este libro. No todos los libros que menciono son sencillos, y esto lo aclaro en cada caso para que el lector sepa dónde se mete. Las lecturas aparecen separadas de acuerdo con los temas de cada uno de los capítulos del libro. Adicionalmente, hago algu- nas recomendaciones de temas más generales. ¡Que aproveche! INFORMACIÓN GENERAL Seguramente ya lo saben, pero nunca está de más repetirlo. Cualquiera que sea el tema que nos interese, una enciclopedia es un buen punto de partida porque nos da un panorama ge- neral sobre el tema y nos permite decidir qué dirección tomar. La red Internet es una forma fácil de obtener información, sin embargo es un arma de dos filos. Es muy sencillo, tal vez demasiado, poner cualquier información en Internet; por lo tanto, hay una enorme cantidad de cosas y la calidad varía mucho. En general, una manera de garantizar que la informa- ción sobre la ciencia provenga de buenas fuentes es consultan- do las páginas de universidades o centros de investigación. En el caso particular de los temas de astronomía, lo más seguro es 89 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . partir de la página de la Agencia Norteamericana de Explora- ción Espacial, NASA (www.nasa.gov). Prácticamente cualquier tema que les interese, ya sea la noticia más reciente o algo de historia, se encuentra aquí o en las páginas que se recomien- dan. Esta forma de obtener información es especialmente útil para las noticias más frescas y para ver imágenes. ASTRONOMÍA EN GENERAL Una excelente manera de obtener un panorama de lo que es la astronomía —los temas que se estudian, las herramientas que se utilizan— es el libro de Luis Felipe Rodríguez de la colec- ción La Ciencia para Todos. Es breve y ameno y se puede leer prácticamente en una sentada. A pesar de que fue escrito hace más de 15 años, cubre todo lo que es importante. Rodríguez, L. F., Un universo en expansión, Col. La Ciencia para Todos, núm. 1, FCE, México, 1986. Uno de los libros más recientes de la misma colección comple- menta al de Rodríguez, pues aborda muchos de los temas más recientes en astronomía. Se trata de una colección de ensayos escritos por varios astrónomos y compilada por Manuel Peim- bert. Más adelante nos referiremos a algunos en particular. Peimbert, M. (compilador), Fronteras del Universo, Col. La Ciencia para Todos, núm. 176, FCE, México, 2000. Un poco más complejo que los dos libros anteriores, el libro La astronomía contemporánea, compilado por Luis Felipe Rodrí- guez, está planeado para universitarios. Abarca los temas bási- cos pero de manera más detallada. Rodríguez, L. F. (compilador), La astronomía contemporánea, UNAM, 1985. SOBRE LAS PRÓTESIS EN ASTRONOMÍA Los sonámbulos de Arthur Koestler tiene como subtítulo: Una historia de nuestra cambiante visión del universo. Se trata de una historia de la astronomía —desde los inicios hasta Newton— muy particular, pues el autor introduce muchas de sus propias 90 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . www.nasa.gov). opiniones. Son especialmente interesantes sus acercamientos a Copérnico y a Kepler, pues hace biografías que incluyen cues- tiones científicas y personales. La prosa es agradabilísima y por todos lados aparece la personalidad del autor. Koestler, A., Los sonámbulos, Salvat, Barcelona, 1986. Los españoles Ana Rioja y Javier Ordóñez son historiadores y filósofos de la ciencia. Tienen publicados dos libros de una serie de tres que llevan el nombre Teorías del Universo. En el volumen I revisan la historia de la astronomía desde los pitagó- ricos hasta Galileo; en el II, desde Galileo hasta Newton. Lo interesante de estos libros es que cuentan toda la historia, es decir que no solamente informan acerca del conocimiento científico y cómo va evolucionando, sino que en cada caso lo ubican en su contexto social. El resultado es una lectura agra- dable e instructiva. Rioja, A., y J. Ordóñez, Teorías del Universo, vol. I , Síntesis, Madrid, 1999. Rioja, A., y J. Ordóñez, Teorías del Universo, vol. II, Síntesis, Madrid, 1999. El libro Telescopios y estrellas de la colección La Ciencia para To- dos fue escrito por el equipo formado por padre e hijo, Daniel y Juan Manuel Malacara. Trata sobre uno de los instrumentos más importantes en la astronomía: el telescopio. En él se relata la historia de este instrumento hasta llegar a la actualidad (que en este caso es sólo 1988), se explica la forma en que funcio- nan y se muestran muchos ejemplos de diferentes tipos de telescopios. Malacara, D. y J. Malacara, Telescopios y estrellas, Col. La Ciencia para Todos, núm. 57, FCE, México, 1988. SOBRE COMPUTACIÓN Para quienes quieren conocer los conceptos básicos de las computadoras, el libro de Jorge Vasconcelos es un buen punto de partida. Se trata de un libro de texto de nivel de secundaria que explica muy brevemente y con claridad la historia de estas herramientas y luego se extiende un poco más acerca de su arquitectura y funcionamiento. Vasconcelos, J., Introducción a la computación, Publicaciones Cultural, México, 1997. 91 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . Para saber más acerca de las primeras computadoras conviene leer sobre Charles Babbage y sus diversos inventos. El artículo aparecido en Scientific American en 1993 es muy completo sin dejar de ser ameno. Además, tiene referencias interesantes para los que todavía se queden con ganas de más. Swade, D., “Redeeming Charles Babbage’s Mechanical Computer”, Scientific American, febrero de 1993. La página del consorcio Maxmon sobre la historia de la com- putación es un buen hipertexto. En él se aborda desde el surgi- miento de la idea de número hasta el presente. Además, tiene buenas recomendaciones de otras lecturas. http://www.maxmon.com/history.html SOBRE GALAXIAS Déborah Dultzin tiene un libro en la colección La Ciencia para Todos que tratasobre los cuasares, un tipo de galaxia antigua y muy energética. Para llegar a su tema describe las galaxias en general en el primer capítulo. Éste puede servir como una bue- na introducción al tema. Dultzin, D., Cuasares. En los confines del universo, Col. La Ciencia para Todos, núm. 53, FCE, México, 1988. Para información más completa, aunque no muy actualizada, se puede consultar el ensayo de Irene Cruz y Déborah Dultzin en el libro coordinado por Luis F. Rodríguez. Cruz-González, I., D. Dultzin, “Galaxias, cuasares y hoyos negros”, en La astro- nomía contemporánea, UNAM, 1985. Por último, sobre este tema está el ensayo de Jesús González en el libro coordinado por Peimbert. Este escrito tiene una venta- ja y una desventaja. Nos habla de lo más actual en el conoci- miento de las galaxias, pero su lenguaje es complicado y está lleno de términos cuyo significado no es claro. González, J., “Propiedades, origen y evolución de las galaxias”, Fronteras del Universo, Col. La Ciencia para Todos, núm. 176, FCE, México, 2000. 92 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . http://www.maxmon.com/history.html SOBRE NEBULOSAS PLANETARIAS El libro de Joaquín Bohigas, Génesis y transformación de las estre- llas, trata sobre todo lo que se sabe de la vida de las estrellas, desde su nacimiento hasta su muerte. En el capítulo sobre las diversas muertes que pueden tener las estrellas describe el caso de aquellas que, al morir, forman nebulosas planetarias. El lec- tor puede usar este libro solamente para saber más sobre las nebulosas planetarias, o bien para conocer el panorama gene- ral acerca de las estrellas. Bohigas, J. Génesis y transformación de las estrellas, Col. La Ciencia para Todos, núm. 89, FCE, México, 1997. Miriam Peña escribió el capítulo sobre nebulosas planetarias para el libro de Peimbert. En este breve escrito se explica con gran claridad lo que sabemos acerca de estos bellos objetos. Peña, M., “Nebulosas planetarias”, Fronteras del Universo, Col. La Ciencia para Todos, núm. 176, FCE, México, 2000. SOBRE EL NACIMIENTO DE LAS ESTRELLAS El libro de Bohigas recomendado para el tema de nebulosas planetarias sirve igualmente para conocer un poco más acerca de cómo se forman las estrellas. En su capítulo “Gestación” describe los ingredientes y procesos necesarios para la forma- ción de estrellas. Bohigas, J. Génesis y transformación de las estrellas, Col. La Ciencia para Todos, núm. 89, FCE, México, 1997. José Franco y Jorge Cantó hacen una excelente introducción al tema en “El nacimiento de las estrellas” que aparece en el libro coordinado por Rodríguez. Franco, J., y J. Cantó, “El nacimiento de las estrellas”, La astronomía contempo- ránea, L. F. Rodríguez (compilador), UNAM, 1985. 93 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . 94 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . ÍNDICE AGRADECIMIENTOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 I. Prótesis para nuestro cerebro . . . . . . . . . . . . . . 13 Para observar: los instrumentos . . . . . . . . . . . . . . 14 Para interpretar: los modelos . . . . . . . . . . . . . . . . 18 Para conocer más: observaciones y modelos . . . . . . . . . 22 II. Prótesis digitales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23 Contar, calcular, computar . . . . . . . . . . . . . . . . . 23 Las computadoras en la ciencia . . . . . . . . . . . . . . 28 Las computadoras en astronomía . . . . . . . . . . . . . . 33 III. Galaxias violentas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38 Lo que vemos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38 Lo que interpretamos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48 ¿Por qué hay galaxias con anillos? . . . . . . . . . . . . . 51 IV. Nebulosas ovaladas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59 Lo que vemos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59 Lo que interpretamos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63 ¿Por qué las nebulosas planetarias no son esféricas? . . . . 65 V. Estrellas bebés . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73 Lo que vemos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74 Lo que interpretamos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77 ¿Cómo son los discos de estrellas bebés? . . . . . . . . . . . 80 CONCLUSIONES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87 BIBLIOGRAFÍA COMENTADA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89 95 Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed . D is eñ o de p or ta da : Pa tr ic ia M ar tín ez H er ná nd ez SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA FONDO DE CULTURA ECONÓMICA CONSEJO NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA La versatilidad constituye la gran virtud de las computadoras, máquinas a las que les correspon- de con toda justicia el título de "milusos". Las podemos encontrar lo mismo en una escuela que en un banco, una planta maquiladora o en un la- boratorio de investigación. En nuestro tiempo no hay rama de la ciencia que no las emplee y, por supuesto, la astronomía no es la excepción. Los astrónomos tienen a mano, en su oficina o en su hogar, una computadora que les sirve para escribir artículos (e incluso libros), comuni- carse con sus colegas para hacerlos partícipes de algún dato o un descu- brimiento nuevo, así como para buscar o procesar información. Aquéllos que se dedican a la astronomía de observación se sirven de ellas para con- trolar los complejos y gigantescos telescopios así como todos los mecanis- mos que intervienen en esta labor. Los que se dedican al trabajo teórico las emplean para construir modelos que representan los objetos celestes y sus movimientos en el pasado, el presente y el futuro de modo de comprenderlos mejor en escalas de miles de años. En Para calcular el Universo, libro que pese a la com- plejidad de los temas que aborda está escrito en forma accesible al estudiante y al interesado en la materia, se presentan, entre otras cosas, tres fenó- menos observados en escalas diferentes y en los que las computadoras contribuyeron considera- blemente al trabajo teórico y así, a partir de las observaciones y utilizando la física se han fabrica- do modelos para contestar las preguntas: ¿Por qué hay galaxias con anillos? ¿Por qué las nebu- losas planetarias no son esféricas? ¿Cómo son los discos de las estrellas bebés? Susana Biro es divulgadora de la ciencia. Su licen- ciatura en física la hizo en la UNAM y su doctorado en astronomía en la Universidad de Manchester, Reino Unido. Trabaja en la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM desde 1996. En los últimos años ha dedicado sus esfuerzosa la divulgación de la cien- cia en la historia y a la historia de la divulgación de la ciencia. Biro, Susana. Para calcular el universo: las computadoras en la astronomía, FCE - Fondo de Cultura Económica, 2004. ProQuest Ebook Central, http://ebookcentral.proquest.com/lib/biblioucasvsp/detail.action?docID=3190839. Created from biblioucasvsp on 2020-01-08 14:18:02. C op yr ig ht © 2 00 4. F C E - Fo nd o de C ul tu ra E co nó m ic a. A ll rig ht s re se rv ed .